Hay muchas máximas en el fútbol, una de ellas dice que si sales a un partido a buscar el empate lo más normal es que lo pierdas, y eso es lo que le ha pasado al Real Zaragoza en el campo Iberostar. En vez de utilizar la inercia ganadora conseguida ante el Valencia e ir a Mallorca a por otros tres puntos que pudieran dar más tranquilidad, el equipo ha salido al campo a contemporizar, sin ninguna ambición, a buscar un fallo del Mallorca que no ha llegado y por el contrario se ha encontrado con un error de Da Silva, que ha provocado la expulsión de Toni Doblas y el gol de Guzmán.
Tan sencillo y tan difícil, si el Real Zaragoza juega los partidos que quedan de aquí a final de la temporada cómo ha jugado hoy ante el Valencia C.F. la salvación será un hecho incluso antes de lo esperado. No hay que echar las campanas al vuelo porque aún quedan diez jornadas por delante y aún no se ha conseguido nada pero sí hay que tener esperanza, una esperanza basada en unos jugadores y un entrenador que saben lo que se juegan y a lo que juegan, que saben que detrás de ellos hay una afición, una ciudad y sobre todo una historia que no se puede tirar a la basura por mucho que algunos se empeñen en ello.
Cómo ya indicamos el viernes pasado el “Movimiento Avispa” había preparado una concentración en Eduardo Ibarra para estar desde una hora antes del partido hasta cinco minutos después de iniciado el partido. Ese mismo día se va a realizar un acto de homenaje, con saque de honor, al “Huesito” Luciano Martin Galleti, jugador que se ha tenido que retirar por una insuficiencia renal. Galleti dejó gratos recuerdos en el Real Zaragoza, el principal, el tercer gol al Real Madrid con el que se consiguió la última Copa del Rey.
Hay que ser realistas, de los partidos que quedan hasta el final de la temporada, hay dos que no pueden ser denominados finales, uno era el de hoy en el Nou Camp ante el F.C. Barcelona y otro es el del Santiago Bernabéu ante el Real Madrid. En estos dos campos lo único que se le puede pedir al equipo en estos momentos es que dé la cara, que realice un partido digno y eso es lo que ha intentado el Real Zaragoza con un sistema ultra defensivo teniendo en cuenta, además, que se presentaba en el Nou Camp con siete bajas, tres de ellas del once titular Gabi, Ponzio y Contini.
En el último año de segunda división hubo un cántico que acompañaba a los jugadores del Real Zaragoza en cada partido que jugaban, aquel cántico decía “Zaragoza nunca se rinde”. Ese mismo cántico o el mismo titular de este artículo se podrían utilizar para “El Movimiento Avispa”. Porque este movimiento popular nunca se rinde, aunque Agapito diga que no vio el tifo del partido ante el Deportivo de la Coruña, y porque este movimiento popular no para y sigue y sigue, cómo el conejito de las pilas, promoviendo tifos, concentraciones o cualquier cosa válida que sirva para recordarle a Agapito Iglesias que la afición no puede más.
El Real Zaragoza vuelve a salir de los puestos de descenso gracias a la victoria conseguida esta noche ante el Athletic de Bilbao. Un victoria que ha llegado con sufrimiento, cómo todas las de este año, pero que ha dejado unas buenas sensaciones de cara a los próximos encuentros. Sobre todo porque para lo que queda de temporada estará Uche, un delantero que sin un goleador nato, sí que ha demostrado que está un escalón por encima de los demás delanteros de la plantilla. En los minutos que ha estado en juego ha hecho más cosas que, por ejemplo, Sinama en toda la temporada.
Jueves, 16 de febrero