Opinión

Carlos Carnicero - Sánchez frente al mundo. La última batalla.

27.09.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Los resultados han sido los peores posibles para el PSOE. Descalabro e irrelevancia en Galicia y Euskadi. La reacción de Ferraz ha sido escueta: huída hacia delante, convocatoria de congreso con primarias y resistencia numantina.
Pedro Sánchez se ha quedado solo con la permanente de la comisión ejecutiva y con deserciones previsibles. Sin un solo medio de comunicación que le de el mínimo apoyo, con la rebelión generalizada que garantiza el convencimiento general de que la salida de Pedro Sánchez de la dirección del PSOE es cuestión de supervivencia del partido.
Además ha habido sorpasso de Podemos en Galicia y Euskadi sin necesidad de haber tenido resultados brillantes. Esa es la segunda derrota del PSOE.
En el otro lado, Mariano Rajoy sale reforzado y con muchas más posibilidades de una investidura en la medida de que las elecciones de ayer garantizan que a todos los partidos menos al PP les iría mucho peor en unas nuevas elecciones. La fórmula para una posible investidura todavía no está precisada, pero lo razonable sería que todos los demás partidos intentaran por puro pragmatismo evitar comicios.
El PNV no tiene obstáculos para seguir gobernando Euskadi. Mejores resultados que en las elecciones autonómicas anteriores.
Y con la evidencia de un retroceso de Bildu. En Euskadi basta en segunda votación con ser el partido con más votos para acceder al gobierno. Para conseguir gobernabilidad, tiene que entenderse con el PP, con el PSOE o con ambos. Abre además la posibilidad de un pacto cruzado con el PP para gobernar en Euskadi y para desbloquear la situación en Madrid.
Esta apuesta es interesante para todos. Para el PNV, para distanciar su posición frente al independentismo catalán, ya establecida con la afirmación de Iñigo Urkullu y otros líderes vascos de que la Independencia en el siglo XXI es una quimera que no tiene sitio en Europa. El pacto del PNV con el PP no es fácil, porque se trataría de pasar del "no" al "si" y eso requiere marketing y pedagogía. Desaparece Euskadi como amenaza para el estado, y se trata de buscar acuerdos para que el PNV se sienta cómodo en su pragmatismo de crecimiento económico.
Las posibilidades de un gobierno alternativo han quedado dinamitadas en dos días. Con los resultados electorales de ayer y con el final del apoyo de Podemos al gobierno socialista de Castilla La Mancha.
Hoy se abre una nueva etapa política en España.


Carlos Carnicero - Pedro Sánchez a por otro resultado histórico.

19.09.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 18 Sep (OTR/PRESS)

El declive político y electoral del PSOE no encuentra suelo, soporte que le permita pensar en remontar. Sencillamente no deja de perder electores en cada elección.
Tras el resultado del 20-D, el resultado, catastrófico, el peor de la democracia, fue sin embargo algo mejor de lo que se esperaba. Y el secretario general del PSOE pronunció la palabra "histórico". El grupo parlamentario se vio reducido a 90 escaños. En las últimas elecciones se volvieron a perder medio millón de votos y cinco escaños.
El próximo domingo, los vaticinios sitúan al PSOE como tercera fuerza en Galicia, detrás de En Marea. Y en Euskadi promete perder hasta la mitad de los escaños que tenía.
¿Qué hará Pedro Sánchez la noche del domingo?

No está en las combinaciones que pueda dimitir. No se adivina que discurso puede pronunciar ante una debacle que sobre todo, más allá de la literalidad de los resultados, evidencia una crisis profunda del socialismo español que además atraviesa la peor fractura interna de su historia.
Hablar de refundación no sería un exceso. Pero en ninguna ocasión el actual secretario general ha hecho alusión a la grave situación del partido en todos los órdenes.
Las espaldas están desenvainadas y se ha roto absolutamente el diálogo entre Sánchez y su guardia pretoriana con los líderes territoriales y con los presidentes autonómicos. Los análisis más realistas hablan de la necesidad de una gestora que se haga cargo del partido y que abra un proceso de cuasi refundación, revisando los códigos internos, la apertura del partido a la sociedad, la revisión de la forma de tomar decisiones en las comunidades autónomas y una dirección que tenga autoridad para unificar el partido.
Ninguna de estas necesidades está en las intenciones de Pedro Sánchez.
La pregunta fundamental que está sin contestar es ¿cuántos más resultados históricos necesita el PSOE para que el secretario general se de cuenta del declive que conduce al PSOE a la irrelevancia.


"Firma Sindicada"-Carlos Carnicero-Si Rajoy se tiene que ir, Pedro Sánchez no puede quedarse.

05.09.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


Se instala una verdad difícil de rebatir. Tras dos elecciones seguimos sin que se pueda formar gobierno. La Constitución no da alternativa a la convocatoria de nuevas elecciones. Y si los resultados no le permiten al parlamento una investidura, habrá que repetir el proceso hasta el infinito. ¿Es razonable y legítimo que los partidos trasladen la responsabilidad de formar gobierno a los ciudadanos?

Algunas reflexiones.
Convocar nuevas elecciones es una desautorización a las decisiones adoptadas por los ciudadanos en las urnas. Equivale a exigirles que cambien su voto hasta que el resultado obtenido satisfaga a los líderes políticos. Es como si el niño dueño del balón exigiera prolongar la hora del recreo hasta que obtuviera el resultado deseado en el partido.
Dos votaciones en seis meses con un resultado casi idéntico exige de hecho un mandato para que los partidos eviten nuevos comicios.
Mariano Rajoy ha ganado en las dos ocasiones, aumentando la segunda vez la distancia frente al resto. Tiene derecho a intentar formar gobierno. Para ello tiene que seducir y conseguir más apoyos. Los que tiene y los que ha brindado Ciudadanos no son suficientes. Y habrá que preguntar por qué no genera empatía suficiente para que once diputados se abstengan. El PP tiene una parte de la responsabilidad de unas nuevas elecciones porque no ha elaborado una propuesta que le permita obtener apoyos para gobernar. Si el PSOE y Podemos bloquean la situación ahora, habrá que colegir que en la investidura fallida de Pedro Sánchez, Podemos y el PP bloquearon la posibilidad de formar ese gobierno.
El único que está limpio de responsabilidades en las dos investiduras es Ciudadanos. Cedió entonces y colaboró y lo ha hecho ahora. Paradójicamente es el único que ha pedido perdón por este bloqueo que ya es inaceptable. Y lanzó una propuesta que no puede descalificarse de antemano. Si Mariano Rajoy y Pedro Sánchez han bloqueado, cada uno de ellos, una investidura, han ganado el premio gordo de la incapacidad para un acuerdo. Los dos tendrán que irse o tendrán que entenderse. Los dos.
Hay que empezar a pedir coherencia a todos los partidos.
Si interiorizamos que una nueva convocatoria es ilegítima y, en consecuencia, no puede producirse, alguien tendrá que ceder. O buscan el PP y el PSOE una solución que permita formar gobierno, o lo razonable es que los dos líderes dimitan y den paso a nuevos liderazgos.
Si se confirma, como parece, que Pedro Sánchez va a intentar una alternativa con Podemos y sus marcas blancas, con ERC y con el PNV y la antigua Convergencia, nos tendrá que convencer que no es un ejercicio retórico para tratar de lavar su posición. Tiene derecho a intentarlo y debe aclarar de antemano sus líneas rojas, para saber si esa alternativa es posible. Lo que no puede hacer Sánchez es aferrarse al discurso de "no al PP" porque se acabó el viernes pasado con la segunda votación de la investidura de Mariano Rajoy.
Los líderes deben se elegidos por sus partidos y refrendados por sus electores. Si Pedro Sánchez exige que Mariano Rajoy se retire y de paso a un nuevo candidato, como condición para su abstención, está moralmente obligado a dimitir él también. No sería razonable ni aceptable exigir que Rajoy se fuera y él se quedara. Porque si llegamos a la conclusión de que se puede cuestionar la permanencia de Rajoy es indispensable que el PSOE se aplique la misma medicina. Las ambiciones personales, por mucho que sean legítimas, deben ser una anécdota a la hora de calibrar lo que nos jugamos todos los españoles.
Si no empezamos a exigir coherencia en la política española, el sistema podría empezar a desintegrarse.
La situación exige responsabilidad, altura de miras y generosidad. Pero no es una exigencia solo para Mariano Rajoy, porque los dos partidos con más escaños son responsables de una repetición de elecciones. Y eso es inadmisible.


Carlos Carnicero - El PSOE trata de descifrar el enigma Sánchez

30.08.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 29 (OTR/PRESS)

El pacto de Ciudadanos y el PP no sirve para investir a Rajoy presidente, pero rompe su tradicional soledad política y parlamentaria. Ciento setenta escaños no son suficientes pero son muchos en estos tiempos de final del bipartidismo.
Pedro Sánchez se ha atrincherado en el no. Camina, hermético, sin decir a dónde se dirige. Solo él y el pequeño sanedrín que le rodea están en el secreto del enigma: va a persistir en su no a Rajoy y al mismo tiempo asegura que no volverá a haber elecciones. Solo él, como ocurría con los alemanes en la segunda guerra mundial tiene el secreto, la maquina de claves Enigma para resolver esta contradicción.
Las cosas, la próxima semana van a ser así: el presidente en funciones logrará 170 votos, los suyos, los de Ciudadanos y un voto de Coalición Canaria. Falladas las dos votaciones de investidura, se abre el periodo, la cuenta atrás, para unas nuevas elecciones. Durante este tiempo, el Rey volverá a celebrar consultas y puede haber un nuevo encargado de formar gobierno. Del propio Mariano Rajoy o de un candidato alternativo que asegure haber reunido o poder reunir apoyos razonablemente suficientes.
Presumiblemente, hasta después de las elecciones vascas y gallegas no habrá más movimientos significativos.

La pregunta que está sin descifrar el enigma de Pedro Sánchez es en qué va a consistir su discurso a partir de que Mariano Rajoy pierda, la semana que viene, la segunda votación. Va a atrincherarse en un silencio sin alternativas. Va a anunciar el intento de negociar una mayoría alternativa.
Repasemos los números.
El PSOE tiene 85 escaños y Podemos y sus aliados, 71, lo que da una suma de 156 escaños. Muy lejos de los 176 necesarios. Hagamos cávalas. Si se suman los cinco del PNV tendrían 161. Habría que añadir, como hipótesis, aunque el Comité Federal del PSOE vetó un pacto con partidos independentistas, los 8 escaños de la antigua Convergencia Democrática de Cataluña. Ya estaríamos en 169 escaños. Sigamos sumando para componer lo que Alfredo Pérez Rubalcaba definió como "gobierno Frankenstein". Sumando los nueve diputados de ERC tendrían 178 votos. Matemáticamente posible, políticamente, un gobierno implacable que junta partidos socialdemócrata, de izquierda radical, nacionalista, independentista conservador e independentista de izquierdas. ¿Se puede gobernar España con esa mezcla?

Es posible que si el Comité Federal del PSOE no lo impide, Pedro Sánchez lo intente o aparente que lo intenta para ganar tiempo. Pero es casi metafísicamente imposible esa fórmula.
Para evitar elecciones, solo quedaría que el PSOE, en una investidura posterior al 25 de septiembre, se abstuviera y permitiera formar el gobierno que ahora no es posible.
No tenemos pistas de las verdaderas intenciones de Pedro Sánchez, no tenemos las claves para descifrar el enigma de sus intenciones. Por lo tanto, solo queda esperar para ver si el líder socialista aguanta las presiones internas y externas que le van a caer encima o si a lo mejor ya tiene la decisión de lo que el PSOE va a hacer en el último minuto de este partido.


Carlos Carnicero - Agosto anestesia la tensión por la investidura

09.08.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Agosto paraliza todas las tensiones. España se adormece. También los líderes políticos que se esconden en chiringuitos discretos. Los ciudadanos se han acostumbrado a vivir sin gobierno y el sopor de este mes anestesia cualquier estrés por la investidura o por nuevas elecciones. No pasa nada -es el eslogan que se ha instalado- si hay que volver a votar, como una rutina más del calendario.
La única ventaja que se observa es la falta de crédito de las palabras de los dirigentes. Donde dicen "nunca" hay que leer "por ahora". Aunque es cierto que la persistencia en una posición dificulta la rectificación. Pero nada es imposible.
La ecuación sigue en los mismos términos. Primera premisa: no se entiende que quien ha ganado dos elecciones seguidas no encuentre a nadie para pactar. Algo ha hecho Rajoy que todos le quieren hacer pagar. Va contra la naturaleza de las cosas que la voluntad de los ciudadanos sea desoída con tanto descaro. Segunda, Ciudadanos es de verdad quien tiene la clave. Si se decide a apoyar, de una u otra manera, desde dentro o desde fuera del gobierno, condena al PSOE a la abstención si es la condición de la investidura. Tercera, el PSOE es el único partido que recupera voto en la última encuesta del CIS, pero solo un uno por ciento. Irrelevante. Las cosas siguen como estaban y no hay un solo indicio que unas nuevas elecciones presenten un escenario distinto del actual. Lo que haya que hacer en ese contexto es lo mismo que hay que hacer ahora.
Los periodistas que están de guardia escrutan los estados de ánimo de Mariano Rajoy, que se da paseos a paso de carga en su refugio gallego. Pedro Sánchez se pone gorrilla en las costas del sur para pasar desapercibido. Guarda silencio. Al igual que los barones excepto el líder de Extremadura, que no puede permanecer callado más de cuarenta y ocho horas. Pablo Iglesias está desaparecido. Los escándalos de Podemos han tomado el relevo en la presencia de su líder en los medios. Solo quedan en activo los líderes de Ciudadanos, que repiten una vez tras otra que solo ofrecen abstención.
Agosto se consume sin noticias políticas relevantes para la desesparación de los directores en funciones estivales de los medios.
Nos queda la olimpiada de Río. Pero con la retrasmisión que está haciendo Televisión Española es imposible sentir la mínima emoción. Es difícil hacerlo peor. Solo nos queda esperar a septiembre.


Carlos Carnicero - ¿Qué quieren Sánchez y Rivera?

02.08.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Las urnas han hablado y han sido tozudas. Nueva victoria de Mariano Rajoy y además con más escaños. Retroceso del PSOE y de Ciudadanos. En este escenario, con el bloqueo propuesto por Pedro Sánchez y Albert Rivera, la pregunta es obligada: ¿quieren unas nuevas elecciones? Los dos afirman que hay que evitar ese supuesto, pero actúan como si lo desearan.
Para evitar elecciones es imprescindible un acuerdo de Mariano Rajoy con Ciudadanos y la abstención del PSOE, como mínimo. Estos dos partidos, según las encuestas, volverían a ser castigados en próximos comicios. ¿Qué esperan para hacer lo único posible que evitaría otra repetición de elecciones?

Hay algo personal en las posiciones de Sánchez y Rivera. Tratar de obligar al PP a cambiar de candidato es una posición que no se sostiene democráticamente. Los militantes del PP y sus votantes han elegido a Mariano Rajoy para que intente gobernar. No contemplan su sustitución. ¿Por qué esa insistencia en imponer un líder al PP como si otros partidos tuvieran legitimidad para hacerlo?

Podemos prolongar la incertidumbre, pero no es razonable. Mariano Rajoy acaba de anunciar que de partida aceptaría 125 de las medidas que acordaron Ciudadanos y el PSOE. Ya nadie puede decir que el PP no mueve ficha.
Las responsabilidades políticas que pudiera tener Mariano Rajoy por los casos de corrupción de su partido han sido depuradas en las urnas. No tiene abierta causa penal y no está inhabilitado para ejercer cargo público.
Es hora de exigir a los líderes del PSOE y de Ciudadanos que digan lo que quieren hacer, no lo que no van a hacer. Ese juego responde a otros intereses que a los de la racionalidad política. Objetivamente, prolongar la interinidad de un gobierno en funciones perjudica los intereses de España, situación agravada por el calendario de obligaciones europeas y por las muchas incertidumbres de la situación política europea y mundial.
Agosto amortiza las urgencias y suaviza los problemas, pero dejar pasar el tiempo solo empeora nuestras expectativas y septiembre llegará enseguida.


Carlos Carnicero - Lobos solitarios, terroristas y psicópatas suicidas

27.07.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

La última oleada de atentados en Francia y Alemania está cambiando la forma de caracterizar a sus autores y apunta la posibilidad de que se trate de un fenómeno contagioso de personas alteradas psicológicamente que no necesariamente tienen una relación directa con algunas de las organizaciones terroristas yihadistas existentes.
Los lobos solitarios empezaron a actuar hace media docena de años. Se caracterizan por su autonomía de acción. Una persona aislada a lo mejor con algún cómplice que se ha radicalizado generalmente en las redes sociales y siguiendo instrucciones abstractas y no personalizadas decide tomar la iniciativa sin recibir órdenes directas de una organización concreta.
En general son personas solitarias, difícilmente detectables por los servicios de seguridad. La mayor parte de ellos no están fichados por actividades yihadistas, aunque otros como los causantes de la matanza de Miami o Niza tienen antecedentes por otros delitos.
Empieza a existir la sospecha que pudiera estarse produciendo una especie de síndrome de Werther. Se conoce con este nombre, que viene del protagonista de la novela "Las perlas del joven Werter, de Goethe", cuyo autor se suicida por amor y provoca una ola de suicidios por contagio en su época en Alemania.
Esta teoría se ha demostrado cierta y hay ensayos que testifican que los suicidios de personas famosas son contagiosos. Y por eso en general se omite dar mucha publicidad a las noticias de suicidios y en especial referirse a los aspectos que puedan provocar lástima o comprensión con quienes lo realizan.
En general los lobos solitarios no son personas necesariamente inestables psicológicamente. Pero la proliferación de atentados de estas características en Estados Unidos, Francia y Alemania, evidencian que alguno de sus autores no eran musulmanes practicantes, incluso tenían una vida contraria a las normas del Corán. Eran personas con complejos, naturalezas violentas y deseos de desatar su furia en forma de violencia. En algunos casos las armas han sido tan atípicas como alquilar un camión en Niza. O el asalto a la Iglesia de Francia ayer armados con cuchillos. Se ha demostrado que ya no hay que fabricar explosivos o comprar armas en el mercado internacional para asesinar. El temor es que por afán de notoriedad, por frustraciones personales o por deseos de venganza o instinto de violencia se contagie como una moda una ola de atentados sin conexiones directas con el yihadismo.


Carlos Carnicero - Terroristas y pacifistas en un escenario de guerra

19.07.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Hay debates estériles que promueven gentes sin verdadero compromiso democrático. Afirmar que el atentado salvaje de Niza no fue un acto terrorista demuestra poca inteligencia o nula catadura moral. Afirmar a continuación que no se puede atacar las bases de DAESH sino promover el dialogo para pacificar es una estupidez semejante a la que cometieron los ingleses con los avances de Hitler. Negociaron, luego vino la segunda guerra mundial que pilló a británicos y franceses pensando en las bondades del diálogo.
No hay diálogo posible con el islamismo terrorista. Gentes que se suicidan repletos de bombas o arrasando a la multitud con un camión no pueden entender el diálogo democrático. Llegar a afirmar que si José María Aznar pide perdón por la intervención en Irak no atacarán los terroristas en España es un acto estúpido de escapismo. Y sobre todo un acto de insolidaridad internacional. Me libro yo y que se mueran ellos.
Pero sobre todo establece una relación de causa y efecto entre una intervención sangrienta e injusta y las acciones de quienes antes de la guerra de Irak llevaban acumulados miles de muertos. Es la misma dialéctica que empleaba ETA para justificar sus crímenes en una supuesta ocupación del País Vasco.
El terrorismo no necesita justificaciones porque su ideología es el exterminio de los infieles como los nazis querían exterminar a los judíos.
El colmo del paroxismo es que un ex JEMAD forme parte de un movimiento que pretende renunciar a las armas con los terroristas que ocupan territorio donde se ejecuta a la gente por ser de un equipo de fútbol. Tuvimos un pacifista ordenando intervenciones militares contra su propia conciencia. ¡Pobre hombre!

Lo ocurrido en Niza es la demostración de un escenario de guerra de nueva naturaleza. Hay un estado que controla y administra un territorio con métodos de financiación propios. El Yihadismo dispone de terminales que no precisan organización dispuestos a asesinar civiles en cualquier lugar del mundo.
Esta guerra requiere dejar al DAESH sin territorio y buscar con una linterna a cada lobo solitario en el mundo sabiendo que ya no necesitan un Kalashnikov porque les basta un camión para organizar una masacre.


Carlos Carnicero - Hacía una nueva cultura democrática

30.06.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 29 (OTR/PRESS)

Nadie entendería unas nuevas elecciones; ni siquiera una demora en formar e investir gobierno. No hay mayoría absoluta y será difícil que la pueda haber al menos en un tiempo. Mariano Rajoy tiene la obligación de tomar la iniciativa para buscar apoyos para la investidura. Y tendrá que ceder para conseguirlos. En un sistema parlamentario ganar las elecciones no es suficiente para formar automáticamente gobierno. Necesita sumar más votos a favor que en contra en el Congreso.
Tampoco nadie entendería que el líder del principal partido de la oposición se volviera a negar a dialogar con el vencedor. Los reproches del pasado a la naturaleza democrática del PP o a la persona de su líder no pueden sostenerse. Los ciudadanos han votado y los militantes del PP apoyan a Mariano Rajoy.
La falta de diálogo democrático es consecuencia de la consideración que tienen los adversarios entre sí como enemigos. Algo inadmisible en democracia. Para formar un gobierno de coalición no es requisito imprescindible compartir ideología. Tampoco para investir a un gobierno. Basta con negociar mínimos comunes denominadores.
El liderazgo de Pedro Sánchez es precario. En otro país, después de dos derrotas consecutivas en las que además se incrementan la pérdida de votos, ya habría dimitido. Lo lógico es celebrar un congreso, hacer autocrítica -a la que no están acostumbrados- revisar su sistema organizativo de élites y baronías y crear un proyecto que pueda ilusionar a los ciudadanos. Para eso necesita tiempo y reposo. Si el PSOE se obstina en bloquear un gobierno de Mariano Rajoy, será el siguiente paso en su declive hacia la irrelevancia.
Ciudadanos no está en condiciones de vetar a nadie y tendrá que flexibilizar su diálogo con el PP. Tiene que revisar también la existencia de un espacio político para su proyecto. Y para lograrlo lo primero es demostrar que tiene madurez democrática para reconocer un fracaso y no dificultar un nuevo gobierno.
Podemos es caso aparte. La arrogancia ha recibido un revolcón en la urnas. La tensión autoritaria que destilan muchas de sus conductas le va a condenar a la marginalidad. El cielo queda muy lejos y de momento tendrán que pasar una larga temporada en el purgatorio para ver si pueden aprender que en política despreciar al adversario, señalarse como elegidos y pretender el monopolio de la legitimidad condena al fracaso.


Carlos Carnicero - La ciclotimia de los periodistascon La Roja en la Eurocopa.

23.06.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 22 (OTR/PRESS)

A veces tengo premoniciones. Son sobre temas intrascendentes, al menos para mi. Intuía que España iba a perder contra Croacia. Leyendo y escuchando a muchos periodistas deportivos haciendo cábalas con los partidos que nos quedaban para jugar la final, establecí que la prepotencia y el desprecio hacia nuestros rivales iba a ser letal. Ir de sobrados, soberbios y altaneros es una mala técnica en todos los aspectos de la vida. Siempre hay alguien o algo que baja los humos.
La primera media hora del partido estableció por los comentaristas del mismo que aquello era pan comido. Hubo más soberbias castigadas, como la de Sergio Ramos, que sin ser especialista en lanzamiento de penaltys ejerció de capitán y erró con un disparo malo de solemnidad.
Los nuevos delanteros del equipo, Nolito y Morata, recibieron la consagración de insuperables con solo dos partidos. Los croatas, sin aspavientos y con humildad dieron una lección de fútbol y nos ganaron merecidamente.
Ahora hemos entrado en fase depresiva. Nos hemos clasificado en segundo lugar y eso parece una tragedia porque los periodistas habían establecido que ese supuesto era sencillamente imposible.
Hay una explicación psicológica para estos cambios de humor. España está deprimida y se agarra a cualquier ensoñación para reforzar nuestra autoestima. Tenemos un himno que ni siquiera tiene letra. Resulta patético escuchar el chunda, chunda tarareado a falta de letra. Y hay rincones en España en donde agreden a quienes llevan una camiseta de la selección.
Me encantaría que España ganara otra Eurocopa y para eso hace falta humildad, autocrítica razonable y respeto para los contrarios.
Estar en un grupo con los equipos más grandes tiene que ser el aliciente para jugar al fútbol lo mejor posible. Es solo un deporte y ahora mismo un vehículo para llevar autoestima a un país lastimado por la crisis. Pero hay que reivindicar el trabajo bien hecho día a día. Y los periodistas deportivos tienen que ejercer la pedagogía de la humildad y de la contención.


Carlos Carnicero - Los españoles, La Roja y la autoestima.

14.06.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

En la última encuesta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) se informa que el ochenta por ciento de los españoles creen que la situación política en España es mala o muy mala. Un dato desalentador que indica que la autoestima general está por los suelos. A falta del único debate electoral, que se celebra esta noche, el clima de la campaña es muy frío. Hay un montón de indecisos o de electores que ocultan su voto. Y las previsiones de abstención auguran poca participación.
En este contexto, la selección española, que ha gozado de múltiples ocasiones de gol, se ha impuesto en el primer partido a la República Checa por un gol de Piqué a pase de Iniesta. Dos jugadores del Fútbol Club Barcelona.
La campaña se está celebrando con algunos episodios violentos de grupos radicales. Unos individuos atacaron a dos chicas en Barcelona porque llevaban camisetas de la selección española y propugnaban una solución para poner pancartas gigantes en la calle para poder ver los partidos de España.
El llamado contencioso catalán, que es en realidad un problema democrático de quienes no quieren respetar la Constitución y las leyes, aparece siempre de forma inquietante. Muchos de quienes propugnan la secesión serán aficionados al fútbol y tienen que ver como jugadores del equipo catalán forman la piedra angular de nuestra selección. En el caso de hoy, han desatascado con una jugada magistral un partido que amenazaba con acabar en empate.
La suma es positiva. Y el gran reto es demostrar que la unidad de nuestro país, la pertenencia de Cataluña a España es un factor positivo para los dos partes. Espero que hoy haya habido catalanes que hayan visto aumentada su autoestima al ver que jugadores entroncados en Cataluña han sido el factor definitivo para que España se estrenara en la Eurocopa con una victoria. Es cuestión de suma positiva.


Carlos Carnicero - El PP, Podemos y el huevo de la serpiente

06.06.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

No tengo duda de que Podemos es una criatura de laboratorio que ha crecido a caballo del descontento y la crisis, alimentado en los platós de televisión. Sus padrinos han sido el Partido Popular, que ahora reafirma su entusiasmo con la posibilidad del sorpasso practicando el complicado deporte de la polarización. También la guardia pretoriana mediática de José Luis Rodríguez Zapatero, que sigue siendo un conspirador en la sombra, con excelentes relaciones con el régimen de Maduro, como se está comprobando estos días.
Ahora las encuestas demuestran que el sorpasso es tan cierto que puede llegar a ser doble. Según el estudio publicado hoy por el diario El País, la intención de voto de Podemos alcanza el 25,6 por ciento. El PP se sitúa en 28,5 y el PSOE se queda en 20,2. Pero todo el mundo se fija en los casi cinco puntos que separan al partido socialista de Podemos y no se dan cuenta de los escasos 2,9 puntos que le quedan para ser la primera fuerza por encima del PP.
Nada extraordinario en que Podemos quiera ganar. Faltaría más. Quien prefiera esta opción tiene todo el derecho de votar por ella. Lo que no es inconveniente para que se puedan cuestionar sus orígenes, sus apoyos y su eclecticismo programático e ideológico.
Una democracia decide lo que eligen sus ciudadanos, independientemente de las consecuencias. La historia está llena de decisiones electorales que fueron traumáticas.
Pero quien engorda el huevo de la serpiente por mero interés electoral propio es también responsable de las consecuencias del apoyo ofrecido para que una fuerza antagónica perjudique a quien es su adversario.
Faltan pocos días. La responsabilidad del resultado del día 23 corresponde a los partidos para buscar el apoyo de los electores y a estos para decidir a quién se lo dan.
Los juegos de laboratorio electoral pueden tener consecuencias tóxicas y pronto se pondrá en evidencia las causas por las que, por primera vez en democracia, el presidente en funciones prefiere un debate entre todos los candidatos que también uno con el líder de la oposición. Mariano Rajoy prefiere a Iglesias que a Sánchez para ocupar el sitio de honor de la oposición en el parlamento. También tendrá que explicar por qué.


Martes, 27 de septiembre

BUSCAR

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Sindicación