
MADRID, 14 (OTR/PRESS)
No va a tocar, me temo, pasarnos la semana con el raca-raca de si el Gobierno y el PP pueden-deben-quieren pactar la lucha contra el paro, si quieren-deben-pueden buscar juntos la puerta de salida de la crisis, y sobre todo si el Rey es quien para intentar mediar en el empeño. Ilustres constitucionalistas sin vanidad alguna ya que preservar por lo evidente de sus méritos, lo irreprochable de su trayectoria y por la edad, como el profesor Manuel Jiménez de Parga, dicen que sí, que por supuesto que el Rey es quien. Que puede y debe mediar porque su papel constitucional es ejercer de árbitro cuando las cosas se tuercen. Y que cuando la Constitución sentencia que el Rey reina aunque no gobierna, eso es exactamente lo que quiere decir, y que eso es lo que está haciendo Don Juan Carlos, "reinar". En resumen, que no está de adorno.
Si faltan líderes capaces de dialogar sobre lo que más importa a los ciudadanos, como ahora el paro, yo me permitiría añadir a la catalana: "a más a más". Pero pegando la oreja a la vía de la política mi impresión es que, ni reino, ni gobierno. Lo que nos va a tocar, me temo, es asistir al reparto de culpas entre Zapatero y Rajoy cuando este miércoles -que si tú que si yo, que por tus votos o por los míos- ni se ofrezcan ni se acepten mutuamente el tal pacto del Estado contra el paro... los dos. Zapatero, sospecho que con el zafio argumento que adelantó ayer Leire Pajín, que el PP "no quiere arrimar el hombro" aunque beneficie a España porque hace oposición con las "malas noticias" para "crecer en número de votos".
¿Y Rajoy? Rajoy, seguro, con el argumento que él mismo volvió a reiterar también ayer: que ya el pasado 30 de diciembre Zapatero le dijo que no iba a pactar la política económica con el PP "porque eso era una cuestión ideológica", y que como desde la Investidura le ha ofrecido ese acuerdo tres veces y no ha aceptado lo que va a hacer es trasladar a la sociedad lo que él cree que "hay que hacer" para salir de la crisis, en vez de perder más tiempo con ofertas de pactos a un presidente que cada día tiene "más déficit, más deuda, menos confianza, y menos credibilidad". O sea, lo de siempre. Juegos florales de una clase política que ve pasar la crisis desde la barrera del Congreso. Si no fuera porque cada día cientos de españoles siguen perdiendo su empleo y la esperanza, para apagar las noticias y pasar de ellos. Todos. Hasta el Rey.
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Y si esto se hace en un hospital ... ¿qué no se hará en el Parlamento?
¿Estamos en buenas manos? Es la pregunta del hospital. Y te dirán que sí, que menudo profesional. Pero cuando llevas cierto tiempo y empiezas a intimar o a cansar .... te enteras de los manejos del hospital. Las largas noches, los pasillos, las salas de esperas, les coges el pulso ... ya no te pueden liar. Y luego están los visitantes, y la dichosa pregunta, ¿quien la trata? Pues fulanito de tal. Menudo Jeta. (En el pasillo, la podría matar porque no tiene demasiada idea, el que si sabe es su adjunto pero no le deja actuar. Habla con el adjunto a ver si se pudiera hacer cargo...
No se trata de comparar porque la mayoría de los políticos no dan su brazo a torcer, son tercos, creen que están colocados en el hospital....
Y entonces mi amigo me dijo: ¿no se enfadará? Y yo le respondí: ¡claro que se enfadará y se pondrá a gritar y a amenazar con el rollo de la profesionalidad y tal, pero tu ni te inmutes, vas y le dices lo siguiente: "mi esposa lleva en este hospital 12 meses y yo siempre la veo igual. O me dice claramente lo que tiene o presento una queja en atención al paciente y si la queja no sirve con las mismas pediré que la cambien de hospital y como le suceda algo, abróchese bien el cinturón y póngase en guardia porque lo pasará muy mal".
-Me está usted amenazando y le voy a denunciar. Soy agente de la autoridad y estoy colegiado.
No hice más que mirarla a la cara y callar. Pronóstico reservado.
Mejor así, le miré a la cara y le dije fríamente: no se atreverá.
¿Hará algo este don Juan? Si es un don Juan el cabronazo, no hace más que ligar y fardar según me han contado las señoras de la limpieza. Le tienen muy calado.
No sé... lo estoy pasando muy mal. Maldito hospit...
El Rey tiene que tener cuidado a la hora de actuar porque se puede quemar. Ha de ser imparcial y cuando intervenga debe ser recordado por su oportunidad.
(En breve me llamará para que le asesore en la Casa Real).
Basándome en este supuesto, ¿debería Su Majestad actuar? Si no toma partido, si. España padece una enfermedad difícil y el equipo que la está tratando no quiere dejar a otros colegas actuar. Los familiares de la enferma empiezan a sospechar porque en los pasillos han podido escuchar algún comentario tal que así, "El doctor zeta, cuando coge un paciente no lo quiere soltar aunque no sepa curarlo. Y su equipo es igual, no se atreven a rechistar, pero luego bajo cuerda no hacen más que criticar". En consecuencia yo les he recomendado al marido que se lo digan crudamente, "dadme por escrito lo que mi mujer padece y el tratamiento que le estáis aplicando porque tengo un hermano que trabaja en Hospital Central de Jefe de Servicio y quiere estudiarlo.
Viernes, 1 de junio
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
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Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina