
MADRID, 10 (OTR/PRESS)
A estas alturas, una palabra dicha sobre el caso del juez Garzón es una palabra de más. No sólo ha sido juzgado sino que todos hemos emitido ya un juicio sobre lo juzgado. Prevaricador para los miembros de la Sala del Supremo que le han condenado; culpable para la pléyade de enemigos cosechados a lo largo de sus veintitantos años en la Audiencia Nacional o inocente, víctima de una Justicia que todavía padece adherencias franquistas según el decir desde la distancia (y la ignorancia ) por el "New York Times".
Unos y otros saben que el caso por el que ha sido juzgado y condenado -las escuchas a los abogados del "caso Gürtel"- no tiene relación con el sumario de los crímenes del franquismo. En aquél, pendiente todavía de sentencia, ha sido juzgado por presunta extralimitación en sus competencias.
Pero, en la España de las "dos Españas", ¿hay alguien que tenga tiempo para leer o escuchar antes de emitir una opinión o un juicio? Tengo para mi que pocos. Pocos, porque es sabido que es más fácil creer que saber; admitir que una cosa son las convicciones y otra las evidencias. Es verdad que resulta chocante hasta la paradoja que un juez pueda ser juzgado antes de que pasen por el banquillo los delincuentes (presuntos) sobre cuyas andanzas instruía un sumario.
Pero también resulta chusco que, puestos a interpretar el "caso Garzón" desde el lado más favorable para el magistrado ahora inhabilitado haya quienes sin cortarse un pelo digan que ha sido condenado por haber intentado hacer justicia. Hacer justicia,pero sin tener en cuenta la ley, como declara probado la sentencia. Tras más de veinte años de toga y puñetas , Garzón , mejor que otros, sabe que nadie está por encima de la ley. Ni siquiera para hacer justicia. Obvio resulta decir que con estas líneas no aspiro a convencer ni a los que ya sabían que Garzón era culpable antes incluso de que hubiera ordenado las escuchas por las que ha sido inhabilitado, ni a quienes, también, antes del juicio, estaban seguros de que Garzón sería condenado por ser el único que se había atrevido a investigar la corrupción. Ya digo, a estas alturas de la película ,cualquier palabra sobre el caso, es una palabra de más.
Esto de la reforma yá lo sabía, no esperaba menos de la DERECHA Española, les puede más la ideología que la sensatez. Ni la izquierda, ni la derecha se enteran, a lo mejor si se enteran de que no pueden hacer nada pues son meros esclavos de los mercados (LOS BANQUEROS). Y esto de la Globalizacion en todos los sentidos y en especial en lo económico tienen la culpa de todo, y no es porque lo diga yo, sino porque yá lo dijo Rodrigo Rato poco después de dejar el FMI, cuando dijo algo asi" se creó el mercado libre para que paises emergentes pudieran democratizarse y dedicar sus beneficios a lo social y educación, pero no se está haciendo pues los dirigentes siguen siendo los mismos "Dictadores o algo similar " veáse china y otros, con lo cual mientras que un chino de clase baja pues media no existe tenía que trabajar antes 10 horas diarias 7 dias semanales, con la globalización tiene que trabajar 14, es decir más esclavos y mientras en los paises occidentales y democráticos desmantelandose.
Jueves, 31 de mayo
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo