
MADRID, 11 (OTR/PRESS)
El disimulo, la mentira, el engaño o las trampas para difuminar los errores son recursos a los que acuden los políticos cuando las cosas les salen mal. Algunos actúan con prepotencia y descaro; otros, es una cuestión estilo, optan por los perfiles bajos, por la máscara que disimula su verdadero rostro. Hay quienes, como Churchill, fueron de frente a por sus adversarios y otros, como aquél emperador romano, Claudio, que convirtió su aparente debilidad y su impostada bonhomía, en el cayado en el que se apoyó para deshacerse de sus enemigos. Este último me ha recordado a nuestro presidente del Gobierno. En su forma de gobernar hay una constante: cuando surgen problemas serios procura que sean otros quienes den la cara. Tarda en comparecer en el Foro.
Ocurrió cuando la ETA dinamitó Barajas y las negociaciones con el Gobierno. Por aquel entonces fue José Blanco quien acudió a las emisoras. Pasó, también, cuando el incendio de Guadalajara: fue la vicepresidenta (Teresa Fernández de la Vega) quien tuvo que pechar con la ira de los familiares de las víctimas. Ha vuelto a pasar ahora, con el caso del "Alakrana", que por el camino ha "quemado" políticamente hablando a la ministra Chacón.
Han tendido que pasar cuarenta días y varias manifestaciones de los familiares saliendo a la calle con pancartas para que Zapatero se decidiera a hablar con ellos. Y cuando lo ha hecho, ha sido para pedir paciencia a los familiares y para exigir prudencia a los periodistas. La estrategia de fondo siempre es la misma: que recaigan sobre otro -u otros- las críticas por los desaciertos de quien gobierna. En este caso es la pretendida imprudencia de los periodistas al contar lo ocurrido en estos cuarenta días que lleva secuestrado el "Alakrana". Zapatero olvida que la obligación de los periodistas con la sociedad es la veracidad, no la prudencia. Porque la prudencia no es virtud cuando se torna en silencio o complicidad al servicio de los errores o meteduras de pata de los poderosos. Ya digo, el malo de la película, o el torpe, siempre es otro.
Sábado, 18 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel