
MADRID, 13 (OTR/PRESS)
De nada ha servido la ley del silencio pretendida por Zapatero, salvo para callar a las familias que esperan impacientes la liberación de los suyos. La gestión del secuestro del Alakrana no ha podido ser peor y por mucho que algunos insistan en señalar la falta de responsabilidad de los medios de comunicación, la vieja táctica de matar al mensajero ya no cuela. El gobierno ha dado muestras de una descoordinación casi de libro tras el gravísimo error de trasladar a los piratas a nuestro país: la ministra Chacon acusa De la Vega, ésta hace lo propio Caamaño y éste señala a la Audiencia y el juez Garzón quien a su vez apunta al Gobierno. ¡En fin! que a cuenta del enredo, a estas alturas lo único que está claro es que el Gobierno tiene una patata caliente en las manos, cuya solución sigue siendo muy complicada.
Me llama la atención los análisis de algunos que, como es habitual, pretenden meter en el mismo paquete de responsabilidad al gobierno y a la oposición, señalando que esta no ha estado a la altura hasta que Zapatero le dio un toque telefónico a Rajoy. ¡Que te calles¡ le vino a decir, aunque no añadió el castizo ¡Coño! porque no venia al caso. ¡Que nos callemos todos¡ Eso es lo que querría al Gobierno porque inmerso en su propio caos bastante tiene intentando bucear en torticeros resquicios jurídicos para averiguar como quitarnos a los piratas de encima sin que se note demasiado. Tiempo habrá cuando nuestros marineros vuelvan a casa sanos y salvos a casa para poner las cosas en su sitio repiten ahora todos ante el temor de que por cualquier afirmación que hagan les cuelguen el sambenito de antipatriotas.
Si fuera una película el silencio se habría guardado sólo en ese mágico momento del ¡Silencio se rueda¡, pero como desgraciadamente no lo es no hay porque obedecer a las ordenes equivocadas de un director que sabe como ha empezado el rodaje, pero no tiene ni idea de cómo manejarlo para lograr un final feliz. Ni un solo medio de comunicación ni los mas próximos a las tesis socialistas se han sentido concernidos por el ¡que te calles¡ y así debe ser, aunque haya algunos voceros a quienes les vuelve locos la ley de la mordaza, siempre ¡claro está! que sean ellos quienes la apliquen porque si es al contrario mutan para transformarse en los grandes abanderados de la libertad de expresión. País ¡que país¡ que diría aquel.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Ser periodista, contador de la historia que pasa, te da en ocasiones la posibilidad de estar en el sitio justo en el momento apropiado. Yo estuve allí en Berlín y en el otro Berlín en esa fecha histórica de la caída del muro. El malogrado Julián Lago, entonces en la cumbre de su carrera profesional dirigía brillantemente la revista Tribuna de Actualidad y tuvo la genial idea de que sus lectores recibieran junto a la revista como regalo un trozo de ese muro. Yo estuve allí para contar lo que estaba ocurriendo y para transmitir a los lectores lo que ese trocito de hormigón significaba. Todos los periodistas desplazados para la ocasión éramos conscientes de que vivíamos el final de una era, de que nos asomábamos por primera vez a lo que se escondía detrás del Telón de Acero, pero sobre todo vimos como la gente corriente, los ciudadanos de a pie quisieron ser los protagonistas de una historia que se resumía en una sola palabra: libertad.
Fueron días de emoción y de contrastes. De repente se caía el mito de la izquierda occidental, esa que reivindicaba el comunismo como una alternativa al capitalismo en términos de solidaridad e igualdad de los seres humanos. De repente vimos que al otro lado del muro los edificios eran grises, tanto como el ánimo de sus gentes, que eran más pobres, tenían menos derechos y estaban aprisionados por un sistema totalitario e ineficaz. Recuerdo el paso titubeante de los habitantes de la RDA hacia la zona occidental y también la sensación de miedo que tenían metida en el cuerpo, ese miedo que no hace falta explicitar con palabras porque se nota en el semblante y se intuye sólo con la mirada.
El Berlín del otro lado, el de occidente era una ciudad que se dibujaba en colores con un impresionante ambiente cultural donde los teatros y los cafés rebosaban actividad. Era una ciudad viva, cosmopolita y multirracial que en la noche se transformaba en un inmenso club de jazz. Berlín de un lado y del otro eran las dos cara de una misma moneda sólo que daba la sensación de que la moneda siempre caía del mismo lado. Pensábamos entonces, como así fue, que la caída del muro tendría un efecto dominó que arrasaría a su paso todos los abusos del régimen comunista y desembocarían en una Europa mucho más potente en lo político y en lo económico. Veinte años después persisten aun los desequilibrios, ha florecido la corrupción en muchos de los antiguos países comunistas y muchas cosas no han resultado ser como pensábamos pero la libertad ganó un espacio irrenunciable y nadie a estas alturas pone en duda que el mundo tiene menos barreras. Hay otros muros de la vergüenza hay otras barreras de indignidad y otras verjas que también deben ser derruidos. Hemos construido muros en la frontera del hambre para mitigar nuestros miedos, pero todos ellos tarde o temprano también caerán.

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
El secuestro del Alakrana pinta mal, muy mal. Es fácil ponerse en la piel de los familiares que después de muchos días sin contacto con ellos cuando ¡por fin! los tienen al otro lado del teléfono la noticia es que han oído disparos, que tres han sido separados del grupo y que los secuestradores no están dispuestos a negociar nada mientras no se libere a los dos piratas encarcelados en nuestro país. Es fácil comprender que las familias digan que el Gobierno les esta mintiendo y que se sienten abandonados a su suerte, pero más allá del drama personal y familiar, no reconocer que el tema es complejo y la solución complicada sería absurdo.
Por un lado es cierto que los piratas nunca han matado a ningún rehén, que su objetivo es obtener dinero y cuanto más mejor y eso hace albergar esperanzas de que ninguno de nuestros marineros corra peligro. La situación excepcional respecto a otros episodios similares de piratería es la actuación del juez Garzón que, en su precipitación de siempre y en su afán de protagonismo, reclamó el inmediato traslado a España de los dos piratas sin valorar la posibilidad de enviar a los detenidos a Kenia, tal como han hecho en casos similares el resto de los países.
Es muy posible que la exigencia de los secuestradores de que se libere a sus compinches sea sólo una excusa más para aumentar el botín, pero poner en riesgo la vida de 36 personas bien merece la pena explorar la posibilidad de que los detenidos sean trasladados a Somalia o Kenia para ser juzgados allí. Después del espectáculo judicial para determinar la edad de uno de los piratas no estaría demás reconsiderar esta posibilidad.
La pregunta que se hacen algunos es si el Gobierno español ha optado o no en todo este asunto por una estrategia acertada limitándose a amagar y no dar o, por el contrario, nuestras fragatas deberían entrar en acción, como ha hecho Francia en algunas ocasiones. Sea como fuere, ni la ministra Carmen Chacon contempla tal posibilidad ni los informes sobre la tensa situación lo aconsejan. De momento, está funcionando y bien la colaboración de los servicios de inteligencia entre Francia y España y las próximas horas pueden ser decisivas para este asunto.
Mientras tanto, las familias deben ser informadas y tratadas con un mínimo de sensibilidad por parte del Gobierno, cosa que hasta ahora no ha ocurrido. Es incomprensible que el único recado que les ha llegado hasta ahora de las autoridades sea para decirles que se callen y que no hablen con los medios de comunicación bajo la amenaza intolerable de que sus palabras pueden poner en peligro a sus familiares. Algunos politiquillos de quinta creen que pueden tapar su ineficacia aplicando la ley mordaza. ¡Sin comentarios!

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
De Norte a Sur y de Este a Oeste, la corrupción en España se extiende como una marea negra por todo el país, mientras nadie parece hacer nada. No hay inocentes y todos parecen afectados por este mal que está incrustado en todas las comunidades autónomas y todos los partidos políticos. Sólo en la última semana se ha detenido a los alcaldes de El Ejido, al de Castro del Rey en Lugo y ya han sido puestos a disposición de la justicia nueve personas del llamado oasis catalán, entre ellas, el emblemático alcalde socialista de Santa Coloma de Gramanet, Bartomeu Muñoz, y dos viejas glorias de CIU: Macia Alavedra y Luis Prenafeta, en su día importantes colaboradores de Jordi Pujol.
Garzón ha decidido tirar de la manta también en Cataluña, hasta ahora considerado una especie de isla paradisíaca donde se tapaban sistemáticamente sus vergüenzas los partidos políticos. Esta trama catalana demuestra que la corrupción une más que la ideología y es capaz de hacer extraños compañeros de cama a alcaldes, concejales, empresarios y conseguidores sin ningún tipo de escrúpulos. La buena noticia es que ¡por fin!, la justicia ha actuado en lo que era un secreto a voces: que el alcalde del PSC vivía muy por encima de sus posibilidades y que algunas de sus actuaciones urbanísticas eran muy, pero muy dudosas.
La mala, que los dos ex colaboradores de Pujol ya habían sido acusados en distintas causas que siempre se habían archivado. Sólo recordar la famosa amenaza del 3 por ciento lanzada hace años por Maragall que se diluyó rápidamente porque ni CiU ni el PSC estaban interesados en destapar sus respectivas miserias. Sea como fuere, además de repudiar el latrocinio, los políticos tienen que reaccionar y posibilitar las reformas legales necesarias para que estos hechos escandalosos no se repitan. Si no se ataja y se corta de raíz este cáncer, si la democracia no acaba con la corrupción, la corrupción acabara minando la democracia y no habrá inocentes.

MADRID, 27 (OTR/PRESS)
Ahora la pelota de Caja Madrid está en el tejado de Mariano Rajoy. Será él quien tenga que decidir si Manuel Cobo -o lo que es lo mismo Alberto Ruiz Gallardón la mano que mece la cuna de su vicealcalde- merece o no ser sancionado por haber "vomitado" las más duras acusaciones que se han escuchado nunca de alguien contra su propio partido político. Su catarata de descalificaciones, insultos e imputaciones contra la presidenta de la Comunidad de Madrid o son sancionadas convenientemente o, de lo contrario, se dará por hecho que el propio líder del partido las apoya, con lo que da carta blanca para que cualquiera, de aquí en adelante, haga lo propio y en el PP se abra una guerra fraticida de incalculables consecuencias.
No es cierto, como se pretende hacer, creer que el problema sea Rato y la disyuntiva este en elegir entre Ignacio González -candidato de la presidenta- o el ex presidente del Fondo Monetario Internacional. Aquí lo que se cuece es otra cosa. Se cuece, además de tener el control de la cuarta entidad financiera de España -en la que por cierto el Grupo Prisa esta particularmente interesado, por lo que no es baladí que las declaraciones de Cobo se hayan hecho en El País- una pugna de liderazgo dentro del Partido Popular y en eso no hay inocentes. Ruiz Gallardón puede decir una y mil veces que ya no aspira a ser el candidato a la Moncloa, pero ahora, una vez frustrada la organización de los juegos, está claro que quiere más.
Rato, aunque alejado de la primera línea de la política, sigue siendo una sombra en el liderazgo de Rajoy y Esperanza Aguirre, una china en su zapato. Con un partido que hace aguas en las dos joyas de la corona del PP: Valencia y Madrid y con un liderazgo que aplaza los problemas hasta que se pudren, la parte del león se la llevan en la calle Ferraz. Si yo fuera socialista, sólo tendría que enmarcar el vómito de Cobo-Gallardón y convertirlo en argumentario de la oposición. Tomás Gómez no encontrará mejor estrategia para golpear políticamente a sus adversarios ¡Cuerpo a tierra que vienen los nuestros! se oye decir en el PP.

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
La vicepresidenta Elena Salgado ha tenido su particular semana de pasión. Comenzó perdiendo, estrepitosamente, el debate de los presupuestos donde se mostró insegura y dubitativa frente a un Rajoy muy superior curtido en mil batallas parlamentarias que la ganó por la mano. Es verdad que la responsable de que salgan las cuentas en nuestro país no lo tenia fácil, porque con cuatro millones y pico de parados y subiendo es muy difícil confiar en las medidas del gobierno. Hizo lo que pudo, pero las cifras no cuadran y es muy cuestionable que la situación mejore con una subida de impuestos a las clases medias mientras los ricos aparecen como intocables.
La ministra se equivoco al plantear un debate mas político que técnico- en el que podría haber intentado salvar los muebles- y está claro que Rajoy consiguió apabullarla pero no por ser mujer, ni por emplear un lenguaje sexista. Lo que le dijo el líder de la oposición- haciendo responsable al presidente Zapatero de la situación- no fue una acusación machista sino un ataque político que es muy diferente. No seré yo quien niegue que las mujeres seguimos victimas de un machismo demasiado incrustado en nuestra sociedad que es camaleónico y cambia de cara según convenga. Es brutal en algunas ocasiones, sibilino otras, vergonzante muchas y siempre detestable, pero mal favor nos hacemos a nosotras mismas cuando buscamos excusas de ese tipo simplemente para tapar nuestros errores o cuando alguien cuestiona nuestra capacidad. La vicepresidenta es una mujer formada, preparada con un curriculum brillante y experiencia en gestión que a estas alturas no necesita agazaparse detrás de una falsa acusación de machismo ni buscar ese tipo de cortinas de humo. Perdió el debate porque fue peor que su adversario y no pasa nada. Un mal día lo tiene cualquiera y ¡ al final! el gobierno venció -aunque no convenció- pero se garantizó los apoyos necesarios para tramitar los Presupuestos.
Elena Salgado empezó mal la semana y la ha terminado peor con esa ocurrencia de contratar a prejubilados de la banca que ha denominado "facilitadores financieros" para canalizar las solicitudes de PYMES y autónomos de aquellos créditos del ICO que hayan que hayan sido rechazadas por las cajas y los bancos. ¿el prejubilado numero dos del BBVA puede estar entre esos facilitadores o como esta forrado se le descarta para este servicio social?.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
Ha sido un sainete, un esperpento, la historia de un atrincheramiento que duró 24 horas en las que los militantes y los votantes del PP sintieron, con razón, vergüenza ajena. El "numerito" previo a la destitución de Ricardo Costa ha sido tan lamentable que faltan adjetivos calificativos. Tras el martes negro del PP y el miércoles de pasión de Costa, todas las miradas se han centrado en Camps, en Rajoy y en la situación en que han quedado ambos tras el espectáculo bochornoso de esta interminable semana.
Opiniones, como siempre, las hay para todos los gustos, desde los que sostienen que el presidente valenciano ha salido tocado y debilitado en este trance, hasta los que piensan que, la culpa del vodevil, ha sido de Rajoy por haber dejado pudrirse el problema hasta que le ha estallado en las manos. Sea como fuere, algo se ha roto entre el líder de los populares y el valenciano por mucho que ambos lo nieguen. "Mantengo con Camps el mismo nivel de confianza. Mi voluntad es que siga siendo presidente del PP en valencia y candidato a la presidencia en el 2011", dijo Rajoy en su rueda de prensa del jueves de resaca. Tal vez sea así, pero las heridas de estos días de mentiras, enredos y traiciones serán difíciles de cicatrizar.
Mas allá de las responsabilidades judiciales -y de las actuaciones dudosas, muy dudosas que desde un punto de vista legal se están produciendo en este caso-, este tema pone el dedo en la llaga de un mal terrible que aqueja a toda la clase política española empeñada mas en mirarse a su pequeño e insignificante ombligo, que en dar soluciones a la terrible crisis que padecemos. Si de muestra vale un botón, un informe de la Comisión Europea ha advertido a España que nuestras pensiones y la sanidad publica peligran si no se consigue controlar el déficits y se produce un severo recorte en el gasto. El aviso debería hacer que todos: Gobierno y oposición se pusieran las pilas pero no ¡que va!. El mal que nos asfixia es el desprestigio y la miopía política y partidista de nuestros dirigentes, cada día más alejados del común de los mortales.

MADRID, 9 (OTR/PRESS)
Don Vito. ¡Corleone!, claro, era un villano, un hombre sin escrúpulos al que la impresionante interpretación de Al Pacino, en el Padrino nos presentó como alguien cercano y humano para quien la familia era una excusa. Una excusa para asesinar, extorsionar, robar, prostituir y corromper a cuantos se cruzaban en el camino. Nuestro Don Vito, el del PP -nombre con el que aparece Francisco Correa en la contabilidad "B" del caso Gürtel- también es un buscavidas sin escrúpulos que junto a su amigo "el Bigotes" corrompieron a significados dirigentes del PP que aceptaron lujosos regalos, dinero o favores a cambio de contratos dentro y fuera del partido. La lectura del sumario del caso -cuyo secreto ha sido levantado en parte- ofrece un retrato devastador de los protagonistas de esta trama y algunas de las grabaciones que constan en el mismo rozan el esperpento sino fuera por el trasfondo de corrupción en el que aparecen personajes como Barcenas, Sepúlveda, López Viejo, Ricardo Costa y otros que presuntamente se prestaron a los turbios y oscuros manejos de Don Vito.
Mariano Rajoy tiene ahora la pelota en su tejado. Tiene que depurar responsabilidades políticas y no valen excusas como afirmar que su partido las depurará sin concretar cuáles y cuándo. A diferencia del montaje de Filesa, una trama que se montó con el objetivo específico de financiar ilegalmente al PSOE, lo que hemos conocido del Caso Gürtel -hasta ahora- pone en evidencia que en este asunto eran determinados personajillos los que utilizaban al PP para lucrarse. Sin embargo muchos sostienen que lo peor está por llegar y que las evidencias de una financiación irregular son el plato fuerte de los mas de 30.000 folios del sumario que aun nos es desconocido. Sea como fuere, Mariano Rajoy no tiene excusa para la inacción, porque al margen de lo que diga la justicia y se ventile en los tribunales un partido político no puede tener en su seno a personas de este pelaje y mucho menos si ocupan cargos de responsabilidad y forman parte de sus candidaturas. El PP es demasiado fuerte, demasiado potente. Tiene más de 700.000 militantes honrados y 10 millones de votos que ni se merecen ni pueden consentir que el fantasma de la sospecha se extienda por toda la organización. No es que Esperanza Aguirre con su determinación de expulsar del grupo parlamentario a los diputados imputados haya puesto en evidencia a su líder, simplemente ha conectado con lo que reclaman los ciudadanos: acciones rápidas ejemplares y ejemplarizantes. Quienes están dando muestras de deslealtad ¡quien lo iba a decir! es Camps y su gente a quien se les ha pedido contundencia desde Génova y no han movido ficha.

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
Era de esperar aunque, no por esperado, ha dejado de llenarnos de vergüenza e indignación. La petición de la fiscalía de la Audiencia Nacional de archivar la causa en la que se investigaba el chivatazo policial a ETA, es la culminación de un despropósito que supone una autentica bomba de relojería en la línea de flotación del Estado de Derecho. El fiscal de la Audiencia se ha limitado a seguir la línea marcada, en su día, por el Fiscal General del Estado, el mismo que dijo que las leyes debían adaptarse al momento político.
Y precisamente en esta historia -que llena de oprobio y vergüenza a los honrados miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado- el momento en que se produjo es fundamental. Era el año 2006 y el gobierno estaba metido de lleno en la tramposa tregua con ETA. Nada debía entorpecer esa ensoñación de Zapatero de convertirse en el inquilino de la Moncloa que acabara con ETA aunque fuera a base de cesiones intolerables. Para facilitar las cosas se avisó a Joseba Elosúa -propietario del bar Faisán y uno de los jefes de la red de extorsión de la banda- de que no cruzara la frontera con el dinero recaudado del mal llamado impuesto revolucionario, porque la policía le estaría esperando. ¿Quien le dio el aviso?. Pues todo parece indicar que fue nada menos que el Jefe Superior de la Policía del País vasco cumpliendo ordenes políticas. Es decir que el máximo jefe de un cuerpo que ha sufrido cientos de bajas por el terrorismo estaría ayudando a ETA a eludir un operativo montado por sus propios hombres. ¿puede haber algo mas kafkiano?.
El caso es tan grave y tan impropio de un estado de derecho que ha habido mucho interés en taparlo. Primero Garzón, que en vez de tirar de la manta ha preferido correr un vergonzoso y tupido velo y ahora el fiscal que quiere dar carpetazo al asunto y con urgencia. Todos quieren tapar sus vergüenzas por lo que la pregunta es obvia y la planteaba crudamente el periódico El Mundo en su edición de ayer. ¿Se puede ser director de la policía y a la vez cómplice de ETA?. Pues esa es la cuestión. El chivatazo fue intolerable, un escándalo que acabaría con la carrera política de quienes dieron las órdenes en cualquier país con una democracia asentada y el cerrojazo de producirse lo será aún mas.

MADRID, 2 (OTR/PRESS)
Lo reconozco quiero ser Goirigolzarri. ¿Y quién no? ¿Qué les parecería a cualquiera de ustedes jubilarse con 52 millones de euros?. Pues esa es exactamente la cantidad que recibirá el hasta ahora numero dos del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, por abandonar la entidad, prejubilado con 55 años. La suma, sin duda, desorbitada ha vuelto a abrir el debate en nuestro país sobre la necesidad de limitar las retribuciones de los altos ejecutivos de los bancos, sobre todo después de que muchos Estados hayan tenido que salir en auxilio de las entidades financieras.
Nadie cuestiona que el directivo del BBVA haya hecho una gestión brillante; que ese sea uno de los bancos españoles que tiene la cuentas mas saneadas o que tenga derecho a negociar con su empresa, al ser privada, los términos de su salida. Lo que nos escandaliza a muchos, con la que esta cayendo, es que se dé dinero público para que los bancos sobrevivan a la crisis y éstos no se aprieten el cinturón. ¿Cuántas Pymes y cuántos puestos de trabajo se podrían recuperar con esa cifra millonaria?. No sé si es ético, pero desde luego no es nada estético que cuando las cifras del paro siguen su ascenso imparable los bancos hagan estos ejercicios de ostentación... Ya saben... serlo y parecerlo y eso no solo afecta a los poderes públicos. También las empresas privadas deberían predicar con el ejemplo sobre todo cuando luego piden la protección del papá estado.
Todo esto coincide en el tiempo con ese bonito debate sobre los ricos y los pobres en el que este Gobierno, demagógicamente, nos ha metido para que nos traguemos sin anestesia y sin rechistar que seremos las sufridas clases medias las paganinis de su rumbosa subida de impuestos. El ejemplo del alto directivo es de lo mas elocuente,. Los ricos, ricos de verdad están ahí escondidos y agazapados con sus fortunas a buen recaudo, porque si se les considera igual que el común de los mortales pueden irse con la música a otra parte. Pues eso a mimarlos ¡señor presidente! y nosotros al tajo... y a mantener íntegra nuestra dignidad de pobres... pero honrados. ¡Que despropósito!

MADRID, 29 (OTR/PRESS)
Ni va a beneficiar a los más pobres ni la van a pagar los ricos, ni servirá para recaudar más, ni será un empujón para salir de la crisis. La subida de impuestos no le gusta a nadie: ni a los sindicatos, ni a los empresarios ni a los expertos económicos, ni a las asociaciones de consumidores, ni a los grupos parlamentarios.
Zapatero se ha quedado solo defendiendo esta subida y sigue empecinado en defender lo indefendible: que esta subida impositiva afectará a las rentas mas altas. No es cierto, aunque puede ocurrir como en otras ocasiones que una mentira repetida cientos de veces al final algunos la conviertan en una dudosa verdad. Los datos están ahí y son elocuentes: el 96 por ciento del aumento de la recaudación recaerá sobre las espaldas de las clases medias y bajas. Si se sube, el IVA que es el gran impuesto indirecto, y se suprimen los famosos 400 euros, está claro que ningún españolito de a pie es inmune a la subida.
No es cierto que el presidente sea una especie de Robin Hood que quita el dinero a los ricos para dárselo a los pobres y de hecho las llamadas SICAV -las sociedades donde invierten su capital las rentas mas altas- no las ha tocado. Si de muestra vale un botón, estas sociedades de los supermillonarios han obtenido en los últimos cinco años 8.000 millones de beneficios y han pagado 56 millones por el impuesto de sociedades.
El discurso sobre los poderosos, que tanto parece gustar a algunos sectores de la izquierda se desmonta echándole un vistazo a los presupuestos que se presentaron ayer. Aquí poder, lo que se dice poder con mayúsculas lo tiene quien maneja el BOE y lo demás es bla, bla, bla.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Sabíamos que a Patxi López no le iba a ser fácil intentar que , en su tierra, se respirara un aire de normalidad. Sabíamos que iba a tener que hacer, en muchos casos, de la necesidad virtud y que no se lo pondrían fácil ni los nacionalistas ni muchísimo menos los terroristas. Lo que no imaginábamos es que serian los Tribunales quienes, al final, se dedicarían a ponerles chinas en el camino, como así esta siendo. Ahora resulta que el Tribunal Superior de Justicia Vasco ha anulado una orden del lehendakari que impedía mostrar imágenes de presos en las concentraciones promovidas por sus familiares en Mondragón.
Según dicen se trata de defender el derecho de manifestación y afirman que el hecho de llevar unas fotos de etarras no es un delito de enaltecimiento del terrorismo, sino que forma parte de la libertad de decisión para hacer llegar los mensajes a sus destinatarios. Lo que no dice el Tribunal es el grado de ignominia que se vive en Mondragón, lo que sienten las familias de miles de victimas cada vez que ven como se exhiben las fotos de sus verdugos como si fueran héroes. Nos ha dicho que el derecho no se puede aplicar fuera de su contexto social y, tal vez sea así, pero esta sentencia vergonzosa- que le da un pellizco al nuevo lehendakari- peca de garantista y favorece a quienes quieren torcer la ley mediante la violencia. ¿ Cómo se entendería si en las calles de nuestro país se hiciera un homenaje a los pederastas, los violadores o los asesinos colocando sus fotos para aplaudir sus delitos?.
Ninguna sociedad podría soportar tamaña humillación y seria intolerable desde todos los puntos de vista. Pues yo no veo diferencia alguna entre la foto de los del tiro en la nuca y el mas pervertido de los seres humanos. Claro que los mas puristas dirán que tal análisis es de pincel gordo y no de trazo fino. Ante eso mi respuesta es simple ¿ alguna vez esta gentuza se anda con sutileza?. ¿Quienes si deberían estar mucho mas finos son los jueces y no sonrojarnos con sus sentencias.
Sábado, 21 de noviembre
Agustín Jiménez
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Esther Esteban*
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Victoria Lafora
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Vilagarcía na Rede
José Luis Palomera Ruiz
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
JUAN JULIO ALFAYA