
MADRID, 2 (OTR/PRESS)
El inaudito procesamiento contra el juez Baltasar Garzón ha tenido una virtud sobrevenida: por primera vez los jueces del Tribunal Supremo han tenido la ocasión de escuchar en sede judicial el relato pormenorizado del horror franquista en boca de sus víctimas. No será para juzgar los crímenes cometidos sino para determinar si el juez que intentó investigarlos prevaricó al hacerlo. Fue estremecedor el testimonio de María Martín, una anciana de 81 años que tenía tan sólo seis cuando se llevaron a su madre para asesinarla el 21 de septiembre de 1936. Aunque dice saber el lugar en el que está el cuerpo, declaró que todas las gestiones realizadas para recuperarlo han fracasado. Su presencia fue conmovedora, como lo fue también una ausencia, la de Jesús Pueyo, otro anciano que soñaba con el día en que podría relatar el horror del asesinato de su padre, de tres tíos y de dos primas en Uncastillo (Zaragoza), un lugar en el que no hubo frente de guerra. Ensayaba cada día su relato frente a su mujer para, llegado el momento, no derrumbarse ante el Tribunal. Pero no llegó: el hombre falleció hace un mes.
Ni María ni Jesús son personas de memoria advenediza. Por razones obvias tuvieron que guardar un ominoso silencio durante las cuatro décadas que duró la dictadura que asesinó a sus familiares. Pero llegada la democracia comenzaron a movilizarse para recuperar los cuerpos, la historia y la dignidad de sus desaparecidos. Desde 1977, Jesús Pueyo escribió al Rey, al presidente de Gobierno, a Naciones Unidas, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos y a la Conferencia Episcopal, recibiendo en todos los casos la callada por respuesta. Hasta que llegaron, arropados por una veintena de asociaciones de víctimas, a la Audiencia Nacional, en donde el juez Garzón decidió que era su deber saber si era competente para investigar los crímenes, si habían prescrito o no y si quedaba algún autor vivo a quien imputárselos. Por eso se sienta hoy en el banquillo.
La Transición española, modélica en tantas cosas, fue incapaz de juzgar los desmanes del franquismo a su debido tiempo. Ese error, grabado a fuego en nuestra historia, seguramente ya no tenga remedio. Pero convendría no agrandarlo condenando al juez que un día intentó encontrar en los resquicios de la ley una vía para hacer justicia.
Cuanto facha por aquí.La guerra duró 4 años,pero el régimen duro 40.Tuvieron bastante mas tiempo para delinquir.Dictadura=malo siempre.
Inaudito procesamiento. ¿Por qué es inaudito el que los actos de una persona existan indicios de delito se la procese? Que se sepa, el Sr. Garzón no tiene privilegio alguno.
Y el hacer desfilar por el Tribunal todos esos testimonios no es otra cosa que utilizar la Justicia, como siempre lo ha hecho el Sr. Garzón, para su medro personal.
Explíqueme que relación existe entre estos testimonios y los hechos enjuiciados:instruir un procedimiento para el que no tiene competencia la Audiencia Nacional; seguir dicho procedimiento frente a personas fallecidas -hecho notorio esto último, no hace falta prueba-; y tres o cuatro cosas mas.
En fin, nunca entenderé ese ensalzamiento a una persona... el solo por ser vos quien sois, sois intocable.
A mi bisabuelo se lo cargaron en la Cheka de Bellas Artes de Madrid por ser Católico practicante y maestro de escuela, lo torturaron durante varias horas para que les dijera el paradero del director del colegio donde daba clases, entre otras torturas le quemaron con cigarrillos sus partes y varias salvajadas más, hasta que al final cantó y le dierón "matarile".
Dime Isaías, ¿tú Crees que Garzón me dejaría ir de testigo al Juicio que él mismo instruirá contra Carrillo despúes de salir inocente de todos los suyos?, prometo relatarlo todo con muchos detalles la voz ahogada y muchas lágrimas en los ojos.
No nos engañemos, efectivamente tiene mucha razon en lo que dice, pero la ley está para cumplirla, las competencias son las competencias y no se pueden hacer excepciones. Al sr. Garzon, pesimo instructor al que se le han escapado ya unos cuantos "bandarras" gracias a lo deficiente de su trabajo, no puede juzgar aquello que legalmente no le corresponde, y eso se llama prevaricación en el ordenamiento jurídico.
Ahora bien, si lo que quiere es que hablemos de la necesidad o no de que los crimenes franquistas deban ser "juzgados" o no pues hablemos, pero este es otro tema distinto, no los mezcle que tontos no somos, una cosa es el debate y la conveniencia o no de modificar unas leyes y otra es que un juez se invente esas leyes.
Los resquicios de la ley para este señor era pasarse por el arco del triunfo las advertencias del fiscal sobre su incompetencia en este caso,pero claro EL ERA GARZON. Los otros dos juicios para usted es pecata minuta por lo visto. Tanto SECTARISMO en un periodista debería de ser sonrojante y querer hacer lo blanco negro a los que los leemos aú mas pero para eso creo que hay que tener algo de los usted carece y es :verguenza.
Jueves, 31 de mayo
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo