Se terminó el año futbolístico para el Real Zaragoza, hasta el año que viene no vuelve la liga. Es lo único bueno, se ha terminado un año malo, negro y dentro de poco comenzará otro que también será malo y negro siempre y cuando Agapito y sus empleados no consigan traer los fichajes necesarios en el mercado de invierno y esos fichajes respondan como lo hicieron la temporada pasada. Es volver sobre lo mismo una y otra vez pero a este Real Zaragoza no le puede salvar otra cosa más.
Porque la mayoría de los jugadores de esta plantilla, solo algunos se salvan, no entienden lo que es jugarse la vida como decía su entrenador en la rueda de prensa antes del partido, no entienden lo que es hacer piña y salir a morder, a comerse el césped, son unos jugadores sin alma y sin vida que además tienen poca muy poca técnica, Javier Aguirre hace tiempo que lo sabe y poco a poco va descubriéndose. A la pregunta de un compatriota suyo sobre si se estaba fijando en algún jugador de su país para el próximo mercado invernal ha respondido que por respeto a sus jugadores no iba a comentar nada, que era trabajo de Antonio Prieto y de Agapito, aquí se equivoca ya que será trabajo únicamente de Agapito, y que ya se vería. “El Vasco” ya no engaña a nadie, él sabe perfectamente que ha aceptado cobrar poco ahora, tener como mínimo cuatro fichajes en este mercado invernal y llevarse al final de la temporada una buena prima si al final logra salvar al equipo.
Pero todo eso se verá a partir de mañana, hay que hablar del partido de hoy aunque sea complicado, Javier Aguirre había preparado durante la semana el partido para empatar a cero, para frenar la ímpetu con la que juegan los rojillos en el Reino de Navarra, conoce bien el mejicano a su ex equipo, los únicos cambios con respecto a los que jugaron contra el Real Madrid han sido Contini por Lanzaro, este no podía jugar por tarjetas, y Pinter por Edmilson, la explicación dada por el entrenador en rueda de prensa es que el húngaro es mejor jugador por arriba que el brasileño y era necesario defender mucho por arriba, ha sido una elegante manera de decir que se ha cargado al brasileño viendo las críticas que partido tras partido le caían al de Taguaritinga, menos mal que se ha dado cuenta. Con lo preparado y con los cambios en la primera parte el Real Zaragoza ha sido un equipo frontón, que se ha limitado a defenderse de los balones aéreos que Osasuna intentaba poner desde cualquier parte de su zona de ataque, a pegar pelotazos alejando el balón del área buscando que alguno de ellos llegará a Sinama en buenas condiciones, sólo ha podido coger una que el portero de Osasuna, Ricardo, se ha encargado de parar y a que pasarán los minutos para llegar al descanso.
Un descanso que no ha servido para cambiar absolutamente nada. Las llegadas de los de Aguirre han sido un espejismo producto de la relajación de los de Camacho que han buscado más el contragolpe que el control, los cambios tampoco es que hayan aportado mucho ya que el cambio de Jorge López por un desaparecido Bertolo ha dado un poco más de control en el centro del campo pero sin llegada arriba y el cambio de Sinama por Marco no ha dado nada de nada como siempre. Los locales cuando han visto que se llegaba al final del partido se han dado cuenta que se les podía escapar los tres puntos, han puesto una velocidad más y han vuelto a poner cerco a la portería de un Leo Franco, que esta vez sí ha cumplido y ha salvado a su equipo de una nueva derrota en las pocas ocasiones claras que ha tenido Osasuna.
Al final el mejicano se ha salido con la suya y este punto sirve, con la que está cayendo, cómo está el equipo, para estar otra vez solamente a tres puntos de la salvación. En Enero hay cuatro partidos, tres de ellos en casa ante Real Sociedad, Levante y Deportivo quedando el Español cómo única salida, ahí es donde se jugará de verdad la vida el Real Zaragoza, si durante ese mes no se sacan como mínimo los doce puntos de casa se podrá comenzar a preparar el ataúd para el muerto, pero esto será el año que viene.
Jueves, 31 de mayo