Opinión

Pedro Calvo Hernando - Ni Rajoy ni Puigdemont

18.10.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Solo los incendios de Galicia han sido la única causa que ha motivado salir un rato del monotema del independentismo, lo cual es triste pues la vida del país entero es mucho más compleja que esta situación que copa las preocupaciones de los últimos meses. Si no se encuentra rápidamente una salida de verdad, es seguro que tendremos que lamentarlo luego durante años. Ni Rajoy y Puigdemont ni los mundos que representan son de momento capaces de resolver el gravísimo problema. Y la opinión pública se encuentra demasiado dividida como para que quepa una solución a corto plazo.
Los lamentables hechos de la prisión de varias personalidades del mundo independentista entrañan una grave dificultad añadida en el espectro de los motivos no ya de zozobra sino incluso de desesperación. Parece como si todos hubiéramos perdido el norte y nos hubiésemos sumido en un mundo sin futuro. Es urgentísimo salir de este infierno que nos puede llevar a todos por delante.
Es inútil y contraproducente la dialéctica desencadenada empezando por la clase política, que ha retrocedido años en sus percepciones, contando desde la Transición y la salida de la dictadura franquista, siendo demencial que ahora no seamos capaces de una operación parecida cuando el problema de hoy no es tan difícil de resolver como los de entonces. Y nadie nos da una explicación satisfactoria de los porqués del actual drama y de la incapacidad colectiva de encontrar unos caminos de salida. Aunque muchos aseguren que no es necesaria una mediación, pienso que esta se ha convertido en imprescindible, pues podemos ir dando por agotados los intentos de solución desde las acciones aisladas de las partes contendientes.
Si no lo hacemos así, hay que dar por seguro el envenenamiento global del drama de España y de Cataluña, lo que nos situaría en el peor escenario patrio desde la guerra y la dictadura de Franco. Hablo de la urgencia absoluta de sentarse alrededor de una mesa sin prejuicios ni engaños y empujar hacia las soluciones. Si no lo hacemos con urgencia, pasará la oportunidad, que considero todavía viva. Y empezar por no meter a nadie en la cárcel, por cumplir todo el mundo con la ley y por mostrar un amor más grande y más sincero por la Patria, en vez de cacarear un amor hacia ella que a veces parece inexistente. Y perdón si se me ha escapado alguna brusquedad.


Pedro Calvo Hernando - ¿Fuera del euro y de la UE?

11.10.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

En los últimos días la furia independentista catalana había ido cambiando de color por diversos acontecimientos y situaciones que se iban produciendo, algo que los partidos de la separación han acusado en su talante y en su pulso frente al mundo político y la opinión pública. Incluso el tema de la declaración formal de independencia había dejado de ser una amenaza de primer orden, pero eso hasta la jornada del día 10, cuando se iba a desatar la tragedia. Sucesos de una gran repercusión habían sido la manifestación del domingo día 8 en Barcelona, la salida de empresas de primer orden o la rotunda negativa de Francia y Alemania a transigir con la declaración del Parlament.
No es fácil establecer unas prioridades, pero mi opinión es que el argumento antiindependentista más poderoso seguramente sea la oposición alemana y francesa, por este mismo orden. Solo hay que pensar en la situación de una hipotética Cataluña independiente fuera del euro y del paraguas de la Unión Europea: solo esto es suficiente para que Puigdemont y sus colaboradores se replanteen seriamente la cuestión y se abran al diálogo y la negociación, siempre que en el bando adversario se concretase la misma disposición.
La disposición de Pedro Sánchez a aceptar una posible aplicación del artículo 155 de la Constitución y el discurso de Josep Borrell eran otros dos aldabonazos en la conciencia del independentismo, pues ello significaba la clara disposición del PSOE a secundar al Gobierno de Rajoy ante lo que era eventualidad de utilizar la línea dura en la resistencia frente a las decisiones del president y sus compañeros.
Por otro lado, en el panorama se dibuja un hálito de respiro político en el partido de Mariano Rajoy. Todo lo que está ocurriendo con referencia a Cataluña les es muy favorable para semiborrar los hechos relacionados con la extrema corrupción del PP. El mantenimiento esencial de las penas para Correa, Bárcenas y Ana Mato son hechos gravísimos que vienen a añadirse a la descomunal historia de la corrupción pepera, por la cual el partido y el Gobierno se van a ir de rositas. Y así se abre el nuevo capítulo tras lo sucedido en el Parlament el día 10.


Pedro Calvo Hernando - Cuidado con las grandes frases

04.10.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Los españoles no hemos estado ni estamos a la altura de lo que en Europa esperaban de nosotros. Me refiero a todos: catalanes, no catalanes, independentistas, no independentistas, de izquierdas, de derechas, de centro. Ni las personas, ni los partidos, ni los medios de comunicación, ni las redes sociales, ni las redes antisociales. Nadie. Un desastre. Todo lamentable. De todo esto puede quedar lo positivo de que al estar todos por igual en errores, estamos bien situados para el esfuerzo común de corregirlos, pues es absolutamente imprescindible y necesario. No hacerlo nos llevaría por la senda de la perdición y del fracaso histórico. Me parece que sobran las razones para un gran esfuerzo colectivo de salir de este atolladero. No me lo tomen por la ingenuidad de que estoy igualando a los que no son iguales. Lo que estoy haciendo es colocar a todos ante su responsabilidad específica, cada persona y cada colectivo la suya, y todos con la convicción de que no caben escapatorias frente a sus obligaciones colectivas. Lo contrario sería ridículo y muy arriesgado ante el futuro.
Dejarse dominar por el hechizo de las grandes frases sería demencial. Por ejemplo, una de las pronunciadas por Puigdemont tras la votación: "Porros contra urnas". O la de la vicepresidenta Soraya: "No ha habido referéndum". O Albiol: "Crisis institucional y social de dimensiones incalculables". Aunque sea cierto lo apuntado por un periodista: "El independentismo se apunta un tanto y sigue teniendo la iniciativa". O Pablo Iglesias: "Una crisis gravísima de Estado, un deterioro de la convivencia". O del mismo: "El PP, un partido de corruptos y violentos". O la de un independentista: "A Rajoy le irá bien con lo del domingo" (se refiere a la represión). El presidente del Gobierno solo ha expresado una idea sensata: que no va a cerrar ninguna puerta, siempre en el marco de la ley, y que quiere contar con todos los partidos con representación parlamentaria, aunque empezando por Sánchez y Rivera. Todo lo demás que ha dicho son banalidades sin gracia. Pedro Sánchez ha urgido al Gobierno de Madrid y al de la Generalitat a que inicien un serio proceso de negociación política. Y otra vez Sánchez: "El PSOE está con el Estado de Derecho a pesar del Gobierno. Unos y otros han fracasado pero el PSOE garantizará la estabilidad".
Siguen las amenazas de aplicar el artículo 165 de la Constitución o de practicar suspensiones parciales de los textos constitucionales. Imaginemos que el Govern declara la independencia de Cataluña. Que alguien diga qué habría que hacer en tal caso desde el Estado y su Gobierno. Desde Europa y el resto del mundo se nos mira con preocupación y temor de que aquí hagamos algún disparate. Me gustaría que nos dejáramos de palabras milagreras y nos agarráramos al sentido histórico de nuestra convivencia para poder seguir unidos en lo que quede de Historia.


Pedro Calvo Hernando - Venga la bola de cristal

27.09.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Cuando escribo este artículo estamos en plena duda sobre si el president Puigdemont sería o no detenido antes del 1-O, porque el fiscal general del Estado admitía la posibilidad en el caso de que aquel fuese acusado de malversación de fondos públicos. Y esa sola posibilidad me parece que no ha provocado ningún cataclismo político ni histórico, lo que significa que nos lo hemos tragado y no sufriríamos un latigazo eléctrico en masa si de pronto tal cosa sucediese. Puedo asegurarles que no me tiemblan las manos cuando tecleo esto en el ordenador. No es ninguna bobada lo que escribo y que sería incomprensible muy poco tiempo atrás. Quiere eso decir que nos hemos hecho ya a la aceptación de cualquier eventualidad, por muy disparatada y tremebunda que parezca. Y no es una bobada lo que digo porque lo tengo muy contrastado en los medios de comunicación y en las conversaciones que escucho o en las que intervengo.
Tal vez se explique esta actitud tan generalizada en el hecho de que nos ha dado tiempo a acostumbrarnos a todo y a admitir cualquier posibilidad, en esta vorágine de sucesos y de situaciones en los últimos meses o desde luego semanas. Es evidente que Carles Puigdemont ha venido manteniendo el ritmo sin dar marcha atrás, igual que sus compañeros de aventura, lo que sin duda concita la credulidad de todos, que somos seres humanos. Todo sucede además en idéntica sintonía, como la coordinación desde Madrid de las tres policías y el desparpajo del Gobierno de Rajoy en la administración de esta coyuntura.
Otro golpe muy duro es la imposición a Artur Mas y sus compañeros del 9-N de la multa de cinco millones largos de euros de fianza por la responsabilidad que en aquella historia se les atribuye. Y algo desconcertante es la presencia estos días en USA de Rajoy y su encuentro con Trump, como si aquí no pasara nada y estuviéramos viviendo en el mejor de los mundos y en la más tranquila de las vidas. Y los otros partidos, pues con sus contradicciones y su falta de sentido común y de la medida, sin parecer que entiendan la trascendencia de lo que hacen.
Cuando escribo, quedan muy poquitos días para el 1-O y la impresión generalizada es que nadie sabe de verdad lo que puede suceder y el giro que pueden tomar los acontecimientos a partir de esa fecha fatídica. Si alguien tiene la bola de cristal, que haga el favor de contárnosla a todos los ciudadanos españoles, que se lo agradeceremos eternamente.


