
MADRID, 25 (OTR/PRESS)
Carlos Solchaga ha salido de su prudente y largo silencio para lanzar una crítica llena de sentido común a la política económica del gabinete Zapatero. Como era inevitable, sus declaraciones han recibido múltiples e interesadas interpretaciones. Hay quienes lo contemplan como una moción de censura de la vieja guardia del PSOE a la gestión "zapateril"; otros lo contemplan como una expresión de la conjura interna que en los ambientes sensatos del socialismo ibérico comienza a gestarse contra el reinado de Zapatero.
Ambas elucubraciones son atractivas y morbosas pero no responden a la realidad. Esta es mucho más simple. Solchaga opina como economista y como un ex ministro acerca de la economía española y lo hace desde una independencia de criterio que siempre ha sido uno de sus principales valores.
Muchos economistas del PSOE o cercanos a ese partido consideran que la política económica del gobierno es inconsistente, constituye una improvisación permanente y no ofrece solución a la crisis. La salida de Solbes fue el certificado de una realidad: El Presidente del Gobierno no quiere que nadie le diga "esto no es posible" porque la economía no lo aguanta todo. Zetapé ha preferido librarse de pepitos grillos y convertir al Ministerio de Economía en una simple correa de trasmisión de sus deseos por disparatados que sean. Está convencido de que las cosas se resolverán por si mismas y que da igual subir los impuestos, impulsar un crecimiento insostenible del gasto público, disparar el endeudamiento... Este voluntarismo desafía las leyes de gravedad económicas y conduce al desastre pero es la filosofía en la que se ha instalado el líder máximo del PSOE.
Solchaga ha dicho lo que todos los economistas serios piensan y muchos de ellos afirman: es imposible recaudar 15.000 millones de euros con subidas de impuestos. Esto sólo contribuiría a agravar la recesión, a fomentar la evasión fiscal y, por tanto, a reducir la recaudación y aumentar el déficit público. Los asesores monclovitas, la corte zapateril no quiere ni oír hablar de eso porque choca con los instintos y los designios del Sr. Rodríguez Zapatero a quien nadie parece recordarle el viejo lema que se decía a los generales que entraban en triunfo en la antigua Roma: "recuerda que eres mortal". El Presidente está encerrado en unos esquemas político-ideológicos escleróticos y ahí seguirá mientras la economía se hunde. No hay esperanza. En medio del silencio y la auto censura de los prebostes del socialismo ibérico, las declaraciones de Solchaga son un ejemplo de responsabilidad y coraje cívico.
Domingo, 19 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
Francisco Rubiales