
MADRID, 30 (OTR/PRESS)
Unos días en Andalucía no dan para hacer una radiografía exacta de lo que pasa, pero sí para ver qué piensan sus gentes, cuál es el panorama y dónde ponen sus esperanzas. Cuando, además, eso se produce en vísperas de las elecciones generales y a pocos meses de las autonómicas -no adelantarlas es otro grave error para afrontar el futuro, además de un gasto innecesario- esta mirada es mucho más interesante.
Desde luego, el primer problema, a veinte cuerpos de los demás, es el paro. 1,23 millones de andaluces no tienen trabajo, un porcentaje que por primera vez supera el 30 por ciento de la población activa, nueve puntos por encima de la terrible media nacional. Siete de las ocho provincias tienen una tasa de paro que supera ese 30 por ciento.
En Almería llegan al 33,5 por ciento y Córdoba está prácticamente en el 33. Donde las cosas van "bien", en Sevilla, la media de paro es sólo del 28 por ciento. En 2008 había en Andalucía 5,7 trabajadores activos por cada desempleado. Hoy sólo hay 2,2 por cada andaluz sin trabajo. ¿Cuánto puede aguantar este drama? ¿Dónde están los sindicatos que se manifiestan en Madrid, en Cataluña, en Castilla-La Mancha o en Navarra por la educación y guardan un silencio sepulcral en Andalucía donde el 48 por ciento de los desempleados lleva más de un año sin encontrar trabajo, el 54,5 por ciento de los menores de 25 años está en el paro, al igual que el 52,7 por ciento de las mujeres?
El turismo ha salvado un año que podía haber sido catastrófico y hasta en estas fechas, buena parte de Andalucía, gracias al buen tiempo, tiene unos ingresos extras. Ciertamente aquí hay una economía sumergida y un régimen de subsidios que matizan el drama, pero que si me apuran, lo hacen mucho más grave. ¿Hasta cuándo y a qué precio se va a mantener el deterioro de una región que no ha aprovechado los años buenos y ahora sufre un deterioro brutal? ¿Saben lo que piensan sus autoridades responsables? El consejero de Empleo dice que la Junta mantiene su optimismo y ve "una tendencia a frenarse el desempleo" y la de Hacienda se vanagloria del "esfuerzo inversor". Manda carallo.
Hay más cosas. La jueza de los falsos ERES extiende sus investigaciones sobre nuevas Consejerías de la Junta de Andalucía. Hay más denuncias de corrupción en empresas cercanas a cargos políticos y de fraudes a Hacienda. Al ex alcalde Jerez, Pedro Pacheco, le piden 24 años de cárcel por presunto enchufismo. Sigue la polémica por una docena de escuelas que ha empezado el curso sin pupitres, cuando lo peor no es eso, sino la baja calidad educativa. Los andaluces siguen alegres, y resignados, porque o se ríen o se mueren de pena, pero el paro ha vuelto a las cifras de hace catorce años y el caciquismo renovado continúa... Andalucía vuelve atrás, mucho más atrás, al túnel. La incapacidad de los que gobiernan desde hace décadas es manifiesta. Sin dinero, sin empleo, sin inversión.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
"Mi proyecto es para cuatro años, gane o pierda, en el Gobierno o en la oposición. Mi compromiso no termina el 20-N". Es la declaración de intenciones que hizo el candidato Alfredo Pérez Rubalcaba en una entrevista que publicó "El Periódico de Catalunya". Le faltó decir algo que sí dice mucho Mariano Rajoy: "depende".
En el PSOE hay un precedente que si bien no es de obligado cumplimiento, sí condiciona mucho las cosas: en 2000, el entonces candidato Joaquín Almunia dimitió el mismo día de las elecciones, el 12-M, tras la pérdida de 16 escaños y más de millón y medio de votos respecto a 1996. Es decir, que se fue para casa con 125 escaños detrás, más de los que ahora le atribuyen a Rubalcaba muchos sondeos.
Con Aznar al frente, el PP había obtenido el año 2000 el 44,52 por ciento de los votos y 183 escaños, 27 más que en 1996, mientras que el PSOE se había quedado con el 34,16 por ciento y los mencionados 125 diputados, 16 menos que cuatro años antes. Entonces la diferencia fue de unos diez puntos, ahora se habla de 15.
Es verdad que son elecciones distintas, circunstancias políticas y económicas diferentes e incluso que la situación de Rubalcaba en el partido no es la misma que la de Almunia, que también era secretario general; ahora lo es Zapatero. Tampoco puede descartarse a priori que Rubalcaba sea capaz de hacer una campaña que mejore los resultados de Almunia, eclipsando los adversos sondeos que ahora le condenan. Pero si las encuestas aciertan, cuesta imaginar que la noche del 20-N Rubalcaba repita la frase que este domingo abría "El Periódico de Catalunya": "Mi compromiso no termina el 20-N". Su proyecto puede ser para cuatro años, gane o pierda las elecciones, pero el proyecto del PSOE puede ser otro.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
Siempre pensé que el nombramiento de doña Trinidad Jiménez como ministra de Exteriores no había sido acertado. Creo que algo semejante piensa la mayor parte de nuestra diplomacia, desmoralizada, a lo que se ve, hasta grados indecibles. Lo que ha ocurrido en la descafeinada "cumbre" iberoamericana de Paraguay, en la que las ausencias han sido tantas como las presencias, con el agravante de que muchos de quienes no concurrieron representaban lo más importante de América Latina, es sintomático: puede que el presidente paraguayo, Fernando Lugo, no hiciese bien los deberes -de hecho, al encuentro de Asunción faltaron sus dos poderosos vecinos, Brasil y Argentina-, pero también es seguro que el Gobierno español no ha puesto de su parte todo lo que hubiera sido necesario para que esta "cumbre" iberoamericana no tuviese el aroma del fracaso.
Y, a mi entender y aunque en esta ocasión yo no haya podido estar allí para constatarlo personalmente, la "cumbre" ha sido un sonoro fracaso; de ella casi nada tangible ha salido, excepto alguna pataleta como la protagonizada por el presidente ecuatoriano, Rafael Correa. Estos encuentros iberoamericanos al máximo nivel, que han cumplido ya veintiuna ediciones, son mayoritariamente sufragados y alentados por España, que en tiempos de Felipe González ideó acertadamente estas reuniones como parte de la ofensiva diplomática y económica hacia América Latina.
Lo cierto es que las naciones americanas han ido perdiendo interés por Europa, en general, y hasta cierto punto por la antaño admirada España, en particular. Y ni la diplomacia española ha sabido contrarrestar la influencia creciente en América de países emergentes, como India o China, ni las propias grandes empresas de nuestro país han seguido manteniendo, en algunos casos, el ritmo inversor y la dinámica de años pasados.
La crisis también ha pesado en este aspecto, y ahora las inversiones empiezan a llegar desde América, en lugar de ser al revés. Temo que ni en La Moncloa ni en el Ministerio de Exteriores se han percatado del todo de que las cosas ya no son lo que eran y de que es necesario afrontarlas de manera diferente. Ni siquiera la influencia del Rey, patentemente más cansado que en años anteriores, aunque mantenga su carisma en la mayor parte de los países hermanos, ha servido para iluminar y hacer más concurrido este encuentro de Asunción, en el que la delegación española parecía más preocupada por la grave situación económica interna que por otras cuestiones.
Pero España no puede perder terreno en América Latina de la misma manera que lo ha perdido en Europa. El Gobierno que salga de las elecciones del próximo día 20 tendrá que dedicar mucha atención a la política exterior, una atención que, hasta donde sabemos, no se refleja en los programas electorales, agobiados por la economía. Como si una diplomacia ágil e imaginativa no tuviese que ver con la economía. Es el caso que en estos días conoceremos en su totalidad esos programas y podremos saber hasta qué punto esa desidia por las cuestiones internacionales se confirma: ni Zapatero, por sus complejos idiomáticos y su falta de experiencia internacional, ha sido precisamente un líder mundial, ni Rajoy, su casi seguro sucesor, apunta tampoco una gran afición a moverse pisando fuerte por el mundo.
Sin embargo, el caso es que lo ocurrido en los últimos días, en los que España fue vapuleada en Europa y ninguneada en América, no puede volver a ocurrir. Nuestro país precisa una enorme ofensiva en política exterior, un rearme diplomático: ¿quién será el encargado de propiciarlos?

MADRID, 29 (OTR/PRESS)
Yo sí creo que hay niños que son educados como futuros despedidores. El maestro Forges hace tiempo hizo una viñeta mucho más brillante que el vídeo socialista. Aparecía un niño mega pijo con la gorra vencida hacia atrás, de la mano de su padre, con ropa de anuncio de niño pijo que le preguntaba a su progenitor "Papá, ¿cuando me vas a enseñar a despedir obreros?".
Si repasamos la lista de grandes ejecutivos del IBEX 35 observaremos unos cientos de sueldos obscenos de empleados de lujo que por un sistema de cooptación se gratifican a sí miso con cifras millonarias. Naturalmente predican austeridad y despido más barato para el resto de los mortales. Sus hijos se están creando en la atmósfera adecuada para ser despedidores en el futuro.
Hay un anuncio de relojes suizos, quizá el más caro, que siempre juega con el poder transmitido por herencia. Un padre le enseña el reloj a su hijo diciendo que un día será suyo. Lujo máximo en tiempos de crisis; naturalmente por herencia.
El vídeo del PSOE sólo tiene un problema. Enseña un colegio elitista del tipo al que van muchos hijos de dirigentes socialistas que también tienen empleadas de servicio en casa.
Por ejemplo, el secretario general de los socialistas catalanes y expresidente de la Generalitat, José Montilla, lleva sus hijos al colegio alemán y no a la escuela pública. Vulnera dos principios de ejemplaridad. Obliga a todos los niños catalanes que estudian en escuela pública a hacerlo en lengua catalana y a sus hijos los exime de ese precepto. Y además no apuesta personalmente por la escuela pública, sino por la privada.
El vídeo del PSOE no es condenable por demagógico, porque creo que refleja una realidad sociológica minoritaria pero criticable. Clasismo elitista en época de crisis. Es denostable porque también se podría aplicar a muchos dirigentes socialistas y no sólo a los del Partido Popular. Es vídeo tenía que haberse metido con los dos grandes partidos conservadores, el PP y el PSOE.

MADRID, 29 (OTR/PRESS)
Las demoledoras cifras de paro, la imparable necesidad de los bancos de dotarse de mayores recursos y la asunción de que esta crisis va a durar muchos años, que nada se va a resolver a medio plazo y que nada será posible sin inmensos sacrificios conlleva que el futuro deseado se aleje en las conciencias de los ciudadanos y en el ánimo general de España.
Que en nuestro país existan millón y medio de familias con todos sus miembros en paro es algo que produce escalofrío y que explica a la perfección las llamadas a la solidaridad por parte de organizaciones como Cáritas que se ven desbordadas por gentes, cada vez más españoles, necesitadas de comida y abrigo.
Los ciudadanos que han respondido a la ultima encuesta del CIS parecían conocer de antemano los resultados de la EPA. Para más del ochenta por ciento de los ciudadanos el paro es el principal problema y la lástima es que los políticos aparezcan como tercer elemento de preocupación.
La sensación de ineficacia, de vivir en un mundo que no es el real, el pronunciamiento de discursos más dirigidos a atacar al adversario que a los ciudadanos, contribuyen a esa escasa valoración. Sin embargo, una vez más es necesario poner en valor el papel de la política y de los políticos. Lo contrario es bordear el abismo de la selva.
Por ello y ante la campaña electoral, sus principales actores que son los candidatos deberían tener un ataque de sensatez y poner en segundo o en último lugar cuestiones que solo son permisibles cuando el tiempo es feliz. Pero no estamos en tiempos felices. Al contrario.
Vivimos tiempos de desazón y desesperanza. Sabemos cuál es nuestro presente pero no nos atrevemos a imaginar el futuro ya que la angustia de hoy nos impide recrearnos en lo que puede ser porque, y ese es el problema, no tenemos herramientas para poder forjar el más mínimo sueño.
En esta encuesta del CIS que se ha adelantado a la EPA el terrorismo preocupa al tres por ciento de los ciudadanos. Afortunadamente llevamos mucho tiempo sin un muerto y si hay que hacer caso a los más optimistas no los habrá en el futuro. La reacción de prudencia de las fuerzas políticas ha sido un acierto y un acierto ha sido también el no ceder a las prisas que algunos reclaman.
Ahora lo urgente, lo que los ciudadanos reclaman, lo que España y los españoles nos merecemos es ir quitando telarañas del ánimo colectivo que el duro presente ha ido tejiendo en torno a cada uno de nosotros y, poco a poco, ser capaces de comenzar a imaginar el futuro.
Esta y no otra es y debe ser la tarea prioritaria de quien , después del 20N, asuma la terrible responsabilidad de dirigir el Gobierno de España, sabiendo que gane quien gane no caben los milagros. La varita mágica con la que nuestro Presidente Rodríguez Zapatero ha tratado siempre de sortear la realidad se ha oxidado. No son tiempos de magia, sino de política pero de la de verdad, de esa que se escribe con mayúscula y que llegado el momento se atreve a decir lo que nadie quiere oír y a hacer lo que nadie desea que se haga. De lo contrario el futuro no llegará nunca.

MADRID, 29 (OTR/PRESS)
La encuesta de población activa -¡epa!- del tercer trimestre ha disparado todas las alarmas: el número de parados es de 4.978.300 y de 5.095.200 si se elimina el efecto estacional. En números redondos, cinco millones de personas sin trabajo y casi millón y medio de hogares con todos sus miembros desempleados. Más del 20% de la población activa está en paro. Ese 21,5% es el nivel más alto desde 1996.
¿Puede haber algo peor? Sí. Durante los próximos dos trimestres se destruirá más empleo y aumentará el paro. ¿Y puede haber aún algo peor? Sí. La economía española está de nuevo en riesgo de recesión, como en los peores momentos de esta crisis financiera e inmobiliaria. ¿No se puede hacer nada? Sí. Crecer.
Sin crecimiento no se puede crear empleo y, lo que es peor, España no logra crear empleo sin mucho crecimiento, por lo que el país está muy lejos de superar el problema del paro. Dicho en pocas palabras: para crear empleo el PIB tendría que crecer al menos un 2,5% y hoy por hoy estamos hablando de crecer décimas o incluso de no crecer nada. ¿Es esto una novedad? No. En todas las recesiones de los últimos 35 años España ha duplicado la tasa de desempleo media de Europa.
¿Hay soluciones? Sí. Una, crecer con políticas públicas, lo que exige más ingresos en las arcas del Estado. Dos, crecer confiando en el mercado, tanto interno como externo, asumiendo que es clave exportar más, lo que también requiere que Alemania y Francia tiren del carro. Y tres, combinando ambas políticas.
¿Se puede añadir una cuarta "solución", pero desagradable para quienes tienen aún empleo? Sí: ajustar los salarios y flexibilizar -todavía más- el mercado de trabajo. ¿Por qué? Porque, como observa Guillermo de la Dehesa, en España está demostrado que al no ceder los salarios -léase precios-, el mercado termina ajustándose vía cantidades, es decir, reduce los empleos.
Quienes quieren gobernar el país deberían explicar qué vías eligen para crecer y qué harán con los grandes impuestos: IVA e IRPF. Mientras no lo hagan, España seguirá a la deriva. ¿Lo harán antes del 20-N? Seguramente no, ante el riesgo de perder votos. Sea lo que sea, será duro.

MADRID, 29 (OTR/PRESS)
Mientras los españoles andan abrumados, agobiados y cariacontecidos por la brutal cifra de cinco millones de parados, dos políticos que han tenido peso y enjundia en el Congreso de los Diputados están a la gresca a cuenta de sus gracietas.
El primero fue Gregorio Peces- Barba, insigne catedrático de Derecho, ex presidente del Congreso y ex rector de la Universidad Carlos III. Hombre siempre ponderado en sus juicios, no midió que en precampaña electoral no deben hacerse bromitas ni con el origen de los ratones colorados. Los nacionalistas catalanes, que en pleno victimismo reivindicativo están a la que salta, se han tomado como una afrenta su desgraciada comparación sobre las ventajas de una convivencia con portugueses en lugar de con catalanes.
Por todo ello, el más impulsivo y menos reflexivo, el exdiputado de ERC, Joan Tarda, no dudo en tildarle de "enorme hijo de puta" por haber ironizado sobre los habitantes de Cataluña. Eso, sin querer faltar a su madre, por supuesto.
Estos desmanes y estas estulticias no tendrían mayor entidad sino fueran el reflejo de asuntos que ocupan a una clase política enfrascada en sí misma, cuando fuera, en la calle, hay tanto malestar. Porque no es solo el desaliento ante la dramática cifra de desempleados que refleja la Encuesta de Población Activa (el más verosímil dato de la realidad), es que cada vez son más las familias en las que todos sus miembros no tienen trabajo.
Los cinco millones de parados reflejan además el fracaso de la reforma laboral que suavizó las condiciones del despido y potenció la contratación indefinida. O por lo menos esos eran sus objetivos. Evidentemente ni una cosa ni la otra se ha logrado. Se sigue despidiendo a mayor ritmo, con menor indemnización y los contratos, lejos de ser indefinidos, son cada vez más precarios.
Todas las dudas que ante la recuperación de la economía española plantea la Unión Europea, están basadas precisamente en la altísima cifra de desempleo que lastra la recuperación económica hasta tal punto de hacer temer una nueva recesión.
El problema de la economía española no es el incumplimiento del déficit, ni la necesidad de más recortes, ni la insolvencia de la deuda pública. El problema es la incapacidad de dar trabajo a los cinco millones de parados.
Lamentablemente, sea cual sea el gobierno que salga de las urnas el veinte de noviembre, no va a traer consigo la fórmula mágica con la que solucionar este tema; el que de verdad trae de cabeza a la sociedad en su conjunto. En campaña se van a oír muchas propuestas y muchas ofertas de creación de empleo como ya ha pasado en tantas otras ocasiones, pero ningún partido tiene la solución a corto plazo y eso hay que saberlo.
Aún así, por le menos, que dejen de cruzarse necedades e insultos y se pongan a la tarea.

MADRID, 29 (OTR/PRESS)
El jueves asistimos a un episodio de la irracionalidad de los mercados. Las bolsas se volvieron locas y registraron alzas que no se veían en muchos meses. Los valores que más subieron en España y en toda Europa fueron los bancos. ¡Qué lo compre, quién lo entienda!
Explicaciones muy lógicas no hay. Lo fácil es pensar que los inversores respondían así a las decisiones adoptadas en la cumbre de los jefes de la Unión Europea. Puede ser que lo hicieran a los acuerdos de trazo grueso, porque ahora falta la letra pequeña. Pero, ¿quién puede explicar que los bancos españoles que tienen que hacer frente a un 9 por ciento de capital de calidad al tiempo que deberán contabilizar la deuda pública a precio de mercado, es decir con una rebaja de 2-3 por ciento, resulta que subieran espectacularmente en la bolsa madrileña?
Seguramente los inversores festejaban que al fin los jefes de gobierno de la UE se ponían en serio a trabajar; que acababan la reunión a las cuatro y media de la mañana; que decidían que Grecia no quebraba oficialmente; que van a seguir juntos y sin categorías y que ampliaban el Fondo de Rescate hasta el billón de euros. Pero, en realidad, no nos equivoquemos trazaron grandes líneas que ahora habrá que concretar.
Desde luego para España no fue una buena cumbre. Se suponía que nuestro país no estaba en primera línea de fuego. Ha resultado que sí. Italia se iba de rositas, la banca francesa y alemana pasaban por allí, mientras nuestra deuda y nuestros principales bancos se tenían que arremangar. Ya veremos en sucesivos días qué es lo que pasa, cuando se hagan las segundas y terceras lecturas de la cuestión. Sólo le faltaba a nuestro país un cierre mayor del crédito a empresas y familias. Con la economía a punto de la recesión, cinco millones de parados y la Seguridad Social prácticamente en números rojos la herencia ya no va a ser envenenada como dice Rajoy sino algo bastante peor.
En los próximos días se celebrará la cumbre del G-20 y habrá nuevas oportunidades para comprobar hasta qué punto Europa va por mejor camino y España a punto del 20-N puede cambiar de dirección y los mercados lo valoran.

Revisando las dos legislaturas socialistas
.
LOS NAZIS DE LA ETA
Ahora decís los nazis de la ETA
que vais a suspender ya la agresión,
pero la gente tiene la opinión
de que se trata de una nueva treta.
Es tan solo la vieja cantaleta,
pero nunca queréis pedir perdón;
queréis sólo buscar más munición
y repetís la vieja jugarreta.
Vuestro sobrado RH negativo
os transfigura en algo vomitivo.
Os figuráis gloriosos abertzales
y por ser tan patriotas y machotes
vais a pasar la vida entre barrotes
juzgados como viles criminales.
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___________________
Por Salvador Freixedo
✉ freixedo@terra.es
(25/10/2011)
Más allá de los estrados, el debate social sobre las costumbres atentatorias —tanto más cuanto más socialmente antipersonales— debe tener su forzoso lugar fuera de los límites del específico ámbito de la Justicia; muy especialmente cuando la reflexión afecta a las propias actuaciones judiciales y al propio cuerpo legislativo que las sustenta.
A ese debate pertenecen, precisamente, interrogaciones del siguiente tenor: ¿es buena o mala costumbre la del terrorista, que elige asesinar para satisfacer determinados fines políticos? Como también: ¿es buena o mala costumbre la del pederasta, que elige atentar contra la infancia para satisfacción de sus inconfesables fines sexuales? El aspecto cualitativo manifiesto en ambas cuestiones resulta evidente y nos obliga a reflexionar sobre la calidad social de determinadas costumbres, en este caso, consistentes en la comisión de la pederastia y el crimen. A reflexionar, por ejemplo, sobre los peligros derivados de confundir la razón con los fines; peligros cuya máxima efervescencia tiene lugar cuando, patológicamente, los fines se religan al crimen fundado en posiciones ideo-ilógicas.
Es que, en un ámbito de efectiva y recíproca libertad personal, a los fines políticos no sirven cualesquiera medios, tales como la amenaza, la extorsión, el secuestro o el asesinato. Medios, todos ellos, que coadyuvan, de manera contradictoria, a la más irracional eliminación, progresiva o irrevocable, de la razón misma.
Pero junto a tales preguntas, que interrogan sobre la bondad o maldad de aquellas costumbres, surgen a la vez otras cuyo primordial ingrediente es de carácter cuantitativo. Son preguntas lanzadas sobre nosotros como con dardo paralizador: “¿qué hacer con cien mil ciudadanos legalmente declarados terroristas, cómplices o secuaces de estos? ¿Encarcelarlos a todos?”
El lastre con el que se pretende apabullarnos —¡cien mil ciudadanos!— denuncia, sin embargo, el sentido de una pregunta tras cuya cáscara retórica se oculta la respuesta-afirmación de que el Estado no dispone de escollera penitenciaria suficiente ante la crecida torrencial de los jenízaros. Aún más, más persuasivamente: que contra cien mil ciudadanos el Estado (democrático) no dispone de potestad otra que la de hincarse de rodillas. Adviértase de paso, cómo, con la inoculación de la palabra “ciudadano” (¡cien mil ciudadanos!), se intenta hacer flotar, sobre una atmósfera de complejos hipergarantistas, el aeróstato inculpatorio de las conculcaciones.
Miguel Higueras.-
Los partidos políticos aprovechan las campañas electorales para propagar su ideología, por lo que los socialistas se han servido ya de la que ahora arranca para adoctrinar a los votantes en la conveniente inevitabilidad de estructurarlos como sociedad de replicantes clónicos.
Si todavía no lo han hecho, fíjense bien en el tufo marxista del mensaje determinista del vídeo que interpretan la uniformada chacha proletaria y el remilgado adefesio a su cuidado, que ya se insinúa como explotador capitalista.
Hasta para los más ingenuos, los socialistas proponen como axioma que los ricos descienden de padres ricos y los pobres de padres pobres.
Puede que eso sea cierto y puede que no lo sea.
En el primer caso, ¿para qué alientan falsas esperanzas en los desfavorecidos por la fortuna, instándolos a que se líen la manta a la cabeza en una lucha de clases inútil, si el encasillamiento social viene predeterminado por el de los progenitores?
En caso de que el mensaje socialista sea una falacia, sus consecuencias serían todavía más preocupantes:
Los hijos de padres proletarios que consigan ascender peldaños en la escala social y económica y los hijos de ricos que hayan descendido en esa escala podrían dudar si sus progenitores reales son los que figuran como tales en sus partidas de nacimiento.
Un hijo oficial de proletario que ascendiera en la escala social hasta alcanzar el bienestar de empresario podría sospechar que su verdadero padre no fue el obrero que figura en su partida de nacimiento, sino el patrón que lo empleaba.
Y el hijo oficial de padre rico que en su edad adulta se quedara sin un duro, ¿no podría sospechar que su nacimiento se debió a un desliz de su madre con alguno de sus criados?
Los socialistas se deberían dejar de coñas, retirar el vídeo de la criada y el niño pijo a su cuidado y dedicarse a trabajar como peones camineros (a las órdenes, y sin discutir de un ingeniero de caminos), y a cobrar subvenciones, que es para lo que, según su mensaje electoral proclama, están programados por un destino ineludible.

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
No conozco a muchos políticos ricos, aunque sí a algunos, pero la mayoría, sean del partido que sean, vive desahogadamente sin ningún apuro para llegar a fin de mes, lo cual es un lujo en los tiempos que corren. Los políticos que dejan de serlo no pasan sus lunes al sol, ni les vemos en la fila del paro, ni tenemos constancia de que vayan por ahí mendigando un puesto de trabajo, lo cual les aleja también, en eso, del común de los mortales.
Uno de los muchos escándalos al que hemos asistido estos días es el del exalcalde de León, el socialista Francisco Fernández, número dos de las listas del PSOE al Congreso, que se ha visto obligado a decir que renunciará a su sueldo de diputado, para compensar la prejubilación de 520.00 euros que había recibido de Caja España, entidad en la que no trabajaba desde hace muchísimos años. Dice el exalcalde que la cuantía recibida se ajusta a su trayectoria en la entidad y a las condiciones pactadas en el ERE correspondiente, lo que no dice es que ya ha cobrado esa cifra absolutamente escandalosa en un solo pago ¡por lo que pueda pasar!, que sus propios compañeros de partido han tildado el asunto de indecente y que podía haber optado por seguir siendo un trabajador de la entidad en excedencia, pero sin beneficiarse de estas excepcionales condiciones. Claro que él ha optado por el "coge el dinero y corre" y si no hubiera elecciones a la vista, su partido no estuviera como está y el caso no hubiera saltado a la prensa, cobraría sin pestañear el sueldo de diputado, aunque es absolutamente incompatible con la percepción recibida.
Es un caso más pero lo correcto, lo decente, es que o no se hubiera presentado a las elecciones o hubiera devuelto la indemnización. Su prejubilación tal vez sea legal, pero ni es ética ni mucho menos asumible en la España de los cinco millones de parados, donde millón y medio de hogares tienen a todos los miembros sin trabajo.
No soy partidaria, en absoluto, de generalizar, y detesto esas afirmaciones que dicen que todos los políticos son iguales situándoles como una pandilla de corruptos, de ladrones aprovechados que han encontrado en la cosa publica la cueva de Ali-Baba. Esa imagen no solo les deteriora a ellos sino que mina la democracia y abre el camino, casi siempre, a populismos nada deseables. Sin embargo, o los partidos políticos cogen este toro por los cuernos, y sus poderosos aparatos imponen la tolerancia cero frente a corruptelas de todo tipo o serán los ciudadanos quienes les impongan pasar sus lunes al sol... aunque claro ellos siempre tendrán donde resguardarse, y ahí puede estar el problema.

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
Ya tuve ocasión de sentir malsana envidia de los franceses cuando celebraron a dos vueltas las elecciones primarias para dirimir quién sería el candidato socialista al Elíseo: tres millones de galos participaron en la consulta, que no necesitaba ni avales, ni firmas, ni subterfugios. O sea, lo contrario que por estos pagos. Volví a envidiar a los vecinos del norte cuando, horas después de la "cumbre" del euro del pasado miércoles, el presidente Sarkozy se sometía a las preguntas inquisitoriales de dos periodistas en una entrevista televisada en directo, explicando lo que en realidad había ocurrido en ese Consejo europeo tan trascendental. Y del que, sin embargo, aquí tenemos dos versiones: la de una apresurada rueda de prensa "in situ" y de madrugada de Zapatero, presentando la cosa como un éxito, y unas pesimistas declaraciones de Rajoy presentándola como un fracaso que reducirá aún más los créditos bancarios al consumidor y al inversor español.
Me confieso, por tanto, algo confuso acerca del verdadero alcance de esa reunión extraordinaria de los líderes europeos en su afán por salvar el "statu quo" en general y, claro, el euro muy en particular. Comparto que los que mandan en Europa y, sobre todo, el ministro alemán de Finanzas, han sido injustos con la banca española, exigiéndole unas condiciones y presentándola bajo unas sospechas que sinceramente pienso que nuestros bancos no merecen. En todo caso, parece evidente que la economía española no para de suscitar reticencias en el alborotado gallinero europeo. Lo que de verdad lamento es que internamente ocurra lo mismo, y ello se deriva del recelo natural de nuestros gobernantes a explicarnos las cosas simple, sencilla, completa y llanamente: todo se va en declaraciones ambiguas, operaciones de maquillaje e imagen, remiendos, parches, verdades incompletas o mentiras semicompletas.
Entiendo que el presidente Zapatero está ya casi en funciones, comprendo que debía partir hacia la "cumbre" de Paraguay -y no cometeré el error de minusvalorarla frente a estas "cumbres" europeas-, reconozco que su agenda está muy cargada, sé que el Parlamento está cerrado. Pero si Sarkozy pudo acudir a la televisión a narrar su versión, completa y sin cortapisas, de lo ocurrido el miércoles, si algo semejante hicieron otros mandatarios europeos, no veo por qué nuestro presidente no pudo tener alguna iniciativa parecida. Infundir confianza a la ciudadanía parece algo esencial en estos momentos de crisis generalizada, y esa confianza se crea insuflando seguridad jurídica -lo contrario que hasta ahora_ y generando la sensación de que a los españoles se les dice la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. ¿O no es verdad lo que digo?

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
El Partido Popular y prácticamente todos los analistas han lamentado la forma en que la Unión Europea ha achicado agua en uno de los frentes: recapitalización de la Banca. Por la cuenta que nos trae, miramos con preocupación hacia esos 26.000 millones de aportación a la solvencia de nuestras cinco mayores entidades bancarias.
Parecen justificados los temores de que ese reforzamiento suplementario tienda a restringir aún más el flujo crediticio hacia la economía real. No son bienvenidas las señales que frenen la ya débil tendencia a crecer. Y tampoco se entiende que se nos pida un esfuerzo mucho mayor que el reclamado a las entidades francesas y alemanas, las más expuestas a la famosa deuda soberana de Grecia.
Si además nos fijamos en la excelente reacción bursátil a las mencionadas medidas, tomadas en la nocturnidad de la cumbre europea del miércoles pasado, y en las reacciones de nuestros banqueros, la perplejidad se dispara. Los mercados, encantados. Y nuestros banqueros, tranquilos Entonces, ¿a qué viene el rasgado de vestiduras por un trato supuestamente injusto a la banca española, que ha superado con anterioridad los "stress test" y no está afectada por la crisis de la deuda griega?
Aunque tratamos de entender, los ciudadanos de a pie se pierden en los tecnicismos. El jueves, el día después, echamos de menos una comparecencia del aún presidente del Gobierno, como hizo Sarkozy en Francia, para tratar de desmentir o ratificar si lo del otro día en Bruselas fue, como se ha dicho, una especie de "robo a mano armada" sobre los intereses españoles.
Lo positivo, la reacción de nuestros banqueros. Sacan pecho y aseguran que conseguirán recapitalizarse con sus propios recursos. Es decir, sin acudir a los inversores privados ni al dinero público. Por ese lado, no lo veo tan mal. Es como si a un portero le pitan un penalti en el último minuto y no se muestra nada preocupado porque está seguro de que lo va a parar, así lo anuncia y efectivamente luego lo para. Oiga, seguro que cinco minutos después hay cola para ficharlo.
Los banqueros españoles dicen estar seguros de que van a detener ese penalti mediante desinversiones, venta de activos o conversión de obligaciones en acciones. Sin pedir prestado a nadie. Pues me parece una buena noticia. Otra cosa es se vean desmentidos por la supuesta realidad escondida tras las razones esgrimidas en Bruselas para apretarle las clavijas a nuestros bancos mediante esta sobredosis de solvencia.
Me refiero a la supuesta sobrevaloración de activos inmobiliarios en los balances de las entidades. Y también a la forma de contabilizar la tenencia de deuda española, al precio de la emisión o al precio de mercado ¿También podrán parar ese penalti?

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
Ha sido como el día después de la lotería de navidad pero en amargo: una cifra larga en la primera de casi todos los periódicos, para ser exactos, 4.978.300. Y no, claro, no era ningún sorteo sino el número de parados en este país que no explota según la última Encuesta de Población Activa. Y uno recuerda cuando las cosas empezaron a ir de mal en peor y el Gobierno y sus portavoces voluntarios lo negaban llamándote de todo, cuando aun se negaba la posibilidad de llegar a los cuatro millones de parados, me atreví a decir públicamente que muy posiblemente se llegara a los cinco millones si no se tomaban muy en serio las dificultades de la pequeña y mediana empresa y la quiebra real de las administraciones más cercanas. Naturalmente no era un brindis agorero a un solo que dejaba de calentar sino el resultado de no pocas lecturas y de escuchar a no pocos expertos. Pues lamentablemente hemos llegado ya a la cifra imposible solo fruto de mi antipatriotismo, esa que sería, según los sociólogos "incompatible con la paz social".
Cinco millones de parados y nada que nos indique que la cifra tienda a reducirse. ¿Y la paz social? La paz social bien, gracias, por ahora tan solo preocupada por una educación de calidad y no por esa otra cifra aterradora que eleva a 1.425.200, el número de hogares en los que todos sus miembros están en paro, 57.700 más que en el trimestre anterior. Pero los sindicatos, que han tenido la mirada perdida durante los últimos años, hoy -aun- solo tienen ojos para preocuparse por la presunta calidad de la educación en la comunidad de Madrid; ahí la montan con sus camisetas verdes y los pitos y las pancartas. Es un ensayo general con todo porque los mosqueados con esta tranquilidad sindical mientras los parados aumentaban por horas, estamos en el buen camino: pronto los sindicatos despertarán de su sueño; es que aun no se han dado cuenta de la gravedad de las cosas, pero ya verán la virulencia con la que van a enfrentarse a las medidas anticrisis a partir del 20-N, justo, mire usted que casualidad, cuando empiece a gobernar el PP. Mientras tanto, tranquilidad en la campaña sobre los cinco millones de parados y mucho ruido por la calidad de la enseñanza, por esas dos horas lectivas más que se les pone en Madrid a los maestros, que eso sí que es importante y no que un millón y medio de hogares en España tenga a todo dios parado y vivan no se sabe de qué; para ellos no hay camisetas verdes, ni pancartas, ni pitos; solo el silencio ominoso y cómplice de quienes tendrían que defenderles. Que vergüenza recordar la independencia de Nicolás Redondo y hasta el coherente discurso de Fidalgo.

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
Se celebra en Asunción, capital del Paraguay, la vigésimo primera Cumbre Iberoamericana. Es un tipo de evento que tiene más pasado que futuro. Es una plataforma política obsoleta que tiene una oficina permanente en Madrid, con un secretario general (Enrique Iglesias) y unos equipos de colaboradores cuya nómina, gastos de representación y sede corren a cuenta de los contribuyentes españoles. Nunca logró ser un foro influyente. Los países de América del Sur van a su bola, con Brasil marcando el rumbo de los que están creciendo y con Cuba y Venezuela intrigando para atraer a los que como Ecuador, Bolivia o Perú, están a la cola. Méjico, que está en el Norte, mira a su gran vecino (EE.UU) y casi siempre ha pasado de este tipo de "festivales de eurovisión" de la política. Las cumbres son juegos florales de las que no queda nada, salvo alguna anécdota como aquél glorioso "Por qué no te callas" del Rey Juan Carlos a Hugo Chávez en la cumbre de Chile o cuando Fidel Castro cambió el uniforme verde oliva por un traje y una corbata que, si no recuerdo mal, fue en la cumbre que se celebró en Isla Margarita (Venezuela). Lo demás, poco. A lo sumo, retórica y facturas y más facturas de viajes, dietas, hoteles y catering, ya digo a cargo, en su mayor parte, del erario español.
Las cumbres iberoamericanas están tan periclitadas que los ausentes casi igualan en número a los asistentes. A la de este año, han acudido los Reyes y ha ido Zapatero, pero son muchos y muy nombrados los ausentes. Ni Dilma Rousseff (Brasil), ni Cristina Fernández (Argentina), ni Hugo Chávez (Venezuela), ni José Mújica (Uruguay), ni Mauricio Funes (El Salvador), ni Laura Chinchilla (Costa Rica), ni Raúl Castro (Cuba) asisten a la cumbre. Vista la que está cayendo en España y visto que corremos con los gastos, nos la podríamos haber ahorrado. Cuando la gente no acude al teatro, solo hay dos soluciones para el problema: cambiar de obra o cerrarlo. Ni un euro más para subvencionar este tipo de cumbres tan inútiles como prescindibles.

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
Mariano Rajoy ha descubierto la fórmula para acabar de raíz con el paro: haciéndonos todos empresarios. Así, tendremos el empleo asegurado, a menos que en un arrebato o en un ERE nos despidamos a nosotros mismos. Ya se venía oyendo hablar a los del PP, pero también a algunos del PSOE, de los "emprendedores", de lo importantísimos que son, de lo conveniente que es que se haga "emprendedor" uno, pero ahora Rajoy ha ido un poco más allá y nos invita, directamente, a hacernos empresarios. Tan radical es su propuesta, que a los primeros que quiere convertir en empresarios es a los propios parados. ¿Que cómo? Muy sencillo: pidiéndoles que se gasten el subsidio de desempleo, en vez de en comida, en ropa o en pañales, en hacerse empresarios. Con ese dinerito del paro pueden alquilar un despacho, o un local, y hacerse con un par de ordenatas, y con un perchero vertical de esos con bolas que hay a la entrada de todas las oficinas, y con folios con membrete, y con corbatas, y, en fin, con todo lo que se necesita para ser un empresario lo más emprendedor posible.
Por muy increíble que parezca, el dueño de esta idea no sólo se presenta candidato a presidente del gobierno, sino que es muy probable que le elijan y acabe siéndolo. O, a lo peor, ha sido una lástima no haberle votado en masa antes, pues de haberlo hecho, ahora no tendríamos cinco millones de parados, sino cinco millones de nuevos y flamantes empresarios. Como nadie sería currito, pues traería mucha más cuenta ser jefe, nadie sembraría ni recogería la mies, ni daría forma a los objetos con la cizalla y el troquel, ni arreglaría los grifos que siempre gotean, ni ordeñaría las vacas, ni desasnaría a los escolares, ni baldearía las calles, ni conduciría los autobuses, ni operaría de la vesícula, pero, ¿qué necesidad hay de todo eso si podemos vivir tan divinamente comiendo cocochas en los restaurantes de lujo, pasar las horas muertas viendo catálogos de cochazos y, sobre todo, jugando al pádel?
Nunca fue el partido de Rajoy más popular que ahora, que quiere convertir al pueblo, esa cosa tan rústica, en una descomunal partida de empresarios.

MADRID, 28 (OTR/PRESS)
Pocas personas pueden presumir de ser tan, tan queridos en la profesión periodística como lo es Javier de Montini. En la agencia Efe se estrenó como cronista social, pero fue en la revista "Lecturas" donde se consolidó como uno de los mejores entrevistadores de la prensa del corazón. Pasó treinta y cuatro años en esta publicación en la que sin duda marcó una línea editorial y un estilo propio.
Javier de Montini supo ganarse el cariño y la confianza de los personajes a los que entrevistaba, siempre con honestidad y sin ocultar la verdad. Es por todo esto que Montini recibió un merecidísimo homenaje en el que se dieron cita muchísimos famosos. Juan Muñoz (de "Cruz y Raya") fue el maestro de ceremonias junto a Sara Montiel, Lina Morgan, Norma Duval, Laura Valenzuela y Arturo Fernández. Todos ellos tuvieron palabras de cariño y reconocimiento hacía el periodista por lo que la emoción brotaba en el ambiente.
El veterano actor fue quien rompió el hielo con su discurso: "Todos te debemos mucho, por tus reportajes, pero también por tus silencios. Te agradecemos también lo que te has callado. Solo has cometido un error: jubilarte. Gracias como amigo, como asturiano y como hombre".
Montini no lloró pero poco le faltó para derramar unas lágrimas de emoción mientras recibía la escultura obra de Santiago de Santiago: "A los personajes les he tratado con amistad y respeto, siempre he sido leal a la empresa y a los lectores. He puesto el corazón en todo lo que he hecho y eso es lo que les recomiendo a los nuevos periodistas". Aplaudido, ovacionado y profundamente emocionado concluyó Javier su escueto discurso. Como colofón la foto de todos los famosos entre los que estaban Bárbara Rey, José María Iñigo, Rosa Valenty, Octavio Aceves, Angela Carrasco, Amilibia, Raúl Sender, Tony Isbert, Isabel Gemio, Alvaro de Luna, Juncal Rivero, Marilí Coll, María Rosa, Victoria Vera, Silvia Gambino, María Angeles Grajal con Jaime Ostos, Marí Carmen sin sus muñecos, José Carabias, Valentín Paredes, Agustín Trialasos, Fedra Lorente, Llenny Llada, Máximo Valverde, Lara Dibildos y María Angeles Sanz.
Por supuesto, no podía faltar la foto de Montini con los compañeros de la prensa entre los que me incluyo. Tengo la suerte de poder decir que para mí Javier de Montini siempre fue un referente, le conocí siendo estudiante de periodismo cuando acudí a la revista "Lecturas" con el fin de leer las memorias de Sara Montiel para un trabajo de la facultad. Javier tuvo la paciencia de atender a una universitaria que se jugaba la nota final si conseguía una entrevista con la manchega. Al final quedé con Sara en su casa de Núñez de Balboa, me recibieron ella y Pepe Tous, todo fue sobre ruedas y me llevé un merecido notable en redacción periodística.
Después el destino quiso que me reencontrase con Montini cuando comencé mi andadura en Europa Press, un contacto que nunca se ha roto ni se romperá.
El próximo 31 de octubre se cumple el primer aniversario de la muerte de Carla Duval, Norma no la ha olvidado, no puede, sus ojos se ahogan en lágrimas cuando le menciono a su hermana, sigue volcada con sus sobrinas: "todos los días hablamos de su madre, hay fotos de ella repartidas por toda la casa. Este fin de semana celebramos el ochenta cumpleaños de mi madre y Mathías estará con nosotras".
Norma empieza a sonreír, de hecho ya se prepara para reaparecer en el teatro, ganas no le faltan. Con Mathías descarta boda, al menos de momento.
Y como pincelada solidaria añadir que el próximo día 3 de noviembre en el Hotel Auditórium de Madrid se celebrará la cuarta edición de "cine y concierto", un homenaje a Jhon Barry compositor de la banda sonora de "Memorias de Africa". Los más cinéfilos y solidarios podrán deleitarse con esa maravillosa mezcla de la música y las imágenes. Los fondos que se recauden irán destinados a la "Fundación Padre Arrupe" que preside Felicidad Salazar Simpson, madre de Patricia Rato. Hay aforo para 2000 personas y las entradas oscilan entre los 15 y los 35 euros, seguro que los niños de El Salvador lo agradecen enormemente cuando vean su escuela.

MADRID, 27 (OTR/PRESS)
Ni noticia de portada ni, casi, de páginas interiores; la "cumbre" iberoamericana que este viernes comienza en Asunción (Paraguay), no parece despertar un excesivo interés en los medios españoles. Y eso que es la única ocasión en la que, una vez al año, el Rey y el presidente del Gobierno viajan a un mismo acontecimiento fuera de España. Y eso, también, que es la última vez que Zapatero visita oficialmente América Latina. Y eso que en los países latinoamericanos es donde las empresas españolas están logrando beneficios que equilibren las pérdidas y disgustos domésticos. Y eso que ahora las inversiones empiezan a llegar a España del otro lado del Océano, y no viceversa como hasta ahora.
Siempre he pensado que el destino de España se juega mucho más en América Latina que en Europa. Comprendo que el interés noticioso esté más en las "cumbres" tormentosas, peligrosísimas, de la UE, que en estas reuniones de mandatarios iberoamericanos de las que, aparentemente, no sale otra cosa que el mero hecho de que estos políticos se encuentren; para colmo, la noticia inicial de cada uno de estos macroencuentros, en buena parte financiados y siempre alentados sobre todo por el Gobierno español desde que se inauguraran en 1990, suele ser la de las ausencias. Casi nunca ha venido Castro, faltarán presumiblemente Hugo Chavez, Cristina Fernández de Kirchner, la brasileña Dilma Rousseff, el colombiano Santos, el uruguayo Mújica, el hondureño Lobo, el salvadoreño Funes...
Podría hablarse, si contemplamos la botella medio vacía, de fracaso: van a faltar, es de temer, muchos y significativos. Si se miran las cosas con cautela y cierta dosis de optimismo, hasta podríamos hablar de avance: al menos, esta XXI edición ha llegado a celebrarse y allí estarán representados al máximo nivel Chile, México, Perú, Ecuador, Bolivia, la mayor parte de los centroamericanos excluyendo a los antes citados... y numerosos observadores de otros países, cualificados especialistas, periodistas de una veintena de naciones. Muchos países quisieran tener un área de influencia idiomática, económica, social y política, semejante a esta especie de "mercado común en español".
Cierto que habrá que modificar no pocos planteamientos, avanzar con los tiempos, intensificar el cambio de estatus de unos y otros, reconocer la realidad emergente de América Latina y, por el contrario, los problemas que acucian al Viejo Continente. Todo ello está pendiente y habrá que esperar a unos nuevos responsables de la política exterior española para que todo lo que debe cambiar comience a hacerlo: de momento, Asunción es una realidad y la próxima "cumbre", la de Cádiz, también. Algo es algo. fjauregui@diariocritico.com

MADRID, 27 (OTR/PRESS)
Según el psicólogo y pistolero Otegui, quienes pedimos que ETA entregue las armas estamos todavía en plena inmadurez. El psicólogo y pistolero no ha descendido a proporcionar más detalles sobre el estadio de inmadurez, y muchos estamos desconcertados sin saber si estaremos todavía en la adolescencia, en la pubescencia, en la primera juventud, o en una inmadura mentalidad, ya de difícil de terapia debido a la edad fisiológica que hemos alcanzado.
Lo cierto es que Otegui tiene un currículo que le ha conducido de forma segura a la madurez. Ha disparado contra personas, ha secuestrado a seres humanos, ha exaltado el terrorismo, ha formado parte de él, es decir, que posee un currículo en el que una duda de inmadurez sería absolutamente inaceptable.
La mayoría de los ciudadanos hay que reconocer que somos demasiado convencionales. Estudiamos a trancas y barrancas, sacamos buenas notas en unas materias y regulares en otras, nos enfrentamos a las entrevistas de trabajo, lo conseguimos, nos enamoramos, tenemos hijos, intentamos educarlos en determinados valores, ayudarles a descubrir los aspectos éticos de la conducta y, claro, pasamos tanto tiempo en ello que, cuando nos queremos dar cuenta, y pretendemos analizar un asunto como el de los asesinos que dejan de matar, pero conservan los explosivos y las pistolas, carecemos de la suficiente madurez.
Es una lástima que Otegui esté en la cárcel, porque el Ministerio de Educación podría organizarle una gira por las universidades españolas para que proporcionara a nuestros jóvenes las claves de la madurez. Siempre hemos dicho que vivimos en una sociedad pobre de valores y no nos habíamos dado cuenta de que en el ejemplo de Otegui tenemos la solución.

Con el corazón encogido e impotentes ante el éxito de crítica de la representación de la nueva comedia de ETA, mentira atroz y trampa mortal –si no al tiempo—, seguimos llorando. Son lágrimas amargas que brotan del fondo del alma y del sentido común; lágrimas de verdad, nada que ver con las insinuadas por Rubalcaba y Patxi López, dos de los comediantes más insignes del Partido Socialista. Solo nos faltaba eso, verlos llorar –supuestamente de emoción ¿ante qué?— con lágrimas de alquiler, de atrezo, para completar la farsa; farsa de la que participan políticos y representantes de medios, salvo algunas excepciones.
Han transcurrido apenas tres días y ETA domina el panorama informativo nacional. Una vez más, la banda se erige en protagonista de la campaña electoral. Dice Rajoy que no hay que hacerle la campaña a la izquierda abertzale. La tiene hecha. Se la hicieron los socialistas. Se lamenta ahora el PNV porque el ascenso parlamentario de Amaiur significa su merma y pide elecciones autonómicas anticipadas. Hay que ver; tanto tiempo recogiendo las nueces para ahora tener que entregarlas. En cualquier caso, el efecto contagio o efecto imitación, tan estudiado en psicología, está funcionando. La papanatería se ha extendido y es ya una pandemia. Hala, todos a la fiesta porque la sospecha que siempre mantuvimos sobre la negociación soterrada y traicionera ETA-Gobierno socialista se ha hecho patente. Todos se han quitado la careta.
“Sin ninguna concesión política”, es decir, sin recibir nada a cambio, ni en el presente, ni en el pasado, ni en el futuro. Esta frase oída de labios de Rubalcaba, de Zapatero y de sus corifeos comunicadores guarda coherencia con todo lo acontecido en materia de terrorismo a lo largo de las dos legislaturas. Pero dicha por Rajoy nos deja temblando y algo desubicados. Se dice que “es lo que debe decir” porque es lo políticamente correcto; que no debe hacer de aguafiestas ante un anuncio tan esperado y que por eso se dejó llevar por la corriente oficialista; pero no es cierto que sea una buena noticia, porque SÍ HAY CONCESIONES POLÍTICAS. Por si hubiera alguna duda –nunca la tuvimos—, le faltó tiempo a la izquierda abertzale y a su recua de seguidores para salir en masa por las calles de Bilbao con pancartas al por mayor, pidiendo que el Gobierno se siente YA a negociar una AMNISTÍA de presos. Después vendrá lo otro, lo de siempre: Sentarse con los dos gobiernos, francés y español, para negociar la formación del “reino” de Euskal Herria, anexionando Navarra y las tres provincias francesas Baja Navarra, Labort y Sola. Después autodeterminación/independencia lo decidirá el pueblo, el vasco, claro. ¿Me puede alguien decir la diferencia entre este “cese definitivo” y el resto de los ceses, cuando las reivindicaciones son las mismas? No sé cómo decirlo más claro.
Al gobierno que resulte tras los comicios del 20 N le tocará negociar “las consecuencias del conflicto”. A 33 días de las elecciones, Cospedal acuñó hoy una frase que guardaremos en el archivo: “El Partido Popular no negociará nunca”. Eso es lo que siempre creímos, pero hoy domingo, Pedro Jota, en la larguísima carta del director dice que “en esta hora límite de España Rajoy podrá pedirnos muchas cosas en aras del pragmatismo, pero no que nos creamos que la legalización de Bildu fue una ocurrencia personal de Pascual Sala y el patético Eugenio Gay”. No sé si me he perdido algo, pero prefiero no interpretar, porque si lo que insinúa P.J. es cierto, el velo de Isis que se descorre deja ver un panorama nada tranquilizador.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Rosa Díez es una política hiperactiva. Como sabe que su destino no es gobernar, puede oxigenarnos con propuestas de difícil o imposible cumplimiento, pero atractivas y que, en su día, merecerán una seria consideración. Lo malo es que los problemas que tiene planteados España son tan serios y de solución tan compleja -ni siquiera depende esta solución, en el caso de la macroeconomía, de nosotros- que son muchas las posibles soluciones que, sobre el papel, que todo lo aguanta, se nos ocurren a todos. Cierto, UPyD, el partido tan afanosamente creado por la exsocialista Díez, no siempre plantea cuestiones originales, pero sí coincide con muchas de las cosas que muchos piensan, o pensamos: es necesaria una reforma en profundidad de varios aspectos constitucionales, de la normativa electoral, de usos y costumbres. Tienen Díez y sus colaboradores -algunos, por cierto, muy estimables_ autoridad moral para lanzar críticas, ideas, proyectos: la honestidad de todos ellos es patente.
Pero me preocupan, en los partidos destinados a ser "conciencia crítica" de la sociedad -es decir, los que no pueden ni soñar en tener vocación de gobierno_, ciertos riesgos de frivolidad. No lo digo solamente por UPyD, ni porque Rosa Díez, en uno de esos multitudinarios desayunos empresarial-periodísticos, haya dicho que este país es un "descaraje" que no hay quien lo resista. Lo digo por algunos planteamientos del también muy respetable líder de Izquierda Unida, Cayo Lara, que insiste, me parece que sin demasiado fundamento, en que es posible crear tres millones de empleos en la Legislatura que está a punto de comenzar. O también por algunas cosas que escucho a ciertos regionalistas con posibilidades de obtener escaño en el próximo Congreso de los Diputados.
Sin hablar ya de las posibilidades que las encuestas conceden a Amaiur, una presencia sin duda incómoda y algo inquietante en la "nueva" Cámara Baja, podemos predecir sin demasiado riesgo a equivocarnos que la vida parlamentaria que se reiniciará en diciembre va a ser mucho más "movida" de lo que estábamos acostumbrados en esta tediosa Legislatura pasada, donde lo más emocionante eran las repetitivas sesiones de control parlamentario al Gobierno los miércoles, donde cada semana los mismos preguntaban lo mismo a los mismos, recibiendo idénticas respuestas. Si la imaginación debe ir al poder, la falta de ella parecía destinada a ir a las Cortes.
Muchas veces he repetido que me dan miedo las mayorías absolutas. Sospecho que estamos ante algo semejante a eso. Pero, al tiempo, podemos, dicen las encuestas, hallarnos ante la probabilidad de unos grupos parlamentarios nuevos que llegan con fuerza a insuflar aire nuevo a lo que Rosa Díez ha llamado los partidos "viejos". Puede que, ante el cansancio que la elefantiasis de estos partidos provoca en una parte del electorado, surjan diputados procedentes de otras sensibilidades: Unión Progreso y Democracia, Izquierda Unida, Equo, algunos regionalistas como los asturianos o los cántabros... además, ya digo de Amaiur, es decir, Bildu ampliado. Y, para que no falte la polémica, me voy a permitir discrepar de algo que Rosa Díez afirmaba en el citado desayuno: para ella, tener a esta coalición "abertzale" en el Parlamento nacional será algo "horrible". Para mí, esta presencia, ya que va a ser, parece, inevitable, va a ser una oportunidad de que quienes bordean el antisistema, si es que no están ya del otro lado, aprendan algo de una vida parlamentaria democrática y acepten las normas de un juego al que, obviamente, no saben jugar.
Y es que yo, aun sabiendo que las democracias deben ser aburridas, prefiero algunas formas de "descaraje" a esa monotonía sin iniciativas, sin verdaderos debates, sin ideas y sin apuestas de futuro. Esa monotonía que parece la antesala de la paz de los cementerios.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
El ex alcalde socialista de León Francisco Fernández se ha prejubilado con una compensación de 520.000 euros en su condición de ex directivo de Caja España, una entidad que ha recibido un préstamo del Fondo de Rescate Ordenado Bancario (FROB) superior a los 500 millones de euros para su fusión con Caja Duero.
Francisco Fernández es el candidato que ocupa el puesto número dos de la lista del PSOE al Congreso de los Diputados por la circunscripción de León. Como todas las listas del PSOE, la de León fue supervisada por el equipo electoral de Alfredo Pérez Rubalcaba y aprobada por el Comité Federal del PSOE.
Alfredo Pérez Rubalcaba, como parlamentario del PSOE, ha votado en los últimos meses en por lo menos dos ocasiones contra la dación en pago de las hipotecas españolas.
Ahora el candidato socialista ha formado pareja electoral de hecho con el ex presidente González para promocionar sus candidaturas por toda España. José Luis Rodríguez Zapatero es un apestado en esta campaña porque todas las encuestas han dinamitado su popularidad y significa un lastre para su partido.
Pregunta, cómo es posible que José Luis Rodríguez Zapatero sea repudiado por los electores y quien ha sido su mano derecha en el Gobierno durante todos estos años pretenda no tener ninguna responsabilidad en la gestión pública cuya bandera se quiere esconder ahora.
Rubalcaba tiene que explicar qué diferencia hay entre esos personajes de la CAM, de las Cajas gallegas y de las demás entidades socorridas por el Estado que se han llevado el dinero de una forma obscena pertenecientes a la órbita del PP y el ex alcalde de León que se ha embolsado medio millón de euros y sigue siendo un fiel asistente del candidato Rubalcaba. Debe explicar cómo es posible que el candidato socialista votara en contra de la dación en pago y ahora sea capaz de prometerla como solución. Así no hay quien consiga la confianza de los electores.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Hasta un sátrapa como Gadafi que implora clemencia mientras sus captores le llaman "perro", le gritan, le empujan y le humillan para, finalmente, descerrajarle un tiro en la nuca, merece un mínimo respeto como ser humano. Las imágenes de la detención y posterior ejecución del dictador han horrorizado al mundo occidental, el mismo que hasta anteayer recibía al visionario como un gran jefe de Estado, le dejaba instalar sus jaimas custodiadas por niñas vírgenes en el centro de sus ciudades y le mendigaba petróleo. El mismo que Occidente convirtió de la noche a la mañana en un tirano de la peor especie, que es lo que había sido siempre, aunque no interesara admitirlo.
Se ha dicho que Gadafi fue sodomizado en cuerpo y alma antes de morir y por Youtube podemos ver cada día la imagen de un nuevo verdugo que se quiere apuntar la gloria. "Le agarramos, le golpee en la cara. Algunos combatientes querían llevárselo y entonces fue cuando le pegué dos tiros en el cabeza y el pecho", explica uno de ellos, mientras muestra orgulloso a la cámara una camisa ensangrentada y un anillo del estrafalario dictador.
No hay nada en este final -por repugnante que nos parezca el personaje y lo fue- que no suponga una vulneración de los derechos humanos y de hecho la ONG Human Rigts Watch (HRW) posiblemente la más influyente de EE.UU. en derechos humanos ha recordado que "el asesinato de una persona detenida es una seria violación de las leyes de la guerra y es un delito que debe ser perseguido por el Tribunal Penal Internacional", a la vez que ha pedido al Consejo Nacional de Transición libio la rápida apertura de una investigación independiente, con la participación internacional, acerca de esta muerte. ¡Lisonjas!
Pero más allá del espectáculo de la detención y muerte de Gadafi, lo que estremece y pone los pelos como escarpias es la hoja de ruta que ha marcado el Gobierno rebelde, prometiendo defender la Sharia en la nueva Libia y advirtiendo que, como nación islámica, cualquier ley que contradiga los principios del Islam será legalmente anulada. El presidente citó como ejemplos que, durante el anterior régimen, se permitía el divorcio y se prohibía la poligamia, cosa que ya no sucederá y oyéndole uno se pregunta en qué ha quedado la famosa primavera árabe, que olía a democracia y rezumaba esperanza y libertad.
Uno se pregunta si después de la sodomización de Gadafi ocurrirá lo mismo con el pueblo libio y crecen los temores. Se dirá que aun es pronto para adivinar un futuro incierto, pero el reloj de la nueva Libia ha empezado ya a marcar el paso y lo hace sin tambores de guerra, pero no proclamando libertad. Es verdad que el régimen que lideró el dictador con mano de hierro durante más de 40 años ha llegado a su fin. Ya no paseará más sus extravagancias por el mundo, ni veremos a sus guardaespaldas femeninas armadas hasta los dientes o sus enfermeras ucranianas, ni oiremos más sus incendiarios mensajes prometiendo "aplastar a las ratas insurgentes", pero ¿qué será de su pueblo en este tiempo nuevo? Ahí está la cuestión.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
España no estará en primera línea como nos decía Sarkozy este fin de semana, pero tiene que pagar un 35 por ciento más de interés que hace unos meses para colocar su deuda pública en el mercado. Es posible que ahora mismo Italia lo tenga aún peor que nuestro país. Pero es que pocos, por no decir nadie, pueden dar lecciones. El problema de Europa tiene un origen y es la inexistencia de una política económica y fiscal común. Se hicieron unas normas, se fijaron unos criterios a seguir y se las ha saltado quien ha querido cuando les ha convenido. Francia y Alemania para empezar. Además, hay una Comisión Europea con presidente y ministros y un Parlamento y resulta que a la hora de la verdad no se tiene en cuenta lo que dice, a veces no dice nada y casi nunca se ha adelantado a los problemas. Alemania y Francia se han erigido en guardianes y directores de esta orquesta más que desafinada. Y resulta que también tienen intereses diferentes fuera y dentro de la UE y se mueven por ello y por lo que les reclaman sus ciudadanos.
En fin que Europa es ahora mismo un caballo desbocado; que hace dos años que tenían que haberse tomado decisiones y que veremos si hoy son capaces de rematar los asuntos que están encima de la mesa: la deuda griega, el Fondo de Rescate y la recapitalización de la banca, por citar algunos. En todo caso, si no se llega al fondo de la cuestión que no es otro que una política económica común, los problemas resurgirán con otros actores y más si se confirma el retroceso de las economías fuertes y la negativa influencia que eso tendrá sobre otras más debilitadas aún. Es el caso de España que puede volver a entrar en recesión este último trimestre o el que viene.
Nuestro país tiene además el problema del paro que debería ser prioritario junto con la falta de crédito. Todos los esfuerzos deberían concentrarse en acabar la reforma del sistema financiero, la del mercado laboral y un gran recorte del gasto público que reduzca las necesidades de financiación y apelación al dinero privado del sector público. La tarea es enorme y el tiempo de que disponemos escaso. Zapatero puede sacar pecho porque Sarkozy le haya dado una palmadita y enfadarse porque también se la haya dado a Rajoy, pero déjense de historias, España sigue siendo un problema para Europa y sobre todo para sus ciudadanos que han visto irse al traste millones de ilusiones y de proyectos de vida.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
El linchamiento del dictador libio Mohamar El Gaddafi a manos de milicianos apoyados por la aviación de la OTAN ha sido una de esas noticias que pone a prueba la conciencia cívica de cualquier ciudadano con dos dedos de frente y algo de vida y lectura detrás. Ni una lágrima por el tirano muerto que durante más de cuarenta años sojuzgó a su pueblo, pero quizás deberíamos derramarla por la falta de coherencia de nuestros gobernantes -Sarkozy, Cameron, Obama, Zapatero, etc- que, como se recordará, justificaron la intervención militar en Libia invocando ante las Naciones Unidas la defensa de los Derechos Humanos pisoteados por el dictador empeñado en reprimir de manera sangrienta a quienes habían salido a las calles de Bengasi para pedir libertad sumándose a las revueltas propiciadas por la llamada "primavera árabe".
Hay que combatir la injusticia sin caer en ella. Y, puestos a observar lo que esta sucediendo en Libia, deberíamos anotar con preocupación que a la declaración de júbilo por la independencia conquistada (impensable, sin apoyo de la OTAN), el nuevo liderazgo político libio, el llamado Consejo Nacional de Transición, añade un pronunciamiento inquietante. Dice su líder, Mustafa Abdel Yalil, que la "Sharia", la ley islámica, nacida al dictado del Corán (texto religioso del siglo VII d.C.) "será la fuente de legislación que regirá el país. Inquietud e incertidumbre, serían las palabra visto que hay modelos de Estado islámico (como Irán o Arabia Saudí) donde las leyes confinan a las mujeres a una situación social y laboral ancilar. Por no hablar de un tipo de justicia (lapidaciones en caso de adulterio) que remite a bárbaras costumbres medievales. Hay que esperar a ver como evolucionan los acontecimientos, porque en el mundo árabe también hay países, como sería el caso de Marruecos, donde pese a la raíz islámica que conforma sus leyes, en materia de derechos, han encontrado una vía propia más acorde con los tiempos actuales. Mohamed Yalil ha dicho que habrá elecciones dentro de ocho meses. Habrá que esperar, como digo, para ver a quién hemos apoyado; esperar para saber si Occidente no se ha equivocado.

MADRID, 25 (OTR/PRESS) La consejera de Justicia de la Generalitat de Cataluña Pilar Fernández Bozal ha puesto sobre la mesa uno de los lastres que pesan sobre la justicia y sobre la economía española. Dice la consejera que sólo con reducir a la mitad el tiempo de resolución de los procedimientos concursales -que duran una media de tres años- el ahorro directo o indirecto sería de entre 110 y 135 millones de euros. Eso sólo en Cataluña. Si ustedes extienden la idea a toda España, nos ahorraríamos cientos de millones. Sólo con ese ahorro en Cataluña y en Madrid, se pagaría todo el gasto de la Justicia Gratuita de todo un año en toda España. ¿Y eso cómo se consigue? Pues invirtiendo en la modernización de la Justicia, que pese a los avances en estos últimos años, sigue siendo una asignatura pendiente de la democracia y del Estado de Derecho. Se habla mucho de sanidad y educación, pero sin una justicia ágil y eficiente, que garantice los derechos de los ciudadanos, el Estado del Bienestar y el Estado de Derecho sufren más de la cuenta.
Es decir, se puede ahorrar sin recortar servicios sino haciendo que éstos funcionen como deben. En términos económicos, entre enero y junio de 2011, el total de las cantidades reclamadas en los asuntos interpuestos en Cataluña suponen un valor de unos 55.000 millones de euros. En el mismo período se han resuelto asuntos por importe de unos 15.000. es decir, que hay 40.000 millones, que afectan a miles de personas, que siguen pendientes de una decisión judicial que no se sabe cuándo se producirá. Es, más o menos, el 20 por ciento del PIB catalán de 2010. Hagan las cuentas de lo que eso significa en toda España. Esa inseguridad jurídica tiene un terrible efecto pernicioso sobre las personas, sobre posibles inversiones y sobre el conjunto de la economía. En tiempos de crisis, es imperdonable estar perdiendo dinero por los agujeros negros de la justicia.
No hay que gastar en Justicia, hay que invertir. Gane quien gane las próximas elecciones, se necesita un pacto de estado por la Justicia, porque no sólo la educación o la sanidad son importantes, por más que la justicia no cuente mucho en los mítines o en los programas de los partidos. Es necesaria una Justicia que ponga en el centro de sus objetivos a los ciudadanos. Nos jugamos mucho. Y si se ha podido hacer con la Agencia Tributaria o con la Seguridad Social se tiene que poder hacer con la Justicia. Además de un problema de derechos, es un problema para la economía en su conjunto. El retorno económico y social de una Justicia moderna es mucho mayor que la inversión necesaria para acabar con los legajos y entrar, de verdad, en el siglo XXI. francisco.muro@planalfa.es

Revisando las dos legislaturas socialistas
.
LIBEREMOS A ETA
En el encuentro de San Sebastián
estuvieron señores muy principales,
muy relacionados con criminales
por los que sienten un materno afán.
Allí estaba el oscuro Kofi Annan
que en la ONU realizó cosas fatales
y en Irak miró por sus caudales
ayudado por su hijo el gran truhán.
También estuvo Gerry Adams presente
porque ya se cansó de matar gente.
Este solemne conjunto de idiotas,
muy mal informados o muy ladinos
quieren trocar en gloriosos patriotas
a una jarca de viles asesinos.
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Por Salvador Freixedo
✉ freixedo@terra.es
(18/10/2011)

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Nos ha pillado la muerte de Gadafi tan entretenidos en nuestro patio de recreo mortuorio del norte que una noticia de primera división se ha convertido en algo casi secundario. Ahora, el patio mortuorio lo quieren limpiar y sustituir las pompas fúnebres de tapadillo en concejalías cara el público, y quien se atreva a poner alguna duda o albergar la más mínima sospecha será condenado a no obtener el carnet de progre que los obispos del ramo reparten según simpatías y examen de escritos.
Pues bien, me había contado mi gargantica profunda -porque no llega a garganta- pero que está relacionado con esa urdimbre de los servicios secretos internacionales, que las organizaciones especializadas procedentes de Estados Unidos habían dado la orden de que, en cuanto se encontrara a Gadafi, se le disparara a la cabeza. Como escuché sus susurros hace más de un mes, y estaba, como todos, entretenido en el comunicado de los perdonavidas del Norte, que ya no consideran divertido secuestrar, asesinar y extorsionar, me he vuelto acordar de aquél comentario, al que siguió mi ingenua pregunta: "¿Por qué?". Y, nada más hacerla, me arrepentí por inocente y torpe, puesto que la respuesta fue de manual: "Porque los muertos no hablan".
Y es que, ahora se comenta que ha muerto como una rata, pero no hace demasiados meses le dejábamos que montara el circo con sus jaimas y sus guardianas, que en vez de un jefe de estado parecía que venía el Price de Castilla y Feijóo, y los jefes de estados y los primeros ministros le reían las gracias, y se intercambiaban regalos, y se revistaban las tropas. Porque hay guardadores de esencias en todas partes que te dicen lo que tienes que pensar de los abertzales o lo que tienes que pensar de un tirano. Y, claro, como el reloj del gitano, tienen días. Días que dependen de sus intereses.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Hay días en los que uno se levanta más inspirado que otros y si en mi caso -o en el suyo- ese cúmulo de musas no pasa de soltar alguna ñoñería sobre la caída de las hojas, un suponer, durante el desayuno, en los políticos -y más aun en los políticos en campaña- la cosa puede resultar incluso peligrosa. Que don José Blanco esté orgulloso de ser de Lugo y de haber hecho lo posible por su tierra, no sólo está bien y le honra y es deber de todo buen hijo; pero afirmar rotundamente que "quedará para la Historia lo que hice por Galicia" es adelantarse un pelín a los acontecimientos. Por una parte ya se sabe que los historiadores son muy suyos a la hora de incrustar al personal en negritas y por otra parece feo que uno mismo diga en voz alta lo bueno que ha sido y lo bien que lo ha hecho. Pero las campañas son así y desde que Blanco se quito las gafas, le sale una mirada un poco rara y que le compone un gesto entre achinado y trascendente: contempla la vida como si fuera ya una estatua ecuestre instalado en la Historia.
Y es que las palabras y los reduccionismos lo aguantan todo. No quiero recordar quién resumía así el Gobierno Zapatero: comenzó trayendo las tropas de Irak y concluye con la rendición de ETA. Otro que va camino de la Historia. Pero este si que estará gracias a sus dos legislaturas -las peores con diferencia de nuestra democracia, una por exceso y la otra por defecto- y por la incongruencia que fue todo su mandato. Cierto que empezó así y terminó así, pero no sólo los dos hechos son discutibles sino que entre ellos hay unos cuantos años en los que el país se vio avocado a una hecatombe como pocas contagiado, es verdad, por una crisis mundial pero claramente agravado por los errores de su Gobierno.
Tiene que ser muy duro asistir a la campaña de Rubalcaba desde tan lejos. Tiene que ser muy triste que el candidato, vicepresidente con ZP, meta en un paréntesis de silencio la historia reciente y en un salto imposible recupere a Felipe González para mostrarlo al mundo. Y mas duro aun -y para mucho debería ser motivo de reflexión- es que en la imagen de esa campaña las siglas de Partido Socialista Obrero Español apenas si se vean perdidas en alguna esquina y porque no hay más remedio que ponerlas. Pero que no se engañe Rubalcaba: de eso no sólo ha tenido la culpa ZP.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
El PNV aprieta el acelerador, pretende que el Gobierno aborde la situación de los presos de ETA cuanto antes y esas prisas lo único que están provocando es una enorme desazón en el conjunto de la ciudadanía. Y es que no sé ustedes, pero yo tengo un sentimiento agridulce respecto a todo lo que está pasando a raíz del anuncio de ETA de que deja de matar.
Por una parte, siento alegría de pensar que de ahora en adelante todos, pero especialmente los ciudadanos del País Vasco, van a poder vivir sin temer los atentados. Pienso en todos los concejales socialistas y populares, en todos los cargos públicos del PSOE y del PP, en todos los policías y guardias civiles, en todos aquellos en definitiva que por no ser nacionalistas han tenido que vivir en libertad vigilada. No eran libres para poder llevar a sus hijos al parque, ir al fútbol, pasear por el casco viejo de San Sebastián, o hacer esas pequeñas cosas que conforman la vida cotidiana de los ciudadanos que no tienen nada que temer. Ellos sí tenían que temer que en cualquier momento un pistolero se acercara a quitarles la vida. De manera que pensar que esto no va a volver a suceder no puede provocar más que alivio y alegría.
La sensación agria tiene que ver con el temor de que nuestros políticos, los políticos que hemos elegido y vamos a elegir democráticamente, terminen por ceder a algunas de las peticiones del comunicado de la Conferencia de San Sebastián.
Si nuestros políticos leen detenidamente las encuestas que se han publicado durante el fin de semana ya sabrán que los ciudadanos no quieren que se pague el más mínimo precio a ETA, y que lo que todo el mundo espera es que cumplan sus condenas y no obtengan ningún beneficio que no esté en la ley. Ni más, ni menos. Como también se espera que entreguen las armas y se disuelvan, de lo contrario todo lo que suceda de ahora en adelante estaría condicionado por una especie de tutela de ETA.
No, no va a ser fácil gestionar este día después del fin de la violencia y el partido que gane las elecciones, en lo que se refiere a este asunto, tendrá que dar todos y cada uno de sus pasos consensuándolos con el resto de las fuerzas democráticas. Pero al César lo que es del César, y hay que reconocer que hasta el momento la actitud de Alfredo Pérez Rubalcaba está siendo impecable. Como es inteligente sabe que en estos momentos la sociedad desconfía y que dar pasos acelerados llevarían al desastre.
Lo mismo se puede decir de Mariano Rajoy que tiene todas las posibilidades de ganar las elecciones y está sabiendo actuar con prudencia y no dejándose llevar por los sectores más duros de su partido. Al mismo tiempo, no puede perder de vista que la sociedad no perdonaría que se pagase ningún precio, por nimio que sea, a ETA.
Supongo que todos nos tenemos que ir acostumbrando al nuevo escenario y que nuestros políticos tendrán que actuar más que nunca con prudencia sabiendo que hay límites que no pueden sobrepasar. Pienso también en el PNV y creo que este partido puede ser llevado por la corriente, es decir, que puede ser barrido por esa izquierda abertzale por la que tanto ha luchado para que tuviera representación institucional.
No, no va a ser fácil, y ya digo que los pasos que se den deben de ser sopesados y sin perder nunca la dignidad. Hay quienes tienen síndrome de Estocolmo y están tan eufóricos que no disimulan que creen que algún precio habrá que pagar. Pero quien vaya en esa dirección estará traicionando no sólo a las víctimas sino a la sociedad entera.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Una vez más, aunque en este caso en una cuestión especialmente delicada, se ha producido un claro divorcio entre la clase política y la sociedad. Me refiero a las reacciones que ha habido a raíz del comunicado de la banda terrorista ETA en la que anunciaba el cese definitivo de lo que ellos llaman "actividad armada", pero en el que sin embargo no decía nada ni de su disolución ni de la entrega de las armas.
Tanto desde el Gobierno como desde el PSOE y del PP -sólo los líderes de UPyD, Rosa Díez, y de Foro Asturias, Francisco Alvarez Cascos, se han salido de ese guión marcado por los dos grandes partidos- se ha calificado este anuncio como de gran noticia, un paso definitivo hacia la paz, un claro síntoma de que ETA ha sido derrotada. Sin embargo, los ciudadanos -en diversas encuestas de opinión publicadas en las últimas horas- muestran mayoritariamente sus reticencias a este anuncio de la banda terrorista: ni creen que sea el final de ETA ni mucho menos están por la labor de que se les conceda nada por anunciar que dejan de matar.
Personalmente, estoy mucho más cerca de la opinión de los ciudadanos que de la de esos dirigentes del PSOE y del PP que han querido presentar el anuncio de ETA como un gran logro. Es evidente que para cualquier persona de bien, que una banda terrorista diga que no va a seguir matando produce una sensación de alivio. Pero a partir de ahí, todo son dudas. ¿Cuántas veces nos ha engañado ETA?; ¿qué valor hay que dar a la "palabra" de unos terroristas"; ¿están seguros los políticos del PSOE y del PP que la banda terrorista no volvería a matar si en un plazo prudencial de tiempo no se les da todo lo que piden?
Decir como ha hecho Rajoy que este anuncio ha sido sin ningún tipo de concesiones políticas es un ejercicio de ingenuidad o de desconocimiento de lo que está hablando. ¿Le parece a Rajoy poca concesión política que se dejara a Bildu presentarse a las pasadas elecciones municipales donde obtuvo la alcaldía en 104 ayuntamientos del País Vasco y de Navarra? ¿No cree el líder del PP que permitir la celebración de la mal llamada "conferencia de paz" hace ocho días en San Sebastián con la presencia de mediadores internacionales no fue una concesión política a los terroristas? Del Gobierno de Zapatero y del PSOE de Rubalcaba que han estado metidos de "hoz y coz" en este proceso se puede esperar cualquier cosa. Pero del líder de un partido que siempre ha tenido una postura clara y contundente en la lucha antiterrorista -una política que dio sus frutos y de la que el propio Rajoy fue copartícipe en los gobiernos de Aznar- se espera que diga la verdad a los españoles y, sobre todo, que cuando dentro de pocas semanas llegue a la Moncloa, no haga ni la más mínima concesión a una banda de asesinos que han causado tanto dolor a la sociedad española en general y a las víctimas de sus atentados en particular.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
En términos electorales, la suerte parece que está echada. Todos los sondeos rinden conclusiones con el mismo o parecido resultado: el Partido Popular será el vencedor de las próximas elecciones. A juzgar por los dos últimos que hemos conocido, ni el llamado "efecto Rubalcaba", ni la puesta en escena del último comunicado de la ETA anunciando la "hibernación" de la banda, han modificado la tendencia. Quiere, pues, decirse, que en el ánimo de la mayoría de los ciudadanos que ya han decidido el sentido de su voto, lo que más pesa es el repudio a Zapatero y a su desafortunada gestión de la crisis económica. Rubalcaba paga esa factura porque, pese a sus notables habilidades dialécticas, no puede escamotear que formó parte del Gobierno que deja como herencia más de un 20 por ciento de paro y un déficit por encima del 6 por ciento que es el tope exigido por Bruselas.
El juicio, la sanción de los ciudadanos a la incapacidad o tardanza del Ejecutivo socialista en reconocer y encarar la crisis será lo que determine la pronosticada derrota electoral del PSOE. Nunca como en estos días previos a la campaña propiamente dicha cobra tanto sentido aquel recordatorio -"Es la economía, estúpido"- con el que Bill Clinton se flagelaba cada día antes de discursear en los mítines de una de sus giras electorales. Política es todo, porque todo lo engloba, pero hay momentos en la Historia de los países en los que sus habitantes perciben que son más "políticos" que otros porque lo que está en juego son modelos de sociedad o cambios de régimen -ocurrió en España durante la Transición- y, votan, por decirlo así, con más conciencia política. En otros, como parece que ocurrirá el 20-N, la gente, los ciudadanos, parece que votarán de manera más pragmática, muy pegada al terreno y con conciencia de quien puede gestionar mejor la salida a la crisis económica que nos atenaza. Felipe González resumió en su día lo que para él era el cambio: "Que España funcione", dijo, y ganó las elecciones. A una pregunta parecida Mariano Rajoy ha respondido diciendo que lo que "España necesita es un "chute" de confianza". Esa parece ser la traducción más cabal de lo que resumen las encuestas.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Debo decir, de entrada, que siento una enorme admiración hacia el pueblo argentino: culto, pacífico, politizado, trabajador. Por ello mismo, siempre me he mostrado perplejo ante la calidad de sus representantes: la victoria aplastante de Cristina Fernández de Kirchner es, si no el más clamoroso, sí el último ejemplo de lo que digo. La muy particular política argentina ha conocido un desfile de presidentes en algunos casos al menos peculiares, por decirlo con palabras suaves. El propio peronismo, arquitrabe del sistema, se cuartea, pero resulta casi imbatible (considero muy afortunada la excepción del radical Raúl Alfonsín, cuyos laureles no ha podido revalidar su hijo Ricardo); hoy ya se habla de "kirchnerismo", que es como una vuelta al peronismo "familiar", en el que la viuda hereda los poderes del marido fallecido. Estos esquemas, siento decirlo, favorecen no poco la corrupción, los personalismos y, obviamente, generan un gran pasotismo en el electorado, aunque, en el caso argentino, el milagro es que la totalidad de la ciudadanía no haya dado la espalda aún a su clase política.
Me confieso incapaz de entender los vericuetos de la política argentina, en general, y muy especialmente de este fantasmal "kirchnerismo" en particular. Entiendo que ese país maravilloso, que ofrece, como pocos, todos los atractivos al visitante y todas las oportunidades al inversor, es afortunado: es capaz de sobrevivir a quienes le representan. Y, encima, les votan. Dígame usted si no es una maravilla.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
¿Y ahora, qué? Ahora lo que haga falta. En las coordenadas del Estado de Derecho, se entiende. Desde el diálogo político a la aplicación de las leyes. El diálogo es consustancial a la democracia y sus instituciones. Además, con alto el fuego y sin alto el fuego deben saber los etarras que la tenencia ilícita de armas es un delito, igual que el enaltecimiento del terrorismo y los que aún están por esclarecer en 300 causas judiciales abiertas por otros tantos atentados. Todo el rigor del Código Penal en esos casos, sin perjuicio de que ETA haya declarado un cese el fuego definitivo y todos -casi todos, por mejor decir- lo estemos celebrando.
El lehendakari, Patxi López, anuncia una ronda de contactos con los líderes de las fuerzas políticas vascas para concertar la voluntad de todos en la apuesta por la paz y la democracia, después del celebradísimo anuncio. Y no faltan quienes le acusan de cumplir una de las condiciones de ETA. Semejante reacción retrata a quienes han convertido sus recelos por el comunicado de la banda en irresponsables acusaciones al Gobierno, al PSOE e incluso al PP, de haber claudicado. Es la minoría política y mediática que se ha sentido descolocada con el adiós a las armas. Y ahora se esfuerza en convencernos de que nada ha cambiado y de que estamos poniendo alfombras rojas a los etarras y sus amigos para que consigan por las buenas lo que no consiguieron por las malas.
A quienes sostienen que el Gobierno vasco, socialista, como se sabe, se está plegando a las intenciones de ETA de tutelar el "nuevo tiempo" habría que preguntarles que desde cuándo el diálogo entre partidos legales es pecado porque le hace el juego a los etarras. En todo caso le hará el juego a la hoja de ruta presentada por Patxi López ante el Parlamento Vasco respecto a un futuro sin violencia. Uno de los puntos, el quinto, dice así: "El sistema democrático es la única vía para la convivencia. Sólo asumiendo sus principios, sus valores y sus reglas, podemos acordar la gestión de nuestras diferencias y los pactos para la convivencia futura".
De eso se trata en la ronda de conversaciones anunciada por Patxi López con las fuerzas políticas del País Vasco. El diálogo es la esencia de la Democracia. Eso no supone aceptar la agenda de ETA, traicionar a las víctimas del terrorismo o apostar por la impunidad, que son algunas de las barbaridades que se están escuchando entre quienes, efectivamente, han quedado descolocados con el anuncio del alto el fuego definitivo. Me refiero a la derecha furiosa reprobada por el propio Rajoy en su reciente apelación a "la hora de la grandeza". El mismo Rajoy que hace seis años acusaba a Zapatero de traicionar a las víctimas ha terminado uniendo su voz a la del presidente para asegurar que al adiós a las armas se ha llegado "sin concesiones políticas".

ESPAÑA
España, cómo siento a España, así,
desde la cuna que me vio nacer,
así la siento, amándola al crecer
del límite que desarrollo aquí.
El amor progresivo que viví
en casa del naciente amanecer
se expande por los poros de mi ser
hasta el destino que culmina allí.
Adherido, hermanado en el entorno,
me siento desgarrado por mi entraña
ante la vis brutal del escalpelo.
Amando la tierrina y el contorno
identifico Asturias en España
en sus costas, sus ríos y su cielo.
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Dámaso Mayarias
✉ siarayam@gmail.com
☆ Suscripción gratuita
(verano 2008)
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MADRID, 23 (OTR/PRESS)
ETA ha anunciado que deja de matar pero no se ha disuelto. En realidad, como reconoce el propio Rubalcaba, ex ministro del Interior, ninguna organización terrorista se disuelve hasta que sabe qué va a pasar con sus presos. Un ejemplo próximo: el IRA dejó las armas en 2005, siete años después de sellar la paz.
¿En qué grandes espacios se va actuar ahora? Básicamente, dos: el político y el judicial, en este caso para analizar tanto la situación de los presos como para formalizar la entrega de las armas.
En el escenario político es quizá donde todo está más claro: los ciudadanos votan y las instituciones se gobiernan con mayorías parlamentarias que legislan. Los abertzales tendrán la fuerza que le den sus votantes y podrán participar no solo en la elaboración de las leyes ordinarias, sino también en una eventual reforma estatutaria y/o constitucional.
En el plano judicial, los terroristas tendrán que someterse a las leyes, a sabiendas de que éstas, como advierte el juez Garzón, siempre se pueden modificar en función del escenario en el que nos movamos y ante una disolución absoluta. En todo caso, Garzón distingue entre etarras condenados, pendientes de juicio, en paradero desconocido y etarras aún pendientes de someterse a la acción de la justicia.
Rajoy dice que lo que hay que hacer con los terroristas es aplicarles la ley "y punto" -una expresión muy de Fraga-, y Rubalcaba comenta que lo que haya que hacer se deberá consensuar con los partidos políticos democráticos en la próxima legislatura. El ambiente no parece malo. Incluso el diario "Gara" subraya que en Euskal Herria se ha abierto un tiempo de esperanza, esta vez bien fundada. Iremos viendo que pasa.

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
¿Qué se ha tratado con ETA y con sus mediadores, quienes saben lo que ha pasado y qué sabe cada uno de los protagonistas? Zapatero y Rubalcaba, en la retaguardia, han autorizado contactos y visitas como la de Koffi Annan, y dado carta libre a alguno de los suyos para avanzar. Y Eguiguren, que desde el inicio de los tiempos anda negociando bajo cuerda con el entorno etarra.
Y Urkullu, que haya estado o no en el centro de la relación, tiene información privilegiada de todo lo que pasó. Pero, ¿qué sabe Rajoy, qué información ha tenido sobre la marcha del proceso y sobre el debate interno en ETA? ¿Sabe el casi seguro futuro presidente del Gobierno si hay contrapartidas? ¿Le ha pedido alguien que las aplique si gana?
En esta historia de esperanza -pase lo que pase el final de ETA está más cerca-, todavía quedan muchos pasos que dar. Lo primero que ETA entregue las armas, y aunque Garzón ya se ha apresurado a decir que lo hará, la mayoría de los españoles queremos verlo en directo. En el País Vasco ya no hay miedo, al menos hoy, a morir de un tiro en la espalda, a una bomba lapa en el coche o a un atentado contra un cuartel de la Guardia Civil. Pero sigue sin haber libertad.
Nada menos que 500 guardias civiles se concentraron el sábado para denunciar el acoso de Bildu en el País Vasco y Navarra a ellos y a sus familias en los ayuntamientos donde gobiernan. Ni el ministro del Interior ni el director general de la Guardia Civil han dado una palabra de apoyo a sus hombres, a los que se han jugado la vida y todavía se la juegan.
Gracias a ellos y a muchos ciudadanos que han hecho frente a los asesinos, podemos hablar hoy de su derrota. ¿Qué pasará después de las elecciones si, como es previsible, Bildu logra más apoyo? ¿Seguirá el acoso y la huida de los vascos que no comulgan con los proetarras?
No ha habido ni una sola palabra de ETA a las víctimas, las únicas "consecuencias" reales no del conflicto sino de la barbarie durante más de cuarenta años. Esa palabra es indispensable para que podamos hablar de un paso más y, por supuesto, de generosidad. Sí ha habido otras palabras, como las de Eguiguren, diciendo que habría que "hacer un monumento a Zapatero y Rubalcaba por acabar con ETA".
Tantos años hablando de no utilizar el terrorismo como bandera política y acabamos así. Seguramente esta decisión esperanzadora pero incompleta no dará más votos al PSOE, pero puede que se los quite al PNV y abra un escenario terriblemente complejo en el País Vasco.
Se muere ETA, ¡ya era hora después de tanto daño inútil!, pero ni hemos recuperado la libertad en Euskadi ni se ha devuelto la dignidad a las víctimas ni ha llegado la paz y la concordia. A Rajoy le va tocar una tarea envenenada. Ojalá sepa afrontarla como un hombre de Estado y un político honesto.

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
Visita mi casa una periodista venezolana, casada con un buen amigo, también periodista de larga trayectoria en Caracas y con ancestros vascos que compartimos. Está haciendo una gira informativa por Europa, conscientes, ella y el medio para el que trabaja, de que las cosas están experimentando radicales transformaciones, virajes casi mágicos que ya no anuncian, sino que confirman, que estamos ante una nueva era, abriendo capítulos de un libro por escribir y cuyo final nadie conoce.
Pero ella, pese a estar muy atenta a las convulsiones de cada "cumbre" de la UE, está, sobre todo, extasiada con lo que ocurre en España; quiere hacer un reportaje sobre la campaña electoral y ha descubierto, desolada, que no hay más campaña que las encuestas periodísticas que confirman que todo está ya sentenciado. Ha intentado acercarse a los partidos en busca de programas con propuestas novísimas, acordes con lo que nos viene encima, y no ha encontrado casi nada.
"Ah, pero ¿están ustedes en campaña electoral?", pregunta, entre irónica y desencantada: ha llegado a Madrid en un momento histórico y constata -no es difícil constatarlo, la verdad, que las propuestas de la política oficial tienen poco que ver con lo que se respira en la calle. Y que esta calle se muestra indiferente a la inminencia de las urnas.
Mi amiga la periodista venezolana tampoco se ha entusiasmado con los planteamientos de los "indignados" con los que ha hablado estos días: le parecen algo confusos y demasiado dispersos. "No hay un contraprograma", dictamina.
Pero pasamos revista a los últimos seis meses en la historia de España y se queda estupefacta: anuncio de Zapatero de que no repetirá en La Moncloa, irrupción de Rubalcaba en la escena sucesoria, frenazo a las primarias -"con el ejemplo que dieron los socialistas franceses", dice--, victoria absoluta del PP en las municipales y autonómicas del 15-m, impulsos reformistas en lo económico --"esto parece la Europa del Cuarto Reich, pero sin el bigote de Hitler", opina ella, y no es la primera vez que oigo algo así--, reforma constitucional express y, por fin, definitivo abandono de las armas de ETA.
Lo que me parece difícil de explicarle, porque yo mismo no acabo de entenderlo, es el viraje experimentado en apenas un semestre en la sociedad española. Le digo que hemos aceptado un "ajuste de cinturón" casi dramático, que los españoles asumimos que nos hemos empobrecido no poco en menos de un año, que Mariano Rajoy ha pasado de ser una figura altamente impopular en las encuestas a convertirse, en el último sondeo que leímos ayer, en el político mejor valorado.
La opinión pública es una veleta que ha girado ciento ochenta grados, mientras la política económica oficial ha hecho lo mismo en el curso de un año.
Ella tampoco cree -y conoce bien el tema, que no en vano en Venezuela se han refugiado, a veces con el impulso del propio Gobierno español, tantos etarras- que el fin del terrorismo de ETA vaya a dar un vuelco a los resultados que presagian los trabajos demoscópicos y tal vez por ello la precampaña electoral propiamente dicha esté tan exenta de interés: son muchas las cosas que están ocurriendo fuera del ámbito puramente electoral.
"Ocurre lo mismo que en Argentina, donde todo el mundo daba por sentada la victoria de Cristina Kirchner", me dice, tras haber pasado dos semanas en Buenos Aires cubriendo la precampaña electoral allá.
Regresará a Caracas el miércoles, tras haberse dado una vuelta por el País Vasco, apenas para comprobar que sí, que existen posibilidades para que la coalición más cercana a la ilegalizada Batasuna alcance buenos resultados electorales, y que eso será lo que más conmocione la composición del próximo Congreso de los Diputados.
Coincide en valorar la opinión de Mariano Rajoy en el sentido de que no conviene repetir la campaña de publicidad gratuita que se le hizo a Bildu en la campaña de las elecciones municipales y autonómicas del 15 de mayo. Y me parece que se marchará con la impresión de que, cuando regrese a Madrid y a San Sebastián, dentro de seis meses, nada será igual a como ahora lo deja.
"Lo que pasa es que ustedes no parecen muy conscientes de ello", dice, y seguramente tiene razón: a ella, al fin y al cabo, los árboles sí le dejan ver el bosque.

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
La encuesta que publica hoy El País sobre el impacto del comunicado de ETA en los ciudadanos es esclarecedora de muchas cosas.
Primera, no tiene repercusión en las perspectivas electorales. Los ciudadanos manifiestan su alegría y su desconfianza o escepticismo sobre las intenciones de la banda terrorista. Están contentos por la perspectiva de que ETA haya decidido dejar de matar pero no se fían de ella ni premian a ningún partido o al Gobierno por lo sucedido.
Dos, el análisis de la encuesta debiera impulsar a los partidos a la mesura. Los ciudadanos no piensan de forma distinta sobre ETA porque haya anunciado el fin de su "actividad armada".
No hay que tener prisa por nada. Todavía la banda terrorista no ha anunciado su deseo de colaborar con la Justicia ni su intención de disolverse. Da toda la sensación de que ETA se cree en posición de la llave de los tiempos.
Quiere fortalecer su participación política en las instituciones a través de sus franquicias. Sabe que si la izquierda abertzale obtiene un grupo parlamentario, lo que no es imposible, tendrá mucha más fuerza para negociar. Y está en eso.
Tercera: me parece un disparate organizar una mesa de partidos como consecuencia del comunicado de ETA. Salvo que sea un compromiso adquirido con la organización terrorista.
La llamadas "mesas de partidos" son unas instituciones claramente predemocráticas, porque las instituciones están para servir de diálogo entre todas las sensibilidades. El Parlamento Vasco y las Corte Generales son los recipientes adecuados para cualquier diálogo político.
Y cuarto: tenemos que ser consecuentes con la realidad institucional y mantener el rigor en la conceptualización de todo lo que está ocurriendo. No hay conflicto político ni necesidad de negociar nada con ETA ni con el mundo abertzale. En consecuencia la normalidad institucional es el único camino transitable.
Si los ciudadanos desconfían de ETA también en parte del proceso que se abre para garantizar su desaparición. Harán mal los partidos si sobreactúan sobre algo en lo que los ciudadanos están vigilantes para que se cumpla simplemente la Ley.

Vésase: «El asqueroso negocio de la pornografía infantil (III)»
Algunos países, entre ellos Suecia, ya han empezado a considerar seriamente este problema. En los congresos mundiales contra la explotación sexual de los niños celebrados en Suecia y en España se dieron cita organizaciones no gubernamentales y delegaciones de todos los países para debatir y denunciar al mundo la problemática existente en torno al tema. Durante la primera conferencia se establecieron los perfiles de las víctimas, de los explotadores y de los consumidores.
Los explotadores son, generalmente, de edad madura, profesionales respetables conectados con redes internacionales de tráfico de niños, pornografía infantil y –a veces—drogas. En algunos casos tienen contactos con ciertas autoridades locales, empleados de las industrias turísticas y, en ocasiones, tienen alguna relación con los padres de las víctimas.
Los clientes de este material pornográfico responden al perfil de personas con un alto poder adquisitivo que viajan constantemente, aunque hay que considerar los nuevos perfiles conformados en los últimos años debido al relativismo moral imperante en la sociedad actual, que presenta el sexo como un producto de consumo y placer.
Aunque el número de hombres pedófilos es mayor, el incremento de mujeres es notorio en los últimos años. Y si bien existe la creencia generalizada de que esto es algo privativo del universo homosexual, no es así en realidad. La incidencia de consumidores heterosexuales es mayor que la de gays, aunque éstos son por naturaleza más exhibicionistas.
Las víctimas suelen ser niños raptados, cedidos por sus padres a cambio de dinero, sacados de orfanatos o de la calle, procedentes de familias muy humildes o desestructuradas. Las secuelas psicológicas, mentales y físicas que estas prácticas dejan en ellos son terribles. En el caso de las niñas, los abortos son constantes. Éstas son algunas de las secuelas que padecen estos niños:
- Depresiones agudas acompañadas de tendencias suicidas.
- Baja autoestima.
- Percepciones distorsionadas del sexo.
- Un gran sentimiento de sacrificio y entrega sin nada en retribución, especialmente en los niños en situaciones de esclavitud y servilismo.
- Poca capacidad de atención y aprendizaje, memoria falible.
- Distorsión de la realidad a través de la fantasía, el sueño o la disociación.
- Alta dependencia de los explotadores, sensación de alienación y completo servilismo.
- Un profundo sentimiento de culpa. (Lo sufren especialmente quienes no fueron raptados o forzados y decidieron por sí mismos dedicarse a la pornografía o a la prostitución. Se refiere a los menores que acceden voluntariamente sabiendo lo que hacen).
- Incapacidad para creer en nadie.
- Fobias múltiples; miedo al sexo; a la violencia o a ser vendido/a de nuevo (en caso de ser éste el modo en que entraron en contacto con los proxenetas); temor a los hombres (en el caso de las niñas); a la violencia, al amor y a volver a casa.
- Hay otros comportamientos, como la automutilación, la agresión física y sexual, fuertes ataduras a los sentimientos y búsqueda de atención.

MADRID, 22 (OTR/PRESS)
¿Cómo no alegrarse al saber que no te va a estallar una papelera a pie de tu portal?. ¿Cómo no respirar distinto si quien te mira solo te mira y no te espía?. ¿Cómo evitar no pensar que el sueño de la libertad a lo mejor ha llegado?. Es imposible sustraerse a la esperanza y negarse a uno mismo el sueño de un País Vasco sin verdugos que son esos que con atuendo patético nos dijeron a través de la BBC que cesaban de manera definitiva en su "actividad armada". Esta frase, escondida en una retórica propia de una organización terrorista, ha sido bastante para que nos deslicemos hacia un sueño, esta vez profundo, y sin anestesia.
Si en momentos de dolor o de angustia la mejor receta es no dejarse vencer por el desaliento, nada mejor que acoger las buenas noticias sin dislocarnos en una alegría adolescente. Tan justificada está la esperanza como el escepticismo. La esperanza q no hay que centrarla en el comunicado de ETA, que como organización terrorista y por tanto anhelante de logros políticos, sabe adaptarse a las circunstancias y entiende de pragmatismo mejor que nadie. La esperanza está en que a este comunicado de ETA se responda desde la democracia con inteligencia y sin prisas.
La esperanza es el estado de Derecho, la aplicación prudente y acertada de la ley y sobre todo y por encima de todo la decisión contundente de todos los demócratas de que cuando se escriba el fin que aún está por llegar quede bien claro que no es lo mismo morir que matar, que quienes han traído la paz --¡como manoseamos esta bella palabra¡-- no son los mismos que han asesinado, sino quienes durante años y años han resistido sin más anestesia que la de sus convicciones, al horror de quienes insisten en que aquí no debe haber vencedores n vencidos. No, no se trata de eso. Solo se trata de que quede claro que ha habido víctimas y verdugos.
Fue el Presidente Roosvelt el que afirmó que entre la rectitud y la paz se quedaba con la rectitud. Y así debe ser porque sólo desde la rectitud democrática será posible la libertad porque paz, lo que se dice paz, ya existe. Lo que ha faltado y aun falta es libertad.
Soñemos con esta libertad pero con los pies en el suelo, con la rectitud de la que hablaba el presidente norteamericano que es la que impide, o debiera impedir, premiar la ausencia de atentados con la anestesia de considerar que aquí no ha pasado nada, que ETA nunca ha existido. El sueño aún debe hacerse realidad, de manera que toda prudencia es poca, que nada de alocamientos para afirmar que la pesadilla ha concluido de verdad y para siempre.
Muchos nos sumamos y compartimos alegría y esperanza pero algunos no podemos olvidar que la decisión de ETA no se debe a una reflexión sobre bases democráticas y morales. Se debe, por encima de cualquier otra consideración, a su pragmatismo para procurar los mejores resultados posibles para Amaiur.
Vienen tiempos complicados y difíciles. Habrá altibajos, momentos de alarma y días de placidez. Lo importante, lo definitivo para que el sueño sea realidad es aplicar a este "nuevo tiempo"--¡ha habido tanto en el País Vasco¡-- la rectitud de la democracia y de la ley que son las únicas garantes de la libertad. Mucho más que los anuncios de ETA.

MADRID, 22 (OTR/PRESS)
Lo diré sin circunloquios: si hay un político al que respete y en el que confíe plenamente, ese es Antonio Basagoiti. La fotografía que acabo de ver, en la que el líder del Partido Popular en el País Vasco se fuma uno de sus habituales puritos sentado tranquilamente en una acera vale más que mil palabras: ha querido transmitir el sosiego que el anuncio del fin de sus actos terroristas por parte de ETA produce en la población española en general, en la vasca en particular --miles de personas celebraron con champán el comunicado de la banda_y en las conciencias de quienes se la han jugado para que esto sea posible de manera muy especial.
Basagoiti es uno de ellos. El lehendakari Patxi López, otra figura a quien reconozco que admiro, es otro. Y tantos concejales anónimos, periodistas, jueces, policías, ertzianas. Bravo.
Ha sido una semana histórica que ahora habrá que gestionar con responsabilidad, con flexibilidad y con inteligencia. Los gritos intransigentes de algunos que hablan de "concesiones" (?) a una ETA que "marca la hoja de ruta"(¿¿??) no pueden ser los que prevalezcan frente a los mensajes tranquilos y constructivos de Zapatero y Rubalcaba, que han estado en primera línea de este éxito, al menos en su recta final, pero también de Mariano Rajoy, que tengo la impresión de que, con sus silencios, con su calma, con su apoyo desde la sombra, embridando a los halcones, ha colaborado al éxito mucho más de lo que muchos piensan y de lo que él mismo quiere hacer pensar.
Así que unas cuantas excepciones a la alegría general, que tengo para mí que buscan hacerse un hueco protagónico en el conjunto de voces de alegría más que otra cosa, no van a empañar hoy el contento.
Están las víctimas, de acuerdo. Tienen sentimientos encontrados. Entiendo que les parezca insuficiente ese comunicado cicatero, algo miserable, de la banda olvidando el dolor que ha causado. A mí también me parece insuficiente, pero, al tiempo, lo juzgo un inmenso avance. Otras víctimas, y estoy pensando en la hija del inolvidable Ernest Lluch, no esconden su dolor, pero admiten que no son ellas las que deben dictar las leyes y los pasos a dar. Y, por cierto, ¿cuáles son ahora los pasos a dar?
Vuelvo con Basagoiti para citar una frase suya reciente: "Mariano Rajoy no tiene pensado que su Gobierno hable con ETA". Sí, todos damos por sentado que el próximo Gobierno lo encabezará Mariano Rajoy -no sería justo ni lógico que el paso dado por ETA, que ya estaba descontado por los españoles, supusiera un vuelco en lo que dicen las encuestas, por más que haya que reconocer a Rubalcaba su brillante gestión en Interior--; por eso nos preguntamos cómo administrará Rajoy esta victoria de la democracia, esta derrota inapelable de la banda del horror. Porque la cosa, claro está, no ha acabado aquí.
En la boca hermética de Rajoy no creo que haya entrado jamás una mosca, de la misma manera que no ha salido nunca una declaración precipitada. Y, de la misma manera que tiene a sus colaboradores de los nervios, haciendo quinielas a ver quién será ministro y de qué, nos tiene a todos inquietos por saber, más allá del breve comunicado que nos leyó hace tres días, qué piensa hacer con el inmenso legado de ser el primer gobernante en casi medio siglo sin estar atenazado por el agobio de los asesinos terroristas de ETA.
Ignoro si tendrá que hablar con lo que reste de la banda, que no debe ser más allá de medio centenar de fanáticos atemorizados, sin dinero ni ideales ya. Probablemente, el propio Rajoy lo ignora, y por eso, seguro de su victoria en las urnas, deja pasar el tiempo, a ver qué va ocurriendo.
Porque hay muchas cosas por suceder en este terreno y en muchos otros: por ejemplo:¿dónde está Josu Ternera, que algo debe de haber tenido que ver con el comunicado del jueves? O también ¿qué hacer con el encarcelado Otegi, a quien los suyos, gracias a nuestros errores, quieren convertir en una especie de Nelson Mandela? Son muchas las voces alejadas del abertzalismo extremista que consideran que Arnaldo Otegi debe salir, ley en mano, de la prisión.
Claro, no espere usted que Mariano Rajoy Brey se suelte ahora, cuando falta menos de un mes para las elecciones, a hablar de todas estas cosas; rompería una pauta de cautelas que le ha sido muy rentable.
Así que tendremos que aprender a convivir en las próximas semanas con algunas incertidumbres, con el debate. Pero, por primera vez en mucho tiempo, los españoles, agobiados por la economía -que esa es otra--, por la crisis de tantas instituciones, por tantas incertidumbres en el horizonte, por primera vez, decía, vamos a aprender a vivir también con la esperanza. Fumándonos despreocupadamente un simbólico purito sin tener que volver la cabeza atrás.

MADRID, 22 (OTR/PRESS)
La euforia por la noticia de que ETA ha dejado de matar está matizada por la consciencia de que hay un proceso complicado para materializar la desarticulación definitiva de la banda terrorista.
Ellos se han dado el lujo de emitir un comunicado sin ninguna sensibilidad con las víctimas, sin un ápice de contrición y pretendiendo que el dolor que ha sufrido la sociedad española durante medio siglo no merece contrapartidas de los asesinos.
ETA no merece ningún agradecimiento por dejar de matar. Lo que suceda a partir de ahora no tiene por qué estar marcado por la generosidad; sencillamente los españoles solo necesitamos que este trámite de liquidación del terrorismo se haga con inteligencia.
El próximo día 20 de noviembre, los españoles van a elegir unas nuevas Cortes Generales de donde saldrá investido un nuevo presidente de Gobierno. El, Alfredo Rubalcaba o Mariano Rajoy, será quien lidere las cuestiones técnicas para certificar la desaparición definitiva de ETA.
Está descartado que haya precio político a pagar por la autodestrucción de la banda terrorista. Sólo quedan, por tanto, cuestiones relacionadas con la Justicia, con la destrucción de su arsenal y con el destino de los encausado en procedimientos criminales.
El resarcimiento y las indemnizaciones a las que tengan derecho las víctimas es otro capítulo que dará quebraderos de cabeza pero que es de obligado cumplimiento.
El Estado de Derecho tiene mecanismos para estudiar individualmente cada expediente de crímenes y cada situación penitenciaria. No se puede invocar ninguna medida colectiva, porque los juicios pendientes y la situación de quienes sean sentenciados está tabulada por la ley. Y cualquier medida de gracia colectiva está claramente proscrita por la Constitución española.
El Gobierno, las Cortes Generales y los tribunales de Justicia tienen el margen de maniobra que les concede la Ley. Ni más, ni menos. Y de acuerdo a la Ley hay que conseguir que la inteligencia guíe los pasos para cerrar del todo esta página negra de la historia de España.
Pero ETA, Batasuna y su entorno deben saber que las varas de medir este proceso son vasos comunicantes entre sus actitudes y las decisiones políticas de los poderes públicos dentro de ese margen del estado de derecho. Si ellos son inteligentes entenderán que no pueden seguir provocando si quieren que no se les provoque. Depende fundamentalmente de ellos.

MADRID, 22 (OTR/PRESS)
Si hay una imagen con la que ilustrar lo que está pasado ahora en el País Vasco y en toda España, no es, ni mucho menos, la de los tres etarras enmascarados luciendo sus terroríficos uniformes, envueltos en su odiosa parafernalia y alzando sus puños de asesinos.
La imagen sería sin duda la de Antonio Basagoiti sentado tranquilamente en el portal de una casa en el mismísimo centro de Bilbao, fumándose un purito, sólo, sin escoltas. Su actitud y su talante representan fielmente la de tantos miles de hombres y mujeres que, durante gran parte de sus vidas, se han visto obligados a caminar protegidos por escoltas y aún así temiendo que cada mañana fuera la última de su vida.
Basagoiti, sentado con su sonrisa tranquila, es la viva representación de esa normalidad democrática por la que tantos españoles han sido asesinados y a los que ahora, más que nunca hay que reivindicar. ETA se ha rendido, sí, pero detrás quedan cuarenta años de infamia, de tiros en la nuca, de atentados indiscriminados, queda la memoria de sus víctimas.
Sin lugar a dudas los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado han sido los responsables directos de la derrota de una banda terrorista, no olvidemos nunca este término ni nos confundan con un pretendido "conflicto", pero también lo ha sido el rechazo del pueblo vasco harto de salvapatrias asesinos. A esa conciencia social han contribuido el lehendakari Patxi López y Antonio Basagoiti. Dos hombres serenos y demócratas hasta los tuétanos.
El devenir del País Vasco sin ETA va a requerir mucha habilidad política y no pocas dificultades. El camino será largo y complicado. Pero, solamente por lo logrado esta semana merecen un reconocimiento de la ciudadanía estos dos políticos vascos, tanto Basagoiti como López. Porque en una legislatura convulsa, donde la lucha antiterrorista se ha utilizado por el PP para hacer oposición, ambos dos han sabido mantener a salvo su pacto de gobierno por el bien de Euskadi.
También hay que reconocer que Mariano Rajoy ha refrendado siempre las manifestaciones de Basagoiti sobre la banda terrorista. Le ha faltado desautorizar a Mayor Oreja y los suyos, que solo han aportado crispación e insidias.
Como la historia la van a escribir los demócratas, contando con las víctimas, en ella no estarán los falsos gudaris encapuchados, si no los héroes cotidianos, de andar por casa, coherentes, que lucharon por la libertad desde el estado de Derecho y respetando el libre albedrío de los demás para decidir su futuro. En esa historia van a ser principales protagonistas, seguro, Patxi y Antonio.

MADRID, 22 (OTR/PRESS)
El anuncio de ETA del cese definitivo de la violencia terrorista fue acompañado de un emplazamiento a los gobiernos de España y de Francia para abrir un proceso de diálogo directo, en el que se supone que se hablará de los presos, ya que parece inimaginable que Madrid y París vayan a discutir con ETA sobre asuntos políticos. Pero sí habrá quien hable de política, ya que Batasuna ha reabierto la apuesta por la autodeterminación en las instituciones y en la calle.
Su principal marca asociada, Bildu, es la que da ahora legitimidad a la izquierda abertzale, que obtuvo votos que representan el 15,97% del censo, el 25,45% de los votos válidos y el 28,74% de los votos obtenidos por las principales candidaturas, entendiendo por tales las que obtuvieron el 88,56% de los votos válidos emitidos.
No es, por tanto, una fuerza mayoritaria en el País Vasco -menos aún en Euskal Herria, es decir, las tres provincias vascas, más Navarra y los territorios franceses de Baja Navarra, Labort y Sola-, pero es evidente que es una fuerza política importante, cuya aspiración es conseguir el reconocimiento de Euskal Herria -no sólo de las tres provincias vascas- como pueblo y como sujeto político. Sobre el papel, éste es "su" escenario, que nada tiene que ver con el del PP y el PSOE, pero que amenaza con colocar al PNV ante una redefinición estratégica.
De entrada, todo parece indicar que primará la memoria de las víctimas, que requiere una demanda de justicia, pero cuando las cosas se vayan recolocando con el paso del tiempo seguramente será posible el diálogo político que reclama el dirigente de Bildu Martín Garitano, diputado general de Gipuzkoa. De hecho, en la democracia hay experiencia de diálogo con los independentistas y no digamos con los nacionalistas, no solo en Euskadi, sino también en Cataluña y Galicia, e incluso en Canarias.
¿Quién será el principal interlocutor? De momento, el encarcelamiento de Arnaldo Otegi sitúa a Rufi Etxeberria -"el Holandés", como lo llaman por su pelo rubio- como líder de la ruptura de la izquierda abertzale con la violencia, el paso previo para que ETA abandonase las pistolas, pero la liberación de Otegi podría devolverle al primer plano de la política vasca.
Uno y otro parten de que Zapatero dará alguna respuesta positiva a los últimos movimientos -la verdad, aunque quisiera, tampoco tiene mucho margen- y de que Rajoy tendría dificultades para desandar el camino andado ya. Toca, pues, esperar, ya que solo los resultados del 20-N, tanto en Euskadi como en el conjunto de España, podrán despejar incógnitas más allá de los discursos electorales de cada parte en la campaña.

Revisando las dos legislaturas socialistas
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ZAPATERO Y LA TREGUA DE ETA
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Zapatero habla de la tregua de ETA
y viendo su cinismo siento asco
aunque escucharlo no es ya ningún chasco
porque sus charlas son pura pirueta.
Los que usaron bombas y metralleta
crueles culpables del terrible atasco
que tanto hizo sufrir al pueblo vasco
nos vienen ahora con otra treta.
Y Zapatero con un vil cinismo
le atribuye esta paz al socialismo
y a las buenas artes de Rubalcaba.
Pero en las elecciones de estos días
no va a tener trenes de cercanías
y no podrá engañarnos con su baba.
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Por Salvador Freixedo
✉ freixedo@terra.es
(21/10/2011)

“Viva el socialismo, viva Euskal Herria, viva la independencia”. Después de oír estas palabras de boca de los encapuchados asesinos de ETA como colofón del comunicado de la rendición, de la impunidad y la vergüenza, cómo voy a sentirme alegre. Cómo las gentes demócratas vamos a sentir alegría por este comunicado “de pega”, tan esperado/pactado por los socialistas, en compensación por los muchos favores prestados a la banda a lo largo de las dos legislaturas. Mucho les han cundido ocho años de reuniones soterradas, pactando bajo cuerda, traicionando a España y burlándose de las víctimas. ¡Cuántos militares, guardias civiles, hombres, mujeres y niños muertos y mutilados a lo largo de más de cuarenta años para acabar reconociéndole a ETA sus reivindicaciones! ¡Qué razón tenía Mayor Oreja en sus apreciaciones sobre la relación Gobierno socialista-ETA! ¡Qué molesto resultó en ocasiones incluso para su partido por decir que el Gobierno estaba negociando y vulnerando el pacto antiterrorista y la ley de partidos, por mucho que lo negaran incluso en sede parlamentaria! El tiempo vino a darle la razón a Mayor Oreja, que casi llego a ser un “jarrón chino” sin haber pasado por la presidencia. Hoy, Rubalcaba y Zapatero estrenaron traje y corbata para escenificar la última comedia de la temporada: contar la buena nueva, que ya es vieja y apesta, la claudicación del Estado.
Afirmo que estamos ante otra gran trampa histórica en vísperas de elecciones. “Hoy ETA no es la protagonista; el protagonista es el Estado de Derecho”, dice Rubalcaba. Pero, ¿dónde quedó ya el Estado de Derecho? Me han contado que lo que quedaba se lo llevó el Faisán en el pico y acabó engulléndolo. ETA anuncia el cese definitivo de su actividad armada después de 43 años. Todos se felicitan, cantan y bailan. Pero, ¿significa esto que la banda terrorista se ha disuelto, que ha entregado las armas y que ha mostrado sus zulos? Ni mucho menos. Ni se ha disuelto, y de entregar las armas, nada. Es simplemente un cambio de estrategia, una continuidad de la tregua, más de lo mismo. Dice la letra pequeña de este panfleto infecto que es un cese condicionado a la voluntad política de los gobiernos de Francia y España. Esto es, Sarcozy y quien ocupe el sillón de La Moncloa a partir del 20 N deberán sentarse con ETA a negociar de igual a igual, entre otros puntos, lo que han denominado eufemísticamente “las consecuencias del conflicto”. Es conditio sine qua non, y si no, volverán a matar. No lo especifican, pero lo deducimos, porque, ¿qué ocurrirá si no hay negociación? Hoy es un día histórico para ETA. No porque cese su actividad armada sino porque nunca tuvo tanto poder. Veo una falta de sindéresis en la opinión de algunos políticos y profesionales de la comunicación cuando hablan de “un cese sin condiciones”. Perdonen, pero la izquierda abertzale ya recibió una parte del pago por adelantado. Sin ánimo de hacer un histórico, ETA está en las instituciones, gobernando diputaciones y ayuntamientos. Sí, sé que está ahí gracias al Tribunal Constitucional, es decir por regalo del Gobierno. ETA se presentará a las elecciones con la marca Amaiur y acabará fagocitando al PNV. ¿Y tenemos que estar contentos?

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
No entiendo muy bien por qué se sigue hablando del triunfo de la democracia o la derrota de ETA. Leo y releo el comunicado no termino de encontrar apenas nada que me conduzca a un optimismo que no puedo compartir con tantos. Cierto que es mejor este comunicado que otros cargados de amenazas y prepotencia y cierto que lo relativamente nuevo que se anuncia es positivo aunque no deje de ser un matiz: entre el alto el fuego permanente (comunicado de enero) y el cese definitivo de la actividad armada de octubre, no afloran grandes diferencias porque entre lo permanente y lo definitivo podría haber, como digo, algún matiz diferenciador, pero poco más; lo mismo que entre utilizar la fórmula de "alto el fuego" o cese de actividad armada. Y sin profundizar tanto, la palabra o el anuncio de una banda terrorista no deja de ser -como ha quedado demostrado muchas veces- algo tan frágil como su moralidad. Tres capuchas blancas o negra bajo tres chapelas, pueden decir hoy lo que mañana nieguen y al contrario.
Por eso no termino de ver ni el cambio histórico del que se habla, ni el triunfo del que se alardea y mucho menos cuando resulta que Bildu está donde está y se preparan unas elecciones generales en las que el brazo político de ETA se dispone a ocupar varios escaños. Dónde está el triunfo de la democracia frente a los asesinos cuando el mismo diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano (Bildu) afirmaba despué3s del comunicado de ETA que "a partir de ahora, los Gobiernos español y francés y la propia organización ETA tendrán que abordar las consecuencias del conflicto, entre las que se encuentran, de forma destacada, tanto las víctimas de uno como de otro signo, como los presos y sus circunstancias".
Continuar con la fábula inmoral de que hay víctimas en los dos bandos, de que hay dos bandos y que lo que hemos vivido -y aun vivimos- es "la ultima confrontación armada en Europa" según la declaración de San Sebastián, no va a conducir a nada realmente satisfactorio. Bien está que se vayan dando pasos, que avancemos en lugar de retroceder como tantas veces, pero que ese deseo de avanzar no nos haga confundir las cosas. Ya hubo un punto final en la transición y no puede haber otro. Lo escribimos los demócratas con una amnistía generosísima pero ETA siguió escribiendo con sangre su barbarie. Otro punto final es imposible y sería una traición disimularlo bajo cuerda con añagazas legales.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
Aquella tarde nunca podré olvidarla. Y por eso, espero, querido lector, que comprendas mi alegría y la de mi familia cuando, este jueves, ocurrió lo que ocurrió y conocimos el comunicado --deficiente, malvado, si quieres-- de ETA. Aquella tarde aciaga, hace diez años, el coronel del cuartel general de la Guardia Civil, en Tres Cantos, Madrid, nos llamó a mi mujer y a mí. "Hemos encontrado un papel de ETA", nos dijo. "Os han seguido". Y, a continuación, el hoy general Juan Ramos nos explicó algunos detalles: tenían muchos datos sobre nosotros, nuestro domicilio, nuestras costumbres. Ese día nos cambió, a mucho peor, la vida, aunque sabíamos que lo nuestro era aleatorio, que otros estaban mucho más amenazados, que, al fin y al cabo, nos dijo, "ellos" hacían listas de gente; a algunos, los menos, los seleccionaban para sus fines horribles, a la mayoría no. Me aconsejaron armarme, mirar los bajos de mi coche cada día, vigilar si era seguido. Incluso llegaron a ofrecerme una "contravigilancia", que rechacé, pensando que aquello era casi peor que lo otro.
Ahí aprendí el infierno de saberse amenazado. Nada comparable, claro, a lo que les ocurría a muchos en el País Vasco. María San Gil me contó que no podía sacar a sus hijos a pasear al parque. Un amigo, concejal, me contaba cómo tenía que salir a pasear con su novia... y con el escolta por las calles de un pueblo guipuzcoano. Y jamás, jamás, olvidaré aquella charla radiofónica con Manuel Zamarreño, que suplió en la concejalía a un compañero asesinado por ETA: "sé que me van a matar", nos dijo a los contertulios de aquel día, "pero no tengo otro remedio que ocupar su puesto". Lo mataron un mes después. Y así, hasta casi novecientos casos.
Qué quiere usted que le diga. Toda mi vida profesional ha transcurrido contando los crímenes de ETA. Estoy a punto de decirle, querido lector, que llegué a acostumbrarme (casi). La tercera vez que la banda del horror anunció una tregua, mi madre, que conocía --por entonces no se lo contaba a mucha gente-- mis tribulaciones, me llamó emocionada: "por fin estaréis tranquilos", me dijo. Le respondí que las treguas son lo que son, algo efímero que se decreta y se rompe, sobre todo con esa gente. Ahora, me parece, es diferente. Claro que no me gusta el comunicado, claro que se olvida de las víctimas como Zamarreño, o como Juan Doval, mi amigo, o como Ordóñez, a quien tanto lloré, o como otros ochocientos y pico. Claro que lo que yo quiero es una derrota en toda regla de quien tanto ha hecho sufrir a toda la sociedad española. No me conformo con "esto", pero sé que estamos en el buen camino. Hemos empezado la senda de la normalidad; luego, que gane las elecciones quien tenga que ganarlas, que yo jamás objetaré la fuerza de los votos.
Sí, lo voy a decir alto y claro: ayer, viernes, mientras paseaba por las engalanadas y tranquilas calles de Oviedo, donde se entregaban los premios Príncipe de Asturias, me sentí orgulloso. No les hemos dado nada --nada-- a cambio, hemos respetado escrupulosamente el estado de derecho... y les hemos vencido. Digan lo que digan algunos, que se empeñan en ver el lado negativo de lo que ha sido una clara victoria contra el mal. Me importan un pito los términos del comunicado de la banda iletrada y asesina. Dejan de matar y ahora puede que aprendan a leer y escribir. Un gran momento.
(Por favor, perdónenme por contarle mi caso. No me siento más perjudicado que nadie y hay otros muchos que han sufrido más: Simplemente, hoy necesitaba explicar los motivos de mi alborozo: puede que estas gentes horribles lleguen a convertirse en cuidadanos normales. Eso sí, tendrán que lavarse cuidadosamente los restos de sangre. Y, encima, tendremos que ayudarles a hacerlo).

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
ETA ha dicho adiós a las armas y es una noticia histórica que nos alegra a todos los demócratas, pero no ha dicho ni donde, ni cuanto entregará esas armas, ni tampoco ha renunciado a ese lenguaje repugnante que habla de represión, de lucha o de resolución de las consecuencias del conflicto.
En esta hora tan esperada por todos, los políticos. De momento, han estado a la altura, dando un mensaje de unidad, recordando a las victimas, huyendo de la euforia y dejando claro que a ETA le ha derrotado la fortaleza del Estado y por eso la ley y su imperio es la guía que se ha de seguir.
El paso está dado, pero la potencia de la noticia no nos debe nublar la memoria. Y esa memoria dice que 829 inocentes -de los que 506 eran miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, 48 empresarios y 39 políticos- fueron cruelmente asesinados. La memoria nos dice que ETA ha secuestrado a 77 personas dándoles un trato infrahumano, que ha utilizado el chantaje para financiarse y que ha sembrado el miedo en la sociedad vasca y española con su locura sanguinaria de socializar el terror.
La memoria nos obliga a recordar todos y cada uno de sus actos y de ahí la prudencia y la cautela con la que se deberá actuar para administrar la rendición, hasta que esta se complete. La banda, en su comunicado, habla del reconocimiento de Euskal Herria y del respeto a la voluntad popular, es decir, el derecho de autodeterminación, imposible de alcanzar con la Constitución en la mano. Habla de los presos e insiste en que "ha sido la lucha de largos años lo que ha creado esta oportunidad", justificando, una vez mas, todas las atrocidades cometidas. Pide un dialogo de tú a tú con los gobiernos de España y Francia, pero ni rastro de arrepentimiento, ni una mínima alusión a las victimas.
Ha dicho adiós a las armas, dándole un gran balón de oxígeno a la izquierda abertzale - su brazo político, para las próximas elecciones- pero el final todavía no se ha escrito y será largo y difícil, lo que nos obliga a todos a hacer un ejercicio de prudencia y contención. Sea quien sea el próximo inquilino de la Moncloa tendrá en sus manos una auténtica patata caliente porque deberá con la ley de la mano dar salida a la situación. Subrayo lo de "con la ley en la mano" porque ya se han alzado algunas voces -bien es cierto que las menos- hablando de que la sociedad tiene que ser ahora generosa con quienes tienen las manos manchadas de sangre y esas son palabras muy mayores, sobre todo mientras ETA siga tratando de rentabilizar su historial criminal y obviando pedir perdón a las victimas.
ETA no ha decidido decir adiós a las armas, sino que hemos sido los demócratas quienes les hemos obligado a hacerlo porque aquí se mire por donde se mire si hay vencedores y vencidos. Los vencedores somos todos nosotros que llevamos cincuenta años de sufrimiento y los vendidos quienes nos querían poner de rodillas con el tiro en la nuca desde el lado oscuro. Hacer tabla rasa y ponernos en el mismo lado a unos y otros seria un error de lamentables consecuencias en nombre de la libertad, la justicia y la dignidad que siempre han reclamado las víctimas. Se lo debemos a ellos y tenemos memoria.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
Con 34 años de retraso, ETA abandona el terrorismo y la violencia, después de una larga agonía, después del esfuerzo de todos, a los tres días de la conferencia de San Sebastián, a los dos días de que la izquierda abertzale se lo exigiese, en cumplimiento todo del guión previamente marcado. Estas son horas de inmensa alegría ante el acontecimiento que llevábamos tantas décadas esperando. Desaparecen, además, sin haber conseguido doblegar para nada al Estado democrático, tras haberlo intentado durante tantos años. El cese definitivo del terrorismo tenemos que convertirlo en el mejor homenaje a los cientos de víctimas que los asesinos dejaron en el camino. Ese homenaje y el permanente recuerdo a las víctimas es lo mejor que podemos hacer por ellas y por el alumbramiento de la mejor España con la que siempre habíamos soñado. No es momento de aprovechamiento electoral por parte de nadie sino de compartir entre todos con generosidad y grandeza la dimensión del gran acontecimiento. Y a la derecha extrema hay que pedirle contención y que lo acepten con naturalidad.
A partir de ahora habrá que pensar tal vez en la generosidad de que hablaba el presidente Aznar para con los presos de ETA, en busca de una difícil reinserción en la vida democrática. Pero todo ello sin prisas y sin polémicas estériles y sin que sufran la justicia ni el respeto debido a las víctimas. Y habrá que aceptar lo que tantas veces habíamos repetido: que sin terrorismo ni violencia todas las ideas y proyectos políticos son igualmente defendibles por las vías de la democracia. Que lo decíamos en serio, que no era un recurso dialéctico para combatir las ideas que no cuadran con las nuestras. El País Vasco es una hermosa y gran comunidad y sus habitantes son gentes estupendas, que tenían todo el derecho del mundo a encontrar definitivamente su camino de paz y de libertad. En estas horas hemos escuchado cosas muy hermosas de personas que llevaban años atenazadas por el miedo y protegidos por sus escoltas, soñando también por la final liberación. Todos habrán brindado con alegría y esperanza.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
El elemento que ha distorsionado la vida política de la nación durante tanto tiempo, del País Vasco sobre todo, se desvanece. Pese a su larga vida, no había nada de sofisticado en él: sus agentes, sus mantenedores, suponían que el asesinato de una niña, de un guardia, de un matrimonio, de un concejal, de un obrero camino del trabajo, de un brigada o de un catedrático podía ser beneficioso para sus aspiraciones. Asombrosamente, acabó siéndolo, pues la única aspiración era ya matar. Y era tan fácil. Por fortuna, eso se ha acabado, y ahora se le presenta a la sociedad el reto de hacerse a una vida normal, sin esa distorsión permanente. Cuando nacieron la mitad de los españoles, ya existía ETA. Nunca será tan dulce arrancar del álbum de la vida una foto, la suya, y dejar el hueco vacío, vacío para siempre.
El jueves hizo la declaración oficial del cese definitivo del terror, pero ETA ya había decidido cerrar su negociado de muerte. En realidad, lo cerró el día que anunció que no cobraría ya el "impuesto revolucionario". Vivía de eso. Y claro que han sido varias, muchas, las circunstancias que han contribuido a ese desasimiento o desistimiento, como se quiera. Algunas, la acción policial y judicial, el divorcio con lo que se ha dado en llamar "el mundo abertzale", el hartazgo activo de la sociedad, se comentan mucho éstos días. Otras, en cambio, se comentan menos, aunque sí mencionó una el presidente Rodríguez Zapatero al anunciar la buena nueva: Francia. Matar a un gendarme es lo último que hizo ETA, del mismo modo que Abd El Krim cavó definitivamente su tumba al extender su guerra contra España a la zona francesa del Protectorado.
No es el primer peso de cuarenta años de oprobio y violencia, de fascismo en suma, que los españoles nos quitamos de encima. Ambos vinieron ligados, y se ve que los dos tuvieron, para nuestra desgracia, que durar eso. Ahora, memoria y olvido.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
"Eta ha decidido el cese definitivo de su actividad armada", dice su comunicado del jueves por la noche. En las horas siguientes a su difusión a través del medio habitual, el diario "Gara", se desencadenaron las reacciones políticas, mayoritariamente marcadas por algo parecido al júbilo ¿Demasiado pronto para echar las campanas al vuelo? Hay motivos para alegrarse pero sorprende la escasa tendencia a comentar los contenidos del comunicado de la banda terrorista, que no se reducen al mero anuncio del fin de la por ellos llamada "actividad armada" y que nosotros debemos seguir llamando terrorismo.
Por supuesto que es una buena noticia. Sin embargo la prudencia aconseja no apresurarse a declarar irreversible el fin de Eta. Aunque solo sea por el hecho de que en el comunicado no se habla en absoluto de desarme ni de disolución de la banda. Y al comunicado debemos atenernos, más allá de los procesos de intención o del voluntarismo propio de quienes nos agarramos a un clavo ardiendo para autoconvencernos de que, ahora sí, se ha terminado la pesadilla.
Se trata de saber a ciencia cierta si Eta se propone condicionar el real cumplimiento del alto el fuego definitivo a las reclamaciones planteadas. Tales como intentar "una solución justa y democrática al secular conflicto político", de modo que se llegue al "reconocimiento de Euskal Herria y el respeto a la voluntad popular". O su llamamiento a los Gobiernos de España y Francia para "abrir un proceso de diálogo directo que tenga por objetivo la resolución de las consecuencias del conflicto".
Todo eso recuerda el doble señalamiento de autodeterminación y territorialidad como causas de lo que ellos llaman el conflicto vasco. Pero en esta ocasión ya no hablan de "causas" sino de "consecuencias", lo que permite suponer que ahora se conformarían con negociar sólo sobre los efectos de casi medio siglo de terrorismo. Básicamente, presos, luz verde a Sortu como partido político, derogación de la Ley de Partidos y no aplicación de la llamada doctrina Parot.
Como, por otro lado, en ningún punto del comunicado aparece el tono conminatorio que exija el cumplimiento de esas condiciones para que sea realmente efectivo el cese definitivo de la violencia, se entienden las reacciones políticas que, empezando por los dos partidos centrales del sistema, el PSOE y el PP, han celebrado el comunicado de la banda terrorista..
En cuando al hecho de que no se hable de la entrega de armas, es un motivo más que nos obliga a ser prudentes. Pero tampoco conviene exagerar. Es preferible un alto el fuego real y efectivo sine die, aunque no se escenifique la entrega de las armas, que un desarme ritual que se deja una pistola en la faltriquera de algún insumiso dispuesto a volver a las andadas.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
Cuesta creerlo. Si, cuesta creer que cincuenta años después ETA haya anunciado que "depone" las armas. Hace tiempo que saben que han perdido, que no tenían otra opción que poner punto final a su locura asesina. Pero a lo que parece necesitaban montar una gran escena con acores extranjero incluidos para decir que dejan de matar. Eso es lo que ha sido la Conferencia de San Sebastián, la percha sobre la que colgar su anuncio de adiós a las armas. Bienvenida sea esta decisión. Pero eso si la alegría que a todos nos produce el anuncio de que va a dejar de matar no significa que se lo tengamos que agradecer, ni tampoco que la sociedad española esté dispuesta a pagar un precio.
La historia de la banda se resume en más de ochocientas personas asesinadas, decenas de secuestros, de chantajes, de torturas y además en los albores de la Transición, de poner en peligro la democracia. Ahora hay que preguntarse qué va a pasar. Porque si es verdad que ETA no va a volver a matar su siguiente comunicado deberá de ser para decir que se disuelve y deja las armas y que pide perdón a las víctimas y a sus familias. También la sociedad estará especialmente atenta a los pasos que puedan dar nuestros representantes políticos. Y en mi opinión los partidos no deben de perder de vista que a una banda terrorista no se la puede premiar porque deje de matar y desde luego deben de tener en primer lugar presente a las víctimas.
Nadie puede devolver la vida a los muertos pero sí se puede defender su memoria de la única manera posible y es que no se pague ningún precio político a ETA.
Desde luego el anuncio de ETA supone que el País Vasco conocerá por fin lo que es vivir en libertad, y que cientos de policías y guardias civiles, de políticos del PSOE y del PP, de empresarios, de todo aquel que no comulgara con el nacionalismo fascista de ETA, podrán de dejar de mirar debajo de su coche, o no acelerar el paso a la salida de sus casas, o caminar por la calle sin temer que un pistolero se acerque pistola en mano para acabar con una vida con un tiro en la nuca.
Puede que los cientos de vascos que se fueron al exilio por las amenazas de ETA quieran regresar a su pueblo, a su ciudad, a su tierra, con su gente.
Sí, se abre una nueva etapa que sin duda va a marcar para bien a la sociedad vasca y española. ETA ha anunciado que deja de matar. Bien está pero nuestros políticos tiene que dejar claro ante ese anuncio que no hay nada que agradecer ni nada que pagar.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
En el estreno el de "El Rey León" en el teatro Lope de Vega de Madrid se colgó el cartel de "aforo completo", la maxiproducción ha suscitado mucha expectación y ya es todo un reto conseguir entradas a corto y medio plazo, hasta la fecha se han vendido más de cien mil, eso, a pesar de tener unos precios de taquilla muy por encima de la media y que oscilan entre los treinta euros en el anfiteatro, (más popularmente conocido como "gallinero"), a los ciento treinta euros si adquieres la butaca oro. No es para menos si hacemos recuento del personal que vive entregado a la causa; Cincuenta y tres actores, 21 músicos y otros tantos profesionales entre maquillaje, peluquería y vestuario que conforman un equipo de ciento treinta personas. Ellos, cada día, se encargarán del engranaje de este musical que promete mantenerse en cartelera muchísimo tiempo.
La ideóloga y directora de este maravilloso montaje ha sido Julie Taymor, tanto el vestuario, como las máscaras y las marionetas en forma de animal han sido creaciones suyas y de su equipo. Poner en marcha un musical de este tipo resulta costoso, ya han invertido diez millones de euros y esperan poder amortizar los costes en dos años, el resto del tiempo que permanezcan en cartel serán ganancias, pero para eso habrá que esperar.
El éxito en Madrid está casi asegurado si recordamos que ya lo han visto más de sesenta millones de personas en todo el mundo y que se sigue representando en Londres y Nueva York.
El estreno colapsó buena parte de la madrileña calle Gran Vía, curiosos que andaban por allí no se cortaban un pelo en pedirnos a "los afortunados" una entradita sobrante, cosa más bien imposible porque hacía tiempo que no veía un teatro tan cien por cien full.
Muchas televisivas no quisieron perderse la historia de Simba, María Teresa Campos, Jordi González y Sandra Barneda fueron algunas de las caras de Tele 5 que quedaron encantados con la representación.
Pero la anécdota más comentada bien podría ser la coincidencia de Mar Flores, que no pasó por el photocall de rigor, con Genoveva Casanova, ambas tienen en común su relación con Cayetano Martinez de Irujo. Es la primera vez que coinciden y es de suponer que ni ganas tenían de verse la cara, algo que no resultó difícil por la cantidad de público asistente, la multitud las evitó una situación embarazosa, sobre todo si se recuerda lo que cuenta la Duquesa en su libro "Yo Cayetana" sobre la modelo madrileña: "la mayor locura de mi hijo Cayetano fue Mar Flores".
Genoveva que acudió con sus hijos se quedó hasta el final de la obra, a su salida la esperaba la prensa y ella huyó despavorida, para variar. Si quiere ir de incógnito más le valdría quedarse en casa o ir otro día. Son las incoherencias de algunos famosos.
Lara Dibildos, Juncal Rivero, Paloma San Basilio que ya se prepara para interpretar "Mi fair Lady", Paco Valladares que también regresa a los escenarios con "Orquesta de Señoritas" que dirigirá Pérez de la Fuente, Jose Toledo, Anne Igartiburu y su novio Daniel Alcázar, los políticos Alberto Ruíz Galladón y Miguel Sebastián también se dejaron llevar por el espíritu infantil.
Otro de los acontecimientos de esta semana fue la Gala Benéfica que organizó la Cruz Roja en el Casino de Aranjuez. El montaje no fue tan espectacular como el de "El Rey León", pero el talento en el escenario quedó más que patente con figuras como Manolo Escobar que recibió un merecido premio a su trayectoria profesional. El artista de verdad lo es toda la vida, lleva más de 65 años cantando y no ha perdido ni un ápice de voz. Manolo Escobar emocionó al respetable, ( más de 550 personas), con "Mi carro me lo robaron" y "Madrecita, María del Carmen", esta era una de sus primeras reapariciones públicas después del susto del robo en su casa de Benidorm.
Las maduritas y maduritos comensales ovacionaron al "Dúo Dinámico" mientras entonaban "Quince años tiene mi amor", más relajante y embriagador fue el pequeño recital de la soprano Pilar Jurado, escucharla deleita los sentidos. La cena corrió a cargo de chefs de renombre como Paco Roncero, Darío Barrio, Mario Sandoval, Alberto Chicote, Andrés Madrigal, Sacha Ormaechea y Ernesto Hinojal.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Confieso que fui yo quien inventó el término "zapaterato" (creo). Como antes el de "aznarato". Y fue otro quien parió aquello del "felipato", para referirse al período de Felipe González en el poder. El "zapaterato", al que le quedan dos meses tasados -el propio Zapatero ha dicho a alguien que conozco que abandonará formalmente La Moncloa el 18 de diciembre_ ha sido un período desconcertante, cuyo término espero que coincida con el fin de hecho y de derecho de la banda terrorista ETA y que igualmente confío en que no coincida con ese "crash" económico y financiero que algunos se empeñan en vaticinar. Y esas son, han sido, precisamente, las luces y las sombras más notables de estos siete años y casi nueve meses de mandato de José Luis Rodríguez Zapatero.
Porque, contra lo que muchos dicen, yo creo que el combate contra el terrorismo ha sido probablemente el resultado positivo más tangible de dos legislaturas que comenzaron pregonando un mejor talante y una mayor dedicación social y han concluido casi en el reverso: con muy escasa transparencia en la acción de gobernar y un retroceso -que solamente en parte puede ser atribuido a la acción del Ejecutivo de Zapatero, eso también es cierto_ en los postulados del Estado de bienestar y en las conquistas sociales de los españoles.
En España, es indiscutible, la mayor parte de los ciudadanos son algo más pobres y viven algo peor que hace cuatro años. Pero también es verdad que la crisis económica global -tardíamente detectada y más tardíamente aún reconocida por el Gobierno_ ha golpeado seriamente los bolsillos de todos los europeos, caóticamente conducidos por una eurocracia que participa de muchos de los males que achacamos en exclusiva a los políticos nacionales.
Algunas veces he escrito que la Historia -que pone muchas cosas en su sitio, superadas las pasiones del momento- tratará a Zapatero algo mejor de lo que lo hacen las crónicas del presente; así le ocurrió, salvadas sean las distancias, a Adolfo Suárez. Al fin y al cabo, ZP planteó algunos avances, desde el matrimonio gay hasta las leyes de integración, que, si no eran muy reclamados por la generalidad de la ciudadanía, sí implicaban una concepción más moderna de la convivencia. Lo que ocurre es que Suárez afrontó, con improvisación, sí, pero con decisión y valentía, la primera transición, y pienso que Zapatero no supo darse cuenta de que se le echaba encima la segunda.
Sin duda esta nueva transición, que inaugura una nueva era, ha sido más difícil de definir y precisar que la primera: ahora ningún dictador ha muerto y la democracia, cicatera si se quiere, pero democracia al fin, estaba implantada en el cuerpo nacional. Aunque ni ZP ni sus colaboradores, brillantes algunos, pésimos bastantes otros, han podido, sabido o querido profundizar en esa democracia que necesitábamos, a base de emprender reformas de calado: en la Constitución -que va necesitando remiendos urgentes--, ni en la normativa electoral, ni en la participación ciudadana -menudo ejemplo han dado los socialistas franceses con sus "primarias populares"--, ni en una mayor equidad económica... A cambio, Zapatero y alguno de los peores de esos malos colaboradores han creado problemas innecesarios: territoriales, internacionales, de agravios comparativos.
Y, así, podríamos concluir que, tras estas dos legislaturas, ni la cohesión territorial ha mejorado --¡qué error aquella gestación de nuevos estatutos de autonomía!--, ni la posición de España en el mundo se ha fortalecido precisamente. ¿Culpa exclusiva de Zapatero, de sus gobiernos, de sus asesores, de ese entorno rapaz que rodea siempre a los poderosos? Yo no me atrevería a afirmarlo: mientras González vivió un período de construcción de moldes nacionales, europeos y mundiales nuevos, mientras el período de Aznar fue de consolidación, al "zapaterato" le ha tocado bailar con la más fea. Lo que ocurre es que el galán creyó que bailaba con la princesa del cuento, y que los emperadores de Alemania, Italia o Francia nos acabarían teniendo envidia por lo bien que nos iba.
Así, cuando despertó a la realidad, el dinosaurio no solamente seguía allí, como en la mini-narración de Monterroso, sino que había crecido, lo mismo que la inseguridad jurídica y la desconfianza de los españoles: por presiones europeas -y norteamericanas-- se vio obligado a girar ciento ochenta grados en sus planteamientos económicos en aquel famoso mayo de 2010. Tuvo, cierto, el valor de renunciar a muchos de sus postulados equivocados, de los que, sin embargo, jamás ha hecho una autocrítica demorada: aquella subvención "para todos" de 400 euros, el "plan E", entre otras cuestiones que aquí sería imposible enumerar.
Entre contradicciones, avances y retrocesos, Zapatero acaba su mandato con bolsas pronunciadas bajo los ojos, transformada en desmayada aquella sonrisa enigmática y, me parece, bastante más abucheado que aplaudido. Si hubiese que improvisar una lápida para la Historia, creo que yo pondría: "fue un gobernante honrado, bienintencionado. Pero se equivocó tanto...". fjauregui@diariocritico.com

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
El presidente del Gobierno "in péctore", Mariano Rajoy, habla por debajo de la mesa con el todavía nominal presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre la próxima cumbre de una averiadísima Unión Europea, a fin de consensuar en lo posible una posición común que no tenga que ser rectificada de forma abrupta cuando se produzca el relevo. Ese es el buen camino. La discreta complicidad entre ambos. En estas últimas semanas, y no antes, se está produciendo más a menudo de lo que se cree.
Se acabaron los tiempos en que el PP marcaba las diferencias compulsivamente. En esta segunda Legislatura, con la percha de la crisis económica, mediante el sencillo recurso de amplificar a diario las malas noticias y culpar de todo a Zapatero. Y en la primera Legislatura, con la lucha antiterrorista. Nunca hubo tantas manifestaciones contra el Gobierno como en esa época, la de menor actividad de una Eta declinante. Algo de fácil verificación por recuento de actos violentos y detenciones policiales, si se comparan cifras con etapas anteriores.
Pero todo eso, como digo, se ha acabado en vísperas del próximo aniversario de la muerte de Franco, que coincide con un cambio del signo político del poder. Ahora le toca gobernar al PP. Y su líder, a quien todos vemos ya como presidente del Gobierno, necesita desalojar esa memoria de partido con tendencia a embarrar el terreno de juego y cultivar para sí mismo la imagen de un hombre de Estado capaz de entenderse con el adversario en nombre de los intereses nacionales.
Lo último ha sido conocer con antelación la llamada Conferencia de Paz de San Sebastián, por Zapatero y por Urkullu. Y, a posteriori, concertar con el candidato socialista, Pérez Rubalcaba, una negativa conjunta a valorar los resultados de esa extraña cita a ciegas en San Sebastián de unos cuantos jubilados de la política internacional. Ambos, de acuerdo. Solo interesa el final definitivo e incondicional de Eta. Apelación a centrarse en lo que importa, la desaparición de la banda terrorista, sin distraerse de lo accesorio: la presencia de los socialistas en la susodicha cita a ciegas de San Sebastián.
Aunque es evidente que Rajoy no cree que fuese buena decisión del Gobierno permitir o alentar la presencia de una delegación socialista en la comedia del lunes (descarada instrumentación de los amigos políticos de Eta), también es evidente que ha querido desmarcarse de una polémica absurda.
Absurda y estéril porque nos distrae de lo importante: la necesidad de mantener la unidad, la firmeza y la paciencia de los dos grandes partidos, tal y como ha destacado el candidato Rubalcaba, a la espera de que Eta se disuelva. Sin condiciones, por supuesto, relacionadas ni con causas ni con "consecuencias" del conflicto. El conflicto, se entiende, no es otro que el cataclismo moral de casi medio siglo de terrorismo.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
La noticia está en todos los periódicos: el padre de los dos niños desaparecidos hace una semana en Córdoba ha sido detenido por inspectores de policía. Esta es la noticia, de momento no hay más. Todos son conjeturas. A reserva de la aparición de nuevos datos, puesto que la investigación está en marcha, cualquier conclusión acerca de lo ocurrido es provisional; incluso aventurada. Sin embargo hay medios que ya han sentenciado el caso señalando como responsable al detenido, que recordemos, es el padre de los niños.
Más allá de lo mal que pinta el asunto, tengo para mi que es prematuro señalar a nadie como culpable. ¿Y sí aparecen los niños? Dicho entre paréntesis: ¡Ojalá¡ que sea ése el desenlace del que podamos hacernos eco, pero, mientras tanto ,me parece oportuno llamar la atención acerca de los excesos ( en injusticias) que eventualmente pueden cometer algunos medios al dejarse arrastrar por la pulsión de la inmediatez; por el vértigo de un compromiso mal entendido con la actualidad.
Decía el gran periodista norteamericano Walter Cronkite que frente a ése vértigo, frente a la voracidad de la inmediatez que convierte las redacciones en un olla a presión, había que actuar con serenidad. Tener la cabeza fría para rechazar la tentación de ser los primeros en contar una historia para intentar ser los primeros en contarla bien. Mientras no se demuestra lo contrario -tarea de la policía y de los jueces-, en éste, como en todos los casos, nadie es culpable; todo lo más, sospechoso.
Por sórdidos o repugnantes que puedan ser los detalles del caso, a cualquier ciudadano cuyas andanzas estén siendo investigadas por la policía, le asiste la presunción de inocencia. Se trata de combatir la injusticia, pero sin caer en ella.
¿Y, si aparecen los niños? ¿Qué dirán entonces algunos medios que ya han hablado de su muerte, señalando incluso un culpable?

REVISANDO LAS DOS LEGISLATURAS SOCIALISTAS.
SÚPLICA SOCIALISTA A ETA
Etarras, por favor no estéis callados;
que aparezca en el Gara algún mensaje,
el PSOE os hará un gran homenaje
si decís que ya estáis apaciguados.
No nos tengáis ya más desesperados,
decid que ya matásteis el coraje
y aunque se trate sólo de un montaje,
os lo suplicamos arrodillados.
Nos acercamos a las elecciones
y hay que impactar a los bobalicones.
Nuestros militantes tragan las trolas.
Mandad enseguida un comunicado
donde digáis que habéis abandonado
las cartas, las bombas y las pistolas.
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___________________
Por Salvador Freixedo
✉ freixedo@terra.es
(15/10/2011)

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
No es serio que todo un ex presidente -en esta caso José María Aznar- reduzca lo que representa el 15-M a "un movimiento marginal antisistema de extrema izquierda". Pues no. Ni es eso ni es lo contrario porque el 15-M, lo de "democracia real, ya" o "los indignados" tal vez sean la escenificación urbana y global de muchos y muy diversos hartazgos. Por eso resulta contradictoria en ocasiones, exagerada unas veces, utópica otras y es muy fácil que se cuelen por las rendijas de las asambleas todo tipo de cazadores furtivos: desde los violentos a los partidos con sede y subvención. Pero calificar/descalificar con dos palabras la manifestación de un descontento social, resulta demasiado fácil y demasiado inútil. Y si digo esto es porque un servidor, bastantes años antes de que pasara lo que pasó en la Puerta del Sol, venía reivindicando allí donde querían oírle "una democracia manifiestamente mejorable" en una Europa cuya unión por el euro provocaba un cierto escepticismo, esa sensación de inseguridad que se siente cuando se empieza a construir por el tejado o al menos sin cimientos.
Que esto no funciona es algo evidente; ni funciona la democracia española como habíamos imaginado en la transición, ni funciona el modelo de mundo globalizado incapaz de entender que el fracaso atroz del socialismo no significaba la santificación sin más del capitalismo, como viene quedando demostrado.
Generalizar es inútil y simplificar no es bueno y es injusto, tan injusto como pedir soluciones concretas a quienes resumen en un slogan más o menos ingenioso su desengaño, su ira o su sueño. Naturalmente que dentro de ese maremagnum de indignaciones se cuela la violencia gratuita y marginal de la misma forma que en la muy reglada vida política del sistema se cuelan hasta decir basta los mangantes, los vagos y lo estafadores y si les molesta a los buenos la generalización de que "todos los políticos son iguales", también puede molestar en la otra parte el reduccionismo fácil de la marginalidad a los que no están de acuerdo con cómo funcionan las cosas.
Es inútil tratar de juzgar lo que es el 15-M como un todo y de la misma forma que recomendaba humildemente que después de los primeros días de acampada lo mejor era disolverse para no caer en la trampa de de la cotidianeidad aburrida y falta de frescura, me opongo ahora a que nadie corte por lo sano y pretenda resumir -ni para bien ni para mal- el desencanto y la esperanza que ha sacado a la calle a mucha gente en muchos sitios.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
Pintan bastos en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, y han dictado la inhabilitación durante dos años de un juez, porque cometió la terrible monstruosidad de amparar que un padre prolongase durante un día más la custodia de su hijo para que pudiese asistir a una procesión. Si el padre en lugar de llevarlo a una procesión le hubiera llevado a un partido de fútbol, lo menos le caen 20años, que es lo que pedía la acusación particular, y si llega a llevarlo a una misa de pontifical igual lo meten en la cárcel, menudo debe ser el TSJA como para que le quiten la boina, quiero decir las puñetas.
La hipótesis de que los miembros del TSJA, antes de dictar sentencia, hubieran asistido a una cata de vinos de Jerez y estuviesen bajo la influencia de una fuerte intoxicación etílica es algo que nunca se nos pasaría por la imaginación, de la misma manera que rechazamos que, por esas extrañas circunstancias de la casualidad, en el TSJA hayan coincidido el mayor número de magistrados tontos de la historia de España.
A todo esto la madre, que debe creer que una procesión está entre una carrera de fórmula 1 y un campo de concentración, preguntó si durante la procesión el niño podría haber bebido agua, preocupación lógica, debida al alto número de niños muertos de sed que ha habido en las procesiones en los últimos cien años
La resolución del juez estuvo amparada en dos ocasiones por la Audiencia Provincial de Sevilla, hasta que llegó a las manos del TSJA, que sabe lo peligrosas que son las procesiones y que, por cierto, deberá inhabilitar otros dos años a los componentes de la Audiencia Provincial por complicidad en la prevaricación.
A todo esto el niño tiene 11 años, y gracias a su madre, a su padre y al TSJA, comienza a tener una visión sosegada de una sociedad donde el sentido común de los jueces y de la madre que le parió lleva a reglamentar con un cronómetro y a dirimir los asuntos domésticos, que antes se resolvían entre las familias, en unos tribunales que tienen decenas de miles de casos de graves delitos sin resolver.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
Resulta patético que nuestros políticos pongan tantos inconvenientes a celebrar debates electorales. De ahí todas esas negociaciones para que los dos principales candidatos a la presidencia del Gobierno se avengan a mantener un debate ante las cámaras de la televisión, que al final se ha fijado para el 7 de noviembre pero que según dicen, aún hay detalles por cerrar.
Puestos a poner piedras en el camino los equipos de Rubalcaba y Rajoy han tenido sus más y sus menos sobre en que televisión se celebraba el debate. Los socialistas querían que fuera en la TVE, los populares en Telecinco o Antena 3. Al final han optado por una decisión salomónica: el debate será en la Academia de Radio y Televisión y la cadena que quiera lo transmitirá.
Pero estos tiras y aflojas no son nuevos, se suceden en todas las convocatorias electorales. Los candidatos se resisten al debate televisivo temiendo que se convierta en una trampa.
Es verdad que hay precedentes de debates donde el que más airoso sale es el que gana las elecciones. Por ejemplo en las últimas elecciones generales el "cara a cara" entre Pedro Solbes y Manuel Pizarro le dio la victoria a Zapatero. Y es que mientras Manuel Pizarro decía la verdad, es decir que la crisis se nos venía encima y que iba a ser devastadora, Pedro Solbes nos convenció de que Pizarro era un exagerado, que de crisis nada, que como mucho una ligera desaceleración, pero poca cosa.
Pero en democracia los políticos tienen que confrontarse además de en las urnas en los medios de comunicación, y en campaña electoral que menos que los candidatos celebren no uno sino varios debates. Es más, teniendo en cuenta la crisis que estamos padeciendo la campaña debería de transcurrir más a través de los medios que en esos mega actos a los que solo acuden sus votantes. De manera que además de un cara a cara entre Rubalcaba y Rajoy, debería de haber debates a más bandas, y no solo con los líderes de los otros partidos, sino entre sus segundos y sus terceros, es decir debería de haber debates sectoriales. Me dirán ustedes que a lo mejor las televisiones privadas no quieren retransmitir tantos debates, pero hay que recordar que las concesiones a las privadas dejan claro que también son un servicio público, y además tenemos suficientes televisiones públicas para incluso no necesitar el concurso de las privadas si éstas no quisieran retransmitir los debates.
Sin duda se juegan mucho Rubalcaba y Rajoy el próximo 7 de noviembre. Rajoy puede consolidar su tendencia al alza o "pinchar" y decepcionar a los electores, mientras que Rubalcaba tiene la oportunidad de convencer a los ciudadanos de que él puede sacarnos de la crisis porque su proyecto es mejor que el del PP.
El problema de los políticos es que no les gusta correr riesgos y prefieren las ruedas de prensa a ser posible sin preguntas, simplemente leyendo un comunicado para que luego les saquen en los informativos de televisión. En todo caso en cualquier sistema democrático que se precie los debates electorales están a la orden del día. En nuestro país solo asistiremos a uno y será el 7 de noviembre. Sin duda tendrá emoción.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
La ETA aquella que los del "Proceso de Paz" decían imposible de derrotar y por tanto había que negociar con ella y a la que ahora en un giro absoluto ellos mismos declaran derrotada para seguir negociando con ella obtuvo ayer un nuevo éxito político a costa de la dignidad de todos los españoles. Una pantomima de conferencia a la que el PSE de López y Eguiguren con la aquiescencia de ZP, Rubalcaba y Blanco, ha dado un ignominioso aval y ha hecho una enésima concesión, tras la esencial y repulsiva legalización por parte de sus apéndices judiciales del Tribunal Constitucional, en la desesperada carrera por conseguir que los terroristas emitan ese comunicado que les sirva como último cartucho en las elecciones generales.
Todos deseamos y cuanto antes, ojalá mañana, que ETA desaparezca, deje y entregue las armas y se disuelva. Pero hay una enorme diferencia que marca la línea roja. Para ello, para que eso sucede, la sociedad no tiene porque pagar nada, los demócratas no deben nada, la sociedad no debe nada, las victimas no deben nada a sus verdugos. A nosotros si que se nos debe todo, toda la sangre derramada, todo el dolor causado por los asesinos. Y deben pagar por ello. El fin de Eta, esa que ahora dicen derrotada, no puede ser su triunfo y su victoria. Y lo que se pretende escenificar con esa farsa es que víctimas y verdugos son iguales y que a estos por dejar de matad se les concede la impunidad para sus crímenes y hasta se les da el trato de héroes. Que es así como quieren escribir ellos la historia. Pero esta es otra bien distinta que no vamos ni queremos olvidar. La democracia trajo a España las libertades y la amnistía de los presos políticos. ETA no la acepto. Optaron por la violencia en vez de las normas pacificas y el voto. Pretendieron imponer por el terror sus postulados. Asesinaron, secuestraron, incendiaron, extorsionaron y amedrentaron. Y fueron perseguidos por sus crímenes y detenidos y encarcelaron por ellos. Por sus crímenes. No por sus ideas. Por ellos están presos y por eso deben seguir estando. No les debemos otra cosa que sangre derramada.
Dicen que el final de ETA está cercano. Así lo quiero. Pero ha de ser un final verdadero. Su derrota. Pagar precio no sería otra cosa que su victoria. Y en esa conferencia el PSOE ya lo está pagando. Pero esta vez los españoles lo saben y no los van a aplaudir precisamente por hacerlo. Si de verdad ETA está derrotada pues que se rinda y punto. A ver si al final los derrotados vamos a ser todos nosotros y la propia democracia.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
El portavoz del Partido Popular, González Pons, podía haber argumentado la negativa de los suyos a participar en la Conferencia de San Sebastián con la seriedad que el asunto requiere, que es nada menos que la posibilidad real e inminente del fin del terrorismo de ETA, pero, fuera porque la seriedad le cuesta, o porque le pilló en domingo, o porque ignora la calidad de las personalidades participantes, se despachó diciendo que éstas, los ex presidentes de gobierno de Irlanda y Noruega, el ex ministro francés de Interior, el ex jefe de gabinete de Tony Blair o el ex secreteario general de la ONU, Kofi Annan, "no tienen ni puñetera idea". Si la mirada conforma lo que mira, de suerte que las personas se proyectan al considerar a los demás, atribuyéndoles sus propios rasgos e intenciones, se comprende que González Pons no pudiera decir otra cosa. No tiene ni puñetera idea. O no quiere tenerla.
Una cosa es que ETA, que quiere y necesita abandonar las armas, valore positivamente esa Conferencia que le permitiría figurarse que no es que se rinda, sino que lo deja porque quiere, y otra, muy distinta, que de la dicha reunión de partidos españoles y mediadores internacionales no salgan los amenes de su existencia, un fín del terror reclamado unánimemente desde hace casi cuatro décadas. Claro que ETA quiere "escenificar", "teatralizar" y darse pisto en su gori-gori, pero hay que ser muy González Pons para no darse cuenta de que eso es ya lo único que ETA puede hacer. Y lo mejor, desde luego, para los demás, que ya no viviremos con la angustia de ser todos potenciales víctimas de su vesanía.
No sé qué sabrá González Pons de Noruega, de Irlanda, de Sudáfrica o de la ONU, pero quienes de allí han venido a la Conferencia de San Sebastián sí saben, cuando menos, dónde está España, qué suerte de calamidad la ha afligido y qué clase de horrores no quiere padecer nunca más. Más o mejor idea que González Pons, en fín, ya parece que tienen.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
Contribuí a preparar, allá por 1993, el primer gran debate televisivo entre dos candidatos a la Presidencia de España: Felipe González y José María Aznar. Había un moderador, Luis Mariñas, y hubo, también, una larga preparación, consistente en que los asesores de ambos partidos tuvieron que acordar, en medio de una tensión indecible, la intensidad de los focos, la altura de las mesas, el color de las paredes... Poco quedaba a la improvisación, a la libertad del periodista para preguntar e interrumpir. Nos estábamos estrenando en eso de debatir ante las cámaras.
Ahora, teóricamente, estaríamos ya entrenados, con la práctica que nos han dado anteriores ediciones de confrontaciones ante las cámaras. No solamente en España, claro está: estos debates son ya obligados en cualquier campaña electoral que se precie. Porque la política tiene también algo de espectáculo, y al espectador (perdón, al ciudadano) le gusta creer que está en el ring/plató junto a los candidatos. Lo que no es cierto: hay mucho más de pactado entre ambos de lo que podría pensarse, y el papel del moderador suele ser el de casi un mero cronómetro parlante.
Así que tengo algunos "peros" a este último proyecto de debate que nos anuncian para el 7-n. Primero, que solamente sea uno. Hay tantas cosas que cambiar en este país, de tanto calado, que un par de horas -como mucho_ de encuentro tasado, medido y limitado, no va a ser suficiente ni como aperitivo. En segundo lugar, lamento que no se hayan previsto, además del "cara a cara", debates con otras fuerzas políticas, además de los dos "grandes": Izquierda Unida, UPyD e incluso, por qué no, los nacionalismos más destacados. Lo digo por lo mismo: andamos a la busca de soluciones, y "ellos" parece que están más interesados en los votos.
Ignoro a cuál de los dos contendientes -permítaseme esta palabra, perfectamente inadecuada dado el nivel de acuerdos que forzosamente hay y habrá entre ellos_ beneficiará o perjudicará más este "show" televisivo; estoy por decir que no me interesa. Con tantas limitaciones, creo que a quien menos le conviene es al ciudadano de la calle, que tiene, tenemos, hambre de más, mucho más. fjauregui@diariocritico.com

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
Eso es lo que es la autodenominada "Conferencia Internacional de Paz" que ha tenido lugar en San Sebastián para tratar del final de ETA. Humillante para las víctimas del terrorismo, pero también humillante para la sociedad española que no entiende que pintan unos supuestos mediadores internacionales en un sarao que se autoproclama "Conferencia de paz" como si aquí hubiera existido una guerra entre dos bandos enfrentados. No, aquí lo que ha habido en los últimos cincuenta años es una banda de asesinos que ha matado a 858 personas lisa y llanamente por ser españoles.
Resulta bastante obvio la connivencia y la colaboración del Gobierno de Zapatero, del PSOE, de Rubalcaba y del lehendakari López para que este aquelarre se haya podido celebrar en San Sebastián. Si el Gobierno hubiera querido, la habría evitado. Pero es que quería que se celebrase porque lo que ETA y su mundo siempre han denominado la "internacionalización del conflicto" era una de las piezas del "proceso" de negociación política con la banda terrorista que Zapatero comenzó en el año 2005, que algunos creyeron que se había interrumpido a raíz del atentado contra la T-4 de Barajas, pero que los hechos han demostrado que ha seguido -sobre todo con la intervención de mediadores internacionales expertos en resolución de conflictos- en la actual legislatura.
Desde el Gobierno y desde el PSOE se ha defendido la celebración de esta "Conferencia de Paz" argumentando que si sirve como percha para que ETA anuncie su final, bienvenida sea. Un argumento bastante frívolo y endeble, primero porque la banda terrorista no se va a disolver como un azucarillo en un vaso de agua. Y en segundo lugar, ETA puede anunciar que cesa en su actividad terrorista, entre otras cosas porque ha conquistado en los últimos tiempos tantas cotas de poder político -Bildu gobierna en 104 Ayuntamientos del País Vasco y de Navarra y tiene expectativas ciertas de conseguir grupo parlamentario propio en las elecciones generales del 20-N- que no le compensa seguir pegando tiros para conseguir sus objetivos.
Las víctimas del terrorismo se sienten humilladas, machacadas, derrotadas con este tipo de actuaciones del Gobierno y del partido que lo apoya. Dentro de un mes van a celebrarse unas elecciones que seguramente propiciarán un cambio político en España. El nuevo gobierno salido de las urnas se encontrará en este terreno de la lucha antiterrorista con una situación que en muchos puntos será irreversible. El Gobierno de Zapatero se ha encargado de ello. Pero Rajoy y el PP deberán hacer todo lo que esté en sus manos para que en el final de ETA se visualice claramente que hay vencedores y vencidos; que las víctimas del terrorismo perciban que su sacrificio no ha sido estéril; que los españoles no tengamos que avergonzarnos de que nuestro Estado de Derecho haya claudicado ante una banda de asesinos.

Vésase: «El asqueroso negocio de la pornografía infantil (II)»
Continuando con la casuística de los inicios, uno de los primeros casos de investigación ciberpoliciaca en la red tuvo lugar en el año 1997. El FBI en colaboración con las autoridades de Nueva York puso en marcha una pesquisa encubierta en la red con el fin de descubrir a traficantes y poseedores de pornografía. Los ciberpolicías localizaron a más de medio millón de sospechosos que actuaban desde Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y Suiza.
En el transcurso de la investigación, Dennis Vacco, Fiscal General de la ciudad de Nueva York y las autoridades federales recopilaron más de doscientas mil imágenes de pornografía infantil, la mayor aprehensión del mundo hasta esa fecha.
Otra investigación con resultados positivos fue la operación Starbust, iniciada por la policía británica en 1996 y finalizada en noviembre de 1997. A la sazón, fueron localizadas unas cien personas dedicadas a la distribución y venta de pornografía infantil, algunas de las cuales fueron condenadas a seis años de prisión.
A principios de 2007 la operación Azahar de la Guardia Civil española puso al descubierto una red de pornografía infantil en internet. La operación se había gestado en Sevilla, en el transcurso del “IV Foro Iberoamericano de Encuentro de Ciberpolicías”, donde la Benemérita presentó el buscador “Híspalis” a los representantes de los diferentes países. Fue precisamente en este foro donde se acordó poner a prueba este buscador y colaborar conjuntamente contra esta pandemia. El resultado fue todo un éxito ya que se realizaron casi quinientos registros domiciliarios en Portugal, Francia, Polonia, Bélgica, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Lituania, Reino Unido, Estados Unidos, Argentina, Chile, Brasil, Venezuela, República Dominicana, México, Panamá e Israel, que han permitido detener a 108 personas. En España se realizaron 29 registros simultáneos en Bilbao, Sevilla, Cádiz, Málaga, Ourense, Pontevedra, Burgos, Palencia, Valladolid, Zaragoza, Teruel, Barcelona, Tarragona, Madrid, Murcia, Mallorca, Alicante y Las Palmas de Gran Canaria. Como resultado de los registros se practicaron 24 detenciones y se intervinieron más de 40 equipos informáticos con fotos y vídeos de contenido pedófilo, amén de otros dispositivos para la distribución del material pornográfico.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
La ventaja del Partido Popular en las encuestas no sólo se consolida, sino que aumenta -para El País, PP 185-190 y PSOE 115-120 y para El Mundo, PP 196 y PSOE 117-, de modo que a los socialistas poco margen les queda para evitar un desastre electoral el ya próximo 20-N.
Como mucho, podrían apelar a la bolsa de votantes indecisos, de ahí que estén recuperando el mensaje del miedo al PP y traten de poner en valor postulados genuinamente de izquierdas. "No somos lo mismo", repite sin cesar Rubalcaba en su lucha contra la abstención de los votantes del Partido Socialista.
No funciona la histórica marca PSOE ni hay efecto Rubalcaba, que ya no le gana a Rajoy en valoración. Ni siquiera funciona la tesis de que el PP no tiene programa. El "aliento" se lo proporciona la propia derecha: "Aunque las encuestas son muy favorables para el PP no puede influirnos un exceso de confianza: puede ser nuestro peor enemigo", alerta Esperanza Aguirre desde su Twitter.
Los datos de las encuestas más recientes colocan al PP muy por encima de sus resultados de 2000, cuando Aznar obtuvo mayoría absoluta con 183 escaños, y hunden al PSOE más que con Almunia, que se fue la noche electoral con 125 diputados.
La diferencia de entonces había sido de poco más de diez puntos, mientras que ahora se prevé un margen superior a 15 puntos, un dato sin precedentes para la derecha en España.
No es de extrañar que en este contexto Mariano Rajoy se confunda con Superman. "Es el boss, el puto amo, el rey del mambo, el mejor, el único, el elegido, el padre perfecto, el marido modélico, el yerno ideal", ironizaba Antón Losada en un artículo publicado en El Periódico de Catalunya, la comunidad donde el PSOE -gracias al PSC- siempre ha barrido al PP. "La derecha no quiere a Cataluña, porque sabe que los progresistas ganaremos de nuevo en Cataluña y que su voto será definitivo", se consuela Rubalcaba.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
Sí, falta un mes. Un mes para que concluya la campaña electoral menos emocionante de nuestra historia reciente y, sin embargo, la más importante y trascendental de cuantas hayamos acometido los españoles desde que se inició la primera transición, allá por las elecciones constituyentes de 1977, casi treinta y cinco años ya...
Digo que la campaña es poco emocionante porque los resultados se anticipan con muy poca, parece, capacidad de sorpresa: las encuestas que aparecían este domingo en distintos medios de comunicación eran apabullantes. No todos los sondeos se pueden equivocar de manera tan estrepitosa. Y eso es algo perceptible tanto en el ánimo -que trata de ser prudente- del Partido Popular, donde todo son quinielas de "ministrables", como en el del Partido Socialista, donde todo son cábalas acerca de qué ocurrirá con Pérez Rubalcaba si se confirma la catástrofe y cómo se reconstruirá el PSOE desde una oposición debilitada. Es decir, las incertidumbres apuntan más al post-20-n que a lo que vaya a ocurrir en esa jornada de viaje a las urnas.
Y, sin embargo, en este mes pueden pasar, pasarán, muchas cosas. Conoceremos, al fin, los programas electorales de las principales formaciones contendientes, que hasta ahora no aportan, me parece, novedades verdaderamente revolucionarias que vayan al encuentro de, por ejemplo, las demandas de los miles de personas -no todos precisamente jóvenes ni inadaptados- que salieron a las calles españolas este domingo.
Veremos el efecto electoral de unas manifestaciones que, es cierto, cuentan con la clara antipatía del PP, pero que tampoco salen precisamente en apoyo del Gobierno socialista ni de su candidato. Y ya veremos también qué ocurre el día de reflexión, cuando la Junta Electoral vuelva a ordenar que la policía disuelva a los que se concentren -si es que se concentran, que desde luego lo están pensando- en la Puerta del Sol.
Cierto: unas decenas, o centenares si usted quiere, de miles de manifestantes en una decena de ciudades no pueden condicionar ni las ofertas electorales ni el voto de la inmensa mayoría de los ciudadanos, que no son ni resignados ni indignados, ni ilusionados; las encuestas dicen que el español medio, que ni sale a la calle a manifestarse, ni milita en partido alguno, está decepcionado, inquieto y quiere el cambio como mal menor. Y que piensa que lo que hasta ahora hemos tenido -lo siento por Rubalcaba, que es el mejor candidato posible de ese espectro- está, pura y simplemente, agotado.
Luego, pero luego, vendrán las consideraciones sobre si es la crisis mundial la que va a producir, en todo o en parte, la caída estrepitosa y el vuelco en el Parlamento, que no será, claro es, solamente en el Parlamento. El cambio, aunque Mariano Rajoy y sus creo que competentes asesores no lo puedan prever, es obvio que va a ser mucho más profundo de lo que nos cuenten los programas electorales.
¿Y el efecto ETA? Los más competentes e informados analistas creen que la banda del horror, que ha sido la pesadilla de los españoles durante más de cuarenta años, está a punto de dar un paso irreversible, un paso esperanzador. Que la llamada "conferencia de paz" de San Sebastián, que se celebra este lunes con el apoyo de los socialistas y la enemiga -pero con sordina- del PP, tenga poco o mucho que ver con el movimiento que se espera de los terroristas es secundario; lo principal es que existe una sensación creciente de que "algo" va a ocurrir que hará que ETA no vuelva a ser lo que lamentablemente fue.
A continuación, claro, se hablará del efecto que ese movimiento pueda tener en las urnas del 20-n, pero a mí me parece que los españoles lo tienen ya descontado: Rubalcaba hizo un buen trabajo contra la banda, de acuerdo; pero ni eso va a salvarlo del desplome, creo. Y conste que, en parte, lo lamento, porque, aun conociendo bien las debilidades (y fortalezas) del candidato socialista, siguen sin gustarme las mayorías absolutas apabullantes. Que es, parece, lo que nos viene dentro de un mes.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
El actual Gobierno, lo es aunque los ministros ya estén recogiendo, anda bombardeando con proyectos al Consejo de Estado como si hubiera alguna posibilidad de que pudieran ser aprobados. Pueden servir para la estadística, pero es otra forma de perder el tiempo. Iniciativas que nunca verán la luz, que tienen que ser informadas por la institución y que, eso sí, formarán parte de las estadísticas.
Puro marketing. Entre esos proyectos parece que figura otro del Ministerio de Educación que aborda la reforma de la Universidad y que sugiere la fusión de las Universidades españolas. El entusiasmo de los rectores universitarios ante la idea es manifiestamente descriptible. Ninguno, porque eso significaría perder su parcela de poder.
Si se fusionan los Bancos o las Cajas de Ahorros, si se habla de reducir el número de ayuntamientos y de gestionar servicios comunes, a la Universidad le llegará el turno antes que después. Ni hay dinero ni profesores ni calidad suficiente. Europa aprieta y, como siempre, algunos países ya recorren el camino cuando nosotros ni siquiera hemos empezado a hablar de ello. En Finlandia ya han pasado de veinte Universidades a quince.
En Dinamarca, de veinticinco ¡a ocho! Y en Francia, que tenía 85 Universidades, no sólo han hecho ya algunas fusiones sino que han integrado en ellas los institutos públicos de investigación, porque Universidad e investigación son un todo. Es más, Francia quiere imponer la competitividad entre Universidades francesas y de éstas con las de todo el mundo, haciendo ligas por niveles. Darán más dinero a las Universidades pero con condiciones y objetivos. Eso aquí sería impensable.
¿Y en España, qué? Tenemos 50 Universidades públicas y 28 privadas, con 223 campus, que ofrecen 2.338 grados y 2.429 másteres oficiales, muchos de ellos repetidos en la ciudad de al lado, apenas a cincuenta o cien kilómetros y en algunos casos con matrículas de diez o quince alumnos. Saldría más barato becarlos en Oxford que tenerlos aquí. ¿Sobran Universidades en España? Sin duda ninguna. Casi la mitad se han creado por razones políticas y no por necesidades educativas. ¿Es posible alcanzar un acuerdo para hacerlo? Me temo que no. Casi todos los afectados creen que sobran, pero no en su comunidad autónoma, claro.
¿Hay dinero para mantener este dispendio? No, porque los estudiantes pagan el diez por ciento de lo que cuesta su enseñanza y el resto va a cuenta de nuestros impuestos. Algunas Universidades, como la Complutense que debe 160 millones de euros, viven una agonía para pagar sus nóminas y a sus proveedores.
¿Necesitamos tantos universitarios? Nuestro déficit está en los técnicos medios, en la Formación Profesional, pero eso no vende, y en la baja calidad de los niveles anteriores, con un gravísimo fracaso escolar. La propuesta de Gabilondo no prosperará, pero alguien tendrá que hincar el diente a un problema clave para la formación de nuestro capital humano. Otra vez podemos perder el tren del cambio.

MADRID, 15 (OTR/PRESS)
Los mercados han respondido esta semana a los planes para recapitalizar los bancos europeos y a las nuevas exigencias de capital. Los inversores en España prefirieron hacer caso omiso a la nueva rebaja de la calificación de la deuda de España, de numerosas comunidades autónomas e incluso de los mejores bancos.
El mundo ha entendido que con capital privado, público o con ambos por fin la Unión Europea toma cartas en el asunto y se pone manos a la obra para que el sistema financiero europeo se sanee y empiece a fluir el crédito. También se asume ya como inevitable una quita en la deuda griega una vez que se ha librado el último tramo de 8.000 millones de euros.
Muchísimas reuniones nos contemplan para los próximos días. Los mercados esperan que de una vez por todos los líderes europeos, dormidos desde hace demasiado tiempo, acaben con la crisis de deuda y se liberen los 200.000 millones de euros que los bancos necesitan para arreglar sus balances. Las bolsas han respondido bien. El IBEX roza al final de la semana los 9.000 puntos, aunque el viernes se resistieron. Nadie duda de que aún veremos jornadas de subidas y bajadas, pero también que se empiezan a poner las bases para que la eurozona empiece a ver la luz.
En nuestro país, siguen contándose los días para las elecciones generales del 20-N. Las propuestas siguen sucediéndose, aunque falta mucho. La confianza es hoy el valor más preciado y tardará aún en llegar. Rubalcaba ya tiene programa, pero es poco o nada creíble una vez que los socialistas, dato tras dato, han demostrado que los tiempos de crisis no saben abordarlos.
Hoy no queda nada en pie y se avecinan meses, quizás años, de mucho esfuerzo y sacrificio. El dinero no se mueve y las estadísticas de paro, consumo o déficit son nefastas y estamos abocados a una nueva recesión.
Hay salida, pero el partido que salga ganador de las elecciones tiene por delante un ingente trabajo que es de esperar que pueda poner en marcha en poco tiempo. Comunidades autónomas y ayuntamientos tienen graves dificultades de financiación y muchos gastos. De hecho, Madrid ya ha puesto sobre la mesa la posible devolución de competencias al Estado. Se abre un melón que dará que hablar en los próximos días y meses.

MADRID, 15 (OTR/PRESS)
Casi un millar de ciudades de la mitad de los países del mundo se movilizaron, en mayor o menor medida, bajo el lema "Unidos por un cambio global".
Es una especie de Primero de Mayo menos acartonado y rejuvenecido, que extrapola a todo el planeta el Movimiento 15-M nacido en España, desde donde se hizo esta convocatoria global por parte de la plataforma Democracia Real Ya.
Intelectuales como Noam Chomsky, Naomi Klein y Eduardo Galeano firmaron un manifiesto global de apoyo a las manifestaciones de este 15-O, cuyo eco no solo encuentra fácil acomodo en redes sociales como Twitter o Facebook.
En España, su diario de mayor influencia, El País, abrió la web con el tema, y también lo llevaron a su primera página medios digitales como The New York Times, The Times, Le Monde, The Huffington Post o The Guardian, que puso la diana de las protestas en la lucha contra la codicia empresarial. China, eso sí, se quedó al margen.
Este tipo de movimientos, cuyo alcance político quizá está todavía por verse, constituyen corrientes en torno a una serie de valores compartidos, que reivindican o rechazan decisiones políticas.
Por tanto, no tienen el poder como objetivo, que es su gran diferencia con los partidos, que siguen siendo los pilares básicos de la democracia. Entre movimientos sociales y partidos hay afinidades -de hecho ahí están ciertos guiños del PSOE o IU al 15-M- pero también recelos, ya que como observa el periodista Lluís Bassets no hay nada más inquietante para los estados mayores de los partidos que un fenómeno fuera de control.
La inconsistencia intelectual que algunos le atribuyen a los movimientos sociales es otro caballo de batalla, aunque la presencia de personas como el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, que se presentó por sorpresa en el I Foro Social del 15-M en julio, debilita esa crítica tan despiadada.
Es más, si hay falta de profundidad en sus ideas -generalmente de izquierdas- tampoco se nota mucho la diferencia con los grandes partidos, a pesar de que éstos tienen más medios a su disposición y la obligación de saber gobernar.
En definitiva, no parece baladí que haya tanta gente dispuesta a movilizarse y que intelectuales y académicos estén apostando por los indignados y su capacidad transformadora de un mundo en crisis.

MADRID, 15 (OTR/PRESS)
Un programa electoral debiera ser un acta de compromisos con los ciudadanos. Se ha convertido en una subasta de promesas imposibles para captar la voluntad de los electores. Los gobernantes, cuando ocupan el poder, rectifican esos compromisos aludiendo imprecisamente a un cambio de la circunstancias que les obligan, supuestamente, a desvincularse de sus promesas.
Los programas electorales falsos debieran tener el límite de la ofensa de la inteligencia de los ciudadanos. No se puede prometer lo contrario de lo que se ha hecho sin que la indignación se instale en los receptores de los mensajes. Y sin embargo suele ocurrir constantemente.
Alfredo Pérez Rubalcaba es un político sólido. Y está dilapidando su prestigio con un vademecum de propuestas electorales que chocan con radicalidad con su trayectoria. Prometer lo contrario de lo que ha hecho es precisamente eso, una ofensa a la inteligencia de los ciudadanos.
Rubalcaba es el artífice de la colisión con el ministerio de Igualdad. Bibiana Aído era firme defensora de suprimir los anuncios de sexo en los periódicos diarios. Y Alfredo Pérez Rubalcaba, comprometido con intereses editoriales, siempre se opuso a esa medida. Fue, como vicepresidente del Gobierno, el gran protector de Elena Salgado, vicepresidenta económica que con más empuje a defendido las medidas de ajuste económico sin tocar nunca a los poderosos.
Ahora Rubalcaba promete suprimir los anuncios de relax a lo que se opuso. Y la "dación en pago" de las hipotecas, cuando el PSOE ha votado dos veces contra esa medida en el Congreso de los Diputados.
Alfredo Pérez Rubalcaba no puede desvincularse de su propia trayectoria. Si se está en un gobierno, nada menos que en calidad de vicepresidente, no se puede dar a entender que la responsabilidad de las medidas contradictorias con sus actuales promesas eran en exclusiva del presidente del Gobierno.
No tiene crédito que ahora Rubalcaba diga que sí a todo lo que dijo que no, incluso "quitar privilegios a la Iglesia" o suprimir el canon digital. No cuela.
Sería mucho mejor que Rubalcaba no caiga más en contradicciones entre lo que ha hecho y lo que promete hacer, sólo porque empieza a parecer presa de una desesperación patética.

MADRID, 15 (OTR/PRESS)
Los equipos electorales de los candidatos, ambos dirigidos por mujeres, trabajan a destajo. Entre los asuntos pendientes de dilucidar está el obligado cara a cara entre Rajoy y Rubalcaba.
Teniendo en cuenta la que tenemos encima, bien podría pensarse que este asunto, el del debate, es algo secundario. Pero no. De secundario nada. Si hay alguna negociación dura y pijotera entre ambos equipos es precisamente el cómo celebrar el encuentro.
Se miden de manera escrupulosa los tiempos, los planos, los trajes, el color de las corbatas, si debe o no haber mesa, como deben ser las sillas o si es mejor taburetes que dan aire de más libertad. A los candidatos se les aconseja como sentarse, como mover las manos -si es que hay que moverlas- cuando mantener la mirada... en fin, que, al final, preparar un cara a cara es hacer encaje de bolillos cuando lo único importante es que se celebre en igualdad de condiciones.
Si algo ha merecido numerosos comentarios es la idea, lanzada no sé por quien, de poner fundas en los dientes del candidato socialista. Es como una broma a la que, con buen criterio, Rubalcaba se ha negado en redondo.
A Rajoy hay también quien le sugiere que debe ir más desenfadado y que su barba debería ser revisada. ¿Se imaginan al candidato popular con vaqueros y camiseta aunque sea de firma?. Bien está el cuidar la imagen pero hay pretensiones absurdas.
Los dos adversarios tienen ya una personalidad muy marcada, un estilo reconocible y a estas alturas de sus respectivas vidas y trayectorias lo mejor que pueden hacer es ser ellos mismos. No hay que inventarles y mucho menos reinventarles.
Han llegado a donde han llegado porque son como son. Pretender, en aras de la imagen, que Rubalcaba sea "Alfredo" o que Rajoy deje de ser "Mariano" supondría una impostura que , además, no les daría un voto.
Bastante tienen encima como para que les vengan con cuestiones de espejo. Rubalcaba "por responsabilidad con mi país y con mi partido" está recorriendo un camino de hielo por el que transita con una extraordinaria presencia de ánimo y Rajoy, ¡ay Rajoy!.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Al final el verso suelto ha dejado de serlo. Alberto Ruiz Gallardón hace ya mucho tiempo que no entra al trapo cuando se le pregunta, si sus aspiraciones políticas siguen pasando por llegar a la Moncloa. Antaño lo decía con toda naturalidad porque, en definitiva, cuando un político lo es y de raza no tiene por qué ocultar su deseo de llegar a la cima. Tal alarde de sinceridad le supuso, sin embargo, al alcalde de Madrid el recelo de los propios y el aplauso de los ajenos que se regocijaban a placer cada vez que él se metía en un lío y dejaba al descubierto las rivalidades internas de su partido.
Gallardón el impetuoso e impaciente, ha tenido en los últimos tiempos la paciencia del Santo Job, a sabiendas que con Mariano Rajoy no hay otra forma de llegar a entenderse. Se ha replegado a sus cuarteles de invierno, con el claro objetivo de ser un hombre decisivo en la conformación del nuevo gobierno, ha evitado los enfrentamientos con su eterna rival Esperanza Aguirre y se ha convertido en el fiel escudero del líder, pasando por aparentar ser, el mas disciplinado de los militantes. Y visto lo visto su táctica y estrategia ha tenido premio. Era un secreto a voces que si en el 2008 no puedo ser, por aquello de que Rajoy se vio abocado a tomar su decisión salomónica de "O los dos o ninguno", en esta ocasión el alcalde de Madrid estaría incluido en las listas al Congreso. Ni siquiera ha resultado ninguna novedad el puesto a ocupar, porque aunque va de numero cuatro, los titulares no han sido para las dos mujeres que figuran como 2 y 3, sino para quien las sigue en la lista, cuyo morbo está ahora en que cartera ministerial va ocupar si, finalmente, como parece el PP llega a la Moncloa.
Gallardón ya no es un peligro para Rajoy que, tras el Congreso de Valencia, logró que en su partido nadie le haga un ruidito, y menos ahora cuando rozan el poder con los dedos. Es verdad que el nuevo diputado es un "pata negra" desde la etapa de Alianza Popular donde -!Cosas del destino!- su propio padre ocupó con Fraga el mismo lugar que hoy tendrá el con Rajoy. Pero como en política una cosa es lo que es y otra lo que parece, se ha ganando una fama de hombre de centro izquierda, de político trasversal capaz de sintonizar con ese electorado que no se siente cómodo con la derecha pura y dura incluso capaz de hacer guiños a sus adversarios políticos sin despeinarse.
Siempre he creído que ser alcalde de Madrid o presidente de una comunidad autónoma es mucho mas importante, en términos de poder, que ser ministro, y no me imagino tampoco a Gallardón como diputado raso de esos que calientan el asiento. Es un político de relumbrón, incapaz de pasar desapercibido, al que le cuesta disimular sus deseos, pero sigue con su estrategia de contención y por eso dice, lacónicamente ,que está a disposición del líder para lo que éste mande. Claro que lo de tener mando en plaza es lo que tiene y en eso Rajoy tiene barra libre, aunque el mayor arranque de sinceridad lo haya tenido Esperanza Aguirre al señalar que el alcalde quiere ser Ministro y ella desea que cumpla sus sueños. Se puede decir más alto, pero no mas claro, y además la presidenta pone el dedo en la llaga. Ahora la pregunta es ¿de qué? y no hay cartera que se le resista, lo cual nos va a dar para hacer correr ríos de tinta.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Dicen que millones de personas, jóvenes en su mayoría, van a salir este sábado a la calle en setenta países y centenares de ciudades en protesta contra un estado de cosas, "este" estado de cosas, pidiendo un "cambio global". "Pero ¿qué quieren estos chicos?", se preguntaba y preguntaba un oyente que llamó ayer a una tertulia radiofónica. Voy a tratar, en la humilde medida de mis posibilidades, de explicárselo, al menos en hispánica clave.
Primer ejemplo. Los comentaristas, algunos comentaristas, interpretan como "un gesto de autoridad" el que Rajoy haya situado a Alberto Ruiz-Gallardón, todavía alcalde de Madrid, en el número cuatro de la candidatura por Madrid. Ni entiendo a qué viene lo del "gesto de autoridad" -¿por dónde debía concurrir el munícipe de la Villa y Corte? ¿Por Ceuta? ¿O se trataba de que no concurriera?_ ni me parece que ello sea tampoco, como igualmente ha querido interpretarse, una patada en la espinilla de Esperanza Aguirre, la "lideresa" de la Comunidad madrileña y tradicional y tópicamente considerada enemiga del por muchos conceptos peculiar Gallardón. Debo aclarar que no soy precisamente un "fan" del manirroto regidor madrileño, pero reconozco su valía política. Simplemente, creo que sus dispendios y el haber dejado a la capital de España con un récord mundial de endeudamiento no le harían merecedor de grandes premios, pero en fin... De ministro hemos de verle.
Es el fuero y no el huevo lo que importa. Rajoy ha dejado claro que quien hace las listas es él, y lo mismo cabe decir de Pérez-Rubalcaba, que ni siquiera ha hecho el paripé de consultar con los organismos correspondientes del partido quién debe encabezar qué provincia. O Cayo Lara, o Rosa Díez. Aquí se hace lo que manda el "aparato" y el "aparato" hace lo que manda el que manda. Y punto. Que para eso las listas siguen siendo bloqueadas y cerradas. Si a mí, por ejemplo, no me gusta Gallardón y quiero, sin embargo, votar al PP, me tendré que tragar a Don Alberto, sin poder sustituirle por alguien a quien yo considere más leal con su líder y con el gasto público. Y lo mismo cabe decir de las restantes candidaturas de los restantes partidos.
Segundo ejemplo. La mayor parte de las comunidades autónomas -hay excepciones, como la de Galicia, y justo es consignarlo_ siguen manteniendo sus representaciones en el extranjero y la mayor parte de los presidentes autonómicos siguen viajando con el mismo séquito: 56 personas almorzaron en Bruselas a cuenta de los Presupuestos del Estado español cuando nueve presidentes autonómicos acudieron a una entrevista con Durao Barroso... en la que este les reprochó el exceso de gasto en las Comunidades; es decir, cada uno se llevó seis acompañantes. Hay una "tele" autonómica que ha abierto delegación en Hong Kong. Y los audis oficiales siguen proliferando, sean o no primos del titular los chóferes que los conducen: sigo sin ver a un presidente de parlamento autonómico, es un suponer, viajando en transporte público. Nada ha cambiado, que se perciba, excepto, claro, los recortes en donde se promete que nada se va a recortar, es decir, en el Estado de bienestar.
Son apenas un par de ejemplos, claro. Habría muchos, muchísimos, más. Oiga, y, volviendo a la pregunta del oyente de radio, ¿por qué protestarán estos chicos este sábado? Calle, calle, que uno, aunque no esté de acuerdo en tantas cosas con ellos, ni sea ya precisamente un aspirante a figurar en la airada "generación 2020", está a punto de salir a acompañarlos en su indignada protesta...

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
A medida que se acerca el próximo aniversario de la muerte de Franco, que este año coincide con las elecciones generales, los sociólogos y los brujos compiten en adivinar el desenlace del 20-N. Los sociólogos juegan con las expectativas de voto, medidas en porcentajes y en diferencias del PP sobre el PSOE. Los brujos hacen quinielas sobre reparto de escaños.
Estos de la segunda pretenden anticipar la atribución de escaños, cosa harto difícil cuando la encuesta es global y única a escala nacional. Eso no sirve en un sistema que reparte escaños provincia a provincia. Dicho de otro modo: para sondear el número de escaños que obtendrán los respectivos partidos, habría que hacer no una encuesta sino cincuenta, una por provincia, con al menos 600 consultados en cada una de ellas.
Si hacen ustedes cuentas verán que habría que consultar a unos 30.000 ciudadanos, cosa que ningún instituto público ni privado está en condiciones de llevar a cabo. De modo que, sobre las muestras que se vienen utilizando a escala nacional en los sondeos ya publicados, y los que están por publicar, podemos aproximarnos a los porcentajes que a escala nacional pueden obtener las distintas fuerzas políticas en liza, pero es absolutamente arbitraria la adjudicación de escaños si los mencionados porcentajes no vienen divididos por 50 (más Ceuta y Melilla, claro).
Y si vienen divididos, ya me contarán ustedes cuantos encuestados le tocan a cada provincia sobre la muestra total. Sale a 16 ó 20 individuos consultados por cada circunscripción. Y a ver con qué cuajo alguien se atreve a adjudicar escaños con ese trabajo de campo. Pues la verdad es que se están atreviendo, probablemente por presión de quienes encargan las encuestas pero, como se ve, con muy poco rigor.
Prefiero el método de un conocido mago de la demoscopia electoral. Sostiene que no hace falta mirar las encuestas para conocer el desenlace del 20 de noviembre, punto arriba punto abajo, escaño arriba escaño abajo. Bastaría fijarse únicamente en la expresión no verbal de los asistentes a los mítines del PSOE, por un lado, y del PP, por otro. Vídeos sin sonido, ese es el truco. Sólo mirando las caras.
El hizo la prueba el pasado fin de semana. Le quitó el sonido a las imágenes de la Convención Política del PP Málaga, incluidas las de pasillos. Y luego hizo lo propio con la Convención que el PSOE había celebrado en Madrid el fin de semana anterior. En ambos casos las expresiones y los gestos de unos y otros lo decían todo. Se sugiere hacer la prueba con un niño, o con un extranjero absolutamente descolgado de la política española, y con sólo ver las caras responderá enseguida, y acertará, la sencilla pregunta: ¿quién crees que va a ganar estas elecciones?
Los dirigentes del PP están encantados con el método que, por supuesto, les da la razón.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Era el secreto de Polichinela. Todo el mundo sabía que Alberto Ruiz Gallardón, a la sazón alcalde de Madrid, quería dejar la política local para entrar en el gran juego del poder que se juega en el Congreso y, sobre todo, en los ministerios. Ya es oficial: Rajoy le lleva en su lista por Madrid en un puesto, el cuarto, que permite avizorar que si, como dicen las encuestas, el PP gana las elecciones, Gallardón culminará su sueño ministerial. Sueño que incluso hay quien ya le pone cartera: Interior. Es probable que ni el mismo Rajoy haya pensado en qué o con quiénes contará en el hipotético caso de que, como digo, se vea en el trance de tener que instalarse a vivir los próximo cuatro años en La Moncloa, pero en Madrid no se habla de otra cosa dando por sentado, además, que aunque formalmente no existe incompatibilidad entre la alcaldía y el acta de diputado, en los próximos días Ruiz Gallardón podría formalizar su renuncia a la alcaldía.
En ese supuesto, todo hace pensar que los concejales del PP -que son mayoría- elegirían como alcaldesa a Ana Botella, esposa del ex presidente del Gobierno José María Aznar. En Francia es frecuente encontrar a ministros que siguen siendo alcaldes de sus ciudad; incluso primeros ministros, como fue el caso de Alain Juppé, que no dejó la alcaldía de Burdeos cuando Chirac le nombró Jefe del Gobierno. Aquí esa dualidad ha sido cosa más de senadores que de diputados; si no recuerdo mal, durante años Paco Vázquez, alcalde socialista de La Coruña, fue senador. No parece que Ruiz Gallardón tenga intención de mantener dos despachos a uno y otro lado de la Castellana madrileña; más bien creo que está deseando cambiar la liga municipal por la "Champions league" de la política nacional. Ya lo intentó hace cuatro años, pero entonces su eterna rival y sin embargo amiga, Esperanza Aguirre, frustró la operación emplazando a Rajoy a llevarla también a ella en las listas. Ahora, la presidenta madrileña, ha cambiado de idea, así que Gallardón verá, por fin, como se hace realidad el sueño que lleva acariciando toda su vida desde que dejó la carrera fiscal para dedicarse a la política.
Fiscal es Ruiz Gallardón y fiscal es, también, Antonio Camacho, el actual ministro del Interior. Si el PP gana las elecciones, podría, pues, darse el caso de que cambiará el titular pero no la especialidad del portador de la cartera ministerial. Veremos en qué queda la cosa, porque aunque es sabido que Mariano Rajoy suele repetir que es un hombre predecible, no es menos cierto que ejerce de gallego y a estas alturas de la película es casi seguro que no le haya confiado a nadie sus planes para un hipotético futuro gobierno.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Se ignora el motivo por el que Alberto Ruiz Gallardón quiere ser ministro. La mera inclusión de su nombre en el cuarto puesto de la lista del Partido Popular en Madrid ya es como si hubiera bajado la Virgen a verle y a comunicarle los altos destinos que le están reservados en la gobernación general de España, y no sólo de su quinta parte, Madrid, y encima a medias con su peor enemiga. Como el PP ha ganado ya las elecciones generales del 20-N, que no queda sino el trámite menor, irrelevante casi, de que la gente acuda a las urnas, pues ya se están repartiendo los cargos como locos, y Gallardón, lógicamente, no se va a quedar de diputado-machaca para hacer bulto y votar lo que le digan, sino que, como mínimo, le va hacer Rajoy, ya presidente como si dijéramos, ministro de algo. Y es que, por lo visto, Gallardón tiene unas ganas que no se lame.
Pero, ¿por qué o para qué quiere ser ministro Alberto Ruiz Gallardón, el "rojo" del PP? El dirá, pues es un poco antiguo y formulario, que para servir a España, como si los ministros la hubieran servido alguna vez, en general, para gran cosa, pero no se comprende que una criatura tan ambiciosa quiera descender en el escalafón. Sí, descender, porque alcalde de Madrid es más que ministro, incluso que "superministro" como lo fue Belloch, de Interior y de Justicia si no recuerdo mal. En primer lugar, un alcalde Madrid puede destruir mucho más que un ministro, y endeudar más a la gente, y contaminar más, y subir más los impuestos, y hacer, en suma, la vida más imposible a las personas que un simple ministro. Además, alcalde Madrid sólo hay uno, en tanto que los ministros pasan de la docena, y cuando se retiran o la palman, se les pone una calle, o un busto en una replaceta, para que la ciudadanía no olvide jamás sus desafueros y sus delitos de lesa urbanidad, bueno, de leso urbanismo más bien, mientras que de la mayoría de los ministros no se acuerda, afortunadamente, nadie.
Gallardón, ministro no importa de qué. Y Ana Botella, que corre un puesto, en la recámara.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Qué difícil resulta aceptar o rechazar la protesta ciudadana en una situación límite. Miras lo que está pasando en Grecia -y lo que está pasando Grecia- y entiendes perfectamente que la gente se tire a la calle y se manifieste y proteste y se sucedan las huelgas generales. Pero miras la realidad de sus cifras, la corrupción generalizada en el tema fiscal en el que ha vivido el país heleno, y comprendes que las medidas durísimas del Gobierno son el único antídoto para el veneno mortal de la bancarrota absoluta. Se enfada la ciudadanía con razón pero su cabreo no hace sino profundizar más el problema.
Pues que vaya tomando nota Rajoy porque lo que le espera va a ser muy parecido aunque en el borde aun del precipicio por el que ya se despeña Grecia. Después del penúltimo error de Zapatero -fiar para tan largo las elecciones- la inoperancia de un Gobierno que ni cree en él mismo, tan sólo aplaza y engorda los problemas y reconoce ya, aunque no oficialmente, lo que muchos dijimos en su momento: la reducción prevista del déficit más que un objetivo es un sueño. Habla el PSOE de guadañas y motosierras si el PP gana las elecciones y es posible que sea así; lo que es seguro es que con el demagógico impuesto a los ricos y subiendo el tabaco y el alcohol, lleguemos a ninguna parte. Queda bien decirlo, pero sería ridículo creerlo.
O Rajoy -si gana las elecciones incluso con mayoría absoluta- es capaz de pactar unos mínimos con el PSOE, o lo que está ocurriendo en Madrid ahora es solo un ensayo general de lo que se le avecina. Y sería lamentable -y un grave error- que los socialistas no aceptasen ese hipotético pacto de una cierta paz social hasta ver que la crisis empieza a remontarse. Y sería un error por parte del PSOE porque al PP le quedarán cuatro años de gobierno y no hay forma de mantener en vigor las pancartas callejeras tanto tiempo. En la Educación de Madrid, ya empiezan las divisiones de los propios sindicatos y a las familias se les está poniendo un gesto cada vez más agrio con tanta huelga. Las procesiones son multitudinarias hasta que llueve un poco y se queda solo el cura y un pobre monaguillo.
La otra pata, el PP, se equivocaría si una mayoría suficiente les permitiera gobernar sin pactos y lo hiciera. Sacar a España de este agujero tiene que ser una tarea colectiva en la que se implique también el PSOE y, si no fuera mucho pedir, unos sindicatos que si no entienden lo que la sociedad demanda en estos momentos duros y se dedican a boicotear por su cuenta, habrán perdido definitivamente un tren les está pasando a demasiada velocidad sin que se enteren: el manido, tópico y repetido hasta la saciedad pero cierto y evidente "tren de la Historia".

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Se les acabó el amor, pero lo que no se puede decir es que no lo hayan disfrutado desde el primer instante. Carles Puyol y Malena Costa han vivido una relación intensa que les ha durado algo más de un año, se conocieron en el verano de 2010 en Ibiza, les presentaron unos amigos comunes y a las pocas semanas ya vivían juntos en Barcelona.
Cúpido estaría orgulloso de ellos si no fuese porque la parejita ha puesto punto y final a su idílico noviazgo. Según publica Lecturas, ha sido el futbolista quien ha tomado la decisión de la ruptura. Entre las causas hay quien apunta a la diferencia de edad, ella tiene 22 añitos y él 33.
En los últimos tiempos los futbolistas y sus parejas han recobrado gran protagonismo en el papel couché, sus éxitos en el campo de juego han propiciado que el gran público sienta una mayor curiosidad por saber de sus vidas y de sus impresionantes novias. Iker Casillas y Sara Carbonero, Piqué y Shakira, Ronaldo e Irina Sayk, Guti y su ya ex novia Noelia López, y por supuesto Puyol y Malena han copado páginas y páginas de las revistas. Sus viajes románticos, sus vacaciones en la playa y sus paseos en cualquier ciudad del mundo eran un reclamo para las publicaciones.
Ellos también han sabido sacarle rentabilidad económica a su creciente popularidad, por eso han aceptado las ofertas que les han hecho para protagonizar campañas publicitarias, sus bolsillos se han reforzado considerablemente y su nivel de vida también.
Sirva de ejemplo la propia Malena Costa, antes de iniciar su noviazgo con Puyol el mayor logro de la mallorquina era haber participado en el concurso "Supermodelo", quedó en sexta posición, lo que evidenciaba que iba a tener que trabajar mucho antes de ser reclamada por los grandes gurús de la moda, pero su vida sentimental y profesional dio un giro de ciento ochenta grados cuando conoció al azulgrana porque ¿quién le iba a decir a esta guapa que ocuparía las portadas de las revistas en tiempo récord si no es por su relación con Puyol?
A pesar de mi crítica reflexión, no le resto profesionalidad a Malena Costa, una joven de 22 años que de la noche a la mañana se ha visto en la cresta de la ola informativa del cuore, justo es reconocer que la mallorquina siempre se ha mostrado predispuesta a colaborar con la prensa, lo que demuestra que de tonta no tiene un pelo y que aprende rápido, que de eso se trata.
Esta misma semana y justo antes de que se hiciese pública su ruptura con Puyol, Malena era nombrada "reina del cava" y posaba como una auténtica y flamante novia, toda de blanco y con una sonrisa deslumbrante. Cuando se le preguntó si se iba a casar con el futbolista dejó clara la respuesta: "No, aún no pienso en esas cosas", confesó también que ya tenía piso en Barcelona, algo que no cayó en saco roto entre los periodistas, sobre todo porque hasta entonces la pareja vivía en la casa de Puyol. A día de hoy esta relación ha caducado, pero no sería de extrañar que volviesen, como el turrón en Navidad.

MADRID, 13 (OTR/PRESS)
Los gobernantes europeos y españoles andan haciéndole un photoshop permanente a la economía. Como las revistas del corazón a casi todos los personajes de sus portadas. En ambos casos para disimular la cruda realidad, para esconder los pequeños o grandes defectos o el paso del tiempo. Puede que algunos se crean que existen esas pieles inmaculadas, esos cuerpos sin gota de grasa, esas caras sin arruga alguna. Pero nada de eso es verdad. En la economía se tapa una declaración de Trichet con una nueva inyección económica a los bancos, un problema de credibilidad con un nuevo test de estrés, y un hundimiento de las cuentas públicas con una referencia a que otros están peor. Tampoco cuela.
Las medidas, el photoshop económico, llegan tarde, son insuficientes y aumentan el caos financiero mundial. George Soros y otros 1.300 empresarios y ex políticos han reclamado al Banco Central Europeo y a la Unión Europea que hagan "algo" y que lo hagan "ahora". Angel Ron el presidente del Popular que acaba de comprar el Banco Pastor e iniciado otra etapa de reconversión-reducción de la banca española, también ha dicho que todo lo que está haciendo Europa no sirve para nada: más inyecciones de dinero público a la banca privada es más dinero tirado a la basura. Merkel y Sarkozy encabezan la lucha por su cuenta y a solas. Jean Claude Trichet, que no baja los tipos ni cuando está a punto de irse, ha echado más leña al fuego diciendo que la crisis bancaria es "sistémica". Y otra vez ruge el volcán, como la isla de El Hierro, pero lo malo es que tiene razón. Ante una crisis sistémica no se puede actuar con medidas puntuales, coyunturales, pequeñitas cuando está en juego es el sistema financiero mundial.
Si se hubiera aceptado la quita de la deuda griega cuando estalló la crisis, tal vez ahora Grecia no sería el problema. Pero ahora, Grecia está en quiebra, Portugal, Irlanda, Italia y España entre el K.O. y el fuera de combate, el sector financiero groggy y los ciudadanos atemorizados. Soros y compañía proponen crear para Europa un Tesoro común que asegure la disciplina fiscal de todos, reforzar la supervisión común, la regulación y los sistemas de garantía de depósitos y desarrollar una estrategia que conduzca al crecimiento y a la convergencia económica.
Seguramente tienen razón en que no hay salidas nacionales a la crisis. En nuestro caso, las elecciones pueden ser más photoshop, pero al día siguiente, el nuevo Gobierno se va a encontrar con la terrible crudeza de los datos. La solución tiene que ser una, de todos, con renuncia a ciertas esferas de poder para dárselas a Europa. Más Europa, otra vez. Eso o nada. Dice el profesor David Brierley que "Europa se encuentra en una lucha entre el miedo y la esperanza" y que de momento va ganando el miedo. Queda espacio para la esperanza. Pero sólo si Europa unida hace algo y lo hace ahora. francisco.muro@planalfa.es

MADRID, 13 (OTR/PRESS)
El próximo lunes, día 14, se celebra la famosa Conferencia por la Paz. El anfitrión será el alcalde de San Sebastián, es decir, Bildu. Desde el primer momento, el PNV se sumó de manera sorprendentemente entusiasta al acto porque allí, dicen, todos van a pedir que ETA deje las armas. Y, creen los nacionalistas, que como son tantos los que van a pedir a ETA su disolución, que realmente la presión sobre los terrorista resultaría imposible de mantener de manera que se verían abocados a decretar su propio fin. Esta es la esperanza puesta en escena por el PNV anunciada desde el día uno, aunque bien saben ellos que ETA no está agotada y que el acto que se celebra el lunes es un acto previsto, en sus grandes líneas, por la propia organización terrorista. Algunos papeles oficiales de ETA así lo acreditan.
Que sus promotores acudan en tromba es obligado, que a Bildu le parezca fantástico está en el guión y que al final se esté a un paso de cantar "Kumbaya" entra dentro de lo posible. Lo sorprendente para algunos -no para los que ya vamos cumpliendo años empapados en la política vasca- es que al final, el PSE; es decir los socialistas vascos que tienen el Gobierno vasco han decidido acudir. El primero en anunciar su asistencia fue Jesús Eguiguren, fiel y coherente con sus posiciones. Dijo que lo hacia a título personal. Antes, tanto el ministro de la Presidencia Ramón Jáuregui como el propio lehendakari tildaban el encuentro de acto de propaganda para la izquierda abertzale y ayer mismo por la mañana, el consejero de Transportes, el socialista Iñaki Arriola declaraba públicamente que el PSE no iría a la cita de San Sebastián.
Sin embargo y mientras el lehendakari viaja a Estados Unidos, el portavoz socialista así como el consejero de Interior y los secretarios provinciales deciden que sí, que es bueno estar allí donde se puede caminar a la paz. El mensaje es beatífico y es recibido por la izquierda abertzale con satisfacción inenarrable. El PSE, además de no saber bien que debe hacer y deja que se enreden propios y extraños, con su presencia da cobertura a una Conferencia propia de un país en guerra civil, o de un país asolado por los enfrentamientos entre tribus. El País Vasco no es un país en guerra, ni hay más conflicto que la insatisfacción de quienes quieren un estado vasco y que, todo hay que decirlo, son minoría.
Los socialistas vascos no aprenden de su propia historia y se equivocan de manera innecesaria. En el caso que nos ocupa dando cobertura a una iniciativa en la que no habrá una sola pancarta en la se lea "ETA, kampora, ETA, fuera" y si mucho circunloquio sobre la necesidad de que no haya vencedores ni vencidos. Allí acudirán muchas personas llenas de buena voluntad y muchos más que durante años y años han callado ante los asesinatos y que nadie dude de que ETA contempla el evento con satisfacción porque entre unos y otros resulta que la paz depende de todos y no de quienes la han roto y la volverían a romper si lo creyeran oportuno. Solo ETA ha roto la paz. Lo sorprendente, lo triste es que los socialistas vascos aún no se hayan enterado. Mejor dicho, se han enterado, lo saben pero son víctimas de un absurdo vértigo y eso en política se paga.
Y hablando de pagar, en tiempos en los que la transparencia es una exigencia universal, los ciudadanos tenemos derecho a saber quién paga el evento. Bien está el saber cuánto ganan nuestros políticos o con que o quienes pagan trajes o casas. ¿Quién o quienes han pagado tanto billete de avión, tanto hotel, tanta puesta en escena?. Transparencia para todo y para todos. También para la Conferencia.
Miguel Higueras.-
Quienes nos habíamos resignado a admitir el triunfo del principio de igualdad sobre el de libertad detectamos síntomas que nos permiten confiar en que no se ha perdido todo todavía.
Son solo chisporroteos esporádicos aunque evidencian que la libertad, generadora de la diversidad individual, aún no ha sido apagada por la igualdad, empeñada en que todos los hombres sean modelos idénticos de un prototipo trucado.
Puede que lo que los optimistas consideremos indicios de algo en lo que confiamos sea solo el reflejo imaginado de un palmeral y no se concrete en el oasis deseado, pero la ilusión ayuda a seguir caminando.
Indicios recientes de que no todos somos iguales:
a) Israelíes y palestinos han acordado intercambiar prisioneros: mil y pico palestinos por un israelí.
b) Se ha organizado un alboroto tremebundo porque el político catalán Josep Antoni Duran Lleida ha dicho que los que cobran el PER en Andalucía se lo gastan en las tabernas.
Lo primero evidencia que un palestino es diferente de un israelí puesto que en una operación de intercambio ha quedado fijado que el valor de un palestino es menos de la milésima parte del de un israelí.
Lo que ha dicho Durán Lleida es igual o muy parecido a lo que sostienen en sus conversaciones desde hace años los propios andaluces.
Uno de los más conspicuos andaluces, Don Felipe González, a los pocos meses de enfrentarse a las responsabilidades de Presidente del Gobierno, enumeró la lucha contra el cobro fraudulento del paro en Andalucía y Extremadura como uno de los retos de su gobierno.
Eso debió ser en la primavera de 1984, en el Palacio de la Moncloa, durante la conversación con un grupo de directivos de la agencia efe –entre llos que figuraba éste servidor de ustedes--que lo visitaban para hacerle entrega de una cosa absurda que se llamaba “Teletipo rojo”.
Son dos muestras de que la libertad no ha sucumbido todavía al imperio de la igualdad porque, si todos somos iguales, ¿por qué no se cambian mil palestinos por mil israelíes?.
Y, si en conversaciones entre ellos los andaluces admiten que lo del PER es un fraude, ¿por qué se irritan si eso mismo lo dice un no andaluz, aunque sea catalán?.

REVISANDO LAS DOS LEGISLATURAS SOCIALISTAS.
RAJOY BLANDENGUE
Este Rajoy parece muy blandengue,
debería tener más corajina
pues su falta de ardor es muy dañina
y anda siempre con mucho perendengue.
Tiene apatía, padece algún dengue
y para la lucha que se avecina,
necesitaría mayor inquina
no sea que el Pesoe lo derrengue.
Hay que temer que su buena conciencia
le aconseje otorgar muchos perdones
a un Pesoe borracho de trincones
que además de haber traído la indigencia
no han respetado a las instituciones
y han acabado con la convivencia.
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Por Salvador Freixedo
✉ freixedo@terra.es
(9/10/2011)

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
Hay días en los que parece que los políticos se ponen de acuerdo para facilitar el trabajo de los humoristas. Esta semana hemos tenido uno de esos días. Resulta que nueve presidentes de otras tantas CC.AA. (Andalucía, Valencia, Baleares, Navarra, País Vasco, Extremadura, Murcia, etc) viajaron hasta Bruselas para entrevistarse con Durao Barroso y no se les ocurrió otra cosa que acudir acompañados de consejeros, jefes de gabinete, responsables de prensa y algún que otro asesor. Sumando, en total: medio centenar de personas. Eso sin contar a los policías de escolta. Desde Baleares volaron 10, acompañando al presidente Bauzá. Otros, como el fue el caso del valenciano Alberto Fabra o el de la navarra Yolanda Barcina, fueron más discretos y solo se hicieron acompañar por un par de personas. Viajaban para ver al presidente de la Comisión Europea y hablar de la abultadísima deuda que arrastran las CC.AA que presiden, y, como digo, sólo les ocurrió viajar tirando de lista de colaboradores.
¿Cuanto habrá costado el viaje? Aviones, hoteles, dietas... una pasta. Se dirá que es el famoso "chocolate del loro". Tal vez. Pero, son tantas y tantas las ocasiones en las que nuestros gobernantes tiran de tarjeta que, de tanto comer dulce, el famoso loro debe tener el hígado hecho polvo. El loro está que revienta y las arcas de las comunidades autónomas ( por no hablar de las de las restantes administraciones), están vacías. Y, ése es el problema. Porque al tiempo que nos amenazan con nuevos impuestos o con incrementar los que ya tenemos, resulta que los políticos, incluso los que acaban de llegar prometiendo austeridad y recortes en el gasto, a la primera ocasión, se olvidan de lo dicho. Cuando se ve el dineral que queman en viajes, hoteles y dietas, qué quieren que les diga, a uno le entran ganas de hacerse objetor fiscal. Digámoslo pronto: no hay derecho que, al tiempo que a los demás nos reclaman austeridad , ellos vayan por lo vida desahogados y tirando con pólvora del Rey.
Si todos estos "gastadores", antes de emprender uno de sus viajes, se acordaran de que el país esta al borde del precipicio- pagar los intereses de la deuda nos cuesta, cada día, 600 millones de euros ¡100.000 millones de pesetas¡-, estoy seguro que se lo pensarían y, desde luego, irían por la vida algo más ligeros de equipaje y de asesores.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
En el desayuno de Europa Press del martes pasado el candidato socialista y ministro del Interior durante los últimos cinco años, Pérez Rubalcaba, utilizó el plural para referirse a una Eta débil, acorralada y en trance de desaparición: "Estamos ganando todos y, por tanto, todos juntos tenemos que celebrarlo", dijo.
Aunque no se lo van a reconocer, y menos en una campaña electoral en la que va de perdedor, ese plural es generoso y reseñable. Podía haber tenido la tentación utilizar a su favor el buen momento de la política antiterrorista del Gobierno y no lo hizo. Al contrario, uno de los dos pilares de esa política que mencionó expresamente fue el de la "unidad" de los demócratas -de nuevo el plural- contra la banda terrorista. El otro de los pilares de la estrategia que ha conseguido el aislamiento de los terroristas, según Rubalcaba, es la "firmeza".
Todo lo cual no le impidió denunciar los intereses políticos que se esconden tras la retórica estéril que reclama la existencia de vencedores y vencidos en la larga lucha del Estado de Derecho contra Eta. Por supuesto que es el vencedor es, o está ya muy cerca de serlo, el Estado de Derecho. "Y eso es lo tenemos que disfrutar todos juntos", dijo el ex ministro.
En estas circunstancias, se entiende perfectamente la mirada distraída que el Gobierno de la Nación y en principio todos los partidos políticos, excepto los grupos abertzales, están dedicando a esa llamada conferencia de paz que ciertas organizaciones internacionales y ciertos mediadores profesionales van a celebrar en San Sebastián el lunes que viene.
El acontecimiento forma parte del mecanismo virtual ideado por Eta y sus amigos políticos para volver a sentar al Gobierno de la Nación en una mesa de negociación política. La pieza de este engranaje está fácilmente identificada en los últimos comunicados de la banda. Con toda claridad, en el de septiembre de 2010, en el que se anunciaba el cese de la violencia y, al mismo tiempo emplazaba al Gobierno de España a reiniciar un proceso negociador. Esta es la pieza: "Así se lo hemos hecho saber a la comunidad internacional. A ella le hacemos un llamamiento para que responda con responsabilidad histórica a la voluntad y compromiso de Eta, para que tome parte en la articulación de una solución duradera, justa y democrática a este secular conflicto político".
La comunidad internacional a la que se refiere la banda es el puñado de personas y organizaciones que, más arropadas por los amigos políticos de Eta que por el Gobierno español, se reúne este lunes en San Sebastián. Con la pretensión, entre otras cosas, de verificar el alto el fuego. Como si les pareciese insuficiente la capacidad verificadora del alto el fuego que afortunadamente tienen la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Ertzaintza, que hoy por hoy están en el bando vencedor de esta larga y penosa lucha contra los terroristas.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
A uno, que le pasa como a Georges Brassens, que la música militar no le sabe levantar, sí le gusta de los desfiles, en cambio, ver a tanta gente joven a la que no le duele nada. Qué gloria bendita esa de tener un cuerpo como si no lo tuviera uno, o de tenerlo sólo para el placer. Ahora bien; con el tute que se mete la soldadesca que desfiló ayer, es muy probable que al final les acabe doliendo todo, sobre todo a los "lejías", con esa marcha que llevan que da miedo.
Antimilitarista por sensibilidad y convicción, máxime por haberse comido uno quince meses de "mili" cuando los cuarteles y las salas de banderas estaban hasta arriba de retratos de Franco, no deja uno de sentir cierto deleite infantil al contemplar las formaciones, los carros de combate o las unidades de montaña, remoto deleite que, sin embargo, no logra sobreponerse a la consideración objetiva de que no estamos, se mire como se mire, para dispendios como el de ayer. Es cierto que el gobierno recortó éste año la duración y el aparato castrense de aviones, artefactos y vehículos, que en combustible gastan en una hora lo que todos los autobuses de Madrid en varios días, pero también lo es que, en atención a los millones de españoles que lo están pasando mal, se podía haber reducido el desfile otro poco. La vistosidad del acto, que en ésta edición ha tenido una puesta en escena más contendida, y por ello más elegante, no se vería mermada por quedarse, por ejemplo, a la mitad, que es como nos estamos quedando los civiles con esta revolución de los ricos y de los mercados, esto es, de la codicia y de la usura.
A uno, que vive de ordinario lejos de su ciudad natal, le conmovió ver por televisión que el alcalde aún no ha talado la arboleda del Paseo del Prado ni ha cambiado a Neptuno de sitio para que pasen los coches por mitad de la plaza, pero le ofuscó el derroche de gasolina. Por lo demás, disfrutó viendo a toda esa gente joven a la que no le duele nada. Divino tesoro.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
Tengo la sensación de que nuestros políticos, y no me refiero asolo a los españoles, sino a los lideres de la Unión, andan entretenidos bailando un vals, mientras nos vamos a pique. Bailan y bailan o lo que es lo mismo van de reunión en reunión sin tomar decisiones contundentes que encaren de una vez todas la dimensión de la crisis económica y financiera que estamos padeciendo y que cada día que pasa adquiere tintes más dramáticos.
Por lo pronto las agencias de calificación, S&P y Fitch han rebajado la nota de las principales entidades bancarias españolas y esa es una noticia francamente mala. Sin embargo en nuestro país los responsables políticos hacen declaraciones tranquilizadoras, intentando quitar hierro al asunto. Pero el asunto tiene hierro, lo quieran o no. Si los mercados, esos entes abstractos que son como espíritus malos se empeñan en colocar a nuestro país en el abismo lo conseguirán.
Yo continúo sin entender porque la Unión Europea por no ir más lejos no investiga a estas agencias de calificación y además crea una gran agencia de calificación europea. No sé por qué tenemos que creer que estas agencias son entidades benéficas y no lo que son, grandes negocios que engordan a algunos y adelgazan a otros.
También me inquieta esa carta de George Soros que junto a otros 1.300 firmantes entre los que se encuentran importantes industriales y financieros de todo el mundo avisan de que el euro está a punto de sucumbir si no se adoptan medidas de inmediato. Propugnan la puesta en marcha de eurobonos y la necesidad de que Europa se convierta en una unidad económica de verdad y no que cada país tenga su propia fiscalidad, o todos juntos o nos hundimos vienen a decir.
Lo cierto es que si al final el euro se hunde y Europa cae en la peor recesión que haya conocido no será por falta de avisos, aunque como escribía al principio tengo la impresión de que los responsables de evitar la catástrofe están bailando como en el Titanic incapaces de afrontar lo que sucede a su alrededor, creyendo que Europa es demasiado para que el iceberg de los mercados la haga naufragar de un día para otro.
No me gusta ser pesimista, pero creo que se han encendido todas las alarmas y que es ahora o nunca el momento en que los responsables políticos y económicos de la Unión deben de actuar. España lo mismo que Italia está a punto de irse al traste y si eso sucede podemos decir que al sueño de la Unión se le habrá puesto punto final por la incapacidad de sus líderes que consumen el tiempo bailando el vals de la incertidumbre.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
Asisto, como cada año, a la recepción real en el Palacio de Oriente con motivo de la Fiesta Nacional. Más de un millar de invitados que constituyen lo que podríamos llamar la "España oficial" llenan un salón repleto de uniformes, algunas sotanas y muchos trajes oscuros. El Rey, cojeando visiblemente, hace un esfuerzo y durante cuarenta minutos va de corrillo en corrillo saludando a los presentes, como el resto de la familia real: este año, por el estado de Don Juan Carlos, no ha habido el laguísimo "besamanos". Hay como un sabor a despedida en la clase política saliente y una multitud que se aproxima a la emergente. Me parece que Sonsoles Espinosa, la mujer de Zapatero, sonríe más este año, quizá porque es el último, aunque supongo que, contra lo que hacen sus predeesores, el presidente del Gobierno cesante sí acudirá, como indica el protocolo, a estos actos institucionales. Todos nos preguntamos de qué estuvieron hablando Pérez-Rubalcaba --que sí fue asediado por los corrillos periodísticos-- y Mariano Rajoy durante unos buenos diez minutos: seguro que no comentaron tan solo la marcha de la liga de futbol. Muchos echaban de menos a algún ministro hoy en boca de todos, a ciertos presidentes autonómicos... ¿lo de siempre?
Sí, todo era, en suma, más o menos lo mismo --magistrados, empresarios, militares, periodistas de cierto postín, ex notorios. Incluso los cientos de curiosos frente a Palacio--, pero el aroma era, ya digo, diferente. Incluso Zapatero fue, me pareció, menos abucheado durante el desfile, quizá porque ya se va y llegan nuevos candidatos al abucheo de las masas. Nunca sabré bien si el país real es el que está fuera, abucheando o aplaudiendo frente al país trajeado, en esta jornada de calor, al que sortean los camareros bandeja de canapés en mano. Sí sé que los que estábamos dentro somos cada vez más una especie de perimundo, una raza especial que a veces, cuando analizas lo que en ese "sancta sanctorum" se comenta, parece estar sobrevolando la realidad del país. Porque estoy seguro de que esa realidad-real no se concreta en esos centenares de coches negros, con chóferes que aguardan, que se congregan en la Plaza de la Armería. Quizá la crónica de la España política, económica, social, no estaba allí, sino fuera.

Vésase: «El asqueroso negocio de la pornografía infantil (I)»
Delinquir en nuestro país es muy barato, y los que mejor burlan la ley son los delincuentes profesionales. Aparte de la fauna nacional que aprende rápido, gran parte de los delincuentes son extranjeros. Procedentes de Colombia, Argelia, Marruecos, Rumanía o Rusia suelen instalarse a lo largo de la Costa del Sol, Valencia y Alicante, donde, debido a la actividad turística, pasan inadvertidos. En domicilios fijos o itinerantes realizan sus producciones y distribuyen el material pornográfico al resto del mundo exponiendo muy poco debido al garantismo de nuestro Código Penal. Son tantas las precauciones que los comerciantes de pornografía infantil suelen tomar, que las investigaciones rara vez culminan con éxito y, consecuentemente, las pruebas que llegan a los jueces suelen ser escasas y poco consistentes.
En la actualidad, existen en España muchas empresas dedicadas a la producción y distribución de material pornográfico infantil. Algo que resulta alarmante es que los niños filmados o fotografiados son cada vez más pequeños, incluso bebés, y las escenas son cada vez más fuertes porque así lo exige la demanda. Hay filmaciones de niños con cadáveres, con animales, escenas de tortura y snuff, éstas más escasas y difíciles de conseguir. (Estos datos nos han sido facilitados por policías y jueces de varios países).
Estamos hablando de una lacra de muy difícil erradicación, porque aunque este negocio lleva funcionando desde antes del estreno de la red, hasta hace muy poco, no había una auténtica coordinación entre las fuerzas de seguridad del Estado. Es cierto que de manera puntual, equipos de ciberpolicías realizaron pesquisas importantes y consiguieron sentar en el banquillo a varios pederastas integradores de mafias. Otro problema con el que nos encontramos es que abogados, fiscales y jueces están maniatados, ya que en nuestro país, la tenencia y distribución de material pornográfico no es constitutivo de delito, según el Código Penal. Es necesaria una reforma urgente de la ley. Los representantes de las ONGs dedicadas a la defensa del menor lo están pidiendo hace años. Sería necesario asimismo reintroducir en el Código Penal el término “corrupción de menores” e implantar duras penas para aquellos que atenten contra la integridad del menor en cualquiera de sus aspectos. Es vergonzoso que nuestro país sea el primero en el ranking de los más permisivos, y uno de los que más lagunas legales tiene en este ámbito. Esto ha contribuido en gran medida, a que en los últimos años se hayan implantado mafias internacionales que mueven ingentes cantidades de dinero, con lo cual se hacen cada vez más poderosas.
Las mafias son un grave problema internacional. Son además “multifuncionales”, es decir, un mismo grupo puede controlar el tráfico de armas, drogas, mujeres, niños, sexo, y todo lo que rinda buenos dividendos. Y, como se muestra en las películas, las limusinas, los grandes hoteles, el glamour, las chicas y chicos guapos, y el lujo en general está muy relacionado con estos personajes.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Pocas elecciones han tenido tan escasos interrogantes. Ya circulan algunas encuestas no publicadas que le dan al PP dieciséis puntos de ventaja frente al PSOE. Y los entendidos en sociología dicen que la ola no hay quien la detenga. Hasta el punto de que Mariano Rajoy firmaría un pacto para que la diferencia con los socialistas no les dejara a estos tullidos en el parlamento, por debajo de los ciento quince escaños.
La física política determina que las caídas no se detienen hasta que los proyectos hundidos chocan con el fondo.
Mientras Mariano Rajoy -sin que sepamos siquiera de qué color es la libreta que usa- hace sudoku con sus gentes de confianza en secreto, no dice ni palabra de sus proyectos. Los que le justifican afirman que depende de lo que se encuentre.
La leyenda dice que cuando Felipe González abrió la caja fuerte de los secretos del estado al llegar a La Moncloa, sólo había un documento en un sobre lacrado: era la combinación de la cámara acorazada en números grabados en oro.
Ahora no es un secreto tampoco la crisis sistémica que padecemos; en realidad es más un cambio de ciclo de la historia. Algo así como la revolución francesa o la revolución industrial, en lo que significó para su tiempo. Situaciones históricas que no se perciben hasta que el tiempo las acomoda en. Pero muy pocas cosas serán igual cuando se termine esta transformación.
A partir del 21-N muchas reestructuraciones. En la política, en los medios de comunicación, en el mundo intelectual, suponiendo que todavía queden pensadores. De momento, vivir este ciclo histórico, por encima del dolor que produce, es una aventura apasionante.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Hoy, hace años, con motivo del desfile de la Fiesta Nacional vimos a Zapatero en estado puro. Permanecer sentado al paso de la bandera americana se entendió, en el país mas poderoso de la tierra, como un desprecio a sus valores patrios y supuso una larga temporada de relaciones gélidas, casi inexistentes, con el gobierno de Bush. Aquel gesto que no tuvo nada de improvisación era un mensaje claro al electorado de izquierdas y se completó después nada más llegar a la Moncloa con la retirada de nuestras tropas de Irak.
Ese era el estilo Zapatero. Era su forma de ser y estar en política y, en aquellos tiempos todo era flores y alabanzas de los suyos. Ahora años después ¡cosas de la política¡ el mismo Zapatero, sin previo aviso, ha convertido nuestro país en punto estratégico del escudo antimisiles, dando un salto cuantitativo en nuestra posición en la OTAN y poniendo a Rubalcaba en una situación comprometida, si lo que pretende es hacer un guiño a la izquierda. A estas alturas de la película que el presidente del gobierno haga lo contrario de lo que predicaba no es una novedad y como hacer leña del árbol caído lleva a la melancolía es mejor dejarlo estar porque tirar de hemeroteca, sería demoledor.
Yo siempre he sostenido que cuando uno pertenece a un club debe estar en el para las duras y las maduras y eso es, exactamente, lo que debe hacer ESPAÑA como miembro de la OTAN... A partir de ahora Rota albergara uno de los principales dispositivos estratégicos del nuevo escudo antimisiles propiciado por los Estados Unidos y por primera vez buques de la marina norteamericana tendrán puerto permanente en la bahía gaditana. España ganara peso en la Alianza y eso es bueno a nivel internacional, pero de puertas adentro las cosas se podrían haber planteado de otro modo.
El presidente del Gobierno ante una decisión de estas características lo mínimo que podría haber hecho es informar al Congreso de los Diputados y someterla a consideración de las distintas fuerza parlamentarias en vez de hacerlo de tapadillo con nocturnidad y alevosía. Es una decisión estratégica y política de calado y no basta con que haya informado de la misma a Mariano Rajoy, por mucho que este pueda ser el nuevo inquilino de la Moncloa. No ha querido dar explicaciones porque es consciente de que eso pondría en apuros al candidato, aunque está claro que los intereses de ambos caminan en direcciones contrarias. Zapatero quiere preservar mínimamente su dignidad perdida y Rubalcaba deshacerse, como sea, de su legado que se ha convertido en una pesadísima losa para el 20-N. Se ha dicho hasta la saciedad que Zapatero es un presidente pacifista y de ahí el presupuesto menguante en política de Defensa que si ya era raquítico

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
"¿Por qué se ha presentado, cuando todas las encuestas y todos los analistas le dan como perdedor, tal vez con los peores resultados de la historia del socialismo?" La pregunta a Rubalcaba era directa y merecía una respuesta con otra pregunta ¿Y porqué no voy a ganar, a derrotar a las encuestas y a Rajoy? Pero Rubalcaba no dijo eso: Contestó: "Por responsabilidad". Luego, más tarde, matizó: "niego la mayor". Pero ya era un poco tarde, ya se le había entendido. Era importante la comparecencia de Alfredo Pérez Rubalcaba en Los Desayunos de Europa Press. No porque fuera a decir nada nuevo o porque lleve callado una temporada. Todo lo contrario. Pero ese foro podía dar la medida de su estado de ánimo, de la fuerza de sus ideas, de los apoyos con los que cuenta, de cómo afronta la cada vez más cercana campaña oficial electoral. Parece que asume una derrota previsible y que está tratando de minimizarla. Nada más. Incluso dijo que "todas las encuestas están pagadas por alguien, y cocinadas" por intereses de parte. ¿Todas? Poca confianza del candidato en la profesionalidad de los sociólogos. Lo malo es que muchos socialistas -Fernández Vara no es el único- ya dicen lo que habrá que hacer el 21N, después de la derrota.
Rubalcaba se perdió en un análisis de lo que está pasando, de lo cambiante y conflictivo que fue agosto, y en la diferencia entre lo urgente y lo importante -como siempre lo urgente no deja tiempo para lo importante", decía Mafalda, y en eso parece que están todos los líderes- pero parecía más un profesor dirigiéndose a alumnos de BUP que a periodistas, ministros, hombres de empresa, como Rodrigo Rato o Arturo Fernández, que fueron a oírle. Tampoco respondió a la pregunta clave: ¿por qué estas interesantes propuestas que hace ahora no las han aplicado en ocho años de Gobierno ni se las ha "regalado" al presidente Rodríguez Zapatero?
Jugó al populismo, habló de no hacer reformas nuevas antes de aplicar las ya aprobadas -la laboral, por ejemplo, aunque todos saben que es insuficiente-; de "redimensionar" el Estado del Bienestar, pero "sin recortar derechos y menos en educación y sanidad"; y volvió a los viejos prejuicios de la izquierda: "detrás de las privatizaciones se esconde siempre la ruina de los servicios públicos". Pero sólo si las hace la derecha.
Nada nuevo. No ofreció la imagen de un hombre de Estado. No habló, o lo hizo con una superficialidad como la que él critica a Rajoy, de la reforma constitucional, del nuevo modelo económico, de una política real de empleo, de un programa de austeridad de las cuentas públicas, de la imprescindible regeneración de la política. No reconoció el fracaso de las políticas educativas socialistas. Pero no descarten sorpresas ni le den por muerto. "Voy a dar la batalla hasta el final". Rubalcaba es mucho Rubalcaba. Y queda toda la campaña. Incluso un día de reflexión. Hasta el rabo, todo es toro.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Observo un grado de indignación general bastante más bajo de lo que sería de esperar, a la vista de la degradación creciente de la sociedad española en muchos sectores que tendrían la obligación de ser ejemplares y de entregarse en cuerpo y alma a la solución de nuestros grandes problemas y al bienestar generalizado. Lejos de ello, algunos de tales sectores se van convirtiendo en objetos de observación para las fiscalías anticorrupción o está a punto de entrar en el punto de mira de los tribunales penales. Lo más reciente o lo más sangrante son los escándalos de las pensiones e indemnizaciones multimillonarias percibidas o por percibir por numerosos ex altos cargos de ciertas entidades de crédito, en el grupo de las más obligadas a guardar las normas de la honestidad e incluso de la bonhomía. Siempre es un escándalo intolerable ver esas cifras, pero mucho más ahora, cuando la mayoría de los españoles las están pasando moradas, cuando se acerca a cinco millones el número de parados, cuando la crisis azota a casi todos sin misericordia.
Por todo ello, me quedo perplejo al contemplar los tonos y los contenidos de la campaña electoral, porque no tienen casi nada que ver con la realidad de lo que pasa en España. Y siento vergüenza al ver cuáles son los problemas e inquietudes que preocupan a la generalidad de nuestros políticos, sobre todo del primer partido de la oposición, para ser justos. Lo mejor que se ha dicho estos días es eso de "un político, un sueldo", a lo que además habría que añadir: "un sueldo normal, como el de la media de los ciudadanos". No sé si la clase política, especialmente la de la derecha, se percata de que esta ola de protestas y manifestaciones que vivimos es solamente el comienzo de lo que nos espera, cuando se convierta en un movimiento imparable de indignados o como se les quiera llamar a los ciudadanos que no están dispuestos a seguir tolerando lo que pasa. La izquierda y la derecha civilizada tienen que reaccionar de verdad frente al actual estado de cosas. Antes de que todo se nos vaya de las manos y sea demasiado tarde.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Lo vengo diciendo desde hace tiempo y parece que al final se confirma. El FMI va a habilitar una línea de crédito para salvar a España del posible contagio que la quiebra de Grecia pueda causarle. Todo se está preparando para la cumbre que celebrará en los próximos días el G-20. Las dificultades de financiación de nuestro país son bastante alarmantes, aunque en los últimos días hallamos observado que la prima de riesgo se ha relajado algo. Gobiernos, empresas y familias están absolutamente ahogados y la economía muy próxima a una nueva recesión. Ni el turismo ni las exportaciones van a salvar, desgraciadamente, a la economía española del estancamiento. Se necesita primero confianza y eso es de esperar que venga tras el 20N, pero también se necesita financiación.
Se han tardado dos años en reaccionar a la crisis griega, a encontrar un camino para cerrarla y para evitar el contagio que supondría para las economías más débiles. Vamos a ver si en las próximas reuniones, después de las que ya se han producido entre Merkel y los organismos internacionales y entre la canciller y Sarkozy, son capaces los líderes del mundo occidental de encontrar las vías para devolver confianza a los inversores y a los ciudadanos en que esto tiene solución. También está por ver cómo resuelven la necesaria recapitalización de los bancos europeos y logran que el dinero fluya.
España está en una encrucijada que se llama paro y pesimismo. Pasará tiempo hasta que las reformas se pongan en marcha y causen su benéfico efecto. Mientras, claro, hay que confiar en que el PP gane las elecciones, proporcione oxígeno y haga lo adecuado en el menor tiempo posible. Pero, lógicamente, hace falta que la economía mundial también tire del carro y que vuelva la inversión y, sobre todo, el empleo. El paro es nuestra mayor lacra y se combate con medidas estructurales, con financiación para las inversiones, con crecimiento económico. Sólo cabe esperar que ahora sí, los líderes mundiales se pongan las pilas y hagan su trabajo de líderes.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Les ha costado un poco pero al final la clase política se está dando cuenta de que también ellos son un problema. Todo esto empezó cuando se conocieron las prolongadas vacaciones navideñas de sus señorías (hace un par de años), y luego hasta llegar a las prebendas de las jubilaciones pasando por los chollos correspondientes para viajar y tener la plaza asegurada en al avión/tren, o lo que se tercie bajo el eslogan aquel del champú: "porque yo lo valgo".
Muchas de las propuestas de regeneración no parten de los dos grandes saurios reinantes: PP y PSOE, en muchos casos son ideas de UPyD, de Ciudadanos, o de Izquierda Unida, pero ya se sabe que nada está descubierto hasta que los dos grandes partidos políticos no lo hacen suyo y lo enarbolan con voz campanuda. Lo último es un político igual a un cargo, de Rubalcaba, a lo que el PP responde con recortar en cincuenta el número de diputados. La cuestión no es el número, la cuestión es que trabajen con entusiasmo como si representaran a la mayor parte de la nación (casualmente de eso se trata, ¡caramba!).
Cincuenta más o menos es el debate en este momento; en el PSOE dan por recibida la propuesta del PP pero algo me hace pensar que como todo se trata de verlo a largo plazo. Nuestros políticos son como el AVE a toda velocidad, necesitan muchos metros para detener la maquinaria cuándo está en marcha y al hacerlo rechinan los cojinetes y rodamientos (también los miramientos que provoca toda inercia continuada). En el fondo cobijan el consuelo de que sea el otro el que aplique la reforma para no tener que bajar al fango. Serían cincuenta diputados menos y a su vez otras tantas prebendas reducidas, un asunto que no sólo quedaría entre la clase política si no también afectaría a la familia. Por ejemplo, a todos aquellos que haciendo como el presidente de la Asamblea extremeña tengan contratado a un pariente como chofer en razón de su silencio. De todas formas no está comprobado que un familiar sea la persona idónea para guardarnos un secreto, que se lo digan a Julio César, o a cualquiera que haya estado en una cena navideña de la familia unida.
Puede que el primo del presidente de la Asamblea extremeña sea un tipo discreto pero acordemos que eso no es lo habitual, por otra parte tampoco parece que puedan surgir grandes secretos de estado en el vehículo oficial del coche del presidente de la Asamblea. ¿Es ese coche el punto en común entre la CIA y los restos del KGB?, ¿Qué nos estamos perdiendo?, ¿Qué no sabrá, pero calla, el pariente contratado? Llevados por el silogismo Obama tendría que nombrar a su cuñado piloto del Air Force One.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
La idea de confrontar en un debate público a cinco periodistas conocidos y a cinco "representantes" (mandatados por su "asamblea" para acudir a esta cita) de los indignados respondía a una iniciativa bienintencionada que partió de ambas partes. Pero un encuentro entre informadores y militantes del 15m celebrado en la tarde del lunes en el Club Internacional de Prensa no dio, aparentemente, los frutos de acercamiento deseados: las incomprensiones mutuas siguen primando sobre cualquier entendimiento. Y siento decirlo, porque fui uno de los promotores de esta inédita "cumbre", junto con Carlos Paredes, de "democracia real, ya".
Ni la mayor parte de los "indignados" renuncia a tener la razón al cien por cien ni la mayor parte de los periodistas se apea de la idea de que la fuente tiene que ir al medio de comunicación, y no viceversa. Hubo descalificaciones muy duras contra algunos medios concretos, que habrían dado ejemplos sonrojantes de mal periodismo, según ellos; pero no hubo, en el otro lado, el menor asomo de autocrítica. No conceden ni un miligramo de buena voluntad a los informadores que -eran, pienso, mayoría- se acercaron al movimiento del 15m con sinceridad, interesados por un fenómeno social del que, eso también es cierto, ni nos habíamos enterado con antelación, lo que debería incitarnos a la autocrítica.
Me resultó curioso que jóvenes en principio bien informados creyesen a pies juntillas que los partidos políticos deciden lo que los periódicos, radios y televisiones ofrecen a sus lectores, oyentes o telespectadores. Cierto que algunos medios parecen escorados hacia uno u otro lado; pero no menos verdad es que los periodistas, en general, no reciben imposiciones (en algunos casos admito que puede no haga falta) y, aún menos, son comprados por los representantes políticos. Pero lo que está claro es que los "indignados" leen los periódicos, supongo que incluyendo los digitales (no se citaron ejemplos de estos), con enorme escepticismo: el prestigio de los medios entre este colectivo, que el sábado saldrá masivamente a la calle a reverdecer, en tiempos preelectorales, sus protestas, es perfectamente descriptible. Nulo.
Al tiempo, los periodistas asistentes, entre los que me encontraba yo mismo junto con Angel Expósito, Fernando Berlín, Robert Boschart (corresponsal holandés) y Anna Maria Damián (corresponsal rumana), moderados por Carmen Enríquez, presidenta del Club, quisieron poner de relieve algunas carencias y contradicciones del 15m, comenzando por la falta de facilidades inicialmente dadas a los informadores en el movimiento asambleario. Creo que ellos no lo entendieron. La mayor parte de nosotros tampoco entendió el desapego de estos jóvenes, que formarán acaso lo mejor de la "generación 2020", por los profesionales de la comunicación. Tienen experiencias negativas, claro está, pero las extienden a la totalidad de los trabajadores de la comunicación y, sobre todo, a la totalidad de los directivos de los medios.
No, no hubo noticias -no hay quien les haga pronunciarse por sus preferencias políticas, ni por su intervención en la inminente campaña. Ni siquiera acerca de detalles de las manifestaciones que preparan para el 15-O-. Ni hubo entendimiento con los "indignados", representados por el muy activo Carlos Paredes, por César Ruano -también de "democracia real ya"-, Jesús Gil (Juventud sin Futuro) y Jorge Fonseca e Iván Ayala, del grupo de trabajo "economía de la Puerta del Sol".
Mal asunto el desencuentro, porque los medios son, somos, muy necesarios en una sociedad como esta nuestra, y estoy convencido de que los indignados, también. Bueno, al menos se sentaron todos en una misma mesa y hasta hubo, luego, apretones de manos e intercambios de teléfonos.
¿Se repetirá la muy interesante experiencia (allí se pusieron en tela de juicio muchas cosas, además del papel de la prensa, claro está)? Confío en que sí, porque, como dijo hace tiempo una muy alta magistratura del Estado, a la que le tocó recibir a un recalcitrante republicano, "hablando se entiende la gente". Mucho más, digo yo, que enfrentándose a la policía, gritando o dando la espalda a lo que constituye "el sistema". Los "indignados" tienen que ir preparándose para ser esa "generación 2020", para tomar las riendas en un mundo que será nuevo y no necesariamente mejor; los periodistas tenemos que afrontar la revolución que se nos echa encima, y que incluye la presencia de fuentes inéditas, no siempre cómodas ni complacientes, en el desarrollo de nuestra tarea. Estamos condenados a entendernos.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
¿Qué le ha llevado a Duran LLeida a meter la pata de manera tan escandalosa? Esa es la pregunta que se hace en todos los "corrillos" políticos. Y es que resulta incomprensible que el hasta ahora portavoz de CiU en el Congreso, que además venía siendo el político más valorado en todas las encuestas, haya decidido arremeter contra los andaluces acusándoles de vagos.
Duran se quejaba en un mitin de que los agricultores catalanes no tienen ayudas como lo tienen los andaluces con el PER, y añadía que los andaluces se pasaban la vida en el bar. Esa ofensa tan gratuita, tan innecesaria, creo yo que no es fruto de ningún cálculo como dicen algunos sino simplemente de un "calentón" mitinero.
Suba usted a un político a un estrado, rodeado de sus fieles militantes y con la presencia de las cámaras de televisión, y verá como se transforma, como se siente poco menos que una estrella de rock.
La verdad es que después de tantos años de escribir de política y de asistir a mitines de todos los colores puedo decir que he escuchado más de una de estas salidas de pata de banco, pero la de Duran se lleva la palma, sobre todo porque rompe con la imagen que teníamos de él.
El caso es que la Generalitat tiene muchas partidas presupuestarias para poder ayudar a sus agricultores. Se trata de ahorrar de lo prescindible y gastar en lo necesario. Claro que la cuestión es que es para cual lo uno y lo otro. Creo que para cualquier ciudadano de a pie son prescindibles todos los gastos en fastos e imprescindibles por no ir más lejos, la sanidad. Pero en nuestro país las autonomías continúan gastando lo que no tienen. Por ejemplo, el otro día caminaba yo por Madrid y de repente caí en la cuenta de la cantidad de edificios alquilados que tiene la Comunidad para sus distintas consejerías. Y como muchos son edificios emblemáticos del centro de Madrid, pueden imaginarse a cuanto sube la cuenta. O sea, que gastamos en edificios lo que no gastamos en profesores. O en Cataluña, sin ir más lejos, se gasta un dineral en promocionar el catalán, ahora van a invertir lo que no está escrito en doblar películas al catalán y, sin embargo, se cierran plantas de hospitales. Y así podríamos ir comunidad por comunidad.
O sea, que Duran no puede dar lecciones a los andaluces, y mucho menos insultarles. El PER es un salario mínimo que cobran los jornaleros cuando están en el paro. Descalificar a quienes lo cobran es desconocer la realidad de Andalucía. Duran podría haber reflexionado sobre la posibilidad de reformar el PER, pero para eso no hacía falta llamar vagos a los andaluces.
A mí me parece que CiU se está equivocando. Puede que se hayan visto obligados a radicalizarse porque Esquerra les estaba empujando y no querían ser y muchos menos parecer menos nacionalistas que los de Esquerra, pero me parece a mí que se están pasando.
CiU ha sido desde la Transición un partido con visión de Estado, que ha defendido, sí, primero los intereses de Cataluña pero sin perder de vista que Cataluña forma parte del Estado. Pero en los últimos tiempos este partido parece que oposita para ser el primero entre los partidos soberanistas.
No sé, pero yo no veo a Duran en el papel de nacionalista radical, claro que tampoco le veía insultando a los andaluces y lo ha hecho y para colmo no se ha disculpado. Pero ya digo que yo creo que Duran ha dicho lo que cree y lo que cree es que a los andaluces les gusta estar más en el bar que trabajando. Los políticos procuran ser siempre políticamente correctos de manera que no dicen en voz alta lo que realmente piensan salvo que un día les pase como a Duran y digan lo que piensan en el fragor de un mitin.
El caso, señor Duran es que Cataluña no se puede entender sin los miles de andaluces que durante décadas fueron allí a trabajar. Si Cataluña es lo que es no es por la laboriosidad de los catalanes sino por la laboriosidad de los andaluces, de los emigrantes que fueron allí a trabajar. Supongo yo que todos los andaluces de Cataluña se habrán sentido ofendidos por esos insultos gratuitos de Duran. Y supongo también que tomarán buena nota a la hora de votar.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Lo peor de la crisis económica es que nadie parece saber cuando va a terminar y está poniendo a prueba el saber de todos los economistas del mundo. Todos dicen tener una fórmula para acabar con la crisis, pero no hay forma de que se pongan de acuerdo entre ellos.
Lo que pretende expresar este apunte, nacido tras conocer que hay dos economistas a quienes les ha sido concedido el Premio el Nóbel, no es desconfianza en la ciencia de los economistas, es el desconcierto ante la evidencia de que pasan los días y sigue la crisis y pasan los meses y en el caso de España el número de parados sigue aumentando de cien mil en cien mil.
Aquí vamos camino de los cinco millones de desempleados, pero fuera, las cosas tampoco van bien. En Francia y en Bélgica, sin ir más lejos, han tenido que inyectar una morterada de millones de euros a un banco ("Dexia") que hace medio año había superado con creces los llamados "test de esfuerzo". Pruebas que, por cierto, también aprobaron algunas de las cajas de ahorro españolas de las que el boca a oreja de los círculos económicos hablan y no paran. Y no precisamente con noticias tranquilizantes.
La pregunta es sí no nos estarán engañando o si nos dicen sólo la mitad de lo que está pasando para no provocar el pánico o por no generar más incertidumbre de la que se detecta en las conversaciones de la gente que tiene algún ahorro y teme perderlo o entre aquellos a los que el riesgo a perder el empleo les arrebata el sueño. Tal y como están las cosas y visto la que está cayendo en Grecia y la que se anuncia en Portugal, nadie está a salvo de recortes salariales o de la intemperie laboral. Paradójicamente, sólo se jubilan con el futuro a cubierto algunos de los políticos, banqueros y especuladores que por su estulticia, ineptitud o codicia provocaron o agravaron la crisis. Los responsables directos de la crisis están a salvo de la zozobra que al resto de los mortales nos oprime. Tengo para mí que no es justo que se vayan de rositas y que habría que hacer algo al respecto.

En los últimos años, sobre todo desde la implantación de las nuevas tecnologías, la pornografía infantil se ha convertido en una lacra. Conozco el tema relativamente bien. Hace años hice una investigación para un trabajo, cuando en España apenas había casuística y la red era cosa de los militares de Estados Unidos.
Esta perversión se ha extendido tanto que se ha convertido en uno de los mayores abusos contra la infancia. Si hace tan sólo unas décadas la pornografía infantil era una depravación limitada a un público muy concreto, con la llegada de los ordenadores personales y el acceso masivo a internet esta deleznable inclinación congrega cada vez a mayor número de usuarios. Este delito, al igual que otros de reciente implantación, va por delante de nuestras leyes. Existe un gran vacío legal y una gran dejadez en el tratamiento del comercio con menores. Así, los pederastas, amparados por el anonimato que proporcionan los actuales métodos de comunicación, blindan sus delitos y casi con total impunidad recorren las guaridas de la red en busca de carne fresca para alimentar sus bajos instintos y engrosar sus cuentas corrientes.
Hay que reconocer que se han dado pasos importantes, pero no suficientes. Y aunque la aprehensión de pornografía infantil va siendo ya noticia corriente en los medios de comunicación, no ocurre lo mismo con la celebración de grandes juicios de pedófilos —prácticamente no hay—, o con la desarticulación de mafias.
Hasta hace unos años “estas cosas” sólo ocurrían allende nuestras fronteras. En España, la religión y las leyes fueron durante años el muro de contención de instintos primarios y perversidades. La descristianización de la sociedad en los últimos años la hizo más vulnerable a los aspectos menos positivos de la globalización; y la implantación de las nuevas tecnologías fue la luz verde para un mal uso de los mismos. En la actualidad, nuestro país es el primero de la Unión Europea en consumo de cocaína y drogas de diseño; el primero que ha legalizado el matrimonio homosexual con derecho a adopción; el primero en número de bares abiertos hasta la madrugada; el primero en implantar el botellón y a donde acuden los jóvenes europeos en vuelos charter a emborracharse y a practicar sexo en la vía pública; el único en implantar una asignatura que fomenta la promiscuidad y las relaciones gay-lésbicas; de los primeros en fracaso escolar; y por si esto fuera poco, España se ha convertido en paraíso del aborto. Estos son las atrocidades de los progres en las tres últimas décadas.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
El general Manuel Fernández-Monzón Altolaguirre ha publicado un libro que subtitula "Vivencias de un general singular". Hasta la aparición del libro, y hacerse públicas algunas de sus afirmaciones, podría decirse que su biografía era bastante convencional, excepto que no todos los generales son hijos de un militar condecorado con la laureada de San Fernando. El pasado mes de mayo, por ejemplo, pronunció una conferencia en el Centro Cultural de los Ejércitos, en Madrid, bastante previsible sobre los puntos de vista de un general demócrata.
A mí, que Suárez le parezca una espléndida mediocridad y que se declare antimonárquico, y al Rey sólo le tenga cariño como persona, porque como Jefe de Estado se reserve el juicio, es algo que entra dentro del mundo de las opiniones, pero lo que me parece extravagante es que se declare "patriota vasco", en una especie de vocación tardía sorprendente. Pasarse la vida sirviendo al "Ejército opresor" y levantarse una mañana hecho todo un gudari, tiene que ser pasmoso y turbador. De ahí su defensa de Bildu y de negociar con ETA. Pero su entusiasmo es tanto que llega a escribir: "El episodio de la T-4 fue algo anómalo. Murieron dos personas que no tenían que estar en aquél lugar, durmiendo en un aparcamiento público". Desde luego, el delito de dormir en un aparcamiento público debería ser perseguido y juzgado por los tribunales militares, porque, claro, viene ETA a poner una de las bombas más potentes de su historia, y un hecho que podría haber sido perfectamente "normal" se convierte en anómalo por dos insensatos que se encontraban dentro del coche, y desde luego, no vas a pedir a los terroristas que se recorran las plantas del aparcamiento para no hacerle pupa a nadie, que bastante tienen los pobres con tanta cámara de seguridad. Singular, no: sólo extravagante.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Es que al final todo es un escándalo y lo que no, un despropósito, y por cada cosa normal que alerce en un medio, el resto es llanto y crujir de dientes. Hace un par de días creo que era el diario "El Mundo" el que sacaba una doble página con todos los derroches de todos. Y no pasa nada. Los directivos que han hundido algunas cajas de ahorro, se reparten finiquitos multimillonarios -120 millones entre 20 directivos- y no es que lo hagan a escondidas, no; es que se resulta que el Banco de España ha autorizado semejante latrocinio. Y no pasa nada. Hay extrañas citas en gasolineras propias de una película de espías entre un ministro y un presunto sinvergüenza. Y no pasa nada. Bueno sí: que al candidato Rubalcaba le da un aire y mira a los ojos del padre del ministro y les segura que tienen un hijo honradísimo y trabajador las 24 horas del día, cosa que lo padres, estoy seguro, no dudaban. Y así podríamos seguir con una lista de disparates y con esa coletilla final que es la que de verdad duele: y no pasa nada. No pasa nada porque se inauguren dos aeropuertos y se cierren un mes después por inviables. Y cuando pasa, nadie se pregunta que si bien las formas no han sido las mejores- el fondo habría que planteárselo alguna vez.
Me refiero al disparate formal de Durán sobre el PER de Andalucía y Extremadura. Pero es que el PER es, o debería ser, a estas alturas otro disparate. Sin entrar en los motivos aducidos por Durán ni en la forma de expresarlo -en ninguno de los dos casos estoy de acuerdo con el líder de CIU- lo que no puede ser en una España que ha llegado a ocupar la octava posición en la economía aunque hoy pinten bastos, es que se haya mantenido el PER desde que lo creara Felipe González ¡en 1986! Son 25 años subsidios en lugar de creación de empleos que dieran a los jornaleros la oportunidad de un trabajo mejor remunerado y desde luego más digno. No han hecho nada ni el Gobierno Andaluz ni el Nacional. Y si han hecho algo, ha sido poco. Naturalmente no estamos en el mejor momento para plantearnos esto, pero el país ha pasado por tiempos de prosperidad en los que la pervivencia del PER -o como se llame ahora- tendría que haber sido una vergüenza para todos. Pero no pasa nada.
Y ahora que hablan todos reconsiderar el número de representantes políticos, ahí tienen al inoperante Senado, el ejemplo mas triste de la inutilidad que nos cuesta un ojo de la cara y que no sirve absolutamente para nada. Y lleva siendo así desde que se aprobó la Constitución. ¿Y qué? Pues eso: no pasa nada. Este es el país del nunca pasa nada, de la promesa que nunca se cumple, del problema que nunca se arregla. Pues vale. A ver hasta cuando dura.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
¿Saben que hay 67 millones de niños sin escolarizar en todo el mundo? Y de esa cifra el 53 por ciento son niñas. Dirán ustedes que a qué viene este cambio de tercio, que por qué no escribo sobre la campaña electoral, sobre las desafortunadas declaraciones de Duran LLeida sobre los andaluces, o sobre ese run-run que escuchamos en los últimos días sobre que el fin de ETA está más cerca que nunca, o quizá sobre la caza que se ha desatado para acabar con José Blanco, o tantos y tantos otros temas. Pero es que hay ocasiones en que hay que hacer un alto en el camino y separar la hojarasca, hacer caso omiso del ruido y echar una mirada a lo fundamental. La educación lo es. Por eso cuando me llaman de "Entreculturas" me siento en la obligación de hacer ese alto en el camino porque es la ONG por excelencia dedicada a la educación, y a la que Naciones Unidas le ha encargado la educación de los niños incluso en las condiciones difíciles de los campos de refugiados y desplazados.
"Entreculturas" forma parte de la Coalición Española para la Campaña Mundial de la Educación, una coalición que forma parte de una coalición mundial en la que participan ONG"s, sindicatos de enseñanza, gobiernos y Naciones Unidas, y que precisamente este martes van a presentar un informe sobre la situación de la educación en el mundo. La primera señal de alarma es con la que empezaba el artículo: en el mundo hay 67 millones de niños sin escolarizar. Pero desgraciadamente en esa cifra más de la mitad son niñas.
Y es que en la mayoría de los países del llamado Tercer Mundo ser mujer continúa siendo un handicap. Poco a poco se está consiguiendo que se escolarice a las niñas en educación primaria, pero ¡ay! en cuanto la crías tienen que pasar a la educación secundaria entonces desaparecen de las aulas. Por eso esta coalición mundial para la educación quiere concienciar a los gobiernos y a la sociedad de la importancia de quebrar esta tendencia. En el estudio se asegura que países como Ecuador o Banglades han hecho grandes esfuerzos por incorporar a las niñas al sistema educativo, mientras que en el Congo o la República Centroafricana el número de niñas escolarizadas es casi anecdótico.
Pero quizá uno de los puntos más interesantes del estudio es la constatación de que en aquellos lugares donde las niñas están escolarizadas hay menos posibilidades de que posteriormente puedan contraer el Sida, precisamente por esa educación recibida. También se ha constatado que las niñas que han recibido educación y posteriormente se convierten en madres logran un índices de supervivencia de sus hijos por encima de los cinco años, o incluso que la renta per capita suele subir hasta un 0,3 por ciento en aquellos países en que sus niñas acceden a la educación secundaria.
No quiero abrumarles con cifras y datos, sólo pretendo a través de este artículo hacerles partícipes de algo tan sustancial como lo es la campaña mundial por la educación. Porque la educación nos beneficia a todos, y porque los países en que son importantes sus índices de niños sin escolarizar son países condenados a la miseria. Educar es una prioridad, y no hay mejor inversión que la de en educación. De ahí la importancia de esta coalición mundial para la educación que ha lanzado una llamada de alarma: hay 67 millones de niños en el mundo que hoy no irán a la escuela.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
¡En menudo avispero se ha metido el dirigente catalanista J.A. Durán Lleida a cuenta del mayor tópico de los muchos que lastran la imagen de Andalucía! Durán es de los que creen -o, por lo menos, así lo dice- que los jornaleros andaluces son unos vagos que viven de las subvenciones que aportan los catalanes laboriosos. Entiendo que esta es la interpretación más ajustada al sentido de sus palabras cuando en registro mitinero proclamaba que mientras los payeses catalanes se veían obligados a dejar la fruta en los árboles en Andalucía los jornaleros -que según él, cobran el PER- se tiran el día en bar.
Las respuestas a tan destempladas palabras han formado una catarata. Quien le ha llamado xenófobo, quien ignorante y quien hasta señorito, recordándole que vive buena parte del año en uno de los hoteles de cinco estrellas más afamados de Madrid y al tiempo que se permite zaherir a quienes ni de lejos llevan su tren de vida.
No es mi intención añadir más agua a ese torrente de denuestos. En honor a la trayectoria política del señor Durán, un político moderado que nos tenía acostumbrados a intervenciones preñadas de sensatez, creo que habría que darle una oportunidad para rectificar. Rectificar y pedir disculpas a los miles de andaluces que a través del sistema de peonadas perciben legalmente un minúsculo subsidio con el que hacer frente a una situación laboral precaria que en el campo andaluz es poco menos que endémica. Subvención, por cierto, mucho menor en cuantía que la que reciben los empleados de la SEAT de Martorell (Barcelona) con quienes la empresa, tradicionalmente, concierta planes de jubilación anticipada... con cargo al erario al que contribuimos todos los españoles, no sólo los catalanes.
Subrayo este detalle, pero no olvido la cuestión de fondo. En términos históricos, hablo de las tres últimas generaciones, Cataluña cimentó su prosperidad fabril, industrial y comercial en los diversos planes estatales de desarrollo que primaron a Cataluña y al País Vasco con copiosas inversiones; inversiones que no llegaron a otras partes del país. Ayuda estatal privilegiada y mano de obra barata suministrada por la emigración. Obreros procedentes de todas las regiones de España; sobre todo de Andalucía, la "novena provincia". En esas plusvalías nacidas, como digo, de manos andaluzas, murcianas, gallegas, aragonesas o castellanas basó Cataluña su prosperidad de hace unas décadas. Durán no ignora estas circunstancias. Aunque el daño ya está hecho, creo que tendría que pedir disculpas.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Primero Artur Mas, ahora Durán i Lleida, la derecha catalana no para de sacudirle a Andalucía. Que si a los niños andaluces no hay quien les entienda cuando hablan, que diríase que lo hacen en swahili, que si los parados del campo se gastan el subsidio en las tabernas... Y todo para defender el buen castellano que acaban aprendiendo nadie sabe dónde los niños que en Catalunya estudian sólo en catalán, y para justificar sus recortes sociales en base a lo feo que les parece eso de los subsidios en cualquiera de sus modalidades. Seguramente sería inútil preguntar a los señores Mas y Durán i Lleida qué creen ellos que sería Catalunya de no haber recibido masivamente el trabajo, el talento, el sacrificio, la devoción y la lealtad de Andalucía, representada en los centenares de miles de emigrantes que fueron arrojados de ella por el hambre y hallaron en Catalunya la tierra de promisión. Andalucía y Catalunya. Ambas se deben mucho, razón por la que, pese a estos políticos de la derecha catalana menos ilustrada y liberal, están en paz.
Tenemos esa cosa nacionalista tan rancia de vilipendiar al otro para elevarse sobre él, pero también esa otra del desprecio que en España han sentido secularmente los ricos por los pobres, hasta llegar a considerarlos una raza inferior. En esto no pueden negar Artur y Josep Antoni ser netamente españoles. Indigna a Alfonso Guerra, que parece volver a acordarse un poco de sí mismo en ésta pre campaña, que un tío que vive en el Hotel Palace (Duran en Madrid) clame contra los 400 euros al mes que perciben jornaleros cargados de hijos. Es para indignar, sin duda, aunque en el fondo de esta degradación del mensaje de CiU hay algo más: su impericia contra la crisis económica desde su responsabilidad autonómica de gobierno, la grosería de sus "ajustes" (¡cerrar ambulatorios!) y el rápido agotamiento de su alternativa política antes unas generales. A falta de otros recursos, acuden al desván donde guardan sus galas nacionalistas, y les sale una cosa ajada y polvorienta.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Así salió Mariano Rajoy de la Convención que los populares han celebrado durante el pasado fin de semana en Málaga. Todo fueron loas y parabienes para el líder popular al que cuando sólo faltan cuarenta días para la cita con las urnas, todas las encuestas coinciden en darle como claro vencedor, incluso con una holgada mayoría absoluta. La situación más similar a la que está viviendo el PP y Rajoy estas semanas es la experimentó el PSOE y Felipe González en los meses previos al 28 de octubre de 1982, cuando el clima de cambio político en España se instaló como una verdad irrefutable después de que la UCD de Adolfo Suárez pilotara la transición política en nuestro país.
La política y los ciclos que esta atraviesa tienen estas cosas. Hace muy pocos meses se pensaba que Alfredo Pérez Rubalcaba era, no sólo el mejor candidato a la Presidencia del Gobierno que podía presentar el PSOE, sino el único capaz sino de ganar las elecciones, al menos de evitar el descalabro de los socialistas. Y aunque nada seguro se pueda afirmar hasta que en la noche del 20-N se contabilice el último voto, todo apunta a que el PSOE puede cosechar un resultado peor que el que obtuvo Joaquín Almunia en el 2000 cuando la mayoría absoluta de Aznar.
Volviendo al cónclave popular de Málaga, aunque se había anunciado que la reunión serviría para conocer los puntos principales del programa electoral, al final esto ha quedado aplazado unos días y el foco se ha centrado en potenciar el perfil presidencialista de Rajoy. Se puede entender que el candidato popular no quiera, a cuarenta días de las elecciones, empezar a enumerar las medidas drásticas que tendrá que tomar al minuto siguiente de entrar en el Palacio de la Moncloa. Primero, porque por sentido común y por prudencia es lógico que antes quiera conocer directamente como están las arcas del Estado, aunque todo el mundo sabe que están muy mal. Y en segundo lugar, porque los malos tragos se pasan mejor cuando tienes ya la capacidad de utilizar el BOE que estando en la oposición.
No es precisamente un camino de rosas lo que le espera al líder popular si al final gana las elecciones. Más bien será un camino de espinas. A la grave crisis económica habrá que añadir otra de tipo institucional, con unos nacionalismos -vasco y catalán- que seguirán con sus planteamientos secesionistas; con la presencia de ETA-Bildu en el Congreso de los Diputados; con un grave deterioro de instituciones básicas del Estado como el poder judicial. En fin, un panorama como para no dormir. Pero a pesar de ello, es entendible la euforia que transmiten las huestes populares. Después de haber perdido de una forma un tanto sorpresiva las elecciones de marzo de 2004 ahora se ven a las puertas del poder. Y eso a todo el mundo le gusta.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Resulta que dos millones de franceses, sedicentes simpatizantes de la izquierda -vaya usted a saber_ y no necesariamente militantes del socialismo, acudieron este domingo a votar a su candidato preferido como contrincante de Sarkozy en las próximas elecciones presidenciales. Unas primarias abiertas en toda regla. Lo que menos importa es quien ganó -uno del "aparato" típico, Hollande- en la masiva votación, para participar en la cual había que pagar un euro; lo que me maravilla es el método.
Acostumbrados por acá, como estamos, a que las primarias, donde se celebran -que es en el PSOE-, están llenas de trabas, trucos, irregularidades, vetos, avales logrados quién sabe cómo, no deja de sorprender que los vecinos del norte den voz y voto a cualquiera, a cambio de solamente el pago de un euro, lo que supongo que no habrá venido mal a las arcas del partido, que se enfrenta a una dura precampaña electoral.
Sí, tengo que confesarlo: siento envidia. Jamás diré, como algunos exagerados dicen, que España no es una democracia. Claro que lo es. Lo que ocurre es que hay otras democracias más imaginativas, más libres, en las que maniobras orquestales en la oscuridad no dejan en la cuneta a un posible candidato a la Generalitat, como en Valencia, porque no ha logrado unos avales que jamás deberían haberse exigido. O, peor, donde una precandidata a la presidencia del Gobierno tira entre sollozos la toalla por razones de política interna "aparatista" -vamos a llamarlo así_ que aún nadie ha explicado suficientemente a los ciudadanos.
Qué quiere que le diga: yo también hubiese pagado un euro por haber podido votar. O dos, si me hubiesen dejado hacerlo en los dos principales partidos nacionales. O hasta tres, si... En fin, allons enfants.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Las respectivas actuaciones estelares de los candidatos en liza, Rubalcaba en Orense y Rajoy en Málaga, clavetearon sus respectivas estrategias electorales el pasado fin de semana. El aspirante socialista volvió a presentar a las autonomías gobernadas por el PP, con dedicatoria especial a Galicia, como avanzadillas de la demolición del Estado del Bienestar. Y el líder "popular" se volvió a mostrar generoso en su declaración de intenciones y parco en sus propuestas.
También se reconfirmó otra de las características de esta precampaña electoral del 20-N. Me refiero a los denodados esfuerzos de Rubalcaba por hacerse el encontradizo con Rajoy y los de Rajoy por evitarlo. Lógico. Como en el ajedrez, el candidato socialista juega con blancas, está obligado a tomar la iniciativa, a atacar las posiciones del adversario. En cambio el líder del PP juega con negras. Después de haber ganado todas las partidas en las encuestas y en la percepción general de los ciudadanos, lo suyo es esperar sin arriesgar.
Rubalcaba pide a los votantes que descifren los silencios de Rajoy en la locuacidad de otros, como Núñez Feijóo, Esperanza Aguirre, Javier Arenas, Dolores de Cospedal o González Pons. Una forma de descubrir que "PP y PSOE no son lo mismo". Otra de las coordenadas fijas en la hoja de ruta del candidato socialista: inculcar en el electorado la idea de que en estas elecciones más que nunca, y ante el sesgo de la crisis económica que nos atenaza, el desenlace será ideológico. Es decir, con recetas claramente de derechas o claramente de izquierdas.
En cuanto a la actuación estelar de Mariano Rajoy en la convención política del PP celebrada este fin de semana en Málaga, todas las referencias mediáticas la presentan con rara unanimidad como un evento aclamatorio del presidente del Gobierno "in péctore" pero sin propuestas concretas, aunque la reunión se había pensado como precursora del programa electoral del partido. Los barones y dirigentes del PP se deshicieron en elogios al candidato pero no hubo propuestas programáticas. Se ha decidido dejarlo para más adelante.
A Rajoy le cuadra el chiste de la escultural rubia que parecía muda. Tenía un defecto en la voz que ridiculizaba su expresión verbal y no quería delatarse. Mejor callada, porque si habla la caga, dice el chiste. Aunque la rubia no era idiota la táctica tiene fecha de caducidad. Antes o después no le quedará otra que hacer uso de la palabra, previo paso por el logopeda.
La afonía de Rajoy es selectiva. Depende, diría él. Mientras las apuestas le pongan en Moncloa sin bajarse del autobús, mejor ser generoso en intenciones y parco en compromisos. Es lógico. A cierto dirigente socialista le he escuchado: "Yo también haría lo mismo".

REVISANDO LAS DOS LEGISLATURAS SOCIALISTAS.
FELIPE, RUBALCABA Y ZAPATERO
Felipe, Rubalcaba y Zapatero
son una nada santa Trinidad
pues son más bien la gran calamidad
que ha descargado sobre el pueblo ibero.
Por ellos es España un avispero
que ya olvidó lo que es fraternidad,
y ha sido tan notoria su maldad
que hoy ya somos un pueblo pordiosero.
Felipe ofrece su cálida bocaza
de abuelo cebolleta con presteza
Rubalcaba en España, con certeza,
es el rey de la trampa y la añagaza
y Zapatero no tiene cabeza
porque lo suyo es una calabaza.
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Por Salvador Freixedo
✉ freixedo@terra.es
(4/10/2011)
Miguel Higueras.-
Aunque el objetivo de la enseñanza debería ser espolear la curiosidad y guiar al alumno para que descubra lo que quiere saber, su fracaso se calibra en el porcentaje de estudiantes que abandonan sin completar el ciclo académico en que estén matriculados.
Es un recurso meramente estadístico para medir el acierto político de los gestores del sistema educativo, sin tener en cuenta la satisfacción del estudiante por lo que ha aprendido ni la idoneidad del conocimiento teórico adquirido para desenvolverse en el mundo real que lo espera fuera de las aulas.
El sistema de enseñanza, como está montado, se mide por la proporción de alumnos que consiguen el título académico al que aspiren. Su fracaso, por los que desisten de obtenerlo.
Es también otra herramienta estadística—la cantidad que se invierte por alumno—la que usan los burócratas políticos y sindicales de la enseñanza para valorar el sistema educativo.
A mayor inversión por alumno, enseñanza de mayor calidad.
La realidad desmiente ese axioma.
Desde finales del verano, coincidiendo con el arranque de la inminente campaña electoral, la aportación pública al sistema educativo la están presentando los burócratas de la enseñanza como piedra de toque para inclinar el voto hacia sus mentores del Partido Socialista y disuadir a los electores de que se inclinen por el Partido Popular.
Andalucía, el feudo que todavía queda a los socialistas, es para los burócratas de la enseñanza el ejemplo a imitar. Madrid, donde el Partido Popular prepondera, es ejemplo de gestión pública de la enseñanza que debería evitarse por todos los medios.
Datos de un estudio de de Juan M. Lacasa en Magisnet, órgano del magisterio, con datos del ministerio de educación:
Fracaso escolar en Andalucía, 34 por ciento (34 alumnos de cada cien abandonan el ciclo en que están matriculados antes de obtener el título acreditativo)
Fracaso escolar en Madrid: 29 por ciento.
Inversión por alumno, según estudio en el mismo órgano informativo firmado por Adrián Arcos: Andalucía, 3.988,76 euros por alumno/ Madrid, 3.875,82 euros por alumno.
El abandono antes de acabar el ciclo en que el alumno esté matriculado es un baremo tan arbitrario para calificar de éxito o fracaso el sistema educativo como el del gasto por alumno: lo demuestra que Andalucía, gaste casi cien euros más que Madrid y el abandono es cinco puntos porcentuales más elevado.
Está claro que a mayor asignación por alumno no corresponde necesariamente una educación de mejor calidad.
Hay una duda razonable basada en el desvío de fondos para otros fines que los presupuestados: ¿todo el dinero asignado a gastos educativos se destina a la enseñanza?
Es posible también que la evanescencia del carácter derivada de ameno clima andaluz, en contraste con el hosco entorno ambiental de los madrileños, empuje a los primeros a la sensualidad del ocio y a los segundos los comprima en el rigor conceptual del aprendizaje teórico.
Puede que la disciplina académica sea más estricta en Madrid que en Andalucía o, a lo mejor, la actividad docente de los enseñantes de Madrid encuentran menos amparo en los burócratas políticos y sindicales para justificar su ineficacia.

MADRID, 08 (OTR/PRESS)
Mariano Rajoy parece llamado a ser mejor presidente que candidato y para que no quepan dudas tampoco en la convención de Málaga dio pistas de su glamour como aspirante. Rajoy apeló a la concordia -"quiero ser el presidente de todos los españoles, no solo de los militantes del Partido Popular", dijo con énfasis- pero no concretó sus propuestas, lo cual solo cabe interpretar como una manera de no asustar a nadie y de sumar a cuantos más, mejor. La previsible victoria del PP el 20-N -Rajoy se muestra, de hecho, como si ya hubiera ganado las elecciones- da pie para que se hable más de ministrables, empezando por Gallardón, que de programa de gobierno.
El objetivo del PP no es otro que obtener la mayoría absoluta, a sabiendas de que probablemente tendrá que tomar decisiones duras, como ya hizo Zapatero en su segunda legislatura. Es lo que hay, y lo que hay en España hoy es muy poco: poco trabajo, poco dinero y poco margen de actuación.
En la convención programática sin programa hubo buenos propósitos pero no soluciones concretas a los problemas de España, ni menos aún promesas. Mariano Rajoy trata de llegar a la Moncloa con las manos libres, de manera que haga lo que haga nadie le pueda reprochar nada. Es comprensible en su papel de líder electoral, incluso puede explicarse en parte como producto de su desconocimiento de posibles realidades ocultas, pero no por ello deja de constituir un importante déficit político del PP y a este paso del conjunto del país.
Claro que el candidato del PSOE, Rubalcaba, tampoco va más allá que Rajoy cuando dice que si los españoles le dan su confianza, lo primero que hará será sumar a todos en un pacto por el empleo. A unos y otros les cuesta decir lo que nadie quiere oír: el ajuste puede hacer necesario subir los impuestos y rebajar los salarios. El día que sepamos que hará el futuro Gobierno con el IVA y el IRPF sabremos hasta qué punto se mantendrá el Estado de bienestar.

MADRID, 08 (OTR/PRESS)
Asistí a la convención con la que el PP culminaba, el sábado en Málaga, la serie de actos con los que en teoría se delineaba el programa electoral del partido. Lo cierto es que he escuchado pocas propuestas verdaderamente novedosas --tampoco las escuché en la convención del PSOE la semana pasada--: todos sospechamos que las medidas que habrá de adoptar el próximo presidente del Gobierno las desconoce hasta él mismo, tan cambiante y difícil es la situación. Y así, difícil, la definió Mariano Rajoy este sábado, cuando clausuró la "cumbre" de su partido ante casi tres mil personas en la ciudad andaluza.
Las cosas están, dijo Rajoy, "difíciles pero no imposibles". Hizo un llamamiento a la concordia y aseguró, puesto ya en plan de inminente inquilino de La Moncloa, que gobernará para todos, porque "el PP no es enemigo de nadie". Pienso que nunca había escuchado a Rajoy tan seguro de cuál será su futuro, y hasta diseñó cuál será su "estilo de gobierno". Gobernará, dijo, sin improvisaciones, con valentía, desde el diálogo, "sin forzar a los españoles a elegir entre bandos y trincheras".
Era un buen discurso, mucho menos agresivo que el que, por ejemplo, le antecedió, a cargo de Javier Arenas, que no pudo evitar caer en la tentación de hablar de "ministros y gasolineras", para regocijo de los asistentes. Cierto: Rajoy está reservando el anuncio de las medidas tangibles y concretas, pero ya digo que ese es tema que no puede tomarse muy en serio, porque va a ser la coyuntura, esa crisis que nos atenaza, y no sólo a los españoles, la que dicte los próximos pasos a dar. No, no lo va a tener fácil Mariano Rajoy cuando, allá por el veinte de diciembre, se instale en La Moncloa para ejercer ese gobierno que él dice que quiere que sea de concordia y ojalá lo sea.

MADRID, 08 (OTR/PRESS)
Los datos, que se confirman cada día, de las asignaciones de jubilaciones y sueldos escandalosos de directivos de Cajas de Ahorro intervenidas por el estado, se hacen cada vez más insoportables.
En medio de la mayor crisis económica de la democracia, con cifras de paro que cabalgan hacia los cinco millones de desempleados, las instituciones del estado asisten impávidas a ésta obscena demostración de rapiña sin atreverse a intervenir.
Algunas consideraciones:
Las cajas de ahorros son, o casi mejor, eran, instituciones públicas, provenientes de arcaicos sistemas financieros, sin accionistas y sometidas, en la mayor parte de los casos, a opacos sistemas de administración dependientes de poderes políticos o eclesiales.
Definidas de carácter financiero benéfico, han acabado siendo en muchos casos refugio de amiguismos y de poderes inaccesibles al control de los ciudadanos. Su gestión ha sido más dirigida a satisfacer intereses políticos y corporativos que a beneficiar al conjunto de la sociedad.
Algunos de estos gestores debieran ser juzgados por haber llevado las cajas a la ruina; sin embargo se han auto asignado gratificaciones insoportables aún en el caso de que las hubieran sido gestiones brillantes.
El Gobernador del Banco de España, el Gobierno del PSOE y las comunidades autónomas, con responsabilidades directas en el control de estas cajas, no hacen nada por recuperar el dinero sustraído ni por castigar a estos individuos.
La legitimidad del poder pende de un hilo. Y lo ocurrido en estas cajas puede ser la prueba del algodón de este sistema de intermediación y representación política.
Si nuestros representantes no tienen capacidad ni voluntad para impedir estos saqueos no van a conseguir el reconocimiento ni el respeto de los ciudadanos.
El 20-N puede haber un cambio del sistema de representación si muchos ciudadanos modifican sus votos tradiciones y los conducen hacia la abstención o votos alternativos al PP y al PSOE. No es un disparate pensar que esto pueda ocurrir a la vista del descrédito de nuestra clase dirigente y del hartazgo social por estas irregularidades insoportables.

MADRID, 08 (OTR/PRESS)
Las dudas sobre la banca europea sobrevolaron esta semana las bolsas. Muchas entidades van a necesitar recapitalizarse y Europa busca las fórmulas. Pese a todo, el IBEX ha encadenado dos semanas en positivo y ha tocado máximos en dos meses. El lunes iniciará la sesión cerca de los 8.800 puntos después de sumar en las cinco sesiones una ganancia cercana al 3 por ciento. En el lado positivo, unos mejores datos sobre la evolución de la mayor economía del mundo lo que ha propiciado la creación de 103.000 empleos, aunque no haya sido suficiente para que la tasa de desempleo baje del 9 por ciento.
Parece que Grecia ha dejado de estar en primer plano. No así las consecuencias de su desastrosa marcha cuyo impacto sobre el sector financiero es ahora la preocupación mayor. Las reuniones y declaraciones se han sucedido. Hay empeño en que la banca europea no sufra un nuevo colapso que, sin embargo, ya se ha visto en el banco franco-belga Dexia, entidad que había pasado con nota los test.
En España, dos acontecimientos de última hora cotizarán el lunes y habrá que ver qué ocurre. Por un lado, la decisión de la agencia de calificación Fitch de rebajar dos escalones la solvencia de la deuda de España. Dice Fitch que nuestro país tiene problemas de crecimiento y de deuda excesiva en algunas comunidades autónomas. Las presiones para la financiación van a ser enormes y más caras y tendrá seguro su efecto negativo en la prima de riesgo, que estos días había logrado mantenerse en torno a los 300 puntos básicos. Además, el Banco Popular y el Banco Pastor anunciaban la absorción del segundo por el primero para convertirse en la quinta entidad del país.
De esta forma queda claro que aún no hemos visto ni mucho menos todo lo que ocurrirá en el sistema financiero español y no sólo en las cajas de ahorro. Las dudas sobre los efectos de estas dos noticias están por ver, pero desde luego no esperemos nada bueno para la apertura del lunes. Habrá que seguir teniendo paciencia, aprovechar las oportunidades y no perder los nervios.

MADRID, 08 (OTR/PRESS)
Del programa electoral con el que piensan gobernar España, poco, muy poco han contado los dirigentes del PP, reunidos en su Convención de Málaga. Como algo había que hacer, además de buscar sinónimos del temido término "recortes" que signifiquen lo mismo pero no suenen tan mal, han sacado a pasear a las viejas glorias como Aznar o Federico Trillo, guardianes de las esencias de la derecha de toda la vida.
Desde la utilización del terrorismo como argumento de campaña electoral (que tanto gusta a Aznar) a la propuesta de recuperar la cadena perpetua solo para futuros delincuentes (con ese toque demagógico tan afín a Trillo), de momento, lo conocido, huele a un regreso al pasado conservando "el estado del bienestar pero con sacrificios".
Se comprende la falta de entusiasmo del personal que va a acudir a las urnas a la desesperada, buscando una salida a tanto desastre económico y se van a encontrar, como ya ha advertido Rajoy, con la dura realidad de que no existen los milagros. Gobierne quien gobierne vienen tiempos duros para todos. El paro no se va a recuperar mientras no haya crecimiento económico por encima del 2% y para eso aún faltan años de apretarse el cinturón.
Eso en el terreno económico. En el de las libertades es donde el regreso al pasado se vislumbra con más claridad. Del mismo modo con que la dirección del PP guarda celosamente sus recetas para salir de la crisis, va dejando caer, sin mucho ruido, su pretensión de anular la Ley del aborto. Ana Pastor, una voz autorizada, aseguró que van a derogar la "ley de 2010 porque nadie la pedía". ¿Se referirá solo a la reforma última?
En Valencia, el sustituto de Francisco Camps, Fabra, quiere modificar la norma autonómica para, saltándose la Ley de Montes nacional, autorizar construcciones en terrenos que hayan sufrido incendios forestales. Precisamente la Ley de Montes, tratando de evitar que el país ardiera por los cuatro costados cada verano en incendios intencionados con el objetivo de recalificar suelo forestal, dicta que no se podrá dedicar a otra cosa que a la recuperación de la cubierta vegetal durante treinta años. Fabra debe pensar que el paisaje de su comunidad no está, todavía, lo suficientemente machacado.
Sobre el matrimonio homosexual pesa un tupido silencio, es un tema incómodo, sobre el que hay orden es de no hablar. El día después de las elecciones se sabrá si desaparece como figura legal o no. Por si acaso, algunos alcaldes están ofreciendo a parejas gays matrimonios exprés antes de que llegue la posible prohibición. Y todavía no sabemos casi nada...

MADRID, 08 (OTR/PRESS)
La cita en Málaga del PP ha sido un auténtico hervidero. De los mensajes y discursos ya han dado buena cuenta todos los medios de comunicación pero más allá de los mensajes lanzados, de la fugaz pero siempre polémica , presencia de Aznar o de las quinielas sobre posibles ministros, se puede afirmar que la convención del PP ha sido la convención de Mariano Rajoy que sin mover una ceja y muy en su estilo está descubriendo en los últimos tiempos la cantidad de amigos y admiradores que le surgen allí donde menos se lo espera.
Rajoy, al igual que Rubalcaba, tiene ya muchos trienios en esto de la política y sabe por experiencia que no hay dulces derrotas. El ya ha tenido alguna y por eso, si gana las elecciones como indican todas las encuestas, llegará ya llorado a Moncloa. Será Presidente de Gobierno con la inocencia perdida.
Ha sido la convención de Rajoy y para Rajoy porque después de una larga travesía interna _y externa_ y gracias a una perseverancia y paciencia digna de admiración hoy es ante los suyos ya alguien indiscutible incluso para los que hasta hace apenas unos meses le discutían. Es verdad, que las elecciones no las gana la Oposición, sino que las pierde el Gobierno, pero en el caso que nos ocupa cabe hacer alguna matización. Si Rajoy gana las elecciones será, sin duda, por la derrota del PSOE pero también por su triunfo indiscutible dentro de su propio Partido.
Basta comparar la Convención de Málaga con el Congreso de Valencia. En la capital del Turia faltaba calor incluso cuando se aplaudía y en los pasillos el ambiente era de puntos suspensivos. Rajoy llegó con alguna herida y sabía que aún le esperaba un camino lleno de piedras.
Hoy, cuando el aroma del poder se palpa en el Partido Popular, deberían hacer acto de contrición aquellos que no hace mucho cuestionaban, cuando no despreciaban a Rajoy y hoy le aplauden como si fueran "marianistas" de toda la vida. La expectativa de poder obra milagros de manera que sin mover una ceja se pasa del cuchicheo crítico al más absoluto de los entusiasmos. Málaga ha sido posible pese a ellos . Así es la política. Miren a Zapatero. Aclamado durante mucho tiempo y hoy casi escondido por los suyos propios.
Rajoy ha llegado a Málaga y se va de Málaga con el camino interno ya recorrido y después de haber sorteado piedras y pedruscos. Ya no hay puntos suspensivos, sino auténtica algarabía y quienes en Valencia no se acercaban demasiado por si acaso, en Málaga se han pegado por estar más cerca del líder que nadie, un líder que en los últimos tiempos tiene un gesto una pizca circunspecto porque es consciente de la que se le viene encima si finalmente come el turrón en Moncloa.
Ahora le queda recorrer ese otro camino que en realidad es ya el último tramo de su último intento. Todo apunta a que el balcón de Génova el 20N se va a quedar pequeño porque ya en Málaga no cabía un alfiler. Es de justicia que , sean cuales sean los resultados electorales, el Partido Popular reconozca sin paliativos la perseverancia de Rajoy. Un solo gesto de cansancio por su parte hubiera dado al traste con las expectativas de triunfo que hoy se palpa en el Partido Popular.

Vaya. Parece que estamos viviendo un dejà vu, pues nuevamente tenemos a un ministro socialista bajo sospecha. Y no por un tema menor que pudiera poner en peligro su honorabilidad por aquello de “La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo”, y los políticos deben llevan vidas ejemplares, sino por cobro de comisiones a cambio de agilizar la concesión de ayudas públicas a los laboratorios Nupel, propiedad Jorge Dorribo.
El guión tiene su origen en mayo de este año con la Operación Campeón, cuando se descubre que la empresa Nupel, propiedad de Jorge Dorribo, recibe subvenciones supuestamente irregulares del Instituto Galego de Promoción Económica (IGAPE), dependiente de la Consellería de Economía. La Operación Campeón implica también al director del Igape, Joaquín Varela, y al subdirector de Información Especializada, Carlos Silva, ambos en libertad con cargos y suspendidos de empleo y sueldo.
El empresario lucense protagonizó durante los últimos años una vida de excentricidades. Era de dominio público que llevaba un tren de vida por encima de sus posibilidades además de ser amante de todo tipo de lujos, como tener un jet privado y una escudería con un parque en leasing (alquiler con opción a compra), con más de cuarenta coches, entre ellos varios Porsche, Ferrari, Maserati, e incluso un Rolls Royce. Además hacía de intermediario entre algunas empresas y el Igape para conseguir subvenciones, presumiendo además de “tener hilo directo” con quienes las concedían. También se le relaciona con el mundo del narcotráfico. De hecho, el juzgado de Villagarcía decide detenerle con dos de sus colaboradores la noche de autos, tras mantener el imputado unas conversaciones telefónicas con varias personas vinculadas al negocio de la droga y descubrirse que preparaba un viaje a Portugal, cosa que alertó a los agentes de la Agencia Tributaria. En la actualidad, el empresario, en libertad provisional a condición de colaborar con la justicia, está imputado por fraude de subvenciones públicas, alzamiento de bienes, blanqueo de capital y fraude fiscal.
Con gente de este pelaje se relacionaba el diputado autonómico del PP y concejal por Oleiros, Pablo Cobián, obligado a dimitir –no es para menos, máxime en vísperas de unas elecciones generales—a quien Dorribo acusa de abrirle camino en la búsqueda de subvenciones a cambio de dinero (200.000 euros). También habría recibido comisiones el exconselleiro de Industria del Bipartito, Fernando Blanco (BNG) –que también renunció a su acta de diputado y a su candidatura de senador—, a cambio de facilitarle la obtención de partidas de dinero público (350.000 euros). El tercer político en lid es el ministro de Fomento, José Blanco a quien el empresario lucense declara haberle entregado 400.000 euros por medio de un primo suyo a cambio de agilizar las ayudas públicas. “Si tú te portas bien conmigo, yo me portaré bien contigo”, le habría dicho el Ministro a Dorribo. También le habría facilitado el contacto con dos empresas para viabilizar las subvenciones: Proitec, la consultora que supuestamente realizaba los informes para la Xunta para recibir las subvenciones y cuyos socios también fueron detenidos; la otra empresa recomendada fue Electricidad Espiñeira y Bran, propiedad del famoso primo del ministro Blanco. Con ayuda o sin ayuda, Dorribo recibió para sus empresas 5,6 millones de euros en subvenciones.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
La convención que el PP reúne en Málaga es el escenario de unas celebraciones para las que ese partido no ha contraído ningún mérito, puesto que todo se le ha regalado durante este tiempo que dura la crisis económica. El partido de Mariano Rajoy no ha aportado nada sustancial para la lucha contra esa crisis ni ha realizado esfuerzo alguno por suavizarla o por ayudar a que otros lo hicieran. El Gobierno socialista se ha equivocado muchas veces y ha tomado decisiones a mi juicio contrarias a lo que de verdad necesitaba España para salir del atolladero. Pero ese Gobierno al menos se ha esforzado en buscar soluciones, en intentar salidas, en tratar de encontrar los caminos para ir preparando la recuperación. El PP apenas ha salido del terreno de los improperios y de las acusaciones sin fundamento contra el Gobierno, lejos de colocar los intereses generales de España por encima de sus intereses partidistas y electoralistas. Pero la maldición de la crisis ha podido con todo, incluso con la clarividencia de muchos ciudadanos para distinguir méritos y deméritos de unos y de otros.
La convención de Málaga es un espectáculo de fantasías, de autocomplacencias, de vanas glorificaciones al líder presente y al anterior, de vaciedades, de incorrecciones, de disimulos, de ambigüedades. No vaya a ser que se les escapen unos votos por decir lo que de verdad piensan hacer si ganan las elecciones del 20-N. Lo último, lo del aborto, ni que sí ni que no, sino todo lo contrario. Mientras que las calles del país se convertían en las últimas semanas y días en los escenarios de la protesta contra los recortes de las comunidades populares y a favor de unos cambios esenciales a los que nadie se compromete desde la política, especialmente el partido que probablemente va a salir ganador de las generales. La representación de una farsa contrasta con la realidad corporeizada por miles y miles de ciudadanos indignados, sean o no del movimiento 15-M, lo que nos sirve una imagen de una España incomprensible y enfrentada consigo misma que no parece conducir a parte alguna. ¿Hasta cuándo?

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
Estábamos muy necesitados de una buena noticia y esta vino de la mano de María Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva, poseedora de 47 títulos nobiliarios, veinte veces grande de España y flamante novia a sus 85 años. Por un día todos los medios de comunicación se olvidaron de la crisis que nos asfixia, del fantasma de la corrupción que planea sobre el ministro Blanco y hasta de esa cifra maldita del paro que crece desbocada ante la parálisis de nuestros políticos.
La duquesa, después del "si quiero", no defraudó al respetable. Se debía a su publico y selló su momento estelar marcándose una rumba por sevillanas. Era su forma de celebrar que se había puesto el mundo por montera, de decir ante todos que había triunfado el amor, aunque lo que había triunfado antes era el dinero, que una vez repartido había conseguido vencer la oposición de sus propios hijos.
Todos los periódicos sin excepción dedicaron sus portadas a la boda del año con titulares variopintos desde el "alegre sí de la duquesa" al "baile de la recién casada" o la boda "cañí de los Duques de Alba". Todos contaron los detalles del evento poniendo énfasis en la edad del novio, un hombre 25 años menor que ella. Su edad y su condición de plebeyo, de funcionario discreto y gris, ha sido el argumento para la chanza y el chascarrillo, la excusa para el despelleje en los programas del hígado que, sin ese tipo de carnaza, no tendrían razón de ser.
Curioso país el nuestro, curioso patio de vecinos, de cotillas y huelebraguetas que cuando es un hombre quien se casa o se empareja con una mujer 25 años menor es objeto de alabanza y rendida admiración, pero si es una mujer la cosa se convierte en esperpento. Curioso país que sigue ahondando en su machismo recalcitrante haciendo distingos escandalosos, que finge querer y aplaude a la duquesa desinhibida, pero construye una muralla de clases para dejar claro que no es conveniente la mezcla con el populacho. Curioso país que le otorga al novio el tratamiento de "duque consorte" para a continuación definirla a ella como "aristócrata arrabalera" por haberse casado con alguien por cuyas venas no corre sangre azul.
Alguien ha dicho que las tres bodas de Cayetana han marcado y definen bien a la historia de la España contemporánea. La primera se celebro con gran boato con un personaje de rancio abolengo, que representaba bien el imaginario franquista. La segunda con un jesuita secularizado, muy refinado intelectualmente, que podría representar a la transición y esta tercera con un hombre anónimo que se ha convertido en personaje mediático, en el rey del segundo plano. No está mal visto el paralelismo, sólo que en este último capítulo que sea él y no ella quien asuma el papel de cenicienta del cuento de hadas, lejos verse como el argumento ideal para un final feliz, es un desenlace fallido porque no es el triunfo del amor sino del dinero. Curioso país, que ha conseguido durante 24 horas optar por el pan y circo de las cámaras las luces y los focos para darse un respiro ante la negra realidad.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
No sería la primera vez que un político de vuelo alto fuese pillado en falta, aunque no llegase a la inclusión en una causa judicial con desenlace condenatorio. Algunos no han sido condenados, ni procesados en algunos casos, y sin embargo han sido social y políticamente penalizados por una mala práctica o por un comportamiento poco ejemplar (¿recuerdan, por ejemplo, al ministro Fernández Bermejo?).
De modo que no es cuestión de escandalizarse porque el ministro portavoz del Gobierno y número dos del PSOE, José Blanco, pudiera estar en uno de esos casos. En este país ya descontamos nuestra particular cura de espanto a ese respecto. Lo chocante es que se le ponga bajo sospecha porque cierto empresario gallego, con el asesoramiento de un abogado enredador haya decidido unilateralmente ponerlo bajo sospecha sin otras pruebas que su palabra de imputado por fraude fiscal, alzamiento de bienes (meter la mano en la caja), falsedad documental y no sé cuantas cosas más.
Sostiene el mentado empresario, Jorge Dorribo, que hizo llegar 400.000 euros hasta el bolsillo de Blanco por las gestiones que éste hizo en los Ministerios de Sanidad y de Hacienda a favor de aquél. Pero resulta que en estos últimos días ha quedado demostrado documentalmente que las pretensiones de Dorribo fueron rechazadas.
Cierto que, a pesar de no haber obtenido lo que pedía el empresario, el ministro pudo haber llevado a cabo las gestiones solicitadas, pero no se entiende que habiendo resultado fallidas fueran finalmente recompensadas con 400.000 euros. No menos inverosímil es que el ministro, con su coche oficial y en presencia de la guardia civil, se citara en una gasolinera con el susudicho para cometer un delito (soborno, el cohecho, tráfico de influencias...).
En todo caso, y a falta de otros elementos de juicio, es la palabra del ministro Blanco, que niega haber recibido directa ni indirectamente cantidad alguna de Dorribo, contra la del empresario. Y ahí es donde entra la famosa sentencia machadiana de que la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. Por supuesto. Lo que pasa es que si el porquero nos sale mentiroso y manipulador no hemos hecho nada.
Admito que el relato del porquero, a pesar de sus antecedentes por conductas poco recomendables y ya pasadas por la cárcel, pudiera ser cierto. Pero tendrán que aparecer pruebas fehacientes y otras piezas de convicción. Las manejadas hasta ahora sólo han servido para practicar la caza contra el ministro portavoz del Gobierno. Y en cuanto a la calidad de dichas pruebas, me parece que insultan la inteligencia o han quedado totalmente desmentidas en los comunicados de los dos Ministerios concernidos.

MADRID, 7 (ORT/PRESS)
Cuesta asimilar que las cosas que se están diciendo de Steve Jobs, el fundador de "Apple" recién fallecido, puedan decirse de un ser humano. Para los hagiógrafos y los panegiristas, Jobs era, si no enteramente divino, sí mitad y mitad, como los semidioses de la Mitología. O como Prometeo, el héroe especializado en robarle cosas de gran aparato a los dioses para dárselas a los hombres. O como Luis Candelas con los ricos y los pobres, pero infinitamente más a lo bestia. Se ha dicho de él, bien que en el marco de excesos de todo obituario, que transformó en mucho mejor el mundo que habitamos con sus máquinas y sus inventos, cuando lo cierto es que Steve Jobs, un hombre de talento ciertamente, se limitó a acertar con la quincalla tecnológica adecuada a la deriva de los tiempos.
Sea como fuere, a mí me dio muchísima pena ver cómo sus seguidores le ponían velas virtuales en los altarcillos improvisados, aquí y allá en su homenaje, pues la imagen simbolizaba muy bien la destrucción del trabajo y de los oficios que trajo la dictadura informática. ¿Y los cereros? Para mí, que Jobs, tan despierto como era, no tenía la menor idea de que las velas y los cirios de toda la vida los hacía alguien. Alguien seguramente con una familia que alimentar, alguien con gusto en hacer lo que hacía. Si la gente es ya incapaz de ir a la tienda y comprar una vela, bien que fabricada probablemente en China con sustancias indescifrables, para simbolizar en su llama el aprecio por el personaje muerto, es que la gente está muy mal, por muy gracioso que le pueda parecer lo de la vela virtual encerrada en la tableta, una vela que, como esos suelos de gres que imitan el mármol y cuyas baldosas llevan todas la misma veta impresa, crepita e inclina su llama espasmódicamente, como un disco rayado.
Descanse en paz Steve Jobs, que al resto nos queda no sabemos cuánto, pero algo, de padecer en éste mundo todavía. Oyendo a Aznar, sin ir más lejos.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
Escribo desde la convención nacional del PP en Málaga. Los pasillos hierven de rumores. Todos creen saber qué ministerio ocupará, por ejemplo, Miguel Arias Cañete, cuál Enrique López, dónde parará Cristóbal Montoro, dónde Alvaro Nadal, cuánto despacho para Ruiz Gallardón... Sin duda, Rajoy tiene mucho para repartir entre sus fieles, porque el vuelco va a ser completo: departamentos ministeriales, empresas públicas, embajadas... Así que detecto nervios entre los "candidatos", aunque la verdad es que el oráculo, el hombre que será fuente de todo poder, el dedo omnipotente, aún no ha, que yo sepa, dicho ni pío. Menudo es, dicen quienes bien le conocen, Mariano.
Me lo decía uno de los asiduos a la peripatética de pasillos, alguien que suena bastante en las quinielas que, básicamente, nos inventamos entre los periodistas y los militantes, unos para que suenen los favoritos de los que esperan gracia, otros para desactivar nombres que para ellos serían peligrosos: "Hay que desengañarse", me decía, "porque hablan de mí, pero no conmigo". Pues eso, que tengo para mí que el gallego ejerciente nos tiene reservadas algunas sorpresas. Pero esto de las quinielas es, ya se sabe, un juego inevitable. Un juego que en el PSOE me parece que no se atreven ni a jugarlo.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
A estas alturas de la película, una palabra sobre los renuncios políticos de Zapatero quizá sea una palabra de más. Han sido tantos... Pero, en fin, como observador de la cosa pública, no queda otro remedio que anotar y glosar su último vaivén. Me refiero al acuerdo con Washington para que la base naval de Rota (Cádiz) sirva de estación logística al sistema de defensa antiaérea "Aegis", una versión modificada del escudo antimisiles ideado por Georges Bush Jr. y mantenido por Barak Obama. Zapatero que, como se recordará, inició su salto a la fama con un incompresible desplante a la bandera norteamericana, termina su paseo por la alfombra roja de la política española interpretando su nuevo papel de converso.
Para quienes en su día apoyamos la integración de España en la OTAN, pero recordamos la tensión política vivida en los días previos al dramático referéndum en el que Felipe González se jugó su carrera política, la ampliación de la colaboración militar con los EE.UU. no es una mala noticia. Cosa bien distinta es analizar el modo extravagante con el que el presidente del Gobierno ha llevado el asunto. El acuerdo se tejió a espaldas de la Comisión de Defensa del Congreso y culminó con el viaje presidencial a Bruselas, sede de la OTAN, para firmar el convenio, sin siquiera informar al Parlamento. Ha procedido de la misma manera que cuando decidió reformar la Constitución para introducir un límite al déficit. En aquella ocasión el candidato de su partido (Rubalcaba) se enteró del acuerdo con Rajoy cuando ya estaba hecho. Se dice que en esta ocasión ha sido informado, pero en su entorno critican, por inoportuna, la fecha elegida para culminar semejante acuerdo.
Tiene sentido el posible rebote de Rubalcaba, visto que el guión y los discursos de su campaña están plagados de guiños a la izquierda de su partido y a la que está situada más allá del propio PSOE y en ese mundo, como se sabe, todavía están vivos en la memoria aquellos carteles de "OTAN, no. Bases, fuera". Menudo regalo, pues para el candidato. Otro más y van... ni se sabe.
Volviendo al asunto de Rota y a la "conversión" de Zapatero al atlantismo, sólo cabe pensar que hemos tenido al frente del Consejo de Ministros a un político que llegó en agraz y se despide transmitiendo la sensación de que ha descubierto tarde que la política no era un juego. Desde luego, no aquél juego que en su día le hizo decir que cualquiera podía ser presidente del Gobierno de España.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
Una vez más, la Duquesa de Alba ha visto su sueño cumplido: casarse con Alfonso Díez. Su relación comenzó hace tres años y con el tiempo se fue consolidando, todo, a pesar de las críticas y de la constante oposición de los hijos de la Duquesa, quienes dieron su brazo a torcer cuando "la veinte veces grande de España" repartió su herencia entre sus vástagos.
Las cuentas son las cuentas y en cuestiones de herencias no hay protocolo que valga, más si añadimos que, la Duquesa de Alba tiene una fortuna valorada en 3.200 millones de euros y ocupa el quinto puesto entre los más ricos de España.
Transgresora, adelantada a su tiempo y ejemplo de libertad son sólo algunas de las definiciones que le atribuyen a la Duquesa de Alba, todo esto, aliñado con la admiración que inspira en algunos porque siempre ha hecho lo que le ha dado la gana. Pero yo me pregunto: ¿no es más fácil hacer lo que te dé la gana en la vida cuando tienes un patrimonio de 3.200 euros? En ese sentido no creo que doña Cayetana lo haya tenido tan difícil. Para algunas personas gozar de un espíritu libre es una utopía.
Más detalles de su vida y sus andanzas los conoceremos muy pronto, cuando el próximo 18 de octubre la duquesa presente sus memorias en el Alcázar de Sevilla. Unas memorias que prometen ser muy comentadas porque han sido escritas al dictado de la recién casada. Su libro será una especie de macroentrevista que bien se preciará de ser leída y analizada casi en cada línea.
La boda de la Duquesa ha suscitado no sólo el interés mediático nacional, también numerosos diarios internacionales han destacado en sus páginas y portadas la crónica del enlace. El acontecimiento ha dado la vuelta al mundo y periódicos americanos como el New York Times y el Washington Post, británicos como el "Daily Mail" y "The Guardian", italianos como "El Corriere Della Sera" y "Oggi" y otras televisiones como la BBC, se han hecho eco de la historia de amor de la duquesa de 85 años y el funcionario de 61.
En su tercera boda, la Duquesa de Alba rió, gozó, bailó, se sintió querida por el pueblo sevillano que acudió puntual a las puertas del Palacio de Dueñas para ser testigo del primer paseíllo que dio la novia del brazo de Alfonso Díez. Doña Cayetana se dio un baño de multitudes vitoreada por el público, en su mayoría femenino, señoras que seguro que añoran haber tenido una vida como la que ha tenido esta grande de España y olé. Soñar está al alcance de todos, el shock llega cuando despiertas.

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
¿Qué hacía el ministro de Fomento y número dos del PSOE hablando dentro de su coche oficial, parado en una gasolinera de Lugo, con un empresario gallego que ahora le acusa de haberle entregado 400.000 euros a través de un primo del ministro a cambio de favores para su empresa? El "modus operandi" no deja de ser chocante. Si lo que tenían que hablar no entrañaba ningún tipo de problema para el ministro, ¿por qué no le recibe en su despacho oficial en Madrid, o en la sede de la Subdelegación del Gobierno en Lugo, o manda a un subordinado a que atienda lo que el susodicho empresario quería plantear?
Las acusaciones del empresario Jorge Dorribo son de una enorme gravedad y de momento se han cobrado dos piezas: el parlamentario autonómico del PP, Pablo Cobián, y el ex conselleiro de Industria de la Xunta de Galicia, también diputado autonómico por el BNG, Fernando Blanco. Ambos han dimitido de sus cargos, por lo que la situación política del ministro Blanco se complica por horas a pesar de que hoy haya presentado en los juzgados de Lugo una querella contra el citado empresario por delito de calumnias.
No estará de más subrayar que la presunción de inocencia debe de acompañar a José Blanco y eso a pesar de que el mismo no siguió esa elemental norma democrática en otros supuestos casos de corrupción que salpicaron al PP, de forma especial el caso Gürtel en la Comunidad Valenciana. No hay más que tirar de hemeroteca para recordar lo que decía entonces el número dos del PSOE respecto a Francisco Camps y los trajes que este había recibido.
Las acusaciones del empresario Dorribo, realizadas ante la juez que lleva el caso y que por la condición de aforado del ministro remitirá el caso al Tribunal Supremo, llegan en un momento muy delicado para el PSOE: a cuarenta y cinco días de unas elecciones generales que según señalan todas las encuestas pueden suponer una debacle para los socialistas. Y por eso, Blanco puede haber pensado estos días que las desgracias nunca vienen solas. Puede haber sentido también una cierta soledad y haber echado de menos una defensa más contundente de quienes deberían haberse empleado más a fondo. Empezando por el candidato Rubalcaba que como principal argumento para defender a su compañero de partido ha utilizado el de comparar su honorabilidad con la de un empresario que ha estado en la cárcel.
No sé si Rubalcaba recuerda aquello que dijo el entonces ministro del Interior, José Luis Corcuera, del Director General de la Guardia Civil: "Roldan es un hombre honrado" veinticuatro horas antes de que salieran a relucir todos los trapos sucios del jefe de la Benemérita. Blanco tiene derecho a la presunción de inocencia, pero políticamente ha quedado muy tocado después de haber probado su propia medicina y de haber cometido la "chapuza" de recibir a un empresario en una gasolinera.

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
Izquierda Unida ha firmado un acuerdo con la Chunta Aragonesista y con varios partidos "verdes", amen de con Iniciativa por Cataluña, para así intentar asegurarse una mayor representación en las próximas Cortes. Y eso que IU, por sí sola, obtuvo en las últimas elecciones un millón de votos.
En realidad, Izquierda Unida es víctima de la actual ley electoral que castiga a los partidos de ámbito nacional y prima a los partidos nacionalistas. Así, a groso modo, eso es lo que pasa. A Unión, Progreso y Democracia, el partido de Rosa Díez, le sucede otro tanto de lo mismo. Es una formación penalizada por la ley electoral.
Sin embargo, mejor nos iría a todos si tanto IU como UPyD tuvieran los escaños de lo que realmente representan, o sea a una parte importante del electorado. Si IU y UPyD obtuvieran más escaños tendríamos un Parlamento más plural y sobre todo el juego de las mayorías y de las minorías y los posibles pactos de unos con otros estarían más repartidos y equilibrados. Y, sobre todo, el partido gobernante de turno, si no obtuviera mayoría absoluta, no tendría que recurrir de manera permanente a las minorías nacionalistas.
Es evidente que hace tiempo que debería de haber sido reformada la ley electoral, pero ninguno de los dos grandes partidos han tenido el valor de meterle mano al espinoso asunto. Espinoso porque una reforma pasaría, sin duda, por volver a dimensionar la presencia de los partidos nacionalistas en las Cortes Generales. Dimensionar no es otra cosa que tengan el peso que realmente tienen. No parece muy lógico que una formación con cien mil, doscientos mil votantes, sea determinante en la política española y una formación que tiene un millón de votos no lo sea.
El candidato socialista, Pérez Rubalcaba, ha prometido una reforma de la ley electoral para que los ciudadanos podamos "reordenar" las listas y votar a los candidatos en el orden que queramos. Es una propuesta interesante pero insustancial. Es decir no toca la médula de la actual Ley Electoral.
Nunca he comprendido la cerrazón del PSOE y del PP a intentar siquiera reformar la Ley Electoral y sobre todo el miedo atávico que parecen tener a los partidos nacionalistas. Ojo, no estoy diciendo que los partidos nacionalistas no tengan que estar representados, lo que digo es que su representación debe de ser realmente proporcional a su numero de votantes, ni más ni menos.
En cualquier caso, el acuerdo al que ha llegado IU con otras formaciones más pequeñas servirá a esta coalición para mejor aprovechar los votos que obtenga en las urnas y por tanto para conseguir más representación en el Parlamento. Y es importante la voz de IU, como lo es la de UPyD, por más que durante esta legislatura se les haya ninguneado.
Dudo mucho de que el PP, si gana las elecciones como auguran las encuestas, sea capaz de dar ese paso al frente para reformar la Ley Electoral, pero en mí opinión ha llegado la hora de superar algunas de las normas con las que se hizo la Transición. Y la Ley Electoral debería de ser la primera.

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
Dejo para los expertos la crítica sobre el corte, la textura y la caída del traje de boda de la novia; para los flamencólogos, la glosa sobre la pericia perdida en su arranque por sevillanas; a los sociólogos, el análisis sobre el deslumbramiento popular y mediático ante este tipo de acontecimientos, y a los teólogos, la explicación sobre cómo será una vida eterna, en la que cree firmemente la contrayente, con tres maridos a las espaldas. De la boda, supongo que sabrán a qué boda me refiero, sólo me llama la atención el valor de quien se pone el mundo por montera para vivir su vida como le convenga y remueve los obstáculos precisos para hacerlo y, sobre todo, la visualización de una realidad que, aunque aún sea excepcional y haya que rebuscarla en las esquinas de las estadísticas, no es una rareza.
Durante el siglo XX, los matrimonios en España evolucionaron desde aquellos en los que lo frecuente era una notable diferencia de edad del marido sobre la mujer hasta lo que los sociólogos denominan matrimonios homógamos, en los que los individuos tienden a unirse con otros de edades próximas que rara vez superan los tres o los cuatro años. Sin embargo, en el comienzo de este siglo, la evolución de la esperanza de vida, la normalización del divorcio y la superación de prejuicios sociales están favoreciendo un nuevo crecimiento en el número de matrimonios en la madurez en los que uno de los miembros de la pareja supera considerablemente en edad al otro. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística en el año 2009 se casaron 10.000 hombres y mujeres de más de 60 años, y de ellos casi 2.000 lo hicieron con parejas a las que llevaban más de 15 años. El número de parejas en las que el hombre es mayor que la mujer es 16 veces superior que el de parejas en las que la mujer es mayor que el hombre. Pero a pesar de esta distribución asimétrica, durante ese año se casaron cien mujeres con hombres mucho más jóvenes que ellas, cien duquesas anónimas cuya boda nunca encontrará una línea en un periódico.
No cuesta imaginar que ellas, como la otra duquesa, habrán tenido que superar la presión familiar, la retahíla de insinuaciones del círculo de amistades de a tu edad quién te manda meterte en esto, la mirada obtusa de la sociedad y los prejuicios íntimos grabados a fuego por la educación recibida, por el peso del recuerdo de quien se fue y por la pervivencia del qué dirán. Pero ellas, como otras pioneras a lo largo de la historia, contribuirán a romper moldes y a cambiar la mirada de quien todavía, a estas alturas de la historia, considera una rareza algo tan noble como que una persona, ella o él, quiera vivir su vida en plenitud hasta el último día.

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
Pasan los días y no hay ninguna autoridad económica ni judicial que traslade un mensaje de que es imprescindible poner coto a los desmanes de los ejecutivos de las Cajas de Ahorros que han rascado las cámaras acorazadas para llevarse el último euro como indemnización por haber arruinado estas instituciones.
Si las Cajas eran instituciones financiero benéficas, ha quedado claro quienes son sus beneficiaros. El Gobernador del Banco de España, que conocía las indemnizaciones millonarias, ni siquiera avisó del saqueo.
Elena Salgado, vicepresidenta económica del Gobierno, una vez más no ve motivos de actuación contra los poderosos. Las amenazas no ejecutables quedan para el candidato Rubalcaba que da puñetazos en el aire a los ricos sabiendo que nunca dispondrá del Boletín Oficial del Estado. Qué sabroso debe ser prometer lo que no se ha hecho sabiendo que no se podrá hacer. Eso, señores, es en lo que se ha convertido la política. En silencios del Partido Popular, que va a ganar, y proclamas imposibles del PSOE, que va a perder.
Mientras, los jóvenes manifestantes de Barcelona, los indignados a los que se les fue la mano ante el Parlament de Cataluña, están siendo recogidos por la ciudad y trasladados a mazmorras con la amenaza de arrebatarles cinco años de su vida por unos gritos. Robar no tiene castigo si el volumen del saqueo es suficiente. Protestar es insoportable en esta dialéctica establecida en una democracia que hace agua por los cuatro costados.
El 20-N la sorpresa puede ser la abstención y la destrucción de la trampa del voto útil. Los políticos no solo no son la solución sino que, con la que está cayendo, son el tercer problema en importancia para los ciudadanos. Esto, tal y como está, no da más de sí.

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
Admito las acusaciones de demagogia, pero convendrán conmigo que los bancos están recibiendo un trato, no ya exquisito, sino servil por parte de todos, y que la mala gestión de sus dirigentes la estamos abonando los contribuyentes europeos con diligente eficacia a través de nuestros políticos.
El Banco Europeo va a repartir ahora 40.000 millones de euros procedentes de los impuestos que hemos pagado, y comprará bonos de los bancos para ver si se animan y dan créditos. Algunos bancos lo primero que hacen es repartirse primas entre los ejecutivos para premiarse por lo mal que lo han hecho, pero el crédito no fluye "para garantizar que los bancos sean solventes", según palabras de un banquero. Bueno, si fueran solventes no necesitarían cuarenta mil millones de euros.
Contrasta este trato cortés y caritativo que reciben los bancos, cuando han fracasado en lo suyo, con el trato que los bancos infligen a los clientes, cuando estos no han cumplido alguno de los términos fijados por el prestador. Por hablar de pecados veniales, algún mes de septiembre, de vuelta de vacaciones, esa cuenta donde se suelen domiciliar los recibos puede quedar a cero. Y ya puedes llevar veinte o treinta años de cliente que te tratarán de la misma displicente manera: o te devuelven los recibos, o -todavía peor- te cubren el saldo pero a costa de ponerte unos intereses de mora que deberían estar tipificados en el código mercantil, porque son de auténtica usura. Ya no te digo cuando el impago es de una hipoteca y se quedan con la casa, con lo que has pagado, e incluso da gracias si no te piden, encima, que les sigas abonando intereses.
Puede que esto sea calificado de demagogia, pero será una demagogia basada en hechos reales, que podrían avalar miles de testimonios.

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
No se si es posible pedir a los políticos que eleven un punto el nivel de sus propuestas y de sus discursos o vamos a seguir igual hasta las elecciones y, lo que sería aún peor, después. No sólo el nivel, sino los objetivos. Jugar al cortoplacismo, a buscar el titular del próximo telediario, aunque para ello haya que proponer hoy una cosa y mañana la contraria, es una apuesta que conduce a la derrota aunque produzca apariencias de éxito. O de caos. "Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad" decía Tierno Galván. En el caos es donde mejor se mueven algunos políticos.
"Vivir bien, decía el filósofo Rafael Argullol, es conseguir que el mañana tenga envidia del hoy". Por primera vez posiblemente desde la guerra civil española o incluso antes, la generación más joven va a vivir mañana peor que la de sus padres. Ellos tendrán envidia del ayer y eso es lo peor que puede suceder en una sociedad que cambia aceleradamente para mejor. Hay informes internacionales que anuncian que España entrará en recesión en 2012, descartando cualquier "efecto electoral". Y existe el convencimiento social de que la situación va a empeorar. No parece que la confianza en los políticos vaya a mejorar porque sí y menos por las promesas electorales, salvo que se busquen otras vías, se asuman otras responsabilidades y, sobre todo, se cambie el discurso. Hay que pasar de lo que conviene o sería deseable a lo que es posible, justo e imprescindible. No se pueden exigir esfuerzos a los ciudadanos cuando las Administraciones no son capaces de recortar sus gastos.
Así que los partidos deberían firmar ante notario -éstos pactos sí, y no otros- sus compromisos en los temas en los que nos jugamos de verdad el futuro: creación de empleo, pensiones, reforma del sistema financiero, del sistema educativo, de la sanidad y de la justicia, modelo territorial, política energética y, sobre todo, lucha contra el fraude. Porque mientras unos hablan de subir los impuestos y otros hasta de bajarlos, casi ninguno le ha metido mano -ni los sindicatos protestan- al fraude que hace que los que más tienen paguen menos que los que sólo cobran una nómina, que la economía sumergida crezca sin problemas y que haya unos pocos empresarios que viven al amparo de políticos y unos pocos políticos que se lucran al lado de empresarios sin que caiga sobre ellos inmediatamente ni la inspección de Hacienda ni la Justicia. Argullol dice también que "colectivamente vivimos en una sociedad en la que la gente prefiere mil veces estar en la grada juzgando que estar en la arena actuando". También hay que cambiar eso.

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
Uno de sus últimos deseos fue algo simple, tan simple como que su hijo le sacara a pasear por los alrededores de su casa. Naturalmente, su hijo se prestó a dar satisfacción al deseo de su padre. Lo hizo en silla de ruedas porque su cuerpo estaba ya desvencijado por la enfermedad pero con la lucidez propia de los luchadores. De esto hace poco menos de una semana pero ya desde mucho tiempo antes Steve Jobs sabía que la muerte le acechaba, que le cogería la mano de manera definitiva. Y eso ocurrió esta pasada madrugada.
Steve Jobs, el hombre que gracias a su esfuerzo, su extraordinaria intuición y su permanente disposición a volver a empezar es uno de los hombres que ha cambiado nuestras vidas con su MAC, su iPad y demás aparatos que son la revolución de nuestros días. Pero hizo algo más: supo combinar tecnología con belleza y esto es algo extraordinario
Steve Jobs soporta a la perfección la comparación con el diamante. Esta piedra preciosa surge, se forma entre otras despreciables, feas, anodidas, irrelevantes y vulgares. Jobs surge de entre millones de ciudadanos normales y corrientes, de esos que nunca han pertenecido a élite alguna. Surge de una biografía azarosa, no exenta de sufrimiento pero extraordinaria, tan extraordinaria que le llevo a reflexiones como esa en la que en su famoso discurso en la Universidad de Stanford afirma que "recordar que vas a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay ninguna razón para no seguir a tu corazón".
Jobs se enfrentó a la enfermedad y al dolor con entereza y realismo. Se supo retirar cuando tocaba después de haber afrontado los retos profesionales de su vida con valor de un viejo guerrero y tuvo la suerte, la enorme suerte, de creer en si mismo más allá de todo avatar. El resultado de su esfuerzo, de su excelso amor por el riesgo es una aportación al mundo y a sus pobladores solo comparable a otros grandes descubrimientos que han desafiado la velocidad, la oscuridad, la enfermedad. Steve Jobs es de esos hombres que de vez en cuando surgen de entre lo que parece irrelevante, como los diamantes. Steve Jobs es de esas personas que generan esperanza, que renuevan la confianza en el ser humano y que llevan a pensar, en estos momentos de "hundimiento" que solo personas como Jobs pueden ayudarnos a imaginar el futuro. Afortunadamente hay por el mundo muchos "diamantes" aunque algunos sean anónimos, pero existen y surgirán cuando menos lo imaginemos.
Steve Jobs y su vida son un ejemplo para las generaciones más jóvenes, para estas que viven angustiadas por el paro, que tienden al abandono de sí mismos por la falta de autoestima. A los ilustrados jóvenes de Stanford y a modo de despedida contó una historia: "Cuando era joven, había una asombroso publicación llamada The Whole Earth Catalog (Catálogo de toda la Tierra), una de las biblias de mi generación. Cuando llegó su momento, sacaron un último número. En la contraportada había una fotografía de una carretera por el campo a primera hora de la mañana. Bajo ella estaban las siguientes palabras "Sigue hambriento. Sigue alocado". Era su mensaje de despedida." Sigue hambriento. Sigue alocado. Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando os graduáis para comenzar de nuevo, os deseo eso. Seguid hambrientos. Seguid alocados".

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
Aquí, en este sacrosanto país nuestro, cada vez que faltan argumentos contundentes para probar malas prácticas o deficientes comportamientos, se piden dimisiones. Si unos desaprensivos al frente de unas cajas de ahorro se conceden indemnizaciones millonarias, quien debe dimitir -según algún dirigente sindical_ es el Gobernador del Banco de España. Si un ministro es sorprendido con un individuo que luego resulta sospechoso departiendo en el interior de un automóvil, el tal ministro ha de presentar su inmediata dimisión, por presuntas connivencias dinerarias con el sospechoso. Y así andamos, especialmente en esta triste era preelectoral: pidiendo que rueden cabezas cuyas culpas, en todo caso, no están probadas.
Le voy a conceder a usted que el Banco de España bien podría haber vigilado un poco más y mucho mejor el comportamiento de los responsables de ciertas cajas. De la misma manera que admito que el ministro -José Blanco, para que nadie diga que omito el nombre_ también podría haber salido a dar explicaciones más presta y contundentemente acerca de las acusaciones que, por vías indirectas, se le han hecho en el marco de esa extraña "operación campeón", que al menos a mí aún me resulta no del todo comprensible.
Mucho me criticaron algunos cuando insistí en que el ex president de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, era presuntamente inocente y no tenía por qué dimitir hasta que un juez lo declarase culpable de esa peculiar figura penal llamada cohecho impropio. Lo mismo digo ahora de Blanco, cuyos indicios de responsabilidad en este caso de campeonato -ni siquiera es posible concretar de qué sería culpable exactamente_ son más bien tenues.
Y, la verdad, tampoco estoy seguro de que el señor Fernández Ordóñez, que ejerce con acierto desigual su complicado papel al frente del Banco de España, tenga por qué abandonar el puesto porque unos cuantos golfos, con perdón, hayan metido -legalmente, eso sí_ la mano en la caja.
Equivocarse de blanco -con minúscula lo escribo_ en la lucha contra la corrupción, lo único que hace es favorecerla. La corrupción, digo, no la lucha. ¡Con la cantidad de gente que tendría que dimitir aquí y a nadie parece pasársele por la cabeza exigírselo...!

MADRID, 6 (OTR/PRESS)
A Cayetana de Alba hay que agradecerle dos cosas: una, que nos haga olvidar la crisis. Dos, los buenos ratos que nos ha hecho pasar desde que hace tres años supimos que bebía los vientos por Alfonso Diez. Un funcionario de la Seguridad Social, con aspecto de galán trasnochado, al que le ha costado sangre, sudor y lágrimas convertirse en Duque de Alba consorte. Título que lleva aparejado no sólo vivir en el Palacio de Dueñas o de Liria -según la temporada en la que nos encontremos-, sino disfrutar de otras prebendas, como podrían ser algunos Consejos de Administración en dos grandes empresas sevillanas de ámbito nacional. Ofertas nada despreciables que le mantendrían ocupado, y que le permitirían disfrutar de un estatus económico importante, gracias al cual no tendrá que dar explicaciones a nadie de lo que gasta o no, ni siquiera a los hijos de la duquesa que siguen mirando a Díez con desconfianza, por más que desde que sale con su madre se haya convertido en una estrella mediática, o precisamente por eso. Una estrella de la que algunos recelan y que otros veneran sólo por el hecho de haber conquistado a una mujer que a sus 85 años sigue bebiéndose la vida a grandes sorbos, y con verdadera pasión.
Algo que quedó demostrado el miércoles, día de su boda, en Sevilla, cuando finalizada la ceremonia religiosa la pareja salió a la puerta de Dueñas a saludar a una multitud que les vitoreaba sin cesar, que les aclamaba como si en vez de aristócratas de viejo cuño fueran dos artistas de Hollywood. Momento que aprovechó la duquesa para marcarse una rumbita al más puro estilo Cayetana de Alba. Un gesto que enardeció al respetable, y que obligó a Alfonso a sumarse a la fiesta. Una foto que quedará para el recuerdo y para la historia de la Casa de Alba.
Pero mientras esto ocurría en el exterior de Dueñas, en el interior del Palacio los gestos eran mucho más contenidos. Por un lado los cuatro hijos de la duquesa marcando territorio, en ausencia de sus dos hermanos -Jacobo y Eugenia que esa misma mañana tuvo que ser ingresada en el Ruber Internacional aquejada de varicela y de fiebre alta-, por otro, los íntimos de Cayetana y Alfonso, con Carmen Tello a la cabeza, pues no hay que olvidar que ha sido la gran valedora de un romance que ha dado la vuelta al mundo y que ha puesto de manifiesto, una vez más, el coraje de Cayetana de Alba para hacer su santa voluntad.
Miguel Higueras.-
El sátrapa norcoreano o el iluminado ayatollah iraní que decida arrasar la corrupta civilización occidental desconoce todavía si se atreverá a iniciar la última y definitiva guerra.
Lo que se sabe desde la mañana del seis de octubre de 2011 es que, un cuarto de hora después de que misiles norcoreanos o iraníes despeguen (si lo llegan a hacer) para inutilizar los satélites espías enemigos, una segunda andanada tendrá como objetivo la destrucción de la base de Rota, en España.
Las cuatro fragatas norteamericanas que Zapatero ha anunciado que tendrán su base en Rota (pagando, ha aclarado su vicepresidente Chaves), serán el componente móvil del escudo antimisiles que la OTAN y los Estados Unidos desplegarán ante una hipotética y remota agresión de Corea o Irán, los por ahora, únicos enemigos previsibles de lo que era el Mundo Libre, hasta la caída del añorado Muro de Berlín..
Podría tratarse de un simple juego de guerra necesario para justificar e incrementar la apabullante inversión del “complejo militar-industrial” norteamericano que denunció Eisenhower, o de la respuesta a una amenaza contra Estados Unidos.
En cualquier caso es un paso decisivo en la escalada de inversiones y gastos militares en que el gobierno norteamericano se ha empeñado en arrastrar a sus aliados.
Respuesta a una amenaza o pretexto para incrementar el gasto militar, el escudo antimisiles ya ha llegado a Rota, donde la muerte de la Gorgona Medusa por parte de Hércules, desencadenó una guerra civil mítica que dividió el Olimpo y que todavía perdura.
Lo de la base móvil del escudo antimisiles de Rota también cierra, aunque eso sea solo anecdótico, la evolución hasta el realismo de un osado José Luis Rodríguez Zapatero que comenzó quedándose sentado al paso de la bandera de los Estados Unidos y ha terminado como fiel infantería en todas las aventuras bélicas inspiradas por el gobierno de Washington.

REVISANDO LAS DOS LEGISLATURAS SOCIALISTAS.
PEPIÑO “DORRIBADO”
Pepiño Blanco hoy no está nada ufano
pues no ataca al Partido Popular,
ni tampoco se le oye criticar
el silencio tenaz de don Mariano.
Hoy siento al gran Pepiño muy lejano
porque un diario se atreve a publicar
una lista que no es nada ejemplar
en la que él aparece de villano.
Del escandalazo Villa PSOE
no tuvimos noticias por el BOE,
pero ahora sus rivales ya volvieron,
y su ansia por la Xunta la han chafado
porque a Pepiño Blanco lo cogieron
feliz con el carrito del helado.
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___________________
Por Salvador Freixedo
✉ freixedo@terra.es
(4/10/2011)

MADRID, 5 (OTR/PRESS)
De acuerdo: llámeme demagogo, pero, cuando casi todo el país tiembla pensando en su inmediato futuro -que será, sin duda, peor que el presente-, creo que no estamos para bodas fastuosas, ni para bromas conyugales, ni para admirar a quien hace-lo-que-le-da-la-gana con su vida, que es una vida basada en privilegios no ganados con el sudor de su frente, precisamente, y que debería ser ejemplar. Excentricidades, las justas.
De acuerdo: llámeme simple, pero pienso que no están los hornos para que los políticos calienten en ellos sus propios bollos, favoreciendo -dicen- a parientes, deudos y amigos. Y conste que no estoy tirando la primera piedra contra nadie: mantener una conversación en un coche no es ningún delito, aunque ya se sabe que en campaña electoral todo sirve como arma arrojadiza. Pero pienso que el ministro del que todos hablan y al que alguien acusa debe actuar con presteza, desmentir las imputaciones de haber recibido dinero a cambio de ayudas a un empresario como algo totalmente falso y mostrar que ha presentado la correspondiente e inevitable querella.
De acuerdo: dígame que me instalo en el tópico, pero no puedo evitar enfadarme cuando unos desaprensivos se conceden indemnizaciones millonarias e inmerecidas tras gestiones desastrosas que han derivado en más desempleados en empresas privadas, públicas y cajas de ahorros. Y todo ello, ante la miopía del Banco de España, empeñado en hacer de mono sabio: ni ver, ni oír, ni hablar.
De acuerdo: no es novedoso irritarse ante las naderías que componen esta precampaña electoral, ante la falta de ideas, ante las contradicciones emanadas del Gobierno y también, aunque sea menos grave, de la oposición. Otra vez los tiras y aflojas para ver dónde se hacen los debates televisivos, para ver quién y cómo los modera (todo menos plantear un cara a cara abierto, "a la americana", con varios preguntadores). Y sí, estamos de acuerdo en que la clase política se confirma como el tercer problema nacional para los españoles.
De acuerdo: hoy, a solo cuarenta y cinco días de unas elecciones que deberían abrir una nueva era, constatamos que esta España de duquesas peculiares y pícaros sin cuento, o con mucho cuento, cerrada al debate con los ciudadanos, impermeable a los rayos de sol y a la lluvia purificadora, sigue siendo la misma de siempre. Qué lástima no sentirse, para colmo, representado por esos indignados a los que algunos quieren, quién sabe por qué estrategia de marketing, llamar jacobinos y no son sino desesperados con escaso futuro laboral, jamás revolucionarios.

MADRID, 5 (OTR/PRESS)
Ante las noticias de este septiembre negro del paro, malas tirando a peor, se rompió el optimismo antropológico de Zapatero y sus ministros. De tanto usarlo, seguramente, como el amor glosado por Rocío Jurado en su memorable canción. Nunca se había visto que el ministro de Trabajo y la secretaria de Estado de Empleo, cada uno por su lado, acreditaran con tanto desparpajo que los 95.817 parados más que acaban de sumarse a la cola del INEM no son sino el presagio de lo que va a seguir ocurriendo hasta finales de año, por lo menos.
Cierto. El ministro, Valeriano Gómez, y la secretaria de Estado, Mari Luz Rodríguez, anunciaron una nueva escalada del paro en el último trimestre recién estrenado. Con reconocimiento incluido de que han vuelto a fallar los cálculos oficiales, que previeron la creación de al menos 40.000 o 50.000 empleos nuevos a final de este año.
Ataque de realismo, pues, y no de contrariedad edulcorada en el mortecino Gobierno Zapatero. Lo cual no ha impedido que su adversario natural, el PP, apoyado en esta ocasión por los nacionalistas catalanes, le haya puesto a caldo por vincular el aumento del paro registrado en el mes de septiembre con los recortes que se están aplicando en las comunidades autónomas gobernadas por el partido de Rajoy.
Estamos en campaña electoral y se entiende la argumentación selectiva del PP frente a las explicaciones del Gobierno sobre este nuevo zarpazo de la crisis económica en términos de paro. Pero no es justo ignorar que la interpretación oficial de estas cifras no sólo se habló de los recortes autonómicos como una fábrica de parados. También se habló del fin de la temporada turística y la atonía de la actividad económica que, por cierto, alguna agencia de calificación ha vuelto a colocar en la senda.
El hecho de estar en campaña electoral también explica que, por devolverle la pelota, el PSOE a su vez haya tratado de rentabilizar unas declaraciones de la número dos del PP, Dolores de Cospedal, en las que parecía sugerir la necesidad de reducir la protección a los parados. Tal que así: "Habrá que negociar hasta qué punto la tienen que tener todos en la extensión que ahora, o solo una parte".
Miel sobre hojuelas en la estrategia del PSOE, consistente en presentar al PP de Rajoy como un depredador del Estado del Bienestar. Ahí quiere el candidato Rubalcaba llevar el debate preelectoral a toda costa. Con desigual fortuna hasta ahora. Pero es evidente que con algunas valiosas aportaciones del adversario. Desde esta citada de Cospedal hasta la apuesta de Aznar por un Estado reducido a la mínima expresión, pasando por esa arriesgada afirmación de Cristóbal Montoso sobre "el despilfarro que hay detrás del llamado Estado del Bienestar".

MADRID, 5 (OTR/PRESS)
Las personas inteligentes saben que el dinero sólo sirve de verdad para una cosa: para no tener que preocuparse de él, para no tener necesidad de dedicarle un solo minuto, un solo pensamiento. El dinero, en efecto, sólo sirve positivamente para eso, a condición, claro, de que no sea mucho, sino lo justo para cubrir las necesidades básicas, entre las que, desde luego, pueden figurar las vinculadas a un cierto refinamiento: viajes, libros, tiempo, libertad... Sentado esto, sentado lo más cómodamente posible, la cuestión sería: ¿Es inteligente la Duquesa de Alba? La respuesta vendría dada por la constatación de lo mucho que se ha preocupado por el dinero, a fin de acrecer sus inmensas riquezas sin ton ni son.
Dejando a un lado la obscenidad que supone tanta riqueza en unas solas manos, cuando al menos diez millones de otras manos se hallan vacantes y vacías por no tener en qué emplearse, que ya es dejar de lado, turba de esta señora que heredó las rapiñas de tantos títulos nobiliarios agregados a su Casa, la apabullante indiferencia que parece sentir por la pobreza que la circunda. Pero si eso turba, perturba absolutamente que tantos de los que hozan en esa pobreza se fascinen con su ocurrencia de casarse en edad tan provecta con un señor delgadito, decisión ésta de casarse tan respetable y legítima como carente de interés. En las residencias de ancianos menudean los casorios entre los albergados en ellas, y la cosa no pasa de un pequeño convite y una ronda de pasodobles ejecutados por los mayores, eso sí, a la perfección.
Si la limosna hace al pobre, es muy probable que las duquesas hagan la chusma que celebra, hoy con la inestimable ayuda de la televisión, sus pamplinas. No se celebró ayer que esa señora, literalmente podrida de dinero, decidiera repartir algo del muchísimo sobrante que atesora con aquellos a los que, en puridad, les llega ya el agua al cuello, sino un bobo aquelarre que nos retrotrae a los tiempos más severos de nuestra historia.

MADRID, 5 (OTR/PRESS)
No es admisible que los directivos de entidades financieras "rescatadas" con dinero público perciban pensiones e indemnizaciones millonarias. Es el caso de los directivos de la CAM y de Nova Caixa Galicia.
Lo insólito es que los directivos salientes se puedan llevar millones de euros de manera legal mientras sus entidades financieras han tenido que ser salvadas por todos nosotros, es decir por el dinero del Estado.
Me pregunto cómo es posible que haya normas que permitan tamaño despropósito. Como también es un despropósito que el Banco de España culpe a los gobiernos autonómicos y estos al Banco de España. Todos son responsables y al final los unos por los otros lo único cierto es que hay unos directivos cuya gestión es más que controvertida, que se van de rositas, bueno y con indemnizaciones y pensiones multimillonarias.
A mí me parece que ha llegado la hora de que los gobiernos limiten el cobro de los famosos "bonus", pensiones e indemnizaciones de los ejecutivos de entidades con problemas o intervenidas.
Es más, creo que nuestro Gobierno debería de hacer algo de inmediato y no limitarse a lamentarse como ha hecho la vicepresidenta económica. Que se sepa, gobiernan hasta el 20 de noviembre, de manera que pueden tomar decisiones. Porque lo que resulta insoportable es que el coste de la crisis lo estemos pagando los ciudadanos. Son los pequeños y medianos empresarios los que se ven ahogados por la falta de crédito. Son millones de empleados en el sector privado y en el sector público los que se han quedado, se están quedando, sin trabajo de la mañana a la noche. Es a la gente común a la que se le recortan sus pensiones, las indemnizaciones por desempleo, las coberturas sociales. Y mientras los ciudadanos de a pie aguantan la crisis, los grandes directivos de los bancos cobran cantidades astronómicas por asistir a los consejos, y se garantizan, con la ley en la mano, el cobro de pensiones e indemnizaciones más millonarias aún en caso de tener que abandonar sus puestos en las cajas o en los bancos.
Qué quieren, a mí esto me parece profundamente inmoral, pero lo que me escandaliza más es que se haya permitido hasta el momento. Creo que los directivos de Cajas y Bancos que están intervenidas de hecho no deberían de cobrar ni un euro de indemnización y mucho menos una pensión millonaria. Simplemente, no es ético aunque sea legal. Pero como es legal lo que los políticos quieren que sea legal ya digo que ha llegado el momento de cambiar las normas para que nunca más los ciudadanos tengamos que asistir al espectáculo de ver salir de las Cajas a ejecutivos desaprensivos que se han forrado, que han provocado la quiebra de esas entidades y a los que, además, hay que seguir pagando. No sé a ustedes, pero a mí me resulta insoportable.

MADRID, 5 (OTR/PRESS)
Vivimos tiempos confusos en los que nadie parece estar en su sitio. Pongo un ejemplo: el escándalo de los cobros de pensiones millonarias por parte de algunos ejecutivos de Caixanova y de la Caja del Mediterráneo, entidades rescatadas de la quiebra técnica merced a la inyección de elevadas sumas de capital procedentes del erario. ¿Es que no hay fiscales en España? ¿Es que la conducta desaprensiva y puede que hasta delictiva de estos personajes no llama la atención de los servidores de la Justicia? ¿Acaso la Fiscalía (en Galicia y en la Comunidad Valenciana) no tiene atribuciones para iniciar una investigación por iniciativa propia ante el cúmulo de indicios que culmina en la sospecha de que se ha producido una concertación para despojar de importantes activos a las mencionadas entidades bancarias?
Cualquier pobre diablo se ve aprisionado por la maquinaria judicial si tiene la desgracia de quedarse sin trabajo y no poder pagar una hipoteca, pero estos altos ejecutivos que han operado con guante blanco, hasta ahora no han pasado por el trance de tener que dar cuentas de su fechoría. Llevarse indemnizaciones millonarias o auto adjudicarse pensiones de fábula -tras llevar sus empresas a la ruina- no debería salir gratis en ninguna circunstancia. Menos aún en un país que arrastra la insoportable carga de cuatro millones y medio de parados. Algo va mal en España cuando unos desaprensivos se llevan calentito el dinero de todos y no hay un fiscal dispuesto a investigar tamaña sinvergonzada.

MADRID, 5 (OTR/PRESS)
Sólo desde una descomunal misoginia, desde el machismo más contumaz, o desde una profunda estulticia, puede dictarse una sentencia como la que el juez Juan del Olmo, de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Murcia, ha emitido contra un individuo que avisó a su hijo de que la "zorra" de su madre -o sea, su mujer- acabaría en una caja de pino.
El muy porfiado juez del Olmo anula la condena al susodicho individuo, apreciando que no existía en su comportamiento un ánimo machista, y que al llamar "zorra" a su mujer no la estaba insultando sino calificándola de astuta. Bravo, señor juez, eso sí que es sacar las cosas de contexto.
Por todo ello, deberíamos deducir que el juez no actuó por estulticia -cosa que ya sería grave en un juez, supuesto pilar del Estado de Derecho- que lo hizo, sin duda, por misoginia o por machismo. Porque, al escudriñar en las sentencias de esa Sala Tercera de la Audiencia Provincial de Murcia, donde trabaja del Olmo, como ayer lo hizo el diario El País, aparecen revocadas más de quince condenas por maltrato de género, aplicando de forma o bien absurda o bien torticera (nos inclinamos por lo segundo) jurisprudencia del Tribunal Supremo.
Desde una paliza en plena calle que se saldó con una multa de 90 euros, hasta una amenaza de muerte que aún salió más barata, 20 euros, los ponentes de estas y otras sentencias similares, bien revocatorias de condenas o bien absolutorias, las razonan en que para que se aplique la Ley de Violencia de Género tiene que haber un componente machista probado, es decir de dominación o subyugación. ¿Y cómo se demuestra ese componente machista? ¿Necesita de una explicitación por parte del varón agresor en la que afirme algo como que "te maltrato o te amenazo porque soy un hombre y tu una mujer?
En casos como estos, el poder judicial debería actuar con contundencia, castigando severamente a unos jueces que actúan en contra de un colectivo, como es el de las mujeres maltratadas, al que deberían proteger.
Dice Gabriela Bravo, portavoz del Consejo Superior del Poder Judicial, que "ni esta ni cualquier otra resolución judicial pueden poner en tela de juicio el esfuerzo encomiable que el poder judicial y el Consejo están realizando con esta lacra". Perfecto señora Bravo, pues menos frases grandilocuentes y actúen ustedes en consecuencia. Y con respecto al juez del Olmo, no cabe la menor duda de que ha actuado como un auténtico cabrón, eso sí, con pintas.
Véase «Epístola a Dani, el agnóstico de la laicidad (I).»
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DELIRANDO (ENTRE PASOS Y CATEDRALES)
Siento tener que decirle por otra parte, Dani, que su prepotencia sólo es superada por su manifiesta imbecilidad. Porque lo vergonzoso no es lo que, con razonable tino, ha dejado escrito Magdalena del Amo en su artículo. Si se fija bien, lo verdaderamente vergonzoso es el conjunto de imbecilidades espumadas por usted desde el cráter de una boca frenopática. He dicho imbecilidades, ya que, en cuanto ideas, no hay báculo racional que las sostenga. Como ya usted sabrá, nuestro vocablo “imbécil” procede precisamente del latino “imbecillus” (ineficaz y estéril), derivado a su vez de “in-baculum”: lo que por carecer de apoyo apenas se sostiene. No por otra razón, por ser un delirante en su propia estulticia, también llamaba el romano delirus y stultus al imbécil. Por el contrario, el bacullum es justamente lo que, para su pastoreo ecuménico, lleva el Papa. Nada de baladí hay en el asunto si se considera que la encrucijada “del llevar y el no llevar”, “del tener y el no tener”, es el lugar donde florece la moral del resentimiento.
Aunque ya no se trata tanto de la vergüenza provocada por sus imbecilidades como de la vergüenza ajena que producen sus extemporáneas intervenciones. Extemporáneas e insultantes. Pues ya me dirá usted, si no, a cuento de qué viene expresarse con tan groseras maneras ante quienes, por decirlo así, no comulgan con “su ideario”:
—«Sra. Del Amo, manipula ud. la realidad de manera vergonzosa.»
—“Kalikatres, realiza ud. un batiburrillo donde mete todo sin ton y son y demuestra una profunda confusión mental.”
—«Kalikatres, ya veo que ud. no quiere razonar y sólo dice simplezas.»
—«En Madrid también hay mucha gente que ni espera al Papa ni le interesa lo más mínimo lo que dice.»
—[El Papa] «sólo es el jefe de una secta ultrarreaccionaria y anacrónica donde abundan los escándalos de pedofilia y que se dedica a dar lecciones a los demás.»
Usted sí que pertenece a una secta ultrarreaccionaria y anacrónica. Basta con leerle para percatarse de ello inmediatamente. Veamos:
«En Madrid también hay mucha gente que ni espera al Papa ni le interesa lo más mínimo lo que dice.» Bien, ¿y qué? ¡Ah, ya le entiendo!: quiere decirnos que, en vez de esperar al Papa, ha preferido usted irse a la playa, y por ello nos escribe, para comunicárnoslo. ¿Le parece a usted pertinente que todos los que, en vez de esperar al Papa por tener otras preferencias, actúen como lo hace usted: escupiéndoselo en la cara a cuantos han preferido esperarle? Si en ninguna parte del citado artículo se conmina a nadie a esperar al Papa, ¿quiere usted decirme a qué responde la vulgaridad de sus impertinencias? Porque ya sólo faltaba que pretendiese que a este orín suyo completamente fuera de tiesto se le tenga por argumento.
Y puesto que emplea su esfuerzo y tiempo para intervenir ante los demás con los propósitos que le mueven, tampoco le extrañe que los demás, sin mayores esfuerzos, entiendan que a usted sí le interesaba la visita del Papa, a quien sin duda supo esperar como agua de agosto, tácita y pacientemente, con la moral propia del cazador de moscas hemipléjico que, después de no haber atrapado la primera, se desquita exudando un ramillete febril de estolideces. Entiéndame bien y no se ofenda, que siendo el tonto necesario, nada tengo yo contra su especie. De hecho, sin despreciarlo ni olvidarse de él, acordó Dios, nuestro Señor, realojárnoslo sobre la tierra. De manera que no sólo a la divina gracia se debe el nacional-catolicismo, como usted mismo advierte, sino también, desde el orto de los tiempos, el tonto con su tontidad. Más si cabe, el tonto sin remedio, el tonto redomado, el tonto en fin como usted: tonto para su desgracia por la gracia de Dios. Y ya mencionado Éste, decía precisamente el autor de «¡Dios a la vista!» —don José Ortega y Gasset— que el tonto también es necesario «y sin duda es preciso aprovecharlo, pero que no estorbe, como en los circos.»

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Parece que no eran solamente los coches blindados, los favores a cuñados y correligionarios o las tramas gurtelpolíticas. Parece que en determinadas cajas de ahorro anidaban esos jetas, esos caraduras, capaces de blindarse un sueldo para-toda-la-vida, de autoconcederse gratificaciones de escándalo y retiros de mayor escándalo aún. Y si hubiesen sido unos grandes gestores, la cosa, impresentable en todo caso, aún podría tener un relativo pase. Pero resulta que dejaron a sus entidades -llámense CAM o como se quiera- exangües, gracias a un ejemplo de mala gestión e inepcia.
Tampoco podría asegurar que hayan sido solamente algunas de esas cajas ahora "recompradas" por el Banco de España a precios de saldo las que han colocado a jetas monumentales al frente de sus entidades. No: hay despedidores profesionales en empresas públicas y privadas que cobran enormes indemnizaciones cuando cesan en su trabajo de cortar cabezas; algún caso conozco que, solamente con la liquidación que logró llevarse, podría haber salvado una docena de los puestos de trabajo que destruyó.
El jeta es producto típicamente nacional: es el socio que te deja todo el trabajo, excepto a la hora de cobrar. El concejal que se lo lleva crudo o que, al menos, te obliga a colocar al sobrinillo/a. El sableador que alude a la vieja amistad. El que jamás paga el almuerzo, o el que pasa como gastos de empresa la cena con aquella moza que. En fin, que una parte considerable de nuestros males vienen dados por el jeta, españolísimo producto que se cree más listo que nadie y acaba siempre siendo pillado, como no podría ser de otro modo. Pero entonces casi siempre es ya tarde. fjauregui@diariocritico.com

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Alberto Núñez Feijóo es uno de los políticos más preparados, sinceros y "normales" del panorama español. En Galicia lucha con inteligencia para construir futuro y ya empezó los recortes cuando fue elegido. Por eso, ahora no tiene que entrar con el hacha en los presupuestos, como todos los presidentes autonómicos. Cuando hace unas horas criticaba la acción del Banco de España en la crisis de las Cajas de Ahorro, y en particular de la de NovaCaixaGalicia -la resultante de la fusión de dos cajas superpoderosas, especialmente en Galicia, como Caixa Galicia y CaixaNova- en presencia de uno de sus directivos más importantes, Julio Fernández Gayoso, tal vez ignoraba el escándalo que iba a saltar al conocerse las indemnizaciones percibidas por ex directivos de esas Cajas, que superan los 20 millones de euros. Igual que en la CAM y en muchas otras. Una vergüenza tolerada por el supervisor ausente, los poderes públicos cómplices y los partidos políticos o los sindicatos, sentados en los Consejos de Administración y que acabaron convirtiendo la obra social de las Cajas, modélica en muchos aspectos, entre ellos el cultural, en un hábitat de lujo para algunos golfos apandadores.
También ahí tendrá que meter la mano el nuevo Gobierno porque no hay país que resista tanta golfería. Alguien tiene que ser responsable de que las Cajas estuvieran más dedicadas a financiar el inmobiliario y los proyectos personales o políticos de los partidos que los empresariales. La corrupción ha estado más en esas áreas que en las empresas. Y alguien tendrá que atender a esos empresarios -que siguen demonizados por colectivos como el 15-M, por algunos partidos políticos o en la imaginería colectiva- porque sin emprendedores no hay quien levante el país que nos están dejando.
En España hay casi cuatro millones de empresas. El 54 por ciento no emplea a ningún asalariado, el 27 por ciento sólo a uno o dos y sólo el 2,3 por ciento da empleo a más de 20 trabajadores. En los últimos tiempos han desaparecido más de 200.000 empresas y los autónomos y las pymes son los últimos en la atención de los poderes políticos y financieros. No tienen ayudas para la creación de empleo, ni crédito en los bancos, tienen que poner sus precios por debajo de los costes reales, soportan una burocracia exasperante y una morosidad ilegal que llega a los doscientos o trescientos días, y, en muchas ocasiones no tienen esperanzas de cobrar y pagan más impuestos que la mayoría de los países europeos. Esa es la "masa" empresarial española, con escasa o nula internacionalización y con la moral por los suelos.
Las pymes, y España, exigen reformas en el mercado laboral, en la educación y formación profesional, en la regulación, en la financiación, en la fiscalidad, en la morosidad. No es extraño que los jóvenes quieran ser funcionarios o futbolistas antes que emprendedores. Sí extraña que los políticos anden debatiendo sobre si gastan más o ahorran menos o se pierdan en ocurrencias para el lucimiento en lugar de atender a los que pueden crear empleo y salvarnos de la crisis.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
El paro junto con la situación económica presente y futura siguen siendo las principales preocupaciones para la mayoría de los españoles. Y no es de extrañar. Las cifras de paro registrado en septiembre conocidas el lunes lo justifican. Más de 3.100 parados cada día del mes es para estar pesimistas. Son casi 100.000 dramas más que hay que sumar a la larga lista que se viene produciendo desde hace ya más de tres años bajo la inoperancia, la irresponsabilidad, la insensibilidad y hasta la mala fe de un gobierno que nos ha conducido al abismo y que además ni se arrepiente ni muestra propósito de la enmienda. Y digo esto por las declaraciones realizadas por los responsables del ministerio de Trabajo que han explicado a los ciudadanos estos datos. Tanto la secretaria de Empleo como el secretario de la Seguridad Social han tenido la caradura de presentar estos datos como el fruto de las políticas de ahorro, ellos le llaman recortes, llevadas a cabo por los nuevos gobiernos del PP en las Comunidades Autónomas. Unas políticas a las que todo el mundo sabe que se han visto abocadas por la situación en que han encontrado las cuentas públicas. Ni una mención, por supuesto, a la nefasta política de casi ocho años de gobierno socialista. A la inacción, primero, y a la equivocación después.
España tiene la tasa más alto de paro de los países serios, el doble de la media de la eurozona y lo es así desde ya varios años. Encontrar ahora el culpable en el PP y en las políticas de ahorro emprendidas precisamente para recortar los agujeros y pagar deudas, en aras de que algunas empresas puedan salvarse o volver a nacer y así generar empleo es sencillamente un ejercicio de desvergüenza. Tampoco se ha cortado un pelo la ministra de Economía que por enésima vez se ha atrevido a asegurar que no van a hacer nada porque ya lo han hecho todo y que las cosas van a mejorar en breve. Hay que recordar las declaraciones que hace apenas unos meses, antes del verano, realizó el candidato del PSOE, Rubalcaba, en las que aseguraba que veríamos meses de crecimiento del empleo. Se crearán empleos y más empleos, decía, en un nuevo engaño a los ciudadanos. Desde luego si Rubalcaba exigió a Zapatero que retrasaran las elecciones hasta el 20-N pensando en que las cosas iban a mejorar, que se siente a esperar la derrota, pero sin paliativos. Los ciudadanos ya no toleran ni una mentira más. El empleo desgraciadamente no va a mejorar en muchos meses y aunque un cambio tras las elecciones provoque ciertas dosis de confianza, el trabajo que hay que hacer es ingente y ya veremos si un derrotado y muy tocado PSOE está a la altura de las circunstancias o agrava las cosas con su propensión a la agitación.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Casi cien mil parados más. Previsiones a la baja para los próximos meses y presagios de una eventual entrada de España en recesión, son datos que abruman y que además tienen un efecto acumulativo. Hace un mes estábamos muy mal, pero hoy estamos peor. El común de los mortales no entiende ni sabe bien que es el PIB, o la deuda. La mayoría, la inmensa mayoría de ciudadanos españoles lo que sabe, lo que sabemos todos, es que la situación produce agobio y desazón. Agobio por el propio presente que cada día es más duro y desazón, una enorme desazón porque es como si el futuro no existiera. La sensación más compartida es la de auténtico hundimiento. Hundimiento de los ahorros, hundimiento de los legítimos proyectos personales, profesionales y familiares, hundimiento, en fin, de un estilo de vida que, con toda seguridad no va a volver.
¿Excesivo pesimismo?. No quisiera. Más bien puro realismo porque cuando los datos son los que son y los vamos conociendo sin previa anestesia nada habría más deshonesto que vender humo. Y venden humo quienes osen , ahora que estamos en campaña, lanzar promesas de imposible cumplimiento o previsiones pretendidamente entusiastas. Las cosas son como son. Duras y dolorosas y cuando se está caminando en hielo se hace más necesario que nunca un buen refugio, una mínima dosis de confianza en los llamados a dirigir tanto nuestro país como los países que nos rodean. Se acabó la fiesta de las gracietas por mucho toque electoral que estas tengan, deberíamos castigar con nuestra indiferencia a quienes teniendo responsabilidad política se alejen, por intereses partidistas, de lo que realmente agobia a los ciudadanos. Por el contrario hay que prestar atención y respeto a quien se atreva a decir la verdad y nos diga que nos esperan tiempos de sangre, sudor y lágrimas y proponga, aunque duela, un rearme moral y ético para que lleguen a sentir vergüenza y mala conciencia quienes, sin mover una ceja, cobran indemnizaciones millonarias cuando con dinero público ha habido que paliar su pésima gestión al frente de entidades financieras. También un llamamiento moral y ético a quienes, por ejemplo, pudiéndose pagar un antibiótico acuden a la Seguridad Social para que lo financie. Hace un tiempo hubiera pensado que lo del antibiótico, además de una bobada, era el chocolate del loro. Ya no hay ni chocolate ni loro sólo una enorme sensación de hundimiento que no se aminora porque desde el Gobierno se diga que el paro ha aumentado por las medidas de ajuste de las Comunidades Autónomas. Ya vale.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Según la machista interpretación del juez Juan del Olmo -antaño instructor del 11M- que un maltratador condenado llama a su esposa "zorra" y le jure que la meterá en una caja de pino, no es un insulto sino una forma de poner en valor su astucia. Hay que ser retorcido y hay que tener ganas de retorcer la ley para afirmar que cuando alguien llama "Zorra" a una mujer lo que esta describiendo es a un animal que debe actuar con especial precaución a fin de evitar riesgos. Claro que las palabras tienen sus acepciones y, efectivamente, en todos los diccionarios se encuentran varias de la palabreja: la descripción de un mamífero, la de persona astuta y hábil y también la de prostituta, incluso en algunos se hace la observación de que es una forma de insulto.
Sólo desde la intencionalidad más absoluta se puede utilizar una palabra -que todo el mundo sabe cuál es su significado común- para dar la vuelta a la ley y reducir la condena de un año de prisión a ocho días de localización permanente. Se da la circunstancia de que este maltratador ya había sido condenado anteriormente por violencia machista contra su mujer, y que llamó al hijo de ambos para que le dijera a su madre que dado que la justicia no hacía nada él se la iba a tomar por su mano "que la vería en el cementerio, en una caja de pino". ¿Qué más se puede decir para amenazar, amedrentar, humillar y atemorizar?
No sé que diría el juez si la amenaza se hubiera cumplido. Tal vez que la víctima se había dejado matar para demostrar su astucia, o se llegaría al absurdo de sentenciar que "algo habría hecho para merecer un final así". No es la primera condena que se revoca en la Audiencia Provincial de Murcia por violencia de género. Sólo en este año han sido nueve y todas ellas redactadas por el juez del Olmo ¡que casualidad!. En ellas se concluye que una patada en la pierna, un agarrón por el cuello, obligar a la pareja a beber insecticida, insultos como "Hija de puta" o afirmaciones como "a mí me van a meter en la cárcel pero antes te llevo por delante" no constituyen un delito de violencia de género, si acaso unas leves faltas por lesiones.
Cuando un día sí y otro también se producen asesinatos de mujeres a manos de su pareja, cuando nos hemos dotado de leyes a favor de la igualdad y contra la violencia de genero, cuando hacemos esfuerzos ímprobos por desterrar de esta sociedad ese machismo repugnante de hecho y de derecho que se agazapa bajo múltiples y camaleónicas formas, lo mínimo que podemos exigir es que quienes se encargan de hacer justicia cumplan con su obligación y no minimicen el problema. No sé si la reacción del juez hubiera sido al misma si hubieran llamado zorra a una mujer poderosa, a una política de altos vuelos o si alguien hubiera descrito con esa expresión a su madre, hermana o esposa en la sala de un Tribunal, pero me atrevo a decir que su vara de medir hubiera sido muy distinta.
Lo que resulta bochornoso es que a la vez que pedimos a las mujeres que den el paso, que no se resignen, se atrevan a decir "no", que denuncien a su maltratador ante los primeros indicios, luego los tribunales se posicionen a favor del verdugo y no de la victima. El terrorismo machista no se combate sólo con leyes, sino con educación y con acciones ejemplares y ejemplarizantes y la actitud del juez del Olmo es de todo menos eso.
¿Quién juzga al juez cuando se equivoca? Esa es la eterna pregunta para la que los bienpensantes de siempre tienen la respuesta inmediata: el Consejo General del Poder Judicial, es decir otros jueces. El problema es que ese órgano, tan corporativista y tan politizado, es tan lento y tan benevolente con sus colegas que rara vez se tiene la sensación de que se ha hecho justicia. Lo de este juez machista clama al cielo pero ¡claro! sus colegas prefieren mirar hacia otro lado...

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Esta semana no tiene día bueno. SI el lunes se despeñaba la Bolsa, el martes por la mañana nos anunciaban que en septiembre otros cien mil trabajadores habían perdido su empleo -lo cual significa que ya hay más de cuatro millones y medio de parados-, y a mediodía confirmábamos que los bancos habían decidido subir las comisiones que cobran por operar las cuentas corrientes y las tarjetas de crédito de sus clientes. Tres malas noticias que, en algún sentido guardan relación. En España tenemos la tasa de desempleo más elevada de toda la Unión Europea: un 21 %. Una de cada cinco familias tiene alguno de sus miembros en el paro. Algo más de un millón de esos desempleados son jóvenes y otros tantos ya no perciben subsidio alguno. Quiere pues, decirse que es mucha la gente que lo está pasando francamente mal. Algunos soportan la angustia añadida de tener que hacer frente a un hipoteca y en ese registro su relación con los bancos y cajas de ahorro es una relación tensa, cargada de problemas. Sabemos que los bancos no son entidades benéficas. Son negocios que se dedican a ganar dinero tomándolo barato y prestándolo caro. Aún así, son empresas de este mundo que operan aquí y en el tiempo actual. Quiero decir que la lógica de sus operaciones no debería abstraerse del momento de extrema dificultad por el que atraviesa nuestro país. Son parte esencial de la economía española y sus clientes son ciudadanos que encogidos e incluso acogotados por los efectos devastadores de la crisis. Ellos mismos (hablo de las cajas de ahorro) se han beneficiado de los fondos de capitalización ofrecidos por el FROB; fondos que proceden del erario, es decir de los contribuyentes. Por cierto que algunos de sus gestores (vuelvo a referirme a las cajas de ahorro) no han tenido empacho en despacharse jubilaciones o pensiones multimillonarias a sabiendas de los pufos que dejaban en las cuentas. Que los banqueros hayan elegido un momento como este para subir los precios de todos sus servicios arroja mucha luz acerca de la insensibilidad social de quienes gestionan estas entidades. Creo que la pregunta es pertinente: ¿son banqueros o son usureros? Responda el amable lector. Personalmente, lo tengo claro.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Los ecos de la última conferencia política del PSOE llegan hasta cuando se hacen públicos los datos del paro de septiembre, ahí se acaba toda la precampaña que pudiera haber realizado el candidato Rubalcaba y su aparato mediático. La realidad tozuda, agria y abultada de las cifras del desempleo se tragan las propuestas y decorados que pueda tener el PSOE como si se tratara de un dragón con dos cabezas. Ya pueden oficiar Blanco y Valenciano misas gregorianas en latín, cada mal dato del paro son un puñado más de votos para Rajoy al que no le hace falta lanzar grandes propuestas sólo con distanciarse de la hecatombe es suficiente.
A cuarenta días de las elecciones a Rubalcaba se le está poniendo cara de médico de unidad de cuidados paliativos, de momento con mantener con vida al enfermo se da por satisfecho pero sabe que le va a costar que le pasen a planta. Hay que fijarse en la batalla interna que libra el PSOE por dominar el naufragio donde las familias tradicionales saltarán cada una por su lado en un sálvese quien pueda de los que hacen historia, y mucho más desde que el descalabro regional sacó a relucir no pocas miserias. Los codazos son para estar situados el 21 de noviembre, lunes, y hacerse con todo aquello que flote para montar una balsa en la que lógicamente no cabrán todos. Y da la impresión de que Blanco juega en esa clave, quiere ser quien gobierne el desastre para refundar el PSOE a su imagen y semejanza. No descartemos que haya algunos posicionados en el "cuanto peor, mejor".
La parte positiva de este batacazo será ver quién se hace con el control futuro de la organización. No parece que el 2012, y sucesivos, sea un espacio para los herederos de González (Rubalcaba que a su vez designa a Elena Valenciano), ni para las candidatas de diseño de Zapatero: Chacón es la última de ellas como antes estuvieron Pajín y otras veleidades de escaso fuste. "El problema del PSOE", lo definía con bisturí de forense una ex dirigente andaluza, "es que cuenta con pocos socialistas". Y si los generales no se creen la batalla tampoco van a transmitir un entusiasmo solidario a la tropa para que cada uno cumpla con su papel. De tal manera que ya se pueden gastar en sintonías y en decorados azules una fortuna, que eso no mejorará sus perspectivas de voto.
Cien mil parados más en septiembre son una losa complicada de levantar, pero es que encima de esa losa hay dirigentes socialistas disfrutando de este final porque en la ruina siempre se ha hecho negocio. También la política tiene sus chatarreros.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Fue un Gobierno de derechas, el del ex presidente Karamalis, quien endeudó Grecia hasta poner al país al borde de la bancarrota. Pero no sólo metió a su país en deudas que ya se ven que son inasumibles sino que ocultó los "números rojos" de manera que cuando el socialista Papandreu ganó las elecciones se encontró de golpe con que el país estaba en quiebra técnica.
El problema es que la gestión irresponsable de un político ha provocado un daño irreparable a su país, pero a él no le pasa nada. Son los ciudadanos griegos los que están sufriendo la crisis, los que son despedidos de mil en mil, a los que están dejando sin futuro pero, eso sí, los que tendrán que pagar esa deuda contraída por el Estado a través de unos políticos desaprensivos. Porque la deuda de Grecia es del Estado, no de sus ciudadanos.
La pregunta que hay que hacerse es si la UE puede o no salvar a un país pequeño como Grecia o si prefiere que se despeñe en el abismo. Y esa es una decisión que los jefes de la Unión Europea no pueden retrasar por más tiempo porque lo que resulta insoportable para los griegos es la humillación permanente al que están sometiendo a su país. O salvan a Grecia o la condenan, pero que decidan ya me dicen algunos amigos griegos.
El problema es que la mayor parte de la deuda de Grecia es con bancos alemanes y franceses y claro ni Merkel ni Sarkozy terminan de decidir qué hacer. Pero resulta humillante que traten a los ciudadanos de Grecia y de los países del sur como gente poco dada al trabajo. No, no son los ciudadanos griegos ni los italianos ni los portugueses, ni españoles los causantes de la crisis. Los que la han provocado han sido los especuladores financieros con el consentimiento de los políticos que no fueron capaces de ver lo que se venía encima y sobre todo de imponer unas reglas de juego que hubieran hecho imposible el caos en el que ahora estamos. Pero tanto los especuladores como los políticos tipo Karamalis, se van de rositas, a estos nadie les pasa factura por lo que han hecho.
Saben, no sé que decidirá finalmente la UE con respecto a Grecia pero sí sé que Europa nació en Grecia, que no seríamos lo que somos sin este pequeño país sobre el que se ha cimentado buena parte de nuestra civilización, de nuestra cultura, de nuestras ideas. Los europeos somos griegos.
Condenar a Grecia es condenarnos a nosotros mismos, y sería más que un crimen un error de consecuencias impredecibles. Lo que la UE no puede hacer es seguir acogotando a Grecia, pidiéndole lo imposible, obligando a su gobierno a hacer una política que lo único que lleva es cientos de miles de griegos al paro.
Claro que hay que ahorrar, claro que hay que acabar con el despilfarro, pero eso es una cosa y otra muy distinta ahorrar a cuenta de dejar a la gente en el paro, porque cuanto mayor sea el desempleo más difícil será que la economía vuelva a funcionar. De manera que yo estoy entre quienes creen que efectivamente hay que ahorrar y gastar mejor, pero sin dejar de invertir, sin dejar de incentivar, sin dejar a la gente hundida en la desesperación.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
La conferencia del PSOE, que les ha ocupado todo el fin de semana, ha servido también para conocer más al candidato Alfredo Pérez Rubalcaba. Uno se ratifica en su percepción de que se trata del personaje político más interesante y válido del actual panorama español, percepción que me consta que no es ningún descubrimiento del Mediterráneo, pues en ella está de acuerdo la inmensa mayoría de los ciudadanos de este país, lo reconozcan o no públicamente. Y eso que Rajoy es lo más presentable de toda la nomenklatura popular, pero eso no significa que llegue a la altura del socialista, ni mucho menos.
También lo sabe todo el mundo, lo digan o no. Vamos, que el propio González Pons, el de las frases geniales, lo sabe de sobra, y sus genialidades son la mejor prueba de ello, por su desmesura y su música y letra apocalípticas e impropias de un político en el ejercicio de su cargo de portavoz. Cuando se es portavoz, hay que portar la voz de la inteligencia, de la verdad y del respeto hacia todos, empezando por sí mismo y terminando por sus electores, pasando por sus adversarios.
Rubalcaba ha sabido muy bien y con toda la inteligencia política dirigirse a los sectores desencantados del electorado socialista, buscando la ideología, el lenguaje y las fórmulas propias de la socialdemocracia, que es lo que había llevado a su partido al poder durante tantos años en la nueva historia de la democracia española, una democracia de mayoría progresista, pero formada por gentes mucho más exigentes con sus gobernantes que el partido de la derecha, en el que es más corriente tragárselo todo con tal de verse en el poder. El candidato socialista lo sabe mejor que nadie y por eso intenta a toda costa la recuperación de los desmovilizados, que son muchos y muy difíciles de removilizar. Si lo consiguiera, haría imposible la aplicación en su contra de esa ley no escrita de que las elecciones no las gana la oposición sino que las pierde el Gobierno. En cualquier caso, el resultado depende de que el electorado socialista vaya o no en bloque a votar, como hace el electorado de la derecha.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Los recortes que se están efectuando en todos los rincones del estado son armas arrojadizas de los partidos entre ellos pero los cascotes de esa metralla caen sobre la población.
Primero fueron la congelación de las pensiones y la bajada del sueldo de los funcionarios. Después, los recortes en los derechos laborales de contratación y de condiciones de despido. Y en esta fase del proceso estamos en el desguace de la educación pública en Madrid y de la sanidad en Cataluña.
El estado -incluyendo las autonomías- se ha convertido en el gran despedidor. Se traslada la responsabilidad de la contratación a los trabajadores poniéndoles en la tesitura de bajarse la retribución o aceptar que sean despedidos interinos.
Todo esto es una campaña organizada. Una mano oculta quiere acabar con el estado del bienestar sin tocar un ápice los privilegios de los poderosos. El PSOE amenaza con las consecuencias de un gobierno popular cuando no tiene remedio; tenía que haber tenido Zapatero el coraje de oponerse a la dictadura de los mercados y por lo menos haber disuelto en el primer momento de la crisis por dignidad.
Ahora Rubalcaba está metido en el mismo barco que Artur Mas y que Esperanza Aguirre. Entre otras cosas porque los socialistas catalanes y los madrileños no están presentes en la batalla contra esos recortes. La bronca del PSOE es electoral, no en la vida cotidiana. Y a los ciudadanos el escepticismo les está ahogando. Solo creen en sus partidos los fanáticos de cada bando. Los demás, a lo mejor no van ni a votar.

Leí hace unos días que José Luis Moreno, almus pater del cascarrabias y agudo cuervo Rockefeller había dicho en La Noria que la telebasura no existía, que no puede ser telebasura algo que contribuye a distraer al televidente. También por estos días salió a la palestra Ana Rosa Quintana negando la existencia de este tipo de televisión. Y claro, como lo dicen estos dos santones de la escena –viven de ella—, una simple opinión subjetiva y parcial se convierte casi en dogma de fe y los telespectadores deben tragar y entregarse al relativismo moral del vale todo y si es con morbo, mejor porque han hablado los sabios.
Según este razonamiento simplista, como las salchichas, ahumados, fiambres, bollería, chuches y demás productos empaquetados y enlatados, atestados de grasas trans y aditivos varios —algunos altamente carcinógenos— son muy del gusto del consumidor, ¡hala!, la comida basura no existe. ¡Cómo va a ser comida basura algo tan rico¡ Y los altos valores de colesterol y triglicéridos cada vez en edades más tempranas o la obesidad generalizada, una de las grandes plagas de los países desarrollados, serán también una quimera.
Y si la comida basura nos lleva a estos extremos de salud, la televisión basura, aparte de contribuir al sedentarismo y a la obesidad infantil, causa “obesidad neuronal”, ennegrece el alma, la afea y la hace pequeña y arrugada. La telebasura es nociva per se porque carece de valores, desedifica y conduce al deterioro y al aborregamiento de la sociedad.
En la actualidad, existe un interés desmedido por parte de algunos medios de comunicación por normalizar todo aquello que hasta ahora había sido considerado nocivo y deformante, como la pornografía –tanto el consumo como la práctica—, la prostitución, tanto masculina como femenina, la infidelidad, el consumo de sustancias, la mala educación en general y la falta de respeto. ¿Dónde está el límite? ¿Lo hay? Popper sostiene que “toda libertad debe ser limitada” y que una sociedad no puede subsistir saltándose las normas en virtud de una supuesta libertad ácrata. “Ninguna civilización puede subsistir en el desorden”, dice. ¿Vamos camino de ese desorden peligroso?

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
Hace pocos meses, telefoneé a Santiago Carrillo para decirle que algunos, apoyados desde el entonces Gobierno de Cantabria, queríamos rendirle un homenaje junto con Manuel Fraga. Al fin y al cabo, al inicio de la (primera) transición, el que fuera ministro de Información y Turismo con Franco se ofreció a presentar al recién salido de la clandestinidad dirigente comunista Carrillo como orador en el entonces muy conservador y bastante influyente Club Siglo XXI. Fue un éxito de convocatoria, que solamente molestó al que era director del Club, un coronel a la vieja usanza incapaz de entender y menos de asimilar los nuevos tiempos que se nos echaban encima. Creo recordar que el guerrero personaje dimitió y que fue el único en hacerlo, sin que nadie lamentase excesivamente la pérdida de tan irritable individuo.
Pero Fraga sí lo entendió, y Carrillo, también. Cuando le hablé del homenaje que planeábamos para este verano, Carrillo aceptó encantado, recordando viejos y no tan viejos tiempos. Una representante de Fraga aceptó también, pero nos advirtió del delicado estado de salud de Don Manuel. Y fue este estado de salud el que impidió la realización de un acto de cariño a dos personajes que encarnaron el espíritu de una transición basada en renunciar a programas de máximos, en transigir con la concordia y el acercamiento ideológico "pese a todo". El pacto, en suma.
Ahora, cuando me llegan noticias de una (nueva) hospitalización de Carrillo, y cuando veo la movilidad reducida del irreductible Fraga, recuerdo el frustrado homenaje y me pregunto para cuándo reconocer públicamente los méritos de dos políticos que tanto hicieron para que las dos españas se diesen un abrazo, fundiéndose en una sola España, una España a la que ambos quieren, como usted o como yo, por encima de todo.
Mejórate, Carrillo, que aún os necesitamos a ambos, qué caramba.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
Lo del Tribunal Constitucional ya empieza a pasar de castaño a oscuro casi negro. La última guinda a fecha de hoy -aun puede deparar más sorpresas- es la anulación de una condena a seis meses cárcel por la invasión por parte de miembros de un comité de huelga del despacho de un concejal que iba a recibir a dos ciudadanos. No voy a hacer aquí una lectura pormenorizada de lo que a todas luces parece una decisión en la frontera del disparate y que, en definitiva viene a avalar la violencia y la coacción en "actos conectados" en un "contexto huelguístico"; es decir, que los dos miembro del comité de huelga que atentaron claramente contra la libertad y hasta el deber del concejal y contra la libertad y el derecho de dos ciudadanos que querían entrevistarse con este, hicieron muy bien boicoteando la entrevista y desobedeciendo a la autoridad. Y como la decisión estaba empatada, el ínclito magistrado Eugeni Gay, tuvo que hacer valer su voto de calidad como presidente de la Sala que entendía del asunto.
Recomiendo la lectura de las razones que ofrece la sentencia porque es la mejor forma de perder la fe en el buen sentido común, en la lógica, en el recto proceder. Una vez pedida la fe ante la sucesión de tantos absurdo razonamientos, es conveniente también leer los votos particulares de los que se oponen a la decisión para no perder del todo la esperanza y entender que aun hay gente así, como nosotros, que sin saber de leyes nos damos cuenta de lo que está bien y de lo que está mal. Y lo del Constitucional está rematadamente mal, qué le vamos a hacer. Lleva una carrera de decisiones que ni a posta puede ser más diametralmente opuesta al sentir general: el si pero no pero si del Estatuto catalán después de no sé cuantos años que encima no se lo toman en serio ni los propios gobernantes catalanes, la penosa historia de Bildu enmendando la plana al Supremo y atribuyéndose unos poderes que no tiene y ahora esta especie de legitimación y/o justificación de la violencia siempre que sea en el contesto de una huelga. Lo cierto es que este último hallazgo ya tiene un precedente en Gila cuando, hablando de las guerras, decía que "aquí lo bueno que tienes es que matas a uno, te ve un policía y le dices: si he sido yo ¿qué pasa?. Claro que Gila era un humorista genial y este es el más alto Tribunal de Justicia.
a.aberasturi

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
Recuerdo, como si fuera ayer, la sensación de impotencia que sentí cuando en la caja de ahorros, un poco antes de firmar mi primer préstamo hipotecario, el empleado me sugirió que sería una buena idea que contratara un seguro con una compañía, y que ellos tenían una compañía de seguros de toda confianza. Y tenían toda la razón en lo de la confianza, porque la compañía que me sugirieron era propiedad de la misma caja. Pregunté qué sucedería si lo hacía con otra entidad, y con una voz meliflua, que no la hubiera superado un lugarteniente de Al Capone, me informaron que podría tener dificultades.
La coerción y el chantaje son armas tradicionales en el mundo del crimen, y los bancos las usan con total impunidad. La actual consiste en presionar al cliente que solicita una hipoteca para comprar una vivienda, sugiriéndole que, en lugar de comprar la que al cliente ya ha visto y ha elegido, adquiera una de las muchas que poseen el banco o la caja. Te puedes negar, claro, pero si te niegas, no hay préstamo.
No estamos hablando de Chicago, ni estamos en los años 20 del siglo pasado, sino en el segundo decenio del siglo XXI ,en una España miembro de la Unión Europea. Y este comportamiento indecente y carroñero, abusando de la necesidad del cliente, presionándole hasta la coacción de manera tan clara como grosera se lleva a cabo con total impunidad, porque nadie tiene el valor de denunciarlo.
El trabajo sucio lo llevan a cabo los bancarios, porque se lo exigen sus jefes, y porque a los jefes les demandan una buena cuenta de resultados los honorables señores que se sientan en el consejo de administración. Aunque si continúan permitiendo la coacción y amparando el comportamiento digno de un delincuente no son honorables: serán unos sinvergüenzas, instigadores de una escandalosa inmoralidad.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
Suena bien la "música" del programa electoral de Rubalcaba. Y digo "música" porque algunas estrofas de la letra son cuanto menos confusas. Pero hay que reconocer que el candidato socialista y los suyos han hecho un esfuerzo importante para que de la Conferencia Política hayan salido propuestas que nos devuelven al PSOE socialdemócrata. Pero la cuestión es: ¿resulta creíble lo que ahora proponen los socialistas? Otra pregunta: ¿cómo es posible que el candidato presente un programa digamos que bastante alejado de lo que viene haciendo el Gobierno no sólo ahora sino cuando él era vicepresidente?
Insisto: yo prefiero el "programa" Rubalcaba al "programa" Zapatero, pero dudo de que a estas alturas los ciudadanos vayan a hacer borrón y cuenta nueva perdonando al PSOE los numerosos errores cometidos por el Gobierno en los últimos años.
Eso sí, nadie podrá decir que Alfredo Pérez Rubalcaba no se está sudando la camiseta y sin duda resulta admirable el esfuerzo que está haciendo por presentarse a las elecciones como si no arrastrara el lastre que arrastra. Otro no haría ni la mitad de lo que viene haciendo Rubalcaba sabiendo que todo lo tiene en contra. Pero Rubalcaba es de los que pelean hasta el final.
Lo que ya está claro es que gane o no las elecciones va a dar la batalla por quedarse con el liderazgo del PSOE o sea ser elegido secretario general. En realidad, sólo así podrá lavar el pecado original de su elección como candidato. Sólo si el resultado de las elecciones fuera un desastre llevaría a quienes aspiran al liderazgo del PSOE a dar un paso adelante.
Pero apuntense este nombre: Oscar López. Cuentan en filas socialistas que si el resultado de las elecciones es catastrófico para el PSOE y Pérez Rubalcaba diera un paso atrás, habría quienes desde dentro del PSOE azuzarían la candidatura de Oscar López frente a una posible candidatura de Carme Chacón.
López es uno de los hombres de confianza de Rubalcaba, antes lo fue de José Blanco, y seguramente se mueve entre las dos lealtades que no tienen por qué ser contradictorias. El caso es que en el PSOE se habla del presente, pero se teme el resultado electoral y por lo que pueda pasar ya hay quienes especulan con el día después. Claro que yo creo que Rubalcaba no es de los que se van a rendir ni aunque los resultados sean catastróficos y que más bien intentara seguir adelante.
Realmente, lo que es una pena es que este programa con el que el PSOE se va a presentar a las elecciones no lo hayan aplicado en estos meses de crisis, e incluso antes de la crisis. El aventurerismo ha estado demasiado presente en la política de Zapatero dejando a un lado las raíces socialdemócrata del PSOE y convirtiendo éste centenario partido en no se sabe qué.
Rubalcaba se ha apuntado un tanto con la Conferencia Política de su partido de la que han salido propuestas realmente interesantes, la cuestión es que quizá llegan demasiado tarde.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
El candidato socialista "tiene dudas razonables sobre si no nos estaremos pasando en la dosis de ahorro para enfrentar la crisis". Pobre Rubalcaba ¡Cuánto no habrá sufrido compartiendo sillón en el Consejo de Ministros al lado de Zapatero en su papel de ZP "manostijeras"! Qué incómodo debió estar al lado de quien se dedicaba a congelar pensiones y a recortar los salarios de los funcionarios. Su único consuelo es saber que no ha estado solo sufriendo en silencio. También José Blanco tiene dudas; también sufría viendo como Zapatero optaba por el ajuste para intentar paliar los efectos de una política de barra libre que han depositado a España a las puertas del Monte de Piedad del Banco Central Europeo.
Hablando en serio, la verdad es que intentar ahora marcar distancias con ZP suena a falso. Rubalcaba y Blanco podían haber dicho "no" a Zapatero mucho antes de que llegaran las vacas flacas. Robin Cook, un laborista consecuente, renunció a seguir en el Gobierno de Tony Blair para no ser cómplice de las trapacearías políticas del gran camaleón que acabó metiendo al Reino Unido en la guerra de Irak. Quien se va de la política, renunciando al poder, porque antepone la lealtad a sus principios frente a las servidumbres de partido, llegado el caso, es quien está legitimado para volver. Decir, como ha dicho Pérez Rubalcaba, que tiene "dudas razonables" sobre la política seguida por un Gobierno del que hasta hace unos días ha formado parte y decirlo ahora que es candidato y sabe por las encuestas que los posibles votantes del PSOE rechazan la política de ajuste impuesta por Zapatero, como poco, suena a oportunismo.
Todo no vale. El drama de Rubalcaba es que diga lo que diga y haga lo que haga no puede hacer olvidar que ha sido uno de los puntales del período "zapaterista", gobernación errática que, amén de situar a España al borde del abismo económico (Felipe González, "dixit"), en términos políticos, ha desnaturalizado las señas de identidad del Partido Socialista haciéndolo irreconocible para muchos de sus votantes clásicos. En política, los errores se pagan. Por eso Rubalcaba intenta desmarcarse de ZP. Tengo para mí que llega tarde.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
El continuo goteo en estos días de noticias supuestamente positivas referidas a la banda terrorista ETA está produciendo el efecto de introducir a esta en la precampaña electoral, lo que sin ninguna duda favorece en primer lugar a la franquicia de ETA en las elecciones generales del 20-N. Las expectativas electorales de Bildu en dichas elecciones -a las que concurrirá en coalición con Aralar- son las de tener grupo parlamentario propio en el Congreso de los Diputados, lo que supone sacar al menos cinco diputados.
Pero no es sólo ETA y su mundo quien está queriendo dar la impresión que están dando pasos positivos. El propio Gobierno de Zapatero, el lehendakari socialista Patxi López y de forma mas cauta el candidato Rubalcaba, han valorado positivamente esos pasos, lo que aparte de provocar cierta sorpresa -que se sepa, a día de hoy ETA no ha anunciado que se disuelva ni ha entregado las armas, ni ha perdido perdón a las víctimas que ha causado- lleva a preguntarse si el PSOE quiere dejar "atado y bien atado", antes de previsiblemente abandonar el poder, todo lo que ha venido tejiendo en estos años en su proceso de negociación con la banda terrorista, de tal manera que un supuesto ejecutivo del PP no pueda dar marcha atrás en ciertas concesiones que se han hecho a los terroristas.
Sólo de esa forma se explicaría el que haya aparecido en escena -sin que el Gobierno haya hecho nada para impedirlo- una esperpéntica comisión internacional de expertos en mediación en conflictos que después de reconocer que no tienen ni idea de lo que ha pasado en el País Vasco, se han ofrecido a verificar el "alto el fuego" declarado por ETA el pasado mes de enero. O que el lehendakari López -¿hasta cuando el PP vasco estará dispuesto a mantenerle su apoyo en Vitoria?- haya solicitado el acercamiento de los presos de la banda terrorista a las cárceles del País Vasco y que se empiecen a aplicar medidas de reinserción.
Lo preocupante de toda esta situación es que desde el Gobierno de Zapatero se quiere vender a la opinión pública que el tema de ETA está finiquitado. Y puede que sea así desde el punto de vista policial, pero en ningún caso en el frente político, donde la banda está mas fuerte que nunca: Bildu gobierna en 104 Ayuntamientos del País Vasco y Navarra; las perspectivas electorales para el 20-N son inmejorables y en las próximas elecciones autonómicas vascas -en la primavera del 2013- de seguir las cosas así, estará en condiciones de disputar el puesto de partido mas votado al PNV. Es decir, el proyecto totalitario que encarna ETA, por el que ha asesinado en sus cincuenta años de macabra existencia a 858 personas, está triunfando. Si a eso algunos lo quieren llamar el final de ETA, allá ellos. Otros lo llamamos la derrota de la democracia, del Estado de Derecho y la humillación de las víctimas del terrorismo.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
Si la acción de gobierno en épocas de vacas flacas quema y pasa factura electoral, el PP no debería olvidar, aunque lo olvide alegremente, que gobierna en casi toda España. Y donde no gobierna, mandan, salvo en Andalucía y el País Vasco, primos suyos de la derecha de toda la vida: Cascos en Asturias o Mas en Catalunya. Quiere esto decir que la demonización sistemática del PSOE como autor de todos los males que afligen a España por haberla estado gobernando, puede funcionar para los afectos, para los incondicionales del PP, pero que esos tres o cuatro millones de fluctuantes que al final deciden quién gobierna, si Cánovas o Sagasta, viven en sitios donde la derecha está sacudiendo de firme a la gente con sus "rebajas", sus despidos y sus ajustes, y que lo mismo deciden a última hora no votarla porque no les da la gana.
Los sondeos, imbuidos de la falsa idea de ser una especie de adelanto, prospección o incluso primera vuelta electoral, hace mucho que vendieron la piel del oso al PP, es más, que se la regalaron, pero el oso que le queda vivo a Rubalcaba bien pudiera pegarles un susto a los peleteros y a los taxidermistas. El candidato del PSOE dispone, además, de un arma de efectos impredecibles con la que nadie contaba: el disfrute. En efecto; a Rubalcaba se le ve disfrutar muchísimo figurándose que vuelve a ser el socialista de izquierda que acaso fue algún día. Por eso es absurdo que le acusen de proponer lo que no hizo en el Gobierno: allí no era socialista ni de izquierda.
La pena es que, obligado a ser muy de izquierda todo el rato, Rubalcaba solape el componente conservador (en el buen sentido) que atesora. Ese componente, liberado de la convenciones llamémosles "progres", podría darle mucho juego. Por ejemplo; cuando rectifica al preguntador que se dirige a él llamándole Rubalcaba a secas: "¿Quiere decir "señor Rubalcaba", ¿verdad?". Porque, desde luego, tan importante como crear empleo o gravar el alcohol es que las personas sean educadas, y eso del "oiga, Rubalcaba", como lo del tuteo indiscriminado, es el cáncer de la educación. Termine de desmelenarse, pues, el candidato. Y disfrute, que la vida es arena entre los dedos.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
Los socialistas dicen estar de subidón. Celebran el haber salido "fuertes" y "unidos" de la Conferencia Política del pasado fin de semana. Un estado de ánimo supuestamente generado por las encendidas intervenciones del que fue presidente del Gobierno, Felipe González, y el que aspira a serlo coincidiendo con el aniversario de la muerte de Franco, Pérez Rubalcaba. Ambos animaron el cónclave con apelaciones a la autoestima de los militantes y a la necesidad de combatir la sensación de derrota electoral anticipada.
En su discurso de clausura del domingo, el candidato Rubalcaba invitó a sus compañeros a reconocerse en la única fuerza política capaz de garantizar a los españoles educación y sanidad públicas y de calidad, subsidios para los desempleados y pensiones dignas en la jubilación, al conjuro de un mantra: no todos los partidos son iguales. "PP y PSOE no son lo mismo cuando las cosas van mal ni cuando las cosas van bien", dijo.
Aparte de los llamamientos de González a pasar a la ofensiva, o los de Rubalcaba a no darse por vencidos ("No nos van a ganar a ganas de ganar"), la defensa de los servicios públicos esenciales se ha convertido en el centro de discurso preelectoral de los socialistas. No sólo como reafirmación de su acreditada fe en el Estado del Bienestar sino como pedrada contra el adversario, en el sentido de que el PP prepara su desmantelamiento.
Pero el PP no quiere entrar al trapo. No acepta el debate en ese terreno, y muchísimo menos como duelo dialéctico entre los dos candidatos. Fiel a su estrategia de esperar que pase el tiempo sin que nada pase, Mariano Rajoy rehuye la confrontación personal con Rubalcaba. Al preguntarle hace días si tomaría ciertas medidas de alcance social, o mantendría las tomadas por el Gobierno socialista, su respuesta fue "depende".
Desde entonces, Rubalcaba no pierde ocasión de quejarse de los silencios de Rajoy y de referirse a él como el señor Depende. Eso le plantea ciertas dificultades para llevar adelante una precampaña electoral en la que uno de los dos contendientes principales no comparece.
Las únicas respuestas a la acusación de que el PP se quiere cargar el Estado del Bienestar, como ya se está demostrando en las autonomías donde gobierna -sostiene el PSOE-, se han encargado a dirigentes de segunda fila como González Pons, que se limitó a recordar que los verdaderos hachazos sociales ya los ha dado el Gobierno. O Cristóbal Montoro, que no le hizo ningún favor a Rajoy cuando dijo que no hay que sacralizar el Estado del Bienestar porque en muchos casos significa despilfarro. Dos ejemplos de que el silencio de Rajoy sobre asunto tan delicado, con la esperanza de desactivar el debate al dejarlo en manos de segundones, puede crearle más de un problema.

REVISANDO LAS DOS LEGISLATURAS SOCIALISTAS.
LA CHACÓN PRESIDENTA
Cuando Alfredo reciba el mojicón,
la despistada tropa socialista
muy aturdida, posará su vista
en la catalana Carma Chacón.
Tendremos entonces la aberración,
muy propia de la etapa Zapatista,
de que una acérrima nacionalista
aspire a presidir nuestra nación.
Pero Carma Chacón ya a nadie engaña
pues fue socia del de la “puta España”,
defiende fieramente el Estatut,
rechaza la Constitución de plano
y para un charnego será fotut
no poder estudiar en castellano.
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Por Salvador Freixedo
✉ freixedo@terra.es
(2/10/2011)

MADRID, 01 (OTR/PRESS)
Jesucristo ordenó a Lázaro resurrección y camino; lo consiguió porque era Dios y porque además le iba en ello su prestigio. El PSOE es un cadáver político que espera el certificado de defunción para el 20-N.
Y Felipe González le ha mandado resucitar antes de la muerte oficial. Es un intento desesperado de quien se fue y no está, pero quiere volver para estar sin formar parte más que como agitador circunstancial del PSOE.
Felipe ha aceptado las ofertas recibidas para pasar los años de vida que le queden podando bonsáis, asistiendo a consejos de administración y gozando de su familia. Legítimo. Pero esas dedicaciones -sobre todo las de los consejos de administración- son un lastre para la agitación de masas. Y él alivia su conciencia con su presencia como estremecimiento de la militancia.
Se da la circunstancia de que Zapatero ha tenido que recurrir a los que siempre marginó. Es sabido que Zapatero no llamaba a González porque el ex presidente lo ha contado. No quería saber de nadie de aquella época y al final los habitantes de aquellos tiempos son los que pretenden salvar al PSOE del estado cataléptico en que ha quedado. Estamos en plena ebullición de la Conferencia Política del PSOE. Un remedo de lo que debería ser un congreso.
En este tipo de acontecimientos puede hablar cualquiera, no se vota y todo está diseñado para mayor gloria del candidato designado a dedo. Son los últimos tiempos de este PSOE. Lo que tiene que ocurrir es una reconversión brutal que devuelva al socialismo español a la dignidad que le corresponde. Esa gran transmutación necesita mucho más que un grito desesperado de González para que el PSOE se levante y camine.
Felipe fue un magnífico presidente, pero nunca ha sido dios aunque Txiki Benegas le llamará así. De momento, el PSOE ni se ha movido.

MADRID, 01 (OTR/PRESS)
Estamos todos tan necesitados de buenas noticias que nos parece titular de primera página que Merkel haya convencido a cuatro de sus parlamentarios para que voten a favor del rescate a Grecia. Tan angustiados que nos agarramos como a un clavo ardiendo a unas declaraciones de Emilio Botín ante sus inversores y analistas diciendo que España puede ser la sorpresa positiva en los próximos años... aunque no antes de 2013.
Tan urgidos de esperanza que a muchos, a mí al menos, nos parece vislumbrar el fin de la pesadilla que durante tantos años nos ha supuesto ETA, a la que el lehendakari Patxi López emplazaba a dejar las armas en un plan de paz de diez puntos que, personalmente, considero un avance. Como un avance me parece que EKIN, la estructura "política" de la banda, anuncie su disolución. Claro que todos estos datos, acumulados en la semana que ahora concluye, no bastan para la euforia, pero...
Pero creo que es urgente ver la botella medio llena. Porque España necesita una buena inyección de optimismo, de orgullo de país. Escuché el viernes a Felipe González, lleno de vitalidad y de espíritu positivo a sus casi setenta años, pregonando nuevas -aunque algo viejas- eras, en la inauguración de la conferencia política del PSOE, una intervención que, por cierto, eclipsó casi por completo a la de José Luis Rodríguez Zapatero; a ver con qué nos sorprende este domingo, en la clausura, Alfredo Pérez Rubalcaba, que no puede hacer un discurso al uso en este su "pistoletazo de salida": creo que a Rubalcaba no le queda otro remedio que intentar mostrar la cara sonriente de la vida.
El candidato socialista tiene que esperanzar a los suyos y a quienes, no siéndolo, tampoco se apuntan al barco presumiblemente ganador, el de Mariano Rajoy. A quien, por supuesto, también estoy escuchando estos días mensajes de ánimo: esto tiene arreglo, repite, quizá no en tono lo suficientemente alto, el hombre que tiene más probabilidades de ocupar el sillón principal de La Moncloa. La semana próxima, en la gran convención del PP en Málaga, tendrá también la oportunidad de gritar alto y claro que, con "sus" recetas, saldremos del túnel.
Por eso, querido lector, porque me niego a ver la botella medio vacía, y menos aún rota, como la quieren algunos catastrofistas, me he permitido encabezar hoy este comentario recogiendo, algo desordenadamente, cosas que pudieran llegar a considerarse buenas noticias.
Ya sé, ya sé que también las tenemos malas: esa improvisación gubernamental a la hora de sacar a Bolsa, algo a la desesperada, las Loterías del Estado, por ejemplo. Los recortes por doquier, que ya afectan directamente a la sanidad y amenazan a la educación. La metedura de pata del "president" de la Generalitat catalana al criticar despectivamente el habla de andaluces y gallegos (cierto: pidió perdón, y eso, en el panorama escasamente autocrítico que nos anega, le honra). O el temporal económico que, glub, parece que se avecina en Europa, según nos dicen algunos expertos que parecen fiables...
Pero, en fin, levantemos los corazones. Hemos entrado en un octubre que, sin duda, va a estar plagado de turbulencias. Pero lo único que no nos podemos permitir es el desánimo, porque entonces ¿qué nos queda?

MADRID, 01 (OTR/PRESS)
Suena la sintonía de las elecciones en el PSOE y todos los sectores del partido cierran filas para darle la vuelta a unas expectativas muy desfavorables. Mientras, el PP da por hecha su victoria, promete una deducción de 3.000 euros a los autónomos por su primer trabajador y solo duda si la diferencia que le conceden todas las encuestas se traducirá o no en mayoría absoluta. Es lo que hay, pero aun así el PSOE se pone las pilas para motivar al menos a los suyos, empezando por sus militantes, y para plantar cara al PP en lo que denominan el combate de las ideas en defensa del Estado de bienestar.
El ex presidente Felipe González es quien está llamando más a la movilización, quizá porque él, que fue un ganador nato entre 1982 y 1993, también sabe mejor que nadie que es posible perder con dignidad, como ya hizo en el 96, el año en que Aznar llegó al poder. "En 1996 estaban a 14 puntos y nos faltó un telediario", recordó Felipe para darle ánimos a Rubalcaba, ante el que se puso a su servicio de cara a una movilización inmediata. Zapatero, el casi ex presidente, intenta justificarse y viene a decir que sus decisiones impopulares serán tan importantes como las positivas que pudo adoptar en otros momentos, lo cual procede acoger con cautela, a la espera de que los historiadores dicten sentencia dentro de unos años.
Rubalcaba es presentado por sus compañeros como un gobernante y como su gran activo político, por encima incluso de la marca PSOE. Y como gobernante ha querido mostrarse, anunciando medidas como subir el precio del alcohol y el tabaco un 10% para salvar la sanidad pública y evitar el copago y la privatización del sistema. Puede estar bien la medida de Rubalcaba pero con ello no aborda el verdadero problema fiscal de España. Situémonos: solo en el impuesto de sociedades -el principal agujero- cayó la recaudación 25.000 millones entre 2006 y 2010, y el candidato socialista propone recaudar 2.000 millones más.
Habrá que aguardar, pues, a que un día nos hable de cómo recuperar sociedades o, en su defecto, del IVA y del IRPF, que es donde está la clave de los ingresos en un país que debería recaudar desde la Agencia Tributaria sobre 200.000 millones para vivir tranquilo. Patrimonio e impuestos especiales claro que aportan ingresos al Estado, pero no son los impuestos clave. No perdamos la perspectiva de las cuentas.

MADRID, 01 (OTR/PRESS)
Los inversores siguen indecisos y respondiendo a golpe de noticia o de rumores. Los que ven el vaso medio lleno dirán que septiembre no ha ido tan mal, al fin y al cabo el IBEX ha remontado casi un 7 por ciento en la semana y apenas ha caído un 2 por ciento en el mes.
El lunes abrirá desde los 8.546 puntos. Sin embargo, triunfarán los del vaso medio vacío, ya que el selectivo español se deja casi un 13,5 por ciento en lo que va de año y se ha vivido el peor septiembre desde la caída de Lehman Brothers.
La crisis es profunda y puede ir a peor. Se habla mucho de octubre y no sólo porque sea un mes maldito con mucha historia a sus espaldas. Y es que ninguna de las crisis se ha superado. Es más algunas se han recrudecido como la del crecimiento y la liquidez.
El viernes se afanaba el gobernador del Banco de España en tranquilizarnos sobre el final de la recapitalización del sistema financiero. Al final, nos hemos tenido que comer una parte del marrón. Ha vuelto la banca pública. Ahora ya está todo arreglado y el crédito empezará a fluir a familias y empresas. A este argumento se apuntaba Blanco en su papel de portavoz del gobierno. Nadie se lo cree.
Según cuenta El confidencial, el Gobierno le ha tenido que pedir a los bancos el dinero necesario, unos 7.000 millones de euros, a los bancos porque no hay ni un duro ni para el FROB. Tampoco están los bancos para dar mucho dinero. De hecho, la suspensión de la salida a bolsa de Loterías del Estado tiene mucho que ver con eso.
Los bancos necesitan apelar al mercado para financiarse y no les interesa competir con el Estado para captar fondos a través de su red para algo que no sea su propia financiación.
Tampoco en Europa acaban de verse las cosas con tranquilidad, aunque los alemanes hayan decidido finalmente flexibilizar el fondo de rescate y el FMI prepare más dinero para posibles apelaciones de países en dificultades, por ejemplo España que está demostrando un día tras otro que no tiene ni un duro en las arcas del Estado y tampoco en las de las Comunidades Autónomas.
También la Seguridad Social está en números rojos y no sería la primera vez que los socialistas dejan el gobierno sin poder pagar ni las pensiones.
En fin, el panorama es bastante negativo y aún pueden pasar muchas cosas de aquí a las elecciones. Zapatero saca pecho, pero hay que recordarle cada día hasta que se vaya definitivamente que nos deja una economía absolutamente quebrada.

MADRID, 01 (OTR/PRESS)
En tiempos procelosos, de incertidumbres y malos pronósticos, hay que tener coraje personal para ofrecerse, a lo que haga menester, a un candidato perdedor. Eso es lo que hizo en la Convención Política del PSOE Felipe González. No se esperaba su presencia sobre el escenario ni mucho menos su declaración de apoyo sin matices, antes y después del 20N.
Los datos de las encuestas, aún antes de comenzar la campaña electoral, son demoledores. Nada de lo que ofrece Rubalcaba tiene el beneficio de la duda. Cada vez que proclama que no hará recortes la ciudadanía le asocia a Zapatero, a los cinco millones de parados y la congelación de las pensiones. Sus mensajes no calan, no despiertan entusiasmo y el PP quiere ganar por goleada.
Por eso, destacados dirigentes socialistas, ex ministros de los sucesivos gabinetes de Zapatero, que estaban llamados a ser la renovación del partido, guardan ahora silencio, no quieren ir en las listas y buscan su futuro en las grandes multinacionales. El ejemplo más paradigmático, quizá, sea el de José Bono. Ministro de Defensa, Presidente del Congreso, que ahora da un paso atrás. La oposición es muy dura y hacer la travesía del desierto aún más.
Tampoco Miguel Sebastián, ministro de Industria, al que los españoles deben muchas de las improvisaciones económicas de Zapatero y que ha tenido en esta última y malhadada legislatura mucho más poder en la sombra que destacados vicepresidentes, quiere saber nada de apostar a perdedor.
De ahí el valor del gesto de Felipe González. Sobre todo si se tiene en cuenta que cuando la corriente encabezada por Zapatero se hizo con el control en el Partido Socialista una de sus obsesiones fue retirar de la vida pública a los mayores de cincuenta años a los que aquellos jóvenes consideraban ya amortizados. ZP y los suyos eran el relevo generacional que venían a mandar a la vieja guardia al archivo de la historia.
Mire usted por donde, jugarretas del destino, es ahora la vieja guardia quien , con su experiencia y coraje, parece capaz de ponerse en cabeza de un intento por recuperar credibilidad, aunar voluntades e intentar salvar los restos de un gran fracaso de gestión, para enfrentarse a la derecha con unas encuestas tan adversas. ¿Recordará Felipe González cuantas veces llamó a Zapatero en lo peor de la crisis y como no le hizo ni caso? Sin duda, se le debe haber olvidado.

La X del GAL irrumpe en la Conferencia del Partido Socialista en ayuda de la Y del Faisán, dispuesto a darlo todo y a sudar la camiseta, no durante los noventa minutos que dura un partido de fútbol, sino a lo largo de cuarenta y tantos días de precampaña, campaña y jornada de reflexión; no sé si pillan el matiz.
Las encuestas auguran una gran debacle, peor que la de Almunia, y los de Pablo Iglesias han empezado a ponerse la venda en la herida y a buscar un lugar seguro donde pasar el invierno nuclear que les espera. Pero no hay embajadas para todos, ni puestos de relieve en la ONU como el de la ignara y antivida Bibiana Aído, encasquetada a Bachelet desde el Gobierno de España, pero como diría el catalán: pagando, eh, pagando. Nada menos que 100 millones de euros nos cuesta a los españoles el puestecito de la nena del cacique de Alcalá de los Gazules, ahijada de Chaves, ese socialista que tiene una hija y un hijo que hacen cosas raras con eso de los dineros. De Bono se rumorea que aspira a ser Defensor del Pueblo o embajador en la Santa Sede. ¡Menudo disparate! El señor socialista de los pisos y la hípica, aunque haya contado con el favor de la Fiscalía, está moralmente inhabilitado. No hace falta tomar megadosis de Gingko Biloba para recordar que el que fuera cacique de Castilla-La Mancha durante veintiún años, al año de la llegada de Zapatero a La Moncloa, fue instigador de una denuncia falsa de agresión contra dos militantes del PP, que tras una persecución inmisericorde quedaron absueltos. ¿Y con estos antecedentes quiere ser defensor del pueblo? Lo del Vaticano sí que es para llorar. ¡Relativismo moral de libro!
Pero retorna el Jedi para mover a la masa socialista desencantada y apática. Llama a la movilización. “Nada de estar a la defensiva; a la ofensiva”, dijo. Y le recordó a la militancia cómo le habían dado un vuelco a las encuestas en el 93, “y en el 96 nos faltó un telediario”. Miedo me dan la X y la Y juntas, y no porque le haga ascos a las matemáticas. Me dan miedo porque Felipe González desmanteló el sistema judicial, instauró la cultura del pelotazo, expolió a los adversarios, hizo ricos a sus amigos y dejó más de 3.500.000 parados. Durante su mandato se practicó la corrupción a gran escala (Filesa) y se utilizaron los fondos reservados para practicar el terrorismo de Estado. Como consecuencia, algún ministro acabó en la cárcel, lo mismo que el secretario de Estado y otros mandos policiales. El director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, también acabó en prisión y aún estamos esperando que restituya lo robado.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
Una confesión personal: jamás he oído decir ninguna tontería al lehendakari Patxi López. Y, ya que estamos, tampoco al dirigente del PP vasco, Antonio Basagoiti. Ahora, López ha desgranado un decálogo hacia la paz en el País Vasco, que pasa por el acercamiento de los presos a cárceles vascas -algo previsto e incluso ordenado en la Constitución_y por una posible legalización de Sortu -lo que está pendiente de resolución por el Tribunal Constitucional--. Todo ello, supuesto que la banda del terror y del horror muestre su voluntad de dejar las armas.
Soy de los que creen que el escrito de la semana pasada de los presos etarras, antes irreductibles, pidiendo, aunque con condiciones imposibles, el fin de ETA, es un paso en la buena dirección, y me parece que quienes lo niegan se empeñan en no ver las cosas como son. Pienso también, sosteniendo esta hipótesis en algunas fuentes policiales, que tendremos más pronto que tarde un nuevo comunicado de la banda que suponga otro acercamiento, otro pasito, hacia la realidad: ETA está ya, de hecho, liquidada. Que subsistan focos de resistencia a esta idea entre los más pétreos pistoleros no es sino esa excepción que confirma una regla constatada por todos cuantos conocen de verdad el terreno, enormemente resbaladizo, de la lucha contra este terrorismo que ya nadie, ni los familiares, ni los propios presos, ni Bildu, ni los que están más allá de la "muga", quiere.
Pienso que es en este marco en el que hay que analizar la oferta de Patxi López y la comprensible respuesta -prudente-- de Basagoiti. Aquí, en este delicado equilibrio, cada cual tiene que desempeñar un papel con inteligencia. No se trata, desde luego, de hacer concesiones a los asesinos, extorsionadores, propagadores del terror: que paguen sus culpas. Pero sí se trata, y eso es algo muy diferente, de actuar con flexibilidad, con habilidad y dentro del respeto a la ley y al papel que deben jugar las víctimas que ETA ha ido sembrando a su lamentable paso por el mundo. El lehendakari ha abierto un sendero; es difícil de transitar e incluso admito que es muy difícil de aceptar y hasta de entender por los más damnificados. Pero estoy convencido, y no soy el único, de que estamos ante una oportunidad de oro para dejar atrás para siempre la pesadilla. ¿Acaso no merece la pena al menos considerarlo sin descalificaciones a priori?

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
Crece cada día la marea contra las Administraciones del PP, especialmente contra los Gobiernos autónomos que más se distinguen en el uso inmisericorde de la tijera, que están llevando a esas regiones a una situación imposible y a sus gentes a una indignación cada vez más aguda. Ellos se defienden muy mal pues es muy difícil defender lo indefendible, y tratan también de cargar contra el Gobierno socialista y su candidato por las medidas que se vieron abocados a tomar, especialmente en mayo del año pasado. Lo que sucede es que si, como parece lo más probable, el PSOE pierde las elecciones generales, el PP va a salir del 20-N con mucho poder pero al mismo tiempo con la gran debilidad de la perspectiva de ir enseguida quedando acosados y bloqueados por la protesta ciudadana que sin duda se multiplicará en los meses siguientes. El pueblo indignado también se ha vuelto contra el Gobierno socialista en estos últimos tiempos, pero lo ha hecho con la cierta contención de quien ataca a sus próximos o a sus congéneres. Algo que no sucederá en el caso del PP.
Quiero decir que la protesta ciudadana se producirá sin grifos ni cortapisas cuando la casi totalidad del adversario sea solo el poder el PP en todas las esferas. Si el PP no sabe esto es que tiene mala memoria. Solo debe volver la vista a ocho años atrás y ver cómo en muy poco tiempo pasó de tener la mayoría absoluta en 2.000 a comenzar un declive rápido, que comenzó con aquella huelga general y que culminó con el pueblo en la calle contra la guerra de Irak y contra sus consecuencias para los españoles, empezando por los atentados del 11 de marzo de 2.004. Nada irremediable ocurriría si Rajoy y sus compañeros se dieran cuenta a tiempo y abandonaran el camino emprendido hace ya meses y con el que quieren acompañar al eslogan de "empieza el cambio". El verdadero cambio sería lo contrario al muchísimo más de lo mismo y al degollamiento de lo que queda del Estado de Bienestar, que es lo que harán a juzgar por su actuación y sus intenciones desde antes ya de ganar las generales..., si las ganan.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
La propuesta del lehendakari de que el gobierno de Zapatero, en su tiempo de descuento, proceda al acercamiento de los presos de ETA a las cárceles vascas como vía para "la superación del ciclo terrorista" no supone ninguna novedad sobre lo que ya se está haciendo, pero sí es un gesto hacia lo que ellos llaman "ese mundo" para ver si, finalmente, los asesinos se deciden a dar el gran salto y, de paso, ayuda a los socialistas a arañar unos cuantos votos de los que están muy necesitados.
Siempre me he mostrado partidaria -porque me parece legítimo- de que la política penitenciaria de acercamiento o alejamiento del país vasco de los etarras sea un elemento crucial de la lucha antiterrorista y de hecho todos los gobiernos tanto socialistas como populares la han utilizado según convenía, en un intento de acabar con esta pesadilla que dura ya cuarenta años.
La propuesta en ese sentido se limita a constatar lo obvio, porque desde hace mucho tiempo con mayor o menor publicidad, el gobierno de Zapatero está acercando a presos etarras a cárceles vascas. El asunto no está tanto en eso, como en el momento en que se produce: solo días después de ese polémico comunicado de los presos adhiriéndose al acuerdo de Guernica, en la misma semana en que se ha conformado un grupo de verificadores internacionales del alto el fuego de ETA ¡ menuda broma!. Y, sobre todo, coincidiendo en el tiempo con la disolución de las Cortes, por el inicio de la campaña electoral del 20-N.
Esta coincidencia hace inevitable sospechar que el lehandakari ha dado solemnidad a algo que sea o no papel mojado -si ETA no se quita la capucha, entrega las armas y asume su culpa- sobre todo le puede venir bien a su partido de cara a la cita electoral. Está claro que Rubalcaba -que ha salido inmediatamente a calificar de muy importante la propuesta del lehendakari- necesita con urgencia golpe de efecto para doblarle el pulso a las encuestas que le son muy desfavorables. De hecho en el PSOE algunos auguran que lo único que les podría salvar de la quema, al menos en parte, seria que ETA anunciara su disposición a entregar las armas o un paso similar, cosa que según afirman los técnicos de la lucha antiterrorista será muy difícil que suceda antes del 20.N.
Yo no sé si el PSOE pretende que ETA sea su as en la manga de cara a la próxima cita electoral, pero si fuera así se equivoca. A estas alturas de la película si los asesinos del tiro en la nuca dan por finalizada su orgía de sangre y terror no será ningún partido en concreto quien pueda llevarse el gato al agua o que pueda capitalizar y rentabilizar políticamente el fin de ETA. Da igual que eso se produzca con el PP o con el PSOE en el poder, esa victoria será de los demócratas, de toda la sociedad española que se ha dejado la vida luchando contra el fascismo y la tiranía de unos cuantos.
Yo no se como se escribirá el final de ETA, ni cuando, pero me indigna que ahora lo políticamente correcto sea decir que debe escribirse sin vencedores ni vencidos, como intentando poner en el mismo plano a las víctimas que a los verdugos lo cual es una ignominia. Esto no ha sido una guerra y por lo tanto ya denominarlo proceso de paz resultó un insulto, y mucho mas lo seria si, al final, se hace tabla rasa maquillando el tema bajo el manto de una falsa generosidad de los demócratas y vendiéndolo como el ultimo esfuerzo. ¡Que se quiten de una vez las capuchas, entreguen las armas, pidan perdón a las víctimas y cumplan sus condenas!. El final de esta historia no se puede escribir sin dejar claro quiénes han sido los buenos y los malos y de que estos del gatillo fácil como mínimo reconozcan todo el mal que nos han causado.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
A medida que se ha ido despidiendo Zapatero de la vida política y se ha ido haciendo verosímil la barrida del PP en las próximas elecciones generales, las del 20 de noviembre, también ha ido cambiando el discurso del aspirante, Mariano Rajoy. Nada que ver con aquel que acusaba al Gobierno Zapatero de todos los males sin mezcla de bien alguno, o aquel que prometía el advenimiento de todos los bienes, sin mezcla de mal alguno, cuando el PP ganase las elecciones generales.
El Rajoy que antes decía "sé lo que hay que hacer para salir de la crisis", ahora se remite a las condiciones económicas, o sea, al contexto de la crisis. El Rajoy que antes anunciaba a los cuatro vientos que el PP sanearía la economía en dos años, como hizo en 1996, alega ahora que no existen las varitas mágicas. Y, en fin, el Rajoy que antes decía que el problema no era la economía sino Zapatero, lo utiliza ahora como excusa preventiva, justamente ahora que tiene un pie fuera de Moncloa. De ahí lo de "herencia envenenada", que ya ha empezado a pregonar sin haber pasado siquiera por las urnas.
Es lo último en el relato de la selectiva memoria del PP en clave electoral: "No sabemos lo que nos vamos a encontrar", dice la nueva banda sonora del PP a medida que se acerca el 20-N. Es la excusa preventiva de la que se está abusando en vez de hacer propuestas concretas. De eso andamos ayunos. Y la única vez que ha aparecido alguna, la han tenido que desmentir veinticuatro horas después, como ocurrió con el famoso ofertón de los tres millones y medio de puestos de trabajo anunciados por el portavoz oficial del partido, González Pons.
En el PP no quieren que eso vuelva a ocurrir. Así que han redoblado las precauciones para centrarse más en declarar intenciones que en concretar propuestas. Así que del "ofertón" hemos pasado al "depende", especialmente notorio en el discurso del candidato Rajoy, cuando le preguntan si mantendrá la congelación de las pensiones, la rebaja del sueldo a los funcionarios, el impuesto de patrimonio, etc.
Un "depende" que se está haciendo particularmente peligroso para la causa electoral del PP en el caso del supuesto desmantelamiento del Estado del Bienestar, que es una acusación concreta del candidato socialista, Pérez Rubalcaba, no expresamente rebatida por Mariano Rajoy. La réplica oficial del partido, expresada en la voz de González Pons y otros dirigentes de segunda fila, consiste en devolver la pelota con el argumento de que Zapatero ya pasó la guadaña antes de que lo hiciera el PP en las Autonomías donde gobierna. Esa verdad sólo sirve para igualar a unos y otros en la imperiosa necesidad de acometer los recortes. ¿Pero dónde recortar? Ahí está el quid de la cuestión no resuelta de momento. Se trata de saber si es cierto que el PP mete la motosierra en el tronco del árbol (Sanidad y Educación), mientras que el Gobierno socialista solo lo hizo en las ramas.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
Dice Juan Rosell, el presidente de la CEOE, que se debería implantar una asignatura, obligatoria "desde la guardería a la Universidad", que enseñara a amar a los empresarios y a admirar rendidamente su función. Y tiene toda la razón: sólo a través de un tratamiento mixto de adoctrinamiento y de lavado de cerebro, continuado durante la vida útil de éste, podría inculcarse en un español la idea de que los empresarios españoles son, en general, dignos de ser amados. El hombre, como es natural, barre para casa y mira por lo suyo, pero ya nos gustaría a los periodistas, a los fontaneros, a los buzos o a los agricultores, que hubiera una asignatura en la guardería (donde, por cierto, sería asignatura única), y en Primaria, y en la ESO, y en Formación Profesional, que enseñara a amarnos y a respetarnos a nuestra entera satisfacción.
En puridad, sólo un empresario español del tipo de los representados mayoritariamente en la CEOE sería capaz de decir en público, en broma o en serio, semejante cosa. En Europa, por ejemplo, cundiría la preocupación entre sus pares por el estado de salud, mental sobre todo, de su representante. Es cierto que si desde la cuna se hubiera adiestrado a los ex-trabajadores de las empresas hundidas de/por Díaz Ferrán, el antecesor de Rosell, en amarle ciegamente y admirar su talento empresarial, no le habrían montado pollos al quedarse sin curro o sin cobrar desde tiempos inmemoriales, pero también lo es que eso no lo consiguieron nunca, por mucho que lo intentaron siempre, los amos de sus esclavos.
La soberbia, la convicción de tener la sartén por el mango (algo de empleo en un país con cinco millones de parados) y ningún gendarme (gobierno) que persiga los desafueros empresariales, han impelido a Juan Rosell a construir esa bromita. Necesitaría, más que una asignatura, una lobotomía masiva para conseguir, como al parecer reclama, ser amado.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
Salvo el Sr. Mas y los que le siguen al pie de la letra para bien o para mal, para entusiasmarse con sus cosas o para cabrearse con alguna majadería -lo del castellano de los andaluces o lo gallegos, por ejemplo-, salvo esos, digo, este país no está para bromas ni para exageraciones; por una vez los españoles no estamos en general crispados sino más bien pesimistas, decepcionados, tirando a tristones y escépticos. Y eso es grave y debería tener consecuencias en la larguísima campaña electoral en la que siempre estamos metidos. Pero los asesores no lo ven así, no lo han entendido y han optado por una campaña gore en la que el enemigo (en este caso el PP) va a tirar de guadaña en el mejor de los casos y de motosierra en el peor. Habrá sangre de jubilados, sangre de educadores y se va a reeditar esa mentira cristiana que nos contaba como Herodes mando decapitar a todo los inocentes niños.
Yo no sé si lo expertos en la cosa creen que esto les va a ir bien sobre todo cuando quien avisa de estos desastres ha usado la motosierra con la pensiones y la guadaña con los funcionarios, pero allá ellos. Por si aun quieren cambiar la estrategia -hasta Noviembre falta demasiado para seguir ensuciando el panorama- yo les propongo desde aquí con toda humildad que se planteen un pacto no para después de las elecciones, como tanta gente viene pidiendo desde un lado y de otro, sino que se reúnan ya -les ofrezco mi casa y les prometo un cafelito- para pactar una campaña realista, sin mentiras, sin ofertas imposibles, sin demagogias y sin catastrofismos que bastante catastrófica es ya la realidad que nos toca vivir cada día como para que ahora vengan anunciando sangre.
Pacten una campaña en la que -como apuntaba Leguina- se busque la ilusión si aun es posible pero se rechace por completo el ilusionismo, el truco fácil, la frase pegadiza que no conduce más que al vacío intelectual. Este no es un país de tontos y lo que nos cabrea es que nos tomen por tales; que nos digan lo que Winston Churchill en 1940, pidió a su país: "sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor" porque un poco de todo eso vamos a tener que dar para salir de este pozo. Ya sé que Churcill ganó la guerra y perdió después las elecciones, pero ¿quién está ahora en la Historia, él o su anodino sucesor? Hay veces que los políticos deben mirar más allá de la jornada electoral y esta es una de esas veces. Entierren las guadañas y las motosierras, digan cada uno en que consiste su proyecto y hagan un esfuerzo en comunicarnos también incluso las cosas que podrían hacer juntos. Por ahí podríamos empezar a construir una ilusión colectiva más necesaria hoy que nunca desde la transición.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
Teníamos pocos problemas y en esto llegó el "lehendakari" López con una propuesta de "orientación consensuada, dinámica y flexible de la política penitenciaria", a beneficio de los penados de la ETA. Visto que la banda terrorista sigue activa, tengo para mí, que estamos ante un propuesta indecente. ¿Por qué? Pues, porque ofende a los familiares de las víctimas y porque desconcierta al resto de los ciudadanos que repudian cualquier complacencia con quienes durante tantos años han recurrido al crimen para allegar sus objetivos políticos.
Basta con analizar los comentarios procedentes de las filas "batasunas" para comprender el alcance del patinazo político de Patxi López. Patinazo o capítulo de la agenda oculta que desde hace años viene manejando el presidente Zapatero en su empecinado empeño de conseguir culminar "como sea" la estrategia que se inició con los contactos con la dirección de la ETA, contactos que, según todos los indicios, prosiguieron tras el atentado de la T4 en Barajas.
Hundido en las encuestas, desacreditados en la valoración de los españoles, con cuatro millones de parados en el INEM y con la economía española en fase de encefalograma plano, el todavía inquilino de La Moncloa parece que mira al Norte a la espera de un milagro -el anuncio de la disolución de la banda terrorista ETA -que no parece que esté en el horizonte. Desde luego, no antes de las elecciones del 20 N. Por eso ha llamado tanto la atención lo dicho por López. Conocida la estrecha relación política de Patxi López con Rubalcaba ( y la de su consejero de Interior, Rodolfo Ares), cuesta creer que salir ahora, a cincuenta días de las elecciones, proponiendo el acercamiento de los presos, perenne reclamación del mundo batasuno, ha sido fruto de un desliz. Los hechos sugieren otro registro. Como decía, invitan a pensar que estamos ante un capítulo más de la agenda oculta de Zapatero que debe contar con la aprobación del candidato a juzgar por su silencio.
Lo que resulta incomprensible es que nadie del entorno de Zapatero se atreva a decirles que se les acabó el tiempo y que el público, como vienen diciendo desde hace meses todas las encuestas, ya está en otra cosa.

MADRID, 30 (OTR/PRESS)
Sara Montiel ya ha vendido su casoplón de quinientos metros cuadrados en el madrileño barrio de Salamanca por más de tres millones de euros, sólo falta firmar las escrituras y formalizar la venta, tiene dos compradores candidatos que ansían instalarse cuanto antes en la casa de la diva.
La artista se ríe a mandíbula batiente cuando escucha a las "malas lenguas" asegurar que atraviesa problemas económicos: "en dos meses he vendido dos casas, y aparte de la que estoy vendiendo ahora tengo otras cinco casas más. ¿Cómo pueden decir que tengo problemas económicos?, no tienen ni idea. Además vendo mi casa porque me da la gana y no tengo por qué dar explicaciones".
Es osado asegurar que Sara Montiel atraviesa apuros económicos, sobre todo si se conoce mínimamente la trayectoria artística de la manchega, sus películas batían récord en taquilla y lo que le ganó en años sucesivos también supo invertirlo divinamente en bienes inmuebles. Fue la primera actriz española en triunfar en Holywood y tuvo la suerte de compartir cartel con Gary Cooper y Burt Lancaster, ¡que levante la mano quien supere este filón cinematográfico!. Su talento interpretativo y su enorme belleza la ayudaron a ascender como una de las más cotizadas en el cine mejicano. Su sensualidad verbal y corporal sedujo hasta al más pintado del panorama del celuloide de los maravillosos años cincuenta y sesenta. En los setenta su éxito lo cosechó y lo fomentó ya en España.
Muy pronto dejará su casa del centro de la capital para instalarse en su chalet cercano a la lujosa urbanización de La Florida. A Sara no le tiembla la voz cuando le pregunto si siente nostalgia: "no me da pena dejar este piso porque mis mejores años los pasé en mi casa de Palma de Mallorca, allí viví treinta años con Pepe, mi amor y con mis hijos. He vendido el piso, pero no los muebles ni los recuerdos que tengo repartidos en cada habitación de esta casa". Sara puso a la venta su vivienda a través de Internet, la artista grabó un video en el que ella misma aparece mostrando los rincones de su hogar. Algunos han criticado el recargo ornamental y el barroquismo decorativo de la vivienda en la que se alternan cuadros, jarrones chinos, aparadores, sillas de Luis XVI y multitud de adornos repartidos por todas las habitaciones.
Cierto es que impacta verlo, como me impactó a mi cuando siendo estudiante de segundo de periodismo me concedió una entrevista en su casa de Núñez de Balboa. Me recibió Pepe Tous, un hombre sumamente encantador y buen profesional, era periodista y durante años trabajó en el Diario de Mallorca. Pepe observaba a Sara, se quedaba embelesado mirándola mientras que ella hablaba, buscaba la luz ideal para hacer las fotos, estaba pendiente de todos los detalles, en resumen: la adoraba. A Tous se le iluminaban los ojos cuando la miraba. Ella lo sabía y por eso nunca le ha olvidado, todo a pesar de su matrimonio con Tony Hernández, eso fue más bien una pantomima.
Y lo mejor es que Sara Montiel se ríe de todo. A sus 83 años tiene claro que lo que desea y así me lo hace saber: "yo solo pienso en el presente, en lo que tengo ahora, que son mis hijos, mis amigos y mi perra Cuchi, no siento añoranza del pasado y tampoco pienso en el futuro porque el futuro te puede traer muchas cosas: buenas y malas. Ahora estoy a la espera de que salga el juicio que tengo pendiente con mi ex administrador".
Sara sufrió un varapalo importante cuando descubrió que Francisco Fernández, su hombre de confianza de los últimos años le había estafado en más de quinientos mil euros. La actriz llegó a necesitar tratamiento psicológico para asumir lo que le había ocurrido. A pesar de todo la manchega ve la vida con optimismo y está dispuesta a saborear cada instante de la vida; "Ha venido mi amiga de Brasil para pasar unos días conmigo, tengo amigos entrañables, afortunadamente nunca estoy sola".
Sus hijos se irán a vivir con ella a la nueva casa; "Zeus ha aparcado su carrera artística, ya no canta, no es fácil abrirte camino en esta profesión y ha decidido abandonar y dedicarse a las Relaciones Públicas. Thais sigue trabajando en Londres. Estoy muy orgullosa de mis hijos, he tenido mucha suerte con ellos". Sara adora a sus hijos, cuando habla de ellos apenas contiene la emoción.
A la manchega no hay quien la frene, actualmente está inmersa en un espectáculo que está llevando a distintos puntos de España, el último ha sido el de este fin de semana en Elche. Sarita hará las delicias en el escenario con José Antonio Román Marcos y cantarán al alimón "Lágrimas negras" y "Te quiero vida mía", dos clásicos en el repertorio de la Montiel, ¿alguien da más?.
Jueves, 31 de mayo
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo