
MADRID, 9 (OTR/PRESS)
El silencio de Mariano Rajoy sobre la situación procesal de Francisco Camps es sorprendente. En cierto sentido asusta. Es probable que hasta el propio presidente valenciano -a quien Rajoy le debe la refundación de su liderazgo- esté si no asustado cuando menos inquieto por la silente actitud de su jefe. Por su frialdad. Quienes evocan el origen gallego para intentar explicar semejante actitud, olvidan que Fraga, por poner sólo un ejemplo, también nació en Galicia. No. Aquí la cuestión es otra. Lo que en términos generales perjudica al PP -Camps, procesado por el Tribunal Superior de Justicia de Valencia-, en lo particular, favorece el liderazgo de Rajoy. Antes de ésta historia, con Esperanza Aguirre (y, también Ruiz Gallardón) como de posibles candidatos para dirigir el PP tras un eventual fracaso electoral, políticamente hablando, Rajoy estaba en manos de Camps y de Javier Arenas, los dos barones regionales más poderosos. Ahora, Camps está neutralizado. De Feijóo, astro ascendente en el firmamento de los populares, Mariano puede presumir de padrino.
Visto que los sumarios abiertos no retiran grano en términos electorales ni en Valencia, ni en Madrid -en las europeas, el PP arrasó en los dos sitios-, Rajoy se siente fuerte. Ya no teme por su cabeza. Lo que les pase a otros, es el problema de otros. Por eso guarda silencio y rehuye a los periodistas. Tengo para mi que nos evita porque teme que podamos advertir que no está preocupado. Que podamos advertir su inquietante frialdad.
Hay que ver como le descoloca a la vieja, y sobre todo caduca, progresía la estrategia del PP en el caso Gürtel. Si hablan, malo. Si callan, peor. Estos prisioneros de una ideología que ya forma parte del pasado y a la que los europeos hemos dicho definitivamente, adios, en las últimas elecciones, digo, que a estos lo que de verdad les gustaría es ver al PP juzgado en la plaza pública y declarado culpable con pena de expulsión de la faz de la política española. Esperemos, por el bien de todos, que su sueño no se haga realidad.
Bueno Fermin tu clarividencia sigue en forma.las cosas son como las cuentas , aunque a NUÑEZ FEIJOO demosle un voto de confianza ya que no le dimops los cien dias de rigor .ni presupesto decente. En cuanto al Sr. CAMPS , que raro parece que aunque supuestamente le regalaran un traje seria mas barato que algunos de los escandalos socialistas repartidos por la geografia española y de los cuales nadie habla. Bueno tu si que hablas de todo , por eso a vesces es dificil ser comprendido en este mundo de prevendas politicas y demagogia pura y dura. Que me dicen Vdes. de la financiación de las autonomias , claman al cielo. Que termine el circo que tenemos montado , y que empiecen a gobernar los que les toca gobernar de momento.Amen
Curioso, tres cuartas partes de los señores representados en la columna de fotos de la derecha, que no de derechas, no hablan de otro tema, hay que ver el jueguecito que da Camps a todos aquellos que no quieren hablar del auténtico estado de España, de las desverguenzas del Director del CNI, de las cuantiosas subvenciones de Chaves, y de los disparates de gobierno. Camps, el pararrayos de la progresía ¡que suerte lo de los trajecitos¡ da tema para meses ¡qué liberación no tener que reconocer que el emperador está desnudo, que no lleva traje¡
Lunes, 9 de noviembre
Agustín Jiménez
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Victoria Lafora
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
JUAN JULIO ALFAYA
Vilagarcía na Rede
Avelino Vallina
Jesús Montesinos
Manuel Molares do Val
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Rafa Esteve-Casanova