
MADRID, 30 (OTR/PRESS)
En esta ocasión y quizás sin que sirva de precedente, lo que tímidamente se venía insinuando e incluso adelantando se ha cumplido: el S.O.S autonómico es ya una realidad. Ha sido Cataluña, la autonomía pionera en reconocer que no llega, que en el cajón no hay un euro y que así ni se pagan los intereses pendientes y ni siquiera se está al día en el pago a proveedores.
El anuncio lo hizo el responsable de Economía, el señor Mas Collel, economista de reconocido prestigio internacional que eligió una entrevista en la BBC para anunciar lo que posteriormente se ha oficializado.
El Gobierno catalán ha esperado al último minuto, y ya con el agua al cuello avisa que si los mas de 5.000 millones que ha solicitado al ejecutivo español no llega antes de finales de setiembre "habrá problemas", no sin antes recalcar, en un ejercicio de soberbia innecesaria, que ellos no van a admitir condiciones.
No ha hecho falta que salga Montoro para decirles que claro que hay condiciones que no son otras que las establecidas en la Ley de estabilidad que CiU votó a favor y ahora pretende que sea devuelta al Gobierno. No ha sido Montoro quien ha hablado, sino el portavoz económico de la Comisión Europea quien ha recordado que, naturalmente, que hay condiciones, como las habrá para España en su conjunto si finalmente se acude a la ayuda europea. Guindos, siempre templado, ha recordado que la condición es que cumplan las previsiones de déficit.
En paralelo a la desastrosa situación económica y financiera de Cataluña, el propio Gobierno de la Generalitat aventa los sentimientos nacionalistas e identitarios. Quizás logren que la manifestación convocada para el día 11 de setiembre sea un éxito de asistencia, quizás vean con satisfacción como, al parecer, va aumentando el sentimiento independentistas y es probable que no falten quienes crean que fuera de España todo les iría mejor.
Cada cual es libre de pensar y sentir lo que quiera, pero en estos momentos en los que todos, catalanes y no catalanes, estamos afrontando una crisis que nos tiene a todos boca abajo y a España como país en una situación de emergencia, no cabe mayor irresponsabilidad que conducir a la gente a la más pura de las melancolías.
El próximo día 20, el Presidente del Gobierno recibe a Artur Mas con quien -creo que con buen criterio- no quiere entrar en polémica publica, pero en privado Rajoy no puede ni debe dejar de recordar al Presidente catalán de hasta donde se puede llegar y en estos momentos pensar en el llamado Pacto Fiscal en los términos planteados por Mas es de todo punto impensable.
Rajoy se lo dirá y esa línea roja ni Rajoy, ni Montoro, ni Guindos n i los demás presidentes autonómicos van a dejar que se supere. Será entonces cuando Artur Mas tendrá que tomar decisiones. Por el bien de todos y de manera especial por el bien de los catalanes, es de desear que convengan que los sentimientos identitarios son tan legítimos como estériles para afrontar la situación de emergencia en la que nos encontramos.
Junto con Cataluña, Valencia y Murcia, ambas gobernadas por el PP desde tiempo inmemorial también han pedido la correspondiente ayuda. En el caso de Valencia, el montante de la petición excede con mucho lo inicialmente previsto. Entre las tres autonomías se "comen" más de la mitad de los 16.000 millones de euros previstos para ese fondo de ayuda autonómica. La situación no hay quien la mejore.
No es seguro que la lista de peticiones se haya cerrado. ¿No es momento de sentarse a hablar y afrontar de una vez por todas como hacer viable y eficaz nuestro sistema autonómico? No se trata de tumbarlo. Al contrario. Se trata de remozarlo, de darle sentido, de ajustarlo a nuestra realidad económica.
Son muchos los que atribuyen al Presidente "dejadez" a la hora de afrontar el problema; sin embargo y pese a su mayoría absoluta, el Gobierno en solitario ni puede ni debe afrontar la remodelación del sistema autonómico.
Esta si que es una cuestión de Estado que requiere de un consenso similar al que dio origen a la propia Constitución en el que además del partido en el Gobierno resulta imprescindible el concurso del otro gran partido español.
Cuando se tiene un problema entre manos hay que distinguir entre lo urgente y lo importante. En este caso, una repensada seria al funcionamiento de las autonomías, es urgente afrontarlo y necesario hacerlo bien; es decir, con acuerdo que ni se ve ni se intuye.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
Hubo un tiempo en España, desgraciadamente lejano, en que, cuando subía demasiado el índice de precios al consumo, en el ministerio de Economía se ponían a observar de manera torva y amenazante a los granjeros de pollos. Porque hubo un tiempo en España, cuando si había crisis no se hablaba de ella, en que el pollo era el gallo del IPC, y la subida del pollo echaba abajo todas las cuidadosas previsiones que habían confeccionado los hombres de negro y los de marrón oscuro.
En fin, hubo un tiempo en España, en que los rescates eran cosa de policías contra bandidos, y ahora son bandidos de corbata y planes de jubilación fabulosos los que nos han traído a estos "campos de soledad, mustio collado, fueron un tiempo Itálica famosa", que decía Rodrigo Caro, y que podríamos repetir ahora.
Parece que no, pero sube la inflación, le echas la culpa al pollo, y no sé, te quedas más tranquilo, porque un pollo parece fácil de dominar. Ahora bien, sube la inflación, te dicen que la culpa es de la gasolina, y te desasosiega bastante, porque nos tropezamos con algo grasiento y que no dominas desde el momento en que la sustancia de la produce, el petróleo, no se encuentra en el solar patrio y viene de lejanos países.
Ya decía Santiago Rusiñol que la vida es como la escalera de un gallinero: corta, pero llena de mierda. No obstante, se trata de una mierda que sabes de dónde procede, mientras que la subida de la gasolina viene a ser como los millones que se llevaba Urdangarín a Andorra, que no se sabia de donde procedían y, luego, se evaporaban, lo mismo, lo mismo que el carburante.
Una de las reglas de la Economía de bajo voltaje, o sea, de la Economía a través de cursos por correspondencia, es que cuando se crece, cuando las cosas van bien, hay que tener cuidado con los precios, porque tienden a subir, mientras que cuando los asuntos económicos son un desastre, y sube el paro, y no solamente no se crece, sino que entramos en recesión, los precios, entran en razón, y bajan.
Pues no. Ahora resulta que, además de recesión, tenemos inflación. Y, de todas formas, no hace falta ser un premio Nobel para saber que si estas subiendo los carburantes, un mes sí y al otro también, terminará por armarse un pollo, aunque ahora haya que echarle la culpa a la gasolina.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
La transparencia en las actuaciones de los funcionarios públicos es conducta exigible en un sistema democrático. Pero también lo es el respeto a las leyes que garantizan el secreto de los sumarios mientras un juez no declare lo contrario. En el primero de los registros, la gira televisiva del comisario Serafín Castro, máximo responsable de la investigación del "caso Bretón", sería inobjetable. En atención al segundo, sería reprochable porque podría haber causado un serio perjuicio a la causa que a toda la sociedad interesa: allegar la verdad y proceder al castigo de José Bretón como presunto responsable de la desaparición y presumible muerte de sus hijos.
¿Por qué? Pues porque como ya ha señalado algún jurista, en las comparecencias televisivas, el comisario trasluce una "aversión manifiesta" hacia el personaje investigado -lógica desde el punto de vista de cualquier ciudadano, pero improcedente en quien lleva la carga de la investigación-. Sus declaraciones, llegado el juicio, podrían ser aprovechadas por la defensa para reclamar la invalidación de pruebas y testimonios. La conmoción que ha provocado la desaparición de los niños Ruth y José y, a juzgar por el vuelco dado por la investigación, su terrible desenlace, justifica sobradamente la demanda de información por parte de los ciudadanos. Así las cosas, es lógico que los medios hayan estirado al máximo el testimonio televisivo del comisario encargado del caso.
Presencia en los platós autorizada por el Ministerio del Interior, sin duda, en la idea de compensar el fallo estrepitoso cometido por los investigadores policiales que hace ocho meses fallaron a la hora de establecer la naturaleza humana de los restos hallados en la finca de los Bretón. Informar de un crimen pone a prueba algo más que la exigencia de comprobar todos los datos conocidos; para un policía es, además, una exigencia de mesura puesto que en España todo procesado es inocente hasta que no se demuestra lo contrario. Incluso el monstruo que parece ser José Bretón.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
En tiempos de crisis no solamente no se debe hacer mudanza, según la máxima ignaciana, sino que, además, hay que tener especial cuidado con lo que se dice y cómo se dice lo que no conviene, o sí conviene, decir. Hay palabras malditas, como "rescate"; así lo dijo uno de los más importantes empresarios del país en la reunión del Consejo Empresarial para la Competitividad con el Rey. "Banco malo" es -era- otro término maldito, execrable, hasta que alguien cayó en la cuenta de que habría que aceptarlo, contra lo que inicialmente dijo quien podía decirlo y luego no ha podido sostenerlo. Lo mismo que IVA, denominación que alguien transformó en "impuestos especiales sobre el consumo" antes de aceptar que habría que subirlo pura y duramente. Y así podríamos seguir un largo trecho...
Quizá porque no solamente el que escribe se proscribe, sino por estar convencido de que somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras, sobre todo desde que existen las hemerotecas, Mariano Rajoy habla tan poco, aunque ahora sabemos que el domingo aparecerá, rara avis, una entrevista con él publicada por cuatro grandes diarios europeos. Pero, al margen de la excepción, el caso es que la ciudadanía reclama explicaciones convincentes, discursos meditados, rendiciones de cuentas completas y no calladas por respuesta, evasivas continuadas y una exposición, cuando se da, farragosa. Esta, que se nos hable claro, es si duda la primera condición para que la confianza vuelva al ánimo de los españoles. Si se negocia un rescate con Europa, dígase; si se van a subir forzadamente los impuestos, anúnciese; si se va a crear ese "banco malo", explíquese cómo, con quién, cuándo y cuánto.
Ocurre, no obstante, que ni las explicaciones convincentes ni los discursos meditados están siendo la tónica de este verano inflamable que ya se va (tampoco lo fueron en primavera, claro. Ni en invierno, ni...). Por ejemplo, voces gubernamentales consiguieron convertir una acción positiva, la prórroga del subsidio de cuatrocientos euros a los parados de larga duración, en casi un insulto a gentes tan desafortunadas. Y no me diga usted que la manera en la que la Generalitat catalana pidió el "rescate" -qué le hemos de hacer: es el término más ajustado_de cinco mil millones al Estado español no fue desdichada, casi mal educada y grosera.
Esa falta de educación y tacto era, explicaron medios de la Generalitat en Madrid, solamente para "consumo interno", un sacar pecho ante la parroquia. Como de consumo interno debe ser el lema con el que se celebrará, el próximo día 11, la Diada: "Catalunya, próximo Estado en Europa". Otra disparatada idea en momentos en los que el presidente del Gobierno español -reuniones con Hollande, con Merkel-, y el propio jefe del Estado, se empeñan en ofrecer precisamente a Europa, fuente -dice Rajoy- de toda salvación, la imagen de una España unida. Tan, tan disparatado es este año el planteamiento de la fiesta nacional catalana que el mismísimo Artur Mas ha anunciado que no acudirá a la celebración de la Diada, como muestra dicen, del disgusto que le ha producido el lema... amparado desde su propio partido, Convergencia Democrática de Catalunya.
Eso es lo malo: que vivimos entre el exabrupto y el retracto, cabalgando siempre por las aguas de una ambigüedad ni siquiera calculada y a lomos del desmentido, queriendo matar al mensajero. El resultado es que las palabras malditas, las frases más inconvenientes, las interpretaciones forzadas ante los silencios poco naturales, son lo que acaba prevaleciendo en el ánimo con el que los ciudadanos perciben la parte tácita de los mensajes oficiales. Y ello redunda, desde luego, en el descrédito y desconfianza que se muestran a quien evita, con pequeños rodeos que son como largas mentiras, llamar al pan, pan y al vino, vino.

MADRID, 29 (OTR/PRESS)
El cambio de criterio del Gobierno en relación con la política a seguir con la organización terrorista ETA está provocando una fuerte polémica en diferentes ámbitos de nuestra sociedad. Polémica que recogen y reflejan de muy distinto modo los medios de comunicación.
El discurso más contundente a la hora de denunciar el giro procede de las organizaciones de víctimas del terrorismo y con ellas las de no pocos ciudadanos, muchos de ellos votantes del PP, que no aciertan a comprender que quienes tanto criticaron a Zapatero en sus andanzas a vueltas con el llamado "proceso", actúen como si hubieran heredado aquella hoja de ruta.
Hay otras voces, las mismas que aplaudieron los contactos del Gobierno socialista con el exilio dorado de la banda que al apoyar sin reservas la excarcelación del etarra Bolinaga están dando una pista inequívoca acerca de cuál es su criterio en relación con todo este asunto.
Por último y, quizás sea lo más llamativo de éste penoso asunto, está el sector de quienes antaño se desgañitaron en manifestaciones, portando pancartas y acusando a Zapatero de "traicionar a los muertos", y, ogaño, bien por vivir de la política y estar en los aledaños del Gobierno Rajoy , bien por haber recibido alguna encomienda en los medios de comunicación afines o por estar a la espera de la pedrea en lo que resta por nombrar, ahora critican con dureza al mismo Jaime Mayor Oreja a quien hasta hace dos días le hacían la ola.
En toda esta historia, en la que por cierto, hay un capítulo -el "caso Bolinaga"-, que lleva camino de alcanzar la misma cota de ignominia de cuando fue excarcelado De Juana Chaos, a mi modo de ver, lo único que merece respeto y por lo tanto lo único que habría que situar al margen de la política es el dolor de las víctimas. El resto, por desolador ,invita a la melancolía; a la añoranza de otro país y de otros dirigentes políticos.

MADRID, 29 (OTR/PRESS)
Si algo se repite en la gestión de Mariano Rajoy al frente del Gobierno son sus maniobras de dilación ante decisiones que afectan al bien común para no dañar las expectativas electorales de su partido, el PP.
Comenzó su andadura retrasando injustificadamente la aprobación de los presupuestos generales del Estado para que los durísimos recortes en el gasto no perjudicaran las aspiraciones de Javier Arenas en Andalucía.
Arenas, aunque gano las elecciones, perdió, y los presupuestos nacieron muertos porque los recortes previstos se quedaron cortos ante el deterioro de la situación económica.
De nada sirvieron las presiones de los dirigentes europeos, que contemplaban estupefactos cómo se posponían las cuentas del Estado ante un interés partidista cuando ya estábamos al borde de la hecatombe.
Rajoy es un hombre tranquilo, tiene cierta tendencia a dejar que los problemas se solucionen por sí solos, a no tomar decisiones en caliente, a dejar enfriar el debate.
Posiblemente en otras circunstancias políticas esa falta de vehemencia hubiera sido una virtud en un país tan pasional. Ahora su indecisión, o su calculada dilación para proteger intereses de sus siglas, puede provocar un futuro no frío, helador.
Dado que la petición del segundo rescate puede ser un misil en la línea de flotación de su apoyo electoral ha obligado al presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, a adelantar los comicios al 21 de octubre. Con la esperanza de que para esa fecha todavía no se haya producido la temida intervención.
Es posible que a Feijóo le pase lo que a Arenas. Pero, mientras tanto, los impagos de la administración a colegios concertados, centros de atención a mujeres maltratadas, farmacias, laboratorios que suministran material quirúrgico a hospitales, etc. van a seguir.
Si los fondos europeos se necesitan, salvo que se quiera obligar a cerrar mas empresas de las que hasta ahora han fenecido por los impagos de los ayuntamientos, pídanse.
Hágalo ya Sr. Rajoy, que ni los europeos van a tragar con sus condiciones de "sí, pero no", ni los españoles se van a creer que estamos solo "un poquitito intervenidos".
Si hasta Artur Mas se ha comido el orgullo y ha reconocido que necesita ayuda de Madrid porque le devoran las deudas. Eso sí, echando la culpa de su penosa situación financiera al resto de los españoles y advirtiendo que no tolerara injerencias políticas; como si al firmar una hipoteca no hubiera que tragar con las condiciones del banco.
Aquí vamos de hidalgos, arruinados, pero con honra. Los pragmáticos europeos del norte contemplan con estupor como se pierde el tiempo para que no se note que somos pobres, rematadamente pobres.
Todavía el ministro De Guindos sigue consolando al personal diciendo que solo se van a "coger" sesenta mil millones de euros del primer rescate, el bancario, que aun no ha llegado. Cual si fuera de vital importancia ante tan descomunal préstamo un millón arriba o abajo.
Déjense de proteger intereses partidistas y tomen decisiones eficaces para sacar este país de la crisis como habían prometido en campaña electoral, aunque ahora ya no se acuerden.

MADRID, 29 (OTR/PRESS)
A lo mejor es que como el Gobierno del PP nunca había nacionalizado nada, no sabe en qué consiste la asunción del control y de la gestión, con las responsabilidades consiguientes, de cualesquiera empresa intervenida por el Estado.
Con la abrupta y atropellada nacionalización de Bankia, la entidad financiera nacida de la unión de siete Cajas de Ahorros controladas por el PP precisamente, algunas de ellas hundidas en la miseria por la infame gestión de sus Consejos, el Gobierno acaso se figuró que tapaba de cara a la opinión los gigantescos agujeros que anegaban sin remedio la nave del sistema bancario y financiero español, pero lo que hacía, en puridad, era tomar su descangallado timón para enderezar su rumbo.
Lamentablemente, para ello optó por entregarse de hoz y coz a los prestamistas internacionales, que son los que dictan, y no la equidad y la razón, la reforma del dicho sistema y el desmantelamiento general del otro, el que con todas sus taras e insuficiencias, amortiguaba un poco las desigualdades sociales.
Al nacionalizar Bankia, el Gobierno se convirtió, de facto, en su propietario y en su Consejo, a fin de reflotarlo como empresa, como negocio, con los recursos de la Administración, pero no por ello dejó de ser el Gobierno, es decir, el garante ejecutivo del derecho y de la ley en todo el territorio nacional.
Junto a las cuentas corrientes, los depósitos, los bonos, la morosidad, los créditos o las participaciones empresariales, se encontró con un ilícito sangrante y de enorme trascendencia social, el de la monumental estafa que en el reciente pasado se había perpetrado contra decenas de miles de ahorradores tradicionales de las Cajas, a quienes la codicia y el descontrol de los antiguos gestores había despojado de sus ahorros mediante el cambiazo en la naturaleza de sus inversiones.
Allí donde tenían prudentes depósitos a plazo, les colocaron, mediante engaños meticulosamente urdidos desde la Dirección, productos híbridos, ilíquidos, indescifrables, arriesgados, especulativos, que ni entendían las víctimas ni, en algunos casos, el "machaca" que se los estaba endosando. Una vez en poder del banco como "capital propio", se cambió sobre la marcha lo poco que ya necesitaba cambiarse para que el dinero de los clientes lo fuera "propio" absolutamente.
Pues bien; el Gobierno no sólo no ha encarado y resuelto esa estafa, sino que, mediante el Memorandum de compromiso con sus prestamistas, pretende continuarla y consagrarla sustrayendo con el marchamo de una ley inicua buena parte de esos ahorros, y dejando irse de rositas a quienes la iniciaron. Para mí, vistas esas intenciones, que los legítimos propietarios, castigados y expoliados doblemente como ciudadanos y como víctimas de Bankia, no lo van a consentir.

Mucho de lo que hay estos días en los mercados financieros, o está relacionado con el rescate español, o con la reunión del BCE de la semana que viene. Para que el BCE ayude tiene que pedirlo España, y esa solicitud de asistencia se calificará aquí con el eufemismo que se quiera, pero todo el mundo sabe lo que es. También está Italia en el asunto, del mismo modo que lo están casi todas las ...
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LA PRIMA DE RIESGO ESTÁ PREÑADA
Resulta que la prima está preñada
y el que la preñó fue su propio primo.
Riesgo la trataba con mucho mimo
y no paró hasta tenerla tumbada.
Esto de la prima es de carcajada
y lo del señor Riesgo es un gran timo
y ante tantos engaños yo me animo
a ver todo como una inocentada.
Con los déficits y con los mercados
nos tienen a todos amedrentados.
Toda esta gran ruina fenomenal
de la que casi nadie entiende nada
hace tiempo que la tienen planeada
los señores del Nuevo Orden Mundial.
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___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
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(18/08/2012)

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
Los indicadores de consumo se miden de maneras muy extrañas, uno de ellos es por la cantidad de detergente en polvo que usted esté acostumbrado a derrochar en su lavadora. Parece extraño pero una multinacional de alimentación e higiene ha aventurado que la pobreza regresa a Europa porque cada vez se venden más productos monodosis.
Lo dice el responsable de Unilever, el señor Zijdeverld con voz de campana grave: "la pobreza regresa a Europa". Si a esas declaraciones le ponen una trompeta después queda bastante apocalíptico.
Sepa que usted, europeo medio acosado por deudas e IVA que ha hecho todo lo posible por desmoronar la riqueza de Europa de una manera irresponsable: metiendo la mano con alegría en el tambor del detergente de la lavadora. Sí, no lo niegue, no mire a otro lado, sólo usted con ese comportamiento irracional ha hecho más daño que una reunión de banqueros en Wall Street, y ahora pone cara de yo no he sido. Pues los indicadores económicos lo saben todo.
Da igual que los golfos más grandes del mundo hayan estafado a la economía mundial con créditos falsos y con promesas vagas de crecimiento: la pobreza comienza cuándo un ciudadano derrocha gel de baño o detergente.
El sistema estaba preparado para aguantar a unos cuántos ladrones de guante blanco enrocados en sus mansiones de la Costa Azul pero se atora con la gente corriente que acude a una tienda a hacer la compra. Y lo que pregonan es la pobreza como Fernando Arrabal vaticinaba la llegada del milenarismo, háganse a la idea: otra vez la peste negra, las hogueras junto a los descampados, las migraciones masivas y hervir cáscaras de patatas.
La moda de este otoño/invierno es de pobre: lo dicen la caída de la economía, la bajada en la confianza del consumo, los analistas de multinacionales pero sobre todo ese comportamiento irresponsable que tiene usted en el supermercado.
Y como toda crisis siempre genera su oportunidad seguro que habrá quién invente la "moda pobre" y se vendan chaquetas de estilo "grunge" pero de verdad, nada de imitaciones pijas como antes.
De momento pueden seguir usando sus televisiones de plasma para ver la llegada de los "hombres de negro", curiosa contradicción en colorines. Y para la próxima vez, cuándo salgamos de esta crisis, a ver si me hace el favor de ser menos alocado y no va por ahí derrochando detergente como si fuera un rico.

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
"Si lo llego a saber, me quedo", debió pensar Mariano Rajoy a su regreso de sus parvas vacaciones en Doñana. Y, no es para menos, visto el desolador panorama económico, y, como consecuencia, político, al que se enfrenta el Gobierno de cara al último cuatrimestre de éste "annus horribilis".
La estadísticas con los datos de la marcha de la economía solo traen malas noticias: el PIB ha caído un 1,3% en los últimos doce meses (el 0,4 en el segundo semestre), y los previsiones acerca de la salida de la recesión alargan el ciclo.
Algunos expertos achacan ya a la subida del IVA la contracción del consumo y, por lo tanto, la aparición de un nuevo factor que se añade a otros que están en el origen de la disminución de la actividad económica que aborta la creación de empleo.
Es un factor más. El primordial sigue siendo la falta de crédito bancario que estrangula la vida de las pequeñas y medianas empresas obligando a muchas de ellas cesar en su actividad lo cual provoca nuevas partidas de desempleados que alimentan el círculo infernal del que no se avizora forma de salir a medio plazo ni siquiera mediante el dichoso rescate.
Porque, digámoslo con claridad: el rescate que se anuncia como inevitable y que algunos, incluso proclaman como deseable, a corto plazo, va a provocar un incremento del número de parados. Miles de despidos de trabajadores de la función pública que no gozan de la condición de funcionarios a los que se sumarán los procedentes del cierre de decenas de empresas estatales, autonómicas o municipales.
La experiencia sufrida por Portugal, Irlanda y Grecia así lo indica. En el Gobierno malviven con esa preocupación y de ésa desazón nace el impulso que ha convertido la agenda de la "rentrée" de Mariano Rajoy en un carrera contra reloj: encuentros con Van Rompuy, Hollande y Merkel.
¿Objetivo? Que quienes mandan en la UE (Alemania y Francia) se avengan a suavizar las condiciones del rescate dando por buenas las medidas tomadas ya por el Gobierno. No será fácil porque el BCE, el FMI y los funcionarios de Bruselas -la "troika" de la que salen los "hombres de negro"-, en el paro solo ven estadísticas, no un drama cotidiano para, en el caso de España, más de cinco millones de ciudadanos.

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
El comienzo del nuevo curso viene coloreado por el agravamiento de la crisis económica y la recesión, la creciente sensación de ruina nacional y el hundimiento del Gobierno y del partido gobernantes.
Esta última circunstancia es la que les ha llevado a adelantar las elecciones de Galicia ante el temor de llegar a marzo con esos comicios autonómicos emblemáticos para el PP irremisiblemente perdidos, dada la velocidad del deterioro de quienes hace ocho o nueve meses aseguraban que su sola llegada al poder extendería en España un gran manto de recuperación de la confianza y un torrente de optimismo económico y social.
Los aterradores incendios del verano han terminado de destrozar la moral de los españoles, ante la constatación de que su enorme gravedad se debe al hecho de los recortes humanos y materiales también en el campo de la previsión de incendios.
Por ahorrar diez se pierden mil y además se amarga más la vida a los ciudadanos. Pero parece que a muchos les importan más las cosas del alcalde de Marinaleda o la insensata obstaculización del cierre definitivo del drama vasco.
En el Gobierno de Rajoy se ha instalado el pánico político ante la perspectiva muy posible de que del 21 de octubre salgan una Euskadi gobernada por los abertzales y una Galicia perdida de nuevo a manos de socialistas y nacionalistas.
Este último temor ha sido determinante en la decisión de adelantar los comicios. La derrota del PP en su feudo histórico confirmaría su debacle a escala nacional y tal vez la tentación de convocar legislativas nacionales para la primavera, con el cálculo esta vez de que así no se daría tiempo al PSOE para una recuperación suficiente para ganar.
La actividad exterior de Rajoy esta semana viene teñida por la incertidumbre ante las consecuencias de ese probable segundo rescate, al que la oposición ve, con razón o sin ella, como el cierre total del horizonte de salida cercana de la crisis. La ansiedad y estupor del Gobierno serían menores si se hubieran tomado en serio el verano, con menos descanso y más coordinación, que los tiempos no están para bromas.

Los políticos estadounidenses, en plena campaña, continúan con la polémica sobre el supuesto de aborto por violación. Y, como siempre, se olvidan de dos elementos esenciales que hay que considerar a la hora de analizar un hecho tan execrable: en primer lugar, el nuevo ser concebido, con el mismo derecho a la vida que los engendrados voluntariamente y por amor; en segundo, las terribles secuelas del Síndrome post aborto, una patología que existe aunque aún no está categorizada debido a la presión que ejerce la Multinacional de la Muerte. Podríamos considerar como tercera razón la casuística de mujeres que tras haber sido violadas, han optado por tener a sus hijos. No abundan pero son muy elocuentes. Algunos casos serían excelentes guiones cinematográficos, y es de resaltar que no existe un solo caso de arrepentimiento. La historia de Kay Zibolsky es un ejemplo: “Fui violada a punta de cuchillo a menos de una cuadra cuando tenía 16 años. Mi asaltante desconocido se perdió en la noche dejándome herida después de haberme amenazado para que no se lo contara a nadie. En 27 años no lo conté nunca, excepto a mi esposo muchos años después. Concebí y di a luz una niña después de la violación; ella era preciosa y esa es la parte positiva. Cuando Robin tenía 18 meses la di en adopción, pero Dios tenía un plan especial. Después de mi propio proceso de sanación, me había preparado y nos conocimos cuando ella tenía 27 años. Sus primeras palabras para mí fueron: ´Caramba, me alegro muchísimo de que no te hayas hecho el aborto`. Robin resultó ser una parte importante del proceso de sanación y le doy gracias a Dios hoy en día, porque no hice nada en mi juventud por lo cual hubiera tenido que sufrir el resto de mi vida, ya que no le hubiera dado la oportunidad a mi niña de decirme aquellas conmovedoras palabras. El mal llamado aborto ´legal y seguro` la hubiera silenciado para siempre”.
Testimonios como este demuestran que por encima de la mezquindad y la vileza de los promotores de la cultura de la muerte resplandece la grandeza de la vida, la generosidad y el amor.
Kay Zibolsky sabe muy bien cómo se siente una mujer que es violada y se queda embarazada. Ella salió adelante y creó la organización “Life After Assault League”, Asociación para la vida después de la violación (LAAL por sus siglas en inglés), para ayudar a las víctimas de la violación. En su libro The Sorrow of Sexual Assault and the Joy of Healing (La tristeza de la violación y la alegría de la sanación), narra su amarga experiencia y cómo consiguió salir adelante. La belleza de su alma queda reflejada en estas palabras: “Dios conoció a Robin cuando era formada en mi vientre y conoce a todos los demás que han sido concebidos a través de la violación y el incesto. Aun en estas circunstancias son todos preciosos para Él y tienen un destino tan importante como el tuyo y el mío si les das la oportunidad. […] También tengo una hija concebida de mi matrimonio y nadie que no lo sepa puede decirme cuál de mis hijas fue concebida en el acto de la violación. El aborto es la segunda violación…”.
Muchas mujeres víctimas de violación son ahora lumbreras que han puesto en marcha o trabajan en organizaciones que ayudan a mujeres que necesitan este tipo de apoyo. Nuestro agradecimiento a todas ellas por existir y prestar una ayuda tan grande a una sociedad egoísta que no quiere saber de sacrificios.
Julie Makimaa, hija de una mujer violada, fundó la entidad Fortress (Fortaleza) para ayudar a las víctimas de violación e incesto. Su historia es muy interesante y excelente guión de cine o de serie de televisión. Adoptada en California, se muda a Michigan con sus padres en 1979. Después de casarse empieza a remover los papeles de la adopción para buscar a su madre biológica. Tres años después consigue llegar a ella y la alegría de ambas es inmensa. Es entonces cuando su madre le cuenta lo de la violación. Las dos están encantadas de haberse conocido y mantienen una relación muy estrecha. “Si el aborto hubiera sido legal en 1964 –dijo en el transcurso de una conferencia—yo no estaría aquí hablando”.
Julie Makimaa, con David C. Reardon y Amy Sobie publicaron un libro titulado Victims and Victors (Víctimas y vencedores) en el que hablan de sus embarazos, abortos y niños resultantes de una agresión sexual. En él analizan, a mayores, la investigación llevada a cabo de 192 casos de mujeres embarazadas a consecuencia de una violación o un incesto y 55 casos de personas concebidas por violación. De los 192 casos, 164 fueron por violación y 28 por incesto. El 64 por ciento se quedó con el niño, mientras que el 36 por ciento lo dio en adopción. (Los casos de incesto son mucho más frecuentes de lo que se cree. La mayoría nunca salen a la luz porque la víctima y el entorno familiar, por evitar el escándalo o por otras razones, guardan el secreto). Según el estudio, el 69 por ciento de las entrevistadas tuvo el niño, el 29 por ciento abortó, y el 1,5 por ciento tuvo un aborto espontáneo.
El 93 por ciento de las mujeres violadas que optaron por el aborto, confesaron que este no resolvió su problema y recomiendan a las mujeres que se encuentren en esta situación, no abortar. El 43 por ciento de las víctimas de violación que abortaron declararon haberlo hecho por presiones familiares. De las 133 mujeres que tuvieron el niño, el 80 por ciento se manifestaron muy felices por haberlo tenido. El libro desmonta una a una todas las razones a favor del aborto a causa de violación o incesto. (Victims and Victors. Elliot Institute, P.O. Box 7348, Springfield, Illinois).
Todos los adolescentes y adultos concebidos por una violación, que ahora viven, manifiestan su agradecimiento a sus madres, y no se creen un producto de la maldad o que niños concebidos como ellos deban de ser eliminados. Casi todos declaran, asimismo, tener vidas normales y sanas.
___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
✉ periodista@magdalenadelamo.com
☆ Suscripción gratuita
(27/08/2012)
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MADRID, 27 (OTR/PRESS)
Menuda papeleta se le presenta al juez Castro, de la Audiencia Nacional, que tiene que decidir sobre la libertad condicional "por razones humanitarias" del etarra Uribetxerria Bolinaga, al que Instituciones Penitenciarias le concedió esta situación por una providencia recibida de otro juez, también de la Audiencia, el conocido Santiago Pedraz.
Ahora resulta que el fiscal se opone a la puesta en libertad y así, parece ser, que se lo ha comunicado o se lo va a comunicar al juez Castro que esperaba justo este informe de la fiscalía para tomar la decisión. El problema es que, como telón de fondo de todo este lío, hay demasiadas declaraciones de demasiada gente.
Para empezar se duda del diagnóstico del Hospital Donostia de San Sebastián -que estaba firmado por una "comisión médica" del servicio vasco de salud Osakidetza, sin nombres concretos- y que ha sido refutado o corregido por la forense de la Audiencia Nacional Carmen Baena que sostiene que el etarra "en la actualidad no se encuentra en fase terminal y únicamente presenta leves síntomas clínicos".
Pero antes de saber todo esto, nada menos que el ministro del Interior había afirmado algo tan taxativo como que con la concesión del tercer grado "se ha cumplido la ley; aunque nos duela haber tenido que tomar esta iniciativa, si no la hubiéramos tomado hubiéramos recaído en prevaricación". Decir esto desde un Gobierno del PP cuando en el caso de De Juana Chaos, se dijo todo lo que se dijo, resulta bastante complicado de entender y decirlo antes del examen forense de Bolinaga y antes por tanto del informe fiscal, parece al menos una temeridad.
Y existe además un problema añadido: no parece que los juristas se pongan de acuerdo en el tema y hay quien defiende que ley no obliga a excarcelar en estos casos; permite hacerlo, pero no obliga, por tanto mantener al terrorista en prisión no implicaría prevaricación alguna siempre que fuera tratado como su enfermedad requiere.
Hasta ahí el problema legal al que debe enfrentarse el juez Castro. Pero es que, además, hay demasiado rumor de fondo y se habla casi siempre de Uribetxerria Bolinaza como uno de los responsables del secuestro de Ortega Lara, que lo fue, pero se olvida que también tiene a sus espaldas otro secuestro y tres asesinatos y, naturalmente, ni una palabra de arrepentimiento, ni un gesto de buena voluntad; al contrario: cuando abandona la huelga de hambre explica que lo hace porque "ha decidido priorizar su vida".
Qué sarcasmo tan absolutamente cruel, qué derroche de cinismo y qué carencia de humanidad. Y, mientras, in inefable diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, exigiendo que se ponga fin a la "kafkiana" situación de Bolinaga, pues "debe estar en la calle ya". ¿Y los tres asesinados dónde deberían estar? ¿Y los dos secuestrados? De esos Garitano no tiene nada que decir.
En esta misma columna escribía hace poco que no podemos ponernos a la altura de los terroristas, que nuestra ética nos debe llevar por caminos distintos; lo mantengo. Pero a la vista de los informes forenses y del comportamiento del etarra y su entorno, creo que hay que cumplir la Ley, por supuesto, pero si la Ley tiene resquicios o deja abierta otras posibilidades, su interpretación debe ser la menos beneficiosa para un tipo que "prioriza su vida" cuando ha asesinado a tres inocentes y ha se secuestrado a otros dos y en el caso de Ortega Lara, no dio ninguna pista de cómo acceder al zulo para que muriera de hambre o desesperación.

MADRID, 27 (OTR/PRESS)
Lo previsible ocurrió en ambos casos, Euskadi y Galicia. Elecciones anticipadas y coincidentes el próximo 21 de octubre. Aprensión, en ambos casos, ante los resultados, que en el País Vasco podrían arrojar una victoria de los soberanistas más o menos radicales y en Galicia podría comprometer la mayoría absoluta que el Partido Popular necesita para seguir gobernando. Falta saber por dónde saldrá en las próximas semanas el presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, que también ha buscado su protagonismo en las semanas pasadas. Pero yo diría, salvando las distancias entre unos casos y los otros, que las tres comunidades autónomas "históricas", las que formaron el pacto nacionalista Galeusca, están en ebullición, y no estoy seguro de que ello convenga a los intereses del país, tal y como están las cosas. O sí, como apunto más abajo...
A la luz de lo que está ocurriendo y de lo que podría ocurrir, romper el pacto entre el PP y el PSE en el País Vasco puede haber sido un error, aunque lo cierto es que, sondeos en mano, una coalición socialistas-populares no habría ganado ahora en ningún caso las elecciones vascas frente a otra, previsible, del PNV con Bildu. Al lehendakari Patxi López, incapaz de sacar adelante sus presupuestos, no le ha quedado otro remedio que anticipar los comicios. No me parece que ese sea el caso de Núñez Feijoo en Galicia, donde el presidente de la Xunta ha acabado cediendo a lo que Mariano Rajoy le pedía por no muy visibles razones estratégicas y tácticas, es decir, que anticipase cinco meses las elecciones. Algo que también, si quisiera, podría hacer Artur Mas, aunque supongo que le conviene poco hacerlo: aún puede obtener muchas ventajas tirando más de la cuerda.
Lo que me importa destacar es que el concepto territorial vigente hasta ahora y procedente de 1978 se tambalea. Las comunidades nacidas del "café para todos" y de la "tabla de quesos" no han avanzado todas al mismo ritmo, ni con los mismos parámetros económicos (ni morales). Y, así, nos encontramos con un desprestigio del Estado Autonómico, que no ha funcionado a pleno rendimiento, y, encima, con un desequilibrio notable entre las "históricas" y la mayor parte de las que no lo son (el caso de Canarias tiene muchas peculiaridades propias), amén de las propias diferencias entre las "históricas" mismas.
Posiblemente, las elecciones de octubre en Galicia y País Vasco puedan llegar a significar más una oportunidad que un problema. Son las últimas confrontaciones ante las urnas y posibilitarían el gran pacto hasta 2014 entre al menos los dos grandes partidos nacionales para acometer reformas de fondo, entre ellas la propia del Estado de las autonomías. Modificar la Constitución, admitiendo las obvias diferencias entre estas "históricas" y las que no lo son, habría de ser tarea prioritaria para conseguir integrar, de una vez, los nacionalismos en el "proyecto España". Pienso que no debe perderse esta ocasión, casi única.

MADRID, 27 (OTR/PRESS)
Andamos todos los días a vueltas con los árboles más cercanos de la crisis, que es probable que se nos escapen las causas más profundas, la auténtica etiología, no de un cambio de etapa, sino de un cambio de época.
Los entusiastas del capitalismo argumentan -y tienen razón- que es el sistema que ha permitido allí donde se ha instalado junto con la Democracia, las mayores cotas de libertad y prosperidad. El capitalismo nació salvaje y explotador, y las libertades y las elecciones libres lo han domesticado, pero nunca se han variado sus principios básicos: la libertad de mercado, y la aceptación de que la renta mundial avanza a medida que se produce más.
Yo creo en la libertad del mercado de los fruteros del mismo pueblo, pero no creo en la libertad de mercado de los suministradores de energía eléctrica y, mucho menos, en la libertad de mercado de las grandes industrias petroleras. En un mundo globalizado, donde las noticias se difunden a la velocidad de la luz, lo que se llama el mercado necesita vigilancia y regularización, digan lo que digan los talibanes del liberalismo.
Después está lo de la producción. Si producimos más, producimos más barato y costarán menos unidades los productos. No ha sido así en los pisos construidos en España, donde a medida que más se construía más caras eran las viviendas. Y, luego, ¿cuántos más automóviles podemos fabricar? ¿Cinco millones más de vehículos al año? ¿Cincuenta millones? ¿Quinientos millones?
El problema es muy complejo y hay tontos contemporáneos que creen que esto se arregla entrando a los supermercados y dándole una patada a la mesa en la que estamos jugándonos la existencia. Si a ello añadimos la premeditada fabricación de productos con fecha de caducidad (una bombilla podría funcionar durante un siglo) o con variaciones programadas para dejar inservible cualquier aparato en cinco años, entraremos de lleno en un despilfarro que, en lugar de producir más prosperidad y libertad, fomenta más pobreza y promocionan una esclavitud dependiente. El problema es más hondo y más complicado porque requiere una reforma similar a la que se produjo tras el asentamiento de la sociedad industrial. Y hay mucho silencio.

MADRID, 27 (OTR/PRESS)
En los anales del crimen apenas se registran tipos tan sospechosos como José Bretón: nadie creyó nunca en su inocencia, ni el juez, ni la policía, ni su exmujer, ni los periodistas de sucesos, ni los psiquiatras, ni la gente. Tampoco las cámaras de seguridad que, aquí y allí, en las proximidades de Las Quemadillas o a las puertas del parque Cruz Conde, registraron, bien que de la manera imprecisa y fantasmal con que esas cámaras recogen las imágenes, sus pasos furtivos por los escenarios del doble asesinato, el de los pequeños Ruth y José, sus hijos. Nadie ni nada le creyó nunca, imposible creer a alguien con esa cara que a todas luces mentía, y, sin embargo, nunca nadie perdió enteramente la esperanza de hallar con vida a esas criaturas desaparecidas de súbito, como si se las hubiera tragado la tierra. Hoy se sabe que fue el fuego el que se las tragó.
Pero fue una doble hoguera la que se tragó a los niños, posiblemente el mismo día de su desaparición: la alimentada con gas-oil y multiplicada con chapas metálicas y ladrillos refractarios, y la que, perpetuamente activa en el interior de José Bretón, calcinó hace mucho en él cualquier vestigio de conciencia y de resonancia emocional. La esperanza de encontrar algún día a los niños vivos, encerrados en alguna parte pero vivos, se sostenía, precisamente, en la incapacidad general de asimilar que un padre pudiera hacer con sus niños chicos lo que éste personaje había ejecutado en los suyos con pavorosa frialdad. Así, el juez, y la policía, y su exmujer, y los periodistas de sucesos, y los psiquiatras, y la gente, bascularon durante diez meses en la duda, que les incapacitaba para esclarecer el caso y acertar.
Pero, hablando de incapacidades, y pese a que la conmoción por el desenlace aborta hoy en buena medida el desarrollo de una opinión ponderada, no se puede despachar éste caso, ni ahora ni cuando se juzgue al presunto parricida, sin mencionar la impericia de la investigación, y lamentarse de ella. Es cierto que los casos criminales tardan en resolverse, e incluso que muchos no llegan a dilucidarse jamás, pero no lo es menos que del hilo de un tipo tan sospechoso, tan meridianamente sospechoso, cabría haber encontrado antes el ovillo de la verdad. Esta se hallaba iluminada, desde el principio, por el atroz resplnador de dos hogueras.

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
Hay dos medidas que revelan el sustrato cutre de esta crisis: dejar a los presos de Cataluña sin merienda y hacer pagar a los niños por calentar la comida en las escuelas. Pura naftalina.
Ahora, como vamos conociendo más trampas de Iñaki Urdangarín, nos desayunamos con que el yerno del Rey de España ha pedido excedencia en Telefónica para no dañar a la compañía. Urdangarín se ha quedado, también, sin merienda.
No he entendido por qué en un primer momento de este escándalo el Duque de Palma no reaccionó como los nobles de antes. Sacrificarse a favor de La Corona para no deteriorar su imagen hubiera sido una medida costosa pero inteligente.
Solo una frase que pronunció el Rey cuando se rompió la cadera matando elefantes. "Lo siento, me he equivocado; no volverá a suceder" hubiera bastado. Y, a continuación, pedir la liquidación de sus estafas a la fiscalía para devolver sin condiciones hasta la última peseta.
Hubiera sido perdonado por la opinión pública y tratado con consideración por la Justicia. Quién pagaba el servicio a cuenta de sus fundaciones no ha tenido esa grandeza. Y ahora, con nuevas facturas a cambio de nada, el futuro judicial del Duque es carnaza para quienes quieren debilitar a la Monarquía.
El Duque ya no tiene en activo la canonjía de Telefónica. Una medida acertada desde los intereses de la multinacional, pero insuficiente. La opinión pública no va a tener piedad con el marido de la infanta Elena porque la lógica cruel de la crisis fomentará las horcas caudinas contra un miembro de la realeza.

Se acerca el final del verano, y continuamos en una situación más propia de mercados intervenidos. Una cosa es que agosto no sea el caos de otros años, y otra es que casi cualquier medida de volatilidad esté en mínimos. Se mire donde se mire. Hay un sector del mercado que le da relevancia a esta aparente apatía, y no son pocos los casos en que esta apatía y bajísimo nivel de la volatilidad se...
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MADRID, 26 (OTR/PRESS)
El nacionalismo vasco ha construido una ensoñación de país falsificando la historia. Euskadi nunca, antes del fugaz estatuto de 1936, había tenido existencia jurídica y política, y para remontarse a una realidad que se acerque a esas características habría que remontarse al origen del Reino de Navarra, cuando Guipúzcoa y Vizcaya eras señoríos de Castilla.
El nacionalismo se envuelve en una historia trucada para crear una realidad que no se sostiene en sus exigidas esencias historicistas de "derechos históricos".
Una comunidad política moderna se soporta únicamente en la voluntad de sus ciudadanos. Y ahora, en el año 2012 del primer periodo de democracia estable de la historia de España, los vascos, quienes habitan en los territorios de Alava, Guipúzcoa y Vizcaya, tienen la oportunidad de empezar a diseñar su futuro en un marco de paz en donde ETA ya no es una amenaza efectiva. Es una primera ocasión en la que nadie puede saltarse la Constitución ni el Estatuto de Gernika.
Las elecciones del 21-0 son las primera oportunidad que tienen los ciudadanos vascos para expresarse con reglas de juego claras, sin amenaza de Guerra Civil y con la promesa -valga lo que valga esa declaración- de que ETA no volverá a matar. Pero también nos obliga a todos a respetar el previsible crecimiento del nacionalismo que de una u otra manera tiene un horizonte soberanista en el camino hacia la independencia.
La situación exige una extrema vigilancia de que nadie se saltará las normas de la democracia, lo cual incluye también a quienes están aterrorizados por la eclosión de las expectativas de los herederos de ETA.
Según las encuestas demoscópicas, la suma de votos del PNV y Bildu podría superar el sesenta por ciento de las papeletas que se emitirán. Son estas, unas elecciones en las que, de una parte, se disputa la hegemonía del nacionalismo entre esas dos formaciones. Y de otra, la definición teórica de un modelo político en el que la suma de PP y PSOE, que son partidos de obediencia autonomista, no parecen tener fuerza para definir otra vez un modelo de gobierno no nacionalista.
En dos meses, el mapa político de España puede ser distinto. Con Cataluña en una deriva fiscal y política al margen de la Constitución, cuya punta de lanza es el "pacto fiscal", y una Euskadi demográficamente con mayoría nacionalista.
En Euskadi casi todo depende del camino que decida tomar el PNV. Si pacta con Bildu, la deriva soberanista será muy difícil de controlar. Y demostraría, además, que los dos partidos de implante en toda España no han encontrado una fórmula que seduzca a los vascos en tiempo de paz, sin terrorismo.
En ese supuesto, habrá ganado la partida estratégica lo que históricamente ha significado ETA: habrá dejado de matar cuando las condiciones de una victoria política de sus deseos se haya materializado. Corre peligro el axioma imprescindible para la democracia de que "el terrorismo no consiguió nada para sus fines".
La encrucijada es política. Se trata de conseguir demostrar que Euskadi puede y debe ser una realidad dentro de la Constitución. PP y PSOE, si se confirma una clara victoria nacionalista, deberán revisar las vías de agua que ha producido en sus cascos la política que han realizado.

MADRID, 26 (OTR/PRESS)
El diputado del PP Guillermo Collarte gana unos 5.100 euros al mes y dice que las pasa "bastante canutas", por lo que se supone que dimitirá de inmediato para pasarlo mejor. El verano de las "boutades" que abrió Andrea Fabra (la del "que se jodan") lo cierra ahora Guillermo Collarte, en una disparatada carrera de dirigentes populares que a este paso terminarán por minar la credibilidad del propio presidente Mariano Rajoy.
No solo están sobre la mesa este tipo de comentarios impropios de políticos decentes, sino también los comportamientos de ministros que se enfrentan públicamente en defensa de intereses económicos de las empresas energéticas, como hicieron Soria y Montoro. Alguien debería poner orden en el Gobierno y en el PP, no ya solo por su propio bien, sino por el interés general de un país gobernado por un partido con mayoría absoluta. En el caso de Collarte es verdad que el PP lo ha descalificado y que él ha pedido disculpas, pero la clave sigue estando en si dimitirá o no un diputado que, según él mismo deja entrever, estuvo llamado a entrar en el Gobierno.
Rajoy, a todo esto, sigue enfrascado en la gestión de la crisis, donde las cosas pintan mal cada vez que el presidente español intenta minimizar el coste del presumible segundo rescate. Digamos que el Gobierno y el PP están complicándose la vida en el peor momento. Lo mejor que tienen casi es la oposición, que sigue desdibujada, camino de Rodiezmo.
Algunas de estas cosas no pasan de la categoría de anécdotas en medio de la que está cayendo, pero el problema es que distraen la atención y cabrean al personal, sobre todo a quienes más sufren la crisis, cuya superación llegará cuando las reformas hayan culminado y el país esté menos apalancado, para lo cual también será necesario ocupar el espacio que dejó el hundimiento del sector inmobiliario. España solo podrá recuperar su posición de potencia intermedia en Europa y en el mundo sin deudas y con un nuevo modelo productivo.
Hablamos, por tanto, de años; tal vez demasiados, aunque suficientes para que la España de entonces pueda prescindir de políticos como Fabra y Collarte, entre otros.

