
MADRID, 21 (OTR/PRESS)
Sabemos por el propio Zapatero que ya ha tomado una decisión respecto de su futuro político. "Ya he tomado una decisión" -ha dicho-. Sólo nos falta saber qué es lo que ha decidido. Zapatero no es un ciudadano cualquiera que en un momento de su vida comenta con su mujer los planes que tiene para los próximos años. Resulta que es el presidente del Gobierno y que en su manos está la gobernación del país. Por eso creo que si ha decidido seguir en la política -cosa que no parece probable-, la opinión pública, ahora tan contraria a que Zapatero prolongue su carrera, probablemente reaccionaría arreciando en las encuestas. Si, por el contrario, hubiera decidido no seguir -y ceder, como parece, el testigo a Rubalcaba, tanto en el Ejecutivo como en el PSOE-, es casi seguro que disminuiría la acritud que despierta entre un sector muy numeroso de la población.
En la última encuesta oficial realizada por encargo de la Junta de Andalucía, el 68 por ciento de los encuestados opinaban que Zapatero no debería ser el candidato del PSOE en las próximas elecciones. Si recordamos que desde hace treinta años Andalucía ha sido un feudo socialista, el dato adquiere un valor indicativo adicional. Por decirlo en corto: el personal está harto de un liderazgo errático. Lo sucedido con Montilla en Cataluña creo que ofrece una pista sobre lo que le podría suceder a Zapatero si decidiera continuar. No hace falta ser un lince para concluir que además de Sonsoles Espinosa, su mujer, y, de esa "persona del partido" (probablemente, José Blanco), únicos españoles que según el decir de Zapatero que conocen el signo de la decisión que ha tomado, quienes lo han sabido antes que nadie son los encuestadores de los institutos de opinión. Son las encuestas, el resultado de los sondeos, lo que le ha obligado a tomar una decisión que aunque la mantenga envuelta en silencio, en realidad, a estas alturas de la película, es un secreto a voces.
Los comentarios para este post están cerrados.
Zapatero ahora juega con nosotros a los acertijos y el sr. Blanco a los trabalenguas, que poco serio me parece, porque España no está para bromitas y para incertidumbres. Hoy creo que le he visto sincero por primera vez, anunciándonos cinco años con suavidad, aunque todos sabemos que serán tiempos de sangre, sudor y lágrimas. Espero tal y como van las cosas que él ni ningún socialista pilote esta triste situación.
Jueves, 31 de mayo
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo