
MADRID, 26 (OTR/PRESS)
Un partido político que aspira en un futuro próximo a volver al Gobierno de España no puede permitirse el ser un día sí y otro también portada en todos los periódicos, objeto de todas las tertulias políticas, de los informativos de radio y televisión en razón de noticias de un contenido muy negativo. Aquí no vale el dicho popular "que hablen de uno aunque sea para mal". Y el PP lleva unos meses que no sale de una -Gürtel- y se mete en otra: luchas intestinas para elegir el candidato a presidir la cuarta entidad financiera del País como es Caja Madrid.
La imagen que está proyectando el principal partido de la oposición es letal para sus intereses: falta de autoridad en la cúpula del partido para poner un poco de orden; retrasos injustificados en la toma de decisiones que afectan a dirigentes afectados en casos de corrupción; rebelión de los barones o baroncillos regionales. Y la última ha sido el ataque absolutamente desaforado y desmedido del "número dos" de Gallardón, el vicealcalde Manuel Cobo, contra la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre en una larga entrevista periodística que no tiene desperdicio. Con el agravante que Cobo entró a formar parte de la ejecutiva nacional del PP, tras el Congreso que este partido celebró en Valencia en junio del pasado año después de que Rajoy perdiera por segunda vez las elecciones generales ante Zapatero.
La sensación que transmite el actual PP es la de un barco a la deriva, sin rumbo ni timonel. Este considera que mientras las encuestas de intención de voto le den por delante del PSOE eso es lo único importante, sin caer en la cuenta que los ciudadanos de a pié van tomando nota del desgobierno, si se me permite la expresión coloquial, de carajal interno en el que vive desde hace tiempo el principal partido de la oposición. Y eso tiene un coste electoral.
Desde un punto de vista democrático no es bueno que la alternativa al Gobierno del PSOE esté dando un "espectáculo" continuo cada día. No es fácil la solución a esta situación que en cualquier caso debería ser resuelta por los propios órganos del partido. Rajoy se considera legitimado para como él mismo dice tener una tercera oportunidad de ganar al PSOE, pero de seguir así puede llegar personalmente exhausto y con el partido hecho unos zorros a la cita electoral del 2012.
Muchos votantes del PP piensan que el político gallego no es el candidato ideal para ganar dentro de dos años a Zapatero. Y esos votantes se plantean seriamente no votar o hacerlo a alguna otra formación política, fundamentalmente a la de Rosa Díez. El problema que tiene Rajoy es que con su tendencia a la inacción, con su ponerse de perfil, en definitiva con su falta de capacidad de liderazgo y de autoridad se lo está poniendo muy difícil a un buen número de esos más de diez millones de españoles que en las pasadas elecciones generales votaron al PP.
Sábado, 18 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
José Pómez
Francisco Rubiales
Carlos Ruiz Miguel