Opinión

Victoria Lafora - Creen que somos tontos

30.04.17 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

En 1998 Donald Trump declaró a la revista People que si él fuera a competir para un cargo electoral lo haría como republicano porque ellos, los republicanos, eran los votantes más tontos del país. "Yo podría mentir y ellos lo creerían y les gustaría ", dijo. Y así lo hizo. Se presentó en 2017 por el Partido Republicano, mintió sistemáticamente, con un lenguaje infantil propio de los programas basura de las televisiones y, eligiendo con tino el grupo objetivo al que dirigir sus mensajes, obtuvo el resultado que conocemos; se convirtió en el cuadragésimo presidente de los EEUU. Así de sencillo, o de complicado.
Esa es la quintaesencia del populismo; la convicción de que una parte muy importante del pueblo es tonta, infantil y está mal preparada y desinformada, lo que la convierte en fácil compradora de sus tesis, sobre todo en tiempos procelosos, en los que el hartazgo y la irritación justificadas resultan más proclives aún al rompe y rasga.
Ese populismo, tan viejo como la vida misma, que afecta tanto a la derecha como a la izquierda porque los extremos se tocan, el que la crisis desenterró, aventando sus semillas por doquier, es el que floreció también en diversos países de América Latina y que corremos el riesgo de que pueda fructificar en Francia o en Alemania o en España.
Porque Podemos, manejando las mismas estrategias -y sobre todo tácticas- que utilizan Trump y Le Pen y Maduro, hurgando en los instintos más primarios, ya han convencido a un gran segmento de votantes hastiados de corrupción y de unos políticos mucho más preocupados por sus partidos y sus ombligos que por el bien común. Lo cierto es que, unos y otros, se lo están poniendo muy fácil. La última jugada de Podemos ha sido la presentación de una moción de censura que saben no puede prosperar. Pero no les importa, porque lo realmente importante es el espectáculo y la transmisión de una idea: Somos los únicos que realmente luchamos por desalojar a Rajoy y a sus corruptos del poder. Por lo que esta moción de censura es, supuestamente, un imperativo ético de patriotismo.
Saben, porque no son tontos, que con esta acción, y ante la posibilidad de unas elecciones, fortalecerían las expectativas del Partido Popular, pero tampoco les importa porque lo que tratan de conseguir es convertirse, a ojos de una ciudadanía harta, en la oposición real, forzando, de paso, a la militancia socialista a decidirse en sus primarias por aquella opción que más se les parece: la de Pedro Sánchez. Ese mismo Pedro Sánchez al que no votaron cuando, en marzo de 2016, tuvieron la oportunidad de hacerlo. Dos pájaros de un tiro.
Así las cosas, lo deseable sería que Pablo Iglesias se equivocara en su percepción del pueblo español, mucho más inteligente de lo que en su partido creen y mucho menos permeable a sus ocurrencias circenses. Esa gente que, harta hasta más no poder, sabrá poner orden en unas próximas elecciones, cuando toquen.


A vueltas con España - ¿Habrá al fin eurobonos?

30.04.17 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

Cuando se disparó el déficit público y la deuda empezó a subir como la espuma, hubo un momento en el que España se quedó prácticamente fuera de los mercados financieros y el riesgo de rescate, previa intervención de la UE en una acción concertada por el FMI, fue máximo. De hecho, hubo un rescate parcial, en el sector financiero, para evitar la quiebra de entidades como Bankia o Novagalicia.
Aquella situación, en la que la prima de riesgo penalizó las emisiones de deuda, se salvó a duras penas, con grandes sacrificios, y dejó como herencia un inmenso endeudamiento del que se derivan muchos intereses. De hecho, la principal partida de gasto sigue siendo el pago de la deuda, lo que puede dar idea de la gravedad de la situación. No tan extrema, es verdad, como en Grecia, Irlanda o Portugal -los países rescatados-, pero lo suficiente como para que millones de españoles lo sigan pasando mal, casi diez años después de iniciada la crisis.
Tanto para los países rescatados como para otros en graves dificultades, como Italia o España, se planteó como solución la mutualización de la deuda europea, de modo que mediante eurobonos fuese posible aliviar las tesorerías de esos estados. Alemania se negó en redondo y otros países de su entorno, también saneados, secundaron su posición. De haberlo aceptado hubieran importado inflación a sus ciudadanos y sus ahorradores se hubiesen rebotado contra sus gobernantes.
Y en esas estamos todavía, pero menos. Cuando pasen las elecciones francesas y alemanas es probable que haya avances. La situación de Grecia obliga a tomar medidas -sí o sí- y la precariedad de socios del euro tan grandes como Italia y España, también lo hace aconsejable. ¿Qué puede pasar? Lo más probable que es una parte de la deuda -la porción que supere el 60% del PIB- pase a un fondo europeo, a precio de mercado, financiado con recursos obtenidos mediante la política fiscal, es decir, con impuestos cedidos por todos los estados, incluidos los que no están sobreendeudados, como Alemania, que en este asunto es la reina. No sería un milagro pero sí un importante alivio para las finanzas españolas.


Carmen Tomás - La recuperación sigue con paso firme

30.04.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

El consejo de ministros aprobó el viernes el nuevo cuadro macroeconómico y el Plan de Estabilidad hasta 2020 que hay que enviar a Bruselas. El ministro de Economía confirmó que el PIB crecerá previsiblemente un 2,7 por ciento este año, aunque volvió a insistir en que es una previsión conservadora. El viernes mismo el INE confirmaba que la economía española ha crecido en el primer trimestre del año un 0,8 por ciento, una décima más que Estados Unidos y bastante más que Francia y otros socios europeos. De Guindos afirmó también que el paro bajará al 11,2 por ciento en 2020, dos millones de nuevos empleos, lográndose así el número de trabajadores que teníamos en el pico más alto de la burbuja y que fue el tercer trimestre de 2007. El ministro quiso dejar muy claro que el modelo de la economía española ha cambiado sustancialmente, ya que empresas y familias se han desendeudado de forma importante, las exportaciones siguen tirando y la balanza de pagos por cuenta corriente seguirá dado superávit otros tres años más.
Por su parte, el ministro de Hacienda aseguró que cerraremos sin déficit la legislatura y que los ingresos van como un tiro. De hecho, la recaudación por retenciones está subiendo al 7 por ciento y la de IVA al 12 por ciento. Montoro adelantó que la recaudación hasta abril está en el entorno del 11 por ciento de aumento y negó que los cambios en el Impuesto de Sociedades hayan hecho daño a alguien. Ni siquiera, dijo, se ha paralizado el empleo.
El gobierno respira, ya que el PNV no ha presentado enmienda a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado para este año que comenzarán su tramitación el próximo día 4 de mayo con el debate precisamente de las enmiendas a la totalidad. Montoro se ha asegurado así el pase de las cuentas a su tramitación en ponencia y comisión. Otra cosa serán los cambios que como consecuencia de los apoyos recibidos se vayan introduciendo durante el debate de enmiendas. Pero, ha sido sin duda un balón de oxígeno, en unos días donde la corrupción lo está copando todo y ensombreciendo los sucesivos datos que se van conociendo y que ponen de manifiesto que la recuperación es un hecho, aunque aún haya que generar más puestos de trabajo, más competitividad y más productividad.


Siete días trepidantes - Para Rajoy, panorama de color de rosa, pese a todo

30.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Regresó Mariano Rajoy de su periplo americano encontrando, a su regreso, un panorama multicolor: el negro del dinero evadido a la legalidad por los de la "trama Lezo"; el morado de la moción de censura que Podemos amenaza con presentar aunque nunca podrá, presumiblemente, hacerlo; el rojo de un PSOE que sigue a lo suyo, en la carrera electoral interna; el turbio de las cosas que cada día ocurren en la Cataluña esa en la que, al fin, un Pujol ha ido a parar a la cárcel y, en cambio, Puigdemont no ha podido ir a parar a Marruecos, porque no tiene quien le reciba... Bueno, claro, y se ha encontrado con el panorama verde, rojo y blanco, ikurríñico, si así puede decirse, de esa casi promesa de que los nacionalistas vascos apoyarán los Presupuestos para este año. Gracias, me parece, a la negociación personal, casi desde el avión de regreso, del propio Rajoy, que desbloqueó, dicen, los últimos flecos para lograr la aquiescencia del PNV, sean cuales fueren tales flecos, que posiblemente no llegaremos a saberlo con certeza nunca.
Así que, todo sumado, yo diría que el inquilino de La Moncloa, a punto de embarcarse en otro importante viaje, esta vez a Bruselas, puede ver el panorama casi de color de rosa. Primero, porque en el "caso Lezo" ve pasar ante su puerta el cadáver de otro enemigo, el del ex presidente madrileño Ignacio González, que en su caída se ha llevado por delante a otra vieja competidora de Rajoy, Esperanza Aguirre; así que puede que este "affaire" no le resulte tan desfavorable a Rajoy como algunos quisieran.
Segundo, porque el proyecto saltimbanqui de moción esgrimida por Pablo Iglesias no puede sino hacer sonreír al presidente, que ha visto cómo las demás fuerzas rechazaban el "plan loco" del podemita.
Tercero, porque todo lo que desgaste al independentismo catalán refuerza al Gobierno central.
Cuarto, porque en el PSOE no se avizora una solución de concordia, aunque, para Rajoy, mala noticia sería que su odiador Pedro Sánchez resultase elegido en las primarias internas de ese partido, cosa que se analiza como improbable.
Y quinto, porque se ha dado el primer paso, quizá el más importante, para desbloquear las cuentas del Estado para 2017, lo que no deja de ser un buen precedente para lo que pueda ocurrir con los Presupuestos para 2018. Supongo que, entre los motivos de satisfacción del presidente, ha de encontrarse el que todos le achaquen una intervención decisiva para desbloquear unos Presupuestos que son necesarios para la normal marcha económica del país, que no parece ser demasiado mala. ¿Que habrá que hacer nuevas concesiones en las partidas del cupo y tal vez, aunque no se diga, acercar a los presos de ETA a cárceles vascas? Muy probablemente. Pero la Legislatura bien vale una mesa... de negociación. Ojalá se pudiese transar con el nacionalismo (bueno, separatismo) catalán de manera tan directa como con los vascos de Urkullu; ya cedería yo, ya, un pacto fiscal con la Generalitat, con su cupo y su concierto; y eso es, además, lo que probablemente acabará ocurriendo.
Sí, es verdad que ha habido errores en la sinuosa política de los fiscales; que la comparecencia parlamentaria del "número dos" de Interior, un político honrado y bisoño en estas lides, para explicar algo de lo que podría haber salido airoso, fue lo más parecido a un desastre. Y es verdad que el propio Rajoy se recrea en las suertes haciendo demasiado la estatua o parodiando a los monos sabios, que ni ven, ni oyen, ni hablan. ¿Qué menos que una comparecencia -pero de las "de verdad"_ del presidente ante los medios para hablar extensamente del "caso Lezo", de las salpicaduras de la Gürtel, de la Púnica, de la sede de Génova, de cómo anda Bárcenas, de...? Tendrá, en todo caso, que hacerlo y, por tanto, mejor sería que lo hiciese a petición propia: saldría con bien del lance, mientras todo lo que se les ocurra a los portavoces de la oposición sea preguntar de qué hablaron el secretario de Estado de Interior y el presunto delincuente hermano de un presunto delincuente, o convocar a una moción de censura contra el presidente a la que no se adhiere nadie o exigir su dimisión para expiar casos que a él le tocan de refilón.
Así que a Rajoy, a quien los suyos le interpretan las encuestas en clave de que puede que la corrupción le pase factura a Fillon en Francia, pero no a él en España, se le ve relajado y seguro del futuro. De su futuro, al menos. Está, da la impresión, en el séptimo cielo, que, como se sabe, es de color azul tirando a pálido, como el logo del charrán del PP.


Fermín Bocos - Fin de época

29.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

El gobierno de la "Generalitat" de Cataluña cada día se asemeja más a la orquesta del Titanic. Pese a las evidencias de que no podrán sortear la ley convocando un referéndum o consulta de autodeterminación (que sería anulada por el Tribunal Constitucional), siguen tocando y engañando a los ciudadanos catalanes a quienes han reclutado para este viaje a ninguna parte. Que en clara subversión de los usos democráticos el Parlament "haya modificado el Reglamento para facilitar una eventual aprobación, sin enmiendas ni debate, de una denominada "ley de desconexión" (a todas luces ilegal), delata hasta qué punto la vida política catalana se mueve en parámetros surrealistas.
En paralelo, la detención de Jordi Pujol Ferrusola, hijo mayor de quien durante una veintena de años fue presidente de la "Generalitat" ofrece el contrapunto de la cruda realidad. Está acusado de ser la cabeza de una organización criminal que podría haber evadido treinta millones de euros cuyo origen no ha podido justificar. El registro judicial llevado a cabo en el domicilio familiar y el despacho del propio Jordi Pujol padre, ha sido la imagen del día en los canales de televisión.
El hundimiento de la que fuera la primera familia de Cataluña se torna en metáfora de un fin de época en dos planos que afectan por igual a la vida política y social catalana.
Baste recordar que Jordi Pujol i Soley fue el fundador y presidente durante muchos años de Convergencia Democrática, partido hoy disuelto por sus propios dirigentes para ocultar la vergüenza que supone tener las sedes embargadas bajo la muy fundada acusación de haberse financiado ilegalmente. Sin olvidar que fue el propio Pujol quien inició la tarea de demolición de su fama al confesar que durante muchos años había ocultado al Fisco más de 800 millones de pesetas presuntamente heredadas de su padre, un personaje que en su día pisó la cárcel por delitos relacionados con el tráfico ilegal de divisas.
Toda la familia, incluida su esposa, Marta Ferrusola, está siendo investigada. Hay un sumario abierto que indaga el origen de sumas millonarias de euros depositadas en bancos extranjeros de cuya procedencia el fiscal sospecha que estarían relacionadas con el cobro ilegal de comisiones procedentes de las adjudicaciones de obra pública. El famoso "3%" al que en su día señaló con dedo acusador el presidente Pasqual Maragall señalando a Artur Mas, heredero de Pujol al frente de CDC y a la sazón cabeza de los separatistas. El mito de la familia nacionalista ideal se ha desplomado y con él cuanto de honorable tenía su creador. Su descrédito contagia al proceso independentista. Es la metáfora de un fin de época.


Más que palabras - La jefa del clan

29.04.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

El Mundo publicaba hace poco que existe un manuscrito que acredita que Marta Ferrusola dio órdenes a la Banca Privada de Andorra (BPA) para mover parte de la fortuna familiar en el Principado. Según ese documento, la matriarca del clan transfirió 838.244 euros en julio de 2014 al Banco de Madrid y debido a ello el juez José de la Mata y la Fiscalía Anticorrupción consideran que este documento prueba que Ferrusola "disponía de los fondos" de la familia y tenía un papel activo en la gestión de la fortuna oculta en el Principado.
No teníamos pruebas, pero era un secreto a voces que el clan lo controlaba ella, que ella era la jefa y como tal mandaba, ordenaba, imponía, hacia y deshacía y aunque ahora estamos viendo que la sospecha se está convirtiendo en certeza, mucho me temo que una gran parte de ese clan familiar corrupto se va a ir de rositas, entre otras cosas, porque en todos los años transcurridos desde que se iniciaron las actuaciones judiciales se han podido destruir pruebas a mansalva .
Todo lo que ha tocado la familia del antaño Molt honorable -hoy la imagen de deshonor-, huele a corrupción y por eso entró ayer el primogénito de la cárcel. Desde que Jordi Pujol i Soley , a trancas y barrancas confesó que durante 34 años había mantenido cuentas en paraísos fiscales -según dijo, aunque nadie se lo crea, con los ingresos obtenidos por una jugosa herencia de su padre- todo ha sido un no parar en el suculento mundo de las mordidas familiares. No era como dijo Artur Más un asunto privado, en absoluto, porque ya sabemos que parte de ese dinero de los Pujol proviene de lo que su primogénito se dedicó a recaudar a modo de "mordida" durante los 23 años que su padre estuvo al frente de la Generalitat. Hoy sabemos que ese dinero o al menos en parte provenía de comisiones que se cobraron a cambio de concesiones públicas y todos dan por hecho que, además de un enriquecimiento familiar, parte de este suculento botín sirvió también para financiar a su partido, a la desaparecida CiU.
Pujol, el veterano político al que todos creímos un hombre de Estado, un componedor de alianzas y acuerdos políticos que evitó durante mas de treinta años el choque de trenes entre Cataluña y España que ahora sus sucesores quieren provocar, ha resultado ser un mentiroso compulsivo, un auténtico fiasco, que ha decepcionado a todos. Ha mentido reiteradamente y no sólo porque haya evadido impuestos y posiblemente robado a manos llenas, sino porque lo ha hecho envolviéndose en la bandera catalana y usando la senyera -ahora directamente la estelada- como escudo humano para convertirse en intocable. Ahora incluso aunque ese clan pudiera devolver el dinero, Pujol no puede devolver los años ilegítimos en que llamo a los catalanes a sacrificarse por la construcción nacional. ¿Qué entendieron ellos por sacrificio?

Alguna vez he recordado una de las últimas veces que estuve con Pujol en persona siendo aún president de al Generalitat. Nos invitó a comer a Victoria Prego y a mi en la sede de presidencia y como siempre hacía cuando conversaba distendidamente con periodistas, mostró interés en como se veía desde España algunas de las cosas que más le preocupaban en ese momento: la pela y el uso del catalán.
Fue amable y educado, cosa también habitual, y sus explicaciones tenían mucho de pedagogía sobre las bondades del nacionalismo pero el que hablaba era él y nosotras escuchábamos y metíamos baza, muy de vez en cuando, aprovechando que unos de sus muchos "tics" dejaran un instante de silencio en sus monólogos. Respetábamos mucho sus opiniones de fino analista europeo y creíamos que la grandeza del personaje podía mitigar nuestra disconformidad con sus ideas.
Ahora con la perspectiva del tiempo y sabiendo lo que estamos sabiendo siento una gran de decepción personal, repugnancia intelectual y desgarro interior. No es que se me haya caído un mito -que hace mucho que para mi ya no lo era- es que al final ves que no hay referentes políticos en los que sostenerse y, aunque sigo pensando que todos no son iguales, percibes que se derrumba todo un sistema. Y también recuerdas ¡con tristeza! y un punto de sonrojo como los jóvenes que luchamos contra la Dictadura ni en las peores pesadillas pudimos intuir que la democracia que soñamos degeneraría en tal grado de corrupción y degradación en la clase política, cuya acción no solo debería ser ejemplar sino ejemplarizante.
Vemos este desfile de políticos de todos los pelajes ideológicos investigados, acusados y entrando en prisión y cuando se termina la bochornosa escena del paseíllo, no seguimos el rastro a la devolución del dinero esquilmado a las arcas públicas. Los Pujol y todos los demás tienen que ir a la cárcel pero tienen que devolver todo robado y !ha sido mucho! para dar satisfacción a los catalanes honrados que hacen que esa tierra sea próspera y grande. Políticamente está claro que una nueva etapa en Cataluña no pueden protagonizarla los mismos que han amparado y consentido tanta mentira. ¡Basta ya de corruptos!


Fernando Jáuregui - Sabe que ha metido la pata... ¿y qué?

29.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Pablo Iglesias es, sin duda, un político. Y un hombre que sabe salir en los titulares de prensa, lo cual en estos tiempos casi equivale a ser un político. O un publicista. O un showman, cosa que nada tiene de malo. Lo malo es cuando el político, el publicista o el showman, o cualquiera, se equivoca en el cálculo. Y en la estrategia. Y en las tácticas. Entonces, todo lo conseguido de manera meritoria se viene abajo. Y Pablo Iglesias lleva exactamente un año y cuatro meses equivocándose en todo lo antedicho. Y, encima, mostrando su verdadero rostro. Pétreo, por cierto, dicho sea sin ánimo de zaherir, sino con voluntad de clasificar y clarificar.
Aquel 22 de enero de 2016, cuando, acompañado de lo más selecto de su gente, compareció, tras entrevistarse con el Jefe del Estado, para anunciar su generosa disposición a asumir la vicepresidencia del Gobierno, los servicios secretos, la radio y televisión públicas, el Ministerio de Defensa, además de otro, nuevo, de territorios y unos cuantos más, Pablo Iglesias comenzó a despeñarse. Y más aún cuando hizo imposible el loco "Gobierno de progreso" que pretendía alumbrar Pedro Sánchez. Hasta entonces, sus comparecencias besuconas y peculiares -llamémoslo así- en el Congreso de los Diputados se habían tomado como parte del espectáculo, y ya se sabe que el "pan y circo" forma parte del espectáculo político. Iglesias era el propietario -bueno, entre otros- de cinco millones de votos desencantados con el bipartidismo y quién sabe si con el sistema. Ahora no sé cuántos le quedan, aunque las encuestas siguen diciendo que algo baja, pero no tanto.
¿La ayudan los "tramabuses", las maniobras especulativas, los castigos a los correligionarios díscolos, como Errejón, el aire parlamentario-festivo con su novia y portavoz en la Cámara Baja, a perder esos votos? De momento, no está claro. Lo que sí creo que es bastante patente es que él sabe que, con su última movida, anunciando una moción de censura contra Rajoy -la única buena noticia que el presidente del Gobierno debe haber recibido en muchos días--, ha metido la pata. No ha logrado contribuir a dividir (más) al PSOE en campaña interna y en cuanto al destinatario de la censura... mire usted cómo tiembla. Incluso en las filas de Podemos cundía, me parece, el desconcierto ante un anuncio, el de la futura e imprecisa presentación de la moción, mal preparado, demasiado improvisado, algo "naif": me recordaba a aquella moción presentada por Hernández Mancha contra Felipe González, que tan bien se lo hizo pasar al presidente destrozando a su oponente.
Rajoy también lo pasa bien en el hemiciclo en sus rifirrafes con Iglesias. Se nota. Le toma el pelo y el líder de Podemos no se da cuenta, creyendo que lo toma por un igual. Claro que Rajoy está lleno de defectos y claroscuros: pero a Iglesias, como parlamentario, le gana con el dedo meñique, entre otras cosas porque el de la formación morada se confía, creyéndose un genio de la oratoria y de la dialéctica, y la verdad es que no lo es. Piensa que todo hay que tolerárselo, y no.
Podemos es necesaria como fuerza crítica, que haga avanzar las reformas que el país precisa y que sus actuales gobernantes no impulsan. Necesaria. Igualmente, para contribuir al combate contra los vestigios de corrupción (aunque primero hay que saber dimensionar ese combate, no disparando contra todo lo que se mueve). No hay que confundir oposición con funambulismo. Ni disimular las ganas de encaramarse al poder con un presunto servicio a la ciudadanía.
Podemos es una fuerza importante, que representa sin duda a un sector de la sociedad española y que ve que puede destronar a un PSOE, cuarteado y despistado, del podio donde aún tienen los socialistas la medalla de plata. Y, desde luego, lo que están haciendo es afianzar al PP, sumergido en todas las operaciones Lezo que usted quiera, en lo más alto del sitial. Ya digo: si todo lo que le pueden hacer a Rajoy es pedirle que, en cuanto haya regresado de su periplo exterior, dimita, o que venga a buscarle la Guardia Civil, lo único que consiguen es que el flemático gallego se fume, metafóricamente digo, un puro. Y que le saque lustre a su sillón monclovita, donde me parece que se siente bastante cómodo. Bueno, con esto de la moción también ha logrado Iglesias que las tres "familias", ejem, del PSOE se unan en el "no, no y no"... a Podemos. Y que Errejón mantenga su apocado, timorato, silencio, no le vayan a quitar lo que todavía le han dejado. Puede que Iglesias haya metido la pata, pero, al menos, ya ve que oposición interna, lo que se dice oposición interna a sus gracietas de colegio, no tiene.


Antonio Casado - El pinchazo de Podemos

29.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Podemos sigue en el gallinero de la política por dos razones. Una, la orografía parlamentaria diseñada por las urnas del 26 de junio de 2016. Otra, por la sindicación no escrita de los tres partidos comprometidos con el orden constitucional frente al populismo. A saber: PP, PSOE y Ciudadanos.
Son las causas de la actual irrelevancia aritmética de la izquierda mochilera. Cuestión de números. Frente a lo que Pablo Manuel Iglesias y su gente llaman "triple alianza", nada importante puede decidir por sí sola esta fuerza política.
Por ejemplo, una moción de censura al Gobierno. Sus 69 escaños le dan para presentarla pero no para ganarla. Salvo que cuente de entrada con el PSOE y, a partir de ahí, sumar a otros, hasta forjar la mayoría necesaria para investir al candidato alternativo. Esa posibilidad no existe, como ha quedado claro tanto en las voces que representan a la dirección provisional del PSOE como en las de los tres candidatos al trono de Ferraz.
Es más, la anunciada moción de censura, escenificada en el Congreso por Iglesias y sus costaleros de Unidos Podemos, ha conseguido lo contrario de lo que perseguía. Esperaba meter cizaña en el proceso de renovación interna del PSOE y ha logrado el que seguramente es primer asunto de importancia que suscita la unanimidad de los tres candidatos. El "no es no" al intento de echar a Rajoy de la Moncloa mediante una moción de censura, por escándalos de corrupción en el seno del PP, sonó con similar contundencia en sus respectivas reacciones.
Susana Díaz dijo que estamos ante un nuevo "numerito" de Iglesias, al que Pedro Sánchez le recuerda que "hace un año no hubiera sido necesaria una moción de censura" (Podemos votó contra la investidura del candidato socialista), mientras que el tercero en discordia, Patxi López, se limitó a señalar que Iglesias solo busca protagonismo.
Además de haber querido hurgar en la división interna del PSOE, sin éxito, como queda dicho, la otra intención de Podemos era avivar el discurso contra Ciudadanos como "la marca blanca del PP". Así que en este caso era más previsible la posición del partido de Rivera que, como se sabe, mantiene vivo su pacto de legislatura con el Gobierno de Mariano Rajoy. "No apoyaremos ni secundaremos ningún número de circo", dijo el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, tras la puesta en escena de Pablo Manuel Iglesias.
Todo lo cual no implica que PSOE y Ciudadanos hayan bajado la guardia en su discurso reprobatorio contra el Gobierno por los escándalos de corrupción asociados a las siglas del PP. Los dos partidos de estricto compromiso constitucional, entienden que es momento de exigir responsabilidades políticas y judiciales sin poner en riesgo la estabilidad del país, después del periodo vivido a lo largo del año 2016.


El rincón del soneto - SIESTA

28.04.17 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


SIESTA

Hispana institución por excelencia,
símbolo de un ser humano superado,
imposible para un asalariado
al que exigen ocho horas de presencia.

Del gobierno de Mariano es la esencia,
y estado natural de algún juzgado,
donde a pesar de mucho magistrado,
la justicia allí brilla por su ausencia.

No es pecado a esa hora el acostarse,
pero ciertamente se verá mal,
si se hace con pijama y orinal,

porque eso, francamente, es ya pasarse.
Y aún es peor cuando al dormir se ronca
pues se expone uno a una tremenda bronca.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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El Abanico - Un país para pocas bromas

28.04.17 | 08:42. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

Esta mañana, cuando iba a comprar los periódicos, un señor de unos 80 años me abordó en plena calle y me dijo: hay gente que se alegra con lo que está pasando, yo no, yo siento una inmensa tristeza al ver en lo que se ha convertido este país.
Yo asentí, qué otra cosa podía hacer sino darle la razón, porque independientemente de las ideologías de cada uno, ese desfile diario de políticos del PP entrando en la cárcel, detenidos o imputados por corrupción, me lleva a la siguiente reflexión: ¿Cuanta culpa tenemos los ciudadanos de a pie por haber consentido que la situación llegara a los extremos que ha llegado, por permitir o por no vigilar más y mejor el comportamiento de quienes nos representan?.
Sinceramente creo que bastante, no solo porque interiormente muchos piensen que ellos hubieran hecho lo mismo de encontrarse en la situación del ex presidente de la Comunidad de Madrid, incluso cuando ya se rumoreaba en determinados círculos de poder que no era trigo limpio, porque estaba claro que tanto él como su cuadrilla de amigos vivían por encima de sus posibilidades, sino porque eran muchos los que le quitaban importancia a la detención de Fabra, o de Bárcenas, alegando que los socialistas en Andalucía tenían sus eres y los de la antigua Convergencia su 3%. Lo que demuestra lo laxos que somos cuando quienes nos roban son de nuestra misma manada y lo implacables que somos cuando son de la manada de enfrente. Y el que esté libre de culpa por pensar así que tire la primera piedra.
No sé en qué momento de estos últimos cuarenta años se quedaron por el camino los valores que hicieron posible que todos, los de un lado y los del otro, lucháramos con fuerza por sacar adelante un proyecto común: traer la democracia después de cuarenta años de dictadura. Una época en la que la posibilidad de pedir cuentas al Gobierno, al Ejército, a los representantes de las instituciones, eran nulas. De ahí que cuando tuvimos la oportunidad de decidir quiénes queríamos ser, quiénes queríamos que nos gobernaran, elegimos a los que pensamos que eran mejores, que lo eran porque si algún mérito tuvo la UCD de Adolfo Suárez fue que a su proyecto de centro se sumaron gentes muy diversa, de prestigio, suficientemente preparados como para sacar adelante al país, pese a los inconvenientes, las zancadillas, los ruidos de sables, la crisis del petróleo, el paro, y tantas y tantas cosas más que serían difíciles de enumerar en este articulo, pero que pese a todo dieron sus frutos.
Había ilusión pero también un ganas enormes de hacer las cosas bien, los de arriba y los de abajo, de ir con la cara levantada, sin avergonzarnos.
Viendo lo que sucede hoy en el PSOE, dividido, enfrentados unos a otros sin pensar en las consecuencias que pueden tener para ellos y su partido esta lucha fraticida en la que han entrado y que no augura nada bueno ni para ellos como formación política ni para quienes no reconocen a aquel PSOE que tantas expectativas e ilusiones desencadenó después de que Felipe González ganara por goleada en el 82.
A veces me pregunto qué sentirán, qué pensarán los Rato, los Blesa, los González, y por supuesto Aznar y Mariano Rajoy ante semejante espectáculo. Cuesta imaginarles viendo la televisión mientras desfilan por la pequeña pantalla aquellos a los que ellos nombraron, elogiaron hasta el hartazgo. Quiero pensar que se revolverán en sus mullidos sillones. No es suficiente. Tienen que salir y pedir perdón por el daño que han infligido a la democracia, al sistema, al prestigio del país. Pero sobre todo deben de dar paso a esos jóvenes, Pablo Casado, Andrea Levy, Javier Maroto y lfonso Alonso, para que se encarguen de hacer una limpieza general en las estructuras del PP. Gente que no está contaminada, que pese a todo no ha perdido la ilusión de tener un centro derecha moderno, decente, y con expectativas de futuro. Capaces de hacer pactos de gobierno con Ciudadanos o con el Partido Socialista que salga de las primarias, en temas como decisivos como es la Sanidad, la Educación, y la regeneración democrática. Lo exigen los ciudadanos pero también las circunstancias que estamos viviendo, antes de que la gente que todavía tiene ganas de luchar por un mundo mejor, decida quedarse en su casa, pasar de los partidos políticos, y organizarse su vida como buenamente puedan, a la que espera de que se produzca un milagro y aparezca el Trump de turno, lo peor que nos podía pasar y que hay que evitar proporcionando medios a la justicia para que pueda desarrollar su trabajo sin interferencias políticas.


Charo Zarzalejos - ¿Colapsa la legislatura?

28.04.17 | 08:42. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

- No hay riesgo de que la legislatura colapse?

- "No, no creo. A nadie le conviene".
Con esta respuesta, un muy alto dirigente del PP, desmiente la sensación que muchos tenemos de que la actual legislatura ha entrado en colapso. Esto no significa, necesariamente, unas elecciones inminentes. Esto no va a ocurrir porque Rajoy está dispuesto, una vez más, a aguantar el chaparrón, a mantener lo que para él es un bien supremo como es la estabilidad y además es correoso como bien nos demuestra la experiencia.
No habrá elecciones inminentes, pero el hecho de que a nadie le convengan, y a nadie convienen, no implica necesariamente que la legislatura no entre en colapso: no hay iniciativas legislativas, la negociación de presupuestos está siendo un vía crucis y se avecinan comisiones de investigación que llenaran paginas de periódicos y harán que sus señorías vuelquen en ellas buena parte de sus energías.
En este ambiente realmente espeso ha llegado Pablo Iglesias proponiendo una moción de censura que, por supuesto, no va a salir adelante pero si propiciará el correspondiente debate en el que el PSOE tendrá un especial protagonismo . Y es que Iglesias, como bien ha dicho Susana Díaz, no quiere que la moción de censura salga adelante. Quiere, por lo menos, interferir directamente en las primarias del PSOE, agitar desde fuera las aguas del partido al que aspira laminar. La reacción socialista ha sido rápida y ya han dicho que con ellos no cuenten. Bueno, lo ha dicho el portavoz parlamentario; es decir, la gestora pero no es seguro que el grueso del socialismo español coincida con esta posición que, por otra parte, es la más sensata que puede adoptar el PSOE en los actuales momentos.
En el panorama no falta un solo elemento para el sobresalto y eso que el Presidente del Gobierno aún no ha prestado declaración como testigo. Pese a todo, en Génova tienen razón. A nadie le interesa una convocatoria electoral inminente. Es más rentable para la Oposición zarandear, con razón o sin ella, al Gobierno y al Partido Popular. No faltan motivos, desde luego, para pedir explicaciones, para exigir información. Llegados a este punto lo que se trata de averiguar es hasta cuando, el PP y el propio Rajoy están dispuestos a mantener la actual situación. ¿Está siendo esta una legislatura eficaz y constructiva?. Cuando el ambiente se vuelve espeso, cuando todos los partidos esgrimen sus espadas para ganar todos los combates posibles, cuando el legitimo y necesario afán de transparencia, de información y de responsabilidades se trufan con discursos más propios de campaña que de autentica preocupación política, unas elecciones inminentes no interesarán a nadie, pero hablar de legislatura en su sentido más profundo, es jugar con la ficción. Y así estamos, sin legislatura y sin elecciones. ¿No es un poco llamativo?.


Escaño Cero - Los populistas avanzan

28.04.17 | 08:42. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

La verdad es que a pesar del "alivio" que supone el triunfo de Macron en la primera vuelta de las presidenciales francesas, lo cierto es que Marine Le Pen ha obtenido un buen resultado, y aunque tenga pocas posibilidades de convertirse en presidenta, la realidad es que hay una parte importante del electorado francés que está con ella.
Lo mismo sucedió no hace tanto en Holanda, donde el conservador Mark Rutte paro al xenófobo Wilders, pero la realidad es que éste último quedo en segundo lugar. O meses atrás en Austria donde por pocos votos el progresista Aleander Van der Bellen se hizo con la presidencia de la República frente al ultraderechista Hefer.
Con esto quiero decir que por ahora Europa se está salvando "por lo pelos", por estrechísimo margen, de ser gobernada por movimientos populistas. Pero que ganen candidatos que no lo son no debe de hacernos olvidar que el populismo nos pisa los talones.
De manera que en mi opinión no se debe retrasar por más tiempo la reflexión sobre el porque del auge del populismo y sobre todo que hacer para ponerle freno.
Hay un cansancio evidente de la sociedad respecto a los partidos tradicionales que no han sido capaces de estar a la altura de las necesidades de los ciudadanos. El desmantelamiento paulatino del Estado del bienestar es un hecho.
Los partidos tradicionales, socialdemócratas y conservadores, que han gobernado Europa en los últimos setenta años se han quedado viejos, sin respuestas para los nuevos desafíos del siglo XXI. Y sobre todo la sensación de que la clase política perteneciente a esas dos grandes opciones, socialdemocracia y conservadores, se han ido alejando de los ciudadanos hasta desconectar de su realidad.
El caso es que el simple hecho de que Marine Le Pen haya salido airosa de la primera vuelta en las elecciones presidenciales debería de preocuparnos además de aliviarnos el triunfo de Emmanuel Macron.


Fermín Bocos - Lo sabían

28.04.17 | 08:42. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

Ahora resulta que desde hace tres años en la cabeza del PP sabían que Ignacio González tenía una cuenta cifrada en Suiza. Se lo había comunicado a Carlos Floriano (a la sazón, portavoz), uno de sus compañeros de partido: Jesús Gómez por aquél entonces alcalde de Leganés y hoy diputado popular en la Asamblea de Madrid.
Cabe suponer que Floriano no guardaría para sí la noticia e informaría a la cúpula dirigente del partido. No es una conjetura aventurada visto que pese a que Ignacio González gozaba del apoyo de Esperanza Aguirre para repetir como candidato a la Presidencia de Madrid, por aquellos días trascendió que habría sido el propio Mariano Rajoy quien le había puesto la proa apostando por Cristina Cifuentes.
Es verdad que por aquél entonces el origen del famoso ático de Marbella propiedad de Ignacio González y registrado en Delaware (EE.UU.) ya había hecho correr ríos de tinta y dado pie a tumultuosas tertulias televisivas que habían puesto en entredicho la virtud del mencionado González.
Pero a la vista de los hechos que hoy conocemos y de cómo algunos dirigentes del PP, caso del portavoz parlamentario Rafael Hernando, aseveran que González no fue el candidato escogido por Génova (lo que equivale a decir por Mariano Rajoy) porque la revelación de la existencia de la cuenta en Suiza les había hecho perder la confianza en "esa persona". Curiosa expresión utilizada por Hernando para referirse al otrora todopoderoso presidente de Madrid y sempiterno "número dos" de Esperanza Aguirre.
No dieron credibilidad, pero, ¿abrieron una investigación interna para averiguar qué había de cierto en la denuncia? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que no pusieron el caso en manos de la Fiscalía. Lo único qué sabemos es qué tres años después los hechos les han colocado ante la evidencia de uno de los casos de corrupción más escandalosos de los últimos tiempos. Y eso que conseguir plaza en el ranquin de la corrupción en la España de nuestros días es difícil visto los EREs que afectan a la Junta de Andalucía (PSOE) o en Cataluña los casos de los Pujol y el "Palau" que remiten a la hoy emboscada Convergencia bajo las siglas del PdCat de Artur Mas y compañía.
Vamos mal. En razón de los que vamos sabiendo -y, por no volver al no menos famoso "Luis, sé fuerte" del caso Bárcenas (pendiente de juicio)- cuesta creer en la sinceridad de la proclama de regeneración que hemos escuchado en boca del Presidente del Gobierno a su paso por Montevideo, la parisina capital del Uruguay.


Luis del Val - Los golpes de Estado no se anuncian

28.04.17 | 08:42. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

De la misma manera que las monarquías no anuncian noviazgos, sino matrimonios, una regla no escrita y tradicional dictamina que los golpes de estado no se anuncian, sino que se llevan a cabo con la menor publicidad posible. Cuando Miguel Primo de Rivera da el golpe de Estado, aclamado por Cambó y la totalidad de las clases medias catalanas, el 13 de septiembre de 1923, no lo anuncia meses antes, ni semanas antes, sino que lo lleva a cabo, y a las 48 horas era presidente del Directorio Militar. De la misma manera, Companys no se pasa días y días anunciando que a lo mejor, un día de estos, igual da un golpe de Estado, sino que tras las elecciones municipales del 34, el 6 de octubre proclama el Estado Catalán, que duraría unas horas, por que otro catalán, el general Batet, lo detuvo y lo llevó a un barco convertido en prisión, como casi todo el mundo sabe. Y el general Franco no se pasó meses y meses, en Canarias o en Marruecos, diciendo, "Pues, no sé, cualquier día cojo una avioneta y me planto en la península y doy un golpe de Estado". Hubiera sido estúpido para lograr sus fines.
Por eso, no entiendo que una pandilla de secesionistas, que ahora les da por amenazar a funcionarios y contribuyentes, anuncien el día en que van a dar el golpe de Estado como si se tratara de una corrida de toros, por cierto tan prohibidas en Cataluña como los referéndums parciales en toda España.
Esta avalancha de divulgación, de advertencias, anuncio de preparativos y comunicación de tareas previas es lo más insólito y estúpido que puede rodear a un pretendido golpe de Estado. O se hace o no se hace. O calculan que lo puede llevar a cabo y lo cometen, o no hagan el ridículo, porque lo peor de un golpe e estado es que los ciudadanos se lo lleguen a tomar a risa.


El rincón del soneto - TRANSEXUALIZACIÓN

26.04.17 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


TRANSEXUALIZACIÓN

Dio a luz la mujer. Nació otra vida.
Ella contra su pecho lo mantiene.
Un amigo pregunta:¿es nena o nene?
y el padre progre contesta enseguida:

Tu pregunta es muy comprometida,
porque habrá que ver a lo que él se atiene,
pues aunque yo veo que tiene pene,
cuando crezca será lo que él decida.

Como sin duda todo el mundo ve,
esta es una tremenda tontería
que ahora predica la ultraprogresía

y el contubernio de LGTB.
Si contra tu sexo te gusta actuar
deberías hacértelo mirar.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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Carmen Tomás - La recuperación llega a los hogares

26.04.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Las informaciones sobre corrupción siguen copando lógicamente la actualidad. Los casos se multiplican y los asuntos económicos están pasando a un segundo plano. Sin embargo, la recuperación económica sigue arrojando datos muy positivos. Estos días se ha sabido que tanto el gobierno como organismos internacionales y servicios de estudios privados han aumentado sus previsiones de crecimiento de la economía para este año. De hecho, el BBVA eleva la suya hasta el 3 por ciento. Y es bastante posible que se cumplan puesto que se van despejando las incertidumbres de la política internacional. Por ejemplo, el resultado de la primera vuelta de las elecciones en Francia ha sido todo un respiro para la economía europea. Se ha notado en las bolsas, pero también en las primas de riesgo.
La buena marcha de la recuperación económica se está trasladando además en su totalidad al empleo. Y también mejoran los ingresos de las familias. El INE hacía público este martes que el ingreso medio por persona se situó en 2015 en 10.707 euros, lo que supone un 2,8 por ciento más que en el año anterior y el mayor aumento desde 2009. Mientras, los ingresos medios anuales por hogar fueron de 26.730, es decir, un 2,4 por ciento más que el año anterior y el primer aumento en seis años.
Hay que tener en cuenta, además, que para este año ya hay muchas empresas que han anunciado aumentos salariales por encima de la inflación. Por ejemplo, las grandes empresas de distribución han hablado estos días de la posibilidad de llevar a cabo un aumento de los salarios de hasta el 2,4 por ciento. Cierto que aún hay muchas familias que viven en el umbral de la pobreza. No se puede olvidar que aún hay en España más de tres millones de personas que están en el paro y que muchas ya no tienen derecho a la prestación de desempleo. En todo caso, en muchas comunidades autónomas ya se han alcanzado los niveles anteriores a la crisis y hay menos contratos temporales sobre el total de la población con trabajo que en el mejor año de la etapa de bonanza. Falta aún conseguir empresas más grandes, más internacionalización y más productividad, pero la recuperación es un hecho. Las cifras no se discuten, aunque algunos demagógicamente lo intenten.


Más que palabras - Francia el destino de un país

26.04.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

El otro día en la tertulia política de 24 horas en Tve, el director al finalizar el programa, después de haber analizado ampliamente en lo que podría ocurrir en Francia nos invitó a los tertulianos hacer una de esas porras que tanto nos gustan cuando se acerca una cita electoral.
Aunque todos mostramos dudas y la mayoría pensaban que la señora Le Pen no llegaría a la segunda vuelta yo me arriesgué con los resultados y di como ganador a Macron y como segunda opción a la ultraderechista Marine Le Pen. Hice un pronóstico al azar, diciendo que lo que estaba ocurriendo en Francia era muy difícil de calibrar porque se trataba de dar carpetazo a los viejos partidos y Macron representaba a un político de última generación sin apenas experiencia de gobierno salvo su corta etapa de ministro.
Una vez conocidos los resultados yo misma me quedé sorprendida de haber ganado la porra, cosa que me recordaron el mismo domingo mis compañeros de mesa al conocerse los resultados de la primera vuelta. La verdad es que dije eso porque pensé que a los otros candidatos acorralados por los casos de corrupción y el desgaste de sus siglas no les favorecería la suerte y así fue con lo que una vez más en un país de la vieja Europa la ciudadanía está dando un toque a los partidos históricos de amplio recorrido.
Por primera vez en casi cuatro décadas, los franceses le dieron la espalda a los partidos tradicionales y llevaron a dos propuestas alternativas a la segunda vuelta electoral del próximo 7 de mayo. Emmanuel Macron alcanzó cerca del 23,8% de los votos, seguido por Marine Le Pen con alrededor de 21,4%, lo que les convierte en los contendientes finales. Macron, el joven político de 39 años que nunca se había postulado a ninguna elección y llegó a esta sin partido es el favorito para ser el próximo jefe de Estado aunque nadie se atreve a descartar que finalmente haya una sorpresa de Le Pen teniendo en cuenta el desencanto de muchos franceses con la política de sus actuales dirigentes, lo cual sería muy de lamentar.
Lo que está claro es que ambos proyectos tienen implicaciones más allá de Francia, uno de los países fundadores de la Unión Europea cuyo futuro pasa por qué decidan los franceses en esta votación. Aquí lo que se está jugando es si ese país permanece como uno de los pilares de la unión o coge el camino del brexit y da un portazo. Por otra parte Francia va a tener seguro un futuro incierto. Todos los medios de comunicación han puesto el acento en que Macron no cuenta con la estructura de un partido implantado territorialmente en todo el país y en tan poco tiempo no podrá tenerlo. "Es probable, por tanto, que tanto Los Republicanos como el Partido Socialista, aunque tengan que buscar nuevos líderes tras las dimisiones de Fillon y de Hamon, consigan una mayoría de bloqueo en la Asamblea y puedan condicionar sus decisiones, a pesar de que el sistema francés concede amplias competencias al presidente", se podía leer en algún editorial estos días y es cierto.
El ex ministro de Finanzas de Hollande, que abandonó el Gobierno ante la imposibilidad de aplicar medidas de corte más liberal, no ha desgranado su programa pero sí se ha comprometido a reducir el peso del Estado en la economía, que es el más alto de Europa.
Ideológicamente Macron se ha mantenido en tierra de nadie, presentándose como un político que no es ni de derechas ni de izquierdas y esa ambigüedad debe tener una plasmación real, que no tendrá un fácil desarrollo. Por ejemplo, al mismo tiempo que defiende el despido de 120.000 funcionarios y la bajada del impuesto de sociedades, considera que el subsidio de desempleo debe extenderse a los autónomos, empresarios y agricultores. Picotea a ambos lados del tablero político y tiene enfrente una figura como la de Le Pen que ha conseguido un apoyo inimaginable hace algún tiempo, con lo que ni puede ni debe dar pasos en falso.
Estos comicios franceses le han dado un escarmiento a los partidos históricos que se han autodestruido -por la endogamia socialista, o la imputación de Fillon- y sin duda le ha favorecido su misión de anticuerpo a la extrema derecha de Le Pen, pero no lo va a tener fácil.
Un colega recordaba el otro día en su crónica lo que decía De Gaulle, que las elecciones francesas representan el encuentro de un hombre con el destino de un país. Pues eso... no va a ser un camino de rosas.


Fermín Bocos - El escaqueo de Rajoy

26.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Aunque ponerse de perfil cuando truena es una de sus especialidades, el escapismo de Mariano Rajoy ante la tormenta política provocada por el encarcelamiento de Ignacio González y la dimisión de Esperanza Aguirre desborda lo razonable para adentrarse en el territorio de lo despótico. Olvidando que preside el Gobierno de España, tal vez sin pretenderlo, está convirtiendo su desmarque en un acto de desprecio a los ciudadanos.
La democracia es un régimen de opinión pública, y, en consecuencia, la transparencia de los asuntos públicos es exigible durante las veinticuatro horas del día. Lo contrario, el disimulo de responsabilidades, la postergación de explicaciones ante un hecho tan grave como el encarcelamiento de Ignacio González, ex presidente de Madrid y hombre fuerte del PP en la Comunidad, supone, ya digo, un desprecio a los ciudadanos. Empezando por aquellos que votan al PP y que a juzgar por sus intervenciones en algunas emisoras de radio dicen estar avergonzados e indignados. Y no es para menos visto el calado de la trama -digamos todavía que presuntamente delictiva- organizada para saquear el Canal de Isabel II, una empresa pública.
Que Esperanza Aguirre haya dimitido de su condición de concejala y portavoz en el Ayuntamiento de Madrid no extingue la obligación del presidente nacional del PP a la hora de dar explicaciones. Teniendo como tiene en la cárcel a Ignacio González y también a Francisco Granados, ex secretario general del PP en Madrid, acusados de numerosos delitos, Mariano Rajoy nos debe una explicación a los ciudadanos. Explicación que, de paso, debería ampliar también al hecho de que él mismo esté citado ante el juez que investiga el "caso Gürtel" para responder por la falta de colaboración en el esclarecimiento de la presunta financiación ilegal del PP. Debería reflexionar sobre lo ocurrido el domingo en Francia donde la derecha (François Fillon) ha sido derrotada por la corrupción. No puede seguir de perfil. No puede seguir escaqueándose. Esta vez ya no cuela.


Pedro Calvo Hernando - La saga sigue, sigue la saga

26.04.17 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

En Francia la gente ha tenido el buen gusto de evitar que tomara cuerpo ese peligro de colocar en la presidencia de la República a una personaje que encarna lo peor, dentro de lo malo, de los inventos políticos de las últimas décadas, ese ultraderechismo inmisericorde que a muchos les dio por llamar populismo, quizá los mismos que también aplican ese nombre a los de Pablo Iglesias, para construir un "totum revolutum" que lo líe todo y que de paso perjudique a Podemos más de lo que se merecería por el error de no cooperar en evitar del todo la peste del Frente Nacional. El consuelo sería que esa decisión de Podemos no se habría producido en el caso de que el riesgo de sentar a Le Pen en el trono hubiera sido del todo evidente. Eso se ha evitado y tal cosa tiene más valor que el desplazamiento del mapa de las dos fuerzas políticas tradicionales en Francia, a la derecha y a la izquierda. En nuestras últimas elecciones clamábamos porque PP y PSOE se hubieran deslizado de esa manera hacia abajo, y ahora vemos que eso no era nada si se compara con lo sucedido ahora en la maravillosa Francia.
Más cerca y en las mismas horas vivimos la dimisión fulminadora, que no fulminante, de Esperanza Aguirre ya de todos sus cargos, en unos días aciagos, sí, para los de Rajoy, pero que seguramente superarán como siempre hicieron, quizá utilizando por el presidente la misma técnica archirrepetida de laissez faire, laissez passer, le monde va de lui même. Ayudado seguramente de nuevo por esa fijación del electorado pepero de mirar al cielo a la hora de votar. Iluminados todos tal vez por la convicción de que lo de Aguirre no es nada extraordinario cuando son tantos los que harían lo mismo que quienes la han rodeado, de tener oportunidad para hacerlo. Ahí he querido yo ver el secreto de la infantería pepera desde que comenzó la larga saga de la corrupción infinita acompañada de la indiferencia infinita de muchos de los votantes. Porque la saga sigue, sigue la saga, y aun en las mismas horas y las siguientes de la dimisión aguirrista se ha demostrado con la acusación, implicación, investigación o lo que sea a nuevos personajes del mismo nido como Zaplana, Dancausa y otros santos inocentes.


Escaño Cero - Olor a podrido

26.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

El olor a podrido que planea sobre el PP resulta insoportable. El partido que en estos momentos gobierna España debería de reflexionar sobre los escándalos de corrupción protagonizados por algunos de sus principales dirigentes y a continuación actuar en consecuencia.
Los casos "Púnica", "Gürtel", "Lezo", Bárcenas y tantos otros son algo más que casos que afectan a personas concretas porque el rastro que dejan es que los mandamases del PP algo tenían que saber de esas prácticas abominables que tanto dinero han costado al erario público y enriquecido a unos cuantos aprovechados del propio partido.
No hay día en que los ciudadanos no se despierten con alguna noticia referente a la corrupción en filas populares. Así que mientras Esperanza Aguirre no ha tenido más opción que dimitir como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid por el caso de Ignacio González, la última sorpresa lleva el nombre de Concepción Dancausa investigada por un delito societario en MercaMadrid. A esto hay que añadir la investigación en el caso Leza a otro ex ministro, Eduardo Zaplana. O sea que suma y sigue.
De manera que por más que lo intenten, el PP no puede lavarse las manos, decir que ya toma medidas contra sus corruptos y presuntos corruptos, suspendiéndoles de militancia y que poco más puede hacer.
Llámenlo refundación o como quieran pero en mi opinión las cosas han llegado a un punto en que el PP habría que cerrarlo y después de asearlo a fondo volverlo a abrir.
Sus casos de corrupción escandalizan a la opinión pública y ponen en cuestión la actuación política de este partido.
Imagino que habrá muchos militantes del PP, personas honradas, que al igual que el resto de los españoles, no saldrán de su asombro ante lo que está sucediendo. Pero sobre todo quiero creer que estarán indignados ante la por lo menos aparente impasibilidad con que sus dirigentes de Génova 13 encajan lo que sucede.
En realidad intentan mirar hacia otro lado en una fuga permanente para esquivar que tienen un problema estructural de corrupción y que hasta que no lo resuelvan no podrán ser un partido creíble por más que hayan ganado las últimas elecciones, eso sí, perdiendo miles de votos.
Siendo verdad que empezamos a salir de la crisis económica no es menos verdad que muchas familias aún están sufriendo los efectos devastadores de la crisis y parece un sarcasmo que mientras tantas personas han sufrido con la pérdida de sus empleos y de sus proyectos de vida, de repente descubramos que en el poder y en sus aledaños unos cuantos golfos se hacían de oro. La cuestión es que muchos de esos golfos han sido importantes en el PP.
Por eso los responsables del PP tienen la obligación de dar la cara asumiendo responsabilidades y sobre todo proceder a una limpieza total de su partido. Se lo deben a los ciudadanos y de paso a sus militantes honrados. Que menos.


El rincón del soneto - SOLILOQUIO DE UN POLÍTICO

25.04.17 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


SOLILOQUIO DE UN POLÍTICO

Yo robo, tu robas, muchos robamos,
pues eso forma parte del sistema,
y para ello no tenemos problema
porque en ello nos especializamos.

Con mucha asiduidad lo practicamos,
porque a todos nos entusiasma el tema,
y como sabemos la estratagema,
al fin, todos ricos nos retiramos.

Creamos inútiles comisiones,
nos nombramos de Cajas consejeros,
realizamos recalificaciones,

o nos llevamos crudos los dineros.
Y la justicia no nos pone peros
ni jamás exige devoluciones.

___________________
Por Salvador Freixedo
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Rafael Torres - Canal no, ciénaga

25.04.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Sólo un modesto porcentaje de delitos se esclarecen y sus autores reciben el correspondiente reproche social, judicial y penal. El resto deja su estela de daños en tanto sus ejecutores gozan en la impunidad. Así, pues, ¿cuántos políticos indeseables como los que pueblan éstos días la crónica de Tribunales robaron en el pasado sin que nadie les sentara la mano, y cuántos, en activo, siguen robando, o urdiendo nuevos planes de saqueo y desfalco?

Los ladrones de guante blanco dedicados a la política que se han ido pillando nos parecen muchos, pero son muchos más. Cada caso de corrupción es una ventana que se abre a ese lodazal, si bien, y ésto agrava el asunto, siempre hay alguien, o álguienes, que corren a cerrar esa ventana y a echar las cortinas para que las pesquisas y la profilaxis no lleguen más allá. Los partidos, y más si gobiernan y disponen de las herramientas de ocultación que eso proporciona, son los primeros en cerrar la ventana por la que algún juez "no amigo" quiere detenerse a mirar.
En el caso de Ignacio González y sus secuaces, el de la enésima podre en el Partido Popular, en el gobierno de la Comunidad de Madrid y en el Canal que abastece de agua a los madrileños, se ha querido cerrar la ventana que se abre a las horrendas vistas de una corrupción endemizada, institucionalizada, que va más allá de los nombres de unos cuantos golfos encalomados en la política para, en su escalofriante miseria ética y estética, hacerse con inmuebles de relumbrón, pelucos de oro y cuentas en Suiza. Entreabierta solo, podemos imaginarnos perfectamente, empero, qué podría verse y descubrirse desde ese mirador a la ciénaga.
González sabía que le iban a detener no sólo porque su torpeza y su rusticidad no tenían límites, sino porque, al parecer, una jueza "amiga", de la casa, de la familia (política), había dado el agua e informado a su entorno. Es probable que, así avisado, le diera tiempo a deshacerse de pruebas incriminatorias, pero no ha podido deshacerse de sí mismo y está donde está. Los de ésta última y reciente hornada de rufianes son muchos, pero, lamentablemente, la ventana no abre del todo. De abrirse bien, veríamos que son más.


Escaño Cero - La irrupción de Macron

25.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Hay algo en la estrategia política de Emmanuel Macron que me recuerda a la de José Luis Rodríguez Zapatero cuando ganó el congreso en el que fue elegido secretario general. En esos momentos (casi tanto como ahora) el PSOE se hallaba sumido en una profunda depresión, sin liderazgo ni proyecto. Y entonces Zapatero se plantó en el escenario y "vendió" esperanza y optimismo. Recuerdo su primera frase: "pues yo no creo que estemos tan mal...". En ese momento los delegados del congreso revivieron.
Ahora, en una Francia deprimida y harta de los dos grandes partidos que la han gobernado desde mediados de los cuarenta, con un problema de identidad porque ha perdido "fuelle" su "grandeur" y con una población menos homogénea, la del interior y las grandes capitales, en este momento digo, un joven que apenas roza los cuarenta, se ha hecho con el santo y seña "vendiendo" optimismo, asegurando que tiene el "remedio" para salir de la crisis que les embarga.
El triunfo de Macron en la primera vuelta de las elecciones ha sido recibido con alivio por parte de la Unión Europea. En Macron reconocen a uno de los suyos, una nueva versión de ese híbrido político que viene a denominarse "centrista" y que es una síntesis de la socialdemocracia y el conservadurismo.
Con Macron no habrá sorpresas por eso los mercados han reaccionado aliviados lo mismo que los burócratas de Bruxelas.
Más allá de su optimismo no parece que vaya a sorprender con ninguna decisión que ponga en riesgo los fundamentos de la política tradicional en Europa.
En realidad, hasta ahora, el principal valor de Emmanuel Macron es la renovación, el cambio de "estilo", la puesta al día de esa síntesis política, socialdemocracia y conservadurismo que han venido alternándose en la mayoría de los gobiernos europeos.
O sea que es más de lo mismo pero con un "lifting", con un perfecto lavado de cara. De ahí el alivio de los que mandan en la política europea y en los mercados.
Pero ojo, no se puede ignorar la realidad y aunque Macron se convierta en presidente porque conservadores y socialistas acudan en su apoyo todos a una, lo cierto es que Marine Le Pen ha pasado también a la segunda vuelta y ha obtenido un buen resultado, lo que evidencia que Francia está cambiando profundamente y que el populismo no ha sido ni mucho menos derrotado sino simplemente superado por un puñado de votos.
En cuanto al Partido Socialista Francés es evidente que está agotado y que sus militantes han hecho una mala elección al designar a a Benoît Hamon como su candidato. Simplemente se han equivocado. Y es que una cosa son los militantes y otra los ciudadanos que van a votar. Y que quieren, los militantes suelen ser muy endogámicos. En el PSOE deberían sacar conclusiones sobre lo sucedido en Francia. Vamos, digo yo.


Cayetano González - La gente del PP

25.04.17 | 08:16. Archivado en Cayetano González


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

"La gente del PP no se porta mal nunca" afirmó campanudo el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el Congreso de las Nuevas Generaciones de su partido celebrado este pasado fin de semana en Sevilla. En otro momento, la aseveración del líder del PP no hubiera dejado de ser una gracieta propia de su peculiar sentido del humor. Pero la hizo justo el día en que el ex-Presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, estaba con un pie en la Audiencia Nacional y con otro en la cárcel de Soto del Real, donde efectivamente acabó pernoctando desde el pasado viernes. El PP ha pasado su particular semana de Pasión durante la semana de Pascua. Primero fue la citación de Rajoy para que declare en calidad de testigo en una de las piezas de la trama Gürtel. Y a continuación vino lo de Ignacio González que no ha sido un cualquiera dentro de las filas populares. Por eso, la afirmación de Rajoy ante los jóvenes militantes de su partido se compadece mal con un diagnóstico serio de un fenómeno, la corrupción, que ha hecho mucho daño a los populares, aunque no sea algo exclusivo de estos. El partido que lidera Rajoy ha tenido la "suerte" de que los casos de corrupción que más directamente le afectan hayan salido a la luz en unos años en los que el PSOE ha vivido en una profunda crisis interna, de la que todavía no se ha recuperado y de la que nadie se atreve a asegurar que lo haga en los próximos meses, tras las primarias que celebrarán para elegir nuevo secretario general. Y el segundo factor que ha jugado a favor del PP en ese escenario de casos de corrupción ha sido el miedo a que el populismo que encarna Podemos pudiera llegar a gobernar en España. Si no fuera por ambos hechos, el PP estaría en una situación, electoralmente hablando, mucho más delicada. Pero si el PP se queda en ese análisis a corto plazo, más temprano que tarde, le pasará factura. Véase lo que acaba de suceder este domingo en Francia en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Los dos partidos "tradicionales", la derecha y los socialistas, se han quedado fuera de la carrera electoral. Han triunfado la extrema derecha de Le Pen y un nuevo partido de centro liderado por un joven político, Emmanuel Macron, que muy probablemente sea el que dentro de dos semanas consiga llegar al Eliseo. No es que en España tenga que suceder exactamente lo mismo, pero motivos hay más que suficientes para que los ciudadanos estén hartos de dos partidos, el PP y el PSOE, que son los que han gobernado en este País desde la transición política. Tienen a su favor que la alternativa por la izquierda es un populismo casposo como el de Podemos y en el centro-derecha, un proyecto político todavía incierto, como el de Ciudadanos. Pero ni populares ni socialistas deberían echar en saco roto lo sucedido en el País vecino.


Antonio Casado - Las barbas del vecino

25.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

El domingo 7 de mayo se celebra la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas. Entonces elevaremos a definitivas las conclusiones provisionales apuntadas en todos los análisis del recuento del domingo pasado.
A saber:

El país vecino tendrá dentro de quince días en el Elíseo al presidente más joven de su historia (39 años). La matemática de las urnas no engaña. Y es contundente frente al travieso factor de la imprevisibilidad. Me atengo al apoyo que van a prestarle frente a Marine Le Pen el resto de los candidatos de la primera vuelta, a excepción del ultra-izquierdista Melenchon, que ha decretado la libertad de voto de sus seguidores.
Se desvanece la sombra negra del antieuropeismo, agazapado en la extrema derecha de Le Pen (22,1 %) y la extrema izquierda de Melenchon (19,5 %), que aún así suman casi un 42% de franceses desencantados. Cierto. Pero el poder y el control institucional se queda en el bloque que sigue apostando por la UE (58%), con un presidente partidario de reforzar esa apuesta junto a Alemania, que celebra elecciones el 24 de septiembre.
El fracaso de la vieja política y el viejo régimen (la V Repùblica gaulista) ha sido estrepitoso. Aunque resiste mejor el pilar derecho, representado por los republicanos de Fillon (19,8%), se hunde el izquierdo, representado por Hamon (6,2%), en proporciones que aconsejan a los socialistas españoles poner sus barbas a remojar. Por el contrario, los partidos emergentes o ajenos al régimen fundado por De Gaulle en 1958 alcanzan la apabullante cota del 75% del voto popular.
Si el PSOE tiene que poner sus barbas a remojar, ante el riesgo cierto de quedar reducido a la irrelevancia, como en Grecia, en Holanda, en Francia, los demás partidos del arco político nacional tienen razones para, al menos, mesárselas, si nos atenemos a los parangones que pueden establecerse con lo ocurrido el domingo pasado en el país vecino.
Por ejemplo, Podemos, cuya identificación con la causa de Melenchon le hará volver a soñar con el desborde electoral del PSOE (sorpasso). O Ciudadanos, que se hará la ilusión de crecer como ha crecido de la noche a la mañana el partido de Macron, En Marcha, fundado apenas hace un año.
Por soñar que no quede. En España aún estamos lejos de hablar de una derecha oficial y malograda como la de Francia, salvo que la corrupción tuviera en las urnas los efectos que hasta ahora no ha tenido. El PP de Rajoy sigue en el poder, a pesar de los escándalos asociados a su imagen.
Y en cuanto a la izquierda oficial y destruida en Francia, no cabe trasladar el efecto al PSOE. No mientras no sepamos el desenlace de su proceso de renovación (primarias en mayo, congreso federal en junio), que puede ser el principio del fin o la esperanza de la recuperación. Depende de quien gane.


Fermín Bocos - Alivio en Europa

25.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Por una vez, las encuestas acertaron. Tras ganar la primera vuelta, salvo catástrofe, Emmanuel Macron va camino de ser el próximo presidente de la República Francesa. Macron disputará la llave del Elíseo a Marine Le Pen, la líder del Frente Nacional, el partido de extrema derecha que en muchas de sus manifestaciones recuerda los postulados clásicos del fascismo de entre guerras en el siglo pasado. Las elecciones francesas han sido un laboratorio. El ascenso relativo (19%) en la primera vuelta de Jean Luc Mélenchon, ex diputado socialista convertido en líder de un movimiento neocomunista que se auto proclama "insumiso" y al que apoyó en campaña Pablo Iglesias cabe interpretarlo como un síntoma del malestar social que atraviesa Europa. Ha recibido el apoyo de quienes se sienten víctimas de la crisis económica, los excluidos a raíz de las reformas laborales introducidas por los diferentes gobiernos de la Unión a partir del 2008. Han votado a Mélenchon pese a que entre otras excentricidades llevaba en su programa la peregrina iniciativa de adherir los departamentos franceses de Ultramar al Alba, la alianza bolivariana fundada por Cuba y Venezuela. Pese a quedar por detrás de Macron y de Le Pen consiguió superar ampliamente a Benoît Amon (6%) el candidato oficial socialista y ese es un dato que deberían analizar los dirigentes del PSOE perdidos como andan en su particular juego de tronos.
Conocido el resultado, otro hecho a tener en cuenta es que François Fillon (19,7 %), el candidato de la derecha republicana heredera del gaullismo, ha sido derrotada por la corrupción. Antes de conocerse el escándalo de los trabajos parlamentarios ficticios de su mujer y de sus dos de sus hijos, François Fillon, iba por delante en las encuestas. Sus afines políticos en España (el PP de Mariano Rajoy, pendiente de declaración en los tribunales en un caso de presunta financiación ilegal), también deberían tomar nota. Es sabido que el sistema electoral francés a doble vuelta permite tomar la temperatura política de la República con mayor fiabilidad que en otros países que se rigen por sistemas diferentes. En la primera vuelta los franceses escogen, en la segunda descartan.
Ya hay una encuesta que pronostica que el próximo 7 de mayo, Emmanuel Macron obtendría por encima del 60% de los sufragios derrotando a Marine Le Pen que conseguiría entorno al 30%. La palabra es alivio, pero no convendría echar en saco roto el ascenso de los partidos extremistas, anti europeos y sectarios. Extrema derecha y extrema izquierda. El aviso a navegantes resulta inquietante.


No te va a gustar - Cien días que estremecieron al mundo

25.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Todavía se escuchan, en las cancillerías europeas, los suspiros de alivio, porque todas ellas dan como segura la victoria de Macron en la segunda vuelta de las presidenciales francesas. Y el mundo no está para más sustos, tipo victoria -creo que ya imposible- de la ultra Le Pen, cuando el orbe se apresta a celebrar, es un decir, los cien primeros días de mandato de Donald Trump al frente de la Casa Blanca... y de los destinos del planeta, casi. Cien días en los que nos hemos estremecido, jornada a jornada, con los dislates presidenciales, con la amenaza de una irrupción populista en Holanda, en Francia, con el relevo inesperado en Italia, con los zarpazos que ya empieza a dar el Brexit, incluida la súbita convocatoria electoral de la señora May...
Si entramos en el terreno de las conclusiones nacionales, qué quiere que le diga: la "operación Lezo", que, desde luego, a mí no me ha sorprendido nada -desde hace años, creía en la rectitud de Ignacio González como en el sentimiento compasivo de Le Pen: muy poco--, es secundaria en comparación con ese marasmo universal. Pero creo que el resultado de la primera vuelta de las elecciones francesas tiene ya que aportar conclusiones definitivas a algunas formaciones y a ciertas formas de entender el funcionamiento de esas formaciones aquí, en España. Un país donde, cuando Francia estornuda, corre siempre el riesgo de contraer una pulmonía.
Así que, viendo lo que le ha ocurrido a Fillon, a quien todos cantaban como más probable presidente de la República Francesa hasta que "Le Canard Enchainé", valiente e irreverente, le sacó las vergüenzas a relucir, bien haría el Partido Popular en comenzar desde ya una cruzada contra la corrupción pasada y, si existe, presente, que no pase por los moldes pasivos y tolerantes, siempre como mirando hacia otro lado, de Mariano Rajoy. No le he escuchado aún una palabra de condena al expolio protagonizado por quienes fueran los máximos responsables del partido y de la gobernación en Madrid, ni la promesa de una investigación interna más allá de lo que, con coraje, ha denunciado Cristina Cifuentes, la sucesora de Esperanza Aguirre al frente del gobierno regional y del partido.
Y, desde luego, viendo lo que le ha ocurrido a Benoit Hamon, tampoco harían mal los tres candidatos del PSOE, la militancia que les sustentará o no en su carrera hacia la secretaría general, y la excesivamente prudente gestora que ha logrado sustentar el partido a trancas y barrancas, en pensar que tienen que cambiar radicalmente el mensaje. El PSF es un partido a punto de morir, dice el propio ex primer ministro Manuel Valls, quizá llevando el agua a su molino, ya disidente. Como han muerto el PASOK y tantos otros partidos socialdemócratas europeos, que equivocaron su papel en la vida, su táctica y su estrategia. Como está a punto de ocurrirle, si el electorado no lo remedia, que parece que no, a la actual concepción del laborismo británico. O como puede sucederle al PSOE, un enfermo cuyo color de piel no parece muy bueno, la verdad.
Insisto en que Pedro Sánchez, uno de los grandes culpables del desastre, pero no el único -ahí están sus colaboradores, ya ex colaboradores, Luena, Hernando, Oscar López, sin ir más lejos--, comenzó la cuenta atrás cuando emitió aquel poco meditado "no, no y no" a la posibilidad de ocupar una vicepresidencia en el Gobierno de Rajoy. Cierto que la compañía, con tanto Gürtel, Púnica y Lezo sueltos, no era demasiado agradable. Pero hoy, Rajoy, recibido como un jefe de Gobierno sólido en los países americanos que visita, es uno de los puntales de la UE, y nadie duda de que, con Aguirre o, mejor, sin Aguirre, ganaría unas elecciones si ahora quisiera él convocarlas, que parece que no quiere, a Dios gracias.
"Es que, si hubiese accedido a la gran coalición, el PSOE hubiese desaparecido", me dijo en una ocasión Sánchez. No sé realmente qué hubiera sucedido. En todo caso, el Ejecutivo sería más reformista de lo que lo es actualmente, y los sustos, menos. Pero riesgo de liquidación, lo que se dice riesgo, el PSOE lo corre de verdad ahora. Se han equivocado en casi todo. Y los electores raramente cometen un segundo error, como lo cometieron con Trump, aunque los tiempos del cómodo bipartidismo "a la europea" -y a la americana- hayan cambiado: si el voto es loco es porque los electores temen la locura de los "instalados". Despertad, políticos españoles, que la Patria os llama a la sensatez.


La semana política que empieza - Las peladas barbas del vecino francés

24.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Europa se juega su futuro en la segunda vuelta de las elecciones francesas... y aquí sin entender el mensaje. Por ejemplo, la derecha, que se pone de perfil ante la corrupción, y hablo tanto de la Francia de Fillon como de la España de Ignacio González y tantos otros. Y la izquierda, empeñada en sus batallas intestinas sin darse cuenta, por ejemplo, de que "socialdemocracia" es un término que empieza a oler a rancio. Porque los partidos socialistas se hunden, y, sin embargo, esta no ha sido una realidad suficientemente constatada y analizada en las tres campañas paralelas que discurren por nuestro país esperando imponerse en unas primarias que ya veremos en qué nuevo dislate resultan.
Los españoles estamos como anestesiados ante la constatación de que este ha sido un país políticamente corrupto, quizá porque sabemos, o intuimos, que ya no lo es tanto. Algo semejante me parece que les ocurre a los franceses cuando el magnífico "Canard Enchainé" les cuenta las trapisondas "familiares" de Fillon, tenido por la rectitud en persona hasta que el semanario satírico empezó a sacar sus vergüenzas. Y los españoles estamos como apáticos ante el debate interno de la izquierda, quizá porque sospechamos, como les ocurre, y lo he constatado nuevamente estos días, a los franceses, que es un debate sin sustancia: tanto da Benoit Hamon, que salió vencedor en las primarias del PSF con un programa incumplible, como Manuel Valls, que presume de tan moderado que ni siquiera apoyará al candidato de su partido, sino al centrista Macron. Que es quien más posibilidades tiene a día de hoy de, mediante alianzas y apoyos forzados, ser el próximo presidente de la República francesa, Dios nos oiga.
Nos preguntamos por qué ascienden los populismos. Pues precisamente por eso: porque en la derecha se instaló el pillaje y en la izquierda se agotó un mensaje sincero a favor de la ciudadanía. Y entonces, esa ciudadanía reacciona echándose en brazos hasta del diablo, sea extremista de derecha o de izquierda, suponiendo que el uso de esta clasificación tenga ya algún valor. Está ocurriendo en Francia, en Gran Bretaña -hay que ver cómo ha dejado Corbyn el laborismo-, en Italia, hasta cierto punto, pero mucho menos, en Alemania, donde Merkel es una referencia única de estabilidad y ganará sus elecciones de septiembre, aunque en gran coalición con el otro único socialdemócrata europeo que ha entendido el mensaje, o sea Martin Schulz. Y, claro, aunque con el retraso de siempre, está ocurriendo en España, donde Rajoy gana elecciones casi por inercia y por incomparecencia del contrario.
Veremos cómo reaccionan nuestros socialistas, a punto de batirse ya en las primarias, ante lo que ocurra en Francia. Seguro que ninguno dirá que es que el mensaje vigente en la Internacional Socialista de los tiempos de Mitterrand o Willy Brandt -o de Felipe González_ ya no sirve. Y seguirán con los mismos, cansinos, tópicos que les estamos escuchando cuando les entrevistan pacientes colegas en los medios de comunicación, más porque nos sentimos obligados a respetar las reglas del juego de siempre que porque pensemos que lo que digan interesa a los lectores, oyentes a telespectadores.
En ese sentido, tal vez las elecciones del vecino galo sirvan para que algunos de por aquí pongan sus barbas a remojar. Los franceses son un pueblo culto, muy maduro políticamente, con un altísimo nivel de debate en los medios y en la calle. La campaña, que he podido seguir a trozos, ha sido muy interesante, porque los distintos modelos de sociedad han quedado patentes: ya no se puede engatusar a la gente con palabras huecas. Ni con promesas que todos saben que no se cumplirán. Pero eso, por estos lares, aún no lo han entendido quienes aspiran a representarnos y se aferran a la "vieja política". Esa que hace que haya gentes cercanas al presidente que dicen, como alguien significativo me dijo a mí hace un día, que "menos mal que Mariano (Rajoy) se marcha a América esta semana y podrá descansar de todo el escándalo de Ignacio González". Así que hala, a seguir haciendo (mentalmente, digo) las Américas, o sea, a seguir mirando hacia otro lado, como si lo de aquí dentro no tuviera solución. Que yo creo que la tiene, vaya si la tiene.


Francisco Muro de Iscar - El escándalo oficial de la ESO

24.04.17 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS) La Subcomisión del Congreso de los Diputados encargada de encontrar un pacto educativo parece haber encallado ante la falta de compromiso de unos y de otros. Por si acaso, el Gobierno, presionado por su propia debilidad, plantea ahora un proyecto de real decreto por el que los alumnos de ESO no sólo no necesitarán aprobar la polémica reválida que aprobó y retiró el PP, sino que ni siquiera necesitarán un 5 en su calificación final para aprobarla y recibir el título correspondiente. Más aún, podrán pasar con menos de 5 y hasta ¡con dos asignaturas suspensas!, siempre que no sean Matemáticas y Lengua y Literatura a la vez. Un detalle. Un chaval que no haya sido capaz de superar el 4 y que haya suspendido Matemáticas o Lengua y Literatura, además de Geografía e Historia, será un cazurro pero recibirá un título académico que garantizará su "idoneidad" para seguir acceder a niveles superiores. En Bachillerato, no. Al parecer van a exigir un 5. Nivelazo.
El Gobierno se ha bajado los pantalones, ha renunciado a su compromiso de exigir un mínimo de calidad y ha vuelto a lo que se exigía antes de la LOMCE (entonces eran hasta tres las asignaturas que se podían suspender) y al sistema que ha llevado a España a los más altos niveles de fracaso escolar del mundo mundial. Pero ahora, eso va a cambiar y con el aprobado a los que suspenden, mejoraremos las estadísticas de fracaso porque tendrán su título muchos más de los que se lo han ganado. Cuantos más pasen haciendo menos, mejor. Más o menos lo que sucede en todos los niveles educativos.
En Cataluña también están cambiando las cosas a su aire. No al de toda España, sino al suyo. Tampoco es noticia. El próximo curso los alumnos ya no tendrán notas con números -del 0 al 10- sino "logros": "Logro Excelente", "Logro Notable", "Logro Satisfactorio" y "No Logro". No se aclara si los de No Logro pasarán de nivel y tendrán su título, como en el resto de España o si al No Logro le seguirá el No Título... Y además serán todos los profesores del claustro y no el titular de la asignatura, los que juzguen los conocimientos y "el progreso de las competencias" del alumno, por ejemplo, en Matemáticas. Otra gran idea de los que piensan que suspender a alguien que no sabe, que no trabaja y que no avanza, le deja sin posibilidades de continuar "su progresión" en el sistema. Es decir, en lugar de aumentar la exigencia de calidad, en lugar de perseguir la excelencia y de buscar métodos para recuperar y reincorporar a los que se quedan en el camino, se bajan los niveles una y otra vez, se deteriora el sistema y se engaña a todos: a los alumnos, a los padres, a los profesores y a la sociedad. En educación lo de la postverdad se lo inventaron los socialistas con la LOGSE. Y desde entonces, así nos va.
Dice una encuesta PISA que los alumnos españoles más felices son los andaluces y los extremeños, dos de las comunidades con mayor índice de fracaso escolar y de desempleo. Normal. Acabarán dando el título de Derecho, de ingeniero o de físico nuclear a quienes no hayan aprobado ni la ESO ni el Bachillerato ni la carrera. Para no frustrarles, claro.


Victoria Lafora - Se tiene que ir

23.04.17 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

No, no estoy hablando de Esperanza Aguirre, que está recibiendo presiones en grado uno de su partido. El que tiene que dejar el cargo es el Fiscal anticorrupción Manuel Moix. Sino se va o lo cesan quedará dañada de forma irreparable la solvencia y el crédito del Ministerio Fiscal tan en cuestión por lo sucedido con el presidente de Murcia y el baile de nombramientos de fiscales afines a la causa, la del PP por supuesto.
De todo el escándalo del caso Ignacio González, tan previsible para él (de hecho se cuenta que reunió hace unas semanas a su familia más cercana, esa que también está sumida en el lodazal del desvío de dinero público, para despedirse porque iba a entrar en prisión) como para los periodistas que se preguntaban de dónde salía el dinero para comprar el ático de Estepona o su magnífico chalet de Aravaca, lo más grave, lo dramático, es la actuación de la Fiscalía. Una institución destinada a salvaguardar el bien público y común.
Antes de que se produjera el discutido nombramiento de Moix para un cargo fundamental en la lucha contra una de las mayores preocupaciones de las ciudadanos: la corrupción ya Ignacio González se lo adelantaba a su colega Eduardo Zaplana. En una conversación grabada por la UCO le comentó que el candidato les convenía porque era afín. Tan afín que cuando la UCO, que sospechaba que estaba destruyendo pruebas al ser avisado de su inminente detención, fue a su casa a por él e inició el registro de rigor se encontró con que Moix prohibía a los fiscales de la causa determinados registros.
En un acto que les honra, y que durante unos años puede bloquearles el ascenso profesional, ambos fiscales acudieron al procedimiento extraordinario de reunir a la Junta de Fiscales y doblegar al jefe Moix. Previamente también les había prohibido acusar a González y compañía de pertenencia a organización criminal. Habrá quien se pregunte cómo se denomina un grupo de familiares y amigos que se unen para saquear las arcas públicas.
Este fiscal anticorrupción no fue colocado ahí para luchar contra la principal lacra de la política nacional sino para proteger y amparar a los corruptos del PP y así ha quedado acreditado con este caso. Si no dimite por dignidad, el Fiscal General del Estado De la Maza debe cesarlo y, de paso, irse él también por consentir que el ministro de Justicia Catalá le impusiera semejante nombramiento. En cualquier democracia de nuestro entorno los tres estarían ya fuera de las instituciones.


Siete días trepidantes - Cuando el dragón es más importante que San Jordi

23.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Me cuentan que la Generalitat catalana anda por ahí organizando actos de sabor netamente independentista con el pretexto de que San Jordi es una fiesta nacional que va mucho más allá del libro y la rosa. Actos, por ejemplo, como el del pasado jueves en Lisboa, donde se equiparó el "procés" catalán con el movimiento de las fuerzas armadas el 25 de abril de 1974, aquella "revolución de los claveles" que, por supuesto, nada tiene que ver, pero es que ni de lejos, con lo que pretenden estos modernos companys. La "diplocat", como se está repitiendo mucho estos días, se empeña en hacer el ridículo internacional allí donde va.
Y entonces, el mismísimo vicepresidente Oriol Junqueras se larga un discurso sobre el referéndum en un acto en el que se potenciaba internacionalmente la Diada como valor cultural internacional y al que asistía la vicepresidenta Sáenz de Santamaría que, a tenor de lo que muestran las fotos, parece no tener mala sintonía con el líder de Esquerra. Yo creo que esa buena sintonía, mas las dosis de pragmatismo que todos le atribuyen a Junqueras, más la total imposibilidad de la independencia, más la necesidad que tiene el Gobierno central, acosado por los casos (pasados, pero que ahí están, en las portadas de los periódicos) de corrupción, de mostrar resultados y éxitos, son factores que hilvanarán algún fruto. Desde luego, independencia no va a haber. Y referéndum independentista, más allá de las algaradas, tampoco.
Pero no será, ya digo, sin brindis al sol, como el del propio Junqueras asegurando que, si no hay referéndum porque "Madrid" lo impide, habrá proclamación unilateral de la República de Catalunya libre e independiente. Como si eso fuera coser y cantar, y no hubiese al menos la mitad de los catalanes, más la totalidad del resto de los españoles, opuestos a esos planes locos, insisto, propios de un Companys de estos tiempos.
El dragón no puede ser más importante que Sant Jordi, ni desde la plaza de Sant Jaume, que aquí todo va de santos, se puede pretender decidir cosas que afectan al conjunto de España. Y la independencia de Cataluña afecta al conjunto de España, quiéralo o no un cada día más desdibujado, menos protagónico, Puigdemont. Y ahí, en la pugna por la hegemonía entre los dos personajes que encabezan la Generalitat, está una de las explicaciones de la caótica marcha que lleva el "procés".
Ahí, y en la sensación, yo creo que errónea, que tiene, me cuentan, Puigdemont, de que el Gobierno central se tambalea. Companys trató de aprovechar la debilidad de la Repúbica para lanzarse al balcón a proclamar la independencia. Pero los tiempos son diferentes, y el Reino de España no es aquella república de 1934. Apañados estaríamos si casos como el del impresentable Ignacio González y su ex jefa pudiesen hacer tambalear un Gobierno que, en Europa -y he podido comprobarlo estos días, en los que he estudiado más a fondo lo que está ocurriendo en Francia_ se tiene como uno de los más fuertes de la UE. Desde la Generalitat creen que pueden aprovechar estas horas de zozobra en La Moncloa -porque zozobra sí que hay, y reacciones tardías e ineficaces, también_ para acelerar el "procés".
Y no se da cuenta Puigdemont -yo pienso que Junqueras algo, algo, sí percibe_ de que es el "procés" y su loco galope lo que ahora más asienta y fortalece al inquilino de La Moncloa, porque cunde la impresión, en este minuto, de que, después de él, del inquilino, digo, el diluvio; fíjese cómo deben estar las cosas para que se imponga esta sensación, la de la imprescindibilidad actual del muy pasivo Rajoy, en una parte mayoritaria de la ciudadanía, según se desprende de no pocas encuestas y de la simple constatación de la realidad. Pero, claro, ¿cómo pueden apreciar esta realidad quienes confunden 1934 con 2017, la "revolución de los claveles" con el "procés", al José Afonso de "Grándola, vila morena" con Lluis Llach, Sant Jordi con el dragón?


A vueltas con España - Pendientes de Alemania

23.04.17 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID (OTR/PRESS)

La polarización del voto en torno a la extrema derecha y a la extrema izquierda en Francia es toda una amenaza para el gran proyecto de la Unión Europea -ambos extremos abanderan desentenderse de Europa- y también para España. Por una doble razón: España es miembro destacado de esa UE que se tambalea y tiene en Francia, junto con Alemania, a su gran socio comercial. Dicho en pocas palabras: la economía española no se entendería sin su relación con Francia. Por tanto, España se juega mucho en las elecciones francesas, pero tal vez hay otro país que se juega más: Alemania.
Suele acusarse -con razón- al populismo de derechas y de izquierdas de seducir a la gente con soluciones mágicas que no existen. Así sucedió a lo largo de la historia. Pero ello no es incompatible con analizar las razones que impelen a muchas personas, buena parte de ellas jóvenes, a dejarse llevar por esos falsos cantos de sirena. Algo habrá hecho mal lo que podemos llamar la centralidad política europea y francesa para que sucedan cosas así.
El riesgo político francés tiene remedio: apretarle menos las tuercas a la gente, algo que a día de hoy solo está en manos de Alemania. Si Berlín quiere, la política europea puede cambiar, de modo que la desigualdad no siga avanzando hasta excluir a mucha gente. No se trata tampoco de construir un discurso fácil, que le eche todas las culpas a Alemania y a Angela Merkel, pero sí de indicar dónde está la solución de fondo. Por supuesto que una nueva Europa deberá suponer esfuerzos y compromisos de todos, pero mal podrá empezarse por ahí si Alemania no revisa su política con mayúsculas.
Políticos y economistas socialdemócratas, entre otros de distintas tendencias, han aportado muchas ideas para recuperar el espíritu europeo que acompañó las políticas progresistas aplicadas tras la II Guerra Mundial. Así se construyó lo que hoy es la UE, sobre la base de un gran acuerdo entre Alemania y Francia. Entonces el enemigo parecía estar fuera: la Unión Soviética, que exigía un contrapeso en Occidente. Hoy el enemigo parece estar dentro y se llama: desigualdad. También se llama falta de oportunidades, pobreza, recortes, ajustes... ¿Y cómo puede llamarse el amigo? ¿Qué tal si le llamamos eurobonos y políticas keynesianas? Al menos para ir empezando a ver la luz que conduzca a la salida del túnel.


Carmen Tomás - Más crecimiento y más sano

23.04.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

El gobierno remitirá en los próximos días el nuevo Plan de Estabilidad a Bruselas y ya es seguro que las previsiones serán mejores que las planteadas en el cuadro macroeconómico que acompaña a los Presupuestos Generales del Estado para 2017 que ya han entrado en el Congreso y que intentarán pasar el primer debate, el de totalidad, el próximo martes. Si nos ceñimos a las declaraciones realizadas por el propio presidente del gobierno de hace unos días en la Asamblea de la CEOE, la previsión de crecimiento del PIB para este año se elevará hasta el 2,7 por ciento desde el 2,5 por ciento anterior. De hecho, ya el ministro de Economía, De Guindos, adelantó al presentar las cuentas públicas que la previsión era muy conservadora y que muy probablemente se revisaría al alza.
No es extraño, porque esta ha sido la tónica de los últimos años. El gobierno ha seguido como estrategia quedarse corto en sus previsiones para después ver cómo se elevaban por la vía de los hechos. Hay que tener además en cuenta que en los últimos días organismos internacionales como el FMI o privados como el servicio de estudios del BBVA han revisado también al alza las previsiones que tenían de crecimiento de la economía española. De hecho, España está a la cabeza de los países que más van a crecer este año. Los técnicos del BBVA elevan incluso su previsión hasta el 3 por ciento.
Esto es bueno sin duda, pero lo mejor es que todo el crecimiento se está trasladando al empleo y además se está creciendo en sectores muy productivos y competitivos y la demanda exterior sigue tirando. Las empresas españolas se han internacionalizado y al contrario que en crisis anteriores, a pesar de estar creciendo la demanda interna siguen vendiendo fuera. De hecho, ya hay que anotar cinco años consecutivos de superávit exterior, algo que tampoco había ocurrido. Acontecimientos muy extraordinarios tendrían que pasar para que estas previsiones se torcieran. Hay miedo por la debilidad parlamentaria del gobierno y ahora por lo que pueda ocurrir con las elecciones en Francia. Una salida de este país de la Unión Europea y del euro sería una muy mala noticia para todos. Veremos porque los indecisos rondan el 40 por ciento y los cuatro candidatos con posibilidades están muy igualados.


Fernando Jáuregui - Ya solo nos queda Rajoy (si él quisiera claro)

22.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Escribo desde una "cumbre" galo-luso-española, a pocas horas de que se celebre en Francia la primera vuelta de unas elecciones trascendentales para Europa, cuando Gran Bretaña y Alemania se preparan también para decidir muy próximamente sus destinos en las urnas y cuando en el Portugal del socialista Antonio Costa acaba de celebrarse una ópera bufa que más abajo comento, protagonizada por el "ministro" (comillas, por favor) catalán de Exteriores, Raül Romeva, que parece incansable a la hora de hacer el paleto con su "diplocat". Y, curiosamente, o no tanto, Mariano Rajoy es el centro de las conversaciones: "ya solo nos queda Rajoy... si él quiere, por supuesto, que no es seguro que quiera o sepa", dice un asistente, español, claro, ante la aquiescencia general.
Porque debo decir que, más allá de nuestras fronteras, el pasmo ante lo que nos ocurre en España es general. A Rajoy, que sigue siendo una figura bastante respetada en los ámbitos -incluso socialdemócratas- de la UE, le achacan su indecisión, su inmovilismo, sus dudas a la hora de cortar por lo sano con una corrupción "a la que más bien parece que quiere amparar" te dice alguno. Y yo digo que creo que no es eso: es simplemente, que a Rajoy se le achaca, como factor negativo el carácter del propio Rajoy, empeñado, y le ha ido bien con eso, en dejar que se le pudran los problemas, disimulándolos en lugar de atajarlos.
Y todo hace pensar que ahora volverá a ser lo mismo: ni dirá una palabra en contra de sus sempiternos enemigos internos Aguirre y González, ni exigirá el cese o, al menos, que comparezca ya ante el Parlamento acompañado de su jefe el fiscal general, el encargado de la Fiscalía Anticorrupción, Manuel Moix, que ha permitido que se fomente la imagen de que trabajaba más bien por el interés moral de un personaje tan viscoso como Ignacio González que por el valor ético de los españoles. Que ya digo que no quiero pensar que eso haya sido así: pero la lectura de los periódicos de este viernes, el tono de los comentarios radiofónicos, te induce a desconfiar de una institución que demasiadas polémicas ha suscitado. ¿Cuántas veces se ha dicho que la figura del máximo responsable de la acusación no puede seguir siendo designada "a dedo" por el Ejecutivo? Ponga en marcha hasta el final Mariano Rajoy sus acuerdos al respecto con Ciudadanos, hágalo ya, y se habrá apuntado un tanto en medio del marasmo que parece sacudir a su propio partido, a los de la oposición y, en otro orden de cosas, a las formaciones políticas de media Europa.
Rajoy, ya mismo, desde mucho antes de acudir a declarar como testigo en el "caso Gürtel" --y ojalá no lo haga por plasma--, tiene que infundir algo de sensatez al desmán generalizado que tanto ha contribuido a que perviva. ¿O es que había un solo español que dudase de los malos pasos tantos años dados por quien llegó a presidir la Comunidad de Madrid, nada menos? ¿O es que las lágrimas de Aguirre nublarán tanto tiempo de encubrimientos? ¿O es que Rajoy puede escudarse, sin que la ciudadanía se escandalice aún más, en que él tampoco se enteró de nada?

No: Rajoy tiene que asumir el liderazgo de manera mucho más activa. Y eso implica dejarse algunas plumas en el tejado de las decisiones tajantes. No puede esperar hasta el otoño, o a que le aprueben o no sus Presupuestos, o a que Puigdemont convoque su referéndum imposible, o a que Junqueras se suba al balcón de la plaza de Sant Jaume para proclamar -insigne brindis al sol, que afortunadamente nadie se ha tomado en serio- la República Catalana. Insisto: no; alguien tiene que dar los gritos de la sensatez, no meramente mantener los silencios del sentido común. Los problemas ya no se pudren: estallan.
Me comentan compañeros de mesa portugueses la última "gracieta" de la Generalitat. Acudiendo al primer acto de un recorrido por sus "embajadas" en Europa, conmemorando, parece, el inminente día de Sant Jordi, Raül Romeva tuvo en Lisboa la humorada de equiparar el "procés" catalán... ¡con el 25 de abril portugués!. Estuve, como corresponsal, en aquella gesta de la que el próximo día 25 de abril se cumplirán cuarenta y tres años, y en la que los militares se rebelaron contra la dictadura salazarista. Menudo dislate el de mi amigo, el "embajador" de la Generalitat en la capital lusa, Ramón Font, hablando, en plano de igualdad, de lucha de liberación en ambos casos, el de los catalanes de Puigdemont y el de los portugueses de Spínola. Con decirles a ustedes que trataron de comparar la "gesta" cantautora de Lluis Llach, que por allí andaba presente, con la del músico José Afonso, cuya canción, "Grándola Vila Morena", sirvió como contraseña para la puesta en marcha de los soldados que traían la democracia, ya les digo a ustedes bastante.
Pues eso: que Rajoy, que seguramente nunca habrá escuchado completa la bella canción dedicada a la localidad cercana a Setúbal, ni tampoco se interesó en sus años universitarios por la "nova cançó" catalana -le pillaba demasiado lejos--, debe ser quien, a golpe de talonario de aciertos, reconduzca una situación que se nos va de las manos. Y tiene, claro, que empezar por poner orden en casa, antes de que, desde la oposición y desde las propias filas amigas, le, nos, aumenten el caos. Así que pienso que aún nos queda una temporada de Rajoy... si él quiere, ya digo.


Antonio Casado - Aguirre vuelve a la picota

22.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

La lideresa está de nuevo en la picota por su mala cabeza como cazadora de talentos. Sobornos, blanqueo, trampas al Fisco, comisiones por concesiones, ingeniería financiera al servicio de dos depredadores de la caja de todos... Eso ocurría a la sombra de Esperanza Aguirre, donde sus dos prendas, Francisco Granados e Ignacio González, se repartían el territorio madrileño para llenarse el bolsillo privado de dinero publico.
El norte para Nacho -antes de su apertura americana, por cuenta del Canal de Isabel II- y el sur para Paco. El entretenido juego de la política se lo dejaban a la jefa, ajena a todo lo que no fueran relaciones de poder, medios de comunicación, urnas, encuestas y chafardeo por la calle de Alcalá con la falda "almidoná".
Así que soy de los que entienden las lágrimas de Aguirre al saber que ha arropado a dos sinvergüenzas. El que responde con la cárcel del caso Púnica y el que va camino de pagar con la misma moneda su saqueo del Canal de Isabel II.
A la ex presidenta de la Comunidad de Madrid le gusta la política más que a Pablo Manuel Iglesias el teatro. La mirada distraída que éste dedica a la política, por centrarse en el teatro, es la misma mirada distraída que aquella dedicaba a la corrupción, por centrarse en la política.
Cierto. Pero también del ejercicio de la política se derivan graves responsabilidades. Por lo que se hace. O por lo que se deja de hacer. Ese parece ser el caso en los dos supuestos contemplados: enriquecimiento personal de González y Granados, por un lado, y la financiación ilegal del PP madrileño, por otro.
En este punto es inevitable remitirse al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en cuyo entorno también crecieron las malas hierbas. Y a quien también le alcanza el reproche de la mirada distraída a conductas cercanas poco santas, mientras él se concentra en la política, que le gusta tanto como a Esperanza Aguirre ¿Un justo, o una justa, entre tantos pecadores? Aunque así fuera, ya no cuela. No en un terreno, que exige ejemplaridad y, además de ser honrado, parecerlo.
Ni Rajoy ni Aguirre se librarán de la llamada "pena de telediario", que consiste en la identificación de su figura con el tejido del PP, por el que trepó la corrupción cuando ellos ejercían puestos de máxima responsabilidad. Por tanto, es muy lógico que la Justicia les pida colaboración. Y es exigible que ambos colaboren, aunque la realidad puede ser distinta. Si cuentan lo que saben se juegan el cargo. Pero si alegan ignorancia.
No veo a Rajoy ni a Aguirre tirando de la manta. A pesar de que Francisco Correa (Gürtel) pasaba más tiempo en la sede central del PP, donde reinaba Rajoy, que en su propia casa. Y a pesar de que tanto González (Canal Isabel II) como Granados (Púnica) fueron criaturas políticas y palafreneros principales de Esperanza Aguirre.


Fermín Bocos - Corruptores y corruptos

22.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Cuando hay un político de por medio, la corrupción es cosa de dos. El que toma y el que da. Te doy (comisiones) para que me des (obra pública). Es un juego antiguo y perverso del que todo el mundo parece tener noticia pero que sólo se sustancia cuando les pillan y entran en escena los tribunales. Está pasando estos días con el escándalo mayúsculo que rodea la investigación de las presuntas mordidas millonarias cobradas por el dirigente del PP y ex presidente de Madrid Ignacio González. Su detención que ha coincidido en el tiempo con una citación a Mariano Rajoy para que declare en calidad de testigo en otro escándalo ("caso Gürtel") en el que el juez indaga acerca de la presunta financiación ilegal del PP coloca sobre el escenario, a la vista de todos, la peor de las imágenes. La que retira la confianza de los ciudadanos en los dirigentes públicos. Ya puede decir el Presidente del Gobierno que "está encantado" -frase textual- de tener que acudir a colaborar con la Justicia porque no resulta creíble. Para nadie es plato de gusto acudir a un tribunal.
El caso es que en todo este asunto sólo mirábamos hacia un lado, el de los presuntos corruptos pero faltaba el otro. El de los señalados como corruptores. En la mayor parte de los casos, empresas dedicadas a la construcción.
Lleva razón el ministro de Fomento Iñigo de la Serna al decir que la obra pública en España y el sector de infraestructuras tiene un enorme prestigio en el exterior. Pero la sombra ominosa de las prácticas corruptas para obtener contratos amenaza dicho prestigio. Detrás de los corruptos están los corruptores. Si OHL, una de las principales constructoras del país, aparece reiteradamente en la crónica de tribunales: casos" Palau" (CiU); "Lezo" , "Gürtel" y "Púnica" (PP) y su consejero delegado, Javier López Madrid, yerno de Juan Miguel Villar Mir, el ex ministro y empresario elevado a la condición de marqués por el Rey Juan Carlos I, ha sido detenido, lo que resulta de todo esto es que se cierra el ominoso círculo de sospechas que da pie a quienes denuncian la existencia de una trama en la que los poderosos de nuestros país se refuerzan entre sí. Conviene tener claro que sin corruptores no habría corruptos.


Charo Zarzalejos - Y esto solo acaba de empezar

21.04.17 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

La vuelta de vacaciones no ha podido ser más convulsa. En unas cuantas horas, no muchas, el ambiente político se ha vuelto, de nuevo, espeso. Muy espeso. Y no es para menos porque por lo que vamos conociendo y siempre a expensas de la palabra final de la Justicia, los ciudadanos tenemos derecho, cuando menos, a quedarnos con los pelos como escarpias. ¿Cómo es posible tanto despropósito, tanta desvergüenza?. ¿Cómo es posible?

El laberinto de empresas en las que, desde el Gobierno de la Comunidad de Madrid, el Canal de Isabel II ha realizado negocios, mordidas y demás disparates es realmente de dar miedo. Todo apunta a que la Justicia va a por todas, tan a por todas que lo que conocemos cuando se escriben estas líneas indica que el escandalazo en cuestión no ha hecho más que empezar.
El que fuera Presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, tiene por delante un futuro más que negro y con él algunos. Hay cosas que no se pueden hacer en solitario. Se necesita compañía, complicidad y silencio, mucho silencio para que todo haya llegado tan lejos.
Hay que estar a la espera de veredicto de la Justicia, porque sólo los Tribunales dictan culpabilidades, pero en el campo estrictamente político, estos últimos días está suponiendo un auténtico cataclismo para el PP en su conjunto y de manera más concreta para todo ese PP antimarianista porque declarados antimarianistas han sido siempre los que ahora se ven implicados en este sucio laberinto. Ahora las miradas están puestas en Esperanza Aguirre a la que ningún tribunal acusa de nada. Haría bien en irse. Debería irse y lo debería hacer por su propio bien. Tan importante es entrar con buen pie como saber irse a tiempo, antes de que las circunstancias te desborden, antes de palpar en la propia piel una infinita soledad.
Malos y duros días para muchos, entre otros, para Cristina Cifuentes a la que nadie podrá imputar falta de contundencia para afrontar cualquier sospecha de corrupción. En este maremagnun de acontecimientos no deja de ser llamativo que Ciudadanos, o mejor dicho, muchos de sus portavoces -Aguado, Páramo y la propia Arrimadas- se dediquen a poner bajo sospecha al gobierno de Cifuentes y a recordar que también ella estuvo en el Consejo de Isabel II. Que reiteren una y otra vez la corrupción que asola al PP y al mismo tiempo permitan que tanto los madrileños como los españoles estemos gobernados por aquellos a quienes ellos consideran virtuales delincuentes. ¿Por qué permiten semejante cosa?. Alegan que si no fuera por ellos ni Cifuentes se hubiera movido, pero se mueve y sacan a pasear su pasado. ¿Cómo es posible apoyar a quienes según ellos son unos corruptos que no nos merecemos?. O modulan sus declaraciones o tendrán que dar muchas explicaciones. Si España no se merece estar gobernado por un partido corrupto, ¿qué hacen permitiéndolo?.
Los tiempos judiciales son los que son, de ahí que mejor no especular con la fecha de la declaración del Presidente del Gobierno en calidad de testigo. Nadie esperaba que esto fuera a ocurrir después de tantos años de investigación e instrucción. Este hecho es de suma relevancia. Es la primera vez en la historia de la democracia que un Presidente en plenitud de funciones tenga que declarar. Como es lógico, Rajoy lo hará. Debe hacerlo y aquí no tiene excesivo riesgo afirmar que no será algo inocuo, irrelevante. Muy al contrario. Es algo muy relevante que tendrá consecuencias.
Lo vivido durante estos días y los que vendrán trasciende con mucho a los estrictamente judicial. En términos políticos puede llegar a ser un punto de inflexión de la propia legislatura y, desde luego, para el PP de Madrid el punto final de ese PP antimarianista que ha venido cayendo poco a poco. La constatación de comportamientos indeseables ha sido el remate final, pero la decadencia del llamado "aguirrismo" que es tanto como decir "antimarianismo" había comenzado mucho antes. Ahí está la negativa de Rajoy a cumplir los deseos de Aguirre cuando esta quería que Ignacio González fuera el responsable de Bankia y ahí está la negativa a que este fuera candidato a la Comunidad de Madrid y ahí está, a la espera ,el que será candidato a la alcaldía de Madrid. Lo vivido es la estocada final de un PP que fue y que ya no existe. Pero, en fin, conviene estar muy atentos porque todavía nos queda mucho por ver, muchas sorpresas por digerir porque "esto" no ha hecho más que empezar.


El Abanico - Una Semana Santa sin fecha fija

21.04.17 | 08:16. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Aunque no me resigno a seguir escribiendo sobre la corrupción, lacra que empieza a ser vomitiva e irrespirable, como acabamos de finalizar la Semana Santa y justo hemos conocido datos del Fondo Monetario Internacional bastante positivos a pesar de la crisis general en la que estamos establecidos, quiero romper una lanza por un tema muy sencillo y muy simple de corregir pero que puede traer beneficiosas consecuencias.
Se trata de enmendar un error histórico: si celebramos la Navidad a fecha fija, ¿por qué no hacerlo también en los días que conmemoramos la muerte de Jesucristo?

Señores del Vaticano, Papa Francisco, enmienden este error (iba a escribir este sindiós). Se supone que tenemos datos suficientes como para afirmar que el niño Jesús nació un 25 de diciembre y murió 33 años después un día determinado.... del mes de abril. ¿Por qué abril? Déjenme que me explique.
Cambio climático aparte -lo dejo para otro día- todos hemos vuelto muy satisfechos de estas minivacaciones de primavera porque ha lucido el sol de forma ininterrumpida y general en toda España, nuestras ciudades y lugares de veraneo han conocido afluencias multitudinarias y hasta las zonas de nieve con sus deportes de invierno han visto crecer sus cifras espectacularmente.
En Málaga, que es donde paso estos días así como en verano y algunos días del invierno he podido leer cifras muy significativas. Solo en el aeropuerto malagueño se ha incrementado el tráfico en 200.000 pasajeros más, el AVE llevaba tantos trenes especiales que apenas podía cumplir horarios y a pesar de los precios desorbitados era dificilísimo encontrar billetes, y los negocios de hostelería que tanto sostienen el producto nacional español han crecido en torno al 30%.
¿Las causas? Como siempre, son múltiples. Pero hay una fundamental para haber incrementado esos porcentajes del 30% respecto al año pasado. Las fechas. En la memoria histórica de Eduardo Mackintosh, mi gurú en temas turísticos, la diferencia entre que la Semana Santa caiga en Marzo a lo haga en abril, por aquello de las lunas y las mareas, es muy notable. El lo tiene estudiado y sostiene que si se fijaran fechas para la Semana Santa en abril, la repercusión en puestos laborales en toda España podría alcanzar los 700.000 puestos de trabajo, posibilitando además prolongar la temporada de esquí.
¿Alguna objeción? ¿Sería un escándalo romper la tradición cristiana? Creo firmemente que no. A veces, las medidas más sencillas tienen repercusiones increíbles. Y esta de poner fecha fija a la Semana Santa puede ser sumamente positiva para mucha gente porque permitiría prolongar millones de puestos de trabajo hasta el final del verano y romper así la maldita estacionalidad del sector turístico.
Por eso, me permito romper una lanza por este tema y acudir directamente al Papa Francisco para que, aplicando el sentido común, decida abolir una incongruencia como la de que la Semana Santa se celebre en fechas variables. Beneficiaría a muchísimas personas, permitiría acudir a las procesiones a mucha más gente, y tendría efectos benéficos para todos..


Escaño Cero - Las últimas palabras

21.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Esta semana en la que, una vez más, los escándalos de corrupción nos desazonan, es la misma semana en que se conmemora el Día del Libro y recordamos a Cervantes y a todos aquellos que han hecho de las palabras una obra de arte.
Sí, el domingo 23 todos tenemos una cita con los libros.
Así que en medio del caos, la lectura es lo que nos regala sosiego o al menos la posibilidad de viajar a otros mundos, a otras realidades donde encontrarnos con personajes que nos dejan al curiosear en sus más íntimos pensamientos.
Precisamente para celebrar el Día del Libro tengo en las manos "Las últimas palabras", la nueva novela de Carme Riera.
Carme es una de las grandes de la Literatura española que escribe indistintamente en castellano y en catalán.
Catedrática de Literatura Española en la Universidad Autónoma de Barcelona es además miembro de la Real Academia Española y una de las autoras más leídas fuera de nuestras fronteras porque sus libros se han traducido al inglés, griego, turco, alemán, hebreo, croata, italiano, portugués...
Los libros de Carme Riera enganchan desde el primer párrafo y su lectura se antoja a una sintonía en la que no sobra una sola nota, en este caso ni una sola palabra.
Es lo que sucede con "Las últimas palabras" en la que Carme nos traslada a Mallorca donde vivió el archiduque Luis Salvador de Austria, primo de Sissi, un hombre singular, que participó entre bambalinas de los grandes acontecimientos de su tiempo, esos años apasionantes y trágicos que dieron lugar a la Primera Guerra Mundial.
Carme mezcla la Historia y la leyenda para construir un relato en el que nos sitúa no solo en esa época apasionante sino que nos hace viajar al trasfondo del alma del archiduque.
Como no hay día en que no nos despertemos sin una noticia que nos provoque un sobresalto, ya sea por el auge de los populismos cuya próxima cita serán las elecciones franceses, o por la deriva autoritaria de Turquía, o por las ocurrencias de Donald Trump, o por el dolor que provoca la crisis de los refugiados, crisis a la que nadie parece dispuesto a dar una respuesta eficaz, por no hablar de los múltiples casos de corrupción, pues no hay otra manera de escaparse a tanto desatino sino a través de la lectura.
Yo he elegido hacerlo a través de las aventuras y desventuras del archiduque Luis Salvador que se enamoró de Mallorca y que aún allí se conserva su palacio.
Le doy las gracias a Carme Riera por regalarnos a los lectores "Las últimas palabras". Feliz Día del Libro.


Fermín Bocos - Daños colaterales

21.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

En el uso del cargo era de una arrogancia que rozaba la chulería. Hablo de Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid hoy detenido. Una criatura política de Esperanza Aguirre que a juzgar por las acusaciones del fiscal que ha indagado en su vida paralela a la pública aprovechó sus sucesivas encomiendas políticas -sobre todo la presidencia del Canal de Isabel II-, para asegurarse algo más que una renta vitalicia.
¡Cómo será la cosa! que fue Cristina Cifuentes, su sucesora en la Presidencia de Madrid, quien ante el olor a pufo de algunas de las compras realizadas por esta empresa pública en diversos países de Suramérica (Brasil, Colombia, Santo Domingo), decidió ponerlas en conocimiento de la Fiscalía anticorrupción.
Es pronto para ponderar el daño que semejante personaje ha infligido a su partido y, de paso, al propio sistema democrático. Este y otros escándalos (los Pujol en Cataluña, los ERE (PSOE) en Andalucía, o los casos Gürtel y Bárcenas que afectan a personajes del PP) relacionados todos ellos con prácticas corruptas de políticos que sucumben a la codicia están laminando la credibilidad de los ciudadanos en el sistema.
En Madrid todo empezó con el "tamayazo", aquél escándalo propiciado por el transfuguismo de dos diputados socialistas que obligó a repetir las elecciones. Han sido años de gobiernos de Esperanza Aguirre en los que aunque ella niega conocimiento de los hechos presuntamente delictivos que se atribuyen a algunos de sus colaboradores (Francisco Granados, López Viejo, Ignacio González), a la vista está que fueron perpetrados ante sus narices.
Los jueces dirán en sentencia lo que corresponde respecto de los gravísimos delitos de los que está imputado quien fuera el anterior presidente de Madrid pero el daño ya está hecho. Y no sólo en relación con la presunta mengua patrimonial sufrida por el Canal de Isabel II. Hay otra empresa pública a la que también deja dañada. Me refiero a Telemadrid.
Manejando el mando a distancia como si esta empresa pública fuera de su propiedad arruinó la credibilidad de este canal de televisión imponiendo la presencia de turiferarios y otros periodistas agradecidos que llevaron al canal a niveles informativos irrelevantes. Después llegó el despido de buena parte de plantilla. La sentencia todavía no la conocemos, pero los daños colaterales sí. Algunos son irreversibles.


Luis del Val - Las aves del paraíso

21.04.17 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Creo que era el genial Julián Barnes el que mantenía el temor de que, al final, se confirmara que hasta las aves del paraíso son falsas. Sin embargo, hay días en que el aspecto es mucho peor, y podría ser posible que las aves las haya suministrado alguien, gracias a una comisión en B, entregada al gerente del Paraíso.
Te levantas todas las mañanas dispuesto a recuperar algo de inocencia, pero no te dejan. Miras al río, intentando creer que las aguas no son tan turbias, pero el lodo sube hasta la superficie, incluso en el Canal Isabel II.
Luego, está la hipérbole, la oposición poniendo la lupa y asegurando que no es lodo, que es mierda, todavía sin degradar. Cualquier día un político ayudará a una anciana a cruzar la calle y le acusarán de abuso de menores.
Entre la corrupción y el todo vale, a mi también me la empieza a sudar. Colocar la imagen de una persona que no está imputada ni acusada, en medio de una galería de corruptos o condenados o confesos, en la parte exterior de un autobús es como colocar la imagen de la madre de alguien, en medio de una colección de señoras que ejercen la prostitución. A lo peor, sale otro autobús y aparece la madre del promotor del autobús primero, porque parece que hay barra libre en la injuria, el insulto y el escarnio.
Comienza a extenderse la sospecha de que los políticos son más honestos cuanto menos mandan, y más corruptos cuando durante más espacio y más tiempo ejercen el poder. El descrédito de los partidos viene de los pecados de avaricia de algunos de sus ladrones con carnet, pero, también, del rasgamiento de vestiduras de los otros al señalar al ladrón y tocar los timbales, por si alguien no se ha dado cuenta. Olvidan que si un panadero exagera hablando mal de otro panadero, a la larga no habrá quien se fíe de los panaderos. Pero mirar a largo plazo es pedirle demasiado a un panadero -perdón, quise decir a un político- porque no pueden mirar más allá del próximo día o, como mucho, llegan hasta las próximas elecciones. Pero esto se está embarrando. Y, como en el chiste, nos vamos a ir a la mierda, según el optimista, porque el pesimista ya ha avanzado que puede que no haya mierda para todos.


Fernando Jáuregui - Las lágrimas de Aguirre

21.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Pues claro que, excepto los señores Alavedra y Prenafeta, por la cuenta que les traía, todos los acusados de corrupción, o de contactos negligentes con los corruptos, lo niegan. Indignados unos, dolidos otros. O lacrimógenos, como en el caso de la ex presidenta de la Comunidad madrileña, ex presidenta del Senado, ex ministra de Cultura, ex presidenta del PP madrileño, ex icono de la oposición -interna- a Rajoy y actual -aún- jefa de la oposición municipal del PP, Esperanza Aguirre. Aseguró Aguirre este jueves, ante los periodistas y tras pasar por el banquillo de los testigos del "caso Gürtel", que siempre tuvo por persona de honradez ejemplar a Ignacio González, a quien ella colocó en la presidencia de la Comunidad madrileña y a quien trató, infructuosamente porque Rajoy se negó en redondo, de situar en la, ejem, rentable presidencia de Caja Madrid. Siento decirlo, pero las palabras de Aguirre no se corresponden, hasta donde el periodista sabe, escuchó y vio, con la realidad. Ni con la verdad, claro.
Porque fueron muchas las veces que, incluso gentes del PP, advirtieron a Aguirre sobre la débil línea divisoria entre el bien y el mal por la que circulaba constantemente, poniéndose al mundo y a los ciudadanos por montera, Ignacio González. "¿Vosotros creéis que Ignacio es lo que dicen de él que es?". La frase, textual, es de la ex lideresa y la pudo escuchar quien esto suscribe -y rubrica- cuando un correligionario de ella le advirtió sobre lo que hacía y no hacía su "número dos", ya entonces, más de quince años ha, complicado en una misteriosa trama de espionajes y escuchas, como si de la peor trama catalana pujolista se tratase.
No me atrevería a sugerir que la simpática y accesible "Espe" se haya lucrado personalmente de los años de basura del PP en Madrid. Sí digo, con toda claridad, que favoreció al amigo y perjudicó al enemigo. Y, al indiferente, ya se sabe: la legislación vigente. Es decir, negligencia "in vigilando" que hace muchos años la debería haber convertido en acreedora a la retirada definitiva de toda actividad política, cuando menos. Y en sus excesos, la "lideresa" incluyo sus favoritismos a los comunicadores menos críticos con ella. Se lo lancé al rostro un día y me respondió: "pudiendo hacer algo por los amigos, ¿cómo esperas que lo haga por los enemigos?".
Toda una frase que define una concepción de la política. Patrimonial. Tiene que abandonar ya mismo la vida pública, con o sin lágrimas, y bien que siento decirlo, porque, en lo personal siento simpatía por ella; y no hago leña del árbol caído porque esto mismo llevo algunos años diciéndolo.
La ejemplaridad, el raciocinio, la moderación, tienen que regresar a la vida política española. No puede ser que a quien ha denunciado toda esta trama nauseabunda del Canal de Isabel II, es decir, la presidenta de la CAM Cristina Cifuentes, sus propios aliados de Ciudadanos le pidan explicaciones, en lugar de dedicarle un aplauso, aunque sea tímido y poco sonoro: ha sorteado no pocas presiones de algunos de los suyos para que mantenga la boca cerrada. Y menos puede ser que la critiquen "por lo bajini" algunos correligionarios, encantados con las trabas que el fiscal anticorrupción intentó poner a los registros ordenados por el juez. Esperamos también las explicaciones del teórico acusador público.
Ni puede ser que, desde el PSOE desnortado, equiparen el "caso Ignacio González" con la comparecencia, como testigo, de Rajoy a declarar en el "caso Gürtel". Explicación y comparecencia imprescindibles, porque Rajoy estuvo allí en los tiempos del plomo (y de la plata), aunque nadie pueda acusarle de prácticas corruptas en lo personal. Pero un testigo es un testigo. Al menos. Y, por cierto, mejor hubiesen hecho en el PP en haber aceptado desde el primer momento, aunque fuese poniendo caras de circunstancias, el llamamiento judicial a Rajoy, que esperemos que no busque escapatorias de plasma, porque sería peor.
Estoy deseando que comience esa comisión parlamentaria que, en teoría, debería investigar las corruptelas del PP. Corruptelas afortunadamente, creo, pasadas, pero no suficientemente sancionadas; ni política ni, acaso, penalmente. Y bien que podrían, de paso, extenderse las facultades de esa comisión a las presuntas o reales corrupciones en otras fuerzas políticas.
Y menos lágrimas, señora Aguirre. Somos nosotros, los ciudadanos, sobre los que se ha montado el chiringuito de tantos aprovechados, quienes deberíamos llorar. Una vez que se nos pase la indignación, claro.


Isaías Lafuente - La charca, llena de ranas

20.04.17 | 08:16. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

La Audiencia Nacional ha citado a declarar a Mariano Rajoy como testigo en el juicio por el caso Gürtel. Su comparecencia había sido pedida en dos ocasiones y a la tercera fue la vencida, a pesar de la oposición de la fiscal que vino a decir que su declaración, a estas alturas, era innecesaria e irrelevante porque la instrucción ya ha documentado suficientemente los delitos que van a ser juzgados. Y es posible que sea así, pero entonces las preguntas son otras. ¿Por qué la fiscalía no lo ha llamado antes, por qué la búsqueda de testigos terminaba siempre en los umbrales del despacho de Mariano Rajoy, qué tiene él que no tengan los otros secretarios generales del PP que sí fueron llamados para preguntarles unas cuantas cositas sobre cómo se pudo armar una trama delictiva en el partido del que ellos eran dirigentes?

Rajoy acudirá a declarar como testigo y eso le obliga a decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Y eso es lo que la sociedad lleva esperando desde hace años del PP, que articule un relato creíble sobre cómo prosperó tan eficazmente la corrupción en algunos de los despachos del partido y de las instituciones en las que gobernaron. Y que señale definitivamente y exija responsabilidades políticas a quienes por acción u omisión, por indecencia o por mera incompetencia en el casting político, tuvieron tan poco olfato que se les coló lo más fétido del género humano: aquellos capaces de enriquecerse a costa de los conciudadanos que les dieron su confianza a través del voto.
Y Mariano Rajoy acumula responsabilidades políticas en esa materia, con la agravante de que puso la mano en el fuego por dirigentes corruptos a pesar de que las evidencias de sus delitos se acumulaban. Recordamos el "nadie podrá probar*", recordamos los elogios al gobierno de Matas que él quería para España, recordamos lo de que la Gürtel no era una trama del PP sino contra el PP... La misma actitud que mantuvo Esperanza Aguirre. Su heredero en la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha sido detenido acusado de una ristra de delitos que hacen temblar: prevaricación, malversación, cohecho, blanqueo, fraude, falsificación documental y organización criminal. Cuando fue encarcelado Francisco Granados y se desvivía en elogios por el ahora detenido dijo que es que el primero le había salido rana. Un caso aislado, vamos. Pero por lo que se ve, las ranas prosperaron muy eficazmente en la charca de Aguirre. Y ella sigue siendo portavoz de su partido en el primer ayuntamiento de España.


Francisco Muro de Iscar - "Tramemos" (y el fondo de la trama)

20.04.17 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Un alto representante de uno de los ayuntamientos que gobierna Podemos decía ayer que la crisis económica y el descrédito institucional, marcado en buena medida por una corrupción extendida de norte a sur y en casi todos los partidos clásicos, fueron las causas que hicieron posible el nacimiento de este partido político. Un nacimiento y un éxito político indudable, vertiginoso, con esperanzas de renovación de la clase política que se desinfla día a día por culpa de sus propios dirigentes. Ni Podemos ha actuado como prometía ni los partidos clásicos han escuchado el voto de castigo electoral que les dieron los ciudadanos. Y, eso que la presencia constante de casos de corrupción, casi todos de hace años, pero renovados y destapados cada día por la acción judicial, sostiene a Podemos y debería animar a los demás a hacer un ejercicio de asunción de sus responsabilidad, de autocrítica y de transparencia que no se ve por ninguna parte.
Lo más importante que ha hecho Podemos en su corta pero llamativa presencia electoral se puede resumir en acciones como el boicot a la Coca Cola -con la pifia de Ramón Espinar, que también se hizo famoso por la venta de una vivienda pública protegida-; lo de la senadora con alquiler social; la amortización de Errejón y sus partidarios; el culto al líder y a su poder casi absoluto, compartido con su pareja; la petición de que TVE retire la Santa Misa de su programación; contratos públicos irregulares de algunos de sus dirigentes o contratos discutibles a algunos asistentes; crisis en algunas comunidades autónomas en la lucha por el poder; su posición nunca bien explicada en los intentos de Pedro Sánchez de formar un gobierno contra el PSOE... y, la última, el "tramabús", copiando a "Hazte Oír" después de ponerles a bajar de un burro y, sobre todo, mezclando churras y merinas, condenados por corrupción y otros que pasaban por allí, periodistas, etc. Parece que esa va a ser la estrategia hasta las elecciones del 19. Fantástico. Y ni una sola propuesta seria, ninguna estrategia real de regeneración democrática. Podemos parece más "Tramemos", una estrategia de demagogia, simplezas y frases hechas. Una máquina de ir echando basura sobre los rivales, sobre algunos medios de comunicación y sobre el sistema. No es bueno que las ideologías, incluso las que ya forman parte de un pasado a olvidar, se disuelvan al servicio del populismo y de la demagogia. Pero el problema es mucho más profundo. Es posible que Podemos-Tratemos sea una simple anécdota en la historia de España. El problema es que la izquierda sigue sin saber orientar su futuro y sigue teniendo la tentación de irse a los extremos, que el centro-derecha no ha lavado su pecado con la corrupción y que no se adivina ninguna alternativa. Hay un problema serio de confianza en las instituciones y la falta de acuerdos, de pactos sobre los asuntos de fondo, de solidez y de coherencia de unos y de otros puede traernos sorpresas desagradables y acabar desenganchando a los ciudadanos de la democracia. Y eso sí que es un grave riesgo.


Fermín Bocos - Semana aciaga para el PP

20.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

El pasado siempre vuelve. A la citación para declarar como testigo ante la Audiencia Nacional que en breve recibirá Mariano Rajoy (investigan un caso de presunta financiación ilegal del partido), se une en la noticia la detención por agentes de la Guardia Civil de Ignacio González, otrora presidente de la Comunidad de Madrid. Y todo en vísperas de la esperada declaración de Esperanza Aguirre también como testigo en relación con el mencionado caso de presunta financiación ilegal del PP. Aguirre siempre ha negado tener conocimiento de las dolosas andanzas que han llevado a varios ex dirigentes del partido ante los tribunales por estar encausados en casos de corrupción -el más destacado, Francisco Granados, que fue consejero del gobierno madrileño y secretario general de los populares-.
Serán los jueces quienes tendrán que decir la última palabra a través de sus sentencias en los diversos casos investigados -"Gürtel, Púnica, Canal de Isabel II, Atico de Marbella, etc.- pero en términos políticos la posición de Aguirre al frente del grupo municipal popular en el Ayuntamiento de Madrid es extremadamente delicada por no decir que insostenible.
Son demasiadas cuerdas rotas y todas bajo sospechas transversales de corrupción. La carpa se viene abajo.
Acorralado por los casos de presunta corrupción -antes en Valencia o Baleares, ahora sobre todo en Madrid-, a la desesperada, los portavoces del PP acaban recurriendo a un argumento que en democracia no es de recibo: la gente nos vota. Somos -dicen- el partido más votado. Es verdad. Pero la ventaja que otorga tener enfrente una oposición sectaria y por lo tanto ineficaz (Podemos) o errática y por lo mismo inocua (PSOE), no puede durar eternamente. Mantener un discurso que proclama la voluntad de lucha sin cuartel contra la corrupción mientras en los juzgados se acumulan los sumarios con ristras de encausados, roza la impostura. Las urnas, ni son ni nadie puede pretender que sean el Jordán. La corrupción pudre la democracia.


Antonio Casado - Historias del "tramabus"

20.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

El autobús de Podemos es, según Carlos Alsina, un "auto-bluff". Correcto. Ruido en la calle y siesta en el Parlamento. Inmadurez política. Fuegos artificiales. Esto es lo que hay. En otras palabras: el "tramabus" es a la lucha contra la corrupción lo que la política es al teatro. Por eso puede decirse aquí y ahora que, por ejemplo, la detención del ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha sido posible gracias a un excelente trabajo de la Guardia Civil. No a las denuncias grafiteadas -perdón por el palabro- en el autobús de Pablo Manuel Iglesias.
Entendámonos. Lo uno es normal funcionamiento de las instituciones en un Estado de Derecho. Lo otro es el circo, que viene a expresar la incapacidad de la izquierda mochilera de hacer en el Parlamento -y en las parcelas de poder institucional legítimamente conquistadas-, el trabajo que le han encomendado cinco millones de ciudadanos.
Véase como la citación remitida por la Audiencia Nacional a Mariano Rajoy para que declare como testigo en relación con el caso Gürtel, viene a demostrar que al eventual éxito publicitario de la ocurrencia del "tramabus" se lo come su estrepitoso fracaso político frente al normal funcionamiento del Estado de Derecho. De las Fuerzas de Seguridad y los tribunales de Justicia, en este caso.
Ya dijo Iglesias que su método era utilizar la calle para dar miedo a los poderosos sindicados en la "trama". Se podría alegar que es una sana utilización de las posibilidades que ofrece la democracia participativa (derechos de manifestación, asociación, expresión, reunión) frente a la desprestigiada democracia representativa, según reza el manual del buen populista,

Pero en realidad es un recurso de perdedor, si tenemos en cuenta que la complicidad de los tres partidos comprometidos en el orden constitucional (PP, PSOE y Ciudadanos), ha dejado a Podemos casi en la irrelevancia a la hora de tomar las grandes decisiones.
Y tampoco puede decirse que lo del "tramabus", ya recuperado de sus problemas de embrague, haya resultado un éxito de critica y publico. Lo han censurado voces propias y ajenas. Calificativos de "repugnante", "antidemocrático" e "impresentable" han salido del resto de partidos. Y en las filas de Podemos también se la ha criticado por imitar los métodos de "Hazte Oír", que pasearon su trans-fobia por las calles a modo de ruta turística.
Lo de Podemos fue más allá. Según el ex jefe del Estado Mayor de la Defensa, Julio Rodríguez, incorporado ahora a los cuadros dirigentes del partido de Iglesias, explicaba este martes ante la sede del CNI, de gira turística por los nudos de la "trama", que ésta en realidad no es una red de corrupción, sino "una mezcla de comportamientos corruptos y legales que obedecen a intereses espurios". Toma ya.


Fernando Jáuregui - Los golfos

20.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Hace años que sospechábamos que en determinados ámbitos de la Comunidad de Madrid, durante la etapa presidida por Esperanza Aguirre, algunos golfos se aprovechaban de sus cargos y sus puestos para hacer negocios personales. Ahí está quien fuera secretario general del PP madrileño, Francisco Granados, en la cárcel; y ahí está toda la vertiente madrileña de la "trama Gürtel", junto con todo el descaro con el que gestionaron asuntos, desde Caja Madrid hasta el Canal de Isabel II.
Claro que no estoy acusando a la entonces presidenta de la Comunidad y hasta recientemente de los "populares" madrileños, Esperanza Aguirre, de haber inducido o cooperado directamente en las corruptelas o en los desmanes de todo tipo, que incluyeron ayudas a determinados comunicadores favorables. De lo que no sé, procuro no hablar. Pero he de recordar que Aguirre trató, enfrentándose a brazo partido con Rajoy, de situar a su "número dos", Ignacio González, en la presidencia de la entonces muy rentable -para quienes la manejaban- Caja madrileña. Y que hizo oídos sordos a cuantos le sugerían --quien suscribe entre ellos- que el vicepresidente de la CAM y presidente de tantas cosas evidenciaba una conducta muy poco ejemplar.
Ahora, justo un día después de que se hiciese público que Mariano Rajoy será llamado para testificar ante el tribunal del "Caso Gürtel", en una decisión judicial polémica y no unánime, salta la noticia, no por esperada menos explosiva, de que Ignacio González ha ingresado en prisión por algo que, salvada sea siempre la presunción de inocencia, todos sabían: que en el Canal de Isabel II hubo enriquecimientos ilícitos en la época en la que González presidió esta institución concebida para el bien público.
No me parece, la verdad, que puedan equipararse ambos hechos, el futuro testimonio de Rajoy y la prisión de González, contra lo que este miércoles sugerían malévolamente algunos comentaristas. Lo de González era un clamor, como lo ha sido la corrupción en una parte importante del PP madrileño, comenzando por las obras "en negro" de la sede. González tendrá que responder de muchas cosas y, desde luego, uno no quisiera estar en su pellejo: se creyó inmune e impune, como tantos otros incursos en la corrupción madrileña. Lo de Rajoy es diferente: lógicamente, tenía que ser llamado a declarar en la investigación del caso Gürtel. Porque es el más veterano de los políticos en el poder de todos aquellos que gestionaron algo en el PP en los "años de la basura". Claro que Rajoy tiene que saber mas que usted o yo de lo que pasó en aquellos años, independientemente de que quien suscribe exprese su condición personal en el sentido de que el Presidente del Gobierno no es un personaje corrupto, y jamás se habría atrevido, porque no casa ni con sus modos ni con su carácter, a meterse un euro indebido en su bolsillo, ni antes una peseta.
Eso no le exime de la obligación de testificar y contar lo que sepa de los tiempos de plomo. Y abona la conveniencia de esa comisión parlamentaria acordada en los pactos con Ciudadanos, que esperemos que más pronto que tarde se ponga en marcha, para dilucidar qué ocurrió con la financiación del PP y de algunos "peperos jetas" en la época comprendida entre 1982 y 2011. Muchos ex secretarios generales, muchos miembros de las ejecutivas, muchos ex responsables regionales y locales, han de pasar por esa comisión, como pasaron y están pasando por el tribunal de los casos Gürtel, Púnica y tantos otros.
Pienso que, con todos los claroscuros, Rajoy no está siendo un mal Presidente del Gobierno. Sería ahora malo para España debilitar su figura. Pero no hay peor manera de fragilizar a quien es uno de los primeros ministros más respetados de Europa que permitir que continúe envuelto en una nube de sospechas, dudas, rumores y difamaciones, en parte derivados de sus pésimas reacciones ante las acusaciones que han recibido él y su partido: por eso la comparecencia judicial y parlamentaria considero que es tan necesaria. Y, sobre todo, la figura de Mariano Rajoy nunca puede ni debe estar mezclada, simplemente por haber compartido militancia con ellos, con las de ciertos golfos. Salvada sea siempre, vuelvo a repetirlo por si las moscas, la presunción de inocencia.


Rafael Torres - España, donde lo normal es noticia

20.04.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Sólo estando habituados a lo anómalo, lo normal puede ser noticia. La detención del ex-presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y la llamada a capítulo, en calidad de testigo, de Mariano Rajoy, se han apoderado de todas las portadas a cuatro columnas y en grandes caracteres, cuando, en puridad, ambos sucesos son la cosa más normal del mundo. Claro que lo normal siempre nos pasma o nos pilla desprevenidos.
¿Se concibe algo más normal que se eche el guante a aquél sobre el que pesan tan fundadas sospechas de corrupción, siquiera para interrogarle debidamente y enfrentarle a las pruebas, los indicios o las evidencias de sus presumibles delitos? El escandaloso saqueo del Canal de Isabel II es sólo uno de los escenarios por el que hemos creído ver, desde hace mucho, la sombra de Ignacio González, uno de los innumerables "hombres de confianza" de Esperanza Aguirre que le salieron "rana", pero que al contacto con las aguas del Canal podría haber engordado hasta convertirse en un sapo del tamaño de uno de esos pueriles autobuses que circulan últimamente por ahí. ¿No es normal, por tanto, que la policía judicial le haya invitado amablemente a acompañarla para charlar un rato?

Pero lo de Rajoy, lo de su emplazamiento judicial a decir la verdad de cuanto sepa de la trama Gürtel so pena de ser empapelado, y aun encarcelado según las leyes vigentes, por perjurio, es más normal si cabe. ¿Entra en cabeza humana que al socaire de las investigaciones sobre la Caja B del Partido Popular, sea llamado a declarar todo el mundo, hasta el chico de los recados, pero no el máximo responsable del partido, cual era Rajoy en su calidad de secretario general en los tiempos en que se cometieron los delitos que se investigan?

La política española, y dentro de ella muy señaladamente el Partido Popular, que, por cierto, nos gobierna, ha vivido instalada en lo anómalo, que no otra cosa es la golfería machihembrada con la impunidad. En un mundo cuerdo, en un país cuerdo, eso es lo que hubiera estallado cada día en las portadas, la asombrosa carencia de autores, y de testigos, del monumental y continuado desvalijamiento de los bienes nacionales. Pero hemos vivido en lo anómalo, donde lo normal, lo aparatosamente normal, es noticia.


Escaño cero - El testigo

20.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

No es una buena noticia para Mariano Rajoy ni para su partido que el tribunal que juzga el "Caso Gürtel" le haya citado a declarar como testigo y justo veinticuatro horas después haya sido detenido Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid por un caso de corrupción en el Canal de Isabel II.
El PP tiene demasiados frentes abiertos respecto a la corrupción. La mayoría de los partidos tienen sus puntos negros en cuanto a financiación irregular pero lo cierto es que los escándalos en torno al PP son los más numerosos y espectaculares y no se puede obviar que algunos de sus dirigentes, tesorero incluido, están en el punto de mira de la Justicia.
Pero volviendo a Mariano Rajoy hay que decir que comparecer ante un tribunal como testigo no implica culpabilidad alguna, pero qué duda cabe que el que el presidente de Gobierno tenga que comparecer ante un tribunal para testificar sobre un caso de corrupción supone también un revés para la imagen de España.
Lo cierto es que "el caso Gürtel" apesta así como otros casos de supuesta corrupción que afecta al PP y guste o no Mariano Rajoy lleva muchos años en la "sala de mandos" del PP, ha dirigido además campañas electorales, y parece evidente que algo podrá decir sobre que estos casos que tienen que ver con la corrupción protagonizada por personas situadas en los aledaños del PP y en el mismo corazón de Génova 13.
Puede que Mariano Rajoy no sepa nada, o no haya querido saber nunca nada de prácticas poco ortodoxas que pudieran darse en el seno del PP, pero como dirigente destacadísimo de la familia popular algo tiene que decir al respecto.
Esta debería de ser la legislatura en que se sentaran las bases para que los casos de corrupción y de financiación irregular queden desterrados para siempre. Ha emprendido una renovación y hay una nueva generación que ocupa cargos intermedios, pero como decía Gramsci, lo viejo no termina de morir ni lo nuevo de nacer, de manera que el pasado del que Mariano Rajoy es una figura principal, acecha al PP que está bajo la lupa de los tribunales.
Sin duda habrá un antes y un después para el PP y para el propio Mariano Rajoy después de su comparecencia ante los tribunales.


Más que palabras - Tramas y brochas

19.04.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 18 (OTR-PRESS)

Entrevisté a Irene Montero hace apenas dos semanas para "El Economista" y le pregunté por la estrategia de Podemos de cambiar el concepto "casta" por "trama". Me dijo que "cuando hablaban de casta uno se imaginaba a políticos, normalmente hombres, con traje y corbata viajando en Bussines, teniendo privilegios y malgastando dinero público, sin embargo, trama implica una estructura de poder que permite la vulneración de derechos humanos e impide el desarrollo de la vida democrática".
Le repregunté por el tema sin tener la menor idea de que poco después hablaríamos del llamado "Tramabús" que tanto está dando que hablar estos días y textualmente me respondió esto:

P.- ¿A que se refieren cuando hablan de la "trama"?

R.- Hablar de "trama" implica hablar de la estructura de poder que en este país permite la vulneración sistemática de derechos humanos e impide el desarrollo de la vida democrática. Cuando hablamos de "trama" hablamos de relaciones de poder entre una parte de la cúpula política, sobre todo exministros, expresidentes y ex altos cargos de la Administración del Estado, con empresarios del Ibex 35, que son los que luego tiene filiales en paraísos fiscales. Los miembros de la "trama" son aquellos que hurtan recursos que son de todos a cambio de mordidas, de convertir la corrupción en una forma de gobierno y, en definitiva, de mermar nuestra calidad democrática en beneficio propio. En podemos le doblaremos en pulso a la trama.
Está claro que ahora Podemos han debido pensar que la mejor forma de doblarle ese pulso es poner a circular un autobús mezclado todo y a todos: a corruptos confesos imputados en graves delitos, con políticos de distintas ideologías, empresarios o periodistas. Ellos como el resto de los partidos políticos están en su derecho de hacer la propaganda que mejor refleje sus intereses y hay que reconocer que está campaña es efectiva y efectista las dos cosas.
A mí me parece bien que cada cual venda su programa electoral como quiera, pero lo que no comparto es el trazo grueso y el meter a todos los que no piensen como ellos en el mismo saco el de la corrupción y la indignidad. No es lo mismo cuestionar a alguien su actuación política que ponerle a la altura de quién ha cometido delitos y eso además crea una confusión innecesaria.
Algún periódico ha editorializado estos días poniendo el acento en que el famoso "tramabús" ha empezado a circular cuando todavía no se han apagado los ecos de otra campaña similar, la del autobús de Hazte Oír, que nadie puede decir que no haya sido efectiva a la hora de posicionar los postulados de esta asociación en la sociedad. "Pero no podemos calificar de la misma forma la campaña organizada por un grupo privado residual que la desarrollada por un partido político con representación parlamentaria", afirmaba el editorial y no le falta razón.
Podemos tiene una amplia representación y resortes suficientes para investigar políticamente a los corruptos, levantar nuevos casos de corrupción si llega el caso y llevar a los tribunales a quien haga falta. Tiene posibilidades de hacer una labor parlamentaria eficaz para, desde la casa en la que todos estamos representados, cambiar las cosas y desde luego criminalizar a todos por el mero hecho de no estar ideológicamente en el mismo lado no es el camino sino más bien es una forma de extender la tinta del calamar para embarrar a todo el mundo.
Intentar presentar a España como un país de corruptos sin remedio donde los únicos limpios son ellos o sus votantes es simplificar tanto a una democracia mayor de edad que se les puede volver en contra, y de ahí que hayan voces críticas dentro de Podemos que así lo han denunciado.
Aquí nadie, como ocurre en otros países que algunos dirigentes de la formación morada conocen bien, ha pretendido usurpar los poderes legislativos ni que el ejecutivo se convierta en un solo poder por encima del judicial. Cuando Podemos mete en el mismo saco a presidentes del Gobierno sin causas penales con empresarios condenados por corrupción, políticos que se encuentran procesados o periodistas críticos con el partido lo que hace es una simplificación donde quieren decirnos que solo ellos son castos y puros.
Sea como fuere y aunque algunos se empeñen en mezclarlo todo hay un poder judicial que está funcionando y de hecho se han sentado en el banquillo políticos y empresarios de todos los colores pero para llegar a ese punto hay que haber cometido un delito y desde luego no es de recibo tratar a todos como delincuentes solo porque no opinan como tú.
Una cosa es hacer propaganda llamativa y otra defender los intereses de los ciudadanos que te han elegido en las urnas. Estoy de acuerdo en que la política debe hacerse en el Parlamento y también en la calle pero con la brocha gorda solo se consigue embadurnarlo todo y para que haya una verdadera regeneración democrática hay que remangarse, cambiar las leyes y también que la acción política, además de ejemplar, sea ejemplarizante, y eso no se consigue solo con golpes de efecto o utilizando en peligrosísismo concepto de la posverdad. Si se pretende crear una opinión pública a base de sectarismo y no con hechos ciertos, apaga y vámonos porque nadie ni ellos mismos están a salvo.


Pedro Calvo Hernando - Rato, los Pujol, las malas compañías

19.04.17 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Las informaciones que están apareciendo estos días sobre cómo Rodrigo Rato benefició a sus empresas desde el Gobierno y desde la jefatura del Fondo Monetario Internacional escandalizan durísimamente incluso en los sectores del conservadurismo menos proclives a cualquier actitud condenatoria de la corrupción. Leer esos informes de "El Mundo" produce una sensación comparable estos días con lo que cuentan en "La Sexta" (Cristina Pardo) en torno a la hipercorrupción valenciana, o con las novedades de la increíble historia protagonizada por el clan Pujol. Creo que estamos en otra cúspide de infrahistoria corrupta y creo también que estamos corriendo el riesgo de rebaja de la sensibilidad social, aunque no mediática, frente a la gran vergüenza de la sociedad española. Por eso me sorprenden algunas reacciones como esas condenas al "Tramabús" de Podemos y Pablo Iglesias que, aunque mezclen algunas cantidades heterogéneas, me parece que incluso se quedan cortos en la denuncia. Porque con toda legitimidad podrían pedir la desaparición de la faz de la tierra política de tantos rostros y estelas. Y no lo hacen.
Es muy sorprendente la tolerancia -bella palabra, a veces no tan bella- que muestran con la corrupción en sectores sociales muy poderosos, los mismos que luego energumenizan con inofensivos chistes que para nada merecen más reprobación que alguna llamada al buen gusto, aunque no hay gusto más horripilante que aquella tolerancia corruptiva. Con esfuerzos uno llegaría a entender algo esos comportamientos si vienen de la derecha, ultra o no tan ultra. Pero es muy difícil entenderlos si vienen, por ejemplo, del Partido Socialista, donde a veces exhiben reacciones que son muy distantes de las mejores etapas de su historia pasada. Y otra cosa es cómo en el PSOE consumen meses y meses sin más ocupación que la guerra interna y los enfrentamientos de las primarias. O cómo en el catalanismo les importa más el procés de la independencia que la condena de la infinita corrupción, que muchos quieren tapar con los sobrevenidos entusiasmos soberanistas. Y así seguimos en estos días siguientes a la Semana Santa, tan calurosa y tan turística. Bendito sea Dios


Carmen Tomás - Las primas de riesgo se disparan

19.04.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Las primas de riesgo de los países de la periferia europea no andan muy calmadas hace tiempo. Las elecciones primero en Holanda y después en Francia tenían revueltos a los inversores. Los primeros comicios se resolvieron bien, pero ahora queda lo peliagudo y retorcido del panorama en las elecciones francesas. Pero es que ahora también habrá elecciones en Reino Unido. Las primas, las bolsas y la libra contenían la respiración. Cierto que en Francia las encuestas ya son prácticamente a tres. Sorprendentemente el conservador Fillon ha recuperado terreno y ya está en el juego con el socialistas Macron y se acerca a la ultraderechista Le Pen y el radical de izquierdas Mélenchon. Y en cuanto al Reino Unido según decidió ayer Theresa May celebrará elecciones el 8 de junio. En este caso parece que los conservadores van a aprovechar el mal momento que vive la oposición para hacerse más fuertes y negociar mejor el Brexit.
En todo caso, los mercados siempre viven con preocupación cualquier escenario de elecciones. Una convocatoria siempre es una incertidumbre y más cuando las encuestas no suelen acertar demasiado. Sufren las bolsas, pero también las primas de riesgo y las divisas. En Francia, por ejemplo, es difícil pronosticar quién pasará a la segunda vuelta, porque quitando a Fillon cuya política es previsible, tanto Le Pen como Mélenchon anuncian políticas desastrosas, de mayor proteccionismo y estatalismo. Lo contrario de lo que necesita Francia y la Unión Europea si es que siguieran en ella puesto que ambos han anunciado que lo van a consultar con los franceses, incluso la salida del euro. Como cuenta Domingo Soriano en "Libre Mercado", las políticas de ambos franceses son muy parecidas y se pueden resumir en un concepto: intervencionismo.
La semana, por tanto, va a ser muy volátil en los mercados. La bolsa española lleva ya cinco semanas en rojo y el objetivo de los 11.000 puntos tendrá que esperar y la prima de riesgo se acerca a los 150 puntos. Veremos en Francia quien este próximo domingo pasa a la segunda vuelta y cuál será por tanto el destino de Francia y de la Unión Europea. El peligro de que también este país abandone la Unión Europea e incluso el euro no está tan lejos. Así que la preocupación es enorme en los mercados y en los gobiernos de Europa. Puede ser que la UE soporte la salida de Reino Unido, pero es difícil pensar que se sostendría con Francia fuera también.


Fernando Jáuregui - Testigo Rajoy

19.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Vaya por delante que, así, sin más, estoy en contra de eso que se llama acusación popular, que permite a organizaciones cuestionables personarse en sumarios polémicos, noticiosos o importantes. Ya vimos lo que ocurrió con "Manos Limpias" en el "caso Noos", donde ese "sindicato" -comillas, por favor- se enfrentó a la Fiscalía. Como ahora ocurre en este episodio del juicio del "caso Gürtel" en el que una sedicente "Asociación de Abogados Demócratas" (ADADE) impuso su exigencia de que Mariano Rajoy declarase (como testigo) acerca de la existencia de una caja "B" en la financiación del Partido Popular.
Ver a Rajoy en el banquillo, aunque sea meramente testificando, en relación con este pringoso caso, va a ofrecer una imagen muy pobre, según quién quiera ofrecerla, del presidente del Gobierno de España. Y, si le digo a usted la verdad, a mí, que siempre me ha interesado que el discurrir de la corrupción política en nuestro país quede muy, pero que muy claro, me preocupa este deterioro potencial, casi real, del jefe del Ejecutivo de la nación a la que quiero puntera, en cuanto a limpieza democrática, equidad y democracia, en el mundo.
No me consta, y más bien tengo la impresión contraria, que Rajoy se haya lucrado alguna vez de ganancias ilícitas en lo personal. No es su estilo, suponiendo que haya un estilo para estas cosas. Sí pienso, en cambio, que tanto Rajoy como cuantos le acompañaron en las responsabilidades pasadas del PP -y algunos sí que metieron directamente la mano- fueron algo negligentes a la hora de garantizar la pureza de la financiación del partido y de los ingresos de algunos de sus servidores, comenzando por quien fuera vicepresidente del Gobierno y muchas cosas más, Rodrigo Rato.
Toda la tramitación de los casos de corrupción por el PP -y por los demás partidos, que no quiero olvidarlo- ha sido algo cercano al desastre. Rajoy inicialmente no quería ni nombrar explícitamente a Bárcenas, como si con ello se conjurase la existencia de aquel a quien Podemos ha convertido en la "figura estrella", peineta incluida, de su malhadado "tramabus", donde el ex tesorero comparte injustamente honores protagónicos con gentes que mucho hicieron por el país, como Felipe González, Aznar y el propio Rajoy, con independencia de la simpatía o antipatía que cada uno de estos personajes despierte. Ahora, el presidente del Gobierno y del PP comienza a pagar esta negligencia, y más aún que lo pagará cuando se constituya, en virtud de los pactos suscritos con Ciudadanos, esa subcomisión parlamentaria encargada de ajustar cuentas con el pasado "irregular" de algunos miembros del PP.
Tratar de involucrar a Rajoy directamente en estas irregularidades, siquiera sea llamándole como testigo en la vista oral, quizá sea demasiado. Pienso, y siempre lo he dicho, que el presidente del Gobierno es persona honrada, incapaz de enriquecerse personalmente con la gestión de lo público. Aunque también creo que le falta el rigor de un Montoro para perseguir a quien en este campo falla, la actitud inequívoca de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría para ni siquiera rozarse con los réprobos y la frase tajante de repulsa de varios de los vicesecretarios generales del PP.
Hace tiempo, sin ser yo precisamente un entusiasta del personaje, dije que España necesita "una pasada por Rajoy". Un tiempo de estabilidad y calma chicha, aunque tal vez podría mostrarse el presidente un poco más reformista, que tampoco pasaría nada. Cargarse ahora a Rajoy nos lleva directamente al autobús averiado de la demagogia.


Escaño Cero - El transbús

19.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

He escrito en otras ocasiones que la aparición de Podemos en la vida pública estaba sirviendo de acicate para que la política española se renueve. También para poner sobre la mesa otras ideas y maneras de entender no solo la política sino otros ámbitos de la sociedad. De manera que estoy entre quienes piensan que Podemos tiene mucho que aportar si sus dirigentes no se empeñan en banalizar su manera de hacer y estar en política.
La política es algo muy serio de manera que no caben espectáculos a la hora de hacer política. Los ciudadanos ya hemos tenido que soportar estoicamente el sinfín de casos de corrupción, que han tenido a algunos políticos de renombre como protagonistas, o la manera torticera con la que han actuado algunos empresarios. Denunciar las practicas corruptas y a sus protagonistas es parte del trabajo de los políticos honrados. Pero para hacerlo no hace falta organizar un circo porque al final el espectáculo termina restando importancia a la denuncia principal.
Por eso me parece que los dirigentes de Podemos se equivocan con el Transbús que circula por las calles de Madrid en las que señala a políticos y empresarios y periodistas como parte de una "trama" corrupta que es la que a su juicio gobierna España.
Para empezar resulta inquietante esa manera inquisitorial de hacer política, ese señalar al otro, con el que no se está de acuerdo. Podemos ha elaborado una lista de enemigos a los que caricaturiza y coloca en una diana. Lo preocupante es que siempre habrá gente que les "compre" la mercancía y den por bueno ese eslogan de la "trama" y por tanto de que quienes son señalados son culpables de cuantos males aquejan a nuestro país.
Señalar, es una práctica populista, fuera de lugar en una Estado democrático, porque se está no solo señalando sino demonizando a una serie de personas con las consecuencias que eso puede tener.
Tampoco se entiende la obsesión, y casi diría que el odio que Pablo Iglesias destila hacia Felipe González.
Hay tics en el comportamiento de algunos dirigentes de Podemos que resultantes inquietantes. La política del señalamiento, de extender el dedo acusador hacia los oponentes, ridiculizándoles o convirtiéndoles en poco menos que apestosos es inadmisible.
Insisto en que estoy entre quienes creen que Podemos tiene y puede aportar muchas cosas positivas a la política española, pero si no se toman en serio a ellos mismos difícilmente les tomaran en serio los demás. El espectáculo por el espectáculo no lleva a ninguna parte salvo a la banalización de la acción política. El Parlamento es el lugar donde se discute y se debate y resulta igualmente inquietante el desapego e incluso desprecio que parecen tener los dirigentes de Podemos precisamente por el Parlamento. En realidad los dirigentes de Podemos vienen demostrando que no saben hacer política en los cauces democráticos de las instituciones prefiriendo el alboroto callejero. Creo sinceramente que se están equivocando o acaso son los ciudadanos los que nos hemos equivocado al esperar más de ellos.
Y eso sí, me sorprende la respuesta meliflua del PSOE.


Fermín Bocos - El bus de la discordia

19.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

La vida está llena de ironías. Resulta que la dirección de Podemos alquiló un autobús para convertirlo en dazibao rodante en el que reflejar algunas de las fobias de Pablo Iglesias hacia diversos personajes de la vida política y mediática española y al segundo día va y se les cala el embrague. Todo un símbolo del errado camino emprendido por Iglesias al interpretar su victoria en Vistalegre II como un aval para transformar Podemos en una suerte de réplica del italiano 5 Estelle del cómico Beppe Grillo.
Pese a la habitual trompetería televisiva que suele aplaudir sus iniciativas, tengo para mí que el número del "bus de la trama" -así lo han bautizado- es un acto compensatorio. Una iniciativa nacida tras constatar un hecho políticamente muy significativo: la irrelevancia parlamentaria de Podemos. En lo que llevamos de legislatura las iniciativas legislativas del grupo apenas ocupan una página en el Diario de Sesiones del Congreso.
Una fuerza que en su día se presentó ante los ciudadanos como portadora de proyectos transformadores de la sociedad -su objetivo era tan elevado que Iglesias, parafraseando a Marx al evocar la aventura Comuna, se presentó dispuesto a asaltar los cielos- resulta que está gastando toda la pólvora en salvas de plató. En numeritos de abandonos del Hemiciclo o de exhibición de camisetas con lemas dizque irreverentes. Todo muy de asamblea de facultad y de escraches antes de ir a tomar unas cañas con los amigos.
Por lo demás, el dazibao rodante es de dudosa legalidad. Algunos de los retratados podrían considerar infamante la inserción de su imagen y acudir a los tribunales en demanda de protección al honor. Con setenta diputados en el Congreso, de la tercera fuerza parlamentaria de España cabía esperar algo más que ocurrencias como esta. Sin duda, algunas de las iniciativas emancipadoras emprendidas por las diferentes corrientes y mareas que se integran en Podemos obedecen a la falta de consistencia del discurso político de la dirección surgida de Vistalegre II. Es dudoso que Carolina Bescansa, Luis Alegre o Iñigo Errejón se hubieran prestado al numerito del autobús. Su silencio resulta signifitivo.


Antonio Casado - Maduro, en Turquía

18.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Claro que nos concierne lo que está ocurriendo en Turquía. Por su situación estratégica respecto al conflicto sirio que reproduce la peligrosa tensión entre rusos y americanos. Por su europeismo malogrado. Por su pertenencia a la OTAN. Porque la vieja Europa ha subcontratado a ese país como aparcadero de refugiados. Y, en fin, porque de alguna manera, aunque en distintas coordenadas culturales, nos recuerda a la Venezuela chapista y se suma a la ola regresiva que azota a la parte civilizada del mundo.
Lo último es el referéndum facialmente democrático convocado por Erdogan en pos de objetivos antidemocráticos. Suponiendo que todo haya transcurrido con la limpieza que la UE pone en duda, igual que la oposición interna frente al gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo, es absolutamente antidemocrático reclamar la complicidad de los ciudadanos turcos para cargarse el dogma de la separación de poderes, mientras está vigente el estado de excepción. Tan absolutamente antidemocrático sería derogar la Declaración de Derechos Humanos o restablecer la esclavitud, aunque así lo reclamase la mayoría en una consulta formalmente democrática.
¿Cómo va a ser democrático implantar un régimen en el que un solo ciudadano turco decide por ochenta millones? No vale el argumento de que así lo quiere una mayoría de turcos. Ni siquiera de eso puede hablarse con ese 51,3 % que votó "sí" a la reforma constitucional propuesta por Erdogan, frente al 48,7% que voto "no". De ese desenlace se deriva el mal presagio de una Turquía partida en dos. Justamente en un país ya bastante tensionado desde el golpe de Estado del último verano.
Si no es lo mismo se parece mucho a lo que está ocurriendo en Venezuela, donde también está vigente el estado de excepción desde mayo de 2016 (el famoso decreto 2323). O sea, Erdogan y Maduro reclaman todo el poder para el jefe, como los caudillos en el fascismo y los reyes en las monarquías absolutas.
Es inadecuado hablar de repúblicas presidencialistas para referirse a la Turquía de Erdogan o a esa Venezuela chavista que tanto gusta a Pablo Manuel Iglesias (le gustaba, al menos, de lo que hay pruebas documentales más que sobradas). Con el poder ejecutivo concentrado en una persona, a la que se otorgan competencias legislativas y el poder de nombrar a la cúpula del poder judicial, la referencia al "presidencialismo", como forma de gobierno, no sirve para describir a un sátrapa amado por medio pueblo y odiado por el otro medio, que hace de su capa un sayo y silencia al discrepante sin reparar en medios.
Maduro, al menos, no mete por medio la religión, como sí hace Erdogan. El que no se consuela es porque no quiere. Eso sí, en ambición de poder y sordera ante sus respectivos ciudadanos, no hay mucha diferencia entre estos dos sátrapas, el del Caribe y el de Asia Menor.


Luis del Val - El amenazador

18.04.17 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Carlos Feiner es un individuo que cobra un sueldo por asesorar a Ezquerra Republicana de Cataluña. Anteriormente creo que había sido educador social en los ayuntamientos de Rubí y de Terrassa. Desde luego, como educador social tiene que ser admirable, porque fue a juicio por amenazar con romperle las piernas al padre de una niña de cuatro años. Ultimamente, tiene una tendencia hacia un tipo de acciones más artesanal, como arrancarle la cabeza al director de estudios del PP en Cataluña, Juan Arza. Juan Arza, ante la pantomima de la entrega de armas de Eta y otras argucias escribió algo que yo, al menos, suscribo. Escribió lo siguiente: Que los asesinos de Miguel Angel Blanco quieran utilizar las manos blancas como símbolo de su nueva operación de propaganda produce asco. Desde luego, a mí me lo produce, pero el antiguo educador social, y amenazador frecuente con sueldo de la Diputación Provincial de Barcelona, Carlos Feiner, no piensa lo mismo, y respondió de esta elegante y distinguida manera, a través de facebooks:

"Lo que produce asco es que hijos de puta fascistas y españoles como Juan Arza no sepan vivir sin tocar los huevos al proismo. Cuando seamos independientes deberemos gestionar esta realidad generosamente. Lo que me pide el cuerpo no es aceptable. Dejo constancia pública del tema porque si algún día se me va la pinza y le arranco la cabeza a uno de estos hijos de puta que nadie piense que la cosa es gratuita. Han hecho oposiciones a ser hostiados demasiadas veces".
Menos mal que no se le ha ido la pinza y Cataluña no es independiente y este ciudadano controla sus actos. Si no fuera así, pasear por Barcelona iba a ser un continuo ejercicio de sortear cabezas arrancadas por este dandy de la política.


No te va a gustar - La oposición que hay que hacer (y la que no)

18.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Aclaro, en primer lugar, que para nada me asusta o me escandaliza que una formación política ponga en circulación un bus lleno de rostros que, según ese partido, encarnan la trama de la corrupción en España. La decena de caras de los "tramadores" se mezclan confusamente: hay un par de periodistas, varios políticos y financieros... Junto al ex tesorero "popular" Luis Bárcenas se alinea un ex presidente que dio años de prosperidad -y de polémica, es verdad- a España. Y algún otro, que está, tal vez no merecería estar en esa picota ambulante. Y otros que acaso lo merecerían más, están ausentes, quizá porque al "dibujante" que ilustró el bus no le salía tan bien su caricatura. O ya no le cabían más. Esos caprichos del azar, por ejemplo que tu nombre no rime en un pareado, te dejan en ocasiones fuera del arbitrio difamatorio nacional en este país en el que las redes sociales son las más crueles, e ignorantes, del mundo.
Ya digo: nada me preocupa ver algunos perfiles que, por cierto, a mí también me disgustan --otros no--, en el "tramabus" que han puesto en marcha los morados. Lo que me preocupa es la frivolización de la vida política, ya patente en aquella campaña que concluyó en las elecciones del pasado diciembre de 2015, en la que, en lugar de debates y programas, había otros programas, pero eran los de Bertín Osborne, impartiendo carnets de buenos y malos a los políticos que visitaban su hogar.
Lo que sí me inquieta es que estemos alcanzando cotas difícilmente igualables de frivolidad, cuando el autobús de Pablo Iglesias y su compañera y correligionaria sustituye a las iniciativas parlamentarias, a las denuncias fundamentadas ante los juzgados. Y sí, en ocasiones siento envidia del dirigente podemita y de su entorno más íntimo, porque tengo la sensación de que lo están pasando en grande: ahí es nada poner en solfa al Ibex, a La Moncloa, a uno de los periódicos más importantes del país y ponerlos al mismo nivel que, por ejemplo, Rato o que el mentado Bárcenas. Es como cuando en el colegio jugábamos a policías y ladrones: siempre había un Pablo que, matón, te arrebataba el papel del "héroe justiciero": solían ser los peores héroes del mundo, los más aprovechados. En todo caso, esto del "busplay" es mucho mejor que jugar a lanzar dardos más o menos injustos y mordaces desde los ciento cuarenta caracteres, dónde va a parar. Y, encima, sales en todas las teles.
Comprendo que esta forma de hacer oposición "al sistema" es mucho más eficaz que andar presentando proposiciones en el Congreso de los Diputados o denuncias fundamentadas ante los tribunales. Comprendo también que amenazar veladamente a periodistas, o ignorar a los que nos son hostiles, tiene mayor efectividad que aceptar las críticas -algunas veces incluso puede que justificadas, Pablo- de los medios de comunicación o que resignarse a que ya no interesas tanto en los programas que antes, porque tu mensaje "vendía", te acogían con un cariño que hoy no notas, Pablo. Porque ahora tu mensaje se desgasta y está más viejo que el bus que te sirve de púlpito.
Iglesias, que es un comunicador de esos que se pisan el ego -o sea, un showman--, vuelve a okupar los titulares de prensa y a acaparar muchos comentarios, incluyendo este, que admito, por si hiciera falta, que no está escrito con ánimo positivo hacia él. Está, estamos, perdiendo una oportunidad de oro de ejercer una crítica social y política a lo que va mal, que es mucho. Eso, más incluso que el que pudiese atropellarme un "tramabús" inexpertamente conducido, es lo que me aterra. ¿Es esta la oposición que hay que hacer en un sistema maduramente democrático -y conste que lo de "maduramente" va sin segundas--? Claro que, mientras no haya alguien más, y exceptúo a veces a Ciudadanos, que haga una oposición diferente...


Fermín Bocos - Saber quejarse

18.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Cada vez que alguien se queja de lo mal que van las cosas en la política me vienen a la memoria casos de fiascos con mayor o menor repercusión social que fueron provocados por el absentismo o el pasotismo de algunos ciudadanos ante los procesos electorales. Bastaría con evocar el reciente triunfo del referéndum sobre el "Brexit" que apareja la salida de Gran Bretaña de la Unión Euopea. Un resultado en el que fue determinante la ausencia de electores de edades comprendidas entre los 18 y los 30 años. Los jóvenes, el segmento de la población británica al que más afectará el abandono de la UE dejaron la decisión sobre su futuro en manos de sus compatriotas de más edad, ciudadanos con más pasado que porvenir.
En Francia y en otro contexto, está a punto de producirse un fenómeno del que pueden derivarse consecuencias parecidas para el futuro de la UE. Dentro de una semana tendrá lugar la primera cita de las elecciones presidenciales. Hay cuatro candidatos con posibilidades de pasar a la segunda vuelta pero los dos que van en cabeza, Macron y Le Pen, parecen los señalados. Al decir de los sondeos hay una expectativa de voto joven de "castigo" que en la primera vuelta podría beneficiar a la candidata de la extrema derecha. Como expresión de protesta; como manifestación de hartazgo de la política y de los políticos. Sí así fuera, Marine Le Pen podría pasar a la segunda vuelta en mejores condiciones para hacerse con las llaves del Elíseo.
Según leo estos días, en París, los politólogos confían en que satisfechos con el aldabonazo, los jóvenes en la segunda vuelta, retirarían el apoyo a Le Pen optando por el otro candidato que quedara en la liza que todo indica que podría ser Emmanuel Macron. Puede que así suceda, pero hay un riesgo latente en todo este proceso sabido que si llegara a triunfar la señora Le Pen una de sus primeras medidas sería retirar a Francia de la Unión Europea. Una salida que dejaría herida de muerte a la Unión. Confiemos en que los jóvenes franceses sean más responsables que sus colegas británicos. Ya lo decía Homero: es fácil quejarse, pero quejarse cuando hay que quejarse y saber cómo hay que quejarse, no es tan fácil.


Cayetano González - La fractura catalana

18.04.17 | 08:16. Archivado en Cayetano González


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Desvelaba hace unos días José María Aznar en una entrevista televisiva, que siendo Presidente del Gobierno (1996-2004) le ofreció por dos veces al entonces Presidente de la Generalitat y líder de Convergencia i Unió, Jordi Pujol, entrar a formar parte del ejecutivo central. En ambas ocasiones el ofrecimiento fue rechazado, con la diferencia que en la segunda ocasión -tras la victoria del PP por mayoría absoluta en las elecciones generales de 2000- el argumento esgrimido por Pujol fue del tenor que ni a él ni a su partido le servía ya el marco constitucional. Aznar le hizo ver que esa era una posición que únicamente traería inestabilidad para Cataluña y que en el fondo suponía un retroceso respecto a todo lo que se había avanzado desde la transición política. Pero Pujol no hizo caso a esas consideraciones.
Transcurridos diecisiete años desde aquella conversación, los efectos "colaterales" de esa posición de Pujol y de su partido están a la vista de todos: la sociedad catalana se encuentra profundamente fragmentada en lo social y en lo político, entre quienes son partidarios de seguir con una convivencia pacífica dentro de España y quienes por el contrario quieren la ruptura y anhelan la República Independiente de Cataluña. Otro efecto "colateral" es el hundimiento de Convergencia -ahora tiene ya otro nombre- como fuerza política hegemónica y referente del nacionalismo. Si ahora hubiera elecciones autonómicas, el antiguo partido de Pujol podría quedar en cuarto o quinto lugar, a mucha distancia de Esquerra Republica -que sería la fuerza nacionalista e independentista más votada-, y también por detrás de Ciudadanos y de Podemos.
No quedan ahí los desastres provocados por la deriva independentista que hace años tomó Convergencia. La corrupción ha tenido en Cataluña un terreno muy abonado, afectando a varios partidos políticos, pero fundamentalmente a CiU. La confesión pública del propio Pujol hace tres años reconociendo que había defraudado a Hacienda supuso un auténtico mazazo para todos aquellos nacionalistas que tenían en el ex President una especie de referente moral. Luego salieron uno tras otro sus hijos, a los que se unieron o estaban ya ex -tesoreros de Convergencia, sedes embargadas.
Los políticos nacionalistas han metido a Cataluña en un túnel que tiene una complicada y difícil salida. Dar marcha atrás lo tienen muy difícil. Han ido demasiado lejos jugando con los sentimientos y con las emociones de la gente. Y seguir su huida hacia adelante, desafiando la ley, las reglas del Estado de Derecho sólo puede tener un final: que el peso de esa ley caiga sobre todos y cada uno de ellos. Porque uno de los principios sagrados de la democracia es que nadie, absolutamente nadie, está por encima de la ley.


Rafael Torres - ¿Referéndum o democraticidio?

18.04.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Sólo en un escenario internacional tan desquiciado como el actual puede entenderse el pucherazo de Erdogan que desmantela la Turquía moderna fundada por Atatürk. A las palabras no hay que temerlas, sino a lo que eventualmente nombran o designan, de suerte que procede hablar de pucherazo sin ambages, ni eufemismos, ni circunloquios: bien porque haya sido, como la oposición turca denuncia y la comunidad internacional sospecha, un pucherazo electoral con todas las letras, o bien un pucherazo más sutil, más de concepto, pues no otra cosa es que por una mayoría simple, de muy poco más del 50% de los votos, se deroguen los fundamentos esenciales de una Constitución, aquellos que aluden a la separación de poderes o al control democrático del Ejecutivo.
A Erdogan, el islamista pretendidamente moderado, siempre le incomodó el laicismo consustancial al Estado que Mustafá Kemal edificó sobre las ruinas de la Sublime Puerta y de sus últimos estragos sobre el pueblo turco, derivados de su catastrófica alianza con Alemania en la I Guerra Mundial. Bien que sarpullida de luces y sombras, como todas las cosas en éste mundo, la Turquía modernizada en el laboratorio de Atatürk engendró con el tiempo la Turquía actual, la cosmopolita, próspera, democrática y tolerante que han venido disfrutando, no sin limitaciones y sobresaltos ciertamente, los turcos, sobre todo los jóvenes y los habitantes de las grandes ciudades. Esa Turquía es la que Erdogan pretende laminar personalmente, concediéndose, mediante el referéndum ful del pasado domingo, el tiempo que supone pueda llevarle erradicar la libertad.
Semejante democraticidio, que ya tuvo su preámbulo en la represión desatada tras el intento de golpe, o del auto-golpe, del pasado año, no habría podido ejecutarse con tanto desahogo, empero, si el tablero internacional no estuviera tan enloquecido, tan caótico y tan dominado por personajes como Trump o Putin. Tampoco habría sido posible con una Unión Europea inteligente y lúcida, consciente de la importancia de integrar y fortalecer ese flanco oriental que la preserva. Así las cosas, ¿alguien dudaba de que ese referéndum, por llamarlo de algún modo, lo ganaría Erdogan?


Escaño Cero - El fin del legado de Atatürk

18.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Hay políticos que causan más problemas de los que resuelven, sobre todo los que dividen a la sociedad en dos mitades. Es el caso de Recep Tayyip Erdogan convocando un referéndum que ha ganado por un estrecho margen evidenciando la división de Turquía. Por lo pronto algunos partidos de la oposición han decidido cuestionar el resultado porque denuncian irregularidades. Pero más allá de las irregularidades concretas de la jornada electoral, es evidente que hace tiempo que en Turquía se vienen violando las más elementales reglas de la democracia y que cada vez queda menos del legado de Kemal Atataürk, el que fuera "padre" de la Turquía moderna.
Para empezar el país vive bajo el "estado de excepción" que ya ha llevado a la cárcel a miles de personas entre miembros del Ejército, jueces, maestros, periodistas y funcionarios, en realidad a todos aquellos a los que Erdogan considera sus opositores.
De manera que es más que discutible el resultado de un referéndum celebrado durante un "estado de excepción".
En realidad con la celebración del referéndum Erdogan lo que ha buscado es dar apariencia democrática a su proyecto de concentrar en sus manos todo el poder. Lo peor es que lo ha conseguido porque un número suficiente de sus conciudadanos así lo ha decidido votando afirmativamente en el referéndum.
Y lo que se ha votado es nada menos que a partir de ahora Erdogan gobernará sin ningún contrapeso, sin ningún control democrático puesto que sus decisiones no tendrán que ser avaladas por el Parlamento. Por si fuera poco podrá nombrar jueces a su antojo. Y aún hay más: podrá permanecer en el poder hasta el 2029.
Es decir Turquía pasa a un sistema con trazas de seudodemocracia pero poco más.
Está claro que se equivocaron quienes en su día jalearon la figura de Erdogan queriéndole homologar a él y a su partido a lo que en Europa ha sido la Democracia Cristiana.
Sus tics autoritarios han sido constantes por más que desde las cancillerías europeas se ha intentado mirar hacia otro lado para no tener que admitir que Turquía estaba dejando de ser una democracia al uso.
Lo que parece evidente es que Erdogan aleja a Turquía de la posibilidad de formar parte de la Unión Europea pero no solo eso, sino que la diplomacia europea va a tener que afinar mucho para mantener unas relaciones aceptables con un político como Erdogan al que definitivamente se le ha caído la mascara. Y lo que vemos tras la máscara resulta inquietante.


El rincón del soneto - OJO A LOS MOROS

17.04.17 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


OJO A LOS MOROS

Los moros ya empiezan a moverse
y a importarles nuestras leyes tres pitos.
Y los atontados españolitos
no han pensado aún en defenderse.

Ellos son muy capaces de atreverse
a cometer no importa qué delitos,
porque el vernos tan cobardes y benditos
les hace coger fuerzas y crecerse.

Mientras tanto los cuatro mamarrachos
que aquí pelean por la presidencia,
sin respeto y sin inteligencia,

nos miran como si fuésemos muchachos.
Y se está acabando nuestra paciencia
viendo cómo España se cae a cachos.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
Suscripción gratuita


Francisco Muro de Iscar - Tras la Pascua, los pactos

17.04.17 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS) La Pascua es tiempo de esperanza. A pesar de que el mundo se está comportando, como ha dicho el Papa Francisco, con el otro, con los otros, mujeres, niños y migrantes, sangre inocente, de una manera desleal y vergonzosa. Pero tienen que ser tiempo de esperanza. Dejemos un pequeño lugar a que los dirigentes cambien de actitud. El presidente Trump y el líder de Corea del Norte caminan hacia el enfrentamiento directo que nos sacudiría a todos, tal vez de forma irreversible. Parece una pelea entre dos gallos a ver quién da un paso más en la peor y más estúpida dirección. Rusia y Estados Unidos juegan la otra batalla, en Siria y fuera de Siria, por la hegemonía perdida, mientras Europa asiste a su peor crisis porque las elecciones en Francia y el Brexit pueden romper el mayor espacio de paz desde hace más de setenta años. Y a pesar de todo no hay que perder la fe en el hombre, es decir, creer en lo que no se ve.
En España, tras la Pascua hay que afrontar decididamente los pactos. En pocos días tendremos el debate de los Presupuestos. Finales de abril y sin Presupuestos para 2017... Parece que el PP tiene amarrado el acuerdo, además de con Ciudadanos, con canarios y vascos, pero es tan frágil que se puede romper en cualquier momento. Con el PSOE no es posible ningún acuerdo hasta que ellos mismos decidan hacia dónde va a girar el partido. Y los acuerdos dependerán no sólo de quien gane sino de cómo gane. Una victoria clara de Pedro Sánchez abriría un período de alta inestabilidad, al menos hasta que se convocaran unas nuevas elecciones. Una victoria por la mínima de Susana Díaz traería más inestabilidad que acuerdos, una posible división del partido y unas casi seguras inmediatas elecciones que Rajoy trataría de convocar para su posible beneficio.
Con un Gobierno a la espera de con quien hablar y pactar, con un Parlamento que no legisla porque no puede, lo sorprendente es que España funciona, la economía marcha, se crea empleo y somos casi el único país de Europa que presenta un balance positivo. ¿Se imaginan lo que hubiéramos podido hacer si los partidos constitucionalistas se hubieran puesto de acuerdo para emprender las reformas que este país necesita ya? Hemos perdido el tiempo, pero para Pentecostés puede que ya hayamos despejado algunas incógnitas.
Entre ellas, la catalana, el otro gran problema de España y de Europa. Todo indica que crece el desconcierto y el hartazgo entre los independentistas catalanes, en el propio Gobierno de la Generalitat, entre los socios que lo sostienen, en la ex Convergencia -lo poco que queda de ella- y también entre la ciudadanía, incluso la que ha sido engañada a lo largo de todo este proceso sin sentido. Sin ningún apoyo internacional, con el veto de Europa y de Estados Unidos, el problema es que los que embarcaron al pueblo catalán en una falsa aventura no saben cómo salir de ella sin esconder el rabo entre las piernas y marcharse a casa. También ahora hacen falta pactos y diálogo en Cataluña. Buscar una salida, cerrar un capítulo nefasto y ponerse a trabajar juntos para salir de la crisis, dar esperanzas de futuro a los ciudadanos, reformar el país y revitalizar la democracia. .


Fernando Jáuregui - Vemos encuestas; luego ¿hay elecciones a la vista?

17.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

¿Elecciones a la vista? ¿Cuántas, cuáles? La prensa dominical, recuperada a duras penas de tanta fotografía, en esta Semana Santa de pasión, de madres de todas las bombas de Trump y misiles propagandísticos de Kim, se adentra en el panorama nacional y se lanza a la publicación de sondeos. Quién ganará las primarias en el PSOE, qué ocurrirá en Cataluña si, como todo lo indica, habrá autonómicas -alguien las llamará plebiscitarias- ...Y, claro, qué va a pasar en Francia en la primera vuelta de las presidenciales, en las que tanto se juegan Cataluña y, desde luego, el resto de España. Y uno se dice que, si vuelven los sondeos, será que, además de a primavera, ya huele a elecciones, ¿no?

El cuerpo político necesita, por lo que se ve, urnas, el aroma de las campañas electorales, para no tener que empeñarse cuatro años, lo que dura una Legislatura normal, construyendo país. Eso es clarísimo en Cataluña, sumida en un caos político perceptible en los estudios demoscópicos, para lo que sirvan. Y me temo que es también evidente en el caso del Partido Socialista Obrero Español, que detiene su caída al precipicio, dicen algunas prospecciones, tal vez a la espera de ver quién gana, dentro de un mes, la pugna intestina, porque eso es lo que es.
Las tres barreras electorales a las que me refería en los párrafos anteriores son importantes. Toda Europa, y más los españoles, que somos vecinos, contiene el aliento ante la posibilidad, confío en que algo remota, de que la segunda vuelta electoral, también en mayo, se desarrolle entre la ultraderechista Le Pen, cada día más amenazadora, y el izquierdista Melenchon, a quien los centristas de Macron y los socialistas de Hamon no tendrían otro remedio que apoyar, dado el caso, para evitar caer en los brazos poco acogedores de doña Marine.
En el Gobierno español, poco amigo de alharacas, y también poco amigo de elecciones -Rajoy sigue asegurando, en su trotar pontevedrés, que no piensa anticiparlas, porque sacará adelante los Presupuestos-, quisieran una victoria de Macron, con quien ya se han establecido lazos preliminares: era casi un desconocido, nadie daba un euro por él en el Palacio de Santa Cruz hace apenas siete meses, y ya ven... Para Rajoy, una victoria de Le Pen sería una catástrofe, y no se contempla en la diplomacia española una presidencia encabezada por Melenchon ni por Hamon, y menos aún por Fillon, con quien el entendimiento no parece demasiado bueno, pese a ser el más cercano ideológicamente al Partido Popular. Yo diría que el inquilino de La Moncloa va a seguir muy atentamente, angustiadamente, casi como si fuese un partido del Celta, del Real Madrid o del Barça, desde su despacho y desde su "teléfono rojo", lo que ocurra este mes en el país del norte.
Como seguirá muy atentamente, claro está, lo que vaya a suceder en el PSOE. Para nadie es un secreto que La Moncloa califica de "catástrofe sin paliativos" una hipotética victoria de Pedro Sánchez para hacerse con la secretaría general de los socialistas y con la candidatura a la Presidencia del Gobierno. Rajoy apuesta, claro está, por Susana Díaz, como el resto del "establishment". Y eso es lo malo, te dicen quienes ven este proceso desde fuera: que la militancia puede que vote contra el "establishment", y entonces ¿qué? ¿Habrá una solución de compromiso a base de pactar la lideresa andaluza, nuevo "pacto del Betis", con el "tercero en discordia", que puede ser el de la concordia, es decir, el vasco Patxi López?

Los próximos días, en los que se da el pistoletazo de salida de la recta final hacia el despacho de Ferraz, van a ser, sospecho, apasionantes para aquellos a quienes gusta la política. De momento, los candidatos ya han fijado comparecencias ante los medios para intentar convencerles de que tienen un programa, buenas intenciones y propósitos de garantizar la unidad en el partido de Pablo Iglesias (Posse). No deje usted de considerar también que estas elecciones internas son contempladas con notable interés en los tormentosos ámbitos socialdemócratas europeos, donde un personaje muy poco amigo de Sánchez, el alemán Martin Schulz, tiene una muy comprometida confrontación electoral con la señora Merkel este mes de septiembre.
Y tenemos, por fin, la pasión de catalanes. Que es, por supuesto, la pasión del resto de los españoles. Si hay elecciones porque no hay referéndum válido -y desde luego que no lo habrá-, las ganará de lejos, dicen los sondeos dominicales, Esquerra Republicana de Catalunya. Es decir, Oriol Junqueras, que se convertirá, presumiblemente allá por el otoño y si todo sale según lo previsto, en el muy honorable president de la Generalitat, sustituyendo al caótico Puigdemont, que podrá, por fin, volver a su añorada Girona, sintiéndose, como Artur Mas, un auténtico padre de la independencia... imposible. O sea, otro ex, fracasado en sus propias estimaciones, previsiones y promesas. Deja a Cataluña bajo mínimos, nacional e internacionalmente.
Y es ahí donde, como se comenta en ámbitos del Gobierno central, del PP, del PSOE y del ascendente Ciudadanos -las previsiones le dan como primera fuerza no independentista en Cataluña-, entra en toda su fuerza el "factor Junqueras". O sea, la negociación con el Gobierno central, una vez que la debilidad de la opción independentista haya quedado nítidamente expuesta y Junqueras se haya visto forzado a formar un Govern con los socialistas de Iceta -que esta semana presenta en Madrid su libro "La Tercera Vía"- y la formación, aún algo indefinida, de Ada Colau. O sea, dos partidos que no se proclaman independentistas, sino fuertemente autonomistas y a favor de un "cierto" referéndum. Será otra oportunidad para que, negociando con palos y zanahorias, Rajoy muestre si es o no un estadista, y para que el resto de España evidencie si es o no capaz de actuar con realismo y generosidad, por una vez, en el terreno catalán.
Porque lo que Rajoy quiere, dicen quienes se creen capaces de seguirle de cerca, es abandonar el poder, si fuese posible allá por finales de 2019, pasando a la Historia como el hombre que supo escribir nuevos renglones para la "conllevanza" catalana, para el consenso con las otras fuerzas en torno a los grandes temas, para el alejamiento de España de lo que él considera extremismos, para el despegue económico y para que el país ocupe un puesto en la locomotora europea, y no en los vagones de cola. Y todo ello, sin despeinarse, ahí queda eso. Claro, mucho va a depender de las circunstancias. O sea, de esas elecciones que vienen y que a él, a Rajoy, no le afectan directamente -nada parece afectar directamente al presidente-, aunque tanto le, nos, afecten a todos.


Siete días trepidantes - Cuando Puig se echó al Mont

16.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Esta semana, santa para algunos, de pasión para muchos, ha sido más bien lo segundo para el "procés" independentista en general, y para el molt honorable president de la Generalitat, Carles Puigdemont, en particular. Claro, sus ridículos internacionales no solamente son destacados en la prensa "de Madrid" (y del resto de España, por supuesto), sino que han trascendido las fronteras patrias, dicho sea con perdón. En los reveses a los intentos secesionistas parece haberse implicado la propia Casa Blanca -cuando a Trump, entre bombardeo y bombardeo, le queda tiempo-: los asesores del peculiar presidente norteamericano han tenido al menos la visión de Estado de recordarle que ese pequeño país, llamado España y que él seguramente desconocía, es uno de los más fieles y seguros aliados con los que Washington cuenta en Europa, además de albergar una de las bases militares más estratégicas en el sur, la de Rota. Así que no será extraño ver cómo, en breve, el secretario de Estado Tillerson, que es algo más que un socio de negocios de Putin, nombra un embajador en Madrid que haga inequívoco el rechazo del Departamento de Estado, y de quien manda sobre el Departamento de Estado, a los planes independentistas. Algo bueno tenía que tener Trump.
Para colmo, la "diplocat", tan desastrosamente puesta en valor -es un decir_ por Raül Romeva, está recabando apoyos en figuras internacionales claramente caricaturescas o ultraderechistas; hoy, de los candidatos franceses a la Presidencia de la República, Puigdemont solamente puede contar con Marine Le Pen, empeñada en destruir la unidad europea, y, menos, con Fillon, que no quiere, prudentemente, pronunciarse al respecto. En el resto de Europa, incluyendo la Gran Bretaña del Brexit y no digamos ya la Alemania de Merkel-Schulz, nada.
Así que ya me dirá usted cómo andan los ánimos entre los mentores del "procés". Cuando, para colmo, la falsedad de los pronunciamientos sobre la unidad entre las fuerzas políticas independentistas lanzados por Oriol Junqueras ha quedado patente. Ha sido a cuenta del vergonzoso caso de espionaje en un restaurante de Manresa, donde el responsable de Organización del PDECAT (la ex Convergencia), David Bonhevi, fue "cazado" desde una mesa vecina, ocupada por dos miembros de Esquerra Republicana de Catalunya, diciendo a correligionarios que, si el referéndm independentista no salía adelante, habría que acudir a un nacionalista. Es decir, que la próxima Generalitat, surgida de las inevitables elecciones regionales tras el seguro fracaso del referéndum de secesión, estaría presidida por un autonomista, no por un independentista. Frase que los de ERC se apresuraron a transmitir, por el móvil y desde el propio restaurante, a Oriol Junqueras, que se ha lanzado, y nadie le ha creído, a desmentir el suceso.
El caso es que Bonhevi no ha podido negar sus propias palabras, grabadas por el móvil de los de Esquerra y filtradas a un diario, en un "affaire" más de espionaje político de los varios que corroen la ya de por sí bastante corrupta vida pública en Cataluña. Corrupta y, además, desconcertada, sin rumbo y poblada de ambiciones personales. Porque Oriol Junqueras no va a tolerar, claro está, que venga un "autonomista" cualquiera, de la mano del PDECAT, a quitarle el sillón en la plaza de Sant Jaume: si tiene que haber un autonomista al frente de la Generalitat, ya lo será él, desde el independentismo, que no en vano parece seguro que Esquerra será la formación que gane las elecciones que Puigdemont "el breve" tendrá que convocar, tras tantas peripecias y viajes internacionales al vacío habidos y por haber.
Sí, porque en medios políticos catalanes cada día se habla más de la hipótesis de que Junqueras, que mantiene sus contactos "subterráneos" con el Gobierno central (con la vicepresidenta Sáenz de Santamaría), en busca de algún acuerdo a la desesperada, encabezaría un Govern tripartito, con los socialista y los de en Comú, la formación aún sin nombre definitivo aglutinada por Ada Colau, que no se proclama, como no lo hace el PSC, independentista. Así que probablemente el futuro de Cataluña, y del resto de España con ella, va a estar en manos de dos personajes que saben bastante de política, Miquel Iceta y la alcaldesa de Barcelona, que ahora se tomará unas semanas de descanso posparto. Y más valdrá que en los despachos más altos del Partido Popular y en el Consejo de Ministros vayan tomando nota de esto, de cara a futuros contactos y negociaciones, que yo creo que ya lo están haciendo.
Porque lo curioso es que quienes tienen acceso directo a los más inteligentes en La Moncloa piensan que en el complejo presidencial se prefiere una Generalitat tripartita, presidida por Junqueras, que será de Esquerra Republicana, pero que al fin y al cabo es figura prudente y que sabe dónde le aprieta el zapato, al actual caos establecido por un "Puig echado al mont" -frase que podría ser monclovita_ y que encima depende, para sobrevivir, de la benevolencia "de los locos de la CUP" -frase también escuchada en bocas oficiales y oficiosas en la Villa et Corte-.
Si quiere que le diga la verdad, en los escasos contactos que he podido mantener en las últimas fechas con gentes cercanas al Gobierno de Rajoy, he obtenido la sensación de que existe un cierto optimismo en La Moncloa acerca de lo que vaya a ocurrir con la unidad territorial de España. Ahí está la "deriva vasca", que se hará palpable este domingo en la moderación del Aberri Eguna. Y ahí está la casi unanimidad que se percibe entre una mayoría de las fuerzas políticas, incluidas las catalanas, en torno a la idea de que "lo de Cataluña" no puede seguir así, instalado en el surrealismo.
Claro que es verdad que este, comenzando por Cataluña, es un país unido por lo surrealista. Este viernes, 14 de abril, un periódico digital -no recuerdo cuál, y lo siento- titulaba de esta guisa: "el palacio real cierra por exceso de visitas el Día de la República". Punto final, pues: no haré más preguntas, Señoría.


A vueltas con España - Pobres para SnapChat

16.04.17 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

SnapChat, una red social y aplicación móvil estadounidense dedicada al envío de archivos que "desaparecen" del dispositivo del destinatario a las 24 horas, no quiere expandirse por "países pobres como España", según trascendió gracias a un extrabajador de la firma desarrollada en 2010 por Evan Spiegel, Bobby Murphy y Reggie Brown, por aquel entonces estudiantes de la Universidad de Stanford, en California. "Es una aplicación para gente rica", asegura el ex empleado que dijo el director ejecutivo de esta compañía de Silicon Valley.
Leída la noticia en España, más de uno no quiso dar crédito a tal afirmación: ¿desde cuándo España es un país pobre? Tampoco faltó quien la aprovechó para deslucir la nueva estrategia de comunicación del Gobierno de Rajoy, que abandera con entusiasmo la recuperación: ya tenemos el mismo PIB que en 2017, dicen los argumentarios que reparte la Moncloa.
Lejos de ambos extremos -por descabellado que parezca menospreciar así a España-, existe un cierto fundamento para la decisión de la multinacional de Evan Spiegel, Bobby Murphy y Reggie Brown. La mayoría de los usuarios de SnapChat tiene una media de 12 a 23 años de edad y España es el tercero de los 41 países más ricos del mundo con mayor tasa de pobreza infantil, solo por delante de Rumanía y Grecia, según un libro publicado por el Centro de Investigaciones Innocenti de Unicef, donde se analiza el impacto de la crisis económica en los niños.
Ambas noticias son prácticamente de la misma semana e invitan a la reflexión, porque el problema de España no está obviamente en que llegue tarde al boom de SnapChat -una red básicamente estadounidense- sino en que muchos de sus niños sean pobres. No se trata de una acusación parlamentaria o de una denuncia de partidos opositores en las redes sociales. Ni siquiera de una tontería de SnapChat. Lo dice el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
El problema de esta pobreza -anclada, le llaman los estudiosos en su jerga- está en que alcanza a casi un 40% de la población infantil, con un aumento de nueve puntos porcentuales entre 2008 y 2014. Se trata de una pobreza que crece especialmente en los hogares con niños más pobres, esto es, aquellos en los que viven cuatro personas -dos adultos y dos niños- con menos de 700 euros al mes. Por desgracia, si algún niño rico de SnapChat en EE UU capta la imagen de un niño pobre español su imagen no la hará "desaparecer" SnapChat. Será más eficaz una nueva política del Gobierno.


Antonio Casado - Chacón, en la memoria

15.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID (OTR/PRESS)

Cinco minutos después de la presentación en Madrid de Susana Díaz como pretendiente al trono de Ferraz, circuló por las redes sociales un ingenioso vídeo ideado por las factorías digitales del sanchismo en el que se ridiculizaba a las más conocidas figuras del PSOE unidas en la causa del susanismo ante el proceso de renovación interno (primarias de mayo, congreso federal de junio).
La caricatura audiovisual, con banda sonora de la música utilizada por el PSOE en las campañas electorales, presentaba a esas figuras participando en una wagneriana ceremonia de sumisión a Susana Díaz y a Mariano Rajoy. Aquella descendía coronada de los cielos y este sonreía con satisfacción. Entre los que participaban complacidos de la entronización de la dirigente andaluza (Felipe, Guerra, Rubalcaba, Zapatero...) estaba Carmen Chacón, la ex ministra de Defensa recientemente fallecida. Y es que quienes desde las posiciones de Pedro Sánchez se echaron unas risas con el dichoso vídeo creen que recordar ahora el inequívoco alineamiento de Chacón con la candidatura de Susana Díaz es reprochable. Entienden que no es sano hacer oportunismo de funeral. Pero el caso es que, aparte del sincero homenaje que propios y extraños han rendido a la dirigente fallecida, su figura queda en la memoria de los vivos también por las posiciones que adoptó, por muy contingentes o muy ocasionales que nos puedan parecer a unos y otros.
El posicionamiento de Chacón es compatible con su sincera apuesta por la unidad del partido, seriamente cuestionada en los últimos tiempos. De hecho el rasgo que todos han destacado de ella es que siempre subordinó sus intereses a los del partido y a los de España. Por eso, con motivo del fallecimiento de Chacón, se abrigó la esperanza de que los tres aspirantes a la secretaría general del PSOE se hicieran los encontradizos en la capilla ardiente y protagonizasen una foto que hubiera tenido un alto valor simbólico dentro de la familia socialista. Pero no fue posible. Sin embargo es verdad que, como en este país enterramos muy bien, una capilla ardiente da mucho juego. Y si son dos sucesivas, la del féretro en Madrid y la de las cenizas en Esplugas, pues con más razón. Asi que la despedida de Carme Chacón al menos nos ha servido para saber que el primer secretario del PSC, al que pertenecía la finada, ha roto su anunciada neutralidad para sumarse a la corriente mayoritaria de dirigentes identificados con la línea política de la comisión gestora y contrarios al manido "no es no" respecto a la investidura de Rajoy. Es decir, rechaza los dos vectores básicos del discurso sanchista y se coloca claramente del lado de quienes, como Carmen Chacón, creen que la única posibilidad de remontada socialista es la que puede liderar la actual presidenta de la Junta de Andalucia.


Fernando Jáuregui - Una semana que no está siendo tan santa

15.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

La Semana Santa es un período en el que tradicionalmente no se producen demasiadas noticias. No demasiadas noticias demasiado alarmantes, al menos, y valga la redundancia. Este año, inserto en una época de agitación, ha sido, está siendo, una rotunda excepción, y me limito a transmitir a los lectores lo que es algo más que un estado de ánimo alarmado -y perdón por la nueva redundancia, que solo busca insistir en una sensación de angustia-. El Jueves Santo, que es el día del amor fraterno, nos encontramos con Trump lanzando la "madre de todas las bombas" en Afganistán; amenazando a Corea del Norte, "que está buscando problemas" -amenazas retribuidas, claro, por el impresentable régimen de Kim Jong-un_; y jactándose de lo bien que lo han hecho las tropas estadounidenses lanzando casi sesenta Tomahawks en Siria, para contrarrestar un presunto bombardeo químico que el también impresentable jefe del Estado sirio, Bashar Al Assad, dice que es un invento norteamericano "al cien por cien".
Un clima de guerra fría invade el panorama internacional, aunque quién sabe lo que ocurre en las profundidades de la relación entre el habitante de la Casa Blanca y el del Kremlin, gentes en cuya palabra resulta difícil tener confianza. Curioso, a mi modo de ver, ante este panorama, el relativamente escaso eco que han tenido las palabras del Papa Francisco en su homilía del Jueves Santo, advirtiendo de que "estamos ante una tercera guerra mundial a trozos".
Ni tres meses han transcurrido todavía desde la toma de posesión del nuevo presidente de los Estados Unidos y ya anda el mundo acongojado ante la proliferación de lenguaje belicista, contradicciones e inseguridades que se extienden por el panorama internacional. Trump es un individuo peculiar que no tranquiliza, se mire como se mire y por mucho que sus primeras y por el momento últimas acciones guerreras entusiasmen a esa parte de la población americana que le ha votado. La conjunción de personajes tan, ejem, curiosos como Trump-Putin-Al Assad-Kim, unida a la inoperancia de unas Naciones Unidas impotentes ante el eterno veto ruso en el Consejo de Seguridad, es algo, definitivamente, preocupante. Y el Papa Francisco, que es un hombre de su tiempo y a quien pienso que nadie podía tachar de apocalíptico, ha advertido ya varias veces de que esa tercera guerra mundial, que puede que no se sustente sobre bayonetas, pero sí sobre confrontaciones en las redes y, ay, con misiles Tomahawk, no es meramente una hipótesis lejana: está ahí.
Tampoco quisiera yo, Dios me libre, ser acusado de galopar en los terrenos del Apocalipsis, ni de caer en el delirio de aquel comentarista de un periódico nacional de escasa tirada que comenzaba su artículo con estas palabras: "advierto al Kremlin por tercera y última vez...". Uno apenas es otra cosa que un veterano mirón de lo que va ocurriendo en este mundo que nos ha tocado vivir y solo puede constatar que, entre todo lo antedicho y la terrible presencia del terrorismo yihadista, no logra recordar una Semana Santa tan cargada de malos presagios, de bravuconadas, de brindis al sol. Y mira que uno se ha definido siempre como un optimista al que la tozuda realidad casi nunca logra corregir: uno, como tantos, preferiría mirar hacia las playas abarrotadas estos días de plena ocupación hotelera, sol y vacaciones. Pero ¿cómo desviar la vista hacia esas imágenes placenteras sin que, al tiempo, sienta el periodista una sensación culpable por desconocer las realidades que acabo de describir?

Porque ¿cómo imaginar alguna vez que alguien como Trump iba a disponer del botón que puede desencadenar la catástrofe planetaria? ¿Cómo suponer que figurantes de opereta iban a protagonizar los acontecimientos que afectan a miles de millones de personas? Claro, hablar de amor fraterno, de solidaridad o de mero sentido común, resulta, cuando el contexto es el que es, cuando menos desactualizado. Se alinean los datos para una tormenta perfecta que ojalá no se desencadene nunca más. Nunca más. Y de eso es de lo que nos advierte el respetado líder de una comunidad religiosa que, como es tradición, lavaba este jueves los pies de los desheredados de la tierra. Que serán, claro, los que más -pero tampoco serán los únicos- habrán de sufrir si continúa la escalada de despropósitos.


Charo Zarzalejos - Los que no están

14.04.17 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, (OTR/PRESS)

Desde hace veinte años y por razones familiares, Sevilla se ha convertido en cita inexcusable en estos días de Semana Santa. Nunca llegaré a sentirla y percibirla como los propios sevillanos. Proviniendo del País Vasco no resulta fácil entender algunas cosas, pero lo cierto es que atrapa, conmueve y emociona. Es una cita que se convierte en testigo incuestionable del paso del tiempo, de los acontecimientos vividos entre cita y cita y es cuando caes en la cuenta de las circunstancias vividas en apenas doce meses.
En esta ocasión y seguramente por el mazazo que ha supuesto la inesperada muerte de Carme Chacón, la memoria se la traga todos aquellos que no están. Cada año falta alguien. La señora que ocupaba la silla de al lado, el capataz que con mimo y fervor dirigía el paso, el amigo entrañable, de esos que llevas dentro, que un día se sintió mal y no despertó y así otros muchos más. Y ello sin olvidar a los cristianos coptos masacrados por las bombas de quienes matan en nombre de Dios, como si Dios fuera un verdugo fracasado.
Los que no están, su recuerdo, su memoria llena el alma de nostalgia, de una cierta pesadumbre pero cuando ves pasar a un Crucificado o a una Virgen dolorosa con cara de niña, un soplo de paz convierte esos sentimientos en pacíficos y amorosos recuerdos. Y vuelve el recuerdo de ti mismo. De quien eras hace veinte años y descubres que si, que eres el mismo, pero la rodilla o la espalda te hacen caer en la cuenta de que también por uno mismo pasa el tiempo que sólo queda detenido, apresado en la liturgia preparatoria, cuidada, mimada, esplendorosa en Sevilla, silenciosa y austera en Castilla, pero liturgia al fin y al cabo para que los cofrades de cualquier rincón de España se echen a la calle.
Para percibir la belleza de la música o del silencio, no es necesario ser creyente. Basta con salir de la vulgaridad, con quedarse unos minutos quieto y callado. Olvidar por unos instantes las prisas cotidianas, las absurdas preocupaciones que a veces nos quitan el sueño. Basta con despojarnos de lo que creemos ser y asi comprobar que somos más. Que somos capaces de admirar aunque no entendamos, de conmovernos aunque no se nos escape ni una sola lágrima. Y que allá, en el fondo de cada uno de nosotros hay sed de belleza, necesidad de reconciliarnos con nosotros mismos, con los que se han ido y con los que están. Descubres que más allá de las redes _necesarias pero muchas veces cruelmente impostoras_ está el mundo real. Están las madres que visten a sus niños con especial esmero, el padre que en silencio reza por ese hijo al que no ve, los abuelos que han llenado el armario con caprichos para sus nietos y esos enamorados que hacen planes para el futuro, aún cuando perciban el futuro como una amenaza.
La Semana Santa, silenciosa o bullanguera, nos ensancha el alma y el ánimo y cuando cae la noche, los que nos están se hacen especialmente presentes e incluso nos hacemos la ilusión de que nos hablan, de que están ahí. Y es verdad, están ahí. Se levantan los ojos al cielo limpio de Castilla, al nublado del Norte o al azul indescriptible de Sevilla y, efectivamente, ahí están porque sus rostros, sus sonrisas se dejan adivinar en el impagable misterio de noches plenas de belleza y plegarias.


Luis Del Val - Los vareadores del nogal

14.04.17 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 13 Abr. (OTR/PRESS)

La cosecha de nueces ha sido bastante buena. Incluso en algunos ayuntamientos de Navarra ondea la ikurriña, ante la complicidad de esos navarros que nunca quisieron que Navarra perteneciera al País Vasco. Los recogedores de nueces pueden sentirse satisfechos, porque las nueces nunca dejaron de caer. Peor suerte han tenido los vareadores. Algunos de ellos malviven por pisos escondidos en algún lugar de Francia, pero la mayoría están en las cárceles españolas. Les prometieron que serían soldados que se ganarían la gloria, y que dispararle un tiro en la nuca a un hombre arrodillado era un acto heroico de guerra. También les dijeron que la muerte de niños a consecuencia de las bombas colocadas bajo los automóviles era consecuencia lógica de los daños colaterales. Y se lo creyeron. Y por eso están en la cárcel.
En algún momento, quienes les habían encerrado les ofrecieron la posibilidad de reconocer que los asesinatos terroristas no eran actos de guerra y que, si mostraban arrepentimiento y pedían perdón, podrían salir más pronto en libertad. Pero los recogedores de nueces, desde sus despachos de ediles o desde la sede de partidos políticos ya legalizados, les ordenaron que no cometieran semejante error, que ellos les sacarían. Y pasaron los años, y los vareadores siguen en la cárcel, y los recogedores -que callaron miserablemente para no molestar a los vareadores, y siguieron recogiendo nueces- fueron ocupando cargos en ayuntamientos, diputaciones forales y autonomías. Ahora, les han dicho que libertad, no, pero que están trabajando para que en lugar de una celda del sur, los encierren en una celda del norte. Y los vareadores se lo creen, quizás porque en las celdas tampoco se tiene demasiada información.
Les dijeron que eran soldados que caminaban hacia la gloria, pero en los últimos años los únicos pasos que han dado han sido las vueltas por el patio de la prisión. Los recogedores, siguen almacenando nueces. Creo que ahora negocian los presupuestos del Estado. Está claro quienes son los listos y quienes son los tontos.


Antonio Casado - La escapada

13.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, (OTR/PRESS)

El minuto y resultado de la actualidad decae ante la pasión por la escapada. Millones de españoles están ahora más pendientes del tráfico en las carreteras y de la información meterológica que del culebrón de Murcia, el desarme de Eta, el ensueño separatista de Puigdemont o la vieja guerra fría ruso-americana con distintos collares.
Los analistas económicos, los hosteleros y la Dirección General de Tráfico hablan de la "Semana Santa de la recuperación", pues desde 2008 no se lograban indicadores tan altos (el buen tiempo, la ocupación hotelera y los 15 millones de desplazamientos calculados hasta el lunes 17), si bien la tendencia venía siendo al alza en los últimos tres años.
Todo ello sobre fondos visuales y sonoros donde la religión se cruza con la antropología, so pretexto conmemorativo de la pasión y muerte de Cristo. Solo como pretexto, porque si de verdad hubiera calado la moraleja de aquel drama, ocurrido hace más de dos mil años, no tendríamos que estar lamentando a todas horas que las querellas humanas, entre países o entre personas de distinta creencia religiosa o distinto grado de evolución, se sigan librando a golpe de misil, de armas químicas o de cruel atentado terrorista.
Lo cierto es que, con el paso del tiempo, la Semana Santa se ha ido celebrando cada vez menos como aniversario de la muerte de Cristo y cada vez más como una excusa de la evasión. A la playa, a la montaña, al campo, al pueblo que algunos todavía tenemos el privilegio de retener en la memoria.
Por mí que no quede. Ni lo uno ni lo otro. Tiempo quedará para disponer de los alicientes de la Naturaleza en mi particular esquinita del mapa y para vivir en la capital esa "sacralización del espacio" que experimenta Zamora en estas fechas, según la brillante tesis de del antropólogo Alonso Ponga. No hay mejor forma de explicar como se recuerda en esta tierra la muerte de Jesús de Nazaret. Se sacralizan el aire, los sonidos, el empedrado de las calles y los rincones amurallados de esta vieja ciudad leonesa (que no castellana).
Buen sitio para reencontrarse con este atavismo que renovamos de año en año, entre la antropología y la religión, como queda dicho. Sin renunciar a la otra celebración. La de la primavera que acaba de decretar el calendario. Un año más, en el Valle de Vidriales, a la sombra del majestuoso Teleno, donde la despoblación pasa factura en este olvidado reino de la quietud y el rumor del viento enamorado de los chopos.
Y así, a la espera del Domingo de Resurrección, para que el Cristo doliente de las siete palabras vuelva a ceder el paso al Cristo carismático de las diez bienaventuranzas.


Isaías Lafuente - Los inoportunos novios de la muerte

13.04.17 | 08:16. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, (OTR/PRESS)

Les supongo informados del episodio protagonizado por unos legionarios en el Hospital Materno Infantil de Málaga. De la mano de la Cofradía de Mena, la del Cristo de la Buena Muerte, visitaron a los niños allí ingresados, les regalaron peluches de su mascota, charlaron con ellos y cerraron la visita entonando su himno: "Soy el novio de la muerte". Sólo haberse colado en un quirófano, en plena operación y con la cabra de la Legión de la mano, podría haber sido más inoportuno que entonar a un grupo de niños enfermos, algunos de gravedad, un himno guerrero y necrófilo que canta un enamorado de la parca "herido con zarpa de fiera, que va a unirse en lazo fuerte con tal leal compañera".
Ante la avalancha de críticas ciudadanas y políticas, el centro hospitalario, el Ejército de Tierra y la Cofradía de Mena han salido a defender "la normalidad" de lo sucedido. Han dicho que no hubo quejas y que la asistencia a la visita por parte de los niños y sus familias era voluntaria. Faltaría más. Hubiese sido de nota que hubieran sido obligados a asistir a la interpretación. Quizás los niños hospitalizados escucharan el himno sin atar cabos, pero intentar acercar la Semana Santa a un hospital infantil de la mano de la Cofradía del Cristo de la Buena Muerte y con doce legionarios que se autoproclaman novios de la muerte es jugar con fuego. Como lo sería homenajear la maternidad con una performance porno, aunque los bebés no se coscaran.
En fin, todo ha sido tan normal que apostaría a que no se va a volver a repetir en un futuro. No creo que a los legionarios se les vuelva a ocurrir e imagino a las autoridades sanitarias pidiéndoles el repertorio antes de autorizar otra visita que culmine con la perturbadora canción entonada en tan inoportuno marco y frente a espectadores en tan especial circunstancia. Porque la buena voluntad de los legionarios, como su valor, se les presume.


Fernando Jáuregui - Mira que si Trump confunde un día Siria con Soria...

13.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

La verdad es que uno no sabe ya si preferir la guerra fría, la tradicional, la de siempre, o la complicidad subterránea entre dos personajes como Donald Trump y Vladimir Putin. Siento decirlo, pero, tras muchos, pero muchos, años observando el panorama internacional y, claro, el nacional, hacía tiempo que no veía una confluencia tal de elementos para la tormenta casi -casi_ perfecta, en casa y fuera de casa: la prepotencia, la ignorancia, las ocurrencias que sustituyen a las ideas, se han adueñado de todos los jardines.
Porque, primero, a saber quién es el guapo que puede asegurar que Putin y Trump, o el secretario de Estado-comerciante Tillerson y el jamás sonriente (ni veraz) ministro de Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, están verdaderamente enfadados, es decir, no hacen comedia cuando el neozar de las Rusias dice que las relaciones con Washington están en el peor nivel desde la presidencia de George Bush. Yo creo que el Putin tonante y el Trump amenazante, que nos dice, en plan "marshall del far west" que "Corea del Norte busca problemas", tienen muchos puntos en común: primero golpean y luego dialogan, son un cúmulo de contradicciones (bueno, el segundo mucho más que el primero) y tienen caracteres antidemocráticos, autoritarios, y plantados en un lecho de falta de escrúpulos. Putin, eso sí, parece más inteligente, mucho más taimado: como malote, le saca mucha ventaja al hombre del pelo color mandarina, que ya es decir.
A Trump le quedan pocos aliados verdaderamente amistosos, y uno de ellos es, mientras no se demuestre lo contrario, Putin. El presidente de los Estados Unidos, donde ya se empieza a hablar otra vez de aplicaciones plurales de penas de muerte pendientes, se ganó el otro día el aplauso hipócrita de los europeos por su reciente bombardeo en Siria. No acabé de entender, la verdad, ese comunicado de los líderes del sur de Europa, reunidos con gran parafernalia en La Moncloa, aplaudiendo la acción unilateral, irreflexiva, de Trump: ¿pues no estamos acusando al genocida sirio -y a los más tiranos aún del islamismo fanático_ de bombardear indiscriminadamente y a continuación aplaudimos un bombardeo quizá similar, pero, eso sí, practicado por los "de casa"?

Puede que la fuerza sea necesaria para combatir al Daesh, y hasta para dar un escarmiento al tiranuelo de Siria, hasta muy recientemente "nuestro" tiranuelo, pero ¿no debería consensuarse tan importante paso con las fuerzas aliadas, entre ellas todos los reunidos recientemente en La Moncloa a invitación de Rajoy? Pues no: dicen, quién sabe, que Trump no avisó a la Alianza Atlántica --cada vez más débil y anodina, por cierto--, pero sí hizo una llamada al Kremlin, previa al bombardeo. Así que, si Putin lo sabía y calló cuando debía hablar, ¿no estaremos autorizados a pensar que ahora anda sobreactuando?

Y ahora, segundo, conectemos todo esto con el plano nacional. Porque ocurre que cada día nos enfrentamos a nuevas ocurrencias, sobre todo de algunos gobernantes periféricos, que hacen de la desobediencia a las instituciones una mofa y de su capa un sayo y, en cambio, se encogen de hombros (excepto para invitar al pati des Tarongers a dos cómicos disfrazados de congresistas norteamericanos -a veces se entiende cómo es posible que un Trump ganase las elecciones_) ante los grandes problemas que nos aquejan. Y, hombre, ya que Puig se echa al mont norteamericano, con muy seguidas conferencias en Harvard ante una multitud de noventa oyentes (muy seguidas en los medios oficiales catalanes, quiero decir), me habría gustado escucharle alguna vez, en su diplocat galopante, hablar de lo que hace Trump o de lo que podría, glub, hacer la vecina Le Pen si los peores vaticinios se cumpliesen. Es decir, que ampliase su pretendido carácter estadista más allá de las fronteras que quiere imponerse.
Pero no: lo máximo que se les ocurre en la Generalitat, y luego tienen que desmentirlo, es poner a los parados a organizar el referéndum independentista, porque así, me comentó uno de Esquerra de cuyo nombre ni acordarme quiero, cumplen su función social y justifican su salario. Y ahí, en otras cosas no menos pintorescas, andan algunos líderes locales: intentando quitar la Seo a la Iglesia o plantando la bandera tricolor allí donde la bicolor tomó carta de naturaleza hace dos siglos y pico. O montando un pollo de todos los diablos, que nadie entiende muy bien, en Murcia.
Eso sí: ahí, en la proliferación de ocurrencias y miopías, sí que nos parecemos a veces a Trump. En eso, y en confundir, lo digo metafóricamente, claro, Siria con Soria; a ver si un día de estos Putin, que de geografía sabe poco, se nos va a equivocar y... Maaadre mía. Pero bueno, eso sí: más millones de coches que nunca estarán esta Semana Santa en las carreteras, los hoteles colapsados, las playas donde no cabe un alma y la España insolidaria olvidando a la que estos días no sale de casa porque no puede salir. Es la eterna guerra entre las dos Españas, la de Susana y la de Pedro, la que sale de vacaciones gastándose un dineral y la que los ve partir con tristeza y envidia en sus rugientes coches, la que quiere emplear a los desempleados en tareas ilegales y la que se ríe de tanto dislate.
Y mira que nos lo ha dicho Felipe González, el de las grandes frases tópicas, pero que tiene el acierto de pronunciarlas cuando hay que hacerlo: deberíamos centrarnos en las cosas importantes y darnos cuenta (esto lo digo yo) de que no tiene sentido traer a nuestro patio interior guerras políticas y sociales innecesarias, porque ya anda por ahí quien organiza guerras frías, y calientes, a gran escala. Y lo hace, ay, mejor.


Escaño cero - Una Semana Santa

13.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID(OTR/PRESS)

Sinceramente no comprendo a los "aguafiestas" de la Semana Santa. A quienes se complacen en intentar fastidiar al personal en nombre de un ateísmo mal entendido. Lo peor que le puede pasar a un ateo es convertir su ateísmo en una religión y además intolerante.
Estos días millones de personas salen a la calle a "vivir" la Semana Santa, unos lo hacen por devoción, es decir por un sentido religioso, mientras que para otros es una expresión de la cultura y costumbres de nuestro país.
La realidad es que aunque vivimos en un Estado aconfesional, no podemos sustraernos de donde venimos, y guste o no, somos hijos de la cultura judeo-cristiana. Sobre esos cimientos se ha levantado Europa y los valores que profesamos y no veo el porqué hay que derruirlos para sustituirlos por la nada.
En cualquier caso "vivir" o participar de la Semana Santa no es obligatorio, la prueba es que junto a la celebración de cientos de procesiones, hay ciudadanos que prefieren dedicar estos días a ir a la playa, o hacer montañismo, irse de discotecas, o hacer lo que les viene en gana pero sin que tenga que ver con ninguna actividad religiosa.
Cuando yo era pequeña no tenías más remedio que "vivir" la Semana Santa. España entera se "cerraba", cines, teatros, espectáculos, todo se suprimía hasta el Domingo de Gloria. Es decir no tenías opción a nada que no fuera la Semana Santa.
Hoy, afortunadamente cada cual puede hacer lo que le venga en gana, ir a una procesión el Viernes Santo o estar en la playa en topless. En eso consiste vivir en una sociedad democrática y aconfesional.
De manera que no es mucho pedir que quienes no quieren celebrar la Semana Santa permitan que sí la vivan los demás.
Es una cuestión de respeto no a las creencias religiosas sino a la libertad.


Francisco Muro de Iscar - La exigencia de la Semana Santa

13.04.17 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS) Millones de españoles están de vacaciones. Vacaciones de Semana Santa, no unas vacaciones más. Estos días de descanso son la conmemoración de un hecho histórico que ha marcado la vida del mundo, también la de Europa y la de España, de una manera imposible de borrar, aunque algunos lo intenten con denuedo. La Semana Santa es la conmemoración de la muerte y resurrección del Hijo de Dios. Ese hecho ha impregnado los cimientos y la vida de nuestros antecesores y de nosotros durante más de veinte siglos. Está en las tradiciones, en los signos, en las iglesias, en las obras de arte, en los libros, en la música, en las procesiones, en la cultura toda, en la vida. No supera el hecho religioso, porque es la esencia de todo, pero llega también a quienes no creen en el Jesús de Nazaret, crucificado en el Calvario y que resucitó al tercer día.
Millones de españoles compatibilizan estos días el descanso, la playa, la montaña, las grandes ciudades con las procesiones y los actos religiosos que reflejan el sentir profundo de un pueblo. Es la cultura y la fe sobre la que se ha construido una civilización. Con sus errores y sus aciertos, con sus zonas negras y sus inmensos espacios de humanidad y de solidaridad. Dice el Papa Francisco que "la Palabra es un don", una oportunidad de abrir el corazón, una llamada a convertirse y a cambiar de vida porque "el cristiano está llamado a volver a Dios de todo corazón". Y eso, hoy, ¿qué es? También lo dice Francisco: "saber abrir las puertas a los débiles y a los pobres... servir a Cristo en los hermanos necesitados. Cerrar el corazón a Dios, dice, tiene como efecto cerrar el corazón al hermano".

El hombre-Dios que murió en la cruz, que fue perseguido, torturado, ninguneado es la imagen hoy de esos refugiados que vagan por Europa, que no encuentran asilo ni lugar donde refugiarse, que malviven en campamentos a las afueras de Europa. Ancianos, menores no acompañados, mujeres que son carne de trata en un viaje sin esperanza y sin final... La sociedad que exigió que crucificaran a Cristo es la misma que reclama hoy la expulsión de los inmigrantes, la que levanta muros, la que pone barreras insuperables. La que odia y pone bombas asesinas en las iglesias cristianas en Egipto o persigue a los creyentes en Africa. Los cristianos son la comunidad más perseguida en el mundo en estos momentos de "paz y libertad". Lo recordará el Papa a finales de abril, cuando viaje a Egipto -la visita no se suspende a pesar de los últimos atentados-. Sin miedo al miedo. Por la paz verdadera.
La Semana Santa es la oportunidad para escuchar el mensaje de Jesús, directo, exigente, difícil, gritado desde la cruz, con las heridas frescas y el odio empujando a los hombres: amaos los unos a los otros, perdonad al que os ofende, compartid lo que tenéis con los que no tienen nada. Es el mensaje de la solidaridad, de la igualdad, del perdón, de la reconciliación. Hay que volver a Dios si queremos volver al hombre. Reconocer en cada uno el rostro de Cristo. Dejar de lado la apariencia para dar una oportunidad al corazón y al encuentro con el otro.


Rafael Torres - Viva la banda

13.04.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, (OTR/PRESS)

Una ciudad sin música es como una ciudad sin árboles, es decir, que no es una ciudad, sino un páramo, un erial, un yermo habitado. Sin embargo, música y árboles se hallan en vías de extinción, si no extinguidos, en nuestros pueblos y ciudades. La extrema rusticidad de ediles y corregidores, que les inclina más al cemento y a la bicicleta que al sonido líquido del arpa y a la bóveda vegetal que eleva la categoría y el confort de las calles, está provocando la agonía de esas agrupaciones musicales públicas que ejecutaban tronantes o delicadas piezas en las plazas, en los parques, para el deleite y la educación de la ciudadanía.
En Madrid, su gran Banda Sinfónica Municipal, una de las mejores del mundo, intenta reponerse del paso por la concejalía de Cultura de la infausta Celia Meyer, pero intenta, sobre todo, reponer el número de sus componentes, casi un centenar antaño y hoy apenas 70. Esta Banda, mezcla en realidad de gran banda y de orquesta sinfónica, ofrecía hace 85 años, tal día como hoy, un concierto extraordinario, junto al Orfeón Donostiarra, en conmemoración del primer aniversario de la proclamación de la II República Española. Mi padre estaba allí. Hoy nadie, o casi nadie, puede decir que está donde están las bandas, pues éstas no se hallan, construyendo urbanidad, en casi ningún sitio.
Durante éstos días, admirables pero algo horrísonos grupos de cornetas y tambores acompañan las procesiones, así como algunas bandas municipales, en cuadro, que sólo se emplean en éstas fechas y para éstos menesteres, y no para infundir a las mañanas laicas de los días feriados una calidad que sólo proporciona la buena música al aire libre y para todos. La Música, hay que decirlo, les importa una mierda a los munícipes, o, cuando menos, la buena música. Una molestia y un engorro para ellos, como los árboles, como todo cuanto crea belleza, refinamiento y ciudadanía.
Uno no se creerá lo del "cambio" que venden algunos gestores municipales hasta que vea, oiga, a sus bandas de música, íntegras, tocar en sus templetes y en los jardines. Acaso porque hace 85 años, tal día como hoy, en el concierto del primer aniversario de la República, mi padre estaba allí.


Pedro Calvo Hernando - Carme algo ha hecho cambiar

12.04.17 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

La clase política española esta vez sí ha estado en su conjunto a la altura de las exigencias del momento con motivo del fallecimiento de Carme Chacón, un hecho tan inesperado como doloroso. Es un consuelo comprobar que la totalidad del colectivo político es capaz de olvidar las diferencias y las divisiones cuando el motivo es tan valioso como el reconocimiento generoso de una trayectoria vital, bien que sea cuando ya la vida se ha escapado. Digo todo esto confortado por el hecho de que la muerte de esta personalidad socialista ha tenido un efecto remanso y una invitación a la concordia en un momento en el que tanta falta hacen en este país. Y concretamente para los socialistas ha sido como una invocación a esa unidad interna que tanto necesitan, como han reconocido con unas u otras palabras algunas y algunos de sus líderes y ex líderes más significados. Me quedo con ese hermoso artículo de José Luis Rodríguez Zapatero, en cuyos Gobiernos Carme desempeñó las carteras de Vivienda y Defensa. Y he observado un tono de gran sinceridad en las declaraciones de todos ellos, algo que se nota y que no se inventa.
Sin duda, esto que comento tendrá un efecto en el desarrollo de la vida política en España, de modo especial en las relaciones entre los partidos, tan distintos unos de otros. La impresión de ahora forzosamente ha de tener sus efectos en los días venideros, tanto en los partidos tradicionales como en los nuevos. Yo he oído y leído cosas dichas por personajes del PP que nunca imaginé que fuesen capaces de decir refiriéndose a una adversaria política, lo que calificó de hecho insólito. Hay palabras de alguien de Ciudadanos que también sorprenden. Y no digamos de Podemos, especialmente lo dicho por Julio Rodríguez, al recordar que Chacón fue su ministra en la época de Defensa. Este ha sido el momento en el que desde el partido de Pablo Iglesias se han hecho observaciones que pocos habrían esperado. Tal vez eso demuestre que era muy discutible lo de colocar a Podemos en las puertas del infierno. No sé si exagero al pensar que esto puede tener unos efectos políticos visibles en el futuro. Pero no es hora de adivinaciones sino de esperar que algunas cosas cambien para bien en este país atormentado.


Carmen Tomás - Los zascas de la AIReF a Montoro

12.04.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) no para de propinarle disgustos al ministro de Hacienda. En los últimos días, pero casi casi desde su creación, sus informes son enmiendas en toda regla a las políticas y cuentas de Montoro. Hace unos días dijo claramente en el Congreso de Los Diputados que el ministro de las cuentas infla los ingresos y en una nada despreciable cifra de 28.000 millones de euros. Ahora, la AIReF revela que España no cumplirá con el objetivo de deuda marcado por la Unión Europea y que es del 60 por ciento del PIB, hasta dentro de 20 años. Hay que recordar que la vigente Ley de Estabilidad Presupuestaria se había propuesto alcanzar ese límite en 2020.
No hace mucho, el responsable de la AIReF, José Luis Escrivá, había pronosticado las dificultades de España de lograr los objetivos de déficit. El 2016 es quizás la ocasión en que ha fallado. Sin embargo, son frecuentes los toques de atención al ministro Montoro, quien por cierto se resiste a darle más poder para ejercer su función. La Comisión Europea le advirtió de esto al ministro el pasado mes de febrero. De hecho, le recordó que España estaría incumpliendo el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza de la Unión Monetaria firmado en 2012 por todos los Estados miembros. Un pacto que obligó a que se creara la figura de la autoridad fiscal para que vigilara las cuentas de los gobiernos. Parece según las sucesivas denuncias de dicha autoridad española que no tiene acceso directo a toda la información que necesita para ejercer su función fiscalizadora.
Ocurre por tanto que las dos instituciones que deben fiscalizar las cuentas de los gobiernos y su ejecución y corrección en el uso, es decir, el Tribunal de Cuentas y la AIReF no están suficientemente dotadas de medios técnicos y humanos para realizar correctamente sus funciones. En el primer caso, ya vemos el tiempo que tarda en hacer públicos sus informes y en el segundo, las quejas sucesivas de acceso a la información. Está claro que en este terreno hay mucho por hacer y debería afrontarse cuanto antes.


Escaño Cero - Las "otras" primarias

12.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Estos días estamos asistiendo al espectáculo de la división que corroe al Partido Socialista Francés. Los socialistas franceses tienen dos candidatos y se podría decir que un tercero que salió de sus filas. Uno es el que eligieron las bases y los ciudadanos que previo pago de un euro acudieron a depositar su voto sobre el candidato ideal que resulto ser Benoît Hamon al que las encuestas sitúan como clarísimo perdedor. Pero además de Hamon, Jean Luc Melenchom, también compite por hacerse con la presidencia. Melenchon, que fue senador del PSF y que ahora es eurodiputado, representa al sector más de izquierda. El tercer socialista en discordia es Emmanuel Macron que se ha sacado de la manga un "movimiento" al que denomina EN MARCHA y hoy por hoy es quién más posibilidades tiene de ganar.
Así que viendo lo que pasa en Francia pienso que lo mismo andan equivocados quienes piensan que la crisis del PSOE se cerrara con la elección de nuevo secretario general y la celebración del congreso. No es por aguar la fiesta pero hay que recordar que las "primarias" que se van a celebrar ahora son solo para elegir secretario general pero que cuando se vayan a convocar elecciones generales se celebrarán "otras" primarias y en esas además participaran no solo los militantes socialistas sino los supuestos simpatizantes que estén dispuestos a pagar dos euros por apuntarse en una lista que les dará derecho a votar quién quieren que sea su candidato a presidente del Gobierno.
Ya sé que lo que voy a escribir no es políticamente correcto, pero a mi me parece esa una fórmula más que cuestionable por mas que ya la hayan ensayado los socialistas franceses. Bueno y a la vista está el ejemplo francés dividido en partes irreconciliables, con un candidato oficial en el que solo creen los militantes y otros dos que van por libre. O sea un desastre.
Además reconocerán conmigo que no hay ninguna garantía de que el que dé dos euros y se apunte en una lista sea de verdad socialista o siquiera simpatice con el socialismo por más que tenga que firmar un papelito en el que se dice que le gustan muchísimo los principios ideológicos del socialismo.
Vamos, que en una lista así se pueden apuntar gente de otras ideologías e incluso de otros partidos sencillamente para que el ganador resulte alguien que no tenga muchas oportunidades de ganar. Y no, no es que sea mal pensada, es que de cajón que algo así puede suceder.
Seré una clásica, pero siendo verdad que la actual configuración y funcionamiento de los partidos ha entrado en crisis, el acudir al asamblearismo permanente no me parece que sea una opción mejor. Es más, me parece que hay una cierta impostura en esa puesta en escena de que por dos euros se permite a cualquiera decidir quién debe de ser el candidato de un partido a la presidencia del Gobierno.
Ya digo que no quiero ser aguafiestas, pero auguro que los problemas del PSOE no se han acabado.


Más que palabras - Carmen verde y roja

12.04.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 11 (OTR/PRESS9

Hace tiempo un ex ministro de Defensa (que consiguió ejercer su cargo sin demasiados sobresaltos) me contó que ese departamento imprime carácter y que, como quien no quiere la cosa, a medida que uno se va acostumbrando al rito y la liturgia militar, al toque de corneta, el izado de bandera, la disciplina, el mando y el ¡Viva España!, por muy civil que se sea, cambia tu perspectiva. Le recordé esta reflexión a la entonces ministra, Carmen Chacón, cuando vi su expresión descompuesta dando el pésame a las víctimas de un atentado suicida de Afganistán observando su saber estar, sin mover un músculo cuando escuchaba sobre el terreno como nuestros blindados son una especie de lata de hojalata ante la potencia de los ataques terroristas.
La ministra, que en una entrevista que le había hecho antes de ejercer ese cargo y condición se definió a sí misma como "una persona verde por fuera y roja por dentro", muchos años después -cuando ya estaba con pie fuera de la política- me contó con detalle la cantidad de veces que tuvo que explicar que esa definición no la convertía ni mucho menos en una antimilitarista peligrosa. Le llovieron las críticas por tierra, mar y aire pero vimos a Carmen vestir el cargo con solemnidad con aquel ¡Viva España! con el que tomó posesión de su cartera (rodeada de altos mandos que juntos coleccionaban tantas estrellas como el firmamento), y luego todo el mundo se fijó en ella por ser la primera ministra embarazada dirigiendo nuestro ejército.
Tiempo después jugó fuerte para liderar el PSOE pero terminó siendo un "pudo haber sido y no fue". Entonces ni la puesta en escena, ni sus ojos llorosos y apenados ni su aspecto frágil de juguete roto y decepcionado por los navajeos de sus compañeros pudieron tapar la potencia de la carga de profundidad que dejaron sus palabras. "En los últimos días hemos asistido a una escalada que ponía en riesgo la unidad del partido, la autoridad del presidente del Gobierno y secretario general, nuestra imagen colectiva, incluso la estabilidad del gobierno", dijo poniendo el dedo en la llaga de lo que ha ocurrido desde aquellos días en la calle Ferraz. No puso nombres a esos que estaban dispuestos a matar al padre con tal de coger las pocas migajas que quedaban de la herencia, pero no era necesario y oímos a algunos -que hoy la lloran amargamente- llamarle la niña y conspirar todo y más.
Con Carmen a mí me ocurrió algo que cada vez pasa menos entre un político y un periodista: comencé entrevistándola y terminé teniendo muchas coincidencias personales con ella, de tal modo que las últimas veces que hemos hablado nos hemos centrado más en nuestras vidas privadas que en la política. El último día que charlamos brevemente fue en el acto de presentación de la candidatura de Susana Díaz y solo hablamos de nuestros hijos tal vez porque nos era más gratificante eso que entrar en la guerra fratricida que asola su partido. Su súbita muerte a los 46 años víctima de una cardiopatía congénita, enfermedad de la que ella hablaba con toda normalidad, ha sido una conmoción para la clase política y para la opinión pública de nuestro país y ha dejado una sensación terrible entre los socialistas que han visto como ni siquiera la muerte prematura de una dirigente tan relevante, tan querida y respetada ha servido para acercar posiciones en la contienda de las primarias. No tuvimos la "foto de la unidad" porque hubo una premeditación por parte de los distintos equipos para que los candidatos, que aspiran a liderar el partido, no se encontrarán en la capilla ardiente de la calle Ferraz y aunque vimos un saludo fugaz entre Pedro Sánchez y Patxi López fue tan frío y distante que se vio claramente cómo están las cosas.
Carmen rompió un trozo de ese tremendo y pesado techo de cristal que nos acompaña a todas las mujeres nos dediquemos o no a la política. Primero lo hizo saltar en el Ministerio de Defensa y luego cuando aspiró a la secretaria general aunque su carrera política se frenara en seco al ser derrotada por Rubalcaba, por escasos votos. Se ha escrito estos días que entonces el partido perdió una oportunidad de renovar su liderazgo y sus cimientos ideológicos y es cierto. Ya no sabremos que hubiera pasado si las cosas hubieran sido al revés si ella, al final, no hubiera abandonado la política para trabajar en un despacho de abogados pero su legado para el PSOE y para todas las mujeres ha sido muy importante. Hoy gracias a ella se ha avanzado un poco más en el duro y tortuoso camino de la igualdad y esa no es poca cosa. Gracias Carmen.


Rafael Torres - La muerte de Carme

11.04.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Cada día sabemos de más muertes de las que podemos asimilar. La muerte misma es inasimilable. La vida, tantas veces, también. Pero mientras que las muertes que conocemos de oídas se quedan en los límites imprecisos de nuestra conciencia, las muertes familiares se adhieren al cuerpo. La de Carme Chacón, tan joven para tener que irse, es de ésta clase.
Carme Chacón era, para el común, no como de la familia, sino de la familia. Para quienes la tratamos, era, además, un excelente miembro de la familia. La cara de Carmen era la que veíamos, no esa máscara que suelen llevar por alguna inquietante razón quienes se dedican profesionalmente a la política. Y en esa cara había una sonrisa. No en la máscara, sino en la cara. Incluso cuando las circunstancias le imponían ponerse seria, o triste, o indignada, como tantas veces le ocurrió en sus visitas a las tropas españolas tiroteadas por esos mundos, le era imposible borrar del todo el gesto amable de su faz. Detrás de esa sonrisa, abierta o reprimida, había una buena persona.
Para todos era de la familia, incluso de esa familia utópica, construida exclusivamente sobre las bases del amor, del entendimiento y de la fraternidad, con que todo verdadero socialista, o republicano, o ácrata, o demócrata, o liberal, sueña. Pero para quienes la tratamos, su simpatía, su educación, su respeto hacia los demás y sus ideas, su tolerancia y su dulzura nos hacían dudar de que fuera de la familia exactamente. Hay familias terribles, y no digamos familias políticas en cualquiera de sus dos acepciones, pero ésta mujer pequeña, grande, estaba capacitada para hacerlas, en la medida de sus posibilidades, mejor.
Manda carallo la paradoja de que una buena persona tenga el corazón al revés. Carme lo tenía. Todo lo que la denigraron por ser mujer y por serlo con mando en tropa, por vestir como le daba la gana o por pasar revista embarazada de siete meses, no le borró la sonrisa, sino antes al contrario. Sólo se la ha podido borrar su corazón gripado, y el pesar por su muerte, la de un familiar tan cercano, se adhiere al cuerpo.


Antonio Casado - Adiós, Carmen

11.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Siempre como "Carmen", en castellano, tuve ocasión de tratarla en la distancia corta como amigo. En la media como periodista. Y en los dos se advertía que la prevalencia de la condición humana sobre la de personaje público que la acompañó desde que, con veintitantos años, de vicealcaldesa de Esplugas de Llobregat, la gente la paraba en la calle para discutir de problemas vecinales.
También la acompañó siempre su cardiopatía congénita. De eso hablaba con mucha naturalidad: "Tengo un ventrículo obturado y el corazón al revés". Eso decía para compensar inmediatamente la presunta limitación con alusiones al deporte del baloncesto, que practicaba con entusiasmo juvenil.
Pero seguramente el rasgo diferencial añadido últimamente a la parte biográfica de su vida -no a la genética-, fue el dolor que le causaba la división interna del PSOE, de la que quiso distanciarse tras haber asumido la secretaría de Relaciones Internacionales en el equipo dirigente de Pedro Sánchez.
De esa época reciente, cuando ya había renunciado a repetir como diputada en el Congreso, pero antes de su dimisión del citado cargo en Ferraz (septiembre de 2016), son sus idas y venidas a Estados Unidos, donde impartió clases como profesora de Derecho Constitucional sobre sistemas políticos comparados en el Miami Dade College. De allí había regresado precisamente el pasado sábado.
Bien, pues de esa época guardo de ella un mensaje escrito desde Miami. Dice que "la lejanía no me cura de la tristeza infinita por la situación que esta viviendo el partido". Era el 20 de octubre pasado, exactamente veintidós días después de su dimisión, junto a otros dieciséis miembros de la Comisión Ejecutiva que por aquel entonces aún presidía Pedro Sánchez.
Efectivamente, Chacón fue una de las voces dirigentes del PSOE que dio la cara para evitar unas nuevas elecciones generales, dar salida a una situación de parálisis institucional en España e impedir un seguro y nuevo retroceso socialista en las urnas. Es decir, que tomó partido pensando en los intereses generales y en los de su partido.
Sin embargo, quienes pensaban y siguen pensando de otra forma, hoy embarcados en la disputa por el trono de Ferraz, han olvidado sus diferencias para rendir homenaje a una mujer cuyas ideas siempre estuvieron por encima de sus legitimas aspiraciones personales. Su derrota frente a Rubalcaba por el liderazgo del PSOE (2012, Sevilla) no rebajó el compromiso con su ideario. Y con él se ha ido, después de haberlo sido casi todo en la pirámide organista e institucional. Y en la de la enseñanza, como profesora de Derecho Constitucional de la Universidad de Gerona cuando apenas acababa de cumplir 24 años.


Escaño Cero - La gran tragedia

11.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

A veces pienso que no hay voluntad de acabar con el drama que se vive en Siria. Que los intereses de unos y otros entorpecen cualquier posibilidad de acabar con la tragedia de la guerra que tiene como escenario a Siria.
Desde luego la decisión de Donald Trump de bombardear una base aérea no parece que vaya a servir para acortar el conflicto sino que puede suponer echar más leña al infierno de la guerra.
En realidad lo que sucede en Siria es parte del fracaso de las llamadas "primaveras árabes" a las que tan alegremente se apuntó Occidente armando hasta los dientes a los opositores de los regímenes que se querían derrocar. Regímenes dictatoriales sin duda, pero que la manera de acabar con ellos no era precisamente armando a sectores del islamismo radical.
Ahora mismo es difícil saber quién es quién en Siria. Por tanto es casi complicado saber quienes podrían ser los posibles interlocutores para un acuerdo de paz.
En Siria han metido las manos además de Occidente, los rusos y los turcos, los iraníes, y por supuesto los sauditas que tanto tienen que ver con el islamismo radical aunque los países occidentales prefieran mirar hacia otro lado y hacerse los despistados.
Mientras tanto Bashar al Asad continua al frente del destrozado país, decidido a no moverse pase lo que pase y cueste lo que cueste.
El resultado de la guerra de Siria son millones de desplazados, cientos de miles de muertos y desaparecidos, y el país arrasado por las bombas de los unos y de los otros.
La guerra Siria se ha convertido en un mal endémico para el que parece no haber solución porque nadie quiere ceder un milímetro en sus posiciones e intereses.
No hay día en que en las televisiones de todo el mundo no se informe sobre la marcha de la guerra, pero como digo es una guerra que ya se ha enquistado y empieza a formar parte de la cotidianeidad. Esa es la gran tragedia.


No te va a gustar - Si Carme Chacón hubiese dejado unas memorias...

11.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 10 (OTR/PESS)

Hace mucho que tengo la tesis de que los políticos, con el paso de los años desde que abandonan el poder, habrían de escribir sus memorias casi obligatoriamente, transmitiéndonos sus experiencias y narrándonos algunos pasajes menos conocidos de su gestión. Hablo, claro, de unas memorias sinceras, completas, sin vendettas ni autoelogios, y sí con autocríticas. O sea, lo contrario de lo que ahora ocurre: cuando un político nos deja sus memorias, pongamos los casos de Aznar, de Zapatero o, si usted quiere, incluso de Calvo-Sotelo o de Landelino Lavilla, es mucho lo que para sí se guardan y bastante poco el interés de lo que cuentan; ¡con la cantidad de cosas que cualquiera de los citados nos podría haber dejado como herencia positiva! Y no hablo ya de las traídas y llevadas memorias póstumas, nunca escritas -sospecho que nunca se escribirán-, de Adolfo Suárez, ahora que se cumplen cuarenta años de su gran revolución, la puesta en marcha de aquellas Cortes de hecho constituyentes, en junio de 1977, que dieron la vuelta al Estado como un calcetín.
Me surge esta reflexión, una vez más, con la muerte de Carme Chacón. Claro que ella se nos ha ido demasiado joven como para haber dejado un volumen contándonos los secretos de su apretada -y creo que frustrada- vida política. Más de uno, que ahora trastea en las sombras de la gran pelea socialista, se llevaría un gran susto si alguien anunciase que tiene los papeles secretos, o un diario llevado reservadamente, de Carme Chacón y que va a publicarlo. Ella supo tragarse, me parece, muchos sapos. Supongo que es el peaje de los que quieren cabalgar el tigre de la política, tan inmisericorde, aunque ahora muchos derramen lágrimas ante el féretro de quien se ha ido de manera tan imprevista, por muy retirada --¿harta?- que ya estuviese de eso, de la política. No me quito de la cabeza que la pelea de gallos en la que está embarcado el PSOE tendría nuevos rumbos si Chacón hubiera contado algunas, muchas, de esas cosas que transcurren en los subterráneos de la vida partidista.
A muchos ex políticos, cuando me los encuentro en algún sarao, suelo decirles, porque es la verdad, que el alejamiento de la política les ha venido muy bien: rejuvenecen. Ellos, invariablemente --¿a quién no le gusta un halago?--, sonríen: "bueno, tú no te has alejado del periodismo, y sigues tan campante", me dicen, porque desconocen las heridas íntimas que te va dejando el ejercicio diario de este puñetero sacerdocio. Les recuerdo que somos los periodistas quienes tantas veces, aunque sea a través de contar nuestra propia biografía, han de completar su obra, la de ellos, los políticos, poniendo luces donde ellos se empeñaron en mantener sombras, desvelando cosas que ellos trataban de mantener ocultas. Porque ya sabemos que noticia es, al fin y al cabo, todo aquello que alguien no quiere que se publique.
Bueno, la verdad es que alguna vez, muy pocas veces, los políticos, cuando pasan a la condición de ex, nos legan reflexiones interesantes, detalles que no conocíamos a fondo. Lo digo leyendo estos días el muy productivo libro "Un pan como unas tortas", del tan injustamente caído Josep Antoni Duran i Lleida, o el opúsculo "Tres discursos sobre la reforma constitucional", de Miguel Herrero de Miñón, un "padre" de la Constitución a quien, inexplicablemente, nadie consulta cuando piensa en introducir cambios en nuestra ley fundamental. Me acuerdo, entonces, de la sentencia cínica -y brillante- de Azaña: "si quieres que algo se mantenga oculto, escríbelo en un libro". Un remedio de aquello, no menos cínico, de Churchill, "si deseas que algo no se sepa, crea una comisión para investigarlo".
Con todo respeto a ambos monstruos de la historia de la política, me atrevo a no estar plenamente de acuerdo con ellos. Toda comisión parlamentaria de investigación -por ejemplo, la que se va a poner en marcha sobre la corrupción pasada- hace, por lo menos, ruido. Puede que no se llegue a conclusión definitiva alguna, pero la política es también espectáculo, y del espectáculo surge ocasionalmente el ejemplo. Pues lo mismo con los libros: algo siempre queda incluso del peor de los volúmenes, decía Max Weber. Así que no le digo nada si Suárez, Felipe González, Mariano Rajoy , Rubalcaba y tantos otros de veras hubiesen desnudado sus almas para transmitirnos cuanto supieron y cuanto callaron, por unas razones o por otras. O Carme Chacón, ya digo, un trayecto intenso, aunque breve, por la política.
¡Cuánto mejoraría la credibilidad de los ciudadanos en sus representantes si estos, aunque fuese tras su paso por la poltrona, se acercasen a la gente contándoles, de verdad, su verdad, valga la imposible redundancia! Al fin y al cabo, los archivos oficiales se abren a la curiosidad del público pasado un cuarto de siglo: bien se podrían, por tanto, abrir los corazones de aquellos a los que elegimos y pagamos para que se ocupen de nuestros asuntos públicos. La Historia se lo agradecería no poco. Y nosotros, las gentes que transitamos por la puñetera calle, creo que también.


Cayetano González - ¿ETA derrotada?

11.04.17 | 08:16. Archivado en Cayetano González


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Al hilo del paripé propagandístico montado este pasado sábado en Bayona por ETA y sus acólitos con la pantomima del desarme, han sido muchos los responsables políticos que han vuelto a repetir de forma enfática el mantra de que la banda terrorista ha sido derrotada por el Estado de Derecho, por la democracia, por la unidad de las fuerzas políticas y por no se sabe por quién más, olvidándose por cierto en la mayoría de los casos, del trabajo sufrido, abnegado y eficaz de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Decir sin más que ETA ha sido derrotada es una verdad a medias, que como se sabe es la peor de las mentiras. ETA es algo más que un grupo terrorista. Nació en 1959 como fruto de una escisión en el seno de las juventudes del PNV con el objetivo de conseguir la ruptura y la destrucción de España, decidiendo utilizar la violencia para conseguir ese objetivo, primero durante la dictadura de Franco y luego en la democracia. ETA encarna desde sus orígenes un proyecto político totalitario incompatible con un sistema democrático. Por lo tanto, lo correcto sería decir que ETA ha sido derrotada policialmente, gracias, insisto, fundamentalmente a la Guardia Civil y a la Policía, pero se está muy lejos de conseguir la derrota política de lo que la banda terrorista representa. ¿Hay voluntad de conseguir esa derrota política de ETA? No parece que ni este Gobierno del PP ni el resto de partidos políticos estén por la labor. Y eso que la ley de partidos que permitió en su día la ilegalización de las diferentes marcas de ETA sigue todavía vigente. Se va imponiendo poco a poco en la opinión pública ese buenismo tontorrón y falso de que todas las ideas políticas son defendibles en democracia, sin aceptar que esta sería la primera interesada en no admitir en su seno a proyectos políticos de corte totalitario que lo único que buscan es su desaparición. Y luego están las grandes sacrificadas en todo este proceso, que no son otras que las víctimas del terrorismo. Ellas fueron asesinadas por ETA por ser simplemente españoles, aunque a esa condición se añadiera el que vistieran un determinado uniforme o militaran en partidos políticos que defendieran la Constitución y la libertad en el País Vasco. Si en el final policial de ETA, las víctimas son humilladas y vejadas con, por ejemplo, la concesión de beneficios penitenciarios a los presos de la banda, se estaría haciendo un flaco favor a la Memoria, a la Dignidad y a la Justicia que se merecen esas víctimas. Y un País, unas Instituciones, una sociedad, que no sabe honrar a sus héroes, que eso son las víctimas de ETA, tiene un grave problema de índole moral.


José Luis Gómez - Se ha ido Carme, queda su gran recuerdo

11.04.17 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Puede ser que Carme Chacón sea ya para siempre un icono del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pero, en realidad, ZP tardó en nombrarla ministra: primero de Vivienda y después de Defensa. Previamente la tuvo de vicepresidenta del Congreso. Le había dicho que aún era muy joven, de lo cual Carme podría deducir que debía esperar un poco. Y esperó, y fue ministra. Carme Chacón era una de las contadas personas que le llamaban Jose -sin acento- al expresidente Zapatero. Gracias a eso, tuvo, por ejemplo, un papel importante en la aproximación del felipista Alfredo Pérez Rubalcaba al zapaterismo que ella compartía con Pepe Blanco y Jesús Caldera. Pero como la vida da muchas vueltas, terminó optando a la secretaría general del PSOE precisamente ante Rubalcaba, que no siempre supo entender a Carme.
Ya en la Oposición, Carme Chacón se había desvivido por ZP. Trabajaba a todas horas, fines de semana incluidos y de aquella siempre estaba para atender a los periodistas, móvil en mano. Sobre todo a los de la Ser, donde tenía buenas relaciones. También en El Periódico de Catalunya, aunque ella curiosamente se había iniciado como colaboradora de prensa en el Avui, de corte nacionalista. A pesar de sus achaques y de su débil corazón, siempre tuvo mucha ilusión. Y, en el fondo, mucha fuerza.
La audacia de Zapatero al nombrarla ministra de Defensa no estuvo realmente en que fuese mujer -no era la primera ni sería la última en el mundo-, sino en su rasgo político para ser ministra de Defensa, materia a la que Carme nunca había estado próxima. Su perfil era el de una mujer -profesora de Universidad- conocedora del federalismo y de las políticas sociales, básicamente la educación y la cultura, sin apenas experiencia de gestión, a pesar de haber sido concejal en su pueblo de Esplugues de Llobregat (Barcelona), donde había nacido en 1971.
Pocas dudas puede haber de que fue una mujer inteligente y ambiciosa, fan del zapaterismo desde que desembarcó en Madrid en aquel mítico año 2000. Su padre, Baltasar, es de Almería y su madre, Esther, es catalana, lo que también casaba con que ella fuese en Cataluña una defensora del PSOE y en Madrid luchase contra el centralismo, en defensa del PSC y, sobre todo, de su jefe y verdadero mentor político, José Montilla, a quien tanto le debía.
Su familia materna sufrió cárcel y exilio, lo cual avivó su compromiso político de izquierda. Es más, su abuelo Francisco, temiendo el golpe de Estado del 23-F, quiso llevárselos a todos a Francia.
Si un catalán fino, Narcís Serra, había logrado poner el Ejército español al servicio de la democracia, no era de extrañar que una paisana suya de la periferia barcelonesa -del cinturón rojo- colocase las Fuerzas Armadas en la vanguardia social de España.
Se ha ido una gran mujer, una socialista de corazón, por convicción y por entorno familiar. Se ha ido alguien que es mucho más que un icono del Gobierno de ZP. Se ha ido Carme, Carme Chacón. Queda -para siempre- su gran recuerdo...


Francisco Muro de Iscar - Juicio moral a ETA

10.04.17 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, (OTR/PRESS) ETA certificó su derrota ayer, aunque todavía no ha anunciado su disolución, pero fue derrotada mucho antes: el día en que los políticos españoles, entre ellos también algunos vascos, decidieron acabar con la división, no ceder nunca más al chantaje y dejar que las fuerzas de seguridad y la Justicia pusieran punto final al terrorismo asesino de una organización criminal. Una banda a la que muchos vascos con responsabilidades políticas o periodísticas, durante demasiado tiempo, cuando los muertos se contaban ya por centenares, sólo calificaban de organización separatista. Unos asesinos que no han conseguido sus objetivos -la independencia del País Vasco, la expulsión de las fuerzas de seguridad y la anexión de Navarra, entre otras-, pero que podrían lograrlo si los partidos y las instituciones les compran su relato y no siguen unidos defendiendo la democracia. Fernando Aramburu, autor de "Patria", la novela que escenifica el relato de la derrota de ETA, dice que "frente a la narrativa que convierte al criminal en héroe, postulo la urgencia de un relato que desenmascare al agresor, revele su crueldad y rebata sus pretextos... Si se viaja por los pueblos del País Vasco y de Navarra -añade- uno se percata de que la posible desaparición de ETA, vencida por las fuerzas de seguridad españolas y francesas no implica la desactivación de sus ideas y de sus objetivos". En algunas ciudades como San Sebastián se puede pasear hoy con cierta libertad y a nadie le matan por pensar diferente o por representar la legalidad. Pero eso no significa que se viva la libertad, que se pueda expresar uno con plena autonomía o que haya pueblos donde haya que entrar con precaución. En Navarra el proceso de euskaldunización es innegable.
Las víctimas y sus familiares siguen siendo los grandes olvidados, los grandes ausentes. Si la historia de ETA se cerrara con la impunidad de los asesinos, con el archivo de los casi 300 asesinatos aún no esclarecidos, con el acceso a la normalidad democrática y a los derechos políticos de quienes mataron a tantos inocentes, sería un crimen de Estado. "La condición de víctima, dice también Aramburu, es para siempre". Nadie reparará el daño. Por eso, sin que los etarras que están en la cárcel y los que están en libertad, huidos o en sus casas tras haber malpagado lo que hicieron, pidan perdón a las víctimas, a la sociedad que atemorizaron y a quienes durante décadas tuvieron que vivir con el miedo a ser asesinados por la espalda, no puede haber reconciliación ni acercamiento de los presos, ni perdón para nadie. El juicio moral contra ETA tiene que ser muy duro, radical. Pero el juicio real y la sanción de la justicia a los asesinos, también.
La entrega de unas pocas armas es solo un acto de propaganda. Y es un insulto a la verdad llamar "artesanos de la paz" a sus artífices, como lo fue llamar a Otegui "hombre de paz. La disolución de la banda terrorista y su petición de perdón a las víctimas y a sus familiares, sigue pendiente. Cuando se produzcan será el tiempo de hablar de reconciliación. ETA murió hace años, pero la libertad y la paz no están aseguradas mientras los terroristas y quienes les apoyan no reconozcan su absoluta equivocación, el daño que hicieron y el dolor que causaron inútilmente.


A vueltas con España - Consenso en el final de ETA

09.04.17 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

ETA ha informado de la ubicación de ocho depósitos con 25.700 elementos de detonación y munición, 2.875 kilos de explosivos y 118 pistolas, rifles y armas automáticas, según la información del periódico inglés The Guardian. Es su manera de entregar las armas, ante verificadores internacionales y con la intervención de la policía francesa.
A ETA le gustaría que el acto de la entrega de las armas se interpretase como una escena de filantropía pero no es el caso. Es evidente. ETA entrega las armas porque también es inequívoco que se ha rendido al Estado de derecho y en ese contexto no sabe que hacer con ellas. Atrás quedan 829 personas asesinadas. Por delante queda aplicar la justicia y que ETA se disuelva como organización.
Tras este nuevo paso, faltan todavía cosas importantes por hacer y la duda está en si se harán todas con consenso político, al menos aquellas que están claramente fuera del ámbito de la justicia, cuya actuación es, por definición, independiente. En este sentido, para la Fiscalía es clave comprobar si ETA cometió con esas armas alguno de los más de 300 asesinatos que siguen sin resolverse. Pero se supone que ETA no entregará armas que aporten pruebas, ya que hay muchos casos abiertos, no prescritos. Además, la reforma del Código Penal del año 2010 estableció que los asesinatos con carácter terrorista no prescriben.
De cara al nuevo escenario, podría considerarse que el consenso político siempre es conveniente para la mayoría de la sociedad, que se siente así más representada, pero en este caso no solo es conveniente, sino que también es imprescindible.
El PP, por su propia influencia en la sociedad española y por su condición actual de partido del Gobierno, no puede quedar fuera de ese consenso, tanto en el conjunto del Estado -algo obvio- como en el País Vasco, donde su peso político es casi marginal.
No siempre fue así en la lucha contra el terrorismo pero ahora que se trata de dar los últimos pasos debería ser más fácil alcanzar ese gran consenso político. La línea roja es el respeto a las víctimas. Hoy y siempre.


Carmen Tomás - España, a la cabeza del turismo mundial

09.04.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

Por segundo año consecutivo, España está a la cabeza del turismo mundial. El estudio que realiza el Foro Económico Mundial asegura que España es líder mundial en competitividad al ofrecer un mix de servicios culturales y recursos naturales, así como una infraestructura hotelera de primer orden. El informe se realiza cada año y sitúa por detrás de España a Francia y a Alemania. El sector creó en 2015 más de 120.000 puestos de trabajo y da empleo a 2,3 millones de personas.
Durante los últimos años, España ha logrado atraer cada vez más y más turistas y año tras año estos millones de visitantes se deja más dinero. También hay que anotar que cada vez son más los españoles que se mueven por España y que también han aumentando el gasto diario por persona. No hay ninguna duda de que el sector turístico es la joya de la corona. Muy probablemente este año rocemos del 80 millones de visitantes que se dejarán alrededor de 80.000 millones de euros. Es una industria potente que ha sabido reformarse y hacerse competitiva. Cierto que durante algunos años se ha beneficiado del turismo que se dirigía a Egipto, Túnez o Turquía. Pero, tampoco cabe ninguna duda de que ha logrado atraer a toda esa gente y retenerla. Las opciones son múltiples. Por ejemplo juegan fuerte Croacia y otros. Y, sin embargo, nuestra industria ha sido capaz de ofrecer calidad y opciones, ya que ahora mismo no sólo tenemos desarrollado el turismo de sol y playa, sino también el de interior y el de compras.
Es sorprendente la capacidad que están desarrollando algunos políticos en Madrid o Barcelona, por ejemplo, para tomar decisiones que pueden poner en peligro la industria. La moratoria en la construcción de nuevos hoteles o las campañas "turistas, go home" son increíbles en un país donde, como he recordado antes, 2,3 millones de personas tienen su empleo en el sector turístico. También la lucha contra los apartamentos por día o semanas en el centro de algunas ciudades está logrando que los precios de los hoteles se disparen y sea más difícil encontrar una plaza hotelera. A ver si se enteran algunos de que el turismo es nuestro maná y que tenemos un país privilegiado que hay que cuidar y, por cierto y a pesar de los buenos resultados, vender mejor de lo que se hace.


Siete días trepidantes - Hablar de ETA, o de Otegi, o de Carter, es un anacronismo

09.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID,(OTR/PRESS)

A Arnaldo Otegi, como a la ETA en desbandada, les cupo este sábado quizá su último cuarto de hora de protagonismo. A partir de este momento, Otegi, que ya ha pagado en la cárcel sus deudas con la sociedad, y la banda de asesinos en la que militó, pasan a formar parte de la historia de la infamia, o del recuento de nuestras pesadillas durante demasiados años. Y uno, que ha convivido décadas con esa pesadilla, no puede sino alegrarse de que, con escenificación en Bayona o no -que ha sido que sí-, con la anuencia protagonista de Urkullu o no -que también ha sido sí-, con Otegi ante algunos micrófonos o no -que sí, ya digo-, el horror de ETA haya dado su penúltimo paso hacia la rendición total, hacia la desaparición. Y eso, a mí al menos me interesa mucho más que el hecho de que pidan o no perdón -que más bien no_ o que realicen luego una ceremonia de autoliquidación -que quién sabe si lo harán... los que quedan fuera de las cárceles-.
Creo, en suma, que lo ocurrido este sábado en Bayona, por muy doloroso que les resulte a las víctimas y a quienes no lo fueron, no lo fuimos, tanto, es una buena noticia. Que de ninguna manera debería dividir a la sociedad. Lo que ocurre es que los españoles, comenzando por vascos, catalanes y otros irredentos de los nacionalismos y los localismos, estamos siempre dispuestos a dividirnos por un quítame allá esas pajas, izquierdas y derechas, como decía Pedro Sánchez, norte y sur, este y oeste, jóvenes y no tanto. Y en este paisaje cainita se incluyen las buenas noticias, como el desarme etarra. O los Presupuestos, los partidos de futbol y los viajes "secretos" de Puigdemont para verse con una momia como Jimmy Carter, que del problema catalán debe entender tanto como yo del cultivo de cacahuetes, que es lo que el ex presidente hace ahora.
Y sí, seguro que el desarme formal de la banda tiene alguna contrapartida no solo económica, como quizá podría ser el acercamiento de presos a Euskadi. Ya digo: a mí eso me importa poco a estas alturas. Como que Otegi aparezca en la ETB. Yo mismo intenté contactar con él para que me contase cosas para un libro sobre las negociaciones entre el Gobierno Zapatero y los terroristas; no me debieron considerar de la suficiente "confianza", porque ni siquiera respondieron a mi solicitud. Bah, cosas del pasado: Otegi no será nunca, y mira que lo intentó, Mandela. Y lo que ha de importarnos es el futuro, más que el recuento de pesadillas o las efemérides de hace cuarenta años, en alguna de las cuales tan atareados estamos estos días.
El caso es, hablando de estos días, que estamos ya a un tris del debate presupuestario para 2017, preludio de lo que será el del 2018; andan Rajoy y sus emisarios negociando a toda vela, calladamente, para evitar tener que disolver anticipadamente las cámaras e ir a elecciones generales el año próximo. Y algo se mueve, también en los subterráneos, acerca del problema secesionista catalán, además de Puigdemont embarcándose en aviones secretos para irse a ver a Carter, que también es el pasado más pasado, manda carallo. No perdamos el tiempo tirándonos, enemigos de ETA contra enemigos de ETA, comunicados a la cabeza ni, si puede ser, tirándonos la historia, con minúscula, a la cabeza: nos queda mucho por hacer. Pongámonos a ello.


Victoria Lafora - Muerte clandestina

09.04.17 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, (OTR/PRESS)

El escalofriante relato de un enfermo de ELA, que recurrió a Internet para comprar los medicamentos con los que terminó suicidándose solo, en su casa, esta semana, cuestiona la propuesta de todos los grupos parlamentarios sobre la muerte digna.
José Antonio Arrabal no quiso esperar a que la enfermedad le convirtiera, de forma inexorable, en un vegetal. Esperó a que su familia marchara a sus quehaceres, para evitarles una acusación de complicidad, y se quitó la vida "de forma clandestina" como él mismo lo describió.
Podemos presentó en el Congreso, en el pasado mes de marzo, una proposición para regularizar la eutanasia. Fue rechazada y, a cambio, casi todos los partidos del arco parlamentario apoyaron la iniciativa de Ciudadanos que defiende la regulación de la muerte digna.
Pero antes convendría preguntarse cómo se mantiene la dignidad frente a un dolor insoportable. Qué tipo de heroicidad exigimos a los cerca de 54.000 españoles que mueren sin recibir la atención especializada, sin calmantes. Hay que saber que solo existen doscientas ochenta y cuatro unidades de cuidados paliativos de las que noventa y cuatro no cumplen los requisitos. Para mas "inri", las de los hospitales privados dependen de congregaciones religiosas con reticencias morales en aplicar la sedación. Eso por no hablar de la falta de unidades pediátricas para evitar el sufrimiento en los niños, que también mueren con dolor.
Las diferencias en la calidad asistencial de la sanidad pública entre unas Comunidades y otras provocan que, dependiendo del lugar aleatorio donde te toca morir, lo hagas gritando de dolor o en paz. Ni siquiera en la muerte hay atención equitativa.
Dado que, según los expertos, ya en 2016 no había ninguna previsión de aumentar el número de unidades de cuidados paliativos, la Proposición de Ley de Ciudadanos no deja de ser un brindis al sol, porque el modelo que propone está ya se contempla en La Ley de Autonomía del Paciente que recoge el valor del "testamento vital" y el derecho a rechazar un tratamiento.
Aún así, curiosamente, la muerte les debe poner tan nerviosos a sus señorías que la mitad del debate se dedicó a rechazar las acusaciones de plagio que se lanzaron unos a otros desde la tribuna. Nadie alzó la voz para defender la mayoría de edad de los ciudadanos de este país y la madurez de la sociedad para afrontar el derecho a la eutanasia.
Porque no son conceptos antagónicos. En países como Holanda o Bélgica un enfermo terminal puede acogerse a recibir cuidados paliativos o a ser ayudado a morir; con plena conciencia de sus actos y acompañado de su familia.
Nadie quiere morir. Cuando alguien recurre a la eutanasia es porque su vida ya no es vida. Lo que no se puede hacer, por razones ideológicas o religiosas, es obligarle a seguir con su sufrimiento a cuestas o convertirlo en un clandestino suicida.


Fernando Jáuregui - Digamos de una vez adiós a ETA. Pero digámoslo todos

08.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

Comprendo que para un país es muy difícil deshacerse de casi medio siglo de pesadillas. Todos hemos sufrido el terror ciego, sin esperanza, de ETA: han matado a amigos, han envilecido el clima colectivo, nos han hecho sufrir, insisto, a todos, a todos; seguramente a unos más que a otros, pero a todos. No hay que dar ahora a una ETA muerta, derrotada (y desarmada, por cierto) la propina de la división de la sociedad que padeció con dignidad y heroísmo a los pistoleros y secuestradores, pero, además, padeció el encanallamiento moral que la persona sufre cuando tiene miedo.
Pero ya digo: les hemos vencido y no es cuestión ahora, entiendo, de que esta sociedad civil que ya abandonó hace algunos años el mal sueño se líe a garrotazos por un comunicado, por un acto sin mayor interés como el que planearon los rescoldos vergonzantes de la banda para escenificar el desarme.
¿Y qué? El desarme es una buena noticia, que certifica que la banda del horror y del terror se ha extinguido, con o sin comunicado de autoentierro. No, no han pedido suficiente perdón (algunos un poco sí), varios han pagado muy insuficientemente sus crímenes y, de estos, hay crímenes sin autor. Pero los más de los verdugos han consumido sus mejores años entre barrotes, como debía ser. Lo importante es, a mi entender, que no ha habido contrapartida alguna, ni siquiera en los momentos de la negociación más candente con el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Nada han logrado. ¿Qué pasa si quedan eso que erróneamente se llama "abertzales" en algunos ayuntamientos, en una parte del Parlamento vasco y en el español? Eso, por mucho que algunos portavoces de la nostalgia se empeñen, no es ETA. Nos gustarán más o menos los postulados de Bildu y demás siglas próximas -a mí, desde luego, no me gustan nada--, pero, insisto, eso no es ETA. Porque ETA ya no existe. Excepto en las cárceles, donde unos tipos desmoralizados, los más incluso horrorizados por lo que hicieron para obtener nada, saben que no tienen futuro. Repito: ¿y qué si la sociedad acuerda su aproximación a prisiones cercanas al País vasco? No seré yo quien se rasgue las vestiduras si se cumple eso, que por otra parte es una previsión constitucional.
Profeso admiración y solidaridad por y con las víctimas de estos pasados tiempos de terror. Pero, y siento mucho decirlo, no son ellos los que han de imponer el calendario político. Aquel período, cuyo certificado de defunción es esa espléndida novela de Fernando Aramburu, "Patria", esta eso: muerto. Que nadie quiera protagonizar el apagón de esa hoguera, ni delante de un féretro, ay, ni delante de un micrófono. El dolor es un tormento individual: no tiene sentido hacerlo colectivo. Ni tampoco nadie es quién para excluir a ningún partido (y menos al que más sufrió los embates del horror) de la alegría colectiva porque aquellos ridículos "gudaris" dan el paso de entregar sus viejas, herrumbosas, pistolas. Lo de este viernes en el sur de Francia ha sido un acto más de escenificación; "ellos", los que estaban en el bando malo, necesitaban de una cierta trompetería para acompañar su definitiva rendición. No le demos mucha más importancia a un evento simbólico. Y mantengámonos, por una vez, unidos frente a quienes no saben respetar la vida.


Antonio Casado - Presupuestos con trastienda

08.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

Ya entiendo lo que quería decir el secretario de Estado, Alberto Nadal, cuando hace unos días, en la distancia corta, le oí decir que si el Parlamento no aprobaba los Presupuestos Generales del Estado para 2017 no se caería el cielo, aunque la prórroga de los del año anterior perjudicaría a las autonomías, los funcionarios y las pensiones, que se quedarían sin subidas. Si bien, llegado el caso, también eso tendría arreglo con normas "ad hoc" dictadas sobre la marcha.
Eso decía, sin dejar de reconocer que la no aprobación tendría efectos políticos negativos. Sería perjudicial para la marca España trasladar una impresión de inestabilidad. Pero, eso sí, el Gobierno Rajoy se habría ahorrado las tensiones autonómicas que ya han aflorado con la publicación del proyecto.
Con unos presupuestos prorrogados, se habría desactivado el riesgo de desbordar el 3,1% de déficit pactado con Bruselas para el actual ejercicio. Y la prórroga (aún no del todo descartable) obligaría a respetar el techo de gasto pactado con el PSOE. Eso evita el chalaneo con partidos y comunidades, con la consiguiente presión al alza sobre el gasto.
Visto el proyecto remitido a las Cortes, parece que Moncloa va a tener problemas políticos sobrevenidos con las Comunidades Autónomas. Que los tenga con Andalucía, Valencia y Asturias, gobernadas por el PSOE, va de suyo. Lo incómodo es tenerlas con dos regiones incondicionales del PP como Galicia y Castilla y León, que también se sienten preteridas por el Gobierno en materia de inversiones, con importantes caídas en nombre de la batalla contra el déficit público.
Mientras tanto, en Canarias están encantados, por una cuestión de lógica matemática. Dos diputados canarios, de dos partidos menores a escala nacional (CC y NC) pueden completar el bloque de 176 diputados del Congreso que el Gobierno necesita para que los PGE de 2017 salgan adelante a finales de junio, ya en vísperas de fijar el techo de gasto para 2018. Y además, para tener la fiesta en paz con el PSOE. Es decir, para asumir que el veto socialista a los Presupuestos es de obligado cumplimiento en pleno proceso de renovación interna (primarias y congreso).
Al tiempo, el PSOE no reniega de su papel de costalero de la estabilidad política y económica del país. Su deseo es que los Presupuestos de 2017 salgan adelante con su voto en contra. Le conviene a su partido y le conviene a España. Lejos de Ferraz, hoy por hoy, la tentación de podemizarse.
De ahí que no vaya a resentirse, sino todo o contrario, la alianza del PSOE con el partido Nueva Canarias, que representa el diputado Quevedo, si éste acaba completando la mayoría que necesita el PP después de obtener el respaldo de los 5 escaños del PNV, los 32 consabidos de Ciudadanos y el ya cantado de Coalición Canaria.


Fermín Bocos - Corrupción en alza

08.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

En España siempre hubo casos de corrupción relacionados con la política. Desde el duque de Lerma a Lerroux pasando por los Pujol. Pero la marea sube. La última encuesta del CIS (barómetro del mes de marzo) refleja la creciente preocupación de los ciudadanos ante un fenómeno que no cesa. Tras el paro, que preocupa al 72,3% de los consultados, la corrupción que salpica a la clase política ocupa el segundo lugar en el escalafón de las preocupaciones de los españoles. En enero registró un 33,8%, en febrero llegó al 37,3% y en marzo se ha disparado hasta el 44,8%. Siete puntos más en un trimestre.
Habrá quien diga que la percepción de cada ciudadano respecto de la corrupción es subjetiva. Es verdad. En ella influye desde su situación económica, el círculo social en el que se mueve, la militancia o simpatía hacia tal o cual partido político y el medio de comunicación a través del cual se informa. Vivimos tiempos en los que el relato de los hechos tiende a cobrar más importancia que el hecho mismo y -si, por poner un ejemplo, hablamos de la televisión, único medio informativo para la gran mayoría de los españoles- dependiendo del canal elegido, tendrá una u otra percepción del fenómeno de la corrupción. Unos la agitan mientras que otros la disimulan o la ocultan.
La encuesta del CIS fue realizada entre el 1 y el 10 de marzo. Estaban recientes las imágenes de los acusados en los casos "Gürtel" y "Púnica" en el banquillo, ya se conocían la sentencia del "Caso Nóos" (Urdangarin) y la de las tarjetas "black" de Bankia y Pedro Antonio Sánchez, el hoy dimitido presidente de Murcia, declaraba ante el juez que investiga el "Caso Auditorio".
Es lógico que suba la marea de indignación ante los casos de corrupción. Frente a semejante panorama lo deseable es que los medios de comunicación cumplan con su deber denunciando la corrupción. Caiga quien caiga. No sólo los de un lado. Tarea por cierto heroica en estos tiempos en los que la Prensa atraviesa por su crisis más prolongada.


Más que palabras - ETA y el camión de la muerte

08.04.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

Estaba empezando a escribir sobre el de desarme de ETA, cuando saltó la noticia de que una camioneta había arrollado a varias personas en una calle de Estocolmo, causando varios muertos y heridos. Es imposible leer un titular así y no pensar que otra vez el terrorismo más brutal y despiadado ha llenado las calles la capital sueca de dolor, sangre y muerte.
Londres, Berlín, Niza..... y otros muchos lugares han vivido en los últimos los tiempos pesadillas idénticas. "Estábamos sentados detrás de un puesto tomando gluhwein (vino caliente) y de repente hubo una gran estampida y la gente saltaba por encima de mí. Solo vi un gigantesco camión negro que irrumpió en el mercado y arrolló a tanta gente, y después las luces se apagaron y todo estaba destruido. Había sangre y cuerpos por todas partes, incluso de niños y de ancianos", explicó en su día una superviviente del atentado de Berlín. Un relato similar hicieron hizo después varios testigos que sobrevivieron a los atentados en distintas capitales europeas. Cuando escribo estas líneas aún no ha habido reivindicación pero todo hace pensar que estamos ante un nuevo camión de la muerte.
Precisamente sobre este tema hace bien poco yo misma recordaba, en otro artículo de opinión, que los teóricos de la yihad recomendaban como la mejor manera de evitar la filtración de sus macabros planes, el uso de lobos solitarios o "grupos autónomos muy pequeños" que pusieran en marcha "una yihad individual". Aun no sabemos si el denominado Estado Islámico ha sido, otra vez, el causante de esa orgía de sangre y dolor, pero sí sabemos que en uno de los vídeos que cuelgan en la red recomiendan a sus acólitos "usar todo lo que se tenga a mano para causar terror" y esa misión la están cumpliendo, desgraciadamente, a rajatabla.
Es verdad que a nosotros la imagen de la brutalidad terrorista que te hiela el alma, no nos es ajena. Muchos inocentes fueron asesinados a manos de ETA con sus cobardes tiros en la nuca y sus mortíferos coches bomba, que también dibujaron en nuestro país un sombrío paisaje de terror, sangre, y desolación. Aquí como allí, se ha asesinado brutalmente, utilizando como excusa la política o la religión ¡que más da!, pero es solo eso: una miserable excusa para captar a incautos o malvados.
De hecho, si es verdad lo que han dicho los cobardes del tiro en la nuca, en unas horas se producirá el cacareado desarme cuando intermediarios civiles notifiquen a la justicia francesa, en nombre de ETA, la localización de los zulos de la banda terrorista con la supervisión del llamado Comité Internacional de Verificación. El desarme de la banda se consumará, en teoría hoy 8 de abril, y aunque no sé cuánto de propaganda tiene este asunto, una vez terminado este capítulo lo que se debe esperar es que el relato de lo ocurrido sea real, con una diferenciación clarísima entre víctimas y asesinos y con una victoria rotunda de los demócratas.
Estos días varias asociaciones de víctimas del terrorismo han rubricado un comunicado en el que exigen "la entrega total de todas las armas y la disolución incondicional e inmediata de una organización terrorista que ha asesinado a más de ochocientas personas inocentes a lo largo de cincuenta años". Asimismo, el colectivo de víctimas reclama al Gobierno español y francés la estricta "aplicación de la ley", porque "este supuesto final de ETA no puede estar presidido por la impunidad. Tiene que estar sujeto a los principios que inspiran el Estado de Derecho, donde la aplicación de la ley no es negociable". Todo lo que dicen las victimas es justo y coherente porque lo que no tiene fecha de caducidad es la justicia y dignidad que, en definitiva, es lo que reclaman.
Precisamente en nombre de esa dignidad las víctimas recuerdan también que, independientemente del arsenal que ETA pueda entregar y a la espera de analizar en qué condiciones están las armas, "la derrota de ETA será total cuando desaparezca lo que queda de la organización terrorista" y cuando se logre su "deslegitimación política, social y moral". Nada más cierto porque si no hay deslegitimación tampoco hay reparación completa.
ETA y sus asesinos serán un capítulo, negro y dolorosísimo de la historia de nuestra Democracia pero nunca puede quedar en el recurso como una guerra entre bandos iguales porque no lo fue. No fue una guerra, como tampoco lo es la que están librando en nombre de un Dios inexistente y despiadado. Aquí no hay fronteras, ni ejércitos, ni objetivos precisos porque todos somos enemigos de unos asesinos que se regocijan matando inocentes y la religión es solo eso: una burda excusa.


El rincón del soneto - SIGUE LA FARSA DEL ESTADO DE DERECHO

07.04.17 | 10:08. Archivado en Salvador Freixedo


SIGUE LA FARSA DEL ESTADO DE DERECHO

Sigue el farsante Estado de Derecho
con los buenos banqueros forajidos,
siguen los políticos corrompidos
muy amigos del robo y del cohecho.

Sigue el Estado débil y deshecho
en manos de los corruptos partidos,
dirigidos por políticos podridos,
y siguen los masones al acecho.

Siguen los tertulianos sin desmayos
parloteando como papagayos.
Sigue Telecinco con sus guarradas,

y siguen los jueces con su buenismo,
y el orgullo gay con sus charlotadas,
y sigue España hundiéndose en el abismo.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
Suscripción gratuita


Fermín Bocos - Bush, Blair, Aznar

07.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

A su manera, Georges W. Bush se disculpó por haber desencadenado la guerra de Iraq al reconocer que el mayor error político cometido durante sus ocho años en la Casa Blanca fue hacer caso a los informes de los servicios secretos que aseguraban que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva. El reconocimiento del error se produjo en el transcurso de una entrevista emitida por la cadena ABC News a finales de 2008. "El mayor arrepentimiento de toda mi presidencia tiene que ser el error de Inteligencia en Iraq. Mucha gente se jugó su reputación al decir que las armas de destrucción masiva eran una razón para derrocar a Sadam Hussein".
En otra entrevista concedida a la cadena CNN en octubre del 2015, el ex primer ministro británico Tony Blair pidió disculpas por haber implicado a su país en la guerra de Iraq basándose en información de Inteligencia errónea. Blair también reconoció que no supo prever que el derrocamiento del dictador Sadam abriría las puertas a la violencia que arrasa desde entonces toda la región y está en el origen del nacimiento y auge del yihadismo del llamado Estado islámico. En aquella desgraciada decisión que llevó a invadir Iraq (una guerra y una ocupación que ha costado más de medio millón de vidas) Georges Bush y Tony Blair fueron respaldados con el entusiasmo atolondrado propio de un cadete por el ciudadano José María Aznar, presidente del Gobierno de España.
Su "joint venture" para la guerra quedó inmortalizada en la famosa foto de las Azores. Aznar que reapareció ayer en un programa de Tele 5 dijo sentirse orgulloso de aquella foto. La mejor de su vida, según sus palabras. Bush y Blair han reconocido el error. A juzgar por lo que dijo, Aznar, impasible el ademán, se siente orgulloso de aquella triste aventura. El índice de audiencia del programa, el más bajo entre los 55 realizados por Bertín Osborne, ofrece una pista acerca del crédito que tiene el personaje. Pero el mal hecho ya no tiene remedio.


Charo Zarzalejos - Desarme y derrota

07.04.17 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Con la propaganda que les es propia y para la que siempre encuentran acompañantes, los terroristas de ETA nos van a decir donde están los bidones con armas. No se trata de minimizar el gesto, pero no es más que eso, un gesto que indica que la derrota la están tragando sorbo a sorbo, que les está costando asumir que lo suyo fue una atrocidad, una cadena de infernal terror basado todo ello en un estrepitoso engaño.
ETA se va a desarmar pero nada apunta a que se vaya a disolver y ni una ni otra, juntas o por separado, merecen el menor agradecimiento, la menor exaltación, la más mínima emoción. Ellos y sólo ellos han sido durante años y años, los verdugos de gentes inocentes, gentes que, por otro lado, no encontraron la más mínima compasión por parte de aquellos que callaron, secundaron, comprendían "la lucha de estos chicos". ETA tiene que entregar las armas y disolverse sin esperar nada a cambio. Gratis total porque nada se les debe salvo el haber dejado familias destrozadas, tumbas que no deberían existir, personas con su sistema nervioso destrozado o con secuelas físicas que les acompañaran siempre. Ni media emoción, ni medio aplauso.
Los terroristas ya no matan. Son muchos los factores que han incidido en esa decisión que en ningún caso fue una decisión guiada por principios tan elementales como el que no se puede asesinar a una personas. Lo dejaron porque no ganaron y si no ganaron fue, sin duda, por la acción policial pero sobre todo y por encima de todo porque aquellos que sabían que podían morir a manos de nuestros particulares verdugos no huyeron. Mario Onaindía, un histórico de Euskadiko Ezkerra, solía decir que "si ETA te mata por lo menos sabes por que mueres". Y muchos, muchos supieron que podían morir y de hecho murieron porque ETA así lo decidió. A muchos de ellos les conocí personalmente y no era infrecuente que en el momento de la despedida te dijeran "mañana, si vivo, te llamo". En concreto, los socialistas Casas y Buesa no pudieron devolverme la llamada prevista porque, efectivamente, les mataron a las muy pocas horas de colgar mi teléfono.
Se disuelva o no, en relación a ETA queda una asignatura pendiente que no es otra que los hijos de nuestros hijos tengan claro quienes fueron los verdugos y quienes las víctimas, quienes apretaban el gatillo y quienes pusieron la nuca. Mientras esto no quede claro, escrito es la conciencia de todos nosotros, ETA no habrá sido derrotada del todo. No se trata de vivir en luto permanente y, ni mucho menos, de afán de venganza que jamás ha existido y, ni siquiera, resistencia al perdón si fueran capaces de pedirlo. No. Se trata de la verdad y sólo de la verdad. Se trata de no olvidar y de tener siempre presente que quienes tenían derecho al miedo optaron por resistir, por permanecer bordeando la línea fina que separa la vida de la muerte por mucha escolta que se llevara. Puestos a matar, ETA mató todo lo que pudo y siempre que pudo, en aras de una patria que nunca ha existido. En nombre de una inmensa mentira.
Quienes visiten el País Vasco se encontraran con tres ciudades magnificas cono son Bilbao, San Sebastián y Vitoria. Son ciudades cuidadas, pujantes, bien diseñadas y preciosas. Verán La Concha y el Guggeheim en cuya explanada cayeron abatidos dos jóvenes ertzainas, el Parlamento de Vitoria en cuyo recorrido convirtieron en una bola de fuego y humo a Fernando Buesa y a su escolta y comerán maravillosamente en el Casco Viejo donostiarra, en el mismo en el que mataron a Gregorio Ordóñez. Es difícil encontrar una acera, un rincón, un recorrido en el que no quede la huella de la barbarie etarra. Si se adentran en los pueblos y tienen tiempo y ganas para ellos, verán como la siembra de horror y odio mantiene algunos de sus frutos porque como bien describe Aramburu en su magnifico libro Patria, las miradas, las distancias, continúan hoy vivas. Quienes visiten el País Vasco se acuerden de todos ellos porque gracias a ellos, a los que cayeron asesinados, hoy somos más libres para visitar y disfrutar de la extraordinaria tierra vasca. Siento que mi deuda con todos ellos es, y será siempre, impagable.


Fernando Jáuregui - Aquellos militantes de la izquierda...

07.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Soy escasamente partidario de conmemorar periodísticamente aniversarios, por muy redondos que sean. Excepto, claro, cuando la cosa viene al hilo de la actualidad. Y, en este caso, creo que viene. Porque este lunes, 9 de abril, se cumplen cuarenta años de aquel "sábado santo rojo", cuando, de improviso, el Gobierno de Adolfo Suárez legalizó el Partido Comunista de España.
Las cosas no estaban precisamente fáciles para que Suárez diese el tremendo paso de meter a la formación de Santiago Carrillo en el registro de partidos legales, que concurrirían a las elecciones que ya todos sabían que serían de hecho constituyentes y que tendrían lugar en junio: ni los militares, ni una parte de la clase económica ni, desde luego, de la política, ni -hay que admitirlo- de la sociedad, estaban dispuestos a permitir que aquel partido, al que, olvidando vigas en el ojo propio, muchos querían identificar en exclusiva con los horrores de la guerra civil, pudiese ir a las urnas en igualdad de condiciones con la Alianza Popular de Fraga, con el PSOE de Felipe González y, claro, con la UCD de Suárez, que ganaría aquellas primeras elecciones democráticas.
Yo era uno de los muchos miles de militantes "ilegales" de aquel PCE. Uno de los que salieron a manifestar su alegría por aquel paso democrático dado, en medio de un anecdotario que incluía las pelucas "clandestinas" de Carrillo, por un Suárez sometido a toda clase de presiones. No mucho después, Carrillo abjuraba de la bandera tricolor y admitía implícitamente la Monarquía como forma de Estado, renunciando a otros muchos puntos de su "programa de máximos", algo que, por otro lado, hicieron también los socialistas y, por su parte, la mayor parte de los franquistas. Fue la gran reconciliación, el inmenso pacto del que aún vivimos, aunque cada día esté más difuminado.
Era aquel PCE un partido disciplinado, sin duda democrático en la medida en que el eurocomunismo genial de Berlinguer lo había impregnado. Era, sobre todo, realista, con aquel realismo socarrón y a veces algo cínico que Carrillo supo darle: para participar en aquella vida política, había que extremar la seriedad, el rigor y el sentido común. Ello significaba dejar de lado viejas utopías e incorporarse a los postulados europeos, poco simpatizantes de las viejas teorías estalinistas de las que, por otra parte, Carrillo estaba ya tan alejado. Y siempre fue un partido que, aliado municipalmente o no con los socialistas, quiso ir un paso más allá de lo que el partido liderado por Felipe González y Alfonso Guerra significaba.
Hoy, ese PCE, muy debilitado, se encuentra casi fagocitado, porque su máximo responsable Alberto Garzón así lo ha querido, por un Podemos que poco tiene que ver con aquellos principios de un debate en el seno de la izquierda que significó un partido como el que lideraba Carrillo. Hay muy escasas concomitancias entre los planteamientos alternativos al socialismo que quiere representar la formación morada liderada por Pablo Iglesias Turrión y los que alentó el mejor (también existió el peor) Carrillo.
Y eso es, a mi entender, lo malo: que el debate en el seno de la izquierda (y en el de la derecha, por cierto), cuarenta años después, queda muy por debajo, en altura y calidad, del que se mantenía en los albores de la primera transición. Si se me permitiese un exabrupto que alguno podría considerar demagógico, el de ahora es un debate meramente de poder -y hablo, por supuesto y principalmente, de lo que está ocurriendo en el PSOE, pero también en la propia Podemos--, muy poco parecido al que estalla en otras izquierdas europeas, véanse Francia, Alemania o la propia Gran Bretaña, para no citar ya el algo caótico caso de Italia. El nuestro, perdón por la mala broma, es un debate descaifeinado, digo descocacolado. Y claro, quienes vivimos aquello de hace cuarenta años con lágrimas en los ojos y esperanza en el corazón, nos resentimos no poco ante lo que vemos.


El Abanico - La nueva vida de Antonio Banderas

07.04.17 | 08:16. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Antonio Banderas se ha pronunciado, ha hablado de su estado de salud, del susto que se dio el pasado mes de enero cuando tuvieron que ingresarle de urgencias en un hospital inglés por asuntos del corazón, también de sus proyectos futuros y de su amor por Nicole. Y lo ha hecho en el Diario Sur de Málaga, en una extensa charla con Pedro Luis Gómez, conocido periodista y amigo personal del actor, a quien ha abierto las puertas de su nueva casa. Un ático junto al Museo Picasso y la Alcazaba, en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, convertido en lugar de culto para todos aquellos que aman el arte en todas sus facetas.
Dice Antonio que si algo ha aprendido de lo que le ha ocurrido es a decir que no. El que trabaja a destajo, que pese a vivir en Europa tiene que desplazarse continuamente a Nueva York o los Angeles por motivos de trabajo pero también para ver a su hija Estella del Carmen, la niña de sus ojos, que ha heredado de su madre la belleza y de su padre ese magnetismo que encandila a públicos muy diferentes y que le abrió los estudios de Hollywood cuando permanecían cerrados para la mayoría de los hispanos que iban a la meca del cine en busca de una oportunidad.
No se atreve Antonio a dar una fecha concreta sobre cuando piensa instalarse definitivamente en Málaga porque de sobra sabe que es difícil hacer proyectos a largo plazo en una profesión como la suya, pero no le duelen prendas a la hora de elogiar la labor del alcalde de su ciudad Francisco de la Torre, quien ha apostado por la cultura, por las Bellas Artes, por los museos, no solo el de Picasso, también el de Carmen Thyssen o el Centro Pompidou, de los que tan orgullosos se sienten los malagueños de cualquier ideología, y donde Antonio piensa ya en abrir un gran centro teatral.
Una asignatura pendiente que está dispuesto a aprobar con sobresaliente, ya que no olvida que fue en Málaga donde dio sus primeros pasos como actor, de donde salió hacía Madrid con una mano delante y otra detrás en busca de una oportunidad.
Para su nueva pareja Antonio tiene palabras de agradecimiento por lo bien que se ha portado durante su enfermedad, pero sobre todo porque le da la calma que todo artista necesita. Una confesión que coincide con otras que ha hecho Melanie Griffith a la revista Porter, en la que cuenta los motivos de su ruptura: Me sentía atrapada en mi matrimonio con Antonio.
Una razón de peso que desembocó en un divorcio amistoso, lo que en modo alguno quiere decir que no fuera doloroso después de casi 20 años de vida en común y una hija.
También Antonio tiene palabras de cariño para Melanie y para los hijos de ésta, a los que quiere como si fueran suyos. Es más, después de un tiempo muerto, ambos han vuelto a encontrarse, a hablar, no solo porque tienen una vida y una hija en común, también porque el suyo fue un amor pasional, de admiración mutua. Prueba de que las cosas marchan bien entre ellos es que Antonio le ha presentado a Nicole y han comido juntos. Lo que demuestra que son dos personas civilizadas, que saben que estarán unidos de por vida porque por su hija que merece todo el respeto del mundo.
Banderas se encuentra estos días en Málaga disfrutando del sol, de la vida en familia, de su madre, y de la Semana Santa, en la que participa muy activamente, y donde le gusta reunirse con sus amigos, algunos de la infancia, otros de nueva hornada, porque es ahí donde renueva fuerzas antes de volver al trabajo, como actor y como diseñador. Una actividad que le apasiona y donde está triunfando. Una fama que él lleva con mucha soltura, diría que con humildad.


Luis del Val - El bostezo del gato

07.04.17 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Un león impresiona cuando ruge, pero no produce miedo cuando bosteza y, mucho menos, si se encuentra estabulado, en el interior de un foso. Incluso un gato, al bostezar, contagia un cierto aburrimiento. La entrega de parte de las armas de ETA viene a ser ese bostezo del león que ha dejado de serlo, y que se ha convertido en gato. Excita muy poco. No produce pavor. Aburre. Apasiona Nadal cuando disputa un torneo, o un futbolista, o un boxeador, pero si se han retirado, al cabo de un par de años, el público al que tanto entusiasmo llegaron a suscitar, les olvida. Una banda terrorista que ha dejado de asesinar es tan interesante como un automóvil que ha dejado de moverse, o como la cabeza disecada de un toro que hay colgada en la pared de un establecimiento taurino.
Dentro de la banda asesina hay expertos en medios que manipulan para reclamar la atención de antaño, hogaño tan débil, y algunos medios, y algunos comentaristas, les seguimos la corriente y hablamos de ello, casi como quien se encuentra con una bebida olvidada. Pero sin excitación. Me asombra un poco ese adolescente entusiasmo del PSOE vasco por esta ceremonia de propaganda de unos tipos que asesinaron a muchos de los suyos. Me asombra, no porque no crea en la capacidad del perdón, sino porque no creo en la buena voluntad de los promotores de este esperpento, de esta retirada a plazos incómodos, de esta connivencia con antiguos torturadores como Otegui, que exhiben un cinismo de libro.
Precisamente en un libro tengo escrito con bastantes detalles, todos ellos documentados, la planificación del secuestro de Javier Rupérez, un diputado al que había elegido libre y democráticamente el pueblo español. Que ahora Otegui pronuncie la palabra democracia es tan obsceno como un torturador dando conferencias sobre la misericordia.
Pero ni siquiera me indigna. Lamento que algunos tontos contemporáneos vuelvan a comprar frascos de crecepelo, pero de una manera bastante tranquila y flemática. Con la misma flema y sosiego con la que uno ve que el león se vuelto un gato. Y que el gato, aburrido y melancólico, bosteza.


Escaño cero - Tarde y mal

07.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Hay dimisiones que llegan tarde. La de Pedro Antonio Sánchez es una de ellas. A fuerza de agarrarse al cargo el ya ex presidente lo único que ha logrado es sumir a Murcia en una crisis institucional.
La verdad es que es poco edificante ver a los políticos aferrarse a los cargos. De una vez por todas los partidos deberían de llegar a un compromiso, y desde luego respetarlo, sobre cuándo y cómo debe un político renunciar a cualquier puesto si su gestión esta bajo sospecha y es investigado por los tribunales.
Por una parte, se ahorrarían "la pena de telediario" y por otra no provocarían el desconcierto y desencanto para con la política entre los ciudadanos.
El caso de Pedro Sánchez es de libro porque estando inmerso en el escándalo del caso Auditorio, acusado de prevaricación, fraude y malversación, y se le haya añadido el caso Púnica, en el que desde la Audiencia Nacional, el juez Eloy Velasco le investiga por fraude, cohecho y revelación de secretos.
Todo esto es demasiado incluso para el PP que tiene las espaldas anchas a la hora de afrontar que a sus dirigentes les acusen desde los tribunales, por más que sus compañeros murcianos hayan hecho "piña" en torno a él.
Ahora queda prever qué va a suceder en Murcia, donde Ciudadanos se arroga el haber conseguido la dimisión de Sánchez y el PSOE otro tanto de lo mismo al haber sido el impulsor de la moción de censura.
Lo cierto es que Ciudadanos no termina de hacerse valer y a veces sus actuaciones son tan confusas que al final quedan diluidos sus propios méritos. Nadie puede negar que el partido de Rivera viene pidiendo la dimisión de Sánchez y que ha hecho amagos de apoyar una moción de censura, pero lo cierto es que es el PSOE quién ha cogido la sartén por el mango y ahora Ciudadanos se ve en una situación ciertamente complicada. Si sigue apoyando al PP en Murcia malo, si avala un gobierno del PSOE con los podemitas desconcertarían a una parte de su electorado.
Lo que ha resultado patético es la comparecencia del ya "ex" presidente Sánchez asegurando que ha dimitido por responsabilidad precisamente para evitar ese tripartito. Claro, pocos le creen, porque ha dimitido porque en Génova 13 se han dado cuenta que seguir manteniéndole era un despropósito con consecuencias para su ya escasa credibilidad en asuntos de corrupción.
En mi opinión, Pedro Antonio Sánchez ha dimitido tarde y mal.


La banalidad, lo esencialmente importante y la mentira.

06.04.17 | 12:37. Archivado en Magdalena del Amo


Hace unos días haciendo un repaso, con vistas a la publicación de un recopilatorio, caí en la cuenta de que una buena parte de mis artículos están cubiertos por el polvo y las telarañas. No sé si cumplieron su función informativo-satírica en su día, pero al releerlos ahora, tengo la sensación de haber estado haciendo el tonto, comentando las tonterías de los políticos tontos de una sociedad tonta. Perdón por la arrogancia, pero pretendo vivir fuera del rebaño, aunque entre con cierta frecuencia en el aprisco para enterarme de las nuevas modas de los ovinos. Volviendo al tema de los artículos, esta sensación la tienen muchos columnistas que tienen que ganarse el pan con el sudor de la letra, gústeles o no. Meses después o incluso años, ya pocos recuerdan las soluciones habitacionales de la ministra Trujillo, el desfile de Carmen Chacón embarazada, las bombillas de Sebastián, los zapatos de Letizia, Zapatero en Rodiezmo, Rajoy en Sotomayor, o las reuniones de las ejecutivas de los partidos y otros cientos de temas y ocurrencias que ocuparon importantes espacios de tertulia y papel. ¿Importa algo hoy todo esto? Nada en absoluto. Es material de desecho, como lo será muy pronto la banalidad de hoy, que nos parece tan trascendente.
Este problema lo tenían ya los clásicos griegos que escribían comedias en las que incluían los chascarrillos políticos y sociales de entonces –hablo del siglo V a. C.—, y que leídos un tiempo después no provocaban ni una sola carcajada, porque, al no conocer los hechos, nadie entendía nada. A Aristófanes, que criticó todo lo criticable y más, le ocurría eso con sus obras cómicas.
Ante esto, cabe preguntarse si solo deberíamos escribir sobre lo atemporal, lo esencialmente importante, que no se ajusta a tendencias y permanece siempre. Mi respuesta es no. La sátira y el comentario jocoso y frívolo deben tener su lugar como divertimento. Ahora bien, puestos a separar el grano de la paja, sin duda nos quedaríamos para el molino las reflexiones sobre corrupción política e institucional, con sus flecos de prevaricaciones, cohechos y mentiras oficiales, tan corrientes hoy como en tiempos pasados.
La mentira se ha enseñoreado en la sociedad; la mentira vende; la mentira se premia; la mentira capta votos. Nos hemos acostumbrado a la palabrería, a los mitineros, a los piquitos de oro, digan lo que digan. Nos hemos vuelto cínicos y hemos aprendido a valorar a los políticos por las letras de sus partituras, mentiras con música de réquiem.
Volviendo al clásico y erudito Aristófanes, él se oponía a la retórica por razones morales y políticas. Aseguraba que “un orador entrenado en la nueva retórica puede utilizar su talento para engañar al jurado y desconcertar a sus oponentes con tanta profundidad, que el juicio pierde toda apariencia de imparcialidad”. ¡Cuánta verdad encierra este pensamiento! Esta frase debería estar grabada en piedra en los parlamentos y en los tribunales de justicia aunque, visto lo visto, de poco sirven las consignas o los juramentos, hipocráticos o no, cuando todo está trufado de mentira.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
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El rincón del soneto -  ¿QUÉ HACE LA CIFUENTES EN EL PP?

06.04.17 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


 ¿QUÉ HACE LA CIFUENTES EN EL PP?

¿Qué hace la Cifuentes en el PP,
cuando a esta comunistilla la vemos
que piensa lo mismito que Podemos
y su derechismo es de paripé?

Ella está con los de LGTB,
y con los izquierdosos más extremos,
y no hay manera de que la alabemos
porque ella es una progre de chipé.

Con una alcaldesa que viste albarda
y gobierna como le da la gana,
y con una presidenta petarda

muy superprogre y muy anticristiana,
Madrid se ha paralizado y no avanza
pues ya no tiene ninguna esperaza.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
Suscripción gratuita


Francisco Muro de Iscar - Los principios de Marx (y de Garzón)

06.04.17 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Hipocresía es, según la Real Academia, "el fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan". Somos todos hipócritas, casi todos los días. Lo de pensar lo que se dice y decir lo que se piensa no se lleva. La mentira tiene terreno abonado en esta época de la cultura rápida, de la cultura basura en la que se busca el impacto por encima de la reflexión, en la que prima el marketing sobre la verdad y en la que lo importante es lo que parecemos, no lo que somos. El filósofo alemán Robert Spaemann dice que "la televisión destruye sistemáticamente la diferencia entre lo normal y lo anormal, porque en sus parámetros lo normal carece en sí de interés suficiente y siempre habrá entonces que enfrentarlo a una alternativa. Su criterio no es la difusión de los valores y los principios sino el provocar un mayor impacto". Hoy, con las redes sociales, eso se multiplica exponencialmente y algunos lo aprovechan. Algunos son especialmente hábiles en construir un lenguaje político impactante que, aunque sea demagógico o incluso falso, repetido muchas veces en las redes y en las tertulias, acaba convirtiéndose en una verdad "fehaciente".
Lo bueno de movimientos como Podemos es que parecían traer aire fresco a la política: regeneración, limpieza, honradez, instinto social... Uno de sus representantes, procedente de Izquierda Unida, Alberto Garzón acaba de ratificar -ya dio ejemplo con la venta de una vivienda de protección oficial- que es un defensor de los principios de Marx, pero de los de Groucho: "Estos son mis principios; si no le gustan, tengo otros". Podemos y Garzón se han solidarizado con los trabajadores de Coca Cola y han promovido un boicot contra la marca, lo que no impide que el senador de Podemos se beba un par en el Senado y, lo que es peor, que luego diga que ha sido "un descuido". Y que eso lo aproveche Pablo Iglesias para defender lo indefendible. Lecciones, las justas. Ya decía Tolstoi que "es más fácil escribir diez volúmenes de principios filosóficos que poner en práctica uno sólo de esos principios". El increíble espectáculo de su apoyo a las barbaridades constitucionales del todavía presidente de Venezuela es otra de las terribles hipocresías de estos renovadores de salón.
Pero la hipocresía no es patrimonio de Podemos. Se extiende por todos los ámbitos y por todas las ideologías. El PP firmó en Murcia un acuerdo con Ciudadanos y se ha resistido a cumplirlo hasta que no ha tenido más remedio que hacerlo. Y es que una cosa es la presunción de inocencia, que el ex presidente de Murcia debe tener, y otra incumplir lo que se pacta y mirar para otro lado. Hipocresía es la del Gobierno catalán que incumple todas las leyes y recurre al Tribunal Constitucional al que no reconoce. Hipocresía la de los países que miran para otro lado en la guerra de Siria, donde está permitido todo, hasta la guerra química, y donde los niños son víctimas diarias. Y muchas más actitudes de políticos y de ciudadanos. Decía Felipe González que "al gobernar, aprendí a pasar de la ética de los principios a la ética de las responsabilidades". También esta declaración sincera tiene algo de marxista. De Groucho, no de Karl.


Victoria Lafora - ¿Qué hacer con las pensiones?

06.04.17 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Los presupuestos presentados el martes en el Congreso evidencian, al margen de los retoques cosméticos en las grandes partidas de Sanidad y Educación, que la gran partida del gasto corresponde a las pensiones.
No hay suficientes afiliados a la Seguridad Social, muchos de los cuales, además, tienen contratos basura con escasa aportación, para que sea sostenible la prestación de jubilación. Urge pues un nuevo pacto de Estado después de cuatro años de mayoría absoluta del PP sin abordar el problema, que garantice el cobro de la prestación a los que ahora sobreviven a duras penas con empleos precarios.
Porque lo cierto es que la crisis se ha llevado por delante la hucha que, en tiempos de bonanza, construyó el Gobierno de Zapatero. Ahora solo quedan quince mil millones que servirán para la paga extra de julio. La solución es pan para hoy y hambre para mañana: se aumenta la deuda en 10.192 millones. Con ello se pagarán las pensiones, evidentemente, pero se desequilibran las cuentas públicas con una deuda que casi supera el PIB.
Es verdad que se va a crear empleo y en eso confía el Ejecutivo de Rajoy para compensar la balanza de los gastos de la Seguridad Social. Lo que saben, pero no dicen, es que la Reforma Laboral ha consentido una variedad de contratos precarios con bajísimas aportaciones, a tiempo parcial, de corta duración, y con esas aportaciones ni se llena la hucha ni se sostiene el sistema.
Después de los dramáticos años de la crisis en los que muchas familias han sobrevivido gracias a las jubilaciones de los mayores, que han pagado hipotecas, comedores, matrículas de nietos, parece como si ahora se instalará en la sociedad la sensación de que las pensiones son demasiado onerosas y demasiado altas.
Conviene por tanto recordar que la pensión media en España está muy por debajo de la media europea y que los asalariados de este país han cotizado igual que sus colegas europeos con peores salarios. Por tanto, no es la cantidad que se percibe, en algunos casos de miseria, como el envejecimiento de la población, la mayor expectativa de vida y la falta de relevo generacional en puestos de trabajo estables.
Tampoco vale la fácil tentación de instar a los jóvenes a contratar por obligación un plan de pensiones privado. El caramelo de la de desgravacion en el IRPF de las aportaciones anuales se vuelve sangre sudor y lágrimas cuando, ya sin trabajo, se recupera lo aportado a lo largo de la vida laboral y Hacienda se lleva un tercio en impuestos.
Además, los años de la recesión han obligado a muchas familias con todos sus miembros en paro a rescatar los planes de pensiones, con lo que su situación frente a la jubilación vuelve a la casilla de salida.
La falta de mayorías parlamentarias es la situación idónea para llegar al gran acuerdo sobre el futuro de las pensiones, no hay tiempo que perder.


Escaño Cero - El calentón de Heredia

06.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Menudo espectáculo están dando algunos dirigentes socialistas. Los insultos de Miguel Angel Heredia hacia Margarita Robles calificándola de "hija de puta", muestran la catadura de este dirigente socialista que para mas INRI es el secretario general del grupo parlamentario del Congreso.
Heredia se ha disculpado diciendo que esa frase corresponde a un "calentón" y que fue dicha en una reunión de su partido que se celebraba a puerta cerrada.
El caso es que ahora mismo no hay peor enemigo de un socialista que otro socialista, puesto que algún "pedrista" grabó a Heredia para utilizar sus palabras como munición, lo que dicho sea de paso es también una villanía por parte del delator.
Pero fuera cual fuera el motivo de quién le grabó lo cierto es que Miguel Angel Heredia debería de dimitir como secretario general del grupo socialista ya que no parece que sea la persona idónea para ese cargo habida cuenta de cómo se las gasta a la hora de calificar a diputados de ese grupo.
Margarita Robles ahora es diputada y antes fue Secretaria de Estado y su trayectoria en la vida pública es la de una persona honrada e íntegra que siempre actúa de acuerdo a su conciencia. Su inteligencia, honradez y solvencia intelectual han sido manifiestas a lo largo de los años. Se podrá estar de acuerdo con ella o discrepar pero lo que no es admisible es esa falta de respeto y ese insulto soez que a quién deja mal es al propio Heredia.
Miguel Angel Heredia podría haber manifestado su discrepancia con Pedro Sánchez y los diputados que le apoyan pero con argumentos no con insultos ni descalificaciones.
Es verdad que Margarita Robles no es militante del PSOE pero eso no la invalida para tener opinión sobre lo que sucede en el PSOE y manifestarla libremente como hacen tantas y tantas personas que no son del PSOE. En fin, si el señor Heredia cree que solo los militantes socialistas pueden opinar sobre lo que acontece en el PSOE, debería de hacérselo mirar.
Lo que es evidente es que las opiniones de Margarita Robles tienen recorrido en la sociedad precisamente por su impecable trayectoria tanto en la política como en la judicatura. Y ahí les duele a algunos, como al señor Heredia. En cualquier caso no ofende quién quiere, y es evidente que los insultos del señor Heredia se han vuelto contra él. Pues eso.


Fermín Bocos - Tarda en dimitir

06.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

El diputado socialista Miguel Angel Heredia, está tardando mucho en renunciar a su acta de parlamentario. Sabíamos poco de éste ciudadano cuyas obras parlamentarias a lo largo de una veintena de años no pasarán a la historia del Hemiciclo. Lo que sabemos ahora es que no nos habíamos perdido nada. Mejor dicho habíamos salido ganando vista su soez manera de expresarse y opinar sobre sus compañeros en el Congreso. Insultar a Margarita Robles, diputada y magistrada en excedencia, es una bajeza incompatible con el decoro exigible a todo ciudadano. Que a Heredia le disgusten las opiniones de la señora Robles (partidaria de Pedro Sánchez) respecto de la actuación de la Gestora o de Susana Díaz en la batalla de primarias, ni le da derecho al insulto ni le otorga coartada para su barriobajera forma de expresarse.
No es suficiente con pedir disculpas a la agraviada quien, con buen criterio, ha decidido marcar distancias respecto del mencionado personaje. Que este haya tratado de rebajar el nivel del agravio producido aduciendo que las descalificaciones y el insulto se produjeron en el transcurso de una intervención suya ante un auditorio compuesto por militantes de las Juventudes Socialistas, tengo para mí, que agrava la cuestión. Si un diputado habla de esta guisa, ¿qué ejemplo está ofreciendo a los jóvenes? Tras lo visto y oído en ocasión del traumático congreso en el que fue defenestrado Pedro Sánchez de la secretaria general del PSOE ya nadie se toma en serio lo de la "fraternidad" como ideal de los socialistas. Pero la buena educación sigue siendo exigible.
Se echa de menos que la señora Susana Díaz se haya limitada a "no compartir" lo dicho por el diputado Heredia ¡Menos mal¡. Zanjar la cuestión diciendo que el lenguaraz diputado había pedido disculpas, es lo mismo que nada. Este penoso asunto retrata mejor que cualquier crónica el estado real de tensión que recorre las filas del Partido Socialista. Abocados como están a elegir un secretario general cuya titánica y primordial tarea será restañar las heridas abiertas entre sus militantes, sus simpatizantes y sus cada vez menos votantes.


Rafael Torres - Los refrescos de Espinar

06.04.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

El senador y otra porción de cargos orgánicos e institucionales Ramón Espinar, parece embarcado en una cruzada de pedagogía cívica y política: muestra a la gente, poniendo de ejemplo su propio comportamiento, qué no debe hacerse porque está mal y porque está muy feo. El directivo de Podemos, partido, como se sabe, ferviente adalid de la ética y de la estética, no tiene empacho en inmolar su nombre, su fama, su reputación, si con ello logra instruir a la ciudadanía en los arcanos de lo que por nada del mundo debe hacer un particular, ni mucho menos un político: mentir, engañar, decir una cosa y hacer la contraria.
A Ramón Espinar le pillaron el otro día en el comedor del Senado sirviéndose para el almuerzo Coca-Colas a pares. La pena, aparte de los trágicos efectos para la salud que conlleva la ingesta excesiva de bebidas refrescantes azucaradas, es que su partido, y él mismo, habían pedido que en el Senado no se expendiera esa marca por un prurito de solidaridad con los trabajadores de la planta de Coca-Cola en Fuenlabrada, amenazados por los planes de la empresa. O dicho de otro modo: el propio Espinar, congruente con su palabra, empezó a sacar por sus medios las Coca-Colas de allí, bebiéndoselas.
Con ser un poco deplorables las acciones del joven senador, ésta de la Coca-Cola y aquella del piso de protección oficial asignado de aquella manera y revendido con beneficios, más cochambrosos son, si cabe, los argumentos que el susodicho suele esgrimir para justificarse cuando le pillan. Para éste caso del refresco, de los refrescos, no se le ha ocurrido otra cosa que decir que se trata de una fruslería al lado de lo de la financiación ilegal del PP de Madrid o de la dimisión del presidente de Murcia. Sin embargo, con ello no ha hecho otra cosa que ceñirse al argumentario oficial podemita, que consiste en demostrar que las trapacerías de los suyos son pamplinas, chorradas, comparadas con las de los demás.
La necesidad de regeneración de la política española está jugando una mala pasada a quienes pensaron que esa regeneración la podían obrar, impulsar, defender, quienes, a la postre, se han criado a los pechos de esa política viciada, lastrada por la picaresca, la simulación y la mentira. Si Espinar no es capaz de prescindir por unos días de la Coca-Cola, ¿de qué será capaz?


Isaías Lafuente - El humor está en el aire

06.04.17 | 08:16. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Andreu Buenafuente entrevistó el martes en su programa Late motiv a Carrero Negro. El personaje, vestido de almirante, salió de un coche que había caído desde el cielo hasta el plató y la entrevista acabó con la orquesta del programa interpretando el Volare, de Domenico Modugno. En medio, por si quedaba alguna duda sobre la intención, una surrealista conversación con un Carrero de piel negra "muy quemado", dijo, con la polémica en torno a los chistes del otro Carrero. El personaje, interpretado por el actor Miquel Ripeu, dijo que conocía a Buenafuente desde que lo vio "En el aire", confesó que le gustaban dos programas de televisión de la competencia, "Boom" y "Ahora caigo", y se quejó del frío que hacía en el plató: "Pero ya se sabe, cuando Carrero vuela bajo hace un frío del carajo", remató.
Fueron cinco minutos delirantes que mucha gente considerará provocación en toda regla a magistrados y fiscales por el rosario de condenas a tuiteros que divulgaron por las redes chistes sobre Carrero Blanco. En estas semanas, tras la condena a Cassandra, se han producido sesudos análisis sobre los límites del humor y sobre las fronteras que separan el mal gusto, la ofensa pública y el delito. Buenafuente ha decidido intervenir en tan interesante debate usando el recurso que mejor conoce, el del humor, un espejo fiel en el que ver reflejadas nuestras contradicciones.
Buenafuente arriesga. Por divertir y hacer reflexionar a su audiencia nacional puede haber provocado a la Audiencia Nacional. Pero si este tribunal no actúa, que es lo que deseamos, a partir de ahora imagino que las defensas de potenciales encausados usarán este precedente para defender su inocencia. Y quizás haya conseguido lo que no han logrado ni la nieta de Carrero Blanco ni Irene Villa, diana también de algunos chistes que acabaron en los tribunales: hacer comprender que no todos los chascarrillos de mal gusto, ni siquiera algunos que evidentemente atravesaron la frontera de la ofensa, merecen ser perseguidos con la cárcel.


Fernando Jáuregui - Retratos, o lo que va de ayer a hoy

06.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Veo una imagen de la reunión este martes del grupo Socialista en el Congreso. El portavoz, Antonio Hernando, se encuentra en la mesa presidencial junto al también portavoz, pero de la gestora del PSOE, Mario Jiménez, y junto al "número dos" del grupo, Miguel Angel Heredia, que pasa por ser "el hombre fuerte de Susana Díaz" entre los diputados socialistas. Este último, Heredia, fue quien insultó, con calificativo que no pienso reproducir y ante miembros de las Juventudes Socialistas, a otra diputada, la ex magistrada del Supremo Margarita Robles, alineada con el candidato rival de Díaz, Pedro Sánchez. Cierto, Heredia, cuyas hazañas castelarinas desconocemos, y temo que jamás conoceremos, se disculpó. Pero que haya trascendido su injuria significa que, sin duda, muchas otras, dirigidas por unos/as contra otros/as y unas/os contra otras/os, están a la orden del día.
En el histórico partido de Pablo Iglesias (Posse) las cosas están a punto de estallar. Y puede que estallen cuando, dentro de poco más de un mes, se celebren las elecciones primarias y --gane Susana, gane Pedro-- el fantasma de la escisión, que será bronca, insultadora, se pasee sobre ese mismo grupo parlamentario, el sesenta por ciento del cual se proclama fiel a la "lideresa" andaluza, sin que conste muy bien qué ocurre con el otro cuarenta por ciento, en el que sin duda hay partidarios del "tercero en discordia" (atención, porque podría ser el de la concordia), Patxi López.
Me fijo que, en la fotografía de los tres responsables socialistas que comento, Hernando se encuentra bajo un retrato de Miguel Herrero Rodríguez de Miñón; Jiménez, bajo el de Miquel Roca, y el grosero Heredia -para mí, insultar a una mujer tan respetable como la magistrada que tantos servicios ha prestado a España merece una opinión que me abstengo de emitir--, aparece fotografiado bajo el retrato de José Pedro Pérez Llorca, ex ministro de Exteriores, presidente del patronato del Museo del Prado y, como los otros dos, "padre" de la Constitución. Solo ellos tres quedan vivos de los que redactaron nuestra ley fundamental.
Y entonces, uno, que lleva muchos años transitando por los pasillos de las Cortes, que ha visto y tratado a muchos/as de los que por allí pasaron y se fueron, que vio el pantalón de cuadros increíbles de Rafael Alberti y el perfil inmutable, sereno, de La Pasionaria sentados, cuarenta años va a hacer ya en junio, en la primera Mesa de la Cámara Baja en aquellas Cortes constituyentes, uno, que vivió el acto de coraje de Adolfo Suárez, legalizando el PCE un 9 de abril de 1977 -también cuarenta años nos contemplan--, uno, en fin, se pregunta cómo hemos llegado hasta aquí. "Degenerando, hijo, degenerando", como dijo el mítico mataor "El Guerra" cuando le preguntaron cómo aquel banderillero había podido llegar a magistrado del Supremo.
Pues eso: degenerando, hijo, degenerando, un oscurísimo parlamentario se permite llamar las cuatro letras a una brillante jueza del más alto tribunal. Algo se está desmoronando en la mítica idea del sacrificio que hicieron, hace cuatro décadas, la derecha y la izquierda para traernos la democracia, y ahora la pelea está en ver a quién se desocupa del sillón del Palacio de San Esteban, en Murcia. Alguno de estos, ahora, uno de los menos dignos de representarnos, ahoga en Coca-Cola sus nostalgias de la pasada "grandeur" moral. Eso sí, tras intentar prohibir su consumo. El consumo de la "grandeur" y de la Coca-Cola, digo.


No te va a gustar - Murcia y Marte no están tan lejos, al fin y al cabo

05.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Acudía el ministro Montoro al Congreso de los Diputados para entregar los Presupuestos, que es cuestión trascendente, y, mientras, se desarrollaba el drama murciano, que es como un sainete que ningún marciano en sus cabales entendería del todo. ¿Para dimitir de esta manera, empujado finalmente por una filtración judicial, resistió numantinamente Pedro Antonio Sánchez, desgastándose él y desgastando a su partido? ¿Era verdaderamente necesario tal revuelo en aras de una lucha contra la corrupción cuyos parámetros pocos españoles, creo, han entendido? ¿Comprende usted del todo el papel jugado por socialistas, Ciudadanos, "populares" y, en último término, Podemos, que se dijo a sí mismo que a río revuelto ganancia de pescadores, o, lo que es lo mismo, nos vamos a poner aún más morados con la que han montado los del PSOE y C"s, con la colaboración inestimable de la tozudez del PP?

Pues no, yo no lo he comprendido del todo: han sobrado los cañones y han faltado las razones. Y el diálogo. Y el sentido común. Y la mesura.
Yo creo que para este viaje no eran precisas alforjas, ni amenazas de adelanto de elecciones -que, en el fondo, nadie quería..--, ni admoniciones de rupturas de pactos nacionales. Creo que las grandes formaciones han convertido el terreno murciano en un campo de pruebas, iba a decir de juegos. Sin mayor fundamento y con escasa razón, porque un imputado no debe ser obligado a dimitir, a menos que...
A menos que venga un juez y haga coincidir (in)oportunamente otro caso con el caso en litigio. Qué coincidencia temporal más rara ¿verdad? Y, claro, si usted le suma a lo del auditorio de Puerto Lumbreras, que ya tenía acogotado al atribulado señor Sánchez, unas súbitas gotas de Púnica, aunque sea en grado de tentativa... así no hay presidente autonómico que resista en su puesto. Cierto es que el señor Sánchez, don Pedro Antonio, ha mostrado ser un cándido que, encima, se creyó por encima del bien y del mal; muy otra cosa es que se haya metido un solo euro indebido en el bolsillo. Yo solo digo que, en cuanto a estadista, el señor Sánchez se encuentra en la parte tirando a baja del escalafón, y puede que solamente por eso debiese ser sustituido, y no por corrupto, que es algo que aún está, me parece, por demostrar.
Creo que de este caso tan vidrioso, tan polémico, aún ha de hablarse mucho en los cenáculos jurídicos de la capital. Y se multiplicarán preguntas como las que encabezaban este comentario: ¿es normal la intervención de un juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, solicitando ahora, cuando lo que se manejaba era el "caso Puerto Lumbreras", una nueva imputación contra el ya ex presidente murciano porque intentó, pero no consumó, desviar fondos hacia una empresa que mejorase su imagen personal? ¿No estaremos abusando de la imputación y de la exigencia de responsabilidades anejas? La presunción de inocencia ¿bien gracias? Y el secreto del sumario judicial, ¿horriblemente, también gracias?

Entiéndaseme: desde luego que no defiendo a Pedro Antonio Sánchez, figura política sin duda mejorable; defiendo esa presunción de inocencia que a todos nos ampara mientras no se demuestre lo contrario, y en este caso aún queda por demostrar. Pero ya el señor Sánchez ha dejado de ser presidente en su tierra, y probablemente jamás volverá a serlo. Y sus inquisidores estarán convencidos -o quizá no...-- de haber realizado una eficaz lucha contra la corrupción. Y no: lo que han hecho ha sido armar un barullo de todos los diablos. Total, ¿para qué; ¿para desestabilizar la política murciana, para que cada cual muestre su fuerza en un alarde circense sobre el cuerpo inerte de Sánchez?. Yo hubiese dicho que este país necesita pactos de altura, globales, en cuestiones que empiezan a ser esenciales para el futuro, no jugar a los dardos con la cabeza de un tal Pedro Antonio Sánchez, muchas veces imputado pero, hasta ahora, jamás condenado.
Bien, ya cayó Sánchez, y posiblemente nada se haya aportado a la verdadera lucha contra la auténtica corrupción. Lo dicho: aterriza un marciano en tierras murcianas y se larga nuevamente en su platillo volador, sin entender nada de nada. Como usted o como yo.


Más que palabras - Dimisión anunciada

05.04.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Ha sido una dimisión anunciada, aunque en mi tierra Toledo, diríamos que para ese viaje no hacía falta alforjas. Desde el mismo momento en que el juez Eloy Velasco pidió al Tribunal Superior de Justicia de Murcia encausar a Pedro Antonio Sánchez por los presuntos delitos de cohecho, fraude y revelación de información, en el marco del caso Púnica no había otra salida y el PP podía haber evitado tanta polémica. El murciano no ha dimitido, le han dimitido que es distinto, porque lo contrario le podía haber costado al PP el gobierno de esa autonomía, tras el anuncio de presentación de una moción de censura propiciada por PSOE, Podemos y Ciudadanos.
Ayer todos se querían colgar la medalla de esa dimisión: el PSOE apelando a que la propuesta de presentar una moción de censura fue suya, Ciudadanos por su posición decidida contra todo político que sea imputado y el PP haciendo un llamamiento a la gobernabilidad de una región que lleva demasiado tiempo en este impasse. Lo cierto es que la cacareada moción, registrada hace días por el PSOE, debía celebrarse hoy miércoles y la votación mañana jueves y claro ahora con la dimisión de Pedro Antonio Sánchez, la moción decae. De hecho todos los periódicos digitales se hacían eco ayer de que el PSOE la retiró para poder seguir teniendo en su mano la opción de presentarla en otro momento, porque de no ser así ese arma no podrían volver a ser utilizada a medio plazo.
El papelón que le ha tocado lidiar a Fernando Martínez Maíllo estos días como coordinador general, es de esos que no se olvidan. Primero porque el ya ex mandatario Murcia no estaba dispuesto a asumir su responsabilidad en un asunto que ha puesto en entredicho su honorabilidad y ha desgastado a su partido y segundo porque toda la calle Génova había salido días atrás a defender al murciano en una especie de "todos a una" que las últimas acusaciones del juez Velasco han tirado por tierra.
Quienes con el cadáver aún caliente de Sánchez especulan ahora con una resurrección política, si finalmente la justicia dictamina que no ha habido delito, creo que se equivocan. El PP rara vez salvo que eso le diera unos réditos extraordinarios rehabilita a alguien quien ha obligado a dimitir y si lo hace, como ocurrió con José Manuel Soria, en su día termina arrepintiéndose.
¡A rey muerto, rey puesto! y es muy probable que sea el nuevo presidente de Murcia, Fernando Lopez Miras, el candidato también en las próximas elecciones. Sin embargo ahora se abre una nueva guerra porque Ciudadanos a cambio de dar su apoyo al nuevo, exigen renegociar el pacto. Hasta ahora su primer punto, decía que se debía "Separar de inmediato de cualquier cargo, público o de partido, a imputados por corrupción política hasta la resolución completa del procedimiento judicial" y ahora el partido naranja quiere que se le aparte sin acotar ningún plazo para evitar las distintas interpretaciones que se han hecho estos días. La formación de Albert Rivera quiere el cualquier cargo público deba apartarse en cuanto reciba una citación del juez para declarar como imputado, mientras el PP cree que el momento, la línea roja, es en la apertura de juicio oral, que es cuando consideran que se está imputado formalmente. Ese asunto no es baladí y lo que debería hacerse, de una vez por todas, es que todos los partidos del arco parlamentario se pusieran de acuerdo, aunque en este país ya hace mucho que, para los políticos, no existe presunción de inocencia. La presunción de culpabilidad se ha extendido tanto que los partidos la han convertido en una estrategia efectiva y efectista contra sus adversarios y no van a renunciar a ella así como así. Todos la utilizan contra los demás y se duelen cuando son otros quienes la usan contra ellos. !!!Así va la cosa!!!!!.


Carmen Tomás - Datos históricos de empleo en marzo

05.04.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

El Ministerio de Empleo hizo públicos el martes los datos del mercado de trabajo de marzo. Casi 48.560 personas salieron de las listas del desempleo por lo que la cifra total de parados supera por muy poco los 3,7 millones. Una cifra todavía muy alta, pero que ya empieza a situarse en los niveles más bajos de los últimos siete años. Respecto al mismo mes del año pasado, el número de parados descendió prácticamente en 400.000 personas, casi un descenso del 10 por ciento. Es la mayor caída en este mes de la serie histórica. Cierto que del número de contratos firmados, el 90 por ciento son temporales, pero respecto a febrero casi el 18,5 por ciento lo fueron indefinidos. El descenso del paro fue mayor entre las mujeres y lo hizo en todas las comunidades autónomas menos en Canarias que registró cerca de 880 parados más.
Sin ninguna duda las cifras de empleo van anotando mes a mes mejoras sustanciales y acordes con el aumento de la actividad económica. Además, la Seguridad Social anotó su mejor marzo de la historia al ganar casi 162.000 cotizantes, lo que por supuesto se refleja también en los ingresos de la Seguridad Social. Aún así, las valoraciones que algunos partidos, básicamente de izquierdas y sindicatos, siguen haciendo son las mismas mes tras mes. No se entiende que la creación cada año desde que se inició la recuperación de prácticamente 500.000 puestos de trabajo sea objeto de crítica sistemática. Es obvio que no están dispuestos a reconocer el bien que ha hecho al inflexible mercado laboral español la reforma puesta encima de la mesa por el Ministerio de Empleo nada más llegar al gobierno. De hecho, la temporalidad, a pesar de la repetición del argumentario, es ahora menor en relación al total de personas trabajando que lo era en plena bonanza.
En todo caso, ahí están las cifras de empleo y de actividad para el que las quiera leer y analizar. Y lo mejor, parece que más o menos se van a mantener este año. El lunes el Banco de España elevaba al 2,8 por ciento su previsión de crecimiento de la economía para este año frente al 2,5 por ciento del cuadro macroeconómico aprobado este viernes por el consejo de ministros y que acompaña a los Presupuestos de 2017. Ya anunció el ministro De Guindos que su previsión era conservadora. Veremos, pero está claro que algunos -los mismos- que llegaron tarde a la crisis siguen llegando tarde a la recuperación.


Pedro Calvo Hernando - Murcia no se lo merece

05.04.17 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Yo creo que los ciudadanos de la región de Murcia no se merecen el bochorno de los sucesos políticos de allá, que se han precipitado y agravado tras la esperada dimisión de Pedro Antonio Sánchez. El bochorno solo se lo merecen los miembros de la clase política que vienen protagonizando esta siniestra historia, empezando por el propio dimisionario. La impregnación de Auditorio y de Púnica colocará los sucesos en el peor capítulo de la historia murciana y de la historia del PP, aunque entiendo que eso no les preocupe mucho a los protagonistas, después de años de ver cómo un partido así ha seguido y sigue disfrutando del primer puesto en la expresión de la voluntad ciudadana en las urnas. El dimisionario ha hecho pública su decisión en una alocución plagada de exaltaciones grandilocuentes de su gestión. Aunque fuese verdad todo lo que dice -que no lo es- eso no justifica ni purifica para nada los hechos que han llevado a este desenlace, no vayamos a confundirnos. Y una vez más, la corrupción desplaza del protagonismo a otros hechos, en este caso las positivas cifras del paro de marzo o la presentación de los Presupuestos del Estado.
No sé si los lectores habrán imaginado qué le sucedería a cualquier otro partido -que no fuese el PP- que acumulase en su haber una montaña de casos de corrupción como la que adorna al partido de Rajoy. Yo estoy convencido de que ese partido habría sido eliminado del poder e incluso barrido del tablero político de España en todos sus grados territoriales. Tendré que admitir que el viejo slogan "Spain is different" resucita para aplicarlo de lleno al tema que nos ocupa. Sigamos reflexionando sobre el asunto y si llegamos a una o unas conclusiones que nos lo expliquen todo, esperemos que nos comuniquemos unos a otros esas conclusiones para cuanto antes obrar en consecuencia y limpiar este país de su horrorosa podredumbre. Y que abandonemos comportamientos políticos incomprensibles como ese de Ciudadanos de pactar con el PP y al tiempo demonizar a Podemos sin antes explicarnos cómo se come eso. Aunque cuando escribo la cosa sigue muy confusa, lo del tripartito murciano podría ser el enganche para comenzar otro camino, mucho más racional e inteligible. Camino en el que primase sobre todo y ante todo la limpieza de los comportamientos.


Fermín Bocos - Un escándalo mayúsculo

05.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

La renuncia de Pedro Antonio Sánchez a la presidencia de la región de Murcia es el precio tardío que ha pagado el PP por su renuencia a admitir que en los casos de corrupción las responsabilidades políticas preceden a las decisiones judiciales. Sánchez no ha dimitido como alegó en su exordio de despedida por estar "pensando en la gente". Lo ha hecho forzado por la dirección nacional de su partido. Dirección (Mariano Rajoy, Martínez Maíllo), que a semejanza de lo que sucedió en el caso de Rita Barberá, hasta el último minuto, ha mirado hacia otra parte esperando que escampara para, al final, dejarla caer.
Sánchez había firmado un pacto con Ciudadanos por el cual se comprometía a resignar el cargo si finalmente era investigado (imputado) en el transcurso de la indagatoria judicial en el llamado "caso Auditorio." Una presunta corruptela municipal de cuando era alcalde de Puerto Lumbreras.
La imputación llegó pero Sánchez se desdijo de la palabra dada. Con el apoyo entusiasta de los dirigentes de Génova y de su cohorte de tertulianos. Mariano Rajoy tiene firmado un pacto anticorrupción con Albert Rivera, pero así que puede, le ningunea. Y en esta ocasión lo ha seguido intentando hasta el último minuto. Hasta que se percató de que Rivera iba en serio y que el PP podía perder el gobierno de Murcia tras haber presentado el PSOE una moción de censura que Ciudadanos podía apoyar y también Podemos.
Sánchez ha intentado desviar la atención sobre las circunstancias que han forzado su dimisión pero los hechos son tenaces: está investigado por el TSJ de Murcia y un juez de la Audiencia Nacional (Eloy Velasco) ha pedido que, puesto que está aforado, el mismo tribunal le investigue en relación con otro caso de presunta corrupción, la trama Púnica.
No han dejado caer a Sánchez por su situación procesal, ni por acabar con la corrupción. El objetivo es retener el poder. El PP perdió el poder en Baleares, perdió la Comunidad Valenciana y ahora, en el último minuto procesal, ante el riesgo de perderlo en Murcia es cuando han reaccionado. Se mire cómo se mire, estamos ante un escándalo político mayúsculo.


Escaño Cero - El drama de Venezuela

05.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Por más que Nicolás Maduro clame acusando a diestro y siniestro de que hay una conspiración de la derecha contra Venezuela lo cierto es que es innegable que ha sido el propio régimen chavista quién ha sumido al país en el caos y en la miseria.
Hay que ser muy ciego, muy insensible, y desde luego muy laxo en la defensa de la democracia para permanecer impasible ante lo que esta sucediendo en Venezuela.
El régimen chavista ha venido manteniendo una apariencia de seudodemocracia pero esa apariencia ha ido desvaneciéndose y ahora hemos asistido al último capítulo de un drama: el del golpes que intentaba perpetrar Nicolás Maduro ordenando a su Tribunal Supremo que disolviera el Congreso.
En España, los dirigentes de Podemos se enfadan cuando se les pregunta por lo que sucede en Venezuela. Pero es inevitable hacerlo por más que sean decepcionantes sus explicaciones inexplicables.
Pero volviendo a lo que sucede en Venezuela creo que la presión internacional, las condenas al autogolpe de Maduro, y las primeras grietas que se han producido en el propio régimen, deberían de servir para reconducir la situación política en el país a través de nuevas elecciones generales, eso sí, con la previa liberación de todos los presos políticos. Porque en Venezuela hay presos políticos sí, todos aquellos que han tenido el suficiente valor para enfrentarse democráticamente contra el chavismo.
Los países latinoamericanos tienen que ser los protagonistas de la acción política ejerciendo su influencia para ayudar a Venezuela a recuperar la senda de la democracia.
La mayoría de los venezolanos están sufriendo lo indecible viviendo en los límites de la supervivencia. Y no olvidemos que Venezuela es rica en recursos naturales, entre otros el petróleo.
Pero ojo, no debemos de olvidar que el triunfo del populismo, el triunfo de Chaves se debió al cansancio de los propios venezolanos de haber sufrido años de gobiernos corruptos. Algo así sucede hoy en día en Europa, donde los movimientos populistas pisan los talones a los partidos tradicionales por los escándalos de corrupción de estos y por su incapacidad para resolver los problemas reales de los ciudadanos. Desde luego el populismo no es la solución sino que además agrava esos problemas. Pero no olvidemos que cuando la gente vuelve los ojos a los populistas lo hace por la desesperación ante el fracaso de los partidos tradicionales.
Venezuela está pagando muy caro haber apoyado el populismo de Chaves perpetuado en Maduro.


No te va a gustar - Cambio de rumbo: toca lupa

04.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Todo indica, a tenor de las informaciones que los medios van recopilando, que el Gobierno está afinando sus tácticas y su estrategia ante el proceso independentista catalán: la Fiscalía, de la mano de su máximo titular, José Manuel Maza, examina con lupa toda iniciativa legislativa y normativa que proceda de la Generalitat, acelerando las reacciones ante los posibles incumplimientos de la legalidad, de manera que no haya que aguardar en muchos casos a las demasiado lentas decisiones del Tribunal Constitucional para actuar en según qué casos. Paralelamente, los servicios de Hacienda, controlados de manera implacable por el ministro Montoro, han comenzado a mirar, con una lupa no menor que la de la Fiscalía, los contratos suscritos con la Generalitat por parte de empresas privadas: se busca que estos contratos no persigan fines ilegales. Es decir: se trata de evitar el referéndum o cualquier otra actuación en favor de la independencia pura y dura de Cataluña respecto del resto de España,

Es una toma de posición clara la del Ejecutivo de Mariano Rajoy: el mensaje que se envía a Puigdemont, a Junqueras y a los máximos responsables de la organización del "procés" independentista es que de ninguna manera se va a tolerar la celebración de un referéndum secesionista, "ni en otoño ni nunca", y para ello se pondrán en marcha desde los mecanismos judiciales hasta los diplomáticos, pasando, claro, por los económicos. Es una posición de firmeza que trata de evitar soluciones que serían más traumáticas, como la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que ofrece amplios e indeterminados poderes al Gobierno central en caso de "rebelión" o descarrilamiento de una autonomía, y menos aún -algunos "halcones" llegaron a sugerirlo en Madrid- aplicar la legislación constitucional referente al estado de sitio, algo que, según una fuente próxima al Gobierno, "ni siquiera cabe pensarlo".
Se aprecia, en efecto, un auténtico "cambio de rumbo" en las actitudes del Gobierno que preside Rajoy, una vez que parece firme la determinación de no anticipar las elecciones generales al menos hasta comienzos de 2019, "pase lo que pase". Rajoy, terminados ya los congresos regionales del PP, y consolidada su posición en la Unión Europea, puede ahora dedicar sus esfuerzos a lograr un acuerdo presupuestario "extensible a las cuentas para 2018", y, claro, a enfrentar el reto independentista catalán, un reto del que, dicen quienes frecuentan La Moncloa, está seguro de salir con bien.
Ocurre, sin embargo, que, si el presidente del Gobierno central tiene un plan más allá de extremar el rigor legal y fiscal con la Generalitat y con todos aquellos que traten con el Govern, este plan se desconoce. Y las medidas rigurosas, que pueden ser necesarias, han de complementarse con otras que induzcan el buen ánimo negociador de los responsables oficiales de la política catalana, una vez que se hayan convencido -ya lo están, sin duda- de que la independencia es, simplemente, imposible. Vamos viendo en qué consistirá el "palo"; pero nada claro tenemos cuál es la "zanahoria", que exigirá, sin duda, renuncias, generosidad e imaginación por ambas partes para llegar a un acuerdo. Y, para alcanzarlo, tengo la impresión creciente de que Rajoy y su equipo, así como los responsables de los restantes partidos nacionales, deberán desoír a quienes solamente predican la "mano dura" con el "desviacionismo constitucional" de la Generalitat. Ahora es el gran momento de mostrarse estadista.


Escaño Cero - Políticamente ridículos

04.04.17 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Vivimos en la era de lo banal y donde prima la impostura de lo políticamente correcto.
Hoy más que nunca es normal escuchar a algunas personas dar opiniones que no son políticamente correctas sobre cualquier asunto conflictivo de manera que una vez que la exponen añaden "pero juraré no haber dicho esto". Es decir, temen la que se les vendría encima si dan una opinión sincera fuera de lo que se considera políticamente correcto.
En mi opinión eso lleva al cinismo y a la autocensura. Pero no se trata solo de lo que uno puede decir o dejar de decir sino que lo políticamente correcto produce situaciones esperpénticas. El último ejemplo es el los dos cuadros colgados en la sala de plenos del Parlamento canario que hacen alusión, uno a la conquista de Canarias por parte de las tropas de Castilla y el otro a la entrega de una princesa guanche, Arminda Masaquena a las tropas castellanas. Las pinturas son obra de Manuel González Méndez fechadas en 1906.
Bueno, pues prohombres del nacionalismo canario se sienten más que ofendidos por estos dos cuadros de manera que en la Cámara canaria están pensando como acabar con esta ofensa sin destruir los cuadros. Parece que van a copiar a los parlamentarios andaluces que en su día, en otro gesto ridículo, decidieron tapar un retablo situado en la sala de plenos de lo que fue la antigua capilla del Hospital de la Sangre reconvertido hoy en Parlamento. Los parlamentarios canarios parece que harán lo mismo: tapar los dos cuadros que hieren su sensibilidad.
Claro que la alcaldesa de Córdoba no hace tanto que decidió que sacaran de su despacho un cuadro de San Rafael pintado por Antonio del Castillo en 1652 y lo mismo hizo con un crucifijo de varios siglos de antigüedad. En el caso de los andaluces en nombre del laicismo, y ahora los nacionalistas canarios porque consideran una ofensa la conquista del archipiélago por parte de los castellanos.
Imagínense si hubiera que "tapar" el Partenón habida cuenta de que fue levantado con la sangre y sudor de los esclavos del siglo V AC. Quizá también habría que tapar o incluso demoler las pirámides mayas y las de Egipto, y desde luego tapar la gran mayoría de los cuadros de El Prado, el Louvre, Los Ufficci, etc, donde los grandes maestros como El Greco, Boticelli, Fra Angelico, Miguel Angel, Van Dyck, Mantengna Veronés, Durero, Bellini, Rivera ,etc, etc, etc, firmaron grandes obras maestras de arte religioso. Sí, que los tapen no vayan a herir la sensibilidad de quienes se autoproclaman ateos o los que defienden el laicismo en el espacio público hasta límites que en ocasiones roza el ridículo.
De la misma manera que en los últimos años en pro de lo políticamente correcto no se puede celebrar la Conquista de Granada por parte de los Reyes Católicos para no ofender a los musulmanes, e incluso se cuestionan las populares fiestas de moros y cristianos que se celebran en el Levante.
Saben, yo creo que más que políticamente correctos lo que hay cada vez más es políticamente ridículos. Y si se me permite, diré que también abundan los políticamente tontos.
Es solo una opinión de alguien que ha decidido militar en lo políticamente incorrecto por aquello de sentirme libre.


Fermín Bocos - "Brexit", duro o blando

04.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Amén de una inopinada salida acerca de la posición de España ante la hipotética independencia de Escocia respecto del Reino Unido, es probable que a más de uno también le hayan sorprendido unas declaraciones de Alfonso Dastis, ministro de Asuntos Exteriores, en las que se declara partidario de lo que denomina un "Brexit" blando. "La idea es que el estatuto del Reino Unido, cuando salga, sea lo más parecido posible al que tiene ahora".
Digo que a más de uno le habrá sorprendido el criterio del jefe de la diplomacia española al contrastarlo con la posición expresada por Angela Merkel (Alemania es partidaria de un "Brexit" duro). Coincide la canciller con el presidente de Francia, François Hollande, en que no se debe premiar a quien abandona voluntariamente la UE. Las diferencias entre uno y otro tipo de negociación -dura o blanda- a la hora de secuenciar las negociaciones para dar cumplimiento a lo dispuesto en el Tratado de Lisboa residen en la voluntad por parte de la UE de no ceder a la pretensión inicial del Gobierno de Londres de mantener las actuales ventajas de libre comercio y operaciones financieras pese a poner fin al libre tránsito de ciudadanos procedentes de los países de la Unión.
Berlín y París no quieren que quien rompe, salga beneficiado. Sería un mal ejemplo para otros países socios. Sobre todo algunos del Este, con gobiernos ultra nacionalistas tentados de aislacionismo a los que pensando en el post "Brexit" parece que ya les habría echado el ojo la hábil diplomacia británica intentando anudar, por separado, acuerdos comerciales. Londres tiene detrás siglos de estrategia y equilibrios maquiavélicos y son expertos en el "Divide et impera" como bien saben en todos los países que formaron parte del Imperio Británico. Ese imperio de cuya inútil nostalgia tanto se nutrió el voto de los favorables al "Brexit".
Volviendo a Dastis, tengo para mí que en la opinión del ministro pesa la incertidumbre que rodea el futuro de los más de cien mil españoles que residen oficialmente en el Reino Unido (102.498 según el último censo de 2016). Claro que para que nadie sea más listo que nadie convendría recordar a la señora Theresa May que en España viven alrededor de 260.000 británicos. En su mayoría jubilados con acceso sin restricciones al Sol y a la Seguridad Social.


Cayetano González - Falta medio diputado

04.04.17 | 08:16. Archivado en Cayetano González


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Sucedió este pasado sábado en el acto de clausura del Congreso del PP de Castilla y León en el que el Alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, tomó el relevo al frente de los populares castellano leoneses del actual Presidente de la Junta de la Comunidad, Juan Vicente Herrera. En su discurso, Mariano Rajoy -que atraviesa un momento dulce en su vida política- se refirió a los apoyos que actualmente tiene para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado: "hay opiniones para todos los gustos", dijo el Presidente del Gobierno con su habitual sorna, para añadir: "si queréis os doy la mía: 175 y medio", provocando las risas entre el auditorio.
Efectivamente, Rajoy cuenta ya con el apoyo de los 32 diputados de Ciudadanos, y tiene muy avanzadas, si no cerradas, las negociaciones con el PNV y Coalición Canaria, con lo cual se situaría en los 175 diputados, a uno de los que necesita para aprobar las cuentas del Estado. Y es ahí donde entra en juego el diputado de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, que se presentó a las elecciones generales dentro de las listas del PSOE y que nunca pensó que su voto iba a ser tan importante por decisivo. A nada que consiga sacar a Montoro alguna "bagatela" que poder presentar a sus votantes, el medio diputado Quevedo se convertirá por arte de magia y por los millones en inversiones en su tierra que consiga en diputado entero: el 176. La principal consecuencia política que se derivaría de la aprobación de los Presupuestos sería que se alejaría bastante la posibilidad de que Rajoy tuviera que adelantar para este próximo otoño las elecciones generales. Con los presupuestos aprobados, el Presidente del Gobierno enfilaría un futuro inmediato bastante cómodo, aunque tuviera que seguir negociando con el resto de grupos cualquier medida legislativa que quisiera sacar adelante y que requiriera el apoyo mayoritario del Congreso. Y al resto de partidos, por diferentes motivos, les conviene un cierto tiempo de calma, sin elecciones a la vista. El PSOE está en pleno periodo de reconstrucción interna, con elección de secretario general incluida, y lo que menos le convendría ahora sería una cita con las urnas. Lo mismo se puede decir de Ciudadanos y Podemos. Contra viento y marea, Rajoy ha conseguido recuperarse de una situación política que para él era muy delicada hace un año por estas fechas, y ahora, a pesar de no tener mayoría absoluta, si consigue, como así parece, sacar adelante los Presupuestos, puede mirar al horizonte con una mayor tranquilidad. Acaba de cumplir 62 años, dice encontrarse en plena forma y con ganas, lo cual en su lenguaje significa que hay Rajoy para rato, entre otros motivos, porque parece evidente que tampoco hay nadie en el PP que le quiera hacer frente.


Rafael Torres - Gibraltar ¿más cerca?

04.04.17 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

La casualidad, pero también el aventurerismo político de una Teresa May que deja a la infausta Margaret Thatcher como buena, nos ha puesto a Gibraltar más cerca. En realidad, cerca siempre ha estado, ahí mismo, en ese bello espolón que la Península Ibérica proyecta hacia las costas de Africa, pero ahora que su metrópoli ha soltado amarras y navega fugitiva no se sabe bien si hacia Trump o hacia Putin, o simplemente a la deriva, son los propios irreductibles gibraltareños los que sienten, seguramente con vértigo y turbación, que están más cerca de nosotros, que somos, a fin de cuentas, los que en realidad estamos ahí y no a miles de millas de distancia y procurando a lo loco que no hieda el cadáver embalsamado de un Imperio que ya no es.
La casualidad, la realidad y el refrendo de una Unión Europea muy mosqueada con el "brexit" nos han puesto a huevo, valga la expresión, el logro de un ensueño, que no es el de la salmodia franquista del "Gibraltar español", tan ineficaz como vana, sino el del inicio del acercamiento, de un verdadero acercamiento, tres siglos después de que un Borbón regalara La Roca al Reino Unido, entre España y esa minúscula pero inexpugnable porción de su geografía física. Da igual que la carcunda de Londres nos amenace aludiendo a Las Malvinas, cual ha hecho un perturbado del partido de May, pues el río de la Historia es imparable y sólo la eventual ineptitud de nuestra clase política, que como digo lo tiene a huevo, podría detenerlo.
Si hay algo que horroriza a un inglés es dejar de serlo, pero ahí tenemos el aluvión de los que, residiendo aquí tan divinamente, van a cambiar su nacionalidad por la española, por la europea, y no sólo, aunque en buena medida, porque la pela es la pela. En Gibraltar también, aunque no sólo (pues es una piedra habitada cuyos inquilinos profesan un nacionalismo tan ferviente que sólo puede ser inventado), convienen en esa perogrullada de la pela, el talón de Aquiles de tantos irreductibles.
Se necesita, por parte de nuestros políticos, la convicción, primero, de que se trata de una gran cuestión de Estado, del que queremos, no del franquista que quería que se lo resolviera Hitler o cerrando la verja a las personas de uno y otro lado. Y, después, grandes dosis de diplomacia, de paciencia y de astucia. ¿Sabrán hacerlo?


Luis del Val - Paz sin libertad

04.04.17 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Si paz es la ausencia de guerra y de atentados, se puede asegurar que en el País vasco reina la paz, pero también existía paz en la Dictadura de Franco, y hay una paz silente en cualquier cementerio. La paz está bien, siempre y cuando esté acompañada de la libertad, porque si el ejercicio de la libertad viene acompañado de la bronca, entonces estamos refiriéndonos a una paz enferma.
Cuando ETA dejó de matar, porque hasta sus palmeros mostraban algo de desánimo, muchos de los jóvenes que hoy acuden a las aulas universitarias del País Vasco debían tener entre doce y quince años. Y en estos días en que la derrota del tiro en la sien, la extorsión y el secuestro -denominados "lucha armada"- quiere subrayarse con entregas de armas envueltas en falso lirismo pacífico, parece obligado constatar que la paz ha llegado, pero a la libertad le cuesta un poco. Que un guardia civil, de paisano, no pueda ir con su novia a un bar de la localidad en la que trabaja, o que en la Universidad no se puedan celebrar unas votaciones sin que unos exaltados rompan mobiliarios o ya, por extensión, quemen un autobús, parecen lo que un juez llamaría "indicios racionales" de que cuesta erradicar la violencia. Está claro que la juventud no es conformista, y sería mal síntoma que dejara de serlo, pero creer que el inconformismo se debe expresar de manera violenta es un error, y más sobre todo en un ambiente donde la amenaza y la coacción destruyeron la libertad de cátedra, y excelentes profesores tuvieron que hacer las maletas y abandonar una universidad en la que si no mostrabas simpatías por los asesinos eras objeto de intimidación. Todos esos nómadas a la fuerza, que desde otras universidades españolas habrán visto con satisfacción la aparente vuelta a la normalidad, comenzarán a sospechar que volver a hacer las maletas sería un error, porque la paz ha llegado, pero con una libertad herida de violencia.


Antonio Casado - PSOE: Memoria reciente

04.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

En cierta ocasión, hace algo más de un año, el entonces secretario de Organización del PSOE, César Luena, afín a Pedro Sánchez (ahora a Patxi López, en pugna por el trono de Ferraz) descalificó al caído ex secretario general, Perez Rubalcaba, por entender que representa la "vieja política". Atrás quedaban las elecciones de diciembre de 2015 y Luena era uno de los que animaban a Pedro Sánchez a formar gobierno con quien hiciera falta.
Rubalcaba le dijo que en la nueva y la vieja política siempre mandará la matemática. Era ilusorio pretender gobernar con 90 diputados en un Parlamento de 350. Y menos si, como presunto motor de una coalición, primero te ofreces a uno (Ciudadanos) y luego a otro (Podemos), que fue el error de Sánchez, en vez de implicar a los dos al tiempo en el proyecto.
La nueva política se suponía representada en Sánchez (PSOE), Pablo M. Iglesias (Podemos) y Albert Rivera (Ciudadanos), pero sus adalides crearon todas las condiciones para la continuidad de Rajoy y del PP, que luego mejoraría sus resultados en las urnas del 26 de junio de 2016, mientras el nuevo PSOE mantenía su tendencia a la baja.
La matemática no engaña. La nueva política de Sánchez y Luena había perdido más de un millón y medio de votos respecto a la vieja política de Rubalcaba. Como a su vez este tampoco había acertado a enderezar el rumbo perdido en mayo de 2010 (cuando Zapatero tomó decisiones opuestas al sentir de sus votantes), Rubalcaba tuvo la decencia de dar un paso atrás después del batacazo en las elecciones europeas.
Así es. En mayo de 2014 Rubalcaca dimitió como secretario general del PSOE porque la derrota en las urnas europeas había superado las expectativas más negativas. Y así quedó abierto el camino al proceso de renovación interna que acabaría poniendo en el trono de Ferraz a Pedro Sánchez.
Por cierto, gracias al apoyo de Zapatero y Susana Díaz. En el camino se quedaron los otros dos aspirantes, Eduardo Madina y Pérez Tapias. O sea, que los valedores de Sánchez, entre los que no se encontraba Rubalcaba, fueron justamente, los mismos que hoy por hoy son motejados de "vieja política" por el sanchismo que compite en las primarias de mayo ¿No lo encuentran curioso y al tiempo significativo?

Sin embargo, erre que erre, Sánchez ha puesto en el centro de su discurso el desprecio al pasado, como incubador de esa denostada vieja política, no pocas veces asociada a la respetada figura histórica de Felipe González, de la que Susana Díaz sería su continuadora.
"Hagamos de las primarias un canto al futuro y no un ejercicio de nostalgia", dice Sánchez. Y por ahí a la simpleza de que el próximo 21 de mayo los militantes deberán elegir entre el PSOE del siglo XX o el PSOE del siglo XXI.


Carlos Carnicero - En defensa de los méritos de Nicolás Maduro

03.04.17 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 02 Abr. (OTR/PRESS)

Tuve el privilegio de residir durante tres meses en Caracas en el año 1988. Conocí personalmente a Rafael Caldera y acompañé, durante una semana durante la campaña electoral, al candidato Carlos Andrés Pérez, entonces respetable dirigente de la Internacional Socialista. Entrevisté a muchos líderes políticos, sindicales y empresariales.
Venezuela nadaba en petróleo como lo hace ahora. Era un país que no tenía producción industrial. Se importaban hasta los pomos de las puertas y los grifos de los baños. Era el mayor consumidor de Whisky por habitante del mundo.
La corrupción permitió la eclosión de inmensas fortunas. Solo había que conseguir el cambio oficial de moneda para exportaciones que se consideraran estratégicas. Ahí estaba la clave. En Venezuela vivían muchos ricos que ocupaban la lista Forbes.
La división de la sociedad por renta y color de la piel era drástica. Un porcentaje enorme de la población más pobre ni siquiera tenía existencia legal. Carecían de carné de identidad y por supuesto no tenían derecho a votar en los procesos electorales.
La llegada a la presidencia de Hugo Rafael Chávez Frías el 2 de febrero de 1999 significó la esperanza para los más desfavorecidos. Hoy, dieciocho años después la población carece de los alimentos necesarios por la sencilla razón de que no llegan a los supermercados. Uno de los países con más reservas de petróleo del mundo no puede dar alimentos a sus ciudadanos. No hay medicinas ni insumos imprescindibles.
Quién sucedió a Chávez a su muerte, Nicolás Maduro, ha caído en una deriva autoritaria cuyo último episodio reciente ha sido el intento de cancelar la Asamblea Nacional y traspasar sus competencias como poder legislativo al Tribunal Supremo. El dislate de este golpe de estado ha sido tan grande que el régimen ha tenido que recular.
Venezuela es un sistema autoritario sin separación de poderes porque aunque la Asamblea legislativa haya recuperado su estatus, sus funciones están tan mermadas que no puede ejercer su labor en libertad.
Nicolás Maduro tiene el enorme mérito de haber frustrado las aspiraciones de los venezolanos más desfavorecidos. El grado de corrupción ha hecho naufragar una economía que flotaba sobre el petróleo. Mantiene en la cárcel a los líderes opositores. En el mundo nadie defiende su régimen excepto el partido español Podemos, que como ha estado subvencionado por Maduro está obligado a defenderle.
El presidente Maduro tiene el mérito de haber conseguido lo imposible. Que un régimen petrolero no permita que sus ciudadanos puedan comprar papel higiénico.


Siete días trepidantes - Murcianos, marcianos, "susanos", gusanos... Maadre mía

02.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, (OTR/PRESS)

Me voy a permitir hoy, en lugar de hacer el habitual resumen de fin de semana, traer a colación dos ejemplos, que me tienen como sujeto paciente, que quizá sirvan para ilustrar, desde lo particular a lo general , lo ocurrido en estos siete días trepidantes. Así que voy a ello.
Ejemplo uno: se me ocurrió decir en una televisión y en una radio que, con la que está cayendo en el mundo, en España y en la Cataluña en la que Puigdemont hace algo -o demasiado- el cateto en los Estados Unidos de Trump, van las fuerzas políticas nacionales y deciden instalar su campo de batalla... ¡en Murcia! Frase, sin duda desafortunada en su expresión, pero realista en su contenido, que fue interpretada, quizá con razón, por algunos tuiteros murcianos como despectiva hacia aquella región, que ellos consideran, por lo visto, merecedora de guerras de primera categoría. Y no, no había nada de despectivo en mi ánimo, pues respeto a Murcia y sus habitantes tanto como a los cántabros patrios, a los vascos, a los andaluces o a los catalanes.
Simplemente, me parece que esos marcianos que son nuestros políticos, llámense del PP, del PSOE y, en este caso, también de Ciudadanos, han aprovechado un conflicto (inventado, además) local para sacudirse allí donde sus menguadas fuerzas alcanzan, ya que en otros terrenos más amplios o no se atreven, o disimulan. Y, así, los marcianos se lanzan en paracaídas sobre los murcianos, generando una controversia que los demás habitantes de este secarral político llamado España no acaban de entender.
Y decía, y digo, que dos figuras de la, ejem, talla de Pedro Sánchez (el de Murcia) y Pedro Sánchez (el de Pozuelo, o Majadahonda) no pueden estar polarizando los titulares de la vida nacional, tan acongojada, insisto, por esas dispendiosas grandiosidades que se inventan los separatistas catalanes viajeros a ultramar, por ejemplo. En España, en la España de los subterráneos, se negocian estos días muchas cosas de cara al futuro, se conspira bastante y se construye -véanse los Presupuestos, que acabarán aprobándose, al menos los de 2017; o el déficit, que cuadra; o ese pacto por la Función Pública_ afortunadamente algo más. ¿Por qué distraerse provocando en Murcia un altercado a base de amenazar con una repetición de elecciones que ni siquiera desean los que la propugnan con la boca pequeña, entre otras cosas porque las perderían?

Pero, claro, la simplificación tuitera, que todo lo reduce a ciento cuarenta letras y a veces a ninguna idea, lapida sin piedad a los ingenuos, a quienes se distancian de las ideas básicas y también a los que -como, sin duda, fue el caso de quien suscribe_ en ocasiones no saben expresar con la suficiente nitidez y parsimonia sus ideas: tampoco la velocidad de las tertulias radiofónicas y televisivas permite muchas florituras ni demasiadas precisiones. Así que perdón, en lo que me quepa, a los murcianos. Y hasta a los marcianos, que no merecen, me temo, tantas disculpas en su pelea estratosférica contra los selenitas, que no son precisamente murcianos.
El segundo ejemplo me resultó más doloroso en lo personal. Y es que ando estos días trabajando en una investigación periodística (y científica) sobre tema educativo. Es, sin duda, el mayor reportaje que he acometido en mi vida, uno de los mejor intencionados, y en el que llevo ya cuatro meses afanándome. En mis pesquisas me ayudan desde el Ministerio de Educación hasta autoridades autonómicas y municipales en la materia, de todo pelaje político y de toda España, pasando por responsables de institutos públicos y colegios privados y concertados.
Hasta que llegué a Andalucía. Y me veo forzado a contar mi experiencia del pasado viernes por la mañana, sin ánimo de polemizar ni de politizar, para lo que sirva. Que ojalá sirva, más allá de la previsible lapidación que caerá sobre mi cabeza.
Ante la inutilidad de mis requerimientos a la Consejería de Educación de la Junta, donde me transferían de una persona a otra sin obtener los más mínimos resultados, decidí ir de Ayuntamiento en Ayuntamiento por las principales ciudades, comenzando por las provincias de Huelva, Cádiz y Jaén, en busca de manos caritativas oficiales que colaborasen conmigo a la hora de contactar con centros lectivos locales.
Durante algo más de tres horas, de diez a trece, traté de contactar con los responsables educativos en los ayuntamientos de Vejer, Algeciras, Jaén, Huelva, Baeza, Linares, La Carolina, Ubeda, Cazorla, Jerez, Puerto de Santa María, La Línea, Antequera, Tarifa y Ayamonte. En ninguno de estos municipios respondían, o el marcador indicado en el contestador te llevaba a ninguna parte, o la secretaria de turno estaba -dijeron palmariamente_ desayunando (a las once am) o, cuando no desayunaba, te espetaba que debías solicitar cita previa con la señora concejala, y preferiblemente no en viernes, faltaría más. Solamente el loable caso de Ayamonte constituyó la excepción: la concejala Gema Martín respondía poco después a mi llamada, diciendo que era "su obligación" atender a las pesquisas periodísticas, cosa con la que no puedo estar más de acuerdo. Ya por la noche, y tras expresar en una radio mi desconcierto por lo vivido en la mañana, me llamó también la alcaldesa de Jerez de la Frontera. Y punto.
Claro que, como digo, no quiero politizar este caso, ni tampoco el de Murcia. No hablo de socialistas versus populares, con el aditamento podemita y/o ciudadano. Y tampoco estoy diciendo que las instancias oficiales en la Andalucía de Susana Díaz no funcionen, que obviamente evidencian un funcionamiento mejorable, sobre todo, parece, los viernes; la verdad es que Junta, Ayuntamientos y otras muchas instancias parecen más instaladas en la feria que en la faena desde mucho antes de que la señora Díaz llegase al palacio de San Telmo. Quizá demasiados años de rutina y de dominio del cortijo. Y eso que, afirmo ahora que ya se ha convocado la fecha para las primarias del PSOE, personalmente prefiero una victoria de la señora Díaz a la de Pedro Sánchez, ya mentado antes.
Trato, apenas, de ejercer mi deber crítico para con lo que entiendo, con mi modesta pero larga experiencia profesional, que marcha mal. Lo que estoy diciendo, sin tapujos, es que este país no funciona en determinados ámbitos, y este déficit, que obviamente no se circunscribe a esa Andalucía que hoy me sirve como ejemplo, ha de corregirse con el mismo afán con el que, a mi entender, ha de emprenderse la reforma legal en tantas cosas y la constitucional en algunos, puntuales pero muy importantes, temas. Convendría aplicarse a lo sustancial y levantar el andamiaje de un proyecto de país -que pasa, claro, porque los contestadores telefónicos de los ayuntamientos tengan un oído solícito al otro lado_, que es algo que, por el momento, como decía Joan Maragall ya en 1902, sigue, ay, sin existir. Cosa que ya nos reprochan, al resto del país, y sin pararse a mirar la viga en el ojo propio, esos viajeros al absurdo de una sala mediana en Harvard, los puigdemont de turno, que presumen, paletos ellos, de que entre sus interlocutores estadounidenses figuraba aquel ex asesor del ex Clinton que inventó la frase, tan tonta, insultante, repetida y manoseada luego, "es la economía, estúpido".
Pues eso: "son las cosas de comer, estúpidos". No nos equivoquemos entre marcianos y murcianos, entre Siria y Soria, entre "susanos" y gusanos, entre maduros y verdes -perdón, morados-. Porque, a este paso, no sé a dónde iremos a parar, si al Puerto Lumbreras de Pedro (Antonio) Sánchez o al Puerto de Santa María, donde quien te responde, cuando te responde, en el teléfono municipal, hasta equivoca el nombre de los concejales. Menudo lío, que diría Rajoy. Y Puigde, un poco tramposo, conferenciando en Trampalandia, hala.


Victoria Lafora - Podemos, con Maduro hasta la derrota final

02.04.17 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 01 Abr. (OTR/PRESS)

Aseguran no tener ninguna deuda de honor, ni siquiera el deber de agradecimiento por el apoyo recibido cuando eran el embrión de ese movimiento social del que surgió Podemos. Pero lo cierto es que sus dirigentes, sea cual sea el sector, apoyan sin fisuras un régimen como el bolivariano de Maduro, en Venezuela, cada vez más lejos de cumplir con los mínimos requisitos para ser considerado una democracia.
Aún hoy, cuando gran parte de la población se ha echado a la calle, protestando por el cierre de una Asamblea Legislativa que salió elegida con sus votos, cuando la Fiscal General ha tenido el coraje de describir lo sucedido como un ataque a la Constitución, nadie bajo las siglas de Pablo Iglesias ha alzado su voz contra el atropello. Ni la más mínima crítica.
El secretario de Relaciones Internacionales, Pablo Bustunduy, que defiende con ahínco la separación de poderes y el respeto a los diputados del Congreso en la Carrera de San Jerónimo, califica de conflicto institucional que el Tribunal Supremo de Caracas haya sustituido al poder legislativo suplantando sus funciones. Insiste en la necesidad de impulsar y facilitar el diálogo, a la vez que la policía reprime a los manifestantes e impide a los diputados electos entrar en el edificio de la Asamblea Nacional. Mientras el Gobierno de Perú retira a su embajador, y el de Colombia ordena al suyo, llamado a consulta, que permanezca en Bogotá, Podemos aboga por poner paños calientes en pos de una supuesta defensa de intereses patrióticos.
Ni Pablo Iglesias, ni Irene Montero, ni Iñigo Errejón, ni Carolina Bescansa, ni Luis Alegre, han dicho una palabra sobre lo sucedido, ni sobre la penosa situación de la población venezolana y su dramática carestía de productos básicos, entre ellos los medicamentos.
Si destacable es la contumacia en el apoyo y la ausencia de crítica de Podemos ante un régimen rechazado por las democracias occidentales, más asombroso resulta el mutismo de los dirigentes de la ¿extinta? Izquierda Unida que, ni deben nada a Maduro, ni se pueden considerar correligionarios. Es como si la fusión de ambas siglas llevase aparejado el lema "juntos podemos estar callados".
Es en casos como éste donde más se percibe la supeditación de la vieja militancia comunista a los planteamientos de Podemos y sus lealtades de antaño. Como si no hubieran aprendido nada del coste que supuso al comunismo europeo el apoyo a regímenes como el de Ceaucescu en Rumania.
Si al final, las arriesgadas apelaciones de la oposición venezolana al ejército para que no permanezca impasible ante el atropello, degeneran en un enfrentamiento civil, Pablo Iglesias y los suyos tendrán muy difícil justificar su tibieza o su silencio.


A vueltas con España - Con la democracia venezolana

02.04.17 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, (OTR/PRESS)

El profesor Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos, se ha pasado con su comprensión ante la decisión del Tribunal Supremo de Venezuela, que dejó fuera de juego a la Asamblea Nacional (Parlamento); máxime cuando el propio chavismo parece dar marcha atrás para frenar un autogolpe disfrazado de supuesto desacato del poder legislativo.
Según el diario El País, Monedero cobró 425.000 euros por asesorar a Venezuela y sus socios, y destinó los fondos a montar una tertulia política en España. Pero aun siendo cierta esa versión del diario de Prisa, tal circunstancia no puede justificar la ambigüedad calculada de Monedero.
Ni siquiera Nicolás Maduro -cínico o no- fue tan lejos. De hecho, viendo la amplia condena internacional, las autoridades de Caracas -a través del llamado Consejo de Defensa de la Nación de Venezuela- terminaron por exhortar al Tribunal Supremo a revisar las dos sentencias que despojaron a la Asamblea Nacional de sus funciones democráticas.
Más prudente, Pablo Iglesias guardó silencio en España, lo mismo que hizo Nicolás Maduro en Venezuela, en su caso hasta que la presión de los países de la OEA le forzó a aparentar cuando menos neutralidad entre las posiciones del Tribunal Supremo y la Fiscal General de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, quien calificó de inconstitucional la sentencia del Tribunal Supremo.
Si, como todo parece indicar, Pablo Iglesias teme que el golpe o autogolpe en Venezuela se utilice en España contra Podemos, lo mejor que puede hacer es no ser ambiguo con respecto a Monedero. Un partido que aspira a gobernar en un país democrático de la Unión Europea no puede andar con este tipo de coñas.
Mientras, en Venezuela, está por verse si prospera el diálogo nacional promovido por su jefe de Estado de la mano de Unasur, el Papa Francisco y los expresidentes Martín Torrijos, Leonel Fernández y José Luis Rodríguez Zapatero. De entrada, Henrique Capriles -muy crítico por cierto con Zapatero- no parece estar muy por la labor si antes no ve pruebas del compromiso del chavismo con la democracia en un país constitucional desde finales de los años 50 del siglo pasado, es decir, desde mucho antes que España.


Antonio Casado - Venezuela, desde España

02.04.17 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, (OTR/PRESS)

El responsable de los asuntos internacionales de Unidos Podemos, Pablo Bustinduy, se enfadó con los contertulios del pasado jueves noche en el canal 24 Horas (TVE). Acabábamos de conocer la expropiación de la Asamblea Nacional venezolana por sentencia del Tribunal Supremo y, como era lógico, quisimos pulsar su posición en asunto de estricta actualidad.
Pero se puso a la defensiva desde el primer momento y, de forma preventiva, sin que nadie hasta entonces lo hubiera mencionado, nos acusó de utilizar por enésima vez contra Podemos lo que ocurre o deja de ocurrir en aquel país. Incluso acusó al moderador de haber pretendido un monográfico sobre Venezuela, solo con la intención de criticar injustamente a su partido.
Craso error pero, ya que lo mencionaba, servidor se atrevió a señalar que él mismo había alimentado esa tentación al hacer una inoportuna defensa de Nicolás Maduro. Más allá de lo necesario. Así que su torpeza me dio la oportunidad de llamar la atención sobre el eventual riesgo de que la opinión pública española atase cabos y creyeses que Podemos haría en España lo mismo que Maduro en Venezuela si algún día llegar al poder.
No lo creo en absoluto, pero Bustinduy dejó en el camino esas miguitas de pan. Sin quererlo, seguramente. Así perdió la ocasión de desmarcarse de la deriva autoritaria de Maduro, denunciada incluso por el papa Francisco, por el que Pablo Manuel Iglesias, tiene una declarada simpatía.
Pero sobre todo se perdió la ocasión de defender el principio de la separación de poderes violado por Maduro. Y eso no solo lo dice la oposición de Carriles, Ledesma, López y compañía. La propia fiscal general, Luisa Ortega, de reconocida adscripción chavista, ha declarado públicamente que la resolución del Tribunal Supremo por presunto "desacato" que confisca las competencias de la Asamblea, incurre en "varias violaciones del orden constitucional" y desconoce "el modelo de Estado consagrado en la Constitución".
Como es sabido, el contexto de las decisiones del Tribunal Supremo, cuyos magistrados han sino nombrados por Maduro, es el del estado de excepción decretado en mayo de 2016 por la situación de emergencia que vivía el país. Lo que pasa es que los estados de excepción suspenden temporalmente el ejercicio de ciertos derechos ciudadanos, pero no justifican la confiscación pura y dura del Parlamento, depositario de la voluntad popular de un país, en favor del poder ejecutivo.
Y si la situación de emergencia se hace persistente (inseguridad, desabastecimiento, pobreza, corrupción, enfrentamientos civiles, etc), como es el caso de Venezuela, el poder ejecutivo da un paso atrás y deja en manos del pueblo la posibilidad de encontrar una salida. ¿Por qué Maduro se resiste a convocar elecciones, como le ha sugerido la OEA (Organización de Estados Americanos)?


Carmen Tomás - Las cuentas de un gobierno en minoría

02.04.17 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, (OTR/PRESS)

El consejo de ministros aprobó el pasado viernes los Presupuestos Generales del Estado para este año. Ahora viene el trámite parlamentario y a día de hoy parece que cuenta ya con los apoyos necesarios, al menos para pasar el primer trámite de enmiendas a la totalidad que necesita 175 escaños. Tanto el ministro de Economía como el de Hacienda hicieron públicas las grandes cifras de las cuentas y del cuadro macro que las acompaña y será el martes cuando conozcamos los detalles, la letra pequeña. En todo caso, parecen los presupuestos de un gobierno que cuenta con 137 escaños y que necesita de apoyos varios para su aprobación.
El cuadro macroeconómico que los enmarca prevé un crecimiento de la economía del 2,5 por ciento y acabar el año con una tasa de paro sobre la población activa del 16,6 por ciento, algo más de medio millón de puestos de trabajo. El ministro De Guindos advirtió que el precio del petróleo y los tipos de interés serán más caros, pero que aún así el aumento del PIB previsto es muy conservador. Tuvo mucho empeño De Guindos en que quedara claro que en breve veríamos a los expertos y a los distintos organismos ofreciendo previsiones más altas. Y parece lógico si tenemos en cuenta que miles y miles de personas van a tener un empleo y que otros tantos de miles van a ver su empleo interino convertido en fijo, lo que hará que tomen decisiones de compra e inversión que hasta ahora no habían podido plantearse.
En cuanto al presupuesto, lo más relevante es que, de momento, no va a subir ningún impuesto. Es más, baja el IVA para los espectáculos en vivo; los gastos no financieros suman más o menos lo mismo que el ejecutado en 2016 y los ingresos, que sumarán 200.000 millones, se ponen al nivel que teníamos en 2007. De hecho, Montoro avanzó que en los dos primeros meses del año, los ingresos habían crecido más de un 6 por ciento. Parece evidente que el Gobierno fía conseguir el objetivo de déficit para este año a un claro aumento de los ingresos. Además, la oferta de empleo público se ha materializado, así como la subida de los salarios públicos en un 1 por ciento. Habrá plazas en educación, seguridad y sanidad que se convocarán mediante un Decreto Ley que se aprobará de inmediato sin esperar a todos los trámites que han de pasar las cuentas públicas. Sabremos más el martes, pero parecen claramente los presupuestos que se puede permitir un gobierno en minoría.


Fernando Jáuregui - La "cumbre del Manolo"

01.04.17 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

El "Manolo" es un bar modesto, donde unas pocas mesas sirven almuerzos relativamente económicos en un ambiente un poco agobiante. Pero, sobre todo, el "Manolo" está frente a la puerta por la que los diputados, e incluso los ministros, suelen entrar en el Congreso. Y es, claro, un bar que los periodistas frecuentamos en busca de un café o una croqueta reparadora. Así que el hecho de que el superministro de Economía Luis de Guindos se siente a tomar un inocente cafelito con el responsable económico de Ciudadanos, Luis Garicano, precisamente la víspera de que el Gobierno aprobase, en Consejo de Ministros, los Presupuestos para 2017, estaba destinado a ser pasto de las cámaras que aparcan, numerosísimas, en la Cámara Baja.
Claro, los compañeros gráficos saben que una imagen vale mucho más que un millón de palabras, y por supuesto que todos comprendían que Guindos y Garicano se habían instalado allí, a la vista de todos, para escenificar un acuerdo, el de Ciudadanos con el PP a cuenta de los Presupuestos, que quizá Rajoy y Rivera no hayan querido protagonizar solemnizándolo con sus rostros a la puerta de La Moncloa.
El acuerdo sobre los Presupuestos entre dos socios a la fuerza, tan reticentes mutuamente -hay que escuchar, por los pasillos del Congreso, a unos hablar de los otros--, es una buena noticia. Como lo será, a mi juicio, que otras fuerzas políticas, desde el PNV a Coalición Canaria, incluyendo, posiblemente, al disputado voto del diputado Quevedo, de Nueva Canarias, lleguen a aprobar las cuentas del Estado para 2017, unas cuentas que tan retrasadas llegan, tras un año de práctica parálisis política y económica. Yo diría que Rajoy, cuya imagen ya no aparece tan inmóvil últimamente, está reparando algunos rotos de esa época catastrófica desde el punto de vista moral, no tanto desde el económico, que fue 2016. Vea usted, si no, ese acuerdo sobre la función pública, que acaba silenciosamente con una era de "funcionaricidio".
Así que si usted cree que no hay negociaciones subterráneas a muchas bandas tras la foto del "manolazo", se equivoca, me parece. Pues claro que Rajoy y Rivera, que se gustan mutuamente muy poco, han hablado bastante desde que pactaron la investidura del primero. A veces incluso para reprochar el segundo los incumplimientos, o la lentitud en cumplirlos, de los ciento cincuenta acuerdos a los que ambos llegaron para permitir que Rajoy siguiese sentado en La Moncloa.
Pero es que, además, esas negociaciones subterráneas abarcan más campos. El del PNV y el acercamiento de presos de ETA al País Vasco, por ejemplo. O el campo de los separatistas catalanes: a ver si alguien va a pensar que las conversaciones entre Soraya Sáenz de Santamaría y Oriol Junqueras, que tan mosqueados tienen a los ex convergentes en la Generalitat, porque se enteran de muy poco, no han alcanzado ya unas dimensiones de planificación del futuro. Porque esos cuatro mil doscientos millones en inversiones anunciados esta semana por Rajoy en Barcelona tienen su origen en una previa negociación presupuestaria. Claro que los nacionalistas catalanes no votarán a favor de esas cuentas; pero lo importante es que previamente hayan hablado de ellas, mientras -era de paradojas-- el portavoz parlamentario y representante de la Generalitat en el Parlamento español, Francesc Homs, era inhabilitado por los tribunales.
En fin, que yo le aconsejaría no dejarse engañar por el lío que unos y otros están montando en Murcia, o a cuenta de cualquiera de los pretextos tontos que la clase política busca a veces para sacudirse de lo lindo; quiero sospechar que hay un acuerdo de fondo sobre plataformas económicas y territoriales entre las fuerzas políticas principales, incluyendo a "este" PSOE. Claro que, para que el pacto cuaje, serían necesarias, te dicen, las victorias de Susana Díaz en las primarias socialistas -o sea, que no gane Pedro Sánchez- y la de Oriol Junqueras en unas elecciones catalanas, sean sin referéndum secesionista o posteriores a un intenta fallido de referéndum, con choque de trenes incluido. Porque con Puigdemont, ahora embelesado en su aventura estadounidense, no se puede, dicen en Moncloa, ni hablar, pero muy otra cosa es el talante de su probable sucesor al frente de la Generalitat (y de un tripartito con Ada Colau y con Iceta). O sea, con el líder de Esquerra Republicana Oriol Junqueras, "que ese sí que sabe de política", dicen quienes saben de lo que hablan en ámbitos "populares".
Es decir, que sospecho que el acuerdo presupuestario, si algún lego torpón no se lo carga, será el inicio de pactos con mayores vuelos. Porque lo que resulta impensable es colocarse en el peor de los escenarios: no presupuestos pactados no ya "para 2017, sino de cara a 2018, referéndum "en plan de guerra" en Cataluña, elecciones generales aquí, autonómicas allá y vuelta al escenario inestable de 2016, solo que, en esta ocasión, con más escaños para el Partido Popular y menos para el conjunto de la oposición. Quite, quite, refiero glosar el cafelito en el Manolo, que tantas cosas, tanta conllevanza -ahora que la palabra orteguiana está de moda-- indica.


Fermín Bocos - Gibraltar español

01.04.17 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

En los próximos meses vamos a leer y oír muchas cosas sobre Gibraltar. El relato general de los cambios que provocará la ruptura del Reino Unido con la Unión Europea incluye letra pequeña sobre el futuro del Peñón. En el borrador de las previsiones con las que Bruselas fija el marco de las negociaciones con Londres para llevar a cabo la desconexión figura un apartado (Punto 22) en el que se dice que "Después de que el Reino Unido deje la Unión, ningún acuerdo entre la UE y el Reino Unido podrá ser aplicado en el territorio de Gibraltar sin un acuerdo entre España y el Reino Unido".
En esta ocasión nuestra diplomacia ha sido diligente. El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, entrevistándose en Bruselas con Michel Barnier, el comisionado para coordinar las negociaciones que apareja el "Brexit", ha conseguido la mención a Gibraltar que salvaguarda la posición de España ante futuras negociaciones. Las maniobras de Fabián Picardo el primer ministro gibraltareño, se quedaran en lo de siempre: palabrería destinada al consumo político interno de los llanitos. Gibraltar no gozará de estatus especial en sus relaciones con la UE. A todos los efectos y con todas sus consecuencias, "Brexit is Brexit", como dijo querer la señora Theresa May. Gibraltar que, en esencia es una base militar británica, quedará de nuevo aislada en la punta Sur de Europa, acreciendo así su anacrónico carácter de territorio ocupado.
Dentro de dos años, en el momento en el que concluyan las negociaciones a las que aboca el abandono de la Unión, para Gibraltar y sus habitantes se acabarán las ventajas de la libre circulación de personas prevista en el Tratado de Schengen. A partir de ese momento, quedará restablecido el control de fronteras y serán las autoridades españolas quienes decidan las normas de paso.
Quizá volvamos a oír otra vez: "Gibraltar español", el eslogan que sirvió de guía a los historiadores estudiosos del proceso que explica la existencia de la última colonia en suelo europeo. Paradojas u oportunidades del "Brexit".


Más que palabras - Venezuela y el golpe

01.04.17 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Nunca pensamos que se llegara a tanto porque es muy difícil desde el punto de vista de un demócrata ponerse en los parámetros lunáticos de un dictador. Por eso nos ha sorprendido en parte, que finalmente ese personajillo de quinta división haya ido tan lejos y se haya atrevido a dar un golpe de estado. La anulación de las competencias de la Asamblea Nacional venezolana, el traspaso de estas al Tribunal Supremo de Justicia -controlado por el chavismo- y la asunción de poderes extraordinarios en materia penal, militar, económica, social, política y civil por parte de Nicolás Maduro han dado el golpe final a lo poco que quedaba de democracia en ese país y supone un mazazo institucional de una gravedad extrema que ha levantado y con razón todas las alarmas a nivel internacional.
Las pasadas elecciones venezolanas dieron un resultado claro a favor de los opositores que dejaban al chavismo en la cuneta, no sólo porque perdió la mayoría en la asamblea nacional, sino porque la derrota fue tan contundente que anunciaba el preludio más tarde o más temprano de su ocaso. Por eso, porque está en sus últimos estertores políticos está actuando así. Entonces dije que en Venezuela soplaban vientos de libertad y que si Maduro fuera un demócrata o lo más parecido a un mandatario, lo primero que debería haber hecho es poner en libertad a los presos políticos. Todos tenemos en el pensamiento a Leopoldo López, y otros tantos opositores como él, que malviven en una celda y están condenados a muchos años de prisión sin haber cometido delito alguno, salvo el de defender sus ideas y querer que su país deje atrás una de las la etapas más negras de su historia.
Podíamos intuir que este dictadorzuelo de pacotilla se iba a resistir como gato panza arriba, cosa muy común en los mediocres. Solo hay que recordar la displicencia con la que Hugo Chávez solía tratar a Nicolás Maduro, que fue conductor de autobuses, sindicalista y guardaespaldas del propio Comandante: "Miren allí a Maduro, guapo con su traje, que ya no conducirá nunca más un autobús", dijo en 2006, cuando el todavía presidente era ministro de Asuntos Exteriores. ¿Por qué le eligió como sucesor se preguntaron muchos? Pues porque era su perrito fiel, un hombre que no tenía la más mínima iniciativa propia, pero que era capaz de asumir y defender a muerte cualquier capricho del líder. ¿Cómo olvidar aquella alocución nada más fallecer el hombre que le hizo un hombre para la política donde dijo que se le aparecía en forma de pajarillo trino, trino?.
Solo hay que tirar un poco de hemeroteca para ver por que se ha llegado ahora a esta situación. Dos días antes de las elecciones. Nicolás Maduro dio la orden a los presidentes de Venezolana de Televisión (VTV) y de la Televisora Venezolana Social (Tves), que transmitieran la película "Disparen a matar". Lo hizo en una de sus insoportables alocuciones televisadas donde también ordenó la investigación de las empresas Heinz y el encarcelamiento de sus gerentes, por presuntamente haber paralizado la producción de pollo, uno de los alimentos que escasean en los supermercados. El "expropiese" que hizo famoso a su padre político, él lo ha convertido un encarcelese sin contemplaciones y en todos estos años ha habido demasiados muertos porque muchos, instigados por el régimen, han disparado a matar.
El régimen sigue matando, encarcelando y haciendo un corte de mangas a diario a lo que le dijeron las urnas. "La ruptura del orden constitucional amparada por Maduro y los suyos supone un peligrosísimo punto de no retorno en la fractura creada en Venezuela por el chavismo", podíamos leer ayer mismo en el editorial del diario El País, cosa que yo comparto, y también se recordaba cómo a pesar de los llamamientos serios a la cordura y al diálogo reiterados durante meses por personalidades e instituciones internacionales y al intento de mediación del Vaticano, Maduro se ha negado tozudamente a cumplir los requisitos mínimos que hicieran posible siquiera buscar el entendimiento y ha acelerado su resistencia al cumplimiento de la ley en una estrategia que ha finalizado con el golpe del pasado miércoles. A Venezuela, antaño un paraíso donde la naturaleza les ha regalado todo para tener un extraordinario estado de bienestar la han convertido entre todos en un erial donde nadie tiene apenas lo impresionable para vivir salvo ¡claro está! los amigos del régimen que además roban a manos llenas. Un país con presos políticos, con una oposición perseguida encarcelada y humillada, un Parlamento suspendido, una prensa amordazada y un tirano haciendo y deshaciendo a su antojo es un triste destino para una gran nación a la que España ha estado muy unida. Tengo la suerte de conocer bien Venezuela, donde he viajado muchas veces por motivos de trabajo, y sé que los venezolanos no van a tolerar esta situación. Allí y ahora la impunidad supera el 96 por ciento de los casos de homicidio y la prensa libre ha sido perseguida y sometida de mil formas tanto que se ve obligada a buscar pequeños resquicios para ejercer su sagrada misión de contrapoder, pero lo ejercen y eso hace grandes a mis colegas que no han bajado la cabeza. Venezuela volverá a ser grande y el dictador será en breve un triste y oscuro recuerdo, una línea difusa en la historia de este país para no volver a repetir.


Domingo, 19 de agosto

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