Opinión

Escaño Cero - Dos no hablan si uno no quiere

19.09.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Dos no hablan si uno no quiere y los independentistas catalanes no quieren hablar de nada que no sea celebrar un referéndum para la independencia de Cataluña. Y a los incautos les recomiendo que acudan a la Hemeroteca y busquen un artículo de Francesc Homs publicado el 25 de noviembre del 2007 en El Periódico de Cataluña. Sí, repito, el 25 de noviembre del 2007, es decir hace diez años cuando era Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
Bueno pues en ese artículo firmado por Francesc Homs se afirma que la vía autonómica ya no sirve, que la vía de la negociación para ampliar el autogobierno dentro del marco legal español ya no puede dar más de sí. Afirma que Cataluña no necesita al Estado para su desarrollo económico, social y cultural y añade que para poder gobernar su futuro necesita un proyecto colectivo ampliamente compartido y por tanto hay que cambiar los paradigmas que habían servido hasta ese momento..
En realidad cuando en septiembre del 2012 Artur Mas se plantó en la Moncloa para exigirle a Mariano Rajoy un "concierto económico" para Cataluña como el del País Vasco, lo hizo con la sola idea de romper cualquier posibilidad de acuerdo y de dialogo.
Rajoy le respondió entonces a Mas lo único que podía responderle que un nuevo concierto económico no cabe en la Constitución pero que estaba dispuesto a llevar a cabo una reforma del sistema de financiación autonómica.
Cuando uno pide lo que sabe que no le pueden dar simplemente lo que pretende es romper la baraja. Y eso es lo que quiso hacer e hizo Artur Mas eligiendo además un momento especialmente delicado puesto que la prima de riesgo estaba disparada y España estaba al borde de ser intervenida desde Bruxelas. Mayor deslealtad por parte de Mas y los suyos no podía caber. Pero siguieron la táctica de cuanto peor mejor. En un momento de grave crisis económica en España plantearon un órdago para poder romper.
Desde entonces hasta ahora la actuación de los líderes independentistas catalanes ha sido la de negarse a hablar de nada que no fuera el referéndum de independencia. El gran error de Mariano Rajoy durante estos años, pero también el de los partidos constitucionales, ha sido no haber sabido contrarrestar el relato de los independentistas. Es decir se les ha dejado en exclusiva la voz en Cataluña.
Incluso ahora hemos sabido que la vez anterior el Gobierno acordó con Mas dejar que hicieran ese remedo de consulta.
Es evidente que Mariano Rajoy podía haber hecho las cosas mejor, pero resulta irritante que algunos líderes políticos como Pedro Sánchez digan que además de aplicar la ley hay que hablar.
Sí, claro que hay que hablar, pero dos no hablan si uno no quiere, y ni Mas primero, ni ahora Puigdemont y Oriol Junqueras, amén de la gente de la CUP, no tienen la más mínima intención ni deseo de hablar. A los hechos me remito.
Están dando un golpe de Estado y a los golpes de Estado se les responde con la Ley en la mano. Dar un golpe de Estado y luego quejarse de que les aplican la Ley es de tal cinismo, de tal tartufismo, que resulta insoportable.
Ahora mismo no cabe más que evitar el referéndum el 1 de octubre y luego por hablar que no quede pero dentro del marco de la Constitución. Ni un milímetro más allá. De manera que como se viene repitiendo el día 2 de octubre habrá que hablar, pero ya veremos si los independentistas quieren hacerlo.


Julia Navarro - La Casa II

15.09.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

360 páginas. Una noche sin dormir. Y la convicción de haber leído un libro tan inquietante como apasionante en el que Fernando Rueda nos coge de la mano y nos introduce en la Casa, que es así como en el "argot" de los espías llaman al CNI. Pero Fernando no solo nos lleva a la Casa sino que nos cuenta qué hacen, cuales son los aciertos, los fracasos, y hasta las acciones inconfesables de las mujeres y hombres que se mueven en el mundo de las sombras y que desde allí deben de velar por la seguridad del país y de los ciudadanos.
Decir que Fernando Rueda es el mejor especialista en servicios secretos es una obviedad. Lo demostró en aquel primer libro, La Casa, donde nos mostró hasta los últimos recovecos del entonces CESID, hasta este nuevo libro La Casa II, en que nos cuenta la historia de nuestros servicios secretos desde el año 2002, ya convertido en CNI.
Al leerlo podríamos creer que estamos ante un triller, una novela de espías digna de Le Carré. Pero no es una novela, sino una historia real que seguro va a molestar en La Casa.
De manera amena pero rigurosa Fernando Rueda nos va relatando desde las luchas intestinas dentro de la Casa, hasta algunos de los "espiados" más ilustres de nuestro país, pero también nos revela como es la vida de un espía destinado en el extranjero, la soledad, las reglas, la discreción obligada que le impide siquiera confiar a su familia a que se dedica realmente. Fernando Rueda ahonda en la condición humana, en las motivaciones, anhelos, miedos, miserias, de estos hombres y mujeres cuya vida transcurre detrás de un espejo.
El Yihadismo, la relación con otros servicios secretos, algunas operaciones relevantes, todo estos y mucho más es lo que Fernando Rueda va desgranando en la Casa II.
El libro es tan adictivo que es imposible dejarlo una vez que lees la primera página en donde Fernando Rueda deja claro el porqué se ha lanzado a esta nueva aventura y su explicación no es otra que la del derecho de la opinión pública a saber.
En la Casa II hay tres años de trabajo, donde como confiesa el autor buscaba más que las noticias "las paletas de colores, los barnices, lienzos y estilos de pintura para plasmar lo que no se transparenta del servicio secreto".
El lienzo que ha pintado es asombroso. No dejará indiferente a los lectores e imagino yo que mucho menos a los protagonistas de esta historia de mujeres y hombres cuyas vidas transcurren en la sombra.
Un libro imprescindible.


Escaño cero - Cataluña, solo Cataluña

14.09.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Cataluña. Cataluña. Cataluña. Cataluña....
No sé si se han dado cuenta, supongo que sí, pero llevamos meses en que tanto los periódicos como los informativos de radio y televisión giran sobre Cataluña, o mejor dicho sobre la convocatoria del referéndum para el 1 de octubre.
Cataluña es la mayor preocupación que ocupa a ciudadanos comunes y a la clase política, salvo la catástrofe causada por el paso del Huracán Irma por el Caribe. Y las noticias se suceden sin cesar.
Incluso los madrileños nos hemos enterado que hay un grupo de entre nosotros que se denomina "Madrileños por el derecho a decidir" que pretendían celebrar un acto en un local del ayuntamiento a mayor gloria del referéndum. Claro que un juez ha suspendido cautelarmente ese acto que se iba a celebrar el próximo domingo. La verdad sea dicha no parece muy lógico que se celebre en un local del ayuntamiento un acto de apoyo a un referéndum ilegal. Claro que también es para nota la justificación de la concejal de Arganzuela, distrito donde se iba a celebrar el acto de apoyo a la independencia de Cataluña, esgrimiendo el argumento de que el referéndum cuenta "con la aceptación popular generalizada". ¡Toma ya! Y los demás sin enterarnos.
Que los concejales podemitas hayan avalado dicho acto no sorprende, pero que la portavoz socialista en el ayuntamiento de Madrid, doña Purificación Causapié, tampoco tuviera nada que objetar, es otro de esos errores que viene cometiendo el PSOE.
Tampoco comprendo que Pedro Sánchez haya dejado dicho que el pacto municipal de los socialistas catalanes con Ada Colau se mantendrá hasta el final pase lo que pase. ¿Incluso si la señora Colau se salta a la torera los dictámenes del Tribunal Constitucional?

Y esto sucede al mismo tiempo que más de un centenar de alcaldes socialistas de distintas poblaciones de Cataluña han alzado su voz para denunciar el acoso de la Generalitat para que cedan espacios municipales para el Referéndum. La actitud de los alcaldes es más que loable.
El caso es que según nos acercamos al día 1 de octubre Cataluña ocupara más y más, como no puede ser ni debe ser de otra manera, los espacios en los medios de comunicación.
Un día por una ocurrencia de algún concejal madrileño, otro por una orden de la Fiscalía de Cataluña, o una disposición del Tribunal Constitucional, amen de las declaraciones de unos y de otros. Lo peor es que parece haber consenso general en que hasta que no pase la fatídica fecha del 1 de octubre no hay nada que hacer, es decir nadie va al parecer a mover ficha. Todos los comentarios apuntan a que será a partir del 2 de octubre cuando se podrán tomar decisiones y empezar a hablar.
Hasta entonces habrá que seguir asistiendo a las declaraciones desaforadas del Presidente Puigdemont, a las más melifluas pero igualmente capciosas del vicepresidente Junqueras, a las actuaciones arbitrarias de la presidenta del Parlamento catalán, señora Forcadell, a los desafíos del conseller Turoll y del jefe de los "Mossos", etc, etc, etc. Sin olvidarnos de la CUP que es quién marca la agenda y lleva del ronzal a Puigdemont y compañía.


Escaño cero - ¿Dónde estaban?

13.09.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Un millón, asegura la guardia urbana de Barcelona al cifrar el número de manifestantes en la Diada. Alrededor de trescientos mil se dice desde la Delegación del Gobierno. Medio millón apunta un periódico, setecientos mil se señala en otro.
Yo no sé cuantas personas participaron en la manifestación independentista con motivo de la Diada pero lo que es obvio es que acudieron muchísimas personas. Y eso me lleva a preguntarme ¿dónde estuvieron todos esos centenares de miles de personas que están en contra de la independencia? ¿Por qué no salieron a la calle?¿Por qué no participaron en los actos convocados por los grupos no independentistas?

La realidad es que esa mayoría silenciosa que no está por romper la legalidad en Cataluña y por tanto está en contra de la independencia viene manteniendo tanto silencio que se podría llegar a pensar que no existen.
Son los partidos independentistas los que no solo tienen un "relato" que dirían los modernos, sino que con su presencia activa en las calles, en los medios sociales, en todas partes, hacen creer que toda Cataluña son ellos.
Durante muchos años esa parte de la sociedad catalana que no es independentista se ha mantenido en silencio. Por comodidad, por no buscarse problemas, por miedo a ir contracorriente, por tantas y tantos otros motivos, pero digo yo que ahora que las aguas del independentismo se han desbordado es hora de que toda esa mayoría silenciosa de un paso al frente y diga en voz alta donde está y lo que quiere.
La Diada habría sido una buena ocasión para que esa mayoría silenciosa hubiera salido a la calle, hubiera sacado músculo, se hubiera hecho notar.
Hay momentos en la vida en la que ya no caben ambigüedades, en las que no se puede seguir buscando refugio en el silencio, en no hacerse notar para esquivar problemas e incomodidades.
De manera que es obligación de esa parte de la sociedad catalana la de hacerse presente y abandonar ese comportamiento melifluo.
De momento la batalla de la propaganda la ganan de calle los independentistas.


Escaño Cero - Culpas

12.09.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

¿De quién es la culpa? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Son las preguntas que reiteradamente nos hacemos estos días intentando buscar respuesta a cuanto sucede en Cataluña. Preguntas que algunos analistas tan sectarios como simples responden con prontitud señalando a Mariano Rajoy.
Sin duda Mariano Rajoy ha cometido errores. Es innegable. Pero la culpa de que un grupo de políticos catalanes hayan decidido violar las leyes vigentes, es decir el Estatuto de Autonomía y la Constitución, no es de nadie más que de ellos mismos. O sea que cada cual aguante su vela.
Así que más que de culpas hablemos de responsabilidades. La verdad no es otra que el camino hacia la independencia comenzó hace muchos años atrás. La Ley Electoral que se elaboró para que se celebraran elecciones democráticas en 1977, tuvo en cuenta a las minorías, es decir, los legisladores tuvieron el acierto y la sensibilidad de dar una representación importante a las minorías nacionalistas en la andadura hacia la democracia que nuestro país iba a iniciar. Así se ha venido dando la paradoja que mientras hay grupos que con un millón de votos no obtienen más dos o tres representantes, otros con doscientos o trescientos mil votos, tienen escaños suficientes para formar grupos parlamentarios.
El problema de fondo es de lealtad. Sí, de lealtad institucional, de lealtad hacia la democracia, de la lealtad hacia los ciudadanos. Así que una vez aprobada la Constitución y de que esta emanaran los Estatutos de Autonomía que han llevado a convertir a España en un país más descentralizado de lo que lo son los países que se organizan como Estados Federales, algunos partidos nacionalistas se pusieron a trabajar para llegar a su objetivo último: la independencia. Y en eso es en lo que trabajó durante décadas Jordi Pujol poniendo las bases para que Cataluña pudiera ser independiente. Los gobiernos de España, tanto los del PSOE como los del PP, le dejaron hacer. Unas veces porque los escaños de Convergencia eran necesarios para gobernar, otras porque se creía de buena fe que era mejor contemporizar y que habida cuenta el altísimo grado de autogobierno que les confería el Estatuto, los catalanes y sus políticos se sentirían a gusto en el marco común.
Pero lo que Pujol y luego Mas y desde luego Puigdemont, pero también Junqueras, etc, han ido inoculando a sus conciudadanos, es que son diferentes, amen de señalar al resto de los españoles como el enemigo a batir. Han ido sembrando el odio a los españoles.
De manera que buena parte de la responsabilidad de lo que pasa ahora la tuvieron los gobernantes de antaño por dejar hacer lo que no debieron dejar hacer. Y no menos importante es la responsabilidad de José Luis Rodríguez Zapatero, que con esa frivolidad que le caracteriza, puso en marcha una reforma del Estatuto que nadie, salvo Pascual Maragall, le pedía. Y ese Estatuto tenía unos cuantos artículos inconstitucionales, creo que 14, ni uno más, que fue los que el Tribunal Constitucional dijo que había que modificar. Entonces se organizó el gran alboroto porque efectivamente al PP le suele faltar "fineza" cuando está en la oposición y se dedica a la política de la sal gruesa y plantea sus discrepancias con alborotos en vez de intentar razonar. Los últimos años de oposición del PP fueron realmente funestos.
Pero fue también Zapatero el que le dijo a Mas, cuando este no sacó los votos suficientes para gobernar en solitario, que no pondría trabas para que lo hiciera. Pero luego llegó Montilla y quiso aprovechar la ocasión para convertirse en presidente pactando con Ezquerra, ya saben el famoso tripartito de tan funesto recuerdo. O sea que la responsabilidad de por qué y cómo se ha llegado hasta aquí está más que repartida. Ya digo que hay que remontarse a Adolfo Suárez, Felipe González y José María Aznar, pasando por Rodríguez Zapatero y sin duda por Mariano Rajoy. Todos han eludido la presencia activa del Estado en Cataluña, en ser capaces de compartir con los catalanes un relato común.
Ahora solo cabe hacer cumplir la Ley. Y no va a ser tarea fácil. Pero en un Estado democrático y de Derecho como es España no se puede permitir que se de un "golpe" contra el Estado y contra la Constitución. De manera que hay que parar ese "golpe". Y luego sí, sentarse a la mesa a hablar del futuro. Pero eso sí, los lideres políticos, me refiero sobre todo a Pedro Sánchez, no deben de vender que tienen una varita mágica para arreglar el problema porque no lo tienen. Este es un problema que necesita del concurso y del consenso y que un solo partido no puede resolver.
Hay que pensar en el 2 de octubre, pero sin vender humo de colores.


Escaño cero - La respuesta de la Ley

08.09.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

Sí, las comparaciones son odiosas, pero no pude evitar pensar que lo que estaba viendo ayer que sucedía en el Parlamento catalán era una escena de las que se suceden en el Parlamento de Venezuela donde el régimen bolivariano viene quebrando hasta las más mínimas reglas de la democracia.
Y me produjo un estremecimiento ver el fanatismo y la ira que habita en los dirigentes independentistas, desde el Presidente Puigdemont a la presidenta del Parlamento Carmen Forcadell, amen de los diputados de la CUP y de Junts per el Si.
¿Qué se puede y que se debe hacer cuando un grupo de dirigentes políticos, el Presidente y el gobierno de una Comunidad Autónoma, más una parte del Parlamento autonómico deciden violar las leyes?

Nadie podrá decir que la respuesta del presidente Rajoy y el Gobierno no es una respuesta medida, que huye de la confrontación, y que se basa en el cumplimiento de la Ley como no puede ser de otra manera en una democracia.
España es un Estado de Derecho, disfrutamos de una democracia sólida, formamos parte de la Unión Europea, y no hay ninguna diferencia política que no se pueda abordar desde la Ley. Por tanto es inadmisible el comportamiento golpista de los independentistas catalanes.
No cabe buscar culpas ajenas como algunos pretenden mirando a Madrid. Los políticos independentistas catalanes son los únicos responsables de quebrar la legalidad, de no respetar al Tribunal Constitucional y de estar perpetrando una autentica sedición contra el Estado democrático del que Cataluña forma parte.
Por tanto no caben equidistancias ni intentar repartir culpas por la situación gravísima que estamos viviendo en nuestro país desde la instauración de la democracia, la más grave desde el intento de golpe de Estado del 23-F de 1981.
Y por eso no dejo de preguntarme donde están todos los ciudadanos demócratas de Cataluña, y si en algún momento serán capaces de plantar cara a la locura desatada por los independentistas.
No se trata de actos heroicos sino de la defensa del Estado constitucional que es el que garantiza la democracia y las libertades.
En cualquier caso, solo cabe esperar que el Gobierno impida la secesión con la Ley en la manos y eso sí, quienes quieren provocar esa separación, por las malas, de Cataluña de España, que sean conscientes de que tendrán que responder ante los Tribunales y asumir las consecuencias de sus comportamientos antidemocráticos.


Escaño cero - La otra realidad

07.09.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Ahora que comienza el nuevo curso político sus señorías deberían de hacernos un favor a los ciudadanos y de paso a ellos mismos y ese favor no es otro que hacer del Parlamento el lugar donde de verdad se debatan los problemas reales de la sociedad.
Como durante muchos años me dedique al periodismo parlamentario sé de lo que hablo y no es otra cosa que ese divorcio que se evidencia en tantas ocasiones entre la calle y el Parlamento donde en demasiadas ocasiones se debate sobre asuntos que están en la agenda política pero no en la agenda de las preocupaciones ciudadanas.
Por ejemplo, ahora mismo la principal preocupación de la sociedad es Cataluña, qué va a pasar el 1de octubre. Y también lo es la amenaza yihadista.
Respecto a Cataluña no es solo que se apruebe la ley de convocatoria del referéndum, es que la sociedad catalana da muestras de estar perdiéndose a si misma. Que una mujer haya sido capaz de tuitear que desea que a Inés Arrimada la violen es una muestra de lo que digo. El agravio de dicha mujer contra Arrimadas no es otro que la líder de Ciudadanos es contraria a la celebración del referéndum independentista.
De manera que el odio está prendiendo en una parte de la sociedad y estos es en sí preocupante. Hay que preguntarse como se ha podido llegar hasta aquí y sobre todo la responsabilidad en crear este clima que sin duda tienen los partidos independentistas que con sus mentiras se han convertido en sembradores de odio.
Por tanto no se trata solo de abordar como se impide que se celebre el referéndum del 1 de octubre sino como se "desprograma" a esa parte de la sociedad catalana en la que ha ido anidando e " in crescendo" el odio hacia España. De eso deberían hablar sus señorías.
También podemos añadir que aunque es verdad que la economía crece y que solo hay que salir a la calle para darse cuenta de que las cosas van mejor no es menos cierto que muchas miles de personas siguen sin trabajo y lo peor es que sin esperanzas de poder regresar al mercado laboral amen de que nuestros jóvenes continúan marchándose buscando trabajo en otros países.
Pero ya digo que a veces en el Parlamento se habla de cosas que poco o nada tienen que ver con los problemas reales de la gente. Es como si viviéramos en dos realidades, la de los políticos y la de los ciudadanos de a pie.
Ya digo que podrían aprovechar el comienzo de curso para afinar sobre qué asuntos debatir y legislar.
Resulta cansino verles a todos enzarzados en la carrera por el poder. A Rajoy para que no le quieten el sillón. A Pedro Sánchez dispuesto a pactar hasta con el diablo con tal de quitar a Rajoy de en medio. A Iglesias calculando como seguir llevando a Sánchez a su terreno para ser él y no el socialista quién se haga con el santo y seña del poder. Y a los dirigentes de Ciudadanos demasiadas veces despistados.
Si ya el primer pleno del curso, el que dedicaron al caso Gürtel, no sirvió para nada, sería deseable que los líderes políticos fueran capaces de afinar mas y en vez de construir realidades paralelas en el Parlamento se centren en la realidad de la calle. Vamos, digo yo.


