Opinión

Antonio Casado - Mentira sobre mentira

16.09.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Dice el coro independentista que el jueves pasado comenzó la campaña electoral de ese referéndum que sus dirigentes se han sacado de la manga.
La escenificación tuvo su lugar en la plaza de toros de Tarragona. Sonó a "¿cómo están ustedes?", con el molt honorable president Puigdemont en el papel del payaso Fofó. Eso fue lo de menos. Lo relevante del evento es que, como todo en el relato nacionalista, se basaba en una mentira: el carácter supuestamente inaugural de la campaña del 1-O.
De eso, nada. Llevamos cinco años largos de campaña. Con la participación única, estelar, excluyente y reiterativa del bloque partidario de la Cataluña como unidad de destino en lo universal. De modo que la intervención de Puigdemont -beatificado en la portada de un periódico de tirada nacional donde aparecía flotando entre el cielo y la tierra, nimbado del aura de los santos mártires- fue continuista en el uso y abuso de mantras habituales de la causa.
A saber:

Que estamos ante un conflicto entre Cataluña y el Estado. Mentira y gorda. Es un problema entre un Estado que se defiende y la facción política de Cataluña que aspira a reventarlo.
Que el origen está en la anulación parcial, por parte del Tribunal Constitucional, del Estatuto de Autonomía aprobado por los catalanes (no por ERC, por cierto) en junio de 2006. Mentira a medias porque la ofensiva comenzó casi tres años después de la sentencia y, qué casualidad, cuando en plena crisis económica no estaba el horno para bollos de pactos fiscales y el instigador de la ofensiva, Artur Mas, como presidente de la Generalitat por aquel entonces, tenía que acceder en helicóptero al Parlament porque los catalanes -sobre todo, los de la CUP, que hoy son sus aliados- le abucheaban por su política de recortes en el Estado del bienestar. Todo hay que decirlo.
Que el Gobierno de la nación siempre se ha negado a negociar con los agitadores de la causa independentista. Eso puede ser verdad aplicado al primer tramo del desafío, cuando Mas venía a Madrid a reclamar un pacto fiscal diferenciado para Cataluña y Rajoy se escudaba en el difícil momento que estaba atravesando la economía nacional. De tres años a esta parte, el nacionalismo gobernante en Cataluña no ha querido negociar nada que no fuese el cómo y el cuándo de un referéndum para romper con España. Y eso no lo puede permitir ni antes ni ahora el Gobierno sin previa reforma de la Constitución.
Que votar no es delito. Cierto. Pero sí lo es la desobediencia, la prevaricación o la malversación de fondos públicos. Tampoco es delito amar apasionadamente pero si un señor lo hace en plena calle será detenido por acoso o por escándalo público.
Y así sucesivamente.


El Abanico - ¿Quién se acuerda de los muertos del atentado del 17A?

16.09.17 | 08:42. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Es vergonzoso que cuando faltan apenas tres días para que se cumpla un mes del terrible atentado que tuvo lugar en las Ramblas de Barcelona, ningún político, de ningún partido, ninguna asociación ciudadana, alcaldes, concejales, medios de comunicación, tengan palabras de aliento para los 16 fallecidos y sus familias, así como para todos aquellos que todavía continúan ingresados en hospitales, o recuperándose de las heridas en sus propias casas, o vivieron de cerca un episodio que nunca van a olvidar.
Es como si de pronto, un tupido velo hubiera borrado todo lo que nos recuerde aquella fatídica tarde del mes de agosto, cuando la mayoría de nosotros volvíamos de la playa, o dábamos cabezadas frente al televisor.
Imágenes que quedaran grabadas a sangre y fuego en nuestra memoria, después de que las televisiones y redes sociales nos informaran sobre lo que acababa de ocurrir en la Ciudad Condal.
Comprendo que el referéndum del 1-0 ocupe buena parte de la información, pero no que se paralice el país hasta el punto de no permitir que sucesos tan trágicos como el del 17A, se ignoren, se aparquen hasta mejor ocasión, cuando con motivo del aniversario acudan todos a hacerse la foto y a prometer mano dura contra los terroristas.
Que 30 días después seguimos sin saber qué falló, cómo y dónde se gestó la tragedia, si los autores del atentado tuvieron cómplices en Francia o en Bruselas y quiénes son. No sabemos nada que pueda arrojar luz sobre cómo unos chicos tan jóvenes, conocidos de la gente de su barrio, pudieron llegar a preparar con tanto sigilo el asesinato de personas inocentes. Gente de todos los países, de todas las culturas, de todas las clases sociales, trabajadores en su mayoría.
Es indignante que después de la famosa manifestación, de la pelea vergonzante entre los distintos cuerpos de seguridad del Estado y la Generalitat, ni el ministro del Interior, tan aficionado como es a las ruedas de prensa, ni su homologo del Gobierno autónomo, se hayan reunido para buscar una mayor colaboración entre las distintas instituciones. A los ciudadanos lo que nos interesa saber es cómo podemos ser más eficaces en la lucha contra un terrorismo de nuevo cuño. Un trabajo compatible con buscar una solución a la parálisis política en la que está envuelta Cataluña.


Fernando Jáuregui - La "banda de los cuatro", versión catalana

16.09.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

La "banda de los cuatro" es el nombre que recibió un grupo de altos dirigentes del Partido Comunista Chino que, tras la muerte de Mao, fueron expulsados del PCCH, y duramente reprimidos, tras ser declarados culpables de crímenes y abusos cometidos durante la Revolución Cultural. Estas condenas, que incluyeron le pena de muerte, luego conmutada, a la propia viuda de Mao -parece que se suicidó tras ser puesta en libertad--, evidenciaron al mundo los peligros de enfrentarse al poder del Estado: los "cuatro" representaron, en vida del máximo dirigente de la revolución china, el abuso del poder en beneficio de la "camarilla" que rodeaba al líder. Creyeron, cuando este falleció, que podrían seguir con sus manejos; lo pagaron caro.
Que no digo yo, que conste, que los cuatro firmantes de la "carta abierta" al Rey y a Rajoy pidiéndoles pactar "sin condiciones", el referéndum separatista, sean el equivalente a aquella "banda de los cuatro" cuya liquidación comenzó hace cuarenta años. Puede que Puigdemont, Junqueras, Forcadell y, sorpresa, ¡Ada Colau! crean que están haciendo la revolución (desde luego, poco tiene, en todo caso, de cultural). Puede que las semejanzas con el caso chino se limiten a que desconocen el poder del Estado y, sobre todo, de un mundo que no está dispuesto a admitir aventuras territoriales, excepción hecha en este caso, claro, de Julian Assange, Marine Le Pen y puede --¿quién podría demostrarlo?- que también de Putin, interesado siempre en todo lo que pueda debilitar a Europa. Creo que un último paralelismo se mostrará en que el final de la banda será malo, y naturalmente me refiero al final político, que no a otras cosas impensables en una democracia. Desde luego, aventuro una noche de malas digestiones para Puigdemont entre el 1 y el 2 de octubre.
Lo cierto es que la versión catalana de la "banda de los cuatro" ha demostrado, con este mensaje público, a quince días del ya inevitable "choque de trenes", que se encuentra en una situación de debilidad; para mí, que les encantaría volver grupas, pero ahora ya no pueden. En su ceguera política, creen que el Estado puede picar el anzuelo de decir, a estas alturas, que, de acuerdo, vamos a negociar términos y condiciones... que, de entrada, en su "carta", ellos advierten que no van a tolerar. ¿Para qué, entonces, esta misiva lanzada, vaya por Dios, desde el Financial Times, como si el veterano FT significase que alguien reconoce internacionalmente este "procés"? Pues para mantener encendidas las calderas. Más madera: la batalla contra un Estado potente, que está dando muestras de prudencia y paciencia que me resultan loables, les está saliendo mal. España tiene buenos servicios de información, un poder judicial independiente al que las aventuras extralegales le gustan poco, fuerzas de seguridad prudentes y disciplinadas y ahora tiene a los representantes de veinte millones de votantes, bastantes de ellos catalanes, compartiendo el rechazo a los aventureros, que demuestran estar cada día más solos.
Cualquier experto en comunicación hubiese podido decir a aquella "banda de los cuatro" que sobre la injusticia, el abuso y la mentira no se pueden fabricar revoluciones. Y que nunca es bueno pregonar, como ellos lo hicieron, que no tienen por dónde salir. Que, sin una base sociológica sólida, sin apoyos exteriores, sin, en suma, la razón, la revolución está destinada al fracaso. Temo que algo parecido podría decirse de esta nueva "banda a la catalana". Escribió Marx que la Historia siempre se repite dos veces: la primera, como tragedia; la segunda, como farsa. Ya les ocurrió en 1934 la tragedia. Ahora, llega el momento de la farsa.


Fermín Bocos - La pregunta del millón

16.09.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

No van a dar marcha atrás. El gobierno separatista catalán está dispuesto a seguir incumpliendo la ley desacatando el mandato de los tribunales. Ya sea el Tribunal Constitucional o la Fiscalía del Tribunal Superior de Cataluña. Se han declarado en rebeldía y alardean de sus actos de desobediencia como se pudo escuchar en el mitin celebrado a favor del referéndum en el Tarraco Arena. Un referéndum que, como se sabe, ha sido declarado ilegal por el TC.
El Gobierno que preside Mariano Rajoy tiene empeñada su palabra -por lo demás es su obligación- en cumplir y hacer cumplir la ley. En ese registro muchos ciudadanos españoles se preguntan qué medidas va a tomar para impedir actos -como el mencionado mitin- que, sobre el papel, al estar concebidos para animar a la participación de un acto ilegal -el referéndum-, no debería haberse celebrado.
Y, ¿qué medida o providencia adoptó la Fiscalía para hacer cumplir sus propias disposiciones? Pues, según ha trascendido, su diligencia consistió en notificar a la Diputación de Tarragona que es quien administra la antigua plaza de toros, que el acto era ilegal. Punto.
Aún así, los oradores, el presidente de la "Generalitat", Puigdemont y el vicepresidente, Junqueras, discursearon invitando a los asistentes a ir a votar el próximo 1 de Octubre y al terminar el mitin entre aplausos -y burlas hacia las resoluciones de los tribunales- se volvieron tranquilamente a Barcelona.
Preguntado el señor José Manuel Maza, fiscal general el Estado, por qué la Fiscalía no había intervenido respondió que habían tomado nota de un acto que "tiene diferentes consideraciones jurídicas" que la Fiscalía debe valorar ya que aunque se puede hablar de un derecho de manifestación si se ha pagado con dinero público podría constituir un delito de malversación.
Traducción: la justicia va a su paso. Cumple, pero levantando un pico de la venda que la cubre los ojos y mirando de reojo a la espera de ver qué hacen los políticos. En este caso el Gobierno de España.
El Gobierno que preside Mariano Rajoy al que en un gesto que se presta a interpretar como un acto preñado de cinismo, los señores Puigdemont, Junqueras y la "activista social" y alcaldesa de Barcelona señora Colau -los políticos que promueven el separatismo-, invitan a dialogar para "negociar" un referéndum. Dialogar a quince días vista del 1 de Octubre. A la vista de que los secesionistas "pasan" de las resoluciones que dictan los tribunales ¿qué medidas reales, operativas, piensa adoptar el Gobierno que preside el señor Rajoy?. Es la pregunta del millón. Sólo el ciudadano Rajoy está en el secreto. Pero el tiempo pasa y el calendario avanza y como no haga algo y sea pronto, el día 1 de Octubre el señor Puigdemont, conseguirá celebrar su referéndum.


Más que palabras - "Follar" con enchufadas

16.09.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

"Yo, a follar con empleadas que enchufo en el ayuntamiento". Este es uno de los mensajes que el concejal socialista Zebenzuí González de León, de La Laguna (Santa Cruz de Tenerife), quinto teniente de alcalde y responsable de las áreas de Sanidad, Mercados y Cementerios, publicó por error en un grupo de WhatsApp compuesto por varios militantes del PSOE.
Como era de esperar la Secretaría de Organización del partido, que dirige José Luis Abalos, suspendió de militancia a González debido a la "gravedad" de los mensajes, pero el concejal sigue en su cargo. Después se ha sabido que antes de todo esto , el edil intentó borrar el mensaje y eliminar el grupo para no dejar rastro y si ha salido a la luz fue porque uno de los integrantes del mismo hizo una captura de pantalla y la envió al PSOE a modo de denuncia. No sé si cuando escribo esto el concejal ha presentado ya su dimisión porque, según creo, se aferra al cargo y al sillón argumentando que ha pedido perdón, pero si no lo ha hecho debería estar en tiempo de descuento. Cuando fue descubierto dijo que todo fue "una broma y, de bastante mal gusto (...) pero en absoluto debe interpretarse como cierto. Quienes me conocen saben que ese tipo de comportamientos o acciones chocan frontalmente con mi forma de ser", afirmó. Evidentemente yo no le conozco pero sí creo en eso tan sencillo de que "por sus acciones les conoceréis" y aunque fuera cierto como dijo que "la conversación transcurrió de forma distendida con un amigo, en clave de humor" y que sus expresiones soeces son "solo interpretables en un contexto privado, para nada relacionado con su función pública" está claro que ha mostrado la cara oculta que esconde todo "machista de manual" y de esos hay de todo tipo y condición en cualquier sector social. Pero no es lo mismo tener un cargo público que no tenerlo y en este sentido sus comentarios tienen una doble lectura, por un lado el abuso de poder tratando a las trabajadoras como mercancía y por otro el abuso de autoridad en el sentido de que el precio por su ayuda para encontrar trabajo tiene que ser sexual. Lo que dice claramente este tipo es que el precio de haberlas enchufado es follárselas, con lo que también la expresión soez esconde un tráfico de influencias patatero. No es la primera vez ni será la última que un político saca a pasear su machismo de forma pública o privada y hay ejemplos de impresentables en casi todos los partido políticos, pero cuando pasa el terremoto mediático la cosa suele quedar en el olvido. ¿Quién se acuerda ya de ese concejal del Bloque Nacionalista Galego en Cambados, Xaquin Charlin González, que en su blog personal se refirió a la vicepresidenta del gobierno como "Chochito de oro"..? O de aquel alcalde de Valladolid Javier León de la Riva (PP) que dijo de la entonces ministra de Sanidad, Igualdad y Política Social, Leire Pajín, "es una chica preparadísima, hábil y discreta. Va a repartir condones a diestro y siniestro. Cada vez que veo esa cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a decir" y como estos comentarios impresentables hay muchísimos casos.
El problema es que los partidos políticos en vez de ser contundentes con cualquier expresión de machismo suelen intentar taparlo o que el tiempo deje este tipo de casos en el olvido. "Perlas" similares a las que ha soltado el concejal canario han estado y están a la orden del día y lo más lamentable es que ese tono apestoso del machismo a veces directo y otras vergonzante y agazapado que es aun peor, pervive en el tiempo, como si nada hubiera cambiado. El día que se aparte fulminantemente de la política a los machistas, cuando los partidos y la sociedad practiquen, de verdad, la "tolerancia cero" con este tipo de personajes y actitudes podremos decir que las cosas empiezan a cambiar.
Se puede creer que un comentario soez, vulgar, chusco, ofensivo, denigrante y machista no es motivo suficiente para que alguien deje su cargo si se ha hecho en el ámbito privado pero cabe preguntarse en esta especie de juego entre doctor Jekyll y Mister Hyde quien domina a quien y en qué manos estamos.


Viernes, 20 de octubre

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