Opinión

El rincón del soneto - DE DERECHAS.

17.03.13 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


DE DERECHAS

Desde siempre y hasta cercanas fechas
por familia, cultura y tradición,
y hasta también por buena educación,
yo me consideraba de derechas.

Hoy, en cambio, las veo muy maltrechas,
debido a un mal Gobierno cobardón,
que hasta tiene pinta de ser masón
pues de ello levanta grandes sospechas.

No abolió las leyes de Zapatero,
contra el paro fue poco lo que hizo,
con sus votantes fue muy traicionero,

y tuvo por tesorero a un chorizo.
Y hasta las cinco doncellas marianas
nos han resultado bastante ranas.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
freixedo@terra.es
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Rosa Villacastin - El Abanico - Lo mejor de un año "horribilis"

28.12.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

El 31 de Diciembre intentaré despertarme con la mejor de mis sonrisas, levantarme con el pie derecho, tal y como me aconsejó que hiciera mi querida Lina Morgan, cumpliendo por la noche con toda la superchería habida en el mercado de la ilusión: ropa interior roja, una cucharada de lentejas inmediatamente después de la cena, las 12 uvas, el anillo en la copa de cava, y como traca final abriré las ventanas de par en par para que salga toda rabia que he acumulado a lo largo de un año que voy, vamos, a recordar por mucho tiempo, con la esperanza de que el que viene nos traiga alguna alegría, alguna ilusión, alguna paguita extra que nos ayude a sortear la crisis sin tener que acordarnos a diario de la parentela de la Merkel y de su estilista.

Mientras llega esa noche, voy a intentar memorizar todo lo que he aprendido en estos 12 meses, y que prometo no olvidar para evitar que cuando todo esto haya pasado, cometamos los mismos errores que nos han llevado a la difícil situación en la que nos encontramos.

Porque yo no sé si usted querido lector o lectora pensó en algún momento que había tantas personas dispuestas a ayudar a gente a la que ni siquiera conoce, algo que para mí ha sido una sorpresa mayúscula. Y no la única, porque tampoco creí que tantos médicos, enfermeras, sanitarios en general se iban a jugar su puesto de trabajo, y parte importante de su sueldo, por defender una Sanidad Pública que ha sido la envidia del mundo, que nos pertenece, y que la Comunidad de Madrid va a vender sin que sepamos en qué condiciones, y por qué razón los cambios que exige la nueva situación económica no se pueden hacer desde dentro sin necesidad de ceder todo lo que con tanto esfuerzo hemos costeado.

O que los maestros, los profesores, se verían obligados a dar un toque de atención al ínclito ministro de Cultura sacando las aulas a la calle, para ver si de esa manera dejaba de pavonearse y prestaba más atención a los que no pueden costearse una escuela, o una Universidad privada.

Pero siendo todo esto importante lo más novedoso y sorprendente ha sido que pese a las numerosas manifestaciones que cada día tienen lugar en las grandes ciudades, el balance de la violencia haya sido cero, habiendo como hay tantas razones para la desesperación y la locura. ¿O alguien piensa que todos esos derechos que cada día se van por el sumidero de la crisis, volveremos a recuperarlos?. No, por una sencilla razón, porque

Los políticos que toman las grandes decisiones saben que la mejor receta es inocular el miedo en el cuerpo de los que aún tienen algo qué defender, algo que perder, sin darse cuenta de que esta política de tierra quemada tarde o temprano nos afectara a todos, también a los que hoy toman decisiones que no traen más que dolor, miseria, y un futuro incierto para la mejor generación de jóvenes que ha dado nuestro país.


El descrédito de los políticos.

27.12.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

La vida se complace en la ironía. Habló el Rey invitando a la restauración del crédito perdido por la política, los políticos y las instituciones y hoy sabemos que su discurso navideño tuvo menos audiencia que el de otros años. Bastante menos. Para algunos podría ser la prueba, una más, del creciente desinterés de una parte importante de los ciudadanos respecto de la política y de cuanto significa. Caben otras interpretaciones. La más inmediata es que respecto de la política y sus principales actores (el juego lleva implícito el funcionamiento de las instituciones), las noticias que reciben los ciudadanos son casi todas malas. Con la excepción de las Fuerzas Armadas, rara es la instancia o institución que no se haya visto salpicada por casos de corrupción, juego sucio, nepotismo o una mezcla de todos estos elementos indeseables. Los grandes partidos políticos, como instituciones democráticas llamados a fomentar la transparencia y la probidad, no han estado a lo largo del año a la altura de esos objetivos.