Escaño cero - No es hora de pusilánimes

06.09.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Pedro Sánchez le ha propuesto a Mariano Rajoy la puesta en marcha de una comisión parlamentaria que estudie una reforma del Estado Autonómico y Mariano Rajoy que no quiere contrariar a Sánchez dado el problemón de Cataluña apoya la propuesta.
Vaya por delante que en mi opinión esa comisión debería de haberse creados hace mucho tiempo y que a esta comisión de estudio deberían de ser invitados expertos constitucionalistas y todo aquél que pueda aportar una opinión sobre la reforma del Estado.
Así que bienvenida sea esa comisión de estudio aunque me temo que en estos momentos para los independentistas catalanes sea poco menos que un brindis al sol.
Y es que por más que Pedro Sánchez se empeñe en aparecer como el hombre que tiene la solución al problema catalán lo cierto es que no lo tiene y habría que pedirle que se piense dos veces esas frases publicitarias que lo único que provocan es más confusión como el disparate de decir que "todas las naciones son España". No sé si la frase es de su cosecha o a la de algún "listo" de los que le rodean, pero se podía haber ahorrado tamaño despropósito.
Además no cabe llevarse a engaños. Ahora mismo el presidente de la Generalitat, Puigdemont y su vicepresidente Oriol Junqueras amen de sus socios de la CUP no tienen otra hoja de ruta que la de la independencia, de manera que cualquier propuesta que se les haga caerá en saco roto. Solo hay que escuchar a Puigdemont para comprobar a qué grado de desfachatez y perversión ha llegado como para decir que si no les dejan convocar el referéndum eso sería un "golpe de Estado".
En mi opinión ahora lo más importante es que el Gobierno sea capaz de dar una respuesta contundente al "golpe de Estado" contra la Constitución y el Estado que está preparando la Generalitat y para eso necesita el apoyo sin fisuras del PSOE y de Ciudadanos. Respecto a Podemos tengo pocas esperanzas de que deje de nadar entre dos aguas.
De manera que la responsabilidad de Mariano Rajoy es enorme, pero también la de Pedro Sánchez y Albert Rivera.
No es hora ni de pusilánimes.


Escaño cero - Hora de tomar decisiones

05.09.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Ignoro si Mariano Rajoy juega el poker, no le pega, pero si lo hiciera seguro que sería capaz de desconcertar a quienes se sentaran con él en la mesa de juego habida cuenta de su aparente impasibilidad ante lo que sucede a su alrededor.
Rajoy viene aguantando sin inmutarse ni mover un músculo de la cara la partida enloquecida en la que tiene como oponentes a Carles Puigdemont y a los socios de éste.
La realidad es que Mariano Rajoy no deja de repetir que no permitirá que se celebre un referéndum ilegal en Cataluña pero los ciudadanos de a pie ignoramos como lo va a impedir.
Es evidente que el Gobierno no puede volver a permitir que se celebre una mascarada como la de aquel remedo de consulta en el 2014, la cuestión es qué herramientas va a utilizar para impedirlo.
A lo que dicen los expertos, el Gobierno solo tiene dos posibilidades que es aplicar el artículo 155 de la Constitución o la Ley de Seguridad Nacional.
Pero imagino que el gobierno durante todo este tiempo estará haciendo algo más aunque no nos lo haya contado. Es de suponer que tendrá un "plan A", un "plan B", un "plan C" y cuantos planes sean necesarios ante los distintos escenarios que se puedan dar.
Otra pregunta que cabe hacerse es qué va a hacer el PSOE. Porque este PSOE no es el que hemos conocido en el pasado. Y aunque aparentemente desde Ferraz se diga que van a apoyar al gobierno, sin embargo han estigmatizado el artículo 155 de la Constitución que es el de que de verdad los independentistas temen que se aplique.
Al mismo tiempo desde el PSOE agitan las aguas con su invento del Estado plurinacional, y otras propuestas supuestamente encaminadas a convencer a Puigdemont de que dé marcha atrás, como si se hubieran vuelto sordos y no escucharan, como escuchamos todos los ciudadanos, que el Presidente de la Generalitat y su Vicepresidente Oriol Junqueras, amen de toda la tribu de la CUP han dejado claro de que su única hoja de ruta es la independencia y que van a celebraran el referéndum sí o sí.
En fin, es de esperar que Mariano Rajoy y su gobierno, y otro tanto Pedro Sánchez, Rivera e Iglesias estén a la altura del problema y no pasen todos ellos a la Historia como los políticos que permitieron que se fuera al traste uno de los Estados más antiguos del mundo, o sea España.


Julia Navarro - Escaño Cero: No es un agosto más

01.08.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Es a partir del uno de agosto cuando comienzan las vacaciones de la mayoría de los ciudadanos. Las mías también. Pero este año a diferencia de tantos otros, agosto puede que deje de ser ese mes en que nunca pasa nada.
Y es que en agosto el Parlamento suele cerrar sus puertas para que sus señorías también dispongan de unos días de vacaciones, aunque siempre está de "guardia" la Comisión Permanente. Lo mismo sucede con los Tribunales de Justicia.
En agosto el presidente y sus ministros también se escapan de Madrid y en general todas las instituciones ponen simbólicamente el cartel de cerrado por vacaciones.
Pero me temo que este agosto vamos a estar todos pendientes de lo que se le ocurra al Presidente Puigdemont de manera, que ni Mariano Rajoy y su Gobierno, ni el Parlamento, ni el Tribunal Constitucional, ni los principales dirigentes políticos van a poder descansar plenamente en agosto.
Tampoco los ciudadanos de a pie podremos sustraernos del problema catalán. De manera que este no será un agosto mas.
La realidad, por más que a algunos les escandalice la palabra, es que Carles Puigdemont, Oriol Junqueras, y el resto del ejecutivo catalán, junto con la CUP, están preparando un "golpe" contra la legalidad, es decir un "golpe" contra el Estado democrático en el que vivimos.
Que el señor Puigdmeont alardee de que no piensa obedecer al Tribunal Constitucional no es que sea gravísimo es que está anunciando que se niega a aceptar la ley.
Lo cierto es que no hay día en que desde la Generalitat no se de un paso hacía la convocatoria del referéndum independentista y es evidente de que en esa carrera desenfrenada no van a pararse para veranear, es decir para las vacaciones de agosto.
La pregunta que se siguen haciendo los ciudadanos de a pie es qué se puede hacer. Y la respuesta sigue siendo la misma: aplicar la Ley. Ni más ni menos.
En democracia todos los ciudadanos estamos sometidos a las leyes de las que nos hemos dotado libremente. Si alguien quiebra las leyes la respuesta es desde la propia Ley.
En fin me temo, como ya he dicho, que este mes de agosto no va a ser como los demás, aunque ojalá me equivoque y aprovechando la pausa veraniega se busque la manera de que Puigdemont y los suyos den marcha atrás.
En cualquier caso: feliz agosto.


Escaño cero - ¿Y qué más?

28.07.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

Mientras Carles Puigdemont continúa poniendo en marcha medidas encaminadas a que se celebre el referéndum el 1 de octubre y presumiendo además de que no piensa acatar ninguna decisión del Tribunal Constitucional, desde el PSOE su secretario general insiste en que hay que dialogar y arbitrar medidas políticas para desactivar el órdago del independentismo catalán.
El problema es que los independentistas catalanes con Puigdemont, Junqueras y la "trouppe" de la CUP no quieren hablar salvo de la celebración de su referéndum ilegal.
De manera que la única manera de empezar a sentar las bases de un dialogo que conlleve una reforma de la Constitución, y una nueva ley de financiación autonómica pasa porque desde la Generalitat frenen el proceso diabólico e irresponsable que han puesto en marcha.
Pero la pelota no está en el tejado del Gobierno sino en el de la Generalitat. De ahí que resulte un tanto tramposa la posición de los dirigentes del PSOE insistiendo en que hay que hablar y que están en contra de las medidas que va a arbitrando el Ejecutivo, bastante prudentes hasta ahora, para intentar desactivar o al menos frenar la convocatoria del referéndum.
No he escuchado a ningún dirigente independentista decir que se apunta a lo que dice Pedro Sánchez y que están dispuestos a sentarse a hablar.
De manera que lo que no se puede pedir al Gobierno de la Nación es que no adopte ninguna medida para impedir el referéndum.
No sé lo que haría Pedro Sánchez si estuviera en el Gobierno pero imagino que no podría hacer nada distinto a lo que hace Mariano Rajoy una vez que Carles Puigdemont y los suyos insisten en que habrá referéndum sí o sí.
La obligación del Gobierno es impedir esa consulta. Así de claro. Lo contrario supondría una dejación de su responsabilidad y el PSOE no puede aprovechar esta coyuntura para hacer demagogia.
Ahora no estamos en lo que Mariano Rajoy y su Gobierno debieron de hacer en el pasado sino en lo que se puede hacer en el presente. Y en el presente solo cabe que la Generalitat de marcha atrás en la convocatoria del referéndum. Insisto, hasta ahora no se les ha escuchado decir ni a Puigdemont ni a al resto de sus consejeros que están dispuestos a dar marcha atrás si el Gobierno abre una mesa de diálogo para hablar de sus reivindicaciones. Ojalá lo hicieran. Y ojalá Pedro Sánchez si ha encontrado la piedra filosofal para arreglar el problema la comparta con el resto de los ciudadanos amen de oponerse a cualquier medida que pueda adoptar el Ejecutivo para frenar que se quebrante la ley en Cataluña. Vamos, digo yo.


Escaño cero - Pluri ¿qué?

27.07.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

El PSOE ha dejado de tener una "idea" de España y esto es una mala noticia para la sociedad española. Estos días vemos que en los distintos congresos regionales cada federación aborda lo que es o debe de ser España con `perspectivas diferentes. Mientras que desde Andalucía se apuesta por el federalismo cooperativo, desde el País Valenciano defienden una federalismo asimétrico, o en Extremadura y Castilla-La Mancha se continua defendiendo el Estado Autonómico. Pero no acaba ahí la cosa porque los socialistas baleares han rizado el rizo.
Verán leí varias veces la noticia porque no podía creer lo que estaba leyendo. Me parecía una broma, una "boutade" pero al parecer la noticia es cierta: los socialistas de Baleares proponen la creación de una "federación de islas" en Baleares. Es decir en el invento de la España plurinacional se supone que quieren que Baleares sea también una nación formada por una federación de islas.
La verdad sea dicha Francina Armengol, actual presidenta de Baleares parece más "nacionalista" que socialista, pero eso le pasa a otros muchos dirigentes socialistas así que tampoco es una excepción. El caso es que el invento de España convertida en un Estado plurinacional, algo que no existe en ningún lugar del mundo, y mucho menos en democracias occidentales, empieza a ser una especie de muñeco de Franskestein tal y como predijo un veterano dirigente socialista. Y a todo esto el nuevo secretario de Organización José Luis Abalos advierte que hay quienes dentro del PSOE no saben lo que es el federalismo al tiempo que recuerda, lo mismo que la vicesecretaria general Adriana Lastra, con ese tono de señorita Rotenmeyer que la caracteriza advierte que en el congreso del PSOE se aprobó que España sea un "estado plurinacional" y no hay más que hablar.
En realidad a cuenta del invento del "Estado plurinacional", Pedro Sánchez y los suyos están dinamitando aquella famosa "Declaración de Granada" en que los socialistas pactaron los márgenes de la reforma territorial.
Por si alguien se ofende pido disculpas por adelantado pero me parece que los actuales dirigentes socialistas se han embarcado en una deriva tan frívola como irresponsable jugando a hacer ingeniería social y queriendo poner patas arriba a un viejo país como el nuestro que es uno de los Estados más antiguos del mundo.
Y todo por querer buscar una respuesta al órdago del independentismo catalán. Y esa respuesta en vez de ser la ley y por supuesto abrir vías de dialogo, la han convertido en un concurso de ideas y propuestas como lo de la España plurinacional.
No sé que quedará de España si gobierna Pedro Sánchez lo que sí sé es que con Sánchez cada vez queda menos del PSOE que conocimos antaño y al que diez millones de ciudadanos llegaron a votar. ¡Qué pena!


Miércoles, 20 de septiembre

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