
MADRID, 1 (OTR/PRESS)
Lo malo de los razonamientos es que, una vez lanzados, pueden ser un dardo en el razonamiento del contrario o bumerán que se vuelve contra el pensador. Tras las palabras del presidente del Gobierno en su análisis del año, no va a ser fácil que nadie de su gabinete o de su partido pida colaboración o acuse de no arrimar el hombro a los ajenos al PSOE y muy especialmente a la oposición. Ha dicho ZP algo que parece obvio aunque discutible: el pacto con el PP es imposible por cuestiones ideológicas. Normal. El presidente cree en el intervencionismo y los de Rajoy ya se sabe que son liberales. El PSOE -o ZP, que no es exactamente todo el PSOE- es partidario de la regularización y la derecha de la autorregulación de los mercados. Hasta ahí todo bien y es, en definitiva, lo que le ha venido diciendo Rajoy cada dos por tres: que no puede apoyar unas medidas en las que no sólo no cree sino que piensa que están radicalmente equivocadas. Será el tiempo -poco tiempo- quién de o quite razones.
Pero el reproche que se le puede hacer al presidente no es el de no comulgar con la teorías liberales sino el de no ser del todo consecuente con sus propias recetas, de ser lo que podríamos denominar "intervencionista pero poco" que es como ese imposible de estar "un poquito embarazada". Uno recuerda las recetas de Felipe González (recogidas por la revisa "Claves" a mala leche creo que por Ignacio Sotelo cuando aun había dialéctica en el PSOE) donde FP se declaraba, entre otras cosas, decido partidario de la nacionalización de la banca y los sectores energéticos. Terminó haciendo, como se sabe, una reconversión industrial tan dolorosa como necesaria. El INI ya lo había hecho Franco, Iberia y RENFE eran empresas del estado y los astilleros y la minería sectores fuertemente subsidiados que sangraban la economía del país. Es verdad que nacionalizó RUMASA más por política que por economía pero la malvendió inmediatamente en un negocio que aun está por explicar.
González también tenía una ideología socialista pero cuando tuvo que gobernar el país lo hizo acomodando sus ideas a una realidad que superaba cualquier planteamiento previo y por eso se encontró de bruces con un par de huelgas generales; entre la "paz social" o la realidad, eligió la realidad. Y es eso lo que le diferencia de ZP. Nuestro actual presidente pretende que la realidad se adapte a sus ideas y ha hecho de la paz social un paraíso mítico y obsesivo. Porque lo que ZP no quiere aceptar -y mira que la cosa es vieja- es que resulta mas eficaz enseñar a pescar que repartir el pescado y por eso su Gobierno gasta en pescado muchísimo más de lo que ingresa. Naturalmente eso vale mientras quede pescado, mientras haya crédito, pero no sólo no soluciona nada sino que complica mucho el futuro. La única solución es recaudar más y para ayudar a los desfavorecidos se sube el IVA que es un impuesto indiscriminado y que por tanto perjudica más a los que luego hay que volver a subsidiar. Y así estamos jugando a dos bandas, siendo intervencionista pero poco y aceptando algo del liberalismo pero con matices; o sea, ni una cosa ni otra hasta que esto explote por alguna parte.
Si de verdad se quiere intervenir -que es una opción- pues adelante y hasta el fondo. ¿Qué es eso de salvar bancos privados con el dinero de todos y no sólo no quedárselos sino sanearlos sin exigir nada a cambio? Eso es lo que no se entiende. O te inventas el Plan Badajoz (que recordarán los más viejos) o no te lo inventas; o te montas un plan quinquenal o no te lo montas. Pero lo que no cuadra es actuar con las dos manos a la vez: si con la izquierda haces cosas que luego disimulas con la derecha, el resultado final es que no haces nada.
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No son ni liberales ni intervencionistas. No les da el caletre para tanto. Son partidarios de meter cuchara en todo. De caciquearlo todo, que es distinto a ser intervencionista.
Franco, creo que concientemente, no creó una institución política (lee a Vernon Walters). El franquismo fue una corriente de clases medias -al contrario que el gaullismo- sin una doctrina política definida. Por eso, llegada la Transisción, se disolvió suavemente en la democracia burguesa (a pesar de media docena de pirados), para la que estaba preparada por el nivel de desarrollo político y social de nuestra sociedad entonces.
El franquismo no legó una "determinada idea de España", sino una muy aceptable renta per cápita. Los versos de Pemán no dieron para tanto.
Es que le falta talento. Y cuando se tienen talento, interes y ganas de aprender, se fija uno en todo: hasta en el enemigo. Mira que lo dijo Franco muchas veces: que no sepa tu mano derecha lo que hace tu mano izquierda. Pues nada, como Zapatero de leer poco o nada, no se ha enterado. Y lo estuvimos oyendo 40 años. Con la salvación de los bancos, les tendría que haber obligado a cancelar la totalidad de la deuda, a los muchisimos sufridores que el banco les embarga el piso. Pero como es tan de izquierda magnifica, ademas de dejarles sin casa, les deja sumidos en la maxima miseria con una deuda con el banco que no podran pagar en su vida. TALANTE.
En otro orden de cosas y metiendome donde no me llaman, Sr Aberasturi: ¿por que no promociona mas su págima de comentarios?. Está, estamos, en esa edad en la que las ideas no priman sobre el razonamiento. Y parece que esa es la linea, por sus comentarios, que sigue usted. Pienselo.
Domingo, 19 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales