
MADRID, 27 (OTR/PRESS)
Hasta el día 29 del mes que viene más nos vale no salir de casa sin chichonera porque nos va a caer encima una auténtica lluvia de primeras (y segundas, y terceras) piedras. No va a quedar obra o fuente que inaugurar. Los plazos electorales ya han empezado a correr, y tal como ha recordado este domingo a los partidos la Junta Electoral, a partir del 29 de marzo los candidatos no podrán participar en las inauguraciones políticas por la cercanía de las elecciones municipales y parcialmente autonómicas de mayo. Pero aunque falta todo un mes, el baile de los siete velos de los "avances" programáticos ya empezado. Irán cayendo uno a uno, y a juzgar por las primeras "desnudeces" a la vista hay que decir que el PP puede haber encontrado una veta verdaderamente "popular" para conectar con los ciudadanos
Que también los políticos se aprieten el cinturón, pide la gente. Predicar con el ejemplo. Las crecientes estrecheces de los ciudadanos, ahogados a dos manos por los hachazos de la crisis y las continuas subidas de los impuestos directos, indirectos y mediopensionistas, han convertido en un filón electoral cualquier medida encaminada a disminuir el gasto público; y por ahí apuntan las primeras "filtraciones" del programa del PP. Reducir a un máximo de 10 el número de consejerías en las autonomías "populares", o disminuir el número de altos cargos y puestos de libre designación en las consejerías, empresas y entidades públicas, son algunas de las propuestas que, junto al recorte del gastos en asesores y puestos de libre designación, encabezan los compromisos que el PP dice estar dispuesto a asumir allá donde gobiernen. Dice...
Hay que echar cuentas, claro, para calcular el ahorro, que tal como está el erario público será muy de agradecer sea poco o mucho, pero no es eso - para mí - lo principal. Junto a la ilusión de regeneración democrática que pueden aportar algunas ideas novedosas, como que los altos cargos de la misma Administración Pública, local o autonómica, compartan el coche en vez de tener cada uno el suyo las veinticuatro horas a plena disposición, o racionalizar la presencia exterior de las comunidades, las famosas "embajadas", que también figura en el programa popular, lo importante, en mi opinión, de las propuestas del PP es que hacen pedagogía política en la buena dirección. Primero y principal, los recortes de dinero público, que es un dinero que sale de los impuestos y el trabajo de los ciudadanos: suprimir los dispendios, no cuestiona ni erosiona el modelo autonómico como aventuran algunos sino todo lo contrario, puede colaborar de forma decisiva a devolverle parte del prestigio perdido. Y, dos: aunque no sea gran cosa el ahorro, estos recortes no son el "chocolate del loro", sino el loro mismo: la democracia misma; que no es cara ni barata, y no va de dineros sino de principios, aunque todo necio, como dijo Machado, confunda - ¡que le vamos a hacer! - valor y precio.

MADRID, 27 (OTR/PRESS)
¿A qué diablos espera Zapatero?, se pregunta Fernando Jáuregui, el analista político que ha glosado más sucesiones de líderes políticos en España. El problema de Zapatero es que no solo se lo pregunta Jáuregui, sino sus propios compañeros del PSOE, donde hay gente que quiere seguir y otra que desea abrirse paso, pero que si algo no tolera es que se ponga en riesgo el rumbo de la nave. El PSOE es la fuerza que ha gobernado más tiempo en la España democrática, es probablemente el partido que más se parece a la actual estructura sociopolítica del país y, por muchos problemas que tiene, que los tiene y graves, tampoco quiere suicidarse. Zapatero, con su parsimonia e indefinición, está poniendo en peligro un proyecto ampliamente compartido, que junto con el PP y otras fuerzas como CiU o IU constituyen el andamiaje básico de la democracia española, a veces para bien y otras no tanto.
Parece evidente que Zapatero debe aclararse cuanto antes, tanto si se va como si se queda. Y si fuese éste el escenario, no solo debería decirlo, sino poner orden en sus propias filas, donde ya afloran declaraciones y decisiones políticas que no solo afectan al PSOE sino al conjunto del país, justo en un momento en que si algo precisa España es tener las ideas claras y proyectar una imagen de seguridad y de buen gobierno. Rubalcaba, Bono, Chacón e incluso Fernández Vara o cualquier otro aspirante que surja en un proceso ordenado de primarias o de relevo directo tampoco están ganando puntos en este contexto, hasta el extremo de que el brillo de alguno de ellos puede palidecer antes de saltar a la palestra.
Se nota, de paso, que en el PSOE falta la mano firme de José Blanco, ahora embarcado en aventuras ministeriales que le restan protagonismo en Ferraz. Ya hay cierto desorden interno, barones que no cumplen las instrucciones y esa circunstancia no augura nada bueno para el Partido Socialista. De alguna manera se repite la historia de Guerra. Sin él, Felipe González nunca fue lo mismo. Aquí todavía no se ha llegado tan lejos, porque se supone que Blanco sigue al lado de Zapatero, pero no es menos cierto que no todo es como fue.
Si es azaroso expatriarse no lo es menos retornar al país natal después de años en tierra extraña.
Es eso lo que está comprobando éste atribulado retornado tras casi medio siglo ausente de Andalucía, su patria, porque en ella nació y nacieron sus padres.
Para no desentonar de la forma de sentir y pensar de los habitantes de las tierras que lo acogieron, tuvo que amoldar sus peculiaridades congénitas a las de quienes lo admitieron.
Se adaptó e integró en la comunidad que lo acogió, los nuevos modos y costumbres pernearon su forma de ser y, cuando regresó a su patria, se sentía a veces extraño entre los de su propia tierra.
Es por tanto el del retornado un vivir como fue y ya no es, como quiere volver a ser sin lograr desprenderse de lo que fue mestizando su epidermis durante años.
Paulatina e imperceptiblemente se transformó en anfibio, en híbrido consecuencia de un injerto, en un viajero sin origen ni destino definidos, a medio camino siempre entre Córdoba y Semana Santa.
A veces, esa simbiosis entre pasado remoto que se quiere recuperar y pretérito reciente del que ni quiere ni puede desprenderse genera perplejidad.
Será por vicio profesional, pero se hace particularmente flagrante la ofuscación del retornado al analizar la disputa política y percatarse de la imposibilidad de entenderla.
Por ejemplo: los ERE supuestamente fraudulentos por los que el Partido Popular culpa a la Junta de Andalucía y de los que los socialistas, perennes manijeros de la Junta de Andalucía, culpan al Partido Popular.
Manuel Chaves, que ahora funge de vicepresidente del gobierno de toda la nación y que fue el capataz de los manijeros de la Junta cuando lo de los ERE dijo en el Senado que la responsabilidad del fraude, si lo hubiera, debería recaer en los entonces ministros de trabajo Javier Arenas o Eduardo Zaplana y en el delegado del gobierno Juan Ignacio Zoido, todos ellos evidentemente del Partido Popular.
El retornado, como un submarino que ni navega en superficie ni ciñéndose al fondo marino, está desconcertado: no sabe si guiarse por lo que la razón le dicta y creer a los populares, o por lo que le manda el sentimiento de solidaridad con el andaluz Chaves e inclinarse por los socialistas.
Puede más el atávico tirón telúrico y opta por darle la razón a Chaves,
Ha influido en esa decisión también el magisterio de los fabulistas que, como Jean de Lafontaine en “La rana y el alacrán” proponen comportamientos de los animales para mejor comprender los, algunas veces, incomprensibles actos humanos.
Recordemos que el alacrán, a pesar de que convence a la rana de que, si le clavara el aguijón mientras lo ayuda a cruzar el río también moriría ahogado, fiel al dictado se su naturaleza, lo hace.
¿Fue más culpable la rana de dejarse engañar por el escorpión, aunque debería estar advertida de que la naturaleza lo obligaba a emplear el aguijón?
¿Fueron Zaplana y los del Partido Popular culpables de haber ignorado que está en la naturaleza de los socialistas creer que todos los recursos pertenecen al Estado y que Estado, Gobierno y Partido son herramientas para cambiar la sociedad en la dirección que el Partido decida?
Como la rana, deberían haberlo sabido. La culpa del escándalo de los ERE es del Partido Popular por haberse fiado, desde el Gobierno de Madrid, de lo que los socialistas, por mandato de su naturaleza, estaban haciendo en Andalucía.

MADRID, 26 (OTR/PRESS)
Ahora que España se iba acostumbrando, aunque sea a regañadientes, a la estricta política presupuestaria dictada por Alemania, resulta que semejante sacrificio se restringe a apretar el cinturón pero no a dar rienda suelta al acelerador. Los alemanes pueden correr en todos los sentidos, pero los españoles no. Tanto es así que la mitad de los más de 12.000 kilómetros de autopista que recorren Alemania no tienen ningún límite general de velocidad, más allá de una recomendación oficial de ir a 130 kilómetros por hora, en todo caso 20 km/h. más de los 110 km/h. que el Gobierno de Zapatero impondrá en España a partir del lunes 7 de marzo.
Las populares "autobahn", una palabra compuesta cuyo significado es parecido a autovía, solo están sometidas en parte a límites locales, básicamente al cruzar zonas urbanas. Se ve que esto del ahorro energético es distinto en unos países y en otros, porque Alemania tiene previsto crecer este año el 3,6% y ya genera tanto empleo que busca profesionales cualificados en otros países, entre ellos España, que ni crece ni crea empleo.
Hay cosas que no encajan por mucho que España precise reformas estructurales y, sobre todo, encontrar un nuevo modelo económico alternativo a la construcción. También, por supuesto, un plan energético, pero parece evidente que algo tan importante no se resuelve con reducir el consumo de las bombillas, no usar corbata en las oficinas y rebajar la velocidad en las autovías. En Alemania, para que nos situemos mejor, tienen una dependencia energética del exterior del 60%, frente al 80% de España. Aquí solo el 4% del transporte de mercancías se hace en tren, cuatro veces menos que en la media europea. Los problemas son de fondo y no se resuelven con unas pegatinas. Por si fuese poco, el gran gasto energético de España no lo causan los particulares, entre otras razones porque no son los que más consumen, de modo que las medidas anunciadas por el Gobierno tendrán un efecto limitado en ese gasto.
Si el problema es tan grave como se quiere hacer ver, que seguramente lo es, Zapatero ya puede ir buscando otras alternativas, se supone que de acuerdo con Rajoy, para que el país tenga un plan energético de futuro, que sea viable y realista. Otra cosa es que el plan tenga un cierto interés pedagógico, teniendo a la vista una subida salvaje del barril de petróleo, motivada por la creciente inestabilidad política en el norte de Africa. En ese sentido, hay un dato que aporta El Periódico de Catalunya que sugiere hacer pedagogía. Resulta que las campañas llevadas a cabo en Cataluña para reducir su gasto de agua dieron unos resultados extraordinarios. Así, de los 210,81 litros por día que gastaba cada barcelonés en el 2000, pasaron a los 108,4 en 2009, la cantidad más baja de las ciudades de Europa. No está mal ese esfuerzo de los ciudadanos de Barcelona, pero aún así Cataluña precisa tener agua y buenas canalizaciones, del mismo modo que España necesita tener energía y mejorar su red de transporte.

MADRID, 26 (OTR/PRESS)
El euro nos une. En su defensa, los responsables de la política europea y de cada uno de los Estados, se reúnen, analizan, lanzan diagnósticos y casi siempre a base de más dinero, proclaman recetas para salvaguardar la moneda común que, en realidad, es lo único común en lo que unos y otros han trabajado y no sin dificultades. Pero el sueño europeo era otra cosa. Era una identidad concreta frente a otras realidades, era el afán de jugar un papel en el mundo basado en la defensa de las libertades, en la dignidad de los seres humanos, de la democracia y de esos valores que contribuyen a que todos estos principios sean realidad.
Pero la realidad, cruel y desconcertante, nos ha descubierto una Europa alelada y timorata que en un determinado momento marcado por la necesidad de petróleo y de seguridad optó por el pragmatismo más que por los derechos. Y ahí hemos descubierto que aquellos que nos garantizaban el petróleo, la seguridad y una inmigración más o menos controlada eran auténticos dictadores. En realidad, lo hemos sabido siempre y ahora que los ciudadanos de Túnez y Egipto han salido a las calles nos encontramos desprovistos de las certezas que hemos alimentado. En el fondo Europa tiene miedo. Tiene miedo, tenemos miedo a lo que pueda venir una vez que nuestros déspotas garantes han tenido que abandonar sus territorios y sus poderes. Hemos andado con pies de plomo a la hora de hablar de Moubarak o de Ben Alí y ahora que lo que se revuelve es Libia no sabemos qué decir.
Es posible que la vergüenza paralice la reacción. Vergüenza porque al perturbado y dictador Gadafi le hemos recibido con la sonrisa que provoca todo lo extravagante. Baste recordar su viaje a Roma en donde se reclutaron jóvenes para escuchar las homilías de quien no duda en masacrar a sus propios ciudadanos. Fueron sus extravagancias lo que , de manera deliberada y pragmática, nos entretuvo años y años y ahora nos encontramos mirando con perplejidad y auténtico pasmo lo que es capaz de hacer este hombre al que todos los gobiernos europeos cedia con gusto espacio publico para que colocara su tienda adornada con alfombras de lujo.
Europa, alelada, no ha sabido ni sabe dar respuesta. En el fondo está a la espera de lo que decida Estados Unidos, aceptando así un papel subsidiario en el orden internacional. ¿Hará todo esto reflexionar a Europa?. La reflexión y la autocrítica se presentan como indispensables. Ahora hablamos de Túnez, Egipto y Libia, pero ahí están las asignaturas pendientes de Arabia Saudí, régimen despreciable donde los haya, y más cerca aún está Marruecos. Nos hemos empeñado en pensar que Marruecos está a salvo de revueltas porque, según lo declarado por nuestra ministra de Exteriores, allí ya se ha emprendido hace tiempo el camino de las reformas. Veremos. Nadie podía imaginar hace un mes que el norte de Africa iba a salir a la calle, ni tampoco se intuía la revuelta en Libia. La información o la capacidad para interpretar algunos signos ha resultado decepcionante.
El panorama internacional unido a la crisis económica nos anuncia un futuro imprevisible, un nuevo orden, una nueva forma de entender la política. La realidad, una realidad imprevista ha hecho añicos nuestra confortable manera de estar en el mundo y nos dice que el sueño europeo continua siendo un sueño al menos para quienes creemos que no solo de pan_es decir, euros_vive el hombre.

MADRID, 26 (OTR/PRESS)
Conseguir que una mujer confiese en un plató de televisión que su marido asesinó a una niña después de haberlo negado en sede judicial no es periodismo. Si además se añade que la protagonista tiene un bajísimo nivel de formación que no le permite defenderse del acoso mediático; que la cadena no tenía la pretensión de ayudar a la Justicia sino simplemente subir su audiencia y por tanto sus ingresos, el asunto merece mayor reprobación.
Pero lo peor es que esta presunta confesión, seguramente pagada, es el colofón a una trágica historia que se ha llevado por delante la vida de una pobre criatura que se cruzó en el camino de un pederasta.
Por si el caso en sí no fuera suficientemente triste, conviene recordar que Mari Luz Cortes posiblemente seguiría con vida si no se hubiera cometido un gravísimo error judicial. Al asesino, al que ahora ha denunciado de tan mala manera su propia mujer y en tan inapropiado lugar, le habían condenado por abusar de su propia hija, pero un juez de Sevilla, Javier González, tardó tres años en confirmar la pena.
Otro juez, en este caso Rafael Tirado Márquez, alegando exceso de trabajo y que una funcionaria había estado cinco meses de baja, no llegó a ejecutar nunca la sentencia. Por todo ello, un pederasta con varias condenas a sus espaldas no llegó nunca a pisar la cárcel.
La mujer, que ahora ha montado el numerito de acusarle en un estudio de televisión de la cadena Tele 5 (dinero de por medio), es la misma que le ayudó a escapar y que siguió viviendo con el tras abusar de su hija.
La pregunta clave es si un medio de comunicación, aunque sea en un programa dedicado al espectáculo, puede incluir el testimonio de una implicada en un caso pendiente de sentencia judicial donde se dirime el asesinato de una niña.
Al margen del reproche ético que pueda suscitar la falta de respeto ante el dolor de unos padres que han pasado por semejante tragedia, la "confesión" en un plato de televisión, cuando se han negado los hechos en sede judicial, se convierte en una mofa a la Justicia que por tantos y tan penosos avatares ha pasado en este caso.
Perder a un hijo es lo más dramático que le puede ocurrir a una ser humano, pero las circunstancias de este caso lo hacen especialmente horripilante. Juan José Cortés, el padre de la pequeña, que demostró una templanza admirable en medio de la tragedia, no se merece esta burla final, cuando está a punto de acabar el juicio que tanto había reclamado.

MADRID, 26 (OTR/PRESS)
"Frenazo", "parón" y hasta "marcha atrás". No se han ahorrado comparaciones y símiles, que eran fáciles de prever cuando el supervicepresidente Pérez Rubalcaba compareció el viernes ante los periodistas tras el Consejo de Ministros para decir, entre otras cosas de no escaso interés, que el Gobierno había decidido limitar la velocidad máxima a 110 kilómetros por hora, presuntamente para ahorrar combustible. Y para recaudar vía más multas, claro, aunque esto no lo dijese el titular de Interior y de casi todo. No quisiera caer en la demagogia de despachar el asunto diciendo que ha sido una improvisación de un Gobierno improvisador, que primero dice que el cambio de pegatinas-velocidad en las señales costará 250.000 euros, y luego rectifica; puede que la medida, ante la angustia internacional por lo que pueda ocurrir con el petróleo libio, tenga su justificación. Lo que es seguro es que está mal explicada y peor aún consensuada. La semana política no terminaba precisamente bien...
Lo único que le faltaba a este Ejecutivo de Zapatero, y lo único que nos faltaba a los ciudadanos bajo su mando, era una crisis energética de este calibre. El susto de los españoles que se miran al bolsillo es ya mayúsculo. Y, desde luego, no será limitando la velocidad máxima como el Ejecutivo -por cierto: ¿dónde está el ministro de Industria? Como una buena parte del Gabinete, parece desaparecido-- podrá afirmar que ha elaborado un plan energético. No: hay que hacer más, mucho más. Pero así andamos: de coyuntura en coyuntura y tiro porque me toca.
Me parece que los españoles tienen, tenemos, la sensación de que hay un parón. Y no precisamente porque se limite la velocidad a niveles de hace dos décadas, ni porque ahora la industria del automóvil, antes tan mimada, parezca ahora ser la destinataria de las próximas medidas represivas imaginadas por la fértil imaginación del director general de Tráfico y por la inercia del ministro Miguel Sebastián, que todo lo cifra en el próximo, pero no inminente, auge del coche eléctrico. Hay sensación de parón porque los empresarios, faltos de confianza, no invierten, porque se cierran muchas pequeñas y medianas empresas -las grandes ganan, pero por los atípicos y por los resultados en el exterior--, porque se ahogan no pocos autónomos. El espíritu emprendedor, tan en auge hasta hace poco más de dos años, está muriendo en España, y la Función Pública se limita a un cinco por ciento de lo que fue en 2008. No veo, con este panorama, cómo se van a crear masivamente nuevos puestos de trabajo.
Definitivamente, no hay plan de choque, ni de crisis. Zapatero, que prepara un viaje de "photo opportunity" a Túnez, Qatar y Emiratos, completado con otro del Rey a Kuwait, parece, lo digo por sus últimas comparecencias en el Congreso, algo noqueado, pese a estos desplazamientos al extranjero, que se han convertido en una "rara avis" en el marco de una diplomacia cada vez más constreñida. ¿Serán capaces el partido gobernante y el Gobierno emanado de él de pensar en otra cosa que en la sucesión de Zapatero, de la que esta semana se ha hablado casi tanto como del 23-f? Parece increíble, ya a estas alturas, que el inquilino de La Moncloa se empeñe en mantener un debate subterráneo que tanto daño está haciendo a su partido, a su vicepresidente, a algunos de sus ministros, como la titular de Defensa, Carme Chacón. No, lo importante no es la sucesión de ZP: por eso no se entiende que esta cuestión no se resuelva de una vez y avancemos ya, en las cuestiones verdaderamente claves, a una velocidad, por cierto, muy superior a esos 110km/h, la última ocurrencia de nuestro hombre del tráfico, de quienes siempre nos regulan el tráfico de nuestras vidas.

MADRID, 26 (OTR/PRESS)
En México, y en otros países de Latinoamérica, apendejarse es echarse para atrás cuando se da un órdago en la vida. Acobardarse. Está ocurriendo en medio de la confusión de Libia. El bravucón, Gadafi, que ha matado todo lo que ha podido y seguramente lo seguirá haciendo, frente a una población civil desarmada, se está apendejando ante los focos de resistencia y de rebelión de alguna de las tribus más importante de este complejo país africano. Y ante el avance que se produce hacia Trípoli de sus opositores.
El bravucón habla y habla desde una retórica hueca de falso profeta de la nada. Ha mantenido sometido a su pueblo gracias a los negocios del petróleo con que dispone su país y que él administra como un bien familiar. Son famosas las broncas y abusos de otros bravucones, como son sus hijos, algunos de ellos formados en la LSE, la legendaria London School of Economics, para utilizar el conocimiento al servicio de la tiranía.
Los pendejos quieren negociar cuando han dejado el país sembrado de cadáveres, la Unión Europea se limita a hacer cuentas sobre su factura del petróleo y el ministro español de Industria anuncia medidas de ahorro energético antes de que se entierren los cadáveres de los civiles Libios asesinados por el tirano. Primero las cuentas, por favor, luego pararemos la matanza.
No hay otra negociación que la rendición de Gadafi y su familia y su entrega a responsables de Naciones Unidas para proceder a un juicio en el Tribunal Penal Internacional por genocidio.
La inmensa fortuna que la familia Gadafi tiene escondida en cuentas bancarias de todo el mundo debe ser definitivamente intervenida y es hora de que el sistema bancario internacional mire la sangre con la que llegan a sus cajas fuertes algunos fajos de billetes. Si los mercados nos cambian la vida y están cimentados sobre la rapiña de los asesinos, no pueden esperar que los ciudadanos les tengamos aprecio. De momento todos estamos también apendejados por los mercados, pero algún día nos podemos convertir en bravucones con estas dictaduras de los capitales.

MADRID, 26 (OTR/PRESS)
Al gobierno le han entrado las prisas por ahorrar energía. La difícil situación que se vive en Libia, uno de nuestros suministradores de petróleo y el precio que como consecuencia del miedo a la falta de suministro puede alcanzar el barril que ha tocado los 120 dólares, ha puesto en alerta a todas las cancillerías. Hay miedo a que estos elevados precios sigan la escalada y sobre todo a que frene la incipiente recuperación de las economías occidentales. A nuestro gobierno se le han encendido todas las alarmas. El sobre coste que tenemos que pagar ha empujado a hacer algo. En este sentido, el consejo de ministros aprobaba el viernes un plan que se puede resumir en que temporalmente habrá que ir más despacio por autovías y autopistas. Nos han explicado que el ahorro será del 15 por ciento. Muchos expertos han puesto ya en duda que ese menor consumo se vaya a producir tal cual y no digamos si hay que gastar en señales y demás.
No cabe duda de que a España nos coge en el peor momento. Estos altos precios de los combustibles no sólo dañan el bolsillo directamente, sino también la factura del país y los precios. La inflación puede hacer subir más pronto los tipos de interés y por tanto frenará el crecimiento y dañará el empleo. Claro que ahora mismo hay que hacer algo. Pero, lo que hay que hacer es pensar a largo plazo, ya que España desgraciadamente es dependiente del petróleo y del gas ajeno y de lugares conflictivos o potencialmente conflictivos.
Ahora es cuando se echa de menos una política energética coherente. Con una energía segura en su suministro y además barata y limpia. La negación de la energía nuclear por cuestiones ideológicas deberían ser cosa del pasado, pero se han desdeñado y maltratado. Los errores cometidos con las renovables por su coste y su poca seguridad en el suministro nos han llevado a mantener una dependencia que ahora se ve peligrosa y que debería corregirse para el futuro. Para el presente, con la soga al cuello, solo cabe tomar medidas de ahorro, aunque no parecen, a la luz de lo que dicen los expertos, que las más efectivas sean las encaminadas a rebajar los límites de velocidad. Algo más serio, pensado y útil deberían preparar desde el gobierno, al que le ha estallado otra bomba de relojería en plena cara, después de estar años taponando cualquier iniciativa que no tuviera que ver con subvencionar molinos y huertos solares.
En este ambiente, los mercados que podrían haber tenido una buena semana, al final en España el principal indicador no pudo y se dejó en los cinco días un 2,2 por ciento.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
O Mariano Rajoy es el colmo de la osadía arriesgadísima, o se siente demasiado en deuda con él, o Francisco Camps lo tiene demasiado cogido por allí mismo, o todas esas cosas y otras a la vez. El caso es que la sumisión del pontevedrés al valenciano aparece como una de las mayores vergüenzas de la historia de esta democracia, lo mismo que la trama Gürtel es la mayor trama de corrupción política y más de esa misma historia. Ya es intolerable que Rajoy y la cúpula del PP hayan cedido a las pretensiones del todavía presidente de la comunidad valenciana. Pero mucho más lo será en el momento en que Camps se convierta en el candidato del banquillo, tras ser el candidato imputado. Y todavía dicen que las encuestas dan vencedor al PP el 22 de mayo sean cuales sean los candidatos. No me lo puedo creer y no me lo creo. Mi concepto del pueblo valenciano no admite semejante eventualidad. De confirmarse tal cosa en las urnas, habría materia más que de sobra para la alarma y el replanteamiento de muchas cosas, de demasiadas cosas, en este sufrido y hermoso país nuestro.
En cualquier país democrático normal una campaña electoral no resistiría el hecho de que una persona de esas características fuese como candidato a una de las mayores y más admirables comunidades españolas. Tampoco se le ocurriría a nadie nombrarlo. Pero mucho menos normal sería todavía que las urnas le dieran la victoria, incluso en el muy probable caso de que el día de las elecciones el imputado se haya convertido en procesado en el banquillo. Y no es lo principal el asunto de los trajes, pues detrás viene toda una secuela de presuntos delitos de financiación ilegal del partido, malversación de caudales públicos, contratos irregulares, etc. En un país democrático normal, no sería presidente de un partido y aspirante al Gobierno una persona que hiciera lo que Rajoy está haciendo, por mucho que piense que la crisis económica se lo lleva todo por delante. Todo no. La crisis no puede llevarse nuestra dignidad ni nuestro respeto a las mínimas exigencias de la democracia. Y si puede, apaga y vámonos.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Tendremos que creernos lo que nos digan, claro, pero todos no hacemos la misma pregunta: ¿de verdad reducir a 110 km por hora la velocidad máxima en autopistas va ahorrar tanta energía? Uno pone un gesto de duda pero sobre todo de escepticismo porque, para empezar, habrá que acostumbrar con urgencia a los conductores para que cumplan y, naturalmente, eso sólo se suele hacer -y conseguir a medias- mediante multas y más multas, lo cual tiene un doble efecto: el presunto ahorro de combustible y el más que probable aumento de la recaudación gracias a las sanciones.
Para seguir, habrá que recordar que no pocos, cuando las cosas iban bien y cuando empezaron a torcerse, pedimos un debate serio y no ideológico-populista sobre la energía nuclear que el Gobierno negó una y otra vez apostando por algo muy sostenible como las energías renovables, fuertemente subvencionadas y que a día de hoy y tal y como van las cosas, ha dejado ya, según los expertos a 35 mil personas en el paro. Y es que las cosas que suenan bien en los mítines y en la tribuna del Congreso, luego tienen que hacerse realidad y es ahí donde empiezan los conflictos; no basta con el "buenismo progre" de un mundo ideal, ojalá. Y es que frente al sueño aparece un barril de petróleo que se dispara y hay que cortar por lo sano las ayudas y todos los que vieron su oportunidad en tan alegres subvenciones, ven ahora como se desploma el castillo de arena.
Y volvemos al principio ¿de verdad el Gobierno quiere solucionar el asunto bajando 10 kilómetros por hora la velocidad máxima de los coches en las autovías? No doy crédito. No sé si a esto le llaman "medida de choque" -imagino que no- porque si la cosa está realmente mal, habrá que tomarse mucho más en serio el problema y, por lo tanto, legislar aunque sea de forma provisional cosas incómodas que ya están probadas en otros países como prohibir la circulación en determinadas zonas de las ciudades o permitir la circulación según las matrículas sean pares o impares.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
El beduino que se paseaba en jaima por las capitales europeas y regalaba caballos a los dirigentes occidentales a cambio de su complicidad tiene los días contados. Tal vez las horas. Depende de cómo transcurra lo que, a la hora de escribir este comentario, parece un tremendo e inevitable choque de los seguidores de Gadafi con la parte mayoritaria de la población, armada en gran parte, que le tiene cercado en Trípoli.
Las deserciones en sus propias filas (diplomáticos, militares, ministros y otros servidores públicos) y la condena internacional son los últimos exponentes de su debilidad. Sin embargo, aunque cercado en la capital y con gran parte del territorio en manos de los rebeldes, apoyados por la tribu más numerosa del país (el clan Warfallah), este absurdo personaje -una criatura de Groucho Marx parece- está bastante bien abastecido de armamento militar y unos los efectivos humanos que aún le guardan fidelidad, incluidos los mercenarios que reprimen a los libios hartos de aguantar el cruel régimen del llamado líder de la revolución.
En otras palabras: todos los elementos para una sangrienta guerra civil. Por cierto, alentada por el propio Gadafi cuando la semana pasada pidió públicamente a sus seguidores, sin rodeos, el exterminio de quienes se echaron a la calle por un cambio de régimen en nombre de la libertad, la justicia, la paz, la dignidad. Nada distinto de lo que se despacha con una mano en la orilla dizque civilizada del mundo mientras con la otra despacha el armamento que estos sátrapas necesitan. Todo en nombre de un sagrado comercio internacional nada sensible al cumplimiento de los derechos humanos.
Ahora en esta orilla, la nuestra, la de las tres colinas (la Acrópolis griega, el Capitolio romano y el Gólgota judeocristiano de Palestina), nos enfrentamos al peor de los escenarios: que dejen de mandarnos petróleo y a cambio nos manden emigrantes mientras allí se hace fuerte el fundamentalismo islámico. Ahí se condensan las tres amenazas a esa Europa ensimismada, encantada de haberse conocido, que lleva un par de décadas con las neuronas de vacaciones. Tal vez despierte de una vez por todas con la batalla de Trípoli que se avecina y que nos puede traer a los telediarios un nuevo baño de sangre, peor que los que ya hemos visto en distintas zonas de este país invertebrado (o vertebrado por las relaciones tribales de poder) cuyas reservas de hidrocarburos son las mayores del continente africano.
Al final, el grito de la libertad es el mismo en cualquier parte del mundo. Y los sátrapas reproducen siempre el mismo patrón de comportamiento, incluida su pretenciosa puesta a disposición de Dios y de la Historia. Gadafi solo se relaciona con la Gloria, según dice. Y en la gloria puede acabar más pronto que tarde si lo de las próximas horas en Trípoli no cae del lado del dictador. No parece.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Denys de la Patellière, el director de la legendaria película "Un taxi para Tobruk", había perdido a dos hermanos en la II Guerra Mundial, y con esa película, extraña y magnífica coproducción de Francia, Alemania y España (Germán Cobos compartía cartel con Charles Aznavour y Lino Ventura), quiso honrar su memoria mediante el lúcido y radical alegato anti-bélico de su argumento. Hace ahora exactamente 50 años del estreno, y Tobruk, el estratégico enclave libio próximo a la frontera egipcia, no está hoy asediado, como en el 1942 que recrea la película, por el Africa Korps del mariscal Rommel, sino por la soledad. Sus 200.000 habitantes, en la estela del admirable ejemplo que los pueblos del norte de Africa están dando al mundo, sacudiéndose a pelo a los asesinos y a los ladrones que les machacaban la vida, han liberado la ciudad, pero sus escopetas, sus botellas de gasolina, sus pistolas y el armamento obsoleto de las tropas que han abrazado la causa popular tal vez no sean suficientes para defender lo ganado si Gadafi se recobra y si las potencias democráticas perseveran en su inanidad.
Por miles se cuentan ya las víctimas mortales del venático que tan agasajado venía siendo en los últimos años por esas potencias precisamente. Todo el petróleo de Libia, que es mucho, era suyo. Con Berlusconi, el idilio era apasionado, y tampoco debió hacer malas migas con Aznar, al que regaló un caballo de pura sangre árabe. Leo que su hijo Saif, el que hoy atiza la brutal represión contra su pueblo, anduvo por España de cacería, de qué si no, invitado por el yernísimo Alejandro Agag, al que puede que los actuales acontecimientos le arruinen los negocios en Libia que tan bien le pintaban con tan exquisito introductor. Y de Zapatero, qué decir, sino que hasta ayer mismo se hinchó a vender armas, algunas de las cuales se usan en la masacre, al coronel.
Ojalá alguna cadena de televisión tenga en detalle de emitir "Un taxi para Tobruk". Es una película excelente, pero infinitamente más lo es, sin duda, la población de Tobruk.

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
En Libia se está repitiendo la matanza que en su día padeció Bosnia. Allí fue el serbio Milósevic quien bombardeó a la población civil; aquí, es Gadafi. En Bengasi, en Tobruck o en Tripoli, aviones de combate (cazas "Sukoy" de fabricación rusa), atacan las concentraciones de gente que piden la salida del dictador. Al igual que sucedió en Sarajevo, también aquí las informaciones que recibimos refieren la intervención de francotiradores que disparan de forma indiscriminada contra los manifestantes; también han sido descritas atrocidades cometidas por milicianos mercenarios venidos de países centroafricanos. En aquel conflicto, ante la magnitud de la masacre y ante la visión por televisión de los cuerpos cizallados de decenas víctimas (matanza del mercado de Mostar, cuerpos tirados en las calles de Sarajevo que permanecían horas y horas abandonados por temor a los francotiradores), Occidente, la opinión pública europea y americana se conmovió. Y Washington decidió intervenir. La OTAN se movilizó y bombardeó Belgrado: el palacio presidencial, los cuarteles de los cuerpos de seguridad, algunos aeródromos militares y otros objetivos estratégicos. El dictador, Slobodan Milósevic, entendió el mensaje. Lo entendió tan rápidamente que el nacionalista enajenado que había ordenado masacrar a la población civil bosnia, paró la matanza. Con Milósevic, en Serbia, el toque de atención funcionó ¿por qué no iba a funcionar en Libia? Porque faltan las imágenes de la masacre o todavía no son suficientemente explícitas?
¿Qué es lo que está retrasando la intervención militar? ¿A qué espera la ONU para organizar una coalición como la que expulsó a los iraquíes de Kuwait en la primera Guerra del Golfo? ¿Qué es lo que paraliza a los Obama, Cameron, Berlusconi, Merkel, Sarkozy o al nuestro, a Zapatero? ¿El petróleo? ¿Los intereses creados alrededor de la maraña de empresas europeas que el dictador Gadafi controla a través de sociedades interpuestas? Más que un acto de prudencia, deberíamos empezar a hablar de hipocresía. La injerencia humanitaria es legítima. ¿Qué esperamos para intervenir en Libia?

MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Ana Obregón y Adans Peres profundizan día a día en su relación. "Diez Minutos" ha publicado las fotos más divertidas de la pareja en las playa de Marbella. En las instantáneas vemos al acróbata sujetando a "su amiga" para que gire y gire dando volteretas en el aire, es una imagen que deja patente lo bien que se lo pasan juntos y la compenetración que tienen entre ellos.
Como era de esperar, tanto él como ella, se han reído de lo lindo cuando han visto las fotos, el propio Adans me matiza que: "Nos escapamos el fin de semana, estábamos con más amigos en la playa, pero ellos no han salido en las fotos. No nos enteramos de la presencia de los paparazzi, pero es que yo siempre he dicho que no me voy a esconder salga con quien salga".
Esta misma semana Adans parte rumbo a Los Angeles donde estará cerca de un año trabajando en su espectáculo, pero no piensen que el artista y la polifacética Obregón estarán tanto tiempo sin verse. "Lo que más me atrae de Ana es que es explosiva, con ella no me aburro", afirma. Ana cuenta los días para viajar a Miami donde pasará tres meses, la cadena "Univisión" le ha hecho una oferta para presentar un programa que no piensa rechazar. El planning está claro, como a los dos les gusta la playa no se pueden perder practicar sus piruetas en South Beach, y después de tanto entrenamiento nada mejor que reponer fuerzas en los cafés de la Avenida de Ocean Drive, pero eso ya se lo conoce Anita muy bien, ella es una asidua de Miami.
Adans ha cambiado, ya no es el joven esquivo con la prensa que conocimos hace años cuando se casó con Estefanía de Mónaco, ahora le cuesta menos expresar públicamente sus sentimientos y habla con más naturalidad de su pasado con los Grimaldi, de su separación con la Princesa y de su experiencia en aquel breve pero intenso matrimonio.
El acróbata acudió puntual a su cita con Albert Castilló, es mi compañero en las mañanas de "Espejo Público", pero como hace doblete, le pueden escuchar todas las tardes en "Punto Radio" como conductor de "Queremos Hablar". Allí Adans contó a pecho descubierto que los motivos de su ruptura con Estefanía se debían a su inmadurez y, a la prioridad que siempre le dio a su trabajo sobre cualquier otra cosa. No titubeó cuando afirmó que ella había sido el amor más importante de su vida y que aún conserva un objeto muy importante de Estefanía: "Yo no estaba preparado para ese matrimonio, era muy joven y no conocía ese ambiente, creí en un sueño que en realidad no era así, durante el noviazgo quien seguía la relación era ella porque venía a donde yo estaba trabajando, no llegamos a hablar del futuro, nunca dejé de trabajar..., casi todas mis relaciones se han roto por ese motivo. Pensé que Estefanía me podría haber seguido pero no era así, nunca hablamos de dejar mi carrera y, tomé la decisión de: o bien dejar de trabajar o quedarme allí, eso trajo problemas en el matrimonio y al final nos separamos.
"De Estefanía conservo el anillo de boda aunque no lo llevo puesto, es el objeto que más me recuerda a ella, tiene mucho significado para mi y me trae muchos recuerdos, cada vez que lo veo recuerdo que estuve enamorado como no he amado a nadie. Soy una persona bastante inconformista y cuando consigo un sueño que me propongo suelo crear otro sueño, me pongo objetivos e intento conseguirlos, digamos que en mi vida soy feliz porque vivo el día a día y ahora mismo no deseo nada más, tal vez estar un poco más cerca de mi familia pero soy artista y mi vida es así".

La tiranía comunista totalitaria cubana, como viene haciendo desde que tomó el poder por las armas el uno de enero 1959 con el muy importante apoyo y legitimación internacional de los Estados Unidos; la tiranía comunista cubana, en febrero 2011, continua, desde hace 51 años de dictadura comunista implacable, basada en el terror, control, represión y corrupción (por arriba, en medio y abajo, a todos los niveles) comunistas que ha llevado a la Perla del Caribe (que antes de 1959 superaba ampliamente a España y otros países occidentales en renta per capita, nivel de vida y desarrollo, que competía en diversos e importantes sectores con algunos de los países mas desarrollados de Occidente, que junto a Argentina y Uruguay era el país mas desarrollado de América latina y que, junto a Estados Unidos y Argentina, era el país del mundo que atraía mas emigrantes: de los cuales 700.000 fueron españoles) al atraso, a la degradación, a la miseria, a una gravisima degradación material y moral (Cuba comunista, en febrero 2011, tiene un salario mensual medio de 15-20 euros - 20-26 dólares y solo supera en renta per capita en América latina y el Caribe a Haití, que es uno de los países mas pobres del mundo); como estabamos diciendo, la tiranía comunista totalitaria cubana continua violando, diaria y muy gravemente, los derechos humanos, democráticos y ciudadanos, incluidos los mas elementales; derechos humanos que Cuba comunista se ha comprometido a cumplir, a velar por ellos al firmar la Declaración Universal de Derechos Humanos (que prohibe difundir y discutir en Cuba), la Carta de Naciones Unidas, los acuerdos de las Cumbres de Europa y los países de América latina y el Caribe, y otros tratados, acuerdos, convenios internacionales en los que se compromete a velar por el cumplimiento, por la aplicación de dichos derechos.
La dictadura comunista totalitaria cubana, ante la celebración del primero aniversario del asesinato-liquidación del disidente del preso político cubano Orlando Zapata (el 23 de febrero 2011), tras 85 días en huelga de hambre en protesta por las muy malas condiciones de las mazmorras comunistas cubanas y por los malos tratos, por las torturas recibidas por la policía política y represiva cubana, lo que dio lugar a la huelga de Guillermo Fariñas y otros cubanos dentro y fuera de Cuba (incluido Santiago de Compostela y delante del consulado cubano en Galicia) y a una fuerte movilización interior (de Las Damas de Blanco y donde la madre del albañil mulato Orlando Zapata, Reina Luisa Tamayo, ocupó un lugar importante en dichas movilizaciones; y de otros disidentes, blogueros con Yoani Sánchez a la cabeza y por lo que, ella, su marido y otros blogueros, fueron perseguidos, acosados, secuestrados, atacados, repudiados) y exterior de los cubanos que puso al régimen comunista cubano en una situación muy difícil al demostrar que había cubanos dispuestos a arriesgar sus vidas por su libertad y dignidad y por la libertad y dignidad de todos los cubanos, y para denunciar la diaria y muy grave violación en la Cuba comunista de los derechos humanos, democráticos y ciudadanos; la dictadura comunista totalitaria cubana, como estabamos diciendo, ante la celebración del primer aniversario del asesinato-liquidación del disidente-preso político cubano Orlando Zapata (23 enero 2011), ha continuado con la aplicación de su brutal represión, del terror y control comunistas y, entre otros, ha detenido a la madre de Orlando Zapata, a Reina Luisa Tamayo y que, desde el asesinato-liquidación de su hijo por la tiranía comunista totalitaria cubana, esta no ha dejado de luchar, muy activa y pacíficamente, por los derechos humanos en Cuba y de denunciar, con gran fuerza, valor y decisión, en Cuba y fuera de Cuba, a dicha dictadura comunista totalitaria cubana por la diaria y muy grave violación, en la Cuba comunista, de los derechos humanos, democráticos y ciudadanos de los cubanos de dentro y fuera.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
La ministra de Defensa, Carme Chacón, ha avivado estos días el debate sucesorio en el seno del PSOE. Eso, al menos, es lo que se dice en los medios de comunicación. Dos intervenciones suyas, una apostando por las primarias en caso de que Zapatero decidiera no presentarse, y otra, al responder con una obviedad a una pregunta con respuesta obvia, que España está preparada para tener una presidenta -sea catalana, de Castilla la Mancha o de cualquier otro lugar- son los elementos que sustentan la tesis. Lo que ya no parece tan claro es que a lo que está sucediendo en el PSOE podamos llamarlo exactamente debate.
Para empezar, porque para que se abra un debate sobre la sucesión sería conveniente tener claro que ésta se va a producir, y ese es un dato que guarda celosamente Zapatero a pesar de que ya comunicó que tiene la decisión tomada. Y en segundo lugar, porque los términos del debate no están fijados. En los medios gusta la controversia nominal, poner nombres encima de la mesa aventurando quién podría ser. Pero lo esencial no es el quién sino el cómo, y es ahí en donde Carme Chacón ha emitido su opinión libérrima. En estos momentos los socialistas podrían optar por tres vías diferentes: la designación avalada por el aparato del partido, la elección del candidato dentro de los órganos competentes, o la convocatoria de unas elecciones primarias abiertas a la militancia, la opción que tantos dolores de cabeza ha dado al aparato tanto en Madrid como en Barcelona. En términos democráticos, cualquiera de las tres fórmulas podría defenderse y cada una de ellas es mejor que la del cuaderno azul del líder cesante. Lo que parece un contradiós es que en materia tan sensible un partido mantenga abiertas las tres posibilidades.
Resuelto el procedimiento llegará el momento de hablar de nombres. Y cuando se elabore la nómina de candidatos sería difícil imaginar que Carme Chacón estuviera ausente. Los ministros, al ser nombrados, suelen dar por colmadas sus ambiciones políticas. Pero siempre que lo escucho me parece una impostura: me cuesta pensar que en política, como en cualquier otra esfera de la vida, cuando uno inicia la escalada se quede sin intentar hacer cumbre cuando el camino está expedito y se sabe con oxígeno, facultades y fuerzas.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
La mecha inapagable de la revolución ha calado en Egipto, Túnez, Marruecos, Argelia, Libia, Bahrein. En China las primeras protestas se han cercenado rápidamente con detenciones y amenazas. Uno de los países más grandes del mundo y económicamente más fuertes tiene secuestrada la asignatura de los derechos humanos y todos sus grandes socios comerciales -todos los países del mundo- olvidan la democracia, la justicia y los derechos humanos cuando tienen que comprar o vender en aquél país. La llave del desarrollo económico controlado -la riqueza, incluso excesiva, es para unos pocos mientras la mayoría sigue viviendo en la miseria- acabará llevando a China a cambios de fondo, pero sus dirigentes saben perfectamente que la única opción para mantenerse en el poder es no avanzar ni un paso en la democracia política. Cuando los ciudadanos son súbditos feudales y se controlan todos los residuos de la libertad, la democracia no es un sueño sino una utopía.
En Africa, el 66 por ciento de la población tiene menos de 25 años. Y casi un 90 por ciento vive en la pobreza. Quienes crean que van a poder seguir gobernando como antes, se enterarán muy pronto de que no es así. Y los países que sean cómplices de esta situación, o miren para otro lado como los de la Unión Europea, acabarán teniendo el problema en sus propias fronteras. Los dictadores tienen los días contados en todo el mundo. El problema es quién puede tomar el mando si se caen las únicas estructuras que funcionan, las del poder absoluto, la militar y la de la represión. Y con la amenaza del poder islamista, el único organizado.
Algo parecido se puede decir de China, aun sin este último cáncer. O de Cuba. En la tierra hermana se conmemora esta semana el primer aniversario de la muerte de Orlando Zapata, el albañil que se atrevió a desafiar hasta morir a un régimen dictatorial y sin escrúpulos que lleva cinco décadas privando de libertad y de futuro a sus ciudadanos. La dictadura cubana no tiene problemas. De momento. Antes de que los disidentes se manifiesten para recordar a otra de las víctimas de los Castro, les detienen o les dejan arrestados en su domicilio, como le ha pasado a Guillermo Fariñas, Premio Sajarov 2010. Son arrestos "preventivos" en la jerga de los policías y seguramente los presentan como un bien para el pueblo. Todo para el pueblo, pero sin el pueblo. Dicen los observadores que la represión es "de baja intensidad", pero es opresión, privación de libertad y de derechos fundamentales. También Cuba tendrá pronto su tiempo para la esperanza y para la revolución pacífica. Aunque el Gobierno cubano siga contando con el apoyo hipócrita de esos progres de salón que condenan todas las dictaduras menos ésta, Cuba será pronto Túnez o Egipto. Ojalá no sea nunca Libia para que pueda ser, otra vez, Cuba.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
No es la primera vez que José Bono rinde homenaje a quiénes estuvieron secuestrados en el Congreso de los Diputados la noche del 23 de febrero de 1981, por Tejero y sus hombres. Ya lo hizo hace dos años cuando reunió en una agradable comida a los periodistas que cubrimos la información de esa noche y a los tres políticos que aún ocupan escaño en el Congreso: Alfonso Guerra, Juan Barranco y el propio Bono, a quién hay que agradecer su talante conciliador, y su sensibilidad para con los que ya no están y desempeñaron grandes servicios al país.
Lo llamativo es que hayan tenido que pasar 30 años para que los escaños del hemiciclo volviera a llenarse de caras tan conocidas como Landelino Lavilla, Felipe González, Miguel Roca, Manuel Fraga, Santiago Carrillo, Nicolás Redondo, Martín Villa, Enrique Múgica, Carmela García Moreno, Carlos Solchaga, Ignacio Camuñas, Antonio Jímenez Blanco, Juan Colino, Francisco Laina, y tantos y tantos otros que no tendrán ya la oportunidad de volver a pasear por el salón de los pasos perdidos. Tal es el caso de Adolfo Suárez -para quién el tiempo y los recuerdos se han quedado estancado en su memoria-; el General Gutierrez Mellado -cuya dignidad quedó suficientemente demostrada cuando se enfrentó a Tejero y algunos de sus hombres que le zarandearon sin compasión-, o Leopoldo Calvo Sotelo, fallecido hace unos años, y cuyos nietos siguieron la sesión con la mayor atención pese a su corta edad.
La prueba de que la democracia española no corre peligro era la presencia en la tribuna de invitados, de los Jefes del Estado Mayor de los tres ejércitos y de la Guardia Civil, así como las palabras del Rey Juan Carlos cuando una periodista le preguntó cómo veía la situación de nuestro país: "Estamos mucho mejor que hace 30 años". Y es cierto, hoy serían impensables los ruidos de sable, el enfrentamiento a cara descubierta de los militares con el presidente del Gobierno, el malestar en los cuarteles, entre otras razones porque los militares hoy están donde deben, desempeñando labores humanitarias y de prevención, en países en conflicto, lo que nos da una enorme tranquilidad y nos produce un gran orgullo, porque es a la postre lo que nos permite a los españoles vivir en libertad y con libertad.
No se olvidó Bono de las críticas feroces que se le hicieron a Adolfo Suárez, durante sus años como Presidente del Gobierno, tanto por parte de un sector de la prensa como de sus propios compañeros de partido, lo que hizo que muchos de los ayer presentes se revolvieran incómodos en sus asientos, algo que no es de extrañar, ya que les obligó a enfrentarse a sus propios demonios, en una tarde que invitaba al sosiego, a la reconciliación, a la discrepancia sí pero no al hostigamiento. Palabras que escucharon con atención tanto Rajoy como Zapatero, que por primera vez en muchos años compartíeron escaño y buen rollito.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Ayer, el Comité Nacional del Partido Popular proclamó de manera oficial sus candidatos a las próximas elecciones autonómicas. No ha habido sorpresas, ni cartas escondidas. Todo de acuerdo con el guión ya conocido, incluida la proclamación de Francisco Camps, presidente de la Generalitat valenciana.
Con esta decisión, los populares cierran un capítulo necesario de un libro que para ellos promete culminar con final feliz. Todas las encuestas, incluidas las realizadas ayer mismo, indican que el PP podría obtener el 22 de mayo "un triunfo sonado", según indican en la calle Génova. Este triunfo, si en algún lugar se presenta como indiscutido, es precisamente en Valencia en donde los populares ya designaron hace unos días a su candidato Camps. La no discusión del éxito electoral del PP en la Comunidad Valencia, no evita un punto de preocupación por el devenir judicial de su candidato. Preocupación que tiene más que ver con la "estética" que con la "ética" porque están persuadidos de la honradez de su candidato.
Francisco Camps se proclama inocente y en derecho todo el mundo es inocente mientras no se demuestre lo contrario. La petición fiscal que desvincula el asunto de los trajes de la trama Gürtel se concreta en una multa de 40.000 euros que si el tribunal decide que la debe pagar, el presidente valenciano dirá que no los tiene. Su sueldo es de 3.900 euros al mes.
Los populares creen tener, y las encuestas así lo dicen, un panorama dulce porque prevén sus resultados de "éxito contundente", aunque tengan que lidiar con dos situaciones bien diferentes entre sí, que hubieran preferido que no se hubieran producido: Cascos en Asturias, y el asunto de los trajes en Valencia son los puntos "molestos" que el PP confía en que "finalmente se resolverán bien porque ni Cascos nos va a hacer especial daño y está por ver que Camps tenga que ir a juicio y si tiene que ir, irá para ratificar su inocencia".
Esperanza Aguirre, ya felizmente recuperada, también ha sido ratificada para competir con un Tomás Gómez que ha logrado desconcertar a casi todos. Con todo, la proclamación estrella ha sido la de Maria Dolores de Cospedal. Su pugna electoral con barreda, actual presidente del gobierno de Castilla-La Mancha, es el icono del PP en estas próximas elecciones, el gran reto de los populares y su resultado será un medidor cualificado del éxito de cada cual. Si Barreda logra mantener su actual posición no será un triunfo que salve al PSOE de cuesta abajo, pero si sería una enorme decepción para el PP. Esta candidatura, esta pugna es la gran apuesta del PP y Dolores de Cospedal sabe que se la juega.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Lo primero que me sorprendió, cuando el pasado día 23 vi el "revival" que José Bono montó en el Congreso de los Diputados, fue la abundancia de trajes oscuros con corbata en los escaños. Luego comprendí que lo que realmente me había chocado era la escasez de mujeres: hace treinta años, solamente había diecisiete diputadas. Hoy son ciento treinta. En estas tres décadas, la incorporación de la mujer a la vida política ha sido meteórica, imparable. Cierto que ahora no presiden ninguna de las dos cámaras legislativas nacionales y tampoco, con la excepción de la "lideresa" Aguirre, encabezan comunidades autónomas, aunque eso es algo que me parece que va a cambiar de inmediato.
Es más: yo creo que la política se va a convertir en ocupación preferentemente de mujeres. Porque mujeres son las que, en porcentaje de superioridad importante, pueblan las facultades de Políticas, de Derecho, de Periodismo... Y más mujeres que hombres ocupan ya los tribunales, se presentan a las oposiciones para los altos cuerpos funcionariales del Estado, copan alcaldías y concejalías. Y me alegro de que, progresivamente, escalen puestos en la representación pública: sé que decir esto que voy a decir me traerá quebraderos de cabeza y no todos lo entenderán, pero me parece que las mujeres son superiores a los hombres en las cosas importantes de la vida. Por algo será que son más longevas que los hasta hace poco prepotentes machos.
Por todo ello me produce hasta cierta perplejidad esa pregunta, tan repetida, que a veces lanzan algunos de mis colegas: ¿está España preparada para tener a una mujer como presidenta del Gobierno? En un desayuno informativo, multitudinario e interesante, "cazaron" a la ministra de Defensa con una de esas preguntas "capciosas". Naturalmente que España está preparada para tener a una mujer como presidenta. Como lo estuvo Gran Bretaña o lo estaba Alemania y, casi, los Estados Unidos. Y naturalmente que Carme Chacón, como otras muchas -otras no tanto-, está lista para dar el salto a La Moncloa, si se puede y si conviene. Y si las eventuales elecciones primarias así lo decidiesen en una pugna con, por ejemplo, Pérez Rubalcaba.
No estoy con ello, por supuesto, haciendo campaña a favor de Carme Chacón como sucesora (posible, probable o presunta) de Zapatero. Allá ellos con sus dimes y diretes internos, que no son pocos. Solo digo que el cambio, el verdadero cambio que se ha producido en estas tres décadas, ha sido esa irrupción de las mujeres en política. Y ha sido, por cierto, uno de los pocos fenómenos políticos que, con excepciones -y todos pensamos en algunas muy notorias-, han sido para bien.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Fue el 23 de Febrero de 2011 otro día para la memoria. Conmemoramos que estamos vivos como sociedad. Que la transición, frente a las tesis revisionistas de una derecha predemocrática y de una parte de la izquierda irresponsable, fue un acierto global de un pueblo que tuvo que vencer, para construir un sistema democrático estable, enormes dificultades con suma inteligencia en sus líderes.
Hay muchos españoles que nacieron después del 23-F para los que las fotos en blanco y negro del patético Tejero son parecidas a las que para mi generación significaron las del golpista Queipo de Llano utilizando la radio y las balas para someter a un pueblo. La gran diferencia es que el asesino Queipo de Llano triunfó y lo de Tejero fue una charlotada que pudo ser dramática y sin embargo nos hizo crecer como sociedad.
Viendo a los diputados que lo eran en aquel día, al Rey, al Gobierno de resistencia presidido por un extraordinario y discreto, Francisco Laína, la emoción y el miedo de aquella noche que se hizo eterna, nos conmueve a estar orgullosos como sociedad, cosa que no es frecuente.
Ahora somos más sabios pero nuestros dirigentes mucho más mediocres. La incapacidad de comprender que una sociedad democrática necesita pedagogía política desde la dirección de los partidos, entendimiento en las cuestiones básicas y generosidad en la concepción de la sociedad. Pero frente a eso tenemos cainismo en la clase política y una demoscracia o democracia demoscópica que sólo pretende ganar las elecciones sin proyectos estables de futuro.
En los años del 23-F, frente a lo que proponen los revisionistas de la transición, hubo una clase dirigente inteligente, comedida, sensata y con capacidad de liderazgo para ir esquivando todas y cada una de las trampas que los franquistas seguían preparando. Hoy hay quien se empeña en combatir la impunidad del franquismo, por la sencilla razón que no han alcanzado a entender que el franquismo fue definitivamente derrotado el 23-F. No hay impunidad posible en quien no existe.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Dentro del "empacho" -y como tal consecuencia de un exceso- al que hemos asistido durante los últimos días con motivo de la conmemoración de los treinta años del fallido golpe de Estado, ha habido algunas cosas que han merecido la pena ver o escuchar. Me referiré específicamente a dos: la defensa de la figura de Adolfo Suárez hecha por el actual presidente del Congreso, José Bono, y la llamada a recuperar el espíritu de la transición realizada por quien en aquellas horas dramáticas para la historia de España fue presidente del Gobierno en funciones, Francisco Laína.
Es muy del carácter hispano hablar bien de las personas que han tenido una responsabilidad pública cuando han muerto, o como es el caso de Suárez, una grave enfermedad le tiene en vida, presente entre nosotros, pero al mismo tiempo ausente. Bono -con esa dosis de sobreactuación que tanto le gusta- deslizó una autocrítica a lo que el mismo calificó de censuras "inmisericordes" y "horribles" que el PSOE hizo en aquellos tiempos al entonces presidente Suárez. Y es verdad. En sus ansias de llegar al poder, los socialistas no ahorraron ataques, calificativos y campañas de desprestigio en las que el gran abanderado fue, no podía ser otro, Alfonso Guerra. También es cierto que las maniobras de desgaste de Suárez también se dieron, y de que manera, en el seno de su propio partido, la UCD, algo que fue decisivo para que el interesado acabara arrojando la toalla al darse cuenta que no tenía el apoyo de los suyos.
Nadie puede discutir que el papel y la determinación de Suárez para lograr una transición pacífica de un régimen dictatorial a otro democrático fue clave. Algunos lo consideraron entonces como un traidor a unos principios, los del Movimiento Nacional, que el había jurado llegando incluso a ser su secretario general. Otros piensan que su evolución política, de la mano de su mentor Fernando Herrero Tejedor, fue decisiva para que el entonces joven Rey Juan Carlos le eligiera a él y no a otros candidatos con más biografía política para llevar a cabo la transición.
En cuanto a Francisco Laína, el que fuera presidente del Gobierno durante las horas en que Tejero y sus guardias civiles tuvieron secuestrados al Congreso, ha dicho que "han pasado treinta años y a veces parece que los negros fantasmas de las dos viejas Españas vuelven a aparecer. Es hora de recuperar el espíritu del consenso de la Transición, tantas veces demonizada". Personalmente no puedo estar más de acuerdo con esta declaración. La pregunta es si en las actuales circunstancias políticas que vivimos -incluidas en estas circunstancias los líderes políticos que tenemos- es posible recuperar ese espíritu de consenso. Me temo que la respuesta, por el momento, desgraciadamente, es negativa.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Dentro del "empacho" -y como tal consecuencia de un exceso- al que hemos asistido durante los últimos días con motivo de la conmemoración de los treinta años del fallido golpe de Estado, ha habido algunas cosas que han merecido la pena ver o escuchar. Me referiré específicamente a dos: la defensa de la figura de Adolfo Suárez hecha por el actual presidente del Congreso, José Bono, y la llamada a recuperar el espíritu de la transición realizada por quien en aquellas horas dramáticas para la historia de España fue presidente del Gobierno en funciones, Francisco Laína.
Es muy del carácter hispano hablar bien de las personas que han tenido una responsabilidad pública cuando han muerto, o como es el caso de Suárez, una grave enfermedad le tiene en vida, presente entre nosotros, pero al mismo tiempo ausente. Bono -con esa dosis de sobreactuación que tanto le gusta- deslizó una autocrítica a lo que el mismo calificó de censuras "inmisericordes" y "horribles" que el PSOE hizo en aquellos tiempos al entonces presidente Suárez. Y es verdad. En sus ansias de llegar al poder, los socialistas no ahorraron ataques, calificativos y campañas de desprestigio en las que el gran abanderado fue, no podía ser otro, Alfonso Guerra. También es cierto que las maniobras de desgaste de Suárez también se dieron, y de que manera, en el seno de su propio partido, la UCD, algo que fue decisivo para que el interesado acabara arrojando la toalla al darse cuenta que no tenía el apoyo de los suyos.
Nadie puede discutir que el papel y la determinación de Suárez para lograr una transición pacífica de un régimen dictatorial a otro democrático fue clave. Algunos lo consideraron entonces como un traidor a unos principios, los del Movimiento Nacional, que el había jurado llegando incluso a ser su secretario general. Otros piensan que su evolución política, de la mano de su mentor Fernando Herrero Tejedor, fue decisiva para que el entonces joven Rey Juan Carlos le eligiera a él y no a otros candidatos con más biografía política para llevar a cabo la transición.
En cuanto a Francisco Laína, el que fuera presidente del Gobierno durante las horas en que Tejero y sus guardias civiles tuvieron secuestrados al Congreso, ha dicho que "han pasado treinta años y a veces parece que los negros fantasmas de las dos viejas Españas vuelven a aparecer. Es hora de recuperar el espíritu del consenso de la Transición, tantas veces demonizada". Personalmente no puedo estar más de acuerdo con esta declaración. La pregunta es si en las actuales circunstancias políticas que vivimos -incluidas en estas circunstancias los líderes políticos que tenemos- es posible recuperar ese espíritu de consenso. Me temo que la respuesta, por el momento, desgraciadamente, es negativa.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
Pues a mí me parece estupendo que Alberto Oliart haya decidido hacerse con los derechos de la Champions para TVE. Es más, creo que una televisión pública tiene sentido precisamente para ofrecer a "todos", sin excepción, acontecimientos como son los partidos de la Champions, la Eurocopa, el Mundial, las Olimpiadas, amén de otros grandes acontecimientos sean políticos, culturales, sociales o de lo que sean.
De manera que los 105 millones de euros que RTVE va a pagar por ofrecernos la Champions me parece un dinero bien gastado. El problema no son los 105 millones, el problema es que en nuestro país hay quien quiere que RTVE deje de existir para quedarse definitivamente con todo el pastel televisivo.
Sin embargo, en mi opinión, lo "público" es imprescindible. Y cada vez más. Poco a poco nos van desmantelando el Estado del Bienestar. Los hospitales los gestionan fundaciones que se endosan nuestro dinero y que hacen negocio con nuestra salud. En las escuelas públicas se invierte poco, de manera que en vez de ser mejores que las privadas al final terminan siendo refugio de quien no puede pagar un colegio concertado o privado. Las universidades privadas ofrecen "campus" de película y la posibilidad de hacer prácticas en laboratorios nuevecitos. En el capítulo de las teles, las privadas nos ofrecen de todo, pero muchas veces en ese de todo no está la calidad ni toda la imparcialidad deseable porque naturalmente obedecen a los intereses de sus propietarios.
Eso sí, nuestra televisión pública, hablo de TVE, no siempre ha sido imparcial. Todo lo contrario, ha solido estar a favor del gobernante de turno, lo que sin duda le restaba credibilidad.
Sin embargo, una televisión y una radio públicas son absolutamente imprescindibles porque son quienes nos pueden contar sin compromisos realmente lo que pasa. Eso sí, quienes tienen que informar se permiten el ser todo lo libres que les garantiza el Estatuto, y no están pendientes del gobernante de turno. También es verdad que cuando uno ve quien dirige nuestras radios y televisiones públicas, la estatal y las autonómicas, no le queda la menor duda de que todas tienen un hilito, algunas, correa otras, de transmisión de los intereses del poder de turno. Al frente de nuestros medios públicos no están los profesionales con mejores curriculums, ni con más prestigio, sino los más afines al poder de turno.
Sin embargo, quienes trabajan en RTVE ya digo que se deberían de permitir el lujo de ser absolutamente libres. Y hay periodistas de TVE que son ese lujo del que hablo. Estos días, sin ir más lejos, la mejor información que se ha ofrecido desde Egipto o Túnez la hemos visto en TVE. Los periodistas enviados por TVE a estos países han ofrecido una información rigurosa, de calidad, consistente, seria, fiable.
Para eso también está la tele pública, para poder ofrecer un despliegue, como el que ha hecho TVE, cuando se produce un acontecimiento internacional como el del norte de Africa que va a cambiar el mundo tal y como lo hemos conocido hasta ahora.
Creo que Alberto Oliart está intentando dejar esa impronta de imparcialidad, y creo que hace bien en gastar el dinero en ofrecer una información como la que nos han ofrecido desde Túnez y Egipto, o en un acontecimiento deportivo como es la Champions. Para concursos, programas de entretenimiento, etc, ya están las otras cadenas. Si algo justifica la televisión pública, ya digo, es precisamente que responda a los intereses generales. Y aunque parezca frívolo decirlo, hay miles de ciudadanos que ahora van a poder ver la Champions sin pagar. A mí, me parece estupendo.

MADRID, 24 (OTR/PRESS)
De vez en cuando, por lo general a través de la manifestación de un político conocido, se cuela una palabra o una expresión que, en una sociedad que nunca se siente ahíta de novedades y habla con un lenguaje muy pobre, se recibe con alborozo, se extiende y se populariza. Hay épocas. En los finales de los setenta y principios de los ochenta, si no decías obsoleto no eras nadie. A mediados de los ochenta, en la lista de éxitos, se colocó implementación, y en el inicio del segundo decenio del siglo XXI gana con ventaja "el plan B". Da lo mismo que se trate de una epidemia de gripe, de la preparación de los festejos de unas fiestas patronales o de los comienzos de una revolución. Si quieres aparecer como una persona reflexiva debes preguntar si existe un plan B. La primera vez que escuché la expresión, creo que fue hace muchos años, en una película policiaca. El segundo de la banda, ante el estrepitoso fracaso del plan que habían urdido le pregunta al jefe si tiene un plan B. El tipo saca una pistola y le pega un tiro al preguntador. No tengo pistola, y me alegro, porque cuando escucho, en un mismo día, lo del plan B por vigésima cuarta vez, me veo poseído, a mi pesar, de malas intenciones.
Intentando ir más allá de las formas, es decir, reflexionando sobre el fondo del significante, he llegado a la conclusión de que nunca hay un plan B, por la sencilla razón de que apenas existe un plan A. No había un plan B para la crisis económica, no hay un plan B para la explosión del Norte de Africa, como no hubo nunca un plan B en la bahía de Cochinos, que puso al mundo al borde de la III Guerra Mundial, ni nadie tenía un plan B si caía el Muro de Berlín. El plan B es una forma retórica de inquirir al atribulado político qué se le ocurre ante lo inesperado. Y ese es todo el plan B. No se desilusionen.

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
Mi día de conmemoración del 30 aniversario del intento de golpe del 23-f comenzó con un pase privado para comentaristas de una película que ahora se ha estrenado sobre el tema: no aporta grandes novedades, la verdad, pero sirve para mostrar a los jóvenes que conocen mal aquellos hechos tremendos algo de lo que verdaderamente ocurrió, algo de la locura de quien(es), precisamente al grito de "viva España", pudieron provocar una de las más enormes tragedias en la Historia de España.
Luego, las radios: ayer, testimonios mil de quienes, diputados, periodistas, ujieres, letrados, vivieron aquellas horas tristísimos, que hoy, en una democracia asentada, parecen inconcebibles, "como de Cromagnon", en frase feliz del actual presidente del Senado. Comparecí en algunas emisoras para contar, como tantos que por allí anduvieron, mis experiencias de aquellos días: ¿se sabe toda la verdad sobre el golpe?, me preguntaban. "Toda, excepto la extensión de la trama civil", respondía. Pero todos aquellos que presuntamente estuvieron involucrados en esa trama ya están muertos. Fin del capítulo. Ahora, más que nada, corresponde respetar la verdad: en ese sentido, me parecen falaces ciertos intentos de reivindicar, por ejemplo, el papel del general Armada, convirtiéndole casi en un salvador de la democracia. No lo fue, en absoluto.
Hubo, al mediodía, un almuerzo al que asistieron el Rey y unos cuantos escogidos; si tengo que decir la verdad, desconozco aún, a la hora de escribir este cronicón, lo que Don Juan Carlos dijo a los comensales, pero tengo la impresión de que transmitió un mensaje de unidad, como la que se vivió entonces.
O como la que se vivió, ayer por la tarde, en el "revival" del Congreso de los Diputados, con asistencia en los escaños de aquellos parlamentarios que estaban en la tarde-noche del 23 de febrero de 1981, cuando se produjo la ignominiosa entrada de los guardias civiles en el hemiciclo: ví a Rajoy -que, por supuesto, no estuvo allí, como no estuvieron Zapatero ni casi ninguno de los actuales diputados-- aplaudir a socialistas insignes de entonces, y viceversa. O la ovación unánime a Santiago Carrillo, que había permanecido en pie mientras los demás obedecían la orden "al suelo".
Para un periodista veterano como yo, resultó emocionante ver los rostros de entonces, muchos de ellos ya casi olvidados, envejecidos. Hombres y mujeres -aunque entonces solo había diecisiete parlamentarias_ ilustres. Fue una tarde de abrazos largos y de unidad. Una jornada de las que se recuerdan... para pasar de inmediato al olvido: ayer, por fin, nos vacunamos definitivamente de otros posibles veintitrés-efes. Otro día para la Historia con mayúsculas.

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
¡Que manera tan fea ha tenido el presidente del Gobierno de celebrar que ya hace treinta años que los españoles dejamos atrás los fantasmas del golpismo, pienso que para siempre! Treinta años después de aquel 23-F bochornoso, Zapatero no ha encontrado mejor forma de eludir la pregunta sobre por qué nuestra economía no crece cuando si lo hacen las de nuestro entorno que le ha hecho Rajoy en el turno de control al Gobierno, que escudarse en que "no quería discutir" con él porque era el 23-F, un día que treinta años atrás fue de "unidad, lucha por la libertad y dignidad". ¿Y que tendrá que ver la velocidad con el tocino, señores? Pero nuestro presidente se ve que no pierde ocasión de dar peras aunque le pidas manzanas cuando la realidad no se ajusta a sus intereses
Si no fuera por la burbuja inmobiliaria y del ladrillo estaríamos creciendo como los demás, se aventuró a añadir como estrambote Zapatero. Culpa del PP, lo que sea, está visto, también esto, aunque -a todo hay quien gane: a desparpajo también- quien ayer consumó el esperpento y la impostura fue el vicepresidente tercero Manuel Chaves, al afirmar en la otra Cámara, el pobre Senado, que la culpa de los ERES fraudulentos de cuan el era presidente de Andalucía: ERES que intentaron beneficiar o beneficiaron a amigos y allegados del PSOE gobernante, CCOO y UGT, fue, ¿de quien? Del PP. Del hoy candidato a alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, que en el tiempo del "pille" era Delegado del Gobierno de Aznar en Andalucía, y de Eduardo Zaplana, hoy en la empresa privada y entonces Ministro de Trabajo. Con un par, el señor vicepresidente tercero, con perdón por la alusión
Dos no discuten si uno no quiere, pero el líder de la oposición no fue a la sesión de control al gobierno del Congreso a discutir con el presidente del Gobierno, sino a preguntarle, como es su obligación, por lo que se preguntan millones de ciudadanos, ¿cómo es posible que estando en una crisis internacional que golpea con fuerza en todas las economías de nuestro entrono, a los españoles nos vaya peor, la mitad de bien que a nuestros socios en lo que empieza a ir bien, y el doble de mal en lo que sigue mal?. Como el paro: es lo peor. "Tenemos que solucionar el problema del paro, y lo haremos sin su ayuda", replicó la vicepresidenta Salgado a la portavoz popular Sáez de Santamaría, cuando esta le preguntó si estaba satisfecha de su balance tras dos años como responsable económica. ¡Viva el talante! Si para algo necesita el gobierno la ayuda del primer partido de la oposición, y lo está teniendo, es para reformar el mercado laboral y que pueda crear empleo. Lo que se evitó el 23, como recordó Rajoy al presidente en los pasillos, fue que el gobierno no tuviera que dar explicaciones en el Congreso a los representantes de la soberanía nacional; eso -dicho sea en tono menor- es muy poquito respetuoso con lo que es un Parlamento democrático

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
En los desayunos de Europa Press la ministra de Defensa, Carmen Chacón, se sumó a la conmemoración del intento golpista del 23-F de la mejor manera que podía hacerlo. Le bastó con centrarse en constatar la definitiva consolidación del poder civil, "como expresión de la voluntad popular libremente expresada" -dijo-, treinta años después del momento de mayor fractura entre el pueblo español y sus Fuerzas Armadas.
Quienes no vivieron aquella época pensarán que es algo obvio. Ahora sí, pero entonces no. Y eso no ha ocurrido por casualidad. No bastaba con la proclamación del sometimiento del poder militar al civil. Había que revestir este principio democrático de racionalidad, lo cual requirió una expresa voluntad modernizadora.
Esa es la tarea iniciada desde dentro por el teniente general Gutiérrez Mellado, que era vicepresidente del Gobierno cuando se produjeron los sucesos del 23 de febrero de 1981. La tarea que quiso zancadillear el impresentable teniente coronel Tejero Molina en compañía de otros, como el general Armada, el capitán general de Valencia, Milans del Bosch, y los otros implicados en aquel lamentable acto de rebeldía. La tarea que ochenta años antes había iniciado un ministro de Defensa -de la Guerra, según la denominación oficial de aquel entonces- llamado Manuel Azaña, aunque en aquella ocasión sí quedó brutalmente interrumpida por la rebelión militar que nos trajo tres años de guerra civil y cuarenta de dictadura.
Todo eso ya forma parte de la historia y lo ideal sería dejarla en manos de los historiadores. Pero cuando llegan los redondeos del calendario, como este del 30 aniversario del 23-F, es inevitable que la memoria selectiva, según los intereses de cada cual, se convierta en la levadura barata de un sinfín de interpretaciones que aspiran a ver más allá de aquella comedia bufa que pudo acabar en tragedia pero, por suerte, no acabó.
Dicho sea como un elogio al espíritu que inspiró la intervención de la ministra Chacón el martes pasado en Madrid. Consistió en celebrar no tanto el fracaso de un golpe de Estado -eso va de suyo-, sino el principio del proceso de identificación de las Fuerzas Armadas con el pueblo español. No solo en el aspecto emocional, que sitúa en estos momentos a la institución militar como una de las más queridas y respetadas por los ciudadanos. También en el social, el económico, el operativo, el industrial, el tecnológico, el internacional, etc. Hoy tenemos los Ejércitos que quería Manuel Azaña y que, desde el lado contrario de la terrible barricada de la guerra civil, empezó a materializar el general Gutiérrez Mellado. Excelente metáfora histórica del reencuentro entre españoles que Chacón puso de manifiesto mientras la banda sonora de la conmemoración del 23-F se ensuciaba con querellas menores sobre la celebración oficial en el Congreso de los Diputados.

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
Lo mismo que se sabía el 24 de febrero de 1981 sobre la trama golpista que había precipitado los vergonzosos acontecimientos del día anterior, se sabe hoy. Poco más o menos, lo mismo; casi nada. En estos 30 años transcurridos desde la irrupción de Tejero, pistola en mano, en el Congreso de los Diputados, espacio de tiempo al parecer insuficiente para encontrar las huidizas grabaciones telefónicas que tanta luz podrían arrojar sobre el caso, se han publicado centenares de libros con las hipótesis más diversas, se han rodado y emitido infinidad de documentales, y hasta se celebró un juicio en cuyo banquillo no se vio a nadie distinto de los que aquella noche se ciscaron públicamente en la dignidad apenas recobrada del pueblo español, pero nada de todo eso ha servido para reconstruir de veras, y hasta el fondo, lo que pasó. O dicho de otro modo: sobre aquél intento de golpe de Estado que perfectamente pudo devenir en tragedia, y que en cualquier caso obró como "correctivo" de las alegrías democráticas del converso Adolfo Suárez, se ha querido echar el sempiterno cendal de mixtificación y olvido que la España oficial echa sobre cuanto la incomoda.
Por lo que uno sabe; no pocos estaban en el ajo de la conspiración antidemocrática del 23-F. Es más; del primer acto de esa conspiración, la defenestración de Suárez, todos estaban al cabo de la calle, y muchos aguardando el que preveían vacío de poder subsiguiente para postularse, y no sólo el tamiado general Armada. Lamentablemente para los cucos y los impacientes, el presidente "dimitido" obró en demócrata articulando la reglamentaria investidura en Cortes de su sucesor en el cargo, y, encima, se le dejó hacer el trabajo físico a un desgraciado machaca con voz de vino (¡Se sienten, coño!) que les estropeó el invento. De esa trama civil, particularmente de la urdida en los estadios más altos, nunca se quiso averiguar, salvo alguna cosa de almuercillos, nada, contribuyendo así al entontecimiento de la sociedad española, a la que se le niega el derecho a saber.
Menos mal que queda en la memoria, porque los ojos lo vieron, la actitud valerosa y gallarda de aquellos dos antiguos franquistas, Suárez y Gutiérrez Mellado, que se convirtieron (¡cosas de éste país disparatado¡) en los demócratas más verdaderos de aquella infausta jornada.

MADRID, 23 (OTR/PRESS)
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, su ciudad natal y que el miércoles era el aniversario del 23 F, Zapatero decidió ahorrarse la sesión de control parlamentario hurtando la respuesta a una pregunta del líder de la oposición. "La UE creció un 1,7 por ciento en 2010 mientras que España cerró el año con un -0,1" ¿Por qué?, preguntó Mariano Rajoy. No hubo respuesta. Mejor dicho, Zapatero respondió, pero no a la pregunta. Optó por el mantra. "Hoy es un día para hablar de la dignidad, la unidad y la lucha por la libertad", dijo evocando la memoria de una jornada en la que, por razones de edad, no tuvo ningún protagonismo. A quienes sí vivimos aquel día con tanta angustia como indignación; a quienes aguantamos en nuestro puesto de trabajo (en nuestro caso en la radio, emitiendo en directo, con la incertidumbre de lo que podía pasar por estar señalados en las listas de los golpistas civiles cómplices de los uniformados sublevados, la evocación del 23 F siempre nos ha resultado ominosa. Mejor dejarlo para los historiadores.
Creo que algo parecido debe pasar por la mente de los cuatro millones y medio de desempleados que lo lunes siguen al sol y los martes y el resto de los días de la semana. Que se deje el señor presidente de frases grandilocuentes a propósito de aconteceres del pasado porque de seguir por ese camino se acabarían las sesiones de control parlamentario. Todos los días traen aniversario: el Dos de Mayo (Napoleón), el 12 de Octubre (América), el 19 de Marzo (La Pepa), el 7 de Octubre (Lepanto)... Con permiso de la languideciente "Alianza de civilizaciones", habría que evocar hasta la de la batalla de Covadonga. Tengo para mí que a estas alturas de la película, treinta años después, a los cuatro millones y medio de parados, hablar del 23 F para no hablar del paro, más que a escaqueo, que lo es, les suena a sarcasmo.

MADRID, 22 (OTR/PRESS)
Muamar el Gadafi está demostrando que es uno de los dictadores más sanguinarios del mundo, tras más de cuarenta años de ejercer el poder sin el más mínimo respeto a las libertades y a los derechos humanos. Bombardear a su propio pueblo es uno de los comportamientos más brutales y asesinos que pueden imaginarse. La ola de reivindicaciones populares que se extiende por el mundo musulmán recibe el rechazo de los gobernantes, pero ninguno ha salido por los resortes de Gadafi. Es una vergüenza para su país y para todos los países de su entorno, pero también para todo el mundo democrático y civilizado. De nuevo aparece la doctrina del derecho a la injerencia desde el exterior, que ya se ha debatido desde los tiempos de nuestros pensadores clásicos. Los dictadores que masacran a su pueblo y que asesinan sin piedad a los que se limitan a ejercer su derecho a la protesta merecen que la comunidad internacional intervenga para evitar sus desmanes y colocarlos en manos de la justicia internacional. Naciones Unidas tiene el deber de protagonizar la respuesta a tales asesinos. Pero también los poderes regionales supranacionales, como es la la Unión Europea, o las grandes potencias, tienen la obligación de apoyar a la ONU en ese cometido, y no andarse con blandenguerías y sutilezas, como suele hacer la UE y como hace en estos momentos.
La ministra española de Exteriores ha sido bastante explícita en la condena, pero sin llegar al terreno de la acción. No era ya muy entusiasta la postura europea y americana por unas condenas adecuadas a los regímenes dictatoriales que están conociendo esas revueltas populares contra su perpetuación en el poder. Aun así en Túnez y en Egipto se habían dado pasos sustanciales en el camino de la democratización, hasta que se ha tropezado con la muralla de Gadafi. También en esta ocasión tenemos que exigir al Gobierno español que presione desde dentro y fuera de las instituciones europeas para poner coto a los crímenes de Gadafi y a su permanencia en el poder. Zapatero tiene la palabra. Quiero verlo.

MADRID, 21 (OTR/PRESS)
Treinta años ya y sigo sin poder ver las imágenes de la entrada de Tejero en el Congreso sin que me escueza el alma. Treinta años y ni se sabe cuántos libros leídos sobre aquella noche trágica y a la vez esperpéntica -vergonzosa en todo caso- sin que hasta hoy tenga ninguna certeza de cómo, cuántos, quiénes estuvieron detrás de aquel disparate que nos pudo costar la libertad. Y es curioso como las editoriales titulan o subtitulan sus publicaciones: "23-F, la historia no contada" de José Oneto, "23-F, el Rey y su secreto" de Jesús Palacios o "Adolfo Suárez, la historia que no se contó" de Juan Francisco Fuentes. Y pese a que tantos compañeros -habría que hablar también de Jáuregui y Cernuda con su "23-F: la conjura de los necios" o de Cercas y su "Anatomía de un instante") a pesar, digo, de tanto compañero contando lo que nadie contó, todo o mucho de lo ocurrido aquella fecha y en los días anteriores, sigue siendo un misterio.
Pero hay dos frases especialmente graves y que le ponen a uno los pelos como escarpias. La primera me la dijo el propio ex presidente Calvo-Sotelo en una entrevista para RNE muchos años después del intento de golpe. Al preguntarle yo por qué la investigación de la trama civil se quedo sólo en aquel histriónico García Carrés, don Leopoldo me vino a decir que fue una decisión casi personal suya por el bien de la democracia. Y no le pude sacar de ahí. La otra frase inquietante la relata Jesús Palacios en su libro antes reseñado y viene a cuento de la cantidad de cintas que se grabaron aquella noche y que a día de hoy la inmensa mayoría siguen sin conocerse; pues bien, según Palacios, Juan José Rosón, entonces ministro de Interior, llegó a decir que su contenido era dinamita y que lo mejor para la estabilidad de la democracia era que jamás se conocieran.
Naturalmente es imposible estar de acuerdo ni con el ex presidente ni con el ex ministro y aunque se pudiera entender en aquellas fechas, después de tres décadas uno cree que existe la obligación moral de hacer publicas esa cintas y lo que se investigara -y luego se callara- de una trama civil más amplia que sin duda existió. ¿Por qué nadie en el Congreso pide al Gobierno que se desclasifiquen o se hagan públicos todos los datos del intento de golpe? ¿Quién tiene miedo y de qué? ¿Qué presiones existen aun para que sigan apareciendo libros y recreaciones de unos días de los que tan poco sabemos? Han cambiado muchas cosas desde entonces pero algunas permanecen inalterables: los partidos políticos, la Corona y el CESID que sólo ha variado el nombre. ¿Habrá que buscar en lo que aun perdura las razones para el silencio?

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
José María Aznar inventó lo de la "lluvia fina": machacar cual martillo pilón en la ceja de la credibilidad del gobierno, sin prisa pero sin pausa, para que la necesidad de alternancia vaya calando en el terreno abonado del malestar de la sociedad como única forma de arreglar los problemas, hasta que, ¡zas!, llega el vuelco en las urnas. Lo consiguió. Mariano Rajoy, de camino a su gran cambio (la conquista de la Moncloa), ha inventado las candidaturas "en riego por goteo" a las elecciones autonómicas de mayo, primero los candidatos que ahora están en la oposición y después lo que ahora gobiernan. Una estrategia ciertamente de mundo al revés para lo que acostumbran ser los usos políticos, forzada por la pertinacia del trajeado presidente valenciano Camps en "repetir" candidatura, con un plan A: que los tribunales librasen a Rajoy del cáliz de los trajes absolviendo o empapelando a Camps antes de que el líder del PP tuviese que presentarle, y un plan B: retrasar el mal trago hasta que físicamente no haya otro remedio, que es lo que parece que finalmente ocurrirá vistas las dilaciones que está sumando el caso
El sábado a quien le tocó el turno fue a la candidata castellano manchega y secretaria general del PP, Dolores Cospedal, que en todas las encuestas figura como futura inquilina del Palacio de Fuensalida, desplazando del poder a los socialistas... por primera vez desde que llego la democracia. Y hay que decir que en esta ocasión a Rajoy se le vio disfrutar de lo lindo. Cospedal es una de las mejores bazas del PP para mayo, y una de las apuestas políticas de las que el líder popular está más satisfecho
Fue en Albacete, ante unas 3000 personas que lograron emocionar de verdad con su entusiasmo (los políticos no son todo maquillaje, también tiene su corazoncito) a la "homenajeada". Esta por ver si, como dijo Rajoy, "el cambio empieza aquí y luego habrá un cambio en toda España", para que el PP pueda cantar ese bingo aun queda un rato. Lo que es verdad es que gracias al trabajo de pico y pala de Cospedal, que es muy de su tierra y se la ha pateado pueblo a pueblo y casa por casa, después de treinta seguidos con el mismo partido en el poder, la alternancia podría llegar a una de las pocas autonomías españolas que todavía no saben qué es eso. En este caso se trata del PSOE pero otras veces se trata del PP, o de los nacionalistas hegemónicos, da igual: el que sea. Se quedan treinta años porque así lo quieren las urnas, desde luego; pero abrir las ventanas, que entre el sol y corra el aire, barrer las telarañas, es de sobra sabido que no le sienta mal sino muy bien a la democracia.

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
La alcaldía de Barcelona, por la que han ido desfilando Narcís Serra, Pasqual Maragall, Joan Clos y Jordi Hereu, es el principal referente del poder municipal socialista en España, ya que la de Madrid hace ya mucho que se la cedió al PP, tras aquellos años tan especiales de Tierno Galván, cuya gloria heredó durante un tiempo Juan Barranco. En Barcelona no hay riesgo de que se la arrebate el PP, sino CiU, pero de todos modos su pérdida no tendría precedentes en la democracia posterior a la dictadura franquista. Finalmente, el candidato socialista en Barcelona será el actual alcalde Jordi Hereu, cuya victoria en las primarias frente a Montserrat Tura no ha sido abrumadora pero sí clara, en contra, por cierto, de lo que habían indicado las encuestas.
Jordi Hereu no tiene el peso ni el carisma personal de Serra o Maragall, sufre el desgaste del PSC y su gestión ha sido muy contestada, pero aún así tiene una tenacidad que avala su candidatura frente a la del nacionalista Xavier Trias, el hombre llamado por CiU para conquistar por primera vez la alcaldía barcelonesa. Hereu ya ha derrotado a las encuestas en las primarias y aspira a repetir la faena el próximo 22 de mayo, una cita que los sondeos decantan a favor del candidato de Artur Mas. Como dice El Periódico de Catalunya, diario progresista próximo al PSC, Jordi Hereu ha demostrado coraje y fe en sí mismo, dos cualidades políticas no despreciables. Ahora, una vez despejada la incógnita del candidato, la duda se centra en si Hereu llevará a Tura como número dos, lo cual sería una forma de aunar fuerzas en un momento más que delicado para el PSC y, por extensión, para el PSOE.
Los socialistas tendrían que centrar en Zaragoza su atención si pierden Barcelona, dadas sus remotas posibilidades de recuperar Madrid y las dificultades de gobernar Valencia, Sevilla y Málaga, que al igual que la capital parecen decantarse por el PP, según pronostican las encuestas. Bilbao, la otra gran ciudad española, también parece tener otro dueño, en su caso el PNV.

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Vivimos días de "revival". Nada más reconfortante para un país que recordar los días de pesadilla sabiendo que tales pesadillas difícilmente se volverán a repetir. Y aquel golpe de opereta, encarnado sobre todo por un hoy ex teniente coronel jubilado, que reparte su tiempo entre la costa malagueña y sus nietos en Madrid, y un ex general que intenta ahora sutilmente reivindicar su nombre y su papel en "aquello", muy difícilmente podría reproducirse en esta España de hoy: "son imágenes como de Cromagnon", decía esta semana muy gráficamente el presidente del Senado, Javier Rojo, refiriéndose a los tricornios que, pistola en alto, humillaron al poder civil.
El caso es que esta semana el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, ha convocado un almuerzo "de altura" con todas las fuerzas vivas, pasadas y presentes, precisamente el próximo miércoles, 23 de febrero. Allí van a estar todos, o casi todos, los que fueron y son. No estarán, claro, ni Gutiérrez Mellado, ni Calvo-Sotelo, ni Adolfo Suárez, ese personaje irrepetible al que le lloverán honores merecidos en su momento, por mucho que ahora algunos pseudohistoriadores, desde el resentimiento o el partidismo, traten de manchar su hoja de servicios, creo que impecable, en aquel episodio vergonzoso. Y lo mismo digo de esos mismos escritores de covachuela respecto al Rey.
Cierto: hay un par de incógnitas, ya menores, que persisten, como la participación de civiles en la intentona: quien suscribe y otros seis periodistas fuimos procesados en su día por haber escrito un libro en el que se señalaba a varios personajes del franquismo como presuntamente involucrados en la intentona: jamás se celebró la vista oral, porque nadie, ni siquiera los demandantes, quiso abrir aquella carpeta--. Pero hay quienes, por consigna o por tratar de encontrar aspectos inéditos y sensacionales en un golpe que, en sus aspectos fundamentales, me parece que ya ha quedado más que explicado, tratan también de insinuar dudas sobre el papel jugado por Don Juan Carlos en aquellos momentos.
A mí, desde luego, las cosas me parecen bastante claras: el Monarca tuvo una actuación clave para lograr algo que no habría podido ser de otro modo, pero que hubiera resultado mucho más difícil y quizá hasta peligroso sin el llamamiento público y las llamadas privadas del Rey: consiguió que las capitanías generales se le pusieran firmes. Y luego, hay que decir que la actitud de los militares españoles, en sus cuarteles y en las misiones que han tenido que desempeñar en el exterior, ha sido desde entonces ejemplar. No en vano los manifestantes en Bahrein quieren un Rey "como el español". No en vano en Túnez, en Egipto, incluso en Marruecos, consta, donde debe constar, que las respectivas Fuerzas Armadas miran hacia el norte, y muy especialmente a España e Italia, a ver cómo reaccionan sus colegas del Mediterráneo europeo, a donde, por cierto, pudieran producirse complicados éxodos masivos de norteafricanos. Especialmente, procedentes de Argelia o Libia, donde el protagonismo de los ejércitos está siendo lamentable, muy lejos de la imagen de las flores en las bocachas de los fusiles.
Cuánto me gustaría pensar que, en el almuerzo convocado por Bono, además de recordar los momentos angustiosos de hace treinta años, se pongan en valor esos valores democráticos de los que gozamos desde hace ya tiempo los españoles y se colocase la primera piedra de un consenso en torno a unos cuantos principios fundamentales para garantizar que la democracia española seguirá siendo envidiable en el futuro. ¿Sería de eso de lo que hablaron el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de la Cámara Baja en su misterioso paseo de casi dos horas por los pasillos del Congreso? ¿Pudiera habe un llamamiento del jefe del Estado, aprovechando ese momento, en tal sentido? Entre las muchas hipótesis que han circulado estos días, no falta quien lo aventure: quién sabe.

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
De vez en cuando tenemos que dejar de flagelarnos -los periodistas somos responsables en buena medida de ese ver casi todo mal-, aunque como dejan claro los ciudadanos ni nos merecemos lo que nos pasa ni aprueba ningún político. Dice Zapatero que para ganar unas elecciones hay que merecérselo. Palabras, sólo palabras. La historia está llena de políticos que no se han merecido ganar unas elecciones... pero que se han encontrado con que su rival las ha perdido y de otros que se perpetúan en el poder inmerecidamente.
Dicho eso, no somos Portugal, Grecia o Irlanda, que están quebrados o al borde del desastre. Estamos mal, pero nuestra economía aguanta. Todavía. Tampoco somos Italia donde la vergüenza de un presidente envuelto en permanentes escándalos y orgías de sexo con menores, no sólo no hacen dimitir a ese siniestro e impresentable personaje, sino que si hubiera elecciones posiblemente volvería a ganar porque la otra derecha es peor y la izquierda ni está ni se la espera. Es difícil encontrar un país donde la clase política haya llegado tan bajo y la ciudadanía acepte convivir con gobernantes indignos. Salvo las mujeres, un millón de las cuales salió a la calle para defender su dignidad, y los jueces, que tratan de sentar a Berlusconi en el banquillo de los acusados, el resto de la sociedad mira hacia otro lado y se hace cómplice de la prepotencia, el mal gusto y la chulería de un poderoso impresentable que transmite la peor imagen de Italia. Una imagen inmerecida, salvo que los italianos vuelvan a ratificarlo.
Tampoco somos Bélgica donde, 250 días después de unas elecciones, sigue sin haber Gobierno por la incapacidad de los partidos de alcanzar un acuerdo. Desde hace años, los Gobiernos belgas se forman con dificultad en Bélgica y se rompen a la mínima. Hay quien ha dicho que no se debería llamar Bélgica sino Absurdistán. Ahora han tenido que ser los jóvenes los que hayan salido a la calle, hartos de todo, para decir a sus políticos que ya está bien. Muchos de ellos han hecho un striptease físico para demostrar que "desnudos, valones y flamencos somos iguales". También los políticos.
Ni Portugal ni Irlanda ni Grecia ni Italia ni Bélgica. Algo mejor a pesar de nuestras dificultades y nuestras viejas heridas abiertas, del permanente revisionismo, del terrorismo etarra permanentemente amenazante, de los fantasmas de quienes siempre exigen un paso más, de los Eres fantasma, del escándalo por la dilación en renovar el Tribunal Constitucional o de ese oscuro asunto del Faisán. Y de los casi cinco millones de parados, de la economía que no funciona pero, sobre todo, del imposible consenso entre los dos grandes partidos que, en un momento de máxima crisis, no son capaces de aparcar sus diferencias y trabajar juntos hasta salir de la crisis. Aquí no sólo hay guerras entre las facciones rivales sino también entre los que comparten carné y disciplina política.

El programa radiofónico Herrera en la Onda de Carlos Herrera, uno de los mas escuchados de España y de gran repercusión, que, además y desde hace tiempo, viene dando cuenta de forma regular de la continua y grave violación de los derechos humanos mas elementales en la Cuba comunista, en la dictadura totalitaria marxista-leninista de los hermanos Castro, del régimen comunista cubano, y al que lamentablemente, y entre otros, vienen apoyando muy activamente el gobierno español PSOE (Partido Socialista Obrero Español) del presidente Rodríguez Zapatero, su partido (PSOE), sus sindicatos (UGT, CC.OO, etc.), sus emisores y otras muchas instancias nacionales e internacionales vinculadas con el mismo; como estabamos diciendo, el programa de radio de Carlos Herrera acaba de dar cuenta por medio de María Angeles Sola (esposa del detenido) que el ciudadano español Sebastián Martínez Ferraté, director gerente de la empresa turística mallorquina Marina Hotels, lleva detenido en Cuba desde julio 2010, donde permanece encarcelado en el penal cubano La Condesa para extranjeros.
Durante ese tiempo, permanece incomunicado, no se ha presentado ninguna prueba contra el detenido español, se le ha asignado un abogado del régimen comunista (que ya ha cobrado 5000 euros. El régimen comunista cubano trata de sacar divisas de forma absolutamentye abusiva y por todo tipo de medios. Lo que sufren los cubanos de dentro y fuera de Cuba, y los que viajan a Cuba, realizan negocios, gestiones con la Cuba comunista) y no se le permite contactar con abogados españoles.
El español Martínez Ferraté ha sido detenido de forma completamente arbitraria, por razones políticas y en represalia por los excelentes programas televisivos que él había grabado en Cuba y que fueron emitidos, en 2008, en horario de máxima audiencia por la cadena española Telecinco sobre la muy grave prostitución infantil. La cual, la prostitución infantil viene teniendo lugar, en la Cuba comunista, con la colaboración activa de múltiples instancias, sectores, estamentos cubanos y dentro de la gravisima corrupción por arriba, en medio y abajo, de la gravisima degradación y envilecimiento generados por el régimen comunista cubano y que ha arrasado, degradado, envilecido completamente, material, humana y moralmente, a la Perla del Caribe.
Estos programas, llevados en bastantes ocasiones con cámara oculta, dieron múltiples y muy graves casos de la prostitución infantil, de cómo se desarrolla este vil, este abyecto negocio y que viene teniendo lugar en la Cuba comunista desde hace bastante tiempo.
Conviene no olvidar la denuncia que, hicieron en su día con excelentes documentales, testimonios, etc., el cineasta español-cubano Nestor Almendros (fallecido en 1992), Oscar de fotografía 1978, el gran poeta y periodista español José Miguel Ullan (fallecido en 2009), el prestigioso escritor español Juan Goytisolo y otros intelectuales, escritores, poetas, etc. españoles y de otros países.
Muchos años después de esta denuncia de Almendros, Ullan, Goytisolo y otros, el régimen comunista totalitario cubano reconoció la implacable persecución, represión y humillación que hizo contra los homosexuales cubanos como en el caso del gran escritor Reinaldo Arenas y otros muchos; persecución implacable que dio lugar a que muchos homosexuales cubanos se suicidaran y otros huyeran del país.
En el programa de Carlos Herrera, la esposa de Martínez Ferraté, María Angeles Sola, informó que al embajador español en La Habana, que se ha interesado por la suerte del detenido político español, las principales autoridades cubanas, políticas y judiciales, no le hacen caso, ni lo quieren recibir.
María Angeles Sola, con toda la razón, dijo que el gobierno español del presidente Zapatero y su ministra de asuntos exteriores, Trinidad Jiménez, que han conseguido, de acuerdo con el gobierno comunista cubano, que presos políticos cubanos fuesen extraditados a España, con mas motivo, al tratarse de un español, su marido Martínez Ferraté, detenido de forma completamente arbitraria como represalia por informar libremente de un grave problema cubano y de repercusión internacional, deberían intervenir cuanto antes para liberar al español detenido político en Cuba, que además esta sufriendo una fuerte depresión dada su muy injusta situación, y teniendo en cuenta que el ministro de exteriores español anterior (Miguel Angel Moratinos) intervino de forma positiva para liberar a otro empresario español que había sido detenido en la Cuba comunista.
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Fdo. Miguel Cancio, economista y sociólogo, profesor de Sociología, Sociología de la Empresa y Socioeconomía del Desarrollo y los Movimientos Sociales de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela-Universidad de Santiago de Compostela (Galicia-España)/15-02-11/ Pagina web: miguelcancio.com

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
En este dolorido país nuestro, la clase política, especialmente la que pertenece al PP, pero no sólo ésta, claro, está entrando en un territorio que provoca vergüenza, y que terminará en espanto, en millones de compatriotas que se distinguen por su pensamiento sano y por sus aspiraciones a ser tratados como mayores de edad y a ser respetados como ciudadanos de una democracia normal. Aunque muchos de tales ciudadanos profesen una ideología o una inclinación política coincidente o cercana con cualquiera de los partidos políticos en danza. Me parece que los partidos se equivocan si creen que las gentes cercanas a cada uno de ellos van a cerrar los ojos y las mentes y van a pasar por carros y carretas ante las desvergüenzas y las conductas impresentables de unos o de otros. Puede suceder, para sorpresa de muchos, que los españoles tomen nota de los desmanes y vuelquen esa nota en las urnas o en la abstención a las mismas. Cuando las mentiras alcanzan las más altas cotas, cuando la desvergüenza viola todos los cánones, muchos ciudadanos pueden reaccionar airados y darnos la gran lección.
A esa clase política me dirijo para llamar su atención sobre la necesidad imperiosa de que cambien el rumbo de sus comportamientos políticos y prueben a obrar con sensatez y con espíritu de auténtico servicio a los ciudadanos, lo cual está absolutamente reñido con el egoísmo ciego y sordo de los intereses del poder por el poder y por el disfrute espurio de las ventajas que procura, cuando no del dinero que se desvía por los andurriales de la corrupción, a menudo desenfrenada y corrosiva. La corrupción, el abuso de poder, la mentira, el disimulo, la desvergüenza, la cara dura, la doble moral no pueden salir siempre triunfantes. Ya lo hemos visto en algunos casos, lo veremos enseguida en otros y pronto llegará el momento de la regeneración, que tal vez se lleve por delante a muchos, muchos integrantes de las cloacas y basureros que ahora contemplamos con asombro y con sentimientos de injusticia ante la aparente impunidad. El depósito de basura no puede seguir creciendo más.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
No es sólo un problema de generaciones distintas la diferente valoración de nuestra historia. Lo sustancial es la valoración de la democracia como sistema político, de los partidos y los sindicatos como instrumento fundamental de la aplicación de la democracia y la solidaridad imprescindible entre quienes más y quienes menos tienen,
Treinta años después del casposo y obsceno intento de golpe de estado, hay algunos sectores de la sociedad que consideran que la transición casi fue una cesión vergonzosa de derechos ante unos poderes fácticos que existían y fueron desmantelados con inteligencia y unidad. Y ahora, con el juez Garzón a la cabeza, esta sociedad huérfana de liderazgos inteligentes, pretende "acabar con la impunidad del franquismo" como quien quiere resucitar un cadáver para poderlo ejecutar.
Una sociedad sin sueños, sino utopías y sin proyectos de futuro tiene la terrible tentación de volver la mirada atrás para encontrar causas que ya están canceladas como los yogures y los medicamentos que ya no se pueden consumir.
Y esa falta de inteligencia de nuestra clase dirigente abre la Ley de Memoria Histórica y no es capaz, en tiempo record, de establecer la legitimidad indiscutible de la República, la indignidad y la falta de cualquier justificación del golpe militar y la dictadura y la dignidad de todas las víctimas. Algo que se tenía que haber solucionado en unos pocos meses con los medios adecuados -los desenterramientos de todos los fusiladas en las cunetas- languidece con el riesgo de convertir en eternamente vigentes hechos acaecidos hace setenta años.
La victoria del 23 F tiene muchos padres, pero los verdaderos héroes de aquellos días fueron los ciudadanos españoles que reaccionaron al unísono contra la decimonónica asonada. Hoy estamos en paz con nosotros mismos pero tan disconformes con nuestra clase dirigente que la consideramos el tercer problema en importancia de una sociedad que sangra cada día más con el paro y la falta de esperanza.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Las grandes líneas maestras del nuevo mapa financiero español están cada día más definidas: el modelo básico será bancario. Sin embargo, la letra pequeña del decreto financiero deja en manos del Banco de España la aprobación de infinidad de cálculos que pueden dar lugar a muchas interpretaciones sobre el futuro de algunas cajas de ahorros. Las medidas que se tomen con CatalunyaCaixa serán un buen termómetro para analizar la situación, ya que otras entidades querrán mirarse en ella, a sabiendas de que cuenta con importantes apoyos políticos en las negociaciones entre Barcelona y Madrid. En otras palabras, por muy minucioso que parezca el decreto de Elena Salgado, que lo es, hay margen de sobra para la interpretación y, en definitiva, para el pacto político, no estrictamente financiero.
Las cajas medianas y grandes terminarán siendo todas bancos y la clave para ellas está en saber qué porcentaje de la entidad resultante van a poder controlar, lo cual es de interés tanto para sus actuales gestores como para los beneficiarios de su obra social y cultural. Los primeros se juegan sus puestos, generalmente muy bien remunerados, y los segundos, una parte de su bienestar social y cultural. Tanto es así que el Banco de España impondrá restricciones en la obra social de las cajas que no cumplan con los requisitos de capital exigidos en el llamado decreto-ley de reforzamiento del sistema financiero aprobado por el Consejo de Ministros el viernes y que publicó este sábado el Boletín Oficial del Estado.
La política y la economía, sobre todo a determinados niveles, van tan unidas que no caben las ocurrencias, sino la negociación y la inteligencia. Si algo está demostrando esta tremenda crisis de las cajas es que España debe repensar su manera de hacer política, dentro y fuera. Porque si nos salvamos de esta es casi por casualidad. Ha habido demasiada improvisación.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Un gobierno que desgobierna. Y un país parado a la espera de las urnas. En todo lo que en esta crisis puede ir mal los españoles vamos el doble de mal que nuestros socios europeos, y en lo que en nuestro entorno empieza a remontar, la mitad de bien que los demás. Pero, ahí están ellos y ellas, nuestros jóvenes y jóvenas, viendo por la televisión como otros hacen la revolución, en vez de salir a la calle. No es más islam lo que piden los jóvenes árabes del Magreb y del Golfo, que nadie nos engañe, no quieren otro Irán sino trabajo para ganarse el pan y la sal: un futuro.
Más de un cuarenta por ciento de paro juvenil, miles de jóvenes españoles tumbados semanas enteras al sol del desempleo: un sol muy frío, y entre los que sí tienen trabajo una legión de subempleados de todo a cien para los que el mileurismo que tanto criticábamos sería una retribución de ensueño. Es lo que hay.
Esto... o la inmigración. A aprender alemán... otra vez, hoy los nietos como ayer los abuelos, con la "pequeña diferencia" de que lo que ahora se nos va por las fronteras no es la fuerza manual de la honrada inmigración del franquismo sino el talento de los hijos de la democracia: sus miles de horas de estudio y las miles de horas de trabajo y los millones de euros que a todos los españoles nos ha costado formar a la generación más preparada intelectualmente de toda nuestra historia, que empieza a ser también la que cuenta con menos oportunidades. ¿A qué esperan estos chicos y chicas para hacer algo?, me pregunto recordando que la gente de mi generación luchamos por aquello que queríamos. No conozco la respuesta tal vez a lo que esperan es a que se lo demos hecho, como todo lo que tienen, pero nos pillan muy cansados.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Si Zapatero tuviese sentido del humor, que es cualidad que no le adorna en demasía, supongo que estaría partiéndose de risa ante la multitud de cábalas, suposiciones, conjeturas y especulaciones que esta semana que concluye suscitó su largo encuentro -casi dos horas_con el presidente del Congreso, José Bono. Se ha dicho de todo: que el presidente del Gobierno estaba preparando su permanencia, que hablaban de una sesión de investidura "a lo Calvo Sotelo" -treinta años ya desde aquel 23 de febrero...--...
Unos pocos han sopesado la posibilidad de que ZP esté barajando presentarse a una moción de confianza. O, lo más probable de todo, que fuese una reunión más o menos rutinaria, pese a que Bono, que sabe espolear el ánimo de los periodistas, les dijo a la salida que él y Zapatero habían hablado "de lo que ustedes se imaginan". E imaginación no es precisamente lo que falta en este país nuestro, tan dado a las tesis conspiratorias, a favorecer lo causal sobre lo casual. Claro que, para jacarandoso y provocador, el señor Bono.
No; las cábalas y especulaciones son, en estos momentos, gratuitas. Nadie sabe nada con certeza, me parece. O eso dicen los que más secretos suelen compartir con la esfinge. Pero es cierto que, a falta de certidumbres, los rumores corren como galgos por los pasillos de Ferraz y, creo, también de Moncloa: ¿anunciará algo de inmediato Zapatero? se preguntan. El caso es que, al margen de las cajas de ahorro y su futura regulación, al margen de las operaciones empresariales que vienen, al margen de la tensión creciente en las sesiones de control parlamentario, al margen de la expectación sobre la legalización o no de la nueva "marca blanca" de Batasuna, lo que de verdad agita la vida política es "la" pregunta: ¿se va Zapatero? ¿Se queda?
He podido compartir confidencias con algunos socialistas, relevantes unos, entusiastas militantes de base otros. La verdad es que, fuera de micrófono, todos reconocen que el presidente y secretario general debe hacer públicas sus intenciones cuanto antes, porque la incertidumbre lo impregna todo, desde la política exterior (con la que está cayendo) hasta los pasilleos tras el Consejo de Ministros. Y eso, claro, no es bueno. Por más que convenga al humor de todo presidente que se precie reírse para sus adentros ante el desconcierto del mundo en general, y de los dichosos periodistas en particular, acerca de lo que la esfinge monclovita de turno trama y prepara en la soledad de los jardines de árboles centenarios, en el despacho de la mesa isabelina, en los salones de Mirós, Tapies y Millares. A mí, al menos, y me parece que no soy el único, este estado de cosas me hace maldita la gracia.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Más de veinte diputados del Congreso se han quejado al presidente José Bono de la campaña de desprestigio que, a su juicio, está propiciando el debate sobre sus pensiones, sus haberes y demás prebendas. Consideran injusto que se hable de "privilegios" y se muestran reticentes al nuevo régimen de incompatibilidades que se quiere imponer en ambas cámaras.
Vaya por delante que la política y el parlamento deben contar con profesionales preparados, pues en ellos radica la soberanía popular y la capacidad legislativa. Pero lo mismo se podría decir del mundo de la Universidad, de la investigación, o de la medicina. Profesionales peor remunerados y a los que se ha aplicado la reducción de salario de los funcionarios.
El debate está en la calle porque, en plena revisión a la baja del estado del bienestar, con unos recortes en los derechos sociales aprobados por los mismos parlamentarios que ahora defienden su honra con tanto ahínco, no es admisible el trato de favor que, con pensiones e incompatibilidades, gozan sus señorías.
Hay que apretarse el cinturón, vale, pero todos. Se endurecen las condiciones para el cobro de la pensión, más años de trabajo, más tiempo de cotización para calcular la cuantía, vale, pero para todos igual.
Deberían haber sido los propios parlamentarios, conocedores del desprestigio que la clase política refleja en las encuestas, quienes, preocupados por el daño que a la democracia hace esa mala imagen, quienes hubieran propuesto una revisión de sus emolumentos.
Es cierto que muchos diputados se dedican solo al escaño y que su ausencia del hemiciclo está justificada por la labor de preparar enmiendas, preguntas al Gobierno etc. Pero también existen, y todos los conocemos, ilustres representantes de los ciudadanos que no pisan el Congreso o el Senado, ocupados en sus bufetes privados o en negocios varios como la representación de artistas.
La imagen, repetida mil veces en televisión, de un pleno del Congreso con todos los escaños vacíos mientras el orador de turno intenta convencer al inexistente auditorio de la bondad de sus enmiendas, despierta una irritación en la calle que luego se traduce en las bajísimas calificaciones que obtienen los lideres en las encuestas.
El presidente del Senado, una cámara cuestionada en si misma, ha dado un paso al frente y ha propuesto que los parlamentarios no puedan ejercer actividades privadas. De salir adelante setenta diputados tendrían que elegir entre seguir con su "plaza" en el Congreso o dedicarse a ganar dinero fuera.
El PP se opone a esta medida y el PSOE querría endurecer las condiciones para poder compatibilizar el escaño, pero su propuesta es tan ambigua que demuestra, cuando menos, poco interés. Es una pena, porque estamos en tiempos duros. El dar ejemplo empieza a ser imprescindible.

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
Al contrario que nosotros, los belgas quieren tener un gobierno. Se ve que, al contrario que a nosotros igualmente, alguna vez les ha ido bien teniendo uno. Belgas y españoles tenemos en común, sin embargo, la hartura hacia la clase política actual de nuestros respectivos países, que allí, como aquí, parece más inclinada a crear problemas nuevos que a resolver los muchos que ya hay. Ahora bien; mientras que nosotros envidiamos a los belgas, que llevan 251 días sin gobierno, más de ocho meses, lo que para nuestro desventurado anarquismo de supervivencia es una bella utopía, los belgas, más pragmáticos, preferirían tener uno para, siquiera, tener entretenidos a los políticos, que sin tareas de gobierno ni de oposición se dedican exclusivamente a tocar las narices a la gente con sus juegos de flamencos y valones.
La guerra entre flamencos y francófonos, que amenaza con dividir el pequeño país en dos, es una guerra artificial, de ambiciones políticas, que de estallar abiertamente perjudicaría lo suyo a diez millones de personas, flamencos y valones. Es una guerra de generales, a los que nadie secunda y todo el mundo padece. Y los belgas, que no son tontos, lo saben, y como no están dispuestos a consentir a sus políticos esa especie de golpe de Estado técnico que están dando, pues desde las últimas elecciones generales se han negado a acordar gobierno alguno, engolfados como están en sus batallitas, la gente se ha echado a la calle, ordenadamente como sólo saben hacerlo los belgas, y ha montado la Revolución de las Patatas Fritas para escarnio y vergüenza de quienes no son dignos de representarles.
Otra cosa que nos diferencia de los belgas es que ellos tienen sentido del humor. Antes de manifestarse desnudos por las calles, dejarse barba y comer patatas fritas en comandita, que es lo que andan haciendo ahora, lo intentaron todo para desbloquear la situación, que hasta una senadora propuso una huelga de sexo a las parejas de los/las políticos/as en tanto no resolvieran la formación de un gabinete, que es una cosa que a ellos les sirve, por lo visto, para vivir un poco mejor. Benditos belgas. No saben la suerte que tienen pese a todo, con gobierno o sin él.

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
Los vientos de cambio político que soplan desde el Golfo Pérsico hasta el Magreb traen noticias mezcladas de incertidumbre y esperanza. Esperanza de libertad sin aparente marcha atrás en Túnez y Egipto e incertidumbre en Argelia, Bahrein, Libia y Marruecos. Por cercanía, lo que pueda estar fermentando en Marruecos es lo que con más interés deberíamos estar siguiendo los españoles. ¿Por qué? Pues porque la Historia nos enseña que cuando un régimen autoritario tiene problemas internos trata de ganar tiempo distrayendo a su opinión pública; creando conflictos en el exterior.
Cuando estaba acogotada la dictadura argentina, los militares de la Junta iniciaron la insensata aventura de Las Malvinas provocando la sangrienta respuesta militar de Londres. Otro tanto sucedió en Grecia cuando el régimen de los coroneles impulsó una insensata asonada en Chipre que provocó la intervención de Turquía y la posterior partición de la isla, tragedia que ha llegado hasta nuestros días. Marruecos es, pues, nuestra incertidumbre. Lo digo pensando en Ceuta y en Melilla y recordando la astucia de la que se valió Hassan II, padre del actual Rey de Marruecos, para, tras la "Marcha Verde", quedarse con el Sáhara que por aquel entonces todavía era español.
La caída de Ben Alí en Túnez y la de Mubarak en Egipto ha puesto en pie a miles de ciudadanos que humillados por la miseria y la exclusión a la que les habían condenado las castas de mandatarios corruptos que dirigen los países árabes han dicho ¡Basta!. Marruecos no es una excepción. También en algunas de sus capitales han sido convocadas manifestaciones similares a las que iniciaron este proceso, primero en Túnez y después en Egipto. Doy por hecho que alguien en el Gobierno Zapatero está siguiendo este acontecer con la atención que requiere un proceso cuyo curso es imprevisible, tal es la velocidad a la que se están produciendo los acontecimientos. Así quiero creerlo, pese a la adolescente levedad de buena parte de sus manifestaciones políticas en otras áreas de decisión.

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
Los expertos en el laberinto vasco explican que la adaptación a la legalidad democrática de la izquierda abertzale depende de su conflicto con ETA y no de su pulso con el Estado por su discutida solicitud de inscripción en el Registro de Partidos. O sea, que el obstáculo de su reinserción democrática es ETA. No el Gobierno, la Fiscalía o el Tribunal Supremo en su caso.
Visto así, habrá que entender la voluntad política del Gobierno, concertada con el PP, de impedir la participación de la nueva Batasuna en las próximas elecciones municipales, como una forma de excitar el enfrentamiento entre ETA y sus amigos. Y todo ello sin perjuicio de que Abogacía del Estado y Fiscalía ilustren al Tribunal Supremo con informes policiales que prueben la vinculación con ETA de esa fuerza política ilegalizada. Cosa que, si el paso del tiempo no lo desmiente, se podrá seguir diciendo mientras la banda terrorista exista en su confesado propósito de seguir tutelando el futuro del País Vasco.
El Gobierno actúa con la convicción política y jurídica de que ETA es Batasuna, tal y como reza la sentencia del Supremo que en 2003 decretó la ilegalización y consecuente disolución de aquel grupo político que ahora rechaza la violencia futura para volver a la legalidad, aunque no se muestra con tan alto grado de compromiso sobre la violencia pasada.
Aún así, la última palabra la tienen los altos tribunales. Aunque es voluntad del Gobierno compartida por el principal grupo de la oposición que no se presenten a las elecciones del 22 de mayo, pudiera ser que el Tribunal Supremo no viera las cosas del mismo modo a la luz del principio de legalidad. Y, más concretamente, en aplicación del derecho de sufragio (elegir y ser elegido), clave en un Estado democrático basado en la soberanía nacional como fuente de todos los derechos. No sería la primera vez que el Constitucional le enmienda la plana al Supremo en materia de derechos fundamentales y, por tanto, es lógico que los magistrados de la sala especial de éste tengan que afinar en sus argumentos para no arriesgarse.
De todos modos, por ahora el debate está más vivo en el terreno político. Con una buena noticia: la reciente escenificación del alto grado de sintonía que en política antiterrorista mantiene el Gobierno con el principal partido de la oposición. Ocurrió en una comparecencia pública del interlocutor del PP con el Gobierno en esa materia, Federico Trillo, al declarar en presencia del líder nacional del partido, Mariano Rajoy, que la comunicación es "perfecta y que la sospecha de negociaciones ocultas del Gobierno con la banda terrorista "no tiene ningún fundamento". Una desautorización en toda regla al discurso tóxico del ex ministro Mayor Oreja que no deja de enredar con sus tesis de que Zapatero necesita a ETA y ETA necesita a Zapatero. Qué barbaridad.

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
Vuelve José María Ruiz-Mateos a las portadas. Como hace veintiocho años, cuando aquella extraña expropiación -y luego, más extraña aún reprivatización- del imperio Rumasa: el otro 23-f. Confieso que siento un cierto afecto entrañable por este hombre patético, luchador, equivocado, que tantos perjuicios me provocó, intencionados unos, quizá no tanto otros.
Es el caso que, a raíz de un comentario radiofónico mío tras uno de los conocidos avatares del empresario jerezano -creo que fue a propósito de la payasada del enfrentamiento con Miguel Boyer-, me desperté un día con el aviso de que a numerosas redacciones madrileñas había llegado una trascripción de mis conversaciones telefónicas a través del móvil. Nada especialmente importante, aunque en una de ellas respondía a las preguntas de una redactora de una revista política sobre mis opiniones acerca de una posible abdicación del Rey, tema del que por entonces circulaban algunas especulaciones. Pero, en todo caso, el ver, negro sobre blanco, reproducido el contenido de mi privacidad me hizo sentir una sensación de náusea.
Puse el caso en manos del juez de guardia, acusando a Ruiz-Mateos, que había tenido la desfachatez de atribuirse el espionaje de mi teléfono y el envío de la trascripción nada menos que en una entrevista radiofónica, donde comentó algo así como "quien me la hace, la paga", tergiversando de paso mis opiniones sobre los rumores de la abdicación. Como ya venía haciendo con otros casos en los que estaba involucrado, el peculiar empresario no compareció ante las citaciones del Juzgado, hasta que el magistrado, harto, ordenó su captura -fue detenido en un avión hacia Atenas_ y encarcelado. Y en la cárcel pasó Ruiz-Mateos tres días hasta que, a petición de un familiar suyo, desistí de mi querella.
Luego tuve una relación distante, aunque no hostil, con un Ruiz-Mateos que ya era un juguete roto, si bien con pretensiones de renacimiento. Un día descubrí que uno de sus empleados, que tuvo alguna actuación pública bufonesca, se llamaba como yo, lo que me provocó no pocas molestias. Pero aprendí a compadecer, más que otra cosa, a aquel hombre capaz de gritar "malandrín, canalla", durante todo el viaje, a cualquier "adversario" -yo mismo, por ejemplo- sentado cuatro filas delante de él en un avión.
Cuento esta anécdota porque, simplemente, no comprendo cómo ha podido este personaje, ciertamente peculiar e irrepetible, generar la confianza de miles de inversores en su renacimiento empresarial. Cierto, fue maltratado hace casi tres décadas y aún hoy sigo dudando de la equidad de la decisión de Miguel Boyer al arrasar aquella Rumasa que fue la niña mimada del desarrollismo franquista. Pero no menos cierto es que Ruiz-Mateos, lo mismo que otros ex empresarios (o ex banqueros) que hoy quieren presentar una alternativa al sistema, sugería unos índices de confianza no demasiado elevados. ¿Quién pagará ahora los nuevos platos rotos?

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
Esta semana la prensa rosa está de enhorabuena con la Justicia. Cayetano Martínez de Irujo y Norma Duval han perdido la batalla en los Tribunales en su particular cruzada contra el mundo del colorín. Son dos casos distintos con el mismo denominador común: son "personajes públicos" y sus vidas interesan a la audiencia, al lector y al oyente.
El jinete denunció a la revista "Que me dices" por la publicación de las fotos de su luna de miel con Genoveva Casanova en Kenia, la Audiencia Provincial le quitó la razón pero él recurrió y ahora el Tribunal Supremo ha desestimado el recurso de apelación y ha dictado sentencia a favor de la revista: "La prensa rosa tiene un componente informativo en el que prima la finalidad de entretenimiento, por lo que no es exigible una precisión absoluta en su información ni un especial esmero en la búsqueda de la trascendencia social de la noticia que transmite". Esta sentencia, sienta un precedente, habrá que ver si también sienta jurisprudencia. Es evidente que el Tribunal ha tenido muy en cuenta a la persona, pero también "al personaje" a la hora de dictar sentencia.
Cayetano Martínez de Irujo nunca fue muy amigo de las cámaras y de las declaraciones públicas pero "ser hijo de" le marcó para bien o para mal, según se mire, yo diría que más bien le ha resultado ventajoso si se tiene en cuenta que no está al alcance de cualquiera dedicar tu vida a lo que más te gusta, en este caso los caballos.
Sus relaciones siempre han sido objeto de interés en las revistas, a punto de cumplir los 48 no tiene una lista interminable de conquistas, pero "las más sonadas" no se nos escapan: Katia Cañedo fue su primera novia, duraron siete años; también le caló Mónica Ridruejo, por aquel entonces directora de RTVE, con ella hizo planes de boda pero la cosa terminó antes. Luego vendría Mar Flores, con ella vivió un polémico noviazgo, la "Casa de Alba" no veía con buenos ojos su relación con la madrileña, las fotos que publicó Interviú de Mar con Lecquio en la cama cuando aún salía con Fernando Fernández Tapias encendieron las tertulias televisivas y llenaron las páginas de revistas y periódicos nacionales de la época, fue uno de los mayores escándalos de la prensa del corazón. Todos halagamos, en aquél momento, la actitud de Cayetano que apoyó sin reparo a su novia ante la lluvia de críticas públicas y ante la oposición de su familia. El estaba dispuesto a todo por amor.
A Genoveva Casanova la conoció en el año 2000, tuvieron dos hijos, se casaron en Sevilla como Dios manda y por todo lo alto, los tortolos se fueron de luna de miel a Kenia y allí fue donde se hicieron las "fotos de la discordia". Su matrimonio solo duró dos años porque en 2007 se separaban de mutuo acuerdo y en 2009 obtuvieron el divorcio. En las navidades de 2009 Cayetano conoció a Mónica Hoyos con quien tuvo algo... ¿más que una amistad?, la cosa también se quedó en el viaje de unos días a Africa, después nunca más se supo de su bonita amistad. Ultimamente se le ha fotografiado con otras tantas, pero ninguna de ellas hasta ahora parece haberle cautivado demasiado.
Por todo esto y mucho más es posible que el juez que sabiamente ha dictado esta sentencia haya entendido que la vida de Cayetano Martínez de Irujo, le guste o no, trasciende, su madre, la Duquesa de Alba lo lleva mejor.
Por su parte, Norma Duval tampoco se ha salido con la suya, el Tribunal Supremo ha desestimado la demanda que la vedette interpuso también contra "Que me dices". La publicación se hacía eco de su ruptura con Marc Ostarcevic y de su relación con José Frade. Ella argumentaba que se habían vulnerado sus derechos al honor, a la intimidad y a la propia imagen, pero una vez más los magistrados del Tribunal Supremo han sido contundentes y han valorado la actitud de la artista: "A través de la concesión de exclusivas y la publicación de sus memorias, desvelando datos de su vida personal y permitiendo fotografías del tipo de las publicadas". Enhorabuena a "Que me dices".

MADRID, 18 (OTR/PRESS)
Pues pese a todos los comentarios de los medios -y sin saber del todo el fondo de la trama- yo no tengo tan claro el desastre inminente de la Nueva Rumasa y menos aun que la actual situación sea comparable a la sorprendente y nocturna expropiación del año 83. Y no lo tengo claro porque la deuda que al parecer tiene la NR no resulta en absoluto desorbitada en dos sentidos: en primer lugar si se atiende al patrimonio de la empresa que, al parecer, roza los seis mil millones de euros y en segundo lugar si se compara con la difícil situación de otras muchas empresas igualmente endeudas con la Seguridad Social y que no ocupan las portadas de los periódicos porque son la lamentable consecuencia de una crisis global y nacional que nadie le es ajena. Y hablo de empresas privadas para no meterme, por ejemplo, en el pantanoso charco de algunas cajas de ahorro como la de Castilla-La mancha. Tampoco quiero detenerme en las pérdidas de las televisiones públicas, nacionales o autonómicas, ni en ERES verdaderamente escandalosos que no sólo nos han costado dinero a todos sino que han dejado en la calle a mucho trabajador, cosa que, hasta ahora, no parece haber ocurrido en el holding de Ruíz Mateos.
Naturalmente que el mal de muchos sólo consuela a los tontos, pero tal vez cabría preguntarse no por qué Nueva Rumasa es noticia, que ya se sabe que lo va a ser, pero si por qué ya en no pocos medios se da como finiquitada cuando lo que se ha tomado es una primera medida para ganar tiempo y encontrar soluciones posibles.
No me voy a convertir en el defensor de Ruíz Mateos pero tampoco me voy a unir a un linchamiento prematuro. Es cierto que sus ofertas de inversión resultaban demasiado buenas para no aceptar el riesgo que pudieran tener y es cierto que la CNMV advirtió no sé cuantas veces de ese riesgo. Es cierto que la forma de estar en los negocios de la familia Ruíz Mateos resulta heterodoxa. Pero también es cierto que si la privatización de la primera Rumasa fue un golpe de efecto, su privatización posterior está aun por explicar y fue un magnifico negocio para muchos y muchas sentencias de muchos tribunales cuestionaron el justiprecio fijado en aquel momento.
No todo está claro en esta historia y hacer ahora juicios de lo que pueda pasar, parece al menos prematuro. El tiempo, cuatro meses tan sólo, dará o quitará razones aunque si sólo depende de la banca española, de sobra debe saber el propio Ruiz Mateos que le va a resultar muy difícil porque, entre otros, su pecado fue entrar en ese campo vedado entonces a los ajenos a la "familia". No sé, pero todo es raro y a la vez podría resultar estremecedoramente sencillo si uno creyera en las conspiraciones, que no es le caso por ahora. Pero hay como demasiada prisa por enterrar en vida a la Nueva Rumasa y eso mosquea.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
Para qué queríamos más. Después de una bronca sesión de control en el Congreso, allí mismo, el Presidente del Gobierno decide reunirse con el Presidente de la Cámara Baja, José Bono. El encuentro no estaba en agenda alguna y duró algo más de una hora. Ni qué decir que semejante encuentro desató toda clase de especulaciones y para rematar la faena, Bono, en respuesta a las preguntas de los periodistas lanzo un enigmático "hemos hablado de lo que ustedes imaginan".
Y puestos a imaginar, se pueden imaginar algunas cosas. No será nada sorprendente que dadas las fechas en las que nos encontramos, a menos de cien días de unas elecciones que prometen ser todo un test para las generales, con unas vacaciones de por medio, Zapatero y Bono hayan hablado del calendario legislativo. Realmente quedan pocas semanas hábiles y el Gobierno tiene que llevar al Congreso el decreto sobre la reforma de las Cajas para ser convalidado por el pleno, así como la negociación colectiva que en estos momentos es objeto de negociación entre los agentes sociales. También podemos imaginar que pudiera tratarse de una iniciativa surgida sobre la marcha para quitar sitio a la sesión de control en la que se habló de corrupción, además del asunto Faisán. En fin, que la imaginación es libre y ahí nos tenemos que quedar porque, de momento, es imposible tener una versión fidedigna de lo tratado y ninguno de sus protagonistas está en la tarea de contarlo.
En cualquier caso, lo único que parece seguro es que al Presidente parece no importarle que se disparen las especulaciones, que algunos se pongan más nerviosos de lo que ya están. Dan ganas de pensar que incluso este jueguecito de "me presento, no me presento" le hace, incluso, un poco de gracia.
Pero las cosas no están para bromas y aún entendiendo que el Presidente puede tener argumentos convincentes para no dar a conocer su decisión última ,lo que no se entiende bien, lo que ya no tiene gracia es que ,de manera bien deliberada, se alimenten las especulaciones porque eso y no otra cosa provocó la famosa reunión del miércoles en el Congreso. No se puede pedir a los suyos propios que acallen el debate y al mismo tiempo propiciarlo.
El Presidente ha dicho una y mil veces que la legislatura se va a agotar, que llegaremos a Marzo. Lo ha dicho tantas veces como veces ha proclamado sus reticencias a la energía nuclear y ahí tenemos la prórroga de todas ellas porque "las circunstancias cambian". Y tanto que cambian. ¿Se imaginan lo que pueden cambiar si los pronósticos de las encuestas se cumplen y el PSOE ve diezmada su presencia en Ayuntamientos y autonomías?. Que nadie descarte ninguna sorpresa porque de la sorpresa ha hecho el Presidente su libro de estilo.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
En 2009, con la crisis mordiendo el bolsillo de los ciudadanos y maltrechas ya las arcas del Estado, el presidente Zapatero prometió ordenadores portátiles para todos los escolares españoles dentro del Plan Escuela 2.0. Bueno, con algún matiz, el Estado pagaría el 50 por ciento y las comunidades autónomas el resto. Al presidente se le olvidó contárselo previamente a quien mandaba en las autonomías, pero uno no puede estar en todo y eso son pequeños detalles. También pensó que no era necesario poner en marcha un plan piloto reducido para medir los resultados. Todo y ya, que para eso jugábamos "en la Champions League" de la economía" (ZP dixit).
Algunas comunidades como Madrid, Valencia y Murcia, todas gobernadas por el PP casualmente, se descolgaron. La comunidad de Madrid ha financiado con cargo a sus presupuestos, rechazando el apoyo estatal, pizarras digitales para casi 1.000 centros escolares y unos 380.000 alumnos. Otras, como Andalucía, tuvieron que cambiar sus planes y se sumaron entusiastas al proyecto y hoy cuentan con 300.000 ordenadores portátiles para escolares, 30.000 para docentes y 9.500 pizarras electrónicas. Si había dinero para EREs fraudulentos, para ordenadores, también. El problema es que, en la mayoría de los casos, los alumnos saben mucho más que sus profesores, porque para muchos de ellos ha sido su primer contacto con las nuevas tecnologías. Y pasar del libro de texto a la pizarra táctil y el portátil es mucho más que un cambio de herramienta.
En Cataluña, Montilla no tenía dinero para los portátiles -a pesar del déficit que ha dejado- y decidió que fueran los padres los que pagaran el 50 por ciento que le tocaba a la Generalitat: 100.000 ordenadores por 150 euros, 15 millones de euros, casi nada. La Administración catalana sí se responsabilizó de la instalación de internet, del cableado, de las pizarras digitales, del cañón de imagen y de la formación del profesorado. Los ordenadores parece que llegaron, la formación del profesorado, es manifiestamente mejorable porque han seguido pegados al papel, y los fallos de conexión parece que son el pan nuestro de cada día. Un lío. De todas formas, lo importante es tener ordenador, aunque no funcione, los profesores no sepan cómo trabajar el modelo digital y los alumnos vivan su vida.
Ahora, la nueva consejera, Irene Rigau, ha dicho que no hay un euro para nuevos ordenadores -40.000 estaban previstos para septiembre- y en los centros convivirán alumnos de 2º y 3º de ESO, que estudiarán con ordenador -lo que no es igual a estudiar con el sistema tradicional-, con alumnos de 1º que volverán al sistema tradicional con los profesores que el año pasado habían cambiado el modelo. Imaginen ustedes el caos y el problema, casi psiquiátrico, del centro, de los profesores, de los padres y de los alumnos. El mundo cambia, pero la educación en España sigue viviendo de la improvisación.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
Es bastante frecuente el lenguaje anfibológico para vestir de seda el basto cartonaje de algunos currículos profesionales en los ámbitos políticos. Un título universitario no garantiza una vacuna contra la estulticia, pero se supone que el esfuerzo por alcanzar una licenciatura permite una visión de los problemas no demasiado grosera. En la Administración Pública española, desde los años cincuenta, siempre hubo una exigencia académica acorde con la importancia de la función a desempeñar. Por ejemplo, en la Dictadura, nunca ocupó un alto cargo alguien que no tuviera un título universitario. Directores generales, subsecretarios y ministros, podían ser torpes, pero desde luego habían tenido que obtener un título en alguna Facultad.
La llegada de la democracia no varió esta especie de canon no escrito, al menos en sus primeros años de andadura, pero, poco a poco, no sabemos si por falta de banquillo o por considerar que era un obstáculo para contar con la colaboración de personas inteligentes que no tuvieron una gran formación, se comenzó a obviar esta costumbre hasta llegar a unos niveles, o sea, hasta bajar a unos niveles que es muy difícil encontrar en las Administraciones de los países de la Unión Europea.
Como en el fondo este desparpajo produce a los promotores cierta vergüenza, los currículos se maquillan con el "cursó estudios de..." que puede significar que se matriculó en el primer curso de una carrera o, simplemente, compraba tabaco en el estanco que había cerca de la facultad.
Pues bien, por contra, algunos jóvenes que han terminado sus estudios, y no encuentran trabajo adecuado a su formación, comienzan a mentir en sus currículos y se quitan los méritos académicos, ocultando que son universitarios para aspirar a ocupar una plaza subalterna en algún organismo. Un organismo que, seguramente, estará bajo el mando de un político con menos formación que el solicitante.
Además de ser una paradoja es una anomalía que provoca frustración y confunde. Incluso, a la larga, puede crear resentimiento, derivado de una estafa y una subversión de valores en una sociedad que ha olvidado el equilibrio necesario entre el esfuerzo y su recompensa, entre el mérito y la remuneración.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
La verdad es que no salgo de mi asombro. Me parece el colmo esta pelea entre responsables públicos a cuenta de la tragedia que ha tenido como víctima a Susana G.A.
Susana ha sido una de las últimas víctimas de la violencia machista, a muerto a manos de su ex pareja. Ella solicitó al Ayuntamiento de Málaga que la ayudaran a tramitar el servicio de teleasistencia, pero resulta que nunca pudo disponer de ese servicio, que, quién sabe, si hubiera podido evitar su trágico final.
El caso es que Gemma Corral, concejala del Ayuntamiento de Málaga, ha dicho que ellos tramitaron la petición de Susana, que consideraron que, además, había que hacerlo de manera urgente.
La respuesta no se ha hecho esperar y el Delegado del Gobierno contra la Violencia de Genero, Miguel Lorente, ha dicho que a Susana G.A, no es que se la denegara ayuda, es que simplemente esa ayuda ni siquiera se tramitó, y ha aludido a defectos de forma al faltar algunos datos.
La concejala malagueña ha respondido mostrando la comunicación de la empresa encargada del servicio en la que se dice que a pesar de que la víctima cumplía con los requisitos la solicitud se denegaba. A todo esto, nos hemos enterado que el pasado mes de junio el entonces Ministerio de Igualdad junto a la Federación Española de Municipios habían decidido limitar el servicio automático de teleasistencia a las mujeres víctimas de la violencia machista. Había que cumplir unos requisitos. Requisitos que, según el Ayuntamiento de Málaga, cumplía Susana G.A, requisitos que, según se desprende de lo dicho por el Delegado contra la Violencia de Genero, no eran suficientes y por tanto no se tramitó su solicitud.
Saben, de todos los responsables públicos que han hablado de esta tragedia la única que ha sabido estar a la altura de lo sucedido es la consejera del Gobierno andaluz, Mikaela Navarro, quien ha sido capaz de hablar de fracaso, de decir en voz alta que las cosas no han funcionado, que no se han hecho como se debía, que ha habido fallos, y que ahí hay una nueva víctima.
Susana ha muerto a manos de su ex pareja y éste es el único responsable, pero la Ley contra la Violencia de Genero debería de servir para proteger a las mujeres que se encuentran en situación de peligro, y Susana lo estaba. De manera que ha fallado la burocracia, el papeleo, el rellene usted el formulario y haber qué pasa.
El Delegado del Gobierno contra la Violencia de Genero debería de mostrarse contrito y, desde luego, dispuesto a que se revisen esas condiciones que deben de cumplir las mujeres para poder obtener el servicio de teleasistencia. A mí me ha impresionado e indignado su manera fría de explicar que la solicitud de Susana ni siquiera se tramitó, como si por el hecho de no haber rellenado unas casillas, si es que fue así, una mujer tuviera menos derecho a contar con protección.
Hay una cadena de fallos que los poderes públicos tienen que encarar para remediar. Ya digo que me parece ofensiva esa distinción que ha hecho Miguel Lorente: no es que se la denegara la teleasistencia, es que no se tramitó. Cuestión de palabras, de matices. Susana está muerta.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
Los informes que la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía han elaborado en torno a "Sortu", la nueva marca con la que ETA pretende presentarse a las próximas elecciones municipales, ponen blanco sobre negro lo que muchos ciudadanos sospechaban: que no es más que una estratagema de la banda terrorista para poder estar en los próximos comicios y conseguir con ello dos cosas imprescindibles para seguir subsistiendo: dinero y poder.
"El partido político Sortu es una iniciativa que tiene vinculación con lo planteado por ETA y su posterior desarrollo por la estructura dirigente de Batasuna y que ha sido ejecutada bajo su control directo", asegura de forma taxativa el informe elaborado por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y que el Ministerio del Interior ha remitido a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado para que sean estos dos organismos los que con ellos soliciten al Tribunal Supremo la ilegalización de la nueva marca de ETA. Además, los informes sostienen que la banda terrorista concertó con Batasuna la vuelta a la política para la consecución de sus objetivos independentistas y para lograr la unión de todos los partidos -el llamado "polo soberanista"- que aspiran a esa independencia de Euskadi.
Vistos los informes policiales, extraña más el tono ciertamente comprensivo de las palabras pronunciadas por algunos dirigentes socialistas -Marcelino Iglesias, el lehendakari Patxi López y hasta el propio Zapatero- en las horas posteriores a la presentación por parte de Rufino Etxeberría y de Iñigo Iruin de la nueva marca de ETA. Algunas voces socialistas dieron toda la impresión de que estuvieran deseando esa legalización de "Sortu" casi con más entusiasmo que los propios promotores. Algo en lo que el ministro del Interior fue mucho más cauto y prudente, quizás porque conoce mejor, esa es su obligación, lo que realmente se cuece por dentro en ese mundo sórdido.
A la espera de lo que dictamine el Tribunal Supremo y en su caso el Tribunal Constitucional, todos sabemos que los terroristas tendrán pensado un plan "b" e incluso un plan "c", que bien podía ser intentar colarse en las instituciones en las listas de otros partidos políticos legalizados -ahí está Eusko Alkartasuna- o a través de plataformas o agrupaciones electorales. Es deber del Gobierno seguir muy vigilante para que eso no ocurra y eso por varios motivos. Porque si ETA lo consigue, estaremos ante una derrota en toda regla del Estado de Derecho. Y sobre todo, porque "Sortu" o cualquier otro intento de disfraz es esencialmente incompatible con el sistema democrático, ya que el proyecto ideológico que encarna es en sí mismo totalitario y está contaminado por un pasado de treinta y tres años de connivencia con la violencia. Treinta y tres años en los que no han condenado ni uno solo de los 858 asesinatos cometidos por ETA.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
El libro de conversaciones entre Francisco Rivera y Julián Contreras, escrito por este último, era algo que Francisco le debía a su hermano, el más pequeño de los tres hijos de la desaparecida Carmen Ordóñez, quien fue su sostén durante años, aún cuando todavía era un niño, lo que le obligó a crecer deprisa, más de lo que le correspondía por edad, acuciado por las circunstancias, a veces terribles, que rodearon la vida de su madre en sus últimos años. Batalla cruenta en la que Julián se dejó el alma y el corazón, lo que le ocasionó no pocos disgustos con sus hermanos mayores, incluso con su tía Belén.
Ha tenido que pasar el tiempo para que las aguas volvieran a su cauce, para que Francisco volviera los ojos a su hermano y se diera cuenta de lo mucho que éste le quiere, pero sobre todo de lo mucho que le admira como torero y como referente en su vida. De ahí la idea de escribir un libro en el que el primogénito de Paquirri aborda temas de los que nunca antes había hablado, como lo que supuso para él la muerte de su madre, su deriva por una pendiente de deterioro que nadie pudo evitar, lo que ha significado su ausencia para todos ellos, y lo que supuso para él y su hermano Cayetano, la muerte imprevista de su padre. Ausencias que le han partido el corazón y que le han hecho más fuerte en la adversidad, de ahí que se haya volcado en su hija Cayetana, que es, según cuenta, lo: "Más bonito que me ha pasado nunca..., pues ni juntando todas las cosas bonitas que me han pasado en la vida, nada se acerca a lo que siento por mi hija".
Toda una declaración de amor filial, que sólo a una persona de tu máxima confianza se le pueden hacer sabiendo que Julián no le va a mal interpretar sus palabras, sino que las va a dar toda la trascendencia que tienen.
No elude Francisco tampoco el tema de su matrimonio con Eugenia Martínez de Irujo, de quien dice: "Me casé con la intención de pasar toda mi vida con ella, por eso admitir que tu matrimonio se ha acabado es muy duro, pero afortunadamente ahora tengo la relación perfecta con Eugenia, por el bien de Cayetana".
Lo interesante de este libro es que ni el entrevistado ha eludido contestar a cuantas cuestiones le ha planteado el escritor, ni el escritor se ha quedado sin hacer todas aquellas preguntas que a diario nos hacemos los periodistas del ramo y para las que nunca suele haber respuestas ya que los Rivera Ordóñez, tanto Francisco como Cayetano, son poco dados a hablar de su vida privada, por más que esta sea la más pública de todas, tanto por sus antecedentes familiares como por su presente profesional y personal.
Me consta el interés que ha puesto Julián en este libro -el tercero-, sabiendo como sabe que van a mirar con lupa cada frase, cada página, ya que para bien o para mal será motivo de polémica en todas las tertulias del corazón. Es el riesgo de escribir sobre un personaje tan famoso y esquivo como Francisco Rivera Ordóñez, aunque este sea tu hermano.

MADRID, 17 (OTR/PRESS)
Dice la Guardia Civil en sus informes que Sortu es una nueva marca de la fábrica Batasuna y que ésta sigue siendo una franquicia de ETA, una terminal de la organización terrorista. Estaríamos al principio otra vez, con una variante a considerar: el desmarque de la violencia de Sortu que pueda cometer ETA, pero no de la que ha cometido en el pasado. No hay petición de perdón para las víctimas.
Pero la ley tiene espíritu pero no sentimientos. Y la ley de partidos, que tiene que ser interpretada por los magistrados del Tribunal Supremo, y en su caso por los del Tribunal Constitucional, tiene que juzgar con las alegaciones de las partes, las verdaderas intenciones de Sortu, su dependencia de ETA y, en definitiva, su asunción de la letra y el espíritu de la ley que les permitiría participar en las instituciones.
El tema es duro de roer porque el PP se ha enrocado en una posición que en definitiva niega la posibilidad de que los tribunales legalicen a la representación de Batasuna. Y diga lo que digan las más altas magistraturas, la bronca está servida porque el PP -sobre todo vía Mayor Oreja que da la impresión de que se aburre en Bruselas y es monotemático, como si a él le perteneciera el llamado "problema vasco"- seguirá insistiendo en que todo esto no es más que un paripé de un pacto previo entre el Gobierno y ETA.
Es un momento excelente, otro más, para dejar trabajar a los tribunales de Justicia, para respetar la independencia de los jueces, y para acatar sus resoluciones, iniciando una nueva etapa en la que las determinaciones de la Justicia dejen de ser validas sólo cuando convienen a quien las enjuician. Pero eso es soñar con un mundo mejor.
Hay demasiada tensión en torno a la Justicia. Están abiertos casos que provocan grandes confrontaciones como el Gürtel, el Faisán y ahora el de los pagos irregulares de los ERE de Andalucía. A poco más de un año de las elecciones generales es imposible que cambien las estrategias de los partidos, y nuestro único consuelo es que la calidad de la democracia es todavía peor en Italia.

En Túnez, debido a las movilizaciones, sobre todo de los jóvenes (la edad media de Túnez es de 28,7 años, la de Egipto 24,2 años, la de España es de 40,3 años), con la llamada Revolución Democrática se ha puesto fin a la dictadura de Ben Alí-Clan Trabelsi y que duró 23 años.
El Clan Trabelsi, de origen humilde, se montó en torno a la familia de la esposa del dictador Ben Alí (jefe de seguridad del dictador anterior), a Leila Trabelsi (peluquera), sus 10 hermanos, etc., y que se hicieron por la fuerza con el control de la economía tunecina.
Túnez (10 millones de habitantes) ha venido teniendo un fuerte apoyo de Francia, Estados Unidos y otros países occidentales (Suiza, Canadá, etc.). Recordemos que el presidente Zapatero, en Túnez y junto al dictador Ben Alí, invitó a los países de Occidente que colaboraban militarmente en Irak con Estados Unidos en la lucha contra la guerra terrorista internacional; los invitó a abandonar Irak como había ordenado él a las tropas españolas. Lo que fue valorado muy positivamente por la fuerzas terroristas islamístas.
Túnez ha venido alcanzando una tasas de desarrollo en los últimos años que han superado el 3,5% anual del PIB, tiene un importante sector turístico, cuenta con una importante inversión extranjera y a este país se han venido deslocalizando bastantes empresas.
Importantes dirigentes de la izquierda francesa (alguno de los cuales tienen una 2ª o 3ª residencia en Túnez) han venido colaborando muy activamente con la dictadura tunecina (actual y anterior). El Partido-Estado del dictador Ben Alí, el RDC, formaba parte de la Internacional Socialista al igual que los partidos del tirano terrorista Sadam Hussein de Irak, del dictador Mubarak y de otros tiranos, dictadores, de otros regímenes teocráticos, represores, corruptos y explotadores.
Túnez y otras antiguas colonias de Francia, son conocidas como FrançAfrique y donde los gobiernos franceses, con los diferentes presidentes, han venido manteniendo una política neocolonial, comisionista y de claro apoyo a regímenes corruptos, explotadores, represores y gravemente violadores de los derechos humanos.
Estados Unidos ha hecho otro tanto y con la disculpa de que no avanzase, primero, el totalitarismo comunista y, después, el totalitarismo islámico. Pero para que no avancen estos y otros totalitarismos no hay que apoyar a regímenes represores, corruptos y explotadores que le dan muchas mas alas a los fundamentalistas, a los extremistas, sino a los que realmente promueven y aplican el respeto de los derechos humanos, democráticos y ciudadanos, a los que pueden hacer posible una democracia de juego limpio a escala local, nacional e internacional-global.
La política de Lord Palmerston, impuesta por el imperio inglés en el siglo XIX; la política de que: La nación no tiene amigos y enemigos permanentes, lo único permanente son los intereses y para defenderlos vale absolutamente todo incluido lo peor de lo peor; esta política de la moral de los intereses a cualquier precio, lamentablemente, sigue muy vigente en Estados Unidos, Francia y Occidente.
Y claro, en estas condiciones, la defensa, en la practica real, de los derechos humanos, democráticos y ciudadanos; la defensa de la democracia y economía de juego limpio y con principios que deben aplicarse; la lucha, en la practica real, contra los regímenes totalitarios, fundamentalistas, teocráticos, dictatoriales, tiránicos, autoritarios, represores, corruptos, de democracia amañada y de juego sucio; todo ello pasa a un segundo plano, queda para la galería, para hacer alguna declaración, cubrir el expediente y a otra cosa mariposa, a lo que verdaderamente importa: los intereses a cualquier precio tal y como ponen muy bien de manifiesto las revelaciones de Wikileaks y otras muchas revelaciones, documentos, comportamientos de las grandes, medias y pequeñas potencias, de las diversas naciones, estados, autonomías, regiones, provincias, ayuntamientos, partidos, sindicatos, patronales, etc.
El socialista italiano Craxi, perseguido en Italia por corrupción muy grave, huyo a Túnez, donde tenía una gran mansión (Hammamet), a la que invitó a Felipe González y que (González) se ha convertido en asesor de los hombres mas ricos del mundo en Marruecos, Méjico, etc., que se han enriquecido gracias a la corrupción generalizada de regímenes represores, ultracorruptos y mafiosos, que trafican, ilegal, violenta y muy gravemente, con todo tipo de personas, situaciones y productos.
Gravisima corrupción, practicada y desarrolla al máximo por Felipe González cuando fue presidente del gobierno español con el PSOE (de 1983 a 1996) en el poder y que PSOE apoyó y practicó esta gravisima corrupción (que afecta a otros grandes partidos, sindicatos, patronales de España a escala internacional, central, autonómica y local) al igual que su sindicato UGT y otras instancias, y que dieron lugar, entre otros muchos y muy graves casos, a la gravisima corrupción del Terrorismo de Estado, a la gravisima esquilmación de miles y miles de millones de pesetas de los fondos reservados que deberían destinarse para lo que fueron creados, para la lucha contra el terrorismo y la alta delincuencia.
Las buenas perspectivas económicas de Túnez y que coinciden con una situación de la mujer tunecina bastante mejor que en el resto de los países árabes, no han podido compensar las muy graves desigualdades que sufre la nación tunecina, el grave paro y subempleo que sufre, especialmente en el caso de los jóvenes, y, sobre todo, la grave y continua violación de los derechos humanos, democráticos y ciudadanos, la represión y control dictatoriales, la gravisima corrupción, rapacidad, latrocinio de la riqueza tunecina; todo ello impuesto por el régimen del tirano Ben Alí-Clan Trabelsi.
Lo que también ha sucedido, viene sucediendo desde hace muchos años (¡¡¿qué hacen Estados Unidos, Francia, Occidente, Naciones Unidas, Unión Europea, Consejo de Europa, Fundación Carter y otras fundaciones, instancias nacionales e internacionales que dicen defender prioritariamente los derechos humanos, democráticos y ciudadanos, una democracia y economía de mercado de juego limpio, con seguridad, garantías y principios??!!) en el caso del régimen egipcio de Mubarak, pero también en otros regímenes, Estados totalitarios, dictatoriales, autoritarios, fundamentalistas, teocráticos, represores, corruptos, explotadores, mafiosos, de democracia amañada, de juego sucio árabes, musulmanes, africanos, asiáticos, latinoamericanos, del Europa del este, etc.
La revolución democrática tunecina se inició cuando el joven diplomado de 26 años Mohamed Bouazizi se puso en la calle a vender verduras. La policía de Ben Alí lo detuvo, humilló e insultó. El joven se prendió fuego y murió poco después. Siguiendo sus pasos se suicidaron dos jóvenes mas.
A partir de ahí, y ante la gravedad del paro, el encarecimiento de los alimentos, el coste de la vida, las graves dificultades económicas de millones de tunecinos; a partir de ahí se iniciaron las manifestaciones en Túnez y donde Internet jugo un papel muy importante. La población tunecina urbana supera el 66%.
La policía represiva tiró a matar en las manifestaciones pacificas tunecinas de la revolución democrática tunecina, y mato a mas de 20 personas. Las manifestaciones se extendieron por todo el país. El régimen tiránico siguió matando a manifestantes pero no consiguió acabar con las movilizaciones.
En estas condiciones, el tirano Ben Alí le ordeno al jefe del ejercito que este disparase contra los manifestantes. A lo que el jefe del ejercito se negó. El dictador Ben Alí, con su esposa, parte de su familia y muy importantes cantidades de dinero (oro, etc.), según informó la prensa internacional, huyeron del país.
Así se acababa la dictadura Ben Alin-Clan Trabelsi. La ONU señaló que han muerto mas de 100 personas en la revolución democrática de Túnez, mientras que fuentes tunecinas cifran la cifra en 78 muertos.
Después de la revolución democrática de Túnez, otros mártires cogieron el relevo en Egipto y los jóvenes y otros sectores egipcios, en la Plaza Tahrir, bautizada, con la dimisión de Mubarak, como Plaza de los Mártires, a pesar de las fuerzas represivas del régimen de Mubarak que, por medio de servicios especiales, agitadores y provocadores, causaron según Naciones Unidas, mas de 300 muertos y 5000 heridos; los jóvenes y otros sectores egipcios siguieron firmes en sus movilizaciones, en su revolución pacífica y democrática, y consiguieron la dimisión del presidente Mubarak y el compromiso de que se abra en Egipto un proceso realmente democrático, tal y como antes había sucedido en Túnez.
Francia, USA, Occidente deben revisar completamente su nefasta política de apoyo, de gran tibieza cuando no complicidad con regímenes como el de Ben Alí, Mubarak y peores de los países árabes, musulmanes, africanos, asiáticos, latinoamericanos, de Europa del este, etc. (Arabia Saudita y otros emiratos fundamentalistas y marcadamente antidemocráticos, Libia, Argelia, Marruecos, Sudán, Yemen, Siria, Irán, Zimbabwe, Corea Norte, Cuba-Venezuela-Nicaragua-etc. chavistas neocomunistas, Laos, Vietnam, China Popular, Birmania, etc.).
Naciones Unidas, Unión Europea, Consejo de Europa y otros organismos nacionales e internacionales, que dicen defender prioritariamente los derechos humanos, democráticos y ciudadanos, deben hacer otro tanto y defender, con firmeza, medidas concretas, a escala local, nacional e internacional-global, la democracia y economía de mercado de juego limpio, la democracia y economía de mercado con seguridad, garantías y principios.
__________________
Fdo. Miguel Cancio, economista y sociólogo, profesor de Sociología, Sociología de la Empresa y Socioeconomía del Desarrollo y los Movimientos Sociales de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela-Universidad de Santiago de Compostela (Galicia-España)/12-02-11/ miguel.cancio@usc.es, Pagina web: miguelcancio.com

MADRID, 15 (OTR/PRESS)
Si no existiera el paraguas de la crisis económica, en este país sería imposible la existencia de este clima entre terrorífico y esperpéntico que rodea a la corrupción que afecta al primer partido de la oposición. La crisis ejerce un papel de eficaz taparrabos de las vergüenzas infinitas de las mil tramas de corrupción del PP o sus aledaños empresariales. Sin la crisis no tendríamos esas declaraciones de Esteban González Pons o de Rita Barberá y otros poniendo patas arriba los fundamentos mismos del Estado de Derecho y del estado de normalidad mental, como son esas afirmaciones de complicidad de policías, fiscales y jueces en una diarreica conjura universal contra su partido y a favor del de enfrente. Pero la crisis explica también la indiferencia letárgica de tantos ciudadanos no concienciados que se tragan sin pestañear todos los embustes que les echen encima, sin lo cual serían imposibles algunos resultados de encuestas electorales. Ni siquiera se daría la sumisión de tantos medios de la derecha moderada y extrema a los planteamientos disparatados de los tales.
Los últimos lances de la película protagonizada por Francisco Camps es uno de los mejores ejemplos de todo lo que comento. Sin crisis sería inimaginable la persistencia y la parcial justificación que se hace con el horizonte judicial del todavía presidente de la Generalitat valenciana. Un señor imputado por corrupción hasta ese extremo nunca tendría cancha para burlarse así de todos nosotros, y de su partido y de Rajoy en primer lugar. Seguro que toda esta gente está bendiciendo la crisis económica no sólo como vehículo para ganar elecciones sino también como arma eficaz para el ocultamiento de la corrupción masiva y oceánica que les rodea. El desafío de Camps a Rajoy y a la cúpula nacional, al proclamarse candidato contra la voluntad de aquéllos, constituye uno de los actos políticos más graves dentro del comportamiento de cualquier partido. Y el silencio del presidente nacional del PP le define para siempre como el líder más débil e indeciso que haya podido tener la democracia española en sus 33 años.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
Diríase que al Partido Popular le encantaría que Alfredo Pérez Rubalcaba fuera de los suyos, pero como no es, como no puede tenerlo, ha decidido que o suyo, o de nadie, de suerte que la única consigna unívoca y clara de ese partido de propuestas y mensajes vagos y de andar por casa, pues cree no necesitar despeinarse para ganar todas las elecciones de aquí al 2012, es la de cargarse como sea al actual vicepresidente del gobierno y máxima esperanza del PSOE para no partirse la crisma en los comicios generales del año que viene.
Toda la incomodidad y aun la repugnancia que al PP le inspiró siempre el "buenismo" de Zapatero, bien que hoy muy degradado por las jugarretas que el leonés le ha hecho a la gente, se torna en admiración secreta hacia la "perversidad" que atribuye a Rubalcaba. Como a ciertas muchachas francamente equivocadas, al PP parecen gustarle los chicos malos, pero a diferencia de ellas, no querría a Rubalcaba para redimirle y cambiarle, sino para mantenerle cual cree que es, sólo que adscrito a la defensa de sus intereses. Lamentablemente, el político cántabro, pese a tener más de gestor político que de ideólogo, nunca cruzaría a la otra orilla, donde la política, la acción política, es si cabe más paupérrima que en la suya propia.
Al diputado y contertulio Gil Lázaro le ha confiado el PP, al parecer, la tarea de atizar en el Parlamento a Rubalcaba un miércoles sí, y otro también, a cuenta del llamado Caso Faisán, que la carcunda pretende exhibir como un nuevo GAL. Pero ni el Caso Faisán, independientemente del pronunciamiento judicial que merezca, es el GAL, ni el señor Gil Lázaro es Rubalcaba. La asimetría es brutal, y, de otra parte, la atención ciudadana sobre ETA se centra hoy exclusivamente en su disolución, por mucho que los medios afines al PP mareen, como ayer la mochila del 11-M, ésta perdiz. Es una pena porque mola mucho, parece decirse el PP, pero hay que cargarse, como sea, a Rubalcaba, el último obstáculo hacia el poder.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
Si uno asiste a una sesión de control parlamentario como la de este miércoles, podría quedarse con la impresión de que España está al borde de sufrir una situación infartante como la italiana. No sé, en tal supuesto, a quién se le atribuiría el papel de Berlusconi -afortunadamente, creo que ninguno de nuestros políticos podría equipararse al archidesprestigiado "cavaliere", que de ello, por cierto, tiene poco--, pero sí me parece que el clima que se retrata en los rifirrafes entre Gobierno y oposición podría ser similar al que se percibe en los combates del Parlamento italiano.
Y, así, escucho, lleno de pasmo, cómo nada menos que el vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, le dice a la portavoz parlamentaria del grupo Popular, Soraya Sáenz de Santamaría: "si usted, perdón, la gente de su partido, no hubiera robado, a ver a cuántos desempleados podríamos haber contratado...". Claro que, antes, la portavoz había dicho que "no hay fondos para los trabajadores autónomos porque antes se los había gastado el señor Chaves en el fondo de reptiles". Los dos sabían perfectamente lo que decían, no se les escapó ni una sola palabra.
Así discurrió la sesión, dejando un hedor a corruptela y podredumbre que, me parece, no se corresponde con la realidad, por mucho "caso Gürtel", por mucho "caso ERE andaluz" y hasta por mucho "Faisan" que estallen por los rincones. Cierto es que hay síntomas alarmantes de corrupción en la gestión de la cosa pública, pero creo que el debate entre los rivales políticos debe atenerse a los casos concretos, localizados en su justo ámbito. Porque me parece que ni es verdad que el hoy vicepresidente Chaves, antaño presidente de la Junta de Andalucía, haya dedicado los fondos de los autónomos a sufragar pensiones inmerecidas -aunque sí se hayan dado algunos ejemplos de desvío, que deben ser urgentemente denunciados y castigados--, ni el repugnante "caso Gürtel" justifica acusar genéricamente de "robar", sic, a "la gente" del PP.
Creo que la imagen exterior que hemos de presentar de España, y la que nosotros mismos debemos forjarnos de nuestro país, ha de incidir en una lucha ejemplar contra la corrupción, pero también en que nuestra clase política, en general, podrá ser más o menos competente, pero es básicamente honesta. Lo son -nadie podría discutirlo-- el presidente del Gobierno y todo su entorno. Lo son el líder del principal partido de la oposición y sus más cercanos colaboradores. Lo son los integrantes de la mayor parte de las fuerzas políticas. Lo son los magistrados -resulta nefasto insinuar que prevarican cada vez que sus decisiones no convienen a los intereses de un partido--, lo son las Fuerzas de Seguridad -y no comparto ese intento de expandir el criterio de que todo es un inmenso "caso Faisán" cuando de la policía y la Guardia Civil se trata--.
Ya sé que no resulta demasiado popular decir estas cosas. Pero ese afán generalizado por tirar primeras piedras sobre la cabeza de "los políticos", así, en general, siempre me ha parecido lesivo para la democracia. Tan lesivo, al menos, como, en el otro extremo, permitir que determinada clase política cometa todo tipo de abusos, errores y dejaciones, que se atribuya privilegios y sinecuras o que no trabaje lo suficiente al servicio del país. Una vez más, se nota la falta de un mínimo sentido del equilibrio que nos coloque donde nos corresponde estar. De acuerdo, no somos Alemania ni Francia, qué le vamos a hacer; pero, desde luego, esto tampoco es Egipto, contra lo que clamaba algún portavoz "popular". Ni Italia, contra lo que sugería ayer el me temo que excesivamente tenso señor Pérez Rubalcaba. Esto, señores, es España, un gran país, para lo malo y también para lo bueno.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
El presidente gallego Alberto Núñez Feijóo, del PP, y el presidente extremeño Guillermo Fernández Vara, del PSOE, son dos ejemplos de rigor y sensatez a la hora de analizar el envenenado debate autonómico surgido, interesadamente, al calor de la crisis económica y la proximidad de las elecciones.
Ahora que destacados líderes políticos nacionales quieren poner en solfa un modelo de Estado consagrado en la Constitución y que, por más de treinta años, ha acercado la administración pública a los ciudadanos, además de otras muchísimas ventajas entre las que se incluye indudablemente el crecimiento económico, conviene sosegarse y huir de la demagogia.
Así, con sosiego, ambos presidentes autonómicos analizaron ayer el modelo territorial y los cambios necesarios para corregir los fallos, evidentes en el caso de duplicidades y exceso de cargos públicos. Sin dramatismo, sin acusaciones alarmistas, como la de que son las autonomías las responsables del derroche y el endeudamiento de España, tanto Feijóo como Vara coincidieron en la necesidad de cumplir el objetivo de déficit y de ajustar el gasto a la realidad presupuestaria.
Resultaba raro oír a un dirigente del PP y a otro del PSOE, ambos con gran predicamento dentro de las direcciones de sus partidos, coincidir en temas básicos como la necesidad de evitar duplicidades. O sea, que no "haya diecisiete organismos para todo". Escucharles reclamar, a ambos dos, que hay que adelgazar la administración autonómica porque "no podemos seguir aumentando el personal dentro de las administraciones públicas" y que "no es compatible que haya diputaciones, delegaciones de la autonomía y delegaciones del Gobierno".
¿Son una excepción? ¿Piensan lo mismo el resto de los responsables autonómicos? Es mal momento para dilucidarlo porque la precampaña contamina cualquier pretensión de rigor. De ahí el mérito de Fernández Vara. No es la primera vez que el presidente extremeño, que se juega la reelección, no se muerde la lengua y habla de devolver competencias al Estado o reclama a Zapatero que se pronuncie sobre su continuidad.
Tras las elecciones de mayo, y con la nueva configuración política que salga de las urnas, el debate autonómico no se puede posponer. La posibilidad de una cumbre de presidentes, sin la presencia del Gobierno, que elabore unas propuestas de recorte de duplicidades, de eliminación de organismos inútiles. El adelgazamiento de las autonomías, hablando claro, pero desde dentro y sin agravios comparativos, puede ser un camino.
La exagerada bronca montada en torno a la necesidad de traductores en el Senado por la utilización del catalán, el gallego o el euskera, alentada por determinados medios, es un ejemplo más de cómo puede azuzarse demagógicamente la irritación de la ciudadanía ante los gastos superfluos en tiempos de crisis. Tienen que ponerse de acuerdo para que la semilla del centralismo rancio no siga creciendo.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
El presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, autopostulado para repetir como candidato en las elecciones autonómicas del 22 de mayo, ha decidido calcar el pensamiento de aquel Fidel Castro sentencioso de 1953 que, después del famoso asalto al cuartel de Moncada, declamó ante el tribunal que le estaba juzgando aquella célebre frase para los anales de la revolución cubana: "La historia me absolverá".
La variante Camps es menos vaporosa y más sujeta al sistema de pesos y medidas que rige la lucha por el poder: "Las urnas me absolverán". Esa es su línea de defensa frente a lo que su portavoz parlamentario, Rafael Blasco, ha calificado de una "cacería de la Justicia teledirigida por el Gobierno".
Esta imprudente acusación de Blasco, poniendo en duda la independencia de las instituciones del Estado de Derecho, aplica estrictamente la doctrina desplegada por la cúpula de su partido desde que el horizonte judicial del presidente valenciano se empezó a oscurecer a causa del llamado caso "Gürtel". Ya en octubre de 2009, cuando se levantó parcialmente el secreto sumarial del caso, la dirección nacional del PP denunciaba la "actuación sectaria y partidista del Gobierno y de la Fiscalía General del Estado".
Contra jueces y fiscales, urnas. Doctrina Berlusconi pura y dura. Como si los votos de los ciudadanos tuvieran ese añadido valor absolutorio, o condenatorio en su caso, según los resultados, en relación con delitos o malas prácticas del gobernante reconocidas en sede judicial. Ante el presunto delito de cohecho impropio, que antes o después sentará a Camps frente a un tribunal o un jurado, los máximos responsables regionales y nacionales del PP asumen que las urnas derogarán el pronunciamiento de los jueces. Por tanto, Camps será su candidato a repetir como presidente de la Comunidad Valenciana, "diga lo que diga la justicia", como ya anticipó en su día el mismísimo Mariano Rajoy.
Más allá de las calificaciones judiciales o administrativas de la conducta de un determinado servidor público, hay una evidente malversación de la confianza depositada en las urnas. Y lo lógico sería que con las mismas los ciudadanos le retirasen esa confianza en la próxima ocasión electoral. Lo que pasa es que esa lógica viene condicionada por la lucha por el poder, que es una fuerza de la naturaleza humana cuyos resortes tienden a desbordar los límites de la legítima pugna política.
Esa lucha por el poder es la que, al final, los retrata a todos. Si el PSOE regresó al poder en 2004 a caballo de aquel "Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta", el partido de Rajoy llegó al poder en 1996 con aquel "El PP es incompatible con la corrupción. ¿Cuántas veces unos y otros han sido desmentidos por la realidad?

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
Dejó escrito el clásico que lo trágico nace de la alianza entre lo necesario y lo imposible. Rubalcaba, para culminar su ambición, necesitaría de un sosiego que no está a su alcance porque en todos sus actos desde las filas del PP le recuerdan que la sombra del faisán es alargada. De ahí surge su tragedia política. Quien siempre estuvo de pie junto a la oreja de quien mandaba, tengo para mí que erró el cálculo al aceptar la encomienda de Zapatero. Encomienda envenenada, porque al encumbrarle, lo señalaba. Olvidó la advertencia de Gracián: "Una buena estrategia de los que gobiernan es tener escudos humanos .Debe haber un testaferro, blanco de los errores por su propia ambición". Desviar a otros los males, es astucia de político en apuros.
Al propio Rubalcaba le acusaba ayer el diputado popular Gil Lázaro diciendo que intentaba desviar hacia los policías la responsabilidad contraía por otros en la urdimbre del chivatazo que alertó a los terroristas implicados en la red de extorsión ideada por la ETA. Aquel episodio, acaecido cuando Zapatero estaba obsesionado con el mal llamado "plan de paz", que se derrumbó cuando la ETA voló la Terminal 4 de Barajas asesinando a dos inmigrantes, le pasa factura a Rubalcaba porque los estrategas del Partido Popular dan por amortizado al presidente del Gobierno. Miran las encuestas y están convencidos de que tras el anunciado hundimiento del PSOE en las elecciones de mayo, Zapatero entregará la cuchara y será Rubalcaba quien se haga cargo de los restos del naufragio. Derrotado pero con un año por delante y todo el poder del Estado en sus manos.
Recuerdan el 13-M y en Génova 13 se pasean otra vez algunos fantasmas. Por eso, por si acaso, van a por él a sabiendas de que cuando lo del chivatazo apenas llevaba una semana en el Ministerio del Interior. Es verdad, replican desde el PP, pero también Asunción era un recién llegado cuando se escapó Luis Roldán y no lo dudó. Llegó, vio, y, por decoro, dimitió. Claro que Antonio Asunción nunca había soñado con ser el inquilino de La Moncloa. Esa es ambición de otros.

MADRID, 16 (OTR/PRESS)
Si hay algo que me pone especialmente nerviosa son los fanatismos de la clase que sean. Verán, de la misma manera que me parece que era necesaria una ley que regulara el consumo de tabaco en lugares públicos, también creo que de la ley Salgado a la ley Pajín hay un trecho demasiado grande. La ley Salgado permitía que hubiera lugares de ocio donde los fumadores pudieran encender un cigarro, eso sí, con las debidas garantías de que el local dispusiera de espacio para garantizar que quienes no fuman no tuvieran que tragarse humos ajenos.
La ley Pajín ha ido más lejos, ha desterrado el tabaco de todos los lugares públicos y los fumadores se ven obligados a irse a la calle para fumar. Por si fuera poco, se ha invitado a los ciudadanos a denunciar, sí, a denunciar a todo aquel que fume donde no debe y claro eso, además de poner los pelos de punta, pueda provocar situaciones esperpénticas, como la que se ha producido estos últimos días a consecuencia de que en un teatro de Barcelona se estaba representando "Hair". Este musical refleja cómo era el mundo de los años sesenta, el movimiento hippy, toda una filosofía de vida que incluía el consumo de "hierba".
Representar "Hair" sin que los actores aparezcan en escena con un pitillo en los labios es imposible por mucha imaginación que se tenga. Aún así, como ha dejado claro el director de la obra, los actores no fuman tabaco sino una mezcla de hierbas compradas en un herbolario. Pero lo inaudito, lo tremendo, lo ridículo, lo fanático, es que un espectador haya tenido la mala baba de ir a denunciar la obra y a los actores porque allí se fuma. Yo creo que ese espectador taliban debería de hacérselo mirar. Por si fuera poco, la ministra Pajín va y avala al denunciante diciendo que hay que echarle imaginación para que nadie fume sobre un escenario.
Yo no sé si un día de estos la ministra mandará prohibir "Casablanca", la mítica película de Humpry Bogart, amén de todas las películas de aquella época que son joyas del séptimo arte. Me pongo en lo peor, en que para cuidarnos la salud a alguien se le ocurra evitarnos imágenes que nos puedan incitar al consumo de tabaco y para ello nada mejor que censurar las viejas películas, obras de teatro, fotografías, libros, en fin y todo aquello en que aparezca un cigarro.
Nadie me tiene que convencer de que el tabaco es un veneno que mata, desgraciadamente lo he vivido de cerca, pero hay un abismo entre intentar erradicar el consumo de tabaco, y garantizar un aire limpio en los lugares públicos, y llegar al ridículo de denunciar una obra como "Hair" que no se entiende sin los actores con un pitillo en la mano.
Lo que no se puede ser es hipócrita, y puestos a ser talibanes que de verdad lo prohíban, que no lo vendan, que las arcas del Estado no se beneficien de los impuestos del tabaco. Porque hay que ser hipócrita para prohibir el tabaco con una mano y con la otra recoger los beneficios que reporta su consumo.
El nuestro es un país de pendulazos, y a veces llegamos al ridículo. Ya digo que me parece bien que los ciudadanos se conciencien de los males del tabaco, y que los lugares públicos estén libres de humo, pero, por favor, sin fanatismos, sin dar luz verde a los talibanes como el espectador que muy ufano él se fue a denunciar a los actores de "Hair".
Miguel Higueras.-
Quien renuncie a conseguir por sí mismo lo que necesita para vivir no podrá defender su libertad frente al que se lo proporcione.
Hay españoles que, si no han perdido ya su libertad, están en peligro de que se las reclame el Estado, al que ellos mismos reconocen que deben su sustento.
Solo el 14,5 por ciento de los cordobeses--los que creen que el bienestar de su provincia se basa en actividades económicas de iniciativa privada—confían en el propio esfuerzo como forma de vida.
Los demás, según datos del Barómetro de Opinión Pública de la provincia, creen que son los subsidios y las ayudas estatales los pilares de su subsistencia.
Fernando Expósito, vicepresidente de la Diputación cordobesa, reveló que el 34 por ciento de los cordobeses atribuían a los subsidios del Plan de Empleo Rural (PER) la gracia de su bienestar.
Otro 20 por ciento identificó sus ingresos con las subvenciones europeas de la Política Agraria Común.
Los datos revelados por Expósito confirman el cambio que se ha venido operando en Andalucía de forma tan paulatina y gradual que sorprende la revolución que ha significado en la relación del ciudadano con el Estado.
Originalmente, el Estado se sustentaba en la sociedad civil independiente de la burocracia gubernamental, de la detraía la financiación necesaria para los servicios públicos que prestaba al conjunto de la población.
El Estado, como parásito de la sociedad civil, era tan vigoroso como próspera fuera la sociedad de la que se nutría.
Era el Estado una herramienta que la sociedad utilizaba para conseguir con mayor eficacia los fines a los que aspiraba, y adecuaba los medios que ponía a disposición del Estado al cumplimiento de los proyectos que le encomendaba.
Pero una dejación de su responsabilidad de supervisión y un simultáneo apetito del Estado por asumir las funciones de las que la sociedad hizo dejación ha alterado el equilibrio original.
De herramienta al servicio de la sociedad civil que lo había creado, el Estado ha evolucionado a sistema organizativo de la propia sociedad, a la que ha fagocitado.
La sociedad tenía derecho a exigirle eficacia al Estado porque lo financiaba pero, si las funciones se invierten y los propios ciudadanos reconocen que es el Estado el que los sustenta, pasan a ser instrumentos del Estado que nació como herramienta de la Sociedad.
Sin que nadie se haya percatado, en ésta Córdoba de las culturas emanadas de las tres religiones del libro, ha triunfado una revolución más honda que la marcada por la caída del muro de Berlín o por la huida de los dictadores laicos de países musulmanes: ha resucitado el comunismo.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Las numerosas imágenes cinematográficas que almaceno en mi memoria proceden en su inmensa mayoría del cine español. En ellas me reconozco y reconozco a mi país, mi cultura, mi lengua, mi gente, mis paisajes, mi educación y el tiempo que me ha tocado vivir. No hay en esto ninguna suerte de castizo desdén hacia el cine extranjero.
Sería un necio si despreciara la calidad de otras escuelas cinematográficas, tan valiosas como la americana, la inglesa, la francesa, la italiana, etc., pero el impacto emocional de lo ajeno nunca podría competir con lo propio. Sin embargo esta lógica viene siendo impugnada desde la derecha política y mediática por entender que la gente del cine ha elegido mal en cuestiones políticas al ponerse del lado de la izquierda, el lado equivocado, claro.
Desde que lo detectaron o lo creyeron detectar, a raíz de los alineamientos surgidos respecto a la posición del Gobierno Aznar en la invasión norteamericana de Irak (marzo de 2003), la condición profesional, laboral o artística de los cineastas quedó expuesta a un malicioso discurso denigratorio. Así los de la "ceja" son aludidos como paniagüados del Gobierno Zapatero y la industria del cine español es presentada como un costoso tinglado que vive de las subvenciones públicas y no sabe ganarse el favor de los espectadores.
En esas condiciones sólo le faltaba al cine español la exaltación oficial de una película hablada en catalán que barre en los Goya pero no en las taquillas y, para colmo, recrea un drama de nuestra post-guerra civil. Demasiado para una derecha española tan poco amiga de remover el pasado. Y encima con "pinganillo", como en el Senado. Bueno, tranquilos. Será suficiente con los subtítulos para descifrar los diálogos de "Pa Negre", la excelente película de Agustín Vilallonga. No se la pierdan.
Es verdad que el cine español está reñido con la taquilla. Pero no con la calidad. Más allá de los ataques sectarios a la gente del cine, el Gobierno de la Nación debe preguntarse si queremos mantener una industria cuya supervivencia depende de las subvenciones públicas, las exenciones fiscales y las cuotas de inversión cinematográfica adjudicadas por ley a las televisiones privadas. Es una opción política. Como lo es la de subvencionar o no el carbón nacional para el funcionamiento de las centrales térmicas.
¿Necesitamos los españoles reconocernos también en el cine, como un medio más de expresión que influye en la forja de nuestra identidad y nuestra cultura? Yo creo que sí. Otra cosa es que tal vez haya que revisar los criterios de selección a la hora de dar luz a un número excesivo de proyectos para evitar que los números del cine español sean tan desalentadores como lo fueron en el pasado ejercicio de 2010.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Cuando uno, humildemente, aseguró en una conferencia hará unos quince años que no solo los periódicos impresos sino también los libros -o al menos una gran mayoría de libros- tenían los años contados, el abucheo fue general y estrepitoso. Parece que el tiempo me va dando la razón como no hay más remedio que dársela al hasta ahora presidente de la Academia de Cine, Alex de la Iglesia. Dijo algo sólo los más tercos o que quieren jugar a "snobs" se atreve a negar: Internet no es el futuro, es el presente. Y esa realidad indiscutible resulta valida para periódicos, libros, músicas y películas.
Cuando se socializó la televisión y dejó de ser un lujo, todos nos fuimos acostumbrando a su lenguaje hasta tal punto, que su existencia provocó cambios en el propio cine y hoy las películas que ve la gente, las películas que son éxito de taquilla están realizadas para una masa social que tiene ya asimilado el lenguaje de la tele, su "tempo", sus circunstancias.
-¿Y no le da pena que esto sea así, que se los libros se lean en pantallas y se vean las películas en formatos que no le son propios? ¿No le da pena a usted precisamente renunciar al tacto del papel prensa, al olor de la tinta?
Pero ese que ese no es el problema porque esa no es la realidad. No se trata de lo que a un determinado grupo nos guste o no sino más bien de saber qué está pasando. Podemos seguir instalados en nuestra particular melancolía -aprendida por necesidad, no por elección- y no aceptar que el "homo videns" de hoy no está reñido como el "homo sapiens" tal y como nosotros lo entendemos porque es lo que hemos vivido. Los soportes carecen de importancia y la Odisea, El Quijote o Hamlet seguirán siendo grandes obras se lean escritas a mano, impresas en papel o en la pantalla de un ebook.
Se me dirá que el cine es distinto; y es verdad. Pero también las pantallas caseras en las que ahora se ve mucho el cine, las pantallas de televisión, han cambiado -y la cosa no ha hecho más que empezar- en definición, sonido y tamaño. Habrá que adaptarse ¿o es que televisión y creación están negadas? Una vez más no es bueno confundir soporte con contenido ni programación impresentable con el medio por el que se difunde. Es la hora de elegir. La película ganadora de la mayoría de los Goya, ni siquiera la han "echado" en los cines de la mayoría de las ciudades españolas. Y no dudo que será muy buena, pero esto es lo que hay y la elección es sencilla: o abaratamos precios para poder "bajarse" vía Internet y con garantía de calidad y legalidad lo que cada uno quiera en un mercado potencial de cientos de millones o esperamos que llegue una copia de la película a nuestra ciudad y a ver si con suerte pasan por taquilla un centenar de espectadores. Y esto vale también para la música: pongan a la venta en ese escaparate global los temas que se hagan y yo veré los que compro a un precio módico. No me obliguen a tragarme un CD entero del que solo me interesa una canción.
Imagino que los ortodoxos de la cosa no estarán muy de acuerdo, pero lo malo de la realidad es que es terca y al final termina imponiéndose.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
La sociedad británica está muy bien estructurada y es muy difícil desconocer unas normas que no necesitan la legislación frondosa de los países mediterráneos, porque se basan en el sentido común. Por ejemplo, en Gran Bretaña, en los espacios públicos, sean restaurantes o parques, son mucho mejor tolerados los perros que los niños. Puede parecer injusto a los ojos de la mamma italiana o la madre judía española, tan sobreprotectora como proyectadora del sentimiento de culpabilidad sobre el hijo, pero los ingleses saben muy bien que los perros son mucho más dóciles que los niños, y en unos tiempos decadentes donde han desaparecido nodrizas y niñeras, mucho más.
En Estados Unidos, en cambio, mucho más modernos y, por tanto, más bárbaros, son más indulgentes con los niños que con los perros, y, sin embargo, a los perros los envían a un adiestrador para que les enseñe cuándo han de sentarse y cuándo han de ponerse a andar.
En España, en cambio, hemos adoptado una solución híbrida, y mandamos el perro al veterinario y el niño al psicólogo o al pedagogo. Me cuenta la profesora Silvia Martínez, experta en educación especial, que su agenda no más de sí, y que cada vez hay más niños hiperactivos, disléxicos o, lo que un inexperto como yo calificaría de difíciles.
El niño difícil no nace, sino que se hace, y se hace, en general, porque de la misma manera que los adultos enviamos el coche al taller, enviamos los hijos a la revisión de kilometraje emocional y cambio de aceite de la sensibilidad.
El psicólogo y la educadora son la ITV de las familias con posibles. Y el perro va al veterinario hasta que llegan las vacaciones y lo abandonamos. Todavía no alcanzamos el momento de abandonar los hijos en una gasolinera, pero vamos evolucionando hacia ello.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Siempre se reprochó al cine español su desprecio por la historia del país, filón argumental del que americanos, ingleses, italianos y franceses han sacado petróleo. Sólo de la vesanía de sus monarcas y de sus andanzas marítimas y coloniales, los británicos han extraído jugo para cientos de películas memorables, pero los norteamericanos le han sacado aún más rentabilidad a su sucinta historia: miles y miles de películas "de vaqueros" al socaire de su epopeya, erradicadora y violenta, de la Conquista del Oeste. El cine español, en efecto, no es que pareciera temer convertirse en estatua de sal si miraba para atrás, sino que era una estatua que no podía, dada la rigidez connatural a las estatuas, girarse hacia el pasado. El cine franquista, que era un pedazo de estatua, sólo que orientada de espaldas al futuro, ensayó sus películas imperiales, pero sólo le salieron, porque no buscaba la historia, sino la propaganda, una cosa pueril, absurda y marciana.
Siempre se reprochó a nuestro cine su desprecio por la Historia de España, pero cuando logró sacudírselo y miró hacia el episodio más traumático y apasionante de ella, la Guerra mal llamada civil, sus antecedentes y sus consecuencias, le reprocharon lo contrario, que se ocupaba demasiado, hasta el punto de que la carcunda hizo cruzada contra la propia industria nacional del cine por empecinarse en reconstruir las imágenes de la historia que se nos había hurtado cuando Carrillo, González, Suárez y Fraga decidieron que aquí no había pasado nada y que, en consecuencia, ni el cine ni nadie tenía nada que reconstruir ni que contar.
La XXV edición de los Premios Goya, celebrada el domingo en el curso de una gala extraña, intensa y caótica, más pegada a la realidad que ninguna de las precedentes, sí miró al pasado, ayudándonos a ennoblecer su digestión con películas excelentes. "Pan negro", "Balada triste de trompeta" y "También la lluvia", las más premiadas, contribuyen a restañar, cada una a su manera, esa herida profunda e invisible, la de la ignorancia, por la que al cine español se le fue un día, como a sus espectadores, el alma.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Esta vez han empezado con muchas ganas y todos los fines de semana nos están castigando a los sufridos ciudadanos con mítines y actos públicos llenos de consignas, de frases más o menos hechas, pensadas exclusivamente para ocupar esos segundos de gloria en los telediarios que al final es lo único que les importa. Aunque la ley es clara al respecto y las campañas electorales tienen una duración de quince días, luego los partidos se saltan eso a la torera y a medida que se acerca una cita electoral programas actos y actos, mítines y mítines con los más variopintos motivos que configuran una larga y tediosa precampaña que suele durar meses.
Esto es lo que está sucediendo con motivo de las elecciones municipales y autonómicas del próximo 22 de mayo. Ha sido pasar las fiestas de Navidad, y los dos grandes partidos nacionales se han lanzado a una carrera desenfrenada de actos, mítines y convenciones concentradas en su mayor parte los fines de semana. Sevilla, León, Zaragoza y Santiago de Compostela han sido las ciudades elegidas tanto por el PP como por el PSOE para celebrar ese tipo de actos durante el mes de enero y lo que llevemos de febrero.
Es verdad que en estas próximas elecciones tanto unos como otros se juegan mucho. Los populares confirmar en las urnas esa tendencia generalizada que señalan todas las encuestas de estar por encima a una buena distancia de los socialistas. Y estos, desmentir con los hechos, es decir con los votos, esas predicciones negativas. Y todo con la vista puesta en las próximas elecciones generales que si Zapatero no lo remedia -porque constitucionalmente es el único que puede hacerlo en forma de adelanto- serán en la primavera del próximo año.
Pero esta larga precampaña está resultando muy aburrida y cansina y más cuando las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos están muy alejadas de las soflamas de los partidos. Los mítines están pensados para los muy convencidos, para los muy militantes, que asisten a ellos para meterse en vena un "chute" de autoestima y de ilusión o quizás porque tampoco tienen una cosa mejor que hacer. Ante este panorama, no cabe mas que la resignación y eso si, pedir a los actores principales de esos saraos, que al menos no digan muchas "machadas" como la pronunciada este pasado fin de semana en Sevilla por Zapatero, cuando animó a los suyos a ir a la próxima campaña electoral "a favor del empleo, en apoyo a las personas que lo han perdido y en potenciar la actividad económica, la empresa y la contratación". No se si el presidente piensa que sus conciudadanos son unos auténticos desmemoriados y no se acuerdan de la campaña electoral del 2008 en la que bajo el lema "motivos para creer" prometió nada mas y nada menos que el pleno empleo y crear dos millones de puestos de trabajo. Hoy es el día en que estamos ya en la terrorífica cifra de cinco millones de parados.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Lo dejó dicho Alex de la Iglesia en el escenario del Real: "Internet no es el futuro, es el presente". Tiene razón. La Red forma parte del presente de tal manera que ya no se puede entender ni explicar el mundo ni nada de cuanto sucede a nuestro alrededor sin tener en cuenta Internet.
Precisamente por eso, por que es parte indisoluble del presente, es por lo que se necesitan reglas. Y ojo, las reglas no significa censura, sino algunas normas que sirvan para poder relacionarnos libremente los unos con los otros. Porque no hay libertad si un sector de la sociedad explota a otro.
Hago esta reflexión después de haber contemplado durante un cierto tiempo a las gentes de Anonymous que se concentraron delante del Teatro Real para gritar a la familia del cine y a la ministra Sinde. El pecado de cineastas, artistas, escritores, guionistas, etc, es querer cobrar por su trabajo. Ni más ni menos. Pero frente a este derecho se alzan las voces de quienes afirman que la ley de la Red es el gratis total.
Es curioso que quienes se gastan fortunas en comprarse los últimos avances tecnológicos que les permiten navegar mejor por la Red, quienes pagan sin rechistar su cuenta del teléfono todos los meses, quienes son manejados por la propaganda y la publicidad, a lo único a lo que se niegan es a pagar por los contenidos. Es decir, pagan por el continente y por tener servicio para ese continente pero se niegan a pagar por los contenidos aludiendo que la cultura no puede tener cortapisas, que no puede haber censura. ¡Naturalmente que no puede haber censura! Ni en Internet ni en la vida real, pero la censura nada tiene que ver con pagar el importe de una película, de una canción, de un libro.
Dijo también Alex de la Iglesia que la gente no va al cine porque ahora pasa las horas delante del ordenador y que por tanto el futuro del cine está en la RED. Puede ser, pero en todo caso lo que no es admisible, precisamente en nombre de la libertad, es que quienes han elegido el ordenador como centro de sus vidas nos quieran imponer a los demás que sea el centro de las nuestras. Hay muchas personas que preferimos ver las películas en pantalla grande, acariciar las páginas de un libro, escuchar un CD o pinchar un disco. De manera que cada cual se divierta como quiera, y que nadie intente imponer a los demás cómo leer, cómo ver películas o escuchar música, y eso sí, lo menos tolerable es que haya quienes pretendan imponer que quienes crean cultura lo hagan gratis, sean los nuevos esclavos que divierten a los señores de la Red.
Verán, yo creo que es estupendo que las películas, los libros, las canciones, cualquier cosa, esté al alcance de todo el mundo y a través de Internet. También creo que eso puede ampliar el número de lectores, de fans de la música, de gente que vea una película. Pero sobre una base: el respeto a la propiedad intelectual. También es exigible que los internautas respeten el derecho de quienes no quieren ver sus obras en la Red.
La guerra que ha estallado por parte de algunos ladrones de contenidos nada tiene que ver con la libertad de expresión. Tiene que ver con algo tan simple como que hay quienes no quieren pagar por lo que sí tendrían que pagar si fueran a una tienda o al cine. A estas alturas, todos somos internautas, de manera que el mundo no está dividido entre unos y otros, la división sólo existe entre quienes siendo internautas tienen espíritu cívico y pagan por lo que compran y consumen y quienes tienen la desfachatez de querer que les regalen por la cara el trabajo de los demás. Esa es la única diferencia, todo lo demás es mentira.

MADRID, 14 (OTR/PRESS)
Extraño país, España. Tenemos cuatro millones y medio de parados que no salen a la calle a protestar y, sin embargo, una tarde de domingo de invierno, soportando un frío siberiano, cientos de personas se movilizan y aguantan horas y horas a pie firme frente al Teatro Real de Madrid para pedir la dimisión de la ministra Cultura, González Sinde, que como es sabido presta su apellido a una ley aprobada por el Parlamento, ley que pretende poner coto a la piratería en la Red. Tenemos a un millón trescientas mil familias con todos sus componentes en el paro y, se supone que sumidos en la angustia y la desesperanza, pero el gran debate en los medios es otro; el gran debate es si quienes ayer eran etarras o turiferarios de la banda pueden hoy jugar a la política como si no tuvieran pasado ni responsabilidad moral alguna tras tantos años de silencio y apoyo al crimen como instrumento para allegar fines políticos.
Con Zapatero, Chaves y Griñan sobre el escenario, alrededor de tres mil cargos municipales del PSOE se reúnen durante el fin de semana en Sevilla para darse ánimos a cien días vista de las elecciones de mayo; ninguno de ellos se acordó del millón de desempleados que hay en la comunidad, pero tampoco a los cerca de cuatrocientos mil jóvenes andaluces de menos de treinta años que están en el paro se les recuerda manifestándose para clamar por el sombrío futuro que les aguarda si no mejora la situación económica. Precariedad que sufren tantas y tantas familias y que está provocando el desahucio por impago de vivienda de cientos de personas que se quedan literalmente en la calle, pero no protestan o lo hacen sin apenas conseguir eco en los medios audiovisuales de comunicación. Extraño país este nuestro en el que se lee poco y, en el que las grandes cadenas de televisión han conseguido adormecer la sensibilidad social de la mayoría transformándola en rebaño. Rebaño fácil de manejar, rebaño fácil de engañar.

El PP español, después de que el alcalde de Oviedo Gabino de Lorenzo y otros dirigentes del PP asturiano como Ovidio Sánchez, sin convocar los órganos directivos del PP asturiano, hayan propuesto a la desconocida Isabel Pérez Espinosa como candidata a la presidencia de la autonomía asturiana; El PP español, ante el gran éxito de la propuesta de que Cascos fuese candidato por el PP asturiano con muy grandes posibilidades de ganar por amplia mayoría, gran apoyo de miembros del PP asturiano (7000 firmas; consultas a los miembros del PP asturiano dieron amplias mayorías para Cascos) y de sus simpatizantes y votantes; el PP español, en lugar de tratar de que el PP asturiano, al no haber consenso, por medio de un congreso extraordinario eligiese a dicho candidato como sucedió en las Baleares; el PP español, por medio del Dedazo y sin tener en cuenta el conflicto asturiano, ha optado por el fracasado PP asturiano, por un PP asturiano instalado oligárquica, cómoda y politiqueramente en la oposición (para contento, felicidad del gobierno asturiano PSOE-IU y del PSOE y sus socios a escala española) y ha propuesto a la desconocida candidata impuesta por De Lorenzo, Sánchez y su gente. Para colmo, Isabel Pérez Espinosa, antes de que Cascos dimitiese, declaró que Cascos es un referente fundamental para ella y el PP asturiano; después, lo insultó y declaró: ¡¡los órganos del PP asturiano no se convocan por temor a los circos!!
Por lo que se ve, los que dirigen el actual PP quieren un Partido del Dedazo, de sumisos escuderos, donde sus miembros cuentan muy poco y los simpatizantes y votantes nada; quieren un PP asturiano, oligárquico e instalado, años y años, en una oposición muy dulce, por no decir cosas peores (y tenemos bastantes datos).
Lo de la oposición muy dulce, la oligarquización, el nomenklaturismo o aspirar a ello, el instalarse cómodamente en la oposición y gozando de los privilegios inherentes por el colaboracionsimo con el poder en plaza, etc., sucede no solo en el PP asturiano sino en otros PP de otras partes de España, en las autonomías y los ayuntamientos, donde el PP es un partido muy cerrado, nepótico-familiar, capillista, de bastantes señoritos, de amigos y, sobre todo, de diversos negociantes o aspirantes a ello y dispuestos a lo que sea por sacar tajada material e inmaterial.
Se trata de un PP cerrado, que nunca convoca, de forma regular, actos para discutir con sus militantes, simpatizantes y votantes, con la ciudadanía, los problemas que se presentan y las alternativas que va a presentar sobre los mismos.
Se dan bastantes casos de corporaciones con cuatro, cinco, etc. concejales del PP, donde el líder del PP en el ayuntamiento, etc. ni siquiera consulta, discute con sus compañeros de corporación la política a seguir, las medidas que va a proponer. Se dan casos de que la mayor parte de los militantes del PP quieren que se elija el candidato a la alcaldía, etc. y viene el líder provincial e impone los que el quiere. Por lo cual surgen todo tipo de candidaturas independientes. Pero, además, como el PP no controla lo que pasa a escala local, ni convoca de forma regular a sus militantes, simpatizantes y votantes para discutir local, provincial, etc. las políticas que se están aplicando en dichas demarcaciones, se imponen en el PP líderes, agentes y grupos locales corruptos y que únicamente les importa el PP para sus negocios, corrupciones, para sacar, como sea, tajada material e inmaterial.
Podíamos seguir dando casos iguales o peores que los señalados y que se manifiestan al no defender el PP el juego limpio, al no seleccionar, promover y controlar en su seno a los mejores, es decir, a los mas honrados, humildes, abiertos, trabajadores, competentes, creativos, emprendedores y profundamente humanitarios-solidarios que vayan a la política a servir a lo público con ética pública y virtud cívica, y no a servirse, a sacar tajada de la política y como sea, con el PP o con quien sea menester y se tercie en cada momento, situación, posición, representación y circunstancia.
Esto es lo que hay en la realidad real del PP en buena parte de España, donde la lógica del dedazo, del Patrón máximo que todo lo decide sin consultar, discutir con nadie, se impone en cascada, y donde los notables, al estilo de los viejos y grandes caciques, señoritos, siguen teniendo mucho poder. Por no hablar de los militantes (como se puede comprobar en páginas web de miembros del PP) que consideran que por el hecho de serlo tienen derecho a sacar tajada del partido, a servirse del partido, de lo público y no a servir a lo público, a movilizarse por lo público, por la defensa de los grandes valores del canon conservador-liberal que dice proponer y defender el PP. Y para lo cual esta la política entendida de forma noble, ética, moral, con virtud pública, ética cívica y no como politiquería, partidismo todo vale para sacar tajada como sea, a costa de lo que sea y de quien sea.
Después de que se produjo la brutal agresión a un cuadro del PP en Murcia; agresión que se produjo en el marco de la política neoleninista de desprestigio, deslegitimación, desestabilización, ninguneo y liquidación de los principales competidores y críticos que vienen aplicando, de forma implacable y desde hace bastantes años, pues, nadie se atreve a hacerle frente y a pararle los píes a esta política neoleninista tan violenta, nefasta y peligrosa; política neoleninista liquidadora que, como estabamos diciendo, viene aplicando el PSOE y sus socios políticos, sindicales, judiciales, funcionariales (incluida la policía, guardia civil, servicios secretos, militares, etc.), intelectuales, educativos, universitarios, científicos, culturales, artísticos, infomediáticos, profesionales, empresariales y sociales; después de esta brutal, inadmisible e implacable agresión neoleninista contra un cuadro del PP en Murcia, la movilización del PP murciano ha sido mínima, ridícula, y eso que en dicha autonomía murciana el PP viene consiguiendo uno de sus mejores resultados electorales.
Esto que estoy comentando sobre el caso ultraviolento neoleninista de Murcia, lo ha vivido el que suscribe (Miguel Cancio) cuando el intento de brutal agresión a María San Gil en Santiago de Compostela y otras agresiones, cuando tuvo lugar algún asesinato por el terrorismo etarra, etc. Pues, bien, antes estos casos de ultraviolencia neoleninista contra el PP, la movilización, para hacerle frente a la misma, de los militantes, cuadros, representantes y dirigentes del PP fue mínima, ridícula y eso que el llamamiento a movilizarse pacificamente estaba hecho por militantes, simpatizantes y votantes del PP.
Esta claro que, en estas condiciones, los ultraviolentos, proterroristas y los que les hacen el juego, pero también los corruptos, lo politiqueros, partidistas, oportunistas todo vale por sacar tajada de lo público y privado como sea etc., se muestran con gran osadía, arrojo y prepotencia al ver que el PP y otras fuerzas se movilizan poquísimo, no se movilizan de forma regular para hacerles frente, para pararles los píes y defender, con firmeza, decisión y energía, en lo público y privado, una democracia y economía de mercado con seguridad, garantías y principios, abierta, libre y de juego limpio, creativo, critico, emprendedor y profundamente humanitario-solidario, donde la inseguridad política, la violencia e incluso la ultraviolencia, la violencia política material e inmaterial, la violencia de alta, media y baja intensidad, al igual que la corrupción en sus diversas formas, no puedan tener lugar, se vean inmediatamente denunciadas, perseguidas, detenidas y condenadas por medio de la critica y justicia justas, de las diversas instancias, líderes, agentes, grupos y fuerzas sociales que dicen defender la democracia de juego limpio, dentro del Imperio de la Ley, del Estado de Derecho.
En el PP español, por lo que estamos viendo en el PP de Asturias y otras partes, no quieren: un partido democrático (art. 6, Constitución española); un partido donde sus miembros sean los que, de forma honrada, democrática y cuando no haya consenso, elijan mediante un debate responsable a los principales candidatos y dirigentes del PP, y participen en la elaboración y aplicación de su política, y no solo de pascuas en ramos y por teléfono, e-mails, de forma vertical, señoritil, aduladora, familiar, capillista, amiguista, clientelar, etc.
¿Pero porqué el PP le tiene tanto miedo a la participación de sus miembros en la política de su partido, en la elección democrática, mediante el voto y un debate honrado y riguroso, de sus principales dirigentes y candidatos? ¿Porqué lo miembros del PP no tienen los mismos derechos que defiende la dirección del PP para los ciudadanos españoles en el sentido de que estos elijan con su voto al presidente de España, de su autonomía y ayuntamiento, y no las fuerzas políticas?
En los partidos occidentales de centro-derecha mas prestigiosos, sus miembros eligen con su voto a los candidatos de los mismos para la presidencia del país, etc.
El PP español, al secundar la opción impuesta por Gabino de Lorenzo, Ovidio Sánchez y su gente, que vienen perdiendo año tras año en la autonomía asturiana, que solo han sido capaces de hacerse con 12 alcaldías de 78 ayuntamientos asturianos, que mantienen un partido cerrado, verticalista, del dedazo, señoritil, nepótico, amiguista, muy poco presente y activo cerca de la ciudadanía de los municipios asturianos, que no tiene influencia en España desde hace tiempo, lo que si ha tenido Cascos y que con el presidente Aznar como ministro de Fomento hizo, entre otras cosas, un gran plan de infraestructuras para Asturias y España; El PP español en Asturias ha apostado por un PP fracasado, perdedor, funcionarial-carrerista-nomenklaturista, controlado por unos cuantos al margen de sus miembros, que no ha tenido en cuenta los requerimientos de gran parte de sus militantes, simpatizantes y votantes, pero también de alcaldes, parlamentarios y cargos del PP asturiano y que, por el bien de Asturias y de España, le pedían un congreso para elegir el mejor candidato que pudiese defender de la mejor manera el desarrollo de Asturias y España. Cascos fue apoyado también por Aznar, Aguirre, Nuñez Feijoo, etc.
POR LA REGENERACION, EL JUEGO LIMPIO DE LA POLÍTICA Y LOS POLITICOS EN ASTURIAS, EN TODA ESPAÑA
Creo humildemente que es fundamental que, en el PP y resto de fuerzas españolas, se seleccione, promocione y controle, de forma justa, a sus principales dirigentes y candidatos, a los mejores (honrados, competentes, humildes, trabajadores, creativos, emprendedores y profundamente humanos), por medio del voto y de un debate honrado y riguroso, si no hay un amplio consenso, de los miembros, simpatizantes y votantes de dichas fuerzas.
Creo humildemente que los ciudadanos que quieren lo mejor para Asturias y España, deben de hacer todo lo posible por la regeneración de la política y lo políticos, por la democratización de juego limpio de los partidos políticos españoles, por la política (Aristóteles, Viroli, J. Gomá) entendida como servicio y no para servirse, practicada de forma ejemplar y rigurosa para defender la ética pública, la virtud cívica, el desarrollo responsable a escala local, nacional e internacional, y no para convertir los partidos, las fuerzas políticas, sindicales, económicas, empresariales, jurídicas, funcionariales, profesionales, educativas, universitarias, científico-técnicas, intelectuales, culturales, artísticas, mediáticas y sociales en la vía, mediante la política, las diversas formas de poder político en el gobierno y la oposición, para acceder, mediante el juego sucio, la información privilegiada, el tráfico de influencias, el nepotismo, el amiguismo, el clientelismo, la politiquería, el partidismo, la corrupción, el comisionismo, el chanchullismo, etc., a la riqueza, a las posiciones sociales, a diversas nomenklaturas o para servir a determinados intereses, grupos de presión, poderes, nomenklaturas.
La desconocida candidata del PP asturiano, Isabel Pérez Espinosa, ha dicho que: La persona no importa nada, que lo que importa es el partido. José Manuel Soria, presidente del PP canario (donde mediante el Dedazo y como hacen en otra parte de España otros dirigentes del PP, nombra a los candidatos del PP para ocupar los principales puestos en diversas elecciones): Nadie esta por encima de la gaviota (la gaviota es el símbolo, el logotipo del PP).
Lenin, creador y máximo dirigente del totalitarismo-comunismo soviético que surgió del socialismo: Lo único que importa es el Partido Comunista, Vanguardia de la Revolución comunista. Por ello, El Partido debe liquidar el humanismo cristiano, pequeño burgués y la propiedad. Mussolini, dirigente del Partido Socialista Italiano y, después, creador y máximo dirigente del totalitarismo-fascismo italiano: Dentro del Estado-Partido Fascista y con el Estado todo, fuera del Estado nada. El PRI (Partido Revolucionario Institucional) mejicano: Fuera de los Presupuestos del Estado-Partido no hay nada, esta la perdición. Perón, admirador de Mussolini, seguidor del PRI, principal promotor y líder del Partido Único de la Revolución y que después se llamó Partido Peronista o Justicialista, impulsor y principal referente del Populismo Peronista, del populismo argentino: Nadie esta por encima del justicialismo. El peronismo es un movimiento, es una doctrina, es la Causa del Pueblo. Fidel Castro: Dentro de la Revolución-Partido Comunista todo, fuera de la Revolución nada. Alfonso Guerra, liquidador de Montesquieu: El que se mueve no sale en la foto (Balbás, Asunción, etc.) y too pal pueblo empezando por los socialistas.
Creo que para un partido como el PP, que se dice humanista, liberal y reformista, defensor del canon de valores conservador-liberal, la libertad de la persona debe ser lo mas importante. Creo también que, por el bien de Asturias y España, el PP y el resto de las fuerzas deben de aplicar lo siguiente: Liberad la libertad, el juego limpio, creativo, critico y emprendedor, y la justicia justa: el resto vendrá dado por añadidura.
CASCOS-FA PARA QUE GANEN ASTURIAS Y ESPAÑA
Cascos, creo que para ganar ampliamente en Asturias con Foro Asturiano (FA), y como principal líder de esta fuerza asturiana recién constituida; Cascos creo que debe promover una organización abierta, eficaz y que funcione de forma realmente democrática, abierta, competente y positiva en la defensa de lo que algunos llamamos el Liberalismo Humanista de Juego Limpio, Creativo, Critico, Emprendedor y Profundamente Humanitario-Solidario (donde los valores del humanismo cristiano, junto a otros humanismos creyentes y no creyentes, ocupen un lugar importante).
Por ello, y como anunció, creo que Cascos-Foro Asturiano (FA) deben de convocar un Congreso donde sus militantes y simpatizantes elijan, de forma democrática y responsable, a sus principales candidatos (a los mas honrados, humildes, competentes, trabajadores, creativos-emprendedores y profundamente humanitarios) y discutan, de forma democrática y responsable, la política que van a aplicar en Asturias y los estatutos por los que se van a regir.
Cascos, que tiene grandes posibilidades de ganar en Asturias y por amplia mayoría, para ello y para, lo mas importante, hacer posible el desarrollo honrado, de juego limpio, crítico, creativo y emprendedor, el desarollo responsable-sostenible de Asturias, de todos sus municipios, pero en el marco del desarrollo de España, de la nación española y de la que Asturias es una de sus autonomías con los mismos derechos y deberes del resto; Cascos, en mi modesta opinión y que ya dio buenas muestras de su preocupación por España y Asturias con su política de infraestructuras cuando fue Ministro de Fomento y con otras propuestas; Cascos debe de constituir un buen liderazgo, un buen equipo, con buenos candidatos, cuadros, militantes, simpatizantes y votantes que piensen en Asturias, en sus problemas y necesidades, al margen de la politiquería, el partidismo y los estériles y muy peligrosos enfrentamientos que rigen en la política española.
Buen liderazgo, buenos candidatos, cuadros, militantes, simpatizantes y votantes de FA que tengan una presencia real, abierta, competente, positiva y activa en los 78 ayuntamientos de Asturias, en la sociedad civil asturiana, allí donde estén los asturianos dentro y fuera de Asturias.
Buen liderazgo, buenos candidatos, cuadros, militantes, simpatizantes y votantes de FA y que, con su presencia real, abierta, competente, positiva y activa, frente a los problemas y necesidades de todos los asturianos, contando con ellos, hagan y presenten buenas soluciones para resolverlos, además, de convertir a Asturias en un país de buenos paisanos asturianos y españoles, en una región, en una autonomía de primera en España y a escala europea e internacional (sin olvidarnos de nuestros hermanos hispanoamericanos, iberoamericanos, latinoamericanos y adonde, en su día, acudieron muchos asturianos), ejemplar, de juego limpio, libre, abierta, del máximo atractivo, integradora, emprendedora, competitiva, cooperativa, creativa y solidaria-profundamente humana, que contribuya, no solo al necesario enriquecimiento socioeconómico y medioambiental de luego limpio, sino al enriquecimiento humano, ético y espiritual de los asturianos, de los españoles, etc.
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Fdo. Miguel Cancio, economista y sociólogo, profesor de Sociología, Sociología de la Empresa y Socioeconomía del Desarrollo y los Movimientos Sociales de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Santiago de Compostela-Universidad de Santiago de Compostela (Galicia-España)/30-01-11/ Pagina web: miguelcancio.com

MADRID, 13 (OTR/PRESS)
Cierto es que en este país nuestro siempre andamos en campaña electoral, pero ahora, a noventa y siete días de las elecciones municipales y autonómicas acaso más importantes que vamos a vivir desde el inicio de la transición, se nota más. Se endurecen los discursos, se multiplican las convenciones y actos en los que los candidatos aparecen sonrientes y abrazadores con los propios y amenazantes para los contrarios, se habla mucho de la confección de los programas electorales, pero poco de los avances democráticos que deberían contener tales programas. En suma, ha comenzado la vieja ebullición, pero poco de lo viejo va a quedar, me parece, tras el paso de las menos de catorce semanas que nos quedan hasta llegar a las urnas del 22 de mayo.
Tome usted, por ejemplo, el debate sobre la deuda autonómica (y municipal), mezclado con el presunto (o real) derroche en las autonomías y corporaciones locales. O la coincidencia en el resurgimiento de los escándalos de corrupción que afectan al PSOE en Andalucía y al PP en Madrid y Valencia. O la polémica, que apenas ha comenzado pero que promete ser tremenda, acerca de si conviene o no la legalización del partido "abertzale" Sortu y que concurra a las elecciones. O los roces (Gómez versus Lissavetzky, por ejemplo) que cuestionan la pureza democrática interna en los partidos.
Si todo ello se mira con cierta profundidad, aislado de coyunturalismos, veremos que estamos hablando de un compendio de los males que afectan desde casi siempre a las dos españas: el despilfarro y la falta de previsión en la economía, las corruptelas propiciadas desde lo público, el escaso predominio del estado de Derecho sobre la oportunidad política o el cainismo egoísta de nuestros representantes. Para no hablar de la escasa cultura política que evidencian ciertas soflamas que se lanzan desde las tribunas. Un panorama, en suma, bastante poco alentador: ¿cómo pedir ajuste de cinturones a una población perpleja ante tanto falso ERE, tanto regalo a políticos que viven "gratis total", tanto incienso desde ciertas teles autonómicas, tanto desmán urbanístico, tanto faraonismo? ¿Cómo aspirar a que nuestros representantes sean respetados de esta guisa?
Túnez, Egipto, quizá Argelia, hacen que todos se cuestionen sobre cómo, y cuán aceleradamente, está cambiando el mundo. Imposible pensar que los viejos tics, trucos y apaños de la España cañí salgan indemnes de la cada día mayor participación democrática propiciada por las nuevas formas de comunicación. Claro que no voy a cometer la falacia, que ya ha cometido algún político a quien respeto, de comparar la sublevación de las masas en el norte de Africa con el hartazgo de los votantes en una democracia que pide cambio a chorros; pero ese hartazgo existe, en toda Europa, y aquí se notará, creo (y espero), en la votación del 22 de mayo.
No, las que llegan dentro de solamente 97 días no son unas elecciones municipales y autonómicas cualquiera: aunque no se note en los discursos mitineros de fin de semana de nuestros líderes, tan continuistas (Zapatero este domingo en Sevilla, Rajoy en Santiago de Compostela), estos casi cien días están destinados a barrer de España algunos vicios adquiridos que están mucho más enquistados que la basura que dejaron en la plaza Tahrir los manifestantes contra Mubarak.

MADRID, 13 (OTR/PRESS)
Alemania le impuso a España, en nombre de la Unión Europea, una serie de deberes que están ya hechos o en proceso de ejecución, como la reforma del mercado laboral o de las pensiones, pero quedan asignaturas pendientes, entre ellas el futuro de los salarios y de la negociación colectiva. Y ya se sabe que cuando la clase política empieza a hablar de estas cosas, para imponer su agenda, no es precisamente porque alguien esté pensando en subir los sueldos de la mayoría de la gente.
¿Cuál es la justificación esta vez? La palabra clave se llama productividad, el elemento que se considera indispensable para que España sea capaz de exportar más, de modo que pueda equilibrar su balanza comercial y, más en general, su déficit exterior. En otras palabras, importamos más de lo que exportamos y, por si fuese poco, financiamos consumo interno con ahorro externo, lo cual configura un mal cuadro macroeconómico solo aliviado por los ingresos del turismo y las actuaciones de algunas multinacionales, como Inditex.
La corriente favorable a vincular los sueldos a la productividad tropieza con los criterios de los sindicatos, partidarios de mantener los incrementos salariales ligados a la inflación, pero cada vez está mejor instalada en las altas esferas gubernamentales y, por supuesto, en la derecha (PP) y en la patronal (CEOE). Desde la izquierda, políticos como el ex presidente Felipe González justifican la medida como el mejor camino para competir sin salarios bajos, pero si bien ese criterio puede ser digerible en industrias que produzcan con mucho valor añadido, está lejos de comprender hoy por hoy la mayoría de las empresas. El debate está abierto y el acuerdo no será fácil. Los sindicatos están de nuevo abocados a realizar concesiones importantes, por mucho que haya trabajadores de determinadas empresas y sectores que, a medio plazo, puedan mejorar sus ingresos con los nuevos criterios.

MADRID, 13 (OTR/PRESS)
Mirar hacia otro lado se paga, antes o después, en la vida y en la política aplazar la solución solo agrava el problema. La libertad es la más honda aspiración humana, y la esperanza el motor. Internet ha democratizado el acceso a la información entre los jóvenes de el Magreb, y a un pueblo informado no hay gobierno que le engañe, en cuanto el pueblo tiene acceso a la información "pilla" a los sátrapas con el carrito del helado. Si la rebelión de los jóvenes árabes hubiera parado en Túnez estaríamos hablando de una bonita travesura, pero Egipto es la prueba de que lo imposible, a veces, sucede, el símbolo de que otro mundo es posible. ¿Para bien? ¿Para mal? Distinto. ¿Más justo, mejor para la humanidad, hacia más libertad para más gente, o de nuevo el cínico que todo cambie para que todo siga igual de bien para los mismos y de mal para los demás? Aun no se sabe. El minuto, tiempo y resultado de este partido es quien da la vez, y si ganaremos o perderemos con el cambio, nosotros, los "ricos"
Por lo que vamos leyendo mientras completamos el master que nos toca hacer ahora en "mundo árabe", ningún gobierno se esperaba lo que está ocurriendo en el arco Sur del Mediterráneo. Ni siquiera Israel. Como en la atrocidad terrorista del 11-S, ¿recuerdan?, de nuevo ninguna de las tropecientas agencias de inteligencia de los Estados Unidos ha visto venir la revolución de los jóvenes árabes sin futuro. Tampoco la Unión Europea, pero, en fin, entre nosotros, en la UE no hay "inteligencia". Sobre la capacidad para el cargo de nuestra "alta representante" exterior, la señora Asthon - diría lo mismo si fuera un señor, no se me piquen las "aidos" - , sin comentarios
El obsceno silogismo de estas malvadas dictaduras sostenidas a golpe de talonario por los vencedores de la II Guerra Mundial - si ellos son demócratas nosotros no tendremos estabilidad ni prosperidad, luego ellos no pueden ser demócratas: corrompamos a sus gobernantes - lo ha derribado la información. Internet. A un pueblo informado no hay quien le engañe. La primera excusa de "los corruptores" (nosotros), fue política, la supervivencia de Israel, que los árabes no echasen a los judíos al mar, la segunda económica, el petróleo barato, la tercera de seguridad, el terrorismo islamista. La dependencia energética del petróleo de Occidente, sigue siendo real, como que Israel corre peligro de acabar en el mar, o la amenaza de nuevos 11-S y 11-M islamistas. El precio de la tranquilidad relativa que aun disfrutamos en "nuestra" parte del mundo es lo que ha cambiado. Ya no podrá ser - al menos impunemente - "la vida de los otros": el derecho de los millones de jóvenes árabes de las plazas de Tahrir a una libertad, un trabajo y un pan que - otro mundo es seguro - nosotros y ellos tendremos que aprender a compartir.

MADRID, 13 (OTR/PRESS)
Todos los políticos lo niegan. A ver quién se atreve en vísperas electorales. Pero la palabra e moda es copago porque no hay un duro en las arcas de las Administraciones. Se habla sobre todo en la sanidad, pero el nuevo presidente de la Audiencia de Barcelona, Pablo Llarena lo ha pedido para la justicia, para aquellos ciudadanos que acudan a los tribunales y no ganen los pleitos. La fórmula tiene bemoles, porque la justicia no es una ciencia exacta y se puede ganar o perder un pleito no en función de la razón sino del juez que te toque, de cómo lo prepare tu abogado o de otras circunstancias. Ahora sólo falta que se proponga el copago en la educación.
Y todo es un debate falso porque ya hay copago. Ya pagamos el coste de la sanidad, de la justicia o de la educación con nuestros impuestos. En algunos casos, como la Universidad, no es que haya copago, es que pagamos casi todo con nuestros impuestos y el alumno que no da ni golpe no paga ni el diez por ciento de lo que cuesta su (mala) educación. Y en Justicia, se han impuesto unas tasas disuasorias para recurrir, otra forma de copago, que limitan los derechos de los ciudadanos y ahora, en la Ley de Medidas de Agilización, se insiste en los mismo, recortar derechos a los ciudadanos. Mal camino. También lo hay en los medicamentos. Y lo que se demuestra en casi todos los casos es que el copago no reduce el consumo ni tapa los agujeros negros de los presupuestos.
El problema es que no hay un duro. En Cataluña, cuando han levantado las alfombras que pisó el tripartito, se han encontrado que no hay ni polvo, sólo facturas impagadas. El nuevo conseller de Sanidad, Boi Ruiz, ha hecho sonar todas las alarmas: el déficit sanitario catalán es de 850 millones de euros, una pasta. Ha dicho que los sanitarios tendrán que trabajar más, que aumentarán las listas de espera y que se reducirán prestaciones. Y además ha aconsejado que los ciudadanos se apunten a un seguro privado, para descargar la sanidad pública. En Madrid también hay informes sobre el copago sanitario y Esperanza Aguirre lleva años tratando de recortar la asistencia jurídica gratuita para los ciudadanos que no tienen recursos, pero que deberían tener, al menos, derecho a la defensa.
El ex ministro de Sanidad, Bernat Soria, cuyo paso por el Ministerio fue manifiestamente mejorable, ha hecho ahora, por encargo -supongo que bien pagado- de un laboratorio farmacéutico, un informe en el que dice que el Sistema Nacional de Salud no será sostenible en cinco años -el déficit conjunto es de 12.000 millones de euros y creciendo- y que podemos estar ante una "burbuja sanitaria" parecida a la burbuja inmobiliaria. Ir al médico, reclamar justicia y cobrar una pensión después de taitantos años trabajando se nos va a poner cada día más difícil. Porca miseria.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
No hay consenso básico en la fecha que da inicio real al siglo XXI. Desde luego no ocurrió con el calendario, aquella noche del 31 de diciembre de 1999, cuando todos los expertos auguraban el caos de los ordenadores incapaces de entender la alteración de los dígitos. Quizá ocurrió antes, el día que cayó el muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989. O quizá la mañana en que las Torres Gemelas se desplomaron sobre Manhattan. Puede que el inicio del siglo ocurriera con la inauguración de los Juegos de Pekín, donde la eclosión de China se hizo evidente. O quizá el día que Leman Brothers se declaró en quiebra, en 2008.
No importa la fecha: el siglo XXI ha empezado cuando los ciudadanos del mundo han entendido que con información suficiente y capacidad de conexión con los demás, se puede vencer al miedo.
El miedo es el baluarte donde se defienden todas las dictaduras, todas las injusticias, todos los excesos. Los dictadores tienen en el miedo su mejor arma; como los sistemas injustos y como los excesos del capitalismo: el miedo paraliza e impide reaccionar a quien lo padece. Miedo al sufrimiento, a la tortura, al desempleo, a no poder atender con dignidad a la familia.
Las tecnologías son el instrumento imprescindible para vencer el miedo. Conectarse con los demás, insuflar ánimos, darse apoyo, convenir citas, ejecutar convocatorias, unirse a quien no se conoce personalmente para ejercer la insurrección pacífica es el arma del futuro, que es posible porque ya no depende de la voluntad de los grupos de comunicación para extender las ideas de progreso. Los grupos de comunicación han perdido el monopolio de la información.
Lo ocurrido en Egipto es la manifestación real de una posibilidad imparable que va a superar las viejas estructuras sociopolíticas del siglo XXI. Las nuevas tecnologías, la tecnologías a secas, porque ya no son tan nuevas, van a desnudar a los bancos, a los mercados, a los políticos profesionales del oportunismo. A quienes se enriquecen obscenamente sobre el esfuerzo de los demás. Sólo hay que activar los mecanismos que existen y son capaces de controlar el miedo y unir a las gentes comunes, a las gentes decentes que están saturadas de la arrogancia de los poderosos. En el fondo es el mismo fenómeno de la ilustración, de la Revolución Francesa. Con tecnología y sin guillotinas. Pero la continuidad de la transformación del mundo es imparable. Es una información que debiera ser importante para los sátrapas, los ejecutivos de la banca que se adjudican bonus obscenos y para los políticos incapaces que sólo quieren conservar su poltrona.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
Hace dos semanas los socialistas se reunieron en Zaragoza. Dijeron que lo suyo era hablar de España "y no como otros", pero lo cierto es que la cita de Zaragoza estuvo precedida por la ansiedad no disimulada y por lo tanto publicada de no pocos barones ante la decisión del Presidente del Gobierno sobre su continuidad o no como cartel electoral del PSOE. Recordaran que todos, incluido Fernández Vara, salieron realizando proclamas de respeto a los tiempos en los que Zapatero se quiere mover. Fue todo tan excesivo que resultaba increíble.
Este fin de semana el lugar de la cita es la extraordinaria ciudad de Sevilla y aunque es verdad que el debate sucesorio se ha acallado un poco_no del todo, ni mucho menos_los socialistas se reúnen en la cuna de una extraña y vergonzosa operación político-financiera según la cual se incluían en ERES a personas que ni siquiera habían trabajado. Son casi setecientos millones de euros los que han circulado fuera de control, de manera arbitraria y peligrosamente arbitraría. Además , en Madrid Tomás Gómez no ha abandonado su pelea con Ferraz, al tiempo que las encuestas le otorgan los peores resultados nunca obtenidos por los socialistas. Si las previsiones se cumplen, Gómez puede esperar lo peor. Blanco ni olvida ni perdona. Como las desgracias nunca vienen solas, los socialistas se citan en Sevilla con la asignatura pendiente de resolver si los imputados estará o no en las listas electorales. El caso más paradigmático se da en Plasencia (Caceres) donde la candidata a la alcaldía está imputada en cinco supuestos delitos. Imputada pero inocente hasta que no se demuestre lo contrario.
Pese a todo, había que escuchar a Pepe Blanco, alma mater de la Comisión Electoral del PSOE. Como en una nube explicó con entusiasmo lo estupendos que son. Debe tener su mérito decir y convencerse de que luce el sol cuando la mayoría está con paraguas. Decirlo y mantenerlo y además aconsejar crema con protección que en términos políticos significa, por ejemplo, afirmar que "Rajoy no es útil". "Nada damos por perdido", afirmó Blanco poniendo un entusiasmo que no logró contagiar al auditorio, un auditorio que como el conjunto del socialismo ofrece claros síntomas de agotamiento, atenazado por la autodisciplina de no insistir a las claras en la necesidad de que Zapatero se decida. Un socialismo que tanto en Zaragoza como en Sevilla se ve abocado a pedalear cada vez más fuerte porque si se para se cae.
Rajoy también tiene su agenda repleta de giras. El que el asunto Camps haya quedado limitado a los famosos trajes ha sido un claro respiro pero eso no impide que en las filas populares exista un punto de preocupación. La hipótesis de ver a Camps ante un tribunal popular en vísperas electoral o incluso en plena campaña electoral objetivamente es un problema que tendrán que dilucidar. Si Zapatero guarda silencio sobre su propio futuro, Rajoy lo va a mantener en relación a Camps de quien siempre ha creído y cree que "es un hombre honrado". Los calculados silencios de Mariano Rajoy irritan a más de uno en su partido pero no los va a romper. El estilo Rajoy es que todo parezca un accidente y algunos creen que de vez en cuando hay que romper algún plato. Camps, inocente mientras no de demuestre lo contrario como cualquier otro imputado, no va desistir porque son los que acusan los que tienen que demostrar lo contrario.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
No se van a agotar los plazos para presentar, ante la sala sesenta y uno del Supremo, las pruebas contundentes que demuestran que Sortu y la ilegalizada Batasuna son lo mismo. El ministro del Interior lo dejó muy claro tras el Consejo de Ministros. Otra cosa es que el Partido Popular quiera aprovechar el filón del rechazo popular que despiertan las ambiguas declaraciones de los promotores de la nueva formación para rascar votos. O que haya encontrado un nuevo motivo para hacer cundir, otra vez, la idea de que existe una negociación secreta con los terroristas, cuyo precio sería la legalización de Sortu.
Convendría, llegado este punto, preguntarse que beneficio, electoral por supuesto, podría obtener el Gobierno y el Partido Socialista de semejante torpeza. ETA está en desbandada, acosada e infiltrada por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. La unidad entre los demócratas, especialmente la del PSOE y el PP, en como enfocar la lucha antiterrorista ha dado los mejores resultados posibles. ¿Qué sentido tiene ceder ahora al chantaje de unos delincuentes acorralados y, más aun, cuando el problema de ETA ya no es una de las principales preocupaciones de los españoles?
Sería un error garrafal. Tan grave como lo fue empeñarse en seguir creyendo sus buenas intenciones durante el fallido proceso de paz, cuando la policía advertía que estaban robando pistolas y explosivos en Francia. El brutal atentado de la T-4 sirvió de cura a cualquier ingenuidad posterior.
El partido Popular, y lo reconocen algunos dirigentes en privado, está siendo puntualmente informado por el Ministerio del Interior del propósito de presentar ante el Supremo toda la documentación que acredita los lazos indisolubles entre Batasuna y Portu. Lazos que los propios promotores, entre ellos Rufi Etxeberria, no se han preocupado de ocultar. Es más, ha dicho "somos los mismos con nuestros defectos y nuestras virtudes".
Será el Tribunal Supremo, con todos estos datos en la mano, el encargado de dilucidar si bastan unos simples estatutos, copiados de cualquier otro partido democrático, para dar carta de legalidad a la nueva formación, pese a la imposibilidad metafísica de sus promotores de llamar asesinatos a los cometidos por ETA, condenar lo ocurrido hasta ahora, o pedir perdón a las víctimas.
El llamamiento de Zapatero para que se respete la decisión del alto Tribunal puede haber sido demasiado conciliador para la bronca que hay montada. Sin duda le ha faltado la contundencia con que el vicepresidente Rubalcaba ha dejado muy claro que hacen falta más que unos papeles para volver a las urnas como candidatos. Parece que Sortu lo va a tener muy difícil.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)
La primera vez que vi claveles en las bocachas de los fusiles fue como corresponsal en Portugal, 25 de abril del año 1974: los militares, hartos de la guerra colonial africana, se rebelaron contra el salazarismo de Marcelo Caetano. Y las gentes, entusiasmadas, abrazaban a los soldados colocando flores en los cañones que antes habían reprimido a los ciudadanos. No había vuelto a percibir una alianza tan clara entre el pueblo y los ejércitos hasta hace pocas semanas en Túnez, cuando se reprodujeron las imágenes que treinta y seis años antes dieron origen a la denominación "revolución de los claveles". En Egipto, la multitud de la desde ahora célebre plaza Tahrir -algún día habrá que dedicar un poema a la influencia de las plazas en la marcha democrática de las naciones_aclamaba y abrazaba en la tarde del pasado viernes a los tanquistas, diciendo adiós al dictador Mubarak.
Curioso: la diplomacia no ha jugado ni una baza en Portugal, ni en Túnez, ni en Egipto. ¿Quién recuerda que el secretario general de las Naciones Unidas, "un tal Ban Ki-moon", haya dicho una sola palabra interesante en el conflicto que agita al norte de Africa? ¿Qué ha hecho el presidente del otrora imperio, el carismático Obama, sino certificar los resultados dictados por los manifestantes? Y ya, si me permite usted hablar del papel jugado por los representantes de Exteriores europeos --¿cómo dice usted que se llama la "superministra" de la UE?¿Ashton?_y, en concreto, por la ministra española del ramo, diría que no ha sido escaso: ha sido nulo. ¿Podría usted, por ejemplo, jurarme que la voz de Trinidad Jiménez ha aportado algo sustancial al análisis del devenir de las cosas en Túnez, en El Cairo?. Claro que no: es que ni siquiera se ha atrevido a aclarar el papel de una parte de nuestros diputados visitando ese Estado de parlamentarismo tan acendrado como es la Guinea Ecuatorial de Obiang Nguema. Nunca el Ministerio español de Exteriores anduvo tan silente. Echo de menos a Moratinos, palabra de honor.
No, no es la hora de la diplomacia, sino de esa ya citada alianza entre el pueblo y las Fuerzas Armadas, que es un eslogan de crisol revolucionario que siempre me ha dado miedo. A mi entender, el sitio de los militares reside, en una democracia, en los cuarteles, obedeciendo al poder civil y defendiendo las fronteras. Que excepcionalmente salgan a instaurar la democracia en el Rossío o en Tahrir no me impide olvidar que hicieron lo contrario en Tiananmen en 1989 o en Tlatelolco, en 1968. Y, naturalmente, no puedo olvidar que dentro de diez días "celebramos" en España el 30 aniversario del intento de golpe de Estado protagonizado por un par de generales cegados y un teniente coronel enloquecido; aunque, desde luego, tengo que reconocer el papel ejemplar que, en conjunto y salvando algún episodio aislado, han jugado las Fuerzas Armadas españolas en nuestra bastante afortunada transición a la democracia.
Ignoro en qué parará lo de Túnez o lo de Egipto, o si habrá "contagio de la revolución de las plazas" a Libia, Yemen, Argelia o... Marruecos, aunque esto último me costaría bastante creerlo. No soy un especialista de tantos como ahora aparecen en las tertulias pronosticando el futuro inmediato del norte de Africa, ese futuro que los "cabezas de huevo" de las cancillerías no supieron predecir porque nunca diagnosticaron con exactitud el presente ni, al parecer, analizaron con rigor el pasado. De hecho, confieso que tengo pocas explicaciones para lo que está ocurriendo -no, tampoco son Google o Facebook las causas de nada de esto que está pasando; no habia Internet en Portugal en 1974, ni en México en 1968, ni en China en 1989--. Sólo sé que, pasada la primera euforia de las lágrimas de contento por la libertad recobrada en cualquier parte del mundo, no deja de producirme una comezón inquieta la fotografía, esté tomada donde esté tomada, de los claveles en la boca de los fusiles.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Otra vez el terrorismo y sus amargas circunstancias en las primeras paginas de los periódicos y con dos temas complicados: la nueva Batasuna y el caso Faisán, dos capítulos distintos de esta tristísima novela por entregas que ETA y sus secuaces llevan escribiendo medio siglo. Sobre el primero de los temas, el nacimiento de Sortu, la mayoría de la opinión pública y de la publicada no creen en la repentina aparición de la estrella de Belén a unos señores y una señoras que deciden de pronto, justo ante unas muy próximas elecciones, dejar el caminos de la justificación de todos los males y dirigirse pacíficamente al portal de la paz y la democracia. Nadie se lo cree, qué le vamos a hacer; y cuando nadie se cree una cosa, existen muchas posibilidades de que la cosa no sea cierta. Pero es que si lo fuera, si de verdad se ha obrado el milagro de la reflexión, los primeros interesados en no tener prisa serían ellos; si estuvieran convencidos de los que dicen, daría igual no presentarse a unas elecciones y esperar tranquilamente a las siguientes.
Hubo un tiempo en este país que se puso de moda un frase de los batasunos; fue cuando Esnaola -creo- se empeñó en llevarles casi a la fuerza al Congreso. Para conseguir el acta de diputados, tenían que acatar la Constitución de todos y lo hicieron -y esta fue la frase- "por imperativo legal". Pues estamos en la misma: para salvar la Ley de Partidos han hecho lo que tenían que hacer por imperativo legal, pero no parece que la cosa pase de ahí. Y queda el espinoso tema que me atrevía a comentar el otro día y del que no parece que nadie se haya hecho eco: condenar la violencia de ETA "si la hubiera". Mi teoría es que la hay mientras un solo ciudadano, por ejemplo, tenga que llevar guardaespaldas.
Y luego está lo del caso Faisán en el que el personal dice diego donde dijo digo o da largas cambiadas que no vienen a cuento como el ministro del Interior el otro día; preguntado sobre el tema concreto del chivatazo, respondió que lo que le molestaba al PP era el éxito de la guerra contra ETA y que la banda terrorista estuviera tan debilitada. Yo no sé si eso molesta o no al PP, pero la respuesta nada tenía que ver con la pregunta. Lo del Faisán huele ya muy mal y según va pasando el tiempo, aumentan las contradicciones y una vez más, la mayoría de la opinión pública y de la publicada tienen muy claro que allí pasó algo que nunca debió pasar y que ahora se trata de taparlo como sea. Fue precisamente Rubalcaba el que dijo la frase definitiva en el día mas negro de nuestra democracia, cuando los muertos de Atocha se contaban por decenas y decenas: "esta país no se merece un Gobierno que le mienta". Pues eso, señor Rubalcaba, sigue siendo válido. Usted verá.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
La corrupción pudre la democracia. Raro es el día en el que no trascienden los infamantes detalles de nuevos casos de entramados nacidos para hacer dinero aprovechando las relaciones políticas. Ningún partido se salva y algunos tienen bajo sospecha, cuando no directamente imputados, a más de un dirigente político. Ahora se ha destapado en Andalucía una trama fraudulenta ideada, según los datos publicados, para cobrar ilícitamente primas de jubilación. Es, al parecer, una hijuela del caso Mercasevilla que en este nuevo tentáculo remite a funcionarios corruptos de la Junta. De "fondo de reptiles" habló un ex director general de Trabajo, cuando quiso describir el pufo que la justicia deberá investigar. Antes -y, ya llega tarde-, Griñán, el presidente de la Junta, debería haber dado una explicación a los ciudadanos asumiendo la responsabilidad política que apareja el no haber advertido la existencia de semejante cáncer.
En Andalucía esperan las explicaciones del PSOE y en Valencia desesperan de que Camps aclare las circunstancias en las que pudo prosperar la trama de tráfico de influencias y negocios corruptos organizada por Francisco Correa; trama que también cosechaba en Madrid a partir de las relaciones de éste empresario con altos dirigentes del PP. En Barcelona, en Convergencia, miran hacia otra parte cada vez que alguien pregunta por Millet, el saqueador confeso del Palau. En Mallorca la Fiscalía sigue destejiendo la madeja de presuntos cobros de comisiones ilícitas (caso Palma Arena) en la que está imputado el ex presidente y ex ministro Jaume Matas. En Asturias está preso un consejero; en Galicia varios alcaldes... Y así hasta un total de ochocientos casos en los que en mayor o menor grado están implicados personajes de la política. Vamos camino de parecernos a Italia sí es que no les hemos alcanzado ya.
La última encuesta del CIS proclama la mala opinión que tienen los ciudadanos de los políticos. Los consideran uno de los tres principales problemas que tiene España. Se trata, sin duda, de una exageración, puesto que entre los políticos hay de todo y muchos son gente de probada honradez. Cosa diferente es la escasa disposición que acreditan para cortar por lo sano cuando entre los suyos se detecta a alguien que tiene los dedos demasiado largos. Ahí prima el patriotismo de partido. Es un error. Peor aún, un suicidio político porque el descrédito del sistema de partidos -como ocurrió en Alemania en tiempos de la República de Weimar- puede abrir las puertas al fascismo que se presentaría como el azote de la corrupción. Un nuevo tipo fascismo que ya no vendrá con correajes y botas altas, pero fascismo a fin de cuentas. Ojo a la corrupción, porque, ya digo, pudre la democracia.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
La senadora belga Marleen Temmerman ha propuesto a las esposas de los negociadores de flamencos y valones recurrir a la castidad, hasta que sus parejas no logren ponerse de acuerdo para formar gobierno. Esta huelga de sexo, que puede resultar extravagante, es una llamada desesperada para que los belgas puedan formar gobierno 239 días después de que se hayan celebrado las elecciones y de que ambas partes sean incapaces de superar sus profundas diferencias. La senadora, ginecóloga de profesión, ha pensado que, dado que lo único que ambas partes parece tener en común son sus apetitos sexuales, conseguir la complicidad de las mujeres de los políticos de ambas comunidades sería la forma de romper el hielo y hacerlos reflexionar, cosa que de momento no ha ocurrido.
Que en Bruselas no hay manera de superar las discrepancias no tiene nada de ejemplar y menos de ejemplarizante de cara a los ciudadanos. Ya sabemos que en todos los sitios cuecen habas, pero aunque la credibilidad de la clase política este bajo mínimos en casi todo el mundo y la crisis haya venido a ahondar la desconfianza hacia los que nos gobiernan no es un asunto menor y debería encender las alarmas en los partidos políticos.
En España todas las encuestas sitúan a la clase política entre los principales problemas de los ciudadanos y se ha extendido como la pólvora una opinión de que los que se dedican a la cosa publica son una casta aparte, que defiende sus privilegios a costa de lo que sea con tal de mantenerse en el machito, cosa que no es cierta. Yo pertenezco a una generación -que primero luchó contra el franquismo y luego protagonizó la transición- que veía a la política como algo noble, como un acto de entrega y generosidad para favorecer el bien común y tal vez por eso rechazo completamente la idea de que quienes nos gobiernan, pertenezcan al partido que pertenezcan, son una panda de mangantes y chorizos que no hacer honor a su cargo. Entre los políticos -a quienes nosotros ponemos y quitamos con nuestro voto- hay de todo ¡claro está! por que son un fiel reflejo de nuestra sociedad, pero generalizar y hacer tabla rasa no sólo perjudica a la democracia, sino que cuestiona la médula del Estado de derecho y hay que poner freno a tal despropósito.
El auténtico cáncer de la clase política se llama corrupción y esta se combate con un único remedio: tolerancia cero. Si cada vez que hay el menor indicio de que un concejal, un alcalde, un diputado, un presidente autonómico o cualquier militante de base de un partido ha metido la mano en la caja se le expulsase fulminantemente las cosas no se verían igual y los ciudadanos no desconfiarían.
Todos los días los periódicos reflejan alguna corruptela menor o mayor y nuestros dirigentes suelen mirar hacia otro lado, temiendo que si señalan con el dedo acusador a un compañero se estén señalando a ellos mismos. Gran error. Ser permisivo con prácticas ilegales o simplemente poco éticas -ya se sabe que en política hay que serlo y parecerlo- es dar vía libre a la impunidad y alentar el todo vale. Todo eso sin olvidar el sectarismo, la miopía política y la falta de sentido y grandeza de estado que practican la mayoría de los líderes y que sólo conduce a un deterioro de las instituciones.
Supongo que la famosa huelga de sexo de los belgas se quedará sólo en una idea extravagante, pero, al menos, es una llamada de atención que ha conseguido que la noticia se lea en todo el mundo. En nuestro refranero popular hay muchas frases para definir tal propuesta porque ya se sabe que a veces mueven mas dos tetas que dos carretas...

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
La derecha furiosa (lo que hay a la derecha de Mariano Rajoy, para entendernos), está supermotivada ante los movimientos de la rediviva Batasuna con otros collares. Un buen asunto para reconocerse como guardianes de la dignidad y, si hace falta, del Estado de Derecho. La ley y la dignidad de la Nación están en peligro, españoles, acudid a salvarlas, según el relato de nuestro Tea Party de cercanías.
Es un lugar común de los analistas constatar el interés de Mariano Rajoy por mantener ese estatus quo interno que sirve para acreditar la centralidad del discurso desplegado por la dirección oficial del PP. Evidente.
La prueba la tuvimos no hace muchos días, cuando Mayor Oreja y Esperanza Aguirre, cabezas visibles del sector pepero que no lleva en el devocionario la estampa de Rajoy, se quedaron solos con el nefasto Alcaraz gritando en las calles de Madrid contra el Gobierno traidor y denunciando una imaginada sintonía de Rodríguez Zapatero con la banda terrorista ETA.
Rajoy se desmarca de ellos pero no los desautoriza expresamente, por el motivo apuntado: mientras tenga un flanco político y mediático tan ruidoso a su derecha se refuerza su imagen centrista y, de todos modos, es absolutamente seguro que esos votos no van a fugarse de ninguna de las maneras.
Sin embargo, ser condescendiente con declaraciones tan brutales como las de Jaime Mayor Oreja, por ejemplo, tiene efectos muy tóxicos en una opinión pública que, por encima de todo, reclama y exige la unidad antiterrorista PSOE-PP pero, al mismo tiempo, guarda un buen recuerdo del paso por el Ministerio del Interior del ahora eurodiputado del PP.
La no desautorización de Mayor Oreja y la agresiva operación de acoso al vicepresidente Rubalcaba por el llamado caso Faisán tienden a devaluar ante la opinión pública la saludable sintonía del Gobierno y el principal partido de la oposición en el común objetivo de acabar con ETA y parar los pies a sus amigos políticos en el intento de blanquear su sangriento pasado.
Ninguna fisura importante en ese sentido, a pesar de las apariencias en contra que la derecha furiosa se encarga de exagerar. Los dirigentes del PP, tanto a escala nacional como a escala vasca, tienen información puntual sobre la firme intención del Gobierno de ilustrar al Tribunal Supremo, a través de la Fiscalía General del Estado, con todos los elementos de juicio para que los magistrados, dentro de veinte días como mucho, puedan formar criterio a la hora de decidir si se admite o se deniega la legalización de Sortu, heredera de la ilegal y disuelta Batasuna.
El Gobierno y el PP comparten información y motivos para apostar a que la nueva Batasuna no participará en las elecciones del 22 de mayo. Pero, lo que es más importante, comparten la voluntad política de hacer lo que esté en su mano para impedirlo. Diga lo que diga la extrema derecha del PP.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
La señora Botella, Ana Botella, es una de esas personas positivas que no tienen que despeinarse ni discurrir mucho para encontrarle el lado bueno a las cosas. Eso le nace espontáneo, como un automatismo: ¿que el aire de Madrid, por cuya calidad debería velar la señora a fin de justificar siquiera el sueldo, es una mierda? Pues ella, de un soplo, transforma el drama (que lo es para muchos miles de enfermos crónicos, de niños, de ancianos, y de la gente que tiene nariz y pulmones en general) en un asunto casi encantador. Y doblemente. De un lado, mediante una deliciosa relativización, "el paro asfixia más", y de otro, por la propia excelencia de la cosa, viniendo a decir que los parados sufren menos si hace sol. El pertinaz anticiclón (ella lo llama "inversión térmica") no contribuye a dispersar las partículas venenosas en suspensión, pero sí, y bastante por lo que se ve, a alejar de la mente de los parados la tentación del suicidio. La señora Botella es, definitivamente, de las que ven la botella medio llena, por mucho que algún malintencionado crea, a tenor de semejantes declaraciones, que no habría que buscar mucho para hallar a quien se ha bebido la mitad que falta.
Mañana, al parecer, caerán algunas gotas en Madrid, y la señora Botella se creerá salvada por la campana. Lamentablemente, no ha sabido esperar callada, como mejor luce, a que la lluvia acuda en socorro de los madrileños. Se dice, y así lo creo, que al que sabe esperar, la realidad le premia, pero bien podría ser la excepción a la regla esa mujer impaciente a la que, no obstante, la realidad premiará con la mismísima alcaldía si Gallardón, reelegido, vuela en busca de una presa más apetecible, que el hombre lleva la tira planeando en círculo, mal comparado como los buitres, esperando la ocasión para lanzarse como un rayo sobre ella.
En fin, que usted le pone a la señora Botella una botella por la mitad, y ella es que no tiene ni que mirar para verla medio llena. Y llegará a alcaldesa, o a más, porque así está el mundo.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Nada ayuda a la definitiva pacificación ni a la final erradicación del terrorismo etarra esa actitud de algunos ante la solicitud de legalización de Sortu como nuevo partido de la izquierda abertzale, cuyos estatutos y cuyas declaraciones públicas cumplen con creces todas las exigencias legales y políticas. La responsabilidad del PP y de sus dirigentes es mayor que la de otros negadores, al tratarse del partido alternativa de gobierno, que debería ser el primer interesado en resolver ese problema para siempre. Decir que si los tribunales legalizan a Sortu la culpa será del Gobierno y que romperían el pacto antiterrorista es una gravísima injusticia y un enorme contrasentido, además de una burla a la capacidad de decisión de los jueces en un asunto que tiene que ser resuelto exclusivamente por las vías jurídicas. Máxime cuando les consta que el Gobierno incluso se está excediendo en prudencia mal entendida en el tema de la condena del pasado, que en todo caso sería una cuestión exclusivamente política, que no puede estar presente en un análisis jurídico estricto, como es de lo que se trata.
Ocasiones hemos tenido en este país para condenar el pasado y no lo hemos hecho, bueno, muchos no lo han hecho. Quienes ahora se empecinan en exigir la condena literal de los crímenes pasados de ETA muchas veces son los mismos que siempre se negaron a condenar los crímenes del terrorismo de la dictadura de Franco, que no se contaron por cientos sino por cientos de miles. A los tales habría que exigirles que primero condenaran el terrorismo franquista en todas sus formas, para poder estar legitimados a condenar otros terrorismos, me refiero, claro, siempre mirando al pasado, porque la obligación de comprometerse a condenar cualquier posible hecho futuro, eso es ineludible. Es evidente que, en este sentido, Ortu cumple perfectamente esa condición política, fuese o no exigible jurídicamente. Pero como dije el otro día, lo que realmente les pasa a muchos es que no quieren el final del terrorismo, porque eso sería el final de sus intereses. Y no digo esto por los dirigentes del PP.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Nada ayuda a la definitiva pacificación ni a la final erradicación del terrorismo etarra esa actitud de algunos ante la solicitud de legalización de Ortu como nuevo partido de la izquierda abertzale, cuyos estatutos y cuyas declaraciones públicas cumplen con creces todas las exigencias legales y políticas. La responsabilidad del PP y de sus dirigentes es mayor que la de otros negadores, al tratarse del partido alternativa de gobierno, que debería ser el primer interesado en resolver ese problema para siempre. Decir que si los tribunales legalizan a Ortu la culpa será del Gobierno y que romperían el pacto antiterrorista es una gravísima injusticia y un enorme contrasentido, además de una burla a la capacidad de decisión de los jueces en un asunto que tiene que ser resuelto exclusivamente por las vías jurídicas. Máxime cuando les consta que el Gobierno incluso se está excediendo en prudencia mal entendida en el tema de la condena del pasado, que en todo caso sería una cuestión exclusivamente política, que no puede estar presente en un análisis jurídico estricto, como es de lo que se trata.
Ocasiones hemos tenido en este país para condenar el pasado y no lo hemos hecho, bueno, muchos no lo han hecho. Quienes ahora se empecinan en exigir la condena literal de los crímenes pasados de ETA muchas veces son los mismos que siempre se negaron a condenar los crímenes del terrorismo de la dictadura de Franco, que no se contaron por cientos sino por cientos de miles. A los tales habría que exigirles que primero condenaran el terrorismo franquista en todas sus formas, para poder estar legitimados a condenar otros terrorismos, me refiero, claro, siempre mirando al pasado, porque la obligación de comprometerse a condenar cualquier posible hecho futuro, eso es ineludible. Es evidente que, en este sentido, Ortu cumple perfectamente esa condición política, fuese o no exigible jurídicamente. Pero como dije el otro día, lo que realmente les pasa a muchos es que no quieren el final del terrorismo, porque eso sería el final de sus intereses. Y no digo esto por los dirigentes del PP.

MADRID, 11 (OTR/PRESS)
Que el candidato socialista a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Tomás Gómez, haya incluido en su lista electoral a Carla Antonelli como apuesta a la diversidad ha disparado las alarmas de aquellos que siempre pecan de intolerantes, a pesar de que ellos van de todo lo contrario.
Algunas actitudes despectivas hacía la transexual obligan a pensar las barreras que pesan sobre las espaldas de algunas personas que se niegan a entender al prójimo, a comprender su lucha por sobrevivir sin parecer un "bicho raro", en definitiva su lucha por ser auténticos.
Si hay una transexual que merezca ser la primera parlamentaria, esa es Carla Antonelli, desde niño, como tantos otros, sufría en silencio la marginación por ser diferente al resto: "Sabía que no era igual a los demás niños y poco a poco logré encajarlo". Esta declaración forma parte de una extensa entrevista que le hice a Carla y que publiqué en la revista "Sexologies" recientemente. Gracias a su incesante lucha consiguió ser la primera persona que cambió su nombre y su sexo en el DNI, fue un logro que obtuvo a base de tenacidad y constante reivindicación de sus derechos: "Me han dado palizas, me han detenido y metido a la fuerza en lecheras y he estado en la cárcel, pero no pienso flagelarme por ello. Si no hubiera sido por eso, hoy no sería la Carla que soy".
Carla nació niño, siendo un adolescente y hasta los 19 años se sometió a tratamientos endocrinológicos y hormonales que la ayudaron a ser lo que es en la actualidad: una mujer transexual. Durante 33 años no se atrevió a pisar su pueblo natal, Güímar (Tenerife), quería evitar el repudio de sus vecinos y no volvió allí hasta que no consiguió transformar su género. Ahora en Gúímar la adoran, la han premiado y ha sido pregonera de las fiestas, sus paisanos la quieren tal y como es.
Durante años Antonelli ha sido una activista política que ha luchado por sacar adelante la "Ley de Transexuales", ha militado a conciencia y aunque se retiró oficialmente en 2007 su voz siempre ha sonado en los medios con el mismo mensaje de solidaridad con los gays, lesbianas y transexuales. Durante todo este tiempo ha alternado conferencias en las que contaba su experiencia con algunos trabajos en teatro y televisión.
Este verano coincidí con Carla en una cena que celebraba una amiga común, la encontré muy relajada, tranquila, pero como siempre con ganas de hacer mil cosas, todo por la causa. Carla ha vuelto a la carga y lo mejor es cuando recuerda que a pesar de la eterna discriminación: "Siempre encuentras a gente que te contempla, te descubre y te quiere tal y como eres". No lo dudes, Carla.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
La aparición en escena de SORTU, partido de nuevo cuño con el que la izquierda abertzale pretende ser legalizada ha supuesto, sin duda, un nuevo escenario que ha suscitado el inevitable debate político. Quien más quien menos se ha posicionado pero la tónica más generalizada es la de mantener una prudente reserva. El hecho de que los portavoces de SORTU y a preguntas de periodistas hayan evitado por todos los medios condenar los asesinatos perpetrados por ETA y hasta donde se ha oído no han pedido a la organización terrorista que deje las armas, justifica con creces todas las reservas imaginables. Cuesta entender que a un proyecto político que se pretende democrático no le moleste, no considere necesario la desaparición de ETA.
El ministerio de Interior ya tiene un buen acopio de documentos e indicios que a no tardar serán trasladados a los tribunales. El recorrido es largo y con seguridad será el Tribunal Constitucional el que finalmente tenga que tomar una decisión. El Gobierno no ha ocultado sus reservas sin por ello dejar de reconocer que hay novedades tales como el rechazo de la violencia, incluida la de ETA. Sin embargo, el Ejecutivo no las tiene toda consigo y aunque las tuviera no tiene margen para no acudir a los Tribunales, En estas circunstancias y en las que se pueden producir se hace más necesario que nunca que el pacto PSOE-PP se mantenga en todos sus términos. Si cualquiera de los dos partidos pretende navegar en solitario, se equivocará. Y lo que es peor, perjudicará a todos. Los discursos socialistas no son idénticos a los escuchados en el Partido Popular, pero en absoluto son incompatibles y desde esas diferencias hay que tejer con más fuerza que nunca un pacto que da tranquilidad a los demócratas e inquieta a los terroristas. Así las cosas se impone que por parte del Gobierno se mantenga una interlocución privilegiada y permanente con el Partido Popular y que el Partido Popular modulara, si las tiene sus sospechas. Y es en este contexto en el que no estaría nada mal un poco de contención parlamentaria. El casi Faisán ya esta en los Tribunales. El juez Ruz, que ha hecho justo lo contrario a lo que hizo Garzón, está investigando los hechos y es seguro que al final el asunto_feo donde los haya_quedará esclarecido. Que el PP en su papel de Oposición haya apretado las tuercas al ministro Rubalcaba es algo que está en el guión. Hasta hace bien poco la bancada socialista se reía y ahora se ríe menos porque el asunto es feo y serio. Pero lo dicho, el asunto ya está en los tribunales que es donde se sitúa el asunto. Una vez que los tribunales hablen tiempo habrá de volver al debate político. En política, el tiempo y la oportunidad son condiciones tan importantes como la iniciativa misma y creo que el tiempo de seguir azuzando a Rubalcaba se ha pasado aunque este pueda volver. No toca ya que el PP insiste día tras día en el caso Faisán y con la misma convicción sostengo que la respuesta a la contumacia del señor Gil Lázaro en ningún caso puede ser la de lanzar que hay a quienes n o les interesa el final del terrorismo. Por ese camino , mal vamos. Y mal vamos si se cae en la tentación de calificar de "obstruccionistas" a los que manifiestan legítimas dudas.
El escenario abierto por la izquierda abertazle no es un escenario cualquiera. No es un tablero sobre el que los demócratas se puedan zaherir a tontas y a locas. Ahora lo que toca es una respuesta clara del estado democrático y es en este contexto que es más serio de lo que algunos creen lo último que nos merecemos los españoles hartos de ETA es que los dos grandes partidos se arañen. Y eso parece que es lo que puede ocurrir.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Que la nueva marca de Batasuna, Sortu, sea o no sea legal dependerá de la decisión que en última instancia adopten los tribunales. Y no será fácil. Porque los estatutos registrados en el Ministerio del Interior parecen cumplir escrupulosamente con las exigencias de la Ley de Partidos, pero la sospecha sobre la sinceridad del paso dado por Batasuna es legítima tras décadas de engaños. La presión sobre quien tiene que decidir se produce en una doble dirección: la de quienes se fían y apremian al registro y legalización de la nueva marca política, y la de quienes sospechan y creen que sería mejor mantener a la nueva formación en una especie de cuarentena a la espera de que los hechos den valor a las palabras. Quienes defienden ambas posturas, legítimas, lo hacen en nombre de la democracia. Y lo que sería deseable es que la decisión que finalmente se resuelva sea respetada incluso por quienes no vean satisfechas sus expectativas.
Es más discutible la postura de quienes sostienen que en el mundo de Batasuna todo sigue igual, que nada ha cambiado. La realidad lo desmiente. Al margen de la situación de derribo que vive ETA, que su antiguo brazo político rechace explícitamente en los estatutos del nuevo partido la violencia de la banda terrorista e imponga a sus futuros candidatos una declaración explícita en ese sentido es una novedad sustancial no contemplada hasta hoy. Que ese rechazo no incluya los asesinatos pasados puede condicionar la confianza que nos inspire el cambio, pero no nos ha de impedir verlo.
Pero además, hay una cosa más que hace que las cosas no sean como ayer. El gobierno y los tribunales disponen hoy de un potente instrumento contra el engaño que no tenían hace cuatro años, cuando se coló una formación como ANV que devino ilegal pero que dejó instalados a sus cargos electos en las instituciones. La reforma de la Ley Electoral, aprobada hace unas semanas por amplísima mayoría en el Congreso, ensancha los plazos para promover la ilegalización de un partido y contempla una figura, la de la incompatibilidad sobrevenida, que permitirá sacar de las instituciones a los cargos elegidos de una formación que sea declarada ilegal a lo largo de la legislatura. Así que puede que Batasuna pretenda engañarnos una vez más, pero si tal situación se produce hoy tendría remedio. Y eso sí que es una novedad.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Desde su constitución como imperio, a partir de la derrota de España en la guerra Hispano América que devino en la depresión de 1898, Estados Unidos ha establecido dos varas de medir los derechos y las libertades. La que aplica a sus ciudadanos y la con la que golpea al resto de la humanidad sobre la que ha ejercido una poderosa influencia.
Desde que Estados Unidos ordenara el asesinato de César Augusto Sandino, héroe de la resistencia antiimperialista en Nicaragua, no ha dudado en apoyar a ningún sátrapa que defendiese sus intereses. Ha sido una constante en el mundo, desde Vietnam hasta Argentina, Brasil o Chile. Y desde luego en el universo musulmán. Su apoyo incondicional a Israel tiene un carácter excepcional, porque a su vez se ha constituido en eje de otros apoyos para fortalecer aquel.
Ha llegado el momento de la explosión de ansias de libertad en el mundo árabe, y la servidumbre de sus sátrapas a Estados Unidos, ya no garantiza su supervivencia. Primero fue Túnez, ahora Egipto y la lista puede incluir en un efecto dominó a países amigos y aliados de Estados Unidos, como Arabia Saudí, Kuwait, Jordania, Marruecos. Estados Unidos ya no es la única potencia mundial. Y esta afirmación no se asienta sobre el optimismo que pueda tener una Unión Europea influyente en la política mundial. La ausencia de liderazgos, la ocupación de la cartera de exteriores de la Unión por la que ha demostrado en la práctica ser euroescéptica Catherine Asthon, y la pasividad de Alemania y Francia, aseguran un decrecimiento de la influencia de Europa en el mundo.
La rebelión en el mundo árabe es imparable. La única duda es los litros de sangre que costará su libertad. Y Estados Unidos, en ausencia del protagonismo de Europa, haría bien en considerar que le merece la pena no sólo quitar el apoyo a sus sátrapas, sino sustituirlo por el apoyo a quienes se rebelan contra ellos.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Doña Elena Salgado, nacida en Orense, estudiante y profesora en Madrid, y diputada por Cantabria, posee un brillante curriculum profesional, ensombrecido por diversos éxtasis nada empíricos, alucinaciones milagrosas y barruntos mágicos, como la visión de los famosos brotes verdes, que van apagando su brillo y esplendor.
No obstante doña Elena no ceja en su empeño de aportar luz a los ayunos en la ciencia económica y, tras sus últimas indagaciones, ha descubierto algo que puede revolucionar la actual situación española. Doña Elena, tras concienzudos análisis y, me imagino, numerosas horas de trabajo dedicadas a la cuestión, y arrebatadas seguramente al merecido descanso personal, ha descubierto que el 40% del paro actual se debe a la irresponsabilidad de los anteriores gobiernos del PP. Es decir, que el malévolo Aznar, con el que aparentemente gozamos del más alto prestigio internacional y más alto grado de bienestar, fue un pillo que quería hundir a la España que parecía que iba a gobernar Rajoy y resultó que gobernó Zapatero, merced a esos cambios de vías que el destino u otros agentes producen.
Este descubrimiento revolucionario, al que todavía no se han aportado las pruebas que doña Elena guarda celosamente para conocimiento general, me imagino que ha causado un alivio generalizado en los casi cinco millones de parados que a primeros de marzo tampoco van a cobrar la nómina, porque no es lo mismo comprobar que apenas alcanzas a pagar el recibo de la luz a causa de no tener trabajo, que sufrir las mismas consecuencias, pero sabiendo que el culpable no es José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de Gobierno desde hace siete años, sino José María Aznar que los fue hace casi lustro y medio. Asimismo, ese 1.300.000 de familias españolas, en las que ningún miembro tiene trabajo, se han quitado un gran peso de encima y el problema de si les embargan el piso en el que viven o qué familiar les presta dinero para sobrevivir, ha pasado a un plano secundario. ¡Gracias, doña Elena!.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
"La economía española está enferma". Lo dice Claudio Boada, presidente de ese fábrica de ideas que es el Circulo de Empresarios. Ni Boada ni el Círculo levantan la voz, pero casi todo lo que dicen está pensado, analizado y debatido. Es decir, casi lo contrario que la mayor parte de las medidas que se toman desde el Gobierno o las autonomías. Que sea una obviedad la afirmación no impide que sea bueno decirlo en voz alta. No hablamos sólo de lo peor, los 4,7 millones de parados, o del pronóstico del BBVA de que este año también crecerá el paro y remataremos al menos con 100.000 desempleados más. No. Boada dio datos y argumentos. Uno de ellos que en 2010 sólo "decrecieron" o tuvieron crecimiento negativo -vaya eufemismo- cuatro países. España es uno de los cuatro.
Para Boada no ha habido reformas sino meras "adaptaciones", retoques descafeinados, y lo que es peor, casi ninguna encaminada a solucionar el principal déficit: crear empleo. Boada tampoco cree que nos vaya a salvar el tirón exterior de nuestras exportaciones, que son insuficientes, o de la locomotora alemana. Teme devaluaciones de otras monedas y un incremento de los precios de las materias primas por las tensiones que se están viviendo en muchas zonas del mundo. Nuestros problemas, dice, son de carácter estructural. Si no hubiera habido una recesión mundial, también habríamos entrado en crisis. Y el derroche del dinero público la ha agravado.
El Presidente del Círculo de Empresarios planteó también un tema fundamental: la calidad de nuestro marco institucional está en permanente deterioro. Aquí legisla todo el mundo y sobre todas las materias. Proliferan los reguladores y estamos en una selva exuberante de normas innecesarias, ineficientes, contradictorias, perjudiciales y costosas. Si a eso se le suma la judicialización de las decisiones y de los conflictos, la seguridad jurídica merma cada día y pone en peligro la inversión y el emprendimiento. Si queremos salir de la crisis, dijo, se necesita un marco sólido, transparente y estable.
La receta: hacer reformas en serio. Generar confianza. A corto plazo, recortes y austeridad del sector público. A medio y largo, simplificación de las Administraciones y una estructura viable de ingresos y gastos. Acceso a la financiación por parte de las empresas, hoy ahogadas. Atención al mercado financiero: algunas Cajas de Ahorro deberían quebrar o desaparecer. Establecer las condiciones favorables para que los emprendedores -no el Estado- creen empleo y riqueza. Flexibilizar el mercado de trabajo y acabar con la dualidad trabajadores temporales-indefinidos mediante un contrato único. Se protege, dijo, mucho a unos trabajadores, y se deja a otros a la intemperie. Todos deberían tener la misma cobertura. Atraer empresas extranjeras. Reformar la educación. El desajuste, dijo, entre la educación que reciben nuestros estudiantes y la demanda de los mercados es absoluta. La enfermedad está diagnosticada. Pero los médicos deben decidir si ponen tiritas al enfermo o le llevan al quirófano.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Ni el Gobierno ni el PSOE han podido y es de suponer que querido disimular su satisfacción ante el anuncio hecho por Batasuna de "rechazar" la violencia de ETA, si es que esta se produce en un futuro. Incluso lo han llegado a calificar de "un paso muy importante", "un triunfo de la democracia" y algunas frases más que denotan unas ganas enormes de que el brazo de ETA esté en las elecciones municipales del próximo mes de mayo. El "campeón" de esta reacción ha vuelto a ser, como no podía ser de otra forma, Zapatero, que no ha realizado ninguna declaración formal al respecto pero si ha hecho una valoración muy positiva a puerta cerrada con sus diputados y senadores, permitiéndose además hacer la "gracieta" de decir que hubiésemos tenido que oír si esto lo hubiera logrado un Gobierno del PP.
Es decir, que el Gobierno de Zapatero y el PSOE piensan que es positivo que la nueva marca de ETA se niegue a condenar todos y cada uno de los 858 asesinatos cometidos por la banda terrorista en sus cincuenta años de existencia. El Gobierno de Zapatero y el PSOE consideran un paso importante que la nueva marca de ETA no pida a esta ni que se disuelva ni que entregue las armas. El Gobierno de Zapatero y el PSOE creen que es un hecho histórico el que transcurridas sólo veinticuatro horas de la presentación en sociedad del nuevo partido etarra, el que actuara como maestro de ceremonias de ese aquelarre, Rufino Etxeberría, hablara en una entrevista radiofónica de "violencia política" en el País Vasco, de la existencia de "presos políticos" en referencia a los terroristas de ETA que están en las cárceles y de "conflicto político" entre Euskadi y el Estado. Si esa es la opinión del Gobierno de Zapatero y del PSOE sobre este movimiento último de ETA es como para echarse a llorar o a temblar o a las dos cosas al mismo tiempo.
Con estos precedentes, uno tiene que ser necesariamente muy pesimista sobre la intensidad y el empeño que va a poner el Gobierno para facilitar a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado las pruebas que posibiliten al Tribunal Supremo en primera instancia y en su caso al Tribunal Constitucional denegar la inscripción de este partido. Porque el Gobierno está queriendo hacer creer a la opinión pública que la decisión última no está en sus manos sino en la de los jueces. Sí, pero no. Los jueces tomarán una decisión en función de las pruebas que les aporte el Ejecutivo.
Si al final ETA vuelve a estar en las instituciones y, además, lo consigue como si aquí no hubiera pasado nada, porque no ha tenido ni que disolverse, ni entregar las armas, ni condenar ninguno de sus crímenes, asistiremos a una derrota en toda regla del Estado de Derecho y a una afrenta a la memoria y a la dignidad de las víctimas del terrorismo. Triste, todo muy triste. Pero eso sí, al presidente Zapatero y al PSOE se les ve muy contentos, ¿por qué?

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Cuando se sienten autocríticos, a lo más que llegan nuestros gobernantes -de cualquier clase- es a reconocer fallos en la política de comunicación. Al final, los responsables de la comunicación tienen la culpa, decía el clásico manual norteamericano, hasta de que los autobuses estén mal aparcados. Aquí, cuando la inseguridad jurídica se pasea, campante, por la conciencia de inversores y consumidores, cuando la confusión reina en el ánimo ciudadano en torno a las reformas de pensiones y laboral, cuando la controversia gira, mendaz, acerca de si los impuestos suben o bajan, sobre si las autonomías están o no autorizadas a lanzar sus bonos para endeudarse, no se puede señalar con el dedo censor meramente a los que tienen que comunicar las buenas o malas nuevas. Ojalá bastase con matar al mensajero. La enfermedad es mucho más profunda.
Acaso, por primera vez, pude ver este miércoles a Zapatero francamente irritado en los pasillos del Congreso, desmintiendo que la autorización al presidente de la Generalitat catalana para endeudarse suponga un agravio comparativo para las demás autonomías. Hay que informarse mejor, vino a decir el presidente a los periodistas que le asediábamos, micrófono en mano. Lo malo es que los desinformados habían sido nueve presidentes de otros tantos gobiernos autonómicos, que habían levantado sus voces airadas después de que, a la salida de su entrevista con Zapatero en La Moncloa, Artur Mas anunciase sus "logros" frente al representante máximo del Ejecutivo central. Los medios de comunicación se habían limitado a reproducir el enfado de esos presidentes.
¿Mero fallo de comunicación, porque, tras Mas, ningún representante gubernamental -se pensó inicialmente en el vicepresidente Chaves, pero luego se abandonó la idea, quizá porque el ex presidente andaluz tenía otras preocupaciones en mente- apareció por el atril? Sin duda, algún portavoz autorizado tendría que haber salido a la palestra para explicar si, en el futuro, las comunidades podrán endeudarse, cosa que, por otro lado, me parece perfectamente posible, si es a cambio de un sólido y creíble compromiso de austeridad en el gasto. Pero nadie salió. Nadie llamó a los gobernantes autonómicos. Se favoreció la confusión, que aún persiste. Como persiste en lo referente al alcance de las reformas laboral y de pensiones, por citar solamente dos casos. Como persiste también en otras tantas parcelas de la vida económica, política, social.
No, el culpable de la sensación general de que la inseguridad jurídica se haya instalado en España no es el secretario de Estado de Comunicación. Ni el portavoz Pérez Rubalcaba, cada día más consumido en sus múltiples papeles. Ni la vicepresidenta económica, Elena Salgado, que ofrece una imagen de mucha mayor solidez y firmeza de la que quieren atribuirle los críticos. Incluso me parece que resultaría equivocado culpar en exclusiva de este marco intangible de inseguridad y confusión a los titubeos y virajes de Zapatero, que ha recorrido, forzado, no poco camino en su doctrina desde el pasado mes de mayo.
Culpar solamente a quien encarna el Gobierno central aquí y ahora, en esta sociedad desvertebrada, sería demasiado fácil. Pero creo que el presidente debe ir mucho más allá en su autocrítica: ha debilitado el papel del conjunto del Gobierno, ha nombrado a algunos responsables de carteras ministeriales claramente inadecuados, ha dicho "sí" a todos los que le planteaban cuestiones incompatibles...
Creo que los españoles reclaman mensajes sólidos, inequívocos, firmes. Aunque sean de "sangre, sudor y lágrimas". No quisiera parecer utópico, pero me parece que la ciudadanía es lo suficientemente madura como para aceptar la necesidad de recortes, restricciones y equilibrios en el Estado de bienestar. Pero, queremos, lógicamente, que quien debe hacerlo imprima una dirección clara y razonable que justifique los sacrificios. Y eso, lamentablemente, no se está haciendo. Cada vez menos.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
El problema del presidente Zapatero y de su Gobierno es la credibilidad. Por decirlo claramente, cada vez les queda menos credibilidad, y la causa es esa política de paso adelante y paso atrás que desconcierta hasta al más benévolo de los ciudadanos. Aprovechando la visita de la canciller alemana Angela Merkel, desde nuestro Gobierno se aseguró con gran pompa que no se iba a permitir a las comunidades autónomas endeudarse ni en un euro más. El anuncio fue bien acogido en vista de que son los organismos internacionales quienes más insisten en la contención del gasto en nuestro país.
Unos días más tarde, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, visita en la Moncloa al presidente Zapatero, y sale con un as en la manga: el Gobierno permitirá a Cataluña emitir deuda. Más allá del comprensible enfado del resto de los gobiernos autonómicos por aquello del agravio comparativo, el problema de fondo, el problema de verdad, es que el Gobierno Zapatero vuelve a aparecer como un Gobierno poco fiable, porque donde dice digo luego dice Diego. Es decir, tenemos un Gobierno que no parece tener una política decidida y clara, un plan que seguir, un criterio. Y eso desconcierta y despierta la desconfianza de los mercados, de los organismos internacionales y, desde luego, de los ciudadanos.
Por si fuera poco, el Gobierno, después de haber asegurado que no iba a permitir que se ampliara el endeudamiento de comunidades como Castilla-La Mancha y Murcia, ahora, ante la protestas de estas, dice que sí, que sí. Y puestos a desdecirse explican que es que con determinadas condiciones las comunidades sí pueden endeudarse, que no es que hayan cambiado de opinión. O sea, el caos.
No es extraño que las encuestas reflejen el hartazgo y la falta de confianza de los ciudadanos respecto a Zapatero con el que es difícil saber a qué atenerse. Son bandazos como este de la deuda de las comunidades autónomas lo que al presidente Zapatero le ha ido minando la credibilidad. Ahora, por más que la vicepresidenta Salgado y el resto del Gobierno, e incluso él mismo, expliquen que donde habían dicho "no" era que "posiblemente", sólo contribuirá a aumentar la ceremonia de la confusión en que se ha convertido la política gubernamental.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
El paso de Rodrigo Rato por el Fondo Monetario Internacional no será de los que deje impronta por su brillante trayectoria. Primero fue su renuncia al cargo de director gerente justificándolo por motivos personales y poco más; ahora el informe demoledor que relata que no se enteraron, o no quisieron enterarse, de la crisis que se avecinaba.
Lo más grave del caso es que ha sido una auditoria interna, elaborada por una oficina del propio FMI, la que ha levantado la liebre de la incapacidad del organismo económico internacional para advertir los riesgos de la crisis. Porque se desoyeron las señales de alerta y se mostraron complacientes con los países ricos.
Hay empleados que hablan, no es descartable que para justificarse, de presiones políticas y autocensura. Lo cierto es que la auditoria ha sacado a la luz un verdadero desastre organizativo y errores tan palmarios como poner de ejemplo de eficacia a la banca de Estados Unidos y a Islandia, cuando los bancos norteamericanos fueron el origen de la contaminación del sistema financiero, con sus bonos basura, e Islandia es un país quebrado.
Ningún otro organismo internacional, y los hay que tienen mucha mejor imagen pública que el FMI, se autoinmolaría con un informe como este. Las economías del Cono Sur, que han vivido los años durísimos del ajuste económico, presionadas fuertemente por este organismo con sede en Washington, contemplan ahora, que se han convertido en "emergentes", como su inquisidor pierde toda credibilidad.
La pregunta es si el sucesor de Rato, el francés Dominique Strauss-Kahn, está lanzando el dardo envenenado y evidenciando la responsabilidad al español para que quede claro de quién son las culpas, o si lo hace para depurar el organismo. Convendría también preguntarse si, además de las razones familiares, Rato ya sabía de este despropósito y fue eso lo que influyó realmente en su repentino deseo de volver a España.
Cuando queda menos de un año y medio para las elecciones generales y los dos candidatos Zapatero y Rajoy no levantan cabeza en las encuestas, el nombre de Rodrigo Rato sigue circulando en bastantes ámbitos de la derecha española. Se piensa que su trayectoria como vicepresidente económico en la etapa Aznar daría solvencia a su candidatura en un momento de incertidumbre económica.
Este informe viene a demostrar que, salvo contados economistas, tachados de "iluminados", nadie fue capaz de advertir la gravedad de la crisis que se venía encima de las economías de medio mundo. Ni siquiera Rodrigo Rato "la perla" económica del PP.

MADRID, 10 (OTR/PRESS)
Por más que a algunos se les llene la boca dando fechas para la boda de la Duquesa de Alba con Alfonso Diez, lo cierto es que los planes de celebrarla en Portugal -no en Dueñas como reiteradamente se ha publicado-, han quedado en agua de borrajas después de la reunión que el aspirante a duque mantuvo con dos de los hijos de la aristócrata -Duque de Huescar y Conde de Salvatierra- en el Palacio de Liria, el pasado 3 de febrero, y a la que asistió la propia duquesa, y los abogados de ambas partes.
Reunión, en la que, por primera vez, se pusieron todas las cartas sobre la mesa, limándose algunos aspectos, como las visitas de Alfonso a Dueñas, que no a Liria, incluso cuando allí estén los hijos, puesto que ese es el deseo de Cayetana. El tema de la boda quedó aparcado para mejor ocasión, lo que en modo alguno quiere decir que esta se vaya a celebrar, ni en mayo, como algunos apuntaban, ni parece que en septiembre, que es para cuando está previsto que se celebre una segunda reunión.
Lo llamativo es que antes de finalizar el encuentro todos los presentes se juramentaron para que nada de lo que allí se había hablado se diera a conocer a los medios de comunicación. Promesa que inmediatamente incumplió el aspirante a duque, a quién le faltó tiempo para contárselo a los periodistas afines, que no de cámara, tal y como contó en "Sálvame" Jaime Peñafiel, con quien Alfonso había mantenido una larga charla la noche anterior.
Otro de los aspectos de este romance son las filtraciones que ha hecho el propio Alfonso Diez, en el sentido de que había firmado ante notario su renuncia a heredar cualquiera de los bienes que le pudieran corresponder cuando fallezca la duquesa. Un gesto simpático, si no fuera porque es una verdad a medias. En primer lugar, cuando vas a un notario a hacer lo que se llama un "Acto de Manifestaciones" (es lo que ha hecho Alfonso), el notario lo admite, el problema es que a la hora de la verdad ese papel es nulo de pleno derecho porque va contra la Ley.
Lo que no cuenta Alfonso es que en caso de contraer matrimonio él heredaría lo que se conoce como la cuota de viudedad, lo que le supondría un buen pellizco del patrimonio de la duquesa que no esté incluido en la Fundación, lo que le permitiría pasar temporadas en algunos de los palacios que tiene la familia de Alba por España, así como heredar alguna de las colecciones de pintura que no forman parte de la Fundación de la Casa de Alba. En fin que el romance no es el cuento de hadas que nos quiere hacer creer Alfonso Diez, que no la duquesa, aunque como es lógico está encantada con el revuelo mediático que se organiza cada vez que abre la boca o pone un pie en la calle.

MADRID, 9 (OTR/PRESS)
Todavía no hace ni una semana que el presidente Rodríguez Zapatero se comprometió, justo con lo contrario de lo que ha puesto en marcha tras su encuentro en Moncloa con el president de la Generalitat Artur Mas, y por dos veces, el control del déficit es la prioridad irrenunciable y absoluta, ni un duro ni una broma con esto, dijo con toda la solemnidad de que es capaz tras la cumbre con la canciller alemana Merkel, y al día siguiente en Bruselas. ¿Todavía es irrenunciable? ¿O lo era? Porque, sin encomendarse - me temo - mas que a sus intereses partidistas, para agotar la Legislatura "como sea", lo que no hace ni una semana no se podía hacer ya si se puede. El corsé de hierro que Zapatero le puso ante Merkel y Bruselas al endeudamiento autonómico, se ha vuelto de chicle al olor de los votos de Más
Sin entrar ni salir en si hay dinero o lo deja de haber ni en tecnicismos sobre si "refinanciarla" aumenta o no la deuda. El problema, en mi opinión, es el fuero, no el huevo. Una vez más. Como en tantas ocasiones anteriores, lo peor para nuestra ya muy maltrecha credibilidad de la última yenka de Zapatero ( ese ahora no/pues ya sí del endeudamiento de las autonomías) es la falta de seriedad y de criterio que transmite dentro y fuera de nuestras fronteras. Falta de credibilidad, hay que añadir, no solo del gobierno ni solo de su presidente, que con ser letal ojalá parase ahí el destrozo, sino de todos y cada uno de nosotros, los españoles, o como se dice ahora, de la "marca España"
No se si se dan cuenta, a veces parece que no. Los gobiernos representan y comprometen a sus países, y les prestigian o les desprestigian; cuando el presidente Rodríguez Zapatero actúa lo hace en nombre de España. Nuestros son "sus" compromisos internacionales. Sin ánimo de ofender sino de describir algo que empieza a ser una constante en las encuestas, como la del CIS. El gran culpable de que el desprestigio de la política corra parejo al de los principales líderes políticos, es el Gobierno. El Gobierno es el mayor de los espejos en los ciudadanos vemos la acción pública. Sintiéndolo infinito, con este constante ir y venir sin causa ni razón a golpe de improvisación y de ocurrencia, sin más miras que seguir en el sillón, "este" presidente del Gobierno, Zapatero, nos desprestigia como país.

MADRID, 9 (OTR/PRESS)
Los bares quedaron expeditos de fumadores, pero las instituciones siguen hasta arriba de botarates, de suerte que ya no procede entrar a una taberna para aspirar aire mefítico: basta con salir de ella. En Madrid, en Barcelona, en Valencia, en efecto, el aire que se respira es casi tan insalubre como la reacción del PP ante el tan anhelado y exigido rechazo de la violencia por parte de Batasuna (no se fía, dice, como si los ciudadanos en general nos fiáramos de ningún partido), pero en la capital se da algo más irrespirable todavía: Alberto Ruiz Gallardón, su alcalde feliz.
Gallardón no es que sea feliz porque no vea la realidad, en este caso la brutal contaminación que enferma a los madrileños, sino porque se cree aún capaz, con su suntuosidad y su palabrería, de conseguir que los demás no la vean. Se ha pasado tanto esa criatura sin recibir por ello el menor reproche electoral sino antes al contrario, que ya, crecido y sobrado hasta el delirio, supone no necesitar la astucia ni la demagogia en su trato con los ciudadanos, sino sólo el camelo puro y duro. Mientras, la gente se asfixia bajo esa boina negra que algún día fue el bello y puro cielo de Madrid, y las urgencias hospitalarias se colapsan más si cabe que de ordinario con los asmáticos que llegan arrastrándose, el tío dice que el aire de la ciudad es magnífico, que da gloria aspirarlo, y que lo que pasa es que la normativa europea al respecto es absurda y disparatada por lo exigente.
Del Ayuntamiento de Madrid cobra, además de Gallardón, una señora, Ana Botella, por su responsabilidad en el área de Medio Ambiente. Esa, por lo menos, no dice ni pío. Espera la lluvia que habrá de baldear un poco el detritus en suspensión, para que la gente, la que haya sobrevivido, se olvide del asunto y de la inanidad gravísima del equipo de gobierno al que pertenece. La gente es olvidadiza, como demuestra el hecho de que les voten siempre. Y en todo caso: de Madrid al cielo.

MADRID, 9 (OTR/PRESS)
Arsénico en papel de celofán. Es una forma de explicar el intento de blanquearse ante la ley por parte de los amigos políticos de ETA. Esos que, según doctrina judicial vigente, forman parte de "una estructura integrada en ETA para hacer más eficaz la acción terrorista". Frente a tan inequívoco pronunciamiento de los más altos tribunales (Supremo, Constitucional y Estrasburgo), no todo puede arreglarse mediante simples retoques encaminados a desprenderse de tan tóxica impregnación.
De modo que al Gobierno no le quedaba otra que remitirse a la Fiscalía General del Estado para promover el consabido incidente de ejecución de sentencia ante el Tribunal Supremo. Eso requiere presentación de pruebas que demuestren que la nueva Batasuna (pretende inscribirse en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior con el nombre de "Sortu"), es la misma que quedó disuelta y fuera de la ley en marzo de 2003 en aplicación de la Ley de Partidos Políticos, la misma que desde junio de 2003 figura en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea.
Se trata de saber si, con estos antecedentes, las novedades formales incluidas en su solicitud de inscripción como nuevo partido legal son suficientes para que los tribunales le permitan concurrir a las elecciones del 22 de mayo. No parece que la complicada arquitectura jurídica que culminó en la ilegalización del brazo político de ETA pueda ser desmontada de la noche a la mañana porque en la misma tacada los dirigentes de Batasuna hagan una mera adaptación formal o verbal de sus estatutos a la letra de la Ley de Partidos Políticos.
No sin un tiempo de prueba con margen para verificar si es sincero el propósito de desmarcarse totalmente de ETA en el futuro. Pero no se desmarcan de lo hecho por ETA en el pasado. Y esa ya es una razón para compartir la opinión del ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno, Pérez Rubalcaba, cuando dice que "la credibilidad de Batasuna está bajo mínimos". De momento, lo único que nos han ofrecido los Iruin, Echevarria, Usabiaga, Barrena, etc., son palabras, dichos, anuncios, intenciones, promesas. Tendrían que superar el contraste con la realidad. Y para eso hace falta tiempo.
No se puede despachar con un benemérito propósito de la enmienda y algunos retoques formales la complicidad de cuarenta años con una banda terrorista cuyo rastro de sangre sigue fresco en el dolor de miles de familias y en la memoria de todos los españoles. Así las cosas, sería un error que el Ministerio tramitase sin más la inscripción. No va a ocurrir. Y es una buena noticia, aunque sólo sea por mantener el consenso entre las direcciones oficiales de las dos grandes fuerzas políticas del sistema para acabar con ETA y sus amigos.

MADRID, 9 (OTR/PRESS)
Zapatero está llevando al PSOE al matadero. Dentro de cien días habrá elecciones y las encuestas vaticinan los peores resultados para este partido desde que vivimos en democracia. La última decisión -autorizar a la "Generalitat" de Cataluña (Artur Mas) a emitir deuda y seguir endeudándose para intentar salir del agujero que dejó el "tripartito" de Montilla-, ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de algunos barones regionales socialistas. José María Barreda, presidente de Castilla-La Mancha, está que echa las muelas. Y no le falta razón porque se autoriza a Barcelona lo que se lo niega a Murcia o a Toledo.
Los comicios autonómicos y municipales se están configurando como un plebiscito sobre la gobernación de Zapatero. El personal está cabreado con él. Nunca antes un dirigente político dio pie con sus decisiones contradictorias, a tanta irritación. Y, no sólo entre las filas de la oposición, que será lo propio; también entre los suyos. Los más críticos con Zapatero, critican, también, a José Blanco, ministro y vicesecretario del partido. Irritados con el líder que pierde pie y ven que les lleva al desastre, se culpan ahora por haberles permitido desvigorizar el debate político en el seno del PSOE y por dejar que Blanco y Pajín (anterior secretaria de organización) transformaran el partido en una organización al servicio, no de unas ideas -como lo fue en tiempos de Felipe y de Guerra- sino única y exclusivamente a disposición de la ambición de poder del secretario general. Han consentido que todo girara entorno a la marca "ZP", y mientras dicha marca ganaba elecciones, los amagos de crítica eran sofocados por los aplausos y el culto a la personalidad del líder. Un dirigente que así que han llegado las vacas flacas y las dificultades se ha ido desinflando día a día. Ven que el Gobierno que preside le está haciendo el trabajo sucio a la derecha que viene y se desesperan.
Algunos, los más críticos, empiezan a dejarse oír; otros callan. Es tiempo de hacer las listas electorales y Ferraz todavía manda mucho. Analizan las encuestas; observan que sus electores tradicionales les dan la espalda y se llevan las manos a la cabeza porque mayo está a la vuelta de la esquina, ven que Zapatero les lleva al matadero y no saben qué hacer porque Rubalcaba, tampoco parece que sea la solución para ganar las elecciones generales.

MADRID, 9 (OTR/PRESS)
Lo que más me llama la atención de la última encuesta del CIS no es que dé diez puntos de ventaja al PP sobre el PSOE, ni tampoco me sorprende que los ciudadanos suspendan al presidente Zapatero. Lo realmente llamativo es que Mariano Rajoy esté incluso por debajo de Zapatero en la valoración de los ciudadanos.
Creo que es la primera vez en nuestra historia reciente que un partido que puede ganar las elecciones tiene como líder a alguien que despierta tan escaso entusiasmo. De manera que se puede dar la paradoja de que el PP gane las elecciones, incluso por goleada, pero que, sin embargo, los ciudadanos no sientan gran aprecio ni tengan gran opinión del que puede ser presidente de Gobierno.
La verdad es que la encuesta del CIS, que no tiene trampa ni cartón, o por lo menos no está tan mediatizada por intereses partidistas, deja en mal lugar tanto a Zapatero como a Rajoy. Los ciudadanos no están satisfechos de ninguno de los dos, pero ya digo que en el caso de Zapatero se entiende, puesto que es quien tiene la responsabilidad de gobernar, y los ciudadanos no le perdonan su mala gestión de la crisis económica que padecemos. Pero ¿por qué no gusta Rajoy? ¿Por qué no despierta entusiasmo o siquiera cierta ilusión?
Mariano Rajoy es un hombre de trato educado, un parlamentario discreto, un político que en su haber no tiene grandes meteduras de pata pero que si preguntamos en la calle tampoco nadie sabría hablarnos de sus aciertos. En definitiva, no tiene esa capacidad de liderazgo, ese tirón popular, esa capacidad de generar confianza que suelen tener los líderes políticos. Eso no significa que no pueda ser buen gobernante, pero al día de hoy está claro que los ciudadanos van a votar al PP más por el deseo de que desaparezca Zapatero que por el convencimiento de que Rajoy tiene las cualidades necesarias para liderar nuestro país.
La encuesta del CIS no deja lugar a dudas sobre el desafecto que los ciudadanos sienten por el uno y por el otro, por eso sorprende el empecinamiento de los partidos, amen de los protagonistas, por no ofrecer la oportunidad de que ocupen sus puestos otros políticos capaces de generar esa confianza.
En el caso de Rajoy va a hacer buena la máxima de que resistir es vencer. Está claro que Mariano Rajoy lleva dos legislaturas esperando su momento, pero en este tiempo no ha logrado conquistar a los electores, ni siquiera los que le van a votar. Pero ha resistido, ha sabido hacerse con el santo y seña de su partido, y está en disposición de convertirse en presidente porque, según las encuestas, su partido puede ganar las elecciones.
En cuanto a Zapatero, hay quien asegura que el presidente hay días en que parece dispuesto a continuar peleando, a no tirar la toalla y repetir como candidato. Cree que la firma del pacto de las pensiones, o la visita de Merkel, le han dado fuelle. No termina de creerse que está solo en el escenario, que se han apagado los aplausos, que en realidad hace tiempo que el público se marchó por más que se empeñe en no permitir que los tramoyistas bajen el telón. La encuesta del CIS es toda una lección.

MADRID, 9 (OTR/PRESS)
Vaya por delante que la tercera acepción del Diccionario de la Real Academia de la Lengua de "indeseable" es "indigno de ser deseado". Por lo tanto a la hora de adjudicar a José Luis Rodríguez Zapatero y a Mariano Rajoy el adjetivo de "indeseables", no va referido en absoluto a su falta de dignidad sino al rechazo que provocan en quienes les valoran. Es por tanto un dato objetivo y no una apreciación ética o moral.
Y ocurre que los dos principales políticos españoles, quienes están al frente de los dos grandes partidos, repiten una y otra vez esa consideración que les aplican la inmensa mayoría de los ciudadanos que no desean ni a Rajoy al frente del partido conservador ni a José Luis Rodríguez Zapatero al frente del PSOE.
Aplicando el surrealismo al análisis político -en la mejor tradición de Apollinaire, Buñuel o Dalí- estaríamos ante un tigre volador y un murciélago con rostro humano. Las opciones que se nos van a dar a los españoles es una vez más en elegir entre lo malo y lo peor, por lo que el razonamiento generalizado de la elección del voto es más una proposición negativa que el entusiasmo por un proyecto. Los votantes del PP terminarán votando para impedir que siga el PSOE en el poder y los votantes socialistas que finalmente acepten ir a votar a su partido natural lo harán para impedir a toda costa que salga vencedor Mariano Rajoy.
Vistas así las cosas, la pregunta inteligente imposible de esquivar es como estas organizaciones políticas no hacen caso del sentir de los españoles si lo que desean es cautivar sus voluntades. La respuesta es mucho más sencilla de lo que parece. Los líderes políticos tienen secuestrada la democracia en una situación de monopolio o duopolio en donde a los españoles no se les deja elegir más que lo que restringidamente se les ofrece. El riesgo es enorme porque esta política de aduanas fronterizas con restricción de ofertas es imposible en un mundo globalizado en el que todo es susceptible de ser conocido. Y este estatus quo de apropiación de la democracia no puede durar mucho más tiempo: la salida es el populismo o la insurrección. Y creo que falta poco más de un cuarto de hora para que los ciudadanos asalten de nuevo La Bastilla. En sentido figurado, claro; sin guillotinas de metal.

MADRID, 8 (OTR/PRESS)
Los hijos de Batasuna quieren ser legales, presentarse a las elecciones, ocupar cargos en los ayuntamientos, manejar fondos públicos, evitar el bloqueo económico, obtener el estatus de ciudadano predilecto. Para ello han dicho, después de un profundo debate y un sacrificio terrible, que están dispuestos a condenar la violencia "futura", sea de algún grupo alborotador que la práctica o sea del Estado, que ya saben ustedes que se pasa los días y las horas torturando a ancianas, niños y pobres demócratas. Y hay que estar alborozados porque es "un cambio significativo" en la conducta y en las declaraciones de los amigos de ETA, la peor lacra que ha sufrido de España desde hace más de cuarenta años. ¿Basta con eso? Hay muchos ciudadanos españoles que se temen lo peor.
Dos cosas no se deberían olvidar. Si algo ha funcionado contra ETA ha sido el acuerdo casi sin fisuras entre PP y PSOE, con el respaldo casi unánime de todos los ciudadanos. Ese pacto ha propiciado la eficaz acción policial y el respaldo internacional, ha arrinconado a ETA, la ha descapitalizado y deslegitimado, la ha eliminado, casi totalmente, de la vida pública y, sobre todo, le ha quitado cualquier esperanza de que por la vía del asesinato o de la violencia iba a conseguir algo. ETA ha perdido definitivamente la guerra aunque aún pueda ganar alguna batalla. Sólo la unidad de los demócratas, sin fisuras, sin resquicios, puede garantizar el final definitivo del terrorismo en España. No puede haber un paso atrás. Ni uno. La línea está clara: o son ETA o están contra ETA. Que lo prueben y que exijan el abandono de las armas. Y casi estaremos dispuestos a aceptar su compañía.
Pero hay otra segunda cuestión clave. Para hablar de generosidad y de perdón hay que hablar antes de justicia. Y de perdón a las víctimas. Reitero lo dicho en otras ocasiones: no basta con condenar la violencia sin denunciar a los asesinos. En esta tragedia que ha costado la vida a casi mil españoles y daños físicos o psíquicos a muchos miles más, que ha expulsado de su tierra a cientos de miles de vascos y que ha impedido la libertad y la democracia plena en esos territorios, hay que exigir algo más: que los asesinos pidan perdón público a las víctimas.
El terrorismo acabará cuando los asesinos devuelvan el protagonismo a las víctimas, cuando éstas reciban la compensación moral que merecen por lo que han sufrido. Las víctimas, lo decía Antonio Beristain, nunca han respondido a la violencia con violencia, pero ni ellas ni nosotros podemos permitir que se consagre la impunidad. No habrá "normalidad" ni justicia ni paz si los asesinos no piden perdón público a las víctimas. El precio sigue siendo el mismo: perdón a las víctimas y entrega de las armas.

MADRID, 8 (OTR/PRESS)
No me puedo creer esas negaciones de la evidencia de algunas de las reacciones ante la presentación de los estatutos de Sortu, el partido que pretende fletar la izquierda abertzale para normalizar de una vez su propia existencia, la política de Euskadi y, por ende, de España entera. El contenido de los mencionados estatutos cumple de sobra todos los requisitos legales para cualquier partido, y en las explicaciones de Rufi Etxeberria incluso hay sobreabundancia de declaraciones políticas que dejan resueltos todos los cabos que jurídicamente alguien pudiera atisbar. El propio texto de los estatutos rechaza cuatro veces la violencia de ETA de forma literal, pese a que jurídicamente eso era innecesario. En lo único que puedo estar de acuerdo con los críticos es en que la muy escasa credibilidad acumulada por esa gente a lo largo del tiempo permite albergar dudas sobre su sinceridad, que deberán ser despejadas definitivamente, como ocurre con todo en esta vida, por la práctica cotidiana. La sinceridad democrática hay que estar acreditándola de forma permanente por todos.
La extrema derecha presiona sobre el PP y éste presiona sobre el Gobierno para poner trabas a la legalización, y el Gobierno se ve compelido a actuar con una prudencia extrema y excesiva. Todo ello perfectamente inútil, aunque convenga quizá para mayor tranquilidad de algunos. Porque los tribunales no van a tener resquicio alguno para negar esa legalización. Sucede que en algunas mentes se produce una situación calificable de dramática, pues en realidad no desean ni el final del terrorismo, ni la plena normalización de la vida política, ni el desmarque abertzale respecto de ETA, porque se les termina la razón de su propia existencia. No se dan cuenta de que lo que está ocurriendo puede conducir rápidamente a la paz definitiva y a la definitiva normalización. La democracia española tiene que cerrar su ciclo, después de décadas de angustiosa espera. El compromiso de la izquierda aberztale del reconocimiento y reparación de todas las víctimas del terrorismo debe ahuyentar la última duda.

MADRID, 8 (OTR/PRESS)
Las sacrosantas encuestas le dan un disgusto por semana al PSOE. Las encargadas por sectores privados y las públicas. Parece una tendencia difícil de evitar: "una vez que la dichosa curva se cae -me decía un dirigente socialista- ya no hay manera de levantarla". Y, así, el CIS certificaba este martes lo que han dicho otros sondeos aparecidos en medios de comunicación. ¿Efecto Rubalcaba? Me parece que ya se ha diluido. ¿Pasos positivos hacia el fin de la pesadilla ETA? Creo que los ciudadanos ya no confían y, en todo caso, el terrorismo está más o menos amortizado como problema para los españoles. Nada, ni siquiera una leve mejoría en la situación de ese ejército de parados -lo que tampoco me parece que vaya a ser posible a corto plazo-, podrá impedir el batacazo.
Y no es que Zapatero lo haga mejor o peor, que pienso que se ha equivocado en bastantes cosas y más aún a la hora de comunicarlas a la opinión pública: es que el péndulo indica cambio. Cambio es la palabra, es lo que la gente, harta de parches, quiere y lo que parece que va a propiciar dentro de ya no muchos meses.
Así que para mí, harto como estoy ya de que las encuestas me digan más o menos lo mismo cada semana, lo importante es cómo van a gestionar los maquinistas de ese cambio la situación futura: tengo para mí que Rajoy, ahora relativamente bendecido en las encuestas, tendrá que gobernar no con los nacionalistas, sino, de alguna manera imaginativa -muy imaginativa-, con los socialistas. Al tiempo me remito.

MADRID, 8 (OTR/PRESS)
Ya estamos con la misma cantinela de siempre cuando se acercan las elecciones. Los lobos se disfrazan de corderos para utilizar el dinero y las infraestructuras que les ofrece una democracia y un Estado de derecho en el que no creen. ¿Por qué tenemos que creer ahora que se han arrepentido? ¿Por qué tenemos que dar por bueno que su nuevo partido, ese que han presentado en pequeñas dosis está dispuesto a condenar a sus hermanos de ETA? Dicen que rechazan la violencia o la amenaza en cualquier forma, incluidas las que pudiera practicar ETA, pero ni piden perdón por el holocausto causado ni exigen a ETA que abandone las armas. Sólo mirando el historial delictivo de quienes actuaron de maestros de ceremonia y de muchos de los asistentes te recorre un escalofrío por el cuerpo, y si miras sus manos siguen manchadas de sangre.
Afirman los bienpensantes que en los estatutos de la nueva formación se dicen cosas impensables hace algún tiempo, incluso algún periódico ha llegado a titular en portada que "Batasuna rompe con ETA", confundiendo los deseos, de cualquier demócrata, con la realidad, pero yo desconfío. Nos han engañado muchas veces y no alcanzo a entender por qué ¡de repente! los malos quieren convertirse en buenos al olor y al calor electoral. Ellos tienen prisa, pero nosotros no tenemos ninguna. Por eso, no estaría de más que estuvieran una temporadita en cuarentena para demostrar su firme voluntad de conversión. Desconfío de estos conversos del último minuto que se abrazan a una nueva fe, pero no renuncian del todo a sus viejos métodos de siempre por lo que pueda pasar. Otra cosa muy diferente hubiera sido, si en el mismo acto de presentación de este nuevo señuelo se hubieran dirigido a sus hermanos de sangre para que digan ya sin más dilación dónde y cuándo entregan las armas. Si el proceso hubiera sido al revés, si ETA diera el paso definitivo y hubiera dicho adiós a las armas, nuestras sospechas podrían disiparse bajo el velo de la esperanza. Pero no ha sido así. ¿Por qué esta vez tenemos que pensar que va ser distinto que las trece ocasiones anteriores en las que bajo distintas siglas y argucias ETA se ha sentado en las instituciones?
Está claro que la última palabra sobre la legalización la tendrán los jueces, pero en esto como en casi todo la voluntad política cuenta y mucho. PSOE y PP se han puesto de acuerdo, muy recientemente, para evitar que los lobos se cuelen en los ayuntamientos escondidos bajo una piel de cordero y esa unidad hay que preservarla del ruido ambiente para no repetir los errores del pasado. Desconfío de los conversos y después de tantos años de sangre y dolor sólo nos valen los hechos, no vaya a ser que al final seamos nosotros quienes padezcamos en propia piel el silencio de los corderos.

MADRID, 8 (OTR/PRESS)
Llegó, pidió y consiguió. La visita de médico de Artur Mas a Madrid ha sido muy provechosa. Para Cataluña. En dos horas convenció a Zapatero para que el Gobierno autorice a la "Generalitat" a emitir más de 2.000 millones de euros en deuda. Montilla (PSC) y sus socios de la ERC dejaron la caja con más telarañas que dinero. De ahí que Oriol Pujol (el "hereu" en situación de espera) anunciara que no había dinero ni para pagar las nóminas de los funcionarios. Más diplomático, Mas, desde el atril de La Moncloa, habló de dinero para poder hacer frente a las "tensiones de caja". Lo ha conseguido.
Rodríguez Zapatero necesita a CiU para sacar adelante sus últimas reformas. Entre ella la que recorta las pensiones al ampliar la edad de jubilación y el período de cálculo. Mas (también Urkullu del PNV) tiene barra libre en La Moncloa. Puede pedir lo que quiera. Incluso un concierto fiscal aunque este tipo de privilegio de reminiscencias decimonónicas, en la Constitución, está acotado precisamente para los vascos. Dada la debilidad parlamentaria del PSOE, Mas ha conseguido en tan solo dos horas todo lo que Zapatero le había negado a los gobiernos autonómicos de Murcia y Castilla-La Mancha y al ayuntamiento de Madrid. Por eso, tanto Barreda (Toledo) como el alcalde Ruíz Gallardón están que trinan. Y con razón. La arbitrariedad es manifiesta. Una vez más, Zapatero hace honor a su fama de político veleta y los nacionalistas periféricos se aprovechan.
Gracias a una Ley Electoral que con las mitad o incluso con un tercio de los votos permite a los partidos nacionalistas obtener el doble o el triple de diputados que IU o UPyD (que presentan listas en toda España), los partidos nacionalistas tienen en sus manos la llave de la gobernación del país. Es una paradoja, por no hablar de sarcasmo, dado que el PNV, siempre y Convergencia en los últimos tiempos proclaman abiertamente sus aspiraciones independentista. Bastaría con modificar la mencionada ley para que situaciones de dependencia política tan contrarias al interés general dejaran de producirse. A Zapatero, necesitado como está de oxígeno parlamentario para completar la legislatura, Mas le ha sacado lo que ha querido y anuncia que quiere más. Habría que cambiar la mencionada ley para evitar situaciones de privilegio que otros no tienen. Cambiar la ley para que se cumpla el mandato constitucional (Art 14) que dice que todos los españoles somos iguales ante la ley.

MADRID, 8 (OTR/PRESS)
Un día al año los alcaldes de las grandes capitales se hacen una foto subidos en una bici (los más osados recorren un tramo de un parque), luego se bajan y retornan al coche oficial del que salieron, eso sí tras escuchar los aplausos del coro de pelotas que ha asistido a tan emotivo acto.
Debido a un pertinaz anticiclón tanto Madrid como Barcelona viven estos días bajo una boina tóxica cuyo principal origen son los tubos de escape de los vehículos (también afectan las calefacciones). La contaminación manda más que un alcalde porque contra ella no se toman medidas, tan sólo recomendaciones que tienen escaso valor. Tanto en Barcelona como en Madrid las autoridades pertinentes han dejado pasar la ocasión de hacerse una foto en el transporte público. Una foto que tendría mayor interés en Madrid, ciudad en la que se da la mayor densidad de vehículo oficial por habitante de España (y vaya usted a saber si de Europa también). Aquello de dar ejemplo tiene un límite: el coche oficial; hasta ahí podíamos llegar. Ni ministros, ni concejales, ni diputados, ni directores generales de las distintas administraciones, son capaces de apearse del "burro" aunque sea en días de alta contaminación atmosférica. Y si hace falta cambiar el medidor de contaminación de sitio, se hace, tal cual denuncia Rosa Aguilar que ha hecho Gallardón en Madrid.
La autoridad sanitaria le puede prohibir a usted que no fume pero, en cambio, es incapaz de prohibir a la Administración que rueden sus coches en días de alta contaminación atmosférica. Estoy convencido de que ni regalando el abono transporte conseguiremos ver a ministros y diputados en el metro. Una vez más, se comprueba que el ecologismo es una de las banderas que se enarbolan, y se guardan, según convenga la situación. Véase ahora lo mucho que les importa a los alcaldes de las grandes capitales la salud de sus ciudadanos.
Vistos desde fuera, desde cualquier punto alejado treinta kilómetros de las grandes urbes urbanas es para pellizcarse y no creerselo. Ahí dentro, bajo la boina negra, conviven unos cuantos ciudadanos en la niebla, tal cual fueran criaturas de una selva motorizada digna de estudio por parte de la antropóloga Diane Fossey. Ciudadanos a los que se les exige un comportamiento ejemplar, pero a los que se les niega el derecho a respirar en condiciones. Paradoja del milenio: hemos hecho ciudades espléndidas que tienen un único inconveniente: son inhabitables.
Eso sí, cuándo pase la caravana oficial con el coche oscuro y los escoltas con sirena, se ruega que se eche usted a un lado. Gracias por su colaboración.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
La mayoría de las sociedades, aunque no lo sepan, están llenas de prejuicios. Ser víctima del prejuicio es algo incómodo, y que te impele a sentirte alejado de la sociedad a la que perteneces. Los prejuicios son muy variados y los hay políticos, religiosos, sexuales y nacionalistas. No hace mucho, una persona a la que creía de criterio amplio, mostró un asombro casi cercano al desmayo cuando se enteró de que yo había fichado por la COPE. Me pareció tan absurdo su espanto, que le expliqué que no había sido secuestrado por nadie, y que había sido un acto volitivo y en el ejercicio pleno de mis facultades mentales, como me imagino que actúan los que fichan por la SER o por Onda Cero, y que yo no me veía en el trance de quedarme patidifuso si él me hubiera comunicado que colaboraba en El País o en La Razón.
Carla Antonelli ha sido invitada a formar parte de la candidatura de la lista municipal que el PSOE presentará al ayuntamiento de Madrid, y sus propios compañeros de partido ya han mostrado sus prejuicios resaltando que Carla es transexual, subrayando que tal condición es una garantía de lo mucho que se va a ocupar Carla de los problemas de gays, lesbianas y transexuales. El argumento es tan peregrino como si el PP fichara al académico Antonio Mingote y, como se nos ha quedado algo sordo, el PP insistiera en que el fichaje del genial humorista garantizaría una mejor comprensión con el problema de los sordos. Es más, su jefe de lista, el de Carla, dice que esto contribuye a la normalización de la realidad, lo que resulta tan peyorativo, como si incorporara a las listas a un economista cojo y resaltara que eso le va a acercar a los colectivos con alguna discapacidad física.
El prejuicio se envisca, se oculta, y surge, cuando menos se le espera, incluso en la boca de aquellos que dicen que lo combaten.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
Soy muy consciente de cuánto dolor, qué inmensa preocupación y qué tamaño de resentimientos provoca la posibilidad de que un conjunto de individuos que hasta ayer apoyaban a ETA -quién sabe si aún, en el fondo y pese a las descalificaciones a la banda...- concurra a las ya casi inminentes elecciones municipales y autonómicas. No siento, claro está, la menor simpatía por nadie que en algún momento de su vida haya respaldado o no haya condenado el derramamiento de sangre, la extorsión, el secuestro, la privación de las libertades y derechos de uno o más ciudadanos, las víctimas de esos delincuentes. Todo esto lo han hecho ETA directamente e, indirectamente, algunos de quienes apoyaron esos métodos que ahora dicen rechazar.
Pero eso es una cosa y el Estado de derecho es otra. Y pienso que lo primero es defender el Estado de Derecho por encima de cualquier otra consideración. Ni se puede tratar de manera distinta a un partido compuesto por gente que se encuentra actualmente dentro de la ley y no está inhabilitada para ejercer sus derechos ciudadanos ni se puede negar la legalización a una formación simplemente porque alberguemos sospechas más o menos justificadas acerca de su proceder futuro. Si el nuevo partido mal llamado "abertzale" -que significa "patriota"-- cumple los requisitos exigidos por las leyes, nada podrá impedir que sea tratado como los demás: ¿cómo justificar legalmente, por ejemplo, esa "cuarentena" que algunos sugieren que se imponga a la nueva formación para evitar que concurra en esta convocatoria?
No, no creo -no quiero creer que lo haga de manera oculta, por mucho que lo repita alguien de tanta entereza moral como Jaime Mayor Oreja_que el Gobierno esté negociando de alguna forma con la banda del horror y del terror. Más bien tiendo a pensar que ETA está dando pasos unilaterales hacia su fin, acuciada por su propia debilidad. Ojalá no me equivoque. Y, en este contexto, cualquier irregularidad jurídica que hiciese que ese mundo más o menos simpatizante con la banda volviese al victimismo y a las acusaciones contra el Estado, sería, creo, catastrófica. Pienso que, aunque sea con la nariz tapada, hay que probar, confiando en la madurez de los votantes. Precisamente porque los del lado de acá, que somos casi todos, no jugamos con las cartas marcadas, como tantas veces han hecho ellos.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
Otra vez buenas palabras en el nuevo intento de la llamada izquierda abertzale para poder estar presente en la próximas elecciones. Y otra vez la división entre los partidos democráticos sobre si se deben o no aprobar sus pretensiones. Tanto el PNV como IU apuestan por el sí mientras que el PP se opone claramente y el PSOE... el PSOE aun no se sabe porque mientras Patxi López parecía inclinarse más a que la nueva Batasuna se pudiera integrar en el juego democrático desde ya mismo, a los de Ferraz parecía que les parecía poco el proyecto anunciado y que se presentará para legalización esta misma semana.
Y siento repetir el verbo "parecer" tantas veces para referirme al PSOE en este asunto pero es que a la hora de escribir esta columna, no tengo muy claro cual es la posición del partido en el poder. Y eso no es bueno.
Ya sé que quien debe dilucidar en último extremo es el poder Judicial, pero nadie se le escapa la importancia y la influencia de las opiniones del Legislativo y, más aun, del Ejecutivo en un asunto tan delicado. Y lo cierto es que lo anunciado por la nueva Batasuna está medido y hábilmente diseñado para pasar el filtro de la Ley de Partidos. Pero oyendo lo que ellos mismos han dicho y escuchando la opinión de la gente, uno tiene la sensación de que no se va de buena fe, que es más de los mismo, que en esta ocasión se lo han trabajado más pero que detrás de las palabras no existe realmente ese sentimiento que todos esperamos y exigimos. Lo que han dicho puede ser técnicamente perfecto, pero algo falla. Y lo malo es que los tribunales sólo pueden juzgar hechos y si unos estatutos cumplen las condiciones para ser inscritos, pues tendrán que ser aceptados. Pero también es verdad que los jueces sólo pueden aplicar la Ley interpretándola. Y a mí hay algo, sólo son tres palabras, que chirrían de una forma especial. Cuando se refiere la izquierda abertzale a la condena de la violencia dicen textualmente: "Y eso incluye la violencia de ETA, si la hubiera, en cualquiera de sus manifestaciones".
Y es ahí, en ese "si la hubiere" donde se me complica a mi la buena intención del posible partido. ¿Por qué no condenan la violencia de ETA en el pasado? ¿Por qué no hay ni una palabra sobra las víctimas? ¿Por qué sino en esa condena de la violencia "se incluye" la de ETA? ¿Acaso se entiende como violencia la legitima defensa de la libertad de la seguridad del estado? Estamos en el mismo fondo de siempre pero mejor redactado para pasar el examen. Y el ultimo punto que me parece importante: ¿Cómo que "si la hubiere"? Es que la hay, la violencia existe aunque no haya atentados y existirá siempre mientras ETA siga viva aunque redacte comunicados de alto el fuego. La violencia se deriva de la sola existencia de una banda terrorista a la que los verdaderos demócratas condenamos haya o no haya muertos ahora mismo y a la que repudiamos no sólo por su presente sino por su pasado.
Es ahí donde a mí se me cae el andamiaje de esta nueva estrategia de Batasuna y es ahí donde convendría fijar la mirada para creer o desconfiar de lo que no dejan de ser presuntas buenas intenciones de unos ciudadanos que durante años han justificado lo injustificable y que, de pronto, en unos pocos días se han vuelto casi del revés. Personalmente, no entro por ese aro. Ojala me equivoque y el tiempo me quite la razón, lo deseo fervientemente.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
Resulta que llevan treinta y cuatro años sin condenar ninguno de los 857 asesinatos y los miles de heridos causados por ETA; resulta que llevan treinta y cuatro años dando cobertura política, social, cultural y mediática a la banda terrorista; resulta que llevan treinta y cuatro años siendo los "matones" de muchos pueblos, plazas y rincones del País Vasco y Navarra, donde ser de la izquierda abertzale era tener patente de corso para amedrantar, acosar y amenazar a los que no compartían sus "postulados" ideológicos. Y después de este tiempo, en el que han vivido en la comodidad social de ser los "primos de zumosol", ahora quieren ser demócratas y que se les permita presentarse a las elecciones municipales del próximo 22 de mayo.
Como gran aportación ética y moral en el acto de presentación de esta nueva marca política celebrado este lunes en el Palacio Euskalduna de Bilbao, uno de sus dirigentes, Rufino Etxeberría, ha dicho que el nuevo partido se opondrá al uso de la violencia y de las amenazas, "incluyendo las de ETA si la hubiera en cualquiera de sus manifestaciones", como si en estos años hubieran existido otros generadores de violencia distintos a la banda terrorista.
Algunos venimos sosteniendo hace tiempo que la gran "prueba del nueve" para el Gobierno de Zapatero-Rubalcaba es impedir con todos los instrumentos del Estado de Derecho que ETA esté presente en las elecciones municipales de mayo. Y no vale el argumento esgrimido desde esferas gubernamentales que la decisión final la tendrá que tomar los jueces. Eso formalmente es así, pero a los jueces hay que darles todas las pruebas que existen de que Batasuna, hoy por hoy, sigue siendo igual a ETA y que si han hecho este mínimo amago de "desmarque" es por razones de pura estrategia política ya que necesitan mas que el comer seguir estando a partir del 22 de mayo en un buen número de Ayuntamientos del País Vasco y de Navarra, como por cierto están en cuarenta y tres de ellos bajo las siglas ANV, porque a este Gobierno no le ha dado la gana echarlos de los mismos.
El pasado sábado, miles de personas salieron a la calle en Madrid acompañando a las víctimas del terrorismo que habían convocado una manifestación bajo el lema "no mas mentiras, no mas treguas trampa". El sentimiento dominante en quienes han sufrido directamente el zarpazo terrorista es que este Gobierno puede estar teniendo la tentación de ceder y de permitir esa presencia de ETA en las instituciones. La memoria de las víctimas y la dignidad de nuestro Estado de Derecho deben ser dos razones muy de peso para que eso no sea así. Y mientras tanto, que estos conversos de la izquierda abertzale hagan méritos durante un cierto tiempo para demostrar que sus efluvios democráticos no son producto de un movimiento táctico para tocar poder y dinero.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
En la antigüedad los Reyes otorgaban títulos nobiliarios por hechos de armas y ahora por ganar un Mundial de fútbol. No hay color. Si ha de mantenerse la casta, la que responde al nombre de "aristocracia", es preferible este baño de realidad. Nada tan saludable como la irrupción de la realidad en la realeza. Quienes estuvimos encantados con la entrada de doña Leticia Ortiz en la Familia Real también lo estamos ahora con los títulos nobiliarios concedidos por el Rey don Juan Carlos a un entrenador de fútbol, un empresario, un escritor y un ex presidente del Tribunal Constitucional.
Por la estirpe griega de la palabra "aristocracia" sabemos que se trata del gobierno de unos cuantos, frente al "demos" que nos remite al gobierno de todos. Por suerte esa acepción original del gobierno de unos cuantos, que contiene la primera palabra, ha decaído. Me temo, por cierto, que la acepción original de la segunda, la del gobierno del pueblo, ha decaído también, pero esa es otra historia.
Según los registros obrantes en la Casa Real y en el Ministerio de Justicia a finales de 2009, en España están vigentes 2.974 títulos nobiliarios, distribuidos entre 2.205 personas. Esa es la casta de unos cuantos privilegiados, también conocida por el sobrenombre de la "nobleza", aquella que compartía el poder con el Clero en la Edad Media, hasta que los del Tercer Estado irrumpieron en la Francia ilustrada.
Una casta que ahora, según algunos, entre los que me cuento, se ve enriquecida, o empobrecida, según los adictos a la Monarquía y sus obsoletos códigos dinásticos, con el Marquesado de Del Bosque que la Corona acaba de otorgar al entrenador de la selección española de fútbol. Un plebeyo en la Corte de don Juan Carlos. Algo difícilmente aceptable para la memoria secular de esa especie de club -no de fútbol, precisamente-, donde siempre estuvo reservadísimo el derecho de admisión.
En relación al marquesado a Vicente del Bosque se dice en nuestra nobleza de cercanías que es como tratar de "democratizar a la baja" a la aristocracia española. La redundancia de la observación no le resta lucidez. Pues claro que se trata de eso, aunque me temo que quien lo formula de ese modo, apostando por "democratizar al alza", está echando de menos el discreto encanto de los rituales palaciegos, los privilegios de una clase social o, en el peor de los casos, aquella anomalía histórica que bautizaron como "despotismo ilustrado".
Afortunadamente son otros tiempos. Y los que han torcido el gesto por el marquesado otorgado a Vicente del Bosque, o a Vargas Llosa, deberían recordar que la muy tradicional Monarquía británica también ha otorgado títulos nobiliarios al futbolista Beckham, el cantante Elton John o al actor Sean Connery.

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
Lo ha dejado dicho Felipe González en la SER, en una estupenda entrevista que le ha hecho Carles Francino: Zapatero está quemado por su gestión de la crisis y Rajoy está quemado por su gestión de la nada.
Uno podría pensar que gestionar la nada no desgasta, pero sí, sobre todo cuando como ha sido el caso de Rajoy una joven le pregunta en un plató de televisión qué piensa hacer para combatir el paro juvenil y el líder del PP balbucea una respuesta porque al parecer no entiende sus propios papeles.
Sin embargo, a pesar de haberse convertido en un experto en la gestión de la nada, las encuestas auguran que Mariano Rajoy tiene todas las posibilidades de ganar las próximas elecciones. Y el suyo será un triunfo no basado en el entusiasmo que evidentemente no despierta sino en el hartazgo de los ciudadanos hacia el presidente Zapatero, hartazgo que ya es un clamor.
Creía Zapatero que haciéndose una foto con los líderes sindicales y el nuevo jefe de la patronal para celebrar el acuerdo sobre las pensiones le iba a suponer un buen rédito, pero se ha encontrado, según las encuestas, con que, mayoritariamente, los ciudadanos no están a favor de esa nueva ley sobre pensiones que en resumen consiste en trabajar más años y cobrar menos pensión.
En política, la última palabra no está dicha hasta que se abren las urnas, de manera que de aquí a las elecciones puede pasar de todo, pero la experiencia dicta que Zapatero lo tiene casi imposible para convencer a la sociedad de que le den otra oportunidad.
Sin duda, gestionar la nada desgasta, pero gestionar rematadamente mal la crisis, como lo ha hecho Zapatero, desgasta más. Así, Rajoy tiene todas las papeletas para llegar a la Moncloa sin despertar ningún entusiasmo, y sólo por el deseo de los ciudadanos de quitarse de encima a Zapatero. En realidad parece que los ciudadanos piensan que gestionar la nada no hace tanto daño como gestionar mal la crisis, que eso sí que ha tenido consecuencias directas sobre la sociedad.
Por lo pronto, los augurios de las encuestas no dejan lugar a dudas: ni siquiera los votantes socialistas están dispuestos a depositar su voto en favor de Zapatero. Para un político debe de resultar dura esta realidad palpable sobre el rechazo que produce en la sociedad.
A estas alturas, por más que el presidente se empeñe en convencernos que hace lo que debe de hacer, que los sacrificios que nos pide llevan aparejado el suyo, no parece que la opinión pública se vaya a conmover.
La verdad es que en el horizonte no hay consuelo, tendremos que elegir entre un mal gestor de la crisis o un gestor de la nada, salvo que el PSOE decida librarse de Zapatero y lanzar otro candidato a la arena. Claro que siempre hay otras opciones a la hora de votar, que no todo es PSOE o PP, ahí está Izquierda Unida o el partido de Rosa Díez a nivel estatal. Pero aún falta para las generales, mientras tanto seguiremos agarrándonos fuerte a la barandilla mientras navegamos entre los que gestionan la crisis y los que gestionan la nada. ¡Menudo panorama!

MADRID, 7 (OTR/PRESS)
Si las manifestaciones callejeras promovidas hace unos años por Francisco José Alcaráz y el sector más talibán del PP remitían al pasado, la del sábado último, protagonizada por los mismos, fue un "flash back" del pasado del pasado. Sin embargo, ocurrió en el presente, aunque para quienes manipulan en su beneficio político, profanándolo, el dolor indesmayable de las víctimas del terrorismo de ETA, todo es pasado, incluido el futuro que parecen desear para los españoles.
Precisamente cuando la sociedad empieza a sacudirse la pesadilla de una ETA que da sus últimas boqueadas, cuando el País Vasco estrena un optimismo impensable en las últimas décadas, cuando se siente próximo el fin del tenebroso tiempo de los secuestros, los bombas-lapa, las extorsiones, la ley del silencio, la distorsión política y el tiro en la nuca, reaparecen los Alcaráz, Iturgaiz, Oreja, San Gil, Aguirre y compañía enarbolando, contumaces y cenizos, el cartelón de la "tregua trampa". Será esa tregua, ciertamente, todo lo tramposa que se quiere, máxime cuando de pistoleros sin escrúpulos puede esperarse y suponerse cualquier villanía, pero el desprecio de sus efectos tangibles, la ausencia de crímenes, no deja de tener, asimismo, delito.
Capitaneando la manifestación del sábado, que reunió ésta vez a unos pocos miles de personas porque los "flash back" y las analepsis sufren, como todo en la vida, su desgaste, iban los que se postulan como alternativa de inmediato futuro. Banderas franquistas no faltaban, pero tampoco el discurso infame de siempre, el que presenta al presidente del gobierno y a ETA como cómplices y miembros de una diabólica sociedad de apoyos mutuos. Será que no se pueden decir cosas de Zapatero, de su inanidad, de su impericia, de su bajada de pantalones ante los poderes fácticos y los mercados, como para usar de la mentira, de la calumnia, como única arma política. Mal pinta, tan pasadísimo, el futuro.

MADRID, 06 (OTR/PRESS)
En Egipto ha muerto ya un periodista, uno más de las decenas de informadores que morirán este año en el ejercicio de su profesión para que los ciudadanos del mundo sepan lo que pasa en los lugares más conflictivos. La lista de periodistas españoles que han dejado su vida en conflictos es larga y aún está abierta la dura batalla por castigar a quién mató a José Couso. Aunque está cambiando mucho el periodismo y alguien podría pensar que basta el periodismo ciudadano -como en Egipto o en Túnez-, informar no puede ser un hobby. Sin periodistas cualificados e independientes no hay información de calidad.
Pero no sólo es la vida lo que se juegan. En esta España de hoy hay cientos de periodistas a punto de perder su puesto de trabajo. Varias empresas van a despedir o lo están haciendo ya, a cientos de periodistas, en muchos casos los mejores, los más cualificados. Dicen que es un intento de no echar el cierre, aunque sea a costa de bajar los niveles de calidad de los medios hasta límites intolerables. La precariedad laboral y los sueldos cada vez más bajos amenazan la credibilidad de una profesión básica para el control de la calidad de la democracia.
También hay vendettas contra periodistas. El último caso es de Ramón Ferrando, un veterano y sólido periodista del diario Levante, que ha cometido la osadía de filmar a un grupo de funcionarios de la Ciudad de la Justicia de Valencia que llegaban a primera hora de la mañana, fichaban y se iban a su casa. Son, al parecer entre 50 y 80 de un total de 1.400. Pero en lugar de que se abriera una investigación para acabar con el fraude, sonrojar a esa minoría que deja en mal lugar a todo el colectivo y depurar responsabilidades, en la Ciudad de la Justicia y en la Fiscalía valenciana han estado colgados durante días carteles y pasquines con la foto del periodista, "para que sepas quién es. Viene mucho por aquí". Sonrojante, si no fuera un atentado a la libertad de información.
Es cierto que hay cada vez más medios que mezclan información y opinión y otros que la convierten en espectáculo. No todo es así. Nos acaba de dejar una espléndida periodista de agencia, Susana Olmo, que trabajó para buscar la noticia, contrastarla y ofrecerla a los ciudadanos. Hay muchos más ejemplos de un periodismo de verdad que no debe morir nunca. Enrique Meneses es un joven periodista de 80 años, que amarrado al oxígeno y con el cuerpo marcado por las operaciones y la quimio, no renuncia a enseñar desde su blog todo lo que ha aprendido hace años en Cuba, en Egipto o en Serbia. Gervasio Sánchez, sin renunciar al periodismo diario, está llevando su compromiso de siempre su trabajo de años, "Desparecidos", por media España y medio mundo. Si sufre el periodismo, sufre la libertad y entra en riesgo la democracia.

MADRID, 06 (OTR/PRESS)
Dicen que en el entorno de la lucha antiterrorista están asombrados de la velocidad a la que se está moviendo Batasuna para adaptarse a la ley a tiempo de concurrir a las elecciones de mayo. Que han perdido la esperanza. La unidad del PSOE y el PP contra ETA: que pese a todo - y pese a algunos - resiste en Euskadi y en el resto de España, parece haber acabado de convencer al "mundo de ETA" de que esta vez la democracia no va a abrirles portillo ni gatera por los que colarse de nuevo en el sistema. O ETA desaparece o ellos abominan del terrorismo. Tras décadas de creer en los reyes magos de la treguas trampa o al menos de actuar políticamente hablando como si se lo creyeran, el PSOE y el PP, los dos partidos de gobierno de nuestro país, parece - parece - que han dicho, ¡basta!
Es lo que hay. Lentejas. Consciente de que fuera del pesebre y del altavoz de las instituciones democráticas no son nada y corren peligro de extinción por inanición económica y de influencia social, volver a las instituciones se ha convertido en el corre que te pillo hacia las urnas de mayo para Batasuna. Llegar a tiempo a las próximas elecciones es la prioridad del nuevo partido de la ilegalizada Batasuna. ¿Dulce o truco? ¿Colará si no cumple al milímetro la ley de Partidos, incluido condenar a ETA? La sospecha de muchísimos ciudadanos y especialmente de las víctimas de ETA de que podríamos estar ante una nueva trampa yo creo que esta archijustificada, pero, oigas al Gobierno o a la oposición, todo indica que esta vez no están por dejar que "se cuelen", y el Fiscal General del Estado, a diferencia de los tiempos de "El Proceso", ya no habla de "mancharse la toga con el polvo del camino"... ¡gracias a Dios!
La nueva advocación de Batasuna aun esta por legalizar, y sobre el requisito decisivo de si condenarán expresamente a ETA lo único que se ha filtrado es que podrían incluir en sus estatutos el "rechazo" a violencia de ETA aunque solo a la que pudiera producirse de ahora en adelante, si volviesen a matar, no a las muertes ya consumadas. No se si sería suficiente, los Tribunales, dirán, pero desde el punto de vista político, la idea del dirigente del PP vasco Antonio Basagoiti de someter a una "cuarentena" a la "nueva" Batasuna sigue ganando adeptos. El domingo, el ministro de la presidencia y destacado dirigente del PSE, Ramón Jáuregui, aseguró que esto "no se va a resolver con una declaración jurídica más o menos hábil" y tendrán que demostrar su ruptura con ETA "con el paso del tiempo". En un Estado de Derecho cualquier partido que cumpla la ley debe poder pasar por las urnas sin más, vale; pero hablamos de ETA. Batasuna es ETA. El recelo, está más que justificado, y toda cautela es poca. Evitar nuevas burlas de la ley y nuevos escarnios a las víctimas, es "lo que toca".

MADRID, 06 (OTR/PRESS)
Todo parece indicar, y no solo en las encuestas, que el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba sería el candidato socialista que acortaría más distancia frente a Mariano Rajoy. Pero una cosa es acortar y otra ganar. De eso (casi) nadie habla por ahora en el PSOE, lo que de momento acota al debate a una derrota más o menos dulce frente al PP. ¿Es eso definitivo? En política (casi) nada es definitivo, de manera que en un año pueden pasar muchas cosas. Como dice "El País", diario próximo a la candidatura de Rubalcaba, si con Zapatero la ventaja del PP sobre el PSOE es de más de 14 puntos, con el vicepresidente esa ventaja se reduce a solo cuatro puntos. Y esa diferencia sería salvable en el tiempo que queda hasta las generales de 2012; máxime con una buena campaña electoral. Amortizado Zapatero, lo que es evidente es que el PSOE depende más que el PP de un candidato capaz de movilizar al electorado, entre otras razones porque el del PP ya lo está, mientras que el del PSOE hay que recuperarlo para la causa.
Más allá de los análisis políticos basados en las encuestas y en los apoyos mediáticos, que sin duda favorecen a Rubalcaba, hay otros dos frentes que condicionan la candidatura del PSOE: el sistema de elección y el contexto económico. Como no está descartado que haya primarias, sino más bien todo lo contrario, hay que considerar que cuando esto pasa en el PSOE las bases no siempre dicen lo mismo que sus jefes y los medios amigos de sus jefes: tenemos casos recientes, como el de Tomás Gómez, y otros más lejanos como el de Borrell. E incluso alguno entre ambos extremos, como el del propio Zapatero, que ganó contra pronóstico.
Supongamos, en todo caso, que no habrá sorpresas y que esta vez las bases apoyan a Rubalcaba. Aún así, tampoco es desdeñable la importancia e influencia del contexto económico, que seguirá siendo malo, al menos en términos de empleo. Para superar esta adversidad, el PSOE precisaría convencer a su electorado de que con el PP todo será aún peor, que ya es decir, y que ahora que ya se hicieron los duros recortes ordenados por Merkel las cosas irán a mejor. Es posible que el mago Rubalcaba le de la vuelta a las cosas, puede que incluso le de mil vueltas a Rajoy, pero fácil no es.

MADRID, 06 (OTR/PRESS)
Comprendo que lo que los herederos de Batasuna nos van a plantear esta semana es un dilema, pero es lo que le corresponde a un Estado de derecho: ¿asumir el riesgo? O más bien ¿interponer por principio el veto para que los herederos de los protetarras, que ya so no sé si lo son tanto, puedan o no presentarse a las próximas elecciones municipales de mayo? Me parece que el dilema ha de resolverse ya, misma semana, y yo no quisiera hurtar mi parecer al respecto.
He sufrido, como tantos de mis compañeros, la presión de ETA. Incluso creo que han arruinado en algo algunos buenos años de mi vida. Pero me parece que no es el momento de andar sacando credenciales de lucha por la libertad frente al fascismo terrorista; es algo tarde para eso y otros tienen muchos más títulos. He tenido que seguir, profesional y personalmente, los avatares de los cachorros del horror y del terror: me involucraba personal, familiar y profesionalmente. No les debo sino pesadillas, amenazas indirectas, indignaciones. A otros, ya lo sé, los del horror les deben mucho más.
Pero tengo la sensación de que estamos abriendo un nuevo capítulo. Aunque nos cueste convencernos de ello. El mundo de los de las pistolas, la violencia, la sinrazón, se ha acabado. Así de simple. Resulta absurdo refugiarse en la historia, tremenda; o en las víctimas. Sería intolerable aferrarse a nuestras pesadillas con estos malnacidos, tremendo episodio de cuarenta años, para no dar fin a este capítulo negro en la Historia de España (sí, de España).
Se lo voy a decir a usted claro y alto: puede que el corazón me sangre y el cerebro me tiemble ante este riesgo, pero yo les dejaría presentarse a las elecciones municipales. Quiero ver cuántos les votan, y qué hacen ellos para que les voten. No sé si estarán camuflados bajo las impotentes cifras de Eusko Alkartasuna --menuda degeneración desde sus orígenes--, quién sabe si bajo qué nombre supuesto; a mí, a estas alturas, lo que me importa es saber si reniegan de los locos de las pistolas, los explosivos, los secuestros y la falta de libertades. Si lo hacen, sea bajo la fórmula que sea, que se presenten y que los electores decidan si les dan su confianza. Allá ellos; yo no se la daría, pero no quiero ser el juzgador de la nueva situación. Y tengo interés en saber si, en una sociedad moderna, evolucionada, como la de Euskadi, estos tipos tienen aún algún porvenir. Si lo tienen, Dios les, nos, ampare.
Lo que desde luego no quiero es que nadie me responsabilice después de no haberlo intentado; para volver a lo de antes siempre estamos a tiempo. Porque "ellos", estos tipos lamentables, no nos van a ganar nunca y usted y yo lo sabemos perfectamente. Dejémosles intentarlo: es su última oportunidad. Y la nuestra.

MADRID, 05 (OTR/PRESS)
España está a punto de cargarse sus cajas de ahorros con una alegría impresionante, sin reparar demasiado ni en su contribución al bienestar social y cultural ni, menos aún, en su contribución al desarrollo territorial. La fiebre privatizadora se lo lleva casi todo por delante, salvo en Cataluña y Euskadi, y la operación se sitúa en el contexto de otras grandes reformas, como la laboral o la de las pensiones, diseñadas por la Unión Europea, bajo indicaciones de la canciller alemana Angela Merkel. Esta acaba de pasar revista a los deberes del presidente Zapatero, con pocos reparos y nuevas exigencias, pero sin olvidarse de preguntar por los fondos necesarios para sanear las cajas de ahorros. Un observador pudiera pensar que Merkel es una ultraliberal al servicio de la banca que quiere poner fin a la banca social. Nada más lejos de la realidad, al menos si se analiza lo que sucede en su país.
El exitoso capitalismo de Alemania, capaz de exportar Mercedes y BMW a todo el mundo, está basado en la banca industrial, y el desarrollo de su territorio, densamente poblado e industrializado, está muy ligado a su banca regional y a sus cajas de ahorros. Alemania tiene un modelo de desarrollo ligado al compromiso industrial de su sistema financiero, que es compatible con un elevado gasto social, mucho mayor que el de España, cuyo soporte está en el pago de más impuestos y en el esfuerzo de sus trabajadores, no solo altamente cualificados, sino también productivos y responsables. Por si fuera poco, Alemania es un estado federal que ha sido capaz de integrar a la Alemania pobre, la del Este, y que sigue contribuyendo a la cohesión económica y social del conjunto del país líder de Europa.
Saltan, pues, a la vista la cantidad de disparates que se dicen a veces en España cuando se cuestiona el Estado de bienestar por parte de sectores neoliberales y conservadores. Aquí se confunde la esencia de las cosas con su deficiente gestión. ¿Alguien le ha escuchado decir a un político alemán que el problema de su crisis está en los länder? ¿Se le ocurrió a alguien en Alemania cargarse sus cajas de ahorros? Allí es justo lo contrario: fortalecen su estado federal y comprometen dinero público para sus landesbanken, los bancos regionales públicos en que se agrupan las cajas. En dos años, nada menos que casi medio billón de euros. ¿Cuál es la clave? Entre otras, que en Alemania existen cerca de 450 cajas de ahorros locales y de tamaño pequeño, cuyo objetivo no es especular para amasar beneficios, sino prestar un buen servicio financiero a la economía productiva de su zona.

MADRID, 05 (OTR/PRESS)
Pendientes de Egipto, atentos a Angela Merkel, el calendario corre de manera inexcrutable. El tiempo pasa para todos y en todos los ámbitos de la vida. En política, el tiempo es uno de esos intangibles que hay que saber manejar con extremado acierto pero cuando de elecciones se trata, el tiempo deja de tener misterio porque se convierte en plazo insalvable. Por ello, mañana, en Bilbao, la izquierda abertzale; es decir, la ilegalizada Batasuna, va a presentar los estatutos con los que pretende poder acudir a los próximos comicios.
El evento ha suscitado curiosidad hasta el punto, según cuentan las crónicas, que han tenido que aumentar el aforo provisto. El PNV ha decidido enviar lo que denominan "representación de cortesía", mientras que PSE, PP y UPyD han declinado la invitación. Que nadie dude que serán unos estatutos formalmente rigurosos pero para su legalización Batasuna deberá superar más requisitos que los que caben en un papel. Y ellos lo saben. Los dirigentes de Batasuna actúan y se manifiestan como si ETA hubiera acabado, como si hubiera dicho su adiós a las armas. Dan por cerrado un eterno ciclo de violencia y pretenden que todos los demás hagan lo mismo. Que todos_Gobierno, jueces y ciudadanos_den por zanjado el tiempo de la violencia, como si este tiempo, de verdad, se hubiera acabado. Piden un acto de fe, una apuesta por un proceso que ,hasta el momento, ETA abre y cierra según le convenga.
Si el ministro de Interior ha afirmado que las víctimas tienen derecho a no creer en la actitud de firmeza del Gobierno frente a ETA , parece obvio que todos los demás tengan, tengamos, el derecho a poner muy en tela de juicio ese nuevo tiempo en el que ETA , al parecer, no existe. Un nuevo tiempo en el que se recrea la idea de que ETA es pasado.
El calendario apremia a la izquierda abertzale porque las elecciones están a la vuelta de la esquina y hay que llegar a tiempo a los plazos legalmente previstos. Llegados a este punto y partiendo del hecho de que la izquierda abertzale, efectivamente, quiere estar presente en las instituciones y si ese nuevo tiempo es tan cierto como tratan de hacernos ver, cabe preguntarse por que dar tantas vueltas a la noria y no ir al grano. Por un lado, la izquierda abertzale está a tiempo de abjurar de ETA aunque sobre sus espaldas pese siempre el largo tiempo de silencio connivente con las atrocidades de la organización terrorista. Por otro, ETA podría decir que se acabó, que ahí están las armas y los zulos. Si nada de esto ocurre y se cae en la tentación de pensar que estamos en un tiempo nuevo, es probable que volvamos, sin darnos cuenta, a los viejos tiempos.
Un apunte final: para ETA es secundario que Batasuna sea o no legalizada. Si lo son, se atribuirán el mérito y si se les mantiene en la ilegalidad, será el Gobierno quien quiere "dinamitar el proceso" por lo que volverán a "la vanguardia". Ya todos nos conocemos.

MADRID, 05 (OTR/PRESS)
Soplan de nuevo malos vientos para el restaurado romance entre Zapatero y los sindicatos. Las declaraciones del presidente del Gobierno, tras el Consejo Europeo del viernes, de total apoyo al plan de competitividad de Merkel, pueden reabrir la herida que acababa de cerrarse con el pacto social y económico, firmado, con gran pompa y a bombo y platillo, esta semana en Moncloa.
La razón es muy sencilla: el famoso plan de la canciller alemana, que cada vez se perfila más como la canciller europea, incluye entre sus medidas estrella el ligar los salarios a la productividad. Zapatero que, en Madrid y delante de los sindicatos, había manifestado que los convenios colectivos en España fijaban la subida de las retribuciones en función del IPC, en Bruselas se mostró más "comprensivo" con el nuevo modelo.
Ya tenemos otra vez el lío montado. Los sindicatos no van a tragar con esta intromisión en la negociación de los convenios, tema este de la máxima importancia y que restaría o dejaría casi sin función su papel como agentes sociales.
Es significativo que, ante esta nueva vuelta de tuerca de la jefa de gobierno alemana, los mayores apoyos a su propuesta vinieran de los países del sur de Europa, los que peor lo están pasando con la crisis y los más necesitados del famoso fondo de rescate. Porque, todo hay que decirlo, la canciller liga la aprobación de este plan de competitividad en la cumbre de marzo de la UE como contrapartida a la ampliación del fondo. Además con el apoyo de Sarkozy.
Es cierto que somos unos de los países de la UE con un nivel de productividad más bajo- no así de horas trabajadas- y que el cambio de fórmula, a la hora de fijar el baremo para la subida de las retribuciones, podría hacer crecer la productividad. Pero ¿por qué no se hizo en tiempos de bonanza? ¿Por qué cuando las empresas gozaban de saneadas cuentas solo incrementaron los "bonux" de sus cuadros directivos y siguieron subiendo los salarios del resto de los trabajadores de acuerdo con el IPC, entonces muy controlado?
El rechazo indignado de belgas y austriacos no parece suficiente para tumbar una idea muy querida para el "frente" franco-alemán y sobre todo para la "locomotora" (aunque deberíamos empezar a llamarla "apisonadora") germana. Por tanto, y teniendo en cuenta la vocación que por los recortes ha asumido Zapatero de un tiempo a esta parte, lo siguiente va a ser el plan de Angela Merkel con todos los ajustes y sacrificios que supone. Esperemos que Rajoy, en esta ocasión y sin que sirva de precedente, se sume sin rechistar. Porque le están haciendo el trabajo sucio sin que el tenga que mover un solo dedo.

MADRID, 05 (OTR/PRESS)
La Unión Europea fue hasta hace poco un proceso de cesión de soberanías nacionales y de homologación de situaciones socioeconómicas distintas realizado sin empujar a nadie. Había poderes fácticos, pero se ejercían con delicadeza y formulaciones de complicidad con casi todos los miembros de la Unión. Y España jugó un papel decisivo codo con codo con Helmun Khol y François Miterrand.
Y en esto llegó una nueva generación de no líderes. Angela Mérkel cogió el mando de una Alemania sin complejos ni responsabilidades añadidas para dominar la Unión Europea, cambiado la convicción por la imposición. El Reino Unido sigue con un euroescepticismo latente con tendencia al autismo: la prueba que es la comisaría Asthon siempre parece que está en las rebajas de Harrods. Ausente de la primera línea de la diplomacia mundial, consciente, tal vez que el Foreign Office tiene su propia representación exterior.
Los países con problemas serios como Portugal, España y Grecia han abdicado de cualquier competencia en sus leyes socioeconómicas. Esperan los dictados de Alemania para hacer sus deberes con premura. Pero las homologaciones son por arriba. La diferencia de salarios mínimos de derecho y de hecho son hasta casi tres veces mayores que España en el caso de Luxemburgo y el doble en Francia.
Si se quiere ligar salarios a competitividad y a beneficios empresariales, no sería mala idea tomar nota de los datos de los quince últimos años en las evoluciones salariales por la parte de debajo de la tabla y de los beneficios empresariales.
Zapatero y el PSOE se han convertido en colaboracionistas incondicionales de las políticas de Berlín y París. El Gobierno socialistas español no pinta nada en la Unión Europea sino es para obedecer. Dos daños de incalculables proporciones: unos directos, para los más débiles que se ven sometidos a las dinámicas de las economías más consolidadas con pocas defensas socioeconómicas. Y otros daños colaterales: lo que era un sueño amenaza con convertirse en una pesadilla. La Unión Europea se escenifica como una suerte de colonización de España en la que los amos de la Metrópoli nos visitan para ver cómo hacemos los deberes. Y los sindicatos, para sobrevivir, ponen la firma donde se les ha marcado el papel con una cruz.

MADRID, 05 (OTR/PRESS)
De acuerdo: estamos, aún, en el momento de contar los hechos, más que en el de analizarlos. Pero sería bastante miope no percibir que, a cuenta de lo que está ocurriendo en el norte de Africa, el papel de gendarme mundial de los Estados Unidos está modificándose. Y resultaría muy superficial no constatar que los "motores" de la Unión Europea han decidido, en cambio, redefinir el estado de cosas en la vieja Europa, conscientes de que así ya no se puede seguir. Yo diría, así, que concluye una semana en la que todo decidió empezar a cambiar. Lo único es que nadie parece saber exactamente hacia dónde.
De manera que estábamos aquí, en España, anudados al debate acerca de si la señora Merkel venía a echarnos la regañina acerca de los deberes que nos quedan por cumplir o a felicitarnos por los ya hechos, cuando, en realidad, en lo que la potente canciller alemana anda es en cambiar las estructuras sobre las que, mal o bien, se ha venido asentando la UE. Que, nos guste o no, hay que tomarse en serio el nuevo papel del euro y hay que caminar hacia una armonización fiscal de todos los países que comparten la moneda europea... y de los que no la comparten también, vamos. Y que eso lo van a hacer Francia y Alemania y a los demás nos toca jugar un papel periférico.
Europa tiene andares de paquidermo en política exterior -bien que lo ha demostrado con los estallidos en las casi vecinas Túnez y Egipto_y síntomas de elefante en cacharrería cuando aborda una economía común. Ignoro si la sintonía entre Merkel y Sarkozy es tan buena como dicen, pero parecen querer acabar al menos con la segunda anomalía, ya que nada dicen de la primera. No hay reacciones perceptibles ante las singularidades de la "era Obama", ni decisiones de liderazgo ante las revueltas en El Cairo, detenciones de periodistas occidentales incluidas. Nada. Pero la economía manda, y el desorden monetario internacional hace imposible mantener diecisiete comportamientos económicos diferentes bajo una falsa envoltura de unidad.
Así, viendo el deambulante caminar europeo, creo que no se puede culpar con excesivo rigor al Gobierno español por parecer -que lo parece_ciego, mudo y sordo ante el clamor de cambio en el mundo. Simplemente, si faltan analistas para el diagnóstico certero de lo que ocurre en el interior, donde no pocas mudanzas nos llegan por la fuerza de los hechos, ¿cómo esperar grandes obras de pensamiento ante el huracán que agita el sistema en el que el mundo se sustentaba hasta la tardía fecha de 2010?
Confiemos, en fin, en que al menos seamos capaces de barrer el suelo casero. Donde, desde el fin de un cierto "statu quo" económico hasta los cambios en el funcionamiento autonómico, pasando por un nuevo esquema en la lucha antiterrorista, son muchos los temas que se agitan y reclaman soluciones, grandes ideas y no menos grandes pactos. Siempre quiero ser optimista y pensar que nuestros representantes ya están en ello. Pero ¿están, estamos, en ello?

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
El presidente Zapatero está recibiendo todos los apoyos sustanciales a las reformas decididas por el Gobierno y al gran pacto social suscrito con los representantes de empresarios y trabajadores. Esos apoyos vienen encabezados por Van Rompuy, que es el presidente institucional de la UE, y por la canciller Merkel y el presidente Sarkozy, que son los tres personajes clave de Europa. Frau Merkel vino con sus principales ministros y todo fueron elogios aunque también anunciando que siempre habrá exigencias que cumplir. Si los famosos mercados vuelven a encender la chispa de la duda, quedará más claro que nunca que se trata de movimientos especulativos e interesados que poco o nada tienen que ver con la realidad de la marcha de las economías. Lo cierto es que, desde la firma del acuerdo de las pensiones, la situación política y de credibilidad del Gobierno de Zapatero ha ganado muchos puntos, ha ahuyentado muchos riesgos y ha desautorizado las posiciones catastrofistas dentro y fuera de España con respecto a nuestro país.
Yo comprendo que esto que digo puede ser decepcionante para aquellos grupos o personas que han hecho de ese catastrofismo el sostén de sus ansias especuladoras o de sus aspiraciones políticas. Para ellos lo ideal sería el hundimiento, aunque parezca mentira y aunque eso trajera consigo el descrédito absoluto como país y, por tanto, incluso la inutilidad de su insaciable sed de poder. Lo normal sería que, a partir de ahora, las encuestas fueran acortando distancias entre el PP y el PSOE, pues además no existe ninguna justificación seria para que el partido de Rajoy se mantenga con esas diferencias. Quizá les hubiera resultado mejor a la larga haber pactado desde el comienzo de la crisis con el Gobierno y con el resto de las fuerzas políticas y sociales, como tantas veces se les ha pedido. A partir de ahora, entraría en el terreno de lo ridículo y esperpéntico seguir derrochando esa contumacia descalificadora que les ha venido caracterizando.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Una gran parte de la carga informativa de la reciente visita de la canciller alemana ha recaído sobre aspectos colaterales o no estrictamente relacionados con la agenda bilateral. El más aparatoso, en clave doméstica, ha sido el que trataba de poner de manifiesto la relación de las dos magnitudes tan heterogéneas como las personales de Merkel y Zapatero, sometidas a odiosas comparaciones. Odiosas para Zapatero, se entiende, por ser la que es el que sale perdiendo en la comparación.
Sectores políticos y mediáticos vinculados a la derecha más desinhibida habían presentado la visita de Merkel como la de quien viaja a un protectorado dejado de la mano de Dios o, mejor dicho, dejado en las manos de un gobernante tan inconsistente como Zapatero. Ese era el coro de vísperas.
En un diario madrileño se hizo un remedo gráfico de "La Rendición de Breda", el famoso cuadro de Velázquez, en el que se cambiaban los papeles y el flamenco derrotado que se rendía ante Ambrosio de Spínola (Merkel, en el dibujo del diario) era el Zapatero cautivo y desarmado que el PP festejó hace quince días en Sevilla.
Otro periódico, asimismo alineado con las tesis del PP, advertía desde su primera página a Angela Merkel para que no se dejase engañar por Zapatero, como si el presidente del Gobierno de España fuese una especie de trilero preparado para hacerle el truco del almendruco a la implacable dama. Y, en general, tanto la parte política como la parte mediática de nuestro Tea Party de cercanías calentó el viaje con permanentes alusiones a las broncas que Merkel le tenía destinadas a Zapatero, al que, por supuesto, venía a examinar.
Sin embargo, todo eso salió al revés para esos persistentes creadores de climas artificiales en torno a un Zapatero castigadísimo en las encuestas. La canciller no tuvo ningún empacho en elogiar las reformas que esta acometiendo el Gobierno español y felicitó a su presidente por el reciente acuerdo económico y social firmado con patronal y sindicatos. "Lo digo con toda convicción -declaró como anticipándose a quienes pudieran endosar sus palabras a la cortesía del invitado en casa ajena-, los mercados van a tomar muy buena nota".
No todo fueron parabienes. La canciller pidió a Zapatero esfuerzos suplementarios en materia de competitividad, saneamiento financiero y disciplina fiscal. Con todo el derecho. Porque Alemania es el motor de la economía europea, somos socios del mismo club, es el primer contribuyente del llamado fondo de rescate y la Banca germana es el primer acreedor de la deuda privada española. Pero eso no tiene nada que ver con la caricatura que algunos han hecho presentando a una Merkel que venía a España a reñir a Zapatero y decirle lo que tiene que hacer. Eso es una simpleza.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
El momento dramático que vive Egipto, donde lo nuevo no acaba de nacer y lo viejo no se resigna a morir, está dando pie a un fenómeno inquietante. Algunas cancillerías, y en su estela algunos medios de comunicación y ciertos analistas, están instilando la idea de que la revuelta popular que pretende acabar con la dictadura de Mubarak es peligrosa en sí misma porque puede abrir las puertas al poder islamista.
Concretan ese poder en los Hermanos Musulmanes, movimiento político religioso integrista de credo sunita fundado en 1928 y con notable predicamento en Egipto y en otros países de estirpe islámica. Este grupo, junto a los estudiantes y profesionales de clases medias que iniciaron las movilizaciones tras el chispazo que en Túnez logró derrocar al dictador Ben Alí, reclama dos cosas que ningún conocedor de la política egipcia consideraría extemporáneas: la renuncia de Mubarak y la convocatoria de elecciones libres.
Lo que nadie discutiría si se tratara de un país "occidental" se les quiere negar a los egipcios bajo el pretexto del peligro potencial que supondría la eventual victoria en las urnas de este partido religioso. El argumento se espesa hablando de las consecuencias que dicha eventualidad supondría para las relaciones de Egipto con Israel. Dicho en corto, mejor que siga el régimen de Mubarak porque en términos geopolíticos es favorable a los intereses de Occidente. La "real politik" mostrando su cara más descarnada. Lo que rechazaríamos en Roma, o resultaría impensable en Londres, no importa que siga en El Cairo. Es una posición de un cinismo tan atroz que invita a la desesperanza. Porque aún siendo cierto que los partidos de componente islamista van ganando terreno en los países de Oriente Próximo, no lo es menos que frente al ejemplo de Irán puede aducirse el caso de Turquía, país cuyos gobernantes actuales pertenecen a un partido de raíces islamistas pero respeta el sistema democrático, convoca elecciones libres, no ha retirado a Turquía de la OTAN y ha pedido entrar en la Unión Europea. Egipto no es Irán. Dejemos que los egipcios decidan su destino en función de sus intereses. También ellos tienen derecho a ser libres.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
A poco cerebro que tenga uno, le entran, a uno y a su cerebro, unas ganas irrefrenables de fugarse, de huir. Y de todas partes: de casa, de España, del mundo, de la galaxia y, por qué no, hasta de uno mismo. O principalmente de uno mismo. Sin embargo, los cerebros que actualmente se aprestan a fugarse en masa tienen un destino común que suena familiar: Alemania. Como si aquí no necesitásemos cabezas pensantes, instruidas y bien amuebladas para sacudirnos el muermo de la crisis, nos disponemos a entregarle a la Merkel lo más granado de nuestra juventud, aquella que no se arrugó para sacarse una carrera cuando la edad le pedía otra cosa, y que ahora no se arredra ante un reto mucho más difícil: aprender alemán.
Si se materializa esta segunda oleada de emigración a Alemania (en los 60 marcharon allí los mejores brazos y ahora las mejores cabezas, que aquí se desprecian), nos vamos a quedar en cuadro y a expensas de criaturas como Pajín o Rajoy. La ministra de Sanidad, al glosar el éxito de su ley contra los fumadores, asegura que ella siempre creyó en el civismo de los españoles. Oh, Dios. Si hubiera creído en el civismo de los españoles, lo cual, por cierto, es mucho creer, no habría sacado ninguna ley represora, pues a la urbanidad y al civismo compete, sólo a ellos, el no ahumar al prójimo en lugares cerrados. Pero Pajín es así, como Rajoy, con la única diferencia de que mientras ella dice lo primero que se le ocurre, a él no se le ocurre absolutamente nada. Bien es cierto que el verle bloqueado, balbuceante y perdido en la entrevista amañada que se le hizo en un medio afín, pues el hombre no encontraba entre sus papeles la respuesta que había preparado a la "espontánea" pregunta de otra afín, mueve a la comprensión y a la piedad, pero no lo es menos que el hecho de que ese señor tan despejado vaya a ser el próximo presidente del gobierno produce un vértigo atroz.
Es lo que pasa en un sitio donde los cerebros, ahora y siempre, se tienen que fugar.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Claro que también nosotros tenemos nuestro "tea party". Nuestra/o "partida/o del té". Los que, por ejemplo, aseguraron que Angela Merkel venía a reñirnos y hasta advirtieron a la canciller, incluso con algún titular germano, que no se dejase engañar por Zapatero. Textual. Tenemos nuestros patriotas de cartón, para los que lo primero es derribar al Gobierno de turno (este o el que venga), armados de los argumentos más peregrinos. Y poco importa el interés nacional. O la consideración, cada día más olvidada, de que España sigue siendo un gran país, que muchos ya quisieran para sí. Y no, ni Zapatero ni ninguno de sus antecesores, alguno de los cuales está dando un ejemplo deplorable, por cierto, han podido -aunque así lo hubiesen querido, que no- destruir esta realidad: un gran país.
Y entonces llega la señora Merkel y elogia las reformas que se han hecho. Que a nosotros, a mí mismo, nos parecen tan cuestionables en algunos aspectos, por otro lado. Pero es el caso que Merkel y "Sarko", que son los motores europeos y los que recomiendan a los demás tácticas y estrategias que son buenas, sobre todo, para ellos, vienen y elogian lo que aquí se está haciendo. Santo y bueno si los mercados-que-todo-lo-pueden toman nota. Pero los del té no descansan, desconociendo que una cosa es la crítica a lo que hace (mal) un Gobierno y otra es derribar, porque sí, las columnas del templo.
No, los de la "partida del té" nada tienen que ver con la actual dirección del Partido Popular. Son, más bien, sus principales enemigos, y me dicen que el propio Rajoy así lo reconoce en sus charlas de estrategia. Claro, hay que cuidar que en España no nazca una formación de extrema derecha, alentada por los calores de la crisis y, por tanto, hay que tomar nota de lo que dicen los exaltados. Pero el cambio inevitable y supongo que deseable ha de ser templado, pactado, reformista y no rupturista, dialogante y no vociferante. Algunos deberían tomar mucha tila, en lugar de tanto té.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Hemos pasado del "efecto llamada" al "efecto salida". Ya no somos "El dorado" para los inmigrantes, y son nuestros hijos quienes buscan la tierra donde mana leche y miel fuera de nuestras fronteras. Por primera vez un inmigrante ha sido descubierto cuando trataba de saltar la valla desde Ceuta a Marruecos para regresar a su país de origen: Mali.
No es de extrañar que la Guardia civil se quedara atónita cuando tras creer que iba a realizar un servicio rutinario, es decir, impedir que saltara la valla algún inmigrante subsahariano que pretendía entrar ilegalmente en España, se encontraron con todo lo contrario. Omar Chuik, natural de Mali, manifestó a los agentes que llevaba cuatro años en Ceuta donde llegó en una patera. Su idea inicial fue dar el salto a la Península para encontrar trabajo y un futuro mejor, pero no pudo ser. Ni consiguió viajar a otro punto de España ni tampoco un puesto de trabajo con el que poder sobrevivir él y enviar algún dinero a los suyos. Al final, cansado de malvivir, de dormir en escombreras y esconderse -no estaba inscrito en el Censo de Estancia Temporal de Inmigrantes- decidió tirar la toalla e intentar volver a casa con las manos vacías y una profunda sensación de fracaso.
Omar es un inmigrante más que no ha podido cumplir sus sueños, que huyó del hambre y la desesperación esperando encontrar la tierra prometida y se ha encontrado con todas las puertas cerradas, pero, además, su caso puede ser el reflejo en carne viva de otro de los efectos devastadores de la crisis. Cuando éramos aparentemente ricos y derrochábamos dinero a espuertas decidimos hacer una política de puertas abiertas -muy criticada por nuestros vecinos europeos- que bajo la justa apariencia de regularizar a los "sin papeles" tuvo efectos perversos como el de convertir nuestro país en objetivo prioritario de las mafias que trafican con seres humanos con la falsa promesa de "papeles para todos". Hemos visto imágenes desgarradoras que nos han llenado de rabia e impotencia cada vez que nuestras costas se han teñido de luto y han sido muchas. Conservo en la retina la cara de desesperación de una joven muchacha tras ser rescatada del cayuco que la traía a la tierra prometida, que agarraba al chupete de su bebé con tanta fuerza que nadie se atrevió a arrebatárselo y mucho menos a decirle, en esos primeros instantes, que ese objeto era lo único que estaba a salvo del fruto de sus entrañas. Su pequeño al igual que otros ocho niños no sobrevivió al calvario de los cinco días que estuvieron a la deriva en alta mar, hacinados en una zodiac de apenas seis metros.
El caso nos conmociono a todos por cruel y espeluznante. De los diez niños que embarcaron sólo uno sobrevivió y de los 48 adultos llegaron 15 menos a las costas de Almería. No había palabras para explicarles a esas madres que sus niños fueron tirados por la borda, que habían muerto en sus brazos sin que la mayoría de ellas, también al borde de la muerte, se percatara. Fue tal el horror de la travesía que a duras penas pudimos saber que durante ese infierno estuvieron sin agua ni comida, que la mayoría bebieron agua del mar y que durante el trayecto se cruzaron con varias embarcaciones que no les auxiliaron.
Desconozco cuál ha sido el destino de esas muchachas de las que ni siquiera sé su nombre, pero seguro que las cosas no han sido como esperaban. No lo han sido ni para ellos ni para nosotros, que vemos con desesperación como cada mes aumenta la cifra del paro como una especie de maldición que nadie parece capaz de frenar. Sólo en enero la Seguridad Social perdió 223.000 afiliados, el doble de los que el Gobierno prevé crear durante todo el año si se cumplen las previsiones mas optimistas. Ahora, el drama de la inmigración no es algo lejano y extraño, sino muy próximo y presente en nuestras vidas. Son nuestros hijos quienes miran hacia fuera y hacen el equipaje para buscarse la vida en otro país. Ellos no van en patera, ni son mano de obra barata sino excelentes profesionales, con un brillante curriculum, que no se resignan a no cumplir sus sueños y quieren ejercer la profesión para la que se han formado. En Europa hay trabajo y aquí no, por lo que aunque la crisis haya sido global la forma de gestionarla ha sido mucho más exitosa en otros países que en el nuestro. Si las cosas no mejoran habrá muchos "Omar" que regresen a su tierra natal y muchos "Paco" que la abandonen y se vayan a Alemania u otros lugares llevándose y dejándonos a todos una enorme sensación de fracaso y desesperanza.

MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Que Alvaro Muñoz Escassi tiene éxito con las mujeres no es nuevo, de sobra conocida es su fama de conquistador y lo cierto es que nunca lo ha tenido difícil para llevarse a las chicas de calle. Recordemos que Lara Dibildos se enamoró del jinete hasta la médula, tuvo un precioso hijo con él y tras atravesar varias crisis con infidelidades de por medio pusieron punto y final a la relación. A Lara le costó tiempo quitarse de la cabeza al padre de su hijo, estaba muy enamorada, pero una vez más, dejar que pase el tiempo y que reposen las malas experiencias hace que las cosas se vean desde un prisma muy distinto.
Ahora Lara y Escassi mantienen una excelente relación, entre otras cosas porque su hijo de tres años es la debilidad de ambos. Lara reposó y asumió que lo suyo con Alvaro ya era historia y consiguió curar su mal de amores. Será por eso que ahora se lleva de maravilla con la novia de su ex, Patricia Martínez, una valenciana a la que el jinete conoció el pasado mes de julio y de quien no se ha separado desde entonces.
Patricia era azafata de congresos, pero su vida dio un giro cuando sintió el flechazo con el sevillano, me cuentan, quienes la conocen muy bien, que es discreta, muy prudente y sin gran afán de saltar de photocall en photocall para hacerse famosa, no tendría nada de malo lo contrario, por eso vamos a ver qué es lo que pasa con el tiempo.
Alvaro bebe los vientos por la valenciana con quien vive en Madrid y con quien también ha retomado su faceta como empresario. Acaba de abrir una tienda de ropa de la firma "Vale 4" de la que es imagen, ha invertido en dos centros de estética y, por si fuera poco, todo esto lo combina con un curso de arte dramático que está haciendo para coger tablas en esto del espectáculo. Recordemos que ya apuntaba maneras cuando le vimos como uno de los concursantes con más salero de "Supervivientes", Tele5 vio en él un filón cuando meses más tarde le contrataron como protagonista absoluto del reality "I Love Escassi", pero este pasó sin pena ni gloria, la audiencia no le acompañó y las chicas que se lo disputaban no le dejaron huella. Me consta que últimamente está tanteando a alguna cadena con un proyecto de programa en el que se combina la aventura con la labor humanitaria, ya veremos si cuaja.
Lo que no ha perdido Escassi es su sentido del humor, el jinete se destornilló cuando esta semana vio publicadas en la revista "Sálvame" unas fotos de él y de su novia con escoba en mano barriendo las hojas caídas en la puerta de la tienda. Me cuentan que llamó a sus amigos para contarles las curiosas instantáneas.
Por su parte, Lara Dibildos continúa sin novio a la vista, atrás quedó ese "miedo" a estar sola y enlazar una relación con otra, en cuestión de amores está de sobra escarmentada, pero seguro que ganas de enamorarse no le faltan. Mientras tanto, Lara saborea cada día la experiencia de subirse a un escenario y sentir el aplauso del público, "Brujas" ha sido y sigue siendo un éxito y no hay día en el que no se recuerde a la entrañable Carla Duval, fallecida ahora hace tres meses. Lara y Carla no sólo eran compañeras, se hicieron muy buenas amigas y entre ellas existía una complicidad insustituible ahora para la hija de Laura Valenzuela.
Recuerdo cuando hace diez años vi a Lara Dibildos debutar en el teatro con "Pato a la Naranja" de la mano de Arturo Fernández, después vendría "El médico a palos" de Molière, "Usted tiene ojos de mujer fatal" de Jardiel Poncela, "La importancia de llamarse Ernesto" de Oscar Wilde... y algunas más, en el caso de Larita he de decir que la experiencia es un grado porque la evolución de su capacidad interpretativa ha sido abismal, y el tesón y el esfuerzo tienen que tener una obligada recompensa. Lara ha ganado en talento y se lo ha currado mucho como actriz. Hasta se puede decir que viajará a EEUU el próximo 11 de mayo para presentar su primer corto en el que interpreta a la manager de una bailarina, el director es español y el resto del equipo también, ¡que tiemble Penélope Cruz!... A ella también la deseamos que supere pronto su depresión posparto, seguro que soluciones a su alcance no le faltan, y si no, que de una rueda de prensa y se hermane con la prensa española para relajar tensiones.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
Dos fotos, la del pacto social firmado el miércoles en La Moncloa y la del encuentro de la canciller alemana Angela Merkel y el presidente Zapatero, están alimentando estos días ríos de tinta. La primera es excepcional, pero desde algunos sectores se pretende minimizar con el glorioso argumento de que es "sólo una foto". El grado de insatisfacción permanente en que viven algunos observadores es espectacular: vociferan cuando no hay acuerdo porque no hay acuerdo, pero cuando éste se alcanza, todo les parece poco. Quizás sea porque para alimentar sus expectativas hubieran preferido el álbum previsto hace apenas un mes para estas fechas, con las imágenes de una nueva huelga general, con la mesa de diálogo social vacía, con gobierno, sindicatos y empresarios dándose la espalda mientras los gráficos del diferencial con Alemania establecían picos de infarto. El acuerdo es un éxito para todos los firmantes, demuestra la responsabilidad con la que los interlocutores se han aplicado en la empresa, despeja dudas sobre un aspecto fundamental como es el del sistema público de pensiones y engrasa un diálogo entre las partes que será sustancial en el futuro próximo para crear empleo, el principal problema que padece hoy nuestro país. Sobre su eficacia, solo el tiempo dirá si los resultados están a la altura de las expectativas.
En la imagen de la cumbre hispano-alemana, a tenor de los cantos previos, no es difícil imaginar el coro que entonará hoy himnos de excepcionalidad ante una circunstancia cuya aplastante normalidad viene avalada por la frecuencia. La de hoy es la XXIII reunión bilateral que ambos países celebran en democracia, como corresponde a socios cuyos intereses comunes trascienden cualquier coyuntura. Quienes pretendan ver en la foto a la estricta gobernanta frente a su gobernado, a la señora frente a su lacayo, quienes busquen en un encuadre de la secuencia del encuentro el gesto definitivo que ilustre la sumisión de Zapatero frente a Merkel, convendría que antes de emitir juicios repasasen la estética de la foto de las Azores. En la comparación parece claro quién sale ganando.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
Estas son las fotos que necesitamos, en las que salimos bien, en las que no toca estar. No se trata de no tener ni un pequeño recuerdo con personajes como Chavez, Correa o Evo Morales. Ellos dirigen países con los que España tiene especial cercanía, compromiso e intereses que defender, pero, por encima de todo, con quienes tenemos que estar es con personajes tipo Angela Merkel. Ella, junto con Sarkozy son el corazón de Europa, ese corazón al que el Presidente del Gobierno nos prometió viajar y hoy -esta es la realidad- estamos más lejos que nunca.
Angela Merkel se ha revelado como una gran líder. Como una persona con las ideas claras que ha sabido trazar objetivos acertados y establecer estrategias adecuadas para conseguirlos y así, hoy Alemania es la envidia de Europa. Sus cuentas están en orden y han crecido tanto que reclaman para ellos "el talento español". Necesitan cubrir miles de puesto de trabajo, mientras nosotros necesitamos encontrarlo para cuatro millones de ciudadanos.
A lo largo de esta crisis de la que Alemania ya puede hablar en pasado, ha habido muchos que han acusado a la canciller que ayer nos visitó de agitar el nacionalismo alemán, de haberse movido en función de sus intereses electorales y sobre todo de remolona a la hora de poner dinero para salvar las finanzas ajenas. ¿Alguien conoce a alguien que de dinero sin garantías?. La caridad, cuando de finanzas se trata, no existe. Pese a las críticas ahí está, con autoridad bastante para lanzar sugerencias y proponer recetas y si algo ni podemos ni debemos hacer es ponernos estupendos ante quien puede exhibir una buena hoja de servicios. No sólo propone ideas sino que además muestra una clara solidaridad con nuestro país.
El pacto sobre pensiones en el que se incluyen incentivos para la contratación a tiempo parcial era un pacto necesario ante la gravedad de nuestra enfermedad pero queda pendiente la modificación de la negociación colectiva que de acuerdo con los plazos que se han dado a si mismo quienes deben negociarla no entraría en vigor hasta 2012; es decir, una eternidad dada la necesidad de tomar medidas sin perder un segundo de tiempo. Nuestras reformas van lentas, casi fuera de tiempo y aunque parezcan que sean muchas todavía nos quedan más. ¿Se unirá en España el crecimiento del salario a la productividad tal y como ha propuesto Merkel?. Hoy por hoy nadie quiere ni oír hablar de semejante posibilidad pero ¿alguien podía imaginar hace un año que los sindicatos fueran a aceptar la jubilación a los 67 años?.
Merkel propone medidas pero será el Gobierno el que tenga que evaluar si las adopta o no. Parece que sobre el papel se ha resuelto el asunto de las pensiones pensando en el futuro que está por llegar. Y bien esta prever situaciones pero es impensable que un acuerdo para el futuro provoque entusiasmo alguno cuando lo que nos agobia es el presente. Y el presente, aunque algunas grandes cifras vayan mejorando, es desolador. Mas de cuatro millones de parados y sin expectativas ciertas de crecimiento significativo es una realidad demasiado dura de digerir y , desde luego, de resolver.
La sensación de agobio se ha instalado en el país, necesitado de medidas urgentes y palpables. El necesario acuerdo sobre pensiones es un viaje al futuro pero lo que está pendiente es el presente. Cuesta creer que nos ocurra lo que nos está ocurriendo. Nos cuesta asumir que nos estamos haciendo pobres pero esta es la realidad de la que algunos van a escapar aprendiendo alemán, idioma de la "fracasada" Merkel. Ver para creer.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
No sé si Merkel ha venido a inspeccionar la marcha de las reformas españolas, a apoyarlas o a pedir más esfuerzo. Me da lo mismo. Además de esas y otras reformas, lo que este país necesita es hablar de competitividad, de productividad, de creación de empleo, de crecimiento. Tenemos que sentar las bases para la sostenibilidad futura del sistema -el financiero, el laboral, el sanitario, el de bienestar social, el de las pensiones, el energético, el industrial, etc.- pero tenemos que hacer algo para que el presente no sea peor cada día. Hay que hablar de empleo con los sindicatos y la patronal y con la oposición y de reducción y control del gasto público con las autonomías. Menos fotos, menos promesas y más trabajo.
Lo positivo es que Europa nos mira, nos sigue, y no me importaría que nos vigilara. Hace décadas, España decidió que su lugar debía estar donde le correspondía, en Europa, y gracias a esa decisión el crecimiento español ha sido impresionante, aunque desordenado. El dinero que envió Europa permitió hacer carreteras, obras públicas, polideportivos, auditorios, servicios... España cambió de la noche al día gracias al consenso de los políticos, al trabajo de los españoles y a la impagable ayuda de Europa.
Esa Europa, hoy mucho más grande y a la que le falta aún mucha cohesión, está demostrando que es capaz de salir de la crisis, que hay soluciones, alternativas. Por eso, la única solución para España es "más Europa" y la solución para Europa es más Europa, una Europa más fuerte. Y eso significa más cohesión política, más unidad económica, reglas para que todos caminen en la misma dirección, políticas fiscales y laborales comunes, una política exterior fuerte y única. Ceder soberanía para conquistar fortaleza y seguridad. Ningún país de la Unión Europea debe ser un lastre para los demás. Más Europa para poder competir con los otros grandes, como son Estados Unidos, Rusia, China, India y los nuevos países emergentes. El mundo está cambiando aceleradamente y la apuesta tiene que ser por una Europa más fuerte, con soluciones, con propuestas. Bienvenida sea la señora Merkel y su idea de una Europa que trabaja, que compite, que produce y que favorece la libertad y los derechos humanos de sus ciudadanos y de los ciudadanos del mundo. Más Europa y menos localismos.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
El pasado 20 de enero María Esther Jiménez se acercó a una pizzería para preparar su fiesta de cumpleaños. Los catorce que iba a cumplir merecían organizar una reunión con sus amigos. En general, a partir de la adolescencia, todos los cumpleaños, los catorce, los quince, los dieciséis, tienen algo especial, una especie de escalón que le aúpa a una normalidad a la que aspirar llegar cuanto antes, aunque luego lamentemos lo deprisa que se llega.
Pero María Esther Jiménez no pudo cumplir los catorce años, ni reunirse con sus amigos, porque el mismo día en que estaba organizando su ilusionada fiesta, un chico menor, presuntamente, le golpeó el rostro con una piedra del tamaño de un melón hasta dejarla muerta.
Recuerdo el cumpleaños de mi hija a los catorce, y a los quince, a pesar de que ya me ha hecho abuelo, y me estremece pensar en esos padres que no podrán asistir al crecimiento de su hija, y ya nunca le tendrán que decir que no llegue tarde a casa.
Me comienzan a espantar estos menores que asesinan como matones experimentados, que le quitan la vida a una chica como si fuera una cucaracha, y que son capaces de vivir y asumir la tragedia que han creado, incluso hablar con la familia de quien ya sólo es un cadáver. Me da miedo la escasa caridad que albergo en mi interior, y de lo poco que ha valido mi educación y mis estudios, cuando me entero de una de estas noticias, y me anega un ahogo de sed de venganza, una sospecha de que la ley del menor que se hiciera para proteger a los menores puede terminar por aportar beneficios a los verdugos que de menores sólo tienen el trasnochado calendario. Me espanta mi falta de raciocinio y de caridad, y el salvajismo que entreveo, y el primitivismo que asoma, y que conocer la Historia sólo me conduce a ser condescendiente y comprensivo con el código de Hammurabi, ojo por ojo y diente por diente.
¿Qué está pasando en esta tribu? ¿Qué ha ocurrido para que los menores se pongan a matar a chicas de 13 o 17 años? ¿Y quién son estos sayones, mocosos de luto y chulos escondidos, que impiden a una chica cumplir los catorce años y matar sus sueños y su cuerpo? Y me pregunto, y no encuentro ni un adarme de piedad.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
El dictador egipcio ha decidido matar antes de rendirse. Y han salido a la calle millares de matones, policías de paisano, fingiendo ser una parte de la población enfrentada con la otra. Un viejo recurso de los regímenes dictatoriales que tienen que disfrazar de adhesiones lo que sólo son encargos sangrientos.
Egipto es uno de los países más importantes del mundo árabe. En estos días son continuos los análisis de lo que puede significar la inestabilidad en este país, sobre todo en relación con Israel y los equilibrios con el radicalismo islamista.
Todo eso está muy bien. Pero Occidente tiene que decidir entre su tranquilidad y la libertad en el mundo árabe, donde los sátrapas suelen ser grandes aliados de Estados Unidos y de Europa. El silencio que ha mantenido la Unión Europea evidencia la decadencia del modelo nacido del acuerdo de Lisboa. La falta de liderazgo es total, salvo en la succión de la soberanía económica que están aplicando Alemania y Francia a los países menos poderosos económicamente. Es mucho más fácil dictarle deberes a José Luis Rodríguez Zapatero que a Hosni Mubarak.
El ejército egipcio no se anima a jugar el papel que jugaron las fuerzas armadas portuguesas en la revolución de los claveles. De su permisividad ante las concentraciones y ante los toques de queda han pasado a su pasividad ante los ataques de los policías de paisano contra los manifestantes civiles.
La sociedad egipcia está escribiendo una página de heroísmo en defensa de las libertades. Y la comunidad internacional, en tal caso que ese ente difuso exista, debiera decirle alto y claro a Hosni Mubarak que la nómina de sátrapas que huyen de sus países cargados de maletas de oro está saturada y que él no tendrá refugio y será juzgado por un tribunal internacional. No podemos consentir que los dictadores y sus crímenes sigan segando la vida de quienes luchan sin más armas que su palabra y su cuerpo contra la indignidad.

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
Hace tiempo que estoy convencido de que en la sociedad actual, mucho más democrática y libre obviamente que "aquella" de entonces, películas como "El verdugo", "El cochecito" o, claro, "Bienvenido míster Marshall", serían difícilmente realizables. Y, desde luego, en absoluto subvencionables por el entramado que ahora controla la señora Sinde, y otros antes y sin duda después que ella. Lo digo porque estoy algo saturado de leer en titulares y escuchar en opiniones radiofónicas la comparación entre la visita de la canciller alemana y el argumento de aquella película inolvidable, llena de humor y ternura, de Berlanga, protagonizada por José Isbert. Y se me ocurre que la obsesión por la corrección política, unida al esnobismo, a la autocensura y a una cierta dosis de papanatería que nos atenaza, haría muy difícil, si no imposible, producir, filmar y comercializar en estos días un filme como aquel.
Porque ¿dónde cabe una película en la que todo el consistorio municipal está compuesto por hombres? ¿Por qué un alcalde, encima con boina, y no una alcaldesa? ¿Y esa burla autonómica del sentir andaluz? Aún más, ¿a qué viene esa crítica a los intermediarios, encarnada en el inolvidable Manolo Morán? ¿No será una alusión velada y sectaria al "caso Gürtel"? Y, esperando como se esperaba a un ilustre extranjero, ¿por qué no se preparan los correspondientes pinganillos de traducción simultánea? Otrosí: ¿no se da en la película una imagen de derroche municipal, muy poco acorde con la imagen de austeridad que ahora se quiere transmitir? Para colmo, ¿está usted seguro de que no hay alguna imagen en la que sale alguien ¡fumando!? Seguro que tanta coña es para encubrir el problema de los parados...
Estoy convencido de que los censores municipales, autonómicos, de los partidos, de los gobiernos, de las instituciones, de los sindicatos -que no son, menos mal, aquellos brutales y romos del franquismo, pero que, al final, con sus tiquismiquis acerca-de-lo-que-conviene ejercen efectos devastadores-, encontrarían múltiples razones para encontrar inconveniente esta película. Nada, nada de subvenciones. Y mucho ojo a las intenciones del director, que no se sabe si es del PP o del PSOE.
Por supuesto, los tiempos actuales nada tienen que ver, menos mal, con aquel año de (des)gracia de 1952, cuando se estrenó la película. Pero han resurgido algunos de los viejos complejos, tan cañís. Aquí y ahora, al fin y al cabo, lo importante es siempre sacar el tono airado, llevar al máximo el complejo de inferioridad -hay que ver las cosas que se han dicho acerca de la visita de frau Merkel, que por lo visto ha venido a reñirnos, por díscolos y gastadores_ y, sobre todo, nada de humor. Que el humor es propio de pueblos felices y seguros, capaces de reírse de sí mismos, y ahora hemos entrado más bien en la autocompasión que en el orgullo como nación, más bien en el gesto avinagrado que en la risa abierta. ¡Ay, si Pepe Isbert levantara la cabeza!...

MADRID, 3 (OTR/PRESS)
El próximo sábado día 5, a las cinco de la tarde, las calles de Madrid van a ser el escenario de una nueva manifestación convocada por las víctimas del terrorismo bajo el lema "No más mentiras, no más treguas trampa". La asociación convocante -Voces contra el Terrorismo, que preside Francisco José Alcaraz- ha recibido el apoyo de otras asociaciones de víctimas como el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (COVITE), la Fundación Gregorio Ordóñez o la Asociación de Ayuda a las víctimas del 11-M, amén de diferentes colectivos sociales y cívicos comprometidos con la causa de la libertad.
Las víctimas del terrorismo albergan el temor fundado que en el hipotético escenario de un final de ETA, ellas sean la "moneda de cambio" utilizada por el Gobierno con la banda terrorista para alcanzar ese final. De hecho, ya lo están siendo, como ponen de manifiesto una serie de excarcelaciones que tienen muy difícil justificación, siendo el caso mas sangrante el del dirigente de Batasuna y del sindicato LAB Rafael Diez Usabiaga, que fue puesto en libertad hace unos meses para supuestamente cuidar a su madre, algo que no está haciendo porque está ocupado en otros menesteres mucho menos nobles. O el del acercamiento de presos de la banda terrorista a cárceles del País Vasco. El último que ha trascendido ha sido el de Valentín Lasarte, asesino del dirigente popular Gregorio Ordóñez y del socialista Fernando Múgica Herzog, trasladado a la cárcel alavesa de Nanclares de la Oca tras firmar un papel en el que supuestamente pide perdón por sus horrendos crímenes.
Pero la verdadera "prueba del nueve" para el Gobierno de Zapatero sigue siendo el impedir que ETA siga estando en las Instituciones vascas y navarras y que, por tanto, no pueda presentarse a las elecciones municipales del próximo 22 de mayo. Digo lo de siga estando porque de hecho ETA sigue presente en cuarenta y tres ayuntamientos del País Vasco y Navarra bajo las siglas ANV, sin que el Gobierno ni la Fiscalía General del Estado, que fueron quienes en las elecciones del 2007 facilitaron su presentación, hayan querido hacer nada en estos años para impedirlo.
Es una exigencia democrática y moral que en el final de ETA haya vencedores y vencidos y que eso tenga una clara visualización ante la opinión pública. El grupo de los vencidos tiene que estar integrado por los terroristas y por todos aquellos que desde el seno de la sociedad vasca les han venido prestando apoyo político, cultural, mediático y social. En el grupo de vencedores debe figura nuestro Estado de Derecho, la sociedad española que ha sabido sufrir unida los embates del terrorismo y en un muy primer lugar las víctimas de la barbarie terrorista que no se merecen otro final que el de la derrota total y absoluta de ETA. Por estas y por más razones es por lo que es conveniente estar el próximo sábado en Madrid junto a las víctimas del terrorismo.

MADRID, 2 (OTR/PRESS)
En las antípodas de quienes se dedican a amargarle la vida al prójimo, pero en el mismo mundo, se hallan algunos empecinados en hacérsela más llevadera. En Túnez y en Egipto éstos son, según vemos, muchísimos, toda esa gente que sale a la calle, sin distinción de clase, sexo, edad, oficio, credo o ideología, con el desesperado propósito de alumbrar una realidad mejor para todos, pero en el lado de acá del Mediterráneo, el mar común, son muchos menos. Están, bien que en escaso número proporcional como queda dicho, los buenos humoristas, los bomberos, los maestros sensibles, instruidos y pacientes, los periodistas que buscan la verdad y desvelan los abusos y las injusticias, los que escuchan a sus semejantes, los que cuidan a los más débiles de ellos sin esperar recompensa alguna, los que los sanan, los que escriben, componen, esculpen, pintan, manufacturan o idean obras hermosas y útiles para el disfrute de cualquiera, el padre y la madre amantes, el cortés, el hospitalario, el decente, el puntual, el educado..., y desde luego, el investigador que se deja las pestañas en el microscopio intentando hallar remedios contra el dolor y los padecimientos de la gente. En Cataluña, por lo visto y para orgullo de todos los españoles, florecen, al parecer, éstos últimos.
Sea consecuencia de una mayor inversión en ciencia, o de lo que sea, lo cierto es que de Cataluña llegan, sobre el particular, noticias espectaculares: una nueva técnica de reconstrucción mamaria instantánea que, al realizarse en el mismo acto quirúrgico de la mastectomía, evita a la paciente el trauma de la amputación del seno intervenido. Esa cirugía cura, como si dijéramos, el cuerpo y el alma de una sola tacada. Medicina pura. De Barcelona llegan también ecos sobre el fármaco que podría constituirse en la tan ansiada vacuna contra el VIH, y que, de entrada, evitaría la medicación de por vida.
De este lado del mar, pues, también hay tunecinos y egipcios de la vida. No son muchos, pero con su talento, con su trabajo y con su amor (sin amor no hay nada) contribuyen a restaurar el sueño, que andaba hecho añicos, de un mundo mejor.

MADRID, 2 (OTR/PRESS)
La imagen de los tanques y soldados egipcios en dulce montón con los manifestantes que reclaman libertad sin ira va camino de convertirse en el paradigma visual de las revueltas populares en El Cairo y otras ciudades del país. Y ojalá sea la tónica de lo que está por ocurrir en esa parte del mundo árabe que se levanta contra el autoritarismo, la corrupción, el nepotismo y el atropello de los derechos humanos. En Túnez, Argelia, Marruecos, Jordania y Yemen, se está manifestando el mismo proceso aunque su virulencia no es la misma.
En pocas ocasiones se ha puesto tan de manifiesto ese lugar común que consiste en caracterizar a las Fuerzas Armadas de un país como el brazo armado de sus ciudadanos. Para mantener la integridad territorial, defender las fronteras o matizar la posición de ese país en el campo de las relaciones internacionales. No para ser utilizado indebidamente por el sátrapa de turno contra el pueblo al que pertenece.
El sátrapa de turno, Hosni Mubarak, enfermo, 83 años de edad y 30 de ejercicio en el poder, con mano de hierro, se ha convertido en el blanco de las protestas. En el "rais" personalizan los egipcios la causa de su malestar social y político. Y por eso el grito y la pancarta de las manifestaciones callejeras reclaman su inmediata salida del poder. Pero él se resiste y ofrece soluciones intermedias, como seguir hasta las elecciones de septiembre, renunciando entonces a su continuidad. Lo cual no ha servido para calmar a la gente.
Permanecemos atentos a la pantalla. La opinión pública española está muy expectante por razones de geopolítica. Y, sobre todo, por la enorme diferencia de renta per capita y calidad de vida entre las dos orillas del estrecho. La inestabilidad en la región puede ser letal para España. Por eso nos aferramos a la tesis de una transición pacífica hacia modelos democráticos homologables con los que se despachan en la vieja Europa. Y por eso necesitamos abatir el mito de que la Democracia es incompatible con los países de influencia islámica.
No será fácil llevar a estos países, algunos con pesados lastres religiosos o identitarios de estirpe medieval, el dogma de la separación de poderes, la igualdad ante la ley o el imperio de las urnas como levadura de la soberanía nacional. Pero lo cierto es que los tunecinos y los egipcios -pioneros, por ahora- dicen en la calle lo que les gustaría decir en las urnas. En libertad. Por el derecho a una vida digna y la capacidad de poner o quitar a tus gobernantes. Ni más ni menos. Todo eso está brotando en este movimiento popular que tiende a extenderse en el mundo árabe desde el norte de Africa. No a los dictadores, sí a la democracia. Nada distinto a lo que los españoles reclamaban a la muerte del dictador.

MADRID, 2 (OTR/PRESS)
En las antípodas de quienes se dedican a amargarle la vida al prójimo, pero en el mismo mundo, se hallan algunos empecinados en hacérsela más llevadera. En Túnez y en Egipto éstos son, según vemos, muchísimos, toda esa gente que sale a la calle, sin distinción de clase, sexo, edad, oficio, credo o ideología, con el desesperado propósito de alumbrar una realidad mejor para todos, pero en el lado de acá del Mediterráneo, el mar común, son muchos menos. Están, bien que en escaso número proporcional como queda dicho, los buenos humoristas, los bomberos, los maestros sensibles, instruidos y pacientes, los periodistas que buscan la verdad y desvelan los abusos y las injusticias, los que escuchan a sus semejantes, los que cuidan a los más débiles de ellos sin esperar recompensa alguna, los que los sanan, los que escriben, componen, esculpen, pintan, manufacturan o idean obras hermosas y útiles para el disfrute de cualquiera, el padre y la madre amantes, el cortés, el hospitalario, el decente, el puntual, el educado..., y desde luego, el investigador que se deja las pestañas en el microscopio intentando hallar remedios contra el dolor y los padecimientos de la gente. En Cataluña, por lo visto y para orgullo de todos los españoles, florecen, al parecer, éstos últimos.
Sea consecuencia de una mayor inversión en ciencia, o de lo que sea, lo cierto es que de Cataluña llegan, sobre el particular, noticias espectaculares: una nueva técnica de reconstrucción mamaria instantánea que, al realizarse en el mismo acto quirúrgico de la masectomía, evita a la paciente el trauma de la amputación del seno intervenido. Esa cirugía cura, como si dijéramos, el cuerpo y el alma de una sola tacada. Medicina pura. De Barcelona llegan también ecos sobre el fármaco que podría constituirse en la tan ansiada vacuna contra el VIH, y que, de entrada, evitaría la medicación de por vida.
De este lado del mar, pues, también hay tunecinos y egipcios de la vida. No son muchos, pero con su talento, con su trabajo y con su amor (sin amor no hay nada) contribuyen a restaurar el sueño, que andaba hecho añicos, de un mundo mejor.

MADRID, 2 (OTR/PRESS)
El Gobierno está vendiendo el pacto firmado con los sindicatos y la patronal como un éxito político de Zapatero. Un acuerdo -dicen- equiparable al de los míticos Pactos de la Moncloa que sentaron los pilares de la paz social en los días germinales de la Transición. No es verdad. Más aún, es un sarcasmo evocar la memoria de aquel acuerdo histórico -en el que participaron todos los partidos y todos los sindicatos-, para intentar ennoblecer este pacto de hoy que lo único que nos anuncia es el recorte de las pensiones, la ampliación de los años de cotización para tener derecho a una prestación y el abaratamiento del despido.
Hasta la fecha, las sucesivas iniciativas del Gobierno Zapatero en materia de reformas laborales no han conseguido frenar la destrucción de puestos de trabajo. Las últimas encuestas hablan ya de más cuatro millones y medio de desempleados. En el último mes, doscientos mil afiliados menos a la Seguridad Social. Frente a semejante hemorragia, el pacto que nos presentan a bombo y focos de televisión incorpora como gran novedad un nuevo contrato de aprendíz(que ahora denominan de "empleo en tránsito") y la ya apuntada disminución de los días de indemnización en caso de despido. Un cambio que, según dicen en el Ministerio de Trabajo, favorecerá la contratación. Valeriano Gómez cree en los milagros.
No saben cómo parar el paro, pero se manejan bien en el arte de la propaganda. Porque de eso se trata. Estamos ante una operación de imagen pensada, entre otras cosas, para que Zapatero pueda salir del paso en la cumbre hispano-alemana de Madrid. El grueso de la deuda española está en manos de acreedores alemanes. Cuando mañana llegue la señora Merkel, Zapatero podrá enseñar los periódicos y las fotos en las que se le verá estrechando la mano a los sindicalistas que -ellos sabrán a cambio de qué- han enterrado la amenaza de la huelga general. Y así, ganará unos días. A tres meses vista de las elecciones municipales y autonómicas, tal como están las otras encuestas -las que le otorgan al PP una ventaja de 14 puntos sobre el PSOE-, cosas como esta le deben saber a gloria. Con el pacto, Zapatero gana tiempo.

MADRID, 2 (OTR/PRESS)
Dentro de unos días se cumplirán treinta años del intento de golpe de Estado encabezado por el teniente coronel Tejero y al presidente del Congreso se le ha ocurrido celebrar un acto con todos los parlamentarios que vivieron aquel funesto día. Bono quiere que el acto sea sencillo y que, además de los diputados, participen cuantos estuvieron aquel día en la Cámara.
La idea me parece acertada sobre todo porque los más jóvenes no tienen ni idea ni de quién fue el golpista Tejero, ni de que a punto estuvo de dar al traste con nuestra, entonces, incipiente democracia. Quienes hoy están en la treintena han disfrutado de la libertad desde el primer día de su vida, y aquel 23 F, si es que saben algo, es sólo una batallita de las que en alguna ocasión han oído hablar en su casa.
Mirando hacia atrás y comparando la España de hoy a la de ayer, esta de ahora resulta, ¡afortundamente!, irreconocible. El nuestro es un país moderno, donde la libertad y la democracia están firmemente asentados y parece que no hemos vivido nunca de otra manera. Sin embargo, para muchos ciudadanos la memoria continua viva, o bien porque vivieron los años del franquismo, o bien porque aún recuerdan en primera persona lo que supuso la guerra civil.
Creo que conocer el pasado no es sólo un derecho, también una obligación. Si no sabemos lo que sucedió, a duras penas entenderemos lo que sucede ahora, sin una visión del pasado es imposible comprender el presente. Por eso, el acto organizado por el presidente del Congreso puede servir para que quienes sólo han nacido y disfrutado de la libertad escuchen de primera mano y vean los rostros de aquellos que sufrieron la intentona del golpe de Estado.
Nunca olvidaré que yo estaba allí, sí, en la tribuna de prensa del Congreso, sentada junto a la veterana e inolvidable periodista Pilar Narvión, junto a Susana Olmo y Charo Zarzalejo. Tampoco olvidaré la lección de periodismo que nos dio sobre la marcha Pilar Narvión cuando Tejero entró disparando en el hemiciclo: "Niñas apuntar la hora, y no perdáis detalle, esto es lo que cuentan los libros de Historia sobre lo que es un golpe de Estado".
Se pueden imaginar el miedo que sentimos en aquel momento, las horas de incertidumbre, el pensar que la hermosa aventura de la democracia estaba a punto de naufragar a manos de aquellos golpistas. Y cuando dentro de unos días me acerque al Congreso para revivir aquel 23 de febrero, sentiré con dolor la ausencia de Susana Olmo, mi querida amiga y compañera de tantos avatares en el periodismo de la Transición. También faltarán muchos de los diputados que sufrieron la intentona golpista. Es la evidencia de que nos hacemos mayores. Por eso, me parece que la iniciativa de Bono tiene un gran valor. Aún hay quienes pueden contar lo que sucedió aquel día, y ojalá su testimonio quede prendido en la memoria colectiva para siempre.

MADRID, 2 (OTR/PRESS)
Cándido Conde Pumpido, Fiscal General del Estado, ha decidido que el robo de al menos doscientos sesenta y un niños durante el franquismo y la democracia no es producto de un plan sistemático nacional y por tanto lo remite a las fiscalías provinciales.
Esta nueva decisión de Conde Pumpido ha puesto en marcha todas las alertas, sobre todo tras el amargo recuerdo de la inutilidad de una ley como la de Memoria Histórica que obligó a las familias a recorrer azarosos caminos para que las audiencias provinciales les permitieran, o no, rescatar a sus deudos de las fosas comunes.
Porque puede ser cierto que no hubiese un plan sistemático a nivel nacional para robar recién nacidos -dato este que en el franquismo y con los hijos de las presas republicanas sería muy discutible- pero no es menos cierto que se produjo en todas las provincias y que los métodos empleados para arrebatar el bebe a su madre biológica eran muy similares, por no decir idénticos.
Conde Pumpido remite a los fiscales provinciales la denuncia que la organización de afectados por adopciones irregulares, ANADIR, le entregó la semana pasada, aportando testimonios escalofriantes que prueban como de forma sostenida en el tiempo, y en determinadas maternidades de este país, se arrebató sus hijos a madres humildes y con pocos estudios.
La mayoría de los casos se produjeron en Madrid y Andalucía. Según la denuncia, en esta red de tráfico de recién nacidos estaban implicados ginecólogos, algunos con nombre y apellidos, comadronas, monjas y sepultureros. Amparaban su delito tras una repugnante pantalla de caridad, puesto que los bebes siempre eran entregados a familias pudientes, con una acendrada fe católica, y que les asegurarían una educación.
El delito perseguible, la realidad que prueba la denuncia, es que en determinados hospitales se montaron redes, perfectamente organizadas, que se lucraron vendiendo niños a parejas estériles, robándoselo a su madre con el falso testimonio de que su hijo había muerto y que no debía verlo por su mal estado.
Otro dato inquietante de la decisión de Conde Pumpido es el que no se pronuncie sobre la prescripción de tan abyectos delitos, dejando la interpretación al criterio de los fiscales provinciales. Así, podría suceder que a un niño andaluz se le considere secuestrado al nacer -delito sin prescripción-, mientras que otro valenciano, en las mismas circunstancias, se le considerase beneficiario de un acto de caridad cristiana, por lo que el posible delito -de haberlo- habría prescrito.

MADRID, 2 (OTR/PRESS)
Buenas palabras, grandes propósitos, y el consenso abriendo la procesión de la lucha contra el paro, el mal que nos pone en evidencia como país, el paro. España aporta hoy a la cuenta del paro común uno de cada tres parados. Pese a todo, ¿viva el consenso? ¡Viva! Pero, para que sea algo más que un ¡Viva Cartagena!, va a haber que remangarse. De todos los abajofirmantes del Acuerdo Social y Económico que reunión en La Moncloa a sindicatos, patronales y Gobierno, quien mejor definió, en mi opinión, lo conseguido, fue el nuevo presidente de la CEOE, Rosell, "hemos hecho lo que hemos podido", dijo humilde. Con toda la razón.
"Para el crecimiento, el empleo y la garantía de las pensiones", se lee a continuación de lo de Acuerdo Social y Económico en la primera página del documento que hay "colgado" al alcance de quien quiera verlo en Internet. Ocupa treinta y ocho folios, pero, salvo en el apartado que hace referencia a la pensiones, que el ASE recoge según lo pactado de antemano sin añadir ni quitar una coma a lo que fue recogido en su momento por los medios de comunicación, el resto es un conjunto de vaguedades seguramente muy bien orientadas y sin duda alguna bienintencionadas, no seamos tan cínicos de no reconocer por lo menos a los abajofirmantes el deseo de ayudar todo lo posible a su país tanto como el que más. Pero las buenas intenciones no cambian por sí solas la realidad
Tomemos el ejemplo del paro de larga duración, peor para mí que el de los jóvenes con ser terribles los dos. Según el documento, la tasa de empleo de los españoles entre 55 y 64 años es del 43,7 por ciento, 19 puntos menos que la tasa general de empleo a cualquier edad. Es decir, que el propio documento destaca, preocupado, que tan solo el 43,7 de los españoles de esta edad tienen trabajo. Pero, bajo el epígrafe "Estrategia global para el empleo de los trabajadores de más edad, lo que leemos es que han acordado, por consenso, encargar al Gobierno que elabore, antes del próximo treinta de septiembre y también por consenso, un plan para rescatar del paro a esos parados de mas edad. ¿Y mientras, qué? Porque este reunirse para acordar volver a reunirse a los parados les debe parecer echar agua en un cesto. Me gustó, por concluir en positivo, la reflexión central del líder de CCOO, Toxo, aunque la crisis es internacional en España ha puesto de manifiesto problemas propios de enorme calado que explican que destruyamos más empleo que nadie, por ejemplo. "Hay que remediar esos déficits estructurales, y hacerlo ahora, no podemos volver a las andadas en la siguiente crisis", dijo Toxo. Habrá más, seguro, las crisis van y vienen, y, sí, para variar, la próxima nos debería encontrar con la dura lección que estamos recibiendo, aprendida.

MADRID, 1 (OTR/PRESS)
En Túnez ha empezado algo muy importante que nadie sabe cómo va a terminar. En Egipto, la revolución de las personas de a pie, con el apoyo del Ejercito, va dar paso a un estado diferente. En otros países árabes, como Jordania, se vislumbran problemas y el Rey ha reaccionado cambiando al Gobierno. Ben Alí ya no está en Túnez, Mubarak está a punto de dejar de estar y Abdullah ha puesto sus barbas a remojar. ¿Puede llegar el efecto dominó a otros países como Marruecos, Argelia, Arabia Saudí?
En la mayoría de esos países o no había democracia o la calidad de la misma era, es deficiente. Faltan instituciones, educación, arraigo. La mayoría de los gobernantes tenían y tienen todavía el aval, el apoyo, la complacencia de Occidente. Estas no son revoluciones de los claveles ni militares, son diferentes. Contra lo que habitual, en ninguno de estos países ha habido un único inductor de la revuelta ni un partido que la sostenga ni un líder carismático. Si han surgido, ha sido, en todo caso, a posteriori. Y cuando han estallado, incluso hoy todavía, los servicios secretos de los grandes países o bloques, estaban a por uvas. A Estados Unidos le ha pillado fuera de juego. Europa ni está ni se la espera. China va a lo suyo.
En Cuba o en Irán, por ejemplo, Estados Unidos y Rusia jugaron papeles decisivos antes de la revolución, en medio de la misma y después de ella. Ahora, ni se han enterado. En Cuba o Irán, las revoluciones se convirtieron en dictaduras sangrientas y en un pésimo ejemplo de violación de derechos humanos. ¿Quién puede garantizar ahora que el fin de los demócratas dictadores o de los dictadores demócratas africanos -¿unos cuantos o todos? va a suponer un paso hacia la libertad y la democracia, hacia el respeto de los derechos humanos, hacia una sociedad más justa? Sólo hay organizaciones estructuradas en las filas del islamismo radical y antidemocrático. La sociedad civil, la que protagoniza las revueltas, sólo está unida por su rechazo al mal gobierno que ha sufrido con el beneplácito de Occidente. Los dictadores encontrarán acomodo y mantendrán sus riquezas en otro lugar.
En muchas tribunas periodísticas de España se saludan efusivamente estas acciones populares y se las compara con las de Grecia y Portugal, incluso algunos hablan de la "¿revolución? española" del 75, cuando la única realidad es que el dictador se murió en la cama y la derecha protagonizó el harakiri del régimen. Se equivocan. Túnez, Egipto, Marruecos, Arabia o Jordania no están maduras para una democracia. Han sido asfixiadas, explotadas y sojuzgadas por sus gobernantes, con el apoyo de Occidente. Será un milagro si la voluntad popular acaba convirtiendo a estos países en democracias garantes de los derechos humanos, con vocación de paz y progreso, de estabilidad internacional. Ojalá estos pueblos encuentren una verdadera libertad.

MADRID, 1 (OTR/PRESS)
Es apasionante seguir por todos los medios la evolución de los acontecimientos en Egipto y comprobar cómo la inmensa manifestación de la cairota plaza Tahir nos convence de que todo es imparable cuando el pueblo se lo propone de verdad y se echa a la calle para conseguirlo. Es la democracia en estado puro. Es la demostración de que el predominio de los tiranos llega sólo hasta que el pueblo sojuzgado adquiere la categoría de pueblo soberano, con independencia de las formas institucionales que después se adopten, en el momento en que la democracia tiene ya que mezclar con el desbordado entusiasmo el sosiego de la organización. De momento, es un enorme disfrute contemplar a las multitudes en esa gran plaza de la capital egipcia, que será el gran símbolo de la liberación no sólo de ese país sino de todos los demás que vayan viniendo a continuación. Curiosamente, son muchos los testimonios escuchados en el sentido de que estos acontecimientos son tan imprevisibles que nadie los hubiera atisbado unas semanas atrás.
La respuesta exterior a lo que sucede en Egipto está siendo más lenta de lo que sería de esperar. La prudencia es algo recomendable siempre, con tal de que no equivalga a indecisión o indiferencia. Tenemos que presionar a la Unión Europea, a Obama, al Gobierno español y a todos los agentes internacionales para que presionen de forma implacable a Hosni Mubarak y a su tinglado para que abandonen el poder, se larguen de allá o no provoquen una matanza para escabullirse de sus responsabilidades por tres décadas de tiranía. Yo comprendo que la diplomacia siempre tiene sus limitaciones, pero comprendamos también que cuando se agota la paciencia de los pueblos no hay más camino que facilitarles el cumplimiento de sus destinos. Si las cosas no se tuercen, los sucesos indican que hay un gran consenso nacional, político e ideológico entre las inmensa mayoría del pueblo vivo de Egipto. Yo espero de nuestro Gobierno una actitud bastante más comprometida que la que se desprende de las declaraciones de la ministra de Exteriores.
Jueves, 31 de mayo
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo