Opinión

Núñez Feijóo se defiende a sí mismo con la lista más votada.

06.12.18 | 10:08. Archivado en Magdalena del Amo

Estos días no damos abasto con tanta noticia. Asumiendo que esto pueda parecer una frivolidad, hay que reconocer que, periodísticamente, estamos viviendo un periodo político más que interesante, una especie de juego en el que cada cual pone sus normas para ganar la partida o, al menos, sacar lo máximo en el reparto del botín. Lo que pase en Andalucía está por ver. Si no se tratara de poner fin al régimen cuarentón socialista –cosa que los tres partidos que defienden la unidad de España y contra el golpe de Estado repitieron hasta la saciedad a lo largo de la campaña—, lo lógico sería que gobernara la lista más votada, pero no es el caso. Está claro que es al PP a quien corresponde liderar esta nueva etapa que se avecina, con el apoyo de Ciudadanos y de Vox. A ver si consiguen dejar para tiempos mejores su ambición personal y en un acto de generosidad y servicio –al fin y al cabo, la política es eso, al menos en teoría—, ponen su punto de mira en los ciudadanos. Si lo del domingo fue casi un milagro, no estaría mal que estos demiurgos de la cosa pública nos obsequiaran con el milagrito del consenso. Vox no tiene interés en entrar en el gobierno ni en puestos. Solo pone condiciones, medidas para empezar a limpiar un sistema ineficaz, corrupto y abusón. No están nada mal las diez primeras medidas.

Ayer, las turbas andaluzas de la izquierda más radical se hartaron de gritar, insultar, quemar contenedores y de aterrorizar a los vecinos y transeúntes. La orden venía directamente desde Madrid, del comunista antisistema Pablo Iglesias, que llamó a tomar la calle, y allí estaban para dar la batalla y que no se diga “las hordas violentas y vocingleras del ‘shosho’ parlante del ‘pisha’ Kichi”, que diría mi amigo Alfonso de la Vega. Había que asustar a la gente por haberse cansado de regalarles el voto y haber permitido que la Andalucía de la limosna pudiera iniciar el éxodo hacia la libertad. Por cierto, ¿cuándo van a empezar a llamar a toda esta gente inconstitucional? ¿No debería la Fiscalía actuar de oficio por incitar al odio y a la violencia? El artículo 510 del Código penal lo dice bastante claro. ¿O es que la izquierda tiene patente de corso? Parece que sí y, además, vitalicia. La verdad, ¡qué ganas tenemos de que cambien las cosas, que vuelva el orden y el sentido común!

A propósito de la lista más votada, Feijoo hizo hoy unas declaraciones que sorprendieron a propios y a extraños. Dijo que en Andalucía debería gobernar la lista más votada, es decir, Susana Díaz. Esta fue una de las noticias de la tarde y oí varios análisis. Mientras unos opinan que no quiere acercarse a Vox, del que dice que es un accidente electoral que no puede tener lugar en Galicia, otros creen que es contra Casado porque ocupa el lugar que a él le hubiera gustado si no fuera por el famoso dosier de Soraya que lo retuvo secuestrado al otro lado del Padornelo. Yo creo que la cosa no va por ahí. Creo que Feijóo, en sus declaraciones, se está defendiendo a sí mismo; está defendiendo su hipotética lista mayoritaria, pero a falta de un escaño para la mayoría absoluta, porque el PP, en Galicia, o tiene mayoría absoluta o no gobierna. Ocurrió en 2005, 37 diputados del PP frente a los 25+13 del PSdeG y BNG. Por un escaño tuvieron los gallegos cuatro desastrosos años de bipartito. “Se acabaron las mayorías absolutas”, repetía Anxo Quintana a lo largo de la legislatura. En el 2009 cambiaron las tornas y volvió el PP. Ahora, Feijóo tiene una mayoría holgada, 41 diputados, frente a los 14+14+6 de En Marea –que engloba a Podemos, Anova y otros cuantos partidos extremistas—, PSdeG y BNG. Pero tras el desgaste de dos legislaturas y su dinámica al coqueteo con el nacionalismo, sin serlo, a la inmersión lingüística –el español ha desaparecido, prácticamente, de las instituciones— y la famosa ley a favor de la visibilidad del colectivo LGTB, una ley absolutamente injusta y discriminatoria contra el resto de la sociedad no incluida en el colectivo, y otros asuntos, podrían hacer variar los números. Por eso digo que Feijóo está defendiendo su supuesta lista más votada. Cuestión de coherencia.

Hay que ver qué falsos son estos podemitas del Ayuntamiento de Madrid. Podemitas o lo que sean, porque ahora dicen que no son. ¡Y qué bien mienten! Pero bien, bien, y sin inmutarse. No siquiera les pica la nariz ni se ruborizan ni titubean. En eso parecen de la misma escuela que los socialistas. No diferencian la mentira de la verdad y alternan decir una cosa o la contraria según venga el aire. Este año, Carmena se ha vuelto partidaria del Belén y nos explica que como la Navidad es la historia de un niño, pues hay que potenciarla porque es una fiesta muy infantil. Esta señora sabe que el niño al que ella alude con ligereza es el Niño Dios, que cada año renace para renovarnos su mensaje de amor. Un niño que dio origen a una religión y a una cultura que son los cimientos de nuestra Europa y nuestra América y baluarte contra el laicismo feroz y la antirreligiosidad deformante que ella ejerce y quiere imponer. A mí me da vergüenza oírla. A ella y a su portavoz la asaltacapillas, a quien Osoro bendijo sin haberse arrepentido. “Pecados de juventud”, llama el monseñor a pasearse en tetas durante la consagración. Estos comunistas abogan ahora por los belenes. Seguro que este año los Reyes Magos los hacen venir de Oriente, como siempre, y ninguno será gay ni transexual. Algo es algo, aunque sea para cobrárselo. Las elecciones están cerca y urge redimirse. ¡Pero si tienen a cinco imputados, algunos de ellos condenados, uno incluso por abusar de una niña y otro por tráfico de drogas! También el aspirante Errejón anda en ello. Dice que a él no le salen tantos fascistas en Andalucía e invita a la reflexión. ¡A buenas horas!

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.


La Reconquista empieza por Andalucía. La derrota de Sánchez.

03.12.18 | 09:45. Archivado en Magdalena del Amo

Lo que son las cosas. La Reconquista de España acaba de empezar en Andalucía, región que doblando el mapa se besa con Asturias, que de eso sabe mucho. ¡Qué larga se hizo la noche! Dos horas interminables hasta que empezó a amanecer una victoria que no nos atrevíamos a soñar. De hecho, parece que ninguno de los analistas dio en el clavo. Y el más lejos del acierto, Tezanos, que creo que lo anda buscando no sé qué grupo demoscópico para ponerlo al frente de la dirección. Chascarrillos aparte, es cierto que, aun reconociendo un cambio de tendencia, no esperábamos este vuelco de régimen añejo de casi cuarenta años, por las razones de pesebrismo endémico que expusimos. Por eso la alegría fue doble, o triple. Nos mantuvimos discretos con Vox para prevenir la decepción por si las cosas venían mal dadas. Pero vinieron bien y ahora ya se puede decir abiertamente que se es de derechas. Falta hacía que alguien nos redimiera del complejo.

Vistos los resultados, todo parece fácil de analizar. Los andaluces –aparte de la corrupción, que algo siempre cuenta— han votada contra Susana por haber abandonado su posición política –dentro de lo malo lo menos malo, a pesar de los pesares—, y juntarse mejilla con mejilla con la podemita radical comunista. Pero, sobre todo, los andaluces han votado contra Sánchez, que no para de insultarlos por boca de sus socios golpistas que no cesan de aludir a ellos, como seres genéticamente inferiores que hablan el idioma de las bestias. A Sánchez le encantan los golpistas y los etarras y eso se paga. En Andalucía ya le han pasado la factura.

