Opinión

Charo Zarzalejos - Semana de luto

25.08.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, (OTR/PRESS)

Por desgracia no es la primera vez ni será la última que España se sobresalta por la acción terrorista. En el País Vasco sabemos mucho, demasiado, de lo que supone un atentado, lo que impacta ver cuerpos destrozados y sabemos, sobre todo, que siempre los terroristas se confunden con el paisaje. Son siempre personas normales, cuando no estupendas. También sabemos todos los españoles que los lutos duran lo que duran y que una vez superados casi todo vuelve a estar donde estaba.
Ha sido esta una semana de luto. De luto en Cataluña y en el conjunto de España. Se han estremecido los catalanes, y todos los españoles y de manera especial las familias de las víctimas. La sinrazón ha destrozado vidas y proyectos y el alcance y dimensiones de la célula terrorista ha dejado a todos, incluidos los responsables policiales, sin palabras. ¿Quién iba a imaginar tanta ignorancia en un país como España admirado por su buen hacer policial y de inteligencia?. Pues ha ocurrido y todavía nos falta mucho por saber y cuando sepamos todo, si algún dia esto ocurre, nos quedaremos aún más sorprendidos.
En esta semana de luto, el eslogan ha sido "no tinc por", "no tenemos miedo". Pues somos muchos, muchísimos los que lo tenemos. ¿Cómo no tener miedo cuando personas normales, incluso encantadoras están dispuestas a matar a quien se le ponga por delante?. Los que sí tenemos miedo, no debemos avergonzarnos. El miedo es un atributo de los valientes que lo son porque hacen lo que deben a pesar del miedo. La cobardía es utilizar el argumento del miedo para dejar de hacer lo que se debe y nosotros, los que creemos que no se puede matar en nombre de Dios, ni en nombre de patria alguna, debemos seguir haciendo lo que hacíamos antes del terrible atentado.
El luto ya está dejando paso al clima político al que nos hemos venido acostumbrando. Los responsables políticos han hecho y harán durante un par de días más, todo un ejercicio de mostrar unidad. Nadie ha querido polémica alguna, salvo declaraciones contadas y tan extravagantes, tan fuera de lugar, que no merecen ni un línea. Pero esta unidad, obligada por los acontecimientos porque lo contrario hubiera sido algo más grave que un error, se acabará pronto. Si se trata de vivir con normalidad, nuestra normalidad política es más que convulsa. En nada volveremos a hablar de Cataluña, cuyo Gobierno no se ha planteado ni por un segundo desandar el camino que lleva a ninguna parte y menos después del atentado porque aun cuando lo prioritario sea la seguridad, desde el independentismo hay tal satisfacción por la actuación de los servicios policiales, médicos, de emergencia, etc... que, sin duda, a más de uno le habrá reafirmado en su objetivo independentista. Decirlo abiertamente seria una obscenidad pero que nadie dude de que esta lectura existe. En esta vuelta a la normalidad veremos a Rajoy volviendo hablar de la Gurtell en el pleno del Congreso porque el PNV no quiere cargar con el sambenito de ser muleta del PP. Veremos a un Gobierno que tendrá que tragarse en más de una ocasión su débil posición parlamentaria y a una oposición en la que el PSOE tratará de ser el líder incuestionable de la dispersa izquierda. Tras el luto, todos volveremos a ser lo que éramos. Todos, menos las víctimas y sus familias. Para ellos y solo para ellos _no hay que engañarse_ el atentado de La Rambla ha supuesto un antes y un después.


Charo Zarzalejos - Juana no está en mi casa

18.08.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 17 Ago. (OTR/PRESS)

Soy madre y nada me resulta más difícil que imaginar lo que se puede sentir cuando ves que te puedes quedar sin tus hijos. El dolor ante semejante circunstancia debe ser tan inmenso que quizás no haya palabras suficientes para describirlo. Por ello, entiendo las lágrimas de Juana Rivas, máxime si por medio ha habido malos tratos hacia ella por parte del padre.
Si Juana Rivas me hubiera pedido auxilio, reconozco que no hubiera tenido valor para negárselo. Le hubiera dejado estar en mi casa. ¿Cómo decir que no a una madre angustiada con dos hijos menores?. No le hubiera dicho que no pero una vez en mi casa, de ninguna de las maneras le hubiera aconsejado que siguiera escondida, huida de la justicia porque, entre otras cosas, tarde o temprano, la Justicia te alcanza y, además, nunca olvida.
El caso de Juana Rivas, como tantos otros, hay que conocerlo a fondo, muy a fondo para tener una opinión bien fijada y, sobre todo, hay que tener conocimiento preciso de los vericuetos judiciales, plazos e instancias porque en la Justicia, los plazos y las formas son tan importantes como el fondo.
Pero llegados a este punto en el que el Constitucional no le ha otorgado el amparo que solicitaba, después de que varios jueces tampoco hayan satisfecho sus pretensiones, nada más sensato que abandonar la aventura que ha emprendido en compañía, nada menos, que de dos menores, sus hijos. Debería saber o deberían decirle que el camino que ha emprendido no da más de si, que apelar a Estrasburgo supone, de entrada meses y meses de "desaparición" que a medida que pase el tiempo le comenzará a pesar como una losa.
Se que desde fuera se habla fácil, pero obviar la realidad, hacer caso omiso a los tribunales es meterse en un laberinto de difícil y siempre dolorosa salida. Debería entregarse hoy mejor que mañana, someterse a la Justicia y una vez que la Justicia se pronuncie de manera definitiva buscar el mejor acuerdo posible. La situación no es fácil, pero no está escrito en ningún sitio que la vida sea fácil, sobre todo si previamente se ha sido víctima de un trato indigno y cruel pero alguien debería decirle a Juana Rivas que lo que está haciendo no soluciona el pasado ni facilita el futuro que ella desea y al que no debe renunciar pero no a base de emprender batallas que le pueden hacer perder la guerra.
Juana Rivas no está en mi casa pero, insisto, la hubiera acogido pero no le hubiera alentado a que se pertrechara en una situación que ni es buena para ella y menos para sus hijos. La misma determinación que ha tenido para sortear las decisiones de los tribunales debería tenerla ahora para acabar con esta situación que si a alguien perjudica de manera especial es a ella misma.
Ignoro que estarán pensando sus abogados y sus asesoras pero ellos, más que la propia Juana Rivas, tienen una especial obligación de realismo. Alentarle para que no abandone su postura de resistencia es una forma de condenarle a una vida que no es vida. No siempre lo políticamente correcto es garantía de acierto y en este caso se acumulan días y días de una situación insostenible. Se pueden perder batallas si lo que se pretende es ganar la guerra.


Charo Zarzalejos - El ánimo de Rajoy

11.08.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 10 Ago. (OTR/PRESS)

Hace algunos meses, Mariano Rajoy aseguraba que no había pensado en si iba a ser o no candidato para las próximas elecciones generales. Sin embargo, tras su vivista al Rey en el palacio de Marivent mostró su buen ánimo, su disposición para repetir como aspirante a La Moncloa en unos comicios que "vamos a ganar".
Nada más arriesgado que especular sobre qué hará Rajoy, cuál será su decisión final y, según sus propias palabras, nos enteraremos "al día siguiente de que haya tomado la decisión". En su partido nadie rechista y si quiere volver a presentar no es previsible que se produzca resistencia interna alguna.
Sin embargo, en política no basta con el buen ánimo personal, ni con la disposición a repetir experiencias. Son otros muchos factores, otras muchas circunstancias las que, en un momento determinado, pueden aconsejar una cosa o su contraria y Rajoy, que de tonto no tiene un pelo y que se entera más de lo que cabe imaginar, no va a ser insensible al momento político que se viva cuando llegue el turno de tomar decisiones.
Ignoro que hará finalmente el Presidente. Solo lo sabe él y hasta es posible que en el momento actual no tenga tomada una decisión definitiva. Lo que si parece claro es que ante los momentos convulsos, ante las incertidumbres que están en el horizonte más próximo y ante la batalla parlamentaria, que ya se pergeña para el nuevo período de sesiones, lo que no hará será esconderse. Rajoy, en solitario o en compañía de otros, tomará las decisiones que crea oportunas en relación a Cataluña. Si, como se especula, con no demasiado fundamente, con una nueva moción de censura, volverá de nuevo a tomar la palabra y protagonizar casi en solitario ese debate que Podemos desea pero que no acaba de cuajar y, sin duda, acudirá a la Comisión de investigación del Congreso, en donde sabe que le van a crujir. Todo indica que estos acontecimientos irán acompañados de buenos datos económicos.
Si algo ha pretendido Rajoy, además de su obsesión más que justificada por sacar a España de la crisis, ha sido preservar a su Partido. Por esta razón, el pacto con Ciudadanos se firmó entre grupos parlamentarios, sin gaviotas por medio. Por ello se echó a la espalda la moción de censura planteada por Podemos y por ello acudirá a la Comisión de investigación cómo si el PP hubiera nacido el mismo día que él.
A Rajoy no le falta ánimo. Es todo lo contrario a un hombre "quejica"; pero, insisto, el buen ánimo es necesario pero no suficiente para ganar unas elecciones, que dudo mucho se celebren en 2020. Tiene razón Pablo Iglesias cuando dice que Rajoy no se va ni con agua caliente. Precisamente el agua caliente, lanzada desde de la Oposición, es el argumento más determinante para que, efectivamente no se vaya. Pero, ¿saben?, tengo que ver que Rajoy repita*


Charo Zarzalejos - La indecencia de Maduro

04.08.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 3 Ago. (OTR/PRESS)

