Opinión

Escaño cero - ¡Cuidado con las sirenas!

27.09.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Desconozco si Pedro Sánchez y sus consejeros han leído la Odisea. Si no lo han hecho, deberían, no solo porque Ulises es el primer hombre moderno, sino porque es todo un tratado sobre la naturaleza humana.
Las sirenas, esos seres mágicos, endulzaban los oídos de los marineros logrando que naufragaran. Y eso es lo que Pablo Iglesias y Ada Colau intentan hacer con Pedro Sánchez, lograr que se suba a su carro para así asestar un golpe definitivo al PSOE. Sí, sí, al PSOE, no al PP.
En mi opinión Pedro Sánchez debería hacer lo que hizo Ulises cuando navegaba por aguas mediterráneas y tropezó con las sirenas: atarse al mástil y a pesar de la dulzura de las promesas, rechazarlas con firmeza.
Ni Sánchez ni el PSOE tienen nada que ganar convirtiéndose en aliados de Podemos, por más que le regalen los oídos diciendo que tiene al alcance de la mano convertirse en Presidente si todos juntos se unen en una moción de censura contra Mariano Rajoy.
En primer lugar a Pedro Sánchez no se le debería de olvidar que si en su día no fue presidente de Gobierno fue porque Podemos no quiso. En segundo lugar no debería de perder de vista que hay millones de españoles que no entenderían que en una situación tan grave como la que vive nuestro país por el desafío secesionista de los líderes de Cataluña, aprovechara la coyuntura para presentar una moción de censura.
Y en tercer lugar Pedro Sánchez no debería obviar que el objetivo soñado por Pablo Iglesias es convertir a Podemos en el gran partido de izquierdas español mandando al PSOE al rincón de la Historia.
Sánchez debería hacer oídos sordos a esa propuesta tan sibilina de Ada Colau e Iglesias proponiéndole formar un gobierno de "unidad plurinacional". Es decir debería darse cuenta de que esa y otras propuestas que le llegan desde Podemos son tan peligrosas y engañosas como lo eran los cantos de las sirenas para los marineros que como Ulises surcaban el Mediterráneo en la Edad del Bronce.
Ulises tuvo la inteligencia de hacer que le ataran al mástil de su embarcación para evitar sucumbir a los cantos de las sirenas. Pedro Sánchez debería de atar su legitima ambición al mástil del PSOE, un partido centenario que ha sabido sobreponerse a los vaivenes de la Historia.
Estoy por enviarle un ejemplar de la Odisea.


Más que palabras - Niñas putas

27.09.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Vaya por delante que siempre he creído que el juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, es un profesional estupendo que suele dar en el clavo con el tipo de condenas que han de cumplir los jóvenes para que la justicia cumpla con su fin último de rehabilitación y habla sin pelos en la lengua, lo que en el ámbito judicial es muy de agradecer. Hace unos días ha conseguido incendiar las redes al afirmar durante una entrevista de televisión que "Las niñas actualmente se hacen fotos como putas". Ni comparto la expresión ni creo que ese tipo de afirmaciones ayuden en nada para crear una sociedad menos machista y que camine hacia la igualdad más bien al contrario.
Poco después, cuando se desató la polémica, el juez justificó esas palabras en su blog afirmando que también hay niños que hacen lo mismo y que "con ese lenguaje duro, lo admito, quiero llamar la atención sobre una realidad que está ahí y que veo a diario en mi juzgado. Busco provocar una reacción en los padres para que protejan a los menores de sí mismos. Después de las fotos pueden venir los acosos, los abusos y las violaciones. Y de hecho pasa con más frecuencia de la que nos imaginamos". Aún aceptando la explicación/¿rectificación? y compartiendo con el juez que tal vez si hubiera dicho que "hay niñas que se fotografían con posturas subidas de tono", ni los padres ni nadie habrían reaccionado, no creo que la palabra "puta" sea solo una forma de llamar la atención, sino una manera de ahondar en una machismo que el juez, según dice, quiere combatir.
No es la primera vez que oímos en el ámbito judicial esa expresión y seguramente no será la última y su utilización siempre termina por ocultar el asunto que se juzga. Tirando de mi propia hemeroteca me he encontrado con el juicio del "asalto" a la capilla de la Universidad Complutense de Madrid en el que participó Rita Maestre. Critiqué duramente esos hechos entre otras cosas porque defiendo la libertad de culto y no entiendo las ofensas gratuitas, que sirven de excusa para que algunos saquen a la luz sus más bajos instintos de odio y revanchismo. Sin embargo con el escrito de la fiscal del caso, Marisa Morando, hubo mucha polémica porque aseguraba que "es obvio que las señoritas están en su derecho de alardear de ser putas, libres, bolleras o lo que quieran ser", pero no en un "espacio sagrado para los católicos" ya que ello "implica un ánimo evidente de ofender". Entonces dije que era absolutamente innecesario que la fiscal utilizara esos términos en una resolución, aunque las autoras del asalto al templo utilizaran esas mismas palabras, en el manifiesto que leyeron en la capilla cuando un grupo de estudiantes estaban rezando.
Desgraciadamente no es la primera vez ni será la última que se nos ofende a las mujeres en resoluciones o sentencias que son un reflejo de que la igualdad, para algunos que visten toga, es todavía una entelequia y el machismo está lejos de erradicarse.
Si de muestra vale un botón estos son solo algunos ejemplos, bochornosos, sobre sentencias absolutamente escandalosas:

Caso 1: Calificar de "zorra" a tu esposa no constituye menosprecio o insulto, si quien utiliza este término lo hace "para describir a un animal que debe actuar con especial precaución". Así lo afirmó la Audiencia Provincial de Murcia en una sentencia en octubre de 2011, que revocó la condena de un año de cárcel a un hombre por un delito de amenazas en el ámbito familiar al considerar probado que, a través de llamadas telefónicas, dijo a su mujer que quería verla "en el cementerio en una caja de pino". El escrito fue redactado por el juez Juan del Olmo.
Caso 2: El Tribunal Supremo confirmó en 1990 la sentencia dictada por la Audiencia de Lérida en la que se aseguraba que M.J.L, de 17 años, "pudo provocar al empresario J.F.B por su vestimenta". Los hechos ocurrieron años antes cuando, a punto de terminar el contrato laboral de la joven, su jefe le prometió prorrogárselo si mantenía relaciones sexuales con él. En el momento de la proposición, J.F.B. se acercó a ella y le tocó los pechos y el culo por encima de la ropa. En la sentencia el empresario fue condenado a una multa de 40.000 pesetas por un delito de "abusos deshonestos". "Aun cuando ciertamente ésta con su específico vestido, en cierta forma y acaso inocentemente, provocó este tipo de reacción en su empresario, que no pudo contenerse en su presencia", argumentó el Supremo.
Caso 3: En 2004, el titular del Juzgado de lo Penal número 22 de Barcelona absolvió a un hombre acusado de agredir a su mujer al considerar que no existía pruebas de que se produjeran malos tratos. En el escrito, reforzó su decisión con valoraciones sobre su aspecto físico y su indumentaria durante los tres días que duró el juicio que, en su opinión, no corresponden con el síndrome de la mujer maltratada. "No sólo iba arreglada, sino vestía cada día diferente, a la moda, con anillos y pulseras y curiosos pendientes, gafas de tamaño grande", dice la sentencia.
Esto, en opinión del juez, "demuestra una capacidad para adaptarse al exterior que no coincide con el de perfil de la una mujer que ha pasado seis meses sometida a agresiones". Meses después, la Audiencia de Barcelona confirmó esta sentencia y el acusado quedó en libertad.
Caso 4: "¿Cerró bien las piernas para evitar ser violada?" Esta es fue la pregunta que la magistrada del juzgado de violencia de género de Vitoria, María del Carmen Molina Mansilla, hizo a una mujer durante mientras presentaba una denuncia de maltrato y abusos sexuales el pasado mes de marzo.
En todos estos casos sobran las palabras. Siempre decimos que una justicia lenta no es justicia y una que se excede... aunque sea verbalmente, tampoco lo es.
Esta vez el juez Calatayud ha conseguido que no hablemos del problema sino sólo de su expresión burda y soez. Puta no es la palabra, señor.


Fernando Jáuregui - ... Y entonces llega Rajoy y le dice a Kim: ¿ves aquellas esteladas?

27.09.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Mariano Rajoy está junto al dictadorzuelo norcoreano Kim, que, con rostro furioso, escruta el horizonte con unos prismáticos, maquinaria de guerra a sus espaldas. Rajoy, señalando a ese horizonte hacia el que mira Kim, le dice: "¿ves aquellos de las esteladas? Te han dicho gordo". Risas. Seguro que usted lo ha recibido, este o alguno de los miles que estos días pueblan las redes. Los memes. Todo un fenómeno sociológico. No crea que frivolizo: puede que este escape virtual, pero muy real, esté definiendo una salida al problema catalán, dramatizado hasta la saciedad en medios oficiales tanto en Madrid como en Barcelona.
El término meme de Internet se usa, dice la sacrosanta Wikipedia, "para describir una idea, concepto, situación, expresión y/o pensamiento humorístico manifestado en cualquier tipo de medio virtual, cómic, vídeo, textos, imágenes y todo tipo de construcción multimedia que se replica mediante internet de persona a persona hasta alcanzar una amplia difusión". Se ha convertido en todo un fenómeno cultural, en el sucesor de aquellos chistes sobre Franco que servían para disminuir la presión de la dictadura sobre los ciudadanos. Ahora, todos estamos sufriendo una enorme presión política: hay quien ya da por seguro -yo no, desde luego- que, en torno al día 6, cuando se cumple el 83 aniversario de la proclamación del Estat Catalá por Companys, Puigdemont se encaramará al famoso balcón de la Generalitat para "instaurar" la República Independiente de Catalunya. Son, claro, solo rumores, como rumores son cuanto pueda rodear a lo que pueda ocurrir ese 1-O para el que apenas faltan cuatro días, porque de verdad-de verdad, nadie parece saber nada: no hay certezas.
Cuando falta la información, los hechos constatables y sube la crispación, se generan salidas. La violencia, a veces. Los rumores falsos, la guerra del desgaste, otras veces. O los memes. Yo me quedo con los memes, que nos hacen reír ocasionalmente, olvidando la estulticia de quienes son responsables de no haber sabido gestionar la situación, y conste que de equidistancia por mi parte, nada: los grandes culpables de haber llevado a su gente al borde del precipicio son quienes los han conducido hasta allí, la Generalitat y sus secuaces. El meme es lo opuesto a la dramatización que algunos sesudos pensadores quieren establecer en nuestras vidas: he leído a un famoso ex juez, que hoy quiere encabezar a un sensato grupo de gentes que se reclaman de izquierda, la sandez de que Rajoy no quiere diálogo con la Generalitat porque la batalla le conviene para tapar los casos de corrupción del PP. Hombre, tengamos un poco de sentido común...
Mire usted cómo el mismísimo Rajoy, que no se despeina ni haciendo vela, recorre estos días el mundo, en lugares tan confortables como el despacho oval de la Casa Blanca, recibiendo apoyos soterrados y cautos en su lucha contra la partición del territorio español. El anda por ahí, y las fuerzas hispanas, empezando por las catalanas, aquí, tensándose al máximo, insultando hasta al héroe nacional Serrat, ante lo que pueda ocurrir el domingo, o el sábado, o el próximo día 2, o el 6, o vaya usted a saber cuándo. Porque, insisto, aquí no hay más información sobre lo que pueda pasar que los memes. Algún día alguien habrá de analizar este fenómeno, que implica a cientos de personas pensando y trabajando para hacer un GIF animado, recuperar tal imagen y dotarla de un contenido humorístico. Un personaje solemne, de cuyos alcances intelectuales nunca me hice muchas ilusiones, me dice, muy en serio, que esto de los memes debe ser una cosa de los "hackers" rusos, dentro de la guerra mundial que se libra en Internet. Hala, a ver si te enteras, Kim.
Ya digo: cuando todo esto acabe, que acabará más pronto que tarde, alguien debería pensar en hacer una exposición de algunos de los cientos de memes que estamos recibiendo en nuestros teléfonos móviles estos días. Y entonces todo quedará en eso, en una inmensa carcajada nacional. Incluyendo Cataluña, por supuesto.


Carmen Tomás - La economía española se ralentiza

27.09.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

La rapidez y gravedad con la que se están sucediendo los acontecimientos en Cataluña ha empezado a preocupar y mucho a los analistas económicos. El desafío permanente de los separatistas a las leyes y al Estado ya ha comenzado a afectar al consumo, a la inversión y al turismo. Decenas de empresas tienen ya aprobados planes de contingencia para salir de Cataluña, si el presidente de la Generalidad va hasta el final y acaba realizando una declaración unilateral de independencia, aunque como ya le han avisado pueda llevarle a la cárcel. Lo cierto es que en las últimas semanas, el comercio se ha visto afectado. Las manifestaciones en la calle, los cercos a la Guardia Civil, las llamadas a echarse a la calle, y que pueden acabar en mayor violencia, están provocando que los ciudadanos catalanes, sobre todo en Barcelona, estén reduciendo sus compras. También se está notando, según las agencias de viajes, en el turismo y sobre todo en el procedente del resto de España. Se están anulando reservas o sencillamente no se están produciendo.
Como consecuencia de este clima de crispación total y de incertidumbre, obviamente las empresas están retrayendo inversiones. Los empresarios necesitan seguridad y está claro que hoy por hoy Cataluña no la ofrece. Cierto que el estado de derecho está respondiendo con todas sus armas a este golpe, pero, el desafío es total y nadie sabe qué pasará el 1-O y menos los días siguientes. Desde luego no es el clima ideal para plantearse inversiones. De Guindos explicaba el lunes que incluso una gran empresa del sector del automóvil estaba planteándose no establecerse en Cataluña.
También el presidente del Círculo de Empresarios advertía del daño que está haciendo a la economía y no sólo catalana, del deterioro de la convivencia que está provocando la actitud antidemocrática de los dirigentes catalanes.


Pedro Calvo Hernando - Venga la bola de cristal

27.09.17 | 08:42. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Cuando escribo este artículo estamos en plena duda sobre si el president Puigdemont sería o no detenido antes del 1-O, porque el fiscal general del Estado admitía la posibilidad en el caso de que aquel fuese acusado de malversación de fondos públicos. Y esa sola posibilidad me parece que no ha provocado ningún cataclismo político ni histórico, lo que significa que nos lo hemos tragado y no sufriríamos un latigazo eléctrico en masa si de pronto tal cosa sucediese. Puedo asegurarles que no me tiemblan las manos cuando tecleo esto en el ordenador. No es ninguna bobada lo que escribo y que sería incomprensible muy poco tiempo atrás. Quiere eso decir que nos hemos hecho ya a la aceptación de cualquier eventualidad, por muy disparatada y tremebunda que parezca. Y no es una bobada lo que digo porque lo tengo muy contrastado en los medios de comunicación y en las conversaciones que escucho o en las que intervengo.
Tal vez se explique esta actitud tan generalizada en el hecho de que nos ha dado tiempo a acostumbrarnos a todo y a admitir cualquier posibilidad, en esta vorágine de sucesos y de situaciones en los últimos meses o desde luego semanas. Es evidente que Carles Puigdemont ha venido manteniendo el ritmo sin dar marcha atrás, igual que sus compañeros de aventura, lo que sin duda concita la credulidad de todos, que somos seres humanos. Todo sucede además en idéntica sintonía, como la coordinación desde Madrid de las tres policías y el desparpajo del Gobierno de Rajoy en la administración de esta coyuntura.
Otro golpe muy duro es la imposición a Artur Mas y sus compañeros del 9-N de la multa de cinco millones largos de euros de fianza por la responsabilidad que en aquella historia se les atribuye. Y algo desconcertante es la presencia estos días en USA de Rajoy y su encuentro con Trump, como si aquí no pasara nada y estuviéramos viviendo en el mejor de los mundos y en la más tranquila de las vidas. Y los otros partidos, pues con sus contradicciones y su falta de sentido común y de la medida, sin parecer que entiendan la trascendencia de lo que hacen.
Cuando escribo, quedan muy poquitos días para el 1-O y la impresión generalizada es que nadie sabe de verdad lo que puede suceder y el giro que pueden tomar los acontecimientos a partir de esa fecha fatídica. Si alguien tiene la bola de cristal, que haga el favor de contárnosla a todos los ciudadanos españoles, que se lo agradeceremos eternamente.


Fermín Bocos - Podemos menguante

27.09.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Pablo Iglesias parece haber tomado al pie de la letra aquella ironía de Winston Churchill según la cual el éxito era la capacidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo. Primero provocó un moción de censura en el Congreso con la idea de atraer al PSOE a una trampa política que hasta un escolar habría podido señalar.
Fue un fracaso, pero no se desanimó. Preocupado como anda siempre por la proyección mediática de sus cosas, el pasado fin de semana en Zaragoza lo volvió a intentar. Esta vez se sacó de la manga una asamblea de parlamentarios y alcaldes con los que pretendía impulsar una consulta pactada en Cataluña. Consulta en línea con planes de los secesionistas. El minuto de oro lo dedicó a explicitar una de sus obsesiones: acabar con el Partido Popular. Volvió a fracasar. Entre otras razones porque Iglesias apeló de nuevo al secretario general del PSOE -partido sin el cual el polinomio que forman las izquierdas en el Congreso no alcanza una mayoría suficiente como para tumbar a Rajoy.
undo intento de Iglesias, y, ya digo, segundo fracaso. El "compañero" Sánchez -de esta guisa fue interpelado por el líder de Podemos-, tampoco en esta ocasión se dejó tentar. Pedro Sánchez, aunque no suele recordarlo en público tiene clavada en la memoria que fue Pablo Iglesias quien dio la orden a los diputados de Podemos para que votaran en contra de su investidura a la Presidencia del Gobierno. Fue en 2016. Iglesias hace ver cómo que no recuerda aquella faena. Sánchez la tiene tan presente que, pese a su nada secreta ambición de llegar algún día a La Moncloa, cada vez que el líder de Podemos le tienta, huye.
La estrategia de Pablo Iglesias, cabeza de la tercera fuerza parlamentaria, no tendría más recorrido de no ser, porque en sus últimos movimientos aparece mezclada con los partidos que apoyan la celebración del referéndum separatista del 1 de Octubre. Ilegal, según sentencia del Tribunal Constitucional. Ahí, ya está pisando algo más que una línea roja. No me extraña que Podemos según algunas encuestas, comparezca a la baja. En cuarto menguante.


Viernes, 19 de enero

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