Susana se comió su marrón y esta noche lloraba desconsolada como un día lo hiciera Boabdil. Pero muere insultando y echando sapos por una boca que huele a podrido. Mintiendo y calumniando, además, y reproduciendo los mantras contra Vox y la extrema derecha que no le resultaron. Lo que se va a encontrar el próximo habitante de San Telmo no se lo envidio. Sin embargo los dos aspirantes a la Junta , Marín y Bonilla, no le hacen ascos a abrir cajones y a levantar alfombras, mientras desde Ferraz organizan la dimisión de Susana.

De esta jornada hubo algo que me dejó muy preocupada: las palabras del dictador Pablo Iglesias anunciando la alerta contra el fascismo y convocando a las feminazis, golpistas, LGTB, filoetarras, sindicatos, okupas, vagos y maleantes y demás gente ociosa y amante del disturbio para invadir las calles. ¿Todos los días? ¿A todas horas? Cuando lo oí hablar lanzando estas amenazas recordé las palabras de Largo Caballero en Alicante en 1936: “…si ganan las derechas tendremos que ir a la guerra civil declarada. Yo deseo una República sin lucha de clases; más para eso es necesario que desaparezca una de ellas. Y esto no es una amenaza, es una advertencia; y que no se diga que nosotros decimos las cosas por decirlas: nosotros las realizamos”. Y tanto que las realizan. Eso es lo que quiere el podemita, que, dicho sea de paso, baja como el suflé, y por eso tiene que recurrir a la violencia. Y eso es lo que quiere Sánchez, no nos engañemos.

Lo que me preocupa de todo esto es que estos guerracivilistas necesitan algún muerto. Esto está incluido en sus manuales; figuraba en los de los golpistas catalanes. Está gente está asesorada por organizaciones asesinas de la peor calaña del mundo, y grandes expertos en manipulación de masas. Y ya sabemos cómo se manipula a través del dolor. ¿Se imaginan la muerte accidental de un niño, de los que acostumbran a poner de escudo, en uno de los sofocos policiales? Para qué más.

Confieso que esto me aguó la alegría de la noche del triunfo electoral en Andalucía. También me preocupa la reacción de Sánchez. Él es un oportunista, alguien que se esculpió a sí mismo para vivir de la política, y que llegó por asalto en una coyuntura creada artificiosa y maliciosamente. Ahora está herido de muerte, y un animal herido es muy peligroso. Los dos radicales vuelven a estar unidos en la desgracia. A saber lo que pueden maquinar. Esperemos, no obstante, que la sangre no llegue al río. Literalmente.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.


Derogación de la ley de violencia de género y regulación de la inmigración en el programa de VOX.

30.11.18 | 09:57. Archivado en Magdalena del Amo

Faltan solo horas para que los andaluces vayan a las urnas. Todas las elecciones son importantes, sobre todo, cuando las analizamos desde el presente, pero en estas nos jugamos mucho todos. Vivimos una gravísima situación, inmersos en un golpe de Estado con el que el gobierno de Sánchez es complaciente, a cambio de poder seguir en el machito y quién sabe si por un pacto secreto contra España que se nos escapa. Una traición de esas de las que solemos enterarnos después de años. Lo cierto es que España entera está en vilo con los ojos puestos, uno mirando a Cataluña, que se ha convertido en un desgobierno donde todo funciona al revés y la desvergüenza es el modus operandi de los catanazis, que son los que ordenan y mandan, y otro en los resultados electorales de la autonomía más corrupta de España, donde el robar, desde hace cuarenta años, se ha convertido en la única manera de hacer política. Ahora se suma la chica morena de Podemos, agitadora al estilo la Pasionaria, con un programa comunista, de “exprópiesese”, donde los derechos velan por su ausencia excepto para los inmigrantes ilegales, los sin techo, los de la LGTBI, los asaltacapillas, los okupas, los que insultan al rey, y las mujeres que se declaren maltratadas, cosa que no quiere decir que lo sean.

La ley de violencia de género es un bodrio que nunca debió salir adelante si no fuera porque Zapatero tenía muy claro que había llegado para hacer ingeniería social y poner a la sociedad española patas arriba. ¡Y vaya si la puso! Y así estamos, con la cabeza arrastrando y pensando con los pies. La dictadura de lo políticamente correcto, difundida a rajatabla por los periodistas del sistema, es tan feroz que nadie se atreve a manifestar lo que en privado sí se dice. Salvo las femen y unas cuantas descerebradas más, y los vividores del género –en eso no se escatiman gastos— es casi unánime la opinión de que la ley es inconstitucional, porque discrimina al hombre, que, ante una denuncia, se le lleva a comisaría y, al menos esa noche, duerme en el calabozo. Después, vendrá el calvario de mentiras, juicios y calumnias para quedarse con la casa, los hijos y la prestación, dejando al marido-padre, muchas veces, en la indigencia. Se da el caso de que el pobre hombre, tiene que mantener incluso al amante de la señora que, mira por donde, se le ha pasado el disgusto y ha rehecho su vida. ¡El colmo! Por eso Vox derogará esta ley inmunda que tanto daño está haciendo.

Abascal dio en la diana cuando dijo que en muchos de los casos de violencia contra la mujer están involucrados inmigrantes. Es verdad, pero los medios de comunicación tienen prohibido decirlo y los que nos atrevemos a saltarnos la norma, corremos el riesgo de ser censurados, tachados de xenófobos y que nos cierren las cuentas de tuiter y facebook. Basta ya de proteger el anonimato de estos salvajes, como se ha estado haciendo en toda Europa, ocultando sus violaciones a menores y asesinatos de mujeres. Ahora Holanda acaba de elaborar un paquete de medidas restrictivas, porque se han dado cuenta de que la sociedad estaba siendo víctima de este buenismo tonto. Quizá sea tarde para dar marcha atrás.

>> Sigue...


A los hombres se les puede escupir, pero a las mujeres ni toserles.

24.11.18 | 10:25. Archivado en Magdalena del Amo

No es nada nuevo que, en los últimos tiempos, nuestro parlamento se ha convertido en un tumor maligno que la sociedad española tiene que sufrir hasta que la lista de espera dé paso al quirófano, en forma de elecciones generales. ¿Pero es consciente la sociedad española de que tiene este cáncer y que la metástasis está alcanzando y ha alcanzado a órganos vitales para nuestra supervivencia como nación? ¿O son solo algunos los enterados mientras los otros ven Gran hermano, Sálvame o la programación tóxica de la Sexta? ¿Queremos curarnos, en realidad? Viendo los sondeos sobre Andalucía, que dan como ganadora a Susana Díaz, parece que de querer curarse, nada. Y si el PSOE no cae ahora con toda la corrupción, con un presidente golpista, falso doctor cum laude, que más parece un jefe de sala de un bingo de provincias que un presidente serio de un gobierno serio. ¡Qué pinta ahora en Cuba este insensato cuando tenía que estar pendiente de Gibraltar! Es que no hay palabras para describir tanta frivolidad, tanta tontería y tanta presunción. Tanto viaje en Falcon apesta, y no precisamente a combustible. Se ve que tenía hambre y sed de poder, pero la voracidad le está empachando, y las mentiras le salen ya por las orejas. ¡Qué cosa tan cínica de hombre! ¡Qué pobreza de espíritu!

Pero mi intención era hablar del escupitajo y quiero ir un poco más allá de la anécdota. El ministro Borrell recibió un escupitajo, del que, según sus propias palabras, no quiso describir su fisonomía. Pero casi nadie de los suyos le cree o, al menos, eso manifiestan en sus ambiguas declaraciones, que si no sé…, que si no lo he visto… La cosa tiene más alcance de lo que parece, no por el salivazo en sí, sino por el rasero empleado para medir, cosa más que indignante. Imaginemos, por un momento, que la ensalivada hubiera sido Carmen Calvo o una de esas podemitas intocables e indemnizables, o cualquiera de las socialistas, istas, istas, istas. ¡Teatro gratis para varios días! Ellas sí hubieran descrito la fisonomía del escupitajo, con todo lujo de detalles, e incluso se hubieran puesto mercromina y una venda para hacerlo más viral. Después, se hubiera convocado una rueda de prensa urgente, seguida de la propuesta de una comisión de investigación, mociones en todos los Ayuntamientos gobernados por la izquierda condenando el escupitajo, proposición de ley para modificar el código penal y que escupir a una mujer [de izquierdas] se castigue con veinte años de cárcel; Carmena volvería a sacar su matraca del gen del maltrato con el que nacen todos los hombres [sobre todo los de derechas], más planes y observatorios de urgencia sobre el machismo y el patriarcado y quién sabe cuántas ocurrencias más. Eso, recalco, en el supuesto de que la escupida perteneciera a la secta de la izquierda, porque vilipendiar a las mujeres de la derecha –y más si son antiprogres— e incluso desear torturarlas hasta hacerles sangrar –Pablo Iglesias a una presentadora de TV—, es perfectamente aceptable porque, además, crispan, y no digamos nada si se les ocurre decir que van a misa.

Nadie ha visto el escupitajo y, por tanto, nadie puede poner la mano en el fuego por el ministro Borrel. Hasta aquí, razonablemente de acuerdo. Pero, ya fuera del ámbito de la política, ¿por qué a cualquier mujer que manifieste haber sido maltratada, sea cierto o no, se la cree sin más, dejando en total desamparo al supuesto maltratador, sin ningún derecho a defensa, privándole incluso de ver a sus hijos? En España, miles de hombres han sido acusados injustamente y han sido condenados a llevar vidas desgraciadas por unos malos tratos que nadie vio, en muchos casos porque nunca existieron. Y pobre del juez que dude, porque le puede caer la del pulpo: las feministas, las femen, las musulmanas, los pablemos, los colaus, los okupas, alguien que pasaba por allí… Con esta presión a los jueces es imposible que las sentencias sobre los supuestos casos de maltrato, físico o psicológico, sean justas. Y los hombres llevan siempre las de perder. Según la ley, son culpables a priori. ¡Menuda!

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.


Pablo Casado se suicida, pero es un suicidio colectivo.

19.11.18 | 10:15. Archivado en Magdalena del Amo

Es cierto que muchos nos habíamos vuelto a ilusionar con Pablo Casado, a pesar de haber jurado –es un decir—no volver a votar al Partido Popular, tras la traición que venimos sufriendo desde el 2008, llevada al máximo a partir del 2012 con una mayoría absoluta histórica que, tal y como va la dinámica de la configuración de los parlamentos, tardaremos en ver. Pero Casado era enemigo de Soraya y, por tanto, de Rajoy. Su elección, su primer discurso y aquel primer estreno en la tribuna, sin papeles, dando sopas con honda al enemigo y tildando al presidente de golpista, eran una prueba de que el rajoyismo y el sorayismo habían muerto; que España volvía a tener defensores, que se habían acabado los complejos y que la renovación de las “actitudes” era un hecho. El susto lo llevó Vox porque parecía que Casado quería recibir en casa a todos los hijos pródigos que habían emigrado muertos de asco, yo entre ellos. ¡Pero qué poco duró la esperanza!

Lo del CGPJ no tiene nombre y es algo que nadie entiende, ni siquiera aquellos que parecen tener hilo directo con el jefe del cielo. Ni con un puñal en el pecho tendría justificación tal rendición a los enemigos de la patria y de los españoles. Porque, créanme, estos no aman a España y les importan un pepino los pensionistas, las hipotecas, el paro o los sin techo. Estos solo se quieren a sí mismos. Vamos a ver, si tanto se había vitoreado que Casado apareciese al lado de Aznar, de quien parecía haber recibido alguna consigna; si se había aplaudido que declarase sin rubor que había que recuperar el antiguo PP de los valores, contemplando incluso que María San Gil y otros “exiliados” volvieran a la primera línea de la política, es difícil de explicar que “de lo dicho, nada” y “volvemos a lo de antes: a la sumisión y a seguirle la corriente a los comunistas, a los pata negra y a los comunistas del PSOE, sin ideología, como no sea el sumo placer de estar en la Moncloa. Pero ¿qué ha ocurrido para que Casado se tire a la pira ardiendo? ¿Cuál es la razón de esta autoinmolación? Echando cuentas, cuando Casado le llamó golpista al okupa de Moncloa y este rompió relaciones –menudo teatro—, ya el exministro reprobado Catalá y la ministra reprobada Delgado, alias la Lola que bebe el vino en la copa de Garzón, “trilereaban” con los jueces, a ver quién se quedaba en el vaso y quién fuera. Es decir, que por la mañana jugaba con Catalá y por la tarde aparecía en el Senado a dar explicaciones. “¡Qué tontos sois!” –pensaría la ministra-fiscal, que en lugar de denunciar los delitos los protege para poder chantajear. […] Si vosotros supierais lo bien que nos entendemos y lo que estamos amañando, fliparíais!”. Pues sí señora, tontos ellos y tontos nosotros, expectantes y esperanzados en que enviaran a sus casas a tanto fuera de la ley, que no se ha visto cosa igual.

¿Qué ha ocurrido, vuelvo a preguntar, para que Casado haya convertido su carrera política en flor de un día, y diera paso a la instauración en España de un régimen para desmembrarla e instalar la más absoluta ruina a todos los niveles, con políticos corruptos que se inventan tesis, con jueces al servicio de la nueva dictadura, violadores en las calles, asaltadores okupas de la propiedad privada, musulmanes construyendo mezquitas allí donde en otro tiempo hubo iglesias, terroristas y filoterroristas dando lecciones de moral, persecución a periodistas y medios de comunicación, pervertidos haciendo que nuestros niños en las escuelas se pregunten internamente si se sienten niños o niñas (lo propuso Uxue Barcos, más fea aún por dentro que por fuera. No es de extrañar su militancia en el feminismo radical y que tenga estas ocurrencias).

¿Por qué, tras prometer nuevos aires en el PP aparece Casado con Rajoy y dicen que, al parecer, hablan a diario? ¿De qué? ¿Qué ha ocurrido para que Casado entregue el CGPJ a la izquierda más extrema y salvaje de cuantas ha habido? Y que conste que no estoy de acuerdo con el sistema de nombramiento de jueces. Dicho esto, ahora que nos enfrentamos al juicio más importante de cuantos ha habido en la etapa democrática, sabiendo, además, las presiones que está habiendo desde el mismo día del golpe, para que los golpistas se vayan a sus casas con la mínima pena, regalarle la mayoría a los socialistas-podemitas-golpistas el CGPJ, me parece un suicidio. ¡Pero un suicidio colectivo! Porque si solo afectara a Casado y a su recién estrenada carrerita de jugar a político de la renovación, ¡anda y que le den! Pero es que nos ha colocado a todos en el patíbulo. Yo temía que le ocurriera algo al juez Llarena –algo más que perseguirlo y pintarle la casa—, pero con este cambalache parece que ya le ha ocurrido. A ver. ¡Cómo trabaja el mal! A pesar de saberlo, nunca deja de sorprenderme.

Como sé que nadie va a contestarme a la pregunta, solo me queda escuchar la respuesta del viento, que diría el cursi de Zapatero el día que quiso hacerse poeta. Algunos analistas opinan que es por los temas de corrupción pendientes de juicio en los que se verían afectados varios miembros del Partido Popular y que con un presidente favorable podría haber algo de palanca. Pero a mí el viento me dice que no se trata de un tema económico. El asunto podría ser mucho más serio. No sé si tiene grabado algo Villarejo. Sí sé que en los archivos del antiguo CESID hay tema para varias películas basadas en hechos reales. El viento me dice que el tema podría estar relacionado con delitos de pederastia de alto standing, una plaga mucho más extendida de lo que la ciudadanía cree. Casado, sin comerlo ni beberlo, puede ser que esté en manos del enemigo. Las herencias con deudas es lo que tienen. No me extraña que se niegue a dar explicaciones. No tiene ninguna convincente.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.


¡Prohibido hablar de Jesucristo!

17.11.18 | 10:10. Archivado en Magdalena del Amo

Quiero empezar este artículo con las palabras que el filósofo y romántico francés, Chateaubriand, dirigió a los ilustrados, que decidieron sustituir la fe en Dios por la fe en la ciencia: “Renunciando al cristianismo, no por ello vayáis a pensar que conservaréis las nociones superiores de justicia, las ideas verdaderas sobre la naturaleza humana y los progresos de todo género que el cristianismo ha traído a la sociedad. Su dogma es la garantía de su moral, y esta moral no tardaría en verse asfixiada por las pasiones no gobernadas por el freno de la fe. Ahora bien, no se vuelven a encontrar las elevadas virtudes cristianas allí donde ha reinado y se ha extinguido el cristianismo”. Estas palabras pueden aplicarse hoy a los ejecutores de la descristianización, seguidores de aquellos, pero más “desilustrados”, menos humanos y mucho más perversos, si cabe.

Robert Schuman, uno de los ideólogos de la Unión Europea decía que la moderna democracia, que debe su existencia al cristianismo, nació el día en que “el hombre fue llamado a realizar en su vida temporal la dignidad de la persona humana, en su libertad individual, en el respeto de los derechos de cada cual y por la práctica del amor fraterno con respecto a todos. Nunca antes de Cristo, estas ideas habían sido formuladas. La democracia está así unida al cristianismo doctrinal y cronológicamente. Tomó cuerpo con él por etapas, a través de largos titubeos, a veces a precio de errores y recaídas en la barbarie”. ¡Ay, si Schuman levantara la cabeza y viera la Europa por él soñada!

Está demostrado que cuando el cristianismo decae, la barbarie se hace presente. Basta con echar un vistazo a la historia. Los ideólogos del laicismo agresivo han ido ganando batallas en los últimos tiempos. Que no se hiciera constar los orígenes cristianos de Europa en la Constitución comunitaria es sólo una anécdota, pero muy indicadora de la transformación progresiva de una sociedad que, poco a poco, va olvidando la primacía de los valores que nos ennoblecen.

Ahora podemos decir que vamos caminando a la barbarie. Aunque los apologetas del laicismo radical –que no hay que confundir con laicidad— tratan de, a base de mentiras, vender una sociedad con nuevos valores, más justa y solidaria, lo cierto es que es justo al revés. Gracias a ellos –es más fácil educar para el mal que para el bien—, la sociedad actual está más encanallada, es más relativista, más simple, más vacía y más frívola. Hemos perdido el timón y navegamos a la deriva en aguas turbulentas por este mar proceloso lleno de monstruos que van devorando nuestra mejor esencia. La sociedad actual vive para sus instintos más reptilianos: caza, sexo, comida y retozo; como el hombre primitivo y el resto de los animales. Por eso tienen tanto éxito los programas televisivos sobre estos temas ¿En qué empleamos el tiempo que Platón proponía destinar a los divinos ocios? Parece que hoy no tenemos ocios divinos. Hemos retrocedido en valores y muchos se preguntan cómo ha sido posible llegar a esta oscuridad global, que nos impide ver que somos luz. Hace unos días, le oí decir al empresario defensor de la bandera española, José Manuel Opazo, que “cuando nos dormimos en democracia, nos despertamos en dictadura”. Me pareció una frase muy oportuna, y recordé entonces la que tantas veces he repetido de Edmund Burke: “Para que el mal prolifere, basta con que los buenos no hagan nada”. Es muy cierto. Los buenos no hemos hecho nada o muy poco, hemos confiado en nuestros políticos, en la ONU y en la pléyade de organismos de nombres largos, que no sirven para nada, salvo para que miles de funcionarios coman la sopa boba al servicio de los gobernantes de turno, mientras elaboran estrategias de manipulación y presión, a base de leyes totalitarias contranatura e imponen el laicismo feroz de fuera cruces, fuera cristianismo, fuera Jesucristo. Eso queda relegado a lo privado, a las catacumbas, que para eso hemos heredado la memoria de los primeros cristianos que sufrieron persecución. Ahora, los cristianos también estamos siendo perseguidos, por mucho que ciertos obispos y arzobispos se den la mano con las asaltacapillas y regalen perdones a quienes no muestran arrepentimiento. Creíamos que aquello de la Guerra Civil era una cosa del archivo del tiempo. Nos hemos dormido en los laureles: unos por comodidad, otros por pereza, otros por seguir la tendencia y no salirse de la manada, que es donde se está calentito. Disentir no es cómodo, sobre todo cuando hay que dar argumentos sólidos, porque eso requiere una formación que lleva su tiempo y esfuerzo, y esta sociedad amante de lo fácil y lo divertido, no está dispuesta a invertir su tiempo en cosas serias.

>> Sigue...


Guerra contra las medicinas complementarias.

03.11.18 | 10:15. Archivado en Magdalena del Amo

Cada vez, los profesionales de la salud –incluyo no solo a los médicos oficiales, sino a los terapeutas de otras disciplinas—, abogan más firmemente por la medicina integrativa que, como el término indica, debe englobar todo aquello que sirva para curar o para mantener la salud o, simplemente, ser más felices, que no es poco. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos que se vienen realizando en las dos últimas décadas, el abrazo final entre las distintas formas alternativas/complementarias de sanación aún no está cerca. Para ello hay que salvar varios obstáculos, entre los que cabe destacar tres: el dogmatismo, el desconocimiento por parte de los negadores, y los intereses económicos.

La ciencia es dogmática, lo cual es una contradictio in terminis. Como siempre se considera en posesión de la verdad, sus pasos son renqueantes y avanza a trompicones. Es tan reacia a modificar sus postulados que no duda en vilipendiar, arrinconar –y cosas peores que no quiero pronunciar— a quien ose salirse de los raíles de la oficialidad. Hay ejemplos para escribir varios tomos, y ni siquiera tendríamos que citar a Galileo o a Servet. El desconocimiento por parte de los negadores es consecuencia del dogmatismo. Modernamente, muchos científicos de diferentes disciplinas han sido apartados de sus carreras por discrepar de la teoría establecida como válida. En medicina, ahí tenemos el ejemplo del doctor Hamer, fundador de la Nueva medicina germánica, que tantos médicos están aplicando en la actualidad, fallecido recientemente tras ser perseguido inmisericordemente y desposeído de su licencia para ejercer. ¡Por atreverse a decir que el cáncer era causado por un suceso traumático no esperado, y que se podía curar! Otra víctima del estáblisment científico es el doctor Wakefield, por haber sacado a la palestra el tema del autismo y su relación con la triple vírica.

Sea debido al dogmatismo, al desconocimiento, o a intereses de los sistemas sanitarios, o de la llamada Big Pharma, más en concreto, lo cierto es que a las otras medicinas –me niego a escribir el término seudociencias— se las está atacando desde diferentes frentes. Como siempre, cuentan con el apoyo de los medios de comunicación, tan dados al servilismo de lo oficial. Estos días andan a vueltas con la homeopatía, creando más confusión que aclaración. Por una razón administrativa y burocrática se han retirado los productos pendientes de registro hasta su aprobación definitiva, tal como prescribe la ley comunitaria. Pero esto es aprovechado por los detractores de la homeopatía para interpretar y manipular a su antojo con titulares rimbombantes, y quienes desconocen todo acerca de este recurso tan valioso, aprovechan la coyuntura para despotricar con el atrevimiento de la ignorancia. Y por muy licenciados que sean en medicina, no conocen los fundamentos de la homeopatía y, por tanto, deben abstenerse de opinar, lo mismo que tampoco deber hacerlo de astronomía si no se han formado en esa materia. Y lo mismo podríamos decir sobre la acupuntura, la auriculoterapia, la kinebiomagnética, las flores de Bach, las sales de Schüssler, la aromaterapia, los aceites esenciales, la terapia craneosacral y prenatal, la Reflexología, el reiki, y otras herramientas de apoyo a la psicología, como la liberación de emociones atrapadas, sanación de duelos, el estudio del transgeneracional y otras herramientas que, en la actualidad, se están empleando con grandes éxitos. Comprendo que de algunas de estas terapias solo podemos decir que FUNCIONAN, pero nada más. Porque estamos muy lejos de conocer los grandes secretos del funcionamiento del universo, aunque algo sí hemos constatado: “Como es arriba es abajo”, el viejo, aunque atemporal principio de la Tabla Esmeraldina, está más presente que nunca, en esta era de la mecánica cuántica.

Tras este largo preámbulo, quero comentar las sincronicidades que se han ido dando en las últimas semanas sobre el tema de las medicinas complementarias. Volviendo a la homeopatía, esta disciplina está sufriendo los embates de asociaciones de médicos y otros detractores. Está claro que, suponiendo que no haya una mala intención manifiesta, hablan desde el desconocimiento y la ignorancia. Desconocen todo lo referente a la memoria del agua, a la vibración y a otros matices del funcionamiento de los ladrillos sutiles de la materia. Como respuesta llegada del cielo, aterriza el gran descubrimiento de la demostración científica de la homeopatía, de la mano de la doctora en Ciencias genómicas y especialista en proteómica, Niurka Meneses, quien llega a esta conclusión “tras realizar el primer análisis proteómico conocido del impacto de un medicamente homeopático en células de carcinoma de pulmón y comprobar in vitro que genera y activa proteínas reparadoras”. Asegura la doctora Meneses que los especialistas que realizaron el trabajo, que demuestra la eficacia del efecto homeopático en células cancerosas de pulmón, no creían en la homeopatía. Esto complementa las investigaciones del doctor y Premio Nobel, Luc Montagnier, según las cuales “el agua tiene capacidad para recibir, almacenar y actuar como transmisor de señales electromagnéticas procedentes del ADN de bacterias y virus por lo que, como ya afirmaba el doctor Jacques Benveniste, tiene memoria”. Leer artículo completo en: https://www.dsalud.com/reportaje/demostrada-cientificamente-como-funciona-la-homeopatia/

>> Sigue...


Si los datos del CIS fueran ciertos, Sánchez convocaría elecciones ya.

26.10.18 | 18:12. Archivado en Magdalena del Amo

Pedro Sánchez se hace la víctima mientras aplica altas dosis de árnica a los golpes propinados por un Pablo Casado que llegó, vio y venció, contentó a los suyos y dejó temblando a los adversarios de todos los colores. A decir verdad, estuvo genial; no se podía estar mejor, y el discurso le salió redondo: sin papeles, con una oratoria organizada, con datos, con ideas, con propuestas; fresco y convincente, sin aspavientos, pero vital, con la naturalidad propia de quien cree lo que dice, frente al doctorcillo de chipi chapa carente de credibilidad, impostado y envarado que tira de frases tipo eslogan populista y solo lee lo que le escriben, y mal. La diferencia es tan abismal que decir la noche y el día es poco.

Como rompió relaciones con Casado, Sánchez se consuela hoy con Richard Gere y se hace otra foto para añadir al álbum de su estancia de okupa en la Moncloa. Su vanidad y narcisismo no tienen límites. Se encanta, y se considera tan irresistible que no puede evitar ser coleccionista de sí mismo: las manos, el perro, el footing, el Falcon, el concierto, el ridículo con los guardaespaldas en Times Square, con Trump, con Trudeau, con Macron, donando sangre –la que nos chupa—, ahora con Gere, y lo que te rondaré morena. De eso va su gobierno: de poses, de fotos, de decretos, de trampas a la ley, de ministros sospechosos, de no dar explicaciones, de censura a los medios, de presión a los jueces, de frivolidades mil, de viajes de lucimiento para rellenar una historia vacía y ficticia, y de mentiras, de muchas mentiras, una tras otra sin inmutarse. Eso sí se le da bien. Se ve que tiene mucha práctica. Mejor en plural: todos.
El CIS de Tezanos llegó con una buena dosis de datos para almidonar aún más el ego de Sánchez. El PSOE sube, Podemos sube. Una mentira más, que paganos todos, urdida con el ánimo de desinformar y forzar la realidad. Seamos serios. ¿Quién con un mínimo de decencia y sentido común va a dar por buenos esos sondeos? ¿Es que sus múltiples escándalos: el plagio de la tesis, el doctorado falso, el apoyo manifiesto a los golpistas o la negociación de los presupuestos en la cárcel con los presos del golpe de Estado no importan nada a los españoles? ¿Es que los españoles se han vuelto tan pasotas que no les importa el elenco de ministros ensombrecidos por causas relacionadas con el pago de impuestos, con la declaración de bienes, con el tráfico de información privilegiada, con la pertenencia a las cloacas del Estado y el apoyo a los prostíbulos para la obtención de información “vaginal” con vistas al chantaje de empresarios, políticos y jueces? ¿De verdad que España premia a quien busca su división y ruina? ¿O es que los españoles nos hemos vuelto masoquistas, cínicos y encanallados? Es de suponer que si los datos del CIS fueran reales, Sánchez disolvería las Cortes y convocaría elecciones, hoy mejor que mañana. Pero como llevan más aderezo que los platos de Masterchef, no nos caerá esa breva y tendremos que seguir soportando las ocurrencias de este Zapatero II, pero peor, a las órdenes del comunista, hijo de chequista, de Villa Tinaja, a quien pagamos la seguridad a costa de estar desprotegidos algunos municipios.

Volviendo al líder del nuevo Partido Popular, Pablo Casado, por quien apostamos desde el principio frente a una Soraya caduca, preferida de Zapatero y de Sánchez –por qué será—, que tanto ha perjudicado a España y que ahora parasita al Consejo de Estado –quizá para pronunciarse sobre la “no rebelión” de sus amigos golpistas, tenemos que agradecerle el haber traído de nuevo la esperanza a los españoles que luchamos por el bien y la justicia. Bienvenido al nuevo PP sin complejos que sabe ganar elecciones como nadie y crear empleo y riqueza como nadie.

Las elecciones andaluzas no es un buen estreno, pero tampoco se puede considerar una prueba de fuego, dado que el tejido social está calcificado por la corrupción sistémica de los últimos cuarenta años, y el candidato es un resto de la vieja guardia sorayista. Alguien que hace seguidismo progre y critica las palabras de Tejerina no merece ser candidato de un partido decente. Se sabía, pero no había tiempo para el relevo, ni manera sin hacer una escabechina. No vamos a sentirnos desencantados, por tanto.

El éxito de Vox es otra esperanza. Por eso le están dando duro. Al partido de Abascal y Ortega Lara, aparte de la recuperación de otros valores le debemos que esté liderando la causa judicial contra los golpistas catalanes. Si tuviera la lámpara de Aladino o se pudiera pedir un deseo al genio de la botella, yo le pediría que los tres partidos que defienden la unidad nacional dejaran sus diferencias en un segundo plano y lucharan por liberar a España del totalitarismo al que nos están llevando comunistas y golpistas para ganar una guerra que han perdido hace casi ochenta años. Que se unan y dejen de mirarse el ombligo. Que miren al horizonte de España, y piensen que el verdadero enemigo es el equipo de desvergonzados déspotas que tenemos instalados en el Parlamento apoyando al okupa de la Moncloa para decidir nuestro futuro y la destrucción de España. Esa es la verdad.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.


El gobierno de España, la concreción de la ilegitimidad

22.10.18 | 10:02. Archivado en Magdalena del Amo

Los periodistas, aparte de dar información y hacer análisis, también nos ponemos tristes, y tenemos derecho a manifestarlo. ¡Y, ciertamente, yo lo estoy, porque siento que todo está en ebullición, a punto de estallar. Hace un tiempo, no mucho, seis meses quizá, creía que en España nunca viviríamos una situación de desamparo político e institucional como la que estamos sufriendo desde el día fatídico en que Mariano Rajoy se obstinó en no dimitir y condenarnos a esta plaga inmunda peor que cualquiera de las bíblicas. Aunque aquel asalto de Pedro Sánchez a la presidencia fue un golpe, como la moción de censura se decía que era constructiva, con el fin de convocar elecciones, dentro de lo malo, podíamos presagiar tiempos mejores, porque, a decir verdad, con el marianismo –con o sin chantaje villarejil— estábamos en un callejón sin salida y así no podíamos seguir. Pero pronto descubrimos que todo había sido un ardid, y ¡de convocar elecciones, nada!; esa era, entre otras, una de las promesas a los golpistas y filoetarras, a quienes no interesa un adelanto. Veremos a ver si las convocan en 2020. Capaces son de sacarse un decreto de la manga, dado lo aventajados que son en la disciplina bolivariana Chavez/Maduro, que una vez en el trono, no se van ni con agua caliente. En eso sí merecen todos “Cum laude”.

Cuando Podemos irrumpió en el panorama político nacional con sus modales comunistas al estilo cubano/venezolano, con su Iglesias y su Monedero, defendiendo a ETA y pidiendo para España la abolición de la propiedad privada, la eliminación de los medios de comunicación privados y ese populismo vomitivo de amor a las clases más necesitadas, todo ello trufado de ese feminismo irracional de cero en antropología y en sentido común, yo estaba convencida de que en España nunca se podría dar una situación como la de Venezuela. Y razonaba que esto nunca podría ocurrir aquí, porque estamos en Europa y Europa nos protegería del enemigo. En estos momentos no doy un duro por Europa, no porque me haya declarado euroescéptica, no. Es que, a estas alturas, después de este año de golpistas paseándose por la Europa de mi esperanza, viendo el trato de sus tribunales a los nuestros y comprobando lo poco que les puede importar nuestro bienestar o pérdida de libertades, soy una total desencantada. En Europa solo importa nuestro déficit, que cumplamos aunque sea a costa de sacarnos la sangre y confinar nuestras ideas en las jaulas comunistas. ¿Quién es Europa sino un grupo de burócratas y tecnócratas que reniegan de sus orígenes y que viven de lo lindo a cuenta del contribuyente, pactando con los lobistas, leyes, muchas de ellas atentatorias contra los ciudadanos? Europa no hará nada por nosotros, y ni falta que hace si sabemos reaccionar a tiempo y echar a golpe de voto a estos okupas que nos están quitando el sueño y la paz, mientras encuentran la manera de quitarnos la libertad y el pan.

No tengo ni idea cómo puede evolucionar esta situación surrealista que estamos viviendo. El despropósito supera a cualquiera de las versiones de Torrente. Es de no creerse: un presidente que llega como llega, mintiendo y pactando la excarcelación de golpistas, que se lucra de un título de doctor, que obtiene mediante una tesis que varios negros plagian, que ni él ni el tribunal leen, y de la que no quiere ni oír hablar ni dar explicaciones. Un presidente que conforma un gobierno de supuestas estrellas, pero que ninguna tiene luz propia, y sí muchas sombras: un ministro que tuvo que dimitir a los dos días por problemas con Hacienda (Maxim Huerta); una ministra que también tuvo que dimitir porque plagió su trabajo de fin de máster (Montón); otro ministro que crea una empresa pantalla para evadir impuestos (Duque el astronauta); otro ministro, conocido por sus chanchullos económicos, al que acaban de sancionar por hacer uso de información privilegiada (Borrell); otra ministra, que mintió en su declaración de bienes y cada día le descubren una propiedad nueva (Celaá); y, por último –el caso más grave—, una ministra, la de Justicia, puesta a dedo por el juez condenado por prevaricación, Garzón –ponerlo a él era demasiado cante— para presionar a fiscales y jueces en favor de los golpistas. Ministra que, según consta en las cintas de Villarejo, le garantizó al expolicía el éxito asegurado cuando montó el prostíbulo para obtener información “vaginal” y chantajear a los personajes de alto standing que se rendían ante los encantos de las chorbitas. Todo esto ya lo publiqué y lo escribieron otros muchos articulistas, pero conviene tenerlo presente y no olvidarlo. ¡Porque es muy fuerte! ¡Cómo es posible que estemos viviendo esta pesadilla! Nunca creí que en España pudiera ocurrir esto. Vivimos en un estado de ilegitimidad total, de total indefensión. El gobierno y sus socios se han acostumbrado a no comparecer, a no responder a los periodistas, y, si lo hacen, a salirse por los cerros de Úbeda y, sobretodo, a mentir, pero mentir sin disimulo y con prepotencia. Ya casi ni siquiera necesitan a Franco como cortina de humo. Pero nada de esto iría adelante sin la colaboración de la prensa corrupta, es decir, casi toda, excepto honrosas excepciones. No sé hasta qué punto el ciudadano de a pie y votante se está enterando de la realidad, pero lo que está ocurriendo es de vergüenza. Los presupuestos se pactan en la cárcel con los golpistas y se presiona a los jueces para que reduzcan las condenas, mientras se pacta un “plan b” de indultos. Los inmigrantes ilegales continúan saltando la valla y agrediendo a nuestros policías desprotegidos. Vienen a votar a los comunistas y así estos podrán perpetuarse en el poder. Por eso quieren reducir el tiempo para la nacionalización, además, sin examen ni ningún requisito. Está claro que quieren acabar con España. ¿Podremos pararlo a tiempo?

En un vídeo que acabo de recibir, una venezolana del pueblo se dirige a los españoles y alerta sobre esta tropa comunista: “Éramos felices [en Venezuela] y no lo sabíamos. Lo que ganábamos nos llegaba para vivir y para la diversión. Podíamos comprar en el supermercado y pagar el médico. Ahora no tenemos nada, y te matan por decir la verdad”.

A pesar de todo, confío en la gente y en el bien. A todos estos androides comunistas, surgidos del inframundo para acabar con la nación más antigua de Europa y nuestras tradiciones milenarias, hay que lanzarlos a la cloaca inmunda de donde salieron.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.


El gobierno socialista-comunista de Sánchez-Iglesias arruina a España económica y moralmente.

12.10.18 | 10:31. Archivado en Magdalena del Amo

El presidente okupa Sánchez y sus ministros, el astronauta Duque, la portavoz con cara de portavoza, Celaá—, la vice del Pixie y Dixie, Calvo y la ministra de las amistades peligrosas, Dolores Delgado, alias “la Lola”, conforman lo más deleznable de este gobierno que nos va a dejar a todos en una ruina de amplio espectro, por los siglos de los siglos. Hay que sumar a este elenco la tropa comunista de Podemos enriquecida con fondos de Irán y Venezuela, con cuentas en paraísos fiscales. ¡Y quieren dar ejemplo!
Vestida y revestida del mismo cinismo que el resto de los miembros de este gobierno siniestro que ni hemos votado ni queremos, y que parece diseñado por los seres maléficos del inframundo, se presentó la ministra de las cloacas Dolores Delgado envuelta ahora en tantos asuntos turbios, la misma que lloró –lágrimas de cocodrilo, supongo—el día de la toma de posesión acordándose de sus padres. Menuda vergüenza estarían pasando ahora que salieron a la luz sus secretos más ocultos y punibles. Echando atrás la vista a aquella toma de posesión tan jaleada por los medios, cobra especial relevancia la presencia de Rubalcaba abrazando a Marlaska y se entiende el tema de los faisanes y no precisamente por la caza. Lo cosa es muy grave; no se trata de una simple noticia de telediario o de un ítem de tertulia para cubrir la franja. Esto es lo peor que le ha ocurrido a España en todo su historia democrática.

Escarmentada de su pérdida de compostura en el Senado al conocerse públicamente su doble vida y ser reprobada por la Cámara, adoptó en esta ocasión ante la comisión de Justicia una actitud de aparente tranquilidad, delatada esta por el lenguaje no verbal que indicaba que, además de mentir, y mucho, la procesión iba por dentro. Pero esto lo compensó a base de prepotencia y soberbia con los representantes del Partido Popular y Ciudadanos, no así con sus enjabonadores podemitas, bilduetarras, filogolpistas y demás compis amiguetes, a los que lo justo, lo moral y las instituciones les importan más bien poco, como no sea para demolerlas y construir sobre sus ruinas un Estado totalitario a su medida, en el que todo el pueblo es esclavo y donde el que rechiste, al paredón o al gulag; un estado a la medida de la antigua Rusia, de Cuba y de la desgraciada Venezuela, donde acaban de asesinar a un miembro de la oposición. Hay que tener presente que España vive ahora bajo un régimen comunista, y no es ninguna exageración. Pedro Sánchez y Pablo Iglesia son iguales, gemelos de la extrema izquierda y, además, compiten en demostrar quién es más radical y tiene la ocurrencia más peregrina para molestar a la gente de orden. Eso es lo que les mola. Estas palabras de la Pasionaria publicadas en “Il Borghese”, en 1974, parecen ser una profecía que se está cumpliendo: “La guerra no ha terminado […] hemos esperado durante 39 años y esperamos algún año más, pero después nuestra venganza durará cuarenta veces 39 años. Se lo prometo”. ¡Qué malo abandonar esta vida ansiando la venganza! Quizá por eso, en el último momento, Ibárruri pidió la consolación de un sacerdote, no fuera a ser que lo que predicaban los más de siete mil religiosos asesinados por los comunistas fuera verdad. Esto, por supuesto, lo niegan sus hagiógrafos, lo mismo que los de Azaña.

Volviendo a la ministra de Justicia, “la Lola” se cierra en banda, no habla ni de esto ni de lo otro, ni aclara, ni dimite, ni la cesan. Corre el rumor de que está ahí obligada, porque Sánchez/Redondo no pueden permitirse otra dimisión. Razones y cuestiones estratégicas aparte, ¿tiene el presidente autoridad moral para cesar a nadie si el primero que tenía que cesarse a sí mismo es él, si tuviera un poco de dignidad, que no es el caso? Por cierto, de Pedro Duque ni se habla. Así, a lo sucusumucu, haciéndose el tontín al estilo infanta, el astronauta se ha ido escaqueando. ¿Habrá ido a Júpiter a pagar sus impuestos? Hay que reconocer que los miembros de este gobierno están muy bien elegidos, son tal para cual, aunque entre ellos haya sus discrepancias masónicas y algunos sean más amorales que otros y no estén dispuestos a todo. Este gobierno es el vivo ejemplo de la inmoralidad y la amoralidad. No sé si vale de algo decir esto, pero considero que no solo no hay que olvidarlo, sino que tenemos la obligación de repetirlo cada día. No podemos permitir que la sociedad se acostumbre al dislate y a la mentira. ¡Y qué bien mienten todos!

La ministra que bebe el vino de la copa de Garzón y aplaude la creación de prostíbulos para recoger información “vaginal” y luego chantajear, la ministra que prefiere tribunales de tías porque a los tíos se les ve enseguida por dónde van, aprovecha y alude a su condición de mujer para sacar partido, actitud que le afea la diputada popular Moro, con cierto paternalismo. ¿O debo decir maternalismo? Total, al fin, nos hemos quedado con lo que sabíamos, que es todo lo que teníamos que saber. Lo sabemos todo de casi todo. Falta la confesión, pero eso es pedir demasiado.

Ahora acaban de dar la campanada con los presupuestos, que van a dejar a España temblando, a punto de fenecer. Los más desfavorecidos se tragan la patraña. No saben que los comunistas son creadores de pobres. Los necesitan para que les voten a cambio de una limosna. Generalizar la pobreza es la norma de los países totalitarios. Las cuatro docenas de viejos manipulados que se manifiestan por el aumento de las pensiones no saben que lo que tiene en mente esta canalla gobernante es liquidarlos legalmente a través de la eutanasia revestida de muerte digna. Ante todo este cúmulo de maniobras por parte de estos advenedizos voraces, solo nos cabe la esperanza de una convocatoria de elecciones y que el pueblo reaccione y envíe a su casa a este ejecutivo gansteril. No es fácil con todos los medios trabajando activamente en la destrucción de España. Es una gran noticia la irrupción de Vox. Es de elogiar que Santiago Abascal no le tenga miedo a los sambenitos de fascista y demás adjetivos amuletos de la izquierda, y que diga que no va a perder tiempo en justificarse. ¡Bien por Abascal! Otra gran noticia es que Pablo Casado, aunque muy poco a poco ¡y el tiempo apremia!, se está revelando como un político brillante. Y aunque he dicho que no pondría la mano en el fuego por nadie, he de confesar que suena bien lo que dice y cómo lo dice. En medio de este caos, se vislumbra una gran esperanza para España.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.


El gobierno de Sánchez, el más corrupto de la democracia.

03.10.18 | 10:15. Archivado en Magdalena del Amo

¿Estamos ante un problema de estado o de gobierno? A veces es difícil establecer los límites pero, en este caso, todo apunta a que ciertas células corruptas del estado han manejado los hilos de la política de los últimos años y que, muy posiblemente, determinados cambios de rumbo repentinos en determinados procesos que desembocaron en sentencias “a medida” podrían deberse a presiones y chantajes a jueces, tal como hemos constatado estos últimos días. Las grabaciones del comisario Villarejo han venido a confirmar algunas sospechas y nos ayudan a entender lo inentendible. Este problema de corrupción de estado se sustancia en el gobierno irregular de Sánchez compuesto por la peor representación de la política española, el más corrupto de la historia de la democracia. Es el gobierno de las cloacas sobre el que planea la sombra de Garzón esperando el indulto. En eso estamos ahora.