Es difícil imaginar mayor indecencia. No le avergüenza que sus ciudadanos no puedan disponer de lo básico para comer o curar sus enfermedades. No le altera comprobar como miles de ellos hacen cola para entrar en Colombia para adquirir en el país vecino lo que no encuentran en el suyo y, por supuesto, no le quita ni medio minuto de sueño el tener en la cárcel a 500 presos políticos. Nada le avergüenza. Nicolás Maduro, además de un dictador, tiene tics de perturbado que le llevan a condenar a un país, rico y grande, al más absoluto de los abismos.
A estas alturas y después de los buenos oficios llevados a cabos tanto por el expresidente Zapatero como por otras personas, no debe quedar la más mínima duda de quien es y como es este personaje. Nunca lo admitirá, pero Nicolás Maduro no contaba con la determinación de cientos de miles, incluso millones, de venezolanos, que han puesto pie en pared para recuperar algo tan básico como es la libertad y el cumplimiento de su propia Constitución. Su perseverancia es digna de admiración.
Creíamos que lo habíamos visto todo, hasta que, de nuevo López y Ledezma fueron arrancados de sus domicilios con modos y maneras mafiosos bajo la absurda acusación de que pretendían huir. ¿Huir?. Y ahí están, detenidos, encarcelados y carentes de cualquier garantía jurídica que el propio Maduro se ha encargado de laminar. ¿Cabe otro calificativo que no sea la de dictador?.
La indecencia de Maduro no tiene límites. La empresa encargada del recuento _nacida al amparo del chavismo_ ha denunciado la manipulación absoluta de los resultados que según el dictador han avalado la ilegitima Asamblea Constituyente. Lo han tenido que hacer desde Londres porque hoy Venezuela es territorio comanche. En cualquier momento te conviertes en "desaparecido".
La comunidad internacional tiene ante si un reto que no puede afrontar con miedo. Con inteligencia, sí, pero con miedo, con contemplaciones, no. Si algo hay que descartar es cualquier medida que dificulte o empobrezca aún más a la población, pero se debería encontrar el margen suficiente de actuación para que todos aquellos responsables de la actual situación tengan muy claro que sus vidas se van a complicar. España debe estar a la cabeza de la respuesta.
Y no nos equivoquemos. En buena medida, si en Venezuela se ha llegado a este punto es porque se ha creído que con un personaje como Maduro era posible el diálogo, el acuerdo razonable que era irracional desde el minuto uno. Con 500 presos políticos por medio no cabía diálogo alguno. Primero, libertad para todos y luego ya veríamos.
Venezuela y los venezolanos caminan sobre el abismo, con el riesgo cierto de enfrentamiento civil. Maduro tiene la fuerza. Tiene el Ejército y ese siniestro cuerpo policial que asalta domicilios. No hay más esperanza que su círculo se vaya resquebrajando, que se produzcan fugas y más fugas, que sienta en sus carnes la más absoluta soledad y si esto no ocurre lo que para muchos es ya fase terminal puede convertirse puede convertirse_ya lo es_en una lenta, lentísima y muy dolorosa agonía. Con los indecentes de cualquier clase, condición, ideología, raza o religión ni media palabra.)


Charo Zarzalejos - EL discurso que no escuchamos

28.07.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

"Hemos de confiar unos en otros. Dejad de escuchar a los bocazas altisonantes de la televisión, la radio e internet. ¡¡Mandadles al infierno. Hemos estado perdiendo el tiempo en asuntos importantes porque insistimos en querer ganar sin buscar la ayuda del que está al otro lado del pasillo. No estamos logrando nada, compañeros míos, no estamos logrando nada!!".
"Yo mismo he dejado a veces que la pasión gobierne mi razón. No creo que ninguno se sienta orgulloso de nuestra incapacidad. Dedicarse a impedir que tus oponentes políticos cumplan sus metas, no es el trabajo más inspirador. La mayor satisfacción es respetar nuestras diferencias pero sin impedir los acuerdos".
Estas palabras, que recojo de El País, han sido pronunciadas por un hombre de 80 años, recién operado de un tumor cerebral, republicano de toda la vida y claro adversario de Trump que con enorme dignidad y serenidad hizo un esfuerzo ingente para acudir al Senado y permitir, con su presencia, que se abra el debate sobre el Obamacare que el Presidente de EE.UU. pretende sustituir por un nuevo modelo de sanidad hasta ahora rechazado por los suyos propios.
Quien así habla es el senador McCain, cinco veces elegido por el Estado de Arkansas y que, en su día, compitió por la presidencia con Obama. Su discurso, reconociendo su derrota, todavía se recuerda. Fue un discurso caballeroso y patriota. Tanto que le sirvió para reafirmarse como referente de la derecha moderada de Estados Unidos.
El discurso de McCain ante sus compañeros republicanos es de esos discursos que denotan altura política e intelectual. Honradez y convicción. Generosidad y realismo. Es, en fin, de esos discursos que nosotros en España, no logramos escuchar y que ahora más que nunca sería necesario que alguien pronunciara.
En España tenemos grandes acuerdos pendientes. Acuerdos sustantivos y estructurales como la financiación autonómica, pensiones, Educación y, por supuesto, el desafío catalán en el que la pasión -y la irracionalidad- están ganando a la razón.
Son momentos, parafraseando a McCain en los que "hemos de confiar unos en otros", huyendo de buscar el triunfo "sin buscar la ayuda del que está al otro lado del pasillo". La discrepancia no debe paralizar el acuerdo. Las diferencias no deben asustar y las coincidencias no deberían suponer vergüenza alguna.
Nuestros responsables políticos deben aprovechar el verano para la reflexión, para ser capaces de separar lo llamativo de lo sustancial porque de lo contrario podría ocurrir que alguien o algunos, digan, digamos "ni estamos logrando nada, compañeros míos, no estamos logrando nada". La advertencia es de McCain a sus compañeros republicanos. Todo un discurso que en España no escuchamos.


Charo Zarzalejos - García Page ha elegido

15.07.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

¡¡Quién lo iba a decir!!. ¡¡Quién le ha visto y quien le ve!!. Emiliano García Page, en su momento claramente contrario a las tesis de Pedro Sánchez hasta el punto de reflexionar en voz alta sobre su futuro si este ganaba las primarias, ha elegido. Lo ha hecho justo en la dirección que nadie, o muy pocos, esperaban.
Con los presupuestos de 2017 paralizados desde el pasado mes de Abril, la idea inicial era realizar una nueva oferta a Podemos y PP y si este intento fallaba, acudir a elecciones anticipadas. Aquí cabe hablar de dos hipótesis. O bien que nunca pensó en esa convocatoria o que si pensó en ella, en el último momento le han temblado las piernas. A nadie debe quedarle la más mínima duda de que si Page hubiera querido evitar elecciones, ahí tenía al PP que, in extremis, estaba más que dispuesto al pacto para evitar primero, una nueva cita a las urnas y ahora, sin duda, para evitar un gobierno con Podemos. Cospedal ha sido bien explicita.
Emiliano García Page ha querido, ha elegido pactar con Podemos dándole, nada menos, que la vicepresidencia y una cartera, antes que buscar el acercamiento con el PP que resultó ser la fuerza mas votada quedándose a un escaño de la mayoría absoluta por un escaso puñado de votos. Ha elegido y está en su derecho. Es una opción tan legítima como arriesgada y lo que es más importante: tira por el suelo no sólo su discurso, sino su "actitud" -que es algo más- ante la política.
El presidente de C-LM ha optado y con su elección ha dado un triunfo a Pedro Sánchez a quien ahora nadie dentro de su partido podrá chistar cuando le vean con Pablo Iglesias e incluso se llegue a hablar de pactos o supuestos pactos con Podemos.
La opinión publica de C-LM y, en su momento, las urnas dirán si este paso de García Page ha sido bien entendido. La apuesta tiene sus riesgos pero, de momento, lo que sugiere es una enorme sorpresa incluso para quienes siempre hemos pensado que el lenguaje político es de plastilina. En política, el posibilismo es parte sustancial de la misma, pero después de tanto alarde discursivo, de tanta actitud crítica, resulta más que sorprendente. Será interesante ver como se mueve, qué dice, qué "actitud" va a mantener a partir de ahora Emiliano García Page.
La segunda parte de la historia, que es la menos relevante, es que Podemos dice que tiene que consultar a los inscritos. El resultado es sabido: entran chiflados porque García Page ha elegido tenerles en el Gobierno que intentar el pacto presupuestario con el PP. No hay más.


Charo Zarzalejos - Cortesía institucional

07.07.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

En su otra vida, Pedro Sánchez cometió garrafales e innecesarios errores de formas hacía el Presidente del Gobierno como si la ausencia de cortesía fuera un elemento necesario para reafirmar la posición de cada cual. Equiparó al PP con Bildu al no entregar a ninguno de los dos grupos los papeles sobre los que pretendía negociar y cuando acudió a Moncloa, optó por una reunión relámpago. Tan poco tiempo duró el encuentro que los equipos de ambas partes, que esperaban en una habitación contigua al despacho del Presidente llegaron a asustarse pensando que a alguno de los dos les había ocurrido algo.
Se coincida o se discrepe de él, soy de las que cree que Pedro Sánchez ha aprendido mucho. En esta su nueva vida, se ha vuelto más astuto, cuida hasta el extremo sus comparecencias ante los medios de comunicación y es bien consciente de los errores formales cometidos. Tiene a su lado a Margarita Robles, incapaz de cualquier chabacanería y firme defensora de lo institucional. No va a dejar que Sánchez cometa viejos errores.
De momento ya tenemos una prueba de todo esto. La entrevista con Rajoy ha durado más de dos horas porque así lo ha querido Sánchez y, desde luego, el propio Rajoy. Dos no discuten si uno no quiere. Imposible dialogar si uno se levanta de la silla.
En esta ocasión, Rajoy y Sánchez, se han dedicado mutuamente el tiempo necesario y, dadas las circunstancias, el correcto. El desafío catalán va a impregnar el verano. No habrá referéndum. Esto es lo único seguro. Todo lo demás es incertidumbre. Hasta aquí las coincidencias entre el Presidente del Gobierno y el secretario general del primer partido de la Oposición. Otro cantar será el modo y manera de afrontar la situación. El mero hecho de que Gobierno y PSOE se hayan comprometido al dialogo permanente es una buena noticia. Genera tranquilidad en la opinión pública y a ninguno de los dos perjudica.
Rajoy sabe que, en ningún caso, lo tiene fácil y ya ha asumido que si los hechos así lo aconsejan, tendrá que tomar medidas "antipáticas" pero si alguien juega a ponerle nervioso, la partida la tiene perdida de antemano. Sánchez está de acuerdo en que nada de nervios, ni de palabras o gestos altisonantes, nada de referéndum ilegal pero ninguno de los dos cree que la coincidencia en el futuro vaya a ser la misma que se ha producido a la hora de rechazar un referéndum claramente ilegal. En esto hay coincidencia con Ciudadanos.
A día de hoy poco más se puede añadir en lo que al desafío catalán se refiere. Esta es una pesadilla que sus promotores administran para llevar el tiempo a sus límites, con actos que rozan lo patético y con declaraciones y decisiones que distan mucho de encajar en un sistema democrático.
En todo caso, el desafío catalán ha servido para recuperar la cortesía institucional que nunca se debería haber perdido. Una vez recuperada, Pedro Sánchez va a ser implacable con Rajoy y no cabe decir que el Presidente del Gobierno se fíe ni una pizca del secretario general del PSOE.
"Somos dos políticos distintos y distantes" dijo Sánchez unos días antes de acudir a Moncloa. Dijo una obviedad y hacerla valer, mostrar públicamente las discrepancias y la distancia forma parte de la política y esta se engrandece, por duras que sean las polémicas, cuando la cortesía institucional se mantiene intacta. Sin liturgia no hay democracia.


Charo Zarzalejos - Juan Carlos, Rey emérito

30.06.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 29 Jun. (OTR/PRESS)

Llego tarde. Las horas parecen segundos y las noticias tienen la misma vigencia que un suspiro. Consciente de todo ello y recordando aquellos tiempos en los que algunos no habían nacido, otros ya no están y los que aquí seguimos hemos dejado de ser jóvenes, resulta inevitable que cuando se celebran efemérides que hemos vivido en primera persona surga un punto de nostalgia y, ¿por qué no?, de orgullo por todo lo que se hizo. Por todo lo que hicimos, cada uno en su medida, para que hoy nuestros hijos vivan en un país libre, abierto e institucionalizado.
Se ha conmemorado el 40 aniversario de aquellas elecciones que supusieron dejar atrás el franquismo para adentrarnos en el extraordinario camino de la democracia. Fue posible porque los enemigos se convirtieron en adversarios de manera que sin que nadie lanzara consigna alguna, todos fuimos conscientes, partícipes y cómplices para hacer de España una democracia homologable a otras democracias. El objetivo trascendió a ideologías, a iras contenidas, a dolores aún a flor de piel. Las dificultades fueron enormes. Había ruido de sables y un terrorismo que día si y día también nos dejaba sin respiración.
Pero el objetivo se logró por mucho que ahora no falten quienes se empeñen en poner énfasis en las lagunas, carencias y agujeros negros que se producen siempre en cualquier tarea que tiene _y aquel objetivo lo tenia_ algo de gesta. Un punto de épica.
Quien escatime méritos a todas y cada una de las personas que desde posiciones antagónicas, quiero pensar que es porque no vivieron aquellos años. En todo caso, es legítimo opinar sobre nuestra transición a la que, lo confieso, desde la perspectiva de los años, solo me produce orgullo.
El Congreso celebró el acto correspondiente. Muchos que fueron artífices directos ya no están con nosotros pero quedan, afortunadamente, muchos mas. Y de estos, de los que quedan, es el Rey Juan Carlos, con el pueblo español como gran aliado, el principal actor, el mayor activo, el hombre clave que supo gestionar con extraordinaria inteligencia aquellos nuevos tiempos. Por ello y aunque llegue tarde, me sumo sin rechistar a todos aquellos que ha puesto encima de la mesa su asombro, su malestar y su disgusto por la estruendosa, innecesaria e injusta ausencia del Rey Juan Carlos. El sólo se hubiera merecido un enorme aplauso colectivo de quienes se reunieron en el Congreso. Sin su olfato político, sin su buen hacer, sin su determinación de convertir a España en una democracia nada hubiera sido igual. Pero no estuvo y su ausencia ha resultado ser estruendosa y de acuerdo con lo leído, y para él dolorosa.
Constatado este error, yo diría que imperdonable, lo que queda es pedir que nadie nos hable de protocolos. No hay protocolo en el mundo mundial que no encuentre soluciones a supuestos problemas. No ha habido problemas de protocolo. Todo indica que su ausencia se debe a una decisión meditada en la que ni el Congreso ni el Gobierno son responsables. Si la Casa del Rey decide su presencia, no hay Gobierno, ni Mesa del Congreso que hubiera osado ni siquiera insinuar la conveniencia de su ausencia.
Esta ausencia que muchos hemos lamentado, no me parece una cuestión menor ni fácil comprender que quien fuera elemento clave de la transición tuviera que ver el acto a través de la televisión. Suena a desencuentro _uno más_ y desde luego a una clara injusticia. Llego tarde y no soy nadie relevante pero sirvan estas líneas como modesto homenaje, como manifestación de gratitud para quien, a mi modo de ver, ha sido un gran Rey que de ninguna de las manera se merece semejante ninguneo.
El Rey emérito, como cualquier padre, quiere lo mejor para su hijo, pero en nada hubiera perjudicado al Rey Felipe la presencia, el homenaje, el reconocimiento y el aplauso para su padre. El Rey Juan Carlos, suma. No resta.
Han pasado 40 años y todos los tiempos son nuevos tiempos. Creo que estamos ante tiempos novísimos que los que hace 40 años éramos jóvenes, y ahora ya no, contemplamos con curiosidad y humildad. No todo lo hicimos bien, es verdad. Pero, cada uno desde su sitio, intentamos hacerlo lo mejor posible. Ahora se trata de desear que todos aquellos que se han encontrado con todo hecho y se regodean en los fallos, en las carencias de aquella gesta que fue el transito de la dictadura a la democracia, lo hagan mejor que nosotros y dejen a los hijos de nuestros hijos ese mundo, esa realidad, que, al parecer, nosotros fuimos incapaces de tejer.


