Después del partido ante el Málaga todo parecía sencillo, el cielo de la afición zaragocista se despejaba y el ascenso estaba a la vuelta de la esquina, la situación se volvía sencilla, sólo había que mantener el nivel mostrado en los últimos partidos y esperar los tropiezos de los demás. Sólo dos jornadas después los nubarrones vuelven sobre la Romareda, con la derrota en Pamplona, el empate de hoy y las victorias de todos los equipos de abajo el descenso se ha puesto solo a cuatro puntos y lo peor de todo es que las dos próximas jornadas son terroríficas, salida a la Catedral y la visita del Real Madrid.
Jueves, 31 de mayo