Opinión

Una ideología totalitaria contra los hombres: feminismo de género (II)

21.03.19 | 10:02. Archivado en Magdalena del Amo

Los equívocamente llamados avances de la mujer se moldearon en las mentes de personas desequilibradas y se fueron imponiendo de manera velada en las Conferencias de las Naciones Unidas sobre la mujer, de manera subrepticia y sin debates previos.

El movimiento queer

El feminismo radical parte del “lesbianismo radical”. De hecho, casi todas las mujeres impulsoras de este movimiento han sido, o son, lesbianas o bisexuales. El lógico, por tanto, que el feminismo radical tenga como aliados en su caja de Pandora al movimiento gay, denominado también “lobby rosa” y al movimiento queer.

Aunque estas ideas se venían gestando desde finales de los sesenta, divulgándose a través de libros y foros universitarios, es en 1975 cuando se empiezan a imponer socialmente. Este año tiene lugar en México la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Mujer, donde se adoptan algunas medidas, aunque muy tímidas, que nada hacían presagiar el final de estas políticas feministas. En 1979, la ONU adopta el Movimiento de Liberación Femenina para la Eliminación de toda Forma de Discriminación de la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), al que se sumaron más de ochenta países en los cinco años siguientes.

La clave del movimiento radica en el término “discriminación”. Para las Naciones Unidas discriminación es cualquier política o práctica que influya en las mujeres de forma diferente a como lo hace en los hombres. Es así como ciertos comportamientos o tradiciones empiezan a considerarse discriminatorios aunque no haya una intencionalidad malévola en ellos; y ciertas galanterías pasan a ser ofensivas por este tipo de feminismo. Exaltar el instinto maternal de la mujer también es discriminatorio, porque en el hombre no se exalta y, por tanto, no estamos tratando a los dos sexos por igual. Se ha llegado a situaciones de ridículo sin precedentes. Pero, sobre todo, se insiste en la “discriminación relativa al sexo”, que se define como “cualquier distinción hecha sobre la base del sexo, que tenga el efecto o propósito de desmejorar o anular el reconocimiento del goce o su ejercicio por parte de la mujer, sin importar su estado marital, sobre la base de igualdad entre hombre y mujer, sobre derechos humanos y libertades fundamentales en el campo político, económico, social, cultural, civil o cualquier otro”.

Así se empiezan a perfilar las políticas extremistas del feminismo de la nueva izquierda, que se implementarían unos años después. Se asienta ya que en la familia hay roles establecidos que es necesario cambiar, y se hace una llamada de atención a los Estados para que adecúen sus leyes, aprobando algunas nuevas y aboliendo otras, en aras de evitar toda discriminación de la mujer.

Las consecuencias de la maternidad son contempladas como algo negativo en este documento y se insta a que las mujeres se reincorporen a su puesto de trabajo lo antes posible. Los “expertos” que diseñan estos programas están en contra del concepto de familia tradicional. Por eso el empeño en eliminar el instinto materno de la mujer y la prohibición de que no se fomente en las niñas; por eso promocionan los anticonceptivos y el aborto; por eso fomentan las investigaciones sobre clonación; por eso están en contra de la religión; por eso han hecho a la mujer esclava del trabajo. Como bien apuntó una feminista rusa: “La emancipación ha resultado ser para nosotras una explotación más dura que antes; hay una cierta división de tareas entre hombres y mujeres, pero las mujeres también se ven forzadas a ejecutar tareas duras”.

Asimismo se insta a los Estados a tomar medidas para modificar las conductas de hombres y mujeres, y se dan detalles de cómo eliminar estereotipos basados en el concepto de superioridad o inferioridad. También se exige revisar los textos de los sistemas de estudios para ajustarse a los nuevos conceptos de hombre y mujer. (Estamos exponiendo los planes de hace cuarenta años).

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Ana Pastor y su Newtral, o la zorra cuidando el gallinero.

15.03.19 | 09:47. Archivado en Magdalena del Amo

Al principio creí que era un rumor. No podía ser que el filtro de veracidad de las noticias estuviera instalado en la mente-ideología de Ana Pastor. No lo podía creer, porque estamos hablando de una de las periodistas más sectarias de España. Hay varias dentro del izquierdismo radical que compiten por el galardón de este profetizado Miniver orwelliano, pero ESTA lleva siempre puesto el disfraz de moderada y la condecoración de gran periodista concedida por la izquierda y asumida por la derecha, por imitación, no vayan a decir. Y siempre dirán, digan lo que digan y hagan lo que hagan. Dejen ya de hacer méritos y de hacerse perdonar. A ver si empezamos a espabilar. Pastor, de gran periodista, nada. El periodismo –en teoría— es un servicio público que se sustancia en enterarse de la verdad y contarla, y esto no es lo que hace esta señora, a la que vemos emplear la mano dura del verbo cuando el entrevistador no es de su cuerda y, en cambio, babear ante la izquierda, alabar a los dictadores y hacer girar su rueda de mentiras, injurias y calumnias.

Vamos con el segundo ingrediente de la tarta. Hace unos días, directivos de Facebook mantuvieron una reunión con representantes de los equipos técnicos de los partidos políticos españoles. El motivo era analizar cómo abordaban el tema de las llamadas “fake news”, es decir, noticias falsas, o sea, lo que antes se llamaban bulos, de cara a las elecciones del 28 de abril. Parece que Zuckerberg quiere evitar que lo acusen nuevamente de “interferencia en un proceso electoral”, tras las malas experiencias de las generales de Estados Unidos y Brasil o el referéndum del Brexit y otras campañas. ¿Preocupado de que lo acusen de qué? ¿Facebook perdiendo el sueño por algo que no sea su cotización en bolsa y sus anuncios? Mejor habría que decir que a Facebook, gobernado por la izquierda radical, anticlerical y masónica le molestan no ya los bulos, sino noticias que puedan favorecer a la derecha. Ya sabemos que quien cierra páginas, elimina fotos y contenidos es Don Algoritmo, pero detrás del algoritmo está siempre el componente humano. Como que esto nos huele mal. Habría que explicar cómo se creó la red social y quién está detrás. Siempre se nos habla de estos jóvenes genios que emprenden en una esquina del garaje de su casa, sin ayuda ni medios. Pura fábula, pero no es este el momento de analizar este bulo. Sí, bulo.

El tercer ingrediente es la noticia de hace un par de días que no podíamos creer. Facebook se había dado prisa y contrataba a AFP, a Maldita.es y a la empresa Newtral de la periodista sectaria protagonista de este artículo, Ana Pastor. Yo diría que la señora Basterrechea, al frente de la sección de “lobby político” en España de Facebook, ya acudía a la reunión con los deberes hechos, y lo de la reunión con los políticos fue solo para vender una moto averiada.

El cometido de la susodicha Ana Pastor es “revisar y evaluar la exactitud del contenido en Facebook publicado en español”. La zorra vigilando el gallinero. Ni más ni menos. Los nazis tenían a Goebbels, la izquierda española a Ana Pastor con su equipo de androides. No está mal que la pareja de Ferreras, quien el fatídico 11M se dedicó a lanzar bulos desde la cadena Ser, entre ellos el de los suicidados de Leganés –que nunca desmintió— vaya ahora a velar por la verdad. Tengo la impresión de estar soñando. Por cierto, el juez de la Audiencia Nacional, García Castellón que instruye la causa contra el excomisario Villarejo y otras causas de enjundia, que hace unos días insinuó reabrir la causa del 11M, acaba de tener un “aviso mafioso”, según definición de los expertos. Otro asunto que huele muy mal. Queremos jueces buenos y valientes, pero vivos.

La gran “fake news” de la periodista Ana Pastor

El nuevo Ministerio de Educación Popular y Propaganda de la “goebbelsiana”, Ana Pastor, se estrenó con una gran mentira. ELLA fue el origen del bulo contra Casado, del que se hicieron eco no solo los medios de comunicación, sino usuarios de las redes sociales. La noticia relacionada con el linchamiento mediático era que los datos personales de las mujeres inmigrantes en estado de irregularidad en España, que desearan dar a su hijo en adopción, no fueran utilizados para iniciar un expediente de expulsión. Comprensible y digno de loa, pero doña Ferreras lanzó la trola y se originó una serie de descalificaciones en cadena que rezumaban odio al por mayor. Aparte del mal gusto, algunos son de juzgado de guardia. Como el de la otrora okupa Ada Colau, que no desaprovecha ocasión para mostrar su falta de principios, de valores y de educación. Este era el texto de su tuit: “Machistas. Racistas. Clasistas. Solo faltaba secuestradores de niños. Fascistas. Toda persona demócrata debe votar en las próximas elecciones para impedir que esta gentuza pueda llegar al poder”. Margarita Robles también hizo campaña con el bulo y lo mismo Marlaska. ¿Esto no es incitar al odio? Lo es, pero todo depende de la ideología del incitador. La red social de Jack Dorsey tiene la buena costumbre de castigar, sobre todo alegando motivo de odio, a comunicadores de la derecha, mientras la izquierda tiene patente de corso para insultar, injuriar y calumniar. Así son las cosas.

¿Nadie va a pedir responsabilidades por este linchamiento injusto? ¿No van a pedir la cabeza de esta periodista “fake”? Hay que echar a esta gente de las instituciones, pero ya. Hay que dejar de financiar con dinero de nuestros impuestos a estos medios de comunicación intoxicadores contra España. Forman una gran secta y pretenden anular a quienes no entran por el aro. No podemos dormirnos en los laureles y permitirles echar más raíces. Son el vivo ejemplo del mal. Todo lo que promueven es destructivo. Llegará un momento en que esto será Venezuela, Cuba e incluso peor. ¿Nadie va a pasarle factura a esta doña por su mentira inmunda?

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Por Magdalena del Amo
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Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
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Las feministas de género toman la calle en su lucha contra los hombres.

06.03.19 | 14:03. Archivado en Magdalena del Amo

El alboroto carnavalesco de hembristas gritonas que salen a la calle el 8 de marzo –algunas incluso con burka y hiyab, que ya es el colmo—, financiadas con nuestros impuestos y con la ayuda del falso filántropo George Soros, amén de otras organizaciones sembradoras del caos, es una caricatura del movimiento primigenio en defensa de derechos justos e igualitarios. La manipulación y politización hasta extremos vergonzosos de esta no igualdad sino “desigualdad” a base de privilegios –incluso el de mentir—, que reclaman para ellas, ha hecho que muchas nos desvinculemos de estos aquelarres, y nos enfrentemos con la pluma, la palabra y el voto a esa doctrina totalitaria y a sus voceras.

Las feministas radicales reivindican el derecho a mentir

Según la vicepresidenta Carmen Calvo, en materia sexual, a una mujer hay que creerla siempre, diga lo que diga. ¡Pobres hombres sin derechos! Pero no solo reivindican el derecho a mentir, sino el derecho a la impunidad. Véase si no, el tratamiento de la asesina del niño Gabriel, Julia Quezada, militante de Podemos, por parte de los medios de la izquierda, que son todos, salvo alguna honrosa excepción. O la caradura asesina y ahora candidata a la alcaldía de Ávila por Podemos, Pilar Baeza, condenada por asesinato a treinta años de cárcel, que alega un linchamiento contra su persona por su condición de mujer, y pide apoyo a los grupos feministas. Es cierto que todo ciudadano tiene derecho a la reinserción y a vivir una vida tranquila sin que nadie le señale con el dedo, pero ser un representante público requiere un grado de moralidad que, cuando menos, debe ser ejemplar –cosa que Podemos no tiene en cuenta, a la vista del número de imputados que tiene en sus filas—. Y no digamos nada en lo que se refiere a la comisión de determinados delitos que, en el plano moral, no prescriben nunca. Nunca.

Dicho esto sobre nuestro presente, en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, aparte de tener un recuerdo especial para aquellas mujeres que fallecieron en la empresa de camisas Triangle de Nueva York, víctimas de una total carencia de seguridad en el trabajo –lo que dio origen a la celebración de este día—, y otro de solidaridad con las mujeres que sufren opresión, sobre todo en los países africanos y asiáticos, no estaría de más reflexionar sobre lo que hoy significa ser mujer liberada y en igualdad con el hombre y, de paso, hacer un poco de historia y ver cuál es el origen de esta paranoia, y los ideólogos que la sustentan.

Nuestras predecesoras a base de lucha y constancia han ido desbrozando un camino para que los derechos fundamentales pudieran circular hasta conseguir la total equiparación con el hombre. Sin embargo, esta equiparación soñada no ha llegado con el grado de pureza deseable. Concepción Arenal, Rosalía de Castro y Emilia Pardo Bazán –por citar a tres gallegas ilustres feministas—, se sentirían muy traicionadas con este esperpento que trufa toda nuestra actividad social. La lucha no era para que nos convirtieran en disminuídas que hay que tutelar y cuidar especialmente como si fuéramos medio bobitas y tuvieran que regalarnos los puestos por cuota. ¡A mí me daría vergüenza que me eligieran para un trabajo por ser mujer!

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Sánchez manipula el CIS para hacernos creer que podrá gobernar sin los golpistas.

04.03.19 | 10:00. Archivado en Magdalena del Amo

Pedro Sánchez, si la derecha no suma, espera volver a reeditar el pacto con los independentistas que quieren romper España y el Podemos venezolano que mata al pueblo de hambre, que dispara contra los jóvenes y que está secuestrando adolescentes. Esto es así y no hay que dudarlo. Pero es necesario repetirlo una y otra vez hasta que todos los españoles lo tengan bien grabado en sus cabezas. Hay que contrarrestar la propaganda de esta izquierda salvaje –no sé si hay otra— que domina todos los medios de comunicación, valiéndose de periodistas apesebrados moral y mentalmente corruptos, que cuentan mentiras a sabiendas para beneficiar a un gobierno con más vocación de sátrapa que el propio Maduro. Dice el loco este de Venezuela que si se presentara a las elecciones en España las ganaría, porque el pueblo español apoya su política. No es de extrañar que lo piense, viendo cómo hace unos años triunfaron aquí sus políticas, de la mano de Iglesias, Monedero y Errejón, esos que tenían la oficina puerta con puerta con los de la ETA, esos que cobran dinero de los venezolanos en paraísos fiscales. No es de extrañar que piense el loco militar, otrora conductor de autobús, que aquí somos todos comunistas, viendo ahora que Sánchez, más a la izquierda incluso que Podemos, más guerracivilista y mucho más dictador que todos ellos juntos, va viento en popa en las encuestas del CIS. ¡Mayoría absoluta casi! A tenor de esto, Maduro debe pensar que los españoles queremos inmolarnos en la pira en una suerte de suicidio colectivo. Por fortuna, la realidad es muy diferente. Así lo veo, y espero no equivocarme.

Estos días veo a la derecha un poco desubicada e incluso desmoralizada: al votante en general, y a los periodistas de esta cuerda en particular. Todo va tan deprisa, las noticias se solapan tan rápidamente, que no queda más remedio que hacer un histórico de las últimas tres semanas. Todos le echábamos en cara al okupa Sánchez que no convocara elecciones y que siguiera apegado al sillón de Moncloa con su mochila cada vez más pesada: una tesis falsa, el puesto y sueldo de Begoña sin tener título, negarse a comparecer en el Senado a dar explicaciones por los gastos de viajes y otros temas, uso excesivo del Falcon incluso para acudir a conciertos, uso del helicóptero para fardar en la boda del cuñado, su chuleo con los mandatarios internacionales, sus negativas a preguntas, sus amenazas con querellas a los medios, su ejecutivo (una ministra de las cloacas y el resto con patrimonios no declarados), sus afrentas al Rey, sus fotos de manos y pies, su rendición ante los golpistas dejando al Estado por los suelos, su afición a visitar tumbas, su tabarra con la exhumación de Franco, sus amenazas a la Iglesia, sus frases huecas e impostadas, su libro plagado de mentiras, en fin, su extensa labor como mayordomo de George Soros, que esa es otra. ¡Y decir que estamos en sus manos!

Hago un paréntesis con Soros. Acaba de publicar Ok Diario – bienvenido a la conspirología— que el magnate húngaro está en todas las movidas desestabilizadoras y nocivas para la humanidad y lo conecta con personajes como Rockefeller. Pues claro, llevamos años diciéndolo. Según este medio, Soros le habría entregado medio millón de euros al Centro Henry Dunant del Diálogo Humanitario, que avaló a Daniel Innerarity, el famoso RELATOR elegido por Sánchez para negociar con Torra la autodeterminación de Cataluña. Se trata del mismo sujeto que hace años eligió Zapatero para negociar con ETA. Todo esto –que forma parte de los 21 puntos—, lo estaba negociando Sánchez a espaldas de los españoles. Nos enteramos cuando se les descubrió el pastel. Y es que, entre mafiosos, siempre se acaban traicionando.

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Una ideología totalitaria contra los hombres: feminismo de género (I)

04.03.19 | 09:14. Archivado en Magdalena del Amo

Los movimientos feministas surgidos hacia mediados del siglo XIX han luchado sin descanso por la consecución de determinados derechos que por el hecho de haber nacido con un sexo femenino nos habían sido negados desde la noche de los tiempos. La palabra feminismo se utiliza por primera vez en la revista francesa “La Citoyenne”, a finales del siglo XIX, introducida por Hubertine Auclert. La primera manifestación feminista tuvo lugar en Seneca Falls, Nueva York, en 1848. Se reivindicaba, la igualdad y el derecho al voto.

Las feministas tradicionales llevaron el estandarte de la liberación femenina con reivindicaciones sociales como un salario digno o acceso a profesiones consideradas exclusivamente de hombres.
A finales de los años sesenta, un grupo de feministas radicales empieza a desmarcarse de lo que hasta ese momento había sido el movimiento feminista reivindicativo en todo el mundo. Surge entonces el feminismo político radical cuyo germen hay que buscarlo en la nueva izquierda surgida después de mayo del 68. Este movimiento radical fagocitó ilegítimamente el término feminista “positivo” que hasta ese momento había luchado por los avances de la mujer.
En estos años, las feministas crean grupos “entre” mujeres y “para” mujeres con el fin de debatir sobre sus problemas (hombres, sexo, familia, religión), que hasta entonces habían pertenecido al ámbito privado. Había que transformar lo oculto, los miedos individuales “en una conciencia compartida de su significado, como un proceso social, la liberación de la angustia, la ansiedad, la lucha de proclamar lo doloroso y transformarlo en político”, según palabras de Juliet Mitchel. Otra gran defensora de esta ideología totalitaria es Mary Evans quien defiende que el espacio privado de la familia y el hogar debe ser “sujeto al escrutinio público”. Fue así como lo personal y privado pasa a ser político y público. Estas políticas totalitarias, disparatadas y perversas se han implementado en la sociedad española en los últimos años, a fuerza de leyes y decretos.

El corpus de esta ideología totalitaria incluye el sexo libre, el aborto, y la desaparición del matrimonio, la familia y la religión, por ser instituciones opresoras.

Para las feministas radicales lo femenino y la feminidad debe ser erradicado de la mujer. Todo lo femenino debe ser deconstruido, porque, según la teoría feminista, la mujer es un invento del hombre. El de la izquierda es un feminismo antifemenino que repudia la idea natural de la mujer. (Ver Cronología de la ideología de género).
Se puede reproducir el texto citando la fuente.

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George Soros en España para marcar la agenda de Sánchez y Rivera.

25.02.19 | 10:16. Archivado en Magdalena del Amo

Hay dos maneras de hacer análisis político. Una, en función de lo que vierten las agencias de prensa, medios de comunicación o lo que sale de los gabinetes de los partidos, cocinado o a medio hervir. Esta es la más usual, que no deja de ser una manera de llenar papel o espacios radiofónicos y de televisión, con debates al estilo Gran Hermano –salvo excepciones—, en los que solo falta el poli de lux, pero, tranquilos, que, tal y como van las cosas y el derrumbe estrepitoso de la decencia, todo se andará ¡y más! La otra forma de hacer análisis es basándonos en lo que no se dice en ruedas de prensa ni nos cuentan al oído, sino atando cabos con datos de aquí y allá, y fijándonos en ciertos personajes y grupos de poder, en los que casi nadie cree, pero que existen y campan a sus anchas organizando el mundo en su provecho. Para dejarlo claro, pongamos como ejemplo el 11M: la primera opción sería seguir la tesis oficial de los moritos y demás mentiras, y la segunda, indagar en lo que realmente ocurrió, por qué, quiénes estuvieron involucrados, quiénes hicieron la vista gorda y demás incógnitas. Yo opto por esta segunda opción y estoy mucho más cerca de Casolaro que de cualquiera de los prescindibles papagayos que hablan por hablar, basándose en conveniencias cuando no en ignorancia.

Nada más llegar al palacio de la Moncloa, como hablamos en su día, Pedro Sánchez recibió la visita secreta de George Soros, y no precisamente para llamarle guapo, sino para marcarle la agenda. No vamos a quitarle culpa a Sánchez de nada; es más, aún nos quedan epítetos que añadir a su persona, todos para mal. Pero sí es cierto que los globalistas, los del Nuevo Orden Mundial, la masonería-illuminati, Bilderberg o como queramos llamarles, es decir, los amos del mundo, tienen prisa por imponer su plan de dominio-dictadura totalitaria –que ya estamos viviendo y sufriendo, en parte— y necesitan políticos clave, frívolos y huecos, para dar el golpe de gracia a la humanidad, transformándola en un rebaño en toda regla.

Esta semana, Soros volvió a la Moncloa con nuevos encargos para Sánchez. Pero, según apuntan algunas fuentes, parece que también ha visitado a Albert Rivera, alias el Veleta, para el que también trajo alguna orden: nada de juntarse con el PP y con Vox –otra cosa sería si fuera el PP de Soraya—. Pactar con los socialistas es la orden de Soros. En vista de su miedo a las encuestas, Rivera ya había anunciado que con los socialistas, nada. Pero es que de lo que diga este veletín naranja no hay que fiarse, al menos en temas políticos.

En lo tocante al amor, parece que sigue la misma dinámica. No sé qué dirá Malú de esta fama conseguida a pulso. Eso en el caso de que el flirt sea de verdad y no una estrategia, por parte de él o diseñada desde más arriba. Es cierto que estoy hablando desde la perspectiva de la conspirología, pero no sería la primera vez que desde determinados gabinetes se arman parejas con fines de promoción. El más famoso quizá sea el pacto entre el entonces príncipe Rainiero y Grace Kelly, con el fin de hacer de Mónaco un centro de la jet mundial. ¿Y si estuviéramos hablando de una pareja de contrato? Lo cual no quiere decir que no pudiera salir bien. Incluso, a veces, las citas a ciegas acaban en boda, aunque yo a esto no le auguro mucho recorrido.

A mí, el tema Rivera-Malú no me gusta nada. Quizá porque prefiero políticos con una vida estable, que no anden de colchón en colchón. En un representante público, cuya conducta debe ser intachable, los cuernos no creo que sumen mucho. Otra cosa es el mundo de la farándula, donde, en las largas noches de lentejuelas y glamur, entre copa, copa y lo que venga, es más fácil traspasar los límites y que la manga se estire. De hecho, me cuentan que en el grupo de amigos de Rivera-Malú, al que pertenecen unos cuantos famosos de primer nivel, parece que casi todos han tenido líos con casi todas.

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Sánchez convoca elecciones para volver, cuanto antes, a las andadas.

16.02.19 | 20:32. Archivado en Magdalena del Amo

Los motores de los partidos han arrancado y se preparan para la carrera a las urnas. Aunque no fueron tantas como pensábamos, parece que las banderas de Colón y los eslóganes de “elecciones ya” surtieron efecto, sobre todo, porque se adivinaba que muy bien podía ser el aperitivo de otras –organizadas con más tiempo—y de una moción de censura o incluso dos. Lo de la ruptura con los secesionistas me parece una burda opereta que no acabo de creer. Creo que hay gato encerrado. Puedo equivocarme, pero sostengo que la negociación está solo “congelada”, y que esto es una puesta en escena para la papanatería pasiva y crédula, pendiente de la propaganda de las teles y sus voceros pagados, enemigos de España. Sánchez se ha visto contra las cuerdas. Las banderas de los constitucionalistas, a él, tan acostumbrado a mirarse el ombligo y a ver las cosas desde el Falcon, no le hubieran cambiado su hoja de ruta, si no fuera que algunos de los barones socialistas podían no estar dispuestos a inmolarse retratándose en una supuesta moción de censura, al tener que dar su apoyo o no a los secesionistas. Creo que ese fue el detonante, más que unos datos favorables en la intención de voto, como se dice por ahí. En cualquier caso, Sánchez convoca, muy a su pesar, y estoy segura de que en su plan A está repetir la alianza con los comunistas de Podemos-Maduro y con los secesionistas, otro bloque Frankenstein. Cuatro años dan para mucho, y luego Dios dirá. Su plan B sería Ciudadanos, que sí tiene mucho que aclarar antes del día 28. Conclusión, Sánchez se va para volver. Por el bien de España, ojalá sus sueños no se vean cumplidos.

Antes de pronunciar la fecha 28 de abril tuvimos que tragarnos el primero y soporífero mitin de campaña de Pedro Sánchez, donde con el cinismo usual esputó toda una retahíla de frases huecas y de mentiras trufadas de narcisismo prepotente e infecto. Algún recién llegado de Venus deduciría que él había inventado la democracia, la decencia y la responsabilidad. Ha querido convencernos de que él es la moderación y el sentido común. Por cierto, una campaña que piensa hacer desde Moncloa con todos los recursos del poder, cosa esperable, dada su inclinación a utilizar las instituciones en provecho propio. En provecho propio es la fecha anunciada. Me llama la atención que, salvo el PP, no se critique el gasto que supone tener dos comicios en abril –pudiendo concentrarlo todo en el superdomingo— y que se justifique como normal la estrategia personal y de partido. Es decir, dando por sentado que la política es cosa de tahúres o incluso de trileros.

Conociendo el percal, preveo una campaña muy arrabalera, sobre todo por parte de las gritonas socialistas y podemitas. Como, por ser mujeres, les está permitido no tener educación ni decoro y maltratar de palabra y obra, porque siempre tienen razón, visualizo una campaña con mucho salvajismo y “todo vale”. Tezanos ya contrató a 27 expertos para cocinar las encuestas con las que nos manipularán hasta el día de autos. O la víspera.

Todos clamábamos por elecciones, sin tener toda la impedimenta preparada, y quizá sin contar con las armas de destrucción masiva del enemigo a batir, contando además que este enemigo no entiende de normas éticas y que es capaz de sacarse de la chistera unos trenes con bombas o un muerto útil, como Isaías Carrasco, mártir del socialismo. ¿Nos acordamos? ¡Qué poco me fío de esta gente sin moral! Los veo capaces de cualquier cosa, y Sánchez no se va así como así, sobre todo, después de haber probado las mieles del poder y haber divisado a las hormigas votantes desde el Falcon.

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Ciudadanos pacta con los golpistas bloquear a VOX

30.01.19 | 10:07. Archivado en Magdalena del Amo

Parece que Albert Rivera también tiene rabo peludo, más o menos como el de Pablo Iglesias y los Errejones que van y vienen en su intento de echar cimientos en terreno algo más sólido que las arenas movedizas de Podemos. Debo admitir que algunas propuestas de los de Rivera siempre me rechinaron. Lo del comercio de bebés a través de los vientres de alquiler es caer demasiado bajo. Los bebés no se compran, se encargan por amor cuando hay un proyecto de vida que garantice la presencia de un papá y una mamá, la unión de los opuestos, complementos indispensables para la sana formación de la persona. A pesar de esa idea tan descabellada, casi llegaron a seducirme como alternativa, en plena crisis rajoyana, sobre todo, después del golpe, la aplicación del raquítico 155 y toda la comedia de Soraya y adláteres que creyeron que habían heredado el poder para siempre. Lo del rabo peludo era fácilmente adivinable, pero no siempre estamos inspirados. No hay que olvidar que Ciudadanos estuvo a un tris de pactar con “los de Maduro en España” y de formar gobierno con Sánchez antes de que el PSOE lo lanzara a la escombrera de las mortajas. Siempre supimos que a Riverita se le caía la baba con Bilderberg y que prometió servirles lo mejor posible, aunque para eso tenga que traicionar a diestro y siniestro: a los suyos y a los otros, a los de dentro y a los de fuera, o incluso escupir sobre el crucifijo. ¡Literalmente! Pero Rivera, en su luna de miel de aprendiz illuminati no debería olvidar que es una marioneta y que a las reuniones del selecto Club no se va a compartir propuestas, sino a recibir órdenes, para hacer los deberes en casa. ¡Que le pregunte a Sánchez por la visita de Soros, que no fue precisamente para tomar el té! El Falcon no le está saliendo gratis.

Hago un inciso para decir que todo lo que sé de psicología no me sirve a la hora de analizar la personalidad de Albert Rivera. Confieso que ando completamente perdida. No sé si es esquizofrénico, bipolar, si padece personalidad múltiple o si es un psicópata más, disfunción muy común en la clase política. Aunque a mí los psicópatas, por caerme especialmente mal, soy poco indulgente con ellos y, sin ningún miramiento, les adjudico el calificativo que creo que mejor los define: malos, mala gente. Así de simple.

El modus operandi de Ciudadanos, es decir, “el partido francés”, es el del bandazo. Casi nunca sabemos cómo va a reaccionar, aunque cada vez nos está poniendo más fácil esto del vaticinio. Depende de lo que diga Francia, según el plan que los globalistas tienen para España, que es dejarla reducida a una barriada del fracasado conglomerado de esa cosa gris y maléfica que resultó ser la Unión Europea, a donde, sin exagerar, va a parar lo peor de cada casa y lo más corrupto. Por eso hay que maldecir a cualquier partido que reclame identidad, historia, valores y lealtad a las instituciones y a la Constitución.

Cada vez está más claro que Macron y su representante en España, Valls, son los ideólogos del post Ciudadanos, tras perder su ideología original. Se la tienen jurada a VOX y no han dejado de hacer el ridículo con sus posicionamientos con Andalucía. Que los golpistas de Esquerra Republicana propongan una moción para crear un cordón sanitario contra VOX está dentro de lo esperado. Pero que Ciudadanos vote a favor solo se entiende desde una perspectiva de ambición y sectarismo. Con este voto a favor en el Ayuntamiento de Barcelona se hermanan con Colau, partidaria confesa del golpe, y le hacen la ola a Pablo Iglesias cuando, tras perder en Andalucía, propuso la alerta antifascista para frenar a VOX. ¡Qué vergüenza! Arremeter contra el único partido que dentro de unos días se sentará a defender al Estado español contra los golpistas es unirse a los que odian a España! Ni siquiera estratégicamente les conviene. Pero el fanatismo es lo que tiene, y en Ciudadanos hay mucho. Ciudadanos se diferencia poco de Podemos, sea con el nombre de Iglesias o el de Errejón, alias “el Suave”, pero igual de malo que el otro, o peor, porque va con disfraz. Hay que tener presente siempre que son comunistas y que sus guías son Venezuela y Cuba, por no ir más atrás. Y peor que todos ellos, Carmena, la de las empanadillas envenenadas que reparte a diario a todos los madrileños, con sus mosquitas muertas de voz cursi y hetairas de estriptis en los templos.