Charo Zarzalejos - Censura sin moción.

24.06.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

La llegada, la nueva llegada de Pedro Sánchez se ha hecho notar y bueno sería que nadie, sobre todo el Gobierno y el PP, se lo tomaran a broma. Superado su personal duelo político, Pedro Sánchez ha tenido mucho tiempo de pensar y, además, se siente con fuerzas renovadas.
En algún momento, el PP llegó a pensar que dado que estaba en campaña, su discurso se había "exacerbado" en la confianza de que una vez superadas las primarias, este discurso decayera un poco en su énfasis, en su crítica permanente al Ejecutivo. No ha sido así porque no podía ser así. El nuevo secretario general del PSOE está obligado a mantener ese discurso "exacerbado", a mantener viva la llama que le llevó al triunfo, a no abandonar ni por un segundo la tensión interna. No puede, ni por un segundo que su militancia se adormile. Ni una sola de sus palabras van a caer al vacío y no habrá día de descanso.
Ni por asomo está en los planes de Sánchez ir, ni siquiera a medio plazo, a una eventual moción de censura. Sus planes van por otro lado, tienen otro ritmo. Se trata de la censura permanente pero sin moción. Esa censura que quiere compartir con Podemos y Ciudadanos va a estar medida en el sentido de que no planteará cuestiones que no reúna el consenso de estos dos partidos. Sabe que si quiere contar con Ciudadanos, tan dispuesto a la censura como a dejar su santo y seña en las iniciativas que se puedan ir tomando, no puede dejar fuerzas y energías en nada que tenga que ver con favorecer a los independentistas catalanes aunque sea de refilón. A partir de ahí el margen para propuestas a tres se ensancha. Lo hemos visto en la propuesta para modificar la elección de presidente y consejeros de RTVE.
El PP, en el último minuto, se ha sumado al mismo para evitar una imagen de soledad que sabe que le daña y, por otro lado, y este es el argumento más de fondo, el cambio propuesto no supone para los populares ninguna contradicción ideológica. Nada que atente a las cuestiones nucleares que ellos quieren preservar en esta legislatura por encima de cualquier circunstancia.
Se aproximan tiempos políticos en los que el normal pugilato entre Gobierno y Oposición va a alcanzar umbrales muy altos. La Oposición está en ello pero no se deben confiar demasiado porque ni el PP ni el Gobierno se van a quedar de brazos cruzados. "Nosotros -dicen- también tenemos nuestro colmillo y si nos obligan a enseñarlo, lo ensañaremos".
No se refieren al famoso botón rojo de unas elecciones anticipadas. De momento esa hipótesis no está ni en Moncloa ni en Génova. "No, no, por ahí no va la cosa, solo seremos un poco respondones". Ahora a Rajoy le importa y le preocupa sacar adelante los presupuestos para 2018 y ese objetivo lo tiene al alcance de la mano. Un éxito objetivo en medio de tanta marejada.


Charo Zarzalejos - Viejas posiciones para nuevos tiempos

16.06.17 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

"La izquierda es un puzzle con las piezas al aire y hay que esperar a ver como caen, cuando caigan". Así describe una diputada de la izquierda española la actual situación de quienes hacen Oposición a Mariano Rajoy. Creo que la descripción es acertada y más después de escuchar a Abalos, portavoz del PSOE y del candidato rechazado Pablo Iglesias.
El triunfo incontestable de Sánchez ha modificado y mucho ese puzzle. Lo interesante está en ver como se gestiona, que depara esa modificación. De entrada, da la impresión de que la relación entre Podemos y PSOE se ha dulcificado en las formas pero nadie está en condiciones de afirmar que se haya restablecido la confianza. Esta continúa dañada, muy dañada. El PSOE, el nuevo PSOE, no olvida -y hace bien- el pasado más reciente. Abalos se encargó de recordarlo al leer el documento de Podemos en el que destilaba beligerancia, incluso desprecio hacia los socialistas. Iglesias lo dio por no escuchado..
De momento, el único dato objetivo es ese buen tono. Sin embargo Abalos marcó, con buenas palabras y mejores modos, las distancias que no están dispuestos a saltar. Sin duda, la más importante, la que puede condicionar cualquier acción conjunta es que los socialistas de ninguna de las maneras van a desbancar a Rajoy con peligrosos acercamientos a los independentistas. Sin Rivera en el puzzle, Pedro Sánchez no presentará moción de censura alguna y con Rivera en él, Iglesias no cabe. Los vetos mutuos de los nuevos hacen imposible --¿hay algo imposible en política?-- una nueva moción de censura. Viejas posiciones para ese nuevo tiempo...
Cosa distinta, y en ello se va a trabajar, es buscar los puntos de acuerdo suficientes para, desde el Congreso, realizar un marcaje exhaustivo al Gobierno. El hecho de que Ciudadanos se haya sumado a Podemos y PSOE en todo lo concerniente a la comisión que va a investigar la financiación del PP, es una rendija que permite pensar que sí, que esa actuación conjunta puede tomar cuerpo. En ese caso, Rajoy no será censurado pero sí sometido a un desgaste que maniate de manera absoluta la acción del Gobierno.
Para la izquierda, este nuevo tiempo, es el tiempo del PSOE, el de Pedro Sánchez y su equipo. Sánchez no es el que era. Hay que ver como es y alguna pista nos dará con el discurso que el domingo va a pronunciar ante 8.000 afiliados y simpatizantes. De momento, y eso es constatable tras escuchar a su portavoz en el Congreso, el PSOE de Sánchez no se va a meter en el laberinto del artículo 2 de la Constitución y ni mucho menos en apoyar el referéndum unilateral planteado por los independentistas catalanes. Abalos se agarró y defendió la ley y propugnar una modificación constitucional es tan legal como la propia Constitución.
El primer objetivo de Sánchez es liderar la izquierda de manera incuestionable, de forma que Iglesias tenga que renunciar a un trato "entre iguales". El segundo, tratar de limar diferencias entre Ciudadanos y Podemos hasta que toque el momento de unas nuevas elecciones que, eso sí, solo está en manos de Mariano Rajoy.
Siempre he sostenido que se equivocaban aquellos que han llegado a creerse la caricatura que ellos mismos han construido sobre Mariano Rajoy. Ahora sostengo que se equivocan aquellos tentados de creer que Pedro Sánchez es un kamikaze de la política. Sánchez no se va a suicidar.


Charo Zarzalejos - Más que una liturgia

10.06.17 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

El presidente de la Generalitat, así como su Gobierno, ha puesto voz a algo más que un acto meramente litúrgico. Es verdad que no hay documento firmado, pero el señor Puigdemont y quienes con él comparten la estrategia del abismo, han dado un paso más en lo que no deja de ser una auténtica afrenta al sistema constitucional y al sentir y ser de la inmensa mayoría de ciudadanos españoles.
Podemos decir _algunos lo harán- que puesto que no hay documento firmado, lo visto y oído ayer no deja de ser una mera declaración de intenciones a la que, es verdad, nos tienen acostumbrados. Sin embargo y siendo verdad que no deja de ser una puesta en escena, no es menos cierto que el presidente que debería serlo de todos no sólo ha hecho una declaración sectaria sino que ha avanzado en todo un desafío político que debe ser respondido con la misma claridad y serenidad con la que él ha expuesto sus planes.
El llamado "asunto catalán" es cualquier cosa menos una broma y debe ser abordado como un asunto grave y serio porque no se trata de un desafío al Gobierno, sino al Estado. Es un asunto de Estado que tiene al Ejecutivo como gestor de su defensa pero en esta obligación de defensa del Estado y de la Constitución el Gobierno ni puede ni debe caminar en solitario.
La situación es un emplazamiento al conjunto de las fuerzas políticas. En primer lugar, y sin duda alguna, al partido que está en el Gobierno, pero a continuación y sin solución de continuidad es un emplazamiento al principal partido de la Oposición. El PSOE no resuelve la papeleta con la llamada de Sánchez a Rajoy diciéndole que no apoyan, que no están de acuerdo con el referéndum unilateral. No cabía imaginar otra posición, salvo que el nuevo PSOE hubiera decidido en el minuto ir a su suicidio político. Pero ¿a partir de ahí?. Pues a partir de ahí Gobierno y Oposición -en este caso PSOE- están obligados a tejer el acuerdo necesario y suficiente para poner en valor y defender la Constitución -siempre mejorable- que garantiza nuestros derechos y libertades. Tarde o temprano el desafío catalán deberá ser respondido desde la democracia, la política y la Constitución.
A estas alturas no cabe esperar rectificación alguna por parte de Puigdemont y de quienes le acompañan y ¿saben?, el 1 de Octubre está ahí mismo y el jefe del Ejecutivo catalán ha protagonizado algo más que un acto litúrgico. Quien no lo quiera ver, quien quiera relativizarlo, que lo haga, pero la comparecencia del Ejecutivo catalán ha sido un desafío puro y duro para que al final no haya referéndum. Y no lo va a haber.


Charo Zarzalejos - Errores evitables

02.06.17 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

No es una frase hecha eso de que lo que mal empieza, mal acaba. Y es que el nombramiento como fiscal anticorrupción del señor Moix no empezó con buen pie. Lo habitual es que el fiscal que ocupara ese cargo proviniera precisamente de la sección anticorrupción. El fiscal Moix, de todos los candidatos, era el único que nunca había trabajado en ello. El punto de partida fue innecesariamente polémico sin que ello presuponga que el señor Moix no estaba capacitado profesionalmente para asumir esa responsabilidad. Ocurre, sin embargo, que eso que llamamos "usos y costumbres" se convierten en normas tácitas y más en un cuerpo como el de los fiscales. ¿Qué necesidad había de romper con lo habitual, de trastocar lo establecido y admitido por todos?. Los errores siempre, siempre se pagan.
Probablemente este error de inicio, con el tiempo, hubiera carecido de importancia, pero luego vinieron las famosas conversaciones de Ignacio González y Eduardo Zaplana. Creía el primero que era "cojonudo" aunque luego los hechos -y es no es cuestión menor- han demostrado que sus alabanzas a Moix no le han librado de entrar en la cárcel. La guinda ha sido la famosa herencia consistente en una gran casa adquirida por su padres a nombre de una sociedad situada en Panamá, país maldito cuando de dineros se trata. Nadie ha podido demostrar ilegalidad alguna pero Moix no calculó bien lo que esta circunstancia podía suponer. Siempre he pensado que ni la ideología ni el patrimonio legalmente adquirido deslegitima a nadie. Ni a políticos, ni a jueces, ni a fiscales pero a todos ellos se les exige, y con razón, un plus de ejemplaridad, de transparencia, sobre todo cuando uno se pone la toga como vestuario de trabajo.
Otro cantar es la relación entre quienes tienen la obligación de impartir justicia y el poder político. ¿Alguien cree que esto es algo nuevo?. Ni es nuevo ni deseable, pero lo cierto es que se produce. Un juez o un fiscal tiene derecho a tener amigos políticos. Lo que no es admisible es que el político presione y que el juez o el fiscal de turno se dejen presionar. Pese a algunas apariencias, si es que hay presiones, es obvio que no fructifican. No creo que haya en Europa partido más investigado que el PP y quienes en su momento parecían intocables están en la cárcel.
No obstante y para evitar sospechas o tentaciones y garantizar de manera más rotunda la separación de poderes, quizás no estaría mal repensar la existencia de los tribunales superiores de las comunidades autónomas. Parece que todos los males se producen en Madrid. Puesto que la sospecha, en ocasiones, se convierte en acusación rotunda, ¿no podríamos sospechar de esos tribunales superiores?. Sus miembros conocen, en muchos casos, bien de cerca de los políticos de la autonomía en la que ejercen. Se llaman de tú.
Todas las medidas que se puedan adoptar para garantizar la independencia deben ser bien recibidas pero puestos a hacerlo que se haga bien y para todos en todas partes de España.
Dicho todo esto y vista la reacción de los grupos de Oposición, si fuera el señor Maza no daría el asunto por zanjado porque el siguiente, aunque no tiene empresa alguna en Panamá, puede ser él.


Viernes, 14 de diciembre

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