En diferentes grados, al PP, al PSOE y a CIU les persigue la sombra de la corrupción. Todos tienen a algún dirigente procesado o imputado en casos de corrupción y en vez de cortar por lo sano se enzarzan en batallas de cierre de filas con discursos en los que prima el cinismo y el "y tú más" con el que se señalan las vergüenzas ajenas al tiempo que ocultan las propias.

Si hablamos de otras instituciones, las grandes instancias de la Justicia (TC, presidencia del Supremo y CGPJ) tampoco dejan atrás su año más brillante. Y si ajustamos el punto de mira a algunas comunidades autónomas (caso de Andalucía con el escándalo de los "ERE") o a ciertos ayuntamientos (el de Madrid y la tragedia del Madrid Arena) vemos como el crédito político que acompaña a sus respectivos responsables, está por los suelos.

Una manifestación más del preocupante desinterés de los ciudadanos por la política y por cuanto atañe al funcionamiento de las instituciones es la progresiva disminución de audiencia del discurso navideño del Rey. Se cosecha lo que se siembra y la gente, que lo está pasando francamente mal por lo abultado del paro, la pérdida de derechos laborales y los recortes salariales, ya no perdona una. Pasa de zalamerías cortesanas. De ahí que el juicio sobre personas e instituciones sea sumarísimo.


La noche que nos iguala.

23.12.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 22 (OTR/PRESS)

No nos vamos a engañar. Estas Navidades son unas Navidades empañadas por el agobio colectivo, por la desesperanza que lacera a miles y miles de familias, por la angustia que anida en miles de personas que no saben qué hacer con su tiempo porque no tienen trabajo, que les cuesta dormir porque hoy tienen casa pero por poco tiempo porque no saben si los próximos meses podrán hacer frente al pago del alquiler Son unas Navidades que, como ha ocurrido siempre, con crisis o sin ella, muchos ancianos las pasarán en soledad o en un asilo con el regalo de la sonrisa de la monjita de turno y otros muchos, ancianos o no, no lograrán encontrar postura en la cama de cualquier hospital.

Naturalmente habrá quienes celebren la noche del 24 rodeados de opulencia y otros muchos, muchísimos con una discreta cena en la que, a pesar de los pesares, habrá algo especial gracias al trabajo silencioso y sacrificado de la madre o de la abuela de turno; de esas mujeres que saben acallar su angustia bajo el delantal y harán milagros "con cuatro cosas".

De todos modos y sean cuales sean las circunstancias, la noche del 24 que ,quizás, hoy mismo comenzamos a preparar, es la noche en la que, se crea en lo que sea crea o se crea en nada, es una noche que nos iguala, al menos en un punto: es una noche en la que los afectos, muchos de ellos abandonados durante el resto del año, se reclaman. Algo tiene esa noche para que, quien mas quien menos, huya, si puede, de cenar solo en su casa con una hamburguesa en plato de papel. Algo tiene la noche del 24 que sentimos de manera especial las ausencias de quienes nos propiciaron noches felices y luminosas y que en cierto modo pueden verse paliadas por ese bebé que gatea por donde puede.

Algo extraordinario e intangible hace que nos guste vernos rodeados de los nuestros, de los de siempre, de manera que el abrazo de un hermano , el beso de un hijo, o la llamada de ese amigo que es tan amigo que basta el silencio, adquiera una dimensión una pizca especial, de manera que esa noche, a todos nos resulte el abrazo más abrazo, más beso el beso y más elocuente el silencio trenzado por años de amistad.

No se me escapa pensar que no faltarán quienes consideren todo esto una cursilada, un alarde de blandenguería pero si tengo la certeza de que muchos hijos harán kilómetros para estar esas horas con sus padres, y que esos padres estiraran la casa para que quepan todos, que más de una lágrima aparecerá en muchos rostros recordando la caricia que fue y que ese bebé gateando que el año pasado no estaba, acaparara nuestra atención, nos invitará a una sonrisa y a la inescrutable verdad de que la vida se encarga de nutrirse a sí misma.

La noche del 24, la Nochebuena, ha tenido siempre y seguirá teniendo algo de extraordinario que nos hace iguales porque a todos nos encanta, esa noche, recibir y dar un abrazo. El mío vaya por adelantado.


Pedro Calvo - Pena, amargura y vergüenza.

08.12.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

El aniversario de la Constitución pasa sin pena ni gloria, como jamás había sucedido en estos 34 años. Lo que yo siento es pena, amargura y vergüenza en estos días y mi reflexión es que desde el Gobierno y su partido nadie cree en la Carta Magna, en consonancia con aquellos dirigentes de la derecha que no la apoyaron en su momento, aunque Fraga sí lo hiciera a la hora de la verdad. A estas alturas, las grandes innovaciones del texto fundamental de 1978 aparecen capitidisminuidas o simplemente burladas por una importante porción de la clase política, principalmente del PP gobernante, que se aplica con denuedo en su defensa cuando cree que va a favor de sus ensueños de turno y que la defenestra cuando piensa que va contra sus intereses o sus convicciones íntimas. Los contenidos sobre educación, sanidad y derechos sociales, que han sido básicos para cimentar el Estado democrático y de bienestar ya vemos que figuran como protagonistas de la banda social que sufre los ataques de los nuevos gobernantes. Y los contenidos más directamente políticos, idem de idem.

Los nombres del ministro José Ignacio Wert y del ex presidente de CEOE Gerardo Díaz Ferrán, por muy distintos motivos, acaparan estos días titulares de prensa e informativos de radio y televisión. El primero, por su gran empeño en trasladar a la realidad legislativa y fáctica las ensoñaciones ultraderechistas que le invaden. Por cierto, o yo estoy idiota del todo o cuando yo lo conocía y trataba este hombre no era así ni mucho menos. Y el segundo, por su terrorífica voracidad acaparadora y su presunto empeño en quedarse con lo que no es suyo y en engañar a Gobierno, instituciones, empresarios y ciudadanos. Políticamente, Wert se lleva la palma de los despropósitos y de las locuras privatizadoras y su ensañamiento contra la lengua y la cultura catalanas, que figuran entre nuestros más preciados bienes. Hasta aquí, algunas breves notas sobre el clima político y emocional que a muchos nos lleva, como dije, a la pena, la amargura y la vergüenza en el 34 aniversario de la Constitución Española.

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Ramón Jáuregui - Siete días trepidantes - Un aire de profunda mudanza sacude al país.

25.11.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Salí del Palau Sant Jordi, en Barcelona, donde Artur Mas y sus fieles congregaron a bastantes miles de personas para el mitin final de su campaña, con el ánimo un poco encogido: allí, el hombre que parece creerse la versión de Charlton Heston de Moisés, amenazó sin rodeos al "Estado español" y al Gobierno de Mariano Rajoy. Para quienes creemos en las virtudes balsámicas del acuerdo, del consenso y del pacto, ese mitin vociferante, en el que para nada se habló del tópico "gobernar para todos" en caso de alcanzar la victoria, sino más bien de pelea y de bandos, fue un auténtico jarro de agua fría. No esperaba mucho más, la verdad; pero sigo sin resignarme a que el 26-n, el día después de estas elecciones catalanas, deje de ser la fecha idónea para el inicio de una reflexión más serena y para comenzar a tender las manos.

Me resisto a perderme en dimes y diretes sobre guerras periodísticas, judiciales y jurídicas en torno a presuntos documentos policiales que han complicado aún más una campaña enloquecida, llena de promesas que no se van a cumplir y todos lo saben. Incluso algunos miembros del Gobierno central, algunos fiscales, algunos periodistas notorios, se han mezclado en una guerra abierta hace no muchos meses por Artur Mas al iniciar su galope secesionista: no hace, al fin y al cabo, tantas semanas desde que se celebró aquella manifestación con motivo de la Diada, los polvos origen inmediato de estos lodos. Menos mal que, al menos, el presidente del Gobierno central, haciendo honor a su flemático galleguismo, declaraba que con él no cuenten para enredar más las cosas; bastante enredadas las tiene ya, incluyendo su posición en esa Europa que claramente ha perdido el norte y que, a este paso, acabará perdiendo al sur.

Claro que, en el caso catalán, hay causas profundas, históricas, que estaban ahí, esperando -así llevamos siglo y medio: lean a Ortega- soluciones políticas que no llegaban. Porque la ruptura, que es más o menos lo que el president de la Generalitat predicó en el Palau Sant Jordi, increíblemente acompañado en este viaje loco por su socio, el hasta ahora moderado Josep Antoni Duran i Lleida, es siempre un mal remedio. Para todos.

Salí del Palau, ya digo, con la certeza, más que la sensación, de que hemos entrado en una nueva era en la que casi nada va a ser lo que fue: el Estado autonómico, la seguridad jurídica, el asentamiento territorial, nuestra posición en Europa. ¿Todo ello por un simple mítin de alguien que ha escondido, bajo la bandera cuatribarrada, los problemas sociales y económicos de las gentes a las que gobierna? Pues sí; sospecho que lo que está ocurriendo con Cataluña está provocando, nada menos, el mismo efecto moral en el resto de España que el desastre de Cuba y Filipinas a finales del XIX, salvadas sean, naturalmente, todas las distancias. No crea usted que exagero demasiado: la Corona está en momentos de visible debilidad; el bolsillo de los ciudadanos, cada día más vacío; el sistema político, desacreditado; y, encima, este desafío injusto al Estado de quien se quiere creer un mesías para crecerse desde su propia mediocridad.

Lo diré con otras palabras: Artur Mas ha roto muchas cosas que va a costar soldar de nuevo. Ha abierto una indudable brecha con el resto de España, sin que los otros partidos, ni las instituciones, hayan podido, sabido o querido remediarlo. A saber qué ocurrirá en las urnas este domingo y, sobre todo, a saber cómo entenderán todos la lección a partir del lunes. Pero buena parte del mal ya está hecha y, como digo, muchas cosas no volverán a ser como antes. Y, encima, llega el Papa y nos desmonta el Belén navideño. Es que el huracán de la mudanza en tiempos de crisis ya no respeta nada; mira que nos lo advirtió Iñigo de Loyola.


Pedro Calvo - El pozo de los españoles.

22.10.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Todas las encuestas de las últimas semanas se han cumplido, algunas casi literalmente, y este domingo viene a introducir unas coordenadas distintas en la política española. La principal es que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con el triunfo de su correligionario Núñez Feijoo en Galicia, se suministra de un valioso balón de oxígeno en su caída en picado. Eso no significa su salvación, pero demuestra que no era un axioma lo de que los partidos gobernantes perdiesen todas las elecciones bajo la crisis económica de la que fuesen responsables. Dentro de un mes veremos en Cataluña si el fenómeno se repite y gana esas autonómicas el partido que allí ha estado gobernando e imponiendo los mismos recortes que los demás partidos gobernantes en otras partes del territorio. Ahora sí que va a tener fundamento aquel eslogan de que España es diferente. Claro que lo es. Mientras tanto, el Partido Socialista se pega el batazazo en Galicia y en Euskadi y seguramente se lo pegará en Cataluña.

Once meses todavía es poco tiempo, desde que perdió las elecciones generales, para la recuperación, sobre todo si la formación de Rubalcaba no ha hecho apenas esfuerzos en ese camino y mucho menos en el de presentar un perfil completamente distinto del ofrecido por la derecha nacional y autonómica. Con todo, a medio plazo valdrá por completo el análisis que sitúa a los dos grandes partidos españoles en el camino de su alejamiento del pálpito del pueblo, por mucho que lo de Galicia pueda parecer contrario a lo que digo. Ahora más que nunca hay que esperar que la alternativa de los movimientos políticos y sociales de estos dos últimos años tome cuerpo político y organizativo. Lo contrario sería un desastre para las esperanzas de los españoles en salir del pozo en que se encuentran.


Luis de Val - Que no decaiga la fiesta

19.10.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

No sé si el aeropuerto de Castellón entró con méritos indiscutibles en el libro de los Récords, tras establecer la marca mundial de ser el primer aeropuerto que, un año después de su solemne inauguración, todavía espera a que aterrice el primer avión de su singular historia, pero la moral de la Comunidad Valenciana parece que ha vuelto a subir, porque se está estudiando su ampliación.

El único aeropuerto peatonal del mundo tiene una pista de 2.700 metros, por la que pueden operar la mayor parte de los aviones de vuelos charter y de carga, pero si se ampliara hasta los cuatro kilómetros podría llegar a ser el aeropuerto fantasma con mejor pista de la Tierra. Otra de las aspiraciones es convertirse en sede de un aeropuerto en el que se reparen aparatos, actividad salpicada por toda la geografía europea, con mucha competencia en estos momentos, pero estoy convencido de que en cuanto las compañías se enteren de que el aeropuerto de Castellón amplia su pista, lloverán las peticiones, y ya entonces sólo habrá que construir hangares, no creo que el dinero sea ningún inconveniente, y ampliar las instalaciones administrativas.

Cada persona mantiene determinados objetivos o perspectivas que le animen en su existencia y yo, lo confieso, tengo debilidad por saber en qué queda lo del aeropuerto de Castellón con su megalómana escultura en cobre, de la que en el futuro se hablará como se habló del coloso de Rodas.

Ni André Breton, maestro del surrealismo literario, ni a Luis Buñuel, pionero del surrealismo en el cine, se les hubiera ocurrido nada parecido a lo del aeropuerto de Castellón, lo que viene a demostrar que la realidad siempre supera la más delirante de las fantasías. Y que su inaugurador, Fabra, señalase, como una de las ventajas de que no aterrizaran aviones que podría servir para pasear, es una de esas perlas que figurará para siempre en la antología de las tonterías contemporáneas.


Fenando Jáuregui - Rubalcaba se la juega; Rajoy no tanto

19.10.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Toda elección autonómica comporta un riesgo para los máximos responsables de un partido político a escala nacional. Parece obvio, por ejemplo, que Mariano Rajoy no puede permitirse que Núñez Feijoo pierda la mayoría absoluta en Galicia, aunque no sea él quien se presente. Y parece igualmente evidente que el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez-Rubalcaba, corre un riesgo político muy alto si los resultados son malos para los socialistas en Galicia y el País Vasco, aunque resulte también muy claro que no es él el candidato, y ni siquiera se le podrá responsabilizar sino en una pequeña parte de lo que ocurra este domingo en las urnas.

Es precisamente en Rubalcaba en quien quisiera centrar este comentario, por cuanto es él quien más se la juega este domingo. Sobre su cabeza caerán los cascotes de cualquier presumible bajada en votos y/o escaños. Una parte de sus propios correligionarios -creo que él lo sabe- le culpará de lo malo que ocurra, porque el éxito tiene cien padres y la derrota, ninguno... excepto quien se atreva a asomar la cabeza. Y a Alfredo Pérez-Rubalcaba hay que reconocerle que saca la cabeza con el valor de quien ya casi nada espera de su futuro político: muy probablemente, no va a ser el candidato de cara a las elecciones de 2015 -si es que la Legislatura se prolonga hasta entonces- ni quizá tampoco seguirá mucho tiempo al frente del aparato del partido. Hay quienes, en ámbitos del PSOE no muy simpatizantes de quien fue vicepresidente, ministro del Interior y tantas otras cosas -un tránsito por el poder que sin duda deja huellas y ofendidos--, nunca me reconocerían lo que digo; pero Rubalcaba es, y espero no equivocarme, un personaje con sentido común y con el suficiente sentido del Estado como para entender que algunas plumas habrá de dejarse en pro de un gran pacto de Estado con el PP. Y que el mayor desgaste se cebará en su propio porvenir.

La verdad es que no creo eso que tanto repiten de Rubalcaba: que quiera perpetuarse en el relativo poder que significa el liderazgo de la oposición. Y sabe que su hora de llegar a La Moncloa ya ha pasado. En el PSOE barajan otras opciones: desde Patxi López, que arriesga también sus posibilidades "nacionales" si este domingo sufriese un batacazo electoral, hasta figuras emergentes, como Emiliano García-Page o Juan Moscoso, por citar apenas dos nombres distintos a los clásicos, y ya algo devaluados, de Carme Chacón o Tomás Gómez. A Rubalcaba le toca una difícil situación de presente: obligar a que se realice la gran operación política que España necesita, y que pasa, en primer lugar, por un pacto con Rajoy. Puede que tanto el presidente del Gobierno como el secretario general del PSOE, que se enfrenta a un nuevo y serio obstáculo el 25 de noviembre en Cataluña, puedan aguantar sus respectivas situaciones como si nada fuera a pasar en las urnas. Pero ¿puede esperar el resto de los españoles? Sigo confiando en que todos entiendan los muy distintos y distantes mensajes que lancen las urnas.

fjauregui@diariocritico.com


Fernándo Jáuregui - La semana política que empieza - Tres nombres para el futuro de España.

15.10.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

Claro que no todos tienen por qué estar de acuerdo con el diagnóstico ni con mi valoración, pero sé que en influyentes círculos políticos y económicos, y por cierto no solamente nacionales, se fijan mucho en los tres nombres que a continuación propongo. Tres nombres que se juegan bastante en las elecciones autonómicas del domingo, aunque su proyección irá, casi inevitablemente, más allá, y estoy seguro de no estar haciendo política-ficción: si nada se tuerce por las muchas razones por las que podría hacerlo, el destino último de estos tres hombres debe encontrarse, dentro de no mucho, en los escalones más altos de la política nacional.

Me refiero, claro está, a dos personajes del Partido Popular y a uno del Partido Socialista. El primero, Alberto Núñez Feijoo, debe, según la lógica y las encuestas, renovar su cargo de presidente de la Xunta de Galicia. Los otros dos, Antonio Basagoiti y Patxi López, cosecharán muy probablemente un mal resultado este domingo en el País Vasco, pero muy pocos se atreverán a dudar de que la alianza que protagonizaron, y que a última hora rompieron, ha dado a Euskadi el período de estabilidad y sosiego más sólido que se recuerda. Y no creo que nadie sea tan miope como para culpar a cualquiera de los dos como únicos, o ni siquiera principales, responsables de las presuntas catástrofes que cosechasen ahora ante las urnas.

Los tres, cada uno por su lado, se han fajado ante circunstancias duras. A ninguno de los tres le he escuchado jamás una tontería ni una frivolidad. Claro que cada uno acarrea sus defectos, pero ninguno de esos invalida su talla política de servidores de los ciudadanos y del Estado. Los tres dicen lo que piensan y no lo que es orgánicamente conveniente, aunque entiendo que también es mucho lo que callan, porque sus proyectos reformistas van más allá de lo que sus superiores en Madrid podrían afrontar.

De Núñez Feijoo pienso que bien podría sustituir a Mariano Rajoy allá por el final de la Legislatura, si continúa el casi lógico proceso de abrasamiento del presidente del Gobierno. Lo mismo creo de Basagoiti, que merece algo mejor que liderar la cuarta formación vasca. Y de Patxi López ya hemos escuchado y leído con cierta frecuencia que en algún momento acabará siendo el candidato del PSOE en las próximas elecciones generales: resulta impensable que Alfredo Pérez Rubalcaba, cuya estrella se apaga aunque siga siendo imprescindible en estos momentos, sea el cabeza de cartel socialista allá por 2015...si es que la Legislatura presente aguanta tanto, claro está.

¿Y los demás nombres que se citan en los mentideros y cenáculos que tanto proliferan por la capital? Pues me parece que no mucho, la verdad. Pensar que Esperanza Aguirre pueda fraguar un retorno si su no tan querido Mariano sufriese un resbalón es, pese a rumores como por ejemplo que cierto empresario financiaría una aventura política de la "lideresa", simplemente descabellado. ¿Y Carme Chacón, en el otro lado? Desaparecida y ni siquiera en combate, aunque vaya por ahí diciendo no sé qué de que se está preparando para ser primera ministra. Sin comentarios. Y así podríamos seguir con la lista.

Ya digo: me parece que no debe tomarse usted lo que digo como política- ficción porque no lo es. Las elecciones autonómicas de este fin de semana tienen muchas lecturas de futuro posibles, y esta, en claves sucesorias, es, desde luego, una de ellas. Por si acaso, apunte estos tres nombres, porque se trata de personajes de indudable valía. Y de eso no andamos, como bien sabe usted, tan sobrados.


Carmen Tomas - Desde el parqué - Wymann, al rescate.

07.10.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 06 (OTR/PRESS)

Los mercados siguen pendientes de si España pide ayuda. Pero también de la reacción al informe de auditoría que sobre el sector financiero realizado por Oliver Wymann se presentó el viernes 28 con el mercado cerrado. Al cierre de la semana, los dos grandes cerraron con alzas en sus cotizaciones. El IBEX ganó un 1,8 por ciento el viernes ayudado también por el buen dato de empleo en Estados Unidos y las cinco jornadas un 3 por ciento arriba. Además, el bono a 10 años se alejaba del fatídico 6 por ciento y la prima de riesgo más cerca de los 400 puntos.

Durante la semana, las declaraciones valorando los Presupuestos Generales del Estado y el informe de Wymann centraron la atención política fuera y dentro de España. Por aquí pasaron varios políticos europeos que valoraron positivamente los esfuerzos de España. Incluso el ministro alemán de Finanzas dijo que no veía la necesidad de que España pidiera ayuda o rescate. Lo mismo que el ministro español de Economía decía en Londres ante inversores. Según De Guindos, el único rescate que necesita España es la ayuda del BCE. También fuentes del Eurogrupo manifestaron que España no necesita un rescate inminente, pero que hay que seguir con las reformas, que aquí no se relaja nadie.

El presidente del gobierno mientras mandaba un mensaje muy claro a Merkel: hay que cumplir los acuerdos de junio que pasan por la unión bancaria y fiscal. Y no le falta razón. Por no cumplirse no se ha cumplido ni la entrega del dinero del rescate a la banca, a pesar de que ya está aprobado y firmado el pliego de condiciones. Europa va muy lenta y el gobierno quiere ganar tiempo mientras se van cumpliendo acuerdos y se pueda seguir financiando a precios más razonables.

Apetito por la deuda de España existe. Claro que esto puede cambiar si en los próximos días la agencia de calificación Moody"s cumple sus amenazas de colocarnos en bono basura, porque entonces el escenario puede cambiar sustancialmente


Antonio Pérez-Henares - Los tontos útiles.

25.09.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Los dos grandes partidos nacionales, PP y PSOE, comparten un enorme responsabilidad en haber alimentado al insaciable nacionalismo cuando han estado en el gobierno. Antes que ponerse de acuerdo entre ellos, en un tema tan absolutamente de Estado, han preferido entregar lo que fuera para garantizarse sus mayorías parlamentarias. Lo practicó González y lo practicó Aznar.

Pero quien elevó el "pecado" a categoría de mortal fue Rodríguez Zapatero y su iluso y evanescente proyecto de una España que el llamaba plural y que nos ha traído, un Estatut que nadie solicitaba y acabó por convertirse en una amargura para todos, una cesión de soberanía inaudita y un dejación de sus responsabilidades como Presidente de España absolutamente aberrantes.

ZP ha sido el mejor caballo de Troya posible del nacionalismo en el Estado. Muy bien conducido por Maragall, que siempre tuvo claro su condición de nacionalista muy por encima de sus siglas socialistas. Cobró en especie el favor a Zapatero en el Congreso y se aprovechó de unas bases socialistas a las que hizo cruzar a la orilla nacionalista, utilizando su voto charnego para avanzar en un camino que en realidad venía converger con el de Mas o el de ERC.

Maragall no ha sido el tonto del nacionalista. Eso han sido otros. En especial Montilla y quienes le secundaron en su disparate de tripartito que ha acabado por dejar al otrora hegemónico partido en Cataluña hecho unos zorros y convertido en una sombra electoral de lo que un día fue. Suele pasar cuando unas siglas traicionan principios y hasta sentimientos que era sus señas de identidad.

Hoy ese PSC, dividido, sin un mensaje, sin nada que les diferencia ni que les posicione donde nunca debieron dejar de estar, se encuentra en un verdadero brete. Con unos votando independencias municipales, otros secundando manifestaciones separatistas, Carmen Chacón no sabiendo si quitarse ya de catalana si quiere tener algún papel en el PSOE y lo que queda del naufragio intentando retornar de alguna forma a lo que fueron sus bases y sus esencias. Difícil y mas con una elecciones cercanas.

Por eso Rubalcaba se suelta ahora con lo de estado Federal, por ver si dándole un patadón al balón al menos se lo casa por un momento de su área. Pero no cuela el despeje. El federalismo si es posible estudiarlo. Entre todos, con el sosiego que es menester y la prudencia necesaria. Pero no es ahora, cuando lo que tenemos encima del tapete es un órdago de Mas que ahora se quiere hacer de Puerto Rico. O sea, algo así tras los movimiento telúricos que deben estar produciéndose bajo sus pies, que independencia si.. pero como que menos. Que en algunas cosas que ellos le interesa como la UE, o al OTAN, o la ONU o la Liga, pues en eso se quedan. Y eso ya es tomar por excesivamente tontos a los demás


Miércoles, 22 de mayo

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