
MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Ser equidistante es como ser apolítico, o sea, imposible, pero no es menos cierto que quienes se reputan de tales suelen ser más o menos solapadamente reaccionarios. El Ayuntamiento de Santander, la bellísima ciudad profanada por decenas de símbolos fascistas (con su plaza dedicada a las tropas que masivamente envió Mussolini para ayudar a Franco y todo) ha removido de su pedestal, al fin, la estatua ecuestre del tirano, pero aunque lo ha hecho porque en el lugar se construye un aparcamiento subterráneo, y no se puede con la presencia y el peso de tanta ignominia de bronce a caballo, ha querido dejar patente su "equidistancia" y su "apoliticismo" retirando, simultáneamente, un escudo de la República Española, de España, que milagrosamente había sobrevivido a la destrucción de su memoria.
Lo que ha hecho el consistorio santanderino, regido por el PP, son dos cosas: una, con la retirada del monumento al sátrapa que destrozó España, en la guerra y en paz, por su designio de apropiársela, cumplir la ley que prohibe la exhibición de ese tipo de cosas tan poco edificantes, y, otra, con el desmantelamiento del escudo nacional democrático, conculcar varias leyes superiores, entre ellas la de la razón, la del derecho, la del buen gusto y la de la decencia cívica.
Diríase que para el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Santander, tanto da un estado democrático que quien lo destruye, pero lo que esa actitud revela es, en realidad, la imposible equidistancia que, por imposible precisamente, le sitúa en un extremo, ya sabemos en cual. Siquiera por los niños, podía haber tenido un poco más de decoro: no es lo mismo que vean reconocido y recordado en su ciudad el símbolo de una nación que buscó la libertad y el progreso mediante la democracia y la ley, que la violenta y despiadada vesanía a caballo.
Rafael Torres.
Viernes, 1 de junio
Agustín Jiménez
Aitor Yuste
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Antonio José Parafita Fraga
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Dámaso Mayarias
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Magdalena del Amo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Salvador Freixedo
Victoria Lafora
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina