Opinión

El rincón del soneto - PERICO DIJO NO-NO

31.10.17 | 19:12. Archivado en Salvador Freixedo


PERICO DIJO NO-NO

Perico dijo NO-NO,
Puigdemont dijo NI-NI.
Cuando todo estaba así
Mariano ni se inmutó.

Don Jordi libre siguió
y lo mismo Urdangarí,
la ley apesta a pipí,
y el Gobierno se zurró.

Invadieron el congreso
una tropa de rufianes,
y aunque son unos patanes

nos la quieren dar con queso.
En manos de tales amos
¿nos reímos o lloramos?

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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El rincón del soneto - EL 155

31.10.17 | 11:00. Archivado en Salvador Freixedo


EL 155

¡155! gritó Rajoy cual fiera,
y en cuanto el numerito en el aire sonó,
Junqueras entró en llanto, Puigdemont se zurró,
y a los secesionistas les entró cagalera.

Varios miles de empresas cruzaron la frontera,
el Ibex catalán enseguida se hundió,
PabLenín sufrió un trauma, y a Bescansa expulsó,
y una gran carcajada se oyó en España entera.

A la gran Cataluña, seria, moderna y culta,
la politiquería de un grupo mamarracho,
que nos da la impresión de estar algo borracho,

la somete al ridículo, la deshonra y la insulta.
El catalán juicioso padece un gran empacho
al verse avasallado por esta turbamulta.

___________________
Por Salvador Freixedo
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Cayetano González - Elecciones decisivas

31.10.17 | 08:42. Archivado en Cayetano González


MADRID, 30 (OTR/PRESS)

Se podrá discutir la conveniencia o no de la decisión adoptada por Rajoy el pasado viernes de, al mismo tiempo que destituía en aplicación del famoso artículo 155, al Presidente de la Generalitat y a todo su gobierno, disolver el Parlamento y convocaba elecciones autonómicas para el próximo 21 de diciembre. El punto de discusión está en si no hubiera sido mejor esperar un poco más, para que la situación social y de crisis institucional que vive Cataluña se enfriara un poco y entonces sí, llamar a los ciudadanos a las urnas. Pero una vez convocadas esas elecciones -algo que ha descolocado bastante a todo el entramado independentista- de lo que no hay duda es que serán trascendentales, decisivas, para el futuro de Cataluña y por ende para el del resto de España. Con su convocatoria, Rajoy ha hecho una apuesta llena de riesgo: si ganan los partidos independentistas, se volverá a reproducir, de una forma u otra, el "proceso" vivido estos últimos años. Y como mínimo, en caso de resultar vencedores, esos partidos pedirán ir a una solución de un referéndum pactado para decidir el futuro de Cataluña, lo cual conllevaría una reforma constitucional que algunos aprovecharían para más cosas. Si por el contrario, quienes resultan ganadores son los partidos llamados constitucionalistas -PP, Ciudadanos y PSC- entonces el panorama sería radicalmente distinto. Pero no hay que engañarse. O hay un tsunami de votos a esos partidos, o lo normal es que no tengan la mayoría necesaria para gobernar. En terreno de nadie quedaría la marca de Podemos en Cataluña, cuyos escaños pueden ser decisivos para inclinar la balanza en un sentido o en otro. La postura del partido de Pablo Iglesias durante estos meses hace presagiar que los podemitas están más cerca del bloque independentista que del constitucionalista, lo cual por cierto les está creando serios problemas entre su electorado del conjunto de España. La fractura social y política que se ha producido en Cataluña en estos últimos años y que se ha acelerado en los últimos meses no se va a solucionar con las elecciones del 21 de diciembre. Llevará mucho más tiempo coser las heridas que se han producido. Pero al menos, los ciudadanos catalanes tendrán la oportunidad dentro de siete semanas de poder votar -esta vez con todas las garantías y no como en la pantomima de referéndum del pasado 1-0- y decidir con su voto que es lo que quieren para el futuro de su Comunidad Autónoma. Es la hora por tanto de la ciudadanía. Los independentistas son unos maestros de la movilización; los constitucionalistas tampoco les van a la zaga, al menos por lo visto en las dos impresionantes manifestaciones llevadas a cabo en Barcelona el pasado día 8 y este último domingo. El 21-D los catalanes tienen una cita trascendental.


No te va a gustar - El papel, ahora sí clave, de Podemos

31.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 30 (OTR/PRESS)

Espero que en el seno de Podemos se haya abierto una reflexión lo suficientemente autocrítica tras el papel, o más bien papeles, que la formación morada ha desempeñado hasta ahora en Cataluña. Porque Podemos se ha convertido en pieza clave ante las elecciones del próximo 21 de diciembre, hasta el punto de que de "los morados" puede depender la victoria o no del separatismo.
Decir que la confusión ha sido la tónica reinante hasta ahora en lo que se refiere a las posiciones de Podemos ante el referéndum secesionista y ante la propia declaración de independencia, criticada desde Madrid, pero asumida con entusiasmo por la "fracción barcelonesa" que lidera Albano Dante Fachín, sería quedarse corto: más bien ha parecido un caos.
Carezco, lo admito, de una información interna profunda sobre este partido, pero me consta la preocupación de Pablo Iglesias ante las críticas internas a la "ambigüedad" de la posición ante el golpe de la Generalitat catalana, y por ello tomó la decisión de "degradar" a la cada vez más descontenta Carolina Bescansa, como antes hizo con Luis Alegre, con Iñigo Errejón, con José Manuel López... Ya no queda ni uno de los fundadores en Vistalegre 1, y eso también debería hacer reflexionar al líder, cada día, parece, más encerrado en su núcleo de confianza, que encabeza Irene Montero y del que forma parte, con influencia creciente, Pablo Echenique, particularmente desafortunado, a mi entender, en algunas recientes manifestaciones.
El hecho de que no me sea fácil -Pablo Iglesias no lo hace fácil- seguir tan atentamente como yo quisiera a Podemos no hace que sea enemigo de esta formación, a la que considero necesaria no, desde luego, como un partido para gobernar España, sino para incidir en la crítica a la labor del Ejecutivo, para presentar proposiciones avanzadas en el Legislativo y para animar las denuncias ante los jueces y ante el llamado cuarto poder. Podemos nació como reacción de millones de españoles ante el inmovilismo y la corrupción de un bipartidismo desgastado ante los ojos de una parte muy considerable de la opinión pública. Creo que se percibió a este partido, quizá hijo indirecto de los movimientos "indignados", como un factor de renovación ilusionante y moralizante de la vida política. Algo nuevo, quizá un poco desconcertante, pero un soplo de aire fresco, que nos llegaba.
Pronto comenzaron los errores, tras el indiscutible éxito de haber consolidado en tiempo récord un partido "con el que había que contar". Errores atribuibles en su mayoría a la personalidad algo dislocada del líder, es decir, Pablo Iglesias. La falta de reflexión política, el afán por mezclar a todos los disidentes del bipartidismo viniesen de donde viniesen, la ambición por reclutar votantes en Gerona y en Huelva al mismo tiempo y con los mismos eslóganes, constituyeron equivocaciones casi de libro. Y la falta de posiciones claras en el tema clave de la política en este año, el creer que el secesionismo es algo "de izquierdas" -y nada de eso--, el separarse de quienes aceptan y promueven la idea de España, sin duda está influyendo en el descenso en intención de voto que pronostican todas las encuestas.
Lamentablemente, no puedo ser muy optimista respecto a que Podemos cambie sustancialmente el rumbo, como en cambio sí lo hizo el PSOE de Pedro Sánchez. No creo que sea el momento ahora de pensar "en derechas e izquierdas", sino en construir una plataforma sólida para la unidad territorial. Y con sus mensajes ambiguos, cuando no equívocos, Podemos no está contribuyendo a ello. Es esencial que, de cara a las elecciones del 21 de diciembre, esta formación afine sus notas, se coordine adecuadamente con quien debe ser el candidato único de esa izquierda-a-la-izquierda, Xavier Doménech -una vez que Ada Colau, que es la verdaderamente carismática, ha renunciado a presentarse--, y se deshaga de un Dante Fachín que estaría sin duda mejor ubicado en otro sitio, como Esquerra Republicana o en la propia CUP, de la que Podemos habría de distanciarse todo lo posible.
Porque, con unas posiciones claras, que nada tengan que ver con pescar peces en el río torrencial independentista, Podemos no solamente se convertiría en un serio candidato a formar parte de un Govern tripartito en Cataluña, sino también consolidaría posiciones que ha ido perdiendo en el resto de España, donde, por cierto, las elecciones no pueden estar ya muy distantes. Ahora sí que Pablo Iglesias, a quien las encuestas muestran cada día con un mayor grado de impopularidad, se la está jugando.


Fermín Bocos - Pelear por la victoria

31.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 30 (OTR/PRESS)

Lo más difícil está por venir. En Cataluña tardaremos años en volver a la normalidad entendiendo por normalidad la aceptación por parte de los secesionistas de las reglas de juego democráticas. Empezando por el respeto a las leyes y el acatamiento a las sentencias de los tribunales.
La aplicación del Artículo 155 de la Constitución restablece la legalidad anterior al golpe institucional dado por el ya destituido "Govern" de Carles Puigdemont, pero siendo un paso necesario e importante no garantiza el signo del resultado de las urnas del 21 de Diciembre.
Si el resultado de los comicios reproduce la polarización de la que venimos volveríamos a estar otra vez en el escenario que ha dado pie a la fractura que desencadenó el proceso sedicioso de los independentistas. Eso en el caso de que volviera a reproducirse un empate, porque no quiero ni pensar en la reacción de los secesionistas caso de que sus listas -por separado o con coaliciones como la que en su día dio pie al Junts x Sí-, superaran en votos a los unionistas. La exportación a los países de la Unión Europea de ese eventual resultado favorable que, a nadie le quepa la menor duda, se haría acompañar de una renovada reclamación de referéndum de autodeterminación.
La convocatoria de elecciones en el plazo de 54 días ha sido una medida inteligente. No hay más que ver el desconcierto que reina en las filas de los grupos secesionistas. Pero también es una decisión que convierte la cita electoral anunciada por Mariano Rajoy en un arma de doble filo. Por una parte es un buen paso hacia la normalización de la vida política catalana, pero por otra abre la puerta a la mas que probable repetición de la demagogia y el vértigo del discurso secesionista.
Tengo para mí que harían mal los partidos que defiende las Constitución (Ciudadanos, PSC y PP) en confiarse pensando que la manifestación multitudinaria a favor de la unidad de España vivido el domingo en Barcelona y la anterior aún más nutrida del 8 de Octubre anticipan un triunfo en las elecciones del 21 de Diciembre. No está escrito en ninguna parte. A los catalanes decididos a cerrar la puerta a los separatistas les queda mucha plancha. La victoria en los comicios que se celebrarán en vísperas del Día de la Lotería, no está asegurada. Tendrán que sudar mucho la camiseta. Y no confiarse como se confió el Real Madrid con el Girona.


Escaño cero - Tristeza y esperanza

31.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 30 (OTR/PRESS)

Impresionante la manifestación del domingo en Barcelona. Impresionantes las palabras de Josep Borrell. Impresionantes las de Francisco Frutos. Impresionantes y valientes. Escuchar a Paco Frutos decir de sí mismo que es un "botifler" y añadir que es un "traidor" contra el racismo que los independentistas está creando, no sé a ustedes pero a mi me produjo una sacudida.
Es de agradecer que en los últimos días personas de la izquierda, personas que lucharon en primera línea contra el franquismo, personas que hicieron la Transición, como Paco Frutos o Nicolás Sartorius salgan a decir que basta ya y a no permitir que nadie crea que toda esta aventura del independentismo tiene nada que ver con la izquierda de verdad. Una izquierda que ahora representa Podemos en España y Podem y la CUP junto a Los comunes de Colau en Cataluña, pero que nada tiene que ver esta izquierda con la de, insisto, de verdad.
Por eso no diré que me sorprende la reacción desde un ya inexistente PCE descalificando a Frutos al decir que no les representa. En realidad el PCE de hoy no existe salvo en papel porque los nuevos dirigentes han acabado con el viejo partido subsumiéndolo de mala manera en Podemos.
Pero a lo que voy, las palabras de Borrell y Paco Frutos son las palabras de dos hombres de izquierda capaces de hacer frente desde el discurso de la razón al aventurerismo del independentismo y que me han supuesto un alivio en mi estado de ánimo puesto que llevo más de un mes padeciendo ansiedad. Y a la ansiedad le sumo una profunda tristeza.
Es lo mismo que le sucede a muchas de las personas de mi alrededor, familiares, amigos, conocidos. Personas de todos los ámbitos, que al igual que yo no pueden sustraerse a la desazón que les provoca la situación que unos cuantos aventureros han creado en Cataluña.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Esta es la pregunta que más se escucha éstos días en cualquier conversación. Sí, cómo se ha podido llegar hasta aquí, qué es lo que ha fallado, qué es lo que se ha hecho mal, cómo es posible que algunos políticos catalanes secundados por tantos de sus conciudadanos no sean capaces de apreciar el Estado democrático en que vivimos, etc, etc, etc.
Todas estás preguntas y reflexiones son las que nos venimos haciendo los ciudadanos de a pie y somos muchos los que nos vemos afectados por una profunda tristeza. Quizá también rabia, sí, a qué negarlo. Tristeza, indignación, rabia.
Quizá es hora de que nos sacudamos la tristeza y demos una oportunidad a la esperanza con la celebración de elecciones en Cataluña el próximo 21 de diciembre.
Hubiera sido mejor, sin duda, que la convocatoria la hubiera hecho Carles Puigdemont, así se habría evitado que el Gobierno tenga que aplicar el artículo 155 de la Constitución, pero en cualquier caso creo yo que supone un alivio que los catalanes vayan a las urnas con todas las garantías legales.
Eso sí, no basta con ir a las urnas, sino que de estas salga un gobierno capaz de devolver a Cataluña a la normalidad. Y será importante que los líderes políticos catalanes estén a la altura del desafío.
Desde que estalló está tragedia creo que los ciudadanos hemos descubierto la capacidad de hacer política y de sentido común de Miquel Iceta. Sin duda el líder socialista puede y debe de ser un puntal en la nueva etapa que se inicie a partir del 21 de diciembre. Como lo debería de ser Inés Arrimadas.
La líder de Ciudadanos viene demostrando que tiene un proyecto para Cataluña, y que al igual que el de Iceta, es un proyecto para todos los catalanes, es decir incluyente y no excluyente.
El tercer partido constitucionalista es el PP, y siendo decirlo, pero creo que Mariano Rajoy se debería de plantear sustituir al señor García Albiol por alguien capaz de unir y no de separar.
Albiol no es un líder para estas circunstancias. Ahí está Andrea Levy u otros miembros del PP de la nueva generación con un lenguaje y una actitud distintas a la de García Albiol.
Pero vuelvo al principio, ojalá el 21 de diciembre podamos cambiar la tristeza que, ahora a tantos nos invade, por la esperanza. Y ojalá los ciudadanos de Cataluña sepan desbrozar el trigo de la paja. Que escuchen atentos a Borrell y a Frutos.


Antonio Casado - La oportunidad del 21-D

31.10.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 30 (OTR/PRESS)

Era la Cataluña del sentido común, la del gol de Iniesta, la que deletrea el nombre de España con amor (como el poeta comunista Gabriel Celaya) sin desertar del amor a la tierra, la Cataluña que se reconoce más en los análisis que en las apuestas, más en las razones que en las emociones y la que acaba de asumir el reto electoral del 21 de diciembre como una catarsis destinada a poner las cosas en su sitio. Es decir, a demostrar en las urnas que los no nacionalistas son más que los nacionalistas.
Esa interpretación de la multitudinaria manifestación del domingo en Barcelona, convocada por Societat Civil Catalana, me permite sostener que la convocatoria electoral derivada de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, tendrá carácter plebiscitario. El principal orador del acto, Jose Borrell, ex ministro socialista y ex presidente del Parlamento Europeo, no lo dijo expresamente pero se desprende de sus palabras.
Según Borrell, estamos ante una impagable ocasión de demostrar que los catalanes no separatistas son mayoría. Completamente de acuerdo. La ocasión es excelente si queremos darle la vuelta a la mayoría parlamentaria vigente hasta el viernes pasado.
Si se llenan las urnas como ayer se llenaron las calles estaremos en la vía más fácil de evitar que personajes tan nocivos como Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Carmen Forcadell, se hagan fuertes en el poder institucional y reanuden el disparatado viaje a ninguna parte que el Gobierno, con autorización del Senado, acaba de desactivar con el 155.
El mensaje de otro de los oradores, el ex ministro del PP, Josep Piqué, en diferido en esta ocasión, también destacó la oportunidad del 21-D para demostrar que somos más "los que queremos seguir unidos al proyecto común de Cataluña, dentro de España y dentro de Europa".
Lo de plantear estas elecciones como un plebiscito a favor del sentido común no solo apareció en los discursos de Piqué, Borrell y el ex secretario general del PCE, Francisco Frutos. El líder del PP catalán, Garcia Albiol, aprovechó la manifestación para decir que hay que acudir en masa a las urnas para enviar a los independentistas a sus casas.
Todos ellos leyeron el pensamiento del millón largo de personas que, según los organizadores, abarrotaron el paseo de Gracia de camino hacia la Gran Vía. Y todas estaban concertadas contra los irresponsables intentos de romper España. De momento han roto la convivencia entre catalanes. Es lo peor. Pero también han logrado el desprestigio de las instituciones autonómicas y de la imagen de Cataluña en el mundo.


Rafael Torres - Independencia, la frustración banal

31.10.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 30 (OTR/PRESS)

La cuestión no es tanto que el Estado se haya visto forzado a ocuparse de la administración de la parte de él, Cataluña, que tenía delegada en el Govern de la Generalitat, como quién demonios se ha ocupado de ella mientras ha durado el régimen gamberro que no parece haberse dedicado a otra cosa que a jugar a la sedición. O dicho de otro modo: ¿qué atención ha podido recibir la población de Cataluña de sus gestores, hoy por fortuna salientes, cuando éstos se han dedicado en exclusiva a urdir sus infantiles planes de desafección?

A Rajoy le gustaban los catalanes porque "hacían cosas", pero en los últimos años han estado regidos, vampirizados más bien, por una cuadrilla que ha hecho una sola: fabricar un golpe de Estado desde el interior del propio Estado, bien que con la teatral apariencia del que cumple con un mandato divino. ¿Y las demás "cosas", cuantas contribuyen al mantenimiento y mejora de los servicios, y al bienestar de las personas? ¿Quién se ha ocupado como dios manda de ellas, si los encargados de hacerlo andaban engolfados en sus tramas? Cataluña, gobernada por la facción trabucaire, ha estado técnicamente abandonada.
La llegada masiva de turistas, de su dinero, ha impedido por el momento evaluar el empobrecimiento en todos los órdenes de la sociedad catalana. A lo último, la fuga de empresas, hasta cien al día, y las brutales pérdidas en Bolsa de las cotizadas catalanas, señalaron un agujero, pero el boquete mayor, ya bien visible y mensurable, es el que se ha producido por la banalización de todo que han impuesto en Cataluña los aventureros de la secesión: la trivialización de los conceptos sagrados (democracia, derecho, libertad...), del amor a la tierra y de la verdad. Nunca se vio una gente más vana ni más mentirosa.
Los capitanes Araña del extinto Govern han dejado colgados a sus seguidores, a los que, por otra parte, les ha durado el fervor lo que, en puridad, duran los fervores si nadie los atiza con el agit-prop bien engrasado con fondos públicos. Veremos qué pasa en el erial que dejan, sembrado de una frustración también banal.


Concurso de radio, mediáticos, errores, deontología, narcisisísmos, nacionalísmos, totalitarísmos, justa ironía

30.10.17 | 18:33. Archivado en Miguel Cancio

CONCURSOS DE RADIO, MEDIATICOS, ERRORES, DEONTOLOGIA, NARCISISMOS, NACIONALISMOS, TOTALITARISMOS, JUSTA IRONÍA

TRATO INJUSTO A CONCURSANTES DE “NO ES UN DIA CUALQUIERA”, PROGRAMA DE RADIO 1-RADIO NACIONAL DE ESPAÑA

DEFENSA DE LA DEONTOLOGIA, HONRADEZ Y HUMILDAD, EN LA REALIDAD-PRACTICA REAL, EN EL PERIODISMO, LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, OTRAS INSTANCIAS DE ENCARNACIÓN, SOCIALIZACIÓN Y DEMÁS CAMPOS SOCIALES, Y SI CUADRA-SE CADRA, CON BUENA POESIA, MUSICA, ALEGRIA E IRONÍA, CON BUEN HUMOR, ARTE, CANTE, BAILE..

NO AL NARCISISMO, NACIONALISMO RACISTA, SUPREMACISTA…; NO A CATALUNYAZUELA, CUBATALUNYA, EUSKU-ETA, EUSKADIKUBA, EUSKUBAZUELA, EUSKADIZUELA, VALENCIAZUELA, BALEARESZUELA, CANARIASZUELA…; NO A CUBAZUELA-VENEZUELA NEOCOMUNISTA…

San Agustín de Hipona, Gran Padre, Doctor de la Iglesia católica: “Equivocarse es humano pero perseverar voluntariamente en el error es diabólico”

Santa Teresa de Jesús, Gran mística española y Doctora de la Iglesia católica: “No son buenos los extremos aunque sea en la virtud”; “La verdad padece, pero no perece”

Marguerite Yourcenar, gran escritora francesa; “Inmortal”, primera mujer de la “Académie Française”: “La compostura es una cuestión pública; toda licencia demasiado visible me ha hecho siempre el efecto de una ostentación de mala ley”

El programa de la radio pública española “No es un día cualquiera” de Radio 1-Radio Nacional de España (RNE), que se emite las mañanas de los sábados y domingos, esta dirigido, desde 1999, por la periodista y profesora universitaria de “Lenguaje periodístico”, la catalana-española Maria José Fernández Vallés “Pepa Fernández” (Cervera-Lérida 1965), desde la delegación de RNE en Barcelona (Cataluña) y se viene desplazando por diversos puntos de la nación española, de España. “No es un día cualquiera” también ha hecho el programa desde el extranjero.

Cuando escribo este texto (domingo 15 octubre 2017), el programa “No es un día cualquiera”, está en Ávila (Castilla-León/España) con motivo del día de la gran santa, mística española y Doctora de la Iglesia católica, Santa Teresa de Jesus, Santa Teresa de Ávila. En este día se celebran también las fiestas de Ávila.

Pepa Fernández hace buenas entrevistas en Ávila y el gran director de cine español, escritor y excelente hombre de radio, José Luís García Muñoz “Garci” (Madrid 1944), nuevo y muy buen colaborador del programa en la sección del gran Juan Carlos Ortega, ha contado buenas historias del gran hombre de radio, experto en cine y muy divertido, Carlos Pumares Pardo "Pumares" (Portugalete-Vizcaya/España, 1943). Pusieron, en “No es un día cualquiera”, una grabación sensacional, única como dijo Garci, en la que Pumares representaba su personaje en todo su apogeo.

Garci, en “No es un día cualquiera”, habló de la muy exitosa época de Pumares en la cadena de radio “Antena Tres”, que había creado el gran periodista gallego, maestro de periodistas, Manuel Martín Ferrand (La Coruña-Galicia/España 1940 – Madrid 2013) y que fue cerrada, liquidada por la peor politiquería, partidismo, sectarismo y juego sucio mediático, debido a que ganó, en buena lid, en el mercado mediático a sus principales cadenas competidoras.

SOBRE LA FAMILIA DE LA RADIO Y LA DEFENSA, EN LA REALIDAD-PRACTICA REAL, DE LA DEONTOLOGIA EN LA RADIO, OTROS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, OTRAS INSTANCIAS DE ENCARNACIÓN, SOCIALIZACIÓN, ETC.

Pepa Fernández ,en "No es un día cualquiera" de Radio 1-RNE, esta al frente de un gran equipo de profesionales, colaboradores, técnicos, etc. En este sentido, me alegro mucho de la noticia que ha dado, el sábado 28 octubre 2017, de que el gran profesional de “No es un día cualquiera”, el navarro-español, Juan Yeregui, esta mucho mejor de su grave enfermedad de cáncer, de que va muy bien. Esperamos y deseamos que, cuanto antes, sea dado de alta y se pueda incorporar, de nuevo, al/nuestro programa "No es un día cualquiera".

Al mismo tiempo, deseamos que los que tienen enfermedades graves mejoren y se curen. Creo que esta muy bien que la radio (y otros medios, instancias de encarnación y socialización) se acuerden de ellos, de las personas enfermas, con deontología, profesionalidad, humanidad, cariño y rigor, pues, tiene, en el medio radiofónico, una gran compañía, al igual que sus familias, las personas que los cuidan, etc.

La radio, para muchas personas, en España, etc., constituye una nueva familia, junto a la biológica. Se trata de la “Familia de la radio”, que uno elige, con la que se vincula, se junta, separa, vuelve a juntarse, se alegra, enfada, se forma, informa, divierte, juega, canta, baila, ríe, llora, habla, discute, se cabrea, participa, se moviliza, medita, descubre nuevas cosas, nuevos mundos, se duerme, se despierta, pasa las noches, sueña, se enamora, desenamora, vuelve a enamorarse…, encuentra nuevos alicientes, buenas y malas gentes, buenos, malos y muy malos referentes, se deja engañar, enajenar y alienar, vive en el ayer, hoy y mañana, en el más acá, más allá…

De ahí, la gran importancia, en la radio (y otros medios, instancias de encarnación y socialización, etc.), de la deontología empresarial, profesional, técnica, laboral y ciudadana, en forma y fondo, de todos los que, de una y otra manera, hacen la radio, intervienen, colaboran, participan, en la misma, la siguen, escuchan, etc.

De ahí, la gran importancia para aplicar, defender, promover, difundir, en la radio, los medios de comunicación, las instancias de encarnación y socialización, etc., las buenas formas, maneras, estilos, modos, representaciones, simbologías, iconografías, etc., honrados, humildes, rigurosos, positivos, justos, motivadores, referenciales, etc. Y no malos, negativos, corruptores-corruptos, tramposos, etc. negocios, publicidades-propagandas encubiertas, engañosas, nepotismos, clientelismos, amiguismos; y no malos, negativos, corruptores-corruptos, degradadores, ofensivos modos, gustos, formas, maneras, humores, ironías, cinismos, nihilismos, las peores autoestimas y especialmente en el caso de las mujeres, etc., tal y como, de forma muy lamentable, viene sucediendo y desde hace tiempo, incluso, en importantes cadenas, medios, radios, televisiones, programas, etc.

Es preciso, justo y necesario respetar mucho más a las audiencias, los seguidores, usuarios, consumidores, clientes, etc.; respetarlos mucho más y desde la muy necesaria deontología empresarial, profesional, técnica, laboral, ciudadana y que es muy necesario controlar y medir bien, y dar cuenta de ella, pública, periódica y en debida forma.

SOBRE EL CONCURSO DE PALABRAS EN “NO ES UN DIA CUALQUIERA”

Este programa, “No es un día cualquiera” de Radio 1-RNE, que viene celebrando un concurso de palabras, pues, bien, los concursantes deben superar dos pruebas: la primera y que debería ser la única, la de encontrar la solución de las diferentes “Palabras encadenadas, anagramadas”, que le propone el programa; y la otra, una vez que el concursante ha sido elegido al azar entre los que han resuelto todas las palabras encadenadas, anagramadas, y que debe de hacer frente, a una injusta y nueva prueba, consistente en responder, por teléfono, a alguien que le llama y no se identifica, no dice, como debería ser lo correcto, nada más conectar con el concursante que ha superado el concurso de palabras, que ha sido elegido al azar (como, en el programa americano de televisión para adolescentes, que se ve en España, “Icarly”, con su generador de números aleatorios) y que debe responder a un señor/a que no se identifica y empieza a decir cosas totalmente fuera de lugar, impropias, etc., a alguien que no se conoce y con el que se habla por primera vez y sabiendo, además, que hay programas de radio y televisión que se dedican a llamar sin identificarse, tratando de montar todo tipo de numeritos para reírse, burlarse del que ha sido llamado por teléfono, del que ha picado, ha sido cazado en este tipo de lamentables espectáculos radiofónicos, mediáticos y en los que no debería participar ninguno de los programas de Radio Nacional de España, de la radio público española.

Hace poco tiempo, las fuerzas de orden españolas han informado, públicamente, a todos los españoles, de que tengan mucho cuidado con diferentes llamadas de teléfonos y que buscan engañar, estafar, robar, chantajear, acosar, etc. a los llamados telefónicamente y por diversas vías.

También hay gamberros que se dedican a llamar por teléfono, para hacer gamberradas y que graban para después emitir, etc. Algunos ya hacen como “No es un día cualquiera”, y otros programas de radio, televisión, etc., y no se identifican, buscando que piquen para mejor burlarse, engañarlos, estafarlos.

Llama mucho la atención, sorprende que la directora del programa de Radio 1-Radio Nacional de España, de “No es un día cualquiera”, Pepa Fernández, una profesional mediática experimentada, reconocida y además profesora universitaria de periodismo, de “Lenguaje periodístico”, que en la radio muestra un comportamiento positivo, razonable, sensato, responsable, respetuoso…; llama mucho la atención, sorprende y mucho más en el caso de una periodista que es profesora universitaria y en un medio público como RNE, que debe velar por estas cuestiones, que, al saber que se viene produciendo casos de que, al llamar al concursante que ha sido elegido después de acertar las “Palabras Encadenadas, Anagramadas”; al llamar algunos de sus colaboradores, por orden suya, como Andrés Aberasturi, y este al no identificarse y montar todo tipo de numeritos, con alusiones intimas, etc., pues, el concursante, muy razonablemente, haya cortado, corte la llamada. Lo que haríamos muchos; lo que venimos haciendo cuando nos llaman personas desconocidas que no se identifican y que dicen cosas similares a lo que dicen los que llaman en nombre del programa de Radio 1-RNE “No es un día cualquiera”, de otros programas de radio española, de televisiones, etc.

Llama mucho la atención, sorprende que, sin embargo, la directora del programa “No es un día cualquiera”, Pepa Fernández, de forma totalmente injusta, inadmisible, le eche una bronca a los concursantes de “Palabras encadenas, anagramadas”; a los concursante que han colgado ante los numeritos, absolutamente impertinentes, improcedentes, infantiles y fuera de lugar, que montan alguno de sus colaboradores al llamarlos y sin identificarse.

Incluso, cuando alguno de sus principales y conocidos colaboradores, importantes profesionales españoles de los medios de comunicación, la música, la sociedad del espectáculo, etc., por orden suya, llaman al concursante elegido por el generador de números aleatorios y, estos, de forma profesional, responsable y respetuosa, se identifican ante el concursante, nada mas coger este la llamada, diciendo su nombre y que llaman de Radio Nacional de España; en este caso, la directora del programa en el que colaboran, Pepa Fernández, dice que son unos “rajaos”, “cobardes”, etc., etc., por haberse identificado y no haber montado los numeritos, infantiles, sin sentido, significado, que no añaden nada bueno, etc., que tanto le gustan a la directora de “No es un día cualquiera” de Radio 1-Radio Nacional de España (RNE).

Estos conocidos colaboradores mediáticos que, entre otros, colaboran en el programa de “No es un día cualquiera” de Radio 1-Radio Nacional de España, a los que Pepa Fernández le ordena llamar a los concursantes son, entre otros: Andrés Aberasturi Ferrer (Madrid, 1948); José Maria Iñigo Gómez (Bilbao 1942); Juan Carlos Ortega Moreno (Barcelona 1968); y José Ramón Pardo Bustillo (Gijón 1941. Me costó mucho encontrar, en Internet, el segundo apellido de José Ramón Pardo y para lo cual tuve que hacer un largo recorrido por todo tipo de entradas en español e inglés relacionadas con José Ramón Pardo).

José Ramón Pardo, en “Google” y en Internet, con comillas (es decir, los que tienen mas que ver con el nombre buscado) tiene 19.200 entradas y sin comillas 502.000. Andrés Aberasturi tiene con comillas 94.500 entradas y sin comillas 63.200. José María Iñigo tiene 53.700 entradas con comillas y 480.000 sin comillas. Juan Antonio Ortega tiene con comillas 325.000 entradas y 32,100 millones sin comillas. Por su parte, la directora del programa de Radio 1-RNE “No es un día cualquiera”, Pepa Fernández, tiene 45.700 entradas, en Google, con comillas y 478.000 sin comillas, y el programa “No es un día cualquiera” tiene 195.000 entradas, en Google, con comillas y 3,560 millones de entradas sin comillas.

Lariko Larikeiro, “Trobeiro, Jaruleiro y Combatiente de los Caminos de Santiago” por el mejor desarrollo deontológico democrático, mediático, por la buena alegría e ironía, por el bien, la belleza, lo sublime, la verdad…, a partir de San Agustín de Hipona, gran Padre y Doctor de la Iglesia católica, uno de sus sabios mas grande, mas importante:

“Busquemos como buscan los que aún no han encontrado, y encontremos como encuentran los que han de seguir buscando, deontológica, honrada, humilde, responsable, respetuosa, empírica, científica, creativamente, etc., y, si es posible, si cuadra/se cadra, con buena música (que no sea toda o casi toda en inglés-americano), poesía, alegría e ironía, con buen arte, humor, cante, baile…”.

Cita genial del genial San Agustín y claramente en línea con el gran creador que tiene el programa de Radio 1-RNE “No es un día cualquiera”, el gran colaborador Juan Carlos Ortega Moreno y que ha incorporado a “No es un día cualquiera”, bajo la dirección de Pepa Fernández, a otro gran creador, narrador de cine, etc., al gran José Luís García Muñoz “Garci”. En mi opinión, Garci es mucho mejor creador, narrador de cine, teatro, literatura, arte, cultura, filosofía, fútbol, boxeo, música, etc., con la palabra hablada y escrita, y como viene demostrando, de forma magistral, genial en, entre otros medios, el excelente programa semanal de radio, de la noche de los viernes, en la cadena Esradio, “Cowboys de medianoche” y junto al fiscal Eduardo Torres Dulce (gran experto de cine), el escritor Luís Alberto de Cuenca Prado, etc.

De Garci me gusta, agrada, muy especialmente, que su maestría, su Swing (música que tanto le gusta como al gran fiscal Torres Dulce y sin olvidar los boleros, tangos, el buen son, la buena música cubana, mexicana, brasileira y de otras queridas naciones hermanas hispano-iberoamericanas, italiana, francesa, española-flamenca-etc.,…), además de su muy fino humor e ironía, la ejerza con humildad, con una muy buena compostura, sabiduría, al saber ser, decir, estar, reírse de él mismo, saber… Lo que contrasta con la soberbia, racismo, supremacismo, prepotencia, arrogancia…, de muchos sectarios, sabelotodos, pedantes, listillos, sabihondos, etc. extremistas nacionalistas e izquierdistas, intelectuales, escritores, profesionales mediáticos, universitarios, culturales y sociales varios, ultranarcisistas individuales y de grupo, vedetistas, ególatras, grupólatras de uno y otro color, que se sienten muy superiores a los demás y que todo el tiempo, en plan vanidoso, engreído y subidos, colgados de/en su autoidolatría, están, vienen dando lecciones en plan hiperpedantesco, supremacista racista, nacionalista, político, religioso, etc.

Hoy, domingo, 15 octubre 2017, en la nueva sección de "No es un día cualquiera" de Juan Carlos Calderón, en la que colabora Garci, este lo ha demostrado con las historias de Carlos Pumares y su programa “Polvo de estrellas” y al hablar, también, de la desaparecida, liquidada, linchada cadena de radio Antena Tres que puso en marcha, el gran periodista (se diplomó en la Escuela Oficial de Periodistas de Madrid con el número uno), gran profesional de los medios de comunicación, Manuel Martín Ferrand, con muy conocidos y polémicos profesionales mediáticos, y que consiguió un gran impacto, un gran, espectacular éxito de audiencia, en Frecuencia Modulada, haciendo, por primera vez, con este tipo de frecuencia, radio generalista y no solo música, como venía sucediendo en España.

El domingo, 24 de setiembre 2017, en “No es un día cualquiera”, al llamar el colaborador Andrés Aberasturi, por orden de Pepa Fernández, al concursante elegido y, como siempre, al no identificarse y montar el numerito que viene montando en este tipo de llamadas, el concursante, que se llama “Santiago”, colgó el teléfono. Volvieron a llamar y no lo cogió.

Con lo cual, de forma totalmente injusta y debido a la directora del programa Pepa Fernández, que, como se ve, increíblemente para un gran profesional como ella, le gustan mucho este tipo de numeritos, el concursante Santiago perdió su premio. Lo cual es totalmente injusto, inadmisible, ilegal, salvo que en el concurso de “Palabras encadenadas, anagramadas” se establezca que el concursante elegido tiene la obligación de aguantar los numeritos que, sin identificarse los que llaman en nombre de “No es un día cualquiera”, algunos montan al llamar.

Creo que, en justicia, “No es un día cualquiera” de Radio 1-RNE y, sino RNE y sino la justicia española, etc., deberían darle el premio que el concursante Santiago ganó en buena lid en el concurso de “Palabras encadenadas, anagramadas” del programa que dirige Pepa Fernández.

Anteriormente, esto que sucedió con el concursante Santiago, sucedió también con otros concursantes como, por ejemplo, Margot, a la que llamó también Aberasturi (sábado, 27-05-17) y, sin identificarse, empezó a hablar de cuando habían coincidido en una guardería… , por lo cual la concursante Margot colgó. “No es un día cualquiera” llamó, de nuevo, salió el marido de la concursante Margot y Pepa Fernández, increíblemente para los que estábamos siguiendo el programa, le echo una bronca y le dijo que llamase a su esposa y que cogiese el teléfono que había ganado el concurso de “Palabras encadenadas, anagramadas” y la iban a llamar de “No es un día cualquiera”.

Creo que la directora de “No es un día cualquiera”, su programa, RNE en este caso, debería/an rectificar, pues, rectificar es muy sano, es de los buenos, de los mejores sabios. En este sentido, debería/an darle el premio que le corresponde al concursante Santiago, que ganó en buena lid y que creo que no debe ser privado del mismo por una injusticia manifiesta cometida por dicho programa, por su directora, al no llamar por teléfono como es debido, identificándose desde que el llamado le responde.

Se dio la increíble coincidencia (últimamente se me vienen dando múltiples y debidas coincidencias, en asuntos, cuestiones, en las que vengo interviniendo en lo público y privado, a escala local, provincial, regional, nacional e internacional-global; coincidencias que, si cuadra/se cadra, tienen que ver con las teorías, entre otros/as, del médico psiquiatra, ensayista, psicólogo Carl Gustav Jung “Unus Mundus”, etc.).

Como decía, se dio la increíble coincidencia de que, el mismo día de este programa “No es un día cualquiera” y antes del tiempo del concurso de palabras en el que colgó el concursante Santiago, les envié, como suelo hacer con los medios de comunicación (prensa, radio, televisión, Internet, agencias, etc.), uno de mis trabajos-artículos, en este caso el titulado “Defensa de las buenas formas, modos y maneras en la radio, otros medios e instancias. La madre de Juan Carlos Ortega Moreno en la radio, etc.” (este escrito-trabajo se puede consultar en mi Pagina web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com; en los medios en los que vengo colaborando en Galicia, España y otras naciones, en Internet) y donde, como señalé, se dio la gran coincidencia de que en el encabezamiento de este trabajo-articulo, llamaba a atención al programa sobre su muy injusto trato a los concursantes de “Palabras encadenadas, anagramadas”. Lo que se viene produciendo en dicho programa de Radio 1-Radio Nacional de España “No es un día cualquiera”, dirigido por Pepa Fernández y que es la responsable de este muy injusto trato telefónico con los concursantes de “Palabras encadenadas, etc.”.

Increíblemente, se dio otra coincidencia, a saber, vengo escribiendo desde hace mucho tiempo a este programa “No es un día cualquiera” de Radio 1-Radio Nacional de España” y a otros programas, medios, instancias de encarnación y socialización, públicos, privados, eclesiales, creyentes, no creyentes, etc., tratando de contribuir a su mejor funcionamiento, en forma y fondo; tratando de hacer posible el mejor desarrollo deontológico democrático, mediático, educativo, universitario, científico-técnico, profesional, empresarial, económico, laboral, sanitario, asistencial, cultural, deportivo, eclesial, social, etc.

Pues, bien, el domingo 24-09-17, fue la única vez que me respondió dicho programa “No es un día cualquiera” y porque pensaron que me había equivocado con relación a mis críticas a su trato a los concursantes del concurso “Palabras encadenadas, anagramadas”.

Les respondí señalando que no me había equivocado, al contrario, que tenía toda la razón en lo que decía sobre el trato injusto a los concursantes, al no identificarse al llamarlos y al montarles un injusto, infantil, impertinente, etc., numerito (como se confirmó, ese mismo día, en que el concursante Santiago les colgó por los numeritos que le montaron y no volvió a coger el teléfono por si acaso seguían las impertinencias…); y añadía, además, al ser la primera vez que me habían respondido por correo electrónico, de las muchas, muchas veces que les había escrito; añadía que, en bastantes y prestigiosos medios de comunicación y otras instancias de encarnación, socialización, etc., institucional, empresarial y profesionalmente responsables y respetuosos hacia su audiencia, usuarios y, máxime a los que se ponen en contacto con ellos; en dichos medios e instancias hay libros de estilo, reglamentos, códigos deontológicos, etc., que, entre otras cosas, señalan que, dichos medios e instancias de socialización, tienen la obligación de responder a los correos que, los seguidores, usuarios, etc. de dichos medios, instancias, les dirigen de forma responsable, respetuosa.

Lariko Larikeiro, “Trobeiro, Jaruleiro y Combatiente de los Caminos de Santiago” por el mejor desarrollo deontológico democrático, mediático, por la buena alegría e ironía, por el bien, la belleza, lo sublime, la verdad… trascendentes, a partir de San Agustín de Hipona, Karl Popper (gran filosofo, epistemólogo) y Friedich Hölderin (gran poeta; poeta de Papas y filósofos):

“El narcisismo, el nacionalismo racista, supremacista, contaminador, manipulador, mentiroso, falso, generador de muy negativos, peligrosos odios, racismos, divisiones, exclusiones, polarizaciones, enfrentamientos, violencia, terrores, etc., de forma muy gravemente ilegal, como viene sucediendo, ayer y hoy, entre otras partes y que nos han llevado y nos quieren volver a llevar a lo peor, en la comunidad autónoma española Cataluña, que quieren convertir en Catalunyazuela, Cubatalunya, al igual que hicieron Cuba comunista, el Foro neocomunista de Sao Paulo (Brasil) 1990, Rusia putinista, Irán fundamentalista islámico, etc., con Venezuela, que vienen destruyendo material, inmaterial, moralmente, etc., al convertir en Cubazuela-Venezuela neocomunista, etc. , y al igual que hicieron en la comunidad autónoma vasca el País Vasco que, por medio del terrorismo marxista-leninista, socialista-comunista, castrochavista, profundamentalismo iraní, etc., de la banda terrorista nacionalista ETA-Batasuna y sus brazos, trataron, vienen tratando de de convertir en EuskuETA, en EusKuba, o EuskadiKuba, EusKubazuela, Euskadizuela, al igual que a la Comunidad Valencia, Las Baleares, Las Canarias…, que, algunos, quieren convertir en Valenciazuela, Baleareszuela, Canariaszuela…”.

“El extremismo narcisista, nacionalista, izquierdista, fundamentalista, etc., quiere convertir Cataluña en Catalunyazuela-Cubatalunya, con el “Proceso-Ruptura Revolucionarios”, con el golpe de Estado ilegal, contra la vigente, en toda España, en toda la nación española, Constitución democrática española de 1978.”

“El extremismo narcisista, nacionalista, izquierdista, fundamentalista, etc.; la soberbia narcisista, nacionalista, izquierdista, fundamentalista, etc., no son grandeza y altura de miras, con buenos, justos y necesarios principios; al contrario, son hinchazón destructiva, generadora de los peores odios, de los peores males. Y lo que está hinchado, de forma narcisista, nacionalista, izquierdista, fundamentalista, etc., puede parecer grande pero no está nada sano y es muy innecesaria y nefasta, muy destructiva altivez, ostentación, engreimiento, vanidad, vanagloria, prepotencia, impertinencia, chulería, arrogancia, egolatría, grupolatría, idolatría, vedettismo, dogmatismo, fundamentalismo, racismo, todovale para ganar-no perder como sea, a costa de lo que sea y de quien sea, violencia, terrorismo…”.

“No hay nada mas sano y positivo, individual y socialmente, que ser deontológico, honrado, tratar de hacer el trabajo y las cosas bien, lo mejor posible y, sobre todo, ser muy humilde, defender, en la realidad-practica real, la humildad. Lo que, entre otras cosas, supone aprender de nuestros propios errores, equivocaciones, fallos, fracasos y de los ajenos, y saber que, cuanto mas estudiamos y trabajamos, mas debemos estudiar y trabajar, con honradez, humildad, continuidad y máximo rigor, para resolver unas preguntas, hipótesis y problemas sociales en una búsqueda sin fin de la mejor ola, de la ola perfecta como en el Surf y que no existe, pues, unas preguntas, hipótesis, problemas sociales, olas…, dan paso a otros/as. Lo que se puede medir, evaluar, valorar, seguir y controlar, con deontología, honradez, humildad, continuidad y la mayor precisión y rigor, es lo que, mas y mejor, se puede mejorar por el mejor desarrollo deontológico individual y social, por el juego limpio, por el mejor juego democrático, por la libertad, trabajo, critica y justicia justos, por la buena alegría, el buen humor, la mejor y más positiva ironía, por el bien, la belleza, lo sublime, la verdad…”.

“Algunos queriendo hacer de su estado un cielo, por medio del narcisismo, del nacionalismo, de totalitarismos varios (socialista-comunista; fascista, nacionalsocialista/nazi; nacionalista; neocomunista-“Socialismo del Siglo XXI”; fundamentalista islámico; etc.), lo convierten, para los demás, en el peor de los infiernos…”

Lariko Larikeiro a partir de Santa Teresa de Jesus: “Vivo sin vivir en mi/ y tan alta y justa vida espero/ que si, por la verdad al desnudo, no pongo en pelotas, a culo pajarero/ a los viejos y nuevos extremistas narcisistas, nacionalistas, izquierdistas, fundamentalistas… / a los viejos y nuevos demagogos, populistas y oportunistas/ extremistas, totalitarios y fundamentalistas/ a todos los que contaminan, manipulan y dan gato por liebre/ me muero”

Lariko Larikeiro a partir de Marguerite Yourcenar: “Creo que debemos de saber llevar el dolor y el placer, la tristeza y la alegría, el humor y la ironía…, con dignidad, con deontología, con la buena y humilde sabiduría del saber ser, estar, decir, callar, hacer, no hacer, saber…”; “Los ritos y sus hábitos, envolturas, son muy importantes para las personas, pues, sirven para dotarlas de sentido y significado, para celebrar acontecimientos substanciales y para vincularlas con la épica, los mitos y misterios del cosmos, el mundo, la vida, la razón, la pasión, la belleza, lo sublime… y la trascendencia”

Fdo. Miguel Cancio, Economista y sociólogo, profesor jubilado de Sociología (profesor durante 40 años) de la Universidad de Santiago de Compostela; Página Web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com; Santiago de Compostela (Galicia-España), lunes, 30 de octubre 2017

Nota:

En Internet se puede ver mi Currículum en: “Currículum vital y contextual de Miguel Cancio, setiembre 2017” http://miguelcancio.blogspot.com.es/2017/09/currículum-vital-y-contextual-de-miguel.htlm; las instancias universitarias, científicas, publicaciones, profesionales, medios de comunicación culturales y sociales, los movimientos sociales, etc., en las que he participado, se pueden ver en Internet: “mcancio - Miguel Cancio”: http://www.miguelcancio.com/mcmcancio.htm; mi bibliografía-publicaciones, en Internet: “Bibliografía de Miguel Cancio”: http://miguelcancio.blogspot.com.es/2011/01/bibliografia-del-profesor-miguel-cancio.html. El Curriculum y/o las publicaciones se pueden ver también en: mi Página Web y Blog (donde se pueden ver las publicaciones y datos mas actuales que no salen en las direcciones anteriores); los portales científicos Dialnet y Google Académico; los programas de las asignaturas que he impartido en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo, ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela; en las Bibliotecas Universitarias de los tres centros universitarios que acabo de citar (se pueden consultar por Internet); en los medios gallegos, españoles y de otras naciones en los que vengo colaborando; en Internet, en Google y otros buscadores; etc.

Currículum Vitae resumido de Miguel Ángel Cancio Álvarez Mon González (Vegadeo-Asturias/España, 1948)

- Economista (Universidad de Santiago de Compostela/USC) y Sociólogo (Universidad Paris VIII-Vincennes; Ecole Pratique de Hautes Etudes/Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales; Collège de France: centros universitarios e investigación de Paris-Francia. En París asistí, entre otros, a los cursos de: Raymond Aron; Roland Barthes; Pierre Bourdieu y su equipo; Michel Debeauvais; Michel Foucault; Nicolas Herpin, Paul de Gaudemar; George Lapassade; Michael Löwy; Jean Claude Passeron; Nicos Poulantzas; Alain Touraine; etc. Gracias a ellos, especialmente a Pierre Bourdieu, Michel Debeauvais, Nicolas Herpin, Paul de Gaudemar y Jean Claude Passeron; gracias a su ayuda, cartas de presentación, acceso y apoyo en sus seminarios y cursos, en el tratamiento de datos, facilitación gratis de materiales, etc., pude tener una beca de Tercer Ciclo que me concedió el Gobierno francés y que, entre otras cosas, me permitió residir en la “Ciudad Internacional Universitaria de Paris”).
- Profesor jubilado (40 años de profesor) en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela (Galicia) y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo (Galicia), ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela/USC (Galicia-España); profesor de las asignaturas “Sociología”, “Sociología de la empresa”, “Sociología económica” y “Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales”. Esta ultima asignatura, la creé, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela, a partir de lo que se hacía en centros universitarios y de investigación de gran prestigio internacional, y buscando hacer posible, con la mejor formación, educación, investigación, profesionalidad (deontología profesional, ciudadana, etc.), el mejor desarrollo deontológico democrático, honrado, de, por y para el juego limpio, critico positivo, responsable-respetuoso-sostenible, el desarrollo con derechos e ineludibles deberes (dar y exigir a cada uno, persona individual y jurídica, lo que le corresponde en justicia justa, todo ello bien medido, evaluado, supervisado, inspeccionado, controlado de forma permanente, pues, lo que se puede medir, con honradez, humildad, continuidad y el máximo rigor, es lo que, mas y mejor, se puede mejorar por la justicia justa, el bien, la belleza, la verdad…); el desarrollo deontológico competitivo, cooperativo, creativo, profundamente humano, rentable económica y socialmente…
- Autor-responsable individual de 15 libros y de 35 libros colectivos de varios autores; autor de 50 artículos científicos y de 50 ponencias.
- Investigador en proyectos de investigación que han contribuido a la financiación de Universidades españolas y que han dado lugar a libros, ponencias, artículos científicos, etc.
- Evaluador de proyectos de investigación nacionales e internacionales, por medio de una Agencia Nacional española de Evaluación.
- Creador y coordinador del primer Foro de la USC y organizador, en el marco de las asignaturas que impartí en la USC, de un Ciclo anual universitario, interdisciplinario de Conferencias-coloquio, Ponencias y Debates, abierto al público en general, en el que intervinieron, como invitados, mas de 250 importantes expertos, investigadores, científicos, empresarios, profesionales, pensadores, artistas, deportistas, creadores, dinamizadores, responsables públicos, privados y eclesiales de Galicia, España y otras naciones, y también los asistentes a dichos ciclos de conferencias y que se presentaron y me hicieron propuestas de trabajos, conferencias, etc., y los alumnos que, en el curso anterior, defendieron, ante la clase, el profesor y presentaron en plazo, forma y fondo, los mejores trabajos universitarios de critica de las preguntas, hipótesis existentes y de creación, elaboración de otras nuevas, etc., con el fin de generar el mejor valor añadido de juego limpio, una formación-enseñanza superior digna de tal nombre, deontológica, competitiva al mayor nivel, creativa, etc.
- Creador y presentador del programa de radio, “Superestructuras, lutte symbolique, hiperrealismo e boa salsa da boa, ay namá, ei carballeira e veña lume, egurra e veña Swing”; programa de una hora de duración, de música y comentarios filo-psico-socioeconómicos, teórico-prácticos, sobre la realidad próxima y lejana, la búsqueda, crítica y positiva, de la alegría, la ironía, el buen trabajo, el bien, la amistad, el amor, la belleza, la verdad y la lucha contra el mal, los malos y los que le hacen el juego; programa de radio creado en la frecuencia modulada, cuando esta empezó a emitirse, temporada 1979-1980, en Radio Galicia-Cadena SER (Sociedad Española de Radiodifusión) de Santiago de Compostela (Galicia-España).
- Asesor y colaborador del programa “Tiempo de Universidad” de Radio 3 de Radio Nacional de España (RNE), dirigido y creado por Fernando Segundo, en el que colaboraron profesionales, periodistas que, posteriormente, destacaron, llegaron a ocupar importantes puestos en Radio Nacional de España, etc.
- Creador, con el médico, doctor, catedrático, músico, poeta y artista, el gran amigo José Luís Mari Solera “Licho”, y gracias a la periodista Susana López Carbia de Correo TV y al director de este medio Luís Pérez; creador del programa semanal, de una hora de duración en Correo TV del grupo mediático de Santiago de Compostela El Correo Gallego-Grupo Correo Gallego; creador, junto a Licho, del programa de televisión “Trobeiros de Faladoiro-Trobeiros de Compostela”, de una hora de duración y que estuvo nueve años seguidos en antena, de 2007 a 2016, con gran éxito y repercusión social. Antes, Licho y el que suscribe, habíamos estado, también y con gran éxito, en la cadena de televisión “Localia” (Santiago de Compostela), pero dejamos de hacerlo por censura política de su director y a pesar de que los profesionales, con el que hacíamos nuestro programa filo-psico-socioeconómico/Behavioral Socioeconomic, poético, irónico, positivo, alegre, musical, cantarín, humanista, etc., sobre la actualidad próxima y lejana, el mas acá y más allá, estaban muy contentos por el éxito e impacto social del mismo.
- Promotor, miembro, colaborador de instancias y publicaciones científicas, profesionales, mediáticas, culturales y sociales, como, entre otras, la “Revista Galega de Economía” (RGE) de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela-Universidad de Santiago de Compostela, de la que propuse su creación en varias Juntas de Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela (como se puede comprobar en sus actas), de la que hice el borrador de sus primeros estatutos (siendo decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela José Carlos de Miguel y Rector de la Universidad de Santiago de Compostela/USC Ramón Villares) y fui miembro de su primeros Consejos de Redacción.
- Colaborador en medios de comunicación (prensa, radio, televisión, agencias, Internet, documentales, etc.) de Galicia, otras partes de la nación española, de España (medios de tirada, audiencia nacional) y de otras naciones; colaborador en medios, cadenas locales, provinciales, autonómicas, nacionales e internacionales, públicos y privados.
- Conferenciante, participante en congresos, simposios, cursos, jornadas, coloquios, debates, ONGs, fundaciones, foros, ateneos, etc.
- Participante muy activo, a escala rural y urbana, en el mar, la costa y la montaña, las instituciones y la calle, real, mediática y virtual, material e inmaterialmente, etc., en viejos y nuevos movimientos, redes sociales, en instancias de encarnación y socialización de actitudes, comportamientos, representaciones, valores, etc. en Galicia, España y otras naciones. Creador de instancias, medios, programas, etc. de comunicación, sociales, para tratar de defender, aplicar y promover, en la realidad-practica real y no solo de boquilla, para la galería, para las apariencias; de defender, aplicar y promover la deontología, el juego limpio, el buen trabajo, el saber saber, el saber ser, estar, hacer, tener…, en lo político, público, privado, eclesial, creyente, no creyente, la libertad honrada, humilde, responsable, respetuosa y creativa, la fuerza de voluntad, el trabajo, critica y justicia justos, positivos, competentes, eficientes, rentables y enriquecedores, y para tratar de buscar el mejor desarrollo, el bien, la belleza, la verdad…
- Etc.
- Tfo.: 610-971117; Dirección: Miguel Cancio, C/ Atenas 3-I, 1º C, 15.707 Santiago de Compostela (Galicia-España); CE: miguelcancio.usc@gmail.com; Página web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com (este Currículum Vitae puede verse, mucho mas ampliado, en mi página web, blog, el programa de mis asignaturas, en las bibliotecas universitarias donde fui profesor, en Internet, etc.).


La semana política que empieza - Menos mal: perdimos el complejo de "fachas"

30.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Lo que no puede ser, no puede ser. Otra cosa es que, además, sea imposible. Porque, a veces, lo imposible se prolonga mucho más de lo debido, y entonces vivimos en una ficción. Y así ha ocurrido con Cataluña, donde la corrupción oficial, el desprecio por la ley, la economía ficticia y el odio supremacista inculcado desde las escuelas han pervivido demasiados años. Guerras de banderas, rótulos forzosamente en catalán y falsificación de la Historia imperaron sobre las gentes de las calles en Barcelona, Sabadell, Olot, San Sadurní. Y Girona, claro. La patria del irredento, a donde él acude a buscar quizá su último refugio, si sabe conservar la cordura, lo que dudamos. Sí, Puigdemont ha vacunado a España de la provisionalidad y puede que ahora el país que no quiso serlo se recupere y quiera volver a eso que se llama normalidad.
Pensaba todo esto contemplando las banderas españolas y también algunas catalanas que inundaron este domingo, de nuevo, Barcelona. Se ven muchas menos esteladas en los balcones; antes, había reparo en pasearse con la enseña rojigualda, por el qué dirán los vecinos. Ahora, no sé si merced a la eficaz y descerebrada gestión de Puigdemont y de esa desgracia secular de los catalanes que se llama Esquerra, puede que las cosas giren muchos grados. Bastante va a depender de cómo se aplique el Gobierno central, que ahora manda de hecho y de derecho en Cataluña, a la tarea de poner en valor el desarrollo del artículo que es ya el más célebre de nuestra Constitución (y mira que en principio parecía mal fabricado y redactado), el 155.
La tarea más difícil que tienen ante sí el presidente del Gobierno central y su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, va a ser recuperar si no el cariño de los catalanes hacia España, sí al menos la normalidad vigente hasta que llegó un anti independentista llamado Artur Mas y se convirtió en radical secesionista, para, ahora, pasar a vaya usted a saber qué, acuciado por sus angustias económicas. Con Puigdemont, que quizá cometa el error garrafal de lanzarse al monte, donde descubrirá que está cada vez más solo, ese proceso de normalización es casi imposible ya: a saber si este lunes querrá integrarse a su despacho en la plaza de Sant Jaume, como si nada. Descubrirá entonces, espero, cómo es de dura la realidad, aunque me conste que el Ejecutivo "de Madrit" tiene interés en que la calma y la paz imperen a toda costa.
Pero sí hay trabajo por hacer con Oriol Junqueras, que es un viejo amigo de SSdeS y sabe que esa mujer será menuda, pero de frágil, nada. Y también hay tarea por delante con un porcentaje de catalanes indignados por los aporreamientos policiales, pero que están dispuestos sin duda a olvidar ardores pasados, que de la fiesta en las calles uno también se recupera al calor de la seguridad de seguir cobrando el sueldo todos los meses.
A Puigdemont hay que agradecerle la vacuna. A nivel nacional, ya no solo catalán. Hemos descubierto que no es "facha" sacar a pasear la bandera. Pedro Sánchez, ahora sí el líder socialista, le ha dicho a Pablo Iglesias que no conviene que dé la sensación de que tragas saliva a la hora de pronunciar la palabra "España". Y Miquel Iceta, que hace unos meses veía cómo el PSC se debatía entre el independentismo y no, apoyó oficialmente la manifestación de este domingo convocada por la Sociedad Civil Catalana. Eso de ser independentista, digan lo que digan los de Podemos y Ada Colau -que ya ha vuelto a los cuarteles de la cautela-, no es cosa de la izquierda. Y, si no, miren el ejemplo de Joan Coscubiela. O de Paco Frutos, que fue secretario general del PCE y a quien las salidas de tono de su remoto sucesor Alberto Garzón le sacan, dicen, de quicio. Puede que otro favor de Puigdemont para curar el desquicie nacional sea provocar la reflexión interna en una formación necesaria, pero desnortada, como Podemos.
Los países no pueden distraerse con cuestiones colaterales, porque esa distracción, y mírese al Reino Unido, suele atraer males mucho mayores. Y una Cataluña convertida en la Disneylandia de la independencia, con tanta fábula y tanta farsa, era una enorme distracción, que nos ha durado casi un siglo. Puede que el "procés" del peculiar Puigdemont, que llevó las ansias secesionistas legítimas de una parte de los catalanes hasta esa farsa que denunciaba Marx, haya servido para, de nuevo, centrarnos en lo que importa, en lo que prosaicamente se llama "las cosas de comer", y nos dejemos de ensoñaciones. Y entonces, nos vienen esas imprescindibles elecciones autonómicas convocadas desde Madrid -el surrealismo que nos lo impregna todo_ por Mariano Rajoy, que de catalán tiene, la verdad, bastante poco. Las elecciones son la sustancia, lo tangible. ¿De verdad piensa alguien que ERC, con Junqueras al frente, podría no presentarse a ellas?

Pues eso, la campaña electoral, que resulta que es el factor primario de normalización. Junqueras quiere, y puede -pese a lo que antes afirmaba sobre ERC--, ser president de la Generalitat, ascendiendo a molt honorable, llegando allí por las urnas normales, las autonómicas, y no por intentos golpistas que violan todas las normas de la democracia y de la racionalidad. Por ahí, por Esquerra, y por lo que significa ese mundo ahora tan desconcertado de Podemos, es por donde hay que actuar, creo, en interés de la normalidad en la que ya han entrado los "constitucionalistas" tras abandonar el casi infantil "no, no y no". Lo demás, y siento mucho decirlo así, porque para nadie deseo el mal, ni para Puigdemont, corre el riesgo de ser carne de presidio, que el Estado tiene que mostrar, para defenderse, que es fuerte.
Uno, optimista incorregible, que cree en el ser humano y, por tanto, en que las gentes nos atenemos al sentido común, se ha equivocado mucho en sus predicciones precisamente por tratar de aplicar estos principios a los análisis. Hemos vivido, en muchos sentidos y no solamente en Cataluña, ajenos al sentido común, al interés de la ciudadanía. Pero, con optimismo o sin él, hora es de recuperar esas cualidades positivas, sin banderas o, si usted quiere, con banderas. A mí, que no me llamen "facha" por llevarla, si así quiero hacerlo, porque de eso, nada.


Francisco Muro de Iscar - La Ley y la palabra

30.10.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS) Los ciudadanos catalanes quieren elecciones. Las tendrán el 21 de diciembre. Libres y sin trampas, sin urnas oscuras, con todas las garantías. Hablarán los catalanes, todos los catalanes, no sólo los independentistas. Y sabremos lo que de verdad quieren. Las encuestas publicadas este domingo por varios periódicos señalan que los partidarios de la independencia apenas suponen el cuarenta por ciento. Seguramente serán menos si en estos días hasta el 21 de diciembre, los partidos constitucionalistas, unidos en la defensa de la ley, los catalanes que se sienten españoles y el Gobierno de la nación explican a todos los catalanes, puerta a puerta, barrio a barrio, pueblo a pueblo, la verdad de la situación de este momento tan peligroso y duro y las mentiras que les han vendido en las escuelas, en los medios de comunicación oficiales y sobre todo por los políticos independentistas que se han atribuido falsamente la voz de todos los catalanes y han tratado de eliminar al resto.
Recientemente, sir Nicholas Barr, profesor de la London School of Economics decía que "el Brexit es una idea indeseable para mi país, que surgió de la agregación de millones de sentimientos individuales de pertenencia que sólo se satisfacían a sí mismos, pero que hoy comprobamos que dañaban a la comunidad. En cualquier sociedad hay grupos que se sienten maltratados: pobres que notan que la globalización les perjudica o ricos que quieren pagar menos impuestos". Eso, y la necesidad de hacer un poder judicial dependiente y a sus órdenes que juzgara con parcialidad los propios delitos de corrupción, es lo que ha llevado a los políticos catalanes a empujar a Cataluña al barranco y a crear una situación insostenible, ante la que no ha quedado más remedio que aplicar la Constitución como garantía de los derechos de todos los catalanes. A Cataluña vuelve ahora el imperio de la ley, de la Justicia y de la democracia. El Gobierno tiene la obligación de aplicar la ley con el máximo rigor y con el máximo respeto para devolver a todos los catalanes lo que los políticos separatistas han secuestrado y han utilizado para sus intereses y su beneficio: las Administraciones, públicas, los medios de comunicación, las escuelas, la lengua y la cultura. Cataluña necesita un Gobierno que apueste por la convivencia y no por la exclusión de los que no piensan como ellos. Cataluña somos todos y todos cabemos en Cataluña.
Para hacer frente a los profetas iluminados, sin legitimidad, sin votos, sin mandato popular, que han estado a punto de hundir Cataluña, debe llegar el tiempo de la palabra. El poder de las palabras es enorme. Hay que hablar para renovar el proyecto español, con todos dentro. El Gobierno debe hablar alto y claro en Cataluña para explicar la realidad. Tiene que acercarse a los nacionalistas moderados que siguen queriendo un futuro dentro de España. Tienen que hablar, incluso, con los independentistas de buena fe a los que han querido llevar al desastre. Todos los ciudadanos catalanes tienen derecho a saber la verdad. Los catalanes tienen que perder el miedo a hablar. La cita es el día 21. Una oportunidad para recuperar el prestigio perdido y el orgullo de ser catalanes, españoles y europeos.


A vueltas con España - Tiempo para la reflexión

29.10.17 | 08:42. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

No es la primera vez en la historia que la autonomía catalana es intervenida. A la fallida Mancomunitat de 1914 se sumaron la intervención de 1934 y la suspensión de 1939. Ahora, en 2017, justo en el 40 aniversario de la recuperación del autogobierno en 1977, se produce otra intervención. Cada episodio de este tipo tuvo sus propias características pero hay un nexo común en una comunidad que inventó la era de los gobiernos regionales en España. Tal vez sea un buen momento para coger perspectiva ante el llamado problema catalán.
Al aplicarse el artículo 155 de la Constitución española, el día a día de la política catalana parece que va a gestionarlo Soraya Sáenz de Santamaría, lo que hará posible que el presidente Mariano Rajoy pueda hacer política. Pero, obviamente, no solo él debe hacer política en España y en Cataluña; máxime cuando está abierta la vía de una reforma constitucional y el Gobierno de España está en minoría en el Congreso.
Las últimas encuestas indican que el independentismo mantendría su mayoría sin llegar al 50%, pero sea cual sea su nivel de representación es evidente que exige encauzar su legitimidad política. Mirar para otro lado no solucionará nada. Si bien haber culpables, eso no dará solución al problema, un reto histórico que exige, sin duda, estadistas.
La agilidad y audacia de Mariano Rajoy al convocar elecciones el 21 de diciembre es meritoria pero exige reflexionar y actuar sobre la marcha, si se quieren hacer las cosas bien. En diez días se deben formalizar las coaliciones electorales para el 21-D en Cataluña, así que el reloj ha comenzado a correr para el PDECat y ERC, que deben tomar una decisión sobre presentarse o no y si lo hacen en una lista conjunta. De entrada, la CUP parece reacia a presentarse a las próximas elecciones autonómicas.
De lo que se trata ahora es de mirar al futuro con los mimbres que hay, lo cual no será fácil, pero tampoco imposible. Hay países -entre ellos España- que se levantaron tras guerras y dictaduras. Por tanto, la situación, siendo grave, tampoco es una tragedia. Cataluña tiene mimbres suficientes para salir adelante y a España eso es algo que también le vendrá bien. Seguramente hace falta tiempo para encontrar su encaje pero la historia debería enseñarle a los actuales líderes y a los que vendrán que no merece la pena repetir los errores del pasado. No solo se trata de recomponer la situación política en Cataluña, devolviendo a los catalanes sus instituciones de autogobierno, sino de superar -de verdad- la crisis constitucional más grave que ha enfrentado la democracia española en sus cuarenta años de vida.


Carmen Tomás - El empleo sigue con pulso firme

29.10.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

Los acontecimientos vividos en las últimas semanas a cuenta del golpe a la democracia dado por el secesionismo en Cataluña ha eclipsado por completo noticias que en otros momentos hubieran sido portada de periódicos y telediarios. Lo ocurrido el jueves y viernes pasado pasará a la historia de nuestra democracia. 48 horas de infarto, en las que el independentismo se atrevió a consumar un golpe de estado, al proclamar en votación secreta en el Parlamento la república catalana. El esperpento duró poco. La maquinaria democrática se puso en marcha y el estado de derecho funcionó. El Senado aprobaba en base al artículo 155 de la Constitución las medidas que el gobierno después aprobaría en consejo de ministros y que Rajoy anunciaría. El golpe fue aprobado y vitoreado en la calle sí, pero la alegría duraría poco. Apenas cinco horas después de la votación en el Parlamento catalán, el presidente del Gobierno anunciaba el cese de todo el gobierno catalán, la disolución del Parlamento y la celebración de elecciones autonómicas el 21 de diciembre. El consejo de ministros tomó muchas más medidas para restaurar el orden constitucional y el control de consejerías, seguridad y todas las instituciones que formaban la estructura paralela montada por el independentismo.
Horas de infarto que lógicamente eclipsaron noticias tan relevantes para todos como fue la publicación por el INE de la EPA del tercer trimestre. Unos datos de paro que sitúan la tasa de desempleo en la mejor desde el tercer trimestre de 2009. Más de 19 millones de ocupados en total, de los que casi 236.000 se incorporaron entre julio y septiembre. Además, sube el empleo indefinido, bajan los hogares con todos sus miembros en paro, cae el paro entre los jóvenes, aumenta la población activa y disminución del desempleo en todos los sectores especialmente en los servicios. En definitiva, la tasa de paro se sitúa por debajo del 17 por ciento y si las cosas no se tuercen demasiado, podríamos verla en el 15 por ciento a final de año.
Como en trimestres anteriores, el crecimiento de la economía se está trasladando en su totalidad a aumento del empleo. casi 600.000 personas han dejado de estar en el paro en los últimos doce meses y son ya más de dos millones desde el peor momento de la crisis. Ahora, sólo cabe esperar que la normalidad vuelva cuanto antes a Cataluña y no se arruine lo que ha costado años de dolor. La inestabilidad ha afectado ya al consumo y a la inversión. Esperemos que la respuesta de la democracia y las urnas devuelvan la seguridad que los negocios y las familias necesitan para tomar decisiones.


Siete días trepidantes - El "president" Rajoy pierde Cataluña, gana España

29.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Un año había pasado desde aquella famosa sesión de investidura que ponía fin a trescientos días de interinidad de Mariano Rajoy, cuarenta años desde que Tarradellas y Adolfo Suárez establecieron un pacto que supuso tres décadas de "conllevanza" entre Cataluña y el resto de España, cuando, este viernes 27 de octubre de 2017, todo estalló en pedazos. Nada será ya igual en Cataluña, donde la República duró cinco horas, menos aún que la de Companys, pero tampoco será nada igual ya en la política española, sobre la que el intento de secesión de una parte del territorio nacional va a causar, está causando, profundos surcos en el secarral. Acabó una era en el momento en el que Rajoy salió al balcón de La Moncloa para anunciar que cesaba al molt honorable president de la Generalitat, a todo su Govern, al jefe de los mossos, que disolvía el Parlament en el que, seis horas antes, se había votado y declarado la independencia y que convocaba, él, desde Madrid, elecciones autonómicas en Cataluña para el 21 de diciembre.
Enmarco en fechas históricas el día más importante, decisivo, desde que se inició la primera transición, para agregar a continuación que, al menos, Puigdemont ha logrado algo para su haber personal: ha pasado a la Historia. No sé si, leyendo comentarios y viendo las televisiones internacionales, es la mejor Historia, pero, desde luego, ahí queda él, con su peculiar "look" y su currículum de alcalde de Gerona, inmortalizado en el pasaje más farsante (Marx dixit) de la trayectoria de la democracia española, incluyendo la ridícula asonada del 23-F.
Claro, de paso ha logrado el ex molt honorable que Rajoy pase también a una mejor Historia, que congregue en torno suyo a todas las fuerzas políticas de la nación -incluyendo, me parece, una parte de Podemos, la que pierde frente al ímpetu de la camarilla de Pablo Iglesias_ y que hasta sus más críticos admitan que el jefe del Ejecutivo central y, sobre todo, el jefe del Estado, a quien locamente se ha querido comparar con Franco desde las filas independentistas (y podemitas), han dado sendos acertados puñetazos sobre una mesa desvencijada. Ahora solo falta todo lo demás.
Y la parte sustancial de ese "todo lo demás" es poner en marcha ya esa segunda transición cuyo solo enunciado ha venido siempre negando Rajoy. Reforma constitucional, nuevo enfoque del Estado autonómico, reforma de la Administración, reequilibrio del reparto de la economía... A todo lo anteriormente dicho, a Puigdemont tendría que agradecerle Rajoy, y se lo tendrían que agradecer también Pedro Sánchez y Albet Rivera, la oportunidad de arreglar las cañerías del Estado. Una redefinición de España, alejada esta reflexión del pesimismo de 1898. Cerrar con siete llaves, nuevamente, el sepulcro de Franco y de José Antonio, demasiado citados, en vano, estos días por gentes que todo lo desconocen de nuestro pasado inmediato. En resumen, existe ahora la oportunidad de levantar una España más democrática, más justa, mejor. O intentarlo, al menos.
No sé si Rajoy, que ha quedado exhausto en su labor de acabar con una situación insostenible en Cataluña, uniendo a quienes hasta anteayer le gritaban a la cara "no, no y no", es ya el hombre para encarar la situación tras haber organizado las elecciones autonómicas -que no constituyentes_ catalanas del próximo diciembre. El año 2018 tendrá que ser el de las enormes reformas, el año en el que se convoquen elecciones generales, o casi no será. Pero, de momento, no va a ser fácil llegar hasta ese 21-d, que debería cerrar la enorme crisis que llevamos viviendo desde que, en 2014, empezó la era de los grandes cambios. Lo primero, habrá que apaciguar a la calle, y hablo de Cataluña; sofocar los restos del incendio, someter a los mossos, lograr que los medios públicos se aquieten -no a base de intervenirlos, en mi opinión-- ...y hacer que se restauren la economía y, sobre todo, la legalidad. Mucho de esto dirá este domingo Borrell en la "manifa" rojigualda del Paseo de Gracia.
No sé si la normalización pasa por meter a Puigdemont en la cárcel, pero el resto de los españoles debe saber que eso de alentar una sedición de la magnitud de la ensayada por la Generalitat catalana no puede salir gratis. Y, todo eso, tendrá Rajoy que compaginarlo con la generosidad del vencedor. Cataluña no soportaría que ahora se extreme el rigor contra los golpistas, aunque no puedan quedar impunes. Menuda tarea tiene ante sí este hombre aparentemente impasible, en cuyo rostro el viernes veíamos por televisión los estragos anímicos de las jornadas que ha pasado, que hemos todos pasado.


Victoria Lafora - El derrumbe de los héroes

29.10.17 | 08:42. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

A la espera de los movimientos de los cargos cesados, en virtud de la aplicación del artículo 155, Barcelona amaneció el sábado como si nada hubiera sucedido. Ni Puigdemont se había hecho fuerte en su despacho, ni las barricadas cortaban las calles e incluso el director de los Mossos aceptaba su cese y se despedía agradeciendo el honor.
No quiere decir esto que el conflicto y la fractura de la sociedad catalana haya desaparecido. Pero la aplicación prudente del poder del Estado y, sobre todo, la rápida convocatoria electoral es la decisión política más adecuada para enfrentar el mayor desafío de la democracia española.
Queda también por saber si los partidos que, de forma vergonzante y sin enseñar sus papeletas, declararon la independencia van a participar en la nueva contienda electoral. Si sus actuales dirigentes, puede incluso que desde la prisión, van a encabezar las listas de sus siglas.
Pero lo que parece evidente es que, tras los sucesos de jueves y viernes, muchos independentistas de buena fe, que se creyeron a pie juntillas las promesas de sus gobernantes y que soñaron con las puertas abiertas a una arcadia feliz, deben sentirse frustrados, e incluso engañados.
La crónica de lo sucedido en la caótica mañana del jueves, con un Puigdemont negociando, por vías interpuestas, las condiciones para una convocatoria electoral. Su pretensión de obtener garantías de seguridad sobre su futuro procesal, la ruptura de la coalición de Junts pel Si, la negativa de Junqueras a asumir la presidencia de la Generalitat ante la amenaza de dimisión del President mientras los jóvenes en la calle le llamaban traidor, dista mucho de un relato heroico.
Si a todo esto le sumamos lo ocurrido en el pleno del Parlament del viernes, en el que Puigdemont se niega a subir a la tribuna para explicar, en sede parlamentaria, a los ciudadanos de Cataluña, la trascendencia de declarar la independencia y sus consecuencias. Si además el pleno se retrasa porque están negociando la forma de votar sin que se sepa que vota cada cual en un intento de librarse de las consecuencias penales de sus actos. Y si finalmente el Govern, con Junqueras y Puigdemont al frente, no tiene la gallardía política de desdoblar sus papeletas y enseñar a los miles de seguidores que en la calle les jalean envueltos en la estelada, que han votado sí a la promesa que les hicieron, el relato se derrumba.
Podría suceder que la frustración y el desencanto, sumados al miedo ante el coste económico en el PIB catalán, a los datos de paro que reflejará el INEM dentro de unos días, supongan un descenso en las expectativas de voto para las opciones independentistas. Pero todo dependerá de la eficacia, mesura e inteligencia con la que se administre de forma interina la autonomía.
En el victimismo que ha sustentado el discurso independentista algunos dirigentes comparaban el ansia de independencia de Cataluña con hitos históricos como la separación de la India de Gran Bretaña o el final del apartheid en Sudáfrica. Los ciudadanos de Cataluña han aprendido estos días que sus líderes, además de utilizar en su provecho ejemplos de imposible aplicación, carecían de la brillante madera de héroes que demostraron Mahatma Gandhi y Nelson Mandela.


El dedo de Puigdemont en el botón rojo del 155.

28.10.17 | 10:00. Archivado en Magdalena del Amo

El periódico “The Guardian” compara la crisis de Cataluña con las películas desquiciantes de Pedro Almodóvar. Es una comparación ocurrente, si no fuera por las consecuencias que está trayendo y lo que vendrá en los próximos meses, no solo políticas sino sociales. Decir que la convivencia está fracturada no es ninguna novedad, pero hay que seguir resaltándolo, al menos para contrarrestar el “no pasa nada” con el que continúan los golpistas y todo su entorno afín. No nos olvidemos que quienes apoyan el golpe de Estado son también golpistas. Y, por favor, que dejen de pedir diálogo los que se han saltado la línea roja de la ley, y sus simpatizantes mediáticos. Que dejen de hablar de “manifestarse pacíficamente”, porque eso es un engaño. No es muy pacífico insultar y provocar a las fuerzas del orden, tirarse por el suelo buscando un rasguño para rentabilizarlo en las redes y acudir al centro de salud para contabilizar en la lista de heridos; tampoco es pacífico desobedecer los mandatos judiciales. Y un favor más, dejemos de tener miedo a las palabras. Es una mordaza que nos hemos impuesto, por miedo, por comodidad o por conveniencia, pero ya es hora de poner sobre la mesa nuestras cartas.

Digo esto porque con los independentistas, especialmente con vascos y catalanes hemos sido todos demasiado tolerantes. A lo largo de casi cuarenta años, nuestros gobernantes los han utilizado para formar mayorías y sacar adelante sus programas. A cambio, tuvieron un trato excepcional y siempre volvían de la Moncloa con alguna paga extra, aunque eso supusiera una discriminación para el resto de autonomías. Lo de Cataluña no es de ahora. Hemos sido demasiado transigentes, demasiado exquisitos para no molestarles. Su fanatismo lo hemos alimentado entre todos; con dinero público se han dedicado a abrir embajadas, donde colocaban a sus enchufados. También les ayudamos a crear los dos colectivos de “los Jordis”, Ómnium Cultural y ANC, cuyo fin es sembrar odio y convertir a una parte de los catalanes en rebaño. El líder de ANC lo fue antes de la organización filoterrorista CRIDA, muy afín a ETA y a Herri Batasuna. Pero, repito, lo de Cataluña viene de lejos. Se recuerda estos días a Companys, un héroe sustentado en una biografía falsa. Más cercano a nuestros días, recordemos que Aznar hablaba catalán en la intimidad y Zapatero dotó de alas eléctricas al independentismo y Rajoy continuó alimentando el monstruo que hoy acecha a todos los españoles para chuparnos la sangre, la moral, y que nos tiene a todos a la espera de que cuatro locos irresponsables se dignen volver a la legalidad.

Confieso que me sorprendió Rajoy. No creí que iba a atreverse a activar el 155, un artículo sobre el que cualquiera parece saber más que el propio Gobierno. Se dice que es muy difícil de ejecutar. ¿Lo es en realidad? Yo creo que esta dificultad, aparte de las cuestiones administrativas, estriba en los propios rebeldes de la Generalitat, es decir, quienes lo hacen difícil son los golpistas y sediciosos, porque amenazan con ofrecer resistencia a acatar las órdenes judiciales, como viene siendo su costumbre.

Ahora, el botón rojo está bajo el dedo de Puigdemont. Aún tiene la opción de ir al Senado y volver al marco legal, o convocar elecciones. Eso sí, lo hecho, hecho está y es muy grave. ¡Nada de buenismo y nada de amnistías! Debe ser juzgado por sus delitos, sean de rebelión, sedición o desobediencia, amén de otras causas que tiene pendientes.

¿Qué ocurrirá si continúa adelante con su rebelión y se encierra en el Palau de la Generalitat? La Fiscalía ya ha dicho que tiene preparada una querella y que no descarta la prisión preventiva. ¿Qué pasará en el caso de que se ordene su detención? Se ha publicado que en los últimos días ha cuadriplicado su “guardia personal” con agentes del Grupo Especial de Intervención. ¿Qué ocurrirá se los Mossos continúan fieles al gobierno rebelde? ¿Qué ocurrirá si se sigue convocando a la ciudadanía para formar trincheras humanas? En los medios se elude hablar de este escenario –quizá para no alarmar, o para que no se interprete como una amenaza—, pero es algo que puede ocurrir, y debe decirse. Es lícito y legítimo que el Estado recurra a la fuerza para hacer cumplir la ley, pero no veo que se esté haciendo pedagogía. Y esto hay que explicarlo, y explicarlo bien. En situaciones así, la ética de la responsabilidad a la que alude Max Weber debe primar sobre la ética emocional. Esperemos que Puigdemont vuelva a la legalidad y que estas medidas no tengan que aplicarse.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
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Más que palabras - Independencia golpista

28.10.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

El Parlament de Cataluña declaró ayer con 70 votos a favor, 10 en contra y dos en blanco la independencia de Cataluña, culminando así el mayor golpe de estado, que se ha vivido en nuestro país y nuestra democracia desde el 23F. A las tres y media de la tarde se daba un paso más hacia el abismo cuya fase previa la vivimos el jueves en una jornada esperpéntica, de sainete, de bufa si el asunto no fuera tan serio. El presidente de la Generalitat Cales Puigdemont, no solo malogró la enésima oportunidad que había tenido para reconducir la deriva independentista y volver a la normalidad democrática sino, que quedó a los ojos de todos como un pusilánime, un "pelele" en manos de todos que modificaba su opinión, según iba creciendo el nivel de presión a lo que se le se sometía. Nadie quería que las cosas salieran como están saliendo, ni que se aplicara el 155 ni que se sometiera a los catalanes y a todos los españoles a esta farsa donde se ha utilizado en vano la palabra diálogo cuando en realidad se quería decir chantaje. "Es radicalmente falso, como señalaba el president, que haya agotado todas las vías de diálogo: su incomparecencia en el Senado, que debía tener lugar en el mismo momento en el que pronunciaba su discurso, es la muestra más reciente de que el diálogo -según lo entiende el president- solo puede versar sobre cómo forzar al Estado a aceptar la independencia de Cataluña, si por las buenas o por las malas" leíamos ayer en algunos periódicos y es cierto.
Cataluña se mueve desde hace mucho en el desconcierto y en el desgobierno porque no es normal que el poder lo estén ejerciendo quienes no se han sometido al escrutinio de las urnas. Que la mano que ha mecido la cuna del president haya sido la Asamblea Nacional Catalana y Omnium Cultural y que haya sido la exigencia de los radicales de la CUP de que se ponga en libertad a sus líderes lo que ha hecho estallar cualquier posibilidad de acuerdo da la medida de cómo se han hecho las cosas.
¿En que democracia consolidada se pretende obligar a un gobierno a violar la separación de poderes y se pone como exigencia saltarse las resoluciones judiciales?. Solo desde la mente miserable y calenturienta de los dictadores tal posibilidad es posible y como es lógico se chocó con la respuesta rotunda del Estado. "No hay alternativa más allá que cumplir la ley dijo el presidente del gobierno ayer en el Senado, recalcando que en Cataluña estamos ante "una violación palmaria y evidente de las leyes y la democracia" y eso dijo, "tiene consecuencias, ¡cómo no las va a tener!".
En ese mismo pleno donde se debatía la aplicación del 155 la dirigente de ERC, Mirella Cortés, entregó a Mariano Rajoy el libro "Cataluña para españoles" de Salvador Giner. Según le dijo para que el presidente "conozca la realidad que se vive en Cataluña" un gesto que tuvo su respuesta cuando el Presidente le entregó un ejemplar de la Constitución. La anécdota es la metáfora porque aquí no se trata de no querer conocer la realidad de Cataluña sino de que algunos quieren imponerla saltándose la norma de convivencia que nos hemos dado todos y convirtiendo nuestra carta magna en papel mojado.
Por supuesto que esa Declaración Unilateral de Independencia no sirve de nada no solo por ser un acto ilegal y porque nadie la va a reconocer sino porque está basada en una resolución golpista y en un referéndum que no fue tal sino una pantomima, pero con ella Puigdemont ha pulsado el botón de la aplicación del 155 y el camino por recorrer ahora es incierto. El presidente del Gobierno publicó nada más producirse la votación del parlament -en la que no estuvieron presentes los partidos de la oposición- un mensaje en su cuenta oficial de Twitter donde pedía calma a los españoles. "Pido tranquilidad a todos los españoles. El Estado de Derecho restaurará la legalidad en Cataluña", señaló. Ahora solo queda apelar a la unidad de los demócratas a que no haya fisuras en el bloque constitucionalista y a que triunfe la legalidad. Fuera de la ley no hay nada y su peso caerá sobre los golpistas.


Fermín Bocos - Causa perdida

28.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

Nunca tan pocos hicieron el ridículo ante tantos. De no ser por la dureza del tiempo político que se avizora en Cataluña, casi podríamos pensar que hemos asistido a la puesta en escena de un guión teatral escrito por Arrabal con decorados pintados por Salvador Dalí. Tal es el grado de esperpento trufado de surrealismo. Carles Puigdemont ha conseguido enmendar la plana al mismísimo Tarradellas. Aquél gran hombre estaba convencido de que en política el único lugar del que no se regresa es del ridículo. Lo decía porque no llegó a conocer a Puigdemont.
La patética jornada vivida en el Palau de la Generalitat el jueves 26 de Octubre da idea de qué manos pilotan el proceso secesionista. Puigdemont que llegó al "prime time" de la política catalana como marioneta de Artur Mas decidió que lo suyo no iba a quedarse en un simple cameo. El personaje le desbordó. A fuerza de entrevistas con la prensa extranjera se instaló en una burbuja desconectada de la realidad. Sobre su grado de levitación arroja luz la estrafalaria intervención parlamentaria en la que tras proclamar la independencia de Cataluña, ocho segundos después, anunció que la suspendía. O el vodevil del jueves que rozó el cenit de los saltimbanquis. Dicho esto, y, ante los reiterados incumplimientos de las leyes, desacatos a las sentencias del Tribunal Constitucional y el grave incumplimiento de sus obligaciones por parte de la "Generalitat", al Gobierno de España no le ha quedado más salida que anunciar la destitución del presidente Carles Puigdemont y del resto del "Govern".
Tras la aprobación en el "Parlament" de las llamadas leyes de referéndum y desconexión, la aplicación del Artículo 155 devenía inexorable. El Estado de Derecho perece cuando sus leyes no obligan por igual a instituciones y ciudadanos.
Qué duda cabe, que a partir de la destitución del "Govern" y de la tutela del "Parlament", en Cataluña se abre un período de zozobra política y de previsible reacción social. La calle. La calle que hasta ahora controlan las organizaciones afines a la causa separatista cobija la principal incógnita de lo que está por venir. Pedir cordura a los dirigentes secesionistas es una causa perdida así que habrá que hacerse a la idea de que en aquella parte del territorio español se abre un período de gran incertidumbre.


Fernando Jáuregui - No quisiera tirar este comentario también a la basura

28.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

El jueves, tiré a la basura, por dos veces, el comentario que habitualmente envío a este medio. Todo cambió la primera vez, cuando los nubarrones parecían despejarse y daba la impresión de que el molt honorable Puigdemont aceptaría aparcar la declaración unilateral de independencia para decantarse por adelantar las elecciones autonómicas. La catástrofe parecía remontada al menos por un tiempo. Y escribí cuarenta líneas de urgencia.
Pero, inmediatamente, comprobamos que no, que nada se aparcaba, que alguna negociación subterránea y secreta había salido mal y que los planes rupturistas de la Generalitat y aledaños seguían adelante. De nuevo la catástrofe planeaba sobre nuestras cabezas, aunque todo quedaba pospuesto hasta que el viernes volviese a reunirse el Parlament, mientras el Senado aprobaba la puesta en marcha del artículo 155 de la Constitución, que trata de impedir esa independencia unilateral. En ese momento, desistí de enviar mi comentario, pensando que acaso el viernes tendría conclusiones más definitivas. Y, equivocándome una vez más, por culpa de mi optimismo, creí que aún era posible ver alguna luz de acuerdo al final del negrísimo túnel: eso era lo que yo quería contar, el acuerdo que alejaba los fantasmas.
La verdad es que la situación por la que atravesamos los columnistas que tenemos, con nuestros textos, que acudir a nuestra cita con los lectores de la prensa de papel (y la digital también), empieza a ser penosa; cuántas veces mi comentario -desde hace dos meses, solo escribo sobre Cataluña-- se ha quedado obsoleto porque los acontecimientos galopaban sobre la realidad anterior. El sosiego había huido de nuestras playas, lo imprevisible reinaba sobre la actualidad. Desde la Generalitat se nos imponía cada día una nueva inseguridad jurídica. Ni el más imaginativo novelista hubiese podido concebir nunca una ficción como la que la realidad plasmaba cada día. Este jueves, y este viernes, se superaban todos los récords. Haría falta una pluma muy poderosa para, en muchas páginas, en varios volúmenes, relatar lo que ha sido todo esto en sus diversas vertientes: la Generalitat, el Govern, el Parlament, las Cortes, el Gobierno central, los partidos, las instituciones -comenzando por el Rey--, la Unión Europea y el mundo entero, usted y yo... Un mundo que asistía, ojiplático, al desarrollo de lo que Marx hubiese calificado como una farsa. Y esperemos que acabe siéndolo, aunque muchos pelos nos tendremos que dejar todos en la gatera.
Nada va a ser igual a partir de esta semana trágica, desde el momento en el que una mesiánica Carme Forcadell leía el texto de la resolución proclamando la República catalana. No me siento capaz de entrever las consecuencias de lo que Puigdemont y su camarilla han hecho, culminando años de errores desde todos los lados. Mientras escribo, veo la urna en la que los parlamentarios de la "autonomía catalana" (lo sigue siendo) van a depositar su sentencia de muerte, o la sentencia de muerte de una Cataluña tal y como la concebíamos. La independencia de Cataluña se votó en secreto, para evitar consecuencias judiciales por semejante ilegalidad. Y ganó. Pero ya sabemos que no será posible: lo dice Rajoy, apoyado en el "Boletín Oficial del estado", en la Constitución, en el PSOE, en Ciudadanos, en la UE, en cuarenta millones de españoles (de los cuales, quizá cinco millones catalanes). Yo mismo, quizá usted, lo decimos: inconcebible tal desmán como el que han diseñado en la actual Generalitat, culminando otras fechorías de otras generalitats.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Esta pregunta era pertinente hasta ayer. A partir de ahora, esta pregunta será otra: ¿cómo vamos a salir de esta? En el Senado, con caras de viernes, proseguía, plácida, la sesión. El discurso de Rajoy en la Cámara Alta, por la mañana del viernes, había sido, como el de la vicepresidenta el día anterior, demasiado coyuntural: no hablaron del futuro, de planes B ante lo que se venía. La calle, el otro escenario, hervía en la plaza de Sant Jaume, pero no pasaban de veinte mil los manifestantes, estudiantes universitarios en su mayoría. ¿Basta eso, basta una votación tan fraudulenta, un pucherazo como el del pasado día 1, para este triste, ramplón, remedo de lo que hace ochenta y tres años hizo Companys desde un balcón?

Estuve recorriendo las dependencias del Senado en este viernes lamentablemente histórico. Aquello no parecía ir con muchos de ellos, empezando por algún miembro del Gobierno, que minimizaba el alcance trágico de lo que estaba ocurriendo, al tiempo, en el Parlament. Allí, se votaba, con setenta votos a favor, unos pocos en contra, alguna abstención y la ausencia de socialistas, populares y ciudadanos, la independencia de Cataluña. En ese mismo momento, Mariano Rajoy lanzaba un tuit: "pido tranquilidad a todos los españoles. El Estado de Derecho restaurará la legalidad". ¿Cómo? Eso va a dilucidarse en las próximas horas, en los próximos días, en los que puede pasar de todo. Rajoy, en todo caso, no lo explica. Sus ahora socios constitucionalistas, tampoco. Puigdemont, a quien los manifestantes pasaron de llamar "traidor" a "president" (ay, la volatilidad de la opinión pública...), tampoco. Yo estuve en el Senado, tratando de hacer una radiografía del caos, y solo encontré flema británica y distanciamiento. Pero algo tiene que pasar, ellos lo saben..
¿Qué es lo que pasará? Lo ignoro. Pero no tiré este comentario a la basura. Me negué a callarme, por falta de respuestas, un día más, un día histórico más. Un día en el que, por cierto, paradojas de la vida, se cumplía el primer aniversario de la sesión de investidura que mantuvo a Rajoy en La Moncloa. Claro que, este viernes, ¿quién estaba para celebraciones?


El Abanico - Juana Biarnés: disparando al corazón

27.10.17 | 08:42. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

"La edad es un privilegio y estamos en un momento en el que la sociedad ha puesto su mirada en quienes tenemos el pelo blanco y la mochila llena de experiencia". Estas certeras palabras las podría suscribir cualquiera que haya pasado la barrera de los 60. Las pronunció la alcaldesa de Madrid, Manuel Carmena, en la presentación del libro de Juana Biarnés, la primera fotoperiodista española. El acto, que tuvo lugar en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid, contó con la presencia no solo de la edil madrileña, también del alcalde de Tarrasa, el socialista Jordi Ballard, de Silvia Omedes, de la editorial Blume, Angels Torras, la consejera de Cultura de la Generalitat de Cataluña y de Chema Conesa, quien durante años fue uno de los fotógrafos de cabecera de el diario El Mundo y que ahora dedica su tiempo libre a investigar y poner en orden el trabajo de algunos de sus compañeros de profesión, en este caso de Juana, a quien dedica hermosas palabras en el prólogo del libro, de igual manera que lo hace Natalia Figueroa, escritora y amiga.
A la presentación de este libro que es la historia de nuestro país de los años 60-70 y 80, asistió cómo no podía ser de otra manera Jean Michael, el compañero de vida de la periodista, el hombre al que conoció por casualidad y a quien le une el respeto, la admiración mutua, el amor, y cincuenta años de convivencia.
Un récord que, como bien dice Juana, se debe a que cuando las parejas funcionan y funcionan bien, tienen que aceptarse el uno al otro sin tapujos, tal como son. Ellos lo han hecho. Incluso, cuando Juana decidió aparcar sus cámaras para instalarse en Ibiza, donde cambió la fotografía por los fogones, su marido la siguió y juntos emprendieron un camino nuevo, desconocido incluso, pero en el que pusieron muchas esperanzas.
En Ibiza, montó Can Joana, un restaurante por lo que han pasado los más grandes del cine, de la empresa, de la aristocracia y en el que pudo cumplir otro de sus sueños.
Ahora Juana vive retirada en su tierra natal, Tarrasa, el lugar que la vio hacer sus primeros pinitos en el mundo de la fotografía, primero en compañía de su padre y después, cuando Emilio Romero la llama para ofrecerle un trabajo en el Diario Pueblo de Madrid. Una especie de Arca de Noé por donde han pasado los grandes del periodismo y donde Juana triunfó porque aunque parezca mentira en aquel viejo y querido periódico no había desigualdad entre hombres y mujeres. Había algún avispado eso sí, que intentaba llevar el agua a su molino, pero sin mayor trascendencia, lo que nos permitió, a quienes compartimos con ella redacción, cargar nuestras mochilas de experiencias profesionales y humanas.
Porque como bien dijo Juana: "En Pueblo arranca mi vida como espectadora de primera fila, por eso le debo tanto a Madrid donde permanecí muchos años, donde me dieron cariño y reconocimiento". Que eso lo diga una catalana de pro en un lugar emblemático como el Centro Cultural Conde Duque tiene un gran mérito. Más ahora que lo que impera es el enfrentamiento. No en su caso, tampoco en el caso de Manuela Carmena, quien recordó cuando fue expulsada de la Universidad Complutense de Madrid, como tantos otros profesores y catedráticos, por no comulgar con las ideas de la época, y tuvo que trasladarse a Barcelona donde la trataron como a una ciudadana más. Razón por la cuál no quiere que esos lazos que entre todos hemos trenzado se rompan.


Charo Zarzalejos - Un día más de locura

27.10.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Un día más de locura y ya van demasiados. Ya son demasiadas jornadas de espiritismo político, de un esperpéntico y peligroso juego de adivinanzas. Ya es demasiado tanto tirar de la cuerda, de las expectativas, de los puntos suspensivos. Y lo de este jueves, quedará en el recuerdo y en la nebulosa de informaciones que difícilmente se van a ver contrastadas de manera fehaciente.
Por la mañana, desde el propio gobierno catalán se anuncia convocatoria de elecciones. La comparecencia de Puigdemont se retrasa una hora y no se sabe si el pleno previsto para las cinco se celebra. De la convocatoria de elecciones y una vez que se reúnen las ejecutivas de los partidos que sostienen al Gobierno comienza a tomar cuerpo que no, que elecciones, no y se abre, entonces, la posibilidad de la declaración de independencia.
Puigdemont en una más que breve comparecencia dice que no convoca elecciones por el "afán vengativo del Gobierno del PP" que, al parecer, no da garantías suficientes --las que nunca tuvo, por cierto, el 1-O-- para que esas elecciones se lleven a cabo. Puigdemont dijo haber agotado todas las posibilidades de acuerdo con Urkullu de por medio. Finalmente hubo pleno que a la hora de escribir estas líneas no había finalizado.
Pero a efectos de fondo, da igual. Puigdemont ya ha apretado el botón rojo del 155. No ha dejado resquicio alguno ni a los socialistas que, a pesar de todo y en palabras de Miquel Iceta, quieren mantener la esperanza, al menos los socialistas catalanes. En Ferraz no había ninguna.
Llevamos semanas esperando al último minuto. Siempre estamos en vísperas o en días históricos arrastrados por la ensoñación secesionista. Sí, ensoñación. Porque una cosa es ser y sentirse independentista y defender esa posición dentro de la legalidad y otra muy distinta el camino seguido por Puigdemont. ¿Cómo no iban a protestar todos aquellos que le han seguido cuando se hablaba de elecciones?. ¿Cómo no se van a sentir traicionados todos aquellos que arrastrados por la potestad de Puigdemont se quedan sin ni siquiera el símbolo de una DUI?.
La irresponsabilidad, la deslealtad y el engaño de los dirigentes secesionistas hacia los suyos propios no tiene parangón. No lo tiene porque ellos, mejor que nadie, sabían y siguen sabiendo que el camino emprendido iba a ninguna parte. Porque sabían y saben que ningún Estado se queda de brazos cruzados ante el riesgo de su desmembración. Su pecado no es ser independentistas. Su pecado es ir por la vida como si fueran Moisés que pudo abrir las aguas para salvar a su pueblo. Ni Puigdemont, ni Junqueras ni ningún otro dirigente secesionista es Moisés y en un estado de derecho, intentar abrir las aguas, es lanzarse al abismo.
La jornada del jueves, día 26 de Octubre, ha sido patética, vergonzosa e irresponsable y no hay que descartar que en las horas que quedan para dar luz verde al 155 haya algún que otro acto de espiritismo más. Todo esto ha sido el cuento de nunca acabar. Hubiera podido acabar de mejor manera: convocatoria de elecciones y vuelta expresa a la legalidad y a intentar la independencia, aquellos que la deseen, por las vías legales.
Y así nos quedamos: sin elecciones, sin vuelta expresa a la legalidad y no es seguro que también sin DUI que si se llega a declarar ya hubiera dado igual. De perdidos, al río y al 155 de cabeza. Puigdemont así lo ha querido.


Escaño cero - Bescansa dixit

27.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Carolina Bescansa ha reprochado al partido que ayudó a nacer, Podemos, que esté perdiendo la oportunidad de presentar un proyecto para España y sin embargo esté demasiado pendiente de los independentistas.
Es curioso ver como la "foto" de los que hoy mandan en Podemos poco tienen que ver con la "foto" de los fundadores de Podemos.
Acaso porque Pablo Iglesias tiene más instinto y ambición política que quienes fueron sus compañeros de aventura, y por eso se ha hecho con el santo y seña de la organización.
En realidad cuesta comprender la postura de Podemos respecto al problema de Cataluña como en tantas otras cuestiones.
A veces me pregunto qué va a pasar con todo aquel caudal de ilusión de tanta y tanta gente que apostó por Podemos.
Lo cierto es que la nueva dirección ha ido apagando las voces críticas. La respuesta que se ha dado a las palabras de Bescansa es un ejemplo. Como en su día lo fue el "tratamiento" que dieron a Iñigo Errejón.
Al final en Podemos hay un hiperliderazgo, el de Pablo Iglesias y poco más. Y eso sí, todo aquel que se sale de la línea oficial es laminado, apartado, ninguneado. Pongan el adjetivo que prefieran. Y es una pena, porque de esta manera la organización prescinde de algunas de sus mejores "cabezas".
Pero yendo al fondo de la cuestión que es la que ha señalado Carolina Bescansa, para los ciudadanos de a pie incluidos los muchísimos simpatizantes de Podemos, es difícil comprender cual es exactamente la posición de la organización ante el problema del desafío secesionista. No basta con criticar al Gobierno y decir que todo lo hace mal sino saber que cree Podemos que se debe de hacer cuando nada menos que un gobierno autonómico declara que las Leyes de las que nos hemos dotado democráticamente ya no rigen en esa parte del territorio.
Vivimos en vísperas de lo que puede ser una catástrofe si Carles Puigdemont se atrinchera y no convoca elecciones. Y lo que haga y digan los dirigentes de Podemos al respecto es importante para muchos millones de ciudadanos, no solo para los que les han votado.
Por eso no es baladí la reflexión de Carolina Bescansa por más que haya sentado rematadamente mal en las filas podemitas.


Luis del Val - El general Della Rovere

27.10.17 | 08:42. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

El escritor y periodista Indro Montanelli fue encarcelado y condenado a muerte por los nazis y, allí, en la cárcel italiana, conoció al general Della Rovere, pero no era el legendario general, sino un tunante, llamado Bertone, que se dedicaba a estafar a familiares de presos con sus dotes de actor, prometiéndoles cosas que no estaban a su alcance. Los nazis le detuvieron, pero observando sus artes teatrales le ofrecieron un pacto: entraría preso en la cárcel, no como un timador, sino haciéndose pasar por el general, y así, los partisanos allí detenidos le contarían detalles de escondites de armas y nombres de sus cómplices. A cambio de esa traición, a Bertone lo dejarían en libertad. Pero el estafador Bertone sufre una transformación, se niega a la horrible traición, y comienza a actuar creyéndose que es el general Della Rovere, hasta el punto de que es ejecutado como tal. La historia la contaría después Indro Montanelli en uno de sus reportajes, y Rossellini realizó una magnífica película protagonizada por un genial Vittorio de Sica, que hace de Bertone y de general, en el mejor papel de su vida.
Ignoro si Puigdemont es un tunante, o es tan estúpido como para creer que el rechazo de Europa, la huida del millar y medio de las empresas más importantes de Cataluña, y el desastre económico que se avecina con la hipotética independencia puede paliarse con voluntad y heroísmo, pero sea un tunante o un tonto contemporáneo, estoy convencido de que hoy se siente el general Della Rovere, el héroe que aclama el pueblo, el Moisés que apartará las aguas del 155, el caudillo que no puede defraudar a sus seguidores, y de que en su decisión -ya es mayor e edad y anda solo- no van a influir tanto sus asesores, consejeros y aduladores, como la convicción que tenga de sí mismo, es decir, si elige el destino heroico del general que no es, o la libertad del tunante, del desengañado, del traidor.


Francisco Muro de Iscar - La espera y la esperanza

26.10.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Don Pedro Laín Entralgo, que fue médico, historiador, ensayista, filósofo y discípulo de Ortega y de Zubiri, era un maestro en muchas cosas y sobre todo en antropología médica. Laín escribió un libro que se titula "La espera y la esperanza". Si hoy estuviera entre nosotros, seguramente su análisis filosófico, médico y científico sobre el conflicto catalán, sobre la idea de España y sobre lo que somos o queremos ser daría luz. Nos debatimos entre la espera de qué sucederá mañana -si es que Puigdemont viene al Senado a debatir y si el Parlamento catalán no decide la independencia contra la mayoría de los catalanes- y la esperanza de que tal vez suceda algo que ayude a cerrar un conflicto inútil y sin sentido.
Parece que, esta vez, el Gobierno de España tiene preparadas todas las medidas necesarias para aplicar el 155 de la Constitución, frente a la imprecisión y falta de visión con que se enfrentó no sólo al no-referéndum del 1 de octubre, sino a todo el conflicto, especialmente en Cataluña y fuera de España. No soy capaz de valorar si el 155 es la única solución posible para cerrar ahora el conflicto, pero va a suponer un desgaste brutal de todo el Estado, de la propia democracia y hasta de las personas que tengan que ir a Cataluña a restablecer el orden constitucional. Desde Rajoy hasta el PSOE y Ciudadanos -tal vez también en una parte creciente del aparato independentista y de la población catalana- defienden la alternativa de las elecciones autonómicas no constituyentes como un medio para recuperar "la normalidad democrática". Es complicado pensar que basta con eso si no hay una renuncia expresa a la vía de la sedición y al retorno a la legalidad constitucional.
Pero tan importante como que haya elecciones y que los catalanes expresen sin lugar a duda lo que quieren, es que el Estado está obligado a garantizar que esas elecciones sean realmente libres, sin pucherazos, sin manipulaciones por parte del Gobierno de la Generalitat y con la garantía de imparcialidad de los medios públicos y de las instituciones democráticas. Durante años, y todavía ahora en algunos lugares, no ha podido haber elecciones democráticas en bastantes pueblos del País Vasco porque el poder de los testaferros de ETA ejercía, ejerce una coacción imposible de superar. ETA no mata, pero controla demasiados espacios. Y sin libertad para ejercer el voto no puede haber democracia.
Es fundamental mantener la unidad del bloque constitucional y que el PSOE no se dé por satisfecho con la convocatoria de elecciones y que Podemos -que purga a los que piensan diferente de Pablo Iglesias- o movimientos como el que lidera Ada Colau decidan, sin esconderse, si están con la Constitución o con la sedición, con la democracia o con las asambleas leninistas. Esa es la espera. La esperanza radica en que un ramalazo de sentido común vuelva a la política y haga que los que piensan diferente, acaten el marco constitucional y dentro de él dialoguen para buscar acuerdos. Si no es así, aunque haya elecciones en Cataluña, simplemente habremos retrasado la explosión del problema. Pero no habremos solucionado nada y seguirá la desconfianza, la huida de empresas, la pérdida de oportunidades y la no solución de todos los problemas que de verdad tenemos.


Isaías Lafuente - El proceso y el procés

26.10.17 | 08:42. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Estamos tan ocupados con el procés que no tenemos ojos para mirar el proceso. El juicio por una de las patas de la trama Gürtel está dando sus últimos pasos y la fiscal, Concepción Sabadell, ha presentado unas conclusiones demoledoras que desmienten la versión sostenida en estos años por el PP. Considera "meridianamente acreditado" que Luis el cabrón es Luis Bárcenas, ese personaje que antes de ser "la persona de la que usted me habla" era un hombre que recibía mensajes de apoyo presidenciales -"Luis sé fuerte"- y al que se le puso alfombra roja en su apartamiento del partido con un estrafalario "despido en diferido en forma de simulación".
Además sostiene la fiscal que ha quedado "plena y abrumadoramente acreditada" la caja B del PP y afirma que existe "sobrada prueba" de que el partido se ha beneficiado de la actividad delictiva de la trama. Pruebas, por cierto, conseguidas al margen de la colaboración del PP que, mientras proclamaba su plena colaboración con la justicia y su deseo de que todo se aclarase, se dedicaba a destruir discos duros a martillazos.
Las conclusiones de la fiscal son muy duras. Nos hablan de cómo los delincuentes de la Gürtel se instalaron en la calle Génova o paseaban por su edificio como Pedro por su casa, de cómo con el fruto de su actividad se alimentaba una caja paralela en el PP que se ocultaba a Hacienda, algo no muy presentable en un partido de Gobierno que después vigila, como debe ser, que los ciudadanos no escapemos a nuestras obligaciones fiscales. Y lo que es peor, las pruebas documentan cómo parte de ese dinero sirvió para repartir sobresueldos o financiar campañas electorales en las que el PP iba dopado económicamente, disfrutando de una ventaja ilegítima.
Tendremos que esperar a la sentencia del tribunal puesto que mientras no se produzca es "todo presunto", como diría Mariano Rajoy. Pero si los jueces hacen suyas las conclusiones fiscales será muy difícil encontrar, después del procés, un proceso en el que se haya vulnerado más la Constitución, la ley y el debido respeto a los ciudadanos que en esta escandalosa trama. Un proceso que ha quedado enterrado estas semanas por un procés que nos tiene más ocupados en lo que presuntamente va a pasar en Cataluña que en lo que presuntamente pasó en el PP.


Antonio Casado - Tiempo de apostar

26.10.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Tengo escrito que todo lo relacionado con el "procés" escapa a los códigos de la razón. Ahí el campo perceptivo desprecia los límites de tiempo y espacio para entrar en los viscosos ámbitos del sueño, la fantasía, el surrealismo, la imaginación. No cabe el diagnóstico sino la apuesta. Vale el quinielismo, no la lógica, porque la pelota está en el tejado de Puigdemont y vaya usted a saber hacia donde la va a despejar.
En vísperas del anunciado pleno del Parlament, convocado para este jueves, el minuto y resultado es el de la división de opiniones en los dos lados de la barricada.
En el bloque constitucional discrepan sobre los efectos de una eventual convocatoria de elecciones autonómicas por parte del presidente de la Generalitat. Según el PSOE, eso haría innecesaria la aplicación del 155. El Gobierno y Ciudadanos no lo ven así, al entender que solo una expresa confesión de retorno a la legalidad evitaría la intervención temporal de la autonomía.
Tampoco es monolítica la posición del bloque soberanista. Unos son partidarios de una inmediata declaración de independencia (la CUP convoca a sus seguidores para celebrarlo) y otros reclaman elecciones autonómicas con apellido de "constituyentes" o sin él. Algunos consejeros del Govern habrían amenazado con dimitir si se decidiese la ruptura con España.
Básicamente son esas las coordenadas de la situación cuando, a la hora de escribir este comentario se anuncia que Puigdemont acudirá al Senado este jueves a defender su posición contraria al 155, un día antes de que la aplicación del mismo se vote en el pleno de la Cámara Alta. Y sobre esas coordenadas, insisto, no valen razonamientos lógicos sino apostar y alquilar balcones para seguir los acontecimientos venideros.
Mi apuesta personal es que Puigdemont convocará elecciones que, sin declarar expresamente la independencia de Cataluña, serán consideradas por el Govern "constituyentes" solo a efectos declamatorios. Es decir, sin vincularlas a la llamada ley de transitoriedad jurídica.
Es el escenario ideal, según el PSOE, que es parte fundamental del pacto del 155. Y tal vez sea también es el escenario ideal para el Gobierno aunque, a diferencia de su aliado constitucional. o puede decirlo en público, so pena de parecer arrollado de nuevo por la osadía del nacionalismo. Ambigüedad, más que osadía, si se quiere, pues nadie cree seriamente que Puigdemont haga una declaración expresa de acatamiento a la legalidad. Será ambiguo, una vez más. Podría dar por hecho su trabajo con la convocatoria de unas elecciones "constituyentes" sin declarar expresamente la desconexión con España.
Así volvería a poner la pelota en el tejado de Rajoy, que entonces tendría muy difícil aplicar el 155 con el PSOE en contra.


Victoria Lafora - El precio de las veleidades

26.10.17 | 08:42. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Pase lo que pase en el devenir en Cataluña, algunos partidos políticos van a salir especialmente damnificados con la aventura independentista. Las encuestas en Cataluña adelantan la anunciada "desaparición" (puede quedar reducida su presencia en el Parlament a diez escaños) del PdCat. Si Artur Mas quiso escapar de la corrupción que enfangaba a la antigua Convergencia, sumándose a un secesionismo que nunca había caracterizado a unas siglas que amparaban a la burguesía catalana, la jugada no solo le ha dejado con una deuda personal impagable (por cierto ya está bien de hacer colectas) sino que ha llevado a su partido al despeñadero de la historia.
Pero la peor librada puede ser la formación morada de Pablo Iglesias y sus socios catalanes de En Comu. Ada Colau, a quien el Ayuntamiento de Barcelona se le quedó pequeño al mes de tomar posesión, ha jugado todas las cartas de la ambigüedad mientras trenzaba una alianza con Esquerra Republicana para el día después. Pero, en un momento político en que los sentimientos y la irracionalidad priman en el ánimo de los votantes independentistas, el "sí pero no" puede incluso considerarse una traición. Cuando se celebren elecciones, si la ciudadanía sigue enfervorizada con el relato de una España represora, posiblemente Oriol Junqueras sea el nuevo inquilino de la Generalitat y gobernara con el apoyo de Ada Colau, pero ella y en Comu no serán más que "los socios".
Lo mismo, o peor, puede suceder con Podemos en el resto de España. Ha sido muy significativa la declaración de Carolina Bescansa, otrora una de las dirigentes más poderosas de la formación, experta en análisis electorales, y que ha llamado la atención sobre la necesidad de que Podemos "le hable más a España y a los españoles y no solo a los independentistas", recordando lo que parece haber olvidado Pablo Iglesias: que "es un partido estatal y español". Las veleidades de Iglesias, reuniéndose con Junqueras y demás dirigentes de Junts pel Si, pueden tener un altísimo coste electoral. Se equivoca el máximo dirigente de Podemos si piensa que podrá asaltar la Moncloa desde Cataluña. Y eso lo saben y lo piensan muchos dirigentes del sector de Errejón quienes consideran que Colau le está haciendo un flaco favor a sus siglas. De momento, en la comisión constitucional del Congreso, Carolina Bescansa ha sido sustituida por Irene Montero, la hasta ahora mano derecha de Pablo Iglesias. Dada la trayectoria de derrumbe de liderazgos y de purgas internas en la corta vida de la formación morada, sería aconsejable que Montero se cuide de hacerle al líder supremo la más ligera sombra o terminará ocupando un sillón en el gallinero del Congreso.
Otra incógnita es saber cuánto tiempo aguantara Alberto Garzón, antiguo dirigente de Izquierda Unida y ahora convertido en sombra de Iglesias por los pasillos del Congreso, en alzar la voz. Su familia de Andalucía le puede contar el cabreo que hay bajando hacia el sur con el independentismo sobrevenido de Podemos. Roma no paga traidores...


Rafael Torres - Hartazgo

26.10.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Si el hartazgo es, como define nuestro Diccionario, la repleción incómoda que resulta de ingerir cosas en exceso, habrá que convenir en que eso es lo que le pasa a la inmensa mayoría de los españoles, incluidos los catalanes, con la cuestión catalana. Hartazgo, empacho, saturación, repleción, por la ingesta desorbitada de noticias sobre el particular, buena parte de las cuales, encima, se han pescado en los sospechosos caladeros del bulo, de la mentira, del rumor, y llegan pochas a la boca.
Ahora bien; los periodistas no somos esta vez, o no enteramente, los culpables de ese condumio mefítico, sino los políticos inmaduros, pueriles, que, como los niños, lo quieren todo y lo quieren ya, dan la murga para llamar la atención cuando consideran que no se les presta absolutamente, y no quieren más que jugar y jugar. En los niños todo eso está bien, pues se compensa sobradamente con la gracia y con la inocencia, pero díganme qué gracia, qué inocencia, pueden tener unos tíos (tíos y tías, que diría Podemos) de cuarenta o cincuenta años que, seguramente por carecer de una vida interior rica y de una vida vida privada satisfactoria, se dedican en exclusiva a fastidiar todo lo posible a los demás.
De cuantos expendedores de suministros estropeados pululan por la actualidad, ocultando como enjambre de langostas el cielo de lo que importa (la corrupción política, la desidia institucional, los salarios de hambre, el feminicidio en todas sus variantes, la marginalidad creciente, el paro sin solución...), destacan, sin duda, esos mercachifles del independentismo, de la traición más bien al actuar desde el propio Estado y con sus recursos, que están hundiendo a Cataluña en la miseria y abismándola en una confrontación civil.
¿Qué más da si Puigdemont dice ésto o aquello, si va o viene, si convoca o no elecciones, si el 155 sería blando o duro, si el PSOE baila la yenka, si a Podemos le ha visto el plumero hasta el más refractario a ver la realidad, si TV3 manipula más o menos que TVE, qué más da nada si ya no va quedando, por hartazgo, capacidad de digestión?


Fermín Bocos - Purga en Podemos

26.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Carolina Bescansa, diputada de Podemos ha sido apartada de la Comisión Constitucional del Congreso. La reemplazará Irene Montero, diputada y portavoz de partido. Montero justifica el relevo aduciendo que se corresponde al reparto de cuotas de poder entre los diferentes grupos que forman la coalición.
Siendo cierto lo del reparto de cuotas, no parece que sea esta la causa que ha precipitado el cambio.
Bescansa no forma parte del sanedrín que salió elegido en "Vistalegre 2". En aquél congreso entró como una de las estrellas rutilantes (era una de las fundadoras de Podemos) y salió camino de las sombras. El origen de su caída en desgracia habría que buscarlo en la negativa a sumarse al culto a la personalidad del líder en la pugna desatada entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón por la conducción del partido. Desde entonces, sin llegar al extrañamiento, en el seno del Grupo Parlamentario fue apartada a un segundo plano. También espaciaron sus comparecencias televisivas.
A Bescansa le acompaña fama de seriedad y lucidez y a ésa lucidez se deben sus opiniones críticas acerca de la estrategia seguida por Pablo Iglesias en el proceso secesionista en Cataluña. Dice que le gustaría un Podemos que hablase más a España y a los españoles y no solo a los independentistas. Recuerda que Podemos es un partido español y estatal y que le falta un proyecto político para España.
En todos los partidos quien discrepa de la opinión del líder o no sale en la foto o ni le llaman para la sesión fotográfica. Hace poco vimos como en el PSOE, Pedro Sánchez, pese a la valía profesional y política de algunos diputados también relevaba en las comisiones a todos aquellos que no habían apoyado su regreso a la secretaria general del partido. Por no referir, hablando de Cataluña, a los "consellers" destituidos hace unos meses por el presidente Puigdemont por flaquear en la causa separatista. Las purgas, el extrañamiento de los disidentes, reflejan las servidumbres de la política. Y en ocasiones, también la mezquindad de la condición humana.


Escaño cero - La última palabra

26.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

En los últimos días han sido muchas, y muy diversas, las voces que le han pedido a Carles Puigdemont tanto en público como en privado que convoque elecciones.
Y él, solo él tiene la última palabra. Si este jueves el Presidente de la Generalitat convoca elecciones dentro del marco de la Ley, es decir de la Constitución, el Gobierno y el Senado tendrán que desactivar la puesta en marcha para la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña.
Convocar elecciones supone regresar a la casilla de salida. Pero no solo eso, sería la opción más airosa para el propio Puigdemont ya que podría presentarse ante sus conciudadanos diciendo que si toma esa decisión es para evitar que se intervenga la autonomía catalana.
En realidad Mariano Rajoy le ha dejado margen suficiente para que no le obligue a aplicar el artículo 155.
Rajoy no es un político al que le gusten las situaciones límites y es más que evidente que si viene retrasando la aplicación del artículo 155 es porque no se siente cómodo teniéndolo que aplicar lo que no significa que no lo haga si se ve obligado a ello.
En mi opinión, visto lo visto, es decir las actuaciones del sector independentista, está bastante claro que no es Rajoy quién quiere aplicar el 155 sino que es el propio movimiento independentista quién quiere que lo aplique. Creen que de esta manera el proceso hacia la independencia sería irreversible. Es decir quieren hacer buen la máxima de "cuanto peor, mejor".
Así que es al movimiento independentista, al que le viene de perlas la aplicación del artículo 155. Poco les importa a los líderes independentistas el sufrimiento y el desgarro de la sociedad catalana. Poco les importa los sacrificios que tenga que hacer esa sociedad persiguiendo un sueño imposible. Poco les importa el precio a pagar.
La cuestión es si Carles Puigdemont tiene la suficiente independencia de criterio para anteponer los intereses de Cataluña por encima de los intereses de un sector, que él lidera, que es el del bando independentista y que bien sabe que no es mayoritario salvo que se haya llegado a creer su propia propaganda.
Desde el Gobierno, desde el PSOE y desde Ciudadanos se lo están diciendo: si convoca elecciones se vuelve a la casilla de salida.
Carles Puigdemont tiene la última palabra. Por el bien de Cataluña y del resto de España ojalá no se equivoque al decirla.


Fernando Jáuregui - Un año de Rajoy y aquí estamos... ¿dónde estamos?

26.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Cuando escribo este comentario, así va de trepidante la política española, ignoro si Mariano Rajoy y Puigdemont se enfrentarán dialécticamente en el Senado -sería una buena noticia: ganaría Rajoy, mucho mejor parlamentario, creo--, se desconoce si la Generalitat acabará o no -ojalá sea no- declarando unilateralmente la independencia de Cataluña, no tenemos ni idea de qué hará el Gobierno central en ese caso, ni tampoco sabemos qué haría en caso contrario. Simplemente, seguimos sin un "plan B" que ofrezca la sensación de que al actual caos, que anega también la agenda de la actividad política, tiene una salida coherente. Y es que en un año, hemos, entre todos, contribuido a empeorar lo que ya parecía impeorable, la herencia de un lamentable año 2016.
Porque hace ahora un año, Mariano Rajoy, tras trescientos días en funciones, resultaba investido presidente del Gobierno, una vez que los socialistas, tras la salida de Pedro Sánchez de la secretaría general del PSOE, decidieron abstenerse en esta votación de investidura, renunciando al "no, no y no" de Sánchez, empeñado en enviar a Rajoy a la oposición. Logró, en cambio, fortalecerlo y ahí sigue Rajoy, en plenitud de funciones, completando este aniversario loco en medio de la mayor tormenta política vivida en España desde al menos la muerte de Franco. Tan es así que de las sesiones del Parlament y del Senado en las próximas horas puede depender casi todo lo que nos ocurra a los españoles (catalanes incluidos, desde luego) a corto, medio y hasta largo plazo.
Una de las peores consecuencias de este triste período político que nos ha tocado vivir es que ha cundido la sensación entre los ciudadanos de que no están en buenas manos. Por supuesto, no cometeré el dislate de equiparar la labor de Rajoy en estos doce meses, en los que me da la impresión de que ha hecho lo que ha podido -claro, se podría haber hecho mejor--, ni la de los socialistas, que han virado algo -algo- en el buen sentido, con el incalificable proceder de Podemos, abandonado a su propio estupor y despiste, ni, claro, con lo actuado por todo lo que Junts pel Sí está significando. Jamás en mi larga vida de cronista pude imaginar tal cúmulo de chapuzas, insensateces, mendacidades, imprevisiones y despreocupación por el bien de los representados. Los catalanes -todos-- salen de esta más divididos, más pobres, más inseguros, más desprestigiados, con mayor desconcierto acerca de su propio futuro, y todo gracias a la labor irresponsable de quienes, desde Pujol --el presunto delincuente--, gobiernan la autonomía.
Chapuza completa desde la Generalitat, sí, pero no suficientemente contrastada con una acción bien planificada, bien comunicada, ofreciendo una sensación de eficacia y transparencia, desde el Gobierno central. Admito que todo era nuevo, que salíamos de una etapa, la de 2016, que nos ha dejado a todos con el ánimo desconcertado y encogido. Pero el Estado tendría que haber dado muestras más precoces de su fortaleza, y recuerdo que el Estado somos todos, incluyendo unos medios de comunicación a los que me parece que no se les ha agradecido lo suficiente -siguen las cazas de brujas en algunas covachuelas oficiosas que siguen sin admitir siquiera el uso en las crónicas de la palabra "corrupciòn"-- lo que una mayoría están intentando hacer: cerrar filas para impedir que la catástrofe se expanda ya sin límites.
Aunque podría haber sido peor, no me parece que haya muchos motivos para celebrar con una velita en el pastel este primer aniversario de una investidura lograda gracias al apoyo de Ciudadanos, que, al menos, ahí ha seguido, sin demasiados claroscuros, y a la abstención "in extremis" de los socialistas, que en ese momento estaban dirigidos por una gestora tras la ¿dimisión? ¿cese? -ni eso está claro- de un Pedro Sánchez que, siete meses después, retornaría tras ganar unas elecciones primarias. Solamente una cronología política de este año trepidante bastaría para comprender lo anómalo de la situación española, una anomalía que ahora está acaparada por Cataluña, pero que no se circunscribe solamente a eso.
Si este cronista hubiese dicho o escrito hace un año que estaríamos ahora inmersos en la inmensa polémica de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, incluyendo la sustitución por la fuerza del president de la Generalitat, de todo el Govern, la "congelación" del Parlament, la toma de control de los mossos, de la televisión y la radio oficiales... Si este cronista hubiese dicho o escrito que todo esto, además del regreso triunfal de Sánchez, del vuelco total en el PSOE, la deriva de Ada Colau y de Podemos, iba a suceder, lo habrían tildado de loco. Y eso que 2016 no fue un año demasiado cuerdo, por decir lo menos. Pero la locura está, más bien, radicada en quienes, estando encargados de solucionar nuestros problemas, porque para ello les votaron y les pagan, actúan de pirómanos en el incendio en el se fingen bomberos. ¿Qué irá a ocurrir(nos) en las próximas horas, santo Dios?

Pues hétenos aquí, plantados ante uno de los peores escenarios posibles, el del desbarajuste político, con todos los peligros que tal situación encierra. Arreglemos, con el parcheo que sea, este episodio de crisis sin precedentes y pongámonos, inmediatamente a continuación, a arreglar el Estado. Antes, apenas hace semanas, yo hablaba de la necesidad de emprender una segunda transición, porque la iniciada en 1977 ya se nos había agotado. Ahora empiezo a pensar en que hay que hablar más bien de una refundación del Estado, algo que nos asegure que nunca más nos van a ocurrir cosas como las que nos vienen sucediendo desde el pasado mes de diciembre de 2015, y así hasta hoy.


Fermín Bocos - La soledad de Puigdemont

25.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 24 (OTR/PRESS) Carles Puigdemont está descubriendo su soledad política. No es el líder del PDECat, partido en el que milita pero cuya cabeza sigue siendo Artur Mas. Y mandar, lo que se dice mandar, tampoco manda ni en Òmnium ni en la ANC, las dos asociaciones que mueven la calle en las manifestaciones pro separatistas. No tiene el poder que tenía Jordi Pujol o el que perdió Mas al ser inhabilitado por desobedecer al Tribunal Constitucional el 9N, pero todavía es el presidente de la "Generalitat" y desde esa plataforma tiene en su mano la potestad de disolver el "Parlament" y convocar elecciones.
Sería la única decisión que podría ponerle a cubierto de responsabilidades penales muy duras. Años de cárcel por sedición o rebelión. O convoca elecciones y para el "procés" o sigue adelante y declara la independencia de Cataluña asumiendo la posición de los diputados más radicales del "Parlament". Hasta hace diez días Puigdemont estaba decidido a seguir adelante con la agenda secesionista. Ahora la cosa ya no está tan clara.
Hay un antes y un después tras el inicio de la tramitación del Artículo 155 de la Constitución. En la política catalana -y, de paso, como reflejo agudo, también en el resto de España-. Llegó tarde, deliberadamente tarde, pero llegó. Y está en marcha.
Mariano Rajoy ha jugado con los plazos para estirar el calendario dando pie a Puigdemont para volver a la legalidad y enfriar la situación mediante la convocatoria de elecciones. Podría haber invocado el 155 en ocasión del desafío del 9N o hace apenas un mes, cuando el "Parlament" aprobó una ley del referéndum y una segunda llamada de transitoriedad o desconexión que fueron primero suspendidas y después anuladas por el TC. Podría haberlo hecho entonces, pero no lo hizo.
Acuda o no al Senado, Carles Puigdemont tiene en su mano la posibilidad de frenar la deriva secesionista. Para las grandes decisiones, la soledad no es la peor de las compañías.


No te va a gustar - La verdad se muere; no la enterremos

25.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Odio pronunciar la palabra "guerra" en el caso que nos ocupa, pero lo necesito para reproducir aquella frase, tan acertada, según la cual "la primera víctima en toda guerra es la verdad". Bueno, no quisiera ampliar el concepto de la confrontación que pone frente a frente a Cataluña -a la Generalitat de Catalunya, para ser exactos- con el resto de España, pero lo cierto es que la verdad, y hasta cierto punto un concepto estricto de la libertad de expresión, ya han saltado hechos añicos a lo largo del "procés".
Casi todo está siendo una gran mentira, diría que más de un lado que del otro: no hay apoyos internacionales para la secesión, ni las empresas se quedan en Cataluña, ni los logros económicos que esgrimen las memorias de Oriol Junqueras son tales, ni el Rey Felipe VI ha tenido la ocurrencia de pedir a la Seat que se marche de territorio catalán (¡!), ni era actual, sino de hace cinco años, la portada del "Economist" que esgrimió un diputado del PDeCat para mostrar al Congreso de los Diputados lo mal que la prensa extranjera acoge a "España". Tampoco, claro, responde a la veracidad más absoluta, aunque admito que la cosa podría ser discutible, que el Consejo de Ministros del pasado día 21 no decretase, con la puesta en marcha de la versión "dura" del artículo 155 de la Constitución, una suspensión "de hecho" de la autonomía catalana. No, casi nada es verdad: ni el número de heridos en la lamentable jornada del 1 de octubre, ni el de votantes --¡dos millones y medio! dijeron, contra toda evidencia- en las urnas de plástico. Menudo pucherazo, digno de una muy bananera república.
Instalados, así, en la irrealidad, y encima muchas veces no cuestionada por los medios "próximos", no sorprende que la desconfianza se haya enseñoreado de la ciudadanía, y hablo de la catalana y de la del resto de España, donde -al resto de España me refiero- los servicios de propaganda (perdón, de comunicación) han funcionado bastante peor que en el territorio Generalitat. Y eso está llevando a una enorme pelea, aún no del todo aflorada a la superficie, entre medios "catalanes" y "españoles" (los catalanes también son españoles), entre "oficialistas" y "privados", entre colegios de periodistas y otras asociaciones. Y hemos llegado a mirar con normalidad la no del todo explícita intención por parte del Gobierno central de ejercer un control sobre esos medios oficiales dependientes de la Generalitat.
Debo confesar que no me gusta que haya de aplicarse el artículo 155, y menos en su vertiente más amarga: tendrá consecuencias indeseadas e indeseables. Aunque comprenda que acaso no haya quedado otro remedio y compruebe que la popularidad de Rajoy, en el territorio no catalán, ha aumentado (todo lo contrario, claro está, que en Cataluña) tras su puñetazo en la mesa del pasado sábado. Sin embargo, como periodista, y aun entendiendo que muchas de las cosas que nos han ofrecido teles y radios "oficiales" son mercancía averiada, no puedo dejar de levantar mi voz contra cualquier intento de "control" de un medio de comunicación, sea TV3 o el que fuere. Y más si ese control lo ejerce el Ejecutivo. No me parece que el Gobierno central, que ha pecado por omisión tantas veces -y algunas por acción desde las sombras- en materia de transparencia y accesibilidad, sea quien deba encargarse de asegurar la imparcialidad de medio alguno.
Creo que va siendo hora de hacer las cosas bien, de frenar las peleas intestinas en los medios, de jugar -es un decir- justo a lo contrario de lo que algunos están jugando: a los medios nos toca, contando la verdad y analizando las cosas como son, más bien tratar de apagar incendios que avivarlos. Y, desde luego, mostrarnos siempre críticos con quienes, desde la Generalitat, o desde donde sea, que en esto no hay exclusivas catalanas, tratan de vendernos la burra de la mentira, que siempre está coja y siempre cocea. Porque los medios, los periodistas, tenemos que darnos cuenta cabal de que pocas veces como ahora hemos tenido en nuestras manos tanta responsabilidad, y no es cuestión de echarnos ahora en los brazos interesados de nadie.


Pedro Calvo Hernando - La historia de un disparate

25.10.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

La presión europea contra la sucesión de Cataluña se manifestó con toda claridad en el acto del Teatro Campoamor de Oviedo, sobre todo en los discursos de los tres máximos de las tres máximas autoridades de la UE. Allí se dio un paso bien visible en la posibilidad de una vuelta atrás en la carrera de locos emprendida hace ya muchos meses. Digan lo que digan los líderes del secesionismo se tienen que haber planteado muy seriamente que su carrera tiene un destino en ninguna parte y que solo conseguiría la ruina y el resquebrajamiento para todos. Puigdemont y los suyos se olvidaron de pensar que un silencio de Europa sería un arma letal contra ella misma, pues todo el mundo sabe que ni por asomo van a arriesgar que el movimiento se extendiera, por ejemplo, a Baviera, Córcega, Padania, Flandes y un largo etcétera. Lo que tanto costó en la historia, nadie está dispuesto a permitir su destrucción. Ya sé que esto es muy duro para los independentistas, pero es justamente lo que hay. Lo que hace falta es que lo entendamos y lo admitamos todas las partes contendientes.
Pero ha faltado el surgir del elemento mediador, tan útil siempre, en los conflictos. Esa solución debería venir de Europa, la estructura llena de poder y posibilidades nacida hace más de medio siglo. También la Iglesia incluso el propio pontífice Francisco podrían intervenir. O las Naciones Unidas. La mediación podría venir también de instancias interiores españolas, como colegios de abogados, rectores de universidad, etcétera.
Una solución racional y civilizada es deseable y posible aunque el deterioro traspase las fronteras del 155, aunque se hayan cometido grandes disparates. La importancia de un cambio radical solo se mide por la devolución a España de su sentido de la historia.
Por muy legal que pueda ser, lo fatal e ineficaz sería consolidar una situación con la Generalitat y el Parlament gobernados desde el poder central. Si tiene que haber elecciones, es absurdo que sean convocadas y administradas desde Madrid. El trastocamiento de la lógica política ni puede ni debe traspasar ciertas barreras. Claro está que "los remedios" de algunos separatistas son inaceptables como la pretendida desobediencia civil masiva de la CUP contra el 155 por el estilo de una tentación de control estatal de la TV3 catalana, dicen sarcásticamente que para garantizar su respeto a la libertad de expresión y al pluralismo informativo.


Escaño cero - La apuesta de Sánchez

25.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Sin el concurso de Pedro Sánchez seguramente Mariano Rajoy no se habría atrevido a desplegar el artículo 155 de la Constitución. No lo digo yo, lo cuentan en los aledaños de la Moncloa.
Sin duda ante el desafío de los independentistas catalanes era necesario que el Gobierno contara el apoyo de todos aquellos partidos que respetan la Constitución. Y de todos los partidos de la oposición del arco parlamentario hoy por hoy el PSOE sigue siendo el más importante.
Es de suponer que ni a Rajoy ni a Sánchez les ha debido de resultar fácil rehacer las maltrechas relaciones que mantenían.
La animadversión que mostraban el uno por el otro hacía augurar que cualquier acuerdo entre ellos sería imposible. Sin embargo hay que reconocerles el mérito de haber sido capaces de elevarse por encima de sus rencillas personales y políticas para encarar el problema más importante que ha tenido España después del 23 F.
Mariano Rajoy no habría tenido otra opción que aplicar el 155 de la Constitución pero que duda cabe que es mucho mejor, no solo para él, contar con el apoyo de Pedro Sánchez y Albert Rivera.
En cuanto a Pedro Sánchez hay que reconocer que está sabiendo estar a la altura de las circunstancias. El PSOE es un partido de gobierno y por tanto no podía quedarse cruzado de brazos ante un desafío tan peligroso como el planteado por el independentismo catalán. Se podrá discrepar del PSOE en otros asuntos pero no se le puede reprochar su apoyo al Gobierno en un momento como éste.
Lo que sí debería Pedro Sánchez es "parar" los insultos que a diario él y el PSOE reciben de parte de los dirigentes de Podemos.
Sánchez tiene la obligación de poner en valor las políticas del PSOE y sus gobiernos que son a la postre quienes que modernizaron nuestro país. Naturalmente que cometieron errores, algunos gravísimos, por el camino, pero el balance final es que la modernización de España ha sido el resultado de esas políticas socialistas.
Sin embargo los socialistas suelen bajar las orejas en cuanto los dirigentes de Podemos les insultan y descalifican. Reaccionan con complejo.
Podemos ha dividido a la sociedad en buenos y malos. Los buenos son ellos y quienes les secundan y los malos todos los demás. Según el PSOE actúa a la conveniencia de Podemos los líderes de esta formación les tratan con mayor o menor benevolencia. Lo increíble ya digo es que el PSOE se deje.
Pero en fin, hoy hay que decir que Pedro Sánchez y el PSOE están donde deben de estar que no es otro lugar que el de defender la Constitución que es el marco que garantiza nuestra democracia y libertad.


Carmen Tomás - Luz y petróleo rascan nuestros bolsillos

25.10.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

La subida del precio del petróleo y de la electricidad van a marcar un alza importante que afectará a los bolsillos de millones de españoles. Llevamos tanto tiempo hablando de Cataluña, de la fuga de empresas, la caída del consumo y la inversión que habíamos dedicado poco tiempo a observar cómo variaban los precios del crudo en el mercado internacional y cómo la falta de lluvia y viento iba a repercutir en el coste de la electricidad.
El precio del barril de crudo que el gobierno había previsto, y así lo reflejó en sus cuentas presentadas el mes de julio, rondaba los 45 dólares. Ahora, por distintas razones de consumo y geopolíticas, el precio se ha ido al entorno de los 57, así que nada menos que un 25 por ciento más caro sobre las previsiones iniciales del gobierno. Su repercusión en el IPC está siendo ya importante y más lo será en los presupuestos de las familias, empresas y también de los autónomos. Muy probablemente, si las cosas no varían o lo hacen de una forma débil -y es difícil que lo hagan- la inflación acabará el año cerca del 2 por ciento o alguna décima más. Ya sabemos la rapidez con la que se trasladan a los carburantes las subidas del petróleo.
En cuanto a la subida de la luz, la falta de agua y viento, llevó el precio de la luz a marcar un récord anual el pasado lunes. Así que los aproximadamente 12 millones de clientes de la tarifa de precio voluntario, es decir que pagan por facturación horaria mediante contadores inteligentes, van a pagar bastante más luz. Quizá no llegue, ya veremos, a los máximos de enero pasado. Pero desde luego si sigue sin llover y de forma contundente y el viento se resiste, entrarán en el mix que componen la cesta de energías, otras más caras y el recibo se disparará. Ya explicamos en su momento que sube el coste de la energía y a la vez suben los impuestos que la gravan. El cóctel es mortífero y la subida del recibo brutal. Más tranquilidad en este sentido tienen los más de 13 millones de consumidores que tienen una tarifa fija que no depende de la energía disponible ni al precio.


Más que palabras - Agamenón y su porquero

25.10.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Estos son días convulsos, donde la política se ha llenado de pasión y también de vehemencia. Pero la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero y en el relato, inventado de los independentistas , hay un cúmulo de mentiras que deben ser desenmascaradas de una vez por todas pase lo que pase con o sin la aplicación del, el artículo 155 de la Constitución. Estos son días donde hay que solemnizar lo obvio cómo que España es un Estado social democrático y de derecho, una democracia consolidada y plenamente integrada en la Unión Europea, respetuosa con los derechos fundamentales. Hay que repetirlo muchas veces porque algunos están haciendo un dibujo de nuestro país en blanco y negro sin matices, donde parece que hemos regresado a los oscuros años 30 como si el tiempo se hubiera detenido por el capricho de un ramillete de políticos de medio pelo e inconscientes que están empeñados en llevarnos al abismo. Se aplique o no el famoso artículo, Puigdemont es un cadáver político que por salvar su pequeñísimo ombligo se va a llevar por delante la economía prospera de una tierra rica como es o mejor dicho era Cataluña .
Uno de los mitos que hay que desmontar económicamente hablando es el España nos roba y no sólo porque quienes han robado a manos llenas a los catalanes han sido sus gobernantes los Pujol y Cía que hicieron de las arcas públicas su plan de empleo familiar, sino porque se han aportado reiteradamente informaciones falsas. La Generalitat históricamente ha empleado datos de las balanzas fiscales para trasladar a la opinión pública que Cataluña es maltratada fiscalmente y no es cierto.
En un artículo publicado recientemente en El País podíamos leer lo siguiente: "¿Recibe Cataluña un trato fiscal justo? ¿Está mal financiada? ¿Serviría el déficit fiscal, cifrado por la Generalitat en 16.000 millones, para generar un dividendo que podría gastarse en el supuesto de la independencia? En el debate sobre los recursos de las comunidades se confunde interesadamente la financiación autonómica, el beneficio económico de la secesión y las balanzas fiscales o diferencias entre lo que se aporta y recibe. Ni hay un expolio a los catalanes, ni una Cataluña escindida disfrutaría de un gran excedente fiscal. No obstante, la comunidad sí que está ligeramente peor financiada que la media, aunque mejor que otras como Valencia y Murcia y en niveles similares a Madrid".
Otra mentira desmentida por los y hechos en el corto plazo ha sido la afirmación del poderoso Oriol Junqueras de que finalmente no habría una fuga de empresas de Cataluña y ya van más de novecientas. "Ya veremos. Vaticinios de este tipo se han hecho otras veces y de momento no han sucedido nunca". Respondió el vicepresidente económico del Ejecutivo catalán, el pasado día 5 ante la posible marcha de Banco Sabadell. Lo decía minutos después de que la entidad comunicara a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que esa tarde su consejo iba a decidir su traslado. Apenas cinco horas después, esa realidad se consumaba: el Sabadell no solo se llevaba su sede social, sino también su domicilio fiscal a Alicante. Desde entonces, y pese a la salida masiva de firmas, el discurso de Junqueras ha consistido en minimizar la fuga de empresas, advertir de que regresarán cuando se consume la independencia y culpar al Gobierno central de esas salidas.
Lo cierto es que la fuga imparable, la inseguridad jurídica hace temblar a las empresas y cada día que pasa la cosa va a peor. Hace apenas una semana en esta misma columna comentaba que la relación de bancos y empresas que han abandonado ya su domicilio social catalán o están dispuestos a hacerlo tiene un valor de mercado que equivale a cerca del 50% del Producto Interior Bruto de Cataluña, lo que debilita de forma extrema cualquier proyecto de independencia. Lo dicho aunque algunos insisten en que una mentira repetida muchas veces se convierte en verdad, al final el engaño se termina por descubrir y la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero.


Rafael Torres - La ley de la calle

24.10.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

En el arranque de otra semana endiablada, todo sugiere que, a falta de sumisión a las leyes, a las generales del Estado y a las particulares del estatuto de autonomía, el gobierno de la Generalitat podría decantarse por obedecer la única ley que se le antoja favorable, la ley de la calle.
La ley de la calle, como la escuela de la calle, la universidad de la calle, la calle misma, es nada, ruido, intemperie, pero en éste caso tiene la ventaja para los gerifaltes de la secesión de que la van dictando ellos mismos según las circunstancias y sus conveniencias. Legitimidad para la traición, para el robo de una parte de un país, para la abolición de la soberanía del pueblo, para el fraude institucional y la mentira sistemática como armas políticas, no se reconoce en ningún código del mundo, pero en la calle sí, y a esa ley tan muelle y tan laxa podrían acogerse. Nada hay tan manipulable como las emociones de la masa, y esa es la tinta con la que se va improvisando la redacción de esa ley cimarrona.
Aplicado el 155, esperemos que sin el concurso de zotes que confundan la firmeza con la brutalidad como ocurrió el 1-O, al sanedrín faccioso no le quedará otra que echar mano a tope de sus huestes románticas, perfectamente instruidas y disciplinadas por Omnium, la ANC, la escuela y TV3. Pocos individuos habrá en esas huestes que, antes de luirse y desaparecer en ellas, hayan leído a Gabriel Celaya, que no era independentista catalán: "A solas soy alguien,/ valgo lo que valgo./ En la calle nadie/ vale lo que vale". Para los Puigdemones y los Junqueras, las personas no hace falta que valgan más que para hacer bulto y para protegerles a ellos llevándose las bofetadas.
Los de la CUP, esos sobreestimados almogávares de la acción directa, ya han dicho que tienen ultimado el plan de "desobediencia" que vendría a completar el espectro de la ley de la calle, y las masas inducidas a la insurgencia no pierden ocasión de corear, a su vez, "la calle siempre será nuestra". No deja de ser una pena, ciertamente, que un pueblo tan admirable y valioso como el catalán, una parte de él, se haya dejado embaucar, camelar, por cuatro charlatanes sin sustancia para acabar en la calle.


Fernando Jáuregui - Estar con Rajoy en estos días peligrosos

24.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

La aprobación por el Consejo de Ministros del sábado de una aplicación "de máximos" del artículo 155, interviniendo en la práctica la autonomía de Cataluña, pero no de manera efectiva hasta este próximo sábado, abre una zona de peligro que durará toda esta semana. En la que no sabemos aún cuál será la reacción de los responsables de la Generalitat catalana, donde todos los indicios muestran que lo más probable sea, al final, una declaración unilateral de independencia, lo que significaría ya una rebelión en toda regla. Ello comportaría al Gobierno central tener que tomar decisiones de inusitada dureza y la aplicación de otros artículos, indeseables, contemplados en la Constitución. Además, claro, del 155 en su versión no precisamente "light".
Ciertamente, lo lógico sería pensar que Puigdemont y su camarilla -porque en eso se han convertido: una camarilla que engaña a sus seguidores con promesas de lo que no puede ser- tratarían de ahorrar sufrimientos y tensiones a los catalanes, aceptando la salida que sería más lógica y, en teoría, menos indeseable para todos: la convocatoria de unas elecciones anticipadas, que tal vez desde el Palau de la Generalitat quieran llamarse constituyentes, pero que, en realidad, serían autonómicas. Pero me temo que el molt honorable president y su puñado de irreductibles anda en la teoría de pegarse un tiro en el pie y de cumplir su amenaza: si el Gobierno central decreta la aplicación del artículo 155, nosotros declararemos la independencia.
Me cuentan que en el propio bando independentista hay ya fricciones sin cuento, porque los que tienen los pies en la tierra perciben el enorme coste que lanzarse al abismo secesionista va a tener, en todos los órdenes, para los catalanes, para todos los catalanes. Y, de paso, también para el resto de los españoles, a los que cuesta creer que esté ocurriendo lo que está ocurriendo.
Así, la verdad es que quien diga que sabe lo que va a ocurrir, cuando incluso en el bando separatista hay claras diferencias de criterio, exagera o miente. Cualquier cosa podría pasar, y ello para nada me tranquiliza. Me cuesta, por otro lado, entender las razones por las que el Ejecutivo que preside Rajoy se ha dado un plazo tan laxo antes de intervenir en los órganos de gobierno de la Generalitat, dando al Govern excesivas oportunidades para que actúe como suele: como un elefante en una cacharrería. Y claro que no se puede descartar, en absoluto, el "complejo de Sansón": derribar el templo para aplastar a los filisteos. Y, de paso, al propio Sansón.
Pues ¿qué creían Rajoy y sus ministros, ganando tiempo antes de llevar a cabo sus planes para Cataluña? ¿Que Puigdemont iba a lanzarse a la plaza de Sant Jaume pidiendo perdón por sus desvíos y retrotrayendo todo lo actuado? Dudo de que tanta ingenuidad haya sido posible. Pienso, más bien, que esta "semana de gracia" se debe al escaso deseo que tenía el Gobierno central de poner en marcha el "mecanismo 155", que, por supuesto, a nadie agrada, ni en Cataluña ni en el resto del país. Simplemente, no ha habido, a estas alturas, otro remedio que encender las turbinas; negociar ya no era posible, temo.
Soy uno más de los que en estas horas contienen el aliento, sabiendo que de nada vale hacer recapitulación de culpas, negligencias y errores. De nuevo, aunque sé que nadie lo agradece -y no lo hacemos para eso, obviamente--, creo que en estos momentos hay que estar, como están Pedro Sánchez, Albert Rivera y muchos otros, apoyando al Ejecutivo que preside Rajoy, que a quien le toca manejar el timón, y vaya si lo está manejando, para bien o para mal. Luego, tiempo habrá de pasar revista a todo lo actuado y a lo que se dejó de actuar, tiempo habrá de ejercer un periodismo crítico y de recordar que la Historia es eso que hay que estudiar para no repetir las equivocaciones del pasado.
Esto que nos sucede es inédito, no existe ese pasado; por eso tenemos que ser especialmente cuidadosos con el relato que dejemos a nuestros hijos sobre lo que ha ocurrido en estos días trepidantes, tan nefastos que pienso que son de difícil calificación.


Fermín Bocos - Inteligencia política

24.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

Carles Puigdemont todavía puede parar el tren que se le viene encima. A él y a todo el gobierno autonómico que preside.
A falta de una semana para que tras su aprobación por el Senado el Consejo de Ministros aplique el Artículo 155 de la Constitución que entre otras muchas medidas faculta al Ejecutivo para destituir a todos los miembros del "Govern" de la Generalidad de Cataluña, todavía puede paralizar la maquinaria del Estado convocando elecciones autonómicas.
Es prerrogativa suya. Sí así lo hiciera, el Gobierno que preside Mariano Rajoy dejaría en suspenso la variada panoplia de medidas encaminadas a restablecer la normalidad democrática, el marco constitucional y el Estatuto de autonomía. En resumen: quedaría en suspenso la aplicación de un artículo de la Constitución cuya finalidad es garantizar el imperio de la ley .
Puigdemont, tiene, pues, la palabra. A sabiendas de que se encuentra en su propio laberinto. Entre Scylla y Caribdis. Presionado por un sector de ERC que a pesar de salir favorecidos en las encuestas dice no querer adelantar los comicios y chantajeado por las CUP, cuya decena de diputados tienen en sus manos las llaves de la mayoría parlamentaria.
No acaba ahí la cosa. Es sabido que ANC y Òmnium Cultural, entidades alimentadas durante años por las subvenciones oficiales y crecidas en los últimos días a raíz de la detención de sus líderes (los "Jordis"), presionan, a su vez, para que Puigdemont dé el paso definitivo hacia la confrontación declarando la independencia y proclamando la república.
Llegados a éste punto parece apropiado recordar a Salvador Espriu cuando escribió que al iniciarse la guerra civil se sentía republicano y partidario de una España federal ."Por tanto -añadía- ni deseaba entonces ni deseo ahora el enfrentamiento sino la concordia. Sufrí mucho espiritualmente -concluía- porque sufrí por ambos bandos".
Es el momento de la lucidez y de la inteligencia política. Dejarse arrastrar por los fanáticos es dar el paso que conduce al abismo. O al ridículo. Lugar del que, según solía repetir Josep Tarradellas, nunca se regresa.


Escaño Cero - El último tren las urnas

24.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

Sí, ya sé que sus socios se niegan y que él se resiste pero si aún le queda un rastro de sentido común y sobre todo de amor por Cataluña, Carles Puigdemont aún está a tiempo de coger el último tren para evitar la aplicación en Cataluña del artículo 155 de la Constitución. Y ese tren no es otro que la convocatoria inmediata de elecciones en Cataluña. Tanto el Gobierno central, como el PSOE y Ciudadanos, darían por superada la grave crisis provocada por los independentistas si se convocaran elecciones autonómicas.
Tal y como se han dispuesto los plazos para la aplicación del artículo 155, lo cierto es que es más que evidente que desde el Gobierno, el PSOE y Ciudadanos, se está brindando esa última oportunidad.
De manera que Carles Puigdemont tiene en su mano ahondar más la grave crisis en la que irresponsablemente él y sus socios han sumido a Cataluña o tomar ese tren que es una salida más que digna para regresar a la casilla de salida.
Lo cierto es que es absolutamente necesario que en Cataluña se celebren elecciones por más que sin duda los dirigentes del PDeCAT (la antigua Convergencia) teman lo que pueda resultar de esas elecciones.
Pero en democracia, en las democracias de verdad, en la democracia representativa, no en ese remedo de seudo democracias populistas que tanto gustan a algunos, las crisis se resuelven en las urnas.
Si Carles Puigdemont convocara a sus conciudadanos a las urnas se volvería a la normalidad democrática en Cataluña, lo que es de suponer que desea la inmensa mayoría de los ciudadanos a excepción de aquellos partidos que basan su acción política en aquella vieja fórmula de "cuanto peor, mejor", es decir quienes apuestan por el movimiento insurreccional y revolucionario para conseguir sus objetivos políticos.
La pregunta que cabe hacerse es si aún hay políticos en la antigua Convergencia con un mínimo de sensatez y sobre todo capacidad para influir en Puigdemont aconsejándole que se suba al tren cuyo estación principal es la convocatoria de elecciones.
Es mucho lo que está en juego así que ojalá Puigdemont se suba a ese tren.


Antonio Casado - PSOE, EN DEFENSA DEL ESTADO

24.10.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

Si hubo dudas, se han desvanecido. La incógnita sobre la posición del PSOE respecto a la respuesta del Estado al desafío separatista queda sobradamente despejada. No le tembló el pulso a Pedro Sánchez al sumarse al "Pacto del 155", el rodillo constitucional para el rescate de Cataluña. A tiempo de evitar que Puigdemont y compañía acaben desguazando del todo la convivencia social y el tejido económico de esa Comunidad Autónoma.
El PSOE se reconoce diferente y diferenciado. Es algo común a todas las organizaciones políticas. Pero tratándose de un partido que ha gobernado y quiere volver a gobernar, debe subordinar a los intereses generales su interés de partido diferenciado. Aunque esa vocación de Estado genere un coste electoral. Otras veces ya ha pasado por eso.
En este caso, el precio se deriva de aparecer en la foto junto al PP, unas siglas asociadas a la corrupción, la falta de tacto respecto a la diversidad territorial y a políticas que generan desigualdad social. Sin embargo, Pedro Sánchez se ha mostrado dispuesto a pagar el precio si su alineamiento con el Gobierno contribuye a restablecer el orden constitucional y evitar la quiebra del Estado.
Incluso antes de hacerse públicas las medidas propuestas por el Gobierno al Senado para recuperar la legalidad en Cataluña, por él conocidas con anterioridad, Sánchez, las apoyó expresamente. No sin antes explicar cómo se había enfrentado al dilema. Por un lado "prolongar la agonía de Cataluña". Por otro, "respaldar la Constitución frente al secesionismo". Y no dudó, a pesar de sus profundas diferencias con el PP. Profundas y numerosas, "pero ninguna si se trata de defender la unidad de España y su integridad territorial".
Solo en el PSC catalán han surgido discrepancias dentro de la familia socialista. Era un riesgo previamente calculado por Pedro Sánchez. Algunos dirigentes han firmado un manifiesto en contra del "abusivo" 155. Y algunos alcaldes, incluida Nuria Parlon, que ha dimitido de la Ejecutiva del PSOE, también se han mostrado críticos con su posición de apoyo al art. 155 de la Constitución, activado por el Consejo de Ministros del sábado último.
A sabiendas de que eso iba a ocurrir, Sánchez no ha dudado en reafirmar su defensa del Estado social y democrático de derecho frente a la "quiebra unilateral" del mismo. Sus razones: "El PSOE sabe estar a la altura de sus responsabilidades y nunca se pone de perfil", dijo este fin de semana en Coslada (Madrid).
No esperan menos los ciudadanos de un partido de Gobierno, que fue arquitecto decisivo de la transición y la Carta Magna, uno de cuyos frutos es el nunca soñado nivel de autogobierno alcanzado por los catalanes. Justamente ese autogobierno que nunca estuvo tan amenazado como ahora por culpa del secesionismo.


Luis del Val - Pasaje a Madrid

24.10.17 | 08:42. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

A la hora en que escribo estas líneas se especula con la posibilidad de que Puigdemont viaje a Madrid y se presente en el Senado. Me doy cuenta de que he escrito Puigdemont, a secas, lo cual es consecuente con esa familiaridad con la que tratamos a los ministros y demás jerarquías políticas, pero puede resultar ofensiva en círculos nacionalistas, porque he escuchado por la radio que su presencia, la de Puigdemont, está pendiente del formato, debido a que el presidente de la Generalitat es una institución representativa, y una institución no acude los sitios así como así.
Me imagino que el señor Puigdemont asistirá a bodas, bautizos y comuniones sin necesidad de que los servicios de protocolo investiguen dónde se va a sentar en el banquete de boda, pero me hago cargo de lo pesado que tiene que ser cuando el señor Puigdemont acuda a un sitio llevando sobre sus hombros la Institución, con lo que deben pesar las instituciones. Me imagino que hay instituciones ligeras, y muy de andar por casa, como los Amigos de la Capa, o un club de fútbol, pero debe haber otras más prosopopéyicas como el Cabildo de la Basílica del Pilar o la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, que viene del siglo XIX. La Generalitat es más moderna, de 1931, pero aún así, yo sopeso lo que tiene que ser tomar el AVE o el Puente Aéreo para una institución. El señor Puigdemont se sentaría en cualquier sitio, pero a la Institución no la podemos dejar en cualquier lugar, porque se tiene que notar que es una institución. Eso, en la calle, se arregla con una carroza, o con un automóvil lujoso y una escolta, pero dentro del tren o del avión hay muy pocas opciones.
En un capítulo más del bonito serial que lleva por título "Independizarse en tiempos revueltos", estamos pendiente de si hay viaje o no, y, si lo hay, de qué manera se aparecerá la Institución en el Senado, alrededor de Puigdemont, en carne mortal.


El rincón del soneto - CATALUÑA ¿FALSA BANDERA?

23.10.17 | 10:30. Archivado en Salvador Freixedo


CATALUÑA ¿FALSA BANDERA?

Todo el lío catalán
es doble falsa bandera;
la estelada es la primera,
y tras ella muchos van.

Con la independencia están
los que aman una quimera
que de ninguna manera
nunca la conseguirán.

