No quiero caer en un forofismo excesivo, la cabeza me dicta el escribir una crónica objetiva y que relate los hechos acaecidos hoy en la Romareda pero el corazón me pide alzarme en armas contra el árbitro, contra el imperialismo madridista y contra unos medios que no ven más allá de una camiseta blanca que no necesita de ciertos titulares que no describen la realidad. Ante todo quiero reconocer dos cosas, la primera es que si ha habido un equipo que por estadísticas ha debido ganar el partido este ha sido el Real Madrid pero esto es un juego llamado fútbol que no se gana por estadísticas y la segunda es que la expulsión de Contini es justa, al italiano se le ha ido la cabeza.
Jueves, 31 de mayo