Pedro Calvo Hernando - ¿Pero de verdad deseamos soluciones?

19.09.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Demasiado pocos los días que faltan para el 1-O como para que sea posible llevar a término esa propuesta de Unidos Podemos de una asamblea extraordinaria para conseguir un referéndum pactado, con la presencia de todas las fuerzas políticas o al menos las fundamentales. Todo parece ponerse en contra de esa y de cualesquiera otras propuestas por el estilo, ya que todo parece ir contra una solución racional del drama de Cataluña. Por eso es muy conveniente pensar ya en lo que se hará a partir del 2 de octubre, pensamiento muy difícil de alcanzar en una formulación practicable y una voluntad generalizada de darle cumplimiento. Ver y oír estos días los medios de comunicación es una verdadera tortura para quienes se sienten de verdad responsables ante la totalidad de los ciudadanos de todas las posiciones contrapuestas. Sinceramente les digo que yo he perdido las esperanzas tras escuchar a Rajoy y a Puigdemont, por poner solo los ejemplos más importantes e ilustrativos, para entender sin dudas lo que digo. Después de haberle dado muchas vueltas y haber escrito sobre el asunto en todos los tonos imaginables, las posiciones se han ido tornando cada vez más enconadas hasta convertir en prácticamente imposible cualquier entendimiento. Pero no obstante, lo último que yo haría es declarar del todo irrealizable la posibilidad de un milagro del cielo.
Todas las partes del conflicto tendrían que colocarse en la piel de cada una de las demás para al menos soñar con una solución, y podrán servir de una especie de guía las llamadas al entendimiento formuladas estos días por el PSOE y por ese grupo de intelectuales de izquierda. Porque desde la derecha no se atisban posicionamientos semejantes que pudieran coadyuvar a la consecución de una vía que conduzca a cualquier puerto. En el caso del PSOE, estamos ante el partido situado en la región más central del espectro, lo que ayuda a insuflar en el conflicto un hálito de esperanza, más bien lejos de posturas extremas o irrecociliables con los demás. Es el partido de la izquierda que ha gobernado bastantes años en este país y que por tanto cuenta con una saludable experiencia, por mucha razón que puedan tener los que le critican que se coloque en andamios inestables o peligrosos en materias fundamentales. Y en esta nueva era ha demostrado la mayor capacidad para el diálogo con los demás.
Y en cuanto a los mencionados intelectuales de izquierda, también hay que decir que se sitúan en este caso en la mejor de las tradiciones de ese mundo político. Y también digo que su pronunciamiento merece toda la atención si lo que de verdad deseamos son soluciones y no lucimientos personales o corporativos de sus posibles críticos.


Pedro Calvo Hernando - Por el amor a España y a Cataluña

13.09.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

En plena efervescencia de la Diada, Carles Puigdemont ha dicho que habrá tiempo de negociar hasta el último minuto pero que lo ve muy difícil, y no reconoce que el Tribunal Constitucional pueda inhabilitarlo por todas las decisiones que, de forma arbitraria, viene tomando. Pero si hay algo de sinceridad en esa afirmación de que hay tiempo de negociar hasta el último minuto, son vitales todos los segundos que lleva perdidos desde que dijo tal cosa, segundos que pueden ser imprescindibles para llegar a la meta. Para ello tendría que contar con el acuerdo de sus principales compañeros en la lucha política. Por ejemplo, con Junqueras, su segundo de a bordo, que horas antes había defendido que el Derecho Internacional permite y avala la autodeterminación querida y votada por cualquier pueblo. Enseguida el socialista Josep Borrell le salió al paso para recordar que la autodeterminación se aplica exclusivamente a los pueblos que vienen siendo colonias de otras potencias o que han permanecido sometidas al yugo militar de las mismas. La verdad es que entrar en estas disquisiciones a las dos semanas es complicado.
El 1 de Octubre supone un ejercicio de ultraoptimismo que no cabe en ninguna parte. Vamos a ver: aquí no hay más salida que ya, pero ya mismo, se sienten los grandes responsables alrededor de una mesa, empezando por Rajoy y Puigdemont, pero todos alrededor de la misma mesa y con el deliberado propósito de no levantarse de ella hasta que tengan unos acuerdos.
Mientras tanto, aquí estamos los que desde siempre admiramos a Cataluña, sus gentes y su historia y nos pareció ejemplar su contribución a la transición política. Yo soy de los que no olvidan aquello del "oasis" catalán, referido al hecho de la serenidad y buen hacer de Cataluña y los catalanes, mientras que en otros territorios de España se andaba a bofetadas y cosas peores. Pero las cosas, cambiaron, como repetimos los que lo sabemos, cuando desde el PP y sus dirigentes se empezó a meter la pata y más hasta el corbejón. Eso fue, lo sabemos todos, desde el gravísimo error cometido contra el nuevo Estatut, aprobado por el Parlament y por el Parlamento del Estado y recurrido al Constitucional por el PP y anulado en buena parte por este. Es algo de lo que ni Rajoy ni los suyos quieren hablar nunca, a sabiendas de que el origen de todos los males reside justamente ahí. No sabemos cómo vamos a pasar las dos semanas que faltan para el 1 de Octubre. Creo que son unos breves días en los que no hay que dejar de esforzarse ni un instante en tratar de convencer a los beligerantes de ambos bandos de la extrema necesidad de rectificar con decisión y eficacia y reemprender el camino de la sabiduría, la sensatez y el amor a España y a Cataluña, por encima de ruindades políticas,


Pedro Calvo Hernando - Lo mejor y lo peor del ser humano

23.08.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, (OTR/PRESS)

Desde los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils los perfiles políticos de España han ido cambiando de manera muy notable, hasta el punto de presentar un panorama inédito en los últimos años. Lo que digo se refiere de modo muy especial al clima de relaciones entre los partidos políticos de todos los colores, que proyectan un desconocido sentimiento de unidad que nunca habríamos imaginado. Solo pequeñas excepciones se han salido de la regla, como es el caso de la CUP y su oposición a asistir a la manifestación antiterrorista del sábado en Barcelona, o la actitud islamófoba de pequeñas minorías de extrema derecha. Los partidos, incluidos PP y Podemos, con todo el sentido de responsabilidad y dando de lado a discrepancias normales en otras ocasiones. Los medios de comunicación, bastante más sensatos de lo normal. La sociedad en general, también, si se exceptúan disparates como los de algún cura en un templo madrileño. Quiero decir que la ejemplaridad ha sido la nota dominante en todos los ambientes, y eso es motivo para mirar hacia el futuro con algo más de confianza y esperanza que hasta ahora,

Lo mismo hay que decir de la población inmigrante musulmana sobre todo en Cataluña, a la que se ha visto especialmente dolorida por los sucesos terroristas y preocupada a la vez por el temor a malentendidos que siempre anidan en el alma de personas sin juicio y sin cultura democrática. Pero lo más destacable desde la vertiente de los sentimientos, estos días ha sido el espectáculo televisivo de las gentes, los políticos y las personas normales, que han pasado ante los ojos de todos los españoles como depositarios de unas virtudes que solamente se perciben en situaciones como las que estamos viviendo, pero no confundamos las cosas pensando que los grandes problemas de otra índole van a desparecer. Me refiero,claro, al problema del insependentismo catalán, que va aseguir ahí. Pero seguramente lo hará en otro clima distinto. Esta nueva experiencia de colaboración, unidad e incluso confraternización sin duda va a ser muy útil para ayudar a todos a ver el problema con otros ojos... O al menos así lo deseo yo fervientemente.
Lo mejor y lo peor del ser humano ha estado en escena. No me cabe duda de que todo lo sucedido es imposible que pase sin que hayamos aprendido a mirar las cosas desde las otras perspectivas. Ah, y el lector que piense que soy un ingenuo, pues muy bien, igual tiene razón pero eso no perjudica.


Pedro Calvo Hernando - Lo que diga el Parlamento

16.08.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, (OTR/PRESS)

Junto al problema independentista de Cataluña, la otra cuestion principal de fondo es la perspectiva o posibilidad de un Gobierno de coalición para España entre PSOE y Podemos, especialmente desde el pacto en Castilla-La Mancha. Está claro que una vez dado ese paso, los obstáculos para avanzar por ese camino han pasado claramente a segundo término. Ya solo es cierto que habría que contar con la voluntad de los militantes de ambas fuerzas en los territorios concretos, y por supuesto en el elconjunto de España cuando se tratase de formar un Gobierno para todo el Estado. Si en la autonomía presidida por García-Page la cosa ha ido adelante, quiere decirse que no existe obstáculo insalvable para repetirlo en cualquier otro territorio. De manera que más vale que se dejen en ambos partidos de debates estériles y que decidan proseguir la senda marcada, Y que dejen meridianamente claro ante el conjunto del electorado que aceptan que no hay otro camino que conduzca al poder en manos de la izquierda y a la retirada del PP, que ambas cosas son equivalentes.
Tendrían que convencer a Ciudadanos o bien de que votasen junto a los dos de la izquierda o bien que se abstuvieran, recordándoles que lo contrario supone perpetuar al PP en el poder, algo incompatible con las frecuentes afirmaciones de los de Rivera contrarias a aspectos básicos de la política del Gobierno popular. Y en cuanto al obstáculo exhibido del voto de los nacionalistas para que prospere la operación, pienso yo que si no se les pide el voto y ellos lo conceden por las buenas, sería absurdo e imposible rechazarlo, por lo que no habría motivo ni posibilidad de obligarles a que no voten a quien les dé la real gana. El Parlamento es la sede del poder del pueblo y este decide como tiene por conveniente en cada ocasión lo que vota a favor, en contra o con abstención. Me gustaría saber con qué argumentos iba el PP a poner el grito en el cielo si el resultado les perjudicaba, además de que muy recientemente ellos mismos han aceptado el voto nacionalista si les favorecía.
Y no voy a descalificar a la derecha, como a veces se hace, con absurdas afirmaciones sobre sus condiciones mentales o culturales, que respeto y sitúo en la normalidad. Vamos a ser todos muy respetuosos con todos y vamos a dejarnos de inventos absurdos que a nada conducen si no es a la esquizofrenia, muy mala enemiga de la claridad de juicio y de la búsqueda de los caminos para llegar al esclareciento de culquier cuestión. Estamos.


Pedro Calvo Hernando - Vaya veranito

09.08.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, (OTR/PRESS)

No sé si los lectores tendrán la misma impresión, pero a mí se me antoja que este verano que estamos viviendo es algo así como una proyección meteorológico-política de la vieja cámara de los horrores con la que se nos atormentaba en nuestra infancia. De momento, las insufribles olas de calor, por no decir la ola permanente, no se parecen a nada del reciente pasado. Por supuesto que el primer pensamiento se planta en la convicción de que las causas residen en el maldito cambio climático en el que no cree ese ser llamado Donald Trump o no creía ese otro llamado Aznar o incluso Rajoy porque se lo había contado su primo. Hombre, un poquito de memoria ya tenemos, qué le vamos a hacer.
Lo universal y ontológicamente increíble es que el conjunto de los Gobiernos y de las instituciones internacionales no se planteen de manera inmediata salir ya al paso de forma contundente y firme de ese sideral asesinato del planeta que se viene perpetrando desde hace muchos años. Los Gobiernos se apresuran a aplicar en otros ámbitos sus extraños Códigos penales sin poner en funcionamiento el Código que más falta nos hace. Pero lo increible es también que tantos millones de ciudadanos tampoco parecen ser conscientes de la bíblica catástrofe que se aproxima y que al menos no piensen en sus hijos y en sus nietos. Le doy muchas vueltas a esa inconsciencia pero tengo que confesarles que no soy capaz de penetrar en el misterio.
La crueldad de este veranito se complementa con la abrumadora presión sobre todo del 1 de Octubre sobre nuestras pobres cabezas sin que se encuentre la forma de salir del infernal laberinto creado por la parte independentista como respuesta a la presión horrible de los cinco o seis años anteriores desde el Gobierno y el Partido Popular. Antes el separatismo era cosa de muy pocos y tuvo que actuar la intolerancia del centralismo para liar las cosas y colocarnos en la presente situación en la que un a salida digna y sensata cada vez se borra más en el horizonte. Este país tiene muchos problemas, pero ninguno puede compararse con este.
Yo me hago cruces ante la imagen horrenda de las dos partes enquistadas en su locura y encima sin que haya una reacción de la mayoría social que creo percibir como no prestando apoyatura a lo se nos avecina. Son ya muchas las veces que he intentado llegar a la inteligencia de las dos partes enfrentadas, como tantos otros, sin conseguir nada, como les sucede a los demás ciudadanos de buena voluntad. Faltan solo dos meses escasos. Todavía hay tiempo pero cada vez menos. Lanzo al aire esta nueva llamada con la ilusión de que la oigan y cambien las hostilidades por el diálogo. Yo les aseguro que mi pensamiento viene respaldado por una mayoría de millones de ciudadanos de España y de Cataluña. Aún estamos a tiempo.


Pedro Calvo Hernando - No me consta

28.06.17 | 08:32. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 27 (OTR/PRESS9

A ver si el pacto de Bárcenas con el PP se confirma, o mejor dicho, se consolida, y luego resulta que el pacto PSOE-Podemos, se queda en agua de borrajas, más o menos como sucedió en el fatídico 2016, poniendo a Rajoy en bandeja el increíble regalo de seguir gobernando, a pesar de los pesares, de la megamacrosupercorrupción, a pesar del giro copernicano en la marcha de las clases populares hacia un empobrecimiento imparable. Sin olvidar que el máximo responsable de los grandes males ha sido Ciudadanos, en cuyas manos estaba indiscutiblemente la expulsión del PP del poder, sin que sea posible compatibilizar eso con los meritorios esfuerzos de alguno de sus diputados en los intentos por sacar al partido de la derecha de la Moncloa, como ha sido el caso de Toni Cantó. Del inicio de los contactos entre Sánchez e Iglesias se supone que hay que esperar éxitos señalados, ellos que igualmente fueron responsables del fracaso del año fatídico. Con la simple convergencia de Sánchez, Iglesias y Rivera se acabaría en un minuto la pesadilla y podría comenzar de inmediato la verdadera regeneración y el punto de partida de la nueva España con la que soñamos.
Por eso comenzaba yo con el aviso de la consolidación del pacto entre Bárcenas y el PP, que se ha visto con absoluta claridad en la comisión parlamentaria de la financiación irregular, donde los indicios de pacto entre el extesorero y su ¿antiguo? partido se han convertido en evidencias. Vamos a ver qué pasa si Bárcenas exige el cese de Cospedal en todos sus cargos y no tienen otra salida que aceptarlo. La ministra de Defensa y etcétera estará temblando al recordar sus durísimos enfrentamientos con Luis el Fuerte. A ver si el eslogan del "no me consta" se va a convertir en otra cosa algo más dañina. En la comisión parlamentaria se daba la insufrible paradoja de ver al tesorero protegiendo a su partido y al partido protegiendo al tesorero, mientras que uno y otro cargaban contra los portavoces de la oposición democrática. Y pensar que solo un movimiento de Ciudadanos podría descerrajar la encerrona y abrir las puertas del estado democrático y social que nos espera a la vuelta de la esquina. "No me consta" que eso vaya a suceder pero tampoco me consta que no vaya a suceder.


Pedro Calvo Hernando - Congreso-Cataluña-Izquierda

21.06.17 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

También ahora tengo la impresión de que existe un interés muy fuerte por confundir y diluir los grandes mensajes surgidos del Congreso del PSOE, del discurso de Pedro Sánchez y de los primeros análisis todavía impregnados por el entusiasmo renacido. Se equivocarían los socialistas si no acertaran a centrar con fuerza esos grandes mensajes sin dejarse liar por las maniobras de la derecha y sus hábiles aliados. Tiene que quedar meridianamente claro que el protagonismo es para la concepción plurinacional del Estado y para el giro decidido a la izquierda como concreción del cambio que se predicaba. Y añado por mi cuenta que también por la positiva adopción y actualización de la doctrina y el espíritu del 15-M que en la primavera de 2011 revolucionó la piel ideológica de este país y que sirvió para iniciar una transformación que, aunque muy lentamente, se va imponiendo. No creo que PSOE y Podemos se tengan que pelear por apropiarse el 15-M, lo cual sería como traicionarlo. Lo tienen que aceptar y compartir y punto. Sin mirar demasiado a lo sucedido en estos seis años, si no es para corregirlo y luego para olvidarlo tal vez. Que el 15-M les sirva a los dos partidos para dejarse de estupideces y subrayar solo lo que los une.
El reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado, pero con la negativa a la segregación de Cataluña, se proyecta como la única vía de solución al principal problema de España para que podamos vivir unidos y felices. Y para deshacer la catástrofe desencadenada por el PP desde que seis años atrás se covirtió en la más eficaz fábrica de independentistas. La purinacionalidad española, señores míos, está en la Constitución desde 1978, nada menos. ¿Pero qué son las nacionalidades si no fuesen naciones?. La consecuencia es la estructura federal del Estado, que está desde siempre en el nombre del PSOE. Ahora, cada uno es libre para no verlo si no quiere.
Y aparte de que no les quedaba otro remedio, el paralelo acierto del PSOE ha sido optar claramente por ese giro a la izquierda, que abre las puertas al remedio de los grandes problemas de España y políticamente al entendimiento entre los partidos de la izquierda, imprescindible para conseguir la tan cacareada y nunca conseguida unidad. A mis lectores les sonará esto, que vengo repitiendo desde hace años con cierta machaconería. Hay quien dice que eso es que el PSOE se podemice y que Podemos se socialice. Tal vez.


Pedro Calvo Hernando - La moción y el espíritu del 15-J

14.06.17 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

La moción de censura contra el presidente Rajoy se produce coincidiendo con el 40º aniversario de las primeras elecciones de la democracia, el 15 de junio de 1977. Están siendo, pues, unos días repletos de mensajes histórico-políticos, de emociones para quienes vivieron en plenitud aquellos acontecimientos y de motivos de grandes reflexiones e incitaciones para la ciudadanía en su totalidad. Esto no se ha reflejado en el contenido de los discursos parlamentarios de la moción, aunque estos, sobre todo los de Irene Montero y Pablo Iglesias, han tenido la virtud de colocar en el Congreso en carne viva la crisis política de este país y la necesidad de cambios fundamentales en la política nacional. Aunque sin reconocer la obra de aquella generación que protagonizó la transición política, desde el Rey Juan Carlos y Adolfo Suárez a Santiago Carrillo o Felipe González, entre muchos otros, que realizaron aquel esfuerzo histórico de encontrarse para dar salida a la democracia que sin tal esfuerzo no habría visto la luz.
Después los de Podemos han reflexionado y han comprendido que con aquella actitud cometían un error y una injusticia política y han ido colocando las cosas en su sitio y a las personas, y ya no hablan de castas o de cosas parecidas por el solo hecho de su ubicación histórica...
En estos días yo creo que lo que procede es mirar ya con naturalidad hacia esa época y romper las posibles fronteras o motivos de enfrentamientos, reduciendo estos a las posiciones intransigentes que lo son sin que quepa evocar como único motivo aquellas ubicaciones en el tiempo o en las ideologías del pasado. Un ejemplo ilustrativo sería combatir a Rajoy y lo que representa con su actitud ante las exigencias de la democracia y del avance social y económico de nuestro país, en el que han de caber posiciones como las del PP, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez o Albert Rivera. ¿Qué otra cosa podríamos hacer, aparte de respetar el resultado de las urnas y de un infinito esfuerzo por conseguir los mejores resultados sin recurrir a trampas o a financiaciones ilegales o fraudulentas de las campañas electorales? Y digo esto último porque entre los infinitos presuntos delitos que se han ido descubriendo figuran una infinidad de conductas cuya confirmación judicial en buena lógica tendría que poner en tela de juicio los resultados de muchas elecciones que se celebraron y ganaron con esa horrenda tacha.


Jueves, 19 de octubre

BUSCAR

Síguenos

Hemeroteca

Octubre 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031