Contemplando la situación de un gobierno sostenido a base de mentiras y humo, no está de más recordar la papanatería de las primeras horas tras la presentación del ejecutivo de este okupa exhibicionista de la Moncloa. En unas horas, los medios de comunicación serviles convirtieron a Sánchez en una especie de mago de la política, en todo un estratega transversal, un mesías que llegaba para devolver la estabilidad social y convocar elecciones cuanto antes. ¡Y vaya equipo!, babeaban algunos. Nada menos que la hija del masón Calviño, tan bien posicionada en Europa. ¡Y ¡cómo no rendirse ante un viajero del cosmos que seguramente por esos mundos siderales había visto al mismo Dios de cerca! O ante la máscara de un Borrell que un soleado domingo se había adueñado del acto de los constitucionalistas, al lado de Arrimadas, Vargas Llosa y demás guerreros de la España unida. Nunca nos convenció su farsa, quizá porque no olvidamos su pasado de chanchullos varios al lado de su compañera Narbona, la del pelotazo de las desalinizadoras. Y, claro, enseguida asomó la oreja y los golpistas dejaron de ser tan golpistas y debían ser excarcelados. La señora portavoz, Celaá, no se sabe si es cínica o tonta; quizá las dos cosas, y también mala, si no, no se prestaría a la farsa de los viernes, y encima se atreve a aleccionar a los periodistas sobre qué tipo de preguntas deben hacer. ¡Otra enamorada de Cuba y Venezuela! Los casos Maxim y Montón se quedan en nada, comparados con lo que vino después.

DUQUE PAGA SUS IMPUESTOS EN JÚPITER

Duque, acostumbrado a pagar sus impuestos en Júpiter, no sabe cómo andan las cuestiones fiscales en la Tierra, pero se ahorró más de cien mil euros con el autoalquiler de su casa, igual que los Urdangarín. Pero se siente arropado por el presidente, porque, según dice Ábalos, aunque no da “la talla ética para ser del PSOE”, él no es militante, es solo ministro. Se supone entonces que no tiene que dar ejemplo y, por tanto, ni es cesado ni dimite. Todo esto, siendo grave, carece de importancia si se compara con el tema de la ministra de Justicia, Dolores Delgado alias “la Lola”, marioneta de Garzón, que tampoco dimite ni la cesan, porque ella forma parte del entramado mafioso que elevó a Sánchez al sillón de la Moncloa, una trama, a la que aludíamos en el primer párrafo, con varias ramificaciones judiciales-policiales, tal como han ido informando diversos medios basándose en la publicación de las grabaciones de “moncloa.com”, ahora en poder de la Audiencia Nacional.

El caso de la ministra Delgado es lo más grave y preocupante de toda nuestra historia democrática. Ella fue quien pasó la información de que Marlaska es homosexual, antes de que él saliera del armario. ¿Para un posible chantaje? Ella estaba al corriente del prostíbulo que Villarejo había creado para extorsionar a empresarios, políticos, jueces y a quien se pusiera a tiro. Ella contó que ciertos jueces del Supremo se liaron con menores en Cartagena de Indias durante un viaje. No es de extrañar que el alcalde de esa localidad haya pedido la extradición de los magistrados para juzgarlos por corrupción de menores. Pero ella sigue ahí. ¿Por qué y para qué?

>> Sigue...


Las palabras pueden influir en nuestro ADN y modificarlo.

24.09.18 | 10:23. Archivado en Magdalena del Amo

Primero fue el descubrimiento de la secuencia genética de la bacteria E. coli, después la de la levadura, más tarde la del gusano C. elegans, y así hasta llegar al descubrimiento del genoma completo de la mosca de la fruta, una secuencia mucho más complicada, auténtico hito considerado como “la piedra de Rosetta” para traducir el genoma humano.

En 2001, la revista Nature hacía públicos los resultados de la investigación tecnológica-científica más importante del siglo XX, el International Human Genome Project. Una secuencia completa al 90 por ciento de los tres mil millones de pares de bases en el genoma humano dejaba al descubierto nuestra esencia más profunda como especie. Hubo, sin embargo, cierta decepción en algunos sectores no especializados, cuando la prensa enfatizó –y descontextualizó, me parece— sobre el parecido entre el genoma humano y el de la mosca del vinagre, que comparte con nosotros, entre otros, los genes del cáncer o el párkinson. El genoma se divide en cromosomas que contienen genes, compuestos de ácido desoxirribonucleico, que transmiten los caracteres hereditarios. Y eso se da igual en casi todos los seres vivos. ¡Se hizo demasiada chunga con esto! Solo nos diferenciábamos en unos cuantos pares de genes. ¡Total, nada! Había que bajarse los humos, porque, al fin y al cabo, tampoco éramos tanta cosa. Tan solo secuencias químicas como el resto de los bichos. ¿Pero qué “dice” la parte del genoma que no se había descifrado y que fue catalogado como “ADN basura” o residual? Esto se preguntaba también el sector científico más vanguardista, a quien no le cuadraba que nuestro cuerpo portara algún elemento que no fuera de utilidad. ¡Y estaban en lo cierto! Quince años después de haberse publicado el informe genoma, nuevos y relevantes datos han visto la luz.

Un grupo de científicos rusos, liderado por el biofísico y biólogo molecular Pjotr Garjajev, miembro de la Academia de Ciencias de Moscú y el físico cuántico Vladimir Poponin, entre los que se encontraban además embriólogos e incluso expertos en lingüística –dato este muy interesante—, realizaron una investigación desde un ángulo mucho más amplio y abarcador sobre esa parte del genoma no interpretado, más del 90 por ciento.

Lo descubierto por este equipo científico es una total revolución, que nos demuestra que somos mucho más que un cuerpo físico, y nos confirma la realidad de muchas hipótesis y teorías filosóficas, religiosas y esotéricas no comprobadas hasta ahora por la ciencia. Esa parte de ADN no descifrada antes encierra características y cualidades humanas como la intuición, la mediumnidad, la clarividencia, la telepatía, el aura, la capacidad de autocuración, la sanación a distancia, el contacto interdimensional y otras potencialidades que conocíamos a través de místicos, chamanes y científicos “locos”, como varios de los eminentes fundadores de la Society for Psichical Research de Londres, fundada en el siglo XIX para demostrar, precisamente, lo que ahora nos muestra la correcta lectura del “ADN basura o residual”.

Otro de los hallazgos sorprendentes del equipo científico ruso fue que los codones del ADN no codificado poseen una especie de lenguaje biológico que forma palabras y frases siguiendo la estructura de nuestros idiomas, con sintaxis semejante a la de las gramáticas. Esto los llevó a la conclusión –y esta es la parte más innovadora y pragmática— de que el ADN es como un texto que puede ser corregido y reordenado en distintas secuencias. Lo realmente rompedor para la ciencia positivista es que el ADN es influenciable a través de la voz, los pensamientos y las imágenes. Esto quiere decir que el determinismo atribuido a la genética no es tal, puesto que podemos influir en ella y cambiarla. Es decir, si como expresamos, nuestro ADN es un ordenador biológico, el “software”, esto es, las moléculas, pueden ser reprogramadas con nuevas órdenes a través de la idea que se transmita, y los tripletes, a su vez, pueden cambiar sus sitios. Esto es un descubrimiento maravilloso, con un sinfín de posibilidades. De hecho, ya se está experimentando con la reprogramación de ADN dañado, usando las frecuencias de resonancia adecuadas. Para ello se utiliza luz láser codificada como lenguaje humano con la información que se quiere rectificar. En el experimento previo se comprobó que una molécula de ADN in vitro expuesta a una luz láser coherente, sigue la forma espiral de las hélices de ADN como si fuese dirigida por la propia molécula. Y cuando la molécula es retirada del campo de observación del microscopio, la luz continúa allí y conserva la forma espiral. Este fenómeno fue denominado “Phantom-ADN” (ADN fantasma). ¡Y no es para menos! A partir de ahí, siguiendo el patrón gramatical del ADN han conseguido modular luz coherente de láser y añadir su significado a la onda portadora.

>> Sigue...


Lunes, 10 de diciembre

BUSCAR

Síguenos

Hemeroteca

Diciembre 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31