Opinión

Charo Zarzalejos - Juan Carlos, Rey emérito

30.06.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 29 Jun. (OTR/PRESS)

Llego tarde. Las horas parecen segundos y las noticias tienen la misma vigencia que un suspiro. Consciente de todo ello y recordando aquellos tiempos en los que algunos no habían nacido, otros ya no están y los que aquí seguimos hemos dejado de ser jóvenes, resulta inevitable que cuando se celebran efemérides que hemos vivido en primera persona surga un punto de nostalgia y, ¿por qué no?, de orgullo por todo lo que se hizo. Por todo lo que hicimos, cada uno en su medida, para que hoy nuestros hijos vivan en un país libre, abierto e institucionalizado.
Se ha conmemorado el 40 aniversario de aquellas elecciones que supusieron dejar atrás el franquismo para adentrarnos en el extraordinario camino de la democracia. Fue posible porque los enemigos se convirtieron en adversarios de manera que sin que nadie lanzara consigna alguna, todos fuimos conscientes, partícipes y cómplices para hacer de España una democracia homologable a otras democracias. El objetivo trascendió a ideologías, a iras contenidas, a dolores aún a flor de piel. Las dificultades fueron enormes. Había ruido de sables y un terrorismo que día si y día también nos dejaba sin respiración.
Pero el objetivo se logró por mucho que ahora no falten quienes se empeñen en poner énfasis en las lagunas, carencias y agujeros negros que se producen siempre en cualquier tarea que tiene _y aquel objetivo lo tenia_ algo de gesta. Un punto de épica.
Quien escatime méritos a todas y cada una de las personas que desde posiciones antagónicas, quiero pensar que es porque no vivieron aquellos años. En todo caso, es legítimo opinar sobre nuestra transición a la que, lo confieso, desde la perspectiva de los años, solo me produce orgullo.
El Congreso celebró el acto correspondiente. Muchos que fueron artífices directos ya no están con nosotros pero quedan, afortunadamente, muchos mas. Y de estos, de los que quedan, es el Rey Juan Carlos, con el pueblo español como gran aliado, el principal actor, el mayor activo, el hombre clave que supo gestionar con extraordinaria inteligencia aquellos nuevos tiempos. Por ello y aunque llegue tarde, me sumo sin rechistar a todos aquellos que ha puesto encima de la mesa su asombro, su malestar y su disgusto por la estruendosa, innecesaria e injusta ausencia del Rey Juan Carlos. El sólo se hubiera merecido un enorme aplauso colectivo de quienes se reunieron en el Congreso. Sin su olfato político, sin su buen hacer, sin su determinación de convertir a España en una democracia nada hubiera sido igual. Pero no estuvo y su ausencia ha resultado ser estruendosa y de acuerdo con lo leído, y para él dolorosa.
Constatado este error, yo diría que imperdonable, lo que queda es pedir que nadie nos hable de protocolos. No hay protocolo en el mundo mundial que no encuentre soluciones a supuestos problemas. No ha habido problemas de protocolo. Todo indica que su ausencia se debe a una decisión meditada en la que ni el Congreso ni el Gobierno son responsables. Si la Casa del Rey decide su presencia, no hay Gobierno, ni Mesa del Congreso que hubiera osado ni siquiera insinuar la conveniencia de su ausencia.
Esta ausencia que muchos hemos lamentado, no me parece una cuestión menor ni fácil comprender que quien fuera elemento clave de la transición tuviera que ver el acto a través de la televisión. Suena a desencuentro _uno más_ y desde luego a una clara injusticia. Llego tarde y no soy nadie relevante pero sirvan estas líneas como modesto homenaje, como manifestación de gratitud para quien, a mi modo de ver, ha sido un gran Rey que de ninguna de las manera se merece semejante ninguneo.
El Rey emérito, como cualquier padre, quiere lo mejor para su hijo, pero en nada hubiera perjudicado al Rey Felipe la presencia, el homenaje, el reconocimiento y el aplauso para su padre. El Rey Juan Carlos, suma. No resta.
Han pasado 40 años y todos los tiempos son nuevos tiempos. Creo que estamos ante tiempos novísimos que los que hace 40 años éramos jóvenes, y ahora ya no, contemplamos con curiosidad y humildad. No todo lo hicimos bien, es verdad. Pero, cada uno desde su sitio, intentamos hacerlo lo mejor posible. Ahora se trata de desear que todos aquellos que se han encontrado con todo hecho y se regodean en los fallos, en las carencias de aquella gesta que fue el transito de la dictadura a la democracia, lo hagan mejor que nosotros y dejen a los hijos de nuestros hijos ese mundo, esa realidad, que, al parecer, nosotros fuimos incapaces de tejer.


Escaño cero - Dos Errores

30.06.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


Madrid, 29 Jun. (OTR/PRESS)

No sólo ha sido un error sino también una injusticia. Me refiero a la ausencia de don Juan Carlos de los actos institucionales para celebrar los cuarenta años de las primeras elecciones democráticas.
Alegar a problemas protocolarios es una excusa difícil de digerir. Don Juan Carlos y doña Sofía, si también doña Sofía, podrían haber ocupado la tribuna del Congreso y seguir desde allí la intervención de su hijo.
Creo sinceramente que don Felipe tiene sobrada personalidad para no sentirse oscurecido por la figura de su padre y menos en una circunstancia como la de la conmemoración de las elecciones de 1977.
No se puede contar la Transición sin don Juan Carlos. Y por tanto no se puede conmemorar las primeras elecciones sin don Juan Carlos. Quien haya decidió el protocolo, en mi opinión, no ha estado acertado, tampoco lo ha estado el PSOE participando en la convocatoria de PODEMOS en contra precisamente de la Transición.
El PSOE fue otro de los actores importantes de aquel momento de la Historia de España de manera que no se explica que hoy participe en actos alternativos donde se cuestiona lo que entonces se hizo. El adanismo en política puede llegar a resultar patético. Pedro Sánchez está cometiendo un error yendo al remolque de Pablo Iglesias. Si algo es evidente es que es Iglesias el que marca la agenda del PSOE.
Pero volviendo la mirada atrás si nos situamos en como era y que pasaba en esa España de hace cuarenta años creo que hay que revindicar una vez más lo que fue la Transición. Y por si los más jóvenes no lo saben habrá que contarles que la Transición es la historia de un éxito colectivo, si, porque fue posible gracias al empeño de la inmensa mayoría de los españoles.
Cuarenta años después hay quien se empeñan en denostarla y quiere poner el contador a cero. Pero insisto,los más jóvenes deben de saber que salir de una dictadura no era fácil y superar las brasas de la guerra civil, aquellas dos Españas, era más difícil aún.
Pero si algo tuvieron claro los ciudadanos entonces es que precisamente había que superar esas dos Españas para poder construir el futuro y eso implicaba un sacrificio y renuncias por parte de todos. Y eso es lo que democráticamente decidieron los ciudadanos con el concurso de los partidos políticos que en ese momento tenian que asumir la responsabilidad de llevar a buen puerto la tarea de poner los cimientos de una país democrático a través de la elaboración de una Constitución donde se consagró el Estado de Derecho.
Y la Transición, es decir la recuperación de las libertades, fue posible por la aportación generosa del Partido Comunista en primer lugar, pero también por el empeño de los reformistas del régimen con Adolfo Suárez en cabeza y por supuesto por don Juan Carlos. Esa es la realidad guste o no a los políticos de la nueva hornada.
Hemos vivido los últimos cuarenta años en democracia y en libertad y sobre todo se han logrado cerrar las heridas de la guerra civil. Cerrar heridas no significa olvidar, precisamente porque se sabía de dónde venía el esfuerzo enorme para acabar para siempre con las dos Españas.
Así que la Transición es la historia de un gran éxito colectivo. Y es una pena que en el día que tocaba conmemorar las primeras elecciones democráticas se hayan cometido dos errores de bulto, uno la ausencia de don Juan Carlos, otro la presencia del PSOE en un acto en contra de la Transición.


Isaías Lafuente - Orgullos

30.06.17 | 08:42. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 29 Jun. (OTR/PRESS)

En las últimas horas Madrid ha sido capital de dos celebraciones memorables. En el Congreso de los Diputados se conmemoraban los cuarenta años de las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco. Unas horas después y a unos cientos de metros, en la plaza que lleva el nombre de Pedro Zerolo se vivía con algarabía el pregón de las fiestas del Orgullo LGTBI, que este año tienen carácter planetario. A un ser venido de otro mundo le costaría encontrar una conexión entre ambas celebraciones, una relación entre el ambiente festivo de una y el carácter solemne de la otra. Pero sería muy fácil explicarle que lo que ve hoy en la plaza sucede por lo que pasó en 1977 en la Carrera de San Jerónimo.
Hace cuatro décadas, mientras se preparaban las Cortes Constituyentes, la primera manifestación celebrada en España para reivindicar los derechos de los homosexuales fue duramente reprimida en Barcelona por la policía. Mientras la amnistía liberó en 1977 a los presos políticos, los homosexuales seguían siendo perseguidos en virtud de una ley que los consideraba ciudadanos "peligrosos", cuyos afectos se consideraban "escándalo público" y a los que había que reconducir en su orientación sexual en centros específicos o en la cárcel. Ese mismo país que mientras se disponía a legalizar la igualdad seguía persiguiendo al diferente se convertiría 28 años después en el tercero en el mundo en aprobar el matrimonio homosexual y en poner en marcha una legislación puntera en materia de igualdad de derechos que otros ahora envidian o copian. Leyes que cupieron en una Constitución suficientemente flexible como para acoger todos esos avances sin que estallasen sus costuras.
Por eso, el rey Felipe VI reivindicó el miércoles el trabajo hecho por los hombres y mujeres que formaron parte de aquel parlamento constituyente. Ellos fueron capaces de culminar con habilidad y sometidos a presiones múltiples, una Transición que, como reconoció el rey, "tuvo errores y equivocaciones, luces y sombras que debemos cambiar, corregir y reformar". Podremos discrepar sobre la cantidad de cosas que debemos reformar, pero es tremendamente injusto ignorar o despreciar lo hecho entonces y lo conseguido en estos cuarenta años gracias, precisamente, a lo que ellos hicieron, empujados por una sociedad y por colectivos, como el homosexual, que no se conformaban con cualquier cosa después de cuarenta años de dictadura y represión.


Luis del Val - Sigan mirando de lado

30.06.17 | 08:42. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 29 Jun. (OTR/PRESS)

Si a determinadas horas, en Atenas, París o Berlín, la mayoría de los ciudadanos no se arrodillan sobre una alfombra orientada hacia La Meca y se ponen a rezar, es debido a que hace casi quinientos años, en el Peloponeso, las naves del Papa, de la República de Venecia y de Felipe II, se enfrentaron en una batalla llamada de Lepanto, que dejó hecho trizas el imperio otomano.
En aquella OTAN, llamada Liga Santa, España venía a ser como Estados Unidos ahora, y casi el 80% de los barcos y de los marinos eran españoles. Fue una batalla decisiva para el cristianismo, aunque quedaron comunidades musulmanas habitando en los Balcanes.
Creo que fue anteayer, cuando Italia recibió a 12.000 inmigrantes en sus costas, en un solo día. Y ha comprobado que no se puede mirar hacia otro lado, porque esta vez no se trata de una invasión bélica, sino pacífica, unos pobres seres humanos huidos, que necesitan ayuda, y ya no es un gota a gota, porque 12.000 personas en un sólo día es un manguerazo de alta presión.
Aquí estamos muy entretenidos con el Brexit. Y el Reino Unido cree que como ya no está en la Unión Europea y tiene una frontera natural en el canal de la Mancha, no va a llegar nadie, pero se equivoca. Comprendí que esto es imparable, cuando hace ya bastantes años, descubrí en Calatayud un restaurante chino. "Joder -me dije- si los chinos han llegado a Calatayud será más fácil que los musulmanes lleguen a Orense".
Los 11.000 millones de euros que le cuesta a la UE el Brexit es un problema, pero el problemón, el que cambia la geografía, es el movimiento migratorio. Y es complejo. Y entre la caridad universal y suicida, y el egoísmo inhumano de levantar vallas y barreras y disparar contra lo que se mueve, hay muchísimos matices. Pero nadie parece dispuesto a abordarlos. Desde el inane y estúpido cartel del Ayuntamiento de Madrid -"Refuges Welcome"- hasta los falsos amagos en Bruselas de enviar tropas al lugar de conflicto, nadie hace nada, aunque los tontos presuman. Sigan mirando hacia otro lado. Y calcule que sus hijos o sus nietos, a una determinada hora, se arrodillarán sobre una alfombra, que, claro, les extenderá un robot.


Fernando Jáuregui - Dos jóvenes descorbatados

30.06.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 29 Jun. (OTR/PRESS)

Algún día, dentro de unos años, un historiador contará que, aquel 28 de junio de 2017, aquí y ahora pasaban muchas y significativas cosas: por ejemplo, que ochenta y un ex parlamentarios, supervivientes de los trescientos cincuenta que ocuparon los primeros escaños democráticos, acudieron al Congreso a escuchar al Rey Felipe conmemorando, en su discurso, las cuatro décadas de democracia que han transcurrido desde junio de 1977. Y, aunque nadie lo dijo así, también se estaba consagrando el fin, al fin, de la primera transición.
Bueno, hizo algo más el Monarca que festejar un pasado afortunado -más o menos afortunado, según quién haga las valoraciones--: el jefe del Estado estaba, a su callada manera, abriendo la antesala del futuro. Y, para demostrarlo, ni siquiera se invitó al Rey emérito al acto nostálgico que rememoraba tiempos que él, Juan Carlos I, había protagonizado. "En España, Rey solo hay uno, Felipe VI", titulaba algún digital, de esos que, cuarenta años atrás, no hubiesen sido ni siquiera imaginables.
Pero ese día, al tiempo, pasaban, dirá el historiador (que analizará los acontecimientos actuales una vez aclarado el panorama), otras muchas cosas.
Porque, al mismo tiempo, junto al Madrid de los fastos oficiales en la Carrera de San Jerónimo, estallaba, multicolor, en la plaza de Chueca, la ciudad convertida en la capital mundial del orgullo gay. Quién lo hubiera dicho cuarenta años antes. Y, en esos momentos, el ministro de Hacienda, nada menos que el más veterano en las poltronas oficiales tras el mismísimo presidente Rajoy, era reprobado por todos los grupos de oposición: seguramente el peculiar y corajudo ministro sabía ya que, acosado como nunca por algún medio de comunicación, le quedaba muy poco para convertirse en un ex. Otro dato de puertas abiertas a lo desconocido.
Y, paralelamente, alternando con la conmemoración oficial, la muchachada de Podemos organizaba, también en recinto parlamentario, un homenaje a las víctimas del franquismo, como si víctimas de aquella dictadura -por fin, el Rey calificó así al régimen despótico de Franco_no hubiésemos sido todos. Y me da la impresión de que el propósito del despropósito era consolidar la división de dos Españas, la inmensamente mayoritaria que se levanta cuando suena el himno nacional y la otra, la minoritaria, que permanece sentada, clavel en las manos para tenerlas ocupadas y, así, no aplaudir. Perfectamente legítimo, pero incompatible con la España que tendrá que llevar a cabo las reformas, al ritmo prudente que convenga. Y lo que conviene, pienso, no es la extrema prudencia que derrochan, cachazudamente, algunas instituciones y, desde luego, el inquilino de La Moncloa.
Por eso, sospecho que nuestro historiador, cuando tenga que reflejar lo que ocurrió, todo lo que ocurrió, ese crucial 28 de junio, pondrá el foco en el encuentro que mantuvieron, también en el Parlamento, dos jóvenes, chaquetas oscuras, camisas blancas descorbatadas, en plan Tsipras -luego, en el acto oficial, ya se pondrían corbatas, en plan Macron--. Albert Rivera y Pedro Sánchez. No soy un fanático del segundo, y mantengo una cauta reserva sobre lo que vaya a hacer el primero, que me resulta más esperanzador. Pero de ahí tiene que surgir el pacto reformista, regeneracionista, que el país va pidiendo a gritos. Es urgente que se entiendan en una ofensiva parlamentaria, olvidando el socialista sus ambiciones personales, que tanto y tan peligrosamente le hacen coquetear con la "otra" España* y que le obligan a hostigar a quien, por las urnas, ostenta ahora el poder. Le guste o no a Sánchez, él está entre los que se ponen en pie y firmes para escuchar el himno nacional y, por tanto, jamás podrá estar con quienes siguen sentados.
Ignoro si alguno de los dos, Sánchez o Rivera, será el sustituto de Mariano Rajoy, figura ya señera y que empieza a ser amortizable, en un futuro más o menos cercano. Me inquieta relativamente poco eso; hay muchos presidenciables sensatos en la España de este lado y dudo mucho que alguna vez lo sea el insensato del lado de allá que se atreve a soñar con llegar a la cúspide monclovita. Lo que me preocupa es en qué grado pueden ambos, Sánchez y Rivera, hacer progresar, modernizar, unificar y hacer algo más democrático y justo este país, que es un gran país. Pero que, ya digo, es mejorable y cuánto espero que el ya tan mentado historiador pueda, algún día, constatarlo.


El Abanico - La ausencia del Rey Juan Carlos, qué error, que gran error

30.06.17 | 08:42. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 29 Jun. (OTR/PRESS)

Si por algo quedó deslucida la celebración en el Congreso de los Diputados del cuarenta aniversario de las primeras elecciones democráticas de nuestro país, fue por la ausencia sonada de Don Juan Carlos de Borbón, estando como estaban algunos de los diputados que fueron actores y testigos preferentes de una convocatoria que supuso la primera cita con las urnas de los españoles tras cuarenta años de dictadura.
Una ausencia que se ha tratado de justificar tanto desde la Casa Real como desde la Presidencia de la Cámara como la mejor manera de no interferir en aquellos actos que presida el Rey Felipe VI. Un argumento que por una vez se podían haber saltado, teniendo en cuenta que en esta ocasión la presencia del Rey emérito estaba más que justificada, tratándose como se trataba de homenajear a quienes consiguieron instaurar la democracia en España. Ello se consiguió no sin dificultades y grandes riesgos que Don Juan Carlos solventó con el apoyo del resto de partidos políticos, pero sobre todo de unos líderes que haciendo alarde de una gran generosidad renunciaron a aspectos ideológicos como era la aceptación de la propia monarquía. Aspectos tan arraigados en la izquierda española, que hubieran sido innegociables tan solo unos años atrás.
Que el motor de la transición fue el Rey y el pueblo español es un mérito que nadie les puede ningunear, ni siquiera Pablo Iglesias, quien no tuvo reparos en reconocer durante el desayuno organizado esa misma mañana por Europa Press, el gran mérito de esa generación, lo que en modo alguno quiere decir que todo se hiciera bien, o todo lo bien que hubiera exigido llevar a cabo un programa de máximos pero, y esto lo digo yo y no Iglesias, hay que situarse en aquellos años con ETA matando o secuestrando a militares y guardias civiles un día sí y otro también, con un Ejército, cuyos altos mandos eran los ganadores de la guerra civil, para quienes los cambios que se intentaban llevar a cabo eran inaceptables. De ahí el constante ruido de sables en los cuarteles que desembocarían en el 23F y otras sonadas con menos repercusión mediática pero que denotaban el enorme descontento por el viraje que el Rey -heredero directo de Franco, hay que recordarlo- había dado desde el minuto uno de su ascenso al Trono de España.
Cuarenta años es tiempo suficiente para restaurar heridas pendientes, tal y como hicieron los lideres de Podemos con algunos de los represaliados del régimen, torturados por la brigada político social, a quienes es indudable que se les ha ignorado sistemáticamente, pero a los que se reconoció su lucha por las libertades en un acto paralelo al celebrado en el Congreso por parte de la formación morada y del partido socialista.
Fue reconfortante ver entre los invitados del acto institucional a los hijos de Adolfo Suárez, de Carrillo, de Fernández Miranda, a Pilar, la viuda de Calvo Sotelo y a los nietos de Pasionaria y Fraga, así como a los expresidentes González y Aznar, y ex diputados como Alfonso Guerra, muy aplaudido por cierto, Herrero de Miñón, Miguel Roca y Pérez Llorca. Lo fue porque ellos son un ejemplo de lo que pueden llegar a conseguir quienes hoy ocupan esos bancos si, como se hizo durante la Transición, todos empujan en la misma dirección, para sacar a España de la crisis y solucionar el tema catalán, los dos problemas más graves que tenemos en estos momentos.


Francisco Muro de Iscar - Pablo, Rodolfo y la transición

29.06.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Estamos celebrando el cuarenta aniversario de las primeras elecciones democráticas, de las Cortes constituyentes, de la ilusión de la inmensa mayoría de los ciudadanos por construir un país que fuera capaz de convivir en libertad. No fueron tiempos fáciles y muchos pronosticaban que eso no iba a ser posible, incluso algunos creían que acabaríamos en otra guerra civil entre hermanos. Lo fue gracias al esfuerzo de casi todos, a la cesión de casi todos y a la generosidad de casi todos. "La Constitución del 78, ha dicho el rey Felipe, proclamó su voluntad de proteger a todos los pueblos de España en el ejercicio de sus culturas y tradiciones, de sus lenguas e instituciones; y reconoció el autogobierno de sus nacionalidades y regiones, que son también patrimonio de todos los españoles". Como la propia Monarquía, actor fundamental, imprescindible, único, en la figura de Don Juan Carlos, para hacer posible esa transformación sin precedentes.
Ayer, Pablo Iglesias, que habló elogiosamente de la transición en "Los desayunos de Europa Press", decía que "España no es la Monarquía, es mucho más". Pero sin esa Monarquía, la de Juan Carlos y la de Felipe, esta España en la que vive, se mueve libremente, ha sido elegido diputado y puede hablar de lo que quiera, no existiría. Iglesias prefirió ayer celebrar el aniversario con las víctimas de los últimos estertores del régimen franquista que, según él, trajeron la libertad a España. Siento discrepar radicalmente. Desde el respeto a las víctimas, a todas las víctimas del enfrentamiento entre españoles, las de un lado y las del otro, esta democracia la trajeron en primer lugar los hijos del franquismo. La transición empezó con el harakiri de los procuradores franquistas, se orquestó desde los cimientos de ese régimen, no hubiera sido posible sin la UCD -que para Iglesias eran sólo "los cuadros de la dictadura"- y sin la dirección de don Juan Carlos, Adolfo Suárez y Torcuato Fernández Mirada. Hubo algunos más. Santiago Carrillo, que llevó al PCE al constitucionalismo, alguna parte del PSOE y sobre todo millones de ciudadanos de distintas ideologías, casi el pueblo entero. Y fue esa derecha nacida en el franquismo, la UCD, la que, con ayuda de otros como Carrillo, González, Guerra, algunos nacionalistas de salón y la voluntad popular, consolidó una democracia social y sentó las bases que hoy todavía sostienen a este país. Sin todos ellos, Pablo Iglesias no podría decir hoy lo que dice. Por ejemplo que admira al pueblo español, no a ninguna figura de la transición".
Y uno de los que más contribuyó a la llegada de la democracia fue un tal Rodolfo Martín Villa, denigrado por Iglesias que pide que le detengan cumpliendo una peregrina petición de un juez argentino. "Nuestra democracia necesita deshacerse de estos tipos", dijo ayer Iglesias. Martín Villa ha sido una figura clave de esa transición y de este proceso a la democracia iniciado hace más de cuarenta años. Seguro que cometió errores, pero su balance y su aportación es, al menos por ahora, muy superior a los de Pablo Iglesias. Y también su dignidad, como la de la inmensa mayoría de los actores, hijos casi todos del franquismo, que se comprometieron para darle la vuelta a este país como un calcetín y que, como dijo Alfonso Guerra, no lo conociera ni la madre que lo parió. En casi todo, para bien.


Antonio Casado - Montoro reprobado

29.06.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

La suerte está echada. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, será reprobado este jueves en el Congreso (tal vez lo ha sido ya, al publicarse este comentario). Así lo han querido las fuerzas políticas de base parlamentaria, a excepción del PP, que vota en contra, y el PNV, que se abstiene por no sentirse concernido en el fondo de la cuestión (no afecta al régimen foral del País Vasco).
El fondo de la cuestión es la amnistía fiscal que el Gobierno Rajoy decretó en 2012. La medida fue anulada recientemente por el Tribunal Constitucional en base a razones de forma, pues se decidió por decreto, y de fondo, porque se violó el principio de equidad en el reparto de cargas fiscales.
En esos dos reproches del alto tribunal se basó el PSOE cuando presentó el correspondiente recurso. Y en ambos reproches se apoya la propuesta de reprobación de quien apadrinó el blanqueo de unos 30.000 defraudadores fiscales. De modo que, según la moción socialista, el Gobierno habría abdicado de "su obligación de hacer contribuir a todos los ciudadanos en el sostenimiento del Estado". Montoro alega que aquella "declaración especial", en su lenguaje, se hizo para salvarnos de la quiebra. Efectivamente, en aquellos momentos de tribulación el Estado español tenía una imperiosa necesidad de recaudar a toda costa para aumentar los ingresos fiscales, mientras al tiempo se reducían dramáticamente los gastos (tiempo de austeridad y recortes), con el fin de reducir el déficit público heredado del Gobierno anterior (socialista, todo hay que decirlo).
La controvertida amnistía fiscal de Montero fue una decisión eminentemente pragmática. No digo yo que fuese la clave para evitar la quiebra de España. Esa tarea ya la hicieron los famosos recortes al Estado del Bienestar. Además, la cantidad recaudada como consecuencia de aquella decisión (apenas 1.200 millones de euros) no daba para sacarnos del agujero. Cierto. No fue bastante para librarnos del infierno, pero sirvió para aliviar la carga acumulada en términos de déficit público.
Algo fue algo. Pero queda la cuestión de los principios. En esa perspectiva, ¿alguien puede sostener seriamente que el no haber decretado la amnistía fiscal hubiera preservado el principio de equidad en el reparto de las cargas fiscales?

Es de sentido común que no se puede violar un principio cuya casuística se desconoce. Y la verdad es que, por la propia naturaleza del asunto, aquellas bolsas de fraude estaban sumergidas. Un policía no puede ser acusado de quitarle las esposas al malo antes de haber sido detenido.
Lo que sí se puede y se debe reprochar a Montoro y al Gobierno es que, por su culpa, los ciudadanos españoles que cumplen religiosamente con el Fisco no disponen de la lista de los 30.000 beneficiados. Y que solo se investigó posteriormente a un 13% de unos defraudadores. Sobre ellos planean las sombras del fraude y la insolidaridad. Y no se hace gran cosa por evitarlo.


Más que palabras - El espíritu de la Transición

29.06.17 | 08:42. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Han pasado 40 años y el Congreso de los Diputados ha querido celebrar el aniversario de las primeras elecciones libres en la democracia, aquel 15 de Junio de 1977. Algunos de los protagonistas de la Transición -con la excepción del Rey emérito- y los hijos de otros ya fallecidos acudieron al acto presidido por los Reyes, donde las ausencias de algunos grupos y los actos en paralelo de otros han dejado claro, una vez más, que los políticos de esta generación han dinamitado aquel espíritu de la Transición, entonces un ejemplo a seguir en todo el mundo y ahora un motivo más de controversia y enfrentamiento.
"Fueron años muy duros y difíciles. Todos los problemas que aquejaban a los españoles estaban palpitantes sobre la mesa de mi despacho. Y había que encontrar para todos urgente y adecuada solución. Estas soluciones tenían que venir dadas por los mismos que, en ocasiones, tan agriamente las requerían. Las soluciones no podían venir caídas del cielo o las buscamos entre todos o no era posible encontrarlas. Por eso había que verter en el país toneladas de comprensión, de tolerancia, el entendimiento común, de solidaridad. Había que hacer entender a los españoles que la sustancia de la democracia consiste en discrepar de un adversario al que se comprende. Y esa comprensión era el primer mandamiento nacional que teníamos que implantar en los corazones y en la voluntad de los españoles. El enfrentamiento de que tantos ejemplos ha dado nuestra historia moderna siempre ha conducido a empeorar los problemas, a aumentar la carga que pesa sobre el pueblo español de sangre, lágrimas y angustias. Había que romper de una vez por todas con la dialéctica de los enfrentamientos civiles".
Este es un fragmento de una carta que Adolfo Suárez le escribió a Fernando Onega en febrero de 1995 y mi querido colega me dejo leer y reproducir cuando presentó su libro "Puedo Prometer y Prometo". En ella el presidente del gobierno hacia un resumen de lo que fueron sus días en Moncloa y su obsesión, como dice literalmente para lograr "una España normal, más libre, más justa en la que todos los españoles pudieran sentirse Ciudadanos y no se excluyera a nadie de la convivencia democrática nacional". Hace algún tiempo escribí sobre esa carta buscando paralelismos entre la grave situación a la que está llevando a Cataluña y España la sinrazón de algunos políticos de medio pelo y los problemas que tuvieron que resolverse en la Transición y todos sus párrafos, todos, podrían encajar en este momento histórico. Aquí la única ventaja frente al desafío es que se ha demostrado fielmente que nuestras instituciones son sólidas y estamos blindados frente a los aventureros del último minuto y eso se lo debemos a políticos de altura como los que protagonizaron la Transición, sobre la que ahora algunos quieren proyectar sombras de sospecha.
Lo que nunca ni en los peores momentos perdieron los políticos de entonces fue la dignidad. Ninguno tuvo que abjurar de sus principios y ceder no significó claudicar. Ninguno claudicó pero todos comprendieron que había llegado el momento del cambio y la regeneración y trabajaron hombro con hombro desde las profundas discrepancias ideológicas. Adolfo Suárez en su famoso "puedo prometer y prometo" se comprometió a trabajar con honestidad y con limpieza: "puedo prometer y prometo que el logro de una España para todos no se pondrá en peligro por la ambición de algunos y los privilegios de unos cuantos. Y que las acciones extremistas no harán perder los nervios al gobierno", palabras llenas de contenido político que deberían haber servido para las siguientes generaciones.
Adolfo Suárez murió sin recordar que había sido el hombre de Estado que desmontó el andamiaje del franquismo, olvidó que había sido uno de los artífices de la construcción de la democracia pero nosotros debemos conservar bien viva la memoria de lo que fueron esos tiempos e impedir que los aventureros del último minuto se carguen el invento. No conviene olvidar la historia de la UCD porque muchos de los factores que confluyeron para su desaparición, con la lógica distancia del tiempo y el momento, se podría dar ahora tanto en los partidos tradicionales como en los llamados emergentes. Hay un sectarismo a raudales, un ego subido de tono en algunos dirigentes, poca altura de miras, una soberbia intelectual muchas veces inexplicable y, sobre todo, una crispación impropia de un país con una democracia suficientemente asentada. No es una "italianización" de la política española, como afirman algunos, sino un deterioro de los valores democráticos que es mucho más grave.
Dice un amigo mío que, en general, los ciudadanos vivimos en la inopia de lo que se cuece en los fogones del poder y por eso sólo cuando surge un escándalo nos echamos la manos en la cabeza. Es verdad que los poderes del Estado, el legislativo, el ejecutivo y el judicial se han ido debilitando con el transcurrir de los tiempos, sobre todo por los escándalos de corrupción, pero sería absurdo creer que todo está perdido. El problema es que nuestro país no suele aprender de su propia historia y algunos políticos jóvenes, intencionadamente desmemoriados, se creen que no deben nada a las generaciones anteriores, esas que luchamos por la libertad, lo cual además de ser injusto es de una miopía que roza la ignorancia.
El asunto es que nuestro políticos han entrado en una espiral tremenda que roza el desprecio intelectual hacia el adversario, cosa que no ocurría en la Transición. De hecho Onega ha contado alguna vez que Adolfo Suárez sentía una atracción especial hacia Felipe González: "admiraba el halo mágico que le rodeaba, como una esperanza del futuro. Lo veía como su alternativa, lo cual le creaba una sensación de recelos, una incómoda ansiedad y sentía algo de envidia por la legitimidad democrática de la que estaba investido su adversario. A Suárez en el fondo le hubiera gustado ser Felipe González y se puede decir que a pesar de los obstáculos y los desplantes hubo respeto y cordialidad entre ambos". Leer esto y ver la relación que existe en estos momentos entre el Presidente del Gobierno y el líder de la oposición o el resto de los dirigentes políticos, te lleva a la melancolía y a pensar que en este país se está produciendo un retroceso democrático también debería encender las señales de alarma. El recuerdo de aquellas primeras elecciones es un argumento perfecto para corregir algunas actitudes, aunque yo tengo pocas esperanzas. ¡Que país!.


Rafael Torres - El PSOE en su laberinto

29.06.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Todos vivimos en nuestro laberinto, más o menos perdidos en él, y el PSOE no iba a ser una excepción. Sin embargo, en tanto que quienes pretenden salir de él buscan sus afueras, el PSOE de Sánchez, o sea, Sánchez y los incondicionales de que se ha rodeado, parece empeñarse en la peregrina tarea de buscar la salida sin moverse del sitio, llevado por la extravagante convicción de que la salida vendrá a él.
O dicho de otro modo; reducida a extremos críticos su representación parlamentaria, tocada del ala su maquinaría orgánica, inmerso en el marasmo de las purgas, la ideología en proceso de reforma integral, perdido el ascendente que tuvo en la sociedad y diluido su crédito ante el electorado, Sánchez pretende, impávido en el corazón del laberinto, constituirse en el eje de la oposición y en la referencia clave, principal, de cuantos españoles ansían, a su vez, salir del laberinto de desigualdad, corrupción, desafueros e incompetencia de la derecha gobernante. Y, a tal efecto, recibe a unos y a otros en su búnker, sin reparar, ya digo, en que la salida es una cosa que da a la calle, no a los pasillos.
En la calle, donde está la salida, se espera que el PSOE de señales de vida, o sea, que salga y se muestre de manera unívoca. Dentro del laberinto, todos somos la misma cosa, criaturas extraviadas, y no se nos puede exigir más. En la calle es distinto: allí hay que llevar un paso, pero, sobre todo, un rumbo. Incomodidades aparte, en los laberintos no se está tan mal, y no parece sino que el PSOE añora los ocho meses de laberinto absoluto, desde el golpe a las primarias, en que no ha necesitado decir ésta boca es mía por hallarse engolfado en sus movidas internas y un punto cainitas.
Exhibiendo su nuevo eslógan, "Somos la izquierda", el PSOE cree que, en efecto, es la izquierda, pero, de momento, lo único que ha demostrado es que quiere ser o ser visto "como" la izquierda, condición que atribuye a Podemos, y que, por cierto, Podemos también se atribuye. Para ser no "la" izquierda, sino "de" izquierda, el PSOE tendría que ser el PSOE, pero entre unos y otros, y desde hace mucho, le han borrado la identidad. En el laberinto no, pero en la calle, hoy, se necesita sobre todo eso, identidad.


Fermín Bocos - Esperando a Rajoy

29.06.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

A juzgar por el registro pánico (del teatro de Arrabal) desplegado entre el ex tesorero Luis Bárcenas y el diputado popular Carlos Rojas en la comisión parlamentaria que investiga la financiación del PP, nadie puede esperar claridad alguna en esta causa. A este partido, pillado como está en un cerro de casos de corrupción, ni le interesa que se esclarezca el origen de los fondos que nutrían la caja B ni a sus dirigentes inquieta que para el grueso de la opinión pública los llamados "papeles de Bárcenas" (apuntes contables) reflejen los pagos periódicos que a modo de sobresueldos recibían los miembros de la élite del partido.
Analizan las encuestas y repasan el resultado de las dos últimas elecciones y se apuntan a la teoría de que las urnas son el Jordán. Consideran amortizado lo que los asesores de imagen llaman "daño reputacional". Por eso alguno de sus portavoces parece abonado a todos los significantes del término cinismo.
Rojas, en vez de preguntar a Bárcenas, se dedicaba a encomiar los logros del Gobierno. Es la receta de Mariano Rajoy. Su respuesta habitual en las ruedas de prensa cuando se le pregunta por los casos de corrupción. Mire usted, oiga, ahora lo importante es la recuperación económica, lo demás son chismes. Minucias.
Bárcenas ha cambiado de estrategia. Parece haber entrado en fase de amnesia respecto de los tiempos de la famosa peineta y de aquél "Luis, sé fuerte" de cuando barruntó que los suyos le habían dejado solo con el marrón de la caja B y los dineros escondidos en Suiza. El viraje huele a pacto. Sus displicentes respuestas ante las preguntas de algunos de los diputados de la oposición no tienen precedente. Que un antiguo senador del Reino de España -lo fue por Cantabria, aunque según cuenta Miguel Angel Revilla nunca se le vio por Santander-, respondiera con el tono chulesco que exhibió en la comisión debería avergonzar a quienes durante tantos años mantuvieron a este personaje con despacho en la planta noble de Génova 13, allí dónde se reúne el sanedrín del Partido Popular.
Visto lo visto con Bárcenas en el Parlamento y antes en la Audiencia Nacional con los ex ministros, que nadie espere mejor resultado de la comparecencia de Mariano Rajoy el próximo día 26 ante el tribunal que investiga la financiación del partido que está bajo sospecha. Será una pérdida de tiempo. Una noticia que tras su paso por los telediarios se evaporará en la calima de una mañana de verano.


Escaño cero - Vientres de alquiler

29.06.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Albert Rivera quiere dar cobertura legal a lo que cree imparable: la maternidad subrogada. El líder de Ciudadanos cree que legislar sobre la materia servirá para evitar abusos y proteger a todas las partes, a las mujeres que alquilan sus vientres y a los futuros padres.
Rivera plantea pues que se debata en el Parlamento algo que si duda tiene una enorme trascendencia social. No me parece mal que se abra un debate serio y profundo no sólo en el Parlamento sino en la sociedad. Es más, me parece imprescindible ese debate así que me van a permitir que explique mi posición al respecto y que no es otra que la de estar en total desacuerdo con la maternidad subrogada.
El cuerpo de la mujer no es un tubo de ensayo, no es un recipiente que usar para satisfacer los anhelos de quienes aspiran a ser padres.
Quienes defienden los vientres de alquiler están defendiendo la mercantilizacion del cuerpo de las mujeres, reduciendo el cuerpo a simple recipiente. En definitiva es una utilización burda del cuerpo femenino.
En segundo lugar la mayoría de las mujeres que alquilan sus vientres lo hacen por dinero. La maternidad no es un juego y llevar en las entrañas a un hijo durante nueve meses supone la creación de unos lazos entre la madre y el hijo. Me parece terrible que haya quienes crean que el cuerpo de una mujer es poco más que una incubadora.
Sinceramente no creo a esas mujeres que dicen que no les importa parir hijos para paliar las ansias de ser padres de unos desconocidos porque curiosamente todas estas mujeres reciben una compensación económica.
Es una nueva explotación de la mujer. Una explotación aún más cruel y grosera de las ya conocidas.
Hay mujeres que viven en la más absoluta miseria y que alquilan sus vientres de la misma manera que otras personas deciden vender sus riñones: porque necesitan dinero para sobrevivir.
Ultimamente se ha puesto de moda que muchos famosos alquilen vientres de mujer para ser padres. Tienen dinero para hacerlo, es decir tienen dinero para reducir a las mujeres a la consideración de objetos, de incubadoras.
A quienes desean ser padres y madres quiero decirles que hay millones de niños en el mundo que no tienen a nadie, que pueden ser adoptados. Niños que necesitan una familia, cariño, un proyecto de vida.
De manera que quienes quieren ser padres, si de verdad es eso lo que quieren, pueden acudir a la adopción en vez de contribuir a la explotación de las mujeres.
No puedo estar más en contra de la pretensión de Albert Rivera de elevar a la categoría de normal la explotación del cuerpo de las mujeres. Espero que cuando se debata su propuesta en el Parlamento ésta sea derrotada si paliativos.


Fernando Jáuregui - Pero ¿dónde estaba Juan Carlos?

29.06.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Pero ¿dónde estaba Juan Carlos, dónde el Rey emérito, que fue el gran protagonista de aquello que se conmemoraba con solemnidad inusual este miércoles en el Congreso de los Diputados? Pues estaba ausente. Así que el protagonismo mayor corrió por cuenta de su hijo, Felipe VI, que hizo un buen discurso en el que faltaron, a mi juicio, algunas alusiones al futuro y algo más de generoso espacio para el papel que su padre, Juan Carlos I, jugó en aquellos difíciles momentos, cuarenta años ya, en los que empezaba a consolidarse la transición a la democracia.
Estuve allí entonces, en junio de 1977, y me precio -he tenido suerte- de ser uno de la decena escasa de periodistas que siguen en el machito cuarenta años después, recorriendo los pasillos parlamentarios y hablando con las sucesivas generaciones de políticos (e informadores) que por la Casa han pasado y pasan. Y a fe mía que jamás había visto tanta emoción como esta vez. Emoción contenida en los rostros de algunos de los ochenta ex diputados que acudieron a recoger la medalla que les acredita como padres fundadores de la democracia, padres constituyentes, aunque no se les quiera dar ese título. Claro que tampoco se quiso la presencia del emérito, me dijeron que por motivos protocolarios que, lógicamente, no entendí.
Y debo admitir que me causó extrañeza -a todos los presentes- y un punto de irritación tan magna ausencia, que anulaba la de otros, como el ex presidente Zapatero o el ex presidente de la Cámara José Bono. Y más indignación aún me produjo la inexplicable actuación de algunos miembros de Podemos, que permanecieron sentados cuando sonó el himno nacional. Bien está no aplaudir el discurso del jefe del Estado, por más que en ocasiones como la de este miércoles podría considerarse este de hostilidad un gesto no muy bien educado: si no estás de acuerdo con las palabras del Rey -y era difícil no estarlo, en términos generales--, pues no aplaudes y en paz. Si tienes reticencias ante un acto conmemorativo de una gesta -gesta, sí- que empezó a colocar a España en la senda de los países europeos, pues hazlo saber en una rueda de prensa. Pero no respetar el himno o la bandera, que habrían de ser de todos, alegando quizá que son símbolos que provienen del franquismo, es algo que muestra tanta desinformación como culpar al "ministro de Franco" (nunca lo fue) Rodolfo Martín Villa de la muerte de unos trabajadores en Vitoria, allá por 1977, como consecuencia de una muy desafortunada actuación policial.
Para encarar el futuro hay que respetar el pasado en sus justos términos. Los rostros venerables de aquellos parlamentarios de 1977, de los que viven, que también me pareció que mostraban un cierto escándalo ante la actitud de Podemos, Esquerra y Bildu, eran todo un poema. Cierto: los tiempos han cambiado en estas cuatro décadas, faltaría más. Aplaudo el cambio y celebro que representantes de las tres formaciones citadas se integren en la vida parlamentaria, aunque les disguste formar parte del sistema. Lo que pasa es que preferiría que el cambio, los cambios, fuesen para mejor, no al revés. Y la normalidad siempre precisa de respeto, ya que no de acatamiento, a esos símbolos del Estado.
Por cierto, Juan Carlos I, con todas sus luces y sombras, era, es, uno de esos símbolo, que debería haber estado allí. Dicen -luego lo negarán-- que se siente dolido por la exclusión; si así es, lo comprendo. Yo, aunque no soy nadie, excepto alguien que andaba por allí hace cuarenta años, también me encuentro algo dolido por la ausencia de un pedazo de nuestra Historia.


Escaño cero - Un inconveniente

28.06.17 | 08:32. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

No conozco a ningún político, a ninguno, al que no le incomoden los periodistas y lo que supone una prensa independiente y por tanto libre. Naturalmente saben que sin prensa libre no hay democracia pero saberlo no hace que los periodistas críticos les gusten más. Todo lo contrario. En realidad para los políticos los periodistas somos un inconveniente más o menos llevadero.
Por otra parte la mayoría de los partidos intenta mediatizar a los periodistas de diversas maneras, claro que también en ocasiones hay periodistas que, consciente o inconscientemente se convierten en correas de trasmisión entusiastas del partido de su preferencia. Todo esto viene a cuento a raíz del acuerdo de los grupos parlamentarios para cambiar el sistema de elección del Director General de RTVE y los miembros de su Consejo de Administración.
Hace unos días aplaudían ufanos el acuerdo conseguido amen de hacer declaraciones campanudas diciendo que ahora sí que se va a garantizar la independencia de la tele pública.
Siento decirlo pero no me termino de creer que eso vaya a suceder. Todos los partidos gobernantes han metido las manos en RTVE y todos han nombrado a periodistas de su confianza. No ha habido jamás, repito, jamás, en la historia de RTVE una etapa donde el partido gobernante de turno no haya intentado mover los hilos a su favor. A veces no hace falta siquiera llamar por teléfono y dar órdenes basta nombrar a aquellos que son sus afines. Eso sí, siempre ha habido periodistas, que fuera cual fuera su cometido han hecho su trabajo con independencia y honradez.
En la larga historia de RTVE ha habido en los segundos escalones, directores tanto en la tele como en la radio que han tenido cierta vergüenza torera y han intentado no hacer totalmente caso a los mandamases de turno. Pero son excepción.
Eso sí, hay quien cree que cuando han mandado los "suyos" la tele ha estado mejor. A veces confundimos la verdad con nuestra verdad. Por ejemplo el PSOE pone como ejemplo la RTVE de la etapa durante la que fue presidente de Gobierno Rodríguez Zapatero, pero no fue así, más bien todo lo contrario, lo que no quita que hubiera profesionales que cumplieron con creces haciendo su trabajo de manera independiente.
Porque insisto, en RTVE siempre ha habido profesionales tan valiosos e independientes como valientes que han hecho su trabajo con rigor y honradez. Eso sí, los que mandan en cuanto pueden les cortan las alas. Y eso ha pasado tanto con gobiernos socialistas como con gobiernos del PP. Así que a la gente del PSOE más les valdría ser un poco más modestos a la hora de ponerse como ejemplo.
En realidad la independencia de un medio no la garantizan los políticos sino los propios periodistas. Esa es nuestra responsabilidad, defender la libertad de expresión y la independencia en el ejercicio de nuestro trabajo. Para eso es importante que las asociaciones profesionales funcionen (hay que reconocer que lo están haciendo mejor que nunca) y amparen a quienes se sientan amenazados, denostados, perseguidos, castigados, etc, por ejercer el periodismo con libertad.
Por eso el futuro de RTVE no va a depender del método de elección de Director General sino de los propios trabajadores. A ellos es a quienes hay que mirar y en quien debemos poder confiar. Son ellos y no los políticos los garantes de la independencia de RTVE. Cuando los políticos meten las manos en los medios todo se va al traste.


Fermín Bocos - Una izquierda patética

28.06.17 | 08:32. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

Apenas ha dado sus primeros pasos y el "nuevo" PSOE de Pedro Sánchez va camino de tropezar en algunos de los errores que llevaron a Zapatero a caer en la trampa de lo políticamente correcto creando expectativas políticas imposibles en Cataluña. Tal sería el caso de la proclamación de España como un pretendido Estado "plurinacional" en abierta contradicción con lo expresado por nuestra vigente Constitución. La confusión va camino de ser marca de la casa. Cristina Narbona, presidenta del partido, durante unas horas se cubrió de gloria tras anunciar vía twit que el PSOE votaría "no" al CETA (Tratado de la UE con Canadá). Duró poco el jubileo. Fue desautorizada tras el encuentro entre Sánchez y el comisario europeo Pierre Moscovici. Orden más contra orden igual a desorden. "Somos el ejército de Pancho Villa" comentaba un diputado socialista veterano reconociendo que estos primeros compases de la nueva dirección dejan en el aire el aroma de la improvisación.
Palabras dichas por cierto antes de saberse que varios alcaldes y tenientes de alcaldes socialistas de ciudades catalanas (Tarrasa, Blanes, Gerona) se declaraban partidarios de apoyar las celebración del referéndum ilegal que promueve el Gobierno de la "Generalitat". Algunos, por cierto, catalanistas asimilados dada su condición de hijos de emigrantes. En esa tragedia que con licencia de Ètienne de La Boétie supone lo que podríamos llamar un discurso de servidumbre voluntaria se dan cita, como digo , hijos de emigrantes que llegaron a Cataluña en los cincuenta y sesenta del siglo pasado. Gabriel Rufián el "Coluche" de ERC no está solo.
Abundan los abducidos que pese a proclamarse de izquierdas han interiorizado el discurso del sector más reaccionario de la burguesía catalana que defiende pretendido valores identitarios superiores. Cualquiera que haya conocido lo que fue la Cataluña de la Transición cuando los partidos de clase, sobre todos ellos el PSUC, pero también el PSC eran la vanguardia en la defensa de las clases trabajadoras y compare aquél compromiso con el que hoy proclaman las formaciones catalanas que se dicen de izquierdas llegará a una penosa conclusión: han dejado de ser protagonistas de la vida política para ser simples comparsas. Abducidos y asimilados al nacionalismo. Comparsas de un proceso separatista que prima la identidad nacional sobre la justicia social. Patético.


No te va a gustar - Buscando una izquierda desesperadamente

28.06.17 | 08:32. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

Observo y analizo la imagen de la reunión, este martes, de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias (Turrión, claro). Constato que la izquierda española -bueno, algo también la derecha, pero menos- lleva cuarenta años buscando desesperadamente una configuración estable. Cierto que la izquierda, el PSOE, ha gobernado consecutivamente más que ninguna otra formación, pero también es verdad que ha vivido al socaire de los acontecimientos y constatando cómo el capitalismo le arrebataba bandera tras bandera, cómo caía un muro que significaba nuevos conceptos más abiertos, cómo la palabra "comunismo" entraba en desuso, lo mismo que las internacionales, y cómo la "socialdemocracia", antes denostada por los izquierdistas "puros", avanzaba casillas en el juego de los tapices rojos.
Hace cuarenta años, en ese inicio formal de la democracia que ahora conmemoramos, el problema ya estaba ahí. Por difícil que nos parezca de creer a día de hoy, ya entonces los socialistas, que salían de la dictadura sin cuadros y casi sin organización, ni dirigentes más allá de los vascos y sevillanos que se agruparon en torno a Felipe González, vivían tratando de evitar el "sorpasso" de los comunistas: el PCE de Santiago Carrillo estaba mucho mejor organizado y estructurado, en la clandestinidad, que aquel PSOE "renovador" que acababa de salir de su pugna con los "históricos" de Rodolfo Llopis. Pero el peso de la Internacional Socialista y de las instituciones y poderes económicos, además de la realidad europea, impusieron unos estrechos límites al PCE, que tuvo que recortar no poco su programa "de máximos", aceptación de la Monarquía incluida, para poder ser homologado. Y el propio PSOE acabó renunciando al marxismo y aceptando la entrada de España en la OTAN para poder llegar al poder, cosa que logró de manera indiscutible en 1982: los socialistas españoles se habían hecho "europeos".
Desde entonces, yo diría que los socialistas españoles, que han escrito páginas de gloria en lo referente a la transformación del país, pero capítulos no tan brillantes en cuanto a lucha contra la corrupción y a definición programática, han estado buscando "su" espacio de consolidación como fuerza de progreso. Lo que ocurre es que ese espacio no es algo estanco ni inamovible, y que a la derecha le resulta mucho más fácil definir límites y objetivos: hay muchas formas de entender lo que es la izquierda en general, y el socialismo en particular, porque el mundo de las ideas y los principios se mueve mucho más rápidamente que el de los intereses concretos.
Y entonces, el encuentro (de nuevo) este martes entre el líder de Podemos y el viejo/nuevo secretario general del PSOE. Solamente puede existir acuerdo entre ambos en torno a un punto: echar a Mariano Rajoy de La Moncloa, aludiendo a la corrupción mostrada en el pasado por el PP y a la aparentemente escasa voluntad del presidente del PP de hacer reformas de calado en las estructuras del país. Por el momento, resulta muy difícil apreciar coincidencias programáticas, estratégicas o tácticas entre las formaciones que representan la votación mayoritaria de la izquierda. Y tanto en el propio PSOE como en Podemos resulta innegable que hay que considerar la existencia de tensiones internas que podríamos resumir, para simplificar (quizá demasiado) como "posiciones más o menos a la izquierda".
Y en esa dialéctica, como en los "tiempos PSOE-PCE", hoy sustituido y englobado por Podemos, nos movemos hoy en día, mientras, desde su lado, la derecha ha aprendido a limar sus perfiles más ásperos y extremistas, perdiendo lógicamente algo de la pureza de sus planteamientos más definitorios: es la herencia de la confrontación entre la UCD y Alianza Popular para delimitar un espacio conservador que poco se pareciese a la brutalidad del franquismo.
Hoy, cuarenta años después, ese espacio conservador parece, es la verdad, más asentado que el de la izquierda, aunque la falta de espíritu regeneracionista y reformista de un Rajoy, que quiere imprimir previsibilidad y sentido común, pero no notoriedad y cambio, a su trayectoria política, pesen sobre lo que debería ser un concepto más "moderno" de los planteamientos de la derecha. Pero es cierto que primero Fraga, luego Aznar y Rajoy, cada uno con su peculiar estilo, han logrado frenar un avance en España de lo que podríamos definir como ultraderecha. No sé si ocurre exactamente lo mismo en la izquierda, donde encontramos ribetes extremistas en Cataluña (CUP), País Vasco (Bildu) y en algunas percepciones localistas de la amalgama que configura, genéricamente, Podemos.
Pienso que, cuarenta años después, va siendo hora de consolidar algo más el pensamiento político de una España que no puede desgastarse en confrontaciones teóricas acerca de quiénes somos, de dónde venidos y a dónde vamos, ni dando vueltas a conceptos como "plurinacionalidad" o "federalismo", que deberían, según mi criterio, estar mucho más asentados y clarificados en la doctrina política. Y a eso quizá deberíamos aplicarnos, superados los fastos conmemorativos.


Pedro Calvo Hernando - No me consta

28.06.17 | 08:32. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 27 (OTR/PRESS9

A ver si el pacto de Bárcenas con el PP se confirma, o mejor dicho, se consolida, y luego resulta que el pacto PSOE-Podemos, se queda en agua de borrajas, más o menos como sucedió en el fatídico 2016, poniendo a Rajoy en bandeja el increíble regalo de seguir gobernando, a pesar de los pesares, de la megamacrosupercorrupción, a pesar del giro copernicano en la marcha de las clases populares hacia un empobrecimiento imparable. Sin olvidar que el máximo responsable de los grandes males ha sido Ciudadanos, en cuyas manos estaba indiscutiblemente la expulsión del PP del poder, sin que sea posible compatibilizar eso con los meritorios esfuerzos de alguno de sus diputados en los intentos por sacar al partido de la derecha de la Moncloa, como ha sido el caso de Toni Cantó. Del inicio de los contactos entre Sánchez e Iglesias se supone que hay que esperar éxitos señalados, ellos que igualmente fueron responsables del fracaso del año fatídico. Con la simple convergencia de Sánchez, Iglesias y Rivera se acabaría en un minuto la pesadilla y podría comenzar de inmediato la verdadera regeneración y el punto de partida de la nueva España con la que soñamos.
Por eso comenzaba yo con el aviso de la consolidación del pacto entre Bárcenas y el PP, que se ha visto con absoluta claridad en la comisión parlamentaria de la financiación irregular, donde los indicios de pacto entre el extesorero y su ¿antiguo? partido se han convertido en evidencias. Vamos a ver qué pasa si Bárcenas exige el cese de Cospedal en todos sus cargos y no tienen otra salida que aceptarlo. La ministra de Defensa y etcétera estará temblando al recordar sus durísimos enfrentamientos con Luis el Fuerte. A ver si el eslogan del "no me consta" se va a convertir en otra cosa algo más dañina. En la comisión parlamentaria se daba la insufrible paradoja de ver al tesorero protegiendo a su partido y al partido protegiendo al tesorero, mientras que uno y otro cargaban contra los portavoces de la oposición democrática. Y pensar que solo un movimiento de Ciudadanos podría descerrajar la encerrona y abrir las puertas del estado democrático y social que nos espera a la vuelta de la esquina. "No me consta" que eso vaya a suceder pero tampoco me consta que no vaya a suceder.


Fermín Bocos - La guasa del "Brexit"

27.06.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Theresa May tiene suerte de que Winston Churchill no esté vivo. Habría sido muy cruel juzgando la mediocre forma de gobernar de la primera ministra británica. Su último fracaso quedó fechado en la reciente cumbre de Bruselas a la que se presentó pretendiendo un "do ut des" con las contrapartidas que Londres ofrecía a los ciudadanos comunitarios a cambio de un "Brexit" indoloro para el Reino Unido. El "niet" de Angela Merkel secundado por Emanuel Macron y hasta por Mariano Rajoy lo paró en seco enviando al otro lado del Canal un mensaje muy claro: quienes se van voluntariamente de la UE deben afrontar las consecuencias. Nada de convocar un referéndum temerario y después recular a la vista de que Bruselas, por esta vez, habla con una sola voz.
May pretendía seguir para lo bueno como si permaneciera en la Unión -la libre circulación de bienes, servicios y capitales- pero saltándose uno de sus principios fundacionales: la libertad de tránsito de las personas. Cerrar la frontera para complacer a quienes endosan a la emigración todos los males traídos por la crisis económica y las políticas de recortes de los gobiernos neo liberales como el que ella preside.
El término no es nada diplomático pero tiene guasa que pretendiera colar como acuerdo equilibrado que aquellos ciudadanos comunitarios que llevaran residiendo más de cinco años desde la proclamación del "Brexit" podrían seguir en el Reino Unido manteniendo su estatus actual y como contrapartida los británicos que residen en países de la UE conservarían sus derechos actuales. Digo que tiene guasa porque fijándonos solo en el caso de España resulta que el 90% de los españoles que viven en Gran Bretaña son profesionales (un porcentaje muy elevado en la Sanidad) que pagan impuestos y cotizan a la Seguridad Social, mientras que la mayor parte de los británicos que residen en España son jubilados que no pagan impuestos pero están enchufados a nuestra Seguridad Social. Lo que se dice un chollo. Menos mal que en Bruselas se dieron cuenta y no coló la oferta de esa señora que querías ser Margaret Thatcher y se ha quedado en Theresa May.


Rafael Torres - Dos turistas por cabeza

27.06.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Cada vez somos menos, pero, por una de esas radicales paradojas de la vida, cada vez somos más. Según un reciente cómputo, en los últimos años mueren más españoles de los que nacen, pero no por ello clarea la presencia humana en nuestro territorio: hordas turísticas reponen sobradamente, brutalmente, las bajas autóctonas.
Si se cumplen las previsiones del ramo, España recibirá a lo largo de éste año unos 83 millones de turistas, pero parece que han llegado todos de golpe. Cada español toca a dos turistas, y esa circunstancia, que pone los dientes largos a quienes se forran con tan descontrolada invasión, tiene su correlato siniestro en la realidad ordinaria, de la que el común de los españoles, reducidos a mera y mal pagada figuración en el parque temático, de atracciones, de ocio, en que se ha convertido su país, son marginados o expulsados.
No hace falta insistir en el sindiós que supone que el centro de las ciudades se haya tornado inhabitable para sus tradicionales pobladores, incapaces de resistir la violenta presión de los alquileres turísticos, de los precios de las cosas y del ruido permanente que genera el tráfago incesante de esas turbas erráticas. Tampoco abundar en el hecho de que esos 83 millones se dejan aquí, además del dinero que va a parar al bolsillo de unos pocos, sus residuos de todo tipo, pero en pocas ocasiones lo que alguna vez dejaron cuando no eran tantos ni tan vulgares, noticia viva y enriquecedora de otros confines, de otras maneras de pensar, de otros mundos.
Cada español toca a dos turistas, pero ¿qué puede hacer un español con dos turistas todo el santo día? El que tenga suerte y le toquen dos de esos encantadores y benéficos que se mueren por visitar el Museo del Prado, que beben lo justo y que se retiran pronto, no sucumbirá a ésta invasión tan descarada y tan escasamente silenciosa, pero los que no la tengan, la mayoría, y tengan que bregar con dos de esos mastuerzos que trasiegan como si no hubiera un mañana, que montan botellones en los apartamentos o que embisten a los contenedores, acabarán ingresando en el cada vez más nutrido estadillo de la turismofobia.


Escaño Cero - Fuego asesino

27.06.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Parece una maldición que todos los años en cuanto el verano asoma comience un reguero de incendios a lo largo y ancho de nuestra geografía. Lo peor es que en la mayoría de las ocasiones estos incendios son provocados por la mano del hombre.
Si hace unos días nos estremecíamos por el incendio que ha asolado una zona importante de Portugal, este fin de semana hemos contenido el aliento ante el incendio en Mazagón (Huelva) que ha surcado incluso las lindes del parque natural de Doñana.
Miles de personas se vieron afectadas además del destrozo medioambiental.
La pregunta es qué puede hacerse, como se pueden evitar que estas catástrofes se sucedan en cuanto llega el verano.
Es evidente que es difícil prever cuándo puede actuar un piromano pero si se puede prever la limpieza, durante el invierno, de los campos, bosques y entornos naturales que dificulten la propagación del fuego. Creo que se ajusta a la realidad el dicho de que los incendios del verano se apagan en invierno.
Desgraciadamente se continua sin hacer una política preventiva contra los posibles incendios. Y para ello claro está se necesitan medios humanos y materiales que limpien aquellas zonas susceptibles de poder sufrir un incendio. ¿Por qué no hay guardabosques?

Lo que no es asumible es que sigamos aceptando como irremediable que verano tras verano el fuego asesino cause tantas calamidades. El verano acaba de comenzar y quiero creer que aún estamos a tiempo para intentar evitar los desastres que pueden deparar los incendios. Las distintas administraciones desde lo ayuntamientos a las Comunidades Autónomas al gobierno central deben de ponerse en situación de alerta y revisar ahora mismo aquellas zonas que pudiera ser pasto de las llamas ya sea por causas naturales o por la mano del hombre. Nunca es tarde para empezar a prevenir.


Cayetano González - Sánchez y el guión previsto

27.06.17 | 08:42. Archivado en Cayetano González


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Nadie debería llevarse a engaño. Se puede discrepar en muchas cuestiones del recién reelegido secretario general del PSOE, pero no de que no haya manifestado en diversas ocasiones en los últimos meses cuál es su objetivo prioritario: liderar a la izquierda para echar a la derecha del poder. Y a eso se está dedicando desde el minuto uno de su proclamación como líder de los socialistas en el 39 Congreso Federal celebrado hace ocho días en Madrid.
Sánchez, con la lección aprendida tras su defenestración como secretario general en el tormentoso Comité Federal del 1 de octubre del pasado año, ha empezado conformando una comisión ejecutiva de fieles, sin cuotas territoriales ni barones del partido. La única excepción que ha hecho ha sido la de integrar a uno de sus contrincantes en las primarias, Patxi López, lo cual ha sido una decisión inteligente, porque de esa manera se gana para su causa al 10% d los militantes que votaron en esas primarias al ex -lehendakari.
Y como el reelegido secretario general del PSOE sabe que las decisiones importantes, los gestos, los cambios de rumbo, hay que hacerlos muy al comienzo del mandato, en los primeros días o semanas del mismo, ya se ha embarcado en uno que ha generado mucha polémica: el no apoyo por parte del PSOE al tratado comercial de la Unión Europea con Canadá (CETA por sus siglas en inglés), que sin embargo si fue apoyado por los eurodiputados socialistas españoles en Bruselas o en la propia Comisión de Exteriores de Congreso la pasada semana. Es un gesto simbólico, porque el tratado será ratificado en el Congreso gracias al apoyo del PP, Ciudadanos y otros grupos políticos, pero ahí queda esa posición de los socialistas que gustará sobre todo al sector social más a la izquierda que les puede votar.
Está claro que Sánchez quiere recuperar, con esta y otras tomas de posición que pueda adoptar en los próximos meses, una parte importante de su electorado que se ha ido en los últimos años a Podemos. El problema es que en el mejor de los casos, si lo consiguiera, eso no le garantizaría que la fuga de votos se produjera entonces por el espacio del centro-izquierda al no compartir una radicalización -podemización la llaman algunos- de tal calibre. Si Sánchez tiene prisa por llegar a la Moncloa se equivocará y le llevará a cometer errores de bulto. Lo inteligente sería que en una primera etapa se dedicara a recuperar al PSOE, a no competir con Podemos para ver quién es más de izquierdas, sino a situar a su partido en su espacio ideológico natural que es el de la socialdemocracia, de donde por cierto lo sacó Zapatero con sus políticas radicales en los siete años que estuvo en el poder.


Antonio Casado - Ritos de apareamiento

27.06.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

A mediados de noviembre del año pasado uno de los inspiradores de la socialdemocracia española, José María Maravall, que fue ministro de Educación en la primera etapa del reinado felipista, declaraba públicamente que la aparición de la izquierda mochilera bautizada como "Podemos" era "la oportunidad de que el PSOE vuelva a cobrar vida". Todo parece indicar que el revivido Pedro Sánchez, de vuelta a Ferraz después de un doloroso proceso de renovación interna, tomó buena nota de ese diagnóstico de Maravall.
En vísperas de su encuentro concertado para este martes con el líder de dicho partido emergente, Pablo Manuel Iglesias, es prácticamente unánime que el nuevo líder socialista ha visto en Podemos el resorte político y electoral que necesita el PSOE en la inaplazable tarea de reencontrarse a sí mismo.
Como es natural, Sánchez nunca admitirá que en ese intento puede estar dando oxígeno a su gran competidor en el espacio de la izquierda. De hecho, Iglesias, Echenique y compañía ya han celebrado el controvertido viraje socialista respecto a la ratificación del tratado de la Unión Europea con Canadá. Y tanto a nivel político como mediático se ha convertido en pedrada habitual contra el nuevo PSOE su peligrosa tendencia a "podemizarse".
No se ven así las cosas en Ferraz. Los nuevos guionistas del PSOE dicen que se trata de todo lo contrario. O sea, que Podemos se parezca cada vez más al PSOE y, a partir de ahí, formar un frente común para echar a Rajoy de la Moncloa y poner fin a "esta etapa negra del PP" (discurso de cierre de Sánchez en el reciente congreso federal de su partido).
Los nuevos responsables del histórico partido, fundado por Pablo Iglesias hace casi 138 años (ojo, no confundir con Pablo Manuel Iglesias Turrión), no niegan que su aireado propósito de girar a la izquierda ("Somos la izquierda", es su lema fundacional) pasa por ir a la caza de ese voto joven que salió a las calles hace unos años al grito de "!No nos representan!", dirigido a la clase política instalada.
Hay un segundo caladero que Sánchez se propone frecuentar, al margen de que haya o no haya entendimiento con Iglesias en su cita de este martes. Me refiero a los ex votantes socialistas fugados a Podemos o arrinconados en la abstención tras las oleadas de desaliento provocadas por las decisiones de Zapatero en mayo de 2010 (una verdadera ruptura de su contrato con los votantes socialistas). Pero deducir de todo eso que los ritos de apareamiento de Sánchez con la izquierda extravagante y teatrera de Podemos anuncian su radicalización, hasta el punto de situarlo en la eurofobia o en la aversión al orden constitucional, me parece una salida de tono.


La semana política que empieza - Solo la Constitución permanece

26.06.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Si hemos de resumir en una palabra la tónica previsible de la semana que comienza yo emplearía esta: "aniversarios". El Parlamento será el marco en el que se celebre un homenaje a las víctimas del terrorismo, el martes, y la conmemoración de los cuarenta años de la celebración de las primeras elecciones democráticas tras el franquismo y las consiguientes Cortes que, de hecho aunque no nominalmente, fueron constituyentes. No podremos evitar las comparaciones entre aquel ayer y este hoy: veremos reaparecer rostros casi olvidados de aquella Unión de Centro Democrático, de aquel PSOE, quizá también de aquella Alianza Popular de Fraga y aquel Partido Comunista de Carrillo: muchos protagonistas han muerto o desaparecido en la que sin duda ha sido una total renovación de caras políticas. Ninguno de los que hace cuatro décadas se sentaron en aquellos escaños se mantiene ya, lógicamente, en activo. Solo la Constitución permanece. Y una legislación que, en no pocos aspectos, urge reformar.
Por poner un ejemplo: quién podría haber pensado hace cuarenta años en esa realidad, aún no plenamente asimilada por una parte del cuerpo social, que es Podemos. Y menos aún que la formación morada podría acabar aliándose -veremos_ con el Partido Socialista que, en aquel junio de 1977, había salido de la clandestinidad menos de un año antes, de la mano de Felipe González/"Isidoro". Veremos si, este miércoles, González coincide con Pedro Sánchez -que no es diputado_ por los pasillos de la celebración en el Congreso: tienen muy poco que decirse, porque "este" PSOE es ya bastante diferente -no digo mejor ni peor_ de "aquel" que desalojó a los "históricos" de Rodolfo Llopis en el congreso de Suresnes. Ni la derecha de Rajoy, entonces un opositor a registrador de la propiedad, tiene demasiado que ver con aquella del exuberante Fraga. Ni el centro "macroniano" de Rivera podría equipararse a la UCD de Adolfo Suárez. Ni esa corrupción, que llevará este lunes a Bárcenas ante la comisión parlamentaria investigadora de los desmanes cometidos en el pasado por el PP, constituía una de las principales preocupaciones de una ciudadanía que, ilusionada, quería olvidar las negruras y estrenaba democracia, descentralización, acercamiento a la hasta entonces "vetada" Europa y anhelaba la Constitución de las libertades que se aprobaría en referéndum en 1978.
Y, como digo, es precisamente esa Constitución el principal lazo de unión entre aquellos tiempos y los actuales. Nunca he entendido las resistencias a reformarla: han cambiado muchas cosas en el mundo, en Europa, en España, en la tecnología, en los usos y costumbres sociales, como para pensar que aquella buena Constitución que acaparó, en mayor o menor medida, el consenso de todas las fuerzas políticas, no precise urgentemente de reformas. Incluso los "padres" de la ley fundamental que siguen vivos -Miquel Roca, Miguel Herrero de Miñón, José Pedro Pérez Llorca_ admiten, hasta donde sé, que se precisan algo más que retoques. Puede que en la reforma constitucional, bien planificada y acordada entre las fuerzas principales, residiese la solución a unos problemas territoriales que, hace cuarenta años, ya estaban ahí, pero no de la manera acuciante de ahora.
Claro que no digo que haya que cargarse la Constitución y hacer una nueva: la de 1978 sigue siendo perfectamente válida, en mi opinión. Pero sí afirmo que empieza a ser urgente reforzar el papel del Rey, modificar la normativa electoral y precisar el encaje territorial de las autonomías en una España unida. Además, claro, de reformar otras muchas cuestiones que han quedado ya obsoletas porque el planeta ha avanzado y la ley de leyes está algo anticuada en aspectos importantes. Cuatro décadas no pasan en balde.
Pienso que la celebración del día 28 es algo más que un festejo conmemorativo donde se derrame alguna lágrima nostálgica. Puede ser una oportunidad para reflexionar, por ejemplo, en que no es posible un país que se consume en un duelo a garrotazos por un término como "plurinacionalidad" o "Estado federal". O por las rencillas personales entre los dirigentes políticos, o por ambiciones sin causa de ciertos dirigentes. O por la angustia y el cabreo ciudadanos ante una corrupción que, desde luego, ya no es la que era, pero que ahí sigue, en tribunales, comisiones de investigación y titulares periodísticos.
Puede, ya digo, ser una espléndida oportunidad para comenzar a ocuparnos de una vez del futuro más que del pasado. No deberíamos, lo digo muy en serio, desaprovecharla porque pensemos que vivimos en el mejor de los mundos, que es la peor manera de afrontar un porvenir sano. Quien suscribe estuvo allí hace cuarenta años, viendo a `Pasionaria" presidir la mesa de edad; la mayor diferencia entre entonces y ahora, me atrevería a decir, es que hace cuarenta años existía una ilusión colectiva en la construcción de un país. Hoy, temo que eso no existe.


Francisco Muro de Iscar - Defender sus valores o esconderse

26.06.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS) "Europa deberá escoger entre defender sus valores o esconderse". Lo decía recientemente el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien apostaba por una Europa que vaya más allá de "un supermercado" para convertirse en una referencia de "destino común". También decía que el liderazgo no se decreta: "se construye convenciendo a otros (países) y a otros actores y se comprueba en función de los resultados que se obtienen". Macron destaca los valores que han aportado las democracias occidentales que se construyeron a partir del siglo XVIII, que permitieron las libertades individuales, que se desarrollase el progreso social y que las clases medias tuviesen expectativas de futuro, pero también reconoce los problemas -las desigualdades crecientes, las amenazas externas, el crecimiento de los populismos...- y la crisis que sufren. Pero explica también lo que debemos defender, nuestro bien común: la libertad y la democracia, la capacidad de las personas y de nuestras sociedades de ser autónomas, de seguir siendo libres, de garantizar la justicia social y de proteger nuestro planeta a través del clima.
¿Y qué estamos haciendo? Seguramente lo contrario. Europa, como España, ha optado por aparcar algunos de sus valores -la fraternidad, la igualdad, los derechos humanos-, poner la seguridad por delante de la libertad, castigar a las clases medias y dejar el terreno preparado para que surjan los populismos oportunistas de soluciones fáciles a problemas complejos, de slogans o tuits frente a ideas. Los Estados, el español incluso más que otros, han renunciado a su papel de liderazgo, tal vez porque no han tratado tampoco, si las tienen, de convencer, de dialogar, de acordar. La situación política española tras el regreso de Pedro Sánchez se complica a pasos acelerados y esta será una Legislatura perdida, cuando no destructiva, porque va a reinstaurarse el cordón sanitario para aislar al PP y éste no será capaz de proponer, negociar y acordar los cambios que son imprescindibles para que España mantenga la senda del crecimiento, reduzca las desigualdades crecientes y, al mismo tiempo, aborde las reformas que son imprescindibles para esbozar un futuro mejor. Porque, como acaba de decir el presidente de Telefónica, Alvarez-Pallete, alguien que tienen una visión global y real de por dónde van las cosas, "todo va a ser distinto porque la vida como la conocemos y la vida digital se están fundiendo". Va a cambiar desde el estilo de comprar a cómo se conduce, los contadores de gas, agua y electricidad, el microondas, las neveras y el lavavajillas", pero también la medicina, el comercio internacional, la enseñanza desde preescolar hasta la Universidad, las profesiones actuales y las que aún no hemos inventado, las formas de trabajo, incluso la manera de votar o de elegir candidatos o propuestas. Dice Alvarez-Pallete, que podremos saber "el IPC en tiempo real y no por una muestra, sino con la totalidad de transacciones de un país" y que eso obliga a redefinir "las constituciones, los marcos legales, por supuesto los regulatorios" y hasta una nueva deontología. ¿Y dónde están nuestros líderes? Pensando si dan el sí, el no o el ya veremos a un tratado internacional, dejando que se pudra el proceso catalán o bloqueando acuerdos. Escondidos.


A vueltas con España - Algo habrá que se pueda pactar

25.06.17 | 08:42. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

Aunque los tiempos cambian y la prensa no es lo que fue, un editorial de The New York Times es un editorial de The New York Times; es decir, la expresión del diario más influyente en los Estados Unidos y también en el mundo. No es frecuente que sus editoriales hablen de España, pero tampoco es algo excepcional. Su visión, por lo general progresista, no suele alinearse con el Gobierno conservador español, ni ahora con Rajoy ni antes con Aznar. Su editorial sobre Cataluña tampoco incluye elogios para el Ejecutivo del PP. Hasta ahí todo normal. La novedad está en que esta vez The New York Times va más lejos, al sugerir al presidente del Gobierno la conveniencia de permitir un referéndum de autodeterminación en Cataluña, lo cual entraña un error de concepto: a diferencia del primer ministro del Reino Unido, el jefe del Gobierno español no tiene ahora mismo poderes para llegar tan lejos. Sí, en cambio, para propiciar una reforma constitucional que permita realizar ese referendum, lo cual exigiría el concurso del partido de Rajoy y de otras fuerzas parlamentarias. Algo habrá que se pueda pactar.
La conclusión del prestigioso The New York Times, cuando dice que "la mejor salida para España sería permitir el referéndum, y para los votantes catalanes, rechazar la independencia -como han hecho los votantes en Quebec y Escocia-", no está, por tanto, bien fundamentada en su primera parte y resulta ingenua en la segunda. Sí parece más certero el influyente diario estadounidense cuando concluye que "la intransigencia de Madrid solo inflamará las frustraciones catalanas". No puede merecer menos Cataluña, no solo por si es declarada oficialmente una nación del Estado español, sino porque tiene 7,5 millones de habitantes, cuyas actividades representan casi una quinta parte de la producción económica española y un tratamiento fiscal que no siempre es proporcional. Pero, con la Constitución en la mano, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont y The New York Times saben que, a día de hoy, no pueden convocar ya a Rajoy para que siga el ejemplo del Reino Unido, donde el ex primer ministro David Cameron permitió que Escocia votara su independencia.
El editorial se publica una vez que Puigdemont anunciase que el 1 de octubre se celebrará un referendo sobre la independencia de su comunidad y también de que visitase en Nueva York la sede del periódico que editorializa. Ambas cosas condicionan el contenido del editorial, que tiene el mérito de abrir al mundo el debate sobre el encaje de Cataluña en España. Tal vez sea ésa y no otra la solución final, ya que entre la independencia y el actual statu quo, seguramente hay margen para la negociación política, más allá de eludir el rango nacional de Cataluña y de reducirlo todo al embate secesionista; máxime cuando en Cataluña no solo hay independentistas: también hay nacionalistas, catalanistas, autonomistas e incluso gente que tiene dudas razonables sobre todas estas cosas.


Siete días trepidantes - Cerrar Al Yazira, o multar a Messi, qué sé yo

25.06.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Dicen que lo excesivo acaba produciendo los efectos contrarios a lo que se trataba de evitar. Un boomerang, que acaba cayendo sobre la cabeza de quien lo lanza. Tengo la impresión de que eso es precisamente lo que va a acabar sucediendo con la lucha contra la corrupción: se nos va a morir de tanto usarla, como dice la canción que ocurre con el amor. Para la semana entrante tenemos ya fijadas fechas para la arrancada de las comisiones al efecto en las cámaras Baja y Alta de nuestro Parlamento, y el ex tesorero Bárcenas acudirá este lunes a (no) declarar ante una de ellas. Súmense al galimatías de comparecencias previstas las sesiones del "juicio Gürtel", que tan embarazoso está resultando para la historia del Partido Popular y añádanse unas gotas de la "previa" que nos viene sobre los ERE andaluces, un juicio que arranca en diciembre, pero que, claro está, ya comienza a calentarse en ciertos círculos, que hay que contrarrestar corrupción con corrupción, por aquello de que un clavo saca otro clavo.
Total: que me temo que los ciudadanos están, estamos, hechos un lío, y ya no sabemos si la madre de todas las corrupciones anida en el PP, como dicen Podemos, el PSOE y, a veces, Ciudadanos, o más bien esa maternidad indeseable se extiende también a los socialistas andaluces, a los podemitas "venezolanos" y, por supuesto, a los independentistas y nacionalistas catalanes del tres, el cinco o el siete por ciento, que de todo ha habido. Y entonces, claro, cuando conocemos las encuestas del CIS percibimos que la corrupción se sitúa entre las tres principales preocupaciones de los sondeados, que se embarullan entre el "caso Palau", el Lezo, la Púnica, Auditorio, Gürtel 1, Gürtel 2... no quiero, ni puedo, ser exhaustivo: la memoria no me da para tantos "affaires", ni habría aquí espacio para reproducirlos todos.
El ciudadano de a pie permanece, creo, confuso ante tanta filtración judicial de informes parece que no siempre acertados de la UCO, de la UDEF, de "servicios" de intensidad y probidad varia o de ex comisarios sucios que ventean sus "vendettas". Y pagan justos por pecadores, porque hay muchas gentes interesadas en que personas inocentes, a mi entender de honradez acrisolada, se vean envueltos en oscuras difamaciones, como bien denunciaba esta semana, refiriéndose a su propio caso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.
Es el caso que ahora la actividad parlamentaria se ha centrado casi exclusivamente en la puesta en marcha de la comisión para investigar la corrupción pasada del PP en el Congreso, que es un compromiso al que Rajoy se sometió para lograr que Ciudadanos votase su investidura. Pero, al tiempo, como contraofensiva, los "populares" lanzaron otra comisión en el Senado, donde tienen mayoría absoluta, para investigar todas las corrupciones -excepto, claro está, la del PP-. Y vamos a ver desfilar, por una u otra, a prácticamente todos los personajes que en la vida pública fueron, desde José María Aznar, Felipe González y Zapatero, Bono o Gallardón, hasta, por supuesto, Rajoy, que no solamente tendrá que acudir a testificar en el "caso Gürtel" a finales de julio, sino que será, ya lo verán, asiduo en las convocatorias de los investigadores parlamentarios.
Todo ello se me antoja un tanto desordenado, la verdad. Entre unos y otros -y no excluyo la responsabilidad que tenemos los comunicadores_ acabaremos haciendo de la corrupción algo banal, casi consuetudinario, una mezcolanza infernal en la que conviven empresarios trincones con los que no lo son, funcionarios "comisionistas" con los que nada tienen que ver con los sobornos, alcaldes de la "mordida" con la mayoría que se afana por servir a sus ciudadanos, policías de lo peor con la globalidad que han hecho del sacrificio mal pagado una norma de vida. Y entonces los verdaderamente corruptos, los que se llevaron dinero público a sus bolsillos, se mezclarán con otros que puede que cometiesen errores en el ejercicio de su cargo, pero que para nada se enriquecieron con él.
Creo en la bondad de las comisiones de investigación. Optimista como soy, pienso que, al menos, servirán para aclararnos algo de lo que ocurrió en ese pasado tan turbio, quiero creer que ya bastante superado. Pero me parece que alguien se está equivocando cuando alega que hay que echar a Rajoy de La Moncloa "por corrupto", utilizando la corrupción como ariete para ocupar el despacho más poderoso de España. A Rajoy habrá que echarle -lo tendrán que hacer los electores, supongo, no las comisiones de investigación_ porque ejerce mal, si este es el caso, su cargo, o porque es un lastre, si lo es, para emprender cambios que el país necesita, incluyendo los precisos para atajar el secesionismo catalán.
Porque a mí, qué quiere que le diga: Rajoy, sin ser santo de mi devoción, no me parece personalmente un corrupto, aunque algunos de los que le rodearon -y van a aparecer muchos más nombres, claro_ sí lo fuesen en uno u otro grado, y aunque a veces se haya hecho el distraído; y produce bochorno la manera como algunos altos cargos del pasado del PP echaron en sede judicial los cubos de la basura sobre el ex tesorero Lapuerta, que no puede defenderse.
Y ahí, sobre esos ex, por ejemplo, es donde debía centrarse una parte de tanta investigación parlamentaria, tanto frenesí judicial y mediático. Dejémonos de difundir fragmentos interesados de escuchas no sé si siempre legales y vayamos al meollo de lo que causó tanto desbarajuste con nuestros dineros. Y, si no lo hacemos así, entonces juguemos a las maniobras del silencio o de la distracción: que cierren Al Yazira, que tanto molesta a los jeques del petróleo, o que multen a Messi, en vez de meterlo en la cárcel, para alimentar los jugos gástricos del cabreo del pueblo, yo qué sé. Pan y circo, que decía Juvenal. Pan, circo, silencio en las catacumbas y ruido, mucho ruido, en el exterior. Es la mejor manera de difuminar la verdad.


Carmen Tomás - Una lista para el escarnio público

25.06.17 | 08:42. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

La Agencia Tributaria ha hecho pública por tercer año consecutivo la lista de morosos de Hacienda. En esta ocasión, la deuda asciende a 15.400 millones de euros y el número de deudores es de 4.549. La cuestión es que al margen del morbo que le pueda producir a alguno repasar esta lista y ver quiénes están, qué famosos entran y salen y cuánto deben, la utilidad es nula y el daño reputacional mucho. Y lo digo por varias razones. Casi el 50 por ciento de los deudores son empresas que están en concurso de acreedores o en liquidación y muchísimos más seguro que tienen sus deudas recurridas, es decir, que aún un tribunal no ha dado su última palabra en el litigio que mantenga el deudor con Hacienda. Entonces de lo que se trata es de poner en la plaza pública nombres de empresas y personas físicas.
La publicación de esta lista ha sido el remate de una semana en la que el ministro de Hacienda ha sido noticia todos los días. Montoro ha tenido que dar explicaciones en el Congreso sobre la amnistía fiscal, la sentencia del tribunal Constitucional declarándola nula, por las insinuaciones de que se habrían acogido a la regularización un ex dirigente del PP y muchos del PSOE o por declarar que va a pedir que por ley se prohíban más amnistías en este país. Por si todo esto fuera poco, esta semana saltaban a la opinión pública varios nombres de futbolistas que están siendo investigados por la Agencia Tributaria, entre ellos Ronaldo. El ministro pedía a todo el mundo preservar la presunción de inocencia, pero que sepamos nunca se abre una investigación para ver cómo, quién y por qué sale a la luz que una persona está siendo investigada que no quiere decir que al final del proceso sea un defraudador. El colofón a esta semana se producirá el martes, cuando con la ayuda de Ciudadanos, el Congreso de los Diputados repruebe al ministro, aunque éste ya ha dejado claro que no va a irse, entre otras cosas, porque tiene mucho trabajo.
Con mucho acierto, mi compañero Domingo Soriano de Libertad Digital, me decía el sábado que ya que conocemos la lista de morosos con Hacienda, porque no publican la lista de morosos de las distintas administraciones públicas con empresas y ciudadanos. El caso es que muchos españoles están ya a punto de pagar sus impuestos y alguien debe pensar que la publicación de la lista negra igual les anima a no defraudar ni un euro. Casualidades.


Victoria Lafora - Impresentables en el salón

25.06.17 | 08:42. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

De un tiempo a esta parte, la pantalla del televisor, esa que ocupa un lugar preferente en el salón de nuestras casas, nos ofrece la imagen y las exculpaciones de procesados, imputados y otros especímenes de las cloacas del Estado.
Después de filtrar información a sus "periodistas amigos", que normalmente compromete la honra de aquellos a los que quieren amedrentar, el último cartucho consiste en una larga entrevista televisiva que sirve para cubrir con tinta de calamar sus fechorías y manchar a los enemigos. Lo primero que ha hecho Mario Conde, recién salido de la cárcel y con su dinero todavía a buen recaudo, ha sido volver a "su programa" de Intereconomía para hablar de la corrupción que invade las esferas de poder de este país. Y se queda tan ancho. Da igual que su nombre aparezca en la lista de morosos de Hacienda, esa propiedad privada de Montoro en la que van desapareciendo nombres como por ensalmo. Da igual que se conozcan al detalle las maniobras que llevó a cabo desde su primera excarcelación para recuperar parte del botín que robó de Banesto y que tiene a salvo en paraísos fiscales.
El otro "ilustre" que ha decidido pasearse por los platós de televisión es Francisco Granados, otrora mano derecha, o izquierda, de Esperanza Aguirre. Quiere defender su honra y su nombre cuando las pruebas de su ilegal incremento patrimonial son demoledoras. Vuelve al programa de 13 TV, del que era colaborador, como si se hubiera ido de vacaciones, para decirnos, con el mismo desparpajo y chulería, que a él no le van a pillar porque jamás ha metido la mano en la caja. Incluso se inventa una coartada para el chusco incidente del millón de euros hallado por la policía en un altillo de casa de sus suegros. Ese que se había dejado olvidado un instalador de IKEA.
Por último, le ha llegado la hora de dar la cara, en horario de máxima audiencia, al oculto comisario Villarejo; el que esconde detrás de una gorra, unas gafas y una bufanda de forma permanente. Nunca pensó que un "tema menor", como la agresión con arma blanca a la Doctora Pinto, supuestamente siguiendo las indicaciones del "compi yogui", Javier López Madrid, le fuera a causar tantos problemas.
Hasta ahora, le había servido filtrar información a periodistas próximos sobre temas que ensuciaban la imagen de la Casa Real; aviso a navegantes para ser exonerado del caso del "pequeño Nicolás". Era la manera de demostrar que poseía información sensible de altas instituciones del Estado y que, por tanto, era intocable. Volvió a aparecer Bárbara Rey y sus amoríos con el hoy emérito Juan Carlos, las andanzas de Corina etc. Su guerra particular era contra el director del CNI, Sainz Roldan, y en eso sigue. Pero, en su debut televisivo, ha sacado nuevos nombres a relucir como el de Margarita Robles, la flamante portavoz del PSOE en el Congreso. Lo discutible es que estos personajes puedan entrar sin llamar en el salón de nuestras casas para poner el ventilador sobre la bosta.


Antonio Casado - Sánchez y el CETA

24.06.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

Es verdad que el tratado de libre comercio que la Unión Europea firmará con Canadá, más conocido por CETA, plantea problemas de fondo relacionados con el medio ambiente, derechos laborales, resolución jurídica de incumplimientos y régimen sancionador, básicamente. Pero se suponía que las dudas generadas en esos aspectos del acuerdo bilateral habían quedado resueltas. O, al menos, subsumidas en los aspectos positivos del mismo, que son muchos más que los negativos.
Así lo entendieron los 14 eurodiputados socialistas españoles que el pasado 15 de febrero dieron el sí al tratado en el Parlamento Europeo (408 votos a favor, 254 en contra y 33 abstenciones fue el resultado final de la ratificación europea del CETA). Y así lo entendieron los diputados socialistas adscritos a la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, donde su portavoz anunció hace tres días que el grupo votaría favorablemente en el pleno del jueves de la semana que viene.
Una inesperada reacción del secretario general, Pedro Sánchez, sin embargo, vino a desautorizar a sus eurodiputados y, por boca de la presidenta del partido, Cristina Narbona, anunció un cambio de postura. Entonces supimos que el PSOE no ratificaría el tratado en el pleno del Congreso. En principio, se sugirió que se votaría "no". Luego se matizó esa primera impresión y, tras un encuentro de Sánchez con el comisario europeo, el socialista Moscovici, Ferraz anunció que los 85 diputados del PSOE se abstendrán en la votación del próximo día 29.
Ese es el relato objetivo de lo ocurrido en estas últimas setenta y dos horas. Pero detrás hay una trastienda política mucho más significativa. Me refiero a la sospecha, ampliamente jaleada, de que el repentino cambio de postura, celebrado por Podemos, no es sino una primera prueba del anunciado giro a la izquierda del nuevo PSOE. Lo que sus adversarios califican de "podemización" derivada de los planes de Sánchez.
¿Podemización del nuevo PSOE? Si no es verdad, lo parece. Y en política, como en la magia recreativa, las apariencias cuentan y mucho. Sobre todo si se alimentan anunciando giros a la izquierda y reproches a la globalización como palanca de progreso.
Neutralidad no es rechazo, el tratado va a salir delante de todos modos, el europeismo de Pedro Sánchez está fuera de duda y el nuevo PSOE no defiende el proteccionismo ni apuesta por el retorno a la autarquía.
Todo eso ya lo sabemos. Pero todos esos sambenitos le están cayendo estos días por cuenta de su anunciada abstención ante la ratificación española del tratado de libre comercio con Canada. Y si el redivivo líder socialista lo ha hecho por convicción (defensa de los derechos de los trabajadores europeos, por ejemplo) y no por competir con Podemos a escala nacional, la verdad es que no lo parece.


Charo Zarzalejos - Censura sin moción.

24.06.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

La llegada, la nueva llegada de Pedro Sánchez se ha hecho notar y bueno sería que nadie, sobre todo el Gobierno y el PP, se lo tomaran a broma. Superado su personal duelo político, Pedro Sánchez ha tenido mucho tiempo de pensar y, además, se siente con fuerzas renovadas.
En algún momento, el PP llegó a pensar que dado que estaba en campaña, su discurso se había "exacerbado" en la confianza de que una vez superadas las primarias, este discurso decayera un poco en su énfasis, en su crítica permanente al Ejecutivo. No ha sido así porque no podía ser así. El nuevo secretario general del PSOE está obligado a mantener ese discurso "exacerbado", a mantener viva la llama que le llevó al triunfo, a no abandonar ni por un segundo la tensión interna. No puede, ni por un segundo que su militancia se adormile. Ni una sola de sus palabras van a caer al vacío y no habrá día de descanso.
Ni por asomo está en los planes de Sánchez ir, ni siquiera a medio plazo, a una eventual moción de censura. Sus planes van por otro lado, tienen otro ritmo. Se trata de la censura permanente pero sin moción. Esa censura que quiere compartir con Podemos y Ciudadanos va a estar medida en el sentido de que no planteará cuestiones que no reúna el consenso de estos dos partidos. Sabe que si quiere contar con Ciudadanos, tan dispuesto a la censura como a dejar su santo y seña en las iniciativas que se puedan ir tomando, no puede dejar fuerzas y energías en nada que tenga que ver con favorecer a los independentistas catalanes aunque sea de refilón. A partir de ahí el margen para propuestas a tres se ensancha. Lo hemos visto en la propuesta para modificar la elección de presidente y consejeros de RTVE.
El PP, en el último minuto, se ha sumado al mismo para evitar una imagen de soledad que sabe que le daña y, por otro lado, y este es el argumento más de fondo, el cambio propuesto no supone para los populares ninguna contradicción ideológica. Nada que atente a las cuestiones nucleares que ellos quieren preservar en esta legislatura por encima de cualquier circunstancia.
Se aproximan tiempos políticos en los que el normal pugilato entre Gobierno y Oposición va a alcanzar umbrales muy altos. La Oposición está en ello pero no se deben confiar demasiado porque ni el PP ni el Gobierno se van a quedar de brazos cruzados. "Nosotros -dicen- también tenemos nuestro colmillo y si nos obligan a enseñarlo, lo ensañaremos".
No se refieren al famoso botón rojo de unas elecciones anticipadas. De momento esa hipótesis no está ni en Moncloa ni en Génova. "No, no, por ahí no va la cosa, solo seremos un poco respondones". Ahora a Rajoy le importa y le preocupa sacar adelante los presupuestos para 2018 y ese objetivo lo tiene al alcance de la mano. Un éxito objetivo en medio de tanta marejada.


Fermín Bocos - Era una buena idea.

24.06.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

Nuestro Parlamento es con demasiada frecuencia un "Leimento". El grueso de sus señorías, no todos, afortunadamente, acostumbran a tirarse el folio -nunca mejor dicho- que traen escrito desde casa. Son pocos los oradores y menos aún los buenos oradores. En el principio fue el Verbo, ahora es la imagen. En un Parlamento -el mismo nombre de la institución nos pone en la pista de lo que debería ser-, nada debería reemplazar a la palabra. Durante los días germinales de la Transición tuvimos la suerte de asistir a sesiones parlamentarias memorables. Algunos políticos parecían haber heredado el testigo del arte de la oratoria de los grandes tribunos de la II República y aún de más atrás. En ocasiones, el eco de los grandes discursos de Castelar, Cristino Martos, Cánovas del Castillo, Romero Robledo, Gil Robles o Manuel Azaña parecía reverberar en la intervenciones de algunos de los nuevos diputados. Desde Felipe González, Miquel Roca, Solé Barberá o Manuel Fraga pasando por José Carlos Mauricio, Ramón Tamames, Juan de Dios Ramírez Heredia, Miguel Herrero de Miñón, o aquel trueno canario que se llamó Fernando Sagaseta. Diputados hubo que hablaban horas y horas sin acudir a la muleta del papel, sin una nota. Ibamos al Congreso a escuchar, a aprender. Después las cosas cambiaron.
La costumbre de repartir entre los periodistas una copia de los discursos antes de subir a la tribuna de oradores fue la confesión de que el parlamentarismo había cedido pie ante el utilitarismo. Lo práctico era asegurar la crónica de agencia y la entrada en el telediario. El arte de la elocuencia -tan encomiado en el Mundo Clásico- había perdido crédito. Los malos oradores, protagonistas en ocasiones de intervenciones cansinas, ganaban la batalla. Otra degradación fue el ir poco a poco reduciendo las intervenciones a una gavilla de titulares.
Todo esto tiene razón de actualidad en el rechazo a una propuesta de IU (Alberto Garzón) que pretendía modificar el Reglamento de la Cámara para que: "Los discursos se pronunciarán personalmente y de viva voz, es decir, no podrán en ningún caso ser leídos, aunque será admisible la utilización de nota auxiliares". Era un buena idea. Pero ha sido rechazada. Lástima.


Fernando Jáuregui - Lo malo no es tropezar dos veces con la piedra...

24.06.17 | 08:42. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

Dice un proverbio que encontré no sé dónde que lo malo no es que el hombre tropiece dos veces con la misma piedra: lo verdaderamente malo es que se encariñe de ella. Pedro Sánchez ya tropezó, a su llegada hace tres años a la secretaría general del PSOE, con la piedra de la UE, al negarse, contra lo que decían los socialdemócratas europeos, a respaldar a Jean-Claude Juncker como presidente de la Comisión Europea. Hubo no poco revuelo y algún periodista que conozco pudo escuchar, en una cena en Bruselas, algunas lindezas salidas de la boca de Juncker para referirse al entonces flamante secretario general del PSOE. Yo mismo fui testigo de algunas cosas que decían, y no reproduciré, ciertos europarlamentarios españoles, socialistas incluidos. Ahora, Sánchez vuelve a tropezar con la misma europiedra. ¿Le habrá cogido cariño?

Primero, el PSOE dijo que sí al Tratado europeo con Canadá, CETA, que la Unión trata de desbloquear cuanto antes y se votará el jueves en el Parlamento español. Luego llegó Sánchez y mandó parar: sería "no". Revuelo. Y, ante el barullo, nueva decisión: el PSOE se abstendrá, parece que porque los sindicatos (y Podemos, desde luego) dan la espalda al convenio europeo-canadiense, que, por cierto, está apoyado por los socialistas europeos, Sánchez excluido. En menos de una semana, tres posiciones diferentes ante un convenio de casi dos mil páginas, que obviamente nadie en la sede de Ferraz -ni en ninguna otra -ha leído con la suficiente atención.
Pero traigo aquí el CETA, cuestión en la que nadie es experto y que andaba por ahí, soslayada, para referirme a la imperiosa necesidad de que el "nuevo" PSOE se dote cuanto antes de una estrategia y de tácticas adecuadas para asumir su posición como segunda fuerza política del país. No se puede ir con el "no, no y no" a todo lo que se mueve, si es el Gobierno quien lo mueve. Y conste que he defendido en radios y televisiones, ganándome no pocos pescozones desinformados en las redes sociales, la idea "pedrista" de que España es un país de hecho plurinacional, y que reconocerlo favorecerá la unidad del país.
Lo malo es que, tras su valiente (e inexplicada: ¿para cuándo una rueda de prensa, Pedro?) propuesta, el ejército de Pancho Villa se lanza a las matizaciones, ampliaciones y "explicaciones". España ha de ser plurinacional ¡como Bolivia!, dice Adriana Lastra, la "número tres" del renovado PSOE. Nadie, que yo sepa, la ha desautorizado en la sede del histórico partido fundado por Pablo Iglesias (Posse), ese partido del que quiere apoderarse, por cierto, Pablo Iglesias (Turrión).
Comprendo que han sido muchas las tensiones internas derivadas de cuanto ocurrió en 2016 en el interior del PSOE; me parece razonable invocar la campaña electoral interna para justificar que han estado distraídos para elaborar un verdadero, coherente, creíble, progresista, programa alternativo "de izquierdas". Pero hoy, la verdad es que el PSOE carece de ese programa, mientras desde Podemos tratan de atraer a los socialistas a acciones como la del rechazo al CETA, sabiendo que, para Sánchez, ese paso va a serle muy costoso. ¿Qué es ser de izquierdas? ¿el ya olvidado Hamon? ¿el británico Corbyn? ¿los alemanes de la SPD? ¿Tsipras? ¿el renacido Renzi?

Yo sugeriría a los "sanchistas" que elaboren un manual para orientar a la ciudadanía acerca de lo que les separa irremisiblemente de Podemos -el Podemos de Pablo Iglesias (Turrión)--, y hasta dónde podrían llegar con ellos. Que nos digan cómo quieren situar a España en el marco europeo y mundial, qué oferta fiscal tienen en mente, cuál educativa, sanitaria y, desde luego, territorial. Porque, la verdad, no me han bastado las explicaciones bolivianas de la señora Lastra sobre la "plurinacionalidad", concepto que, ya digo, yo en principio no rechazo del todo, aunque justo es que reclamemos más precisiones. Lo mismo que acerca de la reforma constitucional nunca explicitada. Y tantas cosas.
Que la oposición, señor Sánchez, ha de ser constructiva. Superar, con propuestas y programas concretos, el inmovilismo del Gobierno. Y no se trata, como hace la señora comandante-diputada, de gritar que el PP canta el cara al sol brazo en alto. Ni de justificar la propia "marcha hacia La Moncloa" solamente en la "corrupción" de quien ahora la ocupa, gracias, por cierto, a los votos de los españoles. Venga, hombre, que los tiempos son otros y los ciudadanos no se chupan el dedo. Y necesitan que esa alternativa, el PSOE, se ponga a caminar y a trabajar de una vez con coherencia.


Francisco Muro de Iscar - Los políticos no vienen de Marte

22.06.17 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Hay que reconocer que todos los días, yo el primero, demonizamos a los políticos y les hacemos responsables de todo lo malo que nos sucede. Sin duda, ellos mismos hacen mucho porque actuemos así y porque la clase política sea el primer problema para los españoles, según el CIS. Pero, seguramente, hace falta una reflexión más profunda. El abogado Juan Antonio Sagardoy escribía un interesante artículo en el que se preguntaba ¿qué esperamos de los políticos? Decía, entre otras cosas, que "en la crisis que hemos pasado y que aún perdura, la clase alta no tiene clase, la clase media no tiene medios y la clase trabajadora no tiene trabajo. Nos hacen falta políticos de altura, con ambición de mejora, carisma, valentía, honestidad, conocimientos, empatía y entrega".
No le falta razón, pero encontrar a alguien que reúna sólo la mitad de esas características parece hoy una misión difícil. Entre otras cosas porque los políticos no son una clase superior ni inferior, ni vienen de Marte. Salen de la sociedad que les critica y, sin duda, alguna son un reflejo de la misma. ¿Por qué tras la II Guerra Mundial hubo en Europa una generación inigualable de políticos, se forjó la Unión Europea y se aprobó la Declaración Universal de los Derechos del Hombre? Porque los ciudadanos, la sociedad de ese momento fue consciente y se comprometió a que no volviera a producirse un holocausto como el que se había producido. ¿Por qué la transición española fue modélica? Porque la sociedad quería un cambio, buscaba la democracia y el pleno ejercicio de las libertades y muchos ciudadanos dieron un paso al frente para aceptar el compromiso y llegar a acuerdos donde todos perdían algo para que todos ganaran mucho. ¿Qué es lo que sucede ahora? ¿Por qué son peores los políticos de ahora, da lo mismo en qué partido militen, y por qué son un problema? Porque la sociedad ha dado un paso atrás, ha enterrado los viejos valores -el esfuerzo, la honestidad, la palabra, la valentía, la entrega- y no los ha sustituido por otros nuevos. Hemos entrado todos en una sociedad kleenex, de usar y tirar, donde queremos tener todo ya -también se lo enseñamos a nuestros hijos- y donde los derechos crecen por encima de las responsabilidades. Una buena parte de los ciudadanos quiere que Papá Estado solucione todo, que tengamos educación "gratis", sanidad "gratis", las mejores autovías, los AVE de última generación, más vacaciones, mejores pensiones, pagando menos impuestos, trabajando menos horas y con políticos que ganen lo menos posible y, en algunos casos, nada.
De esa sociedad salen estos políticos. ¿Por qué esperar de los políticos lo que no somos los ciudadanos? Al bajar sus sueldos y demonizar su trabajo -el presidente del Gobierno gana menos que la mayor parte de directivos de empresas medias o grandes- hemos conseguido que nadie de un cierto nivel profesional o intelectual quiera ir a la política a perder dinero y a ganar enemigos. Sólo van a la política los que no tienen nada que ganar en otro sitio o los que han hecho de ella su modus vivendi. Hay muchos ciudadanos honrados. También la mayoría de los políticos. Hay ciudadanos y políticos corruptos casi por igual. Tienen responsabilidades distintas, por supuesto, pero nada cambiará sin no cambia la sociedad. Y ésta no puede cambiar si no lo hacemos cada uno de nosotros. Lo demás es demagogia.


Isaías Lafuente - No es Unión para premios

22.06.17 | 08:16. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

La Unión Europea ha merecido el Premio Princesa de Asturias de la Concordia, cinco años después de recibir el Nobel de la Paz. El universo de los premios es muy complejo, a veces inescrutable. Algunas organizaciones deciden premiarse a sí mismas cuando seleccionan al galardonado. Unos premios son prematuros y otros llegan tarde; los tenemos irreprochables y discutibles; algunos se conceden para animar al premiado. Y quizás esta sea la intención que busque la Fundación Princesa de Asturias este año en el que se cumplen 60 años del Tratado de Roma, un acuerdo histórico que, sobre las cenizas provocadas por nazismo, alumbró un espacio político supranacional de paz y democracia que, con sus aciertos y errores, con sus virtudes y carencias, merecería por sí mismo cualquier reconocimiento.
Pero este concreto no llega en el mejor momento. La errática gestión de la crisis económica ha mostrado en los últimos años una Europa mucho más eficaz en rescatar bancos que personas. Y la penosa gestión de la crisis de refugiados ha evidenciado costurones en materia de solidaridad y derechos humanos, valores que precisamente reconoce este premio pero que la Unión Europea ha subcontratado a las ONG o a países de dudoso pedigrí como Turquía. En los últimos días Amnistía Internacional ha denunciado que los estados de la Unión Europea no han acogido ni al 10% de los refugiados que se comprometieron a recibir hace ya dos años. Y tampoco es que fueran muchos, en conjunto cabrían todos ellos entre el Camp Nou y el Bernabéu. También ha denunciado Amnistía Internacional que la Unión Europea gasta el triple en proteger sus fronteras que en ayudar a los refugiados. Y si sumamos las menguantes partidas dedicadas a la ayuda al desarrollo, concluiremos que a los refugiados ni les abrimos las puertas de nuestra casa ni les ayudamos a solucionar los problemas que les impulsan a huir de su propio hogar.
Es verdad que el mundo está tan mal que, si nos comparamos, siempre podemos encontrar elementos para la satisfacción; el más optimista hasta podría ver en nuestra racanería grandes dosis de generosidad. Pero la Unión vive tiempos difíciles. Los ciudadanos manifiestan su malestar en las urnas en cada elección, algunos han votado incluso por el abandono, y los herederos del totalitarismo que conjuró el Tratado de Roma aprovechan la circunstancia para expandirse y defender una Europa fortín para ciudadanos con derecho de sangre. Por ello, no diremos que la Unión Europea no merezca este premio pero parece evidente que ha llegado a destiempo. Así que lo único que esperamos es que nuestros dirigentes políticos entiendan el guiño del jurado y acepten el reto de trabajar a partir de hoy para ganárselo, recuperando y reforzando los valores reconocidos en el premio y que andan un poco agostados.


Victoria Lafora - La ley del silencio

22.06.17 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Las conversaciones intervenidas en el caso Lezo, el cambio de actitud de Bárcenas y su silencio desde que salió de Soto del Real, evidenciaban la existencia de un pacto en el Partido Popular para salvar a su presidente y, de paso, a toda la vieja guardia que aparecía en "los papeles" como receptora de sobresueldos.
Pero la actuación de Arenas, Alvarez Cascos, Mayor Oreja, Acebes y Rato desbordó la escenificación de un pacto de silencio y se convirtió en una burla a la Justicia. Unos señores que han sido ministros del Estado se han convertido en amnésicos y no recuerdan nada de su paso por el partido ni por el Consejo de Ministros. Eso sí, saben que el responsable último de toda la financiación irregular del PP es un antiguo tesorero de nombre Lapuerta a la que una demencia sobrevenida salva de cualquier imputación penal. ¡Que casualidad!

Para dar mayor verosimilitud a su ignorancia (sobrevenida también) Alvarez Cascos mostró un andar renqueante a la entrada de la sala que se convirtió en trotecillo ligero nada más abandonar el recinto de la Audiencia Nacional. Era como si el "general-secretario" quisiera trasmitir la idea de que el otrora hombre fuerte de Génova era ahora una hombre mayor, cansado y olvidadizo. Eso sí, todos ellos al unísono recordaron perfectamente que no se puede mentir como testigo en una causa penal y, además del consabido "no sé", "no me consta", adornaron su escaso relato con toques de novela rosa. No se puede describir de otra forma la enternecedora versión que dio Arenas sobre el despido de Bárcenas: "la reunión fue humana, no política. Para despedir a una persona que había trabajado muchos años con nosotros en la dirección del partido".
En esa cita lo que se pactó fue que Bárcenas siguiera cobrando su sueldo y que dejara el partido calladito cuando se supo de su inmensa fortuna en Suiza. Fue aquella famosa "indemnización en diferido" que hizo caer en el más absoluto ridículo a María Dolores de Cospedal al tratar de justificarlo ante los periodistas.
La vieja guardia del PP cree que ha cumplido su parte en el pacto de silencio y con ello allana el camino al líder, Mariano Rajoy, que también debe comparecer en el mismo sitio. Pero un presidente no puede ampararse en el desconocimiento con la desfachatez que lo han hecho los ex ministros. Sobre todo no puede, con su silencio, confirmar que cuando mandó el mensaje de "Luis se fuerte" era algo más que una frase de cariñoso consuelo a un antiguo colaborador.


Rafael Torres - El crimen de la guardia urbana

22.06.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

El truculento asesinato de un agente de la Guardia Urbana de Barcelona a manos presuntamente de dos compañeros, que desvela, aparte de los elementos específicos del caso, un sórdido submundo de violencia y abusos en el seno de dicho cuerpo policial, alimenta la inquietud social por la clase de controles y filtros que se emplean para investir a alguien de autoridad y facultarle para portar armas de fuego: la acusada del crimen en combinación con otro colega había pasado la friolera de cuatro controles psicológicos, los bianuales preceptivos, cuando quienes la conocían y trataban sospechaban, por su comportamiento, que no debía andar muy bien de la cabeza.
El homicidio o asesinato de la víctima, guardia urbano, presuntamente por su pareja, guardia urbana, en colaboración con otro guardia urbano, un ex-novio de oscuro historial, tan oscuro como el de ella y el de la propia víctima, contiene elementos suficientes, y aun sobrados, para poner los pelos de punta a la ciudadanía que durante años contó con ellos para garantizarse la seguridad y velar por la ley y el orden. Los escabrosos detalles y anexos del crimen, al margen de las contradictorias declaraciones de los imputados, se conocen bien, pero a quien se necesitaría conocer es a los autores de las pruebas psicológicas que dieron por buenas a unas criaturas malvadas, y por cuerdos a unos perturbados.
Para llevar una pistola cosida a la cintura, y una placa al pecho del uniforme, se tiene que ser exactamente lo contrario de lo que con sus actos, y no digamos el último, demostraban ser los implicados en éste suceso. Estos dos policías municipales, hombre y mujer, se ajustarían, según los expertos que analizan el caso y según cualquiera con una mediana instrucción, al perfil del psicópata, pues, en efecto, basta repasar sus historiales y sus comportamientos anteriores y posteriores al crimen, para acertar con ese diagnóstico.
En España hay muy buenos policías, así locales, como autonómicos, como nacionales y como de la Guardia Civil. Entre éstos, sin embargo, pululan, constituyendo un peligro enorme para sociedad, algunos a los que esos controles y esos filtros pésimos invitan a desarrollar, al resguardo de la placa y la pistola, sus patologías.


Fermín Bocos - El arte de insultar

22.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Ignoro si el diputado Gabriel Rufián (ERC) ha leído a Arthur Schopenhauer pero parece que le ha cogido gusto al "Arte de insultar", la curiosa recopilación de odios, fobias y manifestaciones misóginas de este filósofo alemán que floreció en el siglo XIX. Es rara la intervención en la que Rufián no deja rastro de un estilo tabernario alejado de la buena educación que sin duda recibió de sus padres, emigrantes andaluces en Cataluña. No es el único faltón que se mueve en el Congreso en esta legislatura. En otro registro menos desgarrado, en su caso más propio del señorito que casi siempre le acompaña cuando sube a la tribuna, también acredita autoridad Rafael Hernando, portavoz del PP.
En la última sesión de control al Gobierno, Rufián llamó "miserable" al ministro del Interior y se negó a retirar el insulto cuando fue instado a ello por la presidenta Ana Pastor.
El Diario de Sesiones tiene registrados momentos cumbre de enfrentamientos entre diputados en los que la palabra gruesa sustituye a cogitaciones más finas. Pablo Iglesias también amerita estar en este registro de políticos a quienes de vez en cuando se les calienta la lengua. Llamó "cenizos" a quienes hoy son sus socios de Izquierda Unida y en un mitin: "tonta, ladrona y gentuza" a Esperanza Aguirre. A su vez fue tildado de "capullo " y "gilipollas" por el casi siempre educado Albert Rivera cuyo inopinado desahogo debió contagiar a María Dolores de Cospedal que ya puestos, y en la misma sesión, llamó "sinvergüenza" al líder de Podemos.
En el retablo de denuestos parlamentarios durante la Transición se hicieron un hueco muchas de las intervenciones de Alfonso Guerra. Sobre todo en los primeros tiempos. De Manuel Fraga dijo que "tenía los intestinos colocados en el cerebro". Y tildó de "nazi estúpido" a Jorge Verstrynge, por aquel entonces estrecho colaborador de Fraga y hoy en día peculiar compañero de viaje de Podemos.
Cuando viene respaldado por el talento, insultar puede llegar a ser un arte. Maestro en el arte de la mordacidad fue Winston Churchill. Señalando a un diputado liberal que se unía al Partido Laborista le espetó: "Es la primera vez en mi vida que veo a una rata nadando hacia un barco que se hunde". Ya digo, hasta para insultar hay que tener talento. En caso contrario el insulto no pasa ser una grosería.


Fernando Jáuregui - El viejo-nuevo Pedro Sánchez

22.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Como en la primavera-verano del año pasado, el centro de la atención política está en Pedro Sánchez. Que viene diciendo más o menos las mismas cosas que en la primavera-verano de 2016, de la misma forma que Mariano Rajoy, salvando su actuación pactista en la negociación de los Presupuestos, sigue tan reacio a avanzar en los cambios necesarios como entonces. Y, ya que estamos, tengo la sensación de que Pablo Iglesias sigue sin moverse del trapecio circense en el que se movió en los meses pasados, cuando se ofreció a ser vicepresidente, jefe de los espías, de televisión Española, de Defensa, de Interior, de... Y el otro "emergente", Albert Rivera, no muda tampoco en sus posiciones, y sigue sin considerar, por ejemplo, aceptar una entrada en el Ejecutivo de Rajoy.
Y entonces, llega Pedro Sánchez, indiscutible ganador de su propio congreso del PSOE, proponiendo nuevamente un "pacto a tres" -Ciudadanos, Podemos y los socialistas, se supone que bajo el liderazgo del propio Sánchez- para desalojar a Rajoy de la Moncloa y "dar algunos pasos" hacia la conquista del palacio presidencial. No sé qué hubiese dicho Freud ante tanta fijación con el complejo monclovita donde se ubica el despacho del hombre más poderoso de España, pero, ya que no Freud, uno, mucho más modesto e improvisador, estaría tentado de pensar que lo que sigue moviendo al señor Sánchez es el deseo irrefrenable de echar a Rajoy... para ponerse él en su lugar. Es decir, que la "non sancta alianza" que el secretario general socialista propone a los por otro lado irreconciliables enemigos Rivera e Iglesias no consiste en elaborar un programa regeneracionista, ni una estrategia para plantar cara conjuntamente al desafío secesionista de la Generalitat -que también anda en lo mismo -que en 2016, pero cada vez más cerca del precipicio--. No: más bien, consiste en la "toma", entre comillas por favor, del palacio de la Cuesta de las Perdices.
Conste que me alegraría comprobar que un cambio razonable es posible y que se instaura una época verdaderamente reformista en España, con nuevos modos y aires en la política que ha venido siendo la usanza en este secarral. Simplemente, es que no lo veo; con el pretexto -pretexto, sí- de que el PP es un partido corrupto, y sin duda lo ha sido, y aún no sabemos hasta qué punto, la urgencia es desalojarlo del poder, para ocuparlo "los nuevos". Lo que pasa es que "los nuevos" no se ponen de acuerdo entre ellos sobre cómo y con qué programa han de realizar la ocupación. Ni con qué electores, claro. Porque, hoy por hoy, lo cierto es que, guste o no, el PP sigue ganando elecciones, es la formación política más consolidada y disciplinada y su presidente, el señor Rajoy, es una figura, con todos sus claros y oscuros, parece que en alza en el espacio europeo.
Soslayar todo esto al grito de "¡mueran los corruptos!" me parece un error político: dejen hacer a los jueces y a las comisiones parlamentarias de investigación y pongámonos manos a la obra en la tarea reformista. Porque estimo que mucho más constructivo sería ahora aparcar, hasta que se cumpla la Legislatura, la guerra frontal, sustituyéndola por una oposición crítica y dura en el Parlamento, mientras se llega a acuerdos parciales en temas sensibles de Estado, como qué hacer con y en Cataluña. Temo que esto último es algo con lo que Pedro Sánchez, en el fondo instalado, como el 2016, en el "no, no y no", jamás va a transar ni transigir, por mucho que ofrezca su "colaboración" a Rajoy en este muy concreto aspecto.
Hay quien habla, quién sabe si con ánimo de creer en ello o simplemente por lisonja, del "nuevo" Pedro Sánchez, un hombre que habría aprendido de sus errores. Lo que yo he visto, hasta el momento, es que en el círculo de tiza caucasiano del líder del PSOE ni siquiera se admite haber cometido error alguno. Así que ya me dirán ustedes.


Escaño cero - Qué España

22.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Se apagan los ecos del 39 Congreso del PSOE y de todas las propuestas aprobadas la más inquietante es la que se refiere a qué es o debe de ser España.
Las palabras significan lo que significan y con ellas no se puede hacer trampas.
Pedro Sánchez ha impuesto en el congreso del PSOE una nueva definición de España como "estado de carácter plurinacional".
Hay que preguntar a Sánchez y a los suyos que nos aclaren cuantas naciones hay dentro de España y sobre todo si cualquier parte del territorio puede definirse cuando le venga en gana como nación.
En realidad esta definición tan fatua como torticera quiere ser una respuesta al órdago presentado por los independentistas catalanes que hace tiempo, dicho sea de paso, vienen bordeando la legalidad. Así que España puede pasar a ser una "nación de naciones" simplemente porque los independentistas está echando un pulso al resto de los españoles y por ende al Estado y en vez de responderles con la contundencia de la ley el nuevo secretario general del PSOE ha optado por una definición que seguro encuentra de lo más imaginativa para intentar aplacar a los independentistas catalanes.
No comprendo por qué el PSOE no propone lisa y llanamente que España se defina como Estado Federal. Eso sí tendría sentido, un Estado Federal con iguale derechos y obligaciones, sin que unos ciudadanos estén por encima de los otros. En realidad la España de las Autonomías ha ido más allá del Estado Federal por más que los independentistas digan lo contrario.
Una España Federal tiene sentido una España plurinacional no sabemos ni lo que puede ser, ni como se decide quién es una nación y quién no y que implica serlo o no serlo.
Lo que el PSOE debería de hacer es apoyar a que el presidente de la Generalitat, el señor Puigdemont vaya al Parlamento, explique su proyecto de independencia y responda a las preguntas de sus señorías, entre otras a esta tan simple que acabo de sugerir: ¿Estarían dispuestos los independentistas a renunciar a la independencia si se procede a una reforma de la Constitución que tenga como finalidad que España se defina como un Estado Federal?. De la respuesta del señor Puigdemont dependería el plantearse abrir o no el melón de la Constitución. Porque si el señor Puigdmeont y los suyos no piensan bajarse del burro entonces ¿a qué modificar una Constitución con la que la mayoría de los españoles se sienten a gusto?

Si la respuesta del señor Puigdemont es que "no" es que o independencia o nada, aunque eso suponga saltarse la legalidad entonces habrá que darle la razón a Alfonso Guerra que en un artículo en la Revista Tiempo ha recordado que los excesos secesionistas tienen respuesta en el artículo 155 de la Constitución que permite al Gobierno hacer cumplir las leyes a las Comunidades Autónomas.
Alfonso Guerra también lamenta que el Gobierno la inacción del Gobierno y como no se muerde la lengua ha advertido de que "no se podrán calmar las ansias secesionistas aceptando ese extraño ser artificial de España nación de naciones". No puedo estar más de acuerdo.
Claro que dudo que Pedro Sánchez tenga en cuenta las palabras de Guerra, en realidad que tenga en cuenta nada que no coincida con el mismo.
En cualquier caso para que Sánchez pudiera llevar a cabo su proyecto de definir a España como Estado plurinacional, tendría que contar con el acuerdo de otros partidos ya que eso implicaría la reforma de la Constitución.
Pero mientras tanto el nuevo secretario general ha decidido cabalgar al tigre del independentismo ofreciendo ese engendro de convertir a España en un Estado plurinacional.
Esperemos que esto no abra más el apetito del tigre y terminemos siendo devorados por él.


No te va a gustar - Estamos en tránsito... ¿hacia dónde?

21.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Creo que usted podrá darme la razón si afirmo que estamos en tránsito hacia alguna parte. Nuestro sistema de partidos está por completar, nuestra organización territorial, por cerrar, nuestras instituciones, por perfeccionar, nuestra Constitución, por reformar, nuestra Administración, por cambiar. Y hay sectores privilegiados -de-siempre de la sociedad que están empezando a sentir que, al fin y al cabo, puede que no fuesen tan privilegiados, y pienso, por poner apenas un ejemplo, en el mundo del fútbol, tan refractario a sus contactos con Hacienda: el huracán, para bien o para mal -para bien, pienso yo- les ha llegado.
Estamos inmersos en un proceso de revisión de muchas cosas que pervivieron en nuestro pasado inmediato, desde la corrupción -vamos hacia una causa general que revise lo hasta ahora vedado a la revisión- hasta el sistema de partidos, incluyendo los conceptos de derecha e izquierda. Y, claro, añádase a todo el espectáculo de Cataluña, que tan profunda influencia va a ejercer sobre la marcha política, económica y social de toda la nación, y me refiero, claro está, a España, nación de naciones.
Escuchando, el pasado domingo, a Pedro Sánchez hablar, desde el atril del congreso del PSOE, de "plurinacionalidad" fui consciente, de pronto, de lo abrupto, lo inevitable, de los cambios que vienen. No soy un forofo del sanchismo, desde luego, pero creo que debemos admitir que los planteamientos lanzados por Sánchez resultan novedosos y seguramente provocadores: yo no me atrevería a contradecir formalmente que España es un país estructuralmente, culturalmente, hasta socialmente, plural y, por qué no, plurinacional. Siempre u cuando admitamos, claro, que la soberanía de la nación única (nación de naciones, ya digo) corresponde al conjunto de los españoles. Otros conceptos me parece que están empezando a quedar superados.
Cierto que Sánchez formuló insuficientemente tanto esta idea como la de una reforma constitucional; cierto igualmente que, desde que fue elegido en los comicios internos, el nuevo/viejo secretario general no se ha molestado en ofrecer una rueda de prensa a los medios. Pero lo que le hemos oído puede resultar fecundo... si sabe articularlo dentro de los límites constitucionales, y si puede convencer a los sectores más reacios al cambio de que algo hay que modificar si queremos que la unidad de la Patria siga incólume. Diferente, pero incólume. Está por ver que su mente, instalada aún en el "no, no y no", sea capaz de afrontar una verdadera "mesa del cambio"... que tiene que incluir hasta a quien no quiere cambiar, es decir, el PP.
Tengo para mí que este proceso de tránsito, pilotado por un hombre, Mariano Rajoy, de sentido común y sin duda patriota, pero refractario a los cambios, desembocará en importantes novedades, guste o no al inquilino de La Moncloa. Y estas novedades han de venir no del nuevo dirigente de un partido antiguo, ni de los emergentes, que no han -especialmente Podemos- encontrado aún un rumbo y ritmo adecuados. Ha de venir de todos ellos, impulsados -o, si no, expulsados- por una ciudadanía pasmada ante la velocidad de este tránsito, que parece actuar con autonomía, y al que nadie quiere poner motor ni volante, y eso es lo malo. Como las meigas, puede que el cambio no exista, pero haberlo, haylo. Y más valdría que nuestros representantes se aprestasen a afrontarlo uniendo esfuerzos. Que es exactamente lo contrario de lo que están haciendo.


Fermín Bocos - El caso Ronaldo

21.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

La Fiscalía Provincial de Madrid acusa a Cristiano Ronaldo de cuatro delitos cometidos contra la Hacienda Pública. El presunto fraude tributario rondaría los 14,76 millones de euros. El origen de esos ingresos no declarados provendría de las rentas generadas en España por sus derechos de imagen. La Agencia Tributaria imputa al jugador portugués un incumplimiento voluntario y consciente de sus obligaciones fiscales para con nuestros país. La Fiscalía apoya la denuncia en jurisprudencia tan reciente como una sentencia del Tribunal Supremo del pasado de mayo por la que se condenaba a 21 meses de prisión al jugador del Barcelona Leo Messi por un delito fiscal.
Dado el revuelo mediático suscitado por el caso lo primero que habría que destacar es que nada de lo consignado anteriormente desdice la presunción de inocencia que, como a todo ciudadano, también asiste a Cristiano Ronaldo.
La denuncia de la Fiscalía no es una condena. A través de intermediarios el jugador ha hecho saber que cree que sus cuentas con Hacienda están al día y que por lo tanto sería una discrepancia de criterio de los técnicos de la Agencia Tributaria la que habría dado pie a la denuncia. No es el primer caso ni será el último en el que un contribuyente se ve obligado a pechar y litigar contra una denuncia de esta naturaleza. Para eso están los tribunales.
En este caso será el titular del Juzgado Decano de Pozuelo de Alarcón (Madrid) quien dictará sentencia. Sentencia que si es de condena, Cristiano Ronaldo podrá recurrirla ante el Supremo. Ese es el camino a seguir.
Mientras tanto hay que esperar. Una denuncia de esta naturaleza no es una sentencia firme pese a lo mucho que pueda estigmatizar por cuanto apareja de "pena de telediario".
Creo que Cristiano yerra al no convocar una rueda de prensa y explicitar su versión de los hechos. Y también se equivocan quienes le han sentenciado antes de que el tribunal resuelva el caso. Por lo demás, sí es cierto -como se le atribuye- un reproche por lo "mal que se le trata en España", debería reflexionar. Aquí, y creo que en Portugal se rigen por el mismo principio, la ley es igual para todos. Quien deja de cumplir con Hacienda agravia a todos los que sí cumplimos. En resumen: presunción de inocencia y paciencia hasta conocer la sentencia. Nada de sobreactuar. Esto no es un penalti dudoso. Es algo mucho más serio.


Pedro Calvo Hernando - Congreso-Cataluña-Izquierda

21.06.17 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

También ahora tengo la impresión de que existe un interés muy fuerte por confundir y diluir los grandes mensajes surgidos del Congreso del PSOE, del discurso de Pedro Sánchez y de los primeros análisis todavía impregnados por el entusiasmo renacido. Se equivocarían los socialistas si no acertaran a centrar con fuerza esos grandes mensajes sin dejarse liar por las maniobras de la derecha y sus hábiles aliados. Tiene que quedar meridianamente claro que el protagonismo es para la concepción plurinacional del Estado y para el giro decidido a la izquierda como concreción del cambio que se predicaba. Y añado por mi cuenta que también por la positiva adopción y actualización de la doctrina y el espíritu del 15-M que en la primavera de 2011 revolucionó la piel ideológica de este país y que sirvió para iniciar una transformación que, aunque muy lentamente, se va imponiendo. No creo que PSOE y Podemos se tengan que pelear por apropiarse el 15-M, lo cual sería como traicionarlo. Lo tienen que aceptar y compartir y punto. Sin mirar demasiado a lo sucedido en estos seis años, si no es para corregirlo y luego para olvidarlo tal vez. Que el 15-M les sirva a los dos partidos para dejarse de estupideces y subrayar solo lo que los une.
El reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado, pero con la negativa a la segregación de Cataluña, se proyecta como la única vía de solución al principal problema de España para que podamos vivir unidos y felices. Y para deshacer la catástrofe desencadenada por el PP desde que seis años atrás se covirtió en la más eficaz fábrica de independentistas. La purinacionalidad española, señores míos, está en la Constitución desde 1978, nada menos. ¿Pero qué son las nacionalidades si no fuesen naciones?. La consecuencia es la estructura federal del Estado, que está desde siempre en el nombre del PSOE. Ahora, cada uno es libre para no verlo si no quiere.
Y aparte de que no les quedaba otro remedio, el paralelo acierto del PSOE ha sido optar claramente por ese giro a la izquierda, que abre las puertas al remedio de los grandes problemas de España y políticamente al entendimiento entre los partidos de la izquierda, imprescindible para conseguir la tan cacareada y nunca conseguida unidad. A mis lectores les sonará esto, que vengo repitiendo desde hace años con cierta machaconería. Hay quien dice que eso es que el PSOE se podemice y que Podemos se socialice. Tal vez.


Escaño cero - Un acierto

21.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Pues sí, Pedro Sánchez ha acertado de pleno al decidir que Margarita Robles sea la nueva portavoz del grupo parlamentario.
En realidad de todas las personas que vienen acompañando a Pedro Sánchez ella es la mejor con diferencia.
Por eso va de suyo que Margarita Robles se convierta de ipso en la número dos del nuevo PSOE al asumir la portavocía del Congreso. Es una jurista de reconocido prestigio y además una persona con talante conciliador capaz de escuchar y tener en cuenta las opiniones ajenas. Pero sobre todo tiene independencia de criterio es decir es una persona que no comulgara nunca con ruedas de molino lo diga Agamenón o su porquero.
También creo que en estos momentos en que el PSOE está roto y que en el grupo parlamentario se sienta una mayoría del sector perdedor, Margarita Robles es más que capaz de embridar la situación y lograr que al menos los socialistas del Congreso latan al unísono.
No, no es fácil ser portavoz del grupo parlamentario socialista en estos momentos pero si alguien puede hacerlo con éxito esa es Margarita Robles. Eso sí, siempre que la dejen manos libres para el desempeño de la portavocía.
Margarita Robles tiene mucho y bueno que aportar al grupo parlamentario ya que en todos los cargos que ha desempeñado en la vida pública ha dejado constancia de su inteligencia, seriedad, rigor, mano izquierda(léase ausencia de sectarismo), capacidad de trabajo, intuición y rectitud.
Creo que para muchos diputados socialistas la elección de Robles constituirá un alivio por más que sientan el aliento de Adriana Lastra, que amen de haberse convertido en vicesecretaria general del PSOE va a estar también en el "puente de mando" del grupo parlamentario y que sus declaraciones públicas son un ejemplo de un sectarismo desolador.
Imagínense lo que supone ver para los perdedores del congreso a la señora Lastra con tantísimo poder habida cuenta que cuando Pedro Sánchez gano las primarias se "retrato" diciendo que quienes no le habían apoyado y se habían abstenido en la investidura de Mariano Rajoy deban de "pedir perdón". Así se las gasta la nueva número dos del PSOE, o sea que no me extraña que muchos diputados socialistas estuvieran temblando cuando su nombre sonaba como portavoz. Claro que ahora tiene más poder si cabe porque es vicesecretaria general.
Pero vuelvo a Margarita Robles para decir que de todos los nombramientos que ha hecho Sánchez es de Robles es el mejor.
En realidad, visto lo visto, Margarita Robles les saca unas cuantas cabezas de distancia a la mayoría, incluido el propio Sánchez. Pero claro es solo mi opinión.


Carmen Tomas - Reformas exportables a socios de Europa

21.06.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Lo señala la revista The Economist en su último número: las reformas llevadas a cabo por el gobierno de España en los últimos años son un modelo que debería exportarse a otras economías del sur de Europa. No es ninguna novedad lo que ha dicho la prestigiosa revista. Sólo había que coger las estadísticas que ofrece la economía española sobre paro, crecimiento, déficit, endeudamiento privado, balanza de pagos por cuenta corriente, prima de riesgo, tipos de la deuda o exportaciones para darse cuenta de que las reformas, que no han sido tantas, pero sí fundamentales, han logrado, de forma lenta pero constante, que España pegue un cambio de 180 grados en relación a cómo estaba hace apenas 5 años. Entonces, hay que recordar que España estaba al borde del precipicio y que todo nos conducía a un rescate de la economía.
El gobierno, a pesar de la opinión de muchos, algunos economistas de supuesto talento, aceptó el reto de poner en marcha una política que hiciera evitable el rescate. Y lo consiguió sin tocar lo esencial del estado del bienestar. Cierto que hubo que pedir dinero para rescatar las cajas de ahorro, y que quizá gran parte de ese dinero no se recupere nunca. Sin embargo, millones de cuentacorrentistas salvaron su dinero y lo que es más importante no se quebró la confianza y se evitó un pánico en cadena que podría haberse llevado por delante también a algunos bancos.
Hoy, los podemitas y parece que también los nuevos socialistas de Sánchez quieren cargarse todo. Parece que abogan de nuevo por una banca pública (volver al modelo quebrado de cajas de ahorro), derogar la reforma laboral, cuando se ha recuperado el 65 por ciento del empleo destruido en la crisis, subir más los impuestos poniendo en riesgo la inversión y la creación de empleo y por supuesto "invitando" a muchos a irse de España o sencillamente a no venir. También por aumentar el gasto público y la deuda pública dejando al pie de los caballos nuestros compromisos con Europa. Vamos a ver hasta donde son capaces de llegar. En breve hay que aprobar el techo de gasto y los objetivos de déficit y su reparto. Será una primera ocasión.


Más que palabras - El silencio de los muertos

21.06.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Su esposa Carmen, de 36 años, y sus hijas Sonia y Susi, de 16 y 13, no tuvieron ninguna oportunidad cuando en 1987 "Santi Potros" dio la orden de reventar Hipercor. Hubo 21 asesinados y 45 heridos. El dice que se quedó "vacío". La entrevista es en su casa, un santuario de recuerdos... "A mí me mató ETA", dice una camiseta con la imagen de sus dos niñas.
Pregunta.- ¿Cómo cambió su vida ese 19 de junio de 1987? Respuesta.- Completamente. Entonces tenía 40 años, una familia y las cosas marchaban bien económicamente. Yo era un pequeño empresario que tenía siete tiendas de videoclub, una pequeña productora, un bar y dos restaurantes. Nos iba viento en popa.
P.- Y esa tarde, a las cuatro y cuarto, ¿qué pasó para que su vida cambiara brutal y trágicamente?

R.- Un conocido mío había sido atropellado. Le recogí y le llevé a una clínica en Sabadell. Llegando allí dijeron en las noticias que había habido un atentado muy grande en el Hipercor. Me quedé tranquilo, porque mi mujer y mis hijas habían estado allí por la mañana comprando ropa y cosas para irnos de camping. ¡Nos encantaba escaparnos de vez en cuando! Y no pensé que hubieran vuelto por los grandes almacenes.
P.- Pero, no fue así...
R.- Cuando me fui para las tiendas me encontré con que la que regentaba mi mujer estaba cerrada. Pasó una hora y empecé a inquietarme. Opté por ver si habían vuelto otra vez al Hipercor a comprar algo. Al llegar la escena era dantesca: ambulancias, gente chillando, coches de policía... Ahí empezó al calvario. Me tiré hasta las ocho de la tarde, viendo las listas de los ingresados en los hospitales. Y al último al que fui fue al Clínico.
P.- ¿Y allí qué se encontró?

R.- Al preguntar por los heridos, una ATS se fijó en el cordón de oro que yo llevaba en el cuello y me preguntó si mi mujer llevaba uno igual. Le respondí que sí, que lo compramos juntos. Bajé a la morgue, a mi mujer la reconocí enseguida.
P.- ¿Y a sus hijas?

R.- No, a la niña pequeña no. Dudaba, estaba tan aturdido que no podía reconocer aquel horror. Al final reconocí a Susi, mi pequeña de 13 años. Tenían el rostro negro, no parecían ni ella. Me dijeron que habían muerto por asfixia.
P.- ¿Su otra hija, Sonia, dónde estaba?

R.- No sabíamos. Desde el Clínico estuve llamando a todos los sitios para ver si mi otra hija aparecía. Luego he sabido que mi hija mayor salió con algo de vida del Hipercor, y la llevaron a la Residencia. He visto en imágenes secuencias de cuando llegaba a ese centro hospitalario, y cómo con las prisas se les cayó de la camilla. Iban tres heridos en la misma ambulancia, pero ellos sobrevivieron y mi hija no. Hasta la medianoche yo no supe dónde estaba Sonia. Mantuve en todo momento la esperanza de que mi chica mayor estuviera viva, rezaba, le pedía a Dios que, al menos, me dejara a una para aliviar mi desesperación, pero no fue así. Me quedé vacío y solo. En la morque había reconocido a mi mujer, luego a mi hija pequeña, también a mi hija mayor... ETA había matado a toda mi familia.
P.- Usted pierde a su familia, en años se arruina, pierde sus negocios y empieza un peregrinaje por consultas de psiquiatras. ¿Cuánto tiempo ha estado tomando tranquilizantes?

R.- Aún sigo. Al principio El Corte Inglés me puso un psicólogo. Luego me fui a los del Ayuntamiento, después a particulares, a los de la Asociación de Víctimas en Barcelona, y ahora, en Andalucía, estoy con el psiquiatra del hospital.
P.- ¿Y con sus negocios qué pasó?

R.- Los de Andalucía los tuve que dejar en manos de un encargado. Se enriqueció y a mí me llevó a la ruina. Le hice la cesión del negocio y no me lo pagó. En Barcelona pasó lo mismo y en seis años se hundió todo, hasta que conocí a Dolores, mi actual pareja, y mi vida empezó a serenarse. Yo era militante de CiU cuando ocurrió el atentado, y Pujol entonces vino a visitarme varias veces a mi casa, cosa que le agradecí mucho. Después dejé mi militancia y todos me olvidaron.
Este es un pequeño extracto de una entrevista que le hice hace años a Alvaro Cabrerizo el hombre que perdió a toda su familia en el atentado de Hipercor, que ya ha fallecido. Nunca he olvidado esa entrevista, una de las más duras que he hecho en toda mi vida profesional, porque a veces no hay palabras de consuelo que decirle un hombre que lo ha perdido todo, su familia, su negocio, sus amigos, todo absolutamente todo y al que todos terminaron por abandonar.
Durante la misma me relató que en una ocasión intentó tomarse la justicia por su mano pero se terminó entregando. "Al poco del atentado de Hipercor murieron dos terroristas que iban a colocar una bomba y el obispo Setien dijo que habían muerto "dos palomas de la libertad del País Vasco". Me sentó como un tiro, y yo tenía escopetas de cazar. Cogí la escopeta y me fui con la intención de matarle. Me entregué a la Guardia Civil, con la escopeta y todo. Ahora sé que eso fue un momento de locura, pero entonces yo decía siempre que donde no hay justicia hay venganza".
He recordado esta entrevista que ayer cuando escuche con repugnancia al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont aprovechar que se han cumplido 30 años del brutal atentado del Hipercor en Barcelona para comparar la lucha de la Generalitat para alcanzar la independencia con la que el Estado entabló contra la banda terrorista. "Si no hubiera sido por la persistencia, este combate contra ETA no se hubiera ganado", afirmó, para concluir que hoy "estamos más cerca del ideal de justicia ante quien intenta laminarlo porque hemos persistido".
¿Hasta donde puede llegar la ceguera de un gobernante -si es que se le puede dar a Puigdemont ese calificativo- que tuvo la osadía de compararse a sí mismo con un Estado que defiende la ley y sitúa al Gobierno de la nación en el mismo papel de una banda terrorista, asesina, secuestra y extorsiona para alcanzar sus fines?. "En unos años diremos lo mismo: que hemos conseguido lo que el pueblo de Cataluña se ha propuesto porque persistimos, porque no nos resignamos". ¿Sería capaz de decirle eso sin bajar la mirada a Alvaro Cabrizo ese hombre que fue militante de CiU su antiguo partido, y al que la pena le terminó matando ¿o solo esperas el silencio de los muertos para que todo se desvanezca?. Hay comparaciones odiosas y otras tan repugnantes que solo merecen que las urnas expulsen a quienes las pronuncian. ¡Todo tiene un límite salvo que seas un miserable pusilánime!


Antonio Casado - Las paradojas de Sánchez

20.06.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Respetemos al menos los clásicos cien primeros días. El nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, tiene derecho al periodo de gracia generalmente concedido a los dirigentes políticos recién entronizados. De modo que no conviene elevar a definitiva ninguna de las conclusiones -sólo sensaciones, por ahora- extraídas de un primer acercamiento a su discurso de cierre en el 39 congreso federal. Eso no tapa la dificultad de descifrarlo al primer bote, habiendo vectores contradictorios o reñidos entre sí. Dejémoslo en paradojas en la lógica interna de un proyecto en fase expositiva. Sobre todo tres.
A saber:

La primera nos remite a la formación de una ejecutiva monolítica -la inclusión de Patxi López es la excepción que confirma la sobredosis de poder del jefe- que, sin embargo, nace con un apoyo muy escaso de la militancia representada en el reciente congreso. Casi un tercio de los delegados no la respalda.
La segunda es el levantamiento de una bandera roja -"Somos la izquierda"-, mientras se admite que el PSOE no llegará a ganar la Moncloa si la derecha representada por Ciudadanos no comparte o no se suma a la forja de una mayoría parlamentaria, "lo antes posible", para descabalgar a Rajoy y librar al país de un "partido corrupto".
¿Cómo pretender seducir a los votantes de Podemos hacia una mayoría parlamentaria con Ciudadanos sabiendo de la aversión mutua entre los seguidores de Iglesias Turrión y los de Albert Rivera?

No se explica la convicción con la que Sánchez habla de llegar tan deprisa a la Moncloa si no es amontonando a populistas y separatistas. O sea, hipótesis de gobierno Frankenstein. Y si no es así, las posibilidades de ver al líder redivivo de presidente del Gobierno en esta legislatura son nulas. Las condiciones objetivas son las que son. Y las subjetivas (voluntarismo) no sirven para llegar al poder.
La tercera de las paradojas, en fin, es la más delicada, porque afecta a las cuadernas del Estado. El PSOE de Sánchez ha colado en su programa el reconocimiento de la "España plurinacional", teóricamente reñido con el espíritu y la letra del articulo 2 de la Constitución (solo hay una nación integrada por "nacionalidades" y "regiones"). Pero al tiempo ha hecho público alineamiento con el Gobierno de Rajoy frente a la ilegal ofensiva del soberanismo catalanista contra el principio de soberanía nacional única e indivisible.
¿Y cómo entender su profesión de fe en la España plurinacional mientras elige para gestionar la política territorial a dirigentes tan defensores de la unidad nacional como Patxi López, nuevo secretario de Política Federal en la recién nacida ejecutiva, y el extremeño Fernández Vara, que sustituye a Susana Díaz en la presidencia del Consejo Federal del PSOE?


Fermín Bocos - Un chiste soviético

20.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Al día siguiente a la entronización de Pedro Sánchez como líder del "nuevo" PSOE resulta muy revelador analizar cómo ha sido recibido por los medios. En general, mal; de uñas incluso en algún caso. La excepción son los rotativos catalanes.
La equívoca adopción del sintagma "España plurinacional", sin duda, explica el encomio con el que ha sido recibido en la Barcelona mediática. Nada que ver con Madrid, Zaragoza, Vigo o Sevilla. Al reflexionar acerca de esa dualidad acude a la memoria un chiste que se contaba en Moscú en tiempos de la Unión Soviética.
La acción retrataba el diálogo entre dos paisanos. Uno le decía a otro: "Creo que todo lo que dicen los comunistas del sistema capitalista ,es cierto". Y el otro le respondía: "Sí. Lo malo es que también parece que es verdad todo lo que los capitalistas dicen del sistema comunista".
Dice Pedro Sánchez que entre quienes conspiraron para derrocarle amén de los barones estaban algunos de los empresarios más influyentes del Ibex (daba algún nombre), secundados por el principal grupo mediático del país. Tan peculiar "joint venture" política parecería que ha reanudado su tarea al juzgar por la dureza de algunas de las cosas que hemos leído concluido el Comité Federal. Sánchez tiene enfrente enemigos poderosos.
Quienes le critican consideran que es un brindis al sol el compromiso de cambiar la Constitución a los efectos de encajar a Cataluña en España para disuadir a los separatistas de su empeño. Es una promesa vacía porque dado el procedimiento de cambio por mayorías establecido en la propia Carta Magna nunca se podría realizar sin contar con el PP. Partido al que Sánchez ha señalado como su único enemigo.
La conclusión nos devuelve al chiste de la Guerra Fría y plantea una reflexión que conduce a la melancolía. ¿Le dejaran intentar una nueva vía, incluso al precio de equivocarse? ¿O es demasiado lo que está juego y no hay margen ni tiempo para experimentos políticos?

Lo razonable sería observar y esperar. Con Sánchez al frente el PSOE perdió las dos últimas elecciones y llevó al partido a su menor representación parlamentaria. La militancia le ha resucitado, pero el futuro es una incógnita. Sí consigue que retornen los dos millones de votantes socialistas que optaron por Unidos Podemos, nadie se acordará de las críticas. Si fracasa, no tendrá otra oportunidad y los mismos que ahora le jalean, le dará la espalda.


No te va a gustar - La mujer más importante del PSOE ni siquiera milita

20.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Debo reconocer que me alegró la designación de Margarita Robles como portavoz parlamentaria del grupo socialista. Que es el segundo grupo en importancia en el Parlamento. Al no ser Pedro Sánchez diputado, puesto que renunció -menudo error- al acta, Margarita Robles, que ni siquiera milita formalmente en este partido, se convierte en la figura más importante del PSOE, tras el secretario general: ella será la voz de Sánchez en la Cámara Baja, en las sesiones de control parlamentario, en los grandes debates sobre Presupuestos y en el "día a día" de los contactos políticos con otros grupos y, claro, con los medios, con los que, en general, se lleva estupendamente.
Estuve con ella este lunes y su teléfono no dejaba de recibir mensajes, parabienes en general, aunque cierto es que esta mujer menuda, que mostró un coraje espectacular siendo secretaria de Estado de Interior en los tiempos en los que ETA mataba a mansalva, tener enemigos claro que los tiene. Toda persona de valía los tiene, y en el cainita mundo socialista, que ha cerrado un congreso este domingo dejando no pocas heridas abiertas e infectadas, no falta quien haya recibido como una bomba la elección de Robles para la portavocía: pondrá orden en el inestable grupo parlamentario, donde los "susanistas" proliferan más que los "pedristas", aunque ahora habrá, claro, conversiones como la que, en el sentido inverso, alumbró al hasta ahora predecesor de Robles, Antonio Hernando.
Debo reconocer que dejé de creer en Pedro Sánchez no mucho después de que tomase posesión (por primera vez) como secretario general del PSOE, no hace ni tres años. Pero admito que me agradó su valor de ir contra la corriente y también reconozco que algunos puntos de su futuro programa de actuación, incluyendo el polémico punto de la plurinacionalidad, me parecen fecundos, si es que consigue explicarlos con lucidez y convicción. Veremos, porque lo que es hasta ahora su contacto con los medios ha sido más bien escaso y decepcionante: es una de sus grandes asignaturas pendientes, porque no se puede hacer política contra los medios -que se lo digan a Trump--, máxime cuando has de hacerla desde Ferraz y no desde el Parlamento.
También, a la hora de las declaraciones de intereses y afectos, no debo ocultar, al hacer este comentario, que siento un respeto político muy considerable, a veces rayano en la admiración, por Margarita Robles, magistrada siempre alineada en la que consideraba su verdad -no siempre ha estado exenta del error, claro--, que no admite titubeos, ni componendas. Y es esa la parte que más me preocupa en su futura actuación, porque desde la portavocía parlamentaria toca ser flexible, negociador y tragarse muchos sapos. Y sí, claro que deseé a Margarita Robles mucho éxito en su difícil misión, como se lo deseo a Sánchez, que me parece que no estuvo demasiado acertado en su discurso de clausura del XXXIX congreso socialista, un discurso escrito "contra Rajoy", pero con una insuficiente articulación del futuro. Y eso es lo que Sánchez debería ser: una apuesta de futuro, no un ariete contra nadie. ¿Llegará él a comprenderlo?


Cayetano González - Manos libres

20.06.17 | 08:16. Archivado en Cayetano González


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Con su clara victoria hace menos de un mes en las primarias para elegir secretario general, y con la celebración del 39 Congreso Federal este pasado fin de semana en Madrid, donde Pedro Sánchez ha conformado una ejecutiva a su medida, nadie podrá dudar que se inicia una nueva etapa en el PSOE. Una etapa de la que se ha conocido su inicio pero cuyo fin es todavía muy incierto. Los asistentes al Congreso han proclamado que desde ya se pone rumbo a la Moncloa, una aspiración, la de llegar al poder, lógica y mucho más en un partido como el PSOE que ha gobernado veintiuno de los cuarenta años que tiene nuestra joven democracia.
Desde el mismo momento que anunció su candidatura a las primarias internas del partido, como a lo largo de la campaña electoral de estas, Sánchez no ha ocultado su intención: liderar a toda la izquierda para echar al PP del poder. El problema es que con los números actuales, la suma no da, y para que diera sería necesario que a ese bloque de izquierdas que conformarían PSOE y Podemos, se unieran los partidos independentistas catalanes -ERC y la antigua Convergencia- e incluso socios tan poco recomendables como Bildu. Ese va a ser el gran dilema de Sánchez en los próximos meses. Se le ve muy empecinado en sacar a Rajoy de la Moncloa, pero el precio para lograrlo, con la actual composición del Parlamento, puede ser muy alto y puede tener como efecto inmediato que el PSOE no recupere ninguno de los varios millones de votantes que le han ido abandonando desde el 2011.
El guiño que Sánchez ha hecho a los nacionalistas, aprobando en la ponencia política que ha salido adelante en el Congreso el carácter "plurinacional" de España, puede caer muy bien en un potencial electorado catalán, pero no así de Despeñaperros para abajo, o en las dos Castillas, pongo por caso. No da la impresión que el nuevo secretario general del PSOE quiere recuperar para su partido el espacio del centro-izquierda, también conocido como el de la socialdemocracia. Más bien todo indica que quiere llevarlo a una radicalidad dentro del campo de la izquierda para competir con Podemos. Sólo el tiempo certificará si esta estrategia es la acertada o si por el contrario, en próximas citas electorales -las autonómicas y municipales son en 2019 y las generales, Rajoy tiene la llave para marcar la fecha- el PSOE sigue sin recuperarse electoralmente. Lo que está claro es que Sánchez tiene absolutas manos libres dentro del partido para hacer lo que quiera, y ya ha empezado a ejercer ese poder. El problema es que los partidos son muy crueles y a día de hoy ya hay una amplia lista de socialistas "defenestrados" por Sánchez que le están esperando. También es cierto que hace sólo ocho meses le dieron por muerto, y ya se ha visto que resucitó como el ave fénix.


Rafael Torres - Cuando Felipe era Dios

20.06.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

La dirección del PSOE queda como cuando Felipe González era, según el término que empleaba Txiki Benegas para nombrarle, "Dios". Laminada toda contestación interna, acaso no tanto por un propósito de mayor cohesión y eficacia en la presente refundación del partido como por efecto de la purga de los que derrocaron al retornado secretario general, éste, Pedro Sánchez, parece haberse constituido en el dios cuya palabra está destinada a ir siempre a misa.
Pero, aunque esa deriva teocrática en el PSOE no se compadezca gran cosa con el espíritu democrático que éste debiera trasladar a la sociedad cuando los hados electorales le sean propicios, tampoco es cosa de llevarse las manos a la cabeza: Rajoy, Rivera o Iglesias son también los dioses del PP, de Ciudadanos y de Podemos respectivamente, por muchas primarias, debates o asambleas de atrezo que efectúen sus cortes celestiales. Pedro Sánchez, pues, se equipara a sus colegas, pues de ángel caído no puede decirse que le fuera muy bien como para repetir el costalazo de nuevo.
Dicho esto, que no deja de ser lamentable porque sea práctica corriente en la política partidaria, también merecería la pena señalar que la opinión publicada y tertulianizada se está pasando mucho con éste nuevo PSOE del Sánchez redivivo. Antes de haber dado un solo paso, se le acusa de andar en malos pasos, y, por acusar, hasta se le acusa de reputarse de izquierda, de identificar al Partido Popular como su principal adversario y de cantar La Internacional. Pero, hombre, si se trata del Partido Socialista, no del Proverista de Manuel Maysounave ni del neofalangista de Cantarero del Castillo. ¿Qué quieren?

Se comprende que a la derecha le encantara la Gestora, y no digamos la posibilidad, que daba por hecha, de un PSOE totalmente desnaturalizado bajo la égida de Susana Díaz, pero de ahí a pronosticar que, con Sánchez en el papel de "Dios", el PSOE se va a volver bolchevique de repente, median varios abismos. Lo más aciago para la reacción serían esos "valores republicanos" de los que presume éste PSOE, bien que en el caso de que eso fuera verdad, pues no hay valores republicanos fuera del abierto republicanismo. En todo caso, cuando eche a andar éste PSOE se verá si los pasos son buenos o malos.


Luis del Val - Respeto discriminatorio

20.06.17 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

A mí me cae bastante bien José Luis Abalos, la nueve estrella emergente del PSOE. Maneja bien la palabra, y es didáctico, lo que suele ser característica de los que pasamos por las Escuelas de Magisterio.
En unas declaraciones, intentando neutralizar ese peligro de identificar a los socialistas con los podemitas, ha dicho con inteligencia que el acercamiento a Podemos del PSOE es casi necesario por respeto a sus votantes. Como diría mi tía Pascualina, está muy bien traído, e incluso nos recuerda a algunos que caer en el forofismo, tanto a favor como en con contra, no es lo mejor.
Lástima que el señorito de Abalos, Pedro Sánchez, Penélope incansable, desteje por la noche lo que el secretario de organización teje por las mañanas. Porque cuando el antiguo-nuevo Secretario General del PSOE se refiere al PP lo hace en unos términos en los que parece que es una organización mafiosa, en la que nada hay salvable. Nos situamos, pues, ante una tabla de respetos variables, donde nos encontraríamos con los respetables votantes de Podemos, de un lado, y, por el otro, con los estúpidos e ignorantes votantes del PP, que no se merecen ningún respeto.
Esta forma maniquea de dividir al público que tanto nos quiere suele ser bastante frecuente entre comentaristas, politólogos, periodistas, políticos regionales y gentes de irregular vivir. El sectarismo no necesita razonar y lo entiende todo el mundo. Al primer individuo al que le leí que había que crear un cordón sanitario alrededor del PP, fue al gran ensayista, politólogo y sectario evidente, Federico Luppi, que en su tiempo libre trabaja de actor. Aquellas declaraciones las leí el año que murió mi padre que, en las últimas elecciones, votó al PP, según me había confesado. Y me sentí ofendido. Y no se me olvida.
Lo que ya me parece más raro es que Pedro Sánchez aspire a gobernar un país en el que casi ocho millones de personas con derecho a voto le parecen despreciables y no crea que merezcan ningún respeto. A lo mejor cree que el presidente gobierna sólo para los militantes de su partido y no para todos los habitantes del país, debido a que acaba de salir de un Congreso. Cabría la confusión. Y habría que rogar al señor Abalos que le despejara las dudas y evitara la discriminación en los respetos.


Escaño cero - "PSANCHEZ"

20.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Nunca un secretario general del PSOE ha tenido tanto poder como el que ha conseguido Pedro Sánchez en el recién clausurado 39 congreso de su partido a pesar de que el treinta por ciento de los delegados se abstuvo.
Aún así, Pedro Sánchez ha puesto en marcha un partido a su medida en el que nadie pueda contrariarle y mucho menos descabalgarle. Ha impuesto un nuevo modelo de organización sin que nadie se atreviera a rechistar seguramente porque la familia socialistas aún está conmocionada por el enfrentamiento fraticida vivido en los últimos meses y sobre todo por la victoria sin paliativos del propio Sánchez.
Se nota un cierto temor entre quienes no estuvieron con él, tanto que nadie se atreve a rechistar y prefieren dar por bueno todo lo que su secretario general proponga y disponga. Así, la mayoría de los asistentes al congreso ha hecho de tripas corazón asumiendo incluso esa propuesta de que España es un "Estado plurinacional", algo que habían rechazado reiteradamente.
La cuestión de fondo es cómo va a gestionar Pedro Sánchez tanto poder como ahora tiene en su organización. No cabe duda de que en el PSOE de Sánchez nadie se moverá por temor a no salir en la foto. Pero sobre todo la falta de equilibrios internos, de contrapesos, hace imposible que haya un cauce para la sana discrepancia.
A partir de ahora mismo Sánchez y su ejecutiva de exclusivos afines (Patxi López es una anécdota) pondrán en marcha en el PSOE no solo una nueva manera de funcionar sino también nuevas políticas encaminadas a reconquistar el voto perdido que hoy reposa en Podemos.
Sin duda del congreso socialista salen propuestas políticas interesantes y otras que son el germen de problemas, como el de definir a España como un "Estado plurinacional", pero lo que desde luego no sale del congreso es un partido unido, sino un partido dividido donde Sánchez y los suyos van a imponer su "pax romana" al resto.
Se masca un estilo prepotente entre algunos de los nuevos dirigentes y el alicaimiento de los perdedores.
Susana Díaz ha perdido tanto fuelle que ahora mismo no es capaz de representar al sector perdedor, que no por perdedor es poco numeroso, no olvidemos que Sánchez gano las primarias con poco más de la mitad de los militantes socialistas pero ni mucho menos arrasó y que ahora un treinta por ciento de los delegados al 39 congreso tampoco le han votado. Ese sector ahora está huérfano, tanto que se les ve tan rendidos como desconcertados y sobre todo sin nadie que les represente.
El PSOE que ha salido del Congreso más que el PSOE es el "PSANCHEZ"... Veremos si es para bien.


El rincón del soneto - SONETO SIMPÁTICO

19.06.17 | 12:55. Archivado en Salvador Freixedo


SONETO SIMPÁTICO

Quiero escribir un soneto simpático
que tenga un fondo sabrosón y ético,
pero sin que llegue a ser homilético,
porque hoy, para eso, ya soy apático.

Dirán algunos que soy un lunático,
y que juego mucho con lo fonético,
pero me produce un placer estético,
muy semejante aun orgasmo extático.

Como me considero muy patriótico,
aborrezco el pudridero político,
con el que estoy enfadado y soy crítico,

porque lo han convertido en algo caótico,
que va teniendo mucho de mefítico
y convirtiéndose en algo neurótico.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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Vuelve la exministra Narbona, la del fiasco de las desalinizadoras.

19.06.17 | 12:00. Archivado en Magdalena del Amo


Los socialistas se organizan para ser alternativa de gobierno, solos o con Podemos. Parece que el Frente Popular del siglo XXI ya está, irremediablemente, a las puertas. A Sánchez no le pillan de bobo una segunda vez y ya prepara la maleta para el viaje a la Moncloa. Todo sea que tenga que deshacerla, porque la vida da muchas vueltas, pero esa es la idea, esta vez con el apoyo de todo el partido, o casi. Los congresos sirven, entre otras cosas, para enfundar las armas hasta la próxima conjunción propicia, jurarse amor eterno y declarar públicamente lealtad al líder, y ¡lo pasado, pasado! Confieso que, hoy más que nunca, me es indiferente el nuevo equipo de Sánchez, con excepción de la exministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, la que echó abajo el proyecto de Alberto Vázquez Figueroa, para implantar su plan fallido y nefasto de las desalinizadoras, gracias al cual, una buena parte de españoles, o no tienen agua o tienen que pagarla a precio de petróleo.

Alberto Vázquez Figueroa es uno de esos genios actuales que lleva años luchando contra el sistema. A diferencia de otros, él no es el típico soñador desconocido por la prensa. El ser un escritor de éxito, autor de más de cien novelas, le proporciona, al menos, que sus cuitas sean oídas en los medios de comunicación.

Nos han repetido hasta la saciedad que el agua es un bien del planeta que hay que preservar. Hay toneladas de agua en el mar, pero siempre se repite que desalinizar el agua del mar es antieconómico y que, además, el agua dulce resultante tiene mal sabor y olor. Pero llega Vázquez Figueroa y revoluciona el sistema presentando un método que echa por tierra todos los axiomas anteriores.

El inventor canario siempre ha mantenido una estrecha relación con el agua. Fue uno de los primeros profesores de submarinismo de España y trabajó con Cousteau. A mediados de los noventa ideó un sistema para aprovechar las montañas cerca de la costa y desalar agua gratis, produciendo, al mismo tiempo, energía. Todos los que conocen el proyecto se quedan encantados, incluso el banquero Edmund Rothschild, que lo puso en conocimiento del primer ministro británico, Tony Blair. Antes de la llegada de Aznar a la Moncloa, Esperanza Aguirre le prometió su apoyo. En 1966, el ministro Arias Cañete se interesó, y Trasga decidió hacer un estudio y aplicarlo. Vázquez Figueroa consiguió la patente mundial.

Después, el gobierno jordano se puso en contacto con él para estudiar su sistema y llevar el agua del mar Rojo al mar Muerto. Se estimó que se podrían generar dos millones de metros cúbicos al día, para Israel, Palestina, Siria y Jordania. El inventor cree que al morir Rothschild el proyecto perdió impulso.

En el 2004, unos meses antes de que Zapatero saliera elegido presidente, Vázquez Figueroa organizó una cena en su casa de Lanzarote a la que asistieron, entre otras personas, Rodríguez Zapatero, Juan Fernando López Aguilar, Carmen Chacón, José Saramago y el cineasta Bernardo Bertolucci, a quien Zapatero quería conocer. Zetapé le prometió que si llegaba a presidente, pondría en marcha su sistema de desalinizadoras. Tras recibir una carta del presidente manifestándole que cumplía la promesa, se puso manos a la obra en el proyecto de una desalinizadora para dar agua a Almería.

Aquí entra en escena Cristina Narbona, ministra de Medio Ambiente del Ejecutivo de Zapatero; y cuando todo estaba preparado para iniciar las obras, Narbona paraliza el proyecto. Entre otras razones sinsustancia, se alegaba que se iban a electrocutar las gaviotas –no había cables—, y anunciaba la conveniencia de construir 51 desalinizadoras a lo largo de la costa del Mediterráneo.

Solo estuvo dos años, pero dejará un borrón en su expediente, difícil de ocultar, por mucho que los ecologistas elogien su labor con el compromiso de Kyoto y a favor de las renovables –fuente de pelotazos al por mayor—.

Narbona echó abajo el Plan Hidrológico Nacional y creó Acuamed –empresa pública dependiente del Ministerio de Agricultura, cuyo fin es gestionar el agua, de manera especial en las zonas donde esta escasea—, es decir uno de esos chiringuitos donde los amigos de los políticos se forran a costa del erario público. ¡En Acuamed se forraron, y bien!

Las desalinizadoras fueron un fiasco. A toro pasado, Vázquez Figueroa se expresaba así sobre el particular: “Las desalinizadoras de Narbona sacaban el agua cara, y obligaban al agricultor a pagar por los días en que no consumía incluso. Mi proyecto, mejorado por Tragsa, que hizo cosas muy interesantes para aprovechar los depósitos que ya existían, producía agua dulce y luz prácticamente gratis, y eso es lo que en el Ministerio no querían. Las eléctricas pensaban que iba a consumirse mucha energía con esas desalinizadoras, que iban a ser un gran negocio. Luego fueron un fracaso, y todo se abandonó”. Así es. Fue un fracaso que costó a los fondos del Estado 3.200 millones de euros. Conviene resaltar que la pareja de Narbona, Josep Borrell, trabajó muchos años en Abengoa, una de las empresas más favorecidas por aquellos contratos. En la actualidad, solo funcionan, no sé si una o dos de aquellas desalinizadoras.

Un tiempo después, vuelve Acuamed a interesarse por el proyecto de Vázquez Figueroa, en esta ocasión porque el gobierno de Israel iba a convocar un concurso internacional para llevar agua del mar Rojo al mar Muerto y querían presentarse con su proyecto. El inventor ignoraba que Acuamed estaba siendo investigada por presunto desfalco y sobornos de decenas de millones en favor de empresas, como el grupo Fomento de Construcciones y Contratas. Al frente de la empresa pública estaba un personaje llamado Arcadio Mateo del Puerto, al cual le habían encontrado en su casa 120.000 euros en billetes –raro, raro, raro—. Este le hizo una propuesta muy en la línea de los negocios políticos, amparados bajo el paraguas de la corrupción. Le proponía hacer de nuevo el informe. No era lógico; había costado millones de euros y no había que modificar nada. En la reunión estaba presente el director general de obras de FCC y el director de Aguas de la empresa. Desgraciadamente, esta es una de las maneras que tiene alguna gente de la política de embolsarse el dinero: repitiendo informes que ya existen o creando informes que no sirven para nada. Recordemos a Urdangarín. Hay que decir que la trama de Acuamed está imputada por, presuntamente, encargar labores ficticias a las empresas contratistas para beneficiarlas con decenas de millones, y recibir de los cargos públicos favores a cambio. El inventor rehusó entrar en la mafia del agua.

De las palabras siguientes de Vázquez-Figueroa se deduce algo importante sobre el funcionamiento de estas empresas públicas: “Me dicen que me esté tranquilo, que Cañete va a venir un día de estos de Bruselas, que vamos a comer los cuatro juntos y vamos a reactivar el tema de mi proyecto. Lo siguiente que supe de ellos fue su detención”. En efecto, Arcadio Mateo y su mano derecha, Gabriela Mañueco fueron detenidos un mes después (febrero de 2016).

Según fuentes de la investigación, entre 2007 y 2014, la empresa pública habría aceptado comisiones millonarias de constructoras, a cambio de adjudicaciones infladas, que habrían supuesto una pérdida de más de 50 millones de euros públicos.

Esta reflexión es digna de mención: “Si alguien roba en el tema de hacer una carretera, es malo. Si alguien hace corrupción construyendo un aeropuerto en el que nadie aterriza nunca, es una canallada. Pero cuando se hace corrupción como ahora con el tema del agua, estás perjudicando a todos los que luego no pueden lavarse, beber, o no tienen agua para agricultura o ganadería”.

La historia de las desalinizadoras es surrealista y casi difícil de creer, como muchas de las que se urden en el ámbito de la corrupción. Una auténtica trama que Alberto Vázquez Figueroa llevó al papel, bajo el título La barbarie, una novela basada en hechos reales vividos por el autor, de los que conserva cientos de documentos, como las cartas que le dirigieron Rodríguez Zapatero y Arias Cañete interesándose por el proyecto, incluso los ya citados Tony Blair y el banquero Rothschild.

¡La mafia del agua continúa!

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
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Fernando Jáuregui - Pedro Sánchez, en la cuerda floja del éxito... o del abismo

19.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

¿Es Pedro Sánchez un utópico, un soñador, un ambicioso... o un hombre providencial que llevará a cabo el cambio? Opiniones escuché para todos los gustos en el mitin de clausura del XXXIX congreso federal del PSOE, que congregó a ocho mil entusiastas, llegados en autocares de toda España, en torno al ex secretario general y nuevo secretario general y su flamante ejecutiva, en la que solamente hay un "disidente", si así puede llamársele: Patxi López.
Uno, que ha asistido como testigo a los quince últimos congresos socialistas -incluyendo los extraordinarios-, desde aquel "semilegal" de 1976, apenas puede certificar que no va a ser fácil responder, así a corto plazo, a las preguntas más arriba planteadas. Sí puedo asegurar que este congreso ha sido el más peculiar, el más atípico, que recuerdo haber visto: siempre han sido más bien unipersonales, pero nunca como ahora; la ejecutiva ha jugado siempre un papel relativamente secundario, pero en esta ocasión más que anteriormente. Y, aunque parezca una contradicción, jamás en el PSOE pareció contar tanto la militancia de base. Una militancia que aplaudía ideas innovadoras -no en la mentalidad del Sánchez destronado, pero sí desde el atril de secretario general-: la plurinacionalidad de España, la reforma constitucional, el alineamiento inequívoco con la izquierda, que tan mal le funcionó en su día a Joaquín Almunia.
Sánchez, está claro, quiere quedarse con los votantes "desencantados" del 15-m, aquellos "indignados" que se echaron en brazos de Podemos. Mucho tendrá que explicar a partir de ahora Pedro Sánchez respecto a sus proyectos: ¿trata de lograr una convergencia con la formación morada o más bien de quitarle a sus votantes? ¿De veras cree aún posible una confluencia de Podemos, Ciudadanos y el PSOE, además de "otros", para desterrar a Mariano Rajoy -a quien sigue presentando como el enemigo principal, el único_ de La Moncloa?

Esperemos que el nuevo/viejo secretario general socialista nos lo aclare en próximas comparecencias ante los medios, comparecencias que, hasta ahora, ha escatimado al máximo. Reconozco que, tras haber apoyado hace tres años su llegada como posible impulsor de cambios, incluso en connivencia con Rajoy, me sentí decepcionado con el personaje, que entendí que solo buscaba llegar a La Moncloa por cualquier medio, incluso enfrentándose a los "barones" de su partido, saltándoselos a base de apelaciones a la militancia. Ahora, la verdad, me sumo a los que andan perdidos en la perplejidad ante la osadía -llámele usted valor, si quiere_ del hombre que puede inaugurar una nueva forma de entender un partido de la izquierda... o despeñarlo nuevamente. Como siempre digo, por el bien del país, ojalA acierte; pero, primero, que nos explique muy claramente qué quiere hacer. Con los "barones" difuminados, con la militancia exaltada, con los "veteranos" dispersos, con los votantes desconcertados, con el país perplejo y anhelante: que nos lo explique, por favor. Y que sea ya mismo.


Francisco Muro de Iscar - Ultimas noticias de Bangassou

19.06.17 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS)

Este domingo estará en la Bien Aparecida de Cantabria la cruz de Lampedusa, la que el Papa Francisco llevó a esa ciudad italiana cuando acudió a visitarla para gritar alto al mundo la injusticia que estamos cometiendo con los refugiados y denunciar que el Mediterráneo es el mayor cementerio de la Historia. No es el único lugar del mundo donde el dolor crece cada día sin que Europa o las Naciones Unidas pongan remedio. Cada día llegan noticias de otros lugares donde la violencia, la guerra o el odio causan centenares de víctimas y donde la vida no vale, literalmente, nada. Y donde hay hombres que se dejan la suya para salva la de otros.
Lugares como Bangassou, en la República Centroafricana, donde los musulmanes tratan de salvar a los católicos y los católicos a los musulmanes, donde un obispo católico coge de la mano a un iman y donde un iman camina junto con un obispo. La República Centroafricana apenas ocupa espacio en los periódicos, pero allí se esta viviendo un terrible drama que dura casi quince años y que ni los cascos azules de Naciones Unidas ni la comunidad internacional tienen interés en que termine. Centroafrica no es un problema o eso parece. Doscientos setenta y cinco mil centroafricanos han huido del país y se han refugiado en Camerún donde resisten con la ayuda alimentaria recortada a la mitad, en ciudades donde la pobreza es para todos. Son solo una parte de los que han huido del terror que provocan los seleka, grupos rebeldes musulmanes, y los antibalaka, milicias cristianas. Unos y otros campan a sus anchas y destruyen todo lo que encuentran.
Juan José Aguirre, un obispo español que sigue allí, a pesar de tres infartos y de toda la violencia desatada, escribía hace unos días que "las ONG llevan tres días atrincheradas, los Médicos sin Fronteras sin poder venir a la clínica movil del campo de desplazados, ADTED sin traer agua, los aviones anulados. Las causas, señala, son tres: primero, los disparos ensordecedores de los cascos azules marroquíes cuando atraviesan Bangassou dos veces al día para buscar agua en el río. Luego, los antibalaka, por centenares, que siguen actuando como bárbaros sin humanidad contra cualquier musulmán. Ayer se fueron para Bangui, la capital, cinco camiones escoltados por cascos azules de Mauritania. Se subieron de forma clandestina una quincena de musulmanes. A 6 km del campo un camión tuvo una avería. Los mauritanos los sobrepasaron y les dejaron a su suerte. Los antibalakas se echaron sobre ellos. Dos hombres huyeron y se escondieron donde las monjas. Dos desaparecieron, a otro lo mataron y ultrajaron su cadáver y a una mujer y cinco niños los tomaron como rehenes. Esto sembró el pánico en el campo de desplazados. Finalmente los selekas, musulmanes radicales, llegaron y tomaron la ciudad, incendiaron medio pueblo al igual que la iglesia católica y los templos protestantes, saquearon la misión y el quirófano. En Bangassou, la ciudad se ha vaciado y las ONG hacen jornadas de manos caídas y amenazan con marcharse. Lo que más indigna es la ausencia del Estado. No hay ejército en la República Centroafricana". Los mismos discursos de odio se escuchan en otros países. Y nosotros, la Europa de los derechos humanos, no solo miramos hacia otro lado sino que ni siquiera acogemos a los que piden asilo. Incluso algunos exhiben con orgullo ese rechazo al extranjero. Vergüenza.


A vueltas con España - El PSOE, ante el dilema del prisionero

18.06.17 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

A menudo dos personas -o entidades- no pueden o no saben cooperar aunque ello les perjudique a ambas. Cuando algo así sucede suele apelarse al dilema del prisionero, un caso fundamental de la teoría de juegos que muestra que para obtener la mejor solución para todos los implicados en un problema de competencia es que todos ellos cooperen unos con otros de manera coordinada.
Según la enunciación clásica del dilema del prisionero, la policía arresta a dos sospechosos. No hay pruebas suficientes para condenarlos y, tras haberlos separado, los visita a cada uno y les ofrece el mismo trato. Si uno confiesa y su cómplice no, el cómplice será condenado a la pena total, diez años, y el primero será liberado. Si uno calla y el cómplice confiesa, el primero recibirá esa pena y será el cómplice quien salga libre. Si ambos confiesan, los dos serán condenados a seis años. Si ambos lo niegan, todo lo que podrán hacer será encerrarlos durante un año por un cargo menor. Otro ejemplo -más deportivo- es el de los ciclistas que van escapados y deben darse relevos para evitar que el pelotón les dé caza. Si no cooperan, y al final son alcanzados, puede que ninguno de ellos obtenga nada.
Para el PSOE -del mismo modo que para Podemos- lo ideal sería deshacerse uno del otro pero a estas alturas la cuestión no radica en que Podemos se aproveche del PSOE o al revés, sino en la ventaja que tiene el PP sobre ambos. Y, por si fuese poco, el PP juega a su antojo con los dos: a Podemos lo tacha de radical y extremista, para meterle miedo a la gente, y al PSOE lo atrae y lo descalifica, según le convenga. Resultado: el PP gobierna.
Podemos puede ser una fuerza política necesaria para mucha gente en tiempos de crisis pero no por ello deja de ser un partido útil para el PP, siempre que no le desbanque, lo cual tampoco parece probable, más allá de algunas grandes ciudades. Y es útil porque Podemos lastra al PSOE, que sí es un partido con más opciones de derrotar al PP, siempre que mantenga su base electoral de izquierdas y arañe votos del PP en el centro. Por eso mismo, hábilmente, el entorno mediático del PP camuflado en la izquierda ayudó tanto a Podemos a erosionar al PSOE.
Aparentemente, el PP y Podemos se pelean a muerte, pero nada más lejos de la realidad: se retroalimentan ante los suyos, que es su objetivo compartido, mientras el PSOE corre el riesgo de no entrar siquiera en el partido. Ante ese escenario, hay socialistas que abanderan que a Podemos, ni agua, y otros que estudian a fondo el dilema del prisionero. Tras su congreso federal, un fortalecido Pedro Sánchez elegirá el mejor camino.


Victoria Lafora - Núcleo duro, duro

18.06.17 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

Dicen los que conocen bien a Pedro Sánchez que la travesía del desierto le ha cambiado, que el triunfo arrollador ha matizado su urgencia por el poder. Lo que no ha desaparecido es la desconfianza. La nueva ejecutiva que saldrá del Congreso hoy es buena prueba de ello.
Sánchez se ha rodeado de su núcleo duro, pero duro, duro. Lo que no significa que, entre todos los militantes socialistas, no haya gente más preparada, con más experiencia y cintura política, para dirigir el PSOE. Las guerras intestinas, las que ahora el nuevo Secretario de Organización, Abalos, relata cómo una discusión de amiguetes, dejan heridas irrecuperables y también muertos.
Posiblemente, las consecuencias de la derrota no se van a visualizar este fin de semana, pero los barones, Ximo Puig, Lambán, García Page, saben que su cabeza pende de un hilo en los congresos regionales que están a la vuelta de la esquina. En el PSOE hay derrotados y todos lo saben.
No se puede vender como "integración" la mera incorporación a la ejecutiva de Patxi López y Fernández Vara. El primero fue fiel a Sánchez hasta el final, hasta que decidido mediar en la pelea y presentar su candidatura. No eran ciertas las maledicencias que auguraban una retirada final cediendo sus seguidores a Susana Diaz. En cuanto a Vara, es lo que se conoce como un "hombre de partido". Fue crítico con Sánchez de forma abierta, sin morderse la lengua y sin dobleces. Y, en el momento en que ganó las primarias, tardo minutos en mostrarle su lealtad.
Que ambos hayan actuado de forma leal y honesta no permite a Sánchez colegir que el partido vaya a aceptar que, a partir de ahora, solo las fidelidades inquebrantables tienen futuro en el socialismo. Eso ocurría antes de las elecciones de 1977, cuyo aniversario hemos celebrado esta semana. El éxito arrollador siempre tiene el riesgo de subirse a la cabeza y los compañeros complacientes de hacer soñar con la omnipotencia.
Pero, al margen del interés por el último nombre que queda por conocer, el portavoz del grupo parlamentario, (por cierto, ¿dónde está Susana Sumelzo, tan fiel como Adriana Lastra?) lo importante, lo que de verdad interesa a los votantes socialistas, es saber qué proyecto tienen para este país.
Arrumbado el proyecto que habían elaborado Eduardo Madina y José Carlos Díez, queda por ver en qué consiste esa reivindicación de la izquierda que se vende como eslogan del congreso y que cambios va a introducir el histórico guerrista Tezanos en la propuesta socialista.
Hay temas como el de Cataluña que admite pocas frivolidades y que, ante el silencio de Pedro Sánchez, sus afines se han adelantado a precisar que el PSOE defiende la Constitución y la legalidad vigente. En este momento de reto permanente al Estado por parte de los ultranacionalistas catalanes hay que medir mucho las palabras para no tener que desdecirse de las plurinacionalidades "aunque solo culturales". Lo que de verdad importa es ver si el nuevo PSOE tiene un proyecto creíble, en el terreno económico, si sus proyectos van compañados de una memoria económica que los haga factibles; si son, en definitiva, una alternativa de gobierno. Pedro Sánchez no lo va a tener fácil. Fuera del Congreso y teniendo que resistirse al continuado e implacable "abrazo del oso" de Podemos y a los cantos de sirena del PP.


Siete días trepidantes - Un paseo por el 39 congreso del PSOE

18.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Uno ha asistido, creo recordar, a todos los congresos del PSOE desde aquel "semitolerado" de 1976, que hacía el XXVII en la historia del partido fundado por Pablo Iglesias en 1879. Allí, en aquel congreso celebrado en un hotel de Madrid bajo fuerte vigilancia policial, pude saludar a Willy Brandt y a Olof Palme, en un ambiente de incertidumbres acerca de lo que iba a ocurrir en España tras la muerte de Franco. Desde entonces, una docena de congresos, muchos de ellos traumáticos, como el XXVIII, en mayo de 1979, en el que Felipe González propuso retirar la definición marxista del partido. Ahora, cuarenta años después, dí un paseo por el XXXIX congreso, que se clausurará este domingo con una apuesta, pretendidamente unánime, a favor de Pedro Sánchez, que regresa en aras de multitud -pero también con hoscos silencios- a la secretaría general. ¿Para qué, cómo, con qué objetivos, regresa, aupado de manera ciertamente inequívoca por la militancia "de base"?

En mi paseo por el palacio de congresos madrileño pude hablar con muchos viejos conocidos y con numerosas personas a las que no conocía y que se acercaban a saludarme, porque, decían, me conocían "de la tele"; pero casi ninguno habló abiertamente conmigo sobre la situación que se vive en el PSOE. Incluso observé recelos a la hora de acercarse a "pasillear" los unos, los "susanistas", con los otros, los "sanchistas". Me recordó a lo que pasaba en algunos congresos pretéritos entre los"guerristas" y los "felipistas", que mantenían ocasionales guerras a muerte. Pero el partido salió indemne, es la verdad, de situaciones de tensión máxima, como la ya citada del marxismo, o de las pugnas por la sucesión de González.
Siempre se sospechaba cuál era el horizonte político de cada una de las etapas del PSOE, ya en el Gobierno o en la oposición. Desde el congreso ganado por Zapatero frente a Bono, y tras un período de indudable declive interno, lo cierto es que daba la impresión de que el PSOE perdía sus perfiles, paralelamente a una pérdida semejante en la Internacional Socialista en general y en las formaciones europeas que se reclaman socialistas en particular. La izquierda tiene ahora connotaciones que no pasan necesariamente por la socialdemocracia tradicional, y la verdad es que la derecha capitalista ha arrebatado algunas banderas a esa izquierda "rosa".
Me pareció que el lema que apela a la izquierda en este XXXIX congreso carece, por el momento, de más contenido que un guiño, creo que acertado, a las organizaciones progresistas de la sociedad civil, muchas de ellas presentes en la inauguración del congreso este sábado. Veremos si este domingo, en el mítin en el que ha derivado lo que debería ser la tradicional sesión de clausura, atisbamos por dónde pueden ir los tiros: de momento, Pedro Sánchez se ha envuelto en el silencio, al menos ante los medios de comunicación, a los que, en privado, acusa de "estar contra él". Y, no menos en privado, y enmendando la plana a su portavoz parlamentario, José Luis Abalos, desde Ferraz se ha dejado saber que se apostará, de nuevo, por el fallido "menage a trois" entre el PSOE, Ciudadanos y Podemos, entente, como todos menos Pedro Sánchez saben, completamente imposible.
Tengo la impresión de que lo peor que le podría ocurrir al PSOE, peor aún que una pelea pública que todos quieren evitan, sería salir descafeinado, sin un mensaje claro, de este XXXIX congreso, en el que la integración, al menos por lo que se refiere a la lista de la nueva dirección del partido, brilla por su ausencia. Puede, ojala, que el PSOE regrese a donde solía, a ser un partido fuerte con posibilidades de hacerse con el Gobierno de la nación; pero no será, me temo, ni tras la salida de este congreso ni con Pedro Sánchez al timón de la nave, a la que no se le adivina el rumbo, más allá de las proclamas mitineras que tanto enardecen a las bases.


Carmen Tomás - Un proyecto podemita para el PSOE

18.06.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

El Partido Socialista está en pleno congreso. Decían que era para que Sánchez nombrará a sus nuevos fieles y para presentar un proyecto a la sociedad española que llevará al partido a la carrera por volver a ganar las elecciones. Se supone que sería, por tanto, un proyecto ilusionante, ganador y sobre todo renovado. Al final, el secretario general ha llegado al congreso con las personas nombradas y las medidas anunciadas en el debate de la moción de censura de Podemos a Mariano Rajoy de esta semana. El PSOE quiere para la sociedad española, al menos en materia económica, exactamente lo mismo que el partido de Pablo Iglesias. Es decir, nada nuevo, ni ilusionante y me temo que de ganador poco.
Los españoles hemos vivido una de las peores crisis económicas de nuestra historia. Ha sido cruel con el empleo, los salarios, la vivienda. Hemos alcanzado cotas de paro nunca vistas. Seis millones de personas se fueron al paro en un breve espacio de tiempo, miles de ciudadanos perdían sus casas o no podían pagar el alquiler, ni la luz. Las desigualdades aumentaron y desapareció una gran parte de la clase media. Familias enteras tuvieron que acudir a los comedores sociales. Ha sido terrible. Y, ahora, cuando las cosas se han enderezado, se ha recuperado más del 60 por ciento del empleo perdido y la economía crece a tasas superiores al 3 por ciento, viene el PSOE y nos ofrece lo mismo que nos llevó al desastre. Nos proponen más gasto público, más banca pública, derogar la reforma laboral, subir el salario mínimo y más impuestos. Está claro que no han aprendido nada.
Ya sabíamos que este tipo de medidas son las que les gusta a la gente de Podemos acompañado eso sí de la colocación de todos los amiguetes que se pueda. Menos mal que existe la regla de gasto del ministro de Hacienda, sino ya habrían quebrado, por ejemplo, el ayuntamiento de Madrid, como han hecho con otros que ya tienen planes especiales de vigilancia. Creo que la sociedad esperaba algo más del PSOE. Es tan evidente la estrategia de Iglesias, que cuesta ver que Sánchez no se entere. Si pretende robarle votos, la gente votará al original. Y, seguramente, lo harán de forma menguante a las dos formaciones, porque millones de españoles saben que lo que nos pueden traer esas medidas es lo que ya hemos vivido y han sido díez años de angustia, de proyectos de vida rotos, de frustración. Enviado desde mi iPad


Douce Francia, que ganen el social-liberalismo y el liberalismo conservador, con musha Firicuntançia

17.06.17 | 13:40. Archivado en Miguel Cancio

DOUCE FRANCIA, QUE GANEN EL SOCIAL-LIBERALISMO Y EL LIBERALISMO CONSERVADOR, CON MUSHA FIRICUTANÇIA

QUE GANEN EN FRANCIA EL SOCIAL-LIBERALISMO Y EL LIBERALISMO CONSERVADOR, CON LA FIRICUTANCIA DEL TIRITITRÁN, QUELLE GRANDEUR, QUE GUASA, QUE ARTE, QUE GRACIA, Y POR EL BIEN DE FRANCIA, ESPAÑA, EUROPA, LAS NACIONES HERMANAS HISPANO-IBEROAMERICANAS, POR EL RESTO DEL MUNDO

DOUCE FRANCIA, AROUND THE WORLD, VOTA, LUCHA POR LA/A REPUBLICA/MONARQUIA/DEMOCRACIA EN/CON BOA MARCHINHA, PONDERANÇIA, DUENDE, SABROSURA…

DULCE FRANCIA, VOTA, DEFIENDE, APLICA, PROMUEVE EL REFORMISTA LIBERALISMO HUMANISTA (CRISTIANO: ¡VIVA-SIEMPRE PRESENTE EL CATOLICO CRISTIANO ESPAÑOL IGNACIO ECHEVERRIA! QUE DIO SU VIDA EJEMPLARMENTE EN LONDRES, FRENTE AL TERRORISMO ISLAMICO, POR SALVAR A LOS DEMAS; CREYENTE Y NO CREYENTE), DE JUEGO LIMPIO, POR LA DIGNIDAD CIUDADANA Y SOCIAL, A ESCALA LOCAL, REGIONAL, NACIONAL, INTERNACIONAL-GLOBAL, ETC., CON PONDERANCIA, CON MUCHO SENTIDO, CON SUSTANCIA. ESO SI Y SI SE PUEDE, SI CUADRA/SE CADRA, CON ALEGRIA, HUMOR, POESÍA, IRONIA, CANTE, BAILE…, CON MUCHA FIRICUTANCIA…

Para pedir poética, jonda, comprometida y alegremente, el voto por el bien de Francia, Europa y el mundo, por el reformista Liberalismo Humanista (cristiano; creyente, no creyente; ¡Viva el joven católico cristiano español Ignacio Echeverría!, que de forma heroica y ejemplar, al igual que se su familia católica cristiana, frente al terrorismo islámico - al que hay que derrotar, eliminar de la faz de la tierra y los musulmanes, que dicen estar total y firmemente en contra del mismo, del terrorismo que viene matando, asesinando, destruyendo… en nombre del Islám, deben movilizarse, total, activa y firmemente, individual, social, religiosa e institucionalmente, a todos los niveles, para acabar con el terrorismo islámico y con todo lo que lo alimenta, enciende, ilumina, mantiene, reproduce, crea, recrea, financia, arma, difunde, representa, emite, encarna, socializa, etc. -, dio su vida en Londres por tratar de salvar a los que estaban siendo atacados, asesinados, liquidados-linchados, a traición, por los traicioneros asesinos terroristas islámicos) de Juego Limpio, responsable, abierto, crítico, positivo y universal, por la Dignidad Ciudadana y Social.

Para pedir, como estábamos diciendo, poética, jonda, comprometida y alegremente, el voto por el bien de Francia, Europa y el mundo, y por el Reformista Liberalismo Humanista (cristiano; creyente y no creyente) de Juego Limpio, por la Dignidad Ciudadana y Social, y que hay que aplicar, en la realidad-practica real, a escala local, regional, nacional e internacional-global, damos cuenta de las coplas “Douce Francia, vota por el social-liberalismo, el liberalismo conservador, con ponderançia”.

Coplas que nos han enviado los Trobeiros-Jaruleiros, Combatientes del “Camino Francés” del “Camino de Santiago”, de los Caminos del Mas Acá y Mas Allá, por la buena y justa política, por lo público bueno, deontológico, honrado, humilde, competente, eficiente, que funcione bien y con libertad, trabajo, critica y justicia justos, por el buen amor y la buena amistad, la buena alegría e ironía, la felicidad, la justicia, el bien, la belleza, lo sublime, la verdad…;

Estas coplas DOUCE FRANCIA, AROUND THE WORLD… nos las han enviado su autores, los Trobeiros-Jaruleiros-Combatientes afrancesados y aflamencados Agustín “El Zamorano Jupiterino”, Galín Galineiro, Licho Licheiro, Lariko Larikeiro y José Juan Conde de Kotapeiros, que han lanzado a la fama internacional al famoso Quinteto de repercusión universal, llamado “Le Bon Chemin/ O Bo Camiño/ El Buen Camino/ O Bom Caminho/ Ele, la Graçia”

Los Trobeiros-Jaruleiros-Combatientes han hecho, pensado, cantado, trobeirado, jaruleirado, batallado, lidiado… sus coplas, a partir de los grandes cantantes franceses, siempre presentes en nuestros corazones, a saber, Adamo, Alain Barrière, Amanda Lear (tan sensual y misteriosa, con nuestro genial y españolisimo-flamenquisimo Salvador Dalí), Antoine, Barbara, Bourvil, Brigitte Bardot “BB” (hay que tratar bien a los animales), Carla Bruni, Catherine Ribeiro, Catherine Sauvage, Celine Dion, Claude François “Clau-Clau”, Claude Nougaro, Colette Magny, Charles Aznavour, Charles Trenet (para mí, el mejor y con la canción de canciones “Que queda de nuestros amores”, que sirve, debe servir para hacernos mejores, para que tratemos de mejorar el amor… Lo que exige, como condición imprescindible, ser buenas personas, honradas, humildes, deontológicas…), Christophe, Dalida, Eddy Mitchel, Édith Piaf (otra de las mas grandes y referenciales), Enrico Macias, Fernandel, France Gall, Françoise Hardy, Frida Boccara, Georges Brassens, Georges Moustaki, Georgie Dann (empezó en Francia y se afincó en España, donde triunfó con sus pegadizas y numerosas canciones de verano, bailes…), Gilbert Becaud, Grace Jones & Jean Paul Goude, Guy Beart, Gipsy King (grupo-conjunto musical de gitanos franceses y que, gracias al marketing, la técnica, se hicieron famosos en el mundo cantando en español versiones de flamenco-fusión a lo Bambino, pero muy fríos, aburridos, acartonados, lejos de la gracia, el arte, el duende… de los flamencos gitanos españoles. Ello pone de manifiesto que, además de hacer las cosas bien en algo, de tener un muy buen producto, obra, creación, etc., hay que saber presentarlo, venderlo, divulgarlo, mejorarlo de forma permanente…), Henri Salvador, Hervé Villard, Ives Montand, Jacques Brel, Jacques Dutronc, Jane Birkin, Jean Ferrat, Jean Gabin, Johnny Halliday, Juliette Gréco, La Mistinguett, Lenny Escudero, Leo Ferré (no me olvido de la rubia melancólica, a la que le regalé su música; y no me olvido de lo bien que lo pasamos a pesar de lo que nos peleamos… “Avec le temps”-Confome pasa el tiempo…” de Ferré y al que, en los años 70, tuve la gran suerte de ver en París, cuando estaba ampliando estudios de “Sociología”, en una de las “Fetes Revolutionnaires”-“Fiestas revolucionarias”, ja, ja,ja, en una de ellas, con una ola de calor en París, había miles de personas desnudas bañándose bajo una especie de manguera gigante ¡Oh tiempos, o mores!, Cicerón; con el tiempo que pasa y con Ferré, la vida, el amor, las razones, las pasiones, los enamoramientos, desenamoramientos, las grandezas y miserias…, si cuadra/se cadra, se llevan mucho mejor ¿o, no?), Line Renaud, Marie Laforêt, Maurice Chevalier (¡que elegante, alegre!, Michel Polnareff, Michel Sardou, Mireille Mathieu, Nicoletta, Nino Ferrer, Renaud, Richard Anthony, Sacha Distel, Serge Gainsbourg, Serge Reggiani, Sheila, Silvie Vartan, Stella, Vanesa Paradis, Zaz (me gusta mucho Zaz), Zizi Jeanmaire (¡que arte! Y con el gran Roland Petit, ¡cuanta belleza, cuanto buen trabajo!), etc.

Y de los Siempre Vivos, Pucho Boedo y Los Tamara, Antonio El Pescadilla con Lola Flores, Bernarda y Bambino de Utrera, y como no, entre otros muchos de una lista muy grande, muy buena, muy rica, los flamenquisimos del cante y sin olvidar la copla: Adela La Chaqueta, Agujetas de Jerez, Agujetas el Viejo, Alejandro Sanz (y su “Corazón partio”), Amina, Angelillo, Aniya la Gitana, Antonio Carmona (de la gran familia flamenca de Los Habichuela y que junto a sus hermanos, y otras figuras del flamenco-fusión, crearon grupos tan buenos como “Ketama”: “Vente pa Madrid…”), Antonio Cortés, Antonio Flores, Antonio Molina y su hija Mónica, Antonio Orozco, Antonio Vargas Cortés, Antoñita Colomé, Antoñita Moreno, Antoñita Peñuela, Arcángel, Aurelio Sellés, Aurora Losada, Azúcar Moreno, Bebe, Beni de Cádiz, Bernarda de Utrera, Butrón, Camarón de la Isla (acompañado a la guitarra de Paco de Lucía y que, este genial guitarrista, siempre quiso ser cantaor…. El video sobre su vida y que hizo su hijo, es fundamental para ver lo que es un gran creador, un genio en lo suyo y lo que exige en la dura y continua búsqueda, permanente y sin fin, de la excelencia, lo sublime, de lo lo no tocado, no cantado, de lo inalcanzable…), Capullo de Jerez, Caracol, Caracolillo, Carlos Cano, Carlos Vargas, Carmen Jara (en la radio, con la locutora-conductora de más éxito en España, la racial Encarna Sánchez, en su programa de la tarde hicieron una sección de gran éxito y muy divertida en la que no dejaban títere con cabeza, la tertulia “Mesa Camilla” en la que participaron, además de Encarna, las flamencas, cantantes de copla Carmen Jara, Marujita Díaz, Paquita Rico y la actriz Mari Carmen Yepes), Carmen Linares, Carmen Sevilla, Cojo Pavón, Cojo Peroche, Concha Buika, Concha Piquer, Conchita Bautista, Curro Albaicín, Chacho, Chacón (lo acompañó el gran guitarrista Sabicas), Chano Lobato, Chaquetón, Chavela Vargas canta a Lorca (su versión de la muy bella canción de los mejicanos Zacarías Gómez Urquiza y Manuel Esperón “Flor de Azalea” es insuperable. Acaban de sacar un documental sobre su vida y obras), Chiquetete, Chiquito de la Calzada, Chonchi Heredia, Diana Navarro, Diego Carrasco, Diego el Cigala, Diego el de la Gloria, Dolores Abril, Dolores Vargas, Duquende, El Almendro, El Arrebato, El Barrio, El Bicho, El Bizco Amate, El Borrico, El Brillantina, El Cabrero, El Cachorro de Paterna, El Califa, El Carbonillero, El Ciego de la Playa, El Colorao, El Cotorro, El Chaqueta, El Charico, El Chato de los Vientos, El Chato Méndez, El Chocolate, El Fari, El Garbanzo de Jerez, El Granaíno, El Lebrijano (de la familia Los Perrate de Utrera, como su madre María la Perrata), El Niño de Almadén, El Niño de la Isla, El Nitri, El Pali, El Pele, El Pinini (antepasado de Bernarda de Utrera, miembro de una gran familia gitana de la mejor tradición flamenca), El Polaco (no podemos dejar de citar a uno de los mejores cantantes de tango de todos los tiempos, el argentino Roberto Goyeneche El Polaco, Buenos Aires 1926-1994; y puesto que hablamos del tango a propósito de El Polaco debemos citar al gran cantante de tangos, el español de Muros-La Coruña/Galicia, de la mejor factura y también compositor y estudioso de tango, la milonga, etc., “Roberto Malestar El Tanguero filosófico de Montouto”-Teo, Galicia-España), El Piyayo, El Potito, El Príncipe Gitano, El Ruso, El Sordera, El Sota, El Titi, El Torta, El Turronero, El Veneno, El Zapatero, Emilio el Moro, Enrique el Mellizo, Enrique Heredia “Negri”, Enrique Montoya, Esperanza la del Maera, Estrellita Castro, Falete, Fernanda de Utrera, Fosforito, Frasquito Hierbabuena, Gato Pérez, Frasquita (madre de Bambino de Utrera), Gitanillo de Triana, Gitano Espeleta (TiriTiTrán: aportación fundamental de la gran creatividad flamenca), Gracia de Triana, Gracia Montes, Guadiana, Hermanos Toronjo, Imperio Argentina, India Martínez, Inés Bacan, Isabel Pantoja, Javier Ruibal, José de la Tomasa, José González El Presi (gran figura también del cante asturiano: “Dime xilguerín parleru”…), Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, José Cepero, José de la Tomasa, José Manuel Soto, José Merce, Juan Breva, Juan Habichuela, Juan Talega, Juan Villar, Juana la del Revuelo, Juanita Reina, Juanito Valderrama y su hijo Juan Antonio, Kiko Veneno, La Chati, Lamari, Lila Downs en su versión flamenquera, Lita Claver “La Maña” (no podemos ni debemos olvidarnos de la fuerza de “La Revista española” y la gran función social que llevó a cabo por toda España), La Agujetas, La Cartagenera, La Galleguita, La Macanita, La Mejorana, La Niña de los Peines, La Niña de la Puebla, La Perla de Cádiz, La Perrata, La Shica, La Talegona, La Turronera, Lole y Manuel, Lolita Flores (la versión del bolerazo mejicano “Mía”, que hicieron Lolita y su padre Antonio El Pescadilla, y que después volvió a lanzar Lolita y además grabó un video excelente; estas versiones son sensacionales), Lolita Sevilla, Los Amador, Los del Río, Los Parrilla (Tío Borrico y Terremoto), Macaco, Macandé, Mairena Antonio (familia Los Mairena, Manuel y Curro), Mala Rodríguez, Manolito el Pescador (famoso cantaor gallego, al que invitamos, el médico, doctor, catedrático, músico, poeta y artista, el genial, mi gran amigo José Luís Mari Solera “Licho” y el que suscribe, a nuestro programa semanal de televisión “Trobeiros de Compostela” y que estuvo diez años en antena, en Correo Televisión del Grupo Correo Gallego de Santiago de Compostela, con gran alegría, cante, poesía, filosofía, con mucho combate por los buenos y necesarios valores, con éxito y repercusión social), Manolo Escobar, Manuel Torre (de él dijo Lorca: “… tiene tronco de faraón y detrás de sus sonidos negros, duende de forma y fondo, están los volcanes, la gran noche…”), Manuel Vallejo, Manuel Vargas, Marchena, María la Burra, María la Talegota, Marián Conde, Maria del Monte, María Dolores Pradera, Maria José Santiago, Marifé de Triana, María Jiménez (sus versiones de José Alfredo Jiménez, entre otras, como también la versión “Libre te quiero”, de nuestro muy querido amigo el sabio español, catedrático de lenguas clásicas Agustín García Calvo “Júpiter”; sus versiones de estos sabios del cante mexicano, filosófico, poético…, son sensacionales, con mucha fuerza, sensualidad, arte, personalidad…), Marisol (su versión de “Tómbola” es fundamental. Pero ¡ojo! también cantaba flamenco y muy bien), Marruro, Martirio, Marujita Díaz, Maui (con los Sirénidos), Mayte Martín, Meneses, Miguel de Molina, Miguel Poveda, Miguel Torres, Mikaela, Moncho, Montoya (de Los Montoya), Montse Cortés, Morao Viejo, Morente padre e hija Estrella, Naranjito de Triana, Nati Mistral (con la que tuve el gran placer de intervenir como colaborador en la radio, junto a ella, y aproveché para decirle lo muy grande y brillante que es como cantante, artista, actriz, recitadora, etc.; como defiende España, la gran e histórica nación española, lo combativa que es, por los buenos valores, principios, las buena educación, cultura, belleza… Hay tradiciones, valores fundamentales, eternos, que nunca pasan y que es fundamental defender, batirse por ellos, ayer, hoy, mañana, siempre; batirse hasta el final…), Niña Pastori, Niño de Elche, Pablo Alborán, Pansequito, Paquera de Jerez, Paquita Rico, Parrita, Pastora Imperio, Pastora Soler, Pepe Blanco y Carmen Morell, Pepe de la Matrona, Pasión Vega, Pepe da Rosa, Pepe Pinto, Peret, Pericón, Perlita de Huelva, Picoco, Pitingo, Porrina de Badajoz, Rafael Farina, Ramón el Portugués, Rancapino, Raquel Meller, Ray Heredia, Remedios Amaya, Rita la Cantaora, Rocío Bazán, Rocío Dúrcal (debo citar a dos de los más grandes entre los mas grandes, los mejicanos José Alfredo Jiménez y Juan Gabriel, que ella cantó magistralmente. Tampoco debemos olvidarnos del grande entre los grandes y además muy vinculado con España, el “Flaco de Oro” Agustín Lara), Rocío Jurado, Romerito, Rosa Morena, Rosario Flores, Rosita Ferrer, Sara Montiel, Sernita de Jerez, Silvia Pérez Cruz, Sordera, Sorderita, Talegón de Córdoba, Terremoto de Jerez, Tía Anica La Piriñaca, Tío José de la Paula, Tomás de Antequera, Juan Varea, Yeye de Cádiz, etc.

Como se puede ver, comparando los referentes de la canción popular francesa, únicamente, con los referentes del cante flamenco, incluida en este campo a la copla española, el resultado a favor de España, de su gran riqueza y diversidad musical, es apabullante.

La riqueza del flamenco y la copla españoles es inmensa, cósmica, telúrica, ancestral, festiva, trágica, cómica, teatral, barroca, en línea clara con las Indias Occidentales y Orientales, especialmente con la India del río Indo, de la tierra de los hindus, universal; esta riqueza va mucho mas allá, mucho mas lejos de la Vía Láctea y tiene que ver con el Bosón de Higgs, el Gran Colisionador de Hadrones, con las Partículas de Dios, las Ondas Gravitacionales…, es decir, con la materia clara y oscura, emocional, espiritual, trascendente, celestial pero también infernal (Lariko Larikeiro a partir de Don José Ortega y Gasset y Don Miguel de Unamuno y Jugo: “Yo soy yo y mis porqués y la forma de resolverlos puede conducir al bien o al mal, a la claridad o a la oscuridad, al cielo o al infierno”), y que alumbra, enciende, le da sentido, significante y significado, duende a la energía negra, profunda....

Hablamos del misterio del cante, el “Big Bang”, la Teoría de las Cuerdas, la Fuerza de Atracción, el Gran Atractor, lo infinitamente grande y pequeño, de lo que es y no es, está y no está al mismo tiempo…, del cante jondo, del flamenco verdadero…

Con esta alegría franco-flamenquera (f-f) para pedir el voto, Macron, cuando lanzó su partido “En Marcha”, creo la “Asociación para la Renovación de la Vida Publica”. Lo que hace mucha falta, en Francia, España y par tout, por doquier, la renovación, limpieza, que se impongan, pero en la realidad-practica real y de forma medida, controlada, verificada; que se impongan la deontología, honradez, humildad, responsabilidad, el respeto, la competencia, profesionalidad, el buen trabajo, el buen hacer, en el campo político, publico y en el resto de los campos sociales, y tambien en los campos eclesiales, creyentes y no creyentes, con sentido, con sustancia.

Este petición de voto f-f, busca que, en el parlamento francés y en la segunda vuelta el domingo 18 junio 2017, gane el señalado reformista Liberalismo Humanista (cristiano; creyente y no creyente), de Juego Limpio, por la Dignidad Ciudadana y Social, y que se aplique local, regional, nacional, internacional-globalmente, etc. Lo que algunos venimos defendiendo, pero defendido, aplicado y promovido en la realidad-practica real y no solo de boquilla, en los discursos, proclamaciones, programas, representaciones. Y que. en bastantes casos y como venimos viendo, estas proclamaciones, discursos, programas, representaciones, imaginarios, relatos, etc., sirven para dar gato por liebre, para contaminar de la mejor manera, para lavarle el cerebro a la gente, los ciudadanos, para manipular, engañar, estafar, para proclamar, decir, proponer, programar, etc. una cosa y, en la realidad-practica real, no cumplirla, hacer lo contrario e, incluso, todo lo contrario…

Como decíamos, es lo que venimos defendiendo a escala local, regional, nacional e internacional, política, pública, privada, eclesial, creyente y no creyente, en las instancias de encarnación y socialización; lo que venimos defendiendo como el reformista Liberalismo Humanista (cristiano; creyente y no creyente) de Juego Limpio, responsable, respetuoso, crítico positivo, emprendedor, rentable económica y socialmente, por la dignidad individual y social.

Y dicen así las coplas “Douce Francia, vota por el Social-Liberalismo y el Liberalismo Conservador, con musha Firicutancia”:

“Dulce Francia/ el país que nos acogió/ y nos brindó/ su arte, dérision y buen paisaje/ su buena cultura, enseñanza y sabrosura/ Dulce Francia/ por favor, no te equivoques/ ¡por Dios!/ no votes por las demagogias, por los viejos y nuevos piratas, extremismos, populismos, nacionalismos, comunismos y dogmatismos/ por los viejos y nuevos narcisismos, fanatismos, fundamentalismos/ Dulce Francia/ no votes por el miedo, el odio, el pesimismo, la negatividad, la exclusión, el racismo, la xenofobia, la cerrazón, el proteccionismo, la descalificación, la deslegitimación, el ninguneo y linchamiento de los competidores, adversarios y críticos, convertidos en los peores enemigos, en los enemigos y chivos expiatorios perfectos/

Dulce Francia/ no votes por la mentira, el engaño, el fraude, por el/los que dan gato por liebre, por los prepotentes, arrogantes y soberbios, por los que los que siempre hablan de sus partido, su partido es lo primero y no la buena solución de los problemas sociales/ no votes por la inadmisible intolerancia…/

Dulce Francia/ que nos diste el Camino Francés/ O Bo Camiño/ Le Bon Chemin/ El Buen Camino/ O Bom Caminho/ A Santiago voy/ de Santiago vengo/ La Mejor BuenAndancia/ Dulce Francia/ vota para acabar con la vagancia, los todovale, los caraduras, la mangancia, los vende-cobraHumos-Fumes con cargo a lo público, a lo que sea menester, y que nos arruinan material, inmaterial, espiritual y moralmente, nos vienen llevando a la perdición/ Dulce Francia/ vota por acabar con la oligarcancia y la nomenklaturrancia/

Dulce Francia/ para acabar con el Declive, con el muy negativo estatalismo, con la gran deuda y el muy grande malgasto publico, con el déficit, con el paro, con la corrupción y que vuelvan los buenos tiempos como los “Treinta Prodigiosos”/ Dulce Francia/ hay que arremangarse, trabajar y competir bien y dejarse de subvencionismos, asistencialismos, ayudismos, de continuos y excesivos privilegios por arriba, muy arriba, en medio y abajo, dejarse de victimismos, del nacional-plañiderismo/

Dulce Francia/ vota bien/ vota porque continúe el buen glamour, tu buena moda, el buen vino y la buena pitanza/ pero ¡Mon Dieu! vota con buena sabiduría/ vota con templaza/

Dulce Francia/ vota por el social-liberalismo, por el liberalismo conservador/ Mais, con Macron y-o sin Macron/ vota siempre por la necesaria lucha por el juego limpio, por la libertad, el trabajo, critica y justicia deontológicos, honrados, humildes, responsables, respetuosos, justos y rentables económica y socialmente/ por la liberación de las energías creativas y positivas/ de las inteligencias múltiples/ por la buena, necesaria ética estética esperanza/ por la buena filosofía, ironía y alegría/ por el buen cante y baile/ Que reste-t-il des nos beaux jours/ la buena fragancia/ por le bon amour, humour/ la buena elegancia/

Douce France/ je t’aime pour toujour/ con agradecimiento/ avec beaucoup d’abundancia/ con constancia, con mucha prestancia, con equimaxisuperponderancia/ con mucha e boa risancia/ pero, por favor, vota bien/ Douce France/ Notre France/ vota por mucho menos estatalismo/ intervencionismo/ mucho mas emprendimiento, justicia justa y creatividad/ con imaginación, con gracia, con seguridad, con temperamento/ con firmeza democrática contra la inseguridad, el terrorismo y contra los que les hacen el juego/ sin contaminaciones ni manipulaciones, sin corrupciones, ni juegos sucios/

Dulce Francia/ con buenas razones, buenas emociones, buenos jamones, buenas representaciones/ con buenos imaginarios, relatos, discursos y acciones/ con fina guasa, con mucha sustancia/ con mucho arte flamenco/ con mucha y buena GRACIA

Dulce Francia/ Que Viva la Flamenca France Fantastique-FFF/ une joyeuse chanson du printemps/ Si cantan eres tu quien cantas/ si bailan eres tu quien bailas/ Amada Mía/ canciones, palos, pases de Doré, Merimée, Gautier, Chateaubriand de Cadiz/ de Chaquetón, La Macarrona, El Beni y Pericón de la Françe/ Que Viva Notre Zidane d’Almeríe! ¡Mon arme-Mi arma! ¡Hala Madrid!/ Patrimonio de la Humanidad/ Que Viva el TTT-TiriTiTrán del genial cantaor gitano Espeleta/ Quelle Grandeur¡/

Dulce Francia/ vota bien/ vota como te proponemos/ por el Liberalismo Humanista (Cristiano; etc.) de Juego Limpio, por la Dignidad Ciudadana y Social, con mucha Aseverancia, con mucha Alabançia, con musha Firicutancia…”

Fdo. Miguel Cancio de Vegadeo, Economista y sociólogo, profesor jubilado de Sociología (40 años de profesor) de la Universidad de Santiago de Compostela; Pagina web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com; Santiago de Compostela (Galicia-España), viernes 16 junio 2017, dos días antes de la segunda vuelta de las elecciones legislativas francesas, que se celebran el domingo 18 junio 2017 (anteriormente, pedí el voto en un escrito que hice público, con relación a las pasadas elecciones presidenciales francesas cuya 2ª vuelta se celebró el domingo 07 de mayo 2017, para Emmanuel Macron, por su propuesta social-liberal y por el bien de Francia, España, las naciones hermanas hispano-iberoamericanas, Europa y el mundo)

Currículum Vitae de Miguel Angel Cancio Álvarez Mon González (Vegadeo-Asturias-España. Todo mi agradecimiento y reconocimiento a mis muy queridos padres Eladio y Lydia, que están en el cielo, que se sacrificaron mucho, hicieron todo lo posible y más para que sus hijos pudiésemos formarnos lo mejor posible dentro y fuera de España. Mi hermana Carmen Cancio también se formó en Paris-Francia, en la Universidad de la Sorbona. Además, mis padres, ayudaron a los demás y su casa fue una casa realmente abierta a su pueblo, a los ciudadanos, Café-bar, estanco, confitería, sala multiusos de juegos-bailes-comedias-etc., “Hijo de Leandro Cancio-Casa Cancio-Casa Lyeandrín”, una verdadera Universidad de la Vida, con tertulias, historias y vivencias infinitas de mucha y buena gente que se desplegó, emigró por todo el mundo, y para tratar de hacer el bien, con arte, alegría, buen humor, ironía…):

- Economista (Universidad de Santiago de Compostela/USC) y Sociólogo (Universidad Paris VIII-Vincennes; Ecole Pratique de Hautes Etudes/Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales; Collège de France: centros universitarios e investigación de Paris-Francia. En París asistí, entre otros, a los cursos de: Raymond Aron; Roland Barthes; Pierre Bourdieu y su equipo; Michel Debeauvais; Michel Foucault; Paul de Gaudemar; George Lapassade; Michael Löwy; Jean Claude Passeron; Nicos Poulantzas; Alain Touraine; etc.).
- Profesor jubilado (40 años de profesor) en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela (Galicia) y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo (Galicia), ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela/USC (Galicia-España); profesor de las asignaturas “Sociología”, “Sociología de la empresa”, “Sociología económica” y “Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales”. Esta ultima asignatura, la creé, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela, a partir de lo que se hacía en centros universitarios y de investigación de gran prestigio internacional, y buscando hacer posible, con la mejor formación, educación, investigación, profesionalidad (deontología profesional, ciudadana, etc.), basadas en el trabajo duro, la cultura del esfuerzo y sacrificio constante para mejorar desde la honradez, humildad, competencia, el máximo rigor y creatividad, y no tirando nunca la toalla ante los errores y fracasos propios y ajenos, y de los que se puede y debe aprender mucho; buscando hacer posible el mejor desarrollo, el desarrollo democrático deontológico, honrado-de juego limpio (la deontología, el cumplimiento honrado y riguroso del deber, la honradez/juego limpio, junto a la fuerza de voluntad, son las normas, exigencias, condiciones esenciales, conditio sine qua non para luchar permanentemente, pues, el bien, la verdad, la felicidad, etc. no se alcanzan todas, ni nunca y no batirse por ello conduce a lo peor; para hacer posible la vida y el mundo con libertad honrada, responsable y respetuosa, con dignidad, trabajo, critica y justicia justos, positivos, competentes, eficientes y rentables-enriquecedores humana, económica, social y medio-ambientalmente, el bien individual, familiar, grupal y social, en lo político, público, privado, eclesial, creyente y no creyente, etc.); buscando hacer posible el desarrollo deontológico, honrado, de, por y para el juego limpio, responsable-respetuoso-sostenible, el desarrollo con derechos e ineludibles deberes (dar y exigir a cada uno, persona individual y jurídica, lo que le corresponde en justicia justa, todo ello bien medido, evaluado, supervisado, inspeccionado, controlado de forma permanente, pues, lo que se puede medir, con honradez, humildad, continuidad y el máximo rigor, es lo que, mas y mejor, se puede mejorar por la justicia justa, el bien, la belleza, la verdad…), desde la rectitud, humildad, positividad, fuerza de voluntad, buen trabajo y rigor, con seguridad, garantías y buenos principios (bien definidos, controlados, evaluados, inspeccionados, supervisados, medidos), es decir y como hemos dicho, buscando hacer posible el desarrollo enriquecedor deontológico-honrado-de juego limpio (desarrollo bien definido, controlado, evaluado, inspeccionado, supervisado y medido, a escala individual, familiar, grupal, social local, regional, nacional e internacional-global, para poder pedir y rendir cuentas a los agentes, grupos, instancias, medios, etc. varios, a las villas, ciudades, regiones, naciones, instituciones locales, regionales, nacionales e internacionales, etc.); buscando hacer posible, como estábamos diciendo, el desarrollo democrático enriquecedor socioeconómica, socioempresarial, profesional, laboral, medioambiental, crítica, cultural, artística, deportiva, humana, espiritual, ética, estética, moral y trascendentemente.
- Autor-responsable individual de 15 libros y de 35 libros colectivos de varios autores; autor de 50 artículos científicos y de 50 ponencias.
- Investigador en proyectos de investigación que han contribuido a la financiación de Universidades españolas y que han dado lugar a libros, ponencias, artículos científicos, etc.
- Evaluador de proyectos de investigación nacionales e internacionales, por medio de una Agencia Nacional española de Evaluación.
- Creador y coordinador del primer Foro de la USC y organizador, en el marco de las asignaturas que impartí en la USC, de un Ciclo anual universitario, interdisciplinario de Conferencias-coloquio, Ponencias y Debates, abierto al público en general, en el que intervinieron, como invitados, mas de 250 importantes expertos, investigadores, científicos, empresarios, profesionales, pensadores, artistas, deportistas, creadores, dinamizadores, responsables públicos, privados y eclesiales de Galicia, España y otras naciones, y también los asistentes a dichos ciclos de conferencias y que se presentaron y me hicieron propuestas de trabajos, conferencias, etc., y los alumnos que, en el curso anterior, defendieron, ante la clase, el profesor y presentaron en plazo, forma y fondo, los mejores trabajos universitarios de critica de las preguntas, hipótesis existentes y de creación, elaboración de otras nuevas, etc., con el fin de generar el mejor valor añadido de juego limpio, una formación-enseñanza superior digna de tal nombre, deontológica, competitiva al mayor nivel, creativa, etc.
- Creador y presentador del programa de radio, “Superestructuras, lutte symbolique, hiperrealismo e boa salsa da boa, ay namá, ei carballeira e veña lume, egurra, e veña Swing”; programa de una hora de duración, de música y comentarios filo-psico-socioeconómicos, teórico-prácticos, sobre la realidad próxima y lejana, la búsqueda, crítica y positiva, de la alegría, la ironía, el buen trabajo, el bien, la amistad, el amor, la belleza, la verdad y la lucha contra el mal, los malos y los que le hacen el juego; programa de radio creado en la frecuencia modulada, cuando esta empezó a emitirse, temporada 1979-1980, en Radio Galicia-Cadena SER (Sociedad Española de Radiodifusión) de Santiago de Compostela (Galicia-España).
- Asesor y colaborador del programa “Tiempo de Universidad” de Radio 3 de Radio Nacional de España (RNE), dirigido y creado por Fernando Segundo, en el que colaboraron profesionales, periodistas que, posteriormente, destacaron, llegaron a ocupar importantes puestos en Radio Nacional de España, etc.
- Creador, con el médico, doctor, catedrático, músico, poeta y artista, el gran amigo José Luís Mari Solera “Licho”, y gracias a la periodista Susana López Carbia de Correo TV y al director de este medio Luís Pérez; creador del programa semanal, de una hora de duración en Correo TV del grupo mediático de Santiago de Compostela El Correo Gallego-Grupo Correo Gallego; creador, junto a Licho, del programa de televisión “Trobeiros de Faladoiro-Trobeiros de Compostela”, de una hora de duración y que estuvo nueve años seguidos en antena, de 2007 a 2016, con gran éxito y repercusión social. Antes, Licho y el que suscribe, habíamos estado, también y con gran éxito, en la cadena de televisión “Localia” (Santiago de Compostela), pero dejamos de hacerlo por censura política de su director y a pesar de que los profesionales, con el que hacíamos nuestro programa filo-psico-socioeconómico/Behavioral Socioeconomic, poético, irónico, positivo, alegre, musical, cantarín, humanista, etc., sobre la actualidad próxima y lejana, el mas acá y más allá, estaban muy contentos por el éxito e impacto social del mismo.
- Promotor, miembro, colaborador de instancias y publicaciones científicas, profesionales, mediáticas, culturales y sociales.
- Colaborador en medios de comunicación (prensa, radio, televisión, agencias, Internet, documentales, etc.) de Galicia, otras partes de la nación española, de España (medios de tirada, audiencia nacional) y de otras naciones; colaborador en medios, cadenas locales, provinciales, autonómicas, nacionales e internacionales, públicos y privados.
- Conferenciante, participante en congresos, simposios, cursos, jornadas, coloquios, debates, ONGs, Fundaciones, Foros, ateneos, etc.
- Participante muy activo, a escala rural y urbana, en el mar, la costa y la montaña, las instituciones y la calle, real, mediática y virtual, material e inmaterialmente, etc., en viejos y nuevos movimientos, redes sociales, en instancias de encarnación y socialización de actitudes, comportamientos, representaciones, valores, etc. en Galicia, España y otras naciones. Creador de instancias, medios, programas, etc. de comunicación, sociales, para tratar de defender, aplicar y promover, en la realidad-practica real y no solo de boquilla, para la galería, para las apariencias; de defender, aplicar y promover la deontología, el juego limpio, el buen trabajo, el saber saber, el saber ser, estar, hacer, tener…, en lo político, público, privado, eclesial, creyente, no creyente, la libertad honrada, humilde, responsable, respetuosa y creativa, la fuerza de voluntad, el trabajo, critica y justicia justos, positivos, competentes, eficientes, rentables y enriquecedores, y para tratar de buscar el mejor desarrollo, el bien, la belleza, la verdad…
- Etc.
- Tfo.: 610-971117; Dirección: Miguel Cancio, C/ Atenas 3-I, 1º C, 15.707 Santiago de Compostela (Galicia-España); CE: miguelcancio.usc@gmail.com; Página web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com (este Currículum Vitae puede verse, mucho mas ampliado, en mi página web, blog, el programa de mis asignaturas, en las bibliotecas universitarias donde fui profesor, en Internet, etc.).

Sobre los trabajos y publicaciones

Trabajos, publicaciones, interdisciplinarios, de Miguel Cancio, en sociología, economía, etc., sobre:

- El conocimiento religioso, filosófico, científico, sociológico, económico, histórico y otras formas de saber, preguntar (preguntar para seguir preguntando), buscar (buscar para seguir buscando), conocer: sobre sus teorías, conceptos, autores, métodos, técnicas, datos, indicadores, mediciones, etc., y su aplicación en la realidad-practica real, con y sin deontología, con juego-competencia-cooperación limpio/a, en buena lid y sucio/a.

- Ciencia, razón, emoción, sentimiento, pasión, magia, mitología, brujería, esoterismo, cabalismo, misterio, etc., con principios y sin principios, con y sin deontología. La peor contaminación es la del alimento inmaterial, espiritual y que da lugar a todo lo peor individual, grupal, familiar, socialmente, etc.

- La familia y otras instancias de encarnación, socialización, institucionalización, referenciación, mediación, relación, representación, identificación/contra-identificación, critica, lucha, agitación, movilización, normalidad, marginación, desviación, ortodoxia, heterodoxia, etc.

- Las diversas formas de hacerse con el saber, la buena educación, las buenas prácticas, las buenas artes, el buen trabajo, y su potenciación para tratar de dar y exigir a cada persona, individual y jurídica, lo que le corresponde en trabajo, critica, justicia justos, positivos, competentes, eficientes y rentables, debidamente medido, pues, lo que se puede medir, evaluar, controlar, etc., de forma honrada, humilde, continua y con el máximo rigor, es lo que, mas y mejor, se puede mejorar por la libertad, justicia justa, el bien, la belleza, la felicidad, la verdad, etc.; para que cada uno, de forma deontológica, justa, honrada, humilde, critica, positiva y mediante el buen saber, ser, estar, decir, hacer y tener, el buen trabajo, el esfuerzo, el sacrificio, la responsabilidad, el respeto, el rigor, la eficiencia, la rentabilidad, la creatividad, la competitividad, la cooperación, etc., de juego limpio, dé lo mejor de sí, individual y socialmente, para si mismo, los suyos y para los demás.

- La población, la demografía, la emigración; etc.

- La formación, enseñanza, instrucción, educación, universidad, crítica, ciencia, técnica, cultura, arte, artesanía, diseño, estética, poesía, literatura, teatro, cine, música, canto, danza, baile, fiesta, saber popular, saber formal e informal, distinción, ostentación, apariencias, etc., con y sin deontología. Viejas y nuevas artes.

- Los medios de comunicación viejos y nuevos, con y sin deontología, con juego limpio y sucio, contaminadores, con y sin contaminación.

- Las nuevas tecnologías a partir de la física, matemática, biología, química, astrobioquímica, informática, electrónica, ciencias de la computación, de la información y comunicación, Internet, de la nanotecnología, de lo Infinitamente Grande y Pequeño, de la Logia Fuzzy-Lógica Borrosa-Difusa-Sube y Baja-Galaico/Catalana, de la Minería de Datos, Big Data, Small Data, etc. (Tratamiento, con las Nuevas Tecnologías, los Nuevos Algoritmos, de los Datos Cuantitativos y Cualitativos), de las Ciencias Cognitivas, la Robótica (lo Transhumano, etc.), la Inteligencia Artificial, la ciencias duras, la viejas y nuevas ingenierías, las viejas y nuevas ciencias, técnicas, etc., con y si deontología, con juego limpio y sucio, con y sin contaminación, etc.

- El cuerpo y el espíritu, lo material e inmaterial, la materia, la antimateria, la materia oscura y los agujeros negros, el sexo y lo sesos, el mas acá y mas allá, etc.

- Las lenguas, la Francophonie, Lusofonía, Hispanofonía, Hispano-Lusofonía, Anglofonía, etc, y su uso con y sin deontología, juego limpio y sucio, contaminación, etc.

- El mercado y el desarrollo, el trabajo, el comercio, la empresa, las finanzas, los capitales, las crisis económicas, los paraísos fiscales, ONGs, fundaciones, institutos, foros, observatorios, la competencia, la cooperación y otras organizaciones, instancias, medios y campos sociales en torno al trabajo, la competencia, cooperación, etc., con y sin deontología, juego limpio y sucio, etc. Sobre la Economía del Tercer Sector, Cuarto Sector, etc.

- Las diversas formas de saber ser, estar, decir, hacer y tener, mecenazgo, altruismo, donaciones, cooperación, voluntariado, humanitarismo, solidaridad, dignidad, libertad, igualdad, fraternidad, justicia, trabajo, esfuerzo, sacrificio, disciplina, cumplimiento del deber, compromiso, lucha, critica, positividad/negatividad, responsabilidad, respeto, amor/envidia, odio, amistad, humildad/narcisismo, prepotencia, arrogancia, pedantería…, belleza/fealdad, justicia/injusticia, alegría/tristeza-depresión…, bondad/maldad, felicidad/infelicidad, bien/mal, verdad/mentira, engaño, fraude, estafa, contaminación, etc.

- Los hábitos sociales, las modas en los diversos campos sociales, las diversas formas, grados de la traza incluido el nudismo como grado cero, etc., con y sin deontología, etc.

- El juego, fútbol, deporte, ocio, diversas formas de juego, deporte, diversión, viejos y nuevos, reales y/o virtuales, incluida la movida, el botellón, la marcha, los viajes, el turismo, los centros socioculturales, la animación e integración social, etc. La contaminación, corrupción, violencia y juego sucio en el fútbol, deporte, diversión, fiesta, ocio, turismo, los diferentes juegos reales, virtuales, materiales, inmateriales, tangibles, intangibles, etc.

- Socioeconomía del turismo en Galicia, España, otras naciones. Diversas formas de turismo; turismo de juego limpio y/o sucio, etc.

- El consumo y tráfico de drogas y otros tráficos ilegales (incluido el de personas, mujeres, menores, órganos, etc.), la desviación social, las diversas formas de mala educación, incivilidad, gamberrismo, delincuencia, bandas, mafias, gánsteres, etc.

- El cuerpo y sus atributos, grandezas y miserias, contaminaciones, corrupciones y juegos sucios de los sexos, de las edades, de la vejez, etc., sus aportaciones, problemas, formas de asistencia, mejora, voluntariado, etc.

- La salud, la enfermedad, los pacientes, enfermos, viejas y nuevas formas, modos de salud, enfermedad, pacientes, enfermos, etc., y sus formas de gestión, participación, mejora, contaminación, corrupción, juego sucio, etc. Desde el medico familiar, los centros primarios de salud y su mejor gestión, rentabilidad y positividad sanitaria-asistencial, a los hospitales, unidades y centros de investigación sanitaria-asistencial, voluntariado, etc. La corrupción en torno a la salud, la asistencia sanitaria y social, en lo político, publico, privado, eclesial, creyente y no creyente, en lo mediático y demás campos sociales.

- La lucha, honrada, humilde y rigurosa, por las infraestructuras y servicios sociales, a escala local, regional, nacional e internacional-global, especialmente para los que mas sufren, dependientes, desprotegidos, pero sin caer en el subvencionismo, ayudismo, asistencialismo, etc., que generan contaminación, corrupción, juego sucio, el mantenimiento y reproducción de la vieja y nueva pobreza, marginación social y nuevas dependencias, de viejas, nuevas y peligrosas demagogias, populismos, extremismos, radicalismos, utopismos, nacionalismos, internacionalismos, espiritualismos, doctrinarismos, fundamentalismos, violencias, terrorismos, etc. Los efectos perversos de las viejas y nuevas formas de ayuda, cooperación, voluntariado, ONGs, fundaciones, institutos, observatorios, subvenciones, protección social, etc. Sobre las positivas y negativas ayudas, subvenciones, créditos, deudas, déficits, cooperaciones, voluntariados, humanismos, espiritualismos, religiones, etc. Sobre los efectos perversos en socioeconomía y otros campos sociales.

- Las diversas formas de creencias, religiones y sus organizaciones, institucionalizaciones, mediaciones, representaciones, efectos perversos, negativos, muy negativos y peligrosos, y efectos buenos, positivos, muy positivos, etc. Las diversas formas de creencias, religiones, su organización, funciones, etc., y la deontología, honradez, humildad, el juego limpio, juego sucio, la contaminación, corrupción, etc., en estos importantes campos sociales que tienen gran repercusión social, ayer, hoy.

- Las diversas formas de justicia, del mundo de la justicia y el papel del campo público y privado de, en la justicia (diversos tribunales, magistrados, jueces, fiscales, inspectores, interventores, controladores, abogados, otras muchas instancias, órganos unipersonales e institucionales encargados de velar por la legalidad, encargados de diversas regulaciones y controles de la legalidad, de la justicia, la unidad de mercado, la competencia, el mercado de valores y otros mercados, las cuentas, las telecomunicaciones, la energía, los medios de comunicación, el juego, las apuestas, el fútbol y otros deportes, los abogados, procuradores, jueces de paz, secretarios de ayuntamiento, diversos inspectores, interventores y controladores locales, regionales, nacionales, internacionales-globales, etc.). Justicia, regulación, inspección, intervención, control, mediación, contaminación, corrupción y juego sucio.

- Las diversas formas de defensa, seguridad, policía, ejercito, guerras, etc., con y sin deontología.

- La violencia legal y/o legítima e ilegal y/o ilegitima.

- El Imperio de la ley, el Estado de derecho y deberes, de las diversas formas de poder, política, politiquería, partidismo, sindicalerismo, patronalismo, funcionarismo, profesionalismo o profesionismo o profesionalismo, corporativismo, obrerismo, vagabundismo, marginacionismo, etc. Sujeción, narcisismo individual y de grupo, clientelismo, comisionismo, enchufismo, tajadismo material, inmaterial, sexual, etc., carrerismo, trepismo, arribismo, servilismo, pelotillerismo, nomenklaturismo, politocracia, sectarismo, victimismo individual, familiar, de grupo y social/colectivo, democracia (de que democracia hablamos y para qué, para la mejor y mas justa resolución de los problemas sociales o para el juego político de partidos y otras fuerzas sociales, etc. y que, por defender su narcisismo, sus intereses individuales y de grupo, sacrifican la justa solución de los problemas sociales, el bien común, etc.), gobernación (en español, no gobernanza), libertad, igualdad, fraternidad, humanitarismo, solidaridad, justicia, seguridad, elecciones, encuestas, estudios electorales, estudios cuantitativos y cualitativos, movimientos y redes sociales, legitimación y deslegitimación, desprestigios, descalificaciones, insultos, injurias, calumnias, ninguneos, desestabilizaciones, persecuciones, cacerías, linchamientos-liquidaciones, acosos, chantajes, amenazas, persecuciones, abusos, maltratos, violencias y terrorismos materiales e inmateriales, de alta, media, baja intensidad, indiscriminado, de destrucción masiva, etc.

- Las diversas formas de mentira, engaño, estafa, fraude, envidia, narcisismo individual y de grupo, vedetismo, engreimiento, yoismo-egolatría-grupolatría-selfismo-facebook-instagram-etc., odio, contaminación, dominación, explotación, opresión, exclusión, discriminación, racismo, xenofobia, manipulación, corrupción, juego sucio, envilecimiento, sujeción, enajenación, alienación, servilismo, pelotillerismo, esclavismo, carrerismo, tajadismo (material, inmaterial, sexual, etc.), oportunismo, trepismo, arribismo, tribalismo, indigenismo, victimismo, aldeanismo, provincianismo, nacionalismo, comunitarismo, multiculturalismo, cosmopolitismo, internacionalismo, demagogia, caciquismo, populismo, extremismo, radicalismo, utopismo, dogmatismo, relativismo, todovale, hedonismo, espiritualismo, religiosismo, ateismo, cientificismo, tecnocratismo, doctrinarismo, ideologicismo, materialismo, idealismo, nominalismo, integrismo, fundamentalismo, totalitarismo (diferentes formas de totalitarismo: religioso, feudal, absolutista, socialista-comunista, nacionalsocialista/nazi, fascista, nacionalcomunista, neosocialista-neocomunista-“Socialismo bolivariano del Siglo XXI”. Empero, tras el fracaso de la política marxista-leninista, estalinista, trotskista, maoísta, castrista-guevarista/Ernesto Guevara firmaba como “Stalin II”-etc., de la lucha de clases, la dictadura del proletariado, el socialismo, comunismo científico, etc., a partir del fracaso, hundimiento de la URSS, del comunismo del este y sus satélites, a partir de 1990, surgen nuevas formas de totalitarismo en nombre de la democracia participativa, empoderadora/ /empowerment, la ideología de genero, de las nuevas contaminaciones, lavados de cerebros, dominaciones, manipulaciones, narcisismos, sujeciones por el sexo, los sesos, el mas acá y mas allá…, por lo que sea menester y se tercie; totalitarismo fundamentalista islámico, neotribalista, neoindigenista, cientificista, tecnológico, naturalista-ecologista, animalista, esotérico, populista, nacionalista, hedonista, etc.), tiranía, dictadura, autoritarismo, democratismo, demodictadura, demossincracia, clientelismo, corporativismo, patronalismo, sindicalerismo, partidismo, fucionarismo, profesionismo, obrerismo, subvencionismo, asistencialismo, subsidiarismo, tajadismo material, inmaterial, sexual, etc., enchufismos, victimismos, dolcefarnientismo, vivir de la sopa boba con cargo al Estado, a la familia o a quien sea, vaguismo, parasitismo, abusos, chantajes, acosos, machismos, hembrismos, sexualismos, maltratos, insultos, ninguneos, injurias, calumnias, desestabilizaciones, persecuciones, cacerías, violencias, terrorismos, linchamientos, liquidaciones materiales e inmateriales, físicos y psicológicos, primarios y secundarios, arcaicos y complejos, individuales y masivos, de alta, media y baja intensidad, de destrucción masiva, indiscriminados, etc.

- Las diversas formas de desarrollo individual, familiar, grupal, social, colectivo, local, regional, nacional, internacional y global en lo político, público, privado, eclesial, creyente y no creyente, y las formas de hacerlo posible en la realidad-práctica real. Análisis de casos.

- Las diversas formas de contaminación, corrupción y juego sucio. Teoría y practica del juego limpio, de la honradez, humildad, de la deontología, libertad, justicia justa, del rigor, la competencia, la positividad, la creatividad aplicados a todos los campos sociales con el fin de liberar las energías mas positivas y creativas, las inteligencias múltiples, de dar y exigir, a cada persona individual, jurídica, grupo, etc., lo que les corresponde en crítica y justicia justas, debidamente medido; sobre análisis de casos, casos de vida, de centros educativos, universidades, universitarios, de trabajo, trabajadores, empresas, empresarios, científicos, profesionales, artistas, artesanos, diversos personajes e instituciones públicas, privadas, eclesiales, populares, culturales, productivas, formales e informales, de pueblos, villas, ciudades, naciones, de Vegadeo, Asturias, Santiago de Compostela y su Camino, Galicia, España, Portugal, Francia, Cuba, Venezuela, Brasil y otras naciones de América del sur, centro y norte, de las naciones Hispano-Luso-Americanas, de las naciones musulmanas, la Unión Europea, de Estados Unidos, de la URSS, Rusia, China, India, Alemania, centro y norte Europa, Asia, África, América (Canadá, etc.), Oceanía (Australia, Nueva Zelanda, etc.), de la vida y el mundo, del cosmos, universo, del cielo y el infierno, del mas acá y mas allá…

- Las diversas formas de ecología, desarrollo medio-ambiental, de los accidentes, catástrofes, catastrofismo y formas de hacerles frente con y sin deontología, con juego limpio, contaminación, juego sucio. Los efectos perversos en la lucha contra los accidentes, catástrofes. Los negocios corruptores-corruptos a partir de los incendios, grandes catástrofes, etc. La economía circular, recuperadora…

- Los diversos capitales personales, familiares, grupales y sociales, locales, regionales, nacionales e internacionales-globales, materiales e inmateriales, reales y virtuales, tangibles e intangibles, físicos, corporales, sexuales, económicos, educativos, científicos, técnicos, profesionales, laborales, curriculares, competenciales, creativos, simbólicos, icónicos, geográficos-de localización, contextuales, vivenciales, existenciales, urbanos, de urbanidad, saber ser, estar, decir, hacer y tener, históricos, culturales, artísticos, deportivos, humanos, convivenciales, empáticos, turísticos, organizativos, de liderazgo, emprendedores, empresariales, movilizadores, sociales, mediáticos, políticos, deontológicos, éticos, estéticos, etc. El capital, la excelencia y su búsqueda, en todos los campos sociales; el capital y la excelencia deontológicos, éticos, honrados, positivos de, por y para el juego limpio, y/o contaminadores, corruptores-corruptos, negativos, de, por y para el juego sucio, etc. (los títulos de los trabajos, publicaciones se pueden ver: en Internet poniendo “Miguel Cancio bibliografía”; en la página web: miguelcancio.com y el blog: miguelcancio.blogspot.com; en las instancias, las publicaciones, los medios de comunicación en los que vengo colaborando en Galicia, España y otras naciones, etc.).

Sobre las hipótesis, claves en juego

En estos trabajos, publicaciones, al igual que en las intervenciones, en los foros, instancias, medios, campos educativos, universitarios científicos, empresariales, profesionales, mediáticos, culturales, artísticos, deportivos, de ocio, sociales, eclesiales, etc., en los que vengo interviniendo, vengo defendiendo como hipótesis fundamentales, como claves, entre otras y para que las cosas vayan bien, para buscar el bien, la verdad y divulgarlos, honrada y responsablemente, las siguientes:

- La peor contaminación es la del alimento y medios espirituales, inmateriales, y que da lugar a las peores contaminaciones-lavados de cerebros, manipulaciones, corrupciones, juegos sucios, doctrinarismos, ideologicismos, cientificismos, materialismos, hedonismos, dominaciones, totalitarismos, tiranías, dictaduras, autoritarismos, fundamentalismos, fanatismos, envilecimientos, narcisismos individuales y de grupo, democracias amañadas, de juego sucio, demagogias, populismos, oportunismos, carrerismos, tecnocratismos, espiritualismos, extremismos, utopismos, radicalismos, nacionalismos, tribalismos, indigenismos, comunitarismos, multiculturalismos, internacionalismos, esoterismos, dogmatismos, relativismos, al todovale, ganar-no perder a cualquier precio, a los peores abusos, a las peores maltratos, violencias, terrorismos, a los peores males, materiales, inmateriales, tangibles, intangibles, individuales y de grupo, etc. De ahí, la necesidad prioritaria de combatir la contaminación que acabamos de señalar y la que pueda surgir.

- Para que las cosas vayan bien, con deontología, honradez, humildad, positividad, por y para el bien común, la verdad, etc., es fundamental la selección, promoción y control, con critica y justicia justas, en lo político, publico, privado, eclesial, creyente y no creyente, a escala individual, familiar, grupal, social, local, regional, nacional e internacional-global, de personas deontológicas, honradas, humildes, competentes, positivas, que hagan bien su trabajo, que sepan saber, ser y tener, estar, decir, representar y comportarse con honradez, humildad, positividad y rigor, que, de forma regular, permanente, den la batalla por el bien y frente a la contaminación, el mal, los malos y los que les hacen el juego, y que se tomen las medidas para hacerlo posible, para dar y exigir a cada persona individual, jurídica, grupo, etc., lo que les corresponde en critica y justicia justas, para defender, aplicar y promover, en la realidad-practica real, una democracia plural, representativa, integradora-inclusiva y de alternancia, y una economía social de mercado, ambas deontológicas, honradas, con seguridad y garantías debidamente medidas, positivas, de, por y para el juego limpio, la dignidad ciudadana y social, integradoras-inclusivas, que, a escala local, regional, nacional e internacional-global, hagan posible un desarrollo democrático deontológico, honrado, positivo, de, por y para el juego limpio, integrador, inclusivo, responsable-sostenible-respetuoso, competitivo, cooperativo, creativo, critico positivo (pues, siempre, debe estar mejorándose con nuevas preguntas, hipótesis, objetivos, etc.), profundamente humano, humanitario-solidario, etc., que se pueda medir, evaluar, controlar, pues, lo que se puede medir, evaluar, controlar, con honradez, humildad, continuidad y el máximo rigor, es lo que, mas y mejor, se pueda mejorar por el mejor desarrollo, por la mejor justicia, por el bien, la belleza, la felicidad, la verdad, etc.

Referencia final

A partir del “Digesto” (Pandectas en griego) de Justiniano I: “Debemos de hacer las cosas y el trabajo bien; debemos comportarnos bien, deontológicamente, con honradez, humildad, competencia, rigor y eficiencia, con el fin, entre otras cosas, de liberar las energías mas positivas y creativas, y las inteligencias múltiples y creativas; no debemos hacer mal a nadie, ni fomentar la envidia, el odio, el mal, la contaminación en sus diversas formas, la búsqueda de chivos expiatorios, enemigos perfectos, con los que eludir nuestras propias responsabilidades y a los que culpar de todos los males, de los peores males de ayer, hoy, mañana…; y debemos de dar y exigir, a cada persona, grupo, etc., lo que les corresponde en critica y justicia justas, todo ello debidamente explicado, medido, evaluado, controlado, seguido… Y, a ser posible, si cuadra/se cadra, debemos hacer, lo que acabamos de señalar, con buena filosofía, poesía, alegría e ironía, con buen humor, arte, cante, baile…”


Antonio Casado - La transición mimada

17.06.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

La obra de la transición ha recibido una dosis de autoestima con motivo de cumplirse el pasado jueves el 40 aniversario de las primeras elecciones democráticas tras la larga noche del franquismo. Falta hacía. Justo cuando uno de los llamados partidos emergentes (los de la nueva política, que diría Pedro Sánchez) va por la vida diciendo que aquello no fue un simple cambio cosmético porque, en el fondo, eran los mismos perros con distintos collares quienes siguieron detentando el poder.
Cosas de Pablo Manuel, que llegó a la política con dos ideas fijas, ambas a la contra. O sea, en negativo. Una, acabar con "el régimen del 78". Y otra acabar con el histórico partido fundado por Pablo Iglesias, el PSOE, y quedarse con su legado político y electoral. Por cierto, que en las dos guerras acaba de perder otras tantas batallas.
Los seguidores de Pablo Iglesias, el fundador, agrupados en torno a su flamante y resucitado secretario general Pedro Sánchez, le han dado un portazo en su reciente postulación a la Moncloa y este fin de semana celebran un 39 congreso federal que, en términos de actualidad política, viene a ser el entierro mediático del protagonismo de Podemos en la semana que termina.
La otra batalla que ha perdido Iglesias Turrión estos días es la de su empeño en presentar la transición del franquismo a la democracia como una operación de la oligarquía de siempre (la "casta") que, según él, habría verificado una vez más el mantra lampedusiano de que hay que hacer cambios para que todo siga igual.
Pero eso es falso. Y, sobre todo, es injusto. En el mejor de los casos, por desconocimiento de lo ocurrido en aquellos años (1977-1979, básicamente). En el peor, por malicia política, evidentemente instrumental.
La transición necesitaba los mimos de estos días, centrados en las elecciones del 15-J, si bien hemos de recordar que todo el año de 1977 pasará a la historia como la verdadera caja negra del desmontaje del franquismo y el alumbramiento de la democracia, después de cuarenta y tantos años de hambre atrasada de libertades.


Más que palabras - Monstruos y justicia

17.06.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

"Llevaba una vida aparentemente apacible y anodina a las afueras de Segovia. Pedro Luis Gallego, de 59 años, dos asesinatos y más de 18 violaciones a sus espaldas, antes conocido como "el violador del ascensor" y ahora como "el violador de La Paz", llevaba varios años refugiado en una nueva guarida convertida en su terrorífica base de operaciones. Ahí, vivía con su perro y su novia le visitaba a menudo. Ahí fue localizado y detenido por violar brutalmente a dos chicas de entre 17 y 24 años y haberlo intentado con otras". Esos son los hechos que hemos leído estos días en los periódicos y en torno a ellos se ha vuelto a reabrir la polémica sobre la doctrina Parot y la rehabilitación. Este asesino despiadado tendría que seguir en la cárcel por sus crímenes hasta el 2022, pero fue puesto en libertad después de que el Tribunal Europeo de derechos humanos tumbara la doctrina Parot. Como a él se puso en libertad a ocho violadores y pederastas y cinco asesinos y criminales graves. Salieron de la cárcel Pablo García Ribado, el violador del portal; Antonio García Carbonell; Arturo Abal Iglesias, Jesús Octavio G.M.; Manuel González González, el loco del chándal y José Antonio Carmona Molina, asesinó de un niño de 10 años al que intentó violar.
También Félix Vidal Anido, conocido como el violador del estilete. Sabíamos que después de la derogación de es doctrina iba a pasar, que el hecho de que 79 criminales múltiples fueran puestos en libertad nos iba a dar muchos disgustos y así ha sido. Sabíamos que la doctrina Parot bordeaba la legalidad, es decir, que se ponía en cuestión el principio de irretroactividad que figura en la Constitución y por eso a estas alturas de nada vale llorar por la leche derramada o insistir que esa doctrina fue una chapuza legal, que sirvió sólo para retrasar unos años la puesta en libertad de terroristas, violadores o pederastas.
Ahora lo que hay que plantearse, seriamente, es qué hacer con estos delincuentes peligrosos cuando se sabe que no se han rehabilitado y hay un riesgo cierto de que sean reincidentes. El gobierno ante la alarma social que ha provocado este suceso ha recordado que este tipo de casos es el que llevó a incluir la prisión permanente revisable en la reforma del Código Penal de 2015. "Una medida "adecuada" y prevista para casos de "delitos extremadamente graves" en los que la reinserción es un problema" dijo Méndez de Vigo haciendo un llamamiento a la reflexión para los partidos que abogan por la derogación de esta norma. Considerarla, en realidad, una suerte de cadena perpetua.
De hecho la primera vez que un fiscal en España pidió que se aplicara fue a finales del año pasado en Pontevedra para un hombre acusado de haber asesinado con una sierra radial a sus dos hijas, de nueve y cuatro años, en el interior de la vivienda familiar, situada en el Ayuntamiento de Moraña. Un caso que se ajustaba plenamente a lo que dice el Código Penal al respecto en el sentido de que esta pena se puede imponer al culpable de asesinato cuando "la víctima sea menor de 16 años de edad, o se trate de una persona especialmente vulnerable por razón de su edad, enfermedad o discapacidad". También se enfrentará a esta pena cuando el crimen "fuera subsiguiente a un delito contra la libertad sexual que el autor hubiera cometido sobre la víctima" o si "el delito se hubiera cometido por quien perteneciere a un grupo u organización criminal".
Lógicamente el gobierno quiere llevarse ahora el agua a su molino, después de que en su día la reforma provocó que le cayeran "chuzos de punta" desde los partidos de la oposición y también se volverá a decir que es malo legislar y hasta opinar en caliente pero lo cierto es que ahí está la ley y la sociedad debe protegerse de algún modo de estos "monstruos" que fue la expresión que utilizó ayer la Policía para describir la brutalidad de las violaciones de este desecho humano. Solo hay que ponerse por un instante en el papel de sus víctimas y pedir justicia, que no es venganza exactamente.


Fermín Bocos - El "nuevo" PSOE

17.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Hay palabras cuyo significado va mucho más allá de su significante estricto.
Nuevo, lo "nuevo", es un buen ejemplo de esta propiedad. Como bien saben los expertos en publicidad el término "nuevo" es una palabra potente, positiva, un sintagma en el que se funden lo que está por venir con aquello que merece la pena descubrir.
Ignoro si José Luis Abalos el diputado valenciano que se estrenó como portavoz del PSOE en el debate de la reciente Moción de Censura tenía en la cabeza el potencial que apareja esta palabra, pero la utilizó en su intervención para calificar al Partido Socialista. Y, pese a lo contradictorio que pudiera parecer etiquetar como "nuevo" al partido más añejo de España (fue fundado en 1879), a nadie le sorprendió. ¿Por qué? Pues porque todos entendieron que se refería a la novedad que supone el nuevo liderazgo del partido encarnado por el renacido Pedro Sánchez.
En puertas del congreso del partido Abalos trasladó el primer mensaje de Pedro Sánchez. Tiene intención de cambiar la orientación política y el funcionamiento del partido. En lo político para situarlo inequívocamente a la izquierda. En lo orgánico para transformarlo en una organización de corte presidencialista en la que las baronías perderán parte del poder que tienen en la actualidad. Sin la encomienda expresa del nuevo secretario general, Abalos nunca se habría atrevido a decir que: "Estamos dispuestos a construir mayorías alternativas en la Cámara para desmontar las políticas injustas del PP", recogiendo así el guante lanzado por Pablo Iglesias.
Pese a que el número de diputados que tiene el partido (85) es el mismo que cuando Pedro Sánchez fue derrocado, el PSOE de hoy es otro PSOE. La transformación es fruto de la catarsis que se produjo durante las primarias. Los antiguos griegos creían que la mente se purificaba mediante las emociones que provoca la contemplación de una situación trágica. Y trágica era, en términos políticos, la situación del partido en los últimos tiempos. De ahí la promesa de cambio que supone el anuncio de un "nuevo" PSOE. El tiempo dirá. Veremos cómo salen del Congreso Federal que se celebra este fin de semana.


Fernando Jáuregui - El PSOE que yo quisiera

17.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Alguna vez he confesado en público haber votado al PSOE en variadas ocasiones y períodos: como casi todos, uno va respaldando, más o menos resignadamente, lo que considera menos malo, ya que el entusiasmo, cuando se ha visto tan de cerca tanto discurrir de la cosa política, es punto menos que imposible. Y, como tantos, uno no acaba de sentirse ni de izquierdas abiertamente, ni confesadamente de derechas, ni, ya que estamos, de centro-centro: espero ofertas, comparo y compro. O voto en blanco, que también a eso ha tenido que llegar uno en su desilusión progresiva.
Llevo, llevamos, dos años casi de infarto político, en los que hemos asistido a casi toda la gama posible de dislates, egoísmos, incapacidades, que pudieran darse en el desarrollo de lo que, para entendernos, se llama política, aunque bien lejos se esté del significado más positivo del término. Cierto que ha habido momentos de lucidez, de reflexión, en los que parecía que esa llamada "clase política" -a mí tampoco me gusta el término, conste- era capaz de enderezar el rumbo, pensar en el bien de la nación, y no en el del partido. Pero, en general, creo que la media aritmética ha sido más bien negativa.
Y pienso, claro, en el PSOE de Pedro Sánchez, culpable, entiendo, de muchas de las desgracias que nos han ocurrido, contando siempre, desde luego, con la eficaz concurrencia de PP, aún más con la de Podemos y, en menor medida -he de ser honesto y medir muy bien las críticas--, de Ciudadanos. Todos, incluyendo la sociedad civil, hemos sido, en cierta medida, responsables de lo que nos ha ocurrido y, sobre todo, de lo que no nos ha ocurrido. Ahora, el PSOE, que este sábado comienza su congreso federal, tiene la oportunidad de rectificar su errática trayectoria pasada, dirigida por el mismo hombre a quien la militancia decidió reelegir hace pocas semanas, y convertirse en la verdadera alternativa de Gobierno en España. O desaparecer.
Y en esas pocas semanas, lo que he visto me tranquiliza poco acerca de lo que pueda suceder en ese partido al que tantas veces voté, del que tantas veces abominé, que tan a menudo me hizo concebir esperanzas, que con tanta frecuencia me cabreó. Primero, por el silencio contumaz de Pedro Sánchez, que temo que no ha entendido el mensaje: tenía que cambiar el "no, no y no" al partido que gobernaba y sigue, en parte gracias a él, gobernando; o sea, el PP. Pero Pedro no ha cambiado ese mensaje: silencio y sugerencias negativas, ha sido la tónica. Sigue, increíble pero cierto, ofreciéndose para encabezar una coalición con Podemos y Ciudadanos, partidos que, por enésima vez, le dicen que entre ellos no puede existir sino la guerra: son absolutamente incompatibles, como se vio en el reciente debate de la fracasada moción de censura contra Rajoy.
Ese engaño de urdir una gobernanza a base de un conglomerado imposible de partidos contra el PP ya no cuela: el propio grupo parlamentario socialista registraría rebeliones internas ante una propuesta de "Gobierno Frankenstein", integrado por los republicanos de Cataluña, los independentistas del PDECAT, los de Bildu, los de Podemos y sus adláteres regionales y, claro, el PSOE. ¿Es que no se da cuenta Pedro Sánchez de que tal Ejecutivo sería inviable y, en el mejor de los casos, catastrófico?. Ansío ver cómo se enfoca el asunto en el congreso de este fin de semana. Lo mismo que las soluciones para una reforma constitucional, en la que algo más concreto habrán de proponer los "sanchistas".
En general, debo decir, y digo, que no encuentro, en vísperas de este congreso, en teoría tan importante, una oferta programática atractiva, nueva, estructurada. Tampoco en lo referente a la unificación del partido, tan sometido hoy a tensiones, desavenencias y hasta odios internos. Los nombres que conocemos de la próxima Ejecutiva federal, con algunas excepciones, no ofrecen garantías de buen funcionamiento y de cierre de heridas, y cuánto me gustaría equivocarme. Sánchez, a quien, inopinadamente, los dioses le han concedido una oportunidad de regeneración que no todos los mortales logran de la Providencia, ha de reflexionar y temo que no tiene, ni lo busca, tiempo para ello: los aurigas vencedores en Roma acudían a recibir la corona de laurel precedidos por alguien que les gritaba "recuerda que eres mortal" .
Alguna vez me equivoqué vaticinando que Pedro Sánchez estaba muerto y él era el único que no lo sabía. Ahora, en vísperas de su congreso aparentemente triunfal, pienso que puede que al fin y al cabo no errase tanto, mirando las cosas a medio plazo.


Charo Zarzalejos - Viejas posiciones para nuevos tiempos

16.06.17 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

"La izquierda es un puzzle con las piezas al aire y hay que esperar a ver como caen, cuando caigan". Así describe una diputada de la izquierda española la actual situación de quienes hacen Oposición a Mariano Rajoy. Creo que la descripción es acertada y más después de escuchar a Abalos, portavoz del PSOE y del candidato rechazado Pablo Iglesias.
El triunfo incontestable de Sánchez ha modificado y mucho ese puzzle. Lo interesante está en ver como se gestiona, que depara esa modificación. De entrada, da la impresión de que la relación entre Podemos y PSOE se ha dulcificado en las formas pero nadie está en condiciones de afirmar que se haya restablecido la confianza. Esta continúa dañada, muy dañada. El PSOE, el nuevo PSOE, no olvida -y hace bien- el pasado más reciente. Abalos se encargó de recordarlo al leer el documento de Podemos en el que destilaba beligerancia, incluso desprecio hacia los socialistas. Iglesias lo dio por no escuchado..
De momento, el único dato objetivo es ese buen tono. Sin embargo Abalos marcó, con buenas palabras y mejores modos, las distancias que no están dispuestos a saltar. Sin duda, la más importante, la que puede condicionar cualquier acción conjunta es que los socialistas de ninguna de las maneras van a desbancar a Rajoy con peligrosos acercamientos a los independentistas. Sin Rivera en el puzzle, Pedro Sánchez no presentará moción de censura alguna y con Rivera en él, Iglesias no cabe. Los vetos mutuos de los nuevos hacen imposible --¿hay algo imposible en política?-- una nueva moción de censura. Viejas posiciones para ese nuevo tiempo...
Cosa distinta, y en ello se va a trabajar, es buscar los puntos de acuerdo suficientes para, desde el Congreso, realizar un marcaje exhaustivo al Gobierno. El hecho de que Ciudadanos se haya sumado a Podemos y PSOE en todo lo concerniente a la comisión que va a investigar la financiación del PP, es una rendija que permite pensar que sí, que esa actuación conjunta puede tomar cuerpo. En ese caso, Rajoy no será censurado pero sí sometido a un desgaste que maniate de manera absoluta la acción del Gobierno.
Para la izquierda, este nuevo tiempo, es el tiempo del PSOE, el de Pedro Sánchez y su equipo. Sánchez no es el que era. Hay que ver como es y alguna pista nos dará con el discurso que el domingo va a pronunciar ante 8.000 afiliados y simpatizantes. De momento, y eso es constatable tras escuchar a su portavoz en el Congreso, el PSOE de Sánchez no se va a meter en el laberinto del artículo 2 de la Constitución y ni mucho menos en apoyar el referéndum unilateral planteado por los independentistas catalanes. Abalos se agarró y defendió la ley y propugnar una modificación constitucional es tan legal como la propia Constitución.
El primer objetivo de Sánchez es liderar la izquierda de manera incuestionable, de forma que Iglesias tenga que renunciar a un trato "entre iguales". El segundo, tratar de limar diferencias entre Ciudadanos y Podemos hasta que toque el momento de unas nuevas elecciones que, eso sí, solo está en manos de Mariano Rajoy.
Siempre he sostenido que se equivocaban aquellos que han llegado a creerse la caricatura que ellos mismos han construido sobre Mariano Rajoy. Ahora sostengo que se equivocan aquellos tentados de creer que Pedro Sánchez es un kamikaze de la política. Sánchez no se va a suicidar.


Luis del Val - Los nuevos frívolos

16.06.17 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Desde que Fernando VII -denominada con justicia por Unamuno el Rey Felón- le entregara la corona de España a Napoléon, y traicionara el espíritu de las Cortes de Cádiz, la historia de España está llena de sobresaltos, asonadas, golpes de Estado, guerras carlistas, y una sangrienta guerra civil, que sacó lo peor de nosotros mismos y a la que siguió una dictadura que ya, a mediados del siglo XX, era una extravagancia en la Europa libre. Lo único positivo de la Dictadura fue la creación de una clase media, cada vez más amplia, que permitió la Transición, y que inició la etapa más próspera y de mayor reconocimiento de España en el tablero mundial, a pesar de las crisis y sus dramáticos coletazos.
La Transición fue una de las pocas socas que nos salió bien en los últimos doscientos años. Y el mérito es de muchos, y hubo suerte, porque se podría haber quebrado en la matanza de Atocha o en los cuatro intentos de golpe de Estado, que, por fortuna, no salieron adelante: el de la "Operación Galaxia", siendo presidente Adolfo Suárez; el de Tejero, durante la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo; el de los coroneles, siendo presidente recién estrenado Felipe González, y, un poco después, el que se preparó para el Día de las Fuerzas Armadas en La Coruña, donde ya estaba hecho el túnel para que saltaran por los aires la Familia Real y el Presidente de Gobierno. A todo esto, sangre y plomo de ETA, con un asesinato casi todas las semanas, aderezado con algún que otro secuestro. Y aguantamos. Y tuvimos suerte. Mucha suerte.
Precisamente por ello, porque fue una de las pocas cosas que nos ha salido bien en los dos últimos siglos, me indigna y me irrita, y casi me lleva a la cólera, esta banalidad de un puñado de tontos contemporáneos, que vienen a decirnos que, o bien la Transición fue el resultado de una conspiración de banqueros o una rifa que nos tocó, como si los policías, los guardias civiles, los fiscales, jueces, funcionarios y civiles que dieron su vida por aquello, no hubieran existido. Y lo perdonaría si fuera ignorancia, que es mucha, pero no lo es: se trata de un cálculo premeditado para llenar de demérito a lo que les ha permitido estudiar en una España, que no hubiera sido libre sin esa Transición.


EL Abanico - Irene Montero, parlamentaria de primera

16.06.17 | 08:16. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Cuando Irene Montero subió a la tribuna de oradores en el Congreso de los Diputados un murmullo recorrió la bancada popular. Pocos eran los que le auguraban una mañana gloriosa, como esas tardes que en Las Ventas ponen los pelos de punta y se premian con la oreja o el rabo, incluso con la vuelta al ruedo. Las sonrisas y los codazos duraron el tiempo que tardó la portavoz de Ahora Podemos en empezar a enumerar uno a uno los casos de corrupción que acosan al PP porque, les guste o no a sus señorías, eso es algo que está ahí, a la vista de todo el que quiera verlo.
El impacto fue tan brutal que se hizo el silencio y de las risas pasaron a las caras largas, a coger los móviles como su única tabla de salvación no fuera que algún fotógrafo meticuloso, de los muchos que estaban acreditados, les fueran a plasmar cuando la angustia, la rabia, de algunos de ellos empezaban a asomar a sus ojos, avergonzados como debieron sentirse ante el ataque inesperado de Irene Montero. A partir de ahí, tanto en la cámara como en los twits que enviaban algunos compañeros de profesión, hombres en su mayoría, los ataques a la portavoz de Podemos fueron subiendo de tono. Para unos, su mayor pecado era que hubiera ido con falda, para otros la extensión del discurso y, para la mayoría, su relación personal con Iglesias. Esto no añadía nada a su labor como diputada, pero había que zurrarle de lo lindo solo por haber tenido el atrevimiento de decirle a Rajoy y a España entera a la cara lo que la mayoría calla.
Nunca he hablado personalmente con Montero, entre otras razones porque hace años que no piso la moqueta del Congreso donde tan buenos ratos pasé cuando hacía información parlamentaria ahora que se cumplen cuarenta años de las primeras elecciones democráticas.
Tampoco conozco a la mayoría de sus compañeros de escaño, por más que sienta la lógica curiosidad por saber lo que piensan quienes en algún momento sustituirán a las actuales ministras o altos cargos. Es ley de vida, por eso no entiendo esa animadversión contra un grupo político con el que se podrá estar de acuerdo o no pero al que apoyan y votan cinco millones de ciudadanos, la mayoría jóvenes y algunos hijos de quienes hoy se sientan en esos bancos. Chicos y chicas suficientemente preparados, con trabajos precarios y sueldos miserables. Tan miserables que algunos empresarios les obligan a borrar de sus currícula los master o títulos que con tanto esfuerzo consiguieron.
Tengo que confesar que me gustó el debate de la moción de censura y, por supuesto, la oratoria de Rajoy -siempre incisivo e irónico-, incluso el choque de trenes entre Albert Rivera y Pablo Iglesias, y un poco menos el papelón de Adriana Lastra, Odón Elorza y todos aquellos que durante meses hicieron bandera del "no es no" a la investidura de Rajoy, hasta conseguir que el PSOE se partiera en dos. Pero así es la política. Lo que hoy es blanco mañana se convierte en negro y aquí no pasa nada, siempre y cuando se mantengan las formas, no el tono, que para eso están los parlamentos para que discutan los problemas de los ciudadanos con ardor, con pasión, porque eso significa que les interesa la vida, lo que ocurre en la calle, en los colegios, en los hospitales, en las universidades. Los tiempos cambian a velocidad de vértigo, tanto, que de pronto te encuentras con jóvenes como Irene Montero, Soraya Sáenz de Santamaría, Inés Arrimadas, todas dispuestas a romper los techos de cristal. Hace cuarenta años en el Congreso había 21 diputadas, hoy son 140. Conseguirlo es tarea de todos y, que se les respete, también.


Escaño Cero - Mirando hacia atrás

16.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Pues sí, han pasado cuarenta años desde que los españoles recuperamos la democracia y pudimos volver a votar. Cuarenta años en los que España se ha transformado profundamente.
En cuarenta años España se ha convertido en un país moderno, dinámico, con una Constitución avanzada, donde hasta ahora la convivencia ha sido más que razonable.
Y todo eso se ha logrado porque hace cuarenta años quienes lideraban los partidos políticos fueron capaces de anteponer sus demandas partidistas a la necesidad de llegar a acuerdos que permitieran poner en marcha la maquinaria democrática y sentar las bases de una legislación que convirtiera nuestro país en un Estado de Derecho.
Estos días son muchos los que se preguntan si la Transición fue un éxito y yo me permito decir un SI alto, claro y rotundo. Claro que lo fue, y ha sido ha sido percibido por los españoles hasta la aparición de Podemos.
Desde Podemos se viene achacando todos los problemas que tiene la sociedad de hoy a la Transición y esa idea perversa ha calado hasta el punto que muchos ciudadanos empiezan a creer que si están en el paro o si hay políticos que roban es culpa de que las cosas no se hicieron bien entonces.
Es curioso como las ideas simples y los sloganes terminan calando y siendo asumidos sin más por tanta gente.
Yo reitero que la Transición fue un éxito y decir lo contrario es negar la realidad. Desde luego que hoy nuestra sociedad tiene muchos problemas fruto en gran medida de la crisis económica desatada por la quiebra de Letman Brothers, aunque también es verdad que en el caos español era evidente que había una burbuja inmobiliaria que antes o después terminaría explotando. A estos hay que añadir lo sinvergüenzas que han sido unos cuantos políticos que se han dedicado a enriquecerse y a robar del erario público, mientras tantos ciudadanos sufrían las consecuencias de la crisis. Y hay más, la falta de empatía y arrogancia de los gobiernos del PP con la víctimas de la crisis.
Pero todo esto es una cosa y la Transición otra. Así que me parece una manipulación barata el intentar echar la culpa de los problemas de hoy a la Transición.
La Transición fue un éxito en sí misma entre otras cosas, insisto, porque los líderes políticos de entonces supieron estar a la altura de las circunstancias y porque la inmensa mayoría de los ciudadanos empujaban en la misma dirección.
Cuando ahora a algunos listos se les llena la boca diciendo lo que habría que haber hecho entonces parece que están obviando, no se si por ignorancia o mala fe, que el franquismo estaba vivo y coleando, que la mayor parte del Ejército se resistía a los cambios, que ETA mataba todos los días, que la crisis económica era brutal, etc, etc, etc. Y en medio de todo ese caos los políticos de entonces tuvieron la grandeza de anteponer los intereses generales a los suyos propios, y así se pudieron convocar las primeras elecciones democráticas y elaborar una Constitución que dio paso a los Estatutos de Autonomía amen de otras tantas leyes que colocaron a nuestro país al compás del resto de las naciones democráticas.
Así que si, la Transición fue un éxito y el consenso, ¡bendita palabra! la herramienta para el éxito.


Fernando Jáuregui - Cuarenta años, un día y toda una vida después

16.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Si Mariano Rajoy cree que por haber superado una moción de censura tan chapuceramente planteada como la de Podemos ya ha logrado dar la sensación de que todo está consolidado y bien consolidado, atado y bien atado, me parece que se equivoca de medio a medio.
Ya he dicho alguna vez que el martes 13 perdió la oportunidad de ser el nuevo Adolfo Suárez, inaugurando la segunda transición, que él rechaza frontalmente: me consta, porque me lo ha demostrado personalmente, la propia expresión, "segunda transición", le fastidia en su propia enumeración. Así que nada que hacer: Rajoy no será el nuevo Suárez, aunque, como no tiene por ahora quien le haga sombra, y como, todo considerado, no está tan mal lo que hace, pues ahí seguirá, taponando cambios, reformas y afanes regeneracionistas.
Lo digo hoy, cuando han pasado cuarenta años y un día desde aquellas primeras elecciones democráticas desde la República, y cuando ya estaba muerta, con Franco, la dictadura franquista. Cómo olvidar que, junto con algunos otros entonces muy jóvenes periodistas, celebramos, aquel 16 de junio de 1977, la llegada del "cambio". Porque la Unión de Centro Democrático suarista, que había ganado las elecciones el día anterior, ya significaba un avance democrático sustancial con respecto al partido único, el Movimiento, y las asociaciones, nada democráticas, del franquismo. Sabíamos, aquel 16 de junio, que se inauguraba algo nuevo, muy nuevo: unas Cortes que iban a ser, de hecho aunque no nominalmente, constituyentes, y una era de libertades. Y, en general, una nueva España, faltaría más.
Algo deberíamos todos aprender de entonces. Primero, porque el partido vencedor, UCD, había sido aglutinado (desde el poder, es verdad) apenas unos meses antes, cuando también había sido legalizado el Partido Comunista de Santiago Carrillo; segundo, porque el partido que era la principal alternativa a la gobernante UCD, el histórico PSOE, se había reconvertido sustancialmente apenas dos años antes.
Tercero, porque el PCE renunciaba a sus postulados "de máximos", con el realismo que siempre caracterizó a Carrillo. Cuarto, porque los nacionalismos se integraban en el sistema territorial incipiente, tras la dura represión a sus aspiraciones durante cuatro décadas. Quinto, porque España se integraba, todos lo sabíamos, en unas estructuras europeas que nos habían estado vedadas porque nuestro país nada tenía que ver con las democracias de la entonces Comunidad Económica Europea. Y sexto, claro, porque el franquismo, al que Fraga quiso dar una mano de pintura, se hundió. Para siempre.
Algo iba a pasar, y lo sabíamos esos periodistas jóvenes que, a finales de junio, recorríamos los pasillos del Congreso, viendo a Dolores Ibarruri, Pasionaria, y al poeta Rafael Alberti instalados en la mesa de edad de la Cámara Baja. Algunos de mis compañeros de aquellos días inolvidables ya han muerto, y recuerdo con especial emoción a Susana Olmo, de Colpisa, entre otros. Ninguno de los diputados que entonces ocuparon los escaños está ya en activo, y yo diría que una mayoría ya han fallecido: ocuparon honrosamente su parcela de Historia. Muy pocos de los informadores que por allí andábamos estamos aún en activo, constatando que las cosas han cambiado mucho, pero no tanto como para no saber que tantas cosas deben seguir cambiando tanto.
Lástima que Mariano Rajoy, que entonces preparaba sus oposiciones a registrador de la propiedad, y que las aprobó brillantemente un año después; que Puigdemont, que, casi adolescente, comenzaba a escribir crónicas de fútbol para un diario gerundense fundado por el Movimiento; que Pedro Sánchez, apenas un niño; que Albert Rivera, que no había nacido, y Pablo Iglesias, que tampoco, no perciban en toda su crudeza cuánto es de necesario un nuevo período consensuado que nos dure otros cuarenta años de tranquilidad, sosiego y prosperidad.
Comprobamos todos en el pasado debate del martes 13 sobre la moción de censura contra Rajoy, presentada por Podemos, hasta qué punto las dos Españas, que hace cuatro décadas se difuminaron, han actualizado sus pinturas de guerra. Nos hacen falta, ay, Adolfo Suárez, y aquel -aquel, no este_ Felipe González, y Carrillo, y Martín Villa, y Landelino Lavilla, y Miguel Herrero de Miñón, y Solé Tura, y Alfonso Guerra, y Miquel Roca, y Tarradellas, y Juan Ajuriaguerra -bueno, al menos tenemos a Urkullu--, y Marcelino Camacho, y Nicolás Redondo, y José María Cuevas y... ¿sigo?

No, no me llame usted nostálgico, ni abuelo Cebolleta. Todo lo contrario: al evocar esos nombres, estoy pensando en el futuro. Un futuro que tenemos que trasladar a este presente tan cainita, tan de andar por casa, tan ramplón. Tan, cómo siento decirlo, mediocre. Fin de la nostalgia, si la hubiere.


Francisco Muro de Iscar - Un discurso primario y precario

15.06.17 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

La moción de censura era inútil, irrelevante, imposible e inviable. Eso ya lo sabían todos, especialmente Podemos. En todo caso, era una oportunidad para ver cómo se desenvolvían los líderes de esta formación y qué reacciones provocaban en el resto de las fuerzas políticas, qué posibilidades de alianzas presentes o futuras y qué programa de gobierno había detrás. La política es también espectáculo, puro teatro, pero puede ser una obra seria, con argumento y dirección o un vodevil de sala alternativa. Lo de Podemos ha estado más cerca de esta segunda que de la primera. Política "off". No porque se desarrolle en la calle o fuera de los grandes escenarios, sino porque el mensaje es viejo, las formas son pobres y no hay mimbres para construir un guion digno.
Cuando uno está seguro de que el objetivo que se busca no es la presentación de una alternativa real a quien gobierna sino otra cosa, lo que acaba saliendo es el discurso primario, simple, el que sólo "apela a los sentimientos de la gente para abrirse camino estratégico de carácter partidista", como dijo el portavoz socialista en su intervención. Hay muchas razones para criticar al Gobierno de Mariano Rajoy -también otras para valorar lo que ha hecho en medio de la crisis que dejó la izquierda-, pero casi ninguna de ellas estuvo en el debate. Y, sobre todo, hay que presentar una alternativa real a los problemas reales, que son muchos. Pero, ¿para qué ese esfuerzo si ese no es el objetivo? Podemos representa la vieja política que ha fracasado en todo el mundo y que no funciona donde gobierna. Por eso, en el debate de la moción, las ideas se sustituyeron por slogans, el programa por un marketing barato, las palabras por los gritos y las ideas por una actitud agresiva y faltona. La precariedad quedó especialmente patente cuando se debatió el tema de Cataluña y Pablo Iglesias quedó en absoluta evidencia. Decía Descartes que no hay nada repartido de modo más equitativo que la razón. Todo el mundo está convencido de tener suficiente". Algunos piensan que "sólo ellos" tiene razón y que pueden despreciar a todos los demás.
En políticos que analizan con rigor los movimientos estratégicos -son buenos en eso y lo han demostrado muchas veces, especialmente cuando el enemigo a cazar es un PSOE débil- la moción de censura ha sido un error táctico, tal vez porque Ana Pastor les cambió el ritmo al retrasarla hasta que pasaran las primarias socialistas, lo que, sin duda, también aplaudieron con fervor en el PSOE. Cuando Podemos pudo gobernar no quisieron -y de eso nos libramos- y ahora, aunque invitan al PSOE a formar una alternativa contra el PP, saben que no es posible, entre otras cosas porque lo que aúna Podemos ni siquiera es homogéneo y el PSOE anda todavía buscando su norte que, visto lo visto y conocidos los antecedentes de Pedro Sánchez, todavía está lejos. Con los únicos apoyos de Bildu y ERC, lo único que está cerca es el precipicio.
Podemos no tiene programa ni proyecto. Su discurso es primario y, sobre todo, precario, mucho más que los salarios y los contratos. Con eso se puede montar un espectáculo todos los días pero no se puede construir un Gobierno responsable, aunque algunos sigan teniendo la tentación de hacerlo en lugar de recuperar su centralidad y su hegemonía.


Isaías Lafuente - Moción sin moción

15.06.17 | 08:16. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

Una moción es una propuesta que se hace ante una asamblea que delibera, pero también es la acción y efecto de mover o ser movido. Así que en sentido estricto, con el diccionario en la mano, la moción de censura de Pablo Iglesias a Mariano Rajoy ha sido una moción sin moción, una propuesta que no ha conseguido el objetivo de mover al señalado. Mariano Rajoy ha soportado el chaparrón durante unas horas, ha recogido el paraguas y ha montado en su coche oficial camino a la Moncloa.
El Partido Popular tiene razones para presumir. Porque el censurador sólo ha conseguido 82 votos a favor de su censura, que son medio centenar menos que quien intentó hace un año una investidura alternativa; porque su líder se ha fajado sin persona interpuesta, como hizo la semana pasada Cristina Cifuentes en la Asamblea de Madrid; y porque a pesar del lastre de corrupción que arrastra el partido en minoría parlamentaria, la oposición es incapaz de ponerse de acuerdo para ofrecer a los ciudadanos un gobierno alternativo.
Pero errarían en el Partido Popular si se conformasen con el disfrute de este balón de oxígeno. Porque la moción de Podemos ha tenido la extraordinaria virtud de poner al gobierno de Rajoy y al partido que lo sustenta frente al espejo. La pormenorizada descripción de la corrupción que lo agujerea, la nómina de casos y dirigentes populares encausados -que no cabrían en los escaños del parlamento, tal y como señaló Irene Montero- fue un memorial de agravios demoledor que todas las fuerzas políticas, con diferente grado de intensidad, han suscrito.
Y esa es la paradoja que resulta insoportable después del intenso e interesante debate que hemos presenciado: que un partido en tales circunstancias siga gobernando y supere cualquier censura interpuesta desde una oposición mayoritaria pero incapaz de ponerse de acuerdo en lo básico. Las mociones de censura que hemos vivido en España nunca tuvieron consecuencias para el censurado el mismo día de la votación. En cuanto al censurador, uno acabó presidente del Gobierno y el otro tuvo que abandonar la política. Pudiera ser también que no suceda ni lo uno ni lo otro. El tiempo dirá.


Antonio Casado - Un mal paso de Podemos

15.06.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

Como estaba cantado, la moción de censura, presentada por Podemos contra Mariano Rajoy y a favor de Pablo Manuel Iglesias como eventual presidente alternativo, resultó fallida. Y conste que la valoración sirve no solo para la aritmética de los votos. También para el desenlace político de una iniciativa parlamentaria que no venía a cuento.
En la sesión del martes el portavoz del PP señaló que la iniciativa estaba pensada para tener una sobredosis de ocupación mediática (cuota de pantalla) y en ese terreno tal vez han cubierto la expectativa. El problema es que la visibilidad ganada va a ser contraproducente porque se ha ganado para mal. Una vez más Iglesias ha reventado la doctrina Mafalda ("conocerme es quererme"), pues es verdad que va perdiendo posiciones a medida que se va dando a conocer.
Otro de los objetivos de la iniciativa era desgastar a Rajoy. Pero ha ocurrido todo lo contrario. Ha sido Rajoy quien ha desgastado a Iglesias con unas intervenciones demoledoras. Tanto como las del portavoz socialista, José Luís Abalos, o las del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que estuvieron a la par con el presidente del Gobierno en la tarea de reprobar la pretensión de Iglesias por echar a Rajoy y salvar la democracia.
En las intenciones de Podemos habitaba el malicioso objetivo de poder en apuros a un PSOE en pleno proceso de renovación interna (las primarias que pasaron y el congreso que viene), pero apareció un portavoz, José Luís Abalos, sobrado de solidez, rigor y capacidad comunicativa, para articular un excelente discurso.
Abalos dividió su intervención en tres partes muy bien diferenciadas, que le sirvieron para presentar en sociedad lo que Pedro Sánchez llama " el nuevo PSOE". La primera, una dura y documentada reprobación del Gobierno Rajoy. La segunda, una inequívoca deslegitimación de la iniciativa de Iglesias (la calificó de "inoportuna, ineficaz y no creíble"). Y la tercera, algunas propuestas del PSOE alumbrado en las recientes elecciones primarias.
En definitiva, Iglesias Turrión no ganó entre otras cosas porque no se lo tomaron en serio los seguidores de Pablo Iglesias, fundador del socialismo español, ahora liderados por su flamante secretario general, Pedro Sánchez. Pero Sánchez ya había advertido que el PSOE no se sentía concernido ni poco ni mucho por una iniciativa parlamentaria más cercana a las artes escénicas que a la política


Rafael Torres - Montero y Abalos

15.06.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

Sabedor de que iba a perder, de que su moción de censura no tendría recorrido ninguno, Pablo Iglesias, el aspirante, podría haber optado por un discurso en gran estilo. Podría, bien que a partir del señalamiento de las taras, las corrupciones, las incompetencias y los desafueros del gobierno del Partido Popular, haber dibujado una política futura plena de audacia, de ilusión, de originalidad, de justicia y de progreso, sobre las bases de la Educación y la Cultura, que es de lo que más ayuno se halla el Pueblo Español.
Lamentablemente, el líder de Podemos demostró carecer, para el trance en que se había embarcado por pura sed de liderazgo y de televisión, de estilo. Ni grande, ni pequeño.
Si gustó a casi todo el mundo su segunda, Irene Montero, fue no tanto, desde luego, por su tono incendiario y mitinesco, como por su autenticidad. Sólo eso, la autenticidad, es respetable, bien que en el caso de Montero reforzada por sus prometedoras hechuras parlamentarias. Pero supuso Iglesias que, tras el turbillón revolucionario de su compañera, el disfraz morigerado, la extraña sedación y el tono pastueño de hombre de Estado que se había agenciado para la ocasión iban a deslumbrar a la Cámara y al público en general, sin reparar en que lo apócrifo se desactiva al contacto con la realidad.
La realidad, en el caso y en el escenario que nos ocupan, era una moción de censura contra el Partido Socialista Obrero Español en la casa que éste habita, el Congreso de los Diputados, desde hace una pila de decenios, desde muchísimo antes de que Pablo Iglesias balbuciera sus primeras consignas de agit-prop. Por primera vez en mucho tiempo se vio a la bancada socialista, objeto de esa moción vicaria, en diferido, alegrarse con algo, disfrutar de su escaño y de la perspectiva de un futuro político aseado por el que nadie daba hasta ayer un duro. Si Rajoy salió reforzado, pues salir indemnne con lo que lleva encima es salir reforzado, el PSOE también, y más si cabe.
Si el martes sorprendió Irene Montero, el miércoles sorprendió Abalos, pues la radicalidad sensata sorprende más, en España, que la desmesura, de uso tan corriente. Podría Pablo Iglesias, el solicitador del trono cívico, haber actuado en gran estilo, pero ni supo, ni pudo, ni quiso. Su propia trapacería política acabó con él, como sus abrasadoras e interminables peroratas casi acaban, literalmente, con el resto de Sus Señorías.


Fernando Jáuregui - Rajoy gana el segundo "round", pero no por KO

15.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

Era fácil de prever: Rajoy ganaría la moción de censura presentada por Podemos, frente a alguien de la escasa talla de Irene Montero --una revelación como parlamentaria, sin embargo, lo mismo que el portavoz socialista Abalos- y frente al a veces histriónico Pablo Iglesias, en el debate parlamentario que pretendía, y no logró, derrocar al presidente del Gobierno. No tenía rivales, aunque forzoso es reconocer que Pablo Iglesias tascó freno -excepto frente a Albert Rivera--, moderó impulsos, dulcificó algo -algo- el tono y dio un paso adelante hacia convertirse en la alternativa remota al PP. A expensas, y haciendo esta salvedad, claro está, de que habrá que esperar y ver si el PSOE sale de su congreso de este fin de semana reforzado con un programa de gobierno creíble, más o menos unificado y con un Pedro Sánchez alejado de sus viejas formas y recetas del "no, no y no".
Así que Rajoy ganó un segundo "round", tras sacar adelante el primero, en un esfuerzo negociador muy notable. Me refiero, claro, a los Presupuestos para 2017. El sector conservador está casi consolidado para toda la Legislatura, porque ahora de lo que se trata es de ver cómo se configura la opción de la izquierda y hasta qué punto Ciudadanos será o no un aliado fiable, pero crítico, para el PP. Así que lo que le queda a Mariano Rajoy, que ya digo, venció en el debate, pero no entusiasmó, es ganar otros "rounds" para superar definitivamente el combate que habrá de librar en las urnas, si es que concurre a ellas -que yo creo que no lo hará--, allá por finales de 2019.
El siguiente "round" será la comparecencia de Rajoy, como testigo, ante el juez del "caso Gürtel" a finales del mes próximo. ¿Sacará pecho el presidente, en lugar de esconderse? Saliendo al combate, incluso frente a alguien que en teoría aparecía como inicialmente tan frágil como Irene Montero, en el debate parlamentario, creo que acertó plenamente: venció a sus oponentes en el atril, porque es mejor parlamentario y conoce mejor, faltaría más, los datos. El plasma a Rajoy no le viene bien, contra lo que él parece creer. Y ante el juez siempre puede alegar --aunque en el PP lo hacen, vaya usted a saber por qué, insuficientemente-- que ahora se ha cortado la corrupción política, que, bien es verdad, antaño floreció tanto en las sedes "populares".
Y, por fin, el cuarto "round": el debate sobre los Presupuesto para 2018, que tendrá lugar en el Parlamento este otoño. Yo creo que Rajoy lo tiene atado y bien atado con los mismos escaños logrados para los PGE 2017. Ello le garantiza una Legislatura relativamente tranquila, aunque ya veremos, que en España lo previsible es siempre lo imprevisto.
El problema es que hay un combate paralelo. Sin reglas. Y se desarrolla en la plaza de Sant Jaume, donde el molt honorable president de la Generalitat de Catalunya tiene su sede. Y ese es un combate a un asalto único, que forzosamente Rajoy tendrá que ganar antes del mes de octubre. O sea, que este verano no podrá sestear ni en los caminos de piedra y agua pontevedreses ni en las finas arenas de Doñana: algo tendrá que hacer, aparte de advertir a los independentistas con la aplicación de la ley, que es un sonsonete que ya no basta.
Forzoso me es reconocer que Rajoy le está echando sentido común y calma a la carrera de obstáculos en que se ha convertido su mandato. Le respetan en Europa y en Iberoamérica y los casos de corrupción pretéritos, pero que hoy están en los tribunales, no parecen haberle hecho todo el daño que él mismo se temía. Sin embargo, me parece que pedir a Rajoy que sea un gran estadista sería algo poco realista: no lo es, ni, me parece, lo pretende. Ni es un reformista nato, porque sigue convencido de que lo que va bien no hay que cambiarlo; ese es su talón de Aquiles, mucho más que el de andar huyendo de "los líos". Y, sin embargo, ya ve usted, sigue ganando los debates parlamentarios, seguramente porque los otros contrincantes son bastante peores.


Fermín Bocos - ¿Qué queda de la moción?

15.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

¿Para qué vale una moción de censura que no prospera? ¿Qué queda? ¿Merecía la pena plantearla a sabiendas de que no contaba con apoyos suficientes? La pregunta es recurrente y no es fácil de responder. Lo más socorrido, para salir del paso, es decir que en el caso de la vivida esta semana -Pablo Iglesias Vs Mariano Rajoy-, quedará en el recuerdo la denuncia de los casos de corrupción realizada por el líder de Podemos y el eco de las intervenciones del Presidente desmontando algunas de las acusaciones vertidas contra el PP. Todo ello retransmitido en directo por la radio pública y al menos dos canales de televisión. No es poco si pensamos que los debates parlamentarios tienen siempre algo de puesta en escena. De teatro, por decirlo con una sola palabra.
Iglesias sabía antes de subir a la tribuna que no contaba con apoyos suficientes para sacar adelante la moción. Ante esa circunstancia intentó convencer a los diputados del PSOE para que le dieran su apoyo. Llegó a reconocer que podía haber cometido errores en la estrategia de relación con los socialistas. Se notó que la victoria de Pedro Sánchez le restó los argumentos que habría esgrimido caso de que hubiera sido Susana Díaz la vencedora en las primarias. Para eso también ha servido el debate. Para saber que Podemos mantiene como objetivo desestabilizar al PSOE. Por último, el debate deja negro sobre blanco en el Diario de Sesiones la posición favorable de Iglesias a celebrar el referéndum que a modo de palanca política promueven los partidos independentistas catalanes en su proceso de ruptura de España. No era un secreto, pero es probable que defender tan controvertida posición con la vehemencia que desplegó haya contribuido a que más de un votante de Podemos se esté cuestionando seguir dándoles su apoyo.
De las varias intervenciones de Mariano Rajoy, a la defensiva en lo tocante a reconocer los casos de corrupción, quedará en la memoria la escasa convicción con la que trató de convencer al personal de que el PP estaba en la vanguardia de la lucha contra los corruptos que se han aprovechado del partido para enriquecerse. Rajoy se salva, pero queda tocado. Por decirlo con palabras unamunianas: venció -seguirá en La Moncloa-, pero no convenció.


Escaño Cero - Y para qué

15.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

Ni Pablo ni Mariano, así se podría resumir el resultado del debate de la moción de censura.
Los distintos portavoces parlamentarios, a excepción de los aliados de Podemos, han dejado claro que no les gustaría nada tener a Pablo Iglesias como presidente de Gobierno. No es que les guste Mariano Rajoy pero le encuentran más digerible que al líder de Podemos.
Además, como ha recordado Albert Rivera en un discurso durísimo contra Pablo Iglesias, si hoy Mariano Rajoy es presidente del Gobierno es gracias al propio Iglesias. Esa es la realidad por más que escueza a los podemitas.
Muchos se preguntaran que para qué ha servido la moción de censura yo diría que para evidenciar que Podemos tiene aún que madurar para convertirse en alternativa de Gobierno. Pablo Iglesias sigue empeñado en dividir a España en dos mitades irreconciliables: los que están con él y los que votan a otros partidos o simplemente piensan de manera distinta a la suya.
Ser presidente de Gobierno implica serlo de todos los ciudadanos y por tanto respetando a quienes no le votan.
Así que en el debate de la moción de censura se ha visualizado que pese a que la corrupción campa por la casa del PP, Mariano Rajoy resiste por más que sea un político tocado por esos casos de corrupción que afectan a su partido y que le van a llevar a él mismo como testigo ante un tribunal.
Ha servido también para recordar todos los errores y dislates cometidos por el Gobierno en estos años.
Ha servido para constatar que a pesar de todo eso los resultados de las urnas son los que son y que hoy por hoy es el PP quién tiene el santo y seña de la gobernabilidad por más que pueda pesar.
Ha servido también para evidenciar que el PSOE intenta evitar que Podemos se haga con la hegemonía de la izquierda pero al mismo tiempo temen enfadar a los votantes podemitas.
Ha servido para constatar que si Irene Montero rebaja el tono mitinero y hace un ejercicio de control de voz, puede ser demoledora en la tribuna del Congreso. En mi opinión su discurso le descolocó más a Mariano Rajoy que el del propio Iglesias. Pero termino pecando de histriónico.
Sí, ha servido para todo esto que ya sabíamos, se podría decir aquello de sin novedad en el frente. Es decir no ha servido para nada nuevo, porque después de este debate Mariano Rajoy seguirá siendo presidente y Pablo Iglesias no está más cerca de poder serlo.
En mi opinión los líderes de Podemos tendrían que haber ahormado mejor la moción de censura. Medir los tiempos y buscar alianzas antes de presentarla porque si no pasa lo que ha pasado, es decir casi nada, más allá de que Mariano Rajoy haya pasado el inconveniente de afrontar una moción de censura que tampoco le quitaba el sueño porque estaba condenada al fracaso.
Yo creo que los líderes de Podemos fallan a veces en táctica y otras en estrategia. Y en este caso han fallado en ambas.


Carmen Tomás - La España fraternal de Pablo Iglesias

14.06.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Pablo Iglesias se inventó este martes un país para su debate de moción de censura contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El líder de Podemos, a pesar de que sabe del fracaso de su moción, de que sólo le apoyan Bildu y ERC, dos de los partidos que quieren romper España, se empeñó en hacernos ver un país sin democracia, sin libertad de expresión, sin estado de derecho, en recesión, donde el gobierno ha dejado a la gente sin nada, porque es autoritario, elitista, machista y colonizado por Alemania.
El líder morado hizo mucho el ridículo al demostrar que ni siquiera sabe utilizar las cifras y los informes sobre España. Tiene razón Rajoy al decir que el problema de Podemos es que las cosas van bien; la economía mejora y el empleo crece y esto le viene muy mal al discurso rancio, mentiroso y obsoleto de Podemos. Por engañar, Iglesias lo hizo hasta con el secreto bancario que dijo aún existe en España o con Portugal, de cuyo gobierno aseguró que no sigue las recomendaciones de Europa. Insistió en los recortes a los que culpó del machismo y la xenofobia y en cambiar el modelo de crecimiento que, por cierto, ya ha cambiado y sin necesidad de decretos.
La retahíla de mentiras sobre todo en materia económica es de tal magnitud que es difícil hacer el catalogo sin necesitar medio periódico. Desde el proyecto Castor, al empleo femenino, pasando por los impuestos pagados por las empresas. Y luego viene la demagogia habitual: las maldades del IBEX 35, la reducción más lenta del déficit público y de la deuda, la subida de impuestos, la derogación de las reformas, la banca pública, la jornada de 35 horas o la subida exponencial del SMI. Más de lo mismo y más de lo que ha llevado a otros países al estancamiento o directamente a la recesión. El problema de Iglesias es que "el cuanto peor, mejor", base del discurso de Podemos, ya no cuela. La España negra de Iglesias no es real, es pasado, pero el espectáculo continúa.


Más que palabras - En Moncloa... Todo sigue igual

14.06.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, (OTR/PRESS)

Llegó el día D, el martes y 13 de junio de la moción de censura y no pasó nada: no ha cambiado el Gobierno, no se han movido las posiciones parlamentarias, ni hay nada nuevo que haga pensar que la Moncloa cambiará a corto plazo de inquilino. En Moncloa todo sigue igual, pero tengo que reconocer que a mí me gustó el debate a tres bandas Montero/Iglesias/Rajoy. Era una fecha señalada en rojo en el calendario de sus señorías, el momento estelar de Pablo Iglesias: "la corrupción tiene su sede en Génova 13", "el voto al PP no es un cheque en blanco para robar", "No sé de dónde sacan tiempo para gobernar con tanto delinquir", "les exigimos que devuelvan hasta el último céntimo. Porque ese dinero es de colegios, medicinas..." Se pudo oír en el calentamiento previo al debate entre contendientes que protagonizó Irene Montero.
Cuando el líder de Podemos entró en acción ya llevamos dos horas de "caña" a cuenta de la corrupcion y sus señorías empezaban a dar muestras de cansancio. En el banco azul unos leían libros otros tuiteaban y los pocos que tomaban notas seguro que no eran sobre el debate: "No les importa España, como a Corleone solo les importa la familia "dijo la diputada Montero y apenas un par de ministros alzaron la mirada, moviendo la cabeza con signos de negación para reprochar el tono. Y contra todo pronóstico la réplica al larguísimo discurso de la señora Montero -muy criticado en las redes por su amplitud y efectivamente excesiva- se la dió el Rajoy postergando la intervención del aspirante Pablo Iglesias en una estrategia de dar la vuelta al asunto y que el discurso del líder de Podemos se convirtiera al final en una respuesta al del presidente.
Resultó muy curiososo el semblante en las filas de Podemos cuando Rajoy, muy experto en la tramoya parlamentaria le dijo a la portavoz de ese grupo que han creado el "trampantojo de España negra" que ha dibujado y ha contrapuesto frente al mismo todos los datos positivos que se desprenden hoy de la economía española.
Rajoy fue claro y directo:"Estamos ante una moción sorprendente, de fogueo, una parodia de censura, una farsa, un espectáculo", insistió no dejándose en el tintero ningún calificativo.
Pero la cosa se fue calentando y también concretando "usted pasará a la historia de España como el presidente de la corrupcion" y ese asunto salió insistentemente a la palestra a lo largo del discurso de dos horas y 50 minutos en los que el aspirante Iglesias se afanó en proyectar una imagen de candidato solvente y "presidenciable" cuidando el tono, las formas y hasta los gestos. "Un cambio de registro preparado estratégicamente para convencer a los millones de votantes críticos con el PP pero que no confían en Podemos. O lo que es lo mismo, para gustar a los votantes del PSOE se podía leer en algunos confidenciales.
"Hoy estamos marcando una época. Adolfo Suárez pasó a la historia como el presidente de la Transición, Felipe González como el de la modernización, Aznar como el presidente de la guerra, la mentira y el pelotazo urbanístico y Zapatero que nos legó buenas cosas en derechos civiles pasó a la historia como el presidente de la crisis. Y, usted, señor Rajoy va a pasar a la historia como el presidente de la corrupción", dijo el líder de podemos sin apenas tomar aliento.
Y eso tuvo su respuesta antes durante y después de las intervenciones. El presidente admitió que en el PP ha habido casos "muy graves" pero no podía reconocer, como es lógico, que está liderando partido corrupto, defendió la presunción de inocencia y colocó a Podemos, en un papel "justiciero": "Ustedes lo que pretenden es construir una máquina de destrucción política", afirmó Rajoy parafraseando al propio Iglesias a quien recordó, dando un pellizco de monja, que en el debate de investidura no sacara a relucir el problema de la corrupción "apocalíptica" que ahora es la raíz de la moción de censura.
Un elocuente silencio de breves segundos se produjo cuando el líder del PP dijo: "Aquí se acaba su recorrido. La política espectáculo le inhabilita. Usted divide el mundo entre buenos y malos. Emplea la moral como un estropajo y tiene una vocación moral abrasiva. Usted no puede ser presidente del Gobierno". Hubo más momentos duros como su insistencia en señalar que el objetivo de Iglesias es "consolidar en España un populismo de izquierdas" y en consecuencia mantiene la máxima de "cuanto peor mejor para él, para Iglesias y su populismo político" le dijo.
Cuando escribo estas líneas el debate continúa, y ya tendré ocasión de comentar el resto en otro momento pero una conclusión a vuela pluma tiene que ver con el ausente: sin Pedro Sánchez en el hemiciclo porque no es diputado, y con un PSOE a la espera del Congreso Federal que se celebrará este fin de semana Pablo Iglesias ha conseguido que se le visualice, claramente, como el líder de la oposición y eso a los socialistas , que siguen en la parra, les debe preocupar y mucho. Ya es hora de que el segundo partido de este país se ponga las pilas si quiere mantenerse en el ranking.


Fermín Bocos - Debate demoledor

14.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Demoledor resultó el alegato pormenorizado de la diputada de Podemos, Irene Montero, denunciando el centón de casos de corrupción que afectan al PP. Tan demoledor que un parlamentario por lo general irónico e ingenioso como acostumbra a ser en las réplicas Mariano Rajoy se manifestó más escaso de retranca que en otras ocasiones. Parecía irritado y a ratos pronunció un discurso precocinado; de los que se redactan antes de saber qué es lo que ha sido dicho desde la tribuna.
Fue el caso de las disquisiciones acerca de la naturaleza e inoportunidad de la presentación de una moción de censura que calificó de "moción de fogueo". Escaso estuvo en cambio de referencias concretas a los casos de corrupción. Como si no hubiera escuchado la letanía de Montero remitiendo a sumarios abiertos en los tribunales que afectan a políticos o ex dirigentes de su partido.
Y en su disculpa, el mismo mantra de siempre: son casos aislados. Los hechos cuentan menos que su relato. Según su decir, al denunciar la corrupción Podemos se inventa un trampantojo.
Quiso Rajoy restar rango a la intervención de la diputada Montero pero al salir él mismo a dar la réplica pudiendo haber cedido la palabra al portavoz Hernando o la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, contradijo sus afirmaciones. Se le notaba molesto. Sin duda, la incendiaria intervención de la diputada de Podemos, había conseguido exasperarle. No debe ser la primera vez, es de suponer que ha sucedido en otros debates y con otros políticos, pero en esta ocasión no acertó a disimularlo.
Se puede entender el estado de ánimo con el que Mariano Rajoy subió a la tribuna porque la relación de casos de corrupción proyecta una imagen penosa de nuestro país. Una imagen que por desgracia contradice progresos objetivos logrados por nuestra sociedad. Desde esa perspectiva se comprende la irritación que traducían las palabras del Presidente del Gobierno al refutar el alegato de la portavoz de Podemos. Sorprende que un político tan curtido como él no hubiera previsto lo que iba a pasar. Tenía que saber que el pasado siempre vuelve.


Pedro Calvo Hernando - La moción y el espíritu del 15-J

14.06.17 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

La moción de censura contra el presidente Rajoy se produce coincidiendo con el 40º aniversario de las primeras elecciones de la democracia, el 15 de junio de 1977. Están siendo, pues, unos días repletos de mensajes histórico-políticos, de emociones para quienes vivieron en plenitud aquellos acontecimientos y de motivos de grandes reflexiones e incitaciones para la ciudadanía en su totalidad. Esto no se ha reflejado en el contenido de los discursos parlamentarios de la moción, aunque estos, sobre todo los de Irene Montero y Pablo Iglesias, han tenido la virtud de colocar en el Congreso en carne viva la crisis política de este país y la necesidad de cambios fundamentales en la política nacional. Aunque sin reconocer la obra de aquella generación que protagonizó la transición política, desde el Rey Juan Carlos y Adolfo Suárez a Santiago Carrillo o Felipe González, entre muchos otros, que realizaron aquel esfuerzo histórico de encontrarse para dar salida a la democracia que sin tal esfuerzo no habría visto la luz.
Después los de Podemos han reflexionado y han comprendido que con aquella actitud cometían un error y una injusticia política y han ido colocando las cosas en su sitio y a las personas, y ya no hablan de castas o de cosas parecidas por el solo hecho de su ubicación histórica...
En estos días yo creo que lo que procede es mirar ya con naturalidad hacia esa época y romper las posibles fronteras o motivos de enfrentamientos, reduciendo estos a las posiciones intransigentes que lo son sin que quepa evocar como único motivo aquellas ubicaciones en el tiempo o en las ideologías del pasado. Un ejemplo ilustrativo sería combatir a Rajoy y lo que representa con su actitud ante las exigencias de la democracia y del avance social y económico de nuestro país, en el que han de caber posiciones como las del PP, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez o Albert Rivera. ¿Qué otra cosa podríamos hacer, aparte de respetar el resultado de las urnas y de un infinito esfuerzo por conseguir los mejores resultados sin recurrir a trampas o a financiaciones ilegales o fraudulentas de las campañas electorales? Y digo esto último porque entre los infinitos presuntos delitos que se han ido descubriendo figuran una infinidad de conductas cuya confirmación judicial en buena lógica tendría que poner en tela de juicio los resultados de muchas elecciones que se celebraron y ganaron con esa horrenda tacha.


Fernando Jáuregui - No, no eran ni Pasionaria, ni Felipe, ni Suárez

14.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Salió Irene Montero, que allí está por lo que está, a demostrar que era capaz de sostenerse dos horas en el atril del hemiciclo sin tumbar de aburrimiento a Sus Señorías. Creo que lo logró. Pero, claro, vencer a un dinosaurio como Mariano Rajoy, con más experiencia, más coña gallega y más información -fíjese usted que no hablo de si tiene o no más razón--, era un imposible. Montero no es esa Pasionaria a la que uno alcanzó a conocer hace cuarenta años, sentada en la Mesa de edad del Congreso salido de las primeras elecciones democráticas. Claro que Pablo Iglesias no es aquel -ojo, aquel, no este-- Felipe González de hace cuatro décadas. Ni, desde luego, Rajoy, con toda su veteranía, es Adolfo Suárez. Así que de expectativas de auténtico cambio, de regeneración, de ideas nuevas, ni hablamos.
Debo reconocer que me sorprendió la fogosidad, algo de asamblea de Facultad aún, de Irene Montero. Se hará una buena parlamentaria: llevaba la lección estudiada, aunque quizá no del todo aprendida. Ni aprehendida. No se puede saber de todo en apenas un año. También confieso que me impresionó favorablemente que Rajoy saliese, en persona y en carne mortal, a responder a quienes lo censuraban. Me consta que hubo quienes, desde las filas "populares, le aconsejaron extremarse en el desdén y no salir al atril sino, acaso, hasta el final, un Rajoy bostezante y altivo, lejano. No fue así: se fajó porque tenía con qué hacerlo, y dejó a la cuasi neófita Montero en un nivel inferior, aunque no tan destrozada como él hubiese, claro está, querido.
Salió Iglesias, el candidato alternativo, a insistir en la visión de la España negra frente a la rosa que mostraba Rajoy: un clásico en los debates sobre el estado de la nación, que es lo que casi fue esta sesión parlamentaria, al menos en sus primeras horas. Es lo malo: que siempre se presenta la España tenebrosa frente a la luminosa. Y no: en España hay Anglada Camarasa y Sorolla, pero también Zurbarán o los pintores de las brumas gallegas. Y los de la generación de El Paso, y Dalí, y Picasso, y... Muchas tonalidades diferentes, contrapuestas, complementarias.
Propuso Iglesias medidas "regeneradoras" (o regeneracionistas, aventuraría yo) que no lograron impactar en las retinas ni en los cerebros de los telespectadores, al parecer. No, Iglesias no convence con sus propuestas de cambio ni siquiera, me parece, a los cinco millones que le han votado. Montero, con su pintura desgarrada de una España difícil de reconocer, menos aún. Esta no es la España de Montero. Ni, ya que estamos, la de Montoro. Ni, déjeme jugar con las palabras, la de las mentiras. No convencen ni la pareja ni Rajoy con sus muy diferentes, sesgadas, versiones de cómo anda este país nuestro. Pero nunca se encontrarán unos y otros en el camino: hace falta una tercera España que reconozca lo bueno y trate de arreglar lo malo. Y Rajoy se queja de que le hayan puesto una moción de censura cuando la Legislatura no tiene más que siete meses, olvidado que Adolfo Suárez, en apenas once meses, dió la vuelta al Estado como un calcetín. El, ni en once meses, ni en cinco años, sería capaz de tanto arrojo como el del sucesor de Carlos Arias Navarro.
Y no, Pablo Iglesias Turrión no es el auténtico revolucionario Pablo Iglesias Posse, a quien los volatines de su homónimo seguramente le están haciendo revolverse en su tumba. Montero, ya digo, no es Dolores Ibarruri, ni Rajoy es, contra lo que sugirió Pablo Iglesias (T) en su absurda lección de historia durante su intervención inicial, Cánovas. Ni el propio Iglesias (T) es, insisto, ni Iglesias (P) ni siquiera su admirado Tsipras, que al final tanto realismo está mostrando ante la situación que vive su país.
Ni España es hoy -hoy- el país corrupto que pintan los de Podemos ni la nación de trinos y flores que el flemático Rajoy sugiere. Aunque, si le digo a usted la verdad, entre la pintura morada de Podemos y la azul del cielo con gaviotas, casi me quedo con esta última: este país, con todas sus lacerantes e indignantes desigualdades, con su tradición de corruptelas, funciona, como constatan todos los españoles que viajan. Lo que pasa es que Rajoy tiende a desaprovechar todas las oportunidades que se le dan -y esta era una, malgré Iglesias (T)- de mostrarse como un estadista: se pierde por una ironía, que no es difícil cuando te bates con Montero. O cuando tienes a Montoro en tus filas. O a Iglesias (T) enfrente.
Así que, hasta donde me alcanzan los tiempos de esta crónica, todo se nos fue en griterío, mientras el aburrimiento, cuando el secretario general de Podemos empezaba a desgranar su programa imposiblemente alternativo, iba "in crescendo". Para eso, mejor no haber planteado aquí y ahora esa moción de censura. Para eso, para demostrar que eres capaz, tú y tu portavoz parlamentaria, de estar hablando más de tres horas y media, copando la mañana en la Cámara Baja, mejor haber esperado a mejor ocasión. No han aportado nada, ni la pareja ni el solitario de La Moncloa, a la mejora de España. Ni a la resolución de graves problemas, de los que se habló menos que de otras naderías, y me refiero a Cataluña, por ejemplo. Dos Españas necesitando una tercera... No, así no vamos demasiado bien.... Pero ¿dónde está nuestro Macron, dónde?


Escaño Cero - La abstención es la abstención

14.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

El PSOE se va a abstener en la moción de censura de Pablo Iglesias contra Mariano Rajoy porque así lo ha decidido su secretario general Pedro Sánchez.
Vaya por delante que me parece la opción más sensata habida cuenta de que por una parte los escándalos de corrupción que atañen al PP son insoportables así como muchas de las políticas que vienen haciendo pero por otra parte los socialistas no tienen por qué engordar la opción de Podemos, ya que votar a favor de su moción sería tanto como convertir a Pablo Iglesias en jefe de la oposición. Hay una tercera razón y es que no hay una mayoría alternativa al PP, lo que votar esta moción de censura es un brindis al sol que solo puede conducir a la melancolía.
Así que la abstención del PSOE está más que fundamentada. Claro que esta abstención es la misma, exactamente la misma, decidida por el Comité Federal del PSOE hace unos meses para la investidura de Rajoy como presidente.
La abstención era la única opción para desatascar la situación política puesto que no había mayoría posible a la del PP así que la de Sánchez entonces defendiendo su famoso "no es no" fue puro postureo, porque su "no es no" habría desembocado en otras elecciones generales. Pero Sánchez se atrincheró en su "no" sin importarle las consecuencias y él y los suyos se encargaron de señalar a quienes se abstuvieron, cumpliendo el mandato del Comité Federal, casi como a traidores, y desde luego colgándoles el "sambenito" de ser poco de izquierdas.
Ahora que Pedro Sánchez vuelve a mandar en el PSOE ha decidido él solito que lo mejor en las actuales circunstancias, que son las mismas que las de hace unos meses cuando la otra abstención, es precisamente que los diputados socialistas vuelvan a abstenerse, lo que sin duda es una decisión coherente salvo que la ha tomado él.
Insisto, me parece que lo mejor que puede hacer el PSOE es abstenerse, pero insisto también en que la abstención de hoy es la misma que la de hace meses. Cuanto daño le hizo al PSOE aquel "no es no".
En fin no hace falta añadir más palabras.


Antonio Casado - Iglesias se la juega

13.06.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Un martes y 13 como nos contempla. Puede pasar a la historia de Unidos Podemos con el mismo mal fario que pasó aquel 30 de mayo de hace treinta años, cuando Antonio Hernández Mancha se reveló como el impaciente, y por eso fallido, líder del PP al acoso y derribo del entonces presidente del Gobierno y líder del PSOE, Felipe González.
Aunque ha llovido mucho desde entonces, ciertos vectores de la política siguen siendo los mismos: la matemática, el contexto, la oportunidad, el sentido común, los estados de opinión pública, etc. Todas esas cosas jugaban entonces contra Hernández Mancha. Y todas esas cosas juegan ahora contra el líder de Podemos, Pablo Manuel Iglesias, que se ofrece al Parlamento como el dirigente indicado para salvar la democracia y echar a Rajoy de la Moncloa.
La apuesta ya era arriesgada desde un principio por las razones mencionadas. Pero el riesgo se ha multiplicado desde que los herederos y continuadores de la obra de Pablo Iglesias, fundador del PSOE, eligieron a su nuevo secretario general, Pedro Sánchez, que no parece muy dispuesto a seguir el juego de Pablo Manuel. Dicho sea en relación a lo que los encuestadores califican de "efecto Sánchez". Se refieren a su impacto sobre los más recientes sondeos electorales, donde el líder rehabilitado por la militancia mejora la posición del PSOE en el ranking. En proporciones muy parecidas al retroceso de la marca Podemos, por referencia a los sondeos inmediatamente anteriores.
Se entiende, por tanto, que haya razones redobladas para que Sánchez haya defendido su propia agenda frente a los planes de Iglesias. En conversación telefónica ya le dijo hace diez días que, siempre con el mayor de los respetos a los votantes de Podemos, el PSOE no se siente concernido ni poco ni mucho por la iniciativa parlamentaria de su líder, más próxima a las artes escénicas que a la política.
No es muy diferente el análisis que desde las antípodas de Ferraz se hace en Moncloa. Si alguna vez el actual presidente del Gobierno tuvo la tentación de entronizar a Iglesias como primer actor de la oposición parlamentaria, les aseguro que ya se le han quitado las ganas. Ni uno ni otro alimentarán su protagonismo ni le darán facilidades para erigirse en adalid contra la corrupción. Es más, en principio van a dar un paso atrás y encargar a sus teloneros los cruces parlamentarios del debate. Sólo intervendrán si las provocaciones del candidato lo hacen inevitable.
A nadie puede sorprender que todas las fuerzas políticas, excepto los nacionalistas radicales y quizás los 8 ex convergentes catalanes, se desmarquen de una iniciativa mayoritariamente valorada como un intento de hacerse visibles, salir de la irrelevancia y poner en apuros al PSOE. No hay más detrás de una iniciativa que no viene a cuento.


Cayetano González - Moción de censura

13.06.17 | 08:16. Archivado en Cayetano González


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

El artículo 113 de la Constitución establece en su primer punto que "el Congreso de los Diputados puede exigir la responsabilidad política del Gobierno mediante la adopción por mayoría absoluta de la moción de censura". Este martes se debatirá en las Cortes una moción de censura presentada por 35 diputados de Podemos, con su líder Pablo Iglesias como candidato a la Presidencia del Gobierno. Una moción que no tiene ninguna posibilidad de prosperar ya que sólo será apoyada por los diputados de ERC, de Bildu y de Podemos, quedándose por tanto muy alejada de la mayoría absoluta que requiere la propia Constitución. Esta será la tercera moción de censura que se presenta desde la transición política. Las dos anteriores tampoco salieron adelante. En 1980 el PSOE la presentó contra Adolfo Suárez y en 1987 el PP contra Felipe González. Pero así como la moción de los socialistas sirvió de rampa de lanzamiento para que González llegara a la Presidencia del Gobierno dos años más tarde, la del PP supuso la muerte política de su candidato, Antonio Hernández Mancha. ¿Cuál de los dos efectos será la que en esta ocasión produzca la moción de Podemos para su candidato Pablo Iglesias?

Parece evidente que cuando Podemos presentó hace ya casi un mes su moción lo hizo pensando más en incomodar al PSOE -inmerso entonces en el proceso de elecciones primarias que acabó con el triunfo de Pedro Sánchez- que en derribar al Gobierno de Rajoy. En ese sentido, y empleando el dicho popular, "el tiro le puede salir por la culata" a Pablo Iglesias, porque el PSOE ya ha anunciado que se abstendrá en la moción y el argumento para hacerlo es muy sencillo y entendible por todos: lo lógico es que una moción de censura tiene que estar liderara por el principal partido de la oposición -que a día de hoy es el PSOE y no Podemos- y por otro, si se presenta es para intentar ganarla, no para quedarse tan lejos de la mayoría absoluta como le va a suceder a los de la formación de Iglesias.
Además, el debate que conlleva una moción de censura puede poner en evidencia el programa radical y en muchos aspectos antisistema que tiene Podemos. Pablo Iglesias tendrá que presentar y defender el hipotético programa con el que querría gobernar España caso de prosperar la moción, y en ese intento puede salir muy trasquilado, no sólo por la respuesta que le del Gobierno del PP, sino también los otros grupos políticos presentes en la Cámara y que ya han dicho que no apoyarán la moción. Por lo tanto, lo que Podemos planeó como una operación de imagen para tener protagonismo político y poner en una situación comprometida a su principal rival en la izquierda, el PSOE, puede volverse como un boomerang contra ellos. Eso es lo que tiene el debate parlamentario, que cada uno queda reflejado.


Rafael Torres - La trampa de la bolsa

13.06.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Antes, a invertir en Bolsa se le llamaba "jugar", jugar en la Bolsa, pero, independientemente del verbo que se quiera aplicar a la relación de los particulares con el mercado de valores, es siempre éste el que juega con aquellos, sobre todo si pertenecen al sub-género, tan castigado, de los ahorradores, y, encima, suele jugar haciendo trampas.
El capitalismo actual no quiere ahorradores, sino consumidores, y cuanto más irreflexivos, imprevisores y espasmódicos, mejor. El ahorro, que manumite al pobre, al trabajador, que los libera, bien que en limitada medida, de la esclavitud, se ha tornado, por eso mismo, en un imposible, y, desde luego, en su modalidad tradicional de reserva segura con un único propósito especulativo, el de enjugar la inflación, pues batirla entró casi siempre de lleno, más que en lo especulativo, en lo utópico. O dicho de otro modo: al ahorrador se le castiga no sólo no dándole nada, ninguna rentabilidad, por su depósitos, sino sustrayéndole parte de éstos en concepto de retención de impuestos y de comisiones de toda laya.
El ahorrador tal vez viva por debajo de sus posibilidades, pero quienes merodean su hucha lo hacen con el propósito de vivir por encima de las posibilidades del ahorrador, los bancos y los Fondos de Inversión particularmente, sin darle a cambio ni las gracias. Cegada la rentabilidad de los depósitos, desinflada la burbuja de esa otra forma de ahorro productivo que era la compra de una vivienda con perspectivas seguras de revalorizarse, los ahorradores llevan un tiempo, empujados por los bancos, cayendo como chinches en eso que se ha dado en llamar Renta Variable, y cuya máxima expresión son las acciones, la Bolsa.
Entre los centenares de miles de accionistas del extinto Banco Popular, que lo han perdido todo, seguro que hay una buena porción de ahorradores a los que se embaucó, o se embaucaron ellos solos, con las bondades de esos papeles, las acciones, que no son ni papeles. Esos ahorradores se figuraron, como flamantes accionistas, ingresar como co-propietarios o partícipes en un buen negocio, cuando, en realidad, lo fueron sólo de su ruina, ya latente aunque no publicitada incluso en el momento de suscribir los infaustos títulos.
¿Qué puede saber un probo ahorrador de la Renta Variable y de sus trampas? Una cosa sí: que le están metiendo ahí, en masa, el fruto de su trabajo y de sus fatigas.


Fermín Bocos - Iglesias se la juega

13.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Quien censura se postula así que quien se examina el martes en el Parlamento ante toda España es Pablo Iglesias. No Mariano Rajoy. La naturaleza de la moción de censura es así: para evitar el eventual vacío que se derivaría de la hipotética censura a un Presidente del Gobierno sin propuesta alternativa quien sube a la tribuna con la piqueta debe, además, ir provisto de paleta. Paleta de albañil, por seguir con la metáfora, pues está obligado a construir todo un programa de gobierno alternativo. Ni es fácil, ni está alcance de todos.
Tenemos el precedente de las dos mociones de censura que hemos conocido. La primera la presentó el PSOE en 1980 contra el Gobierno de Adolfo Suárez y fue Felipe González quien se encargó de defenderla. Lo hizo en dos registros: censurando con dureza las políticas de la UCD, señalando el agotamiento político de Suárez y, lo más importante, defiendiendo un programa y unas políticas alternativas. El PSOE perdió la votación pero su líder, Felipe González, cuya oratoria causó una notable impresión, había dado el primer paso para lo que vino después: el triunfo aplastante del Partido Socialista en las siguientes elecciones.
Cuando en la segunda moción, el censor (Antonio Hernández Mancha, PP) centró sus intervenciones en denunciar los casos de corrupción que afectaban al Gobierno de Felipe González y no fue más allá de la tarea demolición presentando un programa de gobierno alternativo creíble, se hundió. Sus propios correligionarios le desplazaron.
Pablo Iglesias corre un gran riesgo. Sí se limita a censurar los muchos casos de corrupción -por otra parte, motivo más que suficiente para justificar la moción-, perderá el debate y la ocasión de presentarse ante los ciudadanos como un candidato presidencial creíble. Otro tanto puede suceder sí se equivoca en el tono y sube a la tribuna a montar un mitin. El Parlamento no es una asamblea de facultad o el incendio dialéctico que precede a los escraches. Perdida la votación por falta de apoyos (el PSOE se abstendrá o votará que no) Pablo Iglesias se la juega en una moción que fue diseñada para poner en evidencia al PSOE. Calculó que sería Susana Díaz y no Pedro Sánchez el nuevo líder de los socialistas y calculó mal. Se equivocó ayer y puede equivocarse mañana.


Escaño Cero - "Solo un hombre"

13.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Las elecciones legislativas en Francia vienen a confirmar el cambio de paradigmas que habían conformado nuestra sociedad.
En el triunfo absoluto en las urnas de "La República en Marcha", con el 32,32 por ciento de los votos, al tiempo que el hundimiento del Partido Socialista y de las opciones de izquierda, se dibuja un nuevo mapa político en Francia con repercusiones sin duda en el resto de Europa.
Los franceses han vuelto a evidenciar su hartazgo por los partidos tradicionales y prefieren apostar por un líder que no tiene ningún partido detrás sino que se entiende directamente con los ciudadanos.
Es evidente que Emmanuel Macron nada tiene que ver con Trump, que ambos están en las antípodas, sin embargo, coinciden en que no han necesitado estructuras partidistas para entenderse directamente con los ciudadanos y convertirse en lideres providenciales. Ambos representan la cara y la cruz de la nueva moneda de la política.
Porque que Macron sea el "bueno" de la película, es decir alguien que es buen visto por el sistema y que no solo no crea inquietud sino que es recibido con todos los parabienes por parte de los viejos partidos tradicionales, no quita un ápice para que no debamos preocuparnos por las deriva de las cosas de la política.
La realidad es que los ciudadanos han dejado de confiar en los partidos tradicionales porque estos han dejado a su vez de contar con ellos y sobre todo escuchar y resolver los problemas derivados no solo de la crisis económica sino de la globalización que está dejando en el camino a millones de personas en todo el mundo.
La globalización tiene ventajas indudables pero también costes que están pagando los sectores más débiles de la sociedad y que además estos sectores son tratados como dinosaurios que deben de extinguirse porque resultan molestos para la nueva realidad.
Lo cierto es que las nuevas tecnologías están creando nuevos empleos pero no los suficientes para acoger a todos esos millones de ciudadanos que se ven sustituidos por las nuevas herramientas tecnológicas y la nueva economía.
Así que esos ciudadanos, con razón, buscan y votan, a quienes les prometen un cambio. Así aparecen nuevos políticos que basan su éxito en movimientos populares que confían en ellos a la espera de las recetas milagrosas que arreglen sus problemas.
Macron es la expresión feliz de esta nueva realidad. Desde luego Macron no inquieta porque los poderes fácticos saben que no va a hacer nada que ponga en peligro lo principal. Su triunfo ha supuesto practica defunción del Partido Socialista francés.
En fin, tiempo al tiempo. Ahora es el tiempo de Macron.


A vueltas con España - ¿Diría Rajoy que el PP es la derecha

13.06.17 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Somos la izquierda es el lema elegido por Pedro Sánchez para el 39º Congreso Federal del PSOE. Nada que ver con la idea de la gestora afín a Susana Díaz, que apostaba por El futuro empieza hoy, válido para cualquiera que hubiese ganado las primarias socialistas e incluso para cualquier político, sea de izquierdas o de derechas. El lema de Sánchez se asemeja al de su campaña: Aquí está la izquierda. Pero no parece que este juego de palabras sea lo más relevante. Más bien lo es el fondo de la cuestión: recuperar los votos de izquierdas que ahora tiene Podemos.
El PP no proclama ser de derechas -¿se imagina alguien a Mariano Rajoy diciendo Somos la derecha?- porque lo es y todo el mundo lo sabe, pero no lo dice. Mejor dicho: lo dice gobernando pero no en sus proclamas, que suaviza para conseguir votos en el centro, que no es donde hay más votos, pero sí donde habitualmente se ganan las elecciones.
Pedro Sánchez arriesga con su giro a la izquierda, porque la izquierda en España no siempre se asocia al PSOE, sino más bien a los comunistas: en su día al PCE, después a Izquierda Unida y ahora a Podemos. Eso es la izquierda, mientras que el PSOE es la socialdemocracia, el progresismo, el centro-izquierda o, si se prefiere, el partido modernizador. La izquierda y la extrema izquierda son otra cosa muy distinta. Un par de ejemplos: 1) la izquierda tradicional jamás condenará los desmanes de un gobierno comunista, mientras que la socialdemocracia sí, y 2) como bien suele explicar el socialista José Luis Méndez Romeu, hay una línea divisoria entre los partidos socialdemócratas, partidarios siempre del reformismo en el marco del Estado de Derecho, y los partidos comunistas y allegados, dispuestos a aceptar fórmulas revolucionarias aunque hipotequen las libertades civiles.
La izquierda suele ser marxista-leninista, mientras que el centro-izquierda es keynesiano. En palabras más coloquiales, no es lo mismo ser "más bien de izquierdas" que ser "la izquierda". Y, por supuesto, no es lo mismo ser socialista que ser comunista. Dicho de otro modo: si Pedro Sánchez es la izquierda, ¿qué es Pablo Iglesias? Unos dirían que es un populista pero otros verían en él la izquierda, como la ven en Alberto Garzón. Debe tener cuidado Sánchez, ya que para que él sea la izquierda, Garzón tendría que ser la extrema izquierda, y nadie compraría ese mensaje.
Lógicamente, Pedro Sánchez sabe que todo esto es así. Es más, él mismo es un socialdemócrata o, si se prefiere, un socialista moderado. Y si actúa de esta forma aparentemente tan radical es porque no está seguro de que sus electores sepan lo mismo que los de Rajoy con respecto a su tendencia. Sánchez precisa asentarse en la izquierda moderada antes de reconquistar también el centro, y como ambas cosas le parecen demasiado, va por partes: primero siembra este Somos la izquierda y sobre esa base ya llegará algún lema capaz de seducir al centro, tipo Otra España es posible o Por el cambio. Al tiempo.


El “Plan Kalergi” y la destrucción de Europa.

12.06.17 | 10:00. Archivado en Magdalena del Amo


El último atentado en pleno centro de Londres parece que nos ha llegado más al corazón que toda la compleja situación que estamos viviendo en los últimos años, agudizada por los efectos llamada: un espacio Schengen prácticamente sin restricciones, unos planes de agrupación inadecuados, y una política de refugiados, sostenida por un “buenismo” que practica la discriminación a favor del recién llegado y hace la vista gorda ante delitos espeluznantes, como la violación y el asesinato. De aquellos polvos vienen estos lodos. Y ahora se nos hiela el corazón cuando vemos a un compatriota apuñalado por la espalda, tras haberles sacudido a los terroristas con su monopatín.

Pero aparte de sentir pena por el abogado Echeverría y lamentarnos de la mala gestión británica del caso, por los intereses electorales de la conservadora Theresa May –a quien, por cierto, no le salieron las cuentas como pensaba, como ya le había ocurrido a Cameron—, hay que plantear el análisis desde mucho más atrás, hasta conseguir ver los hilos que manejan el cotarro e incluso las manos.
Para entender medianamente lo que está ocurriendo en el mundo, hay que hacerse eco de documentos, como “los Protocolos de los sabios de Sion”, el “Informe Iron Mountain”, y el “Plan Kalergi”, concebido expresamente para Europa. Es, posiblemente, el más disparatado del mundo de la conspiranoia. Sin embargo, sin admitirlo en su totalidad, hay que decir que mucho de lo que en él se propone se está cumpliendo. Antes de entrar en materia, veamos quién es este personaje llamado Richard Nikilaus Coudenhove-Kalergi, quien como muchas personalidades del mundo político a lo largo de los tiempos, tiene dos versiones de sí mismo, algo así como un doctor Jekyll y un míster Hyde.

Este político, dentro de la oficialidad, es considerado como el fundador del primer movimiento popular para la Europa unida. Publicó “La lucha por Paneuropa” en tres volúmenes y “Cruzada por Paneuropa”, fundó la Unión Parlamentaria Europea y defendió la idea de un mercado común con moneda única para que Europa ocupara el lugar que le correspondía en el mundo. En 1950 recibiría el Premio Carlomagno por haber contribuido a una Europa unida y en paz. Hasta aquí, genial. Pero hay que leer la letra pequeña de todo esto.

Este aristócrata político, masón para más señas, que parecía luchar por Europa y los europeos, escondía un plan diabólico que nos hace recordar el cuento de Hansel y Gretel, los niños seducidos por una bruja malvada que los hace prisioneros y los engorda para comérselos. Kalergi no puede tragarse a Europa porque falleció hace casi medio siglo, pero ha sentado las bases para que la Europa milenaria de Carlomagno y Aquisgrán desaparezca, y renazca convertida en algo amorfo y sin sustancia, muy lejos de su esencia y valores. Veamos qué es el Plan Kalergi y sus aviesos fines.

Este plan destructor está basado en el modelo de los animales de granja, que son dominados debido a su escasa inteligencia. Kalergi lo publicó en 1923, mucho antes que sus obras citadas. Consiste en una serie de estrategias para que los judíos puedan gobernar Europa y el mundo. Cuando hablamos de los judíos, no nos referimos al judío del pueblo liso y llano que practica su religión, sino a los fanáticos sionistas, autores de miles de tropelías y conspiraciones.

En el texto, expuesto en 28 tesis, Kalergi alude constantemente a la supremacía del pueblo judío, a la raza noble judía, a la raza superior y a la “Herrenrrase”. Curiosamente, este término que utiliza Kalergi para reivindicar la superioridad de la raza judía, también fue empleado por Hitler para referirse a la raza aria.

Kalergi reconocía la superioridad de la raza blanca y su capacidad de organización. Pero él no buscaba la perfección aria como, unos años después, perseguiría el Tercer Reich, sino su destrucción, para que los judíos, llegado el momento, pudieran ejercer su dominio. Por eso ideó un plan para depauperar la raza blanca: una especie de conquista silenciosa, de genocidio sin sangre, que consistía en el mestizaje y en la emigración de personas no blancas a Europa. El objetivo era –según sus propias palabras— crear una raza mestiza pasiva, indolente y manipulable, de menor inteligencia, sin capacidad para organizarse y rebelarse, por lo cual ni se darían cuenta de que estaban siendo esclavos. Esta circunstancia facilitaría que la aristocracia judía pudiera ejercer como los únicos dueños del mundo.

¿Pero, por qué el mestizaje? Algunas tesis apuntan a las bondades del mestizaje, y solemos resaltar el que se produjo en América a raíz del Descubrimiento. Sin embargo, Kalergi tomó de Joseph Arthur Gobinau las ideas que tanto habrían de influir en el pensamiento nacionalsocialista para conformar la ideología nazi. En su obra “Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas”, en el que Gobinau propone la supremacía de la raza blanca, expone cómo, en el mestizaje, cada raza pierde sus talentos más importantes dando lugar a una subraza degenerada, menos inteligente y capaz. Según el filósofo, la superioridad del ario es evidente frente a otras familias raciales. Así, dota a los negros de “energías groseramente potentes”, y escribe al respecto: “Si sus facultades intelectuales son mediocres o hasta nulas, él posee en el deseo […] una intensidad a menudo terrible”. No se puede negar que la raza negra es mucho más sensual que la blanca, mejor dotada para el deporte, más emocional y bachatera y dada al baile y al jolgorio. Sin embargo, también es evidente su falta de capacidad organizadora. Gobineau considera al amarillo como menos rudo que el negro, de rasgos más redondeados y suaves, pero una raza de segundo orden que adolece de la voluntad creadora y la inteligencia y otras cualidades inherentes al ario de rostro fino y afilado.

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Francisco Muro de Iscar - O reacciona ya o perderá

12.06.17 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS) Cuarenta años después de aquellas elecciones que devolvieron la democracia a los españoles, el país está convulso, tenso, paralizado por la imposibilidad de conseguir pactos parecidos a los que entonces hicieron posible una España nueva, esperanzada, positiva, luchadora. Unos pactos que nos dieron la mayor etapa de paz en España, que trajeron definitivamente la libertad y que, con la inestimable y generosa ayuda de Europa, nos ayudaron a construir un país moderno y dinámico del que enorgullecerse.
Hoy estamos a las puertas de una moción de censura inútil e imposible que, sin embargo puede ser el punto de inflexión de una situación de parálisis. Podemos no tiene ninguna posibilidad de sacarla adelante y el nuevo líder del PSOE no está en el Congreso. Pero Rajoy tiene una disyuntiva que resolver: o reacciona y cambia su política o perderá las próximas elecciones. O las ganará con tan poco margen que no podrá gobernar. No basta con aguantar, hay que cambiar la dinámica. Lo que hay que saber es si Rajoy puede, sabe y quiere hacerlo. Un dato negativo es que en este momento dentro del PP casi nadie sabe si Rajoy responderá personalmente a Iglesias o lo hará por voces interpuestas. Cuando un partido, no solo el PP, es únicamente lo que es su líder, la democracia es mucho más frágil.
La corrupción es una de las claves. Alguien debería pensar por qué, estando posiblemente en el momento más transparente y limpio de la política española de los últimos veinte años, los españoles creen mayoritariamente hoy que la corrupción es el primer problema de España. O Rajoy limpia sus filas o lo seguirán pensando incluso los votantes del PP. A la campaña, un tanto manipuladora y falsa, de todos los partidos de la oposición hay que responder con algo más que silencio. Luego está el problema de Cataluña ante el que los ciudadanos esperan una respuesta clara, firme y contundente de todos los partidos constitucionalistas... con Rajoy a la cabeza. Y lo de la amnistía fiscal, que debe tener un responsable que pague el error. Y unas políticas activas, si es posible pactadas, para afrontar la reforma de las pensiones, reducir las desigualdades, hacer que los salarios se beneficien también de la mejoría económica y recobren poder adquisitivo y, en algunos casos, hasta una mínima dignidad. Sólo así podrá Rajoy poner en valor la innegable mejora de la economía española en todas sus magnitudes, lograda gracias a medidas rechazadas por toda la oposición, especialmente por Podemos, el que ahora plantea la moción de censura. Hace unos días en una reunión informal con uno de sus portavoces, alguien le pidió que dijera "algo bueno" que hubiera hecho Rajoy en estos años. Y tras pensarlo mucho, respondió: "no dejar caer al sistema financiero, lo que era imprescindible, aunque se podría haber hecho de otra forma; preservar niveles razonables de bienestar, a pesar de los intensos recortes, aunque no se está recuperando lo perdido; y que era muy difícil no hacer determinadas cosas".
A la enorme falta de madurez de nuestros políticos, hay que añadir su escaso sentido del Estado. Podemos es la izquierda imposible. El PSOE ha tenido más programas económicos que líderes y Ciudadanos tiene que aclarar con quién va a estar para modernizar este país. Pero la clave está en Rajoy. O se pone la pilas, alcanza pactos y va a por todas o la alianza de todas las izquierdas -Podemos, Comunes y Mareas incluidos- acabarán ganando la batalla. Y eso, previsiblemente, nos haría retroceder muchos años en casi todo.


La semana política que empieza - Ahora, Rajoy tiene la oportunidad de ser Suárez

12.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

La moción de censura presentada por Podemos contra Mariano Rajoy se produce casi exactamente cuarenta años después de que se celebrasen aquellas primeras elecciones democráticas tras las cuatro décadas de franquismo. Aquellas elecciones del 15 de junio de 1977 trataban de construir una democracia para España; con esta moción de censura del martes y 13, en la que se presenta a Pablo Iglesias en un imposible intento de sustituir a Rajoy en La Moncloa, ¿qué se pretende?

Tengo muy fundadas dudas sobre la oportunidad de esta moción, más allá de la pasión de quien la presenta por el espectáculo mediático. Creo que, si Rajoy quiere, la sesión parlamentaria servirá para fortalecerle, más que para desgastarle. Podría aprovechar la oportunidad no para mostrar un desdén displicente hacia el volátil Iglesias, sino para, pura y simplemente, convertirse en el nuevo Adolfo Suárez de la situación. Claro que ¿puede, quiere, Mariano Rajoy encabezar una segunda transición regeneracionista, es capaz de lanzar un discurso no para defenderse de los alfilerazos festivos, en tono menor, de su oponente, sino para construir una nueva sociedad? La verdad, tengo mis dudas.
Lo que sabemos es que, hasta última hora, en La Moncloa se ha debatido si debía ser el propio Rajoy, o la vicepresidenta, o el bronco portavoz parlamentario Rafael Hernando, quien diese la réplica a Pablo Iglesias... y a los demás miembros de las diversas oposiciones, que también cargarán dialécticamente contra la corrupción, la inoperancia y los errores cometidos por el partido gobernante y quien lo preside. Pensaban los más acérrimos "marianistas" que el "jefe" no debía "desgastarse" con un intercambio dialéctico frente a Iglesias, peor parlamentario que Rajoy, pero que, aparte de la estima de sus votantes, no tiene nada que perder: el líder de Podemos y su círculo encabezado por Irene Montero pueden aventurarse muy a fondo en el espectáculo circense, que tanto gusta por estos pagos. Pero, contra lo que ocurrió la pasada semana con la moción de censura contra Cristina Cifuentes, el PP no debe caer, no demasiado al menos, en el "show" político, si es que esta vez se da.
He escuchado en las filas del PP opiniones, cierto que muy, muy minoritarias, que abogaban por una salida "sacando pecho" de Rajoy, ofreciendo un discurso de futuro, hablando sin tapujos de la corrupción pasada -que no presente-, reconociendo el varapalo del Constitucional en lo referente a la amnistía fiscal, refiriéndose a las posibles soluciones ante la amenaza independentista catalana y apuntando hacia la presencia de España en un mundo tan cambiante y desconcertante como el que nos está tocando contemplar y padecer. Tendiendo manos , para construir, en primer término hacia el centro de Ciudadanos -que podría ganar este debate, aunque sea como convidado de piedra- . Y, en segundo lugar, hacia la izquierda de los socialistas de su viejo enemigo Pedro Sánchez, que evidencian un atisbo de desconcierto ante su congreso del próximo fin de semana: ¿hacia dónde debe dirigirse el PSOE tras las elecciones internas que vuelven a colocar a Sánchez en la secretaría general? Si Rajoy acertase en esa mano tendida, si Sánchez hubiese entendido el mensaje, podrían consolidar la salvación de la nación, nada menos.
Es decir, pienso que Rajoy debería convertir la amenaza podemita en una oportunidad de construir país, afrontando una especie de debate sobre el estado de la nación, al frente de un grupo parlamentario más unido que los restantes, en lugar de ir hacia el desprecio o la minimización de lo que digan los demás, todos los demás, en una moción de censura de tintes surrealistas. Porque, de acuerdo, esta moción de censura puede, en opinión de los severos asesores monclovitas, ser un dislate. Ignoro, porque la transparencia en Podemos es un bien escaso, cómo afrontará Iglesias un debate en el que se ve, parece, como protagonista absoluto: su momento de gloria... este mes.
Pero no tengo dudas sobre la manera como el inmóvil, a fuer de acorralado y de ser como es, Rajoy debería subir al atril, si es que finalmente decide hacerlo: tiene que ganarse a la calle, no a sus diputados, aplaudidores siempre sin reservas. Y ya digo: quizá debería pensar en Adolfo Suárez, que, hace cuarenta años, fue capaz de dar la vuelta como un calcetín al Estado autoritario y encaminarlo, junto con todos los demás, por la senda de la democracia. Una gesta que, ya lo sabemos, se desprecia en Podemos y que tal vez parezca como una batallita del abuelo Cebolleta en algunos medios del PP, qué le vamos a hacer


Victoria Lafora - París bien vale una misa

11.06.17 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

La comunicación del President de la Generalitat de Catalunya, fijando la fecha para la realización del referéndum unilateral de independencia y definiendo la pregunta, es un nuevo paso, uno más, en este despropósito en que se está sumiendo a la ciudadanía, no sólo a la catalana sino a toda la ciudadanía de este Estado, hoy tan convulso y desordenado, que es España.
Y, llegados al punto en que nos encontramos, tanto los partidos independentistas catalanes como los constitucionalistas, saben que el referéndum no va a celebrarse, pero no tienen más remedio, los unos y los otros, que mantenerla y no enmendarla para así, alejada -de momento- cualquier posibilidad de diálogo, fortalecerse, ganado puntos ante sus respectivos electorados.
Ello llevaría sin remedio a la convocatoria de nuevas elecciones en Cataluña -las mal llamadas elecciones plebiscitarias- que, previsiblemente, ganaría de largo Esquerra Republicana, y cuyo presidente, Oriol Junqueras, el más listo entre los independentistas, se encontraría legitimado para llegar a acuerdos con el presidente del Gobierno del Estado. París bien vale una misa. De esta manera podrían quedar aparcadas las ansias secesionistas a cambio, eso sí, de importantes prebendas con las que contentar a una población cada día más harta. Que esta estrategia cabrea a los de la CUP, pues que se le va a hacer. París sigue valiendo una misa.
En medio de este barullo, el Tribunal Constitucional le da un buen varapalo al Partido Popular declarando inconstitucional la amnistía del ministro Montoro. Con ello lava su imagen de proximidad al Gobierno, manda a los independentistas catalanes el mensaje de que las leyes son iguales para todos y, en definitiva, también se crece y retro alimenta, dejando a Rajoy la puerta abierta para actuar contra su ministro de Hacienda, evidenciando que, ante todo, cumple con las leyes por muy caro que ello le cueste. París bien vale un ministro. ¿Será capaz el presidente del Gobierno de dar este paso, o se atrincherara en lealtades que pueden salirle muy caras? Pronto lo veremos. Pero los primeros comentarios del portavoz parlamentario Rafael Hernando de que "todos cometemos errores" tienen un aire premonitorio.
Si bien es cierto que, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del viernes, Méndez de Vigo ha considerado que la sentencia se basa en una cuestión de procedimiento y no de fondo, asegurando que Montoro cuenta con el apoyo del Gobierno, no lo es menos que Mariano Rajoy afronta en fechas muy próximas una moción de censura con tales cargas que una más, y de la entidad de esta que comentamos, resultaría, cuando menos, incomodisima. Ya sabemos lo poco que a nuestro presidente le gustan las incomodidades. ¿Como defender una actitud de lucha contra la corrupción cuando se admistia ilegalmente a los corruptos?


Mucho ruido y pocas nueces - Carmen Tomás

11.06.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

El Tribunal Constitucional hizo pública el viernes una sentencia en la que declaraba nulo el procedimiento utilizado por el gobierno en 2012 para poner en marcha una regularización fiscal o amnistía. El consejo de ministros aprobó esta medida por un Real Decreto-Ley cuando según el TC tendría que haberse aprobado por Ley. Inmediatamente desde el Ministerio de Hacienda se informó que la sentencia no cambiaba absolutamente nada, ya que no tendrá efectos económicos, ni afecta a las regularizaciones ya finalizadas ni a las que están en curso. En definitiva, que ni el ministro Montoro piensa dimitir y nadie se va a ver afectado, porque no se puede vulnerar el principio de seguridad jurídica.
Las explicaciones desde el Gobierno y desde Hacienda, y que muy probablemente son las mismas que aportará el ministro cuando comparezca en el Congreso según ha solicitado, ponen de manifiesto la merma de ingresos que había en 2012 y que se elevaba a 70.000 millones de euros. También, los espectaculares resultados que se registraron tras aprobar el modelo 720, por el cual todos los contribuyentes tenían que poner blanco sobre negro sus bienes, cuentas, acciones y demás que poseyeran en el extranjero. El gobierno insiste en que gracias a la regularización se ingresaron 1.200 millones de euros y se afloró un patrimonio de cerca de 40.000 millones de euros, cuatro puntos de PIB y en que al no ser un procedimiento anónimo ni opaco, los datos logrados están a disposición de la Agencia Tributaria.
Por supuesto, la publicación de la sentencia ha dado lugar a numerosas peticiones de dimisión y comparecencias y ha llegado en un momento en el que los españoles afrontan el periodo de la declaración de la renta, de mucha mayor sensibilidad con el pago de impuestos. Sin embargo, no parece que vaya a tener efecto político. Lo que sí queda claro es que ya ningún gobierno podrá aprobar una amnistía fiscal ni al estilo Montoro, ni al estilo PSOE, que a lo largo de sus años de gobierno aprobó nada menos que tres.


Fernando Jáuregui - Si ahora no está justificada una comparecencia de Rajoy, ¿cuándo?

11.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Debo decir que me sorprendió la comparecencia del portavoz del Gobierno, el viernes tras el Consejo de Ministros. Estaba acompañado por la ministra de Agricultura, que siempre es una presencia refrescante. Horas antes, había yo preguntado a una fuente en La Moncloa si, junto a Iñigo Méndez de Vigo, comparecería el titular de Hacienda, Cristóbal Montoro, que acababa de recibir un sonoro varapalo del Tribunal Constitucional a cuenta de la amnistía fiscal. "¿Montoro? ¿Y qué pinta Montoro si no había temas relacionados con Hacienda en la agenda del Consejo?", me respondieron.
Quien suscribe, la verdad, sí cree que el "tema Montoro" se habló en el Consejo. Y en el café informal que se toman los ministros con el presidente al margen de la sesión, cuyos participantes mantienen el secreto exigido en su juramento del cargo. El "bofetón" del TC no era solamente a Montoro, desde luego. Era a todo el Ejecutivo, que apenas se daba por enterado. Y no es que el portavoz gubernamental no desempeñe su cargo a satisfacción: lo hace bien, sobre todo porque responde a la planificación de "poco ruido" de Rajoy. ¿Que el Constitucional lanza una durísima reprimenda a los modos de actuación del Gobierno? Silencio. ¿Puigdemont convocando, con los suyos, el referéndum por una "República catalana" para el 1 de octubre? Ya veremos cómo se actúa: no precipitemos las cosas (como si las cosas no estuviesen ya bastante precipitadas). ¿El Santander compra el Popular? Una buena noticia, dice el ministro de Economía, obviando la cascada de demandas de accionistas arruinados que se avecina. ¿Gran Bretaña? No injerencia en asuntos externos.
La semana que concluye fue pródiga en acontecimientos, quién sabe si positivos o negativos: me hubiese gustado escuchar a Mariano Rajoy valorando la ofensiva de imagen en la que se han embarcado un Puigdemont en la huida hacia adelante y un Junqueras que a saber qué está calculando. Hubiese deseado saber cómo calibra el presidente del Gobierno de España lo ocurrido en las profundidades del sistema bancario. O cómo cree que va lo de la Unión Europea, tras el vendaval absurdo del Brexit. Y, claro, quisiera haberle escuchado una autocrítica a aquella decisión sobre la amnistía fiscal, tan polémica en su día y tan zarandeada por el máximo tribunal del país. Yo creo que todo esto, más la inminente moción de censura de Podemos, más el ridículo de la "minimoción" contra la presidenta madrileña Cristina Cifuentes, más lo que está ocurriendo silenciosamente en Navarra -es cierto que la presidenta de la Comunidad está llevando una callada "secesión" a su manera--, más tantas y tantas cosas, hubiese justificado una comparecencia de Rajoy este viernes ante los periodistas tras el Consejo de Ministros.
Pero no compareció ni siquiera Montoro, cuya reprobación ya ha sido solicitada por los socialistas, que salen ocasionalmente de la abulia en la que les ha sumido, ya veremos qué ocurre la semana próxima en su 39 congreso, su crisis interna. Nada; apenas el portavoz acompañado de la sonrisa, siempre gratificante, de la ministra de Agricultura, compareció en el atril de La Moncloa. Pero hay momentos en los que la rutinaria presencia del portavoz, como cada viernes, no basta. Los ciudadanos necesitan, y merecen, explicaciones oficiales y la democracia no puede abdicar de la comparecencia de los máximos representantes de esa ciudadanía ante los medios de comunicación, que son los intermediarios con la opinión pública.
No se puede elegir la "táctica silencio" como la más conveniente cuando la gente quiere explicaciones: qué hacer en Cataluña una vez que la "operación diálogo" parece haber fracasado; cómo piensa afrontar el presidente esa por otro lado absurda moción de censura de Podemos, que Pablo Iglesias perderá por goleada en cuanto a votos, pero será a costa de un enorme desgaste del Ejecutivo; qué posiciones mantiene España en cuanto a lo que pueda pasar con Trump, cada día más cerca del impeachment. O con las negociaciones sobre el Brexit tras la exigua victoria de la señora May... O cómo prepara el presidente su declaración testifical ante el juez a cuenta del "caso Gürtel", allá por finales de julio. No sé, creo que no hace falta ser periodista para tener en mente decenas de preguntas posibles al hombre que a todos los españoles nos representa.
Lo que ocurre es que, ya que no desactiva la espoleta desde el favorable terreno de la sala de prensa de La Moncloa, Rajoy tendrá que enfrentarse a los micrófonos en territorios más hostiles. Todavía ni siquiera sabemos si subirá al atril del hemiciclo cuando, el martes, Pablo Iglesias descargue toda su fusilería contra el Gobierno. Pero, si lo hace, yo creo que Rajoy puede ganar a los puntos al líder de Podemos, que parece dispuesto a todo. Como derrotaría en debate al débil Puigdemont si no hubiese elegido el desdén ante la ofensiva de imagen del molt honorable: no quiere Rajoy dar la impresión de que se toma en serio las bravatas del inquilino del Palau de Sant Jaume, trata de ningunear a la coalición independentista.
Veremos si, a base de dar la espalda a los problemas, lo consigue, como, hay que reconocerlo, otras veces lo ha logrado. Apasionante espectáculo, desde luego, cuando ya se preparan los fastos para conmemorar el cuarenta aniversario del nacimiento real de nuestra democracia, aquel junio de 1977. Anda que no ha llovido: Rajoy andaba por entonces preparando las posiciones a registrador, que ganaría año y medio después; Pedro Sánchez tenía cinco años; Albert Rivera ni siquiera había nacido y Carles Puigdemont, con quince añitos, ya empezaba a enviar crónicas deportivas al periódico gerundense "Los Sitios", que nació en enero de 1943 y en cuya primera cabecera cabía, junto al yugo y las flechas falangistas, el subtítulo "Diario de FET y de las JONS". La de vueltas que da la vida, Señor...


Más que palabras - Cáncer y villanos de salón

10.06.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

He tenido que buscar el significado exacto de la palabra filantropía, ese vocablo de origen griego que se traduce como amor por el género humano o altruismo para ver si estaba equivocada en el concepto. Cuando leí la noticia de que la Fundación Amancio Ortega iba a hacer una donación de 320 millones de euros con la que se podrían adquirir más de 290 equipos de diagnóstico y tratamiento radiológico de última generación, me alegré sinceramente y pensé que teníamos un filántropo entre nosotros.
Soy mujer, madre de una hija y acabo de estrenar mi condición de abuela de una niña, por lo que creí que era una gran noticia la llegada de ese dinero que se iba a destinar a equipamientos como la mamografía digital con tomosíntesis o para los aceleradores lineales avanzados, que según se dijo "permiten realizar diagnósticos más precisos y proporcionar tratamientos más eficaces, menos agresivos y de menor duración" contra el cáncer.
Ingenua de mi, no pensé ni por asomo que en la España donde la envidia es el deporte nacional, hasta los actos filantrópicos son motivo de crítica. No se me ocurrió imaginar que algunos iban a aprovechar este gesto generoso para hacer populismo barato y que con la excusa de reivindicar una sanidad pública y de calidad, cosa que es absolutamente loable, iban a rechazar la donación por puros motivos ideológicos.
Ha dicho la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), que la financiación de la sanidad pública tiene que ser responsabilidad de las administraciones. Vale ¿y qué? ¿y eso que tiene que ver con que una Fundación quiera colaborar en lo que pueda?. Claro que, a continuación, ellos mismos dejan claro que lo que esconden tras la crítica es ideología pura y dura. "En nuestro país hay que hacer una política fiscal más ajustada. Ahora mismo las empresas tienen una presión fiscal menor que los ciudadanos", han dicho como si eso fuera el quid de la cuestión, intentando desviar el tema hacia el campo político.
Entre las opiniones kafkianas que hemos leído estos días sobre el asunto está la de una radióloga, miembro de la FADSP. "Parece poco serio, en un país desarrollado, que una persona rica financie la sanidad. Nosotros preferimos que se paguen los impuestos y no vivir de limosna" ha dicho, con un trazo grueso y burdo, como si de lo que se tratara es de que Amancio Ortega pretendiera cambiar el sistema sanitario público español y convertirlo en privado.
Supongo que la doctora en cuestión sabe distinguir entre lo que significa una donación filantrópica, de una limosna o tal vez el asunto radique en eso precisamente, en que el sectarismo provoca ceguera y atrofia el entendimiento.
¡Tiene bemoles! que un médico de un portazo a este tipo de iniciativas, mientras otros colegas suyos con trabajos seguro que mucho menos confortables buscan denodadamente ayudas de este tipo y emplean su periodo de vacaciones para desplazarse a zonas de conflicto y aliviar a quienes no tienen nada. La única explicación que encuentro a este postura es que las asociaciones de ese perfil estén haciendo seguidismo o colaborando con algunos políticos.
"Sorprende oír a la líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, criticar a la Junta por aceptar esta donación para la instalación de mamógrafos y equipos de radioterapia. O al líder de la formación morada en Baleares, Alberto Jarabo, calificar de "limosna de millonario" esta valiosa ayuda. Sus palabras denotan cainismo y envidia.
Dos condiciones inaceptables en un representante público. Pero la actitud de los políticos de Podemos no es un caso aislado. Sorprende que teóricos defensores de la sanidad pública hayan secundado esas críticas y digan que los hospitales deben rechazar que Ortega contribuya a renovar sus equipos para diagnosticar y tratar una de las enfermedades más extendidas en España. Estamos seguros de que todos aquellos ciudadanos que se puedan ver de algún modo favorecidos por esa ayuda no coincidirán con Podemos. "La soberbia sobra cuando hablamos de unos equipos que pueden salvar vidas" decía el periódico El Mundo en un editorial, que yo comparto plenamente. Curioso país el nuestro, que en vez de aplaudir a un empresario que ha hecho fortuna empezando desde abajo, gracias a su trabajo y visión empresarial, le critique porque ha triunfado. Si la envidiada es mala, la mala fe convierte en villanos a estos sectarios de salón, muchos de los cuales reparten doctrina y moralina envenenada para ellos seguir pisando moqueta. ¿Por qué no preguntan a los enfermos de cáncer si quieren mejorar su calidad de vida? Pues... porque además son cobardes que se agazapan detrás del anonimato de pomposas organizaciones subvencionadas.
¡Vivir para ver!.


Fernando Jáuregui - La "aurea mediocritas" de Mariano Rajoy

10.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Lo más fácil acaso sería decir que la gran asignatura pendiente del Gobierno de Mariano Rajoy es la comunicación, como ellos mismos han admitido, en voz no siempre tan baja. Y, en principio, parece ser cierto: ahí tenemos los varapalos en materia de corrupción, el liderazgo en titulares que acapara la Generalitat de Catalunya, la huida ante el bofetón del Constitucional sobre la amnistía fiscal, la escasa voz ante lo que ocurre en Europa o la falta de pulso en Economía tras la compra del Popular por el Santander. A veces da la impresión de que el Gobierno del Reino de España no tiene nada que decir, o que no sabe cómo decir lo que almacena en su corazón y en su cerebro. Empiezo a creer que esto no es verdad; puede que más cierto sea que las cosas se están haciendo exactamente como Rajoy las predetermina y milimetra. Es decir, silencio, plasma cuando sea posible, vaguedades en las declaraciones cuando no quede otro remedio que hacerlas. Y, si llueve, impermeable, paraguas y boca cerrada, que es la manera de que no entren moscas.
Rajoy tiene grabado en el ADN que el individuo es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Y no, no es que el ministro portavoz -antes, la vicepresidenta- sea ineficaz: de hecho, creo que Iñigo Méndez de Vigo está demostrando una enorme adecuación para el cargo. Es, simplemente, que Rajoy ha renunciado a comunicar. Y entonces, su equipo comete errores que a quien suscribe le parecen de bulto, aunque, como es evidente, quien suscribe es periodista y ya se sabe que los "tempos" y los modos de los políticos -sobre todo, cuando son como Rajoy-- y los periodistas son con frecuencia incompatibles. Quién tenga razón al final es algo que cambia según las circunstancias; a Rajoy hay que reconocerle que ha acertado en su cachazuda manera de comportase en muchas ocasiones. Otras veces se ha equivocado y ahora me parece que lo está haciendo a conciencia.
A uno, que lleva muchos años mirando el devenir de la cosa política, le cuesta creer que, tras un bofetón tan sonoro como el del TC a un decreto del Ejecutivo tan criticado por la ciudadanía como la amnistía fiscal, el titular de Hacienda no saliese ante los medios a dar algún tipo de explicación, conformándose con brindarse a comparecer ante el Parlamento... cuando toque. Que primero hay una moción de censura de Podemos, al que le viene como anillo al dedo la sentencia del Constitucional. No sé si el señor Montoro debe o no dimitir tras el revés sufrido a una medida "estrella" de su política, pero de lo que estoy seguro es de que deberían, él y todo el Gobierno, haber dado la cara antes de la comparecencia semanal, este viernes, del portavoz gubernamental tras un Consejo de Ministros que ha debido ser de órdago.
Y ya que hablamos de ministros: ¿qué le parece a usted que el de Economía considerase "una buena noticia" la compra por un euro del Popular por el Santander, dejando sin sus ahorros a trescientos mil accionistas? Que no digo yo, oiga, que no haya sido una buena solución "in extremis", y con todos los peros que usted quiera, la operación, pero qué menos que un recuerdo por parte del señor De Guindos a quienes han perdido mucho, en parte por culpa de las declaraciones ministeriales de no hace ni dos meses, asegurando que el Popular era un banco solvente. ¿Dónde queda la seguridad jurídica, por cierto tan poco mimada en España?

O le podría citar a usted el caso de Puigdemont, que lleva semanas liderando la actualidad, con o sin Lluis Llach, con o sin Pep Guardiola, en favor de "su" referéndum, mientras el Ejecutivo central parece como noqueado, incapaz de hacer otra cosa que aludir a la legalidad vigente, como si eso a la Generalitat le importase algo más de un comino.
Si quiere, le hablo del "bajo perfil" que Rajoy ha seleccionado para sí mismo en una Unión Europea sometida al oleaje, desde el Brexit -menudo talento político el de la vapuleada señora May- hasta las relaciones con Trump, que la diplomacia española procura que no se irrite ante cualquier muestra de molestia hispana por las altisonancias del presidente norteamericano. Ha renunciado el jefe del Gobierno de España a liderar cualquier posición internacional, y lo digo reconociendo que el señor Rajoy mantiene hoy por hoy, quizá porque no se inmiscuye demasiado en nada, un elevado nivel de prestigio y respeto entre sus colegas europeos.
Claro que tampoco ha andado el PP -ya no hablo solamente del Gobierno- muy afortunado en el manejo de la moción de censura tan absurdamente presentada por Podemos contra la presidenta madrileña Cristina Cifuentes. ¿Hará lo mismo, contribuir a convertir el debate parlamentario en un circo, el próximo martes, en el Congreso de los Diputados? ¿Seguirán los "populares" dando la sensación de que huyen de enfrentarse con gallardía a los ataques por presunta corrupción, ellos, precisamente ellos, que, tras una etapa que hay que reconocer que ha sido lamentable, la verdad es que últimamente han planteado batalla a las irregularidades de la economía política? Porque lo cierto es que, hoy por hoy, la corrupción política en España parece mínima, y ojalá no me equivoque. ¿Cómo es posible que no se atrevan a salir a la arena a proclamarlo así, ofreciendo, en cambio, la sensación de que tienen algo que ocultar?

Pues eso: que ya sabemos que no tenemos un Macron, ni una Merkel, capaces de convertir la política en una materia atractiva para el ciudadano. Cierto es que tampoco tenemos a alguien empeñado en el error, como la señora May, en el dislate, como Trump, en la maldad, como Putin... El Gobierno español, tan zarandeado, ahora con un ministro reprobado, con otro en la cuerda floja, gusta de situarse en la "aurea mediocritas" horaciana. Viva la mediocridad, que es justo lo que, a mi entender, ahora no necesitamos. A ver si Rajoy, con su superior criterio (es lo que él parece pensar, al menos), acierta. O no*que diría él mismo, a su tan galaico modo.


Fermín Bocos - La conjura de los necios

10.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Y ahora, ¿qué? se preguntará el personal tras anunciar Carles Puigdemont, presidente de la "Generalitat", que tiene intención de convocar un referéndum el próximo día 1 de Octubre para preguntar a los catalanes si quieren que Cataluña "sea un Estado independiente en forma de República" -ésta sería la pregunta-.
La respuesta referida al período de incertidumbre que se avecina es de manual: si la Constitución asigna en exclusiva al Gobierno de España la potestad para convocar referendos, el que anuncia Puigdemont es ilegal y en consecuencia una vez recurrido por vía de urgencia ante el Tribunal Constitucional la convocatoria sería suspendida. A partir de ese momento correspondería al Gobierno que preside Mariano Rajoy tomar las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de la sentencia del Alto Tribunal. Todas las medidas.
La puesta en escena en la que ha sido anunciada la convocatoria estaba diseñada para aparentar la falsa unanimidad de las fuerzas políticas catalanas en la apuesta independentista. En la foto del Patio de los Naranjos (Palau de Sant Jordi) faltaban los diputados de Ciudadanos, los Comunes, el PSC y el PP, lo que equivale a decir que, como es costumbre entre los políticos separatistas, confunden deliberadamente la parte con el todo.
Puigdemont dijo que el bloque independentista lleva meses "conjurado" para tener todas las garantías que permiten que la consulta sea efectiva. Es otro engaño a sus parroquianos. Uno más de los muchos con los que llevan cinco años alimentando una ficción de realidad paralela. Saben que la convocatoria que anuncian es ilegal. Y esta vez no pueden alegar dudas puesto que ya en ocasión de aquel amago de consulta (9N,2014) el Tribunal Constitucional sentenció que el "Govern" no tiene competencias para convocar un referéndum porque esa potestad corresponde en exclusiva al Gobierno de España. Visto que Puigdemont decía estar "conjurado" para celebrar el referéndum tal parece que la suya debe ser la conjura de los necios. Necio es aquél que de manera terca y porfiada hace como que ignora lo que debía saber.


Charo Zarzalejos - Más que una liturgia

10.06.17 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

El presidente de la Generalitat, así como su Gobierno, ha puesto voz a algo más que un acto meramente litúrgico. Es verdad que no hay documento firmado, pero el señor Puigdemont y quienes con él comparten la estrategia del abismo, han dado un paso más en lo que no deja de ser una auténtica afrenta al sistema constitucional y al sentir y ser de la inmensa mayoría de ciudadanos españoles.
Podemos decir _algunos lo harán- que puesto que no hay documento firmado, lo visto y oído ayer no deja de ser una mera declaración de intenciones a la que, es verdad, nos tienen acostumbrados. Sin embargo y siendo verdad que no deja de ser una puesta en escena, no es menos cierto que el presidente que debería serlo de todos no sólo ha hecho una declaración sectaria sino que ha avanzado en todo un desafío político que debe ser respondido con la misma claridad y serenidad con la que él ha expuesto sus planes.
El llamado "asunto catalán" es cualquier cosa menos una broma y debe ser abordado como un asunto grave y serio porque no se trata de un desafío al Gobierno, sino al Estado. Es un asunto de Estado que tiene al Ejecutivo como gestor de su defensa pero en esta obligación de defensa del Estado y de la Constitución el Gobierno ni puede ni debe caminar en solitario.
La situación es un emplazamiento al conjunto de las fuerzas políticas. En primer lugar, y sin duda alguna, al partido que está en el Gobierno, pero a continuación y sin solución de continuidad es un emplazamiento al principal partido de la Oposición. El PSOE no resuelve la papeleta con la llamada de Sánchez a Rajoy diciéndole que no apoyan, que no están de acuerdo con el referéndum unilateral. No cabía imaginar otra posición, salvo que el nuevo PSOE hubiera decidido en el minuto ir a su suicidio político. Pero ¿a partir de ahí?. Pues a partir de ahí Gobierno y Oposición -en este caso PSOE- están obligados a tejer el acuerdo necesario y suficiente para poner en valor y defender la Constitución -siempre mejorable- que garantiza nuestros derechos y libertades. Tarde o temprano el desafío catalán deberá ser respondido desde la democracia, la política y la Constitución.
A estas alturas no cabe esperar rectificación alguna por parte de Puigdemont y de quienes le acompañan y ¿saben?, el 1 de Octubre está ahí mismo y el jefe del Ejecutivo catalán ha protagonizado algo más que un acto litúrgico. Quien no lo quiera ver, quien quiera relativizarlo, que lo haga, pero la comparecencia del Ejecutivo catalán ha sido un desafío puro y duro para que al final no haya referéndum. Y no lo va a haber.


El Abanico - La muerte de Khashoggi cierra la etapa del despilfarro de Marbella

09.06.17 | 08:16. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Pasa el tiempo tan deprisa que al enterarme de la muerte de Adnan Khashoggi he tenido que darle a la moviola de mi memoria, retroceder nada más y nada menos que 30 años para situar al personaje allí donde le conocí, en la Marbella de finales de los ochenta, de la mano de Jaime de Mora y Aragón, que fue quien le introdujo en la jet set. Un mundo que algunos recuerdan con añoranza y otros como la antesala de lo que vino después: saqueo de las arcas municipales por parte de políticos de nuevo cuño, arribistas, corruptos, para quienes el Ayuntamiento solo fue el objetivo oscuro de deseo para hacer de Marbella la ciudad sin ley en la que se convirtió después de que Jesús Gil y Gil ganase las primeras elecciones porque, según dijo y no mentía, sólo le movía el interés por ganar dinero pero también hacérselo ganar a todos esos personajes sin escrúpulos que le rodeaban. Muchos de ellos están o han estado en prisión, y de quienes solo queda un mal recuerdo, por más que fueran muchos los ciudadanos que propiciaron que ganaran en la urnas lo que no pudieron ganar por méritos propios.
A Khashoggi lo recuerdo en su mansión de La Zagaleta, un lugar exclusivo donde se comenta que tiene casa el mismísimo Vladimir Putin, una noche en la que se conjuntaron todos demonios para que tantos años después aún perdure en mi memoria un incidente que retrata como ningún otro al personaje y a quienes le rodeaban.
Al festejo nos convocó Jaime de Mora, que ya por entonces había perdido el encanto de "enfant terrible" que tan famoso le hizo. Y digo nos convocó porque hasta La Zagaleta fuimos Carmen Rigalt, Ignacio Camacho, un grupo de paparazzis, y yo. El motivo de tan inaudito encuentro no era otro que la fiesta de cumpleaños de Khashoggi, quien nos recibió con todos los honores tal y como le había encomendado el hermano de la Reina Fabiola de Bélgica.
Recuerdo que después de enseñarnos los salones, el bar y la discoteca donde iba a tener lugar una cena de gala, nos invitó a marcharnos sin más explicaciones. Tenía prisa porque no viéramos a sus invitados entre los que se encontraba la jet-set marbellí y entre otros, Antonio Burgos y Jesús Quintero. Pero ocurrió que uno de los fotógrafos de la agencia Korpa se había quedado rezagado y no había forma de dar con él, lo que obligó a nuestro anfitrión y a sus secuaces a sacar dos perros de gran tamaño para que le buscaran ya que según se nos informó había una exclusiva de por medio que tenía que cobrar Jaime de Mora, y no querían bajo ningún concepto que nadie se la estropeara.
Durante la espera se incendió el helipuerto, lo que obligó a algunos de los empleados, incluida Lamia, la bella mujer de Khashoggi, a buscar extintores con los que apagar el fuego. Un momento de tensión que nosotros contemplamos entre divertidos y asombrados y que se agravó cuando llegó un autobús del que descendieron veinte o treinta señoritas vestidas de sirenas que un empleado se encargó de distribuir por los jardines de la mansión como si fueran esculturas vivientes. Ni qué decir tiene que al día siguiente todos los periódicos destacaban la noticia como no podía ser de otra manera, ante el enfado manifiesto de Jaime y del riquísimo saudí, que acabaría con sus huesos en la cárcel por tráfico de armas. Un trágico episodio que el dinero no le pudo evitar. De él y su familia supe años después cuando tuvo el accidente Lady Di, ya que Dodi Alfayet era el hijo de la hermana de Khashoggi. Una historia trágica a quien la muerte ha puesto punto y final.


Escaño Cero - La apuesta de Sánchez

09.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Pedro Sánchez quiere que del próximo congreso salga un PSOE a su medida. Un PSOE donde el líder se entienda directamente con las bases, donde se difuminen, en realidad desaparezcan los contrapoderes. A eso los partidarios de Sánchez le llaman "refundación" pero en realidad es un cambio de modelo de este partido centenario.
Hace tiempo que dejé de creer que Pedro Sánchez era un político providencial para el PSOE. En realidad sus actuaciones políticas me han llevado a creer todo lo contrario y así lo vengo escribiendo.
La única duda que tengo respecto a mi posición es cuando veo a Margarita Robles apoyarle sin reservas.
Tengo un gran respeto por ella, sé que es una persona íntegra, honrada, cabal, y desde luego inteligente, y por todo esto me desconcierta que le apoye sin fisuras.
Pero en fin, no siempre se entiende a las personas a las que se tiene por las mejores.
Hago este preámbulo porque estos días, desde que Pedro Sánchez ganó las primarias, no dejo de observar y escuchar cuanto hace y dice. Intento vislumbrar qué camino va a tomar, si va a seguir improvisando en función de las circunstancias y cuanto es capaz de sacrificar, con tal de culminar sus ambiciones.
Por lo pronto se sabe que no quiere correr riesgos y por tanto su futura ejecutiva estará formada por sus más leales seguidores, y por tanto no distribuirá cargos en función de la representación territorial.. Es decir gobernará el PSOE de manera que pueda evitar que a alguien en el futuro se le pueda ocurrir intentar volver a descabalgarle del cargo. Claro que para cubrir las apariencias le ha ofrecido a Patxi López que forme parte de su ejecutiva.
Sánchez se consideró en su día traicionado por López y se pueden imaginar que sus sentimientos hacia él no son precisamente fraternales, pero ahora le ofrece volver a la ejecutiva en un gesto de reconciliación de cara a la galería.
Otro de sus golpes de efecto ha sido decir que se siente cerca de los votantes de Podemos y los que le apoyan explican que lo que pretende es reconquistar el voto perdido, a los votantes que abandonaron el PSOE para votar a Podemos. Y no solo eso, sigue proclamando a los cuatro vientos que el PSOE con él volverá a ser de izquierdas. A mi me resulta curiosa esta afirmación. O sea que cuando Sánchez de afilió al PSOE ¿lo hizo a un partido que no era de izquierdas? Entonces ¿por qué se afilio?.
Decir que el PSOE ya no es de izquierdas es dar una puñalada trapera a su propio partido, a los miles de militantes que durante años han representado estas siglas. En realidad Sánchez ha hecho suyo el discurso de Pablo Iglesias y de los lideres de Podemos machacando el mensaje de que el PSOE es parte del "establismen". Podemos acusa al PSOE de no ser de izquierdas y Pedro Sánchez les da la razón.
Pedro Sánchez se ha ido construyendo una imagen de izquierdista, lo cual es para nota porque según cuentan sus propios compañeros, quienes le trataron y trabajaron con él en el pasado, aseguran que si por algo destacaba era por ser muy bien mandado de los jefes de entonces y por estar en el sector más liberal del PSOE.
Hay mucha impostura en su manera de denostar el pasado de su partido, en denostar por tanto los años de gobierno socialista, y a los dirigentes que estuvieron en primera línea.
Es como si todo lo anterior estuviera contaminado. Por eso sigo preguntando que si tanto le asqueaba el PSOE y tan de derechas lo encontraba por qué se hizo militante.
Sin duda es un acierto reclamar la vuelta a casa a esos votantes que en su día fueron socialistas y ahora están con la formación morada, peor para eso no hace falta echar tierra a su propio partido. En todo caso si a esos votantes perdidos les dice que su política pasa por pactar con Podemos les perderá definitivamente porque si se trata de que gobiernen juntos no les hace falta hacer ningún viaje de vuelta. Y si hace una política demasiado histriónica seguramente recuperara parte de esos votantes desencantados pero perderá a los más centrados. O sea que no lo tiene fácil. Bueno, ni el PSOE.
Será interesante observar si Pedro Sánchez ha aprendido algo en estos meses de travesía en el desierto. Porque una cosa es ganar en el terreno de juego de los militantes y solo por un gol de diferencia, y otra que realmente haya interiorizado los errores cometidos y sea capaz de enmendarse a sí mismo.


Luis del Val - Filólogos para la democracia

09.06.17 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Tengo algunos, buenos amigos que pertenecen a la Asociación Jueces para la Democracia, pero eso no disminuye el sentimiento de perplejidad que me produce que hayan cambiado el nombre por el de Asociación de Juezas y Jueces para la Democracia. Como las tonterías contemporáneas ya está comprobado que son contagiosas, cualquier día aparecerá Méndez de Vigo haciendo el resumiendo del "Consejo de Ministras y Ministros". Ya se nos ha colado por el uso lo de presidenta, que es una barbaridad filológica, porque los sustantivos terminados en "e" no tienen género, y por eso se dice el o la gerente, y no decimos "las gerentas y los gerentes", y en esa misma línea se habla del teniente o la teniente, y a nadie se le ocurre inventar lo de "tenienta", que sería tan estrafalario como llamar residentas a las residentes femeninas.
En los congresos internacionales se denomina al representante de un país como el representante, si es macho, o la representante, si es hembra, pero hasta ahora ningún periodista nos ha hablado o escrito de que ha intervenido la "representanta" de España o de Alemania,o de Estados Unidos. Pues la misma regla es la que rige para juez, donde lo correcto es referirse a la juez o el juez, y lo cateto-progre decir la jueza, tan cateto y tan banal y erróneamente progresista como adjetivar a una persona resistente, como "resistenta" si se tratara de una mujer.
En Jueces para la Democracia (jamás escribiré la tontería contemporánea de juezas y jueces) hay personas cultas y leídas, me consta, y, por eso mismo, me ha llenado de perplejidad el mal uso de las imitaciones que conviene evitar, y que son rancias en su aparente modernidad, porque son erróneas, hueras y no conducen a ningún progreso, sino al error lingüístico. Está claro que urge en España una Asociación de Filólogo para la Democracia.


El rincón del soneto - DÍA DEL ORGULLO CIEGO

08.06.17 | 11:00. Archivado en Salvador Freixedo


DÍA DEL ORGULLO CIEGO

Un cierto grupo invidente,
para realzar su ego,
instauró el Orgullo Ciego
con un desfile indecente.

Reunieron a su gente,
y sin calma ni sosiego,
presentaron como un juego
su ceguera bien patente.

Llevaban un perro guía,
y unos lentes cochambrosos,
porque estaban orgullosos

de su triste anomalía.
(Ciegos tan locos, no hay;
eso es del Orgullo Gay.)

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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Isaías Lafuente - El 11M de Theresa May

08.06.17 | 08:42. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

Los sucesivos atentados de Manchester y Londres han conmocionado a la sociedad británica en vísperas de unas elecciones cruciales. Sucesos traumáticos como los ataques terroristas sufridos en el Reino Unido suelen unir a los ciudadanos en torno al gobierno del que esperan una acción decidida que afronte la amenaza presente, evite otras futuras y, en suma, proporcione seguridad. Hay que ser muy torpe para que ese instinto colectivo se vuelva en contra de los gobernantes. Sin embargo, el auténtico fiasco en que se ha convertido la gestión del gabinete dirigido por Theresa May parece haberlo logrado, como lo consiguió el gobierno de Aznar con sus mentiras tras el 11M. La identificación de los autores de los atentados ha dejado en evidencia la pésima actuación previa de los servicios de inteligencia británicos. Y la ineficacia en la identificación de las víctimas y la desatención a sus angustiadas familias han sido propias de estados tercermundistas.
Cada una de las solemnes intervenciones que la primera ministra británica ha realizado desde el sábado sangriento han permitido, además, desnudar sus carencias. Ha afirmado que su país tiene que revisar las leyes antiterroristas y poner coto a la excesiva tolerancia con el extremismo, como si acabase de aterrizar en la vida pública. Sus siete años como responsable del ministerio de Interior le estallan en la cara cuando proclama que "hay que otorgar más poderes a la policía", cuando lo que ella hizo fue sacar de las calles a más de 20.000 agentes. Y en el colmo, viendo que cada una de sus intervenciones hacía caer sus expectativas de voto y recortaba su enorme distancia con su rival, Theresa May llegó a afirmar este martes que está dispuesta a cambiar las leyes que protegen los derechos humanos si eso sirve para combatir el terrorismo. Es difícil imaginar una concesión más brutal hacia los terroristas que otorgarles el inmenso poder de poner coto a derechos fundamentales por persona interpuesta y a base de atropellos y machetazos.
No sabemos qué sucederá el jueves en las elecciones, pero, desde luego, la candidata May ha hecho todo tipo de merecimientos para perderlas por su ineficaz desempeño como jefa de Gobierno. Y si ganase, que sigue siendo un escenario razonable, los ciudadanos británicos deberán permanecer vigilantes, no vaya a ser que la candidata cumpla su palabra y recorte libertades para combatir a quienes con sus crímenes buscan precisamente eso.


Rafael Torres - Héroe y desaparecido

08.06.17 | 08:42. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

A la hora de escribir ésta columna, nada se sabe aún de Ignacio Echeverría, el joven ferrolano que salió en defensa de una mujer que estaba siendo apuñalada durante los sucesos de Londres. Tal vez se sepa ya, cuando éstas líneas se publiquen, la suerte que corrió nuestro heroico compatriota, pero durante cuatro días, durante todo ese tiempo infinito y agónico para su familia, ha sido un desaparecido en uno de los países que se reputan como más avanzados del mundo.
Theresa May, la infausta hacedora del "brexit" que, contra toda lógica, parte como ganadora de los inminentes comicios de su país, ha anunciado que recortará los Derechos Humanos para luchar más eficazmente contra el terrorismo, equiparando así al Estado británico, de alguna manera, con éste, tan dado a abolirlos todos. Pero hay un derecho fundamental que el Reino Unido ya ha conculcado sin esperar a que esa Le Pen de la isla sea reelegida, y es el derecho a saber si Ignacio Echeverría está vivo o muerto, y dónde está, y de qué naturaleza son sus heridas o cual fue la causa de su muerte.
El "protocolo" de la Policía de Londres manda, y es, según palabras del ministro español de Exteriores, "muy pesado". ¿Desde cuando un protocolo policial, por muy minucioso, o "pesado", o ineficaz que sea, puede prevalecer sobre el Derecho? El ataque de Londres no fue el estallido de un coche-bomba, ni un accidente ferroviario o de aviación, donde los cuerpos quedan a menudo irreconocibles, destrozados. ¿Se necesitan cuatro días para identificar a un herido o a un cadáver en una ciudad como Londres, con todos los medios científicos y toda la información al alcance de la mano?

Si vivo, ¿dónde está el bueno de Ignacio? Si muerto, ¿dónde están sus restos, de qué murió, de qué mala cuchillada o de qué balazo de "fuego amigo"? La Policía de Londres, ciertamente forzada por los tiempos que corren a abandonar su admirable tradición desarmada, ha pasado, sin embargo, al otro extremo, al de disparar a discreción con armas de fuego en plena calle, en plena desbandada, acaso como anticipo de esos anunciados recortes a los Derechos Humanos. Al parecer, identificar a un ciudadano, evitar la pesadilla de sus allegados, es, en ésta nueva y siniestra era que se avecina, secundario.


Antonio Casado - Comisiones: viva el teatro

08.06.17 | 08:42. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

Son como niños. La clase política española, en modo "triple alianza" (uno contra tres o tres contra uno, siendo el uno Podemos o PP, según vengan dadas) se lanza comisiones de investigación como pedradas de ida y vuelta. Estas cosas antes no ocurrían. Es una higiénica consecuencia de que la mayoría absoluta del partido de Rajoy haya pasado a mejor vida.
La pedrada se nombra "causa general" ¿Pretexto?, la financiación ilegal de los partidos. Sin límites de tiempo ni de comparecientes. La que el PP se agencia en el Senado, donde tiene mayoría absoluta, contra los otros tres de la España de las cuatro esquinas. Y la que los otros tres, con una mayoría absoluta sindicada del Congreso, han montado contra el PP.
Los sesudos analistas se rasgan las vestiduras porque este singular intercambio de golpes convierte en un barrizal el reproche por la financiación ilegal del PP, que es el origen de la controversia. Y se sorprenden de la agresividad que muestran los actores de una escenificación teóricamente llamada a saber más sobre el ventajismo del partido en el poder en los procesos electorales y, en consecuencia, sobre las consiguientes responsabilidades políticas por esas malas prácticas.
Pero esos mismos sesudos analistas constatan que lo que menos parece interesar a unos y otros es el despiece riguroso de los hechos y la depuración de responsabilidades políticas, como servicio a la ciudadanía y a los intereses generales del país. Pues, claro ¿A qué viene llamarse a engaño?

Veamos un ejemplo. La primera comparecencia prevista en la comisión creada en el Congreso será la de Luis Bárcenas, verdadera caja negra de la financiación ilegal del PP ¿Alguien puede decir que clase de proceso indagatorio puede abrirse en sede parlamentaria, que no esté ya abierto en sede judicial, sobre el ex gerente y ex tesorero del PP?

Nada que no hayamos sabido antes por los policías de la UDEF, guardias civiles de la UCO, inspectores de la Agencia Tributaria o fiscales anticorrupción? Por tanto, nos maliciamos que Bárcenas irá a la comisión a devolver favores o a vengarse de los dirigentes de su partido que más prisa tuvieron en liquidarle.
En consecuencia, si las comisiones no sirven para nada en el terreno de la investigación y el afloramiento de hechos o conductas desconocidas hasta ahora, da igual que se le pongan límites o no. Los efectos serán inevitablemente políticos y mediáticos, no esclarecedores de lo ocurrido. Nada más. Y nada menos.
Hagamos de la necesidad virtud y asumamos que al menos eso sirve para descubrir talentos, reforzar o debilitar liderazgos, tomarle la temperatura a los proyectos en liza y escenificar la exigencia de los representantes de la voluntad popular en materia de control al Poder Ejecutivo

¿Solo teatro? Pues, vale. Que viva el teatro.


Victoria Lafora - En vivo y en directo

08.06.17 | 08:42. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

Sin duda, el Partido Popular, preso de los continuos e inquietantes episodios de este interminable serial en que se ha convertido la corrupción, ha variado radicalmente su discurso y, donde antes exhibiera una abierta disposición a que se investigase su financiación por una comisión parlamentaria, hoy rectifica y, manejando el discurso-argumentario de la causa general inquisitorial, lucha como gato panza arriba, poniendo todo tipo de pegas y objeciones, fundamentalmente sobre los años a investigar y las personas que deben testificar.
Es como si de pronto, de la noche a la mañana, todos los gerifaltes del partido hubiesen entrado en un proceso de pánico, posiblemente acuciados, entre otras cosas, por el aumento alarmante de la preocupación por la corrupción en la percepción de los ciudadanos, que, según el último sondeo del CIS, ha aumentado en doce puntos. Un dato que no solo es nefasto "per se", sino que devalúa notablemente el efecto del éxito económico que Rajoy trata de vender como lo único importante frente a los "chismes a los que estamos muy acostumbrados en los últimos tiempos".
Así las cosas, la pretensión del Partido Popular, expuesta por quién va a ser portavoz de la comisión de investigación en el Congreso, Martínez Maillo, es que el periodo a investigar se resuma a la presente legislatura y que las personas que declaren como testigos sean obligatoriamente cargos en ejercicio al día de hoy.
La tesis no puede ser más extravagante. Según Maillo, las comisiones se extinguen cuando acaban las legislaturas, así que la investigación solo debería abarcar lo acontecido a partir del año 2015. O sea, algo parecido a la vieja teoría defendida desde siempre por el PP de que los electores absuelven con sus votos los antiguos pecados. Esto impediría que la comisión investigase, por ejemplo, el periodo de la Gürtel, protagonizado por Bárcenas, o la mismísima Púnica de Granados. No está mal.
Y siguiendo la teoría de los testigos a llamar, sería también imposible citar a quienes fueran tesoreros del Partido Popular, Rosendo Naseiro, Angel Sanchís o Alvaro Lapuerta. Tampoco se podría, como pretende el PP, citar a Aznar, Alvarez Cascos o Angel Acebes. ¡Menuda investigación iba a resultar!

La decisión del PSOE, Podemos y Ciudadanos, de convocar a los ex tesoreros y de no poner cotas al periodo a investigar, ha provocado una agria respuesta de Maillo que, amenaza no sólo con convocar a Pedro Sánchez, Pablo Iglesias o Susana Díaz, sino con recurrir la comisión ante los tribunales; o sea, dejarla sin contenido o anularla. Lo que viene a ser lo mismo.
Parece evidente que lo que en un principio resultaba aceptable, e incluso llegó a consensuarse a cambio del apoyo de investidura de Rajoy, ahora es inaceptable.
Se viven tiempos procelosos para un Partido Popular y, sobre todo, para su presidente, Rajoy, abocado a dar lo que menos le gusta: muchas, demasiadas, explicaciones en vivo y en directo.


Fermín Bocos - El PP y la corrupción

08.06.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

No efectuar mudanza en tiempos de tribulación fue una sabia recomendación ignaciana. Pero en nuestros días, con las ventanas catódicas abiertas de par en par y las redes sociales funcionando hasta el amanecer, no da el resultado de antaño. Los actuales dirigentes del PP deberían anotar el cambio.
La última encuesta del CIS revela que en solo un mes la preocupación de los españoles al respecto de la corrupción ¡se ha disparado 12 puntos! El 54% de los consultados consideran que la corrupción y el fraude son el segundo gran problema que tiene el país después del paro que lo es para el 71%.
La encuesta fue realizada durante los primeros días del mes de mayo, fechas en las que el encarcelamiento del ex presidente de la CAM Ignacio González y de su hermano Pablo, acusados de diversos delitos -el "caso Lezo"- ocupaba las portadas de los medios de comunicación.
Ninguna de las proclamas de probidad realizadas por los principales dirigentes del PP (desde Mariano Rajoy a María Dolores de Cospedal, pasando por Martínez Maíllo) han conseguido neutralizar la percepción -generalizada, según revelan las encuestas- de que éste partido está marcado por prácticas corruptas que vienen de años atrás y no fueron capaces de cortar a tiempo.
"Son casos aislados". El mantra cien veces repetido por los jóvenes dirigentes del PP de guardia en el matacán de Génova (Pablo Casado, Andrea Levy), no ha calado. Sólo los muy entregados a la causa se avienen a creer que nadie había advertido el lujoso tren de vida que llevaba Ignacio González, mano derecho de Esperanza Aguirre o que tampoco nadie había reparado en el tráfago de adquisición de inmuebles y otras propiedades en el que andaba metido Francisco Granados, ex secretario general del PP madrileño y mano izquierda de la ex presidenta de Madrid.
En el Gobierno confían en que la marcha enderezada de la economía sirva para tapar las consecuencias del rastro de corrupción que está dejando el partido. Tengo para mí que se equivocan. Y si Mariano Rajoy cree, como repite una y otra vez, que la clave de bóveda para revertir la mala imagen que tiene el PP (y de paso el Gobierno) es la mejora de la situación económica debería tomar nota de otro de los datos llamativos de la encuesta: según el CIS sólo un 5,4 opina que la situación económica es buena frente a un 94% que la considera muy mala, mala o regular. Ya se sabe que los hechos son tenaces.


Escaño Cero - ¿Y qué se puede hacer?

08.06.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

El debate está servido a raíz de los últimos atentados islamistas porque muchos ciudadanos se preguntan, y con razón, como es posible que se produzcan tantos fallos por parte de quienes tienen el deber de proteger a la sociedad.
Y es que se viene repitiendo la noticia de que muchos de los islamistas que perpetran atentados, como el de Londres, París o Manchester, o los de otras ciudades, estaban "fichados" por los servicios de seguridad y sin embargo estos no habían considerado suficientemente su peligrosidad.
La respuesta es difícil de digerir pero la única razón es que no hay seguridad perfecta y menos cuando se trata de combatir a los islamistas radicalizados. No siempre es posible prever el día, el momento, en que estos individuos van a salir a la calle dispuestos a inmolarse pero eso si matando a su vez.
Afortunadamente en los países democráticos no se puede detener a alguien por el simple hecho de que se sospeche que lo mismo se está radicalizando, si no comete ningún delito no se le puede detener. Es decir no se pueden llevar a cabo detenciones preventivas porque eso supondría quebrar la esencia del Estado de Derecho. Pero si por una parte tenemos que asumir que la seguridad perfecta e infalible no existe por otra los ciudadanos tenemos derecho a exigir a los gobernantes que los servicios de inteligencia y de seguridad ciudadana que revisen sus protocolos de actuación y analicen sus propios fallos y la manera de evitarlos. Resulta incomprensible que en la mayoría de las ocasiones los autores de las masacres sean individuos investigados por los servicios dé seguridad pero que estos consideres a estos individuos poco peligrosos. Es un sarcasmo difícil de digerir. Como lo es que las fuerzas de seguridad italianas avisaran a sus colegas británicos que uno de los asesinos de Londres, de padre marroquí y madre italiana convertida al Islam, era un sujeto peligroso. Es evidente que las fuerzas de seguridad británica no debieron considerar relevante esa información.
Sin duda es necesaria una mayor coordinación entre los servicios de inteligencia de todos los países democráticos, y sobre todo que haya analistas capaces de desmenuzar la información de la que disponen para afinar en los protocolos de seguridad e intentar evitar que atentados como los que se acaban de perpetrar en el Reino Unido.
La Unión Europea debe de arbitrar medidas para que esa colaboración no sea papel mojado. Es más necesario que nunca que los países de la Unión y sus aliados trabajen de forma coordinada y conjunta.
Y también se debe de abordar una reflexión colectiva y serena sobre porque individuos que viven entre nosotros, que incluso han nacido en nuestros países, nos consideran sus enemigos hasta el punto de convertirse en unos asesinos.
Ese es un debate que no se puede soslayar y que hay que hacerlo sin trampas, es decir, con sinceridad, sin buenismos y sin ese miedo a ser políticamente incorrectos.


Francisco Muro de Iscar - Incongruencias o incoherencias

08.06.17 | 08:42. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

No es lógico, ni coherente, ni congruente:

Pretender venir al Congreso de los Diputados a defender un Plan inconstitucional de independencia unilateral y plantear que no haya ni siquiera debate. Hasta ahora se habían inventado las ruedas de prensa sin posibilidad de hacer preguntas o la comparecencia ante los medios por pantalla interpuesta y hasta las primera comuniones civiles, pero nadie había llegado a tanto.
Presentar una moción de censura sin apoyos y sin otro objetivo que debilitar al Gobierno, poner al PSOE en el disparadero y fortalecer la imagen propia. Eso es filibusterismo político.
Recibir a los Reyes de España en Navarra y hacer que el Parlamento foral pida, el día antes, un referéndum sobre la Monarquía. Seguro que fue una casualidad.
Defender que se quiere mejorar la calidad de la educación y, al mismo tiempo, regular que se puede obtener el título de ESO con menos de un 5 y con dos suspensos, incluso aunque uno de ellos sea Lengua Española o Matemáticas. Por algo somos líderes en fracaso escolar.
Criticar la reforma laboral aunque las cifras de ocupación, incluso en Andalucía, vuelvan a las cifras de 2008, cuando los que gobernaban entonces negaban la existencia de la crisis. ¿Qué habría pasado si hubiéramos seguido con las mismas políticas?

Tratar de solucionar el problema de las cláusulas suelo de espaldas a la sentencia de los tribunales europeos, con juzgados a más de cien kilómetros de muchos de los afectados y, previsiblemente, con tiempos de espera que pueden ser de varios años.
Crear una Comisión en el Congreso para investigar la corrupción y tratar de desmontarla en el Senado o ante los tribunales.
Aprobar una Comisión de investigación para tratar de condenar al PP por la corrupción e ignorar la de los demás. Como si alguna vez, además, alguna Comisión de Investigación Parlamentaria hubiera servido para algo.
Tener que pedir públicamente permiso para hacer un examen de selectividad en español, como si eso fuera un privilegio y no un derecho. En Baleares, no en Sebastopol. Y que ni el Gobierno, ni la Alta (bueno, alta no es precisamente) Inspección Educativa del Estado ni diga ni haga nada.
Querer estar a la cabeza de Europa en crecimiento y tener un profesorado de baja calidad, unas Universidades endogámicas, y de espaldas a la sociedad.
Ser la primera gobernante de una de las democracias más importantes y antiguas del mundo y sugerir que si hay que acabar con los derechos humanos y las libertades para defenderse del terrorismo, lo hará. Y que vaya a ganar las elecciones a pesar de eso.
Añadan ustedes las que quieran. La lista es interminable.


Más que palabras - Corrupción y democracia

07.06.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

La preocupación de los españoles por la corrupción se disparó el pasado mes de mayo, tras el estallido de la "Operación Lezo" que se inició con la detención del expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González a finales de abril. Este fenómeno es citado como un problema en el 54,3% de los cuestionarios con los que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha realizado su barómetro de mayo, situando así la inquietud por la corrupción en niveles similares a los que alcanzó en enero de 2015. En concreto, entre abril y mayo, el porcentaje de quienes mencionan la corrupción entre los principales problemas de España ha crecido 12,3 puntos lo cual es porcentualmente una subida elevada.
Estos datos del CIS conocidos ayer vuelven a dejar claro que en España el horno no está para bollos. Los ciudadanos no estamos dispuestos a seguir aceptando, sin inmutarnos, que las arcas del Estado sean saqueadas por políticos de medio pelo, representantes cutres y advenedizos de altas instituciones, empresarios sin escrúpulos o sindicalistas desalmados. Aquí estamos hasta los pelos del saqueo de las cuentas públicas y ni los partidos, ni los empresarios, ni los sindicatos, ni nadie que reciba un euro público se puede ir de rositas si lo malgasta o llevárselo crudo sin que haya consecuencias penales. Cada día es más evidente que quien la hace debe pagarla, por supuesto, pero también tienen que devolver lo robado hasta el último céntimo y cualquier condena penal que no contemple la devolución, no será justa en la completa acepción de la palabra.
Los jueces españoles procesaron o abrieron juicio oral el año pasado a 659 personas por delitos de corrupción, es decir, una media de 1,8 procesados al día y más de 54 al mes. Esas 659 personas corresponden a 112 procedimientos distintos que se concluyeron en los juzgados españoles, desde el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional a los tribunales superiores de las Comunidades Autónomas y los juzgados de primera instancia e Instrucción. Esta cifras aunque, según las estadísticas, son sustancialmente más baja que en años anteriores dan idea de la magnitud del tema al que nos enfrentamos y que no se soluciona con parches puntuales cada vez que aparece un nuevo caso, que es lo que suele suceder.
Aquí hay que cortar de raíz cualquier tipo de corrupción y urge una regeneración democrática que no se quede sólo en el enunciado de nuevas leyes, que se han elaborado seguramente con buena voluntad, sin duda, pero que no son suficientes para combatir este mal endémico. Los primeros en ponerse las pilas de verdad deben ser los políticos de todos los colores ideológicos, que están demasiado entretenidos en mirarse a su pequeño ombligo e instalarse en el "y tú más" y solo ven en la corrupción un tema letal, que mina la democracia y corroe las instituciones, cuando afecta al partido contrario, pero nunca reaccionan con la suficiente contundencia en el propio.
No seré yo quien critique cualquier medida para cortar de raíz esta situación putrefacta, pero la mejor vacuna es la tolerancia cero y todos se andan con demasiados paños calientes y "se la cogen con papel de fumar" porque tienen mucho que ocultar.
Esa es la cuestión. Tolerancia cero y quien la haga que la pague, de con sus huesos en la cárcel como un ratero vulgar y corriente y no se quede con nada del botín que consiguió de forma tan repugnante, robando a manos llenas lo que es de todos... No hay que darle más vueltas al molino. Si esto no se limpia, la cloaca nos llevara a todos por delante y también se llevará con ella a la democracia. ¡Mucho cuidado con eso!


Fernando Jáuregui - Nuestro héroe

07.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Hace tiempo que se detectan graves fallos en el funcionamiento de los servicios secretos -ah, las legendarias MI5 y MI6- británicos. De hecho, alguno de los directamente implicados en el último atentado en Londres ya estaba "fichado", pero no vigilado, por las fuerzas del orden. Y recuerden que fueron los servicios secretos de Estados Unidos, y no los del Reino Unido, los que anunciaron al mundo la autoría del atentado en Manchester, donde los fallos de información británicos fueron tan evidentes como lo han sido ahora en Londres.
Y eso, claro, afecta a algunas familias españolas, que se han mantenido hasta el último momento expectantes por lo que hubiese podido ocurrirle a Ignacio Echeverría, un funcionario bancario residente en la capital británica y desaparecido en el atentado del sábado en el puente de Londres, al parecer tras haber intentado evitar la agresión de uno de los terroristas contra una mujer, por lo que fue apuñalado por la espalda por los otros dos integrantes del comando. Desde entonces, toda España se preguntaba qué había sido de este español, todavía joven -39 años- al que se le atribuye un comportamiento heroico en medio del clima de miedo y confusión creado por los terroristas.
La verdad es que las autoridades policiales británicas habían impuesto un cerco de silencio en torno a las víctimas del atentado que no ha hecho sino fomentar ese terror que los "malos" tratan de imponer a los ciudadanos. ¿Qué ventajas tiene el silencio, que hace cómplices también a los medios de comunicación, que solo aumenta la angustia de familiares y amigos de quienes no aparecen, no dan señales de vida, tras un acto de violencia de estas características? Me cuentan que la conversación del ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, con su colega británico, Boris Johnson, fue educada, pero firme, cuando el jefe de la diplomacia española exigió explicaciones sobre la suerte de Echeverría, que muchos conocían de antemano, aunque, por razones que no logro explicarme del todo, hubiesen aceptado no divulgarla.
Me comenta un amigo que trabaja en los servicios secretos españoles que la pérdida de eficacia de sus colegas británicos en el Reino Unido es un hecho asumido en todas las cancillerías europeas, y también en Washington. "Gran Bretaña ha estado demasiado distraída con otras cuestiones", dice mi fuente, citando el referéndum escocés, el Brexit y hasta "los preparativos de las conmemoraciones de los ya cercanos cien años de la Reina".
Demasiadas vacilaciones. Demasiados silencios y, me temo, demasiados despistes. No hay un suficiente seguimiento a los terroristas, parece. Y qué decirles del dolor de los familiares de las víctimas, qué comentar de la indiferencia ante conductas parece que claramente heroicas como la del compatriota Ignacio Echeverría, a quien deberemos honrar como merece: plantó cara el terror que a todos nos tiene tan angustiados.
Ignoro quién ganará las elecciones británicas de este jueves, aunque parece que los sondeos lo tienen claro. Lo que me parece evidente es que, a este paso, la admirable, pérfida, Albión, será quien haya perdido. Con May, con Corbin, contra May o contra Corbin.


Fermín Bocos - Elecciones y terror

07.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

¿Pueden influir los atentados terroristas de Londres y el de Manchester en el resultado de las elecciones que se celebraran este jueves en el Reino Unido? Es una pregunta cuya respuesta, por obvia, ni siquiera debería ser planteada. Y, sin embargo, a juzgar por algunas de las opiniones que se escuchan estos días en la radio y televisión, todavía hay quien lo pone en duda. Como si en origen, más allá de las circunstancias específicas de cada uno de los atentados, el terror no obedeciera a una estrategia diseñada para allegar fines políticos.
El Reino Unido llega a unas elecciones convocadas fuera de su secuencia tradicional por la señora Theresa May, una primera ministra que llegó al 10 de Downing Street como quien dice por casualidad, tras la renuncia de David Cameron, víctima que fue del referéndum en el que contra pronóstico triunfo el "Brexit".
May necesitaba legitimarse en las urnas y por eso convocó los comicios. Cuando lo hizo, en el mes de abril, los conservadores sacaban veinte puntos de ventaja en las encuestas a los laboristas de Jeremy Corbyn y en el debate político todo giraba acerca de los riesgos que aparejaba la salida del Reino Unido de la Unión Europea y la desigualdad social que había potenciado la política de recortes impuesta por los "tories".
Después se produjeron los atentados terroristas. Primero en Londres, luego en Manchester y por último en la capital. Los atentados han cambiado el debate político. En vísperas de la cita con las urnas la polémica sobre las consecuencias del "Brexit" ha desaparecido de los debates y otro tanto sucede con los recortes sociales. El debate ha pasado a ser monotemático. Gira alrededor de las consecuencias de los atentados: el temor de la población, el miedo a que puedan repetirse nuevos ataques, los fallos de la seguridad y la escasez de medios policiales. No eran estas las cuestiones que tenía en su agenda Theresa May cuando decidió convocar las elecciones. Los atentados terroristas han cambiado la hoja de ruta. Conviene tenerlo en cuenta para ir dejando atrás la edad de la inocencia.


Carmen Tomás - Sucesiones, de nuevo en la escena

07.06.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Ciudadanos parece haberse dado cuenta de que en Andalucía no le iba bien con la estrategia llevada a cabo por Marín. La percepción de los ciudadanos, y ésta a veces es más importante que la realidad, de que la oposición al PSOE en Andalucía tiene poco que ver con la que hacen en Madrid, parece haber llevado a los naranjas a dar un giro. En este sentido, quieren que Andalucía toque el Impuesto de Sucesiones y lo deje con en Madrid, es decir bonificado al 99 por ciento. Casi, casi inexistente. La batalla de los andaluces, apoyados hay que decirlo por el líder popular Juan Manuel Moreno, ha sido muy intensa y ahora puede que tenga recompensa. Vamos a ver hasta dónde llega la presión de Ciudadanos y cuánto cede la presidenta Díaz, dado que tiene las calles llenas de gente reclamando este cambio impositivo.
Hay que tener en cuenta que miles de personas han cambiado de residencia, se han ido fuera de Andalucía, y otros tantos miles han tenido que renunciar a sus herencias por la imposibilidad de pagar los altos impuestos que le exige la Junta de Andalucía. Este fue un asunto muy presente en la última reunión de presidentes autonómicos con el presidente del gobierno, Mariano Rajoy. De hecho, fue la propia Susana Díaz la que sacó el tema a relucir y se le fue de las manos. Miles de ciudadanos y no sólo de Andalucía empezaron a reclamar en las calles la supresión de este impuesto injusto y gravoso.
Vamos a ver hasta dónde llega la presión de los de Rivera y si Díaz, ante la bajada tremenda de popularidad que le ha causado su fracaso en las primarias del PSOE, en las que perdió frente a Sánchez y de forma clara, piensa que por esta vía puede ganarse la confianza de miles de andaluces. Interesante será también ver qué ocurre en otras comunidades gobernadas por los socialistas, donde también el Impuesto de Sucesiones es claramente confiscatorio, como es el caso de Asturias o Extremadura. Quizás quieran esperar a que se produzcan las reuniones pertinentes para cambiar el modelo de financiación e intentar compensar de otra forma la pérdida de ingresos. Pérdida que podría no serlo y el ejemplo está en Madrid, donde con el impuesto prácticamente a cero se recauda más.


Pedro Calvo Hernando - El cambiazo

07.06.17 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

En quince días -desde las primarias del PSOE- el panorama político español, empezando por el propio mundo socialista, ha experimentado un verdadero cambiazo, que ya comenzó a percibirse en las primeras horas tras el triunfo electoral de Pedro Sánchez y la derrota de Susana Díaz. Lo sucedido cambió radicalmente las perspectivas alimentadas durante meses por los susanistas, que se habían erigido en triunfadores anticipados, pese a que los indicios ya señalaban que las cosas no estaban tan claras. Todo transcurre a gran velocidad y en este momento la victoria de Sánchez ha mellado todo el relato (perdón por la nueva cursilada).
Y ahora dos hechos vienen a subrayar la trascendencia del cambio: la oferta de Sánchez a Patxi López y los resultados de la encuesta de Metroscopia. A lo que obviamente se suma el que la oferta no se haya extendido a Susana Díaz, lo que podría ser un error del nuevo secretario general, sobre todo pensando en que lo más probable habría sido el rechazo del ofrecimiento por la presidenta andaluza. O a lo mejor no hay tal error sino un acierto. Os aseguro que no he llegado a una conclusión. Cuando llegue, si llego, os lo comunicaré...
Bueno, el ofrecimiento de Pedro a Patxi de contar con él para un puesto muy importante -en la política territorial- en la nueva Comisión Ejecutiva Federal, de ser aceptado, obviamente tendría la importancia de sumar a la victoria en las primarias una victoria añadida: la incorporación del mundo de Patxi y su más del 10% de la militancia. Con ello, la distancia entre el sanchismo y el susanismo se convertiría en abismal. Y además hay que subrayar la coherencia que tendría la operación, dado que todo el mundo sabe que las diferencias entre el sanchismo y el patxismo son escasas y perfectamente asumibles. Aunque sé que estoy teorizando un poquito, el cálculo no me parece muy arriesgado, pero sin excluir que Patxi no aceptase, algo que no sabemos en el momento de enviar esta columna.
Y en cuanto a la encuesta de Metroscopia, no hay duda de que es muy favorable al PSOE, partido que reduce a solo tres puntos la distancia con el PP y la aumenta con Podemos en otros tres puntos. Y, como dicen los autores del trabajo, Sánchez habría logrado agitar el voto de izquierdas y revertir el trasvase de apoyos a Podemos. Con todo esto, uno se imagina a Pedro Sánchez bastante pletórico y muy satisfecho de los resultados de su política a partir del momento en que el 1 de octubre fue defenestrado por el poder provisional del partido.


Escaño Cero - Todos iguales

07.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Que Qatar no es un país enemigo del islamismo radical es evidente. Tan evidente como lo son Arabia Saudita, Emiratos, Barehin. Estos países protegen y alientan el islamismo más rigorista y no tienen empacho en que algunos de los imanes más fanáticos vivan entre ellos. Pero eso sí, parecen mantener un acuerdo para que no les desestabilicen dentro de sus fronteras. Así que resulta que la decisión de Arabia Saudita, Los Emiratos, y Barehein junto a Egipto de señalar a Qatar y romper relaciones diplomáticas solo se entiende dentro del gran tablero donde se juega la política internacional y en este caso la pieza a batir es Irán. La realidad es que Irán y Arabia Saudita son enemigos acérrimos y vienen librando una partida por el liderazgo en la zona y dentro del Islán.
De todos los países firmantes contra Qatar solo Egipto, que lleva décadas luchando y poniendo freno al islamismo y la última ocasión ha sido la destitución por parte del Ejército Egipcio del presidente Mohamed Morsi. Pro cierto Morsi tuvo en Qatar desde el día de su elección un apoyo considerable.
Pero el caso de Arabia Saudita es realmente asombroso porque es quién ha exportado al resto del mundo la versión más fanática del Islam.
En realidad el fondo de la cuestión tiene que ver con que bando se queda con el santo y seña de la hegemonía regional. Y ahí esta Irán país al que Trump tiene entre ceja y ceja.
Mientras que Barack Obama puso en marcha una política de deshielo en las relaciones de Estados Unidos con Irán, Donadl Trump prefiere tenerles como enemigos.
Lo cierto es que ninguno de los países de esa zona son democráticos, ni Arabia Saudita, Ni Irán, ni Barehin, ni los Emiratos, ni mucho menos Qatar que tan alegremente y sin cortarse apoyó públicamente a los movimientos islamistas de la llamada "primavera árabe". Arabia Saudita y sus amigos tampoco le hicieron ascos a los islamistas.. El caso es que ni Qatar, Ni Arabia Saudita, Ni Barehin, ni los Emiratos ni siquiera Egipto pasaría la prueba del algodón en cuanto al respeto a los derechos humanos. Son países además donde las mujeres son menos que nada, lo digo por si a alguien se le olvida.
Así que aparecer ahora como adalides de la lucha contra el islamismo radical es tal impostura que resulta ridículo.
El frente contra Qatar tiene que ver con Irán y no con los islamistas a los que, insisto, salvo Egipto, todos esos países han engordado, apoyado, y promocionado. ¿Se acuerdan de Bin Laden?.
Siempre me han parecido hipócritas hasta la nausea las relaciones de Occidente, (llámese Estados Unidos y la Unión Europea), con los países productores del petróleo. El como hacen la "pelota" más descarada a los jeques, emires y reyes del lugar suele ser un espectáculo del que se deberían de avergonzar porque nos avergüenzan a todos.
Pero la política no se basa en las ideas sino en los intereses. Y ahora como decía, hay interés en sacudir el tablero para tambalear la ficha de Irán.


Donald Trump contra la gran mentira del cambio climático

06.06.17 | 11:00. Archivado en Magdalena del Amo


Quienes venimos denunciando la gran mentira que se ha extendido sobre el cambio climático, nos hemos alegrado al saber que Trump, tal como había prometido en campaña, iba a abandonar el Tratado de París, acordado el 30 de noviembre de 2015 al final de la Cumbre, entre los 150 países asistentes. ¡Algunos políticos parece que sí cumplen sus promesas electorales!

No voy a entrar en los postulados de ese tratado en concreto, pero sí quiero continuar con mi crítica ante la gran manipulación del cambio climático, una mentira –pero solo a medias— con varios vectores y beneficiarios: por un lado quienes pretenden controlar el clima a través de la geoingeniería, para utilizarlo como “arma de guerra”, y segundo, los ambiciosos de dinero que, aunque ya son millonarios, sueñan con seguir acaparando millones. Solo en Europa, hasta el 2020 está previsto un gasto de más de 150.000 millones de euros para luchar, no contra el clima, sino a favor de los bolsillos de unos cuantos caraduras. Y la sociedad, en su ingenuidad o falta de información aplaude porque no sabe de dónde le vienen los tiros y es adoradora de la letra impresa de los memorandos de las cumbres y demás reuniones de organismos internacionales.

Dicho esto, escribir sobre el clima es complicado porque, tras tantos años de bombardeo, el público ya ha asumido que el cambio climático es un hecho, debido a que el ser humano ha abusado de los recursos y ha contaminado demasiado. Otra postura es la que sostienen quienes aseguran que el clima no está cambiando, que el Polo no se deshiela, o que algunos grandes terremotos no tienen nada que ver con las ondas escalaras, las ELF o el HAARP. Lo atribuyen a los ciclos propios de la naturaleza. Sin embargo, a pesar de ser opiniones enfrentadas, convergen en un vértice llamado error. Ninguna de las dos posiciones es la correcta; a las dos le faltan datos. Existe una tercera postura, defendida por quienes, basándose en datos, más científicos que especulativos, apuntan hacia un cambio climático PROVOCADO, con fines económicos, y el control del clima como arma de guerra.

No es la primera vez que el control del clima es utilizado como arma. El año 1966, el profesor Gordon Mac Donald, que dirigió el Instituto de Geofísica planetaria de la Universidad de California y fue miembro del comité científico de Lindon Johnson, durante cuyo mandato se pusieron en práctica los proyectos contra India, Filipinas y Vietnam, escribió estas curiosas a la vez que escalofriantes palabras, que nos ayudarán a entender el asunto del clima, los chemtrails y la geoingeniería:

“En un contexto de paridad nuclear, la paridad de los medios para lograr objetivos nacionales por la fuerza destaca el potencial del hombre para controlar y manipular el medio ambiente y su planeta”. Y añade: “Cuando logre este poder sobre el propio entorno, el hombre tendrá una nueva capacidad para hacer un daño incalculable e indiscriminado. […] Estas armas son particularmente apropiadas para guerras secretas u ocultas”. Esto no lo dice cualquiera sino alguien perteneciente al comité científico del clima de un presidente que está llevando a cabo acciones sobre países. Esto fue publicado en 1969 aunque fue escrito en 1966. En ese tiempo, este hombre en su informe “Cómo destruir la Tierra” explicaba cómo originar sequías, diluvios, terremotos y maremotos. Es inimaginable lo que se ha avanzado en los cuarenta años siguientes hasta hoy.

>> Sigue...


Fermín Bocos - La celada

06.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Transformar el fervor del grueso de los militantes socialistas en levadura de votos de simpatizantes del PSOE en las próxima elecciones legislativas es el reto que tiene planteado Pedro Sánchez. Parte de esos apoyos pueden venir de quienes en anteriores comicios optaron por Podemos. En ellos estaba pensando Sánchez cuando en una de sus recientes declaraciones dijo sentirse próximo a los votantes del partido morado. Podemos perdió un millón de votos en las últimas elecciones, votantes que se quedaron en casa. Hacia ellos quiere orientar sus antenas la nueva dirección del PSOE.
Los más próximos a Sánchez le aconsejan que descarte cualquier proyecto de moción de censura y aproveche los dos años que puede durar la legislatura para consolidar su liderazgo dentro y fuera del PSOE. También se escuchan otras voces que a la manera como hablan desde Podemos insisten en que habría que aprovechar el bajón que afecta al PP, muy tocado por los casos de corrupción, para no darles tregua. Nada está escrito y en apariencia la ocasión es favorable para un envite parlamentario fuerte, pero Sánchez parece consciente de que detrás de la moción de censura presentada por Podemos, Pablo Iglesias le ha tendido una celada.
Aprovechará la ocasión para forzar a Sánchez a definirse emplazando al PSOE a censurar a Mariano Rajoy. Es una trampa que el resucitado líder del PSOE solo podrá evitar dando instrucciones a los diputados socialistas para que se abstengan. Todo indica que es lo que sucederá. Iglesias sabe que tiene perdida la moción pero la mantiene porque amén del festín mediático lo que pretende es poner en evidencia al PSOE. Si los socialistas no le apoyan podrá acusar a Sánchez de ser el responsable de que Mariano Rajoy y el PP -"el partido más corrupto de Europa" - sigan gobernando España.
Todos recordamos que en ocasión del debate de investidura de marzo de 2016 Pablo Iglesias pudiendo haber apoyado a Pedro Sánchez para llegar a La Moncloa, no lo hizo. Ahora hace como que no lo recuerda. Pablo Iglesias saldrá derrotado, pero habrá conseguido su hora televisiva de gloria. Acto seguido, siguiendo una tradición que hunde sus raíces en la historia de las izquierdas europeas, volverán los eternos reproches de los comunistas hacia los socialistas y viceversa. Mientras tanto, la derecha, en el caso de España más unida que nunca, seguirá su camino.


Escaño cero - El reto de Iglesias

06.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Falta una semana para que Pablo Iglesias se examine en el Congreso. Porque eso será la moción de censura que ha presentado contra Mariano Rajoy, un examen, pero no el del presidente, sino el suyo.
La moción será retransmitida por las cadenas de televisión y toda España podrá ver si realmente Iglesias tiene consistencia para ser alternativa como presidente de Gobierno con Podemos.
Si a Iglesias le sale bien la moción sin duda se consolidará no solo como líder de Podemos sino que su influencia se consolidara en el espectro de la izquierda, pero si sale escaldado de la moción entonces su liderazgo será menos fuerte dentro de sus filas y los votantes de izquierda tendrán que empezar a mirar hacia otro lado.
La realidad es que el histrionismo político que caracteriza algunas de las actuaciones de Podemos está restando apoyos a esta formación.
Mientras que PSOE y Ciudadanos consiguen que el Gobierno tenga que rectificar en asuntos importantes, y realmente su labor de oposición se nota, el paso de Podemos por el Congreso no está resultando relevante en lo que a sustancia se refiere.
Salir en los informativos por un "perfomance" al principio resultaba rompedor y novedoso, pero al final lo que cuentan son los resultados.
En realidad, la mayoría de los dirigentes de Podemos no terminan de tomar el pulso a la política institucional y la política espectáculo puede resultar cansina y conducir a la irrelevancia.
Pablo Iglesias arrasó en Vista Alegre, lo que le convierte en el líder indiscutido de Podemos, pero la ausencia en primera línea de Bescansa y Errejón se nota, ambos le daban más consistencia a la formación morada.
Pero si algo tiene Pablo Iglesias es arrojo, es un tipo echado para adelante, que sabe muy bien lo que quiere, otra cosa es que acierte en el camino para conseguirlo.
Por eso su apuesta por la moción de censura es una apuesta a todo o nada. A Felipe González su moción de censura contra Adolfo Suárez le sirvió para que toda España viera en él al presidente de Gobierno que el país necesitaba y al PSOE como un partido sólido para gobernar. A Antonio Hernández Mancha su moción de censura contra Felipe González le convirtió en un político irrelevante que tuvo que dejar la primera línea de la acción política e irse a su casa.
Lo que pasará con Pablo Iglesias es una incógnita que se despejará dentro de una semana.


Cayetano González - Terrorismo

06.06.17 | 08:16. Archivado en Cayetano González


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

El terrorismo, cualquier tipo de terrorismo, es intrínsecamente perverso y supone el compendio de la maldad humana, al utilizar la violencia en nombre de una pseudo-ideología política, social e incluso religiosa para conseguir sus fines. Pero no hay que engañarse; el terrorismo persigue y vive, en primer lugar, de la publicidad que sus acciones provoca. En la era de internet, de las redes sociales, es muy difícil, por no decir imposible, lograr el denominado "apagón informativo" -que no se informara lo más mínimo sobre las acciones terroristas-, pero si eso fuera posible, el terrorismo, los terroristas, perderían bastante de su macabra razón de ser y de existir.
La opinión pública ha vuelto a ser golpeada una vez más este pasado fin de semana por un nuevo atentado, esta vez en Londres, mientras que a escasa distancia, en la localidad galesa de Cardiff, se disputaba la final de fútbol de la Champions. Antes de Londres fue Manchester, y antes, otra vez Londres, Niza, Bruselas o París. Y sólo por hablar de atentados de corte yihadista cometidos en Europa.
Cuando suceden este tipo de atentados, el primer recuerdo debe ser necesariamente para las víctimas de los mismos, todas inocentes, que encontraron la muerte de una forma inesperada: asistiendo a un espectáculo musical, o mientras paseaban o tomaban unas copas en una terraza o cenaban en un restaurante. Ese es otro de los objetivos del terrorismo: sembrar dolor, pánico en la población y, evidentemente, intentar destruir los valores que definen a las sociedades democráticas y libres donde actúan. La lucha contra este tipo de terrorismo yihadista no es fácil, porque cuando el fanatismo y la locura llevan a unos seres humanos a estar dispuestos a inmolarse pensando que en el más allá encontrarán el paraíso, eso evidentemente acrecienta la complejidad para atajarlo.
España, como es obvio, no está libre de esta amenaza terrorista y como tal, las autoridades políticas y policiales han decidido hace ya tiempo establecer el nivel 4, el segundo más alto en la escala de alerta terrorista. Pero la eficacia, preparación y competencia de nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en esta lucha contra el terrorismo yihadista está más que demostrada. El nivel de prevención e información -básicos en una lucha de este tipo- es muy alto, lo que explica, por ejemplo, las 162 personas detenidas en el último año por sus vinculaciones de una manera o de otra con grupos yihadistas. Por desgracias, en nuestro país conocemos muy bien el dolor que el terrorismo produce. Lo hemos soportado durante muchos años por culpa de ETA. Por eso, estamos más preparados para combatirlo y para, en cualquier caso, mostrar nuestra solidaridad y afecto a las víctimas del terrorismo de cualquier parte del mundo.


Antonio Casado - El terror nos divide

06.06.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


Aparte de disponer de vidas propias y ajenas en sus despiadados actos terroristas, lo cual les da una ventaja operativa evidente sobre los que amamos la vida en esta parte del mundo, los "soldados" del ISIS (Estado Islámico, para entendernos) cuentan con la tendencia de los gobernantes democráticos a dispersarse cuando se trata de unirse ante quienes el sábado volvieron a sembrar el terror en Londres.
También esto juega a favor de los malos. Véase, por ejemplo, el penoso enfrentamiento verbal entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el alcalde de Londres, Sadiq Khan, de religión musulmana, por cierto. El alcalde había hecho un llamamiento a la calma de los londinenses y ser comprensivos por el formidable despliegue policial posterior a los atropellos en el Puente y los apuñalamientos en el mercado de Borough.
Al extravagante inquilino de la Casa Blanca, que ya más parece una casa de locos, no se le ocurrió otra cosa que afear en una red social la conducta del alcalde por pedir calma cuando siete personas acababan de ser asesinadas en la calle. Lo cual provocó desdeñosa reacción de Sadiq Khan respecto a la deposición digital del presidente norteamericano. "Tengo cosas más importantes que hacer que responder al desinformado Trump".
De paso, el desinformado Trump no perdió la ocasión de recobrar el espíritu y la letra de su veto de entrada a ciudadanos de seis países islámicos, paralizado por los jueces. Ni los laboristas de acusar a la "premier", Theresa May, de vulnerar la tregua electoral (campaña suspendida durante veinticuatro horas) con el anuncio de cuatro medidas de imposible aplicación inmediata, como el reforzamiento policial o endurecimiento de penas.
"Hay demasiada tolerancia con el extremismo. Basta ya, las cosas tienen que cambiar", dice May, que ha endurecido su discurso contra "la malvada ideología que sustenta los últimos atentados". Sin embargo, el alcalde es uno de los que se resisten a contemplar siquiera la posibilidad de suspender las elecciones del jueves. Y reclama cordura de este modo: "Quieren impedir que disfrutemos de nuestras libertades. No podemos permitirlo. La democracia es una de las cosas que ellos odian".
Tiene razón. Es la respuesta propia de un demócrata frente a quienes hacen de la muerte, propia y ajena, su única prueba de vivir en el reino de la luz, mientras los infieles vagamos en la oscuridad adorando a los dioses falsos de la democracia, la ley, la tolerancia, los derechos humanos, pero también la libertad, la fraternidad, la risa, y el apego a la vida.
Y en cuanto a la respuesta técnica frente al terrorismo yihadista, me parece que hemos de potenciar la prevención, con buenas bases de datos y unos servicios de inteligencia capaces de pisar el huevo de la serpiente en su propio nido, a sabiendas de que la serpiente ya habita entre nosotros.


Rafael Torres - El ruido del miedo

06.06.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Basta una bala para acabar con la vida de un ser humano, pero ya ni eso para matar a varios, a decenas o a cientos. Un camión, una furgoneta, un cuchillo... Pero, pues lo que persiguen los asesinos en tránsito hacia su siniestro paraíso es infundir el máximo terror entre la gente, para que se adhiera a ella sin remedio, basta también el sonido de un petardo de feria, o el de un neumático que revienta, o el de una persiana metálica que se cierra de golpe, para sembrar el caos mediante la suma desconcertada, caótica, de tanto pavor en movimiento.
Bastó un ruido seco, que podía deberse a cualquier causa natural entre la bullente multitud que se hacinaba en la plaza de San Carlo, para que la ficción del terror se impusiera a la realidad en Turín, donde miles de aficionados se habían reunido para seguir las evoluciones de uno de los dos equipos de fútbol locales, la Juventus, en la final de la Copa de Europa. A la misma hora, en el mismo momento en que se desató el pánico en San Carlo, la ficción del terror ya no era ficción en Londres, a miles de kilómetros de distancia, pero es muy improbable que, por la simultaneidad de los sucesos, la noticia hubiera llegado a conocimiento de ninguno de los ciudadanos turineses que habían emprendido la tumultuaria estampida, golpeándose contra el suelo, lastimándose con los vidrios rotos esparcidos en él y atropellándose los unos a los otros.
Bastaban un furgón y unos cuchillos, en Londres, para arrebatar la vida o la salud de decenas de ciudadanos que se tomaban un respiro en la noche del sábado, pero en la plaza San Carlo de Turín, tan distante del Puente de Londres, no había desembarcado ninguno de esos ángeles inversos y fatídicos de la muerte con sus armas de ocasión. Un ruido, sólo un ruido, y, de súbito, el mismo caos, y, a su rebufo, una cosecha de más de mil quinientos heridos, algunos debatiéndose aún entre la vida y la muerte.
Ya ni una bomba, ni una bala, ni un camión, ni un cuchillo se necesitan para matar, para herir, para dejar un rastro de sangre y miembros amputados. Basta el ruido, tan invasivo, tan ensordecedor, del miedo.


La semana política que empieza - El gran pacto nacional que necesitamos ya

05.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

El día 15 de junio de 1977, hace cuarenta años, se celebraron las primeras elecciones democráticas desde la segunda República. Hacía otros cuarenta años que los españoles no acudían libremente a las urnas. Y aquel 15-j-77 se suscribía un enorme pacto tácito de convivencia política que ha durado, a trancas y barrancas, justamente hasta ahora. Y que es preciso renovar. Que es urgente, a ver si se entera una clase política que se ha instalado entre el miedo a los cambios y el trapecio sin red, renovar.
Siempre he sostenido que la Historia contemporánea de España se entiende con el estudio de períodos de cuatro décadas. En el mejor de los casos, es la duración máxima de una impronta reformista, la última de las cuales estuvo impulsada por la figura irrepetible de Adolfo Suárez. Pero aquella transición acabó. Y este mes de junio de 2017 España y el mundo van a tener cosas muy diferentes a aquel espíritu de reconciliación y regeneración que sentó nada menos que a Dolores Ibarruri y a Rafael Alberti en el Congreso de los Diputados. Una Cámara que estaba dominada por Unión de Centro Democrático, que era un partido de aluvión, apresuradamente creado por Suárez, y en la que el PSOE de Felipe González logró, con 120 escaños, barrer del mapa al Partido Comunista de Santiago Carrillo. Y, no lo olvidemos, que no lo olviden quienes se proclaman herederos remotos de aquel PCE, que los comunistas aparecían, en teoría, como la principal alternativa de la izquierda.
Lo digo porque este mes de junio, el de aquí y ahora, va a registrar una moción de censura de Podemos contra Rajoy que puede interpretarse de muchas maneras, pero no como un intento de acabar con Rajoy. Y, casi al tiempo, se celebrará un congreso del PSOE en el que el partido que ha regresado a las manos de Pedro Sánchez, controvertido donde los haya, pero sin duda triunfante en las urnas internas, tendrá que definir sus líneas de actuación: ¿hacia un "Gobierno de progreso" con Podemos y otros pequeños partido de izquierda y nacionalistas, si es que ello fuese factible? ¿O hacer una "oposición constructiva" a Mariano Rajoy, al que no se ve fuera de La Moncloa al menos hasta dentro de dos años?

En medio, Ciudadanos, que es el partido que podría reclamarse heredero del ideario de UCD... si eso no lo estuviese haciendo ya el Partido Popular, cuyos escándalos de corrupción pasada están derivando en un descenso en el aprecio de los encuestados, mientras Albert Rivera se convierte en el político más valorado, aunque su partido naranja no lo sea, por el momento, tanto.
Lo que ocurre es que, hace cuarenta años, nadie hablaba -aún_ del problema catalán", quizá porque, aunque Ortega y Gasset tanto escribiese sobre la cuestión ya a comienzos del siglo XX, ese problema no estaba sobre la mesa. Errores desde ambos polos, Barcelona y Madrid, han ido enconando un tema que ahora reclama un imprescindible pacto nacional en pro de la unidad de la patria: partidos, instituciones, medios de comunicación y, claro, sociedad civil tienen que suscribir ese pacto, olvidando egoísmos, racanerías, perezas y complejos paletos. Y, desde luego, teniendo en cuenta que el mundo está cambiando: ahí tienen ustedes esas elecciones británicas de esta semana que sancionarán, con el Brexit, nada menos que el fin de la Unión Europea tal y como la conocíamos. Si el mundo tanto está cambiando, algo tendrán que reflexionar, digo yo, nuestros representantes acerca de la necesidad de nuevos modos, nuevas estrategias y tácticas, nuevas ideas.
En 1977, aquellas elecciones, en las que competían numerosas siglas, algunas surgidas de la improvisación, otras de la clandestinidad, no lograban esconder un espíritu común: todos aspiraban, en distintos grados, a la reforma, a la refundación del Estado, con un halo constituyente. Y son precisamente ese espíritu regeneracionista, ese halo reformista de la presente, buena, Constitución de 1978, lo que necesitamos... para afianzar un estado de cosas para otros cuarenta años, si posible fuera. Que, seamos optimistas pese a todo, debería serlo.


A vueltas con España - El PSOE, del 3 al 7

04.06.17 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

Es evidente que la recuperación de votantes por parte del PSOE exige una estrategia que le permita volver a situarse entre el 3 y el 7 sobre un eje de 0 a 10 en términos de izquierda a derecha. Solo así volverá a ser un partido de Gobierno en España.
En ese contexto hay que situar la frase de Pedro Sánchez cuando dice que se siente muy próximo a los votantes de Podemos pero no a algunas decisiones y formas de hacer de Pablo Iglesias, que no comparte. Seguramente no tardaremos en escuchar frases similares aplicadas a Ciudadanos e incluso al PP, en una recta final de campaña, si las cosas andan muy ajustadas. El PSOE precisa ensanchar el campo, a riesgo de no tocar poder.
Si bien en esta fase Pedro Sánchez pone énfasis en declararse de izquierdas para restar votantes a Podemos, tras dejar atrás a Susana Díaz con un mensaje similar, todos sabemos que el PSOE terminará moviéndose entre el centro-izquierda y el centro; puede que incluso un poco más allá. No hay otra alternativa para ocupar la centralidad política de un país -no confundir con el centro-, al menos en un país europeo de clases medias.
Otros objetivos del PSOE son los jóvenes y los profesionales. Todos sus estudios internos parten de esa premisa, de modo que sus estrategas ya se han puesto manos a la obra para reconquistar las ciudades, hasta conseguir que sus votantes no estén tan concentrados en los pueblos y en las zonas rurales. Una vez apaciguado el partido, el PSOE necesita crear discurso político, ser más urbano y actuar sin complejos frente a Podemos.
El día que Pedro Sánchez se plante ante Pablo Iglesias y logre vencerle dialécticamente, su victoria electoral estará más cerca. Cualquier otra opción, incluida la de pactar sin ser la fuerza hegemónica de la izquierda, dejará al PSOE -y al propio Sánchez- en tierra de nadie.


Carmen Tomás - Semana "mirabilis" para el Gobierno

04.06.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

El Gobierno no sólo ha logrado esta semana cerrar los Presupuestos Generales del Estado para 2017 con el apoyo de siete grupos distintos del Congreso de los Diputados, sino que hemos conocido que el paro bajó en mayo en casi 112.000 personas y que se crearon más de 223.000 empleos. Cierto que la aprobación de los PGE ha tenido para los distintos grupos que los apoyaron beneficios para sus regiones y que muchos piensan que de nuevo estamos en manos de grupos minoritarios. Pero, claro, es lo que tiene la ausencia de mayorías absolutas o claras, dependes de muchos, aunque sean tan pequeños como que sólo consten de un diputado. Es el caso de los dos grupos canarios o Foro Asturias o el Partido Aragonés o UPN. En todo caso, la Ley Electoral es la que es y mientras siga vigente y no haya mayorías claras, el gobierno de turno estará en manos de los minoritarios o nacionalistas. Lo importante para el país y también para la imagen exterior de España es que hay cuentas para este año y que ya se esté hablando de las del 2018. La preocupación puede venir por el hecho de que la legislatura se limite a la aprobación de las cuentas y queden pendientes reformas importantes como la educación, pensiones o financiación autonómica.
Veremos en qué parámetros quiere el PSOE de Pedro Sánchez que se mueva la legislatura y si está dispuesto a colaborar en esas reformas tan necesarias para el país o por el contrario las boicoteará o incluso pretenderá que algunas de las que están en marcha y han funcionado se echen atrás. Es el ejemplo de la reforma laboral que ha permitido a España cortar la sangría del paro y crear empleo con crecimientos pequeños. Ahora, que la economía crece por encima del 3 por ciento ya el ritmo de creación de empleo es del 3,9 por ciento en tasa interanual. De hecho, se ha recuperado el 65 por ciento de los puestos de trabajo perdidos durante la crisis y el total de desempleados se sitúa en su nivel más bajo desde enero de 2009. Además, y esto es muy importante, si hablamos en términos desestacionalizados, sin el componente estacional, los datos también son espectaculares. Estaríamos hablando de que este mayo, el descenso del paro sería el mejor dato de la serie histórica. También si tomamos el dato de afiliación a la Seguridad Social, sería el mejor de la serie histórica y sin el efecto calendario sumaría ya 41 meses consecutivos al alza. En fin, que la semana ha sido muy positiva, aunque haya quedado empañada por el comportamiento de algunos políticos.


Victoria Lafora - Catalá desprotegido

04.06.17 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

El titular de Justicia, Rafael Catalá, ha salido seriamente perjudicado del incendio en la fiscalía que no se ha apagado tras la dimisión de Moix. Si ya es difícil permanecer en el cargo, como si no hubiera sucedido nada, tras una reprobación en el Congreso de los Diputados, resulta casi imposible afrontar cualquier proyecto sabiendo que la oposición culpa al Gobierno de algo tan grave como obstrucción a la Justicia en los casos de corrupción que les afectan.
Catalá, que sustituyó al polémico Gallardón, obcecado en cargarse una ley de interrupción del embarazo homologable con la de los socios europeos, fue elegido por su talante pacificador. Dio marcha atrás a las discutidas decisiones de su antecesor, tranquilizó a la magistratura y empezó a preparar el terreno para el duro calvario que se le avecinaba al PP en los tribunales. No se imaginó que el que fuera su colega en la Comisión de subsecretarios en la etapa de Aznar, Ignacio González, iba, años después, a arruinar su carrera.
Esa frase, nunca aclarada, captada por la UCO en las intervenciones telefónicas al ex presidente de la Comunidad de Madrid, en la que habla de "llamar a Rafa", mientras alaba abiertamente al dimitido Moix, hubiera costado el puesto a cualquier ministro en la UE.
Pero no va a ser esta la causa que le cueste el ministerio, si es que Rajoy rompe con la tradición de no hacer cambios. La razón por la que algunos compañeros de gabinete han dejado de defenderle es la imagen de un Gobierno que no respeta la división de poderes cuando las cosas se ponen feas. Eso se hace, faltaría más, hábilmente y sin que se note.
Rajoy, que ha conseguido in extremis aprobar los presupuestos y un cierto pacto de legislatura, no quiere líos que desvíen la mirada de la recuperación económica, lo demás son "chismes". Pese a que el PP ha acreditado en estos meses de legislatura su habilidad para sortear las propuestas de una oposición incapaz de ponerse de acuerdo, el frente logrado en los escándalos del ministerio de Justicia no va a decaer con la salida de Moix.
La oposición, tumbada la primera trinchera, pide ahora la cabeza del Fiscal General del Estado; ese que no vio problema en que Moix tuviera una sociedad patrimonial en Panamá, y que nunca se enteró de nada, pese a que sus subordinados le informaban puntualmente de los avatares de anticorrupción. Si cae Maza detrás irá Catalá. Que, además, no ha sido capaz de evitar que Rajoy tenga que ir a declarar como testigo, de forma presencial, a la sala de vistas del caso Gürtel.
Por otro lado, ni en el Gobierno, ni en el PP, se tiene claro hasta donde llegan los tentáculos del caso Lezo. Si, como ya empiezan a amenazar el hermano de Ignacio González y Edmundo Rodríguez Sobrino, están dispuestos a poner el ventilador sobre la bosta. La cárcel es muy dura y solo la expectativa de salvaguardar el patrimonio escondido en paraísos fiscales mantiene las bocas cerradas.
En el ministerio de Justicia no se ha escrito la última palabra. Sigan atentos a la última frase de su titular: "no sé si soy un lastre o no".


Fermín Bocos - Algo más que chismes

03.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Lo dejó dicho Homero: cuando los dioses quieren perder a alguien, le vuelven ciego. O sordo, podríamos añadir, en el caso del ciudadano Mariano Rajoy. Sordo a las voces que se escuchan a su alrededor rechazando la corrupción y alertando acerca de sus efectos dañinos para el sistema democrático. Para el Presidente, son "chismes". Especie que en su opinión se despacha mucho en este país llamado España. País ingrato, debe pensar. Un país que -se infiere de sus palabras- no sabe apreciar lo que es la política de altura.
Nada afortunado estuvo al calificar de chismes las preguntas del momento en el día en el que el Fiscal Anticorrupción (Manuel Moix) había dimitido acorralado por las críticas tras trascender que mantenía en régimen de herencia compartida una propiedad a nombre de una sociedad registrada en Panamá. Moix dimite tras haber sido días atrás recusado en el Parlamento por todos los partidos de la oposición. Aquella votación fue anterior al conocimiento de lo que podríamos llamar la "conexión panameña". Para los partidos de la oposición que reprobaron al Fiscal Anticorrupción, Moix, supuestamente, habría interferido en la tarea de los fiscales que investigaban las andanzas corruptas de Ignacio González. En la misma idea llegaron también a término otras dos reprobaciones la del ministro de Justicia, Rafael Catalá y la del Fiscal General del Estado, José Manuel Maza.
Moix volverá al Tribunal Supremo y nos olvidaremos de él así que otros ilustres purpurados ocupen los titulares de los periódicos. El propio Mariano Rajoy tiene una cita en la Audiencia Nacional el próximo 26 de julio en calidad de testigo en el proceso judicial (caso Gürtel) que investiga la presunta financiación ilegal del PP que ahora preside y del que era secretario general en el período en el que según la Fiscalía el partido recibió financiación irregular de alguna de las grandes empresas constructoras del país. Un país democráticamente sano no puede entender que las denuncias de corrupción puedan ser tildadas de "chismes". Nadie está por encima de la ley.


Fernando Jáuregui - Quizá no tengamos remedio, quién sabe

03.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Definitivamente: la presidenta del Gobierno regional de Madrid, Cristina Cifuentes, que es persona por la que siento un gran respeto, jamás debió decir, desde el atril de la Asamblea madrileña, que Podemos alberga en sus listas a "pederastas, agresores o antiguos terroristas". Hizo un gran favor a la formación morada, cuya portavoz, Lorena Ruiz-Huerta, novata en estas lides, venció a la experimentada Cifuentes en fondo y forma parlamentarias. Y es que la irritación de la creo que patentemente honrada Cifuentes al ser acusada, en uno de esos escritos tan raros de la UCO de la Guardia Civil, de presunta corrupción por ¡¡haber visado la autorización de una concesión de la cafetería de la Asamblea!! nubló la vista y el verbo de la presidenta. Es lo que está ocurriendo en este país nuestro estos días: lo accidental prima sobre lo sustancial, lo chusco okupa titulares sociales y tertulianos, lo "interesante" se impone a lo importante. Siempre ocurre, es verdad: pero ahora, más.
Así que Cifuentes, a quien algunos querían ver como una de las posibles figuras sustitutas de Mariano Rajoy cuando toque -allá por 2019 o quizá 2020--, ha sufrido un revés serio en su carrera a cuenta de una nadería y de una pérdida de nervios. Y todo gracias a un papel "filtrado" oportunamente, uno de esos en los que se afanan los servicios de investigación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, en alianza a veces con filtradores casi profesionales instalados en el mundo puñetero de las togas y asimilados. Famas, honras, trayectorias, quedan estos días hechos añicos por investigaciones más o menos espurias, micrófonos más o menos ilegales, rumores esparcidos con quién sabe qué aviesas intenciones. Sí, me refiero, por supuesto, también al "caso Manuel Moix" y su empresa panameña, oportunísima cuestión llegada a la opinión pública que precipitó una dimisión que debería haberse producido hace semanas. O mejor no: nunca debió producirse tal dimisión porque jamás debió hacerse tal nombramiento. Moix no era el hombre adecuado para el cargo.
Lo lamentable, a mi juicio, es que el Gobierno, que está como a verlas venir, creyendo que ya lo ha solucionado todo por sacar adelante los Presupuestos -es lo único que ha hecho en esta Legislatura--, no esté poniendo medidas ya para garantizar la seguridad jurídica de muchos españoles, inermes ante tanta maniobra orquestal en la oscuridad. Eso, desde luego, no es luchar contra la corrupción, sino incrementarla: dejando ya aparte el lamentable caso de la "cafetería de Cifuentes" y por poner otro ejemplo, ¿cómo es posible que alguien tan patentemente honrado como el ex ministro Pimentel, con cuya amistad me honro, se haya visto en la picota gracias a la difusión de uno de estos ucoinformes? Así, claro, no podemos extrañarnos de que uno de los más lenguaraces e inconsistentes miembros del consistorio madrileño, Carlos Sánchez Mato, diga ante micrófonos, sin que nada ocurra, que el PP "roba".
Ya digo: hay estafadores de cientos de millones pululando tan tranquilos y aquí andamos a vueltas con la cafetería, concesión otorgada, por cierto, en tiempos de Esperanza Aguirre, al cuestionado hostelero Arturo Fernández, a quien tanto favoreció aquella hoy ida "lideresa". O, ya que estamos, y por poner sobre la mesa otro caso que me parece lacerante, nos enzarzamos con el contrato del asistente de un discapacitado, quien sucede que es dirigente de Podemos: no sé cuánta gente habrá dispuesta a tirar la primera piedra en el asunto Pablo Echenique -bueno, ya han arrojado muchas--, pero, desde luego, no seré yo quien lo haga.
Frivolizamos hasta lo más grave, que entiendo que es el problema creado por los secesionistas en Cataluña. Ya ven ustedes la discusión a la que nos ha lanzado el muy mediocre político Puigdemont, preguntando a Rajoy desde el Parlament si va a utilizar la fuerza para impedir la separación de los catalanes, a lo que, desde el PP, Xiol responde con otra inconveniencia, que hay cosas que mejor no mentarlas: dijo que "ya les gustaría (a los separatistas) ver al Ejército entrando por la Diagonal". Pues claro que eso no va a ocurrir, desde luego. Bueno, en realidad, como unos Sánchez Matos a la catalana, fueron ellos, los secesionistas enzarzados en la pasión de catalanes, los primeros en decir que España "ens roba". Y todos tan tranquilos, que aquí nunca pasa nada.
Yo diría, viendo la frivolidad a la que se ha lanzado Pablo Iglesias a la hora de presentar una moción de censura que se hará famosa por su "efecto boomerang", que estamos ante la gran oportunidad del recién retornado Pedro Sánchez. No era yo últimamente lo que se dice un fan del ex y próximo secretario general del PSOE, cuyos errores superan con creces a los aciertos, pero esto es lo que hay y con estos bueyes, con perdón, nos toca arar. Se trata, ahora, de ver si es posible que el "nuevo" Sánchez entable un diálogo constructivo con quien gobierna, que no es otro que Mariano Rajoy, nos guste o "no, no y no". Y que se deje el aún líder de la oposición de contribuir a la ceremonia de lo que Kundera llamaría "la insoportable levedad del ser", lanzando munición de sal gorda, como proclamar que se siente identificado "con el electorado de Podemos", cuando lo que en realidad quiere decir es que quiere arrebatar a los morados una parte de los cinco millones que todavía poseen. Debe de ser el "estilo Trump", que se impone.
Menos mal que este país, alegre, despreocupado y confiado, que bate récords de compra de automóviles pensando en las vacaciones veraniegas y monta escándalos porfiando porque un testimonio presidencial se haga en directo, y no huyendo hacia el plasma, lo aguanta todo. O casi todo. A veces uno cae en la melancolía de pensar que puede que no tengamos remedio.


Antonio Casado - Cifuentes se crece

03.06.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

El paso de la presidenta de la Comunidad de Madrid por la comisión investigadora de la corrupción, creada en el marco de la Asamblea de la Comunidad, ha debido ser frustrante para sus enemigos. Los que dieron la cara en el transcurso de la sesión celebrada este jueves y los que se ocultaron tras la interesada filtración parcial de un informe de la UCO (Guardia Civil) que cuestionaba la conducta de Cristina Cifuentes.
Debió ser frustrante, digo, porque la presidenta, a mi juicio, ha salido crecida de dicha comparecencia. Estuvo sobrada de recursos sobre la legalidad de su participación en los procesos de adjudicación de dos concurso públicos (2009 y 2011) favorables a la empresa hostelera Cantoblanco. Para la prestación de servicios de cafetería y restaurante en las instalaciones de la Asamblea de Madrid.
El estigma de la citada empresa era el de sus aportaciones a la financiación del Partido Popular por valor de 160.000 euros.
Y el reproche a Cifuentes consistía en un posible trato de favor a dicha empresa, supuestamente perpetrado en la incompatibilidad regulada en la ley de Contratos del Estado: un servidor público no puede formar parte al mismo tiempo de la instancia proponente y la instancia adjudicataria del servicio a contratar. Pero lo cierto es que resultaron fallidos o escasamente acreditados los argumentos esgrimidos por los portavoces de la oposición.
El resultado es que la figura de Cristina Cifuentes se consolida como baluarte del PP contra la corrupción, aún llevándose por delante a compañeros de partido. Algo sin precedentes en la clase política española. Es lo que ocurrió en el caso Lezo, cuyo origen está en la puesta a disposición del fiscal de ciertos documentos facilitados por la presidenta madrileña. Por cierto, que la Audiencia Nacional ha confirmado la prisión incondicional del principal implicado, Ignacio González, antecesor de Cifuentes en la presidencia de la Comunidad.
Cifuentes no forma parte de la ropa sucia que se acumula en la lavadora de Mariano Rajoy, presidente del Gobierno y líder del PP. Más aún, va camino de convertirse en icono de la "corrupción cero" en la vida pública, mientras se siguen acumulando casos vinculados a las siglas del partido en el poder.
Ahora se espera con expectación la cita judicial que Rajoy tiene el 26 de julio, ante la Audiencia Nacional en vivo y en directo, para testificar sobre el caso Gürtel. Frente a quienes lo ven como un ataque a la imagen del presidente en modo "pena de telediario", el propio Rajoy dice que debe verse con normalidad y se ofrece a colaborar con la Justicia. Es lo que se espera de un gobernante. Y es lo que ha servido a Cifuentes para hacer de la necesidad virtud y salir reforzada de la prueba en sede parlamentaria. ¿Ocurrirá lo mismo con el presidente del Gobierno en sede judicial?


Radio Carlitos: Por Favor, donde este el Duende, la Gracia que se quite el ruido

02.06.17 | 11:45. Archivado en Miguel Cancio

RADIO CARLITOS: POR FAVOR, DONDE ESTE EL DUENDE, LA GRACIA QUE SE QUITE EL RUIDO

No hay color, después de escuchar la gracia de Los del Rio y su sensancional selección flamenca, españolisima, que termino con esa versión tropical fabulosa suya de "Niuyór, Niuyór" (suena casi mejor que la original de Franky "Ojos Azules" y su Banda de Ratas), hay que decir a las claras, muy alto y muy claro, que donde este el duende, la gracia, la guasa-ironía genial andaluza, españolisima, y, eso sí, tambien el arte buenisimo (hay que apostar por lo bueno esté donde esté, se dé donde se dé; apostar con juego limpio, por el juego limpio, la competencia de juego limpio) del glamour, el estilo, la distinción, finisima elegancia de esa canción maravillosa interpretada para bailar con una Big Band como es debido, de la época del gran arte de Scott Fitzerald (que buena persona, cuanto trabajo y muy bueno, que altura intelectual, que belleza.. Fue una gran pena como lo destruyó el alcohol a él y a Zenda que estaba enferma y en aquella época no había tratamiento para su grave enfermedad mental y si además bebían...), sin olvidar al buenisimo Luis Mariano de Irún y de ese "Milagro de París", "Oh la, la", "Mejico", "La Violetera", "Maitetxu"..., tantas canciones buenisimas...

Es decir, donde este el duende, la gracia que se quite el ruido juvenilista, drogota partir de la Beat Generation, Berkeley, Mayo 68...

Por Favor, no hay color y que vuelvan Los del Rio y que en Radio Carlitos hicieron un excelentisimo programa, recorrido por lo genial mundial, universal, cosmicamente (hay que valorar mucho mas lo nuestro, dejarse de viejas y nuevas Leyendas Negras, y que es único en el mundo, superior, excelso, sublime... y con la mejor gracia. Si esto lo tuviesen los americanos, franceses, alemanes, chinos...) del flamenco y los tablaos, escuelas de donde surgió gente buenisima, los que después serían algunos de los mejores, pero una lista inmensa. Hice un trabajo sobre los nombres del flamenco en comparación con, por poner por caso, los nombres de la canción, música francesa, y el flamenco gana por mas de media página de nombres y poniendo solo los muy buenos. Hay que mantener esta Universidad, Escuela de Altos Estudios Muy Superiores, Beni, Pericon, Chiquito..., pero sin politiquería, partidismo, sindicalerismo, funcionarismo, corporativismo, clientelismo, tajadismo...; apostando solo por lo bueno, muy bueno.

Viva Juanito Valderrama, Viva Bambino de Utrera, Viva Lola Flores, Viva Antonio El Pescadilla y su familia y su tablao... Viva España

Fdo. Miguel Cancio de Vegadeo (Asturias-España), Economista y sociólogo, profesor jubilado de Sociología (40 años de profesor) de Sociología de la Universidad de Santiago de Compostela, Tfo.: 610-971117; CE: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com; Santiago de Compostela (Galicia-España), Santiago de Compostela viernes 02 junio 2017


Radio Carlitos: Por Favor, donde este el Duende, la Gracia que se quite el ruido

02.06.17 | 11:44. Archivado en Miguel Cancio

RADIO CARLITOS: POR FAVOR, DONDE ESTE EL DUENDE, LA GRACIA QUE SE QUITE EL RUIDO

No hay color, después de escuchar la gracia de Los del Rio y su sensancional selección flamenca, españolisima, que termino con esa versión tropical fabulosa suya de "Niuyór, Niuyór" (suena casi mejor que la original de Franky "Ojos Azules" y su Banda de Ratas), hay que decir a las claras, muy alto y muy claro, que donde este el duende, la gracia, la guasa-ironía genial andaluza, españolisima, y, eso sí, tambien el arte buenisimo (hay que apostar por lo bueno esté donde esté, se dé donde se dé; apostar con juego limpio, por el juego limpio, la competencia de juego limpio) del glamour, el estilo, la distinción, finisima elegancia de esa canción maravillosa interpretada para bailar con una Big Band como es debido, de la época del gran arte de Scott Fitzerald (que buena persona, cuanto trabajo y muy bueno, que altura intelectual, que belleza.. Fue una gran pena como lo destruyó el alcohol a él y a Zenda que estaba enferma y en aquella época no había tratamiento para su grave enfermedad mental y si además bebían...), sin olvidar al buenisimo Luis Mariano de Irún y de ese "Milagro de París", "Oh la, la", "Mejico", "La Violetera", "Maitetxu"..., tantas canciones buenisimas...

Es decir, donde este el duende, la gracia que se quite el ruido juvenilista, drogota partir de la Beat Generation, Berkeley, Mayo 68...

Por Favor, no hay color y que vuelvan Los del Rio y que en Radio Carlitos hicieron un excelentisimo programa, recorrido por lo genial mundial, universal, cosmicamente (hay que valorar mucho mas lo nuestro, dejarse de viejas y nuevas Leyendas Negras, y que es único en el mundo, superior, excelso, sublime... y con la mejor gracia. Si esto lo tuviesen los americanos, franceses, alemanes, chinos...) del flamenco y los tablaos, escuelas de donde surgió gente buenisima, los que después serían algunos de los mejores, pero una lista inmensa. Hice un trabajo sobre los nombres del flamenco en comparación con, por poner por caso, los nombres de la canción, música francesa, y el flamenco gana por mas de media página de nombres y poniendo solo los muy buenos. Hay que mantener esta Universidad, Escuela de Altos Estudios Muy Superiores, Beni, Pericon, Chiquito..., pero sin politiquería, partidismo, sindicalerismo, funcionarismo, corporativismo, clientelismo, tajadismo...; apostando solo por lo bueno, muy bueno.

Viva Juanito Valderrama, Viva Bambino de Utrera, Viva Lola Flores, Viva Antonio El Pescadilla y su familia y su tablao... Viva España

Fdo. Miguel Cancio de Vegadeo (Asturias-España), Economista y sociólogo, profesor jubilado de Sociología (40 años de profesor) de Sociología de la Universidad de Santiago de Compostela, Tfo.: 610-971117; CE: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com; Santiago de Compostela (Galicia-España), Santiago de Compostela viernes 02 junio 2017


Radio Carlitos: Por Favor, donde este el Duende, la Gracia que se quite el ruido

02.06.17 | 11:44. Archivado en Miguel Cancio

RADIO CARLITOS: POR FAVOR, DONDE ESTE EL DUENDE, LA GRACIA QUE SE QUITE EL RUIDO

No hay color, después de escuchar la gracia de Los del Rio y su sensancional selección flamenca, españolisima, que termino con esa versión tropical fabulosa suya de "Niuyór, Niuyór" (suena casi mejor que la original de Franky "Ojos Azules" y su Banda de Ratas), hay que decir a las claras, muy alto y muy claro, que donde este el duende, la gracia, la guasa-ironía genial andaluza, españolisima, y, eso sí, tambien el arte buenisimo (hay que apostar por lo bueno esté donde esté, se dé donde se dé; apostar con juego limpio, por el juego limpio, la competencia de juego limpio) del glamour, el estilo, la distinción, finisima elegancia de esa canción maravillosa interpretada para bailar con una Big Band como es debido, de la época del gran arte de Scott Fitzerald (que buena persona, cuanto trabajo y muy bueno, que altura intelectual, que belleza.. Fue una gran pena como lo destruyó el alcohol a él y a Zenda que estaba enferma y en aquella época no había tratamiento para su grave enfermedad mental y si además bebían...), sin olvidar al buenisimo Luis Mariano de Irún y de ese "Milagro de París", "Oh la, la", "Mejico", "La Violetera", "Maitetxu"..., tantas canciones buenisimas...

Es decir, donde este el duende, la gracia que se quite el ruido juvenilista, drogota partir de la Beat Generation, Berkeley, Mayo 68...

Por Favor, no hay color y que vuelvan Los del Rio y que en Radio Carlitos hicieron un excelentisimo programa, recorrido por lo genial mundial, universal, cosmicamente (hay que valorar mucho mas lo nuestro, dejarse de viejas y nuevas Leyendas Negras, y que es único en el mundo, superior, excelso, sublime... y con la mejor gracia. Si esto lo tuviesen los americanos, franceses, alemanes, chinos...) del flamenco y los tablaos, escuelas de donde surgió gente buenisima, los que después serían algunos de los mejores, pero una lista inmensa. Hice un trabajo sobre los nombres del flamenco en comparación con, por poner por caso, los nombres de la canción, música francesa, y el flamenco gana por mas de media página de nombres y poniendo solo los muy buenos. Hay que mantener esta Universidad, Escuela de Altos Estudios Muy Superiores, Beni, Pericon, Chiquito..., pero sin politiquería, partidismo, sindicalerismo, funcionarismo, corporativismo, clientelismo, tajadismo...; apostando solo por lo bueno, muy bueno.

Viva Juanito Valderrama, Viva Bambino de Utrera, Viva Lola Flores, Viva Antonio El Pescadilla y su familia y su tablao... Viva España

Fdo. Miguel Cancio de Vegadeo (Asturias-España), Economista y sociólogo, profesor jubilado de Sociología (40 años de profesor) de Sociología de la Universidad de Santiago de Compostela, Tfo.: 610-971117; CE: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com; Santiago de Compostela (Galicia-España), Santiago de Compostela viernes 02 junio 2017


El Abanico - Rocío Jurado puso rostro al cáncer

02.06.17 | 08:16. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Coincidiendo con el aniversario de la muerte de Rocío Jurado han sido muchas las calles y plazas españolas que se han llenado de jóvenes, de famosos, de voluntarios solicitando, hucha en mano, un pequeño donativo para que la Asociación Contra el Cáncer pueda seguir ayudando a esos cientos, miles de personas que llegan a sus locales con problemas de todo tipo: económicos y psicológicos, tratándose como se trata de una enfermedad que hasta no hace tanto tiempo se ocultaba pero que gracias a quienes han hecho publico que la padecían, hoy es aceptada como cualquier otra. Sabiendo como sabemos que el porcentaje de curación es muy alto.
Recuerdo la respuesta de Rocío a Jesús Quintero cuando este le preguntó si no tenía miedo a lo que le pudiera depararle el futuro inmediato. Sincera y valiente como era Rocío le contestó mirándole a los ojos: "Claro que lo tengo, pero si no gano esta batalla al menos me iré sabiendo que la he peleao". Y peleó, claro que peleó y luchó con todas sus fuerzas hasta el final. Durante los meses que estuvo en Houston convencida de que allí todo era posible, incluso su curación, y después en Madrid, a donde quiso que la trajeran para poder estar junto a los suyos, con su marido, con sus hijos, con sus hermanos, de los que no se separó hasta el adiós definitivo.
Mucha gente le ha reprochado a la familia que tanto la enfermedad como la muerte fuera televisada en directo, pero qué otra cosa podían hacer, sabiendo como sabían que tantas personas estaban preocupadas por el estado de salud de su cantante predilecta. Incluidos los medios de comunicación que no les dimos respiro porque queríamos conocer todo lo que hacía, cómo se sentía, si había o no alguna posibilidad de salvarse.
No es frecuente que un personaje tan popular y querido como Rocío Jurado convoque a la prensa para informarles de que tenía cáncer. Ella lo hizo porque le horrorizaba que se especulara, que se filtraran medias verdades. Fue muy valiente, y frente a los que consideraron que para qué exponerse de esa manera, fueron muchos también los que les felicitaron precisamente porque consideraban lo importante que era ponerle cara al cáncer, sin tergiversar las palabras ni el sentido de las mismas.
Después de Rocío han sido muchas las famosas que han salido en los medios a contar los pormenores de su enfermedad. Terelu Campos, Luz Casal, Encarna Salazar, Bimba Bosé, Lara Dibildos, Kylie Minogue, y Sandra Ibarra que tiene su propia Fundación, desde la que desarrolla una gran actividad con el final de ayudar y animar a todas aquellas mujeres que teniendo o habiendo padecido cáncer le plantan cara a la enfermedad. ¿Cómo? Con un slogan que lo dice todo: "La enfermedad no es un paréntesis, es la propia vida". Que eso lo diga ella tiene un gran mérito, sobre todo porque demuestra que hay que seguir luchando, investigando, sobre todo investigando para conseguir erradicar el cáncer de nuestra sociedad. Conseguirlo es tarea de todos, también de las administraciones públicas, obligadas como están a poner entre sus prioridades la ayuda a esos científicos que dedican su vida a encontrar solución a nuestros males.


Fermín Bocos - Entierro prematuro

02.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

No todo es arqueología en el ideario socialdemócrata aunque así lo proclamen los analistas post liberales. Es cierto que los partidos socialistas están en retroceso en los países importantes de la UE. Al descalabro del PSF en Francia (Benoît Hamon) parece que se sumará el de los laboristas británicos (Jeremy Corbyn) y a juzgar por el resultado de las elecciones regionales celebradas en Alemania Martin Schultz no parece que vaya a desbancar a la canciller Merkel. Por no hablar de lo sucedido en España donde el PSOE, primero con Pérez Rubalcaba y después con Pedro Sánchez de mascarón de proa fue derrotado en sucesivas ocasiones por el PP de Mariano Rajoy.
Son hechos, pero aunque los datos son inamovibles, sobre los hechos también se puede opinar. El error que han cometidos los dirigentes socialistas cuando estaban gobernando (el primero Tony Blair en el Reino Unido, después Zapatero en España, más tarde Hollande en Francia y por último los socialistas holandeses) fue hacer suyas las recetas para salir de la crisis dictadas por el neoliberalismo. Por decirlo en dos palabras: asumieron el trabajo sucio. Reformas laborales draconianas; ajustes presupuestarios de caballo; salarios demediados y una precariedad laboral asumida como filosofía de fondo que acabó laminando a las clases medias, el granero tradicional de la socialdemocracia.
Fue una crisis de inequívoco origen financiero pero que merced al control y al patético momento de precariedad existencial por el que atraviesan los medios de comunicación fue vendida "urbi et orbi" como resultado de "haber vivido por encima de nuestras posibilidades".
Era mentira. Pero una vez aceptada permitía encajar el puzzle. Hasta el punto de que algunos dirigentes socialistas -el último Manuel Valls, ex primer ministro de Francia- ha llegado a decir que el socialismo (en su caso el PSF) estaba muerto. Es un entierro prematuro. La socialdemocracia europea -pilar junto a la democracia cristiana- de la Europa unida que nos ha ofrecido cincuenta años sin guerra, con cobertura sanitaria universal y con educación obligatoria y gratuita tendría que levantar bandera. Nunca rendirse. Y menos dejarse reclutar por las prédicas de ciertos profetas mediáticos a los, que parece mentira, obedecen algunos de los actuales dirigentes de la izquierda española.


Luis del Val - La fuerza legítima

02.06.17 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Preguntar si un Estado empleará la fuerza para defenderse es lo mismo que preguntarle a un médico si el agua es húmeda. Precisamente uno de los pilares del Estado es la fuerza para defenderse, tanto de sus enemigos exteriores como interiores. El Ejército, la Policía, la Guardia Civil y la policía autonómica, están ahí precisamente para aviso disuasorio y, en caso de necesidad, para usarla. Y se usa todos los días. En las fronteras, en las carreteras, en las calles, en las detenciones, en los traslados de los detenidos, en los controles aleatorios. No hay ningún Estado de Derecho, ninguna democracia vecina que haya renunciado al uso de la fuerza, y si lo hubiera hecho, ya no existiría.
Comprendo que Puigdemont, tan teorético en sus hipótesis de independencia, le cueste asomarse a la realidad, pero él mismo, como representación del Estado en Cataluña, dispone de una fuerza -los mossos de Esquadra- que la ejercen a diario por simple presencia o por comisión necesaria. Plantearse si un Estado va a emplear la fuerza es algo así como cuestionarse si los ciudadanos, al marcharse de sus domicilios, dejan la puerta abierta o la cierran.
Hace un par de meses, los mossos de Esquadra, en colaboración con la Policía Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia, y la policía belga, detuvieron en Barcelona a tres individuos, relacionados con el atentado en Bruselas que costó la vida a 32 personas. Y emplearon la fuerza, claro, y nadie se indignó, ni criticó la acción, al contrario, fue un alivio que se empleara la fuerza contra estos presuntos delincuentes. Y, si el delito es una quiebra de ese Estado por la fuerza, de manera ilegítima, es decir, cometiendo un delito, es lógico que el Estado emplee la fuerza legítima que le proporcionan las leyes. Es probable que Puigdemont, de cuya inteligencia no tenemos proyectadas grandes deslumbrantes muestras, le cueste entenderlo, pero nadie entraría en la cárcel, ni ofrecería voluntariamente el botín de lo robado, ni se dispondría a ser sometido a juicio, de no ser por esa fuerza, por esa posibilidad de coerción, cuya existencia hace posible evitar el caos. Y el caos es un concepto que es posible que sí pueda entender Puigdemont, porque parece desenvolverse a gusto en él.


Fernando Jáuregui - El fiscal y la guerra subterránea

02.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Un país necesita una fiscalía fuerte. En mi opinión, si además es independiente -no en todas partes lo es--, mejor. En España, ningún Gobierno ha podido convencer a la ciudadanía, ni a los medios, de que el fiscal general del Estado, designado "a dedo" por el Ejecutivo, funciona de forma por completo autónoma. Y, de hecho, en la selección de las fiscalías clave por parte del actual Gobierno de Rajoy -o por su mano ejecutora, el fiscal general-- se admiten dudas sobre los criterios que se siguieron. Sin duda, la del fiscal anticorrupción, Manuel Moix, fue un error: su procedencia y antecedentes suscitaban demasiadas suspicacias y sus pasos posteriores, para "arreglar" su Fiscalía no han hecho sino provocar desastres. Solo por eso, y no por lo de la empresa familiar en Panamá y los cuentos chinos que a este respecto ha ido contando, tendría que haber dimitido hace muchas semanas.
En fin: supongo que bien está lo que bien acaba. Moix ha tenido que dejar el puesto, una vez que hasta su jefe inmediato, el fiscal general Maza, y todos sus compañeros de carrera, le han dejado caer. La siguiente cabeza cortada hubiese sido la del propio Maza si la situación, absolutamente insoportable, de Moix se hubiese prolongado un poco más de tiempo. Nada más peligroso que una "guerra de fiscales", que ya conocimos en España, recuerden, en tiempos de Felipe González. Las togas, descontroladas, pueden hacer tambalear a un Gobierno, aunque parece que Rajoy no era muy consciente de ello y continuó, hasta última hora, sosteniendo un peón que descomponía toda una buena jugada: en su mejor momento en meses, cuando acababa de sacar adelante los Presupuestos, el inquilino de La Moncloa se enfrentaba, por su propia tozudez, a un escándalo de proporciones crecientes.
Hay otros riesgos para el Gobierno de Rajoy en este "affaire". Porque lo que no tiene pase es la guerra de filtraciones, difamaciones, puñaladas traperas y maniobras orquestales en la oscuridad que ha acompañado a Moix hasta el precipicio. Pienso que una de las cosas urgentes que el Gobierno de Rajoy habría de hacer es legislar agravando penas contra quien controlare ilegalmente escuchas y las difundiere para provecho propio o desgracia ajena: la sensación de inseguridad, con tanto informe de la UCO, de la UDEF o de quien fuere, circulando libre y descontroladamente por ahí, se extiende entre los ciudadanos. ¿Cómo apareció, tan oportunamente, el "affaire panameño" en la biografía de Moix? ¿Cui prodest? ¿A cuál de los muchos enemigos internos de Moix ha beneficiado la revelación de un hecho que ha precipitado su muerte profesional, que ya estaba cantada? Y, a todo esto, el Gobierno, ¿limitándose a verlas venir? ¿Cómo es posible que La Moncloa no tuviese información suficiente acerca de cuáles eran las amistades peligrosas previas y las sociedades pantanosas de nade menos que el hombre encargado de luchar contra la corrupción?

Hora va siendo de que un Ejecutivo afronte que los fiscales, comenzando por el fiscal general del Estado, se elijan de manera más democrática, y me importa poco lo que hagan en los llamados países de nuestro entorno: no puede ser que la sospecha de obediencia ciega al Ejecutivo caiga sobre las sufridas espaldas del fiscal de turno una vez tras otra. Hay que profundizar en la separación de poderes. Y la Fiscalía es pieza sustancial en el arquitrabe jurídico y político español. Esa modificación en el procedimiento implica una leve reforma constitucional, que habría de pactarse entre todas las fuerzas políticas: valdrá la pena el esfuerzo. Porque al menos dos enseñanzas ha de sacar el Ejecutivo de Rajoy de este lance: una, que más vale anticiparse a los acontecimientos inevitables que enrocarse, que es algo que tanto gusta al presidente; y dos, que hay legislaciones que deben cambiarse cuanto antes, porque no resisten a la pereza tradicional de nuestros políticos a la hora de afrontar reformas sustanciales.


Escaño cero - Periodismo y poder

02.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

A los políticos no les suelen gustar los periodistas. En realidad confunden el periodismo con propaganda. Creen que los periodistas debemos alabarles y hacerles la ola y si no es así te empiezan a mirar como enemigo.
La mayoría de los políticos suelen disimular su incomodidad con los periodistas pero otros no disimulan que los periodistas les sobran cuando no se avienen a ser sus propagandistas.
Donald Trump es un ejemplo claro de lo que digo. El presidente de Estados Unidos ha declarado su animadversión profunda a los medios de comunicación hasta el punto que parece dispuesto a suprimir incluso las conferencias de prensa en la Casa Blanca.
Pero no solo Trump, si no que son muchos los políticos a los que les cuesta encajar las críticas y sobre todo creen que si las cosas les van mal es por culpa de los periodistas a los que suelen acusar de no informar como deben, es decir que no se dedican a ser sus propagandistas.
Y precisamente en nuestro país el último político en manifestar su malestar con los medios de comunicación ha sido Pedro Sánchez. Hace unos días, durante la presentación en Madrid de su programa, se negó a responder preguntas de los periodistas que cubrían el acto, no sólo los esquivó sino que e incluso se mostró despectivo al negarse siquiera a pararse. En mi opinión Pedro Sánchez no sólo cometió un error inesperado sino que ese error le retrata.
Pedro Sánchez lleva meses esquivando encuentros con la prensa. El que acusaba a Mariano Rajoy de escaquearse de los medios, resulta que hace exactamente lo mismo.
Sí, es público y notorio que Rajoy no se siente cómodo con los periodistas, pero Sánchez tampoco. Y es que ya digo que hay políticos que se sienten "incomprendidos" y "maltratados" por la prensa y a lo que parece Sánchez forma parte de ese club.
A nadie le gusta que le critiquen o que se desmenuce cuanto hace y dice, y a ese escrutinio de los medios de comunicación están sometidos permanente los políticos. Solo que dedicarse a la política es algo voluntario por tanto el que lo hace sabe que está sometido al escrutinio constante de la opinión pública.
Y eso sí, creo que los periodistas deberíamos de dejar de cubrir actos donde los políticos se niegan a responder preguntas. Si no quieren responder preguntas entonces que manden un comunicado de lo que quieren decir pero que no utilicen a los periodistas de comparsas.
No hay democracia sin periodismo libre y por tanto crítico. Qué tiempos estos en que hay que recordar lo obvio.


Charo Zarzalejos - Errores evitables

02.06.17 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

No es una frase hecha eso de que lo que mal empieza, mal acaba. Y es que el nombramiento como fiscal anticorrupción del señor Moix no empezó con buen pie. Lo habitual es que el fiscal que ocupara ese cargo proviniera precisamente de la sección anticorrupción. El fiscal Moix, de todos los candidatos, era el único que nunca había trabajado en ello. El punto de partida fue innecesariamente polémico sin que ello presuponga que el señor Moix no estaba capacitado profesionalmente para asumir esa responsabilidad. Ocurre, sin embargo, que eso que llamamos "usos y costumbres" se convierten en normas tácitas y más en un cuerpo como el de los fiscales. ¿Qué necesidad había de romper con lo habitual, de trastocar lo establecido y admitido por todos?. Los errores siempre, siempre se pagan.
Probablemente este error de inicio, con el tiempo, hubiera carecido de importancia, pero luego vinieron las famosas conversaciones de Ignacio González y Eduardo Zaplana. Creía el primero que era "cojonudo" aunque luego los hechos -y es no es cuestión menor- han demostrado que sus alabanzas a Moix no le han librado de entrar en la cárcel. La guinda ha sido la famosa herencia consistente en una gran casa adquirida por su padres a nombre de una sociedad situada en Panamá, país maldito cuando de dineros se trata. Nadie ha podido demostrar ilegalidad alguna pero Moix no calculó bien lo que esta circunstancia podía suponer. Siempre he pensado que ni la ideología ni el patrimonio legalmente adquirido deslegitima a nadie. Ni a políticos, ni a jueces, ni a fiscales pero a todos ellos se les exige, y con razón, un plus de ejemplaridad, de transparencia, sobre todo cuando uno se pone la toga como vestuario de trabajo.
Otro cantar es la relación entre quienes tienen la obligación de impartir justicia y el poder político. ¿Alguien cree que esto es algo nuevo?. Ni es nuevo ni deseable, pero lo cierto es que se produce. Un juez o un fiscal tiene derecho a tener amigos políticos. Lo que no es admisible es que el político presione y que el juez o el fiscal de turno se dejen presionar. Pese a algunas apariencias, si es que hay presiones, es obvio que no fructifican. No creo que haya en Europa partido más investigado que el PP y quienes en su momento parecían intocables están en la cárcel.
No obstante y para evitar sospechas o tentaciones y garantizar de manera más rotunda la separación de poderes, quizás no estaría mal repensar la existencia de los tribunales superiores de las comunidades autónomas. Parece que todos los males se producen en Madrid. Puesto que la sospecha, en ocasiones, se convierte en acusación rotunda, ¿no podríamos sospechar de esos tribunales superiores?. Sus miembros conocen, en muchos casos, bien de cerca de los políticos de la autonomía en la que ejercen. Se llaman de tú.
Todas las medidas que se puedan adoptar para garantizar la independencia deben ser bien recibidas pero puestos a hacerlo que se haga bien y para todos en todas partes de España.
Dicho todo esto y vista la reacción de los grupos de Oposición, si fuera el señor Maza no daría el asunto por zanjado porque el siguiente, aunque no tiene empresa alguna en Panamá, puede ser él.


Fernando Jáuregui - ¿Quién asesorará a Rajoy tras los Presupuestos?

01.06.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Ignoro quién asesora a Mariano Rajoy en ciertos temas. Es obvio que, en algunas cosas, el presidente está bien aconsejado, quizá contando con su propio empuje -es una manera de hablar--: política exterior, capacidad de llegar a acuerdos parlamentarios... En otras, especialmente en comunicación y promoción de su marca personal, está claro que el jefe del Gobierno del Reino de España, sin duda también impulsado por sus propias carencias, puede mejorar, por decir lo menos.
Es obvio que, pese a todo, el presidente vive un momento dulce: ha negociado bien, aunque con pólvora del rey, para sacar adelante los Presupuestos para este año, lo que acaso es un buen precedente para el año próximo; tiene buen cartel internacional y está logrando aglutinar apoyos a la hora de enfrentarse al problema político número uno que el país tiene planteado, hasta el punto de que "mister no, no y no", o sea, Pedro Sánchez, le ha llamado para ofrecerle su respaldo ante una negociación con la Generalitat. Bueno, es un paso adelante, aunque no me consta, la verdad, que Rajoy haya ofrecido a ninguna otra fuerza política negociar conjuntamente con los Puigdemont y los Junqueras. Ni estoy del todo seguro de la sinceridad de la propuesta de Sánchez.
Yo diría que, en todo caso, el desbloqueo de los Presupuestos, que nos ha salido caro, pero no tanto como nos hubiese salido el no haberlos aprobado, muestra que Rajoy aún es capaz de emprender una negociación difícil y concluirla con éxito; ¿por qué no va a repetir la hazaña de ganarse las voluntades -apelando a los bolsillos_del PNV y de los partidos minoritarios canarios de cara a los Presupuestos para 2018, que se debatirán este otoño? Basta con aflojar la bolsa. Y ya que estamos: ¿se convencerá el presidente de que siempre será mejor acudir a la mesa negociadora catalana -o vasca, o europea-- acompañado por otras fuerzas políticas que hacerlo en solitario?

Todo eso, en fin, constituye la botella medio llena; al menos, medio llena de promesas. Luego están cuestiones que tienen que ver con la corrupción, la imagen y, por tanto, la percepción que los ciudadanos tienen de su Gobierno. Y eso evidencia la botella medio vacía. Por ejemplo, el tan discutido tema de si el presidente debería haber declarado o no por plasma en su testimonio -porque testigo es, que no acusado_ante los jueces del "caso Gürtel". No estoy seguro de que se deba exponer al jefe del Gobierno de España a la picota. Pero, convencido como estoy de que Mariano Rajoy nada doloso o penalmente punible debe tener que ocultar, no entiendo cómo es posible que el presidente no se ofreciese, desde el primer momento, a ir a declarar en persona, en lugar de esconderse tras la pantalla de plasma, como si algo tuviera que esconder o de algo se avergonzase. Corría el riesgo de que ocurriese lo que ocurrió: que un magistrado discrepase de la versión políticamente correcta y entonces*

Sigue, por tanto, el presidente con la táctica de "olvidar" el nombre de Bárcenas. O de mirar hacia otro lado cuando de condenar públicamente se trata a Ignacio González -que era, por cierto, su peor enemigo dentro del PP_, o a Esperanza Aguirre -que era la "número dos" en el "hit parade" de odiadores del presidente--. O de ignorar que la marea salpica, y va a salpicar, a otros ex altos cargos del PP y del Gobierno. O de tratar de mantener contra viento y marea al fiscal de anticorrupción, que es una auténtica piedra de escándalo para la ciudadanía y no debería seguir en el puesto ni un minuto más, independientemente de que haya o no dolo en su "empresa panameña".
Tras su indudable éxito con los Presupuestos, Rajoy tiene que entender que se le abre una nueva, y aún más difícil, etapa política. Que no escuche solamente a los pelotas que le rodean y se olvidan de recordarle, como se hacía con los aurigas vencedores en Roma, que es mortal. Un célebre dibujante de humor -por clasificarle de alguna forma--, El Roto, pintaba este martes un choque de trenes, uno procedente de Cataluña, sin conductor; el otro estaba estacionado en vía muerta en La Moncloa. No haré más preguntas, señoría.


Antonio Casado - La Europa de Europa Press

01.06.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

La política nacional se dio cita en el sesenta aniversario de la agencia Europa Press, cuyo acto central fue presidido por los Reyes de España. Y quienes tuvimos el privilegio de asistir no perdimos la ocasión de pasillear sobre la actualidad informativa. La de casa, centrada en el caso Moix, la moción de censura de Podemos y las cuitas internas del PSOE. Y la internacional, dominada por el extraño caso del hombre que reina en la Casa Blanca desde hace poco más de cien días, que es lo que importa comentar aquí y ahora.
La mayoría de las opiniones coincidían en valorar la reciente gira europea de Donald Trump como un circo mediático cuyo foco informativo ha preferido fijarse en el lenguaje corporal o gestual del personaje, como elemento de prueba a la hora de procesar sus intenciones. Sobre la Unión Europea en este caso.
En uno de los corrillos formados en torno a don Felipe, alguien dice que el presidente norteamericano ha vuelto a comportarse como un hombre de negocios. Sus dos principales reproches a Angela Merkel tienen que ver con intereses cuantificados en dólares. Por un lado, la gran cantidad de automóviles que la industria germana vende en Estados Unidos ("Eso no puede ser", dice Trump). Y por otro, las aportaciones económicas europeas al sostenimiento de la OTAN.
No solo es una grosera visión de las relaciones transatlánticas. Es errónea, además, pues una estrategia comercial que reduzca las ventas de vehículos alemanes en EE UU supondría la pérdida de miles de puestos de trabajo en el país de Trump. Idem, idem, si tenemos en cuenta que si EE.UU aporta más es porque también ejerce el liderazgo militar.
La clave de la discrepancia radica en la diferencia entre intereses y valores. Europa es fundacionalmente una sindicación de valores (sigue vigente la metáfora de las tres colinas: Acrópolis, Capitolio y Gólgota), que hoy por hoy parece en riesgo de malograrse. Y en ese punto cobra todo su valor el contundente apretón de la mano de Macron a la de Trump (lenguaje gestual), secuenciado con la frase de Merkel: "Los europeos tenemos que tomar el timón de nuestro destino" (las palabras sirven al pensamiento).
En nuestro idioma significa hacer de la necesidad virtud. Es decir, aprovechar los chispazos gestuales o verbales del extravagante inquilino de la Casa Blanca como pretexto para que Europa se busque a sí misma. Y para que se acabe reencontrando en los valores que dieron lugar a la UE después de la segunda guerra mundial. Los mismos que inspiraron a los fundadores de Europa Press en 1957, dicho sea de paso.
Cuando el corrillo se deshace, ya sin don Felipe, que siguió confraternizado con los invitados al feliz cumpleaños, constato que han dado mucho de sí las palabras del Rey sobre la idea de Europa como algo inseparable de estas otras dos: Democracia y Corona.


Isaías Lafuente - Expulsado del paraíso fiscal

01.06.17 | 08:16. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Mariano Rajoy es el apóstol de la normalidad y del sentido común y por eso es incomprensible que tenga tantas tragaderas para soportar las anormalidades que proliferan a su alrededor. Hace dos semanas, su ministro de Justicia fue reprobado por el Congreso de los Diputados, una circunstancia inédita en la historia de nuestra democracia. La moción también pedía al Gobierno la destitución del fiscal general del Estado y del fiscal jefe Anticorrupción. Como la reprobación parlamentaria no es vinculante, Rajoy no se dio por aludido. Y eso que el motivo era de calado: se les reprochaba supuestas injerencias en la acción de los fiscales para intentar proteger a los cargos de su partido imputados en casos de corrupción. Ni más ni menos.
Dos semanas después, el fiscal Anticorrupción vuelve a estar en el centro de la polémica al desvelar "Infolibre" que es propietario de la cuarta parte de una empresa radicada en el paraíso fiscal de Panamá. Se defiende Moix diciendo que esa participación fue herencia paterna y que no han disuelto la sociedad en cinco años porque alguno de sus hermanos tiene dificultades económicas. Teniendo en cuenta que el trámite son unos cientos de euros, o la familia Moix es una reunión de tacaños o Moix, a pesar de su profesión, es un torpe de campeonato fabricando coartadas.
No sé si Moix seguirá en su puesto cuando este artículo llegue a los periódicos. Porque en doce horas ha pasado de "no ver razones para dimitir ni para ser destituido" a "encontrar razonables cualquiera de las opciones: la permanencia o la destitución". Hasta el ministro Catalá ha dejado la decisión en manos del fiscal general del Estado, algo que suena a indicación. Lo que sí que sé es que es difícil encontrar situación más surrealista que la de un fiscal Anticorrupción operando, aunque sea vía herencia, en los mismos paraísos fiscales que usan los delincuentes a los que tiene que perseguir.
Su cese es tan de sentido común que hasta el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, cuando se desvelaron las sociedades panameñas del ministro Soria, afirmó que "no se puede estar en el Gobierno y haber operado en paraísos fiscales". Así que, salvo que agujereemos la normalidad a base de anormalidades, lo normal es que el principio sea aplicable también a los responsables de la cúpula fiscal.


Rafael Torres - El turismo de los huevos de oro

01.06.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

No conviene engañarse: la afluencia masiva, tan masiva, de turistas a España, podría cesar o aminorarse drásticamente en cualquier momento, cual ha sucedido en otros destinos que hasta hace unos pocos años competían con nosotros. Si eso sucediera, y es bien posible en un mundo enloquecido y gobernado por psicópatas, narcisistas y orates, encontraríamos un yermo económico, social y cultural donde hoy creemos ver una inmutable, invencible y descomunal granja de gallinas ponedoras de huevos de oro.
Ni los médicos o los camareros en Ibiza, ni los maestros eventuales en Cádiz o en Marbella, ni los vecinos tradicionales, verdaderos, reales, de Madrid, Barcelona, Málaga o Valencia, pueden ya, con sus magros ingresos, permitirse habitar viviendas dignas en esas ciudades, pues los Fondos de Inversión más o menos buitres y la codicia de los particulares les ha dejado sin ellas en beneficio del turismo, o, en los casos que nos ocupan, de la modalidad de éste que guarda relación con los alquileres.
Donde había niños, jubilados, dependientes de comercio, menestrales, universitarios y trabajadores de todas clases, esto es, en el centro de las ciudades y en sus inmediatos aledaños, hoy no hay sino un desconcertado trajín de maletas arrastradas, de desconocidos que no vienen a conocer gran cosa y de grupos tumultuosos que más pueden emparentarse con la chusma internacional que con la superior condición de los viajeros.
El turismo, como monocultivo económico tras el estallido de la burbuja inmobiliaria (que vuelve a inflarse, por cierto, a causa de él), nos ha proporcionado un balón de oxígeno en éstos años duros como, por lo demás, se lo proporcionó al franquismo de los 60/70 para su supervivencia en diferentes, pero no muy diferentes, circunstancias. Pero a cambio de ese mayor enriquecimiento de los ricos, de esas migajas en forma de empleo precario para los trabajadores, nos deja un país irreconocible no tanto en lo malo como en lo bueno, unos precios de lo necesario inasequibles para los nacionales, y, sobre todo, unas ciudades sin alma, esto es, sin pobladores, sin ciudadanos, sin vida, como espectrales parques temáticos llenos, casi exclusivamente, de tabernas.


Fermín Bocos - Alerta en Alhucemas

01.06.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

El Sur existe y tiene problemas. Alhucemas (60.000 habitantes), cerca de la frontera con Melilla, está que arde. El incendio empezó siendo local pero va tomando perfiles más amplios y amenaza con extenderse a todo el Rif, la histórica región de trágicos recuerdos de cuando la Guerra de Africa hace ahora poco más de un siglo. Es un conflicto social estrictamente marroquí pero los efectos de la revuelta podrían acabar salpicándonos.
Los rifeños se duelen del abandono por parte de Rabat. No es cosa de ahora, es una constante histórica que remite a la distancia secular entre el Palacio y los habitantes del Rif. Desperdigados por sus montañas los rifeños que tienen una lengua propia, el tamazigh, no han perdido conciencia de su historia. Los sucesivos reinos marroquíes históricos con capital en Fez o Marraquech siempre les miraron de lejos. Eran tierras pobres, en las que malvivían gentes muy apegadas a sus tradiciones. Montañeses independientes. Rebeldes siempre ante la presencia extranjera, fueron los protagonistas de la revuelta contra los españoles dirigida por Abdelkrim. De las guerras de Africa todavía resta un eco trágico en la Historia de España: Annual, Monte Arruit. Cuando Marruecos (1956) se independizó de Francia y de España, el Rif pasó a ser un invitado de segunda. Mohamed V primero y Hassan II concentraron sus planes desarrollistas en las grandes ciudades históricas Fez, Marraquech, Casablanca, la propia Rabat. El Norte pasó al olvido. Hassan II, padre del actual Rey, hizo frente con dureza a diversos conatos de protesta. Mohamed VI, el Monarca reinante, corrigió con algunos gestos aquella política de ostracismo.
La revuelta encabezada días atrás por Nasser Zafzafi un desempleado de 39 años que reclama mejoras sociales y que ha sido detenido por haber interrumpido la oración en una mezquita (un delito en Marruecos) con una soflama política, está adquiriendo un alcance de dimensiones preocupantes.
Estas noticias coinciden en el tiempo de la crónica política española con el debate sobre los Presupuestos en el transcurso del cual la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría defendió el incremento de la partida destinada al CNI (Centro Nacional de Inteligencia) -partida protestada por un diputado de la oposición que no parece estar al tanto de lo que pasa en Alhucemas-. Por simple precaución parecería razonable ampliar nuestras antenas en la zona. Ceuta y Melilla quedan muy cerca.


Escaño Cero - ¡Taxi!

01.06.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Pues yo estoy con ellos, me refiero que me parecen justísimas las reivindicaciones de los taxistas de toda España para que se regule de una vez por todas el funcionamiento de las plataformas de coches con conductor Uber y Cafify.
Frente a quienes creen que lo de Uber y Cafity tiene algo que ver con la economía solidaria hay que decirles que estas plataformas son multinacionales que además cotizan fuera de España.
Para ser taxista hay que pagar un licencia, se pide el certificado de antecedentes penales, se pasa un examen, se tienen que adaptar a multitud de normas dictadas por los ayuntamientos, se pagan impuestos, hay un control férreo sobre los precios que se puede cobrar por cada trayecto, y los conductores son profesionales.
Comprar una licencia de taxi no es barato y supone un gran esfuerzo sobre todo porque los ayuntamientos las limitan porque dicen que hay exceso de taxis. O sea que no se dan licencias para taxis pero los ayuntamientos, Comunidades Autónomas y el Ministerio de Transporte no se cortan un pelo autorizando a esas nuevas plataformas de transporte que ofrecen el mismo servicio pero haciendo una competencia absolutamente desleal.
Los VTC, es decir los vehículos de transporte con conductor de Uber y Cafify no tienen permitido, en teoría, recoger pasajeros en la calle, pero lo hacen. Sus conductores no pasan ningún control ni examen, no se les pide el certificado de penales, no pagan los mismos impuestos que los taxis y no solo eso, el precio de un trayecto al final depende de tantas variables que no siempre es más barato sino todo lo contrario.
Uber y Cafity están haciendo una competencia desleal a los taxistas. Se está poniendo en peligro un servicio público como es el taxi en beneficio de empresas privadas que van a lo suyo.
Los taxistas lo único que piden es que se legisle y se evite esa competencia desleal y que se vigile a Uber y Cabify para que cumplan lo que dice la actual legislación.
Sus reivindicaciones ya digo son de Justicia. Esperemos que en el Congreso de los Diputados sus señorías tengan a bien de abordar este problema que afecta a más de cien mil familias.
Hasta ahora solo Podemos ha dado un paso al frente. El resto de los partidos se han puesto de perfil.
Ojalá Podemos logre que el resto de la Cámara se "moje" en este problema.


Más que palabras - Taxi y siglo XXI

01.06.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Tengo una hija periodista que para hacer un reportaje de investigación sobre el sector del taxi, se hizo pasar el otro día por una turista americana que no hablaba español, y cogió distintos medios de transporte para llegar a lugares alejados del aeropuerto de Madrid Adolfo Suárez. La conclusión es que ningún taxista intentó llevarle por un recorrido más largo y todos respetaron escrupulosamente la tarifa plana de los 30 euros.
En cuanto a Uber y Cabify también cumplieron su cometido, no aceptaron que se les parara en la calle si no tenía contratado el servicio a través del su aplicación y los precios, eso sí, eran en general 10 euros menos que el de los taxis.
La conclusión pues del reportaje es que todos cumplieron correctamente con su trabajo, aunque en el tipo de servicios había diferencia y no solo en el precio sino en la calidad del mínimo. Mientras la limpieza de los taxi y la higiene personal de los taxistas, en algunos casos, era manifiestamente mejorable, en los vehículos con conductor iban todos con traje y corbata y los vehículos estaban impecables, además de contar con Wi-Fi gratis y revistas para hacer más corto el camino. Si en cualquier negocio la calidad del servicio cuenta en esto también y hay que reconocer que, aunque no se puede generalizar, en los servicios del taxi conviene aplicarse aquello de "renovarse o morir" y a veces para hacerlo es muy bueno que exista competencia.
En España hay 67.089 licencias de taxi y 5.890 de VTC, según el Ministerio de Fomento. Es decir: un vehículo de alquiler con conductor por cada 11 taxis. Sin embargo, en algunas provincias esta diferencia se reduce: un VTC por cada siete taxis en la provincia de Madrid, uno por cada cinco en la provincia de Málaga y un vehículo de alquiler con conductor por cada tres licencias de taxi en Cantabria. Según la ley de transporte, debería haber uno por cada 30 taxis, aunque matiza que "las comunidades podrán modificar la regla de la proporcionalidad".
Aunque los taxistas tienen razón, cuando apelan al cumplimiento de la ley, lo cierto es que las formas en que se está manejando el asunto dejan mucho que desear. Ya no solo porque un día sí y otro también aparezca algún vehículo con conductor apedreado, manchado de pintura, con las puertas arrancadas, la ruedas pinchadas, o en los casos más graves se hayan producido incendios intencionados en sus talleres, si no porque no se puede apelar a la falta de seguridad de los viajeros y meter el miedo en el cuerpo para evitar la competencia si ésta es legal y está perfectamente aceptada.
Sea como fuere "la presencia cada vez mayor de estas plataformas en España ha agudizado el conflicto con los taxistas. Ambos negocios precisan de licencia, pero las de taxi valen unas tres veces más, porque los VTC tienen ciertas limitaciones. En Madrid, por ejemplo, los anuncios de los taxistas que buscan jubilarse indican que traspasan sus licencias por entre 150.000 y 170.000, aproximadamente. Los anuncios de VTC, más escasos, hablan de cerca de 40.000 euros", se recogía ayer en los periódicos.
La diferencia entre licencia de taxi y la de conductores es que no pueden captar clientes por la calle, ni salir del coche a buscarlo ni repartir panfletos publicitarios para ganar clientes. Más del 90% de los usuarios del taxi procede de la captación en la calle y aunque cada vez se está introduciendo más el servicio telemático de petición de taxi, lo cierto es que con buena voluntad y siempre cumpliendo la ley podrían operar todos sin problema.
Un ejemplo de la crispación que provoca este asunto es que ayer mismo coincidiendo con la huelga de taxistas las redes ardieron por un tuit que publicó Risto Mejide en el que se podía leer "@ristomejide Medidas del XIX para protestar contra negocios del XXI. Resultado: hoy los taxistas les regalan todos sus clientes a Uber y Cabify". Tal vez la afirmación tenía un punto exagerado pero mucho de cierto. O los taxistas se ponen las pilas o lo van pasar mal porque no se pueden poner puertas al campo y si la competencia, cumpliendo la ley, ofrece un mejor servicio y más barato sus reivindicaciones por mucho que sean razonables caerán al final en saco roto.


Lunes, 23 de octubre

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