Opinión

Consuelo Sánchez-Vicente - Al CIS le gusta Rubalcaba

28.07.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

Para superar en popularidad a alguien que atraviesa unas horas tan bajas como las que vive el presidente Zapatero es verdad que no hay que entrenar mucho, pero pienso que esta comparación no resta ningún mérito al remonte que ha experimentado el candidato Rubalcaba en la última encuesta de CIS, más bien al contrario. Cierto que no quedaba mucho donde elegir tras el paso de Zapatero por un partido en el que, salvo honrosas excepciones, el talento político ha sido sacrificado a la mediocridad y el arribismo. Pero creo que esta encuesta demuestra el acierto en la elección de Rubalcaba y que es su primer éxito personal. Como bien saben los sociólogos y la gente de marketing, los líderes políticos son "producto" y "marca". Como cualquier otro bien de consumo, sí. Y cuando el líder de un partido como el PSOE, tan jerárquico en la toma de decisión como poco democrático en el reparto del poder interno, se hunde, arrastra a la "marca" con él

Cuando una "marca" se hunde es más difícil volver a ponerla a flote que lanzar una nueva, este es el reto de Rubalcaba. No es solo Zapatero el rechazado en las encuestas de intención de voto hasta por gran parte de quienes votaron al PSOE porque confiaban personalmente en él sino que ese rechazo se extiende a las propias siglas socialistas. El descrédito político y personal del "producto" (la factura de aquel ilusionado "no nos falles" de 2004) ha contaminado de tal forma la "marca" que el batacazo socialista parecía insoslayable fuera las generales este otoño o en marzo; tan es así que, primero en las recientes elecciones del 22-M y ahora en el despegue de la campaña de Rubalcaba, fue (vuelve a ser) noticia que los candidatos socialistas municipales y autonómicos y ahora el nacional estuvieran mas pendientes de esconder bien sus señas tradicionales de identidad -las siglas PSOE, el color rojo de los escenarios, y el anagrama del puño y la rosa- que del programa electoral

Tiene su explicación. Con el paro y la economía sin arreglo a la vista y repitiendo como principales preocupaciones de los ciudadanos, poco podían "prometer" los candidatos del PSOE si no lograban separarse del Gobierno socialista responsable del fiasco. Más que Secretario General, este Zapatero al que ahora se permite toser el CIS y hasta el último gato del partido, ha sido el César del PSOE. Y eso se paga. Que flote de nuevo la "marca" PSOE es, como digo, el reto que se impuso afrontar Rubalcaba contra todo pronóstico. Y, hay partido. Esta encuesta del CIS, en mi opinión, no cambia nada, yo soy una convencida de que las próximas elecciones las ganará quien logre convencer a los ciudadanos de que sabe como parar el paro, y ese hoy por hoy es Rajoy. Lo que este CIS demuestra, desde mi punto de vista, es que, si se da con la "tecla" adecuada, con el candidato adecuado, aun bajo los escombros aparentemente más yermos de la política, puede haber vida


Consuelo Sánchez-Vicente - El 15-M vuelve a Sol.

25.07.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Seguramente no por casualidad, mientras en Madrid convergían las seis marchas de "indignados" que en el último mes han cruzado España andando hacia la capital, las reivindicaciones del 15-M volvieron a colarse en los mítines de esta especie de precampaña electoral no declarada que estamos viviendo. El candidato del PSOE Rubalcaba fue el más previsor y programó para justo ese día un encuentro con las Juventudes de su partido para pedirles "optimismo" y que le ayuden a darle la vuelta a la insoportable tasa de paro juvenil y fracaso escolar de nuestro país, que ya supera el 47 por ciento; el popular andaluz Javier Arenas se las ingenió para colar el término fetiche del 15-M, "indignación", en su discurso sobre la necesidad de renovar el aire político andaluz después de treinta años de hegemonía socialista; y el coordinador general de IU, Cayo Lara, centró el suyo en las reivindicaciones emblemáticas de los "acampados" con la muy sensible del "pago por dación" como bandera, para que tanta gente, habitualmente muy humildes, que no puede pagarle al banco la hipoteca por la crisis que ha provocado el sistema financiero (o sea, los bancos: esto no es demagogia, es la verdad), acabe en la calle, y con la deuda entera.

La sensación de que nuestro país no aguanta hasta marzo para pasar por las urnas crece por momentos, y los partidos como es natural afinan el oído. ¿De que están hartos los ciudadanos? No de la política ni de los políticos como decimos a veces por resumir, sino de los abusos de la clase dirigente, entendida en un sentido amplio. De corrupciones, corruptelas y mangancias varias, de promesas electorales que duran lo que tardan en cerrarse las urnas ( o en "cuadrarnos" la Merkel), y de correr en solitario con los costes de una crisis que no han provocado, mientras los beneficios y los bonus de los que la han provocado, ni lo notan.

Lo que, en mi opinión, resultó evidente para quien quiso verlo el 15-M, vuelve a serlo: el éxito de los "indignados", lo que ha metido sus reivindicaciones "utópicas" (ja) en la agenda política, es que lo mismo que llenó Sol de "indignados" en mayo ha vuelto a llenarlo en julio: las mismas exigencias. Lo que este fin de semana han vuelto a poner de manifiesto, desde mi punto de vista, "los indignados" es que eso que dice la Constitución de que "el soberano" es el pueblo no es cuento. Los políticos no son una clase ni mucho menos esa "casta" que a veces se creen. Políticos son todos los ciudadanos, cada uno de nosotros. Y si la motivación es lo bastante fuerte, todos podemos sacudirnos la pereza y hacer política. ¿Por ejemplo, cuando los controles de la democracia representativa se oxidan y la brecha entre representantes y representados se hace lo bastante ancha como para que a los ciudadanos les cueste reconocerse en quienes eligen en las urnas? Por ejemplo.


Consuelo Sánchez-Vicente - ¿Y si no, qué?

21.07.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Si no dimite, me refiero. Si el presidente de la Comunidad Autónoma de Valencia no se va a casa, bien por aceptar de hecho haber cometido el cohecho impropio que se le imputa en el caso de los trajes (es decir que se los regalaron), o avergonzado por mentir ¿Si no se marcha, le echaría Rajoy? Es la pregunta del momento, y el desenlace podría producirse en horas o en días, ni siquiera se puede descartar que haya novedades al respecto cuando se publique esta crónica que ahora estoy escribiendo. Así de inestable es la situación.

Lo de "avergonzado" no es un sarcasmo sino mi convicción personal de que, por laxa que sea la sociedad española respecto a las mentiras de los políticos, todo tiene un límite, que en este caso podría ser ver por primera vez sentado en el banquillo de los acusados, en un juicio con jurado popular, al presidente de una Comunidad Autónoma española. "Génova no le está presionando", dice Génova, claro. Solo han enviado allí en misión imposible a Federico Trillo, que viene a ser el James Bond de Rajoy en esta historia, con licencia para llamémosle "presionar" a Camps. Porque, tanto en el caso A, de que pague la multa y evite así el juicio, como en el caso B, es decir que se siente en el banquillo, la situación de Camps es políticamente insostenible para un partido que a la vuelta, posiblemente del verano o como mucho en Navidad, estará jugándose la Moncloa en campaña electoral.

Sostienen desde Génova que lo deseable sería que Camps solventase la papeleta con el mismo "señorío" con que lleva respaldándole, desde hace dos años, el presidente nacional de su partido Mariano Rajoy. Lo que traducido significa que lo que espera la dirección Popular es que Camps evite el juicio y se marche a su casa, por ese orden. Primero que no haya juicio, o sea que pague la multa y admita de hecho que no pagó los trajes y mintió, y dimita después como presidente de la Generalitat, explicando que no lo hace porque se considere culpable, sino para que no se le pueda utilizar en campaña electoral contra su partido político. Es decir por el bien de su partido. La cuestión es qué haría Rajoy si Camps se encastilla y no cede ni por el bien del partido, ni por el de España ¿Le echarían del PP en ese caso? Aquí se cierra el círculo. Mi impresión es que sí, pero esta pregunta aún no tiene respuesta cuando escribo.


Consuelo Sánchez-Vicente - Rubalcaba y la banca.

18.07.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Rubalcaba presume de "escuchar, actuar y explicar", por ese orden que es el lógico, y en su primer mitin como candidato del PSOE ha insistido su idea de imponer un impuesto sobre los beneficios de la banca cuando concluya la reordenación del sistema financiero español para crear empleo joven. Dice que es "justo" que así sea, y yo coincido: que esta sea una de las reclamaciones de los indignados del 15-M no descalifica la idea. Y también comparto la sorpresa que dice que le ha producido que se le tache de ser un izquierdista radical por una propuesta que ya es ley en países como la Alemania de Merkel o la Francia de Sarkozy; que, en fin, no son dos rojos peligrosos.

En lo que a la parte de "escuchar" se refiere, por lo tanto, yo creo que el candidato empieza afinando el oído. Si atiendes a lo que se habla en las casas y en las calles, la impresión general es que repartir los costes de la crisis para que al menos una pequeña parte recaiga sobre quienes la han provocado (que no es la gente si no los bancos, el famoso sistema financiero) no solo es justo sino que lleva un incomprensible retraso.

La parte de "actuar": si, de ganar las elecciones, Rubalcaba haría lo que ahora promete, pienso que procede dejarla para más adelante. Es solo es el candidato del PSOE no el presidente del gobierno, y aunque manda muchísimo no está en su mano el BOE ni "hacer" nada. ¿Dónde falla el candidato? En mi opinión en el punto tres de su eslogan, que para mi es el más importante, y el punto fuerte de Rubalcaba de toda la vida: en "la explicación" a los ciudadanos.

¿Es creíble que pondrá un impuesto a los bancos? Tal como lo está explicando, a mi me suena a cuento chino. Veamos, a la pregunta de por qué propone ahora é ese impuesto a la banca y no antes, cuando todavía estaba en el gobierno, Rubalcaba ha respondido que la razón es "evidente" porque cree que no se podrá pedir al sector ese "esfuerzo adicional" (sic: bonita alusión eufemística al famoso impuesto) hasta que termine la reestructuración financiera y "los bancos vuelvan a prestar" dinero a pymes y autónomos.

¡Cuan largo me lo fiáis!, que decía el Tenorio. Si hay que esperar repartir los costes de la crisis con los que la han causado a que todos los bancos españoles se saneen, como al menos yo deduzco de las explicaciones de Rubalcaba, en vez de empezar ya, puesto que gobierna el partido de Rubalcaba, con los bancos que ya van bien, ¡lagarto, lagarto!

O yo le he entendido mal, que puede ser. O él se ha explicado mal, que también puede ser. O ese impuesto a la avaricia, su promesa de hacer justicia a quienes simplemente sufren la crisis (la gente) con un pellizco de los beneficios de quienes la han provocado (los bancos) es... otra... engañifa política.


Consuelo Sánchez-Vicente - ETA, muerta de risa.

14.07.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

El tiempo todo lo archiva y suaviza el dolor, pero la infeliz coincidencia de las últimas declaraciones de Otegi sobre lo dura que es la cárcel con el aniversario del asesinato por ETA de Miguel Angel Blanco hace que este catorce aniversario no sea uno más. Creo que la fiscal del juicio a Otegi hizo lo que debía al contestarle que más duro es el cementerio que la cárcel. Para los 558 asesinados por ETA, simbolizados ayer, cada uno de los 558, por la imagen del joven concejal de Ermua maniatado y de rodillas ante el etarra que le descerrajó a sangre fría un tiro en la nuca mientras España entera pedía clemencia: para las víctimas, "el hombre de paz" (Otegi: según Zapatero) no tuvo más palabras que las que autoriza a sus "bildus" el libro de estilo de los verdugos etarras.

La democracia es tan exquisita en sus procedimientos que a Otegi ha habido que juzgarle por enaltecer al mismo etarra una segunda vez después de que el Tribunal Supremo anulase el primer juicio porque la jueza no se mostró imparcial al responderle al reo que ya sabía ella que no iba a condenar a ETA. A mi esta exquisitez no me parece criticable, cosas así son las que avalan la superioridad moral de la democracia sobre cualquier otro sistema de gobierno. Que no se sea igual de exigente con los "malos" cuando burlan la ley es lo irritante.

Lo indignante es que Bildu está quitando impunemente la bandera española de los ayuntamientos que gobierna gracias al Tribunal Constitucional español, y sus votantes, dueños de nuevo de las calles, vuelven a amedrentar impunemente a los concejales y vecinos que no les ríen las gracias proetarras en los plenos consistoriales en los que eluden condenar a ETA. Esto es ilegal. Atenta contra la modificación del PP y del PSOE a la "ley de partidos" para que, si se llegaba a comprobar que algún proetarra se había colado en las listas electorales, el Gobierno pudiera pedir de inmediato en los Tribunales a través de la Abogacía y la Fiscalía del Estado la ilegalización y posterior expulsión de las instituciones del "polizón".

Motivos ya hay de sobra en casos como los citados y en otros como la negativa de los "bildus" a votar las mociones de condena a ETA y reconocimiento a las víctimas que están presentando en PSE y el PP en los ayuntamientos vascos. ¿Han oído ustedes que el presidente (el dice que no "en funciones") Zapatero esté en ello, o que "el candidato" lo pida...? Yo tampoco. Natural que ETA no pueda aguantar la risa y se dé por vencedora "ideológica y política" en el comunicado con que celebró ayer que hace catorce años nos mataron a Miguel Angel Blanco.


Consuelo Sánchez-Vicente - Rubalcaba, ahora sí, pista al artista.

11.07.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Más de una hora hablando con pasión y sin papeles de un proyecto político, una de dos, o eres un consumado actor o te crees lo que dices. ¿Cuál de estos dos casos es el de Rubalcaba? El tiempo lo dirá. Labia nunca le ha faltado ante el micrófono al nuevo candidato del PSOE ni como portavoz de los dos presidentes socialistas de la democracia ni en los variados ministerios que ha ostentado. Y pasión en la expresión tampoco. Pero, hasta ahora (de ahí la pregunta), siempre había hablado como "número dos" de otro, de otro presidente, de otro candidato, de otro líder. El sábado fue su primera experiencia pública como "número uno", y quienes han vivido esa experiencia dicen que la cosa cambia mucho. Muchísimo

El ejercicio del poder lleva aparejada la responsabilidad, y quien tiene el poder máximo en política, el presidente, el líder, es el máximo responsable del conjunto, gobierno o partido. Ante asuntos tan duros como el paro o como el terrorismo, con decisiones terribles que adoptar, la última palabra y toda la responsabilidad es, en exclusiva, del "número uno"; se habla de la soledad del líder en referencia a que está solo tanto ante el aplauso, la parte agradable del trato, como ante el peligro. Un vértigo que el experimentadísimo político que es Alfredo Pérez Rubalcaba nunca hasta ahora ha podido sentir, como tampoco la presión de vivir cada minuto de día bajo un foco que registra fielmente todos tus errores.

¿Es para tenerle pena? No, en absoluto, esto es voluntario y él está encantado y conoce el precio. Escribo esto a propósito de las criticas que está recibiendo por lo que ahora propone después de media vida en el poder "con mando" y la otra media "con mando" en la oposición, eso de que hay que escuchar, actuar y explicar más lo que haces, adaptarse a los cambios de una realidad que ha cambiado, reformar la ley electoral para atender la reclamación ciudadana de mayor "proporcionalidad y cercanía" de las listas, que los bancos paguen con los beneficios que sacan parte de los costes de la crisis que han provocado, o "algún tipo de control estatal previo" sobre los planes urbanísticos para combatir la corrupción, etc. Se puede estar de acuerdo o no con él, pero esta es la primera vez de su larga trayectoria que Rubalcaba es el único responsable de sus palabras y de que se correspondan (o no) con sus actos. No es procedente, en mi opinión, no es despacharle con que no tiene ninguna credibilidad porque aun está en un gobierno que no hace eso y lleva toda la vida votando incluso en contra de alguna de esas medidas. Lo procedente, para mí, es tomar nota (ahora sí), tanto si es para reprochárselo como para tomarle la palabra.


Consuelo Sánchez-Vicente - Con la ley en la mano

07.07.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

Baja la preocupación por el paro según el último barómetro del CIS y sube la sensación de indefensión ante la corrupción política. No es que preocupe menos el paro, sino que empieza a preocupar todavía más la marea de la corrupción. Es algo bastante coherente en realidad, mientras el trabajo vuela y los ahorros adelgazan, la visión de los representantes de los ciudadanos y demás instituciones "de poder" a la rebañina desalienta y sobre todo indigna; en parte es por eso por lo que se ha llenado la Puerta del Sol en vísperas de las elecciones, porque la sensación de que mientras el país lo pasa muy mal los gobernantes se lo pasan muy bien, en algunos casos metiendo la mano en la bolsa, resulta insoportable.

Dice también ese barómetro del CIS que la inmensa mayoría de los encuestados simpatiza con el movimiento del 15M. También es natural, porque empezó siendo un grito de protesta ciudadano, sobre todo contra los abusos y contra las injusticias, aunque según pasó el tiempo acabase degenerando en episodios indeseables, como el acoso a la ley y a las fuerzas de orden público cuando a los piquetes de turno de la "indignación" les parece que un determinado desahucio, por ejemplo, no se debe realizar. El mínimo que se despacha en sensibilidad humana basta para concluir que ningún desahucio debería producirse, pero las leyes hay que cumplirlas, e interponerse entre la ley y su cumplimiento conduce al caos y a la desaparición del Estado de Derecho que nos protege. Lo criticable de los piquetes anti desahucios que nacieron el 15 M es que ellos deciden a quién protegen y a quién no, cuándo hay que saltarse la ley y cuándo no, cuándo hay que hacer huir a la policía (o acosarla) y cuándo no. En Madrid por ejemplo, cada día se producen treinta y seis órdenes de desahucio, según datos oficiales, pero solo en uno o dos casos se personan los piquetes de la indignación a impedirlo por las bravas ¿Y los otros qué, no son tan merecedores de ayuda y compasión como los elegidos por la plataforma stop desahucios?

Tanto ante la corrupción política: que no es generalizada pero no cortarla a tiempo hace que parezca una epidemia, como en los casos de leyes o situaciones manifiestamente injustas, la respuesta es más democracia, más Estado de Derecho, en definitiva más ley y menos arbitrariedad. Algún día se darán cuenta los políticos del daño que le está haciendo al sistema, no que cuatro frescos roben sino que se vayan de rositas: la impunidad. Esperemos que no sea demasiado tarde porque en todas las encuestas el afecto hacia las instituciones cae. Y esperemos que también se den cuenta, y esto lo digo mirando al Gobierno, que aunque estemos al borde de una campaña electoral en la que todas las encuestas auguran serios nubarrones a los socialistas, ningún gobierno democrático y ningún ministro del Interior puede consentir que nadie vulnere la ley aunque sea en nombre de la justicia para adular a movimientos, como los "indignados", que nacen del desencanto ciudadano pero no pueden conducir a la arbitrariedad ni al incumplimiento de la leyes, a no ser que queramos cargarnos el Estado de Derecho.


Consuelo Sánchez-Vicente - Rubalcaba ni-ni.

04.07.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 03 (OTR/PRESS)

El candidato Rubalcaba, que de lunes a viernes trabaja y estudia como vicetodo del Gobierno, y mucho, está aprovechando los fines de semana para ir destapando su tarrito de las esencias electoral, y este ha tocado tarascada a la banca y propuesta en positivo a la gente.

Dice que por supuesto que los bancos tienen que cobrar todas sus deudas, faltaría más, pero repartiendo un poquito mejor que hasta ahora los costes del fiasco. En el cálido tiempo de la burbuja inmobiliaria eran los bancos los que perseguían a sus clientes para concederles los créditos, no al revés como ahora, incluidas las denostadas hipotecas de alto riesgo; dice. También dice que lo que necesitan los ciudadanos es un plan claro con soluciones factibles a los verdaderos problemas cotidianos, y que él tiene ese plan.

No es mal comienzo porque en la vida se puede hacer prácticamente lo que uno se proponga con tal de tener un plan creíble, y en la política viene a ser casi lo mismo con la salvedad de que además de un plan creíble hay que tener un líder reconocible. Poco sabemos de las novedades que Alfredo P. podrá ofrecer a los electores, la extrema dificultad que entraña despegarse del hundimiento del la marca ZP siendo el "factotum" máximo de su Gobierno no se le escapa a nadie.

Personalmente me suena muy bien lo que se está "filtrando" de que, ni volverá a sacar el dóberman del miedo a la derecha de la caseta, ni intentará adornarse con las plumas de la eficacia frente a la crisis como ha osado hacer Zapatero en el reciente Debate del estado de la Nación. Y le deseo que acierte: cuanto más plural sea la oferta, mejor para la democracia.

No es por virtud sino por necesidad, lo del perro, me dicen, ya no asusta a nadie según las encuestas, y las plumas igual, ni los (pocos: la derrota es huérfana) encuestados que todavía admiten que ZP le "compran" la gestión de la crisis. Por lo que sea, si se confirma, ¡bravo, bien, al fin! Eran, en mi opinión, dos simplezas infantiloides, dos insultos insufribles a la inteligencia de los electores que - aunque no se si esto se puede comprobar - dudo que le hayan dado ni un voto al PSOE. Yo no conozco a nadie que les haya votado por eso, así que, por virtud o por necesidad: ¡que alivio si desaparecen de la campaña!


Consuelo Sánchez-Vicente - El pleno del adiós

30.06.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 29 (OTR/PRESS)

Lo que vaya a ocurrir no lo sabe más que Zapatero que es quien puede adelantar las elecciones o no, pero comparto la impresión de que el Debate sobre el Estado de la Nación que acabó ayer fue el pleno del adiós a la Legislatura de la crisis. No es incompatible con el reiterado anunció de Zapatero de que agotará la Legislatura. Técnicamente, un adelanto de dos o tres meses no se considera adelantar las elecciones, y políticamente hasta el propio Zapatero debe ser consciente de que su segunda legislatura está más que acabada. Agotada y exhausta en realidad. La cosa es que tras el emotivo cruce de despedidas y buenos deseos que cerró la sesión de ayer se daba por hecho que si el Congreso vuelve a abrir sus puertas después del verano será para formalizar la convocatoria de elecciones este otoño pero a nadie extrañaría que no volviera a abrir y decreto de disolución fuera directamente al BOE.

La situación es tan volátil que en una de estas puede llegar "la prima de riesgo" y trastocarlo todo, la sensación de que las próximas elecciones generales quien de verdad las va a convocar es la economía es muy fuerte, que Grecia se ahoga, se nos hunde "la prima", que respira, remontan las bolsas: también las españolas sin que nuestra economía mueva un pelo para bien o para mal, y suba o baje la noria del paro. Como el famoso mayo de hace un año, el de la transfiguración de ZP, cuando le ajustaron las cuentas y amenazaron con devolvernos "al corral" Sarkozy, Merkel y Obama. Pertenecer a un club tiene sus beneficios pero también sus costes, y sus reglas de juego, pero finales de octubre o primeros de noviembre son las fechas electorales que se barajan.

Ninguno de los tres anuncios más o menos concretos que hizo ayer el presidente necesitan mucho tiempo de tramitación si hay voluntad de sacarlos adelante, ampliar la condición de no embargables a las viviendas de quienes cobren menos de 961 euros al mes o 1300 si dos miembros de esa unidad familiar no perciben ningún ingreso, fijarle un techo de gasto a las autonomías para que contribuyan al objetivo nacional de recorte del déficit o abrir una línea de crédito del ICO para que los ayuntamientos morosos puedan pagar sus deudas a las pymes y los autónomos, se puede hacer perfectamente antes de las vacaciones de verano, y la reforma de la negociación colectiva y la de las pensiones también aprovechando que este año los diputados trabajarán hasta agosto en ves de irse en julio. Y no hubo más. Ninguno de los demás anuncios de Zapatero tuvo, en mi opinión, vocación de ley, lo que bien mirado era de esperar pues él va de retirada y quien tendrá que hacer el próximo programa del PSOE será Rubalcaba. A lo que más tiempo dedicó Zapatero fue a defender su herencia de las críticas de Rajoy. También era de esperar, todos sus antecesores lo hicieron, y González y sobre todo Aznar aun están en ello. Es muy humano aunque en mi opinión perfectamente inútil. En la política no es uno mismo sino los demás quienes te tienen que evaluar, y la razón no se tiene: te la tienen que dar.


Consuelo Sánchez-Vicente - Alfredo arranca a 120.

27.06.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

El ministro de Fomento, José Blanco, dice que la vuelta a la velocidad máxima de 120 kilómetros por hora que entrará en vigor el próximo 1 de julio estaba prevista y se debe a que las "condiciones de hoy no son las que concurrían" cuando el cambio de pegatinas. Es cierto a medias. Lo es, como dice el ministro, que el precio de petróleo ha bajado, pero se calla que la marcha de la crisis griega no permite descartar que la noria vuelva a dar otra vuelta de forma inminente, y contra lo que asegura, cuando adoptó la polémica decisión que ahora deroga el Gobierno no anunció que caducaría este 30 de junio sino que en junio revisaría si la prorrogaba o no. Pero hay que hacer caja, en todos los sentidos, y este 1 de julio empieza, además de la primera operación salida del verano, la carrera de Alfredo.

De la necesidad virtud, esto es, en mi opinión, lo que ha hecho el Gobierno. Vista la impopularidad creciente de la medida, porque no hay quien aguante un viaje por autopista a 110 sin dormirse, tenía razón Fernando Alonso pese al "rebote" que se agarró Rubalcaba, y que el capítulo de ingresos de la contabilidad nacional mengua, se ha dado marcha atrás. Los datos de la reducción de la recaudación tributaria del primer cuatrimestre del año, por citar los últimos conocidos, dan frío, y mi impresión es que el candidato-presidente en funciones del Gobierno del ausente Zapatero, Alfredo, ha impuesto el cambio al "frente del no" que encabezaba su colega Sebastián por dos poderosas razones, una egoísta, electoral, la otra recaudatoria. Rubalcaba no parte hacia las próximas elecciones generales sobradito que digamos de votos, esto es evidente. Darle al castigado e "indignado" ciudadano-votante uno de los pocos caramelitos que tiene ahora mismo el Gobierno demuestra, en mi opinión, sus ganas de salir hacia la meta a 120, valga el símil, en vez de a 110, cosa que en la política pasa por esforzarse en agradar y complacer al electorado... Sumado a que el 1 de julio, como decía antes, es la primera estampida vacacional y poder correr un poquito más sin miedo a los radares hará crecer el consumo de gasolina proporcionalmente, en torno a un veinte por ciento, miel sobre hojuelas para la afluencia de ingresos por el impuesto de los carburantes a las arcas públicas, una rica inyección de vitaminas para Hacienda

Añade José Blanco que volver de 110 a 120 "es una decisión" que el Gobierno ha adoptado, además de porque está bajando el precio de la gasolina, porque "conecta con el sentimiento mayoritario de los ciudadanos de nuestro país". Tufillo adulador al margen, porque si legislar a favor de corriente fuera una razón política apañados estábamos, creo que en esto Blanco tiene toda la razón. El rechazo ciudadano al recorte también fue general, y no siempre por el gusto a pisar el acelerador, yo, por ejemplo, soy de las convencidas de que no se puede viajar por nuestras cada vez mejores carreteras a la absurda velocidad máxima de 110 kilómetros por hora sin más daño para la seguridad al volante que bien. No corro con el coche ni cuando se puede pero lo compruebo a diario, tener que mantener una velocidad inadecuada para la vía por la que circulas, como el 110 en autopista, es muy peligroso porque obliga a ir más pendiente del cuentakilómetros y del freno - o del radar - que de "minucias" como si llueve, hay viento o qué hace el coche que va delante o el que viene detrás, para poder mantenerla. También soy una convencida como he repetido aquí de que las leyes están para cumplirlas, pero las que se perciben como injustas por la ciudadanía pronto caen en desuso, con grave daño para la fiabilidad del sistema democrático y para la seguridad jurídica. Pasado el primer susto la gente deja simplemente de cumplirlas y los responsables de exigir su cumplimiento se tapan un ojo, cuando no los dos, porque no se sienten con autoridad moral para exigirlo. Estaba empezando a pasar con lo de ir a 110. Es mejor tener leyes realistas y políticos sensatos.


Consuelo Sánchez-Vicente - Hace falta valor.

23.06.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Rajoy considera que hay que decir la verdad de lo que ocurre a los ciudadanos porque tienen derecho a saberla, y porque mentir (nos) no ayuda en absoluto a resolver los problemas sino hacer planes realistas. Una sociedad de personas adultas, como la española, creo que es lo que merece. Viene esto al hilo del reproche de "no ayudar" difundiendo datos que atentan contra la "credibilidad" de nuestra economía que volvió a lanzarle ayer al presidente del Gobierno al líder de la oposición como una pedrada; "no ayudar", la actual variante de la vieja y más bronca acusación anterior de "deslealtad". Punto uno, si de verdad cree Zapatero que el FMI o los famosos mercados necesitan que Rajoy esgrima en el Congreso los datos oficiales de la auténtica marcha de la economía española para enterarse de que la renta per capita ha caído en nuestro país a los niveles de hace ocho años por el enquistamiento de la crisis, o que los ingresos del Estado registran descensos históricos por el desplome de la recaudación de impuestos del primer cuatrimestre de este año ha sufrido un descenso histórico, está peor de lo que yo creía. Si para Zapatero la credibilidad de España depende de que disimulemos la verdad, o de mentir directamente, tiene un problema grave de percepción de la realidad

Ni como táctica partidista para movilizar al desmotivado voto socialista sirve, en mi opinión, seguir fingiendo, a no ser que Zapatero tenga de la inteligencia de sus votantes muy mala opinión. Todos los datos que llevó ayer el líder del PP al Congreso: que la recaudación del impuesto de sociedades ha caído el 14 por ciento y la de impuestos especiales el cuatro mientras que el IRPF y el IVA, los más poderosos del sistema, crecen respectivamente solo un dos y un once, son datos oficiales, o sea, públicos, y además publicados en los periódicos. ¿Quién piensa Zapatero que no sabe leer, el FMI o los votantes del PSOE?

En su informe sobre España el FMI advierte al Gobierno que aunque la reforma de la contratación colectiva que acaba de entrar en el Congreso tiene "cláusulas prometedoras", será necesario hacer otra "más radical", más "valiente", dicen, si no se logra de forma "rápida y clara" el nivel de flexibilidad laboral que persiguen las empresas. Once millones de trabajadores precarios, con los contratos temporales con el mayor índice de rotación de la UE, es el triste trofeo de las reformas adoptadas hasta ahora por este Gobierno: más los casi cinco millones de parados cuya ira yo creo que impide que estalle ese 30 por ciento de economía sumergida que se calcula que tenemos. ¿Nos lo callamos, Rajoy, o la prensa, para que no se enteren por ahí fuera, presidente, o se ata usted al timón? Lo que ahora toca, presidente, es ser todo lo "valiente" que situación requiere, o dejar que corra la vez y otro pueda intentarlo.


Consuelo Sánchez-Vicente - La canción del 15-M.

20.06.11 | 12:20. Archivado en Consuelo Sánchez-Vicente


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

La semana "de la indignación" baja revuelta para el Gobierno; ya no vale silbar, está vez tendrán que tomar nota y asumir que la gran protesta de este fin de semana es una interpelación al poder y que los que tienen el poder, es decir, firma en el BOE para cambiar o dejar las cosas como están, son los gobiernos; en España, Zapatero, no Rajoy, por simplificar. Pero, ¿qué es lo que hay que asumir a parte del malestar, qué en concreto? Algo que "los indignados" han conseguido transmitir con toda claridad es que no se sienten representados por ningún partido, ni inclinados ideológicamente más hacia "esta" izquierda o hacia "esta" derecha, aquí el viejo truco de ir de "coleguis" de los protestantes y culpar de las quejas a la oposición "de derechas", no le ha funcionado a los socialistas. Pero, ¿qué piden? ¿Qué es lo que hay que cambiar... en concreto? Porque decir que lo que hay que cambiar es el mundo no vale, si se quiere avanzar.

La música del 15-M nos suena a todos, y bien, a cualquiera que le preguntes sabe que lo que lo que quieren cambiar es todo lo que todos sabemos que no funciona o que podría y debería funcionar mejor. La expresión "otro mundo es posible", que es uno de los eslóganes adoptados por este movimiento, resume bien este sentir yo diría que bastante general; ¿quién le va a decir que no a un mundo más justo y humano, a pensiones más dignas, a un trabajo con derechos o al derecho a un techo? ¿Quién no quiere un medio ambiente limpio, el fin del hambre o la paz en el mundo? El movimiento del 15-M tiene una buena música pero falta la letra, ese es su talón de Aquiles. Para poder pasar del sentir a la acción, de tararear a cantar, a la canción del 15-M le falta la letra, un plan, lápiz y papel, acotar y ordenar las tareas, concretar: un discurso articulado, en definitiva.

Un movimiento como este del 15-M que carece de líderes y de portavoces autorizados chirría en un sistema como el actual, que bueno, malo o regular es el que tenemos. ¿A quien representan? La democracia representativa se basa en el diálogo, en la interlocución, para ser productivo el diálogo político tiene que partir de propuestas todo lo rompedoras que se quiera pero claras. Y algo que parece una perogrullada pero que es fundamental, los "contertulios", los negociadores, tienen que caber físicamente alrededor de la mesa de negociación. Esto los partidos políticos lo tienen resuelto y los del 15-M no. Yo no se como se hace pero, ese es su reto.

Sin capacidad de interlocución, "los indignados" (quede constancia de que excluyo a la ralea violenta que se les han "pegado") se diluirán como un azucarillo en un vaso de agua y se perderá toda esa energía tan positiva que desprenden, o lo que es peor, los instrumentalizará el primer oportunita que logre arrebatarles la bandera con la excusa de hacerla ondear: se los tragará "el sistema".

Sobran ejemplos en la historia. La democracia directa, sin líderes ni partidos representativos, es impracticable en sociedades de masas como la nuestra; en la Atenas clásica los ciudadanos con derecho a voz y voto decidía a mano alzada entre otras cosas porque cabían físicamente en la plaza, en el ágora. Los ciudadanos con derecho a voz y voto de, por ejemplo, Madrid, ni siquiera caben físicamente en la simbólica Puerta del Sol... suponiendo que estuvieran por la labor.


Viernes, 15 de diciembre

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