
MADRID, 4 (OTR/PRESS)
Ya sé que cuando usted, lector o lectora, entrevea que este artículo va de elecciones y encima europeas intentará "pasar" olímpicamente. No lo haga, pese al hartazgo que pueda sentir, porque son muchísimas ya las convocatorias que hemos concurrido desde que se convocaran las primeras en 1977. Intente, como lo hago yo, como lo hace muchísima otra gente, abordarlas con el mismo espíritu y la misma ilusión de aquellos años, porque creo, que a pesar de todo, la democracia es el menos malo de los sistemas políticos, de ahí que la tenga en tan alta estima, así como el valor de mi voto.
Está a punto de finalizar la campaña electoral, una campaña en la que sólo los partidos pequeños -precisamente porque tienen mucho menor impacto mediático- han hablado de Europa y se han centrado en ella. Los grandes, ya se sabe, se han dedicado a la "noble" tarea de aporrear al contrario, centrándose en sus mutuas miserias, con lo que nos hemos enterado desde el uso masivo de los Falcon, hasta el número de escoltas que guardan las espaldas al ex presidente Aznar. Un espectáculo muy poco gratificante para quienes el domingo tengan a bien acudir a las urnas. Eso sin entrar en el reiterado "y tú más" en torno a la corrupción o en el eterno debate entre los valores eternos y la nueva ley del aborto.
¿De Europa? Los grandes, nada de nada. Ahora mismo cuando escribo este artículo me topo con una noticia de Europa Press, que anuncia que la Comisión Europea va a adelantar 2.300 millones de euros para ayudar a España a recolocar parados. Tampoco es que nos los vayan a regalar, sino simplemente nos los van a adelantar para los programas que el Gobierno y las comunidades autónomas pongan en marcha su lucha contra la lacra del paro. Esto es Europa. Cierto es que a veces la vemos como una gran oficina llena de funcionarios que quieren organizarnos la vida y la de nuestros agricultores y empresarios, pero también es cierto que desde 1986 que entramos en la Comunidad Europea hemos recibido fondos ingentes que nos ha permitido cambiar la cara a este país, sobre todo en cuanto a infraestructuras se refiere.
Hay quien dice con bastante fundamento que si no fuera porque pertenecemos a la Unión Europea en esta crisis económica tan tremenda lo habríamos pasado bastante peor y que si no existiera esa Unión habría que inventarla. Reconozco que son criterios muy básicos los que expongo pero son los que me animan a pedirles que antes de quedarse en casa tengan en consideración la importancia de su voto y que por lo tanto acuda el domingo a ejercer su derecho que para mí es también una obligación. Dar por hecho que más de la mitad de la población con derecho a voto no va a ejercerlo con argumentos de barra de bar -"son todos iguales" o "a mi no me importa"- me resulta muy triste y un mal ejemplo para esos jóvenes que empiezan a despertar a la vida y a la política.
Por ello, y aunque sea para fastidiar al partido contrario o para evitar que al día siguiente nos pongamos colorados porque apenas ha votado la mitad de la ciudadanía, quiero queridos lectores, pedirles que se acerquen al colegio electoral a introducir su voto en la urna. Piense que las playas no se van a mover de sitio y ese ejercicio democrático, que al fin y al cabo apenas te lleva un rato del domingo, puede ser el que nos saque las castañas del fuego en momentos tan delicados como el que vivimos.
Los comentarios para este post están cerrados.
Pues no se merecen otra cosa, estimadisima y admiradisima Sra. Villacastin. Son peores que "todos iguales". Esa gente inepta, mayor (¡!) que ya vienen de chupar del bote (del erario público) en poltronas del Congreso de los Diputados, de las Administraciones Autonómicas y de, saben ellos de cuanto lugares más, durante la tira de lustros, con resultados visibles de crisis de toda índole, lo único que se merecen es que no les voten ni los familiares directos. Esto es una verguenza y debe castigarsele, para que abandonen ya la vida pública, dejen sitio a la juventud y a la imaginación (Ud. recordará sin duda aquello de Paris) porque éstos ya pusieron su sueldo en cotas guapas, quieren seguir chupando y a la gente que le den 600 euros/mes en precario, y cosas así. Indignante. Aberrante por tanta insistencia con la misma gente, (merecen la terminación "uza"). Vergonzante por lo poco que les preocupa y ocupa su cargo electo y sus obligaciones, allá. No votar o hacerlo en blanco es legal.
Domingo, 19 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
Francisco Rubiales