
MADRID, 21 (OTR/PRESS)
Lo dicen las encuestas, la Monarquía española goza de buena salud, cinco años después de que don Felipe contrajera matrimonio con la periodista Letizia Ortiz. Según el último sondeo realizado por Sigma Dos, para "La otra crónica", del diario El Mundo, un 57 por ciento de los españoles se sienten tan a gusto con el papel desempeñado por el Rey don Juan Carlos, los mismos que prefieren que sea él quién siga al frente del timón, en vez de su hijo, por más que un gran número de los encuestados piense que el Príncipe está preparado para sucederle.
Imagino que este tipo de noticias halagan al Rey y a su entorno, porque demuestran que su discurso, su apuesta en favor de la democracia, su buen talante, su cercanía, han calado hondo entre los españoles. Sin embargo, el problema surge cuando se analiza sin apasionamientos el futuro del Príncipe de Asturias, o si se sigue con atención la trayectoria del resto de las Casas Reales Europeas: los herederos sólo accederán al trono cuando sus progenitores hayan muerto. Así ha sido en el caso de Mónaco, y así será en el de Gran Bretaña, lo que provoca situaciones tan absurdas como que serán reyes a una edad en que la mayoría de los ciudadanos disfrutan de la jubilación.
Qué Carlos de Inglaterra, siga a sus 61 años esperando para desempeñar un puesto para el que lleva preparándose concienzudamente toda su vida, parece absurdo e injusto. Si la Reina Isabel, su madre, no confía en su capacidad para que lleve el peso de la Corona, que lo aparten de una vez por todas y nombre a su nieto Guillermo, que parece es su ojito derecho. No se puede alimentar durante décadas el ego, las esperanzas, las ilusiones de un hombre, diciéndole que él es el elegido, para tenerle ahí, rumiando su desgracia y viendo como todos sus amigos de colegio, de escuelas militares, de farras, se han desarrollado profesionalmente, mientras que él sigue siendo el eterno pretendiente al trono de su país. Bueno, poder se puede hacer pero no se debe, porque la ilusión por hacer cosas nuevas, por realizar proyectos propios, no es igual a los 40 que a los 80.
En el caso del Príncipe Felipe, ha dado muestras sobradas de su madurez, de su preparación, así como de sus profundos conocimientos sobre política nacional e internacional, y por si todo eso fuera poco, el tiempo ha demostrado que su elección sentimental fue la acertada, ya que con Leticia Ortiz ha alcanzado la felicidad personal que tanto deseaba, más desde que nacieron sus dos hijas que garantizan la sucesión de la Corona.
La pregunta que me hago es la siguiente: ¿Qué puede hacer el Príncipe mientras le llega la hora de acceder al trono? Tal y como están las cosas esperar y esperar, algo que no me parece saludable ni en su caso ni en el de quienes están en su lugar. Claro que expertos tiene la Corona para pensar lo contrario.
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¡viva la república!, aunque sea Zapatero su presidente. Por lo menos será elegido en las urnas
Aqui todo el mundo encantado con la monarquía, o con el rey,pero no se yo si todo el mundo está igual de encantado con que siga la juerga con el preparado y consorte, y eso de que con las niñas la monarquía está garantizada, ¿qué pasa? con las hermanas del príncipe mayores que él las dos no había continuidad, dejémonos de darle jabón a la monarquia, que le pregunten al l pueblo a ver que opinamos. Por cierto estos días leí y oi por ahí que los principes celebraron su quinto aniversario trabajando, pregunto ¿dónde, en qué ?
Que demuestren que el prìncipe Felipe y la periodista Letizia Ortiz estàn casados, con el acta matrimonial. En realidad no existe ningùn acta matrimonial porque la "boda" del 2004 fuè todo puro montaje, un show, donde todos los asistentes estaban actùando como en una obra de teatro. Asì que, la periodista Letizia Ortiz lleva 5 años hacièndose pasar por esposa del prìncipe Felipe, una estupidez, ya que, para demostrar que no se puede creer todo lo que se ve y oye y que hay gente falsa e hipòcrita, no era necesario liar tanto; pero al llevar ese show, esa farsa, hasta las ùltimas consecuencias, ademàs de dejar en muy mal lugar al periodismo, estàn mostrando falta de respeto a las personas sinceras, especialmente al pueblo español.
Domingo, 19 de febrero
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Avelino Vallina
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Vicente A. C. M.
Antonio Javier Vicente Gil
Pedro Fernández Barbadillo
Cesar Sinde
Toni García Arias
Francisco Rubiales