Opinión

Entre agencias de calificación, mercados y recortes, un panorama desolador.

17.02.12 | 20:39. Archivado en Magdalena del Amo

Vamos de sobresalto en sobresalto. Colocamos bien la deuda un día, mejor de lo esperado y empezamos a hacernos ilusiones y hasta a convencernos de que vale la pena apretarse el cinturón porque, por fin, España empieza a ser un país fiable con un Gobierno serio que ha empeñado su palabra en que así sea. Pero qué poco dura la alegría en casa del pobre. Dos días después, ¡zas!; batacazo de las bolsas, sube la prima de riesgo, la deuda a mayor interés, baja la inversión pública, el consumo, el grifo del crédito sigue cerrado, más empresas echan el cierre y la lista de parados sigue aumentando en varios miles por día. Vivimos días de locura y frenesí. Está bien que entonemos todos el mea culpa por haber vivido por encima de nuestras posibilidades y haber creído que teníamos derecho a “corbatas, sopa… de todo”, que decía el gran Gila. Pero, basta ya de matraca, los mayores culpables son los vampiros que nos entramparon presionándonos a colmar unas necesidades creadas a base de marketing. Las agencias de calificación siguen a lo suyo. Ahora les tocó el turno a las comunidades autónomas, entre ellas Cataluña cuya nota de solvencia está a un paso del bono basura; casi a nivel de Grecia pero sin el Partenón y esas viejas ruinas, esplendor de tiempos pasados. Lo de Grecia es una obra dramática en varios actos, de mucho mayor alcance que todas sus tragedias juntas. El pacto para el segundo rescate es inasumible, y también las medidas. Ya que aludimos al viejo país, cuna de la cultura occidental y base de los arquetipos, no estaría de más recomendar a los tecnócratas la lectura de obras, como Los trabajos y los días, que Hesíodo escribió allá por el año 700 a. C., y cuyo fondo es también una gran crisis; y cómo no, a los escolásticos del Siglo de Oro español. Italia y España están a un paso por encima de Grecia, y más arriba, el eje franco-alemán ordenando y exigiendo hasta la asfixia, hasta la extenuación. Parece que estamos al fin de un ciclo, del que éste sería un momento de transición. Los grandes imperios del pasado entraron en decadencia por la corrupción de las cúpulas, de los Estados, y esto está presente en nuestros días. Hoy la economía está contaminada por la usura hasta límites nunca vistos. La usura siempre fue considerada como algo deleznable y todos los pueblos la han combatido por medio de leyes y edictos. La Biblia, el Rig-Veda, las Leyes de Manú, los Yatakas budistas, los clásicos griegos, Justiniano, Carlomagno y la propia Iglesia católica han condenado la usura.

Volviendo a estos entes misteriosos que suben y bajan la nota de nuestras cartillas de calificación, nunca entendí muy bien que las mismas agencias que le daban la “triple A” al Leman Brothers de las subprime un día antes de declararse en quiebra, puedan seguir ejerciendo su tiranía y tengan fieles seguidores, teniendo además la evidencia de sus intereses en bancos y sociedades de inversión, amén de algún chanchullo sobre el que no se quiso escarbar porque “no era conveniente”. Por otro lado, va siendo de dominio público que están en entredicho y que, en definitiva, son empresas privadas y su fin último no está relacionado precisamente con la filantropía. Cada vez nos preguntamos con menor rubor “quién controla a las controladoras”. Sin embargo, los interesados se echan a temblar ante sus dictámenes. Alonso, el portavoz del PP, cada vez las entiende menos y no le dolieron prendas decirlo. Y gustó al personal. Estamos tan acostumbrados a la seguridad de los políticos, a que tengan respuestas para todo, a que nunca duden de nada, dando la impresión de que tienen hilo directo con el cielo, que oír decir al portavoz del PP, que cada vez entiende menos a las agencias de calificación, lo ha hecho merecedor del premio a la sinceridad. Podía haber eludido esa confesión, que de alguna manera lo hace más vulnerable, o haberle pedido a De Guindos un par de frases ad hoc, de terminología económica, y listo. Pero no, se apuntó a la opinión de la calle y quedó muy cuco, porque ha producido el milagro de que nos sintamos todos un poco menos despistados. No sabemos el fin último pero columbramos que alguien está jugando al Monopoly la tarde de un sábado lluvioso y eterno. Cómo quedaremos cuando lo doblen en cuatro y cada elemento vuelva a su sitio hasta la próxima partida, es algo que nadie sabe, ni siquiera los tahúres que controlan el tablero. Que salimos de ésta, claro que salimos. Pero, ¿cuándo? ; ¿a qué precio?; ¿cuántos millones de desgraciados se llevará el tsunami? Conciencia, tecnócratas, conciencia. No olvidéis que sois mortales y que estáis solo de paso.

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Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora de Ourense siglo XXI
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
www.magdalenadelamo.com
periodista@magdalenadelamo.com
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(17/2/2012)
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Francisco Muro de Iscar - Un partido ¿cristiano?

17.02.12 | 12:20. Archivado en Francisco Muro de Iscar


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

La propuesta de Cristina Cifuentes, la activa nueva delegada del Gobierno en Madrid, y del presidente del pleno del Ayuntamiento de Madrid, Angel Garrido, de quitar la palabra "cristiano" -en realidad, quitar el adjetivo de "humanismo cristiano" y dejar solo el sustantivo- de la definición ideológica del partido ha armado una bronca interna y otra mediática. ¿Con razón? Es curioso que tanto una como otro se manifiesten creyentes y hasta practicantes o que hayan elegido un colegio católico para educar a sus hijos.

Para los que no lo sepan, empezando por quien suscribe esto, la definición del PP que propone la ponencia social y que supongo que no ha cambiado desde el anterior congreso, es la de un partido "inspirado en los valores de la democracia, la tolerancia y el humanismo cristiano y está plenamente comprometido con las necesidades, preocupaciones y los problemas de todos los ciudadanos". Empiezo por decir que no creo en los partidos confesionales, ni cristianos ni islamistas, pero no es lo mismo declararse cristiano que asumir que los valores del humanismo cristiano inspiran una forma de ser y de estar no ya en la política, en la vida. Y no sólo en España, sino en toda Europa, porque ninguna de las dos se entiende sin la historia, la cultura y la religión cristiana.

Ni Europa ni España serían lo que son sin las raíces cristianas que impregnan todo lo que somos, a pesar de la secularización creciente y de ese afán por la laicidad que se viene tratando de imponer como sea. A algunos les sigue preocupando eso, que da réditos fáciles, y no otras cosas. Recuerden si no, los aplausos a la propuesta de Rubalcaba en el Congreso del PSOE de revisar el Concordato con la Santa Sede, como si eso nos fuera a sacar de la crisis, o el tono mitinero de Chacón al apostar por un Estado laico, a ser posible sin sombra alguna de religión* especialmente la católica.

En contra, por ejemplo, el Reino Unido ha sellado una "relación especial" con la Santa Sede y nada menos que siete ministros han acudido a Roma y se han entrevistado con el Papa y han mantenido reuniones de trabajo con los altos cargos vaticanos. ¡Si lo llega a hacer el PP! Otro dato, la Iglesia ha sumado doscientos mil contribuyentes más que han puesto su cruz para que una parte del dinero del Estado vaya a sus arcas por libre decisión de los ciudadanos. Crece el apoyo a la Iglesia aunque los cristianos seamos malos cristianos. ¿Qué quieren quitar la palabra cristiano del humanismo del PP? Yo prefiero que los valores de equidad, justicia, defensa de los derechos de los más desfavorecidos, esfuerzo, solidaridad -valores del humanismo cristiano- estén de verdad en las decisiones del PP aunque no figuren en su programa. Lo que hay que pedir a los políticos es que den soluciones a los problemas sin crear otros que no existen en la conciencia social.

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Isaías Lafuente - El Paseo.

17.02.12 | 12:20. Archivado en Isaías Lafuente


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Recién elegido José María Aznar como presidente de gobierno, en 1996, preguntaron a Xabier Arzalluz por el escaso carisma del nuevo mandatario. Con sorna, el entonces presidente del PNV respondió que Aznar no tenía por qué preocuparse, que cuando uno gana unas elecciones inmediatamente se le pone cara de carisma.

Rajoy lo sabe bien. Llega al Congreso del PP en Sevilla en unas condiciones que sólo un hombre muy optimista podría haber imaginado hace cuatro años. ¿Se acuerdan del Congreso de Valencia de 2008? ¿Recuerdan aquel artículo demoledor de Gabriel Elorriaga, entonces secretario de comunicación del partido, afirmando que el PP tenía proyecto y equipos, pero que necesitaba un liderazgo renovado, sólido e integrador que Rajoy no estaba en condiciones de ofrecer? ¿Se acuerdan de los amagos de Juan Costa y Esperanza Aguirre -"me presento, no me presento"- sondeando las posibilidades de disputarle el sillón a su líder? ¿Y de los medios que hoy ensalzan a Rajoy como gran estadista pidiendo su cabeza dada su incapacidad para llevar de nuevo a su partido al poder?

No lo tumbaron, pero hicieron mella. Rajoy ganó aquel difícil congreso con la holgura con la que suelen ganar los candidatos únicos. Pero salió de aquel cónclave como el presidente con menos apoyo doméstico desde la refundación del partido en 1989. Y tuvo que soportar una inercia de luchas fratricidas que se saldaron con sonadas renuncias, como la de la dirigente popular vasca María San Gil.

Pero los tiempos han cambiado. Aquel dirigente tocado es hoy presidente del gobierno, sus grupos parlamentarios controlan las dos cámaras con mayoría absoluta y dirige un partido que ha alcanzado cotas de poder territorial desconocidas en nuestra historia democrática. Nadie se atreverá a toserle ni a discutir la dirección que le plazca configurar. Rajoy disfrutará de un congreso fácil y de una ciudad y de una tierra que tienen un color especial que quizás cambie a partir del 25 de marzo.

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Luis del Val - "Humanismo cristiano".

17.02.12 | 12:20. Archivado en Luis Del Val


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Ya dice mi tía Pascualina que el que no tiene nada que hacer con el culo caza moscas, así que los del PP, que andan estos días encantadísimos de haberse conocido, y cada vez que pasan por delante de un espejo le preguntan si alguien tiene más votos que ellos, se plantean como gran debate ideológico si deben declarar que su ideología se basa en el "humanismo cristiano" o en el "humanismo occidental". No es el sexo de los ángeles, pero como bizantinismo no han podido elegir nada mejor. Es probable que aparezca una tercera vía que aporte la sugerencia del "humanismo heleno y cristiano", aunque tal como va ahora la pobre Grecia es muy probable que nombres a los helenos y se arme una guerra de troya dialéctica.

La preclara mente que aboga por el "humanismo occidental" no mete la pata, y me imagino que se trata de un guiño a los judíos, esos centinelas de Occidente que serán los únicos con redaños suficientes para salvar a Europa de que Irán tenga armas nucleares, y, eso, sin que se tenga que reunir la Otan, el Consejo de Seguridad de la Onu y la comunidad fallera correspondiente.

Porque, en Occidente, además de los judíos, anteriores a Cristo, todo lo demás es cristiano, desde los metodistas a los católicos, desde los protestantes a los ortodoxos, desde los anglicanos a los calvinistas, todos son cristianos, pero también es humanista la Ilustración, el Renacimiento, incluso la Revolución Francesa.

Naturalmente, al plantear esta grave cuestión, me imagino que los dirigentes del PP piensan que sus votantes se levantan todas las mañanas con la obsesiva preocupación de si debe denominarse humanismo cristiano o humanismo occidental. En mi barrio no se habla de otra cosa e incluso, cuando en el bar ponen un partido de fútbol, la gente no hace ni caso y se ponen a perorar sobre el humanismo del PP, que es que te llega a doler la cabeza.

Ya advertía Oscar Wilde que es más fácil levantarse de un fracaso que reponerse de un éxito. Es probable que lo de Andalucía sea el pórtico para un poder como nunca tuvo ninguna fuerza política. Pero antes de se les levante demasiado el mentón, amén de no haber dado las gracias a muchos que se lo merecen, deberían pensar que nada es eterno. Dicho sea dentro del humanismo cristiano y occidental.

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Carlos Carnicero - La oposición de Rubalcaba.

17.02.12 | 12:20. Archivado en Carlos Carnicero


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

El líder socialista ha anunciado una oposición rotunda en los temas en que las discrepancias sean profundas y una disposición al consenso en las cuestiones más institucionales: lucha terrorista, política exterior y nombramientos en los órganos de la justicia y de Televisión.

Ha puesto como ejemplo de oposición el rechazo frontal a la reforma laboral. Anteayer, en el Congreso, quedó patente la distancia entré él y el presidente de Gobierno. Pero la buena noticias es que quienes estuvieron enzarzados en sus escaños, a las pocas horas, fueran capaces de celebrar una reunión de cuatro horas en un clima distendido.

Es de justicia recordar que esta no fue nunca la disposición de Mariano Rajoy en la oposición. La política exterior -Cuba y Venezuela-, la lucha antiterrorista y el bloqueo de las renovaciones del Tribunal Constitucional y el Consejo del Poder Judicial son buenos ejemplos de la falta de espíritu de colaboración del PP en la oposición.

Rubalcaba tiene por delante un periodo difícil y correoso: cada vez que recrimine un recorte, le echarán en cara su presencia en el gobierno que los inicio. Si bien es cierto que las medidas que está tomando y va a tomar Mariano Rajoy son mucho más radicales, los primeros recortes le correspondieron a Zapatero y esa munición no la va a desperdiciar el Gobierno.

El electorado del PSOE, los cuatro millones que se han ido a otro partido o a la abstención, están pendientes de la forma de ejercer la oposición del PSOE, pero también en comprobar en qué escenario estratégico se va a situar Rubalcaba. ¿Va a dar un paso más y cuestionar el modelo de salida de la crisis con posiciones socialdemócratas o no va a cambiar el sustrato en donde ha navegado los último años el PSOE compitiendo en el mismo anfiteatro económico del PP? Ahí no tiene mucho que rascar Rubalcaba porque la contestación a los recortes va a exigir cambios profundos en el enfoque de las políticas económicas.

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Julia Navarro - Escaño Cero - ¡Faltaría más!

17.02.12 | 12:20. Archivado en Julia Navarro


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Me sorprende el alborozo que ha provocado el encuentro entre el presidente Rajoy y el líder de la oposición Pérez Rubalcaba. Los afines del PP destacan el "estilo" Rajoy invitando incluso a su interlocutor a compartir almuerzo. Los afines al PSOE señalan, por su parte, que sobre Pérez Rubalcaba prima el sentido del Estado. Yo, insisto, no salgo de mi asombro de que demos importancia a algo que debería de ser pura rutina y apenas una nota a píe de página.

No es la primera vez que he escrito que tanto al presidente del Gobierno como al jefe del principal partido de la oposición les entra en el sueldo reunirse cuantas veces sean necesarias para abordar los problemas de España. Me sorprendía que estos encuentros fueran motivo de primeras páginas en las épocas de Felipe y Aznar, o de Aznar y Zapatero, o de Zapatero y Rajoy, o ahora de Rajoy y Pérez Rubalcaba.

De los responsables políticos no esperamos que sean amigos, ni que se caigan bien, ni que tengan afinidades personales, simplemente esperamos que sean eso, responsables, y por tanto conscientes de que entre sus responsabilidades entra hablar y a ser posible buscar puntos de encuentro para resolver los problemas de los ciudadanos. De manera que, por lo menos a mí, me importa muy poco que el señor Rajoy invitara a almorzar al señor Rubalcaba y que el menú compartido fuera de alcachofas rellenas y chuleta de ternera.

La crisis económica internacional, que se ha cebado con especial saña en algunos países, como Grecia, Portugal, Italia y España, es de tal calado que sería una irresponsabilidad imperdonable que quienes están al frente del Gobierno y de la oposición no fueran capaces de aparcar diferencias para sentarse a dialogar.

Eso sí, lo que no me termino de creer es que cuatro horas de charla hayan dado para tan poco como han informado desde Moncloa y el propio Rubalcaba. Espero que llegue un día en que el secretismo se destierre de la actividad política porque los políticos asuman algo tan elemental como que nos representan a los ciudadanos y que es una falta de respeto que nos traten como a menores de edad negándonos información de lo que tratan.

Como me parece una larga cambiada eso de que Rajoy y Rubalcaba se han dado de tiempo hasta junio para renovar los cargos en las instituciones. Es una vergüenza, una auténtica vergüenza que el PP y el PSOE no hayan sido capaces de renovar el Tribunal Constitucional. En cuanto a TVE, me pongo en lo peor, porque los políticos siempre la han considerado su finca particular en cuanto ganan las elecciones.

Pero es la renovación de los miembros del Constitucional lo más urgente y sobre todo lo más difícil. Veremos si es verdad que de una vez por todas tenemos un Tribunal Constitucional alejado de los intereses políticos coyunturales de unos y de otros ya que el prestigio del Alto Tribunal ha sufrido lo suyo por algunas de las decisiones de sus actuales componentes.

Pero volviendo al principio, debería de ser una noticia menor que en circunstancias normales se reúnan el presidente del Gobierno y el jefe de la oposición, sean quienes sean. Insisto, les entra en el sueldo hablar ¡faltaría más!.

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Charo Zarzalejos - Rubalcaba busca el sitio del PSOE.

17.02.12 | 12:20. Archivado en Charo Zarzalejos


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Cuatro horas de conversación dan para mucho, para mucho más de lo que el líder de la oposición contó a su salida del encuentro con el presidente del Gobierno, pero dado el carácter de ambos y la experiencia política que juntos y por separado acumulan a sus espaldas nos vemos resignados a quedarnos con lo que oficialmente se contó.

Partiendo de esta premisa y que solo desde la insolación se podía pensar que de este encuentro saliera algún acuerdo cerrado, la cita de Moncloa no podía dar más de si, aunque sí ha llamado la atención que se den casi cinco meses para acordar tanto el Tribunal Constitucional, como RTVE. La experiencia dice que cuando los plazos quedan tan abiertos es, sobre todo, para eliminar presión y evitar ansiedades propias y ajenas, de manera que es más que probable _coinciden PP y PSOE_ que antes de Junio estos acuerdos se hayan materializado.

En cualquier caso, no hay que empujar. No hay que empujar al Gobierno para que, por ejemplo, presente Presupuestos y, desde luego, no hay que empujar al PSOE y más en concreto a Alfredo Pérez Rubalcaba para que ya mismo diseñe el mapa de su política de oposición. Rubalcaba necesita un tiempo para buscar el sitio adecuado para su partido, un partido que inicia una dura travesía del desierto, que tiene que repescar nada menos que 200.000 afiliados que han dejado de serlo y recuperar la confianza de esos cuatro millones de ciudadanos españoles que le han dado la espalda. Para colmo, las elecciones andaluzas están a la vuelta de la esquina a las que los socialistas andaluces acuden abiertos en canal.

Rubalcaba, que no es un extremista de izquierda, se tiene que medir con Rajoy que no es un derechista peligroso y talibán y tiene que elegir el líder del PSOE el terreno en el que se quiere mover. De momento, la reforma laboral y todo lo concerniente con los derechos civiles, son los primeros escenarios elegidos. Nada más lógico que la oposición muestre sus propios perfiles en asuntos que les resultan especialmente sensibles. A partir de ahí, el auténtico reto es modular esa oposición.

Si presentan al PP como a un partido esclavista, se equivocarán. Si presentan al PP como a un partido que lo que quiere es llevar a las mujeres que aborten a la cárcel, se equivocarán. Si, en definitiva, juegan a caricaturizar al partido que hoy Gobierna en España y presentarlo ante la opinión publica no como el partido que realmente es sino como al PSOE le gustaría que fuera percibido por los ciudadanos, el error será mayúsculo. Error tan mayúsculo como el que cometen los sectores más duros y recalcitrantes cuando presentan al PSOE como una especie de maleficio al que hay que hacerle vudú día sí y día también.

La tarea de Rubalcaba no es menor. El papelón que tiene por delante Rajoy es para echarse a temblar y si en este país fuéramos capaces de evitar el cainismo, de salir cada cual de su trinchera, de mirar para atrás sin ira convendríamos que lo mejor que nos puede pasar a todos es que ambos acierten a la hora de gestionar su propia posición y en las muy saludables discrepancias. No es buenismo ni candor; es la convicción de que la política no está reñida con la inteligencia.

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Rosa Villacastín - El Abanico - Llegó la hora de Felipe de Borbón.

17.02.12 | 12:20. Archivado en Rosa Villacastín


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

La decisión del Rey Juan Carlos de apartar al Duque de Palma de toda actividad oficial por su comportamiento poco ejemplar, lo que obligó a la Infanta Cristina a solidarizarse con su marido, convencida como está de que es inocente, ha puesto el foco en todo lo que hace o dice el Príncipe de Asturias. El único de todos los miembros de la Familia Real al que no le ha salpicado el escándalo que supone que uno de sus miembros tenga que sentarse en el banquillo a explicar al juez los pormenores de unos negocios que siendo generosos y aplicando la presunción de inocencia podrían calificarse de poco o nada éticos. Una situación que ha deteriorado gravemente la imagen de la Corona, y que puede y debe acelerar si no el relevo en la Jefatura del Estado, sí dar un mayor protagonismo oficial al Príncipe Felipe, que está dando sobradas muestras de su temple, pero sobre todo de la alta estima en la que tienen los Príncipes de Asturias a la institución que representan.

Si el Rey debe o no abdicar para dar paso a su heredero es algo que tendrá que decidir quien tiene la obligación de hacerlo, don Juan Carlos de Borbón, sopesando claro está los pros y los contras de una decisión de esta envergadura, pero sin olvidar tampoco el crítico momento que atraviesa España, no solo a nivel económico, también social, con una democracia que empieza a sufrir el lógico deterioro del paso del tiempo, y unos políticos a los que las hazañas de sus abuelos importan poco o nada, ya que la mayoría de ellos nacieron bastantes años después de que fuera enterrado Franco. Muchos de los cuales han defraudado a una juventud que siendo la mejor preparada de todos los tiempos se está viendo abocada al paro antes de empezar siquiera a trabajar.

De ahí la necesidad de recambio que tiene la sociedad, a todos los niveles, también en el seno de la Familia Real, ya que difícilmente nada volverá a ser como era cuando don Juan Carlos accedió al trono. Soltar amarras con el pasado, aunque este sea tan reciente, para encarar el futuro, es tarea de todos, también del Rey y cómo no del Príncipe de Asturias. Un hombre que a sus 44 años se encuentra en plena madurez, al que no se le conocen veleidades que puedan poner en tela de juicio su seriedad y compromiso con la corona y con su familia, que conoce los problemas del país, que se mueve cómodamente entre los de arriba y los de abajo, y que creo es la persona adecuada para impulsar otra forma de ejercer la monarquía, de encarar las dificultades, para dar una imagen nueva de un país muy viejo que ha sabido hacer frente a momentos más cruentos que el actual, habiendo salido airoso de todos ellos.

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Cayetano González - Nuevo retraso.

17.02.12 | 12:20. Archivado en Cayetano González


MADRID, 16 (OTR/PRESS)

Del almuerzo y posterior sobremesa de cuatro horas de duración que mantuvieron este miércoles en la Moncloa Rajoy y Rubalcaba, salió un acuerdo ciertamente preocupante desde el punto de vista del normal funcionamiento de las Instituciones. Me refiero al nuevo plazo, hasta el mes de junio, que se dieron para proceder a la renovación de organismos tan relevantes como el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas, el Defensor del Pueblo y Radio Televisión Española. Cuatro organismos en los que es necesario el acuerdo entre los dos grandes partidos, PP y PSOE, por la mayoría parlamentaria que se exige para designar a sus miembros.

No es muy de recibo que el PP ahora en el Gobierno y el PSOE en la oposición, como en la situación inversa hasta hace muy poco tiempo, sean incapaces de pactar esos nombramientos. Será muy criticable el sistema de elección o de designación de los mismos, desde el momento en que se da un gran protagonismo a los partidos políticos, lo que conlleva un sentimiento patrimonialista nocivo de estos respecto a esas Instituciones, pero mientras no se cambie el sistema, lo que tienen que hacer el PP y el PSOE es ponerse de acuerdo cuanto antes y no alargar mas la situación que se vive, por ejemplo, en el Tribunal Constitucional, donde tres miembros agotaron su mandato en noviembre del 2010 y un cuarto falleció en el 2009 y todavía su plaza no ha sido cubierta.

El PP acaba de ganar hace dos meses unas elecciones por una clara mayoría absoluta mientras que el PSOE ha tenido el peor resultado electoral desde la transición democrática. Por ello se entiende muy mal que sea el líder de los socialistas el que anuncie en la Moncloa que en su encuentro con el presidente del Gobierno han decidido tomarse cuatro meses mas para resolver estos nombramientos. ¿A quién favorece este aplazamiento? Evidentemente al PSOE de Rubalcaba. Si esto es así, que lo es, la siguiente pregunta obligada que hay que plantearse es ¿por qué Rajoy tolera esta situación? Y ahí entramos en un terreno ciertamente pantanoso teniendo en cuenta lo que los muy "marianistas" califican como "magistral manejo de los tiempos" de su líder.

Pero siendo un poco mal pensados -lo cual, cuando hay que analizar la actuaciones de los políticos, es muy recomendable- cabría preguntarse si, por ejemplo, a Rajoy le puede convenir que sea este Tribunal Constitucional, con una mayoría mas próxima al PSOE en su actual constitución, el que resuelva cuestiones espinosas como pueden ser la legalización de Sortu, la marca de ETA que no fue admitida en su día por el Tribunal Supremo, o el recurso del PP a la ley del PSOE en la que se equiparan la unión de parejas homosexuales al matrimonio entre un hombre y una mujer. De esa manera, Rajoy se podría parapetar tras la decisión que tome el actual Tribunal Constitucional sin necesidad de tener que mojarse. ¿Es esto ser demasiado mal pensado?

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Jueves, 31 de mayo

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