
MADRID, 27 (OTR/PRESS)
De todas las aproximaciones posibles al ruidoso editorial conjunto de la Prensa catalana, la más dolorosa nos obliga a un doble reconocimiento. Uno, los colegas desbordan las fronteras del oficio e invaden corporativamente el campo de las relaciones de poder. Y dos, se detecta más pluralismo en la clase política que en la clase periodística de esta Comunidad Autónoma. Entre los partidos encontramos muy diferentes posiciones respecto al Estatut (2006). Desde la del apoyo incondicional (PSC) a la impugnación abierta (PP), pasando por el apoyo matizado de CiU y el desmarque de ERC. No ocurre eso con la Prensa. Uniformidad total, oiga.
Los periódicos catalanes marcan el paso en un contexto sociopolítico pluralista y democrático ¿No deberíamos hablar de pensamiento único en este caso? Más chocante es aún que unos profesionales de la información, y de la opinión, argumenten sobre una noticia no confirmada ni en tres, ni en dos ni en ninguna fuente. En este caso, un dictamen del Tribunal Constitucional cuya existencia virtual debe situarse en la filtración de supuestas deliberaciones a un determinado periódico de ámbito nacional ("El País").
Sobre base tan incierta los periódicos catalanes han elaborado un auténtico alegato preventivo contra el Tribunal Constitucional. No porque éste haya impugnado total o parcialmente el Estatuto catalán. Por si lo hace. O, mejor, para que no lo haga. O sea, un intento corporativo de influir en la decisión de los magistrados en el sentido propuesto por la Prensa catalana. Si no fuera ese el sentido de la sentencia, la Prensa catalana ya ha decidido que sería un ataque a la dignidad de Cataluña. Pero si finalmente el Tribunal se aviene a las sugerencias del editorial conjunto y acaba declarando la constitucionalidad del Estatut, aquí no ha pasado nada y pelillos a la mar.
Una vez descontado su derecho a expresarse libremente, faltaría más, no parece ni muy profesional ni muy democrática esta posición común de la Prensa catalana. No es muy profesional porque su manufactura mediática -el editorial conjunto- está elaborada en el vacío. O sea, arremete contra una sombra. Y no es muy democrática porque se pasa el imperio de la ley por el arco del triunfo.
El Tribunal Constitucional forma parte del Estado de Derecho. A su cargo corre el control de constitucionalidad de las leyes. Y un sano funcionamiento de la democracia obliga a respetar las reglas. Se trata del órgano habilitado para decidir si una ley se ajusta o no se ajusta a la Constitución. Y su normativa no contempla excepciones, de modo que el alto tribunal deba abstenerse de cumplir su función ante determinada circunstancias como, por ejemplo, el malestar social, las aspiraciones de los nacionalistas o la opinión conjunta de la Prensa catalana.
ANTONIO CASADO
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Antonio, ¿qué tanto por ciento de la difusión de prensa escrita en Cataluña representa "la banda de los doce"?. Sabemos que la presión social hace imposible que nadie se manifieste en contra de la corrección política nacionalista, pero parece que esa presión no ha conseguido empujar a los ciudadanos a las urnas a dar apoyo al engendro estatutario.
Comentario por gorki 28.11.09 | 16:09
Gorki, los nacionalistas no pretenden la separación de España, sino crear una situación asimétrica que permita produzca un flujo de riqueza desde el resto de España hacia Cataluña, como cuando existía el añorado mercado protegido (cuando en tiempos de Franco Cataluña tenía "prestigio" en España como dice Pujol).
Hoy es uno de los pocos días que estoy de acuerdo con vd. Me ha parecido el editorial conjunto de la prensa catalana, una forma indecente de presionar al Constitucional, que bastantes servidumbres políticas tiene ya, recordemos el rapapolvos a la Sra. Casas por parte de la vicepresidenta en el desfile televisado a toda España, como para que la prensa nacionalista se una, y les diga lo que está bien y lo que está mal. Todos tenemos un precio y el de la prensa, yo comprendo que son tiempos difíciles son 28 millones de reparto, y cuatro veces más en publicidad. Mientras tanto se silencia los 12 puestecillos de la sra. Montilla ¡qué suertecilla¡ o los despilfarros de Carod, el Marco Polo catalán, fundando más que Santa Teresa, pero él embajadas falsas por todo el mundo. Así está el oasis catalán, más bien el desierto ético. Las declaraciones de la Chacón, que los recursos son contra Cataluña, un disparate. Ella no es Cataluña, simplemente es catalana.
• VANDALISMO EN LOS SEAT
El otro día me comentaron en un taller de automóviles, que cada vez es más frecuente que se presenten a reparación coches SEAT (especialmente de las últimas matriculaciones), con pequeños arañazos y desperfectos originados por actos vandálicos mientras estaban aparcados, y que estos incidentes son más frecuentes cuando se producen agresiones o insultos desde Cataluña.
Estos hechos son repudiables, pero también lo son noticias como las que muestran odio y rechazo hacia lo español desde Cataluña (que últimamente se producen un día sí y otro también).
Creo que el asunto hace mucho tiempo que se nos ha ido de las manos y que lo mejor es que cada uno se vaya por su lado.
Un Estado, una nación, lo mismo que un matrimonio o un contrato, exige una básica afección y lealtad entre las partes. No puede durar un matrimonio donde una parte esté continuamente insultando o amenazando con la separación. Cuando la afección no existe, el mal menor es la...
Viernes, 1 de junio
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