
MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Se erigía el otro día el presidente de la Generalitat, José Montilla, en defensor del "espíritu constitucional" al reclamar por enésima vez el respeto al Estatuto de Cataluña, tal y como fue alumbrado por los representantes políticos y directamente por los ciudadanos catalanes en el referéndum de junio de 2006. De su discurso se deduce que retocar el texto, aunque sea parcialmente, iría contra el espíritu constitucional. Es mucho decir, si los retoques los decide el único órgano habilitado para dictaminar lo que se ajusta y lo que no se ajusta al espíritu de la Constitución. Al espíritu y a la letra.
A ver si va a resultar que Montilla se convierte en el guardián de las esencias de la Constitución española. No parece, después de haberle oído proferir admoniciones sobre los males que se avecinan si el "Estatut" es declarado inconstitucional total o parcialmente. O después de haberle oído decir que, pase lo que pase, "no renunciaremos a prosperar nacionalmente de acuerdo con nuestras aspiraciones".
Sin embargo, nos ha vuelto a sorprender al reclamar "sentido de Estado" a los magistrados del Tribunal Constitucional que llevan casi tres años estudiando los 120 artículos impugnados por el PP y los siete motivos de inconstitucionalidad apreciados por el Defensor del Pueblo, amén de tres recursos más, todos ellos redundantes en las principales cuestiones de fondo: identidad, bilateralidad, uso de la lengua, derechos históricos y símbolos nacionales.
Si Montilla quiere realmente que el alto tribunal lleve el sentido del Estado a su sentencia sobre el Estatut, cuyo retraso se está convirtiendo en el culebrón de la temporada política, me parece que sus cuentas no le van a salir. Y por ahí parecen estarse moviendo los diez miembros del alto tribunal. O sea, con sentido de Estado, lo que les obliga a preservar y garantizar la vigencia de sus grandes pilares. Por ejemplo, el de la soberanía nacional única e indivisible, tal y como viene enunciada en el artículo 2 de la Constitución Española.
La Constitución permite la transferencia de funciones pero no la cesión de soberanía nacional al Gobierno de los territorios que forman el actual Estado de las Autonomías. Si el Tribunal Constitucional entiende que en ese punto se está desvirtuando el espíritu o la letra de la Constitución, su sentido del Estado le llevará a recortar los vuelos nacionalistas del Estatuto catalán.
Es lo que parece estar pasando, que los magistrados entienden que no son "acomodables" a la Constitución aquellos artículos de los que eventualmente podría inferirse un proceso de segregación. Así que quieren conjurar el riesgo de eventual utilización del "Estatut" como pretexto legal para lanzarse a semejante aventura política. Justamente porque tienen sentido de Estado, como quiere Montilla.
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Dicen que cuando la Justicia es lenta, ni es justicia ni es nada, y esto está pasando con el Constitucional, es vergonzoso que este grupito de señores capitaneados por doña María Emilia Casas, la que fué apaleada verbalmente por la vicepresidenta de la "Pega", lleven tres años acobardados por unos políticos catalanes, y ayer hasta por un editorial de todos los periódicos nacionalistas catalanes, para que digan amén a todos sus antojos, privilegios y ensoñaciones soberanistas. Están consiguiendo que el resto de los españoles ya empecemos a no distinguir entre políticos catalanes, ¡vaya elementos, sobretodos los conversos¡ y catalanes a secas. ya estamos hartos de tanto protagonismo de tanto agravio de tanta reclamación
Sábado, 18 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales