
MADRID, 15 (OTR/PRESS)
La justicia poética no sólo existe, sino que es, al parecer, la única en la que se puede confiar. Es insobornable. Y recta. Y gratis. O sea, es Justicia. La justicia poética instruye sus sumarios y celebra sus vistas de súbito, sin dar tiempo a los del enjuague y el apaño a corromperla ni a desvirtuarla, y así, la otra noche, mientras en uno de esos canales de la TDT que se ciscan en la verdad y en el buen gusto se entrevistaba apologéticamente a Aznar, ese señor tan cordial y educado, en otra cadena, en una autonómica de tierra adentro, se emitía la película "Johny cogió su fusil", de Dalton Trumbo, que es no sólo una de las mejores y más bellas películas de todos los tiempos, sino el más severo y conmovedor alegato contra la guerra que se haya filmado jamás.
Cada palabra del individuo que jaleó la guerra de invasión de Irak como palmero de su amigo Bush, aquél estafermo carente de la menor resonancia emocional, iba siendo situada por la película de Trumbo, gracias al mando a distancia que permite esa magia al espectador, en su lugar exacto, y sin necesidad de magistrados, ni jueces, ni abogados de la acusación ni de la defensa, ni fiscales, ni jurado popular siquiera, sólo con esas palabras de una parte y esas imágenes de otra, se elevó en la noche un veredicto que hendía las tinieblas, todas las tinieblas.
Mientras el presidente de FAES, otrora del Gobierno español, se quejaba amargamente de cómo "la izquierda" había distorsionado su imagen, Johny, el soldado sin brazos, sin piernas y sin rostro que, reducido a una masa informe, rememora en su agonía el amor de sus padres, el calor de su novia, el sabor de la miel, las caricias del sol, el frescor del agua y el aroma del pan recién horneado de la tahona donde se ganaba decentemente la vida, contaba su historia, que es la historia de cada de las víctimas de las guerras, incluida aquella particularmente terrorista que, so capa de organizarse para combatir el terrorismo, proyectó al mundo la imagen (imposible de distorsionar) de un Aznar sonriente desde las Azores.
Domingo, 19 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales