Opinión

Charo Zarzalejos - Angelina, ¿heróica o privilegiada?

19.05.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Me resulta imposible callar la inmensa sorpresa que me ha causado el eco que ha tenido la decisión de Angelina Jolie de entrar en el quirófano para someterse a una mastectomía y así reducir drásticamente la posibilidad de sufrir un cáncer de mama. Es inevitable que cualquier movimiento de una mujer famosa, guapa y rica como ella salte a los medios de comunicación. Hasta ahí puedo entender que su mastectomía haya ocupado inmensos espacios en todos los medios de comunicación.

Y digo que "hasta ahí" porque la impresión generalizada de que lo suyo ha sido poco menos que un acto heroico, reconozco que me provoca bastante, mucha irritación. Me irrita que se hable de heroicidad cuando en realidad no deja de ser un privilegio. Es un privilegio en toda regla, tener acceso a los análisis que confirman que eres candidata a un cáncer, pero el privilegio es inmenso cuando tienes los medios necesarios para proceder a evitarlo.

Que a nadie le quepa duda de que Angelina Jolie ha sido operada, sin lista de espera, en un hospital de primera, por médicos de primera y le habrán implantado las mejores y más seguras prótesis del mercado. Además, que nadie dude de que mientras se operaba sus hijos estaban perfectamente atendidos y que durante el tiempo necesario para su recuperación no se ha tenido que preocupar de que su nevera estuviera llena ni de que la ropa pendiente de plancha permaneciera dormida en un desordenado cesto. ¿No es todo esto un inmenso privilegio?.

Creo que Angelina Jolie y todas las Angelinas que por el mundo hay, que las hay, son unas auténticas privilegiadas. Las heroicidades son silenciosas y anónimas y hay muchas, muchísimas más mujeres heroicas que privilegiadas. Conozco a bastantes de las primeras. Mujeres que con cáncer de mama y otros más serios, van de la quimio a la puerta del colegio a recoger a sus hijos y cuando el cuerpo se queja, acuden a la vecina de turno o a la madre mayor para que le saque del apuro puntual. Sus casas no son tan confortables como las de las "angelinas" y además ni pierden la sonrisa y ni siquiera sienten lástima de si mismas. Conozco a mujeres que llevan, hasta donde pueden y hasta cuando pueden, en silencio su enfermedad para ahorrar días de sufrimiento a los suyos y conozco a mujeres que, por desgracia, la mutilación de una mama les parece algo tan dramático como la enfermedad misma. Sufren por partida doble porque aún no han descubierto que su "yo" de verdad, poco o nada tiene que ver con tener un pecho más o menos bonito, o incluso no tenerlo.

Me alegro, me alegro muchísimo de que haya en el mundo miles y miles de mujeres privilegiadas, aún cuando sean presas de la enfermedad, pero mucho más me satisface, me conmueve y me alienta el saber y conocer a esas otras mujeres que sin lujo alguno, sin tatas para cuidar de sus hijos y sin dinero para la peluca que disimule los estragos de la quimio, asumen su enfermedad desde el anonimato, en silencio, con fortaleza y dignidad. Y además, sonríen. Para ellas estas breves y humildes líneas.

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Charo Zarzalejos - Los barones del PP toman posiciones

17.05.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Los barones del PP han decidido ir tomando posiciones. La negociación del déficit para las autonomías está en ciernes y no se presenta fácil. Salvo en situaciones de abundancia -que no es el caso- hacer cuentas puede resultar hasta un ejercicio gratificante, pero en las actuales circunstancias, además de tener el siempre antipático ejercicio de establecer prioridades, resulta que el Gobierno quiere la máxima disciplina en el gasto.

En términos generales hay que afirmar que las autonomías han hecho sus deberes. En todas ellas se han ajustado gastos, se han hecho recortes y hoy sus cuentas están más saneadas que hace un año. Pero el esfuerzo no ha sido pequeño y los ciudadanos lo saben mejor que nadie. Pero no sólo ellos. También los responsables políticos de cada autonomía han pasado sus sudores en términos de opinión pública. Todos ellos son presas del desgaste y aunque en público ninguno de ellos se ha lamentado de su suerte, lo cierto es que buscan un poco de oxígeno.

La inmensa mayoría acepta como hecho inevitable continuar con una política de austeridad pero algunos se temen que, a la hora de la verdad, puedan establecerse diferencias. Lo que se llama "financiación asimétrica". El que con más claridad ha levantado la bandera de la igualdad ha sido el Presidente de la Comunidad de Madrid que ya ha anunciado que en el momento de decidir votará en contra si no hay un trato igual para todas las autonomías, el mismo nivel de exigencia. Se han unido otros como Luisa Fernandez Rudí o el presidente de Extremadura. María Dolores de Cospedal que en Castilla -La Mancha ha metido la tijera sin que le tiemblen las piernas se ha sumado al criterio de igualdad.

Sin embargo, el Gobierno tendrá que templar y acordar con ellos y con los que apuestan por la asimetría que no sólo es Cataluña. También lo es la Comunidad valenciana o Baleares; es decir, prácticamente todo el arco mediterráneo en donde la cultura del ladrillo hizo su agosto.

¿Puede el Gobierno dejar en situación casi imposible a determinadas autonomías cuyo peso en el PIB es bien relevante?. No tener presente la situación imposible de Cataluña o Valencia sería un suicidio. Ambas comunidades forman parte de España y de ambas responde el Gobierno. Ambas contribuyen para bien o para mal en las cuentas finales del Reino de España.

Es obvio que en este debate interfiere de lleno el debate soberanista de Cataluña. ¿Cómo hacer entender al conjunto de los españoles que Cataluña vaya a tener un margen que no van a tener las demás cuando, además, quieren separarse de España?. La deriva de Mas es una deriva suicida, pero en palabras de Rajoy, el como Presidente del Gobierno, se siente concernido por todo lo que ocurre a todos los españoles.

Esta por ver cual vaya a ser el resultado final del encuentro de ayer de Rajoy con Sindicatos y Patronal, pero si hay algo seguro es que el espinoso asunto de la financiación autonómica tendrá solución. El Gobierno no puede soliviantar a sus barones que además han cumplido ni dejar a un paso de la quiebra a Cataluña o Valencia. Ignacio González aporta como solución que ese mayor margen corra a cargo del Estado "pero no de nuestros esfuerzos" y algunos, próximos al ejecutivo, apuestan por una mini-intervención de las autonomías que defienden la "asimetría", de manera que el margen más amplio que se les pueda dar tenga un carácter "finalista" y con cláusulas de "recomendaciones concretas, por no hablar de exigencias, para que esa asimetría sea posible".

Los barones van tomando posiciones y entre los que rechazan la asimetría y entre los que la defienden, han organizado un auténtico "sudoku" que sólo Rajoy y no Montoro tendrá que resolver. Estos laberintos no se le dan mal al Presidente. Repasen la historia más próxima y lo comprobarán.

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Charo Zarzalejos - Cambios en el PP vasco

12.05.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Después de dieciocho años en la política activa y siempre a pie de calle, Antonio Basagoiti, todavía presidente del PP del País Vasco ha decidido dar un giro radical a su vida. Tiene algo más de cuarenta años , tres hijas pequeñas y un poco de cansancio porque hacer política en el País Vasco, para cualquier militante o afiliado al PP, nunca ha sido fácil. No se va desencantado, ni por discrepancias con Rajoy con quien mantiene una excelente relación. Simplemente cree que o cambia ahora el rumbo de su vida o no lo hará nunca.

Antonio Basagoiti tomó el relevo a María San Gil, mujer que logró dejar impronta y que, ella sí, desencantada con Rajoy, optó por dar un paso atrás y ahora apoya junto con Alejo Vidal Cuadras y Santiago Abascal la Fundación para la Defensa de la Nación Española. Ocupar el lugar dejado por la política donostiarra no era tarea fácil, pero tanto la discreción de San Gil como la prudencia de Basagoiti hicieron posible un relevo tranquilo aunque no exento de críticas y algún que otro desconcierto.

La gran decisión de Basagoiti fue apoyar a Patxi López como lehendakari. En su momento , también el PP de María San Gil le apoyó pero los nacionalistas tenían más escaños. Basagoiti firmó el pacto con el PSE, el primero en el País Vasco y en el conjunto de España con el fin último y prioritario de dar un giro radical a la política nacionalista de Ibarretxe en relación a ETA y de paso demostrar que un Gobierno no nacionalista era posible. El fin de la aventura es conocido, con el añadido de que ahora los socialistas se niegan a cualquier pacto en el que entre el PP_que es lo que ha propuesto Urkullu_porque no quieren estar "con el partido de los recortes".

Basagoiti, ya antes de que ETA anunciara su propósito de no volver a atentar ha querido sacar a su partido de las catacumbas en las que ETA le había metido y desde las que los populares vascos obtuvieron, en varias elecciones, unos buenos resultados. Lo cierto es que con Basagoiti apareció lo que se ha denominado "un nuevo" PP que en más de una ocasión ha roto algunos moldes de difícil digestión para buena parte de su electorado.

La historia del PP vasco es, en buena medida, una historia de sufrimiento. Desde Carlos Iturgaiz, pasando por Jaime Mayor o María San Gil y el propio Basagoiti que con todos ha estado a pie de calle, los "populares" vascos han vivido atenazados por el miedo y la persecución. Son expertos en eso de salir de casa sin saber si vas a volver y todos ellos pueden escribir tesis sobre funerales de amigos y compañeros. Con esta pesada mochila a la espalda, Basagoiti pretendió, desde el primer día, coger oxígeno y abrir ventanas porque ya habían demostrado que sabían "resistir". Gestionar una situación así, con una ETA en declive, no ha sido fácil y lo cierto es que ha recibido más críticas de fuera que desde dentro. Le han atribuido falta de firmeza en la defensa de determinados valores y eso sí. Eso sí le ha dolido y en más de una ocasión le ha producido un profundo desánimo. "¡que injusto es tener que escuchar algunas cosas¡", se lamentaba el que ahora se va.

Arantxa Quiroga será quien ocupe su lugar. Basagoiti ha resuelto el tema en un abrir y cerrar de ojos y ya se le acusa -no sin razón- de haber tomado una decisión de "gabinete" con el beneplácito de Rajoy. El Congreso se celebrará en cuestión de semanas y, aunque caben otras candidaturas, la posibilidad que alguien se lance a competir con Quiroga es altamente improbable.

Los que conocemos a Basagoiti no podemos por menos que tener una extraordinaria opinión de su persona y de su quehacer político y todo ello con la sorpresa de que nadie haya tratado de retenerle. No entiende la sorpresa. "¿retenerme?. Nada ni nadie me hubiera hecho cambiar de opinión. Necesito organizar mi vida y la de mi familia y Rajoy lo entendió a la primera". Arantxa Quiroga también y ahora le va a tocar a ella desempeñar un papel que pocos, muy pocos, estarían dispuestos a desempeñar.

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Charo Zarzalejos - Límites y Pactos.

10.05.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

"No equivoquéis soberbia con claridad", afirmaba un diputado popular al termino de la sesión del miércoles. Rajoy dejó bien claro que su política económica no estaba sujeta a pacto, que no caben más recetas que las por él empleadas y que, por lo tanto, en este terreno había poco o nada qué hacer en ese pacto reclamado, no se si por el PSOE, pero sí desde luego por Rubalcaba y su entorno más próximo. El Presidente hizo un listado de asuntos no menores en los que era posible el acuerdo que Rubalcaba no despreció.

Rubalcaba tuvo una puesta en escena cuidada y serena. Huyó de la enmienda a la totalidad a la acción del Gobierno para centrar sus esfuerzos en la necesidad del pacto por él reclamado. Rajoy dijo su última palabra en lo que a los límites de eventuales pactos se refiere y Rubalcaba enfatizó en ellos, quizás, como última estrategia. El lunes, la ejecutiva socialista ultimará el documento-guión que enviará a Moncloa, como paso previo a un encuentro que al menos buena parte de la bancada popular daba por hecho que se iba a producir y quizás antes de "que acabe este mes de Mayo".

Rajoy ha decidido enfrentarse solo y con su mayoría absoluta, que no es poco, a la situación más delicada que España ha vivido en muchos años. Está convencido de que su política es la acertada, que es antipática y difícil de mantener porque "oiga, a todos nos gusta caer bien". Pero él ha renunciado a "caer bien" para "hacer lo que debo". Y Rajoy es constante. Pertinazmente constante dispuesto a pagar el precio que la sociedad le pague en las urnas y un medidor peculiar de los tiempos. Ahora tiene la cita con sindicatos y patronal y luego vendrá el encuentro con Rubalcaba, al menos esa es la convicción que existe en las filas populares.

En el entorno de Rubalcaba el escepticismo es mayor. "Tengo que ver esa reunión para creérmelo" decía un directo colaborador del secretario general del PSOE. La constancia de Rubalcaba pidiendo el pacto es solo comparable a la del propio Rajoy para mantener su política económica. Rajoy puso límites al pacto propuesto por Rubalcaba y todo indica que Rubalcaba ha hecho de esta oferta su última estrategia para, al menos, poder decir a los españoles :"lo he intentado pero no ha salido". ¿Y los suyos?. Sus más próximos, es decir, sus cómplices directos en esta oferta, creen que es la estrategia necesaria tanto para España como para el propio PSOE. Pero no hay que engañarse_Rubalcaba no lo hace_ y pensar que todo el PSOE está en la idea del pacto sería hacer un diagnóstico equivocado. Muchos creen que no hay más alternativa que ir a la yugular del Gobierno, pero Rubalcaba se resiste porque lo suyo es el posibilismo que es lo propio de quien tiene a sus espaldas muchos años de experiencia política.

Nadie cree que el pacto, aun cuando se produjera, fuera por si mismo a resolver los problemas, pero aun así tendría un valor político que en absoluto seria negativo para España que tiene pendiente un importante y complejo listado de reformas necesarias para corregir vicios que además de ineficaces generan gasto perfectamente descriptible. Renunciar de antemano a que estas reformas se puedan hacer, aunque cueste, de forma consensuada con el principal partido de la Oposición requeriría de una explicación. Ese acuerdo solo es posible entre Rajoy y Rubalcaba y lo deben hacer antes de que se cumpla el dicho de que "otros vendrán que bueno te harán".

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Charo Zarzalejos - Las citas de Rajoy.

05.05.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

El Presidente del Gobierno sabe que mucha de gente esta desasogada. Todos saben que Rajoy calla más que habla, que se toma sus tiempos, que en plena tormenta se vuelve imperturbable y pese a ello, pese a que lo saben, no pueden evitar una pizca de vértigo.

Superado el primer trance, todos -o casi todos- concluyen que es un superviviente y que desde que Aznar se fijó en él, no ha tenido un día tranquilo, salvo cuando las urnas le dieron una mayoría sin precedentes. Una victoria tan contundente como amarga.

A su despacho han llegado sugerencias, dudas, algún que otro nervio. Desde hace más de un año sabe que las encuestas iban a ser duras para su formación y para su propia imagen pero no desvanece en el intento. Sin embargo, nada de esto le ha llevado al "quietismo" y ha organizado para si mismo una serie de citas con las que trata de poner punto y final a los fatídicos días que siguieron a la EPA.

Mañana mismo se reúne con el Comité Ejecutivo del PP. Le esperan barones y dirigentes sin espadas en alto, pero sí deseosos de que el Presidente les hable y les cuente de qué va todo esto. El miércoles día 8 tiene cita en el Congreso. Prepara con cuidado su intervención y sabe que Rubalcaba le está esperando pero tanto él como los suyos esperan que para Rajoy, al menos en términos políticos, sea poco menos que un paseo militar. "Estamos mal -aseguran en el PP- pero lo que tenemos enfrente está peor. Hablar de la crisis no es fácil ni cómodo, pero a quien están esperando es a Rubalcaba. Si no se luce de verdad, los suyos dirán algo. Ellos si que no aguantan más", señalaba a esta periodista un alto dirigente "popular" que, no obstante, considera que a "Mariano la gente le debería ver más".

De esta jornada parlamentaria en la que, como es natural, Rajoy va a tener que lidiar con todos, se podrá deducir si hay espacio para el gran pacto que ha introducido en su discurso el PSOE y que muchos veríamos con buenos ojos si él mismo tuviera contenido real y tangible. El "duelo" Rajoy-Rubalcaba será el plato fuerte. Ambos están unidos por el puñal del desgaste con la ventaja para Rajoy que él está "fijo" hasta que decida convocar elecciones y Rubalcaba es un contratado a tiempo parcial. Los suyos, destrozados por las encuestas, lo recuerdan todos los días como si el único responsable de la cuesta abajo socialista fuera él.

A "Mariano la gente le debería ver más", decía mi interlocutor. Para empezar le van a ver, cara a cara, Toxo y Méndez que, después de un primero de Mayo francamente decadente, se reunirán el día 18 en Moncloa con el Presidente del Gobierno. De esta primera reunión no cabe esperar acuerdos concretos. Las posturas están realmente distanciadas, pero el mero hecho de que se reúnan no deja de tener su valor político. Como el descreimiento de la sociedad es más que absoluto no se puede decir que el tal encuentro haya levantado especiales expectativas pero ¿dónde está escrito que, con el tiempo, no sea posible un acercamiento de posiciones?.

Para el Gobierno sería un respiradero lograr un pacto social con los agentes directamente implicados y para UGT y CCOO un primer paso para aparecer ante la opinión pública como agentes realmente "útiles". Los sindicatos, les guste o no, también forma parte del sistema, de este sistema, al parecer, cada día más desgastado y despreciado por buena parte de la opinión pública, de manera que lo inteligente sería acudir a la reunión sin una previa enmienda a la totalidad. El Gobierno se equivoca en muchas cosas, pero si hay algo seguro es que no se deleita con el sufrimiento que suponen seis millones de parados.

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Charo Zarzalejos - Madrid, espejo electoral de España.

03.05.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 02 (OTR/PRESS)

Madrid, dicen, ha sido siempre el rompeolas de España. Es, desde luego, el escenario en el que las manifestaciones, reivindicaciones, malestares o adhesiones más eco tienen. Ayer, coincidiendo con la fiesta de la Comunidad, el diario El País publicaba una encuesta de Metroscopia sobre intención de voto. Los resultados son desoladores para el PP y para el PSOE hasta el punto de que es UPyD el fiel de la balanza pese al enorme incremento de escaños que se le atribuye a Izquierda Unida.

Las encuestas, todas, hay que tomarlas siempre con precaución, máxime cuando estas se realizan en fechas muy alejadas de la cita electoral correspondiente. Sin embargo, la precaución no debe llevar a desdeñarlas, sobre todo cuando -como es el caso- viene a confirmar una tendencia ya indicada en anteriores trabajos semejantes al de Metroscopia. Y la tendencia, aunque se pueda explicar, no deja de ser preocupante en la medida que afecta de manera directa y cruel a los dos grandes partidos que hasta el momento han gobernado España.

El PP pasa por días amargos. La terrible encuesta de la EPA y la inexplicable rueda de prensa del pasado viernes tras el Consejo de Ministros, ha dejado fuera de juego a barones, dirigentes y afiliados que necesitan como el comer referencias políticas, discurso y presencias. El panorama dibujado por el Gobierno es demasiado duro como para que el mismo no vaya acompañado de algo más que el BOE. El agotamiento que está produciendo la crisis pasa su factura al Gobierno, algo que es de manual y que el propio Rajoy tiene muy asumido.

Lo lógico sería pensar que este desgaste "popular" beneficiaria al PSOE. Pero, no. Resulta que, de cumplirse las previsiones de Metroscopia, en Madrid obtendría el peor resultado de su historia con sólo 30 diputados. El panorama para el PP es difícil, pero para los socialistas, absolutamente desolador.

Las previsiones electorales para Madrid que aventura Metroscopia son trasladables al conjunto de España. En ninguna "plaza" el PP mantendría su actual nivel de voto y la esperanza del PSOE no está tanto en sus fuerzas como en la subida de Izquierda Unida y repetir en algunas otras autonomías la actual alianza andaluza. La encuesta del CIS ya prácticamente ultimada va a refrendar lo indicado por Metroscopia.

Y es en este ambiente, en el que Rajoy y Rubalcaba son bien conscientes de su derrumbe electoral, en el que surge con fuerza la idea del gran pacto, al menos, entre los dos grandes partidos y ambos deben ponerse a ello. España necesita de un clima de unidad y necesita, sobre todo, conjurar el riesgo que supondría para nuestro país un mapa político similar al de Italia. Para ello será necesario que ambas partes estén dispuestas a una cierta empatía mutua. España y los españoles necesitan, necesitamos, más allá de la prima de riesgo que va claramente a la baja, un cierto sosiego político. Ya vale de herencias, ya vale de intentar presentar al Gobierno como a un grupo de gente al que el sufrimiento ajeno le es indiferente. Ya vale de lugares comunes y estériles. Ya vale de todo esto porque España está en situación de emergencia y el PSOE y el PP también y eso es justamente lo que la democracia y la estabilidad menos necesita.

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Charo Zarzalejos - Dimisión, sí pero elecciones, no.

28.04.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

Primero fue Alfredo Pérez Rubalcaba quien pidió la dimisión del Presidente del Gobierno. Sostenía el líder de la Oposición que no se puede gobernar pendiente cada mañana de lo que Bárcenas pudiera soltar por esa boca. Antes de ayer, jueves y coincidiendo con la dramática cifra de paro, fue Cayo Lara, máximo responsable de Izquierda Unida quien se sumó a pedir la dimisión de Rajoy.

El Presidente del Gobierno ha hecho suyas las propias palabras de Rubalcaba: también su "contrato" es para cuatro años y si algo no se le pasa por la cabeza al jefe del ejecutivo es dimitir de su cargo, aunque viendo la realidad no creo que haya muchos ciudadanos que le envidien. Ser hoy Presidente del Gobierno debe ser una losa difícil de llevar.

Es bien legítimo pedir dimisiones, pero no deja de sorprender que lo que se pida sea la dimisión y no elecciones anticipadas. En el supuesto inimaginable que Rajoy dimitiera, se supone que debería ser sustituido por otra persona del Partido Popular; es decir del mismo partido, de la misma formación política que defiende la política económica que lleva a la práctica aquel cuya dimisión se solicita. ¿Es coherente pedir la dimisión de un Presidente que "hace política de derechas" por otro que, en ningún caso, iba a hacer "una política de izquierdas"?.

Aquí nadie habla de elecciones que sería lo lógico puesto que si es la derecha quien -dicen desde la oposición- la que nos está llevando a donde estamos, habría que impulsar unas elecciones que dieran paso a la izquierda.

No cabe decir que el PP sea en estos momentos un partido movilizado y entusiasta. Su perfil es cada día más bajo y sus dirigentes y militantes necesitan de un "discurso" inexistente para ellos y para el conjunto de los ciudadanos. Pero ¿y la izquierda?. La izquierda está en la calle. Es una izquierda sin siglas que de sentir simpatía por alguna sigla seria por IU, pero tampoco es seguro que la izquierda de la calle fuera en bloque a los brazos de Cayo Lara.

Lo serio es que, a día de hoy, no hay el menor indicio de que esa izquierda , que existe y se moviliza, tenga depositadas sus esperanzas en el PSOE, máxime cuando la imagen que se percibe de este partido es la menos sugestiva que cabe imaginar como alternativa. La impresión de inestabilidad interna, la sensación de precariedad de su líder, aún cuando es lo mejor que tiene el PSOE, y la fugacidad de sus propuestas no son los mejores ingredientes para tensar demasiado la cuerda.

Rajoy ni va a dimitir, ni va a convocar elecciones, pero si tuviera que tomar alguna decisión no sería la primera, sino la segunda, lo cual, por mucha crítica y enfado que suscite la derecha es un alivio para la izquierda. Así de paradójica es la política.

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Charo Zarzalejos - Un drama sabido, pero drama.

26.04.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Fernández Toxo ya dijo que sólo un milagro podría evitar que en la EPA conocida ayer no se llegaran a los seis millones de parados. El Gobierno lo sabía y muy probablemente, el PSOE, cuando menos, lo intuía, máxime cuando en este primer trimestre España ha decrecido ya un porcentaje que se sabrá en las próximas semanas en lo referido al primer trimestre. De acuerdo con la previsión de FUNCAS (Fundación de Caja de Ahorros), en estos tres primeros meses del año una caída de dos puntos interanual. Con estos datos más la previsión de caída de 1,05% en el conjunto del año, realmente hubiera sido un milagro que los datos hubieran sido distintos a los que han sido. El drama del aumento del paro era sabido, pero no por ello deja de ser un drama. Es un drama que está asolando España y derrumbando los ánimos más fuertes. Sólo el Gobierno mantiene su posición y su Presidente tiene la convicción de que es la política que está aplicando la que nos puede sacar del túnel aunque en ningún caso será a corto plazo. El Ministro Guindos ha ido más allá y augura que saldremos de la crisis antes de lo que creemos. Es cierto que algunos datos macroeconómicos son mejores que los de hace un año, pero en este punto de la situación, el único mensaje que la opinión pública está dispuesta a aceptar, a creerse es el mensaje que se traduzca en hechos, que sientan de manera directa y que no es otro que el descenso claro del paro. El Gobierno, a efectos electorales, se la está jugando desde el primer día.

Este viernes, se esperan con expectación las decisiones que adopte el Ejecutivo para hacer frente a este nuevo tramo que nos espera por delante. La presentación de las mismas merecen algo más que una rueda de prensa relatando las medidas y su complejidad. No basta, en las actuales circunstancias, una lectura en voz alta del BOE. No, hace falta discurso político aun a sabiendas que es muy difícil cuando lo que se tiene por delante y encima es, nada menos, que seis millones de parados.

Ante esta situación, tan sabida como dramática, no estaría de más que fuera el Presidente del Gobierno quien se dirigiera a los españoles. Hay datos comparativos que indican que Rajoy no comparece menos que Hollande e incluso Obama por lo tanto en esta sugerencia no hay reproche alguno pero si la convicción de que en momentos de desesperanza e incluso de emergencia la gente puesta a mirar a alguien -ya casi nadie mira a nadie- mira a quien tiene poder y capacidad de decisión y ese no es otro que Mariano Rajoy. Cuando quiere lanza magníficos discursos y ha llegado el momento de que lo haga, más allá de sus comparecencias en el Congreso o en una rueda de prensa con un mandatario extranjero.

La crisis económica conlleva una inevitable crisis social pero lo que hay que cortar en seco para intentar arreglo lo primero es atajar la crisis institucional y el descreimiento en la política. Todo a la vez no se puede caer porque el stress que un país puede soportar tiene un límite y hay quienes creen que ese límite -con todos sus riesgos- ya lo estamos rozando. Seria el colmo.

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Charo Zarzalejos - Reaparición lenta y conveniente.

21.04.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Un cámara de TVE y un fotógrafo de la Agencia EFE serán los únicos testigos de la "reparación" del Rey. Mañana lunes, el Jefe del Estado entregará, junto con la Reina, el premio Cervantes 2012 al escritor José Manuel Caballero Bonald. Le recibirá de pie pero no le veremos andar. El martes tiene previsto recibir al primer ministro de Eslovaquia. Ambos son actos sencillos porque la "reaparición" va a ser medida, muy medida, y bajo estricto control médico. Las alegrías de anteriores convalecencias se ha acabado, pero el Rey quiere que se le vea.

No han pasado dos meses de su última cirugía y según se indica en Zarzuela, la recuperación "marcha muy bien" y en esta ocasión, el Rey, ya libre de dolores, está demostrando una enorme disciplina consigo mismo. Cuatro horas de recuperación al día exige voluntad, fortaleza de ánimo y muchas ganas de verse bien.

La "reaparición" del Rey será, debe serlo, lenta pero es más que conveniente que un cierto aire de normalidad se vaya instalando en la mas alta magistratura del Estado. A nadie se le escapa que esta normalidad tiene mucho de "profesión", que por el hecho de que el Rey reaparezca todo vuelve a ser como si nada hubiera ocurrido y es precisamente por ello, porque han ocurrido muchas cosas, todas ellas desgraciadas, salvo el buen hacer del Príncipe Felipe, es bueno que Don Juan Carlos "reaparezca".

Es seguro que, de nuevo, surgirá el debate sobre la conveniencia o no de su abdicación. Hay quienes mantienen esta segunda posición con argumentos más que razonables y constructivos y otros, por el contrario, porque puestos a hacer ruido creen que con cuanto más ruido, mejor.

El Rey, mejor que nadie, es consciente de lo que unos y otros alegan pero a estas alturas ya tiene claro cual es su deber "en estos momentos" en lo que a una eventual abdicación se refiere. Todo indica que ha llegado a la conclusión que su deber no es otro que continuar al frente de la Corona. Personalmente, y sabiendo que hay mucha gente que tiene opinión contraria, me parece una buena decisión para la Institución y para España. No está nuestro país para más sobresaltos, sobre todo cuando no está escrito en ningún sitio que si mañana el heredero se convirtiera en Rey tendría una bula especial.

Hace unos días fue el líder de la Oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, cuando preguntado sobre la abdicación, dijo algo muy acertado: hay que dejar que el Rey tome sus decisiones porque siempre ha sabido tomarlas. Creo que es lo mejor que se puede hacer por el bien de todos. Que el Rey tome, con tranquilidad, sus decisiones. El y sólo él maneja claves que los demás ignoramos y es en función de esas claves en las que ha decidido que ahora no toca y el Príncipe Felipe lo sabe y además, está de acuerdo.

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Charo Zarzalejos - Las quinielas vuelven al PSOE.

19.04.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

"Demasiado bonito para que fuera cierto". Así se expresaba ayer un dirigente socialista, partidario de apoyar a Rubalcaba hasta tanto se abra el proceso de primarias, al ver en la prensa como Eduardo Madina habría recibido el apoyo e impulso de varios secretarios generales para que pugne por la secretaria general del Partido y ello con la alegría indisimulada de Carmen Chacón. En las quinielas entra también García Page, alcalde de Toledo, y el socialista vasco Patxi López que ya ha celebrado su particular ronda de contactos. Sin embargo y eso se puede dar por seguro, López es un hombre para el "día después" de Rubalcaba. No está en sus planes una eventual confrontación interna con quien es su amigo.

El Congreso de Sevilla acordó celebrar primarias abiertas, muy abiertas. Basta con inscribirse y pagar un euro para que quien quiera vote a quien quiera; de manera que en el PSOE cualquier cosa es posible y además queda tiempo aunque no es seguro cuanto.

Lo cierto es que las quinielas vuelven al PSOE después de unas cuantas semanas en las que la dirección ha tenido que afrontar situaciones como la de Cataluña y, más tarde, asumir la propuesta de la consejera de Vivienda de Andalucía sobre expropiaciones temporales a bancos e inmobiliarias que, posiblemente, al presidente Griñan nunca se le hubiera ocurrido. Ha lidiado asuntos complejos, pero con una cierta tranquilidad derivada del acallamiento sobre la sucesión de Rubalcaba que por mucho que insista en que "el PSOE no está en eso", si lo están algunos de sus compañeros que ven, con preocupación, como el Gobierno se desgasta sin que ellos se beneficien. No es seguro que estos "preocupados" lo estén también por el hecho cierto de que por mucho que el PSOE defienda el decreto andaluz, quien se lleva el gato al agua -si es que hay gato- es Izquierda Unida.

Cuando Rubalcaba habla de "proyecto" tiene toda la razón y en ello trabaja el también vasco Ramón Jáuregui, pero por mucho que el actual secretario general trate de llevar "raciocinio" a la situación la impaciencia de algunos va tomando cuerpo, se está organizando pero la suerte que tienen todos, aunque parezca lo contrario, es que Rubalcaba no va a tirar la toalla en esta travesía del desierto. En esto de la constancia se parece a Rajoy. ¿Se imaginan el zafarrancho que se organizaría si uno y otro dijeran: ahí os quedais?

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Charo Zarzalejos - Al rescate por la seducción.

14.04.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

La política y los políticos cada vez son vistos con peores ojos por una sociedad agobiada por la crisis, que no acaba de creerse que lo que está ocurriendo -paro, sueldos menores, mas impuestos, ahorros agotados, incertidumbre para los hijos- les está pasando a ellos, a todos, en mayor o menor medida. Hay sectores de la sociedad que llegan a ver a la política y a los políticos como algo perfectamente prescindible. Lo ven, incluso con un nivel de desprecio que raya lo cruel.

Es comprensible que cuando la política no da respuestas, cuando todo se convierte un "dejá vu", cuando la desesperanza no encuentra una rendija de aliento, la ciudadanía busque alternativas, al igual que el enfermo desahuciado por la medicina convencional acuda a los habladores que aseguran la curación en una habitación macabra. El enfermo, naturalmente, acaba muriendo porque lo que no cura la ciencia contrastada, no lo cura el charlatán de turno. Pero el enfermo quiere esperanza y se deja rescatar por lo "acientífico".

La sociedad española está cansada y desesperanzada. Me consta que tanto el Gobierno, como el PP y el PSOE. Sin embargo a ellos, a todos ellos, les ocurre algo parecido a los ciudadanos, que tampoco acaban de entender que lo que le está ocurriendo les pueda estar pasando a ellos. Para el Presidente del Gobierno, pese a su tradicional serenidad, y para los propios ministros, la legislatura está siendo un via crucis. Creen firmemente que están haciendo lo que deben "aunque comprendemos que es muy difícil que se nos acompañe en medidas duras y antipáticas". El Partido Popular tiene pesadillas con Bárcenas y para muchos de sus afiliados y militantes el pertenecer, en estos momentos, al partido que gobierna se ha convertido en una losa de la que muchos no se desprenden por pura lealtad.

Otra cosa son los electores y entre ellos el nivel de crítica es mayúsculo, bien porque creen que el Gobierno se ha convertido en socialdemócrata en lo económico -la subida de impuestos les cuesta digerirlo-, bien porque en lo social les ha dejado tirados porque no están respondiendo a lo que cabía esperar de un Gobierno "de derechas". Para unos no llega y quieren "más caña" y, para otros, se ha pasado. Difícil encrucijada.

El PSOE tiene la suya. No es, en la actualidad, un partido especialmente querido por los ciudadanos y ahí está, atenazado por una izquierda y una calle sin siglas y por su vocación de partido de gobierno. Lo primero lleva a que muchos diputados aplaudieran cuando los afectados por las preferentes se desahogaron con insultos en el Congreso y a que, al mismo tiempo, Manuel Chaves calmara ánimos preguntando "pero ¿sabéis en qué partido estáis?".

Solo Izquierda Unida y UPyD parecen gozar de una cierta "gracia" ciudadana porque en la medida que no han gobernado, que han ido y van de minoría no han sufrido ni el desgaste, ni el riesgo -que lo tiene- el poder. Pero en política lo que hoy son cañas, mañana se vuelven lanzas y es tarea de todos acudir al rescate de la política porque fuera de ella no hay nada.

La tarea no es fácil. Hay que ofrecer buena gestión, presencia suficiente, máxima dignidad y ejemplaridad. La lista de sugerencia podría ser muy larga, pero en el primer puesto habría que colocar la "seducción". Los políticos deben seducir a los ciudadanos y lograr que la política sea una actividad seductora, que genere confianza y admiración, que en la misma se perciba lo mejor de cada cual y de nosotros mismos. Estamos enfermos y hay mucho charlatán deseando tener cola en su habitación macabra. Si eso ocurriera, sería la puntilla para todos nosotros y para España.

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Charo Zarzalejos - Felipe, el ánimo y la realidad.

12.04.13 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

El que tuvo, retuvo, dice el refrán. Y bien cierto es, al menos en el caso de Felipe González, único líder que, de verdad, ha tenido el socialismo español en los últimos treinta años. El, como algunos más, para quienes tienen menos de cincuenta años es un personaje desconocido en toda su dimensión, cuando no un perfecto desconocido. Sin embargo, sea cual sea su grado de conocimiento, conserva ese punto de líder que hace que lo que dice sea escuchado con atención. No es necesario señalar que para unos es excepcional y para otros excepcionalmente malo, pero unos y otros deberán convenir que sus últimas palabras, pronunciadas en un coloquio organizado por la Asociación para la Defensa de la Transición celebrado el miércoles en Madrid, fueron un diagnostico certero y acertado de la situación española. Afirma Felipe González que aunque a él no le gusta el cómo, tiene la seguridad de que de la crisis económica saldremos, "pero -dijo- de la crisis política e institucional no estoy tan seguro de que salgamos. Esa crisis galopa hacia una anarquía disolvente".

Añadió que "si no cuidamos las instituciones podemos entrar en otro momento oscuro de nuestra historia". Estas reflexiones, y algunas más, las señaló, después de sentenciar que estaba preocupado, "si, pero más por el estado de ánimo del país que por la realidad". La realidad es compleja y difícil pero ¿Cuál es el estado de ánimo?. No se como lo describiría Felipe González, pero creo que el estado de ánimo de los españoles se nutre tanto de un cierto sentimiento de orfandad porque no hay referentes a los que mirar como de una elevada dosis de una cierta ira, consecuencia, en buena medida, de los efectos devastadores de la crisis económica.

Este punto de ira se manifiesta de muchas maneras y legitimo es que la sociedad, que la opinión pública haga saber sus desafectos, sus decepciones, que reivindique sus derechos, pero la ira lleva, puede llevar, al desbordamiento de los ánimos. Y me temo que por ahí andamos. Muy cerca del desbordamiento que se produce cuando a amplios colectivos políticos y sociales les parece "razonable" que unos cuantos ciudadanos se atrincheren ante el domicilio de un electo, cuando la justicia solo es justa cuando su juicio coincide con el nuestro, cuando todo y todos están sometidos a sospechas y juicios sumarísimos, cuando la Oposición no es considerada una "institución", cuando a los miembros del Gobierno se les llama "criminales" y aquí no pasa nada, cuando no cabe el matiz y todo es brocha gorda, cuando se banaliza -otra cosa es la critica razonable y necesaria- con la Monarquia, con la unidad de España.

"¿Todo el esfuerzo de la Transición se esta yendo por el desagüe", se preguntaba Felipe González. Y muchos nos tememos que sí y no solo porque quienes no la vivieron nos cuentan ahora como debería haberse hecho ignorando lo que la propia Transición supuso y costó, sino porque quienes a día de hoy la seguimos poniendo en valor porque la vivimos, añoramos el poder compartir objetivos y metas. Añoramos ese punto de responsabilidad que se extendió tanto entre políticos como entre periodistas para hacer posible lo que parecía imposible, ese punto de generosidad indispensable para los grandes acuerdos.

Soy consciente y asumo que quizás me deje llevar por la melancolía. Aquella realidad mucho más incierta que la de hoy, estaba presidida por un ánimo institucional y colectivo que se ha esfumado como por arte de magia y que algunos echamos en falta.

Tan urgente como salir de la crisis es un gran acuerdo, al menos, entre los dos grandes partidos que si bien en las encuestas se están desplomando, son, a la hora de la verdad, los únicos capaces de manejar un país como España. Sabemos todos de las profundas discrepancias entre Rajoy y Rubalcaba pero ambos dos tienen la responsabilidad directa sobre los dos grandes partidos -no es relevante a estos efectos que uno este en el Gobierno y otro sea el jefe de la Oposición- y a ellos, antes que a nadie, les concierne el "ánimo" y reconstruir lo que se ha venido destrozando. Si Rajoy y Rubalcaba; es decir, PP y PSOE no se deciden de una vez por todas a hablar de España -por un ratito se puede dejar el déficit en el cuarto oscuro- pueden tener la seguridad de que vendrán otros que lo harán por ellos pero, en ningún caso, lo harán como lo pueden hacer ellos. Creo que lo podrían hacer muy bien. Si quisieran.

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