MADRID, 26 (OTR/PRESS)
Tiene bemoles que el Plan Prepara que regula la ayuda de 400 o 450 euros para desempleados no prepare a los que no tienen trabajo para que lo encuentren ni pone a trabajar a la parte de la función pública que se tendría que encargar de formar a estos desempleados para mejorar sus posibilidades de buscarlo y encontrarlo. O que tampoco haya metido mano al INEM para que se transforme de verdad en una agencia estatal que gestione oportunidades reales para los desempleados. O que se quite la ayuda de esos 400 o 450 euros a los jóvenes que vivan con sus padres que, a lo peor, tienen un sueldo que no llega ni para mantener a los que componen la familia, o que han tenido que volver al hogar porque no pueden ni pagar un alquiler.
Dicen que "donde comen tres, comen cuatro", pero cuando no llega para comer dos, y hay un millón setecientas mil familias donde ningún miembro tiene ingresos y otras muchas donde comer a diario es un milagro, las frases hechas no sirven para nada.
Sí parece más acertada la exigencia de que tengan que demostrar que han buscado trabajo, aunque no ayude mucho porque no es fácil que lo encuentren. Pero se podrían hacer muchas cosas más: cursos reales de formación para empleos en los que sí hay demanda. Y, sobre todo, hacer que los desempleados no estén parados. Cuando se han provocado tantos recortes en un asunto como la dependencia, seguro que con un control, incluso, de los sindicatos, unos cientos de miles de ciudadanos que no tienen trabajo podrían cobrar -y ganarse- esos 450 euros ayudando a enfermos, a personas que están solas o que no pueden valerse por sí mismos, trabajando en residencias o centros de mayores, en centros de día para enfermos de Alzheimer, o cuidando y vigilando los montes para que no los quemen.
No se trata de que hagan el trabajo que corresponde a trabajadores cualificados y contratados regularmente, sino de que hagan un trabajo de interés social que beneficie a todos. Y nunca es lo mismo vivir subsidiado que cobrar por realizar un trabajo. Hay millones de personas sin empleo con un enorme potencial de trabajo desaprovechado
Nos hemos acostumbrado a tener cinco millones de parados sin futuro. Hemos convertido el subsidio en una prestación "natural", cuando lo natural, lo social, es tener trabajo. El trabajo es un derecho consustancial al ciudadano, El subsidio, en todo caso, debe ser una prestación temporal, cuanto más corta, mejor. Pero no porque así cuesta menos, sino porque el Estado debe crear las condiciones que hagan posible la creación de empleo e incentivar la búsqueda de empleo.
Hay fórmulas para incentivar las contrataciones por parte de las empresas. Siempre es mejor un trabajador que cotiza que un desempleado que cobra de todos. Y siempre es más fácil encontrar un trabajo cuando se tiene otro que cuando se está en casa.

MADRID, 26 (OTR/PRESS)
Algunas fuentes procedentes del Consejo de Ministros cuentan que Mariano Rajoy ha vuelto de sus vacaciones con lo que podríamos llamar "síndrome europeo"; cree el presidente, dicen, que fuera de las decisiones benéficas de Europa hay una muy difícil salvación, y a ello, a conseguirlas, se va a aplicar celosamente en las próximas semanas. Y hace bien el jefe del Ejecutivo español: precisamente de esa ofensiva europea va a depender la benevolencia con la que las instancias políticas y bancarias (que son más o menos lo mismo) europeas traten el considerado inevitable "rescate" a España.
Puede que no sea todo lo que Rajoy puede hacer para sacar al país del atolladero: viajar a ver a líderes occidentales y/o recibirlos en La Moncloa puede ser condición necesaria, pero no suficiente.
Ya se sabe que en las próximas horas Rajoy se encontrará con el "presidente" europeo, van Rompuy, que no es precisamente quien decide el rumbo de la UE ni pasa por ser persona con gran independencia de criterio; pero es el hombre elegido por quien de veras manda en Europa (Alemania, a veces en connivencia con Francia, pero no siempre) para ocupar un sillón que en ocasiones parece más simbólico que efectivo.
Yo diría que mucho mayor significado y trascendencia tienen los dos euroencuentros posteriores, el primero, esta misma semana, con François Hollande, el presidente francés, y el segundo, la semana próxima, con la canciller alemana Angela Merkel. El mismo día, 6 de septiembre, en el que, por cierto, el Banco Central Europeo debe anunciar las medidas que piensa adoptar (o no) para relajar (o no) la presión de los mercados sobre nuestro país.
De nuevo, pues, la figura del presidente del BCE, Mario Draghi, gravitando sobre las atribuladas cabezas de los españoles. Un Draghi omnipotente, que hace y deshace a su antojo sin nadie que pueda coartar sus iniciativas, acertadas o no. Aunque parezca lógico que se muestre sensible, en primer lugar, a las presiones alemanas; a las francesas en segundo término y quién sabe si a las de su amigo el primer ministro italiano Mario Monti en tercero.
Por eso, otro encuentro de Rajoy con Monti a mediados de este mes tiene un especial significado, dado que los intereses españoles e italianos frente a la actuación del BCE coinciden notablemente, al menos en este cuarto de hora.
Yo diría, pues, que el mes que se inicia el próximo sábado va a ser más crucial aún que los precedentes a la hora de ver cómo sale España de bien, o mal, librada del trance en el que se encuentra. Parece inimaginable un trato desfavorable por parte de países que, como Francia, Alemania o la propia Italia, tanto tendrían que perder, y tan poco que ganar, ante una quiebra pura y dura de nuestro país. Pero, claro, ya hemos visto cómo una simple declaración periodística del Draghi especialista en claroscuros, o de la canciller germana, especialista, cuando quiere, en ambigüedades, pueden hacer saltar hacia arriba o hacia abajo la prima de riesgo española.
Parece que, excepto esta "ofensiva exterior", imprescindible, Rajoy ha traído pocas cosas de sus vacaciones. Cierto que hay que intensificar las acciones de imagen, relaciones públicas y hasta "lobby" en todas las direcciones (Marruecos, Finlandia y Estados Unidos -Asamblea general de la ONU, con sus encuentros bilaterales-- son otras metas del mes que entra). Pero los gobernantes españoles tradicionalmente olvidan que la economía tiene bastante de sociología, algo de psicología y mucho de acción política, y ahí es donde se detecta a ausencia de un Plan de actuación, sobre todo mirando hacia el interior.
Temo que el alejamiento de otras fuerzas políticas -cierto que el PSOE vive su propio desgarro casero--, la falta de diálogo con los agentes sociales y con la sociedad civil y la escasa explicación de algunas medidas "duras" (la prórroga del "subsidio" de los 400 euros a los parados de larga duración no lo es, pero se ha dado la imagen contraria) hayan sido factores que poco han contribuido a mejorar la confianza y la empatía de los españoles hacia su Gobierno y hacia su clase política.
Aplauso, pues, para esta ofensiva exterior que inicia Rajoy, y que debería ser incluso incrementada; pero yo al menos no puedo aplaudir la atonía perceptible en la política interna, y bien que lo siento: hay que mover banquillo y cambiar mentalidades, pero nada indica que Mariano Rajoy comparta estas obvias necesidades.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Hace apenas un año, la pacífica y civilizadaNoruega creyó vivir una pesadilla, un mal sueño. Pero no, se trataba de algo tan real como trágico. El saldo fue, nada menos, que de 77 víctimas como consecuencia de un atentado preparado minuciosamente y ejecutado con una pericia que estremece. El autor, con precisión casi milimétrica, asesinó, primero en el centro de Oslo y, luego en la idílica isla de Utoya remató su fanático plan asesinando a 69 personas, todas ellas jóvenes. Horas después Anders Breivik, ultraderechista fanático, es detenido.
Doce meses después ha comparecido ante la Justicia y se le ha impuesto la pena de 21 años de cárcel, máxima que permite el Código Penal noruego que prevé además que una vez cumplida pueda ser revisada cada cinco años hasta constatar que el penado está en condiciones de salir a la calle sin ser una amenaza para la sociedad. No sé qué ocurrirá dentro de veinte años, pero ha sido esa sonrisa suya tan inquietante, tan pérfida, que exhibió cuando se le leía la condena, la que hace pensar que Breivik nunca se arrepentirá de sus crímenes, que nunca sentirá vergüenza por sus actos. Esa sonrisa suya es la mejor prueba de su fanatismo.
En Noruega, en donde no es oro todo lo que reluce, no están acostumbrados a estos espectáculos, ni a estos crímenes tan horrorosos. Nosotros en España, sabemos mucho. El ultraderechista Breivik se sonríe al igual que los fanáticos de la independencia y de un particular socialismo se sonríen, incluso se carcajean, en la Audiencia Nacional cuando son juzgados por sus crímenes. Muchos, muchísimos terroristas de ETA también han sonreído y reído cuando los familiares de las víctimas relataban el asesinato de su allegado. Se han reído y sonreído con la misma falta de piedad, con el mismo fanatismo que lo ha hecho Breivik.
Las sonrisas de los malos son estremecedoras y son los malos los que nunca lloran. Se jactan de su indignidad aquí y en Noruega. La diferencia es que en Oslo, Breivik abandonó la sala de Justicia sin que nadie le esperara para jalearle, y aquí, en Madrid nunca les ha faltado el aliento y el ánimo de quienes hoy, precisamente hoy, tienen la desfachatez de hablar de la "crueldad" del Estado.
Es un dicho que los ricos también lloran. Si se fijan, los únicos que no lloran son los malos que, sin embargo, sonríen certificando así lo que son.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Escribo este comentario cuando ya seguramente muchos cientos de miles de personas empiezan a preparar las maletas para regresar a sus hogares. Los españoles que han disfrutado de vacaciones las han abreviado en muchos casos y tengo la impresión de que emprenden el retorno con un nudo en el estómago, del que quien suscribe, por supuesto, tampoco se libra: ¿qué nos va a ocurrir este otoño?
La verdad, dudo que incluso el propio presidente del Gobierno, fuente de mucho -que no todo_ poder, tenga una respuesta certera y segura a esa pregunta. Y eso es lo malo: la incertidumbre genera muy poca confianza y dificulta la empatía con un Ejecutivo que nos ha repetido muchas veces "dejádnoslo a nosotros, que sabemos lo que tenemos entre manos". Ojala de veras lo sepan, porque...
porque ya hemos dicho que este ha sido un verano poblado de silencios oficiales y en el que polémicas estériles y nombres que no merecen demasiada atención, desde Uribetxebería Bolinaga hasta, salvadas sean todas las distancias desde luego, Ruiz Mateos o Sánchez Gordillo, se han hecho con los titulares.
Y, así, vemos a un ministro polemizando con un duque y a unas fuerzas de seguridad paralizadas ante una manifestación ilegal en Bilbao en la que se pide la excarcelación de un cruel verdugo; y sí, yo apoyo a ese ministro frente al duque, frente al alcalde de Marinaleda y, repito, salvadas todas las distancias, también en el respaldo a la excarcelación de ese tipejo, más allá de los debates sobre si su enfermedad es terminal o no.
Pero todo ello ha sido acompañado de peleas en los medios lesivas para el prestigio de España y tan estériles como artificiales.
y espero que sepan lo que se traen entre manos porque la plausible prolongación del subsidio -subsidio es, y no plan Prepara; "preparar" ¿para qué? se ha hecho, desde las instancias oficiales, con tan escasa simpatía hacia las personas que van a recibirlo que muchas de ellas pueden sentirse vejadas y hasta bajo la lupa de la sospecha.
Como si quien ha agotado la prestación por desempleo quisiera seguir viviendo del cuento a costa de nada menos que 400 eurazos mensuales y darse la gran vida sin buscar trabajo. Yo sé, porque lo he comprobado personalmente, que los ministros de Rajoy, y menos aún el propio presidente, no piensan así y han hecho un esfuerzo para prorrogar este subsidio.
Pero, en política, las formas son tan importantes como el fondo y, a veces, da la sensación de que el Ejecutivo debería extremar las muestras de cariño hacia los ciudadanos, que bastante apesadumbrados están ya, en lugar de tratarlos con esa fría profesionalidad de entomólogo que es conducta que facilitan las malas cifras macroeconómicas. No puede ser que un español de a pie que se sienta casi al borde de la indigencia se considere moralmente peor tratado que el etarra Uribetxeberría Bolinaga, dicho sea con todas las salvedades, cautelas y distancias que usted quiera.
Y también espero sinceramente que Rajoy y sus ministros sepan lo que se traen entre manos porque no acabo de ver un Plan, con mayúsculas y digno de tal nombre, surgido de las reflexiones veraniegas, cuando hemos pasado el cabo de las Tormentas de los nueve meses desde que las elecciones generales dieron la victoria al Partido Popular. Las grandes reformas que exige la nación, desde la constitucional/territorial hasta la del mercado de trabajo, pasando por la energética -que esa es otra: ¿qué hacen dos ministros en un duelo a garrotazos desde los periódicos?-- se alargan en el tiempo.
Quizá, claro está, porque las urgencias cotidianas aprietan y hay que acudir, en el interior y en el exterior, con la manguera para sofocar demasiados incendios, reales y sobre todo metafóricos.
Pero ni Rajoy puede eludir estas reformas ni puede dar la espalda al método para sacarlas adelante, que no es otro que llegar a un gran pacto con las restantes fuerzas, o con las más importantes de ellas. Lo digo con la mano en el corazón: espero muy de veras que el hombre atribulado que hoy lleva el timón de la nación, porque le toca, porque así lo hemos querido y porque detrás, hoy por hoy, no hay nadie como relevo, acierte. Nos va a todos mucho en ello.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Al margen del debate semántico de si las tropas españolas desplegadas en Afganistán desarrollan una misión de reconstrucción, humanitaria o de guerra, lo cierto es que se encuentran en un avispero donde se multiplican los ataques de la insurgencia que imposibilita su labor, fuera esta cual fuera en origen.
Esta semana pasada, sin ir mas lejos, las tropas españolas han sufrido cinco ataques fallidos en menos de veinticuatro horas. Un artefacto explotó al paso de un convoy en el que viajaba el jefe del contingente, coronel Luis Cebrian, y un grupo de soldados hubo de repeler durante mas de tres horas los disparos de los talibanes.
La formación del ejercito afgano, que parece ser la única función que pueden llevar a cabo los paracaidistas y los guardias civiles, desplegados en la infernal provincia de Badghis, tiene el severo inconveniente de que, una vez formados, los "militares afganos" se pasan con demasiada frecuencia al enemigo y se convierten en los franco tiradores que desde las montañas disparan contra los que hasta ayer eran sus profesores.
Teniendo en cuenta la inutilidad del esfuerzo, la gravísima situación económica que atraviesa nuestro país, al borde de un segundo rescate, con las arcas públicas tan vacías que cobrar los cuatrocientos euros les va a costar a los parados sin subsidio hacer fe de pobreza, ¿Qué pintamos allí?
Sólo los compromisos internacionales obligan a España a seguir en esta batalla pírrica de la que Estados Unidos se va a desentender al final de 2014, aun sabiendo que la insurgencia se hará con el poder al día siguiente.
¿No ha llegado el momento de que expliquemos a los aliados de la OTAN que no tenemos fondos, ni previsión de tenerlos, para mantener tan costosa misión? Que teniendo en cuenta el tamaño, su PIB, y la recesión que padece, España ya ha aportado lo suficiente al control del terrorismo talibán; además de perder a noventa militares y un traductor.
Después del coste que para el Gobierno Zapatero supuso la abrupta salida de las tropas españolas de la ilegal guerra de Irak, el Partido Popular no se atreve a plantear la cuestión sin percatarse de que ese conflicto bélico, en los confines de Asia, ya no interesa a casi nadie y mucho menos en Europa, donde la crisis del euro amenaza con llevarse por delante el estado del bienestar.
Sin lugar a dudas, al ciudadano, que ve como los recortes empeoran la educación pública, que conseguir una beca se convierte en algo inalcanzable, que los hospitales de la Seguridad Social están al borde del colapso mientras le suben el IRPF y el IVA, le confortaría ver como se pone fin una misión militar inútil por el riesgo que conlleva e inasumible económicamente.
¿Por qué no se atreven si tendrían un apoyo mayoritario?

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Tras marear un poco la perdiz, el Gobierno de Rajoy aprobó finalmente la prórroga de la ayuda de 400 euros al mes para aquellos ciudadanos que después de agotar todas las prestaciones por desempleo siguen en paro, un mal que aqueja a cada vez más españoles y que es toda una amenaza para la cohesión social. Pero no todo sigue como estaba con Zapatero, ni mucho menos.
Rajoy ha introducido cambios que afectan a la cuantía -50 euros más para desempleados con más de dos personas a su cargo- y al acceso a las ayudas, de modo que la conclusión salta a la vista: habrá menos beneficiarios y un poco más de dinero para los que superen estrictas condiciones, que perjudican a los parados que hayan tenido que regresar al domicilio de sus padres. Además, el Gobierno exigirá buscar trabajo durante 30 días antes de pedir los 400 euros, que se orientan a los parados de larga duración o con cargas familiares.
En teoría, estas ayudas para el Programa de Recualificación Profesional de las personas que agoten su protección por desempleo son para promover la transición al empleo estable y la recualificación profesional de las personas desempleadas. En la práctica, constituyen un salvavidas social, la última red de seguridad durante seis meses para aquellos parados que agotan todas las prestaciones y subsidios posibles. De hecho, la propia vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría definió esta medida como "ayuda de última instancia". Traducido, una palanca contra la pobreza, en un país donde, según Cáritas, hay más de 11,5 millones de personas en riesgo de pobreza o exclusión social.
¿De qué dimensión social estamos hablando? De los casi seis millones de parados, un tercio no cobra ninguna prestación y solo alrededor de 200.000 perciben actualmente los 400 euros, lo cual supuso que desde marzo de 2011 hasta mayo de 2012 se consumieran más de 1.000 millones de euros, por encima del presupuesto. Hasta julio de 2012, el programa benefició a 500.859 personas, la mayoría de Andalucía, y menos de un 6% de los parados logró encontrar trabajo gracias a ese plan llamado Prepara, que al final es una ayuda social.
Un Estado de la dimensión del español debería ser capaz de mantener esta mínima política social. Hablamos de mil millones, el 0,1% del Producto Interior Bruto o el 0,5% del total de los ingresos fiscales.

EL JUEZ PEDRAZ
El ultraprogesista juez Pedraz,
de los abertzales un buen augur,
a los superpatriotas de Amaiur
les parece un excelente rapaz.
Él, como magistrado, es muy capaz
y al juzgar no deja nada al albur,
aunque a veces es algo montaraz
pues a la justicia le dice agur.
Las batasunas manifestaciones
obtienen siempre su autorización.
Parece que los etarras bribones
le tienen subyugado el corazón
Él sigue los pasos y las lecciones
de su entrañable amigo el juez Garzón.
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Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
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(18/08/2012)

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Desde siempre los medios de comunicación hemos sido incómodos para los poderosos. Desde siempre se nos ha mirado con recelo y la afición de matar al mensajero lejos de decrecer, va en aumento. Se nos insulta a placer porque no produce ningún placer, en quienes tienen la sartén por el mango, que intentemos desarrollar libremente nuestra profesión ejerciendo el contrapoder, sea político, económico, social , cultural o religioso.
Se nos tacha de fachas recalcitrantes o peligrosos rojos de la izquierda más radical, según convenga. Se nos dice que obedecemos a espurios intereses ocultos, que somos una especie de grandes teóricos de la conspiración, que opinamos de todo sin saber de nada. ¡En fin! algo así como lo peor, el deshecho de la sociedad y el fiel reflejo de todos sus males...
Desde luego no seré yo quien intente desmontar todas estas teorías porque me llevaría años y conduciría a la melancolía, pero hoy he sentido un regusto especial al leer como, a estas alturas, todavía los periódicos , buscan las vueltas y tiran de imaginación para burlar cualquier tipo de censura. Resulta que el periódico sensacionalista "The Sun" ha buscado la manera de saltarse la prohibición de la Casa Real Británica de que se publicaran unas fotos del príncipe Enrique desnudo durante una juerga en las Vegas.
Hasta ahora ningún medio del Reino Unido, ni de papel ni de Internet, había divulgado dos fotos publicadas por la web estadounidense TMZ tomadas en la habitación de un hotel, porque la Casa Real había avisado de que se trataba de una violación de la intimidad del hijo menor del príncipe Carlos, tercero en la línea de sucesión de la corona.
Personalmente no me gusta "The Sun", ni ese tipo de prensa sensacionalista, pero sí me ha llamado la atención cómo han intentado evitar la censura. Lo que hicieron primero, en tono de burla, fue publicar un montaje con un reportero del periódico y una mujer desnudos imitando las fotos del príncipe, para después desafiar las advertencias de la Casa Real y publicar las originales.
El argumento es que las imágenes plantean preguntas sobre la seguridad del príncipe durante sus vacaciones, sobre si se vera afectada su posición en el Ejército y, en general, si tienen implicaciones para la imagen del joven.
¡Claro! que el debate es complejo pero, ¿sería el mismo si el joven que aparece desnudo en compañía de unas chicas, después de jugar al billar "strip-tease" en la habitación de un lujoso hotel, no fuera quien es?
Evidentemente no, como tampoco su comportamiento, tanto público como privado, debe ser el mismo que el de otro joven cualquiera de su edad. Un portavoz del palacio de St James ya había dicho que la publicación de esas fotos violaría el código de conducta de la Comisión de Quejas de la Prensa (PCC) que califica de "inaceptable fotografiar a individuos en lugares privados sin su consentimiento" y señalado que son los medios de comunicación quienes deben regularse a sí mismos.
Es verdad que fue el mismo portavoz quien confirmó que el hombre en las fotos es el príncipe Enrique, hijo menor del príncipe Carlos y la fallecida Lady Di, pero la exigencia que se les hace a los medios bien podían hacérsela al propio príncipe, cuyo modo de vida no es muy ejemplarizante que digamos. Lo dicho la afición de matar al mensajero va en aumento y censores los hay de todo tipo y condición. Es lo que tiene intentar poner a los poderosos antes sus propias contradicciones. Y si te quejas se inventan una ley mordaza en un plis plas y se acabó el invento.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Asegura el ministro del Interior, señor Fernández Díaz, que las acciones simbólicas del señor Sánchez Gordillo y del Sindicato Andaluz de Trabajadores desprestigian a España. También aseguran lo mismo (como si semejante aseveración fuera la idea-fuerza salvífica que los incondicionales del PP hubieran esperado para argumentar lo indefendible, o sea, la política del actual Gobierno) sus afectos, desde el último contertulio hasta el ministro o la ministra más renuente a pensar con su propia cabeza ni con ninguna. Sin embargo, a nadie se le escapa que el creciente desprestigio de España, así en el exterior como en el interior, se alimenta de otras causas y motivos, generados casi todos ellos, por cierto, por la infausta acción social, económica y política del Ejecutivo del que es miembro el señor Fernández precisamente.
Lo que desprestigia a España, pues la empobrece y la regresa a sus peores tiempos en todos los sentidos, es que por la ineptitud del Gobierno se sumen cada día miles de parados a la desesperante lista que ya va por los seis millones; que con dinero público, con el poco que queda, se subvencionen centros educativos privados que separan, como si pertenecieran a especies distintas, a los niños de las niñas en las aulas; que con dinero público, el que financia las televisiones estatales, se vuelvan a televisar sangrientos festejos que repugnan a la sensibilidad mayoritaria; que dos gobiernos regionales se peleen, ofreciendo un cochambroso espectáculo, por laminar las leyes que rigen el país a fin de ofrecer a los bajos fondos el subidón de "Eurovegas"; que el Gobierno acuerde con sus prestamistas extranjeros el despojo de los ahorros de centenares de miles de estafados por la Banca mientras tiende su manto de impunidad, protector, sobre los estafadores; o que se pretenda, merced a una estólida y despiadada concepción de la política, negar la asistencia sanitaria a los extranjeros más pobres.
El desprestigio de España, y en eso se puede coincidir con el señor Fernández Díaz, es evidente. Pero Gordillo y sus jornaleros andariegos, criminalizados hasta el delirio por refrescarse en la piscina de un señorito en los pasados calores, no son, obviamente, la causa.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Pues claro que estoy de acuerdo con el ministro del Interior, Jorge Fernández, en que es doloroso, pero necesario, excarcelar al carcelero etarra Uribetxeberria Bolinaga. No sé si mantenerlo en prisión sería, como afirmó el ministro, "prevaricar", pero sí sé que sería altamente inconveniente. Y las leyes, sobre todo cuando son susceptibles de interpretación, no se hicieron para empeorar las cosas, sino para resolver conflictos. El etarra, cuyo comportamiento personal repugna a cualquier ser bien nacido, se encuentra enfermo entiendo que en fase terminal y de nada aprovecharía a la causa de la paz y la concordia su muerte en prisión, como ha decidido, pragmáticamente, el titular de Interior.
Ha sido esta acerca de un tipejo de relevancia menos que secundaria, como Uribetxebarria, una de las polémicas tontas de un verano lleno de tormentas subterráneas de calado; a mí me importa mucho más el resultado, peligroso en potencia, de las próximas elecciones vascas que la excarcelación, potenciada por ley, de un ser humano, por muy estomagante que sea, que lo es.
O, ya que estamos, que la puesta en libertad del propio Otegi, a quien su amigo (personal, que no político) el socialista Jesús Eguiguren considera "injustamente" en prisión. Pocas veces estoy de acuerdo con Eguiguren, que ha dicho y hecho muchas demasías. Pero creo que coincido con él en que no hay que facilitar a unos "abertzales" que demuestran saber de comunicación bastante más que nosotros, que no hacemos otra cosa que potenciar un victimismo que tan buenos réditos electorales les da, el que puedan presentar a Arnaldo Otegi como un nuevo "Nelson Mandela a la vasca". Faltaría más.
Este está siendo un verano de polémicas más o menos tontas, un agosto en el que copan los titulares personajes mesiánicos como el alcalde de Marinaleda, Gordillo; atrabiliarios como el presidente de la Diputación guipuzcoana, Martín Garitano, o el esperpéntico José María Ruiz-Mateos -cuántas cosas podría yo contar sobre este peculiar, vamos a llamarlo piadosamente así, señor. Algún día lo haré-. Algo anormal está ocurriendo cuando el mismísimo ministro del Interior, a quien yo creo más que a quienes le desmienten, acusa al duque de Segorbe de connivencia con los jornaleros que, creyéndose los seguidores de Gandhi al amparo de alguna necedad aparecida en un medio extranjero, invaden su lujosa finca. Algo loco sucede cuando dos miembros del Gobierno airean sus diferencias en los medios de prensa, y no en la mesa del Consejo de Ministros. Algo chusco pasa si uno de los grandes debates de la semana consiste en si los toros deben o no volver a TVE (y, ¿por qué no?). Seguimos empeñados en fabricar las dos Españas en torno a las cosas más disparatadas.
Así, y con demasiados silencios oficiales, se nos está yendo un mes de agosto que uno, en su inocencia, confiaba que podría estar dedicado a la meditación oficial y oficiosa sobre los pasos, políticos y económicos -yo sostengo que es lo mismo-, a dar para normalizar la trayectoria de este país nuestro. Pero ni ha habido debates de altura -¿dónde, por cierto, se ha metido la oposición?- ni parece haber tampoco ideas de altura, más allá de la creencia de que es conveniente seguir ocultando a los españoles lo que todos saben, por ejemplo que los inversores descuentan ya que España, o sea, el Gobierno español, está negociando un rescate "blando", aunque oficialmente se niegue.
Transitamos hacia la que es la última semana vacacional para muchos ciudadanos con la sensación de que este ha sido otro mes de agosto perdido para la causa del futuro: miramos la foto de Hollande y Merkel y, en lugar de preguntarnos qué han decidido esos señores acerca de nuestro porvenir, nos inquietamos por lo que representa el óleo colorista que constituye el telón de fondo del apretón de manos en Berlín entre las dos locomotoras europeas. Eso sí, polemizar por bobadas, vaya si lo hemos hecho. Y con mucha pasión y gusto, además.
Pobre Akin, candidato republicano al Senado por Misuri; la que le ha caído, por parte de los suyos y de los otros. Está pagando el precio de haberse saltado las consignas de la dictadura de lo políticamente correcto, y helo ahí, crucificado en el Gólgota de la política por un delito inexistente. Por el agitprop que castiga a los políticos que como él, defienden el cristianismo, el matrimonio tradicional y a los no nacidos; una especie de Mayor Oreja yanqui, de los que ya quedan pocos, para nuestra desgracia. Lo que sí debería contemplarse como delito es sacar de contexto respuestas o frases sueltas con el obsceno fin de manipular al ciudadano, apelando a su esfera emocional más profunda e irracional. Es una táctica común y de siempre, pero no por ello aceptable, sobre todo cuando lo que se pone en entredicho es el honor o la credibilidad de una persona. ¿Dónde colocamos la línea divisoria entre la reinterpretación de unas palabras descontextualizadas y la calumnia?
Las palabras de Todd Akin hay que situarlas en el escenario real donde fueron pronunciadas. Fue en el transcurso de una entrevista en la KTVI-TV. Cuando le preguntaron si él apoyaría el aborto en un caso de violación, contestó que, por lo que había leído de los expertos, le parecía que era muy “raro”, y que si se trata “de una violación legítima, el cuerpo femenino tiene formas para tratar de evitar tal cosa”. Así es realmente. Es tan “raro”, que los embarazos por violación solo constituyen el 0,3 por ciento de la casuística. Su respuesta, lejos de escandalizarme, me demuestra que está al corriente de las diferentes investigaciones publicadas sobre la materia, un ejemplo que deberían seguir otros políticos. Cuando alude a violación “legítima”, no estoy en su mente, pero creo que intenta diferenciar entre las violaciones producidas en el seno del hogar por parte de maridos cafres que se creen que la mujer es parte de su hacienda, y la violación por asalto, mucho más terrible, que genera en la víctima un trauma conocido como Síndrome de Estrés Post Traumático. Creo que esa fue toda la maldad, y unas palabras aclaratorias deberían haber deshecho el entuerto del candidato a senador, pero ahí estaba Obama para erigirse en falso defensor de las mujeres y su libertad inherente de eliminar a sus hijos como si fuesen quistes, amonestando de paso a los hombres que se atreven a opinar sobre el derecho de los bebés en gestación. Y ahí estaba también el candidato presidencial republicano, Mitt Romney, que le faltó tiempo para echar a su compañero de partido a los leones, tildando sus comentarios de “insultantes, inexcusables y francamente equivocados”.
Esta polémica me mueve a sacar a la palestra lo que en su día publiqué sobre el embarazo por violación, uno de los supuestos de la Ley de Despenalización del aborto española del 85. Afortunadamente, las violaciones no se producen continuamente, y las que llegan a consumarse no suelen tener entre sus consecuencias más comunes el embarazo. Esto es debido, primero, a la elevada tasa de disfunciones sexuales que padecen los violadores. Estudios sobre esto constatan que en un porcentaje elevado de casos –debido a esa disfunción—o bien el agresor no finaliza el acto, o la mujer no es expuesta al esperma; segundo, porque debido al estrés, la víctima puede padecer un periodo de infertilidad temporal, y tercero, porque puede estar en el ciclo infértil. Pero, ¿qué hacemos con ese 0,3 por ciento de mujeres que se quedan embarazadas tras haber sido violadas? Vamos a cambiar de sujeto: ¿Qué hacemos con ese porcentaje de bebés en gestación como consecuencia de una violación de la que ellos no tienen culpa? La respuesta no puede ser más lógica a non ser que seamos unas acémilas: preservarles su derecho a la vida y favorecer su nacimiento. Pero analicemos otros vectores. Si un aborto provocado causa graves desórdenes psicológicos, el aborto como consecuencia de una violación los causa más hondos aún, y lejos de solucionar el problema, los agrava. En el caso de aborto por violación se pretende responder a un acto violento con el más violento de los actos, la muerte de un ser inocente. Eliminando el embarazo se cree poder eliminar el trauma de la violación pero lo que se consigue es agudizar el problema. (Doctora Sandra Mahkorn, Pregnancy and Sexual Assault, New Perspectives on Human Abortion, 1981).
Si la víctima de una violación descubre un tiempo después que está embarazada, ¿se puede justificar la eliminación del inocente que ahora crece dentro de su ser? ¿No está siendo más cruel aún que el salvaje que la agredió? Un aborto solo incrementaría las secuelas causadas por la violación. Con él se elimina el signo más evidente, pero no las profundas heridas psíquicas de haber matado al propio hijo. Así le ocurrió a Lianne Azevedo que se sintió miserablemente engañada cuando tras haberse quedado embarazada por una violación le dijeron que el aborto conseguiría borrar para siempre todo vestigio de la agresión, y ocurrió todo lo contrario: nada más hacerse el aborto le asaltaron los remordimientos porque empezó a considerar que había cometido un crimen peor que la violación.
La mayoría de las mujeres que se practicaron un aborto después de haber sido violadas reconocen que fue nocivo para ellas y que sintieron más vergüenza y sensación de culpa que tras la violación. Muchas abortaron por presiones familiares y sociales. Por el contrario, de las que han tenido a sus hijos, ninguna se arrepintió de haber optado por la vida del niño, y la mayoría manifestó que sus hijos habían aportado paz a sus vidas. (Victims and Victors: Speaking Out About their Pregnancies, Abortions and Children Conceived in Sexual Assault, Ed. David C. Reardon, Julie Makimaa and Amy Sobie.
Una mujer que decide tener al hijo producto de una violación está optando por el amor dejando a un lado la venganza. Ha sacado de un acto execrable, de una desgracia personal y familiar algo bello y positivo que es salvar al niño inocente. Es el triunfo del amor sobre la violencia, del cual ella es el único artífice.
Comprendo que estas ideas, en una sociedad relativista que aborta por comodidad, por capricho o por derecho, no son ni social ni políticamente correctas, y a más de uno le parecerán anticuadas. Estoy plenamente consciente y lo entiendo. Sé que es un tema espinoso y no tendría por qué meterme en estos jardines. Pero no estaría siendo fiel a uno de mis lemas “a favor de la vida siempre” mostrando el auténtico valor de la vida humana, independientemente de cómo haya sido concebida y de cuáles sean sus condiciones físicas. Si hemos colocado el derecho a la vida como el primero de los derechos fundamentales, todas las excepciones y supuestos de las leyes del aborto se caen por sí solas. En el próximo artículo, algunas madres nos cuentan la experiencia de haber dado a luz a niños concebidos en una violación.
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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
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(23/08/2012)
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MADRID, 23 (OTR/PRESS)
Se puede inventar el futuro, pero bastaría con que eligieran uno, nos lo contaran y lo aplicaran. A lo mejor lo tienen, pero los ciudadanos no nos hemos enterado todavía. El del programa electoral no es, desde luego, pero el aplicado hasta ahora parece más fruto de la improvisación permanente, incluso del desconcierto diario, que de un objetivo nos lleve alguna parte. Y sin modelo, sin "plan de negocio", sin "hoja de ruta" no hay nada que hacer. No hablo sólo del Gobierno porque la oposición -desaparecida también antes de las vacaciones, todavía veraneando y con pinta de suspender en septiembre- tampoco tiene ni la más remota idea de qué hacer con este país. Excepción hecha, eso sí, de los nacionalistas e independentistas vascos -que lo tienen muy claro- y de los catalanes -que lo tienen menos, pero que van a tensar la cuerda-.
¿Qué país queremos tener dentro de tres años o de cinco o de diez? ¿El que hagamos entre todos -al estilo de lo que fueron los Pactos de La Moncloa- o el que nos impongan los mercados? Para cambiar la presión de los mercados hay que poner el país a trabajar con un modelo claro y, a ser posible, pactado con los agentes políticos y sociales. Un modelo productivo porque este no es, no puede ser sólo, un país de servicios y no hay un modelo industrial ni mucho menos un modelo energético, con el espectáculo de dos ministros peleados y sin que nadie ponga orden.
Y un modelo de Estado, que incluya la racionalización de la máquina estatal y autonómica -ojo, racionalizar no significa eliminar sino hacer eficiente lo que no funciona, lo que está duplicado, lo que es superfluo o lo que es nocivo- y que afronte el problema con el que nos vamos a enfrentar en octubre: las elecciones en el País Vasco y la cuestión catalana. ¿Qué piensa hacer el Gobierno si Bildu y el PNV, con su previsible mayoría absoluta y el hundimiento del PSOE, plantean la secesión del Estado? ¿Qué hará con las víctimas si sucede esto y su seguridad corre grave peligro? ¿Y qué hará el Gobierno de España si, subidos a esa corriente, Cataluña hace lo propio? ¿Para cuándo el pacto al menos con el PSOE.
Además, está el modelo financiero, con una reforma que no acaba de completarse, el modelo sociolaboral que recorta derechos, no crea empleo ni resuelve los problemas sociales sino todo lo contrario. Y, sobre todo, el modelo educativo sin cuya reforma a fondo este país no tendrá nunca futuro. Y algo más, tan importante por lo menos que lo anterior: una reforma moral, un modelo ético, con normas y castigos para los corruptos, que devuelva la confianza de los ciudadanos en la clase política, que impida la larga mano de tantos y que permita exigir a todos un comportamiento honesto y honrado. Claro que el problema "es la economía, estúpidos", pero también el modelo de país, el que no tenemos, el que no tienen.

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
Las próximas elecciones vascas son un acontecimiento político realmente importante. La campaña y las propias elecciones se celebraran en momentos claves para el futuro económico más inmediato de España, en medio de lo que se prevé como "otoño caliente" y con unas encuestas que, de manera sistemática, nos dicen que va a ganar el PNV pero con Bildu rozándole los talones. El PSE va a bajar considerablemente -según las encuestas- y el PP se mantendrá en sus actuales posiciones.
Si esto se cumple, que se cumplirá, es obvio que el Parlamento vasco tendrá una contundente mayoría nacionalista formada por Bildu y PNV, sin que se pueda afirmar con rigor que ambos son la misma cosa. En todo caso esta circunstancia, la de la mayoría nacionalista ha levantado, en algunos sectores, toda clase de alarmas según las cuales, el País Vasco camina inexorablemente a la secesión. Creo que se trata de una alarma preventiva.
No es la primera vez que esto ocurre. En 1999 la izquierda abertzale, que concurrió con la marca Euskal Herritarrok obtuvo nada menos que 14 escaños gracias a los 224.000 votos depositados en las urnas. Ese año, ETA estaba en tregua y el silencio de la banda terrorista, sin duda benefició a la izquierda abertzale. La izquierda abertzale, la que ha callado, cuando no apoyado las atrocidades de ETA ha estado siempre en las elecciones, salvo cuando entró en vigor la Ley de Partidos. No es nuevo que la izquierda abertzale esté en el Parlamento y además obtenga buenos resultados. Y ha estado al mismo tiempo que ETA mataba.
Partiendo de este hecho que conviene no olvidar para no caer en el error de que en estas elecciones se va a producir un hecho "ex novo" si hay que constatar que la izquierda abertzale ha ido subiendo peldaños como se demostró en las elecciones generales en donde lograron 285.000 votos. Soy de las que cree que Bildu va a obtener unos resultados apabullantes pero el PNV le va a ganar la partida si -y esto es importante- logra unos buenos resultados en Alava, territorio muy favorable al PP y en menor medida al PSE.
Si el PNV "pinchara" en Alava no se puede descartar un triunfo, en mi opinión indeseable, de Bildu. Esto puede ocurrir pero no es probable. Lo probable, lo que ya se da por descartado en el País Vasco es que Urkullu será el próximo lehendakari y como nacionalista que es hablará de nuevo marco político, hará algún arrumaco a Bildu pero poco más. El PNV es un partido soberanista pero no suicida y Urkullu sabe que aliarse con Bildu sería el suicidio político de su partido. No lo va a hacer.
Se va a dedicar, sobre todo, a aquello que la gente en el País Vasco valora: buena gestión aunque suponga subir impuestos, buena calidad de vida y a garantizar el "confort" tan interiorizado por la ciudadanía vasca con independencia de su ideología e incluso de su posición social. Es seguro también que si Urkullu gana se hablará de autogobierno, de nuevo esquema de relaciones con Madrid pero Urkullu no va a presentar un Plan Ibarretxe ni se va a prestar a declaraciones unilaterales de independencia. Jugará con conceptos soberanistas, dará más de un titular pero poco más y esto en el País Vasco ya lo hemos visto.
Y es que en el País Vasco ya lo tenemos todo visto. Hemos visto toda clase de pactos y alianzas. Hemos visto a Arzalluz en la calle Génova. Hemos visto muertos en la calle mientras Batasuna seguía tomando txiquitos y además estaba en el Parlamento. Hemos visto los cariños del PSOE hacia Josu Jon Imaz. Hemos visto a ETA matando y dejando de matar. Hemos visto excarcelaciones y acercamientos de presos casi masivos. Hemos visto todo y por su orden. Lo único que no habíamos visto nunca era a una ETA tres años sin dar un tiro y un eventual, aunque no probable, triunfo de Bildu. Solo si Laura Mintegui, candidata de Bildu, llega a Ajuria Enea cabria hablar de situación inédita y realmente preocupante. Lo demás, ya lo hemos visto.

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
El otro día, en una emisora de radio, disentí abierta y frontalmente con un portavoz de Facua, y me consta que algunas de las posturas que defiende trascienden de la defensa del consumidor y son abiertamente ideológicas. Por ejemplo, declarar la huelga de consumo cuando hay declarada huelga sindical, con lo que más que defender a los consumidores defienden a los sindicatos, o meterse de lleno en el laberinto del aborto, como si la potencial abortista fuera una consumidora de congelados, cuando se trata de algo íntimo y muy personal.
Sin embargo, reconozco el gran papel aglutinador y de concienciación que protagonizó durante la Dictadura, y consta por escrito que defendí muchas de sus posturas. Lo que ocurre es que, llegada la Democracia, la Política se hace desde los partidos políticos, y disfrazar la política de asociación es tan fraude como los que con tanto acierto denuncia Facua.
Tras dejar claro que mis simpatías actuales no son demasiado entusiastas, y que no soy un forofo, también es necesario opinar que la amenaza del Ministerio de Sanidad y Consumo con cerrar Facua, "porque no se ajusta a sus fines registrados" es un síntoma del peor de los autoritarismos, y entra de lleno en las tonterías contemporáneas a las que algunos políticos no saben renunciar o no pueden disimular.
Y, de la misma manera que discutiré con Facua cuando sostenga majaderías demagógicas del tipo de que este Gobierno va contra los pobres y se esfuerza en ayudar a los ricos, también criticaré al Gobierno cuando cometa o amenace con cometer alguna melonada sublime como clausurar una asociación de consumidores, lo que me ha rejuvenecido, lo reconozco, porque he llegado a creer que yo era muy joven y Franco no se había muerto.

MADRID, 22 (OTR/PRESS)
Aquí, de momento, nadie parece adherirse públicamente a la repugnante teoría de las "violaciones legítimas" pergeñada por el congresista norteamericano Todd Akin, pero, en nuestra modestia y salvando las distancias, tenemos una Sala Quinta de lo Militar del Tribunal Supremo que rebaja a la mitad la pena disciplinaria impuesta a un sargento por pegar a su mujer, en atención a las condecoraciones que tiene y a su estrecho trato con la violencia, esto último por haber servido durante algún tiempo en Afganistán.
Un juzgado de Madrid consideró en su día que la agresión del dicho suboficial del Ejército del Aire a su esposa, denunciada por ésta, merecía una condena de nueve meses y un día de prisión, bien que transformada en la de trabajos para la comunidad, pero el Ministerio de Defensa añadió la accesoria disciplinaria de la suspensión de empleo por la misma duración de la condena.
Uno y otro, juzgado y ministerio, no repararon, sin embargo, en que el sargento era poseedor de unas cuantas medallas y de que había estado en Afganistán, circunstancias que para la Sala Quinta de lo Mlitar del Tribunal Supremo, donde ha llegado el recurso, si no abolen completamente la infamia de que un Caballero de Marte golpee a una mujer, sí bastan para reducir a la mitad la condena disciplinaria. Lo de las medallas, la verdad sea dicha, no se entiende ni mucho ni poco, a menos que la tenencia de alguna de ellas lleve aparejado el derecho a agredir al cónyuge, pero lo de Afganistán es otra cosa: explicaría, induciendo a la benevolencia penal, el carácter "bravido" del sargento de marras.
La Justicia, cuya encomienda no es otra que la de analizar y juzgar los hechos, parece haberse inclinado aquí en analizar al hacedor, juzgando que por sus medallas y sus afganistanes no procede tanta severidad en el reproche legal. El caso, y la ideología antañona que despide, se comenta por sí solo. Lo cierto, sin embargo, es que cuando el suboficial zarandeó violentamente a su esposa y la arrojó contra pared, se le cayeron, aunque al Tribunal no le consta, las medallas.

MADRID, 22 (OTR/PRESS)
El Rey y el presidente del Gobierno han mantenido las entrevistas veraniegas habituales. Al menos, en cuanto al número. Ninguno de los dos, como es lógico, se ha extendido sobre la verdad de lo tratado en estas conversaciones, pero no hace falta ser un adivino para imaginar que los tres encuentros de este mes de agosto han sido los más preocupados habidos entre el jefe del Estado y el jefe del Ejecutivo en los últimos años. Entiendo que, en esta hora de cierta debilidad gubernamental, y de la clase política en general si se me apura, el papel de la Corona acrecienta, o debe acrecentar, su importancia, adquirir un nuevo rol.
Don Juan Carlos, con los claroscuros que usted quiera -que los hay-, sigue siendo un referente para los españoles y para el mundo, cuando mira hacia España. No hay que engañarse, lo saben bien quienes bien le conocen, por algunas apariencias: el Rey es el político más experto del país, el que mayor prestigio conserva y el mejor comercial en el exterior. Y, con cuantas desavenencias y desajustes -que también los hay, como es obvio- que puedan contemplarse, lo cierto es que el núcleo central de la familia real sigue siendo una de las claves fundamentales para el desarrollo y la normalización democrática de España.
Hago estos apuntes a fuer de monárquico -no meramente juancarlista- confeso, y crítico, además, con algunos aspectos muy negativos en la trayectoria de algunos integrantes de la Corona en los últimos tiempos. Pero las ventajas son más que los inconvenientes; al fin y al cabo, el Rey y su hijo, el futuro Felipe VI, aún pueden salir a la calle sin que, como les ocurre a la mayoría de los políticos reconocibles, nadie les abuchee ni les afee la conducta, y eso que, reconozcámoslo, el nivel de críticas a la Corona ha aumentado no poco en los últimos dos o tres años.
Yo creo -lo digo por intuición y por los síntomas obvios, no porque tenga información tangible sobre la cuestión- que tanto el Rey y el Príncipe como Rajoy o, digamos, Pérez Rubalcaba, han de estar muy, pero muy, preocupados ante la que le está cayendo, y la que le puede caer, al mero concepto de la unidad del país. Es un punto central del inmediato futuro. A mí este aspecto, y la profunda desmoralización nacional que se advierte en la ciudadanía, me preocupan más aún, qué quiere usted que le diga, que las catástrofes económicas que casi cada día nos anuncian unos y otros y los de más allá.
Es, así, tremenda la responsabilidad y la carga sobre los hombros de una sola persona, Mariano Rajoy, al aproximarse un otoño que va a ser más que caliente, y no solo, ni siquiera principalmente, por el tradicional rubro sindical. Es preciso que ese hombre, tan solo que incluso sus ministros airean desavenencias en el momento menos conveniente, encuentre apoyos urgentes, porque una de las cosas que ahora me parecerían menos convenientes para la nación sería la caída de un Gobierno algo tambaleante y sobrepasado por las circunstancias, sí, pero que obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones celebradas hace exactamente nueve meses, apenas el tiempo de un parto, y que constituye casi el único islote en el mar embravecido.
Me da la impresión de que en estos momentos convendría variar algo el tradicional concepto de que el Gobierno apoya a la Corona; me parece que debe ser la Corona la que muestre un inequívoco, firme, respaldo al Gobierno y a las medidas, no solamente ni fundamentalmente económicas, que debe tomar. Hemos escuchado innumerables veces de boca del Rey el mensaje de unidad dirigido a las fuerzas políticas para hacer frente a los grandes retos que la Patria -la Patria, sí_tiene delante: hora es de que el Rey, acaso como penúltimo servicio a la nación y sobrepasando algo los límites que tradicionalmente parece haberse impuesto, muestre claramente que es el camino del pacto el que hay que seguir. Ignoro, claro, si de algo de esto se ha hablado en los sin duda importantes despachos con Rajoy y en las muchas llamadas telefónicas a otros políticos. Me inclino a pensar, y quiero creerlo así, que la respuesta es positiva. Y que algo salga de todo ello.

MADRID, 22 (OTR/PRESS)
Patxi López ha decidido acabar con la incertidumbre de su gobierno en solitario y adelanta las elecciones vascas. Con una izquierda abertzale cada vez más crecida e inmersa en plena campaña de lograr beneficios penitenciarios para los presos etarras, las encuestas dan ganador al nacionalismo.
Urkullu se ve ya de vuelta a la lehendakaritza y la clave es saber cuánto va a necesitar de Bildu y compañía para poder gobernar. El experimento vivido estos cuatro años por la sociedad vasca, con un presidente no nacionalista no ha ido mal en el terreno social, de las libertades, del empleo y del crecimiento económico.
Euskadi es uno de los territorios donde menos se esta sintiendo los rigores de la crisis. Los catalanes dirán que es merced al Concierto, pero la buena gestión publica también tiene mucho que ver en esta materia.
La sanidad vasca sigue siendo la que era, una de las mejores, y los recortes no han llegado a los hospitales públicos ni a la educación gratuita.
En este clima y con el resto de España sumida en lo peor de la crisis, al borde del segundo rescate, los vascos acuden a las urnas y tendrán que optar entre las opciones identitarias o la defensa de su estado del bienestar.
El crecimiento de la opción abertzale, que los expertos prevén puede superar en votos a PSOE y al PP y acercarse a los del PNV, no tendría en cuenta la cuestionable gestión que desde el Ayuntamiento de Donostia y la Diputación de Guipúzcoa ha hecho Bildu. Incapaz de resolver los problemas del día a día, sus dirigentes se han apuntado a cuantos actos folklóricos se han celebrado, al margen de sumarse a homenajes varios al mundo de ETA.
La ultima "genialidad" ha sido suprimir las corridas de toros de las fiestas de San Sebastián alegando sufrimiento y maltrato animal. El argumento, cargado de lógica en cualquier otro rincón de la geografía, tiene aquí, y con ellos, un eco de burla. ¿Desde cuándo a unas siglas que han sido incapaces de condenar el asesinato de seres humanos les duele el sufrimiento animal? ¿Son mas sensibles ante el ganado vacuno que ante la muerte de otro hombre, mujer o niño?
La pregunta es si se puede gobernar desde esa carga ideológica que obnubila la razón. Desde el independentismo que Bildu reivindica nunca se debería haber aceptado que el Estado pagara con fondos del resto de los españoles el tren de alta velocidad que va a conectar Euskadi con las otras comunidades autónomas. Ni que parte de las pensiones de los jubilados vascos se paguen por la trasferencia del Gobierno central.
El fin de la violencia etarra les coloca en una posición cuasi institucional que no saben administrar. Donde la opción ideológica es un "sine qua non" para poder recibir ayudas públicas. En los pueblos donde mandan o eres de los suyos o tienes mas dificultad para acceder a cualquier subvención.
En un momento de crisis global, cuando incluso los gobiernos nacionales han perdido soberanía y capacidad de gestionar sus gastos, pensar que es compatible un nacionalismo de vía estrecha con el progreso y el crecimiento, es engañarse. Todo esto lo tendrán que meditar los ciudadanos vascos antes de acudir a las urnas.

Hace unos días los Trobeiros de Compostela, del programa televisivo del mismo nombre de Correo Televisión-Grupo Correo Gallego (Santiago de Compostela-Galicia-España), fuimos invitados (el médico, doctor, catedrático, poeta, artista y músico José Luis Mari Solera y el que suscribe; el periodista radiofónico mas conocido de Galicia Luis Rial no pudo acudir) por Maruchi Piñeiro al romántico Pazo (casa noble gallega edificada en el campo) Quinteiro da Cruz situado en el ayuntamiento de Ribadumia (Pontevedra-Galicia).
Trobeiros de Compostela acudió al Pazo Quinteiro da Cruz en las vísperas de la 60 Fiesta del Vino Albariño que se celebro en Cambados (Pontevedra) y en la que ofició, el fin de semana del 4 y 5 de agosto 2012, el Chanceller del Capitulo Serenisimo del vino Albariño de las Rías Bajas (Pontevedra) Pedro Piñeiro (hermano de Maruchi) junto al Gran Maestre de la Cofradía del vino Ribera del Duero (Valladolid-España) Antonio Sanz Olmedo.
La gran fiesta del gran vino blanco Albariño (uno de los mejores blancos del mundo como vienen señalando los medios mas especializados y acreditados en la materia), en la que participan bodegueros, especialistas, ordenes y amigos del vino, y personalidades de Galicia, España y otros países, se viene celebrando, con gran éxito y desde 1953, en una de las villas vitivinícolas y costeras mas atractiva y poética de Galicia: Cambados (13.946 habitantes en 2011).
Cambados, por su riqueza monumental, artística, paisajística, pesquera, marinera, etc., ha sido catalogada como Conjunto Histórico Artístico.
Conviene recordar que Cambados fue visitada, en 1970, por una de las personalidades históricas mas importante del siglo XX, por el general Charles de Gaulle, el gran presidente de la República francesa y que hace poco ha sido considerado por los franceses, en una gran encuesta, como la personalidad francesa mas querida y preferida por los franceses, por delante de Napoleón y otras grandes figuras históricas de Francia. De Gaulle, que hizo esta visita privada a Cambados, acompañado de su esposa y en su famoso coche tiburón Citroën DS con techo corredizo, comió en el famoso restaurante Chocolate de Vilaxoan de Villagarcía de Arosa (Galicia) junto a Victoriano Piñeiro, el propietario del Pazo Quinteiro da Cruz. El gran cocinero Manuel Cores, propietario del Cocholate, se hizo muy amigo del cantante español Julio Iglesias (su padre es gallego), que comió en su restaurante los mejores manjares de las rías gallegas y bebió el mejor Albariño. No hay que olvidar que el cantante español mas universal y uno de los cantantes que ha vendido mas discos en todo el mundo, Julio Iglesias, es un gran defensor del vino Albariño, en cuyas Fiestas del vino Albariño de Cambados ha participado y ha sido distinguido. Hace unos días, este gran cantante español dio un concierto en Cambados con un enorme éxito. Julio Iglesias es una figura de gran prestigio en Francia y ha sido invitado a cenar por alguno de sus presidentes.
El maravilloso Pazo de Quinteiro da Cruz, fue comprado por el padre de Maruchi y Pedro Piñeiro, Victoriano Piñeiro, abogado, que fue alcalde del Villagarcía de Arosa y que junto a su esposa, Maruxa Lago, se preocuparon muy mucho de atenderlo comme il faut en todos los ordenes, espacios y rincones, de restaurarlo, dotarlo y mantenerlo en el magnifico estado en que se encuentra en la actualidad y cuya labor continúan formidablemente sus hijos.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
Creo que Patxi López puede marcharse con la satisfacción del deber cumplido, como suele decirse. En su mandato como lehendakari se ha producido el final de ETA, pues eso es el final definitivo del terrorismo. Todas las polémicas y todos los debates subsiguientes son en buena parte ganas de buscarle tres pies al gato o de encubrir intereses políticos más o menos inconfesables. Nada importa que la organización armada se disuelva o no formalmente si el terrorismo se ha terminado y además hace ya mucho tiempo.
Y las tremendas exigencias de algunos dan la impresión de que lo que les pasa es que lamentan que eso se haya acabado. Estas es una ocasión para recordar que es muy injusto tratar con distinto rasero a según qué víctimas del terrorismo, como les ha acontecido a las víctimas del terrorismo franquista, infinitamente más largo y más asesino. Menos comprensible aún es la actitud de algunos respecto de Bolinaga, que se va a morir muy pronto de cáncer irreversible y al que le discuten que pueda morir en paz y junto a su familia. A otros asesinos se les trató mucho mejor.
En fin, el 21 de octubre habrá elecciones autonómicas en Euskadi, como consecuencia sobre todo de la estúpida decisión del PP de retirar su apoyo al Gobierno de López, sin motivo ni fundamento. Pero a mí me da exactamente igual. Ya dije tras las anteriores elecciones que los socialistas se equivocaron de medio a medio con aquel pacto con el PP, cuando lo normal habría sido pactar con el PNV, como hicieron tiempo atrás durante doce años. Claro que entonces el lehendakari habría sido Urkullu y no López.
Pero con Patxi se acabó el terrorismo y su Gobierno ha sabido conducir la crisis económica hasta ser la comunidad que mejor la ha afrontado. Lo que viene a partir del 21 de octubre ya se sabe que va a ser un Parlamento de mayoría nacionalista/abertzale del que seguramente saldrá un Gobierno parecido al de Guipúzcoa y San Sebastián. Eso le tendrán que agradecer al PP, causante de la presente situación política.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
Nuevamente se ha publicado el ranking que elabora la Universidad Jiao Tong de Shangai (China) sobre las mejores Universidades del mundo y las españolas se quedan fuera incluso del top 200. Entre el 201 y el 300 están la Autónoma y la Complutense de Madrid y la de Barcelona. En la siguiente centena, las de Valencia, la Autónoma de Barcelona, la del País Vasco y la Politécnica de Valencia. Y en el top 500 aparecen cuatro más: Granada, Pompeu Fabra, Vigo y Zaragoza. Este ranking tiene muchas críticas porque parece sesgado hacia las Universidades anglosajonas, pero en ninguno de los que miden la calidad de las Universidades del mundo, las españolas están mejor valoradas. Y en todo caso, tener sólo once -de las 75 existentes- entre las 500 mejores del mundo es sólo una constatación de la realidad: la Universidad española es un dinosaurio dormido desde hace décadas, tal vez siglos, al que nadie se atreve a despertar.
No es que no sepamos enseñar ni montar centros de máximo nivel. Todo lo contrario: el IESE, el Instituto de Empresa o ESADE, por solo poner tres ejemplos, están entre las 10 mejores Escuelas de Negocios del mundo en todos los rankings. Claro que es posible hacer una enseñanza de máximo nivel con profesorado de calidad, métodos modernos y reconocimiento internacional. ¿Qué falla entonces? Un montón de cosas. El encerramiento de la Universidad en sí misma, la endogamia perpetua, la falta de competencia, el disparatado número de Universidades, el dispendio de los recursos, la falta de control sobre la calidad de la enseñanza y del profesorado, por no hablar de la permanente rebaja del nivel de exigencia intelectual o del excesivo número de estudiantes, que hasta este curso podían permanecer en la Universidad años y años a costa de todos los contribuyentes, aunque demostraran su nulo interés por estudiar y aprobar.
Hasta Antonio Gala hablaba recientemente del mal que ha supuesto la escasa atención a la formación profesional "a favor del aumento de Universidades tan atractivas como perjudiciales a la larga". Unas Universidades que deberían formar buenos profesionales y que tampoco lo hacen, pero que, sobre todo, están de espaldas a la sociedad y no tienen peso alguno en la salida de la crisis ni forman líderes éticos e intelectuales como demanda imperiosamente la sociedad.
Hay que mejorar con urgencia un sistema ineficiente, mal gestionado, que no se somete a ninguna evaluación o control interno y que suspende todas las evaluaciones externas, sea con el criterio que sea. Hay que introducir un cambio profundo que abarque la selección y evaluación permanente del profesorado, la mejora de la gestión, el control de calidad, la exigencia a los alumnos y la competencia entre Universidades para que sólo se financien por los contribuyentes a las que cumplan unos mínimos objetivos y a los estudiantes que estudien, sean del grupo social que sean. En suma despertar al dinosaurio antes de que se momifique definitivamente.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
Una de las pocas buenas noticias políticas que, a mi juicio, se dieron en los tres últimos años en España fue el pacto no escrito entre el Partido Socialista de Euskadi y el Partido Popular vasco, que posibilitó un gobierno constitucionalista. Una de las muchas malas noticias que, en mi opinión, se produjeron en los últimos meses fue la ruptura de ese pacto entre PSE y PP, o más exactamente entre el lehendakari Patxi López y el presidente de los "populares" vascos, Antonio Basagoiti. Una ruptura que va a llevar al desastre constitucionalista -o a agravarlo- en las elecciones autonómicas que López acaba de adelantar para el 21 de octubre.
¿Hay que decir adiós a una Euskadi española, que amenaza con convertirse en un feudo de los soberanistas, de los que abominan del sistema y, desde luego, de España y de cuanto significa? Espero, inveterado optimista, que no. Pero, claro, para ello haría falta abordar de una vez la Gran Operación Política tan aplazada por tirios y troyanos, nunca mejor dicho.
Que el pacto PSE-PP no podía mantenerse, llena de contradicciones como estaba la relación entre los socialistas y los "populares" nacionales, era obvio. Como obvio fue que, cuando dos se quieren entender, y mira que había distancia entre ambos, se entienden. Patxi López y Antonio Basagoiti son, según mi criterio, dos políticos excepcionales, de los que trabajan de verdad para el ciudadano y de los que saben mantener la propia independencia incluso frente a su partido: Basagoiti acaba de reiterar esto que he dicho en unas declaraciones, que contradicen las de algunos de sus teóricos jefes en el PP, sobre los cambios en TVE. Es un ejemplo más, el último, y ni siquiera el más significativo. A López ya le hemos visto haciendo oír su propia voz, ni la de Rubalcaba ni la de Chacón, en el seno del PSOE. Puede que el hasta noviembre lehandakari acabe liderando su partido, o quizá convirtiéndose en el candidato para las próximas elecciones generales. Quién sabe, porque el futuro está muy abierto y la situación se ha vuelto muy fluida.
Lo que no está tan abierto es lo que pueda suceder en Euskadi a raíz de estas elecciones. Los sondeos son unánimes a la hora de predecir que una alianza entre el Partido Nacionalista y los mal llamados "abertzales", los que se integran en Bildu y Amaiur -herederas directas de Batasuna- y, por cierto, en el rechazo a las cosas que quiere al menos la mitad de los vascos, ganaría con cierta holgura estos comicios autonómicos. Y entonces, ¿qué ocurrirá?. Las tensiones derivadas de la época del nefasto Ibarretxe y su "plan" van a ser casi nada en comparación con lo que viene. No hará falta que ETA, pienso que prácticamente desmantelada, venga a presionar con sus violentos y con sus verdugos el sendero hacia la ruptura del Estado. Habíamos vencido al terrorismo sin conceder nada a la banda y, sin embargo, ahora podemos perder todo el terreno ganado para la estabilidad.
Ignoro por qué nadie -en los estamentos oficiales- parece entenderlo, pero es ya más que urgente un gran pacto que refuerce al Estado frente a las tendencias disgregadoras. Porque, como nos han repetido hasta la obsesión este verano algunos políticos nacionalistas, en Cataluña también podría darse un adelanto electoral, al que Convergencia -no estoy tan seguro de que Unió hiciese lo mismo- acudiría, si nadie o un pacto fiscal no lo remedian, con un programa claramente rupturista con el Estado y de la mano del mismísimo president de la Generalitat. Y, ¿hasta qué punto podría prender este ánimo centrífugo en la tercera Comunidad que formó el pacto Galeusca, Galicia, también asomada ya a sus propias elecciones?
Por si Mariano Rajoy, y todos nosotros por cierto, quienes deseamos una España unida, plural y en paz, no tuviésemos suficientes problemas, volvemos a reeditar el grave lastre territorial que, de cuando en cuando -no hay más que releer a los profetas de la catástrofe del 98, o a Ortega_, asola y desconsuela a ese país nuestro.
Ese gran pacto tiene que tener como objetivos el permitir que todos los vascos sometidos, por décadas de violencia y de horror, al exilio interior puedan votar. E impedir que el victimismo "abertzale" pueda presentar al encarcelado Arnaldo Otegi casi como un nuevo Nelson Mandela "a la vasca", cosa que ya han comenzado a intentar, una vez que les fue imposible presentarle como candidato. Pero el fruto más importante de ese gran acuerdo nacional, además de algunos "arreglos" legales puntuales y muy necesarios, sería una rápida promesa de reforma constitucional en lo referente a las autonomías (Título VIII), que garantice y refuerce los lazos de las "históricas" con el Estado, al tiempo que permite dar un trato diferente a algunas de ellas. Este pacto autonómico no sería una cesión del Estado, sino una reordenación del mismo, exigida por las circunstancias y por la marcha inevitable de los tiempos. Empeñarse en las viejas recetas, como han hecho, desde la mejor voluntad sin duda, algunas voces estos días, es mantener una ceguera muy perniciosa.
Ha llegado -de hecho, llegó hace bastante- el tiempo del realismo y de mostrar en política el mismo valor y el mismo pragmatismo del que se presume a la hora de adoptar medidas económicas impopulares. Lo dicho: sigo sin entender a qué esperamos para emprender, a nivel nacional, el camino que dos personas a mi modo de ver ejemplares, Patxi López y Antonio Basagoiti, ya iniciaron hace años. Ese camino se malogró -de todas formas, una coalición PSE-PP difícilmente ganaría ahora, esa es la verdad, frente a la embestida nacionalista-soberanista-; que no se frustre ahora a una mucha mayor escala. Me parece que la apuesta sobre el tapete es demasiado fuerte como para seguir pasando.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
El Tesoro ha conseguido colocar deuda pública a mejor precio y además la demanda ha sido altísima. Esta es sin duda una buena noticia, aunque no conviene olvidar que aun los tipos de interés son altos y la prima de riesgo excesiva. Las cuentas públicas están muy mediatizadas por esta partida de gasto y nos quedan aún muchas emisiones para tocar las campanas. Un día no hace primavera, pero lo que ha ocurrido es positivo. Parece que las declaraciones del presidente del Bundesbank, bastante inoportunas, no parece que hayan penalizado en exceso esta colocación. Sin embargo, los palos en la rueda de una posible financiación de España por la vía del BCE, no cesan. Tampoco las alertas que se nos siguen lanzando sobre la posibilidad de un rescate a España.
La verdad es que nos lo ponen muy complicado y los mercados no acaban de demostrar confianza y nos hace mucha falta. Vamos a ver si finalmente llegan los primeros millones para la reordenación del sistema financiero y sirve de acicate para que aumente la liquidez tan necesaria para miles y miles de proyectos que puedan finalmente crear puestos de trabajo.
Queda camino. Las cuentas de las Comunidades Autónomas no son de momento las que todos esperamos y se han fijado como objetivo. Hay que seguir con las reformas y sobre todo con la de la Administración. Quitar la grasa es ya no una necesidad sino una exigencia desesperada. Hay que recortar en empleo público al estilo que acaba de anunciar Castilla-La Mancha. Personas que trabajan en funciones duplicadas. También hay que ir ya al cierre de empresas públicas que son ineficientes y cuyo servicio ya se está dando y en muchos casos mejor por el sector privado. Es además, después de tanto recorte, lo que demanda la sociedad muy asfixiada ya por los aumentos de impuestos y recortes de salarios.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
Aunque "El Guerra" sostenía que "hay gente pá tó", ¿de verdad puede haber alguien que crea que la comisión de los ERES que ha comenzado en el parlamento andaluz sirva para algo? Los que deberían estar especialmente vigilantes son los miembros del PP que han peleado esta comisión que amenaza con aclarar poco. El primer compareciente, Ramón Díaz, llegó, se sentó, leyó un papelito y se marchó porque su abogado le recomienda no responder a preguntas. Si la tónica va a ser la de Díaz que afirma haber actuado "bajo el paraguas de la legalidad" pero ni siquiera admite que le pregunten si el paraguas era made in China, o made in Tarrasa, vamos apañados.
La comisión se solicita para saber si la corrupción entorno al Gobierno andaluz fue una forma de clientelismo para ayudar a amiguetes y repartir fondos públicos entre los conocidos. La comisión sería útil en tanto fuera capaz de demostrar hasta dónde pueden estar implicados Cháves y Griñán en todo este turbio asunto, y hasta dónde llegaba su grado de conocimiento. Pero mucho me temo que una vez abierto el paraguas por el antiguo asesor de la Consejería de Empleo, Ramón Díaz, nos vamos a quedar con las ganas.
Lo previsible es que jornada a jornada se vaya llenando de gente el paraguas y todos con la cabeza a cubierto por si algo de lo que pudieran decir activara las antenitas de la jueza Alaya siempre al quite. Desengañémonos: la comisión de los ERE de Andalucía sirve para poco, el paseíllo a la entrada de la sala es parecido al del juicio Malaya pero sin chanclas, aquí la gente lleva traje y corbata porque por supuesto que estamos "entre caballeros". Otra cosa es que podamos sacar algo en claro de un asunto color caramelo oscuro y que se pega en los dientes de los que iban a declarar dejándoles mudos hasta que les trae el bedel un vaso de agua, por supuesto el bedel con guante blanco porque se trata, repito, de "caballeros".
Lo tiene muy difícil el PP porque en esta comisión tenía que demostrar las conexiones de las sociedades turbias con los consejeros de la Junta, y si no lo consigue entonces habrá hecho un ridículo espantoso, seguro que habrá alguien que ya se encargará de pasar el marrón a la época de Arenas.
De momento en esta Comisión Imposible sólo sacamos las lustrosas corbatas de los comparecientes, las ganas de preguntar de los diputados y la prisa que tienen algunos por cumplir con la llamada del Parlamento pero enseguida se acuerdan de que han dejado el coche en doble fila y se marchan corriendo a Santa Justa, (curioso el nombre de la estación sevillana).

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
La escenificación política y mediática desde la embajada de Ecuador en Londres del fundador de Wikileaks ha sido recogida en los medios de comunicación de todo el mundo, y ha dado lugar a múltiples interpretaciones. No solo por él, sino por la afición a los focos y las cámaras de su abogado defensor Baltasar Garzón. Julián Assange salió al balcón de la embajada, donde lleva dos meses enclaustrado, para hacer un mitin político en toda regla con un mensaje claro: "Pido al presidente Obama que haga lo correcto y que ponga fin a la caza de brujas contra Wikileaks", dijo, convirtiendo su discurso en un canto a la libertad de expresión, que considera amenazada.
Supongo que aconsejado por su abogado defensor no hizo ninguna referencia, ni una, a la causa que tiene abierta y lo que más me llama la atención de este asunto es que la misma solo es merecedora de unas líneas, y muchas veces ni eso, en la cascada de informaciones que se están publicando sobre el asunto.
Assange quiere evitar a toda costa su extradición a Suecia donde debe ser interrogado por delitos repugnantes como el de la violación de Anna Ardin y abusos sexuales a Sofía Wilen. Se le acusa de haber forzado a una de las presuntas víctimas mientras dormía sin utilizar preservativo, y también es sospechoso de agresión sexual a la otra, quien expresamente le pidió no tener relaciones sexuales sin protección. El abogado de una de ellas dio a conocer que la víctima intento contactar con Assange, tras la agresión sexual, para que se sometiera a un test del Sida y al intentar obtener su teléfono a través de la otra fue cuando ambas supieron que habían tenido experiencias similares que además eran constitutivas de delito por lo que acudieron a la policía.
El fundador de Wikileaks, que inicialmente negó haber mantenido relaciones sexuales con ambas, finalmente reconoció que habían existido, pero rechazó rotundamente las acusaciones de violación o agresión sexual encuadrándolas en una campaña de desprestigio a Wikileaks.
Esos son los hechos y a partir de ahí se puede pensar de todo: que fue una mera encerrona para apartar a un personaje incómodo, que hay una caza de brujas o lo que se quiera... Pero, lo que está claro es que es que ni Suecia -el país que ha solicitado su extradición para interrogarle- es una república bananera donde se vulneran los derechos humanos, ni es de recibo que se compare -como él hizo- a Obama con el senador McCarthy, haciendo un paralelismo entre la persecución del delito de revelación de secretos, con la depuración indiscriminada de ciudadanos que se llevó a cabo hace 60 años en EE.UU. porque se sospechaba que simpatizaban con el comunismo.
Todo esto es una exageración, como exagerado es que un solo un hombre, por importante que sea, trate de unir el futuro de la democracia a su propio futuro y se crea el único habitante de la tierra capaz de defender la libertad de expresión.
El asunto dará mucho que hablar porque se han juntado el hambre con las ganas de comer, y el afán de protagonismo tanto del defendido como del defensor es insaciable. Y por si fuéramos pocos, le salen palmeros del tipo de Hugo Chávez o Rafael Correa. Solo recordar que el presidente ecuatoriano cree tanto en la libertad de expresión que prohíbe a sus ministros hablar con los medios no oficiales, ha cerrado 30 emisoras de radio en los últimos años, ha puesto en marcha 18 procesos judiciales contra periodistas y medios críticos con su gestión y está impulsando una ley de comunicación para poner la mordaza a quienes no le sean afines. Con amigos así ni Assange ni Garzón necesitan enemigos. A eso se le llama coherencia, ¡sí señor!
No sé si ya existe algún estudio o tesis doctoral sobre el denominado síndrome de la Moncloa y sus afines síndrome de la moqueta, del sillón y otros que genera el poder. En el DSM-IV TR aún no aparece catalogado aunque dados los muchos ejemplos que van siendo de dominio público deberían ir pensando su inclusión. Lo que sí incluye el manual de diagnóstico es el trastorno de identidad disociativo, conocido antes comúnmente como desorden de personalidad múltiple. Es lo más parecido a lo que padecen los políticos, que viven en una continua esquizofrenia entre lo que son, lo que deben ser, lo que prometieron ser y lo que aparentan. Viven así en un estado de personalidades cambiantes y disociadas. Por eso les es tan fácil practicar el donde dije digo, digo Diego o como sea el dicho que no acabo de aprenderme. Por esa alternancia de personalidades les es tan fácil decir una cosa y la contraria, ser el doctor Jekill, mister Hyde, y otros convivientes dependiendo del lugar y la hora. O adquirir la facultad de andar por la vida levitando dos palmos por encima del nivel de los mortales. Y es que los políticos confunden el escaño con la planta de la inmortalidad, ese bien tan buscado desde la antigüedad, espléndidamente reflejado en la epopeya de Gilgamesh. Por eso una vez conseguido se les hace tan difícil renunciar a él.
Por esto y otras cosas la casta política nos tiene a todos en un estado de desesperanza continuo que hace que nos sintamos en una encrucijada donde todos los caminos conducen a “ninguna parte”. No hemos sido víctimas de ningún ataque de ira ni hemos roto nada comparable a las tablas de la ley, como Moisés al bajar del monte Sinaí, y sin embargo mi generación y la siguiente está condenada a no ver ni de lejos la tierra prometida. Y eso se lo debemos a los políticos, a los de antes y a los de ahora. Los de antes por habernos metido en este agujero negro y los de ahora por no saber qué hacer, porque no se atreven o por las dos cosas. Porque se creen que el Estado es una gran finca subrogada, que ahora les toca repartirse. Por eso se afanan en colocar a sus parientes y amiguetes en los grandes puestos y cargos: de ministros, directores, secretarios, diputados, senadores, consejeros, asesores, y varias etcéteras, la mayoría con despachos, coches, chóferes, dietas, iphone, ipad, y más etcéteras, con cargo a nuestra hucha común y propia, la de los impuestos. Viendo la lista de los colocados del PP siento auténtica vergüenza. Ni ética ni estética. (El último sonrojo es el ático de De Guindos en el vecindario de la Moraleja, comprado a mitad de precio por estas cosas de la burbuja. Los políticos tienen fijación con los áticos. La afición ya la patentaron Pepiño Blanco, Bono y Bermejo, que yo recuerde). Volviendo a los enchufados, sé de sobra que los otros también lo han hecho, que lo hacen, que es lo común, pero, sinceramente esperaba otra cosa. Todos confiábamos en una alternativa de verdad, en una regeneración de las desfeitas de años, en un regreso del orden. Y como las autonomías, empresas públicas, órganos consultivos y demás metralla estatal –de donde se podrían ahorrar miles de millones—, son intocables, hay que recortar por lo fácil, hay que esquilmar al pobre ciudadano y culparlo de haber vivido por encima de sus posibilidades –cómo un pobre va a tener un piso, por Dios, dónde se vio— y de tener el botiquín atestado de medicamentos a medio tomar. ¿Por qué no cuentan que los laboratorios premiaban a los médicos por recetar, con coches, viajes y congresos? ¿Por qué no se habla del atraco al ciudadano por la compra de los miles de dosis de vacunas contra la gripe A y el virus del papiloma humano? De aquellos lodos vienen estos polvos y ahora hay que pagarse el viaje a la sesión de quimio o ir andando.
Lo cierto es que el equilibrio social está en estado prerrevolucionario. Circunscribiéndonos a España, el barco hace aguas de proa a popa y de babor a estribor: los del 15M, mineros asturianos, de Aragón y leoneses, los del naval, víctimas de las preferentes y subordinadas, estafados de todo tipo, afectados por injusticias varias, más algún que otro ocioso y rebelde sin causa izan la bandera de la revolución y están a punto de empuñar el hacha de guerra. Caldo de cultivo para los Gordillos y Marios Conde de turno. El recorrido del de Marinaleda está visto: de la cooperativa al despacho de la Junta de Andalucía o a alguna emisora o plató de TV y punto. Lo de Mario Conde es otra cosa. Desconozco el grado de preocupación de Génova, aunque visto lo visto, parecen estar blindados a las críticas y a los consejos, salvo en la claudicación de los 400 euros que lo han hecho mal y a destiempo, y contemplan las generales como algo lejano. Siento pena y rabia cuando oigo o leo “el desplome del PP”. No sé si saben que por ahí anda circulando ya el conocido lema para tiempos de incertidumbre “elecciones generales ya”. Seguro que a Mariano Rajoy no le queda todo el tiempo que él cree. Septiembre y el último trimestre de este año serán fechas importantes para el devenir de nuestra política. Y ahí está Mario Conde presentándose como alternativa a un sistema obsoleto, corrupto, putrefacto, que apesta a carroña. Mario Conde llega con el discurso que una sociedad desesperanzada quiere oír. Y se estrena en Galicia, donde según los sondeos, Feijóo pierde la mayoría absoluta. Incluso se habla de posibles escisiones del PP gallego que pasarían a engrosar las filas de Conde. Eso si los comicios se celebran en noviembre o después, aunque todo apunta a que serán posiblemente el 28 de octubre. En ese caso el estreno sería en las europeas. Conde promete reformar las autonomías, el sistema judicial, el bancario y eliminar los privilegios de la casta política. ¿Quién da más? Por qué en todo este tiempo el PP no ha emprendido algo similar y se ha limitado al recorte fácil, al ahorro a costa del trabajador mileurista? Se dice –incluso entre sus filas, donde existe un malestar visible y notorio— que tienen una mayoría inmerecida y desperdiciada. Todo esto beneficia a Mario Conde y a los caudillos que se apunten a la subasta.
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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
✉ periodista@magdalenadelamo.com
☆ Suscripción gratuita
(22/08/2012)
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MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Conmovió al público del estadio Olímpico de Pekín y a los cientos de millones que veíamos por televisión aquella serie de los 200 metros femenina. Una participante, casi una niña de 17 años y mirada asustada, llegaba en solitario a la meta con 10 segundos de retraso respecto al resto de las atletas. El estadio se puso en pie y aplaudió a aquella muchacha perdedora y digna de la que, seguramente, nadie sabía ni que se llamaba Samia Yusuf y que había sido la abanderada de su país, Somalia, en le desfile de inauguración.
Es posible que tampoco muchos supieran siquiera dónde está Somalia, perdida entre eternas guerras en el Cuerno de Africa y sobre la que escribió Antonio Guterres, alto comisionado de la ONU para los Refugiados estas palabras sobrecogedoras: "He visto con mis propios ojos el profundo sufrimiento del pueblo somalí que busca seguridad y alimentos. Niños refugiados que mueren y sus madres, que se han convertido en esqueletos andantes, y están ante la disyuntiva de qué hijo salvar".
Pero Samia se consideraba una privilegiada pese a la derrota: "Ha sido una experiencia bellísima, he portado la bandera de mi país, he desfilado con miles de atletas del mundo". Y volvió a Mogadisco y siguió entrenando sin importarle nada esa ventaja abrumadora que le habían sacado sus rivales. Siguió entrenando y soñaba con acudir a Londres, repetir esa "experiencia bellísima" de unos juegos pese a los diez segundos perdidos en 200 metros. Pero pronto se dio cuenta de que en Somalia no había ni recursos económicos ni posibilidades de mejorar siquiera un poco, que dedicarse allí al atletismo era casi un imposible. Y quién sabe por qué, se le ocurrió la peor de las ideas, busco la más terrible de las soluciones.
Mustafá Abdelaziz, su entrenador, contaba que Samia se embarcó este verano en una patera en Libia para intentar llegar a Italia y seguir allí su carrera deportiva ante la falta de recursos de su país. Su madre vendió incluso un pequeño terreno para financiar su viaje a las mafias que trafican en este negocio tremendo y que pudiera así cumplir su sueño y tener una vida alejada de las guerras y la pobreza.
Pero la patera en la que se embarcó Samia tuvo que ser rescatada y apenas si quedaron supervivientes. Entre los nombres de los ahogados estaba el suyo: Samia Yusuf, atleta olímpica que nació en el país equivocado y en el peor de los momentos. No creo que estas cosas preocupen mucho al COI. No he leído nada sobre el tema. El COI está ahora mucho más preocupado por un estúpido anuncio de Phelps sacado antes de tiempo y que le puede costar al nadador sus medallas de Londres, que por esta chiquilla ahogada en su sueño a la que nadie le pidió nunca hacer publicidad.
Se lo recuerdo desde aquí a esos señores tan preocupados por la ortodoxia que examinan con lupa los artículos de una ley absurda pero que miran hacia otro lado cuando salen a la luz los chanchullos dinerarios para encauzar algunos votos: Samia Yusuf, atleta olímpica, nació en 1991. Era la mayor de seis hermanos, hija de una vendedora de frutas en Somalia y su padre murió en uno de los eternos conflictos que se viven en el país. Ella también murió en uno de los múltiples conflictos que vivimos en el llamado primer mundo: ahogada en busca de sus sueños.

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
El ministro Cañete ha descubierto el Mediterráneo de Fomento: el sobrecosto de los presupuestos en licitación, sin necesidad de acudir a una nueva. Afirma que la media se acerca al 29%, y me parece poco. Pero existe otro porcentaje, perfectamente legal, el del diez por ciento, que las empresas que trabajan para el Estado pueden cobrar con la mera aquiescencia de un par de funcionarios.
El origen de la medida no se basó nunca en que el Estado puede gastarse el dinero alegremente, sino en la agilización de unos procedimientos que podrían eternizarse. Hay muchas ocasiones en que, en las obras públicas, las empresas se encuentran con problemas inesperados, desde dificultades de cimentación por la aparición de situaciones geológicas imprevistas, hasta incidentes difíciles de considerar, como un corrimiento de tierras. Y se supone que, al frente de Ferrovial, OHL, ACS o Metrovacesa hay ejecutivos honrados y, en la Administración, funcionarios honestos, porque la honestidad, como el valor en el soldado, se supone de antemano y se tiene sin necesidad de demostración.
Pero bastaría que entre los ejecutivos o máximos mandatarios de esas empresas, incluidos, por supuesto, los presidentes de sus respectivos consejos de administración, existieran personas que consideraran que el soborno es una práctica más del mercado real, y, al otro lado, unos funcionarios venales para que se materializara un sobreprecio del diez por ciento.
Supongamos que para no escandalizar los conchabados se comprometieran a dar por bueno un 5% sobre el costo total. No se olvide que estamos hablando de obras públicas, es decir, autovías, carreteras, puertos, vías del AVE, es decir, infraestructuras cuyo presupuesto son cientos de millones de euros.
¿Cuánto es el 5% sobre una obra modesta, pongamos de 800 millones de euros? Cuarenta millones de euros. Cuarenta millones que pagamos estos contribuyentes a los que nos van a apretar todavía más las tuercas con más impuestos, y que tendremos que atender a unos padres a los que es muy posible que les rebajen su ya raquítica pensión. Si Gordillo cree que eso se arregla haciendo el gilipollas sobre supermercados es que es un cómplice, un tonto, o un revolucionario de guitarra y pandereta.

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
A Julian Assange le pasa, me parece, lo mismo que a Baltasar Garzón, y viceversa: que necesitan el protagonismo y copar los titulares de prensa como el aire que respiran. Pero ocurre que este defecto, puesto al servicio de una buena causa, puede tornarse en virtud. Y, con todos sus perfiles vidriosos, que para mí no son tantos, la defensa del fundador de Wikileaks es una buena causa. Lástima que los hackers organizados, los indignados del mundo, los que se reclaman de la izquierda radical, los antinorteamericanos por principio, los bolivarianos por narices y hasta Cristina Fernández de Kirchner se alineen entre los defensores, mientras que muchos que se reclaman conservadores y hasta ultraconservadores se hayan posicionado en contra. Y, así, ha ocurrido que, inevitablemente, el "caso Assange" se ha convertido en campo de pelea entre una cierta izquierda y una cierta derecha, y resulta, como en tantas otras cosas, muy difícil colocarse en un centro tibio y desapasionado. Máxime cuando anda por medio, como defensor del prófugo, nada menos que el archipolémico Baltasar Garzón.
Sin embargo, desde ese campo que quiere situarse al margen de confrontaciones ideológicas, me gustaría romper una lanza a favor de la ya digo que no tan extraña pareja Assange-Garzón, una pareja que hasta necesita de traductora para acabar de entenderse. Nunca he sido un fan de las instrucciones del exjuez estrella, pero también he rechazado siempre las acusaciones en el sentido de que alguna vez prevaricó. No, Garzón ha sido víctima de sus propios excesos de celo y de egolatría, pero ha sido un juez valiente que abordaba, quizá en demasía, casos que otros dejaban pasar de costado; y ya se sabe que el que mucho abarca poco aprieta.
Lo mismo que Assange: no le faltan aires de mesianismo a quien, desde un balcón de la embajada de Ecuador en Londres, lanza recomendaciones nada menos que al presidente de los Estados Unidos, que, para mí, es una figura bastante carismática y cuya involucración personal en este asunto no acabo de entender si no es por razones de la proximidad de las elecciones de noviembre. Pero estimo que, en el fondo de las cosas, Assange tiene razón. Le creo más a él que a las autoridades de países varios cuando afirma que, en el caso de sus presuntos delitos sexuales, por los que Suecia le reclama, le tendieron una trampa (hay que repasar los detalles lamentables del "affaire"), con a saber qué propósitos y desde qué instancias. Y me tengo que alinear con los que dicen que la persecución en su contra iniciada por los Estados Unidos, por haber revelado información "clasificada", es una persecución política.
Wikileaks no deja de ser un peculiar medio de comunicación, como, en el fondo, aunque no en la forma (él dice despreciar a los periodistas), Assange es un informador. La procedencia de la información no importa cuando es cierta. Aviados estaríamos los periodistas si atendiésemos al origen de cada una de las informaciones exclusivas que ofrecemos en los medios; tras cada "scoop" hay un contable al que no se ha pagado, una amante despechada, una "vendetta" disimulada, una rivalidad comercial, un pago inconfesable... o un deseo sincero de mejorar el mundo, que es lo que yo creo que impulsó al soldado Manning, a quien su loca "heroicidad" le va a costar bien cara, a divulgar los papeles confidenciales que tanto daño hicieron a las cloacas de la Administración en Washington. Creo que ese mismo deseo, y el legítimo de impulsar su "negocio", y el comprensible de adquirir su cuarto de hora de gloria y poder, está entre los móviles de Assange a la hora de fundar Wikileaks y de actuar como lo hizo con todas sus famosas revelaciones.
Como periodista, no me queda otro remedio que apoyar a Assange. Como ciudadano, he de agradecer a Baltasar Garzón que, por las motivaciones que fueren, se haya atrevido a defenderle. De la misma manera que, como periodista y como ciudadano que siempre creyó, y cree, que las democracias de Estados Unidos, de Suecia y del Reino Unido son mucho más acordes con el concepto de democracia que la del Ecuador de Correa, he de lamentar los muchos errores y las bastantes celadas "de Estado" que me parece que gravitan sobre este apasionante caso, en el que parece a veces que los valores se han invertido.

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Asombra que un registrador de la propiedad ignore tan abrumadoramente el sentido de ésta. El señor Rajoy, que lo es del Registro de Santa Pola, bien que en una extraña situación de semi-excedencia según tengo entendido, piensa que el Gobierno que preside puede arrebatar o incautarse las propiedades de centenares de miles de españoles por el procedimiento de escamotear los ahorros que tenían depositados en las Cajas que hoy están enteramente en manos del Estado. Nunca dejará de sorprendernos el señor Rajoy.
Se dice que la salud y el dinero son los asuntos más sensibles para las personas, siquiera porque sin ellos se vive muy mal o no se puede vivir en absoluto. El amor es otra cosa, también se vive fatal sin él, pero se conoce que la gente le encuentra sustitutos y sucedáneos. Pues bien; el Gobierno de Rajoy está metiendo demasiado, demasiado brutalmente, la mano en la salud y en el dinero de los ciudadanos: de una parte, asesta golpes terribles a la Sanidad Pública y pretende expulsar de ella a los "sin papeles" que enferman, y, de otra, retiene el dinero que los antiguos clientes de las Cajas creyeron invertir en depósitos tradicionales y seguros, y que entregaron, en realidad, a la insaciable codicia de un "cartel" bancario sin conciencia.
Por el morro, el Gobierno de Rajoy, probablemente el peor de los muchos infaustos que España ha padecido, pretende birlar, "quita" lo llaman, una parte sustancial de lo que tantos trabajadores honrados tardaron una vida en reunir. Parece mentira que un registrador de la propiedad ignore el elemental principio jurídico de la inviolabilidad de la misma.
El próximo viernes, día 24, el Gobierno va a presentar el famoso Memorandum que contiene, entre cosas, el chanchullo alegal que le permitiría hacerse con los ahorros de las personas decentes, y todo para contentar a sus prestamistas. Feo asunto. Aunque el siglo XXI registrará probablemente otros muchos, éste de las Participaciones Preferentes es el más brutal, el más grave, de lo que levamos de él. La gente no va a dejarse, faltaría más, pues de cleptocracia están los españoles hasta las narices. Pero qué extraño, y qué inquietante, éste registrador de la propiedad.

LA MERKEL
La Merkel dijo al principio que sí
pero después Draghi dijo que no,
la banca de Finlandia se negó
y al fin nos dio su apoyo Sarkozy.
El Banco Europeo nos ayudó,
los mercados no andaban por allí.
a la prima de riesgo ni la vi,
y por fin el Ibex se desplomó.
Llevamos meses con esta monserga,
muy pendientes de Alemania y la doña,
que aunque nos hace alguna carantoña
ya lo suyo nos suena un poco juerga
y parece más bien cosa de coña
pues no hay nadie que comprenda esta jerga.
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___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
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(08/08/2012)

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Mariano Rajoy ultima en Doñana el verdadero rescate de España. Allí está más tranquilo que en Sanxenxo, donde le andaban buscando los afectados de las preferentes y donde ya tuvo tiempo suficiente para saludar a la familia y a los amigos, los de verdad, que son pocos, y los de la política, que en Galicia andan un tanto alborotados pensando en sus elecciones autonómicas. Pero Rajoy, que es precavido y astuto, ha echado a Guindos por delante, que es más osado y habla inglés.
Tan sagaz y cauto es Rajoy que, yendo por delante, da la impresión de que quien lo hace es el audaz Guindos. También es astuto Rajoy porque, a pesar de llevar malas cartas, es hábil para evitar el engaño y meter baza. Guindos, por el contrario, va de cara, sin reparar mucho en los valores de su presidente, de modo que un día dice una cosa y al siguiente la contraria, creyendo que no pasa nada, pero pasa: el ministro está cada vez más desgastado y a Rajoy le costará poco poner ahí a otro Guindos. Por algo se ha reservado para él la presidencia de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, lo que convierte a Guindos en ayudante.
Podemos seguir a Guindos, en las últimas horas muy activo hablando de calendarios y del papel del BCE, pero no perder de vista las palabras de Rajoy a primeros de agosto: "Quiero conocer -dijo- las medidas no convencionales que tomará el BCE, qué significan, qué pretenden y si son adecuadas. Entonces, a la vista de las circunstancias, tomaremos una u otra decisión". La petición de activar el mecanismo europeo para comprar deuda pública española parece ya inevitable, pero lo que es evitable es pagar lo que no está en los escritos. Rajoy lleva varias piedras en su zapato y eso es siempre molesto, y más todavía cuando el zapato de por sí ya es malo. Una de esas piedras que le aprieta es la devolución de vencimientos por valor de casi 30.000 millones en unas diez semanas, aproximadamente.
Es lógico que Rajoy se plantee como reto un rescate razonable, sabedor de que tampoco tiene otra alternativa, salvo la de irse del euro, que a día de hoy cuenta poco. Hay prisa por frenar la sangría que supone la prima de riesgo en el pago de intereses pero al mismo tiempo se sabe que esto va para largo. Volver a la normalidad consumirá años, probablemente unos cinco, por lo que hasta el 2015 o 2016 no se alcanzará un nivel normal de endeudamiento, con la repercusión negativa que eso tiene en términos de inversión y de crecimiento; léase empleo. En resumidas cuentas, antes de volver a invertir habrá que pagar lo mucho que se debe, no solo por parte del Estado, sino, sobre todo, del sector privado.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
¿Están "los mercados" de vacaciones? Parece que no es verdad eso de que el capitalismo no descansa nunca y que siempre está viendo cómo ganar más a costa de explotar a lo más débiles. A juzgar por cómo va la Bolsa -mal, pero mejor que en julio- o la prima de riesgo -fatal, pero nos parece que está "estupenda"- también los mercados se toman vacaciones. Como los políticos. Nos habían anunciado que este agosto, todos los políticos iban a permanecer trabajando, vigilando las cuentas públicas, preparando los presupuestos sin blanca de 2013, exigiendo actuaciones a Bruselas, presionando al BCE, buscando el dinero negro y la economía sumergida, persiguiendo el fraude, mirando todos los agujeros negros de esto que todavía llamamos España.
Pamplinas. Aquí no hay nadie en su sitio, ni ministros de guardia, ni gabinetes de crisis ni Diputación permanente. Nada. Aquí están todos de vacaciones. Desde Rajoy, que se ha ido de Galicia a Doñana, y todos sus ministros, que sólo han callado sus destinos, hasta Rubalcaba o Cayo Lara, Incluso Llamazares -que no se nota mucho- o Rosa Díez -que sí-. Felipe González parece que ha alquilado un chalé a 13.000 euros por semana y de Aznar no se sabe nada. Aquí los únicos que han reducidos sus vacaciones son el Rey y el alcalde de Marinaleda, que sugiere volver al tiempo de los bandoleros o del comunismo y al todo por el pueblo, pero sin el pueblo.
Dicen las encuestas que pese a la crisis y al paro galopante, lo que más preocupa a los ciudadanos son sus políticos. Deberían preocuparse ellos y no los ciudadanos, porque sólo en agosto -cuando se han ido a veranear de tanto esfuerzo- parece que han mejorado las cosas. Y cuando se reincorporen en septiembre, lo único que puede pasar es que empeoren. En Italia tienen mucha experiencia de Gobiernos en funciones y los ciudadanos añoran esos momentos en que los Gobiernos se equivocaban menos porque no podían tomar decisiones. Cuando un presidente argentino se encontró con la madre del cantautor Jorge Cafrune, le preguntó: "¿señora, qué quiere que haga por usted?" y ella respondió rápida: "con que no me joda, tengo bastante". ¿Dónde hay que firmar?
Julián Ariza, uno de los fundadores de Comisiones Obreras dice que "faltan políticos profesionales y no profesionales de la política". Tiene más razón que un santo, pero tal vez se refiere también al mundo que él mejor conoce, el de CC.OO. y UGT. Los españoles, como recoge José Juan Toharia en su clarificador libro "Pulso de España (febrero 2011-mayo 2012)", prefieren al político-líder, capaz de presentar propuestas, metas y objetivos colectivos y pedir su ayuda para conseguirlos que al político-espejo que se pliega a lo que puede gustar a sus votantes. Pero una mayoría aplastante sólo ve ambición por el poder y no voluntad de liderazgo. Tal vez sea injusto, pero es lo que piensan los ciudadanos.
Las vacaciones no duran toda la vida y los problemas van a seguir estando donde los dejaron. La desafección ciudadana puede ser tan peligrosa como la crisis.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Comienza este lunes la incorporación a sus despachos oficiales del presidente, de los ministros, subsecretarios, secretarios generales, jefes de gabinete, líderes y vicelíderes de las oposiciones, etc. Una incorporación gradual, que los atracones no son buenos. Y uno, que es un inveterado optimista cuyas esperanzas, ay, casi nunca se ven coronadas por la realidad de los hechos, esperaría que un viento de cambio de mentalidades haya soplado por las playas gallegas, cántabras, astures, mediterráneas y andaluzas, Doñana incluida, sembrando nuevas iniciativas en el ánimo de nuestros representantes. Un viento que se traduzca en unas tablas de la ley regeneradoras, que busquen una mudanza verdadera ahora que casi todo se tambalea y casi todo se pone en cuestión.
Uno, que lleva ya demasiados años mirando, y hasta donde se puede contando, el devenir político, tiene su particular decálogo de reformas imprescindibles para que los ciudadanos recuperen la confianza en sus representantes y en sus instituciones (supongo que cada español tiene el suyo). A uno, que tiene su conciencia periodística, pero también su conciencia ciudadana -no siempre viene a ser lo mismo una cosa que otra-, le resulta inevitable plasmar aquí ese decálogo, no con el ánimo de dar consejos a nadie ni de revelar lo que ellos ya bien saben que conviene a los intereses actuales de la nación (y, por cierto, a la muy aconsejable pervivencia del propio Gobierno), sino buscando, simplemente, el acuerdo o el desacuerdo con el amable lector. Es ese, ni más ni menos, el papel del analista político ¿o no?
Bien, pues este es mi decálogo. Táchese o añádase lo que convenga o no convenga.
1.-El presidente del Gobierno debe comparecer una vez a la semana ante el Parlamento y una vez al mes ante los medios de comunicación para detallar la marcha de las grandes reformas del Estado.
2.-El Gobierno debe velar por la imparcialidad y calidad de los medios de comunicación públicos, buscando el consenso y la participación de todos, huyendo de cualquier tentación de sectarismo y de manipulación a favor de unos determinados mensajes y fomentando el debate. Esta idea, fomentar los debates, no puede reducirse solamente a los medios de comunicación, sino también a las Cortes y a los parlamentos autonómicos. Por ejemplo, ha de recuperarse, bajo el nuevo prisma, el debate sobre el estado de las autonomías en el Senado.
3.-El presidente del Gobierno debe invitar al líder de la oposición a participar, mediante un pacto que dure dos años, en las tareas reformistas, incluyendo el diseño de la política exterior, la seguridad interior, las reformas legales y económicas pertinentes y el "adelgazamiento" del Estado en todo aquello que no afecte al nivel conquistado de bienestar de los ciudadanos.
4.-El Gobierno, con el apoyo de los grupos parlamentarios, debe poner en marcha una comisión independiente, auspiciada desde el Consejo de Estado, para estudiar, en el plazo de seis meses, una reforma constitucional que incluya el Título VIII sobre el funcionamiento de las autonomías, la normativa electoral, y la actualización de las disposiciones e instituciones (la Cámara Alta, por ejemplo) que han quedado obsoletas. Integrarían esta comisión los ex presidentes del Gobierno, ex miembros de instituciones, ex ministros, juristas de prestigio y expertos que se consideren necesarios, a juicio de la presidencia del Consejo de Estado, para el desempeño de esta fundamental misión.
5.-El presidente del Gobierno debe anunciar cuanto antes una remodelación ministerial enfocada a este nuevo espíritu reformista y que dé salida a los ministros más desgastados por el ejercicio de estos ocho meses atípicos: algunos de estos ministros han cumplido ya su misión inevitablemente "antipática" ante la sociedad y han perdido ya buena parte de su credibilidad por los continuos vaivenes políticos y económicos derivados de las exigencias europeas y de los mercados. Esta remodelación podría incluir la entrada en el Ejecutivo de figuras independientes de prestigio e incluso de miembros de otros partidos, también, si posible fuera, de los nacionalismos moderados.
6.-El Gobierno y la oposición acentúan el papel de la Corona como moderadora de las relaciones internas y como impulsora de las relaciones exteriores, que deben intensificarse en todos los ámbitos, de manera que la presencia de España sea mucho más relevante.
7.-A estos efectos, el Gobierno debe intensificar las relaciones públicas y la acción de lobbies, empleando los medios necesarios para la promoción interna y externa de la "marca España" y de la voluntad reformista de la nación.
8.-El Gobierno debe concluir cuanto antes la tarea legislativa pendiente en lo que se refiere a la promoción del empleo, dando luz verde, previa consulta a los sectores implicados (organizaciones de autónomos, por ejemplo), a la tan postergada Ley del Emprendedor. Ha de cundir la sensación de que este Ejecutivo, o el que venga, no se ocupa solamente de unos recortes que llegan exigidos desde el exterior, sino de que la prioridad está en crear nuevos yacimientos laborales a la luz de una mentalidad revolucionaria en cuanto a la esencia del empleo: sin autónomos y sin emprendedores no se reducirán las listas de parados.
9.-El Gobierno tiene que fomentar la participación de la sociedad civil en las propias tareas de representación de los ciudadanos. Por ejemplo, evitando las "ocurrencias" unipersonales en materias educativa, sanitaria, cultural o en el ámbito de la Justicia, y acudiendo, por el contrario, a la consulta con los sectores afectados. También acudiendo a la consulta popular en aquellas cuestiones en las que la sensibilidad social lo aconseje: es conveniente normalizar el uso del referéndum, sin sacralizarlo ni tampoco banalizarlo.
10.-La puesta en marcha de este plan reformista debería ser la celebración de un debate sobre el estado de la nación, ya en octubre y después de que el presidente del Gobierno recibiese en La Moncloa a los líderes parlamentarios, autonómicos, sindicales, de la patronal y de los sectores sociales y profesionales más representativos en busca de un amplio consenso sobre los temas más espinosos de las reformas.
Ni siquiera estoy seguro de que la puesta en marcha, en todo o en parte, de este decálogo, o de otros similares que sin duda se le ocurrirán a usted, amable lector, sirviese para solucionar los problemas inmediatos que aquejan al país. Pero sí estoy convencido de que el estado anímico de la ciudadanía, hoy tan decaído, se animaría bastante y los niveles de confianza en nuestros representantes políticos crecerían notablemente.
Y ese, acabar con el nacional-pesimismo que nos está corroyendo, es el ingrediente básico para iniciar la reconstrucción moral y hasta económica de este gran país nuestro. Hay que comenzar por dar la vuelta a las encuestas, no en lo que se refiere a la intención de voto -lo que, a mi juicio, es ahora secundario--, sino en lo que reflejan de la (pésima) opinión ciudadana sobre la capacidad de sus representantes, figuren estos en el Gobierno o en la oposición.

En el siglo XVIII, extinguida ya la logia de Estrasburgo, toma cuerpo en Londres la masonería simbólica o especulativa que, salvo el nombre, nada tenía que ver con las fraternidades gremiales, aunque sí tomó de las diferentes ideologías gnósticas la concepción de la dualidad, el corpus mitológico, legendario y simbólico, más otras leyendas medievales relacionadas con los rosacruces y los templarios, todo ello enmarcado en el periodo histórico de las Cruzadas. Que esto fuera así, tampoco se sostiene históricamente, pero es que en la masonería no existe historia sino mito e invenciones creadas para demostrar que es la transmisora de la verdad única. (Los Templarios siempre estuvieron rodeados de una aureola de misterio y leyenda. Sin ninguna base histórica se les considera poseedores de conocimientos ocultos traídos de oriente, idea fomentada por los enemigos de la Iglesia. Esta fue culpada injustamente de la condena a muerte en la hoguera del último maestre del Temple, Jacques de Molay, tal como demuestra el documento denominado Pergamino de Chinon, de 1312. Este documento era un borrador y nunca se promulgó. Nunca existió validación jurídico-canónica de este documento. Por tanto, el papa Clemente V no tuvo nada que ver en la condena a la hoguera de Jacques de Molay. El Vaticano publicó un documento en el 2007 que incluye las actas del Processus contra Templarios. (Se puede acceder a la información a través de internet en la página del Vaticano).
Es casi imposible seguir la pista de la masonería en línea recta, pues después del siglo XVI nos encontramos con varias ramas instaladas en diferentes lugares, que luchaban por ser la más antigua y, por tanto, la original. No vamos a entrar aquí en las luchas políticas libradas en Inglaterra en los siglos XVII y XVIII en las que estuvo implicada la masonería, o mejor dicho las masonerías, es decir, logias que defendían intereses distintos, como es el caso de la simbólica o jacobita, del norte y la hannoveriana, o del sur. Esta división fue aprovechada por miembros no masones para infiltrarse y colocarse bajo el sol que mejor calentaba en aquel momento. La masonería simbólica se constituyó el 24 de junio de 1717 con la creación de la Gran Logia de Londres, hecho que tiene como causa la escisión surgida tres años antes por la llegada de Jorge I, protestante, de la dinastía extranjera de los Hannover al trono de Inglaterra, tras ser eliminado Jacobo Francisco, católico, último heredero de los Estuardo. Con la logia de Londres, a la que se habían unido previamente personajes no masones y miembros de la Royal Society –así se ponía fin a la desconfianza de la monarquía hacia la secta—, con ambición de medrar, se inicia la masonería moderna, la protestante, que arraiga en Inglaterra, mientras la tradicional jacobita se expande por el continente europeo, dejando un pequeño reducto en Escocia. (Según los historiadores, es más fiable el relato escocés que el inglés). Al final, mediante traiciones y chantajes, la masonería especulativa de Londres acabaría por fagocitar a la facción católica. Una vez instalada en Inglaterra se extendió al resto de Europa y consiguió infiltrarse en las logias jacobitas del continente –para dirigirlas—, en el clero, en la alta sociedad, en la nobleza y en las casas reales, sobre todo en Inglaterra donde la autoridad suprema de la Iglesia es el Rey. El duque de Montagu fue el primer Gran Maestro.
La Gran Logia de Londres recopiló las tradiciones y la documentación existente y creó todo un cuerpo de doctrina que sería a partir de ese momento su norma de actuación. Si en la antigüedad los masones estaban obligados a practicar la religión oficial de los países donde vivían –como una táctica para pasar inadvertidos—, las Constituciones señalan que el credo religioso sea libre y abogan por un teísmo sincrético. Anderson toma como base el texto de la carta de Aprobación basada en escritos antiguos pero suprimió la invocación a la Trinidad y las referencias a la fe cristiana. Los masones actuales, cuando se les tilda de ateos y laicistas suelen aludir al texto de dicho documento: “… un masón, si entiende correctamente el arte, nunca será un ateo estúpido ni un libertino irreligioso”. Proclaman la idea de “ciudadanía universal”, base para lo que dos siglos después devendría en el Nuevo Orden Mundial e introducen el concepto de “obediencia masónica”, clave para su supervivencia y poder. A partir de la de Londres, en el siglo XIX se constituye la Gran Logia Madre de la Masonería, tal como se conoce hoy, y una logia superior formada por una jerarquía minoritaria denominada “Emulation Lodge of Improvement”, que fija las directrices y políticas a seguir.

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
La sensación de falta de rumbo, de que no hay nadie al timón, es una constante en la política del Gobierno. El éxtasis de esta forma de Gobierno se ha manifestado en la concesión del tercer grado, determinada por Instituciones Penitenciarias, del etarra Jesús María Uribetxeberria, uno de los secuestradores de Ortega Lara.
La medida dictada por una institución del Gobierno de Rajoy ha estado precedida de una huelga de hambre del recluso y de otros militantes de ETA en prisión.
El razonamiento es muy simple y responde a una ecuación matemática. Si a Uribetxeberría le correspondía, con arreglo a la Ley y a su condición médica, la concesión del tercer grado, ¿por qué no se hizo de oficio?, antes de que las presiones del preso y sus compañeros determinarán la impresión de que el Gobierno ha cedido a una presión o chantaje. Y si no le correspondía, ¿por qué se la conceden después de las manifestaciones y las presiones?
Con los cuatrocientos euros de los parados de larga duración ha ocurrido lo mismo. Primero, el anuncio de que la aportación se cancelaba. Protestas masivas en las redes sociales y rectificación del Gobierno, ahora pendientes de las filigranas de las nuevas condiciones para recibir el subsidio.
Privar a los inmigrantes que no tienen documentación de asistencia médica es una forma de demonizar y culpabilizar a estos de la crisis. El disparate es de libro. ¿Se les va a dejar enfermos en la calle? Un inmigrante sin papeles de residencia también tiene derechos. Y obligaciones. Si el gobierno puede deportarlos, porque tienen la documentación de sus país de origen, tiene el derecho y la obligación de hacerlo. Pero si no puede manejar esta opción, ¿es razonable que acudan enfermos a un dispensario y no se les atienda?
Para colmo, el PSOE dice que esa medida puede afectar a la salud de toda la población. Da la impresión de que no le preocupa al partido socialista los derechos humanos de los imnigrantes españoles sino la posibilidad de que nos "infecten" a los españoles.
La frase gloriosa la puso el portavoz del PP, Rafael Hernando: "España tiene que dejar de ser el paraíso de los inmigrantes ilegales". Estos dos conceptos revelan un sustrato ideológico reaccionario coherente con la agenda conservadora de Rajoy. Inmigrantes ilegales y paraíso, no casan en ningún caso.
Rectificar puede ser de sabios; hacerlo por sistema no es más que la confirmación de un proyecto de afrontar la crisis y la desaparición de ETA que está basado en la improvisación.

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
Los seres humanos, por el mero hecho de serlo, nacemos con la dignidad que nos da nuestra libertad de elegir y nos hace acreedores de protección a nuestros derechos. Además, la dignidad supone hacer frente a las adversidades sin perder los papeles, afrontar la vida teniendo claros los límites para no hacer daño a nuestro prójimo y asumir, aún cuando sea con dolor y miedo, el hecho ineludible de la enfermedad y la muerte.
Se nace con el don innato de la dignidad, pero ésta no es un bien imperecedero; al contrario, la dignidad, como la libertad, son bienes preciados en los que es necesario ejercitarse a diario para que la debilidad, la ira o el miedo no nos sorprendan.
La inmensa mayoría de los mortales tratamos de conservar ambas cosas: la dignidad y la libertad, pero siempre hay quienes optan por perder las dos cosas y este es el caso de aquellos que son capaces de infringir sufrimiento _continuado y deliberado_ a un semejante. Pierden su dignidad cuando se convierten en victimarios y, aún cuando no lleguen a entrar en la cárcel, también su libertad. Tarde o temprano los espectros de sus víctimas les impide ser libres en el sentido más profundo del término. Nadie es más libre que aquel que puede mirar a los demás a los ojos y sabe que su vida ha merecido la pena.
Por eso Bolinaga y muchos otros nunca serán ni dignos ni libres. La dignidad es más que ser atendido en un buen hospital o morir rodeado de los tuyos. La enfermedad no le dignifica ni a él ni a nadie y, desde luego, no será libre aunque esté en su domicilio. En su mochila vital hay tres asesinatos y un terrible secuestro. Nada de qué sentirse orgullos.
Ni él, ni los que le jalean y que ahora se preparan para pedir la excarcelación de otros trece presos alegando nada menos que criterios de ¡humanidad¡. La desvergüenza no puede ser mayor.
Mañana lunes se sabrá la decisión final sobre Bolinaga. El juez tiene la última palabra pero el Gobierno ya ha recibido severas críticas de buena parte no todas de las víctimas que le acusan , nada menos, que de traición. El Gobierno debe hacer aquello que la ley le sugiere o le ordena y, además, -aunque no lo ordene norma alguna- mantener un permanente contacto con las víctimas no para que estas tomen decisiones políticas que no les corresponde, pero sí para tratar de trenzar una pizca de complicidad, indispensable para afrontar los tiempos que vienen sin más convulsiones que las estrictamente necesarias que no van a ser pocas ni pequeñas.

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
La Gomera, Galicia, Asturias, las dos Castillas, Comunidad Valenciana, Navarra. Los incendios forestales se suceden en casi toda España, a veces se llevan vidas humanas por delante y siempre causan graves daños medioambientales y desolación. Los distintos gobiernos se lanzan reproches pero no aportan soluciones; a lo sumo, cuidados paliativos.
Si lo hicieran, tendrían que ponerse todos de acuerdo, porque la alternativa a los incendios es una verdadera política forestal y algo así requiere no menos de 25 años de desarrollo, como demuestran las exitosas experiencias en los países nórdicos. La solución, como en tantas otras cosas, no puede ser sólo represiva.
El monte arde por muchos motivos, pero sobre todo se quema porque no está limpio. Si en el pasado no ardía tanto, no era porque hubiese muchos hidroaviones, sino porque los campesinos tenían sus montes limpios y, como los explotaban, los cuidaban. El problema es más estructural de lo que se le quiere hacer ver a la gente. Las leyes forestales vigentes siguen siendo insuficientes ante el estado de abandono de los bosques, cuyo deterioro sólo se superará mediante políticas agrarias e incentivos.
Vaya por delante que los incendios son hoy una tragedia casi humana pero yendo a un análisis más general, la reflexión no solo puede ser evocadora, ni menos aun melancólica, sino que debe ser económica. Porque el monte rentable no se quema. Así de rotunda debería ser toda la clase política cuando España arde por los cuatro costados, ya que los montes no se queman solos. Lo normal es que se quemen solos un 5%, como sucede en los países donde el monte es rentable.
Por tanto, ¿es posible acabar con los incendios? Sí. Y así lo demuestra la silvicultura finlandesa, que eliminó prácticamente los fuegos en el monte, como certifica Kullervo Kuusela, profesor del Instituto Finlandés de Investigaciones Forestales. Para ello España debería analizar y describir la intensidad de la producción maderera, la composición por especies que desea y la diversidad de paisajes, y una vez hecho ese trabajo debería afrontar algo que requiere, sin duda, un amplio consenso político: cambiar la estructura de la propiedad del monte, encaminándola a su explotación y poniendo coto al minifundio. Ya no basta con las brigadas, la represión y la regulación ecológica del material combustible. Ojalá el problema fuese solo de coordinación.
Los tiempos no pueden ser mejores para buscar ese consenso. Acabado el modelo del ladrillo y sin que nadie conozca todavía cuál debe ser la alternativa, el monte ofrece unas posibilidades económicas envidiables, que podrían enriquecer la estructura social y empresarial del país. Hablamos de un proceso histórico, pero los procesos comienzan en algún momento. Convertir España en una potencia maderera mundial, con más robles y menos eucaliptos y una industria asociada, capaz de aportar valor añadido, sería la mejor manera de decir nunca más a los incendios. De verdad.

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
Una de las bromas que más repetidamente he escuchado estos últimos días consiste en asegurar que, cuando un Gobierno está de vacaciones, los valores del Ibex suben y la prima de riesgo baja. Acaso en ocasiones dé la sensación de que las cosas pueden funcionar mejor si no hay nadie al timón. No es cierto, claro. De hecho, los problemas, al margen de coyunturales mejorías en algunas cifras, siguen ahí, como el dinosaurio de Monterroso. Y sí, la economía es un caballo desbocado, pero es la política la que no ha sabido tomar las riendas para pararlo.
En algún momento habrá que hacer el repaso de estos ocho meses de mandato de Mariano Rajoy, y me parece que, por ahora, hay más oscuros que claros, como demuestran unas encuestas en las que el Ejecutivo del PP pierde popularidad a chorros, sin que su principal oponente, el PSOE, se beneficie de ello. Es el caso que, en el fondo, unos y otros parecen estar bastante de acuerdo en muchas cuestiones, aunque no lo expliciten en las formas: ahí está el debate en falso acerca de la prórroga del pago de cuatrocientos euros a los parados de larga duración que han perdido el subsidio. ¿Dónde estaban los ministros de Economía, de Hacienda o de Trabajo para explicar cómo se va a reconvertir esa ayuda?
O ahí está la puesta en libertad del carcelero de Ortega Lara, Iosu Uribetxeberría, enfermo terminal: ni el partido gobernante ni el principal partido opositor parecen haber caído en la cuenta de que, más allá del gesto humanitario de excarcelar a este terrorista ni redimido, ni regenerado, ni arrepentido, Bildu y el colectivo de presos etarras se han hecho con un arma inapreciable: una huelga de hambre generalizada de los terroristas en prisión puede darles muchas bazas. Y ¿dónde andaba el ministro del Interior en esos momentos para advertir de que no se tolerarán esas acciones generalizadas?¿Y la ministra de Sanidad para puntualizar lo que se deba acerca del "medicamentazo" que deja más de cuatrocientos fármacos de uso común sin subvención pública? A veces parece que agosto es ese mes en el que los gobernantes desaparecidos aprovechan para ejecutar medidas impopulares, aun cuando sean -cómo no- a su juicio necesarias.
Debo reconocer que, al menos, el ministro de Agricultura, que no pudo apagar los incendios en febrero, sí ha estado en los medios para afrontar el hecho terrible de que este año se han quemado más hectáreas de suelo español que en el último lustro. Y que Exteriores, calladamente, ha hecho llegar su queja a Londres por la ruptura del pacto pesquero con Gibraltar -por cierto, el equipo de Cameron, el "premier británico que ha pasado unos días de descanso en España, sí que está aprovechando este agosto para meter la pata a fondo: véase, sin ir más allá, el "caso Assange"-.
Pero, en general, debo decir que el Gobierno ha defraudado hasta ahora mis esperanzas en que en estos días de descanso haya pergeñado un plan de Política, con mayúsculas, que ayude a la economía. En fin, parece que Mariano Rajoy se reincorpora este lunes a su despacho en Moncloa. Ojala tenga que tragarme mis palabras y sí venga con un Plan debajo del brazo. Y haga que los bromistas que dicen que sin Gobierno baja la prima tengan también que borrar sus maliciosas sonrisillas.
El caso es que, atención, esta semana próxima vuelve la normalidad: ellos regresan.

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
El preso etarra Uribechevarria Bolinaga, secuestrador inmisericorde de Ortega Lara, tiene cáncer terminal y la Ley fija medidas de atenuación de la condena ante una muerte inminente. Por tanto, el Gobierno del PP ha propuesto al juez de vigilancia penitenciaria que le ponga en libertad. Hasta aquí la exposición escueta de los hechos.
El debate moral y político suscitado por la medida va a tener para el Partido Popular costes severos. En realidad se podría decir que Rajoy y su equipo van a sufrir la misma medicina que ellos recetaron a Gobiernos anteriores cuando aplicaban las mismas medidas de gracia.
Por aquel entonces los socialistas fueron acusados de connivencia con los terroristas, de pactos y negociaciones secretas con la cúpula de ETA para lograr una tregua definitiva, de rendirse ante el chantaje etarra, etc.
Resulta muy duro para los demócratas, no solo para las víctimas de ETA, asumir que una sanguinario terrorista, que estaba dispuesto a dejar morir a Ortega Lara tras mas de quinientos días de cautiverio, que participó también en el secuestro de Julio Iglesias Zamora y en el asesinato de tres guardias civiles, salga a la calle para convertirse en el héroe de la resistencia abertzale y recibir los cuidados familiares que el negó a sus víctimas.
Pero la ley es la Ley y a Interior no le queda otra salida que cumplirla. Por eso, cuando oigan a la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) acusarles de traición, ellos, que tantas veces les habían acompañado en sus manifestaciones para endurecer las penas a los asesinos, deben sentir un regusto amargo. ¡Que fácil es ser oposición irreflexiva!
En su aplicación de la medida de gracia el Gobierno ha pedido una serie de limitaciones como el prohibirle acudir a manifestaciones pro etarras. No parece que el recluso esté para muchos trotes, pero todavía le pueden llevar en silla de ruedas para reclamar la libertad de colegas con un historial de sangre como el suyo.
Esta historia no ha hecho mas que comenzar y le va a traer muchos disgustos al PP, al tiempo que va a reforzar las opciones independentistas de aquí a los comicios vascos.
UPyD, que está subiendo como la espuma en las encuestas en la misma proporción en la que bajan el PP y el PSOE, no ha dejado escapar esta oportunidad populista y se ha sumado a las criticas de la AVT, asegurando que la excarcelación es un triunfo de Batasuna.
En la próxima semana, una vez que el juzgado ponga en libertad al terrorista, las actitudes de unos y otros, la utilización de la medida de gracia y las manifestaciones a favor y en contra, van a dar la medida de cual puede ser la política de reinserción del PP, víctima de su propia historia y de la utilización de la lucha antiterrorista como arma electoral.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
No hay que ser ni pro Correa ni anti Correa para estar de acuerdo con el presidente ecuatoriano en que el líder de Wikileaks, Julian Assange, sufre una vengativa persecución política. Se pongan como se pongan los inventores de historias inexistentes, nadie puede dudar honestamente de que Assange está sufriendo las consecuencias de sus famosas filtraciones de documentos diplomáticos y militares estadounidenses que ponían a la luz pública miles de datos sobre vergonzosos sucesos y decisiones que hasta entonces habían permanecido ocultos.
Ya sabíamos que irían a por él. El Gobierno de Ecuador, cualquiera que sea la opinión que se tenga sobre el mismo, no ha hecho sino cumplir con las leyes internacionales con su asilo al australiano en la embajada de Londres. Tampoco hay que ser garzonista para convenir en que Baltasar Garzón da en el clavo en todas sus acciones y declaraciones en torno a su defendido. Assange y Garzón sufren persecuciones muy parecidas y de ahí el buen entendimiento entre ambas personalidades.
Por lo demás, a mi no me importa mucho eso de la crisis diplomática entre los Gobiernos de Ecuador y Londres, aunque me subleva la impresentable amenaza de los de Cameron, en la mejor tradición británica, de entrar a saco en la embajada y detener a Assange violando todo lo violable en el planeta.
Lo que más me importa es que la persecución al líder de Wikileaks entraña la más grave de las violaciones del derecho universal a la libertad de expresión e información. No creo que a ningún lector se le haya olvidado el contenido de aquellas filtraciones, que suponen uno de los más grandes servicios a esas dos libertades que acabo de mencionar.
Una cosa que me sorprende y me duele es la pasividad de nuestro Gobierno, cuando lo normal sería que hubiese salido en defensa radical de ambas libertades. Apañados estamos. Ni los más antizapateristas ignoran que con Zapatero en el Gobierno las cosas habrían sido muy diferentes en cuestión de actitud oficial española en este escandaloso conflicto. Todavía están a tiempo.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
La vida bascula constantemente de lo bello a lo siniestro, y el Reino Unido, al parecer, también. Unos pocos días después de que Londres fascinara a los espectadores de medio mundo con sus extravagantes ceremonias olímpicas de inauguración y clausura, compendio de audacia y de buen hacer, la capital de Gran Bretaña amaga ahora con un espectáculo en las antípodas, el del asalto a la embajada de Ecuador, o, cuando menos, con el de su asedio. Negándose a conceder un salvoconducto a Julian Assange, el revelador de los secretos a voces de la acción exterior norteamericana, lleva la situación creada a un punto de difícil solución.
Al señor Assange, sobre el que no pesa en firme ningún cargo judicial concreto, es reclamado por un tribunal de Suecia para que deponga sobre la denuncia de abuso sexual interpuesta en su contra. Detenido en Inglaterra, y en tanto se discernía su extradición, Assange creyó más prudente refugiarse en la embajada de Ecuador, donde solicitó el asilo diplomático que ahora el gobierno de Quito le ha concedido.
Sin embargo, a nadie se le escapa, y a Assange y a su letrado, señor Garzón, menos que a nadie, que el destino final del creador de Wikileaks pudiera ser, en el caso de ser extraditado a Suecia, una mazmorra como la que en Virginia encierra, incomunicado, a Bradley Manning, el soldado que facilitó a Wikileaks importantes informaciones. La cuestión, pues, no radica en la elusión de Assange de una hipotética responsabilidad penal ante la justicia sueca, sino en su comprensible determinación de no caer en manos de quienes se la tienen jurada.
De ésta Gran Bretaña tan poco deportiva, tan poco olímpica, tan diferente de la que suele ser y de la que proporcionó al mundo, hace poco, tan apreciables momentos de deleite, cabe esperar cualquier cosa, y de su alianza tradicional con los EE.UU. cabría imaginarse, también, de qué clase. Ojalá prevalezca la cordura, el Derecho Internacional y el más sagrado aún a saber y a expresarse libremente.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
El "caso Assange" se complica. Ya están implicadas las justicias y los ejecutivos de Gran Bretaña, Suecia, Ecuador y, claro, Estados Unidos, que se mantiene hasta ahora en un discreto perfil, probablemente moviendo los hilos entre bastidores. Incluso el que fue "juez estrella" español, Baltasar Garzón, asume un cierto protagonismo como parte del equipo defensor del fundador de Wikileaks. Los hechos son confusos -y más que algunos quieren confundirlos_, el ruido diplomático, tremendo, y, por tanto, hay que tener las ideas muy claras. Y, para mí, estas ideas claras son las siguientes:
- Estados Unidos persigue políticamente a Julian Assange por haber publicado -"robado", dicen las fuentes oficiales norteamericanas- documentos clasificados, que ponían en tela de juicio algunos procedimientos de la Administración militar y civil estadounidense. Si ahora se intensifican las gestiones para la extradición de Assange ello se relaciona, seguramente, con la campaña electoral que enfrenta a Obama a un ticket republicano que hará del patriotismo, del honor y del combate a "traiciones" como ellos dicen que es la de Assange, una de sus banderas. Obama quiere arrebatársela, incluso al precio de forzar a las diplomacias europeas para acabar trayendo a Assange ante los tribunales norteamericanos, que sin duda aplicarían una pena excesivamente "ejemplar" a quien puso en ridículo a la política exterior del país.
- La diplomacia de Gran Bretaña podría estar actuando movida por las presiones de Washington. El ministro británico de Exteriores ha llegado a amenazar casi con esa "diplomacia de las cañoneras" (entrar a saco en la embajada ecuatoriana en Londres, donde Assange se refugia) que empleó en su momento para dirimir el conflicto de Las Malvinas y como, metafóricamente, ha hecho en algún momento en Gibraltar. Grave error diplomático del Gabinete de Cameron... mientras Cameron veraneaba en España. Han logrado soliviantar a toda América Latina, donde se hallan países que, como Argentina, tienen patentemente escasas simpatías por el Reino Unido.
- La Justicia de un país tan indudablemente democrático como Suecia está dando un viraje bien extraño al insistir tanto en la extradición de un hombre, Julian Assange, acusado de dos presuntos delitos sexuales. Insisto en lo de presuntos, porque hay circunstancias cuando menos poco claras en esta acusación. Assange insiste en que la denuncia de dos jóvenes por abusos podría haber sido una trampa y, desde luego, no deja de darse alguna circunstancia más bien sorprendente, como que se pueda considerar violación una relación sexual consentida con alguien que se introduce sin ropa en la cama del luego denunciado. Por otra parte, Suecia no ha podido dar garantías fidedignas de que rechazaría una petición de extradición a Estados Unidos, donde los cargos que pesan contra Assange podrían calificarse, según bastantes fuentes, de "políticos".
- El presidente ecuatoriano, Correa, no es precisamente, contra lo que ahora quiere mostrar, un campeón de la libertad de expresión. Decenas de conflictos con los medios de su país lo avalan. Pero el asilo concedido a Assange le concede simpatías entre los nacionalistas que rechazan las "injerencias" de Estados Unidos y un protagonismo entre los países latinoamericanos resentidos tradicionalmente con Washington. Electoralmente, Correa puede resultar beneficiado y, en todo caso, el veredicto de la Asamblea ecuatoriana indica por dónde anda la voluntad orgullosa de un país considerado "pequeño" dentro de América Latina, pero muy significativo desde el punto de vista político y geoestratégico.
- Julian Assange es un personaje controvertido, que despierta pasiones a favor y en contra. Sin duda tiene algunos perfiles oscuros, pero, como periodista, no me queda otro remedio que apoyar la trayectoria de Wikileaks, que compartió sus documentos -¿robados? ¿filtrados? Eso parece lo de menos- con los principales periódicos del mundo y cuyas revelaciones fueron aireadas por todos los medios de comunicación. Las acusaciones de violación, a mi entender y sin conocer a fondo los detalles, no se sostienen ni, desde luego, justifican todo el escándalo montado en Suecia, salvo que haya cuestiones más profundas relacionadas con algunos de los puntos tratados más arriba.
- El "caso Assange" no debe contemplarse como una guerra entre la derecha ideológica y la izquierda. Por mucho que Correa se alinee con los bolivarianos y por mucho que los defensores del fundador de Wikileaks, entre ellos el polémico exjuez Baltasar Garzón, esgriman ahora razones antiimperialistas y de violación de derechos humanos para oponerse a la situación de cautividad obligada que vive Assange. Tampoco puede convertirse en un factor de confrontación entre Europa y América Latina, como parece querer Correa en su reclamación de apoyoa la Organización de Estados Americanos (OEA).
Es este un tema que no debe prolongarse ni servir de nuevo ariete en las ya de por sí complicadas relaciones internacionales. Sin duda, se ha abierto un enorme frente de polémica jurídica, diplomática y hasta periodística. Una cosa, en todo caso, está ahora clara: sus perseguidores han conseguido hacer de Julian Assange, al fin y al cabo un personaje de solo relativa consistencia, un personaje internacional. Grave, gravísimo, desliz de gobiernos tan democráticos como los de los Estados Unidos de Obama, Gran Bretaña o Suecia, que, de paso, también han convertido a Correa en el héroe bolivariano que este movimiento desde mi punto de vista tan cuestionable necesitaba tras la decadencia física de Hugo Chávez. Menudo follón. Menudo Error. Menudo horror.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
Mario Monti está estudiando seriamente la posibilidad de bajar los impuestos, sobre todo el IRPF, antes de finales de año para dar un respiro a los ciudadanos e incentivar el consumo. Hace solo un año el ejecutivo de Silvio Berlusconi, siguiendo las directrices del BCE, llevo a cabo un durísimo plan de ajuste para evitar que el país se hundiera por el acoso de los mercados. En este tiempo se está realizado un saneamiento de las cuentas publicas, aun inconcluso, pero que le han supuesto a Italia mayor credibilidad internacional que la que en estos momentos tiene España.
La fórmula Monti tiene dos planteamientos interesantes que bien podrían servir para sacar conclusiones al gobierno de Rajoy: recortes para cuadrar las cuentas y bajada de impuestos para estimular el consumo. Aunque las cifras macroeconómicas de España e Italia son muy distintas -nuestro déficit público es el doble que el suyo y su deuda es muy superior a la nuestra- da la sensación de que las recetas podrían ser finalmente las mismas, aunque nadie aprenda en cabeza ajena.
Es verdad que el presidente del Gobierno ha dicho por activa y por pasiva que en su AND y el de su partido no está la subida de impuestos y que las aprobadas en los últimos meses, tanto del IRPF como del IVA, son solo puntuales hasta que las cosas empiecen a mejorar. Incluso ha aventurado que antes de que finalice la legislatura ambos impuestos quedaran por debajo de como los encontró. Tal vez lo pueda conseguir pero , de momento, lo que estas subidas han provocado son un parón del consumo y un estancamiento de la economía que no parece tener salida.
Los cacareados recortes y el adelgazamiento de la administración tanto central como autonómica y local, solo verán sus frutos en el medio plazo si además de anunciarlos se hacen efectivos y para ello el presidente del Gobierno debe aplicar la ley sin contemplaciones, si se trata de que las comunidades autónomas cumplan el objetivo del déficit y reduzcan la grasa burocrática de amiguísimo y enchufismo que les asfixia. Aquí o reducimos el elefantiásico aparato estatal o no hay nada que hacer, por mucho que algunos barones autonómicos con una mano pidan el rescate y con la otra ataquen de forma inmisericorde a quien va a concedérselo.
Me gusta la formula de ajustar hoy para bajar los impuestos mañana, que es por lo que al parecer han optado los italianos, con la diferencia de que ellos han ahorrado mas y no han dado la imagen de desunión y reino de taifas que ofrece España a todas horas. De cara al exterior hay que serlo y parecerlo y en nuestro país hacemos mas bien lo contrario lo cual es nefasto cada vez que tenemos que pedir ayuda para financiarnos. Que es un día sí y otro también.

ORIOL PUJOL
Mangoneó en Cataluña un tal Pujol
y temimos que no tuviese fin,
pero al retirarse dejó un delfín
que según me dicen se llama Oriol.
Él es, como su padre, antiespañol
y también igualmente muy pillín
pues quiere descabalgar del sillín
a un tipo que se cree Mas que el sol.
Ver a Oriol president, mucho le mola
a la señora Marta Ferrusola.
Oriol ve a Cunvergensia decaída
y que está en cierto modo en entredicho,
mas niega con ardor que esté podrida
porque su papi se lo hubiera dicho.
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___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
✉ freixedo@terra.es
☆ Suscripción gratuita
(08/08/2012)

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
¿Cuánto cuesta una medalla olímpica para el deporte español? ¿Y de cuánto dinero vamos a disponer para buscar éxitos en los Juegos de Brasil 2016? Seguramente la mayoría de los que siguen el deporte cuando hay algún gran espectáculo pensará que España ha hecho un gran papel en los Juegos Olímpicos de Londres. Los dirigentes deportivos, si hacen una leve autocrítica, y quienes siguen el deporte más de cerca, saben que hemos estado más cerca del fracaso rotundo que del éxito. Son los peores resultados desde Barcelona 92.
Los éxitos más importantes han venido en deportes minoritarios -piragüismo, taekwondo, vela, lucha, natación sincronizada, gimnasia rítmica y en natación casi todo lo logró una sola mujer- que sobreviven de mala manera y que apenas tienen ningún espacio en las televisiones o en la prensa deportiva. Que los éxitos de las mujeres, muy importantes, se han conseguido también a pesar de que hay una clara discriminación hacia ellas. Y que en los deportes más importantes y más profesionalizados, donde hay en juego patrocinios, grandes fichas, etc.- el atletismo, que recibe el doble que el baloncesto, el fútbol, la natación, el tenis, el ciclismo...- solo el baloncesto, el balonmano o el waterpolo han estado a la altura de lo que es exigible: lucha, esfuerzo, tensión, resultados, haya o no medallas... Y lo que viene es para echarse a temblar.
Nadal, Alonso, Gasol, Contador, "la Roja", el Real Madrid, el Barça, los grandes equipos de baloncesto o balonmano... ¿Somos una potencia deportiva o es la casualidad, los grandes presupuestos, los fichajes supermillonarios? Es cierto que el Plan ADO ha conseguido resultados llamativos e interesantes... que parecen haber acabado en Londres y que difícilmente tendrán continuidad por la crisis económica. Pero también es cierto que, salvo excepciones, se ha apostado por el deporte super profesionalizado, por la élite y se ha abandonado el deporte de base en muchas disciplinas. Muchos más españoles ven una televisión plagada de espectáculos deportivos -fútbol, fútbol, fútbol... y luego, si queda tiempo, algo más-, pero la práctica deportiva no ha crecido más que un uno por ciento desde 1992.
Y lo peor, el futuro. Se teme que el Plan ADO quede bajo mínimos por la crisis. Y si no hay becas, atletas, nadadores jugadores/as de balonmano o de waterpolo no podrán mantener esa dedicación casi exclusiva que permite mejorar marcas y prestaciones. Los mejores -ellas en primer lugar- van a tener que salir de España para encontrar trabajo bien pagado y algunas ligas van a tener un nivel de segunda. Por primera vez vamos a "exportar" más deportistas de los que fichamos. En deportes como el atletismo, no se ve el relevo. Y hacer un deportista de élite cuesta, por lo menos, diez años. España tiene el reto de gestionar mejor un presupuesto mucho más bajo. Pero también de dedicar más esfuerzo, más dinero, más protagonismo al deporte de base, a las canteras, a los que empiezan. También la política deportiva se enfrenta a la crisis.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
Hay que creer en la Justicia, y uno cree en ella a su manera, matizada la fe de uno por el lugar de donde esa Justicia provenga, por el juez que la aplique y hasta por las circunstancias, incluso mediáticas, que concurran en cada caso. Mire usted el caso de Julian Assange, el fundador de Wikileaks, que está a punto de costar un muy serio incidente diplomático entre Ecuador y Gran Bretaña porque el Gobierno de Cameron se ha empeñado en que el prófugo abandone su refugio en la embajada ecuatoriana en Londres. O mire usted lo que le está ocurriendo al español Carromero en Cuba, donde le pueden caer siete años, siete, por un accidente de tráfico que en cualquier otro país se sustanciaría con una fuerte multa y una indemnización civil a las víctimas. O veamos, si quiere usted, el "caso De Juana Chaos" en Venezuela. Estoy seguro de que no todo el mundo compartirá, quizá usted, amable lector, tampoco, mis puntos de vista sobre alguno de los tres "affaires". Prueba de que la Justicia admite ópticas diversas, por decir lo menos.
Para mí, el "caso Assange" es un buen ejemplo de que hay momentos en los que la Justicia bascula de manera incomprensible. O demasiado comprensible: Suecia se empeña en extraditar al hombre que filtró información sensible -pero cierta- para la Casa Blanca, que, a su vez, pedirá la extradición a Suecia para juzgar a Assange por presunta traición y condenarlo quién sabe a qué pena terrible, que puede incluir la muerte. El caso es que Suecia reclama a Assange por un presunto delito sexual que, por lo que se conoce, está muy poco claro (no soy juez ni tengo todos los datos, pero, para mí, no constituyen una violación, ni mucho menos, los hechos que nos han llegado).
Las simpatías que ha despertado Assange en muchos lugares van más allá de que se inspiren en sentimientos de derecha o de izquierda. De hecho, no se puede decir que el presidente ecuatoriano Correa, que le ampara, sea precisamente un campeón de la libertad de expresión y de la transparencia informativa, y seguramente su amparo al prófugo se base en un deseo de meter un dedo en el ojo a Obama, cuya conducta en este "affaire", tan impropia de sus postulados, solo puede explicarse por motivos electorales. Lo curioso es que Suecia reclama al hombre que puso en un aprieto al Pentágono con las informaciones que difundió, por un presunto "asalto sexual" que ya digo que, en mi opinión, no se tiene en pie, mientras que todos saben que la muy independiente justicia de Estocolmo estaría dispuesta a entregarlo al brazo ejecutor norteamericano, donde sería juzgado por motivos políticos, ni más ni menos. Seguramente, ni en España ni en una mayoría de los países europeos, Gran Bretaña entre ellos, se hallarían indicios de culpabilidad en Assange, ni por unas cuestiones, ni por otras. Bonito asunto para que Baltasar Garzón saque a pasear sus oropeles internacionales, ahora que se ha incluido en el equipo defensor de Assange.
Sobre el caso del español Angel Carromero no me parece que pueda haber discusión: el régimen cubano se está ensañando con él con una severidad impropia de su presunto delito, que, como mucho, podría ser la conducción temeraria con resultado de muerte involuntaria. Siete años de petición fiscal por un discutible homicidio involuntario parece una demasía -sí, las leyes penales cubanas lo prevén, pero ¿es correcta la normativa penal cubana?- que induce a pensar que hay otros móviles tras la sañuda persecución a alguien que es militante de un partido poco grato al castrismo.
Y tenemos, por fin, en este recorrido por los diferentes parámetros de las justicias iberoamericanas, norteamericana y europeas, la revelación de que el etarra, o exetarra, De Juana Chaos se encuentra exiliado en Venezuela. La policía española lo sabía -y muchos más también- y el Gobierno de España ha preferido, sin duda pensando en un intercambio de cromos con el régimen de Chávez de cara a su posible asistencia a la "cumbre" de Cádiz, hacer la vista gorda. Le sorprenderá a usted, amable lector, que le diga que no me parece mal: si De Juana, leyes en mano, fuese extraditado a España, los jueces, tengo la seguridad, basada en dictámenes variados, volverían -repito, leyes en mano- a dejarlo salir. Con lo que se daría un triunfo a quienes para mí son "los malos" ante las inminentes elecciones autonómicas vascas.
Qué quiere usted que le diga: detesto la figura de este tipo tanto como usted. O más, si cabe. Casi nada me gustaría más que verle pagar sus crímenes tan duramente como merecen. Pero tengo la impresión de que solamente retorciendo mucho la realidad legal sería posible retener en prisión a quien, en virtud de un Código Penal entonces mal construido, pagó tan levemente sus muchas culpas. He tenido ocasión de conocer a algún etarra veterano -exetarra, en realidad- que trabajaba en Venezuela: era un tipo desorientado, con un argumentario difícil de entender incluso para él mismo, pero que ya poco tenía que ver con la banda irracional. Así me lo explicó, hace ya algunos años, un funcionario del Gobierno bolivariano en Caracas, añadiendo que "nosotros no amparamos a convictos, pero tampoco rechazamos dar ayuda a injustamente perseguidos". No sé, sinceramente, si el asesino José Ignacio de Juana Chaos está siendo injustamente perseguido; el tema daría para un largo debate y, desde luego, De Juana, con muchas muertes pesando (o no...) sobre su conciencia, no tiene nada que ver, en términos de hecho, con Assange, y menos aún con Carromero, cuyo inmediato regreso a España sería exigible e irrenunciable. Aunque en los tres casos estemos hablando de figuras conexas con la extradición.
Solamente digo que, en el caso De Juana, entiendo la posición del Ministerio del Interior de España, a quien, sin duda, ahora le someterán a una fuerte presión mediática para que reclame la extradición de este incalificable personaje. Y es que ya digo: las leyes no son tan inmutables como algunos quisieran hacerlas parecer. Las cosas, incluso en las salas de audiencia, no se ven igual, como comprobamos, en Londres o en Estocolmo, en Nueva York o en Quito, en La Habana o en Madrid. Ahora, que cada cual fabrique sus propias sentencias.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
El Gobierno recomienda que ahorremos, así que embebido de espíritu patriótico me acerco a una oficina bancaria para abrirle una cartilla de ahorro a mi última nieta. La empleada no parece muy entusiasta con mi idea y, de entrada, como anuncio disuasorio, me informa que la cartilla, no solamente no tiene intereses a favor del depositante, sino que se le cobrarán 10 euros al trimestre.
Estoy por echarme hacia atrás, pero me puede el patriotismo, hay que echarle una mano a la banca, e insisto. Me pregunta por el estado civil de la titular y le digo que soltera, porque todavía no lleva dos meses en esta valle de burocracia. La empleada frunce el ceño y mira mi carnet de identidad.
Cuando le digo que los tutores serán los padres, y me dice que necesita el nif de los padres, y yo se los tiendo triunfalmente, anotados en un papel, me dice que los padres tienen que "personarse" físicamente, con los DNI para comprobar su identidad. Levanto la vista para comprobar que no estoy en una comisaría de Policía, e intento seguir con mi misión, aplazando que los padres "se personen" otro día.
Pero entonces, la empleada me dice que necesita, también, el DNI de la menor. Le repito que no tiene dos meses, y ella me contesta que son normas del Banco de España. Nuestro maravilloso Banco de España parece que intenta que las madres, nada más salir del paritorio, acudan con sus hijos a la Policía, con el cordón umbilical todavía tierno, para que se enteren en qué país burocrático viven.
Salgo de esa entidad a la que, por cierto, hay que ayudar con 30.000.000 millones de euros de los contribuyentes, porque el Banco de España, que tanto vigila y tantas trabas pone a los clientes que quieren fomentar el ahorro, esta entidad torpe, burocrática e ineficaz, se olvidó de vigilar a los directivos que, por cierto, disponían todos de carnet de identidad. He comprado una hucha. Y no me cobrará 10 euros al trimestre.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
Probablemente hoy por la tarde se decida la suerte inmediata del preso etarra Uribetxebarria Bolinaga, ingresado en el Hospital de Donostia en donde los médicos han confirmado que, efectivamente, su situación clínica es irreversible. De acuerdo con la Ley Penitenciaria, una vez escuchados los informes médicos corresponde al juez de vigilancia penitenciaria la decisión final en torno a su situación penitenciaria.
Todo apuntan a que se le aplicará la ley en los términos más beneficiosos, de manera que el que fuera uno de los secuestradores de Ortega Lara obtendrá la libertad para afrontar su enfermedad entre los suyos. Tan seguros están de que en España funciona el Estado de derecho, tan interiorizado tienen que todos los demás tenemos más compasión que la que nunca ellos han exhibido que la izquierda abertzale y parte de los propios presos, han organizado su campaña de verano para tratar de vender, no se sabe ante quién, que si Bolinaga es enviado a su domicilio es un triunfo de su lucha y no una decisión libre y ajustada a derecho de las instituciones correspondientes.
La ley esta ahí y hay que cumplirla y en España, cuando un preso está enfermo existe el deber constitucional de atenderlo y mientras está en prisión, el Estado es el garante de su propia vida. Todo este entramado legal, tan garantista y humanitario como el que más, no hay que cuestionar, sino aplicarlo con convicción. La más que probable excarcelación de Bolinaga no será la primera que se realice por motivos de salud, de manera que no se ha roto molde alguno, no hay triunfo alguno que llevarse a la boca.
Lo que hay que cuestionar, lo que indigna, lo que hace que la memoria aflore en forma de pesadilla es que sus amigos -los de Bolinaga- hablen de "crueldad" del Estado. Ellos, ellos que ni abrieron la boca mientras el Ortega Lara se moría lentamente en un zulo indescriptible, ellos que nunca pidieron a ETA un gesto de compasión, ellos que jamás colocaron una mesa para mostrar su solidaridad con el secuestrado, ellos que bien con su silencio cómplice, cuando no con el apoyo expreso han contemplado impasibles crueldad tras crueldad no tienen el menor derecho, la menos autoridad ni la más mínima fuerza moral para pedir compasión para nadie- Y si lo hacen. Da igual, porque si a por esas caricaturas de huelga de hambre de algunos presos. Bolinaga se va a su casa, porque está enfermo y porque tanto él, como los que acusan de "crueldad" al Estado tienen la suerte de saber que a ellos también la ley les ampara.
Es probable que traten de vender que gracias a ellos, el Gobierno del PP "ha bajado la cabeza", pero todos sabemos que no es así. Deben saber que tanto las movilizaciones como las caricaturescas huelgas de hambre han resultado casi patéticas por bochornosas, porque han refrescado la memoria y el recuerdo de todos ellos durante aquellos 532 dias resulta insoportable. De ellos, lecciones de democracia, de compasión, ni una.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
Sin pretenderlo José Ortega Cano se ha convertido en uno de los personajes del verano, las diferencias que mantiene con su hijo José Fernando por el cobro de la herencia de Rocío Jurado le han situado en el ojo del huracán mediático.
Desde que sufriera el fatídico accidente de coche, en el que perdió la vida Carlos Parra, la existencia de Ortega Cano se ha enredado cada día más y más, hasta perder prácticamente el control de todo lo que le viene sucediendo.
La falta de entendimiento con su hijo le atormente enormemente, los entresijos del cobro de la polémica herencia de la artista trascienden a pesar de las continuas contradicciones sobre si ha cobrado o no el millón de euros que le corresponde a José Fernando.
Es público y notorio que algunas de las intervenciones de Rosa Benito en "Sálvame" hablando de Ortega Cano le han molestado al maestro, como también es cierto que la colaboradora se viene haciendo eco de lo que el torero le cuenta en primera persona.
Pero ahora Rosa dice sentirse engañada por su cuñado, Ortega le aseguró que José Fernando había cobrado parte del dinero de la herencia de Rocío cuyo plazo fijo había cumplido en agosto, sin embargo otras informaciones bien distintas llegan a oídos de otros periodistas que cuentan todo lo contrario.
Rosa Benito sufrió en pleno directo de programa un ataque de ira, se sintió traicionada y vapuleada, no tardó en lanzar lo que estaba pensando: "Ortega Cano me ha engañado, es un manipulador de la información y cuenta lo que le viene bien y según en que momento a quien le interesa".
Esta manifestación por parte de Rosa Benito abre aún más la brecha de una guerra dialéctica en una familia que en otros tiempos, y cuando vivía "la más grande" parecía estar unida, ahora todo es distinto, es curioso que todos coincidan en una sola cosa: "Si Rocío viviera estos enfrentamientos familiares no existirían o al menos no se habrían hecho públicos".
Al hijo del torero le insisten desde hace tiempo para que acuda a un plató para contar "su versión" a cambio de cantidades millonarias, cantidad que supone toda una tentación para un muchacho joven y sin mucha experiencia en las lides de la televisión.
Ortega Cano me negó en rotundo que su hijo fuera a acudir al "Deluxe" en Tele5, noté como respiraba aliviado, sabe las consecuencias que puede acarrear para él que José Fernando se exponga en un plató de televisión.
Ortega atraviesa una gran depresión, que se agrava aún más si es que es cierto que, hace cinco meses que no se habla con su hijo. El torero está dispuesto a darle al joven lo que le corresponde, pero antes desea mantener una seria conversación con él para aconsejarle que invierta ese capital y no se deje manipular por terceras personas que sólo buscan en él un interés económico.
José se siente abrumado y me confiesa de forma espontánea: "Estoy agotado, muy cansado de todo lo que se está diciendo sobre mi persona y mi entorno, se dicen muchas mentiras, no puedo más".
Por otra parte el torero pretende seguir adelante con las demandas que ya ha interpuesto a algunos colaboradores, me aseguran que está "dispuesto a todo", a pesar de ser la primera vez que toma medidas legales de este tipo.
José tuvo que desplazarse a Barcelona para acudir al funeral de un tío suyo, hermano de su madre, que falleció a causa de un ataque al corazón. Este fin de semana lo pasará en Madrid.
Seguro que ahora todas sus ilusiones las tiene puestas en el nacimiento de su primer hijo biológico, es probable que Ana María Aldón sea su principal bastón de apoyo en toda esta borrasca en la que está inmerso. Tiempo al tiempo.

MADRID, 15 (OTR/PRESS)
Parece probado que las autoridades son mas proclives a lamentar que a prevenir. Los recortes, por no decir los destrozos, que se están llevando a cabo en materias altamente sensibles hace que entremos en un elevado nivel de riesgo para las personas y los bienes.
El primer ejemplo de lo dicho son los incendios: los peores de la ultima década. Ahora, sobre la tierra calcinada, se reconoce que tienen su origen en el recorte de las partidas destinadas a prevención. ¿Y qué van a hacer? Decir simplemente "lo siento" y a esperar que llueva.
Otro ejemplo son los tres aterrizajes de emergencia de la compañía de bajo coste Ryanair tuvo que hacer en Valencia. ¿Cuánto tiempo va a tardar el ministerio de Fomento en averiguar las condiciones en las que se obliga a volar a las tripulaciones para que los saltos salgan rentables?
La Asociación de Aerolíneas Europeas ha cifrado en 793 millones de euros las subvenciones recibidas por la compañía de Michael O"Leary de las distintas administraciones españolas. El presidente de Ryanair desmiente las ayudas pero no niega que exija reducciones de tasas por operar en determinados aeropuertos, lo que viene a ser lo mismo.
Según el citado informe de la AEA estas subvenciones le han permitido a la compañía aérea ganar, en el ultimo año fiscal, quinientos millones de euros. Pese a ello, el pasado julio su presidente "amenazó" al Gobierno con cancelar quince rutas y reducir otras cuarenta y seis por "loca política" de aumentar las tasas.
Para "salvar" los aeropuertos que se construyeron en la etapa del despilfarro y la megalomanía; cuando cualquier capital de provincia que no tuviera uno, a ser posible diseñado por un arquitecto de renombre, no existía en el mapa, se ha tenido que ceder a los chantajes de determinadas compañías. El resultado no puede ser peor: se pone en riesgo la navegación aérea. En los tres incidentes de Valencia tuvieron prioridad en tomar tierra pero, ¿y si no se hubiera podido? Fomento no puede consentir que una compañía que recibe tanto dinero del Estado ponga en riesgo la vida de los pasajeros por apurar al máximo el combustible.
Igual que tendrán que pasar décadas para que la isla de la Gomera recupere su belleza y el más importante bosque de laurisilvas del continente, Garajonay, vuelva a ser un foco de atracción turística, no puede pasar ni un día sin investigar que ocurrió en Valencia.
Cuando se trata de poner en riesgo vidas humanas no valen lamentaciones posteriores. Al socaire de los recortes hay gente que se esta haciendo de oro. Si es preciso, que el Gobierno con su presidente a la cabeza, suspenda esas vacaciones que no se iban a tomar por la gravedad de la situación y a las que no han podido resistirse.

MADRID, 15 (OTR/PRESS)
El reciente caso del vecino de Tarragona que apedreó un helicóptero de los Bombers de la Generalitat que se abastecía de agua en una balsa de su propiedad para apagar el incendio de unos cañaverales, simboliza bien uno de los aspectos de la inmensa fragilidad de nuestros montes y bosques ante el fuego.
Los "recortes" hechos éste verano en los dispositivos anti-incendios, en torno al 30% de los que ya eran insuficientes antes de los mismos, ha facilitado, sin duda, la propagación y el descontrol de los fuegos, que por ello se han cobrado varias vidas humanas, como si el ahorro de unos pocos euros, muchísimos menos de lo que nos cuesta el inútil Senado, pudiera compensar nunca, salvo en un escenario de locura y amoralidad social, de la pérdida de esas vidas. Los "recortes" han arrimado la tea por un lado, y la desidia y el egoísmo de instituciones y particulares la han acercado por el otro.
Desaparecida la transhumancia del ganado lanar, que ramoneaba el sotobosque hasta dejarlo pulido y limpio como una patena, y abandonadas en general las faenas de adecentamiento de los montes para dejarlos expeditos de los residuos vegetales que actúan como precipitadores del fuego, las arboledas del país no son, llegados los intensos calores del verano, sino potenciales extensiones de inflamable estopa.
Sólo falta el cabrito huérfano que tira una colilla encendida, y el viento, del que en España, desde la Tramontana al Levante, estamos bien servidos, para que la devoradora pira se arme. Pero también actúa para alimentarla la impunidad de que han gozado y aún gozan los pirómanos criminales y cuantos, por acción u omisión, provocan los incendios forestales.
El tipo de Tarragona que se lió a pedradas con el helicóptero de los bomberos que se surtía de su balsa en la proximidades del río Francolí, representa aún otro aspecto de la tragedia: el egoísmo, la insolidaridad, la mezquindad, el paupérrimo sentido de lo comunal y lo público. Y el epílogo, el de siempre: localizado por la policía, no ha sido detenido.

El maniqueísmo fue la herejía más radical de los primeros siglos. El nombre de esta secta se debe a su fundador Mani, que vivió en el siglo III d. de C. Su doctrina era una fusión de cristianismo gnóstico y de elementos zoroástricos y mitraicos. Los maniqueos creían que el mundo está regido por dos principios, el bien y el mal, representados por Ormuz (la luz) y Ariman (las tinieblas). Zoroastro sería su profeta. Esta idea de la dualidad fue el origen de herejías como el priscilianismo y el catarismo. Los cátaros, considerados a sí mismos espíritus puros –de ahí su nombre—eran defensores de la eutanasia activa. Practicaban un ritual suicida denominado “endura”. Para ello tenían que pasar cuatro años viviendo en una cueva en condiciones infrahumanas para alcanzar la purificación. Después, tras recibir el Consolamentum, una especie de bautismo de fuego que era el marchamo para la muerte, se tumbaban en el suelo y se dejaban morir de inanición. Esta secta es conocida también con el nombre de “albigenses” porque resurgieron en la región francesa de Albi en el siglo XII. El papa Inocencio III declaró el catarismo como herejía y hubo contra ellos una cruzada.
Los cátaros son un tema muy apreciado por ocultistas, sobre todo, después de que los nazis, recopiladores de todas las herejías y cultos esotérico-paganos, con sus rituales correspondientes, acogieran algunos de los postulados de Mani, y por extensión, del catarismo. Fue en las filas del nazismo donde, sin ninguna base histórica, se creó el mito de “Mani crucificado” con el fin de ofrecer una alternativa a Cristo, que no tuviera origen judío. Hitler atrajo al nacionalsocialismo a expertos en diversas ramas del ocultismo. A Otto Rhan, que moriría a los 35 años suicidado por el método de la endura cátara en las cuevas entre Ussat y Ornolac, lo envió a Rennes le Château, en plena zona cátara, en busca del Santo Grial.
La masonería recogió más tarde las tradiciones esotérico-religiosas y a través de alguna de sus logias, entre ellas la transalpina, han elaborado una jugosa propaganda contra de la divinidad de Cristo. De ahí, en concreto de un organismo llamado Priorato de Sión, parte la falsa documentación que sirvió de inspiración a los libros El enigma sagrado, Jesús o el secreto mortal de los Templarios o el horrendo Código da Vinci. A través de ellos se expande la teoría disparatada del desembarco de la Virgen María en Marsella y del matrimonio entre Jesús y María Magdalena, de los que descendería la dinastía Merovingia. El disparate no puede ser mayor, pero, más allá de lo que comercialmente supone un bestseller para una editorial, hay una intencionalidad en la publicación de estos libros: confundir y hacer dudar a los tibios católicos y afianzar en su error a los que no lo son.
LA CÁBALA O QABBAHLA.
La cábala es un corpus de teorías que, según sus seguidores, constituye la auténtica verdad del Antiguo Testamento expresada a través de símbolos y alegorías. Fue creada en el siglo XII pero sus adeptos pretenden que fue transmitida a los iniciados por los patriarcas y profetas desde la creación del mundo. Según los cabalistas, solo ellos pueden estar en posesión de la verdad y conocer todos los misterios de Dios. Sus libros principales son el Libro de la Creación y el Zóhar, llamado también Biblia de los cabalistas.
Su sistema cosmogónico se compone de un Dios Arquitecto del Universo que se manifiesta a través de diez potencias o sephirot. Una de estas potencias sería el Demiurgo, el Abraxas de los gnósticos, creador del mal. Los cabalistas creen en la existencia del alma antes del nacimiento y que vuelve a Dios a través de las reencarnaciones sucesivas. No creen en Cristo ni en la redención. En cuanto a la salvación, sostienen que solo se consigue a través del conocimiento, es decir, de sus enseñanzas esotéricas a los que tienen acceso solo los elegidos. Como muchas sectas actuales, derivadas de ella, creen que el Mesías vendrá al fin de los tiempos. El símbolo de la Cábala es el Diagrama de Sephirot o de los Atributos divinos, utilizado también por la masonería y otros grupos satánicos y luciferinos.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Hay que reconocer al alcalde de Marinaleda un dominio de los terrenos mediáticos excelente, allá dónde otros se ahogan Sánchez Gordillo es capaz de mantenerse durante más de una semana en lo alto del ranking de las noticias más vistas, y todo por el precio de un carrito de Mercadona.
Desde los portavoces parlamentarios hasta los cotilleos de chiringuito playero Gordillo ha conseguido ser protagonista del verano. Le han puesto a escurrir y le han llamado de todo pero lo cierto es que el diputado andaluz por IU denuncia una verdad bíblica: hay hambre y mucho me temo que en el horizonte no encontremos grandes esperanzas.
La acción de Gordillo, megáfono en mano, ha sido calificada como populismo barato y como demagogia en camiseta, pero en el fondo lo que denuncia Sánchez Gordillo es verdad y tiene razón, otra cosa son las formas pero gracias a ellas ha conseguido ser noticia.
Si las demandas contra él prosperan tendrá que dar cuenta ante el juez, y si renuncia a su condición de aforado logrará un juicio que aún le dará mayor repercusión mediática. Lo que se llevaron de los dos supermercados podría ser delito no tanto por superar los 400 euros si no porque cuándo el hurto se realiza con coacciones y agresiones entonces pasa a categoría de delito. Y, por supuesto, no cabe la atenuante de hurto famélico porque eso sólo vale para los que roban directamente para comer.
A partir de ahora sería bueno que nos explicaran la crisis en términos de carrito de supermercado, sería muy didáctico. No estaría mal saber cuánto significa en carritos la pésima gestión de Rato o de Moltó al frente de sus respectivas cajas. Cuántos carritos son los ERES de Andalucía, los Malaya, lo de Maria Antonia Munar, Camps, Matas, Dívar y el afamado Urdangarín. Cuántos carritos fueron lo que llenó el exalcalde del Valle de Abdalajís, (Málaga), condenado por doce delitos y absuelto por obra y gracia del consejo de ministros el pasado mes de julio. En las sentencias queda probado que este sujeto cometió doce delitos urbanísticos, nueve de ellos con carácter continuado, (se creía inmune y al final le dieron la razón).
Sería estupendo establecer el carrito de supermercado como unidad de medida de la corrupción en España y a partir de ahí hacer comparaciones de hechos, cohechos, pilles, fines de semana a la brasileña y travesuras a cargo del erario público porque cuándo se grita al abordaje no hay cuerpo que se resista. Además, las penas son de risa y las condenas cuándo llegan hasta pueden dejarse en suspenso como les ocurrió a dos famosos primos con no menos famosos contactos en las altas esferas.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Hace unos años tuve la oportunidad de escuchar de la boca de José Antonio Ortega Lara el relato de su cautiverio. Era la primera entrevista escrita que se publicaba tras su secuestro, la primera que él concedió. Nunca olvidaré su rostro conteniendo las lágrimas y el dolor cuando revivía su secuestro, el trato que sufrió en ese zulo inhumano, las conversaciones con sus carceleros, los castigos que le imponían cuando se revelaba, cuando les discutía algo, cuando les recriminaba su actitud, sus paseos de kilómetros en un lugar donde apenas cabía un camastro. Durante más de 500 terribles e interminables días que nadie le devolverá nunca.
Todos recordamos su terrible imagen al ser rescatado del zulo, cuando él pensaba en ese momento que le iban a ejecutar sus captores, los que nunca tuvieron piedad con él, los que nunca pensaron dejarle libre, los que hubieran brindado si hubiera muerto, los que le hubieran abandonado en el zulo si eso era bueno para "su acción política". Muchos conocen mejor que yo el sufrimiento de José Antonio, de su mujer, de sus hijos, la difícil reincorporación a la vida en libertad, a pesar de su fortaleza, de su confianza, de su fe, de sus impresionantes valores humanos.
¿Quién le devuelve a Ortega Lara, un hombre honesto, bueno, limpio, los días de secuestro, el terrible sufrimiento suyo y de su familia? ¿Quién se solidarizó entonces, después, ahora, con su mujer y sus hijos? ¿Quién de sus carceleros, de sus cómplices, de los responsables políticos que defienden a estos terroristas, de los que ahora hacen huelga en las prisiones o en la calle... quién de todos ellos le ha pedido perdón, le ha mostrado su "solidaridad"? ¿Quién ha dicho que se equivocaron, que eso no conducía a nada, que reconocen su error?
Como él hay muchos que ya no están vivos y muchas familias destrozadas por ETA. Angeles Pedraz, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, acaba de decir que "yo también tengo un cáncer y querría tener a mi hija, pero me la mataron". Tampoco nadie ha pedido disculpas a Angeles.
En un Estado de Derecho hay normas que benefician incluso a los peores asesinos, secuestradores, violadores. Y las debemos aceptar, aunque a veces nos repugne aplicarlas. Pero la ley no debe ir ni un milímetro más allá de su letra y de su espíritu. Quienes ahora piden clemencia, nunca la tuvieron para con las víctimas. Con ninguna. Que sigan la huelga de hambre, que se movilicen, que se manifiesten. Sobre su conciencia estará siempre la imagen de Ortega Lara y de todas y cada una de las víctimas, espero que inútiles, de esa locura nazi que es ETA y su entorno. Antonio Beristáin decía que "in dubio, pro víctimas". Aquí no hay ninguna duda. La solidaridad con las víctimas. La justicia, hasta sus últimos extremos, con los verdugos.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
El Plan Prepara, el que ofrece una ayuda de 400 euros a los parados que ya no cobran ningún tipo de prestación, vence dentro de unas horas y cuando escribo este artículo, el Gobierno aún no ha dicho si lo prorroga o no por seis meses más. Es un asunto delicado. Son casi 200.000 personas y un monto importante dinero que de algún sitio habrá que sacar. Parece de pura sensibilidad social que se prorrogue, pero quizás habría que haber pensado en alguna fórmula para que no sea generalizado, sin ningún tipo de control y sin que se haga nada a cambio.
Me decía hace unas horas el catedrático José Raga que hubiera sido una buena idea que estas personas de alguna manera pudieran recibir el dinero, pero a cambio de algún tipo de trabajo en favor de la comunidad. No recibir una subvención sin más. No ya sin control, sino sin objetivo. Es muy probable que la mayoría de las personas que lo solicitan realmente lo necesitan para sobrevivir. Puede que otras no. Y lo que es posible que ocurriera es que si se pidiera algo a cambio, alguna contribución social, muchos estarían encantados de no estar en casa comiéndose lo mocos, deprimidos. ¿Por qué el Gobierno no ha pensado algo parecido a esto y no tiene ya previstos mecanismo de control? Hace seis meses que sabía que esta ayuda caducaba el 15 de agosto. Ahora trabaja presionado por la calle e incluso por alguno de sus barones.
Por supuesto, el PSOE está haciendo de este asunto el centro de su atención política y de su tarea de oposición al Gobierno. Es una forma también de desviar la atención sobre la escasísima recogida de votos que logra a pesar de la bajada del PP. No es de extrañar dado el lío interno que tienen y que agranda la falta de liderazgo de Pérez Rubalcaba, inmerso ahora además en un presunto proceso de espionaje al PP y de concesión de contratos millonarios a policías amiguetes de su etapa de ministro de Interior. Veremos cómo lo resuelve el Gobierno, aunque parece que sólo le queda a estas alturas la opción de prorrogar los 400 euros.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
El carcelero de Ortega Lara, ese hombre sin piedad, ni compasión, que no tuvo ni un ápice de humanidad y consintió que el funcionario de prisiones sufriera la peor de las torturas durante los 500 días del secuestro, pide ahora salir en libertad porque padece un cáncer de riñón. Está siendo atendido en el Hospital de San Sebastián, que tiene uno de los mejores servicios de oncología de España, está medicado, cuidado y atendido con toda la dignidad y el respeto que se debe un ser humano.
Josu Uribetxebarria Bolinaga, que así se llama el sujeto, está en huelga de hambre para reivindicar su excarcelación, alegando que es algo permitido por el código penal en su articulo 92 para supuestos de enfermedad muy grave e incurable. Con tal motivo ETA y su entorno han iniciado una campaña de presión al Gobierno obligando a sus presos a sumarse a la huelga de hambre para que se aplique la ley.
El último en subirse al carro de este "numerito" ha sido Arnaldo Otegui que, sabedor de que ha caído en desgracia ante los suyos, quiere dar una imagen combativa para intentar rascar algo de protagonismo. Junto a él, ya son 108 los presos etarras los que se han apuntado a la iniciativa en "en solidaridad con Josu" en un desafío perfectamente planificado, muy al estilo de los terroristas.
El caso del carcelero es especialmente repugnante por varios motivos. Puede que sus días estén contados pero aunque así fuera, su sufrimiento no puede ni siquiera aproximarse al que el provocó en Ortega Lara, enterrado vivo en un zulo minúsculo en condiciones infrahumanas, tratado como un animal y al que hubieran dejado morir de hambre y sed de no ser por la labor de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Su imagen aunque estuviera carcomido por el cáncer, jamás podría ser como la de su víctima que cuando pudo ver la luz del día era lo mas parecido al de un prisionero de Auschwich. El ha tenido un juicio justo y ha cumplido condena en idénticas condiciones que cualquier otra persona privada de libertad, pero con sus derechos intactos.
Ortega Lara fue sentenciado a muerte sin haber cometido delito alguno y torturado hasta límites insufribles para un ser humano. No tuvo oportunidad de defenderse de lo que no había hecho, le encerraron como a un animal y pisotearon su dignidad durante 500 días y 500 noches. Nadie le dio oportunidad de poder reivindicar nada y sobrevivió gracias a una fortaleza y una templanza de ánimo, imposible para el común de los mortales.
Se puede decir una y mil veces que, precisamente, lo que diferencia a un demócrata del que no lo es, es que el primero cree en la grandeza de la Democracia y del Estado de Derecho, mientras el segundo lo que pretende es liquidarlo y, hasta que llegue ese momento, utilizar las armas que este pone a su alcance. La diferencia es que durante demasiados años cientos de inocentes han puesto la nuca para que unos asesinos despiadados dispararan a placer en nombre de una entonación, que maquillaban de una ideología inexistente.
Y para que no falte de nada en el esperpento, la máxima autoridad institucional de Bildu, el diputado general del guipúzcoa Martin Garitano, se ha involucrado personalmente en el asunto y tras visitar al carcelero en el hospital apelo a la legalidad existente. Sea cual sea el resultado final de este tema, está claro que ni el Gobierno ni los ciudadanos le debemos nada a ETA, ni a sus presos, por lo tanto, ¡ya esta bien de chantajes!. Serán los médicos quienes decidan cual es la gravedad real del paciente, pero la decisión no podrá estar condicionada por lo que haga el colectivo de presos o la izquierda abertzale. Estamos hartos de los desafíos de ETA y ya no cuela.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Agosto no admite excepciones incluso en los peores tiempos. Este año, el calor y la sequía extrema han azuzado los incendios forestales. Siete vidas y miles de hectáreas han certificado la maldición española de agosto.
Quienes no tienen ocio que consumir esperan. Los demás, tratan de olvidar en el pueblo, en la playa o en la montaña. Bocadillos de mortadela en vez de calamares fritos, pero siempre en la quietud, aunque sea desesperada, de agosto. Alguien invitará a una caña.
Los ricos tratan de disimular su poder. Los políticos hacen vacaciones a hurtadillas o con botijo. Las redacciones están llenas de becarios cada vez más precarios en las que se les amenaza con pagar por aprender.
El Rey simula que es austero. Urdangarín ya no sabe donde esconderse. Los emigrantes asisten a su criminalización como si ellos fueran los causantes de la crisis.
La política azuza a unos españoles contra otros en donde la demonización es la tecnología para buscar un chivo expiatorio. El Gobierno no dice nada en espera de septiembre.
Los periodistas, a la sombra, afilan las navajas o buscan cobijo para el retorno. Las madres buscan fiambreras en el trastero. ¡Aquellas cantimploras que tenían un vaso en la base! Todo tiene un aire a naftalina, a abrigos recuperados del fondo del armario. A juguetes rotos para sueños rotos.
La economía, sin embargo, no descansa. Los halcones se lanzan sobre los despojos de Bankia. Especulan y levantan el vuelo. La víctima de este agosto es la política. La economía ha sustituido los proyectos por estadísticas.
Rajoy no manda nada, solo obedece al FMI y a los gestores de Europa. Los sindicatos están desbordados y Rubalcaba rebobina las Olimpiadas: ha contratado a trescientos expertos para que le diseñen un proyecto.
Los socialistas españoles usan delivery ideológico. Les llevan los programas a casa. Comida precocinada. Fast food ideológico. ¿Dónde se puede uno esconder para que no se acabe agosto?

BANCOS SUCIOS
Queremos bancos sucios, nos dicen los banqueros;
nos son muy necesarios pues hay operaciones
que son bastante turbias porque son transacciones
que son tan sólo propias de gangsters y rateros.
Hay pocos bancos buenos que acojan sus dineros,
sean éstos de ahorros, legados o pensiones,
donde haya gentes limpias que les den instrucciones
para no caer en manos de inmundos usureros.
Hoy sólo hay bancos buenos en parques y jardines,
listos para sentarnos respirando aire puro,
lejos de financieros y tahúres malsines
que quieren ordeñarnos hasta el último duro,
y lejos de hipotecas y cuentas preferentes
con que nos estafaban los bancos tan decentes.
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___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
✉ freixedo@terra.es
☆ Suscripción gratuita
(08/08/2012)

MADRID, 13 (OTR/PRESS)
Un colega, Joaquín Gil, publica en "El País" un artículo ignífugo: alrededor de él, todo arde, los titulares de las noticias que le rodean remiten a una realidad de llamas y caos, las propias páginas del diario diríase que van a entrar, con tanta carga de fuego, en combustión.
Incendios por todas partes, en Alicante, en Guadalajara, en La Gomera, en los parques nacionales de Doñana, Garajonay y Cabañeros, en Gerona, en Orense, en Tenerife... Pero emerge de ese infierno, lo señala Gil en su artículo, un milagro, el milagro del árbol ignífugo, que no arde, que no se quema, y que como todos los milagros, estaba ahí, en la vida corriente, y lleva ahí desde que el mundo es mundo.
La diferencia es que de éste milagro hay fotos: las de la masa de cipreses, en torno al millar, que no ardió pese a hallarse en el corazón mismo del catastrófico incendio forestal de Andilla que calcinó hace poco unas 20.000 hectáreas.
"El enigma de los cipreses ignífugos", lo titula Gil, pero, si me permite una pequeña rectificación que no deja de ser admirativa, no hay enigma ninguno: el ciprés, probablemente, junto a la palmera, el árbol más bello y elegante de la tierra, gozó siempre, hasta que la ciencia actual terminó de despreciar cuanto ignora, de fama de incorruptible.
Por diversas razones naturales que los botánicos conocen y que las más refinadas civilizaciones antiguas tampoco ignoraban, el ciprés es el árbol perfecto, tanto más en la arboricida España, donde los árboles, esos dioses de madera, son invariablemente pasto del fuego o de la tala. Renuente a arder y a pudrirse, espiritual, medicinal, hospitalario, símbolo de la unión entre el Cielo y la Tierra, entre la Vida y la Muerte, el ciprés podría ser, con una política de repoblación forestal inteligente, una maravillosa barrera natural para el fuego que devasta los bosques, un cortafuegos bello e insuperable.
Ahí están las fotos del "enigma": en las proximidades de Jérica, en medio de un estremecedor paisaje quemado, los cipreses, esbeltos e indemnes, parecen orar activamente por nuestra supervivencia.

MADRID, 13 (OTR/PRESS)
Ya se ve que diecisiete medallas en los Juegos Olímpicos no son lo bastante para contrarrestar otras cosas. Es el caso que nos enteramos ahora de que, según una consultora independiente norteamericana (Brand Finance), la marca España ha descendido casi un treinta y ocho por ciento entre 2009 y 2011. Ha pasado de valer 950.000 millones de euros a 591.000, y baja del octavo puesto en el ranking mundial al decimotercero. ¿Qué está pasando aquí?
No he escuchado al señor Espinosa de los Monteros, designado por el dedo gubernamental responsable de la Marca España, comentar esta valoración tan peculiar de la consultora. Pero, reconociendo los valores gestores que este señor ha mostrado durante muchos años a su paso por diversas empresas, pienso que debemos confiar en que tratará de remontar una marca de la que me temo que los españoles hemos dejado de sentirnos tan orgullosos como en el pasado. Es más: creo que deberíamos todos ofrecer nuestra colaboración para que la marca y cuanto ella significa vuelvan a donde estuvieron y que, incluso, superen el ranking ostentado hasta el nefasto año 2008, cuando empezamos a saber que nos estábamos despeñando.
Ignoro cuáles son los planes concretos del señor Espinosa, que, hasta ahora, se ha mantenido en un más bien excesivamente discreto, a mi juicio, segundo plano. Pero pienso que debe mostrarse ambicioso y ampliar la base de las ideas "de siempre", que siempre, por tanto, han resultado alicortas.
Por ejemplo, podríamos pedir a los expresidentes del Gobierno de España que siguen en un retiro activo (es decir, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero) y que a mí me siguen pareciendo, cada cual con sus peculiaridades, tres figuras válidas, que relajen un poco, al menos los dos primeros, sus actividades privadas y se vuelquen en la potenciación de esta marca. Olvidando rencillas y particulares vendettas. Cito en primer lugar a estas tres personalidades porque ya supongo que el Rey y el Príncipe serán los primeros activos de una marca que no se puede nutrir, en su "road show" por esos mundos de Dios, tan solo de nuestros deportistas más famosos, los Rafa Nadal, Pau Gasol, Iniesta o Casillas. Ni la marca España se puede centrar apenas en saraos oficiales, en los que participa muy poca gente y a los que los "selectos", que son casi siempre los mismos, son los únicos invitados.
Es preciso que los grandes empresarios, especialmente alguno que tan solo piensa en ganar dinero, se unan a una campaña de recuperación de la ilusión nacional y del orgullo de pertenecer a este gran país. Y las instituciones, públicas y privadas. Y otros emprendedores quizá no tan grandes. Y los sindicatos, y los medios de comunicación, y... Porque, con la clase política francamente desarbolada y sin la menor intención, me temo, de llegar a un gran pacto nacional para estos menesteres, solamente la sociedad civil y sus derivados podrán conseguir levantar el hispanoánimo y transmitirlo al extranjero y quién sabe si también a los mercados.
Ardua tarea la del señor Espinosa de los Monteros. El solo no va a poder hacernos salir de nuestro decaimiento. NI convencer a los señores de Brand Finance de que la marca España, que ya digo que es un gran país, vale mucho más que ese medio billón largo de euros que graciosamente nos conceden.

MADRID, 13 (OTR/PRESS)
Cualquier aficionado a los telefilmes policiacos sabe que en Estados Unidos a la unidad que desde el propio organismo vigila a los policías se le denomina "Asuntos Internos". En España se le llama con otro nombre, pero podría encuadrarse en el organigrama con la apelación de Asuntos Intestinales, debido a la gran cantidad de porquería que parece existir en su seno, a la vista de la persecución a la que han sido sometidos los policías que investigaban el caso Interligare. Ante la pregunta de quién vigila a los policías, la respuesta de libro está en los policías que se ocupan de esos asuntos internos, pero el problema llega cuándo lo que nos planteamos, en un segundo estadio, es quién vigila a los vigilantes de los vigilantes.
Está claro que en la lucha antiterrorista hay funcionarios que poseen una información muy apreciada por cualquiera que sea el ministro de Interior, pero de eso a permitir que espíen al partido del que procede el propio ministro es un trecho demasiado largo como para pasar inadvertido.
El esperpento de contemplar a los policías del ministerio, no volcados en la investigación de un caso que tiene todos los aromas intestinales que produce una mala digestión de espionaje, sino entusiasmados con perseguir y cesar a los que ha descubierto el delito es una de esas pantomimas que el inteligente Jorge Fernández Díaz no se puede permitir, porque quedaría como un tonto o como un cómplice, sin ser ninguna de las dos figuras.
A mí nunca me cayó bien Harry el Sucio, porque va en contra de las más elementales bases de la democracia, pero cuando los sucios son los que persiguen a Harry, porque la porquería ha pringado a una parte de la cúpula de Interior, es inevitable una operación de limpieza urgente, mientras el espectáculo de los que se enfadan con un párroco por ocupar la calle con una procesión, y miran hacia otro lado ante este asalto a las libertades produce la desoladora sensación de que un partidista es capaz de decir que la mierda huele mucho mejor que el chanel número cinco.

MADRID, 13 (OTR/PRESS)
Este breve comentario de hoy se puede prestar a confusiones por lo que es necesario aclarar dos cosas antes de empezar: que asumo que haya lectores que no sólo no me comprendan sino que lo rechacen categóricamente y que, pese a lo que intento defender, estoy en las antípodas del pensamiento de la llamada izquierda abertzale.
Dicho esto me atrevo a declarar que para mí no sería nada escandaloso que una sociedad -siempre de acuerdo con la Ley- excarcelara al "carcelero" de Ortega Lara, Josu Uribetxeberría, que ni se ha arrepentido de su pestilente oficio y que fue condenado nada menos que por tres asesinados y por el secuestro, también, de Julio Iglesias Zamora. Y no me escandalizaría -si de verdad las pruebas médicas determinan que tiene un cáncer terminal- porque una sociedad democrática no puede, no debe, ni aun en casos tan repugnantes como este, ponerse no ya a la altura de los asesinos sino ni siquiera manejarse por parecidos parámetros.
Allá el asesino y carcelero si no se arrepiente de sus crímenes, morirá con ellos, pero nosotros, al menos, habremos tenido la clemencia de una sociedad moralmente sana. Y en todo caso, si al final se le excarcela, será porque nuestras leyes -que nada tienen que ver con la infamia terrorista ni su vileza moral- permiten ese último rasgo de humanidad contra quien ha demostrado carecer incluso de ese instinto casi primario que es un atisbo de compasión.
Será por eso y nada más que por eso, y en absoluto pueden contar ni las dudosas huelgas de hambre planificadas de los presos etarras ni las increíblemente cínicas declaraciones de los batasunos con Martín Garitano al frente.
¿Cómo se atreven estos facinerosos a acusar al Gobierno, al PSOE incluso al tibio PNV -y menos en este caso- de actuar con "sadismo", de "disfrutar con el sufrimiento ajeno"? ¿Cómo se atreven ni siquiera a abrir la boca los que callaron y hasta justificaron los más de 500 días en el zulo de Ortega Lara y la evidente intención, una vez descubierto el lugar, de dejarlo morir de hambre y abandono si la policía no llega a dar con el mecanismo? ¿Pero cómo es posible que viéndolo todo ya con una cierta perspectiva, aun haya gente que pueda votar a una opción que calla ante los más crueles asesinatos y torturas y exige -ni tan siquiera pide- "humanidad" para los asesinos y torturadores? ¿Pero que obscenidad es esta que airea orgullosa y llena de razones la izquierda abertzale? ¿Quién ha sido aquí sádico hasta los limites mas escabrosos y quién ha parecido disfrutar con el dolor ajeno? Sólo, en este caso, hay un nombre: Josu Uribetxeberría y sus jefes que sin pestañear secuestraron, torturaron y condenaron sin juicio a un hombre inocente y bueno.
No sé qué decisión tomará el Gobierno ni soy experto en leyes. Pero si el carcelero vive sus últimos días en su casa, habremos dado otra lección a los facinerosos del abismo que nos separa y el mundo comprenderá que pese a que muchos aun no lo entiendan, aquí no hay dos bandos sino un estado de derecho y un puñado de desalmados que poco tienen que ver con los sentimientos que se atribuyen a los seres humanos.
Qué difícil sigue siendo entender a los votantes que arropan a esta gente. Ni la independencia ni ningún sentimiento patriótico pueden justificar lo injustificable. Y llevamos ya decenas de años y este apoyo social no cambia.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Este verano está siendo muy especial para David Bisbal, el almeriense ha dejado atrás su polémica separación de Elena Tablada y ahora vive muy centrado en una nueva relación.
El cantante sale desde hace tres meses con Raquél Jiménez, la revista "QMD" lo adelanta esta semana y publica las fotos que confirman que el almeriense está enamorado. Raquél es una modelo sevillana de 29 años, tiene un hijo de cuatro años, y según "Que me dices" Ella, la hija de Bisbal y Yael, hijo de Raquél se conocieron y compartieron juegos el pasado mes de julio.
Esta es la primera relación seria que se le conoce a David Bisbal desde que se separara de Elena Tablada en junio de 2011, una separación en la que han tenido que limar muchas asperezas, especialmente las relacionadas con el tema económico. Tablada le dedicó unos meses a la búsqueda y compra de una nueva casa cuyo pago tenía que asumir Bisbal, finalmente el cantante asumió su parte y ahora la calma ha vuelto a sus vidas, ambos son conscientes de que tienen un hija en común y que ese vínculo lo tendrán para siempre.
A Tablada le costó menos tiempo enamorarse, desde el pasado mes de noviembre no se separa de Daniel Arigita, un empresario madrileño con el que ya se la ha podido ver en numerosas ocasiones y con el que pasa más tiempo que pasaba con Bisbal. Este verano ya han hecho sus escapadas por las playas de Marbella y de Ibiza y a juzgar por las fotos la parejita no se lo pasa nada mal.
Comienza una nueva etapa para el almeriense y a juzgar por sus últimas declaraciones David está dispuesto a seguir siendo muy hermético a la hora de hablar de su vida sentimental. Hace unos días acudía a la gala "Starlite" y cuando se le preguntó por asuntos del corazón se limitó a responder: "Estoy bien en todos los sentidos".
David y Raquél ya viven juntos en una casa que la pareja ha alquilado en las afueras de Barcelona, en una urbanización cercana a la montaña, pero la pareja planea instalarse muy pronto en Madrid, algo prioritario para el cantante que lo que más desea es estar cerca de su hija.
Una de las cosas que más molestó a Bisbal cuando se separó de Elena es que, esta hablase abiertamente de su ruptura, ahora quienes conocen a la nueva novia del cantante aseguran que Raquél es una mujer discreta y con un carácter muy distinto a Tablada, todo a pesar del parecido físico que existe entre las dos jóvenes. Lo demás solo el tiempo lo dirá.

A mediados de los años 70 acudí a ampliar estudios de sociología a París. Entre los centros en los que estudié, en París, se encuentran La Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales (EHESS) en Boulevard Raspail y antes en la Rue de Varenne, y donde participé en al seminario de uno de los sociólogos mas prestigioso e influyente del mundo en los últimos tiempos: Pierre Bourdieu, que murió con 72 años, en enero 2002, víctima de un cáncer. En estos seminarios, Bourdieu con su equipo (del que saldrían sociólogos, expertos en ciencias sociales, etc. de talla internacional) presentó y desarrolló el concepto de capital social que, junto a los de capital cultural, simbólico, etc., tuvieron gran éxito mundial. Sobre Bourdieu y su obra (que incluye también la sociología del deporte) he hecho y publicado, sin eludir la critica, conferencias, ponencias, comunicaciones, charlas, libros, artículos, investigaciones, critica de proyectos y bibliografías.
El capital social, desde el punto de vista de la psicosociología, es la riqueza que supone para el agente, individual y socialmente pero también para un pueblo, villa, ciudad y nación, la red de mediaciones, interacciones (interaccionismo simbólico; Escuela de sociología de Chicago, etc.), relaciones y colaboraciones sociales que este (el agente) puede establecer, crear, tejer y desarrollar por diferentes instancias sociales, por diferentes vías asociativas, relacionales, formales e informales, y que contribuyen a su enriquecimiento, a la sociabilidad y al dinamismo, desarrollo socioeconómico, etc. Al desarrollo para bien si estamos ante un Capital Benéfico: capital social honrado, de juego limpio, creativo, emprendedor, competitivo, cooperativo, crítico positivo, profundamente humano-solidario-humanitario, ético. Y al desarrollo para mal si estamos ante un Capital Maléfico: capital de juego sucio como en el caso de mafias, gansters, tráficantes-blanqueadores ilegales, bandas gamberriles, delincuenciales (maras, etc.) o como en el caso de partidos, sindicatos, empresas, fuerzas, organizaciones, asociaciones, movimientos, sectas, redes, etc. que contribuyen al juego sucio, a la mentira, el engaño, la estafa, el malgasto público, privado y eclesial, la corrupción, la manipulación, la contaminación (la peor contaminación es la del alimento y medio espirituales e inmateriales y que da lugar a las peores contaminaciones, corrupciones, manipulaciones, extremismos, fundamentalismos, maltratos, violencias, terrorismos, etc.), la violencia individual, familiar, grupal, social, local, nacional, internacional.
Además del capital social, cultural, simbólico, etc., del que habla Bourdieu y su equipo, el que suscribe, en sus trabajos, clases, intervenciones científicas, profesionales, en los medios, etc., ha añadido, viene añadiendo el capital convivencial, fraternal, histórico, vital-de experiencias, emocional, identificativo-representativo, relacional, organizacional, referencial, político, sindical, emprendedor, corporal, sexual, deportivo, etc.

No es mi intención escribir a fondo sobre la masonería. Entre otras razones porque ya hay especialistas que lo hacen, y en segundo lugar porque es difícil sintetizar en un artículo, qué es, de dónde viene y a dónde va una de las organizaciones más interesadas –desde siempre— en minar el poder de la Iglesia y su mensaje trascendente. Por ello, sin entrar en los hitos en los que tuvo parte activa a lo largo de la historia, sí conviene dar una pincelada, aunque sea en tonos pastel, sobre esta sociedad secreta cuyos métodos se hacen visibles en los tiempos de crisis y convulsión que previamente ha ido creando.
Me mueven a escribir sobre este tema, las argumentaciones que últimamente están apareciendo en pro de la secta, dándole un rango de normalidad que no tiene, insistiendo en sus razones filantrópicas que no son tales, e intoxicando con falsas aseveraciones sobre el pensamiento de la Iglesia al respecto y la pertenencia a la masonería de algunos papas. Entre estos mensajeros incluimos al exbanquero Mario Conde. Él difunde en sus entrevistas algunos puntos que intentaré refutar: 1) que los dos últimos papas aceptaron la masonería; 2) que hay católicos masones y masones católicos, sobre todo entre la jerarquía; 3) que la Logia de Londres encarna a la masonería teísta en contraposición a otras masonerías de la izquierda; 4) las Constituciones de Anderson; y 5) la masonería en España en el siglo XVIII y el Conde de Aranda. Cuando el exbanquero pontifica sobre alguno de estos puntos, el oyente o telespectador pasivo está siendo engañado o, cuando menos, manipulado. Nuestra pretensión es arrojar un poco de luz, pero antes de entrar en el meollo, y con vistas a una mejor comprensión, conviene retrotraernos a los gnósticos y su doctrina, auténtico germen de la masonería, que aglutinaría el corpus del maniqueísmo, la cábala y otras derivadas.
LOS GNÓSTICOS, MATRIZ DE LAS SECTAS ILUMINISTAS.
El gnosticismo cristiano tiene su origen en el gnosticismo pagano. El texto gnóstico más antiguo es Eugnosto el beato, anterior a Cristo. Es un conjunto de creencias sincréticas de naturaleza religiosa y filosófica que se conforma antes de la era cristiana como consecuencia de las conquistas de Alejandro Magno y luego de Roma, y la fusión de ideas orientales y occidentales. Antes del cristianismo, la gnosis estaba establecida en Palestina, Siria y Egipto. Hacia el siglo II d. de C. surgieron las primeras manifestaciones gnósticas dentro del cristianismo. El gnosticismo samaritano fue fundado por Simón Mago, personaje citado en los Hechos de los apóstoles en el Nuevo Testamento. Su objetivo era destruir el cristianismo. Se jactaba de tener el poder de hacer milagros, como Jesús, pero fue desenmascarado y acusado de practicar magia negra. Fue el primer excomulgado de la Iglesia. Destruir el mensaje de Cristo iba a ser el objetivo de las distintas corrientes a lo largo de la historia, siempre del lado de los poderosos, para acabar con la Iglesia. Sin embargo, nunca tuvieron un gran apoyo popular.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
Bankia necesitará unos 20.000 millones, CatalunyaCaixa requerirá entre 6.000 y 8.000 millones y Novagalicia (que lleva consigo su filial Banco Gallego) aguarda otros 6.000 millones, el doble de lo que habrá que aportarle al Banco de Valencia, cuya ficha barajan algunos como potencial "banco malo". El Ministerio de Economía y el Banco de España están a la espera de recibir las evaluaciones ajustadas de las consultoras Roland Berger y Oliver Wyman, en colaboración con las cuatro grandes auditoras, Deloitte, Ernst & Young, KPMG y Pricewaterhouse, y todo parece indicar que la cantidad del saneamiento financiero no andará lejos de los 62.000 millones avanzados en junio. Si algo habrá es margen hasta consumir los 100.000 millones de la línea concertada con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera.
En total, la Unión Europea impuso 32 condiciones financieras y fiscales a España para el rescate, entre las que figuran parte de los ajustes conocidos -eso que llaman condiciones macroeconómicas-, así como la pérdida de poder del ministro de Economía para dárselo al Banco de España, a su vez bajo control del Banco Central Europeo. España sigue convirtiéndose así en una autonomía de un Estado federal que aun no existe, donde la falta de verdadero compromiso político, aderezada con una ineficaz burocracia europea, tiene un coste tremendo para España, que pagan sus contribuyentes con más impuestos y menos servicios.
La inyección de fondos al sector financiero, que a este paso se iniciará como pronto en octubre, lleva consigo contabilizar los activos a su valor razonable, empezando por el suelo, y obligará a los bancos con ayudas a vender activos y a imponer pérdidas a una parte de las preferentes. Los bancos deberán tener un 9% de capital al menos hasta final de 2014 y el rescate clasificará a las entidades en cuatro grupos según su solvencia. El banco malo deberá estar listo antes de final de año.
En definitiva, un sinfín de medidas que empezarán a notarse este otoño-invierno, sin que al final nadie se comprometa -de verdad- a lo más importante: que al menos vuelva el crédito a la gente que ya paga con su esfuerzo una crisis financiera que no causó precisamente la clase trabajadora.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
El maratón es el broche de oro de los Juegos Olímpicos. No sé si Rajoy estuvo de incógnito en la capital británica, también en el baloncesto, porque es lo que de verdad le hubiera gustado, o si no se atrevió por el qué dirán. Si le sacan una foto en Londres, se arma, lo que no deja de ser una estupidez. Tampoco sabemos si ha estado pensando en cómo sacar a España de la crisis o si se ha ido a Galicia para poder ver todas las retransmisiones de las Olimpiadas tranquilamente sin que le llamen Soraya, Luis de Guindos o Cristobal Montoro.
En todo caso, tendrá que volver a Madrid, mal que le pese, para hacer frente al otoño más caliente de la democracia. Los que predijeron la crisis hace cinco años, dicen que en 2013 va a llegar "la tormenta perfecta", es decir que va a llover lo que no está escrito y no precisamente agua. Con el PSOE apuntándose a lo que sea, con Llamazares y Sánchez Gordillo defendiendo "el robo popular", - que ya tiene imitadores-, con Artur Mas y los suyos retando a Rajoy, hasta con sus barones amenazando desbandada y con el paro desbocado, esto no lo arreglan ni seis docenas de medallas olímpicas. Dan ganas de correr como Bolt pero en dirección contraria.
España se parece mucho a la catástrofe del atletismo -nunca hemos hecho un mayor ridículo- y seguramente hay que dar más juego a las mujeres, que son las que han salvado el palmarés. Ya no se puede vivir de las rentas y como éstas van a ser cada día más escasas, el panorama que se adivina para el deporte español, como para la cultura, la investigación, la justicia, el Estado del bienestar, la dependencia o las carreteras es de una pobreza cercana a la miseria. Como no nos salve Europa.
Rafael Miranda, un burgalés listo, ex consejero delegado de Endesa, dice que "tenemos que convertirnos en los alemanes del sur de Europa", pero una cosa es decirlo y otra hacerlo. Para eso tendríamos que ser alemanes, trabajar como los alemanes y gastar como los alemanes. Aquí lo más parecido a Angela Merkel es Esperanza Aguirre, pero no creo que Esperanza fuera la salvación, todo lo contrario, para España, pero tampoco creo que lo sea Rajoy.
Aquí la única solución es un pacto de Estado entre los partidos, los sindicatos, la patronal y las comunidades autónomas, una renuncia a los pequeños intereses y una apuesta por el bien común. Ya no se habla del bien común, tal vez porque la mayoría de los ciudadanos sólo piensan en el bien de cada uno. Así nos va. Cuando el mundo camina hacia la globalización, resurgen los nacionalismos y el sálvese quien pueda.
Lo malo es que siempre se salvan los más fuertes, los más ricos, los más poderosos y siempre pagan el pato los más débiles, los que menos tienen. Disfruten del verano mientras puedan.

Claro que me encuentro entre los que piensan que un gran país, además de por las cifras macro y microeconómicas, además de por sus monumentos y su porcentaje de universitarios, además de por el número de sus premios Nobel, es eso, grande, también por sus éxitos deportivos. Faltaría más.
Por eso mismo me he quedado un poco atónito ante la aparente falta de apoyo oficial, cifrado en presencias de autoridades, dado a nuestros deportistas olímpicos, que, al final, han hecho un papel mejor del que de ellos se esperaba, aunque haya sido en deportes de escaso tirón popular. Ahora todas esas autoridades que brillaron por su escasa presencia en los estadios británicos, sacarán pecho y recibirán a los galardonados con medallas, compartiendo así foto con los triunfadores. Que ya se sabe que la "photo opportunity" ayuda a ganar elecciones, según repiten los máximos "medallistas" en esta materia, los norteamericanos, que este verano prosiguen una campaña que culminará en noviembre, dicen por ahora las encuestas, con la reelección de Obama.
Pero, claro, ni los avatares de la campaña estadounidense, en la que, sin embargo, tanto nos va, ni siquiera los Juegos Olímpicos (y mira que a nuestro presidente del Gobierno le gusta el deporte, al menos como espectador), captan ahora la atención de una clase política absorta en el misterio insondable de cuándo llegará un nuevo "diktat" procedente de la UE o de alguna de sus ramificaciones, y qué alcance tendrá esa nueva "recomendación/mandato". Créame usted, amable lector, que no envidio nada las (por otra parte, merecidas) vacaciones herméticas de un Rajoy que está, dicen, pasando por los peores momentos de su vida, ni las de unos ministros que andan como desaparecidos, si no es por la excepción de alguna comparecencia en un palco lejano, acompañando al Rey en una corrida de toros gaditana.
El Gobierno ni tiene casi nada que decir, ni casi nada que aventar, y mira que están pasando cosas. Y eso, ya lo hemos dicho, es malo, porque los titulares se llenan de sanchezgordillos, de marinaledas, de saqueos a supermercados y ocupaciones de fincas y de martingaritanos con la cara dura de pedir "humanidad" al Gobierno para con el inhumano carcelero de Ortega Lara. Creo, en suma, que el Ejecutivo no debería estar tan ausente, así, en bloque, durante la mitad de un mes de agosto que, si no fuese por el calor, por los incendios que nadie apaga en febrero y por la masificación costera, casi no parecería un mes de agosto de verdadera liberación vacacional.
Por eso cabe preguntarse qué ocurrirá después de las olimpiadas, cuando arrecien las reclamaciones sobre esos 400 euros de la prolongación del subsidio del paro, cuestión acerca de la cual nadie, si exceptuamos unas ambiguas declaraciones del portavoz parlamentario del PP Alfonso Alonso, ha dicho cosa concluyente, y eso que el plazo prescribe este miércoles. O cuando se ennegrezca (más aún) el panorama ante un otoño casi inevitablemente caliente, por mucho que los sindicatos vayan a esforzarse para que no sea, al menos, tórrido.
Pero, claro, no parece haber nadie a quien preguntar sobre tales asuntos, porque la cabina de guardia parece haber estado vacía, al menos hasta este lunes. Me dicen, eso sí, que los teléfonos están al rojo vivo, pero los simples mortales no podemos establecer nuestra confianza en base a lo que se digan los ministros y el presidente entre sí, o en base a lo que estén hablando Rajoy y Rubalcaba, que no creo que hayan, menos mal, cortado sus lazos este mes de agosto en el que parece que no pasa casi nada excepto que el medallero olímpico ha crecido más de lo previsto. Pero pienso que, en lo subterráneo, sí que están pasando otras cosas, que deben ser las que están copando el tiempo de todas esas llamadas por los teléfonos rojos que impiden que Rajoy, los ministros y el líder de la oposición, al menos, puedan disfrutar plenamente de su veraneo.
Pues, para eso, haber ido a Londres a animar a nuestros chicos y chicas compitiendo por un metal, hombre.

ROSA REGÁS
Habló sobre aborto Rosa Regás
y la pobre dijo varias burradas,
muy socialistas y disparatadas
que no debía haber dicho jamás.
Rosa marchita, ¿no te callarás?
En la Biblioteca hiciste tontadas,
con el ministro tuviste agarradas
y te fuiste por la puerta de atrás.
Tú gozas con los niños abortados
y son “monstruos” los discapacitados.
Los nazis decían cosas parecidas,
no querían infantes imperfectos,
sentían gran desprecio por sus vidas
y mataban los niños con defectos.
.
___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
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☆ Suscripción gratuita
(09/08/2012)

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
La eurozona está adentrándose en una nueva recesión que amenaza a toda Europa e incluso a la economía de Estados Unidos, donde el presidente Barack Obama tiene pronto elecciones. Para Alemania, echarle una mano a España y a Italia, mediante una rebaja de los tipos de interés, tiene un precio, pero aun siendo alto puede ser inferior al de contaminar la eurozona y Estados Unidos, cuya interdependencia es grande. De hecho, Obama ya urgió en varias ocasiones a los líderes de la UE a que tomen medidas para controlar la crisis económica, y de ese modo evitar que se contagie a otras zonas del mundo. Lo cierto es que a estas alturas se da por probable la recesión en Francia y es evidente que Alemania crece cada vez menos.
En este contexto, el Banco Central Europeo (BCE) ha recomendado a España, país con una alta tasa de paro, sometido a severos recortes sociales, que prosiga reduciendo los salarios y las indemnizaciones por despido. También propone acotar los márgenes de beneficio excesivos y liberalizar las profesiones cerradas, así como reorientar el gasto público hacia la educación y la investigación, pero todo esto parece estar en un segundo plano. La réplica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) fue de libro: la disminución salarial aumenta las exportaciones pero deprime el consumo interno, lo que lastra el crecimiento y el empleo.
¿Por qué el BCE sugiere reducir el salario mínimo, relajar las leyes de protección laboral, permitir la negociación salarial a nivel de empresa y abolir la interrelación entre salarios e inflación? ¿Y por qué lo hace sabiendo que ese tipo de política fracasó en Irlanda, sin ir más lejos? La clave sigue estando en la devaluación interna que precisa hacer España, un ajuste mucho más duro y más lento que a través de una devaluación del tipo de cambio cuando se tiene una moneda propia.
En este tipo de escenarios, la conclusión, según el Nobel Paul Krugman, es que muchas empresas ajustan plantillas, recortan salarios, reducen costes e incluso bajan los precios. Los sindicatos alertan de que esta política puede generar tensión; máxime cuando la subida salarial apenas llega al 0,5% en los nuevos convenios en un país donde la inflación, por encima del 2%, acentúa la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, castigados a su vez por importantes subidas fiscales.
¿Conclusión? Para España toca empobrecimiento o cambio de modelo en la política europea.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Andan como ausentes el presidente del Gobierno, los ministros, el señor Pérez Rubalcaba y otros que tanto aparecían por la pequeña pantalla. Esta ha sido la "semana grande" de las vacaciones puras y duras, quizá para tomar aliento ante lo que ha de venir en los días inminentes. Pero la regla inamovible es que, cuando hay huecos en la información oficial, otros copan los titulares. Ponga usted, por ejemplo, a Artur Mas, anunciando movilizaciones a favor del pacto fiscal a Cataluña. O tome usted al diputado general de Gipuzkoa, Martín Garitano, de Bildu, haciendo labor presuntamente humanitaria en pro de un preso etarra enfermo terminal (ya está Bildu en campaña electoral; por eso estamos teniendo un verano tan tranquilo en el País Vasco). O tome usted, claro, al alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo.
Cuando el protagonista de la información durante toda una semana es alguien como el extremista señor Gordillo, centro de todos los debates en tertulias y cenáculos por haber ocupado ilegalmente una finca y por haber saqueado, dice que a favor de los pobres, un supermercado, es que algo no va del todo bien. Por exceso y/o por defecto. Excesiva atención judicial, mediática y de Interior al caso y defectuosa presencia de una información oficial que supla las ansias de los españoles por saber qué va a ser de ellos.
Y, en esos momentos de sequía comunicacional sobre los planes gubernamentales, aparecen los sánchezgordillo del mundo. No digo yo que Gordillo no haya acumulado las simpatías de muchos, que palpan las diferentes varas de medir con las que se sanciona o se premia a según quién en este país nuestro. Pero me parece que, afortunadamente, la "gesta" del eterno alcalde de Marinaleda ha provocado el rechazo y el disgusto mayoritarios incluso entre los suyos, aunque haya habido desafortunadas declaraciones de tibio apoyo que más sonaban a compromiso que otra cosa.
No creo, contra lo que he escuchado a algunos comentaristas, que Sánchez Gordillo sea el precursor del otoño caliente, de movilizaciones y descontentos, que se nos anuncia. Una cosa es la protesta sindical civilizada y otra el asalto a un supermercado y la "okupación" de una finca. Gordillo es un rojo de libro, de los de antes, y tiene mal encaje, pese a la coyuntura, en esta sociedad. Pero a mí lo que me preocupa es que aquí nadie habla de ese futuro inminente, de septiembre sin ir más lejos. O de lo que puede ocurrir en los próximos días con el famoso rescate. O de qué les va a ocurrir a los que ya han agotado el subsidio de desempleo y no saben si habrá o no prórroga de los 400 euros sustitutorios.
Claro que Rajoy y los ministros, y el secretario general del PSOE, y los demás, se merecen unas vacaciones tras los meses de infarto que han (hemos) pasado. Lo malo es que no ha funcionado ningún sistema de alarmas en el caso de la "toma" de Mercadona. Ni nadie aclara a las decenas de miles de parados de larga duración. Ni funciona tampoco cuando llegan noticias contradictorias de los responsables europeos con respecto a lo que aún nos queda por tragar en España: ahí está el BCE, pronosticando una nueva e importante bajada de sueldos en un país en el que el mileurista se está convirtiendo ya en casi un afortunado. Y nada: silencio oficial con agostidad y quizá sin alevosía.
A los mercados, los de fuera y los de dentro, se les tranquiliza, me parece, con información completa y veraz, y no solamente con la sensación de que aún podemos permitirnos unos días de descanso.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
La bolsa española está estos días de agosto registrando los menores volúmenes de negociación del año. Es lógico y es lo que suele pasar. Con poco dinero unos cuantos cambian el signo de las cosas. El viernes, el IBEX cerraba una semana de subidas, el 4,3 %, y lograba mantener los 7.000 puntos. Eso sí, en la última jornada, el dinero que se movió fue ridículo. Por eso se pide prudencia. Agosto es el mes en el que menos más hacen más.
Esta semana, sin embargo, se ha producido un caso, el de Bankia, que ha llamado la atención de los expertos. En apenas unos días ha subido como la espuma. De hecho, en las tres últimas semanas ha triplicado su valor. Parece que el hecho de que los fondos europeos estén cada vez más cerca para su saneamiento es el origen de esta espectacular alza. Sin embargo, hay mucha espuma. La prohibición de las posiciones a corto y la advertencia del FROB de que los accionistas deberían participar en el saneamiento de la entidad ha provocado una cierta corrección en la última jornada de la semana. De hecho, cuidado porque el inversor que acudió a la salida a bolsa de Bankia sigue perdiendo la mitad de su dinero.
La semana, por otro lado, ha sido prolija en presentación de resultados y en general éstos han sido bastante peores que el año pasado. La prima de riesgo ha estado más o menos tranquila y no se han producido nuevos datos sobre una posible petición de rescate por parte de España e Italia. Un ministro italiano sí ha dicho que lo están valorando seriamente, pero poco más. Se ha jugado mucha con esa posibilidad en España y pocos con poco dinero han hecho su agosto en los mercados. Nada nuevo bajo el sol. Nada que pueda sorprendernos.
La semana que viene parece de transición pura. Quizá la siguiente cuando el Gobierno se incorpore a sus despachos podamos tener algún dato más de cómo piensa el BCE abordar las siguientes semanas y sobre todo los vencimientos de deuda del último trimestre y es o no necesario acudir a los fondos europeos. También pudiera suceder que el BCE definitivamente ponga en marcha algunas de las medidas no convencionales que anunció tras el último consejo del banco central. De momento, no conviene mirar mucho a la bolsa. Agosto o pasa algo muy gordo o suele ser de transición con poco volumen y con pocas posibilidades de actuar en el día a día. Como siempre la prudencia es el mejor arma.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
España arde por los cuatro costados. Y no es una frase hecha, es la realidad. En la madrugada de este sábado un incendio en Ourense quemaba casas y bienes además del bosque.
Se reavivaba el fuego de la Gomera y en el Norte de Tenerife 300 vecinos de la localidad del Tanque tenían que ser desalojados al llegar las llamas a las puertas de sus casas. Valencia ha decretado el nivel de alerta máxima y todavía no se ha superado la tragedia del Ampurdan en que el fuego se llevo por delante cuatro vidas y destrozó diecisiete municipios. Donde antes había bosque ahora queda un paisaje lunar, desolador, sembrado de troncos fantasmales.
Con las llamas se va la riqueza ambiental, la belleza del paisaje y avanza la desertizacion de un país que ha perdido una gran parte de su masa forestal. Los meteorólogos ya habían advertido que éste iba a ser una verano especialmente caluroso. Es, pese a los negacionistas, una de las consecuencias del cambio, climático.
Se podría pensar, por tanto, que los incendios son una calamidad inevitable. Pero no es cierto. El monte se quema porque, ni siquiera en los tiempos en que éramos ricos, nadie se preocupó por mantenerlo, limpiarlo y podarlo. Se quema porque los recortes han acabado también con las cuadrillas de agentes forestales con que contaban los municipios con masa arbolada. Se quema por la indiferencia general.
Las siguientes generaciones no solo van a vivir peor que sus padres, van a tener que pagar las deudas que estamos contrayendo y, además, les vamos a dejar una tierra quemada.
Si de los 55.000 millones del dislate del " Plan E "de Zapatero se hubiera destinado una cantidad a mantener los bosques seguramente ahora no estaríamos lamentándonos. Pero, sin control ninguno se reasfaltaron las calles de miles de pueblos o se construyeron parques temáticos ahora desiertos.
No existe pues la calamidad, existe una gestión política nefasta. Y dado que ahora el dinero público es una quimera se podría proponer una fábula : ¿Qué ocurriría si a todos los expoliadores del patrimonio público se les obligara a devolver el dinero que han robado?, ¿Qué pasaría si a los políticos de los ERES, los de Gurtel, los de las Cajas de Ahorro se les impusieran unas fianzas por el importe de lo sustraído?
Con esas cuantiosas cantidades de dinero se podrían contratar cuadrillas que ahora, en el otoño, limpiaran los montes e iniciaran la repoblación de las zonas quemadas. Se crearían puestos de trabajo y se recuperaría parte de la riqueza perdida. Pero, sobre todo, se evitaría que este país se convierta en el desierto al que parece condenado.
¿Verdad que suena bien? Pues no se le crean es solo un cuento de verano.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Pasado mañana, martes, el Presidente Rajoy acude al Palacio de Marivent. Se da, así, continuidad a lo que ya es todo un rito de nuestra democracia y que como tal rito, mientras sea posible, hay que mantener. En este encuentro con el Rey, los sucesivos presidentes no es que hayan resuelto grandes asuntos. No es esta la finalidad del rito en cuestión, pero, dadas las circunstancias, no sería sorprendente que al término de la conversación, sea el propio Rajoy el que disipe algunas cuestiones que están calentando, y mucho, esta primera quince de agosto.
Hay que reconocer que el PSOE , en su tarea de Oposición, la ha sabido aprovechar realizando una política "preventiva" que ha calentado las redes sociales y es muy probable que haya contribuido a generar la preocupación que el Gobierno no se ha preocupado de aliviar. Excesiva la posición del PSOE y excesiva, por todo lo contrario, la posición del propio Ejecutivo.
No hay presidente conocido al que le guste que le marquen los tiempos, pero Rajoy es especialmente celoso del manejo de los mismos y es por ello por lo que, probablemente, el Gobierno guarda silencio ante el apremio del PSOE. No faltan estrategas en el PP que creen que aún cuando para ellos es una situación "incómoda", lo mejor que pueden hacer "es dejarles ir. Un partido con vocación de poder tiene que hacer Oposición porque es su papel, pero no dedicarse a la agitación y el PSOE ya ha tocado esa línea sin darse cuenta de que al final se pueden quedar en tierra de nadie. Si les da por la agitación, siempre va a haber alguien a su izquierda que les gane".
Ignoro si esta reflexión ha llegado a Rajoy, pero lo que si parece urgente y necesario es que el Gobierno aclare algunas cuestiones. ¿Es descabellado pensar que sea el propio Rajoy, en Mallorca, el encargado de hacerlo?. En principio no solo no es descabellado, sino que sería lo deseable, incluso lo exigible porque es el Presidente el único con autoridad cierta para, en momentos de angustia, dar mensajes claros a los españoles.
Nos esperan semanas de intenso debate en las que el Ejecutivo debe tomar decisiones trascendentes para el futuro de nuestro país. Entre ellas la de si acudimos o no al llamado "rescate blando". El PSOE se opone en rotundo pero dada la trascendencia de la medida no basta con negarse al mismo. Se impone que planteen una alternativa de manera que lo que pierda el PP en las encuestas puedan recogerlo ellos, cosa que hasta ahora no ha ocurrido pese a haber mantenido un discurso que, en teoría, debería haber calado. ¿Cómo es posible que oponiéndose a un Gobierno "tan nefasto" no logren salir de la atonía a la que le llevaron las urnas?. El Gobierno no tiene claro, a día de hoy, si hay que acudir al mismo.
Quiere negociar condiciones como ya está haciendo Monti, pero es más que probable que llegado al punto en el que estamos, a la mayoría de los ciudadanos los discursos en los que se habla de pérdida de soberanía, sumisión a Merkel, etc. les importe bien poco. Quieren soluciones y si con lo que tenemos no llegamos ¿qué alternativa real queda?. De esto, aunque sea por encima, es probable que el Rey y Rajoy hablen en Mallorca. A la espera de lo que ocurra el Martes, con esta audiencia, Marivent dejará de ser foco de atención. Este verano ya no ha sido lo que era.
El Rey ha estado más activo que nunca, con una agenda bien diseñada y alejada de cualquier frivolidad, pero a partir de ahí, el verano de Marivent ha sido un verano que ha destilado decadencia; esa decadencia que se produce en una gran ciudad después de un enorme tifón. Este verano se ha hecho lo que ha podido. Los mimbres que quedan enteros dan, cada vez, para una cesta más pequeña, de manera que los otros veranos han quedado arrasados y no precisamente por la crisis económica.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Tiene que ser la ola de calor. No encuentro otra explicación posible no ya a los hechos protagonizados por Sánchez Gordillo y los suyos, ni tan siquiera al anuncio tranquilo del pintoresco alcalde de Marinaleda sobre sus próximas hazañas, es decir delitos, de ocupar más fincas, entidades bancarias y/o supermercados a ser posible sin zarandear cajeras. A lo que no encuentro explicación -salvo la ola de calor, ya digo- es a la actitud de Llamazares o del mismísimo vicepresidente de la Junta de Andalucía don Diego Valderas.
Es que se supone que este es un país civilizado con instituciones que garantizan el orden la seguridad y la justicia, que los señores y las señoras que son elegidos por el pueblo para que sean sus representantes, asumen una seria de principios a los que ni deben ni pueden renunciar, que los sindicatos legalmente constituidos se comprometen a respetar las leyes y a nadie se le ocurre -a nadie que esté dentro del sistema democrático que es un estado de derecho- tomarse la justicia por su mano y decidir lo que está bien y lo que está mal por muy ejemplarizante que pueda parecer.
Pues bien, dejando al margen al visionario Sánchez Gordillo cuya tragedia es que tuvo su momento y no se ha dado cuenta de lo que ha llovido mucho desde entonces, llega el señor Llamazares y tras el robo con fuerza de dos supermercados asegura sin ningún rubor que el Código Penal "justifica" este tipo de acciones "en situaciones dramáticas" para añadir después que la reacción que ha generado el asalto es, a su entender, "exagerada" y que serán los tribunales quienes decidan o no si ha sido un acto "afortunado o desafortunado". A ver, señor diputado Llamazares: los tribunales no decides si los hechos son o no "afortunados" sino si hay delito o no hay delito. ¿Reacción exagerada? Bueno, lea usted todo lo que la prensa extranjera ha escrito sobre el tema y no creo que los medios de por ahí estén al servicio de la derecha española.
Y le llega el turno al vicepresidente de la Junta de Andalucía, que como Llamazares y Sánchez Gordillo, milita en IU y es además su coordinador general en Andalucía. Pues Diego Valderas, ha restado importancia al asalto y ha defendido el valor "simbólico" de estos actos haciendo luego una sutil -e imposible- diferenciación: la iniciativa partía de Sánchez Gordillo en su papel de sindicalista, y no en el de diputado, y llega al límite de la estulticia cuando considera que la participación del diputado de su formación ha conseguido "abrir un gran debate sobre riqueza y pobreza, una realidad que no se puede ignorar". O sea que ha tenido que ser Sánchez Gordillo llenando carros de un supermercado los que abrieran un debate en el que ni se había pensado en el siglo XIX ni mucho menos en el XX. Pobre Revolución de Octubre, sin ir mas lejos, todos estaban a por uvas tomando el Palacio de Invierno sin saber por qué.
He empezado con la pequeña broma de la ola de calor, pero estos hechos y los que se permite anunciar para un futuro Sánchez Gordillo, esta complacencia de sus correligionarios, este espectáculo lamentable y esas frases de pastiche trasnochado del alcalde de Marinaleda ("expropiación alimentaria", "queremos expropiar a los expropiadores, esto es, terratenientes, bancos y grandes superficies", "será un orgullo ir a la cárcel por defender lo que defiendo") todo esto, digo, me acoquina como ciudadano que aun cree que las cosas no se resuelven ocupando supermercados. Y me acoquina aun más que Sánchez Gordillo, que lleva toda la vida metido en política, diga que lo que pretendía con su acción era "quitar la atención sobre la prima de riesgo y ponerla en aquellas cuestiones que preocupan de verdad".
O sea, que lo de la prima de riesgo es una bobada que no tiene nada que ver con los problemas reales de los andaluces y los españoles. Qué visión, compañero.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Me ha dado por pensar, no sé, que la gente, incluso la que está disfrutando de sus vacaciones, este año está como más tristona. Todos me hablan de la que nos viene encima en septiembre y se intercambian vaticinios del BCE, del FMI, de las instancias europeas y de los propios expertos gubernamentales: coinciden todos ellos en pronosticar aún un par de años más de vacas flacas. Y eso, desde luego, nubla las cenas con amigos y hasta la música del chiringuito suena menos jaranera.
El balance es, claro, aterrador: los españoles hemos perdido casi un cuarenta por ciento de nuestra teórica riqueza en tres años. Volviendo la vista atrás, recuerdo el agosto del año pasado, cuando tan desesperados estábamos ante la parálisis política y el declive económico: quién iba a sospechar que doce meses después íbamos a estar, o a pensar que estamos, considerablemente peor.
Sin ánimo demoscópico, debo decir que no he hablado con una sola persona que se manifieste optimista ante el porvenir. Los jóvenes quieren largarse, los mayores piden que pase de ellos este cáliz, sabiendo que no es tan fácil que eso ocurra. En cada esquina vemos un "se vende", "se alquila", "se traspasa" y los dueños de los restaurantes y bares te dicen que pierden casi un veinte por ciento de ingresos respecto al año anterior. El Gobierno parece desconcertado, la oposición lo mismo y la única salida política digna de mención que se ha registrado ha sido la arrancada del alcalde de Marinaleda y cómplices para robar un supermercado y ocupar una finca, mientras los suyos dicen, para justificar lo injustificable, que "la propiedad privada no es sagrada".
Mala imagen la que España, pobre encima en medallero olímpico, da al mundo y a sí misma en este verano del 12, que será sin duda recordado (porque espero que el próximo no tengamos que registrar, como ahora, que el entonces presente es peor que el anterior) como un annus horribilis. Si nos angustia el futuro y nos encadenan las hemerotecas del pasado, ¿cómo vamos a vivir alegremente el hoy? Ya solo cabe un esfuerzo por generar una ilusión colectiva, y eso es algo que no pueden hacerlo solamente unos políticos que andan como ausentes, ni unos atletas que andan rácanos a la hora de conseguir medallas de valía, ni lo podemos hacer los medios informativos, por mucho que nos pidan, y nos empeñemos en complacer a quienes nos lo piden, que no carguemos las tintas en el tintero del catastrofismo.
Ha llegado la hora de hacer un llamamiento a la sociedad civil para que tome conciencia del momento y haga un esfuerzo colectivo para definir horizontes y llegar a ellos. Sí, pero ¿quién hará este llamamiento y definirá esos horizontes, hoy tan difusos?¿La Corona?¿unos gobernantes que han demostrado durante años que no creen en esa sociedad civil?¿Una intelectualidad que, contra lo que ocurrió en 1898, ahora no existe como interlocutor social?
Esa, más que las angustiosas cifras macroeconómicas, es mi principal fuente de pesimismo en estos días: la España invertebrada, esa que componemos usted y yo y todos, no cree en nadie ni en casi nada a la hora de acatar llamamientos churchilianos. Probablemente, los voceros que pudiesen hacer tal llamamiento merecen esta incredulidad. Pero nosotros no nos merecemos tanta tristeza colectiva, solamente atenuada por el sol abrasador agosteño.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Se trata, ciertamente, de una pregunta ociosa: todo el mundo sabe quién roba. Y en ese catálogo de rufianes y amigos de lo ajeno no se encuentra precisamente Sánchez Gordillo ni ninguno de los que con él sacaron sin pagar de un supermercado algunos productos de primera necesidad para repartir entre familias en puros.
Por no señalar, que está muy feo, cabría decir que en la Administración, en sus aledaños, en sus covachas, en sus anfractuosidades, se encuentra el número mayor de bandidos, y desde luego los que trabuco en ristre, esto es, auxiliados por todo el aparato represivo y coercitivo del Estado, han asolado las serranías del país con su inepcia, con su cleptomanía o su codicia, ora arrebatando el trabajo y el pan a las personas honradas, ora despojándolas de los servicios públicos esenciales que edificaron y mantenían con sus impuestos, ora expoliando sus recursos, ora reventando los cerrojos de las cajas comunales, ora entregando sus vidas a los prestamistas internacionales, ora, en fin, atracando bancos, esas Cajas de Ahorro donde la gente metía su dinerillo sin imaginar que estaban regidas por sinvergüenzas y por hampones de guante blanco.
Pero no sólo sería fácil hallar en la Administración y sus alrededores a los que roban, sino que el propio Estado se ha convertido en la mismísima cueva de Alí Babá, la gruta en la que se amontona lo mangado a la gente a punta de retaco. Ahí está Bankia, que se apoderó del dinero de noventa mil clientes mediante la estafa piramidal de las Preferentes, y que ahora pertenece al Estado, o al Gobierno, que tanto da.
En esa cueva se apila ese botín, y el de los ahorradores que, inducidos a engaño con cuentas falseadas, se convirtieron en "bankeros", es decir, en accionistas de un espantajo, de un momio, y tan dispuesto parece el Estado a no soltar la presa, que se ha apresurado a cortar de raíz la pequeña alegría que les había dado últimamente la Bolsa, cotizando sus cromos repetidos ¡a menos de la mitad de lo que habían pagado por ellos!
¿Quién roba? ¿Y qué policía, o qué juez, podría detenerlos?

Aprovechando el desencanto de propios y extraños con el Gobierno del PP, Mario Conde forma la infantería y prepara el aterrizaje en el toral de los partidos políticos. Hasta ahora fue de manera silenciosa, a lo Caballo de Troya. A lo sucusumucu se ha ido reuniendo aquí y allá con lo que –al menos en apariencia— podríamos definir como lo más granado de las sociedades provincianas de España, la crème de la crème. Hablo, en concreto, de Galicia y de Madrid. Tengo el disgusto de conocer a algunos de sus fieles adoradores y frecuentadores de sus reuniones “discretas”— por aplicar el léxico propio—, y también el gusto de conocer a los íntegros que se han negado a asistir a las pseudotenidas, en las que se conspira para destruir lo que hay aunque luego haya que comerse las ruinas.
Mario Conde es un tipo cautivador; de eso no hay duda. A ello hay que añadir una gran ambición, y esta copa es imposible llenarla al margen de la política. Y a él le gusta, como demuestran sus dos intentos fallidos. Por otro lado, y esto juega a su favor, la decadencia de las instituciones es un hecho. Basta una simple ojeada a los parlamentos para constatar la mediocridad de nuestra clase gobernante, o analizar determinadas actuaciones de los órganos judiciales para sentir vergüenza de un colectivo que debería ser el emblema de la rectitud. Algunos jueces se han puesto al servicio de la mentira política y los mediocres toman el poder por asalto mediático y se parapetan en un sistema pútrido que no da más de sí. Y éste es el leitmotiv del señor de Banesto. Sus libros El Sistema y Días de gloria son de lectura recomendada. No por las múltiples razones que esgrime en pro de su inocencia, sino porque nos descorre el velo del poder económico dejando a la luz un escaparate de miseria humana, en forma de transacciones, fusiones y demás operaciones económicas, todo ello bien aderezado con traiciones, calumnias, vendettas, faldas, cuernos y otros pecados capitales. Está bien conocer las cloacas del poder, aunque sea por la pluma de Conde. Pero de esto a presentarse como el salvador de España, hay un trecho difícil de salvar.
Su partido, con el germen en “Fundación Civil”, un foro en defensa de la libertad, que en principio –según dice, aunque nadie lo cree—no tenía la pretensión de partido político, defiende entre otras cosas el humanismo cristiano. Esto es muy oportuno porque los católicos con derecho a voto pueden proporcionar algunos escaños. Sin embargo, los términos “humanismo cristiano” y “catolicismo” no significan lo mismo. El PP también defiende el humanismo cristiano –al menos así consta en sus estatutos—, y sin embargo, no apuesta por la antropología cristiana, ni defiende las virtudes del cristianismo, aunque sí abogue por determinados valores, defendidos incluso por los laicistas. En la práctica, en estos momentos –aparte de la cuestión económica— el Gobierno de Rajoy, Soraya y Cospedal está más preocupado por contentar a los del orgullo gay que a los defensores del matrimonio entre hombre y mujer.

MADRID, 09 (OTR/PRESS)
Ha sido la portavoz del PSOE en el Congreso, Soraya Rodríguez, la que ha hablado de "agostidad" al referirse a la obligación que, al parecer van a tener los inmigrantes en situación ilegal y otros colectivos de pagar para acceder a la tarjeta sanitaria que a su vez les va a permitir utilizar la sanidad pública y ello en virtud del decreto publicado en el BOE con fecha 4 de Agosto; es decir, con "agostidad", según diría la portavoz socialista; aunque de la figura de los "convenios" ya habló en su día la ministra Ana Mato.
También con "agostidad", exactamente el día 15, finaliza el llamado plan PREPARA, en virtud del cual aquellos que ya han acabado con todas las prestaciones reciben 400 euros mensuales. De momento, el Gobierno no ha dicho nada, de lo que cabe deducir que es muy posible, y desde luego deseable, que en absoluto las van a anular. Bastaría que en el Consejo de Ministros previsto para el día 24, el Ejecutivo diera su visto bueno para que ninguna persona se viera desprovista de esta ayuda. En ambos casos y desde el PSOE, se han lanzado voces de alarma y en ambos casos hay también algo de "agostidad".
Está por ver en que quedan los famosos convenios, sobre todo los que afectan a personas que bajo ningún concepto podrían pagar 700 euros y que va a ocurrir con el plan PREPARA. Sobre este extremo, ayer el portavoz popular, dijo que la semana que viene, el Gobierno se va a pronunciar y hay que esperar que sea en sentido positivo. Es verdad que estamos con el agua al cuello y que administrar pobreza no es fácil, pero si ya estamos mal no vamos a estar mucho peor por el hecho de muchos conciudadanos tengan un mínimo para vivir. De acuerdo con algunas estimaciones, prorrogar el plan PREPARA supondría un coste de 500 millones.
Aquí ya no cabe hablar de chocolate del loro porque hasta el último euro es importante y precisamente por ello, porque es importante, lo urgente es gastarlo bien y no se me ocurre mejor inversión, mejor destino que el dirigido a aliviar la situación límite de miles y miles de españoles.
No son tiempos para la demagogia y si para meter orden y concierto en nuestra administración, en la prestación de servicios y en el gasto público, pero a muchos se nos antoja casi insoportable la no atención a los más desfavorecidos. El Gobierno de Rajoy no es un gobierno de insensibles, ni de "sacamantecas" y esta "agostidad" le está perjudicando permitiendo que se mantenga la incertidumbre y la confusión en torno a asuntos de especial sensibilidad social.
Es en estos momentos en los que se echa en falta la figura del "ministro portavoz"; ese que cuando habla se le reconoce autoridad, que está a la que salta, que sortea la "agostidad". No están las cosas para que hablen, sin saber muy bien lo que tienen que decir, los que se quedan de guardia que para colmo, como el caso del señor Monago, en lugar de poner sensatez se despacha con ocurrencias como por ejemplo que los médicos paguen de su salario los tratamientos a los inmigrantes en situación ilegal.
El Presidente del Gobierno tiene derecho a unos días de vacaciones, bien austeras, por cierto, pero el Gobierno como tal no se puede permitir el lujo de la no presencia constante. Los asuntos que ocupan esta implacable "agostidad" son especialmente relevantes que requieren aclaraciones urgentes y soluciones justas. En cierta ocasión escuche decir que en esta vida "hay que hacer lo que se debe aunque se deba". Pues eso.

MADRID, 09 (OTR/PRESS)
Los ciudadanos, aunque sean alcaldes y diputados autonómicos no pueden convertirse en bandoleros del siglo XXI asaltando supermercados ni tomarse una supuesta justicia social de por su mano, pero los gobernantes tampoco pueden aplicar a su capricho las leyes que ellos mismos aprobaron. Que todos seamos iguales ante la ley y que haya seguridad jurídica es lo que diferencia una dictadura o a un país bananero de un estado de Derecho.
La Justicia ha actuado con celeridad, ya veremos si con firmeza, contra los ladrones de supermercados, aunque el alcalde de Marinaleda se esconde tras su condición de aforado e Izquierda Unida cumple con las expectativas que despertó. ¿Se imaginan ustedes que esta ley de la selva se extendiera por toda España y por otros campos? Hay que cumplir las leyes. ¿Y por qué vale entonces la decisión del Gobierno de excluir de la sanidad pública a los inmigrantes sin papeles? Hace pocos meses, el Parlamento, por unanimidad, aprobó la Ley de Salud Pública que señala que "todas las personas tienen derecho a que las actuaciones de salud pública se realicen en condiciones igualdad, sin que pueda producirse discriminación por razón de nacimiento, origen racial, étnico, sexo, religión, convicción u opinión, edad, discapacidad, orientación o identidad sexual, enfermedad o cualquier otra condición o circunstancia personal". Y añade: "la enfermedad no podrá amparar diferencias de trato distintas de las que deriven del propio proceso de tratamiento de la misma, de las limitaciones objetivas que imponga para el ejercicio de determinadas actividades o de las exigidas por razones de salud pública".
El derecho a la salud es universal y no está ligado a la ciudadanía o a la residencia legal. Tampoco se trata de controlar mejor a estos "irregulares", porque con la tarjeta sanitaria y el empadronamiento ya lo están Tratar de cobrar 720 euros anuales a un inmigrante sin papeles -y otro tanto por cada uno de sus familiares-, al que el Gobierno dejó entrar y puede expulsar cumpliendo los trámites legales es una hipocresía y una actitud demagógica. "No te expulso, no tienes derechos, pero si pagas, no hay problema". De alguna forma, como sostiene un amigo jurista experto en estos asuntos, podría incluso atribuirles algún derecho frente a una hipotética expulsión. ¿Cómo echar a alguien con quien el Estado ha firmado un contrato de servicios? Hasta podrían pedir daños y perjuicios.
Quienes sostienen que los recursos son limitados y que por tanto hay que excluir a los que no cotizan deben saber que el Estado no puede negar el derecho a la salud ni discriminar en su tratamiento a las personas que se encuentran en territorio español, incluso de forma irregular. Lo dice la Constitución, lo sostienen varios Estatutos de Autonomía y lo confirman las leyes internacionales. Los derechos humanos son algo serio. La sanidad tiene muchos problemas y el de los inmigrantes, hay datos sobrados, no es el primero. No se puede ahorrar siempre a costa de los más desprotegidos.

MADRID, 09 (OTR/PRESS)
Félix era de izquierdas, pero de una izquierda civilizada, no simpatizaba con ETA, y no creo que decidiera morirse por reprocharle al esperpéntico alcalde de Marinaleda su machada de asaltar el palacio de verano del supermercado, como si fuera un Curro Jiménez.
En el extremo del ring Pepe Sancho, en la otra esquina Sancho Gracia, y en medio, no como árbitro, sino como amigo y mediador de los dos, Alvaro de Luna, que intentaba todas las semanas, y alguna fiesta de guardar, que los dos trenes expresos no chocaran de frente.
A pesar de todo, los tres grandes actores llenaron las plazas de toros de media España con un espectáculo pueril y divertido que rememoraba el éxito indiscutible de una de las grandes series de televisión. Y los tres habían brillado, y lo seguirían haciendo, en el cine y en el teatro.
Hoy toca hablar de Félix, porque como decía Larra es su día de las alabanzas, pero no cuesta mucho, porque el actor que creció en Uruguay con la mítica Margarita Xirgu, llevaba en la sangre la pasión y la facilidad de interpretar, como Pepe, como Alvaro.
La gracia de Félix (Sancho para los carteles) era eso que ahora se ha dejado en manos del director de reparto (casting para los pijos) y que consiste en elegir a un tipo con un físico que, nada más aparecer en la pantalla, la gente diga: "es el traidor, es el bueno, es un policía secreta, es un impotente, es un chulo o es farmacéutico". Con Félix daba igual. Los grandes directores de escena, fuesen José Tamayo, Miguel Narros o Gustavo Pérez Puig, no necesitaban pensar en el físico, porque Félix podía hacer de Calígula o de cura, y todo el mundo, a la décima de segundo de su aparición, quedaba convencido de que el tipo del escenario era una tirano loco o un sacerdote con mucha bondad y poco dinero.
La Gracia de Sancho era ese escaso don que no se adquiere por mucho que se estudie a Stanislavsky, y que la vieja diosa Talía reparte con bastante usura y solo alcanza a unos pocos. Entre esos escasos agraciados estaba Gracia, Sancho, Félix para los amigos que se duelen de su mutis definitivo.

MADRID, 08 (OTR/PRESS)
Estimado Don Amancio Ortega:
Ante todo, vaya por delante mi admiración. Ser el tercer hombre más rico del mundo (Bloomberg dixit), habiendo partido casi de la nada, es algo que no está, ciertamente, al alcance de todos. Ahí es nada, figurar tras Carlos Slim, tras Bill Gates y por delante de Warren Buffet, en las listas de los seres más privilegiados -por méritos propios siempre, conste- del mundo. Supongo que merece la aclamación: cinco mil tiendas de Zara y hermanas repartidas por todo el mundo, ciento diez mil puestos de trabajo creados, también por todo el mundo, avalan una trayectoria histórica. Así que una usted mi aplauso, que extiendo a sus sin duda competentes colaboradores, al de tanta gente: no quisiera que lo que sigue pudiera interpretarse como una observación torcida o envidiosa. Todo lo contrario, de verdad.
Hay algo, lo confieso, que me incomoda de usted: esa obsesión por no aparecer en las fotografías -tiene usted perfecto derecho, claro-, ese odio a todo tipo de publicidad, ese huir del contacto de la gente, de esa gente común y corriente que es la que compra la ropa que ustedes fabrican. Es usted un hombre tocado por el dedo de la diosa Fortuna -un dedo que, por supuesto, hay que cultivar, no se vaya a dirigir hacia otro lado-. Como sus compañeros de lista. Y aquí hemos tocado un punto crucial: sus compañeros de lista.
Ya sé que un periodista no es nadie para dar consejos, pero sí que sirve para hacer observaciones. Y he observado, Don Amancio, que está usted rodeado. Tiene a Bill Gates, el de Microsot, por delante. Y a Warren Buffet, el de Berkshire y tantas otras cosas, por detrás. ¿Se ha dado usted cuenta de que ambos son importantes filántropos, que dedican buena parte de sus inmensas fortunas a generar "otro" tipo de riqueza, una riqueza más social, basada en procurar un bienestar menos tangible, llámese cultural, educativo, relacionado con la salud? Siempre he admirado sin límites a Gates, a quien en una ocasión hasta tuve la oportunidad de saludar y de charlar un rato con él. A Buffet no le conozco de nada, pero soy apasionado lector de sus iniciativas beneficiosas para sus semejantes.
De Slim sé poco, la verdad; lo mismo que de usted. Me dicen que ambos se esconden celosamente en eso que llaman "preservar la intimidad". Confío en que ambos me perdonen, si alguna vez llegan a conocer este escrito, en el caso de que mi desconocimiento esté ocultando iniciativas paralelas, pero secretas, que los números uno y tres del "ranking" de los riquísimos estén desarrollando. Me refiero, claro, a esas iniciativas a favor de los que quieren investigar y no tienen dinero para hacerlo, de los emprendedores a los que la asfixia económica les impide emprender, de los médicos que se lanzan por el mundo a curar sin fronteras, de tanta ONG, de tanto cooperante, que se esfuerzan por introducir un poco de humanidad en un mundo bastante inhumano.
Créame que nada tengo que ver con ese alcalde andaluz que saquea los supermercados para dar los alimentos a los pobres, creyéndose Robin Hood sin arco. No soy más que un hombre de la calle que tiene el privilegio de poder hacer escuchar su grito un poco más que la mayoría, aunque menos que otros. Pero estamos en un planeta doliente por los tremendos abismos entre unos continentes y otros, entre unos barrios de la misma ciudad y otros. Aquí mismo, en esta España donde usted, señor Ortega, nació, andamos en momentos de nacional-pesimismo, de desaliento... Lo crea usted o no, resulta que hay más de un millón y medio de familias con todos sus componentes en el paro, y hay decenas de miles de personas que ven que se les va a acabar el "suplemento" de cuatrocientos euros una vez que les concluyó el seguro de desempleo. Dicen los de Cáritas que cada día acude más gente a su reparto de alimentos, que es como un "rescate" a escala individual por el que, créame, a nadie le gustaría pasar. Tengo más ejemplos, muchos, pero esta carta no puede eternizarse.
Le aseguro que no figuro tampoco entre quienes califican de obscenas las cifras de beneficios; para generar puestos de trabajo y riqueza las empresas tienen que ganar dinero. Pero aplaudo que algunas de esas grandes empresas españolas, algunos bancos importantes -a los que, Bloomberg dixit, usted parece haber desbancado-, dediquen una parte, siquiera mínima, de sus excedentes a labores sociales. Ya digo: fomento de emprendedores, de actividades culturales, de la investigación, fundaciones que miran a los más desamparados en otros países... Inversión en imagen, si usted quiere. ¿Y qué, si contribuye a hacer el mundo de nuestros hijos un poco mejor de lo que lo encontramos?
Dicen que pasa usted estos días en su barco de cuarenta metros, el "Valoria", recorriendo sus amadas Rías Baixas. Conste que me parece muy bien: se lo ha ganado. Solo espero que este mensaje le llegue a usted algún día, quizá en una botella de náufrago, y desmienta usted con hechos estas consideraciones, que de verdad que no empañan, sino que matizan, mi admiración por su trayectoria. Enhorabuena.

MADRID, 08 (OTR/PRESS)
El Partido Popular se esta convirtiendo con pasos de gigante en un Tea Party español. Y en alguno de sus postulados, como los exhibidos por el ministro de justicia Ruiz Gallardon, pasando claramente por la derecha a la conservadora formación estadounidense, aunque el antiguo y entonces seudo progresista alcalde de Madrid niegue vehementemente la necesidad de un Tea Party en nuestro país.
El plan de Sanidad de fijar una cuota de 710 euros a los sin papeles por asistencia sanitaria pone un broche a la política de desmantelamiento que el PP esta llevando a cabo sistemáticamente, no solo del estado del bienestar y de un sistema como el sanitario que ha costado muchos años poner en pie con demostrada eficacia y sentido solidario, sino, fundamentalmente, de una concepción ética de las relaciones humanas.
Cuando necesitamos a los inmigrantes como mano de obra barata con la que inflar la maldita burbuja inmobiliaria, o como cuidadores de nuestros ancianos y de nuestros niños, les abrimos las puertas de par en par. Hicimos la vista gorda ante situaciones claras de ilegalidad, aprovechándolos incluso de esas situaciones para comprar mas barato su trabajo. Y hoy, cuando vienen mal dadas, no solo les cerramos las puertas en las narices -cosa que seria comprensible mediante un control mas eficaz de la inmigración- sino que pretendemos dejarles morirse en la calle retirándoles sus tarjetas sanitarias.
Se da la paradoja de que unos inmigrantes, convertidos muchos de ellos en "irregulares" al perder su puesto de trabajo, y que según la vigente Ley de Extranjería deberían ser devueltos a sus países de origen, vuelva a hacerse la vista gorda ante su situación legal pero se les pretenda cobrar una cuota por ser atendidos en la sanidad publica. Sin trabajo y sin "papeles", ¿se han preguntado los responsables del Gobierno de dónde van a sacar el dinero para contribuir en un país que no los admite?
Cuando la policía, en sus múltiples redadas los detenga por carecer de permiso de residencia, ¿les va a pedir también el certificado de estar al día con sus cuotas de la Seguridad Social? En su afán recaudatorio se pretende cobrar, incluso, a aquellos a quienes se niega cualquier derecho.
Hay quien considera que unos de los problemas que esta causando al actual ejecutivo su perdida fulminante de apoyo popular es la falta de claridad en su política de comunicación. No es este el caso. Con esta medida a la ministra Ana Mato se le entiende todo. Debe ser frustrante llegar a ser ministro, con la ilusión que les hace a todos, para deshacer un sistema que pretendió imitar hasta el mismo Obama.
Sentir el desconcierto de que, al aplicar sus firmes convicciones morales de que los derechos solo existen para el que los paga, se va a pasar a la posteridad como la destructora de un sistema moderno, universal, solidario que ha permitido a la población española superar en longevidad a muchas europeas. No existe el fatalismo de que la crisis obliga. Es cuestión de prioridades y respetos.

MADRID, 08 (OTR/PRESS)
¿Qué puede hacer un hombre con 38.000 millones de euros? Nada, excepto amasar una suma aún mayor si cabe. Pero incluso en este caso, la imposibilidad de hacer cosa alguna con ese dinero se acrecería. Puede que Amancio Ortega, el dueño de Inditex y de esa colosal fortuna, la tercera del mundo, no tenga la menor intención de gastárselo en nada, que tampoco podría, y que lo que le anima sea, o bien el acopio por el acopio, la acumulación por la acumulación, o bien una rara mística dineraria, como de desprendimiento inverso. En todo caso, a uno le da un poco de lástima Amancio Ortega, pues siendo una verdad irrefutable que lo que no se da, se pierde, el empresario gallego es la tercera persona que más pierde del mundo.
No será uno el que discuta a nadie el derecho a prosperar y a enriquecerse, bien que sólo en el caso de lograrlo honradamente con el trabajo y el esfuerzo, y no sirlando al prójimo, origen de tantas fortunas, de tantos títulos y aun de tantas naciones. El caso de Amancio Ortega, que edificó su imperio comercial mediante la admirable ocurrencia de fabricar y vender una ropa menos fea y menos cara que la que se hacía en España hace unas décadas, parece corresponderse, en efecto, con un tipo de enriquecimiento no reprobable, pero ahora, cuando ya está más que suficientemente forrado, tanto que podría vivir 38.000 vidas siendo millonario en todas ellas, se halla ante un atroz dilema: ¿qué hacer con eso? No es fácil.
Hace unos meses, podía haberse acercado por Bankia a comprar Participaciones Preferentes, lo que le habría aligerado notablemente la cartera, aunque por su perfil de gran entendido en finanzas no se las habrían querido colocar por nada del mundo, que ese tósigo era sólo para los humildes ahorradores profanos en la materia.
Ahora bien; si Amancio Ortega quisiera encontrarle una utilidad a su dinero, incluso una utilidad egoísta, en éstos tiempos de hambre y miseria, podría reparar en otra verdad sencilla, emparentada con la que mencioné antes: el que más da, más tiene. Mataría dos pájaros de un tiro: tendría más, y más, y más, a medida que fuera repartiendo, compartiendo, lo que tiene.

MUNAR LA TRINCONA INSULAR
En el archipiélago balear
vivía una señora muy trincona
que no era fea pero sí chulona.
Se llamaba María Antonia Munar.
La justicia la prendió por robar
porque dicen que por aquella zona
un político es una persona
que se suele con el fisco ayudar.
La Munar no es ninguna papanatas
pues solo quería seguir la huellas
de politicazos como Cañellas
o de líderes como Jaume Matas.
Y también ella a veces se endemonia
como la otra famosa María Antonia.
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___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
✉ freixedo@terra.es
☆ Suscripción gratuita
(02/08/2012)

MADRID, 07 (OTR/PRESS)
Los grandes sacrificios exigen consenso; tienen que estar de acuerdo quienes sufren los recortes y tienen que tener la posibilidad de manifestarse sobre ellos.
La democracia no es un contrato en blanco. Exige un compromiso renovable y renovado entre los representantes y los representados. La democracia pierde legitimidad cuando el contenido del pacto se cambia sin que quienes ejercieron en voto dieran su conformidad. ¿Qué ocurre cuando los representantes hacen justamente lo contrario de lo que prometieron?
Las mochilas y los cuadernos tributaran en septiembre al 21 por ciento. No hay becas de comedor y los colegios quieren cobrar por calentar la comida de los niños. Hemos vuelto a los tiempos de la fiambrera. Las madres, además de sufrir el paro, no tienen guarderías y tienen que preparar la comida para que los niños la lleven al colegio. El sistema de vida de la mayor parte de los ciudadanos ha viajado en el tiempo. Ese desplazamiento exige muchas explicaciones y la aceptación de quienes lo sufren.
Los dirigentes sindicales han seguido su peregrinación visitando al Rey para explicarle cómo ven las cosas. Y para manifestarle su deseo irrenunciable de que se celebre una consulta popular para que el consenso entre los dirigentes y los ciudadanos se reactive. Solo así al sistema que tenemos podremos seguirle llamando democracia.

MADRID, 07 (OTR/PRESS)
Jubilarse viene de júbilo, pero ahora no nos va a quedar ni eso. Con pensiones muy bajas para la inmensa mayoría de los mayores, tener que pagar por las medicinas y los servicios y ver cómo sube todo -el IVA sube para todos los bolsillos, pero la cuesta es mayor para los que menos tienen-, tener que hacerse cargo de hijos o nietos sin trabajo y sin ingresos y hasta convertirse en padres de los nietos, va a convertir la vejez en un purgatorio para muchos. Cuando aspiraban a descansar, incluso a viajar o a dedicarse tiempo a ellos, o les retrasan la edad de jubilación o les quitan las ayudas por dependencia o les dejan sin posibilidades de vivir en calma.
Y hay más. El verano es el momento que aprovechan algunos para dejar tirados a los abuelos, incluso para internarlos en un hospital sin dejar dirección de contacto, o para dejarlos en casa a su suerte, después de que hayan sido imprescindibles durante el invierno. Hay informes que avalan el crecimiento del maltrato a los mayores. No hace falta que sea físico, hay cosas que duelen mucho más. Amenazas, intimidaciones, burlas, descuidar su cuidado, su higiene o su alimentación, abusos económicos y hasta otros peores son detectados cada día por algunos servicios médicos o sociales. No dejarles tomar decisiones por ellos mismos, aunque tengan capacidad para ello, o ignorarles -¿puede haber algo peor?-, hacerles pensar que son una carga es mucho más grave y frecuente que el maltrato físico, que es en sí mismo una indignidad.
La nuestra es una sociedad que, egoístamente, no puede prescindir de los abuelos, pero en lugar de premiarles, vuelve a explotarles. El 10 por ciento de la población adulta declara que conoce situaciones de maltrato a los mayores en el entorno familiar. Conozco casos, todos los conocemos, de algunos que han dado todo a sus hijos en vida y luego les han dejado tirados. Los abuelos son imprescindibles en una sociedad que se tambalea por todas partes, pero no debería ser nunca a costa de ellos.
Es muy discutible obligar a los sinpapeles a pagar una cuota para recibir asistencia sanitaria, pero los mayores que han cotizado en este país, que han trabajado duro no pueden ser condenados al trabajo perpetuo ni a la indigencia ni convertirse en cuidadores permanentes de sus nietos sin sueldo, sin derechos, sin vacaciones y sin reconocimiento.
Tienen derecho a reclamar su lugar en la sociedad y a negarse a que los años les dejen fuera del terreno de juego para lo que les importa y dentro para seguir siendo explotados. "Tantos siglos de civilización y no aprendemos a abrazarnos", decía el escritor argentino José Narosky. A abrazar a los que debemos todo. El Estado, que formamos todos los ciudadanos, debe velar por su dignidad. En todos los terrenos. La realidad del maltrato a los mayores nunca puede quedar oculta.

MADRID, 07 (OTR/PRESS)
Me hubiera encantado creer al ministro De Guindos cuando el domingo en una entrevista concedida al diario "ABC" aseguraba que no iba a haber más recortes. Imaginé que era un imposible y no entendí muy bien qué quería decir. Han bastado unas horas para salir de dudas. El ministro Montoro ha asegurado que el año próximo no sólo habrá más ajustes sino que van a ser muy dolorosos. ¿Podrían hablar de vez en cuando estos dos ministros? ¿Podrían enviar a los ciudadanos un único mensaje? No era difícil adivinar que el recorrido de las declaraciones del ministro de Economía era escasísimo. El viernes por la tarde, apenas unas horas después de la comparecencia de Mariano Rajoy para hacer balance de los siete meses de gobierno, el gobierno enviaba a Bruselas sus previsiones hasta 2014. Otros cerca de 90.000 millones de ajuste que saldrán de los ciudadanos por una vía por otra.
Realmente es muy complicado que los ciudadanos se sientan concernidos con las dificultades de la economía española y vean con preocupación y enfado pero con deseos de colaborar en la solución de la crisis, si no hay un mensaje único. Ya no digamos si el esfuerzo y la carga siguen recayendo principalmente sobre sus hombres. Falta coordinación y coraje para trasladar a los españoles la magnitud del esfuerzo que hay que realizar y la seguridad de que los esfuerzos van a ser compartidos. Así le va a ser muy difícil al gobierno trasladar el mensaje de que es necesario remar juntos y tener esperanza en una salida de la crisis en el medio plazo.
Lo acaba de decir el CIS, aunque no hacen falta encuestas. Se ve en la calle, en el trabajo. Hables con ciudadanos o con empresarios. Hace falta un mensaje único y un sacrificio general. Los políticos no convencen y el desafecto empieza a ser verdaderamente preocupante. Justo lo contrario de lo que haría falta en un momento como el que vivimos. Se pone en duda el euro, una Europa a la misma velocidad, el rescate de España, el pago de las deudas. Hace falta un discurso único y serio que de confianza en que lo que se está haciendo, que es doloroso pero imprescindible para superar el trance.

MADRID, 07 (OTR/PRESS)
Hay una parte de la conversación entre Obama y Rajoy que nunca conoceremos pero que es fácil intuir. Se supone que entre mandatarios y más cuándo hay confianza y buen traductor de por medio se acaba de manera relajada. En esas circunstancias no sería de extrañar que Rajoy y Obama concluyeran hablando de otros asuntos: "Los niños bien, ¿y los tuyos?".
No todo es tensión y oficialidad, no estamos en los tiempos de la guerra fría, es más seguro que el antiguo teléfono rojo de la mesa del presidente ahora se utiliza para llamar y que traigan una pizza. Hace cincuenta años fue otra cosa, entonces vivíamos entre la tensión mundial de la crisis de los misiles y la tensión sexual de Marilyn que le cantó cumpleaños feliz a JFK delante de su mujer, con un par y generoso escote.
Los niños bien, y tal vez Obama le contase a Rajoy que la pequeña tiene problemas con las matemáticas y nuestro presidente le recomendara que le pusiera un profesor de refuerzo. Los niños bien y en confianza Rajoy le podría haber contado que las vacaciones en familia son un rato aburridas, y Obama le podría haber confiado que tiene a la familia política en la Casa Blanca y que a pesar de ser un sitio muy grande también comen espacio.
Los niños bien y luego esos tópicos del verano en los que se habla de la vida de chiringuito, el sabor del melón después de una buena paella, y el sueño que dan las películas del oeste que empiezan a las tres y media. Estas materias de conversación son universales, funcionan siempre. Este año podemos añadir lo de la nave en Marte con tecnología "made in Spain", de eso podemos presumir sin cortarnos un pelo.
Es una lástima que nos perdamos los detalles que humanizan una relación y seguro que aliviarían la tensión de los mercados. Imaginemos que Obama, (muy al tanto de lo que ocurre en España), fuera un confeso "morantista" y Rajoy más partidario de José Tomás, ¡cómo podría describir nuestro presidente la tanda de naturales que le dio el de Galapagar al segundo toro en las colombinas de Huelva! Hasta sería lógico que hubieran hablado de los Juegos y del baloncesto al que ambos son tan aficionados diciendo uno a otro que se iban a ganar en la final.
Si los "obamitas" están bien y Michelle tiene ganas de volver a Granada a pasear por La Alhambra ahora que han recuperado el patio de los Leones entonces es que nuestras relaciones son fluidas, cordiales y alejadas de los soponcios de la deuda. Se supone que de todo esto nos enteraremos cuándo Moragas escriba su biografía, de momento con especular de qué hablaron podemos pasar un rato estupendo en el chiringuito.

JUSTICIA, ¿O COÑA MARINERA?
Los Albertos no entraron en prisión,
Alfredo el trampas, se comió el faisán,
no hemos visto en la cárcel a Griñán,
ni tampoco vio el trullo el juez Garzón.
¿Qué causó en los trenes la explosión?
Los huídos etarras ¿dónde están?
No hay rojigualda en suelo catalán,
y absuelven a los de Publio Cordón.
En las Cajas robaron a placer
y los jueces los han dejado hacer.
Nuestra legislación es justiciera,
tenemos una gran jurisprudencia…
pero tiene gran parte de indecencia
y a veces suena a coña marinera.
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Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
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(02/08/2012)

MADRID, 06 (OTR/PRESS)
Nuevo sondeo del CIS y resultados, naturalmente, previsibles: sigue bajando el PP -y su Gobierno- pero el PSOE apenas si levanta no ya la cabeza sino la mirada. Y el tercer problema para los españoles siguen siendo los políticos. ¿Qué está pasando? ¿Es, como dicen casi todos, que la crisis pasa factura? Posiblemente, pero no todo es crisis; la bajada del PP es el producto de la decepción, del desencanto, del "no era esto los que nos dijeron y cuando nos dijeron otra cosa, tampoco lo cumplieron". La crisis de los dos grandes partidos es el pesimismo que provocan en la inmensa mayoría de los ciudadanos, votantes de unos y de otros, la absoluta incapacidad de los dos para haber pensado en el país cuando debieron hacerlo en un ejercicio absolutamente exigible de responsabilidad política, en lugar de enrocarse en sus siglas, en sus intereses, en sus cajas de ahorro, en sus ventajas. Ya es tarde, demasiado tarde incluso para que -sólo como fruto de un milagro- quisieran llegar a un consenso y hacer frente al futuro unidos. Han sido mezquinos, egoístas y ni el partido en el Gobierno ha entendido el por qué de su mayoría absoluta, ni el partido ahora en la oposición es capaz de enfrentarse a una reflexión sería de su estrepitoso fracaso.
Pero es el turno de Rajoy como en su momento lo fue de Zapatero. Y Mariano Rajoy no ha tenido el valor -incluso con esa mayoría absoluta- de enfrentarse de verdad al problema vertebral de España que es mantener un estado incoherente, inseguro, atípico y que se nos ha ido de las manos. Este invento del Título VIII de la Constitución no es una cosa ni otra y habrá que decidirse de una vez si vamos -y por lo tanto hacemos- un estado federal, confederal o lo que sea, pero que sepamos a qué atenernos y que después de treinta años no sigamos aun reclamando deudas históricas que nunca estuvieron en la Historia ni conciertos fiscales porque otros lo tienen. Si después de tres décadas aun se rebelan comunidades autónomas y echan pulsos al Gobierno Central, lo mejor que se puede hacer es cortar por lo sano y presentar ante Europa algo más que un puzzle de intereses.
De acuerdo con que hay que bajar el déficit, de acuerdo con que hay que aumentar los ingresos pero lo que no vale, Sr. Rajoy, es hacerlo todo por el camino más fácil y, sobre todo, hacerlo "sólo" por ese camino de congelar sueldos y subir impuestos. Ustedes no sólo han hecho lo que no habían prometido sino que no han hecho lo que la gente esperaba: adelgazar una administración disparatada y no por culpa de los funcionarios sino de la propia organización administrativa del país. ¿Es que cree, Sr. Presidente, que alguien votante del PP o del PSOE puede entender que el Reino de España cierre embajadas mientras siguen abiertas las de las autonomías, esas mismas autonomías que en cambio sí son capaces de cerrar hospitales y no pagar los servicios sociales?
Y esto es sólo un ejemplo de su escasa autoridad, una autoridad que le dieron los votos mayoritariamente para hacer esto y muchas cosas más antes que subir el IVA o decretar amnistías fiscales. Corte por lo sano y si se organiza la de dios es cristo, pues habrá que capear el temporal que para eso le pusieron en La Moncloa. Meta mano a las SICAV, termine de una vez con los abusos y los escándalos y no nos engañe diciendo que va hacer no sé que con los concejales en el 2013, porque el 2013 está muy lejos y la mayoría de los concejales de este país no cobran. Para eso hay que tener valor político y coherencia y para eso le votaron. Pero usted prefiere esperar, como siempre, y que el tiempo haga lo que su Gobierno no se atreve a hacer. Y así le va en las encuestas: no es la crisis, presidente, no es el ajuste: es la decepción y el cabreo de todo un país salvo los sumisos inútiles de sus siglas.

MADRID, 06 (OTR/PRESS)
A la mayoría de los políticos les fascinan dos territorios seductores: los medios de comunicación y la información policial. No es un amor desinteresado, porque se supone que si posees una gran influencia sobre los medios y, además, gozas de información privilegiada sobre las idas y venidas del contrincante, tienes asegurada la reelección. Los hechos demuestran que por mucho control que se tenga sobre televisiones, periódicos y emisoras de radio, y por mucha información clandestina que se posea, las reelecciones nunca están aseguradas, y las alternancias de poder se producen, sea quien sea el controlador.
Nuestro Centro Nacional de Inteligencia, conocido antes de ayer como CESID, es la pasión oculta de todo jerarca, y en los gobiernos electos suele haber una pugna entre Presidencia, Defensa e Interior para ver quién es el más influyente sobre el centro que, teóricamente, se debe dedicar al recontraespionaje. Teóricamente. En la práctica no se enteraron -o sería espeluznante saber que se enteraron bastante- de los prólogos del 11-M, y, sin embargo, lo sabían casi todo, por ejemplo, de un presidente del Real Madrid, ya fallecido, y de las idas y venidas de Manuel Pizarro, creo que cuando era presidente de Endesa, por cierto, con una técnica tan del estilo Mortadelo y Filemón que los propios escoltas pillaron a los James Bond del contraespionaje.
Que los fondos reservados, y el dinero de los contribuyentes, se gaste en conocer lo que hablaba por teléfono Ramón Mendoza, y lo que hablaba y con quién se veía ese gran peligro para la seguridad nacional de España, que es el bueno de Manuel Pizarro, da idea del sentido de la ética que tienen nuestros políticos, de su miserable calaña moral, y de la desgracia de tener que estar en sus manos.
He sido víctima del antiguo CESID siendo diputado en las Cortes Generales, y me enteré gracias a Telefónica, porque eran unos chapuzas. Creí que eran reminiscencias de la Dictadura, pero sigue siendo la misma porquería, el mismo afán de perpetuarse en el poder, saltándose todas las barreras de la decencia, y recordándonos, una vez más, que no son unos caballeros.

MADRID, 06 (OTR/PRESS)
La sonda robotizada "Curiosity" no representa el fabuloso instinto de la curiosidad humana, o, cuando menos, no el de lo mejor de ella. Según sus factores, el carísimo artefacto empleará dos años en descubrir "los secretos de Marte", como si haciendo fotos se pudiera, salvo que se sea un artista de la fotografía, desvelar secreto ninguno. El misterio no es fotografiable, ni discernible, ni analizable, ni mensurable, pues los misterios es lo que tienen, que son misterios, por lo que lo más probable es que el "Curiosity" haya ido a Marte a otra cosa. O a nada. Por lo demás, lo más seguro es que el planeta rojo sea un sitio como otro cualquiera, sin mayores secretos ni misterios que los corrientes.
Si fuera la curiosidad la que ha impulsado al "Curiosity", la NASA podía tranquilamente haberse ahorrado el coste de esa chatarra espacial: aquí mismo, sin salir de éste nuestro planeta líquido que paradójicamente llamamos Tierra, hay una porción de cosas a las que merecería la pena prestar alguna atención. No son exactamente misteriosas, salvo que la maldad y la estupidez humanas que están en su origen lo sean, ni secretas, pues están a la vista de quien quiera verlas, pero son nuestras cosas y rezuman injusticia, dolor, fuego y sangre por todas sus costuras: el genocidio de Siria, los fuegos de España, las conspiraciones dinerarias... Nadie las ataja, las bandas de militares genocidas continúan bombardeando las casas, las escuelas, los hospitales, ¡y hasta los cortejos fúnebres de las propias víctimas de los bombardeos!, nuestros montes siguen abrasándose, y los especuladores, muchos de ellos entronizados en puestos de alcurnia institucional, mantienen su tran-tran de miserabilizar a los pueblos.
Tampoco es cosa, ciertamente, de culpar de todo eso al robot "Curiosity", que como buen robot carece de sentimientos y bastante hace con irse a la otra punta del espacio a fotografiar un descampado, que es lo primero que ha hecho al posarse en Marte. Pero sus dueños, que manifiestan tan poca curiosidad por lo próximo y lo tangible, por lo humano al fin, sí que tienen delito: el de cerrar los ojos aquí y abrirlos en Marte.

MADRID, 06 (OTR/PRESS)
Ignoro, dicho sea como advertencia previa, qué lecturas se ha llevado Mariano Rajoy a su breve descanso pontevedrés. Temo que habrá mucha literatura económica, bastante informe y algún método (ya avanzado) para aprender idiomas. No me parece el presidente, hombre serio y con alma de opositor -que es una forma de entender la vida, tan coherente como cualquier otra, o más-, persona dada a la novelística, y menos aún al cuento. Ni al ensayo fácil, de esos de autoayuda, tan en boga. No sé si el señor presidente me admitiría, dado el menosprecio intelectual que parece que siente hacia la clase periodística en general, algún consejo en punto a libros. De cualquier forma, y aun sabiendo que ni se deben dar -ni casi nunca aceptar- consejos, me arriesgaré: yo creo que Rajoy debería leer, o releer, en su caso...
Motivos académicos y el espléndido regalo de las obras completas de Ortega y Gasset, realizado por un muy cultivado amigo, me han hecho volver a los artículos que el filósofo fue publicando durante algunos años -de 1917 a 1920_en "El Sol". Con un estremecimiento, he constatado qué poco ha avanzado este país, sí, invertebrado, y con las masas comenzando a pensar si no en rebelarse sí en salir del letargo, durante casi dos siglos, y que los problemas que detectaba la incipiente y nunca del todo desarrollada sociedad civil de entonces eran más o menos los mismos de ahora, con sus peculiaridades en cada caso, naturalmente. De manera especial, recomendaría al presidente que, en sus sin duda importantes meditaciones estivales, incluya la digestión de un breve artículo de Ortega, titulado "Buena ocasión de dar un paso franco hacia otra España", aparecido sin firma en "El Sol" el 23 de enero de 1919.
"Horas de grave responsabilidad son estas para los gobernantes", nos dice Ortega, como si estuviese escribiendo hoy. "Pero no andan más libres de la sanción pública los catalanes, de quienes en gran parte depende la solución armónica de las aspiraciones que Cataluña ha recogido en el Estatuto de la Mancomunidad" (por cierto, a Artur Mas y compañeros tampoco les vendría mal darse una vuelta por los prados orteguianos). Al margen de la posición de la Cataluña de Cambó, que poco agrada a Ortega, el escritor, en otros artículos, no deja de fustigar la "postura perfectamente anacrónica" de Maura, "cosa que viene ocurriendo siempre que la política española, raída de puro vieja, se sitúa ante problemas nuevos".
Creerá el lector, y seguramente tendrá razón, que hoy estoy trabajando poco, limitándome a transcribir a quien sin duda tiene infinitamente más interés que yo. Sea indulgente el lector conmigo, que, al fin, no paso de estar recomendando, creo que para bien, algunas lecturas a quien tanto poder -dado por las urnas, ya lo sé- tiene en España. Por eso, sigo copiando: "jamás se ha producido un tan absoluto alejamiento entre las realidades españolas y los organismos gobernantes. Nunca han sido tan deliberadamente desconocidas como ahora en las esferas oficiales las justas consideraciones que se deben a España. Parece que los hombres públicos gobiernan para otro planeta o, todo lo más, para un país que nada tuviera que ver con el nuestro". Y eso que Ortega estaba lejos de adivinar que vuelven los intentos de llegar a una vida civilizada -o no...- en Marte.
Y concluyo: "La crisis más profunda, la que alcanza a la totalidad de la vida española... esa sigue en pie y no asoma siquiera el intento de resolverla". Lo escribía Ortega el 25 de febrero de 1919. ¿De veras ha pasado tanto tiempo? Quién lo diría.

Me siento como una hormiga. No en el sentido del afán trabajador por un bien global y ciego, sino como una hormiga loca que da tumbos de un lado a otro, porque un niño dominguero travieso remueve el hormiguero con un palo, mientras contempla placentero el desorden de los desorientados miembros de la colonia que buscan desesperadamente su norte. Eso es lo que somos ahora. Pobres y pequeñas hormigas locas. Falta descubrir la identidad del perverso y ocioso niño malcriado que sigue hurgando en el hormiguero. Las hormigas creen que no han hecho bien las cosas y que la entropía puede deberse a algún agente meteorológico desconocido. Lógico. Las hormigas siempre utilizan la lógica; no son conspiranoicas. ¡Cómo van a imaginarse que alguien está deshaciendo su habitat!
Lo cierto es que ese niño cruel que ha puesto nuestras vidas patas arriba seguirá ahí torturándonos hasta que caigamos rendidos a sus pies; hasta que se cumpla el plan trazado, porque ¡no me dirán que no existe una planificación para cambiar la configuración del mundo! Quien siga creyendo que la situación actual es un efecto que tiene como causa el despilfarro de años anteriores en los países denominados pigs, es que desconoce por completo cómo se diseñan las políticas mundiales, en cuyo dibujo, por cierto, no participan los políticos de turno. Estos no son sino las marionetas que ejecutan la función, de algún modo, unas víctimas también, eso sí, víctimas con poder y cantidades exorbitantes de dinero que, hasta ahora, parecía caer del cielo cual maná, dinero barato que la banca extranjera inyectaba en nuestros bancos y cajas, que, aunque con vocación de usureros, habían vivido más del ahorro de los usuarios que de pelotazos de fusiones o de venta de productos de dudosa legalidad.
Es cierto que nos pusieron el cebo y picamos con todas las consecuencias – desde el grande al pequeño— sin imaginarnos siquiera los planes aviesos que se ocultaban. Los analistas ortodoxos –economistas o no— caen en explicaciones simplistas de andar por casa: “Como hemos gastado mucho y nos hemos endeudado…, el dinero que se pide hay que devolverlo…, como no somos solventes, por eso tenemos que pagar intereses tan altos…, no se fían de nosotros…”. Si quieren seguimos así, haciendo análisis de las sombras proyectadas en la pared, tomadas por realidad, y no sobre los proyectores. Y es que estas opiniones, de dos y dos son cuatro, no sirven para estos tiempos de incertidumbre en los que se gesta la última etapa de la implantación del Nuevo Orden Mundial (NOM), esa cosa tan rara, tan irracional y tan lejana, que ya está dejando de serlo.
En los últimos meses de la segunda legislatura socialista nos pusimos a punto de caramelo; ya estábamos lo suficientemente arruinados como para que se entrara a mordiscos en el pastel de España. Y tras las barbas peladas de Irlanda, Portugal y Grecia, y con una Italia en la cuerda floja, nosotros empezamos a poner las nuestras a remojar, sobre todo después de recibir Zapatero en agosto pasado la enigmática carta, entre legendaria y real, que fue el aldabonazo para el adelanto electoral. Lo ocurrido a partir de ahí, ya lo hemos sufrido y seguimos, pero lo peor aún esta por venir.

MADRID, 05 (OTR/PRESS)
El profesor Antón Costas ha resumido los grandes problemas de España en pocas palabras. El primer problema es el elevado endeudamiento, cuya causa inicial fue más el sector privado que el sector público; el segundo, el sobrecoste o prima de riesgo que el Tesoro español está pagando para financiar ese endeudamiento en los mercados privados de capitales, y el tercero, la débil competitividad de España en el mundo. La combinación de todos esos males es lo que limita la capacidad de crecer y, por tanto, de crear empleo, que es lo que le preocupa a la gente.
Mejorar la competitividad depende de los españoles, pero las demás cosas no solo de los españoles: también de la eurozona, es decir, de Alemania, que controla el Banco Central Europeo como si fuese suyo. Dicho de otro modo: hay una parte de la prima de riesgo que corresponde a España y otra al conjunto de la eurozona, por las propias debilidades del euro. Si el BCE asumiera esto debería aliviar la financiación de España, cuya economía en recesión no puede soportar durante mucho tiempo costes financieros del 6-7%. Pero, de momento, se resiste a hacerlo y cuando habla de echar una mano parece más bien una mano al cuello del moribundo. En palabras del presidente del BCE, Mario Draghi, a España le aguarda una condicionalidad "estricta y efectiva", que se suma a la asociada a la línea de crédito de hasta 100.000 millones para sanear y recapitalizar el sistema financiero. Traducido: más ajuste y, en consecuencia, más recesión. Pero por ahí no se llega a ninguna parte, por mucho que haya un segundo rescate.
Ante esa tesitura, el Gobierno de Rajoy debe escoger entre más sacrificios de sus ciudadanos para seguir en el euro o salir del euro. Para lo primero apenas hay margen -la naranja está tan exprimida que suelta poco zumo- y de lo segundo nadie quiere hablar, temiendo consecuencias terribles en términos de empobrecimiento general de España, fruto de lo que sería una devaluación sin precedentes. ¿Solución? Alemania. ¿Clave a favor? EE UU y el FMI. Y no por solidaridad con España, sino por su propio interés: la eurozona está adentrándose en una nueva recesión que amenaza a la economía de EE UU, donde Obama tiene pronto elecciones. Echarle una mano a España y a Italia tiene un precio, pero aun siendo alto puede ser inferior al de contaminar la eurozona y EE UU, cuya interdependencia es muy grande. Lo dicho: aquí puede pasar aun de todo. Lo iremos

MADRID, 05 (OTR/PRESS)
El verano permite una cierta relajación a casi todos, pero a muchos famosos lo que se les relaja es la lengua y dicen cosas sorprendentes. "Soy el último exiliado del franquismo", ha dicho Baltasar Garzón que piensa que los demás jueces de este país están obsesionados con él. "Querían mi muerte civil, por celos, por envidias", añade, cuando el que parece obsesionado consigo mismo y encantado de haberse conocido es el propio Garzón, grande en muchas cosas, deficiente en otras de sus anteriores tareas profesionales y caminando en algunas por los bordes o al otro lado de la ley. Del juez que ahora es abogado de Julián Assange y que seguramente pedirá respeto para su secreto profesional -el que no tuvo para con otros abogados- dice un periodista de raza como es Angel Expósito que cuando se celebre el juicio, ya verás que lío entre el abogado y el acusado para ver quién sale más y mejor en la foto.
La foto es muy importante para todos. Un interesante informe revela que las empresas contratan a las personas más atractivas y que la mala apariencia penaliza más de lo que beneficia un buen físico. Parece increíble, pero en un mundo tan marcado por la imagen -Garzón lo entendió rápidamente y pronto sacó las "oposiciones" a "juez estrella"- cómo se sale en la foto o en el currículo puede ser clave para un futuro mejor o peor.
Pero hay un fenómeno realmente preocupante porque indica que algo estamos haciendo muy mal. Seguramente tenemos la generación mejor preparada de la historia, con más estudios, de mayor nivel, más amplio conocimiento de idiomas, másteres y lo que sea. Pero no encuentran trabajo y tienen que maquillar su currículo a la baja para encontrar empleo. Un currículo de excelencia es un obstáculo para trabajar en lo que ofrece el mercado hoy: trabajo precario, con escasa cualificación, de baja temporalidad y mal pagado. Algunos no quieren trabajar bajo esas condiciones de explotación, pero muchos se han fabricado dos currículos: el real y el de batalla donde quitan sus másteres, sus títulos universitarios, sus idiomas, ponen que tienen la ESO o el Bachillerato y borran cualquier experiencia laboral para que les contraten aunque sea para unos días.
Es cierto que la prima de riesgo es muy importante o que hay que retrasar la edad de jubilación y recortar todos los gastos superfluos porque esto no da para más. Pero estamos condenando al paro perpetuo a una generación de españoles a los que hemos preparado a un coste altísimo para no trabajar nunca, para emigrar a otros países o trabajar aquí en condiciones tercermundistas. Mientras unos se victimizan, otros tiene que rebajar su currículo. O nos ocupamos de ellos con planes de incentivación del empleo juvenil, buscando una formación profesional ocupacional, primando a los emprendedores o este país no tendrá arreglo. Nos la jugamos con el Banco Central Europeo, pero también con la educación y el empleo. Garzón sobrevivirá sólo.

MADRID, 05 (OTR/PRESS)
De Mariano Rajoy no tenemos otra noticia de que tomará las decisiones que estime sean las mejores para los españoles. Toda una declaración de principio de carácter religioso. La Iglesia, la mayoría de las confesiones, exigen una transmisión de la voluntad individual a la de Dios. El pacto es que cada persona abdica de su capacidad de elegir para transferir su existencia a la voluntad de Dios. La recompensa es el paraíso y el castigo un indeterminado vagar por el purgatorio. En esta religión política, el purgatorio es inmediato y actual.
Ya no hay pacto entre los ciudadanos y sus representantes, que prometen en campaña lo que saben que es imposible, para hacer todo lo contrario. La única explicación es una supuesta herencia recibida que ocultaron mientras pedían el voto.
Ahora los dioses de esta nueva confesión son el FMI y la Unión Europea, cuyos únicos sacerdotes son la señora Merkel y los mercados. Los mercados atacan al débil porque está en su naturaleza, como en la de los tiburones. Solo entienden el lenguaje de la sumisión o del arpón. Pero nadie les quiere poner freno porque los mercados son el mecanismo elemental de enriquecimiento de los poderosos. Una lógica del capitalismo moderno al que la política ya no pretende domeñar.
Como toda religión, la política necesita una liturgia. Ritos enigmáticos carentes de toda comprensión. "Rajoy promete lo mejor para los españoles" y les aplica la tecnología de un valle de lagrimas. Los ricos, en esta confesión, no tienen problema para pasar holgados por el ojo de una aguja. Los pobres serán cada día más pobres, tal vez porque quien tiene el báculo vigila por nuestra salvación eterna a base de esta penitencia cotidiana e instantánea.
El problema es que crece el número de ateos: ni la política ni los políticos logran otra relación que la sumisión: la desafección ha convertido a los ciudadanos en agnósticos. La exaltación de la obviedad sin transparencia forma el cuerpo litúrgico de unas misas, las comparecencias, a las que nadie asiste ni presta atención. Esta religión no funciona.

ESTRASBURGO
Yo no puedo encontrar, por más que en la ley hurgo,
sentencia más idiota ni más torpes letrados
que la que oímos todos en los días pasados
emitida por un friki tribunal de Estrasburgo.
Este grupo europeo es algo taumaturgo
pues convirtió a unos nazis locos y desalmados
en personas decentes y en tipos muy honrados
olvidando del todo las normas de Licurgo.
Los etarras fanáticos mataban a traición;
se sentían con derecho porque eran muy patriotas,
mas los pobres llevaban mucho tiempo en prisión
y estaban sus familias apenadas y rotas.
Ellos solo mataban a guardias y catetos
y a los vascos traidores y españoles maketos.
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Por Salvador Freixedo
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MADRID, 04 (OTR/PRESS)
En política, como en la vida, no hay nada más inteligente que jugar con las cartas que se tienen en cada momento. Inventarse jugadas imposibles, o tentar la suerte creyendo que la suerte es mejor que las cartas sugieren, no es audacia, sino pura temeridad y no tengo a Rajoy por ser un hombre temerario, aunque a veces de la sensación de que se ha acomodado a bailar en el alambre, de que todo o casi todo lo fia al paso del tiempo.
Como no le creo temerario, entra en la más pura lógica que en la rueda de prensa del pasado viernes en Moncloa, no fuera más allá de donde fue; es decir, que no se lanzara a pronosticar el futuro. Ni rechazó el rescate, ni afirmó que acudiría a él. Dejó la puerta abierta a los imponderables que , con toda seguridad, se van a producir en las próximas semanas y, sin duda en los tres próximos meses.
Nadie, ni el Presidente del Gobierno ni nadie puede aventurar a ciencia cierta cómo se van a comportar los mercados. Nadie se atreve ya ni a insinuar cuando Dragui dará a conocer los extremos a cumplimentar para poder acceder a rescate. A lo largo de este mes de Agosto el Eurogrupo no tiene prevista reunión alguna y no será hasta Octubre cuando se sepa la valoración que se hace del Plan Bianual e que el Ejecutivo se compromete a un ajuste nada menos que de 102.000 millones de euros hasta 2014, remitido por el Gobierno español a Bruselas. Añadir que ,si las previsiones de calendario se cumplen, cosa que está por ver, no será hasta el mes de Diciembre cuando se concrete la llamada "autoridad financiera".
Así las cosas, estamos ante un nuevo compás de espera. Tantas veces hemos empleado el término "definitivo", que ya da vergüenza ajena repetirlo. La crisis nos viene demostrando que nada hay "definitivo". Lo que hay, en todo caso, son certezas . Algunas de estas certezas son demoledoras: la deuda de España asciende a 900.000 ¡millones¡ de euros; a la vuelta del verano tenemos que pagar casi 30.000 ¡millones¡ de euros en intereses y en los dos últimos años la recaudación ha descendido en 70.000 ¡millones de euros¡. Resulta difícil imaginar una situación más endiablada de gestionar sin que el Gobierno, por bien que lo hiciera, no se quemara en el intento.
Y este Gobierno y su Presidente se están quemando vivos, por errores propios y exageraciones ajenas que se traducen en enmiendas a la totalidad a su gestión como si pudiéramos permitirnos el lujo de además de la crisis, añadir una crisis política. Nada ocurriría si hubiera un recambio cierto al equipo médico habitual, si en la sala de urgencias tuviéramos un magnífico equipo presto y con pericia demostrada para afrontar la operación a corazón abierto en la que se encuentra nuestro país. No lo tenemos. Ni tenemos ese equipo medico alternativo, ni dinero, ni tiempo. Por todo ello y porque, quizás, no me llega la camisa al cuerpo, lo más prudente creo que es jugar con las cartas que tenemos y, es verdad, son pocas y malas.

MADRID, 04 (OTR/PRESS)
El presidente Mariano Rajoy arrancó bien en su conferencia de prensa del viernes, incluso fue didáctico y claro; se enredó a mitad de camino, puede que en parte algo a propósito; en el turno de preguntas toreó y mareó la perdiz, para reconocer a su manera que habrá un segundo rescate, y finalmente se fue sin comentar una palabra del plan de ajuste de los 102.000 millones de euros hasta 2014, lo cual cuando menos resulta sorprendente. Cien mil millones es el 10% del PIB de España, una cifra que requiere no solo una conferencia de prensa, sino varias conferencias de presidentes, si es que el Gobierno pretende realmente sacar adelante semejante propuesta de ahorro de gasto. Solo, sin las comunidades autónomas, tampoco podría conseguirlo, y menos todavía con un equipo de gobierno que empieza a estar "tocado".
Pero vayamos por partes, partiendo de lo más inmediato. Todo parece indicar que habrá un segundo rescate, a la espera de conocerse las condiciones del Banco Central Europeo, y que solo las pensiones parecen estar a salvo de lo que pueda pasar, que en cualquier caso será grave. Todo lo demás queda a expensas de las exigencias de Bruselas, que en pronunciamientos anteriores sí había deslizado su interés por alargar la edad de jubilación, una cuestión no menor precisamente.
Las condiciones sobre el probable segundo rescate estarán en función de la credibilidad que Bruselas y el BCE le otorguen al plan del presupuesto bienal, que es el documento que recoge el ajuste de los 102.000 millones entre este año y 2014. Y, de entrada, el plan no parece muy consistente, por falta de realismo y de concreción. Un botón de muestra: hay partidas -una nada menos que de casi 20.000 millones- que es tan genérica como decir que habrá una reestructuración completa del sector público autonómico, que se irá dejando notar con mayor intensidad en 2013 y 2014. También cuesta creer la proyección del crecimiento previsto para 2014, tras recesiones tan profundas en 2012 y 2013, pero es verdad que eso dependerá precisamente de cómo se hagan los ajustes y, sobre todo, de sus políticas de acompañamiento -léase incentivos-, de las que nada se sabe por ahora.

MADRID, 04 (OTR/PRESS)
Creo que lo peor que podría pasarnos ahora a los españoles es que se tambalee un Gobierno que lleva poco más de siete meses de vida, que obtuvo mayoría absoluta y que, lo que es peor, no parece tener alternativa. Así que creo que, para que Rajoy pueda hacer que nos rescaten lo menos dolorosamente posible a los españoles, los españoles debemos rescatar a un Rajoy a quien vimos, en sus dos comparecencias ante los medios esta semana, excesivamente encorsetado, repitiendo siempre lo mismo -"no se puede gastar más de lo que se ingresa", es el algo cansino lema_ y con escasos recursos de carisma. Y, sin embargo, personalmente sigo confiando en que Rajoy lo puede hacer mucho mejor. Basta -ya sé que es fácil decirlo desde la barrera_ con que se atreva a remontar el vuelo, olvidando los viejos tics de la eterna política española.
Tuve ocasión de preguntarle, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, si no planea ya algún cambio en su Gobierno, dado que algunos ministros parecen ya quemados por unos meses de actividad frenética y de remar contra la corriente; por ejemplo, si no piensa que sería conveniente crear esa vicepresidencia económica que pudiese terminar con la diversidad de declaraciones y de actitudes ante la que está cayendo, y fuese una voz única y creíble la que nos hablase del futuro. Respondió el presidente, con galaica sorna, que lleva treinta años en política y cada verano ha escuchado hablar de ministros quemados y de conveniencias de una crisis de Gobierno, añadiendo que está satisfecho y orgulloso de la actuación de sus ministros. No, no habrá remodelación.
Llevo acudiendo a ruedas de prensa de primeros ministros más tiempo del que Rajoy lleva en política, y no recuerdo haber visto a un Gobierno tan presionado desde aquellos comienzos de 1981 que acabaron con la abrupta dimisión de Adolfo Suárez. Han sido, en efecto, siete meses de locos, en los que el Ejecutivo español ha hecho lo que ha podido o lo que le han dejado hacer, en los que ha habido más contradicciones que marcha firme, en los que los españoles se han empobrecido en casi un veinte por ciento, según dicen los que saben, y en los que no sé si el respeto internacional por nuestro país ha aumentado mucho, mientras que la cohesión interna, incluyendo la territorial, sin duda se deteriorado.
Y conste que no caeré en la simplificación de culpar de ello al equipo de Mariano Rajoy, ni a él mismo; ya digo que se ha hecho lo que se ha podido, y dudo mucho que otros, por ejemplo Alfredo Pérez Rubalcaba y sus gentes en el PSOE -valore cada cual estaturas políticas-, hubiesen sabido o hubiesen sido capaces de hacerlo mejor.
Tengo a Rajoy por persona honrada, intelectualmente capaz y todo lo independiente que se puede ser en medio de ese marasmo que ni él, ni su huésped Monti, ni, me temo, el omnipotente y arbitrario Mario Draghi, ni usted, ni yo, ni los "cabezas de huevo" que rigen Europa, comprendemos. Claro que tiene razón Rajoy cuando dice que las oscilaciones tremendas de la prima de riesgo carecen de sentido; pero ni él ni nadie parecen capaces de sujetarla. Esta crisis tiene mil padres y, por tanto, no tiene ninguno; tiene docenas de enfermeros para remediarla, y ya se sabe que un médico te cura, dos te matan; en España, cada economista tiene su propia explicación y su propia receta y lo peor es que parece que lo propio ocurre en la mesa del Consejo de Ministros. Y así, claro, esto no anda. O peor: anda*hacia atrás.
Me arriesgaré a aventurar que lo que le ocurre a Rajoy es que no es capaz de soltarse del trapecio para dar el triple salto mortal* en política. Porque es Política lo que están reclamando ahora los mercados, los ciudadanos, los mandatarios europeos y los colegas periodistas de esos grandes medios de comunicación que hacen estremecer las bolsas con un titular. Me preocupó su respuesta a mi pregunta sobre la remodelación, como me preocupó su insistencia en que él debe gobernar en solitario porque lo está haciendo bien y tiene, al fin y al cabo, mayoría absoluta. Como, por otro lado, me inquietó el hecho de que, en sus cuarenta minutos de explicación previa a la rueda de prensa, el presidente no nos ofreció ni un dato, ni una idea, ni un pensamiento nuevos: parecía un profesor explicando a sus alumnos algo torpes (bueno, creo que él piensa que los periodistas somos algo torpes, en general) una lección mil veces repetida.
Entré esperanzado en la rueda de prensa. Salí desilusionado. Sé que Rajoy, en quien se concentran ahora todo el poder y todas las soluciones, ha marchado de vacaciones a su Galicia a meditar. También sé, o creo saber, que puede dar mucho más de sí de lo que le hemos visto en estos últimos días. Además, ya digo: después de él, el diluvio. Así que más nos vale que acierte.

MADRID, 04 (OTR/PRESS)
Los mercados sirven ya para poco, excepto para ponernos a todos de los nervios. Es obvio que su principal labor que es reflejar los fundamentales de las empresas que cotizan en ellos no la cumple. Las bolsas se han convertido en parques temáticos donde la mayoría de los inversores viajan en montañas rusas que ponen en marcha unos cuantos.
Cómo es posible que el IBEX, por ejemplo, un día caiga a plomo un 5 por ciento y a las 24 horas suba un 6 por ciento. Cómo es posible que las palabras del presidente del BCE puedan un día ser interpretadas de absolutamente positivas y a las pocas horas, otras palabras -por cierto igual de crípticas- de forma absolutamente negativas. O que el presidente del Gobierno haga balance de la marcha de su gobernanza y comente que para tomar una decisión debe esperar a algo tan sensato cómo ver en qué se traducen las palabras de Draghi y no las posibles interpretaciones de unos y otros. Es lógico que entonces se interprete que nos van a dinero y los valores bancarios sumen subidas del 8 por ciento.
Esta locura debería ser parada. Millones de familias de todo el mundo han confiado sus ahorros a un mercado manejado hasta el límite. Todo esto empieza a parecer una gran farsa donde unos pocos juegan con el dinero de todos. Lo importante del viernes no debería ser otra cosa que la de escuchar a un presidente del gobierno que está tomando las medidas necesarias, después de años de desastre, para reconducir un país quebrado económica y socialmente. La certeza de que la estabilización de las cuentas públicas nos llevará por el buen camino es lo mollar.
Y que un ajuste tan duro es posible que requiera que nuestros socios, de una forma o de otra y dada las diferencias impresentables en su coste de financiación, algún tipo de ayuda. ¿Ahora nos vamos a rasgar las vestiduras por ello? De aquí a 2014 habrá que recortar gastos por una cifra superior a los 80.000 millones de euros. ¿Podremos hacerlo solos si no se rebaja el coste de nuestra deuda porque nadie hace nada? Rajoy exige más Europa. Tiene todo el sentido el mundo si se quiere seguir por ese camino. Si se está buscando otro, que nos lo digan.

MADRID, 04 (OTR/PRESS)
Cuando tan grande es el duelo de todos nosotros, cuando el presidente Rajoy no cuenta en su única rueda de prensa que ha enviado un plan a Bruselas con mas y mas recortes, sale el presidente de los socialistas madrileños con una propuesta rompedora.
Tomás Gómez, que se la tiene jurada a la actual dirección socialista porque le pusieron zancadillas sin cuenta para que no fuera reelegido, defiende la originalidad de vetar por ley al Opus Dei para ocupar cargos públicos.
En su afán por distanciarse de la línea Rubalcaba, al que acusa de hacer una oposición blanda y condescendiente con el PP, quiere echar del Gobierno y de la administración en general a quien pertenezca a la "Obra", que en el caso del PP se quedarían en cuadro.
No está el país, ni la sufrida ciudadanía, para estas distracciones bienintencionadas. La situación es de emergencia y los dirigentes políticos deberían, por una vez y sin que sirva de precedente, dejar de lado sus guerras intestinas y sus ambiciones personales para hacer propuestas serias con alternativas a la gestión de Rajoy. Es cierto que a Rubalcaba le esta costando convencer a los suyos de la necesidad de apoyar al Gobierno ante Europa.
Es cierto que no quiere repetir la vergonzosa oposición que en momentos no tan malos como los actuales hicieron desde la calle Génova. Pero los españoles, anonadados por el rosario de recortes que están imponiendo Rajoy y los suyos sin explicar los motivos y alcance de los mismos, apelando a la perseverancia y el sacrificio como forma de salir de la crisis, reclaman de la oposición propuestas alternativas. Ya que son tenues en las criticas por lo menos que cuenten que harían ellos de estar en el poder.
Cuando incluso los votantes del PP, desengañados por los recortes a su calidad de vida (esos recortes que en campaña electoral se negaron) reniegan de su papeleta, no hay una alternativa clara, con propuestas, sin trampas, relatando los sacrificios necesarios pero también los objetivos de crecimiento.
Cuando nos encaminamos, inexorablemente, hacia el segundo rescate el principal partido de la oposición no puede limitarse a repetir: "rescate no, rescate no". Ya que, el Gobierno no se cree en la obligación de explicar a los Españoles hacia donde vamos, que sea el PSOE quien diga que es lo que haría para salvar al país de los hombres de negro.
La oposición no se hace con propuestas pintorescas y sin alternativas. Así se justifica el crecimiento de dos agrupaciones minoritarias como son: UPyD e IU. La primera solo defiende y con ardor la evisión/desmontaje del sistema autonómico y la segunda incordia al Gobierno todo lo que puede y se suma a cuantas manifestaciones se convocan.
En tiempos de zozobra son dos clavos ardientes a los que agarrarse, por eso suben en la encuestas. Hace falta una oposición solvente.

MADRID, 04 (OTR/PRESS)
Agosto siempre ha sido un paréntesis de la vida cotidiana, incluso para los que no han podido desplazarse de su lugar de residencia a otro más idóneo para el descanso.
Todo parece haber cambiado en nuestras vidas porque la crisis es una coraza que nos envuelve y nos condiciona en todas nuestras manifestaciones vitales.
A partir de este año, la austeridad va a convertir el bálsamo de agosto en "intranquilo", porque la escasez que amenaza a casi todos los ciudadanos es una preocupación que no puede disolverse ni siquiera en vacaciones. Los mercados no descansan y la angustia sobre el futuro condiciona todas nuestras emociones.
El calor, en agosto, acelera la evaporación del agua y la condensación de las nubes. Se están cargando para el diluvio de septiembre. La vuelta al colegio será una pesadilla: subida monstruosa del IVA en el material escolar; encarecimiento de las matriculas universitarias; supresión de becas de comedor y cierre de guarderías. Ese es el escenario en el que comenzará el curso para las familias españolas.
Los funcionarios han vuelto a tener una reducción salarial con la supresión de la paga extraordinaria de Navidad. Sigue sin haber crédito para las familias y las empresas. No hay otros horizontes porque se ha demostrado que los recortes solo paralizan más la economía. Los políticos no tienen otra respuesta que la imposición de nuevos sacrificios sin horizontes de recuperación económica.
Agosto ya no es un paréntesis; solo una espera para apretarnos más la vida. Y el parón de las vacaciones solo significa la soledad de esa angustia que lo envuelve todo.
Los datos hacen inevitable una explosión social que siempre sucede cuando las sociedades no encuentran salida. La desconfianza en los políticos y en las instituciones son la espoleta para que la calle reviente. Y mientras tanto, nuestros representantes han dejado de serlo porque ni siquiera gozan de autonomía para hacerse responsables de sus soluciones que les vienen impuestas por aquellos que no les duelen nuestros sacrificio.
Este año, agosto solo carga las tormentas que se manifestarán en septiembre. Solo hay que rogar para que sean pacíficas

MADRID, 03 (OTR/PRESS)
Este es mi resumen personal de una hora -cuarenta minutos de introducción y poco más de veinte de preguntas_ de comparecencia, rara avis, del presidente del Gobierno ante los medios tras el Consejo de Ministros. Debo, en primer lugar, ser coherente con la aspiración, largamente cultivada y tantas veces frustrada, que hace que los periodistas pidamos más comparecencias ante los medios de los políticos, en general, y de este presidente del Gobierno, en particular.
Lo que ocurre es que pienso que, con la cantidad de ojos nacionales e internacionales que se fijan en cualquier español importante protagonista de una aparición de estas características ante la prensa, Rajoy bien podría haber aprovechado un poco mejor su presencia en el atril de La Moncloa para haber hablado más de un futuro de altos vuelos que del pasado. O para haber hecho algún anuncio que provocase titulares y hasta bajadas de prima. No fue así,y bien que siento decirlo. Fue, más bien, la rueda de prensa de los once "noes". A saber:
-No hubo autocrítica. El Gobierno sabe lo que tiene que hacer, dijo, lo está haciendo bien y esta buena actuación dará sus frutos a su debido tiempo (sin especificar). Rajoy dice que comprende que a mucha gente no le guste lo que está haciendo (a él mismo no le gusta, repite), pero la misión del Gobierno es gobernar, y eso es lo que está haciendo, asegura.
-No habrá, por tanto, gran pacto con los socialistas. Repitió el presidente que el mandato que ha recibido de los españoles el Partido Popular es gobernar. Ya hay, de hecho, un acuerdo con Pérez Rubalcaba -con quien admitió que habla mucho- en temas europeos, y eso parece ser bastante para el presidente.
-No habrá remodelación ministerial. Coherente con la falta de autocrítica, dijo que se siente orgulloso y satisfecho con la actuación de sus ministros.
-No desmiente que pueda pedir una intervención del rescate europeo. Pero tampoco lo confirma. Simplemente, tiene que saber, dice, cómo concreta el Banco Central Europeo las medidas que hayan de tomarse, y, después, el Gobierno español adoptará una decisión.
-No hay críticas a Draghi. Se cuidó muy mucho el presidente de criticar -más bien, la elogió-- la ambigua actuación del presidente del BCE cuando compareció ante los medios el pasado jueves, haciendo subir espectacularmente la prima de riesgo y haciendo bajar, al tiempo, los valores en las Bolsas.
-No hay críticas a las instancias europeas. Reveló, eso sí, que ha escrito a los máximos responsable de la UE, Van Rompuy y Durao Barroso, transmitiéndoles algunas sugerencias sobre temas cruciales como la unidad fiscal, la bancaria o la supervivencia del euro.
-No habrá bajada de pensiones. Al menos, hasta fin de año, dijo.
-No tiene tomada decisión alguna sobre la prórroga (o no) del subsidio de cuatrocientos euros a quienes han agotado la prestación del desempleo. Y eso que tal prórroga deberá anunciarse (o no) ya a mediados de este mes.
-No hará referéndum sobre sus medidas. Dijo que nadie le había pedido tal cosa, aunque los informativos a esas horas hablaban de que los sindicatos e IU lo solicitan.
-No habló apenas sobre medidas a adoptar en el futuro, aunque, en su largo preámbulo, dijo que sí lo haría.
-No respondió directamente a la pregunta sobre si, finalmente, se aceptará el pacto fiscal para Cataluña.
Toda intervención de un presidente del Gobierno ante los periodistas, que preguntan lo que quieren (aunque se limitó el tiempo de las preguntas a menos de media hora, tras una introducción profesoral que duró cuarenta minutos), tiene que ser considerada importante. Por lo que dice, por lo que calla, por lo que sugiere. No quiero entrar en más consideraciones subjetivas: la rueda de prensa "de los once noes" dio de sí lo que dio de sí. Que el amable e inteligente lector sea quien valore.

MADRID, 03 (OTR/PRESS)
Cómo será el Draghi ese, que "los mercados" comen, al parecer, de su mano. Claro que también hay quien supone que es al revés, que es Draghi el que come de la mano de los dichos entes espúreos. Sea como fuere, lo que dice Draghi va a misa, y como no ha dicho ni que sí ni que no, sino más bien todo lo contrario, pues "los mercados" no saben si hundirnos mucho o hundirnos un poco menos, aunque para hundirnos a base de bien nos valemos nosotros solos, bien que contando con la valiosísima ayuda de éste Gobierno.
Ahora bien; ¿quién demonios es ese Draghi, Mario Draghi, en cuyas manos está que nos vayamos o no, definitivamente, a hacer puñetas? Muy sencillo: una criatura inquietante. Hace unos días se supo que la Unión Europea, su organismo interno de supervisión, le había abierto una investigación al suponerle carente de la independencia necesaria como presidente del Banco Central Europeo por ser miembro de un club o foro internacional de líderes financieros del sector público y privado, el llamado Grupo de los Treinta.
¡Acabáramos! Este hombre, que ha sido director del Banco Mundial, vicepresidente de la empresa (Goldman Sachs) que asesoró a Karamanlis sobre la forma de ocultar el déficit griego, director general del Tesoro italiano y presidente del Comité de Privatizaciones durante diez años, una época marcada en Italia por los casos de corrupción que generó el siroco privatizador precisamente, este hombre, digo, lo reúne todo, particularmente los arcanos de ese machihembramiento entre política y negocios que tanta desgracia y tanta ruina ha arrojado sobre los pueblos del mundo, el español entre ellos.
Esperar que la salvación de nuestras finanzas, o su respiro momentáneo cuando menos, dependa de lo que diga o deje de decir Draghi, éste Draghi o cualquier otro Draghi, describe perfectamente la situación de caos que resulta de la acción de éste Gobierno que mira sólo para arriba, como los agricultores al cielo, y poco, y mal, para abajo, apara adentro. Le ponga velas o le haga vudú el Gobierno a ese Draghi, España nunca debiera descender, en su dignidad nacional, tanto.

MADRID, 03 (OTR/PRESS)
!Otra vez! caen chuzos de punta sobre nuestro país. !Otra vez!, tras las ambigüedad del BCE y la tibia respuesta del Draghi ,tenemos la prima de riesgo disparada y estamos abocados a tener que asumir una deuda que nos pone el agua al cuello. Alemania no quiere darnos un respiro y de nada sirve que agencias de calificación como Standard& Poor"s nos eche piropo y, de por hecho, que vamos a recibir ayuda.
Siguen cayendo chuzos de puertas afuera y de puertas adentro la insumisión de Cataluña y Andalucía viene a complicar aún más las cosas. Hemos oído de todo y por su orden, que si el gobierno quiere humillar a Cataluña, que si las las condiciones impuestas por Montoro lesionan el principio de igualdad de los españoles, incluso que es un ataque por tierra mar y aire a los andaluces. Las demás autonomías guardan un prudente silencio. Unas porque están gobernadas por el PP y no quieren enmendarle la plana al presidente del Gobierno, y otras como Asturias o Canarias también muestran un rechazo ideológico al asunto.
Sea como fuere la imagen de un país en el que hay 17 reinos de taifas donde cada uno hace de su capa un sayo, quiere imponer sus propias normas y se niega a aceptar lo que el Gobierno Central le pide para intentar salir del agujero, es letal. De poco sirve tanto esfuerzo y tanto sacrificio si, al final, todo se reduce a una mera cuestión ideológica y todo depende del color político del Gobierno Central o autonómico de turno.
El plantón de Cataluña y el boicot de Andalucía, solo horas después de que Griñan hiciera la escena del sofá en la Moncloa y se llenara la boca hablando de lealtad, es solo el síntoma de que en este país no hay manera, que aquí jamás de los jamases podremos ir todos a una porque hay demasiada mezquindad y miopía política en esta generación de dirigentes.
Vamos al hoyo y eso si lo haremos todos juntos, porque si la ayuda del BCE no llega no habrá manera de enderezar la situación. El Gobierno tiene armas legales para controlar el déficits de las comunidades autónomas. La ley de estabilidad permite que sean intervenidas las que no cumplan y, puestos a las malas, hasta el articulo 155 de nuestra Constitución permite actuar en caso necesario. En él se dice, claramente, que si una autonomía incumple las leyes del Estado, el Gobierno "podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones".
Entre esas medidas figura la de poner bajo su mando a las autoridades de la comunidad insumisa, que tendría que obedecer al Gobierno de la Nación.
Yo, personalmente, no creo que se vaya a tener que recurrir a la Carta Magna porque en el camino hay mucho margen de maniobra, sobre todo teniendo en cuenta que Cataluña ya ha pedido el rescate y si con su actitud impide que el Gobierno pueda cumplir los objetivos de déficits que pide Bruselas y el asfixiante problema de financiación, tal vez esa ayuda no les tenga que llegar, al menos de momento. Antes de aplicar el articulo 155 se pueden dar muchos pasos previos en las autonomías insumisas, como puede ser la intervención de sus cuentas o la retirada de la cesión de tributos por ejemplo.
En todo caso es muy lamentable que nuestro país, con un Gobierno estable elegido mayoritariamente en las urnas, no pueda dar una imagen de unidad, mientras que en Italia con Monti no se oiga un ruidito y de la sensación de que no existe ninguna discrepancia territorial, al menos de puertas para fuera. La rebelión de las comunidades autonómicas están minando no solo la credibilidad del Gobierno ante sus socios europeos y el BCE sino también la confianza de los ciudadanos en quienes nos gobiernan. !País, que País!

El cubano-gallego (Santiago de Compostela) Javier Fernández Castillo, músico profesional de carrera, de 40 años (natural de Santiago de Cuba, 1972), ha estado en huelga de hambre ante la embajada cubana en Madrid por el cumplimientos de los derechos humanos en Cuba, desde el 23 de junio 2012, es decir, 40 días. Javier Fernández, después de ser ingresado grave en el Hospital Universitario La Princesa de la Consejería de Sanidad de la Autonomía de Madrid, ha abandonado la huelga de hambre en la que fue apoyado, noblemente y desde el primer momento, por el medico cubano Ismeli Iglesias Martínez, el cual, anteriormente, atendió al destacado disidente cubano Guillermo Coco Fariñas cuando hizo su huelga de hambre en Cuba.
Javier Fernández, para dejar su huelga de hambre, en un comunicado público, había pedido al Gobierno español del Partido Popular (PP) liderado por Mariano Rajoy (actual presidente-primer ministro del Gobierno de España), al principal partido de la oposición, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), al resto de fuerzas políticas representativas y a la Iglesia católica española, que se pronuncien públicamente y actúen, con relación al régimen comunista cubano, en su nación y ante la comunidad internacional, para exigir que en Cuba, y cuanto antes, se respeten los derechos humanos y, en especial, los siguientes recogidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos en los artículos 1, 5, 9, 13, 18, 19 y 20 y que hacen referencia: a la libertad, dignidad, igualdad ante la ley, etc.; a no verse sometidos a tortura y tratos degradantes; a no ser detenidos, presos ni desterrados arbitrariamente; al derecho a circular libremente y entrar y salir libremente en el país; a la libertad de expresión, de reunión, manifestación, etc.
NUEVO LLAMAMIENTO POR EL CUMPLIMIENTO DE LOS DERECHOS HUMANOS EN CUBA.
Después de estos 40 días de huelga de hambre del cubano-gallego Javier Fernández por el cumplimiento de los derechos humanos en Cuba y para los cubanos de dentro y fuera de la isla caribeña, un grupo de profesionales, empresarios, intelectuales, escritores, artistas, activistas, etc. de izquierda, marxistas, cubanos y no cubanos, vinculados activamente con publicaciones progresistas (liberales en americano) en papel e Internet, con el Partido Socialista Obrero Español y publicaciones apoyadas por esta fuerza, con otras fuerzas de izquierda y también con el régimen comunista cubano, etc., donde alguno ha ocupado importantes cargos, seguido alguna de sus campañas, etc.; este grupo de firmantes ha hecho público, el uno de agosto 2012, un documento titulado: Llamamiento urgente por una Cuba mejor y posible. Vivimos tiempos cruciales.
En este Llamamiento se pide el cumplimiento de una importante serie de derechos humanos contemplados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en la Carta de Naciones Unidas y en otros tratados internacionales, alguno de ellos firmados por Cuba comunista pero que hasta ahora no los ha cumplido y ha venido persiguiendo con saña a los cubanos que han tratado de cumplirlos, aplicarlos.
Este Llamamiento pide el cumplimiento de una serie de importantes y fundamentales derechos humanos, democráticos y ciudadanos que, de aplicarse realmente y sin trampas, supondrían la democratización real de Cuba.

A mí me encanta Gila. Cuando era pequeña lo oían mis padres en la radio. Yo no entendía nada pero me divertía ver cómo se desternillaban de risa. Luego, de mayor, lo redescubrí y me hice tan fan de su humor, que de tanto oír sus cintas, sé casi de memoria todas sus crónicas de guerra y asuntos domésticos. Gila era un filósofo de la vida española de posguerra, un genio del humor capaz de hacernos reír de nuestras propias miserias a través de historietas entre lo surrealista y lo real. Pero esta España sigue teniendo ramalazos dignos de los monólogos de Gila, o al menos ese rincón del noreste, entre el mar y la montaña, llamado Cataluña, que se cree lo más de lo más. Si hace dos días nos pusimos colorados de vergüenza ajena porque en la histórica nacionalidad han tenido la ocurrencia de arremeter contra los viejos, no pagando el concierto a los geriátricos, dejándolos a merced de la disposición del centro a cumplir con su obligación humanitaria a pesar de la dificultad económica, la región de las embajadas y del tres por ciento y más cosas, que ahora ante su ruina pide auxilio al Estado al que no quiere pertenecer y contra el que hace referendos los fines de semana para azuzar a los andaluces que viven en sus ciudades dormitorio, lanza el dardo hacia los escolares de menos recursos.
La noticia surrealista de hoy es que la Generalitat cobrará tres euros a los niños que lleven tupper al centro escolar. Viene esto porque varias asociaciones de padres, debido a la crisis económica, han contemplado que sus hijos lleven la comida de casa, con lo cual podrían ahorrarse el coste del menú, que oscila entre cinco y seis euros. De entrada no estoy de acuerdo con el enfoque porque podría abrir una brecha entre los niños pudientes que comen en el comedor y los pobres del tupper. Los sambenitos nunca son buenos, y menos en el mundo infantil en el que lo simbólico ocupa una dimensión importante. Pero opiniones aparte, lo cierto es que la “operación fiambrera” fue aprobada por el departamento de Enseñanza de la Generalitat, y a partir de este curso los chicos podrán optar por esta alternativa al comedor escolar. Pero el ahorro de las familias no será tanto, como se puede colegir de este titular: “Cataluña cobrará tres euros al día a los niños que lleven tupper al colegio”. Surrealista. El cobro es por utilizar las instalaciones. Es esto lo que me ha hecho volar al universo “giliano”. En uno de sus monólogos en el que hacía de padre de familia, echaba chispas contra la escuela por el monto de la factura. Entre otros conceptos, le cobraban por “desgaste de patio”. En su impotente reflexión decía el paciente padre que a él también se le gastaba el niño. Chascarrillos aparte, lo de la Generalitat es humor negro puro, impresentable. Casi tanto como lo de los viejos. ¡Quo vadis, Cataluña!
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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
✉ periodista@magdalenadelamo.com
☆ Suscripción gratuita
(02/08/2012)
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MADRID, 02 (OTR/PRESS)
Mientras Mario Draghi hablaba y dejaba bien claro que el BCE no va a comprar deuda soberana sino que los gobiernos deberán solicitarlo al Fondo de Rescate, en Moncloa, Monti y Rajoy, probablemente estaban tomando el postre, a base de helado, con el que ponían fin a su almuerzo. Al tiempo, la Bolsa española caía en un 5% y la prima de riesgo repuntaba mas de veinte puntos. Las palabras de Draghi cayeron como un jarro de agua fría. La culpa no es solo de la posición del BCE sino del candor con el que recibieron aquellas primeras palabras del máximo responsable del BCE cuando dijo que se haría todo lo posible para salvaguardar el euro. Ni mentó a España y la experiencia debería haber llevado a un entusiasmo más contenido.
Nunca nada en Europa es como parece. Nunca lo que se afirma, bueno o malo, se concreta de manera inmediata. Nunca nada llega a tiempo. Es verdad que Draghi levantó expectativas, pero no es menos cierto que el candor ajeno llevó a convertirlas en poco menos que milagrosas. Ayer quedó clara la cuestión: el BC no va a comprar bonos, ni va a hacer nada para que los mercados sigan su curso insaciable y desconfiando con España. De nada vale que el FMI valore positivamente las medidas adoptadas por España aunque hace apenas una semana sugería una nueva subida del IVA. De nada vale que el ministro de Finanzas finlandés diga que los mercados están siendo injustos con Italia y se supone que con España. De nada vale casi nada de lo que se hace. Valen más las reticencias finlandesas que han costado al Estado español el pago adelanto de 770 millones de euros y la posición de Holanda que ayer se opuso a la creación del método de licencia bancaria para la compra de bonos. El Norte -no solo Alemania- se impone al Sur.
Cuando se escriben estas líneas aun no han hablado ni Monti ni Rajoy, pero casi da igual. Draghi ha echado por tierra las expectativas de muchos y el camino está trazado. Quien quiera que se le compren bonos en las instancias europeas deben solicitar ese "rescate" -o como quieran llamarlo_pero no sin antes cumplir determinadas condiciones y se concederá o no después de un estudio "frío" de cada petición. Y aquí viene la duda. ¿Podrá España soslayar la petición de ese rescate?. Personalmente me temo que no. Con mas de 4.5 millones de parados, con la necesidad permanente de buscar financiación, con unos baremos de recaudación que difícilmente se van a cumplir, sin crédito, con ciudadanos ahogados por escasos sueldos y mayores impuestos, sin capacidad para consumir, con autonomías que se rebelan y con la obligación en setiembre de pagar 28.000 millones de euros en intereses, ¿es posible no pedir que nos ayuden?
Se impone el realismo y la humildad. Se impone un dialogo urgente entre Gobierno y PSOE que además de ejercer su legítimo derecho a la crítica, dada la situación de emergencia, esta casi obligado a presentar una alternativa a la política del Ejecutivo que incluyera alguna medida más que el impuesto a las grandes fortunas. Resulta imprescindible que se aparquen diferencias de corto recorrido y parece imprescindible que el Gobierno de Mariano Rajoy -aunque se achicharre en el intento- lance mensajes contundentes y a plazo fijo a quienes pretendan hacer la guerra por su cuenta y que se dirija a los españoles utilizando verbo, sujeto y predicado, sin circunloquios ni tratando de poner tiritas en donde es necesario enyesar. No cabe decir que el Gobierno haya mentido sobre la realidad española. El propio Rajoy, el pasado 11 de Julio, dio un diagnostico duro y claro de nuestra situación. Ahora hay que dar un paso más. ¿Alguien cree que en estas condiciones, España puede aguantar mucho más tiempo? Ni un solo experto lo cree.
Hay un antes y un después desde ayer al mediodía. El después comienza hoy mismo y ese después -ojalá me equivoque- nos conduce de manera casi inexorable a hacer lo que no que a nadie le gustaría tener que hacer que no es otra cosa que reconocer que así, como estamos y en soledad, no podemos.

MADRID, 02 (OTR/PRESS)
Nos comprará deuda el Banco Central Europeo o nos rescatará Europa, ya veremos, pero hay algo que sólo podremos hacer nosotros. El Informe del Fondo Monetario Internacional pone de manifiesto que la pobreza se ha disparado en España y que estamos padeciendo uno de los peores deterioros absolutos en la distribución de la riqueza. Desde que empezó la crisis hace cinco años, con el PSOE en el poder, las diferencias entre ricos y pobres han aumentado sustancialmente. Y alguien debería hacerse mirar porqué permitió, amparó o disculpó que los más ricos lo sean hoy igual o más y que los que eran pobres se hayan convertido en un inmenso ejército.
Más de un 1.700.000 hogares no cuenta con ingresos de ninguno de sus miembros y están condenados a la indigencia. Como recuerda el FMI, el 50 por ciento de los jóvenes está en paro, más de un tercio ha abandonado los estudios y los que consiguen un trabajo lo hacen en condiciones de precariedad. En estos años, sólo en Lituania ha aumentado más la desigualdad y nos hemos colocado en los niveles de Estonia o de Croacia, cada vez más lejos de la media europea.
La crisis no es igual para todos. Muchos que la sufren absolutamente y otros viven mejor que nunca. Las desigualdades salariales en España están entre las más altas de la OCDE y, lo que es peor, la pobreza tiene rostro de niño. Uno de cada cuatro menores vive en España en un hogar sin recursos, también la peor tasa de la Unión Europea. Decenas de miles de niños están en riesgo de exclusión social para toda su vida. Quienes gobiernan España están recortando en atención social, en dependencia, en cuidados para los más desfavorecidos, en derechos fundamentales... Lo que define a una sociedad donde la justicia social tiene algún valor es precisamente su capacidad para proteger a los más débiles, a los más vulnerables. Se recortan derechos, se deja sin apoyo a los dependientes, no se paga a educadores o trabajadores sociales, pero se mantienen asesores, embajadas y tantos gastos innecesarios. Muchas de esas medidas sólo tratan los síntomas y no son ni duraderas ni éticas ni aceptables. La jerarquía de valores está montada sobre una enorme farsa.
Una voz ajena, la del arzobispo de Dublín, Diarmuid Martín, decía recientemente que "si no ponemos en marcha políticas que den valor a los talentos de los más vulnerables, los marginados se encontrarán cuando acabe la recesión, aún más marginados y la sociedad será aún más frágil". Los pobres están entre nosotros. La miseria no ha llegado todavía a nuestra tierra porque como explica el escritor argentino Martín Caparrós, "miseria es la desigualdad brutal, concentrada en un mismo territorio y sus efectos de enchastre y de violencia: la humillación constante". Pero de alguna forma miseria es también que unos vivan a cuerpo de rey y otros no tengan para comer en un Estado de Derecho.

MADRID, 02 (OTR/PRESS)
Vaya por delante mi satisfacción, como periodista y como ciudadano, por el hecho de que, al fin, Mariano Rajoy se haya decidido a dar una rueda de prensa "en condiciones", este viernes tras el Consejo de Ministros. Cambio de estrategia, al menos en esto, que sin duda resultará beneficioso para todos, comenzando por él mismo, porque parto de la base de que el presidente tiene esta vez aprendida la lección -su última comparecencia, en la sede del PP, fue un pequeño desastre- y también de que viene dispuesto a responder a cuantas preguntas se le formulen. Y es que las cuestiones sobre las que los informadores podemos interrogarle, con un país verdaderamente en la encrucijada, son muchas y de calado.
Yo pienso asistir, pero sin duda me dejaré muchas cosas en el tintero, porque seguro que, en el mejor de los casos, solo tocaré a una pregunta. Menos mal que mis compañeros con toda certeza no desperdiciarán la oportunidad de saciar nuestra curiosidad, que es más bien ansiedad. Por eso, amable lector, le propongo un ejercicio que es mucho más que un juego: usted, además de lo que sigue, ¿qué le preguntaría este viernes al presidente del Gobierno?
A mí, por mi parte, me inquietan las siguientes cuestiones (entre otras muchas, claro; pero no quiero hacer este comentario interminable):
-¿Cuándo se va a decidir a hacer una crisis de Gobierno y a nombrar un vicepresidente económico, separando, de paso, del Gabinete a algún ministro que ya está quemado?
-Sabemos que el presidente habla telefónicamente con Rubalcaba, pero ¿cuándo se va a concretar, si es que le parece conveniente, un verdadero pacto de Gobierno para hacer reformas en profundidad?
-Suponiendo que sea favorable a este pacto, ¿abarcaría una reforma constitucional que modifique el funcionamiento del Estado de las autonomías no solo en materia de gasto, sino también políticamente, por ejemplo admitiendo la fiscalidad que reclama Cataluña? ¿Hasta dónde piensa plantear estas reformas cuando, en septiembre, se reúna la Conferencia de Presidentes Autonómicos?
-Si se diese la posibilidad tras las elecciones vascas, ¿apoyaría un nuevo pacto entre Patxi López y Basagoiti similar al vigente hasta hace tres meses para impedir que gobernase una coalición independentista?
-Y, hablando de pactos, ¿qué tal intentar un nuevo pacto de La Moncloa con las fuerzas sociales? ¿Se trató de eso en la reunión semisecreta celebrada hace unos días en La Moncloa con los señores Méndez y Toxo?
-En el capítulo de los recortes, ¿hasta dónde el adelgazamiento del Estado? ¿Se llevarán a cabo los que atañen al número de políticos existentes en los parlamentos autonómicos, se suprimirá alguna diputación, se eliminarán algunos de los privilegios de la llamada "clase política"?
-Y, ya que estamos con la clase política, ¿qué reflexión le merece al presidente el hecho de que ni él ni ningún ministro, ni ningún miembro de la oposición, apruebe en la valoración de las encuestas, y que tanto él mismo como Pérez Rubalcaba hagan coincidir a alrededor de un ochenta por ciento de los encuestados, que dicen desconfiar "bastante o mucho" de ambos?
-¿Está en condiciones de asegurar que ya no habrá nuevas medidas de recorte en la economía de los ciudadanos, tal como ha aconsejado el Fondo Monetario Internacional?
-¿Apoyaría desde su Gobierno una reforma en el funcionamiento de la Unión Europea, que actualmente es bastante poco democrático?
-¿Son ciertas las malas relaciones con Merkel que se le atribuyen en algunos mentideros europeos?
-¿Por qué cree que los medios extranjeros e incluso los comentaristas económicos internacionales tratan mejor a la Italia de Monti que a la España de Rajoy?
-¿Piensa que una buena Ley del Emprendedor, que ya se retrasa demasiado, serviría para crear empleo a base de facilitar el nacimiento de trabajadores autónomos?
-¿Qué medidas se le ocurren para combatir el "otoño caliente" que todo indica que nos espera a la vuelta de la esquina?
-En general, ¿qué entiende el presidente por "ofensiva política"? ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar en la regeneración de tantas cosas como se han puesto en tela de juicio en los últimos ocho meses?
Ya sé, ya sé que a usted, inteligente lector, se le ocurren muchas más cosas que se le podrían preguntar al atribulado presidente del Gobierno de este no menos atribulado país llamado España. Pero, con que contestase con cierta enjundia y sin echar balones fuera a la mitad de las cuestiones arriba planteadas, tendremos titulares abundantes para todo el fin de semana, y es posible hasta que, si esas respuestas son las que deberían ser, incluso baje la prima de riesgo el lunes. O no... que diría el Rajoy más genuino.
En todo caso, ya digo: anote aquí su pregunta y envíela al buzón de La Moncloa. Quién sabe: tal vez, ahora que estamos hablando de nuevas formas de gobernar, algún día se la contesten.

MADRID, 03 (OTR/PRESS)
Isabel Pantoja cumplió el pasado dos de agosto cincuenta y seis años, lo celebró en Cantora y rodeada de los suyos en una fiesta que duró más de veinticuatro horas.
La tonadillera llegó a la finca dos días antes, posiblemente para ultimar los detalles de la fiesta y prepararse también para los conciertos que le esperan a lo largo del mes de agosto por algunos puntos de la costa española.
Ya por la mañana se pudo ver al cantaor Miguel Poveda y a un amigo desayunando en una cafetería cercana a la finca. Más tarde llegarían Raquel Bollo, así como otras personas de confianza de la tonadillera.
Paquirrín y Jessica Bueno embarazada de cinco meses tampoco quisieron perderse este encuentro tan especial, sobre todo para Isabel Pantoja, que muy pronto tendrá que enfrentarse a la sentencia por su imputación por blanqueo de capitales.
Este ha sido un cumpleaños especialmente complicado para la artista, ella siempre ha defendido su inocencia pero ahora es el juez quien tiene que meditar y sentenciar los hechos que la imputan.
La cuenta atrás para escuchar el veredicto ha comenzado, la sentencia saldrá en menos de seis meses, es posible que antes de que finalice el año Isabel ya pueda respirar tranquila ¿o tal vez no?; No las tiene todas con ella, la Fiscalía pide tres años y medio de cárcel, algo que la asusta y la atormenta.
Celebrar su 56 cumpleaños en la intimidad de su casa y con su gente ha supuesto algo muy especial teniendo en cuenta lo que se le avecina. Pero si durante el día hubo barbacoa, baños de sol, piscina, y charlas de sobremesa, por la noche corrió el vino, las copas y por supuesto una buena fiesta flamenca amenizada por Falete, otro gran amigo de Pantoja.
Pero en ese gran jolgorio faltó la que durante décadas ha sido íntima amiga de Isabel y una de sus grandes defensoras en las continuadas polémicas que han perseguido a la artista, hablo de Chelo García-Cortés. Pantoja se enfadó con la periodista por un asunto que tiene que ver con Chabelita, el enfrentamiento ha llegado a tal punto que entre ellas ya no existe ningún tipo de relación, no hablan por teléfono, ni se ven, por lo que no es extraño que Chelo no haya felicitado a la que durante tanto tiempo fue su amiga famosa más preciada.
Pasada la resaca del fiestón Isabel Pantoja tendrá que estar lista para su intensa gira de conciertos en este mes de agosto, el primero de la lista será el próximo día nueve en el Auditorio del Parque Isla Cristina en Huelva, después desfilará por Jerez de la Frontera, Algeciras, Torrevieja y Almería.

La Generalitat de Cataluña no pagará a los geriátricos los conciertos de julio. Esto pone en peligro la viabilidad de varias residencias de ancianos, que tendrán que hacer milagros para afrontar los gastos de alimentación, limpieza, mantenimiento y personal. Ya han pedido a sus familias que se los lleven hasta que el problema se solvente, pero nadie quiere viejos en casa, máxime en verano. Por estas fechas, la costumbre es aparcar a los abuelos en centros especializados, mientras la familia se toma la paella en el chiringuito de la playa. Las imágenes que ilustraban la noticia mostraban a personas mayores –algunas imposibilitadas—, sentadas, haciendo ejercicios con pelotas y otros juguetes, una suerte de taller para ralentizar la carrera del Alzheimer o mejorar la movilidad de las extremidades superiores. La visión de los viejos, confinados en estos “morideros”, ahora sin financiación, me pareció un fotograma de película en blanco y negro de otro lugar y de otro tiempo. Pero no, era España, el país de Europa que tiene más kilómetros de AVE, más parlamentos, más políticos, más organismos públicos, más cargos de libre designación, más trabajadores de la función pública, más asesores, más universidades por provincia, más embajadas y más nuevos ricos camino de ser nuevos pobres. Pero para los viejos no hay. La locución y el paneo de los viejos me estremeció y me trasladó a Alemania, no a la de ahora, de Angela Merkel, la gran emperatriz del euro, sino a la Alemania nacionalsocialista de Adolf Hitler. No era país para viejos aquel, menos aún que el que nos pinta el autor Cormac McCarthy, que daría lugar a la oscarizada película de Joel Coen. ¿Qué hubiera pasado por la mente del doctor Pfannmüller de haber visto a estos viejecitos haciendo rehabilitación con las pelotas? Seguro que cortaba por lo sano y los hacía morir de inanición, a la manera de aquellos sórdidos centros del Tercer Reich, entre otros, el Hospital Psiquiatrico de Eichberg, dirigido por el doctor Friedrich Mennecke. Este ángel de la muerte prohibía alimentar a los enfermos por sonda. “Quien no puede alimentarse solo, tampoco necesita vivir”, era su justificación. En los años cuarenta la eugenesia y la eutanasia en Alemania eran prácticas rutinarias, que tenían como origen la pérdida de valores en medio de una gran crisis económica, y como fin, la consecución de una raza pura, sin lugar para viejos e imperfectos. En ese tiempo, se publicaban fotografías de minusválidos con mensajes como: “¿Merece la pena gastar 40.000 marcos para cuidar esta vida sin valor?” Esto, aunque no tan a las claras, puede volver a ocurrir.
El ser humano es muy permeable a la manipulación, y las técnicas empleadas son muy sofisticadas. Lo estamos viendo estos días en las críticas al ministro Gallardón por querer proteger al nasciturus. Vivimos en una sociedad utilitarista que ya practica el nazismo, aunque disfrazado con eufemismos, amparada por leyes que han transformado los delitos en derechos. Díganme si no qué es el cribado prenatal, que permite eliminar a los malformados, y díganme también para qué son las inyecciones de cloruro de potasio. Para la gripe, no. En estos tiempos se ha bajado considerablemente el listón de matar. Ya advertía de esto hace dos décadas el doctor Leo Alexander, especialista en Psiquiatría del Ministerio de la Guerra en los procesos de Nuremberg. Sin embargo, está penalizado llamarle nazi a alguien que practica lo que los nazis practicaron con la ley en la mano. Que se lo pregunten si no a Miguel Ángel Rodríguez, que fue condenado por aplicarle al doctor Montes el calificativo de nazi, mientras el aludido doctorcito del Severo Ochoa de Leganés se iba de rositas. ¡Incluso hubo que retirarle en el auto la alusión a posible mala praxis! ¡Paradojas y cosas de la justicia¡ Pero volviendo a Cataluña, por favor, señores políticos, ¡un poco de humanidad, de sentido común, de decencia y de vergüenza!
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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
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(02/08/2012)
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LOS GÓMEZ
Gómez Bermúdez es el nombre de uno,
Gómez Benítez el otro se llama,
es una pareja que nos escama,
y en un tribunal no quiero a ninguno.
Porque este par jurídico montuno
es una pura y perfecta amalgama
de la tremenda y pútrida dolama
que hoy tanto aqueja al quehacer tribuno.
A ambos les simpatiza el de la ceja.
Bermúdez con los moros criminales
ofreció unas sentencias en bandeja.
Benítez quiere fuera de la reja
a tantos inocentes abertzales,
y en muchas cosas se le ve la oreja.
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___________________
Por Salvador Freixedo
Último libro del autor:
«LA EXPAÑA DE Z»
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(18/07/2012)

MADRID, 01 (OTR/PRESS)
La canciller Angela Merkel ha dado una nueva muestra de ser prisionera de su electorado en una trampa que ella misma ha tejido. Los "vagos y malgastadores del sur" no son bien vistos por la opinión pública alemana en una imagen a la que ha colaborado el gobierno alemán y la prensa sensacionalista.
Las autoridades alemanas, a través de su vicepresidente y ministro de economía, Philipp Rösler, han invitado al presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi a centrarse en la vigilancia de la inflación y a abstenerse de cualquier tentación de actuar como un banco central al uso inyectando dinero en el sistema para aliviar las tensiones financieras.
Alemania hace ya algún tiempo que no guarda las formas. La autonomía del Banco Central Europeo está más que entredicho ante la formidable máquina económica alemana. La canciller Merkel no oferta disimulos y cada vez que se abre una expectativa de flexibilizar el crédito desde las instituciones europeas, acciona el freno mirando un electorado que cada vez actúa más de acuerdo a intereses nacionalistas alemanes.
La pinza que sufre Merkel está formada por la realidad de un Euro amenazado en su supervivencia por la crisis española e italiana y por la vigilancia a la que le tiene marcada la opinión pública alemana. Las decisiones de las instituciones europeas amenazan con tomar sus decisiones más transcendentes tarde, mal y nunca. Ahora las presiones son además de la administración Obama que observa la economía europea con preocupación. Existe conciencia en el Partido Demócrata que una recesión generalizada en Europa podría ser letal para las ambiciones del presidente Obama.

MADRID, 01 (OTR/PRESS)
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, que tanto luchó por traer los Juegos Olímpicos a Madrid, ha emprendido ahora su propia carrera hacia una meta que no es otra que el palacio de La Moncloa.
Gallardón siempre soñó con ser el presidente más joven de la historia de España, desde que Fraga le pusiera al frente del partido siendo un chaval, creyó que su meteórica carrera política iba a ser más corta y menos tortuosa de lo que luego ha resultado. Ahora peina canas hasta en la cejas y cree llegado el momento del acelerón final.
Las encuestas narran un desgaste insólito de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno. Insólito porque solo lleva ocho meses en el poder. Sus propios votantes consideran que le falta liderazgo, conocimientos y decisión para sacar a este país de la peor crisis de su historia. ¿Va a aguantar toda la legislatura? Y si eso sucede, ¿se va a presentar otra vez como candidato?
Y ahí está Alberto Ruiz Gallardón, entrenándose. Porque para llegar a la Moncloa se necesita el apoyo de todo el partido. Eso, por ejemplo, lo sabe bien Esperanza Aguirre. Su reino está en Madrid y sería imposible para ella concitar el respaldo del resto de dirigentes autonómicos.
Por eso Gallardón, que para lograr la presidencia de la Comunidad de Madrid desplegó sus mejores galas de "conservador dialogante", "abierto de miras y de costumbres" consiguió el apoyo de propios y extraños. Ahora ya no necesita a esos votantes progresistas que se dejaron embaucar por sus cantos de sirena. Ahora necesita convencer a su partido, el PP, que de verdad es uno de los suyos. Prietas las filas.
Por eso ha intentado controlar el CGPJ aprovechando el escándalo (todavía sin cerrar) de la vergonzosa salida de Divar. Ha tenido que dar marcha atrás porque era una apuesta demasiado salvaje incluso para el sector conservador de la magistratura: sus amigos.
Luego la ha emprendido contra los derechos de las mujeres en un afán por "protegerlas" para que puedan ejercer una maternidad que nadie les había prohibido y a la que no aporta ayudas económicas y si mucho respaldo moral y de principios. Su pretensión de prohibir el supuesto de malformación grave del feto como causa para autorizar un aborto ha provocado la reacción de eminentes neurólogos que advierten escandalizados del sufrimiento que padecen los niños que nacen con estas lesiones.
Su última apuesta, con la que pretende acercarse aún más al sector ultraderechista del PP, ha sido renovar el título de marqués al nieto del general golpista Queipo de Llano. Ese ilustre pensador que desde las ondas de Radio Sevilla lanzaba soflamas de semejante jaez: "nuestros valientes caballeros legionarios y regulares han enseñado a los cobardes rojos lo que es ser un hombre. De paso también a sus mujeres. Después de todo, estas comunistas y anarquistas se lo merecen. No se van a librar por mucho que forcejeen o pataleen".
Este es el camino que se ha trazado Gallardón, sin caretas, para llegar a Moncloa.

MADRID, 01 (OTR/PRESS)
El Gobierno es como Bankia: como necesita dinero, se lo quita a la gente. Uno, a los ciudadanos; el otro, a los clientes. Aquellos por los que uno y otro deberían velar, son sus víctimas. Si el Gobierno quisiera salvar a España de la bancarrota, nunca recurriría al absurdo expediente de arruinar a sus habitantes, pero es que es al Estado al que quiere salvar. El Estado es el sitio donde vive el Gobierno, que no en el poblado marginal en que se va convirtiendo todo cuanto queda fuera de sus lindes, y es natural que lo defienda a capa y espada, aunque ni para eso vale.
Bankia, por su parte, no custodiaba y administraba los bienes de sus clientes, sino que se los quedaba por el morro, y ahí siguen retenidos, para tapar sus agujeros crediticios, alimentar la caja de los sueldos y las indemnizaciones estratosféricas de sus directivos y para mimar a su nube de asesores y consejeros. A propósito de asesores: ¿Para qué los necesitaría un presidente, un ministro, un subsecretario o un alcalde, si fueran competentes y estuvieran bien instruidos en los asuntos del cargo para el que han sido elegidos? En el Estado, que es donde vive, y bastante bien por cierto, el Gobierno, las cosas son así, y, además, hay muchísimos coches oficiales de alta gama que se renuevan a cada tanto.
Pero a lo que íbamos: que el Gobierno es como Bankia. Por eso, creo yo, la nacionalizó, por afinidad pura de propósitos y métodos. Lo que los clientes de Bankia creían que eran depósitos garantizados, a plazo, rentables y seguros, resultaron ser las ranuras por las que, introducidos sus ahorros, iban a parar a los bolsillos de unos manguis que había detrás, lo cual se corresponde bastante con lo que les ocurre a los ciudadanos en su relación con el actual Gobierno: los derechos civiles, laborales y hasta humanos que creían a estas alturas indiscutibles y consolidados, resultaron ser papel mojado, y sus modestas posesiones personales, la casa, el sueldo, la pensión, material incautable para aplacar el ansia de los prestamistas, y para mantener el asesor, el coche oficial, las dietas y todo ese tren de vida que descarrilará llevándonos a todos por delante.

Mostraba su profundo disgusto la Canciller alemana por los resultados de una encuesta encargada por el semanario Stern, que entre otras cosas señalaba que más del 50% de los alemanes apoyarían el abandono de la Unión Monetaria. Pero es posible que su preocupación esté más relacionada con el pesimismo económico, pues un 57% de los alemanes lo son, frente a un 12% de optimistas. Demuestra que ...
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El presidente Obama de los Estados Unidos ha lamentado la muerte, según parece, en accidente de coche del disidente cubano Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL). En este accidente también murió el disidente cubano Harold Cepero del MCL.
La familia de Payá y disidentes cubanos piden un esclarecimiento total de este accidente, pues, el español Angel Carromero, de 27 años, miembro de la dirección de la organización juvenil Nuevas Generaciones del Partido Popular (PP; partido español de centro-derecha que lidera el actual presidente del gobierno español Mariano Rajoy) y el joven sueco, de 27 años, Jens Aron Modig, presidente de la dirección organización juvenil Juventud Democrata Cristiana del Partido Demócrata Cristiano de Suecia; ambos jóvenes que iban en el coche accidentado y que salieron ilesos (Carromero conducía el coche y que era alquilado), que están retenidos por la represiva policía comunista cubana desde que se produjo el accidente; ambos jóvenes, según la hija de Oswaldo Payá, Rosa María Payá, que esta actuando de portavoz de su familia; ambos jóvenes enviaron varios mensajes de texto por sus teléfonos en los que dicen que fueron embestidos por otro coche.
La carretera por la que circulaban, en la zona de Bayamo donde se produjo el accidente, esta muy mal, llena de baches. Las mejores carreteras cubanas son las que se hicieron antes de 1959, de la llegada de los comunistas al poder cubano por las armas a las ordenes de los sanguinarios comunistas cubanos hermanos Fidel y Raul Castro y del argentino Ernesto Guevara (que admiraba a Stalin por lo que firmaba sus escritos como Stalin 2) y gracias al apoyo de Estados Unidos. Al apoyo norteamericano de sectores progresistas, medios de comunicación progres (liberales en americano), de demócratas y republicanos ingenuos, cobardes y completamente claudicantes, dentro y fuera de Estados Unidos, ante la izquierda, el socialismo, el comunismo, lo progre-liberal, lo Politicamente Correcto de ayer y hoy, etc.
Lo cuenta muy bien, entre otros, Jacqueline Kennedy en su excelente y revelador libro (que incluye datos e informaciones muy importantes sobre Cuba): Conversaciones históricas sobre mi vida con John Kennedy. Entrevistas con Arthur M. Schelesinger, Jr., en 1964, Ed. Aguilar 2011.
En este libro, Jackie Kennedy cuenta como su esposo, el presidente Kennedy, se arrepintió siempre de lo muy mal que lo hicieron en Cuba, lo que permitió el acceso, mantenimiento y reproducción en el poder de la tiranía comunista totalitaria comunista castrista-guevarista cubana y de su muy nefasta y negativa influencia exterior que se ha venido produciendo desde entonces y que, por supuesto, ha venido incluyendo la acción terrorista como la llevada a cabo mundialmente por, entre otros, el líder terrorista comunista, vinculado organizativamente con diferentes grupos terroristas islámicos y entrenado y apoyado activamente en Cuba comunista, el venezolano Ilich Ramírez Carlos El Chacal.
Este líder terrorista, Carlos El Chacal, esta condenado a cadena perpetua, en la cárcel en Francia, por varios atentados mortales terroristas de organizaciones terroristas islámicas a su mando y se cartea con Chavez, presidente neocomunista, procastrista y profundamentalismo islámico iraní, etc., que ha pedido su traslado a Venezuela.
Obama ha encomiado la lucha pacifica de Payá a favor de la libertad y los derechos humanos en Cuba. Un comunicado de la Casa Blanca indicó que Payá: dio décadas de su vida a la lucha no violenta por la libertad y la reforma democrática.
El candidato presidencial republicano Mitt Romney aseguró que: la causa de la libertad en Cuba perdió una de sus voces más fuertes y uno de sus líderes más respetados.
Al mimo tiempo, en los Estados Unidos y sobre la muerte de Oswaldo Payá, se han pronunciado diferentes representantes públicos.
El senador republicano por Florida de origen cubano, Marco Rubio, pidió una investigación imparcial sobre la muerte de Payá, y consideró su desaparición: una tragedia y una gran pérdida para su familia y todo el pueblo cubano, especialmente aquellos que luchan dentro y fuera de Cuba para que se ponga fin al régimen represivo de Castro.
El senador demócrata por Florida Bill Nelson, resaltó que: la lucha de Payá por la libertad y la democracia no será olvidada.
La conocida representante Ileana Ros-Lehtinen, republicana por la Florida, afirmó que el disidente simbolizaba: la lucha contra la tiranía del régimen de Castro y la opresión y la crueldad que éste encarna.
El Gobierno socialista francés del presidente Hollande del Partido Socialista Francés (PSF), por boca de su Ministerio de Asuntos Exteriores que preside Laurent Fabius (del PSF, que fue primer ministro y que viene manteniendo una clara política de condena de la dictadura comunista cubana y de exigencia, cuanto antes, de un cambio democrático en Cuba), ha hecho público un comunicado oficial para homenajear al disidente cubano Oswaldo Payá y su lucha pacífica contra la dictadura comunista castrista cubana y por los derechos humanos, la libertad y democracia en Cuba. Este comunicado recuerda que Payá ha sido Premio Sajarov a los derechos humanos concedidos por el parlamento europeo.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), al contrario que el Partido Socialista Francés, viene haciéndole claramente el juego al comunismo cubano desde la época del presidente Felipe González y que llegó a visitar el famoso cabaret de La Habana El Tropicana junto al tirano comunista Fidel Castro y a pescar con este en su yate, acompañado de Javier Solana (que fue ministro de varios gobiernos españoles presididos por Felipe González), Gabriel García Marquez, etc. El PSOE se acaba de negar a suscribir un comunicado institucional del parlamento español sobre la muerte de Payá como le propusieron el Partido Popular (PP) español que lidera Mariano Rajoy y el partido Unión Progreso y Democracia (UPyD) que lidera Rosa Diez. Cayo Lara, líder actual del Partido Comunista-Izquierda Unida, al serle preguntado por la muerte del disidente cubano, de forma absolutamente lamentable y que hay que condenar totalmente, declaró: Es uno más de los que se matan en la carretera.
El Partido Popular Europeo de centro-derecha, el mayoritario en el parlamento europeo, pidió una explicación clara del accidente en el que murió Payá.
El Presidente (primer ministro) del gobierno español, Mariano Rajoy elogió a Payá y Cepero como: gente de paz y de diálogo.
El Partido Demócrata Cristiano de Chile, que ha venido apoyando la lucha pacífica de Payá, por medio de su organización juvenil declaró: La democracia está de luto hoy y la libertad está llorando.

ABORTO EN LA TELE
En la tele apareció una señora
y también su hijo con malformaciones
al que han hecho ya mil operaciones,
y ella al recordarlo muy triste llora.
No haberlo abortado, mucho lo deplora,
pues para ello tuvo cien ocasiones,
pero fallaron en las previsiones
y ambos sufren las consecuencias ahora.
A su hijo ella le tiene gran cariño,
mas con el dolor no ha reflexionado
que esa criatura es el mismo niño
que ella al abortar, hubiese matado.
Y allí estaba también muy justiciero
un docto matasanos abortero.
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___________________
Por Salvador Freixedo
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MADRID, 31 (OTR/PRESS)
La crisis no es sólo económica, es también estructural, de inteligencia, de sentido común, de proyecto, de futuro. Andan algunos, pescadores en río revuelto, aprovechando para tratar de cargarse el Estado autonómico en lugar de acabar con las múltiples ineficiencias del Estado y andan los otros tratando de retar al Estado para ver si con ello logran tapar la pésima y hasta corrupta administración de tantos años.
Cuando Cataluña da plantón al Gobierno en el Consejo de Política Fiscal y cuando se escuchan voces en esa tierra pidiendo elecciones para que el próximo Gobierno -de concentración, pero presidido pro Artur Más- pase del independentismo a la independencia, los políticos demuestran su incapacidad para la autocrítica. Los sucesivos gobiernos catalanes, especialmente los del tripartito de Montilla, han llevado a Cataluña de un lugar de privilegio y de vanguardia directamente a la quiebra y a una pérdida de influencia realmente olímpica. Cuando el País Vasco vuelva a ser gobernador por los nacionalistas, seguramente con el respaldo de los independentistas -salvo que sea al revés, que también es posible-, habremos perdido la oportunidad de que la libertad y la democracia puedan ser reales en esa tierra, que durante tantos años ha vivido, y vive, sin poder ejercerla.
Cuando un Gobierno traiciona sus compromisos, su contrato electoral con los ciudadanos, acaba pagando un alto precio, pero es mucho mayor el que pagan los ciudadanos. Lo presumíamos todos: los ingresos por IVA han caído un 10 por ciento hasta junio -y lo que caerán cuando se aplique la subida del IVA y se retraiga aún más el consumo- mientras que el gasto por la deuda ha subido un 35 por ciento y no parece fácil que esa cifra baje demasiado aunque lleguen, si llegan, las ayudas europeas. Subir los impuestos hace caer el consumo. Lo sabían Rajoy, De Guindos y Montoro, pero han hecho lo contrario de lo que prometieron. Esa carencia de confianza en España ha hecho que para pagar los intereses de la deuda hayamos tenido que reducir las inversiones y las obras públicas. Pero eso genera menos consumo y más deuda. Y no saldremos de aquí si no hacemos otra cosa: lo que Rajoy prometió y no se ha atrevido a hacer.
La mala gestión de la crisis financiera y, especialmente de Bankia, ha llevado a una fuga de capitales de 41.294 millones en mayo, y de 163.185 millones entre enero y junio frente al saldo positivo de 14.000 millones en el mismo período de 2011. Y encima el Gobierno se inventó una amnistía fiscal que no ha traído, seguramente, ni un euro a casa y ha tenido un altísimo coste político y social. Además, el dinero que viene de fuera no llega a la economía real y los emprendedores no pueden crear empleo. Aquí sólo lo destruimos. ¿Hasta cuándo van a seguir evitando un pacto de Estado y traicionando un programa en el que millones de españoles depositaron su última esperanza? ¿Hasta que no quede nada? francisco.muro@planalfa.es

MADRID, 31 (OTR/PRESS)
Impresentable es lo más suave y fino que se me ocurre en este momento para calificar la decisión de Cataluña de plantar al gobierno en la reunión del Comité de Política Fiscal y Financiera de ayer por la tarde. La falta de responsabilidad de los gobernantes de Cataluña queda patente con esta acción que pone a España a los pies de los caballos en un momento crucial. Las cuitas, el victimismo al que nos ya nos tienen acostumbrados ha llegado a su punto más álgido en el peor momento. Europa nos vigila, los mercados nos examinan cada minuto, cada hora, cada día y el espectáculo está garantizado. Un gobierno de España al que una región directamente se le revela poniendo en peligro los objetivos comprometidos.
Estamos a las puertas de una reunión cumbre del BCE y España, porque es el país el que responde, da la nota de desvarío, de descoordinación, de reino de taifas. Habíamos logrado ver a los responsables del PP de los gobiernos autonómicos haciendo piña, comprometidos con el objetivo de déficit y apostando por la eliminación de incluso del número de parlamentarios autonómicos, cuando ha saltado la liebre. Cataluña quiere ser un verso suelto en una España que necesita más que nunca dar imagen de unidad, de país que quiere esforzarse para salir de una de sus crisis más graves.
Como decía ayer el economista Alberto Recarte, el gobierno debería dejar que comunidad autónoma que no pueda pagar con sus ingresos los gastos contraídos que suspenda pagos y explique a sus ciudadanos de dónde va a sacar, de dónde va a cortar para hacer frente a los pagos comprometidos. Se tienen que acabar los paños calientes y las ayudas. Cataluña en este sentido se lo está poniendo fácil al gobierno. Estás en suspensión de pagos -ya han anunciado que este mes de julio 100.000 personas dedicadas a tareas sociales en geriátricos y centros de día no cobrarán su nómina- pues cuéntenos de dónde va a sacar los recursos en agosto si tiene cerradas, como todas las comunidades autónomas el grifo de la financiación que provenga del gobierno central. Sólo podemos esperar un golpe de mano del ejecutivo que ponga firme a todo el que por intereses, sean cuales sean, rompa la unidad de España en un momento vital para los españoles.

MADRID, 31 (OTR/PRESS)
La sensación tras la "cumbre" de Mariano Rajoy con sus responsables autonómicos, al menos según ha sido transmitida a quien suscribe por dos asistentes, es que fue Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, la única que habló de soluciones drásticas. No lo dijo exactamente con estas palabras, pero su intervención claramente iba orientada a pedir una devolución de competencias al Gobierno central, porque, opinó, el sistema actual es, simplemente, insostenible. Así, aquella a la que llaman "la lideresa", cuyas intervenciones ya se sabe que a nadie dejan indiferente, encabezó una vez más el pelotón, yendo más lejos de lo que el resto se atrevía a plantear.
Las fuentes con las que he hablado afirman que no se llegó a hablar de reforma constitucional para modificar la marcha del Estado de las Autonomías, pero los cambios tajantes solicitados ardorosamente por la señora Aguirre dejaron en ánimos y conciencias atentos la sensación de que eso era exactamente lo que la presidenta madrileña está sugiriendo. Y, de hecho, no son pocos los allegados a Aguirre que ya hablan abiertamente de la necesidad "urgente" de introducir modificaciones de calado en el Título VIII de la Constitución, el referido a la regulación autonómica. La propia Soraya Sáenz de Santamaría presentó, hace algunos años, una propuesta de reforma constitucional en el sentido de recortar competencias a algunas comunidades y devolvérselas al Estado, por entender que el citado Título fue redactado para salir de una situación de centralismo tras cuarenta años de dictadura, pero que ya estaba desfasado más de dos décadas después.
Ha pasado aún más tiempo, se han aprobado incluso algunos estatutos autonómicos de dudosa legalidad constitucional y, sin embargo, las reformas de nuestra ley fundamental siguen, excepto la mínima producida el pasado mes de agosto, aguardando su turno. Pero son cada vez más necesarias, y el pacto político para abordarlas habría de producirse ya este verano, junto, pienso, con algunos reajustes en el elenco ministerial.
Ha sido, en todo caso y ocurra lo que ocurra, Esperanza Aguirre quien ha puesto el tema sobre el escenario. Como cuando dijo que habría que replantearse el Tribunal Constitucional, o recortar el número de parlamentarios autonómicos o celebrar la final de la copa del Rey con el campo cerrado al público, o... Claro que no puedo aplaudir todas estas ideas en bloque: algunas me parecieron, y me parecen, algo peregrinas, a lo más una improvisación brillante que acapara los debates en cenáculos y mentideros. Pero sí tengo que reconocer el valor de Aguirre a la hora de promover planteamientos novedosos que son, algunos de ellos, dignos de muy cuidadosa consideración.
Admito grandes discrepancias con la presidenta de la Comunidad en la que habito. Pero no podemos desconocer su enorme talla política, que la distancia de sus colegas. Aunque diga alguna demasía que otra, Esperanza Aguirre tiene luz propia en el retrato del conjunto. Tengo para mí que el destino ha de reservarle un papel importante, al menos como conciencia colectiva, ya para cuando, en septiembre, se celebre -al fin_ esa conferencia de presidentes autonómicos tras la cual nada debería, nada puede, quedar como está hasta ahora.

MADRID, 31 (OTR/PRESS)
Estamos en agosto, tiempo de canículas y calenturas veraniegas que afectan a las entendederas y las hacen más blandas. Un calentón de estos le ha costado el cargo a Karina Bolaños que era viceministra de Juventud en Costa Rica y que por mostrar sus turgencias en unas imágenes le han apeado del cargo de manera injusta porque quién no ama la libertad de expresión no quiere a la política, ni a sus ciudadanos y esta señora demuestra su amor declarado, pasional, por su pareja, ¿Dónde está el pecado?, ¿De qué ha de arrepentirse?
Sabido es que por el video muere el alto cargo y que las imágenes de Karina dando tumbos en una cama y diciéndole cosas picaronas a su amante han provocado una crisis de Gobierno (igual esperaban que se dirigiera a su amante como si redactara un decreto Ley). En realidad en Costa Rica son más estrictos que en la vieja Europa porque aquí vimos a Berlusconi con sus "velinas", y al resto de sus invitados algunos con la veleta tiesa, y no pasó nada porque se les tuvo por muy machotes en pleno descanso del guerrero. En cambio a Karina le ha costado el puesto y un cierto descrédito porque el vídeo rueda por Internet entre los cinco más vistos de la semana.
Conste que en su grabación no hay una alta dosis de erotismo, más bien es un plano que resulta inocente en cuánto no muestra nada y tampoco usa un lenguaje no reproducible en horario infantil. Cosas más pornográficas vemos en política a diario y las damos por buenas sin caer en la cuenta de que el tipo que nos está hablando lleva chaqueta y corbata de moda. La pornografía y el mensaje político están íntimamente asociadas cuándo el segundo se ejerce de mala fe.
Una sociedad que subtitula los "edredonings" de "Gran Hermano" para no perderse gemido resulta que se escandaliza cuándo Karina le dice a su chico que "todo esto es tuyo", (no es una metáfora muy lograda pero tampoco buscaba esta señora su ingreso en la Academia de la Lengua, o quizá sí en ese momento). En justicia tendríamos que conocer también la identidad del destinatario del vídeo porque el caballero se ha ido de rositas y en la grabación queda claro que ella lo hace porque él se lo ha pedido para calmar el ansia de ausencia que tan malo es.
Si lo que se espera de una viceministra de Juventud es lozanía, Karina tiene para rodar varias entregas de "El Imperio de los Sentidos" pero en un mundo de mojigatos los calentones son tenidos como espantoso anatema. Al menos hay que admitir que su discurso en vídeo ha sido el más seguido en la historia política de Costa Rica.

MADRID, 31 (OTR/PRESS)
Mas de cien exaltos cargos recibirán estos días una carta de Cristóbal Montoro en la que les insta a renunciar a uno de sus sueldos, lo que deberán hacer este mismo mes. La misiva, enviada hace unos días, va dirigida a quienes están recibiendo en la actualidad su pensión de exalto cargo y otra remuneración publica o privada. Así, José Luis Rodríguez Zapatero deberá optar entre recibir su pensión -equivalente al 80 por ciento de 75.000 euros que recibía en su condición de presidente del gobierno- y los 80.000 que recibe como miembro del Consejo de Estado. José Blanco, al igual que el resto de sus compañeros de gobierno, están cobrando la indemnización de dos años a la que tienen derecho y, además, el sueldo de diputado, que en el caso del que fuera ministro de Fomento es de 3.124 euros al mes más dietas. Lo mismo ocurre con Elena Salgado, Manuel Chaves, Cándido Conde Pumpido y Miguel Angel Ordóñez, entre otros. De momento, el que ya ha respondido ha sido Alfredo Pérez Rubalcaba que ha anunciado que renuncia a su indemnización de exministro y se queda con su sueldo de diputado, mientras que el resto tienen un periodo de quince días para pronunciarse.
Según las normas que rigen en nuestro país desde 1980, todas las personas que han tenido altos cargos como miembros del gobierno, secretarios de estado, presidentes del Congreso y el Senado, presidentes de altos tribunales, etc, cuando cesan tienen derecho a seguir cobrando durante dos años el 80 por ciento de la retribución que percibieran. Precisamente, en esa legalidad es en la que se ha amparado el expresidente del CGPJ y del Supremo Carlos Divar para reclamar una indemnización de 208.000 euros, es decir 8.666 euros al mes. El escándalo es mayor teniendo en cuenta que se ha tenido que ir por la puerta de atrás y con deshonor, precisamente por haber hecho un uso inapropiado de los gastos de la institución que presidía.
La medida se aplicará a todos los altos cargos de las administraciones publicas, sean diputados, senadores, miembros de asambleas legislativas autonómicas, ayuntamientos u órganos constitucionales, aunque en los casos que afecten a administraciones locales u autonómicas serán gestionados por ellos, por lo que en ese sentido no recibirán la masiva de Montoro.
Sea como fuere, está claro que nuestro país no está para seguir compensando a los altos cargos que dejan de serlo y en ese sentido es lógico que se corten por lo sano privilegios de los ex. Pero una cosa es acabar con las prebendas y las canonjias y otra muy diferente alimentar el discurso populista de persecución a todo lo que huela a política. La política es el sustento de la Democracia y el hecho de que haya habido casos repugnantes de corrupción y de abuso de poder, que nos han avergonzado a todos y han laminado el prestigio de las instituciones, no es motivo para cargar contra todos y contra todo.
Lo que no es democracia son regímenes autoritarios por mucho que se disfracen de populismo y desgraciadamente sabemos muy bien lo que eso significa. En la cosa pública deben estar los mejores y también tienen que recibir un sueldo justo y apropiado a su dedicación. En eso tienen mucho un decir los partidos políticos a la hora de incluir en sus listas a los mejores y no a los más sectarios, a quienes son más sumisos al líder o a quienes pretenden medrar a la sombra de su militancia. Muchas veces he dicho que para entrar en política debería ser obligatorio tener antes oficio y beneficio y haber tenido una vida laboral previa. De esa manera se haría una selección natural y algunos no se aferrarían al cargo como a un clavo ardiendo ya que fuera de las siglas del partido no tienen nada, pero nada de nada. Y claro matan... por figurar en la lista que sea.
Miércoles, 19 de junio
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
José Manuel Pazos
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Francisco Rubiales
Antonio García Fuentes
José Pómez
Rufino Soriano Tena
Julio César Izquierdo
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Pedro Fernández Barbadillo
Graciano Palomo