HACE SETENTA Y CINCO AÑOS
(UN DIEZ DE MAYO, EN BERLÍN)
Cierta tarde berlinesa,
Hace setenta y cinco años,
Los libros sufrieron daños.
Goebbels, con su voz diablesa,
Contribuyó a la pavesa.
Quienes disfrutan urdiendo
Gozan también mientras reman
Y a Heine van descubriendo:
“Allí donde tomos queman
Hombres acaban ardiendo”.
Ángel Sáez García
otramotro@tudela.com
Los comentarios para este post están cerrados.
Bueno, sí, pero no se olvide de una cosa: los libros ardieron en la pira, pero fueron los estudiantes quienes los arrojaron a la hoguera.
La realidad es que Göbbels ni siquiera estaba informado, lo fue a última hora y se limitó a sumarse a la juerga. Que ahora, a cuenta de Göbbels, se han dicho casi tantas barbaridades como las que dijo el propio Göbbels.
En España, por cierto, no estamos lejos de eso. Si atendemos a las formas en que la difusión de la cultura y el pensamiento se manifiesta en nuestros días, poco falta. Ya se habla abiertamente de controlar Internet y de cerrar emisoras. Por lo demás, el gobierno controla las concesiones en esta materia.
Con menos prosodia y una estética más mercantil, pero lo mismo. Más o menos, que no es cosa de discutir por un quítame allá esas pajas.
Viernes, 1 de junio
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín