Opinión

Por el bien de Asturias y España: pacto activo de centro-derecha de juego limpio.

22.02.12 | 13:02. Archivado en Miguel Cancio

En Asturias se han convocado elecciones autonómicas anticipadas, al poco tiempo de celebrarse las anteriores (22 mayo 2011) y debido al total bloqueo político generado por el parlamento asturiano (Foro Asturias Ciudadano/FAC de Cascos 16 escaños; PSOE 15; PP 10; IU-PC-Verdes 4) y, sobre todo, por la incapacidad de que el centro-derecha, representado por el PP y el FAC, cuya suma de escaños les daba una amplia mayoría absoluta (26 escaños del centro derecha sobre 19 de la izquierda); por la incapacidad, como estabamos diciendo, por parte de FAC y el PP, de PP y FAC de sellar, como ha sucedido con el PP y el Partido Aragonés Regionalista (PAR), la Unión del Pueblo Navarrro (UPN), etc., un pacto político español-central, autonómico y local por el bien de Asturias y España, un pacto muy activo, desde la responsabilidad, el rigor, la generosidad y la creatividad, en la sociedad civil, en todos los campos sociales y no solo por arriba, un pacto activo de juego limpio y por el juego limpio.

Un pacto activo de centro-derecha FAC-PP, PP-FAC que, ineludible, muy activamente y desde el principio, cuente, en la practica real (y no solo de boquilla, en la ideología proclamada), con los ciudadanos de bien, con los cargos, dirigentes, votantes, simpatizantes y militantes honrados (que los hay, muy buenos y entregados en FAC y PP, PP y FAC, en otras fuerzas y por libre) y dispuestos a luchar por el desarrollo de juego limpio, responsable-sostenible, libre, abierto, integrador, critico, creativo, emprendedor, competitivo, cooperativo y profundamente humano-humanitario-solidario de Asturias y España, que ponga el acento en ayudar, con justicia justa, a los que, a escala local, autonómica, nacional e internacional, mas sufren, a los que tienen las peores condiciones de vida y trabajo, pero sin convertirlos en agentes, grupos, sectores, regiones y naciones cautivos por demagogias, oportunismos, engatusamientos, manipulaciones, contaminaciones, extremismos, radicalismos, fundamentalismos, utopismos, representaciones e imaginarios varios y peligrosos.

Cascos, dentro y fuera de Asturias, viene siendo atacado por muy importantes grupos mediático-político-empresariales que montaron contra él una gran e inadmisible cacería metiéndose, incluso, con su vida mas intima. Las encuestas dijeron que el FAC, a lo sumo, sacaría 3 ó 4 escaños y, sin embargo, ganó las elecciones autonómicas asturianas con 16 escaños y por una gran actuación de su líder y equipo dirigente, de sus militantes y simpatizantes, que humildemente (la honradez y la humildad son las principales vías para alcanzar la mejor sabiduría) se patearon toda Asturias e hicieron una gran movilización, programa y campaña en muy pocos meses de vida. Empero, lo de que el FAC de Cascos, tras el veraneo cool-very chic-megafashion en Llanes y demás, se presentase por la Comunidad Autónoma de Madrid, en las elecciones generales de la nación española (20-11-11), fue un grave error y el FAC de Cascos hizo el ridículo en Madrid con 6.624 votos (el 0,19%. Para sacar un escaño se necesitaban mas de 150.000 votos, es decir, Foro por Madrid debería haber sacado mas de 20 veces lo que sacó para tener un escaño por la Comunidad autónoma de Madrid).

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Fermín Bocos - Tangana valenciana.

22.02.12 | 12:20. Archivado en Fermín Bocos


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

En Valencia, lo que empezó siendo una protesta de estudiantes de instituto ante la falta de calefacción en las aulas, va camino de ser una revuelta. Las cargas policiales, desproporcionadas, a juzgar por las imágenes servidas por la televisión, han cebado la mecha de un conflicto que pinta mal. Pinta mal porque el eventual contagio a otras ciudades (ya han sido anunciadas concentraciones solidarias) podría derivar en un conflicto de proporciones desconocidas. Un conflicto como el que se dio en los años ochenta del siglo pasado cuando en Madrid se hizo tristemente famoso el "Cojo Manteca". La mezcla entre los estudiantes de individuos marginales pertenecientes a los llamados colectivos antisistema agrava el perfil del conflicto porque hace muy difícil discernir los límites del problema que ha pasado de una protesta estudiantil a un ensayo de revuelta. Las declaraciones de un jefe policial tildando de "enemigo" a los estudiantes, no favorecen en modo alguno la reconducción del asunto.

El ministro del Interior (Jorge Fernández Díaz) debería aprovechar la comparecencia parlamentaria que solicita la oposición para aportar la serenidad que reclama el problema. Abrir una investigación para ponderar si la actuación policial ha sido o no desproporcionada, no puede ofender a nadie. Vivimos en una democracia y los servidores de la cosa pública están al servicio de los ciudadanos. Para garantizar, al tiempo, dos derechos: el de libre circulación que asiste a todos los ciudadanos y el de manifestación. Los policías son profesionales que han pasado por esa situación en cientos de ocasiones sin que la cosa haya dado que hablar. A juzgar por lo visto, esta vez no ha sido así. Las fotos de algunas de las cargas policiales en Valencia inundan la Red, dan la vuelta al mundo y no favorecen la buena imagen de nuestro país. En un mundo en el que la apariencia sustituye al ser, conviene no dar facilidades a quienes podrían juzgar el todo por la parte. En términos de orden público, hoy por hoy, afortunadamente, España no se parece en nada a Grecia.

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Pedro Calvo Hernando - A los dos meses escasos.

22.02.12 | 12:20. Archivado en Pedro Calvo Hernando


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

La manifestación de Madrid no quise perdérmela, porque no me fío nada de unas informaciones sobre asistencia que suelen diferir en diez o veinte veces unas de otras. Lo importante me parecía ver y vivir el gentío y el clima que allí se iba a respirar. Pues bien, no recuerdo nada semejante desde las grandes manifestaciones contra la guerra de Irak. Que no me lo cuenten, que no me engañen. Que no se engañe el Gobierno a sí mismo, que esa es la peor receta imaginable. Que se acuerden de los últimos tiempos de su etapa anterior, y eso que venían también de una mayoría absoluta. La mayor parte de los cientos de miles de españoles que había en las calles de Madrid y de otras 56 ciudades no habían ido a votar el 20-N, ni tampoco otros muchos cientos de miles. Esa es la clave de la victoria del PP, que nos pareció escandalosa antes de hacer los cómputos de votantes y abstencionistas. Es la enorme franja que puede decidir el futuro político de este país.

Lo más destacable de toda esta historia es que tal cosa sucede cuando ni siquiera se habían cumplido dos meses de la toma de posesión del Gobierno de Rajoy. Pero es que la llamada reforma laboral es algo tan inaudito y monstruoso que es capaz de llevarse por delante a cualquier Gobierno con cualquier resultado electoral que haya tenido. Lo que está pasando es capaz de llevarse por delante incluso las seguridades del PP de ganar las elecciones de Andalucía. Es muy probable, pero vamos a verlo. Mucho depende de lo que vaya sucediendo con la economía en Europa, mucho pero no todo, claro. Y menos si se confirman los temores de esa otra gran ofensiva de recortes y destrozos después de las elecciones del próximo 25 de marzo. No quiero dejar de destacar, en el capítulo positivo del Gobierno, esa carta firmada junto a otros once países de la UE marcando algún nuevo rumbo a Merkel y Sarkozy.

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Rafael Martínez-Simancas - Sin Etiqueta - Destinos turísticos.

22.02.12 | 12:20. Archivado en Rafael Martínez-Simancas


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Patronal y sindicatos compiten en las ganas de enviar al disidente lejos (muy lejos). Lo último ha sido un preboste de la CEOE, de cuyo nombre prefiero no acordarme, que ha sugerido mandar destino Laponia a los parados que rechacen una oferta del INEM. Pero no solo es él a quien le gusta empaquetar al diferente, antes que este señor de corbata exquisita y de modales pésimos, José Ricardo Martínez (líder de UGT en Madrid), mandó al gobernador del Banco de España a "su puta casa", y bien clarito que lo dijo por si acaso era necesaria una traducción al lenguaje de sordos.

Patronal y sindicatos llegaron a un acuerdo hace pocas semanas y de nuevo los tenemos enfrentados a cuenta de la reforma laboral que para Rajoy es "buena y necesaria"; y discutible también pero dentro de un marco que sea pacífico. Si vamos a asistir al lanzamiento de maldiciones con catapulta tampoco hace falta tener mucho talento, en ese caso con situar al frente a los más chulos de la clase ya tenemos montada una mesa de negociación que puede acabar como las bodas entre familias enfrentadas. Hay palabras pronunciadas que trasladadas a letras de molde quedan mucho peor y se recuerdan durante más tiempo.

Aquí falta sentido común y algo más de humor, y sobran vapores de ira que espesan el ambiente. Si el preboste de la CEOE quería impresionar tenía que haber llenado las oficinas del INEM de folletos turísticos de Laponia, hermosa región del norte de Europa donde se toman unas fotos espectaculares en primavera pero donde no hay quien viva el resto del año. Sin entrar en mayores detalles, no parece que en Laponia tengan trabajo para todos los parados españoles, tal y como sugiere el preboste. Allí tan solo curran los renos de Papá Noel. Eso sí, la expresión: "Te vamos a poner mirando a Laponia" podría pasar a formar parte del empresario iracundo.

Esta manía por enviarte lejos tampoco es reciente, se ha practicado siempre, a los niños inquietos se les ha dicho: "¡Anda ve a tu cuarto que no te quiero ver un rato!", pero es un exilio parcial, cariñoso, llevadero. Aquí nadie se va a marchar a Laponia como tampoco Miguel Angel Fernández Ordóñez se fue a su casa por exhortativa que fuera la propuesta del líder madrileño de UGT. Las diferencias son saludables pero no así la ordinariez porque puede resultar que otro aparezca con otra catapulta y te envíe a mayor distancia. Podemos estar convencidos de que el más allá se conquista a base de empujones de aquellos que no te aprecian.

En este trasiego entre España y Laponia se nos va la energía en lo importante. Ya tuvimos suficiente con la ensalada de brotes verdes, no caigamos ahora en los "bordes verdes", con permiso de la agencia de turismo de Laponia.

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Fernando Jáuregui - No te va a gustar - Las tormentas valencianas

22.02.12 | 12:20. Archivado en Fernando Jáuregui


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Tengo una amiga, que ocupó un alto cargo político, que en más de una ocasión me ha dicho que "en Valencia siempre es donde se pone de manifiesto el caos político". Luego, recordando lo ocurrido con Francisco Camps, y antes en el PSPV -donde ha habido casi de todo_ y antes en el "lermismo" rampante, y ahora con las conspiraciones de salón contra el president Fabra, tiendo a dar toda la razón del mundo a mi amiga. Resulta difícil encontrar un lugar donde con continuidad y no sé si con alevosía se hayan cometido más desmanes políticos, desde las "trampas internas" para cazar a Joan Ignasi Pla hasta las maniobras para impedir que Antonio Asunción pudiese concurrir a las primarias socialistas frente a Jorge Alarte. Pasando, claro, por esas recientísimas conspiraciones de salón para moverle la silla al sucesor de Camps al frente de la Generalitat, Alberto Fabra.

Pues a todo esto, a lo de los trajes y Gürtel, y a lo del aeropuerto de Castellón, a lo de la quiebra de la autonomía hace no mucho embarcada en fastos y fiestas, añádale usted las imágenes de esas cargas policiales, claramente desproporcionadas a mi juicio, contra unos estudiantes mayoritariamente menores de edad (y no me resulta significativo el que hubiese o no algún "perroflauta" emboscado en la chiquillería). Hemos conocido el nombre y el talante "enemigo" del jefe superior de Policía, a quien muchos responsabilizan (y no tanto a la delegación del Gobierno, representada por una persona con admirable talante y flexibilidad) del desmán.

Es el caso que, tras el desprestigio de los casos de corrupción y tras las muchas zancadillas políticas entre correligionarios, la bella ciudad levantina ha sido testigo de escenas que rivalizan con las peores contempladas por los telespectadores de todo el mundo en Atenas. Y España, que no es, por muchos conceptos, Grecia, lo que menos necesita en este mundo ahora es la difusión por el mundo mundial de películas de terror en las que unos apalean y otros son apaleados (puede que la realidad sea menos tajante, pero siento decir que lo que aparece en las pantallas de la tele es eso y no otra cosa).

Quienes amamos a Valencia tenemos que quitarnos cada día el rubor de la vergüenza. ¿Quién puede poner orden en la tormenta perenne que azota a esta parte del pacífico Mediterráneo?

fjauregui@diariocritico.com

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Julia Navarro - Escaño Cero - El enemigo.

22.02.12 | 12:20. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Para el Jefe Superior de la Policía de Valencia, los estudiantes, incluidos los menores de edad, e incluso algún transeúnte ya entrado en años, son "el enemigo", y definidos así justifica las brutales cargas policiales que se han sucedido en los últimos días.

Lo bueno de la era de la TV, pero sobre todo de Internet, es que los ciudadanos podemos ver en directo cuanto sucede. Y respecto a lo que ha sucedido en Valencia no hay lugar a dudas: las cargas policiales contra los estudiantes, muchos de ellos menores de edad, han sido absolutamente desproporcionadas.

Que los estudiantes protesten porque están hartos de dar clase tiritando de frío porque en sus escuelas e institutos no se ha podido pagar la calefacción por falta de fondos, y que protesten contra los recortes en Educación, es algo que entra dentro de la normalidad. Lo que no es normal es la respuesta policial, que naturalmente es una respuesta política porque detrás de la policía hay unos mandos políticos que son los que dan órdenes de cómo deben de actuar.

Escuchando a la delegada del Gobierno, la señora Sánchez de León, en Valencia no ha pasado nada y la respuesta policial ha sido la adecuada. Además, la culpa es de los socialistas, dicen los populares valencianos, y eso sí, se quedan tan anchos después de tamaña afirmación.

El caso es que lo que los ciudadanos hemos visto en los informativos de televisión y a través de la Red no es otra cosa que una actuación desmesurada contra los estudiantes. Menos mal que el ministro del Interior, Jorge Díaz, al menos ha reconocido que ha podido haber "algún exceso", claro que también justifica la actuación de la policía echando la culpa a "infiltrados y radicales" que es una excusa muy manida. Pero para lo que no hay excusa, por lo que los ciudadanos no podemos pasar es por la actuación de la policía en Valencia.

No sé, pero creo que los populares van a tener que empezar a afinar su respuesta a las manifestaciones y protestas en la calle. Ante las manifestaciones convocadas por los sindicatos el pasado domingo y que fueron un éxito por más que la propaganda gubernamental diga lo contrario, a la secretaria general del PP solo se le ocurrió decir que el Gobierno tiene más gente detrás. Y contra las protestas estudiantiles solo se les ocurre utilizar el palo.

Yo no sé si entre los estudiantes había infiltrados y radicales como asegura el ministro, pero si sé que los responsables políticos del País Valenciano han hecho una pésima gestión y se han gastado lo que no tenían. Ahora llegan las vacas flacas y el nuevo presidente valenciano, Alberto Fabra, ha sacado las tijeras recortando los presupuestos de Educación, Sanidad, Investigación, etc. Es decir, que son los ciudadanos los que pagan las consecuencias de las malas gestiones de sus políticos, sin olvidar tampoco los efectos devastadores de la crisis económica.

El enemigo no son los estudiantes. El enemigo no son los sindicatos. El enemigos no son los ciudadanos preocupados con su futuro que salen a la calle a manifestarse.

Si Mariano Rajoy no es capaz de escuchar a la calle, la terminará perdiendo, y seguramente más pronto que tarde. Ojalá tenga el suficiente sentido común para no tener por enemigos a los que no piensan como él. Tiemblo de solo pensarlo.

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Carmen Tomás - Fraude en el paro.

22.02.12 | 12:20. Archivado en Carmen Tomás


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Los empresarios han puesto encima de la mesa un asunto del que nadie quiere hablar abiertamente. No es políticamente correcto decir que en este país mucha gente comete fraude con el desempleo. Sí está mejor visto comentar que los empresarios contratan irregularmente. El caso es que defraudar está a la orden del día y prácticamente todos llevamos un defraudador incorporado. Ahora, todo el mundo se ha echado las manos a la cabeza porque un dirigente de CEOE ha comentado lo que ocurre en algunos países europeos cuando un parado rechaza una oferta de empleo, aunque sea en Laponia. Quizás este hombre ha hecho una caricatura, pero con matices cierta. La prueba es que en España se rechazan trabajos que le suponen al trabajador cambiarse de ciudad y no pasa nada. Y, eso a pesar de que la ley vigente, que no se cumple, dice que un parado no puede rechazar más que dos trabajos si no quiere perder la prestación.

Hay que hablar abiertamente de esto, porque hay que dejar de pensar que el paro es un trabajo y que el dinero público no es de nadie y se puede despilfarrar o gastar inadecuadamente. Claro, que hay que luchar contra los empresarios que abusan de la penosa situación de miles y de parados, pero eso no justifica lo anterior. El INEM tiene que cambiar y la forma en que los parados se relacionan con el organismo también. Hay miles de parados que no viven ni siquiera en España o que fichan por internet. Quizás ahora con los cambios legislativos veamos algún cambio en este sentido. Como también en el del brutal absentismo. Pero, desgraciadamente, no creo que la cultura de años se pueda cambiar con leyes. Hay que educar a los españoles en el esfuerzo, en la transparencia y no en el engaño, porque además el que engaña aparece ante nuestros ojos como un listo que consigue burlar los controles.

Quizás se han pasado con lo de mandarte a Laponia, pero es obvio que se ha puesto el dedo en la herida y deberíamos hacernos reflexionar sobre el comportamiento claramente fraudulento de muchos que al final nos están engañando a todos. No al Gobierno, no a Hacienda o a la Seguridad Social sino a sus vecinos que puede que lo estén pasando realmente mal y no quedan recursos para auxiliarles.

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Carlos Carnicero - La policía calienta la calle.

22.02.12 | 12:20. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

"Los enemigos" del jefe de policía de Valencia son adolescentes de un instituto de esa ciudad que comenzaron a manifestarse por la supresión de calefacción en las aulas y por otras medidas que objetivamente han significado recortes en la educación que reciben.

La brutalidad y la desproporción de la policía en la represión de esas manifestaciones de protesta solo es discutida por la caverna mediática. Algunos bienpensantes que abundan y justifican la revolución conservadora que se está produciendo en España, señalan la falta de permisos para esas manifestaciones como justificación de esos excesos policiales, eludiendo la centralidad de la cuestión: si la policía y la delegada del Gobierno decidieron que había que disolver a los manifestantes, nada justifica que lo hicieran de forma tan salvaje.

Además de un atentado grave a los derechos ciudadanos, lo ocurrido en Valencia es una grave torpeza. No está en la lógica democrática que estudiantes no puedan protestar por recortes que afectan sustancialmente a la calidad de la enseñanza, incluyendo la ausencia de calefacción en las aulas en lo más crudo de un duro invierno.

Si se demoniza el derecho a la libre expresión y a las manifestaciones de protesta, la confrontación irá in crescendo.

No han podido encontrar una imagen de un cojo manteca. No ha habido cristales rotos, escaparates destrozados o coches calcinados. Sí ha habido ciudadanos aporreados, personas mayores zaheridas y chicos y chicas detenidos a pesar de ser menores de edad. Los heridos, algunos con fracturas, son evidentes y los testimonios sobre la forma de actuar de la policía no dejan lugar a dudas.

Esto no se ventila con una disculpa por algunas extralimitaciones. Para cortar de raíz con las consecuencias de lo sucedido es necesaria la dimisión o el cese de ese jefe de policía que habla de "enemigos" a los que no puede dar información de sus fuerzas represivas. Y hace falta el cese o la dimisión de la delegada del Gobierno en Valencia.

La protesta se extiende en la hipérbole que se conoce ya en las redes sociales como "Primavera de Valencia". La extensión geográfica de la protesta es un hecho.

En la lógica democrática -y la ocupación pacífica de las calles es, sin duda, un acto democrático- la reacción de la policía merita una respuesta. El Gobierno de Rajoy, con una torpeza en el uso de la fuerza, ha encendido una chispa que ahora no sabe como apagar.

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Francisco Muro de Iscar - Parados sin subsidio

22.02.12 | 12:20. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Nos estamos acostumbrando a ver todo negro, a que nos planteen un porvenir sin esperanza, a que los jóvenes se pongan como única salida huir de España, a que todo se arregla con recortes y más recortes. Y cuando no se pueda recortar más, ¿qué vamos a hacer? Es labor de los políticos y de los expertos buscar salidas a las situaciones difíciles. Para las fáciles vale cualquiera. Es cierto que pagamos los años de despilfarro y de despreocupación, de primar el todo es fácil, el todo vale, la corrupción y el todo para todos. Somos pendulares y necesitamos un mínimo equilibrio.

Es, o lo parece, una provocación plantear hoy que los parados que rechacen un empleo, pierdan el subsidio. ¿Qué oferta, con qué control, en qué condiciones, con qué garantías? El INEM ha demostrado su incapacidad para algo que no sea gestionar las listas del desempleo. No es culpa de sus funcionarios sino de quien diseñó el órgano y no lo ha cambiado ni ha puesto los medios necesarios para que sea eficaz en la gestión de empleo, que es lo que falta. Es un contrasentido que se llame Instituto Nacional de Empleo y sólo sirva para atender las colas de los desempleados. Ni tiene capacidad para ofrecer cursos que reciclen a los que no tienen trabajo -citan a ochenta para quince plazas y sortean los ganadores- ni ofrece alternativas de colocación. Después de años, les van a tratar de sustituir en esa tarea las agencias privadas. Bienvenidas sean si consiguen resultados, pero hemos perdido muchos años.

Y el problema es otro. En lugar de estar vendiendo recortes y más recortes -que también- los políticos y los expertos deberían poner sobre la mesa fórmulas imaginativas para incentivar la búsqueda de empleo. Las hay. Y mecanismos efectivos de lucha contra el fraude, contra la economía sumergida, contra la explotación de trabajadores sin papeles y aplicar ese dinero a la promoción de nuevos empleos.

No vale el sistema actual que desincentiva a los jóvenes a buscar trabajo porque les pone dos años por delante de cobrar sin hacer nada. O para hacer chapuzas y cobrar dos sueldos. Se les puede llamar para hacer cursos -de verdad, bajo control, con utilidad para buscar empleo- o hacer que dediquen al menos media jornada a trabajos sociales, a atención de discapacitados, a apoyo en centros de mayores. Estamos derrochando talento y pagando más al desempleado que al trabajador. Hay que impulsar la búsqueda de trabajo con ayudas al que lo hace y al empresario que le contrata. Si todas las soluciones son quitar el subsidio al que se niega a rechazar un trabajo para el que no está preparado, a 500 kilómetro de donde vive y con un sueldo mísero, seguro que la calle se llena de indignados. La solución está en la formación -hay sectores que demandan profesionales y no los encuentran-. Y en la imaginación. Eso es lo que hay que pedirles a los políticos para resolver el primer problema de España. francisco.muro@planalfa.es

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Esther Esteban - Más que palabras - Exceso policial y verbal.

22.02.12 | 12:20. Archivado en Esther Esteban


MADRID, 21 (OTR/PRESS)

Ver a la policía cargando contra jóvenes adolescentes es un espectáculo lamentable, que no nos gusta a nadie. Oír al jefe policial afirmar que "no es prudente revelar al enemigo cuales son mis fuerzas" -tratando el asunto como si se tratara de un batalla militar- es un despropósito de tal calibre que merecería el cese fulminante del autor y oír al líder de los estudiantes anunciar que "vamos a quemar las calles de Valencia", descalifica cualquier argumentación por lógica que sea.

Lo que comenzó hace una semana con una simple protesta estudiantil por los recortes en el Instituto Luis Vives de Valencia, ha degenerado en una batalla campal injustificable, que puede darnos la medida del profundo malestar social que se vive en la España de los cinco millones y medio de parados. El problema no es solo que el asunto se haya gestionado mal, muy mal, sino que algunos han aprovechado que el río esta revuelto para hacer su pequeña ganancia de pescadores.

En este país existe el derecho constitucional de manifestación y cualquiera puede acogerse al mismo, sin necesidad de convertir la reivindicación en violencia, ni de dar argumentos para que otros enciendan mechas innecesarias. Que una actuación policial sea contundente no significa que sea imprudente y eso es lo que ha ocurrido estos días. La dureza de los enfrentamientos entre policías y manifestantes se incrementó y magnificó, sin duda, al tratarse de menores, acompañados de sus padres y profesores aunque también hubiera mucho "talludito antisistema infiltrado". Ver la imagen de esa chica, casi una niña, que al ser introducida en el furgón policial pedía por favor que avisaran a su madre que estaba en los alrededores para que la acompañara a comisaría, podría ser la metáfora perfecta de lo que hemos visto allí.

Por supuesto que la policía debe cumplir con sus órdenes y también con su obligación. Debe impedir que se lancen piedras, se quemen contenedores o se destroce el mobiliario urbano, pero eso es una cosa y otra muy distinta que la situación se les vaya de las manos.. El orden publico se puede garantizar con firmeza, pero sin excesos ni estridencias porque si no el efecto es justo el contrario.

Además seria muy de desear que se evitaran otro tipo de excesos incluidos los políticos y periodísticos. Una colega de El País comparaba de lo ocurrido en Valencia con la primavera de Praga ¡Que barbaridad¡ y un destacado dirigente socialista tuvo que admitir que se había colado y darse "un puntito en la boca" porque tras criticar duramente a la policía del PP le advirtieron que el jefe de la policía de Valencia - el de la incontinencia verbal que vio enemigos por todos lados- fue uno de los nombramientos de Rubalcaba. ¡Así es la vida¡

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Jueves, 31 de mayo

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