Opinión

Carlos Carnicero - El 24-M y los posos de la efervescencia demoscópica.

18.05.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Estamos instalados en la incertidumbre. Se ha teorizado mucho sobre las sociedades líquidas. Nuestras vidas son un dilema permanente en las relaciones personales y en nuestra vida laboral. No hay noticia precisa de cómo viviremos ni de que recursos vamos a disponer. Los compromisos son volátiles porque se ha legitimado la inestabilidad. No hay hábitos de permanencia porque lo establecido es la mutación. La crisis ha terminado por apostar la improvisación al calor de la incertidumbre. Fluctúan nuestras creencias y nuestros hábitos. Solo tenemos fe en los ídolos del fútbol, cada uno en el nuestro. Este deporte es la religión más sólida de nuestro tiempo porque ya ni siquiera podemos formulas un dilema entre Joselito Y Belmonte.
Las series de encuestas políticas del último año fotografían realidades líquidas. Partidos desahuciados hace unos meses se recuperan. Los que prometieron nunca volver a votar al partido donde habían asentado sus esperanzas reconsideran. Indecisos son casi todos. Porque las convicciones y las confianzas no se sujetan en certezas sino en fluctuaciones. Solo se mantienen intactas las pasiones y las fidelidades en el equipo de fútbol que heredaron de sus padres. Partidos que no existían forman burbujas en la convicción de que estallaran en plazos imprecisos. No hay certeza de que hayan venido para quedarse.
Hoy día es más confiable la lotería que los pronósticos electorales. Los sociólogos que cocinan las encuestas tienen la esperanza de que la noche electoral disuelva sus pronósticos y se olviden. La demoscopia se ha vuelto efervescente. Aparecen nuevas opciones políticas reclamando espacios que hasta hora estaban ocupados por el bipartidismo. El voto útil está amenazado por la convulsión de un impulso mutante.
Madrid, Barcelona, Valencia o Zaragoza representan la incertidumbre en los ayuntamientos más poderosos y codiciados. Una fragmentación a la italiana que no era hábito entre nosotros. La política se convertirá en el arte de conciliar voluntades, a veces contradictorias, en la composición de las instituciones. Se abrirá la subasta. El objetivo es que los pactos no contaminen porque el abrazo del oso es el estigma que todos querrán evitar. Los partidos tienen ventaja porque sus programas no les comprometen. Pueden hacer una cosa y la contraria.
No se presta atención a los programas porque el consenso básico es que las promesas solo sirven para incumplirse. Los mítines son sesiones que rememoran a los viejos vendedores ambulantes, eruditos comerciantes, con una oratoria brillante, para deslumbrar con retahílas de productos añadidos a la oferta que no tienen relación con lo que se quiere vender. Si se ofertan medias sin costuras el afortunado acabará llevándose a casa hojas de afeitar, una fregona y champú para su perro.
No se conocen las ofertas pero es familiar los entresijos de la vida personal de los candidatos. Si se habla de Pablo Iglesias se sabe quien es o era Tania Sánchez. Al hablar de Susana Díaz aflora su personalismo encanallamiento con Pedro Sánchez y que no se harán una foto juntos mientras la presidenta de Andalucía pueda evitarlo. Pero sabemos que la presidenta en funciones está embarazada.
No conocemos qué propone Albert Rivera pero inquieta saber si es mejor mozo que Pedro Sánchez como si fuera un concurso de míster España. Se comenta con detenimiento la foto de Mariano Rajoy en bicicleta, con su corbata de despacho, junto a Esperanza Aguirre, de la que muchos dicen que aparece en campaña como si acabara de llegar de hacer 18 hoyos.
El próximo 24 de mayo tendremos que recurrir a la práctica turca de los posos de café. La efervescencia que han demostrado las encuestas se precipitarán en el fondo de la taza que son las decisiones de los ciudadanos. Y habrá que observar con detenimiento los posos precipitados para establecer un vaticinio sobre nuestro futuro. Veremos si votan los indecisos. Será tarea de premio Nobel seguir el rastro de los que han mutado de partido en esta realidad líquida. Averiguar por qué un votante del PP ha terminado por inclinarse por Podemos no será fácil porque conocemos mucho mejor las debilidades de Belén Esteban que las verdaderas intenciones de Mariano Rajoy o Pablo Iglesias.
Así las cosas, he comprado cervezas artesanas y frutos secos para la noche electoral. Será como una velada de Eurovisión en la que los líderes serán juzgados por los fuegos de artificio y los cantos de sirena que hayan logrado traspasar el caparazón de esta sociedad líquida. Y el ganador será... Me temo que todo esto no es otra cosa que un ensayo de las elecciones generales. Y las convulsiones adherentes a un cambio de sistema y de ciclo histórico.


Carlos Carnicero - El PSOE vuelve al escaparate.

11.05.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

La visibilidad es la primera condición del éxito político. Pero lo que se enseña tiene que tener contenido y ser comprensible de manera sencilla.
El PSOE perdió su visibilidad durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero. Un número importante de ciudadanos con afinidades con el PSOE se sintieron defraudados. Estos cuatro años han sido una auténtica travesía del desierto con la paradoja de que el PP descendía en confianza e intención de voto pero el PSOE no se recuperaba desde el abismo en donde lo dejó Zapatero. Cuajó el mantra de "la herencia recibida".
La segunda paradoja es que el nuevo secretario general del PSOE, un auténtico desconocido cuando fue elegido, fue zancadilleado en su propio partido. Zapatero y su gente no han disimulado sus maniobras contra el secretario general cuyo cenit fue la entrevista que Zapatero y Bono celebraron con Pablo Iglesias sin comunicarlo a la dirección del partido.
En la medida que Carme Chacón descubra que no tiene ninguna posibilidad en las primarias, la gente de Miguel Barroso disminuirá sus maniobras contra Pedro Sánchez.
Quien tampoco ha ofertado disimulos en sus tramas contra el secretario general del PSOE ha sido Susana Díaz, amagando con su salto a Madrid hasta su victoria en las elecciones Andaluzas.
Finalmente, Felipe González ha manifestado su apoyo sin fisuras a Pedro Sánchez. Ha sido, probablemente la mejor noticia para el secretario general del PSOE.
En el actual escenario, la sangría que por la izquierda del PSOE significaba Podemos, se ha detenido. El partido de Pablo Iglesias ha sido efervescente; cuando se ha disipado la espuma y se ha podido ver el contenido, el globo se ha pinchado. Desaparecida la efervescencia, la gaseosa solo sabe a agua. Decir una cosa y la contraria, a la larga, paga precio.
Pablo Iglesias tiene problemas de comunicación derivados, entre otras cosas, de su sobreexposición mediática. El talante autoritario se manifiesta en la incapacidad para manejar las críticas que recibe. La coleta y la cara de suficiencia ha saltado por los aires la imagen de alternativa. Ya no hay frescura porque ha quedado sepultada por la exhibición de oportunismo y sus gestos cesaristas.
La salida de Monedero del politburó le ha hecho mucho daño al proyecto. El símil que se me ocurre es el de Alfonso Guerra abandonando la dirección del PSOE inmediatamente después del Congreso de Suresnes.
El PSOE ha vuelto a ocupar un sitio en la vidriera y se ofrece con posibilidades de éxito de ser la mejor opción para sacar al PP del Gobierno. Y el primer test van a ser las municipales en donde el PP va a tener complicado obtener mayorías absolutas en un mapa en el que el bipartidismo no va a hacer acto de presencia. Ayuntamientos y comunidades muy fragmentados que exigirán virtuosismo para poder pactar sin que los acuerdos pasen factura a los respectivos electorados.
La eclosión de Ciutadans siega la hierba del PP. Y la torpeza con la que ha combatido al partido de Albert Rivera se volvió un boomerang.
Mariano Rajoy se encuentra en libertad vigilada por los barones de su propio partido. Salvo debacle, podrá seguir al frente del Gobierno y del Partido. Perlo los cómodos días de gloria se la han acabado.
Tengo la impresión de que tanto PP como PSOE van a mejorar las expectativas el 24-M. Lo sustancial es quien queda por delante. Luego vendrá una fase política apasionante en los pactos para gobernar ayuntamientos y comunidades. La llave de muchos ayuntamientos y comunidades autónomas la tendrá Ciutadans. Su salida más neutra y eficaz sería apoyar a la fuerza mayoritaria en cada caso. De ahí la importancia para el PP y para el PSOE de quedar en primer lugar.
El entierro del bipartidismo perfecto será el nuevo escenario que será un poco a la italiana. Pedro Sánchez tendrá que manejar los resultados para demostrar que la vuelta del PSOE al escaparate ha llegado para quedarse. Y lo único que tendrá que hacer es seguir creciendo.


Carlos Carnicero - Monedero a la manera de Trotsky, mientras, Rajoy se diluye.

04.05.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Poco ha durado el directorio fundador de Podemos. Ese pequeño politburó se ha menguado por la espantada de Monedero. Después de unas primeras declaraciones muy duras de Juan Carlos Monedero, denunciando la traición a las esencias, salió Pablo Iglesias para convecernos que lo que le ocurre al profesor Monedero deriva de su condición intelectual. Necesita volar, en opinión del jefe Iglesias, y eso es lo que ha hecho. Y puede que en el despegue haya espantado a muchos expectantes seguidores de Podemos. Si Monedero ha dicho que se han traicionado los principios, la cosa no se queda en una anécdota

Afortunadamente, ahora existe el photoshop. En la época de purgas soviéticas había que borrar a los dirigentes que cesaban o eran cesados. Enfermo Lenin, la alianza de Gregori Zinoviev, Lev Kámanev y Stalin dinamitaron la prevista sucesión en la persona de Tronsky.
Su imagen junto a Lenin, en una fotografía histórica frente al Bolshoi de Moscú, fue la primera que desapareció para borrar las diferencias de Trotsky con Stalin. Luego el comunismo ha borrado tantas fotos como le ha hecho falta para ocultar todas sus crisis.
Con Monedero, llegado el caso, no hará falta goma de borrar. Imaginarme ahora un Podemos sin Monedero me resulta tan difícil como si Alfonso Guerra se hubiera descabalgado antes de la foto del Palace junto a Felipe. No es un tema menor y todavía no conocemos el impacto demoscópico de la salida de Monedero.
La encuesta que publicó el domingo La Vanguardia sobre expectativas de voto en Cataluña contiene sorpresas. No solo la pérdida de mayoría absoluta de el soberanismo sino el pinchazo del globo de Podemos. Y los fenómenos de eclosión rápida se suelen deshinchar con las misma rapidez que se formaron.
Los datos van demostrando que las encuestas que se han manejado en los últimos meses estaban borrachas de expectativas no consolidadas. Bueno, algunas cosas son tozudas, como las dificultades crecientes del PP. Al punto de que Mariano Rajoy, al que no le gustan los sobresaltos, tuvo que salir al paso de los nervios de los barones y sentenciar que él, en modo alguno se va. Lleva desde el 2003 manejando el PP como un césar. Pero ahora ya los movimientos debajo de la mesa le impiden conciliar el sueño.
No faltaba nada más que una crisis entre los cuatro fundadores de Podemos para complicar los pronósticos. El único que se consolida es Albert Rivera que amaga con dar el sorpasso al PP en algunas circunscripciones, empezando por Cataluña, donde el partido del Gobierno y el PSC amenazan con convertirse en una anécdota.
Estamos en tiempos líquidos, de incertidumbre. La única certeza de la que disponíamos en los últimos meses era la consolidación de Podemos. Y el partido recién formado ya ha perdido a uno de sus fundadores. Una crisis mucho más rápida que las de la Revolución de Octubre.


Carlos Carnicero - La herencia putrefacta de Aznar.

20.04.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

¿Se acuerdan del "España va bien", del milagro económico de Aznar con Rodrigo Rato de vicepresidente económico? El tiempo va poniendo las cosas en su sitio y ahora uno entiende que el presidente Aznar no designara a Rodrigo Rato como sucesor y sucede que a lo mejor, en el cuaderno azul del presidente figuraban ya algunas de las fechorías económicas de quien lo tuvo casi todo, incluida la presidencia del Fondo Monetario Internacional y ha acabado detenido e investigado.
De entre los colaboradores e íntimos de Aznar hay un manojo que están o han estado en la cárcel. Jaume Matas, ex presidente Balear, Rodrigo Rato, vicepresidente todo poderoso, Luis Bárcenas, gerente del partido, Miguel Blesa, ex presidente de Caja Madrid* Y no dejemos atrás a Juan Villalonga y su paso por la presidencia de Telefónica, que aunque no acabó entre rejas tuvo una actuación sublime que arruinó a muchos accionistas sobre todo con los juegos malabares de Terra. Y desde luego él se hizo millonario. ¡Como son los compañeros de pupitre de Aznar!

La campaña electoral del PP está salpicada por Rato del que sabemos ahora que además de la chapuza de la salida a Bolsa de Bankia era sobre todo un ingeniero contable que sembró de cuentas los paraísos fiscales más reputados del universo.
La época dorada de aquella España que iba bien está sembrada y cimentada en las golferías de muchos hombres de confianza del presidente Aznar. Las fotos de la boda de la hija de Aznar son un vademecum de la mejor época de la corrupción en España.
El PP de Mariano Rajoy tendrá que cambiar el discurso de "la herencia recibida de José Luis Rodríguez Zapatero" por las trampas tejidas en la herencia de José María Aznar.
Como lo mejor en época de acoso es encabezar la manifestación, el Gobierno pretende sacar pecho diciendo que estos abominables casos de corrupción salen a la luz gracias a su voluntad y a la investigación de instituciones oficiales. Hay cosas que es imposible tapar, porque cuando se pudren flotan en la superficie. Eso está ocurriendo con Rodrigo Rato, acogido a la amnistía fiscal y que a pesar de eso ha terminado en los juzgados y en el oprobio de comprobar que ha defraudado a Hacienda, ha arruinado a muchos accionistas de Bankia y que solo dispone de la defensa de pedirnos que le creamos que su fortuna dista mucho de los 27 millones de euros que se le adjudican. Atentos a la pantalla porque va a salir a superficie más cosas de la "España va bien".


Carlos Carnicero - Deshielo en Latinoamérica y el Caribe.

13.04.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Desde el 1 de enero de 1959 han pasado 56 años y diez presidentes de Estados Unidos han ocupado la Casa Blanca. Más de medio siglo en el que la política de Estados Unidos ha chocado una y otra vez con una pequeña isla situada a tan solo noventa millas al sur de la costa de la Florida.
En pocos meses, un anuncio simultáneo desde Washington y La Habana ha terminado con el conflicto diplomático más largo de la historia moderna.
En la cumbre de Panamá, Raúl Castro -traje azul oscuro y semblante respetuoso- estrechó la mano de Barak Obama y sentenció que estaba dispuesto a hablar de todo con el que hasta ahora había sido el enemigo del norte. El anuncio de inminente apertura de embajadas de los dos países y la salida de Cuba de la lista de países vinculados con el terrorismo selló el pacto del nuevo status quo de América Latina.
Todo esto ha ocurrido en medio de una creciente crisis interna de Venezuela que había sustituido la tensión de Cuba con Estados Unidos por una crisis política entre Caracas y Venezuela que también ha entrado en el paquete de deshielo latinoamericano. Ahora se busca una solución para Venezuela.
En el legado del presidente Obama hay que incluir el final de este contencioso y los acuerdos con Irán que por sí solos ya justificarían dos mandatos presidenciales norteamericanos.
Mientras la empresas norteamericanas afilan sus inversiones en la pequeña isla del Caribe, los ciudadanos cubanos miran entre expectantes y sorprendidos el final de un conflicto que ha condicionado la vida de varias generaciones de cubanos. Los pequeños negocios que desde hace algún tiempo añaden alegría a la precaria economía cubana se preparan para la acogida de millones de turistas norteamericanos que todavía tienen prohibido por ley viajar a la isla del Caribe.
En el congreso de Estados Unidos, demócratas y republicanos estudian sus posiciones ante el inminente pero complejo proceso de deshacer el entramado de leyes tejidas durante más de cinco décadas para elaborar un embargo económico o bloqueo que tenía como objetivo derribar el régimen comunista cubano con el que ahora tendrán que coexistir.
España no ha tenido ningún papel en el proceso cubano en lo que es uno de los mayores fracasos de política exterior. El ex presidente Zapatero, aconsejado por el lobby económico que encabeza como asesor permanente Miguel Barroso, esposo de la diputada socialista Carme Chacón, se ha apresurado a visitar la isla. No como mandatario económico sino como aspirante a comisionista del pastel económico cubano.
A partir de ahora, después de la foto histórica de la cumbre de Panamá, en La Habana se trabaja duro para diseñar un plan que haga posible la existencia del único país comunista de occidente con la presión que sin duda realizarán las empresas norteamericanas que desean aprovechar las oportunidades de la que está llamada a ser la perla del turismo caribeño.
En algunos aspectos, la historia por su propia inercia, se ha colocado en la casilla de salida pero sesenta años después.


Carlos Carnicero - El PP y el efecto UCD.

06.04.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Las elecciones de Andalucía han creado una nueva atmósfera en el sistema de partidos políticos. El gran perdedor ha sido el PP. La eclosión de Ciutadans ha segado la hierba bajo los pies de Mariano Rajoy. Las directrices rígidas de Pedro Arriola se han convertido en un bálsamo que no surte efectos. Su apuesta, adoptada con obediencia franciscana por Mariano Rajoy, ha perdido con todas las de la ley y diecisiete escaños menos.
Ciutadans casi no existía en Andalucía y de repente el reflejo de sus resultados en esa comunidad ha engrandecido su presencia y su potencialidad en toda España. Inquietud en el PP y resurgimiento de viejas rencillas que tienen mucho de personales. Desconcierto ante la falta de reacción de Mariano Rajoy que ha jugado al cesarismo en época de vacas flacas. Hasta Esperanza Aguirre, ungida por el dedo del presidente, se permite decir cosas como que los resultados de Andalucía se han producido precisamente por la designación a dedo de su candidato.
Esperanza, que de tonta no tiene un solo pelo, también ha dicho que el PP no está en su mejor momento. El Palacio de La Moncloa se ha empezado a sembrar de minas que tienen programada su explosión en la medida que los acontecimientos se precipiten.
Una vez establecido que el PP es el gran perdedor de la situación creada en Andalucía, convendría analizar la situación de sus oponentes.
Pedro Sánchez ha sido quien mejor tajada ha sacado de la victoria de Susana Díaz. La presidenta de facto de la comunidad ha despejado la incógnita de su futuro. La tentación de dar un salto a la política nacional ya no existe en el medio plazo. Y ahora, sus recurrentes maniobras para desestabilizar al secretario general no tienen el mismo sentido. Es cierto que las amenazas no han desaparecido. Miguel Barroso, marido y cómplice de Carme Chacón, sigue siendo el asesor de cabecera de José Luis Rodríguez Zapatero. El ex secretario de comunicación de Zapatero conoce bien Cuba, en donde tiene un apartamento de su propiedad desde hace años. Barroso huele los negocios. Se hizo rico a la sombra del expresidente. Y ahora sabe que el deshielo entre Estados Unidos y Cuba convierte a la isla en un semillero de negocios muy interesante. Y Zapatero viajó a la isla no precisamente para hacer política.
Zapatero desestabiliza a Pedro Sánchez promocionando a Podemos, con quienes se reunió hasta proclamar la condición de socialdemócratas del partido de Pablo Iglesias.
Muchas cosas tendrían que cambiar para que Carme Chacón ganara unas primarias. Pero no hay que perder de vista la capacidad de intriga de "las viudas de Zapatero" en definición precisa de Joaquín Leguina.
Pero lo cierto es que las elecciones de Andalucía han vuelto a situar al PSOE en el escaparate de la política.
La ecuación de ascenso del PSOE y de Ciutadans es letal para el PP. Y, por otro lado, las encuestas empiezan a sentenciar que el avance de Podemos ya se ha estancado. Obsérvese la escasa participación de militantes en las primarias de Podemos. El entusiasmo se ha detenido.
Mariano Rajoy tiene síntoma de Don Tancredo. Le cuesta moverse en la plaza porque confía que su hieratismo le librará de las envestidas del toro, de todos los toros. Dejar que las cosas maduren sin ninguna iniciativa ya no funciona porque hay fuerzas que no eran emergentes y ya lo son. Estático, inmóvil, sufre el efecto de Leopoldo Calvo Sotelo. Del ex presidente se decía que era muy inteligente porque no decía nada. Pasados cien días se descubrió que no tenía nada que decir. En esas estamos con Rajoy.
El PP es un partido de poder. Como lo fue UCD. Con todas las diferencias, que son muchas, la implosión puede producir una gran sorpresa en las elecciones municipales donde cada candidato intentará salvarse por sí mismo ocultando, si es necesario, la existencia del PP.
De aquí a mayo podemos hacer cábalas. Pero el imaginario colectivo de los votantes españoles ya no ve al PP como la salvación frente a Podemos. Y el talismán de la recuperación económica no brilla lo suficiente más que en el IBEX. Poca luz para tantas sombras.


Carlos Carnicero - Andalucía, una encuesta de verdad.

16.03.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Andalucía es una foto fija que asegura que la derecha no ganará en mucho tiempo. Hay algo que no se entiende de Andalucía. Con todos los defectos, algunos propios de un sistema clientelar, ha conseguido el milagro de transformar una sociedad eminentemente rural controlando el trasvase, la emigración, del campo a la ciudad. El punto de partida cuando comenzó la transición era muy deficitario de otras regiones de España, adobado por una densidad de población que era ventaja e inconveniente para la modernización.
Históricamente fue tierra de huida. Los andaluces tenían que irse a Cataluña, al País Vasco, a Suiza y Alemania. No había ni trabajo ni futuro. No había empresarios emprendedores por razón de que la oligarquía andaluza era parasitaria del campo, le sacaba la sangre a la tierra y a los braceros y los beneficios los invertía fuera de la región. Hay una memoria histórica del capataz a caballo, al amanecer, en la plaza de los pueblos, señalando a los braceros para designar a los elegidos para una peonada.
La modernización ha sido un proceso lento y complicado. Y todavía no se vislumbra una transformación en la clase empresarial andaluza que le permita un modelo de crecimiento que la homologue con las nacionalidades más pujantes de España.
El PSOE fue superado por el PP en las últimas elecciones autonómicas, pero sin que la derecha fuera capaz de aglutinar una mayoría de Gobierno. El próximo domingo, Susana Díaz se enfrenta por primera vez a las urnas. Su estadía en el Palacio de San Telmo fue producto de un acto de investidura una vez que el presidente Griñán abandonara el cargo, para despejar las responsabilidades políticas inherentes al escándalo de los ERES.
Aún cuando el PSOE obtenga menos votos que en los anteriores comicios, según pronostican las encuestas, volverá a ganar en la comunidad autónoma y tendrá que buscar pactos que den estabilidad al gobierno.
El cuadro final de las elecciones del próximo domingo está abierto. Los pronósticos determinan la presencia de por lo menos cuatro partidos con representación parlamentaria. Podemos y Ciutadans obtendrán plaza en el parlamento.
Después de más de seis meses de encuestas electorales que auguran el cambio profundo del mapa político español, las elecciones de Andalucía serán la encuesta definitiva que permitirá establecer vaticinios más precisos sobre un año electoral en el que se celebrarán elecciones autonómicas y municipales, autonómicas catalanas y finalmente generales.
La eclosión de Podemos en las últimas elecciones europeas ha generado una expectación enorme sobre esta formación. Las encuestas le sitúan concienzudamente al alza. Hasta determinar que puede ser la primera fuerza política a costa, fundamentalmente, del PSOE e Izquierda Unida. Los resultados que obtenga Podemos en Andalucía nos facilitarán la lectura de futuro próximo de esta agrupación.
Ciutadans fagocitará una parte importante de UPyD y le dará un buen mordisco al PP, cuya torpeza en el intento de descrédito de Albert Rivera, se ha convertido en boomerang contra él mismo. Rafael Hernando, un político con vocación de ocurrente y gracioso sin cualidades para ello, le ha facilitado cheques en blanco al partido de Rivera.
También hay que estar pendiente del resultado del PSOE. Ganar, y ganar bien, permitiría al PSOE colocarse de nuevo en el visor electoral de toda España. Podría ser el punto de inflexión del PSOE de Zapatero y Rubalcaba en su declive y estancamiento. Y, paradójicamente, una victoria holgada de Susana Díaz sería un balón de oxígeno para el aspirante Pedro Sánchez que ha sufrido ataques insólitos dentro de su partido.
Para Rajoy también es importante el volumen de la derrota de su partido en Andalucía. Un mal resultado sería un mal pronóstico para las inmediatas elecciones municipales y autonómicas, donde el PP se juega la hegemonía electoral.
La noche del próximo domingo convida a permanecer atentos al recuento de Andalucía porque será la primera encuesta creíble del mapa político español.
Retales.
1.- Zapatero no se resigna a quedarse quieto. Y cada vez que se mueve convoca la actualización del rechazo que genera en la opinión pública. No tengo noticias precisas de en qué andan metidos el expresidente de Gobierno y sus viudas. Me refiero a los barrosidos, esa pléyade de colaboradores que se hicieron ricos a la sombra de Zapatero y que ahora intentarán utilizar las influencias del expresidente para expandir sus negocios. Me voy a poner a investigar en qué andan Miguel Barroso y sus mariachis.
2.- El PSC se hunde y no se cansa de cavar. El socialismo catalán no toca fondo. Ha conseguido el dudoso mérito de pasar de ser la primera fuerza en Cataluña en elecciones generales a la irrelevancia política. Y no se vislumbra ningún proceso de renovación o refundación. Con el independentismo en descenso, la eclosión previsible de Podemos y Ciutadans asegura cuarta plaza en el hit parade catalán. El PP y el PSC van a contar poco en el futuro.


Carlos Carnicero - El dedo del dios Rajoy.

09.03.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

La humillación es el peor de los castigos psicológicos porque sitúa a la víctima en el ojo de todo el mundo. El humillado soporta la mirada de quienes necesariamente le pierden una parte de respeto. Mariano Rajoy no oferta disimulos cuando necesita o quiere humillar a un subordinado.
El proceso de designación de los candidatos del PP en Madrid ha sido especialmente humillante y todavía no ha terminado. El presidente del PP y del Gobierno anunció los candidatos al ayuntamiento y a la comunidad de Madrid coincidiendo en el tiempo con nuevas noticias sobre el ático que Ignacio González tiene en Marbella. Esas noticias antiguas de irregularidades nunca demostradas, erosionaron la imagen del actual presidente de la Comunidad y desataron especulaciones sobre si finalmente sería candidato. En ese clima, que había puesto a González en la picota, se ha producido el sobresalto de la designación de Cristina Cifuentes en la disputa de la comunidad.
Los designios de Rajoy tienen lógica demoscópica. Una vez defenestrado Tomás Gómez, en un acto excepcional para evitar que el PSOE rozará el ridículo en la carrera por la presidencia, la aparición de Angel Gabilondo en la candidatura del PSOE descuadró las cuentas de Pedro Arriola, feliz con la posibilidad de un nuevo duelo entre Esperanza Aguirre y Tomás Gómez.
Cristina Cifuentes, probablemente, es la dirigente del PP que menos rechazo genera entre los que no pensaban votar al PP. La actual delegada del Gobierno en Madrid tiene voluntariamente un perfil bajo. No ha mostrado deseo ni inquietud por ocupar plaza electoral. Y con los años se guardan siquiera las formas. Mariano Rajoy no se ha molestado en disponer la liturgia en circularizar ocupar plaza eleños y la experiencia acumulada ha madurado políticamente.
Todo lo anteriormente expuesto se produce en un clima de deconstrucción del sistema de partidos. Las encuestas indican que el bipartidismo se ha multiplicado por dos, con fuerzas emergentes que están en empate técnico con los grandes partidos tradicionales.
La novedad que esperaba la ciudadanía está representada por Albert Rivera y Pablo Iglesias. El primero genera deseo porque está tocando una partitura afinada de esperanzas, de nuevas situaciones. El líder de Podemos reúne a la frustración y al rechazo. Y ese combustible necesita de las dosis de realismo que Rivera ya ha puesto en circulación.
¿Por qué Rajoy oferta sin disimulo su cesarismo? Eso indicaría, porque Rajoy no da puntada sin los hilos de Pedro Arriola, que en el vademécum de descontentos de los ciudadanos con los partidos, no pesa tanto, todavía, la exigencia de democracia interna.
No se guardan siquiera las formas. Mariano Rajoy no se ha molestado en disponer la liturgia de una reunión de la dirección del partido para dar formalidad a los nombramientos para que adquirieran cierta imagen de elección democrática. No le hace falta. Se puede colegir que Rajoy necesita ejercer su mando omnímodo. Y que ahora se dispone a desmontar el monopolio de poder que tiene Esperanza Aguirre que se ha apresurado a revolverse contra esa posibilidad.
Los pronósticos electorales no pueden ser más apasionantes. Cuatro partidos separados por una distancia máxima de cuatro puntos.
Sostengo que las encuestas actuales tienen muchas intenciones ocultas. Son, en muchos casos, la ocasión de desahogo de quienes son preguntados para expresar un estado de ánimo que no es necesariamente una intención de voto.
El proceso electoral de Madrid promete ser arrebatador. Angel Gabilondo, sin que probablemente él lo sepa, es la reencarnación actualiza de don Enrique Tierno Galván. El viejo profesor elevo la condición de Madrid a ciudad culta, atrevida y abierta. La caspa que ha esparcido el PP sobre la capital de España merita una oferta de renovación que el tándem Carmona&Gabilondo pueden desatar.
La cuasi desaparición del partido de Rosa Diez, la eclosión de Ciutadans y Podemos pueden motivar una exigencia de transparencia y participación en los militantes.
Tengo la impresión de que vamos a ser testigos de un gran proceso de transformación de los sistemas políticos. Las redes sociales van a imponerse. Los militantes podrán participar -en algunos casos ya lo hacen- a través de consultas en las redes. Y la democracia se va a acercar a los ciudadanos como nunca antes había ocurrido.
Pedro Sánchez se ha adelantado con una propuesta importante porque es el anuncio a la renuncia de una parte importante del control de su partido. Si las listas se desbloquean y personalizan, las oligarquías de los partidos perderán el poder que hasta ahora ejercían. En ese escenario de listas abiertas, Mariano Rajoy ya no podrá ejercer el poder y manejar la humillación con el desparpajo que lo hace ahora.


Carlos Carnicero - Pedro Sánchez se consagra como líder del PSOE.

02.03.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

El debate del estado de la nación, por su naturaleza y su formato, favorece al presidente de Gobierno. Lleva la iniciativa, no tiene límites de tiempo y se puede dar el gusto de contestar en cualquier momento. Hasta ahora, no había un solo líder de la oposición que hubiera salido airoso de su primer encuentro con un presidente en el debate del estado de la nación. Josep Borrell, un político preparado y dialéctico, perdió claramente su encuentro con José María Aznar.
Para el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, el debate era una oportunidad pero también un riesgo que podía haberlo liquidado antes de consagrarse en su propio partido. Ha salido airoso e, incluso, las encuestas le han dado ganador sobre el presidente Rajoy.
Mariano Rajoy carece de inteligencia emocional. Sigue los dictados estrictos de su asesor Pedro Arriola. Y lo que le había encomendado el gurú del Partido Popular fue el triunfalismo. Un solo mensaje: "La crisis ya ha pasado y estamos en la senda del crecimiento gracias a las políticas de este Gobierno". "Nuestra mayor victoria en política social ha sido evitar el rescate".
El presidente no se salió del guión. Podría haber hecho ese discurso, adobándolo de una mención explicita a los sacrificios que ha realizado la mayor parte de la población. Podía haber pedido un acto de confianza a los millones de españoles que no ven ni han sentido esa salida de la crisis. Se podía haber acordado de los desahuciados, de los que han quedado en la cuneta, de los que no tienen esperanza. Pero Mariano Rajoy es incapaz de ese guiño a los perdedores porque quizá no tiene una percepción de la situación de tantos ciudadanos. Dio la impresión de que vive en una capsula de cristal y de estar solo con triunfadores.
Puestas así las cosas, en un discurso inicial que parecía el de un consejero delegado de una compañía llamada España, el presidente se regocijó en estadísticas que le dan la razón en la macro economía. Y ahí se plantó, con unos anuncios pre electorales que ya habían sido anunciados en otras ocasiones. Ocultó lo que no le interesaba y cedió el turno al líder de la oposición.
Pedro Sánchez estuvo demoledor y brillante. Su objetivo claro era convencer a los suyos de su capacidad de liderazgo. Y demostrar que como nuevo líder del PSOE se podía ganar el derecho a ser escuchado por sus posibles electores. Romper la demoledora inercia de que este partido centenario habría llegado a su decadencia. A partir de ahora, Pedro Sánchez puede crecer como alternativa al gobierno de Rajoy.
Agarró Pedro Sánchez la situación de España a la que hizo una autopsia clara, contundente y detallada. Manejó los papeles con soltura y demostró que tiene una oratoria y una capacidad dialéctica como un gran líder. Tuvo momentos brillantes, como cuando definió la situación laboral de los españoles en función de su edad. Logró demostrar que la España que retrató existe y que la que dibujó Rajoy es una ensoñación electoral.
El presidente del Gobierno salió tocado a la réplica. Y tiró de manual: la herencia recibida. Tres años y medio después de llegar al gobierno, ese disco está muy rallado y ya no se oye ni la música. Luego, Rajoy descalificó a su adversario al que lo más bonito que le dijo fue "patético". No hubo argumentos en la bancada del Gobierno, solo descalificaciones y ese cansino sonsonete de lo malos que fueron los socialistas en un gobierno pasado en el que no estuvo Pedro Sánchez ganó en una encuesta hecha por institución oficial. Logró la proeza de que contra el reglamento le llevó el pulso al presidente de Gobierno.
Quienes intentan torpedear al secretario general del PSOE desde su propio partido lo tienen más difícil. Queda por saber si Susana Díaz le dejara espacio en la campaña andaluza. Será difícil que la candidata andaluza sea cicatera con el secretario fortalecido por el debate de la nación.
Como si sus tiempos fueran calculados, Sánchez llegó al debate después de haber dado un golpe de autoridad en Madrid. Nadie ha pestañeado por la cabeza de Tomás Gómez. La candidatura de Angel Gabilondo ha sido aprobada por las bases del partido sin que los antiguos partidario de Gómez hayan demostrado rechazo. Rey muerto, rey puesto. Las expectativas electorales del PSOE en Madrid han crecido diez puntos con el nuevo candidato. Y, ahora, fortalecido por ese gesto y por el debate, el secretario general puede tomar las riendas del partido. Está vivo.
Pedro Sánchez tiene la patata caliente de la imputación de los expresidente de Andalucía Chaves y Griñan. Ha ganado tiempo porque no irán a declarar hasta después de las elecciones andaluzas y municipales. Pero le ha debilitado la triquiñuela de que la imputación de los ex presidentes andaluces no es tal.
Si como anuncian los pronósticos el PSOE gana en Andalucía, esa victoria será un punto de inflexión en la observación que los ciudadanos hacen del PSOE. Si consigue arrebatar al PP ayuntamientos importantes, tal y como predicen las encuestas, su posición se consolidará de cara a las próximas elecciones generales.
Sánchez está potenciando su imagen internacional. Le queda por definir su estrategia contra Podemos. Pero esa es otra reflexión que hay que realizar.
Al PP le ha salido un grano serio con la ascensión de Albert Rivera. Todo indica que le ha dado un mordisco por el centro al Partido Popular. Y la carrera de Ciutadans parece que solo ha comenzado. Está en estado de gracia.
Mariano Rajoy tiene que tomar en las próximas semanas decisiones importantes. Designar candidatos claves en las municipales y autonómicas. La elección de candidatos en Madrid es peliaguda. Elegir a Esperanza Aguirre tiene muchos riesgos. Es una imagen del pasado que recuerda demasiado los episodios de corrupción. Quizá tenga ventajas, pero tiene muchos riesgos, sobre todo ahora que Tomás Gómez, a quien Esperanza Aguirre había tomado la medida, ya no está en circulación.
Hay indicios de que Podemos está en recesión. Ya no es novedad y los episodios de irregularidades entre los líderes de ese partido han dinamitado su estado de gracia. En la medida de que Podemos tenga que concretar sus propuestas, también se hace más vulnerable.
Pienso que la batalla electoral está más abierta que hace unas semanas. Quien ocupe el segundo puesto en las próximas y consecutivas elecciones tiene posibilidades de dar un empujón hacia abajo a quien ocupe la tercera plaza.
La mejor noticia es que ahora hay más incertidumbre. Y esa es una buena noticia para la democracia porque demuestra que la disputa política en España está abierta.


Carlos Carnicero - Nervios electorales en Madrid.

23.02.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 22 (OTR/PRESS)

Angel Gabilando es un catedrático que tiene la síntesis entre la metafísica y la vida cotidiana bien sincronizada. Apreciado por sus alumnos, cercano en el trato personal y con capacidad de imaginar el futuro. Es la esperanza blanca de que el PSOE no se diluya como un azucarillo en la capital de España. Creo que puede ser un Enrique Tierno Galván con menos dosis de narcisismo. Y puede significar el espejo en el que se miren nuevas generaciones de políticos que han respirado la vida profesional al margen de las costuras estrechas de los partidos.
Todavía no sabemos si Esperanza Aguirre será un remake de sí misma. O si hay otro tapado en la cabeza de Mariano Rajoy. Ejercicio, exhibición de poder de Mariano Rajoy, que no solo elige a los candidatos en la soledad de su mando sino que además los humilla haciéndoles esperar hasta el último minuto.
El enigma son el alcance real de las encuestas. Obsesión de los últimos meses. Los sociólogos las encargan una y otra vez y las escudriñan mientras las cocinan para que se acerquen a un sabor aceptable. La primera conclusión que se hace inamovible es la ingobernabilidad de los nuevos escenarios post electorales. Sopa de letras en ayuntamientos y en comunidades autónomas. La esperanza de los dos hasta ahora grandes partidos es que la gestión y la cercanía de los candidatos locales les permita ocultar las siglas de sus partidos y atraer a sus electores.
Pero hay miedo. Sobreactuación sobre Podemos. Se buscan facturas, indicios, corruptelas. Tengo para mi que muy pocos españoles soportarían el microscopio electrónico sobre sus conductas personales porque España es un país de picaros. La corrupción tiene un componente muy importante de oportunidad. Y los hechos demuestran que muchos ciudadanos que tienen la oportunidad de aprovecharse vulnerando la ética y la legalidad lo hace en la escala que les es posible.
Darle caña a Podemos forma parte del espectáculo mediático de los grupos que dependen de la audiencia. Primero fue la fase de conocimiento de que esta formación era un nicho de mercado televisivo. Y cuando no ha quedado más remedio han cambiado la exaltación por el linchamiento.
Estaba cantado que Tania Sánchez no trabajaba para Izquierda Unida sino que estaba sincronizada políticamente con su compañero sentimental. Pero era "machismo" evidenciar esa realidad. Ahora Tania Sánchez ya se ha destapado y busca la fórmula para que parezca aceptable su aterrizaje como candidata de Podemos en la comunidad de Madrid.
Estamos en universo dinámico, imposible de predecir cada acontecimiento que ocupa el espacio del anterior. Todavía hay muchas investigaciones policiales y judiciales en marcha. Y no se puede calibrar el peso de las noticias en el instante que se conocen.
Nervios en Madrid, porque España es un país focalizado en el centro. Es radial y todos los caminos conducen a Madrid.
Los nacionalismos clásicos van a ser los más perjudicados, porque el mapa político del bipartidismo imperfecto se completaba con unos nacionalismos periféricos a los que se les podía comprar con traspaso de competencias y compensaciones puntuales por sus apoyos al gobierno de la nación.
No hay muchas ideas nuevas. Mariano Rajoy, siguiendo al pie de la letra los augurios y las consignas de Pedro Arriola, se refugia en el crecimiento macro económico objetivo que no desparrama beneficios en la calle. Hierático, como siempre, conocedor de la pócima celta de que dar información y tomar decisiones públicas es perder poder, se calla mientras espera la llegada del Tour de Francia que es lo único que le proporciona verdadero placer. Mariano es la síntesis perfecta de la introspección personal.
El PSOE busca quien le escuche. Todavía no aspira a convencer, se limita a tratar de garantizar su existencia. Los resultados andaluces pueden ser la tabla de salvación de Pedro Sánchez, que convertirá la animadversión de Susana Díaz, si gana, en su amuleto.
Ciudadanos le está arrancando la sonrisa impostada a Rosa Diez, y de Podemos solo queda por saber cuantos de quienes disfrutan con su existencia estarán dispuestos a votarles para castigar al PP sin tirar su voto a la papelera.
Nervios en Madrid de cambio de época y de régimen. Como los procesos de cambio profundo son esencialmente impredecibles, la sabiduría de los sociólogos solo se atreve a concretar que todo es posible.


Carlos Carnicero - Tomás Gómez, sobre todo un síntoma.

16.02.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Los partidos tradicionales están sumidos en una profunda crisis que es existencial. Si no rectifican, seguirán una pendiente peligrosa hacia su desaparición o serán sustituidos por quienes se atrevan a modificar unos comportamientos y unos intereses que son, sobre todo, particulares, de élites y oligarquías con compromisos con poderosos sectores económicos de las que quieren extraer rentas y beneficios.
César Molinas ha publicado un excelente libro, "qué hacer con España", editorial Destino, en el que analiza el proceso de creación de los partidos políticos a partir de la transición y su transformación hasta llegar a la crisis actual.
Lo sucedido en Madrid con la destitución manu militari de Tomás Gómez es paradigmático del proceso endogámico de los partidos y de la primacía de los intereses particulares y de las elites. El ya ex secretario general del PSM llegó a liderar su partido en un acto personal de designación de José Luis Rodríguez Zapatero que se saltó todos los procedimientos en ese acto. Luego vino una formalización ritual de una decisión personal. Podría decirse a Tomás Gómez, como en la Biblia, "el señor me lo dio, el señor me lo quitó; bendito sea su santo nombre". Un secretario le regaló el cargo y otro le quitó el juguete. En medio, una historia típica del sistema de partidos que tenemos y de la organización de castas y oligarquías alrededor de las autonomías.
Los socialistas madrileños llevan dos décadas alejados del poder. Cuando lo obtuvieron, la conexión entre mafias económicas con intereses locales y el Partido Popular le arrancó a Rafael Simancas la presidencia de Madrid.
El proceso posterior es sencillo. Llegó Gómez, obtuvo su cuota de renta en procesos como Caja Madrid, invirtió como un desaforado en el tranvía de su pueblo y redujo el partido a la mitad de los militantes, al grito de "pocos, pero fieles".
Electoralmente, la época de Tomás Gómez al frente del partido ha sido una pendiente continua hacia la irrelevancia. En honor a la verdad, a Gómez le devoró siempre Esperanza Aguirre. Y los pronósticos para las próximas elecciones eran sencillamente catastróficos. Y, en eso, llegó Pedro Gómez y mandó parar.
Madrid es un punto negro en la geografía del PSOE. Pero no es el único problema que se ha creado en la transformación del partido en un universo de taifas creadas alrededor del poder autonómico. La tecnología de promoción de élites a partir de la perversa formación en Juventudes Socialistas ha generado profesionales de la política, sin vida profesional al margen del partido y con una querencia irresistible a blindarse en ese poder obtenido. Sencillamente se aferran a sus cargos porque es su único sistema de vida.
Llegado el punto, lo importante no es ganar, sino permanecer en el puente de mando del partido esperando la oportunidad de obtener poder institucional. Los instrumentos de esta depravación han sido unas instituciones autonómicas sobredimensionadas, perfectas para el clientelismo y la colocación de los sumisos; el poder económico que le dio a los partidos la gestión urbanística combinada con el control de las Cajas de Ahorros, que han terminado por explotar a causa de ese clientelismo y, por último, la pérdida de unidad de los partidos y la consolidación de los barones territoriales como verdaderos y todopoderosos administradores del poder. Si el líder máximo quiere permanecer, tiene que pactar con los barones.
La autonomía debería ser, sobre todo, una manera de acercar y permitir el control de los ciudadanos sobre las instituciones. En realidad se ha convertido en la forma de secuestrar la soberanía nacional para intereses particulares y de grupos. El líder da una consigna y la maquinaria del partido responde. No interese la meritocracia sino la subordinación aunque sea de los mediocres. Quien obedece, progresa.
En el Partido Popular las cosas no están mejor. Plagado de corruptos gestores locales y municipales, se preserva la voluntad del líder máximo gracias a un cesarismo que ni siquiera mantiene las formas.
Mariano Rajoy exhibe su poder personalismo incluso demostrando que no solo nombra a los candidatos sino que además tienen que pasar por la humillación de la incertidumbre. Esperanza aguarda el resultado de un partido en el que ni siquiera se le permite jugar.
Las heridas producidas por estas enfermedades de los partidos están en el epicentro del misterioso crecimiento de Podemos. Eso de momento, porque las élites de este partido también funcionan como casta. Y han empezado el proceso de desalojar a quienes no sean sumisos.
Las consecuencias son sobre todo en el abandono de los electores. Y, hasta ahora, los grandes partidos no han reaccionado. Por una razón muy simple que es una ecuación de naturaleza matemática. Para salvarse mediante una transformación que les permitiera recuperar la legitimidad ante la sociedad tendrían que hacerse el harakiri. Destruir sus entramados de control y de poder. Abrir las ventanas de espacios irrespirables para la vida democrática. Traspasar el control con limpieza a los militantes. No lo pueden hacer porque la resultante sería un partido en el que no tendrían espacio. Perderían todo su poder. Y están dispuestos a una eutanasia lenta para que el poder que ejercen, aunque cada vez sea menor, no se pierda para siempre.
Hay una vieja y excelente novela en la que un grupo de militantes se vigilan tanto entre sí, en un proceso, que termina depurando a todos menos a dos. Por supuesto, al final pactan.
Hay que esperar a ver si Pedro Sánchez quiere algo más que controlar un partido que se le escapa. Los feudos más poderosos le quieren limitar. Prefieren que pierda el PSOE Con tal de que no gane Sánchez y se consolide para por lo menos una década.
El caso de Susana Díaz también es de manual. Hija de las juventudes socialistas, fue designada para suceder a quien se tuvo que ir a todo correr. Y ahora Susana calcula sus posibilidades camino de todo el poder de la presidencia de España. Nada nuevo.
Si Sánchez quiere salvar al PSOE de su irrelevancia tendrá que seguir sulfatando el partido en cada rincón de España. Pero no para sustituir un control por otro. Para generar un nuevo PSOE del que sean dueños, de verdad, sus militantes. ¿Será posible?


Carlos Carnicero - Ahogados por las encuestas.

09.02.15 | 12:22. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Podemos se ha situado en el centro del escenario, con los focos pendientes de sus movimientos. Aparecen agujeros negros, como los impuestos que no pagó Monedero, o las espantadas de Tania Sánchez que ha abandonado Izquierda Unida para buscar un camino directo a Podemos.
Las encuestas dictaminan que los votantes de Podemos quieren el castigo a los otros partidos. Es un voto reactivo, desafecto con la ideología y muy permisivo. No quieren que se les caiga demasiado rápido la utopía. No quieren ver los inconvenientes ni creen en recetas que no conocen. Y el Partido de Pablo Iglesias modula su discurso para no espantar a casi nadie. Se expande y se consolida.
Hay una verdad sociológica robustecida en los tiempos de incertidumbre. Ningún escenario es descartable porque las mutaciones son imprevisibles. Parece claro que el sistema bipartidista es cosa del pasado. Salvo que uno de los dos grandes partidos desaparezca. Torres mucho más grande se han precipitado en el vacío.
Mariano Rajoy ejerce de don Tancredo. Ve el toro en la plaza y se queda quieto para ver si consigue pasar desapercibido. Todavía no ha desojado la margarita de Esperanza Aguirre, en un gesto de autoridad o de indecisión. Las grandes plazas están en venta. No hay pronostico distinto de la imprecisión.
Quien peor lo tiene es el PSOE. Las viudas de Zapatero, como dice Joaquín Leguina, trabajan en la sombra, segando la hierba bajo los pies de Pedro Sánchez. A los Barroso no les ha secado el apetito de poder conseguir ser millonarios. Esa es la verdadera herencia de Zapatero: la destrucción.
Andalucía se ha convertido en la esperanza blanca del PSOE. Susana Díaz tiene una posibilidad de ganar porque Podemos no tiene cara en la comunidad y el candidato del PP está todavía por hacer.
Si en Marzo el PSOE tiene un buen resultado en Andalucía volverá a ser visible y podrá ser escuchado en el resto de España. Si Andalucía inaugura el efecto real de Podemos y se vuelve ingobernable, el tablero habrá saltado antes de las municipales.
Las encuestas detectan tendencias pero no garantizan resultados. Menos en tiempos de volatilidad, incertidumbres. Ya no quiero leer más encuestas. Me quedo tranquilo esperando los primeros resultado, con la sensación de asistir al misterio de la historia de que las cosas que pueden suceder terminan por ocurrir. No hay nada nuevo. Los grandes cambios producen grandes mutaciones. Y en eso estamos.


Viernes, 22 de mayo

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