
MADRID, 14 (OTR/PRESS)
La foto fija de la economía española muestra que el país sigue en recesión, pero si nos creemos el guión del video que la acompaña podemos imaginarnos una cierta recuperación a mediados del año que viene. Quedan de todos modos al menos seis meses duros por delante, con tensiones financieras importantes, familias y empresas muy endeudadas, el lastre del ladrillo y, como resultado de todo ello, el drama del paro. Del crecimiento negativo en el que está España hasta alcanzar tasas positivas del PIB capaces de crear empleo neto podemos tardar dos años, hasta 2012 o en el mejor de los casos finales de 2011, según coinciden la mayoría de los expertos. Por tanto, cabe diferenciar entre volver a crecer y volver a crear empleo. Lo primero puede llegar en dos trimestres, lo segundo en dos años. Para ver la dimensión del problema podemos reparar en que a mediados de 2007, con la locomotora de la construcción aún en marcha, había 1,8 millones de parados, con una tasa de desempleo del 8%, mientras que ahora hay más de 4 millones de parados, con una tasa del 18%.
Son cifras que pueden conducirnos al catastrofismo, porque es evidente la gravedad de la situación. Pero como la vida sigue, también hay que saber encontrar vías de esperanza, que las hay. Y ciertos datos que dan aliento, que también los hay. En general, los países de la eurozona están saliendo de la recesión, tras más de un año cayendo en picado, y España va más retrasada --sigue en recesión-- pero también entró un trimestre más tarde, por lo que de momento tiene cierto sentido que vaya por detrás. El problema quizá no esté ahí, puesto que la tendencia de fondo de la recuperación en España parece ser la misma que en la UE, sino en las condiciones en que la eurozona se está recuperando. Para España es vital que no se vengan abajo las medidas excepcionales, tanto del sector público como del Banco Central Europeo, ya que como se recupera más lentamente podría ser incapaz de superar situaciones que otros países ya están superando.
Claro que podemos criticar los errores del Gobierno de Zapatero, pero no nos engañemos en una cosa: si el Estado no hubiera estado poco endeudado y ZP no regara el país de dinero, todo hubiese sido mucho peor, porque las familias y las empresas están ahogadas por sus deudas, incluso desde los tiempos de bonanza. No lo dice Zapatero, sino el BBVA, banco por cierto nada afín al Gobierno socialista: el bajo endeudamiento del Estado ha permitido una política fiscal compensatoria que ha suavizado la recesión, cifrada actualmente en una caída del PIB del 0,3%. En definitiva, que seguimos estando mal, que el paro aún tardará mucho en desaparecer, pero que también vemos el final del túnel. Eso sí, sudando la gota gorda y dependiendo de que no nos hundan el techo.
Domingo, 19 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
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Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
José Pómez
Francisco Rubiales