
MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Me cuenta mi hijo Nacho que el Diccionario Oxford elige por estas fechas un nuevo término que convierte en su "Palabra del Año", y que la de 2009 pretende dejar constancia de la relevancia que las relaciones digitales han cobrado en nuestras vidas. La palabra elegida es "desamigar", que el New Oxford Anmerican Dictionary define como "eliminar a alguien de una lista de amigos en una red social como Facebook". No es un "palabro". En nuestro Diccionario de la Real Academia de la Lengua, figura desamigar con el significado de "enemistar" y aunque no tiene relación con las redes sociales, va encaminada en la misma dirección. También existe en el DRAE la palabra "amigar" que, ojo, tiene dos acepciones, "amistar" y "amancebarse".
Recientemente, alguna red o algún internauta radiofónico premiaba o invitaba a sus seguidores a borrar de sus listas diez contactos inútiles, poco usados u olvidados. Hay en las redes sociales, que son un excelente instrumento para algunas cosas y una estupidez para otras, quien se vanagloria de tener 4.000 "amigos", como si eso le diera más poder o más inteligencia. Hay quien cuelga en ellas fotografías o datos que luego son usados en su contra. Hay quien ha encontrado a viejos amigos que había perdido y hay quien dice que si no estás allí, no existes. Hay que huir de las generalidades y ser inteligentes al utilizar los libros o las redes sociales. El problema no está en los instrumentos sino, casi siempre, en el mal uso de ellos.
Pero "desamigar" puede hacer fortuna, porque se lleva mucho, ya sea en la definición del Diccionario de Oxford o en el de RAE. Ultimamente casi todos los políticos, incluso los que se habían "amancebado" políticamente, andan desamigados. Incluso dentro de su propio partido. Y más de uno eliminaría, y no sólo de las redes sociales, a muchos periodistas que les están tocando las narices con el ridículo mundial que hemos hecho con el Alakrana o con el espionaje a través del sistema Sitel. Algunos de los colaboradores de Zapatero, Fernández de la Vega, Chacón o Rubalcaba darían lo que fuera por desamigarse de quienes les han puesto a los pies de los caballos haciéndoles tomar decisiones injustificables.
Se desamigan parejas que parecían eternas y socios que habían decidido llegar hasta la tercera generación. "Amigos y nada más. El resto, la selva", decía el poeta Jorge Guillén en un verso que yo le escuché a Facundo Cabral. Los amigos y la mujer o el marido son casi lo único que elegimos libremente, porque la familia nos viene dada. Por eso es importante amigar con quien es debido, en las redes sociales sin duda, pero también en la vida. Hay amigos que nos ayudan a subir a la cima del mundo y otros que nos pueden hundir en el abismo. Póngase al día: desamíguese de quien no debe ser su amigo.
Sábado, 18 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales