Opinión

Pedro Calvo Hernando - Los que se van

30.11.16 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 29 (OTR/PRESS)

Muchas veces sucede que los que se van de este mundo ejercen un influjo inusitado en la vida de los pueblos, en ocasiones incluso con mayores dimensiones que los que siguen aquí. Pudiera ser el caso de Rita Barberá y también el de Fidel Castro. El tránsito de la ex alcaldesa de Valencia se ha proyectado de manera protagónica en la política española, de modo especial en el seno del PP, su ex partido, para el que ha sido un revulsivo potentísimo, que ha provocado un auténtico incendio de reacciones, muy por encima de todo lo que pudo provocar durante sus largos años de ejercicio de la política. En torno a Rita hemos presenciado el fulgor de las miserias humanas de un modo muy poco corriente en el devenir normal de los acontecimientos y protagonismos en el campo de la política. Entre esas miserias, quizá la más fuerte sea la protagonizada por muchos de sus antiguos correligionarios, los que la zahirieron o la abandonaron en la estacada en los últimos meses y luego se apresuraron a volcar las culpas de lo ocurrido a los adversarios políticos que se habían limitado a poner de manifiesto su cuadro de culpas.
Distinto es el caso de Fidel Castro, personalidad diametralmente distante de la ex alcaldesa, situado en las antípodas ideológicas de ella. Coinciden en que ambos han personalizado los choques de sentimientos entre los universos favorables y contrarios a cada uno. Pero no coinciden ni mucho menos en el cálculo de trascendencia de la vida y obra de cada uno de ambos. En el caso de Fidel asistimos al encontronazo entre millones de partidarios y enemigos de muchas décadas de su devenir vital sin demasiados matices ni contradicciones. El cubano ha sido un permanente signo de contradicción histórica, un personaje de primer orden mundial, al margen de los odios y amores suscitados por él desde la década de los cincuenta. Pero en la atormentada España de nuestros días el destino ha querido que su tránsito se produjera con escasos días de diferencia, lo que ha producido ese efecto engañoso en la valoración de ambos, que los ámbitos mediáticos han podido hacer creer a algunos que estábamos ante dos sucesos parangonables de alguna manera. El paso de algunos días devolverá a cada cual la dimensión que le corresponde.


Carmen Tomás - El diálogo avanza a buen ritmo

30.11.16 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 29 (OTR/PRESS)

Las negociaciones para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para 2017 parece que avanzan. De momento, tanto PSOE como PNV o Ciudadanos ya han recibido documentación y mantenido conversaciones. Otra cosa será llegar a acuerdos. Sin embargo, que puedan hablar o incluso llegar a algún acuerdo ya es bastante. Cierto que ahora lo prioritario es aprobar el techo de gasto y el reparto del déficit público. En este terreno, los socialistas se han mostrado dispuestos a llegar a un acuerdo en cuanto al techo de gasto y mañana jueves se reunirá el ministro de Hacienda con los responsables de las Comunidades Autónomas para fijar los gastos y el déficit. Puede ser que incluso lo apruebe este viernes el consejo de ministros. Después vendrá la prórroga de las cuentas públicas, que será automática el 1 de enero hasta que se llegue a un acuerdo. Y, después, un decreto de modificación con el nuevo techo de gasto y la subida de las pensiones prevista en la ley del 0,25 por ciento.
La discusión sobre el techo de gasto se ha enredado en que el gobierno quiere que los gastos sean los mismos que se fijaron para 2016, ya que se ha producido un ahorro de 5.000 millones de euros y la oposición quiere más gasto, Ciudadanos incluido. Para el gobierno, los 5.000 millones son un ahorro consolidado, que se ha conseguido tanto por el menor coste en intereses de la deuda por los más bajos tipos de interés que se han pagado y por la no disponibilidad de algunas partidas que decidió el ejecutivo hace meses.
También la semana pasada, se reunieron en Moncloa, Rajoy y Báñez con los llamados agentes sociales y en el Congreso el Pacto de Toledo, para ver qué hacemos con el sistema público de pensiones. A pesar de que en Moncloa, los sindicatos se comprometieron a estudiar y a crear alguna mesa, por ejemplo la de calidad del empleo, ya han señalado fechas para movilizaciones y manifestaciones. En todo caso, la semana que viene, les van a volver a llamar para seguir negociando, a pesar de que de su comportamiento no parece deducirse ningún interés en llegar a acuerdo alguno. UGT y CC OO están en lo de siempre, en preocuparse de los trabajadores con trabajo y poco o nada de los que no tienen empleo. Veremos lo que dan de si estas nuevas conversaciones y si el gobierno logra parar las intenciones sindicales, que ya cuentan, cómo no, con el apoyo de los radicales de Podemos y sorprendentemente de los socialistas, que parece siguen mirando de soslayo a los podemitas, en lugar de comportarse como un partido de mayorías, moderno y homologable a los socialdemócratas europeos.


Fermín Bocos - Guerra en el PSOE

30.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 29 (OTR/PRESS)

Ni la guerra ni el fuego se pueden ocultar. Y guerra por otros medios son los procesos de primarias. Como el que libran abiertamente los protagonistas del cisma que divide al PSOE. El primer acto de la gira política emprendida por Pedro Sánchez (Xirivella, Valencia) fue multitudinario. Un millar de simpatizantes en un día de lluvia. Desde allí emplazó a la gestora a convocar el congreso. Los requeridos se lo han tomado con calma. Como pronto, en mayo. Pero por si acaso, Susana Díaz, la lideresa del sector oficial, ha pasado de dejarse querer a desarrollar una agenda política de campaña. Se ha ido a Bruselas a tiempo para entrevistarse como Martín Schultz el presidente del Parlamento Europeo. También tiene encuentros con tres comisarios: Federica Mogherini, Política exterior; Corina Cretu, Asuntos Regionales y el muy influyente Pierre Moscovici, el socialista francés que tiene la llave de los Asuntos Económicos.
Lo que habría dado Artur Mas por una agenda política como la de la presidenta de Andalucía en Bruselas. En el corazón de la UE este tipo de encuentros facilitan a los políticos un bien muy codiciado: visibilidad. Minutos en los telediarios. La política comparece unida al teatro. Ocupar un lugar en el escenario cuando hay focos encendidos es vital para quien asienta carrera. O está en campaña, como es el caso que nos ocupa. Campaña a la que todo sirve. Incluso un viaje de Pedro Sánchez a Méjico donde participa como invitado en una mesa redonda. Viaje del que más que lo que pueda decir sobre "Gobiernos Progresistas y Poder Ciudadano", -el título de la ponencia-, quedará el recuerdo de cómo se ha dejado presentar: "Pedro Sánchez, líder de la oposición dentro del PSOE". Todo un programa de intenciones. Mientras tanto, las encuestas consolidan la ventaja del PP y colocan por delante de los socialistas a Podemos. Los votantes, los electores, castigan a los partidos que comparecen divididos. Parece mentira que el PSOE no haya aprendido la lección que nos dejó la UCD.


Escaño Cero - Esperando a Trump

30.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 29 (OTR/PRESS)

Si hay un país en el que las vísperas de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca están dando pie a todo tipo de cábalas es Méjico. En los medios todo son conjeturas acerca de qué puede pasar y qué pueden esperar los mejicanos del nuevo presidente de los EE.UU. sabidas las amenazas y barbaridades lanzadas contra los emigrantes en general y los mejicanos en particular. Se preguntan en qué quedará la anunciada deportación de quienes entraron ilegalmente en el país (se calculan por millones) y también, si llevará a termino la cacareada construcción del muro. Trump es imprevisible. No tiene experiencia política y hasta ahora lo que hizo fue proclamar sus prejuicios. O los de sus nuevos colaboradores. Algunos de ellos señalados por sus ideas racistas y xenófobas. Los emigrantes y el muro no fueron las únicas obsesiones desplegadas durante la campaña. Trump también cargó contra el NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) firmado entre los EE.UU. Canadá y Méjico que establece una zona de comercio libre con un coste reducido en el intercambio de bienes entre los tres países. Entró en vigor en 1994. A pesar de que el dólar es la única moneda que rige los intercambios y eso coloca al peso en situación ancilar, para la economía mejicana sería un golpe muy duro la liquidación del acuerdo. Todo lo que rodea la llegada de Trump es incertidumbre. Otro tanto sucede en orden a las relaciones con Cuba que son parte del legado de Barack Obama. Trump concretó su amenaza de liquidar el acuerdo: "Si Cuba no se muestra dispuesta a ofrecer un mejor acuerdo para los cubanos, los cubanoamericanos y para el pueblo estadounidense en general" -son las palabras de un tuit suyo tras conocer la muerte de Fidel Castro-. Los optimistas confían en que la condición de empresario del futuro presidente le lleve a moderar sus posiciones optando por soluciones guiadas por el pragmatismo. Quizá sea mucho esperar. Nunca se había visto con tanta intranquilidad el relevo en la Casa Blanca.


Más que palabras - La educación, arma de futuro

30.11.16 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 29 (OTR/PRESS)

Algo está cambiando en la forma de hacer las cosas y se empieza notar. El hecho de que el ministerio de Educación y las comunidades autónomas hayan llegado a un acuerdo para reformar las reválidas y dejarlas sin efectos académicos puede ser la primera piedra de un futuro pacto para la educación, el cual ha sido una de las grandes asignaturas pendientes de la democracia.
Según el principio de acuerdo alcanzado en hora y media -una de las reuniones más rápidas y constructivas que se recuerdan, entre los representantes del gobierno y las comunidades autónomas- a partir de ahora las evaluaciones finales de primaria y ESO serán muestrales (no estarán obligados a ellas todos los alumnos) y de diagnóstico; y la de Bachillerato, que servirá para entrar en la Universidad, será similar a la Selectividad y acordada entre las comunidades y las universidades.
La polémica reválida se da por enterrada apenas siete meses después de su entrada en vigor y con ella se liquida uno de los principales motivos de confrontación en materia educativa de los últimos tiempos. La realidad, tal cómo se ha comentado, es que no ha habido en el último lustro una Conferencia Sectorial de Educación que no haya acabado como el rosario de la aurora.
Primero con José Ignacio Wert y después con Iñigo Méndez de Vigo, "las reuniones del Gobierno con los representantes educativos de las comunidades autónomas han estado repletas de críticas, reproches, objeciones, desencuentros y incluso estampidas", se decía estos días en los periódicos.
Y efectivamente, eso fue así hasta ayer donde el gobierno y las autonomías firmaron la paz en un tema tan complejo y polémico como las reválidas. No sé yo si la cosa será como para hablar de "pax educativa" pero desde luego lo que no habrá ahora son consejeros que se declaren insumisos o se nieguen a hacer los tipos de pruebas académicas que se incluyan en la ley nacional.
El ministro de Educación -ahora también portavoz- se puede apuntar un buen tanto y el acuerdo es también un gesto con el que se visualiza claramente que, sin mayoría absoluta, el gobierno de Mariano Rajoy no tendrá otra opción que llegar a pactos y si se trata de una cuestión tan importante como la educación... miel sobre hojuelas. Aunque es cierto que la mayoría de siete leyes de educación aplicadas en nuestro país desde la Transición fueron las propuestas por el Partido Socialista, la falta de consenso ha provocado siempre serios enfrentamientos no sólo entre los partidos políticos sino también entre la comunidad educativa, los padres, profesores y alumnos. Ahora hay una oportunidad de dar la vuelta a esa cuestión y hay que aprovecharla sin tiempo que perder.
Todo el mundo está de acuerdo en que es necesario hacer un gran pacto para la educación que, entre otras cosas sirva, para desprendernos del farolillo rojo detener una tasa de repetición entre las más altas del mundo o que algunas de nuestras universidades estén en el ranking de las mejores o para que los conocimientos académicos de nuestros alumnos tengan una relación directa con las futuras necesidades laborales de nuestro país.
La educación es y seguirá siendo un arma de futuro y si al menos en dos ocasiones en todos estos años -una con la ministra del Pilar del Castillo (PP) y otra el ministro Angel Gabilondo PSOE)- estuvo a punto de conseguirse un gran pacto, truncado siempre por la cercanía de unas elecciones tal vez ahora, sea el momento de intentarlo en el arranque de una legislatura donde o hay consenso en los temas fundamentales o no habrá legislatura. Si lo ocurrido en la reunión sectorial se puede trasladar a un gran pacto mucho más amplio, se habrá dado un paso de gigante y el tema merece la pena. ¡Ojalá no se quede todo en un trampantojo!.


Fernando Jáuregui - El viaje de Juan Carlos I a Marte

30.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 29 (OTR/PRESS)

Nada nos gusta más en el secarral político llamado España que lo accesorio. Lo sustancial no es, en el debate de cenáculos y mentideros mediáticos, si podemos recuperar el liderazgo de las relaciones económicas y morales con uno de los países más prometedores de lo que genéricamente se llama América Latina, es decir, Cuba; ni tampoco si debemos hacer un esfuerzo por fortalecer los lazos de fraternidad con una nación que, como Cuba, fue regada con tanta sangre española (y cubana) y en la que los españoles somos abrazados, con sinceridad, como hermanos. Nada de eso parece lo importante: lo importante es si debe el Gobierno de Mariano Rajoy -que en cuanto a reacciones sobre el tema está teniendo un impecable comportamiento, a mi juicio- enviar al Rey emérito, Juan Carlos I, a presidir la delegación de nuestro país en las exequias. O si, en lugar de un secretario de Estado acompañando al Rey, debería, como quieren algunos, ir un ministro. O, en el otro extremo, que no vaya nadie y que se fastidien los cubanos, hala, por hacer colas para despedir a quien tanto mandó en la isla durante más de medio siglo. Y en estas fruslerías, así como en el debate acalorado sobre si a Fidel hay que llamarle o no "dictador" y "tirano", se consumen nuestros afanes.
A primera vista, un marciano que aterrizase en nuestra tierra -me refiero a nuestra tierra patria, la España de las autonomías incomprendidas y a veces incomprensibles, la del paro excesivo, la que tiene cuentas pendientes con una Europa exigente, la... -me parece que no entendería nada: medio país peleando con vehemencia con otro medio acerca de si a un señor que ha fallecido, tras mantener cincuenta y tantos años de buenas relaciones con España y también, cómo no, tras sustentar un régimen totalitario insoportable, debe ser despedido con respeto o con vituperios; nada de medias tintas ni reacciones moderadas. Como si ya no fuese otra cosa que Historia, y como si la Historia no fuese un plato que, como la venganza, debe tomarse frío, sin exaltarse cual un tuitero de esos que nunca faltan a la hora del improperio y la vileza. Como si lo de verdad importante no fuese el porvenir, un porvenir que sin duda estará marcado por otra clase de régimen en nuestra muy querida Cuba, porque el castrismo, sin Castro, es tan imposible como el franquismo sin Franco. Y eso que nuestro dictador doméstico no colocó a su hermano, ni siquiera a su yerno, para sucederle: seguramente lo intentó, pero no pudo.
Así que están locos estos terrícolas, se dirán los marcianos, tocándose con sus dedos nudosos la frente verde. Tal parece que de lo que se está hablando es de que Juan Carlos I emprenda uno de esos viajes a Marte, quizá sin retorno, de los que Obama llegó a hablar como inminentes, y no a una Cuba que ya visitó cuando Castro (Fidel) estaba vivo y muy vivo, porque hay que ver cómo gobernaba de vivamente. Sí, ya viajó a una Cuba comunista a la que el mismísimo Franco, si hubiese estado vivo, no hubiese tratado, en el momento del fallecimiento de su jefe del Estado, con la misma falta de respeto y de delicadeza con la que lo ha hecho el próximo, glub, presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y repito el glub, por si alguien no me ha entendido.
Creo, y bien que lo lamento, porque me parece que Ciudadanos es un partido muy respetable que tiene un gran papel que jugar en ese porvenir que, al menos a mí, ya digo, es lo que me ocupa y preocupa, que Albert Rivera ha cometido ya dos errores en su enunciado de lo que debe ser la política exterior: el primero, criticar el viaje de Felipe VI a Arabia Saudita, sin duda país autócrata donde los haya y donde a los adúlteros se les corta la cabeza en la plaza pública... pero también importante cliente de España y suministrador de eso que nos hace movernos y que se llama petróleo. ¿Que, hasta cierto punto razonable, hay que acomodar la diplomacia de un país a las conveniencias de ese mismo país, dejando para foros distintos las consideraciones de otro tipo? Me parece incuestionable, y sé que a algunos no les va a gustar esta afirmación. El segundo error del partido naranja ha sido, según mi criterio, el mismo, con signo diferente: esta condena del viaje de Juan Carlos I.
Minimizar, antes de que haya empezado a viajar, el peso de la delegación española ante nación que nos es tan cara e importante como Cuba, resaltando únicamente que el Rey emérito estará sentado en las exequias de Fidel junto a personajes tan "incómodos" como Maduro, Morales o el nicaragüense Ortega, me parece un error de primera magnitud. Entre otras cosas porque los tres citados, sin duda merecedores de crítica sin freno, gobiernan en países con los que España mantiene normales y casi siempre -casi siempre- cordiales relaciones. Y porque más vale que arreglemos las cosas en casa antes de ir dando lecciones de democracia a los demás. ¿Usted cree que eso lo entendería nuestro marciano antes de, despavorido, emprender el regreso en su nave rumbo al planeta rojo, con perdón?.
Y lo peor es que algunos de nuestros savonarolas afirmarán, ante este comentario, que es el propio de un "tonto útil", quién sabe si al servicio del castrismo más irredento, que se niega a condenar las dictaduras "de izquierda". Ya digo: país de locos, que clamaría el marciano. O países de locos, que las dos Españas son así de cainitas.


Fermín Bocos - Fidel en la historia

29.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Las historias de los pueblos las escriben los historiadores así que lo que acabe diciendo la Historia de Cuba al respecto de Fidel Castro dependerá de la honradez intelectual de quienes cuenten lo que han sido los cincuenta años de poder absoluto del dictador que acaba de morir. Pero es a los cubanos, dos generaciones, a quienes correspondería contestar a la pregunta de sí tenía razón Fidel cuando en el transcurso del juicio al que fue sometido por el asalto al Cuartel de Moncada (año 1953) proclamó en frase lapidaria que la Historia le absolvería. ¿Qué opinan los cubanos de nuestros días del largo reinado político de Fidel en la isla? Esa es la pregunta. No podemos saberlo porque Castro ha muerto pero en Cuba sigue vigente el castrismo y Raúl, el hermano que heredó el poder, sigue teniendo en un puño las libertades de los cubanos. Conocemos, eso sí, el juicio de los cubanos -más de un millón- que se vieron forzados al exilio. Juicio negativo. Condena sin paliativos del régimen, la dictadura que gobierna la isla desde el 1 de enero de 1959. Fidel llegó al poder envuelto en el aura romántica del joven revolucionario que en unión de sus compañeros -"los barbudos"- bajó de Sierra Maestra para tumbar la dictadura de Fulgencio Batista, un chusquero que se hizo con la presidencia de la República mediante un golpe de Estado que contó con el apoyo de Washington.

Fidel representaba el sueño de libertad de los cubanos y de paso un ejemplo para la esperanza de emancipación de otros pueblos de América. El sueño duró poco y acabó siendo una pesadilla. Fidel no era comunista cuando se echó al monte, pero acabó siéndolo y aceptando un papel importante en los planes geoestratégicos de la Unión Soviética. Desde Angola a Etiopía pasado por Guinea Bisáu, tropas cubanas participaron en las guerras anticolonialistas surgidas en Africa en la segunda mitad del siglo XX. El bloqueo al que los EE.UU. sometieron a Cuba sirvió a Fidel la gran coartada para justificar ante su pueblo todas las penurias. Quienes hemos viajado a Cuba hemos sido testigos de la pobreza y la falta de libertad que padecían los cubanos. No hace falta esperar a leer lo que dirán los historiadores. Lo decente es que cuanto antes, en libertad y con democracia, puedan decirlo los propios cubanos. Todo lo demás, todo lo que sea justificar la falta de democracia en Cuba, será el discurso de los cínicos.


Al margen - Demasiado Fidel

29.11.16 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Lo peor del culto a la personalidad es que no sólo lo rinden los partidarios del caudillo o del sátrapa, sino también sus enemigos y detractores. Castristas y anticastristas han rivalizado durante los últimos días en pintar, mediante la desmesura de sus glosas, al hijo del emigrante de Láncara como un semi-dios o como un semi-diablo. En todo caso, demasiado Fidel Castro para quienes, más amantes de la intrahistoria de los pueblos que del relumbrón de sus mandatarios, saben que el fallecido dictador cubano no fue sino un producto de su tiempo, del azar, de sus contradicciones, de la herencia genética, de sus fortalezas y de sus debilidades, como todos los seres humanos.
Fidel Castro, del que, por el inmisericorde bombardeo informativo de los últimos días, sabemos todo, salvo quién realmente era, tuvo a su favor para perpetuarse en el poder lo que el pueblo cubano tuvo en contra: el asedio (embargo, boicot, intimidación, amenaza, bloqueo) de los Estados Unidos, el imperio que en América, su patio de atrás, tumbaba y ponía gobiernos mientras Cuba resistía. Fidel encarnó, patrimonializó más bien, esa resistencia gallarda, numantina, pero fuera de eso, que quedará inscrito en la Historia en los términos de dignidad que merece, no hizo más que tirar de dogma, de propaganda, de endiosamiento y de policía política para mantenerse en el poder durante más de medio siglo a lomos de un régimen construido a su medida.
Demasiado Fidel en los noticiarios y en los papeles éstos días, y demasiado poco pueblo de Cuba, enfrascado, se le supone, en los difíciles arcanos de la supervivencia en el día a día. Demasiados castristas y demasiados anticastristas rindiendo unos y otros, a sus marcianas maneras, un culto a la personalidad, a la máscara, que roza, si no lo obsceno, sí lo delirante. Lo que murió el otro día fue un anciano, en tanto que la máscara y su régimen, y la contramáscara del exilio de Miami, parece que seguirán en el juego de escamotear la libertad y el progreso a los cubanos.


Antonio Casado - ¿Quién mató a Rita?

29.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Tras el Consejo de Mnistros del viernes, el ministro portavoz, Méndez de Vigo, sentenció que los acuerdos están para cumplirse. Y, por tanto, no debería revisarse el pacto del PP con Ciudadanos en materia de corrupción. El portavoz parlamentario del grupo popular, Rafael Hernando, acababa de sugerir la conveniencia de revisar dicho pacto.
Véase cómo en las propias filas del PP, donde la malograda Rita Barberá encontró una razón para vivir ("el PP fue era verdadera familia", dicen ahora) se reabre el debate sobre las circunstancias y el momento en que un dirigente político merece la tarjeta roja por aparecer envuelto en un caso de corrupción.
Decía Hernando que seguramente habrá que darle una vuelta al punto del acuerdo que fija ese momento en la imputación. Es decir, el momento en el que un juez decide investigar al dirigente del partido o cargo institucional sospechoso de haber cometido un delito, tras la denuncia previa de parte o por actuación de oficio de la Fiscalía.
Como es sabido, el código ético del PP establecía esa línea roja para el momento de la apertura de juicio oral, que es un paso más en el terreno judicial. Pero fueron los pactos de gobernabilidad del PP con Ciudadanos los que bajaron la cota al momento de la imputación. Ahí es el propio partido el que debe expulsar o exigir la dimisión del cargo público afectado. Como ocurrió en el caso del ex ministro Soria. Como acaba de ocurrir en el caso de la ex alcaldesa de Valencia.
Soria no llegó a estar investigado por nada de lo que trajo causa de su dimisión. Barberá pisó esa raya, la de la imputación (ahora era una "investigada"). Renunció a la militancia porque "me lo pidió el partido", pero no a su escaño en el Senado para que de una eventual dimisión no se dedujera presunción de culpabilidad, según explicó ella misma en una nota pública.
Nunca perdió su derecho a la presunción de inocencia pero de hecho pesó sobre ella como una losa la generalizada presunción de culpabilidad. Es el gran reproche a quienes indujeron el arrinconamiento político y personal que habría matado a Rita Barberá. Y por ahí reaparecieron los resortes morales de nuestra herencia judeo-cristiana. Con la ex alcaldesa de cuerpo presente se han desencadenado los consabidos procesos de inculpación por ver quien puso más en llevarla al sacrificio.
El problema es que nada de eso tiene que ver con la "pena de telediario", que no es susceptible de ser pactada porque concierne a los medios de comunicación y a la libertad de expresión de los ciudadanos. Políticos y periodistas pueden respetar la presunción de inocencia sin detenerse ante las apariencias de culpabilidad (el viejo debate entre el ser y el parecer de la mujer del César). De hecho no se detuvieron en el caso de Barberá. Al margen del pacto del PP con Ciudadanos contra la corrupción.


Escaño Cero - El chantaje de Erdogan

29.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

Las noticias se suceden sin tregua y complican la tarea de separar lo urgente de lo importante. Importante es analizar qué efectos generaría la llegada masiva de los tres millones y medio de refugiados que malviven en Turquía huyendo de la guerra de Siria. Podría suceder y antes de lo que pensamos si Recep Tayyip Erdogan, el presidente turco, cumpliera la amenaza de abrirles la frontera para que lleguen a Europa. El rebote de este líder autoritario es la respuesta a una resolución del Parlamento Europeo que aprobó la suspensión temporal del proceso de adhesión turca a la Unión Europea porque la mayoría de la Eurocámara considera desproporcionadas las medidas represivas practicadas por el Gobierno de Ankara tras el fallido intento de golpe de Estado del pasado mes de julio. Erdogan juega fuerte. Tiene la llave que puede activar un proceso que podría crear tensiones en los países de la UE sabido el rechazo que la llegada de refugiados provoca en una parte de la opinión pública. Rechazo que en países como Alemania, Holanda o Hungría está siendo capitalizado por las organizaciones políticas de extrema derecha. El presidente turco aprovechó el intento de golpe para desencadenar una oleada de detenciones y expulsiones de cargos públicos. Sin juicios ni sentencias se está deshaciendo de todos sus rivales políticos. En cierta medida, tras el inicio de las purgas, los gobiernos de los países de la UE han intentado mirar para otra parte visto que Turquía es socio de la OTAN y actor clave en la región en la lucha contra los islamistas del Daesh. Pero Erdogan siempre va más lejos. No atiende las peticiones para que modifique la ley antiterrorista e incluso está dispuesto a restablecer la pena de muerte. Pretendía aprobar una ley que exoneraba del delito a los violadores si contraían matrimonio con sus víctima aunque se ha visto obligado a modificar el proyecto ante el rechazo decidido de miles de mujeres turcas que han salido en manifestación a las calles de Ankara y Estambul. Cada día que pasa profundiza más en la deriva islamista que persigue borrar el legado occidentalizante de Kemal Ataturk. La pretensión de Ankara es que la UE cumpla antes de fin de año con el compromiso de liberalizar los visados Schengen para los turcos. Puesto que Bruselas no parece que vaya a ceder creo que deberíamos estar muy atentos a la reacción de Erdogan. Nada bueno cabe esperar.


Carlos Carnicero - Trump amenaza a Fidel después de muerto

29.11.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 28 (OTR/PRESS)

No han enterrado todavía al líder histórico de la revolución cubana cuando Donald Trump amenaza con volver a cerrar la puerta que el Papa Francisco y Barack Obama abrieron con Cuba. Sería una decisión extraordinariamente torpe. Reabriría un escenario de la Guerra Fría. Once presidentes de Estados Unidos fracasaron estrepitosamente en los castigos que infringieron al gobierno de La Habana para someter a la revolución cubana.
El deshielo iniciado por Raúl Castro y Barack Obama ha sido beneficioso para los cubanos. También para los intereses económicos y políticos norteamericanos. Una de las razones, que no la única, para la apertura de Barack Obama fue la exigencia unánime de todos los países latinoamericanos para normalizar las relaciones con Cuba. Retroceder ahora significaría un cierto aislamiento de Estados Unidos en sus relaciones latinoamericanas.
La iniciativa de Barack Obama tiene mucho trabajo pendiente. Por el lado norteamericano, deshacer el ovillo de leyes y reglamentos que penalizan las relaciones con Cuba y limitan los movimientos económicos y de personas de Estados Unidos en Cuba, requiere un formidable trabajo en el Congreso y en el Senado.
Las iniciativas de apertura económica interior en Cuba van despacio. Pero ya han permitido un incipiente tejido económico privado en Cuba, sobre todo en el terreno de los servicios.
La muerte de Fidel Castro, paradójicamente, está amenazada de paralizar las reformas emprendidas en vez de acelerarlas. Si Trump cumple sus amenazas, volveremos cerca de la casilla cero. El régimen cubano post Fidel se enrocará, aunque solo sea por el orgullo de oponerse al regreso de una política hostil de Estados Unidos.
Hay importantes intereses económicos de empresas norteamericanas que están a punto de desembarcar en Cuba. Muchos congresistas y senadores han visitado la isla para estudiar sobre el terreno las ventajas del acercamiento. El presidente Putin a quien tanto admira Donald Trump es un firme defensor del deshielo. Por primera vez, este mes de Octubre, la cumbre de la ONU aprobó sin ningún voto en contra el final completo del embargo de Estados Unidos a Cuba.
Solo falta saber si a Donald Trump le ha dado otro calentón o si sus amenazas van en serio.


El viaje al más allá de Rita Barberá, Marcos Ana y Fidel Castro.

28.11.16 | 12:00. Archivado en Magdalena del Amo


Con el inesperado fallecimiento de Rita Barberá, volvieron a la palestra las extrañas muertes del caso Gurtel –más la del fiscal jefe de Lugo, que llevaba los casos Pokemon y Campeón— para recordarnos que las altas esferas del poder y las bajas cloacas malolientes se tocan, se mezclan, son lo mismo. Es cierto que el veneno corría en siglos pasados por las cortes europeas y las cancillerías vaticanas –y mucho antes en Grecia y Roma—, y que el complot y la traición son inherentes al mundo político, pero eso se suele contemplra como algo lejano impensable en nuestros días civilizados. ¿Impensable? Seis muertos son muchos muertos, sobre todo, si sus mortajas están selladas con la sombra de la duda. Todos tenían mucha manta, en forma de carpetas, dosieres y palabras. Son sospechas con fundamento, pero sospechas, al fin. En cualquier caso, con Barberá no fue necesaria la puntilla. Era ya una muerta viviente, triste, deprimida, arrugada, abandonada por los suyos y expulsada del partido al que, bien o mal, con luces y sombras, dedicó su vida. Los podemitas y demás jarca progre ni siquiera guardaron el minuto de silencio protocolario, pero eso no es ninguna sorpresa.

El comunista Marcos Ana también emprendió el vuelo al más allá. Me pregunto qué puede sentir alguien que asesina a un inocente, simplemente por ser católico. Marcos Ana, a quien la progresía le ha lavado la imagen y le ha colgado la aureola de poeta e intelectual, lo hizo. Asesinó. Entre otros oprobios, le disparó en la cabeza a un sacerdote en presencia de la madre de este, a un cartero de 24 años, por ser de Acción Popular, y a un campesino por ir a misa. En España había pena de muerte, pero él se libró por ser menor de edad. ¡Parece que los muertos asesinados por menores están menos muertos! Como ahora. Es cierto que el ario comunista pasó muchos años en la cárcel, pero no como preso político, sino como asesino. Lo que pasa es que para los comunistas el asesinato del contrario es considerado como un bien universal. No sé si la cárcel le habrá servido para regenerar su alma negra; no sé si pidió perdón a los descendientes de sus víctimas, por las mofas y risas que profería cuando verbalizaba cómo les había disparado, o si tuvo la intención. En fin, no sabemos si murió arrepentido, como otros dictadores con graves crímenes a sus espaldas. En el caso de los comunistas españoles, suelen ocultar el deseo de algunos líderes de ser atendidos por un sacerdote en sus últimos momentos. Es el caso de Azaña y de la bravísima Pasionaria, de cuyas biografías se oculta intencionadamente. ¡Es un desdoro para los comunistas vivos!

Y hablando de comunistas asesinos, también Fidel Castro pasó a mejor vida, dejando auténticos regueros de sangre de inocentes y sufrimiento. ¿Lo absolverá la historia, como reza su lema? Depende de quien la escriba. Si lo hacen los hagiógrafos del Ché, seguro que también lo hacen santo. Yo también estuve engatusada con Fidel en mis años de adolescente, y cantaba con mi guitarra la famosa canción que había aprendido en la Toldería, de Madrid: “Aprendimos a quererte, desde la histórica altura, donde el sol con su bravura, le puso cerco a la muerte…”. Un día, mamá me oyó cantar con tanto entusiasmo y casi llora. Debió pensar que andaba con horribles compañías. Era una etapa más en mi evolución. Afortunadamente, de eso me curé creciendo, leyendo y viajando a Cuba.

A pesar de todo, de sus asesinatos y de todos sus errores y paranoias, no se le puede negar al Comandante su carisma público y su capacidad de seducción en las distancias cortas. ¡Descansen en paz!

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
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El rincón del soneto - RITA BARBERÁ Y SATURNO

28.11.16 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


RITA BARBERÁ Y SATURNO

Nuestra democracia, como Saturno,
sus propios hijos devorando está.
Ahora ha matado a Rita Barberá,
aunque era una dama de alto coturno.

Saturno es muy rudo y lo hace por turno
pues ve al sistema muy podrido ya,
y en poco tiempo lo devorará.
Y el mundo político está taciturno. ,

Rita Barberá  no era más culpable
que los que pululan en el sistema,
que con una maldad insoportable

lo han convertido en una postema.
Ahora el monstruo Saturno está a la espera
de devorar la democracia entera.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
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La semana política que empieza - Pedro Sánchez sube a Sierra Maestra (¿o baja?)

28.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 27 (OTR/PRESS)

Curiosa la contención de las fuerzas políticas españolas en sus reacciones tras la muerte de Fidel Castro: parecía que alguna izquierda se sentía más obligada a lanzar alguna velada crítica a la figura ("con claros y oscuros" Iglesias dixit) del líder cubano que la derecha, que extremó su respeto por el fallecido. Y es que, claro, al gobernante Partido Popular le va muy poco en el debate que se abre tras la desaparición física de alguien que, en su retiro político, seguía siendo un referente. Un referente para una izquierda universal que en Fidel veía un atractivo hasta estético, ya que no un referente a seguir al milímetro, por supuesto. Y, así, no faltó, en el mítin "por libre" protagonizado por el socialista Pedro Sánchez en Xirivella, quien comentase lo simbólico de que ese acto de ruptura formal con los dirigentes "oficiales" del PSOE se celebrase el mismo día en el que el mundo conocía que el mayor de los Castro, el hombre que gobernó en Cuba durante cincuenta años enfrentándose nada menos que a la potencia vecina de Estados Unidos, desaparecía definitivamente del mapa.

Yo no sé muy bien decir si Sánchez, que tan agitadamente lideró y abandonó el PSOE, está subiendo de Sierra Maestra, o embarcado en su particular Gramma, o quizá ya bajando de la sierra con sus fieles, algo desorganizados como es patente, para ir a tomar La Habana, una vez huido Batista. Sí sé que no hubo demasiadas alusiones en el parlamento público o privado de Sánchez a la figura de Castro, que deja en una orfandad quizá no absoluta, pero sí relativa, a esa izquierda universal que busca símbolos más que programas concretos, referentes musicales o literarios más que teorías filosóficas. O quizá sea Sánchez un émulo del británico Corbyn, que se hizo hueco en el liderazgo del siempre inestable Partido Laborista británico ocupando el ala más izquierda del mismo.
Me parece que la muerte de Fidel obliga a toda la izquierda, latinoamericana y europea, a replantearse muchas cosas, siempre teniendo en cuenta que América Latina no es la Unión Europea, y que dentro de ambos espacios territoriales, tan inmensos, caben muchas realidades diferentes. Sí sé que, por ejemplo, Sánchez no busca ser Schulz, el presidente del Parlamento Europeo que deja el cómodo cargo para competir, desde la socialdemocracia, en las elecciones alemanas frente a Merkel. Ni, seguramente, busca ser Manuel Valls, que posiblemente competirá frente a Fillon por la presidencia francesa, también el año que entra y desde postulados muy poco "castristas", si se me permite la expresión. Y seguramente ni Martin Schulz ni el franco-catalán Valls, ni su todavía jefe Hollande, ni siquiera el italiano Matteo Renzi, eran demasiado admiradores de Castro, como tampoco lo era, me parece intuir a través de sus declaraciones, la mujer que con casi toda probabilidad liderará el socialismo español dentro de seis meses (bueno, ya lo hace desde la relativa sombra), Susana Díaz.
Lo que quiero decir es que, tras la muerte de un símbolo como Fidel, universalmente aceptado, con mejor o peor cara, por los que se reclaman del socialismo, ahora las socialdemocracias europeas y latinoamericanas tienen que definir muy certeramente cuál va a ser su papel en el mundo en el que Trump, la única voz de mandatario internacional que se alzó para atacar brutalmente a Castro "post mortem", va sin duda a desconcertarnos a todos, abriendo el portillo a ese magma que ha dado en resumirse como "populismos". Y me parece que ahí, en el caso español, Díaz lo tiene más claro que Sánchez; como, mirando más a babor y pensando en esa cita crucial de Podemos en Vistalegre II, pienso que Errejón tiene más definido cuál ha de ser el papel de un gobernante europeo de la convencionalmente llamada izquierda que Pablo Iglesias.

Y sí, me preocupa, como ciudadano que un día, equivocadamente pienso ahora, creyó ver en Pedro Sánchez una esperanza de cambio tranquilo para mi país, el rumbo que está tomando quien, hasta el pasado 1 de octubre, fue secretario general del PSOE: la meta no es derrocar a Batista, sino acabar con el poder de Díaz en el partido que fundó Pablo Iglesias "el auténtico". Como me preocupa, sin ir más lejos, que Podemos no sea capaz de fijar aún su rumbo para reemplazar la voz crítica, necesaria, que fue en su día el Partido Comunista de Santiago Carrillo, que alguna vez, en sus confidencias, decía, a saber pensando en qué, que lo de Fidel "tiene mal arreglo".

Yo creo que, ahora sí, el castrismo (toca el de Raúl) es una teoría y una praxis imposibles, sin futuro: tiene, en efecto, mal arreglo, máxime en confrontación con las posiciones salvajes de Trump y en medio del desconcierto de las socialdemocracias en la vieja Europa. Así que, señor Sánchez, andar embarcándose en el Gramma, sobre todo cuando se es gente de tierra de secano, es ahora mala cosa, porque disipa el verdadero debate que, sobre su papel en el futuro, debe jugar esa izquierda hoy tan fragmentada. Y algún día puede que alguien -Susana Díaz, que se ha lanzado a criticarle por whatsApp, sin ir más lejos-- le pida responsabilidades por su actuación, hoy tan desesperada.


Francisco Muro de Iscar - El (mal) ejemplo de Alsasua

28.11.16 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, Hace unas semanas, el pueblo navarro de Alsasua fue escenario de una agresión multitudinaria en una taberna a dos guardias civiles y a sus parejas. Un juez de la Audiencia Nacional tras las necesarias diligencias y tomar testimonio a unos y otros ha decidido procesar a nueve personas por un delito de terrorismo. Las declaraciones de las víctimas apuntan, con datos más que suficientes, que en ese lugar sigue vivo el miedo y que no hay libertad si uno no está de acuerdo con las tesis de ETA y de quienes les apoyan y defienden. ETA ha sido derrotada por la democracia y por la razón, pero sigue habiendo feudos donde la libertad no es posible. Hasta aquí, no hay mucho que añadir, porque la decisión está en manos de un juez que decidirá con independencia y de acuerdo a la ley.
El problema viene de que este fin de semana se ha celebrado una manifestación en el pueblo a la que han acudido miles de personas Alsasua cuenta con unos 8.000 habitantes-, también un derecho democrático, a cuyo frente estaban el alcalde, de Geroa Bai, junto a una de los dos concejales socialistas, que no cuentan con el respaldo de su partido; la portavoz del Gobierno navarro (también Geroa Bai); la presidenta del Parlamento de Navarra (Podemos); y los portavoces de EHBildu, Geroa Bai y Podemos; el alcalde de Pamplona, y la presencia un tanto sorprendente del fundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, y la nada sorprendente del dirigente histórico de ETA, Tasio Erkizia. Es decir, que el Gobierno de Navarra ha tomado partido por las personas que agredieron a los dos guardias civiles y a sus parejas y, nunca mejor dicho, ha encabezado la protesta que, entre otras cosas, pide la expulsión de Navarra de las Fuerzas de Seguridad del Estado y, en concreto de la Guardia Civil, presionando a la Justicia como no debe hacer nunca un poder político que representa a todos sus ciudadanos y que debe ser absolutamente respetuoso con la ley.

ETA está prácticamente desarticulada, sus principales dirigentes en la cárcel, sus zulos descubiertos y su futuro ninguno. Pero sigue pendiente el reconocimiento y la reparación del daño causado y la petición de perdón a las víctimas, a su dignidad, a sus derechos. Casi todos los vascos y los navarros, que han padecido más que ninguno la violencia de ETA, quieren pasar página y construir el futuro. Y es loable. Pero falta algo más y sobra que los herederos de ETA traten de aislar o expulsar a los que no piensan como ellos. La presencia de la presidenta del Parlamento navarro, de la portavoz del Gobierno navarro y de altos representantes de Podemos, junto a representantes de los herederos de ETA y a una concejal del PSOE, es una mala noticia para la democracia y para el futuro de la paz y la libertad en esa parte de España.
Vargas Llosa acaba de decir que "A Fidel Castro no le absolverá la historia". Pasados unos años el juicio será, posiblemente muy duro para este dictador que murió en la cama y mantuvo a su pueblo durante décadas bajo la peor receta: la tiranía, el nacionalismo y el populismo. La historia será también durísima con ETA y sus apoyos, algunos de los cuales comparten esa receta y fueron juntos este sábado en Alsásua.


Victoria Lafora - Las hienas

27.11.16 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

No es la primera vez que el portavoz popular en el Congreso atribuye actitudes deleznables a colectivos, oponentes políticos e incluso a otros parlamentarios. Cual martillo de herejes, pontifica sobre la virtud ajena desde una supremacía moral que el solo se atribuye. Su última invectiva ha sido contra los periodistas, a quienes ha calificado de hienas carroñeras por la supuesta persecución a Rita Barberá

Olvida que las hienas comen carne de animales muertos, es decir que alguien ha matado antes. Si es verdad que la ex alcaldesa de Valencia murió de pena, como denunció su cuñado, alguien tiene esa responsabilidad sobre sus hombros y Hernando se la quiere quitar de encima a todo correr.
Porque, quien hizo que Rita Barberá abandonase su militancia de más de veinte años en el PP fueron sus compañeros de filas, entre ellos Hernando. Quien le hizo el vacío desde que en septiembre fuera imputada por el caso Taula fueron sus antiguos compañeros de escaño y de partido. Quienes la esquivaban en los actos públicos, siempre que hubiera una cámara delante, fueron aquellos que la adularon en su época de poder omnímodo en el PP de Valencia.
Cayó en desgracia cuando se convirtió en un lastre para que Mariano Rajoy consiguiera los apoyos necesarios de su investidura. Si tanto la querían, ¿porque nadie del PP la acompaño el lunes pasado a las puertas del Supremo cuando declaró ante el magistrado Conde Pumpido? Los periodistas lo único que han hecho, en esta etapa de enconamiento político, es reproducir las críticas que muchos compañeros de filas vertían sobre la senadora que se negó a abandonar el escaño. -cosa que que le habría convenido al PP- y que les perseguía como alma en pena por los pasillos de ambas Cámaras.
De no haber estado un año en permanente campaña electoral, y con un Gobierno en funciones, no se habría "invitado" a Barberá a abandonar unas siglas que fueron su vida política y personal. Pero se necesitaban los votos de Ciudadanos y esa formación tenía otras exigencias frente a los casos de corrupción.
Decir ahora, llevados por la mala conciencia, que se replantean el pacto, llega demasiado tarde. Lo que sí deberían estudiar, sin dilaciones, es la propuesta de la oposición de suprimir los aforamientos. Fue ese intento de salvaguardar a una figura mítica del PP, llevándola al Senado y su aforo, lo que la convirtió en alguien incomodo.
Si se hubiera quedado en Valencia, compareciendo con el resto de sus compañeros del Ayuntamiento ante la justicia ordinaria, no habría sufrido el vacío del que ahora tanto se lamentan.
Ahora solo falta, cuando no puede defenderse, que sus compañeros de banquillo la hagan responsable de lo sucedido en la presunta financiación irregular del PP en Valencia. "¡Cosas veredes, amigo Sancho, que farán fablar las piedras".


Siete días trepidantes - ... Y habrá quien diga que no es una nueva era

27.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

La muerte de Fidel Castro, en el mismo mes en el que Donald Trump ha ganado las elecciones en Estados Unidos, certifica que, en efecto, hemos entrado, incluso simbólicamente, quién sabe si para bien o para mal, en una nueva era. Cierto que el ex mandatario cubano -a quien uno se resiste, entre otras razones por motivos históricos y anímicos, a calificar como "dictador"; pero no quiero entrar en ese debate_ llevaba una década apartado del poder ejecutivo, pero no dejaba, con su presencia física, de ser un referente de otra época, de otro siglo, de muy diferentes circunstancias que se prolongaban, desde el ayer, hasta el hoy.

El comentario ante la desaparición de quien tantos titulares de prensa protagonizó durante más de medio siglo tiene que mirar, así, hacia adelante, y no hacia atrás. Vivimos una era de aceleración histórica en el mundo, en Europa y, claro, en España, donde, por muy poco que gusten los cambios al Gobierno que ganó las elecciones, lo cierto es que soplan también vientos de mudanza, aunque aparentemente casi nada haya cambiado para que, sin embargo, muy poco vaya a seguir, incluso a corto plazo, igual.
Entrar en comparaciones y equiparaciones siempre resulta un riesgo que puede derivar en un estrepitoso fracaso, pero creo que esa mudanza que se aventaba en España se aceleró notablemente cuando, el 23 de marzo de 2014, falleció Adolfo Suárez, que llevaba bastantes años anímicamente muerto, pero que en su día significó una profunda revolución en relación con la era de la dictadura, con la que él terminó gracias a que dio la vuelta al Estado como un calcetín, entre julio de 1976 y junio de 1977. Siempre pensé que la desaparición física del duque de Suárez hizo comprender a los españoles que muchas cosas iban a cambiar. Y, en estos dos años y medio, cambió hasta el Rey, dando paso Juan Carlos I a Felipe VI; cambió el sesgo de muchos ayuntamientos, cambió la composición del Parlamento hasta entonces básicamente bipartidista... En el fondo, si bien se mira, y aunque Mariano Rajoy siga en La Moncloa, la España de abril de 2014 se parece poco, en lo más profundo, a la actual, de finales de noviembre de 2016, cuando oteamos, no sin aprensión, hacia lo que puede depararnos 2017. Los españoles nos hemos instalado en la conciencia del cambio, guste más o menos a los "instalados"; lo que nadie puede predecir muy bien ahora es si ese cambio discurrirá por los senderos acertados.
Pienso que, de la misma manera, los cubanos, que llevaban ocho años acostumbrados a que a Fidel le sucedió en la presidencia casi más de lo mismo, su hermano Raúl, saben que ahora empieza verdaderamente el cambio. Aunque el cambio ya estaba, incluyendo la cuasi normalización de relaciones con los Estados Unidos, ahí, larvado. Ahora, el anciano Raúl tendrá que vérselas, sin alguien como Obama y sí con alguien como (el no mucho más joven que Raúl) Trump en la Casa Blanca, con la nueva era. Y con un pueblo cubano que sabe que, sin la larga sombra de Fidel tutelándolo todo desde su retiro y desde su eterno chándal, el Gran Cambio es inevitable, aunque, ya digo, ¿hacia dónde?

Lo que quiero poner de relieve es que hay muertes que, aunque el fallecido ya no desempeñase funciones ejecutivas, nos abren los ojos hacia nuevas realidades: acabó, ahora sí que sí, la época de Fidel y con ella pasan al baúl de los recuerdos definitivos, casi como "batallitas del abuelo", las vivencias de muchos como quien suscribe, los viejos posters del Che, los debates sobre la bondad o la maldad histórica de una figura que fue, al margen de toda discusión, carismática. Y que cambió, de alguna manera, el mundo. Qué quieren que les diga al respecto, cuando los españoles nos hemos conmocionado incluso con el inesperado fallecimiento de una alcaldesa que fue emblemática, como Rita Barberá, y que ahora se ha convertido en el símbolo de unas persecuciones quizá excesivas contra una corrupción que ya no es la misma que hace una década. Un símbolo de algo que nos ha sumido a los ciudadanos, pensemos como pensemos, en una profunda introspección: ¿lo estaremos haciendo bien, es justa nuestra medida de la justicia?. Y, al final, estas reflexiones, incluso íntimas, ¿no son los prolegómenos de los grandes cambios masivos de actitudes?

Volviendo a la inmensa noticia de las últimas horas, la que acapara todos los titulares. La muerte de Fidel, claro, la esperábamos desde hace tiempo: la necrológica estaba confeccionada años ha en todos los medios de comunicación. Como la del admirado, y admirable, Adolfo Suárez. O la de Franco, un olvidado del que acabamos de recordar su óbito, hace cuarenta y un años. En cambio, no esperábamos (¿o sí?), y dicho sea, por supuesto, en muy otro plano, la muerte de Rita. Pero estas, todas ellas, son desapariciones físicas que marcan un antes y un después, independientemente de que, de vivos, sus tiempos ya estuviesen pasados desde mucho antes. Ahora, al mundo, a Europa, a España, a nosotros mismos, nos toca sacudir la modorra del pasado y gestionar el porvenir, que está ahí, llamando, no siempre educadamente, a nuestras puertas.


A vueltas con España - Fidel, el hijo de un gallego

27.11.16 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

Ante una figura histórica tan controvertida como Fidel Castro, fallecido a los 90 años, el maestro de periodistas Miguel Angel Bastenier concluye que "explorar el personaje es lo que vale", más allá de decirle al lector si Fidel era mejor o peor, cuando seguro que tiene ya su juicio formado. No es mal consejo pero tampoco incompatible con buscar algún mínimo común denominador entre quienes le aman y quienes le odian, que bien pudiera ser su condición de dirigente jamás ignorado y de líder carismático. En definitiva, todo un icono.
Manuel Fraga, el político español que trató más a fondo a Fidel Castro, tanto en La Habana como en Galicia, me confesó un día que su pragmatismo con respecto a Cuba se lo había inspirado en realidad el empresario Eduardo Barreiros, gallego como él y en parte también como Fidel, cuyo padre -Angel María Bautista Castro Argiz- era de un pueblo de Lugo que un buen día emigró a Cuba desde el puerto de A Coruña. Por eso mismo vino Fidel Castro a Galicia, invitado precisamente por Fraga en su etapa de presidente de la Xunta.
Fraga había conocido a Barreiros en La Habana, donde el audaz empresario ourensano había firmado un contrato con el Gobierno de Fidel Castro para realizar un plan de desarrollo de la automoción de Cuba, que incluía la creación de industrias principales y auxiliares, con el fin de producir motores diésel de diversas cilindradas. La cosa no terminó bien del todo, debido a la crisis soviética, pero al menos Barreiros contribuyó a que algunos cubanos no viajasen sólo en bicicleta. Eduardo Barreiros lo tenía claro: si iba a visitar a Fidel se pasaba horas y horas hablando, sin resultado alguno, pero si se reunía con Raúl la cosa cambiaba, ya que en cuestión de minutos cerraba acuerdos prácticos. Lo pasaba bien con Fidel y arreglaba las cosas de comer con Raúl.
Pero como no sólo de pragmatismo vive el hombre, Fraga también cayó en la red dialéctica de Fidel, con quien una noche terminó como el rosario de la aurora, tras intentar convencerle de que democratizase Cuba. Tanto se cabreó Fidel que se levantó de la mesa y mandó que le preparasen su avión de madrugada. Salió escopetado para La Habana. A su nivel, a Fraga le pasó como a Barreiros: mucha conversación pero ningún resultado. Y Fraga, por muy poco, no llegaría a tiempo de ser presidente en Galicia a la vez que su paisano Raúl en Cuba.
La pasión no siempre explícita pero sí real de Fidel por España fue grande. No sólo se llevó bien con Felipe González en los primeros años de mandato del líder del PSOE, sino que también supo conciliar con Franco y construyó una relación especial con uno de sus ex ministros: Fraga Iribarne. En cambio se llevó mal con Aznar, que ni siquiera entendió los movimientos apostolares de don Manuel. No hace mucho, Fidel se interesó por los empresarios españoles que poseen hoteles en Cuba y, según me comentó uno de ellos, le sugirió a Raúl que no dejase en mala posición a España en su apertura a los Estados Unidos. ¿Qué sucederá a la hora de la verdad? Como escribe la profesora de economía María Cadaval, para Cuba se abre ahora un período de grandes expectativas e incógnitas. Veremos.


Carmen Tomás - UGT y CCOO no quieren diálogo

27.11.16 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 26 (OTR/PRESS)

El jueves tuvo lugar en Moncloa una reunión entre el Gobierno y los llamados agentes sociales. El presidente del Gobierno y la ministra de Empleo se sentaron a una mesa con UGT, Comisiones Obreras y las patronales CEOE y CEPYME. El gobierno pretendía arrancar el diálogo social sobre los asuntos que más preocupan. Hablaron de pensiones, de la reforma laboral, salarios, calidad del empleo. Se trataba de fijar las posiciones de máximos, como en cualquier negociación, para después hablar y negociar en distintas mesas y poder llegar a algunos acuerdos. A nadie se le escapa que esta es una interlocución privilegiada. Al fin y al cabo, los sindicatos citados tienen ya poco de representativos y su tirón entre los trabajadores es manifiestamente mejorable. Sin embargo, siguen sin entender la responsabilidad que aún tienen y menos la irrelevancia aún mayor en la que pueden caer, si como parece se echan en brazos de la izquierda radical. Es exactamente lo que pasó a las 24 horas de la reunión en Moncloa. Los responsables de UGT y CCOO convocaban movilizaciones para el 15 de diciembre por distintos lugares de España y una manifestación en Madrid para el domingo 18 de diciembre. Han pedido la unidad de la izquierda y de momento ya se han apuntado los de Podemos, que acabarán siendo los protagonistas y Toxo y Alvarez la comparsa.

A los sindicatos mayoritarios no les han interesado nunca los problemas de los parados y lo han vuelto a demostrar. Las peticiones de mayores salarios independientemente de la situación de las empresas o la subida del SMI lo avalan. Está demostrado que en este momento fuertes subidas de estas dos variables iría en contra de la creación de empleo. No importa, su parroquia tiene empleo y hay que cuidarla. Tampoco parece que quieran hablar de la calidad del empleo, que no se mide únicamente en términos de salario. ¿Por qué no quieren hablar de formación o de conciliación?

El trimestre pasado, la economía española creció un 0,7 por ciento apenas una décima menos que el anterior. El PIB sigue a buen ritmo, pero mucho más la creación de empleo que aumento un 0,8 por ciento y cada vez más personas se contratan a jornada completa. Además, los salarios sujetos a convenio subieron un 1,08 por ciento; la mitad de las PYMES aún no ganan dinero y apenas se ha recuperado la mitad de las 300.000 empresas que murieron en la crisis. ¿Entienden algo de esto Toxo y Alvarez? Parece que no, a la vista del margen que se han dado para el diálogo. Prefieren el barullo, embarrar el campo, y corren el riesgo de ser aún más irrelevantes. Pues, adelante.


Fernando Jáuregui - Pues claro que habrá pactos

26.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Creo, porque soy optimista, o quiero creer, porque soy posibilista, que habrá grandes pactos en esta Legislatura que se ha iniciado de forma irregular, pero con vocación de permanencia. Pactos, en primer lugar, internos en los propios partidos, y pactos parlamentarios entre los distintos grupos de las Cámaras. O sea, creo, o quisiera creer, que ha llegado el momento de arreglar algunas de las grandes averías que el tiempo, la pereza, los errores o, simplemente, las circunstancias, han producido en el sistema.
Leo y escucho que el Congreso se prepara para estudiar la reforma constitucional; que los partidos planean comenzar a preparar una nueva normativa electoral; que todos quieren unos nuevos pactos de La Moncloa y reavivar el pacto de Toledo; que todos proclaman su voluntad de llegar a una Ley de Educación consensuada... Y, en otro orden de cosas, me dicen que Puigdemont prepara una visita a Madrid para algo más que sumarse a la protesta contra el suplicatorio a Francesc Homs. Y, claro, ahí tenemos la "reconciliación", si es que así pudiera llamarse, entre Susana Díaz e Iceta, un pacto que va a tener mucho que ver con la restauración de muchas cañerías dañadas en el socialismo español.
Porque lo sustancial para que todas estas reformas, tan imprescindibles, se produzcan es, a mi modo de ver, que los socialistas actúen en una dirección unívoca e inequívoca impulsando y apoyando los cambios, que solamente con el Gobierno de Mariano Rajoy pueden emprenderse. Ha pasado ya, creo que afortunadamente, la "era Pedro Sánchez", que está políticamente muerto aunque él no lo sepa aún; y esperamos con ansia a saber qué dirigentes se dará a sí mismo el PSOE, que, incluso antes de ese congreso federal, cuya convocatoria ya tarda demasiado, tiene que dotarse de un portavoz respaldado por la gestora y por los dirigentes territoriales del partido.
Como también esperamos muchos que el PP, que tiene ya encima de su cabeza su propio congreso, defina hasta dónde está dispuesto a llevar sus líneas de regeneración política: ¿cuánto de reforma puede aceptar el escaso talante reformista de Rajoy, a cuánta reforma le obligarán sus "socios opositores", Ciudadanos y el propio PSOE, que le han permitido seguir en La Moncloa?

Creo que la negociación en torno a los Presupuestos nos indicará si debemos aplaudir o criticar el talante pactista, o lo contrario, de unos y otros. Creo que los socialistas, que me parecen ya vacunados tras la "catástrofe Sánchez", comienzan a entender los mensajes que también les llegan desde Europa: el papel de las socialdemocracias europeas es evitar que se repita en el Viejo Continente el desastre ocurrido en los Estados Unidos de América: que populistas con escaso respeto a los derechos humanos, a la igualdad y a la democracia -ojo, que para nada hablo de Podemos, aunque algunos quieren, interesadamente, mezclar churras con merinas bajo la etiqueta del populismo--, se enseñoreen del poder Ejecutivo de las principales naciones europeas.

Y, para evitarlo, no queda otro remedio que aparcar las diferencias máximas entre "populares" (que es lo contrario de "populistas") y socialdemócratas, procurando líneas maestras de gobernación que no irriten a los ciudadanos, de manera que estos no se echen en brazos de las opciones que se benefician del descontento masivo ante las viejas formas de hacer política. Ya no sé si hablo de grandes coaliciones "a la alemana", que quizá no sean tan fácilmente realizables, o de grandes pactos parlamentarios: hablo, simple, lisa y llanamente, de colaboración dentro de un sistema que no está, ni mucho menos, agotado, aunque esté necesitado de una regeneración. De una muy profunda regeneración, antes de que la pereza, la falta de ideas, la rutina y los egoísmos lo hagan estallar en pedazos; y entonces ¿qué?

Seguro que, pese a la existencia de algunos portavoces especialmente "broncos", sobre todo en las filas gubernamentales, ese, el del pacto, será el espíritu de los mensajes que vayamos recibiendo los españoles esta Navidad y en las semanas siguientes. Claro que la receta es hablar, hablar mucho unos con otros; pero que eso no se quede solamente en palabras es lo deseable. Peor: lo imprescindible.


Andrés Aberasturi - A vueltas con la libertad de expresión

26.11.16 | 08:16. Archivado en Andrés Aberasturi


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Lo sé, es la historia de siempre: un cuchillo sirve para cortar el pan y para degollar a un semejante. Hasta ahí mil veces todos de acuerdo pero cada vez parece más necesario reflexionar hasta dónde se puede llegar con estas nuevas tecnologías de la información y la comunicación, quién pone los límites -si es que hay que ponerlos- dónde estarían esos límites y cómo controlarlos. Que alguien -y más si ha dedicado al periodismo toda su vida- se atreve siquiera a preguntarse sobre los límites a la libertad de expresión, le condena inmediatamente y le convierte en sospechoso vaya usted a saber de qué.
Pues bien, yo lo planteo una vez más y asumo que voy a encontrar en las llamadas redes todo tipo de respuestas, fundamentalmente tres: las que están de acuerdo conmigo, las que discrepan con argumentos y las directamente descalificantes que suelen venir adornadas de insultos, alusiones a la vida privada, suposiciones falsas y toda clase de barbaridades. Es lo que hay. Pero habría que diferenciar y empezar a plantearse nuevas actitudes sobre todo en los medios digitales donde la opinión de los lectores -algo básico y necesario en el ejercicio de esta profesión- si podría por lo menos filtrarse sin esperar a que le Ley tome cartas en el asunto porque la Ley, todos lo sabemos, es lentísima y su cumplimiento desproporcionado.
De entrada habría que fijarse en las redes que podríamos denominar "abiertas" como twitter o facebook y sus sucedáneos. Ese es un campo abonado en donde crecen por igual gentes de bien y energúmenos. Allí se pueden leer, junto a reflexiones interesantes, cosas directamente vomitivas amparadas, aunque no siempre, en el anonimato. Y cuando esas vilezas se hacen "virales" -un nuevo concepto- saltan incluso a los medios de comunicación tradicionales y terminan en ocasiones, en muy pocas ocasiones, con sus autores ante los tribunales, casi siempre con sentencias absolutorias. No es algo que me preocupe demasiado porque, efectivamente, intentar controlar esas redes es como poner puertas al campo o caer en una dictadura que nadie quiere. Quien está allí es por su deseo y sabe a lo que se expone. Y claro que es triste que aquello se llene de amenazas, de dudoso "humor negro" o de "ciber-escraches". Pero es lo que hay y si molestan, cierras tu cuenta y a otra cosa.
Pero hay una segunda red que cada vez tiene más éxito: los comentarios de los lectores en los periódicos digitales, el famoso "feetback" que nos enseñaban en la escuela, lo que toda la vida han sido las "cartas al director" pero ahora en libre y en abierto. Y ahí es donde ya no puedo estar de acuerdo en el "todo vale". Los periódicos digitales -sin los que hoy no se comprendería la información- deberían creo filtrar las respuestas -algunos lo hacen, otros no- de los lectores que en muchos casos traspasan claramente las barreras no ya del buen gusto o la educación sino de la misma Ley. Creo sinceramente que no poner límites a esto deteriora al propio medio y a la profesión de informar y opinar.
Todo esto, como entenderá el lector, viene a cuento de las cosas que se han podido leer a raíz de la muerte de Rita Barberá. Pero no sólo. Las "redes" se han convertido en un arma de propaganda -llena además de trampas- y que cada vez se va desequilibrando más. Volvamos al clásico ejemplo de los cuchillos: si al final se vendieran más cuchillos para degollar que para partir el pan, alguien daría la voz de alarma. Pues en eso estamos. Aún estamos a tiempo para que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación amplíen la libertad de todos y el derecho a informar y estar informados pero no, como siempre, a cualquier precio. Y no vale el argumento de que se empieza por un poco y se termina en la censura. Ya somos todos mayores para saber lo límites.
Y dicho esto solo me queda esperar que me llamen facha y otras lindezas.


Fermín Bocos - Mala conciencia

26.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Algunos dirigentes del PP intentan cargar sobre los medios la responsabilidad moral de la muerte de Rita Barberá, pero la realidad es más compleja. Las campanas también doblaban por ellos. Es cierto que determinados medios -sobre todo ciertos programas de televisión- se habían cebado con ella convirtiéndola en el tótem al que iban a parar todas las bofetadas, pero lo que instaló a la senadora en la depresión fue el abandono de sus compañeros. El bosque de espaldas con el que se encontró desde que se vio inmersa en el procedimiento judicial. Quizá debería haber rechazado el aforamiento que tanto prolonga los procesos, pero no lo hizo. Y, claro, su presencia en el Senado, complicaba las proclamas de regeneración que desde Génova 13 lanzaban los jóvenes impacientes recién llegados a las vicesecretarías del partido. Ahora deben estar meditando acerca del efecto provocado por sus palabras en el ánimo de la senadora apartada del PP y obligada a pasar al Grupo Mixto.
"Rita Barberá no cumple con los criterios de dignidad ni ejemplaridad, dice que no quiere dañar al partido, pero lo está haciendo" (Javier Maroto). "Está haciendo daño al partido. Al PP no le gusta no poder tener un comportamiento intachable en el ejercicio de las responsabilidades públicas. Rita Barberá haría bien en apartarse" (Andrea Levi). Nunca sabremos qué es lo que más pesó en el estado de ánimo de la senadora, pero es seguro que también la entristeció escuchar a Mariano Rajoy refiriéndose a ella cuando le preguntaron que si Rita Barberá debía renunciar al acta de senadora como: "Esa persona a la que se refiere ya no forma parte del partido". Como alcaldesa de Valencia, durante muchos años, lo fue todo en el PP. Algunos medios se ensañaron con ella, pero quienes la dejaron sola fueron sus compañeros de partido. La mala conciencia habla ahora por boca de muchos de ellos. Sobre todo quienes se reclaman amigos. Pero lo hechos son tenaces. A José María Corbín, cuñado de la senadora, se debe el triste epitafio de esta historia. "Rita a ha muerto de pena y la fundamental aportación la han tenido los suyos". Ya digo, mala conciencia.


Charo Zarzalejos - A propósito de Rita

26.11.16 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Nunca sabemos de nuestra propia resistencia hasta que se nos pone a prueba. Ella, Rita Barberá, se sentía -y lo era- una mujer fuerte física y psíquicamente, capaz de afrontar jornadas eternas, duras campañas electorales y demás avatares propios de la vida política. Era fuerte y ella misma se impuso a sí misma una dura prueba de resistencia. Nunca sabremos si su muerte no se hubiera producido si sus circunstancias no hubieran sido las que han sido. Nunca lo sabremos, pero lo que sí parece claro es que la tensión sostenida en el tiempo, el verse sometida al escrutinio público, y tener que vagar por el Congreso de Diputados o el Senado como si fuera portadora de una enfermedad contagiosa, viendo como los suyos le huían, son circunstancias capaces de minar a cualquiera. Rita Barberá ha muerto en un hotel madrileño. Lejos de su casa y de su ciudad y dicen aquellas personas que por profesión se ven obligadas a ser clientes habituales de hoteles que acabar la jornada, o la representación de teatro o concierto y meterse en una habitación que no es la tuya produce una inmensa sensación de soledad.
Tuvo que sufrir y mucho tanto por las palabras escuchadas como por los silencios no esperados. Y ahora, a propósito de la muerte de Rita Barberá, contemplamos el lamentable espectáculo de como, en un afán de acallar conciencias, se busca "culpable". La conclusión depende de quien la establezca. Muchas fuerzas políticas y no pocos medios de comunicación, señalan al PP, a los "suyos", que no sólo le echaron del Partido sino que además, como ocurrió en la apertura solemne de la legislatura, huyeron de ella como de la peste. Desde el PP, la mayoría cree que buscar culpables es un debate fuera de lugar y otros no dudan en señalar a la persecución mediática.

El debate sobre la culpabilidad de su muerte es un debate resbaladizo que, además, no conduce a nada. Pero precisamente a propósito de su fallecimiento parece necesario acudir más pronto que tarde a un debate sereno y sin demagogia nada menos que sobre la presunción de inocencia. Es este un principio básico de nuestro sistema jurídica y es, con toda probabilidad, el principio más pisoteado. Nadie, absolutamente nadie, es culpable mientras no se demuestre, mientras un juez así lo establezca después de un proceso con todas las garantías previstas por la ley.
Pero hete aquí que no, que los jueces, para muchos, no son necesarios, de manera que basta una mera imputación -ahora llamada investigación- para que la vida del aludido cambie de manera radical. Con la imputación se puede acabar con la vida política y civil de una persona. Su dignidad, su derecho al honor, pueden ser vapuleadas sin coste alguno para quienes lo hacen.. Te convierte en "inservible", te estigmatiza y te lleva por delante. Otra cosa es la crítica política que debe estar siempre presente, la persecución de la corrupción que debe ser implacable, la exigencia de transparencia que es irrenunciable y el derecho a la información que tiene tanto de derecho como de obligación.
La corrupción, durante mucho tiempo, ha campado a sus anchas y ha anidado allí donde hay poder, incluida, sin duda, la comunidad valenciana pero lo cierto y a propósito de Rita es que a ella se le ha llamado a declarar, y acudió voluntariamente, para ver que pasaba con esos mil euros que donó al partido al que entregó su vida. Durante veinticuatro años manejó millones y millones y han sido mil euros los que le han sometido a prueba. "Solo me queda mi honor" dijo hace algún tiempo y lo quiso defender a capa y espada. La batalla en la que se metió, rodeada de comportamientos realmente sorprendentes por su dureza, ha resultado ser una batalla demasiado dura.
Rita Barberá ha sufrido y mucho y en cierto modo ha sido víctima de la fiereza de la política. Y digo fiereza porque a veces da la impresión de que no se trata sólo de "limpiar", sino de aniquilar al adversario. Podemos ha sido la representación misma de esa fiereza, incapaces de la más mínima piedad -¿quien ha dicho que en política no debe caber una mínima piedad?- concluyeron que era una corrupta y por eso no guardaron un silencioso y mudo minuto de silencio. El partido de la "gente", para muchos, ha quedado, por su fiereza, retratado para siempre. Importa la corrupción, pero si de paso se puede machacar al contrario mejor que mejor. No hay límites y, sin embargo, sostengo desde hace mucho tiempo que debe haberlos, entre otras razones porque las palabras no se las lleva el viento. Hay palabras, adjetivos que se convierten en flechas y de eso saben también Jose Blanco, Chaves, Griñan y otros muchos de nuestro paisaje político y es la fiereza, la desmesura, lo que está convirtiendo a la política en un territorio hostil. ¿Alguno de ustedes conoce a alguien deseoso de entrar en la vida política?. ¿Entraríamos cualquiera de nosotros?.
Se impone una seria reflexión y, por firmado que esté en diversos acuerdos de Gobierno, lo primero que habría que repasar y convenir es el momento en el que un político debe ser apartado de su partido. Desde luego no en el momento de la imputación, por mucho que eso forme parte de la nueva política, entre otras razones porque imputar es más fácil de lo que parece y las consecuencias, ahora que somos un país de "almidonados", desmesuradas. Tan desmesuradas que llegó a ser declarada indigna de representar a Valencia en el Senado, todos tan "almidonados" que no se podía pactar "con el partido de Rita". ¡¡Que barbaridad!!, ¡¡que exageración!! Tratándose de una persona a la que, como a otros muchos, le asistía la presunción de inocencia.
Rita Barberá ya forma parte de la historia y su figura es inseparable de las biografías políticas de todos aquellos que han sido algo en el PP. Desde Camps hasta Rajoy pasando por Jose María Aznar. Creyó que podía con todo y personalmente fui de las que en el minuto uno consideró que por su bien y por el de su partido debía dar un paso atrás porque la fiereza, tanto o más que el afán de limpieza, se iba a cebar en ella. Y así ha sido. Un ratito en el rincón de pensar vendría muy bien a este país nuestro tan cainita y tan fiero.


Más que palabras - Rita y los miserables

26.11.16 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 25 (OTR/PRESS)

Rita Barberá era todo un carácter, una política de armas tomar, sin pelos en la lengua a quien le gustaba llamar a las cosas por su nombre sin aderezos fatuos. Cuando acabas de entrevistarla nunca se daba por terminada la entrevista. Tenía por costumbre preguntar si tenías algo que hacer antes de regresar a Madrid y, sin apenas darte un respiro para responder, te decía que le acompañaras para visitar Valencia su gran amor. Daba igual que pudieras o lo apurada que tuvieras la agenda ¡de repente! Te veía en el mercado o paseando por el centro, y muchas veces el encuentro terminaba en un almuerzo a base de arroz, donde no paraba de hablar de lo bonita que estaba su tierra. Durante el trayecto que siempre se hacía a pie y con varias paradas para responder a los vecinos que le saludaban, solía apuntar en una pequeña libreta las cosas que no estaban en perfecto estado: una papelera rota, un banco sin pintar, una farola deteriorada o un paso de cebra mal señalizado y solía hacer comentarios sobre que el mobiliario urbano debía de cuidarse como el de tu propia casa, porque si no el dinero de todos relucía poco.
Yo he sido la primera en pedirle generosidad cuando las cosas se empezaron a torcer judicialmente y en apelar a lo mucho que quería a su partido para que diera un paso atrás y liberará al PP de la tensión que provocaba su permanencia en el Senado, y su paso al grupo mixto. "Jamás he robado nada, tengo las manos limpias y mis bolsillos son de cristal, no me he llevado un duro y quiero demostrar mi inocencia, para que algunos de los que te acompañan se traguen sus palabras", me escribió en una ocasión durante una tertulia de televisión en la estaba participando y se hablaba de ella. De no haber muerto de forma tan dramática y repentina habría seguido viviendo en soledad, el vía crucis judicial por el que estaba pasando. Su propia familia ha dicho estos días y es verdad que lo que más le dolía -como animal político que fue- verse abandonada por los suyos, que su partido al que entregó la vida le tratara como una apestada y así ha sido, al menos por parte de algunos.
El portavoz parlamentario del Grupo Popular en el Congreso, Rafael Hernando, al que entrevistamos el otro día en RNE aseguró que en el PP no hay "mala conciencia" por la muerte de la ex alcaldesa de Valencia y subrayó la apartaron para "protegerla", pero "las hienas siguieron mordiéndola". Dijo que los medios de comunicación la convirtieron un "pim pam pum al que golpear de forma permanente" e insistió en que ha sido "vilmente linchada" en el final de sus días "desde el punto de vista mediático y también político".
A mí me gusta poco el trazo grueso y ¡claro! generalizar de esa manera tan burda metiendo a todos en el mismo saco tiene el riesgo de que el objetivo que se pretende conseguir se diluya en medio de la polémica. Ni todos los medios de comunicación se dedican a linchar al personal, ni los periodistas somos seres despreciables que en vez de cumplir con nuestra obligación de informar y escudriñar la verdad, nos dedicamos a hacer escraches selectivos e ideológicos con quienes no comparten nuestras ideas. Soy de los que pienso que los periodistas no podemos eludir nuestra responsabilidad en nombre de la manoseada libertad de expresión, pero de ahí a hacernos un harakiri colectivo va una diferencia. Me parece oportuno abrir un debate sobre la mal llamada "pena del telediario" y también abordar en profundidad la necesidad de preservar la presunción de inocencia pero si el planteamiento al respecto es tan su ido de tono, al final la polémica se centra en el exceso de la expresión y no en lo que se, pretende denunciar.
Es verdad que el insulto y el descrédito permanente minan la voluntad y el ánimo de cualquiera y también lo es que los políticos cuya acción debe ser no sólo ejemplar sino ejemplarizante muchas veces olvidan su responsabilidad pública aquejados de una profunda miopía partidista y un sectarismo vergonzoso. Ver la actitud de los diputados de Podemos negándose a guardar el minuto de silencio en el Congreso de los Diputados me pareció un error y peor aún las explicaciones, o mejor dicho las excusas mezquinas que ha dado al respecto. Pablo Iglesias afirmó que se negaban a participar "en un homenaje político en un espacio como el Congreso por una persona cuya trayectoria está marcada por la corrupción". Pero el tema es que no era un homenaje, sino una muestra de respeto personal a alguien que ha dedicado su vida a la cosa pública con una trayectoria larga -y por tanto con luces y sombras-, que además ha sido juzgada pero ha muerto sin conocer su sentencia. Convertir una tragedia como la muerte de un ser humano en un arma de confrontación política es repugnante. ¡Qué asco!.


Escaño Cero - La paz que busca Colombia

25.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

El cartero llama dos veces. Escaldado por el rechazo de los colombianos en el plebiscito del pasado 2 de octubre al acuerdo de paz firmado entre el Gobierno y las FARC, el presidente Juan Manuel Santos ha decidido volver a intentarlo pero esta vez sin urnas de por medio. Esta vez someterá a votación en el Congreso de la República el nuevo acuerdo pactado el pasado 12 de noviembre. Es una forma de acotar riesgos visto que los detractores del plan, con el ex presidente Alvaro Uribe a la cabeza, denuncian que el pacto es una copia maquillada del que se firmó en La Habana. El nuevo acuerdo establece lo que Santos denomina "ajustes". Entre otros el que, además de entregar las armas, obliga a las FARC a declarar y entregar todos sus activos para resarcir a las víctimas de las acciones terroristas. También incluye medidas para frenar el tráfico de drogas y enmiendas respecto del acuerdo firmado en La Habana en cuestiones referidas a la participación política de los miembros de la FARC en el futuro. Es sabido que al presidente Santos la Academia sueca le concedió el premio Nobel de la Paz. Quizá por eso este esforzado mandatario ha visto reforzada la causa que parece haber dado norte político a su vida. En sentido contrario, su antaño compañero político y hoy empecinado rival, el ex presidente Uribe, sigue instalado en el "No" al acuerdo con las FARC pese a que el nuevo texto incorpora más de la mitad de las condiciones reclamadas por quienes se oponen al pacto. Entre otras las relacionadas con la denominada Jurisdicción Especial para la Paz (el sistema de justicia transicional previsto en los acuerdos). Los opositores aducen la lenidad de las medidas previstas para juzgar los crímenes, secuestros y otros delitos cometidos por los miembros de las FARC. El acuerdo también concreta garantías jurídicas para los miembros de las fuerzas de seguridad susceptibles de ser perseguidos por sus excesos en operaciones contra la guerrilla. En el primer acuerdo, el que fue rechazado, se abría una vía directa para la participación política de los guerrilleros en el futuro Congreso de la República. Esa franquicia está matizada en el segundo, el que Santos quiere someter a votación. Les garantiza una decena de escaños fijos repartidos entre las dos Cámaras. Santos tiene mayoría en el Congreso. Está a punto de lograr el sueño de paz que busca Colombia para acabar con una guerra que dura ya más de medio siglo.


Fernando Jáuregui - Carta blanca al "black Friday"

25.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Como antes Halloween o quién sabe si pronto el día de acción de gracias (en el momento menos pensado nos lo impone Trump), a nuestras costas llegó el viernes negro, que es una jornada en la que los artículos perfectamente innecesarios bajan sus precios, pero también los necesarios. Así que no puede uno sino saludar como una gran idea ésta, que nos llega como siempre del otro lado del Océano, que puede ser buena para el comerciante y para el consumidor. Y ya se sabe que un buen negocio no es el que aprovecha tan solo a una de las partes, sino el que viene bien a todos los intervinientes en el business. Saludo, pues, el viernes negro, que es como un heraldo de la navidad, precisamente en el día en el que en las calles, al menos en las de mi ciudad, se inauguran las luces multicolores que nos hablan de las fiestas inminentes.
Ocurre que todo esto, como la libertad de horarios comerciales, la consiguiente apertura de muchas tiendas en domingo o la competencia, no sé cuánto de desleal, de los manteros, está cambiando los usos y costumbres sociales de los españoles, quizá de manera mucho más profunda de lo que pudieran hacerlo las imposiciones políticas o las aportaciones de los partidos emergentes o sumergidos. Los munícipes se agotan en ocurrencias que pasan casi siempre por cargarse la cabalgata de los reyes Magos, o en la restricción del uso del automóvil, sobre todo en los festivos, tantas veces ocupados en usos lúdicos que "toman" las principales arterias y hacen que los conductores no puedan, simplemente no puedan, circular.
Algo nuevo está ocurriendo en nuestras atestadas, incómodas, ciudades. Como algo está ocurriendo en los hábitos culturales de nuestros más jóvenes (¿ha visto usted algunos vídeos de ese héroe popular juvenil llamado El Rubius? No pierda la oportunidad de conocerlo y, quizá, horrorizarse: tiene tantos seguidores como votantes el PP. O puede que más) o en los senderos laborales, en los que nuestros universitarios saben que al menos un sesenta por ciento de ellos trabajarán en puestos laborales aún desconocidos: quién iba a pensar hace cuatro años que uno podría ser piloto de dron. O "youtubber".
Me parece que situarse contra el cambio es tarea inútil, que, por tanto, conduce a la melancolía y, por ende, a la locura. Condenar el "black Friday" porque fomenta el consumismo viene a ser lo mismo que criticar a las redes sociales porque en ellas desempeñan sus malas artes insultadores, difamadores y gentes que todo lo ensucian. O como desdeñar a estos jóvenes, que del vídeo hacen un presunto arte multitudinariamente seguido por los dieciochoañeros, porque algunos de ellos se hayan convertido en prescriptores de lo que a usted y a mí nos parece mal gusto.
Creo que la sociedad española es muy consciente, en el fondo, de sus fortalezas y de sus debilidades. No hay más que ver las reacciones autocríticas que se produjeron inmediatamente después de la súbita muerte de Rita Barberá. No quiero hacer de esto un ensayo sociológico ni, menos, político, que trascendería con mucho los límites, incluso físicos, de lo que no es sino una columna periodística; pero, de la misma manera que la triste muerte de Barberá nos ha servido para entender hasta qué punto somos un país instalado en la pena de telediario y de la imputación por la imputación, me parece que el casi año de anormalidad política que hemos vivido nos ha vacunado contra la insensatez de quienes aspiran a representarnos. Y, entonces, el "black Friday", o los vídeos de El Rubius, o ciertas formas de comunicación alternativas, nos sitúan en la transformación, que tantas veces no es sino ir haciendo camino, de la mano de la coyuntura, hacia otro lado, nos guste o no nos guste.
Jamás creí en el acierto de la máxima ignaciana según la cual "en tiempos de crisis, no hacer mudanza". Me parece que, quizá sin pretenderlo, vivimos en la mudanza permanente y más nos vale cabalgar ese tigre que ignorarlo y que nos dé un zarpazo por la espalda. Así que me he zambullido en la espantosa "rubiusmanía" y me preparo para el asalto a los comercios de la Gran Vía, en busca de encontrar un saldo que, en el fondo, no necesito, pero que me haga sentirme partícipe de lo que hace la mayoría. ¿No era eso la felicidad?


Luis del Val - La mercería de Montoro

25.11.16 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Comienzo a asumir la desasosegante impresión de que Montoro lleva las cuentas del país, como si estuviera al mando de una mercería y se pasara el tiempo contando botones y ovillos de hilo. Desde luego, jamás se le escapará un botón ni una cremallera sin contabilizar, pero la mercería nunca será El Corte Inglés, de eso estoy convencido.
Como buen perro guardián es un ministro cómodo, porque obedece, ladra lo justo y no tiene ni una pizca de imaginación, que es lo que más desconcierta a los primeros ministros. Aparte de ello, si el que manda tampoco posee demasiada imaginación para soñar o alguna osadía económica, el país comienza a languidecer en esa espartana mercería, donde jamás se perderá un botón, y tampoco habrá posibilidades de esplendor.
Esa nueva iniciativa para que el dinero de bolsillo se restrinja poco menos que a la limosna que se da al pobre, y que reclamemos el recibo con IVA hasta de la ración de calamares con una cerveza, que nos tomamos con unos amigos, da idea de la cutrez contable que nos aguarda en el país que cuenta con el mayor parque de coches oficiales de la Unión Europea, y el que mayor número de televisiones públicas mantiene con el dinero de los contribuyentes.
Luis María Ansón ya denunció que, en los peores años de la crisis, cuando la gente era despedida, los ERE ahogaban los hogares, y todos tuvimos que apretarse el cinturón hasta casi dejar de respirar, nuestra Administración autonómica y municipal aumentó en.. ¡300.000 funcionarios! No se engañe, los gobernantes nunca ahorran, el que tiene que ahorrar es usted, porque viene Montoro a ver cuánto ha pagado por el jersey que le compró a una gitana en un mercadillo. Es la lógica de la mercería.


El Abanico - Melania Trump no tiene quien la vista

25.11.16 | 08:16. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Independientemente de los chistes fáciles que a cada uno de ustedes se les puedan ocurrir al leer este titular, lo cierto es que diseñadores norteamericanos de fama mundial como Donna Karan, Calvin Klein, Diane von Furstenberg, Michael Kors, o Marc Jacobs, entre otros muchos, ya han anunciado que no piensan encargarse de la vestimenta de Melania. No porque no reúna las medidas de una gran modelo, simplemente han tomado tan drástica decisión porque hacerlo atentaría contra su sentido de la ética, contra su propia decisión de hacer campaña en contra del magnate y a favor de Hillary. Criticarle para caer rendidos semanas después a sus pies, justo cuando este llegue a la Casa Blanca en enero, no les parece un ejemplo para los que están sufriendo ya las consecuencias de las políticas del líder republicano y entre quienes se encuentran los hispanos, los negros, y los homosexuales.
He intentado buscar documentación sobre qué algo parecido hubiera ocurrido anteriormente y no lo he encontrado, lo que demuestra el enorme rechazo que genera el presidente electo de los Estados Unidos entre sectores muy representativos de la sociedad, por más que este se haya retractado en público de que vaya a dar ordenes al Fiscal General de que encarcele a Hillary.
Es posible que la noticia del boicot a quién menos haya sorprendido sea a Melania, teniendo en cuenta los años que lleva junto a Donal Trump, conocedora como es del carajal que tiene montado su marido en su propio su país. Lo que no impide que aunque siga luciendo modelos de alta costura de Valentino, Karl Lagerfeld, Versace o Manolo Blahnik, lo lógico es que se haya sentido ninguneada, incluso humillada, acostumbrada como a está a conseguir cualquier capricho, por costoso que sea, con solo tirar de talonario. Con esta medida los diseñadores saben que la guerra está servida, que la guerra contra ellos y sus negocios no ha hecho más que empezar, pero no les importa, y eso dice mucho a su favor conociendo como se las gasta el magnate con todos aquellos que no comulgan con sus ideas o con sus decisiones, periodistas incluidos, algunos de los cuales han sentido las garras del presidente en sus cogotes, o bien presionando a sus empresas para que les pongan de patitas en la calle.
Se dice que detrás de un hombre famoso, triunfador, siempre hay una mujer inteligente. Una mujer capaz de templar sus ataques de furia, de poner orden en su alocada vida.
Me temo que con el matrimonio Donald-Melania cualquier predicción está condenada al fracaso. No hay más que ver la actitud de sumisión de Melania cuando se encuentra al lado de su marido, para comprender cuál será su papel en la Casa Blanca. Nada que ver con el desempeñado por Michelle Obama, incluso por Hillary Clinton en su momento. Dos estilos muy diferentes pero con una misión en común: mantener su propia personalidad durante los años de mandato de sus maridos. En el caso de la mujer de Obama, ha demostrado que sabe adaptarse a todas las circunstancias, marcar su propio territorio, sin que por ello su marido sienta que le han quito el sillón de mando.
Todo lo contrario, ambos están tan compenetrados en su lucha por la igualdad, que al verlos juntos, muchos jóvenes se sienten orgullosos de que la pareja que está a punto de abandonar la Casa Blanca, encarna mejor sus valores, que los trasnochados que defienden los nuevos inquilinos: En el que Donald es el macho-alfa y Melania la esposa satisfecha y silenciosa que le apoya y sigue incluso cuando defiende causas que no traen más que dolor y desesperanza.


Francisco Muro de Iscar - Presunción de culpabilidad

24.11.16 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

Rita Barberá era políticamente responsable de la corrupción de su partido en Valencia, por acción o por omisión, porque su poder allí, compartido con otros, había sido casi absoluto. Pero había que demostrar que lo sabía o lo había permitido y ya no será posible. Y esta política, a la que votaron reiteradamente millones de valencianos, y, sobre todo, esta persona, no ha tenido el derecho constitucional de presunción de inocencia porque fue declarada culpable hace tiempo por todos. Somos todos culpables. Y aunque solo unos pocos, apenas conocida la noticia de su muerte, han preferido incidir en la cacería, en la venganza y en el odio en lugar de guardar un discreto y respetuoso silencio, todos somos responsables. A Rita Barberá la condenaron algunas de las malas compañías que hicieron de la maquina popular en Valencia y en toda la comunidad, una presunta fábrica de corruptos. Pero ella, como todos, también tenía derecho a la presunción de inocencia.
A Rita Barberá la condenaron los medios de comunicación hace tiempo y no supo, no pudo o no quiso defenderse, aunque ante el juez, hace apenas unas horas, manifestó su inocencia. Parece difícil pensar que no sabía nada de lo que pasaba a su lado, pero tenía derecho a la presunción de inocencia.
Rita fue echada de su partido, por el que hizo todo lo que pudo y más, y algunos le dieron la espalda, después de aclamarla como ejemplo. A algunos de sus compañeros les daba asco, ahora, sentarse a su lado o acudir a actos donde estuviera ella. Cuando Celia Villalobos dice, refiriéndose a los medios, "la habéis condenado a muerte", también tendría que haber incluido a su partido. Y debería haber tenido derecho a la presunción de inocencia en el seno del PP. Sus rivales han descargado sobre ella todo lo que no pudieron cuando gobernaba, con mayorías absolutas y un enorme respaldo popular. Quien haya estado en Valencia habrá visto el fervor que despertaba hasta no hace mucho tiempo en una ciudad que ella contribuyó decisivamente a llevar a la modernidad. Merecía el derecho constitucional a la presunción de inocencia.
Algunos diputados, todos saben quiénes, se marcharon ayer del Congreso de los Diputados para no guardar un minuto de silencio y de recuerdo a Rita Barberá. "Los homenajes a corruptos, sobran", dijeron para justificar su desprecio. Pero en un Estado de Derecho sólo es corrupto aquél que ha sido condenado por un juez.
Estamos acostumbrados todos a practicar impunemente la presunción de culpabilidad. Hemos tirado a la basura, el derecho de defensa y el derecho a la presunción de inocencia, dos pilares fundamentales de la democracia. Rita Barberá es solo un caso extremo. Hay muchas más personas hoy en España, de todos o casi todos los colores políticos, que han sido condenados sin haber sido juzgados. Y que nunca recuperarán su crédito aunque sean declarados inocentes. La vida es muy importante, pero el honor de cada persona lo es, incluso, más.


Isaías Lafuente - El duelo

24.11.16 | 08:16. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

El día en que un ser remotamente parecido a nosotros decidió recoger el cadáver de un congénere y darle sepultura nuestra especie dio un paso de gigante, semejante al salto que dio el ser humano cuando decidió erguirse y liberar sus manos o cuando articuló su primera palabra. El respeto a los muertos está en el ADN de la civilización, incluso en los códigos de la guerra, y se pone a prueba especialmente cuando fallece un adversario.
La inesperada muerte de la senadora Rita Barberá, dos días después de su declaración ante el Tribunal Supremo, nos ha vuelto a situar ante el espejo. En momentos así no es fácil regular las expresiones de dolor, ni verbalizar sin exagerar nuestras críticas o nuestros elogios. Tampoco es sencillo manejar el humor negro, tan sano y tan cargado de trampas a la vez. Pero tampoco parece tan complicado regirse por las normas que dictan el sentido común, la educación y el buen gusto.
Yo tengo serias dudas de que Rita Barberá, que nunca ocupó un escaño en el Congreso, merezca un minuto de silencio en la cámara, ya sea homenaje o mero gesto de respeto. Pero también me las genera que, una vez se produce, un grupo parlamentario como Unidos Podemos se niegue a secundarlo. No han actuado de la misma manera sus compañeros en el Senado ni sus socios en la Comunidad Valenciana, que sí se han sumado al gesto de duelo sin que esa actitud pueda considerarse condescendencia con la difunta.
Pero no es esto lo peor de lo que ha sucedido en las últimas horas. Ha sido vergonzoso el ridículo de muchos dirigentes populares que han elogiado hoy como mito del partido a quien unas horas antes, cuando testificó ante el juez, ni nombraban porque ya no era miembro del PP. Y mucho peor aún ha sido la cínica reacción de algunas personalidades del PP, desde Rafael Hernando al ministro de Justicia Rafael Catalá, situando la muerte de la senadora como una consecuencia natural de la "persecución, cacería y linchamiento" que ha sufrido Barberá en los últimos meses. Olvidan estos individuos que no han sido los periodistas sino la policía y los jueces los que llevaron a Rita Barberá ante el Tribunal Supremo. Y no han sido sus rivales políticos sino ellos mismos quienes la apartaron del partido y de su grupo parlamentario en el Senado. Bueno, no lo olvidan en realidad. Lo que sucede es que a algunos cualquier cosa les sirve para hacer política.


Fernando Jáuregui - Los juzgadores

24.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

Escribo todavía anímicamente estremecido y periodísticamente estimulado por la sorprendente noticia de la muerte de Rita Barberá, la eterna alcaldesa -ex alcaldesa ahora, claro- de Valencia, una mujer que ha sido muy duramente golpeada por la opinión pública y publicada a causa de un contencioso que, en el proceso penal, asciende a mil euros. Ignoro si Rita Barberá se benefició o no de esa corrupción generalizada en el PP valenciano -no está probado, en todo caso--, pero jamás me atreví a lanzar una acusación sobre lo que no me consta; y, como muchos, recibí sus angustiados mensajes "no me condenes tú también". De cualquier forma, al margen de lo que hiciese o no su entorno municipal y autonómico partidista, pienso que mil euros no es cantidad como para linchar a una persona hasta el infarto. Ninguna cantidad merece el linchamiento de una persona, porque hay que odiar el delito (cuando consta su existencia) y compadecer siempre al delincuente, como pedía Concepción Arenal.
Quiero decir que no estoy seguro de que las lapidaciones contra quien apenas se puede defender ayuden a la lucha contra la corrupción. Las penas infamantes, a las que tan aficionados somos en España, no se contemplan en Código Penal alguno, y me parece que todos, comenzando seguramente por nosotros, los periodistas, deberíamos tener mucho cuidado con lo que escribimos o decimos, no vaya a ser que causemos un mal irreparable al buen nombre de alguien, de sus familiares y hasta de quienes les rodean. Y extiendo esta recomendación a juzgados, policías judiciales, defensores y fiscales que tantas veces nos utilizan a los medios para impulsar o hundir una causa. Y, cómo no, me permito hacer extensivas estas reflexiones a los partidos políticos. Escuché a un líder decir, comentando la muerte de Barberá, después de haber rechazado participar en el minuto de silencio convocado en el Congreso en su memoria, que "las ideas no son respetables"; se refería, claro, a las ideas de "ella". Me preocupa tal falta de tolerancia: ¿cómo que las ideas no son respetables? ¿O será que solo no merecen respeto las ideas contrarias a las nuestras?

Causa tristeza la falta de tolerancia y de amor por la confrontación precisamente de eso, de ideas, que padecemos en este país cainita. Bueno, para simplificar, y generalizando un tanto, podríamos decir que España es un país crecientemente carente de amor y cada vez más sobrante de mala leche y de envidia. A Barberá, a la que ningún tribunal había condenado todavía, le negaron el saludo los propios que este miércoles la lloraban y denunciaban la "cacería" contra la senadora y ex alcaldesa. Y contra ella se arremolinaban las hordas a las puertas del Juzgado, insultándola de la manera más procaz esos mismos que ayer se inclinaban ante su poderoso paso municipal. Nadie tuvo -tuvimos- el valor de salir a defenderla, al menos como presunta inocente, una inocencia que ahora todos consideran, con indignación, garantizada. Qué país, madre.
Por algo será que, según no cas fuentes, España es el país europeo donde las redes sociales se vuelven más canallas, más insultantes, menos veraces y nada reflexivas. La vieja intransigencia hispana campa por doquier, arrasando con famas que me da lo mismo que se apelliden Barberá, Chavez o Griñán. Conozco a quien, denunciado por un juzgado al que ingresó en furgón policial, esposado y con las teles cubriendo el paseíllo, hundimos entre todos la vida para que, al final, fuese puesto en libertad sin fianza, porque nada había contra él, salvo la deficiente instrucción de un juez y la mala leche de algún filtrador.
No, la lucha contra la corrupción no es esto. De ninguna manera es esto, porque corremos el riesgo de que se genere un efecto boomerang y los auténticos corruptos se vayan de rositas, equiparados con quienes han sido ajenos a la corrupción en gran escala que hemos padecido. Me fastidian, lo diré sin rodeos, los juzgadores sin toga y las togas implacables, me parecen un peligro quienes quieren judicializar la vida política -lo digo, sí, por el "caso Homs"_y quienes quieren arrimar el ascua del poder judicial a su sardina de odios africanos. Esos, lo digo con frase machadiana, son los que van apestando la tierra que deberíamos sembrar de acuerdos y concordia.


Victoria Lafora - Diálogo, diálogo, diálogo...

24.11.16 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

La decisión de los socialistas vascos de facilitar el gobierno del PNV, con el compromiso mutuo de respetar el ordenamiento jurídico vigente, es buena para Euskadi y es buena para España. Como, por otro lado, resulta beneficiosa para el país y su gobernabilidad la abstención del PSOE en la sesión de investidura de Mariano Rajoy. Cosa que la lideresa del PSE, Idoia Mendía, se negó obstinadamente a reconocer.
¿Será por eso por lo que, ahora, en la negociación PNV-PSE, Mendía ha actuado por libre, sin consultar su decisión con Javier Fernández, presidente de la gestora que, de momento, representa la máxima autoridad socialista, digan lo que digan sus detractores? La propia secretaria del Partido Socialista de Euskadi ha reconocido que informó a la gestora cuando el pacto estaba ya cerrado. Menos mal que lo hizo antes de que esta se enterara por la prensa. Todo un detalle. Nos dice Idoia Mendía, sobre el hecho comentado que "No supone victorias ni derrotas de nadie. Estaríamos muy equivocados si hacemos esa lectura de ese acuerdo. Creo que es bueno para el Partido Socialista que siempre ha sido capaz de poner el diálogo, la política, el pacto y el consenso por encima de todo. Es una señal de identidad de los socialistas en general". Fin de la cita.
Hay que ver como cambia el sentido de las cosas dependiendo de quien las analice e interprete. Ese es uno de los males que hoy tienen al PSOE, sumido en la más absoluta melancolía. La falta de una idea común, de una estrategia común, de un proyecto para sí mismo y, fundamentalmente, para la sociedad.
Y eso se soluciona, entre otras cosas, con diálogo. Ese diálogo, pacto, consenso..., del que presume la lideresa vasca, pero que hoy por hoy, y para sí mismos, está brillando por su ausencia. Tiene razón el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, cuando dice que "el PSOE viene de sufrir problemas electorales, desafecciones internas y confrontaciones" y que su comunicación es, sin duda, mejorable. Es de suponer que el presidente habla, entre otras cosas, de la falta de comunicación interna; de la que, por ejemplo, Idoia Mendía escatimó a Javier Fernández, y de la que Pedro Sánchez le ha escatimado a el mismo, al ocultarle su reciente visita a la agrupación socialista de Xirivella (Valencia).
Cosas que pasan. Pero está claro que cuanto más tarde ese partido en restañar heridas, dialogar, consensuar y pergeñar un proyecto serio que ofrecer a los españoles, más y más se hundirá en las arenas movedizas de la indiferencia social. Y eso sí será muy malo para el PSOE y muy malo, sin duda, para España.


Escaño Cero - Indultar a Snowden

24.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

En los Estados Unidos hay un intenso debate abierto en la Red por los partidarios del indulto a Edward Snowden. A través de una página web abierta al efecto piden al presidente Barack Obama -a quien le quedan todavía dos meses en la Casa Blanca- que en uso de sus prerrogativas perdone al mundialmente famoso consultor tecnológico. Antiguo empleado de la CIA y de la NSA, Snowden es el autor de unas revelaciones que provocaron un escándalo político monumental al divulgar que las agencias norteamericanas de inteligencia espiaban a millones de personas mediante un programa informático muy sofisticado. Incluidos los teléfonos móviles personales de algunos líderes políticos amigos de los EE.UU. Entre otros, el de la canciller alemana Angela Merkel. Snowden que reside como refugiado en Moscú protegido por el Gobierno de Wladimir Putin está reclamado por un tribunal norteamericano acusado de robo, comunicación ilegal de información clasificada que afecta a la defensa nacional y revelación de información de inteligencia a personas no autorizadas. Por decirlo coloquialmente, mientras fuera de los EE.UU. ha pasado a ser una suerte de héroe, en su país está acusado de traición.
Hace unos días, a su paso por Alemania, en una entrevista publicada por el semanario "Der Spiegel", Barack Obama fue muy explícito respondiendo a la pregunta de sí concedería el indulto a Snowden. Dijo que no podía perdonar a quien no había comparecido ante los tribunales. Entre las prerrogativas del Presidente de los Estados Unidos figura la de poder indultar a cualquier ciudadano de aquél país que esté reclamado por los tribunales con independencia de sus circunstancias procesales. Pese a la recolecta de firmas para apoyar el indulto, no parece que Obama vaya a cambiar de criterio. En el fondo, las revelaciones de Snowden -que divulgaron prácticas de espionaje del todo punto rechazables- lo que desvelan es que fueron realizadas bajo su mandato presidencial. Y, dada su repercusión, han venido a empañar parte de la imagen del mito del Barack Obama presidente modélico y Premio Nobel de la Paz. Esa circunstancia, unida sin duda, a la presión contraria al indulto procedente de las mencionadas agencias de inteligencia, induce a pensar que Edward Snowden tendrá que acostumbrarse a los fríos inviernos de Moscú.


Fermín Bocos - Rita, soledad y muerte

24.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

La muerte todo lo cambia. El fallecimiento de Rita Barberá, senadora y durante una veintena de años alcaldesa de Valencia, sorprendió a la clase política en una mañana en la que la agenda marcaba otros rumbos. El infarto que parece haber sido la causa de la muerte se presentó a las pocas horas de su paso por el Tribunal Supremo en calidad de investigada por un presunto delito de blanqueo de dinero relacionado con la supuesta financiación ilegal del Partido Popular de Valencia. Barberá que lo fue todo en el mundo de los populares valencianos desde la época fundacional cuando el partido se llamaba Alianza Popular, ha muerto en soledad. Abandonada por los suyos. Las gentes principales del PP a las que durante años les oyó deshacerse en elogios hacia su persona y sus obras en el Ayuntamiento de Valencia. Todos recordamos a Mariano Rajoy señalándola como paradigma a imitar. Todo fueron halagos y elogios hasta que se cruzó el procesamiento y entonces la cosa cambió. La oposición y los medios fueron implacables con ella. Había razones para la sospecha porque en materia de corrupción el planeta de los populares valencianos comparece salpicado de casos y más casos, de procesos judiciales y de sentencias y condenas. Pero el caso es que ella no había llegado a juicio y por lo tanto le asistía el derecho a la presunción de inocencia que, siendo honrados, hay que decir que muy pocos se lo reconocieron. Tampoco los suyos. El imperativo de lo políticamente correcto les empujó a presionarla para que abandonara el Grupo Popular del Senado y se pasara al Mixto. Para ella debió ser una cumbre de amargura. Los últimos que la habían tratado dicen que estaba muy deprimida. Su cara lo decía todo al salir del Tribunal Supremo. Muchos de los que ahora se duelen por la pérdida fueron los primeros que la dieron la espalda así que empezó a declinar su estrella. Creo que a Rita Barberá la dolió mucho más el abandono de muchos de sus compañeros que las críticas de los partidos de la oposición o el acoso mediático y las burlas inmisericordes de algunos programas de televisión. Descanse en paz.


Rafael Torres - Soledad de hotel

24.11.16 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

Conviene no mezclar las cosas, no mezclarlas más de lo que lo están de suyo. Podemos mezclar el repudio a un modo de hacer política con la consideración debida al deceso de un ser humano, Rita Barberá, y el resultado es la grosera conculcación de las normas más elementales de la urbanidad al abandonar el hemiciclo donde se la despedía con un minuto de silencio. Pero también el Partido Popular, y volvemos de nuevo a la rara conexión entre los extremos, mezcla el súbito fallecimiento de la ex-alcaldesa de Valencia con la supuesta responsabilidad que en el óbito han podido tener quienes la criticaron acerbamente, cual ha dejado caer el ministro de Justicia, Rafael Catalá.
De "cacería" califica otro popular, Jesús Posada, el seguimiento crítico que la sociedad española y sus representantes políticos han venido haciendo en los últimos meses de los presuntos ilícitos cometidos por la señora Barberá, relacionándolo sutilmente, en consecuencia, con su repentina muerte en la infinita soledad de un hotel. No se pueden mezclar más y peor las cosas. Eso equivaldría a sugerir que el infarto que acabó con su vida principió a gestarse el otro día, en la sesión conjunta Congreso-Senado de inicio de la Legislatura, cuando la política valenciana, sola y errabunda, deambulaba entre los grupos de sus antiguos compañeros esperando un beso, un saludo, una atención, que no llegaban. Vimos a García Margallo acercarse a ella con afecto, y a casi todos los demás, alejarse con embarazo.
Ni se puede desertar de ese minuto de silencio que equivale, en el fondo, a una reflexión sobre lo efímero de la existencia desde el necesario recogimiento, ni, mucho menos, señalar a los "enemigos" políticos de la finada en relación con su muerte. Ambas cosas son una atrocidad y representan, cada una a su manera, la mala educación que parece haberse instalado como norma en nuestro país y la ínfima calidad política, y no sé si solo política, de nuestros representantes.
Descanse en paz Rita Barberá, la persona, y quede despierta, eso sí, la memoria de sus acciones, algunas de ellas escrutadas por la Justicia, triste coincidencia, cuando su corazón dejó de latir en la soledad del hotel.


Antonio Casado - ¿Alternativa para Sánchez?

24.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 23 (OTR/PRESS)

Todavía no sabemos si lo de Sánchez fue un adiós o un hasta luego. La insaciable voracidad de novedades -somos periodistas, qué se le va a hacer-, nos convierte en sabuesos de sus intenciones (las del ex líder socialista, se entiende).
Por eso miramos con lupa los chispazos digitales que deja en las redes o los anuncios que salen de su entorno. El último nos pone sobre aviso respecto a una mesa redonda, el sábado que viene en Xirivella (Valencia). Dicen que ahí empezará a hablar de su proyecto.
De todos modos, no parece ser el mejor momento de presentarse como aspirante a la secretaría general del PSOE a caballo de un proyecto político alternativo al de la presidenta andaluza, Susana Díaz. Se lo he preguntado a una persona de su entera confianza y esto es lo que me ha dicho: "Pedro tiene una idea clara de los tiempos que maneja y de los pasos que va a dar. Cuestión distinta es que sea el momento de contarlo".
En algún medio de comunicación se ha informado de las cuatro reuniones que un grupo de dirigentes afines han celebrado estos días en Madrid para "diseñar su estrategia y ganar las primarias". Pero son movimientos carentes de cobertura y apoyos suficientes como para que a estas alturas ya hubieran transcendido. Y lo cierto es que la especie de un Sánchez dispuesto a competir de nuevo por el liderazgo socialista no tiene un mínimo de visibilidad.
Es más, va tomando consistencia la tesis de que, en la cuestión del liderazgo, los seguidores de Sánchez se van decantando a favor de una tercera vía. Es decir, Susana, no, y Pedro tampoco. Una tesis que también se va extendiendo entre los barones socialistas y los cuadros intermedios.
Entienden que uno y otro son responsables de haber impregnado la razón de Estado con la razón de partido. Porque todo lo que hizo él fue por sobrevivir y todo lo que hizo ella desde el principio fue querer liquidarlo, mientras España pagó el pato con un prolongado periodo de parálisis institucional. Es verdad que ambos pusieron mucho de su parte en la penosa imagen de un PSOE roto desde el famoso comité federal del 1 de octubre, cuando la dimisión de Sánchez acabó siendo el desenlace lógico de una reunión con llantos y crujir de dientes.
Los dirigentes de uno y otro bando no acaban de ver la salida andaluza porque, dicen "a Susana la pillamos con el puñal en la mano y Pedro se ha mostrado incapaz de unir al partido". En el propio entorno de Sánchez aseguran que su proyecto alternativo podría liderarlo una tercera persona. "Lo puede encabezar él u otro compañero al que ayudaría si hay coincidencia en las propuestas para España y para el partido".


Fermín Bocos - Huérfanos de liderazgo

23.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 22 (OTR/PRESS)

La opinión publicada es tornadiza. Hace tres años cuando Angela Merkel apretaba para que los países del Sur cumplieran sus compromisos económicos con la UE era la denostada -por inmisericorde- "canciller de hierro". Ahora, tras la victoria de Donald Trump y la retirada de Barak Obama del centro del escenario mundial, Merkel está siendo proclamada como que el gran baluarte en la defensa del pensamiento económico y político occidental. Ni tanto ni tan rápido. Tengo para mí que la señora Merkel que le ha tomado gusto al poder y acaba de anunciar su intención de presentarse a las próximas elecciones -12 años camino de 16- es una buena administradora. Pero no es un líder político como sí lo fue Willy Brandt o en su estilo Margaret Thatcher. No es una mujer de pensamiento y menos aún de acción. Pero tras mirar a su alrededor hay que reconocer que es lo que tenemos en la Unión Europea para enfrentarnos a las incertidumbres -por no hablar del pánico- que rodea la irrupción de Trump en la escena política. El "brexit" y la salida del Reino Unido de la UE nos debilita frente a Washington.
Verle las orejas al lobo y entronizar a Angela Merkel ha sido todo uno. El discurso de despedida pronunciado por Obama en Berlín, aceleró este proceso, pero, dada la trayectoria de Merkel en política internacional es dudoso que pueda ser resolutiva frente a lo que se presume que puedan ser los disparates políticos y las arbitrariedades de la futura Administración republicana en los EE.UU. Ojalá me equivoque pero dudo que en nombre todos nosotros, los europeos, pueda hacer grandes cosas. No es el tipo de líder al que pueda respetar y escuchar el magnate ególatra que llega a la Casa Blanca visto que tan atrabiliario personaje tiene proclamada su admiración por Wladimir Putin. En la Europa de nuestros días caminamos huérfanos de líderes de proyección mundial. Líderes capaces de ser un contrapeso frente a las arbitrariedades políticas y económicas que parecen estar anunciándose con la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos. En este asunto todo invita a ser pesimista.


Carmen Tomás - Arranca el Pacto de Toledo

23.11.16 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 22 (OTR/PRESS)

La Comisión del Pacto de Toledo arrancó ayer en el Congreso de los Diputados. El gobierno tiene un plan, que las tarifas planas y otras reducciones en las cotizaciones se conviertan en bonificaciones y por tanto se financien vía Presupuestos Generales del Estado. En total, unos 1.900 millones de euros que se liberan del delicado estado de las cuentas de la Seguridad Social. Para el ministerio, las cuentas del Estado pueden asumir perfectamente este gasto de apoyo al empleo. También la ministra Báñez se ha referido a la puesta en marcha de las medidas que harán posible compatibilizar ingresos del trabajo con el cobro total de la pensión y al refuerzo de la lucha contra el fraude. En definitiva, los responsables de Empleo creen que con estas medidas y el aumento del empleo previsto en la legislatura, es una irresponsabilidad decir que las pensiones no son viables. "Las pensiones públicas están garantizadas a medio y largo plazo y mejor que en otros países de nuestro entorno". De hecho, y según un informe de la CE, España es el país mejor preparado hasta 2060, cuando el gasto sobre PIB será del 11 por ciento frente a un 14 por ciento de Alemania, por ejemplo.
Está claro que el gobierno fía la recuperación de los ingresos de la Seguridad Social al aumento del empleo. A esos 20 millones de trabajadores que se espera haya a finales de la legislatura. Sin embargo, otros expertos consideran que únicamente con más trabajo no será suficiente mantener el actual nivel de las pensiones. Primero, porque las cotizaciones de los nuevos empleos son menores, por demografía y porque vivimos más años y cobramos más tiempo la pensión. Hay que conseguir que la economía siga creciendo a buen ritmo para que las empresas puedan contratar más gente y mejorar los salarios. Además, hay que desincentivar que los trabajadores se jubilen muy pronto y al tiempo incentivar que sigan trabajando, si quieren. Además, por supuesto, de fomentar la natalidad para aumentar la ratio de cotizantes por pensionista.
Vamos a ver si los políticos, con el gobierno a la cabeza, toman las medidas necesarias para que se cumpla el derecho a percibir la cuantía de la pensión prometida. En todo caso, no estaría de más que fuéramos pensando, como ya lo han hecho en otros países, en ir educando a nuestros jóvenes y empresas para garantizar un mínimo e ir creando al tiempo un fondo para la jubilación, complementario al sistema público. Ni hay que meter miedo con el sistema actual de pensiones ni cerrarse a una serie de medidas que lo modernicen y lo hagan más realista. Veremos si en este asunto estamos a la altura.


Escaño Cero - El contagio

23.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 22 (OTR/PRESS)

En los países sudamericanos, al igual en Europa, se palpa la preocupación por el triunfo de Donald Trump y más concretamente por el efecto contagio de sus posiciones políticas.
Por ejemplo en Panamá empieza a aflorar rechazo hacia los emigrantes venezolanos huidos de su país a causa del régimen chavista.
En los últimos días ha ido manifestaciones contra los emigrantes venezolanos pero justo es decir que ha habido otras en favor de que Panamá sea un país de acogida y no se dejen contagiar por la xenofobia.
En Panamá son muchos los que creen que estos brotes xenofobia tienen mucho que ver con que se esté produciendo un contagio de las posiciones de Trump ya que al fin y al cabo este país mira hacia Norteamérica.
Lo cierto es que el rechazo a los inmigrantes empieza a ser un problema preocupante en muchos países y en algunos de ellos, quienes ahora se atreven a mostrar ese rechazo lo hacen sin complejos contagiados por la reciente campaña electoral norteamericana donde Trump ha puesto voz a los sentimientos de xenofobia que muchos mantenía agazapados.
Me parece urgente hacer frente al problema de la xenofobia antes de que se convierta en un tigre imposible de cabalgar.
En el mundo actual el problema de la emigración se ha desbordado a causa de los conflictos bélicos, por ejemplo Siria, pero también por razones tan antiguas como el mundo, que no son otras que el deseo legítimo de millones de personas de escapar de la miseria e intentar buscar un lugar donde vivir mejor.
La crisis económica hace que muchas personas abandonen sus países buscando en otros trabajo y mejores condiciones de vida. El reto por tanto todo no es levantar muros, sino dar respuesta a los problemas que tienen quienes no les quede otra opción que emigrar.
Por eso es urgente que la Unión Europea y los países más desarrollados inviertan en países poco desarrollados pero también que tengan una política de acogida que sea comprendida y secundada por la mayoría de la sociedad a fin de evitar brotes de rechazo y xenofobia. También es urgente poner fin a conflictos bélicos como el de Siria que han provocado una auténtica catástrofe.
En definitiva se trata de abordar el problema de la inmigración con más que buenas palabras para evitar estos sentimientos de rechazo que empiezan a aflorar con fuerza.
En Estados Unidos muchos inmigrantes incluidos los que tienen "papeles" empiezan a sentirse rechazados. Es especialmente preocupante el rechazo que sufren algunos niños en la escuela y es que el triunfo de Trump ha hecho que se envalentonen todos aquellos que procuraban disimular sus sentimientos xenófobos.
Lo dicho hay que poner remedio antes de que continúe el contagio del efecto Trump.


Pedro Calvo Hernando - Euskadi: vuelve el entendimiento

23.11.16 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 22 (OTR/PRESS)

Menos mal que a la Gestora y al Gestor no se les ha ocurrido ponerles la zancadilla a los socialistas vascos en el asunto de su pacto de Gobierno con el PNV, aunque tengo la impresión de que se han quedado con ganas de hacerlo. Después de todo, Idoia Mendía estaba en el bando crítico del PSOE, en el bando fiel a Pedro Sánchez y por tanto infiel a la Gestora y al Gestor Javier Fernández. Aquí el más listo ha sido Urkullu, quien además no ha dejado de tener presente la historia del secular entendimiento entre el PNV y los socialistas vascos, pese a que llevaba 18 años sin fraguar en coaliciones de Gobierno. Ibarretxe lo había hecho imposible y ya recordarán todo lo que sucedió después, con las tremendas tensiones entre el Estado y la Comunidad Autónoma con motivo de aquellos intentos de poner en marcha un proceso de independencia. Pero la Historia ha jugado una buena pasada y ha facilitado el retorno a un entendimiento que, por lo demás, ya se manifestaba en los niveles políticos, municipales y forales e incluso afectivos.
El Gobierno vasco de coalición se va a poner en marcha ya con inmediatas consecuencias políticas de una gran trascendencia. Un nuevo Estatuto vasco que recoja las aspiraciones de mayor autogobierno sin poner en peligro la unidad del Estado ni la legalidad, lo que posibilita el reconocimiento de una nación vasca dentro de la nación española. Tal cosa habría sido posible y lo es todavía en lo tocante a la inserción de Cataluña dentro del Estado español.

Pero ni allí había un Urkullu ni en Madrid una puntual interpretación de la norma fundamental.
Y me gustaría que alguien de los negacionistas me explicara qué quiso y qué quiere decir la Constitución de 1978 cuando habla de "regiones y nacionalidades". Si estas últimas no son regiones, ¿qué diablo son? Es evidente que son naciones, con lo que no hay que asustarse, como no se asustan en otros países que tienen lo mismo dentro. Porque una nación puede ser, claro, un Estado, pero también puede ser una parte del Estado que refuerza su diversidad cultural, histórica y jurídica. Si no admitimos esto, habrá que reformar la Constitución... pero para que desaparezca de ella el concepto y el término "nacionalidades". Y no creo que estemos en eso.


Carlos Carnicero - El PSOE ¿un partido confederal?

22.11.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

El acuerdo suscrito entre el Partido Socialista de Euskadi (PSE) y el PNV para formar un gobierno de coalición parece una opción razonable. Hay que estudiar la letra pequeña, pero salvo la incógnita para delimitar si los socialistas vascos se han comprometido en el supuesto "derecho a decidir", puede ser beneficioso no solo para los dos partidos sino además para fortalecer la inclusión del PNV en un compromiso constitucional, lejos de las veleidades de los independentistas catalanes.
Sorprenden las noticias sobre la falta de información de la gestora del PSOE, que es la máxima autoridad del partido hasta el próximo congreso. Incomprensible si consideramos que el PSOE, al que pertenece el PSE, es un partido federal y no confederal.
En mi opinión, una de las causas del declive político y electoral del PSOE es, precisamente, la falta de unidad y coherencia en sus proyectos políticos de España y de cada una de las comunidades autónomas que la conforman.
La decisión de un gobierno de coalición en Euskadi, independientemente de que sea acertada, tiene consecuencias para el PSOE en toda España y también para la política general del estado. No se entiende que este asunto no se debata con detenimiento en los órganos de decisión del PSOE. Estas prácticas conducen de hecho a un funcionamiento partidario del PSOE de tipo confederal.
En los últimos años, en especial desde la época en la que José Luis Rodríguez Zapatero era secretario general del PSOE, la práctica ha sido una emulación de los partidos nacionalistas, en donde tomar decisiones a nivel de que cada federación o partido federado ha generado confusión en otras comunidades del estado, con las consecuencias electorales que se conocen.
La renovación o regeneración del PSOE debe incluir un proyecto para toda España y una coherencia en los mecanismos de toma de decisión que evite la sensación de partido de taifas que está dando en ocasión el PSOE.


Antonio Casado - Coalición en Euskadi

22.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

"Más autogobierno", sin trasnochados sueños secesionistas. Y "dentro de la ley", sin desafíos sediciosos que no llevan a ninguna parte. Sobre esos dos términos de una sencilla ecuación reaparece en Euskadi el pacto de gobernabilidad apoyado en la ya clásica cooperación de nacionalistas y socialistas. De la mano de dos partidos históricos, el PNV y el PSOE. Dieciocho años después de la época de Ardanza en Ajuria Enea (1987-1998), se reencuentran en un Gobierno de coalición.
Excelente noticia. Para los vascos y para el resto de los españoles. En una tierra tan zurrada por el sufrimiento y la tensión política entre nacionalistas y no nacionalistas se abre paso la moderación. De este modo el PNV rechaza como compañeros de viaje al populismo de Podemos y el separatismo de Bildu, dos alternativas igualmente tóxicas.
Además el acercamiento a los socialistas, como ya ocurriese en 1987, tras la escisión protagonizada por Carlos Garaicoechea, no le produce ninguna incomodidad a los nacionalistas. No tienen necesidad de cambiar sitio el árbol de Guernica, ver pasar llorando a ninguna vieja ni esperar que sangren las piedras de Arrigorriaga, para subir los techos del autogobierno en el marco estatutario y negociar el derecho a decidir con el Gobierno central sin desbordar el Estado de Derecho. Todo ello mientras se trabaja a diario por mejorar la calidad de vida de los vascos.
Buena noticia también para los socialistas vascos. A pesar de ser cuarta fuerza en el Parlamento de Vitoria, ganan en protagonismo y visibilidad. De ambas cosas están muy necesitados después de la imagen de partido roto difundida tras la espantada de Pedro Sánchez.
El pacto, que les otorga tres consejerías, quedó ratificado este lunes por las ejecutivas del PNV y el PSE. La comisión gestora del PSOE lo ve con buenos ojos. Y lo incluirá en el orden del día del próximo Comité Federal para que, como órgano encargado de marcar la política de pactos, lo ratifique en su reunión pre-navideña. Lo hará sin ningún problema. En este caso ni pone ni quita al acuerdo el hecho de que la secretaria general de los socialistas vascos, Idoia Mendia, figure en la nómina de barones que apoyan a Pedro Sánchez.
En cuanto a Iñigo Urkullu, aunque no se lo proponga, es evidente que su conducta política debilita el desafío del nacionalismo catalán. Si se prefiere, refuerza las posiciones de los tres partidos de inequívoco compromiso constitucional (PP, PSOE y Cs), pues ofrece un modelo de integración apacible en el orden vigente. Y por la misma razón, el PSOE queda a cubierto de eventuales reproches por presunta colaboración con las ideas identitarias. Pero siempre podrá decir que dispone de al menos cuatro años para persuadir a la ciudadanía vasca de que la integración apacible en el Estado es mucho mejor para todos.


Escaño Cero - La caída de Sarkozy

22.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

El futuro ya no es lo que era. La derrota de Nicolás Sarkozy en el proceso de selección del candidato del partido Los Republicanos(la derecha conservadora francesa) a la Presidencia de Francia es todo un símbolo. Sarkozy que hace sólo cuatro años ocupaba el Palacio del Elíseo y fue presidente de Francia durante cinco, ha sido relegado por los afiliados y simpatizantes del partido a una tercera posición tras François Fillon y Alain Juppé. Para quien lo fue todo en Francia, sin duda ha sido un trago muy amargo. Algo que su ego ha debido recibir como una humillación. Pero así es la democracia cuando se permite a los ciudadanos de a pie dar su opinión política sobre los políticos que les gobiernan. Decía que el futuro ya no es lo que era porque los ciudadanos se rebelan contra las élites y las vacas sagradas que reinan en los partidos sin contar con la opinión de los militantes. En el caso de Francia la caída de Sarkozy, un hombre tan preparado como ambicioso, tiene claves específicas. Había escorado tan a la derecha su discurso que en algunos tramos y respecto de algunas cuestiones parecía un calco del de Marine Le Pen, la lideresa del Frente Nacional. La extrema derecha a la que todas las encuestas sitúan por delante en las preferencias actuales de los franceses. Los seguidores de la derecha tradicional burguesa heredera del legado del general De Gaulle no quieren ser confundidos con los fascistas y lo han dicho, a su manera, rechazando al mismo Nicolás Sarkozy al que hace nueve años llevaron a la Presidencia de la República. Le Pen crece con un discurso xenófobo y anti europeísta muy a la manera que anuncia la llegada de Donald Trump en los EE.UU. Los votantes franceses conservadores critican los fallos de Bruselas y están decididos a recortar partes importantes del Estado del bienestar, pero no rechazan el ideal europeo. El año que viene se celebran elecciones presidenciales en Francia. Las encuestas dan pocas posibilidades a los socialistas que de momento ni han elegido candidato. Es probable que en una segunda vuelta, para evitar el triunfo del Frente Nacional, se vean obligados a apoyar al candidato de la derecha conservadora. En ese caso no sería descartable que François Fillon fuera el elegido para ocupar el Palacio del Elíseo. Era el sueño de Nicolás Sarkozy. Hoy, ya, un sueño roto.


No te va a gustar - Y ahora ¿qué les queda por hacer a los socialistas?

22.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Constato que la derecha avanza. En Estados Unidos, por supuesto; y qué derecha, madre mía. En Europa, donde reina y reinará, ahora que ha anunciado que vuelve a presentarse, la señora Merkel, también, aunque es una derecha mucho más aceptable, incluso para la izquierda moderada: mírese, si no, a la Francia de Fillón, el hombre que será muy probablemente el jefe del Estado de la nación vecina. Y en España ya ven lo que pasa: el mejor papel del socialismo ha sido pactar con el moderado Urkullu, y debería serlo también en Cataluña si Puigdemont fuese homologable al lehendakari vasco e Iceta equiparable a, por ejemplo, el asturiano Javier Fernández. Pero va a ser que no, y así, el tren del independentismo catalán sigue a toda velocidad hacia el abismo más irracional.
Hace tiempo que pienso que el papel del socialismo español, y del europeo, se sitúa en consolidar grandes coaliciones con la derecha moderada para impulsar reformas de calado y frenar eso que, me parece que con indefinición excesiva, ha dado en llamarse "populismos". A la señora Merkel, a quien nuestro Rajoy quiere asemejarse, no le ha ido nada mal con su alianza con la socialdemocracia alemana. Y el socialismo francés de Manuel Valls tendrá que firmar un pacto de amplio espectro con la derecha templada de Fillon para obstaculizar el ascenso loco de Le Pen. Como la socialista Idoia Mendía, que salió descalabrada de las urnas autonómicas vascas, ha visto potenciado su papel gracias al acuerdo que, un poco a espaldas de los dirigentes nacionales del PSOE, acaba de suscribir con el Partido Nacionalista Vasco. Lástima que algo semejante, ya digo, no pueda extenderse a otros territorios y, por qué no, a escala nacional.
Ocurre que Pedro Sánchez, que en mi opinión mantuvo una catastrófica trayectoria, tanto para su partido como para el conjunto de la nación, frenó en seco, aludiendo a los deseos no constatados de la militancia, cualquier posibilidad de pergeñar esa gran coalición; ahora sería el vicepresidente de un Gobierno reformista, porque socialistas y Ciudadanos habrían forzado las escasas ansias de cambios que muestra Rajoy, y los españoles nos habríamos ahorrado unas elecciones, casi un año de incertidumbres y muchos cabreos. Y el Partido Socialista se hubiese ahorrado unos cuantos descalabros, la presente situación de división y estancamiento y, por supuesto, mucha mala baba. Confío sinceramente en que los intentos de Sánchez por recuperar el poder, que solamente quiso utilizar para llegar a La Moncloa, den los frutos que esperamos: ninguno.
Ahora, la verdad, no sé hacia dónde camina el PSOE, de la mano de una gestora dirigida por un hombre cabal, como Fernández, pero inmovilizada por divisiones, fraccionamientos -como el del PSC- e incertidumbres de no saber si mirar hacia la derecha o pelear con una izquierda cada vez más poderosa -pese a sus debates internos- y respondona. Dudo mucho de que esta gestora que tendrá que ordenar, quiéralo o no, que sus parlamentarios no boicoteen los Presupuestos de Rajoy, llegue hasta el extremo de retomar esa idea de la gran coalición, que sería un eficaz freno para Podemos, y no una manera de potenciar a la formación morada, como creen, equivocadamente a mi juicio, los estrategas socialistas.
Al PSOE, como a los socialdemócratas alemanes, como a los franceses, no le queda otro remedio que aparcar los viejos conceptos de lucha "contra la derecha" clásica, porque la derecha que viene, lo mismo que la izquierda que viene, son mucho peores, más peligrosas para la estabilidad de un sistema que aún tiene que dar mucho juego... si es que aprende a convivir con los nuevos tiempos, en los que los ciudadanos reclaman que se les haga más caso, una mayor justicia social y una mayor atención a sus necesidades de todo orden. ¿Que son sesentones (Merkel, Fillon, Rajoy) quienes, en la derecha, tienen que producir esos cambios? No me parece importante: al fin y al cabo, el PSOE, superada su "cura de juventud a lo Sánchez", también vuelve sus ojos a veteranos como el propio Fernández o como Ramón Jáuregui. No creo que sea una cuestión generacional, sino de generosidad, de apertura de miras y de aceptar la parte mejor -olvidando lo peor-- de las ideas nuevas que proclaman quienes vienen empujando.
fjauregui@educa2020.es


Luis del Val - Desparpajo y desprecio

22.11.16 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Siempre he sostenido que los políticos tienen sueldos muy bajos comparados con su responsabilidad. Al menos el 75% de ellos. El resto cobran muy por encima de sus aptitudes, su preparación y su inteligencia, y es muy probable que no encontraran acomodo, ni siquiera en una juguetería para reforzar la plantilla en la semana de Reyes. Pero si exceptuamos esta cuarta parte de paniaguados en agradecimiento a los servicios prestados, hablar de que los políticos cobran mucho dinero es una demagogia digna del mismo intelecto que los paniaguados. Otrosí, hay demagogos tan cortos de inteligencia que abogan por rebajarles más los sueldos, en un ambicioso proyecto para que, en el futuro, sólo se dediquen a la Política los tontos contemporáneos y los corruptos con ambición de prevaricar y corromperse. ¡Excelente panorama!

No obstante, y sin contradecirme, a pesar de esta premisa y dada la situación de hipersensibilidad presupuestaria, la decisión de la Generalitat de Cataluña de aumentar el sueldo de sus cargos es de una inoportunidad que debería figurar en una Antología de lo Extemporáneo. De hecho, los cargos de la Generalitat -desde los que adoctrinan en TV3 hasta los que gerencian puertos, pasando por los consejeros- cobran unos estipendios superiores a los del presidente del Gobierno del Reino de España.
Decirnos al resto de los españoles que les robamos, llevarse la parte del león del FLA (Fondo de Liquidez Autonómica), tender la mano un día sí, y otro también, bajo la excusa del ahogo presupuestario y, a la vez, subirse los sueldos, es de un desparpajo y un desprecio que pasman.
Claro que esta actitud tiene su correlación en la administración municipal, central y autonómica, donde sobreviven cientos -y digo bien: ¡cientos!- de empresas que no tienen ninguna razón de ser, salvo que sirven para pagar las nóminas del nepotismo rampante. No, no se llega a nombrar obispo a un sobrino de 12 años, pero se le proporciona un sueldo a un sobrino de 18 que por la mañana no hará nada y, por la tarde, lo pasará a limpio. Desparpajo y desprecio. Nos lo merecemos.


Al margen - La gestora se mosquea

22.11.16 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

La Gestora del PSOE ha descubierto, diríase que con una mezcla de estupefacción y disgusto, que algunos socialistas se toman en serio la federalidad del partido. Es cierto que el término "federal" esmaltaba aquí y allá los órganos, el discurso y el programa del PSOE, pero también lo es que todo el mundo parecía dar por sentado que ese término no obedecía a un concepto asimilado, real. La Gestora, custodia de las esencias del partido hasta nueva orden, no parece reconocer como propia, sino como cosa exógena e insoportablemente exótica, la esencia federal.
En el PSOE que conocemos, el que fabricaron Felipe González y Alfonso Guerra para la ocasión, quien ha mandado toda la vida ha sido Madrid, o, más exactamente, Madrid-Ferraz. Tanto es así que siendo andaluces, sevillanos, el jarrón chino y el vice-jarrón chino, tuvieron que radicarse absolutamente en Madrid-Ferraz para, desde allí, irradiar los designios de su incontestable mando. Si mandarían, que Txiqui Benegas, secretario de organización, llamaba "Dios" a González, y los demás, por lo bajinis, también. Desde entonces, lo de "federal" como alusión a una dirección descentralizada no fue sino un adorno, una pluma de avestruz en el sombrero.
Pero hete aquí que los tiempos cambian, y que ni los socialistas vascos se conforman con la E, ni los catalanes con la C. Las realidades de sus respectivos territorios, que no colonias, no pueden ser entendidas en sus complejas especificidades desde la corte de la calle de Ferraz, ni mucho menos afrontadas y gestionadas desde ella con algún éxito en los tiempos que corren, de suerte que Iceta por su lado, e Idoia Mendia por el suyo, no han hecho sino aceptar la invitación a la libertad, a la autonomía, que se desprende de ese término, federal, que la Gestora no sabe cómo se come.
Un clásico, el de la coalición de gobierno en Euskadi entre el PSE y el PNV, se le antoja a la Gestora, antes incluso de pensárselo, un espanto, pero sólo porque no lo ha fraguado ella. Y el apoyo del PSC a Colau en el Ayuntamiento de Barcelona, lo mismo. La Gestora, que ve "sanchistas" por todas partes, se estresa sobremanera con lo federal.


Fermín Bocos - Todo queda en familia

22.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Las circunstancias políticas acostumbran a poner de moda algunas palabras. A medida que vamos conociendo los nombramientos del último Gobierno Rajoy, la palabra de moda es: nepotismo. La preferencia para favorecer a parientes y amigos a la hora de nombrar cargos públicos tiene estos días sonados ejemplos en las páginas del BOE. Empezó Mariano Rajoy señalando con su dedo jupiterino a su amiga Ana Pastor como candidata a la presidencia del Congreso de los Diputados -en éste caso la acreditada probidad de la elegida facilitó el camino-, pero lo que podía haber sido excepción justificada se está transformando en tendencia. El caso de los hermanos Nadal es de libro. Uno, Alvaro Nadal, es el nuevo ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital y el otro, Alberto Nadal, secretario de Estado de Presupuestos. Por si faltaba algo en la familia, Eva Valle, esposa de Alberto, es la elegida por Rajoy para dirigir la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno y en París, salvo novísima encomienda, Teresa Lizaranzu casada con Alvaro, sigue como embajadora permanente ante la UNESCO. No se discute aquí la solvencia profesional de los citados, lo que llama la atención es la acumulación de lazos y nombramientos en contraste con épocas recientes en las que quizá los gobernantes y los designados acreditaban más sensibilidad para evitar incurrir en casos etiquetables de nepotismo. Estos días se ha recordado que siendo presidente del Gobierno José María Aznar, Manuel Aznar, su hermano mayor, fue propuesto por el PP para ser Defensor del Pueblo pero aunque reunía mérito y experiencia en la mencionada institución renunció a la encomienda porque su hermano era el Jefe del Gobierno.

Para el filósofo Ludwig Wittgenstein ética y estética son lo mismo. Son uno. Parece que Mariano Rajoy no acaba de entender que ética y estética patinan cuando entra en juego el nepotismo. Cuando el poder actúa para que todo quede en familia. Sigue gobernando como si retuviera la mayoría absoluta. Mal síntoma.


Francisco Muro de Iscar - Políticos de escuela

21.11.16 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

No tenemos escuelas de políticos ni políticos que creen escuela. No hay "entrenadores" que formen a los jóvenes delfines hasta que estén preparados para dar el salto. Los futuros políticos son elegidos a dedo por el que manda y su mayor virtud es no sobresalir, no exponerse demasiado, porque enseguida los que manejan las listas -el más poderosos instrumento de poder de un partido- les cortan las alas. Hay que ser complaciente con el líder y moverse con astucia entre el aparato para que le descubran a uno. Y acertar cuando alguien se embarca en la lucha por el poder. Iglesias y Errejón, amigos y residentes en Madrid, andan empeñados en una lucha sorda de la que, probablemente, uno de los dos acabará cayendo. Yo no veo a Errejón en el marxismo leninismo ni en el culto al líder que protagoniza, encantado como está de haberse conocido, Pablo Iglesias. Lo que está en juego es qué partido va a ser Podemos. Porque todavía, a pesar de tener muchos millones de votos, sólo es un movimiento sin definición ideológica.
Lo mismo sucede en el PSOE, donde Pedro Sánchez va a empezar su personal travesía del desierto para recuperar el poder y echar de allí a los que le mandaron al infierno. La izquierda ha perdido muchos de sus valores tradicionales y casi todas sus referencias y tiene que repensarlos. Pero se está quedando en la lucha por el poder, aunque sea tocándolo de refilón como le va a pasar en el País Vasco y sin decidirse a ser, de verdad, la oposición que ponga el PP en su sitio, colaborando para sacar a España de la ingobernabilidad. El PSOE está tocado.
Y es que hay "heridas de campaña" que no se borran fácilmente. En eso tenemos mucho que aprender de Trump. Tras entrevistarse afablemente con Obama, al que menos bonito le dijo de todo poco antes, ahora trata de formar su Gobierno y se está reuniendo con políticos de su propio partido, que no son precisamente "amigos". El excandidato presidencial, Mitt Romney, que suena como secretario de Estado, llamó a Trump "deshonesto, farsante, misógino, histriónico... un fraude". Y Trump le había calificado de "artista del fracaso" y de perdedor compulsivo. No es el único que después de denunciar las tropelías de Trump, mañana puede ser compañero de gabinete de quien es candidato a ser uno de los peores presidentes de la historia de Estados Unidos. En Francia, con la campaña para ser el líder de las derechas y de las izquierdas, sucede lo mismo. Es muy difícil restañar las heridas causadas innecesariamente en la lucha por el poder.
Pero lo peor de esta "nueva forma" de hacer política está sucediendo en Corea del Sur. A los ataques políticos a la presidenta, Park Geun-hye, se suman ahora acciones de "marketing". Un "artista" le ha dedicado una escultura que muestra a una amiga de la presidenta -presuntamente beneficiada con unos 70 millones de dólares- "defecando" una figura que no es otra que la propia presidenta. La obra se titula "Nacida de la mierda" (sic). Y en las tiendas se vende desde leche de soja con el mensaje de "Vete, Park" a equipos para manifestaciones o videojuegos donde el ganador es el primero que meta en la cárcel a la amiga de la jefa del Estado. Y luego algunos reclamamos que aquí se prestigien las instituciones...


La semana política que empieza - El "divertimento" entre "sorayos" y "cospedalos"

21.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 20 (OTR/PRESS)

Los comentaristas que están considerados como más próximos a La Moncloa, o a los nuevos ministros más próximos a La Moncloa, hablan mucho de la confrontación inminente, que tendrá consecuencias, entre los "sorayos", es decir, los cercanos a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Satamaría, y los "cospedalos", más próximos a la secretaria general del partido y nueva ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. Parecería que el enfrentamiento entre ambas, que ha caracterizado los cinco años de Rajoy en el poder, es irreversible, "insuperable", dicen monclovitas que, al parecer, no se han enterado de que Trump podría ofrecer la Secretaría de Estado a su hasta ahora mortal enemigo entre los republicanos, Mitt Romney, que llena las hemerotecas con sus ataques al millonario de la "tower" de oro. Extraños compañeros de cama, eso es lo que hace la política, como bien dijo Churchill.
Así que no es del todo impensable una reconciliación táctica, y hasta estratégica, entre las dos damas más poderosas de la política española, a las que Rajoy quiere, por lo visto, en su Gobierno por aquello, tan típico de los mandatarios españoles desde los tiempos de Franco, de mantener los equilibrios y que unas potencias anulen a las otras, de manera que el jefe quede siempre por encima de las aguas turbulentas.
Pero, mientras este acercamiento se produce (o no... que diría Rajoy en sus momentos más galaicos), lo cierto es que la dicotomía en el poder acapara no pocos comentaros en los cenáculos y mentideros madrileños. Lo mismo que el destino actual de Iñigo Méndez de Vigo, que pasa, por talante y quién sabe si por talento, por más "sorayo" que "cospedalo": por esos cenáculos, algunos creo que muy bien informados, pasó el rumor de que Mariano Rajoy hubiese querido, por muchas razones, a Méndez de Vigo como ministro de Exteriores, una vez que la caída de García Margallo había quedado decidida. Entre otras cosas porque era el cabeza de puente de la oposición interna a la señora Sáenz de Santamaría, y eso, como el propio Margallo y el ex titular de Interior Jorge Fernández han comprobado, es un juego peligroso.
Comenté en un programa radiofónico que sabía que Rajoy llegó a ofrecer el cargo de jefe de la diplomacia a Méndez de Vigo, y alguien, desde Moncloa, lo fue desmintiendo por ahí, aunque no a quien suscribe, que fue quien lanzó la noticia; la verdad es que el ministro de Educación prefirió quedarse con el mismo Departamento que desempeñaba desde que Wert se marchó a París, a "conciliar" una embajada "política" con su nueva vida privada. Y llevarse la peligrosa, pero atractiva, portavocía del Ejecutivo. Así que, a última hora, casi en vísperas de que se anunciase el nuevo elenco ministerial, se echó mano de una personalidad discreta y eficaz, como la del embajador "europeo" Alfonso Dastis, para ocupar el Palacio de Santa Cruz como responsable de la política exterior española, que no va a ser tarea rutinaria, precisamente, con la que está cayendo.
Veremos cómo se comporta Dastis a la hora, inevitablemente próxima, de nombrar a un nuevo embajador en Washington, alguien que no se haya caracterizado por sus simpatías hacia los demócratas o por sus antipatías a la figura de Trump. Será la primera prueba de fuego, junto con el relevo, o no, de algunos embajadores "políticos", el de Londres, Federico Trillo, entre otros. Esos, además de la confirmación del general Sanz Roldán -jefe directo de la hermana de Méndez de Vigo- al frente de los servicios secretos, y lo que ocurra con los medios públicos de comunicación, serán los últimos nombramientos de cierto relieve y expectación que le quedan a Rajoy para demostrar que no se ha instalado del todo en la introspección y en el ombliguismo partidista.

Tiendo a pensar que ese ombliguismo, de alguna manera, ha existido, junto con el favoritismo mostrado, sobre todo por Defensa e Interior, a la hora de nombrar a segundos escalones procedentes del "terruño", es decir, de la circunscripción del señor ministro. Es la manera de Cospedal, y de su dicen que aliado Zoido, de contrarrestar el indudable aumento de poder acumulado por la vicepresidenta, sobre todo porque ha copado las relaciones con la Generalitat catalana, que es tarea que a Rajoy le gusta bien poco. Y que ella esperemos que desempeñe con acierto, que en eso nos va mucho a todos.

Conste que no figuro entre quienes piensan que las divergencias entre la vicepresidenta y la ministra de Defensa y secretaria general del PP (sospecho que no durará mucho más allá del congreso del partido en, febrero, en ese último puesto) centran la que será la "nueva" política del Ejecutivo. Es, de momento, un "divertimento" para nosotros, los comentaristas y sería muy grave que, como estuvo a punto de ocurrir con el "grupo de los cinco" ministros que se oponían a doña Soraya (ninguno de ellos es ya ministro, por unas u otras razones), las diferencias pasaran a mayores: ambas son lo suficientemente inteligentes como para no lanzarse a luchas de poder demasiado evidentes y que, en todo caso, serían tajantemente zanjadas por un Rajoy bastante experimentado ya en estos lances.

No: lo importante, al menos para mí, es el rumbo que, a partir de esta semana, la primera de normalidad parlamentaria, vaya a tomar este Gobierno, atado por su minoría en el Congreso y por sus compromisos con Ciudadanos. No faltan críticos que digan que los primeros pasos de Rajoy, incluyendo su política (o falta de ella) de comunicación, han sido algo decepcionantes en lo que al futuro de cambios se refiere. Quisiera no incluirme, de momento, entre esos críticos, ni entre quienes buscan en las divergencias ministeriales el pregón de un caos. Prefiero, de momento, mantener la esperanza con ese consuelo, algo tonto quizá, de que en otras partes, mírese hacia Washington, o hacia las primarias francesas, cuecen, atento, Dastis, más habas que por estos pagos.


El rincón del soneto - MADRILEÑOS: CUIDADO CON LA PROGRE CIFUENTES

20.11.16 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


MADRILEÑOS: CUIDADO CON LA PROGRE CIFUENTES

Los pobres madrileños imprudentes
votaron por la chiflada Carmena
que se ha convertido en una condena
por sus ideas, propias de dementes.

Pero cuidao con la progre Cifuentes,
pues su ideología es bastante obscena,
y a la gente ignorante la envenena
con leyes muy injustas e indecentes.

Si eres amigo de un homosexual,
y pensando en hacerle un favorcito
le aconsejas sexualidad normal,

para la Cifuentes eso es delito.
Ahora los masones del PP
¡son amigos de la LGTB!

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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Victoria Lafora - De oca en oca...

20.11.16 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Resulta muy difícil comprender el empeño de Mariano Rajoy en facilitar compensaciones a aquellos compañeros de filas pillados en renuncios que abochornarían en los países democráticos de nuestro entorno.
Tras la dimisión de Soria, Ministro de Industria, Energía y Turismo, por sus mentiras sobre las empresas opacas en paraísos fiscales, Rajoy y su ministro Luis de Guindos trataron de facilitar su entrada en el Banco Mundial como director ejecutivo. Empeño que quedó en agua de borrajas ante la renuncia de Soria, indudablemente aconsejado por quienes propiciaron su designación. Pues bien, después del enorme fiasco que supuso este acto fallido, nuestro presidente del Gobierno vuelve a la carga proponiendo a otro ministro descabalgado del ejecutivo, Jorge Fernández Díaz, como presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados. De oca en oca... Y, una vez más, el tiro le sale por la culata por el voto en contra de la oposición ante esta propuesta, máxime cuando que el ex ministro fue anteriormente reprobado por la Cámara.
Definitivamente, la solución de nombrar al ex ministro Presidente de la Comisión de Peticiones, cargo que no requiere de una votación, deja en muy mal lugar a Rajoy, a Fernández Díaz, y sobre todo a esta política de parches y compensaciones.
En este nuevo gatillazo del Partido Popular no han faltado incoherencias por parte de otros partidos, fundamentalmente de Ciudadanos, que apoyó la reprobación pero se abstuvo ante el nombramiento, o de un PSOE que, dando muestras evidentes de su desnortada andadura reciente, primero decidió abstenerse para, a continuación, optar por la negativa.
El empecinamiento del Presidente del Gobierno por compensar a los "pillados" está creando un notable malestar entre destacados miembros del Partido Popular que no entienden que Rajoy tropiece tantas veces con la misma piedra y el consiguiente desgaste que estos episodios producen en su imagen. Sobre todo, en un caso tan flagrante como el de Jorge Fernández, pendiente de la decisión del Tribunal Supremo de investigar o archivar la querella interpuesta contra el por el PDC y por el ex alcalde de Barcelona Xavier Trias.
En este caso, como en del ex Ministro de Industria, lo más acertado, tanto para Fernández Díaz como para Rajoy, y sobre todo para la buena salud de nuestra democracia y de esa marca España de la que tanto se vanaglorian algunos, sería, bien aconsejado o motu proprio, la renuncia del diputado a esta presidencia y, consiguientemente, a los 1.431 euros de plus mensual, que parece no necesita para sobrevivir. El país se lo agradecería y seguro que la Virgen María Santísima del Amor, también.


Carmen Tomás - El dilema para reducir el déficit

20.11.16 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

El gobierno tiene que elaborar unos Presupuestos Generales del Estado que, además de ser verosímiles en sus previsiones de ingresos y gastos, cumpla con el objetivo de déficit público pactado con la Comisión Europea. Y de nuevo se abre el dilema de si, para cerrar ese agujero, hay que bajar el gasto o subir los impuestos. Y, si me permiten, ese dilema no es del todo correcto. Obviamente lo podemos hacer por la vía de subir los impuestos. Luego habrá que discutir qué impuestos. En este caso, el más impopular es el IRPF y el que más recauda y más rápido es el IVA. Hay margen y se pueden cambiar productos y tipos. Desde Berlín el presidente del gobierno dijo que no hay ninguna decisión tomada, a pesar de que unos días antes había dicho que no se iban a tocar los grandes impuestos. También se pueden subir, obviamente, otros impuestos como los que pesan sobre el consumo de carburantes, el alcohol o tabaco. Crear uno nuevo sobre las bebidas edulcoradas o igualar el Impuesto sobre el Patrimonio o Sucesiones y Donaciones. Incluso se pueden subir los que dependen directamente de las Comunidades Autónomas o los Ayuntamientos. No sabemos por dónde irán las negociaciones, aunque sí sabemos lo que cada partido ha ido prometiendo o declarando en los últimos días. Se puede decir que básicamente la oposición quiere más gasto y no pondría mala cara si se suben algunos impuestos como el de Sociedades o sobre las grandes fortunas o los más ricos.

Pero, como decía antes, alcanzar el objetivo de déficit se puede lograr también por la vía de la reducción de la partida de gasto. Y aquí a todos se nos ocurre de dónde. Se puede racionalizar la Administración, privatizar empresas, cerrar organismos, prescindir de asesores. Pero, sobre todo, lo que se puede hacer es ser más eficaces en el gasto. En la primera línea de actuación ya se hizo algo en la legislatura pasada, aunque está claro que no lo suficiente. Y, muy poco, en la segunda. Ser más eficaces en la persecución del fraude en prestaciones o subvenciones y acometer en serio una reforma de las pensiones que introduzca una parte más personal, al estilo de Reino Unido, en la que los jóvenes ya empiecen a hacer una bolsa que les acompañe hasta la jubilación, liberaría recursos abundantes.
Ya supongo que lo más fácil y rápido es subir los impuestos. Pero, sería una equivocación. Hacer que las empresas paguen más va a penalizar la creación de empleo y no seguir con las reformas sólo traslada el problema un poco más adelante. Sin embargo, unas administraciones más ágiles, más rigurosas y más vigilantes sería un paso de gigante, proporcionaría recursos y quizá la lucha contra el fraude sería el colchón en el que descansaría el grueso de la rebaja del déficit y no en los que ya pagan impuestos y con creces.


A vueltas con España - ¿Qué tal Madrid, distrito federal?

20.11.16 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, del PP, ha abierto el debate sobre la renegociación de la financiación autonómica con una boutade, que si llegan a decirla desde Barcelona causaría todavía mayor revuelo. Y, sobre todo, más escándalo. En síntesis vino a decir que los madrileños pagan los servicios de los andaluces, empezando por la sanidad. Exageró un poco, porque no es exactamente como lo dijo, pero hay algo de cierto en sus palabras. Es evidente que los ciudadanos de Cataluña, Madrid y Baleares contribuyen más a la solidaridad, entre otras cosas porque son más ricos. Las cosas como son.
Dentro y fuera del PP -especialmente en el PSOE andaluz- hay quienes quieren taparle ahora la boca a Cifuentes pero la verdad es que la presidenta madrileña -tal vez pretendiendo lo contrario- ha abierto un debate interesante, que si es rigurosa debería completar para cerrar el círculo. Si la presidenta de la Comunidad de Madrid analiza todo -no sólo la solidaridad interterritorial- caerá en la cuenta de sus propios privilegios, entre ellos algunas cosas extrañas en materia de recaudación.
Además de beneficiarse de todo el aparato de la Administración central, Madrid tuvo casi siempre a su favor un efecto sede de empresas públicas y privadas, cuyas principales actividades -por lo general industriales- están en otras zonas, limitándose la capital a acoger sus oficinas centrales. Asimismo, se beneficia de servicios y equipamientos que son de todos, no sólo de los madrileños, como por ejemplo el gigantesco aeropuerto de Barajas o el emblemático Museo del Prado. Y, últimamente, Madrid es la supuesta "sede" de grandes fortunas que en realidad no son vecinos de Madrid, sino de otras ciudades, entre ellas A Coruña, que sobre el papel tiene la mayor parte de los grandes milmillonarios de toda España. Como bien sabe Cristina Cifuentes, Madrid atrae a quienes no les gusta pagar por patrimonio, debido a su condición de peculiar paraíso fiscal.

Si España fuese un verdadero país federal, tal vez tendría más sentido que Madrid fuera un distrito federal, en vez de ser una comunidad autónoma como Andalucía o Galicia. Tendría así un pequeño territorio para la capital y no pertenecería a ninguna comunidad autónoma en particular. Estaría bajo la soberanía del Estado federal sin ser parte de ninguna autonomía ni provincia. Y podría estar bajo la administración del Gobierno del Estado o disponer de atribuciones de gobierno local. Si así fuese, no existiría la presidenta Cifuentes ni el feo debate que ha suscitado en España.


Siete días trepidantes - El hombre que tenía la piel de elefante

20.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Hay que estar bastante de acuerdo con Angela Merkel: Mariano Rajoy tiene la piel de elefante. Ahí estaba, este viernes, almorzando en Berlín con Obama y los mandatarios más poderosos de Europa (la propia Merkel, Renzi, Theresa May, Hollande), admitido en un "club de seis" en el que él, el presidente del Gobierno español que dejó de ser presidente "en funciones", era el más estable. Los demás tienen ante sí o un referéndum comprometido o elecciones aún más comprometidas, o que gestionar los resultados de un Brexit que aún nadie, y menos Gran Bretaña, ha digerido... O, en el caso de Obama, la dificilísima tarea de "vender" a Estados Unidos como benéfico aliado cuando llega la era de los dorados horteras y los colaboradores ultraderechistas de Trump.

O sea, que el mundo cambia y Mariano Rajoy, a quien los cambios, al menos los internos, le gustan tan poco, se ha convertido, por méritos propios, en uno de los que van a liderar ese cambio a escala europea. Lo que uno se pregunta ahora es si el presidente español ha colocado sus dispositivos mirando hacia esa forzada transformación de Occidente o si, más bien, se ha armado de una manera centrípeta, enrocándose en el interior del reducto del PP, fiado en sus colaboradores "de toda la vida", más bien ajeno a la época de pactos que necesariamente tendrá que afrontar. O no tan ajeno, quizá, que diría, a su galaica manera, el propio Rajoy...

El hombre que tenía la piel de elefante, pero que siempre evitó ser un elefante en la cacharrería, eligió un Gobierno muy del PP y el partido ha estado igualmente presente en los nombramientos de los "segundos escalones", pensando en Soria más que en Siria: mucha familia Nadal, mucho apellido "popular-de-toda-la-vida" y mucha mano libre a sus ministros para que, como el de Interior o la de Defensa, escogiesen a sus principales colaboradores de entre las gentes del terruño. Ha centrado las baterías en el estado de bienestar (sobre todo, en lo que pueda ocurrir mirando hacia un pacto en Educación), en los impuestos (todo indica que habrá una subida, por ejemplo en el de sociedades) y, claro, en Cataluña: me da la impresión de que Soraya Sáenz de Santamaría ha hecho una buena elección al designar a Enric Milló, un ex convergente y la "cara dialogante" del PP catalán, como el interlocutor no oficial con la Generalitat, con cuyo presidente, Puigdemont, mantiene, dicen, una cercanía lo suficientemente buena, gerundense.
Ahora, a ver el resultado que producen unos cambios, que casi no lo parecen, en el organigrama de los altos cargos. No veo grandes revoluciones, y menos en el "punto rojo" de la comunicación, en los primeros pasos del Rajoy de la XII Legislatura, esa que inauguraba el jueves el Rey sorteando, con un discurso acertado en su quizá demasiado medida prudencia, el patio de colegio en el que una parte de la Cámara quería convertir el Legislativo. Y es que quizá el presidente aún se resiste a abandonar los parámetros de la X Legislatura, en la que ganó arrolladoramente por una mayoría absoluta que difícilmente volverá por estos pagos. El, sin embargo, sabe que es la hora del pacto; sí, pero ¿con quién? ¿Con el PSOE descabezado? ¿Con un Pablo Iglesias que parece dispuesto a echarse al monte un día y a bajar al valle el siguiente? ¿Con los nacionalistas vascos? ¿Con los catalanes, lanzados a la desobediencia institucional?

Ahí está el reto, que no es pequeño. Ahí, y en seguir almorzando en buena sintonía con la señora Merkel, que el año próximo, glub, tendrá que afrontar el reto de unas elecciones en las que la ultraderecha crece. Lo mismo le ocurre a Hollande. Y similar problemática tienen May, y Matteo Renzi, que tan poco simpatiza con el hombre de la piel de elefante, por lo que dicen. Pero que sepan todos ellos que esa amenaza de populismo ultraderechista, un contagio "trumpista", no se da, ni se va a dar, en España. No hay sino que ver las tristes manifestaciones que, el viernes noche, protagonizaban unas decenas de jóvenes (y no tanto) por la calle Princesa de Madrid, con sus camisas azules y sus banderas falangistas que ya nadie reconoce, conmemorando el 41 aniversario de la muerte de un llamado caudillo al que tampoco recuerda casi nadie, salvo, en los casos más extremos, para pretender sacarlo del Valle de los Caídos.

No, aquí, quitando algunas escasas voces disonantes, el espíritu de dotados fastuosos y "halcones" sin límite que tanto se lleva ahora del otro lado del Atlántico, de ninguna manera va a prender, aunque se empeñen quienes proclaman -y es verdad_ que perdemos poder adquisitivo cada año y que el estado de bienestar se va debilitar a ojos vista.


Fernando Jáuregui - Ruidos estériles

19.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Las formas, en la política y en la vida, son a veces más importantes que el fondo. La política española sigue semejando a veces a un patio de colegio: no hubo más que ver algunas actitudes en el comienzo solemne de la XII Legislatura, mientras el Rey soltaba un sonoro aldabonazo acerca del "desencanto" que la trayectoria política de los últimos meses haya podido producir en la ciudadanía. Y, sin embargo, lo importante, lo verdaderamente trascendente, no era lo que ocurría este jueves en la Cámara Baja, aunque algunos, en su ensimismamiento, no lo entiendan.
Las actitudes republicanas son perfectamente legítimas. Faltaría más. Personalmente, no las comparto, pero ello no obsta para que haga mía aquella célebre frase, creo que de Voltaire, según la cual "yo, que odio lo que usted dice, daría mi vida para que pueda usted seguir expresándolo libremente". Pero no hay más remedio que censurar desplantes y faltas de educación que ensombrecen no solo el panorama institucional (mucho más importante en la convivencia de lo que parece), sino las meras relaciones de las personas que nos representan. La imagen de una diputada escuchando -o no*-- de espaldas el discurso del jefe del Estado me resulta, por infantil, patética. Algunas cosas que me cuentan acerca de ciertas actitudes de diputados recién llegados ante formalismos obligados en el recinto parlamentario no me alarman: me entristecen.
El caso es que merecía la pena escuchar el contenido del discurso de Felipe VI. Es el futuro, mucho más que el parlamentario que, al fondo, sostenía, contra lo que dice el reglamento de la Cámara, una bandera republicana. Claro que la enseña no es ilegal: lo que sí lo es mantener banderas o carteles no oficiales en el recinto parlamentario. Y, si alguno duda de que el futuro lo encarnan Felipe VI y la princesa de Asturias, que compruebe que fue, en la misma tarde del jueves, el jefe del Estado quien escuchó al presidente de la Generalitat sus cuitas y reivindicaciones acerca de lo mal que "España" trata a Cataluña. Es bueno que alguien, que representa lo cúspide de las instituciones, escuche tales lamentos que, victimistas o no, representan una parte del sentir de un sector, no sé si mayoritario, de los catalanes. Y bien haría Mariano Rajoy apresurando de una vez ese encuentro, tan anunciando pero no concretado, con Puigdemont: ese diálogo -que ya no puede ser de oídos sordos y de lamentos sin más- tiene ya que producirse, una vez que nos hemos embarcado, les guste o no a Pablo Iglesias y a quienes, con perfecto derecho por lo demás, negaron el aplauso al Rey, en el barco de la normalidad.
Bastantes problemas tenemos ya, que nos vienen de fuera, como para crearlos ahora dentro. Quienes de veras han escrutado los ánimos que condujeron a la "cumbre" de Berlín de este viernes, a la que afortunadamente fue invitado -normalidad, al fin normalidad...-- el presidente del Gobierno español, entenderán la angustia que nos embarga a muchos tras el cambio brusco de era que supone la llegada de alguien como Donald Trump al sillón más poderoso del mundo. ¿Está, una vez dicho esto, el patio para andarse con juegos infantiles (que no de tronos), con egos que tratan de acaparar minutos de televisión, con populismos que no van más allá de la pataleta? Pues eso: que algunos acaso debieran meditar en manifestar sus ideas sobre la forma del Estado de una manera diferente, menos alterada. Es el momento de la serenidad, de la reflexión y, como dijo el Rey, de la regeneración. No nos distraigan, por favor, con ruidos excesivos, ineficaces, que nos llevan a la melancolía, pasión estéril donde las haya.


Fermín Bocos - Rosa de Reus

19.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

La muerte de Rosa, una anciana de Reus que murió abrasada en el incendio que destruyó su vivienda, ha conmocionado a la opinión pública. Las circunstancias del siniestro, provocado por la caída de una vela con la que la pobre mujer se alumbraba al tener cortado el suministro de electricidad, ha generado una ola de indignación que va más allá del amplio eco que reflejan las redes sociales.

Gas Natural le cortó la luz por falta de pago y el Ayuntamiento de Reus se lava las manos aduciendo que la compañía no les había notificado, como es preceptivo, la decisión de suspender el suministro de electricidad. La compañía también echa balones fuera asegurando que Rosa no figuraba en la lista de personas vulnerables en riesgo de exclusión, lista que controla el Consistorio.

El caso de Rosa es una más de los cientos, miles de historias de personas desahuciadas por la crisis y los recortes en las ayudas sociales. Familias enteras. La crisis que ha empobrecido a millones de españoles, en muchos casos se ha cebado con los ancianos. Es una población muy vulnerable porque muchos malviven con pensiones pequeñas y no es infrecuente que, además, tengan que compartir esos pocos euros con alguno de sus hijos a los que avalaron una hipoteca que no pueden pagar por haber perdido el trabajo. El drama que supone la exclusión social debería encabezar la agenda de nuestros políticos. Es un problema real, inaplazable. Desazona ver como en el Parlamento se dedican horas y horas a discursear, a veces sobre cuestiones banales, mientras tanta gente espera sin esperanza una ayuda social que o no llega o ha sido recortada. Decir estas cosas no es demagogia. Es llamar a las cosas por su nombre. La trágica muerte de Rosa debería hacernos reflexionar para establecer prioridades en las agendas sociales y políticas. En España y en pleno siglo XXI da vergüenza tener que escribir que una anciana ha muerto abrasada por las llamas en un incendio provocado por una vela con la que se alumbraba porque le habían cortado la luz. Pero ha sucedido.


Antonio Casado - Socialistas a la greña

19.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

La comisión gestora del PSOE no hizo sangre con los siete diputados del PSC (Socialistas catalanes) que desobedecieron un mandato del Comité Federal a la hora de votar la investidura del ya presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. La intención de la dirección interina instalada en Ferraz es la de esperar el desenlace de la comisión mixta creada para resolver los recelos entre dos partidos "hermanos" que están a la greña.
Se trata de dos organizaciones distintas pero comprometidas por un protocolo de colaboración que data de 1978 y que, a juzgar por los hechos, no ha servido para mantener la unidad de criterio. Ni a escala nacional ni a escala autonómica. Así se constató en la reciente entrevista del primer secretario del PSC, Mikel Iceta, y el líder provisional del PSOE, Javier Fernández. Afrontaron los dos asuntos de la máxima actualidad. El de coyuntura (sanciones a los diputados insumisos, que al final no han sido) y el de estructura, que contempla la revisión del mencionado protocolo.
Los dos remiten a la misma y endémica cuestión de fondo: una flagrante asimetría en la teórica reciprocidad de deberes. O sea, que el PSC participa en los órganos del PSOE e influye en las decisiones, mientras que el PSOE ni interviene ni influye en las decisiones del PSC. Y una salvedad, puesta en evidencia en el debate sobre la posición de los diputados en la investidura de Rajoy: los miembros catalanes del comité federal influyeron votando, pero al resultar perdedora su posición, se negaron a acatar la tesis mayoritaria.
Y eso es lo que resulta escandaloso para muchos dirigentes socialistas que incluso han llegado a plantear la ruptura. Algo que no va a ocurrir porque ni la gestora ni la dirección del PSC desean que ocurra. Los principios ceden el paso al pragmatismo. El PSOE no puede permitirse el lujo de perder de golpe a 7 diputados ni ahondar en la profunda crisis que está atravesando, al margen de sus relaciones con el PSC.
Pero sí es verdad que desde que se formó el mal avenido matrimonio catalán entre socialismo y nacionalismo, en distintas ocasiones afloraron propuestas de históricos dirigentes como Alfonso Guerra, José Bono, y otros, respecto a la refundación de un PSOE catalán de estricta obediencia a la dirección y la línea política emanadas de los congresos federales.
Todo eso es lo que ha vuelto a ponerse sobre la mesa de la comisión creada para superar la crisis de relación entre los socialistas catalanes y los del resto de España, en base a la revisión, que no abolición, del famoso protocolo de 1978. Uno de los muchos problemas, aunque no el menor, de los que hoy por hoy agobian a un PSOE que vive una dramática encrucijada tratando de encontrar su camino para salir de la postración política en la que ha quedado tras la espantada de Pedro Sánchez.


Andrés Aberasturi - Las formas, no perdamos las formas

19.11.16 | 08:16. Archivado en Andrés Aberasturi


MADRID, 18 (OTR/PRESS)

Pocas cosas más tristes -creo yo- que buscar el minuto de gloria al precio que sea para luego no conseguirlo. Ocurrió durante el discurso del Jefe del Estado en la solemne apertura de la nueva Legislatura. Como ya vale todo, Cañamero estrenó camiseta para la ocasión (debe tener un fondo de armario envidiable), los de IU ni se molestaron en levantarse cuando sonó el himno nacional y el dudoso senador navarro Iñaki Bernal desplegó una bandera republicana en cuanto el Rey tomó la palabra y así estuvo el hombre durante buena parte del discurso del Jefe del Estado. Todo esto no deja de ser anecdótico pero representa la escasa categoría de unos y de otros. Hay cosas que se deben respetar aunque sea por educación y cuando esas mínimas reglas se desprecian, la civilidad retrocede un poco y se resiente.
Pero vamos a lo del minuto de gloria; yo -como muchos- apostaría doble contra sencillo a que lo que pretendía el discutible senador Iñaki Bernal era montar el número. La puesta en escena resulta evidente y vieja: provocación inesperada gratuita, reacción de la autoridad y lío asegurado. Lo malo es que aquí solo pasó lo primero. Enarbolando su bandera republicana, el discutible senador de IU esperó en vano que la autoridad, la presidenta del Congreso, le llamara la atención y, en el mejor de los casos, ordenara a los responsables que desalojaran al que claramente sabía que estaba incumpliendo el reglamento del Congreso. No ocurrió. Ana Pastor pasó olímpicamente del asunto y el dudoso senador se quedó sin reprimenda, sin altercado y, eso sí, con bandera. Bueno, no hay que perder la esperanza, señoría, otra vez será.
Pero habrá observado el lector que cada vez que me he referido al personaje he antepuesto a su cargo de senador los calificativos de "dudoso" y "discutible". Y es que Iñaki Bernal no ha jurado ni prometido lo que manda la ley para obtener el escaño en el Senado. Recuerden el diálogo entre Pío García Escudero, presidente de la Cámara Alta, cuando llamó al Señor Bernal:

- Excelentísimo señor don Ignacio Lumbrera ¿juráis o prometéis acatar la Constitución?

- Bajo mis convicciones socialistas y republicanas, prometo defender a la clase trabajadora de este país, prometo".

- Pues bienvenido y mucha suerte.

- Gracias.

Pío García Escudero entonces le extendió la mano para saludarle pero, quién sabe por qué, el nuevo senador se dio la vuelta y fuese.

A ver, es que la pregunta no era esa. La pregunta era si prometía o juraba acatar la Constitución, no si iba a defender a la clase trabajadora. Pero ya vale todo; en el capítulo de las respuestas a esta pregunta tenemos ya un florilegio de frases digno de entrar en el libro de los récords. La feria se inauguró con el famoso "prometo por imperativo legal" que al menos respondía a la pregunta y se entendía lo que se quería decir. A partir de ahí se abrió la veda y cada cual responde a la pregunta como le viene en gana. Imagino que los servicios jurídicos habrán entendido que las respuestas son válidas, pero a mi sigue sin convencerme que prometer luchar por la clase trabajadora sea lo mismo que acatar la Constitución y hacerlo es el paso previo y necesario -por ahora- para adquirir la condición de senador.
Ya sé que esto no es más que una anécdota, pero como se ha dicho tantas veces: las formas, no perdamos la formas porque son necesarias y cuando se apartan en nombre de una modernidad mal entendida, se corre el peligro de que más pronto que tarde comience el principio del fin.


Donald Trump no me gusta, pero mejor que Hillary Clinton, cualquiera.

18.11.16 | 12:30. Archivado en Magdalena del Amo


Es la primera vez que, después de meses de total apatía ante el rancio mosaico político nacional —tan simplón, tan sin esperanza y tan previsible— me siento con ganas de entrar al trapo al tema político, y este de hoy lo amerita, máxime cuando llevamos expectantes varios meses, sabiendo además que la prensa oficial en manos de la progresía, falseaba los datos.

Yo creo que el mundo tiene que celebrar la derrota de la nefasta Hillary Clinton en estas elecciones, posiblemente las más mediáticas de la historia de Estados Unidos. Nunca dos candidatos suscitaron tanta polémica y aversión por parte de los suyos. Yo no deseaba que ganara Trump, pero sí quería que perdiera la maquiavélica Cruella de Vil de la política, conocida en algunos ambientes como Killary —¿por qué será?—. Enseguida se lo cuento. Trump no es precisamente un modelo de buenos modales, y su prepotencia le produce continuos brotes de zafiedad y chulería, que los medios se encargan de airear. Es cierto que el rico de la Torre parece un loco con una cabeza llena de pelo desde las cejas; yo creo que es más sensato de lo que aparenta, así que dejemos de pensar que en cualquier momento apretará el botón rojo, que las cosas no funcionan así. Es esperanzador el augurio de entendimiento con Putin, y eso es positivo para el equilibrio del mundo. No cabe duda que estos primeros meses van a ser muy interesantes. Habrá que tener un poco de paciencia hasta enero que perfile su gobierno. De momento, ni se han hundido las bolsas ni se han producido tormentas solares de alcance. Lo único, el desencanto de los progres del mundo, que siguen suspirando por la candidata demócrata.

A propósito de Hillary, aparte de ser la lumbrera y aprovisionadora de armas del ISIS, se podría hacer una larga lista de irregularidades, por decirlo suave. Hay que recordar que en su entorno hay registrados alrededor de ochenta muertos en extrañas circunstancias, que iban a declarar en el caso Lewinsky, a los que hay que añadir el suicidio del empleado de Presidencia, Vince Foster, cuando Bill Clinton era el jefe de la “sala oval”. Y ahora, oh casualidad, acaba de aparecer “suicidado” el hacker informático, Marcel Lazar Lehel, preso en la cárcel de Virginia, por difundir los correos de la inefable dama Clinton. Habría que decir mucho —y malo— de la actuación del FBI, pero hoy no toca.

Aunque manteniendo una duda razonable, parece que el Nuevo Orden Mundial de los Clinton, los Rothschild, los Rockefeller o los Gates, por citar solo a los más conocidos, a la vez que falsos filántropos, tendrá que esperar tiempos mejores. ¿O no? Porque cabría la posibilidad de que Trump solo fuese un bluf, un presidente de falsa bandera, uno más del sistema, que hizo unas propuestas ad hoc rompedoras y arriesgadas que la mayoría de los estadounidenses querían oír. Trump reivindica el orgullo de ser norteamericano y el posicionamiento de la nación americana al frente del mundo, pero, sobre todo, se posicionó en contra de los tratados comerciales –TTP y TLACN— que ya tienen firmados y es contrario también al europeo y disparatado TTIP, aún no en vigor, redactado a espaldas de los europarlamentarios, del que Trump dijo que era “una auténtica locura y que nunca se debería permitir”. A lo largo de la campaña no dejó de insistir en que su proyecto económico y comercial se basará en la creación de empleo en Estados Unidos y acabar con la tendencia deslocalizadora de las grandes empresas, y que impondrá además costosos aranceles a los productos importados de China. Y su primer tuit “Los hombres y mujeres olvidados de nuestro país, ya no serán olvidados”, refiriéndose a los campesinos y a los obreros, si lo cumple, es de diez.

Estoy impaciente por saber cuál va a ser la política en lo tocante a la defensa de la vida, y si va a continuar mimando con ingentes cantidades de miles de dólares a la IPPF, la multinacional del aborto, que trafica con los bebés de los abortos por procedimiento parcial, a los que extraen los órganos en vida, para experimentación y trasplante de tejidos. ¡Un horror que se practica impunemente en la nación del Tío Sam!

¿Tendrá Donald Trump la intención de llevar a la práctica sus promesas? En ese caso, estaríamos hablando de una nueva concepción de la economía e incluso de la globalización. No lo tiene fácil; él debe saber todo lo que se esconde tras bambalinas y sin duda conocerá, al menos de oídas, el Bohemian Grove, y cómo se las gastan los del búho. De momento, más le vale protegerse. No quiero ser agorera, pero torres más altas han caído. Lo que no creo que cumpla es la promesa de nombrar a un fiscal especial para investigar a Hillary. Los extremos se tocan, dice el Kibalión, y entre poderosos anda el juego. Una cosa son las campañas cara al público, y otra cosa es que “perro no come carne de perro”.

No puedo terminar el artículo sin hacer una aclaración sobre Estados Unidos, su democracia a prueba de presidentes y el buen funcionamiento de las instituciones. Es cierto que, en general, el sistema funciona, como también la separación de poderes contemplada en la constitución. Pero, en las alturas, la corrupción es sutil y profunda. Y el sicariato de Estado funciona de primera. Non hay que olvidar que con Trump o sin Trump, con republicanos o demócratas está el estado que nació para dominar. No hay que olvidar tampoco, que hablamos de los Estados Unidos de las bombas atómicas, las guerras de Corea y Vietnam, de las invasiones de Hispanoamérica, del mangoneo con los corruptos, del agente naranja, del experimento Tuskegee, del Paperclip, del MK Ultra, de las ELF, del microchip, de los planes siniestros de eugenesia y control de la población en los países en vías de desarrollo, a través de las esterilizaciones forzosas…, en fin, de Monsanto y de la utilización del clima como arma de guerra. ¿Seguirá Trump con el proyecto “El clima como multiplicador de fuerza: poseyendo el clima en 2025”? Es el mayor ataque contra la humanidad, aunque la mayoría ignore de qué estamos hablando. Pero esto tampoco toca hoy.

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
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El Abanico - El merecido descanso de nuestros mayores

18.11.16 | 08:16. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Hace una semana, un grupo de amigos decidimos darnos un homenaje en un balneario. Como la oferta es muy amplia y el tiempo corría en contra nuestra, nos fuimos al Palacio de las Salinas, que está situado a hora y media de Madrid, en Medina del Campo. Un lugar muy conocido ya que se trata de un edificio construido allá por 1900, por el mismo arquitecto que llevó a cabo las obras del Palacio de la Magdalena de Santander.
Tengo que reconocer que mi primera impresión fue de sorpresa, pues no podía imaginar que en un páramo como es mi Castilla del alma, existiera un lugar que te transporta a la campiña inglesa o a cualquiera de los múltiples castillos que hay en la Europa Central.
Quienes nos aconsejaron que visitáramos este lugar ya nos habían hablado de las bondades de sus aguas termales, que dejan la piel como el culito de un bebé, de los masajes, de su gastronomía y, cómo no, del ambiente de tranquilidad y relax que reina en todo el edificio, y que invita a la lectura, a escuchar música -argentina sobre todo-, o a andar. En fin, un regalo para los sentidos, de los que tan necesitados estamos.
Pero siendo todo esto importante lo que más me agradó fue ver la cantidad de matrimonios mayores, que gracias al Imserso, pueden disfrutar de unas merecidas vacaciones, en épocas en las que disminuyen la afluencia de turistas, lo que propicia que los hoteles de toda España, desde Valladolid a Benidorm, se llenen de hombres y mujeres, que después de toda una vida de trabajo y sacrificio, pueden optar, gracias a nuestros servicios sociales, a pasar unos días por un módico precio, en lugares de ensueño. Hoteles que cuentan con todas las infraestructuras necesarias para quienes han perdido movilidad o padecen otro tipo de limitaciones propias de la vejez. Pero que en ningún caso, han perdido las ganas de divertirse y de disfrutar de todo lo bueno que la vida puede ofrecerles todavía.
Lo curioso de este lugar es la mezcla de gente que va, ya que el fin de semana que yo estuve me encontré en el comedor con el diestro Victor Puerto y Noelia, su mujer, con el diseñador Manu Sánchez, con la bailaora Cecilia Gómez y con la empresaria Mónica Martín Luque, acompañados todos de sus respectivas parejas, así como a la actriz María Castro y a la diseñadora Ana Nieves. Todos tratando de ponerse en forma antes de que empiecen las navidades, la ingesta de los turrones, de cava, y cómo no, empiecen los excesos. Un grupo muy divertido que por unos días se olvidaron del stress, de los agobios y presiones de sus respectivas profesiones, para centrarse como bien me comentaba Beatriz Saa, la administradora, en lo que verdaderamente importa: la salud, el cuidado personal y la puesta a punto.


Luis del Val - Dinero para pobres

18.11.16 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

La historia del DINERO comienza hace unos 2700 años, cuando se acuñan las primeras monedas. Doscientos años después, en Mesopotamia, se emplean metales preciosos, puede que para disipar las desconfianzas, y, desde entonces, los cambios más importantes fueron la sustitución del metal por el papel, y el establecimiento de un valor variable, según cotizaciones controladas o basadas en las reservas de oro. Es decir, que en veintisiete siglos el cambio del trueque por el dinero apenas ha experimentado grandes variaciones hasta que ya, a principios del siglo XXI, una mujer pionera en ocurrencias, doña Ada Colau, siendo alcaldesa de Barcelona, anunció el propósito de crear una moneda para pobres, revolucionaria idea cuyo alcance nadie se atreve a vaticinar, pero que indudablemente abre perspectivas insólitas y quién sabe si un cambio tan profundo en la Economía, que puede que signifique un antes y un después.
Es curioso, y de un mérito indudable, que una persona que no logró licenciarse en Filosofía y Letras, seguramente debido a intereses por otros asuntos, no a falta de inteligencia, haya descubierto una perspectiva nueva en el campo de la Economía, materia muy alejada de su formación, aunque ya Aristóteles filosofó sobre la significación simbólica del dinero.
No puedo evitar la excitación que me produce la aparición del dinero para pobres, que puede que reclame dineros específicos, por ejemplo, dinero para disminuidos físicos o psíquicos, y ya, debido a la fiebre de nacionalismos, la inminente aparición de un dinero catalán, un dinero vasco y ya, apurando el camino, el dinero del cantón de Cartagena, cosa poco novedosa porque sucedió en algunos lugares, durante nuestra desgraciada guerra civil.
Los periodistas, a base de usar con frecuencia el término, hemos desprestigiado lo de "momento histórico", pero puede que con la frivolidad que nos caracteriza no hayamos prestado suficiente atención a la brillante e insólita idea de esta mujer, de esta pionera, seguramente hoy herida, por el escaso eco que su gran invento ha tenido en los ambientes internacionales.


Charo Zarzalejos - Un Rey impecable

18.11.16 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Los meses pasados no han sido fáciles para ningún partido político pero tampoco lo han sido para el Jefe del Estado. Prácticamente se ha estrenado en su reinado con un país bloqueado por la falta de acuerdo entre los responsables políticos y ha vivido en primera línea, con muchas miradas puestas en él, un tiempo inédito en España. Casi doce meses sin Gobierno en plenitud de funciones no se había dado nunca antes en la historia de nuestra democracia. Hay que decir que el Rey, durante este tiempo, ha sabido "estar", que en ocasiones es más difícil que "hacer".
Bien consciente del mandato constitucional, el Rey no ha traspasado ni un ápice los límites propios de una Monarquía parlamentaria y en el acto solemne de la apertura oficial de la presente legislatura lo volvió a demostrar. Su discurso, un discurso lleno de realismo, sin dejar ni un solo asunto importante a pie de página, cortés no sólo con el Presidente del Gobierno sino incluso con aquellos que él bien sabe que no le quieren, que no creen en la institución que el representa. El Rey, afortunadamente para todos, estuvo impecable. "Está" impecable.
No se puede decir lo mismo de todos los que se reunieron en el Congreso. Naturalmente, cada cual puede mostrar sus preferencias y sus discrepancias, pero lo que resulta ridículo en una democracia avanzada son determinadas puestas en escena como la de Podemos y otros grupos pequeños que insistiendo en que lo del protocolo no va con ellos parecen ignorar que en cualquier régimen democrático, y el de España lo es, existe una liturgia, unas formas que a su vez conforman la propia democracia. Una democracia sin ritos es una democracia pobre, además de hortera.
Creo, no obstante, que la actitud de Podemos no merece grandes crónicas pero llama la atención que quienes, afeando la conducta de otros, dicen querer ser útiles para la "gente" no acaben de explicar cuál es la utilidad de ese constante afán de llamar la atención. Con todo, fue más que llamativa la ausencia del mínimo aplauso tanto de Podemos como de IU , ERC y PNV cuando la Presidenta del Congreso hizo mención expresa a las víctimas del terrorismo, luego redoblada en las palabras del Rey.
PP y PSOE, así como Ciudadanos, estuvieron como hay que estar. No cabe decir que los socialistas no tengan corazón republicano. Muchos lo tienen y bien grande, pero saben distinguir los momentos y la oportunidad y actuaron como siempre han actuado cuando del Jefe del Estado se trata: con respeto y educación.
La presente legislatura nos va a dar mucho que escribir y hablar. Solo es cuestión de tiempo que veamos trifulcas con el Gobierno y entre Podemos y PSOE que van a pugnar por ver cuál de los dos dobla antes y más fuerte el brazo del Ejecutivo. Como de todo ello no vamos a andar ayunos, me refugio y me recreo en la figura de un Rey impecable que es y debe seguir siendo esa pequeña punta del abanico que sujeta a todas las astas.


Escaño cero - La incertidumbre

18.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 17 (OTR/PRESS)

Pasan los días y aumenta la incertidumbre sobre como será Donald Trump como presidente al tiempo que analistas y sociólogos intentan dar una respuesta a lo sucedido en las recientes elecciones norteamericanas.
Yo diría que lo que cunde es el desconcierto incluso entre los propios norteamericanos. Y soy testigo y puedo palpar ese desconcierto estos días en que estoy en Miami asistiendo a la Feria Internacional del Libro de esta ciudad. Y es que no dejo de preguntar a distintos interlocutores que me expliquen los porqués del triunfo de Trump y sobre todo que clase de presidente creen que va a ser. Para la primera pregunta obtengo todo tipo de respuestas: la gente quería un cambio dicen unos. Otros explican que Donald Trump ha contado con la ventaja de ser muy conocido gracias a sus programas en televisión y eso le ayudo a batir a los otros candidatos republicanos. Hay quien justifica el triunfo por el hastío de los votantes respecto a la política tradicional, etc, etc, etc. Es decir nada nuevo sobre lo que se viene diciendo y analizando.
Pero a la segunda da pregunta sobre que clase de presidente será no hay respuesta. O mejor dicho la respuesta es que Trump es imprevisible lo que provoca incertidumbre y yo diría que hasta temor. Un temor que a duras penas disimulan en las cancillerias de la Unión Europea por más que todos los ministros de exteriores se han apresurado a decir que esperan seguir manteniendo do excelentes relaciones con la nueva Administración norteamericana. Pero más allá de declaraciones formales lo cierto es que nadie las tiene todas consigo porque es difícil ilusión saber por donde puede salir alguien que como Trump aterriza desde fuera de la política.
Los optimistas dicen que una cosa es lo que se dice en una campaña y otra lo que luego se puede hacer, y en eso confían, en que Donald Trump no cumpla o al menos rebaje sus promesas electorales. Los más cautos prefieren no hacer augurios.
Lo único cierto es que el triunfo de Trump ocupa el grueso de todas las conversaciones y que en realidad nadie tiene un a idea cabal sobre lo que hará o no hará.


Rafael Torres - Vender el mal

17.11.16 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Es probable que se haya abusado del término "loco" con Donald Trump. Sus palabras, su comportamiento, sus propósitos declarados, su gestualidad, todo en él induce, ciertamente, a considerarle un orate de tomo y lomo, pero, toda vez que ha conseguido liar a 60 millones personas y hacerse con los mandos del país más poderoso e influyente del mundo, más debería preocupar ese otro rasgo de su persona, no exclusivamente relacionado con la insania mental, que puede generar un inmenso sufrimiento a millones de seres humanos y unos daños irreparables al planeta que habitan: su extraordinaria capacidad para vender el mal.
El narcisista, y Trump lo es en grado sumo según numerosos psiquiatras, suele ser un buen vendedor. Su falta de escrúpulos, de sujeciones morales, de sensibilidad y empatía hacia todo lo que no sea su propia persona, permiten al narcisista vender lo que sea, a quien sea y al precio que sea, pero a ésto habría que sumar, en el caso del multimillonario neoyorquino, su olfato para detectar los nichos vírgenes del mercado, los productos novedosos o escasamente publicitados. Ningún candidato hasta el momento había ofertado tan abiertamente, tan descaradamente, el mal en todos sus formatos, esto es, la violencia, la intolerancia, el racismo, el machismo, la xenofobia, la impiedad, el egoísmo, la ignorancia como una de las Bellas Artes, la mala educación, el pésimo gusto, el antisemitismo y todo cuanto, en fin, ha llevado en su exitoso catálogo electoral.
Todos tenemos la personalidad un poco trastornada, de modo que no habría que centrarse tanto en las patologías del atroz personaje como en su escalofriante capacidad como vendedor de un producto tan averiado como el mal. Ha sabido, primero, crear la necesidad, y luego, vender las recetas para satisfacerla. Tal es la magia, bien negra por cierto, usada por éste vendedor.


Antonio Casado - Marianismo sexto año

17.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

A punto de entrar en el sexto año de su reinado se instala una traviesa verdad que ya siempre irá cosida a la biografía de Mariano Rajoy. A saber: el hombre que más avanzó en política sin moverse del sitio. Para la historia queda lo ocurrido en 2016, el año más tonto de nuestra reciente historia que, en lo que a él se refiere como gobernante y líder del PP, tuvo un apacible remate ante la Junta Directiva del partido. Estuvo moderado, humilde y cargado de pragmatismo.
A diferencia de lo sugerido en el discurso de investidura, esta vez no dejó elíptica la amenaza de utilizar en su beneficio el arma de la disolución anticipada de las Cortes si no le dejan gobernar. Al contrario, anunció su plena disposición a afrontar una Legislatura con mucho diálogo y mucho pacto. Unica forma de lograr las mayorías absolutas que exigen las leyes orgánicas. O la abstención de algún grupo para lograr las mayorías simples que requieren las leyes ordinarias.
Rajoy asume la diferencia entre gobernar con la mayoría absoluta de antes y hacerlo en esta España del uno contra tres. El Gobierno debe abrirse paso, a golpe de diálogo, frente a una mayoría hostil dispuesta a ponérselo difícil. Pero tampoco pierde ocasión de recordar que también la oposición está concernida por el sentido de la responsabilidad.
Así que, con mucho sentido común, explica Rajoy que no es razonable gobernar a capricho, pero tampoco lo es obstruir su labor. Por eso, recordando el absurdo vacío de poder que España ha vivido durante el año que a punto de terminar, dijo ante la elite de su partido: "Tan malo es no tener Gobierno como tener un Gobierno al que no se le deja gobernar".
Por el tono y el contenido de su nuevo discurso, ahora mucho más conciliador, se ve que pone en valor la toma de decisiones concertadas, también como una forma de asumir la parte de razón que otros tienen. El primer ejemplo lo hemos tenido con la supresión de las reválidas -previstas en la llamada Ley Wert-, por acuerdo con las principales fuerzas políticas. La derrota del PP en la votación (tramitar la proposición de ley que suspende del calendario de aplicación de la LOMCE) no deroga la voluntad política del Gobierno de revisar la controvertida ley en función de los acuerdos que se logren en un proceso de diálogo con todas las fuerzas políticas y, sobre todo, con las Comunidades Autónomas gobernadas o no por el PP.
Me parece un error presentar la votación del martes por la noche (toma en consideración de una proposición de ley presentada por la oposición) como la primera derrota del PP cuando Rajoy está a punto de iniciar su sexto año y su segunda época en Moncloa. Si hemos hablar de derrotas del nuevo Gobierno, asentado sobre una débil mayoría, más le cuadra el frenazo a la candidatura del ex ministro Fernández Díaz a presidir comisiones parlamentarias. Aquí sí ha funcionado el tres contra uno. Y no será la última vez. Pero hay temas de mayor calado (educación, pensiones, reforma laboral, financiación autonómica), en los que el Gobierno del PP hará de la necesidad virtud para avanzar en consensos que redundarán en beneficio de los ciudadanos.


Escaño Cero - De la primavera al infierno

17.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Hace unos días leía en un periódico una noticia en la que se contaba que Naciones Unidas había elaborado un informe con las conclusiones de los resultados de la llamada "primavera árabe". Como supondrán el informe es desolador. Y no solo por el empobrecimiento de los países que protagonizaron esa mal llamada "primavera" (565.000 mil millones) sino sobre todo por las pérdidas en vidas humanas y la tragedia que se ha cernido sobre millones de personas que han perdido todo.
Desde Occidente se alentaron aquellas "revoluciones" cuyos resultados han sido devastadores en países como Siria, Libia, Yemen, Egipto, y Túnez se salva por los pelos, aunque la inestabilidad persiste y el empobrecimiento del país aumenta día a día.
El caso es que los "aprendices de brujo" de las chancillerías occidentales, desde Estados Unidos pasando por los países de la Vieja Europa, alentaron, en función de sus intereses, las revueltas cuyo primer resultado fue sustituir a dictadores laicos por dictadores religiosos. Porque no hay que olvidar que buena parte de la oposición en Túnez, Libia, Egipto, Siria, etc, estaba y está alentada por movimientos y partidos islámicos que hasta el momento no han demostrado ninguna predisposición por la democracia tal y como la entendemos en Occidente.
Por si fuera poco países que hasta ahora parecían estables, como Jordania y Marruecos, también empiezan a sentir el aliento de los integristas, por no hablar de la deriva en que está la Turquía de Erdogan donde se persigue con saña cualquier disidencia.
De manera que de la esperanza de la primavera se ha pasado a la oscuridad del infierno sin que parezca que haya una solución a corto plazo.
Ahora mismo se hacinan en las fronteras de Europa miles de refugiados sirios que intentan escapar del horror de la guerra. Gente que tenía sus casas, sus medios de vida, sus familias y que por culpa de la maldita guerra emprendida en nombre de esa fallida "primavera" ahora se han convertido en refugiados en una Europa que para colmo les cierra la puerta.
Es evidente que cuando las chancillerías de Occidente tomaron la decisión de apoyar esas "primaveras" no lo hicieron movidos por que querían ayudar a que esos regímenes se convirtieran en democracias, sino en defensa de unos intereses económicos y geoestratégicos concretos.
Ahora desde la ONU han puesto cifras al desastre de esas primaveras convertidas en infierno. No voy a preguntar si quienes alentaron este desastre duermen tranquilos por la noche porque se me la respuesta: duermen estupendamente porque para ellos las personas son solo números.


Fermín Bocos - Trump y la OTAN

17.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

La política no está exenta de ironía. Quien les iba a decir a los políticos de la izquierda marxista, gargantas enronquecidas de tanto gritar ¡OTAN NO! que quien les puede ayudar a materializar -nunca mejor dicho- su sueño, es Donald Trump. El empresario metido a político que representa todo cuanto abominan.

Veintiocho países forman esta alianza político militar que nació en 1949 como escudo de los estados democráticos de Europa frente a la Unión Soviética y la política expansionista seguida por Moscú tras el final de la Segunda Guerra Mundial. Es sabido que en gran medida el músculo militar de la OTAN (y también el presupuestario) lo aportan los EE.UU, pero los restantes países que forman la alianza también contribuyen. Cada uno en razón de su dimensión y recursos. La política seguida en materia de adquisición de armamento sigue pautas dispares. Depende de cada país pero, en general, tiende a favorecer la adquisición de armamento procedente de empresas americanas. Hay excepciones como la alianza entre Alemania, Reino Unido, Italia y España para crear el Eurofighter, un caza polivalente. El todavía presidente Barack Obama, de gira de despedida por Europa, ha dicho en Atenas que Trump no es un ideólogo, es un empresario. Es justamente en ese registro en el que habría que situar el punto de partida para analizar si Trump modificará el compromiso de los EE.UU con la Alianza Atlántica. Durante la campaña dijo que Europa tendría que pagar su defensa. Tengo para mí que no cumplirá su amenaza. A lo sumo, como empresario que es, revisará el "contrato" entre los socios para que los demás paguen algo más y los EE.UU algo menos. Trump llega a la Casa Blanca prometiendo hacer grande otra vez a América. Esa "grandeza" que añoran quienes le han votado tiene mucho que ver con la omnipresencia militar de Washington en todo el planeta. Un país con una visión imperial como tienen los EE.UU. no va a encerrarse en sus fronteras. Máxime cuando estamos asistiendo al espectacular reforzamiento militar de China y a la vuelta de Rusia al gran juego de la geoestrategia mundial. Trump descubrirá pronto que en EE.UU. necesitan tanto a la OTAN como la OTAN a los EE.UU.


Francisco Muro de Iscar - El lío de la educación

17.11.16 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

"La letra con sangre entra". El Gobierno de Rajoy ya sabe que llegar a un pacto por la educación le va a costar sangre. En el Congreso le han tumbado la LOMCE y las reválidas, y se ha suspendido sine die su efecto académico y posiblemente su misma realización. El PSOE -que es el primer responsable de algunas cosas buenas en la educación y de gran parte del desastre en que se ha convertido el sistema educativo, como la baja calidad, el desprestigio y desmotivación del profesorado y los altos índices de fracaso escolar- ha calificado la ley de "elitista, excluyente, segregadora, confesional y dañina". Sin un ápice de autocrítica ni nada que se le parezca. Como si no tuviéramos memoria.
El resultado es que todos los grupos se han levantado contra el PP -culpable, sobre todo, de haber puesto al frente del Ministerio de Educación, hasta la llegada del actual, a ministros reacios al diálogo y poco competentes- y el Gobierno se ve obligado a reformar su política educativa. Rajoy nombró a Méndez de Vigo, en Educación, y a Catalá, en Justicia, para deshacer los entuertos y desastres de sus antecesores, Wert y Ruiz Gallardón -nombrarles fue el primer error-, corregir su falta de diálogo y tratar de pacificar los sectores. Pero todos sabían que no bastaba con eso. Ahora tenemos la oportunidad de alcanzar un pacto educativo y en la Justicia, imprescindibles para el futuro de nuestro país. Pero no va a ser fácil porque hay demasiados intereses en juego.
En la educación hay tanta demagogia como voceros interesados. Es un disparate que tengamos casi tres universitarios por cada estudiante de Formación Profesional. O que la falta de exigencia haga que el nivel educativo baje año tras año desde la Primaria hasta la Universidad. O que haya carreras universitarias con sus edificios, profesorado y servicios auxiliares con dos docenas de matriculados. O más de 70 Facultades de Derecho, por ejemplo. O que, aunque hayan subido las tasas, los ciudadanos paguemos con nuestros impuestos el 80 por ciento del coste a universitarios que no pegan un palo al agua y tardan ocho años en terminar un grado de cuatro. O que no haya ninguna conexión entre el mundo universitario y el laboral y éste sea incapaz de acoger a los graduados.
Hay otros datos que deberían valorarse. No sólo es que lo que no evalúa no se sabe si funciona -las reválidas "malditas"-, sino que a los padres les importa que sus hijos aprueben y no tanto que estudien o que sepan. Desde el endurecimiento de las becas universitarias -antes se pedía sólo un 4,5 para renovarlas- ha mejorado el rendimiento de los universitarios. Tras la subida de las tasas -con el efecto negativo de expulsar a algunos- han mejorado las calificaciones de los universitarios. Lo suyo sería no castigar a los que estudian, sino a los repetidores. Y lo suyo sería que no cueste el doble estudiar una carrera en Cataluña que en Galicia, por ejemplo. Pero estamos, sobre todo los políticos, hablando de otras cosas. El pacto es básico. Pero un pacto para mejorar la calidad y el nivel de exigencia de nuestra educación, para llevar a los mejores al profesorado, para invertir con cabeza, para acabar con la demagogia. Ojalá lo consigan.


Fernando Jáuregui - Acabó el momento de hacer el "enfant terrible", Pablo

17.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Hace algunos meses participé en una entrevista radiofónica a Pablo Iglesias. El líder de Podemos había entrado en una etapa "seria", tras no pocos saltos mortales en el trapecio, y pronunció la siguiente frase, que transcribí: "Cuando puedes ocupar algunas parcelas de poder, ya no es el momento de hacer el "enfant terrible"". Reconozco que me gustó, por lo que tenía de reconocimiento de que, hasta entonces, había algo de "enfant terrible" en su conducta, y, claro, por lo que hubiese en estas palabras de propósito de la enmienda. Luego, a Iglesias le hemos visto y escuchado muchas cosas dispares, desde aquella asunción de una vicepresidencia del Gobierno (con servicios secretos, Defensa y RTVE incluidos) que nadie le había ofrecido y nunca tendría, hasta ofertas de dimisiones varias para conseguir metas variadas y acuerdos que él, en realidad, no deseaba. Pasando por episodios, como aquel para avergonzar de la cal viva. La última voltereta tiene que ver con este anuncio de que los de Podemos no saludarán al Rey cuando, este jueves, se inaugure formalmente la XII Legislatura en el Congreso de los Diputados, ni asistirán al desfile posterior.
No sé, no sé si estas actitudes no guardan semejanza con las del "enfant terrible" que Iglesias quería dejar de ser o, acaso, recuerden a la del recluta que no come el rancho "para que se fastidie el capitán". Bueno, saldrán en los periódicos del fin de semana como los autores de un bofetón (más) a las instituciones; si eso es lo que quieren... En todo caso, debería tener en cuenta Iglesias, deberían tenerlo en cuenta todos, que acabó el período de lamentable interinidad que hemos padecido los españoles entre enero y noviembre de este año y que ahora comienza el momento de hablar en serio, precisamente desde el Parlamento: ya no más bebés-Bescansa, no más besos en la boca, no más operaciones de imagen, y más buscar mejoras y reformas que a todos convengan. Es decir, que ahora acabó la era de las operaciones de imagen y llegó la de gobernar quizá desde las instituciones, comenzando por un Legislativo que fuerce al Ejecutivo a poner en marcha toda una regeneración.
Lo digo también, naturalmente, por lo que otros grupos hacen y no hacen. Que los "populares" sigan pensando que las presidencias de comisiones parlamentarias sirven para premiar con la de Exteriores, por ejemplo, a un ex ministro cuyo fuerte no son los idiomas, parece propio de aquella vieja política que queríamos (¿o no?), entre todos, enterrar. Y lo mismo me vale decir para el grupo socialista, apartando de otra presidencia, la de Justicia, nada menos que a una diputada que fue magistrada del Supremo, porque se atrevió a votar de manera distinta a como el "aparato" del grupo y del partido le exigían.
No es eso, no es eso. El Parlamento debe ser el recinto para los mejores, no una bicoca donde conceder premios de consolación de mayor o menor cuantía a aquellos que no encuentran acomodos más rentables. Ahora que comienza una Legislatura que nos gustaría perdurable --¿a qué vienen esas amenazas de convocar elecciones en mayo si no hay apoyos suficientes para los Presupuestos? Mejor empezar a pensar en negociarlos, ¿no?--, creo que hay que tomarse en serio la reforma de los reglamentos de ambas cámaras y, desde luego, una reforma en profundidad del Senado, asentándola como Cámara territorial, que buena falta le hace.
Es este Parlamento que ahora inaugura el Rey, tras casi un año de episodios para olvidar, el que tendrá que acometer incluso una reforma constitucional que es vital para que España perdure como Estado, ni más ni menos. Todo lo demás son luchas de poderes en las que el Ejecutivo y los partidos quieren seguir con lo mismo, como si aquí no hubiera pasado nada. Y es que algunos son eso, como niños, enfants más o menos terribles, pero, eso sí, terroríficos. Y algo pueriles en este patio de recreo que sufragamos los ciudadanos.


Isaías Lafuente - La posverdad

17.11.16 | 08:16. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

La sociedad que edita el Diccionario Oxford ha escogido en 2016 "posverdad" (post-truth, en inglés) como palabra del año. Toma el relevo de la palabra selfie y es un término que intenta reflejar las circunstancias actuales en las que la verdad y los hechos influyen menos en la opinión pública que las creencias personales y las emociones. Una palabra cuyo uso se ha multiplicado por veinte en los medios impresos británicos tras la victoria del Brexit y de Donald Trump, alcanzadas ambas con discursos públicos preñados de mentiras.
El concepto devenga derechos de autor. Lo inventó hace seis años David Roberts para referirse a los políticos que negaban el cambio climático contra toda evidencia científica, difundiendo la mentira no por desconocimiento sino por oscuros intereses. Es verdad que el engaño en la política no nació con el cambio climático, faltaría más, pero se ha intensificado y extendido más que nunca en los últimos tiempos. Sale gratis y, además, discurre con gran libertad sin los contrapesos que en otros tiempos lo combatían.
Paradójicamente, conforme avanza la sociedad de la información estamos más desinformados. Gran parte del conocimiento de la realidad nos llega a través de internet, una red que jerarquiza la información a base de algoritmos que no buscan la verdad sino multiplicar el número de impactos. La pantalla diluye ante nosotros los perfiles de las noticias y los buscadores nos muestran con la misma fisonomía el bulo de un iletrado y el analítico artículo de un premio Nobel. Y en las redes seguimos y buscamos seguidores que afirmen nuestras verdades más que a aquellos las pongan en cuestión.
Y mientras tanto, aunque no todos ni de la misma manera, los medios de comunicación vamos sucumbiendo. Y no sólo al dictado del algoritmo y del clic. Dedicamos más tiempo y recursos a cubrir ruedas de prensa que a investigar, pagamos encuestas para saber qué se cuece en la sociedad mientras recortamos el número de periodistas que pisan la calle para conocerlo de primera mano, contrarrestamos declaraciones con otras declaraciones en vez de ponerlas frente al espejo de los datos, y, de esta manera, vamos construyendo verdades que publicaremos y tendremos que desmentir al día siguiente: El Brexit saldrá derrotado, Los colombianos avalarán el acuerdo de paz, Ganará Clinton... Eso sí, en nombre de la posverdad explicaremos el día después lo que ha sucedido con la misma templanza con la que explicamos la víspera lo que creíamos que iba a pasar, con un desparpajo semejante al que emplean muchos políticos al colarnos sus mentiras.


Fermín Bocos - Decadencia socialista

16.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Decía Napoleón que cuando alguien quería resolver un problema nombraba un responsable. Si lo que pretendía era eternizar el asunto, entonces nombraba una comisión. Esa es la solución acordada entre Javier Fernández presidente de la gestora que gobierna el PSOE y Miquel Iceta, secretario general del PSC, la rótula suelta del socialismo catalán. Se han concedido dos meses para intentar resolver el desencuentro entre los dos partidos acaecido tras incumplir los diputados catalanes el mandato del comité federal para abstenerse en la votación del Congreso que facilitó la investidura de Mariano Rajoy. Días atrás el PSC aprobó un documento en el que se define a España como una "nación de naciones". Iceta ha defendido ese arabesco envolviéndolo en el mantra de una siempre anunciada y nunca explicitada reforma de la Carta Magna para aterrizar en una estructura federal del Estado. Iceta y con él, la cúpula del PSC (Ros, Parlon, etc) defienden que Cataluña es una nación. Javier Fernández, con la paciencia en la palabra le ha recordado a Iceta lo que dice la Constitución: en términos jurídicos, políticos y constitucionales, la nación es una. Y se llama España. La plurinacionalidad del Estado que defienden Iceta y los suyos rebasa el acuerdo de Granada que sentó la doctrina oficial del Partido Socialista en relación con el diseño territorial y la concepción federal del Estado. Sin los votos de los socialistas catalanes el PSOE no recuperará las mayorías que en diferentes etapas le llevaron al gobierno de España (14 años con Felipe González y ocho con Rodríguez Zapatero), pero el PSC en la medida en la que se acercó a los nacionalistas (el tripartito de Montilla con ERC) fue perdiendo apoyo electoral. Probablemente de manera irreversible. Escuchar a Iceta, un dirigente dizque socialista, hablar de "sentimientos identitarios" es comprobar, con tristeza, hasta qué punto el PSC se ha dejado abducir por el discurso del sector más insolidario de la burguesía catalana. Eso explica su decadencia. Con el PSC, el PSOE tiene un problema grave que no resolverá una comisión. Un problema que reclama cirugía, no antigripales.


No te va a gustar - Algo más que unos Presupuestos más

16.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Los Presupuestos Generales del Estado para 2017 son algo más que unos Presupuestos más, valga la redundancia. Son todo un test para averiguar el realismo, el patriotismo y la flexibilidad que todos los grupos, todos, son capaces de desplegar para acudir a las exigencias europeas, algo irracionales a mi modo de ver, y para iniciar con normalidad el camino de la Legislatura. Los Presupuestos se convierten, así, en la primera prueba del verdadero talante negociador de Rajoy, de la capacidad de presión de Ciudadanos y de que el PSOE ha sido capaz de superar el "no, no, no" y busca otros horizontes de pacto a cambio de ventajas que pueden redundar en bien de todos los españoles. O sea, una muestra de que el aún principal partido de la oposición vuelve a la senda constructiva que siempre debió seguir.
Con el debate (y la negociación previa) presupuestario comienza Mariano Rajoy a caminar por un sendero que desconoce como presidente: el de avanzar sin mayoría absoluta y necesitar el concurso no de un partido, sino de varios. Es este un momento en el que se precisa el concurso de todos los grupos para aquietar las tempestades levantadas por la incompetencia y la irracionalidad generalizadas a lo largo de nada menos que diez meses.
Pienso, por tanto, que, para lo que valgan, los Presupuestos deben quedar aprobados, suponiendo que el resultado final sea razonable. No porque como dijo Rajoy, con gratuita y algo despótica amenaza, la alternativa sea la convocatoria de elecciones generales en mayo, sino porque el prestigio del país de cara al exterior, y la estabilidad en el plano interior, sufrirían no poco si entre todos ellos no son capaces de sacar adelante las cuentas generales del Estado. Ya digo, para lo que estos Presupuestos valgan, que otra cosa será luego el estricto cumplimiento de los mismos.
Los Presupuestos significan el mejor momento para negociar partidas, datos, prioridades políticas. El comienzo de esa regeneración de la que tanto venimos hablando. No parece, desde ese pun0to de vista, razonable que, como hacen socialistas y peneuvistas, se rechace negociar los Presupuestos sin siquiera conocer las cifras de los mismos. Por eso mismo, yo tampoco me siento capaz de prejuzgar unas cuentas que aún no conocemos en detalle, más allá de las exigencias de la UE. No estamos en una fase de confrontación "a priori" entre partidos, que todo llegará; ahora mismo, lo urgente, como decía Pío Cabanillas, es esperar y aplazar la dialéctica Gobierno-oposición. Hay necesidades más apremiantes.


Pedro Calvo Hernando - Trump, Mariano y quien sea

16.11.16 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

La sombra del triunfante Donald Trump domina durante todos estos días el panorama mundial, incluido nuestro querido país, hasta el punto de que toda la actualidad política se contempla a través del prisma del vencedor del primer martes después del primer lunes. No me parece ni bien ni mal, pero a lo mejor nos convenía no infravalorar lo que aquí viene sucediendo, al menos en el espacio desde la elección americana. Trump dice que cumplirá unas cosas de su programa electoral y que otras no las cumplirá. Hombre, más o menos como lo que dice Rajoy del suyo, qué bien eso de coincidir de tal forma los dos grandes hombres. Ahora queda por ver si ambos se encontrarán no mucho más allá de la toma de posesión del americano en enero. Pero me permitirán que diga que si me obligasen a elegir a uno de los dos, me quedaría con el nuestro, quien, después de todo, es presidente con la inestimable ayuda del PSOE, al que tanto quiero y tanto me quiere. Por cierto, el PP se prepara para su gran congreso nacional de primeros de febrero, momento en el que no sabemos qué estarán haciendo los socialistas.
No quisiera pensar que los de Rajoy se encaramarán en los bordes de la gloria mientras que los de quien sea (ya me gustaría a mí saber el nombre del quien sea) seguirán con la estúpida pelea, redoblada ahora con el error mayúsculo de poner en riesgo todavía más la unidad socialista con la pugna con el PSC catalán. Después del sorpasso de Podemos que cantan las encuestas, me imagino que los de Iglesias no serán tan lerdos como para poner trabas al imprescindible entendimiento con el PSOE, en bien de la izquierda en su conjunto y del equilibrio de la democracia española. Así que, señores sociatas y podemitas, ojo con las tonterías, que tengo preparada una sarta de calificativos para los unos y los otros para el caso de que vuelvan a meter la pata hasta el corvejón, como han hecho durante los tristes últimos meses. Por ejemplo, el ex ministro de Exteriores, Margallo, lo mejor que se ha perdido Mariano, ya ha advertido que el independentismo catalán ha crecido tanto a medida que se bloqueaba el diálogo con ellos. ¿Y quiénes lo bloqueaban? ¿Y no es obligación de la izquierda luchar por remediar eso sin divisiones ni majaderías?


Escaño Cero - "La razón y el tiempo"

16.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Pues no sabría decir a quién le va a dar la razón el paso del tiempo si a Pablo Iglesias o a Iñigo Errejón.
A lo que se cuenta sobre Podemos, la formación se mueve en la ambivalencia de lo que supone tener dos dirigentes con peso cuyas diferencias estratégicas son notables.
Mientras Pablo Iglesias ha decidido dejarse de poner paños calientes a la hora de hacer política é ir directamente al "asalto de los cielos" y cuanto antes mejor, Iñigo Errejón dicen que es partidario de la vía lenta del "sorpasso" e ir ocupando el espacio que les deja libre el PSOE.
Los errejonistas temen que el discurso agresivo de Pablo Iglesias ahuyente a los sectores más templados de la izquierda que quieren cambio pero no aventuras. Mientras que los "pablistas" opinan que si se dulcifican en exceso entonces pierden el impulso y las señas de identidad que les ha llevado a tener un éxito político tan extraordinario como que se sientan en el Parlamento Europeo, gobiernan ayuntamientos, cogobiernan Comunidades Autónomas, y cuentan con setenta escaños en el Congreso de los Diputados.
Pero también es cierto que en todos los sondeos de opinión Pablo Iglesias aparece como uno de los líderes peor valorados y que amplísimas capas de la sociedad desconfían de él.

Lo que es evidente es que tanto Iglesias como Errejón tienen el mismo fin: la conquista del poder pero la pregunta que hay que hacer a los dos es qué quieren hacer con el poder una vez que lo consigan. Y para eso es importante saber si Errejón es un lobo vestido de cordero, es decir que coincide plenamente con la concepción política radical de Pablo Iglesias, o si por el contrario, su proyecto político es más moderado.
Por ahora la batalla de la estrategia la va ganando Pablo Iglesias y está por ver si Errejón no termina borrado de la foto como en su día le pasó a Trosky. Tiempo al tiempo.


Carmen Tomás - El diálogo presupuestario echa a andar

16.11.16 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 15 (OTR/PRESS)

Los hombres de negro han llegado a Grecia para supervisar el desarrollo de las medidas impuestas para obtener el último rescate y hoy miércoles Bruselas decidirá si congela los fondos estructurales y de inversión comprometidos con España y que rondan los 1.200 millones de euros. Hay que recordar que nuestro país está inmerso en el expediente de déficit excesivo y que ya sabíamos que nos arriesgábamos a que nos los congelaran. Cierto que nos dieron algo de cancha en el cumplimiento del objetivo de déficit, pero ya ven que en la CE no están dispuestos a pasar por alto los incumplimientos. Ya nos perdonaron la multa y ahora veremos qué ocurre con los fondos. Por ello es vital que cuanto antes, España tenga unos Presupuestos Generales del Estado para el año que viene en los que se fijen objetivos realistas de ingresos y gastos. Ya decíamos el otro día que habrá que recortar el gasto o subir impuestos y que esa decisión es inevitable porque las grandes partidas son las que son, están ya repartidas. Hablamos de pensiones, prestaciones por desempleo e intereses de la deuda pública. El margen pues para la discusión no es muy grande. Aún así, el gobierno tiene que convencer a otros grupos para sumar los apoyos suficientes para aprobarlos.
En las últimas horas, se ha sabido que ya hay fijadas diversas reuniones de miembros del gobiernes con distintos dirigentes políticos y que en la agenda puede estar también la venta de otro porcentaje de AENA que reportaría más de 2.000 millones a ese recorte millonario que hay que hacer para cumplir los objetivos marcados por la CE. Cierto que de primeras, prácticamente todos los grupos de la oposición se ha posicionado en contra sin conocer las cuentas, así que cabe esperar que alguno al conocerlas cambie de opinión. Todo el mundo es consciente de que no se puede gobernar sin presupuesto y se entiende muy bien lo que dijo el lunes el presidente del gobierno. Rajoy dejó claro que todos tienen responsabilidad en la gobernabilidad de España y parece que se entendió que la llave de la convocatoria de unas nuevas elecciones ante la imposibilidad de gobernar la tiene precisamente Rajoy. De hecho, podría convocar nuevas elecciones en mayo. La idea, por supuesto no es esa. El gobierno parece dispuesto a dialogar y a encontrar socios que apoyen los Presupuestos. Pero, vamos a ver cómo discurren esas negociaciones que ahora se abren y hasta dónde está dispuesto el gobierno a flexibilizar sus posturas. Desde luego dar marcha atrás en las reformas o poner en peligro la recuperación es una línea roja. No hemos llegado hasta aquí con tanto dolor para volver a la casilla de salida. Veremos.


El rincón del soneto - ¿QUÉ SE FIZO EL REY DON JUAN?

15.11.16 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


¿QUÉ SE FIZO EL REY DON JUAN?

¿Qué se fizo el rey don Juan,
y el juez estrella Garzón,
y el guardia civil Roldán,
y don Jordi el gran ladrón,
y el de los ERES Griñán,
y el malagueño Errejón,
o el ministro Gallardón?
No los veo ¿por dó están?
Corinna y el elefánt,
más la mucha corrupción
de todo este gran montón,
los mandaron al desván.
Mariano y Soraya van
a continuar la sesión,
y los hispanos están
listos para una explosión.

___________________
Por Salvador Freixedo
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«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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El rincón del soneto - TRUMP ES DE LA ETA ¿LO SABÍA?

15.11.16 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


TRUMP ES DE LA ETA ¿LO SABÍA?

Donald Trump es de la ETA ¿Lo sabía?
Lo querrá componer todo a porrazos,
y si no lo logra, lo hará a bombazos
igual que los bestias de Euskalerría.

En cambio Hilaria Clint es una arpía,
pues ya tenía establecidos plazos
con los que rapidito y sin rechazos
lanzar el Nuevo Orden Mundial quería.

Trump representa al capital salvaje,
la Clinton odia a muerte al cristianismo.
La ideología de este maridaje

está llevando al planeta al abismo.
Donald Trump, más la Hilaria y su marido
representan a un sistema podrido.

___________________
Por Salvador Freixedo
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«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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Antonio Casado - La lana y la fama

15.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

La expulsión de inmigrantes ilegales -con más motivo si tienen antecedentes penales- y el estricto control de las fronteras son lugares comunes en las políticas de inmigración de los gobiernos españoles, llámese Rodríguez Zapatero o llámese Mariano Rajoy quien está o estuvo al frente.
Las concertinas de Melilla y Ceuta -alambradas con cuchillas- son pura marca España, aunque nuestra memoria selectiva las aparque interesadamente (trampas en el solitario) para hacernos creíbles al denostar como algo aberrante el muro prometido por Donald Trump entre México y Estados Unidos.
Que la inmigración ha de ser legal y ordenada es principio común básico en las políticas desplegadas en España, en la UE y en los EE. UU. Un principio de contundente e inhumana aplicación en Ceuta y Melilla, en los campos de retención de Turquía o en la mítica frontera de Río Grande.
Es un sentir generalizado entre gobernantes y gobernados en esta parte del mundo civilizado, las dos orillas del Atlántico, que no puede haber barra libre para quienes vienen a buscarse la vida. Y mucho menos para quienes, ya instalados ilegalmente, acumulan un historial delictivo.
Pues bien, ese es exactamente el móvil confesado por Donald Trump tras su encuentro en la Casa Blanca con el aun presidente Obama, respecto a la prevista operación de deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados o con antecedentes penales en número de entre dos y tres millones. Curiosamente, por esos mismos motivos fueron expulsados dos millones de inmigrantes en el reinado del republicano George Bush y otros tres millones durante el del demócrata Barack Obama.
O sea, que todos cardan la lana, aunque sólo el odioso Trump se queda con la fama. Efectivamente, Trump es odioso, machista, xenófobo, racista, prepotente y hortera de bolera. Pero, al menos respecto a los grandes movimientos migratorios de la época que nos ha tocado a vivir (las moscas siempre volaron hacia donde estaba la miel), no dice nada distinto a lo que dicen gobernantes que le han precedido en el llamado mundo civilizado, tanto en EE.UU., como en la Vieja Europa. España, incluida.
Algo muy parecido sugiere la vigente polémica respecto a los populismos. Se tiende a emparentar a los que respiran por la derecha (Frente Nacional en Francia o UKIP en el Reino Unido) con los que respiran por la izquierda (Syriza en Grecia, Podemos en España), porque tienen enemigos comunes (el "sistema" y sus servidores). Eso une mucho.
Une tanto que suelen ir de la mano, aunque ni por la derecha ni por la izquierda se privan ambos de usar la demagógica apelación al "pueblo", o a "la gente" como coartada. O como método, sin que eso suponga identificación ideológica de quienes ejercen o ejercieron el populismo a lo largo de la historia. Pero, insisto, unos llevan la fama y otros cardan la lana.


No te va a gustar - Carta al PP-Noël.

15.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

Aprovechando que las calles se llenan ya --¡ya!- de luces navideñas, contentos todos porque no nos hacen nuestros políticos ir a votar ni el 25 ni el 18 de diciembre, me gustaría dirigir una carta de reyes magos -bueno, de PP-Noël- a los actuales rectores de nuestros destinos. Y, así, de paso, aprovecho también que en el Partido Popular, con apenas año y nueve meses de retraso, una nadería, han convocado al fin su congreso nacional, del que teóricamente deberían salir decisiones importantes para los españoles, que bien podrían ser como regalos posnavideños... o castigos al sufrido electorado.
Y es que a Rajoy, que es el líder del PP-Noël, se le está poniendo aspecto de Santa Claus, con esa barba blanca y esa cara que pone de no haber roto nunca un plato. Solo le faltan unos kilos, el traje rojo y ensayar esa risotada, "ho, ho, ho" que caracteriza a Santa cuando recibe las cartas de los niños/ciudadanos solicitándole regalos y favores.
Convengamos que el terreno político patrio está como un solar, así que Mariano Claus es el único que queda a quien poder pedir un poco de lucidez a la hora de atender las solicitudes de los ciudadanos que esperan cambios, que no regalos, puesto que bien que pagamos, vía impuestos, por ellos. En la carta que estoy escribiendo al PP-Noël le digo que no se empecine en no cambiar nada, pensando -claro, a él le gusta lo tradicional- que todo va bien: de acuerdo, los españoles tenemos algo bastante mejor que Trump, o que Farage, o que Le Pen, o que... pero bien que podemos mejorar aún en no pocos aspectos.
Que no digo yo que en el congreso nacional de los "populares" tengan que empezar por sustituir al titular de la barba blanca. Puede que eso, que tanto han pedido los enemigos de Santa Claus, partidarios sin duda de los Reyes Magos, se pueda y se deba aplazar, porque no hay figuras de consenso para reemplazarle; pero sí podría ir modernizándose un poco, sustituyendo el trineo, por ejemplo, por un tren AVE, y los renos por otros animales más de aquí, corzos, por ejemplo. Y dejando ver que sí, que tiene colaboradores y que no lo hace todo él solo, que hasta Santa ha comenzado ya a admitir que le ayudan en la selección de las reformas, digo de los regalos.
Muy en serio afirmo que espero que la tradicional pereza marianista a la hora de los cambios se vea sustancialmente modificada con motivo de su congreso. Porque es el partido gobernante, espero que azuzado por Ciudadanos, el único en el que podemos fiar un mínimo impulso renovador. De momento, ya sabemos que de articular primarias, nada, y de pedir que se desbloqueen las candidaturas electorales, menos. Pues bien empezamos con el PP-Noël este...


Escaño Cero - ¿Cuántos más?

15.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

Ahora que ha comenzado la legislatura no estaría de más que sus señorías empezaran a prestar atención a algunos de los problemas más graves que aquejan a nuestra sociedad. Por ejemplo el acoso escolar.
La última víctima (que sepamos) de acoso escolar es un pequeño de siete años que tuvo que ser ingresado en un hospital de Sevilla (donde reside) después de que tres compañeros poco mayores que él, creo de entre ocho y diez años, le dieran una paliza.
Según cuentan los padres del niño éste llevaba sufriendo el acoso de sus tres compañeros, que además eran vecinos, desde hacía tiempo, y a pesar de que habían alertado al colegio, la dirección no había adoptado ninguna medida efectiva. Y eso que el pequeño llevaba tiempo en tratamiento sicológico debido al acoso de sus tres verdugos. Lo más descorazonador de esta terrible historia es que la familia del pequeño venía denunciando esta situación incluso a la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía.
Siento decirlo pero normalmente los responsables de los colegios prefieren mirar hacia otro lado ante este tipo de problemas.
Y son responsables, claro que lo son, de la seguridad de nuestros hijos. Cuando los padres llevamos a nuestros hijos al colegio lo hacemos confiando en que no solo le van a enseñar sino que le van a cuidar. De manera que cuando un crío sufre acoso es evidente que los responsables de ese centro escolar no están haciendo bien las cosas y por tanto hay que desconfiar de su capacitación para estar al frente de un centro educativo.
Pero no solo la dirección y los profesores del centro son responsables de no abordar el problema del acoso, también los son los padres de los acosadores y por supuesto los propios acosadores tengan la edad que tengan.
Pero lo que a mi más me indigna es que ante sucesos como el de este crío de Sevilla la mayor preocupación se suele centrar en los acosadores a los que inmediatamente se quiere proteger para que ¡angelitos! nadie les criminalice olvidando el dolor y la tragedia de la víctima. Y una de las cosas más tremendas es obligar a que la víctima continúe compartiendo aula con sus acosadores. Al parecer no se les suele expulsar por aquello de que no se traumaticen. Bueno pues a mi esto me parece no solo injusto sino una auténtica crueldad para con el crío que ha sufrido acoso. Es evidente que los acosadores deben de recibir algún tipo de tratamiento sicológico, y que hay que procurar que no se conviertan en sicópatas y malvados en el futuro, pero no a costa de aumentar el sufrimiento de la víctima. De manera que los niños que maltratan y acosan a un compañero deberían de ser trasladados de centro y no que es siempre el acosado el que tiene que irse de su aula para no coincidir con sus torturadores. Y también es evidente que esos niños acosadores además de recibir atención sicológica deben de tener un castigo ejemplar. No les puede salir gratis hacer de aprendices de torturadores.
En este país nuestro nos preocupamos poco de las víctimas y demasiado de los malvados.


Cayetano González - Honrar a las víctimas

15.11.16 | 08:16. Archivado en Cayetano González


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

Este domingo, las Instituciones y la sociedad francesa han conmemorado el primer aniversario de los atentados terroristas de corte yihadista que se cometieron en París hace doce meses y en los que fueron asesinadas un total de 130 personas. Y lo han hecho con la solemnidad, seriedad y emoción que la ocasión requería: desde un concierto homenaje en la sala Bataclan -uno de los lugares atacados por los terroristas- con un concierto de Sting, hasta actos institucionales en los diferentes puntos de la ciudad donde los terroristas cometieron sus crímenes, en los que estuvieron presentes el Presidente de la República, Francois Hollande, o la Alcaldesa de París, Ane Hidalgo entre otras autoridades.
Francia ha sido el país europeo más castigado en los últimos años por el terrorismo yihadista y la reacción que ante los diferentes atentados han tenido sus autoridades y el propio pueblo francés ha sido ejemplar. Todavía están muy grabadas en la memoria de muchos, las imágenes de los espectadores que hace un año asistían a un partido de fútbol en el estadio de Saint Dennis y que al ser desalojados por motivos de seguridad -ya habían explotado varias bombas en el exterior-, salieron del recinto deportivo cantando la Marsellesa.
Es muy difícil que a los españoles nos expliquen lo que es y supone el dolor causado por el terrorismo. Lo hemos sufrido y vivido durante más de cincuenta años con los atentados de ETA. Y el 11 de marzo de 2004 es una fecha negra de nuestra historia debido a los atentados cometidos en tres trenes de cercanías en Madrid que costaron la vida a 192 personas e hirieron a más de 2.000. Pero en nuestro caso, el peligro del olvido, de querer pasar página -sobre todo con ETA ahora que ya no mata- está ahí latente.
Una sociedad que no saber honrar a sus muertos, a sus héroes, a los que han perdido su vida de una forma tan cruel e injusta como es por causa del terrorismo, es una sociedad enferma. Las víctimas del terrorismo en España hace tiempo que resumieron en tres palabras, sólo en tres, sus justas reivindicaciones: Memoria, Dignidad y Justicia. Atender esas peticiones es un deber de las Instituciones Públicas en primer lugar, pero también de la sociedad. En nuestro País, después de muchos años de olvido, de mirar para otro lado, se han hecho muchas cosas bien en favor de las víctimas del terrorismo. Y ese es el camino que hay que seguir recorriendo, también para que las nuevas generaciones de españoles sepan y valoren el sacrificio de compatriotas suyos que dieron su vida por defender nuestra libertad y nuestra democracia. En Francia, sus Instituciones, sus ciudadanos, lo están haciendo muy bien desde el primer momento y además lo están haciendo unidos.


Rafael Torres - La guerra de los deberes

15.11.16 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

El trabajo de los niños es estudiar, esto es, instruirse, hacer acopio de conocimientos, prepararse para la vida futura, y su taller, su lugar de trabajo, es el colegio. Justo y razonable parece, pues, que cuando concluye su jornada laboral, salgan del taller.

Lamentablemente, en España, cual si se tratara de un inmenso taller oriental donde se explota al obrero hasta su extenuación, esa jornada de aprendizaje, de trabajo escolar, se alarga hasta el delirio, privando a los niños de lo mejor de su irrepetible edad: jugar, correr, enredar, idear, relacionarse, explorar o, simplemente, no hacer nada sin sentimiento de culpa.
Tarde, como casi todo aquí, ha llegado la corriente, tan común en los países civilizados, de poner en solfa el castigo de los deberes en casa. Pero ha llegado. Y la reacción, representada por la inercia de una tradición indeseable, por un sistema educativo fracasado y por la galbana de algunos profesores, se ha sublevado contra la dicha corriente vivificadora y ha montado una guerra donde sólo debiera haber reflexión y debate. No entiende la reacción que los deberes, esa suerte de horas extras sin remunerar que extienden su territorio hasta la hora de acostarse, son en España, por lo general, muchos y malos.
La cuestión es esa, que son muchos y malos. Porque una cosa es invitar al niño, fuera de su jornada laboral, a indagar sobre lo aprendido en clase, a buscar en la realidad extra-escolar conexiones con lo estudiado, a leer algún tebeo o algún libro relacionado con las materias académicas, o a ver algún documental o alguna película que contenga algún mimbre del cesto del saber, y otra, muy distinta, radicalmente opuesta, propinarle páginas y páginas, ejercicios y problemas, para su monda memorización, que es lo que habitualmente se hace.
La guerra de los deberes, pues, está servida, y uno, aunque contrario a toda guerra, querría, ya que está aquí, que la ganen los que desean que los niños disfruten plenamente de su infancia, lo que no es incompatible, sino antes al contrario, con su educación.


Fermín Bocos - Entender lo sucedido

15.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 14 (OTR/PRESS)

Tras la conmoción provocada por el triunfo electoral de Donald Trump, en el universo mediático navegan todo tipo de argumentos que intentan aportar luz acerca del porqué de tan inopinada victoria. Todo esta dicho. O casi. Desde la perspectiva europea quizá falta reconocer que a la hora de analizar lo sucedido el 8 de Noviembre, los prejuicios reinaron sobre la información. Los prejuicios y asimilar al patrón europeo la forma de vivir y entender la vida por parte de los norteamericanos. Dónde más erró el diagnóstico fue a la hora de sentenciar que el discurso xenófobo y calumnioso desplegado por Trump hacia los emigrantes en general y los mejicanos en particular le acarrearía el rechazo electoral mayoritario de la población de origen latino. El análisis de los ocurrido demuestra que sólo fue así en parte. El decisivo triunfo de Trump en Florida, estado donde el grueso de la población es de origen latino, desmonta aquella idea. Otro tanto sucede con el voto femenino. A la vista del grosero contenido misógino de algunas de las palabras y actuaciones del candidato republicano se daba por hecho que las mujeres apoyarían en masa a Hillary Clinton. Tampoco fue así. Vistos los datos, resulta que la mitad de las electoras blancas optaron por Trump o hicieron suyo el rechazo hacia la candidata demócrata que habían explicitado antes de las elecciones la actriz Susan Sarandon, todo un icono del "starsystem". Tampoco resultó acertado suponer que las proclamas de tinte racista de Trump aparejarían un rechazo total entre los votantes afroamericanos. Repudio que cristalizaría en apoyo a Clinton. No fue así. Lo cierto es que la mayoría de la población negra de los estados sureños optó por la abstención. Quizá fue su manera de expresar la decepción experimentada tras el inmenso caudal de apoyos que había recolectado Barack Obama en las dos elecciones en las que consiguió y retuvo la presidencia. También erramos al suponer que el discurso racista del magnate neoyorkino sería castigado en las urnas. No dicen eso los datos. Lo que dicen es que el racismo está mucho más arraigado de lo que a veces queremos ver. Y no es miseria moral limitada a los estados del Sur. Todos estos datos ayudan a comprender lo sucedido. Datos que hay que unir a lo sabido: millones de votantes han creído que el multimillonario Trump es el paladín que rescatará a los náufragos que dejó la crisis económica y acabará con los privilegios de los políticos del "establishment" cuya candidata era Hillary Clinton. Cuando despierten, no será un "reality show". Será la realidad. Y no tendrá marcha atrás.


Carlos Carnicero - Cataluña, los derechos y la ley

14.11.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Multitudinaria manifestación en Barcelona a favor de los investigados por la Justicia en relación con la celebración del referéndum del 9-N. El lema de la manifestación ha sido "Por la democracia. Defendamos nuestras instituciones". Piden que a los investigados no se les aplique la ley.
Hay que analizar esta afirmación.
En un estado democrático de derecho, no hay democracia fuera del marco de la ley. Las leyes son de obligado cumplimiento y existe la obligación de hacerlas cumplir con la amenaza de sanciones.
Los secesionistas niegan el imperio de la ley porque afirman que antes están los derechos de la gente. Los derechos tienen su origen en las leyes. Y este puzzle al que nos quieren someter es tramposo.
Todas las instituciones de Cataluña, que los manifestantes dicen defender, emanan de la Constitución. Y no pueden moverse contra ella, porque es el origen de todas las leyes y todas las instituciones en Cataluña y en el resto de España.
Conviene no perder de vista estos principios que son, precisamente, los pilares de la democracia representativa. Sin Constitución no hay Estatuto de Autonomía ni Generalitat ni Parlament. Quien rompa esa cadena queda situado al margen de la ley. Y los tribunales, por el imperio de la ley, tienen que sancionar esas conductas.
Toda ley se puede modificar o anular, pero solo utilizando los mecanismos de la propia ley. La Constitución también. Tiene sus procedimientos para poderla cambiar de arriba abajo. Incluso para redactar o aprobar una nueva.
Lo que pretenden los manifestantes y quienes les convocan es que vulnerar la ley no sea penalizado. Parten de la premisa de que la gente está por encima de la ley; tendrían que aceptar su propia medicina. Un referéndum para dejar de pagar impuestos a la Generalitat, seguro que no es aceptado en sus postulados.

Ocurre un problema que no tiene solución. La Constitución consagra que la soberanía del pueblo español radica en las Cortes Generales y es indivisible. Ni siquiera se podría invocar el derecho de autodeterminación en los términos que lo reconoce Naciones Unidas, porque no existe un estado previo colonizado que se pretenda independizar. Los hechos son tozudos y la ley no puede desconocerlos.
Seguirán haciendo trampas para sostener que el llamado derecho a decidir, cuya formulación política ni siquiera existe, está por encima de la Constitución. Pero hay que contestar que quien quiere burlar la ley no es independentista. Sencillamente no es demócrata.


La semana política que empieza - Un Parlamento que quiere gobernar (y lo hará)

14.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Todos queremos pensar que el inicio formal de la XII Legislatura, una vez que, por fin, los políticos españoles lograron formar Gobierno, deja atrás una etapa azarosa y, desde luego, lamentable en la historia, con minúscula, de este país. Así que esta semana, precedida por encuentros más o menos reservados en La Moncloa en busca de consolidar unos Presupuestos para el difícil 2017, será la del inicio de los trabajos efectivos en busca de una regeneración. Y muchos piensan, pensamos, que debe ser desde el Parlamento, más que desde los despachos monclovitas o ministeriales, desde donde se impulse la gran reforma pendiente.

Claro que también son muchos los que creen que este "Ejecutivo parlamentario" es casi una contradicción con el espíritu de Mostesquieu de separación de poderes. Pero el pobre Montesquieu no pudo imaginar que un Estado pudiese llegar al grado de confusión al que, en diciembre de 2015, llegó España. Así que cualquier fórmula inédita puede ser, aquí y ahora, posible. Quizá hasta conveniente.
Ya decía Bismarck que España debe ser el país más fuerte del mundo, porque se pasa la vida empeñada en destruirse y aún sigue ahí: no solo vivita y coleando, sino incluso liderando el crecimiento económico de una Europa que está saliendo tan confundida ante su propia trayectoria, tan errática, y ante lo que ha ocurrido al otro lado del Atlántico, tan espantoso. Todo ello está llevando al Gobierno español a una creo que peligrosa autoafirmación, en el sentido de que aquí, al menos, y en buena parte gracias al PP, se mantiene la estabilidad; o, más bien, que se ha recuperado esa estabilidad. Y que, por tanto, debe ser desde La Moncloa, que ahora potencia la figura de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría como figura interlocutora (sí, también de Iñigo Errejón, más que de Pablo Iglesias), desde donde se lleve el timón.
No es exactamente lo mismo que se piensa en Ciudadanos, el relativamente pequeño partido, más favorecido por las encuestas que por las urnas: Rivera, que fue quien, al fin y al cabo, posibilitó la investidura de Rajoy, mantiene su atractiva tesis de que ha de ser desde una oposición parlamentaria, es decir, desde los escaños de Ciudadanos, más los del PSOE -una vez que el PSOE decida quiénes somos, de dónde venimos y sobre todo, hacia dónde no nos vamos a estrellar-, más, ocasionalmente y en temas puntuales, desde Podemos o el PNV, desde donde se pueden imponer las grandes reformas. Que, repitamos, son no sólo necesarias: son inevitables.
Claro que eso no va a ser fácil, pero la amenaza de una Legislatura breve, cuando los socialistas aún no hayan tenido tiempo de reconstruirse y mientras no se hayan frenado las ansias independentistas catalanas, aquieta muchos ímpetus que quisieran que cada cual fuese por su cuenta, en una nueva edición del "todos contra todos". Lo que ocurre es que las encuestas de este domingo mostraban el escepticismo de los españoles ante la posible aprobación de los Presupuestos -bueno, la mayoría cree que acabarán aprobándose, porque no está el grupo socialista como para andarse con nuevos "noes"-, ante la reforma de las pensiones, del sistema electoral, de los mecanismos del paro y de la Constitución. Sobre todo, los encuestados son muy escépticos acerca de una posible reforma de la Constitución, que es algo que horroriza en La Moncloa, entusiasma en Ciudadanos y gustaba, aunque bastante en abstracto, al PSOE de los tiempos de Sánchez, y ahora quién sabe.
Así que me parece que, mientras los socialistas preparan su congreso federal para cuando sea y los "populares" lo mismo, aunque ya haya casi una fecha para febrero, ahora le toca a Albert Rivera, a quien habría que prescribirle una dosis reforzada de entusiasmo porque anda como muy callado, liderar el espíritu regeneracionista. Es casi un liderazgo que le reconocen al menos quienes responden a los sondeos periodísticos. Esta Legislatura que se abre ha de ser la de los impulsos reformistas, y no acabo yo de ver al gobernante Rajoy muy en esta sintonía, a tenor de los primeros nombramientos y los primeros pasos que se están dando, todo tan mesurado, tan convencional. Tan ¿excesivamente? Prudente.
Y también les reclamaría a los otros "emergentes", los de Podemos, que se pongan a ello y vayan cerrando ya su gran (e interesante) debate interno. Tienen mucho que aportar en punto a mantener al país unido y a obligar a los más insensatos en la ex Convergencia, y hasta en Esquerra, a aparcar sus reivindicaciones secesionistas, incluyendo un referéndum que, en 2017, sería una bomba de relojería para la marcha de Cataluña y de España en general. Podemos, Ciudadanos y el PSOE jamás harán un Gobierno tripartito, de acuerdo: ahí se estrellaron las ambiciones de Pedro Sánchez, que no estará ya ni en un escaño secundario cuando se inaugure el jueves solemnemente por el Rey la Legislatura. Pero sí pueden hacer, en muchas cosas, una oposición tripartita, incluso tendiendo manos ocasionales, para obligar las reformas del PP, a los nacionalistas vascos y a los catalanes.
Al fin y al cabo ¿por qué no? Los ya tan mentados sondeos, los que conocemos y algunos que no se hacen para ser publicados, indican que existe una enorme expectación ciudadana ante un eventual proceso reformista, una vez que se ha instaurado la calma política -una relativa calma política, de acuerdo_en el país, mientras la tormenta ruge, y cómo ruge, en el exterior. No nos falléis... más.


Francisco Muro de Iscar - Devolver el prestigio a las instituciones

14.11.16 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 13 (OTR/PRESS)

Dicen que Pablo Iglesias quiere radicalizar Podemos y volver a la calle para conseguir allí lo que no ha logrado en las urnas y aprovecharse de la debilidad del PSOE y, sobre todo, de la debilidad de las instituciones. La batalla de Madrid le ha dado alas a Iglesias y ha frenado a Errejón. Si les digo la verdad, me da lo mismo que haya ganado alguien que especuló con una vivienda de protección oficial o que lo hubiera hecho quien profanó una capilla universitaria. Esos son los méritos políticos de ambos. Los más radicales de Podemos tienen ahora el poder en Madrid y en Andalucía y vamos a ver cómo ejercen su labor de oposición en el Parlamento. Si Rajoy actúa con inteligencia y pacta los Presupuestos y acuerda los temas fundamentales con Ciudadanos y el PSOE -la gran incógnita es si éstos apuestan por arreglar el país o prefieren dividir su propio partido- el radicalismo postcomunista de Podemos se va a manifestar sin caretas.
Lo primero que deben hacer los partidos constitucionalistas es devolver su prestigio a las instituciones democráticas. Creer en ellas. El Gobierno, el Parlamento, el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional tienen que recuperar un prestigio que algunos han contribuido a dilapidar y que no hemos defendido bien. La diferencia entre la española y otras democracias radica en eso. Las elecciones americanas no han sido precisamente ejemplares ni en su desarrollo ni en su resultado final. Pero cuando la perdedora ha reconocido su derrota, ha instado a que dejen gobernar al vencedor. Lo mismo dijo Obama al recibir cordialmente al hombre que trató de hundirle y le insultó. "Deseo que usted acierte, le dijo, porque si acierta le irá bien a nuestro país". La reunión entre ambos duró hora y media, frente a los diez minutos previstos inicialmente, y el propio Trump la calificó de "excelente". Ninguno de los presidentes que ha tenido España, desde Adolfo Suárez a Mariano Rajoy fue recibido así por su antecesor ni ninguno de ellos deseó éxitos a su sucesor. Nosotros iniciamos la campaña electoral al día siguiente de haber perdido las elecciones. La "nueva política", con la excepción, aún por ratificar, de Ciudadanos era un espejismo. Y los "nuevos políticos" no sólo carecen de capacidad de gestión y actúan con soberbia y sin diálogo, sino que caen en la corrupción a la primera de cambio. Y practican una permanente erosión de la verdad. Dice José Alvarez Junco que "quienes han actuado en nombre del pueblo, la nación o el proletariado han ejercido demasiadas veces la tiranía contra gran parte de esos mismos colectivos. La tradición antiliberal sigue nutriendo la cultura política española".
Ejemplos como el que está protagonizando Alberto Núñez Feijóo en Galicia ofreciendo acuerdos para garantizar estabilidad y progreso, deberían extenderse a la política nacional y a todos los momentos. Los políticos tienen que hacer una autocrítica muy profunda si quieren que no crezcan los populismos en España, tanto a la izquierda como, ojo, a la derecha. El respeto a las instituciones y la mejora de la calidad democrática es el único sistema para recuperar la credibilidad y la confianza de los ciudadanos, frente a los que quieren romper o debilitar el Estado democrático.


Carmen Tomás - Los autónomos, por fin una prioridad

13.11.16 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

El jueves arranca formalmente la legislatura en el Congreso de los Diputados, pero el gobierno no ha parado desde que Mariano Rajoy consiguiera ser investido y días después nombrara a los miembros de su ejecutivo. Ya sabemos que tanto el propio presidente como muchos de los miembros del gobierno han mantenido numerosas reuniones para abordar los asuntos prioritarios. Lógicamente, encima de la mesa del consejo de ministros las proyecciones macroeconómicas que en las próximas semanas hay que enviar a Bruselas. El gobierno prevé una mejora de dos décimas del crecimiento para 2017 hasta situarlo en el 2,5 por ciento, con el que espera reducir el esfuerzo de reducción del déficit a la cifra inicialmente conocida y que ronda los 5.500 millones de euros y no los más de 7.000 millones que lanzaron hace unos días las autoridades europeas. Pero, obviamente el gobierno no está únicamente en esto. La siguiente prioridad es la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para el año próximo y en este sentido ya se han mantenido reuniones al más alto nivel. Después vendrá la financiación autonómica, el Sistema Público de Pensiones, la Ley de Educación y la negociación con los agentes sociales que ya tiene fecha, será el 24 de noviembre en La Moncloa y presidida por Rajoy, al que lógicamente acompañará la ministra de Empleo, Fátima Báñez.
A esa reunión no asistirán los representantes de los autónomos, a pesar de que va a ser un asunto prioritario. Lo fue en las negociaciones del pacto firmado en agosto entre el PP y Ciudadanos para apoyar a Rajoy y lo era en el programa electoral de los populares. Parece que el borrador de la futura Ley de Medidas Urgentes de Reforma del Trabajo de los Autónomos está bastante avanzado. Son muchas las medidas que esa norma va a contener y que afectarán a los más de 3 millones de autónomos que hay en este país, de muchos de los cuales dependen 1,2, 3 o hasta 4 trabajadores. Contendrá muchas medidas, algunas de las cuales son demandas seculares de este colectivo. Entre otras prevé cambios en la cotización, cotizar por el tiempo realmente trabajado, el régimen de recargos, bonificaciones en la cuota y la clarificación de los gastos deducibles en los que incurren en el ejercicio de su actividad.
Pero la gran incógnita es cómo abordará el gobierno el necesario ajuste que hay que realizar para cuadrar las cuentas y ajustarlas al objetivo de déficit marcado por Bruselas. ¿Se recortarán gastos o se subirán impuestos? Esta es la pregunta a la que habrán de responder el gobierno y los partidos políticos y para lo que no hay mucho tiempo. La CE ha dejado más que claro que no nos va a pasar ni una más.


A vueltas con España - Preguntas sin respuesta

13.11.16 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, 12 (OTR/PRESS)

¿Es viable el actual Estado español? ¿Existe una oligarquía de partidos en connivencia con las oligarquías financiera y económica? ¿Es realmente independiente el poder judicial? ¿Funcionan los reguladores de la competencia? ¿Representan los diputados a los ciudadanos o más bien a los partidos que los ponen en una lista? ¿Tiene sentido que una cuarta parte de la economía española sea sumergida...? Tal vez haya gente que piense que estas preguntas forman parte de algún panfleto de la izquierda española -a la izquierda del PSOE se entiende- o incluso del discurso de los llamados populistas. Nada más lejos de la realidad. Todas esas preguntas fueron hechas por la prensa alemana de calidad al comienzo de la crisis en España, y no es eso lo peor: a estas alturas, siguen sin respuesta. Al menos sin respuesta por parte del Gobierno y de los partidos que se han alternado en el poder en los últimos años, el PSOE y el PP.
Resulta cuando menos preocupante que temas de ese calado se vean -y se denuncien desde fuera de España-, mientras aquí la agenda política se embarulla de tal manera que, tras años y años de falsos debates, poco o nada se ha avanzado en ese tipo de asuntos, alguno de los cuales, como el de la economía sumergida, tiene algo que ver con la ausencia de un modelo productivo alternativo al inmenso vacío que dejó la caída del ladrillo.
España sigue sin plantear en sus instituciones -léase el Congreso, el Senado y el Gobierno- la viabilidad de su actual Estado. En España tampoco se quiere poner fin a una oligarquía de partidos en connivencia con las oligarquías financiera y económica; peor aún, la crisis ha extendido ese problema a buena parte de la prensa influyente y el estratégico sector de la comunicación. Tampoco se ha legislado en el Congreso para garantizar realmente un poder judicial independiente. En España no funcionan los reguladores de la competencia porque están sometidos al Gobierno, de modo que su papel es más formal que real. Aquí no sucede lo que es habitual en los países anglosajones con ese tipo de instituciones. Salta a la vista -especialmente en el PSOE pero también en el PP- que los diputados no representan exactamente a los ciudadanos sino más bien a los partidos que los ponen en las listas. Tanto es así que los ciudadanos votan sin conocer a quienes eligen, ya que éstos se cobijan bajo la figura de su líder, el único realmente conocido. Y, por último, parece elemental reconocer -para corregir- que carece de sentido que una cuarta parte de la economía española sea sumergida.
Si la prensa alemana vuelve a mirar a España, lejos de dar por resueltas sus preguntas de hace años, va a tener que ampliarlas. Es lo que hay y, visto lo visto, tampoco parece que pase nada. Será que la prensa alemana es rara para un país como España...


Fernando Jáuregui - ¿Comparar a Pablo Iglesias con Trump? Qué barbaridad...

12.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Se ha puesto coyunturalmente de moda comparar populismos, equipararlos, como si hubiese ya una definición lo suficientemente acuñada de "populismo". Algunos lo equiparan a contestación a lo ya conocido, una nueva forma de hacer política frente a lo que se conocía como dictadura del aparato de los partidos. Y, entonces, da lo mismo Tsipras que Maduro, Trump que Pablo Iglesias. Y no, no es eso, no es eso.
Me parece que conviene no simplificar demasiado sobre esa nueva era política que lo mismo alinea al septuagenario Trump con Marine Le Pen que con el podemita. Ignoro por qué, tras intentar definirse como comunista, luego socialdemócrata, ahora Pablo Iglesias, en pleno debate interno sobre quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos, acepta para sí y los suyos la etiqueta populista. No creo que haya agradado a todos en sus propias filas, pero, ya digo, Podemos, que es la sorpresa política española de los dos últimos años, se encuentra inmersa en una a mi modo de ver apasionante controversia interna. Un debate hasta cierto punto admirable, y lo dice alguien por cuya mente difícilmente pasaría la idea de votarles.
Eso no quita, desde luego, para mostrarles mi respeto. El proceso electoral interno, por ejemplo en Madrid o Andalucía, entre dos líneas que, desde fuera, se han querido simplificar demasiado, situando a una más a la derecha, a otra más a la izquierda, ha sido casi ejemplar. Lo malo es que ese debate queda viciado por algunas demasías, por ejemplo en las acusaciones "desde fuera" contra las maniobras especulativas inmobiliarias de uno de los candidatos madrileños y, sobre todo, por la propia personalidad expansiva de Iglesias, capitaneando una de las fracciones. Es el gran activo y el gran problema de Podemos: sus errores en este año agónico que ha vivido la política española han sido clamorosos, como cuando, tras ver al Rey, se propuso como vicepresidente, jefe de los servicios secretos, de los medios públicos, de la defensa... Una demasía, vamos.
Pero también ha habido aciertos. De imagen, sin duda. De contenidos también: cinco millones de españoles les han votado porque han sabido canalizar el descontento de muchos, no necesariamente los más desfavorecidos, con "el sistema". Y ahí sí podemos encontrar quizá -quizá-- algún paralelismo con una parte de quienes votaron a Trump: qué duda cabe de que muchos de los casi sesenta millones que se decantaron por este anómalo candidato que llega a la Casa Blanca lo hicieron porque estaban hartos de un estado de cosas, tradicional y discriminatorio, encarnado en Hillary Clinton. Pero hasta ahí los paralelismos: no es justo, ni veraz, ir más allá en las comparaciones entre el joven peculiar de la coleta, que es de izquierdas, y el anciano ultraderechista que ha pisoteado todas las convenciones, incluyendo por supuesto las más convenientes.
Aquí, en casa, ocurre que la izquierda se ha quedado coja precisamente por haber incidido en eso: en practicar el más de lo mismo, la vieja política. Y ese debate presente en Podemos es el que falta, y ahora intenta iniciar Javier Fernández, en el PSOE. El viejo, pero no acabado, espero, partido fundado en 1879 por el "otro" Pablo Iglesias se ha quedado ahora sin menaje, llevado precisamente por un cierto populismo de su ex secretario general, Pedro Sánchez. Prescindió Sánchez de "lo viejo", confundiendo ese concepto con los veteranos, y ahora el partido vuelve sus ojos, para refundarse, precisamente hacia esos veteranos a los que Sánchez apartó y que tantos servicios prestaron a España. Veremos lo que sale de este intento. Pero, en todo caso, resulta apasionante el proceso en el que tanto nos jugamos tantos. Pensar que la búsqueda de mensajes nuevos para un electorado cansado pueda tener algo que ver con lo que ha ocurrido en los Estados Unidos me parece, sencillamente, disparatado.


Fermín Bocos - Realpolitik

12.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Albert Rivera, líder de Ciudadanos, está siendo criticado por haber dicho que en el transcurso de la visita oficial a Arabia Saudita.

Felipe VI debería aprovechar la oportunidad para defender los derechos humanos. Como se sabe, los viajes oficiales del Monarca los decide el Gobierno. En este acompañan a los reyes el ministro de Asuntos Exteriores (Alfonso Dastis) y el de Fomento( Iñigo de la Serna). Rivera, socio parlamentario del Gabinete Rajoy, fundamenta su declaración en un hecho irrefutable: el régimen saudí es una dictadura que no respeta los derechos humanos. Quienes critican a Rivera aducen que mantener esa posición nos cerraría las puertas de países (desde China a Cuba pasando por Irán o Egipto) con los que muchas empresas españolas o tienen negocios abiertos o mantienen lazos comerciales. En el caso de Arabia se menciona el famoso contrato para del AVE que unirá La Meca con Medina y el de los astilleros públicos Navantia para construir cinco corbetas. Es verdad. Como también lo es que Egipto compra armamento fabricado en España o que el año pasado, una vez levantadas las sanciones que pesaban sobre Irán tras la firma del tratado que controla su proyecto nuclear, un grupo de setenta empresarios españoles acompañados de tres ministros viajaron a Teherán para explorar oportunidades de negocios.

"Business are business". Es la "realpolitik". Hablar de Arabia Saudita también es hablar de petróleo y la sola mención de la palabra retira cualquier consideración ética de los discursos de los políticos. Que Rivera haya dicho lo que ha dicho habla bien del joven tribuno. Quienes le critican -ya se sabe que el cinismo es el homenaje que el vicio rinde a la virtud- sugieren que Rivera habla con soltura porque no tiene responsabilidades de gobierno. Es posible, pero conviene recordar que quienes proclamen que por encima de los intereses económicos está la dignidad de las personas, siempre tendrán razón. Aunque les llamen ingenuos.


Antonio Casado - Menos lobos

12.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 11 (OTR/PRESS)

Una vez sabido que el nuevo presidente norteamericano, Donald Trump, no dará patadas al tablero, a pesar del agresivo populismo desplegado durante la campaña electoral, los directivos de las aproximadamente setecientas empresas españolas instaladas en los EE. UU., (ojo, las instaladas en aquel país, en aquel mercado interior, no confundir con las que exportan bienes o servicios, que son muchas más) han respirado más aliviadas.
El tranquilizador mensaje nació del discurso pronunciado por el candidato republicano la misma noche del recuento. Bastante más conciliador de lo previsto. Nada recordó a sus insolentes bravatas. Escuchando sus primeras palabras, una vez confirmada su victoria en las urnas, empezó a dejar claro que no pensaba abdicar de la responsabilidad de su gran país como luz de posición en la parte civilizada del mundo.
No habrá brexit a la americana, aunque pudo parecer que lo había propuesto a su propia ciudadanía y a la del resto del mundo que vive condicionado por lo que hace o deja de hacer el país más poderoso del planeta. Estados Unidos no se encerrará entre muros en aplicación de las tóxicas doctrinas sugeridas en la campaña de Trump: xenofobia, racismo, proteccionismo comercial y portazo a la multilateralidad institucionalizada.
Los empresarios españoles están convencidos de que en la Casa Blanca se instalará una vez más el pragmatismo. Así lo deduzco de una agradable conversación con el presidente de la CEOE, Joan Rosell. De todos modos, en la sede de la patronal nunca llegaron a estar preocupados por el futuro de nuestras inversiones porque siempre tuvieron presente el hecho de que la seguridad jurídica es un valor garantizado en EE. UU.
El tránsito entre la condición de candidato y la de presidente in pectore ha sonado a música celestial en Moncloa y las cúpulas de las multinacionales. No olvidemos que España, amén de las 700 empresas instaladas, es el noveno país inversor en EE. UU., con una balanza comercial donde aparecen prácticamente igualadas importaciones y exportaciones (datos de 2014).
Todo lo cual no obsta para celebrar, como señales añadidas, que el futuro presidente norteamericano abrace la cultura del diálogo sobre "bases comunes" y el respeto a los votantes demócratas: "Seré el presidente de todos los americanos". Señales más que suficientes para evitar el temido miércoles negro en la bolsa e insuficientes para desmentir la extendida idea de que estamos ante un puñetazo de la realidad en la cara de analistas y encuestadores al servicio del sistema.
Pasto fresco para calmar la voracidad de los columnistas de moda, que siguen dando vueltas a los términos más utilizados estos días en la Prensa española. A saber: estupor, perplejidad, frustración, incredulidad, miedo, contrariedad, incertidumbre, llanto y crujir de dientes entre quienes creían -creíamos- que el sentido común del pueblo norteamericano apagaría en las urnas los brotes de matonismo, xenofobia y racismo alimentados por Trump durante una campaña a cara de perro. Menos lobos.


El Abanico - A Hillary Clinton le penalizó ser mujer

11.11.16 | 08:16. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Encontrar explicaciones lógicas a la derrota de Hillary Clinton no es fácil cuando su contrincante es un personaje tan mediocre como lo es Donald Trump. Un hombre inculto, visceral, racista, machista y homófobo. Calificativos todos que él mismo se ha encargado de airear y potenciar después de que fuera elegido candidato por los republicanos a la presidencia de su país. Sin programa o con un programa que, de llevar a cabo, traerá consecuencias imprevisibles, su éxito habrá que buscarlo en esa América profunda, tan desconocida para los europeos, que nada tiene que ver con la imagen que hemos atesorado de ciudades tan cosmopolitas como Nueva York o Los Angeles. Por eso, una vez que ha pasado la resaca electoral, la pregunta que hoy nos hacemos muchos ciudadanos del mundo, es por qué ante dos contrincantes tan diferentes, cultural y políticamente, una mayoría de ciudadanos se han inclinado por quien recurre a los instintos más primarios del ser humano en vez de hacerlo por una mujer suficientemente preparada, con gran experiencia política y con un programa en el que las mujeres, los inmigrantes, tienen una gran relevancia en el país de las grandes oportunidades.
Las respuestas son muy diferentes dependiendo de a quién se pregunte, pero si algo me ha dejado perpleja es la que utilizan algunas mujeres para justificar su inclinación por el famoso empresario antisistema, que ha hecho un imperio utilizando las políticas económicas más ultraliberales, sin importarle las consecuencias que en la vida de las familias pudieran tener.
Dicen algunas seguidoras de Trump que de Hillary no les gusta su imagen, su curriculum, su ambición, la postura que adoptó cuando tuvo conocimiento de que su marido había tenido un romance con Mónica Levinsky, o simplemente porque pertenece al denostado "sistema establecido". Un retrato deformado que no hacen de los hombres, porque, si así fuera, ninguna mujer se hubiera atrevido a depositar su voto en favor del rey de los casinos.
No entiendo por qué cuando una mujer es legítimamente ambiciosa se le demoniza y, en cambio, cuando lo es un hombre, se le aplaude y encumbra. Y lo que es peor, lo entiendo por más que me duela reconocerlo. El machismo no es cosa de hombres, o no lo es solo de ellos, porque hay mujeres que a fuerza de interiorizar su admiración por el macho alfa, han acabado compartiendo sus mismos sentimientos. Que se critique a Hillary por haber perdonado las infidelidades de su marido y no a Donald Trump que alardea de utilizar a las mujeres cuando le viene en gana, demuestra el tortuoso camino que nos queda por recorrer hasta alcanzar la igualdad real.
Si como ha dicho en su primera comparecencia pública, lo que ahora toca es remar todos en la misma dirección, me temo que tiene una ardua tarea por delante, teniendo en cuenta el desgarro al que ha sometido a la ciudadanía de su país.
En cuanto a Hillary, creo que pasará tiempo antes de que otra mujer se atreva a dar el paso de presentarse a la presidencia de Estados Unidos. Entre otras razones por el alto precio que ha pagado quien pretendía romper ese techo de cristal que impide que muchas otras alcancen altas cotas de poder en la administración o en la empresa privada.
Creo sinceramente que el fracaso de Hillary, es el fracaso de muchas otras mujeres que la admiramos por su fuerza, por su inteligencia y por intentar hacer de la sociedad que nos rodea, una menos machista, más integradora y por qué no, menos desigual.


Escaño cero - La incógnita

11.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Las elecciones norteamericanas han dejado un montón de preguntas con difícil respuesta. La primera es cómo es posible que haya ganado Donald Trump, y la segunda es ¿y ahora qué?.
Por lo pronto los responsables de las cancillerías occidentales aún en pleno ataque de estupor han tenido que hacer de tripas corazón y mandar una felicitación al ganador manifestando que independientemente del resultado lo importante son las buenas relaciones entre los países.
La tercera pregunta es si el Partido Republicano logrará controlar a Trump y poner veto a algunas de sus iniciativas y propuestas más controvertidas. No olvidemos que los republicanos también han ganado las elecciones legislativas y por tanto tienen mayoría en el Congreso y en el Senado.
En todas las democracias hay contrapesos, y en el sistema estadounidense, donde el Presidente tiene un poder inmenso, sin embargo en ocasiones se ve maniatado por el legislativo. Eso le ha pasado a Barack Obama con algunas de sus reformas que han sido frenadas por las Cámaras.
En cualquier caso el mundo ya no será igual porque es imprevisible saber qué clase de Presidente va a ser Donald Trump y sobre todo si las poderosas fuerzas del establishment van a poder ejercer algún tipo de control sobre él.
Lo novedoso es que es la primera vez en la Historia de Estados Unidos en que sobre el mandato de un presidente solo hay incógnitas. Hasta ahora, tanto daba que gobernara un demócrata como un republicano, porque salvo en determinados matices y acentos, no se producían ningún sobresalto.
Pero Donald Trump no responde al patrón de político al uso, y todo es posible y lo que supone su triunfo es un pulmón de aire para todos los líderes populistas que en los últimos tiempos han empezado a tener protagonismo político como consecuencia del hartazgo de una parte de la sociedad respecto a políticos y maneras de hacer política tradicionales. El triunfo de Trump nos obliga a despertar del sueño de el populismo era una fantasma al que se podía obviar o volver a meter en el cajón de la Historia. La realidad siempre supera la ficción. Donald Trump ya es Presidente de Estados Unidos y a partir de ahora quién sabe que pasará.


Luis del Val - Otros tiempos

11.11.16 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Hace ya más de medio siglo, en un enero de 1961, el nuevo presidente de Estados Unidos, John Ftiszgerald Kennedy, pronunció un hermoso discurso donde deslizó alguna de las frases que luego serían repetidas y quedarían para la posteridad. Una de ellas fue "No te preguntes que puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país". Ni a Hillay Clinton, ni mucho menos a Donald Trump, ni a ningún político coetáneo de Occidente, se le ocurriría pronunciar esta frase, porque los votantes saldrían corriendo asustados. Cualquier apelación al esfuerzo, al sacrificio, a la responsabilidad individual, es un método seguro para perder unas elecciones. Y, al contrario, cualquier referencia a que los fracasos individuales son culpa de fuerzas oscuras que el candidato va a destruir, reciben el beneplácito de la inmensa mayoría. Una mayoría que ya funcionó así frente al Brexit, en el Reino Unido, porque les dijeron que todas sus inhabilidades y torpezas y limitaciones eran culpa de la perversa Europa. Bastaba salirse de la Unión Europea para que, al día siguiente, el torpe contador de chistes malos se convirtiera en un admirado humorista, el mal estudiante en un tipo lleno de recompensas académicas, y la chica sin éxito en las relaciones amorosas en una especie de vampiresa elegante. ¿Y esas mentiras tan burdas funcionan? Funcionan cada vez más. El nacionalismo secesionista tiene ahí una base amplia y firme sobre la que asienta un discurso donde todos los demás roban, engañan, estafan, vagan y esconden el hombro, en perjuicio de los valerosos, trabajadores e inteligentes secesionistas, víctimas de un engaño secular. Ya no hace falta repetir mil veces una mentira para que se convierta en verdad, como aconsejaba Goebbels, es suficiente con que la mentira halague la vanidad del espectador y le lleve al convencimiento de que todos sus fracasos han caído sobre él por culpa de esos enemigos, reales o inventados, que se ceban en los incautos. Y nadie quiere ser incauto. Entre una verdad desagradable y una bella mentira pocos dudan al elegir. Detroit seguirá siendo una ruina. El esplendor volverá a aquél que se espabile y se busque el trabajo, la vida y la fortuna. Pero toda mentira cuenta ahora con la complicidad de los que desean ser engañados. Son otros tiempos.


Charo Zarzalejos - Del desafío a la reflexión

11.11.16 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Siempre he sostenido, y creo haberlo escrito es más de una ocasión, que la realidad supera con creces a la ficción y cómo la opinión pública es, al menos para mí, todo un misterio y más la americana. Fue, basándome en estas impresiones, carentes de toda ciencia, lo que me llevó a no descartar el triunfo de Trump. Debo confesar, no obstante, que nunca pensé que su triunfo, si se producía, iba a ser de tal calibre, tan radicalmente incontestable después de una campaña plagada de chabacanería, tan soez, tan despoblada de principios y valores y sí plagada de un pragmatismo y un simplismo que asusta.
Con todo, millones de ciudadanos americanos han apostado por el desafío porque Trump ha desafiado a todo y a todos y ahí está, al mando del país más poderoso del mundo, el que más premios Nobel -cuando eran serios- ha aportado al mundo, el que puede presumir de tener las mejores Universidades, los científicos más celebres, periódicos de referencia para el conjunto del planeta... Ahí está, en la Casa Blanca y dominando las cámaras.
¿Cómo se ha llegado a esto?. ¿Cómo es posible que analistas, politólogos, sociólogos, periodistas ilustres de EE.UU, y de fuera de EE.UU, no lo vieran venir y ni siquiera intuirlo?. ¿Qué ha ocurrido que el Presidente más y mejor valorado de cuantos ha habido en la democracia americana como es Obama tenga como sucesor a Trump?. El análisis más compartido se basa en criterios económicos pero con toda humildad creo que es un análisis simplista. No todos los millones de americanos que han votado a Trump llegan con dificultad a fin de mes, ni todos son una pandilla de incultos ni de desheredados. Si el factor económico fuera el determinante personalmente tendría menos inquietud, pero me temo que el triunfo de lo imprevisto se debe a otros motivos más sutiles, más profundos que dejo a los expertos -supuestos expertos- el análisis más profundo de por qué ha ocurrido lo que ha ocurrido.
La democracia americana es una democracia vieja y, por tanto, sabia. Funciona el contrapoder y hay que esperar que la parte más sensata de ese gran "partido" que es el republicano, se imponga y obligue a Trump a desvestirse del traje estrafalario con el que ha ganado las elecciones.
En el otro lado están los demócratas con una Hillary lógicamente devastada. Los resultados les van a obligar a una profunda reflexión porque una cosa es perder las elecciones y otra bien distinta perderlas con la contundencia que las han perdido. Confieso que estos también me generan inquietud. ¿Cómo es posible que en la demócrata California haya ganado la aplicación rápida de la pena de muerte?. ¿Cómo es posible ser adalides de la defensa de los derechos humanos y permitir los crueles e inhumanos corredores de la muerte?. ¿Cómo se puede afirmar que en suelo americano no se practica la tortura y al mismo tiempo permitir que sean ciudadanos americanos los que la practican en Guantánamo?. ¿Cómo se explica que bajo el mandato de un Presidente negro haya aumentado la violencia contra los negros?. Con la que está cayendo, algunos dirán que estas cuestiones que afectan directamente al valor incuestionable de la vida y de la dignidad de la misma, son minucias, casi cursilerías. Para los bobos que aún quedamos por ahí perdidos, son cuestiones esenciales. Para que no todo sean interrogantes, añadir que, una vez más, nos ha llegado desde EE.UU una lección de patriotismo. ¿Se imagina alguien en España un discurso de despedida como el que hizo Hillary Clintón al asumir su derrota". "Trump es nuestro Presidente", dijo.
Se está imponiendo el análisis economicista del resultados electoral de los EE.UU. Es obvio que no se puede ni se debe prescindir de ello pero me mantengo en la idea de que tras el triunfo del desafío del que no se libró la poderosa cadena televisiva FOX, se impone la reflexión que, intuyo, va más allá de los números.
Hace algún tiempo escuche decir -y lo apunté- a una destacado empresario español buen conocedor de los medios de comunicación que "los cambios, el cambio, solo existe para aquellos que no están atentos". Deberemos redoblar la atención de cuanto acontece a nuestro alrededor. Habrá que hacerlo con menos sofisticación a la hora de analizar la realidad o aceptar que la realidad que vemos es una realidad trucada. Si no estamos certeramente atentos, el desafío triunfante de Trump puede traernos otros que pueden helarnos la sangre.


Fernando Jáuregui - España y míster Trumpshall

11.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 10 (OTR/PRESS)

Hay gentes que dicen que, al fin y al cabo, que sea alguien como Donald Trump quien ocupe la presidencia de los Estados Unidos es algo secundario para nosotros, los españoles: allá los americanos con lo que han elegido, te dicen. Olvidando -o no-- que, desde "Bienvenido míster Marshall", desde que se firmó el primer Tratado entre ambas naciones en 1953, la dependencia económica, estratégica y hasta cultural de España con respecto al gran "aliado preferencial" estadounidense es, más que grande, decisiva. Y que la diplomacia española, que siempre ha sido tan cautelosa a la hora de tratar las relaciones bilaterales con Washington, ni siquiera había previsto una victoria del atípico republicano, después de haber apostado inequívocamente por la candidata demócrata; si no, pregúntenle al ex ministro García Margallo. Y ahora, teniendo en la Casa Blanca a ese señor, tan distinto y distante de las morigeradas costumbres -y menos mal- de nuestros gobernantes, ¿qué hacemos?

Pues eso: de momento, enviarle un prudente --¿meramente correcto?-- telegrama de felicitación, como ha hecho Mariano Rajoy, confiando en que, al menos, nos envíe un embajador que no resulte una réplica de su jefe. Y que los acuerdos sobre Rota, Morón, la descontaminación de Palomares, los comerciales y todas esas cosas que nos mantienen ligados a los intereses norteamericanos, y en las que los españoles, por lo demás, estamos tan interesados, discurran por cauces de normalidad.
Me preocupa mucho que lo máximo que podamos esperar de Trump es que, una vez asentado en la Casa Blanca, no cumpla las atrocidades que prometió durante la campaña: deportar a diez millones de inmigrantes "ilegales" y construir un muro de tres mil kilómetros para separarse de su vecino del sur, por ejemplo. Una ruptura total o parcial de Estados Unidos con México, donde España tiene tantos intereses económicos, sería un auténtico desastre para nuestro país. Y un distanciamiento de Europa con respecto a los Estados Unidos --¡nada menos que el xenófobo británico Nigel Farage se ha ofrecido para ser el mediador entre los EE.UU y la UE!- no traería sino desgracias, como desgracias acabará reportándonos, a nosotros y al orbe entero, la más que incipiente "entente" entre el nuevo presidente americano y el zar de todas las rusias Vladimir Putin: el mundo no está preparado, y afortunadamente nunca lo estará, para una alianza de esas características.
Comprenderá usted que no me sienta precisamente optimista ante los nubarrones que se adivinan, y que los menos conscientes en nuestro país quisieran -qué más me gustaría a mí que poder compartir ese sentimiento- minimizar. No, Trump ni ha sido un candidato "normal", ni ha hecho una campaña normal, ni su pasado es homologable a los parámetros éticos y estéticos de una figura responsable que asume tanto poder. Ni, me temo, va a ser un presidente "normal", a menos que entienda que los casi sesenta millones de personas que le votaron no lo hicieron, ni una de ellas, para que continúe con sus histrionismos, sus salidas de tono y sus vejaciones a una parte de la población americana y mundial. Basta de "payasos asesinos" de Halloween.
Bueno, volvamos al relato de la "Trumpshallmanía": temo que no podemos esperar grandes cosas de una Administración que se va a regir por el ultra-nacional-nacionalismo, abominando del "espíritu OTAN" y de cualquier forma de cooperación, no digamos ya si ésta es humanitaria, y menos cultural. Los grandes valores tradicionales de filantropía e idealismo que caracterizaron a la Norteamérica admirable, la que ayudó a ganar la guerra contra el nazismo, están en vías de extinción. Y eso, claro, acabará afectándonos a nosotros, a todos los europeos, y al resto del mundo mundial.


Victoria Lafora - Patada a la razón

10.11.16 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

El triunfo de Trump es una patada al mundo de la razón, de las conquistas sociales y los valores de una sociedad que parecía ir a mejor en cada decenio. La lucha por la igualdad, la defensa de las mujeres, la abominación del racismo y de la xenofobia, están en horas bajas.
Los votantes americanos de Trump han decidido que su país, y de rebote la sociedad occidental, se rija por el mundo de los sentimientos, tan difíciles de controlar y que tantas tragedias ha causado a la humanidad.
La crisis económica, las desigualdades, y el desencanto sobre el futuro de unas generaciones brillantemente preparadas pero sin expectativas ha conducido a la revuelta contra unas élites ajenas al malestar de la mayoría de la población. La sociedad de la globalización, de la súper información y las redes sociales, no sirve para trasmitir los valores de la ilustración, los derechos del hombre y todo lo que ha construido la democracia del siglo XX.
Las élites han vivido una ensoñación y no han querido ver el malestar que les rodeaba. 2016 puede abrir un paréntesis en la forma de entender la convivencia que dejara secuelas de décadas. Regresan, con la misma fuerza que en los prolegómenos de la segunda guerra mundial, los populismos y los nacionalismos más exacerbados.
No es que el voto de los norteamericanos sea impredecible, es que nadie quiso ver lo que se avecinaba. Un dirigente sin programa, que se permitió dar una patada a los grandes medios de comunicación, despreciado por los gabinetes de análisis económico y por los poderosos gabinetes de analistas de política internacional, va a ser, ante el estupor de general, el próximo presidente de Estados Unidos. Todos deberíamos hacer una autocrítica por la ignorancia ante la deriva de la sociedad americana que han reflejado las urnas.
Que estos años venideros no marquen un cuatrienio negro en las relaciones internacionales, en la economía mundial y en el respeto de los derechos humanos, dependerá de la solidez de las instituciones norteamericanas y de los contrapesos de poder de su Constitución. La responsabilidad de los congresistas republicanos en frenar las propuestas peregrinas del estrafalario candidato que han llevado a la Casa Blanca, es enorme. Pueden y deben impedir la construcción de un muro aún mayor con Méjico, deben y pueden impedir la expulsión de millones de emigrantes sin papeles, que se vuelva a romper las relaciones con Cuba, que se derogue el tratado de libre comercio, que se cuestionen organismos de Naciones Unidas, la OTAN y otras barbaridades.
Europa debe convertirse en refugio y punta de lanza de los derechos que han configurado la sociedad de valores más avanzada de la historia. Si Marine Le Pen gana en Francia y la ultraderecha en Alemania, se habrá cumplido la Ley del Péndulo de que la humanidad avanza y retrocede. Y vendrán años de oscuridad.


Isaías Lafuente - Presidente Trump

10.11.16 | 08:16. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Hace sólo unas horas nos parecía imposible llegar a escribir un titular como el que encabeza este artículo. Es verdad que la holgada distancia con la que ha contado Hillary Clinton sobre su rival fue apretándose en las últimas semanas de campaña, pero en la víspera de la elección todas las proyecciones coincidían en que 240 años después EE.UU. tendría por primera vez una presidenta. Y no ha sido así. Clinton ha ganado por la mínima en voto popular, pero Trump ha alcanzado la presidencia.
El discurso radical con el que Trump ha ido trufando la campaña se suavizó en el momento de proclamar al mundo su victoria. Los navajazos asestados a su rival, a la que llegó a acusar de corrupta y delincuente, amenazó con la cárcel y llegó a desearle de alguna manera la muerte, se transformaron en elogios por la fuerza y la dignidad que ha mostrado en la campaña. Y después habló con naturalidad de cicatrizar heridas olvidando que él es el pirómano que ha provocado los fuegos que ahora anima a sofocar.
Con su triunfo, Trump ha derrotado a más de una docena de rivales en las primarias de su partido, ha ganado a Clinton en la carrera presidencial, y por el camino ha barrido a las encuestas, a los medios de comunicación, a las instituciones internacionales y a la mayoría de los socios de EE.UU. que miraban a Trump como un auténtico peligro.
Donald Trump, con tono suave si lo comparamos con los exabruptos de la campaña, ha dicho que cumplirá su palabra. Y su palabra es un discurso sin complejos contra el extranjero, que humilla a las mujeres y a las minorías étnicas, que habla de los inmigrantes como vulgares criminales y violadores a los que no hay que dejar entrar o, si es caso, hay que expulsar, que niega el cambio climático, que elude el multilateralismo y que considera mérito no pagar impuestos. Un programa que hace las delicias de la extrema derecha europea y que dinamita las bases que se sentaron tras la Segunda Guerra Mundial.
El sentido común señalaría que un individuo así, que convierte en ursulina a la otrora temida lideresa del Tea Party Sarah Palin, no podría presidir ni su comunidad de vecinos. Pero desde hoy es el presidente electo de la primera potencia de la tierra. Esperemos que el cargo le imprima carácter y que no sea al revés, que su chusco carácter impregne el mandato de un país fundamental en una etapa crucial. Si los electores estamos acostumbrados a que nuestros políticos incumplan sus promesas esperemos de Trump una decepción inversa: que vaya disolviendo y enterrando sus amenazas.


Rafael Torres - Mundo Trump

10.11.16 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Nunca fue tan perturbadora la prueba de que cualquiera puede ser presidente de los EE.UU. Lo raro es que al régimen político del país donde ocurre eso se le considere una democracia. El "demo", el pueblo, merece otra consideración en cualquier parte, por mucho que en éste caso penda sobre él la terrible sospecha, si hacemos caso a las urnas, de que la mitad de él se identifica con un pichi como Donald Trump.
Descartada la posibilidad de que la mitad de los electores norteamericanos no sólo se identifiquen y le voten, sino que sean y piensen (?) como el incalificable magnate neoyorquino (hay cosas que se tienen que descartar si uno no quiere que le de algo), habrá que acudir a los innumerables análisis de los innumerables expertos para tratar de explicarse el triunfo de un ser como el que acaba de hacerse con los destinos del mundo, y también, por cierto, con el código nuclear que pudiera dejarle sin destino ninguno. El problema es que, por muchos análisis que apliquemos al sindiós de un Trump victorioso, o bien el suceso no tiene explicación alguna, o la mente humana (la mente, no lo que hay entre el cuello y la gorra) no es capaz de discernirla, siquiera sea por su sujeción última al instinto de supervivencia.
El triunfo electoral de Trump ha sentado, salvo a Putin, a Le Pen y a la mitad del pueblo estadounidense, como un tiro. Pero es que es un tiro. Con un sólo tiro, con una sola bala, la de la mercadotecnia a calzón quitado percutiendo sobre la puerilidad, el miedo y la ignorancia, el racista, sexista, xenófobo y salaz Donald Trump podría cargarse las tímidas flores del progreso del mundo, aquellas que lo harían más justo, más habitable y más solidario. Esta mañana, al levantarnos, nos encontramos de súbito en un mundo completamente Trump.
Hay quienes intentan espantar el miedo o consolarse pensando que el Trump presidente no podrá ser tan energúmeno, tan despiadado, tan orate, como el Trump candidato. No quiero aguarles la fiesta, pero el caballero, por llamarle de algún modo, tendrá a su entera disposición, a su servicio, el Senado, el Congreso, las Fuerzas Armadas y el Tribunal Supremo. Si un triste concejal se cree dios, ¿qué no se creerá con todo eso éste hombre que, encima, ya se creía dios de antes? La Providencia de verdad se apiade de nosotros.


Escaño cero - ¿Qué está pasando?

10.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID(OTR/PRESS)

Sí, ¿qué está pasando? ¿Cómo se puede explicar que Donald Trump haya ganado con holgura las elecciones en Estados Unidos?

Lo cierto es que las encuestas han fallado, por más que auguraban un resultado reñido entre Hillary Clinton y Trump pero siempre a favor de la candidata. Y no solo las encuestas. Los analistas de todo el mundo apuntaban la victoria de Clinton porque lo contrario, es decir el triunfo de Trump, resultaba inconcebible.
Pero Trump ha ganado y su éxito hay que enmarcarlo en el auge de los populismos en todo el mundo por el divorcio evidente entre las clases políticas tradicionales y los ciudadanos.
Hay muchas evidencias de esa ruptura entre ciudadanos y políticos tradicionales, ahí están los resultados del referéndum del Brexit o del referéndum en Colombia sobre el acuerdo de paz con las Farc, por no recordar que por Europa vuelve a campar la sombra de la xenofobia y los partidos ultraderechistas y xenófobos afianzan posiciones.
Creo que todo esto sucede porque los partidos políticos tradicionales han dejado de escuchar a la gente. La crisis económica que hemos sufrido ha sido brutal y ha dejado al pairo a las clases medias que se han empobrecido vertiginosamente. Al mismo tiempo con dinero público se ha rescatado bancos y entidades financieras mientras familias enteras sufrían los estragos de la crisis.
A esto hay que añadir la crisis de los refugiados, mal gestionada desde el principio, que ha provocado que los partidos xenófobos aireen el fantasma del miedo precisamente ante las clases más desfavorecidas.
Pero los políticos tradicionales, y cuando escribo tradicionales me refiero tanto a los de derechas como a los socialdemócratas, se empeñan en seguir analizando la realidad con parámetros que ya no tienen nada que ver con la realidad social. Parecen incapaces de comprender el cambio que la crisis ha provocado en la sociedad y como esta demandas respuestas diferentes.

Las respuestas tradicionales, esas que nos sabíamos todos, no sirven. De ahí la rebelión que se está produciendo en los ciudadanos dejando de lado y denostando a los políticos tradicionales y buscando refugio en líderes populistas tanto de derechas como de izquierdas, cuyo discurso se basa en decir lo que buena parte de los ciudadanos quieren escuchar.
El mundo se está instalando en la irracionalidad peor lo peor es que nadie parece saber como abordar está situación.

Creo que los políticos tradicionales, al igual que sucede con los ordenadores, deberían de "resetearse" o de lo contrario los ciudadanos les van a mandar al rincón de la Historia.


Fernando Jáuregui - ¿Pueden 58 millones de personas estar equivocadas?

10.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Dijo Trump que le encanta "la gente sin cultura". Lo suyo, claro, era la guerra a los valores convencionales de la educación, las buenas maneras y, de paso, a los libros. Cincuenta y ocho millones setecientas y pico mil personas han respaldado con su voto una opción que a nosotros, europeos (y a los norteamericanos a los que conocemos, claro está), nos parece deleznable. Por un margen de trescientos mil votos, la candidatura de Donald Trump ha superado a la "continuista" de Clinton. Ya he empezado a escuchar que quienes votaron a Trump son los equivocados, gente como a su líder le gusta: con escasa cultura. Y confieso que me indignan estas versiones, en las que se desprecia la calidad de unos sufragios frente a otros, como si el concepto de que todos los votos valen lo mismo no hubiese sido una de las conquistas básicas de la democracia contemporánea.
Mantuve, horas antes de que finalizase la votación en los Estados Unidos, un debate algo agrio con un querido compañero, de cuya calidad como demócrata jamás he dudado, que proclamó, ante las cámaras de una televisión madrileña en la que nos encontrábamos frente a frente, que quien votase a Trump era "tonto". Así, como suena. ¿Hay casi sesenta millones de "tontos", cuyo sufragio hay que desdeñar porque pertenecen a la América más o menos profunda? ¿Sabemos, de verdad, por qué toda esa gente se ha decantado por una opción que roza casi los linderos del sistema? ¿No será que han tenido una ración excesiva de "sistema", de candidatos que siempre son (figuradamente) wasp, ricos e incluso familia los unos de los otros?

Claro que esto no es ni una justificación ni una canción de júbilo por el triunfo de Trump. Todo lo contrario: creo que nos traerá grandes males. Y que podría tener un efecto contagio para que figuras indeseables, como la francesa Marine Le Pen, le sigan en la senda de la victoria electoral. En el caso de España, donde se encuentran los mayores apoyos logísticos militares norteamericanos de toda Europa, el riesgo de que Trump se deslice por los caminos de la locura -lo que no es del todo imprevisible, dado que no hay demasiados contrapesos parlamentarios a su acción_ podría traer consecuencias especialmente nefastas.
Quien suscribe es, desde luego, uno más de los que se equivocaron radicalmente en sus predicciones. Creí que ganaría Hillary, que era, con todas las dosis críticas que se quiera, "nuestra" Hillary, frente a lo que nos parecía -y, ay, nos parece_ energumeneico. Quienes tanto nos ufanábamos de conocer las bondades de una democracia ejemplar, como la norteamericana, creo que hemos aprendido una dura lección: hay muchos registros ocultos en el voto de una persona, mucho hartazgo, muchos rencores, bastantes aspiraciones para lograr un Cambio radical, aunque vaya a resultar para peor. Despachar todos esos factores diciendo que quienes ejercen su voto en una determinada dirección son gente como de segundo nivel, poco esclarecida, que porta camisetas, peinados y gorras horribles, es una muestra más de ignorancia por nuestra parte, la de quienes nos creemos iluminados por la luz de la verdad. No hay una sola verdad.
Otra cosa, ya digo, son las consecuencias. No me tranquiliza nada que sean Vladimir Putin, o el esperpéntico británico Farage, o el ultra holandés errante, o nuestra vecina desmadrada del norte, que dentro de unos meses podría ganar las elecciones galas, quienes más se hayan alegrado del triunfo esotérico, mientras los mercados y las instituciones tiemblan: vamos a dar el maletín con el botón rojo a alguien que se coloca más allá del bien y del mal o, según nuestros parámetros, más cerca del mal que del bien. Lo único que ocurre es eso: que casi sesenta millones de personas se han inclinado por esa opción. Y el tema no se resuelve llamando "tontos" a todos esos seres humanos, que, lo siento por quienes dicen otra cosa, son como nosotros, tan merecedores de respeto como quienes, de haber tenido en nuestras manos sesenta millones de votos, ni siquiera uno le hubiéramos dado a Donald Trump.

Así que solo nos queda sacar consecuencias: algo habremos hecho mal. Luego toca abrir el paraguas y aguantar el chaparrón. Casi sesenta millones de personas, quizá menos elegantes que un abogado neoyorquino, pero personas al fin, así lo han querido.


Antonio Casado - Sin patadas al tablero

10.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

¿Recuerdan ustedes a don Cicuta, el cascarrabias del "Un, dos tres, responda otra vez"? El mismo papel de malo, caracterizado de ogro, hizo Donald Trump durante catorce años en un programa televisivo donde se ponía a prueba el talento de los participantes. Fue entonces cuando el futuro presidente de EE. UU., popularizó la frase "¡Queda usted despedido¡" (dígase con ánimo de humillar aún más al concursante perdedor).
Excelente metáfora de lo que nos espera si el ganador de las elecciones norteamericanas cumpliese de verdad sus promesas y proyectase la personalidad, los discursos y las actitudes mostrados durante la virulenta campaña electoral. Está por ver. De momento, su discurso de ganador en la misma noche del recuento fue bastante más conciliador de lo que cabía esperar. Nada que ver con sus desvergonzados mensajes anteriores.
Trump ha iniciado el higiénico tránsito entre el candidato adicto al juego sucio y su futura condición de presidente determinada por el sentido de la responsabilidad ante la historia y los países del llamado mundo civilizado. Esta segunda naturaleza del cargo se impuso en su comparecencia pública, nada más conocerse el resultado: sobrada victoria, tanto en votos "electorales" como en votos "populares", que por primera vez desde 1928 pinta un escenario de poder concentrado en manos del mismo partido. Cámara de Representantes, Senado y Presidente "republicanos" durante los próximos cuatro años.
A lo que íbamos. Ni gota de populismo agresivo en dicha comparecencia ante sus fogosos seguidores. De pronto vimos a un Trump alistado en la cultura del diálogo ("Haremos pactos justos con todos los países"). Sobre "bases comunes", según su propia formulación. O sea, que no tiene la menor intención de declarar la guerra al llamado establishment ni dar una patada al tablero de la noche a la mañana.
Fue su forma de tranquilizar al mundo y sus conciudadanos: ¡que no cunda el pánico! "Seré el presidente de todos", dijo quien había abominado de inmigrantes, negros e hispanos). A partir de ese momento los mercados bursátiles empezaron a remontar tras los desplomes registrados a medida que el recuento consolidaba la victoria de Trump.
En ese léxico de quita y pon que contamina las redes sociales habría que decir que la realidad le ha propinado un zasca a los analistas, encuestadores, politólogos y clases dirigentes. Después del "brexit" y el tratado de paz de Colombia, tercera en la frente: el "brexit americano. Aunque soy de los que creo que, empezando por los propios cuadros del Partido Republicano, distanciados de Trump durante la campaña, los poderes reales de EE. UU., nunca permitirían un autócrata en la Casa Blanca.


Fermín Bocos - El "Trumpetazo"

10.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 9 (OTR/PRESS)

Lo que parecía imposible se hizo realidad. Frente a todos los pronósticos, Donald Trump será el próximo presidente de los EE.UU.
El político antisistema, el empresario y "showman" que se hizo famoso en la televisión ha derrotado a todos. A Hillary Clinton, pero también a Barack Obama que se implicó con tenacidad en la campaña.

Derrota a su propio partido tras enfrentarse a las vacas sagradas republicanas hasta el punto de que los Bush anunciaron que no le votarían. Ha derrotado a los sociólogos y demás expertos en demoscopia. Salvo la de Los Angeles Times, todas las demás encuestas fallaron. También se equivocaron a uno y a otro lado del Atlántico los principales medios de comunicación: periódicos, canales de TV, periodistas y analistas. Ha derrotado a todo cuantos se le han puesto por delante. Y según los primeros análisis lo ha hecho presentándose como un candidato que dice no ser político y con un discurso populista que roza el surrealismo.

Al vencer a Hillary Clinton ha derrotado cuanto significaba Obama. El primer presidente negro de los EE.UU. será sustituido por un personaje que se proclama abiertamente racista y xenófobo. Todo a su alrededor desafía la lógica. Pese a su perfil misógino y acosador , según un estudio de la CNN, el 53% de la mujeres blancas le han dado su voto a pesar de sus proclama xenófobas contra los emigrantes ha vencido en Florida, estado en el que los latinos son mayoría. Tiempo habrá para saber por qué el mismo país que en las dos últimas elecciones dio la victoria a Barack Obama y con él a un discurso político social, cosmopolita, civilizado, y multilateralista en ésta ocasión ha optado por el reverso de esos valores. Trump quiere liquidar ese modelo. Habla de liquidar el "Obamacare", el seguro médico asequible; quiere bajar los impuestos a los más ricos y congelar el salario mínimo (está en 7,5 dólares la hora -su rival proponía subirlo hasta 12) y, pese a ello, millones de trabajadores pobres le han confiado su voto. Ha sabido conectar con los miedos de las clases sociales más pobres e iletradas. Su discurso populista no resiste el contraste con la realidad. Reconoce su ignorancia en política internacional, pero les ha dicho a sus votantes -y le han creído- que recuperará la grandeza de los EE.UU. ¿Cómo? No lo ha dicho. Les ha dicho que todos podrían hacer realidad el "sueño americano", pero tampoco ha dado pistas sobre cómo pretende conseguirlo. Su discurso de aceptación de la victoria se parecía más al final de un "reality" de televisión que a las palabras que cabía esperar de quien a partir de enero será el hombre más poderosos de la Tierra. Ya digo: lo que parecía imposible, ya es una realidad. Nada será igual en el mundo de la política tras el trompetazo de Trump.


Francisco Muro de Iscar - TrumpAmérica

10.11.16 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 9 (OTR/PRESS) ¿A dónde va América con Donald Trump? La noche electoral ha sido una de las más tristes de las últimas décadas, salvo para los partidarios del nuevo presidente. El populismo agresivo y provocador de Trump ha sacado a la superficie todos los miedos y la inseguridad de millones de ciudadanos de la América profunda, también de las clases medias maltratadas por la actual situación, que ha optado por mirar hacia adentro en lugar de mirar hacia fuera, por ocuparse de ellos mismos y dejar de ser el ser el gendarme del mundo, el garante de las libertades. Una sociedad partida en dos, fracturada y herida para mucho tiempo que prefiere volver a los orígenes y abandonar la idea del imperio. Los americanos han decidido que el mundo empiece y acabe en Estados Unidos. La victoria del populismo puede acabar con los cambios sociales que inició Obama y va a afectar a todos los países del mundo, a todas las economías y a la globalización.
Con la victoria de Trump -la voluntad de los americanos- se pone en peligro la dignidad y los derechos de las personas. No son sólo sus insultos, sus malos modos, su desprecio a las minorías, sus amenazas. Hasta ahora sólo eran palabras. Dentro de poco serán decisiones legislativas, salvo que el propio Partido Republicano le frene. Las mujeres -se retrasa también que una mujer acceda a la presidencia, aunque llegará antes que tarde- van a perder "parte del papel que se estaban ganando. Los latinos pagarán su apoyo a Hillary Clinton, cuando empiezan a ser uno de los grupos más relevantes de Estados Unidos. Los extranjeros serán "marcados" y, en muchos casos, expulsados, deportados, del país que han elegido para crecer. Se vetará a otros en razón de sus creencias o de su raza, en el país que quiso ser el adalid de las libertades. Los populismos, sean del signo que sean -Trump en Estados Unidos, Podemos en España, Le Pen en Francia, etc.- son un peligro para la convivencia y para el progreso. Cuando dejan el poder, lastrados por sus errores, sólo dejan situaciones difícilmente reversibles. Es curioso que el populismo nacional quiera quitar la etiqueta a Trump y llamarle "fascista" en lugar de lo que es, un populista que se aprovecha de los errores de las élites y del descontento social. En la confusión siempre ganan los mismos.

La llegada de Trump a la presidencia de la nación más importante del mundo va a cambiar también le geopolítica mundial y la economía mundial, sobre todo si introduce barreras al comercio mundial, aunque hay que esperar que no le dejen. Es una victoria para Rusia y para China que tratarán de recuperar poder en el mundo. Pero debería ser también la hora de que Europa gestione su propio destino. Una Europa fuertemente unida y jugando su propio papel en la escena internacional puede aprovechar el desconcierto que traerá Trump. Una Europa desunida puede ser el final de la Unión, el renacimiento de los nacionalismos y el auge de los populismos. Y esa sería la peor de las noticias para España y Europa.


Miserere en La Menor por los amigos ad patres

09.11.16 | 18:16. Archivado en Miguel Cancio

MISERERE EN LA MENOR POR LOS AMIGOS AD PATRES

Cicerón en “Sobre los deberes”: “Imprimisque hóminis est propia veri inquissitio atque investigatio – Sobre todo, es propio del hombre la búsqueda e investigación de la verdad”

Rosalía de Castro e Lariko do Monte de Escandón: “A todos, ca Virxen/ axuda pedín/ paque nos console/ al vervos partir”

Con motivo del Día de Todos los Santos y Difuntos (01 de noviembre 2016), la “Familia de Amigos del más acá y más allá”, representada por “Lariko Larikeiro de Lyeandrín” y como viene haciendo los amigos que forman esta familia, han puesto, en el diario de la capital de Galicia, de Santiago de Compostela (Galicia-España), El Correo Gallego-Grupo Correo Gallego, una esquela (que figura a continuación), que ha sido publicada dicho Día de Todos los Santos y Difuntos, y en recuerdo de los siguientes amigos de Galicia y otras partes de España: Armando Blanco de la “Casa de las Tortillas” de Cacheiras (Teo-La Coruña/Galicia); Alfonso Cabanas de Santiago de Compostela; Juan Luís Mari Solera “Su Serenísima el Príncipe Galín” de Ferrol (La Coruña); Juan Francisco Iglesias “Juan el del Bar Negreira-O Pataca” de Santiago de Compostela; Agustín García Calvo “Júpiter” de Zamora (Castilla y León/España); José Luís Mari Solera “Licho” de Ferrol; Luís Suárez Llanos de Vigo (Pontevedra-Galicia); Carlos Oroza de Vivero (Lugo-España); y Toribio Chema Lobede “Yuma-Príncipe Ubuntu” de la Guinea española (Yuma está enterrado en el nicho 1852 del cementerio municipal “Boisaca” de Santiago de Compostela, donde tiene una lápida que le dedicamos sus amigos). Sobre estos amigos, que acabamos de citar, hemos publicado diferentes trabajos dando cuenta de su vida, de sus aportaciones.

Estos amigos, que acabamos de citar, queridos, recordados y que se han ido “ad patres” (juntarse con los padres, con los ancestros), se han muerto, este año 2016 y los anteriores.

A estos queridos amigos, como se dice en la esquela de El Correo Gallego (publicada en este diario el martes 01 de noviembre 2016), “queremos tenerlos siempre presentes por lo que han aportado a Santiago de Compostela, Galicia, España, y por una vida-mundo mejores”. Queremos recordarlos, tenerlos siempre presentes, a ellos y a todos los familiares y amigos muertos. Lo que, en nuestra humilde opinión, de esta familia, es justo y necesario. Creemos que es justo y necesario honrar, recordar, homenajear a los amigos y familiares muertos, y, de forma especial, a todos aquellos, a todas aquellas personas, sean o no familiares y amigos, que, por su buen hacer, pueden servir de ejemplo, de referencia por y para el bien.

Voltaire (escritor, filosofo, historiador y abogado; “Inmortal”-miembro de la Academia Francesa), Licho Licheiro y Lariko Larikeiro (Loitadores Trobeiros-Jaruleiros de Santiago de Compostela y sus Caminos por el trabajo, critica y justicia justos, positivos, competentes, eficientes y enriquecedores socioeconómica, humana, ética, estética y espiritualmente, por el bien y frente al mal, los malos y los que les hacen el juego, por la buena amistad y el buen amor, por la belleza, la verdad, la buena alegría, ironía…):

“Ninguna grandeza de este mundo vale tanto como la amistad de los buenos amigos, es decir, la familia que uno va encontrando y eligiendo a lo largo de su vida, y con la que se comparten penas y alegrías, buenos y malos momentos-situaciones, problemas, proyectos, soluciones y nuevos problemas, grandezas y miserias, con la que se debe luchar por la buena y justa amistad y amor (NO INTERESADOS, DE APARIENCIAS, PARA QUEDAR BIEN Y APROVECHARSE DE LA AMISTAD, EL AMOR; NO NARCISISTAS INDIVIDUALES Y DE GRUPO, EGOLATRAS, TREPAS, CARRERISTAS, AGENTES DE JUEGO SUCIO, ETC.: COMO DICE EL DICHO POPULAR “¿POR QUÉ ERES MI AMIGO/A, POR QUÉ ME QUIERES ANDREA/ANDRÉS?: PUES, AMIGO/A, QUERIDO/A, POR LAS BUENAS TAJADAS QUE TE SACO, POR EL VIL INTERÉS Y NO POR HACER BIEN LA COSAS, NO POR LA BUENA AMISTAD Y EL BUEN AMOR, NO POR EL BIEN”. Dion Casio Coceyano, historiador y senador romano en “La vida de Tiberio”: “Me mortuo, terra cum igne misceatur! – Después de mi muerte, ¡que se envuelva la tierra en fuego!”); con la que se debe luchar por el trabajo, crítica, cultura y justicia justos, por el desarrollo de juego limpio, por el bien, la belleza, la verdad…, por morir contentos, morir con honra/”Aéquo ánimo cum laude moriar” y, queridiños/as, si cuadra/se cadra, en la lucha por una buena amistad y buen amor, y por una vida y un mundo mejores, pues, queridiños/as, con buena filosofía, poesía, alegría e ironía, con buen cante, baile, humor…”.

ESQUELA PUBLICADA EN EL DIARIO EL CORREO GALLEGO EL DIA DE TODOS LOS SANTOS (MARTES, 01 NOVIEMBRE 2016)

La esquela se publicó, en El Correo Gallego, literalmente y tal y como sigue a continuación:

+ PARA ARMANDO, CABANAS, GALIN, JUAN, JUPITER, LICHO, LUIS, OROZA Y YUMA

Pedimos una oración, pensamiento, canto…, a la memoria de nuestros queridos amigos, en la celebración de Todos los Santos (y también el Día de los Difuntos). A cada uno, en su día, se le dedicó un “In Memoriam”.

Queremos tenerlos siempre presentes por lo que han aportado a Santiago de Compostela (SdC), Galicia, España, y por una vida-mundo mejores. A saber: Armando Blanco y Juan Francisco Iglesias “Juan el de O Pataca”, con la Casa de las Tortillas y el Bar Negreira-O Pataca, por su generosidad, amistad, espacios de convivencia lenta, etc.; Alfonso Cabanas, el bueno de Cabanas, compostelano y colaborador de los artistas Júpiter, Farruco, El Príncipe Galín y Licho; Juan Luís Mari Solera “Su Serenísima el Príncipe Galín”, cantante bohemio, radiotelegrafista, estudiante en el Mayo 68 francés, empresario presocrático de erizos y orejas de mar, etc., que animó SdC, su cultura, calles, cafés, tabernas, etc., con su combate libertario, festivo y revulsivo; Agustín García Calvo “Júpiter”, sabio español, catedrático de lenguas clásicas, pensador, animador de tertulias, etc., que dinamizo SdC, su universidad, etc., con sus excelentes conferencias, textos, etc., para una mejor critica; José Luís Mari Solera “Licho”, médico, doctor, catedrático, músico, poeta, artista, gran Jaruleiro-Trobeiro de Santiago de Compostela y que destacó por su brillantez, canto al amor juguetón y enamorado, a los valores del humanismo cristiano, etc.; Luís Suárez-Llanos, liberal-humanista, catedrático de derecho mercantil y decano, que tanto y tan bien hizo desde la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de SdC, etc.; Carlos Oroza, el gran rapsoda-aedo español Oroza, que nos engaioló con su poesía sonora hölderlintiana-viguesa: Evame/ Evame/ Evame/ a veira do mar/ Cabalum/ Cabalum/ Fun, Fun, Fun…; y Toribio Chema Lobede “Yuma-Príncipe Ubuntu”, guineano-español-compostelano, artista del Circo de los Muchachos y estudiante de Derecho, que con su elegancia, simpatía y amistad fue muy querido en SdC.

Pedimos por ellos y, en su nombre, por todos los amigos que se han ido. DEP.

Luchar bien para seguir luchando, trobeirando-jaruleirando, de forma honrada, humilde, positiva, rigurosa, creativa, alegre, irónica, enriquecedora. La muerte es mas fuerte que el cuerpo, empero, el buen amor es mas fuerte que la muerte

Fdo.: Lariko Larikeiro de Lyeandrín, en nombre de la Familia de Amigos del Más Acá y Más Allá, Santiago 1 de noviembre 2016

Así terminaba, la esquela que, sobre los queridos y recordados amigos, se publicó, en El Correo Gallego, el Día de Todos los Santos, martes 01 de noviembre 2016.

EPILOGO OU REMATE CON UN “MISERERE EN LA MENOR” POR LOS AMIGOS MUERTOS, “AD PATRES”, SIEMPRE PRESENTES

Queremos terminar con el recuerdo a los queridos amigos y familiares que se han ido “ad patres”; queremos terminar con este “Miserere en La menor” de Wolfgang de Amadeus y Mozart, Miguel de Unamuno y Jugo, Licho de Licheiro y Teo, Lariko de Larikeiro y Monte de Escandón, acompañados por la Coral Real de Jaruleiros y Trobeiros de Santiago de Compostela, en la Real Capilla Unamuniana, Jaruleira-Trobeirana, Mozartiana de la Hispanofonía (550 millones de personas que, en el mundo, hablan español y entre los cuales están los 60 millones de hispanos que viven en los Estados Unidos y los mas de 20 millones de personas que, en el mundo, demandan cada año el aprendizaje del español), de las naciones luso-brasileiras (250 millones de personas que, en el mundo, hablan gallego-portugués-brasileiro. Recordemos las “Cantigas de Amigo” en galaico-portugués de los trovadores Martín Codax, Airas Nunes, Pero Meogo Joan Zorro, etc., las “Cantigas de Mendiño/Mendinho”, las “Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio”, etc.) y de la Unión Europea (508 millones de personas y de las cuales forman parte España y Portugal, la Península Ibérica y que, cuanto antes, España, junto a las naciones hermanas hispanas y lusas, debería/an potenciar, con el bilingüismo español, gallego/portugués/brasileiro y como tercera lengua el inglés-americano, esta gran potencia y presencia poblacional en el mundo, de mas de 1000 millones de personas. Lo que, muy humildemente, venimos haciendo, desde hace tiempo, la “Familia del mas acá y más allá” que representa, en Santiago de Compostela-Galicia/España, “Lariko Larikeiro de Lyeandrían”. Empero, en estas naciones que acogen a mas de 1000 millones de personas y en el resto de naciones del mundo, venimos defendiendo, defendemos, muy activamente y en múltiples frentes, el cumplimiento, en la realidad-practica real, el cumplimiento de los derechos humanos y las libertades democráticas, con seguridad y garantías, una democracia representativa, plural e integradora, no excluyente, racista, corruptora-corrupta, de juego sucio, etc., y que potencie el desarrollo democrático deontológico, honrado, etc., de la persona individual y social, local, regional, nacional e internacional-global, bien medido, evaluado, pues, lo que se puede medir, evaluar, controlar, etc., de forma honrada, humilde, continua y con el máximo rigor, es lo que, más y mejor, se puede mejorar por el bien, la belleza, la verdad… Lo que esta contemplado en la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Carta de las Naciones Unidas y otras leyes internacionales y nacionales, que han sido firmadas por la mayoría, casi totalidad – como la Carta de las Naciones Unidas - de las naciones que hay en el mundo. Sin embargo, bastantes naciones del mundo incumplen, diaria, continua, permanente y muy gravemente, los derechos humanos mas elementales y las libertades democráticas, con seguridad y garantías. Naciones Unidas, Unión Europea, Consejo de Europa, Organización de Estados Americanos y otros organismos internacionales y nacionales, que se han comprometido a cumplir y hacer cumplir dichos derechos humanos y libertades democráticas, con seguridad y garantías, tienen que tomar, ya y con la máxima firmeza democrática, medidas contundentes contra todas aquellas regiones y naciones del mundo que incumplenm diaria, continua, permanente y muy gravemente, los mas elementales derechos humanos y las libertades democráticas, con seguridad y garantías, y cuando, además y como hemos dicho, dichas naciones han firmado, entre otras leyes defensoras de los derechos humanos y las libertades democráticas con seguridad y garantías, la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Carta de Naciones Unidas, y que incumplen diaria, continua, permanente y muy gravemente, y no les pasa absolutamente nada de nada).

Como estábamos diciendo, en recuerdo de los queridos amigos y familiares "ad patres", que han muerto, damos cuenta del siguiente “Miserere en La menor”, a saber:

“Polvos somos, en polvo nos convertiremos y, así, volveremos a formar parte del humus cósmico y celestial, del caldiño primigenio y paradisíaco, y en el marco de la Eterna Trascendencia del Ser y su Devenir. El cual, en tanto que agente, Persona Digna Trascendente (la iglesia católica, a la que venimos apoyando muy activamente pero siempre y cuando defienda, como es su obligación, la doctrina cristiana, el humanismo cristiano honrados, humildes, eficientes, enriquecedores, de, por y para el juego limpio…; la iglesia católica habla poco, muy poco de la honradez y menos la practica y vela por ella, cuando su fuerza y capacidad evangélica, residen, se basan en no encerrarse en sus claustros y en predicar y actuar bien, en predicar y actuar, honradamente, con el ejemplo, en la realidad-práctica real y a lo que se debe. Hay muchos miembros de la Iglesia católica que son honrados, humildes, responsables, eficientes y ejemplares, y que deben hacer, velar, que todos los que ejercen el ministerio católico, todos los que pertenecen y/o hablan, en nombre de la iglesia católica, sean honrados y responsables, buenos pastores, fieles, etc., en coherencia con la doctrina cristiana, con el humanismo cristiano, sus valores y su misión en la tierra, en la vida y el mundo… Y lo mismo en el caso del resto de las religiones, de los agentes, grupos, medios, instancias, etc. creyentes y no creyentes); el cual lucha, debe luchar, honrada, humilde, responsable, positiva, rigurosa y creativamente, por el Bien Superior y contra el mal, los malos y los que, consciente, inconsciente, activa y pasivamente, les hacen el juego en el mas acá y más allá…”.

Horacio en “Odas”: “Non omnis moriar, múltaque pars mei, vitabit Libítinam: “No moriremos del todo, mucho de lo nuestro escapará a Libitina (a la muerte y sus Demonios)

Rosalía de Castro e Lariko Larikeiro: “Deus santo permita/ que os nossos cantares/ de lembranças nos sirvan/ al irvos ad patres”

Fdo. Miguel Cancio (Vegadeo-Asturias-España), Economista y sociólogo, profesor jubilado de Sociología (40 años de profesor) de la Universidad de Santiago de Compostela; Tfo.: 610-971117; Página web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com (a continuación se puede ver un Currículum Vitae del que suscribe, Miguel Cancio)

Currículum Vitae de Miguel Angel Cancio Álvarez Mon González (Vegadeo-Asturias-España):

- Economista (Universidad de Santiago de Compostela/USC) y Sociólogo (Universidad Paris VIII-Vincennes; Ecole Pratique de Hautes Etudes/Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales; Collège de France: centros universitarios e investigación de Paris-Francia. En París asistí, entre otros, a los cursos de: Raymond Aron; Roland Barthes; Pierre Bourdieu y su equipo; Michel Debeauvais; Michel Foucault; Paul de Gaudemar; George Lapassade; Michael Löwy; Jean Claude Passeron; Nicos Poulantzas; Alain Touraine; etc.).
- Profesor jubilado (40 años de profesor) en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela (Galicia) y en la Facultad de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de Lugo (Galicia), ambos centros de la Universidad de Santiago de Compostela/USC (Galicia-España); profesor de las asignaturas “Sociología”, “Sociología de la empresa”, “Sociología económica” y “Socioeconomía del desarrollo y los movimientos sociales”. Esta ultima asignatura, la creé, en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela, a partir de lo que se hacía en centros universitarios y de investigación de gran prestigio internacional, y buscando hacer posible, con la mejor formación, educación, investigación, profesionalidad (deontología profesional, ciudadana, etc.), basadas en el trabajo duro, la cultura del esfuerzo y sacrificio constante por mejorar, en la honradez, humildad, el máximo rigor y creatividad, en no tirar nunca la toalla ante los errores y fracasos propios y ajenos, y de los que se puede y debe aprender mucho; buscando hacer posible el mejor desarrollo, el desarrollo democrático deontológico, honrado-de juego limpio (la deontología, el cumplimiento honrado y riguroso del deber, la honradez/juego limpio, junto a la fuerza de voluntad, son las normas, exigencias, condiciones esenciales, conditio sine qua non para luchar permanentemente, pues, el bien, la verdad, la felicidad, etc. no se alcanzan todas, ni nunca y no batirse por ellas conduce a lo peor; para hacer posible la vida y el mundo con libertad honrada, responsable y respetuosa, con dignidad, trabajo, critica y justicia justos, positivos, competentes, eficientes y rentables-enriquecedores humana, económica, social y medio-ambientalmente, el bien individual, familiar, grupal y social, en lo político, público, privado, eclesial, creyente y no creyente, etc.); buscando hacer posible el desarrollo deontológico, honrado, de, por y para el juego limpio, responsable-respetuoso-sostenible, el desarrollo con derechos e ineludibles deberes (dar y exigir a cada uno, persona individual y jurídica, lo que le corresponde en justicia justa, todo ello bien medido, evaluado, supervisado, inspeccionado, controlado de forma permanente, pues, lo que se puede medir, con honradez, humildad, continuidad y el máximo rigor, es lo que, mas y mejor, se puede mejorar por la justicia justa, el bien, la belleza, la verdad…), desde la rectitud, humildad, positividad, fuerza de voluntad, buen trabajo y rigor, con seguridad, garantías y buenos principios (bien definidos, controlados, evaluados, inspeccionados, supervisados, medidos), es decir y como hemos dicho, el desarrollo enriquecedor deontológico-honrado-de juego limpio (desarrollo bien definido, controlado, evaluado, inspeccionado, supervisado y medido, a escala individual, familiar, grupal, social local, regional, nacional e internacional-global, para poder pedir y rendir cuentas a los agentes, grupos, instancias, medios, etc. varios, a las villas, ciudades, regiones, naciones, instituciones locales, regionales, nacionales e internacionales, etc.); desarrollo democrático enriquecedor socioeconómica, socioempresarial, profesional, laboral, medioambiental, crítica, cultural, artística, deportiva, humana, espiritual, ética, estética, moral y trascendentemente.
- Autor-responsable individual de 15 libros y de 35 libros colectivos de varios autores; autor de 50 artículos científicos y de 50 ponencias.
- Investigador en proyectos de investigación que han contribuido a la financiación de Universidades españolas y que han dado lugar a libros, ponencias, artículos científicos, etc.
- Evaluador de proyectos de investigación nacionales e internacionales, por medio de una Agencia Nacional española de Evaluación.
- Creador y coordinador del primer Foro de la USC y organizador, en el marco de las asignaturas que impartí en la USC, de un Ciclo anual universitario, interdisciplinario de Conferencias-coloquio, Ponencias y Debates, abierto al público en general, en el que intervinieron, como invitados, mas de 250 importantes expertos, investigadores, científicos, empresarios, profesionales, pensadores, artistas, deportistas, creadores, dinamizadores, responsables públicos, privados y eclesiales de Galicia, España y otras naciones, y también los asistentes a dichos ciclos de conferencias y que se presentaron y me hicieron propuestas de trabajos, conferencias, etc., y los alumnos que, en el curso anterior, defendieron, ante la clase, el profesor y presentaron en plazo, forma y fondo, los mejores trabajos universitarios de critica de las preguntas, hipótesis existentes y de creación, elaboración de otras nuevas, etc.
- Creador y presentador del programa de radio de una hora de duración “Superestructuras, lutte symbolique, hiperrealismo e boa salsa da boa, ay namá, ei carballeira e veña lume, egurra, e veña Swing”, de una hora de duración, de música y comentarios filopsicosocioeconomicos, teórico-prácticos, sobre la realidad próxima y lejana, la búsqueda crítica y positiva de la alegría, la ironía, el buen trabajo, el bien, el amor, la belleza, la verdad y la lucha contra el mal, los malos y los que le hacen el juego, en la frecuencia modulada, cuando esta empezó a emitirse, en Radio Galicia-Cadena Ser de Santiago de Compostela (Galicia-España)
- Asesor y colaborador del programa “Tiempo de Universidad” de Radio 3 de Radio Nacional de España de Fernando Segundo, en el que colaboraron profesionales, periodistas que, posteriormente, destacaron, llegaron a ocupar importantes puestos en Radio Nacional de España, etc.
- Creador, con el médico, doctor, catedrático, músico, poeta, artista, el gran amigo José Luís Mari Solera “Licho”, y gracias a la periodista Susana López Carbia de Correo TV y al director de este medio Luís Pérez; creador del programa semanal de una hora de duración en Correo TV del grupo mediático de Santiago de Compostela El Correo Gallego-Grupo Correo Gallego “Trobeiros de Faladoiro-Trobeiros de Compostela”, que estuvo nueve años seguidos en antena, de 2007 a 2016, con gran éxito y repercusión social. Antes, habíamos estado también, con gran éxito, en la cadena de televisión “Localia” (Santiago de Compostela), pero dejamos de hacerlo por censura política de su director y a pesar de que los profesionales, con el que lo hacíamos el programa filosófico, psico-socio-económico/Behavioral Socioeconomic, poético, irónico, positivo, alegre, musical, cantarín, humanista, etc., sobre la actualidad próxima y lejana, el mas acá y más allá, estaban muy contentos por el éxito e impacto social del mismo.
- Promotor, colaborador, miembro de instancias y publicaciones científicas, profesionales, mediáticas, culturales y sociales.
- Colaborador en medios de comunicación (prensa, radio, televisión, agencias, Internet, documentales, etc.) de Galicia, otras partes de la nación española, de España (medios de tirada nacional) y de otras naciones; colaborador en medios, cadenas locales, provinciales, autonómicas, nacionales e internacionales, públicas y privadas.
- Conferenciante, participante en cursos, jornadas, coloquios, debates, ONGs, Fundaciones, Foros, ateneos, etc.
- Participante muy activo, a escala rural y urbana, en el mar, la costa y la montaña, las instituciones y la calle, real, mediática y virtual, material e inmaterialmente, etc., en viejos y nuevos movimientos, redes sociales, en instancias de encarnación y socialización de actitudes, comportamientos, representaciones, valores, etc. en Galicia, España y otras naciones. Creador de instancias, medios, programas, etc. de comunicación, sociales para tratar de defender, aplicar y promover, en la realidad-practica real y no solo de boquilla, para la galería, para las apariencias; de defender, aplicar y promover la deontología, el juego limpio, el buen trabajo, el saber saber, el saber ser, estar, hacer, tener, en lo político, público, privado, eclesial, creyente, no creyente, la libertad honrada, humilde, responsable, respetuosa y creativa, la fuerza de voluntad, el trabajo, critica y justicia justos, positivos, competentes, eficientes, rentables y enriquecedores, para tratar de buscar el bien, la belleza, la verdad…
- Etc.
- Tfo.: 610-971117; Dirección: Miguel Cancio, C/ Atenas 3-I, 1º C, 15.707 Santiago de Compostela (Galicia-España); CE: miguelcancio.usc@gmail.com; Página web: miguelcancio.com; Blog: miguelcancio.blogspot.com (este Currículum Vitae puede verse, mucho mas ampliado, en mi página web, blog, el programa de mis asignaturas, en las bibliotecas universitarias donde fui profesor, en Internet, etc.).


Más que palabras - El poder y venir llorado

09.11.16 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

El otro día recordaba El Mundo que cuando Alvaro Nadal nuevo ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital llegó a la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno, a finales de 2011 ordenó a su equipo aplicar lo que él llamaba "la política de los tres carteles" a todo gran empresario o lobby que apareciera por Moncloa. Su primer cartel es "aquí se viene ya llorado de casa". El segundo, "no hay pasta pública para nadie". Y el tercero, "los costes de la crisis se reparten entre todos". Este, según relataba el colega que escribía el artículo, ha sido el mensaje permanente del nuevo ministro al Ibex y de ahí que las empresas eléctricas ni de telecomunicaciones -que le tienen como un tipo correoso e incómodo- no estén especialmente contentas con el nombramiento.
Me llamó la atención el artículo por lo que tiene de relevante en la elección de un perfil u otro, a la hora de llevar las riendas de los distintos departamentos del gobierno sea en la Moncloa, en los ayuntamientos, las comunidades autónomas, o en el liderazgo de los partidos políticos. Aunque ideológicamente los dirigentes sean afines y, en teoría, todos deban dar cumplimiento al programa electoral con el que su partido concurre a las elecciones, cada uno le pone su impronta personal al cargo y muchas veces es eso lo que marca una gestión y el éxito o fracaso de la misma.
Nuestros políticos tienen perfiles variados, edades diferentes, son de generaciones distintas, de ideologías opuestas, pero si tomamos como referencia la última encuesta del CIS ni uno de los líderes de los principales partidos merece el aprobado de los ciudadanos y eso merece una reflexión. Albert Rivera es en todo caso el mejor valorado, pero tampoco llega al 4 y su popularidad puede ir en descenso si pierde, como parece que está ocurriendo, la espontaneidad que tanto atraía a los electores cuando dio el salto a la política nacional.
Ultimamente está serio, se muestra mucho más tenso, en apariencia esquivo y sólo atiende entrevistas en televisión o, en menor medida en la radio, como si la prensa escrita o de internet le empezara a producir urticaria. "Llevamos meses con todas las entrevistas para los periódicos paralizadas" te dice su responsable de comunicación dando por hecho que eso es una explicación, cuando en realidad es una excusa. No hace tanto que no era necesario acudir a intermediarios para entrevistarle y precisamente en eso, en que era un político accesible, con una frescura y una transparencia inusual en la cosa pública estaba en parte el secreto de su éxito. Si eso lo pierde, también estará perdiendo la perspectiva.
Y si de talante y cercanía se trata incluso dentro de las las mismas ideologías hay diferencias. Según el CIS el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, supera en valoración a Pablo Iglesias dentro de sus seguidores. Los votantes de Unidos Podemos puntúan a Garzón con un 7,14, mientras que a Iglesias con un 6,93 y eso tiene mucho que ver con la puesta en escena de ambos.
Por otro lado, Mariano Rajoy, es de las cuatro primeras fuerzas políticas el mejor valorado entre sus votantes. A Rajoy los suyos le puntúan con un 6,98. Le sigue Iglesias, después Albert Rivera (que obtiene un 6,65) y el último, Pedro Sánchez -todavía en la secretaria general cuando se hizo la encuesta-, al que los suyos daban una puntuación con un 6,41.
Sea como fuere no es lo mismo optar por el "aquí se viene llorado" que aguantar que te lloren en el hombro aunque el resultado final sea idéntico y las conclusiones las mismas. Las formas en el juego de la política son muy importantes y solo los que tienen poder de verdad pero dan la apariencia de no tenerlo, porque se muestran cercanos al común de los mortales son auténticos líderes. Es difícil pero no imposible ser poderoso y no sentirse como tal y eso requiere inteligencia, habilidad y maestría.


Carmen Tomás - El gobierno pisa el acelerador

09.11.16 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

El Gobierno ha echado a andar y ya se anuncian los primeros pasos. El ministro de Economía y el de Exteriores ya han pisado Bruselas y el acelerador. Desde Europa nos urgen el envío ya de las proyecciones macroeconómicas y el Plan de Estabilidad para cumplir con los objetivos de déficit. De momento, De Guindos ha explicado que la economía española va a crecer este año por encima del 2,9 por ciento que se había previsto y que también el año próximo podría ir mejor de lo que se esperaba. El compromiso de cumplir con el déficit sigue intacto y es claro. Sin embargo, es muy probable que el cumplimiento del déficit se pueda alcanzar sin tanto esfuerzo, unos 5.500 millones menos de gasto o de mayores ingresos, ya que el PIB va a crecer más de lo esperado.
De hecho, esta no es sólo una visión del gobierno. También el lunes, el servicio de estudios del BBVA anunció que la economía española iba a crecer dos décimas más este año y el que viene. Es decir, un 3,3 por ciento y un 2,5 por ciento, respectivamente. En todo caso, esta desaceleración prevista para 2017 ha de ser compensada, según estos expertos, con un proceso ambicioso de reformas, sobre todo del sistema tributario para aumentar la recaudación fiscal, así como una reforma integral del mercado laboral, del sistema de pensiones. Con todo ello, el BBVA prevé la creación de 300.000 puestos de trabajo adicionales.
Además, el ministro Montoro ya tiene también en la agenda como prioridad la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para 2017 y en breve se convocarán reuniones con Ciudadanos para perfilarlos y poderlos llevar al Parlamento lo antes posible. Incluso ya se está en la confección de una ley que mejore la vida de los autónomos. Por ejemplo, la ampliación a un año de la tarifa plana de 50 euros, el pago de impuestos en función de lo cobrado o la exención del pago de cotizaciones si los ingresos no alcanzaran el SMI. No hay tiempo que perder. Algunos de los vientos de cola puede que ya no sean tan positivos en los próximos meses y por ello hay que tomar más y mejores decisiones de política interna.


No te va a gustar - El mayor problema de España

09.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Coincido en una televisión con la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, doña Mónica Oltra, a quien siempre he considerado persona sensata y fiel a sus ideas, pero flexible a la hora de negociar. Le digo que no escucho recetas concretas, por parte de ningún partido político, tampoco el suyo, para solucionar el mayor problema que, a mi juicio, padece España: que el Estado de las autonomías no funciona. Me niega la mayor, y me dice que sí funciona, porque funcionan la educación o la sanidad en todo el territorio nacional, autonomía por autonomía. Claro que no me convence en absoluto, porque no todo es el estado de bienestar, que está periclitado, y que, de todas maneras, no necesita de una organización autonómica para su marcha. Todos los interlocutores coincidimos, en todo caso, en que España tiene, en general, que solucionar la financiación autonómica. A partir de ahí, empiezan los desacuerdos, y nadie parece saber por dónde empezar.
Le dije a la señora Oltra que, a mi entender, habría que comenzar admitiendo, todas y cada de las autonomías, que España es un país heterogéneo, y que no queda otro remedio que reconocer que no es el mismo el tratamiento fiscal y económico a dar a mi querida Cantabria que a Cataluña, porque son dos autonomías diferentes, como lo son la valenciana y la gallega. Quizá el comienzo del arreglo del embrollo autonómico consista en ir arreglando la relación con el Estado autonomía por autonomía, y no de manera global, que es cuando surgen las envidias, las rencillas y los agravios comparativos: tenemos diecisiete problemas y habrá que buscar diecisiete soluciones, quizá todas ellas diferentes, pero complementarias.
Eso pasa, naturalmente, por un previo pacto de Estado, quizá en el seno del Consejo Autonómico que ahora Mariano Rajoy trata, creo que con buen criterio, de revitalizar. Pero de nada servirá que vuelvan las sesiones de este Consejo si, primero, hay presidentes autonómicos que buscan significarse tanto que no asisten a ellas, y estoy pensando, obviamente, en Puigdemont. Pero de igual forma serán inútiles tales sesiones si se convierten en un contencioso pleno de "ytumases", de "yo soy más agraviado que tú" y de "yo lo hago mejor que tú". Esa suma jamás dará un Estado, como ocurría con las cifras que sumaban los presidentes autonómicos a comienzos de los años dos mil: jamás daban cien por ciento. Y, así, hubo que suprimir el debate sobre el Estado de las autonomías que se realizaba en el Senado: mejor suprimir el debate, pensó algún iluminado, que las razones por las que las sumas y las restas de cada virreinato jamás coinciden con la realidad global. Hispano modo de funcionar, a fe mía.
Y con ese ejército de Pancho Villa -bueno, Pancho Villa al menos luchaba contra algo en concreto, y aquí no parece ser el caso: es un todos contra todos- no se puede fabricar un Estado moderno, aunque la señora Oltra insista en que el Estado de las autonomías funciona. No, no funciona porque no salen los números, ni se conciertan las voluntades de ir hacia una misma meta, ni existe una idea común de Estado, ni un orgullo conjunto de pertenecer a un país. Y conste que no hablo solamente de las tendencias descentralizadoras y hasta separatistas; ojalá el problema se limitase a esta enorme anomalía secesionista que padecemos, con mayor o menor intensidad, desde hace más de un siglo.
¿Hablamos, pues, como salida del laberinto, de un estado federal, de un referéndum de autodeterminación, de una reforma de la Constitución considerando que, por ejemplo, Cataluña es una nación dentro de la nación española? Si logramos ordenar adecuadamente todas estas ideas, priorizarlas, enmarcarlas en una voluntad de preservar este país llamado España, ¿por qué no vamos a hablar de todo ello? El miedo, o el exceso de conservadurismo, puede ser ahora el peor consejero.
Pienso, o quiero pensar, que la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, que va a ser la encargada, desde el Gobierno central, de barajar todas estas ideas, tan difícilmente asimilables para un abogado del Estado "puro", encontrará la manera de encauzar un diálogo con cada uno de los presidentes autonómicos -que no, no deben ser reyes de taifas- y con todos ellos a la vez. Venciendo recelos conservadores y pretensiones que vayan demasiado allá. Tremenda responsabilidad para una sola persona, máxime cuando no cuenta con el apoyo incondicional de su partido ni de todos los miembros del Ejecutivo de la que ella es el "número dos". Y venciendo, sobre todo, la tendencia a no mover pieza de su jefe, el presidente del Gobierno.
Pero esto es lo que hay; lo tomas o lo dejas. Es la construcción que ha querido el máximo arquitecto, Mariano Rajoy. Y este va a ser el paso más difícil de su mandato hasta ahora y, sin duda, el mayor escollo que va a encontrar en su complicado trayecto hasta el final de la Legislatura, sea cuando sea. A mí lo que me preocupa es que los "barones" territoriales, sean del partido que sean, no se muestren capaces de entender que el reto que tenemos ante nosotros es casi de vida o muerte: o arreglamos este carajal territorial que tenemos, o... ¿O qué?


Fermín Bocos - La gente no quiere líos

09.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Vistos los resultados del barómetro del CIS es difícil sustraerse a la melancolía. El mismo sondeo que nos dice que la corrupción ocupa el segundo lugar en el escalafón de las preocupaciones de los ciudadanos refleja el crecimiento del Partido Popular (34,5% de los votos) respecto de los resultados obtenidos en las elecciones de junio. El doble del porcentaje atribuido al PSOE (17%) y a casi trece puntos de Unidos Podemos. Hablo de melancolía, por no hablar de perplejidad, porque el estudio del CIS fue realizado en los días en los que en la Audiencia Nacional se iniciaba el desfile de los acusados en el "caso Gürtel", una trama de corrupción cuyos principales actores (Correa, Crespo, etc.) operaban desde estructuras próximas al PP. Es verdad que también eran los días en los que el Comité Federal del PSOE consumó la defenestración de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE ofreciendo un bochornoso espectáculo de división y malas mañas políticas. Se dirá que en el pecado (la división), cosechan la penitencia. Es verdad. Un partido dividido, sin liderazgo y con discurso político contradictorio no es referencia segura de voto. Pese a las revelaciones judiciales que tantas sombras proyectan sobre el cúpula del PP, los votantes de la derecha siguen apostando por Mariano Rajoy. Les ofrece seguridad. Justo lo que les falta a los votantes socialistas tradicionales. Se han quedado huérfanos pero no se han pasado en masa a Podemos aunque según el barómetro, este movimiento habría conseguido el famoso "sorpasso" con el que Pablo Iglesias lleva soñando desde que se lanzó al ruedo de la política. Una encuesta no es más que la foto de un momento. Pero aporta datos y apunta tendencias. La tormenta perfecta en la que está atrapado el PSOE puede prolongarse en el tiempo si éste partido, hoy huérfano de liderazgo, no acierta con la persona capaz de cerrar la profunda crisis que aqueja al partido que hace solo cinco años gobernaba nuestro país. En España la división paga un precio mucho más alto que la corrupción. A la gente se llena la boca clamando contra la corrupción, pero a la hora de la verdad, no quiere líos.


Escaño Cero - Sánchez y compañía

09.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Bueno, pues los estadounidenses han ido a votar mientas el resto del mundo contenía la respiración.
Pero no es de Clinton o de Trump a quién me voy a referir en este artículo, sino de Pedro Sánchez. Reconozco que me ha dejado estupefacta leer que el ex secretario general del PSOE se ha ido a Washintong para apoyar a Hillary Clinton. Me pregunto como lo habrá hecho, si es que ha ido por la calle repartiendo propaganda o intentando convencer a los transeúntes. Es ridícula la pretensión de Sánchez arrogándose una importancia de la que carece al presumir de que ha cruzado el "charco" para apoyar a Clinton.
No sé si son delirios de grandeza o simplemente que tiene que decir algo todos los días en su cuenta de twitter y no se le ha ocurrido nada mejor que darse "pisto".
Claro que de lo que no informa son de sus otras actividades, por ejemplo de que se ha reunido con algunos de sus fieles para diseñar una estrategia encaminada a presionar a la Gestora del PSOE para que convoque ya un congreso y primarias.
De eso no cuenta ni palabra puesto que las conspiraciones siempre transcurren en la sombra.
Tampoco estaría de más que los ciudadanos nos enteráramos si Sánchez, comparte y avala a esos militantes afines a él que tanto en Madrid como en Zaragoza han presentado nada menos que una querella penal contra la Gestora del PSOE, acusando a Javier Fernández, Mario Jiménez, Susana Díaz y Antonio Hernando de delinquir por haber provocado, dicen, la dimisión del propio Sánchez.
Resulta insólito que esos militantes judicialicen un problema político de su partido. Me pregunto si ya puestos Tomas Gómez no debería de ir al juzgado a querellarse contra Sánchez por haberle destituido con el argumento, esgrimido por el propio Pedro Sánchez en la entrevista con Jordi Evole, de que Gómez tenía pocas probabilidades de ganar las elecciones en la Comunidad de Madrid. Eso sí que fue una cacicada. En cuanto a lo que sucedió en el Comité Federal de octubre hay que recordar que fue el propio Pedro Sánchez, él solito, quién presento su dimisión como secretario general, vamos que nadie le cesó.
Siento decirlo, incluso pensarlo, pero me parece que Sánchez y quienes le secundan, con argucias de malos perdedores, le están haciendo el trabajo sucio a los adversarios políticos de los socialistas que solo tienen que sentarse a ver pasar el cadáver del PSOE.
Puede que como Pedro Sánchez sabe que el tiempo puede correr en su contra pretenda mantener permanentemente agitadas las aguas para que se celebre el congreso antes de que se vayan olvidando de él pero sobre todo antes de surjan otras candidaturas que puedan llegar a contar con más apoyos de los que ahora cuenta.
¡Pobre PSOE!


Pedro Calvo Hernando - ¿Dónde están los que se reían de Mariano?

09.11.16 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Como le ocurrirá al 90% de los españoles, me sigo preguntando cómo es posible que el PSOE haya acumulado ese caudal de errores y torpezas, algunas descomunales, que le han conducido a la situación que refleja el barómetro del CIS, con ese descenso a los infiernos del partido de no sé quién, pues vaya usted a saber con qué nombres podemos identificar ahora mismo al histórico partido fundado por Pablo Iglesias, el otro, hace ya camino del siglo y medio. O sea que, a ver si lo entiendo, esto le ocurre al Partido Socialista, no al partido sepultado en la corrupción indescriptible y responsable de los recortes más brutales de la Historia y de las situaciones de desigualdad más flagrantes que jamás conocimos. A ver dónde están ahora los que se reían de Mariano Rajoy como si fuera un payaso, un imbécil o un ignorante. Lo digo porque se necesitan cualidades muy distintas de esas para, con todo aparentemente en contra, ser capaz de reconducir una situación como la que culminó con su elección en el Congreso de los Diputados gracias a la abstención de la mayoría del PSOE. Ya pensaba yo que menos bromas con Mariano.
Y por el otro lado, la insensatez socialista de alegrarse de no haber sucumbido al sorpasso de Podemos en las elecciones del 26-J. Pues ahora el CIS bien que se recrea en el sorpasso y mandando al PSOE nada menos que al tercer puesto en la carrera de cuatro, un partido que una vez llegó a tener 202 diputados, en octubre de 1982. Si no hacen un milagro, se verán rebasados incluso por Ciudadanos, que es lo que les falta por ver. No sé si le van a quedar ganas a Susana de cambiar la presidencia de Andalucía por una esperanza de sacar los mismos diputados o cuatro más que el partido de Rivera. Pero Susana tampoco está demostrando una sabiduría política infinita. Casi me arrepiento de haberla recibido con ciertos parabienes cuando fue elegida presidenta de la Junta andaluza. Tampoco quiero recrearme en las desgracias socialistas, con las que no ganamos nada pero de las que a nadie sino a ellos podemos culpar. Como no aparezca algún genio en el horizonte, el hundimiento socialista va para rato. Unirse a Podemos o cederle el sitio: quien vea otro camino, por favor que me lo diga. Y me da igual equivocarme.


Al margen - Espinar, mártir

08.11.16 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

Siendo no muy edificante la conducta del "chaval" Ramón Espinar en lo tocante a la captación y venta con jugosos beneficios de su piso de protección oficial, menos lo es, si cabe, la del adulto Ramón Espinar pretendiendo justificarla a base de medias verdades y de mentiras enteras. Ahora bien; más deplorables aún que las explicaciones de éste conspicuo coleccionista de cargos (senador, portavoz de su partido en el Senado, diputado de la Asamblea de Madrid, candidato a la secretaría general de Podemos-Madrid), resultan los argumentos empleados por sus pares no sólo para exonerarle de toda culpa, sino para presentarle como un mártir de la libertad.
Así, en efecto, hemos llegado a oír desde que lo que hizo es lo que hace todo el mundo, hasta que obró con ética exquisita y con un desasimiento de lo material que haría empalidecer a un anacoreta. Sin embargo, lo más loco que en su defensa se ha argüido desde sus filas ha venido, como no podía ser de otra manera, del señor Echenique, que ha dicho que parece que a los de Podemos no se les perdona haber tenido 20 años, ni, en consecuencia, los pecadillos de "chaval", de juventud.
Uno ha conocido y tratado a muchos "chavales" de 20 años, particularmente cuando uno mismo los tenía, pero no recuerdo a ninguno que anduviera comprándose un piso ni, como en el caso que nos ocupa, brujuleando para pillar sin concurso uno de protección oficial. Los que uno ha conocido vivían instalados, por su mágica edad precisamente, en la utopía, y pues para el joven no existe el mañana, completamente ajenos a otro futuro que no fuera el que soñaban construir. Se ve, pues, que Ramón Espinar, cual hormiguita, pensaba en el porvenir más en plan previsor, pragmático e inmobiliario, lo que quizá explique que haya llegado tan joven a Senador del Reino y a la porción de cargos que disfruta.
Pero hete aquí que "los poderosos", atrincherados en el Ibex 35 y en las redacciones de una prensa maligna, han ido a por él. Y es que un mártir de su envergadura moral, política e intelectual, es lo más peligroso, lo más letal, para las oligarquías de la nación.


Antonio Casado - USA, hasta en la sopa

08.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

En vísperas del gran duelo electoral americano, los mercados apuestan por Hillary Clinton. Lo malo conocido frente a lo mucho peor e igualmente conocido. Así que si las bolsas se disparan y sube el dólar cinco minutos antes del gran martes de noviembre es porque los poderes reales de Estados Unidos están descontando la victoria de la ex secretaria de Estado de Obama, por mucho que las últimas encuestas cantasen una pequeña pero decisiva ventaja del republicano Donald Trump.
Queda abolida así la presunta ola de pánico que dichas encuestas habrían provocado en los mercados estos últimos días. El pánico se desató por el efecto desmovilizador que tales encuestas, muy favorables a Clinton, hasta en diez puntos, estaba produciendo en el electorado demócrata. Hacía falta que esos votantes le vieran las orejas al lobo y esa es la función que hicieron los sondeos más cercanos a la jornada de votación.
En otras palabras. Esos sondeos pegados a la jornada del martes, que otorgaban ventaja de Trump, estaban instrumentalizados. No eran creíbles los que atribuían al candidato populista más de los 270 votos electorales necesarios para reinar en la Casa Blanca. A los poderes fácticos les interesó ponerlos en circulación como una forma de motivar a los votantes demócratas.
Había que evitar a toda costa la ola abstencionista provocada por la sensación de que el triunfo de Hillary Clinton estaba fuera de toda duda. Por la misma razón que no se pone en duda el sentido común del pueblo norteamericano. Los brotes de xenofobia, racismo, machismo y tentaciones aislacionistas alimentados por Donald Trump están verificados, se explican en un contexto de malestar social y aversión a la clase política, muy similar a lo que vemos en la vieja Europa. Eso es cierto, pero no hasta el punto de impulsar el salto al poder de un autócrata apoyado por el ku-kus-klan, el partido nazi (Movimiento Nacional-Socialista de EE UU) por esa quinta parte de los votantes de Trump que quisieran reimplantar la esclavitud y por ese rockero americano, Ted Nugent, que sueña con "ver colgado a Obama", como ha declarado en numerosas ocasiones.
Son pulsiones de la sociedad americana absolutamente ajenas al sentir de la opinión pública europea, en general, y española en particular. No concebimos que se reparta propaganda electoral con un revolver en el cinturón, que un candidato estigmatice de antemano el resultado si gana el adversario, que amenace con encarcelar al otro si llega a presidente o, lo que es peor, que haya millones de ciudadanos que lo respalden.
Sin embargo, nuestro destino va a estar condicionado por lo que ocurra en estas elecciones. Eso explica que los grandes medios de comunicación de nuestro país practiquen el periodismo itinerante y hayan trasladado a EE UU el centro de gravedad de su trabajo. Elecciones americanas hasta en la sopa. Es lo que toca.


Fermín Bocos - El fenómeno Trump

08.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

Mucha gente se pregunta cómo es posible que Donald Trump haya conseguido llegar a las puertas de la Casa Blanca. Sobre su extravagante personalidad está todo dicho. Desde nuestra perspectiva europea quizá nos falta conocimiento acerca de las características sociológicas de sus votantes. Pese a ser un multimillonario con una personalidad sin rasgos de compasión hacia los menos favorecidos por la fortuna cuenta con inopinados seguidores entre los perdedores de la sociedad norteamericana. Tiene dicho que si llega a la Presidencia suprimirá el "Obamacare", la ley que permite conseguir seguros médicos económicos y a la que se han acogido ya alrededor de diez millones de personas. Pese a ello, como decía, Trump encuentra seguidores entre los menos favorecidos. Ha conseguido meter en el mismo discurso un revoltijo de ideas que remiten a muchos de los miedos del ciudadano desinformado. Los miedos que abren el portillo a la xenofobia y al racismo. La información que nos llega señala que entre sus seguidores priman los iletrados pertenecientes a la comunidad blanca, los frustrados por culpa de su escasa suerte en la vida y aquellos -no son pocos-, que creen que primero Barack Obama y después Hillary Clinton, con sus políticas de apaciguamiento propician la decadencia de los EE.UU.
Muchos de ellos creen en el peligroso mito del "destino manifiesto" supuestamente reservado por la Historia a determinados pueblos en cumplimiento de un presunto designio de la Providencia. Uno de los lemas de campaña de Trump "Primero Estados Unidos",conecta con ese sentimiento. Es sorprendente que el fenómeno Trump esté aconteciendo en el país que tiene cuarenta y dos de las cincuenta mejores universidades del mundo. Gane o pierda, el mal ya está hecho. En los Estados Unidos de Norteamérica ya hay un antes y un después de Donald Trump.


Escaño Cero - "Una ley a título de inventario"

08.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

La muerte por ingesta de alcohol de una niña de apenas trece años ha puesto de manifiesto algo que no era ningún secreto: que en España no se cumple la ley contra el botellón.
Y me parece a mi que es urgente abordar el inmenso drama que supone que una cría pierda la vida a causa del alcohol precisamente porque han fallado todos los controles.
Por lo pronto ha dimitido el jefe de la policía local del lugar donde ha acaecido el lamentable suceso. Pero además de esta dimisión me parece a mi que el problema del alcohol debe de ser abordado de manera inmediata por las instituciones y dirigentes políticos amen de por la sociedad en su conjunto.
Que salir a beber compulsivamente se haya convertido en un hábito fuertemente arraigado entre los más jóvenes revela la cara oculta de nuestra sociedad. Y es que lo primero que hay que preguntarse es por qué. Sí, por qué tantos adolescentes y jóvenes parecen no tener mas estímulo que salir a beber con sus amigos.
En segundo lugar hay que hacer efectiva la ley antibotellón. Para empezar resulta sorprendente que muchos ayuntamientos han acotado zonas para que los jóvenes se reúnan a beber. Esto ya es en sí mismo un auténtico disparate. Y en segundo lugar o las policías municipales hacen la vista gorda o sencillamente no acuden a los lugares donde se sabe que los críos se reúnen a beber y seguramente si esto pasa es porque sus jefes políticos, es decir alcaldes y concejales de seguridad de los ayuntamientos, prefieren mirar hacia otro lado no vaya a ser que queden como "carcas" si se atreven a poner coto a esas reuniones de jóvenes cuyo fin primordial es beber.
Falla la educación que reciben nuestros hijos, educación que impartimos padres y educadores pero también el resto de la sociedad, donde la televisión tiene un papel primordial.
Falla una sociedad en la que se educa con ausencia de valores y desde luego de responsabilidades, donde se habla de derechos pero poco de deberes, donde prima el hedonismo más primario. Y fallan estrepitosamente unos políticos, tanto de derechas como de izquierdas, que nunca se han preocupado de la agenda cultural. La cultura siempre ha quedado fuera de sus preocupaciones.
Y la cultura, es decir, leer un libro, ir al teatro, al cine, a un concierto, a una exposición, etc, debería de formar parte del ocio de nuestros hijos a través de precios asequibles pero sobre todo de prestigiar el hecho cultural.
Ahora que las Cortes han comenzado su nueva andadura no estaría de más que alguna de sus señorías lleve a la agenda política del Parlamento el debate y la reflexión de qué hacer y cómo hacer para que la ley antibotellón deje de ser papel mojado pero sobre todo ara abordar el problema que supone que para muchos jóvenes su principal diversión sea emborracharse.


Cayetano González - No habrá cien días

08.11.16 | 08:16. Archivado en Cayetano González


MADRID, 7 (OTR/PRESS)

El nuevo, en las formas, aunque continuista en el fondo, gobierno de Rajoy no tendrá los cien días de cortesía que la oposición suele dar a los ejecutivos que echan a andar. Parece lógico que sea así porque después de un año de gobierno en funciones, sólo faltaría que ahora hubiese que alargar ese periodo "de gracia" tres meses más. El gobierno tiene que ponerse ya a gobernar y la oposición a lo suyo: a controlar al ejecutivo y a ejercer el papel que en una democracia parlamentaria le corresponde a los grupos que están en la oposición.
El primero que es consciente que no lo tendrá nada fácil es el propio Presidente del Gobierno. Con sus 137 diputados, a 39 de la mayoría absoluta, tendrá que pactar todo, absolutamente todo, lo que su ejecutivo lleve al Parlamento. De entrada tiene firmado un acuerdo de investidura con Ciudadanos que contiene 150 medidas de todo tipo, y que el partido de Albert Rivera ya se ha apresurado a recalcar que exigirá su cumplimiento, o en caso contrario, no apoyará al gobierno de Rajoy. Fuera de Ciudadanos y de la única diputada de Coalición Canaria, el ejecutivo del PP no tiene a día de hoy asegurado ningún apoyo más. Por eso, su tarea fundamental tendrá que ser buscar constantemente el acuerdo parlamentario.
Teóricamente, para algunas cuestiones, un posible socio e interlocutor del Gobierno debería ser el PSOE, pero la situación en la que se encuentra actualmente este partido, sumado al hecho que tendrá que hacerse perdonar ante su militancia, mediante el ejercicio de una oposición implacable, el haber propiciado mediante la abstención la investidura de Rajoy, hace de los socialistas un socio casi imposible. Con los partidos nacionalistas/independentistas catalanes, poco o ningún margen de pacto tendrá el PP y en ese caso sólo quedaría el PNV, pero los nacionalistas vascos tampoco le pondrán las cosas fáciles a Rajoy. En dos semanas, Urkullu será investido lehendakari con los votos del PSE y a continuación formará un gobierno de coalición en Vitoria con ellos.
Por tanto, habrá que ir viendo día a día, semana a semana, como se desenvuelve el nuevo escenario político en el que ya no hay mayorías absolutas, y donde el acuerdo, la negociación y el pacto serán las herramientas imprescindibles para gobernar. Y teniendo en cuenta los precedentes vividos con Rajoy en su primera legislatura en la Moncloa, donde por mor de su mayoría absoluta, hizo lo que quiso y como quiso, habrá que esperar a ver si ha entendido, con hecho y no sólo con palabras, que estamos ante una nueva etapa en la que o pactas o no tienes nada que hacer. De eso dependerá que la legislatura que acaba de arrancar sea más o menos duradera.


El rincón del soneto - TRUMP Y LA HILARIA

07.11.16 | 12:15. Archivado en Salvador Freixedo


TRUMP Y LA HILARIA

Se acercan en USA las elecciones.
La Hilaria nos cae requetemal,
porque su ideología es infernal,
y la de Trump es la de los matones.

Trump impone la suya a “trumpicones”,
porque sus modales son de animal;
ella es anticristiana y amoral
y actúa en secreto como los masones.

Teniendo este tipo de autoridades,
no nos deberíamos de extrañar
que este pobre planeta sea un mar

de disturbios y de calamidades.
El bruto Trump y la pérfida Hilaria
son pareja de circo, estrafalaria.

___________________
Por Salvador Freixedo
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«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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El rincón del soneto - MURIÓ BORRACHA

07.11.16 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


MURIÓ BORRACHA

Murió borracha. Doce años tenía,
y estaba divirtiéndose un montón,
disfrutando el rito del botellón
que es un gran logro de la progresía.

La Educación de la Ciudadanía
le había enseñado en una lección,
que emborracharse es una rebelión
y que ella podía hacerlo si quería.

Una paternidad irresponsable
y un izquierdoso y suicida buenismo,
que ve cualquier rebelión aceptable,

lleva a nuestros jóvenes al abismo.
A los padres y a los educadores
les esperan tremendos sinsabores.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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Carlos Carnicero - Podemos y el duro oficio de la ejemplaridad

07.11.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Podemos ha puesto alto el listón de la ética y ahora no lo alcanza en demasiadas ocasiones. La ética no tiene siempre una relación directa con la legalidad. Hay comportamientos legales que carecen de moralidad o ética.
Asistimos a los contratos del hermano de Tania Sánchez Melero, concedidos por el ayuntamiento en que su padre era alcalde y ella misma concejal. Vivimos la declaración complementaria de Juan Carlos Monedero, que recibió del gobierno venezolano una subvención en forma de contrato para algo tan importante como un informe para una moneda única para toda Latinoamérica. Unos folios que le reportaron casi medio millón de euros y que él se olvidó de declarar a Hacienda. Hay más casos.
Ahora, Ramón Espinar ha tenido que salir a dar explicaciones por un piso de promoción pública que recibió por asignación directa, sin participar en el concurso de concesión, que no llegó a ocupar siquiera y que vendió con una importante plusvalía. Su padre, además, era consejero de Bankia, la entidad que financió la construcción de los pisos. Demasiados puntos oscuros en una operación financiera especulativa que puede que no sea delito, pero que reúne la clase de comportamientos típicos de la "casta" que con tanto ahínco denuncia en Podemos.
Ramón Espinar ha sido azote de especuladores en las viviendas de protección pública. Lo ha sido en la asamblea de Madrid e incluso en conferencias sobre el cáncer de la especulación inmobiliaria que retratan casos como el que el mismo protagonizó.
El asunto lo ha salvado con la explicación típica de todos a quienes se les ha cogido con la mano en el cajón del pan. Una campaña para desprestigiar su conducta y apartarlo de la carrera política. Argumentos utilizados por el PP siempre que ha sido sorprendido fuera de juego.
El ejercicio de la ejemplaridad tiene un alto coste. Hay que ser honrado y parecerlo. Y también exige renuncias cuando se es sorprendido en fuera de juego. La ejemplaridad exige que cuando se presenta la oportunidad de especular se renuncie a ese comportamiento.
Ramón Espinar ha tenido una conducta igual a la de muchos otros, en declaraciones de Pablo Iglesias, cuando ha salido en su defensa.

La casta tiene comportamientos contagiosos. Los puros están para denunciar esas conductas. Salvo cuando les afecta, porque ventilan el asunto aludiendo a campañas orquestadas que se limitan a constatar como los miembros de la casta no sobreviven a cuestiones de oportunidad. Cuando pueden, especulan. Así de claro.


La semana política que empieza - España vota, claro está, a Hillary

07.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Para los españoles, y para el conjunto de los europeos, la cosa está clara: una victoria de Trump en las elecciones norteamericanas, que ese personaje tan atípico, por decirlo de manera elegante, se convirtiese en el presidente de los Estados Unidos, sería una auténtica catástrofe para el país, para el continente, para el mundo. No encontrará usted grandes elogios a la demócrata Clinton en los medios españoles, pero, desde luego, apenas hallará un solo comentario, ni siquiera de los que siempre buscan epatar, simpatizando con una victoria del excéntrico republicano. No faltan españoles que digan, que digamos, que, dado lo que todos nos jugamos en las elecciones del martes en Estados Unidos, nos deberían dar la posibilidad de votar a uno u otra candidatos. De hecho, España vive estas elecciones casi como propias, y son muy numerosos los periodistas representantes de medios españoles que siguen "in situ" el desarrollo de la recta final de los acontecimientos en Estados Unidos: por falta de información puntual no quedará.
Una vez que hemos empezado a poner orden político en casa (bueno, ya veremos: bien orientados, al menos, sí vamos), los españoles nos enfrentamos ahora a serios retos en el mundo en el que nos insertamos. El año próximo no va a ser de calma en nuestra Europa, donde habrá elecciones en Francia, con Le Pen en cabeza de los sondeos, y en Alemania, con "nuestra" Merkel corriendo riesgos frente a las corrientes más xenófobas. Las incertidumbres del Brexit, que ya veremos si se consuma en una Gran Bretaña bajo el liderazgo mínimo de May y con el laborismo desunido, tampoco ayudan a configurar un panorama estable.

Y en Rusia... en Rusia, donde se ha apoyado a Trump más allá de lo razonable, lo que ya debería darnos una idea del valor que debemos dar al candidato republicano, pueden ocurrir muchas cosas, pero ninguna del todo buena: de la mano del zar Putin, la inmensa ex Unión Soviética -que cada día se parece más a la vieja Unión Soviética- corre el peligro de deslizarse hacia la influencia de los "estados gamberros" a los que Putin apoya sin remilgos. Imagínese usted un mundo en el que populistas como Trump o Marine Le Pen (que también apoya a Trump y que no, no ganará la segunda vuelta de las elecciones francesas... creo y espero) comparten el poder de las últimas decisiones con alguien como Putin; ¿qué ocurriría entonces con la moderada, timorata, Unión Europea? ¿Hacia dónde tendría que dirigirse la humildísima acción diplomática española, cuyos parámetros generales pasan ahora más por la UE que por cualquier otro sitio?

Yo no sé si las meditaciones de Rajoy, que en el último año se han visto forzadas a discurrir sobre el lamentable panorama interno que hemos vivido los españoles, han abarcado la bola de cristal con el futuro del mundo que hasta ahora conocíamos. No es él hombre de grandes especulaciones, así que estoy seguro de que, si le preguntan qué piensa de las inminentes elecciones norteamericanas, aconsejaría paciencia, barajar y no hacer mudanzas en tiempos de crisis, como reza la máxima ignaciana. De hecho, con el nombramiento de un ministro de Exteriores al que poca gente conoce, el archiexperto en temas europeos Alfonso Dastis, que tiene un perfil que casa muy mal con los populismos y con los fuegos de artificio, Rajoy ya ha hecho su apuesta. Y esa apuesta no pasa, desde luego, por los excesos de Trump, que me consta que horrorizaba al antecesor de Dastis, un García Margallo que no escondía precisamente sus opiniones al respecto. Simplemente, España, la mejor aliada de Estados Unidos en Europa tras Gran Bretaña, un país donde las fuerzas armadas norteamericanas reposan y repostan a placer, no está preparada para alguien como Trump.
No hace falta ser un experto en los asuntos norteamericanos -quien suscribe, desde luego, no pasa de ser un aficionado modesto, que alguna vez ha tenido ocasión, en el pasado, de seguir parcialmente alguna campaña_ para darse cuenta del riesgo de colapso del mundo actual, de "nuestro" mundo, si ocurre lo peor para nosotros. Es decir, una victoria del candidato más odioso; ya se anuncian bajadas espectaculares en las bolsas, para empezar. Porque Trump no es el Cambio, palabra que es merecedora de todos los respetos, sino el Caos, los cuatro jinetes del Apocalipsis unificados. No hay que confundir una cosa con otra. Y si es cierto que Hillary Clinton representa un cierto continuismo al que muchos norteamericanos, ya se ve, no se resignan, no menos cierto es que su oponente, que algunos insensatos creen que se moderaría en el sillón bonancible de la Casa Blanca, representa casi a las fuerzas del Averno, lo peor. Incluyendo algunas injerencias del FBI, de las que el mundo entero hablará en su momento.
Vuelve, Hillary, que, con correos imprudentes o sin ellos, te perdonamos. Al menos, tú eres una de los nuestros. O casi. Lástima no poder votar el martes, mecachis...


Francisco Muro de Iscar - Fin de semana sin deberes

07.11.16 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 6 (OTR/PRESS)

Mientras rezamos lo que sabemos para que los americanos no se vuelvan locos y elijan a Donald Trump para gobernar Estados Unidos y el mundo -aunque ni Estados Unidos ni el mundo son ya lo que eran- al reconfirmado ministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo, le espera un arduo trabajo para conseguir el imprescindible -y casi imposible, Pacto por la Educación. Habría que añadirle también "y por la Investigación", porque sin una apuesta clara por la ciencia no habrá futuro. Pero va a ser difícil. Esta semana que empieza muchos alumnos llegarán a clase sin haber hecho los deberes que les han encargado sus profesores porque así lo han decidido sus padres, ni siquiera ellos. Y no todos los padres. Esta acción de protesta que sienta un precedente peligroso, la ha tomado una de las dos asociaciones de padres y madres (AMPAS) que existen en el terreno educativo y cuya representación es, cuando menos, dudosa. La CEAPA, que agrupa a la escuela pública se enfrenta una vez más a la CONCAPA, que agrupa a la concertada.
Quitar la autoridad a los profesores -los padres son "los buenos", los profesores, "los malos"- no sólo es una decisión equivocada, es un error mayúsculo, una falta de sentido común que, lamentablemente, no es la primera vez que se produce en la educación. Mañana podrían pasar dos cosas: que los escolares se nieguen a seguir otras instrucciones de sus profesores, porque sus padres les han puesto ya en el camino y que los docentes devuelvan a esos niños a sus padres porque llegan a la escuela mal educados, sin ganas de trabajar o con comportamientos incívicos, que son responsabilidad de la familia y no de la escuela. Al profesor le hemos quitado la autoridad y en lugar de maestros les hemos convertido en culpables de las malas notas de nuestros hijos, aunque éstos no peguen ni golpe. Lo de los deberes excesivos es uno de los menores problemas de la educación española hoy, aunque sea necesario abordarlo. Hay una lista interminable de asuntos que resolver antes y, en todo caso, bastaría una conversación entre profesores y padres en el propio centro escolar.
Una política educativa estable y común, la calidad de la enseñanza, la capacitación del profesorado, -donde tienen que estar los mejores profesionales y bien pagados-, el nivel de exigencia, la reducción del abandono escolar, la mejora de la Formación Profesional, la reforma de la Universidad y, casi en último lugar el aumento del presupuesto dedicado a educación están muy por delante de un asunto "anecdótico" como es el de los deberes. Los deberes son necesarios. Otra cosa es la cantidad, la dificultad o el tiempo que hay que dedicarlos. Pero si queremos que no haya exámenes, que los alumnos pasen de curso con cuatro o más asignaturas suspendidas y que todos lleguen a la Universidad, no estamos defendiendo un sistema educativo, lo estanos matando. El Pacto para que la educación deje de ser un arma política empieza por los padres. Si ellos juegan a la división, será imposible el acuerdo. El populismo es malo en todas partes, pero es lo último que debería instalarse en las aulas.


Carmen Tomás - España está de vuelta

06.11.16 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

La frase es del nuevo ministro de Asuntos Exteriores del gobierno. Lo dijo ayer en su toma de posesión y creo que refleja bastante bien lo que acaba de ocurrir. Después de más de 300 días de bloqueo político, de gobierno en funciones, España está de nuevo en el tablero político. Hay que recordar que todos estos días, casi un año, se han dejado de trasponer más de 60 directivas europeas, hay muchos embajadores por nombrar y muchos altos funcionarios por destinar a organismos internacionales. Mariano Rajoy de nuevo asistirá a las cumbres y a las reuniones de los socios europeos sin tener que contar, casi como monotema, que estaba en funciones y que por tanto no podía tomar decisiones. Ahora, sin más tiempo que perder, hay que arremangarse y coser unos presupuestos y un programa de estabilidad de forma urgente y después abordar la reforma educativa, financiación autonómica y sistema público de pensiones.

Está claro que Rajoy ha sido fiel al discurso de investidura del sábado de su definitiva investidura. El presidente dejó claro entonces que las líneas maestras de la política económica no se iban a tocar porque han funcionado. Y es lo que ha hecho, Mantener los tres pilares: Bañez, Montoro y De Guindos. Los tres seguirán llevando el peso de la economía para la que, por cierto, la Autoridad Fiscal Independiente augura un semestre próximo espectacular en crecimiento y en empleo. El pronóstico es que el PIB crezca 0,9 por ciento tanto en el último trimestre de este año como en el primero del próximo, con la consiguiente creación de empleo. Rajoy ha seguido esa máxima que dice que lo que funciona, no se toca. Y, probablemente, algunas cosas se tocarán y esperemos que para mejorar, porque también aseguró el presidente que no contaran con él para enmendar el trabajo realizado y que se había demostrado acertado.

España está de vuelta y el camino no va a ser fácil. Nuestros socios nos esperan con el canasto de las chufas. Hay que cumplir con los objetivos marcados y hay, por tanto, mucho que negociar. Los asuntos pendientes son muchos y variados y no hay tiempo que perder. Ya el consejo de ministros del viernes tomó nota de que en breve hay que citar a los agentes sociales y al Pacto de Toledo. Toca pues trabajar y muy duro. Cierto que el gobierno ha estado en funciones, pero no lo ha estado la economía, la inversión y el empleo. En todo caso, ahora hay que convencer a los que estaban esperando para que las cifras mejoren aún más y el clima político se estabilice.


Más que palabras - Y ahora... ¡A trabajar!

06.11.16 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Ya hay gobierno nuevo, han tomado posesión de su cargo losministros y ahora ¡a trabajar! La cosa -después de casi un añoperdido como el día de la marmota entre elecciones e investidurasfallidas- no está para milongas ni nadie le va a dar a este nuevogobierno de Mariano Rajoy los protocolarios 100 días de graciaque se regalaban antaño, a modo de cortesía. La cortesía hapasado a mejor vida desde que los "Rufianes" que tienen suminuto de gloria en el Parlamento lo utilizan para escupir bilis y elinsulto en un tuit o en cientos de ellos, ha sustituido a laspropuestas políticas.
Mariano Rajoy, Soraya Sáez de Santamaría, Luis de Guindos,Cristóbal Montoro, Fátima Báñez, Dolores de Cospedal, AlvaroNadal, Juan Ignacio Zoido, Alfonso Dastis, Dolors Monstserrat,Iñigo De la Serna, Rafael Català, Isabel García Tejerina e IñigoMéndez de Vigo se van a a tener que poner manos a la obra,sean nuevos en sus cargos o no y lo,tendrán que hacer de unamanera rápida, tenaz y dialogante, salvo que se quieran unalegislatura de un suspiro porque, sin consensos, no podrán sacarninguna ley adelante.
Todos ellos tienen unos buenos curriculum académicos: sonabogados, catedráticos, economistas, jueces, MBA deprestigiosas universidades etc... Aunque ahora eso no esté demoda -salvo si se es ¡claro está! profesor o politólogo- pero másallá de su preparación- y de que varios sean los números uno desu promoción- si no tienen "cintura política" y unas buenas"tragaderas" en términos ideológicos para aceptar en parte lo queles venga de sus adversarios, no habrá forma de salir del agujeronegro. Y el tema es que hay demasiados asuntos pendientespara enredarnos en si el nuevo ejecutivo tiene más dosis decontinuidad o de renovación, o en sacar los demonios de quienesrepiten.
El presidente del Gobienno está en su derecho y tiene la exclusivacompetencia, de hacer el equipo que quiera y es de suponer queha pensado en el que mejor puede ayudar a España a superar lacrisis. Solo desde el sectarismo más absoluto se puede decir quealguien es tan maligno para querer y hacer lo peor y más dañinopara sus ciudadanos, aunque es cierto que en nuestro país derencores, de blancos y negros sin matices, hay gente "pa to".
El tiempo, ese juez implacable para todos, dará o quitarárazones y aunque es verdad que faltan mujeres -aunque las quehay acumulan el máximo poder-; que no ha creado unavicepresidencia económica- y sigue reservándose para élla presidencia de la comisión delegada de asuntos económicos -oque muchos hubieran esperado un mayor cambio generacional ola inclusión de independientes, lo verdaderamente importantes esla gestión porque la gestión sí importa, sobre todo cuando siguenlas vacas flacas.
"Amabilidad, mano tendida y diálogo". Así recogieron los periódicosla oferta que realizó ayer Iñigo Méndez de Vigo, el nuevo portavozdel Gobierno, en su primera comparecencia tras el primer Consejode Ministros de esta nueva etapa y también recordó lasprioridades políticas del estrenado mandato: techo de gasto ypresupuestos para 2017, ley y pacto nacional sobre la educación yotro modelo de financiación autonómica. Méndez de Vigo dijo a losperiodistas que Rajoy le había aconsejado que fuera "amable" ensu nueva función de portavoz y que les dio una orden a todos susministros "La necesidad de hablar mucho, dialogar mucho, pactarmucho y consensuar mucho". Pues eso ... Que así sea.


Siete días trepidantes - Haya lo que haya, ahí está Soraya

06.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Quienes inicialmente pensaron que en la remodelación ministerial -que ni siquiera crisis de Gabinete- la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría perdía poder al perder la portavocía, pronto se dieron cuenta de su error. Doña Soraya no tiene tiempo para perderlo explicando, semana tras semana, a los periodistas, a los que Rajoy tanto desprecia, las cosas que se han aprobado o no en el Consejo de Ministros, ni tirando balones fuera ante las preguntas latosas de los informadores: de eso, que se ocupe Iñigo Méndez de Vigo, que es simpático, amable, elegante hasta la exageración y habla bien idiomas en el diálogo. Y no molesta. A la "número dos" del Ejecutivo, que peleó y ganó para mantener el control de los servicios secretos frente a su rival María Dolores de Cospedal, le ha caído, en cambio, la mayor responsabilidad que podría atribuirle el presidente: el acercamiento a una Cataluña "levantisca", vamos a decirlo así. De que esta tarea se haga bien, mal o como hasta ahora -o sea, muy mal, y desde bastante antes de la "era Rajoy"- , depende mucho del futuro de España como un Estado, es decir, como una nación.
La primera pregunta que se me suscita, que se ha suscitado en ámbitos cercanos a la Generalitat de Catalunya, que con tanto empecinamiento desempeñaron Artur Mas y, ahora, Carles Puigdemont, es si alguien con mentalidad tan acusada de abogado del Estado es la persona más idónea para (re)stablecer, desde una cartera llamada Administraciones Públicas, o desde la de Presidencia, esa confianza con quienes proclaman, y saben que no conseguirán, el secesionismo. Pero en ese "procés", de proclamar que el año próximo se celebrará el referéndum de independencia, al de no lograrlo, va a un trecho que puede ser muy incómodo, muy desgastante, muy empobrecedor, para el Estado. Y, hasta ahora, lo que ha dominado en las relaciones del Gobierno central con la Generalitat y con quien manda en el Parlament ha sido el espíritu de la "brigada Aranzadi": judicializarlo todo, esgrimir el artículo 155 de la Consitución, echar encima del infractor al Tribunal Constitucional, los códigos y, si preciso fuere, hasta las fuerzas de Orden Público.
Y este va a ser, ya lo verán, el gran debate de fondo que va a impregnar la tarea puramente política -de economía y otros aspectos colaterales ya hablaremos otro día_ de este Gobierno nuevo-viejo montado por Rajoy sin el menor temor, ya se nota, a que le llamen "continuista" e inmovilista. En las tortuosas relaciones entre Cataluña y el resto de España, ¿hay que hacer primar la aplicación de la ley, "summa lex, summa iniuria", o lo que debe prevalecer es un diálogo flexible, en el que ambas partes saben que se tendrán que dejar bastantes pelos en la gatera? La ley ha de aplicarse, de acuerdo, pero sin dejar víctimas que sirven para la propaganda del "Madrid ens roba", como la alcaldesa de Berga, o como Homs, o como el propio Artur Mas, que llega a los tribunales acompañado de las varas de mando de los alcaldes del movimiento municipal independentista.

Pero, al tiempo que se buscan fórmulas de aplicación inteligente de la ley, ¿hay que buscar un nuevo encaje constitucional para Cataluña, como "nación dentro de una nación de naciones", como dijo, algo apresuradamente a mi entender, Pedro Sánchez en la última y más desafortunada de sus entrevistas periodísticas? Al fin y al cabo, el prólogo del Estatut, se quiera o no tan inconstitucional en alguna de sus interpretaciones, ya recoge la hipótesis de Cataluña como nación... Y no ha pasado gran cosa, la verdad.
Y aquí, al final, hay que plantearse si se aplican las tesis de los más duros en Madrid (y en Barcelona, y en Girona), que nos llevan al choque de trenes, o si se ensayan fórmulas de entendimiento, de cesión, de admitir que España es un Estado asimétrico, y que no es lo mismo, ay, la autonomía de mi querida Cantabria que la catalana. Duro de tragar desde este lado de la raya, claro, pero es lo que hay. Y, entonces, doña Soraya puede actuar como muralla, sacar a pasear el Aranzadi, el 155 de la Constitución, el Código Penal. O puede actuar, y perdón por seguir con las malas rimas, como cobaya, banco de pruebas a ver si todavía es posible -que lo es, vaya si lo es_ un diálogo, constructivo y no constrictivo, que evite, aunque sea durante unos años más, el enfrentamiento total con la parte importante de catalanes que siguen planteando la ruptura con España.

Ese diálogo exige que en él se impliquen todas las fuerzas políticas del Estado, no solamente el "socio a la fuerza" Ciudadanos, cuyos planteamientos en matera territorial a veces son un poco demasiado radicales, sino también los socialistas -sí, también ese vacilante PSC_. Y, claro, Podemos, que tanto poder ha adquirido en las urnas en Cataluña y en el País Vasco, mucho más que en Madrid, donde los morados están tan divididos y con tantos problemas.

O sea, que lo primero que tendrá que hacer SSdeS será olvidarse de pugnas intestinas acerca de si se queda o no con los servicios de Inteligencia frente a la nueva titular de Defensa -que tendrá que dejar, claro que sí, la secretaría general del PP en el próximo congreso del partido-, o si el "grupo de los ocho" que le hacían frente en el Gobierno de Rajoy ha quedado reducido a uno/a. Esa batalla, SSdeS la ha ganado por goleada. Así que lo segundo será tomar el control de los contactos parlamentarios, incluyendo, ya digo, Podemos y los nacionalistas más o menos "moderados", y pienso en el actual PNV. O hasta en gentes de la ex Convergencia, hoy Partit Demócrata Catalá, siglas en controversia.
Y lo tercero, creo, instalarse en el puente aéreo, que no pasa nada por viajar un poco más a Barcelona y esperar menos a que te visiten los catalanes en La Moncloa... cuando se les invita. Y si, de paso, aprende a hablar catalán en la intimidad, no pasa nada, que aquí no se trata, como creen los "duros" del PP, PSOE y ciertos creadores de opinión en algunos medios de comunicación, de aplicar al disidente la legislación vigente. O no solo eso, al menos. Cataluña, incluso para la agnóstica doña Soraya, bien vale una misa. Así que ¿muralla? ¿cobaya? ¿batalla? ¿sostenella, pero enmendalla? Esa es la clave: haya lo que haya, ahí estará Soraya. Para mal o, confiemos -que talla política sí hay en doña Soraya--, para bien.


A vueltas con España - Ni todo negro ni todo blanco

06.11.16 | 08:16. Archivado en José Luis Gómez


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

La propaganda política arrastra a algunos dirigentes del PP, más que del Gobierno, a presumir de una España que no existe en la realidad, por mucho que haya pasado lo peor. Es curioso: el círculo del aplauso se abre más cuanto más se distancia de los gobernantes, de modo que sus palmeros mediáticos van siempre por delante en esto de lanzar las campanas al vuelo, seguidos de los portavoces populares, mientras que los ministros económicos de Rajoy, empezando por Luis de Guindos, se reservan una cierta cautela.
¿Dónde está la verdad económica de España? No parece fácil ser concluyente pero, con los números en la mano, tampoco entraña ninguna falsedad decir que la España de 2016 todavía no recuperó todo lo perdido tras estallar la crisis. De hecho, España es de los últimos países europeos en aproximarse a los niveles de empleo, riqueza, déficit y deuda anteriores a 2008. Digamos que ni todo es blanco, como pretenden algunos propagandistas, ni todo es negro.
Hay avances pero falta mucho para que pueda decirse que España va bien. Pero si alguien lo duda puede consultar las propias estadísticas oficiales, que indican que hoy trabajan menos personas que en 2011 -el último año de Zapatero como presidente-, y que lo hacen en condiciones más precarias -contratos temporales, horas no pagadas, etcétera- y con salarios recortados. Los palmeros mediáticos del PP no quieren saber nada de este tipo de cosas, como si no fueran la esencia de la vida de mucha gente, pero por fortuna también hay en el PP políticos, como el profesor Pedro Puy, que hablan de llevar a cabo políticas económicas que permitan seguir aumentando la riqueza y el bienestar, lo cual exige estabilidad gubernamental: léase pacto, dada la ausencia de mayoría del Partido Popular.
Pedro Puy, que estuvo en las quinielas para ser ministro, es un buen ejemplo del perfil de político que precisa el PP sin mayoría absoluta: conserva el rigor -en su caso indispensable como académico-, diagnostica en consecuencia y defiende sus ideas de centroderecha en busca de políticas económicas eficaces. Si España logra producir más y mejor, afronta una reforma fiscal integral y alcanza un pacto social, seguramente no pasará mucho tiempo para que los recortes y la precariedad vayan quedando atrás, pero a día de hoy la realidad no es esa.


Victoria Lafora - El caballo del PP

06.11.16 | 08:16. Archivado en Victoria Lafora


MADRID, 5 (OTR/PRESS)

Como un mantra, dirigentes populares, nuevos y viejos ministros y medios afines, repiten estos días el argumentario de que no se cambia de caballo a mitad de carrera para justificar el continuismo del nuevo gabinete. Lo que nadie menciona es el "apaño" de Rajoy para equilibrar fuerzas en el PP, para mantener contentas a sus "chicas" y para mostrar una representación territorial, aun a costa de sacrificar a sus más fieles como Moragas.
Cabe preguntarse si con una mayoría de ciento treinta y siete escaños es este Gobierno, hecho al servicio de su partido y de sus leales, el apropiado para llevar adelante una legislatura donde los apoyos son imprescindibles para sacar adelante el más inocuo proyecto de Ley. Como si no hubiera entendido nada de un año de interinidad, Rajoy sigue actuando en torno a los intereses del Partido Popular, sus pugnas internas y la obediencia debida a Moncloa.

Las declaraciones de ayer de María Dolores de Cospedal, asegurando que no piensa renunciar a la secretaría general del PP, justo tras la toma de posesión de su cartera de ministra de Defensa, dan cuenta de cómo los equilibrios de poder son más importantes que la labor que les ha sido confiada. Los prolegómenos de la foto institucional del nuevo gabinete en las escaleras de Moncloa eran el retrato psicológico de la pelea por una sucesión que Rajoy no contempla.
El ministro Catalá codo con codo con Soraya Saénz de Santamaría. Cospedal en primera fila, en el mismo rango que la vicepresidenta, pero en el otro extremo del escalón. Zoido mirando con arrobamiento a Rajoy. Montoro y Guindos lo más lejos posible. Nadal buscando su sitio sin preguntar a nadie.
Otra de las ideas de fuerza que quiso trasmitirse ayer es la actitud de dialogo y amabilidad. Por eso, como portavoz del Gobierno se ha colocado a Méndez de Vigo, un hombre exquisito en las formas pero que no ha conseguido, hasta ahora, templar la batalla de padres y docentes contra una LOMCE contestada en la calle, en las autonomías y en los centros escolares. Pactar no solo consiste en actuar con simpatía y buena educación, hay que aceptar los argumentos del contrario y llegar a acuerdos cediendo. Y esto último: lo de ceder, es lo que no tienen tan claro.
Se puede llegar al Gobierno si la oposición se abstiene pero no se puede gobernar en minoría creyendo que mantienes el rodillo parlamentario. Cuanto antes se percaten mejor. Una cosa es que a la oposición no le interesen unas nuevas elecciones y otra distinta es que traguen con todo y pierdan hasta la capacidad de acudir a las urnas.
Más que quejarse amargamente de la continuidad del nuevo Gobierno, tanto el PSOE como Ciudadanos, tienen la oportunidad de demostrar que son la oposición y que van a devolver a los españoles lo que la crisis y las políticas del PP les birlaron. Que los recortes impuestos por Bruselas no caigan sobre las espaldas de los mismos y que en este país se puede conseguir una ley de Educación laica, sin sesgo ideológico y de calidad. Entre otras cosas.


El rincón del soneto - POR FIN MARIANO RAJOY FUE INVESTIDO

05.11.16 | 12:25. Archivado en Salvador Freixedo


POR FIN MARIANO RAJOY FUE INVESTIDO

Por fin Mariano Rajoy fue investido
porque mucho lo había deseado.
Pero el pueblo español, infortunado,
se ha sentido ferozmente embestido.

Se ha sentido zarandeado y cogido
y arrastrado por el suelo y corneado.
Mariano vagueará lo acostumbrado,
y al Coletas lo tendrá consentido.

Sorayita le ofrecerá sus teles,
Montoro forrará a los catalufos
y les perdonará todos los pufos.

El PP nos verá como peleles,
y seguirá habiendo muchos chiringuitos
para colocar a los amiguitos.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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Andrés Aberasturi - ¿Continuismo? Pues claro

05.11.16 | 08:16. Archivado en Andrés Aberasturi


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Resulta curioso comprobar cómo tras cada discurso de investidura y tras cada cambio de Gobierno, cuando repite el partido que ya estaba en el poder, renace una palabra que esgrime la oposición sea esta la que sea, tanto en el PSOE como en el PP. La palabra, que camina entre el desprecio, el imposible desengaño y el tópico, es "continuismo" en todas variantes: un discurso continuista, un gobierno de continuidad etc. Pues claro. ¿Acaso la oposición que sea espera otra cosa? Los gobiernos del mismo color se suceden sin apenas retoques porque creen que lo están haciendo bien, que estaban en el buen camino y que hay que seguir por esa senda. Cuando UCD, la cosa tenía más morbo porque eran tantas las familias aglutinadas tras esas siglas y en unos tiempos tan turbulentos, que siempre se trataba de ver hacia donde soplaba el viento de los cambios.
Luego se asentó el bipartidismo y no hubo más. Si no había mayoría absoluta, era fácil hacer pactos con partidos pequeños que se prestaban a poco a cambio de mucho y así hicimos gran parte del camino democrático de este país. Todo era más o menos previsible y daba igual "quemar" en algún tema concreto a un ministro porque siempre había otro de repuesto con el mismo perfil. Hasta que llegó ZP.
Llegó ZP y no se sabe muy bien por qué pero todo cambió. El nuevo presidente debió sentirse llamado/elegido por la gran Historia y empezó a formar gabinetes por lo menos pintorescos que daban muy bien en las fotos pero no tanto en los ministerios. Tampoco aquello era un problema porque ZP lo que quería en realidad era una consejo de subsecretarios en el que él ocupaba todas las carteras. Hubo excepciones, claro, pero terminaron tirando la toalla. Y lo mismo pasó con dialéctica posible entre Ferraz y Moncloa: sencillamente desapareció laminada por el presidente del talante y contador de nubes. Y es ahí donde los estudiosos tendrían que investigar para entender lo que ahora está pasando en el PSOE.
Pero a lo que vamos. El "nuevo" Gobierno de Rajoy es continuista, es calculadamente continuista, y vocacionalmente continuista. Y esto, que la oposición propone como un mal, a Rajoy le parece lo mejor del mundo. No hay sorpresas porque ya dijo que no las iba a haber y que no pensaba cambiar "lo que va bien" -según él- necesite o no del apoyo de otros. El límite de lo que Rajoy entiende como como concesión debe estar en la supresión de la reválida de la LOMCE, pero no creo que vaya mucho más allá.
¿Será capaz de llegar a acuerdos con estas premisas o nos veremos dentro de muy poco de nuevo ante la urnas? Personalmente creo que la legislatura no va a durar mucho, lo justo para que el PSOE salga de su laberinto y sea capaz de ilusionar con el nunca explicado gobierno de progreso. Lo bueno que tiene Rajoy es la coartada de Bruselas que se pasa el día amenazando. Lo complicado que tiene el PSOE es -además de su propia reconstrucción- explicar cómo se puede conciliar la derogación de los ajustes con lo que nos demandan en Europa y mucho más visto lo ocurrido en Grecia de la que ya no habla ni Podemos.


Fernando Jáuregui - Lo importante no son los ministros: ¡es el Gobierno, estúpido!

05.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Ahora que tan de moda se pone el apellido Clinton, me viene bien parafrasear aquella frase, tan conocida, de un asesor del ex presidente y marido de la -espero que- futura presidenta de los Estados Unidos, "¡es la economía, estúpido!", para hablar del nuevo Gobierno de España. Lo digo porque no creo que merezca la pena tanto fijarse en el perfil de los nuevos (y los viejos) ministros, todos ellos, me parece, personas estimables, cuanto en el del Gobierno en su conjunto. Y, viendo a este equipo de nuevos (y viejos) miembros del "team" de Mariano Rajoy, todos ellos patentemente dialogantes, con un talante excelente y con un no demasiado acusado perfil político -con una sola excepción, quizá, en los tres casos, y dejo al lector que decida de quién se trata--, me pregunto si es este el conjunto gubernamental necesario para hacer frente a los nuevos retos.
Lo primero que se me ocurrió, al leer la lista de los nuevos -y viejos- ministros, fue preguntarme si Rajoy había entendido el mensaje lanzado por estos casi once meses de parálisis política, un período en el que dos sucesivas elecciones generales no habían arrojado un claro ganador en las urnas, aunque, cierto, el PP venció a los demás partidos en ambos casos. Rajoy resultó investido gracias al apoyo "crítico" -pero apoyo- de Ciudadanos y a la abstención -que valió su peso en oro, aunque la torpeza de Pedro Sánchez impidió las contrapartidas- del PSOE. Quizá algún guiño a la negociación inminente, inevitable para prolongar durante tres o cuatro años el Ejecutivo del PP, hubiese resultado conveniente a la hora de formar este Ejecutivo. En principio, no ha habido ni guiños ni señales de humo: Rajoy ha formado un equipo de gentes del partido, o como si lo fueran, fieles a la doctrina marianista. Como si aún conservase la mayoría absoluta.
Luego, si lo piensas con más calma, te das cuenta de que todos ellos -bueno, quizá con la excepción mentada, o no mentada- son personas con una gran capacidad de diálogo, un equipo -con una excepción, ya digo- muy cohesionado en torno a la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, que ha visto cómo salían del elenco dos de sus principales enemigos. Quien piense que la "número dos" pierde poder porque en el Consejo de Ministros se va a sentar una persona con la que no se entiende, se equivoca: va a ser ella quien negocie la paz territorial y quizá también la social. Todo, o casi, va a depender de ella, en quien Rajoy descansa muchas responsabilidades.
Y yo, si tengo que decir la verdad, tengo bastante confianza en la capacidad de diálogo y negociación de doña Soraya, que ya no puede desgastarse más haciendo de portavoz gubernamental, no porque pierda esa parcela, sino porque entiendo que tiene cosas más importantes que hacer, una vez que Rajoy ha decidido no incorporar un ministro para la negociación con las autonomías más complicadas -véase Cataluña- ni para las reformas imprescindibles legales y administrativas, algo que, a mi juicio, empobrece a este Gobierno y no deja otro remedio que confiar en la probablemente buena gestión de la vicepresidenta.
Así, más allá de las incorporaciones, quizá afortunadas, o de las salidas y permanencias en un Gobierno que, en cuanto a lo noticioso, nos ha decepcionado, creo que conviene fijarse más en el conjunto y esperar que, si Rajoy sigue comportándose como si nada hubiese ocurrido desde el pasado 20 de diciembre, al menos sus ministros hayan entendido que ha llegado el tiempo de los cambios y del Cambio, de la regeneración política. Pensar que nada debe cambiar porque todo va bien sería, en estos momentos, punto menos que suicida. Quiero estar seguro de que este Gobierno, con el que Rajoy inaugura una Legislatura que va a ser de aúpa, comparte, el menos, este criterio.


Fermín Bocos - Un gobierno de funcionarios

05.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Que Mariano Rajoy no se molestara en comunicar personalmente la composición del nuevo Gabinete es todo un síntoma. Rajoy seguirá haciendo de Rajoy. Desde Ciudadanos (socio de investidura) deberían ir haciéndose a la idea de que como decía el ciego del lazarillo de Tormes: no muda el hombre de condición por mudar de lugar. Lo de las 150 medidas regeneradoras pactadas, en fin, mejor que Rivera no insista.
Por lo demás, la oposición habla de "continuidad" y en el PP elogian la sabiduría del jefe a la hora de elegir. Diez de trece, la mayoría de los ministros son funcionarios de carrera. Asciende María Dolores de Cospedal, pero no a costa de Soraya Sáenz de Santamaría que sigue siendo Vicepresidenta aunque haya perdido la encomienda de portavoz. Pero retiene el CNI, departamento clave en el mundo actual en el que la información y la evaluación de riesgos son esenciales a la hora de tomar decisiones. Otro ascendido es Iñigo Méndez de Vigo. Retiene Educación y Cultura y será el nuevo portavoz del Gobierno. Es un político de talante conciliador acreditado durante el tiempo que lleva de ministro intentando la deconstrucción de la repudiada Ley Wert sin que la operación haya derivado en polvorín político. Era previsible la continuidad de Luis de Guindos y menos la de Cristóbal Montoro dado que él mismo había comentado que quería volver al sector privado. En apariencia gana de Guindos, pero al nombrar ministro a Nadal, próximo a Montoro, la cosa se equilibra. Resulta llamativo que los perdedores de la crisis -por cesantes-, hayan sido García Margallo y Fernández Díaz, ministros que pasaban por ser amigos del Presidente. La caída de éste último estaba cantada tras ser reprobado por toda la oposición por el asunto de las escuchas que revelaron maquinaciones "non sanctas" contra dirigentes políticos rivales. A García Margallo le puede haber perjudicado alguna indiscreción en la que sugería estar dispuesto relevar a Rajoy caso de que Ciudadanos hubiera exigido que el PP presentara otro candidato a la investidura. Su sustituto, Alfonso Dastis es un diplomático profesional sin perfil político. Todo lo contrario de Margallo. A Dolors Montserrat podría haberla nombrado Albert Rivera. Al nombrar a Juan Ignacio Zoido ministro del Interior, Rajoy apuesta por la seriedad. Ha sido juez antes que alcalde y tiene fama de hombre afable y campechano. En la elección de Iñigo de la Serna, un político joven, con ambición y cabeza bien amueblada, quizá se atisba por parte de Rajoy un señalamiento de delfín. Sabido que el PP está en minoría en el Congreso habrá que esperar para saber si este es el Gobierno que España necesitaba en estos momentos. Hay elementos para la duda.


Luis del Val - Los ministros y yo

04.11.16 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Intento repasar los momentos estelares de mi vulgar existencia, y como no soy Stefan Zweig, tampoco encuentro instantes especialmente esplendorosos, salvo los que suelen ser comunes a todos los mortales. Bueno, sí, hay media docena de circunstancias que se me grabaron con especial satisfacción, pero en ninguna de ellas recuerdo, por ejemplo, quién era el ministro de Agricultura o quien ostentaba la cartera de Asuntos Exteriores.
Incluso cuando pasé fugazmente por la Administración y trabajé con algunos ministros, sólo me importaban aquellos que eran admirados o amigos -Rafael Calvo Ortega, Paco Fernández Ordoñez, Joaquín Garrigues Walker o Rodolfo Martín Villa- mientras al resto los observaba con el mismo interés con que me enteraba quién había sido elegido presidente de mi comunidad de vecinos.
Hoy, todos los diarios aparecen con sesudos y muy meritorios comentarios sobre los nuevos ministros, pero tengo asumido que los ministros no tienen mucho poder. Y no me parece mal. Por ejemplo, te imaginas a alguno de la galería reciente que han irrumpido dispuestos a asaltar los cielos, y te alivia mucho eso, que los ministros no tengan mucho poder. Dependen del presidente del Gobierno, y el presidente del Gobierno depende de Bruselas, y en Bruselas dependen de la coyuntura económica, del precio del petróleo, y de una serie de factores que ni los deciden en Estrasburgo, ni lo determina ninguna Comisión.
Puede que esto decepcione a los recién nombrados e impaciente mucho a los vocacionales de esas revoluciones que cambian las sociedades de arriba a abajo, pero la francesa, por ejemplo, que parece la más drástica, después de la toma de La Bastilla mantuvo la monarquía durante más de dos años, y la decadencia de Roma se llevó casi un siglo hasta que reconociera que ya no era lo que fue. Bueno, las tomas de posesión de hoy son muy importantes para los nuevos ministros, pero en su primer empleo, en su primer amor, en su matrimonio, en sus ascensos y en su paternidad, reconozca usted que nunca tuvo que ver nada ningún ministro.


Escaño Cero - Increíble pero cierto

04.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Hace tan solo una semana las encuestas auguraban que Hillary Clinton sacaba unos cuantos puntos de ventaja a Donald Trump, pero en política como en otros ámbitos de la vida no se puede dar nada por seguro porque lo mismo te aparece el Director del FBI y te manda al furgón de cola.
Y es que eso es exactamente lo que ha pasado, está pasando. De repente el director del FBI, republicano por más señas, ha decidido que hay que seguir indagando en los correos de Hillary Clinton cuando era Secretaria de Estado y que envió desde un servidor que no era seguro.
Así que la decisión de James Comey, que así se llama el Director del FBI, le ha venido a Donald Trump como agua de mayo revirtiendo las encuestas y colocándole como ganador de las elecciones presidenciales que se celebraran el próximo martes.
Claro que cabe preguntarse si es "inocente" la decisión del todopoderoso director del FBI.
Sí, ya se, en democracia todos los ciudadanos son iguales ante la ley, y este debe de ser un principio irrenunciable en un Estado de Derecho. Pero aún así hay cosas que no cuadran. A Hillary Clinton las autoridades ya la han revisado sus e mails del derecho y del revés y la conclusión fue que no había cometido ninguna irregularidad y que no había puesto en peligro la sacrosanta seguridad nacional. Por eso huele un poco a chamusquina que de repente James Comey, Director del FBI, no se termine de dar por satisfecho y haya puesto la campaña electoral del revés acusando sin ningún fundamento sólido a Hillary Clinton.
La consecuencia de la irrupción del señor Comey en la campaña electoral no es otra que puede dar ventaja a Donald Trump y hacer de este el próximo presidente de los Estados Unidos.
Resulta increíble que un tipo como Trump pueda ser presidente pero hoy se puede decir que la balanza ya se está inclinando a su favor.
Que Trump sea Presidente de Estados Unidos es como para que nos echemos todos a temblar porque no parece tener ni las cualidades, ni la formación, ni la consistencia política para asumir tamaña responsabilidad.
No digo que Hillary Clinton sea la panacea pero si que es una persona seria con la que no caben grandes sorpresas mientras que si Donald Trump es presidente será como ir al parque de atracciones y subirse a la montaña rusa. Me temo que iremos de sobresalto en sobresalto. Ya ven lo que hace una semana se antojaba increíble, que Trump pudiera convertirse en Presidente, hoy está camino de convertirse en realidad.


El Abanico - Isabel Gemio: una sonrisa vale más que mil palabras

04.11.16 | 08:16. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Ocurre que a veces, no siempre, las malas noticias ocupan un lugar destacado en los medios de comunicación, mientras que las buenas obras suelen pasar desapercibidas. No porque a los lectores no les preocupe lo que ocurre en el mundo y cuál es la labor solidaria que llevan a cabo algunas buenas gentes, simplemente es porque la realidad política, económica o deportiva, se impone en nuestra sociedad. Lo que dificulta que algunas ONG o Fundaciones den a conocer su labor en favor de los más necesitados.
No es el caso de la presentadora y periodista Isabel Gemio, quien desde hace años lucha por dar visibilidad a través de la Fundación que lleva su nombre, a esas miles de personas que padecen enfermedades raras. Algunas de las cuales ni siquiera son conocidas por los especialistas, lo que obliga a los enfermos y a sus familias a realizar un peregrinaje muy ingrato por los centros de salud. La mayoría de los cuales no cuenta con los medios económicos y tecnológicos necesarios que les permita investigar cuáles son los orígenes de algunas de ellas.

Para conseguir la financiación que fomente la investigación sobre la atrofia muscular y las enfermedades raras Isabel ha echado mano de algunos de los grandes cocineros de nuestro país, como son: María Marte, Mario Sandoval, Oscar Velasco, Francis Paniego, Oriol Balaguer y Paco Roncero, todos ellos con un Oscar a la gastronomía en sus restaurantes. Una Estrella Michelín, ganada con trabajo e ingenio por su selecta cocina que esta semana pudieron degustar en el Casino de Madrid, todos aquellos que acudieron a la llamada de Isabel Gemio. Quien conmemoraba así el VIII Aniversario de su Fundación, que se ha convertido en el centro de su vida.
No es fácil reunir en una misma cocina a tantos virtuosos de la cocina más innovadora, salvo Isabel, que consigue todo lo que se propone, gracias a esa energía y capacidad de entrega que pone en todo lo que hace. Pero no solo eso, como broche de oro los comensales pudieron disfrutar también de las canciones de dos grandes cantantes como son Joan Manuel Serrat y Estrella Morente, siempre dispuestos a acudir allí donde se les necesita si con ello contribuyen a una buena causa.
Habrá quién piense que mejor sería que quienes acuden a estos eventos pagando un dineral, lo hicieran aportando el dinero sin necesidad de posar ante la prensa, vestirse de tiros largos, o degustar un menú cinco tenedores. Yo misma me he hecho esa misma reflexión en alguna ocasión, pero al final he llegado a la conclusión de que si el fin es bueno, que es de lo que se trata, lo demás es anecdótico. Y en casos como este, donde los organizadores y los patrocinadores se implican al máximo, con el fin de que esos niños, esos mayores, hombres o mujeres, puedan alcanzar un mayor bienestar, e incluso su curación, hay que aceptar que el fin justifica los medios.
Otro de los logros conseguidos por Isabel y las familias de algunas asociaciones de estos enfermos es haber implicado a la Reina Letizia en sus proyectos. Una labor que lleva a cabo sin dar tres cuartos al pregonero, sensible como es con las enfermedades que padecen los más débiles, en este caso los niños. Una preocupación que le afecta especialmente como madre y como miembro de una de las instituciones más respetadas de nuestro país. De ahí que no dude en acudir a la llamada de esos angustiosos padres siempre que así se lo demandan, y sin que trascienda todo lo que hace, que es mucho. De igual manera que es importante la colaboración y las ayudas económicas que proporcionan algunos de los empresarios más importantes de nuestro país.


Charo Zarzalejos - Rajoy ya no fuma

04.11.16 | 08:16. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 3 (OTR/PRESS)

Hace ya tiempo que el Presidente del Gobierno abandonó el vicio del fumeque. Sin embargo, hay que reconocer, que ya es frase hecha eso de que "Rajoy se fuma un puro". Es una metáfora de su forma de hacer política y sobre todo de su forma de "estar" en política. Realmente es un hombre imperturbable, que administra sus silencios con más acierto que error porque de lo contrario no sería un superviviente nato. Treinta años en política dan mucho de sí. Es tiempo suficiente para aprender más de un "truco", que en política hay muchos, y una eternidad para cometer errores, que sin duda, más de uno ya tiene en su mochila.
Lo sorprendente es que todavía existan quienes cuando afirman eso de que "Rajoy se fuma un puro" lo digan en la convicción de que no se entera de nada, de que no hace nada, que lo suyo es dejar ir las cosas. En fin, que es una especie de pasmarote al que si los acontecimientos le son favorables es por pura casualidad, por capricho del destino. ¿Tiene la culpa de la crisis socialista?. En muchas ocasiones los errores ajenos convierten a uno en auténtico campeón.
Creo, no obstante, que Rajoy se las sabe todas o casi todas. Otra cosa es que no lo declare, que no entre a los trapos propios y ajenos, que no meta ruido. Creo que el error mayúsculo de muchos ha sido despreciar o infravalorar su forma de "estar" en política y el suyo, el de Rajoy es no darse a conocer más de lo que lo ha hecho, el no cultivar la distancia corta que es donde de verdad gana y que en política es una herramienta que deshace muchos entuertos y rompe muchos apriorismos.
Rajoy ya no fuma y además ya tiene Gobierno dispuesto a transitar por una legislatura que va a estar llena de charcos. La Oposición, como es natural, se dispone a ejercer de tal y así debe ser porque ese el mandato que han recibido. Aunque ya no fuma, Rajoy sabe que no lo va a tener fácil pero si algo hay que ir teniendo claro es que los charcos que pise van a ser los justos y tratará de le salpiquen lo menos posible.
Quienes le conocen muy de cerca aseguran que la legislatura de la crisis fue "excepcionalmente dura en la que todos dejamos de ser un poco, como de verdad somos. Rajoy va a hablar y mucho y va a negociar y sabe que va a tener que ceder. Se reunirá con todos y con todos tratará de llegar a acuerdos. Lo que no esta tan claro es que los demás sepan cuanta paciencia es capaz de tener, lo correoso que puede ser y el poco miedo, por no decir ninguno, que tiene a la hora de tomar decisiones. De lo contrario este país se hubiera ido a la porra hace tiempo".
Rajoy ya es un personaje más que conocido. Sabemos de sus dotes parlamentarios, de sus silencios que irritan. Lo que queda por averiguar es como dirigirá Pablo Iglesias a su grupo, que discursos quedan por dar a Gabriel Rufián, como actuará Albert Rivera en el estrecho espacio que le queda entre su si a Rajoy y su papel de Oposición y como Javier Fernández -otro con paciencia de santo- gestionará esa abstención que tanta herida ha provocado en su partido.

Estar atentos a Rajoy es más que obligado. A fin de cuentas es el máximo responsable de un Gobierno que sólo tiene, de manera segura, 137 escaños, y que, por tanto, tendrá que actuar de manera hasta ahora inédita. Tan inédita como la situación de la propia Oposición en cuyo escenario la pugna entre la izquierda puede convertirse en estrategia. Que Rajoy no se fuma un puro es solo una humilde sugerencia.


El rincón del soneto - LOS TONTOS DE JALOGÜÍN

03.11.16 | 12:00. Archivado en Salvador Freixedo


LOS TONTOS DE JALOGÜÍN

Los tontos devotos del jalogüín
siguen una tradición extrajera
que por encima de ser majadera
es estúpidamente fea y ruin.

No debería importarnos ni plin,
pues quien la sigue demuestra ceguera,
además de que tiene la sesera
completamente llena de serrín.

Hay que ser tontos y estar como cabras
y ser padres y madres inconscientes
para vestir a niños inocentes

de difuntos con caretas macabras.
Además de no ser nada hispánico
jalogüín tiene mucho de satánico.

___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«IGLESIA, ¡DESPIERTA!»
freixedo.autor@laregladeoroediciones.com
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Isaías Lafuente - ¿No era tan urgente?

03.11.16 | 08:16. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Este jueves conoceremos la composición del gobierno con el que Mariano Rajoy afrontará su segunda legislatura. Su investidura se produjo el pasado sábado y ese mismo día anunció que tardaría cinco días en dar el nombre de sus ministros. En 2011 no tardó tanto y Rajoy anunció su ejecutivo a las 24 horas de ser investido. Es verdad que Rajoy no pudo jurar su cargo hasta el lunes porque el rey no estaba en España. Y es verdad que al día siguiente fue fiesta nacional. Pero no creo que el hombre que pretendía hacernos votar el día de Navidad si se hubieran producido unas terceras elecciones tenga inconveniente alguno en que sus ministros tomen posesión en festivo.
Durante 300 días nos han martilleado con la urgente necesidad de que España tuviese un gobierno que no estuviera en funciones. Los grandes asuntos paralizados durante estos diez meses, la necesidad de elaborar los Presupuestos del Estado para el próximo ejercicio, nuestra imagen frente al exterior y las presiones de la Unión Europea para hacer frente a nuestros compromisos así lo exigían, se nos decía una y otra vez. Así que lo serio era tener gobierno lo antes posible y resulta que cuando llega el momento no importa diferir su nombramiento casi una semana. Alguno alabará el impresionante control de los tiempos de Mariano Rajoy, aunque más bien parece todo una tomadura de pelo.
Porque si Rajoy no ha tenido tiempo en diez meses para pensar en su gabinete, malo. Pero si ya lo tiene en su cabeza, que es lo más normal, no se entiende este aplazamiento. Sólo cabe esperar que esta lenta maduración merezca la pena. Que en el casting no se cuelen ni sorias ni ratos ni matos, que ningún ministro necesite de ángeles para aparcar su vehículo oficial, y que para resolver los grandes asuntos de Estado, que unos cuantos tenemos pendientes, encuentre candidatos proclives al diálogo y a la negociación y con suficientes capacidades personales y profesionales como para no necesitar que la Virgen del Rocío nos eche una mano.


Antonio Casado - Sánchez rompe con el PSOE

03.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Pedro Sánchez se fue del grupo parlamentario el sábado 29, horas antes de la segunda votación a Rajoy, por no pasar el trago de obedecer un mandato del comité federal del PSOE. Peor fue lo del día siguiente. El domingo por la noche, sin ser consciente de ello, rompió con el partido. Ni sus propios seguidores lo reconocieron como alguien de los suyos cuando en la tele lanzó su grito por un PSOE "autónomo", lejos del PP y cerca de Podemos, lejos de las élites y cerca de los militantes.
Así vino a denunciar que el PSOE se ha derechizado, le falta un proyecto y carece de autonomía en la toma de decisiones. Item mas, necesita alejarse de la oligarquía (el IBEX, Prisa, Telefónica, Felipe González...) y acercarse a Podemos ("de tú a tú", "de igual a igual") si quiere avanzar.
El líder de Podemos, Pablo M. Iglesias, aplaudió con la orejas estas declaraciones de Sánchez, que incluían su arrepentimiento explicito por haber creído erróneamente que Podemos era un partido "populista". Y eso ocurría, dicho sea de paso, tres días después de que Unidos Podemos hubiese vuelto a apostar por la salida del euro y la ruptura de la UE.
Es lo que pedían las enmiendas (derrotadas), que presentó su grupo, en sintonía con la extrema derecha, a un informe sobre la política económica y social de la Unión Europea, que sí apoyaron los socialistas en Estrasburgo. Y parece lógico que dirigentes y militantes del PSOE sospechen que Sánchez comparte esas tesis. A partir de ahora cualquier posición política de Podemos, o cualquier conducta censurable de los seguidores de Iglesias, se volverá contra Sánchez. Lo ha querido así.
Sánchez no dijo ni media palabra sobre el estado en el que deja al partido después de haberlo liderado. Dos estrepitosas derrotas electorales y un partido roto. Esa es su herencia. Pero no hubo ni asomo de autocrítica sobre esas dos realidades innegables. Al contrario, todo fueron censuras a terceros. Como si él fuera la excepción en un sinfín de errores cometidos por otros, también por la comisión constituida tras su dimisión, de la que dice que "ha metido al PSOE en un rumbo equivocado".
Y, por supuesto, ni media palabra sobre las razones del "golpe" del 1 de octubre, inspirado en la necesidad de evitar unas nuevas elecciones y desbloquear la situación política, no como prueba de amor a Rajoy.
Sánchez no quiere valorar esas razones, las mismas que llevaron luego a la gestora a recabar del comité federal un mandato de neutralidad (abstención) en la investidura al candidato del PP. No sale de su insistencia argumental en que la abstención de 68 diputados socialistas sirvió para "facilitar" el Gobierno del PP. Como si el haber persistido en el "no es no" lo hubiera impedido, una vez archidemostrado que cualquier otra alternativa era inviable, salvo la de acudir de nuevo a las urnas.


Al margen - La inteligencia de las gafas

03.11.16 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

A las gafas les ocurre lo mismo que a quienes las llevan, que pueden ser inteligentes. Es más; acaso el número de las gafas inteligentes sea mayor que el de los portadores inteligentes, si nos atenemos a lo que se espera de aquellas y de éstos. La inteligencia de las gafas radica en su funcionalidad, que no es otra que la de favorecer la visión de las personas, devolviéndoles la percepción correcta, y en consecuencia jubilar, de los contornos, los volúmenes, los colores y los detalles de las cosas. La inteligencia de los seres humanos que las usan ya es otro cantar, pero en el Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández, de Elche, hay personas tan inteligentes que han creado, y con tecnología íntegramente española, unas gafas más inteligentes aún que las ordinarias. Y más benéficas.
Se trata de unas gafas que pueden salvar vidas, la vida de cualquiera, cuando su usuario sufre un accidente, un asalto, un secuestro o cualquier súbita adversidad que requiera su inmediata localización y su pronto socorro. Mediante un invisible dispositivo instalado en una de las patillas, que incluso puede activarse con la voz del usuario, las gafas trasladan el SOS a la policía, o a una empresa de seguridad, o a la familia, o a emergencias sanitarias, o a los amigos, o a todas partes, comunicando el suceso y señalando la ubicación. Teniendo en cuenta que a la víctima de un rapto o de cualquier agresión, lo primero que le arrebatan es el teléfono móvil desde el que pudiera pedir ayuda, los beneficios de éste invento español son incalculables.
Si, de una parte, admira el talento de los compatriotas, particularmente de los que habitan lejos de las oportunidades para desarrollarlo y concretarlo que ofrecen las grandes ciudades, más admira, de otra, que los inventores de éstas gafas maravillosas permanezcan en nuestro país y no hayan sido deglutidos en la trágica diáspora de nuestras mentes más despejadas, es decir, que sigan en Elche, cabe su Universidad, y no anden por ahí, en Londres, Berlín o Nueva York, entregando a la fuerza, en el extranjero, la inmensa plusvalía de su trabajo.
La inteligencia de España casi siempre se ha tenido que ir, pero en los últimos años, en los de ese gobierno del PP que ahora asombrosamente se reedita, la fuga cobró forma de expulsión y de estampida. Tal vez algún día seamos capaces de crear una clase política, un gobierno, una sociedad, tan inteligente como esas gafas.


Fermín Bocos - Trump se acerca

03.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Habrá que esperar al próximo martes para salir de dudas pero, ordenadas y analizadas, las noticias que nos llegan desde los EE.UU. sugieren que Donald Trump puede ganar a Hillary Clinton y convertirse en el cuadragésimo quinto presidente de aquella gran nación. La inopinada irrupción en la campaña de James Comey, director del FBI, reabriendo la investigación sobre el caso de los famosos -y se suponía que archivados- correos electrónicos de la señora Clinton, está a punto de dar un vuelco a la campaña. Por primera vez, Trump ha conseguido colocarse por delante en las encuestas. Algunos de los analistas políticos norteamericanos más prestigiosos se preguntan qué es lo que ha podido impulsar a Comey a tomar una decisión que contraviene la asentada neutralidad de esta agencia federal en relación con los procesos electorales. Algunos conjeturan que el director, de conocido pasado político republicano, quizá teme ser relevado caso de que de Hillary Clinton consiga llegar a la Casa Blanca. Es una hipótesis plausible, pero no excluye otras. Lo cierto es que desde los tiempos (oprobiosos) del "reinado" de J. Edgar Hoover al frente del FBI, no se recordaba una iniciativa tan lesiva contra uno de los candidatos a la Presidencia de los EE.UU. Sólo falta una semana para las elecciones. La biografía de Donald Trump está jalonada de escándalos y excesos. Es un personaje que presume de ignorancia y exhibe un talante que delata un narcisismo patológico. Pese a ser nieto de un emigrante alemán, son conocidas sus atroces declaraciones contra los inmigrantes. Especialmente calumniosas resultan las expresiones emitidas durante la campaña contra los mejicanos. Sus ideas sobre política internacional son erráticas. Su mundo, el mundo en el que se encuentra en su salsa, es el de los shows televisivos en los que se despacha ordinariez. Ahora podría darse la circunstancia de que el director del FBI le hubiera abierto la puerta para llegar a la cima del mundo. Visto de lejos parece una comedia. Visto de cerca se aproxima a la tragedia.


Francisco Muro de Iscar - El nuevo Gobierno

03.11.16 | 08:16. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Si ésta fuera una democracia sólida y consolidada, ahora no estaríamos esperando que Rajoy decidiera en una íntima y profunda conversación consigo mismo y con sus circunstancias, con nadie más, quiénes van a ser los ministros, sino que estaríamos hablando de qué van a hacer los ministros, el Gobierno... Pero como es casi seguro que, cuando usted lea esta columna, algunos ministros todavía no sabrán que lo van a ser*, entonces todo es posible.
Rajoy cogerá el teléfono y dirá algo así como "he pensado en usted -el tú suena mal si vas a ofrecer un Ministerio- para que desempeñe la cartera de... -es posible que se haga un silencio que al interesado le parecerá demasiado largo y a Rajoy corto- lo que sea". Y segundos después, Rajoy escuchará eso de "muchas gracias, señor presidente -no le va a decir, "gracias, machote" o algo por el estilo- es un honor inmerecido -otra mentira que dicen siempre quienes reciben la oferta de un cargo, incluso el de presidente de la comunidad de vecinos-, espero responder a la confianza que me otorga". Es casi seguro que nadie le dirá que no, aunque le ofrezcan Defensa y el interesado sea licenciado en Matemáticas o graduado en Derecho, y es casi seguro que tampoco ninguno pregunte cuáles van a ser no ya las líneas estratégicas del Gobierno sino las de su, casi ya, nuevo Ministerio. Si hay suerte, en el Consejo de Ministros del viernes, tal vez, no es seguro, el presidente diga a sus nuevos ministros de qué va a ir la legislatura.
Diez meses después, empezamos de cero. Lo razonable es que desde hace tiempo hubiera distintos equipos ministeriales trabajando en reformas de consenso. Informes y dossieres diciendo qué se puede pactar con el PSOE y qué con Ciudadanos, dónde se pueden arañar los cinco votos del PNV o cómo encontrar aliados donde no apoyen los que se abstuvieron en la investidura.
El Gobierno debería haber enviado ya el presupuesto para 2017 a C"s y PSOE porque sin sus votos no sale adelante y, entonces sí, Europa nos la va a meter doblada. Alguien debería llevar meses trabajando en una salida institucional para Cataluña, en cómo afrontar la reforma de las pensiones, la nueva fiscalidad autonómica y la suya y la mía, en qué se puede ceder y que no para la reforma laboral o la educativa, qué podemos salvar y que no del Estado de Bienestar o cómo hincarle el diente de una vez, con consenso y más medios, a la reforma de la justicia. Pero todo indica que Rajoy se dedicó en cuerpo y alma a la investidura; cuando la consiguió por fin, a pensar el Gobierno; y, cuando tenga Gobierno, entrará en lo que importa: qué reformas y con quién. Dicen que Bruselas -que tiene casi la misma indefinición sobre el futuro de Europa que Rajoy sobre el de España- espera a que el presidente despeje las incógnitas del área económica para ponerse a pedir más recortes. Es posible que me equivoque y que Rajoy nos venda a partir de mañana confianza y esperanza a partes iguales. Hay que dar un cheque en blanco al nuevo Gobierno, al menos hasta que conozcamos quiénes lo forman. Que no digan que no somos generosos. Y además, es como la democracia: seguramente será el mejor de los posibles. Sobre todo si se ponen a trabajar rápido.


Fernando Jáuregui - Ciudades que se van volviendo invivibles

03.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

Andamos los de la clase periodística, los de la política o la institucional, angustiados estos días por si Trump es elegido presidente de los Estados Unidos -bueno, eso sí sería sin duda angustioso--, o si Sánchez regresa a la cúpula del PSOE, o si finalmente María Dolores de Cospedal ocupará o no un Ministerio "duro". Me da por pensar que, con toda la trascendencia que estas cosas traerían a nuestras vidas, el común de los mortales anda en otras preocupaciones más... ¿cómo diríamos? ¿cotidianas?

Y es que verá usted: pongamos que hoy hablo de Madrid, aunque podría hacerlo de otros muchos lugares que cada día despiertan con un nuevo sobresalto. Los habitantes de Madrid y, sobre todo, los que vivimos en los alrededores de la capital, nos acostamos este martes de difuntos y nos levantamos, madrugadores, este miércoles de vivos, preguntándonos si podríamos acceder en nuestro coche particular a la gran, supercontaminada, urbe.
Los servicios municipales no informaron casi hasta la medianoche de que, al menos este miércoles, no tendríamos que olvidarnos del automóvil si la matrícula concluía en número impar, porque era día par. O sea, que ahí tenemos la espada de Damocles, pendiente de unos miligramos de polución: quienes dependemos de los trenes de cercanías -y menos mal que eso funciona, de momento- y regresamos de trabajar tarde por las noches, tendremos que plantearnos un desembolso extra en coche de segunda mano, no importa qué coche, con tal de que, uno, sea barato para que podamos adquirirlo y, dos, que su matrícula acabe en número par, si nuestro vehículo "oficial" concluye en impar, o viceversa.
O sea, doble discriminación. Una, por tener que vivir fuera del casco urbano (es más barato), lo que restringe nuestra capacidad de acceder a transporte público y aumenta las restricciones a nuestro aparcamiento y circulación en el cogollo del monstruo. Dos, porque quien pueda adquirir un coche "suplementario" podrá siempre circular en su vehículo privado y quien no lo pueda hacer, pues eso: agua, ajo y resina, que es la consigna de vida de los menos pudientes.
Y no, no es cosa de que el municipio madrileño esté regido por podemitas y asimilados que no tienen la menor idea de cómo regular el tráfico, que también. El problema de Madrid, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Valencia o Santiago de Compostela, pongamos por caso, no es el color de los políticos que rigen la ciudad, o no es, al menos, el único problema. Es que algo está fallando en esa unidad de convivencia que se llama gran ciudad: convivencia, digo, entre humanos peatones y humanos automovilistas. Limitar la circulación a los días pares o impares, cerrar el centro al tráfico rodado particular, sembrar las calles de bicicletas que, por falta de un carril adecuado, suponen un riesgo cierto para la integridad del ciclista, pueden ser ocurrencias más o menos brillantes o eficaces. Pero no son la solución.
Y las ocurrencias no son patrimonio de formaciones moradas, azules o rojas: hace ya bastantes años, me desempeñé como director de los servicios de comunicación del Ayuntamiento de Madrid y tuve ocasión de pasmarme, ya entonces, ante la cantidad de sandeces prepotentes que se les ocurrían a ciertos munícipes. Impresión luego confirmada con los derroches locos de posteriores regidores municipales, con la falta de imaginación exhibida ante la más variada panoplia de cuestiones y con la sensación de que el "no", la prohibición, eran los únicos remedios que pasaban por la imaginación de los rectores de la Villa y Corte, y de otras villas múltiples de la piel de toro. Sí, ya sé que también ocurre en París o en Londres y para qué hablar de Roma... ¿Y qué? ¿Es que tenemos que conformarnos por ello? Y también sé que cada español anida en su alma un seleccionador de fútbol, un juzgador implacable y un alcalde, pero ¿nos priva eso a quienes nunca nos hemos presentado a unas elecciones municipales de nuestro derecho a queja contra los que sí se presentaron y, peor aún, ganaron?

La cuestión es, como ocurre con ciertos arquitectos faraónicos que solo aspiran a dejar al mundo memoria de "su" obra de arte en estaciones ferroviarias o aeropuertos, olvidando al pasajero, que esos rectores de las grandes ciudades no piensan en el destinatario de sus acciones, es decir, el ciudadano, sino en su supervivencia ante las elecciones próximas. Y así, fallan los servicios de información, de ayuda y, sobre todo, de planificación. Les basta con prohibir, sancionar y punto.
Las grandes ciudades, estoy escuchando a un munícipe sesudo en una radio alarmada, tienen un problema serio, porque sus habitantes producen más contaminación de la tolerable. Y no, no es cuestión de culpar al viandante o al conductor, que solo quieren llegar puntuales, en el menor tiempo y con el menor gasto posible, a sus trabajos; o disponer de una buena calefacción en invierno. No; que no nos culpen, además de crujirnos a multas e impuestos, que ahí sí que se les dispara la imaginación. Es cuestión de planificar y ejecutar correctamente planes nuevos, de política nueva, teniendo -esto y no otra cosa es la Nueva Política, esa que aún está lejos de llevarse a la práctica-- en el punto de mira a los hombres y mujeres cuya vida se administra.
Menos pensar en Trump -glub--, en Sánchez o en cómo llegaremos a Marte, cuando lo que es preciso es garantizarnos que lleguemos todos los días, cómodos y a salvo, sin sobresaltos, a nuestro destino en una ciudad, ejem, limpia. Aunque haya que ponerlo todo patas arriba. La ciudad, las grandes ciudades, no pueden seguir caminando -o conduciendo- hacia convertirse en invivibles. Y encima, cargando la responsabilidad en los "malos hábitos" de sus habitantes.


Escaño cero - ¿De quién son las pensiones?

03.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 2 (OTR/PRESS)

La diputada del PSC Mecá Perea tiene previsto preguntar al próximo titular del ministerio de Trabajo, que bien puede seguir siendo Fátima Bañez, por una decisión anunciada por la mismísima Bañez de permitir que aquellos mayores de 65 años que se hayan jubilado puedan cobrar la pensión y al mismo tiempo seguir haciendo algún tipo de trabajo.
Verán, yo estoy entre quienes creen que la gestión de Fátima Bañez en la anterior legislatura fue lisa y llanamente nefasta. Su reforma laboral ha dejado a miles de personas en el paro y en una situación desesperada. Así que no tengo ninguna simpatía por esta señora. Ahora bien, sí que estoy de acuerdo, si es que al final el gobierno del PP lo lleva a cabo, que a los 65 años, los ciudadanos podamos cobrar nuestra jubilación, esa por la que hemos cotizado religiosamente, independientemente de que decidamos seguir trabajando o no.
En definitiva el Estado nos devuelve nuestro dinero, no nos regala nada y me parece a mi que el Estado lo que no tiene derecho es en obligarnos a la inactividad absoluta si queremos acceder a nuestra pensión.
Los escritores nos venimos quejando de la situación absurda que supone tener que dejar de escribir a los 65 años porque de lo contrario no podemos cobrar la pensión. Si, claro, la alternativa es no cobrarla, lo que en mi opinión es una enorme injusticia.
Resulta sorprendente la falta de consideración y de respeto que algunos tienen hacia las personas que cumplen años y a las que consideran que nada tienen que aportar y que impiden que los jóvenes ocupen su lugar. Al entender de algunos de nuestros políticos, el talento, la experiencia, el conocimiento, son cualidades de las que un país puede prescindir. ¡Viva el adanismo!.
En mi opinión no poder cobrar la jubilación que uno ha ido pagando a lo largo de su vida laboral y al mismo tiempo decidir seguir en activo es una injusticia que afecta a derechos fundamentales de las personas.
Creo que el PSOE, o el PSC, deberían de revisar su posición en esta cuestión.


Carmen Tomás - Lo que funciona, no se toca

02.11.16 | 08:16. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

A unas horas de que Mariano Rajoy dé a conocer su nuevo gobierno, las tareas se agolpan. España no sólo tiene que trasponer más de 60 directivas europeas, nombrar bastantes embajadores y cubrir varias plazas de alto funcionario en organismos internacionales, sino que debe elaborar unos presupuestos, un plan de estabilidad y un techo de gasto. El sábado pasado, en su breve discurso de investidura, Rajoy dejó bastante claro que las medidas de política económica y las reformas que han logrado cambiar por completo la marcha de la economía española no se tocan. Y es lógico. Lo que hay que hacer es más reformas y tomar más y nuevas decisiones que acaben de enderezar el rumbo. Hay asuntos importantes pendientes como qué hacer con el sistema público de pensiones que presenta un déficit abultadísimo y que difícilmente se corregirá exclusivamente con más empleo, aunque llegáramos a los 20 millones de cotizantes.

Negar, a estas alturas, los beneficios de la reforma laboral o el crecimiento de la economía y del empleo, o la caída en picado de la prima de riesgo o el aumento del superávit exterior, es sencillamente de necios. Los informes de los expertos y de las agencias de calificación hace ya tiempo que han vuelto a confiar en España y de hecho muchas inversiones estaban esperando la salida del bloqueo político y empezarán a fluir. Además, la bolsa ha cerrado octubre con una ganancia superior al 4 por ciento y el turismo no cesa de llegar a nuestro país. Claro, que hay que mirar la evolución del precio del petróleo y de los tipos de interés. Por ello, el gobierno de los elegidos mañana jueves no podrá perder ni un minuto más y precisamente aprovechar el concurso del mayor número de diputados para que pueda abordar cuanto antes las ya ineludibles reformas, que terminen de modernizar nuestro sistema productivo y educativo.
Ya hemos recibido varios avisos de Bruselas y parece que nos dan noviembre como último margen para presentar unas cuentas con el déficit ajustado a los compromisos. Ya sabemos que habrá que sacar 5.500 millones de euros de rebajar el gasto o de subir los impuestos. Va a haber debate y probablemente será agrio. Pero, habrá de ser corto y no me cabe duda de que el gobierno encontrará socios para no tomar decisiones que penalicen el empleo. No hay que olvidar que aún la tasa de paro afecta al 18,9 por ciento de la población activa.


Pedro Calvo Hernando - Pronto para ver el futuro, tarde para impedirlo

02.11.16 | 08:16. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

La Comisión Gestora del PSOE parece que no va a tener ninguna prisa por convocar el esperado Congreso del partido, con la evidente intención de que se diluyan las expectativas de Pedro Sánchez para la recuperación de la secretaría general. El tiempo trabajará en contra del ex secretario general y ex diputado, que cuenta con muchos menos apoyos que Susana Díaz entre los componentes de la Gestora. Claro que la circunstancia adversa de Sánchez de no ser diputado la compartirá con la andaluza, que tampoco lo es, aunque con la desventaja de sus escasos apoyos entre los ahora dirigentes máximos provisionales del partido. Quienes vimos al ex secretario en la entrevista que Jordi Evole le hizo este domingo en el programa de La Sexta sabemos que su decisión de reencontrar la senda de la recuperación del poder en el PSOE es una decisión muy firme y que viene adornada por el convencimiento de que sabrá aprovechar la oportunidad de conseguir una reconquista gracias a los errores y sinrazones de sus adversarios interiores del partido. El gran error de estos es haberse puesto a favor del adversario PP y en contra del correligionario Sánchez. La lógica dice que lo pagarán caro.
Pero está ahí sobre todo la vergonzante circunstancia de que los de Susana aparecen ante la mayoría de españoles como los autores de la designación de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno y encima amenazando con vengarse en las cabezas de los que no acataron la postura de la abstención. Es imposible encontrar decisiones de parecido corte insensato en la historia de las reyertas políticas dentro o fuera de España. Ni siquiera cuando, como en esta ocasión, han mediado presiones intolerables de los poderosos de la farándula financiera, mediática y política. Si estas circunstancias se aclaran un poco más, los gritos de escándalo se van a escuchar hasta en la luna. Y tenemos la broma de ver cómo dirigentes del PP se dedican a elogiar a los de la sartén por el mango en el PSOE, mientras que estos maltratan sibilina o no sibilinamente a los pedristas. Es muy pronto para ver el futuro y es muy tarde para impedir ese futuro. El Gobierno se pone en marcha, y ese es un dato positivo. Pero no hay ninguno más. El balance no puede ser más horripilante.


Escaño cero - El castigo

02.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

La dirección del PSOE ha abierto un expediente a los quince diputados que no cumplieron con la decisión adoptada por el Comité Federal de abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy.
En realidad esta decisión no es ninguna sorpresa porque es lo que reza en el reglamento interno del propio grupo parlamentario socialista, así como en el de otros grupos parlamentarios. Y esta no ha sido, ni será, la primera vez que un diputado se salta la disciplina de su grupo.

Normalmente estas cuestiones se saldan con una multa pecuniaria y la cosa no va a más y es de esperar que en esta ocasión suceda lo mismo.
La Gestora del PSOE cometerá un error si le da una importancia excesiva al "no" a Rajoy de estos quince diputados. Si a la Gestora se le va la mano en la sanción entonces sin pretenderlo estará alargando la crisis que está viviendo el PSOE, mientras que si la cosa no va más allá de una sanción de seiscientos euros, las aguas volverán antes a su cauce.
Eso sí, creo que hay que distinguir entre la situación de unos diputados y otros. Porque no es lo mismo que se abstengan las dos diputadas independientes, Margarita Robles y Zaida Cantero que el que lo hagan diputados que se deben a la disciplina de su partido como lo son Odon Elorza, Rocío Frutos, Sofía Hernanz, Pere Joan Pons, María Luz Martinez Seijo y Susana Sumelzo. Caso aparte también es el de los diputados del PSC.
En mi opinión, los diputados del PSC están situados en esa tierra de nadie que supone que por un lado pertenecen a una organización independiente y por otra mantienen vínculos especiales con el PSOE. Quizá lo que sea una anomalía es que el PSC tenga voz y voto en los órganos de dirección del PSOE mientras que el PSOE no tenga la misma correspondencia en los órganos de dirección del PSC.

Quizá ha llegado la hora de que el PSOE aborde una reflexión sincera sobre sus relaciones con el PSC. No dudo de que al PSC le interesa seguir aliado con el PSOE, pero es cuestionable que al PSOE le interese mantener esa alianza tal y como ha funcionado hasta el momento.
Replantearse la alianza puede pasar por un divorcio amistoso que diera lugar a lo que más teme el PSC y es que el PSOE vuelva atener una federación propia en Cataluña o simplemente porque el PSC abandone los órganos de dirección del PSOE donde tienen voz y voto y la relación sea distinta basada en la independencia de ambos partidos aunque puedan llegar a acuerdos puntuales.
Lo que es evidente es que desde el PSOE no pueden retrasar por más tiempo el abordar como deben de ser sus relaciones con el PSC.
En cuanto a Margarita Robles y Zaida Cantero, ninguna de las dos está obligada por la disciplina de partido ya que son independientes y por tanto en su caso me parece a mí que no ha lugar a ninguna sanción. Cuando un partido invita a un independiente a ir en sus listas debe de contar que hay unos límites a lo que le puede exigir.
En el caso de Margarita Robles supongo que para los socialistas no es una sorpresa saber que es una persona que actúa siempre desde la más absoluta independencia y de acuerdo con sus principios y que por tanto jamás va a dar un paso en una dirección que no crea correcta. Precisamente este es uno de sus grandes valores y lo que hacen de ella una persona tan válida y con tanta consistencia ética e intelectual. Contar con ella es un lujo para el grupo parlamentario socialista pero también deben de saber quienes dirigen el grupo y quienes estén al frente del PSOE que Margarita Robles jamás se moverá un milímetro de lo que ella crea que es correcto en cada momento.
En fin es de esperar que tanto desde la Gestora como desde la dirección del grupo parlamentario actúen con inteligencia y tino y no hagan un problema de algo que pueden resolver como mucho con una multa de seiscientos euros.


Fermín Bocos - La lista de Rajoy

02.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

La España de la opinión publicada vive pendiente del silencio de Mariano Rajoy. Todo son cábalas acerca de la composición del futuro Consejo de Ministros. Que el recién reelegido Presidente se haya tomado su tiempo,hasta el jueves, para dar a conocer el nombre de los nuevos o repetidores ministros está llenando páginas y columnas que en sustancia se apoyan en simples conjeturas. Rajoy mantiene la tradición que en otros tiempos y en otros regímenes daba pie a hablar de culto a la personalidad. Sólo el líder sabe; sólo él está en el secreto de sus pensamientos. En este trance se alza ante el resto de los ciudadanos como una estatua desconectada de cuanto le rodea. Una de las frases más repetidas estos días en boca de quienes se precian de conocer a la esfinge de La Moncloa es que los ministros y los ministrables viven un sin vivir pegados al teléfono. Sólo el Presidente, ya digo, está en el secreto. Secreto que si bien se mira ni es tal ni reviste la trascendencia que su acendrada custodia parece dar a entender. ¿Alguien piensa que nuestras vidas van a cambiar porque Luis de Guindos le gane la partida a Cristóbal Montoro? O porque María Dolores de Cospedal sea nombrada ministra. ¿De verdad hay algún español preocupado porque Mariano Rajoy se haya tomado el puente de Todos los Santos para relajarse y aplazar hasta el jueves la presentación en sociedad de su futuro Gabinete ministerial?

Sin restar merito a quienes formulan y justifican el porqué de los nombres que nutren las quinielas de ministrables creo que hay un punto de ingenuidad en quienes prestan atención a este tipo sudokus políticos. Vigent y a disposición de Bruselas el Artículo 135 de la Constitución (reformado en 2011 por acuerdo entre Zapatero y Rajoy) que garantiza la estabilidad presupuestaria y se levanta como barrera contra el déficit estructural que supere los márgenes establecidos por la Unión Europea para sus Estados miembros, ¿importa mucho que sea de Guindos o Montoro el primero de la lista de Rajoy? Seamos serios, todos sabemos que las grandes decisiones ya están tomadas.


Más que palabras - Ministros en tiempos revueltos

02.11.16 | 08:16. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Supongo que para algunos, un puñado de elegidos éste ha sido un auténtico puente de pasión. Mariano Rajoy se hatomado con calma la elección del nuevo gobierno y ¡claro¡ eso ha provocado la aparición de quinielas de todo tipo. Los análisis son variados: que si es un hombre previsible y hará un gobierno conservador con apenas unos cuantos cambios yno precisamente en las carteras fundamentales; que después de lo complicado que ha sido conseguir la investidura va a optar por un cambio radical donde haya muchos más ministros de perfil político y social que técnicos; que si el nuevo gobierno será un adelanto de lo que va a suponer a partir de ahora una forma diferente de gobernar y de entender el Partido Popular etc.
Luego pasará lo de siempre: que nadie acierta y todos dirán que han hecho " leno en las quinielas del poder, en esa especie de juego de vanidades al que los periodistas solemos jugar cuando está apunto de formarse un gobierno de nuevo cuño.
No me gustan las quinielas, y además, seguro que no haría pleno. Por lo que mi único deseo es que Mariano Rajoy acierte con personas que tengan la suficiente inteligencia, preparación, cintura política y altura de miras para afrontar un gobierno en minoría y no volvamos a tener elecciones a la vuelta de la esquina.
Aunque estos 10 meses incertidumbre han servido para taparla realidad, lo cierto es que en el tema en el tema económico nuestro país no termina de despegar y Bruselas está esperando, como agua de mayo, que empecemos aplicar las medidas que proponen los hombres de negro y llevamos tiempo incumpliendo. Yo creo que no habrá multa millonarias ni sanciones escandalosas pero tampoco habrá perdón y si tenemos que cumplir nuestros compromisos la cosa se le va a complicar y mucho de cara a la ciudadanía. El otro día leí en un periódico que sería injusto no reconocer al Gobierno la mejora de la situación, " pero el drenaje del pasivo privado al público es otro vendaje que habría que sustituir con reformasque el PP ya no puede acometer solo" y eso es una complicación añadida.
Aquí se acabó el rodillo es cierto y cada vez que haya que tomar una medida económica "non grata" para cuadrar las cuestas Podemos, seguramente sacara su bandera del populismo intentando situar a los socialistas en la derecha y poniéndoles entre la espada y la pared. Pablo Iglesias no va a desaprovechar, en absoluto, la oportunidad de situarse como líder de la oposición, pretendiendo esquinar a un PSOE herido mortalmente e intentando pescar en aguas revueltas.

El Presidente tendrá que abordar los desafíos económico desde la política y el pacto porque no hay mayoría económica que valga y la prueba de fuego la veremos rápidamente con la elaboración de los presupuestos generales del Estado.
Lo más probable es que Mariano Rajoy esté apurando las horas para diseñar su nuevo Gobierno y que no haya hablado con nadie hasta que hoy miércoles haga las respectivas llamadas telefónicas, apenas unas horas antes de acudir a Zarzuela para informar al rey del nuevo Consejo de ministros.
Sabemos que no ha consultado ni a Ciudadanos ni tampoco al PSOE, la formación de su nuevo gobierno lo que es normal teniendo en cuenta que no va a formar un Gobierno de coalición ni a influir ministros de otros partidos en el mismo, pero es muy probable que el nuevo ejecutivo tenga un perfil más social y político que ponga punto y final no sólo a los diez meses de interinidad de los ministros, síno también a unaforma de ejercer el poder cuando se tiene de forma absoluta yahora no es el caso.
Da igual cuales sean los nombres si están preparados para ocupar una cartera y gobernar en tiempos revueltos.. La solución .... Mañana.


No te va a gustar - En defensa de Pedro Sánchez, al pie de la tumba

02.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 1 (OTR/PRESS)

Mal asunto cuando los "cartoonist", tan influyentes, te dibujan con cara de malo. O de tonto, como si fueses el Donald Trump de la política española. Entre otras cosas, porque, como un día le dijeron a Fraga a propósito de un dibujo tierno/cruel de Peridis, el personaje acaba pareciéndose a su caricatura. Así que cuídese Pedro Sánchez de caer en un mundo caricato, irreal, el que parece ser el mundo de sus erróneas ensoñaciones. Creyó tener tan cerca La Moncloa que algún familiar cercano incluso dijo a sus amigos que lo primero que harían al llegar a la presidencia sería viajar a Estados Unidos, para agradecer a Obama su apoyo. A Estados Unidos sí viajaron, pero no a Washington, sino a Disneyland en Los Angeles. Y Obama, en todo caso, no iba casi a estar ni para apoyarles ni para recibirles en la Casa Blanca, en la que confiemos que se aloje nuevamente Hillary, y no el otro.

No soy de dar consejos ni de usar bolas de cristal -aunque cuántas veces, en otras columnas, pronostiqué el suicidio político de quien proclamaba el "no, no y no" por divisa. Era fácil la predicción-, pero cuídese Sánchez de hacer el ridículo y de los damnificados que ha dejado a su paso de caballo de Atila, que son muchos en un PSOE que, además, se siente amenazado por sus desafortunadísimas declaraciones en el programa de Jordi Evole. Ha metido una pata que le va a resultar difícil sacar, por muchas entrevistas televisivas que ahora quiera prodigar para intentar rectificar, más o menos sutilmente (¿sutilmente y Sánchez? Enorme "contradictio in terminis", tremendo oxímoron), sus manifestaciones del pasado domingo en "Salvados", un programa que le perdió. En vísperas, mecachis, de Halloween y del día de los difuntos; hay que cuidar los tiempos y los momentos, hombre...
Un colega, en una tertulia televisiva en la que yo participaba, se atrevió a decir que la actuación de Sánchez había sido "indecente", que era el mismo calificativo imprudente que el entonces secretario general del PSOE le dirigió, en aquel famoso debate televisivo, a Mariano Rajoy. Contradije al colega en lo que me pareció un exceso: lo de Sánchez no ha sido indecente, sino equivocado. Una equivocación continua, salpicada, eso sí, con alguna mentirijilla, no tan piadosa, sobre todo a los suyos. El diputado de Esquerra Joan Tardá, que no es un modelo de elegancia dialéctica precisamente, acusó a Sánchez, simple y llanamente, de "mentir" por haber dicho que había contactado alguna vez con ERC para formar su famoso "Gobierno alternativo"... que nunca existió. Antes, el propio Felipe González había señalado una mentira importante de Sánchez, cuando dijo al mítico ex presidente que pensaba votar abstención, en la segunda vuelta, a la investidura de Rajoy, cuando en realidad pensaba seguir cabalgando a lomos del "no".
Y ahora, lo que son las cosas, Rajoy, a quien Sánchez prometió enviar a la oposición, sigue con el chófer, los asistentes, los bedeles y el Boletín Oficial del Estado. Preparando el-Gobierno-que-le-dé-la-real-gana en el sofá de La Moncloa, y Sánchez, en cambio, se prepara para seguir la galopada hacia la militancia, ahora a lomos de su Peugeot, que se ha hecho más famoso que Babieca y Rocinante juntos. O que el caballo aquel, sin nombre conocido, del que Pablo de Tarso cayó, camino de Damasco, para ver la luz. No sé si Sánchez verá la verdad, porque dicen que los dioses ciegan primero a quienes luego quieren perder; lo que sí sé es que verá publicados los nombres de los nuevos/viejos ministros del PP, en cuya hipotética lista no quiero detenerme porque seguro que metería la pata. Y no verá publicados en el BOE, en cambio, ni el nombre de aquel vicepresidente que se le ofreció para acompañarle en un Ejecutivo "de progreso", ni los de los ministros que aquel vicepresidente "to be", y que nunca lo fue ni lo será, quería imponerle, a saber Bescansa, Errejón, Doménech y demás compañeros no mártires de la enseña morada. Menudos compañeros de viaje.
Nunca me ha gustado hacer leña del árbol caído, ni siquiera cuando el árbol cae sobre la propia cabeza, que es lo que el leñador Sánchez ha conseguido: un año talando el árbol de la descongestión política y, claro, el alcornoque se nos ha caído encima a todos, comenzando por esos militantes socialistas con cuyo fervor él cree que aún cuenta. Pero ya digo: quiero creer, y casi creo, que Pedro Sánchez nos ha entregado a todos a un Gobierno de la derecha reforzada creyendo de buena fe que trabajaba a favor de un Gobierno de "las izquierdas", como él dice. Un Gobierno de socialistas, podemitas, nacionalistas, independentistas (que, en su buenismo, renunciarían al referéndum de secesión, pensaba él)... Demasiados "ismos": esas mezclas siempre salen mal. O, como ha ocurrido ahora, no salen. Y entonces, claro, los humoristas vienen y se ceban en ti, y no contigo. Pero será solo durante un cuarto de hora, el que dura tu protagonismo. Después viene algo peor, el olvido. Y Rajoy, tan pancho, viendo cómo el cadáver de su enemigo pasa ante su puerta, en La Moncloa, camino de Damasco a bordo un Peugeot.


Carlos Carnicero - Pedro Sánchez, la soberbia del perdedor se "podemiza"

01.11.16 | 08:16. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

La puesta en escena de la renuncia al acta de diputado de Pedro Sánchez, estuvo meditada, como todas sus apariciones públicas. El exsecretario general del PSOE nunca improvisa. Le escriben sus discursos y los memoriza. Y las lagrimas vertidas no parecieron auténticas. Todo estaba ensayado.
Nunca en la historia del PSOE un secretario dimitido levantó la bandera de la insumisión. Ni en los tiempos convulsos de Indalecio Prieto y Largo Caballero. Hubo fricciones y rasguños, nunca rebelión organizada por alguien que hubiera sido líder.
Después de que dimitiera la mitad de su ejecutiva, que perdiera una votación clave en el Comité Federal, Pedro Sánchez ha dado un paso lateral para coger impulso y "refundar" el PSOE.
Una vez más se ha quedado en el "no es no"; no hay discurso programático, no hay modelo de partido ni programa para esa refundación. El es la solución, con él están las bases y solo se fía de la militancia, en una dislexia con la organización que él ha sentenciado.
Pedro Sánchez está en campaña. No ha esperado un minuto. En su primera comparecencia televisiva, el exsecretario general del PSOE ha desarrollado su programa de "no es no". Dos datos importantes: se ha podemizado al extremo de que niega el populismo que el mismo Pablo Iglesias confesó; propone luchar codo con codo con Podemos en el camino de formar gobierno con ellos. Y también coincide con su denuncia al IBEX 35, al Grupo Prisa y a los demás poderes financieros. Su identificación con el discurso de Podemos llama a una pregunta inevitable: ¿por qué no funda una nueva confluencia con Podemos?

No ha aprovechado la ventana de la Sexta para adelantar algo de su propuesta política, programa, proyecto o modelo de partido. En su afán de podemizarse hace una propuesta muy simple que es la reedición de su "no es no".
Al ponerse en posición antisistema, Pedro Sánchez se coloca la etiqueta de populista también. Recogerá a los descontentos y radicales del PSOE y se prepara para una lucha contra la organización del partido, que pese a estar en crisis, sigue siendo poderosa.
Con el estigma del perdedor, tendrá dificultades para mantener los focos más allá de encabezar una posición que ya tiene ocupada Podemos.


Antonio Casado - Capitán Trueno-Sánchez

01.11.16 | 08:16. Archivado en Antonio Casado


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

No se hizo esperar la reaparición de Sánchez tras el "susanazo" del 1 de octubre. Se lo habían aconsejado sus amigos políticos. Si quería seguir optando al liderazgo del PSOE debía anunciarlo en público cuanto antes, so pena de que el efecto de virgen ofendida se diluyera con el paso de los días. La memoria es frágil y la militancia no está por guardar ausencias sine die.
En su vuelta a los ruedos de la política anunció a punto de lágrima que deja el acta de diputado. Pero sigue en la política con la vista puesta en las elecciones primarias y el congreso federal. O sea, que vuelve a la carretera para reencontrarse con los militantes y hacer piña con ellos por un PSOE "autónomo, unido, fraternal y alejado del PP".
Eso fue pocas horas antes de la segunda votación para investir a Rajoy por mayoría simple (sábado 29, ante los periodistas, sin preguntas). Dijo que renunciaba al escaño por no pasar el trago de abstenerse, que era el mandato recibido por los diputados socialistas. El estaba por votar "no", junto a Podemos, Bildu y ERC, en base a las mismas razones esgrimidas por éstos: no facilitar un Gobierno de Rajoy. Como si el "no" lo hubiera impedido. O como si los 68 diputados socialistas que con su abstención mantuvieron la neutralidad frente al candidato del PP estuvieran felices de volverlo a hacer presidente.
Al día siguiente por la noche prefirió la tele para explayarse. Fue su primer acto de campaña de cara a las elecciones primarias y el congreso federal. El problema para él es que la gestora no quiere un congreso en caliente y, si las cosas se enfrían, me temo que la ambición de Sánchez se puede perder en la polvareda de los acontecimientos venideros.
El caso es que en la tele, a preguntas incisivas de Jordi Evole, ya vimos a un Sánchez en plan capitán Trueno que viene a rescatar al PSOE de las garras del IBEX. Y de las garras del PP, claro, puesto que, según el hasta ahora líder del PSOE, la dirección provisional del partido se ha rendid a los encantos de Rajoy. Significa eso que Sánchez no se ha creído las intervenciones del portavoz parlamentario de su partido y antiguo colaborador suyo, Antonio Hernando, en las que ha dejado clarísimo que el gesto socialista de acabar con el bloqueo institucional no supone ni de lejos renunciar a su reprobación de las políticas del PP ni a su papel de oposición responsable pero exigente.
Además, Sánchez dijo haber descubierto ahora que se equivocó al tachar de "populista" a Podemos, que el PSOE debe acercarse a ese partido y que, si en su día no llegó a un acuerdo con Iglesias, fue porque lo impidieron las fuerzas ocultas del IBEX 35. Es la puesta al día de la conspiración judeo-masónica. Da igual que su víctima clásica (el franquismo) respirase por la derecha. Ahora los presuntos afectados por ese tipo de conjuras respiran por la izquierda. Por una izquierda abandonada por el PSOE, según el reproche televisado del ya ex secretario general.


Luis del Val - La sociedad feliz

01.11.16 | 08:16. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Dentro de la Generalitat Valenciana hay una consellería en la que, menos peces, hay de todo: se denomina Consellería de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, sin que incluya los grandes expresos europeos. Dentro de esa macro consellería hay una Dirección General de Política Lingüística, que me imagino que poseerá sus correspondientes subdirecciones generales, como podrían ser la Subdirección General de Política Lingüística de Castellano y la Subdirección General de Política Lingüística del Valenciano.
Pues bien, el director de la Cosa ha decidido ampliar el área de competencia del Valenciano hasta localidades de Murcia, como Yecla y Jumilla. Me imagino que en ambas poblaciones murcianas habrá cundido el alborozo debido al alto porcentaje de jumillanos y yeclanos que no podían apagar sus ansias de aprender el valenciano.
Las autonomías viven en un déficit permanente; el Estado debe afrontar una posible multa de 5.000 millones de euros por no cumplir con lo pactado con Bruselas, pero esta es una sociedad feliz, que no se hace mala sangre con las dificultades diarias, y que no ha suprimido ni un automóvil oficial desde que estalló la crisis hace más de un lustro. Ahora, por ejemplo, estamos en plena campaña de los viajes del Inserso, coincidiendo con algunas dificultades para que se puedan cobrar las pensiones a partir de 2020. A lo mejor esto de los viajes agotadores puede ser una solución y los jubilados se mueren en las excursiones o aceleran ese final, doloroso para ellos, pero feliz para las arcas del Estado. En Valencia parece que va a volver la televisión valenciana, cuya cuenta de pérdidas es insoslayable, pero quizás pueda emitir clases en valenciano por si algún habitante murciano ha llegado para cumplir sus sueños. La sociedad feliz. O algo parecido si nos lo pudiéramos costear.


No te va a gustar - El tercer hombre

01.11.16 | 08:16. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Confieso que sigo sin digerir muy bien los ecos de las primeras declaraciones -¡y qué declaraciones, madre mía!-- de Pedro Sánchez tras su auto defenestración: ¿preparaba un "golpe" a espaldas de las estructuras oficiales de su partido? ¿Quiere convertirse en un apéndice de Podemos, incluso insertarse en las estructuras de la organización morada? Porque lo que es a su partido de origen, el PSOE, ya no podrá regresar, arrasando en plan triunfal como pretende, una vez que ha admitido que tenía sus propios planes de alianzas, también con los independentistas, con tal de llegar a La Moncloa. Y todo ello, actuando al margen de "su" comité federal. Qué acumulación de errores, Dios santo.
Hace mucho tiempo que pienso -y digo- que Sánchez es un cadáver político, aunque él va a ser el último en enterarse. Y me da en la nariz que tampoco va a encontrar acomodo en las filas del sector más hospitalario de Podemos -junto a Iñigo Errejón y Carolina Bescansa, por ejemplo--, porque en esa formación sigue reinando un Pablo Iglesias con quien Sánchez es incompatible. Demasiados gallos en ese gallinero: ambos se sienten superiores al otro, y ese es un mal asunto. Me parece, remedando un título de Agatha Christie, que, de los "cuatro negritos" que centraban la política española, ya ha caído uno. Veremos lo que ocurre con los tres restantes: hagan sus apuestas, señores.
Intentó Pedro Sánchez lo imposible: arrebatar el cuarto de hora de protagonismo que le correspondía, y le sigue correspondiendo, a Rajoy. Porque hay que insistir en que lo importante no son las maniobras en el trapecio del automovilista Sánchez. No: lo importante es lo que vaya a hacer o no hacer el presidente del Gobierno, o también hasta dónde le vaya a forzar a actuar su "socio", o lo que sea, Albert Rivera, gracias al cual Rajoy se mantiene en La Moncloa.
Porque a mí lo verdaderamente trascendente, cuando Rajoy se ha tomado hasta el jueves para pensar en los retoques finales de su próximo elenco ministerial, es, más que los nombres del Gobierno que viene, qué va a hacer con nuestras vidas este Gobierno que viene. Que tiene que ser algo bien diferente de lo actuado, o más bien dejado de actuar, hasta ahora: reformismo a tope -pero no es Rajoy gran amante de los cambios--, nuevos planteamientos -también esto le cuesta mucho asumirlo al inquilino de La Moncloa--, innovación, innovación, innovación. Y Rajoy, que tiene sus virtudes, será muchas cosas, pero innovador, lo que se dice innovador, no es.
Y aquí es donde entra en liza el "tercer hombre", que se ha convertido, en cuanto a influencia e importancia, en el segundo. Es decir, Albert Rivera. Las urnas de junio fueron algo injustas con él; injustas porque entiendo que él fue quien ofreció algunas claves para desatascar la situación: sugirió a Sánchez que, juntos, podrían "gobernar desde la oposición", forzando en el Parlamento reformas que Rajoy no podría desdeñar, le gustasen o no. Pero Sánchez, cuya obsesión era llegar a ser presidente, no le escuchó. Y, así, el secretario general socialista que obtuvo los peores resultados electorales de la historia, y que podría haber sido el vicepresidente que trajese las reformas a España, se quedó sin Gobierno y también sin liderazgo de la oposición. Y está a punto de quedarse sin partido, como siga jugando a rasgar vestiduras y estructuras y cayendo en trampas como las que ese magnífico entrevistador que es Jordi Evole le tendía, pura profesionalidad por parte del periodista, todo lo contrario por parte del entrevistado.
Sí, reconozco que tengo bastante confianza colocada en Albert Rivera, pese a sus vaivenes, al desconcierto que sus posiciones "duras" generan entre los nacionalistas, a la excesiva frialdad con la que a veces actúa y a lo muy mejorable que, en términos generales, es la estructura de su partido, donde, sin embargo, ya brillan algunos nombres nuevos que muestran posibilidades de futuro. Creo que, si hay reformas más allá de la epidermis de este país, si se da finalmente esa regeneración por la que muchos suspiramos, se lo deberemos al impulso, aunque demasiado tímido en mi opinión, de esas medidas pactadas entre Ciudadanos y "Populares". Son unas medidas que, ya se ha dicho, comparten casi en su totalidad los socialistas, máxime este "nuevo" PSOE que se adivina tras la abrupta salida de Sánchez de su despacho en Ferraz. Ahí, en ese todavía tácito acuerdo reformista que hace tanto tiempo debería haberse suscrito, radica mi optimismo ante la Legislatura que ahora sí comienza de veras. Creo, acaso por primera vez en muchos meses, que cabe que nos permitamos atisbar algún tallo de cauto optimismo.


Fermín Bocos - La cuestión de fondo

01.11.16 | 08:16. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Antes de enrocarse luchando en el Parlamento contra el futuro Gobierno para hacerse perdonar el apoyo a la investidura de Rajoy , los dirigentes del PSOE deberían abrir un debate para analizar las causas sociológicas y los errores políticos que en ocho años les han llevado a perder el apoyo de más de seis millones de españoles. Un análisis serio. No un cruce de tuits. Un proceso de análisis cuyo marco, a mi juicio, debería ser un congreso convocado en tiempo y forma; sin agobios externos dictados por la urgencia de querer "contraprogramar" a Pedro Sánchez ahora que el defenestrado líder anuncia que vuelve a la carretera en busca de apoyos para recuperar la secretaría general.
La gestora que gobierna el partido tiene ante sí el reto de convocar un congreso pero no debería ser tarea suya explorar posibles candidaturas al liderazgo. Esa será tarea del congreso en el marco de la convocatoria de un proceso de primarias.
Tengo para mí que sería un error reducir el objetivo de ese congreso a la elección de un nuevo secretario general. Quien quiera que fuere no sacará al PSOE de la sima en la que se encuentra si previamente no identifica las causas y corrige los errores que han provocado el desafecto de varios millones de votantes. La socialdemocracia no tiene que reinventarse. Su mayor logro: el Estado del bienestar, no ha perdido vigencia política aunque sí vigor práctico a resultas de las dentelladas de la globalización y del auge de las políticas neoliberales que no solo en España, también en el resto de Europa, han aprovechado la crisis para ganar posiciones y consolidar su manera de entender la política. La que ha llevado al debilitamiento de las clases medias y al empobrecimiento y a la exclusión a millones de ciudadanos. La que ha dado aire al auge de movimientos populistas radicales. Si el PSOE recupera su mejor discurso socialdemócrata, apela a los jóvenes y marca profundas distancias tanto de Podemos como del PP, podría, de nuevo, encontrar su camino. Si, por el contrario, se enreda en luchas fratricidas (que si el lío con el PSC, que si con Susana, que si con Sánchez) estará apostando por la irrelevancia.


Cayetano González - Negociar y pactar

01.11.16 | 08:16. Archivado en Cayetano González


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Mariano Rajoy ya es Presidente del Gobierno después de que el PSOE, en una decisión tan traumática como dolorosa, lo permitiera mediante la abstención de 68 de sus diputados. Este jueves, el jefe del ejecutivo hará pública la lista de los miembros del gobierno y al día siguiente se celebrará el primer Consejo de Ministros. Se acabará así un periodo de un año en el que nuestro País ha estado con un gobierno en funciones y donde los ciudadanos han tenido que acudir dos veces a las urnas. Y no lo han hecho una tercera, de puro milagro.
A partir de ahora, Rajoy tendrá que gobernar en unas condiciones radicalmente distintas a las de la legislatura que fue del 2011 al 2015 donde lo hizo con una cómoda y holgada mayoría absoluta. En la actualidad, con sólo 137 diputados, el Presidente del Gobierno tendrá que buscar constantemente apoyos para sacar adelante cualquier proyecto de ley que su ejecutivo mande al Congreso. Esos apoyos no le serán fáciles de conseguir, porque Ciudadanos -el partido con el que ha firmado un pacto para la investidura que incluyen 150 medidas- ya ha anunciado que estará muy vigilante para que ese acuerdo se cumpla y en caso de no hacerlo, obrará en consecuencia. Del PSOE y Podemos, poco puede esperar Rajoy, en términos de colaboración y apoyo. La lucha por hacerse con el espacio de la oposición va a ser encarnizada. Podemos quiere aprovechar, ya lo está haciendo, el apoyo de los socialistas a la investidura de Rajoy, para presentarse como el único referente de la izquierda. En cuanto a los socialistas, que han salido muy rotos del proceso traumático que han vivido en los últimos meses, una de sus tablas de salvación ante la opinión pública y sobre todo ante sus votantes y militantes, es demostrar con hechos que lo de la abstención fue un hecho aislado para desbloquear la situación de parálisis institucional, pero que desde el primer día van a convertirse desde la oposición en el azote del gobierno del PP. Lo tendrán complicado, primero por su situación interna, y en segundo lugar, porque Podemos no se lo pondrá fácil.
Por todo ello, a Rajoy y a su gobierno les espera una legislatura muy complicada y cuya duración nadie se atreve en estos momentos a pronosticar. Rajoy ya ha dicho que espera que dure cuatro años. Un deseo que entra dentro de la lógica de alguien que no querrá irse de la Moncloa por la puerta de atrás. Pero para que esto no suceda, el Presidente del Gobierno deberá hacer lo que no ha hecho en los últimos cinco años: pactar, negociar, ceder, acordar. En el perfil de los ministros que nombre el próximo jueves tendremos la primera pista de si ha entendido la nueva situación.


Escaño Cero - Buenos y malos

01.11.16 | 08:16. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Este fin de semana leía en el Diario El País una carta enviada al director con la que me sentí identificada de inmediato.
El lector hacía una reflexión sobre el "frentismo" que ha instalado Podemos al arrojarse como representantes de la "gente" cuando los votos que le respaldan son poco más de cinco millones y hay otros diecinueve millones de españoles que han votado otras opciones y diez más que no han ido a votar. Se pregunta el sagaz lector sobre como calificar a quienes no votan a Podemos ¿son gente o qué son?.
Y es que la irrupción de Podemos en la vida política ha sido un revulsivo sin duda beneficioso en algunos aspectos pero inquietante en otros. Su discurso pasa por dividir a la sociedad en buenos y malos, buenos son quienes están con ellos y malos o regulares todos los demás.
Creo que se equivocan porque si desprecian y descalifican a los ciudadanos que no les votan difícilmente podrán crecer en las urnas.
Lo cierto es que el frentismo se ha instalado en la política española y a Pablo Iglesias le ha salido un pésimo imitador en Pedro Sánchez.
Vaya por delante que en mi opinión Pedro Sánchez ha actuado con dignidad renunciando al escaño para ser fiel a su compromiso del "no es no" a Mariano Rajoy. En realidad no tenía otra opción que dimitir porque habría sido impensable que votara "no" y luego pretendiera seguir aspirando a liderar el PSOE.
Pero ese gesto podría acompañarlo de un nuevo discurso político en vez de incidir en el error que le ha llevado a su situación actual.
Lo dijo en la rueda de prensa de despedida y lo dice en la web que ha creado para que se le apunten quienes simpatizan con él, y se lo dijo a Jordi Evole en una sustanciosa entrevista emitida por la Sexta: quiere "devolver" al PSOE a sus militantes y hacerlo autónomo del PP.
Tal afirmación es cuanto menos chocante. ¿De quién es el PSOE actual? ¿Acaso ha sido secuestrado? En realidad Sánchez divide a los socialistas en buenos y malos. Los buenos socialistas son los que están con él y los malos socialistas los que le pararon los pies en su pretensión de formar un gobierno con Podemos y los independentistas.

Por cierto que en la entrevista con Jordi Evole desveló que había venido manteniendo conversaciones con los independentistas catalanes amen de con Podemos para intentar formar un gobierno, lo cual había venido negando sin despeinarse.
Así las cosas Pedro Sánchez ha decidido en erigirse en el "salvador" del partido volviendo a competir por la secretaria general. Pero no solo eso, sino que se presenta poco menos como un héroe, un mártir sacrificado por los "poderes fácticos" por ser un hombre de izquierdas. Y es que en la entrevista de Evole acusó de su "caída" a sectores del Ibex 35 que contaron con la ayuda de El País, más la de algunos destacados socialistas (apuntaba a Felipe González).
No dudo de que a algunos sectores del Ibex 35 no les guste Pedro Sánchez, pero lo cierto es que a Pedro Sánchez nadie le destituyó sino que él solito dimitió porque perdió una votación en el Comité Federal de su partido. Esa es la verdad.
Verán, yo no tengo carne de profeta de manera que ignoro que va a suceder, si Sánchez ganara las próximas "primarias" se hará de nuevo con el santo y seña del PSOE o si por el contrario ya es agua pasada. De lo que sí estoy convencida es de que un líder político tiene que ser capaz de "integrar" todas las voces, todas las sensibilidades, todas las opiniones que afloran en el debate político dentro de una organización. Y también estoy convencida de que un mal político es el que divide a su partido en dos mitades casi irreconciliables, como ha hecho, y continua haciendo Sánchez, convirtiendo en "malos socialistas" a quienes no piensan como él y o avalan cuanto hace. Ahí quedan sus ataques a la Gestora y de paso a todos los militantes que no le secundan.
Si Pedro Sánchez se empecina en dividir al PSOE estará ayudando a quienes quieren dinamitar un partido con una historia de más cien de años.¡Ah! y a mi me dejo estupefacta cuando defendió con desparpajo que se "cargó" a Tómas Gómez porque este tenía pocas posibilidades de ganar en la Comunidad de Madrid. Sorprende que alguien que ha perdido dos elecciones de manera estrepitosa se atreva a justificar que mandó al ostracismo a uno de sus compañeros de partido porque parecía que no iba a ganar.
Durante la entrevista con Evole no dejo de darnos sorpresas. Por ejemplo afirmó que Cataluña lo mismo que el País Vasco son "naciones" y que así debe de estar recogido en la Constitución. Y ya puestos afirmó que el PSOE tiene que entenderse con Podemos e ir en comandita porque ambos representan a la izquierda. O sea que va camino, si es que vuelve a hacerse con el PSOE, de entregar este centenario partido a Podemos, lo mismo que Alberto Garzón ha hecho con Izquierda Unida. Bueno, pues en mi opinión es mejor que los votantes de izquierda depositen su voto directamente a Podemos a votar a los "podemitas" por partido interpuesto.
No sé que pensaran ustedes pero quizá Sánchez en vez de lanzarse ya a la carrera por recuperar el poder no le vendría mal pararse, y dedicar una cuantas semanas a escuchar otras opiniones y a reflexionar sobre en que cosas se ha equivocado durante sus dos años al frente del PSOE. Lo peor que le podría pasar es que no haya aprendido nada de lo sucedido y en vista de lo que dijo en la entrevista en la Sexta no solo no parece haber aprendido nada sino que se ha instalado en la impostura para justificar sus errores.


Al margen - La reencarnación de Sánchez

01.11.16 | 08:16. Archivado en Rafael Torres


MADRID, 31 (OTR/PRESS)

Pedro Sánchez admite haberse equivocado, pero sólo una vez: cuando tachó a Podemos de populista. El extinto (políticamente) Sánchez relata a Jordi Evole en tono lastimero y abatido, cual corresponde a una víctima de los poderes fácticos, su viacrucis, pero también le anuncia, aunque incomprensiblemente en el mismo tono, su próxima resurrección. ¿En Podemos? Si bien Sánchez no explicita el alcance y la naturaleza de su reencarnación, sus melosidades hacia Podemos ofrecen suficientes pistas sobre ella. En su ánimo actúa, sin duda, la gratitud a Pablo Iglesias, que quiso hacerle presidente de aquella manera, pero presidente, pero también la idea, expresada en ese inquietante deseo de regir en el futuro un PSOE que se trate de tú a tú con Podemos, de que por esa vía, la transitada ya por la Izquierda Unida de Garzón, puede acabar siéndolo. Tampoco sería la primera vez que un socialista (Carrillo) se pasa a la III Internacional con armas y bagajes. Para ello, cree contar con la militancia socialista, atónita aún por cuanto ha sucedido.
Ahora bien; ¿qué demonios le importa a nadie el ego de Pedro Sánchez, sus cuitas partidarias, sus ambiciones políticas? A Evole le contó lo bueno que es, lo íntegro, lo lúcido, lo valiente, lo sabio, pero no una sola cosa sobre la política que haría en beneficio de España, esto es, de los españoles. Rufián, otro Sánchez, otro Iglesias, y tan narciso como ellos, le encumbra en su tabernario discurso en el Congreso mediante la descripción de los que se han quedado con la Gestora como un hatajo de traidores, de enemigos del pueblo y de vendidos al oro del Ibex 35. Tampoco de la cabeza de Rufián se desliza ninguna idea, ningún proyecto proyecto político para su país, Cataluña en su caso.
Entre tanto, elevando el suyo sobre tanto ego estéril y sin despeinarse, Rajoy se apresta a propinar otra tanda de sevicias al pobre pueblo español.


Sábado, 25 de noviembre

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