
Las nostalgias del alma no deben abrir heridas en el corazón sino cicatrizar las que hayan dejado como huella las experiencias de las “locas” aventuras del pasado. No parece ajustarse a la realidad de los hechos y de las experiencias humanas que conforman la idiosincrasia individual y social de las personas en general, afirmar que cualquier tiempo pasado fue mejor, puesto que muchas tal vez sientan lo contrario, precisamente como resultado de sus propias vivencias. Los esquemas estereotipados en la estructuración del pensamiento humano, suelen llevar al individuo pensante a utilizar de modo inadecuado la noble herramienta de la que dispone, la inteligencia reflexiva y analítica, extrayendo conclusiones osadas y carentes de fundamento real de sus aceradas, frívolas, crueles y superficiales críticas, al margen de cualquier tipo de consideración autocrítica. En términos de sarcástica ironía, lo que importa a un grupo bien definido de conciudadanos es despellejar sin piedad a los demás, con el claro objetivo de aparecer como referentes en los ambientes sociales turbios y sórdidos y como faros en las noches oscuras de la insolidaridad social. ¡Vaya paradojas de la vida y cuánta impudicia y patetismo destilan los vividores de turno!.
Obvio es deducir que quienes así se comportan están haciendo y presentando ante los demás una fiel radiografía de su enfermiza personalidad. Se trata naturalmente de personas que vagan y corretean por el proceloso mundo freudiano de complejos de inferioridad y falta de estimación no superados, retozándose en ellos con pasmosa facilidad y regodeo. Por lo demás, es de resaltar que la inteligencia de estos individuos suele responder a las características de un perfil primigenio, cuyas notas son la hosquedad del carácter y la acritud de sus palabras, y ello debido a que las orejeras de su arrogancia y prepotencia le han impedido evolucionar hacia formas culturales superiores y diferentes a las que vienen determinando sus comportamientos sociales y las relaciones con sus congéneres. La falta de talento y talante impulsan a estos sujetos a reducir de manera selectiva y de forma artera el ámbito de sus movimientos en sociedad, por lo que dejan patente su elevado grado tanto de insociabilidad como de intolerancia y perversa desafección hacia sus semejantes.
Viernes, 24 de mayo
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga*
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
José Manuel Pazos
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Rufino Soriano Tena
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Juan Ramón Moscad Fumadó
Antonio García Fuentes
Enrique Zubiaga
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Francisco Rubiales
Miguel Torres Galera