No sé qué pensarán de este juego sucio, sectario y antidemocrático algunos miembros de Ciudadanos, como Toni Cantó, Girauta o incluso el sosito de mi paisano Prendes que muestran bastante sentido común. A primera vista, no se les ve rabo peludo, aunque, visto lo visto, ¡quién sabe! ¡Como para fiarse! Arrimadas parece que se conforma con luchar contra el golpe a su manera: sacándole cartelitos a Torra durante los plenos. Pero eso ya no basta.

No sé si la sombra de Valls es alargada o cuadrada como los mandiles, pero sí parece que está desviando la luz hacia otros puntos de la izquierda más abyecta, corrupta y traicionera. Si esto sigue así, y hay quien lo vea, lo que estamos viendo en Podemos podríamos verlo muy pronto en Ciudadanos.

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Las femilocas al borde del ataque de nervios.

17.01.19 | 09:40. Archivado en Magdalena del Amo

No pensaba volver a escribir sobre el tema en una temporada, pero las femilocas invaden calles y micrófonos echando espuma por la boca y vomitando verde, como la pobre Regan McNeil, la niña de El Exorcista. Estar posesas es lo que tiene. Tanta chochocharla, exaltación del clítoris y “empoderamiento desde sus coños”, como ellas dicen, les ha producido una especie de borrachera, no sé si orgásmica, que va in crescendo. No hay quien las aguante. Ahora, VOX les ha pisado el rabo, porque es el primer partido que se atreve a llamar a las cosas por su nombre. Desde hace varios años, ellas eran las que hablaban, opinaban, hacían y deshacían sin que nadie se atreviese a llevarles la contraria. No quedaba bien, porque así lo establece la dictadura de lo políticamente correcto. Pero se acabó la mordaza y, por fin, el debate está sobre la mesa, y la ilusión de poder cambiar la ley, también. Por eso están tan rabiadas. No es de extrañar que tengan bajadas de azúcar y de otras cosas. Alguna vez tenía que llegar el turno de la razón.

El gran ejército de zapadores de la izquierda son las feministas radicales que, por el hecho de ser mujeres, pueden hacer y decir lo que les dé la gana, sin que nadie se atreva a piarles. Si eres hombre, imagínate que les dices lo que piensas de ellas: que para un buen talante feminista hay que ser fea, gorda, desequilibrada y dada al insulto fácil. Tener alguna de estas características es imprescindible para entrar en el club de locas, como las llamaba Oriana Fallaci. Pongamos por caso que en un brote de sinceridad les dices que son diputadas, portavoces, o lo que sea, por esa cosa estúpida de la tómbola de la paridad o por compartir mesa, mantel y cama con el jefe. Pobre de ti. Como poco, te caería una buena multa en virtud de no sé qué argumento raro que tiene que ver con el honor, como le pasó al juez de marras con la podemita deslenguada. Porque ya sabes que ellas pueden llamarte machista, maltratador, asesino y mil burradas más, pero tú calladito, porque a ti la ley no te protege. No hay ley para ti. Pero incluso en el Parlamento se está viendo esta desigualdad. No sabes cuánta rabia me da, cuánta lástima te tengo y cuánto me solidarizo contigo. Pero vamos a seguir luchando para que esto cambie.

Estas locas excéntricas de los discursos feministas, que llenan el aire de bobadas, a mí no me representan. A las que no somos mujeres-cuota solo nos representa la Constitución y la ley. Las mujeres no somos inferiores ni minusválidas para que un grupo de descerebradas tenga que reivindicar unos derechos que no son tales, basados en teorías acientíficas e implantados a base de presión a políticos y legisladores de escaso sentido común y abundante ambición. No necesitamos ser tuteladas, y mucho menos por estos grupos de hembristas cavernícolas tan amantes de luchar en el barro.

Las mujeres feministas de verdad, antes de que desde la corrupta ONU llegara ese engendro del “género” en forma de ideología totalitaria, basada en el patrón de la lucha de clases, estamos en contra de las cuotas. Nada me daría más vergüenza que me colocaran en una lista o me regalaran un puesto por ser mujer y hay que hacer la cremallera. Las mujeres feministas de verdad ni queremos derechos extra, ni los necesitamos.

Me siento avergonzada por estas mujeres manipuladoras, desafiantes e insaciables, que están creando una sociedad caótica e invivible. No puedo hablar de esto sin recordar al frívolo Zapatero, que fue quien empezó este carnaval y que el PP en pleno dio por bueno continuando con la mascarada. Menos mal que, como hemos dicho, tenemos a VOX para que con la ayuda de todos ponga los puntos sobre las íes y escriba la abolición o reforma de la catastrófica ley inconstitucional, que excluye la presunción de inocencia para los hombres. Gracias al “partido de extrema necesidad” muchos se atreven a discrepar, aunque con mucho miedo y cuidado, no vaya a ser que se diga alguna inconveniencia que algún juez progre lo interprete como maltrato. No hay que olvidar que cada feminista de estas es un agente inquisitorial.

La verdad, si con carácter obligatorio el fin de las mujeres fuera llegar al grado de involución mental y espiritual, a ser una caricatura de nuestra esencia, yo optaría por quedarme en casa y con la pata quebrada.

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
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Pacto en Andalucía, pero no hay que fiarse de Ciudadanos.

11.01.19 | 09:40. Archivado en Magdalena del Amo

He querido ir directamente al grano con el titular. Hace tiempo que Ciudadanos dejó de ser aquel partido que irrumpió en Cataluña para luchar contra el nazismo independentista; aquella formación simpática que daba la bienvenida a las escisiones de los grandes partidos. Pero los años no pasan en balde, y de aquel Rivera casi imberbe, que había emergido cual Venus de la espuma del mar, no queda ni la sombra. El Rivera de los últimos tiempos, cristalizado en la prepotencia y el despotismo de los últimos días ha realizado su metamorfosis, y de simpática y tierna oruga se ha ido transformando en una “vespa velutina” que depreda y traiciona. El comportamiento de las últimas semanas tras las elecciones andaluzas, mientras se negociaba el anhelado pacto, es más que deleznable. Tanto coqueteo con los socialistas es muy sospechoso. La clave es Valls/Macron/Soros/globalistas/NOM. Enseguida vamos con ello.

Ver a los socialistas arrojados del paraíso andaluz es una especie de milagro, de esos que solo ocurren muy de tarde en tarde. Tantos años enraizando la corrupción y el clientelismo casi habían hecho desaparecer la esperanza. Pero el abandono ante el golpe de Estado independentista, la traición de Rajoy y la más que traición de Sánchez parece que hicieron de despertador social. Se ve que cuando realmente nos vemos en peligro, nos convertimos en el arquetipo del español temido de los Tercios de Flandes. Y llegó VOX, y con él la esperanza. Con solo doce escaños han devuelto la ilusión a un montón de españoles que estamos deseando acudir a las urnas.

Estos días se han puesto sobre la mesa temas como la inconstitucional ley de violencia de género o la inmigración descontrolada, de los que nadie se atrevía a hablar, pero de los que todos nos lamentamos en privado. También hay que reconocerle al PPC, Partido Popular de Casado su capacidad y talante negociador. Hay que decir que hasta el minuto final los rajoyistas/sorayistas intentaron boicotear el acuerdo, echando leña al fuego y haciendo caballo con toda la prensa manipuladora que intenta presentar a Vox como un partido de extrema derecha. Estoy de acuerdo en que es un partido de “extrema necesidad”. Alabo de Vox que no tenga complejos y que no pierda tiempo justificándose. A ver si el PP se atreve a imitarlo. También es de aplaudir que haya renunciado a varias de sus propuestas. Lo importante es limpiar Andalucía. Además, como decía el estratega, militar y santo, Ignacio de Loyola: “Entrar con la de ellos para salir con la nuestra”.

Hay motivo para estar de fiesta, pero no para cantar la victoria final. Siento aportar esta nota de prudencia, reserva e incluso de tristeza que no me permite festejar a fondo algo tan deseado. Lo digo porque Ciudadanos no es un partido del que nos podamos fiar, aunque más que de Ciudadanos deberíamos referirnos a Rivera. No las tengo todas con Marín, el próximo vicepresidente. Pero me consta que hay muy buena gente en el partido naranja. Quizá Rivera también lo era antes de ser pescado por los globalistas. Albert Rivera es un chico Bilderberg, apoyado por George Soros, o más bien habría que decir que Rivera está a las órdenes de este magnate y lo que él representa. [Entiéndase que cuando digo Soros no me refiero solo al magnate y falso filántropo, sino a toda su estructura, bajo el paraguas de las fundaciones Open Society].

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El discurso del Rey o el de Carmen Calvo.

26.12.18 | 09:48. Archivado en Magdalena del Amo

Suelo oír el discurso de Navidad del rey más como un ritual rutinario que precede a la cena de Nochebuena, que con expectación ante algo que vaya a decir, que nunca dice. Sabemos que el rey reina, pero no gobierna, que “no está sujeto a responsabilidad” y que “los actos del rey serán refrendados por el presidente del Gobierno y, en su caso, por los ministros competentes”, según el artículo 64 de nuestra Carta Magna. También es sabido que los discursos se redactan en la Moncloa, y que, en caso de escribirlos él mismo, tal es el caso, tienen que pasar la censura del gabinete del presidente, que pone, quita, sugiere y exige. Pero Felipe VI sentó un precedente cuando en su discurso del 3 de octubre de 2017 tras el golpe de Estado en Cataluña, compareció ante las cámaras y ejerció de rey, pero de Rey con mayúsculas, digno de reinar en un país como España. A Felipe VI no se le atragantaron las palabras a la hora de acusar a los golpistas de deslealtad inadmisible a los poderes del estado” y decirles claramente que se habían colocado al otro lado de la democracia, para añadir después que “era responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones”. Sabíamos que eso no había caído nada bien en el gabinete del entonces presidente Rajoy y que eso había causado una brecha insalvable. Pero todos nos sentimos orgullosos de la Corona, incluso los republicanos como yo. Y defendí al rey, porque eso significaba defender al Estado. A raíz de ahí, todos interpretamos que Felipe VI tenía personalidad y deseos de defender la unidad nacional, por encima de cualquier gobierno de turno irresponsable.

Lejos estábamos de pensar que el palacio de la Moncloa iba a ser asaltado por unos okupas hambrientos de poder y de volar en Falcon y que el monarca iba a doblegarse ante ellos. No sé qué dirán los aduladores de Felipe VI, pero trabajo les va a costar defender el papelón de esta Nochebuena de 2018. Fue un discurso trivial y sosaina, propio de Carmen Calvo, de la que vemos su influencia. Sentimos mucho, muchísimo, la muerte de Laura, pero no es para que el rey, después de lo sucedido el 20 y el 21 en Barcelona, donde se firmaron los preliminares para romper la unidad nacional y la total rendición del Estado ante los golpistas, lo citara como uno de los problemas graves de España. Cuando oí la frase dije en voz alta: “Aquí está la huella de Carmen Calvo”. Todo lo demás fueron banalidades: recuperar el espíritu de la transición, la concordia, la convivencia “que siempre es frágil”, el respeto a la Constitución, la capacidad de establecer pactos, ayudar a los jóvenes a encontrar un trabajo digno, y mucha palabrería de relleno, sin entrar en los detalles mollares de los grandes problemas que vivimos. Así lo siento.

Pero claro, resulta que el discurso del monarca de España lo ha escrito el Gobierno okupa del presidente de la tesis falsificada que gobierna con el apoyo de los filoetarras, separatistas y golpistas, los mismos que declaran en su parlamento de la Generalidad el rechazo a la monarquía y a la Constitución del 78. Y que, además, ya estaba escrito antes de irse a dar la nota con el xenófobo Torra de los lazos amarillos y el delirante consejillo de ministrillos. Esto es de locos. No me extraña que el Gobierno de Sánchez se sienta “satisfecho” del discurso tan ambiguo, y del espaldarazo que supone para su crítica gestión. Eso sí que fue un regalo de Reyes por adelantado.

Ahora bien, según el artículo 56 de la Constitución, el rey es un símbolo de unidad y permanencia del Estado, con las funciones de “arbitrar y moderar el regular funcionamiento de las instituciones”. ¿No es momento de que arbitre y regule lo que está ocurriendo? ¿Para qué queremos un rey en estas condiciones? Cuando terminó el discurso, pensé: “Parece que el rey está apoyando el golpe”. En verdad, sentí unos deseos enormes de llorar, porque vi que de nuevo volvíamos a estar desprotegidos frente a los golpistas; estos y los que se alcen, porque cuando el Estado está débil se resquebraja fácilmente, y hay por ahí mucha autonomía con ganas de barullo.

El rey no estuvo a la altura. Hoy lo vi pusilánime y a las órdenes, claramente en manos del Gobierno golpista. Los reyes ya no van a Babia a cazar, pero Felipe VI esta Nochebuena dio la impresión de estar en Babia. A no ser que le estuvieran apuntando con una pistola, que, tal como van las cosas, todo es posible. Hay algo que se me escapa, pero no sé qué es. Siento que las cosas están mucho peor de lo que parece, que ya es decir. ¡Pena, penita, pena!

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Las feministas aprovechan el asesinato de Laura Luelmo para crispar.

21.12.18 | 10:15. Archivado en Magdalena del Amo

No quiero parecer oportunista y aprovechar la desgracia de la muerte de una chica a manos de un asesino profesional, para arrimar el ascua a mi sardina, como hacen los políticos y las desquiciadas del género. Tampoco quiero dar la impresión de sensiblera ni de cursi por decir que Laura no volverá a casa por Navidad. Laura Luelmo es un caso más de esos que nos hacen reflexionar sobre la maldad humana, demasiado presente en nuestras acciones cotidianas, pero que alcanza su máximo exponente en crímenes como este. La víctima fue una chica, pero sería el mismo delito si hubiera sido un chico. Se supone que estamos hablando de asesinatos, independientemente del sexo de la víctima. Aclaro esto porque nada más conocerse la noticia, enseguida la inefable Carmen Calvo, seguida por el elenco de socialistas, podemitas y demás tropa okupa con “máster en género” como formación única, empezaron a “carroñear” y a lanzar improperios contra el sexo masculino, como si todos los hombres fueran delincuentes. Según ellas, las mujeres somos débiles mentales, por eso han creado las cuotas, para llegar “como sea” incluso a la vicepresidencia del Gobierno –ya me dirán cómo si no—. Como somos seres inferiores –según ellas—necesitamos estar tuteladas y protegidas por leyes discriminatorias y anticonstitucionales. Si en lugar de ser Laura, el asesinado hubiera sido su hermano, ¿harían toda la comedia que hicieron ayer en el Congreso estas feministas descerebradas? Seguro que no, porque según la teoría de las Carmenas, aunque muerto, llevaría su gen de maltratador y, además, seguro que era machista.

¡Menuda nos cayó con estas totalitarias del género! Y lo peor de todo es que es un tema global auspiciado nada menos que por la archicorruptísima ONU, de la mano de la IPPF, a través de sus Conferencias anuales. ¡Y qué bien cumple Europa sus consignas! Empiezan con normativas no vinculantes, pero a lo sucusumucu, y a base de presión a políticos y legisladores por parte de los lobbies feministas acaban convertidas en leyes absurdas e injustas, como la del aborto y la de la salud reproductiva.

Volviendo al asesinato de Laura, hay que preguntarse por qué estaba este energúmeno en la calle. ¿Hasta cuándo vamos a tolerar que degenerados de este jaez, que roban y matan –porque así es la dinámica de los dos gemelos gitanos de El Campillo, que, según dicen los vecinos, ya sembraban el terror en su etapa de colegio— sean puestos en libertad para que vuelvan a repetir sus crímenes? Si la ley no fuera tan benévola con el delincuente, habría menos violaciones –muchas son por reincidentes excarcelados o con permiso— y menos asesinatos, como el de Laura. Por eso, la mejor manera de proteger a la mujer es retirando de las calles a violadores y asesinos. Y la misma suerte deben correr las asesinas, que haberlas hailas, ¡y de niños!, como la del pequeño Gabriel. Pero la asesina Julia Quezada, a quien ahora investigan por la extraña muerte de su hija hace años al caer desde una ventana, es de Podemos y, además, negra, y eso son atenuantes.

Lo paradójico es que cuando se habla de no derogar la prisión permanente revisable, los progres manifiestan una compasión casi irracional por el victimario, y un casi desprecio por la víctima y sus familiares. A los padres de Diana Quer, Marta del Castillo o Mariluz Cortés han llegado incluso a llamarles fascistas por pedir la cadena perpetua para los asesinos de sus hijas. Pienso ahora en los padres de la pobre Laura, tan guapa, tan joven, tan sonriente, tan llena de vida, que la estarían esperando un día de estos para pasar las vacaciones de Navidad en familia. ¡Pobre gente, cuánto dolor!

Vivimos tiempos muy convulsos. El mal parece haberse instalado como una sombra que planea sobre nuestras cabezas impidiendo el paso de la luz. Aunque somos optimistas, no dejamos de ver las tinieblas y la influencia del Maligno. Me refiero al Maligno de forma literal. A ese ser llamado Satanás, Satán, Lucifer o cualquiera de los nombres para designar a este opositor de Dios, engendrador del mal. ¿Qué hay en el alma de este gitano Montoya para que en lugar de tocar la guitarra y cantar flamenco para cumplir con el imaginario colectivo le ha dado por seguir la senda del mal, del robo, del asesinato? No puedo saber lo que hay, pero me he fijado en la camiseta con la que aparece en una de las fotos publicadas. Dice LUCIFER. Cuando la vi, se me heló el corazón y entendí muchas cosas. Eso no es casual. Es rendir homenaje al mal. Laura fue la víctima propiciatoria para su misa negra. Espero entiendan la metáfora. Pero el demandador ahí sigue, pidiendo, pidiendo más.

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Martes, 26 de marzo

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