Ahora sí, ya es matemático, el Real Zaragoza jugará de nuevo el año que viene en primera división. Los resultados han acompañado al equipo, porque este ha sido incapaz de sacar el punto necesario ante el Xerez. La derrota del Málaga y del Racing y el empate del Tenerife han hecho que el Real Zaragoza, la próxima temporada, vuelva ha enfrentarse a los Messi, Xavi, Ronaldo o Casillas. Queda un verano muy largo por delante donde Agapito tendrá que rebuscarse y rascarse el bolsillo para preparar una plantilla con garantías para que no vuelva a repetirse lo de este año.
¿Hay que celebrarlo? Pues yo creo que sí, por supuesto hablo de la afición, no de la cena de la plantilla está noche. Respetando mucho la historia del Real Zaragoza, que es larga y laureada, hay que reconocer que en los últimos años es un equipo del último vagón. No estoy pidiendo que se llene la Plaza de España o que se haga una recepción en el Ayuntamiento pero tampoco lo que estoy oyendo y leyendo en los últimos días en el que parece que sea una deshonra.
Con lo que sí estoy de acuerdo es que ya es hora de pedir explicaciones a las personas que se están encargado de lidapidar la historia de este club y no sólo me refiero a los actuales dirigentes sino también a los anteriores, porque un equipo que ha ganado Copas del Rey, Supercopas de España y la Recopa de Europa en los últimos veinte años no se puede permitir el lujo de descender dos veces.
¿Qué contar del partido? Pues más bien poco, ya que los jugadores del Real Zaragoza han salido excesivamente relajados pensando más en la celebración de la noche y en las vacaciones que en el partido.
El Xerez, mucho más necesitado, se ha llevado los tres puntos que le permiten seguir soñando con la salvación.
Ahora toca descansar, la afición se lo merece, disfrutar del Mundial y esperar, como ya he dicho antes, a que Agapito, sí sigue, prepare una buena plantilla. Bueno antes de todo esto aún queda el último partido donde la afición seguro que muestra su descontento y pide explicaciones, sino son cabezas.
Jueves, 31 de mayo