Soledad y el Amor (I)

Permalink 28.08.07 @ 10:30:50. Archivado en Ficciones

SOLEDAD Y EL AMOR (I)

A Alicia, mi dilecta cuñada, porque hoy, martes, 28 de agosto de 2007, celebra su “taitantos” cumpleaños.

In illo témpore, antes de pasar a ser la fámula o mucama del señor Domínguez, don Agustín López, Soledad Ríos, ciertamente, un caudaloso y luengo río de soledades, era una joven agraciada en cuanto al físico (cantante y contable, curvilíneo y proporcionado, tocable y tocante) y al intelecto (por encima de la media), que quería vivir honesta y honradamente de su trabajo de mecanógrafa. Recién cumplidos los veintiún años, se trasladó a la capital en pos de una promesa de empleo que le había hecho, con evidentes intenciones aviesas (acertó a colegir oportunamente, cuando la cosa o el caso aún tenía remedio), un conocido suyo del pueblo. Harta de tantas dilaciones, o sea, ahíta, hasta el gorro o la coronilla, de la sarta de mentiras ideadas y proferidas por el sujeto, que sólo buscaba sujetarse con fuerza a los hombros estilizados, a los senos turgentes y a la cintura de avispa de ella, quiero decir, beneficiársela, y como el dinero que había traído Soledad de la aldea menguaba a pasos agigantados o marchas forzadas, aceptó entrar a formar parte del personal al servicio de una próspera familia de fabricantes de máquinas de coser. Una vez tuvo conocimiento y hasta noticia detallada (mejor, fue enterada) la señora de la casa (por varios cauces o paredes gárrulas) de que el señor andaba más salido que un alero a la caza y captura de los diversos atributos que escondía y guardaba celosamente bajo sus ropas la embelesadora novata, la puso, ipso facto, de patitas en la calle, eso sí, dándole el aguinaldo por adelantado, que consistió en las consabidas o proverbiales cien cochinas pesetas.

Por mediación y recomendación de don Eustaquio Menéndez Ramírez, un mirlo blanco, más que librero, bibliófilo, el mejor y más íntimo amigo de su finado padre, fue admitida como profesora de mecanografía a prueba en la Academia “Grafos”. Superado el periodo o mes de prueba, sin sueldo, por supuesto, fue contratada en unas condiciones leoninas, pero eso era lo que a la sazón había, lentejas; o las cogía y comía o las dejaba. A duras penas ganaba para poder pagarle la pensión a la patrona. La verdad es que las horas le salían a cuatro perras.

Por entonces, trabó, primero, saludos, luego, conversación, y, más tarde, amistad, con Agustín López, un joven gaditano, de La Línea, que acababa de aprobar las oposiciones de agente judicial y ocupaba la habitación contigua a la que usaba ella en la pensión “La Chispa”, donde, de cuando en vez, para dar motivo, razón o validez al nombre elegido para aquella bendita casa decente, saltaba allí alguna tal, sin duda. A Agustín López, en el juzgado, todo el mundo le llamaba Domínguez, por serlo por triplicado y seguido, pues ése, el mismo, era el segundo, el tercero y hasta el cuarto apellido que tenía, de veras, el sujeto de marras.

Domínguez, que andaba prendado de ella desde la primera vez que le echó o puso el ojo encima, no tardó en proponerle nupcias, que Soledad, amablemente, declinaba. Sin embargo, el agente era perseverante (así había conseguido sacar la plaza de funcionario). Inasequible al desaliento, insistía, una semana sí y otra también, en invitarla a ir ora al baile, ora al cine, ora a dar mil paseos, ora a merendar, ora a… Concluidas o coronadas dichas acciones, volvía por sus fueros, esto es, renovaba los ruegos de que aceptara ser su esposa. Ante el palmario entusiasmo y la manifiesta devoción por ella, a Soledad, halagada, sola en aquella alienable y desasosegante ciudad, cada vez se le hacía más cuesta arriba y difícil rehusar tanta propuesta de matrimonio o tejos como Domínguez le tiraba. Soledad estaba convencida de que a Agustín nunca podría quererle ni con la mitad de la intensidad con la que ella había soñado en diversas ocasiones que algún día llegaría a amar a alguien. Soledad siguió (con) el juego del cortejo que continuaba desplegando en torno a ella por doquier y a cualquier hora de la jornada Agustín, en la creencia de que un día u otro el agente conocería a su verdadera media naranja y, entonces, sería a ésta, exclusivamente, a quien Domínguez dirigiría, por lo tanto, sus proposiciones de casamiento, el sacramento que tanto le obsesionaba.

(Continuará mañana.)

Ángel Sáez García
otramotro@tudela.com


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Blogs
Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

A los Obispos: El sentido de Dios en los sacerdotes

Josemari Lorenzo Amelibia

Gastronomía Navarra

Gastronomía Navarra

Medallones de berenjena - del libro de cocina Navarra "El Bosquecillo"

Mª Rosario Aldaz Donamaría

Escuelas Católicas

Escuelas Católicas

El deporte como espacio de convivencia para jóvenes católicos

Escuelas Católicas

Cenyt

Cenyt

Phronesis invierte en Uruguay

Grupo Cenyt

No más mentiras

No más mentiras

ISLAM ANDALUCÍA ESPAÑA EUROPA

Antonio García Fuentes

Contracorriente

Contracorriente

Informe DSI en el mundo "muchos todavía separan las problematicas Vida-Familia de las del Desarrollo"

Rodrigo del Pozo Fernández

Editorial San Pablo

Editorial San Pablo

Mons. Atilano Rodríguez: «La figura de Pablo de Tarso ha sido llevada al cine de forma muy acertada»

Editorial San Pablo

El blog de Alicia Antolín de la Hoz

El blog de Alicia Antolín de la Hoz

1,6 Trabajadores por Pensionista en CyL _ es INSOSTENIBLE

Alicia Antolín de la Hoz

Mi vocación

Mi vocación

Perdonar siempre

Sor Gemma Morató

Tres foramontanos en Valladolid

Tres foramontanos en Valladolid

Honor a los caídos en acciones de guerra (Afganistán)

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

El alma del haiku

El alma del haiku

Ensaya tu haiku

Vicente Haya

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Sursum Corda El blog de Guillermo Gazanini

Despenalización del aborto II

Guillermo Gazanini Espinoza

Columna de humo

Columna de humo

Por cierto, ¿acaso todavía quedan moriscos ofendidos por aquello? Entonces sí que eran españoles, muy españoles.

Pedro de Hoyos

Entre el Cielo y la Tierra

Entre el Cielo y la Tierra

DÍA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Francisco Baena Calvo

Bokabulario de Fernández Barbadillo

Bokabulario de Fernández Barbadillo

La señora Cataluña se enfada y se marcha. ¿A que no?

Pedro Fernández Barbadillo

Dimes y diretes

Dimes y diretes

Realidad virtual

Eduardo Cassano

Dircom Digital

Dircom Digital

Budapest acogerá en 2010 el XI Congreso Internacional de Protocolo

El Espacio del Dircom

El blog de Antonio Piñero

El blog de Antonio Piñero

El Jesús judío, o los límites de un discurso políticamente correcto (II)

Antonio Piñero

Fogon’s corner

Fogon’s corner

Novedad 2009, destinada a resolver la problemática cotidiana de los Chefs

Marie-José Martin Delic Karavelic

Bagatelas en solfa

Bagatelas en solfa

La violencia machista no es machista

Kiko Rosique

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias