
MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Pues, no. No se han cerrado las heridas en el PP. Al menos la más sangrante. El odio africano que se profesan los dos barones madrileños, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, y su derivada respecto al líder nacional, cuya equidistancia no está libre de sospecha. Lógico. El proverbio encaja a la perfección: los enemigos de mis enemigos son mis amigos. Y Mariano Rajoy no ha olvidado que en la primavera de 2008 la presidenta madrileña se ofreció a la opinión pública española -por la vía estatutaria nunca llegó a dar el paso-, como "alternativa a la resignación" después de la última derrota del PP en elecciones generales y en vísperas del congreso nacional de Valencia en el que iba a ser reelegido el sucesor de Aznar.
Los hechos están ahí. Esperanza Aguirre ha heredado la condición de "cabo suelto" en el PP, antes asignada a Ruiz Gallardón. Es lo que le cuadra a su decisión de no asistir a la reunión del Comité Ejecutivo Nacional convocado el martes pasado, donde se otorgó un general voto de confianza a Mariano Rajoy para acabar con el desbarajuste interno.
De momento, no sabemos si Aguirre se suma al arropamiento de Rajoy, expresado por los dirigentes a lo largo de veintiséis intervenciones. Pero lo que hace inexplicable esa ausencia no es solamente la sospecha de desprecio a Rajoy, que en realidad no sería tanto a Rajoy como a sus propios compañeros apiñados en torno al presidente, sino la oportunidad perdida de explicarse en lo que ella misma ha llamado caso Cobo. Y, naturalmente, de replicar a Cobo, y a Gallardón, que le apoya. Ambos tomaron la palabra en relación con las controvertidas declaraciones del vicealcalde de Madrid al diario "El País", en las que perpetró un ataque en toda regla al aguirrismo.
Con su actitud, la "lideresa" se ha dado un tiro en el pie. Aleja de su causa a los miembros del Ejecutivo y pierde la ocasión de expresar su legítimo malestar por los ataques recibidos. Además, boicotea de hecho los propósitos de enmienda formulados el martes en la cúpula del partido. Mientras Rajoy hacía un llamamiento a la necesidad de lavar los trapos sucios dentro de casa, Aguirre volvía a utilizar los medios de comunicación contra quienes se sitúan en la "equidistancia" entre el "agresor" y la "víctima".
El agresor es Cobo, el equidistante es Rajoy y la víctima es ella, según su propio discurso de juez y parte. Como se le ha dicho que esa tarea corresponde exclusivamente al Comité de Derechos y Garantías, que precisamente escuchó a Cobo este miércoles, y eso a ella le parece de una "equidistancia intolerable", pues decidió el portazo y se fue a Leganés y Majadahonda, en vez de estar donde le reclamaba su deber como dirigente principal del PP. Rajoy ya tiene un motivo para demostrar si iban en serio sus advertencias de que no habrá próxima vez para el desacato y la indisciplina.
Dejense ya de una vez de cotilleos, porque lo que ustedes hacen no es periodismo politico, es cotilleo politico, digamnos a los ciudadanos de una vez que pasa con la crisis, con el desempleo, con la corrupción, con los privilegios de la clase politica, con los periodistas desinformadores de la realidad y ponganse a debatir sobre como salir de la crisis, como crear empleo, como informar a la opinión pública y si no vayanse a la Telebasura a hablar de Belen Esteban o de quien sea, si no saben informar dediquense a otra cosa pero creo que la situación es lo suficientemente grave como para andar todavia con Aguirre y Gallardón que es el cuento de nunca acabar, silencienlos, no hagan caso. Informen, informen coño.
Vamos a ver Toñin, en esta historia quien amaga y no da, pero actúa bajo capa es Rajoy, quien acciona sin piedad Gallardón y quien insulta a modo de la voz de su amo, Cobo. Natural, pues, que "la reina" se defienda y que lo haga, por cierto, muy bien ¿Qué hubiera pasado si hubiera asistido a la reunión? ¿Le suena aquello de "el que se mueva no sale en la foto"? ¿Sabe lo que es democracia interna y el derecho a discrepar, sin salirse del ideario del partido? Allí estaban todos con los cuchillos afilados dispuestos a trinchar a "la reina", nadie quiere perder su puesto y teóricas posibilidades, cobardía pura, y Rajoy ejerce una dictadura de tomo y lomo, pero tiene a su lado un Gallardón dispuesto a echásele al cuello en cuanto pueda. Hizo bien Aguirre no presentando su candidatura en el congreso de Valencia y no asistiendo a la reunión, como por cierto, hizo Camps escasamente un mes antes y no pasó nada. Eso sí, en este caso la ausencia es muy grave, porque no les dió ocasión.
y mientras tanto-------------Los politicos catalanes de la generalitat corrupta un organo que chafa y tergiversa la cultura y libertad de los araneses
.......Mientras a los araneses -----que no son catalanes--------los tienen sitiados con los mossos de escuadra que no les dejan ni hacer un paso sin que se tengan que identificar y la legión de inspectores de todo pelaje que se acercan ahi, para cobrarles peajes y estudios diversos-. Los extorsionan sin piedad son unos desalmados y mala gente-
Viernes, 27 de noviembre
Agustín Jiménez
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Victoria Lafora
José Luis Palomera Ruiz
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Jesús Montesinos
Antonio Javier Vicente Gil
JUAN JULIO ALFAYA