Opinión

El Gran Joe Alvite de Santiago de Compostela

27.01.15 | 17:52. Archivado en Agustín Jiménez

EL GRAN JOE ALVITE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

Ha muerto el buen amigo compostelano José Luís Rey Alvite, de la quinta del 49, que firmaba como José Luís Alvite. Ha sido un gran periodista-escritor vocacional, de una conocida saga familiar de periodistas compostelanos que brillaron en El Correo Gallego (diario de Santiago de Compostela-Galicia-España), y con el que coincidí en prensa, radio, tertulias, coloquios, mesas redondas, jornadas mediáticas, culturales, conferencias, etc.; en todo tipo de movidas, etc.

Por las mañanas, Alvite trabajaba en la Caja de Ahorros de Santiago de Compostela y las tardes, mas bien, noches, trabajaba en El Correo Gallego formando, un gran tándem periodístico de sucesos, con su gran amigo Luís Rial. Ambos cubrieron numerosos casos y algunos como “Voyte a fendere la cona en mil pedaços…”, que tiene mas de 200.000 seguidores en Internet y que es una joya periodística etno-antropológica.

Alvite, que tuvo que hacerle frente a dos canceres, empero, en su genial estilo, supo jugar, magistral e irónicamente (su gran fuerza y con sus historias, lenguaje, marca, personajes, metáforas latigazo, nostalgia y melancolía, con su voz, la noche-postnoche-After Hour y las mujeres, su misterio…); Alvite, en sus artículos, supo jugar con sus males físicos y, especialmente, en su muy emotiva "Carta de Despedida" a Carlos Herrera-Herrera en la Onda, programa de la cadena de radio española Onda Cero, en la que colaboraba con gran exito. En Onda Cero, hizo, de la mano de Carlos Herrera, y antes en Radio 1-Radio Nacional de España (RNE), ya como El Gran Joe Alvite, así le llamaban, Joe, grandes amigos por su querencia norteamericana bogartiana, fitzgeraldtiana, sinatriana…; Joe Alvite, como decía, por su gran arte periodístico y radiofónico, hizo en Herrera en la Onda-Onda Cero, con su propia voz, cuando le cuadraba-petaba, su genial, asombrosa colaboración “Historias del Savoy” con Larry Fridman (pianista), Ernie Locuasto, Chester Newman, Sony Sweet Sulivan, Lorraine Webster…

En "Historias del Savoy", con una música de la mejor tradición jazzistica, swinguera, blussera, con las mejores melodías Standards americanas… de los Savoy’s Night-Club; en estas asombrosas Historias, el Gran Joe Alvite brilló a gran altura. Historias del Savoy se convierten, así y por méritos propios, en una de las mejores creaciones de la radio española y que tuvieron, como sus textos periodísticos publicados en El Correo Gallego, La Voz de Galicia, Diario 16, Faro de Vigo, la Nueva España, La Razón y otro diarios españoles; como decía, sus colaboraciones en prensa y radio, nada más ser conocidas en España, tuvieron un gran impacto y éxito en toda la geografía española. De ello dieron cuenta, una y otra vez, los lectores y radioescuchas, con gran entusiasmo y admiración. Lo que, de nuevo, muy especial y emotivamente, se hizo patente, en los medios gallegos (no todos, como se debiera y al tratarse de una figura periodística gallega, que alcanzó, un gran y justo éxito, en toda España, por sus propios meritos y no por politiquería, clientelismo, amiguismo… En España, y más aún en Galicia con una fuerte herencia minifundista donde el exito de uno es el fracaso del vecino, la envidia ha sido y sigue siendo un grave problema, por lo cual es dificil ser profeta en la propia tierra, donde uno nace y, sobre todo, cuando no hay mercado de juego limpio, es más pequeña, hay mas politiquería, clientelismo, caciquismo, corporativismo, etc. viejos y nuevos, es posible un control mucho mayor. Primero, como sucedió con Alvite durante muchos años y otros muchos, hay que triunfar, ser reconocidos fuera, en un mercado mucho mayor y donde el control es menor y se valora mas la calidad del producto... Si bien, en España, hay que defender mucho más, aplicar mucho más, en todas y cada una de sus partes, el mercado, la competencia de/ por/ para el juego limpio) y españoles (prensa, radio, televisión, agencias, Internet, etc.), y nada más saberse su muerte.

El Gran Joe Alvite supo jugar con su ironía radicalmente desnudadora que, desde que se inició como periodista, no ha dejado de asombrarnos en el sentido del Thauma de los Grandes Clásicos Griegos, de hacernos pensar, ver lo visto de otra manera, crear sombras que, tras la luz cegadora, nos hacen comprender mejor las cosas, saber de su complejidad, humorizarlas, ironizarlas, poetizarlas, trobeirarlas, jaruleizarlas (por hacer referencia a otro genial artista gallego José Luís Mari Solera Gran Trobeiro de Compostela, colaborador también del Grupo Correo Gallego y que también murió de cáncer a los 63 años, hace un año), maravillarnos alviteanamente, con sus muy geniales joadas, alviteadas.

Fue enterrado el sábado, 14 de enero 2015, en el cementerio de Boisaca (Santiago de Compostela), tras la misa que celebró el párroco de la bella Colegiata del Sar, D. José Porto Buceta, en la capilla del tanatorio de Boisaca, completamente llena. Parafraseando al párroco D. José Porto, en su buena homilía cuando habló del Camino, la Verdad y la Vida: el Gran Joe Alvite fue de la Ciudad del Camino, jugó y apostó a fondo por su Verdad, por su trabajo periodístico y, por ello, conquistó, en su Vida y en toda España, el gran éxito, el gran reconocimiento, periodístico y como autor, que merecía-mereció con justicia justa y por su gran obra, plasmada en la practica-realidad real y sin título académico-universitario alguno. Lo que, en bastantes casos, como en el periodismo y en otros campos sociales, los títulos sirven para defender, de forma feudal, gremial-corporativista y muy injusta, intereses creados que impiden la selección, promoción y control justos de lo mejor y de los mejores. A José Luís Alvite, que no tenía título universitario, le negaron el carné periodístico por no dedicarse exclusivamente al periodismo. Alguien como él y que también llevaba mas de 15 años trabajando en Santiago de Compostela, en el periodismo y en otro campo profesional, recurrió, le admitieron el recurso y le dieron el carné de periodista. Sin embargo, Alvite, una vez que le rechazaron su solicitud del carné periodístico, nunca quiso tenerlo, cogerlo y eso que, posteriormente, se lo ofrecieron.

En la lucha entre el arte y el artista siempre acaba ganando el arte, pero aquellos artistas, como el Gran Joe Alvite, que resisten y se baten por dejar una buena, competente, rigurosa, creativa imagen de marca, en este caso su Verdad, su gran trabajo periodístico; estos artistas son los que merecen la pena, los que hacen avanzar al arte, los que lo mejoran, los que generan valor añadido, los que lo enriquecen y nos enriquecen. Es preciso crear, en lo público, privado y por medio del juego limpio, las condiciones para, en el campo periodístico, mediático y en el resto de los campos sociales, por medio de la libertad responsable y del trabajo, critica y justicia justos y eficientes, con títulos (académicos, universitarios, etc.) y sin títulos, liberar las energías mas creativas y las inteligencias múltiples.

Quiero terminar con unos versos del poeta español, del siglo del oro, Garcilaso de la Vega, de El Buho, El Corzo, El Don Juan, El Galo de Ouro, El Modus Vivendi, El Tamboura… (algunos de los locales de la noche donde sentó cátedra Alvite), Caballero de la Orden de Santiago, que, como Alvite, le dedicó bastantes escritos a varias mujeres y que creo que son apropiados para describir la pasión del Gran Joe: “En este amor, en esta afición no entré por desvarío/ ni la traté, como otros, por cuartos, narcisismo y engaños/ ni por carrerismo, poderío y famoserío/ desde mis tiernos y jóvenes años/ a ella me inclinó mi pasión, dedicación y estrella/ y aquel fiero destino de mis querencias, juegos y nostalgias/ humores, libertad creativa e imaginación/ sueños, riesgos y daños”.

El párroco Don José Porto también dijo de Alvite que fue “entrañable, amable, servicial y generoso”. Lo que comparto plenamente. Ha muerto un gran periodista-escritor vocacional, que, con un excelente trabajo y pasión por lo que hacía, ha sabido mojarse e imponer su personalisimo estilo, su imagen de marca; y ha muerto un buen amigo, una excelente persona y un gran compostelano, gallego, español y ciudadano del mundo. Descanse en paz nuestro querido amigo José Luís Rey-Alvite: EL GRAN JOE ALVITE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.

Fdo. Miguel Cancio, economista y sociólogo, profesor de Sociología, Sociología de la empresa, Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales, y Sociología económica de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela y de la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo, ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia-España); Pagina web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com

Nota: este trabajo forma parte de uno mas amplio sobre la defensa del juego limpio en el campo mediático y el resto de campos sociales, que permita una liberación mucho mayor y mejor de las energías mas creativas y de las inteligencias múltiples


26.04.14 | 05:54. Archivado en Agustín Jiménez


Francisco Muro de Iscar - El voto de la inmensa clase media

11.11.13 | 00:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Donde se van a jugar las próximas elecciones es en el espacio, cada vez mayor, de la clase media, o de las clases medias. En los últimos años del Gobierno socialista de Zapatero -sorprendentemente aclamado en la Conferencia Política del PSOE-, y en los del PP se ha ahondado la diferencia entre los más ricos -cada vez más y más ricos- y los más pobres -también muchos más, tres millones viven con menos de 307 euros al mes, y más pobres-, pero hay una inmensa clase media en la que conviven pensionistas bajo mínimos, mileuristas que no llegan a fin de mes, funcionarios con un poder adquisitivo cada vez más reducido, empleados en precario, profesionales liberales con más o menos apuros, estudiantes sin futuro o impelidos a buscar trabajo fuera de España, rentistas, personas con algunos recursos, algunos, los menos, sin problemas* La merma de la capacidad de consumo de esta clase media incide sobre el pequeño comercio y de la economía. Un colectivo diverso, muy numeroso que está perdiendo la fe en el sistema y que no ve que los partidos tengan ideas para el futuro. No les une la ideología sino la insatisfacción y la preocupación por el presente y por futuro de los suyos.
La Conferencia Política del PSOE no ha dado respuesta a esa inquietud de una clase media reconfigurada. No han construido ni parece que esté en el horizonte un discurso que hable de una nueva redistribución de los recursos escasos; de la moral fiscal y del rediseño de unos sistemas fiscales equitativos pero suficientes; de cómo transformar la solidaridad; de los nuevos derechos y deberes ciudadanos. La vieja izquierda sigue anclada en una arcaica visión obrera del mundo -si el PSOE quiere modernizarse debería empezar por eliminar la O de sus siglas- y en el mantenimiento inflexible de un Estado de Bienestar que se va a transformar sí o sí, de un sistema educativo fracasado, y de la prestación en exclusiva de los derechos sociales por el sector público -muchas veces ineficiente o corrupto-. La desconfianza social hacia el PSOE y su falta de ideas y de líderes es patente.
Mientras, el Partido Popular ha incumplido todo su programa y tiene desconcertadas a sus bases. En la educación, la sanidad y la justicia ha conseguido algo impensable: que todos estén en contra de sus políticas y, sobre todo, de quienes las ejecutan. La derecha más a la derecha reniega de un partido "cobarde" y está más cerca que nunca de la abstención. El centro y la derecha moderada rechazan la soberbia y la prepotencia de los líderes "populares".
PSOE y PP han perdido su legitimidad y su valoración social. El partido que asuma y lleve a la práctica la urgente demanda de cambio que reclama la nueva mayoría de las clases medias será sin duda la fuerza que domine la política española en las próximas décadas. ¿Será la izquierda? Tendrá que definir sus objetivos y cambiar radicalmente sus comportamientos. ¿La derecha? Deberá abandonar la soberbia y volver al centro. Alguien tiene que ofrecer alternativas a la nada.


El rincón del soneto - DE DERECHAS.

17.03.13 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


DE DERECHAS

Desde siempre y hasta cercanas fechas
por familia, cultura y tradición,
y hasta también por buena educación,
yo me consideraba de derechas.

Hoy, en cambio, las veo muy maltrechas,
debido a un mal Gobierno cobardón,
que hasta tiene pinta de ser masón
pues de ello levanta grandes sospechas.

No abolió las leyes de Zapatero,
contra el paro fue poco lo que hizo,
con sus votantes fue muy traicionero,

y tuvo por tesorero a un chorizo.
Y hasta las cinco doncellas marianas
nos han resultado bastante ranas.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
freixedo@terra.es
Suscripción gratuita


Rosa Villacastin - El Abanico - Lo mejor de un año "horribilis"

28.12.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

El 31 de Diciembre intentaré despertarme con la mejor de mis sonrisas, levantarme con el pie derecho, tal y como me aconsejó que hiciera mi querida Lina Morgan, cumpliendo por la noche con toda la superchería habida en el mercado de la ilusión: ropa interior roja, una cucharada de lentejas inmediatamente después de la cena, las 12 uvas, el anillo en la copa de cava, y como traca final abriré las ventanas de par en par para que salga toda rabia que he acumulado a lo largo de un año que voy, vamos, a recordar por mucho tiempo, con la esperanza de que el que viene nos traiga alguna alegría, alguna ilusión, alguna paguita extra que nos ayude a sortear la crisis sin tener que acordarnos a diario de la parentela de la Merkel y de su estilista.

Mientras llega esa noche, voy a intentar memorizar todo lo que he aprendido en estos 12 meses, y que prometo no olvidar para evitar que cuando todo esto haya pasado, cometamos los mismos errores que nos han llevado a la difícil situación en la que nos encontramos.

Porque yo no sé si usted querido lector o lectora pensó en algún momento que había tantas personas dispuestas a ayudar a gente a la que ni siquiera conoce, algo que para mí ha sido una sorpresa mayúscula. Y no la única, porque tampoco creí que tantos médicos, enfermeras, sanitarios en general se iban a jugar su puesto de trabajo, y parte importante de su sueldo, por defender una Sanidad Pública que ha sido la envidia del mundo, que nos pertenece, y que la Comunidad de Madrid va a vender sin que sepamos en qué condiciones, y por qué razón los cambios que exige la nueva situación económica no se pueden hacer desde dentro sin necesidad de ceder todo lo que con tanto esfuerzo hemos costeado.

O que los maestros, los profesores, se verían obligados a dar un toque de atención al ínclito ministro de Cultura sacando las aulas a la calle, para ver si de esa manera dejaba de pavonearse y prestaba más atención a los que no pueden costearse una escuela, o una Universidad privada.

Pero siendo todo esto importante lo más novedoso y sorprendente ha sido que pese a las numerosas manifestaciones que cada día tienen lugar en las grandes ciudades, el balance de la violencia haya sido cero, habiendo como hay tantas razones para la desesperación y la locura. ¿O alguien piensa que todos esos derechos que cada día se van por el sumidero de la crisis, volveremos a recuperarlos?. No, por una sencilla razón, porque

Los políticos que toman las grandes decisiones saben que la mejor receta es inocular el miedo en el cuerpo de los que aún tienen algo qué defender, algo que perder, sin darse cuenta de que esta política de tierra quemada tarde o temprano nos afectara a todos, también a los que hoy toman decisiones que no traen más que dolor, miseria, y un futuro incierto para la mejor generación de jóvenes que ha dado nuestro país.


El descrédito de los políticos.

27.12.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

La vida se complace en la ironía. Habló el Rey invitando a la restauración del crédito perdido por la política, los políticos y las instituciones y hoy sabemos que su discurso navideño tuvo menos audiencia que el de otros años. Bastante menos. Para algunos podría ser la prueba, una más, del creciente desinterés de una parte importante de los ciudadanos respecto de la política y de cuanto significa. Caben otras interpretaciones. La más inmediata es que respecto de la política y sus principales actores (el juego lleva implícito el funcionamiento de las instituciones), las noticias que reciben los ciudadanos son casi todas malas. Con la excepción de las Fuerzas Armadas, rara es la instancia o institución que no se haya visto salpicada por casos de corrupción, juego sucio, nepotismo o una mezcla de todos estos elementos indeseables. Los grandes partidos políticos, como instituciones democráticas llamados a fomentar la transparencia y la probidad, no han estado a lo largo del año a la altura de esos objetivos.

En diferentes grados, al PP, al PSOE y a CIU les persigue la sombra de la corrupción. Todos tienen a algún dirigente procesado o imputado en casos de corrupción y en vez de cortar por lo sano se enzarzan en batallas de cierre de filas con discursos en los que prima el cinismo y el "y tú más" con el que se señalan las vergüenzas ajenas al tiempo que ocultan las propias.

Si hablamos de otras instituciones, las grandes instancias de la Justicia (TC, presidencia del Supremo y CGPJ) tampoco dejan atrás su año más brillante. Y si ajustamos el punto de mira a algunas comunidades autónomas (caso de Andalucía con el escándalo de los "ERE") o a ciertos ayuntamientos (el de Madrid y la tragedia del Madrid Arena) vemos como el crédito político que acompaña a sus respectivos responsables, está por los suelos.

Una manifestación más del preocupante desinterés de los ciudadanos por la política y por cuanto atañe al funcionamiento de las instituciones es la progresiva disminución de audiencia del discurso navideño del Rey. Se cosecha lo que se siembra y la gente, que lo está pasando francamente mal por lo abultado del paro, la pérdida de derechos laborales y los recortes salariales, ya no perdona una. Pasa de zalamerías cortesanas. De ahí que el juicio sobre personas e instituciones sea sumarísimo.


La noche que nos iguala.

23.12.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 22 (OTR/PRESS)

No nos vamos a engañar. Estas Navidades son unas Navidades empañadas por el agobio colectivo, por la desesperanza que lacera a miles y miles de familias, por la angustia que anida en miles de personas que no saben qué hacer con su tiempo porque no tienen trabajo, que les cuesta dormir porque hoy tienen casa pero por poco tiempo porque no saben si los próximos meses podrán hacer frente al pago del alquiler Son unas Navidades que, como ha ocurrido siempre, con crisis o sin ella, muchos ancianos las pasarán en soledad o en un asilo con el regalo de la sonrisa de la monjita de turno y otros muchos, ancianos o no, no lograrán encontrar postura en la cama de cualquier hospital.

Naturalmente habrá quienes celebren la noche del 24 rodeados de opulencia y otros muchos, muchísimos con una discreta cena en la que, a pesar de los pesares, habrá algo especial gracias al trabajo silencioso y sacrificado de la madre o de la abuela de turno; de esas mujeres que saben acallar su angustia bajo el delantal y harán milagros "con cuatro cosas".

De todos modos y sean cuales sean las circunstancias, la noche del 24 que ,quizás, hoy mismo comenzamos a preparar, es la noche en la que, se crea en lo que sea crea o se crea en nada, es una noche que nos iguala, al menos en un punto: es una noche en la que los afectos, muchos de ellos abandonados durante el resto del año, se reclaman. Algo tiene esa noche para que, quien mas quien menos, huya, si puede, de cenar solo en su casa con una hamburguesa en plato de papel. Algo tiene la noche del 24 que sentimos de manera especial las ausencias de quienes nos propiciaron noches felices y luminosas y que en cierto modo pueden verse paliadas por ese bebé que gatea por donde puede.

Algo extraordinario e intangible hace que nos guste vernos rodeados de los nuestros, de los de siempre, de manera que el abrazo de un hermano , el beso de un hijo, o la llamada de ese amigo que es tan amigo que basta el silencio, adquiera una dimensión una pizca especial, de manera que esa noche, a todos nos resulte el abrazo más abrazo, más beso el beso y más elocuente el silencio trenzado por años de amistad.

No se me escapa pensar que no faltarán quienes consideren todo esto una cursilada, un alarde de blandenguería pero si tengo la certeza de que muchos hijos harán kilómetros para estar esas horas con sus padres, y que esos padres estiraran la casa para que quepan todos, que más de una lágrima aparecerá en muchos rostros recordando la caricia que fue y que ese bebé gateando que el año pasado no estaba, acaparara nuestra atención, nos invitará a una sonrisa y a la inescrutable verdad de que la vida se encarga de nutrirse a sí misma.

La noche del 24, la Nochebuena, ha tenido siempre y seguirá teniendo algo de extraordinario que nos hace iguales porque a todos nos encanta, esa noche, recibir y dar un abrazo. El mío vaya por adelantado.


Pedro Calvo - Pena, amargura y vergüenza.

08.12.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

El aniversario de la Constitución pasa sin pena ni gloria, como jamás había sucedido en estos 34 años. Lo que yo siento es pena, amargura y vergüenza en estos días y mi reflexión es que desde el Gobierno y su partido nadie cree en la Carta Magna, en consonancia con aquellos dirigentes de la derecha que no la apoyaron en su momento, aunque Fraga sí lo hiciera a la hora de la verdad. A estas alturas, las grandes innovaciones del texto fundamental de 1978 aparecen capitidisminuidas o simplemente burladas por una importante porción de la clase política, principalmente del PP gobernante, que se aplica con denuedo en su defensa cuando cree que va a favor de sus ensueños de turno y que la defenestra cuando piensa que va contra sus intereses o sus convicciones íntimas. Los contenidos sobre educación, sanidad y derechos sociales, que han sido básicos para cimentar el Estado democrático y de bienestar ya vemos que figuran como protagonistas de la banda social que sufre los ataques de los nuevos gobernantes. Y los contenidos más directamente políticos, idem de idem.

Los nombres del ministro José Ignacio Wert y del ex presidente de CEOE Gerardo Díaz Ferrán, por muy distintos motivos, acaparan estos días titulares de prensa e informativos de radio y televisión. El primero, por su gran empeño en trasladar a la realidad legislativa y fáctica las ensoñaciones ultraderechistas que le invaden. Por cierto, o yo estoy idiota del todo o cuando yo lo conocía y trataba este hombre no era así ni mucho menos. Y el segundo, por su terrorífica voracidad acaparadora y su presunto empeño en quedarse con lo que no es suyo y en engañar a Gobierno, instituciones, empresarios y ciudadanos. Políticamente, Wert se lleva la palma de los despropósitos y de las locuras privatizadoras y su ensañamiento contra la lengua y la cultura catalanas, que figuran entre nuestros más preciados bienes. Hasta aquí, algunas breves notas sobre el clima político y emocional que a muchos nos lleva, como dije, a la pena, la amargura y la vergüenza en el 34 aniversario de la Constitución Española.


Ramón Jáuregui - Siete días trepidantes - Un aire de profunda mudanza sacude al país.

25.11.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Salí del Palau Sant Jordi, en Barcelona, donde Artur Mas y sus fieles congregaron a bastantes miles de personas para el mitin final de su campaña, con el ánimo un poco encogido: allí, el hombre que parece creerse la versión de Charlton Heston de Moisés, amenazó sin rodeos al "Estado español" y al Gobierno de Mariano Rajoy. Para quienes creemos en las virtudes balsámicas del acuerdo, del consenso y del pacto, ese mitin vociferante, en el que para nada se habló del tópico "gobernar para todos" en caso de alcanzar la victoria, sino más bien de pelea y de bandos, fue un auténtico jarro de agua fría. No esperaba mucho más, la verdad; pero sigo sin resignarme a que el 26-n, el día después de estas elecciones catalanas, deje de ser la fecha idónea para el inicio de una reflexión más serena y para comenzar a tender las manos.

Me resisto a perderme en dimes y diretes sobre guerras periodísticas, judiciales y jurídicas en torno a presuntos documentos policiales que han complicado aún más una campaña enloquecida, llena de promesas que no se van a cumplir y todos lo saben. Incluso algunos miembros del Gobierno central, algunos fiscales, algunos periodistas notorios, se han mezclado en una guerra abierta hace no muchos meses por Artur Mas al iniciar su galope secesionista: no hace, al fin y al cabo, tantas semanas desde que se celebró aquella manifestación con motivo de la Diada, los polvos origen inmediato de estos lodos. Menos mal que, al menos, el presidente del Gobierno central, haciendo honor a su flemático galleguismo, declaraba que con él no cuenten para enredar más las cosas; bastante enredadas las tiene ya, incluyendo su posición en esa Europa que claramente ha perdido el norte y que, a este paso, acabará perdiendo al sur.

Claro que, en el caso catalán, hay causas profundas, históricas, que estaban ahí, esperando -así llevamos siglo y medio: lean a Ortega- soluciones políticas que no llegaban. Porque la ruptura, que es más o menos lo que el president de la Generalitat predicó en el Palau Sant Jordi, increíblemente acompañado en este viaje loco por su socio, el hasta ahora moderado Josep Antoni Duran i Lleida, es siempre un mal remedio. Para todos.

Salí del Palau, ya digo, con la certeza, más que la sensación, de que hemos entrado en una nueva era en la que casi nada va a ser lo que fue: el Estado autonómico, la seguridad jurídica, el asentamiento territorial, nuestra posición en Europa. ¿Todo ello por un simple mítin de alguien que ha escondido, bajo la bandera cuatribarrada, los problemas sociales y económicos de las gentes a las que gobierna? Pues sí; sospecho que lo que está ocurriendo con Cataluña está provocando, nada menos, el mismo efecto moral en el resto de España que el desastre de Cuba y Filipinas a finales del XIX, salvadas sean, naturalmente, todas las distancias. No crea usted que exagero demasiado: la Corona está en momentos de visible debilidad; el bolsillo de los ciudadanos, cada día más vacío; el sistema político, desacreditado; y, encima, este desafío injusto al Estado de quien se quiere creer un mesías para crecerse desde su propia mediocridad.

Lo diré con otras palabras: Artur Mas ha roto muchas cosas que va a costar soldar de nuevo. Ha abierto una indudable brecha con el resto de España, sin que los otros partidos, ni las instituciones, hayan podido, sabido o querido remediarlo. A saber qué ocurrirá en las urnas este domingo y, sobre todo, a saber cómo entenderán todos la lección a partir del lunes. Pero buena parte del mal ya está hecha y, como digo, muchas cosas no volverán a ser como antes. Y, encima, llega el Papa y nos desmonta el Belén navideño. Es que el huracán de la mudanza en tiempos de crisis ya no respeta nada; mira que nos lo advirtió Iñigo de Loyola.


Pedro Calvo - El pozo de los españoles.

22.10.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Todas las encuestas de las últimas semanas se han cumplido, algunas casi literalmente, y este domingo viene a introducir unas coordenadas distintas en la política española. La principal es que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con el triunfo de su correligionario Núñez Feijoo en Galicia, se suministra de un valioso balón de oxígeno en su caída en picado. Eso no significa su salvación, pero demuestra que no era un axioma lo de que los partidos gobernantes perdiesen todas las elecciones bajo la crisis económica de la que fuesen responsables. Dentro de un mes veremos en Cataluña si el fenómeno se repite y gana esas autonómicas el partido que allí ha estado gobernando e imponiendo los mismos recortes que los demás partidos gobernantes en otras partes del territorio. Ahora sí que va a tener fundamento aquel eslogan de que España es diferente. Claro que lo es. Mientras tanto, el Partido Socialista se pega el batazazo en Galicia y en Euskadi y seguramente se lo pegará en Cataluña.

Once meses todavía es poco tiempo, desde que perdió las elecciones generales, para la recuperación, sobre todo si la formación de Rubalcaba no ha hecho apenas esfuerzos en ese camino y mucho menos en el de presentar un perfil completamente distinto del ofrecido por la derecha nacional y autonómica. Con todo, a medio plazo valdrá por completo el análisis que sitúa a los dos grandes partidos españoles en el camino de su alejamiento del pálpito del pueblo, por mucho que lo de Galicia pueda parecer contrario a lo que digo. Ahora más que nunca hay que esperar que la alternativa de los movimientos políticos y sociales de estos dos últimos años tome cuerpo político y organizativo. Lo contrario sería un desastre para las esperanzas de los españoles en salir del pozo en que se encuentran.


Luis de Val - Que no decaiga la fiesta

19.10.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

No sé si el aeropuerto de Castellón entró con méritos indiscutibles en el libro de los Récords, tras establecer la marca mundial de ser el primer aeropuerto que, un año después de su solemne inauguración, todavía espera a que aterrice el primer avión de su singular historia, pero la moral de la Comunidad Valenciana parece que ha vuelto a subir, porque se está estudiando su ampliación.

El único aeropuerto peatonal del mundo tiene una pista de 2.700 metros, por la que pueden operar la mayor parte de los aviones de vuelos charter y de carga, pero si se ampliara hasta los cuatro kilómetros podría llegar a ser el aeropuerto fantasma con mejor pista de la Tierra. Otra de las aspiraciones es convertirse en sede de un aeropuerto en el que se reparen aparatos, actividad salpicada por toda la geografía europea, con mucha competencia en estos momentos, pero estoy convencido de que en cuanto las compañías se enteren de que el aeropuerto de Castellón amplia su pista, lloverán las peticiones, y ya entonces sólo habrá que construir hangares, no creo que el dinero sea ningún inconveniente, y ampliar las instalaciones administrativas.

Cada persona mantiene determinados objetivos o perspectivas que le animen en su existencia y yo, lo confieso, tengo debilidad por saber en qué queda lo del aeropuerto de Castellón con su megalómana escultura en cobre, de la que en el futuro se hablará como se habló del coloso de Rodas.

Ni André Breton, maestro del surrealismo literario, ni a Luis Buñuel, pionero del surrealismo en el cine, se les hubiera ocurrido nada parecido a lo del aeropuerto de Castellón, lo que viene a demostrar que la realidad siempre supera la más delirante de las fantasías. Y que su inaugurador, Fabra, señalase, como una de las ventajas de que no aterrizaran aviones que podría servir para pasear, es una de esas perlas que figurará para siempre en la antología de las tonterías contemporáneas.


Fenando Jáuregui - Rubalcaba se la juega; Rajoy no tanto

19.10.12 | 12:20. Archivado en Agustín Jiménez


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Toda elección autonómica comporta un riesgo para los máximos responsables de un partido político a escala nacional. Parece obvio, por ejemplo, que Mariano Rajoy no puede permitirse que Núñez Feijoo pierda la mayoría absoluta en Galicia, aunque no sea él quien se presente. Y parece igualmente evidente que el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez-Rubalcaba, corre un riesgo político muy alto si los resultados son malos para los socialistas en Galicia y el País Vasco, aunque resulte también muy claro que no es él el candidato, y ni siquiera se le podrá responsabilizar sino en una pequeña parte de lo que ocurra este domingo en las urnas.

Es precisamente en Rubalcaba en quien quisiera centrar este comentario, por cuanto es él quien más se la juega este domingo. Sobre su cabeza caerán los cascotes de cualquier presumible bajada en votos y/o escaños. Una parte de sus propios correligionarios -creo que él lo sabe- le culpará de lo malo que ocurra, porque el éxito tiene cien padres y la derrota, ninguno... excepto quien se atreva a asomar la cabeza. Y a Alfredo Pérez-Rubalcaba hay que reconocerle que saca la cabeza con el valor de quien ya casi nada espera de su futuro político: muy probablemente, no va a ser el candidato de cara a las elecciones de 2015 -si es que la Legislatura se prolonga hasta entonces- ni quizá tampoco seguirá mucho tiempo al frente del aparato del partido. Hay quienes, en ámbitos del PSOE no muy simpatizantes de quien fue vicepresidente, ministro del Interior y tantas otras cosas -un tránsito por el poder que sin duda deja huellas y ofendidos--, nunca me reconocerían lo que digo; pero Rubalcaba es, y espero no equivocarme, un personaje con sentido común y con el suficiente sentido del Estado como para entender que algunas plumas habrá de dejarse en pro de un gran pacto de Estado con el PP. Y que el mayor desgaste se cebará en su propio porvenir.

La verdad es que no creo eso que tanto repiten de Rubalcaba: que quiera perpetuarse en el relativo poder que significa el liderazgo de la oposición. Y sabe que su hora de llegar a La Moncloa ya ha pasado. En el PSOE barajan otras opciones: desde Patxi López, que arriesga también sus posibilidades "nacionales" si este domingo sufriese un batacazo electoral, hasta figuras emergentes, como Emiliano García-Page o Juan Moscoso, por citar apenas dos nombres distintos a los clásicos, y ya algo devaluados, de Carme Chacón o Tomás Gómez. A Rubalcaba le toca una difícil situación de presente: obligar a que se realice la gran operación política que España necesita, y que pasa, en primer lugar, por un pacto con Rajoy. Puede que tanto el presidente del Gobierno como el secretario general del PSOE, que se enfrenta a un nuevo y serio obstáculo el 25 de noviembre en Cataluña, puedan aguantar sus respectivas situaciones como si nada fuera a pasar en las urnas. Pero ¿puede esperar el resto de los españoles? Sigo confiando en que todos entiendan los muy distintos y distantes mensajes que lancen las urnas.

fjauregui@diariocritico.com


Martes, 21 de agosto

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