Detrás de esta charlotada,
la verdadera intención,
que está muy agazapada,

es nuestra Constitución.
Quieren verla preparada
para romper la nación.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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No es Rajoy, es el Estado de Derecho

23.10.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS) Arranca la semana más importante de la historia de la democracia en España. Nos estamos jugando la supervivencia como nación y el futuro de un país moderno y democrático. La rebelión del Parlamento y del Gobierno catalán contra la Constitución y contra el Estatut es un desafío construido sobre mentiras, engaños y provocaciones. No es Rajoy el que decreta el 155, es el Estado de Derecho. No es el Partido Popular el que aprueba estas medidas sino el acuerdo con el PSOE y Ciudadanos, que representan al 70 por ciento de los ciudadanos españoles. No son el PP, el PSOE y Ciudadanos los responsables de la situación en Cataluña, sino el PdeCat, Esquerra y la CUP los que han llevado a Cataluña a la secesión y casi a la bancarrota. No es el Gobierno de la nación el que he maltratado a Cataluña, sino el Gobierno de la Generalitat y los políticos independentistas los que han mentido, han engañado a los ciudadanos, han creado una grave fractura social y han dividido en dos bandos a los catalanes. Si pasa algo grave, y puede pasar, los responsables serán desde Artur Mas a los dirigentes de la CUP, con Carme Forcadell, la presidenta suicida del Parlament, a la cabeza. Si pasa algo, la responsabilidad estará en los que han creado este conflicto, lo han prendido fuego y lo han avivado, sabiendo dónde podían llegar las llamas.
Es cierto que en este proceso hay que repartir culpas y que algunas se remontan muy atrás. Es cierto que el Gobierno de la nación ha abdicado de su presencia activa en Cataluña para explicar lo que se estaba haciendo y lo que podía pasar. Es cierto que PP y PSOE han pactado, especialmente con Convergencia, para buscar apoyos a cambio de concesiones y de mirar para otro lado. Es cierto que Zapatero cometió uno de los peores pecados de un político: prometer lo que no podía cumplir. Pero quienes han creado el odio a lo español, quienes han iniciado la separación de España, quienes han engañado permanentemente al pueblo catalán, quienes han sido corruptos en Cataluña, quienes tratan de controlar la Justicia en Cataluña, quienes se han alineado con la extrema izquierda, quienes han gestionado lamentablemente y de forma partidista los recursos, quienes han excluido a más de la mitad de los catalanes, quienes han utilizado el Parlamento de forma torticera, quienes han suspendido leyes que no han aprobado, quienes han perseguido a los que no pensaban como ellos...
Es ese gobierno el que ha violado la autonomía de Cataluña y ha decidido incumplir la Constitución y el Estatut. Pero está teniendo cómplices. El más importante Podemos y sus distintas formas de presentarse, que en Cataluña tienen a Ada Colau como su gran referente. Ellos también tendrán que elegir entre la defensa de la democracia y de la Constitución o la revolución a la venezolana. Es el momento de decidir con quién están. Lo tendrán que hacer los políticos de Convergencia: o retornan al seny o acabarán fagocitados por ERC y la CUP. Y los empresarios catalanes, los que no se han ido y los que no se pueden marchar. Y los ciudadanos que sufren la embestida excluyente del independentismo. Hay que llamar a la serenidad y hay que ser enormemente cuidadosos con la aplicación del 155. Quien ha encendido la llama debe ser consciente de que es muy difícil parar el fuego. Y al frente de los incendiarios quien está es, sin duda alguna, Puigdemont. Aunque él no sea el ideólogo, sino sólo el pirómano.


La semana política que empieza - ¿Sabe Rajoy que hay vida tras el 155?

23.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Lo dicen todos los grandes estrategas: es a veces más fácil tomar una posición que conservarla. Admito que hemos visto al Mariano Rajoy del "plan A", alguien a quien quizá no esperábamos: audaz, duro, contundente, arriesgado --¿demasiado, para variar un poco?--. Asume, supongo, todas las consecuencias del Consejo de Ministros del sábado, tomando todos los controles de la autonomía catalana y convirtiéndose, "de facto", en posible president de la Generalitat: veremos qué ocurre esta semana con el actual inquilino del palacio de la plaza de Sant Jaume, pero mucho nos tememos todos que no va a quedarse así, quieto parado. Ni le van a permitir quedarse de brazos cruzados; quizá ni siquiera le deje su "guardia pretoriana" convocar unas elecciones que le piden los editorialistas más serios de los medios catalanes más solventes. Así que Rajoy tendrá que poner en marcha el "plan B". ¿Lo tiene?

Como aún no me ha abandonado del todo un optimismo incurable ni a fuerza de golpes de realidad, quisiera creer que las deliberaciones, tan ejecutivas luego, en el Consejo de Ministros habrán incluido la constatación de que la aplicación por la vía expeditiva del artículo 155 de la Constitución reclama, como mínimo, replantearse muchos aspectos de la Constitución misma. Es decir, que hay que ir pensando ya en anunciar un mecanismo de reforma constitucional en un plazo al menos tan preciso como el dado a la autonomía catalana para reinventarse vía elecciones autonómicas -habrá quien las llame constituyentes, claro-. Y lo mismo vale decir para el llamado Estado de las Autonomías, que ha saltado hecho pedazos, aunque no lo quisieran ver ni en Canarias, ni en Cantabria, Castilla y León, Aragón o ni siquiera en Euskadi. Y menos aún en Madrid.
Me preocupa mucho más esto que los nombres de quienes coyunturalmente se vayan a hacer cargo del funcionamiento de Cataluña. Porque ahora, ¿con qué sustituiremos a los artículos de la Constitución que hay que reformar sin remedio, con qué velo taparemos lo que no ha funcionado de ese estado de las autonomías? ¿Cómo reforzaremos el funcionamiento de un Estado que ha mostrado tantas debilidades, incluyendo el papel de la Jefatura de ese Estado? Tuve ocasión de saludar fugazmente al Rey el pasado viernes en Oviedo y noté la seriedad inmensa de su gesto, que él trataba, muy profesionalmente, de atenuar. Sabe que se ha jugado, en este envite, la Corona, y que ha salido vencedor, como vencedor ha salido el Estado ante el "jaque mate" planteado por unos malos jugadores, que confunden el ajedrez con el Monopoly. La próxima, atención a algunas declaraciones llegadas desde el seno de Podemos, atención a quien trata de comparar al Rey con Franco, puede ser peor. Por eso, pienso, hay que reforzar el papel del Rey.
Porque esto no ha acabado aquí. Hay tensiones en el seno del PSOE, porque un paso tan valiente de Pedro Sánchez, que contradice toda su trayectoria anterior, incluyendo aquellas veleidades de acercamiento a Podemos, tenía que encontrar cierta oposición interna, sobre todo, claro, en el PSC. Hay tensiones en el mundo municipal, en los reinos de taifas autonómicos, en el Congreso, en el Senado, divergencias sin cuento entre los constitucionalistas. Y, desde luego, hay un estado de cabreo inmenso en toda Cataluña, sea quien sea quien lo exprese, sea cual sea la procedencia ideológica de quien lo manifieste.
O sea, que hay que reconquistar el cariño de los catalanes, que es algo que me parece que Puigdemont, Junqueras y compañía van a tratar de impedir a toda costa ya esta misma semana. Confío en que el aún molt honorable president de la Generalitat de Catalunya no escuche demasiado los cantos de sirena enronquecida de Lluis Llach, que llamaba "cerdos" a todos los mandatarios europeos por no apoyar el secesionismo. O la voz fanatizada de Carme Forcadell, que pide sangre, sudor, lágrimas y rebelión a toda costa. Y "a toda costa" quiere decir eso: cueste lo que cueste a los catalanes.
Confío en que Rajoy no haya llegado a completar un "plan A", que creo que me consta que hace un mes no tenía aceptado, sin tener en mente un "plan B", de administración de la victoria. Un plan que incluya restaurar la desastrosa comunicación gubernamental (algún día habría que extenderse sobre ello), la reconquista de la confianza de la opinión pública nacional, que me parece que ahora le acompaña bastante, aunque con recelo, y frene la huida de inversores de Cataluña. Y, claro, que abandone inmovilismos, que mire usted lo mal que nos han ido, y reforme las cañerías del Estado, como antes ya señalaba. ¿Contará al menos, de forma permanente, con Pedro Sánchez y con Albert Rivera -a ver si entre ambos, de paso, se consolida un acercamiento_ para este magno proyecto, para este "plan B", que ni siquiera sabemos si él alberga en su ánimo?

Y ya que estamos: ¿recapacitarán "los otros" sobre lo andado? Me refiero a Podemos, que se ha aclarado, me parece, muy poco en este colosal envite, y algo va pagar por ello. Y al PNV, cuyo líder, el cauto Iñigo Urkullu, se esfuerza en mantenerse en perfil bajísimo. Y a Ada Colau, que aún está a tiempo, quizá, de no despeñarse. Hay, en fin, todo un Estado que reconstruir, porque la "conllevanza" instaurada por Suárez, Tarradellas, Ajuriaguerra, Carrillo, Fraga y Felipe González allá por 1978, ha cumplido su misión. Toca ya, y sé, por experiencia propia, que a Rajoy le disgusta especialmente esta expresión, poner en marcha la segunda transición: ¿qué más datos necesita Rajoy para entender que hay vida, mucha vida, tras el 155 malhadado y tras su aplicación más inmediata?


A vueltas con España - La hora de Mariano Rajoy

22.10.17 | 08:42. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

Ya se sabe con bastante detalle lo que quiere hacer Mariano Rajoy en Cataluña -en síntesis destituir a Puigdemont y al Govern y recortar las competencias del Parlament- y ahora queda por saber lo que se hará realmente, para lo cual no solo habrá que observar sus movimientos -formalmente en manos del Senado, que debe autorizarle-, sino también los de quienes abanderan la independencia de la comunidad autónoma catalana. Tal vez en dos tiempos: primero para saber qué pasa durante el proceso de intervención del Govern y de la tutela del Parlament por parte del Senado, y después para valorar el resultado de las elecciones autonómicas, el objetivo final de esta compleja operación política en la hora de Rajoy.
Son muchas las incógnitas -nada nuevo en los últimos tiempos cuando se habla de Cataluña- y pocas las certezas. Ya lo dijo Aristóteles: "No es suficiente con imaginar un gobierno perfecto e ideal, pues lo que se necesita sobre todo es un gobierno practicable, que impulse medidas de sencilla y segura implementación".
Los estadistas pasan a la historia por saber ver las cosas a tiempo y por saber encauzarlas con inteligencia, rara vez por la fuerza. Lo demostraron Helmut Kohl en la unificación de Alemania, Adolfo Suárez en el manejo de la Transición en España o Nelson Mandela en la democratización de Sudáfrica. También otros estadistas como Winston Churchill, Abraham Lincoln, Theodore Roosevelt y, a menor escala, François Mitterrand o Felipe González. Si bien cada uno tuvo tu especialidad y en algún momento tuvo que elegir un camino, ninguno de ellos se la jugó en un órdago. Todos ellos son políticos asociados a largos procesos históricos, con mucha política de por medio.
En el caso del problema de Cataluña han estado en primera línea los jueces y los fiscales -también los policías- para frenar al secesionismo, pero apenas hubo turno para la política a pecho descubierto. Hay quienes ven en estas medidas de Rajoy un compromiso con hacer política, lo cual puede ser cierto en la medida en que finalmente da él la cara, pero lo hace con una herramienta de alto riesgo, partiendo de un relato de lo sucedido bastante coloquial, en el que, sin dejar de arrimar el ascua a su sardina, se olvidó al menos de dos cosas: de una mínima autocrítica y de valorar el controvertido papel histórico del PP en relación con Cataluña.
Mariano Rajoy ha envuelto sus objetivos en papel de regalo -recuperar la legalidad para restituir la vigencia de la Constitución española y del Estatuto, volver a la normalidad y recuperar la convivencia, continuar con la recuperación económica, hoy en evidente peligro, y celebrar elecciones- pero el camino trazado para ello no parece fácil. Le asiste -es verdad- la legalidad española, con la que en Cataluña no solo debe imponerse sino también saber convencer. Veremos.


Victoria Lafora - Hasta aquí hemos llegado

22.10.17 | 08:42. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

Dice Mariano Rajoy, a quien tanto ha costado tomar la decisión, que podría pensarse que algunos estaba buscando la aplicación del artículo 155, refiriéndose a los dirigentes catalanes. Lo buscaran o no, el Gobierno, con el apoyo imprescindible del PSOE (sin el acuerdo con Sánchez seguiríamos en el chantaje), ha tomado la decisión que permitirá "recuperar la convivencia y celebrar elecciones". Pese a lo loable de la intención es de suponer que la aplicación de esta artículo de la Constitución no va a contar con la aquiescencia de los independentistas catalanes que amenazan con declararse en rebeldía.
Por otro lado, si la salida de las empresas (más de mil) y el descenso del consumo no han frenado las protestas en la calle, malamente se van a poder convocar elecciones por el presidente del Gobierno de España a la "mayor brevedad posible" y esperar que los independentistas no repitan o mejoren sus resultados de los últimos comicios.
La intervención del Parlament, que queda como simple representación de de la democracia en Cataluña pero que no podrá ejercer el control político ni convocar la sesión de investidura ni hacer ninguna función que se salga del marco del Estatut, va a desagradar posiblemente a Carme Forcadell, esa Juana de Arco de la ruptura con España que lleva años arengando a la ciudadanía de Cataluña para proclamar la republica. Es previsible que la tentación de encerrarse en ese Parlament, esa cámara autonómica que ha manejado a su antojo, saltándose incluso las advertencias de los letrados sobre la ilegalidad de sus decisiones, se le pase por la cabeza.
Qué decir de todos los consellers que han sido destituidos y que no saben si van a seguir recibiendo los emolumentos propios de sus cargos o apuntarse a las listas de desempleo, teniendo en cuenta que va a ser la Hacienda Pública la que pague los salarios a los funcionarios ante la intervención de la economía catalana.
La primera reacción política tras el Consejo de Ministros fue la de Podemos. Echenique se declaró en estado de shock, lo que puede ser un augurio de cómo se van a encontrar los dirigentes de la formación morada al ver el precio en votos que van a pagar por sus veleidades nacionalistas, tan contrarias a la verdadera izquierda.
Ahora toda la responsabilidad recae en el Senado, esa cámara apolillada, tan alejada de su función de representación territorial, y que se ha apresurado a pedir un aplazamiento del pleno que apoyará la aplicación del 155. Ya no sirve una convocatoria electoral por parte de la Generalitat solo el Senado puede anular la entrada en vigor del artículo de la Constitución que no se había aplicado nunca desde la transición.
Vamos a vivir días difíciles y es imprescindible que las previsibles manifestaciones en las calles sean respondidas con la exquisitez y la mesura que la complicada situación requiere. Ni una excusa más al relato victimista.


Siete días trepidantes - Pues no, a Rajoy no le tembló el pulso; ¿y ahora?

22.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Quizá tratando de obligar a Puigdemont a convocar elecciones en Cataluña, Mariano Rajoy dio el paso más audaz, duro y decisivo que gobernante alguno haya dado jamás desde la restauración de la democracia: envió al Senado una contundente aplicación del artículo 155 de la Constitución, mediante la cual, en dos semanas, se destituiría al president de la Generalitat y a todo el Govern, se dejaría en blanco, en la práctica, el Parlament autonómico, y se convocarían, si Puigdemont no lo hace, elecciones catalanas en un tiempo menor a seis meses. Dijo Rajoy que ello no supone la suspensión de la autonomía de Cataluña, pero lo cierto es que ninguna de las instituciones catalanas sale incólume de este tremendo envite de un Rajoy capaz de mostrar su lado más definitivo, el menos previsible. Nada será igual tras la rueda de prensa del presidente del Gobierno central este sábado en La Moncloa: habrá consecuencias, de momento imprevisibles, para todos. No solo para los catalanes, claro. También para usted, para mí, para nuestros vecinos. Todos.
Cuando escribo este comentario de urgencia desconozco, lógicamente, cuál será la reacción de la Generalitat, anunciada en una declaración institucional de Puigdemont para la noche. Pero todo hace pensar en manifestaciones "fuertes" por parte de sectores catalanes, quizá no solamente independentistas.
La de este sábado ha sido una jornada histórica. Quizá necesaria, porque las cosas, en Cataluña, se habían puesto imposibles; así no se podía seguir. Quizá las cosas empeoren a corto y medio plazo, quizá se solucionen a largo. En todo caso, se aclararán. Falta por ver cómo afectan las decisiones del Consejo de Ministros de este sábado a los mossos, a los medios oficiales de comunicación, a las empresas que aún no se han marchado de Cataluña y a las que Rajoy pidió que se quedasen.
Con todos los riesgos que implica el tratar de adelantar el porvenir en estos tiempos de cierto caos, me atrevo a pensar que las cosas acabarán mejorando. Entre otros motivos, quizá porque empeorar ya no podían. La verdad es que acaso habría que haber tomado otras medidas, mucho más suaves, mucho antes. Pero no se hizo y, en todo caso, la mayor parte de la culpa recae en un mal gobernante, Carles Puigdemont, que se lanzó a una piscina que no tenía agua, empujado por Esquerra Republicana de Catalunya, culpable de todos los males que afectan a Cataluña desde hace un siglo, y nada menos que también por la CUP, un puñado de irresponsables antisistema que en ningún país del mundo podría ejercer tarea de gobierno alguna. A estas alturas, ni siquiera soy capaz de asegurar que Puigdemont no acabe en la cárcel, que es, quién sabe, lo que buscaba.
Puigdemont no podía, no puede, seguir gobernando a los catalanes, que se me antojan horrorizados viendo hasta dónde han llegado las aguas. Algo de culpa tienen tantos que votaron en su día a "Junts pel Sí", pensando que independencia no habría y que, con su voto, daban "una patada en los collons" a Rajoy, como en su día me dijo más de uno, que se proclamaba -entonces- "obviamente no independentista".
Bien, es posible que "desde Madrit", donde la impericia política también ha estado a la orden del día, se hayan fabricado miles de independentistas en los últimos diez años. Ya es tarde para lamentarse y también hasta para echarse culpas unos a otros, incluyendo el no haber llegado a una unidad de acción entre las fuerzas constitucionalistas hace mucho tiempo, como debería haber sido. Ahora es el momento de pensar en el futuro, y mucho, casi todo, dependerá ahora de lo que haga Puigdemont, sin duda sometido a extremas presiones por parte de sus "socios" y de esas asociaciones de manifestantes que se dicen conectadas con la sociedad civil, las de los encarcelados Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. Si Puigdemont se equivoca extremando sus reacciones, las consecuencias para Cataluña pueden ser muy malas y, de rechazo, también para el resto de los españoles.
Puigdemont, mal político y mal estratega, ya digo, no esperaba el puñetazo en la mesa dado por Rajoy. Y, como es mal político, quizá también evite convocar esas elecciones que, en todo caso, a él, afortunadamente, le borrarían del mapa, pero que supondrían un balón de oxígeno para la asfixiante tensión. En abierta rebeldía, ¿qué ocurrirá? El cronista ni osa ir más allá en ese terreno. El enfrentamiento en la sociedad catalana ha sido llevado al máximo.
Ahora falta saber todo lo demás. Cómo va a influir todo esto en la marcha política, económica, social, internacional, de una España que iba avanzando en todos esos órdenes y que se ha detenido de golpe, nuca peor dicho. Hasta cuándo durará la unidad de las fuerzas de la oposición con el Gobierno. Qué pasará en las inevitables elecciones catalanas y si ello condicionará una disolución anticipada de las cámaras legislativas españolas. Qué ocurrirá con Rajoy como presidente del Gobierno y si dará pasos decisivos hacia la reforma constitucional y hacia un Gobierno de coalición, que tan útil sería en estos momentos. Y, desde luego, hacia su propio relevo, que a mí ahora, contra lo que dicen algunos, no me parece precisamente lo más imprescindible. No: ahora se trata, de la mano de Rajoy en connivencia con las otras fuerzas que se reclaman afines a la Constitución, con el papel que pueda ejercer el jefe del Estado, y variando algunas costumbres y tics antidemocráticos, de normalizar un panorama político que no puede, simplemente no puede, estar más alterado. Por eso, lo lógico es que mejore.


Carmen Tomás - Los números rojos del intento de secesión

22.10.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

El inaceptable intento de secesión, como llamó el Rey de España a lo que están perpetrando los independentistas catalanes, ya tiene una ristra de números rojos en la economía de la región y un impacto muy negativo que se puede valorar en la economía de otras regiones y por supuesto de la española. Ya no hablamos únicamente del número de empresas que han decidido cambiar su domicilio social o fiscal, ni de su tamaño, las hay grandes, medianas y pequeñas ni del impacto que eso tendrá a la hora de valorar el PIB de Cataluña. Cierto que ya a esta hora son bastantes más de 1.300 y que lo hacen al insoportable ritmo de 16 por hora y que el jueves pasado se batió el récord con la salida de 268. Ahora ya estamos hablando de caídas importantes de la inversión, del consumo en grandes superficies, en las pequeñas tiendas, reservas de hoteles, venta de coches, compra venta de viviendas, consumo de energía y un largo etcétera que están poniendo en riesgo el crecimiento previsto para Cataluña, pero también para España y que es nada menos de 8 décimas, cinco de ellas atribuibles a la inestabilidad en Cataluña.
La situación es tan insoportable y la incertidumbre enorme que la patronal de las pequeñas y medianas empresas de Cataluña explicaba el viernes en un comunicado que de este tipo de empresas con hasta 250 trabajadores han salido de Cataluña el 1 por ciento, unas 1.300, y que más del doble se lo están pensando si la situación se prolonga. Además, el 11 por ciento ha abierto cuentas bancarias fuera de la comunidad autónoma y un 13 por ciento más lo piensa hacer.
La preocupación es máxima por el daño que todos estos movimientos y caídas de la demanda y la producción puedan causar y causan en el empleo. De hecho, en las nuevas previsiones enviadas por el gobierno a Bruselas se prevé que se pueden llegar a perder unos 75.000 puestos de trabajo. Hay que esperar que tras la aplicación del 155 se restablezca la legalidad en Cataluña y no tengamos que ver un retroceso en los logros económicos conseguidos tras años de dura crisis.


Antonio Casado - El rescate de Cataluña

21.10.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Se ha terminado imponiendo el rescate de Cataluña porque era imposible construir nada sobre los resultados de una consulta ilegal, sin garantías, sin control, sin transparencia, en la que solo participó una de las dos partes en liza.
Sin embargo, el bloque independentista sigue utilizando el 1-O como fuente de legitimidad de una republica independiente de Cataluña. Como es muy difícil ponerlo en practica, Puigdemont sigue utilizando también el recurso al diálogo como pretexto para mantener vivo un absurdo plan de ruptura con España. En esa excusa se instala para justificar una eventual proclamación de independencia en sede parlamentaria.
Absurdo el plan y absurda la excusa, cuando todo el mundo sabe que el diálogo propuesto por los independentistas no es otro que el de negociar el cómo y el cuándo de la independencia pues, según ellos, el resultado del 1-O es palabra de Dios. "Nos hemos ganado el derecho a ser independientes" es su mantra. A partir de ahí reclaman una mediación internacional que sugiera al Gobierno central el modo de aplicar ese supuesto derecho.
Así que lo que hizo Puigdemont el 10-O en el Parlament fue anunciar que Cataluña ya estaba en condiciones de declarar la independencia aunque la dejaba en suspenso a fin de dar tiempo a Rajoy para decidirse a colaborar con la Generalitat en la voladura del Estado, mientras los independentistas jugarían la carta de la presión internacional sobre un Gobierno que responde con la violencia al civilizado deseo popular de expresarse en las urnas, según el tramposo relato soberanista.
Por eso en aquel momento unos interpretaron el tiempo muerto de Puigdemont como un respiro, cuando en realidad era una forma de prolongar la pesadilla. Y ahora el Estado tiene la obligación de defenderse. Es lo que va a hacer, mediante la activación del recurso constitucional previsto si gobierno de una Comunidad Autónoma atenta gravemente contra los intereses generales. Está recogido en el famoso articulo 155 de la Constitución. Lo activará el Gobierno en su reunión extraordinaria de este sábado.
Estamos a la espera de saber cuales son esas medidas concretas y tasadas en tiempo y en contenidos. Se trata de gestionar los órganos autonómicos cuyo ejercicio competencial ha desbordado el marco de la Constitución y se ha instalado en la ilegalidad. La policial es una de esas competencias, no estatutaria sino por delegación del Estado. O sea, el control de los Mossos de Escuadra, que pasará a depender temporalmente del Ministerio del Interior. Y otra, propia del presidente de la Generalitat, es la convocatoria de elecciones, que pasaría a ser ejercida por el Gobierno de la Nación.
Creo que van a ser las dos medidas más importantes que harían visible el rescate de Cataluña, antes de que Puigdemont la convierta en un erial.


Más que palabras - Matar periodistas

21.10.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Salud Hernández Mora periodista colombiana de nacionalidad y también española desapareció hace tiempo en la zona selvática controlada por la guerrilla del ELN y fue liberada tiempo después. Todos saben que es el látigo de los corruptos en ese país y según dicen, nada ni nadie está a salvo de su incisiva pluma. "Ha recorrido todos los rincones de Colombia donde ni el mismo ejército se atreve a meterse y es muy crítica con Juan Manuel Santos, el actual presidente del país por los que sus columnas en el periódico El Tiempo son admiradas y odiadas a partes iguales, pero de lectura obligada de la sección dominical", se ha escrito sobre su figura.
Cuando Salud desapareció estaba haciendo un reportaje sobre el cultivo de Coca, en una zona donde apenas hay maestros, ni médicos, ni acceso a Internet, un lugar dejado de la mano del gobierno en el que la desnutrición infantil es casi lo más leve que ocurre, por lo que es de prever que en su relato no estaba dispuesta a hacer concesiones de ningún tipo.
No conozco personalmente a esta colega, que lleva más de 17 años viviendo en Colombia, y denunciando todo lo que ha tenido que ver con la guerrilla -a cuyos líderes más sanguinarios ha llegado entrevistar-, pero he escrito otras veces sobre ella y sé que es una mujer valiente e insobornable y por eso la temen. La admiro por lo que hace y por lo que representa y lamento que el ejercicio del contrapoder se haya convertido en una excepción en un oficio donde la valentía no es precisamente algo que cotice al alza.
En las últimas semanas he teñido ocasión de moderar un coloquio con los máximos directivos de los principales periódicos de este país y está claro que nuestro oficio atraviesa una crisis de hondo calado. El problema es que somos nosotros mismos quienes estamos dejando morir la profesión desde el mismo momento que consentimos que la noticia, su veracidad y por tanto su confirmación contrastada por distintas fuentes sea lo de menos y lo demás un titular escandaloso, cuanto más mejor aunque se aleje de la realidad. Somos culpables desde el mismo momento que hemos consentido que la cuenta de resultado de nuestras empresas, por mucho que sean tiempos de crisis, se convierta en una pesada losa que aplaste u oculte la verdad y también a la manoseada libertad de expresión a la que luego todos apelan y reivindican falsariamente.
Pero más allá del "mea culpa" cada vez es más evidente que tenemos un oficio de alto riesgo. Los ataques a la libertad de prensa en su más descarnada expresión, atentando contra periodistas que antaño nos parecían cosas impropias de la Europa avanzada son cada día más habituales.
"Una bomba lapa situada en su coche acabó esta semana brutalmente con la vida de la periodista maltesa Daphne Caruana Galizia, de 53 años -escribía el otro día Rosario Gómez-. Estaba involucrada en una investigación sobre los papeles de Malta, una derivación de los llamados papeles de Panamá, que revelaron en mayo cómo la pequeña isla mediterránea se había convertido en un paraíso fiscal dentro de la propia UE. Sus indagaciones salpicaron a la esposa del primer ministro y a varios miembros del Ejecutivo. Abocaron a un adelanto electoral y, pese a las revelaciones, el laborista Joseph Muscat volvió a ganar en junio.
Caruana Galizia, la víctima mortal número 41 computada por RSF en lo que va de año, estaba en el punto de mira. Pocos días antes de ser asesinada presentó una denuncia en la que aseguraba haber recibido amenazas de muerte. Ahora su hijo culpa al Gobierno de Muscat de permitir el crimen, la corrupción y una cultura de impunidad. "Mi madre ha sido asesinada porque se interponía entre el Estado de derecho y quienes quieren violarlo, como muchos otros fuertes periodistas", ha denunciado Matthew Caruana Galizia.
En el otro extremo de la UE -seguía relatando el artículo- en la costa sur de Copenhague, la policía encontró a finales de agosto parte del cuerpo de la periodista sueca Kim Wall, de 30 años, que según todos los indicios fue asesinada cuando se encontraba a bordo de un submarino para realizar un reportaje. Su cadáver, mutilado salvajemente, fue hallado en el mar Báltico. Peter Madsen, excéntrico inventor y propietario del sumergible Nautilus, ha sido acusado de homicidio.
Crímenes destinados a acallar la voz de la prensa son moneda común en los países donde el narcotráfico, los paramilitares o los Estados corruptos se han hecho fuertes. Pero que estos ataques se produzcan en el seno de la Unión Europea son una noticia inquietante. La Comisión Europea, con su presidente, Jean-Claude Juncker en primera fila, se ha apresurado a condenar el asesinato de la reportera maltesa con una contundente declaración de intenciones: "El derecho de un periodista a investigar, hacer preguntas incómodas e informar de manera efectiva está en el corazón de nuestros valores y debe garantizarse siempre".
Sabemos que México, Irak y Siria encabezan de manera destacada la lista de los países más peligrosos para los periodistas pero nuestra profesión ya es de alto riesgo en todos los lugares del mundo. Matar al mensajero es algo tan antiguo como la misma humanidad y en los nuevos tiempos para matarnos simplemente inundan la redes sociales con comentarios injuriosos, nos acusan de ser unos vendidos cómplices o dóciles con el poder. Sigmund Freud, como he recordado en alguna ocasión, consideraba el hecho de matar al mensajero como una forma marginal de defensa para enfrentar lo insoportable, citando por ejemplo el famoso lamento de los musulmanes españoles "Ay de mi Alhama" que relataba como el rey Boabdil recibe la noticia de la caída de Alhama. El rey siente que su perdida significa el fin de su mandato, pero intenta que eso no se convierta en realidad tirando las cartas al fuego donde se anunciaba la derrota y matando al mensajero. Freud agrega que otro factor determinante fue la necesidad del Rey de combatir su sentimiento de inutilidad. Al quemar las cartas y matar al mensajero todavía estaba intentando demostrar su poder absoluto. Ahora en nuestra sociedad matar periodista física o socialmente es una forma de amedrentamiento, un aviso letal para todos porque al fin y al cabo somos sólo intermediarios, nos debemos a los ciudadanos y es a ellos a quienes debemos rendir cuentas y eso los poderosos no lo soportan.


Fermín Bocos - Tormenta perfecta

21.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Vaya por delante que tal y como están las cosas en Cataluña toda cábala está condenada a errar. ¿Por qué? Pues porque con Carles Puigdemont a la cabeza, la habilidad del conglomerado separatista ha consistido en ir embarrando el terreno al tiempo que cuando convenía a sus fines se instalaban en la ambigüedad.
¿Había declarado la independencia? Tal parecía puesto que él mismo anunció que la dejaba en suspenso. Sin embargo, en su respuesta del jueves al requerimiento del Gobierno decía que no hubo tal declaración. Eso sí, la amenaza de someter a votación la declaración de independencia en un "Parlament" donde los secesionistas tienen mayoría, era explícita.
Ante semejante táctica hay que reconocer que el Gobierno Rajoy siempre ha ido uno o dos pasos por detrás. Aún hoy, anunciado como está el recurso al Artículo 155 -que permite la intervención de la Autonomía- en el área del Ejecutivo y también en el PSOE, aliado de circunstancias, hay dudas acerca del alcance de la intervención y la conveniencia de una aplicación más o menos restrictiva de un instrumento plenamente constitucional que en definitiva faculta al Gobierno de España para restablecer el imperio de la ley en una Comunidad Autónoma en la que sus autoridades no acatan las sentencias del Tribunal Constitucional.
Con todo esto quiere decirse que ahora que como paliativo a la intervención desde el Gobierno se sugiere que una vez aplicado el 155, llegados al mes de enero, la mejor salida sería convocar elecciones autonómicas, convendría reflexionar un minuto acerca del alcance de tal medida. Al estar convocadas por la nueva autoridad emanada de la intervención, lo que desde Madrid se ve como un posible aliviadero de la tensión política y de orden público, desde el bando separatista podría ser origen de un boicot a los comicios. Consecuencia: el proceso seguiría enquistado y agravado.
Se sabe que hay negociaciones entre enviados del Gobierno y dirigentes del PdeCAT y algún "conseller" dizque "moderado". Algunas fuentes indican que también habría contactos vía PSC. El objetivo, hoy por hoy, es una misión imposible: conseguir que sea Carles Puigdemont quien convoque los comicios autonómicos. Hablo de misión imposible porque a estas alturas hay indicios suficientes como para concluir que no es él quien conduce el "procés" sino que está siendo arrastrado por las organizaciones embarcadas en la secesión que le urgen para que declare la independencia y proclame la República. En términos náuticos diríamos que estamos ante la tormenta perfecta.
Aún así, entiendo que el Gobierno no tiene otra salida que aplicar un artículo de la Constitución del que mucho se habla y que a juzgar por lo que algunos dicen, parece que no todos han leído.


Luis del Val - Los alimentos nuestros de cada día

20.10.17 | 08:42. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Cualquier español que abra la alacena o la nevera de su casa se encontrará con una abundante muestra de productos que se fabrican en Cataluña. Tienen calidad, solvencia y están introducidos en el mercado. Sin embargo, en el último mes, algunas de estas empresas ha comprobado que la disminución de pedidos alcanza porcentajes superiores a los de otras etapas, porque la fanfarronería secesionista provoca esas reacciones que muchos no aprobamos, pero entendemos, porque a toda acción se corresponde siempre una reacción.
En la industria alimentaria asentada en Cataluña trabajan medio millón de personas aproximadamente. El cambio de domicilio fiscal es simbólico y sólo afecta a que los impuestos de esas empresas, en lugar de abonarse en una autonomía lo harán en otra, pero no afecta los empleados, puesto que ni se trasladan las naves, ni las factorías.
Sin embargo, comienzan a estudiarse los costos de traslados, y las posibilidades de hacerlo con argumentaciones jurídicas, porque según la legislación laboral no se puede trasladar a un trabajador de un lugar a otro de no existir poderosas razones. Pues bien, en algunos despachos de abogados ya están estudiando el problema después de algunos ejecutivos hayan han dado la voz de alarma, y hayan advertido que no pueden soportar una caída de la demanda tan continuada, por una reacción emocional en el resto de España que es imposible de controlar, debido a la permanente chulería de los delincuentes de la Generalitat. Siempre se ha dicho que pagan justos por pecadores, pero para rematar el delirio de esta historia sólo falta añadir que, en medio de la gran fuga, Oriol Junqueras ha anunciado ventajas fiscales para las empresas que se instalen en Cataluña. Tardarán un rato, porque parece que las que se marchan son tantas que taponan la entrada.


Escaño cero - ¿Y ahora qué?

20.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Con la respuesta de Carles Puigdemont a Mariano Rajoy se abre un capitulo más en la farsa impulsada desde la Generalitat y que desgraciadamente ya está adquiriendo tintes de tragedia.
¿Y ahora qué? se preguntan los ciudadanos. ¿Cumplirá el Gobierno Rajoy con su obligación de restaurar el orden constitucional en Cataluña o le temblará el pulso?

Llevamos meses, años, hablando de los independentistas pero poco de esa mayoría silenciosa que vive con angustia el "procés". Una mayoría que con su silencio ha dejado hacer seguramente porque no creía que las cosas iban a llegar adonde han llegado.
Lo mismo que la actitud meliflua de muchos de los empresarios y banqueros que ahora corren a situar sus sedes sociales fuera de Cataluña. Ellos tienen una responsabilidad si cabe mayor. Como la tienen los distintos gobiernos de España, socialistas y populares, que permitieron que anidara el huevo de la serpiente.
Tiene razón Toni Cantó cuando ha dejado dicho en el Congreso que en los colegios catalanes se adoctrina a los niños. Otra cosa es que sea un error la propuesta de Ciudadanos, de crear un organismo que vigile los centros para evitar el adoctrinamiento. Y es un error porque no es necesario, para eso está la Inspección, eso sí, exigiendo a los inspectores que de verdad cumplan con rigor su función.
Pero negar que en muchos colegios catalanes se siembra en los niños el independentismo es negar la realidad. La socialista Luz Martínez Seijo dijo ante sus señorías que eso solo sucede puntualmente. Pero ella sabe, como lo sabemos todos, que desgraciadamente no es una excepción.
No hace tantos días que veíamos a numerosos grupos de niños manifestarse a favor del referéndum ilegal, e ir a proferir gritos contra la policía, con el asentimiento de sus profesores y digo asentimiento porque nadie les impidió no ir al colegio o al instituto, sino que simplemente les dieron fiesta.
Así que la realidad es que en los últimos cuarenta años en las escuelas catalanes se han ido sentando las bases para que hoy haya un buen numero de independentistas. Y es que, aunque algunos ahora se empiecen a caer del guindo, lo cierto es que Jordi Pujol y los suyos se han dedicado todos estos años "a hacer país" como le gustaba decir al propio Pujol. Y a la vista está que lo han hecho.
Pero todo esto ya es leche derramada así que volviendo a la realidad de hoy, aquí y ahora, la carta de Carles Puigdemont a Mariano Rajoy negándose a volver a la legalidad es la peor de las noticias. El sábado se reunirá el Consejo de Ministros (¿por qué tan tarde?) y a partir de ahora puede pasar cualquier cosa dado que el movimiento independentista viene demostrando un desprecio absoluto a la Ley y a democracia.


El Abanico - Los demonios del nacionalismo andan sueltos

20.10.17 | 08:42. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Me había propuesto no escribir sobre el tema catalán, no contestar a quienes a través de whatsapp o twitter me envían mensajes en los que me instan a no comprar productos catalanes o a sacar mi dinero de Caixa Bank. A todos les contesto lo mismo: estáis utilizando el mismo método que los independentistas: discriminar, señalar con el dedo al que no piensa o siente como ellos, al que no se enrolla la bandera rojigualda alrededor del cuello o la exhibe en el balcón de su casa, disparates a los que me niego a dar publicidad porque solo consiguen extender el miedo, el odio y el resentimiento.
Lo más triste es que quienes los envían es gente conocida, algunos amigos, articulistas, gente leída, que en su afán por sumar adictos a sus redes sociales son capaces de hacerse eco de cualquier cosa.
Es doloroso comprobar cómo después de 40 años de disfrutar de todas las ventajas que tiene la democracia, que son muchas, gracias a las cuales hemos vivido en paz y armonía, siendo envidiados por todos aquellos países donde fue necesaria una revolución para conseguir lo que nosotros conseguimos a base de diálogo, renuncias mutuas, y una visión generosa de la política, todo puede saltar por los aires sin que nadie haga nada por evitarlo.
Estos días he podido constatar cómo en algunas sucursales de algunos bancos se anima a los clientes del Sabadell o de Caixabank a sacar su dinero porque no tienen el suficiente "pedigree" de españolistas. Supongo que la utilización de estas malas prácticas nada tienen que ver con la libre competencia, tan legítima, y sí con el afán de llevar el agua a su molino pero también porque muchos de esos empleados o jefes siente verdaderamente lo que dicen. Y es ahí donde radica el grave problema que estamos padeciendo y que si no se evita puede desencadenar en algo peor.
Todos hemos visto estos días cómo grupos de extrema derecha salían a las calles no para reivindicar su nacionalidad española sino para acabar con quienes consideran sus enemigos, y digo bien, acabar. Lo sorprendente es que la mayoría de ellos han nacido y crecido en democracia, donde la libertad de expresión está garantizada pero también el respeto a quienes piensan diferente. Malo es que nos enroquemos en las banderas, de uno y otro lado, pero mucho peor, que ya no puedas mantener una conversación tranquila con quienes han sido tus amigos de toda la vida, o gente con la que te cruzas a diario en el supermercado, en la cafetería, o en el cine.
Hace unos días oí al portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid decir que Manuela Carmena no se sentía española. Siendo esto grave lo peor es la ignorancia de quien pronunció estas palabras y que sus compañeros de bancada no le llamaran al orden. A él y a otros como él -Rufían encabezaría la lista desde luego-, que no procesan lo que dicen. Si Manuela no es española yo soy de Tanzania. Decir eso de una persona que ha luchado toda su vida por defender las injusticias de los fuertes contra los débiles, la igualdad, los derechos de los trabajadores, demuestra hasta donde ha llegado el afán de venganza de quienes se consideran dueños absolutos de ese cortijo llamado España.
Creo sinceramente que los medios de comunicación deberíamos evitar encender más los ánimos de lo que ya están, con un asunto que ha sacado a pasear a todos los demonios que la sociedad española guardó bajo llave durante los últimos 40 años. Conseguirlo es tarea de todos. De quienes habiendo nacido en Castilla, en Extremadura, en Andalucía, o en Madrid se sienten de su tierra pero también españoles.


Charo Zarzalejos - El vértigo de lo inédito

20.10.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Se ha llegado a donde nadie, ni Rajoy, ni nadie, quería que se llegara. El 155 ya está decidido y el sábado se conocerán las medidas concretas previamente concertadas con el PSOE. Las respuestas de Puigdemont, todas ellas alambicadas y ,en la última, con una amenaza obvia como es la votación en el Parlament de la declaración de independencia, parecían estar buscando que el gobierno tomara la decisión más difícil de cuantas ha tenido que tomar un Gobierno democrático. Era muy fácil emplear el sujeto, verbo y predicado: "no ha habido proclamación de independencia. La legalidad vigente es la constitucional y estatutaria". Es solo un ejemplo de la claridad requerida por el Gobierno y por millones de españoles.
Pero no. Desde la Generalitat se ha jugado a la confusión, a que sean otros quienes adivinen sus intenciones más profundas, a que sean otros quienes hagan un acto de fe en la sinceridad y legalidad de un diálogo que si se ha reclamado no era con otro objetivo que el de acordar el camino hacia la independencia. Diálogo imposible.
Ni Rajoy, ni Sánchez ni nadie quería este escenario, pero si buena parte del secesionismo que han estado pidiendo a gritos que el Gobierno actuara de manera contundente para, a continuación, establecer un relato que sin duda actuará como elemento de cohesión. También es verdad que hay un sector --no se sabe su amplitud-- más moderado a quien según algunos habría que darles una salida pero los moderados permanecen en silencio y quien calla otorga. Bueno sería que ese sector más moderado diera un paso al frente, se hiciera oír y sentir porque de lo contrario será, lo es ya, tan responsable como los más radicales.
El proceso de tramitación del 155 tiene sus plazos. Quedan días por delante para su aplicación efectiva y en estas jornadas próximas no van a ser plácidas ni cómodas. El secesionismo responderá con una declaración de independencia si finalmente se cumple lo anunciado y la vida política española entrará en complicado bucle.
Nos adentramos poco a poco en un territorio por explorar. Hay tiempo para que la situación pueda reconducirse pero mejor es rebajar expectativas. El poder de la CUP no es pequeño. Tiene el que Puigdemont les ha dado y se hace difícil imaginar que la posición secesionista se modifique después de tantos plazos que el Gobierno les ha dado para que lo hagan. Con todo, hasta el ultimo minuto es tiempo de juego.
Y los tiempos han sido largos. Ya quisiera cualquier ciudadano que, por ejemplo, no paga a tiempo su IVA tanta paciencia por parte de Hacienda. No hay en España ciudadano que ante un error ante la administración, una falta de circulación, un retraso en sus pagos o un papel presentado fuera de plazo haya contado, ni contará, con tanta paciencia como la demostrada con Rajoy con quienes se han saltado toda la legalidad, absolutamente toda, a la torera.
Ojalá los acontecimientos hubieran transcurrido por otros derroteros pero de nada vale llorar por la leche derramada. La situación es de extrema gravedad, muy difícil de gestionar pero el Gobierno y los partidos que le apoyan deben mirar al toro a la cara porque este reto se soluciona de manera correcta o el bucle será infinito y peligroso. Insistir como hace Ciudadanos en aplicar el 155 y elecciones, como si esto fuera un aquí te pillo, aquí te mato, es infravalorar la gravedad de la decisión que el Gobierno se ha visto abocado a tomar. Días de vértigo y pesadilla es lo que, de verdad, tenemos por delante.


Fernando Jáuregui - El artículo 155 dichoso y otros males

20.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Sé que acabarán sacando del armario el artículo 155 de la Constitución, porque por estos pagos la imaginación es limitada y la capacidad de análisis, casi nula. Sigo sin entender por qué necesariamente acabarán/acabaremos aplicando a nuestras relaciones con una porción de España como Cataluña un tratamiento, el del artículo 155, poco específico, excesivamente discrecional y que todos (empezando por Rajoy y siguiendo por Pedro Sánchez; de Rivera no estoy seguro) creen que traerá muchos males. Muchos sabemos que Mariano Rajoy era más que remiso a aplicar este artículo de Fierabrás, como casi todos creemos que, a estas alturas, Puigdemont, el gran inconsciente que pisotea la normativa democrática, está convencido de que de ninguna manera debe proclamar unilateralmente la independencia de la República de Catalunya, porque ya sabe que es imposible. Quizá por eso, este jueves escribió su última "carta abierta" a Rajoy, un texto que quién sabe por qué todos se empeñaron en no analizar a fondo y con la suficiente sutileza.
Porque en esta carta, sin duda chulesca y hasta amenazante en apariencia, lo que Puigdemont hacía era manifestar que de declaración de independencia, hasta ahora, nada. Y es verdad: ha amagado, pero no ha dado, porque la independencia ha de ser declarada y aprobada por el Parlament, y ese no ha sido el caso. Una cosa es una declaración de intenciones, y otra, subirse al atril para desde allí vociferar que se ha roto formalmente con el Estado.
Me sorprende que ni el Gobierno central, ni el PP, ni el PSOE, ni Ciudadanos, hayan querido atisbar la tenue retractación del molt honorable president, que se ve, me parece, contra las cuerdas; amenaza con "levantar la suspensión" de la declaración de independencia, cuando esta declaración nunca existió como tal y, por tanto, no podía ser suspendida. Me choca la insistencia de "populares", socialistas y Ciudadanos en dar por hecho que el Consejo de Ministros de este sábado aprobará la aplicación del artículo 155, como si la famosa declaración fuese un hecho consumado, sin que nadie especifique en qué consistiría tal aplicación. Que es algo que todos coinciden en que causará males ¿quizá más que los bienes?

Permítanme que insista: hay que hacer política. Y política no es solamente asegurar que se cumplen a rajatabla las leyes, cosa que, por otra parte, tampoco está sucediendo, más allá de la prisión provisional acordada para los "jordis". Política es comunicación, flexibilidad, acercamiento, ideas nuevas y diálogo. Sí, diálogo, que hasta esta bella palabra parece hoy maldita.
Ignoro, claro, qué nos dirá Rajoy tras el Consejo de Ministros del sábado, si es que comparece tras este Consejo, que ni eso está claro en este cuarto de hora. Pero es el tiempo de la generosidad del vencedor, y qué duda cabe de que el Estado es el vencedor. No nos aferremos al artículo 155 de la Constitución, cuando existen otros muchos más dialogantes, amables y que representan soluciones posibles (el 152.2, por ejemplo). Olvidemos las recetas de los "halcones", que tan mal nos han ido hasta ahora. Y demos una oportunidad a la paz. Yo, la carta de Puigdemont que leí este jueves era la carta de un vencido que trata de salvar los muebles, no la de un loco que aún se cree sus propias patrañas antidemocráticas. Actuemos, pues, en este sentido, aunque mis esperanzas en ello son, la verdad, débiles.
Vencer, para el Estado frente a una autonomía, aunque sea la catalana, es relativamente fácil. La conllevanza, que decía Ortega, es decir, convencer aunque sea un poco, aunque se trata de aplazar el problema otros treinta años -como hicieron Suárez y Tarradellas--, es mucho más difícil. Y ha llegado la hora.


Francisco Muro de Iscar - Misioneros por el mundo

19.10.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Este próximo domingo se celebra el Domund. En el lugar más remoto que imaginen -cuanto más lejano, más pobre o más desfavorecido, mejor- hay un misionero. Y muy probablemente un misionero español. Son casi 13.000 y están en América, sobre todo, pero también en Africa, en Asia, en Oceanía y en Europa. También aquí la mujer está en vanguardia. El 50 por ciento son religiosas frente a un 34 por ciento de religiosos, casi un 8 por ciento de sacerdotes y un porcentaje muy similar de laicos. Y hay casi tantos obispos activos en tierra de misión (73 activos y 31eméritos) como en las diócesis españolas (82 en activo y 34 eméritos). Son obispos pastores, con olor a oveja como pedía el Papa Francisco, que lo mismo acogen a musulmanes en riesgo, como Juan José Aguirre en Centroáfrica que se enfrentan a los poderes políticos y económicos en países de Hispanoamérica o conviven con una creciente islamización.
Misioneros y obispos que son pueblo con el pueblo de Dios, que han dejado su vida en esa tierra de misión, evangelizando y siendo voz de los sin voz, brazos activos de acogida para las personas de otros credos, refugio abierto para todos, sin distinción de sexo, credo o raza. Pero siempre con los más pobres de los pobres del mundo, construyendo escuelas para dar una oportunidad a los que no tienen ninguna; hospitales para curar a los enfermos allí donde la sanidad pública o privada es lastimosa o no llega; agua y electricidad para poder sobrevivir, para ver una salida a la miseria y a la explotación; evangelizando desde la alegría y el compromiso de compartir lo poco que se tiene. Nadie como ellos vive la fe, el mensaje de Cristo, el mandato de "amaros los unos a los otros como yo os he amado", la renuncia a casi todo, la solidaridad desde el minuto uno, la integración con los otros, los diferentes, los desatendidos, los olvidados.
Aprenden más de lo que enseñan. Se confunden con la gente, con su gente. El año pasado el pregón de este Día de las Misiones lo hizo Pilar Rahola. Un pregón espectacular, aunque pocos lo esperaran. Este año lo ha hecho Luz Casal. También un grito de realismo y una llamada a las conciencias de todos los que hemos aprendido "a convivir con la injusticia y la desigualdad sin apenas advertirlas... haciendo la costra cada día más dura, inmunizando los sentidos ante el callejón sin salida de una pobreza que nos humilla".
El estribillo de su pregón, como cualquier de sus canciones, decía que "la belleza que provocan los pequeños gestos humanitarios regenera el mundo y el amor lo salva". Luz dice que "hoy nos cuesta pronunciar palabras como caridad" y que los misioneros aportan "dignidad allí donde no hay nada, porque todo ha sido degradado cuando no aniquilado" y que "en su viaje al infierno alcanzan el cielo". Como dice Javier Cercas de su madre, los misioneros también "habitan todavía en un mundo con Dios". Por eso hay que apoyarles moral y económicamente. Ellos salvan la imagen de un mundo en el que la riqueza es muchas veces miseria moral, la conciencia se ha aparcado en el garaje de la indiferencia y la solidaridad con los más desfavorecidos es sólo una mueca para engañar a los hombres de buena voluntad. Misioneros españoles, héroes anónimos, testigos de Dios, el mejor espejo de una Iglesia que debería estar siempre en permanente estado de misión.


Escaño Cero - El arte de mentir

19.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Es una realidad que la primera víctima de todos los conflictos es la verdad. Y yo diría que en los últimos años aún más desde que vivimos instalados en la "postverdad" que no es otra cosa que la mentira. Pero sobre todo en las conflictos modernos las batallas también se ganan con la propaganda, aunque sea una propaganda trufada de mentiras.
Precisamente en el conflicto catalán las mentiras están alcanzando naturaleza de realidad. Está todo estudiado, basta con repetir una mentira cientos de veces. Los independentistas catalanes no tienen ningún empacho en tergiversar y reinventar la Historia, llevan años haciéndolo y tampoco lo tienen a la hora de presentarse como víctimas del Estado cuando resulta que suya es la responsabilidad de decretar que en Cataluña ya no rige ni su Estatuto ni la Constitución.
Eso sí, hay que reconocerles que en el capítulo de la propaganda le dan sopas con ondas al Estado, o mejor dicho al Gobierno Rajoy. Uno de los últimos capítulos que ilustran lo que digo es el vídeo de Omnium.

Verán, no tengo un sentido conspirativo de la Historia pero he vivido lo suficiente, y sobre todo he estado durante muchos años en primera fila haciendo crónica política y sé que la mayoría de las cosas no pasan por "casualidad". Por eso ayer me alarmé al ver el video editado por Omnium en el que una joven hablando un impecable inglés presentaba ante el mundo a España como un país siniestro que ahoga las libertades de los buenos catalanes a los que se reprime con violencia por su afán de libertad y democracia. El gesto contrito de la joven, el tono de voz cargado de angustia, la puesta en escena del vídeo con imágenes violentas... De repente me di cuenta de que ya había visto ese vídeo antes, pero con otra protagonista.
Sí, lo había visto años atrás cuando las manifestaciones del Maidan, cuando el gobierno ucraniano, que había ganado las elecciones, decidió inclinar sus preferencias por Moscú en vez de por la Unión Europea, y entonces se desató el infierno.
Manifestaciones reprimidas, sentadas en la plaza del Maidan, los países europeos alineándose con los manifestantes y apoyando el la rebelión contra el gobierno de Ucrania... Entonces lo que allí se jugaba era una partida entre Rusia y Occidente. Por intereses económicos claro está. Y los ucranianos fueron utilizados en esa partida.
En aquellos días alguien financió un video que se pudo ver en todo el mundo en el que una chica que se presentaba como ucraniana describía el horror de la situación, la represión del gobierno de su país y pedía ayuda, ayuda internacional.
Al ver el video de Omnium, que es un calco del ucraniano me pregunto si hay algo y alguien más detrás de lo que está pasando en Cataluña.
Lo cierto es que la Generalitat y sus socios llevan ventaja en cuanto a propaganda se refiere. Son unos auténticos maestros de la manipulación y la postverdad.


Rafael Torres - Independencia F.C.

19.10.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

El terreno reglamentario para la práctica del fútbol es enorme, ciento y pico metros de largo por unos setenta de ancho, una hectárea más o menos. En su superficie se puede hacer de todo futbolísticamente hablando, atacar, defender, correr, saltar, cabecear, chutar, desmarcarse, driblar, pifiarla, e incluso, aunque no es aconsejable desde ningún punto de vista, arrear alguna patada que otra en las espinillas del adversario o protestar airadamente las decisiones del árbitro. Unas líneas blancas delimitan el terreno de juego para que todo eso discurra dentro de él y la cosa tenga algún sentido, pero en la Liga de las Españas hay un equipo, el Independencia F.C., que se empeña en jugar fuera de los límites del campo.
Fuera de esos límites naturales de la cancha, que son los mismos para los equipos en liza, no hay porterías, ni áreas, ni bandas, ni esquinas, ni puntos de penalty. No hay campo, sino descampado, y en ese descampado sarpullido de ortigas, piedras, colchones mugrientos y de cuanto es consustancial a los descampados y a los solares, no hay, porque carece del dibujo, del cuidado, de las señales y de las dimensiones necesarias, ley. El Independencia F.C., el club que, al parecer, concita gran entusiasmo en la mitad de la hinchada de Cataluña, insiste contumaz en jugar el partido en el patatal extramuros que su directiva se ha inventado y que pretende hacer pasar, contra toda lógica, por genuino y legal terreno de juego.
Cada cual puede hacer lo que quiera, pero no puede extrañar a los jugadores del Independencia F.C., que juega en la Liga de las Españas, que el árbitro les aperciba, les amoneste, les fría a tarjetas y hasta suspenda el partido cuando se empecinan en jugarlo, para pasmo del público y de los equipos rivales, fuera de las lindes que marcan el espacio de juego, a su aire, en franca confusión y desorden. Y, sin embargo, a juzgar por lo malísimamente que les sientan las sanciones de los jueces y del Comité de Competición, parecen extrañarse sobremanera.
La ley, y no digamos la Constitución, ley suprema, es ese campo cuyos límites reconocen y garantizan la libertad del juego y su limpieza. El Independencia F.C., no obstante, se aferra al descampado.


Fermín Bocos - El peor escenario

19.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Cuando esto escribo nadie apuesta porque Carles Puigdemont conteste al requerimiento del Gobierno de España diciendo que no ha proclamado la independencia de Cataluña. Nadie, ya digo, espera que dé marcha atrás en la agenda ideada para proclamar la República catalana. Nadie lo espera y, sin embargo, dada la situación, sería la única decisión sensata.
Sensata porque en buena medida frenaría la maquinaria activada para llegar a la confrontación entre dos poderes de muy desigual magnitud y legitimidad. El Gobierno de España que actúa amparado en el Estado de Derecho y el "Govern" que al incumplir la ley comparece huérfano de cualquier potestad legal visto que la eventual proclamación de la República se apoya en las leyes aprobadas en el "Parlament" los días 6 y 7 de septiembre. Leyes que han sido anuladas por el Tribunal Constitucional.
Así las cosas, en esa confrontación a la que estamos abocados, a Puigdemont todavía le queda echar mano de la calle. Acudir a la movilización callejera de los partidarios de la independencia. Masa fácil de manejar máxime cuando está muy agitada por el encarcelamiento reciente de sus líderes, los ya famosos "Jordis". La Historia nos recuerda que de las confrontaciones de esta naturaleza lo único que se puede anticipar es cuando empiezan. Nunca cómo terminan. De ahí el peligro. Creo que en esta encrucijada hay pescadores de río revuelto y actores desleales. Más de uno está jugando de manera irresponsable al "cuanto peor, mejor". Y no sólo en Barcelona.
Dicho lo cual, no habría que excluir otro posible escenario. Puede que en su huida hacia adelante Puigdemont, proclamada la independencia, intente buscar una salida convocando elecciones. Bautizadas como "constituyentes" a la manera como identificaron de "plebiscitarias" las celebradas hace tres años. Puede hacerlo y podría suceder que, al tiempo, el Gobierno de España estuviera interviniendo la Comunidad Autónoma en legítima aplicación del artículo 155 de la Constitución.
Si así fuera estaríamos ante el peor de los escenarios posibles. No por inédito y surrealista. No. Sería grave porque conduciría al caos y abriría las puertas a la violencia.


Fernando Jáuregui - ¿Cómo juzgará la Historia este 19 de octubre de 2017?

19.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Escribo la víspera de este 19 de octubre de 2017, un día en el que vence el ultimátum y tras el que el Gobierno central (y quizá el Govern catalán) tendrán que tomar decisiones trascendentales para el futuro de todos nosotros. Nada nos han consultado, de nada nos han informado. Escribo contemplando, hoy con cierta distancia, una Cataluña agitada, convulsa, sometida a esas tensiones emocionales que tantos errores propician. Escribo hoy desde Madrid, que contiene el aliento ante lo que ocurra en las horas inminentes: ¿qué hará Rajoy? ¿Qué responderá Puigdemont? Parece increíble que las incertidumbres, tan mayúsculas, se mantengan, al menos para los ciudadanos, hasta minutos antes de que las grandes decisiones se conviertan en hechos.
¿Cómo juzgará la Historia, dentro de no más de cinco, seis, años, lo que vaya a ocurrir este 19 de octubre de 2017? Uno, al fin y al cabo nada más que periodista, cuya función es contar y analizar lo inmediato, para que otros luego lo historien, solo puede decir que escribe, en un día como hoy, desde el estupor, desde la tristeza de contemplar cómo todo se mueve en el dislate, en la tozudez del error del que no se quiere salir. No seré equidistante: la sinrazón básica está en el lado de la plaza de Sant Jaume. Pero sí seré crítico: se entregó al poder judicial lo que debería ser la conducción política y ya se sabe que los jueces no titubean ante la aplicación de la ley vigente, que es algo que la política debería encargarse de modular. Claro que la justicia reclamaba la prisión de los Jordis. Y la de Trapero. Y, ya que estamos, la de Puigdemont, Junqueras y la señora Forcadell, que están en el embrión de una incuestionable sedición, agravada por varios delitos, el electoral -menudo pucherazo el del 1 de octubre- entre otros.
Pero es obvio que meter en la cárcel al que todavía--no le queda mucho tiempo- es molt honorable president de la Generalitat y a su estado mayor es, por mucho que sus actos sean inconcebibles desde el punto de vista legal, racional y democrático, caza mayor. Demasiado mayor. Todavía hay que soñar, con la aplicación del artículo 155 o sin ella, y según cómo se aplique, con mantener la conllevanza orteguiana con una Cataluña que, simplemente, no puede dejar de ser España, aunque se hayan producido ya males difícilmente reversibles a corto plazo, sobre todo en el plano económico.
El Gobierno central y sus ahora coyunturales aliados socialistas y Ciudadanos tiene que poner en pie un plan de Estado. No vale con limitarse a aplicar la ley y considerarse satisfecho con ello, máxime cuando, como hemos visto, la ley se aplica a unos de una manera y a otros de otra. "Summa lex, summa iniuria", decían los romanos, y creo que tenían razón: la aplicación estricta de la normativa legal no puede causar males mayores que su no aplicación. Y ahora, Rajoy está ante esta disyuntiva. Es un hombre prudente, a veces en exceso prudente, y se lo piensa mucho antes de actuar, en ocasiones demasiado. Está mal aconsejado en comunicación, en tácticas y en estrategias, y tiene demasiados asesores legales. Este miércoles, en la sesión de control parlamentario, se vio al presidente del Ejecutivo central firme, pero desde la firmeza en el vacío. Y volvemos a lo de antes: ¿qué diablos piensa hacer, para que podamos darle, como quisiéramos muchos, nuestro apoyo, o para ayudarle con nuestra crítica legítima, pero constructiva?.
Esto, en suma, no puede seguir así, ni se nos puede seguir pidiendo aquiescencia a la espera de la varita mágica, del conejo en la chistera presidencial. Hay quien pide, ya, renovación de rostros, disolución inmediata de unas cámaras legislativas que funcionan a medio gas para dar paso a unas elecciones generales anticipadas, que supongan barajar de nuevo. Solo estoy parcialmente de acuerdo con esta petición: sí, hacen falta políticas y quizá rostros nuevos, ideas frescas, estrategias mejor planificadas, tácticas más arriesgadas. Pero no podemos desconocer la máxima ignaciana, según la cual en tiempo de crisis no conviene hacer mudanza.
Esas elecciones -desde luego, las autonómicas catalanas: esas sí son, creo, urgentes- tendrán que llegar más pronto que tarde, porque los mensajes que nos llegan están agotados. Pero no ahora; ahora es hoy, este 19 de octubre de 2017 que los historiadores, me parece, juzgarán tan duramente. Y esta es una de las pocas certezas que en este minuto soy capaz de aventurar, cuando oigo los ecos indignados, exaltados más o menos artificialmente, en las calles catalanas y cuando escucho voces de halcones que, desde los aledaños del poder, piden máxima dureza "a Madrid". ¡Cuánto error, cuánto inmenso error!


Isaías Lafuente - Lógica aplastante

19.10.17 | 08:42. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Jaime Bárcena es un niño de siete años que resolvió un ejercicio de matemáticas con una peculiar respuesta. Al niño se le pedía escribir con cifras "los siguientes números" expresados con letras y el niño, con una lógica aplastante, no transcribió las cifras sino que escribió los números "que seguían" a los enunciados en el ejercicio. El profesor no dio por válida la respuesta y la tachó en rojo. El padre de Jaime ha compartido en Twitter lo que considera un despropósito y la historia se ha hecho viral.
Puede parecer una sencilla anécdota, pero no lo es. Porque quizás el profesor no haya sido consciente de la confusa polisemia que encerraba su enunciado y que abría dos posibles respuestas, cosa que sería preocupante. Pero aún sería más grave si, siendo consciente de su error, no ha valorado la correcta y genial respuesta del chavalillo por pura soberbia, sin hacer autocrítica. Todos guardamos en nuestra memoria perfiles de maestros y maestras maravillosos, pero también recordamos excepciones de malos docentes o de docentes que, sencillamente, tienen malos días. Como todos los tenemos.
Sólo cabe desear que Jaime vea revisado su ejercicio, porque el padre del niño considera que quien lo corrigió es "un gran profe" y porque el chaval promete. Y, en general, cabe esperar también que nuestro sistema educativo sepa detectar y valorar la sana heterodoxia infantil, no la que es fruto de la ignorancia, que nunca debe premiarse, sino aquella que brinda desde la limpia lógica respuestas alternativas a las previsibles, la que es capaz de detectar formulaciones dudosas o de cuestionar verdades que tantas veces se nos plantean como absolutas. Un sistema con docentes que en los alumnos autores de un dibujo aparentemente estrafalario, de una redacción atípica o de una respuesta imprevisible pero argumentada, no vean a un alumno desviado sino el germen de un adulto crítico o, quién sabe, de un genio.


Cataluña, aviones estrellados e incendios: ¿Tres piezas de un complot?

18.10.17 | 13:20. Archivado en Magdalena del Amo

No podría asegurar si lo que está ocurriendo estos días en España está relacionado o no, pero tiene toda la pinta. Aparentemente, son cuestiones distintas, pero es muy posible que estén unidas por un sutil hilo invisible. Investigar sobre la otra cara de los hechos es una de mis inclinaciones, que se ha ido recrudeciendo con el tiempo, a medida que fui conociendo tras bambalinas determinadas tramas que se han presentado al ciudadano como simples noticias, más o menos coherentes. Por tanto, no necesito que estimulen mi tendencia a ver a través de las paredes. Sin embargo, estos días me están llegando algunos datos curiosos, de esos que, en general, en los medios de comunicación considerados “serios” jamás se tienen en cuenta, por considerarlos delirantes. Estos apuntes se refieren al tema catalán, a los incendios y a los dos aviones estrellados, con el resultado de las muertes de sus jóvenes pilotos.

Lo de Cataluña es un despropósito. Haciendo un análisis simple, ¡cómo es posible que 43 millones de españoles estemos pendientes de 2 millones de independentistas fanáticos, que han decidido saltarse la Constitución y crear una realidad distinta, separada de España! ¡Cómo es posible que los sucesivos gobiernos –de la izquierda y de la derecha— hayan permitido que la situación llegara a estos extremos! ¡Y cómo es posible que los diferentes gobiernos hiciesen la vista gorda cuando se sabía que Pujol y Más se estaban enriqueciendo y que se educaba y desinformaba a la población a través de los centros de enseñanza y los medios de comunicación públicos! De aquellos polvos vienen estos lodos, eso sí, abonado el campo por los sembradores de caos, ajenos a Cataluña, pero presentes siempre en las zonas de conflicto, para crearlos o para alimentarlos.

El tema de Cataluña no se despacha así como así. No se trata solo de dos bandos formados por un gobierno de España que no entiende el problema catalán, y un gobierno catalán que quiere una independencia que no es posible, al menos de momento. ¿Es todo esto un conflicto llevado al extremo para propiciar un cambio de Estado a través de la reforma de la Constitución? No faltan quienes acusan a Mariano Rajoy Brey de traidor y de abrir el melón para propiciar el desmembramiento de España, y convertirla en nada. Se dice que cumple órdenes de arriba, en concreto, de la masonería, concretada en el Club Bilderberg. Se ha especulado mucho en medios no oficiales sobre la pertenencia de Mariano Rajoy a la secta o sociedad secreta –que no discreta, como les gusta llamarse— del mandil. Lo dijo, entre otros, el padre Guerra, experto en estos temas y autor del libro Religión, política y masonería. A nosotros no nos consta su militancia, pero su política es cien por cien masónica. Y con esta gente no funciona la lógica.

En estos momentos, parece que Rajoy siempre fue reacio a aplicar el artículo 155 y por eso lo ha ido retrasando, esperando la actuación de fiscales y jueces, y dando a Puigdemont varias oportunidades para restaurar la legalidad. Pero no faltan los malpensados que verían en esta dilación del presidente una estrategia para forzar la ruptura de España en taifas del siglo XXI, dirigidas por marionetas obedientes.

Pero las turbas toman la calle; “de manera pacífica”, dicen, para darnos lecciones de democracia. Presionan para recuperar a sus santos héroes, “los Jordis”, en prisión preventiva por sediciosos, a los que denominan presos políticos. La mentira es la reina y la tergiversación de las manadas de cerebro debilitado por el “MK-Ultra” de los medios públicos, en especial la TV3.

La extrema izquierda sabe mucho de calle, y es de temer. Y, por si esto fuera poco, por fuentes no oficiales sabemos que en estos momentos habría en Cataluña sionistas especialistas en tácticas de guerrilla urbana y combate callejero, llegados del centro de entrenamiento de la base militar de Zeelim, en el desierto del Néguev, cuya presencia fue detectada en el aeropuerto del Prat. Ante esto, tenemos que preguntarnos: ¿A quién pretenden entrenar? ¿A independentistas radicales para combatir en la calle si se activa el 155? Parece que nos esperan días intensos.

Me preocupa el tema de los aviones. Nada más oír la noticia pensé que era demasiada coincidencia que un Eurofighter se estrellara cuando hacía las maniobras de aproximación en la base de Los Llanos (Albacete), tras participar en el desfile de las Fuerzas Armadas, pero me rectifiqué a mí misma culpándome por buscar siempre cinco pies al gato. Enseguida me llegó el macutazo de que, posiblemente, la aeronave hubiera sido atacada por una Directed Energy Weapon, DEW (arma de energía dirigida portátil). El dispositivo se fabrica, supuestamente, en Israel y se trataría de un “prototipo evolucionado y miniaturizado basado en el Keren Barzel, de Rafael Advanced Defense Systems”. Algunos testigos informaron de un todoterreno que salió a gran velocidad tras el accidente. El motivo sería enturbiar una fecha tan señalada, que coincide además con el conflicto separatista en el que los sionistas están involucrados. Ya hemos hablado en otro lugar de la financiación de la CUP y otros grupos radicales por parte de la fundación Open Society del siniestro George Soros. ¡Es todo bastante complicado!

Pero ese mismo día nos advertían de que otros aviones Eurofighter, F-18 y los F-35 que planifica adquirir España, tendrían accidentes, porque, según algunas fuentes, los hackers roban información secreta de las aeronaves. Se trataría de hackers infiltrados, que actuarían a muy alto nivel. Pensé que esto era demasiado conspiranoico y no le di importancia, pero hoy, al oír la noticia de un nuevo accidente de un F-18 en Torrejón de Ardoz, me he puesto a temblar. Coincidentemente, el sistema de ataque fue el mismo, y por eso el piloto tampoco pudo eyectarse, al quedar inutilizado todo el sistema eléctrico.

Los incendios provocados de Galicia y otras partes de España, parece que también están dirigidos a crear caos, miedo, desolación y muerte y también tendrían conexiones masónicas. No hay que olvidar que la región gallega tiene su cáncer independentista e incluso sus grupúsculos terroristas. Viendo hoy a Pablo Podemos paseándose entre las cenizas y los cadáveres de nuestros muertos, solo apetecía vomitar. Pero, claro, hay que recordar que esta derecha nuestra fue quien nos traicionó y nos trajo a toda esta gentuza que tenemos sentada en los parlamentos.

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
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No te va a gustar - Algún día, Rajoy tendrá que actuar.

18.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Dejar las cosas en manos de los jueces tiene sus cosas buenas, como por ejemplo que ellos carguen con la responsabilidad de lo actuado; pero tiene sus cosas malas, claro, como que, con la ley en la mano, tomen decisiones que causan más daño político que el bien que aportan. La detención por la juez de la Audiencia Nacional de los "dos Jordis", el responsable de la Assemblea Nacional y el de Omnium Cultural, ha agradado, sin duda, a amplias capas de la ciudadanía. Y puede que también a la propia noción de la justicia, que es siempre evanescente y mudable, sujeta a circunstancias imprevisibles e inaprehensibles. Pero, desde luego, el encarcelamiento de ambos "agitadores sociales" está destinado a provocar disturbios sin cuento en las calles y en las conciencias de Cataluña, que ya se sabe que se rigen por criterios distintos a los del resto de los españoles.
Ignoro si el insensato Puigdemont y sus aún más enloquecidos asesores y "coaccionadores" harán ahora sonar (más aún, quiero decir) los clarines de guerra. Una guerra que están destinados a perder los independentistas, pero que sin duda dejará muertos entre los vencedores, en el campo de batalla. Nadie gana en las contiendas, porque los vencidos se recuperan de las heridas y vuelven a la carga si no han sido, además, convencidos. Y lo que escucho en las calles de Barcelona -no quiero ni pensar en otras localidades más arriscadas y monolíticas- me tranquiliza muy poco al respecto, la verdad: oigo hablar de "presos políticos", de "jueces vendidos al Ejecutivo" y de que "no nos rendiremos". Mal lenguaje y peor concepto cuando no se respeta la separación de poderes, cuando se instaura la inseguridad jurídica y cuando la Justicia deja de ser un valladar y se convierte más bien en gasolina para los incendios.
Pienso que habría que tomar nuevos derroteros. Sé que hay que hacer cumplir la ley, pero si eso fuese siempre así y la Justicia fuese igual para todos ¿cómo explicar la impunidad hasta ahora del jefe de los sediciosos, es decir, el molt honorable Puigdemont y sus más inmediatos colaboradores? Y conste que no quiero la encarcelación de nadie, sino, más bien, la excarcelación de los dos agitadores de las masas. Y que prevalezca el diálogo en torno a lo posible, es decir, no en torno a lo imposible, que es la independencia unilateral de Cataluña. Pero pretender que prevalezca el "palo" sobre "la zanahoria" es también, pienso, ya del todo imposible.
Me encantaría, a fuer de periodista, poder leer en el cerebro de Rajoy estos días. Pero sospecho que sabe que algo diferente a lo que viene haciendo tendrá que hacer. No comparto las acusaciones de perezoso que a veces se lanzan contra el inquilino de La Moncloa; pero sí pienso que podría hacer mucho más, un esfuerzo por encontrarse con los que ya sé que son unos perfectos irresponsables e insensatos, pero que, lamentablemente, ahí están. Tiene que volver a tomar personalmente el timón Rajoy, dejando de escudarse en el Judicial y en el Legislativo -si hay negociación, que sea en el Parlamento nacional, dicen. Y creo que no es así: tiene que ser en La Moncloa; hay que abrir nuevamente el palacio presidencial a otros que no sean Sánchez y Rivera solamente--.
Comprendo perfectamente que Rajoy no es el principal culpable de la situación, ni mucho menos; creo que, hasta cierto punto, ha tenido una actuación modélica en algunos momentos, en los que ha sabido, al menos, mantener la calma. Pero hay que cambiar de velocidad y quizá también de rumbo. No es el momento -solamente- del rigor judicial, sino el de las ideas e iniciativas nuevas. Puigdemont ha perdido; Rajoy tiene que saber ganar sin hacernos perder a nosotros, comenzando por los catalanes.


Más que palabras - Patria

18.10.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

He tenido el gran honor de formar parte del jurado que ha otorgado a Patria de Fernando Aramburu el Premio Nacional de Narrativa 2017. Fui en representación de la FAPE (Federacion de Asociaciones de Periodistas de España) y sólo puedo agradecer a mis colegas que me dieran la oportunidad de vivir, desde dentro en primera persona esta experiencia, por lo que es y por lo que representa. Patria era mi opción, así que ¡miel sobre hojuelas!. El libro me lo regaló nada más publicarse un colega periodista, César García, con motivo de mi cumpleaños y me lo leí de un tirón como quien se mimetiza con una trama, con la que está familiarizada, que le es cercana porque forma parte de su generación y de la historia reciente.
En el jurado pusimos en valor "la profundidad psicológica de los personajes, la tensión narrativa y la integración de los puntos de vista, así como la voluntad de escribir una novela global sobre unos años convulsos en el País vasco", pero en el ambiente inevitablemente sobrevolaba el momento político que vive España y un deseo de que las historias cainitas que tanto daño o a nuestro país no se repitan. Cuando en su momento leí el libro escribí un artículo donde recogía las críticas que había recibido, algunas de las cuales hice y hago mías, "Patria es, sobre todo, una gran y meditada novela. Pero la tradición del género lleva incluida la virtud de explicar a sus contemporáneos algo del mundo que les ha tocado vivir, o que forma parte de su herencia: amalgama, evocación y análisis. Lo hicieron los Episodios Nacionales, de Galdós, justo cuando hacía falta recordar y suturar discordias civiles, y lo hizo Guerra y Paz, de Tolstói, cuando corría riesgo de olvido el origen de la Rusia moderna. Lo mismo están logrando ahora las novelas de Fernando Aramburu", añadía.
Ayer cuando se hizo público el nombre de la obra y el premiado, mi querido amigo Juan Cruz escribía en El País: "Cuando lo buscaron para decirle que había ganado el Premio Nacional de Narrativa, Fernando Aramburu (San Sebastián 1959) andaba paseando con su perra Luna en Hannover, la ciudad alemana adonde se fue enamorado hace veinte años. A Luna la llamó así su hija menor y ahora está delicada de una pata, tanto que el autor de Patria, la novela publicada por Tusquets con la que ha alcanzado este galardón, en lugar de pasearla, tiene que llevarla en brazos. Por eso no estaba en casa y tuvo que esperar más de la cuenta hasta saber que, casi por unanimidad, este libro que ya premiaron la crítica, el jurado del Umbral al libro del año, la prensa internacional e incluso el medio audiovisual (será la primera serie de HBO España), lo ha distinguido el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
Patria es la historia metafórica de los años más oscuros de Euskadi, un libro centrado en un lugar simbólico de todos los sitios que sufrieron esas décadas de dolor. Con un estilo que prolonga Los peces de la amargura (2006), su libro de relatos sobre el mismo asunto, Aramburu aborda las raíces en las que se asientan el odio y la maldad sembradas por ETA como factor principal de las desgracias de cuya realidad se nutre esta importante ficción.
Aramburu, que narra con la precisión que habla ("¡soy de Donosti!"), dedicó más tiempo este mediodía a dolerse de la salud de su perra que a comentar el galardón. En su novela está esa precisión camusiana que la crítica reconoce en su estilo. Es difícil imaginar que cambie con los premios. Así que recibió la noticia, la celebró como algo grande y se alegró también por los libreros y por sus editores".
Después de esto que relata la pluma maestra de Juan no hay más que añadir, salvo que hay obras reparadoras que cuando las lees palpas claramente que el odio engendra odio y que no hay nada que justifique el miedo o el tiro en la nuca. Enhorabuena al autor y gracias por el sosiego que me da leerle.


Escaño cero - Entre las sombras

18.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

A pesar de las bravuconerías de Puigdemont, Junqueras y compañía, a pesar de que el Presidente de la Generalitat no ha contestado al requerimiento del Gobierno sobre si ha declarado o no la independencia, lo cierto es que desde hace algún tiempo se suceden las "tomas de contacto" y conversaciones" entre Madrid y Barcelona. Es decir, entre personas que cuentan con el visto bueno del Gobierno y personas de los aledaños de Puigdemont. El objetivo no es otro por parte del Gobierno que intentar evitar el consabido choque de trenes.
Naturalmente esta "toma de contactos" que es habitual en todas las crisis políticas, se hace siempre con la mayor de las reservas.
Lo que no significa que se llegue a buen puerto. A veces por falta de tiempo, en otras porque resulta difícil desandar caminos, o simplemente por falta real de voluntad.
Pero por lo que me cuentan Mariano Rajoy ha querido abrir paso a una salida para la endiablada crisis que vivimos en España. Como si el propio presidente sintiera vértigo ante el artículo 155 de la Constitución.
En todo caso son loables los intentos de intentar parar el choque de trenes y lo cierto es que Mariano Rajoy está procurando agotar todas las posibilidades antes de tener que aplicar el artículo 155 de la Constitución.
La cuestión de fondo es que primero Artur Mas y después Carles Puigdemont azuzados por el sibilino y curil Oriol Junqueras, han colocado a Cataluña al borde del abismo y sobre todo han provocado una ruptura de la sociedad catalana. Hay disenso en las familias, entre amigos, conocidos, entre compañeros de trabajo. Y lo peor es el fanatismo que anida en las filas independentistas en las que se hacen "listas" señalando a los que no quieren la ruptura con España.
Ese clima de señalar al "otro", de convertirle en enemigo, está pudriendo la convivencia en la sociedad catalana donde la razón ya ha sido sustituida por las emociones.
Y junto a la razón los nacionalistas también han pretendido sustituir el Estado de Derecho.
Ahora hay quienes critican la decisión de la Audiencia Nacional de encarcelar a los líderes de la ANC y de Omnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. Y alegan que los problemas políticos no se pueden resolver en los tribunales.
Y me pregunto yo si en nombre de la política vale todo. Es decir si en nombre de la política uno puede quebrantar las leyes, saltarse el Estado de Derecho, llamar a la sedición, etc, etc, etc.
Si en nombre de la política vale todo entonces tendríamos dos clases de ciudadanos, los políticos y los demás.
Los señores Sánchez y Cuixart están en su derecho en defender sus ideas, en defender la independencia de Cataluña pero siempre dentro de la ley. Si se saltan la ley entonces tienen que responder ante la ley.
Lo que resulta extraño es que Miquel Iceta se haya mostrado crítico con la decisión de la Audiencia Nacional.
"Hay que dar una salida a Puigdemont" escucho decir a algunas de esas personas que se mueven entre bambalinas en este gran drama al que estamos asistiendo.
¿Una salida? Pregunto. ¿Una salida a quién ha encabezado un golpe sedicioso, a quién ha quebrado la convivencia entre sus conciudadanos, a quién de un plumazo ha querido cargarse el Estado de Derecho?. Y me responden que sí, que siendo todo esto verdad, aún así hay que poner paños calientes para evitar males mayores.
Pero me parece a mi que ya se ha dado más que una salida airosa al aceptar el Gobierno la propuesta de Pedro Sánchez de poner en marcha en el Congreso una comisión de estudio sobre una reforma de la Constitución. No hay más salida que la que marca la Ley. Vamos, digo yo.


Fermín Bocos - Un video muy sospechoso

18.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

"Help Catalonia. Save Europe". Bajo este título, la organización secesionista Òmnium Cultural ha publicado en Youtube un video con el que piden ayuda para su causa. Piden ayuda y lo hacen en inglés.
El video no tendría más comentario de no ser porque se trata de una réplica de otro que hizo fortuna en Red en ocasión de la revuelta organizada por grupos nacionalistas en Ucrania en 2014 que culminó con la caída del gobierno electo de aquél país. El video ("I am a Ukranian") narraba las sentadas y posteriores enfrentamientos entre la policía y los manifestantes acampados en el Maidan de Kiev, la plaza de la Independencia, y estaba protagonizado por una joven que hablaba a cámara en un inglés muy fluido. Se llamaba Yulia Marushevska y se hizo muy popular.
Al convertirse en viral trascendió la historia del video. No había sido ni mucho menos espontáneo. Había sido rodado por un cámara inglés (Graham Mitchell) y detrás estaba Ben Moses un productor norteamericano famoso.
Estaba claro que el video era un encargo. En su día se publicó que la revuelta que acabó con el Gobierno electo de Ucrania había contado con el apoyo de una fundación dirigida por Georges Soros, el financiero nacido en Hungría y nacionalizado estadounidense que en los años 90 del pasado siglo saltó a la fama por haber doblado la mano al Banco de Inglaterra, provocando un roto de más de 3.000 millones de libras en una maniobra especulativa que le hizo ganar 1.000 millones de dólares de los de entonces.
Esta historia y la de la implicación de Soros en la revuelta de Ucrania está al alcance de cualquiera que quiera consultarla en Internet.
Tras el video, Yulia fue contratada para dar una serie de conferencias en diversas universidades europeas. También fue entrevistada por varias cadenas de televisión norteamericanas. Es opinión de expertos en comunicación que el video del "Maidan" hizo más por la causa de los insurrectos ucranianos que todos los discursos de sus líderes.
Encabezados por Alemania y los EE.UU. la mayor parte de los países europeos acabaron reconociendo al nuevo gobierno de Ucrania (surgido de un golpe de fuerza). Después vino la guerra por Crimea con las fuerzas ucranianas del Este cuya causa apoya Rusia.
Me gustaría creer que lo del video de Òmnium Cultural (réplica del "Maidan") es pura casualidad. Un simple plagio y no el fruto de la larga mano de gentes ajenas y poderosas interesadas en desestabilizar España.


Carmen Tomás - Cambio de previsiones económicas

18.10.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

El pulso independentista no amaina y las consecuencias en la economía ya están aquí. El gobierno ha prorrogado los Presupuestos Generales del Estado y ha modificado a la baja las previsiones tanto de crecimiento, déficit público, como de empleo para 2018. El plan presupuestario enviado a la Comisión Europea, el gobierno prevé que el PIB crecerá un 2,3 por ciento, tres décimas menos de lo previsto inicialmente como consecuencia de una menor inversión y un retraimiento del consumo. De hecho, la demanda nacional pasa de aportar al crecimiento un 1,8 por ciento en lugar del 2,2 por ciento que estaba previsto. Lógicamente, el paro descenderá a menor ritmo, poco, pero se crearán 78.000 puestos de trabajo menos. El ejecutivo justifica este peor escenario por el impacto negativo que ya está teniendo la actual situación política en Cataluña.
Hace ya mucho tiempo que el gobierno de la Generalidad no gestiona, no toma ninguna medida para favorecer a los ciudadanos. Hace meses, por no decir años, que el gobierno catalán y sus socios están a la ruptura de España. Cierto que en las últimas semanas es cuando se ha recrudecido su desafío. De hecho, a primeros de septiembre, cuando absolutamente al margen de todas las leyes y el propio Estatuto, dieron un golpe a la democracia en el Parlamento. A partir de ahí, la incertidumbre ha ido a más y no sólo decenas de empresas han decidido sacar sus sedes de Cataluña (las penúltimas Pastas Gallo o Cordoniu) sino que bancos extranjeros, analistas y agencias de calificación han emitido informes plasmando su preocupación por el impacto que esta situación puede tener en la economía catalana, pero sobre todo española. Impacto que ya se ha visto en la inversión, las ventas del comercio, las reservas turísticas en Cataluña y que como acabamos de comentar va a tener en el crecimiento y el empleo a nivel nacional.
Estamos a pocas horas de que termine el último plazo dado por el gobierno a Puigdemont para que vuelva a la legalidad. Desgraciadamente en ningún caso va a volver pronto la normalidad, pero sí sería bueno que al menos la incertidumbre termine con una contundente respuesta del gobierno de la nación aplicando la ley.


Pedro Calvo Hernando - Ni Rajoy ni Puigdemont

18.10.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Solo los incendios de Galicia han sido la única causa que ha motivado salir un rato del monotema del independentismo, lo cual es triste pues la vida del país entero es mucho más compleja que esta situación que copa las preocupaciones de los últimos meses. Si no se encuentra rápidamente una salida de verdad, es seguro que tendremos que lamentarlo luego durante años. Ni Rajoy y Puigdemont ni los mundos que representan son de momento capaces de resolver el gravísimo problema. Y la opinión pública se encuentra demasiado dividida como para que quepa una solución a corto plazo.
Los lamentables hechos de la prisión de varias personalidades del mundo independentista entrañan una grave dificultad añadida en el espectro de los motivos no ya de zozobra sino incluso de desesperación. Parece como si todos hubiéramos perdido el norte y nos hubiésemos sumido en un mundo sin futuro. Es urgentísimo salir de este infierno que nos puede llevar a todos por delante.
Es inútil y contraproducente la dialéctica desencadenada empezando por la clase política, que ha retrocedido años en sus percepciones, contando desde la Transición y la salida de la dictadura franquista, siendo demencial que ahora no seamos capaces de una operación parecida cuando el problema de hoy no es tan difícil de resolver como los de entonces. Y nadie nos da una explicación satisfactoria de los porqués del actual drama y de la incapacidad colectiva de encontrar unos caminos de salida. Aunque muchos aseguren que no es necesaria una mediación, pienso que esta se ha convertido en imprescindible, pues podemos ir dando por agotados los intentos de solución desde las acciones aisladas de las partes contendientes.
Si no lo hacemos así, hay que dar por seguro el envenenamiento global del drama de España y de Cataluña, lo que nos situaría en el peor escenario patrio desde la guerra y la dictadura de Franco. Hablo de la urgencia absoluta de sentarse alrededor de una mesa sin prejuicios ni engaños y empujar hacia las soluciones. Si no lo hacemos con urgencia, pasará la oportunidad, que considero todavía viva. Y empezar por no meter a nadie en la cárcel, por cumplir todo el mundo con la ley y por mostrar un amor más grande y más sincero por la Patria, en vez de cacarear un amor hacia ella que a veces parece inexistente. Y perdón si se me ha escapado alguna brusquedad.


Conspiraciones contra la humanidad. La agenda de los amos del mundo.

17.10.17 | 12:30. Archivado en Magdalena del Amo

Una carátula negra con letras blancas, un tablero de ajedrez y una mano abierta con el ojo masónico inscrito en el triángulo, es la puerta de acceso a los diversos flecos de un plan siniestro que los diseñadores de la sociedad nos han preparado. El título del libro, “Conspiraciones contra la humanidad”, y su subtítulo, “La agenda de los amos del mundo”, deja al descubierto varias tramas que afectan a la sociedad en varios ámbitos, sin que esta sospeche que desde ciertas cúpulas de poder se está atentando contra su economía, su ocio, su educación, su convivencia, su salud y su futuro.

Llevamos varios años sobre la pista de algunos de los puntos expuestos en el libro. Estas páginas son el resultado de esta búsqueda de respuestas ante cosas que no encajan, mentiras diseñadas, manipulaciones, tramas y complots. Y aquí entramos de lleno en el mundo de la conpiranoia, es decir, de los que desconfían de casi todo y afirman que casi nada es lo que parece. Estos expertos en ver más allá de lo aparente, son catalogados como conspiranoicos, vocablo que puede utilizarse de manera despectiva, y lo contrario. Pero antes de seguir, nos gustaría dedicar unas palabras a lo que se ha dado en llamar “teoría de la conspiración”. Algunas fuentes la definen como la “tentativa de explicar un acontecimiento o una cadena de acontecimientos, sucedidos o todavía por suceder, ya sea percibidos o reales, comúnmente de importancia política, social, económica o histórica, por medio de la existencia de un grupo secreto muy poderoso, extenso, de larga duración y, generalmente, malintencionado. La hipótesis general de las teorías conspirativas es que sucesos importantes en la historia han sido controlados por manipuladores que organizan los acontecimientos con motivos nefastos tras bambalinas”. La teoría de la conspiración representa algo peyorativo, y exenta de la justificación epistémica que toda explicación requiere, simples elucubraciones de personas que se alejan de la realidad en la interpretación de ciertos hechos de relevancia presentados por el sistema.

Las conspiraciones y los complots siempre han existido a lo largo de la historia, pero también es cierto que al pueblo se le suele dar una explicación alejada de la verdad, divulgada –o incluso fabricada— por la prensa del momento y los denominados historiadores y portavoces oficiales.

En el libro se habla de los colaboradores del sistema y los grupos de presión en el cambio social; del control de la población; de la manipulación a través de los mensajes subliminales y de la música; de las grandes agencias creadoras de la opinión pública; del cambio climático provocado; de la geoingeniería y sus tecnologías; del control del clima como arma de guerra; de los chemtrails; de la corrupta ONU y sus organismos internacionales; de la industria farmacéutica y la agroquímica; del gran negocio de la enfermedad; de la persecución a los médicos que utilizan tratamientos alternativos para curar el cáncer; de los efectos nocivos de algunas vacunas; de Monsanto; de los transgénicos; del Códex Alimentarius; de las plantas prohibidas; de los inventos que no salen adelante; de los falsos filántropos, como Rockefeller o Gates; de las falsas banderas; del sexo como estrategia de manipulación; de la ideología de género; de la LGTB al servicio del sistema; de la hipersexualización de la infancia; del Plan Kalergi; del multiculturalismo promovido por la élite; de la estrategia del miedo y de la islamización de Europa.

Se nos ha preguntado si en el libro tratamos todas las conspiraciones contra la humanidad. La respuesta es no. Algunas, relacionadas con rituales satánicos, vídeos snuff, pedofilia y tráfico de personas hemos preferido no ponerlas por escrito, porque los datos son extremadamente duros y podrían herir la sensibilidad de algunos lectores. Los capítulos que ocupan las 344 páginas son más que suficientes para demostrar que estamos en manos de psicópatas enemigos de la humanidad. Hay que conocer el trasfondo de sus estrategias para empezar a combatirlas. El número de personas dispuestas a combatir la mentira va in crescendo, pero hacen falta más para formar un ejército; un ejército de soldados adultos e informados que han descubierto las claves del enemigo y empuñan las armas de la verdad. Solo así podremos vencerlo. Mientras la sociedad siga aletargada, creyendo a pies juntillas las mentiras del sistema y siguiendo sus consignas, no habrá esperanza para el ser humano, a merced de los locos que rigen el mundo.

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Por Magdalena del Amo
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Para los fiscales sí es declaración unilateral de independencia.

17.10.17 | 12:00. Archivado en Magdalena del Amo

Yo no soy mucho de banderas, aunque la actualidad de los últimos días, por pura dignidad y en defensa propia, haya hecho aflorar mi instinto patriótico. En este momento, mis intereses son otros muy distintos al juego de la política, en el que, por desgracia, no siempre juegan ni los mejores ni los más honrados.

A los que defendemos la unidad de España, el sainete de esta tarde en el parlamento catalán, nos dejó apesadumbrados e impotentes. Yo no veo que Puigdemont haya dado marcha atrás, como leo en los titulares de la prensa. Continuando con su estrategia chantajista, declaró la independencia y suspendió sus efectos inmediatos para emprender un diálogo y “llegar a una solución acordada”. Después, fuera del pleno, los diputados independentistas proclamaron “la república catalana como Estado independiente y soberano”. Se ve que para ellos la política es puro teatro. A mí me pareció todo un acto de cinismo, una puesta en escena para maquillar su imagen internacional, un despropósito, una tomadura de pelo, una burla a la ley, a la Constitución y a todos los españoles. El pulso al Estado continúa. Y las consecuencias de su acto de sedición también. El Gobierno aún no tiene claro qué hacer, pero una gran mayoría de españoles queremos que se haga justicia y se pongan las cosas en su sitio y, ya de paso, se aproveche para enmendar muchos disparates que se llevan cometiendo en Cataluña desde hace treinta años.

A nadie le gusta ver a los geos controlando multitudes, ni a los tanques del Ejército en la Diagonal, pero tampoco es agradable ver las hordas de insurrectos subvirtiendo el orden, y a los tractores desafiantes impidiendo el paso de los que velan por nuestra seguridad.

En medio de tanta confusión, parece que la justicia está haciendo bien su trabajo. Las tres principales asociaciones de fiscales –Unión Progresista de Fiscales, Asociación de Fiscales y Asociación Profesional e Independiente de Fiscales— consideran que se trató de una “declaración unilateral de independencia de Cataluña” y aseguran que “se ha consumado tristemente el golpe al Estado de Derecho y al régimen de libertades de todos los ciudadanos”.

Esta declaración nos reconcilia con el sentido común y nos aporta un rayo de esperanza. Esperemos que los políticos no lo estropeen.

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El rincón del soneto - INDEPENDENCIA ESTREÑIDA

17.10.17 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


INDEPENDENCIA ESTREÑIDA

Puigdemont declaró la independencia
pero es una independencia estreñida,
pues no la tenían bien digerida
y hay que empujarla con mucha potencia.

Tanta retención produce dolencia
pues lleva muchos años constreñida,
y es casi dolorosa la salida
y requiere gran dosis de paciencia.

La secesión con tanto estreñimiento
se ha convertido ya en cosa muy fea,
y a la gente le causa desaliento

porque se temen que acabe en diarrea.
Por favor, Puigdemont, tómate una purga
y no molestes más con esta murga.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
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El rincón del soneto - EN LA DESVENTURADA CATALUÑA

17.10.17 | 10:30. Archivado en Salvador Freixedo


EN LA DESVENTURADA CATALUÑA

En la desventurada Cataluña
ya no existen las corridas de toros,
y los bancos se llevan sus tesoros,
y eso a Junqueras mucho lo enfurruña.

Puigdemont metió mucho la pezuña,
y con la secesión todos son lloros;
solo falta que les lleguen más moros
y que haya epidemia de chicunguña.

En ABC el periodista Gistau
escribió y ha dejado muy tocada
a la inculta y catastrófica Colau.

Y para terminar la charlotada,
ahora resulta que los del Palau
están limpios pues no robaron nada.

___________________
Por Salvador Freixedo
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Antonio Casado - El PSOE, con el Gobierno

17.10.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Es reconfortante comprobar que el Gobierno y el PSOE hablan con una sola voz frente a un desafío independentista que, por desgracia para sus promotores, va camino de convertirse en un nuevo e histórico fracaso.
La posición de Ferraz se ha hecho nítida, inequívoca, de apoyo al Gobierno en las medidas que aún pueda tomar a partir del jueves que viene, cuando se cumpla el ultimátum de Moncloa sobre la vuelta a la legalidad de quienes la abandonaron con la absurda pretensión de crear una fuente de soberanía distinta a la contenida en el marco constitucional.
Creo que habíamos sido injustos con Pedro Sánchez cuando le reprochábamos los peros añadidos a su alineamiento con el Gobierno en defensa de la Constitución. Esos peros han desaparecido cuando el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se ha permitido pasarse por el arco del triunfo, con una nueva larga cambiada, el doble emplazamiento del Gobierno (lunes 16 para decir si está declarada la independencia y jueves 19 para volver a la legalidad). Tampoco puede ignorarse que la firmeza socialista asociada a la de Moncloa es condición previa a la complicidad de Rajoy con la propuesta de reforma constitucional formulada por Pedro Sánchez. Una propuesta que sitúa al PSOE en la centralidad y, en oportunas palabras de Miquel Iceta, convierte lo convierte aquí y ahora en "el partido refugio". Esta solidez del PSOE en la remada conjunta del constitucionalismo en defensa del Estado es una de las causas que han convertido en irrelevantes las noticias políticas y judiciales del lunes. Descontado ya el fracaso del "proces", ya deja de ser relevante que a Trapero le metan en la cárcel o no. Y nadie se toma en serio ya la respuesta de Puigdemont al ultimátum de Moncloa, que sigue reclamando absurdamente la cooperación dialogada del Estado en una voladura dialogada del mismo.
En cualquier caso, la firmeza de la postura socialista solo es uno de los elementos que han contribuido al fracaso de esta intentona golpista del nacionalismo catalán. Los otros están muy claros. A saber: aislamiento internacional, fractura del bloque independentista y fuga del poder económico. Todo eso ha conspirado contra las absurdas esperanzas de Puigdemont a cuantos creyeron que Cataluña podía convertirse a estas alturas en una unidad de destino en lo universal.


Escaño cero - Una noticia inquietante

17.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

El resultado de las elecciones en Austria viene a afianzar que el fantasma del nacionalismo y del populismo puede desbaratar la Europa que con tanto esfuerzo se ha ido construyendo en las últimas décadas.
El problema no es que haya ganado el conservador ÖVP, sino que le pisa los talones nada menos que el FPÖ, mal llamado partido de la Libertad puesto que tras ese nombre se esconde una formación de nacionalismo xenófobo y excluyente. Por decirlo claramente la ultraderecha esta ocupando un espacio cada vez mayor en la política austriaca mientras que la socialdemocracia retrocede.
Solo hace unos meses que por un puñado de votos gano la presidencia Alexander Van der Bellen frente al candidato de la FPÖ.
En estas elecciones legislativas, Austria sigue la estela de lo que viene sucediendo en el resto de Europa que no es otra cosa que el que la evidencia de la crisis de la socialdemocracia y el retroceso de los partidos conservadores clásicos. Ahí están los resultado recientes en Alemania y antes en Francia.
De manera que las urnas confirman que Austria esta girando a la derecha ya que más del cincuenta y cinco por ciento de los electores han votado por opciones de derecha y no solo porque hayan ganado los conservadores del ÖVP, sino porque la ultraderecha se ha convertido en una fuerza determinante. Y a la pregunta de quién vota a la FPÖ, la respuesta, la triste respuesta, es que sus votantes se nutren de trabajadores y clases medias. Es decir es el mismo perfil de votantes que en Francia y Alemania han votado a los partidos ultraderechistas.
La emigración ha sido uno de los ejes de la campaña electoral en Austria donde en los últimos tiempos han acogido a más de ciento cincuenta mil refugiados y donde viven setecientos mil musulmanes.
El que será nuevo canciller, el joven político conservador Sebastián Kurz, hasta ahora ministro de Exteriores, es un firme defensor de cerrar las fronteras y revisar los beneficios del Estado de Bienestar para con los extranjeros.
Precisamente las desavenencias, sobre todo a cuenta de la inmigración, entre conservadores y socialdemócratas que gobernaban en coalición, es lo que ha dado paso a estas elecciones. Ahora está por ver si Sebastián Kurz reedita el pacto con la socialdemocracia para gobernar Austria o si por el contrario prefiere como aliados a los ultraderechistas del FPÖ.
Poco a poco los partidos ultraderechistas y los populistas-nacionalistas están siendo depositarios de la confianza de sectores de la sociedad que se sienten defraudados con los partidos tradicionales. Y esto es lisa y llanamente muy peligroso. Me pregunto si en el seno de la UE se plantean hacer algo para poner coto a ese fantasma indeseado.


Cayetano González - Marear la perdiz

17.10.17 | 08:42. Archivado en Cayetano González


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Tal y como era previsible, el Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, no ha contestado ni con un "si" ni con un "no" el requerimiento que la pasada semana le envió el Presidente del Gobierno para que contestara de forma clara y con un monosílabo, si él o alguna autoridad de la Generalitat habían declarado la independencia de Cataluña del resto de España. Muy al contrario, Puigdemont ha aprovechado su misiva a Rajoy para plantearle que se abra una vía de diálogo, al mismo tiempo que le pide que cesen las medidas que él califica como represivas sobre su Comunidad Autónoma.
Estamos ante un auténtico "juego de trileros". El Molt Honorable Puigdemont está haciendo un auténtico papelón, porque después de haber llevado a Cataluña, a sus Instituciones, a la sociedad catalana hasta el borde del abismo, desde el pasado martes le ha entrado un cierto vértigo, lo que le ha llevado a echar un poco, sólo un poco, el freno de mano. Pero su postura ni contenta a los suyos, ni tampoco a los demás. Los independentistas han sufrido un desencanto tras la intervención del Presidente de la Generalitat en el Parlamento, declarando de forma sui géneris la independencia para proponer ocho segundos después su suspensión.
Eso sí, para contentar a los desencantados, firmó, junto a los 72 diputados de Juntos por el Si y la CUP, un papel, una especie de contrato de adhesión a la República de Cataluña en una sala de Parlamento, lo cual tiene un valor político pero no jurídico.
La respuesta del Gobierno de la Nación a la carta de Puigdemont tampoco es para tirar cohetes. No se entiende muy bien que cuando destacados miembros del ejecutivo y del PP han dicho literalmente que estamos ante un "golpe de Estado", este no se pare de manera inmediata y contundente con los instrumentos que tiene el Estado de Derecho. En ese sentido cuesta entender por qué se ha dado un segundo plazo a los golpistas, que expira el próximo jueves a las 10 de la mañana, para que desistan de su actitud. ¿Alguien se imagina al expresidente Suárez o al Teniente General Gutiérrez Mellado dando ese tipo de plazos a Tejero o a Milans del Bosch el 23-F de 1981 para que desistieran de su intento de golpe de Estado?

La sociedad española ha demostrado en estas últimas semanas, saliendo a la calle o colocando de forma espontánea y natural la bandera de España en los balcones, un cierto hartazgo y una exigencia a los responsables políticos para que pongan fin a la locura independentista impulsada por los Puigdemont, Junqueras y Forcadell de turno. Si Rajoy, Sáenz de Santamaría o Pedro Sánchez no son conscientes de ese hartazgo y no están a la altura de la exigencia ciudadana será su problema y muy probablemente lo pagarán en las próximas convocatorias electorales.


Rafael Torres - El infierno

17.10.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

En tanto los animales silvestres de las tupidas fragas huían despavoridos hacia ninguna parte, pues todo era fuego, los vecinos de las parroquias amenazadas liberaban a los domésticos de sus cuadras. Todo era fuego. Durante la tarde del domingo, enormes columnas de humo denso se elevaban desde allá donde se mirase, pero al caer la noche, la noche tórrida y seca de un otoño demente, una descomunal bóveda roja, ardiente, suplantó a las estrellas del cielo de Galicia, y al propio cielo.
Los vientos huracanados y cambiantes, las altas temperaturas y la extrema sequedad de la atmósfera y del terreno pusieron a los pirómanos la miel en los labios y el chisquero entre los dedos. Fueran éstos, los incendiarios, o las llamas que habían saltado el Miño procedentes del abrasado Portugal, o más bien la combinación fatal de todo ello, lo único cierto en la noche del caos era que el infierno se había desplomado sobre la franja atlántica de la Península Ibérica. Eso era lo único cierto, y el resto, confusión.
Las copas de los pinos estallaban al menor roce de una pavesa candente, los aviones vacilaban el rumbo entre la humareda, los monjes del monasterio de Oseira eran evacuados a la luz de los resplandores, las lenguas de fuego amenazaban hospitales, gasolineras, colegios, aldeas, y la ciudad de Vigo veía arder su castro, sus arrabales y los montes circundantes. Saliera la población a la calle en busca de arrimo o de cuadrilla a la que ayudar con cubos y baldes, o se quedara en casa cual recomendaban las autoridades, las gargantas y los bronquios no podían trasegar tanto humo. Todo era fuego. Y humo.
En España todo el mundo se olvidó de Puigdemont y de la sandez que su desatentado caletre urdía para propinársela a sus semejantes el lunes por la mañana. Este infierno de Galicia, de Portugal, de Asturias, era un infierno de verdad, un infierno devastador, homicida, terrorífico, real, nada que ver con el infierno artificial y pueril desatado por unos burgueses cursis, retorcidos y, al parecer, ociosos. El infierno visitó anoche Galicia, y se ha quedado, ha dejado su presencia en las vidas segadas y en los bosques muertos.


Fermín Bocos - Pase lo que pase

17.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


El presidente de la "Generalitat", Carles Puigdemont, no da marcha atrás. En la carta de respuesta al requerimiento del Gobierno de España mantiene lo dicho en el "Parlament" cuando dijo que proclamaba la independencia de Cataluña asumiendo el resultado del referéndum (ilegal y sin recuento ni resultado verificable) celebrado el 1 de Octubre. Lo dice envuelto en el ropaje del argumentario victimista de los secesionistas, pero lo dice.
Nada, pues, volverá a ser igual porque el insensato proceso secesionista impulsado por dirigentes políticos aventureros, urgidos algunos de ellos por clausurar sus responsabilidades en diversos casos de corrupción -sería el caso Artur Mas y demás responsables de la hoy desaparecida Convergencia- aboca a la suspensión de parte de la autonomía de Cataluña. Con la frustración añadida que comportará semejante medida.
Nos dejan una sociedad catalana fracturada. Con ciudadanos que desconfían unos de otros. La levadura de futuros enfrentamientos. Será tarea de titanes (que no se avizoran por ningún lado ni en Barcelona ni en Madrid), recomponer el sutil tejido de la normalidad, el que teje los afectos, el que deja la política a las puertas de las casas y no emponzoña las relaciones familiares. No se ven por ninguna parte estadistas; políticos capaces de pensar en las próximas generaciones, no en las siguientes elecciones. A los efectos de recomponer la lealtad institucional traicionada necesitaríamos gigantes, pero ni están ni se les espera. Ningún parecido con los políticos que hoy tenemos en nómina. Lo que ha pasado durante estos últimos seis o siete años en Cataluña es muy grave.
La deslealtad de los representantes del Estado en aquella comunidad se ha contagiado a una parte de los ciudadanos. Puede que no rebasen la mitad del censo, pero son legión quienes seducidos por el mantra del "derecho a decidir" han llegado a creer que es legítimo saltarse las leyes y que hacerlo no tiene consecuencias .No hay precedentes de un movimiento de insumisión fechado en una región perteneciente a un país regido por una Constitución democráticamente aprobada por esos mismos ciudadanos hace apenas cuarenta años.
El daño ya está hecho y volver a la normalidad, instaurar de nuevo las ilusiones e inquietudes de la vida de cada uno, el vivir confiado de la vida cotidiana, llevará tiempo. Años. Tal vez décadas, porque es mucho el daño y es abundante la cosecha de fanáticos.


Luis del Val - 100.000 votos diarios

17.10.17 | 08:42. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Escuché ayer, por la mañana, la interpretación que llevó a cabo Soraya Sáenz de Santamaría del papel que le dieron para interpretar, y que llevó a cabo con tanta profesionalidad como ausencia de entusiasmo, y, luego, por la tarde, en casa de un viejo político, ya retirado, curtido en cientos de batallas, quien, al concluir la intervención, me dijo:

-Cien mil votos menos.
-¿Cómo?- quise aclarar.
-Cada día que pase, sin aplicar el artículo 155, cien mil votos pasarán del PP al partido de Albert Rivera.
A él y a mí la suerte del PP y de Ciudadanos nos importa algo menos que la de los españoles, y prolongar esta situación, esta inseguridad, este viaje de empresas, este temblor de La Bolsa, esta desconfianza de los mercados es algo que significa que un tipo de Calatayud siga sin encontrar empleo o que un autónomo de Tarragona se plantee seguir o no seguir con el riesgo que ha asumido.
Parece como si un árbitro timorato y partidista ordenara la prórroga del partido a ver si, por fin, el equipo de sus preferencia mete un gol y se alza con la victoria, y ya sabemos que el ultimátum de los lunes es algo que no tiene efectos hasta el jueves, que la firmeza es un término alejado del concepto del hormigón, y que el término "proporcionalidad" nos suena a miedo o, peor aún, a cobardía.
Hacen bien los delincuentes de la Generalitat en tensar la cuerda, porque saben que están ante un grupo que tiene suelto el cinturón, y que tienen tanto miedo a sujetarlo en la posición adecuada, por no asfixiar a los delincuentes, que nos tememos que se les caigan los pantalones.
Desde luego Cataluña es España, pero España es algo más, bastante más que Cataluña, algo que parece que se les ha olvidado a los habitantes de Moncloa a partir de mirar sólo un trozo del mapa. Y esa otra España, que suma 40 millones de habitantes, comienza a estar defraudada de estos complacientes árbitros, de estos timoneles timoratos, que además de despreocuparse de los efectos secundarios, tampoco les importa la sangría de perder cien mil votos diarios.


Francisco Muro de Iscar - La educación es la clave (también en Cataluña)

16.10.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS)

Casi todos los problemas de España se explican por la educación. Por la mala educación. También los de Cataluña. España arrastra un déficit educativo de varias décadas y sólo a partir de principios de los 70 con la Ley General de Educación de Villar Palasí se empiezan a sentar las bases de una educación generalizada y moderna. Es el Gobierno del PSOE el que da el paso definitivo con la educación gratuita y obligatoria para todos y el establecimiento de los conciertos con los centros privados, que fueron agentes indispensables para implantar sus reformas. Pero con la virtud llego también el pecado porque las leyes socialistas, con su progresismo izquierdista de salón, son las culpables de que hayamos ido rebajando los niveles de exigencia igualando por debajo en lugar de buscar la excelencia. Y porque instauraron también un desprestigio del "maestro" que todavía no hemos sido capaces de recuperar y que ha hecho un daño inmenso al poder educador de la escuela. Un maltrato que han continuado también los gobiernos del Partido Popular.
En aquellos tiempos de la transición y del café autonómico para todos, que catalanes y vascos siguen sin perdonar, se cometió otro grave error. Transferir las competencias educativas y crear después la Alta Inspección del Estado, encargada de velar porque en todo el territorio nacional se cumplieran unas enseñanzas comunes y no se utilizara la educación como un arma política. La Alta Inspección del Estado, que no sé sigue "existiendo" ha sido un fracaso absoluto porque nunca inspeccionó nada y permitió que la educación se usara como un arma de adoctrinamiento masivo, especialmente en lugares como Cataluña o el País Vasco, donde, además, en muchos casos, se enseñó a odiar lo español y al español. No es que educáramos bien para la convivencia a todos los españoles, sino que se permitió todo lo contrario. De aquellos barros estos lodos.
En el proceso catalán, los jóvenes independentistas, formados en las escuelas de Jordi Pujol, de Artur Más y de Puigdemont, han sido, son, una parte fundamental para implementar el referendum y para hacer más visible y más dura la ola independentista. Ellos, sus profesores y plataformas como la llamada Universidades por la República. El adoctrinamiento durante años de esos jóvenes, falsificando o deformando la historia y utilizando esa gran lengua catalana para dividir y separar, ha permitido que una gran masa de catalanes, los más jóvenes, estén convencidos de que España es el enemigo. Y durante décadas, los Gobiernos de España han mirado para otro lado porque necesitaban los votos de Convergencia. "Sois indispensables", les dijo Oriol Junqueras. Por eso, si hay freno y marcha atrás o si el Gobierno de la nación aplica el artículo 155, tendrá que mirar también a las aulas, porque van a estar especialmente violentas.
Y pase lo que pase, habrá que actuar sobre la educación. Se acaba de elegir presidente de la Confederación de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) al rector de la de Lleida. Es un gesto. Pero hace falta tomarse en serio la educación, que es lo único que puede llevar a la modernidad a España. Hay que invertir más, hay que gastar mejor, hay que elevar los niveles de exigencia y de competitividad. Pero, sobre todo, hay que evitar que algunos conviertan la educación en un arma de adoctrinamiento para reclutar activistas.


La semana política que empieza - "El lunes, República". O no... que diría Rajoy

16.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Es obvio que esta semana van a pasar muchas cosas. Comenzando por la declaración, nuevamente, del mayor de los mossos, Trapero, y de los "dos Jordis", Sánchez y Cuixart, ante la juez Carmen Lamela, en la Audiencia Nacional, en la mañana de este lunes. Que va a ser, sin duda, una mañana entretenida, por decirlo levemente: porque vence la "primera convocatoria" del ultimátum de Rajoy a Puigdemont para que diga de una vez si ha proclamado o no la independencia de Cataluña, cosa que, puesta en estos términos, no deja de tener su aquel. Pero, dado que las cosas se están poniendo más bien como drama que como farsa, reprimamos las ganas de reír ante tanto dislate y tratemos de diseccionar lo que puede ocurrir(nos) en esta semana crucial.
Lo primero, es obvio que independencia de Cataluña con respecto al resto de España no va a haber, diga lo que diga la CUP, que aseguraba este largo puente, tratando de presionar a Puigdemont, que "el lunes, República". Va a ser que no, han pensado muchos y, por supuesto, Mariano Rajoy entre ellos. Algunos medios aventuran qué hará el Gobierno central en el caso, que considero improbable, de que Puigdemont ceda ante el empuje de la CUP (y, un poco, de ERC, la gran culpable de todas las tragedias que han afligido a Cataluña desde hace casi un siglo). Se habla de nombrar un "supergobernador" -citan a Josep Borrell; no tengo ni idea de con cuánta verosimilitud_ que prepare unas elecciones autonómicas, quizá al frente de un Govern provisional, de técnicos o de concentración, que desplace al actual.
Eso, claro, supondría que se aplica el artículo 155 de la Constitución, que, en su ambigüedad, deja al Ejecutivo central las manos libres para destituir governs y crear otros y, por supuesto, para destituir, al menos eso, al mismísimo molt honorable president de la Generalitat. Me parece que, a estas alturas, Puigdemont y su "socio" Oriol Junqueras saben que Rajoy está dispuesto, porque no le queda otro remedio, a hacer esto y más, si necesario fuese.
Y todo eso podría ocurrir, si Puigdemont no da marcha atrás, como parece que le aconseja su predecesor Artur Mas, esta mismísima semana. Y claro, me cuesta pensar que, lanzado a su actual deriva, no demasiado cuerda, el molt honorable recule. Aunque tampoco me cabe en la cabeza que se acabe despeñando en la hoguera de las vanidades fanáticas. A ver por dónde sale: quizá sea él mismo quien, apresuradamente, se lance a convocar esas elecciones, que él llamaría "constituyentes". Y que le obligarían a abandonar la política, laus Deo.
Escribo todo esto desde Barcelona, donde me encuentro para asistir a la entrega del premio Planeta, acaso ya el último fasto integrador que va quedando en esta ciudad, hasta ahora capital mundial de la edición en español. También eso, con tantas otras cosas, va a perderlo. Y todo, ya digo, puede ocurrir en esta semana, que amenaza con ser tristísima para quienes de verdad habíamos aprendido a amar tanto a Cataluña.


A vueltas con España - ¿Una Cataluña sin euro?

15.10.17 | 08:42. Archivado en José Luis Gómez


MADRID (OTR/PRESS)

El escritor y académico Antonio Muñoz Molina describe con todo lujo de detalles en el diario El País, el medio español de mayor circulación en el exterior, que "una parte grande de la opinión cultivada", en Europa y América, "y más aún de las élites universitarias y periodísticas", prefiere mantener "una visión sombría de España, un apego perezoso a los peores estereotipos, en especial el de la herencia de la dictadura, o el de la propensión taurina a la guerra civil y al derramamiento de sangre". Y, con toda su buena intención, el mundano Muñoz Molina constata que a los independentistas catalanes no les ha costado "un gran esfuerzo, ni un gran despliegue de sofisticación mediática", volver a su favor en la opinión internacional "eso que ahora todo el mundo se ha puesto de acuerdo en llamar "el relato"".
Es probable que no le falte razón a este académico en muchas cosas de las que observa, aunque algunas serían matizables, especialmente dos: 1) España es una economía internacionalizada, de las más importantes del mundo, y tiene el aval de la marca Unión Europea y del euro. Y 2) Al menos los centenares de millones de turistas que a lo largo de los años han visitado España saben, por su propia experiencia, que carece de fundamento una visión tan sombría de España.
A los efectos de la posible independencia de Cataluña, claro que pesa todo el relato de Antonio Muñoz Molina, pero como dirían los portugueses "máis non sempre". Es decir, no en todos los frentes, especialmente en la realpolitik, esto es, la política o diplomacia basada en intereses prácticos y acciones concretas, sin atender a la teoría o la filosofía como elementos formadores de políticas. Ni la Unión Europea (UE) ni los principales países del mundo van a apoyar la independencia de Cataluña, aunque no falten medios intelectuales de esos entornos que expliquen las bondades de construir una gran UE con estados más pequeños, de la dimensión de EE UU, donde son excepción casos como el de California, que vendría a ser su Alemania.
Resolver los problemas de fondo que plantea con minuciosidad el académico Muñoz Molina exige tiempo -seguramente una generación o más- y una profunda transformación de España como estado, de modo que sea posible que todos sus ciudadanos o al menos una gran mayoría en todos sus territorios, sin excepciones, sientan como propia su Constitución, su forma de Estado, su bandera, su himno y tantos otros elementos comunes que todos sabemos que asume, sin ir más lejos, un vecino de Francia. Si España no es como Francia en ese sentido es por razones culturales, históricas, políticas, sociales, religiosas e incluso económicas. Valores como el laicismo marcan más la frontera entre España y Francia que los Pirineos.
Dicho todo lo cual, en el corto plazo hay una realpolitik aplicable a los catalanes, sean o no sean partidarios de seguir en España, acepten o denigren una Constitución por lo demás en incipiente proceso de cambio, que es el imperio del euro y todo el peso político de la Unión Europea. Si Alemania no quiere, Cataluña no será independiente a corto plazo, porque fuera del euro, la próspera Cataluña se vendría abajo. Una economía exportadora como la suya tendría que dotarse de una moneda propia devaluada con respecto al euro. Un verdadero disparate no para la CUP, que habla incluso de aceptar ese escenario, pero sí para la derecha económica catalana, sus ejecutivos y trabajadores mejor remunerados, sus rentistas y sus payeses más ricos. En Cataluña no persiguen la independencia los obreros del cinturón industrial de Barcelona, sino las clases medias y las más pudientes. La base cristiana de la ANC es más que evidente. Estamos ante una posible rebelión burguesa, no ante una revolución del proletariado.


Siete días trepidantes - La República más breve de la Historia

15.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID (OTR/PRESS)

Claro que al ingenio en este país nuestro, que todo se lo toma a chacota, le faltó tiempo para inundar las redes con la constatación de que Puigdemont había proclamado "la República más breve de la Historia: duró cuarenta segundos". Es decir, el tiempo transcurrido desde que el president de la Generalitat la anunciase hasta que aplazase su convocatoria formal. Una chapuza más, un giro de trapecista arriesgado que no sabe que está actuando sin red. Claro que el molt honorable president no había proclamado República Independiente de Catalunya alguna: demasiado sabe él que tal proclamación va a ser imposible o que, al menos, lo será la realización de esa independencia. Estaba ganando tiempo, mientras las empresas se iban hacia latitudes más confortables, mientras Europa -Juncker- le daba de nuevo con la puerta en las narices, mientras el mundo entero se asombra de hasta dónde han podido llegar las aguas, total para qué.
Eso: ¿para qué? ¿Tiempo? ¿Tiempo para qué? me preguntaba un colega. Pues tiempo para tener tiempo, le respondí. El propio Mariano Rajoy ganó tiempo, hasta el jueves próximo en segunda convocatoria --la primera este lunes_ para, como en las guerras de Gila, preguntar a Puigdemont si había o no declarado la independencia, porque, y esto lo digo yo, obviamente, y no Rajoy, es que no había quien entendiese lo ocurrido el pasado martes en el Parlament. "Oiga ¿es el enemigo? Que a ver a qué hora va a declarar la guerra, que tengo que ir a comer pronto a casa". Premonitorio el genial Miguel Gila...
Y, desde que Rajoy lanzó su pregunta con destino a la plaza de Sant Jaume, todos devanándonos los sesos a la espera de saber si Puigdemont responde que sí, que declaró la independencia, o que no, que es que no sabemos aceptar una broma. O, lo más probable, ni sí ni no, sino todo lo contrario. Que este jueves, en la recepción real con motivo de la fiesta nacional, había una mayoría de asistentes, gentes en teoría bien informadas, pero que ninguno teníamos ni la menor idea de lo que ocurrirá, que decían, decíamos, que lo más natural es que el molt honorable ensaye una huida hacia adelante, convocando unas elecciones anticipadas a las que él llamará constituyentes, pero que serán autonómicas.
No sé si esa será una salida buena o mala; ni siquiera sé si será la salida, porque el vicepresidente Oriol Junqueras, un maestro de la simulación, dice que esa no es su solución y, por otro lado, a saber qué es lo que se le pasa a Puigdemont por su cabeza a pájaros. Ya veremos, porque lo que es evidente es que el señor Junqueras se muere por ascender un escalón y convertirse en president, una vez que Puigdemont parece estar ya más abrasado que el cerebro de Artur Mas, que esa es otra: ¿cómo es posible que ahora el ex, que es el gran culpable de todo este embrollo, diga que Cataluña no está preparada para asumir la independencia, una vez que carece de reconocimientos internacionales? ¿De dónde le viene esa ínfula de sensatez? ¿Quién ha accionado el mecanismo del giro del señor Mas? ¿A cambio de qué? Porque bien sabemos que la política catalana no se mueve precisamente por criterios de honradez e idealismo.
Menuda novela se podrá escribir alguna vez con los entresijos de lo que está pasando en el incompatible mundo separatista. Lo que sí se constata es que la situación ya no da más de sí: no hay dinero, ni ánimos, ni apoyos externos, ni lógica, para mantenerla. Así que algo tiene que pasar, y el mago -esperemos que se demuestre una vez más, glub_ en las esperas llamado Mariano Rajoy me parece que está dejando que los "timing" se agoten. De momento, a él, mejor, a su pasmosa inactividad, se debe ese record surrealista en el libro Guinness, la República más breve de la Historia del mundo mundial, ahí es nada.
Vuelvo a recordar nuevamente la frase, tan repetida estos días, de Marx, según el cual la Historia se repite siempre dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa. Y estos farsantes de la Generalitat, autores del pucherazo más severo que se haya conocido en nuestros anales, nos están llevando de la alarma a la carcajada. Menuda semanita nos han dado. Y lo que viene...


Carmen Tomás - Madrid ya supera a Cataluña

15.10.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

La incertidumbre política creada en Cataluña tras los últimos pasos dados por el Gobierno autónomo empieza ya a tener su reflejo en la economía catalana y española. Ya no son suposiciones ni elucubraciones. Lo que está pasando y lo que podría pasar si Puigdemont y los suyos finalmente declaran la independencia ya tiene datos y todos negativos. En el último mes, ha caído la inversión, el consumo, el turismo e incluso las primeras estimaciones hablan ya de que la Comunidad de Madrid habría superado en PIB a Cataluña. La salida de empresas, su cambio de sede social y en algunos casos también la sede fiscal, ante la inseguridad jurídica, política y social y creada, ha generado ya una pérdida de riqueza en Cataluña que le pasará factura. Además, ya no son sólo grandes empresas las que han tomado la decisión de marcharse. En los últimos quince días y según datos de los registradores y notarios, al menos 60 empresas al día han cambiado su domicilio, más de 500. Y otras muchas están esperando a que se despeje o no la incertidumbre para tomar la decisión.
En pocas horas, el lunes a las 10 de la mañana, como mucho en segunda ronda, el jueves a las 10 de la mañana, se despejará la incógnita. Si Puigdemont insiste en proclamar la República catalana, el Gobierno con el apoyo mayoritario del Congreso activará el artículo 155 de la Constitución. No sabemos muy bien qué medidas tomará Rajoy. La vicepresidenta no quiso adelantar absolutamente nada el pasado viernes. Pero, es obvio que el Gobierno no se va a quedar de brazos cruzados. Ahora bien, si después de todos los plazos, el Gobierno catalán diera marcha atrás, muchas voces hablan de que la única salida para Puigdemont sería convocar elecciones, ya que perdería el apoyo de la CUP. Cierto que toma cuerpo la idea de que los de Pablo Iglesias tomarían el relevo de los radicales y apoyarían a ERC y los antiguos convergentes para que sigan gobernando.
La solución a este puzzle puede que lo conozcamos pronto, pero las consecuencias sí y son graves. Cualquier escenario que no sea volver a la legalidad y a la calma será malo para la economía. De hecho, el gobierno ya ha anunciado una revisión a la baja del crecimiento de España para el año próximo. Incluso el Ministerio de Hacienda ya da por prorrogados los Presupuestos ante la falta de apoyos, básicamente del PNV.


Esther Esteban - ¡Españoles, no fascistas!

15.10.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, (OTR/PRESS)

Fue un momento de esos difícil de olvidar, empañado, eso sí, por el accidente del Eurofighter que costó la vida al capitán Borja Aybar. Nunca, o al menos las veces en las que yo he sido invitada, se había conseguido en la recepción del Palacio Real, con motivo de nuestra fiesta nacional, un ambiente de unidad y de patriotismo real en la verdadera acepción de la palabras. Toda la España institucional, todos los poderes del Estado, los más poderosos de los consejos de administración, los más altos representantes de la sociedad civil...
Todos, independiente de su adscripción político-ideológica eran "uno" empujando frente a la ruptura inaceptable que se está viviendo con Cataluña. No faltaba nadie -salvo las previsibles ausencias de rigor- y el protagonismo tuvo dos escenarios . Por un lado el Jefe del Estado, cuyo discurso institucional se escrudiñaba en todos los corrillos como el punto de inflexion, el antes y el después de la respuesta de la España Constitucional y por otro el PSOE con su posicionamiento al lado del Gobierno y la presencia de todas las generaciones, de todos los secretarios generales desde la Transicion hasta ahora.
Todos sabemos que estamos en una semana decisiva y tal vez por eso se buscó y se consiguió un mensaje de unidad y de moderado optimismo para que aún estando en el filo del precipicio se percibiera que aún hay esperanza y no terminaremos por despeñarnos. No hace falta recordar que el lunes, el desleal Trapero -al que todos llaman traidor- deberá volver a declarar ante la Audiencia Nacional por sedición, y cuando lo haga tendrá que haberse producido la respuesta de Puigdemont al requerimiento del Gobierno o empezará la cuenta atrás de verdad para que se active el 155. Ese artículo ha dejado de ser un trampantojo y se ha ahormado una respuesta pausada pero efectiva de aplicación si no hay marcha atras.
En el Palacio Real no había cortesanos ni súbditos, por mucho que los independentistas quieran descalificar así a los ciudadanos que defienden la legalidad que tanto nos costó alcanzar. Allí había demócratas de todas las ideologías, gente de todos los pelajes políticos que anteponían el concepto de España a su pequeñísimo ombligo partidista.
¿Y ahora qué? ¿Qué va a pasar? Preguntábamos todos a los padres de la patria de ayer y de hoy en busca de respuestas y certezas que son pocas. "No hay que merendarse la cena" se le oía decir a un importante miembro del Gobierno, para ir con pies de plomo ante cualquier anticipación, mientras al lado Felipe González insistía "Yo soy un representante del régimen del 78, sí, estoy orgulloso de serlo y quiero que todo el mundo lo sepa" y a una prudencial distancia Pedro Sánchez, antaño repudiado, se convertía en icono, en un ave fénix del nuevo socialismo "que sabe responder y ponerse en pie cuando de verdad importa". El PSOE con sus 30 exministros sus presidentes autonómicos y sus alcaldes (la valiente alcaldesa de Hospitalet Nuria Martín fue la más felicitada) quiso mostrar a todos su poderío y que no hay equidistancia que valga si se trata de respetar la legalidad, defender el sistema político de la Transición y ,de paso, lograr consensos para abrir el melón constitucional.
En la recepción oficial del Palacio se recogía ¡cómo no! el sorprendente espíritu patriótico que estamos viendo en nuestras calles como un ¡basta ya! ante el abuso de los independentistas y su forma totalitaria de querer someternos a todos. "No somos fascistas somos españoles y han despertado un espíritu de unidad que no vivíamos desde hace 40 años".
La mayoría silenciosa ha despertado y como siempre pasa en nuestro país serán los ciudadanos quienes marquen el ritmo de los políticos y lo que dicen en la calle es que no se den pasos atrás ni para coger impulso cuando de lo que se trata es de defender la legalidad frente a cualquier tipo de caudillismo. Con uno tuvimos bastante.


Victoria Lafora - El dilema

15.10.17 | 08:42. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRSS)

Parece que tendremos que esperar hasta el último minuto antes de las diez de la mañana del lunes para saber el acertijo de si se declaró, o no, la independencia. Pero el dilema apunta más hacia un intento del president de ganar tiempo en su estrategia de victimismo. Ahora el objetivo es internacional; hay que convencer a las cancillerías y a los organismos dela UE de que "abandonan un Estado que les maltrata incluso con saña policial". De ahí la continúa apelación a las cargas policiales del uno de octubre (¡qué error, qué inmenso error!) y ni una mención a la pluralidad de la sociedad catalana, como se ha demostrado estos días en la calle, a la que se pretende imponer una republica con los votos de la minoría.
De tener Puigdemont la decisión clara de que la respuesta será un NO sobraría tanto tiempo para pensarlo. Habría aceptado la propuesta de la mayoría del Congreso de los Diputados y su grupo se habría sumado a la comisión que va a iniciar el estudio de una reforma constitucional. Empujarían desde dentro de las instituciones para que esa reforma fuera la mejor para el encaje de Cataluña en el Estado español y, algo fundamental, dentro de la legalidad democrática.
Pero no parece que la propuesta de diálogo que con tanta eficacia han "vendido" en el exterior y que bastantes países de la UE han "comprado" tras las imágenes del 1-O, vaya por esa senda. De ahí la apelación de mediadores internacionales. Pretenden que sean ellos los que defiendan que: o referéndum o referéndum.
Mientras la CUP y Oriol Junqueras presionan para el portazo definitivo, asustados de que las caras de frustración de los entusiastas que acudieron al parque de la Ciudadela, al sentirse independientes solo un instante, se conviertan en batacazo electoral en la cita a la que, más temprano que tarde, tendrán que enfrentarse.
Temen también que la CUP abandone su apoyo al Govern y pierdan la mayoría en el Parlament. Pese a que confían en recuperarlo con el inestimable apoyo de Pablo Iglesias y Ada Colau que, vigorosos defensores de "la libertad de los pueblos", están sopesando la oportunidad de llevar a la alcaldesa de Barcelona a presidir la Generalitat.
Por tanto, el ambiente de menor tensión que se respiraba el 12 de Octubre en el Palacio Real, tras el desfile de la Fiesta Nacional, solo se justifica por la unidad de los demócratas que tanto ha costado conseguir ante el desafío. Puigdemont y Junqueras no han llegado hasta aquí para tirar la toalla ante un apercibimiento. En última instancia, mejor mártires que traidores. La crispación en la sociedad catalana se mantiene incólume y las próximas semanas pueden ser muy duras. Ojalá me equivoque.


Antonio Casado - El proceso se desinfla

14.10.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Todas las señales apuntan hacia un nuevo fracaso del nacionalismo en su no tan viejo sueño de convertir a Cataluña en unidad de destino en lo universal. Al menos en su actual versión, la intentona no da más de sí.
Los elementos de prueba se han acumulado durante los últimos días, los transcurridos desde el domingo 1 de octubre, que era la fecha mágica elegida como trampolín hacia la república independiente de Cataluña.
El subidón experimentado entonces por el bloque independentista, gracias al milagro de unas tramposas fotos del imaginado retorno de Franco a la España democrática, tuvo las patas cortas. Todos vimos como se fue desvaneciendo entre el impacto mundial de las empresas en fuga y la aparición de los factores emocionales en el lado hasta entonces pasivo de la barricada.
En esas estábamos cuando el ex molt honorable, Artur Mas, que había sido el principal impulsor del llamado proceso soberanista hace cinco años, dijo públicamente que Cataluña todavía no estaba preparada. Por si había dudas, este mismo viernes sostuvo que la declaración de independencia según el discurso dé Puigdemont en el Parlament y el posterior compromiso por escrito de los partidos soberanistas era puramente "estética".
Efectivamente, todo lo que sustentaba el sueño de los impulsores del rupturismo con España aparecía como una tramoya. Toda la arquitectura estaba plagada de trampas y vicios ocultos. Ni las cancillerías ni la opinión pública internacional compraron la maledicente idea de que España se había convertido en un Estado represor. Y la extravagante tesis de una mediación de terceros acabó rechazada por propios y extraños.
Las respuestas políticas y judiciales de un Estado obligado a defenderse hicieron el resto. La maniobra dilatoria de Puigdemont en el pleno del pasado martes evitó una apresurada activación del artículo 155 de la Constitución y permitió a Rajoy devolverle la pelota. El ultimátum de Moncloa está vivo: si el jueves que viene el Govern no ha vuelto a la legalidad, el Gobierno del Estado actuará en consecuencia.
En el otro lado, el germen del enfrentamiento se ha enseñoreado de la situación. El sector más radical (la CUP y los "jordis" Sánchez de y Cuixart) amenazan con volver a tomar la calle si Puigdemont persiste en su "traición". Pero me temo que lo ultimo que se le pasa ahora por la cabeza al president es declarar la independencia desde el balcón de la plaza de San Jaime.


Fernando Jáuregui - Gracias, Puigdemont, gracias

14.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Quizá, pensaba yo estos días viendo la marea de banderas rojigualdas en balcones, calles y solapas, haya llegado el momento de cambiar los negros nubarrones por frases más corteses y entonar el "gracias, Puigdemont, gracias". Cierto que nos ha sumido en las tinieblas de la incertidumbre, en la controversia jurídica y nos ha hecho llegar más lejos en algunos errores, sin contar con lo que ya ha perdido, por su culpa, Cataluña. Pero, convencido como estoy de que la crisis se solventará -algo nos dejaremos en el camino, pero no, desde luego, a Cataluña, que seguirá entre nosotros--, pienso que ha llegado ya el momento de buscar algunas consecuencias que pueden ser positivas para el futuro de la nación.
Yo, desde luego, pondría en primer lugar precisamente a esa llamarada de color amarillo y rojo. La enseña nacional, mostrarla, respetarla, ha dejado de ser cosa de "fachas". Estamos, por primera vez acaso desde 1977, dispuestos a defender al Estado, y reconsiderando algunas equivocaciones de muchas décadas, algunas de ellas derivadas de los excesos de una aberrante dictadura, la de Franco. Creo que los españoles hemos tomado conciencia de que los países grandes son aquellos que se enorgullecen de sus símbolos, de su himno, de su Historia y de su unidad, y que ninguna de estas cosas tiene por qué comportar una ideología ni de ultraderecha ni siquiera de derecha. Porque el Estado es el que alberga el bienestar de los ciudadanos, que debe ser la máxima aspiración de quien, desde la derecha o la izquierda, se dedica a la política.
Porque me `parece que la izquierda, o mejor una parte de ella, va aclarando ideas que tal vez había tenido algo alteradas merced al pertinaz "no, no y no" a cualquier cosa que proviniese "de la derecha"; posiblemente, uno de los "efectos Puigdemont" sea que la vieja idea de alguna clase de pacto para la gobernación de las grandes cosas haya salido del baúl de los imposibles en el que Pedro Sánchez la metió. Y, ya que hablamos de izquierda, creo que esta crisis está sirviendo para depurar las cosas en Podemos, sometido a los saltos en el vacío de su creador; no son pocos los que se han dado cuenta de que la ambigüedad en la configuración territorial del país pasará una seria factura a la formación morada, sin duda la más original de las últimamente surgidas con éxito en Europa.
A Puigdemont le tenemos que agradecer la reflexión sobre el ser que, como en 1898, se ha instalado, creo que para bien, en muy amplias capas de la sociedad española (y, por ende, catalana): ¿hacia dónde queremos ir juntos y cuánto de juntos? ¿Es la mejor la configuración que nos dimos con el actual estado de las autonomías? ¿Qué ajustes necesita la Constitución para encaminarnos hacia un Estado de verdad moderno, eficaz y democrático? Creo que todo eso el algo presente en los encuentros de nuestros líderes, unos encuentros que, por cierto, hace apenas un año ni siquiera existían.
Y más: ¿qué errores cometimos los que nunca nos sentimos independentistas de nada para haber llegado a una situación en la que un grupo de mentirosos, tramposos, incultos, herederos de una corrupción sin límites, una burguesía aliada con un lumperío que se reclama antisistema, haya pretendido tomar el control, contra el Parlamento y contra la seguridad jurídica, de un territorio tan maravilloso, por tantos conceptos, como Cataluña? Creo que la autocrítica es la virtud menos extendida entre nuestros políticos, pero sospecho que los más inteligentes en el seno del poder monclovita estén comenzando a entender que, en muchos sentidos, no se puede seguir gobernando con prácticas antidemocráticas, que afectan desde a la comunicación hasta a algunos manejos de nombramientos y ceses. El inmovilismo ha terminado. Y la nueva era inaugurada por un Puigdemont que ya ni para eso nos sirve va a afectar a muchos sectores, desde las fuerzas del orden hasta los medios, pasando por la judicatura, el funcionamiento de algunas grandes empresas y bancos o nuestra diplomacia, por ejemplo. Aprovechemos la ocasión para dar algunas manos de pintura al viejo caserón.
Gracias, pues, Puigdemont, porque me parece que también has contribuido a que en las calles catalanas, por las que hace poco no pasaba una bandera bicolor, ya casi no había ninguna sin estelada, se pregunten si iban por el buen camino. Yo creo que el último servicio que puede prestar a la causa catalana, que es la mía y la de tantos españoles, es convocar elecciones autonómicas y largarse con viento fresco. Porque a mí me importa el futuro, de diálogo y de comprensión generosa. Y no me importa tanto si usted declaró o no -que mejor lo dejamos en no- la independencia que nunca va a llegar. No así, al menos.


Fermín Bocos - Esperando a Godot

14.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Como en "Esperando a Godot", la inquietante tragicomedia de Samuel Beckett tenida por obra cumbre del teatro del absurdo, el personal aguarda sin demasiada esperanza de claridad a que Carles Puigdemont, presidente golpista de la "Generalitat", conteste -"sí" o "no"- al requerimiento que le ha hecho llegar el Consejo de Ministros para que aclare si el pasado día 11, en el "Parlament", proclamó la independencia de Cataluña.
No es probable que la respuesta llegue antes de las 10 de la mañana del próximo lunes. Sí así fuera, se produciría un segundo requerimiento para obtener respuesta antes de la misma hora pero ya el jueves 19.
En el caso de que la respuesta no sea un: "No hubo tal declaración de independencia", el Gobierno, previa autorización del Senado, activaría los mecanismos previstos en el Artículo 155 de la Constitución que facultan al Ejecutivo para obligar a las autoridades autonómicas rebeldes a cumplir con sus obligaciones volviendo a la senda constitucional.
Dada la acreditada deslealtad del presidente Puigdemont -reiterados han sido sus desacatos a las sentencias del Tribunal Constitucional- no hay que descartar que intente alguna nueva marrullería. Alguna maniobra de distracción. Por ejemplo: anunciando algún tipo de negociación con instancias políticas europeas. Se sabe con el agua al cuello y con denuncias admitidas por los tribunales contra algunos de sus colaboradores por actuaciones recientes de dudosa legalidad y tratará de ganar tiempo. Lo que pasa es que esta vez está entre la espada y la pared.
Por una parte tiene encima de la mesa el requerimiento del Gobierno de España que apareja un ultimátum y por otro el apremio de sus compañeros de viaje de la CUP. Los dirigentes del movimiento anti sistema que con su decena de diputados tiene la llave de la mayoría parlamentaria en la que se apoya el "Govern" salieron mosqueados del Parlament el pasado día 11. El día en el que en una alarde de ambigüedad Puigdemont proclamó la independencia de Cataluña, para ocho segundos después, suspenderla. El funámbulo se está quedando sin alambre y el público está perdiendo la paciencia. En sus manos está volver a la senda trazada por la Constitución o atenerse a las consecuencias. Hay mucho de teatro político del absurdo en todo esto.


Fernando Jáuregui - Retrato alegre y confiado del día de la fiesta nacional

13.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Claro, no se hablaba de otra cosa en los corrillos del Palacio Real: Cataluña, Cataluña, Cataluña... Ni una presencia, claro, nacionalista. Y una esperanza compartida por la mayor parte de la gente con la que hablé: esto se va a arreglar. Lo que nadie parece saber es cómo. Personalmente, reconozco que comparto un optimismo irracional; no lo he perdido pese a haber comprobado que no había ni varitas mágicas ni conejos en la chistera de Rajoy; tampoco tenía por qué haberlos. Es muy difícil pelear contra los tramposos que, sin embargo, saben "vender" bien sus trucos trileros. Y esa ha sido la gran asignatura pendiente del Gobierno Rajoy: haber creído más en los tribunales que en la comunicación, haber pensado que la victoria -indudable_ en las cancillerías bastaba, además de la razón, y para nada se necesitaba abrir las puertas de La Moncloa a todos esos corresponsales extranjeros que han encontrado acomodo más que sobrado en el Palau de la Generalitat. Hemos ganado, quizá, la batalla diplomática. Hemos perdido, sin duda, la periodística.
Pero quienes poblaban los salones del Palacio de Oriente, ministros, gentes de las instituciones, militares, periodistas, algunos representantes de la oposición -Pedro Sánchez este año sí fue; Pablo Iglesias, este año, tampoco_, parecían también carecer de información. Te preguntaban a ti "qué crees que va a pasar" en lugar de darte noticias. El desconcierto es patente, y todos esperan a que sea la otra parte -es decir, Puigdemont contestando al requerimiento como de Gila acerca de si ha declarado o no la independencia de Cataluña_ la que dé el primer paso. ¿Y si no lo da? ¿Entonces toma del frasco del 155 de la Constitución, signifique eso lo que signifique, que tampoco parecía nadie de los teóricamente informados saber cómo se administrará un aceite de ricino en cuyo envase no hay instrucciones de uso?

No sé, me dio la impresión de una fiesta alegra y confiada, de canapés más abundantes que años pasados. Me recordó a ciertas historias de 1898, en la que los cronistas más lúcidos, toda aquella generación pesimista, se admiraban de que el pueblo siguiese como si tal cosa, yendo a los toros y años a los festejos, sin reparar en la tragedia de la pérdida de los últimos vestigios coloniales. Los militares, con sus uniformes y medallas; las señoras, elegantísimas; los próceres, haciendo cola en el besamanos del Rey. Como si no fuese este el último "puente" de tregua, la penúltima quizá oportunidad para solucionar las cosas allá donde un loco, pero loco de verdad, está a punto de causar más estragos que un elefante en una exposición de porcelana de Sevres.
Supongo, quiero suponer, inveterado optimista yo, que este será un fin de semana de contactos subterráneos, en los que todos, quitándose la máscara de la indiferencia con la que yo veo investido al presidente, a los ministros y a los líderes de la oposición, que hay que ver lo bien que lo pasaron en la recepción real, agarren al toro por los cuernos y se pongan a ello. Lo siento, y sé que "diálogo" se ha convertido en palabra maldita, pero sospecho que, de nuevo Gila, alguien tiene que hablar con alguien para que no pase algo que no queremos que pase. Y el plazo es de aquí al lunes. O al jueves, como mucho, glub.


Charo Zarzalejos - 12 de Octubre especial

13.10.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, (OTR/PRESS)

Tuvo un trágico final. La muerte del capitán Borja Aybar cuando intentaba aterrizar en el aeropuerto de la base aérea de Los Llanos, en Albacete puso un inevitable punto de tristeza y dolor a una jornada, la del 12 de Octubre, que fue especial. Sin duda, la brillantez del desfile, que fue especialmente cuidado en su organización, no pudo borrar la tristeza de la noticia que llegaba al Palacio Real al inicio de la recepción del Jefe del Estado y que obligó al abandono de la misma del Presidente del Gobierno y de la Ministra de Defensa.
El 12 de Octubre de este año 2017 se esperaba con cierta expectación. Las circunstancias derivadas del reto secesionista de Cataluña han hecho que el ambiente fuera radicalmente distinto al de otros años. Más gente que nunca, más solemnidad que nunca, más presidentes autonómicos que nunca --faltaron los que nunca han estado-- y con la presencia de Felipe González, el único expresidente que tuvo a bien, y con buen criterio, de asistir al homenaje a las Fuerzas Armadas.
Ha sido especial, tanto por la trágica noticia que llegaba desde Albacete, como por el "despertar" de un sentimientos, de unos gestos que sólo se han venido produciendo cuando la selección española ganaba una final. Acabado el festejo futbolístico, las banderas desaparecían y el sentimiento nacional quedaba a buen recaudo a la espera del siguiente triunfo. En esta ocasión, Barcelona ha sido escenario de una nueva manifestación más numerosa que las celebradas en otros 12-0. Puigdemont está logrando que algo esté cambiando en su propia tierra.
La situación creada por el secesionismo catalán, pese a las buenas palabras, el buen tono, la buena educación con la que siempre se manifiestan sus cabezas más visibles, lo cierto es una inmensa mayoría de españoles se han sentido dañados y dolidos, además, claro está, de cansados de tanto reto, de tanto objetivo imposible. Todo esto se manifestó el 12 de Octubre con una afluencia de publico nunca vista, más ventanas y balcones engalanados con la bandera nacional, siempre huérfanos de cualquier indicativo nacional a diferencia, por cierto, de lo que ocurre en otros países europeos y, por supuesto, en Estados Unidos.
Este 12 de Octubre, además se ha convertido en otra "víspera". Y digo otra porque llevamos semanas de vísperas. Vísperas vivimos antes del pleno de los días 6 y 7 de setiembre. Vísperas fueron los días previos al 1-O y, por supuesto, en vísperas estuvimos hasta que Puigdemont compareció en el Parlamento el pasado martes para no se sabe qué. Ahora, una vez requerido por el Gobierno para que aclare si lo suyo fue una declaración de independencia o no, nos encontramos, de nuevo en vísperas ya que el lunes, antes de las 10 de la mañana, debe remitir su respuesta al Ejecutivo.
Estamos viviendo momentos graves. Graves desde el punto de vista político y también sentimental porque aquí todos tenemos nuestro corazoncito pero no son momentos de poner encima de la mesa víscera alguna y si de manifestar, quien quiera, sus sentimientos de forma civilizada y pausada. Son momentos, por el contrario, en los que la frialdad para ver con claridad los acontecimientos debe imperar por encima y al margen de enfados, decepciones o sentimientos heridos. Es hora de frialdad, de prudencia y de acierto por parte de quienes deben tomar decisiones porque de las decisiones que se adopten, de cómo se solucione el ilegal reto al Estado propiciado por quienes tienen especial obligación de respetar la ley dependerá en buena medida el futuro de España entera.
En este 12 de Octubre, con la nota trágica del fallecimiento del capitán Borja Aybar,ha aflorado, ha salido del silencio el sentimiento de pertenencia a España y es que aunque algunos no se lo crean España no es un entelequia, algo ajeno a los ciudadanos y esta realidad que se manifiesta de muchas maneras y en lenguas distintas es algo tan cierto, tan palpable como la irresponsabilidad suprema de los dirigentes secesionistas.


Escaño cero - La mediación

13.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID(OTR/PRESS)

La pelota está en el tejado de Carles Puigdemont. Es él y sus socios de Esquerra, Oriol Junqueras además de la CUP los que tienen que decidir si vuelven a la legalidad o si insisten en su golpe sedicioso.
Mariano Rajoy viene actuando con prudencia, y quizá por eso con excesiva lentitud, pero lo cierto es que ha llegado la hora en que no le quedaba otra salida que poner punto final a la sedición. Y lo ha hecho con el apoyo del PSOE y de Ciudadanos.
La posición de Pedro Sánchez es impecable e inteligente. El líder socialista no solo apoya al Gobierno para parar la declaración de independencia de Cataluña sino que ha comprometido al Presidente Rajoy a abrir un periodo de reflexión que dé lugar a una reforma de la Constitución.
Sánchez lo ha dejado claro: esa reforma es para ver cómo "Cataluña se queda en España, pero no de cómo se va".
Con esta posición el PSOE vuelve a situarse en la centralidad de la política española además de demostrar que sigue siendo un partido de gobierno, algo que parecía haber dejado de ser en vista de algunas declaraciones y posiciones adoptadas en los últimos tiempos. Pero al César lo que es del César, y en esta ocasión Pedro Sánchez está donde tiene que estar.
Ojalá aguante la presión que Podemos va a hacer sobre el PSOE.
Por otra parte, en mi opinión, es de un cinismo indecente la pretensión de los independentistas catalanes de buscar "mediadores" para solucionar la crisis que ellos mismos han desencadenado en Cataluña.
Internacionalizar el conflicto no tiene otra finalidad que intentar demostrar que España es una democracia coja, que el Estado de Derecho no funciona. O sea todo lo contrario de la realidad. Y todo esto tiene que ver como los intentos de una parte de la clase política, entre los que Podemos tienen un papel principal, en denostar lo que llaman el "régimen del 78". Precisamente, es un periodo de la Historia reciente de nuestro país en el que se elaboró una Constitución y los españoles recuperamos la libertad y la democracia. Pero escuchando hablar por ejemplo a la señora Ana Gabriel, la portavoz de la CUP, uno podría pensar que ese periodo es infame. Claro que lo mismo sucede cuando dirigentes de Podemos se empeñan en denostarlo.
Y sin embargo es una etapa de nuestra Historia de la que sentirnos orgullosos. Los ciudadanos fuimos capaces de superar el tránsito de la dictadura a la democracia, con problemas, claro, y en unas circunstancias difíciles, pero se hizo con más aciertos que errores. Se elaboró una Constitución que es la garantía de nuestros derechos y libertades y a partir de entonces hemos vivido la etapa más próspera y libre que podíamos imaginar.
Así que hay que preguntarse por las últimas razones de quienes se empeñan en querer achacar a la Transición todos los problemas que tiene nuestro país al día de hoy. Como si de la Transición fuera la culpa de la quiebra de Lehman Brothers y la crisis económica que su quiebra desató. O si de la Transición fuera la culpa de los "chorizos" que han pululado por algunos partidos políticos.
Por eso me parece indignante que algunos pretendan presentar a nuestro país como un país en el que no impera el Estado de Derecho y que anda corto de libertades y por tanto necesita mediadores internacionales para poner orden. Quienes defienden esto en realidad están insultando y despreciando no solo a nuestro país sino a todos los ciudadanos como si fuéramos menores de edad, que vivimos engañados.
El principal problema que tiene Cataluña no es con el Estado, es entre los propios catalanes. Hay una parte de la sociedad catalana que se ha situado al margen de las más elementales reglas de la democracia y que quiere imponerse por las bravas a la otra parte. Es decir los independentistas catalanes quieren perpetrar un doble "golpe", primero contra un parte de la sociedad catalana, y en segundo lugar contra la Constitución que a todos nos ampara.
De ahí la importancia de que esa mayoría silenciosa por fin haya alzado la voz y se dejara oír el domingo 8 de octubre en esa multitudinaria manifestación de Barcelona.
Desde luego lo que no se puede es caer en el juego sucio de los independentistas catalanes abriendo la puerta a una mediación internacional. España no es Timor con todos los respetos para Timor.
Ahora ha llegado la hora de l verdad que no es otra que la del Estado de Derecho.


El Abanico - El acoso sexual y el abuso de poder, unidos para siempre

13.10.17 | 08:42. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID (OTR/PRESS)

Que Hollywood no es ese mundo idílico que tan a menudo vemos en las películas, lo sabíamos todos. Que la meca del cine cobija bajo su gran manto protector escándalos sexuales y económicos que no ven la luz porque poderoso caballero es don dinero, también. Sin embargo y, aunque a cuentagotas, algunos de ellos se acaban de mostrar gracias al minucioso trabajo de dos periodistas, Jordi Kantor y Megan Twohey, del The New York Times, quienes haciendo gala de su profesionalidad y sin miedo a las represalias, han revelado lo que parece que era y sigue siendo práctica habitual de uno de los hombres más prestigiosos y conocidos del cine americano: el productor Harvey Weinstein. Le acusan de haber abusado de algunas actrices que o bien buscaban trabajo o bien lo conseguían, si a cambio aceptaban sus proposiciones deshonestas.
Ha sido la actriz Ashley Judd la primera en confesar que fue durante el festival de Sundance de 1997, cuando tuvo un episodio sexual no consentido con Weinstein. Ashley, que tenía entonces 23 años, le amenazó con llevarle ante los tribunales, denuncia que no llegó a efectuar gracias a que el poderoso productor le pagó 100.000 dólares por su silencio. Un silencio que ha roto 20 años después. No ha sido la única: otra actriz, Rose McGowan, ya dijo hace un año que ese mismo hombre la había violado, lo que no impidió que su novio, el director Robert Rodríguez, le vendiera a Weinstein la película de la que ella era protagonista.
Lo más sangrante ocurrió cuando McGowan fue a denunciarlo y la fiscal, que era mujer, le dijo que nunca podría derrotar a Weinstein porque ella había rodado escenas sexuales en una de sus películas. Esa misma actriz es la que señala a quienes supuestamente han sido sus cómplices, nada más y nada menos que Russell Crowe y el mismísimo Tarantino, que fueron quienes según cuenta se pusieron en contacto con ella para que frenara un artí culo que se iba a publicar en el The New York Times.
Este escándalo sexual no demuestra más que la dificultad que tienen las mujeres en cualquier parte del mundo, en cualquier sociedad por avanzada que sea, para hacerse un hueco en el mundo laboral sin tener que pagar un peaje por ello. Y cómo hombres sin escrúpulo utilizan su poder en las empresas para conseguir lo que no pueden de otra manera.
Ha sido la gran Meryl Streep, quien ha escrito que "comportamientos como el de Weinstein son inexcusables", aunque con ella siempre fue respetuoso. Critica sin embargo a quienes sabiendo de estos encuentros en hoteles, en baños, en despachos, lo han negado durante décadas. Y es ahí donde pone el dedo en la llaga señalando a los periodistas de entretenimiento que sabiendo lo que ocurría no lo denunciaron en sus medios de comunicación.
Un pecado, el del miedo, o el de la complicidad, que se puede hacer extensible a mucha gente, de todas las capas sociales, también al de la justicia, que defienden al abusador y no a su víctima.


Luis del Val - El tonto de la crueldad

13.10.17 | 08:42. Archivado en Luis Del Val


MADRID, (OTR/PRESS)

Uno de los descubrimientos más beneficiosos para la Sociología fue cuando Alfonso Ussía, con sus grandes dotes de observación, localizó al "tonto de la bandera republicana". Naturalmente, de este género han derivado varias especies y, alrededor del 12 de octubre, aparece el "tonto de la crueldad", que organiza actos diversos para que los españoles nos avergoncemos de lo que sucedió hace cinco siglos en América. Hasta ahora, nadie ha hablado de la crueldad de los anglosajones del siglo XIX y XX con las tribus indias del Norte de América, hoy Estados Unidos, ni hay franceses que digan que hay que avergonzarse de la crueldad que ejercieron en China, ni británicos que les apetezca recordar las maneras que emplearon en la India. Por cierto, ni hindúes, ni pakistaníes, ni chinos, ni congoleños se quejan en el siglo XXI de lo que sucedió en sus pueblos cuando estaban colonizados por belgas, franceses o británicos, ni hay un congoleño con apellido belga o un hindú que se apellide Schmidt, o un senegalés que ponga Lacroix en su pasaporte. Y, al contrario, uno puede encontrarse en Cuba o en Honduras, en Filipinas o en Perú, con un ciudadano, macho o hembra, de rasgos evidentemente mestizos, que lleva como apellido un García, un Rodriguez, un Martínez o un Galindo.
La enorme diferencias entre las diversas colonizaciones europeas y la española -que aportó el origen etimológico- no es la crueldad común en cualquier ocupación de un territorio, sino que, además de proporcionar muerte, también aportó vida y apellidos. Y, hoy, hablamos la misma lengua y rezamos a los mismos dioses, y compartimos la patata y el caballo, o la viruela y la sífilis, porque de todo hicimos intercambio, además de intercambiar la sangre. Pero no se esfuercen, el tonto de la crueldad, como el tonto de la bandera republicana, no son especies a extinguir.


Rafael Torres - Basta de vacilar a la gente

12.10.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Puigdemont y los suyos podrán seguir algún tiempo con sus trapacerías, con sus puerilidades, con sus ardides, con sus trucos, con sus delirios eslovenos, con sus chantajes, con sus provocaciones y con sus burlas, pero merced al mecanismo constitucional que el Gobierno ha tenido a bien activar finalmente, los ciudadanos españoles, y particularmente de entre ellos los catalanes, no tendrán que seguir pagando el insoportable precio de su aventurerismo irresponsable.
Podrán Puigdemont y los suyos seguir algún tiempo, poco tiempo ya, sepultando las instituciones catalanas en el albañal de trampas y mendacidades en el que hozan, traicionando a la sociedad, al Estado de derecho y a la democracia, y traicionándose entre ellos y a sus inocentes seguidores, y podrán seguir, durante algunos días más, vacilando a la gente con sus invitaciones al "diálogo" a punta de pistola escisionista, declarando un poquito la independencia o estampando sus firmas en la rebotica del Parlament sobre una especie de libro de visitas, pero gracias a que el Gobierno ha principiado a actuar con verdadera proporcionalidad y con inteligencia, devolviéndoles la última majadería con la tarjeta del 155, los ciudadanos ven ya el momento de sacudirse el estupor y la angustia que en sus vidas ha venido provocando ese ridículo y triste caos pequeñoburgués de los puigdemones.
Eso de estar gobernados por una cuerda de conspiradores de opereta, pero fuera de la ley, y de saberse estabulados por su tiranía institucional, y emplazados a entregarles el diezmo, y sometidos a una policía sectaria, y asistir a la fuga de la empresas que contribuyen a crear riqueza y empleo, eso, todo eso y más, tenía en un sinvivir a los ciudadanos catalanes, incluidos los independentistas por ciudadanos y por catalanes precisamente. Con la última patochada sincrética de ese señor disfrazado de sacristán antiguo, hasta el Gobierno de Rajoy, tan sordo de suyo, ha tenido que oír el basta ya, el basta de tanto vacile y de tanto aguantar y sufrir a esa patulea de vampiros de la política y del Presupuesto.


Antonio Casado - Rajoy mueve y gana

12.10.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, pide tiempo y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lo aprovecha para no caer en la tentación de aplicar apresuradamente el artículo 155 de la Constitución española.
Gracias a la peregrina idea del president de parar el reloj, como se hace en las negociaciones serias entre dos posiciones encastilladas, da facilidades a su contraparte. Facilidades para marcar los tiempos previstos en dicho artículo, empezando por el "requerimiento", y para cargarse de razón ante la comunidad internacional.
Los términos de la ecuación del fracturado bloque independentista son potentes y se habían servido al mundo con un tramposo acompañamiento de violentas imágenes: queremos votar pero España es un Estado represor que no nos lo permite. Y el mundo frunció el ceño porque no se esperaba de la acreditada democracia española una reacción policial violenta frente a gente tan pacifica que solo quería votar.
Ese clima de opinión, muy extendido a nivel social pero no compartido en las cancillerías del mundo civilizado -excepción hecha del venezolano Maduro, que en esto coincidió con los líderes ultraderechistas de la vieja Europa-, fue un balón de oxígeno para el independentismo catalán.
Pero hete aquí que ese subidón, proporcionado por las imágenes de violencia policial del 1 de octubre sufrió un triple choque contra la realidad:

Primero, el puñetazo encima de la mesa de un Rey que "mandó a parar" (perdón por la imagen castrista, nada adecuada para Felipe VI). Segundo, la espantada de los bancos y las multinacionales catalanas, que entraron en pánico afrentar a un riesgo cierto de perder valor a chorros a causa del reto separatista al Estado. Y tercero, la impresionante toma de la voz y de las calles por parte de la mayoría hasta entonces silenciosa y, en Cataluña y en el resto de España, mostró su desacuerdo con las absurdas pretensiones del bloque independentista.
Esos tres golpes de la España real contra el "proces" le bajaron los humos a Puigdemont y, a la hora la verdad, le temblaron las piernas. Su dilema consistía en elegir entre la cárcel o la traición a sus seguidores. La reacción de los más radicales (Léase la Cup) a su extravagante fórmula de "independencia diferida", lo dice todo.


Victoria Lafora - El paripé

12.10.17 | 08:42. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Si no fuera por la cantidad de sentimientos encontrados que la jornada del día 10 en el Parlament ha despertado en la ciudadanía española, fundamentalmente en la catalana, este episodio surrealista protagonizado por el president Puigdemont podría muy bien catalogarse como una mezcla de ópera bufa y teatro pánico. Pero la desolación, el desconsuelo, el dolor, la tristeza, la rabia, el miedo, la desesperanza de tantísima gente no pueden llevarnos ni a la risa que el espectáculo puede despertar en quienes sean capaces de observarlo desde cierta distancia, ni tampoco a la melancolía de quienes venimos viviendo y sufriendo las múltiples etapas de su desarrollo hasta el culmen de esta puesta en escena.
Hasta tal punto ha resultado surrealista la declaración de Puigdemont que hoy nadie se pone de acuerdo sobre si ha sido una declaración de independencia real, de semi independencia, de independencia a plazos, subrogada o metafísica, y hasta los expertos constitucionalistas dudan sobre si, en función de todo ello, serían aplicables o no medidas de carácter judicial o puesta en marcha de mecanismos coercitivos. Unos dicen que sería perfectamente aplicable el tan traído y llevado artículo 155, mientras que otros afirman que la vacuidad de la declaración impediría o, cuando menos dificultaría tomar las medidas judiciales contra el president y sus socios-cómplices en el desafuero.
Lo cierto es que hay una realidad y solo una: nada de lo que los nacionalistas-independentistas han llevado a cabo hasta el momento tiene el más mínimo valor jurídico; ni el referéndum ni la pseudodeclaracion de independencia. Todo ha sido un largo y penoso paripé que tan solo ha conseguido fracturar a la sociedad y provocar un caos de imprevisibles consecuencias socioeconómicas.
Y parece evidente que los protagonistas de tamaño desastre tendrán que pagarlo porque no puede quedar impune todo el daño que han causado a la sociedad. Aunque, como muy bien dijo Josep Borrell el pasado domingo, eso es algo que deberá dejarse a los jueces.
Ya era hora de que nuestro presidente actuase con el apoyo de los partidos constitucionalistas, PSOE y Ciudadanos, poniendo en marcha el mecanismo constitucional que frene, de una vez por todas, el disparate secesionista. Desgraciadamente con Podemos y sus confluencias no ha podido contarse, habida cuenta de la insólita postura que han adoptando, pidiendo dialogo a sabiendas de que era inútil dialogar con quienes ponen como condición inamovible una independencia imposible. Ahora, habrá que manejar con tiento, prudencia y eficacia los actos y los tiempos, en pos de una elecciones que clarifiquen, o al menos atemperen, las cosas.


Fermín Bocos - La hora de la verdad

12.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


(Este artículo sustituye y actualiza otro anterior del mismo autor, ya enviada)

MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Y de la montaña salió un ratón disfrazado. Carles Puigdemont, el presidente de la "Generalitat", decidió ayer dar apariencia de marcha atrás en el proceso de sedición encaminado a procurar la independencia de Cataluña. Aparentemente el proceso quedaba anclado en el limbo. En un discurso reescrito a resultas de las múltiples presiones recibidas desde dentro y fuera de España, Puigdemont, tras proclamar la independencia, anunció acto seguido, la suspensión de los efectos de la proclamación.
Una finta que perseguía abrir un período de diálogo con el Gobierno central. Es la conocida como "vía eslovena". Por el proceso seguido por aquel país balcánico en ocasión de la crisis que dio pie a la guerra primero a y la posterior independencia de los diversos territorios que formaban Yugoeslavia. Eslovenia consiguió que Europa reconociera su independencia pero aquél proceso se saldó con medio centenar de muertos.
Volviendo a la puesta en escena de Puigdemont, resulta que la historia tenía truco. Al tiempo que en el pleno se anunciaba la suspensión de la independencia que se acababa de proclamar, fuera ya del Hemiciclo, pero dentro del recinto del "Parlament", los diputados de Junts x Sí y la CUP firmaban un manifiesto a favor de la proclamación de la independencia. "Sostenella y no enmendalla" o relato para Franz Kafka.
Con una mano, Carles Puigdemont echaba el freno (lo que, en apariencia, le ponía a cubierto de las posibles iniciativas sancionadoras que pudiera adoptar el Gobierno), mientras que con la otra firma un manifiesto a favor de la independencia de Cataluña. Un texto huérfano de virtualidad puesto que no pasó por el registro de la Cámara autonómica. ¿Estamos ante la tradicional doblez de los nacionalistas o ante un intento de engaño a los suyos? Me inclino a pensar que es un guiño hacia la parroquia independentista, una fórmula improvisada para intentar disimular una derrota.
La doblez exhibida por Puigdemont no tendrá recorrido puesto que tras reunir el Consejo de Ministros, el Presidente Mariano Rajoy -como paso previo preceptivo a una posible aplicación del Artículo 155 de la Constitución- ha requerido al presidente de la "Generalitat" para que aclare si ha declarado o no la independencia de Cataluña.
De la obligada respuesta de Carles Puigdemont se derivará o no la aplicación de un artículo que transfiere al Gobierno la potestad de intervenir el gobierno de la comunidad autónoma. Pronto saldremos de dudas.


Isaías Lafuente - La puigverdad

12.10.17 | 08:42. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Horas antes de la comparecencia de Carles Puigdemont en el Parlament de Cataluña, Josep Borrell dijo que preveía que el presidente catalán iba a evitar la tragedia pero iba a seguir con la comedia. Lo clavó. El discurso fue un amplio memorial de agravios -algunos de los cuales se podrían suscribir porque son historia- en el que, sin embargo, no se vislumbró la mínima autocrítica. Asistimos a una especie de "puigverdad", que como todas las verdades con prefijo suelen ser como poco medias verdades. Pero eso no era lo más importante. La ciudadanía esperaba ver si, después de haberse saltado todas las leyes del Estado al que representa en Cataluña y en virtud de las cuales es presidente, iba a incumplir también sus propias normas, suspendidas por el Tribunal Constitucional pero que él considera las Tablas de Moisés. La fundamental, la Ley de Referéndum que ordena declarar la independencia en 48 horas si tras proclamarse los resultados "oficiales" el sí hubiese ganado. Eso sucedió el viernes pasado.
Parecía imposible, pero lo hizo. Puigdemont armó un argumento según el cual "asume el mandato del pueblo de que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república" para, segundos después, "proponer que el Parlament suspenda los efectos de la declaración de independencia para que en las próximas semanas emprendamos el diálogo". Los aplausos de los miles de ciudadanos congregados en torno al Parlament tras escuchar lo primero se transformó en silencio denso y estupefacto al oír lo segundo. No arriesgaríamos mucho si dijéramos que era la digna sorpresa del engañado, del ciudadano que reclama un respeto incluso de personas que no se respetan a sí mismos.
Si no fuera todo tan grave, sería divertido el debate suscitado en las horas siguientes y entre gente muy principal y preparada, incluso entre sus exégetas, sobre si Puigdemont declaró o no la independencia. Hay quien piensa que tal declaración no se materializó en forma, imprescindible en una democracia, y hay quien sostiene que uno sólo puede suspender lo que previamente ha declarado. También el gobierno quiere aclarar el desconcierto y ha requerido al presidente catalán que despeje la duda, requisito previo además para poner en marcha el famoso artículo 155 de la Constitución.
Sospecho que no lo hará, porque si asume que ayer en su estrafalario discurso proclamó la independencia de Cataluña lo que menos le preocuparía es la aplicación de ese artículo constitucional sino la imputación automática de un juez por rebelión, en virtud del artículo 472.5 del Código Penal que, diáfanamente, describe como reos de ese delito a quienes "declaran la independencia de una parte del territorio nacional", acción que se castiga con penas de hasta 25 años de prisión. Quizás no le importe en su camino a las páginas del martirologio, pero Puigdemont, que es gente normal como dijo, sabe que mucho peor que cambiar tu domicilio fiscal es que el fiscal te cambie de domicilio.


Escaño cero - La farsa

12.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Los ciudadanos asistimos atónitos a la farsa grotesca en que el Presidente de la Generalitat está convirtiendo la política catalana.
Fue todo un esperpento la sesión parlamentaria del martes en que declaró la independencia para luego dejarla en suspenso y a continuación firmar un manifiestos en la que e hacía hincapié de que no hay más hoja de ruta que la independencia.
Además Puigdemont, Junqueras y compañía intentan engañar y confundir a la opinión pública con una tramposa oferta de diálogo.
Un dialogo que tiene un solo fin: la independencia. Porque Puigdemont no ha planteado ni la vuela a la legalidad, ni la posibilidad de buscar un encaje distinto de Cataluña en el Estado pero dentro de la ley, lo único que plantea es negociar la independencia, lo que es un camino hacia ninguna parte puesto que la independencia es innegociable.
En realidad la oferta de diálogo del señor Puigdemont es una gran tomadura de pelo. Hay que estar muy ciego, o sencillamente ser su cómplice para intentar que los ciudadanos podamos creer y tomarnos en serio esa supuesta oferta de diálogo.
Puigdemont y los suyos solo están ganando tiempo, tiempo para ellos.
En cuanto a los que de buena fe piden diálogo solo hay que decirles que para que ese diálogo se dé hay una condición previa: la vuelta a la legalidad.
Nuestra Constitución dispone de los mecanismos necesarios para su reforma. Dentro de la Constitución el diálogo es posible fuera no hay diálogo porque no hay ley.
Es más que evidente el daño profundo que Artur Mas, Puigdemont, Junqueras y la CUP, están haciendo a Cataluña con el concurso de otras fuerzas como son los llamados "comunes" de Ada Colau. La alcaldesa viene haciendo una política cargada de cinismo, en el que por una parte apoya entusiasta que se cometan ilegalidades como es la celebración de un referéndum en el que además participó pero al mismo tiempo intenta guardar la ropa con declaraciones "buenistas" que no dejan de ser un ejercicio de impostura.
Así, todos los actores principales del independentismo catalán están interpretando la peor de las farsas pero sobre todo llevando a sus conciudadanos a la frustración y a la división.
Lo que Puigdemont, Junqueras y la CUP, con la colaboración de "los comunes" están haciendo a Cataluña no tiene perdón y solo tiene una respuesta: la Ley.


Francisco Muro de Iscar - Con el Gobierno de la nación

12.10.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Había pensado titular este artículo de otra manera: "13 Rue del Percebe", que muchos lectores de los viejos tebeos identificarán fácilmente con la situación actual. Lo haría si lo que estamos viendo no fuera tan grave o no hubiera que tomárselo con la seriedad que exige. Pero cuesta renunciar a ello porque lo que está sucediendo es un mal vodevil, un entremés estúpido donde los actores parece haber sido elegido entre lo peor de cada casa, que van de pillería en pillería tratando de engañar a los suyos y a los contrarios, o como protagonistas de un esperpento que, seguramente, contribuya a que Europa y el resto del mundo piensen que somos un país tercermundista, más cerca de Africa que de Europa.
Según análisis de la consultora Kaizen, "sólo el 20 por ciento del tiempo de los trabajadores españoles se invierte en tareas que aportan valor al negocio". Este dato es muy importante cuando hablamos de productividad y competitividad, dos de las asignaturas pendientes de la sociedad española para afrontar un futuro con menos paro y empleo de mayor calidad. Apliquémoslo a la política y, en concreto, a la actual política en Cataluña. Ese 20 por ciento sería un resultado notable. Casi el 100 por cien del tiempo que están invirtiendo en el "proceso" los políticos catalanes y del resto de España, los empresarios y los medios de comunicación, por no hablar de todo el personal que se mueve en torno a cada una de estas profesiones, es un tiempo que no aporta valor al negocio, lo resta.
El espectáculo de los políticos independentistas catalanes es absolutamente lamentable y dice mucho de la política que practican. Hacer un referéndum sin censo y sin ninguna garantía; proclamar unos resultados que nadie ha certificado; declarar la independencia sin declararla; suspenderla sin haberla aprobado y sin votar suspenderla; hacerlo, apoyándose en unas leyes que el Tribunal Constitucional ha declarado nulas; firmar algo que nadie sabe lo que es; hablar de amistad hacia el pueblo español que, según ellos, les oprime; pedir diálogo desde la más absoluta ilegalidad y sin renunciar a ella; arrogarse apoyos inviables y promesas imposibles... Un circo. Perdón, el circo es un espectáculo merece más respeto que esta clase política que ni los catalanes ni los españoles nos merecemos. Hasta los de 13, Rue del Percebe eran mucho más serios y sensatos.
Por eso, en este momento no cabe otra posición que estar con el Gobierno de la nación. Como está haciendo el Partido Socialista -sin escuchar los cantos de sirena de los que, por acabar con Rajoy, están dispuestos a lo que sea- o Ciudadanos y la inmensa mayoría de la sociedad española y, mientras no se demuestre lo contrario, también la catalana. Con el Gobierno y con las medidas que tome hasta que haya unas nuevas elecciones en Cataluña y, tal vez, en España. Primero vuelta a la legalidad y después, hablar. Los ciudadanos catalanes, sobre todo, los de la mayoría silenciosa y silenciada, tienen la palabra definitiva. No pueden dejar que otros se jueguen su futuro.


Pedro Calvo Hernando - ¿Fuera del euro y de la UE?

11.10.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

En los últimos días la furia independentista catalana había ido cambiando de color por diversos acontecimientos y situaciones que se iban produciendo, algo que los partidos de la separación han acusado en su talante y en su pulso frente al mundo político y la opinión pública. Incluso el tema de la declaración formal de independencia había dejado de ser una amenaza de primer orden, pero eso hasta la jornada del día 10, cuando se iba a desatar la tragedia. Sucesos de una gran repercusión habían sido la manifestación del domingo día 8 en Barcelona, la salida de empresas de primer orden o la rotunda negativa de Francia y Alemania a transigir con la declaración del Parlament.
No es fácil establecer unas prioridades, pero mi opinión es que el argumento antiindependentista más poderoso seguramente sea la oposición alemana y francesa, por este mismo orden. Solo hay que pensar en la situación de una hipotética Cataluña independiente fuera del euro y del paraguas de la Unión Europea: solo esto es suficiente para que Puigdemont y sus colaboradores se replanteen seriamente la cuestión y se abran al diálogo y la negociación, siempre que en el bando adversario se concretase la misma disposición.
La disposición de Pedro Sánchez a aceptar una posible aplicación del artículo 155 de la Constitución y el discurso de Josep Borrell eran otros dos aldabonazos en la conciencia del independentismo, pues ello significaba la clara disposición del PSOE a secundar al Gobierno de Rajoy ante lo que era eventualidad de utilizar la línea dura en la resistencia frente a las decisiones del president y sus compañeros.
Por otro lado, en el panorama se dibuja un hálito de respiro político en el partido de Mariano Rajoy. Todo lo que está ocurriendo con referencia a Cataluña les es muy favorable para semiborrar los hechos relacionados con la extrema corrupción del PP. El mantenimiento esencial de las penas para Correa, Bárcenas y Ana Mato son hechos gravísimos que vienen a añadirse a la descomunal historia de la corrupción pepera, por la cual el partido y el Gobierno se van a ir de rositas. Y así se abre el nuevo capítulo tras lo sucedido en el Parlament el día 10.


Fermín Bocos - Las consecuencias

11.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

A estas alturas, cualquier palabra dicha para resumir el proceso de sedición desarrollado por los dirigentes de la "Generalitat", es una palabra de más. Si todo lo que venía sucediendo nos fue sorprendiendo a medida que tomaba cuerpo, lo que puede suceder a resultas de la reacción del Estado contra los instigadores de la subversión, no puede sorprendernos.
Sería cínico objetar que Carles Puigdemont y sus compañeros de viaje en esta conjura sediciosa no han traspasado todas la líneas que marcan la frontera del delito. Se han saltado las leyes, han ignorado los requerimientos de los tribunales y han desoído todas las llamadas a la cordura.
Quienes defienden una posición de equidistancia entre quienes han promovido el proceso de rebeldía -saltándose la Constitución- y quienes, desde el Gobierno de España, están obligados a cumplir y hacer que se cumplan las leyes, demuestran tener pocos escrúpulos. O demasiadas ambiciones políticas. Sería el caso de Pablo Iglesias y el de Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, a ratos pirómana (acudió a votar en el amago de referéndum anulado por el Tribunal Constitucional) y a ratos bombera. Visto lo mal que pintan las cosas, sin el menor pudor, dice ahora que el resultado del referéndum no permite declarar la independencia. La actriz que fue y emerge cada dos por tres, ahora, en su condición de subcontrata de Podemos en Cataluña, se ofrece como mediadora entre las partes en conflicto. Puro cinismo. Patético de no ser trágico. O contribución a la tragedia en la que todo este proceso puede desembocar visto la convocatoria de agitación social realizada por las CUP, socios anti sistema de Puigdemont y Junqueras.
Un proceso de rebelión contra el ordenamiento legal que emana de la Constitución aprobada por amplísima mayoría en 1978, acarrea consecuencias. No se puede desafiar al Estado y lamentarse después de la reacción política, judicial y policial encaminada a restablecer la legalidad. La conjura de quienes como denunció el pasado domingo Mario Vargas Llosa quieren acabar con el Estado y el Estatuto no puede prosperar. Dónde hay delito, debe haber castigo. Después, no vale llevarse las manos a la cabeza. Todo esto era innecesario y quienes en un acto de deslealtad intolerable lo han promovido, deben atenerse a las consecuencias.


Escaño cero - Ocho ignorantes de la realidad

11.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

No sé si son ignorantes de la realidad en España y de paso de las leyes internacionales en lo que se refiere a la celebración de referéndums de autodeterminación, pero resulta inconcebible que ocho Premios Nobel de la PAZ se "marquen" un comunicado diciendo que es necesaria una "mediación" entre el Gobierno de España y la Generalitat.
Antes de meterse en camisa de once varas lo menos que deberían hacer es informarse de la realidad de lo que sucede en España.
A estos ilustrísimos Premios Nobel hay que recordarles que España es un Estado de Derecho, una democracia, un país libre.
Que nuestro país tiene una Constitución y que en esa Constitución se regula la configuración del Estado en Comunidades Autónomas. Y que los líderes de una Comunidad Autónoma, Cataluña, han decidido dar un "golpe" contra la Constitución, despreciando las leyes e ignorando a la oposición. Han organizado un acto de sedición y por si fuera poco defienden unas tesis que son claramente racistas.
A estas señoras y señores a los que en su día se les dio el Premio Nóbel de la Paz se les debe de exigir respeto. Respeto a un país como España que insisto es un Estado de Derecho. Y explicarles que es imperdonable que se atrevan a poner en el mismo plano al Gobierno legitimo de España con el gobierno de la Generalitat que ha perdido legitimidad precisamente por organizar un "golpe" contra la Constitución.
Ya puestos estos Premios Nobel deberían de informarse también sobre el aventurerismo y fanatismo que mueve al señor Puigdemont, al señor Junqueras y al resto de sus socios de la CUP. Deberían de informarse de cómo mienten, de cómo engañan a sus conciudadanos.
Es un insulto que alguien pretenda una mediación. No hay mediación posible entre unos golpistas que quieren acabar con el Estado de Derecho y ese Estado de Derecho.
Si esos ocho Premios Nobel de la Paz quieren ser útiles no tienen más que decir alto y claro a los dirigentes independentistas de que lo que deben de hacer es volver a la legalidad, y desde la legalidad defender sus postulados políticos puesto que nuestra Constitución ampara la opción de modificarla.
Insisto, no sé si es ignorancia, mala fe o que responden a intereses poco claros pero no es aceptable la irrupción de esos ocho Premios Nobel en los términos en que lo han hecho. Antes de hablar que se informen.


Carmen Tomás - Pánico empresarial y laboral

11.10.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

La inseguridad creada por el independentismo y la preocupación de los empresarios e inversores tanto en Cataluña como en el resto de España ya empieza a tener cifras. El lunes, la patronal catalana hizo público un comunicado en el que asegurara que las reservas turísticas han caído un 50 por ciento respecto a las cifras habituales y muchos clientes están cambiando cuentas e inversiones a entidades situadas fuera de Cataluña. Foment asegura además que sectores importantes de la industria están suspendiendo inversiones y ya centenares de empresas notan caídas en los pedidos.
Para los empresarios catalanes lo que está ocurriendo es muy grave y preocupante y la causa de que muchas empresas relevantes de Cataluña hayan decidido en estos días cambiar su sede social e incluso fiscal a otras zonas de España. Hay que decir que en los últimos cinco años se han marchado casi 5.000 empresas y que el goteo ahora es incesante y de mucho calado económico y de imagen. Tras el Banco Sabadell que fue el primero de esta etapa en dar el paso, le han seguido otras sociedades emblemáticas como La Caíxa, Gas Natural o Agbar y muchas más se lo están pensando. En las últimas horas, el goteo ha sido incesante, Abertis, RMW, Cellnex, Colonial, San Miguel, Torrespapel, Adeslas y muchas más que se podrán contar por miles, si las cosas llegan muy lejos. En definitiva, empresas con un valor en la bolsa superior a los 75.000 millones de euros. De hecho, Cataluña ha dejado de ser la comunidad autónoma líder en PIB.
La preocupación además empieza a extenderse a los trabajadores. Contaba hace unos días el presidente de Empresarios de Cataluña, Josep Bou, que el independentismo podría llevar a Cataluña a una crisis económica y social sin precedentes y que los trabajadores están muy preocupados. Empieza a cundir el pánico a que puedan perder sus puestos de trabajo.


Más que palabras - Empresas a la fuga

11.10.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Escribo este artículo el día "D" pero antes de la hora "H" esas seis de la tarde en que Puigdemont puede dar un paso más en su camino hacia ninguna parte, con esa ensoñación que ahora llaman DUI. Salvo hacer una llamada a la responsabilidad de los políticos y también de algunos colegas periodistas que son colaboradores necesarios en esta locura, no puedo ni debo anticiparme a los que va ocurrir pero sí podemos detenernos en analizar lo que está ocurriendo y el mundo económico es un fiel termómetro de cualquier situación. La inseguridad jurídica hace temblar a las empresas y eso es exactamente lo que está pasando.
"La relación de bancos y empresas que han abandonado ya su domicilio social catalán o están dispuestos a hacerlo tiene un valor de mercado que equivale a cerca del 50% del Producto Interior Bruto de Cataluña, lo que debilita de forma extrema cualquier proyecto de independencia. El PIB catalán supera actualmente los 210.000 millones, cerca de un 20% del de España, pero solo las empresas con sede en Cataluña que cotizan en el Ibex valen en Bolsa más de 90.000 millones". De este modo los periódicos recogían ayer el tema que más está preocupando a todos, menos a los cautivos de la CUP, ANC y sus secuaces cuyo objetivo es que todo salte por los aires. Claro que lo que no calculan es que esto lo notarán también ellos y sus familias... en sus bolsillos.
Colonial, Abertis y Cellnex se han sumado ya a CaixaBank y el Sabadell y a este grupo hay que unir empresas "a la fuga" del tamaño de Planeta, cuyo consejo de administración "ha acordado trasladar su domicilio social a Madrid si se produce una declaración unilateral de independencia", según un comunicado oficial. Catalana Occidente, la empresa de mensajería MRW o la sanitaria Adeslas son también marchas significativas. Sabemos que los asesores jurídicos han recomendado cambiar el domicilio social para proteger a la sociedad de cualquier legalidad paralela que intente imponer la Generalitat catalana o, al menos, advertir que la intención es salir en caso de independencia para frenar intentos de control posterior.
El otro día un buen amigo mío arquitecto de profesión, y un lector empedernido de prensa en todos los formatos, me envió un editorial de la Vanguardia -que cuestionaba levemente y leyendo entre líneas el despropósito de la hoja de ruta- con una pregunta añadida ¿Esther hay esperanza al desasosiego?. Mi respuesta fue breve "Lo que hay sobre todo es mucho miedo al corralito y la pela es la pela para todos", le dije.
Ya sabemos que el dinero es fundamentalmente miedoso y hasta la patronal Foment del Treball reconocía que hay "centenares de empresas" que están abandonando ya su sede catalana siguiendo la estela de la grandes. "Podrían ser miles" y además reconocía que se está produciendo fuga de capitales: "En este entorno, numerosos clientes de fondos de ahorro y de inversión trasladan sus cuentas fuera de Catalunya", señalaban.
Pero no sólo son las multinacionales, las grandes compañías o entidades financieras están trasladando su domicilio social -y algunas también el fiscal- fuera de Cataluña, ya empieza a haber serios movimientos en empresas cuyos accionistas están vinculados a la oleada soberanista si finalmente como parece se da el pistoletazo de salida a la DUI? "La multinacional de hemoderivados Grifols e Idilia Foods, fabricante de marcas como Colacao y Nocilla, ya ha dicho que dejarán Cataluña si se agudiza la inestabilidad política y como ellas otras muy conocidas, con lo que esta fuga de empresas puede llevar a la ruina a muchas familias.
Dice un refrán muy castellano que "más vale tarde que nunca" pero si la clase política ha dejado que la situación se pudra hasta extremos inimaginables, los empresarios -salvo algunas heroicas excepciones- han estado callados con un silencio, en muchas, ocasiones cómplice. La pela es la pela y con ese principio han estado agazapados detrás de la situación confortable que les garantizaban algunos políticos de medio pelo. Ya veremos en qué acaba todo esto pero el éxodo de empresas es un hecho y el daño a la economía catalana una realidad.


Rafael Torres - Próximo el fin de su fantasía

10.10.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Lo peor no es que la Cataluña de Puigdemont, Junqueras y la CUP se quieran marchar, sino que hasta hace nada estaba convencida de que ya se había ido. La declaración de independencia, con sus preámbulos de la toma del Parlament, de la rebelión de sus masas y del pucherazo del 1-O, no era para el Govern y sus acólitos sino un trámite, el apunte en el Diari Oficial de la Generalitat que habilitaría formalmente los gloriosos fastos de la ruptura y la emancipación. Por desgracia para ellos, a última hora han venido a descubrir que, además de su Cataluña, hay otras.
Del mismo modo que hay otros mundos, pero que todos están en éste, hay un montón de Cataluñas, tantas como catalanes seguramente, pero todas están, viven, en esa porción del territorio español del que los más calculadores y fríos del lugar han querido apropiarse, bien que usando en la calle la escenografía de una multitud sentimental y caliente. Hasta hace nada creían los puigdemones, o se inventaban, una Cataluña única y unívoca, plana, compacta, cerrada, la suya, y, enfrente, sólo un gobierno del PP que por sus complejos, por su pasado, y por su incompetencia (¿qué cerebro privilegiado ideó el nefasto operativo policial del 1-O?, ¿qué lumbreras se ocupa de la imagen internacional de España?), se limitaba a bascular entre la inacción absoluta y el garrotazo y tente tieso. Como la paloma de Alberti, éstos halcones se equivocaban.
Aunque la manifestación del domingo vino a decir a la cúpula de la conspiración, como la España democrática a Fraga en su día, que la calle no era suya, no ha sido ésto lo que a dicha cúpula le está forzando a pensar que lo mismo Cataluña no es suya exactamente, y tampoco la masiva fuga nominal, simbólica, de empresas, ni la más que previsible intervención estatal de la autonomía, si es que queda algo de ella después de que los secesionistas la dinamitaran. Es un poco de todo ello, pero es la realidad la que va poniendo fin a su violenta y loca fantasía, tan lesiva para todos, y más lesiva aún si su influjo de desprecio y de división siguiera contaminándolo todo.
Confiados en la fragilidad del Estado y en la impericia de éste y de los anteriores gobiernos, consideraron ésto de la sustracción de Cataluña como cosa hecha, hecha incluso desde hace tiempo. No contaban con la realidad.


Fermín Bocos - Horas de vértigo

10.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

El cambio de sede de los grandes bancos y de algunas de las principales empresas catalanas podría haber conseguido gripar el proceso secesionista abocado a la declaración unilateral de independencia de Cataluña.
En todo esto hay un mucho de impostura. Para los dirigentes de la burguesía metidos a aventureros políticos (Puigdemont, Mas, Vila),el vértigo al que aboca el "proces" de ruptura no está provocado tanto por las exigencias revolucionarias de sus compañeros de viaje de la CUP como por el portazo que, una tras otra, están dando algunas de las principales empresas catalanas.
Lo que les produce vértigo y les está haciendo dudar es que a partir de ahora el Banco de Sabadell, Caixa Bank, Criteria Caixa, Aguas de Barcelona, la empresa de seguros Catalana Occidente, Gas Natural Fenosa o las tecnológicas Oryzon Genomics, Proclinics o Eurona y estando en la cola para un traslado similar la Seat, Freixenet, Codorníu, Abertis y Colonial van a pagar sus impuestos fuera de Cataluña. En Alicante, Valencia, Baleares, Aragón o en Madrid.
Los burgueses del PdeCAT se ven con el agua al cuello. Artur Mas, desde que le aprietan los tribunales (debe hacer frente a una fianza de más de 5 millones de euros por haber convocado la consulta ilegal del 9N), se nos ha vuelto metafísico. De estar vivo Ramón Gómez de la Serna no habría dudo en hacer suya esta greguería de Mas: "una declaración de independencia no equivale a estar preparado para ejercer la independencia real".
El "conseller" Vila navega también por aguas confusas. Son estos irresponsables los que han creado la mayor crisis política que nos amenaza desde el golpe de Estado del 23F. Lo señaló con valentía el domingo en Barcelona Mario Vargas Llosa al denunciar la conjura que se traen estos necios. Josep Borrell, en el mismo multitudinario mitin, les advirtió que están a un paso del abismo.
El martes es la fecha señalada. ¿Proclamará Puigdemont la independencia y la República como le urgen su compañeros de viaje de la CUP? Podría ser. Este personaje gris, periodista de oficio perdido hasta un par de años en provincias, puede que se haya creído que es la reencarnación del golpista Lluís Companys. Atentos a la pantalla. En horas veinticuatro saldremos de dudas o entraremos en el vértigo.


Escaño cero - Y la mayoría habló

10.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Algo está cambiando. Y ese algo que está cambiando es que la "mayoría silenciosa", de la que forman parte miles de ciudadanos tanto en Cataluña como en el resto de España, de repente han dicho "basta". Decir "basta" no está siendo solo salir a la calle para decirle a Puigdemont que una inmensa mayoría de catalanes no quieren romper con España, es que también una inmensa mayoría de ciudadanos de repente se están sacudiendo ese complejo inculcado por los nacionalismos periféricos de que el resto de los españoles les agravian, viven a su cuenta, o no respetan suficientemente su cultura.
Todo ello es falso, claro está, pero es un "sambenito" que hemos llevado el resto de los ciudadanos españoles. Hasta ahora. Y ya era hora de que nos lo quitáramos.
De manera que por fin esa mayoría silenciosa se ha manifestado, ha perdido el miedo, sí el miedo, porque en Cataluña había muchos ciudadanos que tenían miedo. Miedo a que se les señalara por "tibios", por no ser suficientemente "patriotas", miedo a manifestarse en contra de la independencia de Cataluña. Miedo a perder el trabajo, o el negocio, o a ser relegado por los amigos. Miedo ante el clima creado por ese grupo de políticos aventureros que forman Artur Mas, Puigdemont, Junqueras, los de la CUP, etc, etc. Y no digamos el miedo a sacar una bandera española. Pero el domingo miles de personas también superaron ese miedo y salieron a la calle con banderas españolas, senyeras y banderas de Europa.
No seré yo quién me entretenga con la "guerra de cifras" sobre los asistentes a la impresionante manifestación de Barcelona. Es evidente que había miles y miles de ciudadanos, tantos que si aún les queda un resquicio de sensatez, Puigdemont y Junqueras deberían de dar marcha atrás.
En la manifestación de Barcelona hemos visto a miles de ciudadanos que hasta ahora temían singularizarse y que callaban ante el "golpe sedicioso" que están perpetrando Puigdmeont, Junqueras y la CUP, con el consentimiento de Podemos.
Creo que merece la pena que reflexionemos sobre la manifestación en Barcelona y sobre las palabras de Mario Vargas Llosa y de Joseph Borrell.
Me quedo con la afirmación de Vargas Llosa de que de todas las "pasiones" la peor es la nacionalista, y su llamada a recordar que las grandes tragedias del siglo XX han sido provocadas por los nacionalismos. Me quedo también con su deseo de que Barcelona vuelva a ser la gran capital cultural de España.
Me quedo también con el discurso inteligente de Borrell, recordando a los empresarios y banqueros que eso que dicen y hacen ahora debían de haberlo dicho y advertido hace tiempo.
Borrell también puso el dedo en la llaga sobre los medios de comunicación públicos que como bien dijo han tenido un comportamiento que es una "vergüenza democrática".
Y lamento, sí lo lamento profundamente, que los dirigentes políticos en sus discursos en los últimos días no hayan mostrado un ápice del acierto, inteligencia y la solidez de las intervenciones de Vargas Llosa y de Joseph Borrell.
Sobraba el histrionismo gestual del líder del PP en Cataluña, Xavier García Albiol, y faltaba Miquel Iceta. Es lo que tienen el PSC y el PSOE, que se mueven siempre entre dos aguas. Por una parte Iceta invitó a los militantes socialistas a asistir pero sin embargo a él no se le vio.
En todo caso lo importante es que Puigdemont sea capaz de leer lo que supone la manifestación de Barcelona, y esperemos que también el resto de los líderes políticos lo hagan. Ojalá.


Cayetano González - Días decisivos

10.10.17 | 08:42. Archivado en Cayetano González


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Lo que suceda este martes en el Parlamento de Cataluña y la consiguiente respuesta que se vea obligado a dar el Gobierno de España acrecentará aún más, si cabe, la grave crisis institucional que se vive desde hace tiempo debido al desafío secesionista planteado por el Gobierno de la Generalitat y los partidos independentistas y antisistema que le apoyan. En la diabólica lógica de las cosas está que Puigdemont aproveche su comparecencia este martes en el Parlamento para declarar de una u otra forma la independencia de Cataluña. Ha ido demasiado lejos el todavía Presidente de la Generalitat y sus socios de viaje para, a última hora, echar el freno de mano y no plasmar esa declaración de independencia. Que esta sea más o menos rotunda, que se formule en diferido, que se fijen unos plazos para llevarla a la práctica, es lo de menos. Lo de más, es que el independentismo catalán, después del esfuerzo que tuvo que hacer para votar en el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre, no puede detenerse. Es un movimiento que necesita estar continuamente avanzando porque de lo contrario perdería su propia esencia y razón de ser. En los últimos días ha habido dos hechos muy relevantes que, evidentemente, han empañado la euforia de los independentistas tras el referéndum ilegal del 1-O. Por un lado, la decisión de los principales bancos y empresas de Cataluña de trasladar su sede social fuera de esa Comunidad Autónoma debido a la gran inquietud y riesgos que generaba para sus clientes y para su propio negocio la previsible declaración unilateral de independencia. En segundo lugar, la impresionante manifestación celebrada este pasado domingo en Barcelona, donde cientos de miles de personas -de Cataluña y de otros puntos de España- dejaron claro que hay una parte muy importante de la sociedad catalana que no quiere la independencia y que quieren seguir formando parte de España. A unos responsables políticos "normales", ambos hechos les tendrían que llevar lógicamente a la reflexión y al replanteamiento de su loca aventura secesionista. Pero es que no estamos hablando de personas "normales", sino de unos fanáticos que ponen por delante el sentimiento nacionalista a cualquier otra consideración. La patria por encima de las personas; los ideales independentistas por delante de los derechos más elementales; los intereses partidistas sustituyendo y anulando al bien común de todos los ciudadanos, sean nacionalistas o no. Ante esto, no queda otra solución, como el Rey enfatizó su discurso del pasado martes, que las autoridades y los poderes legítimos del Estado restituyan la ley y el orden constitucional en Cataluña. Esa tarea le corresponde liderarla al Presidente del Gobierno, por lo que es de esperar que Rajoy salga de inacción y cumpla con su deber si este martes Puigdemont declara unilateralmente la independencia.


Antonio Casado - El silencio roto

10.10.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

La impresionante manifestación del domingo en Barcelona, así como las concentraciones del sábado en el resto de España, han supuesto la aparición de los factores emocionales a este lado de la barricada. Al otro, donde se habían hecho fuertes los partidarios de romper con España, esos factores ya operaban frente a la fría maquinaria del Estado.
"A la calle, que ya es hora de pasearnos a cuerpo". Este grito del poeta comunista del antifranquismo, Gabriel Celaya, ilustra la reacción de una España herida en su autoestima. Se puede hablar de nacionalismo español, si queremos llamar así al despertar de toda esa gente que, entre la pena y la indignación contenida, estaba acurrucada desde el gol de Iniesta.
Esa gente reventó las calles de Barcelona el domingo pasado en apoyo a la Constitución y en defensa de la unidad, con vivas a Cataluña y España. Además, vino a ser un masivo acto nacional de desagravio. Por una parte, a las fuerzas de Seguridad del Estado, menospreciadas, humilladas, insultadas y escarnecidas públicamente el 1 de octubre, cuando hacían sus deberes haciendo cumplir la ley por orden judicial. Y por otra, a los señalados como "malos catalanes" -o cosas peores-, por resistirse a comulgar con ruedas de molino.
Los lemas de enganche de la movilización fueron una civilizada apelación al acercamiento dialogado de las posturas que enfrentan al Gobierno central con las instituciones catalanas confiscadas por el nacionalismo. A saber: "Parlem" (Hablemos) y "Recuperem el seny" (Recuperemos la sensatez). Y así sonaron durante las marchas y las concentraciones.
Pero también sonó con fuerza no la letra sino el espíritu del muy español "no pasarán". En esa línea iba el grito de "Puigdemont, a prisión", los gritos destemplados contra la prepotencia del nacionalismo, contra las esteladas colgadas en los balcones, las puñaladas "traperas" del independentismo y las mentiras multiplicadas que acaban convirtiéndose en adoctrinamiento de niños y aparentes verdades aireadas hasta la saciedad por Puigdemont, Junqueras y sus costaleros.
Las previsiones de asistencia quedaron desbordadas, más allá de la consabida guerra de cifras. Lo importante fue constatar que la mayoría silenciosa había tomado voz y la palabra. Firme y sin complejos, ocupó la calle para frenar el trastornado empeño de convertir a Cataluña en un país tercermundista, como dijo al final de la marcha Mario Vargas Llosa.
Por su parte, el ex ministro socialista y ex presidente del Europarlamento, Josep Borrell, glosó la necesidad de recomponer con urgencia la convivencia rota. "Y eso no se arreglará con decisiones unilaterales", dijo.


Fernando Jáuregui - No hace falta ser canadiense para tener claridad

10.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Sin tener certezas -quién las tiene estos días--, doy por hecho que Carles Puigdemont no se va a atrever a declarar la independencia unilateralmente cuando, este martes, se enfrente al Parlamento, o a una parte de él. Un Parlament en el que su presidenta, la señora Forcadell, ha instaurado ya hace tiempo el caos y la arbitrariedad. Pero no solo por eso: supongo que Puigdemont ha tomado ya buena nota del significado de la retirada de las empresas y bancos, de las grandes manifestaciones con las banderas rojigualda y cuatribarrada, de los editoriales de los principales periódicos catalanes y hasta de las ya no tan veladas advertencias que le llegan del Gobierno central.
Amagará, previsiblemente, con una declaración de independencia... valedera para cuando gane las elecciones autonómicas que, desde mi punto de vista, tendrá forzosamente que convocar. Y las perderá, porque su partido, el PdeCAT, es una ruina, un residuo; entre su antecesor Artur Mas y el propio Puigdemont, contando también con la trayectoria tan corrupta de Pujol, han dejado en nada a la que fue Convergencia Democrática de Catalunya. Ese amago también va a quedar en nada, una manera de salvar los muebles y la cara, para que no se la parta ese sector de los propios catalanes que tanto se equivocaron -me parece que muchos se van dando cuenta, cuando la Caixa, el Sabadell, Gas Natural, Agbar y tantos otros dan el portazo- apoyando la demencialidad del "procés".
Claro, estoy muy lejos del independentismo. Pero le puedo asegurar a usted que, si estuviese cerca, me alejarían de él las trampas, las mentiras, el oscurantismo y los modos despóticos exhibidos por el victimismo de los cautivos de la CUP. Digo yo que no hace falta ser canadiense y tener en vigor aquella ley de claridad decretada tras el último referéndum en Quebec, para aspirar a tener un mínimo de seguridad jurídica en el proceso político. Puigdemont, considerémoslo así, no se ha portado como un demócrata al manipular legislaciones y normativas a su antojo y conveniencia.
Cierto que el Gobierno central ha cometido bastantes errores y que sigue sin enterarse, a la hora de cerrar este comentario, de lo que dentro de horas hará o dejará de hacer el molt honorable, perdido en su laberinto; cierto. Pero, en esta hora, Mariano Rajoy, dejándose en la gatera cuantos pelos usted quiera, tiene todas las de ganar. Supongo que no todos los cientos de miles de manifestantes el domingo en el centro de Barcelona apoyan al Gobierno del PP, pero estaban, sin duda, respaldando lo que vaya a hacer, si llega el peor de los casos, el Ejecutivo central. Porque el momento es el de defender al Estado. Seguro que hasta Puigdemont entiendo cómo le van de mal, a él, las cosas.


EMBESTIDA SOBERANISTA, DIÁLOGOS ESTÉRILES, COBARDES EQUIDISTANCIAS Y MEDIACIÓN IMPROCEDENTE.

09.10.17 | 23:12. Archivado en Antonio José Parafita Fraga

Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales políticos.

Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es verbosuelto.blogspot. com


Las campanas del fracaso anuncian el final de una falaz patraña, impulsada por radicales secesionistas de la comunidad autónoma catalana. Como consecuencia del frustrante fiasco de este descabellado, antidemocrático e ilegal proceso independentista, promovido aviesa y torticeramente por unos políticos alucinados, chantajistas, mentirosos y fabricadores de vacuas ilusiones y embustes varios, orientados a propalar una imagen antipática de España, con la torticera finalidad de desprestigiarla y también con el claro propósito de eludir determinadas responsabilidades que pudieran derivarse tanto de los supuestos delitos de corrupción como de los de la fraudulenta gestión que llevaron a cabo los últimos gobiernos de la Generalidad de Cataluña, se puede vislumbrar en el horizonte social y político de España una especie de narcolepsia ideológica, al menos temporal, de los fervores del nacionalismo radical.

Ahora bien, aun cuando los nacionalismos estuvieron presentes y actuantes en Europa desde finales del siglo XVIII, conviene señalar que no siempre fueron concebidos como movimientos sociales y políticos sino que también lo fueron como sentimientos patrióticos, pero en ambos casos han constituido un problema para la convivencia pacífica entre los ciudadanos de varios países del Viejo Continente. Es de esperar que, tras la decepción sufrida, se apacigüe y atempere un poco el ánimo de los extremistas antisistema.

Pero en Cataluña el sentimiento nacionalista fue ganando terreno y organizándose como movimiento social y político hasta cristalizar en el exacerbado nacionalismo separatista, causa y origen del actual desafío independentista. Es un hecho constatable que del nacionalismo moderado se pasó en relativamente poco tiempo a su versión más radical y extremista. Este comentarista quiere poner de relieve ante los lectores que cada día se descubren actitudes y conductas independentistas que son auténticamente patéticas, surrealistas y abyectas. Y hasta tal punto es así que incluso existen catalogadas tramas de unos 54 grupos religiosos y políticos laicos que agitan los sentimientos independentistas en algunas iglesias catalanas, evidentemente no en todas.

Estamos, pues, en algo parecido a una parodia del comienzo de las actuaciones circenses, van a ver ustedes, honrados y pacientes ciudadanos, lo más difícil todavía sobre la alocada pretensión de dividir y romper la unidad de España, así como de violentar la convivencia pacífica y cohesionada entre todos los españoles, sean de la región o autonomía que sea. Y justamente, las actuales circunstancias constituyen el contexto del parodiado espectáculo circense. Como suele decir este articulista a los lectores de sus colaboraciones, es importante que cada uno extraiga sus propias conclusiones y haga las reflexiones que estime pertinentes sobre el hastío y empalago que ocasiona el cansino tema del secesionismo catalán.

En cualquier caso, no debiera olvidarse que el nacionalismo por su propia definición y naturaleza es beligerante, reivindicativo, sectario, perverso en su discurso y en los métodos y medios utilizados para lograr los objetivos marcados, debiendo señalar que cuando se exacerba puede llegar a ser muy problemático y dañino para la convivencia pacífica entre los ciudadanos de bien. Pero la bajeza moral de los separatistas tuvo y tiene como exponente máximo la utilización de los menores y el abuso de la inocencia de los niños para un referéndum ilegal, hecho que puede ser calificado como nazismo puro y duro. Menos mal que, por fin, los padres de los menores han reaccionado denunciando su utilización por parte de los fanáticos golpistas.

No obstante, a la hora de enjuiciar este quimérico desafío independentista catalán, los lectores y quienes no lo sean deben de tener en cuenta que los catalanes no necesitan la secesión, pero, en cambio, los corruptos, sí. Asimismo, el autor de este análisis entiende que al final de esta confrontación con cierto trasfondo belicoso, tiene que haber perdedores y ganadores, pues sería inconcebible, penoso y lamentable que fuera el Estado de Derecho el que perdiera el pulso planteado por los separatistas catalanes a la propia Jefatura de la Nación y a los españoles.

Tampoco puede haber diálogos ni negociaciones que no pasen por el cumplimiento de la legalidad vigente, por lo que para la solución de este conflicto no pueden el Gobierno y los partidos políticos constitucionalistas ampararse en una política de cesiones y concesiones. Seguir esta vía, supondría sentar un nefasto precedente en España que en el futuro afectaría a la estabilidad de las instituciones del Estado y al fortalecimiento de la democracia ya bastante debilitada.

Por lo demás, a estas alturas y con las posiciones radicalizadas de los secesionistas, cualquier intento de diálogo resultaría estéril como también lo son las expectativas de que culmine este quimérico y desafiante sueño independentista catalán. Por lo demás, esta pretensión rupturista de los independentistas catalanes es una pantomima montada sobre bases ilegales, carente de rigor histórico y, por encima, atenta contra el sentido común y la racionalidad. Pero partiendo de la hipótesis de que toda esta bananera farsa separatista quede desmontada, es incuestionable que quedarán los rescoldos de los odios sembrados por las mentiras de los independentistas entre los catalanes y el resto de españoles, así como la fractura social y división entre los ciudadanos de Cataluña y España.

De suerte que lo difícil, a partir del día 2 del próximo mes de Octubre de 2017, va a ser restañar las heridas abiertas por los odios sembrados, recomponer la fractura social y restablecer la confianza entre unos y otros. Y, por otra parte, cabe preguntarse cuál será la decisión que tomen los fiscales y jueces en relación a los supuestos delitos de desobediencia, desacato, malversación de fondos públicos, prevaricación y también con respecto al de rebelión de los sediciosos.

Cierto es que las causas de estas derivas sociales y políticas fueron multifactoriales, pero deben de ser señaladas y remarcadas especialmente aquellas que más detesta la sociedad, como son, entre otras, la ausencia de auténticos líderes políticos y sociales, dentro y fuera de España, como de igual modo la de hombres de Estado, como en tiempos pretéritos. Pero, sobre todo, la cobardía de la mayoría de los dirigentes sociales, políticos institucionales. De ahí que muchos ciudadanos desaprueban las manifestaciones tibias y ambiguas de los personajes públicos que representan a prestigiosas e influyentes instituciones, como la Iglesia católica, que a través de su máximo órgano de gobierno, la Conferencia Episcopal Española, emitió un débil y confuso comunicado, cuyas tachas señalaremos más adelante.

A día de hoy se echan en falta estadistas de la talla sociopolítica y autoridad moral, como la que tenían Adolfo Suárez González, Manuel Fraga Iribarne, Felipe González Márquez, Santiago Carrillo Solares, Nicolás Redondo Urbieta, Marcelino Camacho Abad. Y en opinión de este comentarista, sólo Mariano Rajoy Brey está teniendo una actitud política de hombre de estado, secundado por el Sr. Rivera Díaz, presidente del partido Ciudadanos. Los demás dirigentes políticos españoles, distan mucho de estar a la altura de las circunstancias sociales y políticas del momento actual.

Finalmente, el Presidente de la Conferencia Episcopal Española, al final de la Comisión Permanente de los Obispos, leyó un Comunicado, aprobado por unanimidad, según él, que el autor del presente comentario escuchó con tanto interés como expectación, a través del cual los Prelados hacen un llamamiento al diálogo entre el Gobierno Central, que es plenamente democrático y en tales términos actúa, y el de la Generalidad catalana, claramente antidemocrático, porque por sistema lo hace al margen de la legalidad constitucional, estatutaria y jurisdiccional, como vía de solución al conflicto entre España y Cataluña.

Con respecto a este tibio, ambiguo y acrítico comunicado episcopal, debe señalarse que el problema catalán lo vienen planteando desde tiempo inmemorial los separatistas catalanes, no el resto de los pacíficos ciudadanos españoles, y menos aún el Estado. Por otra parte, el Gobierno de la Nación ofreció al de Cataluña dialogar cuanto fuese preciso pero dentro de la Ley y el Derecho. Pero, en cambio, a los independentistas catalanes no les interesaba realmente el diálogo sino sino llevar a cabo la tediosa mascarada del día 1 de Octubre para evitar ir a la cárcel por diferentes actuaciones delictivas, entre otras razones.

En última instancia, éstos sólo pretendían y buscaban la complicidad del Gobierno de España para legitimar la secesión de Cataluña y, en consecuencia, la ruptura no sólo de la unidad social y política de este País sino también la su cohesión territorial, por encima de lo establecido en la Carta Magna como marco de convivencia. Lo que quieren es justificar el golpe de estado que están dando. Y, eso, Sres.Obispos, no está bien ni es justo situarse en la equidistancia. Los Sres. Obispos son muy libres de emitir comunicados, pero muchos de sus destinatarios opinamos que en la actual coyuntura social, política e institucional sería muy importante que, en los mismos, dedicaran algún párrafo a hacer autocrítica y además pedir perdón, por ejemplo, por el daño que producen, al menos desde el punto de vista del mensaje universal del Evangelio, las incoherencias de los independentistas mediáticamente confesos, como son y están siendo las del Obispo de Solsona.

Pero, en parecidos términos o mismo tenor se realizaron las de un número indeterminado de sacerdotes catalanes; las de las populistas y demagógicas monjas Lucía Carám y Teresa Forcades, entre otras religiosas; las del abad de Montserrat; las de algunos sacerdotes vascos y las otros clérigos que, con sus soflamas de marcado carácter separatista sobre el derecho a decidir y a la autodeterminación de los pueblos-regiones-, en modo alguno propician ni favorecen la convivencia pacífica y fraternal entre los ciudadanos de las distintas comunidades autónomas de España, y sí contribuyen a romper la unidad territorial de este país y a destruir el actual sistema de convivencia cuyo marco legal está constituido por la Constitución de 1978, los Estatutos de Autonomía y las Sentencias de los Tribunales.

Ustedes, Sres Obispos, verán lo que dicen y hacen ante esta dramática e histórica situación. Instalarse en la cobardía para ampararse en ella, no es buen ejemplo ni estímulo para los ciudadanos en general y menos aún para los creyentes cristiano- católicos. El caso es que, en opinión de algunos medios de comunicación, la Conferencia Episcopal con pronunciamientos tan tibios, ambiguos, cobardes y con aparente escasa implicación y compromiso, no contribuye de manera efectiva a desactivar el fuego de la confrontación social y política sino que, en cierto modo, lo aviva. A este paso, de no mediar una rectificación por parte de los responsables de la institución eclesiástica, van a tener que marcar la X en la Declaración de la Renta los sediciosos golpistas.

Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos.

Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es verbosuelto.blogspot.com


En Cataluña debemos defender España, su Constitución, igualdad ante la Ley, etc., como "Societat Civil Catalana"

09.10.17 | 19:28. Archivado en Miguel Cancio

EN CATALUÑA DEBEMOS DEFENDER ESPAÑA, SU CONSTITUCION, IGUALDAD ANTE LA LEY, ETC., COMO “SOCIETAT CIVIL CATALANA”

Beato Papa Juan Pablo II: “Cada vez que el cristianismo, sea en su tradición occidental, sea en la oriental, se transforma en instrumento de un nacionalismo, recibe una herida en su mismo corazón y se vuelve estéril”

Estoy emocionando escuchando, en la noche, en el excelente programa de la cadena española de radio Cope, “La Linterna” (escucho, sigo las diferentes cadenas, emisoras, medios – prensa, radio, televisión, agencias, Internet, etc,- públicos, privados, eclesiales, creyentes, no creyentes, etc., locales, regionales, nacionales, internacionales, etc., en los que, desde los años 70 y hasta la actualidad octubre 2017, vengo colaborando activamente, sobre los que vengo haciendo diversos trabajos, publicaciones, libros, simposios, etc., como se puede ver en mi curriculum, publicaciones, intervenciones, etc., y con el fin de tratar de mejorarlos, esta y otras instancias de encarnación y socialización; mejorarlos desde el punto de vista de la deontología profesional, en la búsqueda, honrada, humilde, rigurosa y bien medida, del comportamiento, libertad, trabajo, crítica, justicia justos, positivos, rigurosos, eficientes, rentables económica, humana y socialmente, del bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc., y habida cuenta de su gran influencia individual, familiar, grupal, social, colectiva. Lo que se puede medir, evaluar, controlar, seguir, de forma deontológica, honrada, humilde y con el máximo rigor y precisión, es lo que, más y mejor, se puede mejorar por el mejor desarrollo deontológico democrático, por la justicia justa, el bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc.).

Como decía, me emocionó escuchar en el excelente programa de la Cope, La Linterna, dirigido, muy bien, por Juan Pablo Colmenarejo (para mí, el mejor programa de la Cope, con responsabilidad, mucho rigor, amenidad, coherencia y, sobre todo, de acuerdo con el Ideario Cope – se puede consultar por Internet - y que obliga a todos los que hacen la Cope, colaboran en la Cope. Si bien este Ideario Cope, claramente, no se cumple, ostentosamente, en varios programas. Creo que todos los medios, instancias de encarnación y socialización, deberían tener un código deontológico y cumplirlo. Los ciudadanos, responsables públicos, privados, etc. deben velar por el cumplimiento de las normas, códigos deontológicos y con el fin de luchar, deontológicamente, por el comportamiento, libertad, trabajo, critica, justicia, etc. justos, por el bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc.).

Como decía, me ha emocionado escuchar, en La Linterna-Cope (domingo 08 octubre 2017. Bueno, en el programa que la Cope hizo con motivo de la gran, inmensa, maravillosa, ejemplar manifestación, el domingo 08 octubre 2017, en Barcelona, en defensa de España, de la nación española, de su vigente Constitución democrática de 1978, de su unidad, soberanía, solidaridad, igualdad ante la ley y en todas las partes de España, en todas las autonomías españolas, libres e iguales en todas las partes de España, dentro del Imperio de la ley, Estado de derechos y deberes, contemplados en la vigente Constitución democrática española de 1978 y que se esta violando gravísimamente en Cataluña, etc.), a dos jóvenes catalanes universitarios, uno de ellos hijos de un Guardia Civil, muy bien formados, documentados; los escuché, emocionado, al ver que hay muy buenos jóvenes españoles dispuestos a arriesgarse, a comprometerse como es debido, por y para el bien; los he escuchado hablar en nombre de la organización "Societat/Sociedad Civil Catalana", dar ejemplo, con la gran, inmensa, maravillosa manifestación del domingo 08-10-17, en Barcelona (Cataluña-España), y otras muchas, muy positivas, justas y necesarias movilizaciones, acciones, etc.; dar ejemplo de lo que debemos hacer todos los españoles, como dice nuestra vigente Constitución democrática española de 1978 (por la que algunos arriesgamos algo mas "cas orelliñas", que las orejitas, la salud y estabilidad de nuestras familias, dentro y fuera de la universidad, dentro y fuera de España, junto a los emigrantes gallegos y de toda España, emigrantes a Cataluña, País Vasco, Francia, etc.): Articulo 30: “los españoles tenemos el derecho y deber de defender a España"; y también los partidos que se dicen constitucionales, como el Partido Popular (PP), Ciudadanos (Cs), Unión, Progreso y Democracia (UPyD), parte del Partido Socialista Obrero Español (PSOE. PSOE no convocó a sus afiliados a la gran y ejemplar manifestación, en la defensa de la España democrática constitucional, que tuvo lugar el domingo 08 octubre 2017, en Barcelona y con gran éxito), etc., Artículo 6: "Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos".

Nuestra vigente Constitución democrática española de 1978, dice también lo que sigue a continuación y por eso los fanáticos, fundamentalistas, totalitarios, generadores de odio y todo tipo de violencias, racistas nacionalistas e izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc., catalanes, vascos, etc. y los que les hacen el juego dentro y fuera de España, con la llamada “Ruptura Revolucionaria”, intentaron y consiguieron desestabilizar muy gravemeente a España, con la Primera y Segunda República, con el “Federalismo Revolucionario”, con la “República Revolucionaria” a favor del “Movimiento Salvador de Octubre” como decían, entre otros, los socialistas PSOE Francisco Largo Caballero y Julio Álvarez del Valle (véase el excelente libro científico de los científicos profesores universitarios de historia Manuel Álvarez Tardio y Roberto Villa García, “1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular”, 2017; y véase la excelente obra sobre la historia contemporánea de España, del gran historiador, del gran hispanista de los Estados Unidos, Stanley Paine, al que le acaban de conceder el Premio Espasa 2017 por su obra: “En defensa de España: desmontando mitos y leyendas negras"); lo intentaron de nuevo en los años 70 y están volviendo a la carga con la llamada “Tercera República Española” “República catalana”, etc.

Lo intentaron y fue un auténtico desastre en vidas y destrucción de familias, generaciones, buena parte de nuestros pueblos, villas, ciudades españolas, de la nación española; sin embargo, como se viene viendo, lo están intentado, de nuevo, con muy graves contaminaciones, manipulaciones, mentiras, engaños, generando los peores odios, divisiones, exclusiones, crispaciones, enfrentamientos, violencias, etc., racistas, nacionalistas, de lucha de clases, fundamentalistas, anticlericalismo católico, etc., tratando de romper, de desestabilizar España (el primer ministro francés, por el Partido Socialista Francés/PSF, Manuel Valls, ha declarado que sería gravísimo, muy negativo la ruptura de la unidad de España, con la ilegal separación de Cataluña, pues, la desestabilización de España se vería seguida por la desestabilización de Europa, etc.), la Unión Europea, etc. con el apoyo de Venezuela neocomunista-Cubazuela, de Cuba comunista y el Foro neocomunista de Sao Paulo (1990; sobre lo que volveremos mas adelante), de las naciones del llamado “Socialismo del Siglo XXI”, de Rusia putinista, Irán Fundamentalista, etc.

Esto es lo que dice nuestra vigente Constitución democrática española de 1978 y que algunos responsables públicos deben tener presente, cumplir y hacer cumplir, como es su obligación; y que también es obligación que cumplan todos los españoles, ciudadanos que viven, residen en España, la nación española:

Preámbulo: “La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo; Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular”.

Artículo 1: “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado”.

Artículo 2: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

Artículo 8: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Una ley orgánica regulará las bases de la organización militar conforme a los principios de la presente Constitución”.

Articulo 9: “Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos”.

Articulo 14: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Artículo 19: “Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional. Asimismo, tienen derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos políticos o ideológicos”.

Articulo 40: “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica”.

Artículo 116: “Una ley orgánica regulará los estados de alarma, de excepción y de sitio, y las competencias y limitaciones correspondientes. La declaración de los estados de alarma, de excepción y de sitio no modificarán el principio de responsabilidad del Gobierno y de sus agentes reconocidos en la Constitución y en las leyes”.

Articulo 138: “El Estado garantiza la realización efectiva del principio de solidaridad consagrado en el artículo 2 de la Constitución, velando por el establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español, y atendiendo en particular a las circunstancias del hecho insular. Las diferencias entre los Estatutos de las distintas Comunidades Autónomas no podrán implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales”.

Articulo 139: “Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado. Ninguna autoridad podrá adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español”.

Artículo 155: “Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas”.

LAS FUERZAS CONSTITUCIONALES ESPAÑOLAS, COMO DICE LA VIGENTE CONSTITUCION DEMOCRÁTICA ESPAÑOLA DE 1978, DEBEN MOVILIZAR, LEGAL Y ACTIVAMENTE, A LOS CIUDADANOS ESPAÑOLES, EN LA DEFENSA DE LA ESPAÑA DEMOCRATICA CONSTITUCIONAL Y FRENTE A LOS QUE VIENEN FOMENTANDO LOS PEORES RACISMOS, ODIOS, EXCLUSIONES, DIVISIONES, ENFRENTAMIENTOS, ETC., Y QUIEREN DESESTABILIZARLA, DESESTABILIZAR LA UNION EUROPEA, ETC.

Creo firmemente que PP (Partido Popular, NG (su organización juvenil Nuevas Generaciones), sus fundaciones, instancias en las que esta presente, y de acuerdo con la excelente entrevista (El País, domingo 08-10-17) del presidente del PP y de Gobierno de España, Mariano Rajoy Brey (que nació en Santiago de Compostela, en la muy bella y monumental Plaza del Toral, marzo 1955; presidente del Gobierno de nuestra querida y gran nación española); creo que el PP debe movilizarse mucho más y de acuerdo con el artículo 6 citado; el PP (resto de fuerzas constitucionales, políticas y no políticas), como señala el artículo 6 de la Constitución española (y que hemos facilitado unas líneas antes), debe movilizarse y movilizar mucho más a los españoles y ciudadanos, en la calle, sociedad civil, en los medios de comunicación viejos y nuevos, en las instancias de encarnación y socialización, etc., y no solo por arriba, en las instituciones, y máxime cuando nuestra nación española, su Constitución, vigencia, unidad, soberanía, solidaridad, la igualdad de todos los españoles ante la ley y en cualquier parte de España, etc., se ven gravísimamente amenazadas por un proceso golpista, por un golpe de Estado, y que vienen llevando a cabo los extremistas, racistas nacionalistas, izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc. catalanes y los que los apoyan dentro y fuera de España, con el fin de llevar a cabo la “Ruptura Revolucionaria” del sistema democrático español creado con la Constitución de 1978; la "Ruptura Revolucionaria" de España, la nación española, de la Unión Europea (UE), etc.

“Ruptura Revolucionaria” de España, de la nación española, de la UE, etc., en lo que vienen colaborando, muy activamente, Venezuela necomunista-Cubazuela, Cuba comunista (el implacable sanguinario comunista argentino Ernesto Guevara "Che" firmaba como "Stalin II", por admiración al sanguinario tirano, genocida comunista soviético Iósif Stalin y declaró que quería convertir a los guerrilleros en implacables maquinas de matar. Véase el libro del periodista argentino Nicolas Márquez sobre Ernesto Guevara "Che", hijo de una de las famiias mas ricas no solo de Argentina sino de América del sur, titulado "La maquina de matar", Ed. Grupo Union Editorial 2017) y su Foro necomunista de Sao Paulo 1990 (Foro neocomunista creado por los partidos comunistas e izquierdistas de América del Centro, el Caribe y del Sur, cuando se hundieron, entre 1989 y 1991, el Muro de Berlín, la URSS-Unión Soviética y el comunismo del este. Este Foro, en su reunión 23 de 15 al 19 julio 2017, en Managua-Nicaragua, con la presencia procedente de España de Esquerra Republicana de Catalunya/ERC, Esquerra Unida i Alternativa/EUA, Candidatura de Unidad Popular/CUP e Izquierda Unida/IU; y con la presencia del Partido Comunista Cubano/PCC que dirige totalitariamente una de las dictaduras totalitarias mas larga, la comunista cubana, y que lleva en el poder, que tomo por las armas, desde el uno de enero 1959, hasta la actualidad, es decir, 57 años de implacable y totalitaria dictadura comunista cubana, que destruyó material –los actuales salarios y pensiones cubanos son los mas bajos del mundo con 30 euros de salario mensual medio y menos de 15 euros de pensión mensual media, y cuando tuvo una de las rentas per capita mas alta de América del sur, junto a Argentina, y del mundo -, inmaterial y moralmente Cuba y viene contribuyendo activamente a la destrucción neocomunista exterior como en el caso de Venezuela neocomunista-Cubazuela, que apoyó muy activamente y viene siendo base de FARC, ETA y otros muchos grupos terroristas marxista-leninistas. Como decíamos, el Foro neocomunista de Sao Paulo aprobó, en Managua-Nicaragua, en su reunión Numero 23 de 15 al 19 de julio 2017, un documento en el que apoya el golpe de Estado, el referendum ilegal y golpista en Cataluña del 01 octubre 2017, y un documento final en el que hace un canto a la "Revolución comunista rusa", la "Revolución comunista cubana", la ilegal "Asamblea Nacional Constituyente" de Venezuela necomunista-Cubazuela, etc., etc.).

“Ruptura Revolucionaria” de España (al convertir a Cataluña en Catalunyazuela, Cubatalunya...), la UE, etc., promovidas, impulsadas, financiadas, apoyadas (con bases, financiación, etc.), etc., por las naciones neocomunistas, promovidas por este Foro neocomunista de Sao Paulo 1990, bajo el hombre de "Socialismo del Siglo XXI" (Nicaragua, Bolivia, Venezuela-Cubazuela, Ecuador de Rafael Correa, etc., bajo la supervisión, apoyo, etc. de Cuba comunista, Rusia putinista, China comunista, Irán fundamentalista, etc.), por Rusia putinista, Irán fundamenralista etc.

Es decir, por naciones comunistas, neocomunistas, fundamentalistas islámicas, etc., con el apoyo de Rusia putinista y sus agentes, intancias, etc., mundiales, y que son completamente contrarias al modelo de democracia representativa, de alternancia, plural, de integración-inclusiva y economía social de mercado, con seguridad y garantías, dentro del Imperio de la Ley y Estado de derechos y deberes, democráticos, con seguridad y garantías, debidamente establecidas, medidas.

Es muy necesario que la cadena de radio española Cadena de Ondas Populares Españolas/ COPE, cuyo mayor accionista es la Iglesia católica española (Conferencia Episcopal Española, etc.), con excelentes programas como este (La Linterna que dirige muy bien Juan Pablo Colmenarejo), promueva lo mejor de la sociedad civil de nuestra nación española, como la que hoy se ha manifestado en Cataluña, y de acuerdo con el Ideario Cope, con la vigente Constitución española, con los buenos, justos y necesarios valores del Humanismo Cristiano Deontológicos, de, por y para el Juego Limpio, Honrados, Humildes..., y sin miedos, complejos, concesiones a lo Políticamente Correcto, a extremistas, racistas nacionalistas, izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc., tal y como ha hecho la Conferencia Episcopal Española (CEE) en su último documento, en el que pone al mismo nivel a los extremistas, nacionalistas racistas, ilegales y golpistas antiEspaña, antiConstitución española, etc., que a los que defienden España, la gran nación española, la vigente Constitución democrática española de 1978; último documento de la CEE y que contradice de forma clara otros documentos de la misma, como, por ejemplo, Ideario Cope, donde, entre otras cosas, defiende la deontología profesional, la Constitución española, la Unión Europea, etc., frente a las “estrecheces nacionalistas”… Sin embargo, con mucha menos energía que el gran Papa, el Santo Juan Pablo II, Beato Papa Juan Pablo II, cuando dijo: “Cada vez que el cristianismo, sea en su tradición occidental, sea en la oriental, se transforma en instrumento de un nacionalismo, recibe una herida en su mismo corazón y se vuelve estéril”.

Conviene tener muy presente que importantes sectores de la Iglesia católica española en Cataluña, han colaborado y vienen colaborando, muy activamente, con el proceso revolucionario, ilegal y golpista, con el ilegal referéndum del 01 octubre 2017, con la contaminación, envenenamiento, lavado de cerebro, en plan nacionalista racista, extremista, generador de todo tipo de exclusiones, odios, violencias, etc., en niños, menores, adultos, mayores, ancianos, en todo tipo de medios, de instancias sociales, incluidas las eclesiales y exactamente igual que sucedió con la banda terrorista, ilegal, asesina, criminal, socialista-comunista marxista-leninista, castrochavista, profundamentalismo iraní, etc., es decir, la banda terrorista nacionalista vasca ETA-Batasuna y sus brazos, y que tuvo un muy importante apoyo, una muy importante base, etc., en la iglesia católica nacionalista vasca (seminarios y otros muchas instancias, etc.).

La peor contaminación es la contaminación del alimento y medios inmateriales, espirituales, y que da lugar a las peores contaminaciones, dominaciones, manipulaciones, sujeciones, narcisismos individuales y de grupo, vedettismos, engreimientos, supremacismos, demagogias, populismos, carrerismos, trepismos, arribismos, tajadismos (materiales, inmateriales, sexuales, de liquidar-linchar al adversario competidor, convertido en el peor enemigo, en el chivo expiatorio y enemigo perfecto, y contra lo que vale lo peor de lo peor), enchufismos, nepotismos, amiguismos, sectarismos, clientelismos, corrupciones, juegos sucios, oportunismos, pasotismos, victimismos, poner los huevos en todas las cestas para ganar siempre, materialismos, espiritualismos, relativismos, todovale, hedonismos, nihilismos, fanatismos, extremismos, fundamentalismos, nacionalismos, racismos, xenofobias, internacionalismos, envidias, odios, exclusiones, divisiones, polarizaciones, descalificaciones, deslegitimaciones, ninguneos, aislamientos, marginaciones, leyendas negras (como la muy eficaz Leyenda Negra contra la España católica y que convirtió a España en la Primera Potencia Mundial en los Siglos XVI y XVII. Leyenda Negra lanzada por los países protestantes, competidores de España, Alemania, Inglaterra, Holanda-Países Bajos, Estados Unidos..., y que, a partir del Siglo XIX, XX, XXI, fue asumida, en España, por los masones, progresistas, la izquierda y, por supuesto, por los nacionalistas, fundamentalistas, etc. antiespañoles, anticonstitución española. De ahí que, entre otras cosas, España, la nación es"pañola, en la actualidad, haya sido votada con menos de cinco por los españoles, con 4, y con ocho por los extranjeros. España ha sido declarada por el World Economic Forum-Foro Economico Mundial", la nación mas competitiva en turismo del mundo en los años 2015 y 2016), persecuciones, linchamientos, liquidaciones, violencias, terrorismos, etc.

Fdo. Miguel Cancio, Economista y sociólogo, profesor jubilado de Sociología (profesor durante 40 años) de la Universidad de Santiago de Compostela; Página Web: miguelcancio.com; Blog. miguelcancio.blogspot.com; Santiago de Compostela (Galicia-España), Patrón de Galicia, España, queridas naciones hermanas de Hispano-IberoAmérica, de la Unión Europea, etc.; domingo 08, lunes 09 de octubre 2017

Nota:

En Internet se puede ver mi Currículum en: “Currículum vital y contextual de Miguel Cancio, setiembre 2017” http://miguelcancio.blogspot.com.es/2017/currículum-vital-y-contextual-de-miguel.htlm ; las instancias universitarias, científicas, publicaciones, profesionales, medios de comunicación culturales y sociales, los movimientos sociales, etc., en las que he participado, se pueden ver en Internet: “mcancio - Miguel Cancio”: http://www.miguelcancio.com/mcmcancio.htm; mi bibliografía-publicaciones, en Internet: “Bibliografía de Miguel Cancio”: http://miguelcancio.blogspot.com.es/2011/01/bibliografia-del-profesor-miguel-cancio.html. El Curriculum y/o las publicaciones se pueden ver también en: mi Página Web y Blog (donde se pueden ver las publicaciones y datos mas actuales que no salen en las direcciones anteriores); los portales científicos Dialnet y Google Académico; los programas de las asignaturas que he impartido en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo, ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela; en las Bibliotecas Universitarias de los tres centros universitarios que acabo de citar (se pueden consultar por Internet); en los medios gallegos, españoles y de otras naciones en los que vengo colaborando; en Internet, en Google y otros buscadores; etc.

Currículum Vitae resumido de Miguel Ángel Cancio Álvarez Mon González (Vegadeo-Asturias/España, 1948)

- Economista (Universidad de Santiago de Compostela/USC) y Sociólogo (Universidad Paris VIII-Vincennes; Ecole Pratique de Hautes Etudes/Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales; Collège de France: centros universitarios e investigación de Paris-Francia. En París asistí, entre otros, a los cursos de: Raymond Aron; Roland Barthes; Pierre Bourdieu y su equipo; Michel Debeauvais; Michel Foucault; Nicolas Herpin, Paul de Gaudemar; George Lapassade; Michael Löwy; Jean Claude Passeron; Nicos Poulantzas; Alain Touraine; etc. Gracias a ellos, especialmente a Pierre Bourdieu, Michel Debeauvais, Nicolas Herpin, Paul de Gaudemar y Jean Claude Passeron; gracias a su ayuda, cartas de presentación, acceso y apoyo en sus seminarios y cursos, en el tratamiento de datos, facilitación gratis de materiales, etc., pude tener una beca de Tercer Ciclo que me concedió el Gobierno francés y que, entre otras cosas, me permitió residir en la “Ciudad Internacional Universitaria de Paris”).
- Profesor jubilado (40 años de profesor) en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela (Galicia) y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo (Galicia), ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela/USC (Galicia-España); profesor de las asignaturas “Sociología”, “Sociología de la empresa”, “Sociología económica” y “Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales”. Esta ultima asignatura, la creé, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela, a partir de lo que se hacía en centros universitarios y de investigación de gran prestigio internacional, y buscando hacer posible, con la mejor formación, educación, investigación, profesionalidad (deontología profesional, ciudadana, etc.), el mejor desarrollo deontológico democrático, honrado, de, por y para el juego limpio, critico positivo, responsable-respetuoso-sostenible, el desarrollo con derechos e ineludibles deberes (dar y exigir a cada uno, persona individual y jurídica, lo que le corresponde en justicia justa, todo ello bien medido, evaluado, supervisado, inspeccionado, controlado de forma permanente, pues, lo que se puede medir, con honradez, humildad, continuidad y el máximo rigor, es lo que, mas y mejor, se puede mejorar por la justicia justa, el bien, la belleza, la verdad…); el desarrollo deontológico competitivo, cooperativo, creativo, profundamente humano, rentable económica y socialmente…
- Autor-responsable individual de 15 libros y de 35 libros colectivos de varios autores; autor de 50 artículos científicos y de 50 ponencias.
- Investigador en proyectos de investigación que han contribuido a la financiación de Universidades españolas y que han dado lugar a libros, ponencias, artículos científicos, etc.
- Evaluador de proyectos de investigación nacionales e internacionales, por medio de una Agencia Nacional española de Evaluación.
- Creador y coordinador del primer Foro de la USC y organizador, en el marco de las asignaturas que impartí en la USC, de un Ciclo anual universitario, interdisciplinario de Conferencias-coloquio, Ponencias y Debates, abierto al público en general, en el que intervinieron, como invitados, mas de 250 importantes expertos, investigadores, científicos, empresarios, profesionales, pensadores, artistas, deportistas, creadores, dinamizadores, responsables públicos, privados y eclesiales de Galicia, España y otras naciones, y también los asistentes a dichos ciclos de conferencias y que se presentaron y me hicieron propuestas de trabajos, conferencias, etc., y los alumnos que, en el curso anterior, defendieron, ante la clase, el profesor y presentaron en plazo, forma y fondo, los mejores trabajos universitarios de critica de las preguntas, hipótesis existentes y de creación, elaboración de otras nuevas, etc., con el fin de generar el mejor valor añadido de juego limpio, una formación-enseñanza superior digna de tal nombre, deontológica, competitiva al mayor nivel, creativa, etc.
- Creador y presentador del programa de radio, “Superestructuras, lutte symbolique, hiperrealismo e boa salsa da boa, ay namá, ei carballeira e veña lume, egurra e veña Swing”; programa de una hora de duración, de música y comentarios filo-psico-socioeconómicos, teórico-prácticos, sobre la realidad próxima y lejana, la búsqueda, crítica y positiva, de la alegría, la ironía, el buen trabajo, el bien, la amistad, el amor, la belleza, la verdad y la lucha contra el mal, los malos y los que le hacen el juego; programa de radio creado en la frecuencia modulada, cuando esta empezó a emitirse, temporada 1979-1980, en Radio Galicia-Cadena SER (Sociedad Española de Radiodifusión) de Santiago de Compostela (Galicia-España).
- Asesor y colaborador del programa “Tiempo de Universidad” de Radio 3 de Radio Nacional de España (RNE), dirigido y creado por Fernando Segundo, en el que colaboraron profesionales, periodistas que, posteriormente, destacaron, llegaron a ocupar importantes puestos en Radio Nacional de España, etc.
- Creador, con el médico, doctor, catedrático, músico, poeta y artista, el gran amigo José Luís Mari Solera “Licho”, y gracias a la periodista Susana López Carbia de Correo TV y al director de este medio Luís Pérez; creador del programa semanal, de una hora de duración en Correo TV del grupo mediático de Santiago de Compostela El Correo Gallego-Grupo Correo Gallego; creador, junto a Licho, del programa de televisión “Trobeiros de Faladoiro-Trobeiros de Compostela”, de una hora de duración y que estuvo nueve años seguidos en antena, de 2007 a 2016, con gran éxito y repercusión social. Antes, Licho y el que suscribe, habíamos estado, también y con gran éxito, en la cadena de televisión “Localia” (Santiago de Compostela), pero dejamos de hacerlo por censura política de su director y a pesar de que los profesionales, con el que hacíamos nuestro programa filo-psico-socioeconómico/Behavioral Socioeconomic, poético, irónico, positivo, alegre, musical, cantarín, humanista, etc., sobre la actualidad próxima y lejana, el mas acá y más allá, estaban muy contentos por el éxito e impacto social del mismo.
- Promotor, miembro, colaborador de instancias y publicaciones científicas, profesionales, mediáticas, culturales y sociales, como, entre otras, la “Revista Galega de Economía” (RGE) de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela-Universidad de Santiago de Compostela, de la que hice el borrador de sus primeros estatutos y fui miembro de sus primeros Consejos de Redacción.
- Colaborador en medios de comunicación (prensa, radio, televisión, agencias, Internet, documentales, etc.) de Galicia, otras partes de la nación española, de España (medios de tirada, audiencia nacional) y de otras naciones; colaborador en medios, cadenas locales, provinciales, autonómicas, nacionales e internacionales, públicos y privados.
- Conferenciante, participante en congresos, simposios, cursos, jornadas, coloquios, debates, ONGs, fundaciones, foros, ateneos, etc.
- Participante muy activo, a escala rural y urbana, en el mar, la costa y la montaña, las instituciones y la calle, real, mediática y virtual, material e inmaterialmente, etc., en viejos y nuevos movimientos, redes sociales, en instancias de encarnación y socialización de actitudes, comportamientos, representaciones, valores, etc. en Galicia, España y otras naciones. Creador de instancias, medios, programas, etc. de comunicación, sociales, para tratar de defender, aplicar y promover, en la realidad-practica real y no solo de boquilla, para la galería, para las apariencias; de defender, aplicar y promover la deontología, el juego limpio, el buen trabajo, el saber saber, el saber ser, estar, hacer, tener…, en lo político, público, privado, eclesial, creyente, no creyente, la libertad honrada, humilde, responsable, respetuosa y creativa, la fuerza de voluntad, el trabajo, critica y justicia justos, positivos, competentes, eficientes, rentables y enriquecedores, y para tratar de buscar el mejor desarrollo, el bien, la belleza, la verdad…
- Etc.
- Tfo.: 610-971117; Dirección: Miguel Cancio, C/ Atenas 3-I, 1º C, 15.707 Santiago de Compostela (Galicia-España); CE: miguelcancio.usc@gmail.com; Página web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com (este Currículum Vitae puede verse, mucho mas ampliado, en mi página web, blog, el programa de mis asignaturas, en las bibliotecas universitarias donde fui profesor, en Internet, etc.).


En Cataluña debemos defender España, su Constitución, igualdad ante la Ley, etc., como "Societat Civil Catalana"

09.10.17 | 19:26. Archivado en Miguel Cancio

EN CATALUÑA DEBEMOS DEFENDER ESPAÑA, SU CONSTITUCION, IGUALDAD ANTE LA LEY, ETC., COMO “SOCIETAT CIVIL CATALANA”

Beato Papa Juan Pablo II: “Cada vez que el cristianismo, sea en su tradición occidental, sea en la oriental, se transforma en instrumento de un nacionalismo, recibe una herida en su mismo corazón y se vuelve estéril”

Estoy emocionando escuchando, en la noche, en el excelente programa de la cadena española de radio Cope, “La Linterna” (escucho, sigo las diferentes cadenas, emisoras, medios – prensa, radio, televisión, agencias, Internet, etc,- públicos, privados, eclesiales, creyentes, no creyentes, etc., locales, regionales, nacionales, internacionales, etc., en los que, desde los años 70 y hasta la actualidad octubre 2017, vengo colaborando activamente, sobre los que vengo haciendo diversos trabajos, publicaciones, libros, simposios, etc., como se puede ver en mi curriculum, publicaciones, intervenciones, etc., y con el fin de tratar de mejorarlos, esta y otras instancias de encarnación y socialización; mejorarlos desde el punto de vista de la deontología profesional, en la búsqueda, honrada, humilde, rigurosa y bien medida, del comportamiento, libertad, trabajo, crítica, justicia justos, positivos, rigurosos, eficientes, rentables económica, humana y socialmente, del bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc., y habida cuenta de su gran influencia individual, familiar, grupal, social, colectiva. Lo que se puede medir, evaluar, controlar, seguir, de forma deontológica, honrada, humilde y con el máximo rigor y precisión, es lo que, más y mejor, se puede mejorar por el mejor desarrollo deontológico democrático, por la justicia justa, el bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc.).

Como decía, me emocionó escuchar en el excelente programa de la Cope, La Linterna, dirigido, muy bien, por Juan Pablo Colmenarejo (para mí, el mejor programa de la Cope, con responsabilidad, mucho rigor, amenidad, coherencia y, sobre todo, de acuerdo con el Ideario Cope – se puede consultar por Internet - y que obliga a todos los que hacen la Cope, colaboran en la Cope. Si bien este Ideario Cope, claramente, no se cumple, ostentosamente, en varios programas. Creo que todos los medios, instancias de encarnación y socialización, deberían tener un código deontológico y cumplirlo. Los ciudadanos, responsables públicos, privados, etc. deben velar por el cumplimiento de las normas, códigos deontológicos y con el fin de luchar, deontológicamente, por el comportamiento, libertad, trabajo, critica, justicia, etc. justos, por el bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc.).

Como decía, me ha emocionado escuchar, en La Linterna-Cope (domingo 08 octubre 2017. Bueno, en el programa que la Cope hizo con motivo de la gran, inmensa, maravillosa, ejemplar manifestación, el domingo 08 octubre 2017, en Barcelona, en defensa de España, de la nación española, de su vigente Constitución democrática de 1978, de su unidad, soberanía, solidaridad, igualdad ante la ley y en todas las partes de España, en todas las autonomías españolas, libres e iguales en todas las partes de España, dentro del Imperio de la ley, Estado de derechos y deberes, contemplados en la vigente Constitución democrática española de 1978 y que se esta violando gravísimamente en Cataluña, etc.), a dos jóvenes catalanes universitarios, uno de ellos hijos de un Guardia Civil, muy bien formados, documentados; los escuché, emocionado, al ver que hay muy buenos jóvenes españoles dispuestos a arriesgarse, a comprometerse como es debido, por y para el bien; los he escuchado hablar en nombre de la organización "Societat/Sociedad Civil Catalana", dar ejemplo, con la gran, inmensa, maravillosa manifestación del domingo 08-10-17, en Barcelona (Cataluña-España), y otras muchas, muy positivas, justas y necesarias movilizaciones, acciones, etc.; dar ejemplo de lo que debemos hacer todos los españoles, como dice nuestra vigente Constitución democrática española de 1978 (por la que algunos arriesgamos algo mas "cas orelliñas", que las orejitas, la salud y estabilidad de nuestras familias, dentro y fuera de la universidad, dentro y fuera de España, junto a los emigrantes gallegos y de toda España, emigrantes a Cataluña, País Vasco, Francia, etc.): Articulo 30: “los españoles tenemos el derecho y deber de defender a España"; y también los partidos que se dicen constitucionales, como el Partido Popular (PP), Ciudadanos (Cs), Unión, Progreso y Democracia (UPyD), parte del Partido Socialista Obrero Español (PSOE. PSOE no convocó a sus afiliados a la gran y ejemplar manifestación, en la defensa de la España democrática constitucional, que tuvo lugar el domingo 08 octubre 2017, en Barcelona y con gran éxito), etc., Artículo 6: "Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos".

Nuestra vigente Constitución democrática española de 1978, dice también lo que sigue a continuación y por eso los fanáticos, fundamentalistas, totalitarios, generadores de odio y todo tipo de violencias, racistas nacionalistas e izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc., catalanes, vascos, etc. y los que les hacen el juego dentro y fuera de España, con la llamada “Ruptura Revolucionaria”, intentaron y consiguieron desestabilizar muy gravemeente a España, con la Primera y Segunda República, con el “Federalismo Revolucionario”, con la “República Revolucionaria” a favor del “Movimiento Salvador de Octubre” como decían, entre otros, los socialistas PSOE Francisco Largo Caballero y Julio Álvarez del Valle (véase el excelente libro científico de los científicos profesores universitarios de historia Manuel Álvarez Tardio y Roberto Villa García, “1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular”, 2017; y véase la excelente obra sobre la historia contemporánea de España, del gran historiador, del gran hispanista de los Estados Unidos, Stanley Paine, al que le acaban de conceder el Premio Espasa 2017 por su obra: “En defensa de España: desmontando mitos y leyendas negras"); lo intentaron de nuevo en los años 70 y están volviendo a la carga con la llamada “Tercera República Española” “República catalana”, etc.

Lo intentaron y fue un auténtico desastre en vidas y destrucción de familias, generaciones, buena parte de nuestros pueblos, villas, ciudades españolas, de la nación española; sin embargo, como se viene viendo, lo están intentado, de nuevo, con muy graves contaminaciones, manipulaciones, mentiras, engaños, generando los peores odios, divisiones, exclusiones, crispaciones, enfrentamientos, violencias, etc., racistas, nacionalistas, de lucha de clases, fundamentalistas, anticlericalismo católico, etc., tratando de romper, de desestabilizar España (el primer ministro francés, por el Partido Socialista Francés/PSF, Manuel Valls, ha declarado que sería gravísimo, muy negativo la ruptura de la unidad de España, con la ilegal separación de Cataluña, pues, la desestabilización de España se vería seguida por la desestabilización de Europa, etc.), la Unión Europea, etc. con el apoyo de Venezuela neocomunista-Cubazuela, de Cuba comunista y el Foro neocomunista de Sao Paulo (1990; sobre lo que volveremos mas adelante), de las naciones del llamado “Socialismo del Siglo XXI”, de Rusia putinista, Irán Fundamentalista, etc.

Esto es lo que dice nuestra vigente Constitución democrática española de 1978 y que algunos responsables públicos deben tener presente, cumplir y hacer cumplir, como es su obligación; y que también es obligación que cumplan todos los españoles, ciudadanos que viven, residen en España, la nación española:

Preámbulo: “La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo; Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular”.

Artículo 1: “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado”.

Artículo 2: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

Artículo 8: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Una ley orgánica regulará las bases de la organización militar conforme a los principios de la presente Constitución”.

Articulo 9: “Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos”.

Articulo 14: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Artículo 19: “Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional. Asimismo, tienen derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos políticos o ideológicos”.

Articulo 40: “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica”.

Artículo 116: “Una ley orgánica regulará los estados de alarma, de excepción y de sitio, y las competencias y limitaciones correspondientes. La declaración de los estados de alarma, de excepción y de sitio no modificarán el principio de responsabilidad del Gobierno y de sus agentes reconocidos en la Constitución y en las leyes”.

Articulo 138: “El Estado garantiza la realización efectiva del principio de solidaridad consagrado en el artículo 2 de la Constitución, velando por el establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español, y atendiendo en particular a las circunstancias del hecho insular. Las diferencias entre los Estatutos de las distintas Comunidades Autónomas no podrán implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales”.

Articulo 139: “Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado. Ninguna autoridad podrá adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español”.

Artículo 155: “Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas”.

LAS FUERZAS CONSTITUCIONALES ESPAÑOLAS, COMO DICE LA VIGENTE CONSTITUCION DEMOCRÁTICA ESPAÑOLA DE 1978, DEBEN MOVILIZAR, LEGAL Y ACTIVAMENTE, A LOS CIUDADANOS ESPAÑOLES, EN LA DEFENSA DE LA ESPAÑA DEMOCRATICA CONSTITUCIONAL Y FRENTE A LOS QUE VIENEN FOMENTANDO LOS PEORES RACISMOS, ODIOS, EXCLUSIONES, DIVISIONES, ENFRENTAMIENTOS, ETC., Y QUIEREN DESESTABILIZARLA, DESESTABILIZAR LA UNION EUROPEA, ETC.

Creo firmemente que PP (Partido Popular, NG (su organización juvenil Nuevas Generaciones), sus fundaciones, instancias en las que esta presente, y de acuerdo con la excelente entrevista (El País, domingo 08-10-17) del presidente del PP y de Gobierno de España, Mariano Rajoy Brey (que nació en Santiago de Compostela, en la muy bella y monumental Plaza del Toral, marzo 1955; presidente del Gobierno de nuestra querida y gran nación española); creo que el PP debe movilizarse mucho más y de acuerdo con el artículo 6 citado; el PP (resto de fuerzas constitucionales, políticas y no políticas), como señala el artículo 6 de la Constitución española (y que hemos facilitado unas líneas antes), debe movilizarse y movilizar mucho más a los españoles y ciudadanos, en la calle, sociedad civil, en los medios de comunicación viejos y nuevos, en las instancias de encarnación y socialización, etc., y no solo por arriba, en las instituciones, y máxime cuando nuestra nación española, su Constitución, vigencia, unidad, soberanía, solidaridad, la igualdad de todos los españoles ante la ley y en cualquier parte de España, etc., se ven gravísimamente amenazadas por un proceso golpista, por un golpe de Estado, y que vienen llevando a cabo los extremistas, racistas nacionalistas, izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc. catalanes y los que los apoyan dentro y fuera de España, con el fin de llevar a cabo la “Ruptura Revolucionaria” del sistema democrático español creado con la Constitución de 1978; la "Ruptura Revolucionaria" de España, la nación española, de la Unión Europea (UE), etc.

“Ruptura Revolucionaria” de España, de la nación española, de la UE, etc., en lo que vienen colaborando, muy activamente, Venezuela necomunista-Cubazuela, Cuba comunista (el implacable sanguinario comunista argentino Ernesto Guevara "Che" firmaba como "Stalin II", por admiración al sanguinario tirano, genocida comunista soviético Iósif Stalin y declaró que quería convertir a los guerrilleros en implacables maquinas de matar. Véase el libro del periodista argentino Nicolas Márquez sobre Ernesto Guevara "Che", hijo de una de las famiias mas ricas no solo de Argentina sino de América del sur, titulado "La maquina de matar", Ed. Grupo Union Editorial 2017) y su Foro necomunista de Sao Paulo 1990 (Foro neocomunista creado por los partidos comunistas e izquierdistas de América del Centro, el Caribe y del Sur, cuando se hundieron, entre 1989 y 1991, el Muro de Berlín, la URSS-Unión Soviética y el comunismo del este. Este Foro, en su reunión 23 de 15 al 19 julio 2017, en Managua-Nicaragua, con la presencia procedente de España de Esquerra Republicana de Catalunya/ERC, Esquerra Unida i Alternativa/EUA, Candidatura de Unidad Popular/CUP e Izquierda Unida/IU; y con la presencia del Partido Comunista Cubano/PCC que dirige totalitariamente una de las dictaduras totalitarias mas larga, la comunista cubana, y que lleva en el poder, que tomo por las armas, desde el uno de enero 1959, hasta la actualidad, es decir, 57 años de implacable y totalitaria dictadura comunista cubana, que destruyó material –los actuales salarios y pensiones cubanos son los mas bajos del mundo con 30 euros de salario mensual medio y menos de 15 euros de pensión mensual media, y cuando tuvo una de las rentas per capita mas alta de América del sur, junto a Argentina, y del mundo -, inmaterial y moralmente Cuba y viene contribuyendo activamente a la destrucción neocomunista exterior como en el caso de Venezuela neocomunista-Cubazuela, que apoyó muy activamente y viene siendo base de FARC, ETA y otros muchos grupos terroristas marxista-leninistas. Como decíamos, el Foro neocomunista de Sao Paulo aprobó, en Managua-Nicaragua, en su reunión Numero 23 de 15 al 19 de julio 2017, un documento en el que apoya el golpe de Estado, el referendum ilegal y golpista en Cataluña del 01 octubre 2017, y un documento final en el que hace un canto a la "Revolución comunista rusa", la "Revolución comunista cubana", la ilegal "Asamblea Nacional Constituyente" de Venezuela necomunista-Cubazuela, etc., etc.).

“Ruptura Revolucionaria” de España (al convertir a Cataluña en Catalunyazuela, Cubatalunya...), la UE, etc., promovidas, impulsadas, financiadas, apoyadas (con bases, financiación, etc.), etc., por las naciones neocomunistas, promovidas por este Foro neocomunista de Sao Paulo 1990, bajo el hombre de "Socialismo del Siglo XXI" (Nicaragua, Bolivia, Venezuela-Cubazuela, Ecuador de Rafael Correa, etc., bajo la supervisión, apoyo, etc. de Cuba comunista, Rusia putinista, China comunista, Irán fundamentalista, etc.), por Rusia putinista, Irán fundamenralista etc.

Es decir, por naciones comunistas, neocomunistas, fundamentalistas islámicas, etc., con el apoyo de Rusia putinista y sus agentes, intancias, etc., mundiales, y que son completamente contrarias al modelo de democracia representativa, de alternancia, plural, de integración-inclusiva y economía social de mercado, con seguridad y garantías, dentro del Imperio de la Ley y Estado de derechos y deberes, democráticos, con seguridad y garantías, debidamente establecidas, medidas.

Es muy necesario que la cadena de radio española Cadena de Ondas Populares Españolas/ COPE, cuyo mayor accionista es la Iglesia católica española (Conferencia Episcopal Española, etc.), con excelentes programas como este (La Linterna que dirige muy bien Juan Pablo Colmenarejo), promueva lo mejor de la sociedad civil de nuestra nación española, como la que hoy se ha manifestado en Cataluña, y de acuerdo con el Ideario Cope, con la vigente Constitución española, con los buenos, justos y necesarios valores del Humanismo Cristiano Deontológicos, de, por y para el Juego Limpio, Honrados, Humildes..., y sin miedos, complejos, concesiones a lo Políticamente Correcto, a extremistas, racistas nacionalistas, izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc., tal y como ha hecho la Conferencia Episcopal Española (CEE) en su último documento, en el que pone al mismo nivel a los extremistas, nacionalistas racistas, ilegales y golpistas antiEspaña, antiConstitución española, etc., que a los que defienden España, la gran nación española, la vigente Constitución democrática española de 1978; último documento de la CEE y que contradice de forma clara otros documentos de la misma, como, por ejemplo, Ideario Cope, donde, entre otras cosas, defiende la deontología profesional, la Constitución española, la Unión Europea, etc., frente a las “estrecheces nacionalistas”… Sin embargo, con mucha menos energía que el gran Papa, el Santo Juan Pablo II, Beato Papa Juan Pablo II, cuando dijo: “Cada vez que el cristianismo, sea en su tradición occidental, sea en la oriental, se transforma en instrumento de un nacionalismo, recibe una herida en su mismo corazón y se vuelve estéril”.

Conviene tener muy presente que importantes sectores de la Iglesia católica española en Cataluña, han colaborado y vienen colaborando, muy activamente, con el proceso revolucionario, ilegal y golpista, con el ilegal referéndum del 01 octubre 2017, con la contaminación, envenenamiento, lavado de cerebro, en plan nacionalista racista, extremista, generador de todo tipo de exclusiones, odios, violencias, etc., en niños, menores, adultos, mayores, ancianos, en todo tipo de medios, de instancias sociales, incluidas las eclesiales y exactamente igual que sucedió con la banda terrorista, ilegal, asesina, criminal, socialista-comunista marxista-leninista, castrochavista, profundamentalismo iraní, etc., es decir, la banda terrorista nacionalista vasca ETA-Batasuna y sus brazos, y que tuvo un muy importante apoyo, una muy importante base, etc., en la iglesia católica nacionalista vasca (seminarios y otros muchas instancias, etc.).

La peor contaminación es la contaminación del alimento y medios inmateriales, espirituales, y que da lugar a las peores contaminaciones, dominaciones, manipulaciones, sujeciones, narcisismos individuales y de grupo, vedettismos, engreimientos, supremacismos, demagogias, populismos, carrerismos, trepismos, arribismos, tajadismos (materiales, inmateriales, sexuales, de liquidar-linchar al adversario competidor, convertido en el peor enemigo, en el chivo expiatorio y enemigo perfecto, y contra lo que vale lo peor de lo peor), enchufismos, nepotismos, amiguismos, sectarismos, clientelismos, corrupciones, juegos sucios, oportunismos, pasotismos, victimismos, poner los huevos en todas las cestas para ganar siempre, materialismos, espiritualismos, relativismos, todovale, hedonismos, nihilismos, fanatismos, extremismos, fundamentalismos, nacionalismos, racismos, xenofobias, internacionalismos, envidias, odios, exclusiones, divisiones, polarizaciones, descalificaciones, deslegitimaciones, ninguneos, aislamientos, marginaciones, leyendas negras (como la muy eficaz Leyenda Negra contra la España católica y que convirtió a España en la Primera Potencia Mundial en los Siglos XVI y XVII. Leyenda Negra lanzada por los países protestantes, competidores de España, Alemania, Inglaterra, Holanda-Países Bajos, Estados Unidos..., y que, a partir del Siglo XIX, XX, XXI, fue asumida, en España, por los masones, progresistas, la izquierda y, por supuesto, por los nacionalistas, fundamentalistas, etc. antiespañoles, anticonstitución española. De ahí que, entre otras cosas, España, la nación es"pañola, en la actualidad, haya sido votada con menos de cinco por los españoles, con 4, y con ocho por los extranjeros. España ha sido declarada por el World Economic Forum-Foro Economico Mundial", la nación mas competitiva en turismo del mundo en los años 2015 y 2016), persecuciones, linchamientos, liquidaciones, violencias, terrorismos, etc.

Fdo. Miguel Cancio, Economista y sociólogo, profesor jubilado de Sociología (profesor durante 40 años) de la Universidad de Santiago de Compostela; Página Web: miguelcancio.com; Blog. miguelcancio.blogspot.com; Santiago de Compostela (Galicia-España), Patrón de Galicia, España, queridas naciones hermanas de Hispano-IberoAmérica, de la Unión Europea, etc.; domingo 08, lunes 09 de octubre 2017

Nota:

En Internet se puede ver mi Currículum en: “Currículum vital y contextual de Miguel Cancio, setiembre 2017” http://miguelcancio.blogspot.com.es/2017/currículum-vital-y-contextual-de-miguel.htlm ; las instancias universitarias, científicas, publicaciones, profesionales, medios de comunicación culturales y sociales, los movimientos sociales, etc., en las que he participado, se pueden ver en Internet: “mcancio - Miguel Cancio”: http://www.miguelcancio.com/mcmcancio.htm; mi bibliografía-publicaciones, en Internet: “Bibliografía de Miguel Cancio”: http://miguelcancio.blogspot.com.es/2011/01/bibliografia-del-profesor-miguel-cancio.html. El Curriculum y/o las publicaciones se pueden ver también en: mi Página Web y Blog (donde se pueden ver las publicaciones y datos mas actuales que no salen en las direcciones anteriores); los portales científicos Dialnet y Google Académico; los programas de las asignaturas que he impartido en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo, ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela; en las Bibliotecas Universitarias de los tres centros universitarios que acabo de citar (se pueden consultar por Internet); en los medios gallegos, españoles y de otras naciones en los que vengo colaborando; en Internet, en Google y otros buscadores; etc.

Currículum Vitae resumido de Miguel Ángel Cancio Álvarez Mon González (Vegadeo-Asturias/España, 1948)

- Economista (Universidad de Santiago de Compostela/USC) y Sociólogo (Universidad Paris VIII-Vincennes; Ecole Pratique de Hautes Etudes/Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales; Collège de France: centros universitarios e investigación de Paris-Francia. En París asistí, entre otros, a los cursos de: Raymond Aron; Roland Barthes; Pierre Bourdieu y su equipo; Michel Debeauvais; Michel Foucault; Nicolas Herpin, Paul de Gaudemar; George Lapassade; Michael Löwy; Jean Claude Passeron; Nicos Poulantzas; Alain Touraine; etc. Gracias a ellos, especialmente a Pierre Bourdieu, Michel Debeauvais, Nicolas Herpin, Paul de Gaudemar y Jean Claude Passeron; gracias a su ayuda, cartas de presentación, acceso y apoyo en sus seminarios y cursos, en el tratamiento de datos, facilitación gratis de materiales, etc., pude tener una beca de Tercer Ciclo que me concedió el Gobierno francés y que, entre otras cosas, me permitió residir en la “Ciudad Internacional Universitaria de Paris”).
- Profesor jubilado (40 años de profesor) en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela (Galicia) y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo (Galicia), ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela/USC (Galicia-España); profesor de las asignaturas “Sociología”, “Sociología de la empresa”, “Sociología económica” y “Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales”. Esta ultima asignatura, la creé, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela, a partir de lo que se hacía en centros universitarios y de investigación de gran prestigio internacional, y buscando hacer posible, con la mejor formación, educación, investigación, profesionalidad (deontología profesional, ciudadana, etc.), el mejor desarrollo deontológico democrático, honrado, de, por y para el juego limpio, critico positivo, responsable-respetuoso-sostenible, el desarrollo con derechos e ineludibles deberes (dar y exigir a cada uno, persona individual y jurídica, lo que le corresponde en justicia justa, todo ello bien medido, evaluado, supervisado, inspeccionado, controlado de forma permanente, pues, lo que se puede medir, con honradez, humildad, continuidad y el máximo rigor, es lo que, mas y mejor, se puede mejorar por la justicia justa, el bien, la belleza, la verdad…); el desarrollo deontológico competitivo, cooperativo, creativo, profundamente humano, rentable económica y socialmente…
- Autor-responsable individual de 15 libros y de 35 libros colectivos de varios autores; autor de 50 artículos científicos y de 50 ponencias.
- Investigador en proyectos de investigación que han contribuido a la financiación de Universidades españolas y que han dado lugar a libros, ponencias, artículos científicos, etc.
- Evaluador de proyectos de investigación nacionales e internacionales, por medio de una Agencia Nacional española de Evaluación.
- Creador y coordinador del primer Foro de la USC y organizador, en el marco de las asignaturas que impartí en la USC, de un Ciclo anual universitario, interdisciplinario de Conferencias-coloquio, Ponencias y Debates, abierto al público en general, en el que intervinieron, como invitados, mas de 250 importantes expertos, investigadores, científicos, empresarios, profesionales, pensadores, artistas, deportistas, creadores, dinamizadores, responsables públicos, privados y eclesiales de Galicia, España y otras naciones, y también los asistentes a dichos ciclos de conferencias y que se presentaron y me hicieron propuestas de trabajos, conferencias, etc., y los alumnos que, en el curso anterior, defendieron, ante la clase, el profesor y presentaron en plazo, forma y fondo, los mejores trabajos universitarios de critica de las preguntas, hipótesis existentes y de creación, elaboración de otras nuevas, etc., con el fin de generar el mejor valor añadido de juego limpio, una formación-enseñanza superior digna de tal nombre, deontológica, competitiva al mayor nivel, creativa, etc.
- Creador y presentador del programa de radio, “Superestructuras, lutte symbolique, hiperrealismo e boa salsa da boa, ay namá, ei carballeira e veña lume, egurra e veña Swing”; programa de una hora de duración, de música y comentarios filo-psico-socioeconómicos, teórico-prácticos, sobre la realidad próxima y lejana, la búsqueda, crítica y positiva, de la alegría, la ironía, el buen trabajo, el bien, la amistad, el amor, la belleza, la verdad y la lucha contra el mal, los malos y los que le hacen el juego; programa de radio creado en la frecuencia modulada, cuando esta empezó a emitirse, temporada 1979-1980, en Radio Galicia-Cadena SER (Sociedad Española de Radiodifusión) de Santiago de Compostela (Galicia-España).
- Asesor y colaborador del programa “Tiempo de Universidad” de Radio 3 de Radio Nacional de España (RNE), dirigido y creado por Fernando Segundo, en el que colaboraron profesionales, periodistas que, posteriormente, destacaron, llegaron a ocupar importantes puestos en Radio Nacional de España, etc.
- Creador, con el médico, doctor, catedrático, músico, poeta y artista, el gran amigo José Luís Mari Solera “Licho”, y gracias a la periodista Susana López Carbia de Correo TV y al director de este medio Luís Pérez; creador del programa semanal, de una hora de duración en Correo TV del grupo mediático de Santiago de Compostela El Correo Gallego-Grupo Correo Gallego; creador, junto a Licho, del programa de televisión “Trobeiros de Faladoiro-Trobeiros de Compostela”, de una hora de duración y que estuvo nueve años seguidos en antena, de 2007 a 2016, con gran éxito y repercusión social. Antes, Licho y el que suscribe, habíamos estado, también y con gran éxito, en la cadena de televisión “Localia” (Santiago de Compostela), pero dejamos de hacerlo por censura política de su director y a pesar de que los profesionales, con el que hacíamos nuestro programa filo-psico-socioeconómico/Behavioral Socioeconomic, poético, irónico, positivo, alegre, musical, cantarín, humanista, etc., sobre la actualidad próxima y lejana, el mas acá y más allá, estaban muy contentos por el éxito e impacto social del mismo.
- Promotor, miembro, colaborador de instancias y publicaciones científicas, profesionales, mediáticas, culturales y sociales, como, entre otras, la “Revista Galega de Economía” (RGE) de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela-Universidad de Santiago de Compostela, de la que hice el borrador de sus primeros estatutos y fui miembro de sus primeros Consejos de Redacción.
- Colaborador en medios de comunicación (prensa, radio, televisión, agencias, Internet, documentales, etc.) de Galicia, otras partes de la nación española, de España (medios de tirada, audiencia nacional) y de otras naciones; colaborador en medios, cadenas locales, provinciales, autonómicas, nacionales e internacionales, públicos y privados.
- Conferenciante, participante en congresos, simposios, cursos, jornadas, coloquios, debates, ONGs, fundaciones, foros, ateneos, etc.
- Participante muy activo, a escala rural y urbana, en el mar, la costa y la montaña, las instituciones y la calle, real, mediática y virtual, material e inmaterialmente, etc., en viejos y nuevos movimientos, redes sociales, en instancias de encarnación y socialización de actitudes, comportamientos, representaciones, valores, etc. en Galicia, España y otras naciones. Creador de instancias, medios, programas, etc. de comunicación, sociales, para tratar de defender, aplicar y promover, en la realidad-practica real y no solo de boquilla, para la galería, para las apariencias; de defender, aplicar y promover la deontología, el juego limpio, el buen trabajo, el saber saber, el saber ser, estar, hacer, tener…, en lo político, público, privado, eclesial, creyente, no creyente, la libertad honrada, humilde, responsable, respetuosa y creativa, la fuerza de voluntad, el trabajo, critica y justicia justos, positivos, competentes, eficientes, rentables y enriquecedores, y para tratar de buscar el mejor desarrollo, el bien, la belleza, la verdad…
- Etc.
- Tfo.: 610-971117; Dirección: Miguel Cancio, C/ Atenas 3-I, 1º C, 15.707 Santiago de Compostela (Galicia-España); CE: miguelcancio.usc@gmail.com; Página web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com (este Currículum Vitae puede verse, mucho mas ampliado, en mi página web, blog, el programa de mis asignaturas, en las bibliotecas universitarias donde fui profesor, en Internet, etc.).


En Cataluña debemos defender España, su Constitución, igualdad ante la Ley, etc., como "Societat Civil Catalana"

09.10.17 | 19:26. Archivado en Miguel Cancio

EN CATALUÑA DEBEMOS DEFENDER ESPAÑA, SU CONSTITUCION, IGUALDAD ANTE LA LEY, ETC., COMO “SOCIETAT CIVIL CATALANA”

Beato Papa Juan Pablo II: “Cada vez que el cristianismo, sea en su tradición occidental, sea en la oriental, se transforma en instrumento de un nacionalismo, recibe una herida en su mismo corazón y se vuelve estéril”

Estoy emocionando escuchando, en la noche, en el excelente programa de la cadena española de radio Cope, “La Linterna” (escucho, sigo las diferentes cadenas, emisoras, medios – prensa, radio, televisión, agencias, Internet, etc,- públicos, privados, eclesiales, creyentes, no creyentes, etc., locales, regionales, nacionales, internacionales, etc., en los que, desde los años 70 y hasta la actualidad octubre 2017, vengo colaborando activamente, sobre los que vengo haciendo diversos trabajos, publicaciones, libros, simposios, etc., como se puede ver en mi curriculum, publicaciones, intervenciones, etc., y con el fin de tratar de mejorarlos, esta y otras instancias de encarnación y socialización; mejorarlos desde el punto de vista de la deontología profesional, en la búsqueda, honrada, humilde, rigurosa y bien medida, del comportamiento, libertad, trabajo, crítica, justicia justos, positivos, rigurosos, eficientes, rentables económica, humana y socialmente, del bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc., y habida cuenta de su gran influencia individual, familiar, grupal, social, colectiva. Lo que se puede medir, evaluar, controlar, seguir, de forma deontológica, honrada, humilde y con el máximo rigor y precisión, es lo que, más y mejor, se puede mejorar por el mejor desarrollo deontológico democrático, por la justicia justa, el bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc.).

Como decía, me emocionó escuchar en el excelente programa de la Cope, La Linterna, dirigido, muy bien, por Juan Pablo Colmenarejo (para mí, el mejor programa de la Cope, con responsabilidad, mucho rigor, amenidad, coherencia y, sobre todo, de acuerdo con el Ideario Cope – se puede consultar por Internet - y que obliga a todos los que hacen la Cope, colaboran en la Cope. Si bien este Ideario Cope, claramente, no se cumple, ostentosamente, en varios programas. Creo que todos los medios, instancias de encarnación y socialización, deberían tener un código deontológico y cumplirlo. Los ciudadanos, responsables públicos, privados, etc. deben velar por el cumplimiento de las normas, códigos deontológicos y con el fin de luchar, deontológicamente, por el comportamiento, libertad, trabajo, critica, justicia, etc. justos, por el bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc.).

Como decía, me ha emocionado escuchar, en La Linterna-Cope (domingo 08 octubre 2017. Bueno, en el programa que la Cope hizo con motivo de la gran, inmensa, maravillosa, ejemplar manifestación, el domingo 08 octubre 2017, en Barcelona, en defensa de España, de la nación española, de su vigente Constitución democrática de 1978, de su unidad, soberanía, solidaridad, igualdad ante la ley y en todas las partes de España, en todas las autonomías españolas, libres e iguales en todas las partes de España, dentro del Imperio de la ley, Estado de derechos y deberes, contemplados en la vigente Constitución democrática española de 1978 y que se esta violando gravísimamente en Cataluña, etc.), a dos jóvenes catalanes universitarios, uno de ellos hijos de un Guardia Civil, muy bien formados, documentados; los escuché, emocionado, al ver que hay muy buenos jóvenes españoles dispuestos a arriesgarse, a comprometerse como es debido, por y para el bien; los he escuchado hablar en nombre de la organización "Societat/Sociedad Civil Catalana", dar ejemplo, con la gran, inmensa, maravillosa manifestación del domingo 08-10-17, en Barcelona (Cataluña-España), y otras muchas, muy positivas, justas y necesarias movilizaciones, acciones, etc.; dar ejemplo de lo que debemos hacer todos los españoles, como dice nuestra vigente Constitución democrática española de 1978 (por la que algunos arriesgamos algo mas "cas orelliñas", que las orejitas, la salud y estabilidad de nuestras familias, dentro y fuera de la universidad, dentro y fuera de España, junto a los emigrantes gallegos y de toda España, emigrantes a Cataluña, País Vasco, Francia, etc.): Articulo 30: “los españoles tenemos el derecho y deber de defender a España"; y también los partidos que se dicen constitucionales, como el Partido Popular (PP), Ciudadanos (Cs), Unión, Progreso y Democracia (UPyD), parte del Partido Socialista Obrero Español (PSOE. PSOE no convocó a sus afiliados a la gran y ejemplar manifestación, en la defensa de la España democrática constitucional, que tuvo lugar el domingo 08 octubre 2017, en Barcelona y con gran éxito), etc., Artículo 6: "Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos".

Nuestra vigente Constitución democrática española de 1978, dice también lo que sigue a continuación y por eso los fanáticos, fundamentalistas, totalitarios, generadores de odio y todo tipo de violencias, racistas nacionalistas e izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc., catalanes, vascos, etc. y los que les hacen el juego dentro y fuera de España, con la llamada “Ruptura Revolucionaria”, intentaron y consiguieron desestabilizar muy gravemeente a España, con la Primera y Segunda República, con el “Federalismo Revolucionario”, con la “República Revolucionaria” a favor del “Movimiento Salvador de Octubre” como decían, entre otros, los socialistas PSOE Francisco Largo Caballero y Julio Álvarez del Valle (véase el excelente libro científico de los científicos profesores universitarios de historia Manuel Álvarez Tardio y Roberto Villa García, “1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular”, 2017; y véase la excelente obra sobre la historia contemporánea de España, del gran historiador, del gran hispanista de los Estados Unidos, Stanley Paine, al que le acaban de conceder el Premio Espasa 2017 por su obra: “En defensa de España: desmontando mitos y leyendas negras"); lo intentaron de nuevo en los años 70 y están volviendo a la carga con la llamada “Tercera República Española” “República catalana”, etc.

Lo intentaron y fue un auténtico desastre en vidas y destrucción de familias, generaciones, buena parte de nuestros pueblos, villas, ciudades españolas, de la nación española; sin embargo, como se viene viendo, lo están intentado, de nuevo, con muy graves contaminaciones, manipulaciones, mentiras, engaños, generando los peores odios, divisiones, exclusiones, crispaciones, enfrentamientos, violencias, etc., racistas, nacionalistas, de lucha de clases, fundamentalistas, anticlericalismo católico, etc., tratando de romper, de desestabilizar España (el primer ministro francés, por el Partido Socialista Francés/PSF, Manuel Valls, ha declarado que sería gravísimo, muy negativo la ruptura de la unidad de España, con la ilegal separación de Cataluña, pues, la desestabilización de España se vería seguida por la desestabilización de Europa, etc.), la Unión Europea, etc. con el apoyo de Venezuela neocomunista-Cubazuela, de Cuba comunista y el Foro neocomunista de Sao Paulo (1990; sobre lo que volveremos mas adelante), de las naciones del llamado “Socialismo del Siglo XXI”, de Rusia putinista, Irán Fundamentalista, etc.

Esto es lo que dice nuestra vigente Constitución democrática española de 1978 y que algunos responsables públicos deben tener presente, cumplir y hacer cumplir, como es su obligación; y que también es obligación que cumplan todos los españoles, ciudadanos que viven, residen en España, la nación española:

Preámbulo: “La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo; Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular”.

Artículo 1: “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado”.

Artículo 2: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

Artículo 8: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Una ley orgánica regulará las bases de la organización militar conforme a los principios de la presente Constitución”.

Articulo 9: “Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos”.

Articulo 14: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Artículo 19: “Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional. Asimismo, tienen derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos políticos o ideológicos”.

Articulo 40: “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica”.

Artículo 116: “Una ley orgánica regulará los estados de alarma, de excepción y de sitio, y las competencias y limitaciones correspondientes. La declaración de los estados de alarma, de excepción y de sitio no modificarán el principio de responsabilidad del Gobierno y de sus agentes reconocidos en la Constitución y en las leyes”.

Articulo 138: “El Estado garantiza la realización efectiva del principio de solidaridad consagrado en el artículo 2 de la Constitución, velando por el establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español, y atendiendo en particular a las circunstancias del hecho insular. Las diferencias entre los Estatutos de las distintas Comunidades Autónomas no podrán implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales”.

Articulo 139: “Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado. Ninguna autoridad podrá adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español”.

Artículo 155: “Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas”.

LAS FUERZAS CONSTITUCIONALES ESPAÑOLAS, COMO DICE LA VIGENTE CONSTITUCION DEMOCRÁTICA ESPAÑOLA DE 1978, DEBEN MOVILIZAR, LEGAL Y ACTIVAMENTE, A LOS CIUDADANOS ESPAÑOLES, EN LA DEFENSA DE LA ESPAÑA DEMOCRATICA CONSTITUCIONAL Y FRENTE A LOS QUE VIENEN FOMENTANDO LOS PEORES RACISMOS, ODIOS, EXCLUSIONES, DIVISIONES, ENFRENTAMIENTOS, ETC., Y QUIEREN DESESTABILIZARLA, DESESTABILIZAR LA UNION EUROPEA, ETC.

Creo firmemente que PP (Partido Popular, NG (su organización juvenil Nuevas Generaciones), sus fundaciones, instancias en las que esta presente, y de acuerdo con la excelente entrevista (El País, domingo 08-10-17) del presidente del PP y de Gobierno de España, Mariano Rajoy Brey (que nació en Santiago de Compostela, en la muy bella y monumental Plaza del Toral, marzo 1955; presidente del Gobierno de nuestra querida y gran nación española); creo que el PP debe movilizarse mucho más y de acuerdo con el artículo 6 citado; el PP (resto de fuerzas constitucionales, políticas y no políticas), como señala el artículo 6 de la Constitución española (y que hemos facilitado unas líneas antes), debe movilizarse y movilizar mucho más a los españoles y ciudadanos, en la calle, sociedad civil, en los medios de comunicación viejos y nuevos, en las instancias de encarnación y socialización, etc., y no solo por arriba, en las instituciones, y máxime cuando nuestra nación española, su Constitución, vigencia, unidad, soberanía, solidaridad, la igualdad de todos los españoles ante la ley y en cualquier parte de España, etc., se ven gravísimamente amenazadas por un proceso golpista, por un golpe de Estado, y que vienen llevando a cabo los extremistas, racistas nacionalistas, izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc. catalanes y los que los apoyan dentro y fuera de España, con el fin de llevar a cabo la “Ruptura Revolucionaria” del sistema democrático español creado con la Constitución de 1978; la "Ruptura Revolucionaria" de España, la nación española, de la Unión Europea (UE), etc.

“Ruptura Revolucionaria” de España, de la nación española, de la UE, etc., en lo que vienen colaborando, muy activamente, Venezuela necomunista-Cubazuela, Cuba comunista (el implacable sanguinario comunista argentino Ernesto Guevara "Che" firmaba como "Stalin II", por admiración al sanguinario tirano, genocida comunista soviético Iósif Stalin y declaró que quería convertir a los guerrilleros en implacables maquinas de matar. Véase el libro del periodista argentino Nicolas Márquez sobre Ernesto Guevara "Che", hijo de una de las famiias mas ricas no solo de Argentina sino de América del sur, titulado "La maquina de matar", Ed. Grupo Union Editorial 2017) y su Foro necomunista de Sao Paulo 1990 (Foro neocomunista creado por los partidos comunistas e izquierdistas de América del Centro, el Caribe y del Sur, cuando se hundieron, entre 1989 y 1991, el Muro de Berlín, la URSS-Unión Soviética y el comunismo del este. Este Foro, en su reunión 23 de 15 al 19 julio 2017, en Managua-Nicaragua, con la presencia procedente de España de Esquerra Republicana de Catalunya/ERC, Esquerra Unida i Alternativa/EUA, Candidatura de Unidad Popular/CUP e Izquierda Unida/IU; y con la presencia del Partido Comunista Cubano/PCC que dirige totalitariamente una de las dictaduras totalitarias mas larga, la comunista cubana, y que lleva en el poder, que tomo por las armas, desde el uno de enero 1959, hasta la actualidad, es decir, 57 años de implacable y totalitaria dictadura comunista cubana, que destruyó material –los actuales salarios y pensiones cubanos son los mas bajos del mundo con 30 euros de salario mensual medio y menos de 15 euros de pensión mensual media, y cuando tuvo una de las rentas per capita mas alta de América del sur, junto a Argentina, y del mundo -, inmaterial y moralmente Cuba y viene contribuyendo activamente a la destrucción neocomunista exterior como en el caso de Venezuela neocomunista-Cubazuela, que apoyó muy activamente y viene siendo base de FARC, ETA y otros muchos grupos terroristas marxista-leninistas. Como decíamos, el Foro neocomunista de Sao Paulo aprobó, en Managua-Nicaragua, en su reunión Numero 23 de 15 al 19 de julio 2017, un documento en el que apoya el golpe de Estado, el referendum ilegal y golpista en Cataluña del 01 octubre 2017, y un documento final en el que hace un canto a la "Revolución comunista rusa", la "Revolución comunista cubana", la ilegal "Asamblea Nacional Constituyente" de Venezuela necomunista-Cubazuela, etc., etc.).

“Ruptura Revolucionaria” de España (al convertir a Cataluña en Catalunyazuela, Cubatalunya...), la UE, etc., promovidas, impulsadas, financiadas, apoyadas (con bases, financiación, etc.), etc., por las naciones neocomunistas, promovidas por este Foro neocomunista de Sao Paulo 1990, bajo el hombre de "Socialismo del Siglo XXI" (Nicaragua, Bolivia, Venezuela-Cubazuela, Ecuador de Rafael Correa, etc., bajo la supervisión, apoyo, etc. de Cuba comunista, Rusia putinista, China comunista, Irán fundamentalista, etc.), por Rusia putinista, Irán fundamenralista etc.

Es decir, por naciones comunistas, neocomunistas, fundamentalistas islámicas, etc., con el apoyo de Rusia putinista y sus agentes, intancias, etc., mundiales, y que son completamente contrarias al modelo de democracia representativa, de alternancia, plural, de integración-inclusiva y economía social de mercado, con seguridad y garantías, dentro del Imperio de la Ley y Estado de derechos y deberes, democráticos, con seguridad y garantías, debidamente establecidas, medidas.

Es muy necesario que la cadena de radio española Cadena de Ondas Populares Españolas/ COPE, cuyo mayor accionista es la Iglesia católica española (Conferencia Episcopal Española, etc.), con excelentes programas como este (La Linterna que dirige muy bien Juan Pablo Colmenarejo), promueva lo mejor de la sociedad civil de nuestra nación española, como la que hoy se ha manifestado en Cataluña, y de acuerdo con el Ideario Cope, con la vigente Constitución española, con los buenos, justos y necesarios valores del Humanismo Cristiano Deontológicos, de, por y para el Juego Limpio, Honrados, Humildes..., y sin miedos, complejos, concesiones a lo Políticamente Correcto, a extremistas, racistas nacionalistas, izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc., tal y como ha hecho la Conferencia Episcopal Española (CEE) en su último documento, en el que pone al mismo nivel a los extremistas, nacionalistas racistas, ilegales y golpistas antiEspaña, antiConstitución española, etc., que a los que defienden España, la gran nación española, la vigente Constitución democrática española de 1978; último documento de la CEE y que contradice de forma clara otros documentos de la misma, como, por ejemplo, Ideario Cope, donde, entre otras cosas, defiende la deontología profesional, la Constitución española, la Unión Europea, etc., frente a las “estrecheces nacionalistas”… Sin embargo, con mucha menos energía que el gran Papa, el Santo Juan Pablo II, Beato Papa Juan Pablo II, cuando dijo: “Cada vez que el cristianismo, sea en su tradición occidental, sea en la oriental, se transforma en instrumento de un nacionalismo, recibe una herida en su mismo corazón y se vuelve estéril”.

Conviene tener muy presente que importantes sectores de la Iglesia católica española en Cataluña, han colaborado y vienen colaborando, muy activamente, con el proceso revolucionario, ilegal y golpista, con el ilegal referéndum del 01 octubre 2017, con la contaminación, envenenamiento, lavado de cerebro, en plan nacionalista racista, extremista, generador de todo tipo de exclusiones, odios, violencias, etc., en niños, menores, adultos, mayores, ancianos, en todo tipo de medios, de instancias sociales, incluidas las eclesiales y exactamente igual que sucedió con la banda terrorista, ilegal, asesina, criminal, socialista-comunista marxista-leninista, castrochavista, profundamentalismo iraní, etc., es decir, la banda terrorista nacionalista vasca ETA-Batasuna y sus brazos, y que tuvo un muy importante apoyo, una muy importante base, etc., en la iglesia católica nacionalista vasca (seminarios y otros muchas instancias, etc.).

La peor contaminación es la contaminación del alimento y medios inmateriales, espirituales, y que da lugar a las peores contaminaciones, dominaciones, manipulaciones, sujeciones, narcisismos individuales y de grupo, vedettismos, engreimientos, supremacismos, demagogias, populismos, carrerismos, trepismos, arribismos, tajadismos (materiales, inmateriales, sexuales, de liquidar-linchar al adversario competidor, convertido en el peor enemigo, en el chivo expiatorio y enemigo perfecto, y contra lo que vale lo peor de lo peor), enchufismos, nepotismos, amiguismos, sectarismos, clientelismos, corrupciones, juegos sucios, oportunismos, pasotismos, victimismos, poner los huevos en todas las cestas para ganar siempre, materialismos, espiritualismos, relativismos, todovale, hedonismos, nihilismos, fanatismos, extremismos, fundamentalismos, nacionalismos, racismos, xenofobias, internacionalismos, envidias, odios, exclusiones, divisiones, polarizaciones, descalificaciones, deslegitimaciones, ninguneos, aislamientos, marginaciones, leyendas negras (como la muy eficaz Leyenda Negra contra la España católica y que convirtió a España en la Primera Potencia Mundial en los Siglos XVI y XVII. Leyenda Negra lanzada por los países protestantes, competidores de España, Alemania, Inglaterra, Holanda-Países Bajos, Estados Unidos..., y que, a partir del Siglo XIX, XX, XXI, fue asumida, en España, por los masones, progresistas, la izquierda y, por supuesto, por los nacionalistas, fundamentalistas, etc. antiespañoles, anticonstitución española. De ahí que, entre otras cosas, España, la nación es"pañola, en la actualidad, haya sido votada con menos de cinco por los españoles, con 4, y con ocho por los extranjeros. España ha sido declarada por el World Economic Forum-Foro Economico Mundial", la nación mas competitiva en turismo del mundo en los años 2015 y 2016), persecuciones, linchamientos, liquidaciones, violencias, terrorismos, etc.

Fdo. Miguel Cancio, Economista y sociólogo, profesor jubilado de Sociología (profesor durante 40 años) de la Universidad de Santiago de Compostela; Página Web: miguelcancio.com; Blog. miguelcancio.blogspot.com; Santiago de Compostela (Galicia-España), Patrón de Galicia, España, queridas naciones hermanas de Hispano-IberoAmérica, de la Unión Europea, etc.; domingo 08, lunes 09 de octubre 2017

Nota:

En Internet se puede ver mi Currículum en: “Currículum vital y contextual de Miguel Cancio, setiembre 2017” http://miguelcancio.blogspot.com.es/2017/currículum-vital-y-contextual-de-miguel.htlm ; las instancias universitarias, científicas, publicaciones, profesionales, medios de comunicación culturales y sociales, los movimientos sociales, etc., en las que he participado, se pueden ver en Internet: “mcancio - Miguel Cancio”: http://www.miguelcancio.com/mcmcancio.htm; mi bibliografía-publicaciones, en Internet: “Bibliografía de Miguel Cancio”: http://miguelcancio.blogspot.com.es/2011/01/bibliografia-del-profesor-miguel-cancio.html. El Curriculum y/o las publicaciones se pueden ver también en: mi Página Web y Blog (donde se pueden ver las publicaciones y datos mas actuales que no salen en las direcciones anteriores); los portales científicos Dialnet y Google Académico; los programas de las asignaturas que he impartido en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo, ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela; en las Bibliotecas Universitarias de los tres centros universitarios que acabo de citar (se pueden consultar por Internet); en los medios gallegos, españoles y de otras naciones en los que vengo colaborando; en Internet, en Google y otros buscadores; etc.

Currículum Vitae resumido de Miguel Ángel Cancio Álvarez Mon González (Vegadeo-Asturias/España, 1948)

- Economista (Universidad de Santiago de Compostela/USC) y Sociólogo (Universidad Paris VIII-Vincennes; Ecole Pratique de Hautes Etudes/Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales; Collège de France: centros universitarios e investigación de Paris-Francia. En París asistí, entre otros, a los cursos de: Raymond Aron; Roland Barthes; Pierre Bourdieu y su equipo; Michel Debeauvais; Michel Foucault; Nicolas Herpin, Paul de Gaudemar; George Lapassade; Michael Löwy; Jean Claude Passeron; Nicos Poulantzas; Alain Touraine; etc. Gracias a ellos, especialmente a Pierre Bourdieu, Michel Debeauvais, Nicolas Herpin, Paul de Gaudemar y Jean Claude Passeron; gracias a su ayuda, cartas de presentación, acceso y apoyo en sus seminarios y cursos, en el tratamiento de datos, facilitación gratis de materiales, etc., pude tener una beca de Tercer Ciclo que me concedió el Gobierno francés y que, entre otras cosas, me permitió residir en la “Ciudad Internacional Universitaria de Paris”).
- Profesor jubilado (40 años de profesor) en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela (Galicia) y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo (Galicia), ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela/USC (Galicia-España); profesor de las asignaturas “Sociología”, “Sociología de la empresa”, “Sociología económica” y “Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales”. Esta ultima asignatura, la creé, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela, a partir de lo que se hacía en centros universitarios y de investigación de gran prestigio internacional, y buscando hacer posible, con la mejor formación, educación, investigación, profesionalidad (deontología profesional, ciudadana, etc.), el mejor desarrollo deontológico democrático, honrado, de, por y para el juego limpio, critico positivo, responsable-respetuoso-sostenible, el desarrollo con derechos e ineludibles deberes (dar y exigir a cada uno, persona individual y jurídica, lo que le corresponde en justicia justa, todo ello bien medido, evaluado, supervisado, inspeccionado, controlado de forma permanente, pues, lo que se puede medir, con honradez, humildad, continuidad y el máximo rigor, es lo que, mas y mejor, se puede mejorar por la justicia justa, el bien, la belleza, la verdad…); el desarrollo deontológico competitivo, cooperativo, creativo, profundamente humano, rentable económica y socialmente…
- Autor-responsable individual de 15 libros y de 35 libros colectivos de varios autores; autor de 50 artículos científicos y de 50 ponencias.
- Investigador en proyectos de investigación que han contribuido a la financiación de Universidades españolas y que han dado lugar a libros, ponencias, artículos científicos, etc.
- Evaluador de proyectos de investigación nacionales e internacionales, por medio de una Agencia Nacional española de Evaluación.
- Creador y coordinador del primer Foro de la USC y organizador, en el marco de las asignaturas que impartí en la USC, de un Ciclo anual universitario, interdisciplinario de Conferencias-coloquio, Ponencias y Debates, abierto al público en general, en el que intervinieron, como invitados, mas de 250 importantes expertos, investigadores, científicos, empresarios, profesionales, pensadores, artistas, deportistas, creadores, dinamizadores, responsables públicos, privados y eclesiales de Galicia, España y otras naciones, y también los asistentes a dichos ciclos de conferencias y que se presentaron y me hicieron propuestas de trabajos, conferencias, etc., y los alumnos que, en el curso anterior, defendieron, ante la clase, el profesor y presentaron en plazo, forma y fondo, los mejores trabajos universitarios de critica de las preguntas, hipótesis existentes y de creación, elaboración de otras nuevas, etc., con el fin de generar el mejor valor añadido de juego limpio, una formación-enseñanza superior digna de tal nombre, deontológica, competitiva al mayor nivel, creativa, etc.
- Creador y presentador del programa de radio, “Superestructuras, lutte symbolique, hiperrealismo e boa salsa da boa, ay namá, ei carballeira e veña lume, egurra e veña Swing”; programa de una hora de duración, de música y comentarios filo-psico-socioeconómicos, teórico-prácticos, sobre la realidad próxima y lejana, la búsqueda, crítica y positiva, de la alegría, la ironía, el buen trabajo, el bien, la amistad, el amor, la belleza, la verdad y la lucha contra el mal, los malos y los que le hacen el juego; programa de radio creado en la frecuencia modulada, cuando esta empezó a emitirse, temporada 1979-1980, en Radio Galicia-Cadena SER (Sociedad Española de Radiodifusión) de Santiago de Compostela (Galicia-España).
- Asesor y colaborador del programa “Tiempo de Universidad” de Radio 3 de Radio Nacional de España (RNE), dirigido y creado por Fernando Segundo, en el que colaboraron profesionales, periodistas que, posteriormente, destacaron, llegaron a ocupar importantes puestos en Radio Nacional de España, etc.
- Creador, con el médico, doctor, catedrático, músico, poeta y artista, el gran amigo José Luís Mari Solera “Licho”, y gracias a la periodista Susana López Carbia de Correo TV y al director de este medio Luís Pérez; creador del programa semanal, de una hora de duración en Correo TV del grupo mediático de Santiago de Compostela El Correo Gallego-Grupo Correo Gallego; creador, junto a Licho, del programa de televisión “Trobeiros de Faladoiro-Trobeiros de Compostela”, de una hora de duración y que estuvo nueve años seguidos en antena, de 2007 a 2016, con gran éxito y repercusión social. Antes, Licho y el que suscribe, habíamos estado, también y con gran éxito, en la cadena de televisión “Localia” (Santiago de Compostela), pero dejamos de hacerlo por censura política de su director y a pesar de que los profesionales, con el que hacíamos nuestro programa filo-psico-socioeconómico/Behavioral Socioeconomic, poético, irónico, positivo, alegre, musical, cantarín, humanista, etc., sobre la actualidad próxima y lejana, el mas acá y más allá, estaban muy contentos por el éxito e impacto social del mismo.
- Promotor, miembro, colaborador de instancias y publicaciones científicas, profesionales, mediáticas, culturales y sociales, como, entre otras, la “Revista Galega de Economía” (RGE) de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela-Universidad de Santiago de Compostela, de la que hice el borrador de sus primeros estatutos y fui miembro de sus primeros Consejos de Redacción.
- Colaborador en medios de comunicación (prensa, radio, televisión, agencias, Internet, documentales, etc.) de Galicia, otras partes de la nación española, de España (medios de tirada, audiencia nacional) y de otras naciones; colaborador en medios, cadenas locales, provinciales, autonómicas, nacionales e internacionales, públicos y privados.
- Conferenciante, participante en congresos, simposios, cursos, jornadas, coloquios, debates, ONGs, fundaciones, foros, ateneos, etc.
- Participante muy activo, a escala rural y urbana, en el mar, la costa y la montaña, las instituciones y la calle, real, mediática y virtual, material e inmaterialmente, etc., en viejos y nuevos movimientos, redes sociales, en instancias de encarnación y socialización de actitudes, comportamientos, representaciones, valores, etc. en Galicia, España y otras naciones. Creador de instancias, medios, programas, etc. de comunicación, sociales, para tratar de defender, aplicar y promover, en la realidad-practica real y no solo de boquilla, para la galería, para las apariencias; de defender, aplicar y promover la deontología, el juego limpio, el buen trabajo, el saber saber, el saber ser, estar, hacer, tener…, en lo político, público, privado, eclesial, creyente, no creyente, la libertad honrada, humilde, responsable, respetuosa y creativa, la fuerza de voluntad, el trabajo, critica y justicia justos, positivos, competentes, eficientes, rentables y enriquecedores, y para tratar de buscar el mejor desarrollo, el bien, la belleza, la verdad…
- Etc.
- Tfo.: 610-971117; Dirección: Miguel Cancio, C/ Atenas 3-I, 1º C, 15.707 Santiago de Compostela (Galicia-España); CE: miguelcancio.usc@gmail.com; Página web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com (este Currículum Vitae puede verse, mucho mas ampliado, en mi página web, blog, el programa de mis asignaturas, en las bibliotecas universitarias donde fui profesor, en Internet, etc.).


En Cataluña debemos defender España, su Constitución, igualdad ante la Ley, etc., como "Societat Civil Catalana"

09.10.17 | 19:25. Archivado en Miguel Cancio

EN CATALUÑA DEBEMOS DEFENDER ESPAÑA, SU CONSTITUCION, IGUALDAD ANTE LA LEY, ETC., COMO “SOCIETAT CIVIL CATALANA”

Beato Papa Juan Pablo II: “Cada vez que el cristianismo, sea en su tradición occidental, sea en la oriental, se transforma en instrumento de un nacionalismo, recibe una herida en su mismo corazón y se vuelve estéril”

Estoy emocionando escuchando, en la noche, en el excelente programa de la cadena española de radio Cope, “La Linterna” (escucho, sigo las diferentes cadenas, emisoras, medios – prensa, radio, televisión, agencias, Internet, etc,- públicos, privados, eclesiales, creyentes, no creyentes, etc., locales, regionales, nacionales, internacionales, etc., en los que, desde los años 70 y hasta la actualidad octubre 2017, vengo colaborando activamente, sobre los que vengo haciendo diversos trabajos, publicaciones, libros, simposios, etc., como se puede ver en mi curriculum, publicaciones, intervenciones, etc., y con el fin de tratar de mejorarlos, esta y otras instancias de encarnación y socialización; mejorarlos desde el punto de vista de la deontología profesional, en la búsqueda, honrada, humilde, rigurosa y bien medida, del comportamiento, libertad, trabajo, crítica, justicia justos, positivos, rigurosos, eficientes, rentables económica, humana y socialmente, del bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc., y habida cuenta de su gran influencia individual, familiar, grupal, social, colectiva. Lo que se puede medir, evaluar, controlar, seguir, de forma deontológica, honrada, humilde y con el máximo rigor y precisión, es lo que, más y mejor, se puede mejorar por el mejor desarrollo deontológico democrático, por la justicia justa, el bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc.).

Como decía, me emocionó escuchar en el excelente programa de la Cope, La Linterna, dirigido, muy bien, por Juan Pablo Colmenarejo (para mí, el mejor programa de la Cope, con responsabilidad, mucho rigor, amenidad, coherencia y, sobre todo, de acuerdo con el Ideario Cope – se puede consultar por Internet - y que obliga a todos los que hacen la Cope, colaboran en la Cope. Si bien este Ideario Cope, claramente, no se cumple, ostentosamente, en varios programas. Creo que todos los medios, instancias de encarnación y socialización, deberían tener un código deontológico y cumplirlo. Los ciudadanos, responsables públicos, privados, etc. deben velar por el cumplimiento de las normas, códigos deontológicos y con el fin de luchar, deontológicamente, por el comportamiento, libertad, trabajo, critica, justicia, etc. justos, por el bien, la belleza, lo sublime, la verdad, etc.).

Como decía, me ha emocionado escuchar, en La Linterna-Cope (domingo 08 octubre 2017. Bueno, en el programa que la Cope hizo con motivo de la gran, inmensa, maravillosa, ejemplar manifestación, el domingo 08 octubre 2017, en Barcelona, en defensa de España, de la nación española, de su vigente Constitución democrática de 1978, de su unidad, soberanía, solidaridad, igualdad ante la ley y en todas las partes de España, en todas las autonomías españolas, libres e iguales en todas las partes de España, dentro del Imperio de la ley, Estado de derechos y deberes, contemplados en la vigente Constitución democrática española de 1978 y que se esta violando gravísimamente en Cataluña, etc.), a dos jóvenes catalanes universitarios, uno de ellos hijos de un Guardia Civil, muy bien formados, documentados; los escuché, emocionado, al ver que hay muy buenos jóvenes españoles dispuestos a arriesgarse, a comprometerse como es debido, por y para el bien; los he escuchado hablar en nombre de la organización "Societat/Sociedad Civil Catalana", dar ejemplo, con la gran, inmensa, maravillosa manifestación del domingo 08-10-17, en Barcelona (Cataluña-España), y otras muchas, muy positivas, justas y necesarias movilizaciones, acciones, etc.; dar ejemplo de lo que debemos hacer todos los españoles, como dice nuestra vigente Constitución democrática española de 1978 (por la que algunos arriesgamos algo mas "cas orelliñas", que las orejitas, la salud y estabilidad de nuestras familias, dentro y fuera de la universidad, dentro y fuera de España, junto a los emigrantes gallegos y de toda España, emigrantes a Cataluña, País Vasco, Francia, etc.): Articulo 30: “los españoles tenemos el derecho y deber de defender a España"; y también los partidos que se dicen constitucionales, como el Partido Popular (PP), Ciudadanos (Cs), Unión, Progreso y Democracia (UPyD), parte del Partido Socialista Obrero Español (PSOE. PSOE no convocó a sus afiliados a la gran y ejemplar manifestación, en la defensa de la España democrática constitucional, que tuvo lugar el domingo 08 octubre 2017, en Barcelona y con gran éxito), etc., Artículo 6: "Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos".

Nuestra vigente Constitución democrática española de 1978, dice también lo que sigue a continuación y por eso los fanáticos, fundamentalistas, totalitarios, generadores de odio y todo tipo de violencias, racistas nacionalistas e izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc., catalanes, vascos, etc. y los que les hacen el juego dentro y fuera de España, con la llamada “Ruptura Revolucionaria”, intentaron y consiguieron desestabilizar muy gravemeente a España, con la Primera y Segunda República, con el “Federalismo Revolucionario”, con la “República Revolucionaria” a favor del “Movimiento Salvador de Octubre” como decían, entre otros, los socialistas PSOE Francisco Largo Caballero y Julio Álvarez del Valle (véase el excelente libro científico de los científicos profesores universitarios de historia Manuel Álvarez Tardio y Roberto Villa García, “1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular”, 2017; y véase la excelente obra sobre la historia contemporánea de España, del gran historiador, del gran hispanista de los Estados Unidos, Stanley Paine, al que le acaban de conceder el Premio Espasa 2017 por su obra: “En defensa de España: desmontando mitos y leyendas negras"); lo intentaron de nuevo en los años 70 y están volviendo a la carga con la llamada “Tercera República Española” “República catalana”, etc.

Lo intentaron y fue un auténtico desastre en vidas y destrucción de familias, generaciones, buena parte de nuestros pueblos, villas, ciudades españolas, de la nación española; sin embargo, como se viene viendo, lo están intentado, de nuevo, con muy graves contaminaciones, manipulaciones, mentiras, engaños, generando los peores odios, divisiones, exclusiones, crispaciones, enfrentamientos, violencias, etc., racistas, nacionalistas, de lucha de clases, fundamentalistas, anticlericalismo católico, etc., tratando de romper, de desestabilizar España (el primer ministro francés, por el Partido Socialista Francés/PSF, Manuel Valls, ha declarado que sería gravísimo, muy negativo la ruptura de la unidad de España, con la ilegal separación de Cataluña, pues, la desestabilización de España se vería seguida por la desestabilización de Europa, etc.), la Unión Europea, etc. con el apoyo de Venezuela neocomunista-Cubazuela, de Cuba comunista y el Foro neocomunista de Sao Paulo (1990; sobre lo que volveremos mas adelante), de las naciones del llamado “Socialismo del Siglo XXI”, de Rusia putinista, Irán Fundamentalista, etc.

Esto es lo que dice nuestra vigente Constitución democrática española de 1978 y que algunos responsables públicos deben tener presente, cumplir y hacer cumplir, como es su obligación; y que también es obligación que cumplan todos los españoles, ciudadanos que viven, residen en España, la nación española:

Preámbulo: “La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo; Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular”.

Artículo 1: “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado”.

Artículo 2: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.

Artículo 8: “Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. Una ley orgánica regulará las bases de la organización militar conforme a los principios de la presente Constitución”.

Articulo 9: “Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico. La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos”.

Articulo 14: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Artículo 19: “Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional. Asimismo, tienen derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos políticos o ideológicos”.

Articulo 40: “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica”.

Artículo 116: “Una ley orgánica regulará los estados de alarma, de excepción y de sitio, y las competencias y limitaciones correspondientes. La declaración de los estados de alarma, de excepción y de sitio no modificarán el principio de responsabilidad del Gobierno y de sus agentes reconocidos en la Constitución y en las leyes”.

Articulo 138: “El Estado garantiza la realización efectiva del principio de solidaridad consagrado en el artículo 2 de la Constitución, velando por el establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español, y atendiendo en particular a las circunstancias del hecho insular. Las diferencias entre los Estatutos de las distintas Comunidades Autónomas no podrán implicar, en ningún caso, privilegios económicos o sociales”.

Articulo 139: “Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado. Ninguna autoridad podrá adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español”.

Artículo 155: “Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas”.

LAS FUERZAS CONSTITUCIONALES ESPAÑOLAS, COMO DICE LA VIGENTE CONSTITUCION DEMOCRÁTICA ESPAÑOLA DE 1978, DEBEN MOVILIZAR, LEGAL Y ACTIVAMENTE, A LOS CIUDADANOS ESPAÑOLES, EN LA DEFENSA DE LA ESPAÑA DEMOCRATICA CONSTITUCIONAL Y FRENTE A LOS QUE VIENEN FOMENTANDO LOS PEORES RACISMOS, ODIOS, EXCLUSIONES, DIVISIONES, ENFRENTAMIENTOS, ETC., Y QUIEREN DESESTABILIZARLA, DESESTABILIZAR LA UNION EUROPEA, ETC.

Creo firmemente que PP (Partido Popular, NG (su organización juvenil Nuevas Generaciones), sus fundaciones, instancias en las que esta presente, y de acuerdo con la excelente entrevista (El País, domingo 08-10-17) del presidente del PP y de Gobierno de España, Mariano Rajoy Brey (que nació en Santiago de Compostela, en la muy bella y monumental Plaza del Toral, marzo 1955; presidente del Gobierno de nuestra querida y gran nación española); creo que el PP debe movilizarse mucho más y de acuerdo con el artículo 6 citado; el PP (resto de fuerzas constitucionales, políticas y no políticas), como señala el artículo 6 de la Constitución española (y que hemos facilitado unas líneas antes), debe movilizarse y movilizar mucho más a los españoles y ciudadanos, en la calle, sociedad civil, en los medios de comunicación viejos y nuevos, en las instancias de encarnación y socialización, etc., y no solo por arriba, en las instituciones, y máxime cuando nuestra nación española, su Constitución, vigencia, unidad, soberanía, solidaridad, la igualdad de todos los españoles ante la ley y en cualquier parte de España, etc., se ven gravísimamente amenazadas por un proceso golpista, por un golpe de Estado, y que vienen llevando a cabo los extremistas, racistas nacionalistas, izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc. catalanes y los que los apoyan dentro y fuera de España, con el fin de llevar a cabo la “Ruptura Revolucionaria” del sistema democrático español creado con la Constitución de 1978; la "Ruptura Revolucionaria" de España, la nación española, de la Unión Europea (UE), etc.

“Ruptura Revolucionaria” de España, de la nación española, de la UE, etc., en lo que vienen colaborando, muy activamente, Venezuela necomunista-Cubazuela, Cuba comunista (el implacable sanguinario comunista argentino Ernesto Guevara "Che" firmaba como "Stalin II", por admiración al sanguinario tirano, genocida comunista soviético Iósif Stalin y declaró que quería convertir a los guerrilleros en implacables maquinas de matar. Véase el libro del periodista argentino Nicolas Márquez sobre Ernesto Guevara "Che", hijo de una de las famiias mas ricas no solo de Argentina sino de América del sur, titulado "La maquina de matar", Ed. Grupo Union Editorial 2017) y su Foro necomunista de Sao Paulo 1990 (Foro neocomunista creado por los partidos comunistas e izquierdistas de América del Centro, el Caribe y del Sur, cuando se hundieron, entre 1989 y 1991, el Muro de Berlín, la URSS-Unión Soviética y el comunismo del este. Este Foro, en su reunión 23 de 15 al 19 julio 2017, en Managua-Nicaragua, con la presencia procedente de España de Esquerra Republicana de Catalunya/ERC, Esquerra Unida i Alternativa/EUA, Candidatura de Unidad Popular/CUP e Izquierda Unida/IU; y con la presencia del Partido Comunista Cubano/PCC que dirige totalitariamente una de las dictaduras totalitarias mas larga, la comunista cubana, y que lleva en el poder, que tomo por las armas, desde el uno de enero 1959, hasta la actualidad, es decir, 57 años de implacable y totalitaria dictadura comunista cubana, que destruyó material –los actuales salarios y pensiones cubanos son los mas bajos del mundo con 30 euros de salario mensual medio y menos de 15 euros de pensión mensual media, y cuando tuvo una de las rentas per capita mas alta de América del sur, junto a Argentina, y del mundo -, inmaterial y moralmente Cuba y viene contribuyendo activamente a la destrucción neocomunista exterior como en el caso de Venezuela neocomunista-Cubazuela, que apoyó muy activamente y viene siendo base de FARC, ETA y otros muchos grupos terroristas marxista-leninistas. Como decíamos, el Foro neocomunista de Sao Paulo aprobó, en Managua-Nicaragua, en su reunión Numero 23 de 15 al 19 de julio 2017, un documento en el que apoya el golpe de Estado, el referendum ilegal y golpista en Cataluña del 01 octubre 2017, y un documento final en el que hace un canto a la "Revolución comunista rusa", la "Revolución comunista cubana", la ilegal "Asamblea Nacional Constituyente" de Venezuela necomunista-Cubazuela, etc., etc.).

“Ruptura Revolucionaria” de España (al convertir a Cataluña en Catalunyazuela, Cubatalunya...), la UE, etc., promovidas, impulsadas, financiadas, apoyadas (con bases, financiación, etc.), etc., por las naciones neocomunistas, promovidas por este Foro neocomunista de Sao Paulo 1990, bajo el hombre de "Socialismo del Siglo XXI" (Nicaragua, Bolivia, Venezuela-Cubazuela, Ecuador de Rafael Correa, etc., bajo la supervisión, apoyo, etc. de Cuba comunista, Rusia putinista, China comunista, Irán fundamentalista, etc.), por Rusia putinista, Irán fundamenralista etc.

Es decir, por naciones comunistas, neocomunistas, fundamentalistas islámicas, etc., con el apoyo de Rusia putinista y sus agentes, intancias, etc., mundiales, y que son completamente contrarias al modelo de democracia representativa, de alternancia, plural, de integración-inclusiva y economía social de mercado, con seguridad y garantías, dentro del Imperio de la Ley y Estado de derechos y deberes, democráticos, con seguridad y garantías, debidamente establecidas, medidas.

Es muy necesario que la cadena de radio española Cadena de Ondas Populares Españolas/ COPE, cuyo mayor accionista es la Iglesia católica española (Conferencia Episcopal Española, etc.), con excelentes programas como este (La Linterna que dirige muy bien Juan Pablo Colmenarejo), promueva lo mejor de la sociedad civil de nuestra nación española, como la que hoy se ha manifestado en Cataluña, y de acuerdo con el Ideario Cope, con la vigente Constitución española, con los buenos, justos y necesarios valores del Humanismo Cristiano Deontológicos, de, por y para el Juego Limpio, Honrados, Humildes..., y sin miedos, complejos, concesiones a lo Políticamente Correcto, a extremistas, racistas nacionalistas, izquierdistas, antisistema, anticlericales católicos, etc., tal y como ha hecho la Conferencia Episcopal Española (CEE) en su último documento, en el que pone al mismo nivel a los extremistas, nacionalistas racistas, ilegales y golpistas antiEspaña, antiConstitución española, etc., que a los que defienden España, la gran nación española, la vigente Constitución democrática española de 1978; último documento de la CEE y que contradice de forma clara otros documentos de la misma, como, por ejemplo, Ideario Cope, donde, entre otras cosas, defiende la deontología profesional, la Constitución española, la Unión Europea, etc., frente a las “estrecheces nacionalistas”… Sin embargo, con mucha menos energía que el gran Papa, el Santo Juan Pablo II, Beato Papa Juan Pablo II, cuando dijo: “Cada vez que el cristianismo, sea en su tradición occidental, sea en la oriental, se transforma en instrumento de un nacionalismo, recibe una herida en su mismo corazón y se vuelve estéril”.

Conviene tener muy presente que importantes sectores de la Iglesia católica española en Cataluña, han colaborado y vienen colaborando, muy activamente, con el proceso revolucionario, ilegal y golpista, con el ilegal referéndum del 01 octubre 2017, con la contaminación, envenenamiento, lavado de cerebro, en plan nacionalista racista, extremista, generador de todo tipo de exclusiones, odios, violencias, etc., en niños, menores, adultos, mayores, ancianos, en todo tipo de medios, de instancias sociales, incluidas las eclesiales y exactamente igual que sucedió con la banda terrorista, ilegal, asesina, criminal, socialista-comunista marxista-leninista, castrochavista, profundamentalismo iraní, etc., es decir, la banda terrorista nacionalista vasca ETA-Batasuna y sus brazos, y que tuvo un muy importante apoyo, una muy importante base, etc., en la iglesia católica nacionalista vasca (seminarios y otros muchas instancias, etc.).

La peor contaminación es la contaminación del alimento y medios inmateriales, espirituales, y que da lugar a las peores contaminaciones, dominaciones, manipulaciones, sujeciones, narcisismos individuales y de grupo, vedettismos, engreimientos, supremacismos, demagogias, populismos, carrerismos, trepismos, arribismos, tajadismos (materiales, inmateriales, sexuales, de liquidar-linchar al adversario competidor, convertido en el peor enemigo, en el chivo expiatorio y enemigo perfecto, y contra lo que vale lo peor de lo peor), enchufismos, nepotismos, amiguismos, sectarismos, clientelismos, corrupciones, juegos sucios, oportunismos, pasotismos, victimismos, poner los huevos en todas las cestas para ganar siempre, materialismos, espiritualismos, relativismos, todovale, hedonismos, nihilismos, fanatismos, extremismos, fundamentalismos, nacionalismos, racismos, xenofobias, internacionalismos, envidias, odios, exclusiones, divisiones, polarizaciones, descalificaciones, deslegitimaciones, ninguneos, aislamientos, marginaciones, leyendas negras (como la muy eficaz Leyenda Negra contra la España católica y que convirtió a España en la Primera Potencia Mundial en los Siglos XVI y XVII. Leyenda Negra lanzada por los países protestantes, competidores de España, Alemania, Inglaterra, Holanda-Países Bajos, Estados Unidos..., y que, a partir del Siglo XIX, XX, XXI, fue asumida, en España, por los masones, progresistas, la izquierda y, por supuesto, por los nacionalistas, fundamentalistas, etc. antiespañoles, anticonstitución española. De ahí que, entre otras cosas, España, la nación es"pañola, en la actualidad, haya sido votada con menos de cinco por los españoles, con 4, y con ocho por los extranjeros. España ha sido declarada por el World Economic Forum-Foro Economico Mundial", la nación mas competitiva en turismo del mundo en los años 2015 y 2016), persecuciones, linchamientos, liquidaciones, violencias, terrorismos, etc.

Fdo. Miguel Cancio, Economista y sociólogo, profesor jubilado de Sociología (profesor durante 40 años) de la Universidad de Santiago de Compostela; Página Web: miguelcancio.com; Blog. miguelcancio.blogspot.com; Santiago de Compostela (Galicia-España), Patrón de Galicia, España, queridas naciones hermanas de Hispano-IberoAmérica, de la Unión Europea, etc.; domingo 08, lunes 09 de octubre 2017

Nota:

En Internet se puede ver mi Currículum en: “Currículum vital y contextual de Miguel Cancio, setiembre 2017” http://miguelcancio.blogspot.com.es/2017/currículum-vital-y-contextual-de-miguel.htlm ; las instancias universitarias, científicas, publicaciones, profesionales, medios de comunicación culturales y sociales, los movimientos sociales, etc., en las que he participado, se pueden ver en Internet: “mcancio - Miguel Cancio”: http://www.miguelcancio.com/mcmcancio.htm; mi bibliografía-publicaciones, en Internet: “Bibliografía de Miguel Cancio”: http://miguelcancio.blogspot.com.es/2011/01/bibliografia-del-profesor-miguel-cancio.html. El Curriculum y/o las publicaciones se pueden ver también en: mi Página Web y Blog (donde se pueden ver las publicaciones y datos mas actuales que no salen en las direcciones anteriores); los portales científicos Dialnet y Google Académico; los programas de las asignaturas que he impartido en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo, ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela; en las Bibliotecas Universitarias de los tres centros universitarios que acabo de citar (se pueden consultar por Internet); en los medios gallegos, españoles y de otras naciones en los que vengo colaborando; en Internet, en Google y otros buscadores; etc.

Currículum Vitae resumido de Miguel Ángel Cancio Álvarez Mon González (Vegadeo-Asturias/España, 1948)

- Economista (Universidad de Santiago de Compostela/USC) y Sociólogo (Universidad Paris VIII-Vincennes; Ecole Pratique de Hautes Etudes/Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales; Collège de France: centros universitarios e investigación de Paris-Francia. En París asistí, entre otros, a los cursos de: Raymond Aron; Roland Barthes; Pierre Bourdieu y su equipo; Michel Debeauvais; Michel Foucault; Nicolas Herpin, Paul de Gaudemar; George Lapassade; Michael Löwy; Jean Claude Passeron; Nicos Poulantzas; Alain Touraine; etc. Gracias a ellos, especialmente a Pierre Bourdieu, Michel Debeauvais, Nicolas Herpin, Paul de Gaudemar y Jean Claude Passeron; gracias a su ayuda, cartas de presentación, acceso y apoyo en sus seminarios y cursos, en el tratamiento de datos, facilitación gratis de materiales, etc., pude tener una beca de Tercer Ciclo que me concedió el Gobierno francés y que, entre otras cosas, me permitió residir en la “Ciudad Internacional Universitaria de Paris”).
- Profesor jubilado (40 años de profesor) en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela (Galicia) y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo (Galicia), ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela/USC (Galicia-España); profesor de las asignaturas “Sociología”, “Sociología de la empresa”, “Sociología económica” y “Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales”. Esta ultima asignatura, la creé, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela, a partir de lo que se hacía en centros universitarios y de investigación de gran prestigio internacional, y buscando hacer posible, con la mejor formación, educación, investigación, profesionalidad (deontología profesional, ciudadana, etc.), el mejor desarrollo deontológico democrático, honrado, de, por y para el juego limpio, critico positivo, responsable-respetuoso-sostenible, el desarrollo con derechos e ineludibles deberes (dar y exigir a cada uno, persona individual y jurídica, lo que le corresponde en justicia justa, todo ello bien medido, evaluado, supervisado, inspeccionado, controlado de forma permanente, pues, lo que se puede medir, con honradez, humildad, continuidad y el máximo rigor, es lo que, mas y mejor, se puede mejorar por la justicia justa, el bien, la belleza, la verdad…); el desarrollo deontológico competitivo, cooperativo, creativo, profundamente humano, rentable económica y socialmente…
- Autor-responsable individual de 15 libros y de 35 libros colectivos de varios autores; autor de 50 artículos científicos y de 50 ponencias.
- Investigador en proyectos de investigación que han contribuido a la financiación de Universidades españolas y que han dado lugar a libros, ponencias, artículos científicos, etc.
- Evaluador de proyectos de investigación nacionales e internacionales, por medio de una Agencia Nacional española de Evaluación.
- Creador y coordinador del primer Foro de la USC y organizador, en el marco de las asignaturas que impartí en la USC, de un Ciclo anual universitario, interdisciplinario de Conferencias-coloquio, Ponencias y Debates, abierto al público en general, en el que intervinieron, como invitados, mas de 250 importantes expertos, investigadores, científicos, empresarios, profesionales, pensadores, artistas, deportistas, creadores, dinamizadores, responsables públicos, privados y eclesiales de Galicia, España y otras naciones, y también los asistentes a dichos ciclos de conferencias y que se presentaron y me hicieron propuestas de trabajos, conferencias, etc., y los alumnos que, en el curso anterior, defendieron, ante la clase, el profesor y presentaron en plazo, forma y fondo, los mejores trabajos universitarios de critica de las preguntas, hipótesis existentes y de creación, elaboración de otras nuevas, etc., con el fin de generar el mejor valor añadido de juego limpio, una formación-enseñanza superior digna de tal nombre, deontológica, competitiva al mayor nivel, creativa, etc.
- Creador y presentador del programa de radio, “Superestructuras, lutte symbolique, hiperrealismo e boa salsa da boa, ay namá, ei carballeira e veña lume, egurra e veña Swing”; programa de una hora de duración, de música y comentarios filo-psico-socioeconómicos, teórico-prácticos, sobre la realidad próxima y lejana, la búsqueda, crítica y positiva, de la alegría, la ironía, el buen trabajo, el bien, la amistad, el amor, la belleza, la verdad y la lucha contra el mal, los malos y los que le hacen el juego; programa de radio creado en la frecuencia modulada, cuando esta empezó a emitirse, temporada 1979-1980, en Radio Galicia-Cadena SER (Sociedad Española de Radiodifusión) de Santiago de Compostela (Galicia-España).
- Asesor y colaborador del programa “Tiempo de Universidad” de Radio 3 de Radio Nacional de España (RNE), dirigido y creado por Fernando Segundo, en el que colaboraron profesionales, periodistas que, posteriormente, destacaron, llegaron a ocupar importantes puestos en Radio Nacional de España, etc.
- Creador, con el médico, doctor, catedrático, músico, poeta y artista, el gran amigo José Luís Mari Solera “Licho”, y gracias a la periodista Susana López Carbia de Correo TV y al director de este medio Luís Pérez; creador del programa semanal, de una hora de duración en Correo TV del grupo mediático de Santiago de Compostela El Correo Gallego-Grupo Correo Gallego; creador, junto a Licho, del programa de televisión “Trobeiros de Faladoiro-Trobeiros de Compostela”, de una hora de duración y que estuvo nueve años seguidos en antena, de 2007 a 2016, con gran éxito y repercusión social. Antes, Licho y el que suscribe, habíamos estado, también y con gran éxito, en la cadena de televisión “Localia” (Santiago de Compostela), pero dejamos de hacerlo por censura política de su director y a pesar de que los profesionales, con el que hacíamos nuestro programa filo-psico-socioeconómico/Behavioral Socioeconomic, poético, irónico, positivo, alegre, musical, cantarín, humanista, etc., sobre la actualidad próxima y lejana, el mas acá y más allá, estaban muy contentos por el éxito e impacto social del mismo.
- Promotor, miembro, colaborador de instancias y publicaciones científicas, profesionales, mediáticas, culturales y sociales, como, entre otras, la “Revista Galega de Economía” (RGE) de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela-Universidad de Santiago de Compostela, de la que hice el borrador de sus primeros estatutos y fui miembro de sus primeros Consejos de Redacción.
- Colaborador en medios de comunicación (prensa, radio, televisión, agencias, Internet, documentales, etc.) de Galicia, otras partes de la nación española, de España (medios de tirada, audiencia nacional) y de otras naciones; colaborador en medios, cadenas locales, provinciales, autonómicas, nacionales e internacionales, públicos y privados.
- Conferenciante, participante en congresos, simposios, cursos, jornadas, coloquios, debates, ONGs, fundaciones, foros, ateneos, etc.
- Participante muy activo, a escala rural y urbana, en el mar, la costa y la montaña, las instituciones y la calle, real, mediática y virtual, material e inmaterialmente, etc., en viejos y nuevos movimientos, redes sociales, en instancias de encarnación y socialización de actitudes, comportamientos, representaciones, valores, etc. en Galicia, España y otras naciones. Creador de instancias, medios, programas, etc. de comunicación, sociales, para tratar de defender, aplicar y promover, en la realidad-practica real y no solo de boquilla, para la galería, para las apariencias; de defender, aplicar y promover la deontología, el juego limpio, el buen trabajo, el saber saber, el saber ser, estar, hacer, tener…, en lo político, público, privado, eclesial, creyente, no creyente, la libertad honrada, humilde, responsable, respetuosa y creativa, la fuerza de voluntad, el trabajo, critica y justicia justos, positivos, competentes, eficientes, rentables y enriquecedores, y para tratar de buscar el mejor desarrollo, el bien, la belleza, la verdad…
- Etc.
- Tfo.: 610-971117; Dirección: Miguel Cancio, C/ Atenas 3-I, 1º C, 15.707 Santiago de Compostela (Galicia-España); CE: miguelcancio.usc@gmail.com; Página web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com (este Currículum Vitae puede verse, mucho mas ampliado, en mi página web, blog, el programa de mis asignaturas, en las bibliotecas universitarias donde fui profesor, en Internet, etc.).


El rincón del soneto - EL OBISPO DE SOLSONA

09.10.17 | 14:00. Archivado en Salvador Freixedo


EL OBISPO DE SOLSONA

Xavier Nonell obispo de Solsona,
representante allí de lo divino,
confunde velocidad con tocino
pues quiere independencia a la cañona.

Para él la legislación no funciona,
y el patriotismo hace que pierda el tino;
el ser español lo tiene algo mohino,
y al mirar la estelada se emociona.

Como patriota está como una moto
y a sus parroquianos se lo decía,
y cuando llegó el venturoso día

salió corriendo para dar su voto.
Y a todo el que no votó la secesión,
él no piensa darle la absolución.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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¿Diálogo ahora? No se puede dialogar con los golpistas.

09.10.17 | 12:00. Archivado en Magdalena del Amo

“No se puede dialogar con los golpistas”. Lo dijo Alfonso Guerra en una emisora de radio, con gran escándalo para los buenistas, y comparó la situación catalana con el golpe de Tejero, en la que a nadie se le ocurrió pedir diálogo. El diálogo fue la cárcel! Pero nuestros valores se han devaluado y nos hemos convertido en una sociedad frívola y blandengue con el sistema emocional completamente desequilibrado; una sociedad que anda perdida, que lo confunde todo, que llora en público por todo, que repite cual loro las consignas de los manipuladores sin entender siquiera lo que dicen; una sociedad que se rige por lo que lee o visiona en su móvil sin cuestionarlo. No importa si es verdad o mentira. Se ha visto estos días en el golpe de Estado en Cataluña. Manadas de gente viralizando con sus teléfonos imágenes falsas de otras manifestaciones, que mostraban cabezas chorreando sangre y heridas al por mayor; una masa de insurrectos vociferando como borregos frases de propaganda política secesionista que llevan interiorizando desde hace cuarenta años. Muchos de los manifestantes eran menores de colegio e instituto, cuyos profesores transmisores del odio a España les brindaron una clase práctica. No faltaron a la cita los grupos internacionales que acuden a armar bulla allá donde son requeridos, y otros “directores de orquesta” para que todo resultase un éxito y, al día siguiente, la prensa internacional abriera con titulares contra España y nuestras fuerzas del orden. Claro está, esto no se hubiera conseguido sin la colaboración de su canal autonómico TV3 y los nacionales afines La Cuatro y La Sexta, financiadas con los impuestos de todos los españoles.

Pero nada de lo ocurrido fue casual. Todo estaba preparado desde mucho antes. Lo entenderemos leyendo las palabras que Oriol Junqueras pronunció en Vic, el 15 de mayo de 2014, en el transcurso de una charla titulada “El camino hacia la independencia”. Las palabras del vicepresidente de la Generalitat no tienen desperdicio y ayudan a entender el pulso al Estado del 1-O por parte de los golpistas.

“Cuando nos digan que esto es ilegal, hemos de mantener la convocatoria. Cuando la prohíban, la hemos de mantener. Porque si nosotros enseñamos al mundo una imagen de colas de gente con una papeleta en la mano yendo a votar a una urna y el Gobierno español intentando impedir que voten, ya habremos ganado”.

Alude en su arenga a la ingeniería de los porcentajes para hacer parecer lo que no es. Se trata de un ejercicio de manipulación y de engaño, una trampa a los catalanes, a la democracia y al estado de derecho:

“Imaginemos que los que van a votar no son el 100 %, que son el 60 %; y que el 40 % vota sí y el 20 % vota no. Cuando el resultado se hace sobre el conjunto de la participación, dos tercios han votado sí, un tercio ha votado no; el 67 % ha votado sí y el 33 % ha votado no. Y eso es una victoria brutal [...]”. Esas son las cuentas de Junqueras, el católico practicante que se reunió con el arzobispo Omella. ¡A lo mejor fue para confesarse del delito de sedición!, aunque no creo.

En cuanto al papel mediador de la Iglesia, es una vergüenza la propaganda que algunas cadenas y periodistas de las mismas han hecho sin ningún fundamento. Incluso Pablo Iglesias, alias el Coletas, que no se resistía a quedar fuera de las noticias, se inventó una reunión con el arzobispo Osoro que nunca tuvo lugar; la cosa se limitó a una breve llamada telefónica por parte del podemita. ¡Pero ya tenía tema para una rueda de prensa y calmar así su adicción a las cámaras! El arzobispo de Madrid lo dejó muy claro en un comunicado y también el papa Francisco, que manifestó no estar de acuerdo con los que vulneran la ley.

Jueces y fiscales van a tener trabajo si es que, como anunciaron, todos los que perpetraron algún delito y se puedan identificar, tendrán que responder ante los tribunales. ¿Van a ser juzgados los responsables políticos por traición, sedición e insurrección? El jefe de los mossos, LluisTrapero y los de las asociaciones Omnium Cultural y ANC, Jordi Cuixart y Jordi Sánchez tienen que declarar ante la jueza Teresa Laplana en la Audiencia Nacional, imputados por sedición. Algunos jueces de tendencia progre opinan que para que se cumpla el delito de sedición tiene que haber armas y alegan que esta fue una rebelión pacífica. Conviene recordar que la mentira y la calumnia son armas mucho más poderosas que el plomo. Sería bueno que los jueces, aparte de conocer la ley, estuvieran dotados de sentido común y no se dejasen seducir por ciertas ideologías, sobre todo cuando su llevada a la práctica es contraria a la ley. Otra pregunta que nos hacemos es quién responderá por los menores que agredieron a policías y guadias civiles llamándoles hijos de puta, fascistas, cabrones y asesinos. ¿Los padres por ser responsables directos?; ¿los maestros por incitarlos al odio? ¿Se irá de rositas la concejala de Ezquerra Republicana por inventarse que le habían tocado las tetas y cómo le habían ido rompiendo los dedos uno a uno, mentira de la cual se desdijo en TV3.

Seis días después, bancos y cada vez más empresas trasladan sus domicilios fiscales, los impositores sacan su dinero de Cataluña, el Constitucional suspende el pleno convocado para el lunes, Puigdemont solicitó comparecer el martes para hablar de la situación política actual. Los buenistas de turno salen a la calle con banderas blancas y piden diálogo. ¿Diálogo ahora? Por qué no advirtieron a los golpistas cuando organizaban el referéndum ilegal? El Gobierno invita a los golpistas a volver a la legalidad, pero el pulso al Estado continúa, y siguen con su hoja de ruta, eso sí, con nerviosismo, pues los acontecimientos económicos de los últimos dos días, los ha colocado contra las cuerdas. Muchos han empezado a darse cuenta de que la independencia no traería un mundo color de rosa. Algunos empiezan a darse cuenta –ya era hora- de que en todos estos años sus dirigentes les mentían mientras saqueaban Cataluña y engrosaban sus cuentas corrientes.
¿Qué hará Puigdemont? ¿Aceptará la presión de los radicales y proclamará la DUI? Creemos que no. Pero en ese caso, ¿activará el Gobierno el artículo 155, solicitado por Albert Rivera y los socialistas de la vieja guardia –mucho más conocedores del Estado- que los politiquillos de ahora? ¿Qué ocurrirá si a pesar de activar el 155 o incluso el 116 continúan con su sedición “pacífica”? ¿Se recurriría al Ejército? Ejercer la fuerza por el Estado es legal cuando se trata de reinstaurar el orden subvertido. Pero –y vuelvo a lo dicho en el primer párrafo- vivimos en una sociedad sin columna vertebral, con cuerpo de gusano, blandengue, que equivoca los conceptos y se mueve por lo que twittean los ociosos. Una sociedad manipulada que pone el grito en el cielo cuando la policía y la guardia civil cumplen con su deber. ¿Creen acaso que las porras de los policías son hisopos para asperger agua bendita y que sus pistolas son de jabón, teñidas con betún negro al estilo de “Toma el dinero y corre”. Lo del domingo, tan tergiversado por el “agitprop” no solo fue proporcionado sino que ni siquiera es comparable al modus operandi de los antidisturbios del Reino Unido, Bélgica, Alemania o Estados Unidos. No sobraría hacer un poco de pedagogía. No estaría de más contar a nuestros niños que las fuerzas del orden están ahí para protegernos, defendernos de los malos y para hacer cumplir la ley. En los juegos, los niños siempre quieren el papel de policía, porque saben que es representar al bien. ¿Qué tal si recuperamos el arquetipo?

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
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Francisco Muro de Iscar - Los otros catalanes

09.10.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS) Por fin salieron a la calle. Sin miedo y sin vergüenza. Contra el golpe de Estado. Con las banderas de Cataluña, de España y de Europa. Tantos o más que los del referéndum y los de la Diada. Con mensajes de unidad y de convivencia. Defendiendo que la calle es de todos y no solo de los independentistas. Sin odio. Con ganas de construir juntos el futuro. Si como dicen Rajoy ha hecho más independentistas que los sediciosos catalanes, Puigdemont ha conseguido que haya más banderas españolas de las que nunca se había soñado en Barcelona. Y que esa mitad de Cataluña que estaba siendo silenciada y arrinconada por el independentismo, salga a la calle para pedir diálogo desde la legalidad, avances desde la cordura y la sensatez, entendimiento desde la concordia. En una palabra, recuperar el seny enterrado por los independentistas.
Hace algo más de cincuenta años, Francisco Candel, un valenciano que llegó con su familia a Cataluña, escribió una novela, "Els altres catalans", que daba voz a la inmigración a Cataluña, esa enorme fuerza social de españoles que emigraron buscando un futuro en convivencia y progreso, sin los cuales Cataluña no sería lo que es hoy, una comunidad moderna, tecnológica, parte de Europa por ser parte de España. Valencianos, andaluces, extremeños que vivieron en barracas y que empezaron a trabajar a los catorce años, que hicieron la Cataluña de hoy. Algunos de los hijos de esos otros catalanes, encabezan hoy el separatismo más agresivo, sin duda porque han sido educados en las escuelas del odio a lo español y seguramente tienen que hacerse perdonar su pasado. Los que se manifestaban ayer, en una jornada festiva, no son los otros catalanes. Son los catalanes que no quieren prestarse a la locura de unos iluminados. Los que ayer manifestaron en las calles de Barcelona el orgullo de ser catalán y español.
¿Es posible pensar que quienes dirigen la Cataluña de hoy no supieran lo que iba a pasar no ya cuando declararan unilateralmente la independencia sino mucho antes? La mentira se ha impuesto en Cataluña durante mucho tiempo, pero la única verdad es que una independencia imposible traería a Cataluña las fronteras, los aranceles, la limitación de circulación de las personas, de los bienes de los servicios, la huida de las empresas, la imposibilidad de hacer frente a los pagos de nóminas, pensiones y servicios... El aislamiento internacional. Antes que la declaración de la independencia, lo que se necesita es la dimisión de los actuales líderes de la sedición y la vuelta a la legalidad.
La única salida imposible a los problemas de Cataluña es el golpe de Estado. Todas las soluciones pasan por la ley, por el entendimiento, por la Constitución y el Estatuto. Ninguna por la independencia. Nunca Cataluña ha sido más libre y ha tenido más autogobierno que en estos momentos. Nunca. Es cierto que existe un problema y que hay un porcentaje de la población -no sólo de los independentistas- que se sienten mal tratados por el Gobierno de España. Y por eso habrá que ir más a Cataluña, escuchar más a Cataluña. Pero no creo que los actuales líderes de ese proceso merezcan estar ahí, porque son ellos, sólo ellos, los que han llevado a Cataluña a una situación límite y han fracturado la sociedad catalana. Hay que reconstruir puentes, cerrar la herida y ponerse a trabajar en los verdaderos problemas de los catalanes y de los españoles. Con urgencia.


La semana política que empieza - Admítalo, señor Puigdemont: ha perdido usted

09.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Ha perdido frente al poder del Estado. Y de la Unión Europea. Y con los del Ibex, que se marchan de Barcelona. Y ha perdido con los medios de comunicación, entre ellos los más potentes de Cataluña. Y en las encuestas, para lo que valgan. No ha habido referéndum válido, les han descubierto a ustedes un montón de trampas en la jornada electoral, algo quizá aún más lesivo para la democracia y la buena imagen en el exterior que los excesos policiales en algunos puntos contra los votantes. Y ahora ha perdido usted la calle, que era lo único que le garantizaba el abrazo del oso de la CUP. Quizá haya perdido hasta el apoyo incondicional de buena parte de los mossos, que viven una infernal dinámica interna. Imposible, así, salvo rapto de locura, declarar la independencia el martes de manera unilateral. Una declaración que, a estas alturas, iría contra casi todos, menos el vicepresidente Junqueras -y aun así, a saber...-, la señora Forcadell y ese "conseller" de Interior suyo tan peculiar, el señor Forn. O el no menos racial señor Romeva. Pancho Villa se hubiera sentido perdido con ese ejército.
Y, lo peor para usted, está a punto de perder no la batalla, sino la guerra, contra el mismísimo Mariano Rajoy, que aún no ha comenzado a calentar para lanzarse al ring. O eso, al menos, parece, que las procesiones siempre van por dentro. Creo que el presidente, siempre tan reacio a compartir chismes con los chicos de la prensa, ha dado un par de entrevistas estos días que, más que al conjunto de la ciudadanía, le estaban destinadas a usted: cuidado, Carles, con lo que haces, no vayamos a pasar a mayores. Nunca he sido partidario de soluciones drásticas, excepto cuando la otra parte no te deja otra salida; y, hasta el momento, usted, ustedes, no han dejado salidas. Y no lo digo yo escribiendo desde Madrid, sino que lo dicen los empresarios que se van, los manifestantes que salen, lo dicen los editoriales de los periódicos que supongo que ustedes leen, porque son periódicos consolidados en Cataluña por catalanes. Y ahora lo dice Rajoy, que se empeña en el "no" al diálogo con usted que otros le piden.
Ha perdido usted, señor Puigdemont, porque no se puede pelear contra el Estado, contra la Caixa, Agbar, Gas Natural, Foment, el Círculo Ecuestre y contra los que mandan en el edificio Europa en Bruselas. Además, por supuesto, de que no se puede pelear contra Rajoy y todos los resortes que Rajoy maneja, no con demasiada destreza posiblemente, pero los maneja porque están a su disposición. ¿Tan difícil es entender que no se puede, en aras de una vana e irrealizable ilusión, comprometer el bienestar y la seguridad de todo un pueblo? ¿Se trata apenas de "dar una patada" en salva sea la parte, a Rajoy? Pues menudo objetivo político; consuélese, por lo demás, porque el presidente del Gobierno también tendrá que pagar una factura por lo que ha hecho y sobre todo por lo que no ha hecho; pero será más tarde y será menos elevada que la suya, señor Puigdemont. Porque, a este paso, no va usted a salvar ni los muebles. Y eso no nos conviene ni siquiera a quienes nos sentimos tan lejos de usted que nos atrevemos a enviarle cartas abiertas de las que quizá, cual botellas de náufragos como esta, usted nunca tenga noticias. Pero no empreñe más, hombre, que ya está bien, total para nada; ya ha perdido usted y pronto estará usted perdido.


El rincón del soneto - PUIGDEMONT QUIERE YA DESCONECTAR

08.10.17 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


PUIGDEMONT QUIERE YA DESCONECTAR

Puigdemont quiere ya desconectar
con una irresponsable caradura,
y enseguida instalar su dictadura
muy parecida al Frente Popular.

Colau y Podemos van a ayudar
porque son de la misma catadura,
y podrán aportar mucha basura
y poner a Cataluña a pringar.

En esta tragicómica comparsa
también contemplaremos a Junqueras,
porque está interesado muy de veras

en formar parte de toda esta farsa.
Pero nos tememos que a Puigdemont
se le fue la olla y está haciendo el tont.

___________________
Por Salvador Freixedo
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A vueltas con España - La realpolitik pisa fuerte

08.10.17 | 08:42. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

Tal vez es pronto para concluir que la realpolitik se ha impuesto en Cataluña de manera definitiva pero lo que es evidente es que el ejercicio de la política basado en intereses y no en ideales se está abriendo paso, pisando fuerte.
Simultáneamente, se observa algo no menos llamativo: los líderes que más salen en televisión y que dominan las redes sociales no están siendo los más influyentes ni los más resolutivos en estos momentos decisivos en Cataluña.
Si ahora contabilizásemos en Google o en cualquiera de las grandes redes sociales las referencias de figuras como Angela Merkel, Mario Draghi, Isidro Fainé, Luis María Linde, Luis de Guindos e incluso Artur Mas al procés, ninguno de ellos encabezaría ningún ranking. Por el contrario, si hiciéramos el mismo ejercicio con Carles Puigdemont, Oriol Junqueras, Carme Forcadell, Soraya Sáenz de Santamaría, Jordi Sànchez, Jordi Cuixart o Josep Lluís Trapero veríamos que son los grandes protagonistas, más incluso que Mariano Rajoy o Felipe VI. La realpolitik sitúa en cambio a los primeros como los realmente influyentes.
En Cataluña no sucederá nada que se escape al control de Angela Merkel ni de Mario Draghi. Basta ver lo que hizo Isidro Fainé con Caixabank -la primera entidad financiera doméstica de España- y Gas Natural Fenosa para comprobarlo. Pero ninguno de ellos ha dado explicaciones sobre una serie de medidas financieras y empresariales que han dejado al independentismo paralizado. Frío. Tanto es así que Artur Mas, el político que puso a Puigdemont al frente de la Generalitat, dice ahora que Cataluña no está lista para la "independencia real".
¿Se reduce todo al traslado de la sede social de una larga lista de bancos y empresas catalanas, entre ellas Caixabank, Sabadell, Gas Natural Fenosa, Agbar y Criteria? No. Lo que sucede es más profundo y tiene que ver con la viabilidad de una Cataluña independiente. Fuera de la Unión Europea y de la tutela del Banco Central Europeo, los catalanes vivirían peor. La estrategia inteligente para los unionistas no es la policial, ni siquiera la judicial, es la económica. Porque es ahí donde se encuentra el verdadero valor compartido entre Cataluña y España: el dinero. A ojos de los idealistas y románticos -de uno y otro lado- puede parecer triste y desolador, pero es algo tan real como la vida misma. Como la realpolitik.


Carmen Tomás - Empresas catalanas a la fuga

08.10.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

La desbandada de empresas catalanas a otras zonas de España ya es imparable. La huida había comenzado ya, silenciosamente, hace unos años. Sin embargo, la actitud claramente antidemocrática y golpista de los independentistas en los últimos días ha desatado una oleada de fugas. Desde que el Parlamento de Cataluña decidiera en los primeros días de septiembre aprobar al margen de la legalidad, la ley de desconexión y la del referéndum, se ninguneara a la oposición y los grupos independentistas decidieran situarse claramente al margen de la ley convocando un referéndum ilegal, la situación ha convertido a Cataluña en una región sin ley. Los actos ilegales se han ido sucediendo, la fractura social se ha consolidado y la falta de sentido común se ha extendido. Al final, las escenas reprobables contra la Policia y la Guardia Civil, los enfrentamientos y la falta de seguridad se han convertido en habituales estos días.
En este escenario de caos y de inseguridad y con la amenaza de los dirigentes de declarar unilateralmente la independencia con lo que ello lleva consigo, ha movido a las grandes, pequeñas y medianas empresas con sede en Cataluña a marcharse. Así, hemos visto que emblemas de Cataluña como Banco Sabadell, La Caixa, Gas Natural decidían cambiar su sede social a otras ciudades de España. Auténticos iconos como Codorniú o Freixenet, Catalana Occidente, incluso Seat anunciaban que de producirse la DUI se irían también. De hecho, el Gobierno aprobaba el viernes en consejo de ministros de decreto-ley que entraba ayer en vigor para facilitar que no fuera necesario convocar a la junta e accionistas para decidir el cambio de domicilio social.
Ciertamente, al ser los mayores impuestos estatales, el efecto puramente económico no es aquí la cuestión, aunque las ciudades elegidas verán aumentados sus ingresos vía impuestos municipales. Pero, esto no es lo importante. Quizá, como han señalado algunos columnistas, al final, el 155 o los tanques que se decía mandaría el Gobierno a Cataluña, era esto: que se marcharan iconos empresariales. Y no cabe duda de que el daño producido ha sido colosal. Se han convocado nuevas huelgas, Puigdemont irá el martes al Parlament, pero la división entre los independentistas empieza a asomar y la mayoría silenciosas comienza a chillar. Semana decisiva.


Victoria Lafora - La gran desbandada

08.10.17 | 08:42. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

Los empresarios catalanes, que habían permanecido callados estos largos meses de deriva soberanista, le han visto al fin las orejas al lobo y han decidido salir corriendo. Antes se habían entrevistado con el Rey Felipe VI y con el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras. Y no debieron ser muy tranquilizadoras ambas citas cuando han decidido no esperar a la declaración unilateral de independencia.
Artur Más aseguró en 2015 que la independencia no supondría ninguna merma empresarial en Cataluña y que ninguna empresa se iba a deslocalizar por el "proces". En aquel momento, y han pasado dos años, nadie le desmintió. Si el relato que tan buenos resultados ha dado a los independentistas, dibujando una Cataluña fuera de España como la Arcadia feliz, reconocida internacionalmente, miembro de la UE, bajo el paraguas del Banco Central Europeo, se hubiera rebatido por los que ahora con tantas prisas se van, mucha gente no habría acudido a votar el 1 de octubre.
Ni desde Madrid, ni desde la sociedad catalana con poder e influencia en la opinión pública, se ha desmontado la catarata de falacias que se prometió desde Junts pel Si y la CUP. Y ahora estamos donde estamos.
De ahí la enorme importancia de la manifestación convocada este domingo en Barcelona donde, los hasta ahora silenciosos, van a salir a la calle y a perder el miedo al rechazo social por no apoyar la quimera independentista. No hacen falta banderas españolas, la " senyera" símbolo de Cataluña hasta que fue barrida por la "estelada", acoge a todos. Hay que acabar con el oprobio de que todo aquel que no apoya la independencia es un fascista. Los catalanes no pueden caer en la misma trampa que hizo a la sociedad vasca vivir décadas bajo el terror de no atreverse a hablar para no ser señalados.
Hay que alabar el coraje cívico de la cineasta Isabel Coixet que no ha temido manifestar su rechazo a la DUI pese a ser insultada al salir a la calle, y el valor moral de los chicos de un instituto que han defendido a sus compañeros, hijos de guardias civiles, del acoso de profesores y alumnos.
La libertad de expresión alcanza en un país democrático como es España a los que quieren marcharse como a los que no. La patente democrática no la otorga nadie. Es un derecho ganado a pulso en un país con demasiadas convulsiones.
Es evidente que si el martes Puigdemont aprovecha el pleno del Parlament para declarar la independencia, el Estado tiene instrumentos suficientes, dentro del orden constitucional, para anular este ilegalidad. Lo difícil, lo verdaderamente difícil, va a ser recuperar la convivencia, el respeto mutuo y el afecto que durante siglos ha unido a todos los pueblos de España.
Y la manifestación del domingo quiere demostrar que Cataluña no es monolítica sino plural y que nadie puede atribuirse un liderazgo único.


Siete días trepidantes - Nadie tenía plan B: volvamos al A

08.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Mariano Rajoy no tenía plan B. Lo demostró en su salida a los medios en la noche del domingo, y lo reiteró en una entrevista esta semana: su plan B era en realidad el plan A. Es decir, que Puigdemont se eche atrás en su proyecto de declarar la independencia para evitar males mayores. En la Generalitat se lo tomaron como una amenaza, como pensaron que el tono muy serio y sin paños calientes del mensaje del Rey era -y era_ toda una admonición; ¿cómo hablar de diálogo con quien quiere acabar con el Estado?

Pero Puigdemont tampoco tenía, ni tiene, plan B: aseguraron, él, Artur Mas y Junqueras, que las empresas y los bancos no se irían de Cataluña ante una declaración de independencia, y resulta que a los "grandes" empleadores les ha faltado tiempo para anunciar que se largan. Lo mismo que los países de la UE que, según la Generalitat, iban a apoyar el golpe: no quieren saber nada de lo que está pasando. Cataluña se quedaría sin bancos y sin Europa.
Así que el molt honorable president de la Generalitat y su camarilla, una vez más descubiertos en sus mentiras, tendrán que regresar al plan A. Es decir, a aplazar la decisión última, lo que equivale, en la práctica, a desistir de los planes primigenios, que ya veremos cómo lo justifican. O, en caso contrario, si deciden sostenella y no enmendalla, tendrán que afrontar todos los males del infierno, comprobarán que la población que alegremente se unía a la fiesta el pasado domingo se les vuelve en contra y que las banderas rojigualdas sobrepasan en número, en las calles de Barcelona, a las esteladas, que van a dejar de estar de moda.
Quiero ser optimista y pensar que algo de raciocinio queda en las mentes de los okupantes de la Generalitat. No solamente España entera se les echa encima; es que va a acabar ocurriendo lo mismo con toda esa Cataluña partidaria del "no" a la secesión -aunque esté indignada, y con algo de razón, por los procedimientos "de Madrid"-. La mayoría silenciosa, de la que inexplicablemente formaba parte también la élite económica, va a dejar de ser tan silenciosa y va a gritar su indignación ante la chapuza, la falsedad -maadre mía, menudo recuento de los votos del domingo_ y la falta de escrúpulos democráticos con que ha sido llevado todo el "procés". En algún momento pensé que Junqueras tenía más cerebro que Puigdemont, lo que no era difícil; ahora me reafirmo en mi vieja tesis de que Esquerra Republicana de Catalunya sigue siendo la gran culpable de todo lo peor que le ha ocurrido a Cataluña en el último siglo. Y, encima, ahora todavía -todavía- en alianza con la CUP, formación a la que no dedicaré más comentarios que este: la FAI hundió cuanto encontró a su paso y, valga el juego de palabras, pasó lo que pasó.
Por favor, recuerden lo ocurrido en 1934. Se confían en que la democracia española no tiene un general Batet -afortunadamente_ y puede que ni siquiera se atreva a mandar un tiempo a la cárcel a Puigdemont, que tantos méritos está haciendo para ello. Pero que tengan cuidado con el hartazgo de las masas, que no se rebelan solamente, algo obcecadas por la indignación con el sistema, para votar "si" al Brexit, o a Trump, o a un proyecto de independencia que, ya digo, no tenía plan B y sí muchos camelos. Creo que, en las próximas horas, vamos a ver grandes concentraciones de banderas rojigualdas que no van a ser, por mucho que algunos se empeñen, manifestaciones de "fachas"; quizá una de las pocas cosas que tendremos que agradecer a estos golpistas de pacotilla sea haber recuperado una bandera que hasta ahora era casi sinónimo de ultraderecha. No puede haber tanta ultraderecha en tantos balcones con la enseña nacional desplegada, digo yo: se sabría.
Y ese, el de una sociedad civil que por fin empieza a tomar conciencia de su fuerza, es, en realidad, el plan B que los políticos, para los que la gente es siempre un elemento secundario, no habían tenido en cuenta.


El rincón del soneto - LA VANGUARDIA

07.10.17 | 12:10. Archivado en Salvador Freixedo


LA VANGUARDIA

Como lo de la secesión se ha hundido
y el gran Puigdemont desapareció,
la VANGUARDIA del todo se calló,
porque don Javier Godó está godido.

Tiene que decir lo que ha recibido
del 3 por ciento que Pujol robó,
y las subvenciones que Mas le dio
por no denunciar a un CIU podrido.

Resulta que Godó es Grande de España,
pero en realidad es un gran traidor,
y si los Grandes son de igual calaña

convendría quitarles ese honor.
Con la Colau y CUP, a la VANGUARDIA
le ha dado un ataque de taquicardia.

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Por Salvador Freixedo
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Los independentistas nos llevan a no comprar productos catalanes.

07.10.17 | 10:00. Archivado en Magdalena del Amo

Por un momento creí que eran los tanques del Ejército, dispuestos a defender el orden de la nación. Pero no, eran campesinos catalanes con sus tractores, dispuestos a vulnerar la cotidianidad de la segunda ciudad de España, el derecho de la gran mayoría de catalanes que se sienten tan españoles como los asturianos y los manchegos. La invasión de Barcelona por los tractores de los payeses desafiando al Estado y a sus instituciones fue la gota que colmó mi vaso. ¡Qué espectáculo bochornoso! Me había resistido a la tentación de escribir sobre Cataluña, y me sobran razones para ello. Me aburre, me hastía y considero que ya está todo dicho, redicho y repetido hasta la saturación. Llevamos con este tema desde que empezaron con el estatuto y Zapatero dio luz verde para legalizar lo ilegal. Me niego a desayunar todas las mañanas el mismo caldo recalentado y rancio. Huele mal y me produce urticaria en el alma. Pero además, quienes conocen mis análisis sobre el desarrollo de determinadas situaciones complejas saben hacia dónde tengo dirigido el foco. Claro que me preocupan los actores protagonistas que arengan y vociferan para enardecer a los fanáticos y ociosos, envueltos todos ellos en un manto de incultura y desconocimiento de la historia. Es cierto que nos produce impotencia, rabia inmensa y que no sabemos qué hacer con ellos. Mi parte visceral más primitiva es partidaria de meterlos a todos en un submarino y anclarlo en la Fosa de las Marianas. Bien rotulado, eso sí, con su cartel de INDEPENDENCIA. Más independencia imposible. ¡Qué tranquila se quedaría la región catalana y el resto de España sin esos agitadores, muchos de ellos, por cierto, apellidados López, Otero, García o Ferreiro, traidores por tanto a las tierras de donde proceden. Pero no quiero caer en los tópicos de siempre.

Me parece vergonzosa la manipulación de los medios afines al separatismo –que son casi todos— y la información sesgada, cuando no falsa en su totalidad, que difunden por boca de sus periodistas servidores de la idea, parece que por gusto propio, pues trasluce la satisfacción en sus caras y gestos al locutar falacias y mentiras. Con tanta propaganda de guerra no es de extrañar que el pueblo catalán con menos acceso a la información fidedigna repita cual loro que España les roba y demás consignas infectadas.

A propósito de los tractores, acabo de recibir un llamamiento para boicotear los productos agrícolas y ganaderos catalanes. “Evitar comprar frutas, verduras y carnes catalanas”. Hace tiempo que habíamos borrado de nuestra lista de la compra el cava catalán, la pizza Tarradellas, el adictivo Colacao, que tomábamos desde niños y otros productos de Nutrexpa. Ahora habrá que incluir en la lista negra a los de los tractores. Sé que es una medida visceral, pero no queda más remedio que utilizar sus mismas armas, convencida de que los valores de amor, armonía y energía positiva sirven de poco en esta ocasión de asintonía.

La Conferencia Episcopal no estuvo muy afortunada. Los obispos, que tanto temen los titulares de prensa de la izquierda, parece que han querido apuntarse un tanto con el enemigo y han pedido diálogo. Mejor hubieran seguido calladitos, como en otros temas –mucho más de su competencia—en los que los fieles están mucho más perdidos. Con esto se ha abierto otro frente, el de la X en la casilla de la Iglesia. Los “muy, muy” enojados con el comunicado piden abiertamente que pongan la X los independentistas, los laicistas, los que quemaban iglesias, los que asesinaban monjas y curas tras cortarles los testículos y metérselos en la boca. Pero de esto no se puede hablar porque es crispar. La Iglesia tiene que reivindicar a sus mártires en silencio, para no molestar a los descendientes de sus ejecutores y a sus simpatizantes. En Galicia hay un dicho que viene muy bien aquí: “Mexan por un y hai que dicir que chove”. Pues no; basta ya de buenismo, de palabras sin historia, de ingeniería verbal, de eufemismos.

Mi foco apunta más alto, a las cúpulas del poder en la sombra que, conocedoras de la condición del animal humano –porque, en definitiva, eso somos— propician situaciones de inestabilidad o acentúan las que existen. Les es muy fácil porque somos muy vulnerables. Nuestro cerebro reptiliano determina nuestras necesidades básicas: la lucha, la economía, el territorio y el sexo. Esto condiciona nuestra existencia humana. Penoso, pero es así. Por eso es tan fácil domeñarnos, tenernos en el aprisco y estimularnos cuando conviene. Ellos son los banderilleros que azuzan al toro –en este caso el independentismo— para que embista. Dicho esto, me desmarco y continúo en busca de un nivel de conciencia más en consonancia con el humano que lleva impresa la chispa divina inmortal, y que desarrolla con la práctica del AMOR incondicional.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
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Fernando Jáuregui - Fin de semana en el que arderán los teléfonos

07.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Toda guerra tiene sus interlocutores secretos; siempre hubo un embajador británico que hablaba del futuro, en medio de lo peor de la batalla, con un embajador alemán. La irresponsabilidad de la contienda no puede extenderse a hacer tabla rasa acerca de lo que ocurra una vez que se llegue a una paz, a un armisticio. Claro que no equipararé la "escaramuza catalana" con guerra mundial alguna, porque aquí no hay más violencia que la por otra parte tan publicitada por la tele de la Generalitat, ni el ámbito se circunscribe más allá de lo autonómico, por mucho que los dirigentes políticos catalanes quieran, erróneamente, internacionalizar un conflicto del que Europa y Estados Unidos no quieren saber nada. Pero sí creo que es pertinente hablar de los "interlocutores subterráneos", que tienen apenas este fin de semana para evitar que el estallido del pasado domingo se convierta en explosión atómica el lunes.
No sé quiénes son tales interlocutores, aunque sospechas albergo; posiblemente, como es lógico, nunca nos enteraremos de sus buenos o malos oficios. Pero tengo la sensación de que el suflé está bajando. O esa tentación, la de bajar los humos, al menos, existe, una vez que la alegre irresponsabilidad de la "fiesta" del domingo empieza a pasar la factura: empresas y bancos que se marchan, expresión de preocupación máxima en la UE, el mayor de los mossos, Josep Lluis Trapero, junto a otros tres responsables de la algarada dominguera, entre ellos los responsables de la Assemblea y Omnium, ante la juez de la Audiencia Nacional. Y se escuchan muchas voces pidiendo responsabilidades penales para Puigdemont, persona física y dirigente político que, de concurrir otras circunstancias, habría tenido ya muy otro tratamiento por parte de los jueces.
La indignación que yo percibí en las calles de Barcelona el domingo ante las cargas policiales -qué mal planificado estuvo todo: ¿dónde se ha metido el coordinador del operativo, el coronel Pérez de los Cobos?- me parece que está dejando paso a una oleada de intensa preocupación. Es el vacío ante ese "y ahora ¿qué?" obviamente no planificado por los falsos estrategas de la Generalitat, a los que falta talento para dar limpiamente un salto que resulta imposible e inconveniente a todas luces.
Y luego está la reacción ciudadana, de esa mayoría silenciosa que, como todos -los políticos "de Madrid", los grandes empresarios y banqueros catalanes, tantos medios de comunicación--, prefirió mirar hacia otro lado, obviar el problema, anticipar que las cosas no serían llevadas hasta el extremo. Pero esa mayoría empieza a salir, con otras banderas que no son precisamente la estelada, a las calles, que hasta ahora parecían tomadas por la CUP; que, por cierto, ya está identificada por Junts pel Sí, y hasta por Podemos, como la principal enemiga del "procés" independentista. Hay ruptura inminente entre las fuerzas que alentaron el falso -y tan falso: la de mentiras que se han oficializado_referéndum. Creo que la ciudadanía va siendo consciente de que una hipotética independencia la empobrecería, la aislaría y quizá, como diría Rajoy, con su tono sombrío, cosas peores.
Puigdemont y Junqueras serán dos enloquecidos, pero, sobre todo el segundo, no tontos. Saben que tienen que acudir a no sé qué mediaciones -ya digo: como si estuviésemos en la Segunda Guerra Mundial--, a un diálogo que ya llega tarde; hasta se permiten reprochar al jefe del Estado que, en su discurso de esta semana, tan importante, no invocase este diálogo. Ya es tarde para eso; lo primero es restaurar el orden democrático, normalizar la vida del Parlament, establecer la separación de poderes, evitando que la señora Forcadell se inmiscuya en las decisiones del Ejecutivo... y, claro, romper con la CUP, a la que ya solo queda la acción callejera y las llamadas a la rebelión total, que no poco asustan al "botiguer" medio que todos llevamos en el alma.
Veremos en qué para todo esto y si la "diplomacia del teléfono rojo" sirve de algo. Lo que aún, pese a lo acostumbrados que nos tienen a las emociones fuertes, me sigue pareciendo imposible es que así, sin más ni más, vaya alguien el lunes a encaramarse al balcón de la independencia para "dar una patada en los collons a Rajoy", como me dijo en cierta ocasión un relevante miembro del malhadado PdeCAT, que teóricamente sigue siendo el partido comandado por Puigdemont, vaya usted a saber. Menuda motivación, en todo caso, para ponerlo todo patas arriba: la patada testicular. Unos genios, vaya.


Fermín Bocos - El corralito

07.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Josep Pla, el más grande escritor catalán de todos los tiempos, decía que aunque los banqueros conservan el secreto, a la larga, en el trato que otorgan a sus clientes acaban corriendo la voz del estado de su bolsa. Algo de eso está pasando estos días en Cataluña ante el avance del proceso de sedición política impulsado por el "Govern" de la Generalidad cuando por decisión de sus máximos mandatarios los dos bancos catalanes más importantes: Caixa Bank y Banco de Sabadell (grandes también en el escalafón de las entidades bancarias de España), han decido levantar el campamento catalán y poner tierra de por medio para establecer nuevas sedes.
El Sabadell en Alicante. Y, según la información disponible cuando redacto esta nota, la emblemática Caixa, símbolo centenario del poder financiero de la burguesía catalana, podría aterrizar en Palma de Mallorca.
"¿Baleares, Valencia?, bueno, la cosa no es grave, siguen en los Paísos Catalans", dirá Oriol Junqueras, el cínico vicepresidente de la "Generalitat" quien asegura que no pasa nada, pese a las evidencias de que en sólo dos días las pérdidas de valor en Bolsa de estas dos entidades se acercan a los tres mil millones de euros.
Siempre se ha dicho que el dinero es cobarde. Huye de la quema o así que intuye el incendio. En el caso que nos ocupa ante la probable declaración unilateral de independencia anunciada por el presidente Carles Puigdemont.
Ante este horizonte, Fainé, Gual y Oliu, los "tycoon"s" de la banca catalana parece que han echado cuentas. Si los secesionistas continúan con su agenda rupturista y el próximo lunes, pese a estar suspendido por el Tribunal Constitucional, Carme Forcadell intenta celebrar pleno en el "Parlament", el "corralito" podría estar servido.
¿Por qué ahora? ¿Por qué tras tanto tiempo de silencio ante la deriva del "Govern" separatista (primero con Artur Mas, después con Puigdemont) reaccionan ahora los magnates de la banca de Cataluña? Pues porque temen lo peor. Temen la espantada de miles de impositores y accionistas del Sabadell y de la Caixa, preocupados por el "brexit" respecto de España que anuncian los secesionistas. Ruptura que implicaría salir de la Unión Europea y perder el paraguas protector del Banco Central Europeo ¡Amigo! Son palabras mayores porque en caso de quiebra bancaria el BCE garantiza la cobertura de depósitos hasta los cien mil euros.
En fin, ya se sabe que los banqueros no están hechos para la revolución. Pero es lo que está en marcha en Cataluña impulsada por las CUP con la complicidad de los dirigentes del partido fundado por Jordi Pujol. Qué cada palo, pues, aguante su vela.


Más que palabras - Adoctrinamiento y abuso

07.10.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Unos 200 alumnos del Instituto de Educación Secundaria (IES) El Palau de Sant Andreu de la Barca se concentraron días atrás a las puertas del centro para pedir respeto hacia sus compañeros hijos de guardias civiles, que en los últimos días han expresado su malestar por el trato recibido por parte de algunos profesores y alumnos. En las paredes del centro educativo se vieron pintadas en defensa de la Guardia Civil y proclamas como "Stop adoctrinamiento". Los alumnos decidieron alzar su voz contra la actitud que ha mostrado el instituto "discriminando" a alumnos hijos de guardias civiles y en demanda de "respeto".
Este es un gesto más de los muchos que estos días se están viendo en los, que esa mayoría, hasta ahora silenciosa de catalanes -que asisten perplejos a la locura independentista de sus dirigentes políticos- han dicho ¡Bata ya!. Hoy y mañana se celebrarán manifestaciones que se prevén multitudinarias en Cataluña y en el resto de España intentando parar lo que ya parece un hecho: la famosa DUI con la que Puigdemont y sus secuaces pretenden culminar su felonía y poner a todo el país en el disparadero con la inevitable aplicación del 155.
De todo lo malo que ha pasado estos días lo peor, tal vez, haya sido comprobar de manera fehaciente no sólo el adoctrinamiento de los niños en las escuelas incluso en las guarderías catalanas -que se viene produciendo ante la inacción de todos desde hace muchos años- sino también su utilización como escudos humanos por parte de sus padres. Solo ver esa imagen de un padre con su hijo encima de los bombos enfrentándose a un guardia civil el pasado 1-O da una idea del grado de fanatismo que se le está inoculando a los niños. El independentismo lleva décadas sirviéndose con poco escrúpulo del arma decisiva de la Educación para extender su pensamiento único en los colegios e institutos de Cataluña. El resultado de ese adoctrinamiento lo hemos visto estos días en las calles catalanas, llenas de jóvenes que defienden el delirio de Puigdemont y sus socios, pese a que éstos han vulnerado sus propios derechos de manera flagrante.
"La manipulación de los libros de texto denunciada por editores y sindicatos de profesores, o la exclusión del castellano en las aulas han sido posibles porque los sucesivos gobiernos de la Nación miraron hacia otro lado cuando no mercadearon con las competencias. Ahora que los separatistas se han quitado la máscara, el Estado debe aprovechar para que la libertad de pensamiento y el rigor histórico vuelvan a las aulas catalanas", leíamos estos días en algunos editoriales cosa que yo comparto plenamente.
El adoctrinamiento a los niños tan utilizando por los regímenes totalitarios para crear generaciones de fanáticos ideológicamente sometidos es no sólo repugnante sino una forma de abuso. El drama de los niños perdidos, abusados, abandonados sigue siendo uno de los muchos temas tabú que esta sociedad avanzada y adinerada se niega a afrontar abiertamente, al igual que se esconde cuando se plantean casos que le son más cercanos. ¿Qué ocurre con los menores que se ven involucrados en un procedimiento judicial, que tiene tirón mediático, donde no hay reglas y todo vale?. ¿Quien les protege cuando toda su vida queda al descubierto porque así contribuyen al enriquecimiento familia ?. Los casos son tantos y tan vergonzosos que se suelen esconder muchas veces agazapados entre estadísticas y cifras como si así desapareciera un problema, o simplemente se espera a que el asunto ya no interese como fenómeno televisivo y mediático y entonces a nadie le importa ya su suerte.
Hay muchas formas de utilizar a los menores en distinto grado ¡claro está!, pero todas condenables y el adoctrinamiento ideológico es una de ellas se produzca donde se produzca. Si de muestra vale un botón UNICEF calcula que hasta 300.000 niños y niñas en todo el mundo participan en grupos y fuerzas armadas con distintas funciones, como combatientes, cocineros, porteadores, mensajeros, espías o por motivos sexuales. No hay datos fiables sobre el grado de adoctrinamiento en los colegios catalanes porque la inspección ha estado ausente, pero sus efectos ya sabemos que son devastadores. Puestos a escoger frases desafortunadas de estos días me quedo con esa tan lamentable del diputado Rufián adaptándola a esta realidad ¡saquen sus sucias manos de la educación de nuestros niños!.


El Abanico - Cataluña: Se acabó la fiesta, empieza la alta política

06.10.17 | 08:42. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Viendo el cariz que han tomado los acontecimientos, repetir una y otra vez de quién es la culpa, qué se pudo hacer y no se hizo, no sirve absolutamente de nada, solo es perder el tiempo en florituras, toda vez que el ambiente se ha crispado de tal manera que resulta imposible encontrar en Madrid interlocutores que no se exalten cuando oyen hablar del "caso catalán", o a la inversa, que no tachen de fascista a una mujer como Isabel Coixet, que sobradas muestras ha dado de que unidos conseguimos más que divididos por el odio.
No sé si cuando salga este artículo Puigdemont habrá plegado velas sabiendo que se encuentra en el borde mismo del abismo, y con él todos los que proponen la independencia, o si seguirá adelante con sus planes suicidas. No lo sé.
Tampoco si Mariano Rajoy habrá salido del sopor que le invade, para ponerse a trabajar sobre un programa de mínimos y máximos. Propuestas que deben ser estudiadas y discutidas por una parte y por otra, que deben tener un objetivo común: devolver a las instituciones a la legalidad, y aliviar el sentimiento de frustración, de rabia, de impotencia que estamos viviendo la mayoría de los españoles, también los catalanes, ante la incapacidad de una clase política que se ha demostrado inútil a la hora de buscar soluciones a un problema que viene de lejos, y que es el más grave que tenemos desde que Tejero entró en el Congreso de los Diputados a punta de pistola y secuestró a los representantes del pueblo español.
Diálogo es lo que se está pidiendo desde todas las instituciones: jurídicas, religiosas, sociales, políticas, deportivas, empresariales, sindicales, incluso desde la Eurocámara, sin que el Gobierno de la nación se dé por aludido, y tampoco los partidos del arco parlamentario, con los que algunos no se quieren sentar porque consideran que no tienen el suficiente "pedigree" democrático, o tan democrático como el PP, Ciudadanos y PSOE.
Vergüenza da cómo, ante un problema que se está demostrando muy perjudicial para la economía en su conjunto, para la convivencia de todos y cada uno de nosotros, los líderes solo piensen en cómo van a sacar el mayor rédito político en las próximas elecciones, bien sean autonómicas o generales.
Siento vergüenza también al escuchar a tertulianos prestigiosos insistir una y otra vez en si Gerard Piqué dijo lo suficientemente alto y claro que no es independentista, pese a haberlo repetido al menos en tres ocasiones durante la rueda de prensa del miércoles. Preguntas que no formulan a otros muchos deportistas españoles que están a favor de votar, o que han trasladado sus residencias a países donde pagan menos impuestos.
Hemos entrado en una espiral muy peligrosa en la que me niego a participar ni de palabra ni de obra. Condenar todo lo que huela a Cataluña o a España no demuestra más que el nacionalismo tiene muchos colores, todos incendiarios si alguien no se ocupa de apagarlos.


Fernando Jáuregui - Cuánto lo siento: Puigdemont tiene que ir a la cárcel

06.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Una cosa es la algarada del pasado domingo y otra, muy diferente, proclamar unilateral y arbitrariamente la independencia en el Parlament el próximo lunes. Lo uno ya se ha visto que, al parecer, apenas trae más consecuencias que la fractura de las fuerzas constitucionalistas, la demostración de que el Gobierno central no sabe por dónde se anda, que la oposición aún menos y que las instituciones están a lo que guste el Ejecutivo. Si las cosas quedasen aquí, seguro que Puigdemont lo firmaba. Pero, si se declara formalmente la independencia desde el Parlament -bueno, desde una parte del Parlament--, se produce un estado de cosas judicialmente irreversible. Mal remedio para este asunto, porque la Justicia española, que es proverbial en su lentitud paquidérmica, también es irreversible cuando hinca el diente: Puigdemont tendrá que acabar en la cárcel.
Bueno, en realidad a Puigdemont ya le tocaría prisión preventiva por presuntos delitos de sedición, sublevación, quién sabe si prevaricación y quizá también un delito electoral derivado de la inmensa magnitud del pucherazo dado este domingo en la preparación, ejecución y desarrollo del "referéndum". Con tales premisas, imposible proclamar la independencia basada en una votación no solo ilegal, sino fraudulenta -no se han atrevido ni a proclamar los datos definitivos de la consulta ante las urnas, supongo que para evitar las risas generalizadas--, con la ruptura de todas las reglas de la seguridad jurídica y del juego democrático. Por mucho menos, y por traer aquí apenas un ejemplo, el fiscal le pide nueve años de prisión al ex presidente murciano, Pedro Antonio Sánchez, envuelto en un caso de muchos menos vuelos.
Y, como los españoles somos constitucionalmente iguales ante la ley, Puigdemongt tendrá que afrontar ante un tribunal sus presuntos delitos. No tendría sentido que se quebrase uno de los principios básicos de la democracia, la separación de poderes, interviniendo el Ejecutivo en decisiones que corresponden al Judicial. Cosa que, dicho sea de paso, ha ocurrido demasiadas veces en la historia de este país nuestro, y que es algo que no contribuye mucho precisamente a la confianza de la ciudadanía en que estamos viviendo en un puro estado de derecho.
Nunca he sido partidario de la dureza en el juego de la política, ni creo en el Estado-sancionador. Por el contrario, sí creo en la máxima "summa lex, summa iniuria": la aplicación maximalista de la ley, sin tener en cuenta las circunstancias, provoca más males que bienes. Pero más aún soy partidario del imperio de la ley. Entiendo que Puigdemont, y no solamente él, ha cometido delitos (presuntos, perdón) de carácter gravísimo, y debe pagar por ello. No se podría fundamentar un Estado de derecho si así no fuese. Puede que esta premisa resulte políticamente inconveniente, porque acaso dificultaría un entendimiento. Pero la Historia nos enseña que jamás se debe transar con quien quiere pasar a ella con actos inicuos. A Puigdemont, y centro en él las responsabilidades penales, políticas y civiles de muchos, le toca ahora pagar un duro precio. No hay diálogo ni olvido, ni mirar hacia otro lado, para él.


Charo Zarzalejos - ¿Ahora mediación?

06.10.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Si no fuera trágico todo lo que estamos viviendo sería un culebrón de los que no tienen nombre. Pero no es un culebrón. Es una farsa convertida en tragedia con unos responsables directos, las autoridades catalanas, que no conocen límites. No tienen límites a la hora del desacato a la Ley, de reírse del Estado, de inventarse una ficción alimentada con extraordinaria desfachatez y con dulces y sosegadas palabras como las pronunciadas por Puigdemont en su pretendida réplica al Jefe del Estado que, en esta ocasión, ha tenido el acierto de lanzar un discurso claro que millones y millones de españoles estaban deseando escuchar.
En este camino sin límites y plagado de desvergüenzas, ahora surge el mantra de la mediación. ¿Qué mediación?. ¿Para qué la mediación?. Cuando de mediación se trata no podía faltar la Iglesia, o mejor dicho, una parte de la Iglesia. Esto no es Colombia, ni se trata de un conflicto internacional. Se trata de un proceso que ha tomado forma de insurrección liderada por la izquierda más extrema.
Es obvio que hay un problema político. Que hay muchos ciudadanos catalanes que no se sienten españoles. Negar la evidencia no conduce a nada pero cuando los sentimientos, las estrategias se desbordan y se organizan para llevarse por delante todo aquello que nos ha permitido vivir en libertad, para desafiar al Estado y se instala la más absoluta de las ilegalidades, el problema cambia de dimensión. Es necesario abordar el problema político, pero lo urgente, lo previo es restablecer la legalidad que obliga a todos los españoles.
Hablar de mediación son ganas de internacionalizar el conflicto de la misma manera que se ha tratado de municipalizar la estrategia de la Generalitat. El Gobierno, con buen criterio, la ha descartado y parece estar a la espera de acontecimientos --¿más?-- para tomar decisiones. A esta toma de decisiones emplazó el Rey a "los poderes públicos".
Es obvio que los problemas políticos se resuelven desde la política y una herramienta esencial es el dialogo, pero ojo con manosear el concepto. ¿Cómo hablar con quien se complace, permite y alienta romper la baraja constitucional?. ¿Cómo hablar con quien se refiere a las FSE como fuerzas "ocupacionales"?. Hablar con quienes van de desafío en desafío sería tanto como premiar a quienes han puesto al Estado en jaque. Dialogar con Puigdemont como si aquí nada hubiera ocurrido supondría alentar a que otras comunidades, también con reivindicaciones y bien legítimas, entraran en dinámicas insoportables para cualquier Estado.
La situación ha llegado a unos límites casi insoportables y no son pocas las personas que desde la buena fe alientan la idea de la mediación que cuando es esgrimida desde el secesionismo no tendría más objetivo que establecer como caminar hacia la independencia y la independencia de una parte de España no está contemplada en la Constitución. Ni en la nuestra ni en ninguna del mundo civilizado. Otra cosa es modificar la Carta Magna que, por supuesto, es una posibilidad tan legitima como la propia Constitución.
El desasosiego se ha instalado en los ciudadanos españoles y de manera especial en los ciudadanos catalanes. Los que abogan por la independencia rompiendo todos los límites, es seguro que tienen su punto de vértigo y los que no, viven en la inquietud ante el futuro inmediato en el que lo único seguro es que todos vamos a vivir días muy duros. Más duros que los vividos hasta ahora.
Estamos a días de que el Parlamento catalán proclame la famosa DUI. Se habrá consumado la farsa que ha adquirido la categoría de tragedia. Quedan días, hay tiempo no para una mediación imposible e impensable, sino para que Puigdemont de un paso atrás. No lo hará y el despropósito, el desafío se habrá consumado ante el asombro, la perplejidad y la tristeza de millones de españoles.


Francisco Muro de Iscar - Que digan ¡basta!

06.10.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

La mayoría de los expertos no cree que el conflicto catalán se pare. Incluso dudan de que vaya a aplazarse en el tiempo con una propuesta de declaración de independencia en diferido. Es decir que Puigdemont declare la independencia pero que sea efectiva a una semana, a seis meses o a dos años, como propugna el ex consejero de Economía de la Generalitat, Andreu Más Colell. Un ex ministro decía ayer que han llegado tan lejos que es imposible no saltar al abismo y que, además, "es que se creen lo que dicen", aunque todos, incluso ellos, saben que lo que dicen es mentira: ni Europa les va a acoger, ni tendrán el euro, ni dispondrán de crédito, ni pueden pagar las pensiones ni a los proveedores ni el Barça jugará la Liga española ni ninguna otra europea. Se puede engañar a mucha gente durante algún tiempo, pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo.
Está claro que en este momento es imposible abrir una negociación sobre ningún asunto, mucho menos sobre la independencia. Si los indepentistas catalanes quieren una mediación o una negociación, lo primero que deben hacer es renunciar a la declaración de independencia, revocar las leyes aprobadas en las últimas semanas, acatar y cumplir las decisiones del Tribunal Constitucional y volver a la Constitución y al Estatuto. Sí después de todo eso, se abre una mediación/negociación, tendrá que ser sin condiciones ni imposiciones.
Luego está lo que haga el Gobierno si se produce una declaración de independencia y con qué apoyos va a contar. Rajoy puede contar con el PSOE para determinadas medidas, pero no le respaldará si aplica el 155 de la Constitución. Habría que plantearse, incluso, qué pasaría si Puigdemont proclama la República y Rajoy no hace nada, la policía y la guardia civil se mantienen en Cataluña, lo mismo que el delegado del Gobierno, los mossos se ven obligados a defender el orden público, Cataluña se queda sin fondos, los bancos y los comercios cierran sus puertas o se van, etc. ¿Asume la Generalitat esa posibilidad?

El Gobierno de España tiene sus responsabilidades y debe tomar decisiones sólidas y, en la medida de lo posible, acordadas, al menos con Ciudadanos y el PSOE. La unidad de los constitucionalistas es imprescindible y eso exige sentido de Estado y olvido del partidismo. No ayuda, desde luego, que el PSOE plantee la reprobación de la vicepresidenta del Gobierno cuando lo que tenía que hacer es plantear la del presidente de la Generalitat y de todo su Gobierno o exigir responsabilidades a los que han planteado esta sedición, pero el Gobierno tiene, al menos, que informarles de sus medidas.
El conflicto va para largo, pero tal vez se resuelva antes por la vía económica. Cuando la burguesía catalana y sus empresarios vean que la Bolsa sigue bajando, que los Bancos catalanes deciden llevarse su sede a otra autonomía, que las empresas trasladan sus negocios a otros lugares, que los sueldos y las pensiones peligran, que el Gobierno catalán tiene crédito cero y no puede hacer frente a los pagos a proveedores, tal vez vuelva la razón a los irracionales. O tal vez entonces salgan a la calle todos los que no comulgan con esta rebelión organizad para decir ¡Basta! El domingo pueden hacerlo.


Escaño cero - Líderes

06.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Carles Puigdemont tiene la desfachatez de pedir "medicación internacional" para resolver el problema que él mismo ha ayudado a crear en Cataluña. Lo malo es que hay unos cuantos bienpensantes que le secundan. Lo mismos que esos bienpensantes reclaman con una ingenuidad infantil que hay que negociar con Puigdemont y compañía. ¿Negociar con quiénes han roto con la Constitución? ¿Negociar con quienes han provocado la mayor crisis desde la reinstauración de la democracia? ¿Negociar con un grupo sedicioso?.
Así que en estos tiempos revueltos y de tantos pusilánimes echo de menos a Adolfo Suárez. Y que conste que nunca he militado en la nostalgia y mucho menos en la creencia de que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Pero habida cuenta de la gravísima situación por la que atraviesa nuestro país, mucho más que cuando el 23F, pienso que ninguno de los actuales líderes políticos tiene el coraje para afrontar esta situación. Bueno, no es exacto. Hay uno político, Pablo Iglesias, al que le supongo coraje, nervios de acero y determinación para llevar adelante cuanto se proponga. Lo malo es que Iglesias quiere acabar con lo que el llama el "régimen del 78", que es tanto como acabar con el periodo no solo más prospero sino en el que hemos podido disfrutar de las mayores libertades en España.
Hay que añadir que además la solución de Iglesias para el problema catalán, es en mi opinión desacertado.
Así que comprenderán que eche de menos a Adolfo Suárez. No sé que es lo que habría hecho en esta situación pero de lo que estoy segura es que no se habría cruzado de brazos a esperar que escampe y que habría intentado buscar una solución. Una solución dentro del marco de la Constitución.
Tanto Mariano Rajoy como Pedro Sánchez carecen de capacidad de liderazgo social y desde luego de ese coraje que marca la diferencia entre ser un político del montón a ser un líder.
Rajoy deja los problemas pudrirse perdiendo un tiempo precioso para actuar. Mientras que Sánchez no deja de improvisar y nunca se sabe realmente dónde está. Defiende el Estado de Derecho pero de aquella manera que es ni si ni no sino todo lo contrario. En cuanto a Albert Rivera... que quieren que les diga, es verdad que en esta crisis está sabiendo mostrar firmeza, pero en los últimos tiempos aparece desdibujado y eso que ya digo que mantiene un discurso consistente a la hora de responder al grupo de sediciosos que forman Puigdemont y Junqueras y sus socios de la CUP.
¿Y Felipe González o José Mª Aznar? Se preguntaran algunos. Bueno no tengo la menor duda de que González tal y como él mismo ha dejado dicho, habría aplicado hace tiempo el artículo 155 de la Constitución evitando que se llegara a la farsa del 1 de octubre. Para eso González no habría tenido complejos. Y solo hay que escuchar las recientes declaraciones de Alfonso Guerra para saber que habría hecho el PSOE de antaño. Guerra lo ha dejado bien claro: con golpistas no se negocia.
Uno de los grandes errores del PSOE actual es haberse dejado influir por los independentistas criminalizando la aplicación de este artículo, que es tan constitucional como el resto de la Carta Magna.
En cuanto a Aznar... ¡uf! me pongo en lo peor. A saber como habría decidido parar esta aventura de sedición de Puigdemont y compañía.
De manera que visto los líderes que tenemos al día de hoy no puedo dejar de sentir un temblor.


Luis del Val - Los perros como síntoma

06.10.17 | 08:42. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Los perros policías, esos que descubren la droga oculta en un coche de niño, o perciben rastros de pólvora en el interior de una maleta, tienen su jubilación anticipada, no porque no pudieran seguir haciendo su trabajo, sino porque de la perfección de su misión depende nuestra seguridad, y son sustituidos por otros ejemplares más jóvenes, y con las facultades olfativas en toda su potencia.
¿Y qué pasa con esos perros? Nos han permitido vivir más tranquilos, han transformado su vida animal por nosotros, y los desechamos cuando ya no nos sirven, como si fueran un hacha vieja o una cacerola desportillada.
En el año 2015, un grupo de policías, sensibles tras ver cómo sus perros eran apartados tras siete u ocho años de dedicarse a nuestra protección, fundó una sociedad sin ánimo de lucro, a la que denominó "Héroes de cuatro patas". Su objetivo es recoger a estos perros, ya fuera de servicio, y buscarles acomodos en adopción por parte de aquellas personas o familias, que les quisieran mostrar su agradecimiento.
Esta semana, una ciudadana catalana, que había adoptado a dos de esos perros, los presentó a un concurso canino, pero cuando los organizadores se enteraron de que los perros habían trabajado en favor de nuestra seguridad -de la suya y de la de todos- pero en compañía de un policía nacional o de un guardia civil, expulsaron a los dos perros, por su pasado escasamente secesionista.
Ni André Breton, ni Dalí, ni el más avezado de los surrealistas, podría haber supuesto que esto ocurriera, en la realidad. Ni siquiera en los años del más feroz nazismo alemán, los perros o los gatos que convivían con las familias judías fueron acusados de nada, lo que nos indica que no hay exceso que no se pueda superar, y que Cataluña está ya pasando del drama al esperpento. No cabe duda de que esto nos tranquiliza. Si el separatismo está en manos de un grupo que admite a unos majaretas que sospechan de los perros, estamos salvados. Pueden ser detenidos mientras interrogan a un gato por su desprecio a la butifarra.


El rincón del soneto - MAYOR TRAPERO

05.10.17 | 19:03. Archivado en Salvador Freixedo


MAYOR TRAPERO

¿Su cargo es Mayor José Luis Trapero,
o es José Luis un trapero mayor?
Lo segundo lo define mejor
porque es un policía trapacero.

En el referenducho fue fullero,
fue mentiroso y prevaricador,
y fue un incondicional servidor
de un Puigdemont vano y aventurero.

Allá en su Valladolid ancestral,
su nombre charnego sería José
pero en Barcelona le añadió una P

para hacerse un catalán integral.
En el sainete recién transcurrido
mostró trapos sucios de su apellido.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
Suscripción gratuita


Firma Sindicada - Julia Navarro - Escaño cero - Líderes

05.10.17 | 14:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Carles Puigdemont tiene la desfachatez de pedir "medicación internacional" para resolver el problema que él mismo ha ayudado a crear en Cataluña. Lo malo es que hay unos cuantos bienpensantes que le secundan. Lo mismos que esos bienpensantes reclaman con una ingenuidad infantil que hay que negociar con Puigdemont y compañía.
¿Negociar con quiénes han roto con la Constitución? ¿Negociar con quienes han provocado la mayor crisis desde la reinstauración de la democracia? ¿Negociar con un grupo sedicioso?.
Así que en estos tiempos revueltos y de tantos pusilánimes echo de menos a Adolfo Suárez. Y que conste que nunca he militado en la nostalgia y mucho menos en la creencia de que cualquier tiempo pasado fue mejor.
Pero habida cuenta de la gravísima situación por la que atraviesa nuestro país, mucho más que cuando el 23F, pienso que ninguno de los actuales líderes políticos tiene el coraje para afrontar esta situación. Bueno, no es exacto. Hay uno político, Pablo Iglesias, al que le supongo coraje, nervios de acero y determinación para llevar adelante cuanto se proponga. Lo malo es que Iglesias quiere acabar con lo que el llama el "régimen del 78", que es tanto como acabar con el periodo no solo más prospero sino en el que hemos podido disfrutar de las mayores libertades en España.
Hay que añadir que además la solución de Iglesias para el problema catalán, es en mi opinión desacertado.
Así que comprenderán que eche de menos a Adolfo Suárez. No sé que es lo que habría hecho en esta situación pero de lo que estoy segura es que no se habría cruzado de brazos a esperar que escampe y que habría intentado buscar una solución. Una solución dentro del marco de la Constitución.
Tanto Mariano Rajoy como Pedro Sánchez carecen de capacidad de liderazgo social y desde luego de ese coraje que marca la diferencia entre ser un político del montón a ser un líder.
Rajoy deja los problemas pudrirse perdiendo un tiempo precioso para actuar. Mientras que Sánchez no deja de improvisar y nunca se sabe realmente dónde está. Defiende el Estado de Derecho pero de aquella manera que es ni si ni no sino todo lo contrario. En cuanto a Albert Rivera... que quieren que les diga, es verdad que en esta crisis está sabiendo mostrar firmeza, pero en los últimos tiempos aparece desdibujado y eso que ya digo que mantiene un discurso consistente a la hora de responder al grupo de sediciosos que forman Puigdemont y Junqueras y sus socios de la CUP.
¿Y Felipe González o José Mª Aznar? Se preguntaran algunos. Bueno no tengo la menor duda de que González tal y como él mismo ha dejado dicho, habría aplicado hace tiempo el artículo 155 de la Constitución evitando que se llegara a la farsa del 1 de octubre. Para eso González no habría tenido complejos. Y solo hay que escuchar las recientes declaraciones de Alfonso Guerra para saber que habría hecho el PSOE de antaño. Guerra lo ha dejado bien claro: con golpistas no se negocia.
Uno de los grandes errores del PSOE actual es haberse dejado influir por los independentistas criminalizando la aplicación de este artículo, que es tan constitucional como el resto de la Carta Magna.
En cuanto a Aznar... ¡uf! me pongo en lo peor. A saber como habría decidido parar esta aventura de sedición de Puigdemont y compañía.
De manera que visto los líderes que tenemos al día de hoy no puedo dejar de sentir un temblor.


Escaño cero - Les entra en el sueldo

05.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez se van a reunir y lo menos que se puede decir es que ya era hora de que lo hicieran. Es más, a ambos les entra en el sueldo hacerlo.
El jefe del gobierno y el líder del principal partido de la oposición deben de mantener una comunicación fluida más allá de las lógicas diferencias sobre todo en un momento en el que el principal problema de nuestro país es el desafío secesionista de la Generalitat y los partidos independentistas catalanes. En este asunto Rajoy y Sánchez tienen la obligación de ponerse de acuerdo para dar un a respuesta a ese desafío. Sería imperdonable que no lo hicieran. De manera que es de suponer que la cuestión principal sobre la que girará la conversación que mantendrán el jueves será precisamente el problema catalán.
Pedro Sánchez viene manifestando una aversión profunda por Mariano Rajoy, tanto que no ha dudado en insultarle. Lo hizo durante la pasada campaña electoral en el debate que mantuvieron en televisión y lo ha seguido haciendo desde entonces.
Esa animadversión me recuerda a la que mutuamente sentían Felipe González y José Maria Aznar, ambos incapaces de disimularlo. Nadie espera, ni tampoco es necesario, que Mariano Rajoy y Pedro Sánchez sean amigos, ni siquiera que se caigan bien, pero sí que sean capaces de anteponer los intereses generales a sus simpatías o antipatías. Simplemente les entra en el sueldo. Esperaremos al jueves.


Fermín Bocos - El discurso del Rey

05.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Podía haberlo dicho más alto, pero no más claro. El Rey, en una intervención que quedará para la Historia, al denunciar la deslealtad de los gobernantes de la "Generalitat" de Cataluña empeñados como están en seguir adelante con su proceso de sedición ha emplazado a los poderes del Estado a defender las legalidad que emana de la Constitución. El Gobierno y el Tribunal Constitucional son poderes del Estado. En manos de Alto Tribunal está la potestad de sancionar a quienes incumplen sus resoluciones. Sería el caso de Carles Puigdemont, por haber mantenido la convocatoria del referéndum del 1 de Octubre en abierto desacato al TC que había declarado ilegal al consulta.
Este tribunal, ¿podría inhabilitar al sedicioso presidente de la "Generalitat? La respuesta es afirmativa. ¿Por qué no lo ha hecho hasta la fecha? ¿A qué esperan? Tal vez a qué vaya a perpetrar un nuevo y gravísimo acto de sedición que podría ser la declaración de independencia de Cataluña? Si fuera esa la razón o el argumento para la demora en la sanción, ¿estaría justificado el retraso? Visto que Puigdemont tiene dicho que piensa hacerlo, ¿no sería lógico proceder cuanto antes evitando o cuando menos dificultando el proceso de sedición que está en marcha?

Como quedó dicho, aunque es una obviedad, conviene recordar que el Gobierno de la Nación es otro de los poderes del Estado y como tal debería estar actuando para frenar la deriva secesionista que cada día toma nuevo impulso y cobra más fuerza. Pudiendo haber aplicado el Art. 155 de Constitución que permite intervenir una comunidad autónoma cuando sus autoridades incumplieren gravemente sus obligaciones (como es el caso de Cataluña), ¿por qué no lo ha hecho? ¿Por qué no intervino tras la convocatoria (ilegal) del referéndum del 1 de Octubre? O cuando el "Parlament", vulnerando la Constitución y el "Estatut" aprobó las llamadas leyes de desconexión? Pues esa es la cuestión.
Porque en el Gobierno, presidido por Mariano Rajoy, prima la cautela sobre la determinación y la duda sobre la decisión. El PP tiene mayoría en el Senado. Podría pues sacar adelante en solitario el respaldo exigido por la ley para aplicar el mencionado artículo. Pero dudan. Esperan a contar con el apoyo de otra fuerzas políticas. En realidad, esperan a un PSOE cuyo actual líder, Pedro Sánchez, a su vez, también duda y cambia con frecuencia de opinión. En estas manos estamos. Mientras tanto, los secesionistas van a la suyo. Cada hora que pasa sin frenar su carrera hacia la sedición, es una derrota del Estado democrático. Vista así la situación, quizá habría que volver a pasar por la televisión el discurso del Rey. Más que nada para ver si unos y otros toman nota.


Antonio Casado - El Rey que tronó

05.10.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

El Estado había desaparecido. O esa era la impresión que causaba el desamparo de sus agentes policiales repudiados en algunos hoteles catalanes, el pasotismo de los mossos, el hostigamiento a periodistas no adictos y las banderas nacionales quemadas o arrojadas con ira a la papelera por exaltados seguidores de la causa independentista.
Entonces, ante una situación de "extrema gravedad", reapareció el Estado. Se dejó ver. Se hizo presente al máximo nivel. Y el trono tronó. Firme, sobrio, serio, contundente, en la ratificación del compromiso de la Corona con la Democracia, la Constitución y el Estatut. Nadie previó una intervención del Rey tan dura y tan exenta de concesiones a la parte señalada como responsable del dramático momento catalán.
No anduvo con rodeos: los nacionalistas se han situado al margen de la ley, han incurrido en un "inaceptable intento de apropiarse de las instituciones catalanas", han sido desleales, incumplen la ley, vulneran el orden constitucional, socavan el Estado de Derecho, dividen a la sociedad catalana y menosprecian los sentimientos "que nos unen y unirán siempre".
Felipe VI recordó a las legítimas autoridades del Estado su deber de garantizar el funcionamiento de las instituciones. Eso ha sido interpretado como allanamiento del terreno para activar el artículo 155 de la Constitución (intervención de las competencias de la Generalitat, como cuando se interviene un banco en apuros por razones de interés general). Si nos molestamos en leer el artículo 56.3 del mismo texto constitucional, donde se habla del refrendo del Gobierno a los actos del Rey, tal vez entendamos mejor por qué se ha interpretado el discurso del Rey como una forma de respaldar a priori el posible recurso del Gobierno al 155 como una forma de pararle los pies a los independentistas.
Por lo demás, la intervención del Jefe Estado vine a ser un golpe encima de la mesa. Nos dice que Felipe VI se ha hecho mayor. Entiéndase la metáfora como su propia consolidación. Por otra parte, deja un mensaje de respeto a las ideas de los separatistas, si no desbordan los marcos de la legalidad, y de cariño a los no separatistas ("no les vamos a dejar solos"), que se están llevando la peor parte en la confiscación de calles y de voluntades por parte del populismo nacionalista.
Tampoco conviene olvidar otro aspecto capital de la intervención del Rey el martes pasado. Me refiero a la importancia de su repercusión mediática y política como freno a las tramposa y maledicente sospecha de que España se comporta como un Estado represor. Los elementos de prueba gráficos se habían acumulado en las portadas de la prensa internacional y era necesario recordar que en España reina una democracia seria y madura que no va a desvanecerse por la facciosa ofensiva del independentismo.


Isaías Lafuente - El discurso del Rey

05.10.17 | 08:42. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

El rey Felipe VI tuvo en la noche del martes una intervención extraordinaria y no tuvo una noche buena. No tanto por lo que dijo, sino por lo que no dijo. El rey levantó acta de todos los despropósitos que el gobierno y el parlamento catalanes han ido emprendiendo en su alocada carrera hacia la independencia y dejó claro que el estado de derecho responderá convenientemente al desafío. No podía decir otra cosa y a lo que dijo no se le puede poner un pero porque es el símbolo de la unidad del Estado, tal y como establece la Constitución.
Pero en el mismo artículo y en la misma línea se consagra su función arbitral y moderadora entre las instituciones del Estado. Y como buen árbitro debería haber acompañado las duras y merecidas amonestaciones a los dirigentes catalanes con otras que dejasen constancia de que la represión de esas actitudes, en una democracia, también tiene sus límites, algunos de los cuales se sobrepasaron en la aciaga jornada del referéndum ilegal. El rey no puede ignorar lo que todos los ciudadanos vimos con una indignación trasversal que no sólo toca a ciudadanos independentistas sino a quienes no lo son, ni a los ciudadanos catalanes en exclusiva, sino a muchos de los que poblamos el reino. La amonestación no merece ser simétrica, por supuesto, porque no son idénticas las responsabilidades de quien se salta la ley que las de quien intenta que se respete. Pero siendo ese el fondo, las formas en democracia son importantísimas.
También se echó en falta, en ese papel arbitral, un llamamiento al diálogo que es compatible con la firmeza en la aplicación de las leyes, como bien sabe el rey. Dialogar no es claudicar aunque para que un diálogo dé sus frutos es imprescindible la renuncia de las partes a las posiciones numantinas. Eso también lo sabe él si tomó buena nota del papel que jugó su padre en tiempos difíciles. Es verdad que un discurso primoroso no habría movido un ápice a quien hoy ya ha decidido que España no es su país. Como también lo es que muchos han aplaudido sin crítica la intervención real, incluso habrá quien hubiera deseado mayor dureza. Pero siendo rey de todos los españoles, debería haberse dirigido a los cientos de miles de catalanes que estos días se han echado a las calles y entre los que hay, todavía hoy, muchos no independentistas que reclaman cosas que podrían encajar en la ley si quienes elaboran las leyes hicieran un poco de política.


Rafael Torres - Toda la sangre en la cabeza

05.10.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Una cosa es una revolución y otra el mundo al revés. En Cataluña, sin ir más lejos, parece haber estallado la revolución, pero lo que hay es que ese mundo se ha vuelto boca abajo, locamente boca abajo, y el hecho de que los que se burlan de la ley persigan a los servidores de ella no es sino un síntoma más de la perturbación que resulta de haberse bajado colectivamente la sangre, esto es, las emociones, la rabia, el odio, las vísceras, a la cabeza.
La revoluciones pretenden, bien que en general con escaso éxito como nos enseña la Historia, enderezar los mundos torcidos, curar las insanias sociales, enmendar los rumbos, pero que nadie busque trazas de nada de eso en la apócrifa revolución desencadenada por una cuerda de iluminados que, como todos los orates, poseen un innegable carisma y una rara atracción para las masas. Que nadie busque en la cúpula del movimiento independentista catalán, ni en su "procés", ni en su huelga subvencionada del martes, esto es, en la presunta revolución desencadenada, el menor atisbo de lucha por el mejoramiento de la sociedad. No lo encontrará.
Esa "revolución", caos sin más, que el sedicioso Govern de la Generalitat vende al mundo como la quintaesencia de la democracia, bien que con la ayuda de potencias extranjeras y de la extrema derecha europea, no dice buscar la justa remuneración del trabajo, ni la equiparación de los salarios que perciben hombres y mujeres, ni se anuncia implacable como debeladora de la corrupción, del omnímodo poder del dinero, de las desigualdades sociales o de la miseria cultural. No demanda libertad, ni justicia, ni becas, ni pensiones dignas, ni acabar con la postración del mundo rural, ni con las bolsas de pobreza y marginalidad, ni con los antisociales alquileres turísticos, ni con los narco-pisos, ni con el turismo de borrachera y vómito, ni con el amiguismo y el nepotismo en la Administración. Lo que quiere, lo que busca, es tan solo la independencia, esto es, la toma del poder mediante la sustracción de un territorio que no le pertenece.
La cabeza necesita la sangre justa para funcionar decorosamente, que ya se encarga de proporcionársela la sabia máquina del organismo. Cabeza abajo, enalteciendo a los aventureros y a los capitanes Araña, vagabundeando por las calles de escrache en escrache, enseñándoles a los niños que lo sedicente y lo anómalo es cojonudo y exponiéndoles a la doctrina y a la intemperie, lo único que se consigue es una congestión. El mundo al revés no es la revolución, sino todo lo contrario.


Fernando Jáuregui - El Rey no les llamó mentirosos; pudo hacerlo

05.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

El Rey, en su duro y me parece que plenamente justificado, alegato contra quienes, desde la Generalitat, nos han llevado hasta aquí, bien podría haber incluido, a las acusaciones de deslealtad, la de la mentira. Porque todo, casi absolutamente todo, de lo actuado desde mucho antes de la madrugada del 1 de octubre, estallido de una revolución de opereta, ha sido mentira. Los catalanes de buena voluntad podrán querer engañarse, pero resulta muy difícil no ver la certeza del enorme pucherazo, y encima chapucero, en que consistió el llamado "referéndum de autodeterminación". Ni Idi Amin, señor absoluto de la dictadura ugandesa en su tiempo, pudo haberlo hecho peor.
Con toda seguridad se puede decir que ni votaron los dos millones doscientas mil personas que fueron ofrecidas en los datos oficiales -ni siquiera medio millón, según estimaciones solventes--, ni se respetaron las mínimas garantías que cualquier país que se quiera democrático exige para considerar válida una votación, ni el relato que se hizo de la jornada respondió en absoluto a la verdad.
Por no ser, ni fueron reales la mayor parte de los heridos en una carga policial que, no me duelen prendas para decirlo, fue en muchos casos excesiva; ni los datos tomados a mano para inscribir a tantos votantes fueron luego computados con un censo inexistente. La historia de la militante de Esquerra a la que rompieron los dedos, y luego resultó que no, me parece altamente instructiva respecto a la mendacidad descarada con la que el "procés" ha discurrido y respecto a cómo se las gastan estos golfantes. Pero fue todo ello una mendacidad que los cronistas oficiales de la Generalitat jamás pusieron en tela de juicio. La mentira se extendió también al periodismo, sobre todo en los ámbitos en los que la Generalitat extiende su sombra.
Sé muy bien que los errores desde el Gobierno central, de la Judicatura, de algunos políticos llamados "constitucionalistas" y hasta de ciertos medios nacionales y quizá de los servicios de inteligencia, sirvieron para atizar la hoguera de las vanidades de oropel. Les creímos, o no nos tomamos la molestia de no creerlos, y, así, no les hemos denunciado con la rotundidad suficiente.
¿O es que acaso eso que luego se ha llamado, y no me parece la palabra más correcta, "traición" de los mossos comandados por el mayor Trapero no era algo que nos constaba desde semanas antes? ¿Qué diablos pensaba el coordinador Pérez de los Cobos que iba a hacer la policía autonómica? ¿Ponerse a sus órdenes? Esos fallos de previsión, ese afán por creerse las mentiras emanadas de la Generalitat y del Govern, eso de engañarnos a nosotros mismos fingiendo creer que la legalidad sería, al final, acatada por los sediciosos en Cataluña, han tenido bastante que ver en la desastrosa estética final de un golpe que, lo admito, estuvo mucho mejor planeado por los insurrectos de lo que podíamos pensar dada su escasa talla intelectual.
Claro que le gran mentira empezó hace muchos años, cuando fingíamos no saber que, en realidad, lo de la Banca Catalana de Pujol era una apropiación indebida como una casa; cuando dijimos que, al fin y al cabo, para desarrollar plenamente el catalán, era lógico que no se permitiese rotular en castellano y que los niños estudiasen solamente en la lengua autonómica. O cuando transigíamos con benévola superioridad ante todas las mixtificaciones históricas y hasta geográficas que inculcaban en la mente de unos escolares a los que, de paso, se les enseñaba a odiar a España.
Así, a quien tanto ha mentido durante tanto tiempo y en casi todo, no le causa ningún problema de conciencia proclamar, con toda la frescura del mundo, que votaron, pese a los impedimentos policiales, dos millones doscientos mil catalanes, aun cuando era patente que las largas colas no se movían, que no había ni colegios ni tiempo suficientes para admitir tal cantidad de gente depositando con garantías de identificación su papeleta. Fabricada, por cierto, en el ordenador de casa o en donde fuere. Ya ni siquiera me detengo a señalar a los muchos que votaron varias veces, como ha quedado archidemostrado: ni los pinochos del Govern han podido refutar esta constatación.
Lo que nadie puede pretender, por muy mal que se hayan hecho las cosas "desde Madrid" -que eso daría para un auténtico tratado--, es que, basado en esa superchería, que ha incluido atentados a la seguridad jurídica como el anuncio súbito del "censo universal", o la falsía del reconocimiento internacional del "procés", un reconocimiento que obviamente no existe, el Parlament pueda el lunes, o nunca, proclamar la independencia de la República de Catalunya. Por muy miope que ande cierta prensa internacional, por muy activos que estén los propagandistas en la Red de cierta potencia del Este, resultaría imposible culminar con esa declaración secesionista un "procés" que ha estado plagado de escándalos, bulos y trolas, hasta dejarlo convertido en una enorme quimera.
Esta vez, nadie les creería. Ni Assange, me parece. Claro que mentir es pecado menor que la sedición o que el robo de los corruptos; a eso se debe agarrar el muy religioso Oriol Junqueras, digo yo. No sé por qué me da que todo, hasta ese calendario para la independencia, es más falso que un euro de plástico. A ver si va a tener razón Marx con aquello de que la Historia se repite siempre dos veces, la primera como tragedia, la segunda como farsa. Porque todo esto ha sido, está siendo, una inmensa farsa puesta en pie por unos titiriteros que son eso, unos farsantes. Y que tendrán que llevarse la superchería con ellos, cuando se marchen por esas tierras de Dios.


El rincón del soneto - MARIANO Y LA BENEMÉRITA

04.10.17 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


MARIANO Y LA BENEMÉRITA

El gobierno cobarde de Mariano
le dio órdenes a la Guardia Civil
de que no hiciese ningún acto hostil
contra el secesionismo catalano.

Les dijo que son un grupo muy sano
deseoso de hablar y muy gentil,
y que contestar a un acto cerril
sería provocativo y muy villano.

El gobierno prudentemente estima
que la muy respetada Benemérita,
aunque lleguen a hacerle caca encima

deberá mantenerse impertérrita.
Rajoy se ha bajado los pantalones
ante un grupo de fanáticos matones.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
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No te va a gustar - Dejar Barcelona no fue fácil

04.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Salir de Barcelona, este martes, no era ciertamente cosa fácil. Mi AVE no entraba en la lista de servicios mínimos, pero logré un billete para algunas horas después. No había apenas taxis ni medios de transporte, los piquetes se enseñoreaban de la ciudad -pacíficamente, eso sí- y las emisoras próximas a la Generalitat ofrecían una programación recortada, advertían, por la huelga, pero que, en todo caso, parecía un continuo parte de guerra: heridos, agraviados por el Estado, por "Madrid". La alcaldesa Colau insistía en que había habido agresiones sexuales a cargo de la policía nacional. No aportó pruebas, que yo sepa. Las calles estaban indignadas, quizá algo artificialmente, por las cargas policiales del domingo contra los votantes; nadie hablaba de provocaciones por parte de estos. Jamás había visto tanta diferencia entre lo que se pensaba en Barcelona y lo que se piensa en el resto de España. La crónica de algo parecido a un desastre, a un desencuentro que es total, peor quizá que una declaración independentista desde el balcón de la Generalitat. Hay desamor.
Porque lo más destructivo de todo es la sensación que parecen tener los españoles de que el Estado les ha fallado en un trance tan surrealista como el impulsado por los (i)rresponsables de la Generalitat. En ámbitos de La Moncloa aún creen que se puede seguir persiguiendo a tertulianos que se cuestionan si el discurso de Rajoy en la noche del domingo osciló entre lo desafortunado y lo contraproducente; pero radios y televisiones, incluso amigas, se llenaban ayer de opiniones muy duras para con el presidente del Gobierno. Un ministro llamó al conductor de un programa radiofónico de éxito para que le dijese a un contertulio, que acababa de abogar por la dimisión de Rajoy, que a ver quién gestiona esto si el presidente se marcha. Luego, el contertulio se preguntó, en privado: "ah, pero este desastre ¿lo está gestionando alguien?".
Colegas de todo el mundo nos llaman preguntándonos qué va a pasar. Una amiga se indignó con una radio de Miami, que la entrevistó en directo, cuando allá compararon el tiroteo de Las Vegas con las cargas policiales del domingo en algunos colegios de Cataluña. Y tenía razón: nunca, desde los tiempos del franquismo, fue nuestro país tan maltratado, a veces tan injustamente, por la mayoría de los medios extranjeros más prestigiosos. Y ello, claro, no contribuye gran cosa a la autoestima nacional, tan en baja en estos momentos críticos.
Yo diría que motivos no faltan para ello. El encuentro del lunes entre Rajoy y Pedro Sánchez olía a total falta de sintonía y de soluciones comunes. Al líder socialista algunos le achacan tratar de urdir un nuevo plan para llegar a su meta, La Moncloa. A Rajoy muchos le acusan de indecisión, de haber prometido que sabía cómo llevar el timón y luego resulta que no, que no controlaba la situación. El líder de Podemos llega al extremo de pedir a la UE que nos retiren el voto en las instancias europeas por haber faltado a los derechos humanos, lo cual es una enorme demasía, valga la redundancia. Ciudadanos se queda solo pidiendo la aplicación del artículo 155 para forzar unas elecciones autonómicas en Cataluña, que es la única salida que queda, a juicio del partido naranja. Pero el PSOE no quiere el 155, así que volvemos a la casilla de salida.
Y, para que sigamos cimentando nuestra confianza -comillas, por favor-- en el sistema, el Congreso no acogerá a Rajoy y sus explicaciones hasta, al menos, el próximo día 10, nos avisan, porque en el calendario parlamentario no toca un tal pleno esta semana. Para entonces, es posible que Puigdemont haya culminado su loco plan de declarar la independencia, aunque sigo sin creer que llegue a tanto. Lo pagaría(mos) tan caro.
Brillante panorama. Realmente brillante. Menos mal que, andando uno por las calles de Barcelona, atendiendo a la lógica y al sentido común (que no está desaparecido de todas las conciencias, ni, creo, de la sociedad civil), uno se da cuenta de que la independencia de un trozo de España tan arraigado en las entrañas de nuestro país no puede dictaminarse así como así. Lo pensé, no por primera vez, claro, escarbando ayer entre libros catalanes y en castellano, en confusa mezcolanza, en una feria del libro antiguo y moderno en el Paseo de Gracia. El Quijote junto a Pla: eso no se puede destruir con un decretazo parlamentario tras un pucherazo que ni Idi Amin en Uganda.
Logré, al fin, salir, mucho más tarde de lo previsto, de Barcelona. Insensatamente -sigo frecuentando esta red- lancé un tuit en el que contaba mi pequeña aventura ferroviaria. Inmediatamente recibí docenas de respuestas con el mismo sardónico mensaje: "Uy, usted perdone las molestias, pero es que estamos ocupados haciendo la revolución". Creo que contesté que las revoluciones realmente buenas son las que consiguen que los trenes salgan puntualmente. Contrarreplicaron con alguna barbaridad. Debían ser los mismos que, en piquetes algo desarrapados, andaban batiendo palmas por la estación de Sants, tratando de que tiendas y bares cerrasen sus puertas. Creo que no lo consiguieron. Tampoco eso lo consiguieron. Pero entonces, ya de vuelta en Madrid, entonces ¿qué? Bueno, hay soluciones, desde una disolución anticipada de la cámaras a un Gobierno de gran coalición con PP, PSOE y Ciudadanos. Pero como eso no quieren ni mencionarlo, porque su vuelo no llega tan alto, habrá que estar a la espera del nuevo bálsamo de Fierabrás que algún iluminado quiera ensayar sobre la reseca piel nacional.


Más que palabras - El 155 y la mayoría silenciosa

04.10.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Estoy como casi todos: abrumada, perpleja y triste por como están ocurriendo las cosas en Cataluña, pero una vez llegados a este punto hay que buscar soluciones. Ayer me escribió una amiga que está de vacaciones fuera de España muy preocupada por las noticias que le llegaban y terminaba el watt con una pregunta. ¿El 155 un problema o la única solución?.
Ese es el asunto y cada vez hay más gente que apela a la aplicación del artículo, satanizado durante tanto tiempo, si la Generalitat, como parece, una vez que realice su esperpéntica declaración de independencia se sirve de la mayoría parlamentaria del independentismo en el Parlament para aplicar la Ley de Transitoriedad Jurídica. Esta norma implicaría por ejemplo, la ocupación de los edificios del Estado y la deposición de jueces. "Ante tal atropello, el Gobierno tiene el deber de actuar con proporcionalidad y templanza, pero también con absoluta firmeza", se podía leer ayer en los periódicos que mayoritariamente apelaban a la aplicación del artículo en cuestión.
"Los ciudadanos de Cataluña nos hemos ganado el derecho a tener un Estado independiente que se constituya en forma de república", proclamó un enloquecido Puigdemont la noche nefasta del golpe a la democracia parafraseando la pregunta del referéndum. En esa línea anunció que el Gobierno que preside trasladará "en los próximos días al Parlament" los resultados de la consulta para que actúe de con lo que prevé la ley del referéndum" lo que significa que la desconexión para ellos tiene que ser un hecho, aunque sea un trampantojo para una mayoría, demasiado silente.
¿Hasta cuando el estado debe esperar para parar esta locura. ¿La respuesta a esa pregunta no es simple porque cualquier precipitación o una mala aplicación del texto constitucional empeoraría todavía más las cosas. La CUP y sus secuaces de ANC y Omnium Cultural han arrastrado a parte de la clase política y de sociedad catalana a una ensoñación revolucionaria donde todo cabe. Si se están arrancando de cuajo en los ayuntamientos banderas de España, se hacen escraches a los alcaldes no independentistas, se utilizan técnicas mafiosas para amenazar a los empresarios que acojan en sus establecimientos a la guardia civil o incluso se usa de manera repugnante a niños como escudos humanos ya nos podemos esperar cualquier cosa y el estado de derecho no puede mirar a otro lado.
El artículo 155 dice textualmente que "Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general".
Si nos atenemos a una interpretación textual de esa definición está claro que se dan las condiciones precisas para su aplicación. Lo coherente sería que fuera una decisión unánime y apoyada por los partidos constitucionalistas pero si no fuera así a Rajoy puede que no le quede otro remedio que asumir tal decisión. "Tras la proclamación de independencia, la inmediata aplicación del artículo 155 resulta una necesidad, pero ya no puede ser con los fines y con el alcance jurídico que hubiera tenido si se hubiera aplicado para impedir el referéndum. Y es que la proclamación de ruptura con España por parte de un Parlamento autonómico, con la aquiescencia de su Gobierno, nos sitúa ante una crisis constitucional. Hace medio siglo un jurista francés definió la crisis como una situación que comporta un peligro para el Estado o para el régimen político (Paul Leroy: L"organisation constitutionnelle et les crises, París, 1966, pág. 9), lo que nos permite describir como crisis constitucional aquella situación en que el Estado o el sistema político están en peligro por causa de la vulneración grave de la Constitución. La declaración de independencia de Cataluña sería así una crisis constitucional que pone en riesgo grave el actual sistema político español al vulnerarse la Constitución y el Estatuto de Autonomía. En esta situación, cualquiera entiende que el Estado reaccione para impedir que triunfen las conductas que han provocado la crisis" explicaba en El País el catedrático de Derecho constitucional Javier García Fernández y yo estoy de acuerdo.
Rajoy se enfrenta, sin duda, al riesgo más grave que ha padecido la democracia española desde el 23 F y no solo es necesario que se invoque a la ley sino hacer un relato que contrarreste el monopolio de los independentistas que se están poniendo la botas y manipulando a su antojo con la ayuda inestimable de quienes han convertido en el share televisivo su gran negocio. Solo la unidad de los constitucionalistas por un lado y que la mayoría silenciosa agazapada en Cataluña despierte de una vez puede servir para parar esta locura.


Fermín Bocos - Elecciones cuanto antes

04.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Mientras el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, parece entregado al arte de dejar estar las cosas, en Cataluña sigue incubándose la peor crisis política que amenaza a España desde el 23F. Bajo la dirección y el concurso del "Govern" de la Generalidad prospera el proceso de sedición cuyo puerto es una declaración de independencia unida a la proclamación de la República catalana.
Es la meta anunciado por las leyes aprobadas en el "Parlament" los pasados días 6 y 7 siete de Septiembre. Leyes que pese a estar suspendidas por el Tribunal Constitucional, siguen marcando la agenda de los líderes secesionistas.
Líderes (Puigdemont, Junqueras, Forcadell, etc.) que ni han variado sus planes ni se les ve preocupados por las eventuales consecuencias penales de su flagrante desacato. El caso de Carles Puigdemont, es revelador. Pese a ser el responsable de haber convocado un referéndum ilegal sigue en su cargo sin que en ningún momento nadie desde las diversas instancia del Estado -el Gobierno de España, el propio TC cuyo mandato desobedece,- hayan dado señales de vida. Mientras los separatistas alimentan las llamas de la subversión -el último incendio ha sido convocar una "huelga de país"-, en el bando constitucional, todo son cautelas.
Fuera de España, el Gobierno ha perdido en el relato de los hechos acaecidos el día 1 de Octubre. Ni siquiera ha sido capaz de denunciar y exigir responsabilidades a los mandos de los Mossos d"Esquadra por el incumplimiento de la orden judicial que les obligaba a cerrar los colegios electorales a primera hora del domingo. Ha dejado en descampado y expuestos al improperio a los policías y guardias civiles a quienes sí se les exigió que cumplieran la mencionada orden judicial.
Premioso, instalado en la duda sobre si para frenar a los jefes de la sedición procede o no aplicar la legislación vigente (Art. 155 de la Constitución), el Gobierno comparece ante la opinión pública inane, desarbolado y ¡emplazando a los partidos de la oposición a que ofrezca soluciones! Como si no fuera esa la obligación primordial del Ejecutivo.
A la vista de cómo están las cosas parece llegado el momento de consultar a los ciudadanos si quieren seguir así. Elecciones, pues. Elecciones generales cuanto antes.


Escaño cero - Paisaje después de la batalla

04.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Todo cuanto está sucediendo en Cataluña resulta traumático. Traumático para los catalanes y traumático para el resto de los españoles.
Apenas nos estamos recuperando de las escenas de violencia cuando ya sabemos que algunas de estas son mentira puesto que son imágenes que se corresponden a otros sucesos y en otros momentos. Pero aunque sea así, aunque haya habido manipulaciones, lo cierto es que hubo cargas policiales contra quienes pretendían votar.
Sí, esos ciudadanos estaban cometiendo un acto ilegal pero es evidente la torpeza infinita de quienes dirigieron la operación policial. Esas escenas de violencia nunca debieron tener lugar.
Tampoco hay que olvidar la insubordinación de Trapero y de los Mossos a las ordenes dictadas por la Justicia, pero eso era algo de prever. Estaba claro que no se podía confiar en Trapero por lo tanto que la actuación de los Mossos iba a ser "huelga de brazos caídos". Hemos visto imágenes en la que los Mossos no solo no evitaban que se pusieran urnas sino que eran tratados como héroes precisamente y se burlaban de la Justicia. La actuación de los Mossos debería de tener una respuesta rotunda por parte del Estado de Derecho y el "mayor" Trapero debería de ser destituido inmediatamente. Quienes diseñaron el operativo del 1 de octubre deberían de haber tenido en cuenta que Trapero no solo no iba a colaborar sino que iba a obstruir la acción de la Justicia.
He escrito en otras ocasiones que no se puede equiparar la responsabilidad de Rajoy con la de Puigdemont, porque Puigdemont es lisa y llanamente el jefe de la sedición, de un golpe contra el Estatuto y la Constitución. Pero Mariano Rajoy está demostrando una enorme torpeza a la hora de dar respuesta a todo lo que esta pasando. En realidad su gestión del problema está resultando un auténtico fiasco.
Hoy la situación en Cataluña es mucho peor que antes del 1 de octubre y por tanto el Presidente de Gobierno no puede seguir de brazos cruzados. Tiene la obligación de tomar la iniciativa. Durante su intervención pública la noche del 1 de octubre dejó la puerta abierta al diálogo, pues bien, que lo ponga en marcha ya.
Y ese diálogo se debe de dar en el seno del Parlamento y con el concurso de todas las fuerzas parlamentarias.
La crisis institucional que estamos viviendo es de tal gravedad que es hora de tomar decisiones. La inacción no solo no es una estrategia adecuada sino que está agravando el problema.
Sin duda es complicado intentar razonar con personajes como Puigdemont y Junqueras que han hecho de la mentira y la xenofobia sus señas de identidad, y sobre todo porque ni ellos ni sus socios de la CUP quieren hablar ni negociar. Pero con ellos o sin ellos el Gobierno tiene la obligación de desbrozar la situación creada y buscar una solución.
Eso sí, espero que la ciudadanía tenga memoria y no olvidemos a quienes han querido acabar con el periodo más largo y fructífero en democracia y libertad de la reciente historia de España. Quienes se han empeñado en denostar lo que llaman el "régimen del 78" y los que están perpetrando desde Cataluña el "golpe" contra la Constitución son responsables de estar sumiendo a nuestro país en un situación indeseada.


Pedro Calvo Hernando - Cuidado con las grandes frases

04.10.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Los españoles no hemos estado ni estamos a la altura de lo que en Europa esperaban de nosotros. Me refiero a todos: catalanes, no catalanes, independentistas, no independentistas, de izquierdas, de derechas, de centro. Ni las personas, ni los partidos, ni los medios de comunicación, ni las redes sociales, ni las redes antisociales. Nadie. Un desastre. Todo lamentable. De todo esto puede quedar lo positivo de que al estar todos por igual en errores, estamos bien situados para el esfuerzo común de corregirlos, pues es absolutamente imprescindible y necesario. No hacerlo nos llevaría por la senda de la perdición y del fracaso histórico. Me parece que sobran las razones para un gran esfuerzo colectivo de salir de este atolladero. No me lo tomen por la ingenuidad de que estoy igualando a los que no son iguales. Lo que estoy haciendo es colocar a todos ante su responsabilidad específica, cada persona y cada colectivo la suya, y todos con la convicción de que no caben escapatorias frente a sus obligaciones colectivas. Lo contrario sería ridículo y muy arriesgado ante el futuro.
Dejarse dominar por el hechizo de las grandes frases sería demencial. Por ejemplo, una de las pronunciadas por Puigdemont tras la votación: "Porros contra urnas". O la de la vicepresidenta Soraya: "No ha habido referéndum". O Albiol: "Crisis institucional y social de dimensiones incalculables". Aunque sea cierto lo apuntado por un periodista: "El independentismo se apunta un tanto y sigue teniendo la iniciativa". O Pablo Iglesias: "Una crisis gravísima de Estado, un deterioro de la convivencia". O del mismo: "El PP, un partido de corruptos y violentos". O la de un independentista: "A Rajoy le irá bien con lo del domingo" (se refiere a la represión). El presidente del Gobierno solo ha expresado una idea sensata: que no va a cerrar ninguna puerta, siempre en el marco de la ley, y que quiere contar con todos los partidos con representación parlamentaria, aunque empezando por Sánchez y Rivera. Todo lo demás que ha dicho son banalidades sin gracia. Pedro Sánchez ha urgido al Gobierno de Madrid y al de la Generalitat a que inicien un serio proceso de negociación política. Y otra vez Sánchez: "El PSOE está con el Estado de Derecho a pesar del Gobierno. Unos y otros han fracasado pero el PSOE garantizará la estabilidad".
Siguen las amenazas de aplicar el artículo 165 de la Constitución o de practicar suspensiones parciales de los textos constitucionales. Imaginemos que el Govern declara la independencia de Cataluña. Que alguien diga qué habría que hacer en tal caso desde el Estado y su Gobierno. Desde Europa y el resto del mundo se nos mira con preocupación y temor de que aquí hagamos algún disparate. Me gustaría que nos dejáramos de palabras milagreras y nos agarráramos al sentido histórico de nuestra convivencia para poder seguir unidos en lo que quede de Historia.


Carmen Tomás - El paro, en niveles de hace 8 años

04.10.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

El Ministerio de Empleo publicó ayer los datos de paro y afiliaciones relativos al mes de septiembre. Y nos dejan varios apuntes. En los nueves primeros meses de este año se han creado algo más de 487.000 puestos de trabajo, un 20,6 por ciento más que en 2016. Entre septiembre de 2017 y el mismo mes de este año, se ha producido un récord histórico de afiliaciones a la Seguridad Social con un aumento superior a las 624.000. Este dato sólo se superó en 2005 cuando se produjo la regularización extraordinaria de inmigrantes. La tasa de crecimiento de las afiliaciones es del 3,52 por ciento por encima del aumento del PIB. En tasa mensual, septiembre ha ofrecido el mejor dato en 12 años, con casi 26.400 nuevas afiliaciones. El paro aumentó en casi 27.900, aunque hay que aclarar: en la media de los últimos 8 años, el paro ha aumentado a un ritmo de casi 50.000 personas. Y, por último, en los últimos 12 meses, el desempleo ha disminuido en 310.115 personas.
Con estos datos se puede concluir que la reducción del paro continúa, así como el aumento de las afiliaciones a la Seguridad Social, el dato realmente interesante. Además, queda evidente que todo el crecimiento se va a creación de empleo, lo cual tranquiliza bastante sobre los efectos que los atentados de Cataluña o la ralentización del consumo y la inversión que vislumbraban algunos de momento no se ha producido.
Ahora bien, habrá que seguir muy de cerca los acontecimientos en Cataluña, si se produce la declaración de independencia, la respuesta de la Ley y cómo van a valorar todas estas circunstancias los inversores nacionales e internacionales. De momento, ya están dando avisos. Tanto Fitch como Standard $Poor"s como JP Morgan ya han puesto el dedo en la llaga y van a estar muy atentos. Y la prima de riesgo y la bolsa están acusando ya la incertidumbre y el jaleo. Si acabará afectando a la economía española tendremos que verlo en los próximos meses.


Antonio Casado - ¿Un Estado represor?

03.10.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Lo ocurrido el 1-O cursa mediática y políticamente en diagnóstico contundente y cerrado: el Estado perdió la batalla de la imagen. Los elementos de prueba se acumulan en las portadas de la prensa nacional e internacional con idéntico motivo: las cargas policiales y la cara oculta de un Estado represor.
A la hora del análisis se impone con ligereza la tesis de que la culpa la tiene el Gobierno o la torpeza de Rajoy como presuntos culpables. Al tiempo, los agitadores del desafío pasan a la historia de nuestros días por finísimos estrategas que han llevado las cosas al terreno que más les convenía, mientras que los servidores del Estado hacían el ridículo en su deber de desguazar los planes de Puigdemont y sus costaleros.
Tengo muchas dificultades para unirme a la corriente general del día después. Me cuesta llegar a esas desalentadoras conclusiones por los efectos indeseables de unas cargas policiales procesadas como actuación desproporcionada de los antidisturbios, recuento de heridos (en realidad, "atendidos"), respuesta excesiva contra pacíficos ciudadanos, cargas innecesarias, etc.
Si me confieso reacio a sumarme al coro de plañideras que en esta parte de la barricada, la que suponemos alineada con la ley y la Constitución, constata el fracaso del Estado y el triunfo del relato independentista, es porque me creo que los servidores del Estado están para cumplir y hacer cumplir la ley, que estamos ante un gran pucherazo y no conviene olvidarlo aunque nos conmuevan las imágenes de la violencia policial, que Rajoy no es Rajoy sino lo que representa como una de las partes chantajeadas del Estado, que el nacionalismo catalán es una facción política y no especie protegida que deba ser mimada, etc.
También me cuesta asumir la visión pesimista que se ha impuesto después del 1-O y sugiere una profunda crisis de régimen de incierto desenlace. Conviene no exagerar las consecuencias de lo ocurrido. Sostengo que el priapismo independentista tiene fecha de caducidad. Todo lo que sube, baja. Y todo lo que se moviliza se desmoviliza. Los agitadores del procès no pueden vivir en un estado de excitación permanente. Sobre todo si se basa, como es el caso, en falacias insostenibles y mentiras repetidas hasta la saciedad. Antes o después esa burbuja ha de romperse a poco que se recomponga el mapa político de Cataluña, vuelva el tiempo de la negociación y las urnas repartan cartas de nuevo.
Lo ocurrido tiene su explicación sin necesidad de fustigarse sobre lo que se pudo hacer y no se hizo en la difícil conjugación de la firmeza con la proporcionalidad de la que siempre habló Rajoy. Es posible que la respuesta al reto se haya pasado de firme. Pero tan malo o mas hubiera sido que se pasara de prudente. La imagen de un Estado débil o impotente frente a un chantaje tan descarado hubiera sido mucho más perturbadora, pero igual de excitante para ese coro político y mediático que hoy lamenta la imagen de España como Estado represor.


No te va a gustar - Hay que estar con Rajoy. ¿Está Rajoy con nosotros?

03.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Ha pasado la hora de los diagnósticos. Ha llegado la hora de las soluciones. Decir, a estas alturas, que el "referéndum" fue tramposo, el resultado mendaz, el proceso democrático inexistente, la precipitación y el desplante, notables, es no decir ya nada. Eso, y la excesiva intervención policial contra los que iban a votar, todo lo provocativamente que usted quiera, pero solamente a votar de manera ilegal y fueron tratados como peligrosos delincuentes, todo eso es ya cosa que ha de quedar en la historia de lo lamentable, incluso de la infamia.
Lo peor fue escuchar a los líderes políticos por la noche, una vez que el desastre se había consumado: Rajoy convoca a los partidos y comparecerá en el Congreso sin decir para qué, asegurando haberlo hecho todo bien. Pedro Sánchez invita al presidente del Gobierno central a un diálogo imposible con un Puigdemont que se ha encaramado al balcón de Companys, ya nada que dialogar con él, salvo los términos de su rendición. Pablo Iglesias anda en su suicidio político, mejor no distraerle. Y Albert Rivera, el único que hace un discurso lógico, carece de fuerza para imponerlo. Estamos ante la crisis más grave que ha sufrido España desde la muerte de Franco. Y no parece haber ideas para superarla. ¿Entonces?

Entonces, un modesto periodista, un ciudadano desamparado más, solo se me ocurre que no nos queda otro remedio que hacernos todos extraños compañeros de cama, atarnos como una piña con la misma cuerda con la que Mariano Rajoy se afianza al palo mayor en medio de la tormenta, con el timón girando un poco locamente, y confiar en que, entre todos, vamos a enderezar el rumbo y salir de esta. A Puigdemont no le quedará otro remedio que convocar elecciones, porque lo de la independencia no le va a salir -digo yo, vamos--. Creo que a Rajoy, acerca de cuya actuación en el pasado (y en el presente) tengo bastantes críticas, también le vamos a ver forzado a disolver las cámaras anticipadamente e ir a unas elecciones que restablezcan las cosas en toda España, incluyendo, claro está, Cataluña.
Elecciones con un programa pactado entre las principales fuerzas de la oposición y el partido que soporta al Gobierno. Porque es necesaria una nueva mayoría en las cámaras legislativas, un debate a fondo, plasmado en los programas electorales, sobre la reestructuración del Estado y sobre la necesidad de olvidar algunas pautas de conducta: ni los medios públicos, ni las instituciones, ni el Estado de las autonomías, que ha saltado hecho pedazos, como el Estatut catalán, pueden ya gestionarse como se han venido gestionando hasta ahora desde el poder.
Si no hemos entendido el mensaje de este trágico 1 de octubre, no habremos entendido nada. Son precisas una suerte de nuevas elecciones casi constituyentes, que abran una nueva transición, una nueva manera de pensar y resolver. Sé que estas ideas horrorizarían a Mariano Rajoy, creo que no tanto a Pedro Sánchez, puede que alegrasen, en su deriva insensata, a Pablo Iglesias, y estarían respaldadas por Rivera. Pero, sobre todo, darían en la línea de flotación a Puigdemont, que tendría que aplicarse a un "plan nacional" y no a la desconexión mal diseñada y peor ejecutada en la que anda, contra una mayoría de catalanes: porque ni votaron los dos millones doscientos y pico mil que aseguró el Govern -menudo pucherazo tan chapucero--, ni, en todo caso, esos son todos, ni la mayoría, de los que habitan en esta Cataluña próspera gracias a su participación en España. Ahora nos tocaría hablar a todos los demás en unos comicios convocados y desarrollados como Dios y la democracia mandan.
Ando estos días por Barcelona, he hablado incesantemente con gentes de muchas procedencias sociales e ideológicas. Algunos de ellos votaron -lo lograron-- este domingo, pasada la "leña" inicial. Por la tarde-noche, estaban tan horrorizados como yo mismo ante lo que se venía; pues ¿qué esperaban con el "conducator" de este "procés" tan demencial? A los funcionarios no les llega la camisa al cuerpo, parece que los mossos andan a la deriva, los empresarios hacen cuentas a ver cómo les sale lo de irse de aquí, los sindicalistas no se pueden creer que ellos mismos, casi desde un Govern para el que no existe la separación de poderes, hayan convocado una huelga desde este martes . Una huelga incomprensible que hasta a los viajeros del AVE les hace sentirse aprensivos sobre si van a poder abandonar Cataluña.
Lo que yo, desde aquí, vivo es algo muy parecido al caos que nos muestra la prensa extranjera, a la que le encanta ser alarmista, y ver a España casi como si regresásemos a 1934, treinta y ocho años se cumplen este viernes de aquello del general Batet. Y no, no nos lo podemos permitir. Ni aquellas divisiones políticas entre los constitucionalistas, ni otra huelga como la de los sindicatos de entonces, ni Esquerra en el plan en el que estuvo en la época, ni a un Puigdemont que, en el fondo, en cuanto a grandeza, no le llega a las sandalias ni al fanático Companys.
Bueno, es hora de arremolinarse, críticamente, y estar con Rajoy, que es a quien las urnas -las buenas- le dieron el timón. Lo que no sé del todo es si Rajoy está al cien por cien con nosotros, o anda perdido en alguna bruma, británica más que galaica. Su primera reacción en la noche del domingo me recordó demasiado a la que le escuché tras el 9 de noviembre de 2014, cuando se congratulaba de que "solamente" dos millones trescientos mil catalanes hubiesen acudido a aquella votación también ilegal. No, no es momento de diagnósticos, menos de ensimismarse en una realidad propia que no coincide con la que otros percibimos: quiero saber varias cosas, como si vamos a aplicar el artículo 155, si va a disolver o no -será que no, ya verán- las cámaras, si va a co-gobernar con Sánchez y Rivera, dejando a Iglesias en su trapecio y a Puigdemont frente a veinte millones, al menos, de votos españoles. Hay que cambiar muchas cosas, urgentemente. Hay tiempo, pero no hay tiempo que perder. Siempre recuerdo que, al fin y al cabo, el mejor Adolfo Suárez fue capaz de dar la vuelta al Estado como a un calcetín en once meses. Pero, claro, Suárez ¿dónde te nos has ido? O también ¿dónde está nuestro Macron?


Luis del Val - ¡Pobres sindicatos!

03.10.17 | 08:42. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Si no existieran los sindicatos habría que inventarlos, pero hay que reconocer que los liderazgos sindicales son como para desilusionar al más entusiasta partidario de la lucha de clases. Cuando crees que a UGT o a CCOO ha llegado el secretario general más inane de su historia, de pronto, viene el sucesor y consigue que añoremos al inútil al que ha sustituido.
La penúltima tontería contemporánea que están a punto de cometer las dos centrales sindicales mayoritarias es convocar una huelga general a favor del independentismo en Cataluña. ¿Qué les interesa a los trabajadores de Cataluña? Indudablemente la independencia: un aumento del paro espectacular, una bajada del Producto Interior Bruto espeluznante, y un panorama de pensiones que dependería del Gobierno de España. Los sindicatos, con esa falta de inteligencia que demuestran año tras año, se colocan a favor de los trabajadores, y a favor de un sunami económico, que a la patronal no le irá bien, a las medianas empresas, fatal, y a los trabajadores les dejarían en el desamparo más terrible.
Contemplas con estupor que los sindicatos vayan del brazo con el secesionismo, y llegas a la conclusión de que todo ha cambiado en este mundo, todo, incluso las monarquías, pero siguen impertérritos los sindicatos tradicionales y el repertorio de la tuna. La huelga general para ayudar al separatismo viene a ser como cantarle "Clavelitos" a una pareja joven, que están cometiendo un doble adulterio. ¡Da lo mismo! El declive de la afiliación, la preocupante falta de poder de convocatoria, la ausencia de liderazgos humanos, resulta que tiene una solución: ir del brazo de esa mezcla de anarquismo y burguesía, patronal y antisistemas, que es ahora mismo el nacionalismo catalán. Millonarios e iluminados totalitarios a los que los sindicatos les pretenden aportar las últimas briznas de prestigio que les quedan.
Me acuerdo de Nicolás Redondo, de Marcelino Camacho, de Fidalgo, de tantas personas que se dejaron la piel por mejorar las condiciones de los trabajadores, y sólo me sale una sucinta y pesimista frase: "¡Pobres sindicatos!"


Cayetano González - Elecciones

03.10.17 | 08:42. Archivado en Cayetano González


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Pocas salidas le quedan ya al Presidente del Gobierno para intentar atajar lo que algunos han llamado "golpe de Estado" dado por la Generalitat de Cataluña al convocar y llevar a cabo este domingo un referéndum ilegal que se saldó con gente votando, con urnas en los colegios y con cargas policiales que dejaron algunas imágenes muy duras, que han sido convenientemente aprovechadas por los independentistas. El vértigo seguirá en las próximas horas y si tal como anunció en la noche del domingo el Presidente de la Generalitat, el Parlamento de Cataluña declara esta misma semana de forma unilateral la independencia, el Gobierno de España con su Presidente a la cabeza no tendrá ya excusas para no aplicar el artículo 155 de la Constitución que dice textualmente que "si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general". Este artículo, tan constitucional como los demás, confiere al Gobierno la competencia para aplicarlo. Rajoy no necesita el apoyo del PSOE o de Ciudadanos para hacerlo. En el caso del partido de Rivera ya han dicho este lunes que están a favor de su aplicación; en el caso del PSOE, dependiendo del día de la semana, dicen una cosa o su contraria. Pero el Presidente del Gobierno no puede seguir rehuyendo sus responsabilidades ante la más grave crisis política e institucional que hemos vivido en España desde la transición política. Mayor, si cabe, que la que se generó con el fallido golpe de Estado del 23-F de 1981. Suspendida la autonomía en Cataluña, inhabilitados sus responsables políticos y juzgados por los delitos que han cometido, el Presidente del Gobierno debería convocar en los próximos meses elecciones generales en las que sería prioritario que todos los partidos políticos se presentaran con una propuesta clara sobre el modelo territorial de Estado que quieren y que soluciones proponen para resolver los problemas que los nacionalismos vienen planteando desde la transición política. Estos días, muchos ciudadanos han salido de forma espontánea a las calles de diferentes ciudades con la bandera de España para defender la unidad de la Nación. Ante la gravedad de la situación creada por el desafío independentista en Cataluña, hay que darles una oportunidad para que se expresen en las urnas de tal manera que el Gobierno que salga de las mismas sepa a qué atenerse.


Escaño cero - ¿Y ahora qué?

03.10.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

El 1 de octubre del 2017 lo recordaremos, y se recordará en el futuro, como uno de los días más amargos de la historia de nuestro país. Y la responsabilidad no es otra que la de un grupo de políticos aventureros, xenófobos y sin ningún escrúpulo que decidió dar un "golpe" contra la Constitución y su propio Estatuto de Autonomía. Un grupo de políticos, ex dirigentes de Convergencia, que no han tenido reparos en aliarse con un grupo antisistema como la CUP, cuyo objetivo no es la independencia de Cataluña, sino acabar con el régimen democrático y de libertades del que nos dotamos los españoles en 1978.
En los días previos a la celebración de la farsa del referéndum hemos visto actuaciones que solo se dan en regímenes autoritarios y que desgraciadamente recuerdan a lo sucedido en otras épocas de la historia reciente de Europa. Se ha señalado, insultado, y agredido a todos aquellos que se han manifestado en contra del referéndum. A todos se les ha colgado el "sambenito" de enemigos del pueblo porque los organizadores del referéndum, supuestos patriotas catalanes, han secuestrado a Cataluña y por tanto reparten "carnets" de buenos y malos patriotas.
Pero ya estamos en el día después, en el día en que hay que hacer no solo recuento de los sucedido sino de tomar decisiones.
Para empezar hay que señalar que la actuación de los Mossos de Escuadra ha sido la de una policía al servicio de unos intereses políticos y que precisamente su pasividad es lo que obligó a la actuación de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Si los Mossos hubieran obedecido las ordenes de la Fiscalía de Cataluña ni la Policía Nacional ni la Guardia Civil habrían intervenido.
En segundo lugar pienso que hay que ser auténticos fanáticos para acudir con niños pequeños a colegios electorales declarados ilegales por los tribunales, sabiendo que se podían producir incidentes en el momento en que las fuerzas de seguridad intentaran evitar las votaciones fraudulentas. Escudarse detrás de los niños y utilizarles como se les ha utilizado define a quienes lo han hecho. Un comportamiento sin duda deleznable.
En cuanto a las cargas de las Fuerzas de Seguridad del Estado la realidad es que se han tenido que enfrentar no solo a pacíficos ciudadanos sino a ciudadanos que estaban vulnerando la ley y que cuando se les requería para que no continuaran con la farsa de las votaciones se negaban a hacerlo. Algunos incluso con actitudes violentas como todos hemos podido ver en los reportajes televisivos. Pero como el nuestro es un país democrático sin duda habrá que abordar la actuación de la policía y guardia civil durante la jornada del que de octubre.
Desde el minuto uno los políticos independentistas suspiraban porque hubiera un choque entre la policía y los ciudadanos para así poder seguir alimentando el víctimismo.
Por otra parte todos, absolutamente todos, los que participaron en el referéndum, ya fuera lo que acudieron a votar como los que constituyeron las mesas electorales, sabían que estaban participando en un acto ilegal y que la responsabilidad del Gobierno era impedir que se cometiera esa ilegalidad. De manera que las cargas policiales y los heridos hay que colocarlos en el "haber" de Puigdmeont, Junqueras, la CUP y demás compañía. Ellos son los únicos responsables de haber creado esta situación.
En cuanto a los equidistantes, que los ha habido en todo este proceso y que los sigue habiendo, a mi me parece que tienen una buena dosis de cobardía. No caben equidistancias en este asunto, o se está con el respeto a la democracia y a la Constitución o no se está.
De manera que pese a los errores cometidos por el Gobierno del PP en estos años por no haber sido capaz de medir lo que podía pasar, no se puede poner en el mismo plano a Puigdemont que al presidente de Gobierno Mariano Rajoy. El primero ha organizado junto a sus socios un "golpe" a la Constitución anulando de hecho el Estatuto y la propia Constitución en Cataluña. Mariano Rajoy habrá cometido errores políticos, eso es innegable, pero la responsabilidad de convocar un referéndum ilegal, de decidir poner punto final al Estatuto y a la Constitución es de Puigdemont y Junqueras, no de Rajoy.
Mariano Rajoy en su intervención institucional ha dejado una puerta entreabierta al diálogo, a sentarse con los líderes políticos para reflexionar. Me parece a mi que este es un anuncio importante que no se debe desechar y que ahora la obligación de los partidos constitucionalistas es precisamente incidir en que esa puerta entreabierta se abra del todo. En cualquier caso el presidente tiene que coger de una vez el toro por los cuernos, no puede seguir ignorando la realidad.
Así las cosas he de reconocer que la intervención de Pedro Sánchez diciendo que "sí, pero...." no es la que se podía esperar en un momento como éste. Sánchez dicen apoyar el Estado de Derecho a pesar del Gobierno, pero no es momento de hacer política partidista sino política de Estado. Sería imperdonable que los socialistas antepusieran intereses partidistas de corto plazo a los intereses generales.
Albert Rivera por su parte ha sabido en esta ocasión, dejar los intereses partidistas a un lado para defender sin fisuras el Estado de Derecho.
Y a la pregunta ¿y ahora qué? sólo cabe una respuesta: que el Gobierno encuentre interlocutores en Cataluña con los que sentarse a dialogar. Aunque realmente será difícil que el Gobierno pueda dialogar con políticos como Puigdemont y Junqueras que han organizado toda la operación de sedición y de golpe a la Constitución. Pero es de esperar que en el seno del Partido Demócrata de Cataluña haya otros dirigentes que puedan ser interlocutores. Además es urgente que en el Congreso de los Diputados comience a funcionar esa comisión parlamentaria formada a instancias del PSOE para repensar el modelo territorial. De esa comisión deberían de salir propuestas que pudieran dar lugar a una reforma del Título VIII de la Constitución.
También, en mi opinión los partidos constitucionalistas deberían de enfrentarse a todos aquellos partidos que se dedican a señalar, insultar y amedrentar a quienes no piensan como ellos. El clima en nuestro país comienza a resultar irrespirable a cuenta de tantos Savoronolas.
Pero ya digo, los ciudadanos nos merecemos unos políticos que en vez de en sus intereses partidistas y electorales piensen en el bien común y por tanto se pongan a trabajar para restañar heridas y buscar soluciones. Veremos si unos y otros están a la altura de las circunstancias.


Fermín Bocos - Y ahora ¿qué?

03.10.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Nadie tiene una sola respuesta para la pregunta más trascendental de cuantas puedan formularse a raíz de la tensa jornada vivida el domingo en Cataluña. Para los partidarios del proceso secesionista, tras la jornada del domingo, "España habría perdido a Cataluña".
Quizá confunden deseos con realidad, pero es indudable que los incidentes acaecidos adquieren dimensión política añadida y ofrecen un material propagandístico de proporciones considerables. Basta con repasar la prensa internacional. La ilegalidad de la consulta y en consecuencia la responsabilidad incluso penal en la que pueden haber incurrido los convocantes, pasa a un segundo plano.
En manos de quienes el pasado 6 y 7 de Septiembre en el Parlamento ya ofrecieron muestra de nula disposición a respetar la ley, los incidentes y su eco mediático, por decirlo con el lenguaje de estos días, les permite "pasar de pantalla".
El tempo de la política no es el mismo que el de la justicia así que habrá que esperar actuaciones de los tribunales encaminadas a investigar lo sucedido y depurar responsabilidades. En paralelo cabe exigir una respuesta política a la situación creada. Sí, a pesar de las irregularidades que han rodeado las votaciones -entre las cuales la menor no fue la ausencia de censo-, el "Govern" ha declarado válido el referéndum proclamando el triunfo del "sí" se abre un escenario de abierta insumisión en el que no cabe descartar una proclamación de independencia y el anuncio de la República catalana.
Si así fuera, esta misma semana, el Gobierno de España se vería constreñido a intervenir la autonomía. A estas alturas, lo de menos es si la vía escogida fuera la Ley de Seguridad Nacional o aplicando el Artículo 155 de la Constitución.
España es una democracia y como tal, con procedimientos emanados de leyes votadas democráticamente debe resolver los conflictos. Los políticos y los sociales. El Gobierno que preside Mariano Rajoy ni lo tiene fácil ni va a encontrar demasiados apoyos entre los partidos políticos. De cómo resuelva el problema catalán -acrecido tras lo ocurrido el 1 de Octubre-, dependerá su propia supervivencia política. Pero lo que está en juego va más allá. Afecta a la estabilidad política al futuro del Reino de España.


Rafael Torres - Trampas y palos

03.10.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Es cierto que la defección de los Mossos, que desobedecieron la orden judicial de cerrar los colegios a las seis de la mañana, forzó y precipitó la actuación de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, la mayoría de cuyos miembros llevaban diez días encerrados en un barco, lejos de sus familias y aislados de la realidad ordinaria, e intentando digerir las impunes agresiones de que habían sido objeto los compañeros que integraban la comitiva judicial en la Consejería de Economía, pero también lo es que, dadas las circunstancias, la gestión del orden público en ese día debió aclimatarse a ellas, a fin de garantizar el orden público precisamente, y no fastidiarlo más, cual las desatentadas órdenes políticas y técnicas dictadas provocaron.
O dicho de otro modo: el operativo para el cumplimiento del encargo judicial no sólo fracasó en lo que se suponía su objetivo, impedir el pueril simulacro de referéndum con el que los líderes independentistas pretendían decorar o camuflar sus objetivos sediciosos, sino que, por su torpeza, su violencia derivada de ésta y su simbología "invasora", proporcionó a éstos lo que buscaban fervientemente, un escenario caótico de palos, represión y heridos, que reforzara el victimismo del independentismo catalán y el martirologio del pueblo cuya exclusiva representación osa arrogarse.
Dicho ésto, y todo cuanto puede decirse honradamente, sensatamente, del sindiós que tanto está deprimiendo a españoles y catalanes, excepto a la parte de éstos que disfruta con dicho sindiós, tal vez proceda volver al comportamiento de los Mossos d*Esquadra, que no por impasible el 1-O ha sido, es y será decisivo en la desventurada movida. Se trata de unos 17.000 sujetos armados, investidos de autoridad y de la obligación de velar por el cumplimiento de la ley, que no parecen estar por la labor, que desatendieron su cometido en la fecha infausta, que por ello pusieron a los pies de los caballos a sus colegas de las fuerzas del Estado y a los propios ciudadanos, que terminaron de dislocar un operativo que ya era, por el lado gubernativo, desastroso, y que, en consecuencia, desampararon con su falta de lealtad y de profesionalidad a todo el mundo. Y se dice pronto: 17.000.


La semana política que empieza - Puedo escribir la crónica más triste esta noche

02.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Creo que esta es la crónica más difícil que me haya tocado escribir nunca en mi casi medio siglo de vida profesional. Ya ni siquiera sé qué es lo que debo, puedo, quiero, decir. Escribo desde Barcelona, tras una mañana en la que he visto colas de cuatro o más horas para votar simplemente para ciscarse "en Madrit", he visto provocaciones a las fuerzas del orden y represión quizá algo más allá de lo correspondiente por parte de estas en algunos casos, espero que aislados. El socialista Miquel Iceta, que es un referente de la política catalana, pidió que Mariano Rajoy y el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, dimitan de inmediato, ya que no pueden dialogar. El Govern decía que se produjeron más de trescientos heridos en los enfrentamientos en los colegios electorales, y el delegado del Gobierno en Cataluña argumentaba que casi dos decenas de policías y guardias civiles habían también resultado heridos. Durante toda la mañana del domingo, televisiones y medios de internet de todo el mundo lanzaban imágenes indeseables para cualquier democracia. Hasta el Barça tuvo que pensar en jugar a puerta cerrada: o sea, ni el fútbol, que popularmente es lo más vistoso, fue lo que era. Un auténtico desastre, vamos.
¿Tenía razón Rajoy con su política de pasividad, asegurando que nada iba a pasar? Sabíamos todos que "algo", sin saber muy bien qué, iba a ocurrir. La política de dejar que los problemas se pudran no surtió efecto en este caso. No, referéndum no ha habido, pero normalidad tampoco, y todos sabíamos desde hace semanas tanto una cosa como otra. Lo menos que se puede decir es que Mariano Rajoy y su equipo más próximo de asesores tienen que meditar en que nada puede volver a ser lo mismo que hasta este 1 de octubre. El día 2, este lunes, algo, mucho, tiene que cambiar en la dinámica política de nuestro país, algo en el llamado estado de las autonomías, algo en la política de comunicación del Ejecutivo, algo en la marcha algo elefantiásica de Mariano Rajoy. Quizá sea hoy el día para admitir que hay que abrir una segunda, quizá tercera, transición en la democracia española. Y hay que inaugurar una nueva era en las actuaciones de la oposición. Los críticos del PP, del PSOE, de ese Podemos con dos cabezas como Jano, posiblemente tenían razón: hay que pensar de otra manera y actuar muy de otra forma.
Y, claro, algo tiene que cambiar en Cataluña. Imposible que un Govern, una Generalitat, no paguen por lo actuado. Puigdemont, dígase lo que se diga, está incapacitado para gobernar un territorio, que es una Comunidad Autónoma, tan importante como Cataluña. Los líderes políticos regionales, que han puesto al territorio no al borde de un ataque de nervios, sino en modo infarto, tienen que pensar en irse de inmediato. La sociedad civil tiene que empezar a reaccionar, quizá con ira. Nada puede ya ser igual. La revolución no ha les ha funcionado, pero la continuidad, incluso la de ellos, ya es imposible.
La política de Rajoy en Cataluña ha sido nefasta. No sé qué se pretendía con esa pasividad tan escandalosa. Muchos nos vimos en la necesidad de apoyar, pero muy críticamente, al Gobierno central, pero la credibilidad de Rajoy está muy seriamente tocada. Aún no ha salido a hablar a los españoles cuando termino de escribir este muy dolida crónica. Ni siquiera sé si con su marcha se arreglaría la situación, que me temo que tardará años en recomponerse.
Podría seguir alargando el censo de las catástrofes. Que se vayan o, al menos, que cambien a fondo. Que vengan gentes que piensen en las gentes, no en tácticas y estrategias partidistas, egoístas, cortoplacistas, de corto vuelo. Solo piensan en su propio interés. En la rebatiña de votos oportunistas en las próximas elecciones. Y aquí tengo que dejarlo, consciente de que vienen días de intensos acontecimientos, que confío en que sirvan para dar un vuelco a una política que, simplemente, por ambas partes -y conste que no hago equidistancia: sé que Puigdemont y su camarilla son los principales responsables de esto- no solamente no ha funcionado: ha sido socialmente nefasta. Qué mal día este 1 de octubre ¿será mejor el día 2?


Francisco Muro de Iscar - Vergüenza, irresponsabilidad, prudencia y firmeza

02.10.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Hay ocasiones en las que cuesta escribir. En días como el 1-O se juntan la vergüenza y la tristeza, el dolor y el desencanto por lo que somos y por lo que parecemos ser. Cuesta pensar que estamos en una democracia, esa democracia que los españoles nos dimos hace cuarenta años con un ejemplo de generosidad y solidaridad, de renuncias y reconocimientos. Las imágenes que hemos podido ver y las declaraciones rastreras de los políticos de uno y otro lado invitan a bajarse de este tren civilizado y de concordia que es la democracia y volver a la ley de la selva. Como demócrata, me repugna la imagen que hemos transmitido a todo el mundo, las peleas entre políticos constitucionalistas, las diferencias entre los mossos y las fuerzas de seguridad del Estado, su incapacidad para defender la aplicación de la ley.
Con urnas opacas; con papeletas dentro, muchas hechas en casa; con un "censo universal" que nadie sabe lo que es y que permite votar a cualquiera; con votaciones en la calle sin control alguno; sin junta electoral; con cambios de colegios electorales una hora antes de la consulta; con niños y ancianos como escudos; y saltándose todas las normas legales y las decisiones de la Justicia, este referéndum era un esperpento y lo ha sido. Pero sí ha habido referéndum y sus resultados seguramente ya estaban escritos antes de que se votara.
La maquinaria del Estado no ha funcionado o ha sido insuficiente para garantizar el cumplimiento de la ley. Y la afirmación de la vicepresidenta de que no ha habido referéndum no es cierto. Lo ha habido. Ilegal, chapucero, inconstitucional, antidemocrático, impresentable... pero lo ha habido.
La deslealtad de la Generalitat y de sus dirigentes es el origen y la causa de esta situación y ellos son los grandes responsables. No hay que culpar a otros, aunque sí hay que exigir otras responsabilidades. Pero detrás del Govern, muy cerca, está el origen del problema: la promesa de Zapatero de aceptar cualquier cosa que decidieran los catalanes, aunque fuera ilegal y anticonstitucional; y la irresponsabilidad del PSOE al culpar en términos de igualdad al Govern de Puigdemont y al Gobierno democrático de Rajoy; la desfachatez de Podemos y de Ada Colau en los insultos al PP y a Rajoy en lugar de criticar a los desleales a la Constitución. Personalmente he echado de menos una declaración conjunta de los tres partidos constitucionalistas en defensa del Estado de Derecho. Pero no se puede pedir lo que no están dispuestos a dar. No nos merecemos estos políticos.
Los independentistas catalanes son responsables de la inmensa fractura social y política de Cataluña y del coste personal, social, económico y político que va a tener esta situación a corto y a largo plazo para España, Cataluña incluida. Hasta el fútbol sufre las consecuencias de esta irracionalidad. A pesar de todo hay que llamar tanto a la firmeza como a la prudencia. Esto hay que resolverlo desde la ley, primero y sin renuncias, y desde el diálogo, después. Y asumiendo responsabilidades todos. Las que toquen.


QUIMÉRICO DESAFÍO SECESIONISTA. DIÁLOGO ESTÉRIL Y COMUNICADO ECLESIAL AMBIGUO.

01.10.17 | 13:24. Archivado en Antonio José Parafita Fraga

Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales políticos.
Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es verbosuelto.blogspot. com

Desde finales del siglo XVIII, los nacionalismos no siempre fueron concebidos como movimientos sociales y políticos sino que también lo fueron como sentimientos patrióticos, pero en ambos casos han constituido un problema para la convivencia pacífica entre los ciudadanos de los países en que estaba implantado y fuertemente enraizado. En Cataluña el sentimiento nacionalista fue ganando terreno y organizándose como movimiento social y político hasta convertirse en la denominada cuestión del nacionalismo separatista catalán, que fue causa y origen del actual desafío independentista.

Del nacionalismo moderado se pasó en relativamente poco tiempo a su versión más radical y extremista. Este comentarista quiere poner de manifiesto ante los lectores, y resaltar, que cada día se descubren actitudes y conductas independentistas que son auténticamente patéticas, surrealistas y abyectas. Y hasta tal punto es así que incluso existen catalogadas tramas de unos 54 grupos religiosos y políticos laicos que agitan los sentimientos independentistas en algunas iglesias catalanas, evidentemente no en todas.
Estamos, pues, en algo parecido a una parodia del comienzo de las actuaciones circenses, van a ver ustedes, honrados y pacientes ciudadanos, lo más difícil todavía sobre la alocada pretensión de dividir y romper la unidad de España, así como de violentar la convivencia pacífica y cohesionada entre todos los españoles, sean de la región o autonomía que sea. Y justamente, las actuales circunstancias constituyen el contexto del parodiado espectáculo circense. Como suele decir este articulista a los lectores de sus colaboraciones, es importante que cada uno extraiga sus propias conclusiones y haga las reflexiones que estime pertinentes sobre el hastío y empalago que ocasiona el cansino tema del secesionismo catalán.

En cualquier caso, no debiera olvidarse que el nacionalismo por su propia definición y naturaleza es beligerante, reivindicativo, sectario, perverso en su discurso y en los métodos y medios utilizados para lograr los objetivos marcados, debiendo señalar que cuando se exacerba puede llegar a ser muy problemático y dañino para la convivencia pacífica entre los ciudadanos de bien. Pero la bajeza moral de los separatistas tuvo y tiene como exponente máximo la utilización de los menores y el abuso de la inocencia de los niños para un referéndum ilegal, hecho que puede ser calificado como nazismo puro y duro. Menos mal que, por fin, los padres de los menores han reaccionado denunciando su utilización por parte de los fanáticos golpistas.

No obstante, a la hora de enjuiciar este quimérico desafío independentista catalán, los lectores y quienes no lo sean deben de tener en cuenta que los catalanes no necesitan la secesión, pero, en cambio, los corruptos, sí. Asimismo, el autor de este análisis entiende que al final de esta confrontación con cierto trasfondo belicoso, tiene que haber perdedores y ganadores, pues sería inconcebible, penoso y lamentable que fuera el Estado de Derecho el que perdiera el pulso planteado por los separatistas catalanes a la propia Jefatura de la Nación y a los españoles. Tampoco puede haber diálogos ni negociaciones que no pasen por el cumplimiento de la legalidad vigente, por lo que para la solución de este conflicto no pueden el Gobierno y los partidos políticos constitucionalistas ampararse en una política de cesiones y concesiones. Seguir esta vía, supondría sentar un nefasto precedente en España que en el futuro afectaría a la estabilidad de las instituciones del Estado y al fortalecimiento de la democracia ya bastante debilitada.

Por lo demás, a estas alturas y con las posiciones radicalizadas de los secesionistas, cualquier intento de diálogo resultaría estéril como también lo son las expectativas de que culmine este quimérico y desafiante sueño independentista catalán. Por lo demás, esta pretensión rupturista de los independentistas catalanes es una pantomima montada sobre bases ilegales, carente de rigor histórico y, por encima, atenta contra el sentido común y la racionalidad. Pero partiendo de la hipótesis de que toda esta bananera farsa separatista quede desmontada, es incuestionable que quedarán los rescoldos de los odios sembrados por las mentiras de los independentistas entre los catalanes y el resto de españoles, así como la fractura social y división entre los ciudadanos de Cataluña y España. De suerte que lo difícil, a partir del día 2 del próximo mes de Octubre de 2017, va a ser restañar las heridas abiertas por los odios sembrados, recomponer la fractura social y restablecer la confianza entre unos y otros. Y, por otra parte, cabe preguntarse cuál será la decisión que tomen los fiscales y jueces en relación a los supuestos delitos de desobediencia, desacato, malversación de fondos públicos, prevaricación y también con respecto al de rebelión de los sediciosos

Cierto es que las causas de estas derivas sociales y políticas fueron multifactoriales, pero deben de ser señaladas y remarcadas especialmente aquellas que más detesta la sociedad, como son, entre otras, la ausencia de auténticos líderes políticos y sociales, dentro y fuera de España, como de igual modo la de hombres de Estado, como en tiempos pretéritos. Pero, sobre todo, la cobardía de la mayoría de los dirigentes sociales, políticos institucionales. De ahí que muchos ciudadanos desaprueban las manifestaciones tibias y ambiguas de los personajes públicos que representan a prestigiosas e influyentes instituciones, como la Iglesia católica, que a través de su máximo órgano de gobierno, la Conferencia Episcopal Española, emitió un débil y confuso comunicado, cuyas tachas señalaremos más adelante. A día de hoy se echan en falta estadistas de la talla sociopolítica y autoridad moral, como la que tenían Adolfo Suárez González, Manuel Fraga Iribarne, Felipe González Márquez, Santiago Carrillo Solares, Nicolás Redondo Urbieta, Marcelino Camacho Abad. Y en opinión de este comentarista, sólo Mariano Rajoy Brey está teniendo una actitud política de hombre de estado, secundado por el Sr. Rivera Díaz, presidente del partido Ciudadanos. Los demás dirigentes políticos españoles, distan mucho de estar a la altura de las circunstancias sociales y políticas del momento actual.

Finalmente, el Presidente de la Conferencia Episcopal Española, al final de la Comisión Permanente de los Obispos, leyó un Comunicado, aprobado por unanimidad, según él, que el autor del presente comentario escuchó con tanto interés como expectación, a través del cual los Prelados hacen un llamamiento al diálogo entre el Gobierno Central, que es plenamente democrático y en tales términos actúa, y el de la Generalidad catalana, claramente antidemocrático, porque por sistema lo hace al margen de la legalidad constitucional, estatutaria y jurisdiccional, como vía de solución al conflicto entre España y Cataluña. Con respecto a este tibio, ambiguo y acrítico comunicado episcopal, debo señalar que el problema catalán lo vienen planteando desde tiempo inmemorial los separatistas catalanes, no el resto de los pacíficos ciudadanos españoles, y menos aún el Estado. Por otra parte, el Gobierno de la Nación ofreció al de Cataluña dialogar cuanto fuese preciso pero dentro de la Ley y el Derecho. Pero, en cambio, a los independentistas catalanes no les interesaba realmente el diálogo sino llevar a cabo la tediosa mascarada del día 1 de Octubre para evitar ir a la cárcel por diferentes actuaciones delictivas, entre otros razones.

En última instancia, éstos sólo pretendían y buscaban la complicidad del Gobierno de España para legitimar la secesión de Cataluña y, en consecuencia, la ruptura no sólo de la unidad social y política de este País sino también la su cohesión territorial, por encima de lo establecido en la Carta Magna como marco de convivencia. Lo que quieren es justificar el golpe de estado que están dando. Y, eso, Sres.Obispos, no está bien ni es justo situarse en la equidistancia. Los Sres. Obispos son muy libres de emitir comunicados, pero muchos de sus destinatarios opinamos que en la actual coyuntura social, política e institucional sería muy importante que, en los mismos, dedicaran algún párrafo a hacer autocrítica y además pedir perdón, por ejemplo, por el daño que producen, al menos desde el punto de vista evangélico, las incoherencias de los independentistas mediáticamente confesos, como son y están siendo las del Obispo de Solsona.

Pero, en parecidos términos o mismo tenor se realizaron las de un número indeterminado de sacerdotes catalanes; las de las populistas y demagógicas monjas Lucía Carám y Teresa Forcades, entre otras religiosas; las del abad de Montserrat; las de algunos sacerdotes vascos y las otros clérigos que, con sus soflamas de marcado carácter separatista sobre el derecho a decidir y a la autodeterminación de los pueblos-regiones-, en modo alguno propician ni favorecen la convivencia pacífica y fraternal entre los ciudadanos de las distintas comunidades autónomas de España, y sí contribuyen a romper la unidad territorial de este país y a destruir el actual sistema de convivencia cuyo marco legal está constituido por la Constitución de 1978, los Estatutos de Autonomía y las Sentencias de los Tribunales.

Ustedes, Sres Obispos, verán lo que dicen y hacen ante esta dramática e histórica situación. Instalarse en la cobardía para ampararse en ella, no es buen ejemplo ni estímulo para los ciudadanos en general y menos aún para los creyentes cristiano- católicos. El caso es que, en opinión de algunos medios de comunicación, la Conferencia Episcopal con pronunciamientos tan tibios, ambiguos, cobardes y con aparente escasa implicación y compromiso, no contribuye de manera efectiva a desactivar el fuego de la confrontación social y política sino que, en cierto modo, lo aviva. A este paso, de no mediar una rectificación por parte de los responsables de la institución eclesiástica, van a tener que marcar la X en la Declaración de la Renta los sediciosos golpistas.

Por Antonio José Parafita Fraga, escritor y comentarista de temas sociales y políticos.

Del Blog VERBO SUELTO del autor, cuyo enlace es verbosuelto.blogspot.com


Carmen Tomás - S&P no arriesga por Cataluña

01.10.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

La agencia de calificación de deuda Standard & Poor`s decidió el viernes no subir la calificación de la deuda del Reino de España, confirmando el rating BBB+, es decir aprobado alto, con perspectiva positiva. S&P ve clara la fortaleza del crecimiento de la economía española, 3 por ciento para 2017, y asegura que el Gobierno será capaz de cumplir el objetivo de déficit. Sin embargo, la expectativa de los mercados, incluso del Gobierno, era que la agencia elevara la calificación de la deuda y no lo ha hecho por la preocupación sobre Cataluña y la merma de confianza que está llegando a inversores y empresarios. El viernes fue S&P. Pero es que el jueves fue el Banco de España el que alertó de que la tensión en Cataluña como elemento de incertidumbre podría afectar a las decisiones de gasto y condiciones de financiación de los distintos agentes económicos. Antes, ya lo habían hecho las asociaciones de empresarios, incluida la catalana, las agencias de viaje y los comerciantes.
Y es lógico. A nadie, ya sean particulares, empresas o inversores, les gusta el lío, la tensión, la inseguridad, la incertidumbre. Ya la semana pasada se hablaba de la caída del consumo y de las menores reservas turísticas. Y esto es sólo una parte, el principio. El propio ministro de Economía decía hace unos días que una gran empresa se estaba pensando instalarse en Cataluña. Puede que ahora mismo no sea fácil poner cifras a las consecuencias del golpe a la democracia que las autoridades han dado en Cataluña, pero terminarán saliendo. Hace varios años ya que en esa región no se toma ningún tipo de medida económica que mejore la vida ni de las empresas ni de las familias; no pueden salir a los mercados a financiarse y ha habido que dotarles con cifras millonarias del FLA y otros instrumentos para pagar a sus proveedores y finalmente, el gobierno ha tenido que tomar las riendas de las cuentas públicas de Cataluña para que el dinero público no se gasta en independentismo sino en servicios públicos, funcionarios y demás gastos.
Vamos a ver qué ocurre este 1-O y sobre todo los siguientes días. Casi todo el mundo habla de diálogo, aunque nadie concrete de qué va y si eso va a suponer y a crear un precedente: si te rebelas, te saltas las leyes y desafías al Estado, tienes premio. Cierto que De Guindos ha desmentido que el Gobierno vaya a ofrecer a Cataluña un a modo de concierto económico a la vasca. Pero, muchos se temen que algo parecido puede acabar sucediendo. Veremos.


Siete días trepidantes - El Rubicón se ha cruzado; ¿qué hay al otro lado?

01.10.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Pienso que más grave aún que lo que pueda ocurrir a lo largo de este domingo, fatídico para la democracia, ha sido todo lo que ya ha pasado, las aguas torrenciales bajo el puente, que se llevaron por delante cualquier posibilidad de interlocución civilizada entre las dos orillas. Ahora, todos -el Gobierno central, el Govern y la Generalitat, los medios de comunicación de una y otra parte, los jueces, las fuerzas del orden, esa sociedad civil que es mayoría silenciosa, los activistas, los directores de colegios y hasta los niños utilizados como escudo en un alarde de irresponsabilidad-, todos, han, hemos, cruzado el Rubicón. O el Ebre, aunque una parte del Ebro también me pertenece a mí, cántabro al fin y al cabo. Y a todos los españoles, porque el Ebro no sería posible sin Fontibre, sin Zaragoza, sin Palencia, Burgos, Alava, La Rioja... y el Delta, en Tarragona. Lo que no sabemos es lo que nos aguarda, este mismo lunes ya, quizá esta misma noche de domingo, en la otra orilla.
Julio César se atrevió a cometer la ilegalidad de cruzar el río: "la suerte está echada", dijo, sabedor de que iniciaba una guerra civil. Se podrían, quizá, buscar algunos paralelismos entre este pasaje, seguramente muy magnificado por los historiadores, y la decisión de Puigdemont, Oriol Junqueras y la camarilla de la Generalitat de traspasar todos los límites de lo que la legalidad (y la cordura) mandaban. Claro que ellos lo que quisieran es, más que mojarse en río alguno, encaramarse al balcón de la Generalitat para, como Companys hará ochenta y tres años el próximo viernes, proclamar desde allí la República Independiente de Catalunya. No podrán hacerlo, claro, al menos no sin costes excesivos para ellos y para todos. Como no pudieron organizar un referéndum en condiciones, sino una algarada con urnas de tupperware, mossos alterados, tractores en las urbes y población confundida.
Pero lo importante, ya digo, es lo que ha pasado hasta aquí. La sensación de que es posible traspasar todos los límites que la legalidad, la democracia, la convivencia y la cordura imponen. El desprecio a esa separación de poderes que implica el respeto al Judicial, el acatamiento a las normas por las que debe regirse el Legislativo y el autocontrol del Ejecutivo. Nada de esto se ha hecho. Y del trato al llamado Cuarto Poder ni hablemos. Una organización para mí tan respetable como Reporteros sin Fronteras ha lanzado al mundo una denuncia que la Generalitat no puede combatir con sus amabilidades a los corresponsales extranjeros: en Cataluña se maltrata la libertad de expresión.
Todo eso tiene que tener un precio. Como ha de tenerlo la omisión de diálogo durante tantos años practicado "por Madrid", donde también se ha cruzado el Manzanares a bordo de la aplicación, no oficializada, del artículo 155 de la Constitución. Muchas cosas, aunque Rajoy aparente una envidiable tranquilidad -parece que esto no vaya con él, pero sabemos que la procesión va por dentro-, han de cambiar a partir de este lunes, fecha en la que auguro que muchos van a recuperar súbitamente la cordura, empezando por ese "mayor" Trapero sobre cuyos hombros se ha cometido la irresponsabilidad de dejar la buena o mala dinámica de un "procés" que, desde luego, el Govern catalán no estaba capacitado para pilotar.
Sugiero que una de las primeras decisiones a adoptar desde el Gobierno central, que, con bastantes heridas, va a acabar ganando esta batalla, como no podía ser de otra forma, sea abrir una profunda reconsideración sobre cómo se gestiona la educación en Cataluña. Que acabe la discriminación al castellano, pero, sobre todo, que acaben la mixtificación de la Historia y el utilizar a los niños como escudos para que sus atolondrados padres puedan votar en el colegio y contribuir al simulacro de fiesta democrática. Eso, simplemente, no puede ser, y por ahí habría -y lo digo yo, que estoy muy poco de acuerdo con las medidas "de dureza"_ que haber comenzado hace ya años, cuando "en Madrit" se hacía la vista gorda ante cualquier tropelía del "padrone" Pujol y familia.
Espero que Rajoy tienda la mano, ya este mismo lunes, a una negociación en la que la Generalitat habrá de sentarse a la mesa en un taburete más bajo, el que corresponde al derrotado. Pero ahora ya es demasiado tarde para hacer dejación de algunas cosas sustanciales, y la sensación de que hay materias que son sagradas y no pue den vulnerarse es una de ellas. Bajará, sin duda, el suflé, pero alguien tendrá que pagar esta orgía, una vez que todos comencemos a evaluar los daños, que son mucho mayores de lo que ahora, en caliente, quizá pudiésemos pensar. Daños que habrá que pagar a ambos lados del Rubicón, quizá, pero más en el lado que está más al Este. La normalidad de una conllevanza orteguiana quizá tarde años en regresar, qué quiere que le diga, y bien que siento tener que ponerlo sobre el tapete del triste análisis que corresponde a un día como el de hoy. Lo de César, ya se sabe, tenía que acabar mal; no se cruza el Rubicón ni se nombra uno dictator perpetuus impunemente. Personalmente, a Puigdemont, un pésimo político que ha avivado las llamas del incendio provocado por su predecesor, no le deseo, por supuesto, tan mal fin: solamente una retirada a la vida privada, en plan Ibarretxe, pero él a su Gerona natal, de donde nunca debería haber salido.


A vueltas con España - Ante un cambio constitucional

01.10.17 | 08:42. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

Cuando se redactó la Constitución en 1978 no existían las autonomías como se conocen ahora -solo había una simbólica preautonomía en algunas comunidades- y España no había ingresado en la entonces llamada Comunidad Económica Europea (CEE), la actual Unión Europea (UE), efectiva desde enero de 1986. Son, pues, millones los españoles que al no superar los 57 años no tuvieron ocasión de pronunciarse sobre la Carta Magna.
En este contexto de tanto cambio político y de una copiosa redistribución de competencias es comprensible que se observen desajustes de alcance en la maquinaria de las distintas administraciones y, por esa misma razón, que las nuevas instituciones traten de encontrar el mejor engranaje para atajar el conflicto o deshacerse del lastre. La distinción entre regiones y nacionalidades que hace la Constitución no siempre se cumplió -el café para todos no solo ofrece ventajas, también inconvenientes-, lo cual quizás también tiene algo que ver con las causas de la actual crisis territorial, por lo demás sujeta a los vaivenes que desató la reciente gran crisis económica y financiera.
La complejidad aumenta más, si cabe, a medida que se producen intervenciones directas de la UE o del Banco Central Europeo (BCE), fenómeno reciente pero de un calado extraordinario, debido a la gravedad de la crisis financiera de España, especialmente a partir de mayo de 2010.
En un momento dado se apeló a la crisis como pretexto para aplazar la reforma de la Constitución cuando resulta que la actual se elaboró en medio de otra gran crisis política y económica. La condición necesaria sería en todo caso que el nuevo consenso necesario no sea inferior al de 1978, pero no que hay crisis.
El temor es a Cataluña, dadas sus expectativas de cambio de estatus político, pero esta circunstancia se ha visto superada por el llamado procés. Hoy, una vez descontado el 1-O, no hay disculpa posible para no reformar y actualizar la Carta Magna. Todas las cartas están encima de la mesa y boca arriba.
Ni siquiera se parte de cero, ya que hay algunas cosas que prácticamente las asumen todos los partidos políticos, como el fin de la prevalencia del varón sobre la mujer en la sucesión de la Corona, recoger en la Constitución el hecho de la integración europea de España, la reforma del Senado y la inclusión de los nombres de las comunidades autónomas en el texto legal. Y a partir de ahí queda el encaje de Cataluña, con las lógicas repercusiones que puede tener en las demás comunidades. No por ser difícil deja de ser un reto político histórico y apasionante.


Victoria Lafora - Y si hoy...

01.10.17 | 08:42. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

Con urnas de plástico opacas, sin censo, sin papeletas, con los colegios presuntamente precintados, sin validez jurídica, sin garantías, si hoy se celebra el referéndum, o un sucedáneo... Pues resultará que Mariano Rajoy y todos los miembros de su Gobierno, que con tanta contundencia se comprometieron a que la consulta no tendría lugar, van a quedar desautorizados. La autoridad del Estado quebrada y todas sus instituciones a las que el Ejecutivo comprometió en su labor, desacreditadas.
¿Quién va a atender las sentencias de un Tribunal Constitucional, máximo garante del estado de Derecho, que ha sido burlado por la Generalitat? ¿Qué papel le queda al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, cuyas sentencias han sido ignoradas una tras otra? Ese es el riesgo de utilizar la Justicia para resolver problemas políticos.
Las reticencias de Rajoy en aplicar el artículo 155 de la Constitución, decisión que dependía exclusivamente de Moncloa, por el riesgo de fraccionar aún más a la sociedad catalana y de inclinar la balanza social a favor del independentismo, no ha dado resultado. Si la proliferación de "esteladas" sirve como fotografía de la situación en la calle y si la desobediencia de alcaldes, maestros, funcionarios, estudiantes, retrata el ambiente, algo se ha hecho muy mal.
Resulta difícil de comprender que meses de reuniones semanales de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría con diferentes ministros, subsecretarios, y cuerpos de seguridad no hayan servido para otear siquiera que esto que está sucediendo en las calles de Cataluña era una posibilidad. Que el gravísimo problema estaba no solo en la anunciada desobediencia de la Generalitat y el Parlament si no en la sociedad y en las empresas que han confeccionado, a sabiendas de que el referéndum estaba prohibido, urnas, papeletas, carteles y páginas web.
¿Cómo no se había previsto que los Mossos iban a flaquear ante las primeras imprecaciones o las acusaciones de traidores? Que el cambio de carteras de la Generalitat en el mes de julio, apartando a los "tibios" y colocando en la Consejería de Interior a Forn y al frente de la policía autonómica a Trapero tenía un claro mensaje implícito: vamos a por todas.
¿De verdad el Centro Nacional de Inteligencia, que depende de la vicepresidenta, no les ha remitido informes con las adhesiones y los instrumentos con los que contaban Junts pel Si y la CUP para llevar a cabo el referéndum?

Porque, lo peor no es que se acabe votando en los parques, lo peor es que se produzcan graves incidentes de orden público. Que los provocadores, de ambos signos, que están llegando a Barcelona, conviertan la ciudad en campo de batalla donde paguen los que menos culpa tienen: aquellos a los que se prometió que el referéndum se llevaría a cabo si o si y a los que Madrid no ofreció alternativas.


Martes, 12 de diciembre

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