
MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Ya no son los enemigos ni quienes intentamos muy seriamente contemplar el panorama nacional desde esa atalaya cada vez más vacía llamada independencia. Alguien tan poco sospechoso en principio como el ex ministro Carlos Solchaga ha dicho lo mismo que algunos venimos sosteniendo desde hace tiempo no sin tristeza: "Zapatero vive en un mundo presidencialista en el que trata a todos como secretarios". Y esa parece ser la lamentable realidad. Uno no termina de explicarse muchas cosas: cuando ZP apenas sí tenía opciones de convertirse siquiera en secretario general, las maniobras de unos poco le llevaron a tan importante puesto y muy poco tiempo después y contra todo pronóstico -no merece la pena volver sobre lo ocurrido- fue elegido nada menos que presidente del Gobierno. Desde ese momento su quehacer empezó a dar claros síntomas de una especie de iluminación que le llevaba irremediablemente a tomar decisiones que nadie le había pedido, que no estaban en su programa electoral y que la sociedad no necesitaba. Eran tiempos de vacas gordas y todo parecía sonreír al joven leonés al que apodaron "Bambi" y que con un par de lecciones de economía que nunca sabremos si le llegó a dar Jordi Sevilla o no -todo parece indicar que no- se dispuso nada menos que a hacer la "segunda transición". Fue eliminando a los protagonistas de la primera en su propio partido y rodeándose más de gestos que de inteligencias. Comenzó a gastar el dinero sin demasiada coherencia, reabrió de forma brusca y sin contemplaciones el problema de la financiación de las autonomías que mal que bien iba funcionando y decidió pasara a la Historia como el presidente que acabó con ETA por las buenas (en el sentido estricto).
Luego pasó lo que pasó y las vaca enflaquecieron de pronto y mientras todos veían el desastre, él se empeñaba en negarlo y aun seguía tomando decisiones que en contra del criterio de todos los expertos, incluido su ministro de Economía, que harto ya de estar harto se marchó o le marcharon, que tanto da, como antes se habían ido otros. La reacción del joven presidente leonés ante estas deserciones, fue más de alivio que de preocupación. Rodeado por una casta de aduladores terrenales, hizo nombramientos incomprensibles que lo elevarían a escala planetaria y creo ministerios de ensueño, como si gobernar un país fuera una carrera para entrar en el libro de los records. Ferraz dejó de ser una sede para convertirse en una pequeña sucursal de La Moncloa y en La Moncloa cada viernes se sentaba un Gobierno para escuchar a su presidente y no un presidente dispuesto a escuchar a un Gobierno. En su extraña iluminación ZP parece ignorar que antes de él hubo un antes que todos nos costó mucho traer y que su herencia solo deja, por ahora, números muy rojos para las generaciones que vienen, blindajes imposibles y frases huecas.
El presidente vive en su propio mundo iluminado por él mismo y pretende que la realidad se acomode a sus planes. Nadie de los suyos le va a decir que esa luz no es la luz de la realidad y siempre contara con un coro de acólitos que le bendigan. Sólo una pregunta me asalta con tristeza en esta hora: ¿Qué fue del Partido Socialista Obrero Español?
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La respuesta a su pregunta del final, tiene facil respuesta: al Psoe se le cayeron, por el camino, la M de marsista y los 100 años de honradez. Solo nos ha dejado el capullo. No merece la pena gastar mas tiempo ni tinta en un personaje como este.
El coro de "acólitos", que le bendicen, suman mas de once millones de personas, que tienen mas vocación de "subditos", que de ciudadanos libres, ésa izquierda súbdita, va a seguir muchos años pues resistirá a base de "subvenciones" y limosnas....los demás nos iremos al carajo. Ya lo verá ud, Sr. Aberasturi. por cierto....!buen artículo!
EL PSOE está preso de su propia idiocia. Muchos de ellos habrán tenido tiempo de arrepentirse de elegir a semejante botarate como secretario general. Al igual que muchos se habrán arrepentido de votar a ese partido en las elecciones del 2004 y se acordarán que ¿qúe se les había perdido en Irak a ellos?, posiblemente el puesto de trabajo y su estado del bienestar.
Piense vuesa merced que los gigantes con lo que hoy día hay que entablar contienda son gente tonta, radical. improvisadora, rencorosa y con muy mala idea.
Perdón por lo de "reaccio", fue un lapsus.
Zapatero elige como ministros a los peores precisamente por su propia mediocridad. Un ministro con valía sería reaccio a plegarse a sus infantiles caprichos.
Pocas veces he contemplado en televisión, especialmente en la pública, el desmoronamiento de un ministro, como he observado hace un rato, con el discurso de la vicepresidenta económica.
No se trata de defecto de oratoria, sino de ideas, de argumentos para sustentar esos presupuestos para el año próximo, acordados con el PNV y CC, en ese ambiente de sumar escaños y restar voluntades, sin importar un rábano los ciudadanos españoles.
Era mucha la soledad de esa señora ministra, incapaz de "excusarse" por el mal trabajo realizado por su gobierno.
La oposición tampoco ha puesto mucho de sí. Ellos dicen que el gobierno no les hace caso, pero ya podrían reunirse, aunque sea bajo cuerda, y tratar de levantar la economía española, o mejor aún, la economía de los españoles.
Pésima clase o casta política la que soportamos los ciudadanos españoles.
Los mismos de siempre, y más resabiados, cada día que pasa.
¿Hasta cuándo?.
Excelente síntesis, Sr. Aberasturi. He ahí un brillante extracto de los últimos años (tristes años) de la Historia de España, al menos de una parte de ella. Ahora sólo falta que se incluya en la Educación para la Ciudadanía para que las generaciones venideras sepan por qué son pobres y analfabetas.
Domingo, 19 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
Francisco Rubiales