Cuando uno de los peores Sevilla pasa por la Romareda y sin necesidad de jugar, paseándose por el campo de manera ramplona, aprovechando tan sólo dos errores infantiles de los jugadores del Real Zaragoza, se lleva los tres puntos en juego, se puede entender perfectamente cómo está el equipo y la posición que ocupa. José Aurelio en rueda de prensa así lo ha explicado quitándose toda la responsabilidad en el partido de hoy y pasándosela a sus jugadores, en particular a Jarosik, que en el último minuto del partido en vez de mandar el balón al segundo anfiteatro ha querido regatear a Negredo, perdiendo el balón que el delantero se ha encargado de transformar en el gol de la victoria.
El partido ha tenido poca historia, la primera parte ha sido más bien aburrida, con pocas ocasiones y con tan sólo tres disparos, dos del Real Zaragoza y uno del Sevilla, la diferencia es que el del Sevilla ha terminado dentro de la portería. José Aurelio en el descanso ha intentado buscar soluciones cambiando el sistema a un 4-4-2 y dando entrada a Bertolo y a Marco Pérez y la jugada casi le sale, Bertolo conseguía el empate, el Sevilla se quedaba con diez pero en el último minuto Negredo conseguía el gol de la victoria.
La situación del Real Zaragoza está llegando irrevisablemente a un punto sin retorno, cada jornada que pasa hay menos tiempo de reacción y el descenso a segunda división cada vez está más cerca. Los catorce puntos con los que se llegó al mercado invernal el año pasado son en estos momentos una utopía demasiado lejana como para pensar que esta vez se pueda volver a utilizar el mismo mercado para repetir el milagro conseguido el año pasado trayendo a jugadores que mejoren lo que hay en estos momentos.
Agapito ha pedido de nuevo confianza en una rueda de prensa improvisada a su salida del campo y ha ratificado al cuerpo técnico, por lo menos hasta el lunes en Getafe, de manera que si no le da un aire durante la semana el técnico madrileño continuará entrenando esta semana. Una confianza que no existe en el vestuario, porque la brecha dentro del mismo es total. A las declaraciones de Edmilson durante la semana poniendo en duda la táctica de cinco centrales hay que añadir el enfrentamiento que existe entre los jugadores de peso en la plantilla y José Aurelio Gay y la poca confianza que tienen este y sus colaboradores sobre la calidad de sus pupilos cómo ya dejó claro Nayim en unas declaraciones a la prensa. Existía la posibilidad de que la unión en el vestuario pudiera sacar esto adelante pero está claro que ya no existe esa posibilidad.
El cambio de entrenador es el único cambio posible en estos momentos pero la falta de liquidez parece ser que está retrasando el cambio. Una falta de liquidez que continuará durante el mercado invernal con lo que la situación no parece tener una solución. Lo peor de todo es que la afición, salvo algunos sectores, ha entrado en un estado de indiferencia, entiende que la situación tiene difícil solución y se resigna, cada domingo más, a su final.
Jueves, 31 de mayo