Hoy tocaba hablar de la vuelta al trabajo del Real Zaragoza o de la presentación de Toni Doblas, pero no lo voy a hacer, que me perdone el portero y sus compañeros pero seguro que lo entienden. Hoy hay que hablar de la selección española, ayer a eso de las 23:15 toqué el cielo, grite con el gol de Iniesta, me volví loco cuando el árbitro pito el final y lloré de alegría cuando Casillas recibía el trofeo que nos convertía en Campeones del Mundo. La misma sensación que vivieron muchos millones de españoles viendo las imágenes de todos los rincones de este país llamado España. Atrás han quedado las derrotas, los sinsabores, los cuartos.
Una España que muchos se empeñan en deshacer, pero que el fútbol se ha encargado de unir al grito de Yo soy Español. Porque sí, porque ayer, hoy y lo que duren las celebraciones se pueden realizar gritos a favor de nuestro país sin que te tilden de fascista como pasaba ayer en la Plaza de España de Zaragoza, y en Madrid, y en Barcelona, y en Bilbao, y en Tenerife, y en Valencia, y en… todos los sitios del mundo donde había un español.
Los veintitrés jugadores que han conformado este Mundial se merecen todo, pero no solo ellos lo merecen sino todos aquellos que estuvieron en la Eurocopa y en la clasificación porque cada uno ha puesto su granito de arena para que Casillas levantara ayer la Copa del Mundo. Tenemos una generación de oro, una generación de jugadores humildes, trabajadores, comprometidos y lo más importante compañeros. Porque ese ha sido, para mí, el pilar fundamental de los últimos dos años, la camaradería que existe entre todos, igual que ocurre por ejemplo con la selección de Baloncesto.
Debo dejar para los entendidos el análisis del fútbol de la selección, de quien ha estado mejor o peor, aunque los entendidos también se equivoquen eligiendo por ejemplo al mejor jugador del Mundial, no entiendo la elección de Forlán habiendo jugado Casillas, Sergio Ramos, Piqué, Puyol, Capdevilla, Marchena, Arbeloa, Xabi Alonso, Busquets, Javi Martinez, Xavi, Iniesta, Cesc, Navas, Mata, Silva, Pedro, Villa, Llorente o Fernando Torres.
Y por último, pero no menos importante, hay que hablar del entrenador. Del Bosque ha vuelto a dar una lección de caballerosidad, de saber estar, de serenidad y de entender un poco de este deporte apostando por una idea, con la que muchos no estábamos de acuerdo, pero que nos ha demostrado que estábamos equivocados llevando al equipo a lo más alto.
DE VERDAD A TODOS MUCHAS GRACIAS POR ESTE SUEÑO CONVERTIDO EN REALIDAD
PD: El pulpo no ha sido el que ha dado la suerte a la selección con sus predicciones, la verdadera suerte a este equipo se la ha dado unos cafés muy especiales.
Jueves, 31 de mayo