Miguel Higueras.-
Si alguna vez deja de ser Pesidente, una España sin José Luis Rodríguez será un país mejor gobernado, pero mucho menos divertido.
Y no serán solo los españoles los privados de la sonrisa que las ocurrencias de Zapatero les tienen garantizadas, porque el mundo entero caerá en un estado de melancolía, si su troupe de Chavez, Ortegas, Zelayas o Morales abandonan también el show business.
¿Quién alegrará la sórdida existencia de los piratas somalíes sin un Zapatero que les arranque la carcajada y mitigue su pobreza?
¿Y qué derecho tienen los españoles a privar a los circunspectos ingleses de la sonrisa sarcástica con que le dieron la razón cuando el presidente del gobierno de un país, que en tiempos les disputó el mundo, confundió la señal internacional usada en prácticas de tiro con la bandera de España?
Una vez más, España está marcada por el Destino.
Durante ocho siglos sirvió España de trinchera contra la morisma, sus barcos surcaron mares nunca antes navegados, sus descubridores ensancharon el horizonte hasta demostrar la redondez de la tierra, sus misioneros iluminaron con la Fe las tinieblas del paganismo y combatieron con la palabra y con las armas la herejía protestante.
Más recientemente, los españoles lograron que las cadenas del integrismo prevalecieran sobre las disolutas ideas de la razón que pretendían imponer las armas napoleónicas, y derrotaron a la tenebrosa conspiración de liberalismo, capitalismo, comunismo, judaísmo y masonería.
Eran tareas épicas en momentos heroicos que los españoles desempeñaron con estoicismo y generosidad.
El servicio que España debe rendir a la comedida Humanidad de hoy es hacerla olvidar sus obsesiones utilitarias encendiendo una sonrisa en su mirada cejijunta.
Como un servicio más a la Humanidad, España debe conservar a José Luis Rodríguez Zapatero en la Presidencia de su Gobierno.
Es la misión que el Destino ha asignado en éstos momentos a España.

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
A los gerifaltes de RTVE les ha molestado que José Bono diga que le avergüenza el Canal Internacional de la emisora pública, pero no parece preocuparles que dicho Canal sea, en efecto, vergonzoso. No exactamente vergüenza ajena, sino más bien propia, pues se trata de la ventana por la que en el extranjero se nos mira, producen esas emisiones paupérrimas que se solazan en la exhibición ante el mundo de lo más cutre que somos capaces de generar, desde el cotilleo más híspido a la información más ramplona y sesgada. Los españoles que deambulan o viven por esos mundos deben sentir, contemplándolas, esa vergüenza, pero podrían consolarse pensando que si estuvieran aquí sería mayor, pues los canales públicos del interior son más espantosos, si cabe, que el Internacional de TVE.
Dejando a un lado, por merecer escrutinio detenido y aparte, los casos de Telemadrid y Canal 9, cuyo objetivo no parece ser otro que la lucha a muerte contra la belleza, la inteligencia y la verdad, el panorama de las televisiones estatales, autonómicas y municipales es, en general, escalofriante.
Controladas por esas sectas que atienden al nombre de partidos políticos, pero financiadas con los impuestos de los trabajadores, que son los únicos que pagan impuestos en éste país, se dedican, aparte de poner películas de serie Z, a la propaganda y a la apología permanente de los que, so capa de ostentar los cargos públicos de mayor representación, no hacen sino caciquear, cuando no, como en tantos casos, robar a manos llenas. Son emisiones de caras, de jetas más bien, o sea, la cara del presidente regional, la del presidente de la Diputación, la del alcalde, la del teniente de alcalde, esas caras en exposición hagiográfica permanente, desalojando de las ondas cualquier alusión a la vida, a la sociedad que se ha dado en llamar civil y, desde luego, a la realidad.
Esos caciques no son, como todo el mundo, ellos y sus circunstancias, sino ellos y sus televisiones, y sus espectadores forzosos, todos cuantos ante la pantalla zapean vertiginosamente en busca de algo que no existe, desearían estar lejos, fuera de su cobertura, aunque tuvieran que toparse, de vez en cuando, con el Canal Internacional.

Seguridad contra libertad
MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Supongo que la cosa empezó con los porteros automáticos. Fue gracias -o por culpa- de ese invento que las puertas de nuestras casas empezaron a cerrarse sofisticando cada vez más el aislamiento: cámaras de vigilancia de verdad y hasta de mentira, blindajes varios, asegúrese de cerrar la puerta si va a sacar dinero un cajero automático, cubra su mano mientras marca la clave de seguridad, más cámaras por las calles, sistemas de video vigilancia para ver qué hacen nuestros hijos en las guarderías por no hablar de esa humillación cotidiana que es coger un avión. Tarde o temprano tenía que llegar y ya está aquí: el Gran Hermano se llama Sitel y la alegre controversia es dotarlo de una ley orgánica o no.
Personalmente debo reconocer que me traen sin cuidado las garantías "oficiales" con las que se acompañe: me preocupa el sistema mismo capaz de rastrear todos mis movimientos y los de la gente que se vaya comunicando conmigo hasta crear a mi alrededor una tupida malla de absoluta inseguridad; pero es que, a la vez, yo puedo entrar en contacto con alguien sobre el que Sitel tiene puesto su tentáculo y de esa forma vuelvo a entrar en otra malla paralela que terminará fundiéndose con la mía dejando semipública nota sobre toda mi vida y mis circunstancias. Ya sé que sin orden judicial previa semejante información no sería valida ante un tribunal, pero no es eso lo que me inquieta: lo más o menos terrorífico es que una serie de gente, de funcionarios, de personas tan imperfectas como yo, con sólo apretar un botón puedan disponer de todos los datos referentes a mi vida y a mi entorno.
La reflexión no es baladí y no vale salir al paso con esa majadería de que el que no tiene nada que esconder, nada tiene que temer porque yo escondo -debería poder esconder- lo que me venga en gana y por esa regla de tres sobrarían todos los derechos que protegen la intimidad.
Se ha repetido estos días que Sitel es sólo un programa y que su bondad o maldad depende del uso que se le de. No es cierto. Sitel es una amenaza en si mismo por la desproporción de su capacidad frente el individuo y la indefensión en la que queda la persona que ignora que con razón o sin ella (y eso es lo importante) está siendo observada en sus movimientos y escuchada en sus conversaciones.
¿Qué espacios nos van quedando de libertad? Este columna que ahora escribo en el ordenador de mi casa, puede estar siendo leído y archivado por la policía. Cualquier guardia de seguridad de un aeropuerto puede saber la marca y la talla de mis calzoncillos, si viajo con una viagra en la recámara o me doy a los ansiolíticos. Un sms desde mi móvil llega antes a una terminal del Gran Hermano que al destinatario. ¿Se puede vivir así? Evidentemente, sí porque así vivimos, pero justo es reconocer que esa demanda desaforada de seguridad que todos exigimos tiene un precio y que unos estamos menos dispuestos a pagarlo que otros. El eterno debate entre orden/seguridad y libertad/intimidad lo está perdiendo claramente la libertad. Habrá quienes estén de acuerdo; a mi me parece indigno.

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Antes o después tenía que pasar y ya ha pasado; tal vez aun nos queda por ver la guinda final que sería la agresión física, poco probable pero que no descarto del todo. Me refiero al espectáculo que ofrecieron dos compañeros en el programa "La noria" de Telecinco. El espectáculo fue bochornoso para todos y hasta hubiera sido doloroso para quienes compartimos esta profesión si la mayoría no estuviéramos ya curados de espanto. Pero ahí está el espectador, el ciudadano que teóricamente asiste a un debate para escuchar opiniones, interpretaciones de la realidad, la explicación que cada debatiente puede tener sobre unos hechos. Pues no. Eso tal vez era antes, Hoy muy pocas tertulias y casi ningún debate televisivo -y hasta radiofónico- se libran de la necesidad de ofrecer ese ingrediente al parecer indispensable que es el espectáculo. Es malo generalizar, pero lo cierto es que es así y hay que buscar con lupa en la amplia oferta de las cadenas algún debate político donde los invitados hablen y escuchen, no se griten ni se interrumpan y, naturalmente, no se insulten.
La pregunta que me hago es si merece la pena -como espectador- asistir a estos combate dialécticos. Si las televisiones los programan es porque dan audiencia y muy probablemente la próxima "Noria" será vista por mucha más gente que la anterior. Debe ser la condición humana, ese punto morboso que todos llevamos puesto y que nos hace desear incluso lo que luego sabemos que nos resulta indigesto y lamentable. No hay mejor llamada de atención que advertir que las imágenes que se avecinan pueden herir la sensibilidad de algún espectador.
Miserables, machista repugnante, cabrón e imbécil. Esas fueron algunas de las lindezas del otro día entre Miguel Angel Rodríguez y Maria Antonia Iglesias (para ser justos, MAR concluyó llamado imbécil a Maria Antonia después de que esta le dedicara el resto de los calificativos) momento en el que el presentador del programa dio por finalizado el debate. Leo las reacciones de muchos televidentes en los foros de Internet y me quedo con una: "qué espectáculo, tuve que tomarme un trankimacín para dormir". Yo también.
¿Hasta dónde vamos a llegar? Pues hasta donde las televisiones quieran. Ya sé que lo políticamente correcto es defender la libertad de expresión y la pluralidad, pero no estoy dispuesto a callar que reniego del insulto como tampoco estoy dispuesto a no exponer por qué, creo yo, pasan estas cosas. En esta país nuestro se ha llegado a unos extremos pintorescos: a los periodistas los dividen las empresas televisivas en dos bandos: los el PSOE y los del PP y así "equilibran" las mesas de debate.
Dentro de los dos grupos los hay más o menos exaltados y depende de la tertulia o el debate que se quiera hacer, invitas a unos o a otros. Estoy tan lejos ideológicamente de Maria Antonia como de Rodríguez y no me refiero directamente a ellos cuando hablo de "exaltados" aunque la vehemencia de los dos está largamente demostrada. Pero cómo puede sorprendernos que se pongan a bajar de un burro cuando en sede parlamentaria una ministra reta a un diputado a que "eso me los diga usted en la calle". ¿Qué estamos haciendo y a dónde nos lleva este camino? ¿Justifica la audiencia cualquier cosa? Es curioso, pero a esa ultima pregunta -tan vieja como la propia tele- todos los responsables de las cadenas te contestan muy dignos con un "no" rotundo. El problema es que ya no les creemos.

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Si no fuese por la fuerte cobertura de los medios informativos afines y fans, el PP no se atrevería a hacer las cosas que está haciendo especialmente en los temas SITEL y Alakrana. No tiene calificativos que Mariano Rajoy se atreva a dar alguna lección sobre la administración de catástrofes o sucesos relacionados con el mar, cuando llevamos siete años esperando a que se explique y asuma sus responsabilidades por su inenarrable actuación en el caso Prèstige, "el Señor de los Hilillos", que le llamaban los chuscos por su absoluto fracaso en aquellos días. Tampoco se atrevería a esas exigencias sobre el SITEL, que es un sistema que ellos compraron cuando estaban en el Gobierno, que les costó nada menos que trece mil euros y que han esperado ocho años para llamarse a la parte. Rajoy y el PP se han vuelto a estrellar en el mismo día por ambos temas. Han fracasado en el Parlamento al intentar descalificar al Gobierno por su actuación en el atunero, sin esperar a que hubiera sosiego para analizar informaciones y circunstancias, con el hambre incontenible de golpear a Zapatero y compañía.
Han fracasado estrepitosamente en esa ridícula y temeraria ofensiva contra un sistema de investigación electrónica que ellos compraron y usaron. Justo ahora el Tribunal Supremo dicta su enésima sentencia en que avala la legalidad de SITEL, que ellos han descalificado como ilegal, con la remota esperanza de que los jueces tumbarían por ahí las pruebas obtenidas en la investigación de Gürtel y otros sonados latrocinios. Es verdad que en materia de respeto a la intimidad y a los derechos de los ciudadanos todas las garantías son pocas. SITEL es absolutamente legal, según el Supremo, lo que no implica que haya que negarse a introducir garantías suplementarias, algo que supongo que el Gobierno compartirá cuando pase este turbión escandaloso, arbitrario e injustificado. Y ello a pesar de que el Supremo no sólo avala la legalidad sino que además dice que este sistema es preferible a cualquiera de los anteriores. Apoyo al PP y a cualquiera que pida mayores garantías para lo que sea.
PEDRO CALVO HERNANDO

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Pues sí, es evidente, en la Administración de la Unión Europea hay un déficit de mujeres en puestos de responsabilidad. Llevamos unos meses asistiendo a la discusión sobre quién iba a ser designado presidente de la Comisión y Alto Representante de la política exterior, y curiosamente todos los nombres propuestos han sido de hombres, como si no hubiese ninguna mujer en toda la Unión Europea capaz de poder asumir cualquiera de esos dos cargos. Supongo que por vergüenza torera y dada la presión de las europarlamentarias al final los señores de la UE han decidido nombrar a la baronesa Asthon.
De todas maneras si nos preguntamos porque ese déficit de mujeres en los puestos demando la respuesta es sencilla el PODER, así, escrito con letras mayúsculas, continua en manos de los hombres. Así nos encontramos con que en nuestra idealizada sociedad europea las mujeres continúan luchando para romper barreras que les permitan competir en igualdad de condiciones por los puestos de responsabilidad. Porque no se trata de que los hombres decidan promover políticas de cuotas y coloquen mujeres como quien coloca un florero, sino que de verdad haya una revolución educativa que lleva a los hombres a mirara a las mujeres de igual a igual.
A la hora de elegir a los altos cargos de la UE se debería de buscar a los mejores, sean estos quienes sean, independientemente de su genero, pero resulta chocante que estos mandamases de Europa y de los gobiernos europeos no consideren que hay varios cientos de o miles de mujeres con curriculos y capacitación igual o superior que las de muchos hombres.
La política de cuotas para garantizar la presencia de las mujeres no es la panacea, aunque es un vía, aunque tampoco la mejor. No se trata de buscar mujeres a lazo para que ocupen lugares en las listas electorales o en los gobiernos, sino que a la hora de formar un gobierno o conformar una lista se busque a los mejores, y entre los mejores es evidente que hay mujeres, solo que hasta ahora los hombres se manejan con unos códigos que dificultan esa competencia de igual a igual.
Pero al menos hay una buena noticia, las mujeres que trabajan para la UE y las eurodiputadas han iniciado una autentica rebelión llamando la atención sobre el problema de ésta discriminación y sacando los colores a los gobiernos europeos, que son quienes proponen. La verdad es que los gobiernos europeos proponentes se les debería de caer la cara de vergüenza. La UE no puede ser solo cosa de ellos.
JULIA NAVARRO

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Después de una acalorada discusión del ministro Rubalcaba con los diputados del PP González Pons y Carlos Floriano, en los pasillos del Congreso, al primero de ellos se apresuró a acusar al ministro de haberles insultado, de haberles amenazado, de reconocer que les escucha y les ve, como el gran hermano de Orwell ("1984") y de haber perdido los papeles. En ese plan, "Rubalcaba no puede seguir ni un minuto más al frente del Ministerio del Interior", según Pons.
Quienes tuvimos la ocasión de pasarnos aquel día por el Congreso de los Diputados y escuchar en caliente todas las versiones del rifirrafe, las de los compañeros y las que dieron luego tanto Pons como Rubalcaba, estamos en condiciones de asegurar que la frase atribuida al ministro, "Yo veo y oigo todo lo que haces y dices", fue una manufactura mediática elaborada por el diputado y portavoz nacional del PP, el susodicho Pons.
El incidente encaja en la ruidosa ofensiva del PP contra el supuesto uso ilegal del SITEL (interceptación de comunicaciones) por parte del Gobierno. Los ánimos ya venían caldeados desde el hemiciclo, en el turno de preguntas. En este caso, formuladas por Carlos Floriano. La tesis del ministro fue la misma fuera que dentro. No dijo nada distinto en el hemiciclo, a preguntas del diputado Carlos Floriano, que en los pasillos, donde se trasladó la tensión. Se encaró con el diputado y repitió el argumento: "Si ustedes tienen pruebas, vayan a los tribunales. Y si no, tendré que hacerlo yo".
Al negar Floriano haber sostenido que Rubalcaba se dedica a espiar a dirigentes del PP, el ministro replicó, más o menos así: "¿Cómo que no?, si no paráis de decirlo, si os oigo y os veo a todas horas repitiendo la misma cantinela". Esta parrafada fue convertida por el portavoz del PP, González Pons, en el siguiente titular: "Oigo todo lo que decís y veo todo lo que hacéis". Como si fuera el gran controlador. Pero si lo fuera, nunca lo reconocería en público, y menos delante de los espiados.
Probablemente tuviera razón Pons cuando acusó a Rubalcaba de haberse puesto muy nervioso y haber perdido los papeles. Aunque yo no hablaría de nervios sino de indignación. Lo normal es que un ministro del Interior se indigne si le acusan de espiar a sus adversarios políticos o de alentar la colaboración policial con una banda terrorista. Esas dos pedradas las había vuelto a recibir por parte del PP aquella mañana.
Es natural que no estuviera en las mejores condiciones de hacer amigos. Luego compareció ante los periodistas para dar su versión, media hora después, y no mostró el menor signo de estar nervioso o desquiciado. Ni perdió los papeles ni amenazó a nadie. Estuvo, como de costumbre, sereno, expresivo y razonador. Pero en el partido que quiso engañar a los españoles sobre la autoría de los atentados del 11-M todavía le tienen muchas ganas. Ahora vuelve a estar en la picota por el caso Faisán y el uso del programa SITEL.
ANTONIO CASADO

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Se van resolviendo las grandes incógnitas que dejó tras de sí el desenlace del atunero Alakrana, secuestrado por piratas somalíes en aguas del Indico próximas a Somalia. La Oposición del PP ha venido empleando alguna de esas incógnitas como arma arrojadiza: ¿Se dejó escapar a los piratas sin intentar siquiera su apresamiento? ¿Cuánto dinero pagamos los contribuyentes españoles?
Primera incógnita, el pago del rescate. La polémica sobre el pago ha estado presente desde la liberación del atunero vasco, el miércoles. El Gobierno no ha querido confirmar ni desmentir si el Ejecutivo pagó alguna cantidad de los 2,7 millones de euros que supuestamente se entregaron a los piratas. El PP reclama que Zapatero solicite la comparecencia en la Comisión de Gastos Reservados de la Cámara Baja del director del Centro de Inteligencia Nacional, Félix Sanz Roldán, para que dé explicaciones, "a puerta cerrada", sobre el pago del rescate. El presidente Zapatero se limitó a decir que el Gobierno "ha hecho lo que tenía que hacer, trabajando dentro de la legalidad y cooperando con el armador y con todas las familias". "Lo más importante es que los marineros van a estar con nosotros", añadió en su anuncio de desenlace feliz del caso. ¿Quién lo pagó, qué participación tuvo el Estado español? Ni Zapatero ni De la Vega ni Chacón quisieron dar información sobre este particular. Pero sí se cuenta ya con algunas declaraciones de algunas otras autoridades del Gobierno. Por ejemplo, del secretario general del Mar, Juan Carlos Martín, uno de los representantes del Gobierno que acudió este viernes a la Seychelles para recibir a los tripulantes del pesquero. Ha dicho: "Desconozco la cantidad y sólo sé que el Gobierno de España ha apoyado al armador".
Con anterioridad, había intervenido sobre el asunto el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, quien se limitó a afirmar que "España, como país, no pagó el rescate". pero sí explicó que se encontraron soluciones "en el ámbito internacional para una situación compleja". "Creo que eso lo comprendemos todos, y también lo pueden comprender quienes tienen que interpretar la ley y el derecho en cada momento", añadió. También el capitán del "Alakrana", Iker Galbarriatu, aseguró que la entrega del rescate se realizó en la zona de estribor del barco, mientras los 36 tripulantes estaban en el área de babor, por lo que no pudieron ver cómo se efectuó. Indicó, no obstante, que cree que los secuestradores se repartieron el botín en una sala de oficiales. Parece demostrado que los piratas no liberaron a los tripulantes hasta que no se les entregó una buena suma de dinero. De hecho, la localidad frente a la que estaba fondeado el atunero, según han descrito enviados especiales, se llenó de piratas cargados de dólares y de jóvenes deseosos de emularlos... Según varios residentes de esta guarida de piratas, situada 300 kilómetros al norte de Mogadiscio, el anuncio del rescate suscitó el entusiasmo de los comerciantes, primeros proveedores de los piratas, y reavivó la llama de jóvenes ávidos de unirse a las bandas. "Los tipos han hecho un buen trabajo embolsándose cuatro millones de dólares por el naviero español. Los españoles forman parte de las naciones que más han robado los recursos marinos de los somalíes", ha dicho Ahmed Sheikh Mohamud, de 65 años, retomando las habituales acusaciones de pesca ilegal en aguas somalíes.
En cuanto a otra gran incógnita de los minutos finales del desenlace del secuestro es si los jefes piratas fueron perseguidos y se intentó su detención, una vez pagado el rescate. Este viernes son varios los periódicos que relatan lo sucedido, una vez que se hubiera producido la controversia de si hubo o no disparos contra los piratas. El patrón del Alakrana negó la versión de defensa, y dijo que no había escuchado disparo alguno, frente a la versión de defensa, según la cual, un helicóptero español abrió fuego contra los últimos piratas. Los diarios El Mundo y La Razón ofrecen hoy versiones amplias sobre lo ocurrido: La orden fue disparar a la lancha, pero no a los piratas, dice el primero de estos diarios, que cuenta que una ametralladora abrió, primero, fuego de detención delante del esquife corsario, y al comprobar que éste no se detenía, el general Domínguez Boj, ordenó desde Madrid "disabling fire", es decir, fuego para inutilizar el bote. En La Razón se indica que la orden era no apresar a los piratas sin causar bajas, y que legalmente sólo habrían podido disparar en caso de que los perseguidos hubieran realizado disparos contra la aeronave, en cuyo caso sería legítima defensa. Tras la ráfaga inicial, los segundos disparos se realizaron con el fusil para intentar destruir el motor y que las lanchas pudieran alcanzar a los piratas, pero las condiciones habían muy complicado un disparo preciso: el esquife se movía a unos 17 nudos... Y en cuanto al capitán del Alakrana, no pudo oír los disparos porque se hallaba ya a una milla de la acción. Fuentes militares indican que no fue posible dar caza a los asaltantes, pero no fue por falta de ganas. La tercera incógnita del secuestro del Alakrana fue el anunciado "traslado a tierra" de tres de los rehenes españoles, con la amenaza de que si no se cumplían las condiciones de los piratas, se les daría muerte, primero a ellos y a continuación de otros grupos, de tres en tres... La información, según se ha comprobado, fue falsa, y se discute sobre su origen: llegó a los medios informativos españoles en aquellas horas de enorme tensión, y las ratificó el propio patrón del barco. Se menciona que "la noticia" pudo haber sido originada, o difundida, por el CNI, y de ahí que la ministra afirmara que sabía exactamente dónde estaban retenidos los tres marineros bajados del barco. Parece, en todo caso, que los piratas fingieron llevar a tierra a los marineros españoles precisamente para evitar una operación de asalto al Alakrana.
¿Se pudo resolver la situación de otro modo, como presupone el PP en sus críticas parlamentarias? Parece dudoso.
JOSE CAVERO

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
El comienzo de la vigencia del Tratado de Lisboa que determina el funcionamiento de los 27 países de la UE, difícilmente ha podido empezar peor, con la elección de sus dos nuevos y altísimos y trascendentes cargos, el de presidente de la Unión y el de "ministra de Exteriores", o alto representante para la política exterior. Los titulares de los diarios son suficientemente explícitos del grado de sorpresa y estupor que han proporcionado esas dos designaciones: Un belga sin carisma y una baronesa, como cuota femenina, dirigirán la UE, titula El Mundo, que afirma luego que "unos desconocidos liderarán la UE"... En El País: Un belga y una británica de bajo perfil dirigirán la nueva Europa. El Periódico de Cataluña coincide: Un belga de perfil bajo presidirá la nueva UE. Van Rompuy será el rostro de Europa en los próximos tres años. En Público: Nueva cúpula de la UE: La gran Europa elige minilíderes. Dos políticos semidesconocidos, sin apenas experiencia internacional, ostentarán los más altos cargos de la UE tras una larga y opaca negociación de los jefes de Gobierno. El máximo dirigente de consenso se opone, por sus convicciones cristianas, a la incorporación d e Turquía... Dice ABC que la UE salva la crisis con dos políticos de perfil bajo para los nuevos puestos clave. Y describe a Rompuy como discreto, hábil negociador y experto en lograr consensos..Indica La Vanguardia que Van Rompuy y Ashton son dos desconocidos, pero de trayectoria intachable, y se refiere al nuevo presidente como "el flamenco que escribía haikus", breves poesía "a la japonesa". De la nueva ministra de Exteriores de la Unión, la llama "la baronesa todoterreno", y destaca que le falta experiencia internacional. Y luego, la larga serie de correspondientes consideraciones: Nombres débiles para grandes retos, señala un diario, que celebra que se haya desbloqueado la crisis institucional. Dice otro observador que la UE "ya tenía presidenta". Y se refiere a la canciller alemana, que ejerce de líder fuerte y sin competencia.
Otra cuestión que se plantea de inmediato: Una vez que la UE ya tiene un presidente permanente, desaparecen las presidencias semestrales que se venían sucediendo con carácter rotatorio. ¿Qué sucede con la presidencia española, que en principio dará comienzo el primero de enero próximo? De momento, se sabe que la presidencia española se resentirá del retraso producido en los nombramientos efectuados ahora. Es bastante evidente que el atasco institucional que ha vivido la UE en las últimos meses tiene en España a una víctima colateral. La institución con la que se encontrará y en la que confía como aliado clave para impulsar sus iniciativas estará funcionando todavía a medio gas, con apenas dos meses de experiencia, y sin renovar a sus integrantes hasta el primero de febrero. El presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso debe empezar a repartir ahora las 26 carteras de su nuevo ejecutivo, contando con la que le han decidido los jefes de Gobierno, la señora Ashton, y con la continuidad de algunos otros comisarios, como el español Joaquín Almunia en la cartera de economía. Se sabe que una vez elegidos los comisarios, deberán superar la aprobación del parlamento Europeo, de modo que es improbable que terminen de ponerse en funcionamiento hasta febrero... Con este calendario probable, el Consejo Europeo de primavera tendrá poco tiempo para prepararse, y en esa cumbre la Unión deberá renovar la llamada estrategia de Lisboa, una agenda de reformas económicas pactada en el año 2000 y que aspiraba a convertir a Europa, en el plazo de diez años, en la economía más competitiva del mundo, con pleno empleo... Claro que hace nueve años no se contaba con la crisis económica internacional y sus efectos. Pero no hay duda de que aquella estrategia tiene una necesidad apremiante de cumplirse. Y a la "presidencia española" le corresponderá actualizarla y promoverla.
JOSE CAVERO

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Dice el refranero, a pesar de no ser yo muy amiga de recurrir a él y no es por llevarle la razón a la Ministra de Igualdad, que "las desgracias nunca vienen solas", eso es lo que debe pensar Toñi Salazar.
La mitad de "Azúcar Moreno" ha visto como su vida se ha desmoronado en las últimas semanas. El pasado ocho de noviembre su único hijo, Borja de 24 años fruto de su relación con Pedro Lillo, fue detenido y posteriormente encarcelado acusado de intento de homicidio. Algunos de los datos que han ido saliendo a la luz en los últimos días han sido muy confusos.
Según el informe policial los hechos ocurrieron en un conocido local de Madrid sobre las 6.30 de la mañana. La acusación señala a Borja como el autor de unas lesiones con arma blanca. Lesiones que el denunciante valora como intento de homicidio, algo que aún está por ver ya que el hijo de la cantante continúa en el módulo de ingresos de prisión preventiva, es decir donde se encuentran las personas que están pendientes de que se tipifique su delito y también el tipo de preso que es. El juez tendrá que tomarle declaración y decidirá si sale en libertad con o sin fianza o si por el contrario debe continuar en prisión.
Mi compañero y amigo Saúl Ortiz era el primero en dar la noticia de la detención, en cuanto escuché la primicia me puse en contacto con la propia Toñi y sobra decir que me encontré con una madre destrozada y muy, muy preocupada por la repercusión y las secuelas que puedan quedarle a Borja a raíz de su permanencia en la cárcel.
Toñi es una madre incondicional que cree en la versión de inocencia que mantiene su hijo, al parecer no es la primera vez que denunciante y denunciado se ven las caras, hace tres años Borja tuvo una pelea con él y según cuenta Toñi, esta acusación no es más que una venganza por parte del denunciante; "mi hijo es una bella persona, no ha hecho nada, el otro chico es quien le provocó porque busca hacer dinero con toda esta historia. A mi hijo le dieron un puñetazo esa misma noche, le detuvieron y le metieron en la cárcel mientras que el otro chico, a día de hoy campea libremente por las calles. Borja lleva dos semanas en la cárcel, la justicia es muy lenta y voy a luchar por sacar a mi hijo de allí. El domingo (15 de noviembre) fui a verle a la cárcel, estuve un rato con él y le di ánimos, le dije que muy pronto saldría, he puesto todo en manos de mi abogada Teresa Bueyes y espero que esto se aclare cuanto antes. Quiero limpiar la imagen de mi hijo y lo haré. Este próximo fin de semana volveré a verle, me tranquiliza saber que está en buenas condiciones pero yo estoy mal, muy mal, hace días que no como y que no duermo. Tengo el apoyo de Pedro que es el padre de mi hijo y él también está muy pendiente, mi hermana Encarna también me ha llamado y me ha dicho que la tengo ahí para lo que la necesite".
De momento Toñi Salazar ya ha iniciado los trámites de dos denuncias; una por acusación falsa y la otra por lesiones (lesiones que Borja asegura haber sufrido aquella noche). Ahora queda escuchar la versión del denunciante y aclarar de verdad todo este embrollo que promete desencadenar en capítulos por entregas. Desde estas líneas me queda desearle mucho ánimo a Toñi Salazar, hace tiempo que la suerte no la acompaña, primero con el cáncer que sufrió su hermana, luego vino el distanciamiento con Encarna, después su dolorosa ruptura con Roberto Liaño y como colofón el peor mazazo para ella; la detención de su hijo acusado de supuesto intento de homicidio. Ojalá que el asunto se resuelva cuanto antes.
Cambiamos de clan familiar y nos ubicamos en Ubrique. La familia Janeiro Campanario da más juego que cualquiera de los personajes de "La Dama de Rosa" (que me perdone Boris Izaguirre que fue el guionista estrella del culebron).
Humberto lloró en DEC porque no se sentía un padre querido ni por Jesulín, ni por su nuera María José. "El tigre de Ambiciones" parecía más bien un corderillo y la verdad es que daba un poquito de pena, a la Campanario se le ablandó el corazón, entró por teléfono, animó al suegro y después aprovechó la coyuntura para pedirle perdón a él y al resto de la familia por todo el sufrimiento que han tenido que soportar desde que a ella se la implicase en el "Caso Karlos" (la organización que se desarticuló en abril de 2006, vendía informes médicos falsos a beneficiarios que obtenían pensiones de invalidez ilegales tras el pago de hasta 24.000 euros, en definitiva se trataba de un fraude a la seguridad social). Pues bien, Jesulín ya le ha abierto las puertas de "Ambiciones" a su padre, se han reencontrado y me cuentan que con muchas lágrimas de por medio. Campanario ha sido testigo y los nietos del tigre también, ¿habrá una doble intención en esta pronta reconciliación?, solo el tiempo lo dirá.
MABEL REDONDO

MADRID, 20 (OTR/PRESS)
Cuando un ministro del Interior te dice que ve y oye todo lo que haces y dices hay motivos para que un escalofrío te recorra el cuerpo. Si luego pretende explicarlo con el argumento de que te ve y te oye en la radio y en la televisión en vez de tranquilizarte, te induce a pensar que te toma por tonto, lo cual te indigna todavía mas. Es raro que un hombre curtido en mil batallas políticas como Rubalcaba, que ha demostrado tener nervios de acero en las mas complicadas ocasiones y que jamás da puntada sin hilo haya cometido el error de amenazar al diputado Carlos Floriano del PP en tales términos. La explicación más sencilla es, simplemente, que tuvo un mal día y que como el común de los mortales se desquitó a placer con el primero que le planteó una pregunta incomoda. Si fue así se debía de haber disculpado inmediatamente con el diputado y aquí paz y después gloria. La otra, la que te pone los pelos como escarpias es que el ministro preso de la ira quisiera decir lo que dijo y que su tono amenazante esconda la verdad. De ser así ¡apaga y vámonos! , porque entonces Sitel puede convertirse en un cheque en blanco para policías y jueces con pocos escrúpulos.
Este sistema de interceptación de las comunicaciones es un software que permite que todos los teléfonos de España puedan ser objeto de escuchas directas o aleatorias y que las fuerzas de seguridad no solo graven conversaciones si dejar rastro, sino además facilita todo tipo de datos que vulneran la intimidad como el lugar donde se encuentra la persona, las paginas por las que se navega en Internet, los correos que recibe etc etc. Es una especie de gran hermano, de ojo que todo lo ve donde la vida privada de la persona objeto del seguimiento queda totalmente al descubierto. Evidentemente es un sistema muy eficaz en la lucha contra el terrorismo o contra el crimen organizado pero su utilización debería estar regulada por una ley orgánica para evitar abusos y el ministro del Interior debe ser el primer interesado en una regulación que garantice su uso legal. Claro que si acepta que se haga, reconoce implícitamente que hasta ahora su utilización puede haber sido cuestionable y podría dar lugar a que muchos delincuentes que han sido procesados gracias a la pruebas conseguidas por este sistema pidan la nulidad del juicio. Ese es un riesgo ¡ claro está! pero en una democracia los ciudadanos no se pueden sentir bajo sospecha y , tal como esta ocurriendo, utilizar sus teléfonos con la prevención de que sus conversaciones son escuchadas para fines espurios. En este país, desgraciadamente ya sabemos que en otra época del Rey para abajo todos eran espiados y la cosa acabo como acabo. Extender la sombra de la sospecha no es bueno para nadie y Rubalcaba lo sabe muy bien. Por lo tanto que se tome una tila, pida perdón por su ataque de ira y se ponga manos a la obra para que el gran hermano no nos amenace a todos incluido a él.
ESTHER ESTEBAN

MADRID, 19 (OTR/PRESS)
Gaspar Llamazares ni ha gobernado ni gobernará. Cuando deje su escaño en el Congreso es improbable que se embarque en un atunero o que dirija un medio de comunicación. Quizás esas circunstancias, unidas a su criterio político, son las que le permiten analizar la crisis del Alakrana con la distancia conveniente para reclamar responsabilidades a todos los actores, comenzando por el Gobierno, pero sin olvidar las que atañen a la oposición, a los empresarios de los buques pesqueros o a los medios de comunicación. Porque aunque se presuponga buena voluntad a todos, es evidente que cada cual ha transitado estos días por un fino alambre que nos llevaría a entonar un reprobémonos todos.
Para hacerlo hay que revisar las reglas del juego que manejamos y establecer las que nos permitan actuar en el futuro, teniendo en cuenta que una situación como un secuestro siempre nos enfrentará a todas las contradicciones posibles entre lo que se debe y lo que se tiene que hacer, y nos hará circular - ayer, hoy y siempre - por más de un territorio turbio. Quienes creen que la detención de los dos piratas procesados en España agravó la situación del secuestro tienen que verbalizar si lo conveniente hubiera sido dejarlos huir desistiendo de la obligación que tiene un Estado de detener al delincuente sorprendido en flagrante delito. Y quienes defienden la acción deberían explicar por qué la eficacia de aquella detención no se pudo repetir con los piratas cuando abandonaron el barco con el botín. No son fáciles las respuestas. Tampoco las que se deducen de las preguntas sobre la conveniencia de pagar un rescate a unos delincuentes que aprovecharán el botín para cometer nuevas fechorías, o sobre la pertinencia de que la diplomacia de un estado democrático ampare o allane el camino para que la transacción se produzca. Estas cuestiones no nos enfrentan a una disyuntiva entre el bien y el mal, sino a la de saber cuál es el menor de entre dos males.
La teórica sobre la ortodoxia todos la conocemos y no necesitamos pregoneros. Lo ideal hubiera sido liberar el barco y a sus tripulantes deteniendo a los piratas y llevándolos ante un juez sin que hubieran recibido un solo euro. Lo que desconocemos es a quién estarían reprobando los que ahora reprueban si en el proceso se hubiera producido alguna víctima entre los pescadores españoles.
Domingo, 22 de noviembre
Agustín Jiménez
Alfonso Rojo
Ana Pastor
Andrés Aberasturi
Angel Calzada
Antonio Casado
Carlos Carnicero
Carmen Tomás
Cayetano González
Charo Zarzalejos
Consuelo Sánchez-Vicente
Esther Esteban
Fermín Bocos
Fernando Jáuregui
Francisco Muro de Iscar
Isaías Lafuente
José Cavero
José Luis Gómez
Julia Navarro
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Luis Del Val
Mabel Redondo
Miguel Cancio
Miguel Higueras
Nava Castro
Pedro Calvo Hernando
Rafael Martínez-Simancas
Rafael Torres
Ramón Pi
Roberto Malestar Rodríguez
Rosa Villacastín
Victoria Lafora
Paco Sande
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Jesús Montesinos
José Luis Palomera Ruiz